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Divorcio

Este documento discute las enseñanzas bíblicas sobre el divorcio y segundo matrimonio. Explica que Dios creó el matrimonio para ser una unión monógama de por vida, pero que la Ley permitía el divorcio con restricciones. Jesús prohibió el divorcio excepto por causa de fornicación e indicó que el segundo matrimonio después de un divorcio constituye adulterio. Pablo también desalentó el divorcio entre cristianos.

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Divorcio

Este documento discute las enseñanzas bíblicas sobre el divorcio y segundo matrimonio. Explica que Dios creó el matrimonio para ser una unión monógama de por vida, pero que la Ley permitía el divorcio con restricciones. Jesús prohibió el divorcio excepto por causa de fornicación e indicó que el segundo matrimonio después de un divorcio constituye adulterio. Pablo también desalentó el divorcio entre cristianos.

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El divorcio y segundo matrimonio

Declaracin oficial sobre el divorcio y segundo matrimonio fue aprobada en agosto de 1973 por
el Presbiterio General de las Asambleas de Dios. Fue revisada por el Presbiterio General en
agosto de 2002 debido a cambios hechos durante del Concilio General de 2001 respecto a las
credenciales de una persona que se divorci antes de su conversin.
La aplicacin de los principios bblicos
A. Matrimonio
1. El matrimonio es una relacin humana bsica.
a. El matrimonio es dispuesto por Dios. Y cre Dios al hombre a su imagen, a imagen de
Dios lo cre; varn y hembra los cre (Gnesis 1:27). La misma manera en que Dios cre a los
seres humanos para vivir en la tierra indica que l quera que el hombre y la mujer estuvieran
juntos.
Su relacin deba ser social y fsica. Y dijo Jehov Dios: No es bueno que el hombre est
solo; le har ayuda idnea para l (Gnesis 2:18).
La primera mujer era una ayudante (complemento) para el hombre, tomada de su costado,
hueso de su hueso y carne de su carne, su complemento perfecto (Gnesis 2:23). Es obvio que
Dios quera que compartieran tanto privilegio como responsabilidad.
b. Dios quera que el matrimonio fuera una unin mongama de toda la vida. Por tanto,
dejar el hombre a su padre y a su madre, y se unir a su mujer, y sern una sola carne (Gnesis
2:24). Cuando este versculo es citado en Mateo 19:5, se usa una palabra griega para unir que
significa ser pegado a, enlazarse de cerca.
El Antiguo Testamento objetivamente reconoca que exista la poligamia. Nota que el
primer caso de poligamia fue en el linaje de Can (Gnesis 4:19), y muestra que la monogamia
todava era lo ideal (Salmo 128:3; Proverbios 5:18; 31:10-29; Eclesiasts 9:9). Jess tambin
reconoca que el ideal de Dios en el principio era la monogamia (Mateo 19:8).
2. El matrimonio implica un pacto.
El matrimonio es un pacto, un solemne acuerdo de vinculacin hecho ante Dios y los
hombres. Porque Jehov ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido
desleal, siendo ella tu compaera, y la mujer de tu pacto (Malaquas 2:14, nfasis aadido).
Ezequiel aplic el concepto del matrimonio a la relacin entre Dios e Israel: Te di juramento y
entr en pacto contigo, dice Jehov el Seor, y fuiste ma (Ezequiel 16:8, nfasis aadido). De lo
que dice, vemos que el esposo dio juramento (prometi fidelidad) a la esposa y entr en un pacto
que no se propona romper. Sin embargo, la palabra hebrea que se usa no implica un sacrificio, y
de ese modo se distingue de la palabra usada por una alianza ms sagrada y obligatoria. El amor
fundamentalmente implcito es el hesed hebreo, un amor leal, que guarda el pacto, el cual Dios
nos muestra aun cuando no somos dignos.
B. Divorcio
1. Dios aborrece el divorcio.
a. Porque Jehov ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido
desleal, siendo ella tu compaera, y la mujer de tu pacto. No hizo l uno, habiendo en l
abundancia de espritu? Y por qu uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos,
pues, en vuestro espritu, y no seis desleales para con la mujer de vuestra juventud. Porque
Jehov Dios de Israel ha dicho que l aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido,

