ASUNTO: Post”
Hal Foster
B
‘ino «posmodernidad» se utiliza en critica de arte de un modo un tanto promiseuo,
lo como una mera indicacién de lo no-moderno o como sinnimo de pluralismo. En este
sentido sus pretensiones son modestas si
A expresar que nos encon
ddoreaccionarioen el que la modernidad parece algo distant, yla recuperacidn de mevlas pasa~
lidad de
recuperar elementos de pasado hace nevesato con
cebirla come alo mis que mera antimodernidad
Por supuesto, la de ve postu de la modernidad determinaré hast cierto punto
tuna w otra comprensi le pouoseria ano se entiende en se
rmodernidad a menudo se restringe al periodo comprendide aproximadame
amos en un peri
das demasiado proxima. Por una parte, esa distancia constituye la condieiin de pos
|i posmodernidads por otra, la tendencis
ido eronoldgien, a
teentre 1860-1930,
ite de postguerra o modernidad stardia>. En cambio,
de modernidaul resulta mis dificil de especificar (por
«ejemplo, zhay que aceptar la ruptura entre elascismo y moderna tal y como la define Michel
Foucault? hay que aribuirla al eritcismo kantiano, como hace Clement Greenberg?)-En eual-
reaso, cuando se expliea la posmodernidad en relacin a la moderninlad, hay cierta tem
Ja modernidad? Sis
dlencia «reducir esta dltima,éSe puede dlimitar con tanta preis
ruprarespecto a ells?
(Post) Modernidad
Los tesricos de la posmodernidad en arte tienden ha adoptar la téctica de analizar la
‘modernidad a partir la moderuidad tarda, euya ideolaga se localiza en los eseritos eriteos
‘de Clement Greenberg y Michael Fried. Desde esta posicin, la modernidad equivale a una bie
‘queda de la
heredado del medio yen el ertico, un historiismo que «aetda sobre lo nuevo y lo
«lferente para disminuir su novedad y mitigar su diferencias*, Asi pues, la pintura, laescultue
+a y la arquiteetura son inconfundibles y séloenellas existe propiamente el artes cada arte
tiene un eédigo o naturaleza,y el arte se desarrolla a medida que dicho eédigo se revela, la
nnaturaleza queda purgada de lo extrafio.
Estas (muy simpifieada) la leetura que hacen los posmovdernos de la modernidad, Ieetura
‘ques puede resumirenel termina pureza. En certo momento, esta voluntad de pureza resulta
ba subversiva: las conveneiones sociales codifcadas en la estética se delimitaron, cuando nose
twansgredieron,a través desu negacions; el artista, iamerso en la préetia artstica se izo auts-
‘nom transeenlentalmente erie. No obstante,sise considera dialética y etrospeetivamente,
‘sta estrategia resulta un tanto timiday poiicamenteresccionaria. La «pureaa» suscita una divie
sn del trabajo en el seno de la cultura que conduce inevitablemente tanto a a expecilinacién
profesional dela academia, como a la comerci de la produecién industrial de
‘mereancias!, Por otra parte se pretend que la idea misma de arte es conseeuencia de esta pure
124, que cuenta con una historia particular; en efecto, es asi como se ha planteado la historia del
te, un linge de artistas, unidos
‘mediante las nocioneshistoricistas (posthoc, eng propter hoc) deinfluenciay continuiad.
