Licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca (Espaa); abogado y doctor en Derecho y
Ciencias Sociales por la Universidad Nacional de Asuncin (Paraguay); abogado de los lustres Colegios
de Madrid; Guadalajara, Ciudad Real y Toledo (Espaa) y de La Plata (Argentina) y Asuncin del
Paraguay; doctor "honoris causa" por la Universidad San Martn de Forres de Lima (Per); profesor
extraordinario de las Universidades "San Francisco Xavier" de Chuquisaca (Solivia), Autnoma de Santo
Domingo (Repblica Dominicana), Central del Ecuador y "honoris causa" de la "Madre y Maestra" de
Santiago de los Caballeros (Repblica Dominicana), San Martn de Forres de Lima (Per) y Santa Mara
de Caracas (Venezuela); Catlica de Santa Mara de Arequipa (Per); emrito de la Universidad Argentina
John F. Kennedy y titular de Derecho del Trabajo de la del Salvador de Buenos Aires.
DICCIONARIO
ENCICLOPDICO DE
DERECHO USUAL
TOMO I
A-B
26aEDIaON REVISADA, ACTUALIZADA Y
AMPLIADA
Editorial
Heliasta
FOTOCOPIAR ES DELITO
I.S.B.N.: 950 - 9065 - 65(0bra completa)
I.S.B.N.: 950 - 9065 - 66 - 8 (Tomo 1)
LIBRO DE EDICIN ARGENTINA
2001, EDITORIAL HELIASTA S.R.L.
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La violacin de eAe derecho har posible los infractores de persecucin criminal por
incursos en los delitos reprimidos en el articulo 172 del Cdigo Penal argentino y
disposiciones de la Ley de Propiedad Intelectual.
PRLOGO
del
Excmo. Sr. D. EUGENIO PREZ BOTIJA
Catedrtico de la Facultad de Ciencias Polticas y
Econmicas de la Universidad Central.
Cuando an transcurra la tercera dcada de este siglo, coincidamos con Guillermo
Gabaneaos como estudiantes en el ya entonces viejo casern del Noviciado. Del grupo que
integramos la promocin del ao 30 algunos, no muchos, pasaron despus a la categora de
estudiosos; entre stos se encuentra Cabanellas. Compaero entonces de estudios, y ahora
militante de una misma especialidad jurdica, es en mrito a ese doble, vinculo, y a una vieja
amistad que el tiempo ha fortalecido, que noli-cit de mi un prlogo para esta quinta edicin de
su DICC 10 N AR 10 DE DERECHO USUAL. La circunstancia de ser sta la primera vez que una
obra de Cabanellap, quien cuenta con extensa produccin bibliogrfica aparezca
prologada, constituye para m, junto a la satisfaccin de hacerlo para quien fuera compaero de
estudios v lo es hoy de especialidad, motivo de grata satisfaccin.
Aqueuos que conviviramos con Cabanellas los tiempos ya lejanos de la i nivvr-sidad
Central de Madrid, podemos sentimos halagados por el hecho de que uno de los nuestros
realice tan magnifica obra de investigacin, como la que representa los cuatro tomos de nutrido
contenido de este DICCIN ARIO ; pero ese legtimo orgullo de lo que nos pertenece se
acrecienta cuando su autor nos requiere que abramos con nuestro nombre su obra, tal como si
de esa forma hiciera participe de su labora quienes fuimos sus compaeros de aulas y ahora lo
somos da idntica inquietud cientfica y profesional. Por lo que significa de homenaje para aquel
"curso", que completara sus estudios en el ao 1930, es que acced con agrado a prologar esta
obra que parece surgida de las enseanzas recibidas de aquel grupo de maestros inolvidables
que fueron Becea, Castillejos, Clemente de Diego, Garrigues, Gascn y Marn Jimnez de
Asa, Flores de Lems, Eloy Montero, Prez Serrano, Posada, Sndhez Romn y Yanguas
Mesa, entre otros, cuyo recuerdo y presencia, espiritual sobre todo, con el tiempo se agiganta.
.
Asumo, pues, complacido el papel de prologuista que me adjudica Cabanellas, por ser
esta posibilidad que se me da de hacer resaltar los valores perennes del espritu y del trabajo;
y, ademas, patentizar esos lazos de amistad que el tiempo no hace ms que robustecer.
Aun cuando slo juera porque este prlogo me da oportunidad para recordar y revivir los
tiempos pasados, es que he aceptado gustoso abrir con mi nombre las pginas de esta obra
que consagran a su autor y destacan su capacidad de trabajo, su cultura jurdica y su. prestigio
en tas distintas ramas que integran el Derecho. La circunstancia de ser el primer prologuista de
una obra cuyo autor nunca requiri ayuda ajena
para su presentacin me llena de satisfaccin, pues eUo significa que los lazos que unieran a
nuestra promocin an perviven a travs del tiempo, de las vicisitudes de los aos y de la
distancia.
Valorar la obra encomiando sus mritos y destacar virtudes representara distribuir
adjetivos laudatorios para quien, como Guillermo CabaneUas, no los necesita, pues como l
bien dice en la presentacin corresponde al lector, en definitiva, juzgar sobre esos valores, mas
sealar la ejecutora de su autor y subrayar su capacidad como jurista es titulo que la amistad
no debe negar y que constituye, para quienes formamos parte de su generacin, motivo de
legtimo orgullo. Esa ejecutoria se destaca en el libro, en la produccin bibliogrfica de
CabaneUas, que alcanza proporciones poco comunes d voluntad y capacidad de trabajo, como
lo destacara Couture al comentar su Tratado de Derecho Laboral, la obra ms amplia y
completa sobre las materias publicadas hasta el presente en espaol; ocupa la tribuna como
conferenciante y se prolonga su actuacin en la ctedra universitaria en la que ensea Derecho
del Trabajo; colaboraciones en revistas especializadas, trabajos de investigacin y el intenso
ejercicio de su profesin de abogado colman la medida de capacidad de quien, como
CabaneUas, se muestra seguro de si mismo en las mltiples facetas de su personalidad, en una
actividad que por su intensidad es poco frecuente y por su valoracin es excepcional.
La personalidad del catedrtico de Derecho del Trabajo de la Facultad de Ciencias Econmicas
de la Universidad de Buenos Aires es descocante por varios motivos:
1) Por todo lo antes dicho respecto a su labor de profesor y de investigador; 2) Por ser
actualmente una de las primeras autoridades de disciplina jurdica que cuenta con numerosas
figuras de primera fu en la ciudad donde la profesa; 3) Por haber contribuido a fundar diversas
publicaciones jurdicas (actualmente es codirector de la revista "Gaceta del Trabajo", publicacin
mensual especializada); 4) Por haber alcanzado renombre como abogado que cuenta con uno
de los ms importantes "estudios" en la Repblica Argentina; 5) Por aadirse a su larga e
intensa actividad profesional otra no menos continua como publicista, conjuncin de elementos
que califican al autor de la obra y dan a sta garanta suficiente respecto a su contenido y
desarrollo.
II
Deca en clase, con cierta frecuencia, Eugenio D'0rs que un diccionario se compone de
noticias y conceptos. La definicin, tan exacta y descriptiva, no es cabalmente aplicable a un
Diccionario de Derecho UsuaL
En ste la fundamental son los conceptos; las noticias suelen no figurar; de insertarse,
son como a modo de complementos o como recuadro para que aqullos destaquen ms. Se
dir que algunos diccionarios jurdicos, sobre todo los de legislacin, suelen enfocar en un
primer plano el escueto dato normativo, y aun a veces, el jurisprudencial, desnudo de todo
ropaje de doctrina, con notorio olvido de cualquier dimensin conceptual^, El argumento podra^
incluso, fundamentarse ms espectacularmente con la cita de algunas enciclopedias
importantes, que en tiempos alcanzaron gran renombre porsu/uncin normativa y que luego
perdieron en parte. Aspiraban, a
ser oigo intermedio entre un museo jurdico y un<i especie de escuela de derecho. Incluso, una
adopt el pomposo ttulo de "Nuevo Digesto". Mas luego la mayora de ellas, paulatinamente,
degradronse hasta llegar a su postrer tendencia escuetamente informativa, vida de la noticia
de ltima hora, sin mediarla, sin concordarla y, a veces, hasta sin sistematizarla
intelectualmente; logrndose slo ordenaciones un poco traumticas, es decir, a ensamblarlos
conceptos jurdicos de una manera mecnica o tipogrfica; en suma, de una.manera materaL
Los juristas, en ocasiones de forma acerba, fustigamos el positivismo seco y tosco; esto
es, el positivismo carente de preocupaciones jusnaturalistas, metafsicas, sociolgicas, polticosociales, poltico-econmicas l..., en suma, un positivismo in-f antuviado y casi esterilizado y,
sobre todo, opuesto a toda clase de preocupaciones humanistas. Los juristas que siempre
sintiramos horror al calificativo de leguleyos fuimos quisas los que ms duramente hemos
tenido que soportar y seguimos padeciendo esa desnaturalizacin de los diccionarios
legislativos, que las ms de las veces no son sino uncentn de datos con muy poco orden y
concierto, con unos ndices muy particulares, al par que insuficientes e incompletos, cuando no
equivocados. La obra de las enciclopedias entra asi en una etapa decadente. Hablando en trminos de economista diramos que se produjo una recesin climtica, desde una poca
manchesteriana y marschalliaa, que haba superado cierto fisiocratismo, a una etapa de burdo
mercantilismo.
En efecto, ciertas enciclopedias se-han mercantilizado. Abandonaron las ms caras
preocupaciones cientficas, por la fcil pendiente de una supuesta practicidad. Lo peor de todo
es que luego la prctica jurdica brilla por su ausencia o es una prctica muy poco prctica e
ineficaz, pues casi siempre el simple dato legal, desnudo de todo ropaje intelectual y de un
mnimum de tcnica, a la vez que ahorro de las indispensables concordancias y relaciones
interconceptuales, resulta de poco fcil manejo.
El triunfo editorial del positivismo, cuando ya ste estaba superado, es una de las grandes
paradojas histricas en la bibliografa del Derecho.
Que no es ste el caso de la obra que prologamos lo pregonan estos tres datos:
a) el ttulo del libro; b) la difusin alcanzada por ediciones anteriores; y, c) la personalidad del
autor.
DICCIONARIO DE D E R E CH o u s u A L significa dos cosas: a) que una obra ju-rdica sigue
un procedimiento expositivo de simple soacin alfabtica; y, b) que Ui materia que contiene la
obra no se refiere a todo el Derecho en general sino a lo ms fundamental, a lo ms frecuente,
al De) echo de ms comn aplicacin.
En cuanto a la ordenacin alfabtica tiene sus pros y sus contras: es decir, sus defensores
y sus detractores. Ya lo deca en breves trminos el prlogo de la primera edicin de un
Diccionario de Administracin, hoy ms que centenario, pero todava de cierta estima en la
bibliografa jurdica espaola. Deca asi hace ms de un siglo el primitivo autor del Alcubilla: "El
orden alfabtico si no es a propsito para la^ni El prologuista, al redactar estas lneas de rplica al trasnochado juspotivismo, olvida totalmente su actual condicin de Decano de la Facultad de Ciencias Polticas y Econmicas
aunque, naturalmente, no pueda evadirse de su ya antigua dedicacin profesoral en la Facultad
referida y obligado, como el autor de la obra que prologamos, a enseas diariamente Derecho a
alumnos no juristas, lo que nos proporciona, quiz, mas puntos de enfoque para la investigacin
y difusin de la Ciencia Jurdica.
seanza en las universidades, ni para los que quieren aprender una ciencia por sus principios,
para los empleados pblicos y hombres de grandes ocupaciones rene ventajas inapreciables,
economizndoles un tiempo precioso en las consultas que se if^^r?^d^^<^i^^<^^^f^^f'^^^M^^
Jflos negocios "
A alio podra agregarse que Zas referencias y otros conceptos, completa mucho el
conocimiento de quien Ueva a cabo la consulta con urgencia y que muchos clebres tratados
acaban con un ndice alfabtico. A un Diccionario de Derecho Usual puede aplicrsele los
calificativos de los diccionarios ideolgicos, diciendo que "no es un simple registro por abec,
archivo hermtico y desarticulado", sino "orgnico viviente, sugeridor de imgenes y
asociaciones".
Sirvindonos de la conceptuacin vulgarizada por un gran diccionarista, diremos que es un
'libro que nos ensena a comprender lo escrito y entender lo escuchado"2. Las voces jurdicas
son un poco como.la voz de la conciencia, tienen armona e impronta de racionalidad. Acallan lo
instintivo y encienden luminarias de racionalidad. Son, sin duda, las que despiertan ms eco en
nuestro intelecto y en el de nuestros semejantes. Al'clsico "hablando se entiende la gente"
podra agregarse que hablando en Derecho se entiende miJor v que el lenguaje jurdico no es
como algunos han credo msica abstracta o lenguaje subterrneo (recurdese el discurso de
Lpez Ibor en la ltima conmemoracin de Cervantes) sino una sinfona de ideas, sugeridora de
actos volitivos y de plena responsabilidad individual. Es un vnculo de unin entre los individuos,
un puente entre el yo y el universo. Cada concepto jurdico encierra conexiones e interrelaciones
sin cuento. En parodia fontica se ha dicho por Barcia, que "la voz del hombre es la msica de
la naturaleza, superior a las dems msicas, puesto que sus acordes van a perderse en el
abismo de las armonas universales. Es una msica que tiene el eco como las montaas; e ros
ms profundos que las voces sepulcrales de Edipo " 3.
Un Diccionario de Derecho Usual es algo as" como una discoteca o un gran microsurco
que recoja las voces de ms comn uso en el comercio jurdico, a la vez que es sntesis o
extracto de una enciclopedia; sobre todo en el presente caso que alberga tal caudal de trminos
jurdicos, que slo la capacidad laboral del Dr. CabaneUas haca posible compendiarla en los
cuatro volmenes de que la obra consta.
Por lo que a la expresin Derecho Usual se refiere, son mltiples los autores que aclararon
el alcance de la misma, que no cabe limitarlo ni a Derecho de los usos o consuetudinario, ni al
llamado en algunas pases Derecho Civil Comn; ni menos todava a una Filosofa o a una
especie de Introduccin a la Ciencia del Derecho. Comprende, pues, tanto el Derecho derivado
de las costumbres, como el comprimido en los cdigos o el deducido de la jurisprudencia y el
que llamaramos Derecho Cientfico, al modo de modernas "respuestas de los prudentes".
Incluye esbozos de Derecho Natural y de Derecho Positivo, de sntesis de grandes leyes o de
modestas disposiciones subalternas, de las lineas cardinales del pensamiento jurdico y de la
Filosofa del Derecho. Todo ello puesto al alcance de cualquier inteligencia, seleccionando espe cialmente aquellos conceptos de mayor inters para la vida diaria, comprendiendo no slo la
que llamaramos dimensin jurdica del hombre de nuestro tiempo o, mejor
2 luuo CASAABS: Nuevo concepto del diccionario... (Madrid, 1941), pg. 87.
3 De la "Dedicatoria" de un "Discurso Etimolgico" de la Real Academia Espaola.
an, cultura general del hombre moderno, sino algo ms tcnico y de una mayor especializacin. En una palabra, se aspira a dar al no experto en Derecho una informacin
conceptual casi propia de un especialista y que ese conocimiento lo adquiera con el menor
esfuerzo.
En cuanto a si el mrito de una obra debe medirse por sus resultados, el extraordinario
alcanzado en ediciones anteriores por la que prologamos, as como por otras jurdicas del autor,
seran testimonio bastante.
No es este el nico diccionario escrito por Cabanellas. Incluso, en materias tan distantes
del orden jurdico como es lo militar, ha acreditado muy recientemente sus mtodos y tcnicas
de enciclopedista.
Por ello la obra rene el mrito de una doble experiencia como autor de tratados,
monografas e introducciones y como autor de diccionarios. Los escritos con anterioridad a este
que presentamos y, sobre todo, la edicin que le precede, constituyeron ya garanta bastante
de que se trata de wia obra asequible y a la par cientfica. De una obra de divulgacin, pero
escrita con todo el rigor de un catedrtico.
En conclusin, podemos afirmar que el DICC 10 N A & 10 DE DERECHO USUAL, del doctor
Guillermo Cabaneas, constituye un ponderable esfuerzo de sntesis, as como de rigor
cientfico, por lo que puede ser calificado de obra de gran utilidad. Por otra parte, las treinta mil
voces de uso en el tecnicismo del Derecho que contiene lo hacen ser, adems, el ms completo
publicado hasta ahora.
Esta es, en resumen, la obra que el lector podr juzgar.
EUGENIO PREZ BOTIJA
NOTA PREVIA
A LA PRIMERA EDICIN
No he tenido la pretensin, ni ello era posible, de comprender en esta obra la extensin
incalculable de conocimientos que integran la Enciclopedia jurdica. He intentado, si, el dar una
sntesis, lo ms Completa posible, del Derecho en uso, facilitando todos los extremos que ms
pueden interesar, no slo al jurista, sino, en general, a todo aquel que tiene necesidad de una
nocin definida y adecuada a a voz jurdica que busca. Por ello he cuidado, cuanto me ha sido
posible, dentro del carcter que esta obra tiene, el abarcar las principales manifestaciones del
Derecho en sus diversas ramas, con el deseo de que esta obra cumpla su misin esencial: la de
desentraar el significado de las palabras que en el lenguaje jurdico se utilizan. Me he debido
limitar a dar ciertas nociones generales, tratando de comprender el mximo de voces con el
objeto de que este DICCIONARIO sea no slo til, sino, adems, fcilmente manejable, debiendo
as cumplir su misin de auxiliar.
Como la Ciencia del Derecho, no puede considerarse aislada, ha sido necesario buscar
las conexiones indispensables con otras ciencias y, al mismo tiempo, la armonizacin de lo
doctrinal con lo prctico, enlazando unas con otras las instituciones jurdicas con el objeto de
evitar, en cuanto ello es posible, innecesarias repeticiones.
Nadie mejor que el propio autor, como bien se ha dicho, conoce los defectos de su obra.
S ellos hubieran sido subsanables, no tendra razn de mencionarlos, bastando consignar que
un diccionario de sntesis no es, ni puede ser, una obra completa, principalmente s se tiene en
cuenta el propsito inicial perseguido, que ha sido el de incluir, si no la totalidad, por lo menos
gran parte de los vocablos y voces tcnicas que son de uso en el lenguaje jurdico. Es evidente
que en esta obra habr omisiones, que espero salvaren sucesivas ediciones. No es posible,
inicialmente, acometer una labor perfecta; y esa perfeccin, que es ms aspiracin que realidad,
debo de reconocer que est lejos de lograrse. Pero a al menos ha conseguido que sea til, que
cumpla su misin de auxiliar, ya con ello habr logrado compensar las largas y pacientes ho ras
que un trabajo de esta naturaleza me han llevado.
Debo consignar que es este un diccionario, y no una Enciclopedia jurdica. Es concrecin
y no extensin; obra de consulta, y no de estudio, y ella est por igual destinada al profesional y
al estudioso, al que comienza su aprendizaje en el Derecho y a aquel que ya lo ha completado
y, ms an, para todos aquellos que necesitan, en un momento dado, el conocimiento, ms o
menos exacto, del significado de una voz jurdica, y a quienes no les es posible distraer su
tiempo en amplias consultas.
El autor ha tenido que dejar, en mas de una ocasin, reducida a una simple definicin lo
que podra ser objeto de un tratado completo. La limitacin de espacio, y no de tiempo, ha
obligado a la sntesis, condensando en pocas palabras la idea, el concepto, la institucin, con el
objeto de ofrecer los elementos indispensables para que el lector sepa lo que cada palabra
significa en el tecnicismo jurdico. Es asi como espero verme justificado, y si lo hasta ahora
expresado no fuera suficiente, puedo an aclarar que la limitacin de la cantidad de pginas
impide dar una extensin mayor, si se tiene en cuenta el nmero de voces recogidas. Aun
disminuyendo la extensin que pudiera consagrarse a cada una, se ha buscado en todo
momento el dar cabida al mximum de voces y locuciones ms de uso en el tecnicismo jurdico
y en la legislacin positiva. Esto slo ha podido conseguirse en desmedro del espacio a
conceder a ciertas voces de ms frecuente uso y de mayor importancia en el Derecho. Pero
para el conocimiento de estos temas estn los libros de texto, los estudios especializados, las
obras tcnicas. No un tomo, sino cientos, haran falta para dar con algn detenim iento
conocimientos completos sobre todas y cada una de las ramas en que el Derecho se divide.
Estas observaciones tienden a evitar crticas que podran pecar de injustas. Este DIC c ION
A R 10 no tiene ms que el humilde propsito de servir para, que en un mo mento dado, poder
con l desentraar el concepto de una palabra, de una locucin, relacionada con el Derecho. Y,
si he conseguido tal cosa, creo haber hecho bastante.
Destinado este DICCIONARIO a los lectores hispano-americanos, contempla l con
preferencia el Derecho positivo argentino y espaol, sin perjuicio, en algunas ocasiones, de
examinar la legislacin comparada, con el objeto de facilitar, dada una palabra, el precepto legal
que a ella hace referencia. Pero, repito, el fin principal que se persigue no es otro que el de dar
un conocimiento de voces y tecnicismos que se emplean en el lenguaje, jurdico, de manera que
las citas legislativas tienden siempre a este fin.
En algunos casos se busca el origen de la palabra y se examina el desarrollo histrico de
ciertas instituciones jurdicas. Para esto ltimo se ha tenido en cuenta, con preferencia, el
Derecho romano y el antiguo Derecho espaol, que son las fuentes principales del
contemporneo en los pases hispano-americanos.
Las abreviaturas que se emplean no exigen mayor aclaracin, que la que se ex presa en
as notas que siguen. No es grande su nmero para evitar complicaciones para el lector. En
todo caso, se ha procurado expresar siempre, en la forma ms clara y sencilla, utilizando voces
por todos comprensibles, y se ha tenido en cuenta el destino que lleva esta obra est dirigida en
especial al pblico hispano-amercano. Asi, s han introducido algunas voces que corresponden
al Derecho americano, y se ha buscado el antecedente teniendo en cuenta la especial
caracterstica de la legislacin propia de las repblicas procedentes del viejo tronco espaol.
Sin perjuicio de haber incluido en el orden alfabtico que corresponde a un diccionario de
esta naturaleza los axiomas jurdicos de ms frecuente uso, hemos credo conveniente, a modo
de apndice, establecer aquellas reglas, aforismos, principios generales del Derecho,
disposiciones de Derecho antiguo, sentencias, frases, refranes y pensamientos que hacen
relacin con el Derecho y con la justicia, estimando que ello puede ser de evidente utilidad para
el jurista, teniendo en cuenta que los Cdigos aceptan^ como norma, la aplicacin de los
principios generales del De- recho en caso de silencia, obscuridad o insuficiencia de la ley.
Queda, por ltimo, que consignar el valor que hemos dado a ciertas obras que nos han
servido de auxiliares en nuestro trabajo. Recopilaciones, diccionarios, enciclopedias jurdicas
del siglo pasado y de ste nos han dado elementos inapreciables para la realizacin de nuestra
labor que, una vez ms repito, no tiene mayor valor que el de ser una recopilacin de voces en
uso. La originalidad es bien difcil lograrla en una obra de esta naturaleza, y nuestro intento
representa un esfuerzo que espon-derable si se examina a travs de la labor de sntesis hecha
y la intencin de poner al da las voces y locuciones de ms frecuente uso en el lenguaje
jurdico. Para esta recopilacin he utilizado diversas fuentes, principalmente la que emana de
repertorios de legislacin, jurisprudencia mas en uso y de diccionarios afines. Muchas de las definiciones son extradas de los Cdigos civiles espaol y argentino, del Diccionario de la
Academia espaola y el magnfico Diccionario de Legislacin y Jurisprudencia, de Joaqun
Escriche.
