Poesia Salvadoreña
Poesia Salvadoreña
“B”
La literatura difunde efectos estéticos afines a la
radio liberal, al deseo de progreso, al ingreso
definitivo al espacio-tiempo de la modernidad.
Este público ya estaba incipientemente
constituido por una educación laica, ilustrada
que se había encargado de formar a las élites y,
que desde la llegada de los liberales se había
tratado de expandir, a otros sectores sociales.
En 1880, proliferan las sociedades literarias y las
revistas.
Hacia 1871, los liberales se hacen definitivamente del control del estado
salvadoreño. Es una victoria que, sin embargo, está lejos de establecer una
paz social y las bases de un estado sólido. Sin embargo, a partir de ese
momento se ensayan reformas que buscan modificar profundamente al
país, para ponerlo en la senda del “progreso”, de la modernización. Parte de
este proceso es imaginarse un nuevo Estado y producir un nuevo sujeto
nacional: un ciudadano racional, autónomo, identificado con los valores de
progreso, distanciado de las lealtades tradicionales de casta, región, etc. El
referente imaginario político vigente desde la era colonial era el que daba la
Iglesia Católica; el nuevo estado de cosas, sin embargo, exige una ruptura
con esta base de legitimidad.
Hacia 1880, bajo la administración del Dr. Rafael Zaldívar, se puede
detectar un notable incremento de la vida literaria.
Alberto Masferrer tomo decidida participación en la campaña electoral de
1929-1930 a favor de la candidatura del Ing. Arturo Araujo propuesta por el
partido laborista.
Se funda la Universidad de El Salvador. (1841)
Creación de la Biblioteca Nacional de San
Salvador (1870)
1873 se estableció la Academia de la Lengua
de Centroamérica.
En 1880 se Funda la sociedad Científico
Literaria (La Juventud)
1888 se Funda la Academia de Ciencias y
Bellas Letras.
En 1912 se Fundo el Ateneo de El Salvador.
Humanismo Pleno
Tradición Cultural Indígena
Dar a conocer los problemas sociales recientes
Afán por educar mejor al pueblo
Antecesor del Realismo Social
Ideas Reformistas
Derecho a condiciones mínimas de vida
Educación como eje del cambio social
Los movimientos posteriores a la independencia se fueron reduciendo en
intensidad, posterior a ello se inicia el interés por la cultura en
Centroamérica. Surge el periodismo para satisfacer la necesidad de
información de una sociedad deseosa de ser guiada dejando atrás
ideologías federalistas y unitarias.
La historia del modernismo se remonta en El Salvador a las polémicas
sobre el influjo del romanticismo que tuvieron lugar en el seno de "La
Juventud". Allí se denunciaba el magisterio del español Fernando
Velarde, quien había permanecido en el país en la década de 1870,
impactando a las jóvenes generaciones cultas con una poesía sonora y
grandilocuente. Fruto de ese magisterio había sido la producción de una
obra poética profundamente influida por un romanticismo de cuño
ibérico, es decir, retórico y folklorista. A este romanticismo se suele
asociar los nombres de Juan José Cañas (1826-1918), autor de la letra del
himno nacional, Rafael Cabrera, Dolores Arias, Antonio Guevara Valdés,
Isaac Ruiz Araujo y otros.
Francisco Gavidia asumió la empresa de fundar
una literatura nacional. Esta preocupación está
más o menos presente a lo largo de una
voluminosa obra que evidencia una erudición
portentosa, aunque no siempre afortunada en la
concreción artística. Francisco Gavidia
representa la expresión más decantada del
espíritu liberal en el terreno del arte. Su visión de
la literatura salvadoreña abogaba por la
vocación universal y el dominio de la tradición
de Occidente, aunque no olvida la necesidad de
rescatar y conocer lo autóctono.
Literatura Indigenista
Temas sociales y políticos de la época.
Toman como modelo la poesía francesa
simbolista y parnasiana.
Miguel Álvarez Castro
Francisco Díaz
Francisco E. Galindo
Vicente Acosta
Francisco Gavidia
Alberto Masferrer
Arturo Ambrogi
(Departamento de San Miguel, 1795 – 1855) fue un político y poeta
salvadoreño, es considerado cronológicamente como el primer
vate de su país. Nació en una hacienda cercana a la ciudad de San
Miguel. En su juventud estudió en Antigua Guatemala en el Colegio
de Infantes, pero no pudo concluir su carrera por el fallecimiento
de sus padres. Fue diputado al Congreso Constituyente de 1822 del
Imperio Mexicano. En tiempos de la Federación Centroamericana,
bajo el régimen de Francisco Morazán, logró ser diputado y
Ministro de Relaciones Exteriores. Fiel seguidor de este militar y
político, le acompañó en su exilio hacia Costa Rica hasta su
fusilamiento. En El Salvador participó en el intento de
derrocamiento de Francisco Malespín, hecho que le valió exilarse
en Nicaragua. Caído este del poder, regresó a su país donde se
retiró de la vida pública. Su obra es recogida en antologías como
Guirnalda Salvadoreña (1884) de Román Mayorga Rivas y Galería
poética centroamericana (1888) de Ramón Uriarte. Murió en
condiciones paupérrimas en 1855.
AL CIUDADANO JOSÉ DEL VALLE
A par de los robustos
Árboles corpulentos,
O del cedro que altivo se levanta,
No es dado a los arbustos
Formar altos intentos;
Y al par de la dulcísima garganta
Con que el jilguero canta,
La débil avecilla
Teme soltar su voz, teme y se humilla.
Así yo me contemplo
Ante el coro armonioso
De los sagrados cisnes de Hipocrene
Tomo la lira y templo,
Mas el labio medroso
Por un secreto impulso se detiene.
Se anima, y le contiene
El respeto que sólo
Vosotros me inspiráis, hijos de Apolo.
(Apopa, 24 de julio de 1867 – Tegucigalpa, 24 de julio de
1908) fue un poeta, docente y político salvadoreño.
Su obra fue publicada en varios diarios y revistas de la
época, entre ellos Diario del Salvador, La juventud
salvadoreña, La república de Centroamérica, El Fígaro, etc.
