Contar Con Imgenes
Contar Con Imgenes
Los derechos de autor de la presente edicin sern donados a la Fundacin de la Facultad de Filosofa y Humanidades
para ser destinados a cubrir necesidades del Departamento de Cine y Tv,
de la Escuela de Artes, de dicha Facultad.
Ximena Triquell, Cecilia Dell Aringa, Eduardo Schoenemann, Cecilia Arias, Laura Gmez, Vernica
Lpez, Celina Lpez Seco.
Editorial Brujas
I.S.B.N.:
Hecho el depsito que marca la ley 11.723
Impreso en Argentina
AGRADECIMIENTOS
Queremos agradecer al Departamento de Cine de la Escuela de Artes, de la Facultad de
Filosofa y Humanidades, por habernos brindado un espacio desde el cual aprender y
ensear a pensar el cine;
A los estudiantes que cursaron la materia Cine y Narrativa, entre 2005 y 2010, por haber
alimentado con sus preguntas, dudas e inquietudes, la necesidad de escribir este libro;
A nuestros colegas docentes que, a veces sabindolo y otras sin saberlo, contribuyeron a
salvar dudas y a poner en comn el lenguaje que utilizamos para hablar sobre cine;
A Emilio Fuentes, por su colaboracin en las primeras etapas de diseo del texto y por sus
contribuciones al captulo sobre personajes;
A Luis Coppi, por su colaboracin en el tratamiento de las imgenes;
A Ana Lpez Paccot y Mariano Romero por su contribucin en las etapas finales de armado
de este libro;
Finalmente queremos agradecer a la Universidad Pblica argentina, por habernos dado no
slo la oportunidad de estudiar durante el grado aquello que desebamos sino tambin la
de encontrarnos, en distintos momentos de nuestra formacin, para seguir hacindolo.
Los autores
NDICE
INTRODUCCIN
CAPITULO 1: LA NARRATIVIDAD DEL FILME
1. LAS DIFERENTES INSTANCIAS DEL DISCURSO: NARRACIN, DESCRIPCIN, ARGUMENTACIN
2. TIPOLOGAS DE TEXTOS
2.1. Textos narrativos
2.2. Textos descriptivos
2.3. Textos Argumentativos
2.4. Otros tipos textuales
2.4.1. Texto informativo, expositivo o explicativo
2.4.2. Texto instructivo
2.4.3. Texto Dialogado
3. EL CINE NARRATIVO
4. EL CINE NO-NARRATIVO
5. SISTEMAS FORMALES NO NARRATIVOS
5.1. La forma categrica
5.2. La forma retrica
5.3. La forma abstracta
5.4. La forma asociativa
CAPITULO 2: EL RELATO CINEMATOGRFICO
1. QU ES UN RELATO?
1.1. Un relato tiene un inicio y un final
1.2. El relato es una secuencia doblemente temporal.
1.3. Toda narracin es un discurso.
1.4. La percepcin del relato irrealiza la cosa narrada.
1.5. Un relato es un conjunto de acontecimientos.
2. EL RELATO CINEMATOGRFICO.
3. RELATO, NARRACIN E HISTORIA.
PRIMERA PARTE: LA HISTORIA
CAPITULO 3: LA CONSTRUCCION DE LA DIGESIS.
1. DIGESIS
2. DIGESIS Y VEROSIMILITUD
3. DIEGSIS Y EXTRADIGESIS
4. FUNCIONES DEL ESPACIO EN LA CONSTRUCCIN DE LA DIGESIS
CAPITULO 4: EL PERSONAJE
1. EL PERSONAJE COMO PERSONA: LA DEFINICIN TRADICIONAL DEL PERSONAJE
2. EL PERSONAJE COMO CONSTRUCCIN TEXTUAL
2.1. Los rasgos
2.2. Los roles
3. LA CARACTERIZACIN
4. UNA CLASIFICACIN DE LOS PERSONAJES
5. EL PERSONAJE CINEMATOGRFICO
6. EL PERSONAJE COMO ACTANTE
INTRODUCCIN
Desde hace miles de aos, contamos historias. Desde hace algo ms de cien aos las
contamos tambin a travs de las imgenes en movimiento. Al hacerlo apresamos al mundo
en un relato. Pero el mundo no posee el orden, la estructura o la simpleza de las formas que
encontramos para narrarlo. En la experiencia cotidiana el mundo se nos aparece de manera
desordenada, a menudo contradictoria o ambigua, aunque esta confusin encuentre un
orden en nuestros relatos. Cuantas veces se dice que al hablar se nos aclaran las ideas. De
igual modo podramos decir que al narrar, al construir relatos, se nos aclara el mundo. Y es
que al contar ordenamos hechos independientes unos de otros, en una sucesin, les
otorgamos una lgica, una causalidad y, consecuentemente, una explicacin.
Esto es lo que a menudo hace el cine: nos presenta la experiencia mediatizada por la
pantalla y, al hacerlo, nos permite reflexionar sobre sta desde un lugar nuevo. Por eso al
recurrir a la expresin contar con imgenes nos referimos no slo al hecho de narrar a
travs de las imgenes, sino tambin al de poseer esta posibilidad de entender el mundo a
travs de las imgenes que de l producimos como cuando alguien dice cuenta
conmigo. Contamos con las imgenes para pensar el mundo y para pensarnos.
Pero el cine no es una pura ventana abierta el mundo que nos ofrecera una imagen ntida,
transparente, de ste. El cine es un lenguaje y como tal posee sus propias reglas, cdigos y
convenciones. De eso trata este libro. De pensar en los medios que el cine posee para
contar historias y del modo en que al hacerlo produce sentidos.
En el libro La pelcula que no se ve, Jean-Claude Carrire cuenta que en los orgenes del
cine a muchos espectadores les resultaba difcil entender aquello que vean. No se refiere,
claro est, a las primeras producciones, consistentes en planos fijos a la manera del
lenguaje teatral, sino a las producciones que, incorporando la idea de montaje, comenzaban
a construir un lenguaje verdaderamente nuevo, el cinematogrfico. Por este motivo, cuenta
Carrire, se incorpor la costumbre de incluir una persona dotada de un puntero que
explicaba a los espectadores las acciones que se sucedan en la pantalla: ahora vemos a
un hombre, ste mira por la ventana; ahora vemos lo que el hombre ve; el hombre est
enojado por lo que ha visto, etc.
Esta costumbre se mantuvo en las colonias africanas, donde eran comunes las
proyecciones de cine como una forma de demostrar el desarrollo tecnolgico de los
blancos, hasta los aos cincuenta. En Espaa se recurri a ella hasta los aos 20, y, segn
Carrire, el propio Buuel lleg a presenciar algunas en su infancia.
El explicador daba a los recientemente formados espectadores las claves sobre cmo
interpretar el incipiente lenguaje cinematogrfico. Con el desarrollo del medio, el lenguaje
del cine fue volvindose ms complejo, pero tambin se fue desarrollando en el pblico la
capacidad de interpretar los cdigos de ste, al punto tal que hoy en da nos resultan tan
naturales como los del idioma que hablamos. Sin embargo esta naturalidad requiere ser
desarmada para devolverle al cine su potencialidad expresiva y transformadora.
Desde esta concepcin, este libro pretende ser no slo una introduccin a algunos
conceptos de la narrativa audiovisual sino una invitacin a pensar la forma en que
construimos relatos en el cine y lo que stos dicen sobre nosotros y sobre el mundo en que
vivimos.
dominante. Por ejemplo, es habitual que en una novela cuyo carcter predominante es
narrativo aparezcan secuencias descriptivas las descripciones de los personajes o de los
espacios, por ejemplo adems de dilogos; o que en textos publicitarios se recurra a
narraciones o descripciones para argumentar la superioridad del producto. No obstante, a
pesar de estos cruces se pueden establecer caractersticas generales que permiten hablar
de diferentes tipos de textos o, en trminos ms generales, de diferentes formas de puesta
en discurso.
2.1. Textos narrativos
Los textos narrativos se caracterizan por contar hechos reales o ficticios vividos por
personajes en un tiempo y espacio determinados. Estos hechos son relatados por un
narrador que lo hace desde un punto de vista particular.
La forma del discurso narrativo es el relato. Profundizaremos en los elementos constitutivos
del relato en los prximos captulos pero es importante sealar que para que haya relato
(esto es, para que un texto sea narrativo) es fundamental que algo suceda. Ahora bien, para
que algo suceda hace falta que haya un cambio, una transformacin, un antes y un despus
o, en otros trminos, una situacin inicial y una final. Por eso se dice que la narracin est
ligada a la nocin de temporalidad.
Dado que el relato requiere necesariamente de una transformacin y sta del paso del
tiempo, una nica situacin, descripta por ejemplo en una fotografa, no constituye un relato
aunque pueda sugerirlo-. Veamos un ejemplo:
Esta foto slo muestra describe en este caso a un personaje, pero basta que se coloque
otra para que aparezca la nocin de temporalidad (un antes y un despus) y por ende el
relato.
Distinto es lo que ocurre por ejemplo con un paisaje, donde el carcter descriptivo resulta
ms evidente, dada la carencia de personajes:
En esta fotografa, no estamos ante un texto narrativo sino ante una pura descripcin, como
indica su ttulo: un espacio deshabitado.
Son textos narrativos tanto los cuentos y novelas literarias como el relato de la vecina que al
barrer la vereda comenta lo que le sucedi a su hija la noche anterior o una crnica policial.
Tambin la mayor parte del cine comercial posee un carcter narrativo al igual que la ficcin
televisiva.
2.2. Textos descriptivos
As como la narracin depende fundamentalmente del tiempo, la descripcin depende del
espacio, ya que presenta una imagen esttica de cmo algo es o ha sido. Si la narracin
cuenta lo que pasa, los textos descriptivos dan cuentan de cmo algo es (un objeto, una
persona, un lugar). En este caso tampoco hace falta que el objeto sea efectivamente
existente: puedo describir un unicornio, la Tierra Media o un avatar.
Entre los textos descriptivos podemos considerar desde un texto literario en que se describe
a una persona la forma conocida como retrato hasta un folleto turstico o la descripcin de
un electrodomstico en un manual.
La fotografa es fundamentalmente descriptiva por su capacidad de retratar el instante. No
obstante, esto no impide que en algunas fotografas se sugiera, en ese instante congelado,
una accin por ocurrir, como por ejemplo en la fotografa que observbamos arriba o en
otras donde se juega particularmente con la expectacin de eso que va a ocurrir:
Snchez Noriega (2000) plantea que en su desarrollo el cine fue asumiendo paulatinamente
tres dimensiones: la documental, la espectacular, y por ltimo, la narrativa. La dimensin
documental aparece desde los orgenes del cine con las vistas de los hermanos Lumire.
Aqu se evidencia un inters por dar cuenta del mundo, por aquello que acontece, por
registrar la realidad. La vocacin documental es heredera de la fotografa y de las artes
plsticas. La dimensin espectacular fue iniciada por el mago francs Georges Melis y su
desarrollo est asociado al entretenimiento y el espectculo. Con estas producciones, el
cine recupera la tradicin del teatro y del espectculo de las artes circenses. Por ltimo, la
dimensin narrativa que estaba ya en las producciones anteriores se consolida hacia
1910 con las obras cinematogrficas de Griffith (y especficamente con el uso del montaje).
Aumont y otros en Esttica del Cine (2005), sealan tres motivos por los cuales se hizo
posible este encuentro entre el cine y la narracin.
El primero de ellos, es el hecho de que el cine recurre a imgenes mviles figurativas, esto
es, a la representacin visual de elementos especficos que son reconocidos por los
espectadores. En un sentido amplio, podramos decir que el cine consiste en una pura
representacin. Esta representacin o figuracin pareciera llevar ineludiblemente a la
narracin. En el ejemplo que vimos anteriormente la sola imagen de un nio nos permite
construir una historia en torno a l. Es por esto que el autor afirma que todo objeto es en s
mismo un discurso (Aumont, 2005: 90).
Para corroborar esta afirmacin observemos estas imgenes e intentemos evitar construir
sobre ellas un relato, por mnimo que sea:
Ro (Vernica Lpez)
Como vemos, los ttulos de las fotografas refieren a espacios y no a acciones. En este
sentido podemos decir que se trata de textos descriptivos. No obstante, resulta difcil
escapar a construir una cierta historia sugerida en estos instantes fotografiados. Pareciera,
en efecto, que la imagen, al representar, nos lleva necesariamente a construir una historia
sobre aquello que representa (qu hacen todas esas personas frente a ese negocio, qu
ocurri para que ese chico trate de recuperar una silla del ro?).
El segundo fundamento que los autores sealan se refiere al hecho de que el cine recurre a
la imagen en movimiento. En efecto, el cine presenta a la imagen en constante
transformacin, esto es, en el movimiento de un estado de lo representado a otro estado (de
un estado inicial a un estado final) y al hacerlo inserta al objeto representado en una
duracin, una cronologa, que, como vimos, es la base del texto narrativo.
El tercer motivo por el cual el cine se asoci rpidamente a la narracin, segn estos
autores, es la bsqueda de una legitimidad. Este fundamento tiene su base en el aspecto
como en los sistemas retricos, ni sus cualidades visuales son la base de la comparacin
como en la forma abstracta. El mtodo asociativo es en cierto modo comparable a las
tcnicas metafricas de la poesa, es decir, su vnculo es conceptual. Cuando asociamos
visualmente el sentimiento de soledad a un desierto no estamos diciendo que la soledad no
tiene suficiente agua, ms bien estamos relacionando ambos conceptos en funcin de otra
nocin, por ejemplo, la de espacio vaco, seco, infinito.
Esta forma, guarda una relacin directa con la concepcin de montaje soberano (montaje
rey en otras traducciones) o montaje intelectual, teorizado por Eisenstein. En este tipo de
montaje el encuentro de dos elementos en apariencia dismiles entre s hacen surgir un
nuevo significado: por ejemplo, en el filme La huelga (Stachka, Sergei M. Eisenstein, 1925)
los planos sucesivos de los obreros de la fbrica atropellados por la polica zarista y la de
vacas arreadas a un matadero establece una relacin entre ambas imgenes sobre la base
de un nuevo concepto: la violencia y la degradacin del otro al nivel de animales.
Tomando como punto de partida las siguientes fotografas de Vernica Lpez, desarrolle un relato
esto es un texto narrativo. Explore las posibilidades de construir con estas mismas imgenes un
texto no narrativo en cualquiera de sus formas categrica, abstracta, asociativa, retorica. Para ello
manipule las imgenes (puede recortarlas, pintarlas, agregar otras, etc.).
Cree usted ahora una secuencia con no ms de cinco imgenes propias descriptas, dibujadas o
fotografiadas que conforme un texto narrativo.
1. QU ES UN RELATO?
La mayor parte de las veces, cuando entramos a ver una pelcula como espectadores y no
como especialistas damos por descontado que sta nos va a contar algo. Cuando por
algn motivo no lo hace salimos con la idea de no haber entendido de qu se trataba.
Pero, como sealamos en el captulo anterior, aunque el cine est histricamente asociado
a lo narrativo, no hay nada que exija que esto sea as. Por qu, entonces, identificar
pelcula con relato?
En su artculo Notas para una fenomenologa de lo narrativo publicado en el libro Ensayos
sobre la significacin en el cine (1972), el semilogo Christian Metz define al relato como un
objeto real que el usuario ingenuo (Metz se refiere aqu al relato en general) reconoce de
manera indiscutida y que nunca confunde con otra cosa (1972: 35). A partir de esta
definicin inicial el resto del artculo estar destinado a observar en qu se reconoce un
relato, o en otros trminos cules son las condiciones que definen a cualquier tipo de relato,
independientemente de su formato (escrito o audiovisual).
1.1. Un relato tiene un inicio y un final
Esta afirmacin puede hoy parecernos algo obvia, pero se basa en una distincin que tiene
importantes consecuencias para la teora como es la distincin entre mundo real y relato.
Si bien podemos llegar a coincidir en que el mundo real tuvo un comienzo, sera difcil
atribuirle un final, esto es, no ha concluido, no est cerrado. Por el contrario, el relato s
tiene una pgina final o un ltimo plano, an cuando se trate de engaar con finales falsos o
se tenga previsto continuar:
[] en un relato literario que culmina con puntos suspensivos (reales o implcitos) el efecto
de suspensin no se aplica en absoluto al objeto-relato, que por su parte conserva un final
muy claro, marcado precisamente por los puntos suspensivos. (Metz, 1972: 35)
En esos casos sabemos que se trata de dos obras separadas ms all de que para
comprender la segunda parte tendremos que haber ledo/visto la primera, por ejemplo Kill
Bill vol.1 y vol.2 (Tarantino, 2003 y 2004 respectivamente). Algo similar ocurre con la saga
de Harry Potter. En este caso, si bien cada una de las producciones est atravesada por un
hilo narrativo en comn y participan los mismos protagonistas, cada episodio forma una
totalidad: Harry Potter y la piedra filosofal (Harry Potter and the Philosopher's Stone, Christ
Columbus, 2001), Harry Potter y la Cmara secreta (Harry Potter and the chamber of
secrets, Christ Columbus, 2002), Harry Potter y el prisionero de Azcabn (Harry Potter and
the Prisoner of Azkaban, Alfonso Cuarn, 2204), etc.
Esta caracterstica del relato lo define en primer lugar como un objeto, definicin inaplicable
para el mundo real y, en segundo lugar, como una totalidad organizada segn un orden que
presupone un punto de partida y un punto de llegada, lo que garantiza la globalidad y la
unidad del objeto y del sentido (globalidad y unidad imposibles sin un principio ni un final).
Pensemos un ejemplo: yo puedo narrar la historia de San Martn de diversas maneras:
puedo por ejemplo comenzar con una referencia a sus padres, seguir su nacimiento y
desarrollar desde all algunos episodios de su niez en los que ya se reconocan sus
valores, narrar su juventud como soldado y concluir con el cruce de los Andes y las batallas
de la Independencia. En este caso, el filme como globalidad adquirir el sentido de
explicacin de la hazaa en funcin de valores intrnsecos de la familia. Por el contrario
puedo comenzar con las batallas y contar sus ltimos aos, exiliado en Europa (en cuyo
caso el sentido del filme podra ser el triste destino de un hroe de la Patria). El punto que
elijo como inicio y final del relato impone la seleccin de los acontecimientos que voy a
narrar y por ello define el tema del mismo.
1.2. El relato es una secuencia doblemente temporal
Si posee un inicio y un final, el relato es una secuencia temporal. A lo que cabe agregar,
doblemente temporal ya que en todo relato intervienen dos tiempos: el de lo narrado (el
tiempo de la historia) y el de su narracin (el relato). Metz distingue as entre la sucesin
ms o menos cronolgica de los acontecimientos por una parte y, por otra la secuencia de
significantes palabras o imgenes que el usuario tarda cierto tiempo en recorrer: tiempo
de lectura para el relato literario; tiempo de visionado, para el relato cinematogrfico (Metz,
1972: 39). Esta distincin es fundamental y es en donde se percibe ms claramente la
diferencia entre relato e historia a la que ya hemos hecho referencia.
Quienes hayan ledo Cien aos de soledad de Gabriel Garca Mrquez, coincidirn en que
se trata de la historia del linaje de los Buenda, desde el origen del mismo hasta su extincin
con el ltimo Aureliano y, que la misma abarca aproximadamente un siglo como lo indica su
ttulo. Lo mismo ocurre con las pelculas, El secreto de sus ojos (Juan Jos Campanella,
2009) nos cuenta varios das al menos en la vida de Benjamn Espsito durante los
cuales sigue al viudo de una mujer asesinada en la dcada del 70 y revive adems una
vieja historia de amor. Estos das o aos que se representan en la novela o en filme
constituyen la sucesin ms o menos cronolgica de los acontecimientos a la que Metz se
refiere.
Cunto tiempo tardamos como espectadores o lectores en consumir dicho relato? Varias
horas o das, segn sea la extensin del relato literario y en promedio 1.30 hs. en el caso
del cinematogrfico. Lo que es seguro es que de ningn modo nos lleva 100 aos o varios
meses de nuestra vida. Esta particularidad que se observa en el relato a nivel temporal
define una de sus funciones: transformar un tiempo el de la historia en otro tiempo el del
relato, que lo diferencia tanto de la descripcin como de la imagen fija ya que en ninguno
de estos dos casos se opera dicha transformacin.
Utilizando el mismo ejemplo que Metz propone: varios planos parciales y sucesivos de un
desierto en el que vemos un cielo azul, la arena brillando bajo el sol del medioda, arbustos
rodando por el suelo impulsados por el viento, constituyen una descripcin. En la
percepcin el espacio representado en la sucesin de imgenes se transforma en un
tiempo, de all la sensacin de lentitud o retardo cuando la cmara describe dicho espacio.
A esa instancia que cuenta algunos tericos prefieren llamarla gran imaginador,
meganarrador, instancia narradora, etc. Volveremos sobre esta nocin ms adelante. Por
ahora, nos interesa subrayar que al decir que todo relato es un discurso, implica que ste es
producido por alguien y se dirige a alguien. Esto que parece evidente suele ser olvidado
frente a las imgenes en las que pareciera que la realidad se expone por s sola. De all que
sea comn escuchar frases del tipo: Es verdad. Lo vi en la tele, donde el relato televisivo
se confunde con la experiencia de la vivencia personal.
1.4. La percepcin del relato irrealiza la cosa narrada
En este punto aunque de nuevo pueda parecer una obviedad debemos aclarar que la
palabra irrealiza no refiere al verbo realizar como hacer, sino al trmino irreal, esto es:
el relato vuelve irreal aquello que narra.
En el punto anterior sealamos que una de las caractersticas que diferencian al mundo real
del relato es que el primero no es dicho por nadie, en consecuencia nadie relata los
acontecimientos que vivimos. Por el contrario, cuando alguien cuenta algo, estamos en
presencia de un relato y, por lo tanto sabemos que no es la realidad. Este concepto es claro
para aquellos textos que de manera intuitiva interpretamos como ficcionales en tanto no
participan del aqu y ahora que caracterizan al mundo real. Ahora bien, qu podramos
decir de novelas o pelculas basadas en hechos o personas reales o del documental
biogrfico? An cuando relatemos el atentado a las torres gemelas o la vida del Che
Guevara, por ejemplo, estamos considerando ese hecho o personaje en primer lugar como
un objeto (en el sentido del punto anterior) en tanto lo estamos contando. En segundo lugar
ese objeto se ha transformado en una totalidad cerrada y concluida en la medida en que lo
recortamos del devenir histrico para ponerle un final y, por lo tanto situarlo al margen de su
presente, lo hemos sacado del aqu y ahora del mundo real para reubicarlo en otro tiempo y
en otro espacio.
La realidad supone la presencia, una posicin privilegiada sobre dos parmetros, el espacio y
el tiempo; nicamente el aqu y ahora es plenamente real. [] Un relato se sigue
percibiendo como tal slo en la medida en que un margen, aunque sea nfimo, lo separe de
la plenitud del aqu y ahora. (Metz, 1972: 43-44)
Tanto los relatos verdaderos5 como los otros se ven afectados por esta forma de irrealizar:
el lector/espectador del atentado del 11 de septiembre sabe que no se est bombardeando
el World Trade Center ante sus ojos, el testigo de mi relato percibe claramente que lo que
yo le cuento es algo que en ese momento no estoy viviendo; el espectador del noticiero no
se considera testigo directo de los acontecimientos que se muestran. 6 No obstante, como
sealamos antes, a veces se pierde de vista que estamos frente a relatos cuando se trata
de gneros documentales y periodsticos. Por eso Metz seala que la percepcin del relato
es lo que irrealiza lo narrado.
1.5. Un relato es un conjunto de acontecimientos
Si consideramos al relato en su totalidad, el acontecimiento es la unidad fundamental que lo
distingue de otros tipos de discursos. Si nos piden que reseemos una novela o una
pelcula, tendremos que enunciar una serie de proposiciones ms o menos complejas que
seguramente harn referencia a acciones ordenadas segn una lgica causal:
-
5 Ejemplos de este tipo lo constituyen los relatos de la historia (el golpe del 76), relatos de la vida
corriente (mis vacaciones en una paradisaca isla en el Mediterrneo), autorrelatos (nuestros
recuerdos), los relatos de los noticieros de la televisin, la radio o la grfica.