G.C.
NOTA PREVIA
A LA SEGUNDA EDICIN
Pecara el autor de ingratitud s, al reeditar SUDICCIONARIO DE DERECHO USUAL , no
lo hubiera mejorado, corregido y ampliado considerablemente; y pecara por no
corresponder al favor del pblico que le ha dispensado su atencin; significara
incumplir la promesa, hecha en el prlogo de la publicacin primera, de consagrar sus
esfuerzos a subsanar, en ediciones sucesivas, errores, defectos u omisiones. De cmo
he tratado de corresponder a la aceptacin ajena y al ofrecimiento propio, constituye
prueba acabada esta segunda edicin; y tanto es as que, agotada desde hace varios
aos la primera de este DICCIONARIO, para dar a la imprenta la segunda he preferido
esperar a disponer del tiempo necesario para su total revisin. Entre ambas ediciones
de este DICCIONARIO DE DERECHO USUAL han transcurrido seis aos, y este lapso de
labor ininterrumpida me ha permitido reelaborar la obra tan a fondo que cabe afirmar,
en la seguridad de no ser desmentido, que el presente DICCIONARIO dista tanto del
primer ensayo, que puede considerarse esta produccin cual enteramente nueva; pues
el texto actual triplica el contenido del anterior y lleva al quintuplo el nmero de voces
examinadas.
El dinamismo de la vida actual aleja cada vez ms al estudioso de las fuentes de
informacin. He hablado de las dificultades, y me agrada repetirlo, que se presentan a
quien debe atender, conjuntamente, diversas actividades con el ritmo por la pro fe-sin
impuesto; y as, slo mediante sacrificio intenso y permanente, en ocasiones agotador,
he podido realizar esta obra y darle las dimensiones y contenido que precisaba. La
labor realizada constituye el fruto de muchas horas consagradas a ella, en el trabajo
paciente y montono de reunir datos, compulsar fichas, redactar definiciones, buscar la
amplitud de los conceptos, fijar la disposicin legal, confrontar la exactitud de los
trminos, corregir lo escrito y rehacer, por varias veces, la tarea emprendida.
Debo destacar que esta obra no es labor de un equipo de hombres dedicados, en
unidad de empeo, a la realizacin de un esfuerzo comn, sino fruto de un trabajo
personal, metdico, paciente y con frecuencia rido, por abarcar una extensin de
conocimientos que tropieza muchas veces con la limitacin y profundidad que del
especialista se exigen.
Puedo afirmar, como artfice de mi propia obra, que sta no me complace an
totalmente; porque el nimo de superacin, latente en todo individuo, incita a reini-ciar
en un maana no lejano la tarea emprendida, pues obras de esta naturaleza nunca han
de calificarse de completas ni estimarse cual definitivas.
Con esta obra culmina una labor preparatoria de acumulacin de datos comenzada largos
aos atrs, y su alcance es tan amplio y tal el nmero de horas en ella enterradas, que en el
presente no me juzgara con fuerzas suficientes para emprenderla de nuevo, por rebasar mis
energas; porque no en vano los aos van venciendo los impulsos vehementes de trabajo. De
aqu que, como autor, aun conociendo las lagunas subsistentes en esta obra, no tan completa
an como podra ser, acepte tambin los lmites que a la capacidad propia impone la naturaleza
humana.
No constituye y mucho me interesa repetirlo este D ic c 10 N A R 10 una Enciclopedia
Jurdica, ni trata de cumplir ese cometido. Es simplemente un DICCIONARIO DE DERECHO USUAL; y
su propio ttulo indica, bien a las claras por cierto, que en l slo se recogen voces de uso
actual o pretritoen el Derecho, dando su definicin y, en apretada sntesis, la institucin
jurdica de que se trata.
En las referencias al Derecho positivo he seguido principalmente la legislacin espaola y
la argentina; aqulla, porque en sus textos me inici en el conocimiento del Derecho; sta, por
desenvolver en su mbito el ejercicio de mi actividad profesional. Ello ofrece adems una
simultnea visin del pensamiento jurdico en pases del Viejo y del Nuevo Mundo. Con especial
preferencia, he de reconocer el lugar preponderante concedido a las fuentes del Derecho
espaol. Por la doble circunstancia de representar ste una base comuna todas aquellas
Repblicas que derivan de un mismo tronco, y que encuentran en las instituciones jurdicas
peninsulares basamento para su propia legislacin, como por la unidad idiomtica que las
enlaza, indisolublemente ya, las voces de Espaa pertenecen por igual a todos los pueblos de
habla castellana. Mal puede comprenderse el Derecho Usual si se ignora el lenguaje jurdico.
Adems de numerosos latinismos, por la perdurable influencia del Derecho romano en
todos los ordenamientos legales, se han incluido algunas voces anticuadas en el tecnicismo
jurdico, y ello obedeciendo a un criterio amplio, por cuanto tales vocablos sirvieron antao para
la expresin del Derecho. Su conocimiento resulta indispensable, tanto al profesional y al
profano como al estudiante y al estudioso, para traducir, al decir actual, aquellas instituciones
jurdicas consagradas en otros tiempos e incluidas en momentos del idioma y del Derecho, como
las Partidas, todava vigentes o alegadas ante los tribunales. Tales vocablos, citados en libros o
leyes en desuso, pero cuyos textos se recuerdan an con cierta frecuencia, configuran para el
jurista fuente de informacin til; pues e aclaran instituciones o denominaciones arcaicas, que
rigieron durante cierto tiempo y engendraron a veces los actuales tecnicismos.
No todas las voces examinadas pertenecen estrictamente al vocabulario jurdico;
pero los vnculos-indestructibles del Derecho con la Moral, laSociologa, la Poltica, la Economa,
la Historia, la Medicina y otras disciplinas abstractas o realistas, la necesidad de ampliar algunos
conocimientos y la extensin de los estudios que integran la profesin de abogaao, imponen la
inclusin de cuantas palabras procuren, desde el punto de vista del Derecho, un panorama
general del lenguaje.
Un trabajo como el realizado que aparta a su autor de una especalizacin a la que
durante dos dcadas ha venido consagrndose, y que ha exigido un penoso sacrificio en la
diaria labolno puede, como expresaba en anterior oportunidad, procurar ms satisfaccin que
la derivada de la labor cumplida y la fundada en la esperanza de que esta obra sea de cierta
utilidad para quienes hayan de consultarla; por culminar en ella el mayor esfuerzo que, dentro de
limitada capacidad y fuerza, he sido capaz de realizar.-Juzgese el resultado por el proposita; y,
si acaso, absulvanse las faltas por la amplitud o ambicin de la empresa.
G.C.
NOTA PREVIA
A LA SEXTA EDICIN
Al publicar la cuarta edicin de este DICCIONARIO DB DERECHO USUAL destaqu que la
misma apareca totalmente revisada y corregida, introducindose modificaciones no slo
referidas a su presentacin, ms manuable, sino a su contenido. Se modificaba levemente el
formato, pero no su contenido, distribuido en cuatro volmenes, sin desproporcin entre s i y
destinados a mayor ventaja y facilidad en la consulta o manejo de la obra.
Corregidas erratas que no pudieron ser salvadas en ediciones anteriores, y que una nueva
y paciente revisin permiti subsanar, se pretende ahora, pese a errores involuntarios e
inevitables, ofrecer una nueva edicin en la que su esmerada correccin podemos afirmarlo
con .orgullorepresenta un ponderable esfuerzo y contribucin cierta para el desarrollo de un
mejor conocimiento del idioma en general y del jurdico en especial.
La quinta edicin de esta obra, publicada por Editorial Santulona, S. A., estaba destinada a
ser distribuida en Espaa. La misma obtuvo tan favorable acogida, que en poco tiempo se
agot, literalmente.
Antes de volver a reeditar la obra, sin introducir en ella ms que leves modificaciones, de
modo especial en cuanto a su presentacin, mejorada sensiblemente, su autor ha vacilado, por
estimar que era ocasin adecuada para efectuar un reajuste de su contenido, acorde con los
cambios de orden legislativo registrados en los pases iberoamericanos durante los ltimos
aos. Pero rehacer una obra de la extensin y contenido de sta no es empresa que pueda
acometerse sin contar, adems de con el tiempo necesario, con el nimo dispuesto y fuerzas
suficientes; ya que podra, caso contrario, malograrse en gran parte la pretendida labor de
mejora.
He credo oportuno reproducir el prlogo que para la quinta edicin, destinada a Espaa,
escribiera mi antiguo e inolvidable compaero de estudios el catedrtico de la Universidad
Central: Eugenio Prez Botija. Su muerte ha privado a la Ciencia del Derecho de uno de sus
ms magnficos exponentes; a la Universidad espaola, de un destacado catedrtico; al
Derecho Laboral, de un precursor que dio categora a esta disciplina jurdica; y a quienes nos
honramos con su amistad, de la voz de aliento y a la mano tendida siempre en ademn
generoso para compartir las horas buenas y malas que quedan atrs. Sirvan estas
palabras de homenaje de gratitud a quien fuera, por tantos motivos, smbolo de una generacin
que tiene el doble mrito de haber sobrevivido a la guerra ms cruel que han hecho los
hombres y de haber realizado,
frente a un mundo empeado en destruir, la obra creadora que surge de la investigacin y del aporte constructivo que se orientan hacia esa nueva especialidad jurdica que
integra el Derecho Laboral.
Quisiera el autor volcar aqu palabras precisas sobre la personalidad de aquel
maestro y amigo de quien, en una tarde gris de un invierno madrileo, en los comienzos del aos 1966, se despeda con un abrazo y un adis que presenta definitivo. Las
palabras de su prlogo, en donde Eugenio Prez Botija reflejaba lo que nuestra amistad le inspir, muestran, amas de su inmensa bondad, trminos elogiosos que no mereca, pero reveladores de la grandeza de quien sabia prodigar su propio entusiasmo
junto al concepto generoso; todo ello dicho en esa forma de tan sugestivos matices que
hace que se sienta en todo su valor el seoro que slo quienes son grandes por mrito
propio resultan capaces de transmitir en cierta forma a los dems.
Sirva, pues, esta nota previa como recuerdo emotivo y sincero hacia quien fue,
dentro de la generacin espaola de 1931, una de sus ms brillantes figuras, y para el
Derecho Laboral, uno de sus ms destacados artfices.
Como expresara en el Prefacio de la segunda edicin de mi Tratado de Derecho
Laboral: "Y hoy, repito, doy gracias a Dios por haberme concedido que el proyecto
iniciado con el entusiasmo de la juventud se traduzca en esta obra completada con la
experiencia y la serenidad de la madurez...". Es este DICCIONARIO la culminacin de una
labor emprendida hace muchos aos, en la que se concretan horas dedicadas a
paciente investigacin, acumulando esfuerzos metdicos en una labor cuyo nico
mrito sea quizs el de la perseverancia.
Decamos, al finalizar la Nota Previa a la segunda edicin, que un trabajo como el
realizado no puede procurar ms satisfaccin que la derivada de la labor cumplida y la
fundada esperanzado que esta obra sea de utilidad para quienes hayan de consultarla.
Por ello, la acogida dispensada a nuestro DICCIONARIO DE DERECHO USUAL nos
obliga a formular pblico agradecimiento hacia quienes, de una u otra forma, han
colaborado para convertir en realidad esta nueva edicin; a aquellos que, utilizndola,
la han recomendado como auxiliar necesario; para los que la han convertido en texto
obligado de consulta; a los colegas y amigos que nos hicieron llegar sus notas de
aplauso por la labor realizada; y a quienes nos han alentado en desfuerzo que representa, en circunstancias como las actuales, el dar a las prensa cuatro tomos de tal forma que lleguen simultneamente a sus lectores.
G.C.
NOTA PREVIA
A LA DECIMOSEGUNDA EDICIN
La primera edicin de esta obra, aparecida en 1945, constaba de un solo tomo;
la segunda, totalmente transformada, se public en los aos 1954 y 1955, y se compona de tres volmenes; en 1958, la tercera, reprodujo integramente la segunda.
Conservando de anteriores ediciones la estructura y las voces, en la cuarta edicin, ya
compuesta de cuatro volmenes, se actualiz su contenido para dar cabida a posteriores reformas legislativas y a cambios exigidos por la evolucin institucional de algunos pases, extendindose la modificacin para incluir nuevas acepciones y vocablos
reconocidos por la Academia Espaola de la Lengua, innovaciones que representaron
el '^indulto" de extranjerismos largo tiempo censurados, y admitidos ahora ante el poder
del uso, ley suprema en el idioma espaol. Despus se han sucedido ediciones en las
que salvo correcciones de erratas, que no pudieron antes ser subsanadas, se reprodujo
el mismo texto.
Rehacer una obra de la extensin y contenido de sta no es empresa que pueda
acometerse del da a la noche; cmo se hizo, no debe ignorarlo el lector.
Esta nueva edicin enciclopdica significa el esfuerzo de muchos aos y el trmino probable, para, similar empresa^ cuando se ha alcanzado el prtico de la senectud. Desde los pasos primeros ha transcurrido una dcada, dedicada a la revisin de
los textos anteriores, a la seleccin de nuevas voces; un quinquenio de dictado y repaso, con el epilogo del bienio que la impresin ha significado, para paciente correccin y los retoques finales.
Aun habiendo compartido el esfuerzo, en modalidades distintas, desde los albores
de este DICCIONARIO, en la presente edicin Alcal-Zamora ha tenido intervencin
relevante en la revisin, actualizacin y ampliacin del vocabulario. Ello le impone,
convirtiendo ahora, en una especie de dilogo el habitual monlogo de las
introducciones, expresar que la labor ha sido posible solamente por estimulo constante
de Cabaneas; por las sugerencias y rectificaciones provenientes de una larga y
fecunda experiencia en la ctedra y en el foro parios medios de consulta puestos a mi
alcance, a travs de una biblioteca jurdica especializada y de jerarqua en este
aspecto sin paragn alguno tal vez. Todo ello sugiere, con la confesin, la gratitud y
plasma, en una obra ms, realizaciones comunes de una relacin nacida en nuestra
juventud, proseguida en la madurez y activa en la etapa final de nuestras vidas.
Siguiendo el dilogo por mi parte, tambin yo debo slo gratitud a Luis AlcalZamora, ese viejo compaero de las aulas universitarias con quien he compartido
idntico destino de expatriacin y a quien he admirado no slo por su capacidad de trabajo y
por su inteligencia, sino tambin por la valenta y dignidad con que supo llevar adelante sus
convicciones en los ya lejanos das de llanto y de duelo de la trgica Guerra de Espaa y en los
largos y crueles aos de exilio.
G.C.
NOTA PREVIA
A LA DECIMOQUINTA EDICIN
El 28 de junio de 1946 se terminaba de imprimir, en Buenos Aires, la primera
edicin del Diccionario de Derecho Usual, con 649 pginas y unas tres mil quinientas
voces; siete aos ms tarde, el 4 de septiembre de 1953, se completaba la impresin
del primer volumen de los tres que integraron la segunda edicin de esta obra, la que
contena diez veces ms de voces que la anterior. Desde entonces han venido
publicndose ediciones hasta alcanzar la decimosegunda, ya en seis tomos, cuyo
primer volumen se termin de imprimir en Buenos Aires, el 14 de marzo de 1979.
Desde entonces hasta ahora han aparecido dos ediciones ms que reprodujeron la que
se iniciaba con el nuevo titulo de DICCIN ARIO ENCICLOPDICO DE DERECHO USUAL.
Esta nueva edicin, que tiene su propia Nota Previa, reproduce integramente el
texto de las tres que la han antecedido, componindose de ocho tomos, exactamente
dos ms que la anterior, la que da a la obra una mejor distribucin de su contenido, al
mismo tiempo que mayor facilidad en su manejo.
El tiempo transcurrido desde que se completara la impresin de la edicin en seis
tomos, apenas de dos aos, hace materialmente imposible realizar una reuisacin del
texto, propsito que tengo si es que Dios, con su inmensa generosidad para conmigo,
me da vida y fuerzas para ese logro.
La satisfaccin que me produce el hecho de saber que este DICCIONARIO es, en los
ltimos aos, la obra jurdica de mayor divulgacin en los pases iberoamericanos,
motiva mi agradecimiento hacia todos aquellos que, de una forma u otra, han contribuido a un logro que supera cuanto hubiera podido desear en aquellos aos en los que
con plenitud de mis fuerzas emprenda una tarea que habra de continuar cuando he
pasado y pisado con firmeza la ancianidad.
Al igual que los rabes "que a mi tierra vinieron" he querido dejar de mi paso por
la vida la huella que queda de los hijos que cri, de los libros que escrib y de los
rboles que plant. Tengo frente a m, habindolos hecho mos hace muchos aos,
estos pensamientos: "Piedra sobre piedra levantars tu casa - Letra por letra escribirs
tu vida - Palabra por palabra ensears la Historia - Libro sobre libro forjars tu espritu
". Ellos son los que rigen las muchas horas de mi vida, que da a da consagro al
trabajo, las que han dejado en las pginas de este DICCIN A R 10 la esperanza de que,
prorrogndome en el tiempo, sobreviva, que este consuelo es el pago que espera
aquel que al escribir un libro suea con l en seguir viviendo.
La figura literaria del torso inacabado de una escultura que el artista algn da soara con
terminar como un ideal que jams podr alcanzar, ha sido, desde la hora inicial en que esta
obra fuera esbozada, hasta hoy, su reflejo exacto; est el hecho de que siempre, siempre, hay
algo ms que decir, mucho que aprender y quizs algo que todava queda por ensear. Decir,
aprender y ensear constituye la ejecutoria que tiene, en su quehacer, quien an espera el
lograr ver acabada su obra, aunque no ignore que eso el hombre, por serlo, nunca podr
lograrlo.
G.C.
INDICACIONES PARA LA CONSULTA Y EL
MANEJO DE ESTA OBRA
ALFABETIZACIN GENERAL
I. Cada voz vale por s para la ordenacin general.
Las oces compuestas (Derechos reales) y las locuciones (Ab intestato) se
alfabetizan siguiendo el orden riguroso que corresponde a cada miembro de unas u
otras, considerada cada palabra como independiente; por eso encabezan el-Diccionario todas las expresiones en que la preposicin a se combina con otros vocablos.
Se prescinde as del ilgico sistema acadmico que llevara a intercalar entre
las distintas voces o especies de accin (por ejemplo, Accin accesoria y Accin
negativa) lo relativo a Accionariado obrero.
II. Las siglas se consideran voz unitaria; por eso la U.N.E.S.C.O. no se encuentra
entre las palabras iniciales de la letra U, sino por la mitad de la ltima de las vocales
exclusivas.
IIL Las palabras sin acento preceden a las acentuadas: Revolver, el verbo, se coloca
antes que el substantivo Revlver.
Como complejo expresivo, ya que hay acento ortogrfico y ausencia de l,
palabra espaola y extranjera, aparece este orden: Vicaria, "Vicaria" y Vicaria.
IV. En las locuciones, cada palabra determina un orden preferente; por ejemplo,
todas las de raz latina, aunque castellanizadas no pocas, que empiezan por ab,
preceden a aquellas otras en que esas dos letras forman conjuntos ms amplios,
desde Abad hasta Abuso. Por eso mismo Ad hoc va mucho antes que Adhesin.
V. Cuando se escriben las palabras con guin, en los extranjerismos que catalogamos de expresiones (abreviado expr.), por no ser vocablos solidarios en la grafa ni
contar con dos o tres trminos separados como requieren las autnticas locuciones (De
oficio u Organizacin Internacional del Trabajo), se alfabetizan como si fuera un bloque.
Ms claro, la expresin francesa "Demi-aveu" hay que buscarla como si la grafa fuera
"Demiaveu".
LO NACIONAL, LO CORRECTO Y LO OTRO
VI. Figura entre comillas, como prevencin o reparo, todo extranjerismo ("Conquts"), localismo ("Heretament"), neologismo poco frecuente ("Mercadeo") o
barbarismo ("Aditere"). Por su autoridad en la materia, se acepta como criterio para
tales calificaciones el de la Academia Espaola.
VII. Por el contrario, todas las locuciones latinas incorporadas a nuestro idioma, sean
comunes (Sui gneris) o tcnicas (Sub jdice), se insertan con la ortografa y
acentuacin de los trminos castellanos.
REMISIONES
VIH. Las voces entre parntesis y negrita que aparecen al final de los artculos, y a
veces en el texto de ellos, constituyen concordancias para evitar repeticiones, remisiones a vocablos afines que completan el tema o, por el contrario, antnimos.
IX. Dentro de tales referencias, con el n de abreviar, las copulativas, y o en su caso
e, intercaladas en redonda, expresan que se repite el trmino inicial o final; por ejemplo
;v. Derecho personal y real, significa: vase Derecho personal y Derecho real; o v.
Contrato y Ttulo lucrativo, tanto como: vase Contrato lucrativo y Ttulo lucrativo.
La separacin con punto y coma en las referencias mltiples evita la posible
confusin con los vacablos inmediatos. Tambin en estas indicaciones se observa el
orden alfabtico.
X.
En todo verbo constan los substantivos caractersticos, en los cuales suele
desenvolverse lo principal de las instituciones o tecnicisi s.
En ocasiones da la apariencia de una identidad;, se encuentra: En oferta. v.
En oferta, lo cual quiere decir, por la negrita, que ha> iue buscarlo en la letra E en su
lugar alfabtico.
Por conveniencia en abreviar, algunas remisiones pluralizadas en el texto
pueden figurar en singular.
SUBVOCES
XI. En ellas, en los modismos, frases y sentencias que con epgrafe en bastardilla
figuran al final de cada voz con las mismas emparentadas (por ejemplo, A sangre y 'ego
y Quien roba a un ladrn, tiene cien aos de perdn), salvo excepciones imtas por ei relieve de algn tecnicismo, se da la siguiente preferencia para el u-.-rollo: 1. substantivo; 2. verbo; 3. adjetivo; 4. adverbio; 5. pronombre; 6. interjeccin; 7.
preposicin; 8. conjuncin. Por supuesto se prescinde de los artculos y de las
preposiciones de dos letras, servidumbre idiomtica, carente de relieve conceptual.
XII. En el latn, las subvoces varan bastante a veces, por la caracterstica declinacin de substantivos y adjetivos y por la irregularidad extrema de la conjugacin.
En los verbos latinos se ha optado por los infinitivos verbales, ms parecidos casi
siempre a los espaoles; y por ello se prescinde del presente del indicativo, menos
conocido en la tcnica jurdica.
PLURALIDAD LINGSTICA
XIII. Aun integrando este Diccionario lo ms completo de cuanto existe en la inclusin
y desarrollo de los tecnicismos jurdicos extranjeros de mayor inters o ms usuales,
ante lo superfluo, no constan los vocablos extranjeros de identidad en la grafa o de
similitud literal; a menos de resultar propensos a dislates por la servidumbre de la
semejanza al traducir o por hacerlo quienes desconocen los tecnicismos jurdicos. En
algunos casos, como ejemplo del peligro, con manifestaciones humorsticas incluso, se
anotan desvarios de los traductores, con reflejo incluso en textos legales.
TCITAS REFERENCIAS
XIV. Cuando no se menciona en forma expresa el pas al cual est referida la
doctrina, legislacin o jurisprudencia, la misma corresponde a Espaa.
ABREVIATURAS
XV. Para facilitar la lectura, se emplean escasas abreviaciones. La tabla de las
principales utilizadas sigue a continuacin:
a. de J. C. ..........................................
Acad. o Academia ..............................
Af. .....................................................
ant. ...................................................
Arg. ...................................................
art. ....................................................
arts. ...................................................
cap. ...................................................
Ca. ....................................................
Circ. ...................................................
cit. .....................................................
Civ. ....................................................
Cd. ...................................................
Codex ................................................
Com. ..................................................
Comp. ................................................
Const. ................................................
Conv. .................................................
Crim. .................................................