Fue parte, además, del periodico La Unión, en el cual
firmaba bajo el seudónimo Flirt. Al momento del golpe de
Estado de los hermanos Antonio y Carlos Ezeta en 1890,
tuvo que huir del país y retornó hasta su derrocamiento en
1894.
A inicios del nuevo siglo (1904) fue director y fundador del
períodico La Quincena, importante medio cultural y
científico de la época. En ella participaron Calixto Velado,
Francisco Gavidia, Santiago I. Barberena, entre otros.
Acosta, por otro lado, fue primo hermano del escritor
Arturo Ambrogi.
EL PLATANAR
Impasible y compacto regimiento,
tendido en las cañadas laderas,
luce el bosque triunfal de sus banderas,
que en sus manos alegre agita el viento.
Convidando al amable esparcimiento
están las verdes matas altaneras,
que se cargan de frutas tempraneras,
del encendido trópico al aliento.
Un sol canicular deja teñido
el verde platanar con tintas rojas
en el lienzo del aire estremecido.
Mientras, buscando alivio a sus congojas,
el rudo caporal duerme rendido
al plácido susurro de las hojas.
El período que comprendió las primeras
décadas del siglo XX fue importante porque
marcó el paso a una cultura nacional que se
vio obligada a recurrir a lo "autóctono" para
definirse. Este dato revela que la vida
nacional estaba dejando de ser una
preocupación exclusiva de las élites
"europeizadas" y estaba arrastrando sectores
sociales más heterogéneos.
Una literatura preocupada hasta entonces por la
pertenencia a un espíritu estético cosmopolita estaba
poco dotada para encarar la nueva realidad política del
país.
Este medio de difusión proveía algunas bases para un
actividad literaria más independiente y, en consecuencia,
más crítica con respecto al estado de cosas en el país. Es
oportuno mencionar la propaganda político hecha por la
prensa; el personaje más relevante del ramo fue Alberto
Masferrer (1868-1932), quien escribió además una
considerable obra en la categoría de ensayo. Aunque de
intención más política y moral que artística, la producción
de Masferrer contribuyó de manera considerable a crear el
clima que orientó a un cambio de rumbos en el quehacer
literario.
Las obras “Aventuras del gran Morajúa”, “Los
apuros de un francés” y “Al revés y al
derecho”, del autor Hermógenes Alvarado;
son las dos primeras novelas o intento de
novela que se escribieron en el país a finales
del S. XIX.
Se narra sobre el mundo campesino.
Tienen influencias Románticas.
Agregan humor a su obra.
Retrato e interpretación de las costumbres de
El Salvador.
Tono Humorístico y Satírico.
La novela en El Salvador nace bajo el signo del costumbrismo, muchas
veces de tinte festivo y humorístico.
En 1880, F. Alfredo Alvarado publica la novela histórica por entregas "Las
ruinas" en 'La Gaceta', inspirada en el terremoto de San Salvador de
1879.
A fines del siglo XIX, el doctor Hermógenes Alvarado (padre) publica
"Aventuras del gran Morajúa" y "Los apuros de un francés" (1896), en
estilo suelto y castizo, como lo describe el erudito Luis Gallegos Valdés.
Adrián Meléndez Arévalo publicó, en 1899 "El crimen de un rábula",
novela histórica nacional. "Lorenza Cisneros" (ensayo de novela histórica)
vería la luz hasta 1916.
Como resultado proliferó el cultivo de distintas modalidades de retrato
de costumbres donde, bien de manera satírica, bien con espíritu
analítico, se dirigió la atención a dimensiones hasta entonces excluidas
del arte. En el costumbrismo sobresalen el general José María Peralta
Lagos (1873-1944), ministro de Guerra de Manuel Enrique Araujo y
escritor de gran popularidad por los artículos polémicos y de sátira social.
Relativa subordinación del aspecto estético a
lo ideológico
La exploración de lo autóctono iba
acompañado de una búsqueda formal.
La síntesis entre el lenguaje literario y el
dialecto vernáculo.
Se caracterizaba a los personajes
"ignorantes"
El lenguaje del pueblo con capacidad de
producir poesía.
Abraham Ramírez Peña
Manuel Mayora Castillo
Hermógenes Alvarado
Salvador Carazo
Manuel Quijano Hernández
Francisco Herrera Velado
Ramón González Montalvo
José Leiva
Hugo Lindo
Edgardo Salgado
Miguel Ángel Espino
(1945-1929) natural de Santiago Nonualco.
A fines del siglo XIX, el doctor Hermógenes
Alvarado (padre) publica “Cartas a mi
pueblo”, "Aventuras del gran Morajúa" y "Los
apuros de un francés" (1896), en estilo suelto y
castizo.
Nació Izalco, departamento de Sonsonate, el 8 de enero de 1876, en el hogar compuesto por el
empresario Paulino Herrera y su esposa Lucila Velado.
Inició sus estudios primarios en la escuela de su localidad natal, dirigida por Sotero Laínez
Saravia. Después, por mediación de algunos familiares suyos, acudió por algún tiempo al
prestigioso Colegio de Guadalupe, fundado por fray Patricio Ruiz en la ciudad de Sonsonate. Sin
embargo, el joven Herrera Velado desistió de sus afanes estudiantiles y se incorporó como
trabajador en la imprenta de su padre, establecida en el portal sonsonateco edificado para su
familia, en 1888, por el constructor José Ángel Zelada.
Escritor profundamente identificado con las vivencias de su pueblo -donde aún moran los últimos
descendientes de los indígenas pipiles, que otrora poblaron el Señorío de Cuzcatlán-, su
formación literaria fue totalmente autodidacta e inspirada en autores franceses, de entre los que
tenía especial estimación por el viajero y cronista Pierre Loti.
Publicó sus versos modernistas en las revistas literarias La quincena, Ariel, Excélsior y Centro
América intelectual, al igual que en el Diario del Salvador y su Repertorio, publicaciones
periódicas que se imprimían en la capital salvadoreña en la primera década del siglo XX.
Posteriormente, sus inquietudes literarias se volcaron a la plasmación de costumbres e historias,
tanto en verso como en prosa, aunque dotadas de una gran sencillez idiomática y un sabroso
realismo costumbrista.
