Un beso
Si al mirarte vuelve el aire y al tocarte mi corazón arde,
Si te beso, estoy seguro que muero.
De tus ojos quiero todo a su merced,
De tus cabellos, espinas suaves que frotan mi dorso y mi barbilla,
Y tus manos, ese enigma paradisiaco que tocan mis sueños, mis aventuras y mis anhelos.
Si tu nombre fuese oración, sería yo ese religioso de tu sola devoción,
Mientras tus muslos cubiertos de miel aligeran tu regreso,
Sería yo ese preso que no pide hoy libertad,
Sólo un beso, un beso, con eso seguro que muero.
Hablar ya de tu rostro sería someterme a un laberinto sin paredes,
a una prisión sin guardias…, a una linda nostalgia.
Ya que estaría demás detallar tu mirada que bajan hacia tus labios y se pierden en tu
sonrisa.
Y si te pido un beso, dos besos, más que seguro que hoy muero.
Vamos, acércate y probemos,
Sería una muerte hermosa,
Sería la dicha de al fin probar tu dulce boca.