LA FABULA
La fbula es una composicin literaria
breve, generalmente enprosa o en verso, en
la que los personajes principales son
animales o cosas inanimadas que presentan
caractersticas humanas. La fbula tiene
"una intencin didctica de carcter tico y
universal" que la mayora de las veces
[1]
aparece en la parte final de esta misma,
proporciona una enseanza o aprendizaje,
que puede ser til o moral y es conocida
generalmente comomoraleja. En
el Diccionario de uso del espaol de Mara
Moliner de Helena Beristin se indica que se trata de un gnero didctico mediante el
[2]
cual suele hacerse crtica de las costumbres y de los vicios locales o nacionales, pero
tambin de las caractersticas universales de la naturaleza humana en general.
Caractersticas
Como gnero literario, posee un carcter mixto narrativo y didctico, adems debe
contener estas propiedades:
Gnero: Literario, subgnero potico.
Elementos de la narracin: Generalmente en las fbulas existe un narrador que
relata los hechos acontecidos en tercera persona, as como en un orden cronolgico.
Adems, relata lo que les sucede a los personajes principales en un tiempo y lugar
indeterminados.
Estructura: Las fbulas, suelen estar escritas en prosa o en verso adems de que
suelen ser historias breves y didcticas. La mayora de estas comienzan con la
presentacin de una situacin inicial en la cual, generalmente se plantea una
problemtica moral que puede tener solucin o no. Finalmente, sta termina con una
enseanza o moraleja que puede ser til para el lector.
Los personajes: En su mayora, los personajes suelen ser animales u objetos
inanimados a los que se les dota con caractersticas humanas; tales por ejemplo la
codicia, avaricia y envidia. stos suelen estar envueltos en situaciones problemticas
que debern resolver.
Temas: Generalmente los temas que se abordan en las fbulas son vicios humanos
como la arrogancia, la mentira, etctera; ya que detrs de cada una de stas se
muestra una intencin de criticar los comportamientos y acritudes que se van
desarrollando dentro de la historia.
Su exposicin de vicios y virtudes es maliciosa, irnica.
La fbula clsica reposa sobre una doble estructura; desde el ttulo mismo se encuentra
una oposicin entre dos personajes de posiciones subjetivas encontradas. Pero estos dos
personajes se encuentran siempre en desigualdad social: uno en posicin alta y otro en
posicin baja y desfavorable. Gracias a un evento narrativo imprevisto o survenant, el
que estaba en posicin alta se encuentra en posicin inferior y viceversa. Este esquema
es denominado por Christian Vandendorpe como "doble reenvo" en Apprendre lire
des fables, Montral, 1989 y se encuentra en decenas de ellas, sobre todo en las
populares, y permite fijar la comprensin y vehicular una moralidad clara. Como
dice Hegel, "La fbula es como un enigma que ser siempre acompaado por su
solucin" (Esttica, II) Incluso si la fbula no tiene ya popularidad, el esquema que la
forma se reencuentra en el hecho diverso (Christian Vandendorpe, De la fable au fait
divers) y en la leyenda urbana (Jean-Bruno Renard, Rumeurs et lgendes urbaines,
Pars: Coll. Que sais-je?, 3445). Estas situaciones son imprescindibles en una fbula,
pues sin importar el autor, el contexto social o poltico, stas son las que la identifican y
marcan un lmite entre ella y otros gneros similares con los que podra confundirse por
la forma alegrica que contienen.
Gnero literario
No debe confundirse con la parbola o relato simblico ni con
el discurso o sermn parentico, cuya intencin es exhortar a seguir una conducta tica
y por ello recurre con frecuencia a este tipo de procedimientos.
Se diferencian de los aplogos en que estos son ms generales y en ellos pueden
intervenir adems hombres y personajes tanto animados como inanimados. Pueden estar
escritas en prosa o verso. En elIndex motifs, catlogo de motivos de relatos folclricos
de Antti Aarne y Stith Thompson (Aarne-Thompson), las fbulas aparecen clasificadas
como cuentos de animales.
A pesar de ser un gnero literario sujeto a la transmisin oral de generacin en
generacin, la fbula an conserva estas caractersticas que la diferencian de otros
gneros narrativos ms mutables como elcuento, el relato o la novela, a los cuales el
tiempo ha trado numerosos cambios, nuevos subgneros y tendencias.
Conviene distinguir claramente la fbula como gnero literario, de la fbula argumental
o argumento:Aristteles hablaba de esta ltima cuando escribe que la fbula es uno de
los seis elementos que forman latragedia junto con los caracteres, el canto, la elocucin,
el pensamiento y el espectculo. (Potica, cap. VI, 1450a). As pues, la fbula trgica es
su argumento o el encadenamiento de acciones y hechos expuestos que forma la
narracin o, de otra forma, en el lenguaje cinematogrfico, la sinopsis.