Dec. ...................................................
Dic......................................................
Dr. .....................................................
ed. .....................................................
Enj. ....................................................
Esp. ...................................................
Expr. ..................................................
F.A.O. ...............................................
Fed. ...................................................
Fr. .....................................................
Gr. .....................................................
Hipot. ................................................
inc. ....................................................
Ind. ....................................................
Ing. ....................................................
Intel. ..................................................
It. .......................................................
Just. ...................................................
Lat. ....................................................
Lib. ....................................................
Loe. ...................................................
Matr. ..................................................
Mil. ....................................................
n. ......................................................
Nov. Recop. .......................................
Antes de Jesucristo.
Academia de la Lengua Espaola.
Aforismo.
Anticuado.
Argentina; argentino, argentina.
Artculo.
Artculos.
Captulo.
Cataln, catalana, Catalua.
Circunstancia.
Citado, citada.
Civil.
Cdigo.
CodexJuris Canonici.
Comercio
Compilacin.
Constitucin.
Convenio.
Criminal.
Decreto.
Diccionario.
Doctor.
Edicin.
Enjuiciamiento.
Espaa; espaol, espaola.
Expresin.
Organizacin Internacional para la Alimentacin y la Agricultura.
Federal.
Francs, francesa, Francia.
Griego, griega, Grecia.
Hipotecario, hipotecaria.
Inciso.
Industrial.
Inglaterra, ingls, inglesa.
Intelectual.
Italiano, italiana.
Justicia.
Latn, latina.
Libro.
Locucin.
Matrimonio.
Militar.
Nmero.
Novsima Recopilacin.
O.I.T. .................................................
O.N.U. ...............................................
prr. ...................................................
Part. ...................................................
Pen. ..................................................
Proc. ..................................................
Prop. .................................................
R. D. ..................................................
Recop. ...............................................
Reg. ..................................................
R. O. ..................................................
RR. DD. ............................................
S.D.N. ................................................
v-'nt. ..................................................
ss. .....................................................
Supr. ..................................................
T. .......................................................
tit. ....................................................
Trab. ..................................................
Trat. ..................................................
Trib. ..................................................
v. .......................................................
Organizacin Internacional del Trabajo u
Oficina Internacional del Trabajo.
Organizacin de las Naciones Unidas.
Prrafo.
Partida.
Penal.
Procedimiento o procesal.
Propiedad.
Real Decreto.
Recopilacin.
Reglamento.
Real Orden.
Reales Decretos.
Sociedad de las Naciones.
Sentencia.
Siguientes.
Supremo/Suprema.
Tomo.
Tftulo.
Trabajo.
Tratado.
Tribunal.
Vase esta voz. vanse estas voces.
A
A. La prioridad alfabtica de la A, como letra y vocal, corresponde a todos
los idiomas; salvo el etope, segn los fillogo. Pero este signo, fontico en lo
acstico y grfico en lo escrito, posee valoracin muy varia, que impone
clasificado tratamiento.
1. Precedencia ordenadora. Esa vanguardia idiomti-ca determina que lo*
apellidos con esta inicial posean en lo administrativo prelacin en censos,
padrones, guias y dems catalogaciones literales, por constituir el sistema mas
ficil y ordenado de clasificacin, cuando no existe criterio mis poderoso. Esa
misma preferencia aparece, para voces que designan artculos, productos,
materiales y especies muy diversas, en catlogos, aranceles y dems ordenamientos mercantiles, aduaneros y tcnicos.
Con objeto de atenuar la jerarqua mortificante de los nmeros para los
pospuestos, la A se utiliza, en lugar de primera, a fin de sealar la clase
preferente, ms costosa o de lujo, en ciertos transportes martimos, ferroviarios,
areos y camineros. Tambin en el comercio y en la industria se recurre a la A,
si existen diversas calidades o precios, cuando se indica la mejor o lo mas
valioso.
2. En las tcnicas jurdicas. Legislativamente se utiliza la A casi siempre
en esta forma: a) como primer inciso de lo* artculos enumeradores de
requisitos, circunstancias, trmites o clases y pan establecer subdivisiones
menores dentro de ttulos, captulos o secciones.
En el Derecho Romano serva esta letra para la emisin y calificacin de los
votos no slo en el orden poltico, sino en el judicial. As, cada juez tena tres
tablillas:
una con la letra A, que quera decir absolvo; otra con la letra C, que equivala a
condemno; y una ltima, con las iniciales N.L.. correspondientes a non tquet,
que aplicaba cuando el asunto no estaba claro o no se haban probado los
hechos.
En el Derecho Penal antiguo, la A servia para reconocer a las adlteras, a
las cuales, por infamia, se aplicaba con un hierro candente tal marca (v.), inicial
otrora del entonces gravsimo delito de adulterio.
En el Derecho Mercantil se combina esta vocal en abreviaturas usuales en
la letra de cambio: AP, aceptada pa protesto; ASP, aceptada sin protesto;
ASPC, aceptada sin protesto pa pon en cuenta, entre otras. En el orden
mercantil tambin, se utiliza la A para la primera de las series en emisiones de
emprstitos, bonos, ttulos, acciones o billetes.
3. En referencia* figuradas y personales. Q prestigio de esta letra, o su
empleo masivo, por comenzar con ella alrededor del- 9 % de las palabras
existentes y por integrar la terminacin ms frecuente en los idiomas latinos y
meridionales de Europa, ha coatribuido a que, a travs de la alfa griega, sirva
pa referencias concretas a la Divinidad.
En Roma, los jvenes impberes, incapaces todava de llevar las anuas,
eran sealados por esta letra en las
matrculas de la milicia. I La A, inicial de Augusto, simbolizaba al emperador,
jefe del Estado en lo poltico, caudillo o capitn supremo en lo militar y hasta
gran sacerdote e incluso deidad viviente en el culto del paganismo.
En aspecto poltico cada vez ms declinante, se encuentra la primera de las
letras en abreviaciones dinsticas: AA. (altezas, por lo general principes o
princesas e infantes o infantas), AA. RR. (altezas reales) y AA. II. (altezas
imperiales).
Se recurre igualmente a la A para abreviar alias o apodo en los amos
judiciales, crnicas de tribunales y otros escritos, de esa manera: (a.).
4. En >o martimo. La A designa los buques de cubierta corrida. I En ios
barcos de madera, segn la clasificacin del Lloyd, concreta que se encuentran
en buen estado de conservacin. Si la letra es roja, expresa que slo pueden
transportar mercancas, no pasajeros; y si es negra, que su mal estado no les
permite sino viajes cortos. Los nmeros antepuestos a la letra indican los aos
para que sirve tal clasificacin. I En los buques metlicos, la A va precedida de
cifras, que sealan, del 100 al 90, que se han de examinar cada 4 aos; y del
85 para abajo, sujetos a revisarse cada trienio. I En los yates, puesta la A en la
vela mayor, aclara que pertenecen a la clase internacional y que se encuentran
matriculados en la Argentina.
5. Aspectos y ordenamientos varios. Dentro de la Cronologa son de
importancia estas abreviaciones: A.C. (ao de Cristo), A. D. (ante dem), A.M.
(ante mer-diam), o. de J.C. (antes de Jesucristo o de la era cristiana); entre
varias ms, menos usuales en lo jurdico. I En el sealamiento de los mercados
en Roma, la A era la primera letra nundinal (v.).
En la ya decadente nomenclatura por arrobas, esta medida se abrevia con
una @ peculiar, con "cola de ardilla", si se permite la grfica expresin'. I
Tambin en las medidas, la A expresa sintticamente rea.
En las patentes automovilsticas, la A identifica a los automotores de Austria;
la abreviacin At/S corresponde a Australia.
6. Enfoque prepositivo y de compunsto adverbial. Pasando de la letra a la
palabra, en tanto que preposicin latina, la A, que nuestro idioma ha heredado
en mltiples aplicaciones, y que integra bastantes locuciones no pocas
bilinges: latinohispanas de las insertas en la serie alfabtica inmediata,
posea un valor substantivamente de inters, con un significado que cabe
traducir por "el encargado de". As, a bibliotheca es bibliotecario; a valetudinario, el enfermo. En otros casos existe ya un circunloquio adverbial; por
ejemplo, a pedibus, el que va a pie (en versin literal), era el lacayo, que en
tiempos romanos segua como peatn a su seor. Tambin a studiis, el maestro
o preceptor.
Con respecto a las locuciones prepositivas insertas inmediatamente
despus de esta voz de forzosa introduccin en un diccionario, latinas las
unas, espaolas las otras y con naturalizacin hispnica en otros casos, la A
adquiere significados distintos a lo habitual en nuestra lengua: asi" equivale a
con ("a fortiori"}, a en ("a contraro sensu"), a de ("a nouo") y a desde (" a
limine").
En cuanto a los compuestos adverbiales, se incluyen de tiempo los unos, de
situacin los otros, de modo los restantes, que enlazan el mundo del Derecho y
el de sus afinidades mayores con las actitudes humanas y con otras referencias
de indudable aplicacin jurdica. La relacin, inacabable en verdad, se concreta
a los mas usuales o de mayor inters, con desarrollo inmediato o remisin pertinente, segn el relieve del modismo o la subordinacin al vocablo principal.
7. Examen rual partcula o prefijo. Aglutinada la A con otros vocablos y al
principio de los mismos, suele constituir una negacin, antinomia o privacin:
apatrida, anormal, acfalo. I Tambin posee sentido de accin:
abanderar, poner bandera; acuchillar, pasar a cuchillo;
aprovisionar, procurar provisiones y tantos otros verbos de claro significado y
similar construccin. I En verbos cun procedencia substantiva, y agresivos casi
siempre, la A adquiere valor frecuentativo: abofetear, aporrear, apalear.
La vitalidad idiomitica de la A, aunque sometida a proceso biolgico tambin
extintivo, se muestra en otro aspecto, simplificador en definitiva con la evolucin
del lenguaje. Se comprueba asi en decenas y decenas de voces, en su mayora
substantivos femeninos, que han perdido esa letra, que en otros tiempos
constitua la silaba inicial. Como simple muestra bastar citar alimosiw, aminoracin, anoria, anumeracin, apasto, apmmeter, atarea, atraicionar, atravesia,
ayunque.
Por ltimo, aun cuando el contenido de la primera voz y de la primera letra
del idioma sea mucho mas amplio, no puede omitirse una tendencia moderna
que encuadra antes en la originalidad que desemboca en la extravagancia que
en ponderadas frmulas de composicin u neutralidad. Surgen as los
compuestos de amoral y asocial, que se pretenden presentar con fisonoma
propia, y n como aspectos intermedios en la anttesis de moral e inmoral y de
la sociabilidad y su contrario. Se est casi siempre ante frmulas de hipcrita
fragilidad en los conceptos y en las clasificaciones, que. pretenden eximir o
atenuar con improcedencia y basta con cinismo.
A BENEFICIO DE INVENTARIO. La calidad de heredero estricto, la sucesin
o (rtuto universal (v.) cosa muy distinta de sucesor nico de alguien, aun
cuando cabe tal coincidencia por sumarse la universalidad de la causa y la
totalidad en -cuanto a los bienes y derechos transmitidos, significa
eventuales ventajas patrimoniales por lo general; pero no excluye riesgos
anejos a la confusin que sin ms se produce entre el causante o "de cu-jus" y
su heredero, por continuador ste de la personalidad jurdica de aqul, en
principio.
De ah que el legislador, para no convertir en posible gravamen una
prometida cualidad jurdica, haya pensado desde antiguo puesto que el
Derecho Romano ya suministr esta tabla de salvacin en facilitar una solucin ponderable.
En efecto, al que resulta heredero por una disposicin testamentaria eficaz,
o que lo es por su ndole legitimaria, de la que el testador no puede privarle sin
justa causa, puede adoptar abierta la sucesin, desde el instante de morir el
causante o, en el orden prctico, de conocer ese fallecimiento el sucesor
cuatro actitudes:
I* La aceptacin expresa o de hecho, que confunde los patrimonio, con
todas sus conveniencias econmicas, pero con la contingencia de responder
por lo propio y
por lo antes ajeno: por deudas o culpas econmicas del "de cujus".
2 La repudiacin pura y simple, por no querer suceder o por sospechar que
no es "negocio", sin comprobarlo; y, con ello, expuesto a perder todo o algo interesante, desde el punto de vista material.
3* La pasividad, que conduce a la prdida de la condicin hereditaria por la
caducidad de la accin sucesoria o la anticipada usucapin de bienes' por
activos poseedores.
4* La sntesis jurdica que representa el beneficio de inventario (v.), la
posicin que ello significa: a beneficio de inventario. No constituye la misma una
repudiacin ni una aceptacin puras, sino algo intermedio: se acepta..., pero si
conviene, de'resultas del balance entre el activo y el pasivo de la sucesin que
formar el heredero sin confundir, ni por tanto comprometer econmicamente, el
pretrito patrimonio propio y el dejado por el causante.
Esta cautela cabe reforzarla an mas con el beneficio de deliberar^.), que
agrega, a esa premisa sucesoria de haber un supervit patrimonial en lo
hereditario, la de reflexionar todava si conviene o no conviene, si se quiere o
no se quiere por cualquier motivo, y sin tener que expresarlo, heredar a
determinada persona.
Esta locucin inicial de la alfabetizacin jurdica del Diccionario muestra,
pues, la complejidad y la ductibili-dad del mundo del Derecho.
De lo sucesorio, figuradamente, esta expresin se transplanta a actitudes o
resultantes en que se est tan slo a lo ventajoso o favorable; e incluso, a la
despreocupacin plena por el desenlace de un caso o la decisin de un
conflicto, que en supuesto alguno en las previsiones del que as lo toma a
beneficio de inventario causar perjuicio o se erigir en factor determinante
de preocupacin.
" BON-COMPTE". Loe. fr. A cuenta.
A BORDO. Expresin nutica de flexible aplicacin. En general significa en
el barco o en los barco, referido a personas, sean tripulantes o pasajeros, y a
las cosas materiales: la carga o los equipos de la nave. I Mas. ceido a la
dotacin de un buque de guerra o a la tripulacin de un mercante, embarcado;
sin que ello obste a bajadas accidentales a tierra en las escalas o, con mayor
continuidad, en el puerto de amarre o en la base, en los perodos finales de
viaje o en los preparatorios de otro.
A bordo, sobre todo -navegando, en que el buque se convierte en vivienda
mvil y hasta en pequeo poblado flotante, origina un rgimen muy peculiar,
basado en la autoridad de su capitn o comandante, smbolo de la soberana,
expresin de la jerarqua y representante de los intereses mercantiles
martimos, fluviales o lacustres.
A bordo se amplia la jurisdiccin para algunos actos civiles, simplificados
entonces y sujetos a cierta proyisio-nalidad; como en los (estamentos martimos
(v.). a*i como en los matrimonio*, nicamente in articulo mortis, supeditados a la
libertad conyugal de los contrayente.
En cuanto al transporte de mercaderas, a bordo o no a bordo determina
distintos estatutos; como el de la clusula "F.O.B."(v.), o el de la "along side".
A bordo se modifica en parte la nacionalidad de los que nazcan, segn la
territorialidad de las aguas en que el hecho se produzca, la bandera del navio y
la ciudadana de los ascendientes.
Finalmente, la situacin a bordo, por la comunidad de vida y destino que
temponunente representa, puede constituir nada menos que factor de
supervivencia o- de premuerte, por el orden de lo salvamento ante- naufragios, en que las normas consuetudinarias, no dejan de
enfrentarse en la mas trgica de las expresiones de la lucha por ta existencia y
del egosmo, movido por el instinto de conservacin propia, (v. Abordo, Diario de
a bordo, Delito a bordo de buques; Disciplina, Franco e Incendio a bordo; Libros
y Provisiones de a bordo; Trabajo a bordo.)
A BUENAS. De manera voluntaria o amistosamente. I Con benevolencia o
favorable disposicin, (v. A malas.)
A CARA DESCUBIERTA, v. Cara.
A CARGO. La locucin abrevia en verdad un modismo mas completo: el de
"a cargo de uno". Se refiere a la persona, cosa o funcin que queda al cuidado
de alguien, obligado a velar por ella o a un desempeo celoso del puesto o
misin. I Mas en concreto, en el mbito laboral, designa a las personas, por lo
comn de la familia mas prxima, de vinculo legtimo o ilegtimo, natural o
adoptivo, que obtienen el sustento, en el sentido mas amplio, de otra persona, el
sostn econmico del hogar o del ncleo. I En materia de impuestos, ese nexo y
esa carga suelen traducirse en margen suplementario de lo exento de
contribucin. I En lo administrativo general, a cargo indica que un puesto- o una
funcin se encuentran, con temporalidad por 16 comn, sin excluir la permanencia, ejercidos por aquel a quien se nombra o por el sujeto expresado , (v. Hijo y
Persona a cargo.)
A CIEGAS. Posee esta locucin adverbial acepciones materiales y
figuradas. En el primer aspecto se concreta a la situacin del que no ve pese a
tener vista, por la falta natural de la luz o lo dispuesto incluso por obligacin
gravsima en ocasiones; como el obscurecimiento en tiempo de guerra y cual
defensa pasiva contra ataques areos. I Por la forzosa, en singular piedad para
con aquel a quien se va a arrebatar la vida, en acto de justicia o sin rastro de
ella, en las ejecuciones irregulares, sobre todo en luchas "inciviles", a ciegas,
para el reo o la victima, por el vendaje previo de los ojos, se suelen ejecutar los
fusilamientos, sin que exista explicacin para no seguirse prctica similar en
otras ejecuciones.
En otros campos de la accin humana, en el de la investigacin cientfica
genrica, y en la especifica de los delitos, cuando se habla de estar a ciegas se
quiere decir que se desconoce en absoluto al autor o a los complicados en el
hecho punible o con tal apariencia al menor-o que no se cuenta con hiptesis
que permita concluir que se est en el camino del acierto o del logro. I En
general, sin datos ni antecedentes precisos; sin saber por dnde se va o a
dnde se va a llegar, (v. A obscuras.)
A CDIGO, v. Trabajo a cdigo.
A COMISIN. Sistema de retribucin laboral conftente en un porcentaje de
lo* negocios concluidos; por lo comn, de la* ventas efectuada*, de lo* encargos
contratados o por lo* servido* convenido*, como en lo* seguros. Tal modalidad,
no incompatible con remuneraciones tijas, regulada* por un mnimo estable, te
dan al as remunerado el nombre de comisionista (v.; y, ademas. Trabajo a
comudn).
A CONDICIN, v. Condicin.
A CONTRARIIS. Loe. lat. y exp. que se aplica al argumento fundado en la
opocicin de do* hechos.
A CONTRARIO SENSU. Loe. lat. y esp.: en sentido contrario. Califica la
argumentacin que deduce una consecuencia opuesta, e igualmente valedera,
de lo afirmado o negado en una premisa previa. Si el legislador exige el
consentimiento de ambos cnyuges para adoptar los casados, a contrario
sensu se impone que uno solo de los consortes no puede adoptar en vida del
otro y subsistente el vnculo.
A CORDEL. Tratndose de calles, edificios y otras obras o vas pblicas y
privadas: en lnea recta, con perpendicularidad mas o menos perfecta, en las
intersecciones orientadas en sentidos cardinales contrapuestos. En
determinadas ordenanzas municipales sobre todo, se dispone que calles,
aceras y fachadas se tracen a cordel. por aconsejarlo la ganancia de terreno,
las mejores vistas en el trnsito y la celeridad en las comunicaciones. Por
juzgarse montono ese trazado geomtrico, se rompe de propsito en barrios
de recreo o arbolados, para mayor imitacin de la naturaleza o con miras
tursticas, (v. Chafln.)
A CORSO. Al decir de la Academia, que lo relaciona con los verbos llevar, traer
y otros de movimiento:
transportar cargas a lomo con toda la rapidez posible. remudando las bestias
oportunamente, a fin de no perder tiempo en darles pienso y descanso. Sin
duda, tal rapidez se ha superado con mucho por el transporte automotor. No
obstante, la locucin conserva otro enfoque de posible inters jurdico a travs
de la actuacin a corso en las guerras martimas, (v. Corso.)
A COSA HECHA. Adrede, con intencin y propsi-to deliberados.
Descontando el logro por la facilidad del empeo o por los poderosos medios o
facultades con que se emprende algo. (v. Premeditacin.)
A COSTE Y COSTAS. Sin ganancia alguna; por el precio que cubra los
gastos. La liberalidad aparte, puede ser actitud introductiva de un producto en la
competencia comercial.
A CRDITO. Frmula mercantil y contable que caracteriza las operaciones,
contratos y negocios de cuai-quier especie en que el pago en dinero, por el
obligado a ello, no se efecta, total o parcialmente, en el instante mismo de
concertarse el acuerdo de voluntades y de recibir una de las partes la prestacin
de la otra.
1. Perspectiva. Este sistema, sumamente propagado luego de la Primera
guerra mundial, tiende de manera predominante a hacer ms accesible a la
clase media y a la obrera la adquisicin de articules, que, por su importe, DO
estn al alcance del presupuesto ordinario mensual o quincenal. En virtud de la*
compraventas a crdito, en cuotas o a plazos, el precio de los artculos, sobre
todo las innovaciones que redundan en comodidades personales (desde el
automvil a un televisor y desde un costoso abrigo de pieles a un par de
zapatos) se fracciona en pagos peridicos, ajustados a diverso* presupuestos.
Naturalmente, como el comercio no hace beneficencia, ese favor tiene su
precio, que consiste'en un considerable recargo de intereses. Otra veces, con
mayor psicologa mercantil, la adquisicin a crdito figura como precio normal;
pero se beneficia de considerable descuento (los "antiintereses") quien adquiere
al'contado (v.), el sistema contrapuesto.
2. Balance. Entre las ventajas de operar a crdito se citan que mejora el
nivel de vida de las clases populares, que activa el comercio, que permite mayor
equilibrio en los presupuestos de las clases con menores recursos y que alienta
a las innovaciones tcnicas, por la facilidad en la apertura de mercados.
Opuestamente, el adquirir aquello para lo cual no se posee dinero bastante
representa atentar contra la solvencia de muchos hogares, empujarlos a
excederse de sus posibilidades econmicas, tentar con lo
superfluo, encarecer lo que asi se adquiere, disuadir del ahorro y fomentar lo*
procesos inflacionarios, (v. Compraventa y Venta a crdito.)
A CUBIERTO. Resguardado de la intemperie, romo es de vital importancia
en lo* frutos cosechados. I En seguridad contra cualquier riesgo, al menos en la
medida de lo factible, tenga expresin material, como los refugios antiareos, o
econmica, como es fundamento en la aseguracin mercantil. I Sin exponerse
en una transaccin. (v. Operacin a cubierto.)
A CUENTA. Cantidad que, en una transaccin, y de modo ms singular en
una compra, se entrega como pago parcial, y para ratificar la firmeza de la
negociacin. Puede constituir hasta un pago anticipado, antes de haber recibido la contraprestacin o alguna de sus fracciones, cuando sea divisible, (v.
Entrega y Pago a cuenta.)
A DESPECHO. Contra ajena opinin, resistencia u oposicin. I Desafiando
cuanto Contradiga la propia voluntad o el capricho personal, incluso con
violacin de la ley moral o de los preceptos jurdicos. I Sobreponiendo-' se a
cualquier obstculo; superando la adversidad.
Segn la adaptacin a los principios rectores de la sana conducta, quien
procede o despecho de algo o de alguien, puede revestir valor cvico y asumir
hasta la categora de hroe, si ejerce un derecho o compromete su vida al
servicio de causas o ideales nobles. En otras actitudes, quien as procede no
va mas all de la jactancia individual; por ltimo, en ocasiones, quien acta
"pese a quien pese y caiga quien caiga", se alinea entre los malhechores y
delincuentes que sacian sus apetitos con la violencia sobre lo ajeno y el
desprecio de los dems.