6 Nos parece importante hacer referencia a un ejemplo bastante grfico que propone Metz de relatos
que se caracterizan por la irrealidad mnima. Asistentes a un partido de ftbol que, radio en mano
escuchan, al mismo tiempo que participan del hecho, un reportaje en directo a otro asistente al
partido.
Nos referimos, claro est a la historia de Shrek (Adamson y Jenson, 2001) ganadora del
Oscar a la mejor animacin en 2001.
Esta caracterstica, que Metz seala al final, es en realidad la que define efectivamente al
relato, ya que ste es en primer lugar, un conjunto de acontecimientos, ordenados en una
secuencia cerrada (con principio y final), en una temporalidad, por alguien, que al hacerlo
los irrealiza. Por ello, Metz, a partir de los cinco criterios sealados, define al relato como un
discurso cerrado que irrealiza una secuencia temporal de acontecimientos (Metz, 1972:
51). Recurriremos a esta definicin y profundizaremos en lo que ella implica en pginas
sucesivas.
2. EL RELATO CINEMATOGRFICO
En el punto anterior hablamos del relato en general. Cabe preguntarnos ahora sobre el
relato cinematogrfico, esto es, sobre los modos especficos del contar con imgenes en
movimiento? Veamos el siguiente ejemplo:
Imaginemos un hombre, llammosle Juan, que de repente se lleva la mano al pecho y cae
hacia atrs, quedando inmvil. Sin duda comprenderemos que acaba de matarle una bala.
Pero y si algunos segundos despus se despertara, y se levantara como si nada le hubiese
sucedido? En este caso interpretara la primera imagen como Juan ha cado o Juan juega a
hacerse el muerto, y la segunda, cuando abre los ojos, como Juan despierta o Juan resucita,
o incluso Juan ha dejado de jugar (Gaudreault y Jost, 1995: 30).
El ejemplo citado vale para demostrar que un plano contiene una multiplicidad de
enunciados narrativos posibles que se superponen hasta que el contexto y la sucesin nos
permiten actualizar uno por sobre los otros. Esto obedece a que, en el relato
cinematogrfico, la imagen muestra pero no dice.
Histricamente existen dos modos de transmitir informaciones narrativas. La primera, en
forma de narracin, es decir, a travs de un discurso proferido por alguien que nos informa
de una serie de acciones llevadas a cabo por personajes, en un orden dado y que, nos
transmite su punto de vista.
El siguiente texto es una narracin, en la que podemos reconocer los elementos antes
sealados.
Hace mucho, mucho tiempo, en un lejano pantano viva un malvado ogro llamado Shrek. Un
da, su pantano es invadido por personajes de cuentos de hadas que han sido deportados de
su reino por el malvado Lord Farquaad. Para conseguir salvar su terreno, Shrek hace un
pacto con Farquaad y emprende un viaje para rescatar a la princesa Fiona y entregrsela al
ambicioso noble que planea de este modo convertirse en rey.
Tan antigua como esta forma de transmitir informaciones narrativas, es aquella que se
caracteriza por la ausencia de una instancia narradora. Nadie cuenta, las cosas pasan como
si nos asomramos por una ventana. sta ha sido la forma del teatro, en donde se hace
revivir a los espectadores aqu y ahora diversas peripecias que han vivido los personajes
antes y en otra parte. Esta modalidad se denomina mostracin. El relato cinematogrfico
participa de sta en tanto muestra ahora lo que ha sucedido antes.
La diferencia entre narracin y mostracin se corresponde con la existente entre digesis y
mmesis, conceptos que desarrollaron tanto Platn como Aristteles. Platn se refiere a la
mmesis como un tipo particular de narracin en el cual el poeta imita a los personajes
adoptando su modo de hablar y de pensar, en la mmesis no hay un narrador, slo una
instancia que hace las veces de personaje. De acuerdo a esto, mmesis sera equivalente a
mostracin, mientras que digesis al identificarse con el acto de contar que presupone un
narrador que habla por los personajes se corresponde al de narracin.
Mostracin
Mmesis
Narracin
Digesis
versin del ao 1996, titulada Williams Shakespeare's Romeo and Juliet dirigida por Baz
Luhrman con la actuacin de Leonardo Di Caprio y Clare Danes.
A la vez, la historia transcurre en un universo dotado de sus propias reglas, por lo que se ha
optado por incorporar el trmino digesis para referir a ese pseudo mundo que se ordena
generando la idea de una totalidad.
El concepto de digesis proviene de Aristteles pero es recuperado en el mbito de la teora
literaria por el filsofo Etienne Souriau a finales de los aos cuarenta. Este autor lo define
como todo lo que pertenece, dentro de la inteligibilidad de la historia narrada, al mundo
propuesto o supuesto por la ficcin (Russo, 2005: 78).
Siguiendo a Russo podemos decir que la digesis es lo primero que creamos cuando
comenzamos a contar una historia pues construimos un espacio imaginario en el que sta
pueda desarrollarse. De igual modo, al comenzar a ver una pelcula, nos introducimos en un
espacio con sus propias posibilidades, sus propios cdigos, en definitiva, sus propias reglas
de verosimilitud.
Profundizaremos este concepto en el captulo siguiente, pero pueden servirnos ahora como
ejemplo de relato, historia y digesis, el siguiente extracto de la introduccin de El Seor de
los Anillos: la Comunidad del Anillo (The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring,
Peter Jackson, 2001):
El mundo ha cambiado, lo siento en el agua, lo siento en la tierra, lo huelo en el aire. Mucho se
perdi entonces pero nadie vive ahora para recordarlo.
Todo comenz con la forja de los grandes anillos: tres fueron entregados a los Elfos
inmortales, los ms sabios y honrados de todos los seres. Siete a los Seores Enanos,
grandes mineros y artesanos de las cavidades montaosas y nueve, nueve, fueron entregados
a la raza de los Hombres, que ansan por encima de todo, el poder. En aquellos anillos resida
el poder y la voluntad de gobernar a cada raza. Pero todos ellos fueron engaados pues otro
anillo ms fue forjado. En la Tierra de Mordor en los fuegos del monte del destino, el Seor
Oscuro Sauron forj en secreto el anillo regente para controlar a todos los dems. En ese
anillo descarg toda su crueldad, su malicia y su voluntad de dominar todo tipo de vida. Un
anillo para gobernarlos a todos, una a una las comarcas libres de la tierra media fueron
sometidas por el poder del anillo pero hubo algunos que resistieron, una ltima alianza de
Hombres y Elfos lucharon contra el ejrcito de Mordor y en las lomas del Monte del Destino
libraron su batalla por la libertad de la Tierra Media. La victoria estaba prxima, pero nada
puede acabar con el poder del anillo. Y fue en aquel preciso momento, desvanecida ya toda
esperanza, cuando Isildur hijo del Rey recurri a la espada de su padre. Sauron, el enemigo de
los pueblos libres de la Tierra Media, fue derrotado. El anillo lleg a manos de Isildur quien
tuvo la oportunidad de destruir su mal para siempre pero el corazn de los hombres se
corrompe con facilidad y el anillo de poder goza de voluntad propia. Traicion a Isildur hasta
llevarle a la muerte y aquellos hechos que nunca debieron caer en el olvido se perdieron en el
tiempo. La historia se convirti en leyenda y la leyenda en mito y durante dos mil quinientos
aos el anillo pas desapercibido hasta que cuando se present la ocasin embauc a un
nuevo dueo. El anillo acab en manos de la criatura Golum que lo ocult en las
profundidades de las montaas nubladas y all le consumi. El anillo proporcion a Golum
longevidad antinatural, durante quinientos aos envenen su mente y en la lgubre caverna de
Golum esper. La oscuridad neg los bosques del mundo, neg el rumor de que una sombra
creca en el este, el murmullo de un temor sin nombre, el anillo de poder lo percibi, su hora
haba llegado. Abandon a Golum pero algo ocurri al margen de la voluntad del anillo: fue
recogido por la criatura que menos caba imaginar, por un Hobbit, Bilbo Bolson habitante de la
Comarca. Pero pronto llegara el momento en que los Hobbits tendran en sus manos el
destino de todos.
En este caso, el relato est conformado, en primera instancia, por el texto arriba escrito, las
imgenes que siguiendo el orden de la narracin muestran a los personajes y los lugares
que van apareciendo segn el propio texto, la msica y los sonidos presentes que refuerzan
el dramatismo y la intensidad del comienzo. Una fuerte marca del relato es la eleccin de
una instancia narrativa ficticia, en este caso, Galadriel la reina Elfa. Otra marca la constituye
las modificaciones en el tiempo. El tiempo de la historia por definicin lineal y cronolgico
se ve alterado en el relato por el regreso a un pasado anterior al inicio de la narracin y por
distintos ritmos.
Finalmente la digesis o universo diegtico se construye como un mundo dividido en
Tierras, poblado por Hombres pero tambin otras razas, los Hobbits, los Elfos y los Enanos
a quienes se va caracterizando a lo largo de la narracin. Tambin aparecen otras criaturas
fantsticas como Golum y el Seor Oscuro, Sauron. En este pseudo mundo se sucedieron
hechos oscuros en relacin a un anillo que desatar nuevamente una lucha entre el bien y
el mal.
Esta introduccin que acta a modo de prlogo nos presenta una serie de personajes,
lugares y tiempos que, en consonancia con las reglas y cdigos del gnero maravilloso,
adquieren verosimilitud en el interior del propio relato. Profundizaremos esta nocin en el
captulo siguiente.
PRIMERA PARTE
LA HISTORIA
Como hemos sealado, entendemos por historia la serie de acontecimientos que son
narrados a travs de un relato. Como tal, la historia constituye una abstraccin, ya que no
hay forma de acceder a ella sino es a travs de los relatos.
En los captulos que siguen consideraremos los elementos que hacen a la historia
independientemente de la forma que stos puedan adoptar en el relato.
Como sealamos en el captulo anterior, la palabra digesis posee dos sentidos: por un lado
significa contar, narrar en oposicin a mostrar o actuar (mmesis); por otro, refiere al mundo
ficticio construido por la historia. En este captulo profundizaremos sobre esta segunda
definicin y en las consecuencias que sta tiene en relacin a la historia.
1. DIGESIS
Como espectadores, cada vez que asistimos a un filme, necesariamente tratamos de
establecer alguna relacin con la realidad. Para designar esta operacin de comparacin
con lo real, o en otros trminos de representacin, es que surge el concepto de digesis.
Pero, como sealamos en el captulo anterior, la digesis no implica la referencia al mundo
real sino a aquel universo ficticio que engloba y sostiene la historia. La construccin
digetica fija as determinados parmetros, reglas y elementos pre-establecidos que son
constitutivos de la historia: el contexto socio histrico, los personajes que pueden aparecer
en ste, sus posibles motivaciones y sentimientos, entre otros elementos.
Pensemos, por ejemplo, en el ltimo filme de Martin Scorsese, La isla siniestra (The Shutter
Island, 2009). En poca de postguerra, en un hospital psiquitrico para criminales, un
investigador se interesa por resolver la desaparicin de una interna del hospital. Esta
historia se ubica dentro de un universo digetico realista situado contextualmente en la
postguerra. Dentro de nuestro cine, podemos ver un ejemplo en el reciente filme de Pablo
Trapero, Carancho (2010). El universo digetico est aqu constituido en el presente de la
ciudad de Buenos Aires: dentro de este mundo las referencias a las guardias de hospitales,
los servicios de emergencias y las comisaras resultan crebles por referencia a un universo
conocido por el espectador.
No obstante, en filmes no realistas la digesis habilita posibilidades narrativas alejadas de
nuestra experiencia cotidiana, propia del mundo real, las que sin embargo son aceptadas
como crebles. Por ejemplo, al ver cualquier filme de la saga de La guerra de las galaxias
(Stars Wars. George Luckas: 1977, 1980, 1983, 1999, 2002, 2005) nadie cuestionara por
inverosmil la existencia de vida en otros planetas, la posibilidad de navegar por la galaxia,
la creacin de robots, androides y clones, la capacidad de telequinesia y clarividencia, etc.
Esto sucede gracias a la consistencia del mundo creado, esto es: de la digesis. La
construccin de la digesis es entonces un factor fundamental para que algo nos resulte
verosmil.
2. DIGESIS Y VEROSIMILITUD
7 En una entrevista realizada a Jean-Luc Godard durante el Festival de Berln de 1985 donde se
present Je vous salue, Marie.
Como dijimos, la verosimilitud es el principio bsico para que una historia nos resulte creble
y la aceptemos como coherente y lgica. Lo verosmil depende de la consistencia de los
elementos de la historia como posibles dentro de la digesis. Pero, como dijimos, no se
trata de la posibilidad de establecer relaciones con la realidad, sino con una determinada
representacin de la realidad que resulta aceptable. Es por esto que Jacques Aumont,
relaciona el trmino digesis con el efecto de realidad que provoca el cine:
En las pelculas policiales americanas de la dcada de 1930, el referente no es la poca
histrica real de la prohibicin (ley seca) sino el universo imaginario de la prohibicin tal como
se constitua en el espectador con los artculos de diario, y novelas y pelculas que lea o
vea. (Aumont, 1983: 105)
Se juzgan entonces verosmiles dentro del texto, aquellas acciones que puedan ser
asimiladas por el pblico, esto es, que estn bajo modelos prefijados o categoras
existentes. Un ejemplo concreto es el de las pelculas de ciencia ficcin, donde no nos
sorprende ver batallas en medio del espacio, seres extraordinarios, poderes sobrenaturales,
como por ejemplo la saga de Star Wars a la que nos hemos referido arriba o Viaje a las
Estrellas (Star Trek, Abrams, 2009). El pblico acepta la historia narrada porque reconoce el
universo creado y las acciones posibles de desarrollarse en ste.
Es por esto que Aumont (1983) seala que la verosimilitud depende de diversos factores, a saber:
a) La opinin pblica
De acuerdo a este criterio, se considerar verosmil una accin que responda a conceptos y
opiniones enmarcados en lo que se suele llamar opinin pblica (esto es la dimensin social
de lo aceptable). En este caso, lo verosmil funciona como una forma de censura puesto
que restringe el nmero de posibilidades narrativas o situaciones diegticas imaginables
(por ejemplo, en un filme policial es aceptable ver al detective empearse en descubrir al
culpable y no lo contrario).
b) Lo considerado previsible (lo verosmil como sistema econmico)
Como hemos sugerido, lo verosmil consiste en un sistema de reglas que afectan las
acciones de los personajes, en funcin de mximas a la que pueden ser asimiladas. Estas
reglas, tcitamente aceptadas por el pblico, se aplican pero nunca se explican: as, se
juzga verosmil lo que resulta previsible, y lo previsible descansa sobre reglas de accin y
representacin. Por el contrario se juzgar inverosmil aquello que el espectador no puede
prever. Cuando en una historia aparecen acciones inverosmiles por ejemplo la lluvia de
sapos al final de Magnolia (Anderson, 2000) se trata de producir un efecto particular. El
espectador se siente sorprendido y debe buscar una nueva regla para asimilar esa accin a
la trama (se trata de una metfora, hubo un fenmeno fsico que hizo realmente llover
sapos) o resignarse a no haber comprendido.
c) Otros textos (lo verosmil como efecto de corpus)
Si la verosimilitud de un filme se define, como venimos diciendo, en relacin con la opinin
pblica y con ciertas reglas de representacin, lo hace tambin en relacin con otros textos,
dados que estos tienden siempre a formar o bien parte de la opinin pblica o bien de
ciertas reglas de aceptacin. Por este motivo, lo verosmil de un filme depende en gran
medida de los filmes realizados anteriormente. En este sentido, se considerar verosmil
aquello que puede enmarcarse dentro de un gnero o bien aquello que forma parte de
nuestro acervo cultural sin que seamos necesariamente conscientes: relatos que lemos,
pelculas que vimos, que nos contaron, etc.
El efecto gnero no es ms que una forma de este efecto de corpus. En este caso, el
verosmil adquiere el valor de regla en base a la repeticin de caractersticas que le son
propias, deducidas por la serie de pelculas pertenecientes a un mismo gnero.
En trminos de Aumont:
Si lo verosmil es un efecto de corpus, ser mucho ms evidente en el conjunto de una serie
de filmes prximos, por su expresin y por su contenido, al igual que en el conjunto de un
gnero: respecto a lo verosmil, hay un efecto gnero. Este efecto gnero tiene una doble
incidencia. En primer lugar por la permanencia de un mismo referente diegtico y por la
recurrencia de escenas tpicas, permite consolidar de filme en filme lo verosmil. (Aumont,
1983: 147)
A pesar de que el gnero se presente como un sistema de reglas o leyes con su propio
verosmil, ello no significa que las mismas no puedan ser transgredidas provocando
variaciones, cambios, permutaciones, como sucede en filmes tales como Tiempos violentos
(Pulp Fiction, Tarantino, 1994), Doble de Cuerpo (Body Double, Brian de Palma, 1984),
Terciopelo Azul (Blue Velvet, David Lynch, 1986), entre otros.
Profundizaremos en esta relacin al abordar los gneros cinematogrficos en el captulo 8.
3. DIEGSIS Y EXTRADIGESIS
Qu sucede con la msica que forma parte del relato pero est fuera de ese mundo
construido porque la fuente emisora no es localizable por el espectador ni los personajes
saben de su existencia? En estos casos la msica es un elemento expresivo, es decir las
acciones no necesitan de ella para desarrollarse, pero contribuye al sentido del filme.
Cuando es as, podemos denominarla extradiegtica8, es decir, se encuentra fuera del
universo ficcional construido para la historia.
No obstante, es importante remarcar que, aunque no forme parte de la historia, cumple una
funcin fundamental dentro del relato ya que contribuye a crear la atmsfera del mismo,
dotndolo de cualidades expresivas. Este es el caso de la msica (de foso) orquestal
construida para expresar los sentimientos y/o acompaar las acciones del personaje en los
filmes de gnero del cine clsico. En una pelcula de suspenso, en el momento en que el
protagonista escapa de quienes lo culpan y acechan, la msica crea un clima inquietante y
de intrigas, y, adems pone en evidencia la desesperacin del personaje por huir de
quienes lo persiguen, como sucede por ejemplo, en Intriga internacional de Alfred Hitchcock
(North by Northwest, 1959)9. En la pelcula El escritor oculto de Roman Polanski (The Ghost
Writer, 2009) la atmsfera de suspenso est dada por el uso expresivo del sonido
extradigetico.
En los ejemplos expuestos aqu, el sonido extradiegtico es identificado, adems, por el
espectador por lo que conoce sobre ese universo digetico pre-configurado por el gnero
(desarrollaremos este concepto ms adelante).
En Un oso Rojo (Israel A. Caetano, 2001) la msica de cumbia, de carcter extradiegtico,
se repite en varias escenas de la pelcula. En este caso, la msica tiene una funcin
expresiva bastante obvia ya que remite a una clase social determinada y, si bien no afecta
al personaje ni a las acciones, s afecta al espectador ilustrndolo acerca del contexto
8 El trmino extradiegtico puede resultar confuso en muchos casos. En nuestro caso recurrimos al
trmino para referir a todos aquellos elementos que participan del relato sin ser parte de la historia.
9 Hitchcock trabaj en gran parte de sus pelculas de gnero suspenso o thriller, con el mismo
compositor Bernard Hermmann.
social en el que transcurre la historia. Evidentemente, los hechos narrados seran los
mismos si el sonido de la secuencia10 en que el Oso sale de la crcel y llega a su barrio
(clase media-baja en el conurbano bonaerense) fuera solamente el diegtico; sin embargo
el efecto que causara sobre el espectador no sera el mismo: la historia sera la misma,
pero el sentido o lo que es lo mismo, el efecto sera otro.
Podemos concluir entonces que el sonido extradiegtico es aquel que est fuera de la
digesis porque no es localizable ni forma parte de ese mundo pero no obstante
contribuye a crear determinados efectos de lectura de sta, ya que subraya o expresa
sentimientos de los personajes y/o acontecimientos que s pertenecen a la digesis.
Para ilustrar los efectos expresivos de la msica analicemos la siguiente escena 11:
1
DIA
El lugar est cubierto por una intensa neblina. Las hojas de los
rboles se mueven por el viento. El pavimento de la calle est
cubierto por hojas secas y amarillentas. Las casas se distinguen
levemente.
AGUSTN (28), camina tranquilamente, con las manos dentro de los
bolsillos de su campera. Los rasgos de su rostro se pueden distinguir
levemente. Se detiene frente a una casa. Observa la numeracin de la
misma. Suenan las agujas de un reloj. Mira a sus costados, no
encuentra nada extrao, y contina caminando. Dos casas adelante,
nuevamente suenan las agujas de un reloj. Agustn se detiene, mira
fijamente la numeracin de la casa y el sonido de las agujas se
intensifica.
AGUSTN
(confundido)
20:48?
Mira hacia su derecha la numeracin contigua y se acerca.
(La escena contina)
A la hora de pensar la ubicacin del sonido, tenemos varias posibilidades. Veamos dos de
ellas:
Si lo pensamos para un relato de gnero de suspenso clsico la escena puede
comenzar con una msica de foso. Esta msica envolver la escena creando un clima
de suspenso (ms que nada tiene un carcter de anticipacin porque todava no
vemos mucho, pero el clima lo crea la msica y as predice el gnero). Esta msica no
pertenece a la digesis, no vemos su fuente, es por lo tanto extradigetica. Por otro
lado, se escucha un sonido fuera de cuadro: el de las agujas del reloj cuando Agustn
mira la numeracin de las casas. ste es un sonido interno del personaje. El mismo
est fuera de cuadro, no conocemos su ubicacin, pero est dentro de la digesis
misma, porque pertenece a la mente del personaje, por tanto a su universo y, adems,
est situado en el presente de la accin.
Veamos otra posibilidad de diseo de sonido para este comienzo. Pensado desde un
punto de vista interno, subjetivo (o psicolgico), el filme no comenzara con msica
extradiegtica, sino slo con sonidos diegticos bien secos: pasos, hojas, viento. La
Retomemos las secuencias narrativas trabajadas en los captulos anteriores. Compare su produccin
con la de sus compaeros. Qu componentes identifican como parte de la digesis? Qu
caractersticas de stas contribuyen a la verosimilitud de lo narrado?
CAPTULO 4: EL PERSONAJE13
Toma a tus personajes de la mano, llvalos hasta el final,
sin ver otra cosa que el camino que le trazaste. No te
distraigas viendo t lo que ellos no pueden o no les
importa ver.
Horacio Quiroga (Declogo del perfecto cuentista)
La posicin sociocrtica: que busca como marco de referencia para interpretar a los
personajes, los conocimientos provenientes de la sociologa y los clasifica segn
modelos sociales.
Esta ltima tendencia es la que ha dominado tanto en los estudios literarios como en los
estudios sobre cine o en las propuestas para escritura de guiones. De hecho incluso las dos
anteriores pueden en ciertos anlisis acabar reducidas a sta ltima: el personaje es
interpretado como una persona que posee una psiquis y vive en ciertas condiciones
sociales.
En ninguna de las tres posiciones reseadas se tiene en cuenta que el personaje no existe
fuera del texto esto es, el libro, la obra teatral o el filme que lo construye. Por este
motivo, a la consideracin del personaje como persona, dominante en los estudios literarios
hasta mediados del siglo XX y an hoy en muchos estudios y crticas de cine, se le
contrapone el planteo de los estudios semiticos y narratolgicos, que consideran al
personaje un elemento ms (junto al tiempo y al espacio) del texto en su nivel
representacional.