Dedicado a labores contables en la ciudad de Santa Ana, fue lector de una elegía poética ante los
restos mortales del educador e intelectual colombiano Francisco A. Gamboa (Cali, 1861-San
Salvador, 1908).
Falleció en su misma localidad natal, el 18 de febrero de 1966.
Sus libros publicados son: Fugitivas (poesía, San Salvador, 1909), Mentiras y verdades (tradiciones
en verso al estilo del salvadoreño-guatemalteco José Batres Montúfar, San Salvador, tipografía La
Unión, diciembre de 1923, con prólogo del Dr. Ramón Quezada. Fue reimpreso por la Dirección de
Publicaciones del Ministerio de Educación, 1977), La torre del recuerdo (poesía, San Salvador,
1926), Agua de coco (relatos, San Salvador, 1926, varias veces reimpreso), La catástrofe, El café y
Del otro lado del río.
Nació en Quezaltepeque el 7 de febrero de 1908/1909 y
murió en la misma ciudad en el año 2007. Reconocido por
ser novelista, cuentista y diplomático, aportando en el
género narrativo con el tema del agro, o la novela de finca.
Estudia Ciencias y Letras en el Externado de San José y
luego Jurisprudencia y Ciencias Sociales en la Universidad
de El Salvador (UES). Es discípulo de Arturo Ambrogi.
Sigue la carrera de diplomático en el Servicio Exterior.
Como Embajador, representa El Salvador en conferencias
internacionales. También es nombrado Subsecretario de
Relaciones Exteriores de El Salvador. Sus obras son
Barbasco (novela), Las Tinajas (novela) y Pacunes
(cuentos).
La Sociedad estaba regida por las 14 familias
oligárquicas.
Se organizan movimientos revolucionarios,
las masas que participaron en la insurrección
fueron mayoritariamente indígenas.
Después del asesinato de Araujo, la poderosa familia de los
Meléndez-Quiñonez gobernó el país hasta 1927; Ellos eran
miembros de la élite económica conocida como las 14 Familias
(número que es evidentemente simbólico, por los catorce
departamentos) u Oligarquía Criolla, por ser descendientes
directos de españoles nacidos en el país. Además de estas familias
estaban también los Dueñas, los Araujo, los Orellana, los Álvarez y
los Meza-Ayau. Al final del período, asignaron a Pío Romero
Bosque a la presidencia, pero éste organizó elecciones
consideradas libres, que fueron ganadas por el Partido Laborista
del Dr. Arturo Araujo. El Partido Laborista recibió el apoyo de
estudiantes, obreros y del Partido Comunista Salvadoreño (PCS),
que había sido fundado en 1930 por un grupo de militantes entre
los que se encontraba Agustín Farabundo Martí. El Dr. Araujo
instauró un régimen de libertades civiles y permitió la inscripción
del PCS como partido político legal.
Estaban definidas tendencias hacia el
Neoclasicismo de Álvarez Castro, Hoyos y
Gómez; el romanticismo de “los poetas
novios de Cuscatlán”; el clasicismo romántico
y el equilibrio de Méndez.
Fuente de inspiración la poesía clásica.
Exponer el paisaje salvadoreño.
Utilizan elementos románticos y parnasianos.
Utilizan la musicalidad en la poesía.
Se hace popular la Teosofía Oriental.
El siglo XX es, en realidad, una evolución de los
presupuestos anteriores. La libertad y
originalidad se desbordan hasta lo irracional. Las
vanguardias de comienzo de siglo plantean el
dilema entre poesía humanizada -personal,
sentimental y de emociones- o poesía pura -del
ingenio, el artificio y el juego-. Sin embargo, el
poeta parece transgredir alegremente las
fronteras entre una y otra, y usar de lo que le
conviene en cada caso.
Incorporar a la literatura características
vanguardistas.
Temas Principales: el amor, lo cósmico, lo
místico y lo social.
Espontaneidad y emotividad.
Resalta el paisaje salvadoreño
Utilizan los diferentes tipos de verso medido:
soneto, lira y romances.
Carlos Bustamante
José Valdés
Juan E. Cotto
Ramón de Nufio
Julio Enrique Ávila
Francisco Miranda Ruano
Raúl Contreras
Camilo Campos
Alfredo Espino
Claudia Lars
Vicente Rosales y Rosales
Serafín Quiteño
Juan E. Coto ( Suchitoto, 8 de enero de 1900 – México D.F., 24 de enero
de 1938) fue un poeta y periodista salvadoreño.
Cotto se estableció en Guatemala y México donde se relacionó con
intelectuales de la talla de José Santos Chocano, José Vasconcelos,
Antonio Caso, Ramón del Valle Inclán, el pianista Salvador Ordóñez, etc.
A los veintiséis años, estando en México, hizo una disertación de
Beethoven en la inauguración de un monumento en memoria del músico
frente al Palacio de Bellas Artes. Durante la época de la gran depresión
sufrió muchas penurias económicas y vivió bajo el mecenazgo de
importantes personalidades de la época. Logró trabajar en la Secretaría
Mexicana de Instrucción Pública y la legación salvadoreña en México. Fue
colaborador de semanarios e incluso vendió enciclopedias. También
realizó viajes en algunas partes del Caribe e impartió charlas literarias en
la Universidad de Columbia.
Fue nombrado representante de la UNAM ante la Universidad de El
Salvador, pero fue mal recibido en su país debido a una serie de
difamaciones en su contra.
LA MANZANA
Dios no me lo ha prohibido.
ni siquiera
la serpiente del circo me ha mirado…
¡esta manzana me la como!
Peligra el paraíso
del nuevo Adán que viva entre nosotros
y guarde en el temor de esta manzana
el oculto sentido de su vida.
(Santa Ana, 1906 - San Salvador, 1987) Poeta y periodista salvadoreño. En el ámbito periodístico,
firmó muchos de sus escritos con el pseudónimo de "Pedro C. Maravilla". Hombre de formación
autodidacta, publicó sus primeros poemas la revista cultural Lumen, dirigida por los poetas
Joaquín Castro Canizales y Rafael Cuéllar.