A DESTAJO. Refirese este modismo al trabajo por piezas o por un tanto, y
al precio o retribucin de la obra ajustada previamente en cierta cantidad. I Con
significado ms amplio, indica con empeo o sin descanso en cualquier
actividad laboral o de otra ndole, (v. Salario y Trabajo a destajo.)
A OA FUO Y DETERMINADO. Expresin utilizada para significar que un
documento de crdito debe ser abonado en la techa establecida en el mismo,
(v. Letra de cambio a da fijo.)
A DIARIO, v. Diario.
A... DIAS o . MESES FECHA. Frmula que sirve para sealar que un
documento de crdito deber ser abonado al cumplirse el trmino fijado en el
mismo, el cual empezar a contarse desde el da inmediato y siguiente al de su
fecha, (v. Letra de cambio a das o meses techa.)
A... DAS o -. MESES VISTA. En los documentos de crdito, esta locucin
indica la obligacin de abonarlos al cumplirse el plazo en ellos determinado, el
cual comenzar a correr desde el da que siga inmediatamente al de la
aceptacin, o al del protesto por falta de sta.
A DIENTE. Tipifica una variedad de arrendamiento pecuario sobre los
pastos de un pueblo, cuando se establece como condicin la de permitir que
entren a pacer en ellos los ganados del comn.
Arrendar a diente. T. Arrendar.
A DISCRECIN, v. Discrecin. A DISGUSTO. T. Disgusto.
A DISPOSICIN DE. . Dilpolicin.
A DISTANCIA. Con separacin mayor o menor entre quien habla o aquel al
que se hace referencia y otra persona o varias, o entre dos o ms lugares o
cosas. De un lado, y sobre todo cuando de ataques personales se trata, implica
seguridad; como la retaguardia con relacin al frente de lucha, no obstante la
vulnerabilidad general que hoy establecen aviones y cohetes. Otras veces
configura exigencia legal o convencional, por el espacio que se marca para
plantaciones, siembra o edificacin en vecindades o lindi-ros. I En ciertos actos
o formaciones, donde la jerarqua y el respeto imperan, con el intervalo prescrito en cada caw. (v. Delito a distancia.)
A DIVIN1S. Esta castellanizada locucin latina se aplica en lo cannico para
sealar la suspensin de los oficios sagrados en los templos que han sido
objeto de graves profanacicnes. (v. Cesacin a divini.)
A DOMICILIO. En la propia casa o en la de alguien que no es el patrono o
principal, cuando es laboral el enfoque. (v. Trabajador y Trabajo a domicilio.) I
En la morada de alguien, lo cual puede determinar una agravante penal,
cuando no se ha provocado el delito. I Particularidad de la entrega de
mercaderas, mediante la cual el adquirente se evita las molestias del
transporte de lo comprado desde el tugar de adquisicin a su vivienda, sobre
todo cuando son objetos voluminosos, de mucho peso o muy numerosos. I
Distribucin habitual de algo en la vivienda del subscriptor o cliente, (v. "Ad
domum", Domicilio.)
A ESCONDIDAS. De modo oculto; en secreto, con clandestinidad;
encubiertamente. Lo que se hace de manera que no trascienda o, cuando
menos, que no sea advertido por aquellos a los que va dirigida una accin, por
lo comn perjudicial para el destinatario, ante* de lo irremediable. As, a
escondidas se traman los delitos, a fin de asegurar la comisin y, en lo posible,
la impunidad, por la posterior desaparicin y ocultaroiento, otra fase sta
ulterior del proceder a escondidas.
Otras veces, con esta conducta se persigue tan slo el bien propio o el
provecho, como en el escondrijo de tesoros, tantas veces ocultos en definitiva
para el propio escpndedor, convertido de esta forma en agente de apartamiento
de las riquezas o en favorecedor lejano de quien aos, siglos o milenios
despus resulta fortuito y afortunado hallador.
A escondidas se procede para ciertas expansiones o actividades que no
cuentan con la aprobacin legal, pblica o privada, resguardndose de
inspectores o policas, de padres o de cnyuge lesionados. A escondidas se
fuma el primer cigarrillo por la infancia; a escondidas se producen las primeras
efusiones entre enamorados, desde los novios a los amantes; a escondidas se
contrabandea, se trafica en drogas, se leen libros censurados n lo poltico y,
mas todava, en lo moral.
Pero a escondidas tambin se acta por dictados del pudor y de la
discrecin, para no sobresaltar sentimientos respetables, para no corromper,
para no soliviantar, sobre todo a destiempo. En la culminacin de lo valorativo,
asimismo a escondidas se hace el bien y se cumple el sacrificio silencioso que
repercute positivamente en el prjimo.
A escondidas se acecha y se vigila; se hurta, e encubre. Se procede a
escondidas contra todo* aquellos a lo* que se quiere hacer victimas por
sorpresa, en formas mas o menos conexas con la traicin y la alevosa (v.).
A ESE! v.se.
A EXPENSAS, v. Expensa*.
A FAVOR DE. Como acotacin inicial se consignar que la Academia slo
admite esta forma adverbial, frente a ta tambin usual de "en favor de",
indudablemente de influjo francs esta otra. La citada corporacin le asigna dos
acepciones: en beneficio, provecho o utilidad de alguien. I A beneficio de o en
virtud de; como a favor de la marea.
Cabe agregar algunos matices ms. Asi expresa el destinatario de una
donacin, seguro, legado, herencia u otra liberalidad. I Lo que por un ttulo
adecuado redunda en el activo de un patrimonio; como la hipoteca a favor del
Estado, las provincias y municipios (v.).
Finalmente, a favor sin ms est quien en una causa de cualquier
ndole: judicial, poltica, personal, apoya o vota en pro del inters que
sostenemos o de la demanda que formulamos, (v. Estipulacin a favor de tercero, Feudo abierto a favor del seor, Testamento a favor del alma. Usufructo a
favor de pueblos, corporaciones o sociedades.)
A FORTIORL Loe. lat. y esp. Su significado es "con mayor fuerza" o razn.
Se emplea para referirse a los argumentos. As, si alguien ha sido absuelto de
la acusacin como cmplice, a fortiori se entiende que lo ha sido tambin cual
autor de ese mismo delito, si nada se dice en la sentencia. Si no se debe una
cantidad, a fortiori no corresponder tampoco exigir inters alguno por la
supuesta mora.
A FUER DE. v. Fuer. A FUERO, v. Fuero. A GOLPES, v.
Golpe. A HOMBROS, v. Hombro.
A IGUAL TRABAJO, IGUAL SALARIO. Sobre la base de una posible
cooperacin entre los diversos pases, se ha llegado a fijar algunos principios
que, incorporados en convenciones internacionales, alcanzan la naturaleza
prctica de axiomas, porque apenas si en el presente se discuten. Uno de esos
principios es el referente a que a la igualdad de trabajo corresponde una
retribucin idntica.
1. Planteamiento. Este principio no parece del todo justo; porque se
establece en el orden internacional, y las variaciones de una comarca a otra y
de un pas a otro llegan bien pronto a olvidar que el ser humano es diferente,
incluso en la apreciacin de esta igualdad. No puede concebirse de idntica
manera el rendimiento econmico que obtiene un trabajador en un pas de
economa avanzada y de tcnica industrial adelantada y el de otro en
condiciones opuestas. Ambos trabajadores podrn realizar igual prestacin; sin
embargo, la retribucin de uno y otro ser diametralmente opuesta. Si en el
orden general de los diversos pases el principi de "a trabajo igual, salario
igual", no se formula ni siquiera como aspiracin, en el orden local, esta
nivelacin, en lo que respecta a la uniformidad de un mismo salario para un
trabajo de valor econmico igual, no constituye tampoco sino la nivelacin en
tes bases mnimas de las respectivas retribuciones.
El principio de "a igual trabajo, igual salario" al que se encadena lo de "a
riesgo igual, seguro igual" y "a familia igual, subsidio igual" hay que
mantenerlo hasta donde sea viable, para evitar que los palinos puedan requerir los servicios de trabajadores que hagan lo mismo y ganen menos; y eso
no slo pa evitar el super-iuu envilecimiento de la mano de obra, sino paxa
impedir la com
petencia desleal con los empresarios equitativos que cumplan con lealtad aquel
supuesto axioma laboral.
Podra fijarse como principio el de que el trabajo debe ser retribuido por la
funcin igual prestada en la mism* localidad, en la misma empresa y con
idntica intensidad; y en relacin a dos trabajadores con la misma antigedad y
con igual diligencia y asiduidad en el trabajo. Habra que agregar tambin que
el trabajo debe realizarse en similar horario y en el mismo lugar. Todo ello se
torna tan difcil, que el principio se reduce casi a una declaracin lrica, falta de
contenido e imposible de cumplir.
2. Instauracin internacional. A esta tendencia corresponde la regla 7> del
art. 427 del Tratado de Versa-lies (v.), que determina: "El principio de salario
igual, sin distintin de sexos, para un trabajo de igual valor". Fija dicha norma la
igualdad de derechos de la mujer trabajadora con respecto a los varones; mas,
prcticamente, tal disposicin es desconocida. Se arguye para ello que nunca
el trabajo de la mujer resulta de valor igual al del hombre, por sus condiciones
orgnicas diferentes y por imponerle sus funciones fisiolgicas,
necesariamente, una disminucin en la produccin. Ello no resulta totalmente
cierto; pues la regla establece igual salario para trabajo de igual valor, y no
existe ste si por cazones fisiolgicas se produce la desigualdad en el
rendimiento, (v. Igualdad de trato entre trabajadores.)
A JORNAL, v. Jornal. "A JUDICE". Loe. lat. De casa del juez.
A LA... Esta preposicin y el artculo femenino determinado forman el
comienzo de cientos y aun de railes de expresiones que cabe unificar por aludir
a maneras propias de una persona, de una regin, de un pueblo, de un oficio o
arte, de una institucin, de un idioma. A un lado rasgos psicolgicos y
tradicionalistas que singularizan a los distintos pases por su hidalgua o su
egosmo, su apasionamiento e intransigencia, su tesn o su soberbia;
centrndose en lo jurdico y cindose a los pueblos de ms profusa historia; a
la inglesa, evoca el consuetu-dinarismo; a la italiana, la prosapia de lo romano
y el refinado tecnicismo moderno; a (a francesa, la pasin codificadora, el
arcasmo procesal y la frondosidad burocrtica; a (a espaola, el sentido
espiritualista y universal del quijotismo y de la legislacin que imper en dos
mundos; a la germnica, el desprecio de las leyes de la guerra, el rigor estatista
y la racionalizacin organizadora.
A LA DERIVA, v. Deriva.
A LA FUERZA. O por la fuerza; violentamente. I Contra la voluntad. I De
modo necesario.
Unas veces, de esta forma, se hace realidad el imperio de la ley; otras, el
del crimen. A la fuerza se quebranta el derecho ajeno; y por la fuerza, en la
imperativa ejecucin judicial, se restaura en lo posible el orden jurdico
infringido o se aplican las sanciones que vindican el derecho lesionado y tratan
de afirmarlo ms an para lo sucesivo.
Lo logrado a la fuerza y contra derecho est viciado por la compulsin
ilegtima, sin otra eficacia que lo consumado contra facultades y justicia. Por la
fuerza se perturban el orden pblico y el jurdico; y por la fuerza se restauran. A
la fuerza ahorcan... los verdugos; y a (a fuerza tratan de evitar los
ahorcamientos los reos capitales, y antes algunas de sus victimas.
A LA LETRA, v. Letra. A LA LEY. v. Ley.
A LA LLANA, v. Uan.
A LA ORDEN. Expresin de cortesa con que se ofrecen los servicios propios
a otra persona. I En la milicia, "a la orden" o "a sus rdenes", u otras frmulas
anlogas, segn la categora de la persona a quien se dirige y la del que se
presenta o habla, es manifestacin a la par respetuosa y obligatoria para
saludar al superior al comienzo y al fin de una conversacin con l, cuando el
inferior es llamado por el jefe o se presenta ante l para exponerle algo
concerniente al servicio o relacionado con la jerarqua. 1 En los documentos
mercantiles de crdito, expresin que denota su transmisibilidad por va de endoso (v.), lo cual facilita y garantiza las transacciones del comercio, (v. Clusula,
Cheque, Documento, Documento de crdito. Efectos, Pagar y Ttulo a la
orden.)
A LA PAR. A la vez, al mismo tiempo, con simultaneidad. (v. Commoriencia,
Parto doble, Prelacin.)
En monedas y ttulos mercantiles, la locucin expresa el mismo nivel o
persistencia entre el valor nominal y el de cotizacin. I Ms en especial, con
igualdad absoluta en las paridades cambiaras; como en los remotos tiempos
cuando un franco, una peseta y una lira valan lo mismo o poqusimo menos. I
Segn la relacin normal, aun sin identidad numrica. As, la relacin del dlar
con cinco pesetas a comienzos del siglo XX. Cuando tal paridad se altera, se
habla de la baja o del alza (v.) de la respectiva divisa. II Cuando se emiten
emprstitos pblicos o acciones de sociedades, a (a par concreta que los
primeros adquirentes debern desembolsar en efectivo una cantidad igual al
valor nominal de los ttulos.
En las amortizaciones o en el rescate de ttulos privados o pblicos, la
expresin a" la par quiere decir que el reembolso a los tenedores se
materializar por importe igual al nominativo, sin tener en cuenta la fluctuacin
burstil precedente, (v. Cambio a la par.)
A LA PARTE, v. Parte. A LA RASTRA, v. Rastra. A LA SIRGA,
v. Sirga. A LA SOMBRA, v. Sombra.
A LA TROCADA. Al contrario de lo que se dice o entici.de, como forma
insincera, .taimada o festiva de expresarse: sujeta por eso a una-interpretacin
especial tanto en brom como en injurias u ofertas. I A trueque, en cambio.
Es sini.'ma y ms familiar la locucin a la trocadilla.
A LA VENTURA, v. Ventura.
A LA VISTA. En general, sin dilacin. I Se dice de la compraventa cuyo
precio se paga contra entrega de la cosa. I As se denomina adems el
documento crediticio cuando debe abonarse a su presentacin, (v.
Compraventa, Documento, Letra de cambio, Operacin y Venta a la vista.)
En otro sentido, con los elementos, datos o antecedentes ante uno, ante los
ojos, para juzgar o apreciar con mayor exactitud y detalle; como pretenden y
suelen lograr los jueces y magistrados con la inspeccin ocular. (v. "Ad effectum
videndi".)
A LAS GANANCIAS, v. Ganancia.
A LAS VALAS. Frmula empleada en distintos contratos aleatorios en
cuanto al-precio, sobre frutos y granos, en que se fija el mayor que tengan los
de la cosecha de todo el ao.
A LTERE. Loe. lat. y esp.: al lado. D cese d los legados extraordinarios
que el Papa enva escogidos entre sus cardenales, con facultades amplsimas,
ante gobiernos cristianos o para presidir algn concilio o congreso especial de la
Iglesia. Es barbarismo decir "aditere".
"A LIBELUS". Loe. lat. Designacin de funcionarios imperiales romanos de
mediana jerarqua, encargados de funciones administrativas y que hoy cabra
deciri oficinescas. Se sealan ya en los tiempos del emperador Claudio, que se
vala para tales menesteres de esclavos por l manumitidos. Al frente de los
mismos haba un magister. Cumplan los a libellis una doble misin: en primer
lugar, examinaban los libellis (libelos, escritos o memoriales) que se le dirigan al
emperador por cuestiones financieras, jurdicas o de cualquiera otra especie. Informaban sobre ello al monarca y luego redactaban la decisin adoptada por l.
Tal labor se fue jerarquizando, singularmente por el prestigio de ciertos a libellis,
entre los que figuraron algunos de los ms eximios jurisconsultos romanos,
como Ulpiano y Papiniano. (v. Ley de citas.)
A UBRE PLTICA, v. Platica.
"A LIMINE". Loe. lat. Desde el umbral. Se emplea para expresar que se
rechaza una demanda o recurso cuando ni siquiera se admite discusin, por no
ajustarse a Derecho.
"A LTMMPORTALIT". Loe. fr., que transparentemente quiere decir "A la
Inmortalidad". Constituye la divisa de la Academia de Francia. Esto ha originado
la popularizada denominacin, en ese pas y en otros con instituciones
similares, de que los acadmicos de las respectivas lenguas sean conocidos
como "inmortales".
"A LITE". Loe. lat. que indica lo concerniente a un pleito, proceso o litis.
A LO ZAINO, v. Zaino. A LOMO. v. Lomo.
A MALAS. Con enemistad, i Tratando de hacer mal o dao. 1 Con
prevencin u hostilidad, (v. A buenas.)
A MANO. Con nexo inmediato en la mono (v.) del hombre, lo hecho mediante
ella, sin concurso mecnico, aunque sin excluir alguna herramienta, desde la
aguja al cincel del escultor, que valora esa accin con mayor mrito; si bien las
modernas maquinarias van arrumbando la actividad manual y hasta logran
superarla en la exactitud y abreviarla en la duracin. I Ya en usos derivados, a
mano indica el equipaje que el viajero llega consigo, sin facturarlo o sin
colocarlo en el depsito o compartimiento del medio de locomocin utilizado,
desde autobs o barco hasta el avin. I Cerca; lo que queda muy al alcance de
la mano o al de los pies, por su proximidad; como el comercio en que se suelen
hacer las provisiones diarias o el vehculo que se toma en la vecindad del
domicilio. I A mano se entrega el correo por mensajero. I Tambin incluye lo
manuscrito, como exigen siempre la firma y el testamento olgrafo, (v. A pie.)
A MANO ABIERTA, v. Mano.
A MANO AIRADA. De manera violenta; como la muerte a mano airada
(v.).
A MANO ARMADA. Segn la Academia, esta locucin no tiene otros
sentidos que los de "con todo empeo; con nimo resuelto". Con el respeto que
la citada corporacin merece, resulta indudable que cuando se emplea la
expresin "a mano armada" se le atribuye otro significado mas usual y jurdico a
la vez. En primer termino, con la materialidad de las armas en la mano. I En lo
estrictamente penal, todo ataque en que los malhechores toman parte llevando
una arma cualquiera (blanca, de fuego o de otra clase), capaz de intimidar a la
vctima, de aumentar el poder ofensivo del delincuente o de anular la defensa
del acometido.
1. ndole punible. Por cuanto asi se caracteriza a la delincuencia que utiliza
armamento, de fuego por lo comn en la actualidad, para perpetrar sus
tropelas, el legislador penal ha tenido muy en cuenta esa circunstancia que por
si sola basta para cualificar el robo (v.), hgase uso de las armas o no, siempre
que hayan posibilitado la indefensin o el temor del despojado o del que se
encontrara en el lugar en que se haya consumado el delito. Tanta importancia
tiene el robo a mano armada que, en los ordenamientos jurdicos en que se
mantiene la pena capital, resulta posible la condena a muerte en los casos de la
figura mixta de robo con homicidio (v.), casi siempre materializado con alguna
arma, aun cuando cabe la muerte por la violencia de los golpes con los puos o
con los pies y por la presin de las manos en el cuello.
2. Aspecto circunstonoa El concurso de gente armada configura por lo
comn una circunstancia agravante (v.). En los delitos militares (v.), al resultar
generalmente consubstancial el ir armado, el llevar armas, no cabe apreciar por
separado la agravante y la accin tpica articulada en los cdigos o leyes
castrenses. Ahora bien, cuando se les encomienda, para mayor severidad o
rapidez, el conocimiento de los rofros a mano armada a los tribunales militares,
stos han de apreciar esa condicin como agravante o como natural, segn los
trminos de la ley comn en donde se definan.
A MANO REAL. Ejecutivamente, de oficio, por los ministros pblicos a
quienes compete (Dic. Acacf.).
A MANO SALVA, v. A salvamano.
"A MARITO". Loe. lat. Del marido. I De un hombre casado.
La expresin se refiere unas veces a la iniciativa o potestad marital; y en
otras, a su responsabilidad patrimonial o de ndole diversa, (v. "Ab uxore".)
"A ME". Loe. lat. De mi parte. I De mi casa. (v. "A
se")
A MEDIADOS, v. Mediado.
A MEDIAS. Por mitad o partes guales, dicho de pagos, percepcin de
beneficios, realizacin de trabajos o aportacin de medios. I Algo, no del todo;
por ejemplo, liberal a medias. I Conjuntamente. I Entre dos. I Manifestacin o
percepcin incompleta o imperfecta, que en las declaraciones de sospechosos
es indicio de culpabilidad; y en los testimonios, conveniencia de rechazarlos. I
En trabajos, obras y cualquiera otra accin, positiva desde luego, por implicar
ejecucin, sea loable o no, lo que se realiza en colaboracin con otro y con
reparto ms o menos igual del esfuerzo o la tarea. I Cuando de utilidades se
trata, distribucin por mitad de los beneficios o adquisiciones. I Tambin,
contribucin similar a cargas o. desembolsos. I Por implicar un reparto de los
frutos o. de los animales, con divisin tambin de los ttulos -el dominical del
dueo y el laboral del mediero (v.)--, caracterstica de numerosas aparceras
agrcolas y ganaderas. I
Lo que est en curso de realizacin y se encuentra hecho en un 50 %
aproximadamente. I Lo no cumplido 'de modo cabal, y que queda as por
frustracin, impedimento o dejadez. I En la expresin, lo que no se dice del
todo, y tan slo se insina por picarda, gravedad, sabido o reservado; tal las
amenazas veladas, las injurias encubiertas, las alusiones parlamentarias. I Con
otra intencin, cabra aplicarlo a la mujer en el "mnage (roi's"(v.); v hasta
referirlo al hijo adulterino de la casada y, con mayor cooperacin o duda, al
mncer. (v. Plantacin a medias.)
A MEDIDA. Adecuado fsicamente al individuo, dicho de la ropa y calzado;
en cuyo sentido se contrapone a lo hecho o confeccionado, a lo producido en
serie o al por mayor; y por eso mismo ms econmico, aunque de menor
calidad o menos elegante. I Provisin, distribucin, entrega regulada por las
necesidades o la demanda, por ajustarse al requerimiento. I Dicho de puestos,
cargos y trabajos, perfectamente desempeables por el sujeto a que se haga
referencia. I Venta u otro comercio en que las cosas se enajenan o transmiten
con sujecin a las dimensiones; si bien en este supuesto la locucin ms propia
debe ser "segn medida".
A MENUDO, v. Menudo.
A MERCED, v. Merced.
A... MESES FECHA, v. A... das fecha.
A... MESES VISTA, v. A... das vista.
"A MNIMA". Loe. lat. Por pequea o reducida. Se califica de esta forma la
apelacin (v.) que el fiscal interpone cuando considera poco justa una
sentencia; y, de modo ms especial todava, poco severa una condena.
A MUERTE. Hasta que muera uno de los contendientes. Suele ser clusula
que se conviene, y no se cumple, en los desafos; porque el primero en ser
herido se rinde u obtiene el perdn del heridor. I Tambin es a muerte la 'guerra
en que no se da cuartel; en la cual son matados los enemigos, aun prisioneros
o rendidos. I Condena a pena capital.
A MUERTE O A VIDA. Operacin decisiva y que se practica por no existir
otro recurso, aun siendo muy grande el riesgo mortal. Empresa en que el xito
es muy dudoso, y en la cual se compromete todo.
A NATIVITATE. Loe. lat. y esp. De nacimiento. Se limita a catalogar los
defectos o la falta de miembros corporales con que una persona comienza la
vida. En particular se aplica a ciegos y sordomudos y a mancos o cojos.