dijo Jehov de los ejrcitos. Guardaos, pues, en vuestro espritu, y no seis desleales (Malaquas
2:14-16).
Este pasaje muestra que el divorcio es traicin (infidelidad engaosa) contra su compaero.
Tambin es algo violento que viene de un espritu equivocado. Y aun peor, estorba la crianza de
una descendencia santa. Las familias divididas no tienden a producir hijos muy saludables.
b. Por tanto, lo que Dios junt, no lo separe el hombre (Mateo 19:6). El divorcio no era la
intencin original de Dios para la humanidad. Romper el yugo no ayuda a realizar los propsitos
de Dios para el matrimonio. Solamente se pueden llevar a cabo cuando la pareja est sometida a
Cristo y el uno al otro. Tal relacin est maravillosamente descrita en Efesios 5:21-31.
2. La Ley restringa el divorcio.
La Ley reconoca el hecho de que el divorcio era una prctica en Israel (as tambin como
otras prcticas comunes del mundo antiguo). Al dar la Ley a Israel, Dios acept a las personas tal
como eran, puso restricciones en sus prcticas erradas, y trat de dirigirlas.
En su enfrentamiento con Jess sobre el divorcio, los fariseos obviamente estaban
equivocados cuando dijeron que Moiss mandaba que un hombre diera una carta de divorcio a su
mujer al divorciarse de ella. Jess dijo que Moiss solamente soportaba, o permita, que lo
hiciera y aun as no por cualquier causa, como era la prctica comn en aquellos tiempos
(Mateo 19:3,7,8).
Esto se expresa en Deuteronomio 24:1-4. El hebreo que Moiss us aqu es una sucesin
sencilla que no requiere el divorcio. l simplemente reconoce que los hombres estaban
divorcindose de sus esposas. Este pasaje literalmente dice que cuando un hombre se divorcia de
su esposa por haber hallado en ella alguna cosa indecente [una palabra hebrea conectada con
excremento no cubierto (Deuteronomio 23:12-14), con la desnudez de No (Gnesis 9:21-23), y
con Edom como la figura de una mujer ebria (Lamentaciones 4:21) es decir, alguna impureza
moral o sexual aparte del adulterio, porque el castigo del adulterio bajo la Ley es la muerte], le
escribir carta de divorcio, y se la entregar en su mano, y la despedir de su casa. Y salida de su
casa, podr ir y casarse con otro hombre. Pero si la aborreciere este ltimo, y le escribiere carta de
divorcio, y se la entregare en su mano, y la despidiere de su casa; o si hubiere muerto el postrer
hombre que la tom por mujer, no podr su primer marido, que la despidi, volverla a tomar para
que sea su mujer, despus que fue envilecida.
En otras palabras, un hombre debe pensar dos veces antes de divorciarse de su esposa aun
por lo que parece ser una buena razn. Quizs quiera que regrese, pero si ella se ha casado otra
vez, l no podra tenerla.
3. Jess prohibi el divorcio como contrario a la voluntad y a la palabra de Dios.
l expres esto claramente en Mateo 19:5,6 y Marcos 10:69.
4. Pablo prohibi que una pareja cristiana se divorciara.
Pero a los que estn unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Seor [Pablo tena una
sentencia de Jess para apoyar lo que deca]: Que la mujer no se separe del marido; y si se separa,
qudese sin casar, o reconcliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer (1
Corintios 7:10,11).
Aunque Pablo reconoca que los cristianos se estaban divorciando, l mand que estuvieran
dispuestos a la reconciliacin.
5. Pablo prohibi que los cristianos tomaran la iniciativa de divorciarse cuando su
pareja no era creyente.
Y a los dems yo digo, no el Seor [Pablo no tena una sentencia de Jess para apoyar lo
que deca, pero Pablo estaba hablando bajo la inspiracin del Espritu]: Si algn hermano tiene
mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con l [como esposa fiel], no la abandone. Y si
una mujer tiene marido que no sea creyente, y l consiente en vivir con ella, no lo abandone... Pero

si el incrdulo se separa, seprese; pues no est el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en


