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EPIDEMIOLOGIA
CLINICA
ROBERT H. FLETCHER
SUZANNE W. FLETCHER
«2. Wolters Kluwer | Lippincott
Williams & WilkinsIntroduccion
PALABRAS CLAVE _
Ciencias biolégicas
Ciencias elinicas
Ciencias demograticas
Epidemiologta
‘nvestigacién en servicios de salud
Toma de decisiones cuantitativa
Variables
Variables extrafias
Anilisis de coste-efectividad Poblaciones
Anilisis de decision Muestra
Giencias sociales Inferencia
Epidemiologia clinica
Medicina basada en la evidencia
Variable independiente
Variable dependiente
Sesgo
Sesgo de seleccién
Sesgo de medicién
Sesgo de confusién
Variacién aleatoria
Validez interna
Validez externa
Capacidad de generalizacian
Toma de decisiones compartida
Debemos estudiar «los beneficios de las intervenciones médicas en relacién con sus
riesgos y costes.
Hieveme io
Un varén de 51 afios de edad solicia su asistencia a
causa de un dolor tordcico. Se encontraba bien hasta
hace dos semanas, cuando noté una opresién en el
centro del pecho mientras carninaba cuesta ariba. La
‘optesién ces6 al cabo de 2 a 3 minutos de descanso,
Desde entonces, se han producido molestias simila-
res, unas veces durante el.ejercicio y otras estando en
repost. Et paciente fima un paquete'de cgarrillos al
dia y se le ha comentado que su tensién arterial es
un poco alta. Por lo demds, se siente bien y no toma
medicamentos, si bien esta preocupado por su salud,
especialmente por si sue alguna enfermedad cardia~
2. La exploracién fisica completa y el electiocardio-
grama en reposo son normales, excepto la tensién
arterial, que es de 150/96
— Kerr L. White
Es probable que este paciente se haga muchas pre-
guntas. :Estoy enfermo? ;Con qué seguridad lo
afirma? Si estoy enfermo, zcudl es fa causa de mi
enfermedad? ;Cémo me afecrard? ;Qué debo ha-
cer? ;Cudnto me va a costar cconémicamente?
Como médico que atiende a este paciente,
usted se hace el mismo tipo de preguntas, pero las
suyas reflejan una mayor comprensién de sus po-
sibilidades. 2Bs lo bastante elevada la probabilidad
de que exista una enfermedad grave, pero tratable,
como para ir de inmediato mis alld de dar una
simple explicacién y de tratar de tranquilizar al pa-
ciente, y pasar a las pruebas diagndsticas? Hasta
qué punto las diferentes prucbas distinguen en-
«re las posibles causas del dolor rorécico: angina de
pecho, espasmo esofigico, distensién muscular,2 EPIDEMIOLOGIA CLINICA
ansiedad, etc. Por ejemplo, ¢qué grado de utilidad
tiene una prucba de esfuerzo para confirmar o des-
cartar una arteriopatia coronaria? Si se detecta una
coronariopatia, durante cudnto tiempo puede
prever el paciente que duraré el dolor? {Qué po-
sibilidades hay de que aparezcan otras compli-
caciones, como insuficiencia cardfaca congestiva,
infarto de miocardio o enfermedad aterosclerdtica
de otros drganos? ;La enfermedad le acortaré la
vida? ;Con la disminucién de los factores de riesgo
de coronariopatia (fumar cigatrllos ¢ hiperten-
siGn), se reducira su riesgo? Si los farmacos man-
tienen el dolor controlado, gpodria una interven-
Gién de revasculatizacién coronaria aumentar los
beneficios, por ejemplo, evitando fucuros infartos
una muerte de etiologia cardiovascular?
Los médicos necesitan las mejores. respucstas
posibles a estas preguntas, Para ello, recurren a di-
ferentes fuentes de informacién: su propia expe-
riencia, el consejo de sus compaferos y el razo-
namiento a partir de sus conocimientos sobre la
biologfa de la enfermedad. En muchas situaciones,
la fuente mas ereible es la investigacidn clinica, que
implica utilizar observaciones anteriores de pacien-
tes similares para predeci qué le sucederd al pa-
ciente actual. La forma en que se realizan y se in-
terpretan dichas observaciones determina la validez
de las conclusiones alcanzadas y, por lo tanto, el gra-
do de utilidad de las conclusiones para los pacientes.
BASES CIENTIFICAS
PARA LA MEDICINA.CLINICA
La epidemiologia clinica es una de las ciencias
bisicas sobre la que se apoyan los médicos para la
asistencia a los pacientes, aunque también existen
otras ciencias que son parte integrante de esca asis-
tencia, y que se resumen en la figura 1-1.
Las ciencias bioldgicas, que estudian la se-
cuencia de los acoytecimientos kiolégicos‘que con-
ducen de la salud a fa enfermedad, son porentes
herramientas que permiten conocer cémo pueden
actuat los fendmenos clinicos en los seres huma-
nos. La anatomia explica los sindromes de com-
presién neural, su causa y su alivio. La fisiologia y
a bioguimica constituyen la base para el trata~
miento de Ia cctoacidosis diabética. La genética
molecular predice la aparicién de enfermedades que
CAMPO
DEINVESTIGACION OBJETO PRINCIPAL
Servicios sanitarios Sistema de atencién primaria
Epidemiologia Poblaciones
Ciencias clinicas _Pacientes concretos
Ciencias blolégicas Modelos animales
(Células y transmisiones:
Moléculas:
Genes
Desarrollo de farmacos
FIGURA 1-1. ® Las ciendias de la salud y sus relaciones
complementarias,
van desde las cardiopatfas comunes y el cancer
hasta metabolopacias congénitas raras, como la fe-
nilcetonuria y la fibrosis quistica.
Sin embargo, la comprensién de la biologfa de
la enfermedad no suele ser, por si misma, una base
s6lida para la prediccién en los seres humanos sa-
nos. Existen demasiados factores que contribuyen
a la salud y a la enfermedad. En primer lugar,
puede que los mecanismos de la enfermedad no se
enticndan completamente. Por ejemplo, la idea
de que la glucemia en los pacientes diabécicos se
ve mds afectada por la ingestin de azticares sim-
ples (sacatosa o azticar de mesa) que por azticares
complejos como el almidén (presente en las pa-
tatas y la pasta) ha sido disipada por rigurosos
estudios que han comparado los respectivos efec-
tos de ambos azicares, Asimismo, cada ver esti
més claro que los efectos de las anomalias genéti-
cas puntuales se ven a menudo modificados por el
entorno genético y por un entomno fisico y social
complejo, en el que se incluye la alimentacién de
la persona, la exposicién a agentes quimicos ¢ in-
fecciosos, asi como las formas predominantes de
reaccionar ante una enfermedad que se observanen la familia 0 en la comunidad. El gen de la fenil-
cetonutia, por ejemplo, sélo se expresa en los ni-
os cuya alimentacién incluye fenilalanina (que,
en realidad, se encuentra en la dieta de todos los
nifios, salvo que este aminodcido se excluya incen-
cionadamente). Por lo canto, el conocimiento de
la biologla de la enfermedad produce hipétesis, a
menudo muy buenas, sobre qué podria ocurrirles
a los pacientes. Sin embargo, dichas hipétesis tie-
nen que ser demostradas mediante sdlidos estudios
con seres humanos sanos, antes de aceptarlas como
hechos elinicos.
Las ciencias clinicas proporcionan informacién
que puede utilizarse en la asistencia de pacientes
conctetos, y la més importante de elas es la epi-
demiologia clinica (que se describe a continuacién).