No debe equiparse "de nacimiento" con "desde el nacimiento"; porque esta
otra locucin carece del exclusivo significado peyorativo de lo anterior, dado que
desde el nacimiento se adquieren bienes y derechos que benefician a partir del
instante mismo en que, con la vida extrauterina, se inicia consubstancialmente
la personalidad jurdica, (v. "A puero"J
A NIVEL. Lo situado a la misma altitud; en especial en los cruces de
ferrocarriles y carreteras, tan propensos a accidentes y que por ello imponen,
como responsabilidad mnima a las empresas ferroviarias por parte fuerte en
el eventual siniestro, la vigilancia estricta y donde no sea econmica, por
escassimo trafico, un sealamiento adecuado, para advertencia de los
conductores en la aproximacin. (v. Paso a nivel.)
A nun iTniiw
En otro sentido, lo que se encuentra en la superficie, a diferencia de lo
subterrneo y lo elevado; como el trfico por las calles, a diferencia de los
servicios "metropolitanos" y los trenes elevados. 1 Lo que presenta perfecta
horizontalidad, esencia en las construcciones, en las alineaciones de diversas
obras pblicas y privadas y en la regulacin de balanzas y otros pesos, antes
de utilizarse.
Ya con un pequeo agregado: "a nivel de...", es frase muy usual despus de
la Segunda guerra mundial, en que se haban efectuado las histricas
reuniones de los beligerantes "a niuel de jefes de Estado o de gobierno". De ah
se ha originado el uso masivo de la locucin en lo administrativo y en lo oficial,
con las reuniones a ni'ue( de ministros, de subsecretarios, de los inefables
"ejecutivos" y hasta de sargentos en el Ejrcito...
"A NON DOMINO". Loe. lat. De quien no es el dueo. La expresin se valora
en la sutil figura jurdica de la adquisicin "a non domino" (v.). Como contraposicin y paia individualizar la titularidad inmediata con un autntico propietario,
se utiliza la locucin "a vero domino "(v.).
A NOVO. Loe. lat. y esp. De nuevo. Se usa esta expresin para referirse
sobre todo a la remisin de un asunto ante un nuevo tribunal.
A OBSCURAS. Sin luz, por carencia natural de ella, como durante la noche,
y ms si no hay luz artificial, o por encontrarse en lugar lbrego por s: tneles,
galeras subterrneas o estar sencillamente el local sin iluminacin de especie
alguna.
A obscuras puede constituir obligacin permanente nocturna en las vas
pblicas de las ciudades prximas a los frentes de guerra; y hasta ocasional
medida que alcanza a las viviendas particulares durante ataques areos inmediatos o anunciados, desde las alarmas oportunas. De propsito se busca
estar o obscuros para acciones que no se quieren llevar a cabo ante la
observacin ajena; como ciertos ataques criminales contra la vida o la
propiedad. Asimismo, para expansiones sensuales en lugares pblicos o para
aislamiento de sujetos cercanos.
Figuradamente, o obscuras expresa ignorancia general o de un asunto en
concreto; o incapacidad para comprender lo que se ha pretendido explicar. En
general, por la falta de luz o la escasez de visin, el modismo y las situaciones
se asemejan bastante a los de a ciegas (v.).
A OJO. Por estimacin o clculo conjetural. I Sin coi^ai, pesar ni medir. I Al
juicio, arbitrario o criterio de uno.
A P^ LOS. v. Palo.
A PAN ': AGUA. v. Pan y agua.
A PAR. v. Argumento a pari.
"A PRVULO". Loe. lat Desde nio.
A PEDIMENTO, v. Pedimento.
A PRDIDAS Y GANANCIAS, v. Prdida y ganancias.
"A PEREGRE". Loe. lat. De pas extranjero; de ah, la calificacin de peregrinos
(v.) que los romanos daban a los de otros pueblos que residan en Roma o en '
tierras a ella sometidas.
A PIE. Traslado o recorrido andando, sin vehculo ni animal que supla el
paso propio. Ha constituido, evi
dentemente, el ms primitivo de los medios de locomocin humana, y
todava se mantiene en las ciudades sobre todo como imperativo, al no
haber de un punto a otro, al menos de carcter pblico, medios ajustados
siempre a los trayectos que se deseen realizar. Pese al progreso mecnico,
todava a pie se efectan los accesos a los lugares ms abruptos o
intransitables. A pie, y con el concurso del caballo en ocasiones, se han
conquistado todos los pases en todas las guerras, hasta la motorizacin de los
tanques y otros vehculos, masivamente, desde 1939.
En el correo significa el efectuado por mensajeros. 1 En el traslado de presos
y detenidos, y antao de modo especial en el de los galeotes, el mtodo
utilizado en la denominada conduccin ordinaria (v.). I Tambin es el sistema
que se emplea para el traslado de los prisioneros, por lo menos desde las lneas
prximas a la de fuego hasta los puntos de concentracin inmediata, (v. A
mano.)
A PLAZO o A PLAZOS. Modalidad del cumplimiento de las obligaciones a
crdito (v.), cuando existe escalo-namiento para la efectividad o cuando menos
dilacin entre el momento de perfeccionarse algn negocio jurdico y la
contraprestacin de una de las partes. Complementos se encuentran al tratar de
la operacin y de la uento a plazos, as como de la compraventa y del pago a
plazos (v.).
A PLEITO, v. Pleito. A PONENTE, v. Ponente. A POSTA- v.
Posta.
A POSTERIORI. Es lo contrario de a priori (v.). Se aplica la locucin a las
argumentaciones o juicios basados en las necesarias consecuencias de una
proposicin anterior. I En sentido temporal: con posterioridad, despus,
ulteriormente. I Al decir de V. Ferm, en Psicologa, los -datos mentales que
encuentran su origen en el mundo exterior de la experiencia humana. I En
Lgica, el razonamiento inductivo, el que parte de los datos observados para
inferir de ellos conclusiones generales.
A PRADO, v. Prado. A PREGN, v. Pregn. A PREMIO, v.
Premio.
A PREVENCIN. Por si acaso; para una eventualidad conveniente. I En lo
forense, la locucin s refiere al juez que conoce de la causa con exclusin de
otros que eran tambin competentes, y ello por haberse anticipado
procesalmente.
"A PRIMO" o "A PRINCIPIO". Loe, lat. Desde el principio o comienzo. A ms
de concretar el punto de partida cronolgico, suele resaltar la continuidad de un
proceder o conducta, invariable en el curso del tiempo.
A PRIORI. Loe. lat. y esp. referida a opiniones y juicios fundados en hiptesis
o conjeturas, no en hechos ya producidos y, por tanto, tampoco probados. I Previamente, con antelacin. I En lo psicolgico, lo formulado sin basarse en la
experiencia; lo intuitivo, (v. A pos-teriori).
A PRORRATA. Aplcase la locucin a la parte, cuota o porcin relativa a uno
o a cada uno en el reparto o distribucin que de un todo se realiza entre vario s,
hecha la cuenta proporcional, activa o pasiva, de cada cual.
A prorrata se determina la cantidad por la que responde cada uno de lo*
deudores en la obligacin mancomunada (r.). Tambin paia eventual reduccin
de los legados, respetadas las preferencias dispuestas por el testador o las que
supletoriamente establezca la ley, se procede a prorratear la parte disponible de
la herencia entre los legatarios. En el concurso civil se resuelve tambin a
prorrata el problema que plantee la insuficiencia de los bienes del insolvente,
respetadas las correspondientes pre-laciones crediticias, (v. Intereses y
Obligacin a prorrata.)
A PRUEBA. Dcese de lo hecho segn ley o normas para asegurar su
perfeccin. I Entre vendedores, permiso o autorizacin para que el comprador
pueda gustar o probar lo que se le ofrece, antes de comprarlo, (v. Compraventa
a ensayo o prueba; Matrimonio y Recibimiento a prueba.)
"A FUERO". Loe. lat. Desde la infancia. Suele aplicarse a los hbitos o
enseanzas inculcados en la edad temprana, y que arraigan en el espritu de
manera perdurable. Tambin, a inclinaciones negativas adquiridas cuando nio
y no corregidas en propicia ocasin, (v. A na-tivitate.)
A PUNTO. Preparado, dispuesto; con el equipo material y el animo preciso
para una empresa. I De un momento a otro; muy prximo en el tiempo. I En
sazn.
A QUO. Tomada del latn, la locucin se refiere a los jueces o tribunales cuya
resolucin ha sido impugnada ante el superior. I Igualmente se aplica al da
desde el cual empieza a contarse un trmino judicial. I En lenguaje filosfico,
dentro del escolasticismo, particulariza el principio o punto de partida de las
argumentaciones o raciocinios, y tambin la base o fundamento de la conducta.
(v. Ad quem} Juez y Tribunal a quo.)
A RACIN, v. Racin.
A RAYA. v. Raya.
^ A RAZN. Segn el inters o proporcin; como
prestar a rozn del 6 .
"A RE TOA". Loe. lat Por tu bien. I Para tu provecho o utilidad.
A REGLAMENTO. Con sujecin nominal a una reglamentacin; pero, en
verdad, con la intencin de eludirla mediante dilaciones que resientan la
produccin o la regularidad de un servicio, sobre todo irritando a la clientela o a
los usuarios. Tal actitud pretende finalidades de carcter laboral, poltico o
sindical. Unas veces es producto espontneo de un grupo de trabajadores; con
mas frecuencia, obedece al mandato de las asociaciones profesionales. Sobre
sus consecuencias, singularmente salariales, v. Trabajo a reglamento.
A REMO. Caracteriza un sistema arcaico, que subsiste an por deporte, y
en cortas travesas de puertos y ros, para trasladarse por va acutica, por obra
del brazo humano, valido de los conocidos impulsores de madera, con los
cuales se hace reiterada palanca en las aguas. Su expresin jurdica ms
importante se ha producido con los cautivos medioevales y con los condenados
a galeras (v.) hasta casi el siglo XIX. (v. Navegacin a remo.)
A remo y sin neldo, v. Remo.
A REMOLQUE, v. Remolque.
A RENTA, v. Renta.
"A REPBLICA". Loe. lat Por la Repblica o el Estado; para su defensa,
beneficio o grandeza.
A RUEGO. Ante requerimiento ms o menos amable para alguna accin. Su
mayor relieve para el Derecho aparece en la firma a ruego (v.).
A SABIENDAS. Con conocimiento. I De modo consciente. I De manera
deliberada. I Con premeditacin (v.) o plena lucidez al obrar.
En materia de culpabilidad, el obrar a sabiendas integra tanto el dolo como la
culpa (v.) con previsin.
A SALVAMANO. A mansalva; sin riesgo ni peligro. I A traicin. I Con alevosa
(v.).
En la guerra, aun agenciando poca gloria, el proceder a salvamano es lcito;
en la vida civil resulta deshonroso, vil o delictivo cuando lesiona a otro.
A SALVO. Librado de peligro. I Sin lesin ni dao tras amenaza o riesgo.
A SANGRE Y FUEGO, v. Sangre. A SATISFACCIN, v.
Satisfaccin.
"A SE". Loe. lat. Con su dinero o medios propios;
con lo suyo.
"A SENATU STARE". Loe. lat. Estar a lo resuelto por el Senado; acatar lo
legislado por l o lo decidido como tribunal.
A SIMILJ. Por semejanza o con igualdad de razn en polmica y alegatos, (v.
Argumento a simili.)
A SOLAS. Sin ayuda. I Sin compaa. I Sin terceros. I Sin testigos.
En concatenacin jurdica concreta se refiere a la oportunidad que buscan
dos para un asunto comn, en perjuicio y para ofensa de otro en ocasiones,
como en el adulterio; o para evitar coacciones, cual es de rigor en el
interrogatorio que, para el deposito de personas (v.), debe el juez dirigir a la
casada o a la soltera que sea objeto de tal diligencia judicial.
1. Escala. El anlisis descubre variadas dimensiones en la expresin. Puede
tratarse de un individu que busca aislamiento por aversin a la sociabilidad,
para concentrarse, para preparar, con el mayor sigilo alguna maldad o para
perfeccionar una creacin o un invento. Ms frecuente es hasta donde la
paradoja se admita la soledad acompaada, en especial la de la pareja, que
encuentra su formulacin caracterstica en aquel " al fin solos! " de los antiguos
enamorados, que la libertad de costumbres ha ido arrinconando ante las
efusiones anticipadas y sin excesivo pudor por que se produzcan en pblico...
Cabe, por ltimo, que a tolas estn varios ms, pero sin que alcancen a un
nmero excesivo, en que ya la ocultacin se toma difcil. Pero cabe cierta
cantidad, como sucede en las guerrillas organizadas en las soledades de los
campos o en la espesura de alguna selva.
2. Adopcin varia. A solas es la actitud misgina, y la del creador que se
encierra en su laboratorio o en su estudio; la del anacoreta aislado en su ermita
o en el desierto bblico. En enfoque social es la situacin del soltern que vive
sin familia, ascendente o colateral; la de los casados sin hijos, y ya perdidas las
esperanzas de tenerlos;
la del desamparado.
3. En lo punible. En el mundo del delito, si a solas sude tramarse el crimen y
a solas se^prefiere sorprender a
la victima; tambin la soledad es el tratamiento penitenciario en su fase ms
severa, la del aislamiento celular. De modo transitorio, en lo penal o procesal
igualmente, la incomunicacin de los detenidos trata de garantizar la investigacin en sus fases principales, a fin de frustrar coartadas, desenmascarar
el encubrimiento y hasta evitar, en ocasiones, algn asesoramiento tcnico por
dems inescrupuloso.
4. Amplitud, A sote* queda el nio abandonado en la calle o el recin nacido
expuesto a la caridad pblica o a la muerte por hambre. A sotas empez la vida
humana en el Paraso, hasta ser creada la primera companera del .hombre. A
solas combaten los pases con pocos o ningunos aliados, como los agresores
germnicos en ambas Guerras mundiales. A solas quedan ios pueblos objetos
de bloqueo, en la dimensin econmica y blica. A solas se produce la obra
intelectual que no es en colaboracin, sin perjuicio del concurso material para la
escritura.
Tal vez la mayor soledad del hombre se haya materializado, todava no ha
mucho, al lograr la conquista de la Luna (v.), en que dos hombres "tan
solsimos", sin otro custodio que un tripulante orbitral a cientos de kilmetros, se
encontraron en la mayor lejana de la Tierra hasta ahora, aunque acompaados
visualmente, por el milagro de la televisin, por cientos de millones de espectadores vidos de tan prodigiosa proeza.
La compaa, el grupo, la familia, las masas (y.) materializan, con
peculiaridades encada caso, la oposicin de estar a so/as, (v. Soliloquio.)
"A SE". Loe. lat. Por s; por uno mismo. I En persona; sin representante ni
intermediario, (v. "A me".)
A SUELDO. Mediante una retribucin mensual, ms o menos prolongada en
el tiempo, por una prestacin ocasional o permanente. I Por precio, en lo
delictivo; sobre todo en la muerte por encargo.. 1 Laboralmente, con
remuneracin abonada por mes, a diferencia de los pagados por quincena,
semana o a diario, en frmula que se va imponiendo incluso por tareas
manuales y mecnicas. II Se refiere al que percibe ocasional soborno o paga
censurable de otro. (v. A destajo.)
A TERMINO. Lo sujeto a un cumplimiento o verificacin prefijada y que
difiere de la contraprestacin actual de la otra parte, en los actos jurdicos
bilaterales. En cierto modo coincide con la expresin a plazo (v.); si bien el
trmino configura en verdad el final; en tanto que el plazo es todo el lapso de
que se dispone para algo. (v. Mercado, Legado, Obligacin y Operacin a
trmino.)
A TIRO. v. Tiro.
A TTULO. Con razn, motivo o pretexto. 1 Segn un fundamento jurdico,
variable en su expresin, sobre todo econmica o en cuanto a su amplitud y
duracin, y acerca de lo cual se particulariza en las voces inmediatas. (v.
Sucesin a ttulo provisional.)
A TITULO GRATUITO. Lo otorgado sin sujetar a obligacin, con total
beneficio de! favorecido, que no queda sometido a contraprestaciones o muy
inferiores a las utilidades logradas. A ttulo oneroso (v.) es la figura opuesta, (v.
Acto, Adquisicin y Contrato a ttulo gratuito; Titulo gratuito.)
A TTULO ONEROSO. Con imposicin de carga, obligacin o gravamen, no
obstante reciprocidad. Bn los negocios jurdicos constituye la oposicin con la
voz precedente. (v. Acto, Adquisicin y Contrato a ttulo oneroso; Ttulo
oneroso.)
A TTULO PRECARIO. Se dice de lo que se concede o se goza por favor o
simple permiso, sin constituir un derecho. Lo disfrutado as est sujeto a
revocacin en cualquier instante, sin indemnizacin alguna, (v. Precario.)
A TTULO SINGULAR. En materia de adquisiciones de cosas o
transmisiones de derechos, la que se refiere a algo en particular; como la
generalidad de las relaciones jurdicas entre vivos. Dentro de las sucesiones
mortis causa, el legado (v.) configura el nexo a titulo singular entre el causante y
el legatario. La figura jurdica antittica la constituye la locucin a ttulo universal
(v.). No obstante ello, la singularidad en la titulacin no excluye la complejidad
de ciertos actos jurdicos, cual sucede en los distintos contratos, (v. Adquisicin,
Legado y Sucesin a ttulo singular; Ttulo singular.)
A TTULO UNIVERSAL. Locucin diametralmente opuesta a la voz
precedente. Caracteriza las transmisiones o adquisiciones relacionadas con una
universalidad de derecho, con la totalidad de un patrimonio o con parte alcuota
del mismo, (v. Adquisicin, Legado y Sucesin a ttulo universal; Ttulo
universal.)
A TODO EVENTO, v. Evento.
A TORNAPEN. Esta locucin adverbial, empleada en Aragn y en Navarra,
indica la ayuda mutua de los labradores vecinos en las labores del campo.
Constituye una forma tradicional de cooperacin, que encuentra su paga en
iguales servicios que los prestados, con la ventaja de sumar experiencias y
distribuir las tareas.
A TRAICIN. Procediendo de manera i^ue no lo advierta el perjudicado o la
vctima hasta la inminencia de la agresin o consumada la misma. En los delitos
contra las personas, lo mismo que alevosa (v.), como acometimiento sbito que
la vctima no poda esperar o en forma que impida su defensa en absoluto. Esta
actitud transforma y agrava el simple homicidio, que ejecutado a traicin es
asesinato, (v. Traicin.)
A TUERTO, v. Tuerto.
A ULTRANZA. A muerte; como ciertos desafos, luego atenuados en el
campo del honor... y de las componendas. I A todo trance; cueste lo que cueste.
A UNA VOZ. v. Voz.
A VELA. v. Navegacin a vela.
A VELA Y PREGN, v. Vela.
"A VERO DOMINO". Loe. lat. Por el verdadero dueo o del verdadero dueo.
Tipifica las transmisiones en las cuales ha intervenido voluntaria y eficazmente
el titular anterior, a diferencia de aquellas otras concertadas y consumadas por
el non domino y "a non domino " (v.), por tanto, que no dejan de surtir
algunos efectos jurdicos en ocasiones, sobre todo por la obra conso-lidadora de
la usucapin.
A VIDA. v. Vida. A VISTA DE. v. Vista.
A VIVA FUERZA. De manera violenta. I Contra la resistencia del obligado a
hacer o padecer algo, sea con justicia o sin ella. I Combatiendo. I Por la accin
de las armas y superando la resistencia enemiga.
Con lealtad y eficacia distintas se acta as ante la ignorancia del atacado o
frente a su opuesta voluntad.
1. Encuadramiento. Antdoto de lo jurdico cuando es legal, * la fuerza (v.)
es su aliada y servidora para la efectividad del derecho a que se resiste sin
ttulo. De esa manera, la coaccin (v.) en toda su escala, desde la presin
anmica que el enunciado de las sanciones representa hasta la ejecucin
efectiva de las mismas, representa el recurso a la fuerza viva para la
instauracin o la restauracin de la juridicidad resistida o quebrantada.
Y esa violencia legal se muestra desde la esfera administrativa, con la
expropiacin forzosa, hasta el cumplimiento de las resoluciones judiciales, ante
la pasividad u oposicin del vencido en la litis, con la ejecucin forzosa (v.), si
bien se limita a lo patrimonial en la jurisdiccin ordinaria.
2. Lcito ejercicio. A viva fuerza pueden adoptarse medidas ya de efectos
sobre la misma persona en las esferas del orden pblico y del Derecho Penal.
En el primer aspecto bastar sealar la posibilidad de restablecer la paz pblica
recurriendo a los medios que requieran, para que desistan de su actitud, los
que la perturban. En el otro mbito, la culminacin la seala la ejecucin de la
pena capital, con las medidas preliminares para impedir cualquier reaccin
instintiva del condenado, como la sujecin corporal al poste de ejecucin o a la
silla elctrica.
En plano sancionador ms reducido, la utilizacin de la fuerza material se
reconoce, sin llegar al pretrito derecho de vida y muerte del pater familias, en
el denominado derecho de correccin (v.), que los padres y otros
representantes legales pueden ejercer para represin y educacin de los
sujetos a su potestad o tutela.
En potencia o en realidad, las fuerzas militares y la fuerza pblica estn
dotadas de armamento e instruidas precisamente para imponerse a uuo
fuerza; ya sea en la culminacin del combate, ya sea en el forcejeo con malhechores o en la' persecucin de los mismos, cuya resistencia o tuga autoriza
para recurrir a la violencia.
Por el contrario, el empleo ilegal del recurso configura a veces el
decaimiento del propio derecho; y en otras explosiones, de calificacin variable,
el estallido de rebeliones y revoluciones, (v. A mano armada. Fuerza en las
cosas, Ley de fugas. Vas de hecho, Violencia en las personas.)
A VOLUNTAD. Segn el libre albedro (v.). I De acuerdo con la conveniencia
personal. I Discrecionalmente. I Con libertad. I Librado a la opcin de uno
mismo o de aquel a quien se refiera. I De modo ms o menos ca prichoso. (v.
Operacin a voluntad.)
AARONITA. Descendiente de Aarn, gran sacerdote del Antiguo
Testamento. De ah la equiparacin del vocablo con sacerdote (v.) en el culto
judaico de los distintos
tiempos.
A.A.U.C. Siglas latinas de la frase Amo ab Urbe condita: ao de la fundacin
de la Ciudad, la de Roma, que era la base de la cronologa romana y de los
pueblos por ella conquistados, hasta la instauracin de otros cmputos; como el
de la era hispnica o el de la era cristiana (v.). Aunque el hecho y la techa son
dudosos, el acontecimiento se atribuye a Rmulo, 753 aos antes de Cristo, (v.
"Clavus annalis".)
AB. Preposicin latina el ablativo de a que forma diversas locuciones
jurdicas, castellanizadas bastantes, que constan en inmediatas voces. Si bien
el sentido general es desde, origina otras equivalencias: sin (ab intesta-to), por
("ab angustia loci"), despus ("ab Urbe condita"), entre varias mis. Yuxtapuesta
como prefijo, a veces
refuerza el significado, como enabsoluer, que es desatar deudas morales o
apartar acusaciones y condenas; mientras que, en otros casos, cual en abusar,
configura una negacin o exceso: usar mal. I Con procedencia semtica y de
otros pueblos orientales, expresa padre, paternidad,, poseedor.
"AB ABSURDO" o "AB ABSURDUM". Loe. lat. Absurdamente, de modo
ilgico, por una contradiccin inadmisible. Se trata de frmula polmica usada
para sealar lo insostenible de la tesis que se impugna o las consecuencias
inaceptables a que conduciran las afirmaciones o principios que as se rebaten,
(v. "Ad absurdum".)
Esta condena podra dirigirse, en la zona del Derecho Pblico, al rgimen
dictatorial que, surgido de una subversin militar, dispone en lo sucesivo,
naturalmente para su segundad, que los militares no hagan poltica. En la
esfera del Derecho' Privado entrara en este desdn dialctico el precepto que,
tras consagrar la ilimitada liber-dad de testar, pusiera cortapisas a la
revocacin, por ejemplo, de los actos de ltima voluntad otorgados ante notario,
en la actualidad revocables por un testamento olgrafo (v.).
