Adivina buen adivinador!
1. Blanca por dentro, verde por fuera, si quieres que te lo diga, espera.
2. Blanca soy y, como dice mi vecina, til siempre soy en la cocina.
3. Blanquilla es mi nombre y endulzo la vida al hombre.
4. Tengo duro cascarn, pulpa blanca y lquido dulce en mi interior.
5. Cinco hermanos muy unidos que no se pueden mirar, cuando rien, aunque quieras, no los
puedes separar.
6. Mientras ms grande es, menos se ve. Qu es?
7. Bonita planta, con una flor que gira y gira buscando el sol.
8. Oro parece, plata no es, el que no lo sepa un tonto es.
9. Soy pequea y afilada y pincho con mis puntadas.
10. Ave me llaman a veces y es llana mi condicin.
11. Me abrigo con paos blancos luzco blanca cabellera y por causa ma llora, hasta la misma
cocinera.
12. Una cajita chiquita, blanca como la cal, todos la saben abrir, nadie la sabe cerrar.
Respuestas
1. pera
2. harina
3. azcar
4. coco
5. los dedos de las manos
6. oscuridad
7. girasol
8. pltano
9. aguja
10. avellana
11. cebolla
12. huevo
Con ellos podemos demostrarles a nuestros amigos y familia cmo no se nos enreda la
lengua cuando rpidamente somos capaces de repetirlos.
Los trabalenguas pueden ser un juego muy divertido, por ejemplo, si organizamos una
competencia, as podremos conocer ms mini-historias y aprender a contarlas a nuevas
personas.
A continuacin te presentamos algunos que podras aprender y sorprender a tus amigos,
profesores y familia. Aprndelos y trata de que ellos lo intentensi pueden.
Si al pronunciar
te trabas con las palabras,
practica con trabalenguas,
porque trabalenguando,
trabalenguando,
te irs destrabalenguando
Un trabalengista muy trabalenguoso
cre un trabalenguas muy trabalenguado
que ni el mejor destrabalengista
podra destrabalenguar.
Yo pregunto preguntas
muy bien preguntadas
para no preguntarlas
de preguntn.
Pedro Pablo Prez Pereira,
pobre pintor portugus,
pinta preciosos paisajes por poca
plata para poder pasear por Pars
Le aviso al pblico de la Repblica
que el agua pblica se va a cobrar,
para que el pblico de la Repblica
tenga agua pblica para tomar.
Cuando cuentes cuentos,
cuenta cuntos cuentos cuentas,
porque si no cuentas cuntos cuentos cuentas,
nunca sabrs cuntos cuentos cuentas t.
Me han dicho un dicho,
que dicen que he dicho yo.
Ese dicho est mal dicho,
pues si yo lo hubiera dicho,
estara mejor dicho,
que ese dicho que dicen
que algn da dije yo.
Cientos y cientos son miles,
ovejas y ovejas rediles,
decena a decena una centena,
y huevo a huevo una docena.
Coco loco, Coco loco,
era un nio muy disloco
al que se le caa el moco;
y los dems nios
le decan como locos:
Coco loco, Coco loco,
lmpiate los mocos.
Nervioso est el oso
pues no encuentra a su osa,
el oso es celoso.
Nervioso est la osa
pues no encuentra a su oso,
la osa es celosa.
Pasado algn tiempo
se encuentran los osos,
despus de un buen pleito
encuentran reposo,
pues ella es la osa
y l es el oso.
Arre, arre por la sierra!
arre, burrito Ramn!
o nos ganarn las ranas,
las chicharras y el gorrin!.
Mrame sin mirar, Myriam,
mrame mientras me muevo;
no me mires Myriam ma,
no me mires que me muero.
El cloro no aclara
la cara del loro con aro de oro,
claro que el cloro aclara
el aro de oro en la cara del loro.
Irreverente ante el reverendo
reverberaba por la ribera
un ro rebelde.
Y el reverendo le dijo:
Detente!
Pero el ro, adems de rebelde,
era sordo
y continu irreverente
reverberando por la ribera
ante el reverendo impaciente.