Aunque las intervenciones histricas pueden ser redentoras (eomo prueba la obra de Wal-
de obras de:
ter Benjamin), también pueden ser meras recuperaciones~asi ocurre en la vanguardia, que
Renato Poggoli define como «el equivalente art
término chistoricismo transcendental. parece un tanto cont
ico de un historicismo transcendental. EI
toro, pero constituye uno de
los pilaros de a modernidad -no importa cémo de «transcendental» o radicalmente nuevo sea
tlarte, el historicismo lo reeupera lo hace familiar. La modernidad tardia se limita a replan-
tear la contradiecin: el artes vanguardista en a medida en que esradicalmentehistoricista
~elartista ahonda en las convenciones de la historia del arte en orden a escapar de elas
Estehistoreismo lo Nuevo comosu propia Tradicién) constituyeal mismo tempo un origen y
inal para la vanguard; uno de los objetivoscentralesdelos posmodernosesconservar su radi
9, 1900, pp. 79 (ems volamen
p25
* Rolin Kes, -Selpurein he Ej
pales ara Te ne (Parte2, October 1 (era
‘Slane, 19h 288 Exist or
Kain 1
‘le
cvscanera al signe pure de arte maemo objet des prope ele
y sje
Aad una abrasive pone aa abstrain tara del capital
Renate Paci, The Theory ofthe Avant-Garde, Cambri, Mase, Bllap
oc BL p WOR eats Torta dl arte de vanguard tad. Roca Charl Maid Revista
dene 1964
reef Harvard Univer
an
© Vie Kevmmy «Exp ty. 3138 oe pp 288.291Aseero: Post 1
ul perolibrarse desu historicismo’. Asi [Link] cuanto diseurso dela continuo, el histories-
-moesinteinsecamentereeuperador:concibeel tiempo comorana totaal (deforma que lasrevo=
‘nunca son més que momentos de Ia eoncieneias yal hombre com el snico sujeto La
conciencia humana se postulay se revelacon
soberan tela diseontinuidlad quedescen-
traal sujeto (ya sea mediante la clase la familia ol lenguaje)- Por supuestoen fo que toeaal a
lsujetodeestehistoricismoeselartstay suespacio,el museo; asia historia se presentacomo una
narracidn continua, homogénea yantropooéntriea-de grandes hombres obras maes
La pureza se convierteen un objetivo y el deeoro en un efecto el historieismo es el modo de
intervencidn y el museo su context nal yla obra de arte iniea estos
son los elementos que la modernidad privilegiay a los que seenfrenta la posmosternidad, Se
Jos posmodernos, son pezas que forman parte de una préetica agotada, euyo eonvencionalismo
‘yano puede recibir nuevas nflesiones. La apuesta por
de los medios lat al margen de los meds, bien emplea
‘materiales nuevos o abandonados (como el video ola fotografia) Tan
ropicia el museo, como la mereantilzacin que genera la gale
-leahi que ! are posmavlerno sede en espacios alternatives y adopte miltpls formas, a men=
do dispersas textualesoeffimeras. A gual que se re-formael lugar del arte, también el pape del
artista se transforma, los valores que hasta ahora autentifeaban el arte se ponen en entrediche.
En pocas palabras el campo cultural se tansforma, ka siznifea ea se despliega.
La transformacién del campo cultural e a primera eondicié de posiilidad dela posmo=
dernidad En su ensayo «La eseultura en eleampo expansido>, Rosalind Kraus expiea cmo la
‘escultura moderna pas de una gia del laa
Ja forma auténoma lo puro,el objeto sin espacio propio. En efecto, sein Krauss, en la época
enlaque surgiéel mi
el artista ha de ser or
raha concluidoen una cosifieacisn
wlerno se da entre trav
Ia istorifieein que
eutralzan el objeto aristico
rico -el monuen
estatua-a otraligicade
malismo, lnescultara moderna hal
entradoen nesta de spuranegie
Lividad una combinacin deeselusions[.]erala categoria resultantedela ain del nop
sajey li no-arquiteturas”.Evidentemente,estas nocionesresultan de la mera inversin de lox