"AB ABUSU". v. Apelacin "ab abusu".
"AB ACTIS". Loe. lat. referida a los funcionarios que intervenan en el
otorgamiento de actas, desde la tarea manual del escribiente hasta la
autorizadora de un fedatario pblico. Su traduccin preferible parece ser actuario (v.).
"AB ACTIS SENATUS". Durante el Senado imperial de Roma, el magistrado
que tena a su cargo la adecuada redaccin de las actas o acuerdos de aquella
asamblea. Este puesto, en cierto modo asimilable al de los secretarios de actas
(v.) de los modernos Parlamentos, gozaba de singular aprecio en la sociedad
romana y constitua frecuente augurio de magistraturas tan importantes como
las del edil o pretor (v.).
"AB ADOPTIONE". Loe. lat. Desde la adopcin. A partir del instante mismo
en que se concretan esa paternidad y tal filiacin por obra de la ley, cesan los
vnculos con la familia consangunea si es que existan, por cuanto suelen
motivarlas en los ms de los casos el abandono o la orfandad en cuanto al
ejercicio de la patria potestad y a los alimentos (v.) del adoptado. Tambin ab
adoptone pueden originarse obligaciones legitimarias para el adoptante; pero
no llevan consigo la simultnea desaparicin de los derechos sucesorios
necesarios, para el adoptado, con respecto sus padres efectivos, de subsistir,
ser conocidos y contar con patrimonio.
AB AETERNO. Desde la eternidad o desde hace muchsimo tiempo.
"AB ALTO". Loe. lat. Por presuncin, conjetura o sospecha.
"AB ANGUSTIA LOCI". Loe. lat. Por lo pequeo del lugar. Es frmula usual
en la dispensa cannica de impedimentos matrimoniales entre afines, y hasta
entre consanguneos colaterales (siempre que no sean hermanos), en
poblados reducidos y poco comunicados, en los cuales existen vnculos
parentales entre casi todos los moradores.
En sentido muy distinto, esta expresin latina ha tenido vigencia penal o
punible (por sancionar delitos en unos casos y por tipificarlos sin mas en otros)
cuando los condenados o las vctimas han encontrado suplicio o san-
cin "ab angustia oci". El caso ms tpico y trgico lo constituyeron los
emparedados (asi sepultados en vida) de los tiempos medioevales. No mucho
ms amplias han sido las mazmorras subterrneas conocidas desde las tiranas
de la Antigedad hasta los totalitarismos de nuestros das. (v. Crcel del
pueblo.)
"AB EPISTOLIS". Denominacin latina aplicada a algunos empleados de la
cancillera romana, encargados no slo de la escritura material de cartas de
acuerdo con la inmediata etimologa, sino del despacho de asuntos ms o
menos secundarios. La equivalencia moderna es la de amanuenses, cartularios
(v.) o empleados de secretaria.
"AB HOC". Loe. lat. Por esto que digo o se expresa. 1 Por tal razn o
fundamento.
"AB IMMEMORIAU". Loe. lat. Desde tiempo inmemorial o muy antiguo. Es
ttulo prescriptivo, de consolidacin de situaciones y derechos.
"AB IMO PECTORE". Loe. lat. Desde el fondo del corazn. En las
liberalidades, en la gratitud, esta frase trasunta la generosidad y el desinters
con que se procede. Tambin irradia su contenido en los afectos nobles.
"AB INCUNABULIS". Loe. lat. Literalmente, desde la cuna; con mayor
exactitud, desde el nacimiento, como ciertos defectos, privilegios o beneficios.
AB INITIO. Loe. lat. y esp. que equivale a "desde el principio" o "desde el
comienzo".
AB INTESTATO. Loe. lat. y esp. Sin testamento. Se refiere a la sucesin del
que muere sin haber testado o con disposicin de ltima voluntad cuando sea
nula o ineficaz. Obsrvese la diferencia ortogrfica y de sentido entre esta
locucin adverbial y el substantivo abintesta-to (v.; y, adems; Bienes,
"Bonorum possessio"; Heredero y Sucesin ab intestato).
AB IRATO. Loe. lat. y esp. Acalorada o colricamente; a impulsos de la ira o
de un arrebato. En Derecho Civil, los actos realizados ab irato son nulos; pues
presuponen un vicio del consentimiento que anula o enerva la voluntad. En
Derecho Penal, tal proceder puede constituir la atenuante de arrebato (v.). En lo
sucesorio adquiere relieve especial en el testamento "ab irato" (v.).
"AB IRRIS". Loe. lat. Por burla.
"AB ORE AD AUREM". Esta frase latina, que quiere decir "de la boca al
odo", se adeca a las revelaciones confidenciales y a la seduccin traicionera.
"AB ORIGINE". Loe. lat. Desde el origen o principio. Indica que se acude,
para explicar una causa o fundar unos hechos, a los antecedentes o
fundamentos ms remotos, (v. Origen.)
"AB OSTIO". Loe. lat. Desde la puerta. 1 Figuradamente, desde el comienzo
o principio.
Esta expresin tuvo importancia considerable en el curso de los tiempos y
hasta la segunda mitad del siglo XIX, en las ciudades muradas, donde, durante
todo el curso de la noche, los que penetraban en las mismas tenan que
identificarse en las puertas de acceso, para la comprobacin de que eran
"gente de paz". La precaucin subsiste en la actualidad en el acceso de los
cuarte
les y en comisaras o dependencias de las fuerzas del orden pblico.
AB OVO. La expresin, recibida del latn, donde quiere decir "desde el
huevo", se aplica para indicar que los relatos o testimonios comienzan desde el
ms lejano origen.
"AB RE". Loe. lat. Contra toda razn; absurdamente; ilgico del todo,
"AB REO". Loe. lat. A favor del reo. I En defensa del mismo. II De acuerdo
con las garantas que lo amparan en el procedimiento o en lo penitenciario, (v.
Pro reo.)
"Dicere ab reo". Abogar por un acusado. 9 Defenderlo en juicio.
"AB URBE CONDITA". v. A.a.U.c.
"AB UXORE". Loe. lat. De la esposa. I Por iniciativa o hecho de la casada,
(v. "A marito".)
ABA. Con raz oriental, al igual que ab (v.), padre. I Tratamiento respetuoso
que, en alguna regin espaola. daban los segundognitos al hermano mayor. I
En ciertas iglesias sirias y coptas, dignidad equiparada a la del obispo y
tambin a la de patriarca.
ABA! Exclamacin de advertencia, poco frecuente, para indicar cuidado o
peligro.
ABAB. En la Turqua de los sultanes, marinero libre que supla a los
esclavos o a los forzados en las galeras. Su reclutamiento se efectuaba a razn
de uno por cada 20 familias, obligadas conjuntamente al sustento del abab
designado entre ellas.
ABABA. Se ha dicho por tatarabuela. ABABO. Desusado sinnimo de
tatarabuelo (v.).
ABABUNCULO. Hermano de la tatarabuela o ababa (v.); hoy, dentro de la
rareza del vnculo, se habla ms bien de rio tatarabuelo. Mejor grafa es
abaunculo (v.).
ABACERA. Tienda donde se venden al por menor artculos de comer y
beber. I Puesto pblico con la exclusiva para la venta al menudeo de artculos
sujetos al pago del impuesto de consumos (v.).
ABACERO. El que tiene tienda o puesto de abacera (v.).
ABACIAL. Perteneciente a abad (v.), abadesa o abada. (v. Derechos
abaciales.)
ABACIATO. Dignidad, cargo y ejercicio de un abad (v.).
ABACINAMIENTO. Tormento griego y romano en que al reo se le acercaba
a los ojos, hasta dejarlo ciego, un hierro u otro objeto candente.
ABACIO. Con procedencia griega, quien carece de voz y voto en reuniones
o asambleas deliberantes.
ABACMITA o ABACMITE. En poca de Callo-magno, nombre del abad
que, a la condicin eclesistica, reuna el ttulo de conde (v.), otrora de
trascendencia
tiempos carolinnos tambin,
Msinsrj^i- - ^
h k -ftik. ^>^^^.ABACOTE. Antiguo nombre del jefe del Estado y de sus tuerzas militares.
"ABACTI MAGISTRATUS". Loe. lat. Magistrado renunciante, por presin de
los tribunos durante la Repblica romana o del emperador, en poca ulterior.
Carente esta renuncia de la voluntariedad que ha de caracterizar a las
autnticas, no constitua sino destitucin o cesanta.
"ABACTIO". Voz lat. Robo de ganado; abigeato.
ABACTO. Antiguo nombre del aborto provocado deliberadamente. La voz,
de origen latino, proviene de abiga, hierba a que se atribuan efectos abortivos.
I Ademas, desmn, abuso o injusta violencia.
ABACTOR. Ladrn de ganado, cuatrero. Es cultismo sin admisin
acadmica, (v. Abigeato.)
"ABACTUS". Voz lat. Hurto de ganado; abigeato. I Expulsin.
"Abactus conscientia". Apartado del delito por el remordimiento. (v.
Arrepentimiento espontneo.)
"Abactus hospitum exercere". Echar o expulsar a los huspedes.
"Abactus magistratu". Privado del empleo; cesante.
"Abactus venter". Aborto.
ABAD. El superior o prelado de una comunidad de monjes, encargado de su
rgimen espiritual y temporal. 11 Tambin la dignidad superior de ciertas
colegiatas, y el que preside algunos cabildos, con jerarqua a veces igual a la
de cannigo (v.). I En regiones del Norte de Espaa, esta palabra es sinnimo
de cura. I En Derecho Cannico y Civil a un tiempo, abad es denominacin
honorfica del lego a quien, por sucesin, corresponde una abada con frutos
secularizados.
La etimologa de esta dignidad eclesistica se en-cuenta en a&a>,
derivado a su vez de ab (v.), con el significado de padre. Pan otros, la raz
idiomtica se halla en el sentido de alejamiento de la convivencia social, como
caracterizaba a los primitivos abades, que hacan vida de ermitaos en sitios
apartados y de acceso difcil. Su aplicacin a los superiores de los conventos se
sita hacia el siglo IV y se haba generalizado en Espaa y otros pases en las
dos centurias posteriores. Mas adelante, la denominacin fue restringindose a
los benedictinos y a los agustinos. El Cdigo de Derecho Cannico establece
diversas reglas relativas a los abades nullus y regulares (v.).
Muy distintas clases de abades hay o ha habido; sobre las mismas' se
particulariza en las voces que siguen a sta. (v. Abadesa, Abada.)
ABAD BENDITO.' El que, habiendo recibido la bendicin pontificia, ejerce
autoridad cuasiepiscopal en su jurisdiccin abacial.
ABAD COMENDATICIO. El que, por merced papal, disfrutaba de ciertas
rentas sobre una abada, sin regirla ni residir en ella {Dic. Acad.).
ASAD CONSISTORIAL. El elegido por el consistorio de loe monjes que
integraban la respectiva abada.
ABAD CUSTODINO. Aquel que rega una abada en lugar del comendatario
(v.).
ABAD DE LA CORTE. El capelln del emperador
<'.-K'^firoaMc^o -^ Afc ^fct^l. -TOWAXSaa. <fe ^A. <?39Aa&V& CSrolingia.
ABAD DE LOS ABADES. Denominacin antono-mstica del superior de la
abada de Monte Casino, por haberse inspirado en sus reglas monsticas
numerosas abadas de los primeros tiempos medioevales. I El superior de la
congregacin de Cluny, que daba el nombre de priores a los eclesisticos que
estaban al frente de las muchas abadas de tan poderosa Orden antao.
ABAD DE LOS LOCOS. Designacin eclesistica, ms o menos jocosa,
para el cannigo encargado de advertir faltas rituales entre sus compaeros de
cabildo.
ABAD DEL CAMPO. Durante el feudalismo, el jefe de las tropas sostenidas
por las abadas, que reiteraban as que la "milicia de Dios" se sumaba tambin
a la de los hombres para la defensa de la fe y de la patria.
ABAD DEL ORATORIO. El capelln mayor de palacio en la corte medioeval
francesa.
ABAD DEL PUEBLO. En la Repblica de Genova, de 1270 a 1339, cierto
magistrado popular, al parecer de limitada autoridad, reemplazado luego por el
dux (v.), ya con ms definida potestad de jefe estatal.
ABAD EXENTO. Aquel que tiene por superior inmediato al Papa.
ABAD IN PARTIBUS. El que ejerce su abadiado en tierra de infieles, de no
catlicos.
ABAD MITRADO. El que en determinadas funciones, por concesin especial
hecha por el Sumo Pontfice, desde el tiempo de Urbano VIII, usa insignias
propias de los obispos.
ABAD NO EXENTO. El sometido a la jurisdiccin episcopal de la dicesis en
que se halle la respectiva abada.
ABAD NULLUS. El abad que no depende de nadie, entendido esto como
ningn obispo, excepto el de Roma: el Sumo Pontfice. El origen de esta
dignidad o de estas atribuciones se encuentra en los siglos primeros de la
Edad Media, por el aislamiento propio de la poca y por aquella conciencia o
aspiracin de muchas autoridades supremas, slo posibles sobre reducidos
territorios, como en lo laico ejercan los seores feudales. Esta independencia
eclesistica de los abades nullus se traduca prcticamente en una autoridad
episcopal sobre su territorio abacial.
De acuerdo con el Cdigo de Derecho Cannico, estos abades pueden
administrar la confirmacin en su, territorio, imponer la primera tonsura y las
rdenes menores; pueden ser llamados a los concilios ecumnicos y contarn
entonces con voto deliberativo; una vez por ao pueden dar la bendicin papal
con indulgencia plenaria. Al ser promovidos/a la dignidad abacial deben hacer
profesin de te ante un delegado de la Santa Sede. Tienen derecho a ser
enterrados en su propia abada.
ABAD PERPETUO. Por la asegurada continuidad en el ejercicio del
rectorado abacial, aquel cuyo desempeo tena carcter de inamovible, a
diferencia por eso del abad temporero (v.).
ABAD REGULAR. El elegido por su comunidad religiosa o designado por
el obispo, de incumbirle tal de-
sigilacin, con el deber de residir en su monasterio y con la facultad de regir
la Orden a que pertenezca, segn la regla de la misma y los preceptos
cannicos superiores.
El Cdigo de Derecho Cannico impone a los abades regulares, dentro de
los tres meses de su eleccin, la bendicin del diocesano en cuya jurisdiccin
est la abada. Sus atribuciones, fuera de esa sujecin al obispo, se asemejan
bastante a las del abad nullius (v.).
ABAD SECULAR. El eclesistico que rige una iglesia colegial (v.). 1 El
superior religioso de una abada secularizada.
ABAD TEMPORERO. El elegido por un cuatrienio o tres aos en este
ltimo caso se denomina abad trienal para que los abades regulares (v.)
observaran fielmente los preceptos de la Orden monacal y no se excedieran en
sus atribuciones. Por su temporalidad, este superior religioso se contrapona al
abad perpetuo (v.), que ejerca su dignidad vitaliciamente.
ABAD VICARIO. Delegado o ayudante de un abad en los monasterios en
que, por su importancia o riqueza fruto sta de donaciones piadosas y de
legados benficos el superior eclesistico requera colaboracin directiva
para las distintas parroquias que integraban la abada.
ABADENGO. Como adjetivo, y lo mismo que abacia/, lo referente al abad
(v.), en su jerarqua prelaticia y en su territorio jurisdiccional.
En tanto que substantivo, abadengo era una especie de seoro (v.) regido
por un abad en pocas ya superadas en que ejerca potestad temporal en
tanto que titular del respectivo dominio, o al menos, cual administrador
supremo. 11 En lo antiguo, dueo o poseedor de una abada (v.). II Esta misma,
considerada como templo, de culto reservado en ocasiones, y como monasterio
y comunidad religiosa. I Poseedor de bienes de abadengo (v.). II Manos
muertas (v.).
1. Gestacin. El patrimonio abacial, que se insina hacia el siglo V, va
adquiriendo podero progresivo por el fervor religioso de la poca, propicia a
cuantiosas donaciones a favor de las abadas, y por el favoritismo real, ms
propenso a aliarse con el brazo eclesistico de pre^ ponderante sentido
espirituar- que con los altivos e indciles seores feudales, rivales de los
monarcas, blicos adversarios en ocasiones y en otras capaces de armar un
brazo regicida. Sin embargo, la acumulacin de riqueza a travs de los siglos y
la perennidad de esos patrimonios intransmisibles constituyeron a los
abadengos en potencias econmicas ms tuertes que el tesoro real.
2. Decadencia. De ah, un movimiento inverso de la realeza para coartar la
expansin y la acumulacin de bienes inmobiliarios por parte de las rdenes
monsticas. Entre stas han adquirido sobresaliente trascendencia, por sus
riquezas y los servicios prestados a la cultura, los abadengos espaoles de las
Huelgas y el de San Juan de Sahagn, y el de Cluny en Francia. Los ataques
decisivos contra los abadengos se gestan por los enciclopedistas y se
concretan en las drsticas desamortizaciones (v.) dispuestas en Francia a fines
del siglo XVIII y en Espaa ya entrada la centuria XIX.
ABADESA. Superiora de una comunidad de religiosas en la mayor parte de
las rdenes monacales y en algunas mendicantes, sobre las cuales ejerce
autoridad casi .semejante a la del abad (v.) sobre sus religiosos. I Tambin se
designa con este nombre a la mujer que, por derecho de sucesin, posee
alguna abada (v.) con frutos secularizados. Se llaman superiores generales
cuando ejercen potestad sobre todas las religiosas de la misma Orden.
En algunos conventos se denomina a la superiora con el ttulo de madre,
aplicado aqu en su concepto de madre espiritual. II Con innegable irreverencia
y sobrada mala intencin, plebeyismo chileno por ama de burdel.
1. Antecedente. La vida monstica femenina no se localiza con anterioridad
al siglo V. Hasta entonces, las vrgenes o viudas devotas que se consagraban a
Dios solan recluirse espontneas en la casa paterna o en el que haba sido
hogar conyugal. Durante el siglo VI, la aparicin y desarrollo de los conventos
de religiosas se comprueba por cuanto el Concilio de Sevilla de 619 articula
una serie de regias para las instituciones que constituan las monjas. La
potestad sobre tales comunidades, aunque contaran con una abadesa o
superiora, la ejerca en verdad un monje delegado por el obispo.
Una inscripcin funeraria permite reconocer ya en 514 la existencia de una
abadesa, si bien tal designacin alternaba con frecuencia con las de amas,
madres, prioras y otras anlogas. Por lo comn, las abadesas eran elegidas por
sus hermanas de Orden; pero sola exigirse la mayora calificada de los dos
tercios. Esa proclamacin democrtica requera la ulterior confirmacin de un
prelado y la bendicin episcopal de la elegida. Al afirmarse la autoridad de los
reyes en los siglos postreros de la Edad Media, los monarcas fueron
paulatinamente reservndose el nombramiento de las abadesas.
2. Potestad. La autoridad de ellas, superada la tutela inicial de los
sacerdotes, aun cuando stos hayan conservado siempre la ineludible
intervencin sacramental y la de directores espirituales en rdenes a que se les
destine, es absoluta dentro de la comunidad, sin otro lmite que las reglas
estatutarias. En algunas de stas sus atribuciones llegan, en lindero con la
confesin, a or en colectividad las acusaciones espontneas y en voz alta que
formulen las hermanas, a las que pueden imponer mortificaciones, dispensar
de privaciones penitenciales y hasta expulsar de la comunidad, por graves
actitudes.
ABADESA DE LAS HUELGAS. El rey castellano Alfonso VIII fund en 1187
la abada de las Huelgas, en Burgos, y le concedi medios y atribuciones tan
considerables, que la autoridad de la superiora, la de su abadesa, poda
equipararse a la de un obispo en lo eclesistico y a la de un seor feudal en lo
poltico y econmico. Pertenecientes a la Orden del Cster, fueron vitalicias
desde 1593. A ms de mitradas, gozaban de las atribuciones de los "seores"
de horca y cuchillo, posean mero y mixto imperio, decidan causas civiles y
criminales, ejercan el derecho de patronato en las parroquias abaciales,
predicaban desde el pulpito, y daban Ucencias ministeriales a los sacerdotes.
Un curioso precedente del feminismo.
ABADA. Lugar erigido en prelacia, donde viven religiosos o religiosas bajo
la autoridad de un abad o abadesa (v.). I Dignidad eclesistica y jerarqua de
uno u otra. I Iglesia, monasterio o convento que rigen aqul o sta. I Territorio,
jurisdiccin, bienes y rentas pertenecientes a una de estas instituciones. I En
algunas provincias, la casa del cura. I Luctuosa e tributo fnebre que con
motivo de la muerte de un feligrs se paga en ciertas regiones al prroco, (v.
Crcel de la Abada, Pan de abada.)
1. Precedentes. La fundacin de las primeras abadas o monasterios se
asigna a un San Antonio en 305, como institucin masculina; y a Santa
Sincltica de Alejandra, medio siglo despus, en cuanto a comunidad de
mujeres. El gran impulsor de la vida monstica es San Basilio, cuyas reglas, de
principios del siglo IV, se transcribieron o fueron la inspiracin de los primeros
establecimientos monacales. El esplendor de las abadas, que corresponde a
los siglos medios, se alcanza por impulso de los benedictinos, los cistercienses
y los cartujos.
2. Reglas. Por lo general, la constitucin de una abada necesitaba un
mnimo de 15 monjes o monjas. Los fines espirituales superiores se
complementan con una austera conducta, basada en ayunos y penitencias, en
trabajos materiales y en el cultivo de las artes liberales, en una obediencia rgida
y en el silencio, que transforma a algunos monjes en mudos voluntarios de por
vida, excepto las palabras impuestas para confesarse.
3. Obra. A las abadas y monasterios se debe la conservacin de la cultura
antigua y el impulso medioeval de las ciencias y las letras. Se convirtieron en las
primeras casas de estudios superiores, y con ello en precursoras de las
universidades, para prolongarse hasta nuestros das en la misin pedaggica
primaria, secundaria y hasta universitaria en algunos pases que cumplen las
comunidades religiosas, con sentido laboral y social de indudable eficiencia.
4. Clases. Las dos especies principales de abadas han sido las reales,
fundadas por un monarca, que se reservaba el derecho de patronato para l y
sus sucesores; y las episcopales, en que la designacin del abad incumba al
obispo de la respectiva dicesis. En la actualidad, las distintas abadas suelen
ser autnomas, al menos en la provisin de su superior.
ABADIADO o ABADIATO. Aunque menos usuales, sinnimos de abada (v.)
como dignidad religiosa, territorio jurisdiccional y templo de un abad o abadesa.
ABADUCHO o ABADRRIO. El lenguaje popular no respeta ni la gran
autoridad de los abades, y aplica estos despectivos a los que califica de
pequeos en su territorio o sin importancia en sus bienes.
ABAJAMIENTO. Baja, rebaja, descuento. I ant. Bajeza, villana.
\
ABAJAR. Bajar o rebajar precio, cantidad o exigencia. I Abatir, rebajar en lo
personal, (v. Abajamiento, Abajarse.)
ABAJARSE. Rebajarse, someterse, humillarse. I Reprimirse, dominarse, (v.
Abajar.)
ABAJO. En posicin interior o descendente. I En lugar posterior, tambin en
referencia comparativa. I A menor altura, (v. Abajo! , Aguas abajo. Arriba, Gente
de escalera abajo.)
;
De abajo, v. De abajo.
De escalera abajo, v. Escalen.
De tejas abajo, v. Teja.
Los de abajo, v. De abajo.
Volver lo de abajo arriba, v. Volver.
ABAJO! Como voz despectiva y de protesta, condenatoria de la situacin
imperante o combatida, puede constituir grito subversivo y, en consecuencia,
punible;
por ejemplo: Abajo el rey! (v. Abajo, Arriba!)
ABAJO LAS ARMAS! Exclamacin derrotista unas veces; pero, con mayor
frecuencia, expresin de pacifismo (v.) ms o menos sincero y tendiente a la
supresin de los Ejrcitos.