‘Algunas ciencias bioldgicas, como la anatomia y la
fisiologia, mencionadas anteriormente, son «clini-
cas» en la medida en que oftecen informacién s6-
lida sobre la que basar las decisiones clinicas. Las
diferencias entre estas ciencias no estin claras en
absoluto. De hecho, puede resultar enormemente
provechoso establecer puentes entre las distintas
disciplinas, tal como se hace en epidemiologia
clinica,
Las ciencias demogréficas estudian grandes
grupos de personas. La epidemiologia es el «es-
tudio de la aparicién de enfermedades en pobla-
ciones humanas» (1), a partic del recuento de los
episodios relacionados con la salud que presentan
las personas en relacién con los grupos que existen
de forma natural (poblaciones) y a los cuales per-
tenecen dichas personas, Los resultados de muchos
de estos estudios pueden aplicarse directamente a la
asistencia de pacientes concretos. Por ejemplo, es-
tos estudios se utilizan como base para aconsejar
que deben evitarse comportamientos como el ta-
baquismo y la inactividad, ya que aumentan el ries-
go de los pacientes. Ouos estudios epidemiolégi-
Cos, como los que muestran los efectos nocivos del
tabaquismo pasivo y de otros riesgos ambientales y
profésionales, sirven de base para las recomenda-
ciones sanitarias, La epidemiologfa clinica es un sub-
grupo de las ciencias demograficas, debido a que no
todos los estudios cpidemiolgicos tienen una utili-
dad directa en Ia asistencia a pacientes concretos.
La investigacién en servicios sanitarios cs-
tudia la forma en que los factores no bioldgicos
(como el personal y las instalaciones, la manera de
INTRODUCCION 3
organizar y financiar el cuidado asistencial, las
creencias de los médicos y la cooperacién de los pa-
cientes) afectan a la salud de los pacientes. Estos es-
tudios han demostrado, por ejemplo, que la asis-
tencia médica difiere de forma sustancial de una
pequetia regidn geogréfica a otra (sin las correspon
dientes diferencias en cuanto a la salud de los pa-
cientes); que la cirugfa llevada a cabo en hospitales
que practican un determinado procedimiento a
menudo suele ofrecer mejores resultados que la ci
rugfa en los hospitales en los que dicho procedi-
miento se realiza con poca frecuencia; y que un
numero relativamente pequefio de pacientes con
cardioparia toma Acido acetisaicttico durante las
horas posteriores al inicio del dolor torécico, a pe-
sar de que esta sencilla préctica ha demostrado re-
ducir el ntimero de episodios vasculares posteriores
cerca de un 30%. Este tipo de estudios guia a los
meédicos en sus esfuerzos por aplicar el conocimien-
to existente sobre las mejores pricticas clinicas.
Existen otras ciencias que también orientan la
asistencia a los pacientes. La toma de decisiones
cuantitativa incluye andlisis de coste-efectividad,
que describven los costes econémicos necesarios para
lograr buenos resultados como evitar la muerte o la
enfermedad, y andlisis de decisién, que exponen
la base sacional para las decisiones clinicas y las
consecuencias de las elecciones. Las ciencias socia-
les describen la forma en que el entorno social afec-
ca a los comportamientos relacionados con la salud
yala utilizacidn de los servicios sanitarios.
EPIDEMIOLOGIA CLINICA,
La epidemiologia clinica cs la ciencia que consiste
en formular predicciones sobre pacientes concre-
tos, a partir del recuento de episodios clinicos que
han tenido lugar en grupos de pacientes similares, y
en utilizar métodos cientificos sélidos para garanti-
zar que dichas predicciones sean exactas. El objeti-
vo de la epidemiologia clinica es desarrollar y apli-
car métodos de observacién clinica que den lugar a
conchusiones validas, evitando las equivocaciones
detivadas del error sistematico y del azar. Se trata
de un mérodo importante para obtener el tipo de
informacién que los médicos clinicos necesitan
para tomar las decisiones correctas respecto a la
asistencia a los pacientes.4 EPIDEMIOLOGIA CLINICA
Bl término «epidemiologia clinica» deriva de dos
dlisciplinas afines: la medicina clinica y lx epide-
miologia. Es «clinica» porque trata de encontrar res-
puesta a las preguntas clinicas y guiars al mismo
tiempo, la toma de decisiones clinicas con las me~
jores prucbas disponibles. Es «epidemiologla» porque
‘muchos de los mécodos utilizados para responder a
esas preguntas han sido creados por epidemidloges,
y porque la asisten
tiende en el contexto de una poblacién de mayor
tamafio de la que el paciente forma parte
La medicina basada en Ia evidencia es un tér-
mino moderno que se refiere a la aplicacién de la
epidemiologfa clinica a la asistencia a los pacientes.
Implica formulae preguntas clinicas concretas, en-
conttar las mejores prucbas disponibles de inves-
tigaciones relacionadas con dichas preguntas, jugar
sila informacién es lo bastante sélida para que las
decisiones clinicas se puedan basar en ella y, en
definitiva, utilizar dicha informacién para la asis-
tencia a los pacientes (2). Este libro trata muchos
aspectos de la medicina basada cn ka evidencia.
Durante mucho tiempo, los médicos han de-
pendido en cierto modo de las pruebas de investi-
gacién, Peto comprender las pruebas clinicas es
mis importante hoy de lo que fue en el pasado por
varios motives. Se dispone de una cantidad de in-
formacién extraordinaria, Las intervenciones diag-
nésticas y terapéuticas pueden ser muy eficaces,
aunque a su ver entrafian tiesgos y costes, por lo
tque decantarse por una u otra opcién puede tener
sus consecuencias, La investigacién clinica es, en el
mejor de los casos, mucho mis potente y, por lo
tanto, representa una base més sdlida para la toma
de decisiones clinicas. La credibilidad de la inves-
tigacién clinica varia entre un estudio y otro, por
Jo que los médicos deben contar con un método
para distinguir las pruebas sélidas de las que no
fo son, Asimismo, cada vez hay mds pruebas de que
muchos médicos, no s6lo los smalys», no actian
conforme a Id que indicantlas mejores pruebas dis-
ponibles.
La epidemiologta clinica es una de las muchas
ciencias fundamentales para la medicina clinica,
pero en este caso es especialmente importante por
que repercute més directamente sobre la asistencia
a pacientes concretos. En el mejor de los casos, las
diferentes ciencias relacionadas con la salud se com-
plementan entre si, Los descubrimientos de una se
ia a pacientes concretos se en-
confirman en la ottas los descubrimientos de la otra
dan lugar a nuevas hipétesis en la primera.
Eevemeto
El farmaco amantadina se utiizaba en el tratamiento
de la enfermedad de Parkinson, cuando um neurlo-
go observador detect6 que las sintomas de la gripe A
Que presentaban los pacientes tralados con este fir
aco parecian revestit una menor gravedad. La hi-
pétesis de que la amantadina resultaba eficaz en la
prevencién de la gipe fue confirmads por una investi-
gacién mds rigurosa, que incluyé ensayos linicos con
pacientes sin enfermedad de Parkinson. Sin embargo,
los pacientes que tomaban amantadina presentaban
tuna elevado niimero de efectos secundarios en el si
tema nenioso central (como ansiedad, alteracién del
pengamiento, insomnio ¢ incluso alucinaciones). Los
Gentficos crearan en él laboratorio un férmaco de
estructura parecida, la rimantadina, Los ensayos con
teste nuevo férmaco demostraran una eficacia similar
contra la gripe y la aparicién de un menor numero de
lectos secundaios. En este ejemplo, tanto los médi-
os coma los epidemidlogos, epidemidlogos clnicos y
cientiicos de laboratorio contribuyeron a la creacién
de una nueva forma de prevenir y tratar la gripe, asi
coma a confirmar su eficacia
Oe
En los ambicos elinicos de la vida real, existe
otto tipo de «pruebas» que compiten por atracr la
atencidn de los médicos, y que pueden influir en
las decisiones médicas, La tabla 1-1 describe algu-
nas de ellas en una parodia terminologica de «me-
dicina basada en la evidencian. Estas alcernativas
‘menos fiables de la medicina basada en la eviden-
cia pueden ser muy convincentes a nivel emocio-
nal y ofrecer, al mismo tiempo, una solucién pr
tica frente a la incertidumbre, pero constituyen un
deébil sustituco de la evidencia proporcionada por
la investigacién,
PRINCIPIOS BASICOS
El objetivo de la epidemiologfa clinica es contribuir
a la creacién de métodos de observacién ¢ inter-
pretacidn clinicas que den lugar 2 conclusiones vé-
lidas y conduzcan a proporcionar una mejor asi
tencia al paciente. Las respuestas mds crefbles a las
preguntas clinicas se basan en un reducido ntimero
de principios bisicos.Greiner diferentes a la medicina
basada en la evidencia que pueden
influir en fas decisiones clinicas
Medicina basada
cen la eminencia
Los compafieros més
experimentados creen que
la experiencia tiunfa sobre
las pruebas
Medicina basada
en la vehemencia
Las pruebas son
sustituidas por el volumen
yla estridencia
Medicina basada
en la elocuencia
(cen la elegancia)
Elegancia en el vestir
yelocuencia verbal
Medicina basada
en la Providencia
Lo mejor es dejar la decision
‘en manos del Todopoderoso
El doctor inseguro no hace
nada por fata de confianza
en si mismo
Medicina basada en
la falta de confianza
El miedo a ser denunciado
y juzgado es un potente
estimulo para
la sobreinvestigacién
yel sobretratamiento
Medicina basada
en el miedo
Medicina basada
en la confianza
Fanfarronadas
Modificado de Isaacs D, Fitzgerald D. Seven alternatives to
evidence-based medicine. BN) 1999; 319: 1618,
Preguntas clinicas
En la tabla 1-2, se muestra ef tipo de preguntas
que la epidemiologia clinica trata de responder.