Su presencia en el panorama intelectual centroamericano le permitió relacionarse con numerosos
artistas y escritores con los que formó el denominado grupo "Cactus". Allí militaban algunas
plumas de la talla de Salvador Efraín Salazar Arrué ("Salarrué"), Alberto Guerra Trigueros, Jacinto
Castellanos Rivas, Salvador Cañas, Emma Posada, Mercedes Viaud Rochac y, entre otros, los
hermanos José y Luis Mejía Vides.
Colaboró con numerosos medios de comunicación de su país desde mediados de los años veinte,
como el Diario de Occidente, El Salvadoreño y Queremos. A finales de dicha década asumió la
dirección de un suplemento humorístico (El Tarugo) que, inserto en el rotativo El Espectador, se
convirtió en una de la publicaciones satíricas más difundidas en su entorno centroamericano.
Editó además el semanario titulado El Señor Diablo. Sin embargo, los escritos periodísticos que
más fama le granjearon fueron sus artículos en El Diario de Hoy, donde durante dieciséis años
mantuvo vigente una columna diaria titulada Ventana de colores.
Desde 1950 a 1956 Serafín Quiteño ocupó la vicepresidencia de la Asamblea Legislativa, desde
donde realizó gestiones destinadas a la promoción cultural (entre las que destaca la fundación de
la Dirección General de Bellas Artes). El reconocimiento de sus méritos literarios y su dedicación
pública le hizo merecedor de numerosos honores, premios y distinciones. Retirado de los círculos
culturales y políticos salvadoreños en su vejez, pasó sus últimos años en su finca "El Ángel", de
Ayutuxtepeque.
Numerosos escritos de esta generación jugaron un
papel muy activo en el moviento democrático que
puso fin de la dictadura del general Hernández
Martínez. Sin embargo, algunos de ellos colaboraron
activamente con el régimen del coronel Óscar Osorio.
Dentro de un proyecto de modernización del Estado,
Osorio promovió una de las políticas culturales más
ambiciosas en la historia de El Salvador. Para citar un
ejemplo, a través del Departamento Editorial del
Ministerio de Cultura (posteriormente Dirección de
Publicaciones del Ministerio de Educación), bajo la
enérgica dirección del escritor Ricardo Trigueros de
León se desarrolló una labor editorial de gran alcance,
la cual constituyó, a la vez, un paso decisivo en sentar
las bases del canon de la literatura salvadoreña.
De forma paralela, tuvo lugar un proceso que había de
afectar el desarrollo de la literatura; el auge y la
universalización de la industria de la cultura. Hacia
1950 resultaba bastante claro que los medios de
difusión masiva estaban desplazando a las bellas artes
y a la cultura popular tradicional como generadores de
referentes imaginarios de la población. Ante esa
situación la literatura fue quedando relegada a una
incómoda marginalidad. Esta debilidad hizo del
trabajo artístico un fácil rehén del régimen militar,
cada vez más deslegitimado por la corrupción y la
ausencia de libertades políticas.
Rescatar de las tradiciones indígenas y de la
lengua popular.
Denunciar las injusticias sociales.
En la década de 1940 alcanzó su madurez un grupo de
escritores entre quienes se cuentan Pedro Geoffroy Rivas
(1908-1979), Hugo Lindo (1917-1985), José María Méndez
(1916), Matilde Elena López (1922), Julio Fausto
Fernández, Oswaldo Escobar Velado, Luis Gallegos Valdés,
Antonio Gamero y Ricardo Trigueros de León. Pedro
Geoffroy Rivas produjo una obra lírica marcada por la
vanguardias y, además, desarrolló una importante labor
de rescate de las tradiciones indígenas y de la lengua
popular. La poesía de Oswaldo Escobar Velado tiene una
delatada preocupación existencial y un componente
esencial de denuncia de las injusticias sociales. José María
Méndez y Hugo Lindo exploraron nuevas fronteras de la
narrativa.
Su credo estético con intención social.
Concepción estética integral.
Lenguaje Impresionista
Poesía Surrealista
Forma poética figura-fondo.
Matilde Elena López
Cristóbal Humberto Ibarra
Oswaldo Escobar Velado
Alfonso Morales
Manuel Alonso Rodríguez
Alberto Quinteros
Raúl Elas Reyes
Luis Gallegos Valdés
Ricardo Trigueros de León
Nació en Zacatecoluca el 9 de mayo de 1920 y murió en 1988. Fue poeta,
ensayista, cuentista y novelista. Ejerció el periodismo. Becario del gobierno
salvadoreño en Argentina y más adelante Agregado Cultural en la embajada de El
Salvador en aquel país.
Cursó estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de La Plata. Ingresó a la
Sociedad Argentina de Escritores de Chile.
Pertenece a la generación salvadoreña del “Gruposéis”, que hacia 1941 innovó las
formas literarias. En 1965 se hace cargo, en San Salvador, de dirigir el diario
“Tribuna Libre”, al mismo tiempo que enseña en la Universidad de El Salvador. En
1967 es reelegido vicepresidente de la Federación de Escritores de Centroámerica
y Panamá.
Fue académico de número de la Academia Salvadoreña de la Lengua y miembro
activo del Ateneo de El Salvador.
Su obra se divide en dos partes: la ensayística y la narrativa. “Gritos”, “Rilke,
claves de su creación”, “Elegía de junio” y “Cuentos de sima y cima” fueron
prologados por el Premio Nobel de Literatura, Miguel Ángel Asturias.
“Cuentos Breves para un mundo en crisis” obtuvo el Primer Premio en los Juegos
Florales de Quezaltenango, Guatemala, en 1967.
Raúl Elas Reyes (1918-1997) ingresó a la academia del pintor Valero
Lecha en 1937, convirtiéndose en parte de la generación de Julia Díaz,
Noe Canjura y Mario Araujo. Su formación continuó en México en 1948 y
posteriormente, residió por tres años en Francia a partir de 1949 luego de
ganar una beca para estudiar en la Escuela Superior de Bellas Artes.