\éeminos que reprimia las artes
plistieas moderns. As{ pues, la emergencia del tiempo que Fried intufa, esté marcada por una
semergencia del discurso»
"Bae artculo era yes de a misin importanci-un ative cataliesdr (en reac aa reaecdn de
rectors Artforum 6.2 [ctabr, 1967] pA, tambien en Robert Shion, The
Writings of Robert Smithaon ede Nancy Halt Nueva York, NewYork University Pea, 1979, p38 Fil se
nina perveridad del minimalismo, au deriain rape al vlntad de -pureans propia de a
quel minim rn el no par lire de
Smithson véae ow senraa
di Oro erik menos perspiencer conte
lnredacein moderna Esta epee contraerin entre l puso madera hacia
psmoderno hacia la stetadd oa perverse convert al miimalsma en acenatin
‘ambio de sensilla Grisure misma de a gst) merida. Ve tin Miche atch, Absorption a
‘Theatricaliy: Pinting and Bele in the Age of Diderot, Berkley, versity of California Pes, IRD
° Dhue» Cala Pictures, October Bprinavers, 179) p. 7 [ena vokumen, skeen ps 177)
Crimp canservaaqutunciert histricinmo indie} bien el paajemuesira que nee neesarie qs
nig Ovi, -Earhwordse, Ortber 10 oti, 190) 9
mderidad al menor en orig fae wna revue cour ern noi
126A pear dete, comiera que a
iva, Lacontusin de ge
roromdnteaslsineretin simbélca,esurrelomo. pea de pareve cmon nose puede gar14 Aura oraruts 9: ta wopeemipan
{La irrupsin de lengua en el campoestétiea-una irrupeiin que selon Tos textos de Smithton,
Mortis, Andre, Judd, Flavin, Rainer, Le
con laemerzencia de la posmoderaidad, incluso podria devise que es su sintoma defi
‘catéatrofesdesharat la estbilidad de a paticign moderna del campo estético en reas disretas
decompetenciaespecfca; uno de losembates que tivo efecto ms ntorios ue el espazamiento de
1a aetvidd literaia dels enclaves en los ques habia enrazado hasta languieer Ia poesia kt
novell ensayo. y su dixpersin ao largo del amplioespetro dea atividad esta
anque de ninguna manera iita a ellocineide
vo. Esta
Owens afirma que gran parte de esta produccdn atistica (por ejemplo, el arte conceptual
art]) es de indole textual;
‘punto aparece una cita de Roland Barthes: «un texto no est constituide por una hilera de pala-
bras, de las que se desprende un tnico significado, “teoligieo” en cierto modo (pues se
sional enel que eoncurren y se eon-
trastan diversas eserituras, ninguna de las cuales es la original”, Ele
o incluso el «arte para un lugar expeeiieo> [site-espeil
“mensaje” del Dios-Autor, sino por un espacio multiime
dad, tl y como se entiende aqui, tiene un cari postestructuralistases deci
signo noes estab, que no encierra de suyo un significant y un significado. De forma similar,
las obras posmodernas no serian una especie de «libro» sellado por el autor original y con un
sentido definitivo, sino xe leer como un eco polisémieo de
cidigos. Asi cuando Barthes eseribe a propésito de la «muerte del autor», los posmodernos
infieren la muerte del artista», al menos en tanto que origi sentido dno.
fs bien wn texto» que se
ord
(Post) Estructuralismo
Asi pues, hasta certo punto la dindmiea posmoderna vuelve sus ojos al postestructuralis
smo'; en ambos eazor se deseribe una cultura totalmente cdificada'”. «Bn la situacién de la
line en relacién a un determinado
sedio [...] sino mas bien en relacidn alas operaciones ligieas sobre un conjun
culturales, para las que puede uilzarse cualquier medio fotografia libros, lineas en las pare-
posmodernidad, eseribe Krauss, «la préetiea no se
‘gs ponwn on cunt elie carcernacin deo ed
cere de a representa ginalente a imperative der
"Ibid 126127
1 Ran BAI, La ete dl autor
"Vea ri MESON Fables of zaresin: Wyndham ews the Moderns as Fascist Berkley, Uni