semejante caso (1 Corintios 7:12-15, nfasis aadido).
As, Pablo indica que el cristiano no debe detener al no creyente que insiste en irse
(divorciarse).
6. Jess permiti que el cristiano iniciara el divorcio cuando involucraba la fornicacin.
Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicacin, hace que
ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio (Mateo 5:32; vea tambin Mateo
19:9). Sin embargo, esto es permiso, no es un mandato.
La palabra griega para fornicacin (porneia) incluye especialmente actos repetidos de
adulterio, pero normalmente significa la inmoralidad sexual habitual en cualquier forma, tanto antes
como despus del matrimonio. (Una porne era una prostituta). Algunos eruditos limitaran el
significado aqu de fornicacin al incesto, pero ese no es el uso normal de la palabra.
Otros descartaran esta excepcin porque no se encuentra en Marcos ni en Lucas, y no
quieren basar una enseanza en solamente dos pasajes de Mateo. Sin embargo, aceptamos que la
duracin del Milenio representa 1000 aos aunque este perodo de tiempo solamente se menciona
en un pasaje bblico (Apocalipsis 20:2-7). El mismo principio se aplica a otras enseanzas bblicas.
Son pocas las veces, si es que alguna, en que un solo pasaje da todos los aspectos de
verdad sobre un asunto dado. Para llegar a un entendimiento de cualquier verdad, tenemos que
tomar lo que ensea la Biblia entera.
C. Segundo matrimonio
1. La Ley aceptaba el hecho de que el divorcio permita un segundo matrimonio.
Esto est claro en el pasaje de Deuteronomio 24:1-4 ya citado. El mismo pasaje muestra
que la Ley pona ciertos lmites sobre el segundo matrimonio. Malaquas 2:11 condenaba el
segundo matrimonio con un no creyente. Para un sacerdote era prohibido tomar una mujer
divorciada como esposa (Levtico 21:7).
2. Jess, en sus enseanzas bsicas, prohibi el segundo matrimonio entre personas
divorciadas.
l condenaba el segundo matrimonio como un acto de adulterio, un pecado contra el pacto
del primer matrimonio (Mateo 5:32; 19:9; Marcos 10:11,12; Lucas 16:18).
Sin embargo, Jess reconoci que el problema bsico era el divorcio mismo, porque l vio
que los divorciados probablemente volveran a casarse. Al hacer esto, adulteraran y causaran que
su nuevo cnyuge adulterara. Entonces, el propsito bsico de lo que deca Jess era evitar el
divorcio desde el principio.
3. Mateo 5:32 aadi una clusula de excepcin.
Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicacin, hace que
ella adultere. Esto muestra que un esposo que se divorcia de una mujer sexualmente inmoral no
hace que ella adultere, porque ella ya es culpable de adulterio.
4. Mateo 19:9 tambin inclua esta clusula de excepcin.
Los mejores manuscritos de este versculo leen: Y yo os digo que cualquiera que repudia a
su mujer, salvo por causa de fornicacin, y se casa con otra, adultera.1
Se debe enfatizar que la excepcin trata de la inmoralidad sexual, no solamente de un solo
acto. Cuando sea posible, las prcticas sexuales inmorales se deben tratar con arrepentimiento,
confesin, perdn, y reconciliacin, y as salvar el matrimonio.
Algunos, incluidos los que siguen las tradiciones catlico romanas, dicen que la clusula de
excepcin no se aplica a y se casa con otra adultera. Segn esta perspectiva, la fornicacin o
inmoralidad sexual habitual, da el derecho de la separacin de cama y mesa pero no rompe la unin
del matrimonio ni da el derecho de disolverlo. Pero esto es difcil de aceptar a la luz de otros
pasajes que tratan de las responsabilidades de esposos y esposas (1 Corintios 7:25). Entonces, la

mayora de los protestantes siempre ha sostenido la posicin de que la clusula de excepcin s se