Son las mismas preguntas que se hacen el médico
y el paciente en el ejemplo presentado al principio
de esce capitulo, En kx mayoria de los encuentros
entre el médico y el paciente, se abordan una o va-
rias de estas preguntas (y cada una de ellas consti-
tuye el tema central de un capitulo de este libro).
Variables
Los investigadores denominan variables (aquello
que varia y puede medisse) a los atributos de los pa-
cientes y a los episodios clinics. En un estudio
tipico, existen dos tipos de variables. Una es una
supuesta causa o variable predictora, a veces deno-
minada variable independiente; Is otra es un po-
_INTRODUCCION 5
sible efecto, llamada en ocasiones variable depen-
diente. Exiscen otras variables que pueden formar
parte del sistema estudiado y que pueden afectar a
la relacidn entre estas dos. Dichas variables se de-
nominan variables extrafias porque son ajenas a la
pregunta principal (aunque puede que estén muy
relacionadas con cl fenémeno estudiado).
Resultados en salud
Los episodios clinicos con un interés principal en
epidemiologia clinica son los resultados en salud
que preocupan especialmente a los pacientes y a los
que cuidan de ellos, como los sintomas, la incapaci-
dad y la muerte (tabla 1-3). Estos son los cpisodios
que los médicos intentan comprender, predecir, in-
terpretar y cambiar cuando atienden a los pacien-
tes. Sélo pueden estudiarse directamente en seres
TABLA 1-2. Mi Temas y preguntas clinicas*
Tema Pregunta
‘Anormalidad (cap. 2) _éEl paciente esté sano
o enfermo?
Diagnéstico (cap. 3) LQué grado de exactitud ofrecen
las pruebas usadas para el
diagndstico de la enfermedad?
icon qué frecuencia se
produce una enfermedad?
{Qué factores se asocian,
‘a.un aumento del riesgo
de una enfermedad?
Frecuencia (cap. 4)
iesgo (cap. 5 y 6)
éCudles son las consecuencias
de suftir una enfermedad?
en qué medida puede
‘cambiar un tratamiento
el curso de la enfermedad?
Pronéstico (cap. 7)
Tratamiento (cap. 8)
Una intervencion sobre
las personas sanas impide
‘que surja la enfermedad?
dla deteccin y el tratamiento
precoces mejoran la
evolucién de la enfermedad?
éQué condiciones conducen
ala enfermedad?
éCudles son los origenes
de la enfermedad
Prevencién (cap. 9)
Causa (cap. 11)
* Ellibro incluye tres capitulos (Azar, Revisiones sistematicas y
Gestién del conocimiento) relacionados con todos estos temas.6 EPIDEMIOLOGIA CLINICA
—_—_———_——————
TABLA 1-3. 1 Resultados de la enfermedad”
Eee
Muerte ‘Un mal resultado si legas antes
de tiempo
Enfermedad? Un conjuinto de sintomas, signos
fisieos y alteraciones analiticas
Malestar Sintomas como dolor, nauseas,
disnea, prurito y acifenos
Incapacidad —_Deterioro de la capacidad de llevar
‘a cabo las actividades cotidianas
en casa, el trabajo 0 en el tiempo
de ocio
Insatistaccién —_Reaccién emocional hacia la
enfermedad y hacia sus
cuidados, como tristeza 0 ira
———
» Quizé habria que afadit un sexto resultado a esta lista, el
de pobreza, ya que los costes econémicos de la enfermedad
(para el paciente o la sociedad) son una consecuencia
importante de la enfermedad.
© 0 bien dolencia, la experiencia que el paciente tiene
de la enfermedad.
umanos sanos, y no en fragmentos de seres hu-
‘manos (como transmisores humorales, cultivos de
tejidos, membranas celulares y secuencias genéti-
cas) ni en animales.
Durante su formacién, los médicos clinicos se
sumergen en la biologia de la enfermedad, la se-
cuencia de acontecimientos que da lugar a efectos
clinicamente visibles, A pesar de su gran importan-
cia para la medicina clinica, estos mecanismos bio~
ligicos no pueden ser sustituides por resultados
dlinicos, salvo que existan pruebas clinicas funda-
mentadas que confirmen la relacién entre ambos.
Fevempto
La figura 1-2 resume algunos de los resultados cinicos
y bioldgicos del tratarriento de un paciente con anit
rrias ventriculares. Las despolatizacionest ventriculares
prematuras (DUP) ffeauentes yfcomplejas se asocian &
lun aumento del riesgo de muerte sibita (derivada de
tuna artirnia vertticular mortal), especialmente en per
sones con ott0s indicios de cardiopatia. Por lo tanto,
parece légico pensar que al evitar estas despolariza-
cGones con férmacos, se pudiera evitar la muerte stbita.
La reduccién en el ntimero de despolarizacianes podtia
tepresentar un practico marcador del éxito terapéurico,
ya que puede observarse de forma directa, mientras
que el auténtco resultado dinico, la muerte sibta, se
produce con poca frecuencia, y, en la mayor parte de
fos casos, al cabo de mucho tiempo de haber iniciado
i tratamiento. Sin embargo, los estudios han demos-
trado que el tratamiento con férmacos antiaritmicos a
menudo no impide la muerte stbita, De hecho, algu-
ros farmacos que inhiben las despolarizaciones aumen-
tan, en realidad, el indice de muerte suite. En este
caso, las despolaizacones ventrculares, un resuitado
biclégico intermedio, constiuyen. un marcador poco
fiable del resultado clnico: la muerte stbita
——
Numeros y probabilidad
La ciencia clinica, como todas las ciencias, depende
de determinaciones cuantitativas. Las impresiones
personales, el instinto y las creencias también son
importantes en medicina, pero s6lo como comple-
‘mentos de una base sélida de informacién numéri-
cca, Esta base permite una mejor confirmacién, una
comunicacién més precisa entre médicos y entre
meédicos y pacientes, y una estimacién de los erro-
res. Los resultados clinicos, como la aparicién de
enfermedades, la muerte, los sintomas o Ia inca-
pacidad, pueden expresarse en forma de niimeros,
En la mayoria de las situaciones clinicas, el
diagnéstico, el pronéstico y los resultados del tra
tamiento son inciertos para un paciente concreto.
Un pacience podré presentar un resultado clinico
o no; la prediccién de este resultado rara vex es
exacta, Por lo tanto, la prediccidn debe expresarse
como una probabilidad. Las probabilidades para
tun paciente concreto se calculan mejor si se tiene
n cuenta la experiencia con grupos de pacientes
similares: por ejemplo, que el habito de fumar
cigarrillos duplica el riesgo de morit a cualquier
edad, que los andlisis de sangre en los que se mi
den las troponinas detectan cerca del 96% de los
infartos de miocardio en pacientes con dolor to-
ricico agudo, y que entre el 2 y el 6 % de los pa-
ientes sometidos a una intervencién quittirgica por
aneurisma aértico abdominal moriré en los 30 dias
posteriores a la intervencién,
Poblaciones y muestras
Las poblaciones son todas las personas que pet
tenecen a un ambito definido (como Carolina del
Norte) o que reiinen unas caracteristicas definidas
(como ser mayores de 65 aftos 0 presentar un nédu-INTRODUCCION
RESULTADOS
l,l
BIOLOGICOS CLINICOS
ENFERMEDAD INTERVENCION
Farmacos
pvp > nhibicion
de las BVP,
> | Muerte sabita
cAsociacion supuesta 0 conocida?