sersiy of Carona Press, 1
‘el paradigms nnerno sue prisilegiael mio yl sinbol, a emporad la forme one ye univer
‘inert, brent del
1-20 La enicapstestructuralinacotempordnea] mara daar
7 i comtnaed deeper ngtiea-yprometca emerge
ey signi, a deAsonro: Post 195
des oa propia esculturay". Por tanto, el artista manipula signos antiguos mediante una Vgiea
ios se usan como abjetospre-
la prctca posmoderna no est vinewlada a a auto
nueva: es un retérieo que transforma la retires (inchs los mi
fabricados que se reutilizan). Para Crimp
wommia moderna, sino a Owens, «Alegria Impulse (Parte2) cp 63 [en one volumen, 22), Tascam reali bl
dope
‘unc tan ction, une To certo ue el are del il Xie nana
be
nies En elder dees
poser alegre rete ana mer
eda ven mayor,Aauave: Post 197
como se intenta demosrars,esrie Derrida, «que no hay signfeadostranscendentales 0
Drivilegiadosy quel domino juego dea sgifeaiin yan ine limites, se debe rechazarinehe
sel eancepto yl pala ‘signe’ -quees precsamentelo que no se puede hacer» ee pra aie
Air: «ineusoel concepto ya propacritica?») Pero estes precisament o que noe puede hacer
-eseesel dlemaepstemobigeoal que seenrenta el poststructuralismo ya posmodernidad. Sin
Iara [Link] también teneuna dimensn tsrica
Ahora bien el arte posmoderno « menu se ealifiea como «deconstructivoe, que eo
amisano que decir que implica una contradiecns dee usa, al menos como herramienta meto-
lest. Quid sea excsiv airmar que esta com
plicdad sea uns conspicacién, pero las convenciones, formas, tradiciones et. slo pueden
Aleconstrurse dese dentro, En consecuenia, la deeonstrueeién se convierteen una reins-
ripen, pues no hay wafveras (excepto en el sentido postvata de wal margen dels medion»
a ranagresin que confirma iit) Es ect, no hay manera demo estar en un campo de
‘éeminosculturales, pues es my posible que sean ests émninos los que nos conforman.
As pues, se arte posmoderno es referencia lo eiesto esque slo hace referencia «ala
problematizacin del aetvided de a rferenci>. Por ejemplo, puede robar» tipose md
it sapropiacins de cari ertco tanto respecto a una cura en la
‘que las imégenes son mercaneias como a una préctiea estetia que permancce (nostilgcamen
‘e)apegida un arte deorginalidd. 2s posible levar a buen puerto una erica desde el inte
Fior de las misma formas que secritcan? Una ve mds la respuesta es afirmativa: ie qué otto
‘modo podria hacerse? No obstante esta ertia no puede pretender reemplazar estas formas,
alo sumo puede sear su indole «mitolgica»y acentuar ls necesidal de pensar y represen
tar de otra manera, Hay, sin embargo, otra pregunta menos obvia: lox medio dados no estén
‘mediados? Es decir, un medio como la pntra ise presenta etic y neutral, esté de hecho
reformat, re-presentado en y por ls mismas formas que media?
\oldgica os mismos eonceptos que pone
Apropiacisn,textualidad... esta tetcas parecen excluirlos medios cuya ligica se basa en
la autenticidad y la originalidad. Muchos erties consideran que la pintura es de suyo pro
blemética, incluso se piensa que la fotografia conserva ciertos vestigios de aura un aura que
‘muchos artistas actuales amplian o eliminan (en efecto, hoy dia sigue vigente un cierto tipo
ddeaura o un cierto cultoa la inautenticidad: la imagen hurtada consttuye ahora la ley). Este
‘ipo de negacionesextremas, tienen més interés para los psicoanalista que para ls artistas y
los eriticos. Sin embargo, no deja de ser cierto que los medios siguen lgicas historicamente
especifieas del productivismo, por ejemplo, o de expresionismo (el primero esta vi
‘una economia politica obsoleta*,el segundo a una psicologia popular de ralea elaramente
ideoligica).