aplica a y se casa con otra.
Se debe notar que en los casos extremos en los que el divorcio parece necesario, Jess no
mand un segundo matrimonio. Sin embargo, es claro que en Mateo 19:9 Jess supone que el
hombre volver a casarse. El versculo trata del divorcio y segundo matrimonio, y las reglas de la
gramtica hacen que la clusula de excepcin se aplique a los dos. La palabra griega para
divorcio (apoluo) se usa respecto al pasaje de Deuteronomio que se menciona en Mateo 5:31 y
Marcos 10:2-12. All, el divorcio claramente disolvi la unin matrimonial. Jess no cambi la
naturaleza del divorcio de disolver el matrimonio. l simplemente rechazaba los pretextos, razones,
o causas con la sola excepcin de la fornicacin (porneia, inmoralidad sexual habitual). No
obstante, en ningn caso l manda el divorcio o el segundo matrimonio. Simplemente estn
permitidos bajo esta nica condicin.
Insistimos, se objeta que Romanos 7:1-3 y 1 Corintios 7:39 hagan ninguna excepcin a la
declaracin de que el matrimonio es anulado por la muerte. Entonces algunos toman esto para
concluir que el matrimonio solamente se anula por la muerte.
Pero estos pasajes estn dando principios bsicos y no tratan con las excepciones.
Romanos 7 reconoce que el esposo bajo la Ley puede divorciarse, pero la esposa no puede.
Entonces, la esposa est sujeta por la ley del marido (lit.) hasta su muerte. Tambin tenemos que
tomar en cuenta que bajo la Ley el castigo por el adulterio era la muerte. Este castigo de muerte no
fue dado para quebrantar la relacin matrimonial, sino para reconocer que ya estaba quebrantada.
5. 1 Corintios 7:15 tambin contiene una excepcin.
Pero si el incrdulo se separa, seprese; pues no est el hermano o la hermana sujeto a
servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llam Dios.
No est sujeto es una expresin fuerte. Pero algunos que insisten, sobre la base de
Romanos 7:2, que solamente la muerte puede anular un matrimonio, interpretan este pasaje para
decir que el cristiano es libre de dejar ir a la pareja no creyente, pero no es libre de volver a casarse.
Sin embargo, tenemos que recordar que en Romanos 7:2 Pablo no est dirigindose al asunto de
divorcio y segundo matrimonio. l simplemente est usando la situacin nica de una mujer bajo
la Ley, en donde solamente la muerte la podra separar de su esposo, a fin de ilustrar la dependencia
completa del creyente en la muerte vicaria de Cristo para librarlo de la reivindicacin de la Ley.
Pablo saba que bajo la Ley el marido tena la opcin de divorciarse de su esposa (Deuteronomio
24:1-4), lo cual no era una opcin para la esposa. Solamente la muerte la podra librar de la ley de
su marido. Los principios slidos de exgesis no permiten que uno suponga que la opinin de
Pablo sobre el asunto del divorcio y segundo matrimonio aparezca aqu.
Si un creyente no est sujeto cuando un esposo no creyente, no dispuesto a quedarse en
el matrimonio, lleva a cabo un divorcio, el creyente tiene que ser considerado libre. Como es el
cnyuge no creyente quien determina irse e inicia el divorcio, la libertad del creyente parece ser ms
que la libertad de dejar ir a su pareja, porque la pareja se est separando. El significado claro parece
ser que el creyente es libre para volver a casarse cuando escoja hacerlo.
Pablo, sin embargo, disuade el segundo matrimonio por el bien de su ministerio al Seor.
Ests libre de mujer? No procures casarte. Mas tambin si te casas, no pecas (1 Corintios
7:27,28).
6. El segundo matrimonio es un nuevo contrato o pacto.
Algunos dicen que una persona que vuelve a casarse est viviendo en adulterio. Dicen que
aunque el adulterio es un pecado que se perdona, el arrepentimiento verdadero requerir que deje el
pecado, como el ladrn tiene que dejar de robar. Aducen que una persona que vuelve a casarse y
que vive con su nuevo cnyuge est viviendo continuamente en adulterio. Pero suponer una
analoga entre el matrimonio y el robo es un error. Es obvio que el matrimonio siempre implica un
pacto, pero el robo no.

Un segundo matrimonio iniciado errneamente constituye en verdad un acto de adulterio