13 En la redaccin de este captulo colabor el Tc. Emilio Fuentes.
Desde esta segunda aproximacin, las dificultades para definir al personaje se deben
precisamente a la asociacin de este trmino a la condicin humana, ya que como afirma
Philip Hamon:
La moda de una crtica psicoanalizante, realizada ms o menos empricamente,
adherida con frecuencia a una concepcin sobrevalorizada del sujeto que sigue
siendo tradicional, contribuye a hacer de este problema del personaje un problema
tan confuso como mal planteado [], donde se confunden perpetuamente las
nociones de persona y de personaje. Va de suyo que una concepcin del personaje
no puede ser independiente de una concepcin general de la persona, del sujeto, del
individuo. Pero impresiona ver tantos anlisis que con frecuencia intentan poner en
marcha un procedimiento o una metodologa exigente que tropieza, que se embrolla
con este problema del personaje y abdica de todo rigor para recurrir al psicologismo
ms banal. (Hamon, 1977: 1)
Ambas aproximaciones al problema del personaje han tenido y tienen an hoy sus
seguidores y tambin su utilidad, tanto a la hora de analizarlos como de crearlos.
Reseemos brevemente cada una.
1. EL PERSONAJE COMO PERSONA: LA DEFINICIN TRADICIONAL DEL PERSONAJE
Estudiar al personaje como persona implica, como sealamos arriba, considerarlo un
individuo dotado de un perfil intelectual, emotivo y actitudinal, a la vez que de una gama de
comportamientos propios (Cassetti y Di Chio, 1994). Las razones que llevan a esta
asociacin del personaje a la condicin humana resultan evidentes, al punto tal que se
expresa incluso en las palabras que elegimos para designarlo personaje en espaol,
personnage en francs o character (carcter, personalidad) en ingls.
Como seala Hamon, en la frase citada arriba, no cabe duda que una teora del personaje
no puede prescindir completamente de su asociacin con la persona, en gran medida
porque los personajes son los encargados de la accin y, en nuestra experiencia, la accin
es producto del hacer de un sujeto. Por este motivo no nos resulta difcil percibir personajes
humanos encarnados por actores o personajes no humanos cuando stos estn
antropomorfizados (humanizados) como por ejemplo, el ratn Mickey; pero nos resulta
mucho ms difcil asignarle este rol a un animal no antropomorfizado, como la araa que
pica a Peter Parker y lo transforma en el hombre araa (Spiderman, Raimi, 2002), o los
pjaros que atacan a los humanos en el filme de Hitchcock (The Birds, 1963).
El principal problema que genera la confusin entre personajes y personas reales es que
desplaza el estudio del filme al de la realidad construida por la digesis. Esta confusin
parece ignorar un principio bsico de la constitucin de todo relato como es su carcter de
discurso y, especficamente, aquellas caractersticas que diferencian al relato
cinematogrfico de la realidad, fundamentalmente el ser construido por alguien con una
intencionalidad tal como sealamos en el captulo 2 de este libro (Cf. Laffay 1964 y Metz
1972).
En este sentido es muy importante no perder de vista que, incluso en aquellos filmes
basados en personas reales, existe una construccin de sta como personaje, ya que todo
discurso implica un recorte sobre la realidad con determinados fines. De all la necesaria
supresin de determinados hechos y la incorporacin de otros con fines dramticos.
Este recorte se vuelve particularmente evidente si comparamos dos filmes sobre la vida de
una misma persona, por ejemplo Hitler, el imperio del mal (Hitler, the Rise of Evil, Christian
Duguay, 2003) y La Cada (Der Untergang, Oliver Hirschbiegel, 2005) entre los muchos que
tratan la imagen del dictador alemn, o la construccin del personaje de Bob Dylan que
hacen D.A. Pennebaker en 1967 con Dont look Back (1967) y Todd Haynes en Yo no estoy
all (Im not there, 2007). En esta misma lnea, la vida de una personalidad histrica como la
reina de Francia Mara Antonieta, contada en el cine mltiples veces, es siempre
reconstruida segn los fines de cada filme, desde la primera produccin americana
realizada por W. S. Van Dyke en 1938, hasta la ltima (hasta hoy) el filme de Sofa
Coppola, Marie Antoniette, realizado en 2006. Este filme es un ejemplo perfecto del recorte
que se hace de la vida de una persona real ya que Coppola se atreve a presentar una
mirada muy singular sobre los hechos histricos alterando incluso el destino trgico de la
reina de Francia. El filme se centra adems en la forma en que vivi esta reina adolescente,
acompaando el relato con msica extradiegtica de bandas de rock de los 80 como The
Cure.
2. EL PERSONAJE COMO CONSTRUCCIN TEXTUAL
En consonancia con lo anterior, a mediados del siglo XX, desde la semitica estructuralista,
surge una visin diferente del personaje, entendido esta vez como una construccin textual.
En esta lnea y separndose de la concepcin anterior, Philip Hamon (1977) comienza su
estudio sealando que el personaje:
1. No es una nocin exclusivamente literaria (hay personajes en una crnica periodstica,
en los relatos de la vida cotidiana y hasta en una receta de cocina), ni est ligada a un
sistema semitico exclusivo como podra ser la lengua escrita (hay personajes en una
obra de teatro, una pintura, un filme, una historieta, etc.).
2. No es una nocin exclusivamente antropomorfa, esto es, no es necesario que los
personajes tengan formas humanas: la Constitucin y las leyes son los personajes de
un texto legislativo, as como el huevo, la harina, la manteca y el horno son los
personajes de una receta de cocina. Tambin en cine hay numerosos ejemplos en los
que entidades no antropomorfas (animales o fenmenos de la naturaleza) se convierten
en personajes, incluso a veces en protagonistas (los pjaros en el filme de Hitchcock del
mismo nombre (1963), el tornado en Twister (de Bont, 996), el iceberg en Titanic
(Cameron, 1997).
3. Es tanto una reconstruccin del lector/espectador como una construccin del texto.
A partir de lo anterior es posible desplazar al personaje de su asociacin con la persona a
su asociacin con la accin. Desde esta perspectiva entonces consideraremos que un
personaje es toda entidad que participa de una accin. Cuando decimos participa nos
referimos a que ste podr ser tanto quien produzca la accin como quien la sufra.
Pero ms all de esta definicin cabe profundizar un poco ms en las formas en que
construimos (en la realizacin) u observamos (en el anlisis) la configuracin de los
personajes. En este sentido, resulta ms til que la asociacin con alguna persona real, la
propuesta de Emeterio Diez Puertas quien considera dos elementos constitutivos del
personaje: el rasgo y el rol.
2.1.
LOS RASGOS
Los rasgos son aquellos elementos que configuran el carcter individual del personaje.
Diez Puertas los define como las cualidades relativamente duraderas por las que un
individuo se diferencia de otro (Diez Puertas, 2009). En este sentido podemos asociarlos a
los adjetivos en la lengua: flaco, alto, inteligente, bondadoso, trabajador, etc.
De la descripcin anterior se desprenden dos clases de rasgos: fsicos y psicolgicos. Por
rasgos fsicos nos referimos a las caractersticas anatmicas del personaje (rubio, morocho,
alto, gordo, pelado, pecoso, rengo, cabezn, etc.). Cuando hablamos de rasgos
psicolgicos hacemos alusin a su comportamiento y a lo que el autor denomina como la
tendencia directiva de ste. Un personaje ser as bondadoso o malvado, entusiasta o
aptico, egosta o generoso, etc. segn los motivos que impulsen su accin. Pero, para que
una cualidad constituya un rasgo sta debe repetirse. As, por ejemplo la accin de enojarse
no constituye un rasgo salvo que se repita y permita entonces definir al personaje como
malhumorado. Una accin repetida da cuenta de un hbito y ste de un rasgo de carcter.
En cine, los rasgos psicolgicos slo pueden percibirse a travs de la accin, ya que no
podemos saber lo que un personaje piensa salvo que l mismo lo relate o un narrador lo
haga en voz off u over. Es por esto que Diez Puertas afirma que el rasgo marca la
conducta, o lo que es lo mismo, la conducta es el rasgo (tmido, colrico, avaricioso) en
accin (Diez Puertas, 2009: 171).
Ahora bien, cuando un rasgo psicolgico es determinante en un personaje ste se
constituye en un tipo, esto es, un personaje dominado por un solo rasgo, como por
ejemplo, el cobarde, el vanidoso, el malvado, etc. En este caso, el personaje funciona como
ejemplificacin de este rasgo, y por eso, es comn encontrar personajes-tipo en los relatos
con fines moralizantes.
2.2. LOS ROLES
As como los rasgos conforman el carcter individual del personaje, los roles configuran su
carcter social.
Los roles son, segn Diez Puertas, las distintas posiciones que ocupa un individuo en la
sociedad y, consecuentemente, la funcin que cumple desde ese lugar. Pueden ser
laborales (maestro, mdico, obrero, etc.) o familiares (padre, madre, hijo/a, esposo/a,
madrastra, etc.).
En tanto implican una funcin suponen determinadas conductas a seguir, esto es, un deber
hacer:
Estos roles obligan a ese individuo a comportarse de una forma determinada, pues el rol
conlleva un conjunto de normas: debe acudir puntual a su trabajo, debe respetar el cdigo de
circulacin, (Diez Puertas, 2009: 172)
identificar los rasgos y roles pertinentes que nos permiten relacionar a los
personajes;
2. clasificar estos rasgos en funcin de su rendimiento narrativo (cules son ms
importantes en funcin del conflicto planteado);
3. estudiar cmo rasgos y roles pertinentes se sobredeterminan, se neutralizan,
permutan y cambian en el transcurso de un filme.
A modo de ejemplo, consideremos la pelcula de Clint Eastwood, Gran Torino (2008). En
este caso podemos decir que los rasgos fsicos que definen al personaje principal Walt
Kowalski interpretado por el propio Eastwood son: gringo, alto, flaco, viejo; y los
psicolgicos: grun, terco, valiente. A estos se suman ciertos rasgos que podramos llamar
de orden ideolgico conservador y nacionalista, con cierto racismo que estn justificados
por un rol particular: ser veterano de Corea. Todos estos atributos se ven resaltados por
oposicin a los otros personajes, especficamente los vecinos asiticos y, entre stos, el
joven Thao, y su hermana, Sue, a quienes Kowalski ayuda (caracterizados como asiticos,
jvenes, indefensos, dbiles). El conflicto aparece as construido por la caracterizacin de
los personajes an antes de que ste llegue a plantearse a nivel de las acciones.
14 Y de otros filmes, ya que un personaje se relaciona igualmente con otros interpretados por el
mismo actor, con personajes similares dentro del mismo gnero, etc.
Proponga ahora usted una pelcula y analice en ella los personajes. Observe cmo estn
caracterizados y luego: identifique los rasgos y roles pertinentes para relacionar a los personajes
entre s. Jerarquice luego estos rasgos en funcin de su rendimiento narrativo: cules son ms
importantes en funcin del conflicto planteado? Cmo contribuyen a delinearlo?
Pueden pensar en ejemplos de personajes de cada tipo? Y en personajes que puedan ser
incorporados a ms de uno de ellos?
5. EL PERSONAJE CINEMATOGRFICO
Si bien se trata de una nocin comn a todos los relatos, el personaje en cine adquiere un
carcter particular dado que, como afirma Diez Puertas, por la propia lgica de la
representacin audiovisual:
Creamos un personaje para que sea visto, esto es, para que se retrate en su accin y
para que sea interpretado por un actor, diferencia fundamental frente al personaje de
la novela. (Diez Puertas, 2009: 169)
Seguramente en algn momento se han encontrado con libros que pretenden servir de gua
para la escritura de guiones. Por lo general, en estos se suele proponer un modelo para
construir el relato. Trabajaremos estas propuestas en el captulo 10, pero en ste, nos
interesa en cambio, analizar la estructura de las acciones que componen la historia (y no la
forma en que stas se presentan en el relato). Esta propuesta proviene de los estudios de la
disciplina que se conoce como narratologa15, la que se desarroll en Francia en los aos
sesenta en el marco del estructuralismo16.
Para los narratlogos, todas las historias posean una estructura comn, ms all del
soporte en que se encontraran (literatura, cine, historietas, fotos, etc.). Sobre esta hiptesis,
una preocupacin compartida consisti en formular un modelo que pudiera dar cuenta de
esa estructura. La hiptesis de base de este planteo es resumida por Roland Barthes en la
Introduccin al anlisis estructural del relato en la cita con la que comenzamos este
captulo:
[] o bien el relato es una simple repeticin fatigosa de acontecimientos, en cuyo caso slo
se puede hablar de ellos remitindose al arte, al talento o al genio del relator (del autor) todas
formas mticas del azar, o bien posee en comn con otros relatos una estructura accesible al
anlisis por mucha paciencia que requiera poder enunciarla. (Barthes, 1966: 8)
En los aos sesenta, en pleno auge del estructuralismo, el principal desafo ser encontrar
la estructura que pueda dar cuenta de todos los relatos del mundo, tanto como hay y ha
habido (Barthes, 1966: 8). Hoy, en cambio, pensamos estas estructuras como modelos de
previsibilidad, que se han impuesto en la cultura a fuerza de miles y miles de aos de contar
historias.
No se trata entonces de forzar los filmes para que encajen en los modelos, a la hora de
analizarlos, o de una receta sobre cmo crear historias a la hora de escribir guiones, sino de
En estos cuatro relatos los personajes son todos diferentes (el rey, el abuelo, el mago, la
reina, por un lado; el valiente, Soutchenko, Ivn, por el otro; el guila, el caballo, la barca,
los vigorosos mozos, por otro). No obstante, a pesar de esto puede percibirse que las
funciones que cumplen los personajes son las mismas: en los cuatro relatos alguien otorga
un objeto mgico que traslada al hroe a otro espacio.
A partir de esta observacin Propp postula la hiptesis segn la cual habra en todos los
relatos elementos estables que son independientes de los personajes y de su manera de
obrar de su psicologa, su carcter, su personalidad, segn otras tradiciones. A estos
elementos Propp los llama funciones y establece, en su anlisis un nmero limitado: 31.
stas son:
01) Alejamiento. Uno de los miembros de la familia se aleja.
02) Prohibicin. Recae una prohibicin sobre el hroe.
03) Transgresin. La prohibicin es transgredida.
04) Interrogacin. El antagonista intercepta al hroe e intenta obtener informacin sobre su
vctima.
05) Informacin. El antagonista recibe informacin sobre su vctima.
06) Engao. El antagonista intenta engaar al hroe para apoderarse de l o de sus bienes.
07) Complicidad involuntaria. La vctima es engaada y ayuda as a su agresor.
08) Dao / Carencia. El antagonista causa algn perjuicio a uno de los miembros de la familia. /
Algo le falta a alguno de los miembros de la familia.
09) Mediacin (pedido, orden, envo). El dao (o la carencia) se vuelve pblico, se le formula al
hroe una peticin u orden, se le permite o se le obliga a marchar.
10) Aceptacin. El hroe decide partir.
11) Partida. El hroe se marcha.
12) Prueba (Primera funcin del donante). El donante somete al hroe a una prueba, un
cuestionario, un ataque, que le prepara para la recepcin de un auxiliar mgico.
13) Reaccin del hroe. El hroe supera o falla la prueba.
14) Obtencin del auxiliar mgico. El hroe recibe un objeto mgico.
15) Viaje a otro reino. El hroe es conducido a otro reino, donde se halla el objeto de su
bsqueda.
16) Lucha. El hroe y su antagonista se enfrentan en combate directo.
17) Marca, seal del hroe. El hroe queda marcado.
18) Victoria. El hroe derrota al antagonista.
19) Reparacin del dao. La fechora inicial es reparada.
Propp seala que puede haber ausencia o repeticin de estas funciones pero que el orden
es siempre el mismo. Evidentemente se refiere al orden causal de las acciones en la historia
y no al orden de su presentacin en el relato. Por esto mismo habr relatos que comiencen
con la funcin 1, otros con la funcin 8, ante el dao ya producido o el reconocimiento de
una carencia, o incluso con el regreso del hroe (funcin 20) como en la Odisea.
Veamos a modo de ejemplo el cuento Caperucita Roja. La historia comienza con el
alejamiento de Caperucita (funcin 1); interviene la prohibicin (funcin 2) cuando la madre
le recomienda no atravesar el bosque; esta prohibicin es transgredida (funcin 3);
Caperucita se encuentra con el antagonista (el lobo) que la interroga (funcin 4); Caperucita
brinda informacin (funcin 5); es engaada por el lobo (funcin 6) y colabora de esta
manera con su agresor (funcin 7); de esto resulta un dao (funcin 8) ya que el lobo se
come a la abuela y segn las versiones, tambin a Caperucita. Ac se produce un
cambio en el relato ya que el personaje principal no est en condiciones de revertir el dao,
por lo que ante la funcin 9 (mediacin) aparece un nuevo hroe (el leador o el cazador
segn las versiones) que asume el enfrentamiento (funcin 16) y quien consigue la victoria
(funcin 18). El dao es reparado (funcin 19), y la abuela y Caperucita salen del estmago
del lobo.
Es importante tener presente que estas funciones son el resultado de la investigacin que
Propp llev a cabo sobre el relato folklrico y por lo mismo pueden observarse fcilmente en
los relatos infantiles, folklricos o mitolgicos literarios o cinematogrficos. Han sido
utilizadas tambin en la creacin de aventuras grficas y juegos de rol. La mayor parte de la
produccin de Disney puede igualmente enmarcarse si bien con variaciones dentro de
estas funciones.
Pueden pensar ejemplos de estas funciones? Creen que pueden servir para analizar pelculas
contemporneas?
Las esferas de accin de cada personaje definen, como se ve, ciertas funciones-tipo. Pueden pensar
ejemplos de cada una de stas. En algunas pelculas, con vocacin autoral, contemporneas, el rol
del hroe muchas veces es invertido por el de anti-hroe o, si se quiere, por el de un hroe complejo
y de dudosa moral. Pueden pensar en algn ejemplo? Cmo aparecen las otras funciones?
2. EL ESQUEMA GREIMASIANO
2.1. LA NOCIN DE ACTANTE
A partir de las esferas de accin de los personajes que Propp haba definido para el relato
folklrico ruso, Algirdas J. Greimas (1976) defini una categora a la que llam actante.
Este trmino refiere a una unidad propia de un nivel profundo del anlisis. As si en un
nivel superficial encontramos a los personajes elementos narrativos dotados de una
designacin (un nombre), ciertos atributos fsicos (en cine el cuerpo del actor), una historia,
etc. en este nivel retenemos de aquellos slo su funcin. En este sentido podemos definir
al actante como una unidad construida (y no dada) que remite a la funcin que desempea
el personaje en la estructura narrativa.
En una primera teorizacin Greimas estableci tres pares de actantes:
1. Sujeto - Objeto
2. Destinador destinatario
3. Ayudante Oponente
El modelo propuesto por Bremond puede servirnos para definir secuencias narrativas en un
texto. A la vez a la hora de analizar un filme, en especial si se trata de un largo, la divisin
en secuencias resulta til para poder abordarlo. Volveremos sobre ste punto ms adelante.
4. FUNCIONES E INDICIOS
Tambin Roland Barthes, a quien ya hemos hecho referencia, se preocup por pensar la
estructura de los relatos. La propuesta de Barthes (1966) considera tres niveles pero en
este captulo nos concentraremos slo en el referido a las funciones. En ste Barthes
encuentra dos tipos de unidades: por un lado las funciones distribucionales para las que
conserva el nombre de funciones y por otro las funciones integradoras, a las que llama
indicios.
Las primeras se corresponden con las funciones de Propp, retomadas por Bremond, y
funcionan como eje de la accin. Dentro de stas es posible a la vez determinar dos
subclases: las funciones cardinales o ncleos, que son aquellas que constituyen los nudos
del relato y las catlisis, cuyo objeto es llenar el espacio entre las anteriores.
Las funciones cardinales o ncleos son aquellas que, como sealaba Bremond, abren,
desarrollan o cierran una alternativa narrativa: Bond persigue a un espa por las calles de
Londres; lo sigue hasta Nueva York. Pero entre estas funciones ncleo caben una serie de
acciones menores: Bond sale de su departamento, toma un taxi, se dirige al aeropuerto, etc.
En este sentido, podramos relacionar la distincin entre funciones cardinales y catlisis con
lo que en algn momento seguramente han estudiado como acciones principales y acciones
secundarias. Pero atencin: no debe tomarse el trmino secundario como prescindible.
Aunque las catlisis puedan parecer muy insignificantes desde el punto de vista de la
historia, son fundamentales desde el punto de vista del relato: sirven para crear ciertos
ritmos, anticipar algunas acciones, retardar otras, incluso despistar al receptor y llevarlo a
suponer algo que no va a ocurrir.
La segunda gran clase de unidades, los indicios remiten, ya no a las acciones, sino a
aquellas informaciones que, sin ser parte de la historia, contribuyen al sentido de sta:
detalles sobre el carcter de los personajes, datos sobre el momento histrico, notas que
contribuyen a crear determinada atmsfera, etc. El vuelo de James Bond de Londres a
Nueva York es como dijimos una funcin cardinal, forma parte de la historia y contribuye a
su desarrollo. Por el contrario, el que en el aeropuerto James Bond pida un whisky es un
indicio de su personalidad.
Los indicios, tiene que ver con la descripcin (con el ser, dir Barthes) ms que con la
narracin (con el hacer). Al igual que con las funciones, en este punto es nuevamente
posible distinguir dos subclases: los indicios propiamente dichos y los informantes. Los
primeros tiene por objeto contribuir desde cierta ambigedad a la construccin de
personajes, climas, atmsferas; los segundos, por el contrario, sirven para identificar y para
situar la accin en el tiempo y en el espacio. Los indicios tienen siempre significados
implcitos, los informantes son datos: la edad de un personaje, el ao de la accin, las
relaciones de parentesco, etc.
A modo de sntesis, las funciones del relato pueden clasificarse en:
FUNCIONES DISTRIBUCIONALES:
(llevan adelante la accin)
NCLEO O CARDINALES
CATLISIS
Para Barthes, las dos grandes clases de unidades descriptas funciones e indicios
permiten realizar una primera clasificacin de los relatos: algunos relatos sern
marcadamente funcionales (como los relatos folklricos que vimos arriba o los filmes
llamados de accin en los que stas llevan el peso fundamental del relato) y otros sern
marcadamente indiciales (como las novelas o los filmes psicolgicos, donde lo principal es
la caracterizacin de ciertos personajes, atmsferas, etc.). Evidentemente, y como Barthes
mismo seala, entre estos dos polos se da toda una serie de formas intermedias.
5. UNA PROPUESTA DE ANLISIS
A partir de los autores anteriores, hemos construido una propuesta propia que sirve en
principio para pensar la estructura de una historia. Esto puede hacerse tanto desde el
anlisis como en un primer momento de diseo o esbozo de la idea para un guin.
El esquema que proponemos retoma las funciones actanciales de Greimas pero las expone
en un lenguaje ms cercano al de Propp, de la siguiente manera:
DESTINADOR /
MANDANTE
PROTAGONISTA
AYUDANTE
PROPSITO
OPONENTE
OBSTACULO
AUXILIAR
DESTINADOR JUEZ
El grfico de arriba puede leerse como: un Destinador (Mandante) destina una accin a un
protagonista. Este puede evidentemente asumir el mandato o no (aunque en el relato
clsico la aceptacin del mandato se constituye en el propsito del protagonista). En la
realizacin de este hacer, el protagonista encontrar oponentes que interpondrn
obstculos y ayudantes que facilitarn auxiliares. De la relacin de fuerzas entre estas
instancias el conflicto se resolver en xito o fracaso. No obstante hay que tener en cuenta
que ante un xito pueden aparecer nuevos oponentes o nuevos obstculos, al igual que
ante un fracaso pueden aparecer nuevos ayudantes y/o un nuevo propsito. El Destinador
que dio el mandato en primer lugar, vuelve a aparecer al final, esta vez como Destinador
Juez, para sancionar lo actuado, definir quin es el verdadero hroe y quien el traidor y
premiar o castigar segn corresponda.
En todos los casos es necesario recordar que la relacin entre personaje y actante no es
uno a uno: a un personaje le pueden corresponder varias funciones actanciales o a varios
personajes una funcin; el mismo personaje puede ser a la vez destinador y ayudante o el
mismo objeto obstculo y auxiliar, etc.; algunas funciones actanciales pueden directamente
no aparecer.