FIGURA 1-2. ® Resultados clfnicos y biol6gicos. éLa inhibicién de las despolarizaciones
ventrculares prematuras mediante férmacos evita la muerte sibita?
lo tiroideo). La poblacién habitual de los estudios
epidemiolégicos suele estar compuesta por personas
no scleccionadas de la comunidad. Por otro lado, las
poblaciones clinicas estén formadas por todos los
pacientes que presentan una caracteristica clinica
conereta, como una neumonfa extrahospitalaria 0
tuna estenosis aértica. Ast pues, se habla de pobla-
cin general, poblacién hospitalizada o poblacién de
pacientes con una enfermedad concreta.
‘Una muestra es un subgrupo de personas en una
poblacién definida. Habitualmente, la investigacién
clinica se lleva a cabo en muestras. Puede que nos
interesen las caracteristicas de una poblacién de-
finida, pero, por razones précticas, sélo podemos (y
dehemos) deducirlas mediante la descripeién de las
caracteristicas que presentan las personas de una
muestra (fig. 1-3). A partir de este punto, realizamos
Ja inferencia, un juicio razonado basado en datos, de
que las caracteristicas de la muestra representan a las
caracteristicas de la poblacidn,
MUESTAEO
Co) TW ooh
18 Poblacién y muestra.
La medida en que una muestra representa a su.
poblacién, y por lo tanto la sustituye de forma co-
rrecta, depende del modo en que se seleccioné la
muestra, Los métodos por los que cada miembro de
Ia poblacién tiene posibilidades equivalents (0 co
nocidas) de ser seleccionado pueden dar lugar a
muestras extraordinariamente similares a la pobla-
cin progenitora, al menos a largo plazo y para
muestras de gran tamafio, Un ejemplo coridiano de
ello son los sondeos de opinién que realizan mues-
tre0s de los hogares a partir de los datos censales. En
Ia investigneién clinica que nosotros llevamos a cabo,
a menudo nos servimos de un ordenador para se-
leccionar una muestra representativa de todos los
pacientes que acuden a nuestro gran consultorio
multidisciplinar compartido, cada uno de los cuales
tiene las mismas posibilidades de ser selcecionado.
Por otro lado, las muestras tomadas de forma des-
cuidada 0 por propia comodidad (es decir, seleccio-
nando pacientes con los que resulta ficil trabajar, 0
porque da la casualidad de que acuden a la consulta
los dias en los que se recogen los datos) pueden re-
presentar de forma errénea a la poblacién progenito-
ray, porlo tanto, dar lugar a resultados exzdneos.
Sesgo (error sistematico)
El sesgo es «un proceso que, en cualquier etapa
de una inferencia, tiende a producir resultados que
se desvian sisteméticamente de los valores verdade-
10s» (3). Se tata de «cualquier cendencia en la reco-
ida, andlisis, interpretacién, publicacién o revisién
de los datos que puede dar lugar a conclusiones que
differen sistematicamente de la verdad (4).8 EPIDEMIOLOGIA CLINICA
ERevemeto
‘Los pacientes con hemia inguinal que se someten 2
una lintervencién laparoscépica presentan aparente-
mente menos dolor postoperatono y se reincorporan
antes a la vida laboral que los pacientes sametidos @
la ciugla abierta tradicional. E médico prudente se
preguntard: «Los resuitados de la ciugla laparoscépica,
ison realmente mejores 0 sélo lo parecen por la pre
sencia de sesgos en el modo en que se recog la
inforracién?» Puede que la intervenci6n laparoscépi-
@ sblo se ofrezca a los pacientes que gozan de mejor
salud, 0 que parecen tener una resistencia tisular ma-
yor, debido a su edad 0 su estado de salud general
Quizé los cirujanos y los pacientes se sienten. mas
incinados a pensar que el procedimiento causaré
menos dolor, porque se trata de una técnica nueva ¥
cl tamatio de la cicatiz serd menor, de forma que los
pacientes sefialan un grado de dolor menor y existen
menos probabilidades de que los cinvjanos pregunten
por el mismo 0 que lo regisiren en la historia clinica
Puede que a los pacientes que se someten a ciugia
laparoscdpica se les indique que volverdn al trabajo
antes que a las que se someten a crugia abierta. En
aso de que se hubiera dado alguna de estas dr
‘cunstancias, los resultados favorebles podilan estar
relacionados con diferencias sistematicas en el modo
de seleccionar a los pacientes para el procedimiento
laperoscépico, en la forma en que éstos notifceron sus
sintomas 0 en la manera en que se les indicé lo que
podian hacer, en lugar de radicar en una verdadera
diferencia en el nimero de éxitos. Como se veré pos-
teriormente (cop. 8), exsten formes de protegerse con-
tra los posibles sesgos. Los estudios que han esitado
‘estos sesgos han detectado que los pacientes que se
someten 2 una crugia laparoscépica si presentan, de
hecho, menos dolor y regresan antes al trabajo, pero
por lo demas no han observado diferencias (5).
ee
Las observaciones de los pacientes (ya sea para
su asistencia 0 para la investigacién) son especial-
mente propensas a sufrir sesgos. El proceso tiende
‘scr sencillamente cadtico. Como participantes en
tun estudio, los setes humanos tienen ¢l desconcer~
tance habito de-hacer lo quedles lace, algo que no
coincide necesariamente con lo que deberian hacer
para producir respuestas rigurosamence cientificas,
Cuando los investigadores intentan realizar agin
experimento con ellos, como lo harian en un I~
oratorio, las cosas tienden a salir mal. Algunas
personas rehiisan participar, mientras que otras
abandonan o eligen otro tratamiento. Ademds, los
meédicos se sienten inclinados a creer que sus trata-
mientos son satisfactorios. (La mayoria de los pa-
Gentes no estarfan dispuestos a que les acendiera
un médico que pensara lo contrario.) Esta actitud,
tan importante en la préctica de la medicina, hace
que las observaciones clinicas sean especialmente
vvulnerables a los sesgos.
‘Aunque se han definido docenas de sesgos (6),
a mayor parte se puede incluir en una de tres gran-
des categorias (tabla 1-4). El sesgo de seleccién se
produce cuando se comparan grapos de pacien-
tes que, ademés de diferir en los factores principales
del estudio, también difieren en otros que pueden
afectar al resultado del mismo. Los grupos de pa-
cientes difieren, a menudo, en muchos aspectos:
edad, sexo, gravedad de la enfermedad, presencia
de otras enfermedades, asistencia que reciben, ete.
Si se comparan dos grupos que difieren en una car-
acteristica especifica que resulta de interés (p. ¢j.. un
tratamiento 0 una posible causa de enfermedad),
pero que ademas presentan diferencias en esos ot10s
aspectos comentados, y dichas diferencias estin
relacionadas directamente con el resultado, la com-
paraci6n estar sesgada y poca cosa se podré con-
luir de los efectos independientes de la caracteris-
tica de interés. En el ejemplo de la herniorrafia, se
habria producido el sesgo de seleccién silos pacien-
tes sometidos al procedimiento laparoscépico hu-
bieran presentado tun mejor estado de salud que los
pacientes sometidos a cirugia abierta,
El sesgo de medicién se produce cuando los
mécodos de medicién difieren entre los diferentes
grupos de pacientes
—
TABLA 1-4. i Sesgos en las observaciones clinicas
: Pe =
Sesgo de seleccién Se produce cuando se comparan
grupos de pacientes que
difieren en factores
determinantes para el resultado
que no son objeto del estudio
Se produce cuando los métodos
de medicion diferen entre
los grupos de pacientes
Se produce cuando dos
factores estén asociados
(iscurren juntos) y el efecto
de uno se confunde o queda
distorsionado por el efecto
del otto
—
Sesgo de medicién
Sesgo de confusionBievemeco
Los estudios que asocan el uso de anticonceptivos
‘rales a la incidencia de tromboflebitis son ejemplos,
de posibles sesgos de medicién. La informacion que
relaciona el uso de anticonceptivos orales con la apari-
cién de tromboflebitis suele exraerse de las historias
lnicas. Supongamos que un estudio comparé la fre
cuencia del uso de anticonceptivos orales entre
mujeres que ingresaron en un hoszital por trombofie-
bitis y un grupo de mujeres que ingresé por otras
razones. Es muy posible que si las mujeres con trom
otebitis conocian la asodacién documentada entre
los estrégenos y los episodios tramboembdlicos, not
ficaran el uso de anticonceptivos orales de forma mas
detallada que las mujeres sin trombotlebitis, debido a
que ya hablan ofdo hablar de la asociacién. Por la
misma raz6n, los médicos podrian haber abtenido y
regisrado la informacién sobre los. anticonceptivos
orales de forma mas detallada para las mujeres con
tromboflebitis que para las mujeres sin esta afeccién
En este caso, podiia observarse una asociacién entre
los anticonceptivos orales y la tromboflebitis debido 2
la forma en que se noticaron los antecedentes de la
exposicion, independientemente de si existe una aso-
ciacién verdadera.