Por supuesto en fechas recientes hemos asistido a un resurgie de la pintura. No so se han
emozado los viejos modelos, quese presentan comosifueran nuevos sino quetambign se haretor-
nado a ls viejo valores, que se presentan como si fueran necesarios. Este resurgiresen buena
ldo
% Janus Den, La strata ego el jmgo ene deur delay ena socials en La Baers
tural Difrecia, ra Ptrica Petals, Barcelo, Amhrpos 199. :
® Omens Allegra Impulse (Pirte2) tp fen ete volume, impale. p28
* Jean BSLonLatn, El expj de i prodncein ci EliAsuyro: Post 199
‘medida regresivoo mis bien, defensivo. Muchos parecen creer quel pintura su especifiidad—
tiene efectos eriieosen nuestra sociedad inunlada de sinformacidn. Los vejs temas (la re
‘dad del artista, laautenticidad delarte) han reaporecido,precisamente por sucarscterextempori
‘eo, conto medio de resist lacompleta meaciin (olo que esl mismo,alacompletaabworeiénen
{programa consumista delosmediosdecomunicacin), Desde esta posi nostic, sec
‘quela posmodernidad esemplice,ynoeritiea dels formas meticasque nos inund
nisi
que los mediosartisticos,en cuanto representaciones i
otras representaciones instituciones,
inertia", En le
cra pinturaa la «pura» pintura, que ahorase considers ceificada
a recuperar el »positivismo del medio» propio de a modernidad tari y, por lo tanto adar-eré-
dito a una imagen formalista de la mevlernidad que es relativamente fil de refutar
Los posmodernos slo uilzan este dogma tardo-m
‘que, por tanto estarasujeta la movdernidadad tarda, Esto resulta mis laroen lo que toe alos
medios: puesto quese identifica con la modernidad,seextinguen con ella. La flaca aqui consiste
en detivara partir de algunos ejemplos histreos la Kigia de der,
al margen de estos ejemplos, como algo esencial al meio. Esta operucin una suerte de formals
‘mo-afirma el earcter inmanente o meat de arte, silo para negurlo después. Yen la préctea,
‘pone un distanciamientorespeeto de las dstntos desplazanientos modernos de los melo.
Esto da pie a una segunda pregunta en torno a la posmovdernidad: expandirel campo est
tico, transgredir ls lausuras formales, hurtar imagenes, desnaturalizar ls signosdados,eues-
‘ionar los mits eulturales, problematizar la actividad de referencia, ete Zasta qu pnt estas
Litas son ajenasala moderniad? Tanto Picasso, como Pollock y Smithson desestructuraron
Jos modos de sgnfieacién que habfan heredado. Tanto Magritte, como Johns y Laurie Ander-
son postulan formas de interferenciaretsriea. Noes posible recuperarlos a todos como pose
‘movlernos o proto-posmodernos. La estrategia de apropiacin, como se puede ver tanto en
Duc rer tienen origenes modernos, al igual que el impulso decons-
tructivo a menudo se a dicho que el arte maderno surgié con e in de la metafisica (la eues-
tin esentonces, Zpuede el arte servr'a modo de susttuto?),
mpulso deconstructivo»,eseribe Owens, wdebediferenciarse dela tendencia eutoeritie:
ia para entender la ruptura posmoderna,
rad, amas pines simplifcanel problem, pes ambas parce poner
inalmargen de
guna clase de posi-
posmoderna, este fendmen puede apreviarse en la
lars
wlenciaa rede
general en tendencia
derno para confirmar su redueién, le
medio para después en
cade la modernidads", Estoes de
Ese arte que alia toque signin
seal tren mis qe une tavritica. Barbara Hos, American
Painting: The Fights, Hal Trney Sidney P
Pare
Sica lento
seu verdad sige rep
hve pra dematrain ee
is inch se pdr firma qr lar eave
prea aia de
‘atcoifcanaeconeneines real ice
mca mcs no tant jor un imperative del decor mop lane
le (Pur 2 itp. 79 [em200 Aare orsrvts De La wopeasioan
yy sin duda ambas operaciones son diferentes entre s: la auto-ertiea, centrads en un medio,
tiende (al menos bajo ka égida del formalismo) alo esencal o «puro>, mientras que la decons-
‘rucci6n, por el contraro,descentra y revla la simpureza» del significado No obstante,adife-
rencia de la autorreflesividad (eon la que menudo se combina), la auto-ritica no impone una
clausura. De hecho, puede poner en marcha la deconstruccin (como en efecto ha ocurrido en
Ia historia reciente de la teoria ertica) de forma que sla posmodernidad deconstruyera real-
mente la modernidad, apareceria como una discursividad en su seno,
Ciertamente, para que pueda considerarse una ruptura epistemoldgica y no meramente
n trmino cronolégico o estilistic, la posmodernidad debe basarse en alguna forma de cono=
cimiento -y, por tanto, en condiciones materiales sustancialmente diferente del moderne (uns
nueva téniea, por ejemplo, puede permit ~aunque no entablar-una nueva manera de ver).