En algunos relatos hay una figura con igual presencia que el protagonista que reduplica el
esquema sobre el eje de los valores negativos (el antisujeto en el esquema de Greimas). En
este caso no puede ser considerado un mero oponente, sino que es necesario establecer
una dimensin paralela correspondiente a la esfera del antagonista. Los ayudantes del
protagonista sern as oponentes del antagonista y a la inversa, los oponentes del
protagonista sern ayudantes del antagonista.
Es tambin necesario tener presente que la estructura descripta puede observarse no slo
en el texto en su totalidad, dando cuenta de la accin principal del mismo, sino en cada
secuencia narrativa (de all la importancia de la propuesta de Bremond), para analizar
acciones secundarias, tramas paralelas y subtramas.
Veamos un ejemplo:
El filme Un lugar en el mundo de Adolfo Aristarain (1992) est construido sobre tres tramas,
que se desarrollan en paralelo:
1. Una trama poltica, en la que un protagonista, Dominicci (Federico Luppi), fundador
de la Cooperativa de Valle Bermejo y maestro del pueblo se enfrenta a un
antagonista, Andrada (Rodolfo Ranni), el terrateniente que explota a los pequeos
productores.
2. Una trama romntica, en la que la esposa de Dominicci, Ana (Cecilia Roth) se ve
obligada a elegir entre la seduccin de Hans Meyer (Jos Sacristn) un gelogo
espaol descredo de la poltica que se mueve slo por sus intereses y que llega al
pueblo contratado por Andrada y Dominicci, con quien comparte el proyecto de
Valle Bermejo desde su rol de mdica.
3. Una trama que podramos enmarcar en una fbula de crecimiento en la que Ernesto
(Gastn Batyi), hijo de Dominicci y Ana, vive su primera historia de amor, con
Luciana (Lorena del Ro), hija del capataz de Andrada.
El conflicto principal aparece as en las tres tramas entre el grupo de Dominicci y el grupo
de Andrada, protagonista y antagonista respectivamente. Los destinadores a los que cada
uno de stos responde son diferentes y establecen la base ideolgica del film: el destinador
de las acciones de Dominicci y su grupo es la solidaridad, el compromiso poltico y el
inters social por los ms desfavorecidos; el destinador de las acciones de Andrada es el
beneficio individual y la obtencin de ganancias econmicas.
A la vez, los ayudantes del protagonista Dominicci (Ana, Ernesto y Nelda, la monja
representada por Leonor Benedetto) son oponentes del antagonista Andrada y viceversa (el
capataz de Andrada, Zamora representado por Hugo Arana y Hans Meyer al comienzo del
filme) son ayudantes del antagonista y por lo mismo oponentes del protagonista. A lo largo
del filme, este ltimo pasa de ser ayudante a oponente de Zamora y correlativamente de
oponente a ayudante de Dominicci. Luciana, la hija de Andrada, si bien mantiene a lo largo
del texto una posicin ambigua, recorre el camino inverso.
En las distintas secuencias del filme, conflictos menores construyen el conflicto principal: a)
en relacin a la trama poltica: Dominicci y Zamora se enfrentan en la reunin de la
Cooperativa por la venta de la lana; discuten luego en casa de Andrada por la construccin
de la represa; alguien ataca la casa de Dominicci; Dominicci decide quemar la lana de la
cooperativa para obligar a los lugareos a unirse nuevamente; b) en relacin a la trama
romntica: el romance insinuado en diversas escenas entre Hans y Ana concluye en la
declaracin que ste le hace borracho en el hotel en San Luis; c) en relacin a la trama de
crecimiento: Gastn descubre que Luciana no sabe leer y se ofrece a ensearle; se
encuentra con ella a escondidas para ensearle; Nelda los descubre en la iglesia; Zamora
los encuentra en el establo y lo echa.
Este ejemplo resulta til para observar que un filme no puede reducirse a una nica
estructura sino que las funciones los actantes sirven para observar de qu manera se
estructuran los conflictos en la trama.
Finalmente, es necesario insistir en que ste como los otros modelos no constituye un
programa rgido que se deba respetar sin ms al escribir o analizar sino un modelo de
previsibilidad y en este sentido da cuenta de lo que en principio resultara esperable. Las
variaciones sobre este esquema son las que permiten visualizar efectos de sentido
particulares (como giros narrativos, efectos sorpresivos, antinarraciones, etc.).
SEGUNDA PARTE
EL RELATO
En la primera parte de este libro nos hemos concentrado en el estudio de los elementos que
constituyen la historia, independientemente de su articulacin en el relato. En esta segunda
parte, nos concentraremos sobre este ltimo. Se trata de un aspecto fundamental ya que es
en el relato donde podemos percibir lo especfico del lenguaje cinematogrfico.
1. LA NOCIN DE ENUNCIACIN
Para analizar uno de los aspectos fundamentales de la narrativa audiovisual nos basaremos
en un concepto terico utilizado primeramente por los estudiosos de la lengua: la nocin de
enunciacin. Hacerlo nos permitir sustituir una serie de preguntas Quin narra? Quin
muestra? Cmo se articulan la narracin y la mostracin? Qu efectos se construyen en la
pelcula a travs de estas relaciones? por una que las contiene y que define la especificidad
de nuestro objeto de estudio: cmo habla el cine?
Pensar la enunciacin en cine implica en primer lugar, asumir que el filme, en tanto discurso,
es producido por alguien y se dirige a alguien; pero tambin que de ese alguien que produce el
texto (director, guionista, productor, actores, tcnicos, etc.) a la hora de ver la pelcula no
quedan sino ciertas marcas en la forma de una subjetividad construida. Por eso, es muy
importante no confundir esta figura con una persona real y concreta. Cuando leemos: Me
levant temprano en un texto literario, no asumimos que el autor sea efectivamente quien lo
hizo. Del mismo modo, no podemos atribuir las imgenes al director, o al guionista o al
productor de un filme. El enunciador es la figura textual que reconocemos como origen de un
texto, no refiere a un alguien de carne y hueso sino a una instancia de anlisis.
Esto que parece una obviedad genera varios problemas al momento de su puesta en
funcionamiento en un anlisis concreto, ya que solemos confundir al enunciador con el autor.
Desde nuestra perspectiva, el enunciador no es nunca el autor real, sino que es siempre
un papel ficticio al igual que el de los personajes incluso en los casos autobiogrficos.
Ahora bien, si coincidimos en que la enunciacin es la prctica que relaciona lo producido (el
texto, el filme) con el acto de produccin (en la forma de una subjetividad construida) podemos
entender a la enunciacin cinematogrfica como el todo resultante de la articulacin de los
elementos presentes en el filme, en la medida en que los reconocemos puestos all por algo
(ms que por alguien). Por esto, decimos que el enunciador es un concepto que habilita
pensar de manera abstracta ciertas opciones realizadas en la construccin de un relato
audiovisual.
De este modo, frente a la pantalla cinematogrfica, como espectadores, podramos sumar a
la pregunta inicial Qu me cuenta / muestra el filme?, la pregunta sobre cmo me lo
cuenta / muestra? y, de este modo prestar atencin a los modos propios del cine en la
construccin de sentido.
2. SUJETOS REALES / SUJETOS TEXTUALES
Sujetos productores
Equipo de produccin
ENUNCIADO FILMICO
Enunciador - Destinatario
Sujetos receptores
Espectadores
Dentro de un anlisis narrativo, slo nos compete la construccin de las figuras del
enunciador y del destinatario dentro del enunciado flmico, aunque el anlisis de la
produccin pueda resultar interesante desde otras perspectivas.
Veamos un ejemplo:
La versin de 1982 de Blade runner de Ridley Scott inclua una voz en off del personaje de
Deckard aadida en postproduccin y un final feliz, exigidos por los productores despus
de hacer pruebas de audiencia en las que el pblico manifestaba dificultad para entender la
trama. En la versin del director (directors cut) de 199218 se elimin la voz en off, se
reintrodujo la secuencia antes suprimida de un sueo de Deckard, se reinsert una escena
en la que este personaje encuentra un unicornio de origami y se modific el final.
En este proceso intervinieron numerosas personas reales: guionistas, restauradores,
editores, adems del director y de los productores del filme. A los fines de un anlisis
narrativo es indiferente quin aport qu (aunque este anlisis sera tal vez pertinente si
analizramos la produccin), pero s en cambio resulta fundamental el cambio producido en
el texto final a nivel de la enunciacin, dado que de cada versin se desprenden diferentes
posibilidades de lectura. En la primera, a travs de la voz en off el enunciador asume una
postura ms pedaggica, ya que explica las complejidades de la trama. En un orden
ideolgico se manifiesta optimista respecto del futuro de la humanidad y de sus creaciones
los androides. Paralelamente, los destinatarios son concebidos como carentes de la
competencia necesaria para entender una trama compleja (esto justificara la presencia de
la voz en off). En la segunda versin por el contrario el enunciador, asume un rol carente de
pedagoga, que exige del espectador y confa a ste una actividad intelectiva mayor.
3. LAS MARCAS DE LA ENUNCIACIN CINEMATOGRFICA
En el texto escrito reconocemos la presencia de una instancia enunciativa a travs de los
decticos: los adverbios aqu, ahora, yo, el tiempo presente, como fenmenos subjetivos del
lenguaje; marcas que indican la situacin temporal o espacial de los sucesos o estados de
cosas, y marcas de evaluacin afectiva o axiolgica a las que se las llama subjetivemas. Por
ejemplo, si contraponemos la frase Julin Snchez naci en Buenos Aires el 23 de abril de
18 Hubo una versin anterior en 1990 anunciada por la Warners como corte del director pero que
Ridley Scott no reconoci como propia.
1970 y Nac ac, en esta ciudad que mira al ro, una clida tarde de otoo de 1970,
podemos reconocer en la segunda la presencia de una subjetividad (que no es la del autor, ya
que ste no es Julin Snchez) que se manifiesta a travs del yo implcito en la forma verbal
nac, el adverbio ac y el demostrativo esta y los subjetivemas clida y tarde de otoo.
Pero, y en el cine? Cules son las marcas que nos permiten reconocer una instancia
enunciativa (una subjetividad) detrs de las imgenes?
Francois Jost (1995) considera como decticos fundamentalmente determinadas opciones
de encuadre: el primer plano, el descenso del punto de vista por debajo del nivel de los ojos,
la representacin de una parte del cuerpo en primer plano, la sombra del personaje, las
imgenes de visores como cerraduras, lentes, binoculares o el movimiento entrecortado que
sugiere el aparato que filma.
Para Jost, la percepcin de la instancia enunciativa vara segn el espectador, su
conocimiento del lenguaje cinematogrfico y la poca. Por ejemplo, la mirada a cmara, en
los orgenes del cine no debi percibirse como marca del enunciador pues formaba parte de
las convenciones establecidas; pero a medida que el desarrollo del medio intent borrar las
marcas de la enunciacin, sta pas a convertirse en un trmino marcado que seala
precisamente esta intervencin.
Por su parte, Francesco Casetti (1989), considera la existencia de un sujeto enunciador
cuya presencia se hace evidente a travs de los ttulos de crditos, las opciones tcnicas,
los pasos de la enunciacin representados en el enunciado, el recurso a espectculos,
voyeurs y espas, fantasmas y dobles, o la eleccin de un punto de vista.
A partir de estas marcas, Casetti establece determinadas configuraciones enunciacionales,
a travs de las cuales la presencia del enunciador (yo) y del enunciatario (t) se manifiestan
en relacin a un l (enunciado) (Casetti 1989). Distingue as:
La cmara objetiva: que presenta un equilibrio entre Enunciador (yo) y destinatario 19
(t), en sistema de igualdad frente a un l (enunciado). En esta configuracin el
destinatario asume el rol de testigo. La mayor parte de la ficcin hollywoodense
opera dentro de este registro. En el mbito de la produccin documental, los ms
tradicionales (Nacional Geographic por ejemplo) acentan el carcter impersonal del
discurso a travs del borramiento de la presencia de la cmara.
La interpelacin: que implica la ruptura de la simetra anterior, ya que en ella el
enunciador (yo) y el personaje del enunciado (l) miran al destinatario (t). Como
consecuencia se produce un fuerte efecto desficcionalizante (se rompe la ilusin de
un mundo cerrado independiente de quien mira). De all que haya sido utilizado por
el cine moderno como por ejemplo Godard en su bsqueda de reflexin sobre el
medio y de distanciamiento con el cine clsico.
La escena descripta corresponde al filme Labios de Churrasco (Ral Perrone, 1994). En este
caso podemos reconocer numerosas marcas de la enunciacin: el recurso al blanco y negro
(como opcin marcada frente al color), los planos escogidos (entre ellos el recurso a tomas
subjetivas), el subttulo en pantalla con la ubicacin espacio-temporal, la msica
extradiegtica, el cierre en iris. Todas estas marcas sealan la presencia de un enunciador
que lejos de ocultarse se muestra y seala que lo que se est viendo no es la mera
representacin de la realidad sino que hay una mirada, la de una subjetividad que mira y
muestra (tambin que recorta y ordena). Es a esta subjetividad a la que llamamos
enunciador.
La enunciacin cinematogrfica ser entonces definida como la instancia productora del
discurso que deja su marca en el enunciado en diversos lugares, desde la puesta en cuadro
de una toma hasta la organizacin general del filme.
4. ENUNCIACIN IMPLCITA Y EXPLCITA
A diferencia del ejemplo anterior, el cine clsico se empea en esconder el dispositivo
tcnico. A este fin, se borran las marcas de la enunciacin y la pelcula funciona como una
especie de ventana abierta al mundo: vemos lo que sucede sin preguntarnos quin, cmo,
qu, hay detrs del recorte que impone la pantalla.
En el cine clsico se tiene la impresin de que la historia se cuenta por s misma y que
relato y narracin son neutros, transparentes: el universo diegtico parece ofrecerse sin
intermediarios. El cine de ficcin clsico es as un discurso que se presenta como pura
historia (como si la instancia de enunciacin, la puesta en relato no existiera). Este
trasvestimiento del discurso flmico en historia explica por ejemplo la famosa regla que
prohbe al actor mirar a la cmara.
Reaccionando contra esta modalidad, el cine moderno propone justamente una ruptura con los
parmetros clsicos. La voluntad de Jean Luc Godard, Jean Eustache, Erick Rohmer, Roberto
Rossellini, entre otros cineastas, es dar cuenta del dispositivo para sealar justamente que el
estilo, vieron? Por otro lado, mi familia es humilde y no tiene la suficiente plata para
mandarme a la NASA todava. Lo nico que me preocupa es un detalle fsico, mo. Mi visin
es cien por ciento, de eso no me quejo. El problema es el ngulo; pero igual dicen que no es
tan importante para los astronautas mirar derecho. [] Yo vivo con mi abuela. A ella se le
muri el marido el ao pasado, o sea mi abuelo. Entonces, desde esa poca habla sola, se
queja de todo: Que papap, que papap, que papap Qu se puede hacer ms que
escucharla, no? Est vieja, la pobre.
En este caso ha cambiado el narrador (quien cuenta) que es ahora intradiegtico pero el
punto de vista sigue siendo el de Fray Bartolom. El cambio se ha producido a nivel de la
enunciacin, no del punto de vista. Por el contrario, el relato podra modificar el punto de
vista y narrar los hechos desde otra focalizacin. Por ejemplo:
Cuando los indgenas encontraron a Fray Bartolom perdido, sentado con tranquilidad en
una piedra, como esperando la muerte, se preguntaron qu haca un Fraile en medio de la
poderosa selva Guatemalteca.
En este caso, el narrador es nuevamente extradiegtico pero el relato est focalizado desde el
punto de vista de los indgenas.
Observe el siguiente relato de Cecilia Arias: Qu tipo de narrador posee? Reescrbalo manteniendo
el punto de vista pero en la voz de un narrador extradiegtico. Puede pensar en mecanismos para
transponer ambas versiones al lenguaje del cine?
NO S QU VOY COCINAR MAANA
No s qu voy cocinar maana por la noche. Daniela siempre me dice que antes no s, que despus
no s, que nunca sabes nada. Tiene razn. Ayer haba decidido hacer tallarines con un buen tuco
casero, pero ya no estoy tan segura. No es una comida para tener de invitados a nios; me van a
manchar el comedor. Salsa por aqu y salsa por all. Tampoco puedo decirle a Mauricio que no los
traiga.
Santiago hojea una revista de esas muy interesantes que se llama Muy Interesante. Pasa las pginas
rpidamente y slo se detiene en donde encuentra una nota sobre la tecnologa imitando (y
limitando) al hombre. Se sirve ms vino, y convencido me mira y me dice: Tendras que haber ido a
la fiesta, as dejs de pensar tanto. Vuelve su mirada sobre la revista, y en voz baja, me dice firme y
reiterativo:
Tens que hacer ms y pensar menos.
No, a la fiesta no. No tengo tiempo. Tengo que preparar la cena de maana respondo.
Maana acenta Daniela.
Ahora a las 3 de la maana vas a hacer las compras? Dice irnicamente Santiago.
Daniela, re, agarra el cuchillo Tramontina y corta una rodaja de queso.
Bueno, no. Pero tengo cosas que hacer, bastantes les respondo.
Me quedo mirando fijamente el cuadro que est frente a m, pero en realidad no lo veo. Pienso en
qu voy a cocinar.
Y si hago un pollo con papas?
Hacelo Daniela.
Pero qu aburrido! Un pollo, pollo, pollo, que palabra aburrida, poooolloooo pollo poo
Me quedo pensando en la constitucin de la palabra pollo, p-o-l-l-o, y la imagen del mismo se me va
desfigurando
Qu tiene un pollo?
Alas dice sarcstico Santiago.
La comida no tiene que ser divertida o aburrida.
Daniela lleva a su boca una galleta de agua con queso y jamn crudo.
Patas nuevamente sarcstico, Santiago. Deja la revista sobre la mesa, se levanta de la silla y se
sienta frente a la PC.
Bueno, pero pollo con papas, digo No espers ir a una cena y que haya pollo con papas. Esperas
una pasta casera o una carne sper elaborada y condimentada con todo.
Pods hacer un pollo relleno Daniela, sugiere, toma otra galleta con queso y jamn crudo.
Uy si, qu rico! PeroCon qu lo relleno?
Con cualquier cosa, con lo que se te ocurra o lo que tengas en la heladera.
Muchos crticos sealan que el carcter icnico22 de la imagen hace que la representacin
espacial prevalezca sobre la temporal ya que en el fotograma est inscripto el espacio y no
el tiempo, el que aparece recin con la sucesin de dos o ms fotogramas. De esta forma
consideran que en el cine el espacio es anterior al tiempo.
A diferencia del relato verbal y del escrito en los cuales el narrador puede evitar dar
informaciones espaciales, el cine se caracteriza por presentar de manera simultnea las
acciones que constituyen el relato y el lugar en el que se realizan, todo ello dentro del
cuadro. En el cine narrativo el espacio est siempre representado, por ello es difcil
abstraer la accin de su marco. La imagen dice de una vez todo lo que ocurre en el
cuadro, esto es, tanto las acciones como el lugar dnde ocurren.
2. EL ESPACIO REPRESENTADO Y EL ESPACIO NO MOSTRADO
En el mbito de la produccin y consumo cinematogrficos podemos distinguir, al menos
dos espacios que se corresponden con cada una de estas instancias. Por un lado, desde el
punto de vista de la produccin, tenemos el espacio proflmico, que comprende lo que se
encuentra frente a la cmara y deja su impresin en la pelcula, esto es, todo aquello que se
arma para ser registrado (decorados, actores, utilera). Ese espacio presupone otro
contiguo a ste que es el espacio del que filma, esto es, el espacio del rodaje.
Del lado del espectador encontramos tambin otros dos espacios: la pantalla y la sala de
proyeccin. El cine crea la ilusin de devolver un espacio ausente (el representado) al
presente de un espacio ocupado por un conjunto de espectadores (Gaudreault y Jost
1995: 92).
Espacio proflmico
PRODUCCION
Espacio del rodaje
Pero a la vez, existe un espacio ms o ms bien otra dimensin del espacio que es la del
campo, esto es, el espacio construido en el filme como parte de la digesis. Nosotros no
nos ocuparemos del espacio proflmico, es decir anterior al rodaje, sino de este espacio
construido dentro y por el filme. Por ejemplo, el espacio proflmico puede estar constituido
por una escenografa armada en un set de filmacin que representa el living de una casa;
enfrentado a ste se encuentra el espacio de rodaje donde est el equipo tcnico,
cmaras, micrfonos, etc.. Ahora bien, la nocin de campo no incluye el espacio de rodaje,
sino que el contracampo presupone que el campo contina. As, si un personaje sale de
cuadro hacia adelante el espectador entiende que sigue en el living, no que ingresa al
espacio de rodaje.
El campo est entonces constituido por lo que se ve pero tambin por lo que se sugiere, de
modo tal que no slo incluye el espacio efectivamente mostrado en el cuadro, sino tambin
el espacio no representado, no mostrado:
Si partimos del principio de que encuadrar es, a la vez, admitir en el campo y
descartar en el fuera de campo (Gardies, 1981: 79) no es sorprendente que,
histricamente, el fuera de campo diegtico haya tenido que cumplir con tanta
rapidez una funcin cuanto menos crucial. Campo y fuera de campo, espacio
presente y espacio ausente. Ms an: espacio representado y espacio no
mostrado. (Gaudreault y Jost, 1995: 93)
Dentro del campo vemos a una pareja23. En el fotograma siguiente, ella mira al fuera de
campo, en el que presuponemos est el hombre con quien dialoga y al cual mira. En el
fotograma siguiente ingresa al campo el hombre, quedando en el espacio no mostrado, la
mujer.
3. TIPOLOGA DE RELACIONES ESPACIALES
Como dijimos, la narracin en el cine es producto de la articulacin del campo con el fuera
de campo. En la sucesin de fotogramas se actualiza y organiza el espacio que antes no
estaba mostrado. De este modo el cine consigue lo que no pudieron antes otras artes: la
manipulacin espacial (la temporal tambin pero por el momento no la abordaremos)
gracias a los cambios de plano y de manera ms radical, al montaje.
A diferencia de la lengua oral o escrita que es lineal y por ello no puede dar cuenta en una
sola emisin de la simultaneidad, el cine puede articular, (des)organizar el tiempo y el
espacio. Esta caracterstica se conoce como pluripuntualidad.
Ahora bien, la pluripuntualidad puede plantear al espectador una dificultad para la
comprensin de la historia si no es capaz de relacionar dos espacios (tambin dos tiempos)
mostrados en planos sucesivos:
En el primer fotograma de esta secuencia de Tiempos Violentos (Pulp Fiction, 1994), vemos
a Vincent Vega (John Travolta) que ha llegado a la casa de Ma (Uma Thurman) lo
sabemos porque cuando llega a la puerta encuentra un mensaje de ella diciendo que entre
y se sirva algo del bar. El siguiente nos muestra un espacio diferente del anterior: vemos a
una mujer de espaldas. El espectador deber inferir que ella es Ma y que est observando
a Vincent Vega a travs de un circuito cerrado de televisin.
Otro ejemplo de mayor complejidad es el que ofrece el montaje paralelo en el cual el
espectador debe entender que cada uno de los cortes lo llevan alternativamente a uno u
otro lugar (tambin puede ocurrir que lo siten en tiempos diferentes).
23 Los ejemplos citados estn tomados de la pelcula de Quentin Tarantino, Pulp Fiction, (1994)
Estados Unidos, 154min.
Este modo de articulacin se usa para marcar cierta informacin narrativa, mostrar algn
detalle o lo que un personaje mira. Desde el punto de vista del receptor presenta algo que
resulta significativo para la configuracin de la historia, an en el caso de pelculas policiales
que a menudo plantean pistas falsas.
3.2. ALTERIDAD ESPACIAL
La alteridad espacial es el raccord que relaciona diferentes espacios. Esta relacin se
establece principalmente por el desplazamiento del personaje y puede ser de dos tipos: por
contigidad o por disyuncin.
3.2.1. Contigidad
La alteridad espacial por contigidad relaciona dos espacios contiguos, es decir dos
espacios que se encuentran juntos, uno al lado del otro. El caso ms frecuente es el dilogo
en campo-contracampo.