El sesgo de confusién puede ocurrir cuando el
investigador intenta averiguar si un factor, como
por ejemplo una conductao la exposicién a un fir-
‘maco, es causa de enfermedad por si mismo o si
esté relacionado con ésta. Si ese factor se asocia o
viaja junto» a otro factor, que a su ver esté relae
cionado con el resultado, el efecto del primero pue-
de confundirse con el del segundo 0 quedar distor
sionado por éste.
Hevemeto
Las postbilidades de que se produzce un sesgo de
confusién vienen ilusttadas por un estudio de la
telacidn entre la alimentacion y la enfermedad. El con
sumo de Acido fico 2 largo plazo (en forma de com
plementos polvtarinicos) se asocia a una reduccion
“de fos casos dé céncer de colon (7). Sin embargo, las
personas que toman complementos polivtaminicos
suelen cuidar también otros aspectos de su salud
(v.fig. 1-4): tienden a seguir una alimentacién rica en
cakio y fibras y baja en grasas; acostumbran a hacer
deporte y no furan. Estas son conductas que prote-
gen frente a le aparicién de céncer de colon, Asimis-
‘mo, los complementos polivitaminicos contienen has
ta 13 vitamings diferentes, entie las que se halla el
PREGUNTA
PRINCIPAL
(Que PUEDEN
EausaR CONFUSION
fe alchol
/
FIGURA 1-4. m Confusién. La relacién entre el consumo
de Scido félico y el riesgo de suftr cancer de colon puede
set un posible factor de confusidn, debido a la presen-
«da de otras conductes relacionadas tanto con el consumo
de dcido folico como con el cancer de colon. (De: Gio-
vannucci E, Stampfer MJ, Colditz GA, Hunter Di, Fuchs C,
Rosner BA, Speizer FE, Willett WC. Multivitamin use, folate,
and colon cancer in women in the Nurses! Health Study.
‘Ann Intem Med 1998; 129:517-524)
Acido folico, ademas de minerales y otros complemen-
tos alimenticios. De estos otros components, puede
que al menos uno esté relaconado con el riesgo de
suftir céncer de colon. Por lo tanto, existe la posibil-
dad, mas alls del control de los investigadores, de que
los responsables de la asociacién obsenvada. sean
Cttos elementos del regimen alimenticio relacionados
tanto con el consumd de Acido félico como con el
cancer de colon. Los investigadores se esforzaron para
tener en cuenta estos otros factares, y observeron que
le asociacion entre el consumo de dcido fico y el
cancer de colon era independiente de dichos factores;
es decir, que en este caso la confusién no explicaba
los efectos obsevados
Una variable no se confunde si se halla directa-
mente en el trayecto que conduce de la causa all
efecto. Una variable de confusién tampoco tiene
por qué ser una causa por si misma, Puede que esté
relacionada con la posible causa y con el efecto en
tun conjunto concreto de datos que estén a mano,
debido a un sesgo de seleccidn o al azar, pero no
tiene por qué estar selacionada con los primeros
por nacuraleza. Tanto sila relacién se encuentra en
los datos como en su nacuraleza, las consecuencias
son las mismas: la impresién errénea de que el fac-
tot de interés constituye una causa independiente y
real cuando en realidad no lo esEPIDEMIOLOGIA CLINICA
Los sesgos de seleccidn y los sesgos de confusién.
no son mutuamente excluyentess sin embargo, se
describen por separado porque presentan proble-
mas en distintos puntos de un estudio clinico. El
sesgo de seleccién debe tenerse en cuenta princi-
palmente cuando se seleccionan pacientes para una
investigacién y cuando se realiza el discfio de un es-
rudio. El sesgo de confusién debe abordarse du-
rante el andlisis de los datos, una vez se han realiza-
do las observaciones.
‘A menudo, se produce mas de un sesgo en el
mismo estudio, como en el siguiente ejemplo hit
potético.
Eevemrco
Se lew a cabo un estudio para determinar sila préctica
de eetico con regularidad dsminuye el riesgo de
suffir cardiopatia coronatia (CC). Se ofrecié un progra-
ma de ejercicio a los empleados de una fébrica, y se
‘comparaton los indices de los episodios coronarios sub-
siguientes entre los empleados que se prestaran vo-
luntaros para el programa y los que no. Los episodios
coronarios se determinaron mediante reconocimientos
rmeédicos voluntarios regulares, que incluian una anam-
rnesis minuciosa, un electrocarciograma y una revision
Sistematica de les historias cinicas, El grupo que siguio
cl programa de ejerccios presenté unos indices de car-
dliopatia coronaria inferiores; sin embargo, cicho grupo
contaba con un reducido nimero de fumadores
——
En este ejemplo, podria haber un sesgo de selec
Gién si los voluntatios para el progtama de ejerci-
ios presentaran un menor riesgo de coronariopatia
incluso ances de que se iniciara el programa (p. ¢)
porque su coneentracién sérica de lipidos era infe-
rior 6 porque tenfan menos antecedentes familiares
de coronatiopatia). Podrfa haberse producido un
sesgo de medicién porque el grupo que se adhirié al
programa tuvo més posibilidades de que le detecta-
ran cualquier episodio coronario, ya que se exami-
né de forma sistempética a un mayor mtimiero de pa-
cientes de dicho grupo. Finalmente, la conclusién
de que la practica de ejercicio reduce el riesgo de
suftir una corionariopatfa podria deberse a un sesgo
de confusién si la asociacién entre la prictica de
ejercicio y los episodios coronarios derivara, en este
estudio concreto, del hecho de que famar cigarri-
Ilos es un factor de riesgo de coronariopatia asocia-
do.auna menor prictica de cjercicio.
El hecho de que se puedan producir sesgos no
implica que en un estudio concreto realmente los
haya o que, si los hubiera, ejerzan una gran influen-
cia sobre los resultados que interesan. Para que un
investigador o un lector pueda abordar un sesgo de
forma eficar, primero necesita saber dénde y cémo
buscarlo, y si lo encuentra, debe saber qué hacer
con él. ¥ es0 no es todo. También es necesario de-
terminar si realmente se ha producido un sesgo y
cusles son sus posibles dimensiones, tras lo cual hay
que decidir si es lo bastante grave como para mo-
dificar las conclusiones del estudio de una forma
linicamente importante
Azar
Habitualmente, las observaciones sobre una enfer-
medad se realizan en una muestra de pacientes, por-
que resulta imposible estudiar a todos los pacientes
con dicha enfermedad, Estas muestras, incluso si se
ha evitado el sesgo en la seleccidn, pueden repre-
sentar de forma errénea la situacién en la poblacién
como un todo a causa del azar. A pesar de todo.
los resultados de una muestra sin sesgo tienden 2
aproximarse al valor real. Si se repitieran las obser-
vyaciones en muchas muestras de pacientes de este
tipo, los resultados se concentrarfan alrededor del
valor real, con la mayorfa de dichos valores més
bien préximos que alejados del valor real. La diver-
gencia entre la observacién de una muestra y el va-
lor real de la poblacién, causada tinicamente por el
azar, se denomina variacién aleatoria,
“Todos conocemos el azar como la razén que ex-
plica que, si se lanza una monedz' al aire, supong-
amos, 100 veces; no salga ‘cara exactamente el 50%
de ellas, El mismo efecto, la variacién aleatoria, se
aplica cuando se comparan los efectos de las veps-
raciones abierta y laparoscépica de la hernia in-
guinal, comentada anteriormente. Supongamos que
se eliminan todos los sesgos de un estudio sobre los
efectos de ambos procedimientos. Supongamos,
ademés, que ambos procedimientos son, en realidad,
igual de eficaces, y cada uno de ellos va seguido de
dolor en el 10% de los pacientes. Aun asi, debido
tinicamente al azar, un solo estudio con un néimero
reducido de pacientes en cada grupo de eratamien-
to podria hallar Ficilmente que los pacientes se re-
cuperan de forma més favorable con la laparoseopia
que con la citugia abierta (o viceversa).El azar puede afectar a todas las etapas de una
observacién clinica, En la evaluacién de los dos mé.
todos de reparacién de la hernia inguinal, ta varia-
cidn aleacoria se produce en el muestreo de los pa-
cientes para el estudio, en la seleccién de los grupos
de tratamiento, y en las mediciones del dolor y del
retorno al trabajo.