(Quizd esta forma exista conocerlarequeriré una arqueologi foucaultiana; postularl en estos
‘momentos, sobre la base de efectos estétcos, parece un tanto precario. La préetia reciente ha
efectualo una desfamiliarizacién, un extrafiamiento (términos esencialmente moderns) que,
su vex, acenta la naturalezahistriea, es deci, condicional, del arte. Y sin duda es impor
tanteinsistr en la especificidad cultural dela modernidad. No obstante, digimoslo uns ver
mds: delimitarla ahora en términos de wna ruptura absoluta resulta, cuando menos, pro
Dlemético
Com todo a posmodernidad se define como una ruptura. Enesto se parece ala modernidad
‘que, pesar de su historicismo, menudo utiliza una retriea dela discontinuidad, Al igual que
la modernidad, la posmodernidad se afirma frente a un pasado que se percibe como inerte;
dle este modo, recurre en parte al viejo imperativo de la vanguardia y su lenguaje de crisis
(Ganto enel sentido de «juicio» eomo de eseparseiéin») Tl y como se hase
del art estas eis te tucionalmente (en el museo y en la historia del
arte), una reeuperacién que, junto con el pluralismo, es el mayor problema del are contem-
pordneo. Ciertamente, se hace necesaria una revisin del que recupera y reduce
incluso a medida que provoea lo extremo, una revisin en la que la serie de rupturas, carae=
teristica de la modernidad, se vea «no como una sueesin de vanguardias en la que la evolu
in por discontinuidad sustituye al evolucionismo de la continuidad sino bajo la forma de
una constelacin problemtiea euya organizacién sistematiea haga estallar el siglo X como una
sincronia deeonstructivan
Los partidarios dela posmodernidad suelen ser muy conscientes del momente hist.
En consecuencia, su desplazamiento dela modernidad, ala que reducen y obligan a entrar en
libro de la cultura, mas parece una exclusién que una deconsteucei¢n. En lugar de red
Ja modernidad, es preciso revisarla: abrir su supuesta clausura. ¥ quieé la posmoderaidad
también sea esto, Aunque reafirma el dogma de la modernidad tardia, también reordena los
diseursos modernos (por ejemplo, se favorece a artistas como Duchamp o Klee, a eriticos
como Baudelaire o Benjamin). De este modo, quad no sea tanto una ruptura con la movlerni-
dad como un paso adelante en una dialécticaen la que se re-forma la moderna. Ciertamen-
{e, cualquier concepcién seria dela posmodernidad, debe sostenerse desde la convieeién de
-cun sistema que exigecorreceiones, traslaciones, aperturasy negaciones es més i que la
ven a redimirse ins
* eam
de Lem Stats October I priarer, 176) 9.Asura: Post 201
ausenciainformulada de sistema; asi se evita, afort
infantil, se entra en leaden
sividad.2
idamente, la inmoviidad del parloteo
istrica de discursos, en el progreso(progressus) de la discur-
Post scriptum
Este ensayo, escrito en el invierno de 198 exté marcado por una época en la que el arte,
conn injerto de postestructuraismo, parecia renacer como Texto, al menos en Nueva York
sin que a ertica prestara demasiada atencién a sus usos sociales y a ss fii
vase, Pero sieste escrito tiene un tono demasiado exclusivist, no es menos cierto que es,
ademas, demasiado conereto—una respuesta loca aun movimiento loca
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