ABALANZAMIENTO. Ataque o acometimiento de carcter impetuoso y
sbito contra personas o cosas.
ABALANZAR. Colocar la balanza (v.) en e] fiel para pesar con exactitud. I
Impulsar con violencia, (v. Abalanzamiento, Abalanzarse.)
ABALANZARSE. Arremeter con mpetu; atacar con denuedo. I Hablar o
proceder sin consideracin ni miramiento. (v. Abalanzar.) ABALDONAMIENTO. Trmino antiguo por vileza, ruindad, baldn.
ABALDONAR. Afrentar, ofender, envilecer. I Tambin ha tenido significados
de entregar o abandonar. (v. Abaldonamiento.)
ABALEAR. Vulgarismo de ciertos pases americanos por disparar balas e
incluso por fusilar, con el cual condescendi la Academia en 1965.
ABALIENACIN. Desarreglo mental; insania. I En Derecho Romano.. la
enajenacin, cesin o transmisin de bienes, por la que los efectos llamados
"res mancipii" pasaban a personas con derecho a adquirirlos, por medio de una
renuncia hecha ante los magistrados, por la "tra-ditio nexu", por la "manciparlo"
o la "m jure ces-s'o"(v.). Eran objeto de abalienacin los esclavos y las bestias,
as como los predios sitos en territorio romano. Los nicos adquirentes admitidos
eran los ciudadanos romanos, los latinos y algunos extranjeros privilegiados.
ABALIENAR. En el Derecho de Roma, transmitir bienes o derechos mediante
la abalienacin (v.). I Atcas-mo por enajenar.
ABALIZADURA. Accin o efecto de abalizar (v.). t Conjunto de balizas (v.) o
seales martimas, fluviales o lacustres colocadas para orientacin de los
navegantes.
ABALIZAMIENTO. Abalizadura (v.): colocacin de balizas o boyas. I Primera
sealizacin sistemtica de la navegacin conveniente en un paraje difcil para
las embarcaciones.
ABALIZAR. Colocar balizas, boyas (v.) y otras seales martimas, visibles de
da y de noche, e incluso acsticas, para indicar los pasos favorables y evitar
peligros a la entrada y salida y en lo recorridos de los puertos, ros angostos o
poco profundos y. dems lugares que deben rehuir las naves, (v. Abalizadura,
Abalizamiento.)
ABALLACIN o ABALLADURA. Accin o efecto de aballar (v.).
ABALLAR, ant. Abatir, abajar. I Mover; especialmente si es con dificultad. I
Conducir ganado. 1 Abatir o derribar banderas.
"ABAMITA". Voz lat. Ta tatarabuela.
ABAN. Entre los somales, jefe de una caravana, que cuida por la vida de los
que contratan con l y responsable de las mercaderas que transportan esos
viajeros del desierto africano.
ABANACIN. Antiguo destierro (v.) que duraba un ao, de acuerdo con la
etimologa latina: ab y annus, por un ao. Tal condena se impona a los
homicidas involuntarios en los que no concurran agravantes.
ABANAR. Condenar a destierro durante un ano. (v. Abanacin.)
ABANDALIZAR, ant. Abanderizar (v.).
ABANDERADO. En las unidades militares, el oficial que, en misin honorfica,
sostiene la bandera (v.) de las formaciones o la lleva en los desfiles. I De ah el
que
ocupa posicin de relieve en una causa, (v. Caballero y Escudero abanderado.)
ABANDERAMIENTO. Acto de proveer a un ftmyue de los documentos
indispensables para autorizar su bandera (v.). Ningn buque debe usar esta
bandera, ni navegar, sin estar previamente matriculado. 1 Alistamiento o
inscripcin de un buque o embarcacin extranjera en la matricula nacional.
1. Carcter. El abanderamiento viene as a ser para las embarcaciones lo que
la nacionalidad para las personas. Los buques abanderados quedan sujetos a
todas las obligaciones impuestas a los buques nacionales, y gozan tambin de
todos los beneficios concedidos al pabelln que llevan.
2. Exigencias. La documentacin precisa para considerar legal el
abanderamiento, de acuerdo con las normas internacionales, es: o) ttulos
demostrativos de la propiedad del buque; b) el conocimiento; c) el rol de la
tripulacin; c0 el certificado de nacionalidad; e) el diario de navegacin.
Frente a la libertad de abanderamiento establecida en el siglo XIX, se oponen
bastantes trabas en la actualidad a la incorporacin de naves extranjeras a la
Marina nacional.
3. Trmite. Como requisitos administrativos para la obtencin del
abanderamiento se encuentran: la solicitud pertinente a las autoridades
martimas, con acompaamiento del ttulo de propiedad o copia legalizada del
mismo; certificado de encontrarse la nave libre de gravamen; certificado de gozar
de todos los derechos civiles y polticos el solicitante; certificado de inscripcin
en el Registro Mercantil, si la nave pertenece a una sociedad;
certificado de contar con instalaciones adecuadas para la tripulacin y el
pasaje; arqueo del buque, por peritos oficiales; informe de la sanidad
martima y pago de los derechos vigentes.
Los consulados suelen poseer facultades para otorgar el abanderamiento
provisional que se realiza en el extranjero; aunque la duracin de los pasavantes
(v.) que otorgan suele (Imitarse a un semestre, plazo calculado para
navegaciones de importancia, (v. Matrcula de buques.)
ABANDERAR. Matricular, inscribir, registrar como de bandera nacional (v.)
una embarcacin extranjera. I Proporcionar a un buque los documentos para que
pueda utilizar la insignia nacional, para que emplee legalmente el pabelln de un
pas. (v. Abanderamiento, Abanderarse.)
ABANDERARSE. Obtener el abanderamiento (v.) un buque construido en el
propio pas. I Nacionalizarse una embarcacin extranjera. I Incorporarse a un
partido o lucha, (v. Abanderar.)
ABANDERA. Palabra anticuada por bandera (v.), bando, partido o
parcialidad.
ABANDERIZADAMENTE.
bandos.
Subversivamente;
en
bandera
formando
ABANDERIZADO. Dcese del barco abanderado de un pas. 1 Refirese a los
partidos activos en lucha ideolgica o material.
ABANDERIZADOR. Quien abanderiza o rene gente para defender una
causa o promover disensin violenta. 1 Promotor de disturbios. I Revolucionario.
ABANDERIZAMIENTO. Abanderamiento (v.).
ABANDERIZAR. Dividir en baaos o en banderas (v.). 1 Acaudillar,
capitanear, (v. Abanderizamiento, Abanderiza! se.)
ABANDERIZARSE. Formar bandos; dividirse en banderas. II Afiliarse a
partidos o grupos en pugna. II Sublevarse. II Incorporarse a los combatientes en
una guerra civil, (v. Abanderizar.)
Opina Almirante que, aun cuando suele incluirse en el lxico militar, este
verbo y el de abanderizar (v.) pertenecen ms a la poltica que a la milicia,
aunque se deriven de bandera, a travs de bandera. Militarmente, un Ejrcito o
parte de l se amotina; pero, como nunca pueden o deben existir en l partidos o
parcialidades polticas, mal puede abanderizarse, a menos de desnaturalizar su
finalidad esencial, cabe agregar. Si, al estallar una guerra civil, el Ejrcito se
divide en dos bandos, ms que abanderizarse, forma dos Ejrcitos beligerantes
distintos, enemigos entre si.
No obstante, subsiste siempre la posibilidad, para la opinin, de
abanderizarse en uno u otro de los grupos armados rivales y, para cada
ciudadano, la de aceptar su bandera como combatiente voluntario, y constituirse
en abanderizado (v.), por tanto.
ABANDONABLE. Que cabe dejar no slo como posibilidad material, sino por
conveniencia y sin desmedro.
ABANDONADO. Dejado, desamparado, renunciado. 1 Descuidado o
negligente. II Sucio, desaseado. II Confiado en exceso .1 una persona, cosa o
causa. I Indiferente;
abatido. I Rendido a la adversidad, (v. Abandonador, Abandono, Bienes
abandonados; Buque y Cauce abandonado; Cosa abandonada, Depsito
abandonado.)
ABANDONADOR. El sujeto que, con derecho o sin l, lleva a cabo un
abandono (v.). Este imprescindible substantivo no figura an en el repertorio
acadmico. I Jurisprudencialmente, quien renuncia a sus bienes en beneficio de
sus acreedores, frmula que en el antiguo Derecho de ciertos pases liberaba de
la prisin por deudas (v.) o de la punitiva por insolvencia fraudulenta. (v.
Chrenecruda.) I Renunciante. I Incumplidor de sus deberes o funciones.
ABANDONAMIENTO. Abandono (v.), como acto.
ABANDONAR. Dejar espontneamente algo. I Renunciar a un bien o cosa. I
Desamparar a una persona, alejarse de la misma; sobre todo, cuando su
situacin se toma difcil o grave por esa causa. I Faltar a un deber;
incumplir una obligacin. I Desistir, por lo general pasivamente, de lo
emprendido. 1 Descuidar u omitir una actividad. 1 Irse o marcharse de un lugar. I
Desertar. II Evadirse. I Huir. (v. Abandonarse, Abandonismo; Abandono y
numerosas especies; Desistir, Renunciar.)
Abandonar a la suerte, v. Suerte.
Abandonar a sus fuerzas, v. Fuerza.
Abandonar el buque, v. Buque.
Abandonar la faccin, v. Faccin.
ABANDONARSE. Descuidar las obligaciones. 1 No preocuparse del aseo,
presentacin y compostura. I Dejarse arrastrar por las pasiones o dominar por
los vicios. I Hacer revelaciones o confidencias. I Abatirse, decaer el nimo. I
Obedecer o cumplir con desgana o reticencias. (v. Abandonar.)
ABANDONISMO. Actitud, movimiento u opinin favorable a dejar sin lucha lo
propio, lo posedo o lo ocupado. Esta tendencia caracteriza a los partidarios de
evacuar regiones coloniales ya conquistadas o donde se combate.
de la familia, "Interdictum de uxore ducenda vel exhi-benda".)
ABANDONISTA. Partidario del abandonismo (v.);
bien por sentido de confraternidad con los pueblos protegidos o colonizados, por
sentimientos de conveniencia militar o nacional, e inclusive por espritu
antiimperialista o antimilitarista.
ABANDONO. Dejacin o desprendimiento de lo que nos pertenece; en
especial el del dueo de algo, que asi muestra su voluntad de renunciar a las
facultades sobre lo suyo y a cuantas atribuciones le competieran. I Renuncia a
derechos o cargos. I Incumplimiento de un deber. I Desamparo de una persona a
que se debia cuidar. I Desistimiento o renuncia de una accin judicial. I Descuido
o negligencia. I Desaseo, suciedad. I Evacuacin de una nave, a fin de salvarse.
II Retirada de un lugar. I Evasin. I Desercin. I Huida. 1 El vocablo configura
adems la anttesis jurdica de la ocupacin (v.).
Acerca de las especies ms interesantes del abandono en lo civil y en lo
penal, en lo mercantil y en lo procesal, en lo cannico y en otras ramas del
Derecho, se particulariza en las voces inmediatas, (v. Accin de abandono,
"Animus derelinquendi", Cosa nullus, "Derelic-tio", Hallazgo, Negligencia,
Prescripcin extintiva. Renuncia.)
ABANDONO AL BRAZO SECULAR. Entrega, por parte de las autoridades
eclesisticas, del reo por ellas condenado para que los jueces seglares le
impongan y le hagan cumplir las sanciones establecidas en las leyes generales
del Estado. El Derecho Cannico no permite el abandono al brazo secular.
Acepta, s, que los clrigos puedan sufrir condenas civiles o penales, si
previamente han sido depuestos o degradados en su estado religioso.
ABANDON CONYUGAL. Dejacin voluntaria y culposa que el marido o la
mujer hace de cualquiera de los deberes relacionados con su convivencia
peculiar.
1. Aspectos. Tal conducta comprende, en sus especies, desde la
manifestacin ms visible de alejarse del hogar comn sin justificacin
adecuada, la cohabitacin extema, hasta te interrupcin ntima del dbito
matrimonial, la cohabitacin corporal, sin excusa bastante por salud o edad.
Abarca tambin la negativa a cooperar econmicamente en el mantenimiento
del hogar, de acuerdo con los ingresos habituales o el patrimonio permanente.
2. rbita jurdica. El abandono conyugal no trasciende al Derecho sino por
iniciativa resarcidora o de separacin asumida por uno de los consortes. Naturalmente, segn las causas y las culpas, as sern las consecuencias judiciales de
este abandono, que se extienden desde la prestacin alimenticia por el culpable
a favor del inocente hasta la disolucin completa del vnculo, con justa causa,
all donde el divorcio (v.) pleno rige.
3. Repertorio. Por voluntad o dejadez, los numerossimos derechos y
deberes de lo* cnyuges pueden ser objeto de abandono mis 'o menos
malicioso y de mayor o menor trascendencia para la convivencia y armona del
matrimonio. Sin entrar en un prolijo examen del abandono de ese conjunto de
facultades y obligaciones, ampliamente desenvueltos en los artculos
concernientes al marido y mujer casada (v.), deben sealarse, como principales,
el abandono del dbito, el de la Fidelidad, el de la obligacin alimenticia," el de
la autoridad marital y el de la obediencia femenina, aun atenuada sta bastante
por costumbre contra ley... Cuando el abandono se concreta en la ruptura de la
convivencia, en algunos ordenamientos, esta separacin de hecho puede, con el
tiempo, aducirse como causa disolutoria del vnculo, (v. Abandono
ABANDONO DE ACCIN. Entablado un litigio, el actor, arrostrando las
consecuencias procesales que de ello se deriven, est en condiciones de no
proseguir la litis; bien sea por una actitud expresa o por la derivada de la
pasividad. Esto ha de concretarse antes de que recaiga sentencia, por cuanto
cesara entonces'el abandono ante otra figura del procedimiento, caracterizada
por consentir el tallo pronunciado.
1. Naturaleza. Dbase a una manifestacin activa o, con mayor frecuencia, a
no instar el procedimiento, el abandono de la accin cuando no interesa al
demandado proseguir el trmite, para esclarecer la absolucin que pretende o,
mucho ms, cuando se ha transformado a su vez en actor mediante a
reconvencin, equivale a un desistimiento; pero no'implica por s una renuncia
del derecho pretendido, que cabe renovar ante los tribunales, siempre que no .se
haya producido entre tanto la prescripcin extintiva.
2. Rgimen. El abandono de las acciones encuentra como lmite el mismo
que se opone a la renuncia de los derechos: que no se lesione de esta forma el
inters o el orden pblico, y que tampoco se perjudique la legtima situacin o
facultad de un tercero. En algn caso, el abandono se presume por declaracin
de la ley. Cuando el acreedor entrega voluntariamente al deudor el docu mento
privado justificativo de un crdito, ello implica la renuncia o abandono de la
accin que el primero tena contra el segundo.
3. Distingos tcnicos. Dentro de los textos procesales, se distingue entre
abandono estricto, desistimiento y caducidad (v.). El primero se produce cuando
una de las partes deja de hacer, en el plazo y forma requeridos por la ley, un acto
procesal imprescindible. El desistimiento no es sino la renuncia expresa y
terminante, que suele formularse en un escrito especial; y que no ha de confun dirse con el allanamiento (v.), con el cual puede coincidir si se trata del
demandado o del vencido en una instancia;
pero cabe tambin que desista de alguna diligencia o recurso ;anto el actor como
la' parte que haya obtenido un pronunciamiento favorable, que luego haya
intentado superar mediante algn medio procesal. En cuanto a la caducidad, se
caracteriza por una abstencin procesal o procedimental plena durante el lapso
sealado por el legislador, que produce, como efecto, la ineficacia de todo lo
actuado. Puede incluso comprender el derecho a reiterar la demanda si mientras
tanto ha prescrito tambin la accin, porque la interrupcin prescriptiva requiere
actividad en los autos, (v. Abandono de apelacin, de instancia, de querella y de
recurso.)
ABANDONO DE AERONAVE. Delito militar que se consuma al hacer dejacin
en tierra e incluso en el aire (por indebido lanzamiento en paracadas) del avin,
comprometiendo con ello la seguridad del mismo; ya por accidente, ya por
entregarlo al enemigo. I Salvamento de la tripulacin de un aeroplano,
arrojndose al espacio en paracadas. I Rpido recurso a frgiles embarcaciones
u otros medios posibles en caso de amaraje forzoso, il Apresurada salida e
inmediato alejamiento de aeronave que toma tierra o agua ms o menos
normalmente, cuando se teme que estalle o se incendie. I Renuncia que el
propietario de una aeronave hace de la misma, a favor del asegurador, por
accidente con daos que superen la mitad del valor de aqulla o ante la
desaparicin, despus de transcurrido cierto plazo desde el ltimo vuelo conocido; y tanto si la prdida se ha producido en el mar, en que la ; probabilidades de
rescate y hasta la localizacin
son mnimas, cmo si el siniestro se ha producido en zonas selvticas o
desrticas.
Los cdigos de justicia militar castigan al que, en ocasin de peligro para la
aeronave de su mando o donde preste sus servicios, haga abandono cuando
aqulla est aun til para el destino o misin encomendados, y la dejare sin
orden o autorizacin legtima para ello.
El abandono de la aeronave a favor del asegurador posee lincamiento
jurdico similar al del abandono del buque (v.); pero con diversas desventajas
para tal garante:
primero, por la destruccin ntegra que los accidentes areos suelen significar
para los aparatos; segundo, por el resarcimiento conexo de las numerosas
vctimas, por lo comn mortales, o de sus causahabientes, que las tragedias
areas representan; si bien esos mayores riesgos se tienen en cuenta para
recargar las primas por las contingencias de los despegues, vuelos y aterrizajes.
ABANDONO DE AGUAS. En el caso de aguas alumbradas (v.), la situacin
se produce cuando el dueo de las mismas permite su curso natural, sin previo
aprovechamiento alguno. La consecuencia es que pasan a ser del dominio
pblico, y utilizables por cualquier predio aguas abajo. Cuando de un
aprovechamiento" de aguas publicas sea el caso, el abandono, o la
consecuente prdida de derechos, se registra por un extenso lapso prescriptivo,
que suele ser el de veinte aos.
ABANDONO DE AGUAS JURISDICCIONALES. Alejamiento forzoso que se
impone al buque de guerra extranjero que no acata durante su visita la
reglamentacin vigente, y desoye el atento pero formal requerimiento que le
hace la autoridad nacional de Marina. La unidad de guerra ha de hacer
inmediato abandono del puerto o de las aguas jurisdiccionales (v.) en estas
circunstancias. Si persiste la negativa y se trata de navio beligerante, puede
llegarse a la internacin del mismo, en puerto neutral (v.), mientras duren las
hostilidades.
ABANDONO DE ANIMALES. Renuncia a la propiedad que sobre los mismos
se tenga, o prdida voluntaria de la posesin que sobre ellos se ejerza. Como
efecto principal figura el de convertirse por ello en cosas nu-llus (v.); y, por
tanto, en objeto de ocupacin por el primero que desee y pueda apoderarse del
animal abandonado.
1. Impedimento. Por el distinto carcter jurdico de los animales, se plantean
casos muy singulares. As, el dueo de un animal fiero no puede abandonarlo ni
en poblado ni en lugar civilizado, aunque sea solitario; porque el peligro que ello
significa lo convierte en responsable, por imprudencia grave, de los daos que
cause, punibles adems sobre todo si recaen los males sobre las personas. En
consecuencia, el que en tales supuestos quiera hacer abandono de un animal
fiero, deber dar aviso a la autoridad o entregarlo a algn establecimiento
adecuado, si es que no se decide por darle muerte y abandonar sus despojos,
posibilidad ms admisible, de no violar otros preceptos sobre higiene.
2. Presunciones activas y pasivas. Constituye tcito abandono no reclamar ni
buscar el animal, incluso manso o domstico, que se haya escapado del lugar
en que habitualmente lo tenga su propietario y de aquellos otros en que se valga
de l. En cambio, por faltar la voluntad y por apoyarlo un derecho concreto o
una costumbre, no despoja de la propiedad de un animal el hecho de abandonarlo, como es usual con muchas caballeras, durante el da o la noche para
que vague y se alimente en terrenos comunes o ajenos en que se disfrute de
servidumbre o tolerancia.
3. Variedades. Sobre los animales fieros, el abandono se consuma por
soltarlos o por no perseguirlos en el acto; porque slo se poseen mientras se
hallan en nuestro poder. Si los animales son mansos o domsticos, el hombre
conserva siempre su dominio, salvo voluntad expresa o abandono durante el
lapso para que la prescripcin se produzca; y hasta entonces puede desistir de
un tcito abandono, reclamarlo de quien lo retenga, al cual deber abonar los
gastos de alimentacin. Desde que sea ocupado por otro, el dueo de un animal
amansado no puede dejar transcurrir ms de 20 das sin reclamarlo (derecho
que conserv aun habiendo hecho abandono tcito de ellos); pues, en otro
supuesto, se consolida el derecho del ocupante y prescribe el suyo. (v.
Abandono de ganado, Abejas, Conejo, Palomas.)
ABANDONO DE APELACIN. Configura una variedad del abaldono de
recurso (v.). No obstante, sutilizando en lo procesal, cabe decir que la apelacin
(v.), ms que recurso, es otra instancia, sin estar supeditada a requisitos
rigurosos en cuanto a su ejercicio, e incluso si el apelante se limita a reiterar las
pruebas y los argumentos de la instancia prime-ra. Este abandono exige por la
forzosa que una de las dos partes haya interpuesto vlida apelacin y que sobre
la misma no se haya dictado sentencia definitiva.
Si ambos litigantes han apelado, el abandono que haga uno de ellos
solamente no implica el trmino del proceso, que continuar hasta su fin, as
interesa a la parte activa; o bien sta se beneficiar de la dejadez ajena si a ella
le conviene sumar la propia.
Si nicamente ha apelado una de las partes, y la otra no ha intervenido en
forma alguna en la segunda instancia, entonces el abandono, una vez producida
la caducidad, deja firme el pronunciamiento anterior, (v. Abandono de acc.n.)
ABANDONO DE BANDERAS. Se castiga con la pena mxima, previa
degradacin en su caso, al nacional que, abandonando sus banderas, entre a
formar parte del Ejrcito enemigo. Constituye la primera de las especies de
traicin (/.),
ABANDONO DE BENEFICIO. Renuncia expresa o tcita que hace el
poseedor de un beneficio (v.).
ABANDONO DE BENEFICIO ECLESISTICO. La dejacin que hace el
beneficiado del beneficio que sirve. Se presume consumado, adems del caso
en que un clrigo abandona ostensiblemente la iglesia o el beneficio curado a su
cargo, cuando acepta otro incompatible con el desempeado o si no usa el traje
clerical designado por prelado competente, (v. Beneficio eclesistico.)
El Cdigo de Derecho Cannico no reconoce la prdida de los beneficios por
el abandono de los mismos, por conferirse a perpetuidad, mientras viva el
beneficiario, a menos de expresa clusula fundacional en contra, costumbre
inmemorial o dispensa superior. Se admite, en cambio, la renuncia del beneficio.
Si el beneficiado no cumple con sus deberes especficos, puede ser sancionado
hasta con la privacin de los frutos o rentas.
ABANDONO DE BIENES. Dejacin, por lo general tcita, del derecho de
propiedad o de cualquier otro de ndole real, hecha voluntariamente por quien
tiene ttulo para ello. En lo antiguo se llam mala barata.