En el segundo ejemplo, Elle Driver (Daryl Hannah) habla por telfono con Bill (David
Carradine). Ambos estn en espacios no contiguos, pero los convierte en prximos el
dilogo que mantienen:
En este caso hablamos de disyuncin prximal, ya que, aunque los espacios estn
alejados, se establece entre ellos una comunicacin vectorializada (una comunicacin de
un punto a otro). Cuando esto ocurre la circulacin de un elemento que pasa de un plano a
otro [en este caso la voz] subsume en cierta manera la distancia que separa los dos
segmentos espaciales (Gaudreault y Jost, 1995: 104).
La disyuncin puede tambin ser distal, cuando se trata de espacios alejados entre s. En
este caso, se construye un recorrido a partir de diferentes planos en raccord, lo que nos da
la impresin de continuidad a pesar de la heterogeneidad de los espacios de localizacin.
En esta sucesin, la Novia toma un avin rumbo a Tokio para matar a O-Ren. Mediante el
montaje alternado de las escenas del avin con las de los mafiosos en motos, se crea una
escena que aparenta ser una persecucin, pero que hasta el momento no lo es, ya que la
Novia se dirige a otro lugar.
donde proviene (dos personajes que dialogan frente a la cmara, siendo ambos visibles, por
ejemplo); el sonido OFF, tambin pertenece a la digesis pero la fuente es invisible en un
momento dado, temporal o definitivamente (un personaje que escucha a otro que se
encuentra fuera de campo); el sonido OVER est fuera de la digesis, es extradiegtico
(este es el ejemplo de la msica incidental o de foso que trabajbamos en captulos
anteriores).
Veamos algunos ejemplos de sonido in (en campo), off (fuera de campo) y over (sobre el
campo), en el guin de Cecilia Arias que trabajamos en el captulo anterior:
Imaginemos que la toma de la primera escena est compuesta en un
plano general: el personaje camina por un barrio envuelto en una
intensa neblina; hay rboles secos, hojas secas en la calle.
Sonido in: ruidos hojas secas, viento. (Slo sonido digetico).
Siguiente toma: el personaje est ms cerca de cmara, en un plano
medio. Se detiene frente a una casa al escuchar levemente las agujas
de un reloj. (Sonido interno, corresponde al interior mental del
personaje).
En un plano referencia, desde el hombro del personaje, se ve la
numeracin de la casa 2046. Suena ms intenso el sonido interno
proveniente del personaje: las agujas de un reloj. El personaje
contina caminando.
Primer plano de los pies del personaje. Se detiene. Sonido interno:
las agujas del reloj suenan ahora mucho ms fuerte.
Sonido in: los ruidos de las pisadas sobre las hojas secas pasan a un
primer plano sonoro.
Escuchamos la voz del personaje fuera de cuadro pero en el campo que
dice confundido: 20:48?.
En la prxima toma, tenemos el primer plano del personaje que
contina caminando y se confunde nuevamente al leer las numeraciones.
ste sonido que estaba fuera de cuadro, el de la voz del personaje,
pasa a ser in.
Lo interesante en este ejemplo es observar que la ubicacin de los sonidos puede variar del
campo al fuera de campo, pero el continente del sonido es siempre la imagen y el espacio
sugerido por ella o en otros trminos el campo y el fuera de campo.
5. LA DIMENSIN REPRESENTACIONAL DEL ESPACIO
En funcin de lo anterior podemos decir que el espacio est formado por todos aquellos
elementos que intervienen en la composicin del campo visual, esto es, el lugar fsico
donde se combinan: personajes, sonidos, tiempo, iluminacin, colores, objetos, etc.
En una definicin estrictamente narratolgica podramos pensarlo como el soporte de las
diferentes acciones del relato. Pero el espacio no slo cumple esta funcin. A partir de la
coincidencia de los distintos elementos antes mencionados, el filme crea atmsferas,
sensaciones, emociones, estados psicolgicos, representaciones, etc. Es decir, el espacio
contribuye a crear sentido.
Por eso Antonio Costa, afirma que:
El espacio del filme es siempre un producto (producto de una tcnica, pero tambin de la
mente del espectador), que se basa en una serie de significados codificados por la cultura de
una poca y de una sociedad, pero tambin en una serie de relaciones que la estructura del
texto flmico establece entre los mismos significados. (Costa, 1991: 279)
Costa acenta la relacin del espacio del filme con la cultura y la poca de la que ste
forma parte, dado que en la representacin del mismo intervienen un conjunto de
costumbres, valores, actitudes, producto de las representaciones de determinado tiempo
histrico. A esto refiere la frase de Pierre Sorlin con la que elegimos comenzar este captulo:
al representar el espacio, el filme da cuenta de cmo se comprende el mundo en una poca
determinada.
6. TRES EJES DE ANLISIS, PARA ABORDAR EL ESPACIO
Segn Casetti y Di Chio (1996), la organizacin del espacio flmico puede pensarse sobre
tres ejes: el primero referido a la oposicin in/off (esto es el espacio en campo y fuera de
campo); el segundo definido por la oposicin esttico/dinmico (segn el movimiento de los
personajes en el campo visual); y el ltimo definido por la oposicin orgnico/ disorgnico
(segn su organicidad).
En relacin, al eje in/off (campo/fuera de campo), el campo visual se encuentra
comprendido por los lmites del cuadro: arriba/abajo, izquierda/derecha, adelante/atrs. Los
elementos explcitos (que vemos en el cuadro) construyen el campo desde adentro (in),
pero el campo tambin est conformado a partir de lo que est implcito en lo que se
denomina fuera de campo (off). En oposicin al campo, el fuera de campo, se establece
en un espacio implcito, en aquello que no se ve pero se deduce en un momento
determinado. Es preciso, acentuar que la referencia constante o por momentos a
personajes u objetos que no aparecen visualmente representados construyen igualmente el
campo aunque lo hagan desde fuera. El fuera de campo debera entonces entenderse no
como lo que est fuera del campo sino como lo que construye al campo desde afuera del
cuadro.
Aqu, es pertinente destacar la distincin realizada por Noel Burch (1970: 27-30) con
respecto al fuera de campo; por un lado, como real si se conoce su presencia porque se
vio en un momento determinado de la pelcula o ms adelante podr observarse, y por otro
lado, como imaginario si se sabe de su existencia pero no aparece en ningn momento.
Con respecto, al eje definido por la oposicin esttico/dinmico, es necesario sealar que
no slo se refiere al movimiento de los personajes, sino tambin, al de la cmara. De este
modo se pueden reconocer varios tipos de espacios:
a) esttico fijo: se refiere a un encuadre fijo y un ambiente inmvil (un plano fijo por
ejemplo, al modo de una fotografa);
b) esttico mvil: la cmara se encuentra fija y los distintos elementos que
componen el campo logran el movimiento (a la manera de teatro filmado, por
ejemplo);
c) dinmico descriptivo: el movimiento de la cmara se encuentra en relacin directa
con el de la figura (el movimiento de reencuadre de un personaje en movimiento por
ejemplo);
d) dinmico expresivo: se percibe el movimiento de la cmara pero no
necesariamente sujeto a las figuras (movimientos de cmara innecesarios para la
comprensin de la trama que adquieren importancia por s mismos).
Finalmente, la oposicin orgnico/disorgnico, se establece segn el espacio se presente
ms o menos conexo, armnico o unitario, en oposicin a otro ms o menos catico,
disperso o fragmentado. Las pelculas que evidencian una actitud realista, se inclinarn por
el primer tipo el espacio orgnico como una estrategia para construir su verosmil
mientras que los filmes de corte experimental o vanguardista es posible encontrar el
segundo tipo. En El gabinete del Doctor Caligari (Das Kabinet des Dr. Caligari, Robert
Wiene, 1920) el efecto de dispersin y fragmentacin se logra no slo con la alteracin del
raccord de los ejes de mirada, sino tambin a travs de decorados deformados que no
pretenden ocultar su carcter de escenografa.
En funcin de lo desarrollado analice las relaciones espaciales en los cortos Guarisove, los olvidados
de Bruno Stagnaro y Rey Muerto de Lucrecia Martel, ambos pertenecientes a la compilacin
Historias Breves I (INCAA, 1995) 25. Qu efecto producen las opciones tomadas para la construccin
de los espacios?
25
Esta vez, les proponemos un ejercicio antes de comenzar con el desarrollo terico. Detengmonos
un instante y pensemos en un filme que nos haya despertado mucho inters al percibir la forma en
que trata el tiempo. Todava no conocemos los trminos para definir lo que vemos, ni las funciones
que cumplen los conceptos, pero no son necesarios para afirmar que en esa pelcula existen
mecanismos temporales y, sobre todo, que el cine tiene la cualidad y capacidad de crear, de ordenar
y desordenar, de alterar y de suprimir el tiempo. Volvamos a la pelcula, cmo se cuenta aquello
que se muestra? Traten de explicar con sus palabras, como est pensado el tiempo cinematogrfico
en ese film.
Cada vez que asistimos a la proyeccin de un film nos encontramos con una particular
representacin del tiempo a travs de la cual se definen las relaciones entre el relato y la
historia. De hecho es en el manejo del tiempo donde mejor podemos percibir la instancia
enunciativa ya que si la historia est ordenada temporalmente de una manera y no de otra
es porque hay alguien que toma decisiones (de montaje, de iluminacin, de encuadre,
etc.) para configurar el modo de la pelcula.26 Distinguir el modo en que una pelcula est
contada es fundamental a la hora de poder discriminar qu aspectos pertenecen a la
historia propiamente dicha y qu aspectos configuran el relato.
En efecto, por su misma definicin, en todo relato es posible analizar el juego de dos
temporalidades, la de lo narrado, la historia (que posee una sucesin cronolgica) y la que
se desprende del propio acto narrativo (la sucesin de secuencias que el lector-espectador
recorre en su itinerario de lectura-visionado). Siguiendo a Grard Genette (1989), existen
tres tipos de relaciones temporales entre historia y relato:
1) el orden: surge de la relacin entre la sucesin de los acontecimientos en la historia y el
orden de su aparicin en el relato.
2) la duracin: expresa la relacin entre el tiempo que dichos acontecimientos tienen en la
historia y el tiempo que ocupan en el relato.
3) la frecuencia: comprende el nmero de veces que un acontecimiento es evocado en el
relato, en relacin al nmero de veces que se supone que ocurre o se presenta en la
historia.
1. ORDEN
26 En este punto, como sealamos en captulos anteriores, hay que evitar asignar a ese alguien la
entidad de una persona real (director, productor, guionista, etc.) y recordar que no se refiere a una
persona sino a una instancia textual, el gran imaginador, el enunciador.
Como dijimos, bajo esta categora se trata de dar cuenta de la relacin entre el orden en
que los hechos suceden en la historia y el orden en el que son contados. Por definicin la
historia se presenta como una serie de acciones cronolgicas (1-2-3); no obstante el relato
puede respetar dicho orden o alterar la serie de hechos (1-3-2, 2-1-3, 3,2.1, etc.).
Hablamos entonces de relato lineal o no lineal. El primero se refiere al relato en el que los
acontecimientos se suceden cronolgicamente de acuerdo a un antes y un despus, o sea,
aqul cuyo orden coincide con el orden de la historia. El relato lineal es la forma ms
elemental del discurso y al no presentar manipulacin del orden temporal muestra cierta
transparencia al ocultar la instancia enunciativa. Por el contrario, un relato no lineal es aquel
cuyo orden no coincide con el de la historia.
En este caso encontramos anacronas. Utilizamos este trmino para referir a las
alteraciones del orden cronolgico de la historia. stas pueden ser de dos tipos: hacia atrs
en el tiempo, en cuyo caso hablamos de analepsis o hacia adelante en cuyo caso hablamos
de prolepsis. En cine se utilizan los trminos en ingls flashback y flashforward para referir a
estas categoras.
Debemos destacar algo que, aunque parezca obvio, a veces se presta a confusiones: si
vamos a hablar de proyeccin hacia adelante o hacia atrs se necesita primero definir cul
es el punto 0, el presente o relato de base, en relacin al cual algo puede considerase
pasado o futuro. Es segn este ahora que se determina la alteracin del orden. El relato
en presente a partir del cual percibimos las alteraciones del tiempo hacia atrs o hacia
adelante es denominado relato de base.
Analepsis o
flashback
Relato de base
Prolepsis o
flashforward
contando acontecimientos del personaje ya adulto, pero nos retrotraemos a algo que
sucedi cuando tena 10 aos siendo que el relato de base comenz con su nacimiento
esta ser una analepsis interna.
Finalmente, las analepsis mixtas, recuperan un hecho del pasado anterior al relato de base
pero se extienden hasta abarcar parte de ste. De nuevo en el ejemplo anterior, si
interrumpimos la narracin para contar cmo los padres de nuestro personaje se conocieron
y extendemos el flashback hasta su nacimiento.
Las analepsis externas suelen utilizarse para resolver una carencia de informacin que es
necesaria para explicar algo del presente de la narracin. Es comn, por ejemplo, recurrir a
stas para justificar el carcter de un personaje. En Recuerda (Spellbound, Hitchcock,
1946), los miedos del protagonista se explican mediante un trauma que sufri en la infancia.
Otro ejemplo de analepsis externas lo encontramos en el filme Das sin huella (The Lost
Weekend, Billy Wilder, 1945) el que comienza cuando el personaje principal, Don (Ray
Milland), se prepara para irse un fin de semana con su hermano. Este inicio fija el relato de
base. Sin embargo, el viaje se ver frustrado y el relato se abocar a los tres das del fin de
semana en los que Don se abandona a la bebida. As, el personaje, sentado en la barra de
un bar, cuenta acontecimientos de su pasado (cmo conoci a su novia y dej de beber,
cmo volvi a hacerlo, cmo le confes a ella su alcoholismo) anteriores al relato de base
pero necesarios para entender el presente de la pelcula y de su protagonista.
Las analepsis internas, por el contrario, al insertarse en la lnea del relato de base, o bien
completan informacin que se evit dar en su momento, o bien repiten ciertos
acontecimientos ya relatados (por lo general desde otro punto de vista).
Veamos un ejemplo en un filme contemporneo de cierta complejidad temporal: Eterno
resplandor de una mente sin recuerdos (Eternal sunshine of the spotless mind, Michel
Gondry, 2004). La historia trata de Joel (Jim Carrey) quien decide borrar a Clementine
(Kate Winslet) de su memoria, al enterarse que ella ha recurrido primero a dicho proceso
para quitarlo a l de sus recuerdos. Sin embargo, durante la experiencia Joel se arrepiente
de tal decisin e intenta luchar contra el procedimiento reteniendo los recuerdos que lo atan
a ella. La historia es simple, tiene una estructura clsica: chico quiere a chica, chico pierde a
chica, chico intenta recuperarla, pero es en el modo en el que la historia est contada donde
debemos rastrear la particularidad de dicho filme.
El relato comienza en el momento en que Joel decide no asistir a su trabajo, se dirige a una
estacin de tren con el objetivo de salir de la ciudad y all se encuentra con Clementine.
Este inicio fija el relato de base a partir del cual definimos el presente de la pelcula. Es el
punto 0, es un ahora; de all el relato ir hacia adelante o hacia atrs. Es decir, una vez que
los personajes se encuentran en la estacin, la secuencia inmediata (con la introduccin de
los ttulos de crdito) nos transporta al pasado reciente de Joel quien est a punto de
someterse al tratamiento de supresin de sus recuerdos con Clementine. De este modo,
vemos como el filme se constituye a travs de una articulacin de analepsis internas (por
ejemplo cuando Joel regresa a su casa y se prepara como le indicaron para la supresin de
los recuerdos) y externas (el recuerdo de su infancia en que sus amigos le alentaban a que
mate una paloma).
1.1.2. Flashforward o prolepsis (salto adelante o anticipacin)
Cuando a partir del presente del relato, el discurso salta hacia adelante, dejando de lado
una serie de acontecimientos intermedios que sern narrados posteriormente, estamos ante
una prolepsis o flashforward. Es necesario tener en cuenta que para que se trate de una
prolepsis, los acontecimientos suprimidos por el salto temporal deben ser recuperados con
posterioridad, ya que, de no ser narrados en ningn momento del relato, nos
encontraramos frente a una elipsis (una supresin del tiempo o tiempo no narrado); por lo
tanto lo que diferencia a la elipsis de la prolepsis o flashforward es el regreso al relato
original.
Tal como sucede con las analepsis, las prolepsis pueden ser externas (si nos proyectan
fuera del eje temporal que articula el relato original) o internas (si anticipa lo que luego ser
narrado en el relato) como observamos en el grfico.
Solemos encontrar las prolepsis internas en pelculas de gnero fantstico o de terror, ya
sea como insertos o referencias prolpticas breves cuya finalidad es provocar la atencin
del espectador o, como premoniciones de algunos personajes con poderes para predecir el
futuro. Por su carcter ambiguo con respecto a la narracin las prolepsis externas se suelen
interpretar como sueos, representaciones visuales de deseos, etc.
En un texto literario las anacronas se pueden diferenciar gracias a los cambios en los
tiempos verbales o en el uso de las frmulas de ubicacin temporal como los adverbios. En
el texto cinematogrfico tambin encontramos ciertas marcas gramaticales como las
distorsiones en la imagen (paso de color a blanco y negro, imagen borrosa, modificaciones
de vestido y maquillaje, fundidos, etc.) o distintos usos de la voz en off o interttulos que nos
permiten ubicar temporalmente el relato.
A raz del doble juego en el lenguaje cinematogrfico entre lo visual y lo verbal puede
suceder que exista una anacrona visual, esto es: mientras la banda sonora (narracin oral
de un personaje, ruidos y msica diegtica) permanece en el ahora, la imagen expone
hechos pasados o futuros, o por el contrario, un personaje puede introducir en el presente
una referencia al pasado o al futuro a travs de los dilogos sin que se vean los hechos
correspondientes. En este caso no se trata propiamente de un flashback o flasforward sino
de una referencia analptica o prolptica, segn el caso.
De este modo, si en determinado momento del relato yo necesito explicar algo que sucedi
antes, encuentro dos posibilidades: la primera es incorporar un flashback (esto es, una
analepsis) que muestre las acciones pasadas que se requieren para la comprensin del
presente. La segunda es incorporar esa informacin a travs del dilogo de los personajes;
en este caso estamos frente a una referencia analptica. Cada opcin tiene consecuencias
a nivel de la credibilidad: si incorporo un flashback, es posible que el espectador asuma que
la fuente de esta informacin es el enunciador y la acepte como verdadera; por el contrario,
si la fuente es un personaje, es ms factible que entendamos que ste responde slo a un
punto de vista y no a la verdad global del relato.
2. DURACIN
La duracin nos remite a la relacin entre el tiempo que ocupan los hechos en el relato (el
tiempo que se tardara en leerlos, en el caso del texto escrito, o el tiempo que duran en un
filme) en relacin con la duracin de esos acontecimientos en la historia. El mismo Genette
propone sustituir esta nocin por la de velocidad considerando que en el relato literario la
relacin se establece entre una medida espacial el nmero de pginas con una medida
temporal el nmero de das, meses o aos que transcurren en la historia.
No obstante, en el caso del cine, el tiempo de visionado no es arbitrario como lo es el
nmero de pginas27 ya que est dado por el transcurrir de la pelcula. Esto permite
considerar de manera mucho ms directa la relacin entre tiempo de la representacin (del
relato) y tiempo representado o tiempo diegtico (de la historia).
A partir de lo anterior, Franois Jost (1995: 125) en base a los postulados de Genette seala
que en cine hay cuatro ritmos narrativos principales: la pausa, la escena, el sumario, la
elipsis y la dilatacin, ritmos que surgen de la comparacin entre el tiempo de la digesis y
el tiempo del relato:
PAUSA: en este caso a una duracin determinada del relato no le corresponde ninguna
duracin diegtica (de la historia).
El tiempo del relato equivale a n, duracin indeterminada, mientras que el tiempo de la
historia equivale a cero. Podramos formularlo como TR = n, TH = 0.
Por ejemplo, en el filme de Lisandro Alonso Fantasma (2006) hay una pausa, un
detenimiento en el devenir de los hechos de la historia, que tiene aproximadamente una
duracin de 3 minutos. sta se da en una escena con la pantalla en negro, con msica
extradigetica. En este caso, el relato contina (porque seguimos viendo algo) pero el
tiempo de la historia est suspendido (ya que sta no avanza).
ESCENA: bajo este trmino (que es en s misma una unidad de espacio-tiempo en el
guin), se hace referencia a los casos en que existe una coincidencia entre el tiempo
diegtico y el tiempo representado.
En estos casos, en que el acontecimiento que se narra dura en la digesis lo mismo que
dura el tiempo en narrarlo, decimos que existe una isocrona (esto es: el tiempo de la
historia es igual al tiempo del relato) y se esquematiza de la siguiente manera: TR = TH. En
una novela, encontramos este ritmo en lo que se denomina escena dialogada; en el cine
por el contrario coincide con la formulacin tcnica en tanto sta es definida, como dijimos,
como unidad espacio temporal.
Todas las pelculas de los hermanos Lumire, con su unipuntualidad, presentan una
configuracin temporal de este tipo. En filmes ms complejos, un ejemplo muy conocido, es
La Soga (The Rope, Hitchcock, 1948) donde la historia y el relato transcurren en un mismo
periodo de tiempo: de 19:30 a 21:15 hs. Hitchcock tena la ambicin tcnica de que la
historia sucediera en un slo plano y efectivamente lo logra: tras un plano exterior del
27 Cunto se tarda en leer una pgina es relativo a la capacidad del lector.
departamento, el resto del filme transcurre en una sola habitacin y en una secuencia sin
cortes.
ELIPSIS: esta figura consiste en la supresin temporal entre dos acciones distintas que
adquiere el significado de un silencio textual y por lo tanto narrativo sobre ciertos
acontecimientos que han tenido lugar en la digesis.
Se trata de espacios vacos en el texto en los que, de acuerdo a Jost, el tiempo del relato
equivale a cero, mientras que el tiempo de la historia equivale a n: TR = 0 y TH = n. En otros
trminos, algo sucede en la historia pero esto no es abordado en el relato.
Franois Jost (1995), cita como ejemplo la escena de Ciudadano Kane (Citizen Kane, Orson
Welles, 1941) en la que pasamos de Kane (Orson Welles) aplaudiendo a Susan (Dorothy
Comingore) que canta slo para l a los aplausos del pblico que aplaude a Leland (Joseph
Cotten) durante un mitn electoral. En esta categora encontramos que el tiempo pasa en la
historia mientras que no transcurre tiempo en el relato. Esta estrategia permite eliminar a
travs del montaje hechos que no revisten importancia para la trama y cubrir amplios
perodos de tiempo de la historia que generalmente se deben constreir a la economa
narrativa del filme.
De acuerdo a esto, advierte Snchez Noriega, que:
En realidad no existen prcticamente relatos sin elipsis y un relato es tanto lo que explicita de
la historia como lo que omite, de ah que se diga que se silencia del relato lo que no tiene
ningn inters o lo que tiene demasiado; ms an, como se sabe en muchas ocasiones la
habilidad narrativa residen en dosificar la informacin y situar estratgicamente la elipsis a lo
largo del relato. (Snchez Noriega, 2000: 106)
Veamos otro ejemplo. En la pelcula Nacido y Criado (Pablo Trapero, 2006), de la escena
del accidente en la ruta en la provincia de Bs. As. pasamos a otra en la que Santiago,
(Guillermo Pfening) el personaje principal, est trabajando en la Patagonia. La secuencia
comienza con un movimiento de cmara, un paneo28 descriptivo desde un avin, simulando
un viaje. El cambio fsico en el personaje, pelo largo, barba, leve aumento de peso, son
indicios de que hay una transicin temporal. El personaje ha pasado de tener un empleo
seguro y una vida confortable en la ciudad a vivir en un lugar que le es totalmente ajeno.
SUMARIO: en este caso se resume un tiempo diegtico que suponemos ms largo.
Este es un procedimiento que obedece a la finalidad de resumir: el tiempo del relato es ms
corto que el tiempo de la historia. Esta configuracin temporal se usa para acelerar la accin
o para evitar detalles innecesarios, como ocurre en la secuencia de los desayunos del
matrimonio en Ciudadano Kane o las giras artsticas de Susan en el mismo filme. El tiempo
del relato es ms corto que el tiempo de la historia y se formula de la siguiente manera: TR
< TH.