Su producción artística no revela ataduras fuertes a determinados estilos
ni se revela, tampoco, estacionaria, aun en sus últimas obras. La muestra
presenta aspectos que revelarán y dimensionarán el aporte del artista y
sus logros en cuanto a propuestas divergentes de los principios
académicos y de la representación tradicional del paisaje. Notándose en
el proceso de investigación que el paisaje en general ocupa un lugar
preponderante en su obra, y que el artista plasma una visión muy
personal de la realidad y sus inquietudes en la búsqueda de nuevas
formas y de la explotación del recurso del color, se escogieron cuatro
temáticas que dividen la obra presentada: Ambientes tropicales,
Referencias marinas, Arquitectura y ciudad y Exploraciones abstractas.
Se recoge en la exhibición un total de 54 obras realizadas entre 1941 y
1997.
Nació en el centro de San Salvador, el 30 de agosto de 1917, en el hogar compuesto por el doctor Miguel Gallegos
Rosales y su esposa Emilia Valdés Blanco de Gallegos.
Contrajo matrimonio con Concha Cerna, con quien compartió una existencia próspera y feliz, colmada por la
llegada de cuatro vástagos: Mario, Luis Salvador, Miguel Alejandro y Emilia Yolanda.
Secretario de Asuntos Exteriores de la junta provisional que fundó y dirigió al Sindicato de Periodistas, Escritores
y Artistas de El Salvador (mayo de 1944), se desempeñó como catedrático de Introducción a la Literatura en la
Escuela de Filosofía y Ciencias de la Educación, abierta en el Instituto Nacional el viernes 5 de marzo de 1948. A
la vez, fue nombrado representante del Ministerio de Cultura Popular ante la Facultad de Humanidades y demás
instituciones culturales de Guatemala, donde se desempeñó como canciller en la legación salvadoreña.
En febrero de 1948 obtuvo el primer premio en el Concurso Cervantino de la Sociedad Beneficencia Española
(San Salvador). Dos años más tarde, ingresó como miembro a la cómica y efímera Asociación Salvadoreña de
Gastrónomos Existencialistas (San Salvador, mayo de 1950).
En octubre de 1953, junto con Claudia Lars y Serafín Quiteño integraron el jurado que escogió, de entre los 24
trabajos presentados, a la composición de Manuel Alonso Rodríguez y la premió como la letra para el Himno de
la revolución del 14 de diciembre de 1948.
En febrero de 1955 fue honrado con las Palmas Académicas otorgadas por el gobierno francés, que también le
confirió una medalla al mérito en 1971.
En 1956 fue candidato a diputado legislativo suplente por el departamento de San Salvador, postulado por el
oficialista Partido Revolucionario de Unificación Democrática (PRUD).
Laboró para el gobierno salvadoreño en los cargos de jefe del Departamento de Letras, subdirector, director
interino (marzo de 1958) y director propietario (mayo de 1958) de la hoy desaparecida Dirección General de
Bellas Artes, al igual que como funcionario en la Corte Suprema de Justicia y en la Junta Nacional de Turismo.
Entre febrero y junio de 1961 reasumió la máxima jefatura de la Dirección General de Bellas Artes, ocasión en la
que realizó un viaje cultural por invitación del gobierno estadounidense (abril) y sostuvo varias polémicas
públicas con el escritor Waldo Chávez Velasco y los pintores Julia Díaz y Carlos Cañas, todas vinculadas con la
orientación institucional de ese organismo gubernamental.
Desde 1967 hasta 1972 perteneció al cuerpo diplomático salvadoreño, con sendos puestos en París y Roma.
El 14 de diciembre de 1948, Castaneda Castro fue derrocado por un golpe de
Estado promovido por sectores renovadores del Ejército que llevó al poder al
llamado Consejo de Gobierno Revolucionario. En 1950 se redactó una nueva
Constitución de cáracter social-progresista y se creó un nuevo partido oficial, el
Partido Revolucionario de Unificación Democrática (PRUD) que se proponía
imitar muchos aspectos del PRI mexicano. El PRUD gobernó con el teniente
coronel Óscar Osorio (1950-1956) y el teniente coronel José María Lemus (1956-
1960) quienes impulsaron una serie de reformas de corte socialdemócrata como
la creación del Seguro Social (ISSS) y el Instituto de Vivienda Urbana (IVU)
además de impulsar un proceso limitado de industrialización, dentro del modelo
de sustitución de importaciones que promovía en ese momento la CEPAL.
También se impulsó un programa de construcción de mega proyectos de
infraestructura como la Carretera del Litoral y la Presa Hidroeléctrica "5 de
Noviembre“.
Los gobiernos de Osorio y Lemus pudieron llevar a cabo sus planes sociales y
obras de infraestructura gracias a un período de bonanza en los precios del café y
a la introducción de un nuevo cultivo bastante rentable: el algodón. Cuando al
final de la década de 1950 el precio del café decayó, el gobierno de Lemus entró
en crisis y fue derrocado el 26 de octubre de 1960.
la Generación Comprometida se perfiló de manera inequívoca por la participación
política de sus miembros, y en esta actividad los literatos sobresalieron, como
poetas, y escritores y como activistas y dirigentes revolucionarios, quien más
quien menos, a nivel nacional, unos moderados y otros radicales, pero marcharon
camaraderilmente a través de décadas de tormentosa historia.
Se crea el círculo Literario Universitario
Salvadoreño (1950)
La Generación Comprometida no fue
únicamente una generación en el sentido
sociológico, sino un movimiento cultural amplio
donde descollaron poetas, escritores, pintores,
oradores, actores, bailari-nes, dirigentes
estudiantiles, dirigentes obreros, dirigentes
po-líticos, dirigentes magisteriales y gremiales
que alcanzaron reconocimiento merecido a nivel
nacional.
La Generación Comprometida fue una generación literaria
surgida en El Salvador durante la década de 1950. La
denominación de "comprometida" fue acuñada por el poeta Italo
López Vallecillos, influenciado por el pensamiento sartreano. Tuvo
dos etapas: la primera, con el núcleo fundacional compuesto por el
propio López Vallecillos, Irma Lanzas, Waldo Chávez Velasco,
Álvaro Menen Desleal, Eugenio Martínez Orantes y otros. La
segunda, con el surgimiento en 1956 del Círculo Literario
Universitario, fundado en la Facultad de Derecho de la Universidad
de El Salvador. El Círculo integró a los poetas Roque Dalton,
Roberto Armijo, José Roberto Cea, Manlio Argueta y Tirso Canales.