Al conttario que el sesgo, que tiende a dis-
torsionar la situacién en una direccién o en otra, es
tan probable que la variaci6n aleatoria dé lugar a
observaciones situadas por encima como por deba-
jo del valor real. Como consecuencia, la media de
numerosas observaciones de muestras realizadas sin
la presencia de sesgos tiende a aproximarse al valor
real de la poblacién, aunque pueda no suceder lo
mismo con los resultados de pequefias muestras
conerctas.
La estadistica puede ser titil para calcular hasta
qué punto el azar (variacién aleatoria) es responsa-
ble de los resultados de un estudio clinico. Los co-
nocimientos de estadistica también pueden con-
ribuir a reducir el papel que desemperia el azar, ya
que permiten crear mejores disefios y anilisis. Sin
embargo, la variacién aleatoria nunca puede elimi:
narse del todo, por lo que durante la valoracién de
los resultados de las observaciones clinicas siempre
debe tenerse en cuenta el azar, cuyo papel en las ob-
servaciones clinicas se comenta en el capitulo 10.
Los efectos del sesgo y del azar
son acumulativos
Las dos fuentes de errores (el sesgo y el azar) no son
mutuamente excluyentes; en la mayor parte de las
situaciones, ambas estin presentes. La relacién en-
tre ellas se ilustra en la figura 1-5, Como ejemplo,
se ha considerado la medicién de la tensidn arterial
diascélica en un solo paciente; cada punto repre-
senta una obscrvacién de dicho enfermo. La ten
sién arterial real de este paciente, 80 mm Hg, se
obriene mediante una cénula intaarterial, un mé-
codo que ito resulta facilble para las meddiciones sis-
semiticas. Habitualmente, la tensién arterial se
mide de forma indirecta, con un esfigmomané-
metro (0 tensiémetro, aparato provisto de un man-
guito). Este instrumenco més sencillo es propenso
al error o a las desviaciones respecto al valor real
En k figura, ef error esté representado por todas las
lecturas del esfigmomandmetro situadas a la dere-
INTRODUCCION u
‘Tensisn arterial real
(cénula intraarteral)
“Tensi6n arterial medida
(estigmemanémetra)
Numero de observaciones
‘Tensidn arterial diastélica (mm Hg)
FIGURA 1-5.» Sesgo y azar. Tensién arterial real med
dda con una cénula intrearteial y medicién clinica realizada
con un esfigmomanémeti.
cha del valor real. La desviacién hacia Ix derecha
(sesgo) de las lecturas del esfigmomanémetro. pue-
de deberse a varios motivos, por ejemplo, un esfig-
itotrdacrs mal calibrado, un tamafio de man-
erréneo 0 un médico sordo. El sesgo también
podria haberse producido si se hubieran clegido
diferentes sonidos para representar la tensidn dias-
tdlica. Los criterios de valoracién habituales (las
fases IV y V de los ruidos de Kororkoff) tienden a
situarse por encima y por debajo de la tensién dias-
tlica real, respectivamente, ¢ incluso este mismo
aspecto resulta impredecible, especialmente en las
personas obesas. Las leeturas individuales de la ten-
sidn arterial también estén sujetas a ertor, debido a
la variacién aleatoria en las mediciones, tal como
ilustra la dispersién de las leccuras del esfigmoma-
németro alrededor del valor medio (90 mm Hg).
La razén principal para distinguir encre sesgo y
azar es que éstos deben gestionarse de forma dife-
rente, En teorfa, el sesgo puede evitarse si las inves-
tigaciones clinicas se llevan a cabo adecuadamente
© puede corregirse mediante el andlisis idéneo de
los datos, Si no se elimina, el sesgo es detectado a
menudo ‘por el lector critico. La mayor parte de
este libro gira en torno al modo de reconocer, evitar
© minimizar el sesgo. Por otro lado, el azar no pue-
de eliminarse, si bien su influencia puede reducirse
mediante un disefio adecuado de la investigacién, y
su efecto, calcularse mediante la estadistica, El azar
se comenta basicamente en el capitulo 10. Ningiin
tratamiento estadistico puede corregir los sesgos de
origen desconocido en los datos. Algunos estadisti-
cos hasta sugieren que la estadistica no deberia apli-12 EPIDEMIOLOGIA CLINICA
carse a los datos que fueran vulnerables al sesgo a
causa de un mal disefio de la investigacién, ya que
podria otorgarse un falso respeto a un trabajo que
fundamentalmence induce a error.
Validez interna y externa
Cuando realizan inferencias sobre una poblacién a
partir de las observaciones de una muestra, los mé-
dicos deben tener clara la respuesta a dos preguntas
bisicas: en primer lugar, ;son correctas las con-
clusiones de la investigacién para las personas de la
muestra y, segundo, en caso afirmativo, zrepresenta
Ja muestra adecuadamente a los pacientes que revis-
ten mds interés, como el tipo de pacientes que sue-
len atender, © quizé un paciente concreto que
tengan a mano? (ig. 1-6)
La validez interna es el grado en que los resul-
tados de un estudio son correctos para la mues-
tra de pacientes estudiados. Es «interna» porque se
aplica a las condiciones del grupo concreto de
pacientes que se esta observando y no necesaria-
mente a otros. La validez interna de una investi
gacién clinica viene determinada por lo bien que se
realizaron el disefio del estudio, la recogida de datos
y los andlisis, y se ve amenazada por todos los ses-
gos y la variacién aleatoria descricos anteriormente
Para que una observacidn clinica resulte dil, la
valider. interna es necesaria, aunque no es una con-
dicidn suficiente.
La valider. externa es el grado en que los re-
sultados de una observacién son vilidos en otros
mbitos. Otto término para el mismo concepto es
‘Todos los pacientes ALIDEZ
con fa aleccién de interés INTERNA
[sesg0co\
atte
| = |
‘VALIDEZ (SS CONCLUSION
=
(copacidad de generalizacion)
FIGURA 1-6. m Validez intema y externa,
capacidad de generalizacién, Para un médico
conereto, se trata de la respuesta a la siguiente pre-
gunta: «Suponiendo que los resultados de un estu-
dio son reales, son también aplicables a mis pa-
cientes?» La capacidad de generalizacién exptesa la
validez de suponer que los pacientes de un estudio
son parecidos a otros pacientes.
Cada estudio es generalizable al resto de los
pacientes en la misma medida en que lo ¢s a los pa-
cientes del estudio. Sin embargo, un estudio im-
pecable, con una clevada valider interna, puede
inducir por completo a error si sus resultados se ge-
neralizan en los pacientes equivocados.
Bievemeco
En la anorexia nerviosa, un trastoma de la alimen-
tacién que afecta fundamentalmente a mujeres jo-
venes, Lcudl es el indice de moraldad a largo plazo?