En la narrativa cinematogrfica encontramos ciertas figuras retricas destinadas a
comprimir el tiempo de la historia (uso de hojas de calendario que pasan, fechas escritas,
voz del narrador indicando el paso del tiempo, etc.) o de mecanismos como el movimiento
acelerado que supone una condensacin temporal y un aumento de velocidad con respecto
al tiempo de la realidad. No obstante, la forma ms habitual de lograr un tiempo sumario es
la combinacin de escenas y elipsis, de manera que considerado en una secuencia mayor
se percibe la compresin del tiempo. En este sentido la mayor parte del los filmes
28 Se denomina paneo al movimiento de la cmara sobre su eje o sobre un mismo punto de apoyo.
concentracin del material diegtico (Snchez Noriega, 2000: 108). Mientras este
mecanismo es habitual en literatura, a travs del uso de los adverbios y del pretrito
imperfecto por ejemplo, la frase todas las maanas caminaba por el parque se vuelve
ms difcil encontrarlo en el lenguaje audiovisual sin recurrir a una voz en off. Un
procedimiento comn para representar la iteracin en cine puede ser la mostracin de las
hojas del almanaque que caen sobre una misma accin, dando a entender que sta se
repite varios das, o el paso de las estaciones a travs de una ventana mientras adentro
transcurre una nica accin.
Algunos autores citan la secuencia de desayunos hilvanados de Ciudadano Kane (Citizen
Kane, Orson Welles, 1941) como una forma de relato iterativo. Este recurso cumple aqu
adems de una funcin de sumario en su duracin la de un relato iterativo, en tanto
representa una vez en cada periodo acciones cotidianas que se presuponen repetidas.
4. SNTESIS
Todo lo anterior puede ser resumido en el cuadro que sigue. Al abordar las distintas
categoras, es importante recordar que los mecanismos propios de orden, duracin y
frecuencia dan cuenta de la presencia de un enunciador (o gran imaginador). De este modo
el filme no slo muestra acciones que se suceden frente a la cmara, sino que expone una
seleccin de los acontecimientos que cuenta y les atribuye un orden. Por otra parte, las
alteraciones en la duracin de las secuencias que componen un filme establecen un ritmo
que producir diferentes climas y diferentes sensaciones para el espectador; finalmente, la
reiteracin o no de ciertas acciones, acenta determinados procesos narrativos sobre otros
y seala as una jerarqua.
ORDEN
DURACIN
FRECUENCIA
Relato lineal
(sin anacronas)
Pausa: TR = n TH = 0
Relato singulativo
Elipsis: TR = 0 TH = n
Relato No lineal
(con anacronas)
1. Flashback o analepsis
2. Flashforward o prolepsis
Escena; TR = TH
Sumario: TR < TH
Dilatacin: TR > TH
Relato repetitivo
1 vez en la historia, n veces en
relato
Relato iterativo
1 vez en el relato, n veces en
historia
En esta cita, Hitchcock, ofrece un claro ejemplo de cmo un texto flmico puede regular la
informacin con el objetivo de suscitar diferentes reacciones en el espectador. En el primer
caso (sorpresa), la informacin que ste posee est limitada al saber de los personajes:
sabe lo mismo que ellos y de all proviene su sobresalto. Por el contrario, en el segundo
caso (suspenso), la informacin privilegia al espectador: ste sabe ms que los personajes
y por ello puede participar de la escena de un modo diferente.
Estas son las formas de regulacin (lo que el enunciador sabe y muestra y por ende lo que
sabe el espectador) a las que nos referimos cuando hablamos de focalizacin o punto
de vista. Pero antes de continuar es necesario aclarar cierta ambigedad del trmino
punto de vista, ya que refiere a dos cosas diferentes:
que miran sus sandalias despectivamente, ni que se le pegue el baador mojado. A Raphal
Poulain le gusta: arrancar trozos de papel pintado; encerar sus zapatos con cuidado; vaciar la
caja de herramientas, limpiarla bien, y ordenarla otra vez. Su madre, Amandine Fouet, una
maestra de Gueugnon, siempre fue inestable y nerviosa. A Amandine no le gusta: que el
agua le arrugue los dedos; que le roce la mano alguien que no le gusta; tener la marca de las
sbanas en la cara. A Amandine le gusta: la ropa de los patinadores artsticos; dejar el
parquet como una patena; vaciar su bolso, limpiarlo bien, y arreglarlo otra vez.
En esta descripcin, el narrador da cuenta de que sabe todo lo que pasa en la ciudad: la
forma de ser de los personajes, lo que hacen, lo que les gusta a cada uno, etc. Por eso
hablamos de un relato no focalizado o con focalizacin 0.
1.1. FOCALIZACIN ESPECTATORIAL
El trmino focalizacin espectatorial fue introducido por Franois Jost (1995) para dar
cuenta de una forma de la focalizacin 0 en la que el narrador no slo sabe ms que los
personajes sino que adems utiliza de manera selectiva este saber a fin de otorgar mayor
informacin al espectador que a stos.
El espectador toma as ventaja sobre los personajes y pasa a ocupar una posicin
privilegiada respecto al saber. Este es el caso de la pantalla dividida o el montaje paralelo,
ya que en ambos casos se muestran simultneamente acciones que los personajes no
pueden percibir de este modo.
Si bien se encuentra prxima a la focalizacin 0, no se trata en este caso de una ausencia
de focalizacin, sino de una organizacin del relato por la cual se le otorga al espectador,
como dijimos, una posicin privilegiada. Este tipo de focalizacin es caracterstica del
suspense policial hitchcockoniano y de las comedias cmicas donde algunos gags se basan
en esta diferencia de saber entre el espectador y el personaje.
2. FOCALIZACIN INTERNA O SUBJETIVA
En este caso, estamos ante un relato en el que un personaje es la fuente de la informacin
narrativa. El enunciador (y por ello el espectador) sabe tanto como el personaje de la
ficcin, por eso se habla de visin con, y se la describe como E = P. Por esto mismo, el
enunciador no puede contar mostrar ms de lo que sabe el personaje, el cual puede ser
testigo o protagonista (autobiogrfico) de los hechos que cuenta.
En cine esto se puede lograr de varias maneras: la ms utilizada es la presencia de una voz
en off que narra desde el punto de vista del personaje focalizador. Volveremos sobre este
ejemplo ms adelante. Una segunda posibilidad, es superponer el punto de vista ptico al
cognitivo y mostrar slo lo que el personaje ve. Finalmente, una tercera posibilidad es
centrar las escenas en la presencia del personaje focalizador. De este modo la cmara
seguir a un personaje y mostrar slo las acciones en las que ste est presente. En la
mayor parte de los filmes que poseen una focalizacin interna fija en un personaje, estas
tres posibilidades se combinan.
Por ejemplo, en Un lugar en el mundo (Adolfo Aristarain, 1992) la focalizacin est centrada
en el personaje de Ernesto (Gastn Batyi), con cuya voz en off se inicia el filme. sta
acompaa las tomas subjetivas de Ernesto arriba del mnibus que lo lleva de regreso al
pueblo de su infancia. De este modo se fija el rgimen de focalizacin dominante y a partir
de all la cmara slo mostrar aquello que el protagonista vivi o supo y lo que no, quedar
sin explicar.
No s por qu vuelvo. No tiene mucho sentido volver despus de ocho aos, o casi nueve. Volver a un
lugar que ya no existe. Sigo haciendo cosas sin pensarlo demasiado, sin medir las consecuencias. Ms
o menos como vos. Las leyes de la gentica no fallan, dira mam. Cuando le dije que me vena, me
mir como si estuviera enfermo. Deformacin profesional, supongo. Pero no hizo preguntas. Entendi
menos cuando le dije que volva maana, que ni siquiera me iba a quedar una noche. Entendi menos
o entendi todo. Con la vieja nunca se sabe. Para qu voy a gastar guita en hotel? El micro llega por
la maana temprano y se va a las diez de la noche. Tengo doce horas de viaje hasta Buenos Aires para
apolillar, y casi todo el da para pegar all unos cuantos kilmetros, y tratar de saber por qu vine.
Turista no soy. Los paisajes no me emocionan. De la gente conocida no queda casi nadie. Amigos,
ninguno. A lo mejor vengo nada ms que para hablar un rato con vos. Para contarte algunas cosas que
me pasaron. Para decirte lo que pienso hacer. Estoy en una edad de mierda en la que ests obligado a
tomar decisiones, y justamente, lo que menos tens ganas de hacer es tomar decisiones. No te
preocupes. No vuelvo para saber quin es mi padre. Ni para conocerte realmente. Ni para descubrir tus
zonas oscuras. No va por ah la cosa. Siempre fuiste un tipo transparente. Slido como una pared, pero
transparente. Y si a veces no te entenda, no era culpa tuya. No era culpa ma tampoco. Era muy chico
para entender algunas cosas. Cuando empec a entender las cosas de los mayores fue porque, sin
darme cuenta, haba dejado de ser chico. A lo mejor vine para acordarme bien de todo lo que pas
aquel invierno. Me gustara conocer tu versin. Yo conozco slo parte de la historia. Algunas cosas las
viv. Otras las escuch o las espi. A lo mejor vine porque me di cuenta de que se me estaban
borrando, y me dio bronca. No se puede ser tan imbcil. Hay cosas de las que uno no puede olvidarse.
No tiene que olvidarse. Aunque duela.
Lo mismo sucede en Kamtchatka (Marcelo Pieyro, 2002). En este caso, la historia se inicia
con la imagen del padre (Ricardo Darn) en un cuadro muy cerrado diciendo al odo de su
hijo el nombre de este lugar. Luego, en un cuadro igualmente cerrado se lo ve besndolo.
Tras estas primeras imgenes, aparece la voz en off de Harry (Matas del Pozo), el hijo,
sobre distintas imgenes, a modo de flashes de recuerdos, de la historia que se narrar:
Al principio haba una clula y nada ms. Esa clula se dividi en dos y esas dos en otras. Y
as. De algunas clulas salieron los vegetales. De otras los bichos, de otras los animales y de
otras, nosotros. Lo que nunca explican es lo que pasa despus. Desde el momento en que
las clulas se convierten en una persona y el momento en que esa persona sube al
Himalaya, inventa una vacuna o se vuelve un escapista famoso, como Houdini. Eso s que es
un misterio. Ningn manual habla de esas cosas, ningn maestro. Pero mi pap s me habl.
Una vez, la ltima vez que lo vi. Mi historia empieza con una clula, como todas, pero termina
en Kamchatka.
Este recurso a la voz en off del protagonista tanto en Un lugar en el mundo como en
Kamchatka establece un rgimen de focalizacin interna fija muy marcado. En ambos casos,
aunque la voz en off es fluctuante, nunca se abandona el punto de vista de los narradores. Por
otro lado, los desplazamientos en el espacio estn guiados exclusivamente por sus recorridos:
la cmara est donde ellos estn y saben lo que ellos saben.
Pieyro explicita esta eleccin en una entrevista:
En un momento de la escritura del guin, decidimos empezar de nuevo, con la idea de que
no poda haber ninguna escena en la que el chico no estuviera presente. Eso no poda existir
en el mundo de Kamchatka. Decidimos entonces que slo la informacin que aportara el
chico es relevante. Y ah qued constituido el punto de vista de este filme. (Marcelo Pieyro
citado en La escuela al cine)
Esta opcin permite, evitar informacin que hubiera obligado al filme a ciertas definiciones
polticas. Es decir, la focalizacin interna desde el punto de vista del nio sirve de estrategia
para limitar la dimensin poltica de la historia.
2.1. FOCALIZACIN INTERNA: FIJA, VARIABLE O MLTIPLE
La focalizacin interna puede ser: fija (cuando se mantiene siempre como en los casos
anteriores sobre el mismo personaje), variable (cuando hay ms de un personaje
focalizador y stos se alternan entre s) y mltiple (cuando los mismos sucesos son
contados desde dos o ms puntos de vista diferentes).
En el filme La Mala Educacin de Pedro Almodvar (2004) se combina la focalizacin cero, con la
interna y la restringida. Pueden analizar el filme y sealar en qu momentos se recurre a cada una
de stas?
4. OCULARIZACIN Y AURICULARIZACIN
4.1. LA OCULARIZACIN
Como sealamos al comienzo Gaudreault y Jost (1990) distinguen entre el punto de vista
cognitivo (al que llaman focalizacin) y el punto de vista ptico (al que denominan
ocularizacin).
La ocularizacin caracteriza la relacin entre lo que la cmara muestra y lo que el personaje
supuestamente ve. Dentro de ella se distinguen la ocularizacin cero (la mirada no est
vinculada a ningn personaje de la digesis) y la ocularizacin interna (el plano est
anclado en la mirada de un personaje).
4.1.1. Ocularizacin interna
En este caso, la imagen se experimenta como una marca que conecta lo visto en la pantalla
con la posicin de la mirada de un personaje. Esto se logra a travs de dos posibilidades: o
bien se recurre a un raccord de mirada (a un plano de los ojos del personaje le sucede una
toma de lo que ste ve), o bien se marca en la misma imagen la presencia de un ojo que
mira, en cuyo caso se sugiere la mirada sin mostrarla. Este tipo de inferencia slo funciona
si la imagen est afectada por cierta deformacin alterando las convenciones de una visin
normal: desdoblamiento o flou que remiten a un personaje borracho, miope o bizco; el
agujero de una cerradura, prismticos, catalejos, microscopios, etc.; el movimiento de la
cmara que remite a un cuerpo que se traslada (travelling subjetivo), etc. La ocularizacin
interna depende de la toma subjetiva.
Existen varias pelculas filmadas exclusivamente desde la ocularizacin interna de un
personaje, como ejercicio de focalizacin. Los manuales clsicos sobre narrativa flmica
citan el filme La dama del lago (Lady in the Lake, Robert Montgomery, 1947), el que est
rodado por completo desde la mirada del detective Philip Marlowe (Robert Montgomery)
quien debe encontrar a una mujer que ha desaparecido. Como resultado de esta eleccin el
filme se vuelve un desfile de personajes que hablan a la cmara (que representa la mirada
de Marlowe). Para suplir la falta de informacin que esta ocularizacin implica se incorporan
algunas escenas en las que el director habla a cmara para aclarar al espectador ciertos
puntos de la historia.
Una variante de este tipo de ocularizacin, es el recurso a una cmara que filma, como
sucede por ejemplo en El proyecto Blair Witch (The Blair Witch Project, Daniel Myrick y
Eduardo Snchez, 1999), la espaola REC (Jaume Balaguer y Paco Plaza, 2007) o su
versin estadounidense Cuarentena (Quarantine, John Erick Dowdle, 2008), o Cloverfield
(Matt Reeves, 2008). En este caso, la ocularizacin interna sostiene una enunciacin
explcita (la de la cmara que filma dentro del filme).
4.1.2. Ocularizacin cero
A diferencia de lo anterior, cuando ningn personaje se reconoce como fuente de la imagen,
hablamos de ocularizacin 0. En este caso, el plano convoca la figura de un gran
imaginador cuya presencia se evidencia, tanto en las tomas no marcadas (planos objetivos,
estructuralmente neutros) como en las marcadas (encuadres aberrantes, movimientos de
cmara independientes de los personajes, contrapicados, desencuadres, etc.).
En el primer caso se trata de mostrar intentando que se olvide el aparato de filmacin. Es el
rgimen ms corriente del cine comercial. Por el contrario el segundo caso devela el inters
por hacer visible la mediacin de la tcnica y por esto es comn en cierto cine
contemporneo. No obstante en ambos casos se trata de ocularizacin 0, en tanto la mirada
no es atribuible a un personaje.
4.2. LA AURICULARIZACIN
El registro sonoro tambin es una fuente de informacin para el espectador; por ello
Gaudreault y Jost introducen el trmino auricularizacin para designar la percepcin auditiva
que, al igual que con la ocularizacin, clasifican en cero o interna segn sea atribuible al
enunciador o al personaje.
En el caso de la auricularizacin interna el espectador escucha a travs de los odos del
personaje. Es cierto que, si no conocemos la distancia a la que se halla la fuente sonora y si
no disponemos de seales que revelen la escucha activa, no es fcil saber si el sonido se
filtra por el odo de un personaje o est en el ambiente. Por esa razn, un sonido remitir a
una instancia no visible slo cuando ciertas deformaciones (filtro, prdida de una parte de
las frecuencias, etc.) construyan una escucha particular (personaje bajo el agua omos su
respiracin, personaje agitado omos su ritmo cardaco, personaje sordo no omos
nada).
Por el contrario en el caso de la auricularizacin cero, la intensidad de la banda sonora est
sometida a las variaciones de la distancia aparente de los personajes y la mezcla hace
variar los niveles obedeciendo nicamente a razones de inteligibilidad (se baja la msica
para dejar paso a un dilogo, por ejemplo).
Tanto la ocularizacin como la auricularizacin sirven para apoyar el rgimen de
focalizacin elegido, aunque puede ocurrir que se presenten contradicciones o juegos entre
ambas. Por ejemplo en el filme Los sospechosos de siempre (The usual Suspects, Bryan
Singer, 1995) vemos una serie de escenas que atribuimos al recuerdo del personaje de
Verbal Kint (Kevin Spacey). Al final descubrimos que en realidad no forma parte de su
recuerdo sino de lo que el agente Kujan (Chazz Palminteri) imagina frente al relato de ste.
El espectador percibe esta suerte de engao y al cambiar su perspectiva de quin es el
foco de la informacin cambia tambin su lectura del filme.
30 El Coro es un personaje colectivo de las tragedias griegas que interviene en diversos momentos
de la obra para brindar informacin que ayude al pblico a comprender los sucesos de la trama y
proponer a la vez una forma de interpretarlos. En este sentido representa al pblico dentro de la
obra. Las risas grabadas de las sitcom actuales cumplen una funcin similar al sealar al espectador
qu pasajes deben interpretarse como chiste. El filme de animacin Hrcules de Disney (1997)
mantiene esta funcin. Lo mismo el filme Poderosa Afrodita de Woody Allen (Mighty Aphrodite,
1995).
Field propone que en el primer acto (exposicin) se debe presentar al personaje, consignar
de qu se trata la historia y cul es la situacin. Se lo llama tambin planteamiento ya que
en l se presenta el tema y a l o los personaje/s.
El segundo acto (o confrontacin) expone el desarrollo del conflicto. Segn este modelo, por
su importancia, debe tener mayor duracin. Aqu se presentarn los obstculos que impiden
el alcance del objetivo por parte personaje.
Por ltimo, el tercer acto (o resolucin), es donde las acciones e incidentes encadenados
conducirn al descenlace dramtico. sto no quiere decir que el objetivo del personaje se
alcance. Muchas veces durante el desarrollo de la obra, el personaje sufre una
transformacin y su objetivo cambia, o bien, persiste con su objetivo definido pero no lo
alcanza.
Ubicados al final del acto I y al final del acto II, Field establece los nudos de la trama. Estos
consisten en un giro, algn incidente o suceso que le da otra direccin a la historia, lo cual
permite mantener una dinmica en la narracin. Field los denomina primer nudo de la trama
y segundo nudo de la trama y son, para este autor, los que hacen avanzar la historia.
El paradigma propuesto por Field para largometrajes seala que el guin debe tener 120
pginas, cada una de las cuales corresponde a un minuto. El primer nudo de la trama debe
encontrarse entre las pginas 25 y 27 del guin, y el segundo nudo en la trama en las
pginas 85 y 90.
El esquema de Syd Field puede graficarse de la siguiente manera:
Francis Vanoye (1996) en su libro sobre el guin observa con sorpresa la cantidad de
filmes, tanto clsicos como modernos, que responden a esta estructura. Veamos algunos
ejemplos propuestos por este autor:
Pasin de los fuertes (My Darling Clementine, John Ford, 1946)
DURACION: 95 minutos.
ACTO 1: 15 minutos. Llegada de los hermanos a la ciudad de Tombstone; muerte del menor (primer
nudo de la trama). Decisin de quedarse para vengarlo.
ACTO 2: 65 minutos. Confrontacin de los hermanos con los habitantes de la ciudad sobre tres ejes:
venganza, amistad y amor. Acusacin a Doc. Chihauhaua denuncia a los verdaderos culpables
(segundo nudo de la trama).
ACTO 3: 15 minutos. Resolucin: a) de la venganza (ajuste de cuentas); b) de la amistad (muerte de
Doc); c) del amor (partida de Wyatt, cita con Clementine),
El amante del amor (Lhomme qui aimait les femmes, Franois Truffaut, 1976)
DURACION: 113 minutos.
ACTO 1: 27 minutos. Entierro del personaje de Bertrand. Flashback sobre sus conquistas femeninas.
Fracaso con la vendedora de ropa interior (primer nudo de la trama) y decisin de escribir un libro.
ACTO 2: 58 minutos. Escritura del libro y serie de flashbacks. Finalizacin del libro y aceptacin por
parte de una editorial (segundo nudo de la trama).
ACTO 3: 28 minutos. Resolucin: edicin del libro, relaciones amorosas con la editora, muerte de
Bertrand.
En este caso, resulta interesante observar, como seala Vanoye, que la organizacin
temporal (en forma de flashbacks) y la intervencin de varios narradores, no impide el
respeto del paradigma.
Analicemos ahora un ejemplo del cine argentino:
Un lugar en el mundo (Adolfo Aristarain, 1992)
DURACION: 120 minutos
ACTO 1: 17 minutos. Presentacin de las tres subtramas sobre los que se desarrollar la accin:
Llegada de Hans Meyer (Jos Sacristan) como gelogo a Valle Bermejo y encuentro de ste con Ana
(Cecilia Roth). Enfrentamiento entre Dominicci (Federico Luppi) y Zamora (Hugo Arana), empleado
de Andrada (Rodolfo Ranni) en la reunin de la Cooperativa. Encuentro de Ernesto (Gastn Batyi)
con Luciana (Lorena del Ro) en que sta le dice que no sabe leer.
ACTO 2: 71 minutos. Enfrentamiento creciente entre Dominicci y Andrada, que concluye en la
reunin entre Andrada, Dominicci y Hans Meyer en el que este ltimo da a conocer las verdaderas
intenciones de Andrada: construccin de una represa por parte de una empresa espaola (a los 88
minutos). Romance articulado por las clases de lectura entre Gastn y Luciana que concluye cuando
Zamora encuentra a ambos en el establo (a los 85 min). Romance insinuado entre Hans y Ana que
concluye en la declaracin que ste le hace borracho en el hotel en San Luis (a los 76 min.). Las
acciones sealadas constituyen los nudos de cada trama.
ACTO 3: 42 minutos. Llegada de Tulsaco al pueblo. Envo de Nelda (Leonor Benedetto) a Roma. Fin
del ao lectivo y entrega de diplomas en la escuelita. Resolucin de la familia de quedarse un ao
ms en Valle Bermejo. Despedida y partida de Hans.
El marco narrativo del filme est constituido por Ernesto joven que regresa al pueblo para
recordar lo sucedido aos atrs. Esta configuracin ocupa los minutos iniciales y finales del
filme.
Cabe tener presente que si bien este esquema resulta de mucha utilidad para abordar
tanto desde la escritura como desde el anlisis relatos clsicos, no es una receta para
producir, ni un modelo desde el cual medir la produccin cinematogrfica, sobre todo si se
consideran pelculas alternativas al modelo hegemnico impuesto por Hollywood.
3. EL OTRO CINE
El esquema que hemos explicado arriba, se adapta bastante bien a la produccin
hegemnica. Pero existe otro cine, que tambin cuenta historias, que no parte de una
estructura tan rgida, ni sigue este modelo fuertemente convencionalizado.
La Nouvelle Vague y en general las nuevas olas (New American Cinema, Free Cinema
ingls, Nuevo Cine alemn, Cinema Novo brasilero, Nuevos Cines latinoamericanos),
movimientos caractersticos de la segunda pos guerra tuvieron como objetivos
fundamentales subvertir el orden hegemnico de contar en cine. Mucho ms atrs en el
tiempo, las vanguardias de principio de siglo perseguan el mismo objetivo. Un perro
andaluz de Luis Buuel (Un Chien Andalou, 1928) no narra propiamente una historia sino
que se trata de una bsqueda plstica, potica y surrealista relacionada a la poca y a los
intereses artsticos del autor.