Un ejemplo de fbula en prosa es el "Gato y el Ratn" en donde se pueden identificar
las caractersticas de sta.
El Gato y el Ratn
Haba una vez un pequeo ratn, que viva en la casa de una mujer vieja. La seora, que
tema de estas criaturas, coloc muchas trampas para matar el ratn. El ratn asustado le
pide ayuda al gato de la mujer.
-Podras ayudarme, lindo gatito?-le dijo al gato.
-S...En qu?-respondi ste.
-Slo quita las trampas de la casa-dijo el ratn.
-Mmm... y ...qu me das a cambio?-dijo el gato.
-Finjo ante la seora que estoy muerto, ya que t me has matado, ella creer que
eres un hroe-respondi el ratn.
-Me has convencido-dijo el gato.
El gato sac las trampas de la casa, pero el ratn nunca cumpli su parte del trato. Un
da la seora descubri que fue el gato quien sac las trampas, ella muy enfadada decide
dejar al gato en la calle.
La siguiente es un ejemplo de fbula en verso, es un texto de Toms de Iriarte:
[3]
La rana y la gallina
Al que trabaja algo, puede disimulrsele que lo pregone; el que nada hace, debe
callar.
Desde su charco, una parlera rana
oy cacarear a una gallina.
Vaya! -le dijo-; no creyera, hermana,
que fueras tan incmoda vecina.
Y con toda esa bulla, qu hay de nuevo?
Nada, sino anunciar que pongo un huevo.
Un huevo slo? Y alborotas tanto!
Un huevo slo, s, seora ma.
Te espantas de eso, cuando no me espanto
de orte cmo graznas noche y da?
Yo, porque sirvo de algo, lo publico;
t, que de nada sirves, calla el pico.
Historia
La fbula ya era cultivada en Mesopotamia, dos mil aos antes de nuestra era. Unas
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tablas de arcilla que provienen de bibliotecas escolares de la poca cuentan brevemente
historias de zorros astutos, perros desgraciados y elefantes presuntuosos. Muchos de
estos textos muestran una gran afinidad con los proverbios por su construccin
antittica, pero no poseen una moral explcita.
En la antigedad griega, la primera fbula, conocida como la fbula del ruiseor, la
cont Hesodo a comienzos del siglo VII a.C. en Los trabajos y los das, y ya posee la
intencin de hacer reflexionar sobre la justicia. Aunque en Homero no hay fbulas, sus
comparaciones con animales ya poseen in nuce el germen del gnero. En poca
clsica Scrates entretuvo sus ltimos das poniendo en verso las fbulas
de [Link] de Falero public la primera coleccin de fbulas histricamente
atestiguada, que se ha perdido, pero que dio lugar a innumerables versiones. Una de
ellas, fusin de varios manuscritos, probablemente del siglo I d.C., y es la
llamada Augustana. Es a esta coleccin a la que nos referimos cuando hablamos de las
llamadas Fbulas de Esopo. Era este un esclavo semilegendario de Asia Menor de
cuyas circunstancias biogrficas poco se puede sacar en limpio, salvo que fue vendido
como esclavo en Samos al filsofo Janto, quien le prometi repetidas veces la libertad y
la obtuvo al fin gracias a una intervencin [Link] hizo una coleccin de
fbulas con intencin educativa en el siglo II, y tambin otros sofistas. De Grecia la
fbula pas a Roma; Horacio escribi en Stiras, II, 6, una memorable, la del ratn del
campo y el ratn de ciudad; Fedro, siguiendo ese precedente, transform el gnero en
prosa en un gnero potico en verso. En el siglo IV el poeta romano Flavio
Aviano escribi unas cuarenta, en su mayor parte adaptaciones de las de Fedro, pero
otras no atestiguadas por ninguna tradicin y quiz elaboradas por l mismo; las fbulas
de Aviano circularon mucho en la Edad Media, porque a diferencia de las de Fedro no
son nunca licenciosas y su mtrica, en la que abunda el hexmetro leonino, facilita el
recuerdo.
En la Edad Media la fbula contina transmitindose bajo nombres de autores o de
colecciones que parecen pseudnimos: Romulus, Syntipas, pseudo-Dositeo, el Isopete...
Esta temtica se expande considerablemente mediante el Roman de Renart, coleccin
de narraciones compuestas por clrigos annimos en el siglo XII. En las historias
del Ysengrinus, obra latina del poeta flamenco Nivard de Gand, la lucha del zorro
contra el lobo sirve de pretexto para una vigorosa stira social de la sociedad feudal y
sus injusticias. La fbula se transforma aqu en una comedia animal. En el siglo XII, la
poetisa Mara de Franciapublica una coleccin de 63 fbulas.