Armijo, Cea, Argueta, Canales y el poeta Alfonso Kijadurías
dirigieron, durante la década de los 60 hasta 1979 la revista
cultural titulada La Pájara Pinta.
Honrar la realidad salvadoreña
Búsqueda de la renovación estética
Teatro del absurdo
Renovación poética
El indigenismo y tono popular.
Álvaro Menéndez Leal (también conocido como Menen Desleal)
Oswaldo Escobar Velado
Italo López Vallecillos
Waldo Chávez Velasco
Irma Lanzas
Eugenio Martínez Orantes
Ricardo Bogrand
Armando López Muñoz
Mercedes Durand
Roque Dalton
Manlio Argueta
José Roberto Cea
Roberto Armijo
Tirso Canales
Eugenio Martínez Orantes nació en San Salvador en 1932. Poeta, narrador,
articulista y periodista cultural. Realizó sus estudios con los Hermanos Maristas,
en la Escuela San Alfonso y el Liceo Salvadoreño. A finales de los años 50,
dramatizó para la radiodifusora YSEB las novelas salvadoreñas “Jaraguá”, de
Napoleón Rodríguez Ruiz; “Las tinajas”, de Ramón González Montalvo; y
“Hombres contra la muerte”, de Miguel Ángel Espino. Fue miembro de la
Generación Comprometida junto a otros destacados poetas de El Salvador. En
1963, adaptó para teatro cuentos de Salarrué que fueron presentados en el
Teatro Nacional de San Salvador y en el Teatro Universitario de Comayagüela,
Honduras. Entre sus libros editados, están: Llamas de Insonmio (Poesía, San
Salvador,1952); Ballet (Poesía,San Salvador, 1956); El Arcángel de la Luz (Poesía,
México, 1958); Fragua de Amor (Poesía, San Salvador, 1959);Bajo este Cielo de
Cobalto(cuento, San Salvador, 1964);Mar sobre mi Mundo (poesía, San Salvador,
1978); 32 escritores salvadoreños(San Salvador, 1993); Tunil, (cuento, San
Salvador, 1994); El vuelo del Torogoz, (las historias no contadas de Salarrué) ,(San
Salvador, 2004); Morir de vino en primavera (anecdotario sobre la vida del poeta
Orlando Fresedo,San Salvador, 2004). Condujo, durante la dirección de Diario
Latino por parte del notable poeta Waldo Chávez Velasco, el Suplemento Sabatino:
Latino Cultural. Participó durante el año 2004 en el Festival Internacional de Poesía
de El Salvador junto a poetas como: Antonio Porpetta, Ana Istarú, Dennos Nurkse,
Lucía Estrada, Armando Alanís, entre otros.
Señorita, usted es la primavera
Señorita:
Usted es una primavera
total,
definitiva.
Si en la vida todo el mundo se pareciera a usted,
No existiría la miseria
Ni el dolor, ni el hambre.
Los arados cantarían una canción de frutos y la tierra
—al sentir los pasos de la aurora
sobre su piel morena—
se despertaría llena de optimismo
y más deseosa de ser madre
de sonoros vegetales.
Si los ríos se parecieran a sus cabellos,
en cada una de sus translúcidas escamas
viajaría complacida
una semilla de ternura.
Las armas no tendrían necesidad de existir
si la brisa que sopla
sobre los dolientes cuerpos de muchos países
fuera igual a su aliento.
Si la vida en todo el mundo
se pareciera a usted,
habría paz, trabajo y progreso.
Nació en San Salvador el 10 de Noviembre
de 1930 y murió asesinado el 1 de Septiembre
de 1960. Entre sus publicaciones están
Primera voz (poemas), Intinerario y Patria
Interior.
EL LOCO DE PUERTO CORTÉS
Es otro el Mar Caribe de los barcos mercantes;
inséctos venenosos y verdes platanares abatidos
enturbian el color del mar casero.
Tahúres, vagabunsdos,
marineros varados en noches torrentosas,
montañas de ginebra y de sexos estériles,
explotan, rugen, pasan...
y vuelven con la ronda de otros barcos...
¡Quién no se vuelve loco como tú',
en medio de esta usina paralítica!
Acechabas los barcos,
buscando algún mercante que viniera de Cuba
(porque son los cubanos los que llenan las latas de comida)
Por las noches
rodabas algún tronco de pino
o un racimo de plátanos
(nunca volvió ese barco que viaja a Nueva Orléans)
muriéndote de hambre y de locura,
partida en pleno pecho tu condición de hombre.
(És el Caribe éste? Este es el Mar Atlántico?)
(Donde se marcha uno a Nueva Orléans?)
Es inútil mirar a la tormenta,
que amenaza a las luces en la boca del puerto;
es inútil mirar al sol poniente,
al rosáceo horizonte
quebrado en mil espejos por el agua.
(No viene el capitán de Nueva Orléans).
Ya no busco la ruta de algún dado tirado por un tahúr,
espero otra señal que viene del Caribe
Que me traigan las olas la razón.
(¡Mare Nostrum!, contéstame)
Waldo Chávez Velasco (San Salvador, El Salvador, 14 de octubre de 1933 - id. 7 de julio
de 2005) fue un abogado, escritor y periodista salvadoreño, miembro de la Generación
Comprometida.
Inició sus estudios en la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales de la Universidad
de El Salvador, por su rendimiento académico obtuvo una beca gubernamental y viajó
a la Universidad de Bolonia, en Italia, donde en 1959, obtuvo el doctorado en Derecho
Internacional Público. También efectuó estudios de comunicaciones, en la Universidad
de París. Durante su estancia en Europa, conoció a la escritora salvadoreña Irma Lanzas
con quién contrajo matrimonio. De regresó a El Salvador trabajó como colaborador del
periódico El Diario de Hoy y se desempeñó como Director General de Bellas Artes del
Ministerio de Cultura (1960).