En este sentido decimos que mientras muchas pelculas se adaptan a la estructura del
relato clsico, paralelamente existen otras que rompen con ste. Jess Ramos y Joan
Marimn (2003), sealan las implicancias ideolgicas y no slo narrativas del recurso a la
estructura clsica:
La funcin de la estructura clsica es pragmtica y positivista en el sentido de que transmite al
espectador la consecucin del ideal consistente en que si se lucha por algo con la fuerza suficiente se
consigue, por lo que los protagonistas de las historias con este tipo de estructuras suelen ser activos,
atractivos, emprendedores, voluntariosos e incluso obsesivos. Esa visin optimista y moralizante
impregna la trayectoria del protagonista en el guin clsico. (Ramos y Marimn, 2003)
a) el personaje principal no acta o no tiene unos objetivos definidos, como sucede por
ejemplo en el filme El ao pasado en Marienband de Alain Resnais (Lanne dernire a
Marienbad, 1961) o en La nia santa de Lucrecia Martel (2004).
b) existe ms de un personaje protagonista, como en Ciudad de ngeles (Short Cuts,
Robert Altman, 1993) donde se presentan alternadamente las historias de los habitantes de
una ciudad, sin que podamos definir a una de stas como principal o Buenos Aires
Viceversa (Alejandro Agresti, 1996) que tambin se centra en lo que sucede a varios
personajes.
c) la accin no est centrada en un suceso principal, sino en mltiples, como sucede por
ejemplo en Babel (Alejandro Gonzlez Irritu, 2006) o en Historias Extraordinarias
(Mariano Llins, 2008). En ambos casos se cuenta ms de una historia: en el primero, cada
una de stas est ambientada en un espacio diferente (Marruecos, Estados Unidos-Mxico,
Tokio), y se cruzan a partir de un elemento que se descubre hacia el final; en el segundo, se
desarrollan tres historias independientes totalmente la una de la otra, a la vez que dentro de
cada una de stas aparecen ms historias, en una estructura de cajas chinas.
d) la exposicin de los hechos no es lineal. El ejemplo ms notable de esta forma de narrar
es Irreversible (Gaspar No, 2002), filme que est contado de atrs hacia adelante, pero
podemos encontrar otras formas en las que la linealidad se rompe sin que sea una inversin
completa, como por ejemplo en Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (Eternal
sunshine of the spotless mind, Michel Gondry, 2004) a la que nos hemos referido en el
captulo 8.
e) las tramas no tienen desenlace. En este caso estamos frente a un final abierto, como por
ejemplo en Flores rotas (Broken Flowers, Jarmush, 2005) o en La nia santa (Martel, 2004).
f) La narracin mediante acciones o hechos trascendentales es mnima o prcticamente
inexistente, como sucede en algunos filmes de Jarmusch.
g) el film es un cuadro de costumbres, un fresco de una poca o de un lugar, acercndose
por tanto al documental, como por ejemplo Roma de Fellini (1972) o Gente de Roma (Gente
di Roma) de Ettore Escola (2005).
h) el film es exclusivamente el retrato de un personaje como Wittgenstein (1992) o
Caravaggio (1986) ambas de Derek Jarman.
Entre ambos tipos de estructuras, clsicas y alternativas se encuentran las estructuras
semiclsicas: la episdica y la coral. La primera se halla estructurada por unidades ms
amplias que las secuencias, que constituyen en s mismas una unidad: el episodio. stos se
articulan entre s de varias maneras, no necesariamente a travs de un orden cronolgico.
La segunda forma desarrolla diversas tramas que se exponen alternadamente. Francis
Vanoye define a esta estructura como compuesta por historias mltiples pero que se
entrecruzan para formar un conjunto (1996: 61). Ramos y Marimn (2000) las denominan
semiclsicas porque dentro de cada episodio o en la estructura general de un filme coral
puede aparecer la estructura de tres actos.
Evidentemente, este inventario no agota las posibilidades de relatos, prestndose adems a
cruces y combinaciones. Por ejemplo, un filme como Amores perros (Alejandro Gonzlez
Irritu, 2000) posee una estructura episdica ya que las historias que narra se enmarcan
en distintas secciones tituladas con los nombres de la pareja protagonista, posee ms de
un protagonista, cuenta ms de una historia, no posee un orden lineal y el final no tiene un
nico desenlace.
Tanto Vanoye (1996) como Ramos y Marimn (2000) sealan la posibilidad de otras
estructuras: en dos, cuatro y cinco actos segn Vanoye; o en dos actos o tres partes no
sucesivas segn Ramos y Marimn, adems de estructuras ambiguas que escapan a una
definicin en actos o episodios. No profundizaremos en ellas, pero s nos interesa sealar
que hay muchas posibilidades alternativas a la estructura de tres actos, an cuando sta
sea la referencia para definir al resto, o cuando sea la estructura a partir de la cual las otras
resultan alternativas.
5. LA ESTRUCTURA DEL CORTO
Tendemos a pensar que los cortometrajes son iguales a los largometrajes slo que ms
breves, pero esto no es as ya que la diferencia en duracin posee consecuencias
importantes a nivel narrativo. Es cierto que la estructura clsica en tres actos se puede
encontrar tambin en muchos cortometrajes en la forma de planteamiento, nudo y
desenlace, pero la forma del corto impone caractersticas especficas a este formato.
En primer lugar, la brevedad requiere necesariamente una economa de recursos
representacionales, esto es un menor nmero de personajes, de espacios, de tiempos a
travs de los cuales construir la digesis, o lo que es lo mismo, representar un mundo. Esta
economa en la representacin es paralela a la limitacin de los acontecimientos de las
funciones ncleo como las llamaba Barthes31 (1966), pero tambin de las catlisis o
acciones de relleno. Ambas limitaciones se relacionan con la necesidad de concentracin
representacional, esto es: todo lo representado tiende a un nico fin que es el de dar
sentido (justificar) las acciones en un nico hilo narrativo. De all deviene una mayor
densidad semntica, una mayor concentracin de sentido, que define la particularidad del
formato corto cinematogrfico.
Luisa Irene Ickowicz (2008)32 seala las siguientes caractersticas del cortometraje en
oposicin al largometraje:
LARGOMETRAJE
Narra un acontecimiento mayor que demanda
una serie de acontecimientos menores para
contar una experiencia completa.
Los acontecimientos menores producen
cambios graduales de valores opuestos para
recorrer la polaridad del acontecimiento mayor.
El protagonista necesita transitar varias
experiencias que se acumulan para generar
una transformacin en su vida y/o en su
entorno.
Las diferentes secuencias van produciendo
diferentes efectos que sostienen la tensin
narrativa hacia el efecto final.
El tema se construye a partir de los diferentes
motivos temticos de cada secuencia y de las
relaciones entre stos.
En la narrativa clsica se suele recurrir a la
estructura de los tres actos y los dos puntos de
giro desarrollados anteriormente.
La historia demanda que el tiempo del relato
CORTOMETRAJE
Narra un solo acontecimiento.
sea extenso.
A pesar de que es posible analizar este corto en una estructura de tres actos, es necesario
observar un desplazamiento: el conflicto principal (planteado en el primer acto y
desarrollado en el segundo, entre ingleses y argentinos) no se resuelve en el tercero, sino
que un giro narrativo lleva a revisar la lectura anterior. En efecto, a partir del giro del tercer
acto, ya no se trata de un filme acerca del conflicto entre argentinos e ingleses sino del
conflicto entre los propios argentinos olvidados por sus superiores (de all el ttulo del corto)
y, fundamentalmente, del manejo de la informacin y del ocultamiento de la verdad hacia
adentro. La frase del Capitn Peralta al proponer avanzar, estamos ganando, hace
referencia explcita al titular de tapa de un medio durante el conflicto, pero adems una serie
de cruces entre el ser y el parecer (que definen la mentira y el secreto) 34 estructuran la
trama: al comienzo del film los de la trinchera opuesta parecen enemigos (pero son
33
Este trmino constituye la transcripcin fontica de War is over (la guerra ha terminado).
34 Desde la semitica puede definirse a la verdad como la coincidencia entre el ser y el parecer; por
el contrario la mentira se ubicara en el mbito del no ser parecer por oposicin al secreto que se
ubica sobre el eje no parece ser.
En efecto, los gneros cinematogrficos, al igual que los gneros literarios, surgen de la
necesidad de organizar la heterognea multitud de textos en tipos identificables y, a su vez,
FICCIN
Reconstruccin de lo real
ANIMACIN
Creacin de lo real
As, siguiendo un criterio narratolgico, que considere los elementos desarrollados en este
libro, podemos sistematizar los gneros sealados arriba de la siguiente manera:
GNERO
MELODRAMA
UBICACIN ESPACIOTEMPORAL
Mundo cerrado,
mbito familiar
(familia burguesa)
THRILLER / SUSPENSO
FANTSTICO
TERROR
PICO
BLICO
CONFLICTO
Personajes receptores no
impulsores de la accin.
Poseen una identidad
negativa obtenida a
travs del sufrimiento y la
35
autoinmolacin.
Personajes
estereotipados, definidos
por su relacin con la ley:
el injustamente
desterrado, el bandido, el
sheriff, etc.
Personajes
estereotipados, definidos
por su relacin a un saber
que se busca: el
detective, el criminal, la
mujer fatal.
Persecucin de un objeto
inalcanzable.
Sublimacin del conflicto
moral.
Externalizacin del
conflicto moral:
enfrentamiento entre los
personajes que
representan al bien y al
mal.
Bsqueda de saber
acerca de un crimen:
tensin entre lo
inabarcable del enigma y
la inteligencia humana a
la que se recurre para
resolver el caso.
Persecucin del
personaje por aquello que
le resulta amenazante,
enfrentamiento y
superacin de la
amenaza.
Enfrentamiento entre el
hombre y la mquina
(en trminos generales:
robots, creaciones
tecnolgicas aberrantes,
incluso seres de otros
planetas, etc.).
Proteccin o
recuperacin de un bien
frente a las fuerzas del
mal.
Configuracin de un
espacio amenazante
Personajes enfrentados a
una amenaza (real o
imaginaria).
Proyeccin de la
sociedad actual al futuro
Personajes relacionados
con la ciencia o la
tecnologa ya sea como
productores o
consumidores.
Mundos imaginarios en
un tiempo no
determinado o
claramente diferente al
actual
Mundo habitual pero
invadido por un hecho
sorprendente, no
clasificable
Seres maravillosos o
fantsticos que conviven
con los seres humanos.
Personajes realistas en
cuyo mundo irrume un
elemento o hecho
disruptor inexplicable.
Fractura de la
cotidianeidad por lo
inesperado.
Enfrentamiento de
personajes humanos con
seres que no participan
de esta condicin, que a
menudo constituyen una
amenaza para los
primeros.
Personajes referenciales
histricos individuales que
a menudo encarnan
ideales y valores
colectivos.
Personajes colectivos
referenciales histricos
que a menudo encarnan
Enfrentamiento entre lo
humano y lo sobrenatural
del orden de lo
monstruoso.
CIENCIA FICCIN
MARAVILLOSO
PERSONAJES
Digesis histrica
ambientada en un pasado
remoto (principalmente
de las grandes
civilizaciones)
Digesis histrica
ambientada en
situaciones de guerra por
35 Segn la definicin que se desprende del estudio de Thomas ELSAESSER (1972) sobre este
gnero.
lo general cercanas en el
tiempo al espectador
(diferencia con el
anterior)
Mundo habitual, cotidiano
CATSTROFE
Personaje colectivo
enfrentado a una
catstrofe natural o
accidental. Se destaca
entre stos la figura del
lder.
(caractersticas
ideolgicas ms que
histricas, otra diferencia
con el anterior).
Enfrentamiento entre los
seres humanos como
comunidad y lo
incontrolable del orden
del azar (accidente) o de
la naturaleza.
Est Ud. de acuerdo con las definiciones del cuadro? Puede pensar ejemplos que se enmarquen en
estos gneros? Y excepciones o cruces? Piense en tres pelculas en las que observen ciertas
caractersticas comunes y defnalas en los trminos sealados arriba. Si no responden a algunos de
los gneros nombrados proponga un nombre para este nuevo subgnero o diagnero.
sino entre el discurso y aquello que los lectores creen que es verdad (relacin de
verosimilitud).
Es dentro de estas categoras que el trmino digesis se halla en relacin directa con el
criterio de verosimilitud. Lo verosmil surge siempre, como dijimos, de un "efecto de corpus".
Esto es, juzgamos la verosimilitud de un texto en relacin con otros textos preexistentes. El
gnero conforma ese corpus, a partir del cual, un nuevo texto se vuelve legible, pero a la
vez esta exigencia de verosimilitud condiciona al texto a presentar escenas, personajes y
temas tpicos, lo que se denomina "efecto gnero". De esta forma, cada gnero presenta un
verosmil propio y caracterstico.
Finalmente, la realidad histrica y cultural entabla una relacin tan estrecha con las
convenciones estticas que a menudo stas resultan inseparables. As, la crtica ha llegado
a sealar, por ejemplo, que las ideas que la sociedad estadounidense y gran parte de la
latinoamericana tiene sobre el "viejo oeste" o "los tiempos de la prohibicin", han sido
extradas tanto de los libros de historia estadounidense como del propio cine de Hollywood.
Inversamente, una vez inscripta en un proceso esttico, la realidad histrica se ve afectada
de tal modo por las determinaciones artsticas que los filmes de gnero no tienen como
referente esa realidad, sino a otros filmes de gnero y evolucionan de acuerdo con las
reglas de la produccin genrica.
6. CINE DE GNERO VS. CINE DE AUTOR
El planteo anterior aborda los gneros cinematogrficos como condiciones de la industria
que dejan sus marcas sobre los textos. Esta es una posicin terica que propone analizar
y no evaluar los llamados filmes de gnero.
En contraposicin a esta postura, es comn encontrar en ciertos sectores de la crtica la
antinomia entre cine de gnero y "cine de autor". A grandes rasgos podemos decir que
este enfrentamiento responde a una lucha histrica entre un cine marcado por las
tendencias del mercado y fuertemente ligado a la intencin comercial (el cine de gnero) y
otro, supuestamente ajeno a los intereses comerciales (el cine de autor).
Desde esta perspectiva los filmes de gnero son parte de la frmula: "costosa produccin +
director y actores de renombre + difusin publicitaria + definicin genrica = xito de
taquilla". Sin ser reduccionistas es cierto que en mltiples ocasiones, lo que reconocemos
como molde gnerico, est ligado a la repeticin de determinados elementos de xito
probado en relacin a modas culturales que hacen al aspecto massmeditico del cine. As
tenemos, por ejemplo, el cine catstrofe de los aos setenta inaugurado con la serie de
tragedias aeronuticas: Aeropuerto 1975 (Airport 1975, Jack Smight, 1974), Aeropuerto 77
(Airport 77, Jerry Jameson, 1977), Aeropuerto 79: El Concorde (Concorde: Airport 79, David
Lowell Rich, 1979) y continuado con otras tragedias: La Aventura del Poseidn (The
Poisedon Adventure, Ronald Neame, 1972), Infierno en la Torre (the Towering Inferno, John
Guillermin e Irwin Allen, 1974) y Terremoto (Earthquake, Mark Robson, 1974) entre muchas
otras. El agotamiento del gnero est marcado por su recuperacin desde la parodia 37 con
Dnde est el piloto? (Airplane!, Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker, 1980) en el
que las convenciones del gnero son ahora objeto de risa.
Para algunos autores, dado el carcter conservador de las estructuras que se reiteran, el
recurso a los moldes genricos sirve para imponer y sostener la ideologa dominante:
37 A pesar de que algunos autores consideran a la parodia un gnero, para nosotros es una forma
de lectura de una obra anterior, la que puede darse en relacin a cualquier discurso. La parodia
relee una obra anterior exagerando sus rasgos principales (caricaturizndola) de manera de
exponer las convenciones que la sostienen y as ridiculizarla.
Este rechazo de los filmes de gnero comprende como sealbamos, una evaluacin
esttica, que atiende slo al carcter conservador de stos. No obstante desde una
perspectiva terica es necesario reconocer que estos filmes dicen algo sobre la sociedad en
la que vivimos, ya que, como afirma Thomas Schatz los gneros cinematogrficos
expresan la sensibilidad social y esttica no slo de los cineastas de Hollywood sino
tambin del conjunto de espectadores (1981: 14). De all su inters para nosotros como
objeto de estudio.
Como hemos mencionado en el primer captulo, el cine recurri desde temprano a obras
literarias y teatrales como medio de legitimacin. En la poca del cine mudo se registran
alrededor de 400 adaptaciones slo de obras de Shakespeare, la primera de 1899 (King
John, filmada por Sir Herbert Beerbohm Tree). Otro tanto podra decirse de las obras de
Tolstoi (la primera adaptacin de Anna Karenina es de 1911, realizada por Maurice Meter) o
de Dickens, cuyo Cuento de Navidad fue adaptado por primera vez en 1901 por Walter R.
Booth.
Desde aquellos inicios hasta la actualidad, las interacciones entre literatura y cine se han
mantenido e incrementado, al punto tal que, hoy en da, aproximadamente un 85% de las
obras premiadas con el Oscar a la mejor pelcula son adaptaciones de textos literarios. Por
este motivo se ha incorporado la categora Guin original entre estos premios.
Las razones por las cuales se recurre a la adaptacin son diversas y van desde la
necesidad de legitimacin del nuevo arte (como mencionamos) hasta el inters comercial
por reproducir el xito de determinadas obras literarias, esta vez como filmes.
Para Snchez Noriega la relacin entre literatura y cine resulta evidente en la medida en
que este ltimo puede considerarse, en su aspecto narrativo, hijo de la tradicin literaria, as
como en su aspecto representacional es hijo del teatro y en su aspecto de registro
fotoqumico es hijo de la fotografa (Snchez Noriega, 2001: 66).
1. ALGUNAS CONSIDERACIONES HISTRICAS
Marta Frago Prez en el artculo Reflexiones sobre la adaptacin cinematogrfica desde
una perspectiva iconolgica (2005), propone un desarrollo histrico acerca de las distintas
posturas que la crtica ha asumido en relacin a las adaptaciones cinematogrficas a lo
largo del tiempo. Revisemos brevemente el desarrollo que propone esta autora.
1.1. LA APROXIMACIN DESDE LA CRTICA
En un primer momento, al abordarse el tema de la adaptacin, se lo hace desde el modelo
literario y, por lo tanto, el acento est puesto en el grado de fidelidad con el que se ha
adaptado la obra literaria al cine. Se cuestionan as las omisiones, las simplificaciones y los
cambios y se concluye en el valor superior de la novela o drama adaptado por sobre el filme
resultante, ya que en el fondo de esta perspectiva exclusivamente literaria yace la fe en la
superioridad del original.
Tal desacreditacin del cine frente a la literatura lleva a los primeros tericos del cine,
marcados por las vanguardias de principios del siglo XX, a rechazar las adaptaciones
literarias y a abogar por la asociacin del cine a otras artes como la pintura, la msica o la
poesa. Esta posicin, que intenta desligar al cine de la narrativa para otorgarle un estatuto
artstico propio, se repite en varios autores, entre ellos, Louis Delluc en Francia, Rudolph
Arnheim en Alemania, Pudovkin, Vertov y Einsenstein en Rusia, Bla Balzs en Hungra.
Tras la Segunda Guerra Mundial, y con el auge de la nocin de autor, se plantea la
polmica entre el cine arte en oposicin al cine entretenimiento. Quienes abogan por el cine
arte consideran que ste debe ser escrito para la pantalla y rechazan, por tanto, las
adaptaciones. Segn Frago Prez, a esta concepcin auterstica le debemos un prejuicio
actualmente vigente: aquel que considera a la adaptacin como una forma menor que
denota falta de originalidad o incapacidad de escribir para la pantalla.
Otros argumentos, menos especializados, que tambin favorecieron una opinin hostil hacia
la adaptacin, los encontramos en Virgina Woolf, Bernard Shaw, H.L. Meneen y Thomas
Mann. Estos autores, preocupados por la influencia de los medios masivos (el cine entre
ellos) en la cultura, entienden que el cine al adaptar a la literatura despoja a sta de su
condicin artstica y la devala convirtindola en un espectculo para las masas.
1.2. LA APROXIMACIN FORMALISTA
En el contexto arriba descripto, aparece el libro de George Bluestone, Novels into Film
(1957), segn Frago Perez, el verdadero punto de partida de los estudios acadmicos sobre
la adaptacin.
Bluestone enfrenta las crticas a la adaptacin desde una perspectiva formalista, marcando
las diferencias entre la narrativa literaria y la cinematogrfica. Para este autor, no es posible
comparar la obra literaria y el filme a partir de su contenido literal, ya que es la forma la que
determina el contenido. El cine y la novela son dos formas distintas, por ello, imposibles de
comparar. Por esto mismo, puede decirse que en la novela, el autor de cine, encuentra slo
una fuente de inspiracin sobre la que construir una obra nueva, perteneciente a un arte
distinto con caractersticas particulares. Para Bluestone, aquellos novelistas y dramaturgos
que sostienen las crticas en torno a la adaptacin son incapaces de observar las
divergencias formales entre ambas artes.
Sin embargo, Bluestone no deja de sostener la superioridad literaria pues el cine aparece
como una forma narrativa menor, sujeta a las imposiciones del mercado y de la industria. A
pesar de estas limitaciones, como seala Frago Prez, el estudio de Bluestone fue el primer
trabajo terico serio sobre la adaptacin. A partir de ste, los estudios dejarn de centrarse
en el resultado (el filme en relacin a la novela de la que surge) para concentrarse en el
proceso de trasposicin textual.
1.3. LA APROXIMACIN SEMITICA
La literatura y el cine, en tanto medios de expresin diferentes, involucran sistemas de
significacin y lenguajes diferentes, por lo que la semitica38 ser la principal disciplina a
donde recurrirn los tericos posteriores con el fin de buscar herramientas para estudiar la
adaptacin.
La semitica, entendida en los aos sesenta como la disciplina que se ocupaba del estudio
de los signos, contribuy a definir las diferencias entre el lenguaje literario y el lenguaje
38 En lneas muy generales la semitica intenta explicar cmo se produce y cmo se capta el sentido
ya dado (la semitica no lo crea). Esta disciplina estudia la lgica del sentido ya sea en los textos o
en cualquier objeto cultural, tratando de hacer comprensible la estructura de ste.
flmico en funcin de los diversos signos a los que se recurre en cada uno de ellos. Recurre
as, a la taxonoma propuesta por Charles Sanders Peirce, que distingue, entre otros tipos
de signos, al cono, al ndice y al smbolo.
El cono es aquel signo que refiere al objeto que denota en funcin de algn/as cualidad/es
que le son propias. Por ejemplo, el dibujo de una cebra posee con el objeto cebra ciertas
caractersticas en comn que nos permite reconocer a ese signo como signo de una cebra
(la forma de equino, las rayas). Un dibujo, una fotografa, una onomatopeya, son conos en
la medida que poseen caractersticas reconocibles de los objetos que denotan. El ndice, en
cambio, es el signo que refiere a su objeto en virtud de una relacin de contigidad fsica
con ste. El humo como signo del fuego es un ndice, una nube como signo de lluvia
tambin, la huella que el pie deja es un signo de esa presencia. En este mismo sentido, la
fotografa, en tanto huella de la luz sobre el papel fotosensible es, adems de un cono,
tambin un ndice. Finalmente, el smbolo es aquel signo que refiere a su objeto slo por
una convencin ya que no hay ninguna relacin de motivacin entre el signo y el objeto. Las
palabras de las lenguas naturales (los idiomas), las seales viales, los cdigos marinos, son
smbolos en este sentido.
En funcin de esta distincin, el lenguaje literario, estara constituido principalmente por
signos simblicos, mientras que el lenguaje cinematogrfico estara constituido por signos
icnicos. No obstante, esta distincin pierde de vista que en el cine, incluso en el cine mudo,
intervienen adems de signos icnico-indiciales (las imgenes de base fotogrfica), signos
simblicos en los dilogos (o los carteles del cine mudo).