Por otra parte, circularon por Europa numerosas colecciones de otras fbulas
pertenecientes a una tradicin autnoma distinta de origen indio
(Hitopadesa, Pancatantra), difundidas a travs
de traduccionesrabes o judaicas espaolas o sicilianas. Muchas de ellas fueron a pasar
a ejemplarios o libros de ejemplos para sermones. El ms famoso y difundido fue sin
duda la Disciplina clericalis del judo converso espaolPedro Alfonso, entre otros
muchos.
Jean de La Fontaine.
Durante el Renacimiento las fbulas contaron con
el inters de los humanistas; Leonardo da Vinci,
por ejemplo, compuso un libro de fbulas. El
gnero de los emblemas, que se puso de moda en
el siglo XVI y XVII, recurri con frecuencia a la
fbula en el comentario escrito y en el grabado
grfico a imitacin del humanista italiano Alciato,
como los de Guillaume Guroult, quien parece
haberse especializado en este gnero con Le
Blason des Oyseaux (1551), Les Hymnes du Temps et de ses parties (1560) yLes
Figures de la Bible (1564), compuestos bajo el mismo modelo de un grabado
acompaado de una corta pieza en verso. En Portugal cultiva la fbula S de Miranda.
El jesuita Franois-Joseph Desbillons, profesor, produjo quinientas sesenta. Boisard
public una coleccin con mil y una. Jean-Pons-Guillaume Viennet public
en 1843 fbulas que escribi a lo largo de toda su vida. Incluso Napolen, antes de ser
consagrado emperador, compuso una juzgada bastante buena en su poca.
Sin embargo casi todos estos autores han cado en el olvido, salvo Jean de La
Fontaine y el escritor dieciochesco Florian (1755-1794). Este ltimo compuso una
coleccin de un centenar de fbulas de moraleja pblica o privada, muchas de ellas
inspiradas en las del tinerfeo Toms de Iriarte (Fbulas literarias). Florian inspir a su
vez al ingls John Gay y al espaol Flix Mara Samaniego. Gotthold Ephraim
Lessing ilustr el gnero en Alemania e Ignacy Krasicki en Polonia.
En el siglo XIX la fbula se cultiv tambin con ahnco en el resto del mundo, aunque
no en Francia; tuvieron xito solamente las colecciones especializadas en temas
concretos; en Rusia cultivaron el gneroIvn Krylov, en Espaa Cristbal de
Bea (Fbulas polticas) y Juan Eugenio Hartzenbusch y en Mxico Jos Rosas
Moreno. Ambrose Bierce utiliz la fbula para la stira poltica en los Estados Unidos
(con susFbulas fantsticas y su Esopo enmendado), pero Beatrix Potter (1866-1943)
fue ms convencional en Gran Bretaa.
En Espaa, y ya en el siglo XX, ha escrito un Nuevo fabulario Ramn de Basterra,
quien, siguiendo algunos precedentes de Hartzenbusch, hace protagonistas de sus
composiciones a elementos deshumanizados, como mquinas, cigeales, mbolos,
cables y gras, en vez de leones, zorras, cuervos o lobos; con ello incorpora
la Revolucin industrial y las Vanguardias a esta milenaria tradicin. En 1961, el
dramaturgo francs Jean Anouilh public una coleccin de 43 fbulas que fue muy
vendida y revitaliz este gnero. Jean Chollet ha escrito tambin en el siglo XX
bastantes fbulas inspiradas en el mundo actual.
Las fbulas y los aplogos se utilizaron desde la Antigedad grecorromana por los
esclavos pedagogos para ensear conducta tica a los nios que educaban. La moral
deducida de estos ejemplos era la delpaganismo: es imposible cambiar la condicin
natural de las cosas, incluida la condicin humana y el carcter de las personas. Con el
tiempo, el Cristianismo sustituy esta concepcin del mundo por otra que presupona en
el hombre la posibilidad de cambiar su naturaleza, con un
juicio moral incluido. Esopo yBabrio, entre los autores de expresin griega,
y Fedro y Aviano entre los romanos, han sido los autores ms clebres de fbulas y han
servido de ejemplo a los dems. Con la revitalizacin de la Antigedad clsica en el
siglo XVIII y su afn didctico y educador comenzaron a escribirse fbulas; en el siglo
XIX, la fbula fue uno de los gneros ms populares, pero empezaron a ampliarse sus
temas y se realizaron colecciones especializadas. En el siglo XX el gnero se cultiv ya
muy poco.
