100% encontró este documento útil (2 votos)
3K vistas2 páginas

Carta Perdon

El autor escribe una carta de arrepentimiento pidiendo perdón a su amado por haberlo lastimado y traicionado. Reconoce no ser perfecto y haber despertado la ira y tristeza de su amado con sus impulsos y falta de respeto. Ahora que está solo, se siente muerto en vida, triste y vacío, maldiciendo el momento en que dejó ir al amor de su vida. Con hondo arrepentimiento y humillación, pide perdón por el dolor causado, rogando una oportunidad para demostrar que ha camb

Cargado por

Roberto Jordán
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (2 votos)
3K vistas2 páginas

Carta Perdon

El autor escribe una carta de arrepentimiento pidiendo perdón a su amado por haberlo lastimado y traicionado. Reconoce no ser perfecto y haber despertado la ira y tristeza de su amado con sus impulsos y falta de respeto. Ahora que está solo, se siente muerto en vida, triste y vacío, maldiciendo el momento en que dejó ir al amor de su vida. Con hondo arrepentimiento y humillación, pide perdón por el dolor causado, rogando una oportunidad para demostrar que ha camb

Cargado por

Roberto Jordán
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Carta para pedir perdn y mostrar arrepentimiento

MI LTIMO RUEGO

Con mucho amor y temor te escribo:

Ya no puedo aguantar ms esta pena que llevo por dentro.


Tu ausencia en mi vida es ms fuerte de lo que puedo soportar.

Quisiera que me entendieras as como t tambin quisieras que yo te


entendiera, pero a veces no es posible. Momentos como estos son los
momentos ms tristes y dolorosos que hay, los que ms dao nos hacen y los
que ms temor me provocan.

Reconozco que no soy perfecto, acepto que a veces no soy ni la sombra de lo


que desearas que fuera. Que sin darme cuenta y aun sin querer... despierto en
ti la ira o quizs la tristeza por no saber controlar mis impulsos... ni tampoco
respetar tu cario Por herir tu orgullo y traicionar lo ms sagrado que un
da me regalaste y no supe cuidar.

Y ahora, que estoy solo,


qu voy a hacer, amor mo?
Qu voy a hacer sin ti?
No siento ganas de nada...
Sin ti... no siento siquiera la vida.

Muerto en vida... triste y vaco.


Maldigo la hora que dej escapar el amor de mi vida. Culpa innegable de mi
tonta soberbia... fruto amargo de mi vil cobarda. Bien merecido lo tengo y muy
caro lo estoy pagando. Pero es tanto el dolor y la pena, que no encuentro forma
alguna de reparar el dao que te he hecho. Mil veces quisiera pedirte, mil
veces quisiera rogarte y aun as serian pocas las penas que habra de pagarte.

Es por eso que con el corazn en la mano y con honda tristeza y


arrepentimiento,
me postro ante ti derrotado y humillado reconociendo mi culpa y pidiendo
perdn por todo el DOLOR que hay en tu pecho.

S... ese dolor que no se quita, que agobia, ahoga, te quita el sueo y no te
deja sonrer aun a pesar del tiempo.
Y te preguntars "Cmo es que yo s que sientes eso?"
Sencillamente porque con tu partida yo tambin lo siento.

No s si esto que digo sirva de algo, pues con unas cuantas palabras no puedo
borrar el pasado. Te pido y te ruego me des una oportunidad (slo una) para
demostrarte que he cambiado. Para gritar al mundo a los cuatro vientos que t
eres el amor de mi vida y que soy slo yo un pobre diablo.

Dicen que las palabras se las lleva el viento y es por eso que escribo todo esto:

Para que no quede duda de lo que reconozco y acepto.


Para que todo el mundo lo lea y se entere: que eres t y solo t quien reina mi
corazn y mis pensamientos.
Que me equivoqu y me arrepiento, y que slo espero tu inexorable veredicto.
De volver o alejarte de m para siempre, convertido en prisionero de mi amargo
arrepentimiento.
2007 Autor: Santolino

También podría gustarte