0% encontró este documento útil (0 votos)
398 vistas2 páginas

La Sorpresa de Ramón a Renata

Ramón, el ratón gracioso, le regaló una guitarra a Renata, la rana refunfuñona que nunca reía, para animarla. Renata abrazó a todos los animales que formaron un círculo a su alrededor y estaba muy feliz, ya que era el primer regalo que recibía. Tocó melodías alegres en su nueva guitarra y todos bailaron y cantaron hasta muy tarde esa noche.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
398 vistas2 páginas

La Sorpresa de Ramón a Renata

Ramón, el ratón gracioso, le regaló una guitarra a Renata, la rana refunfuñona que nunca reía, para animarla. Renata abrazó a todos los animales que formaron un círculo a su alrededor y estaba muy feliz, ya que era el primer regalo que recibía. Tocó melodías alegres en su nueva guitarra y todos bailaron y cantaron hasta muy tarde esa noche.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El ratn Ramn era un roedor muy

gracioso, que se diverta haciendo chistes


y bromas al resto de los animales.
Todos se partan de risa con Ramn! Sin
embargo, la rana Renata, que era muy
refunfuona, nunca se rea. Ella prefera
ir a la charca, lejos de las risas, y
relajarse escuchando msica romntica
en la radio. Una tarde, Ramn decidi
dar una sorpresa a la rana, para ver si
as sonrea. Nuestro amigo ratoncito,
llam co iendo a todo el reino animal
para que pudiesen ver lo que haba
preparado. Juntos formaron un enorme
co o alrededor de Renata, que estaba
sentada en una roca de la orilla del ro.
Sorprendida, mir el regalo que Ramn
le ofreca: era una preciosa guita a de
madera roja. Por fin podra tocar las
canciones que tanto le gustaba or en la
radio! Renata abraz muy fuerte a todos
los que la rodeaban: al rinoceronte, al

reno, al bu o, al renacuajo, al pe o, al
ruiseor, a la u aca, Nunca la haban
visto as de radiante. Normalmente era
tan casca abias que nadie se atreva a
acercarse y charlar con ella. Pero esa
tarde, pareca una rana distinta:
sonriente, agradecida y risuea. Estaba
tan alegre que algunas lgrimas cayeron
por su rostro. Era la primera vez que
reciba un regalo... Y eso haba que
celebrarlo! As que aga su reluciente
guita a y empez a tocar hermosas
melodas. Todos comenzaron a cantar y
bailar, al ritmo que marcaba la
marchosa Renata. Tras tres horas sin
parar de bailotear, lleg la hora de
dormir. Ramn se march a su ratonera
y, cuando lleg, vio en su puerta un
sobre rojo. Lo abri y encontr una carta
con una sola palabra escrita en letras
grandes: GRACIAS!

También podría gustarte