contra el pacto previo. Esto rompe el antiguo pacto; la pareja anterior est libre. La persona que se
vuelve a casar ahora est obligada a ser fiel al pacto nuevo. Deuteronomio 24 muestra que es malo
regresar al antiguo pacto de matrimonio. (Oseas despus fue mandado a hacer esto como una
ilustracin del amor de Dios que estara dispuesto a volver a rescatar a Israel de la apostasa.)
La Biblia muestra que Dios espera que guarden los pactos aun cuando se inicien
errneamente. Cuando Josu inici errneamente un pacto con los gabaonitas, Dios no slo
esperaba que l lo cumpliera, le dio milagros de una tormenta de granizos y un da muy largo para
ayudarlo (Josu 9 y 10). Isaas advirti a Acaz que no hiciera una alianza con los asirios, pero el
rey de todos modos la hizo (Isaas 7). Dios advirti a Ezequas que no la rompiera para ir a Egipto
en busca de ayuda (Isaas 30 y 31).
D. Lugar de los divorciados y de los que se vuelven a casar en la iglesia.
1. La afiliacin est abierta a todos los creyentes nacidos de nuevo.
Esto ciertamente incluira a los que fueron divorciados o los que volvieron a casarse antes
de ser salvos. Pablo indica que las personas en varias posiciones sociales y legales, como los
circuncidados y esclavos, deben ser aceptadas en la condicin que se encontraban cuando fueron
salvas (1 Corintios 7:17-24). Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, as
permanezca para con Dios (1 Corintios 7:24).
Dios acept a los gentiles en la casa de Cornelio (Hechos 10 y 11). Sabiendo la frecuencia
del divorcio y segundo matrimonio entre los romanos de esta era, es muy probable que algunos en
la casa de Cornelio estuvieran en tal condicin.
Pablo solamente da al cristiano la opcin de seguir viviendo con la pareja no creyente que
est dispuesta a seguir en el matrimonio. Insistimos, es muy probable que muchos de estos
creyentes de Corinto estuvieran casados con no creyentes que tuvieran cnyuges anteriores todava
vivos. Si Dios acepta tales creyentes, quienes somos nosotros para juzgar? No obstante, en
ningn caso ser aceptada una persona en la afiliacin mientras viva en una unin consensual.
2. Los puestos de anciano y dicono no estn abiertos a los que volvieren a casarse, con
la excepcin de cuando el divorcio ocurri ante de la conversin.
Los puestos de anciano (correspondiente al pastor) y dicono estn restringidos por el
requisito de que deben ser marido de una sola mujer (1 Timoteo 3:2,12). Esto significa que los
candidatos para anciano o dicono deben ser personas en un fiel matrimonio heterosexual en el que
ninguno de los dos se ha divorciado, con la excepcin de un divorcio antes de la conversin.
Tenemos que recordar que la Biblia no indica que todos deben tener su turno en los puestos
de la iglesia. La Biblia explica requisitos claros para los ancianos y diconos. El requisito que sea
esposo de una esposa est en armona con el requisito de que tenga un buen testimonio fuera de la
iglesia. Tanto para el testimonio de la iglesia como para mantenerse libre de enredos, los que
administran los asuntos de la iglesia local deben cumplir con estas y otras calificaciones. Esto de
ninguna manera promueve normas dobles de moralidad, sino que es simplemente un asunto de
calificaciones para los ministerios especficos de ancianos y diconos.
Algunos prohibiran en todos los ministerios de la iglesia, la participacin de los que
vuelven a casarse. Sin embargo, todos los miembros del cuerpo tienen una funcin, y los
ministerios son dados por el Espritu (Romanos 12:6-8; 1 Corintios 12:11; Efesios 4:16).
Aplicacin de los principios bblicos a nuestros Reglamentos como fueron revisados y
adoptados por el Concilio General en sesin
Artculo IX, Seccin 5

a. Afiliacin
1. Enredos matrimoniales antes de la conversin. Hay ahora entre el pueblo cristiano aquellos
que se enredaron en sus relaciones matrimoniales en su anterior vida de pecado y que no ven cmo
estos asuntos se puedan ajustar. Recomendamos que estas personas sean recibidas en la afiliacin
de las asambleas locales y que sus complicaciones matrimoniales se dejen en las manos del Seor
(1 Corintios 7:17,20,24).
2. Matrimonios de hecho o concubinato. Recomendamos que en ningn caso sean aceptadas
como miembros las personas que se sabe que viven en un estado de matrimonio de hecho o
concubinato.
b. Segundo matrimonio
Las bajas normas para el matrimonio y el divorcio son muy dainas para el individuo, la
familia, y la causa de Cristo. Por lo tanto, a pesar de considerarse una prctica legal y aceptada por
la sociedad, desalentamos el divorcio y toda enseanza que lo justifique. Categricamente
desaprobamos que los cristianos se divorcien por ninguna causa, excepto por fornicacin y
adulterio (Mateo 19:9). Donde existan estas circunstancias excepcionales, o cuando el cnyuge
inconverso de un cristiano se haya divorciado de l o ella, recomendamos que el asunto de segundo
matrimonio sea resuelto por el creyente a la luz de la Palabra de Dios (1 Corintios 7:15,27,28).
c. Lderes en la iglesia local
1. Normas para los puestos de obispo o anciano, y dicono. Siendo que el Nuevo Testamento
prohbe que los creyentes divorciados o que se han vuelto a casar ocupen cargos en la iglesia como
obispos o ancianos, y diconos, recomendamos que esta norma sea sostenida por todas nuestras
asambleas (1 Timoteo 3:12; Tito 1:5-9), con la excepcin del divorcio consumado antes de la
conversin de la persona (2 Corintios 5:17). Sin embargo, recomendamos que todas las otras
oportunidades de servicio cristiano, para las cuales estos creyentes pueden cualificar, estn a
disposicin de ellos.
2. Prerrogativa de las asambleas locales. Se entiende que las recomendaciones no obligan, sino
que las asambleas locales han de mantener la prerrogativa de fijar sus propias normas (de acuerdo
con las provisiones del Artculo XI de la Constitucin).
d. Presidir ceremonias nupciales
1. Pautas ministeriales. No aprobamos que un ministro de las Asambleas de Dios presida una
ceremonia de matrimonio para nadie que ha sido divorciado y cuyo anterior cnyuge viva an, a
menos que el caso est incluido en las circunstancias excepcionales descritas en el Artculo IX, B,
Seccin 5, prrafo b. Cualquier ministro de nuestra Confraternidad que presida una ceremonia para
un matrimonio no aprobado (indicado anteriormente), a menos que fuera engaado inocentemente
en hacerlo, ser despedido de la Confraternidad.
2. No se exige una violacin de conciencia. Reconocemos que el volver a casar a las personas
incluidas en las circunstancias de excepcin de Artculo IX, B, Seccin 5, prrafo b, podra violar
la conciencia de un ministro; y si este fuera el caso, el ministro no est obligado a presidir dicha
ceremonia.
3. Ceremonias para personas del mismo sexo. Ningn ministro presidir ningn tipo de
ceremonia de matrimonio, cohabitacin, o pacto para personas del mismo sexo. Una ceremonia as
respaldara la homosexualidad que es pecado y est estrictamente prohibida en la Palabra de Dios
(Levtico 18:22; 20:13; Romanos 1:26,27; 1 Corintios 6:9; 1 Timoteo 1:9-11). Cualquier ministro
de nuestra Confraternidad que presida una ceremonia para estos tipos de relaciones no aprobadas, a
menos que haya sido engaado a hacerlo as, ser despedido de la Confraternidad.