En una sintesis de 42 estudios, la mortalidad estimada
fue del 15% en 30 afios (8). Estos estudios, como la
rmayoria de las investigaciones dlinicas, se realizaron
con pacientes identiicadas en centros de referencia,
donde se tratan casas relativamente graves. Un estu-
dio de todas las pacientes que suften anorexia en una
poblacion definida arroj6 una perspectiva diferente de
|a enfermedad. Los investigadores de a Clinica Mayo
pudieron identificar a todas las pacientes de su ciudad,
Rochester, Minnesota (EEUU), que suffieron esta en-
feimedad entre 1935 y 1989 (fig. 1-7) (9). La mor
talidad por todas las causas a los 30 afos fue del 7%,
|e mited de la notificada en los estudios. La mortal
dad prevista para estas pacientes, teniendo en cuenta
su edad y sexo, fue casi la misma, él 64%, Por lo tanto,
aunque algunas pacientes sf mueren a causa de la
anorexia newviosa, los estudios publicedos sobreesti-
‘man el fesgo en gran medida, presumiblemente por
que notifican su experiencia con casos relativamente
graves.
La capacidad de generalizacién de las observa-
ciones clinicas, incluso de aquellas con una clevada
valides interna, es una cuestién de juicio personal
de la que incluso las personas razonables podrian
disentir.
Hecvempto
En pacientes con cancer colorectal y diseminacion
regional, se ha demostrado que le quimioterapia com
plementaria (es decir, le administracién de farmacos
antineoplésicos tras una cinugla con intencién curativa)1 80 anon
42 estudios basados
‘en eentros clinicos
Estudio basado|
‘on la poblacién
FAGURA 1-7. 1 Sesgo de muestteo. Mortaidad por todas
25 a lo largo de 30 afios en pacientes con anorexia
=viosa. Comparaci6n entre una sintesis de 42 estudios
dos, la mayoria llevados a cabo en centros clinica,
> estudio de todas las pacientes con anorexia nerviosa
zado en la poblacén. (De: Sulian PF. Mortality in
xia nervosa, Am J Psychiatry 1995;152:1073-1074; y
xomdorfer SR Lucan AR, Suman WJ, Crowson CS et al
ong-term sunival of patients with anorexia nervosa: A po-
oulation-based study in Rochester, Minn. Mayo Clinic Pro-
ings 2005;78:278-284)
reduce la tasa de recidva, Sin embargo, no se sabe a
ciencia cierta sila quimioterapia complementatia apor-
ta més beneficios que pefuicios a los ancianos, que
conforman mas de la mitad de los pacientes con este
tipo de céncer. Los estudias disponibles que respaldan
el uso de la quimioterapia complementaria excluyeron
2 los pacientes andanos 0 bien no han notificado los
efectos del tratamienia en los diferentes grupos de
edad por separada, lo que deja un vacio de informa-
cidn. (Se deberia ofrecer esta opcién a los ancianos
aunque no haya estudios que incidan directarnente
sobre los beneliios y los perjuicios que les aportaria
el tratamiento? Algunos médicos estén dispuestos a
generalizar 2 partir de la experiencia con pacientes
mds jovenes y.afimtan que ssi. Otros citan la ausenicia
de ‘pruetas relacionadas con los ancianos, asi como
razones para creer que existen més probablidades de
que estos pacientes sufran toxicidad (puesto que sus
Grganos poseen menos capacidad de reserva), por lo
que se muestran reacios 2 ofrecer quimicterapia com-
plementaria a los ancianos. En la prictica, es menos
probable que los encianos reciban esia quimioterapia,
La capacidad de generalzacién desde los pacientes
jovenes a los ancianos se vio reforzada por un anzlisis
INTRODUCCION 13
que combiné los resutados de los estudios existentes
sobre quimioterapia complementaria, y no hallo. nin-
guna relacién entre la edad y la eficacia del trata-
miento, ni un mayor grado de toxicidac en los an-
anos (10).
La capacidad de generalizacién muy pocas veces
se puede abordar de forma satisfactoria en un solo
estudio, Incluso una poblacién definida en tér-
minos geogréficos es una muestra sesgada de pobla-
clones de mayor tamafo. Por ejemplo, los pacien-
ces de un hospital son muestras sesgadas de los
residentes en las provincias; las provincias, de las re-
giones; las regiones, del estado, y asi sucesivamente
Lo mejor que puede hacer un investigador con
respecto a la capacidad de generalizacién es garan-
tizar la validez interna, asegurarse de que la po-
blacién del estudio es adecuada para el tema que se
investigaré, describir minuciosamente a los pacien-
tes y evitar la inclusidn de pacientes tan poco fre-
cuentes que la experiencia obtenida con ellos slo
sea generalizable a un nimero reducido de otros
pacientes, A partir de ahi, corresponde a otros estu-
dios, en otros ambicos, ampliar la capacidad de ge-
neralizacién,
INFORMACION Y DECISIONES __
Uno de los objetivos principales de este libro es
incidir en la calidad de la informacién clinica y
en sti correcta interpretacién. La toma de decisio-
nes es otro tema. Las buenas decisiones dependen,
no sélo de la buena informacién, sino también de
otros muchos Factores, como los juicios de valor
y Ia evaluacién de los riesgos y los beneficios de-
rivados.
En estos tiltimos afios, la toma de decisiones
médicas se ha convertido en una valorada discipli-
na por derecho propio. Este campo comprende
estudios cualitativos sobre la forma en que los mé-
dicos toman decisiones y la manera en que este
proceso puede quedar sesgado y puede mejorarse.
‘También incluye métodos cuantitativos, como el
anilisis de decisiones, el anslisis de coste-beneficio
y el anilisis de cosce-efecrividad, que presentan el
proceso de toma de decisiones de forma explicita,
de modo que pueden examinarse sus componentesry EPIDEMIOLOGIA CLINICA
y las consecuencias de asignarles distintos valores y
probabilidades.
Las decisiones clinicas las toman los médicos y
los pacientes. En el mejor de los casos, las roman
juntos en un proceso denominado toma de deci-
siones compartida, lo que revela que la pericia de
ambos es complementaria. Los pacientes son ex-
pertos en aquello que esperan lograr a través de
su asistencia, dadas sus preferencias y experiencias
tinicas. Puede que hayan encontrado abundance
infotmacién sobre su enfermedad (p. ¢j., en Inter-
net), pero no cuentan con la suficiente base para
distinguir las afirmaciones crefbles de las engafio-
sas. Los médicos son expertos en valorar si es posi-
ble alcanzaz los objetivos de los pacientes y en de-
terminar la mejor forma de lograrlo. Por este
motivo, dependen del conjunto de prucbas de in-
vestigacién y de la capacidad, basada en los prin-
cipios de la epidemiologia clinica, de distinguir
entre las pruebas argumentadas y las pruebas poco
convincentes, Obviamente, los médicos también
aportan a la entrevista su experiencia acerca de cdmo
se presenta la enfermedad y las consecuencias que
endré el tratamiento para el paciente, por ejem-
plo, que habré que intubar o amputar, que son as-
pectos con los que los pacientes tienen poca expe-
riencia, Para que los médicos puedan desempefiar
su papel en este equipo, tienen que set expertos en
la interpretacién de la informacién clinicamente
pertinente.
Las preferencias de los pacientes y las prue-
bas sdlidas constituyen la base para elegir entre las
opciones de tratamiento. Por ejemplo, un pacien-
te con una valvulopatia cardfaca puede preferit la
posibilidad de gozar de una buena salud a largo
plazo que le oftece la cirugfa, a pesar de que ésta
se asocie a malestar y al riesgo de un fallecimiento
a corto plazo. El médico, provisto de la habili-
dad de la lecvura critica y la comunicacién, puede
contribuir a que el paciente entienda la trascen-
dencia de los posibles riesgos y beneficios, asf como
el grado de Seguridad com que éstos hari sido es-
rablecidos.
En este libro, se incluyen algunos aspectos del
anilisis de decisiones, como la evaluacién de las
prucbas diagnésticas; sin embargo, hemos decidido
no profundizar en la propia toma de decisiones
médicas. La razén para ello es que las decisiones son
tan buenas como la informacién que se ha utilizado
para tomarlas, y tenfamos tanco que decir sobre los
aspectos clave de la recopilacién y la interpretacién,
de la informacién clinica como para editar, literal-
mente, un libro. Los lectores que deseen profun-
dlizar mis sobre Ia toma de decisiones médicas pue~
den empezar con algunas de las lecturas adicionales
que figuran en el apéndice situado al final de este
libro
ORGANIZACION DE ESTE LIBRO___
En la mayorfa de los libros de texto sobre medicina
clinica, la informacién acerca de cada enfermedad
se presenta en forma de respuestas a las preguntas
dlinicas tradicionales: diagnéstico, evolucién clini-
ca, tratamiento, etc. Por otro lado, la mayor parte
de los libros sobre epidemiologia se organizan a
partir de las estrategias de investigacién, como los
ensayos clinicos, las encuestas, los estudios de casos
y controles, ete. Esta forma de organizar un libro
puede ser uiil para los que realizan investigaciones
clinicas, pero a menudo resulta dificultosa para los
médicos.