A principios del siglo XXI, inesperadamente, la fbula padece una revolucin literaria
gracias a la obra del escritor napolitano Sabatino Scia, autor de ms que doscientos
fbulas, que l llam "fbulas de protesta occidental"; como el mismo Esopo y Fedro,
ha elegido el gnero fbula cul gnero principal y al mismo tiempo gnero-portavoz de
la misma actividad creativa. La fbula, ahora, por el trabajo de renovacin de Sabatino
Scia, ya no es simplemente un medio para contar la vida, un instrumento para poner en
escena los vicios del hombre, los vicios de la sociedad y los problemas de la naturaleza
misma, sino es el teatro mismo en que los vicios se manifiestan de modo
completamente espontneo. " Y se sabe que en las fbulas, raleas a correo para
protestar, cada cosa se mueve, re, llora, se enfada, habla, juega. Las fbulas de Sabatino
Scia tienen la forma dialgica franca y directa y los animales hablan entre ellos usando
las astucias de los hombres y siempre tratando de salir de situaciones enredadas. Son
animales que piensan, que actan por consiguiente como los animales en las fbulas de
Esopo. Hay una diferencia: no pretenden hacer una moral, aceptan con una forma de
sabidura los acontecimientos y buscan su vida en el bosque, que es su espacio, el ms
confortable posible. Ellos tambin, como los hombres, deben aprender a procurarse
comida y a no convertirse ellos mismos en alimento para los hombres. Conocen sus
capacidades, el grado de inteligencia y tan tambin entre ellos como entre los hombres,
los ms listos tienen el mejor.
Asimismo, en el otro lado del mundo, en Latinoamrica, los gemelos Juan y Vctor
Ataucuri Garca han contribuido al resurgimiento de la fbula en el siglo XXI con una
idea novedosa: utilizar la fbula como elemento difusor la identidad nacional haciendo
uso de la vasta literatura tradicional de este continente. Para el efecto, en su
libro"Fbulas Peruanas", publicado en el ao 2003, han llevado a cabo su tesis
recopilando mitos, leyendas, creencias andinas y amaznicas del Per, para luego, a
partir de esto, crear hermosas fbulas, hecho que se ha convertido en una forma muy
interesante de difundir la rica literatura tradicional de su pas. El resultado ha sido una
extraordinaria obra rica en matices regionales, en donde uno descubre la relacin del
hombre con su origen, con la naturaleza, con su historia, con sus costumbres y creencias
que ms tarde se convertirn en normas y valores. Ms an cuando en el mundo se
requiere del rescate de valores, tan venido a menos, para la bsqueda de una
convivencia pacfica y justa, los hermanos Ataucuri Garca plantean el uso de la fbula
para este cometido.
[cita requerida]
Fbula y moraleja
A lo largo de la historia, la fbula ha sido considerada ms que un elemento ldico o un
gnero literario. Diferentes pensadores le han dado a la fbula un tinte de elemento
ejemplarizante que a lo largo de la historia ha fungido como ms que relatos fantsticos
con animales.
Uno de los primeros filsofos que opin respecto a la problemtica de la enseanza por
medio de las fbulas, fue Platn, quien la atac por la preponderancia que l le daba a
la lgica sobre la esttica; sin embargo, Platn se opona no solo al uso de las fbulas en
la enseanza sino a todo uso de arte, puesto que el arte alejaba el alma de la verdad, de
la cual posea por naturaleza la semilla y la disposicin para el conocimiento. (Nervi,
1965)
Aristteles define a la fbula como uno de los tantos elementos de los que se vale un
orador para persuadir. Por tanto es un elemento ms de la retrica y no un gnero
literario. Ya en las fbulas griegas se reflejaban rasgos de su sociedad; cada sociedad ha
buscado transmitir ciertos valores de manera implcita en estas narraciones sin embargo
fantsticas.
Por otra parte, Rousseau (2005, p115) critica fuertemente el uso de las fbulas en el
entorno educativo y las tilda de deformadoras del carcter inocente de los nios. Para
Rousseau las fbulas son relatos de difcil entendimiento para un nio y son escritos
cargados de mensajes de moral equvoca, porque muestran que es el ms fuerte y astuto
quien vence y posee ventajas sobre quienes adolecen de falta de sagacidad.
Sin embargo, si bien hubo crticos acrrimos de las fbulas, tambin hay quienes desde
una posicin ms neutral defienden que pueden ser beneficiosas en ciertos procesos de
aprendizaje. Karl Vossler (1947, p.70) dijo a propsito que una fbula puede servir
como elemento de ayuda en el aprendizaje, pero no para los nios, puesto que un
correcto entendimiento de las mismas necesita al menos la experiencia de quien tenga al
menos 40 aos.
Ms benvolos son autores como Alfonso Francia (1992, p.8), quien destaca la
importancia del gnero para fomentar actitudes y comportamientos precavidos en nios
y adolescentes; es ms, afirma que una gran cantidad de tcnicas y recursos hacen de la
fbula un medio pedaggico de primera calidad y del cual se puede hacer uso para
mejorar el proceso educativo.
[Link]