En 1967, fue el fundador y primer director del periódico vespertino El Mundo.
Fue miembro del Partido de Conciliación Nacional (PCN) de ideología anticomunista,
cuando este partido controlaba el gobierno de El Salvador (1962-1979). Durante el
gobierno del general Fidel Sánchez Hernández y del coronel Arturo Armando Molina
sirvió secretario particular y secretario de Información de la Presidencia de la
República.
Chávez Velasco cultivó todos los géneros literarios. Publicó la novela “Quién secuestró
a Scott” (1999) el poemario “Lápidas de la guerra civil” (1996); y las obras teatrales
“Fábrica de Sueños” (1957), “El Sombrero de Otoño” (1962) y “El Cipitín” (1996),
además de dos recopilaciones de cuentos: “Cuentos de hoy y de mañana”, (1963) y
“Cuentos medievales” (1990). En forma póstuma se publicó en 2006, el anecdotario "Lo
que no conté de los presidentes militares", donde relata sus años al servicio de los
gobiernos del PCN y hace apología de los gobiernos militares que tuvo el país.
Naturaleza muerta
(Sobre un cuadro de Morandi)
La noche me camina.
Un ciprés traza el límite
De un fantasma nocturno
Y parece que todo se adormece en sí mismo.
¡Cuán raro este paisaje!:
busco entre los objetos la más pequeña llama,
un eco, un caracol…pero s en vano.
Quizás todos, a veces, nos sentimos extraños.
Y una tarde cualquiera, al mirar el contorno
De una natura abstracta suspiramos, temblamos:
Y en la flor retorcida,
En la fruta intangible,
En todo lo insinuado, lo peor hacer,
Lo vago, hallamos nuestro espacio.
Después, cuando la noche nos camina,
Cuando nadie nos mira,
Reconstruimos los seres de la tarde
Y entramos, por un sueño, en el cuadro.
El contexto Social de esta generación, está
ligeramente vinculada con las anteriores,
solo que sobresalen aspectos importantes,
uno de ellos es que tras el conflicto armado
en Nuestro País, hubo un auge o
crecimiento, estando ligeramente crecida la
esencia cultural de nuestro país, realizándose
en el mismo marco, actividades sociales,
publicas, culturales relacionados con el arte,
la poesía, etc.…
Hubo un importante desarrollo y cambio
sistemática dentro de nuestro país, este
contexto se vio afectado políticamente
dentro del marco de cambios, un conflicto
armado que afecto a la sociedad, no solo en
sus entrañas sino dentro de la misma
sociedad, un conflicto armado que hizo
reseña histórica, desprendiendo de él,
escritos, libros, versos, poesía en general.
Generación que hizo cambios en el
pensamiento de la misma sociedad, por el
conflicto armado vivido durante los años
80´s,una sociedad duramente golpeada, no
solo por el gran numero de muertes y
desapariciones de personas inocentes, sino
por los cambios radicales en las perspectivas
sobre el auge y resurgimiento de nuevas
voces, dentro del ámbito cultural social
poético, de comunicación… etc.
Obras personales de mayor exigencia sin
recurrir necesariamente a las instancias
tradicionales, en su mayoría dominadas y
dirigidas por los escritores, y sin supeditarse
tampoco a unos cánones definidos también
mayoritariamente por los hombres.
Tras el fin del conflicto El Salvador entró en una breve etapa de
crecimiento económico que se vio frenada posteriormente por la
recesión. Durante los años noventa asistimos a una revitalización de la
actividad cultural. Sin embargo, el país aún arrastra un rezago enorme
debido a múltiples causas, tanto económicas como políticas y sociales,
que sería largo enumerar. El nuevo clima, sin embargo, ha permitido que
surjan producciones más libres y voces nuevas.
Quizá uno de los hechos más significativos de los últimos años ha sido la
exploración de diversas identidades, lo que está contribuyendo a
enriquecer el imaginario colectivo. Una de las manifestaciones de esto es
el trabajo de un grupo creciente de escritoras que han comenzado a crear
espacios propios y a definir una obra personal de mayor exigencia sin
recurrir necesariamente a las instancias tradicionales, en su mayoría
dominadas y dirigidas por los escritores, y sin supeditarse tampoco a
unos cánones definidos también mayoritariamente por los hombres.
Utilizan las bases de la estética y la métrica
tradicional.
Inclinación por lo clásico
Difusión en revistas y periódicos.
Claudia Herodier
Silvia Elena Regalado
Rafael Menjívar Ochoa
Otoniel Guevara
Javier Alas
Miguel Huezo Mixco
Carmen Huguet
Salvador Juárez
Rafael Mendoza
Alfonso Quijada Urías
David Escobar Galindo
Francisco Andrés Escobar
Melitón Barba
Nació el 31 de agosto de 1961 en San Salvador. Es Directora de la Unidad de
Cultura "Roberto Armijo" de la Universidad Tecnológica de El Salvador desde el 1
de marzo de 1995. Ha ganado 5 premios Nacionales de Poesía (El Wang
Interdata de CONCULTURA 1991, "Alfonso Hernandez" 1993, "Juegos Florales de
Mujeres", 1993 y "Juegos Florales de Oriente", 1993 y 1994). Su poesía ha sido
publicada en las antologías: "Octubre es el culpable", "Patria chiquita","Palabras
de la siempre mujer", "Poesía a mano", "Mujeres en la Literatura Salvadoreña" y
"Ochi di rossa infuriata (Italia, edición bilingüe), en la antología francesa sobre
poesía salvadoreña de María Poumier (2002), en la antologìa
centroamericana “STIGAR” publicada en Suecia en el 2004. Sus poemarios
publicados en El Salvador: Pieles de Mujer (1995), Desnuda de mí (2001) e
Izquierda que aún palpitas (2002) y Antología Intima (2005). Ha publicado
módulos sobre lecto-escritura, teoría de género y cultura turística. En el año 2002
coordinó la colección de seis títulos de poetas salvadoreñas: “Verso Creciente”,
Juntas llegamos a la palabra. A partir del 2004 dirige el proyecto
editorial orientado a potenciar a jóvenes talentos salvadoreños. El 5 de marzo de
2003 fundó el Taller de poesía de la Casa Claudia Lars, abierto a estudiantes de
bachillerato, universitarios y personas de todas las edades.