4. Asesoramiento. Se insta al ministro de las Asambleas de Dios que antes de efectuar la


ceremonia aconseje con el uso de guas bblicas para el matrimonio cristiano a los que solicitan
ceremonias nupciales. Un ministro no puede presidir ceremonias para personas que, en la opinin
del ministro, se acercan al matrimonio sin la debida deliberacin, sabidura, y sobriedad.
e. Credenciales ministeriales
No aprobamos que ningn ministro casado de las Asambleas de Dios tenga credenciales si
l o su cnyuge tiene un anterior cnyuge que todava vive, con la excepcin del divorcio que se
consum antes de la conversin. (Vase tambin el Artculo VII, Seccin 2, prrafos i y j).
Artculo VII, Seccin 2
i. Estado matrimonial
Desaprobamos que cualquier persona casada tenga credenciales ministeriales con las Asambleas de
Dios, o que los concilios de distrito se las otorguen, si cualquiera de los dos cnyuges tiene un
anterior cnyuge que an vive, a menos que el divorcio haya tenido lugar antes de la conversin,
excepto segn las provisiones a continuacin.
j. Anulaciones, disoluciones de matrimonios, y divorcios
El Presbiterio Ejecutivo tendr la autoridad de determinar si la anulacin de un anterior
matrimonio del solicitante es consecuente con la posicin bblica de la Confraternidad en lo que
respecta a otorgar o sostener credenciales ministeriales; o, en el caso de un divorcio o una
disolucin, si las circunstancias seran ms correctamente clasificadas como una anulacin; o si el
divorcio se produjo antes de la conversin. Aquellos casos en que el divorcio tuvo lugar antes de
la conversin, las decisiones deben tomarse individualmente as como se decide en los casos de
nulidad. La solicitud debe ir acompaada de evidencia clara y satisfactoria de cualquier matrimonio
no legal contrado por engao o fraude. Las apelaciones de las decisiones del Presbiterio Ejecutivo
se pueden hacer ante el Presbiterio General.
Notas
1
Algunos manuscritos omiten y se casa con otra, pero otros, incluidos los manuscritos de Sina,
contienen esta clusula, y cabe en el sentido del contexto. No hay evidencia en el manuscrito para
omitir la clusula exceptiva. (Vea John Murray, Divorce, p.40.)
El Texto Bblico ha sido tomado de la versin Reina-Valera 1960 Sociedades Bblicas en Amrica Latina; renovado
1988 Sociedades Bblicas Unidas. Utilizado con permiso.
2005 Concilio General de las Asambleas de Dios
1445 North Booneville Avenue
Springfield, Missouri 65802-1894

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