Para organizar esta obra, nos hemos basado
principalmente en las preguntas que deben afrontar
los médicos cuando atienden a sus pacientes (v. ta-
bla 1-2). La figura 1-8 ilustra la correspondencia
centre dichas preguntas y los capitulos de este libro,
tomando como ejemplo la infeccién por el virus de
la inmunodeficiencia humana (VIH). Las pregun-
tas se relacionan con toda la evolucién natural de la
enfermedad, desde el momenco en que las personas
sin infeccién por el VIH se exponen por primera
ver al riesgo, pasando por el periodo en que algu-
nos contraen la enfermedad y se convierten en pa-
cientes, hasta el punto en que se manifiestan los re-
sultados de la enfermedad.
En cada capitulo, hemos descrito las estrategias
de investigacidn que se utilizan para responder a las,
preguntas clinicas del mismo. Algunas de estas es-
trategias, como los estudios de cohortes, resultan
litiles para responder a varios tipos de preguntas
clinicas, Para facilicar su presentacién, hemos tra
cado cada estrategia principalmente en un capitulo,
y Gnicamente nos referimos a ella cuando el mé-
todo resulta pertinence para las preguntas de otros
capiculos.INTRODUCCION 15
Evolucién natural Titulo Capitulo
del capitulo
Poblacién
en riesgo
Factores de riesgo
Folaciones sexuaies sin proteccién
Compartir aguias
‘causa (cap. 11)
Riesgo (cap. 5 y 6)
Prevencion (cap. ®)
Infeccion Anormalidad (cap. 2)
Frecuencia (cap. 4)
Diagnéstico (cap. 3)
Prevencion (cap.8)
Inicio de Ia enfermedad
Primoinfecoion
SIDA Manifestacién clinica de enfermedad
sarcoma de Kaposi
Infeccion por Pneumocystis
Infeecién diserninada por
Mycobacterium avium
Tratamiento Tratamierto (cap. 8)
Rosultatio clinico
Muerte
Enfermo de SIDA
Paciente con buen estado
de salud
Pronéstico (cap. 7)
FIGURA 1-8, & Crganizacién de este libro en relacién con la evolucién natural de la infeccién por el VIF. Los capitulos
10 (Azar), 12 (Revisiones sistematicas) y 13 (Administracién del conocimiento) descrben temas interdiscipinares rela-
cionados con todos los puntos de la evolucién natural de la enfermedad.16 EPIDEMIOLOGIA CLINICA
'GUNTAS PARA LA REVISION
Las preguntas 1-6 estdn formuladas segtin el si-
guiente supuesto clinico. Elifa la mejor respuesta
ara cada una de elles,
Una mujer de 37 afios de edad con lumbalgia
lutante las diltimas cuatro semanas quiere saber
i usted recomendarfa una intervencién quirtirgi-
a. Sies posible, usted prefiere que el tratamiento
que vaya a recomendar se base en pruebas de
vestigacién. En el estudio mas valide que en-
suentra, los investigadores revisaron consecuti-
mente las historias clinicas de 40 varones con
lumbalgia que eran atendidos en su consulta, Se
bia asignado un tratamiento quirtirgico a 22
los pacientes, y los 18 restantes permanecieron
on asistencia médica sin cirugia. El estudio
‘omparé los indices de dolor ineapacitance al
abo de dos meses. Todos los pacientes tratados
quintirgicamente y 10 de los pacientes tratados
‘on férmacos segufan siendo atendidos en la con-
tulta al cabo de ese tiempo. Los indices de alivio
-del dolor fueron ligeramente superiores en los
icientes tratados quirdrgicamente,
os siguientes enunciadas representan una ame-
naza para la valides, Semale con qué tipo de
smenctza se corresponden.
AI.Debido a que este estudio incluyé un
niimero relativamente reducido de pacien-
tes, la impresién que da sobre la eficacia
real de la cinugia puede ser errénea.
A. Sesgo de seleccién
B, Sesgo de medicién
C. Sesgo de confusién
D. Lot
E, Valleled:extetna (tapacidad de generali-
zacion)
2.Puede que los resultados de este estudio
no puedan aplicarse a su paciente, una
mujer, ya que todos los pacientes del estu-
dio eran varones.
A. Sesgo de seleceién
B. Sesgo de medicién
C. Sesgo de confusion
D. Azar
E. Validez externa (capacidad de generali-
zacién)
3. Los pacientes que fueron asignados al tra-
camiento quirtirgico eran més jdvenes y
gozaban de mejor salud que los que per
manecieron con asistencia,
A. Sesgo de seleccién
B. Sesgo de medicién
©. Sesgo de confusién
D. Azar
E. Validez extema (capacidad de generali-
zacién)
.4. Un menor ntimero de los pacientes que no
fueron sometidos a cirugia seguia sien
do atendido en la consulta al cabo de dos
meses.
A. Sesgo de seleccidn
B. Sesgo de medicién
. Sesgo de confusién
‘D. Azar
E. Validez externa (capacidad de generali-
zacién)
5. En comparacién con los pacientes que Gini
camente recibieron asistencia médica, pue-
de que los pacientes sometidos a cirugia
tuyieran menos probabilidades de notificar
cualquicr tipo de dolor, y los médicos que
los traraban, menos inclinados a registrar el
dolor en su historia clinica,
A. Sesgo de selecciss
B. Sesgo de medicién
©. Sesgo de confusién
D. Azar
E, Validez externa (capacidad de generali-
zacién)
1.6. Los pacientes sin otras enfermedades tenfan
és posibilidades de restablecerse y de ser
derivados a una intervencién quirtirgica.
A. Sesgo de seleccidn
B. Sesgo de medicién
G Sesgo de confusién
D. AzarE, Validez externa (capacidad de generali-
zacién)
La histamina es un mediador de la infla-
macién en los pacientes con rinitis alérgi-
ca primaveral («fiebre del heno»). De acuer-
do con este hecho, zeudl de las siguientes
afirmaciones es verdadera?
A. Los firmacos que bloquean los efectos
de la histamina aliviardn los sintomas.
B. Un descenso de los niveles de hista-
mina en la nariz. es un marcador fiable
de éxito clinico.
C. Puede que los antihistaminicos resul-
ten eficaces, por lo que sus efectos so-
bre los sintomas (como prurito nasal,
estornudos y congestién nasal) deben
estudiarse en los pacientes con tinitis
alérgica.
D. Los otros mediadores no son impor-
tantes,
E, Si los estudios analiticos de la enfer-
medad son convincentes, no es nece-
saria la investigacién clinica
Indigque si las siguientes afirmaciones sobre mues-
tras de poblaciones son verdaderas o fakas,
1.8, Las muestras de poblaciones puc-
den presentar caracterfsticas que
difieran de la poblacién debido a
la variacidn aleatoria,
1.9. Las muestras de poblaciones son
Ja tinica forma posible de estudiar
|a poblacién.
—— 1.10. Las muestras de poblaciones de-
berfan seleccionarse de modo que
cada miembro de la poblacién een-
¢g2 las mismas posibilidades de ser
clegido, +
Lea el supuesto clinico siguiente e indigue si las
afirmaciones que se ofvecen a continuacién son
verdaderas o falsas.
“Al decidir el tratamiento para un paciente de
2 afios de edad con cdncer de colon, usted sabe
que algunos buenos estudios han demostrado que
INTRODUCCION 7
tuna decerminada combinacién de firmacos pro-
longa la vida de este tipo de pacientes. Sin embar-
gos los pacientes que participaron en estos estudios
«en estos estudios para su paciente concreco.
—— 1.11. Es una cuestién de juicio personal.
—— 1.12. Se denomina validez interna.
— 1.13. Se ve afectado por el azar, no por
el sesgo.
Encontrars las respuestas en el apéndice A
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