Adems de la reflexin sobre los signos, en el marco de la semitica, se profundizaron las
discusiones en torno a las similitudes y diferencias entre el sistema flmico y el verbal. A
partir de estas comparaciones, la semitica de los 60, insiste en la distancia entre los textos
literarios y los audiovisuales y enfatiza el papel que ocupa el soporte comunicativo en la
produccin de sentido. Paradjicamente, la perspectiva semitica sirvi a los fines de
generar conciencia sobre las distancias entre el texto flmico y el literario, a partir de
considerar a ambos como textos.
En efecto, tanto la novela como el filme son textos, esto es, unidades conformadas por
signos y que, por ende, producen sentido. Film y novela estn adems relacionados por ser,
en general, textos narrativos. Para Frago Prez (2005), este hecho es el punto ms fuerte
de unin entre ambas artes.
Umberto Eco (1968) sealaba, que la forma de un filme y la forma de una novela pueden
compararse debido a que ambas son artes de accin: organizan una accin y relacionan
una serie de acontecimientos sobre una estructura de base. En este sentido, todo texto
narrativo expresa a travs de un lenguaje propio, un contenido que es bsico y puede
trasladarse o traducirse a mltiples sistemas de significacin. Dicho contenido es la historia,
a la cual nos hemos referido en la primera parte de este libro.
Este enfoque narratolgico centrado en las acciones decrece en la dcada del 70 frente
a la perspectiva del anlisis del discurso que tiene en cuenta, adems del texto, la instancia
de produccin del mismo. Se incrementa as el inters por las cuestiones enunciativas y de
focalizacin.
Tanto los estudios iniciados por Bluestone como los provenientes de la narratologa, se
continuaron en los estudios de Brian McFarlane (1996). Este autor elabora un mtodo de
anlisis que incluye una doble atencin, por un lado, hacia los elementos pertenecientes a
la historia y, por el otro, hacia los elementos modales o enunciativos propios de cada
lenguaje.
McFarlane distingue, dentro de los elementos de la historia, aquellos que son directamente
trasferibles de aquellos que no pueden permanecer inalterados en la adaptacin. Esta
distincin se basa en las funciones de Barthes a las que nos hemos referido en el Captulo
5. Decamos all que Barthes (1968) establece dos tipos de unidades: por un lado, las
funciones distribucionales para las que conserva el nombre de funciones y, por otro, las
funciones integradoras, a las que llama indicios. Las primeras, son aquellas que se
distribuyen linealmente a lo largo del texto e incluyen las acciones bsicas o ncleos de la
historia y los sucesos secundarios o catlisis que pueden suprimirse sin alterar la trama.
Una adaptacin fiel a la obra original buscar mantener las acciones ncleos y,
dependiendo de su longitud, algunas catlisis.
La segunda gran clase de unidades, los indicios, remiten ya no a las acciones sino a
aquellas informaciones que, sin ser parte de la historia, contribuyen al sentido de sta:
detalles sobre el carcter de los personajes, el momento histrico, la atmsfera, etctera.
Estas unidades, por ser ms difusas, tienden, segn McFarlane, a transformarse durante el
proceso de adaptacin.
Segn Marta Frago Prez (2005), la propuesta de McFarlane permite detectar el grado de
fidelidad al original pero sobre todo investigar las soluciones que el cine ha dado a
cuestiones de historia y de enunciacin del texto literario. Actualmente, segn la autora, la
mayor parte de los estudios sobre la adaptacin son herederos de este enfoque
narratolgico de raz semitica.
1.4. LA APROXIMACIN SOCIOLGICA
Si bien, con la incorporacin de la Teora de la Enunciacin y la nocin de Discurso, el
anlisis textual se abre a mbitos externos al relato, algunos autores consideran que estas
reflexiones parecen quedarse en la orilla y no adentrarse en cuestiones extratextuales como
los condicionamientos socio histricos y culturales.
Nuevos enfoques como el de Dudley Andrew (2000) abogan por dar un enfoque sociolgico
a los anlisis. Desde esta perspectiva, la adaptacin abre el estudio a las relaciones de los
textos con su contexto y con otros textos, anteriores, posteriores y contemporneos. De
este modo, se amplifica la nocin de texto a la de contexto. As, el adaptador absorber y
alterar los gneros disponibles e intertextos segn el discurso social dominante, las
posibles ideologas, los condicionamientos econmicos, valores culturales, etc.
2. LA CUESTIN DE LA FIDELIDAD
Resulta evidente, ms an despus del recorrido anterior, que la fidelidad a la letra,
fidelidad al texto, es sencillamente imposible ya que se trata del traspaso de un sistema
semitico a otro diferente. Siempre habr supresiones, condensaciones, agregados, etc.
Ante esta dificultad, algunos autores plantean la fidelidad al espritu de la obra entendiendo
por sta su esencia.
Pero qu se entiende por esencia de una obra? Mientras que la fidelidad al texto tiene
que ver con conservar los aspectos claves de la historia (los ncleos) que de omitirse
tergiversaran la historia, la fidelidad al espritu hace referencia a la bsqueda de
equivalentes audiovisuales al discurso literario, capaces de lograr un efecto esttico similar
aunque esto implique modificar la historia.
Quienes defienden esta fidelidad al espritu consideran la adaptacin como una actividad
reinterpretativa y resimbolizadora, es decir, rechazan el intento de copia y sujecin extrema
al texto literario y sostienen que los cineastas al adaptar se apropian de la obra literaria y
la reconvierten. Esto se debe a que, ms all de los cambios de lenguajes que operan,
intervienen otros aspectos que tiene relacin con el propio proceso, esto es, los
adaptadores son sujetos con una personalidad y una situacin socio histrica diferente a la
del autor literario.
3. UNA TIPOLOGA DE ADAPTACIONES
A pesar de las consideraciones anteriores, y como sealamos al comienzo de este captulo,
las adaptaciones literarias al cine siguen dependiendo de un principio comparativo entre
cine y literatura. Sobre esta base, Snchez Noriega (2000), desarrolla una serie de posibles
tipologas segn diferentes ejes: segn la dialctica fidelidad-creatividad, segn el tipo de
relato, segn la extensin, y por ltimo, segn la propuesta esttico-cultural.
Dada la importancia que ha tenido en el desarrollo de la teora la discusin acerca de la
fidelidad, es esta tipologa a la que se suele recurrir para definir la relacin a establecer en
los crditos (adaptacin, adaptacin libre, basado en o inspirado en, etc.). De acuerdo a
este criterio se desprenden las siguientes posibilidades:
a) Adaptacin como ilustracin: En principio se trata de textos literarios cuyo
inters descansa en la historia ms que en el discurso, de modo que resulta
factible transponer de un medio a otro el conjunto de personajes y acciones que
contiene la historia en su forma literaria. Es usual en este tipo de adaptacin
transcribir por completo los dilogos y utilizar los elementos figurativos y visuales
del original literario.
Este tipo de adaptacin fiel se justifica en aquellos casos de obras muy
conocidas en las que la adaptacin implica tambin una opcin comercial. Si
bien, se pretende una fidelidad rigurosa al texto original, siempre se produce,
como hemos visto, una transformacin en el paso de un sistema a otro.
b) Adaptacin como transposicin: Este tipo de adaptacin involucra la
bsqueda de medios especficamente cinematogrficos en la construccin de un
texto flmico autntico que, no obstante, pretende ser fiel a la obra literaria. Se
produce as un traslado de la obra literaria a la esttica cinematogrfica.
c) Adaptacin como interpretacin: La adaptacin como interpretacin se
caracteriza por no tomar la obra literaria en su totalidad y no pretender representarla volverla a presentar tal cual. Aqu se toma una distancia del texto
literario para dar lugar a un nuevo punto de vista, y por lo tanto implica
transformaciones importantes en la historia, en los personajes o en la digesis.
Se produce as una interpretacin, una apropiacin de la obra original, a la vez
que, una relacin ms crtica con sta. La fidelidad con la obra llevar a
mantener, no obstante, el acento en las ideas, los temas, los sentimientos, las
emociones que rodean al texto literario.
d) Adaptacin libre: Este tipo de adaptacin implica un mnimo grado de fidelidad
a la obra literaria. Tambin se la designa como reelaboracin, variacin,
digresin, pretexto o transformacin. La adaptacin libre no opera sobre el
conjunto global del texto literario, sino sobre una idea, motivo, sensacin, etc.
que sta ha suscitado en el adaptador. A menudo, el autor del texto flmico hace
explcita la separacin entre ambas obras, modificando o directamente eludiendo
el ttulo de la obra original.
Prez Bowie (2004) considera que sta, como otras tipologas, son variantes ms o menos
matizadas de la trada ilustracin/ recreacin/ creacin o traduccin, traslacin,
transposicin.
4. PROPUESTA DE ANLISIS
Como se desprende de lo anterior, al trabajar sobre la adaptacin cinematogrfica caben
dos enfoques diferentes: por un lado, se encuentran quienes cuestionan aquello que en el
filme difiere de la fuente literaria original, desde un lugar valorativo, otorgndole una
significacin positiva a la fidelidad. La adaptacin entendida en este sentido tiene, como
hemos desarrollado arriba, muy poco que aportar al conocimiento del lenguaje flmico o al
estudio de la sociedad en la que las obras literarias y flmicas, son producidas, circulan y
son receptadas.
La segunda alternativa consiste, ya no en cuestionar, sino en analizar los cambios que el
paso de un lenguaje a otro y de un contexto de produccin a otro ha involucrado, para
observar all de qu manera las nuevas condiciones operan sobre los textos. En este caso,
no se trata ya de explicar el texto nuevo (el filme) por referencia al anterior (el original
literario) sino de observar de modo comparativo cmo nuevas condiciones de produccin y
recepcin (lingsticas, estticas, tecnolgicas pero tambin polticas, econmicas e
ideolgicas) operan tanto sobre uno como sobre otro.
Para esto, en primer lugar se tratar de observar, las operaciones retricas producto de la
traslacin de un medio a otro, tanto a nivel de la historia como del discurso. A nivel de la
historia, se tendrn en cuenta la construccin de la digesis (la ubicacin espacio-temporal),
la construccin de los personajes y de las acciones (agregados, supresiones,
condensaciones, reorganizacin de los acontecimientos). A nivel de discurso, observaremos
las variaciones sobre la enunciacin, el punto de vista, el manejo del tiempo.
Las diferencias observadas podrn explicarse en un segundo momento, al poner en relacin
la nueva obra con sus propias condiciones de produccin. Algunas resultarn evidentes,
otras requerirn una mayor reflexin sobre el contexto o, en algunos casos, quedarn sin
explicar.
Veamos un ejemplo de anlisis de una adaptacin. El texto original es El episodio del
enemigo de Jorge Luis Borges. Pueden encontrarlo en La moneda de hierro (1976),
publicado en Obras Completas, volumen 3, Emec, Buenos Aires, 2005.
La adaptacin cinematogrfica que analizaremos es el cortometraje del mismo nombre
realizado por Andres Zaied, en 2006, que puede encontrarse en:
[Link]
En este caso, el filme sigue de cerca la historia narrada en el texto literario. Representa la
accin principal (la funcin cardinal), mantiene los dos personajes y, aunque condensados,
los enunciados del dilogo son los mismos. Se recurre tambin principalmente a la cmara
subjetiva del Hombre 1 (el Hombre 2 es siempre observado, desde este punto de vista), por
lo que podemos decir que, al igual que en el cuento, el narrador es intradiegtico. La
manera de narrar se asemeja en ambos textos y la historia no se altera.
Las diferencias entre el texto flmico y el literario pasan entonces por la esttica. El ritmo
acelerado del corto resulta extrao al ritmo del relato literario, pero a la vez lo aproxima a la
esttica del video clip. Del mismo modo, el recurso al audio en japons simulado inscribe al
nuevo texto en una tradicin diferente a la del literario: lo que en el texto de Borges
constituye una reflexin de carcter universal sobre el yo y el otro, el sueo y la realidad, el
pasado y el remordimiento, adquiere en el corto un aspecto particular al relacionarlo a la
cultura japonesa. A la vez, a nivel de esttica, esta opcin lo aproxima a los anims.
A partir de este breve anlisis, en qu categora ubicara la adaptacin de Andres Zaied? Piense en
otras posibilidades de adaptacin de este texto, de acuerdo a la tipologa propuesta por Snchez
Noriega sobre el eje fidelidad/creatividad.
A MODO DE CIERRE
En los captulos precedentes hemos sistematizado una serie de elementos constitutivos de
la narrativa audiovisual. Como sealamos al comienzo, el principal objetivo de este recorrido
ha sido brindar algunas herramientas para pensar tanto desde la produccin como desde
el anlisis los relatos audiovisuales.
A modo de cierre, nos gustara concluir con una ancdota que circula en internet de
variadas formas la que, ms all de su veracidad discutible, como muchas de las cosas
que circulan por este medio sirve para ilustrar la tarea que nos hemos propuesto.
En su versin ms conocida la ancdota es atribuida a Ernest Rutherford, presidente de la
Sociedad Real Britnica y Premio Nobel de Qumica en 1908 39. Segn sta, Rutherford fue
llamado a mediar en un examen de fsica en el que un estudiante haba respondido de
manera inusual, y por lo tanto, no poda ser evaluado.
La pregunta del examen peda describir el mtodo para determinar la altura de un edificio
con la ayuda de un barmetro. El estudiante haba respondido: Lleve el barmetro a la
azotea del edificio y tele una cuerda muy larga. Desculguelo hasta la base del edificio,
marque y mida. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio. La respuesta
desconcert al evaluador que decidi entonces buscar a Rutherford.
Rutherford sugiri dar al alumno otra oportunidad y concederle seis minutos para que
respondiera la misma pregunta pero esta vez, aclarndole que la respuesta deba dar
cuenta de sus conocimientos de fsica. Pasados cinco minutos sin que el estudiante
escribiera nada, le pregunt si desconoca la respuesta y deseaba marcharse, pero ste
contest que lo que ocurra no era que no tuviera una respuesta sino que tena varias y que
la dificultad era elegir la mejor de todas. Rutherford pidi disculpas y dej que el estudiante
continuara.
En el minuto que le quedaba, el alumno escribi la siguiente respuesta: Tome el barmetro
y trelo al suelo desde la azotea del edificio, calcule el tiempo de cada con un cronmetro.
Despus aplique la formula altura =0,5 por A por T2 y obtendr la altura del edificio. En
este punto el docente a cargo dej que el estudiante se retirara y le asign la nota ms alta.
A la salida del examen, Rutherford se reencontr con el estudiante y le pidi que le contara
las otras posibles respuestas a la pregunta. Bueno respondi hay muchas. Por ejemplo,
puede tomar el barmetro en un da de sol, medir la altura del barmetro y la longitud de su
sombra, luego medir la longitud de la sombra del edificio y aplicar una simple regla de
proporcin. Un procedimiento muy bsico para medir un edificio, pero que tambin sirve, es
tomar el barmetro, situarse en las escaleras del edificio en la planta baja y subir por la
escalera marcando la medida del barmetro. Luego se cuenta el nmero de marcas hasta la
azotea, se multiplica por el largo del barmetro y se obtiene la altura del edificio. Este es un
mtodo muy directo. Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento ms sofisticado, se
puede atar el barmetro a una cuerda y moverlo como si fuera un pndulo. Si calculamos
que cuando el barmetro est a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en
cuenta la medida de la aceleracin de la gravedad al descender el barmetro en trayectoria
circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y
39
aplicando una sencilla frmula trigonomtrica, podramos calcular, sin duda, la altura del
edificio. En este mismo estilo de sistema, se puede atar el barmetro a una cuerda y
descolgarlo desde la azotea a la calle. Usndolo como un pndulo se puede calcular la
altura midiendo su periodo de precisin. En fin concluy existen otras muchas maneras.
Probablemente, la mejor sea tomar el barmetro y golpear con l la puerta de la casa del
conserje. Cuando abra, decirle: Seor conserje: aqu tengo un bonito barmetro. Si usted
me dice la altura de este edificio, se lo regalo.
En este punto de la conversacin, Rutherford intervino para preguntarle si no conoca la
respuesta convencional al problema (la diferencia de presin marcada por un barmetro en
dos lugares diferentes proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares).
Evidentemente, dijo que la conoca, pero que prefera pensar una respuesta nueva a repetir
la ya conocida.
Esta versin de la historia concluye identificando al estudiante con Niels Bohr, premio Nobel
de fsica en 1922, ms conocido por ser el primero en proponer el modelo del tomo. Fue
fundamentalmente un innovador de la teora cuntica.
Sera demasiado presuntuoso de nuestra parte pretender que estas pginas por s mismas
alcanzaran para iniciar a alguien en la fascinante tarea de pensar al cine y pensar con el
cine (a travs del cine), pero s esperan al menos contribuir aunque sea mnimamente a
este propsito. De lograrlo, habrn cumplido su objetivo.
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FILMES CITADOS
Y dnde est el piloto? (Airplane!, Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker, 1980)
Adventureland (Greg Mottola, 2009)
Aeropuerto 77 (Airport 77, Jerry Jameson, 1977)
Aeropuerto 79: El Concorde (The ConcordeAirport 79, David Lowell Rich, 1979)
Aeropuerto 1975 (Airport 1975, Jack Smight, 1974)
Amelie (Le fabuleux destin d Amlie Poulain, Jean-Pierre Jeunet, 2001)
Amores Perros (Alejandro Gonzlez Irritu, 2000)
Asesinos por naturaleza (Natural Borne Killers, Oliver Stone, 1994)
Babel (Alejandro Gonzlez Irritu, 2006)
Bowling for Columbine (Michael Moore, 2002)
Buenos Aires. Vice Versa (Alejandro Agresti, 1996)
Carancho (Pablo Trapero, 2010)
Caravaggio (Derek Jarman, 1986)
Cloverfield (Matt Reeves, 2008)
Cuarentena (John Erick Dowdle, 2008)
Das sin huella (The Lost Weekend, Billy Wilder, 1945)
Doble de Cuerpo (Body Double, Brian de Palma, 1984)
Dont look back (D. A. Pennebaker, 1967)
El amante del Amor (L Homme qui aimait les femmes, Francois Truffaut, 1977)
El ao pasado en Marienband (L anne dernire Marienband, Alain Resnais, 1961)
El Ciudadano (Citizen Kane, 1941)
El episodio del enemigo (Andres Zaeid, 2006.)
El escritor oculto (The Ghost Writer, Roman Polanski, 2010)
El proyecto Blair Witch (The Blair Witch Projecto, Daniel Myrick, Eduardo Snchez, 1999)
El secreto de sus ojos (Juan Jos Campanella, 2009)
El Seor de los Anillos: La comunidad del anillo (The Lord of the Rings: The fellowship of the Ring,
Peter Jackson, 2001)
Elefante (Elephant, Gus Van Sant, 2003)
Enemigos Pblicos (Public Enemies, Michael Mann, 2009)
Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (Eternal Sunshine of the spotleess mind, Michel
Gondry, 2004)
Fantasma (Lisandro Alonso, 2006)
Flores Rotas (Broken Florwers, Jim Jarmusch, 2005)
Gandhi (Richard Attenborough, 1982)
Gente de Roma (Gente di Roma, Ettore Scola, 2005)
Gran Torino (Clint Eastwood, 2008)
Guarisove, los olvidados (Bruno Stagnaro, 1995) en Historias Breves I (INCAA, 1995)
Harry Potter y el prisionero de Azkabn (Harry Potter and the Prisioner of Azkaban, Alfonso Cuarn,
2004)
Harry Potter y la cmara secreta (Harry Potter and the Chamber of secrets, Chris Columbus, 2002)
Harry Potter y la piedra filosofal (Harry Potter and the Sorcerers Stone, Chris Columbus, 2001)
Hrcules (Ron Clements, John Musker, 1997)
Historias Extraordinarias (Mariano Llins, 2008)
Hitler: El imperio del mal (Hitler: The Rise of Evil, Christian Duguay, 2003)
Im not there (Todd Haynes, 2007)
Infierno en la Torre (The Towering Inferno, John Guillermin e Irwin Allen, 1974)
Irreversible (Irrversible, Gaspar No, 2002)
Kamchatka (Marcelo Pieyro, 2002)
Kill Bill: Vol. 1 (Quentin Tarantino, 2003)
Kill Bill: Vol. 2 (Quentin Tarantino, 2004)
La Aventura del Poseidn (The Poseidon Adventure, Ronald Neame, 1972)
La cada (Der Untegang, Oliver Hirschbiegel,2004
La cinta blanca (The White Ribbon, Michael Haneke, 2009)
La dama del lago (Lady in the Lake, Robert Montgomery, 1947)
La guerra de las galaxias (Star Wars, George Lucas, 1977, 1980, 1983, 1999, 2002, 2005)
La historia oficial (Luis Puenzo, 1985)
La huelga (Stachka, Sergei M. Einsenstein, 1925)
La isla siniestra (Shutter Island, Martin Scorsese, 2010)
LOS AUTORES
Cecilia Arias: Es Tcnica Productora en Medios Audiovisuales y cursa los ltimos aos de la
Licenciatura de Cine y Tv., ambos en el Departamento de Cine de la Escuela de Artes de la Facultad
de Filosofa y Humanidades de la Universidad Nacional de Crdoba. Durante los aos 2009 y 2010 se
desempe como ayudante alumna en la Ctedra de Cine y Narrativa de dicho Departamento.
Cecilia Dell Aringa: Es Licenciada en Letras por la Universidad Nacional de Crdoba. Actualmente se
desempea como Profesora Auxiliar en la Ctedra de Cine y Narrativa en el Departamento de Cine de
la Escuela de Artes de la Facultad de Filosofa y Humanidades. Cursa adems la Maestra en
Comunicacin y Cultura del Centro de Estudios Avanzados de la UNC.
Laura Gmez: Es Licenciada en Comunicacin Social por la Universidad Nacional de Crdoba.
Actualmente se desempea como Profesora Adscripta en la Ctedra de Cine y Narrativa del
Departamento de Cine de la Escuela de Artes de la Facultad de Filosofa y Humanidades. En 2009
realiz el documental, ATENDE: La experiencia Laboral en los call centers contada por sus
protagonistas.
Vernica Lpez: Es Licenciada en Comunicacin Social por la Universidad Nacional de Crdoba y
Fotgrafa por la Escuela Provincial Lino E. Spilimbergo. Actualmente se desempea como Profesora
Adscripta en la Ctedra de Cine y Narrativa del Departamento de Cine de la Escuela de Artes de la
Facultad de Filosofa y Humanidades. Se encuentra adems cursando el Doctorado en Semitica, del
Centro de Estudios Avanzados de la UNC.
Celina Lpez Seco: Es Licenciada en Comunicacin Social por la Universidad Nacional de Crdoba.
Durante el perodo 2009 y 2010 se desempe como Profesora Adscripta en la Ctedra de Cine y
Narrativa del Departamento de Cine de la Escuela de Artes de la Facultad de Filosofa y
Humanidades. Escribe sobre cine en medios especializados de Argentina y Espaa. Se encuentra
cursando el doctorado en Semitica del Centro de Estudios Avanzados (UNC) y es becaria de la
Secretara de Ciencia y Tcnica de la UNC.
Luis Eduardo Schoenemann: Es Licenciado en Letras por la Universidad Nacional de Crdoba.
Actualmente se desempea como Profesor Asistente por concurso en la Ctedra de Cine y Narrativa y
como profesor Titular interino en la Ctedra de Semitica Flmica y Televisiva del Departamento de
Cine de la Escuela de Artes de la Facultad de Filosofa y Humanidades. Cursa el Doctorado en
Semitica del Centro de Estudios Avanzados de la UNC.
Ximena Triquell: Es Doctora en Teora Crtica por la Universidad de Nottingham, Inglaterra, y
Licenciada en Letras por la Universidad Nacional de Crdoba. Actualmente se desempea como
Profesora Titular de la Ctedra de Cine y Narrativa en el Departamento de Cine de la Escuela de
Artes de la Facultad de Filosofa y Humanidades de la Universidad Nacional de Crdoba.