Octubre es el culpable
Octubre no fue un mes común de vientos y
piscuchas encumbradas por cipotes.
Octubre…. derrumbó el silencio, me
conjuró mujer, te hizo hombre, nos desnudó
el espacio de pretextos, y el amor fue una
batalla dulce de sudores.
Octubre se disfrazó de junio, enero, marzo,
fluye en mis venas, como entonces, acecha,
sin medir las consecuencias; octubre,
compañero, es el culpable. (libro Pieles de
Mujer)
Cómo te explico este fuego que arrasa y
que me enciende: nada se vuelve cenizas,
simplemente la luz es infinita. (Libro
Izquierda que aún palpitas)
Dios es el ojo de agua en el abismo de la
nada. La infinita rebelión de la luz en las
tinieblas. Quien pronuncia una flor
nombrando cada uno de sus átomos,
porque su palabra es semilla de todo el
universo. Dios sin mantos ni barbas,
denudo sobre el lecho de galaxias y novas.
(Libro Izquierda que aún palpitas)
Rafael Menjívar Ochoa (nacido el 17 de agosto de 1959 en San Salvador)
es un escritor, periodista, traductor salvadoreño. Su padre, el economista
Rafael Menjívar Larín, era rector de la Universidad de El Salvador
(nacional) cuando el ejército la ocupó en 1972 y lo exilió hacia Nicaragua.
El resto de la familia abandonó el país en enero de 1973 hacia Costa Rica,
donde se reunió con el padre. En 1976 se instalaron en México, donde
Menjívar Ochoa vivió durante veintitrés años. Estudió música, teatro y
letras inglesas.
En 1999 se instaló en El Salvador, donde en 2001 se convirtió en
Coordinador de Letras (director de literatura) y en 2001 fundó La Casa del
Escritor, proyecto para la formación de escritores jóvenes, ubicado en la
que fuera casa de Salvador Salazar Arrué (Salarrué). Pertenece a la
llamada "Generación del Cinismo" o "Generación del Desencanto", junto
con Horacio Castellanos Moya, Jacinta Escudos y Miguel Huezo Mixco,
entre otros que comenzaron su producción literaria en la época de la
guerra. Es compañero de vida de la poeta salvadoreña Krisma Mancía.
Nació en agosto de 1950, San Salvador, El Salvador, hija de JULIA HÉRODIER (primera actriz de El Salvador) y del
arquitecto y escritor LUIS DIAZ CHÁVEZ, ganador del PREMIO CASA DE LAS AMÉRICAS (1961, rama de cuento)
con su libro PESCADOR SIN FORTUNA. Desde los anos 60, reconocerá también como padre al Actor y Director
de teatro, EDMUNDO BARBERO (español) con quien su madre contrajo segundas nupcias en l960. Barbero, fue
gran impulsor de la dramaturgia salvadoreña por lo que se le considera el padre del teatro nacional.
Claudia, estudió filosofía en la Univ. Centroamericana José Simeón Cañas, UCA. Su tesis versó sobre lo ÉTICO Y
LO ESTÉTICO EN SALARRUÉ (1980), a la que se aunó, en 2002, el trabajo monográfico "LA IDEA DE SUJETO EN
MICHEL FOUCAULT". Miembro fundadora de la JUVENTUD MUSICAL SALVADOREÑA y miembro del conjunto
folklórico MAHUCUTAH, que fundara y dirigiera su hermano, el compositor LUIS DÍAZ HÉRODIER. En 1972
grabó un disco de 78 revoluciones. Con el conjunto ETCÉTERA (también dirigido y fundado por su hermano) que
contiene dos poemas suyos musicalizados por éste, con los que habían ganado un premio en el CERTAMEN
JUVENIL DE MÚSICA del Ministerio de Educación de El Salvador.
En 1972 ganó el segundo lugar rama poesía, en el LVII Certamen Centroamericano de los JUEGOS FLORALES DE
QUETZALTENANGO, Guatemala, con su libro VOLCÁN DE MIMBRE, editado en 1978 por la Dirección General de
Publicaciones del Ministerio de Educación de El Salvador. Forma parte de las antologías: POESÍA FEMENINA
SALVADOREÑA, e ÍNDICE ANTOLÓGICO DE LA POESÍA SALVADOREÑA.
En la década de los 90, MARÍA POMIER (francesa) la incluyó en su Antología QUIZÁS TU NOMBRE SALVE
(Antología bilingüe de la poesía salvadoreña) Editorial Universitaria, Universidad de El Salvador, 1972. Y, en la que
recién acaba de publicar el año 2002 en Suiza.
Por su parte ROXANA LÓPEZ, la tomó en cuenta para su libro CIEN AUTORES SALVADOREÑOS, y está incluida
(junto con otros autores) en los programas de estudio del Ministerio de Educación en el área de Español.
En l982 marchó a Nicaragua, de donde partiría en l988 rumbo a Guatemala, país en el que cursaría algunos años
de ARTES PLÁSTICAS y en donde llegaría a formar parte del grupo pictórico ARTE NUEVE. Retornó a El Salvador
en septiembre de 1994.
PRADERA ABAJO
Quiero lanzar esta noche
mi corazón a rodar
pradera abajo.
Quiero dejar de mí,
el perfume de la sangre
anudado a todas las sangres.
El sabor de mis huesos,
en el hueso de todos.
Quiero acostumbrarme
a decir ¡NO!
¡NO! a la vergüenza
de no querer a nadie.
¡NO! a la indiferencia.
¡NO! al humano que nada quiere saber de mí,
y se esconde, y muere,
muere solo.
Quiero lanzar mi voz,
esencia de miles de parras
de diminutos y pálidos jazmines;
lanzar la soledad
en barcazas,
rumbo al infinito,
y sólo quedarme con el hombre.
Con él, que nada quiere de mi nombre
y toma de mi nombre
todo lo que es mío.
DERECHOS RESERVADOS 2010 © CHRIS ESCOBAR