1. Planteamiento. Como acto de enajenacin y a ttulo lucrativo, como
especie de donacin annima a favor del primer ocupante salvo la excepcin
que luego se indica sobre los inmuebles y otros casos especiales, el
abandono de bienes, sean cosas o derechos, requiere la
plena capacidad para disponer. En el Derecho Romano, la simple voluntad del
abandono produca la prdida de propiedad o de la posesin; aunque Paulo'
opinaba que tal prdida no se consumaba hasta que otro procediera a la
ocupacin de la cosa abandonada. Lo que sucede, en realidad, es que, antes
de la apropiacin por otro, el dueo arrepentido, quizs el ms conocedor del
desamparo de la cosa y de su situacin, est en el caso de todas las dems
personas de poder ocupar lo antes suyo y ahora de nadie, (v. "Derelictio".)
2. Especies. Ha de distinguirse entre las distintas clases de bienes: el
abandono de un bien mueble lo sita entre las cosas nullus o sin dueo, y lo
toma susceptible de ocupacin. Si se trata del abandono de un inmueble, la
situacin vara por completo, ya que entonces tales propiedades pertenecen al
Estado.
De acuerdo con el carcter mobiliario o inmobiliario de las cosas
abandonadas, resulta susceptible formular una observacin, que sin duda ha
escapado a los civilistas. Cuando de bienes inmuebles se trata, el abandono se
materializa por alejarse de ellos el titular, que abandona la casa en que vive o
no retorna a las fincas rurales que posea. Por el contrario, cuando se
abandonan bienes muebles, el dueo o ex dueo los aleja de l, los tira o los
deja en el curso de algn viaje o traslado. Conviene acotar tambin la
frecuencia del abandono de inmuebles a causa de las guerras y evacuaciones
consiguientes y, sobre todo, de las emigraciones; en particular, de las frustradas
en la ilusin de enriquecerse, que no pocas veces ha trocado el "hacer la
Amrica" los emigrantes en "hacer la Europa" sus activos y prximos parientes,
(v. Abandono de cosas y de derechos; "Jus caduca vindicandi".)
ABANDONO DE BIENES ADQUIRIDOS CON BENEFICIO DE
INVENTARIO. Es la facultad que tiene el heredero beneficiario para
descargarse del pago de las deudas y legados, abandonados los bienes de la
sucesin a los acreedores, legatarios y coherederos. Tal abandono no implica
renuncia a la sucesin. Abandonados as los bienes por el heredero
beneficiario (v.), slo pueden ser vendidos en la forma que l exprese; pero,
una vez pagados los acreedores y legatarios, ios bienes restantes .vuelven al
heredero, en condiciones entonces de un segundo abandono, y a--definitivo, de
su cualidad sucesoria y de las cosas y derechos libres de la herencia, (v.
Beneficio de inventario.)
ABANDONO DE BIENES HIPOTECADOS. Los bienes gravados con
hipoteca pueden ser objeto del abandono genrico de las cosas y de otro
especfico en la fase ejecutiva de esta garanta real. En cuanto al primer supuesto, el abandono de un bien hipotecado combina el principio general de que
el inmueble pasa al Estado con el principio hipotecario de que el gravamen
subsiste all donde est la finca; por tanto, el acreedor hipotecario conserva su
derecho para hacer efectivo el crdito en la forma inscrita, que perjudica o es
oponible a terceros, as sea el mismo Estado.
En cuanto al abandono peculiar que puede hacer el tercer poseedor (el
dueo del inmueble que no es el deudor ni el acreedor hipotecario, pero cuya
finca est gravada con la hipoteca), consiste en que, si no quiere hacer el pago
del principal y de los intereses, debe "desamparar" los bienes hipotecados (v.);
o sea, hacer abandono de ellos a favor del acreedor hipotecario, pero al solo
efecto de saldar el crdito.
La 'doctrina haba suscitado el problema de a quin pertenecera el
remanente de los bienes hipotecados, su mayor valor con respecto al crdito
hipotecario. Se rechazaba que pudiera ser el acreedor, porque constituira una
accesin o enriquecimiento a todas luces abusivo;
tampoco el deudor, que haba transmitido antes toda la propiedad; y por tanto,
por lgica y justicia, se atribua al adquirente ulterior y poseedor actual.
ABANDONO DE CONDOMINIO o DE COPROPIEDAD. F'acultad que la
legislacin civil suele conceder a cada uno de los condminos, para liberarse
as de la obligacin iie contribuir proporcionalmente a los gastos de conserve
cin o reparacin del bien comn. Naturalmente, esta reruncia no puede ser a
favor de persona alguna:
porque constituira una simple donacin u otra transmisin para el nuevo
condueo, que sucedera al anterior en las obligaciones eludidas. El abandono,
pues, beneficia a los restantes copropietarios, que se adjudican ope legis, y en
proporcin a sus cuotas dominicales, la parte del abandonador, que deben
afectar al saldo de la deuda pendiente.
El precepto anterior no rige en el rgimen de propiedad horizontal (v.),
donde ningn condueo puede liberarse de contribuir a las expensas comunes
por renuncia al us.o y goce de las partes o servicios comunes ni por abandono
del piso o departamento que le pertenezca. As pues, este abandono subsiste
para las copropiedades en que los condueos conviven sin divisiones internas
especficas, lo cual obligara al desalojo espontneo de la vivienda por el
abandonador. Tambin resulta aplicable a los caso:; de condominio sin
habitacin por quien abandona; por ejemplo, una copropiedad alquilada a extraABANDONO DE COSAS. Con exactitud tcnica, la Academia declara que
consiste en la renuncia sin beneficiario determinado, con prdida del dominio o
posesin sobre las que recobran su condicin de bienes nullius o adquieren la
de mostrencos (v.).
1. Precedentes. Esta potestad jurdica apareca ya perfectamente delineada
en la Partida V, al disponer sobre el abandono que el propietario poda hacer de
una cosa mueble o raz, con nimo de no contarla para lo sucesivo en el
nmero de sus bienes, por serle intil o gravosa, 3 por mero capricho. En tal
supuesto se pierde el dominio que sobre la misma se tuviere, y la hace suya el
primero en ocuparla. La cosa abandonada recibe el nombre de derelicta y pasa
a ser "res nullius" (v.), de apropiacin posible por el primer ocupante posterior.
A esta misma situacin puede equipararse la creada cuando s<i deja expirar
el plazo para reivindicar una cosa, reclamar una deuda o un derecho;
abandono que da origen a la prescripcin extintiva.
El derecho de ocupacin .de las cosas abandonadas es antiqusimo.
Cicern, en De legibus, expresa que "el mundo era un gran teatro en que cada
localidad perteneca al primero que la ocupaba, en tanto que permaneca en
ella, sin poder impedir a otro que la ocupase, luego que la abandonaba".
En el caso de duda, no se presume que la cosa ha sido abandonada por su
dueo, sino que ha sido perdida, si es cosa de alcn valor.
2. Diferenciacin. Como nota que distingue el abandono de la prdida (v.)
est que, en el primer acto, existe la voluntad de desprenderse de algo;
mientras en el extravo no se da tal nimo, sino la ignorancia sobre el paradero.
Tal desconocimiento constituye, por otra parte, la caracterstica de la prdida
frente al simple olvido (v.), en que el dueo, luego de lapso mayor o menor, y
ya a. cierta distancia ms o menos grande de la cosa, recuerda que la ha
dejado en determinado lugar o situacin.
3. Restitucin y apropiacin. Como en otras tantas instituciones-jurdicas, la
buena (e tiene su premio en caso de encontrar las cosos abandonadas y
devolverlas al dueo, por la posibilidad de que sean tan slo perdidas.
Si el abandono es cierto, el ocupante goza de toda la proteccin jurdica luego
del reconocimiento por el antiguo propietario; si no era abandono o se ha
arrepentido
de l quien antes era dueo, el descubridor tiene derecho a una indemnizacin,
calculada por el valor de la cosa hallada y devuelta. Por el contrario, el retener lo
que otro pierda, aun con el pretexto de creerlo abandonado, convierte a quien lo
encuentre y se lo guarde en reo de hurto (v.), con prdida por supuesto de la
parte proporcional del valor a que tena derecho, siempre que sepa o pueda
saber a quin perteneca, (v. Hallazgo.)
4. Amplitud jurdica. El abandono de cosas est considerado tambin en el
Derecho Mercantil y en el Administrativo. En el primero, en lo que hace relacin
con las cosas asegurados, a la nave y a las mercancas. En el Derecho
Administrativo, el tema concierne de modo especfico a los transportes
ferroviarios y a las mercaderas sujetas al pago de derechos aduaneros, (v.
Abandono de cosas aseguradas.)
ABANDONO DE COSAS ARRENDADAS. La dejacin que el arrendatario
haga de lo arrendado, cuando se deba a su exclusiva voluntad, como
incumplimiento unilateral del contrato, produce el doble efecto adverso para l
de perder ciertos derechos y de no eximirse de ninguna de sus obligaciones.
Arrendada una cosa por tiempo indeterminado, s podra hacer abandono de
aqulla el arrendatario, porque en tal caso el arrendamiento concluye cuando
cualquiera de las partes lo desee; y el abandono hecho por quien la ha
arrendado constituye una expresin tcita de su voluntad de no proseguir la
relacin arrendaticia.
ABANDONO DE COSAS ASEGURADAS. El que la ley autoriza en algunos
casos de seguros martimos (v.), cuando los asegurados tienen el derecho de
desprenderse de las cosas aseguradas, dejndolas poi cuenta de los aseguradores, con la facultad de exigir de stos las cantidades en que aseguraron
aqullas.
1. Pertinencia. En el Derecho Martimo, el abandono de ios cosas
aseguradas procede en los siguientes casos: a) naufragio; b) apresamiento; c)
rotura, varamiento o cualquier otro accidente de mar; d) embargo o detencin
por orden de gobierno nacional o extranjero; e) imposibilidad de que las cosas
asegurado* lleguen a destino;
f) prdida total de las mismas; g) deterioro de los efectos asegurados que
disminuya su valor en las tres cuartas partes.
2. Improcedencia. No es admisible el abandono:
1 cuando las prdidas ocurran antes de emprender el viaje; 2 si se hace de
modo parcial o condicional; 3 si no se notifica a los aseguradores, en el plazo
legal, la prdida conocida y si luego no se formaliza el abandono;
4 si no lo hace el propietario de la nave, su representante legtimo o el
comisionado para contratar el seguro.
3. Regulacin. El abandono ha de hacerse judicialmente. No es admisible
por causa de innavegabilidad si, debidamente reparado el buque, puede
continuar viaje hacia destino, a menos que la reparacin rebase las tres cuartas
partes del valor de la nave. Sin necesidad de probar la prdida, el asegurado
puede hacer abandono cuando, transcurridos los plazos legales (que oscilan
entre seis meses y ao y medio, segn la proximidad o lejana de los mares), y
por carecer de noticias de la embarcacin, puede darse por perdida en alguno
de los accidentes solitarios o dramas sin vestigios a que la navegacin expone.
La fuerza de la realidad, frente a las presunciones, y la justicia llevan a que, si
se comprueba que el barco no se haba perdido, o que pereci luego de
vencido el plazo del seguro, el asegurado debe devolver las cantidades per
cibidas como consecuencia del abandono de los efectos asegurados.
El abandono constituye exclusivamente derecho del asegurado, que no
puede ser en caso alguno obligado a realizarlo. Pero, para gozar de los efectos
legales, el abandono tien.i que ser comunicado a los aseguradores, con noticias
de las diligencias hechas para salvar las cosos, adems de designar las
personas y corresponsales empleados para til fin.
Como es habitual, el abandono de las cosas mercantiles ha inspirado la
regulacin de las cosos aseguradas en el transporte areo, (v. Abandono de
aeronave y del buque.)
ABALDONO DE CRDITOS. En materia presupuestaria, la no utilizacin, por
pasividad voluntaria, de sumas destinadas a costear ciertos gastos. Tal actitud
puede obedecer a la inutilidad material del crdito o a imprevistas causas
contrarias al destino inicial. Las partidas as dispor-ibles resultan susceptibles de
otras aplicaciones, pero con autorizacin tan calificada como aquella que aprob
el presupuesto.
ABANDONO DE CULTIVOS. Por conspirar contra la funcin social de la
propiedad (v.), suele estar penado el proceder de quienes abandonan las
explotaciones agrarias, tanto si se debe al pago de indemnizaciones a los
propietarios por plagas o siniestros como si se origina por el propsito de
provocar el alza de los precios o atentar contra ia competencia leal entre el
consumidor o usuario. En este abandono, los dueos no hacen dejacin de las
tierras, sino de sus productos, por abstenerse de siembra, labores o
recolecciones.
ABANDONO DE DERECHOS. Al igual que con cosas o bienes, y en
lincamiento jurdico asimilable, los derechos pueden ser abandonados por el
titular, que encuentra su expresin en el no ejercicio definitivo de los mismos;
puesto que el temporal no arguye contra la voluntad de un uso ulterior. El
abandono del derecho est supeditado a que no envuelva a la par un deber;
pues entonces, por los. intereses ajenos lesionados o por afectar a un orden
pblico inderogable, el titular carece de esa facultad, s-ilvo arrostrar las
responsabilidades anejas al incumplimiento o desercin de lo imperativo.
Este abandono ha de singularizarse por la pasividad;
ya que, de efectuarse para expreso beneficio de otro o con designada
transmisin, se est ante una cesin (v.), gratuita D lucrativa del derecho,
especie distinta.
En el abandono de un derecho compartido con otros, la parte del que
abandona la cosa aumenta o acrece en proporcin a quienes continan
ejerciendo sus facultades jurdicas sobre la misma. De abandonarse un derecho
limitativo de la propiedad, sta se ampla, libera o consolida; como si se hace
abandono de una servidumbre, de m usufructo u de otro derecho real. (v.
Abandono de bienes y de cosas; Renuncia de derechos.)
ABANDONO DE DESTINO. Aun cuando existe una frontera bien definida
entre lo que significa destino, centrado sobre un cargo o funcin ms o menos
estable, y lo que representa el servicio, expresin de un acto ms o menos
transitorio o de una prestacin horaria o cotidiana, por conexin de coaceptas y
frecuente indicacin legal, la materia se trata al abordar el abandono del servicio
(v.).
ABANDONO DE EMPLEO. Constituye una modalidad del abandono del
servicio (v.). Aqu se considera la actividad privada. La. falta de concurrencia de
un empleado u obrero a su puesto o tarea, aun careciendo de toda
comunicacin de la causa, no tipifica sin mas un abandono, que exige
voluntariedad y determinada duracin. Por ser la inasistencia involuntaria, no
puede calificarse de abandono la que obedece a fuerza mayor o caso fortuito;
como haber sido vctima de un accidente de trnsito o de una detencin
improcedente. Por su reducida duracin y por el propsito o intencin del sujeto
se habla de falta de asistencia (v.), y no de abandono de empleo, cuando un
trabajador deja de acudir a sus tareas pocas jornadas consecutivas, (v.
Abandono del trabajo.)
ABANDONO DE FILAS. La dejacin de las unidades militares, sea en
tiempo de paz o de guerra, no concurriendo causa legitima que permita tal
apartamiento definitivo o temporal, integra distintos delitos castrenses, con
calificaciones diversas, segn las circunstancias concurrentes, y por la jerarqua
de los que los cometen; con divisoria muy acentuada segn se trate de oficiales
(incluidos jefes y generales), con responsabilidades mayores, por obligados a
mantener la disciplina y a dar ejemplo, o de las clases de tropa.
ABANDONO DE FONDOS BANCARIOS. Por el transcurso de un extenso
lapso, que oscila segn las legislaciones, se presume que el dinero de las
cuentas banca-lias y de otras entidades de crdito, cuando no haya habido
operaciones del cliente durante aquel tiempo, ha sido abandonado por el titular
de la cuenta. Los fondos, segn los pases, se declaran entonces propiedad del
depositario o del Estado, (v. Abandono del depsito.)
ABANDONO DE FUNCIONES PUBLICAS, v. Abandono del servicio.
ABANDONO DE GANADO. Los animales domsticos o que formen parte de
una explotacin pecuaria o asimilable se consideran abandonados sin excluir
el simple extravo con respecto a su dueo cuando son encontrados en
propiedad ajena o en la vi'a pblica'y no poseen signos que permiten una
pronta y segura identificacin. Predomina el rgimen de que estos animales, en
especial los de labor, no pertenecen a quien los encuentra. Debe el mismo
entregarlos a la autoridad municipal, que los retendr unos das para posibilitar
la reivindicacin por el dueo. De no comparecer nadie o no justificar
debidamente su propiedad, los animales abandnn.idos se venden en pblica'
subasta, cuyo importe corresponde entonces al hallador, deducidos los gastos
de custodia y de venta, (v. Abandono de animales.)
ABANDONO DE HERIDOS. La inhumanidad o cobarda de no socorrer al
herido que se encuentra, y al que quepa auxiliar sin peligro ni dao propio,
tiene su castigo en la ley penal; y que provoca, por desidia o falta de
solidaridad, una agravacin e incluso una muerte evitable.
En la esfera internacional, y con motivo de las bajas de guerra, el abandono
de los heridos enemigos, que significa entregado* a una muerte casi segua y
crudelisima, constituye crimen de guerra (v.) anlogo al de dar muerte a los
prisioneros. La nica diferencia entre ambas atrocidades estriba en que la
muerte de los heridos se realiza por omisin, y la de lo* prisioneros, por accin;
aunque aquella indifeicncia no suscita repudio menor que el asesinato del
rendido o capturado.
El Convenio de Ginebra de 1949 establece que el beligerante que se vea
obligado a abandonar heridos o enfermos a su adversario, dejar con ellos, en
la medida que las exigencias militares lo permitan, parte de su personal y de su
material sanitario, para contribuir al cuidado de
aqullos. Estos heridos son ya prisioneros (v.). Por supuesto, el abandono de
los heridos propios, por negligencia de la Sanidad, o por negativa de auxilio de
los compaeras, configura tambin delito, deslealtad insuperable y casi traicin,
por debilitar los propios efectivos en la lucha ulterior con el enemigo.
ABANDONO DE HUOS. Interrupcin del cumplimiento de los deberes de
cuidado y vigilancia que a los padres corresponde en relacin con sus Ayos
menores o que no pueden valerse por s. Constituye delito sancionado por el
Cdigo Penal.
1. Tolerancia. Sobre el alejamiento culposo de los padres, los hermanos
Mazeaud expresan que, aun prohibido el abandono filial, la ley penal no lo
sanciona sino cuando se pone en peligro la vida del hijo. El legislador ha
querido, con la parcial tolerancia del abandono paterno, evitar el infanticidio y el
aborto (v.). A tal fin, singularmente en los pases europeos, se han organizado
los "tornos" de las inclusas, donde los padres (y con ms frecuencia las
madres) puedan dejar al hijo sm darse a conocer.
2. Responsabilidad. Existe, desde luego, la posibilidad de abandonar a los
hijos durante toda su minoridad, lo cual encuadra en el abandono de la familia
(v.). Si de hijos normales se trata, como \as leyes relevan en principio a los
padres de alimentar a sus hijos mayores de edad, no podra hablarse entonces
de abandono culposo, a menos de concurrir circunstancias dolosas; como una
privacin sbita del sustento habitual o una holgada vida familiar que no le
permitiera al hijo la previsin de tenerse que ganar por s y sin dilacin lo
preciso para mantenerse.
ABANDONO DE INSTANCIA. Actitud procesal di sidiosa definida por no
realizar los actos procedimcn-tales pertinentes que conduzcan a la resolucin
judicial del caso. Corresponde casi siempre al demandante, apelante o
recurrente luego de presentada la demanda, interpuesta la apelacin o
planteado un recurso. Pero cabe asimismo que el abandono procedimental
provenga del demandado, despus de contestada la demanda; del apelado,
tras haberse adherido a la apelacin o evacuado el trmite para impugnarla o
despus de posicin similar ante un recurso. En todas esas circunstancias
procesales, el abandono de la instancia conduce a consolidar la situacin
previa, con automtica Firmeza de cosa jugada (v.) para las resoluciones de
primera o segunda instancia. (v. Abandono de accin, de apelacin y de
recurso; Caducidad de la instancia.)
ABANDONO DE LA FAMILIA. Consiste en el incumplimiento voluntario y
malicioso de loe deberes atinentes al jefe de familia para el sostenimiento del
hogar; como son las obligaciones alimenticias, de asistencia, educacin y
socorro. En ciertos casos puede ser objeto de sanciones, y causa de I* perdida
de la patria potestad y de divorcio (v.). Importante consecuencia del abandono
que. los padre* hagan de loe hijos es que te ley los declara y los considera
indignos de heredar a sus descendientes.
1. Por los padres. La forma mis tpica y dolorosa del'abandono filial, por la
incertidumbre que sobre el propio origen suele tender, te proporcionan tes
madres que, acosadas por motivo de honra o agobiadas por la necesidad, sin
excluir algn supuesto increble de desprecio por el propio fruto de sus
entraas, dejan en te va pblica, en las casa* de expsitos u otros lugares a
sus hijos recin nacidos, para excitar te caridad, cuando no para provocar un
crimen sin vestigios acusadores, (v. Exposicin de nios.)
Como deberes .familiares cuya omisin implica el abandono en la relacin
paternofilial figuran: a) el cuidado y mantenimiento de la prole; 6) la crianza o la
educacin corporal; c) la educacin espiritual, que proviene del ejemplo y de la
enseanza religiosa, moral, civil y social.
2. Por los hijos. Aun cuando sea tambin abandono de la familia, por
separarse voluntariamente de ella, y con frecuencia de manera clandestina,
posee distintas repercusiones cuando se trata del hijo, que, por liberarse de
malos tratos o peores ejemplos, por tentacin de la aventura o por
incompatibilidades o ingratitudes, inflige a sus padres la sancin o pena sin
duda "aflictiva" para ellos de ausentarse del hogar paterno; con' lo cual renuncia al mantenimiento por los progenitores, rompe los vnculos afectivos, hasta
donde ello sea posible, y resuelve vivir por separado e intentar costearse todos
sus gastos. (v. Abandono del hogar paterno.)
ABANDONO DE LA HERENCIA. Consiste en la falta de aceptacin o
apropiacin de los bienes en que se sucede por testamento o sin l. Las
doctrinas sucesorias o los sistemas legales suelen alinearse en dos comentes
distintas acerca de la transmisin hereditaria: para unos, especialmente cuando
de herederos forzosos es el caso, acepta todo el que no renuncia; por el
contrario, para el otro criterio, tan slo se hereda si se formula una declaracin
expresa afirmativa o si se realizan actas de heredero (v.). nicamente cabe el
estricto abandono de la herencia de compartir la segunda opinin; puesto que, si
se admite la sucesin opa legis e pso jure del de cujus a su heredero, la
indolencia de ste tan slo podra encuadrar en el genrico abandono de bienes
(v.) propios. Ante tal situacin, el sucesor que no quiera adir la herencia no tiene
otra solucin que la renuncia por documento pblico.
De una u otra forma, el abandono de la herencia origina el derecho de
acrecer entre los coherederos, el llamamiento de otros sucesores, de ser nico el
primer designado, o plantea la situacin caracterstica de la herencia vacante
(v.).
Otro abandono de la herencia, por los albaceas o comisarios, acarrea su
responsabilidad y reemplazo.
ABANDONO DE LA MEDIANERA. La dejacin o renuncia que de su derecho
por parte proporcional hacen uno o varios condminos de un muro o pared medianeros. Tal abandono redunda a favor de los que persisten en la proindivisin o
a beneficio de un solo dueo en lo futuro, si eran dos los anteriores
copropietarios. (v. Medianera.)
ABANDONO DE LA RESIDENCIA Sin que el tratamiento unitario envuelva
asimilacin de conceptos, por cuanto la residencia se refiere a una permanencia
domiciliaria casi siempre debida al desempeo de un cargo o funun, v.
Abandono del servicio.
ABANDONO DE MERCADERAS. La legislacin mercantil, lermite en ciertos
supuestos la dejacin o renuncia de los efectos que son objeto de distintos
contratos en el comercio, y que se examinan por separado.
1. En el transporte terrestre. El consignatario no est obligado a recibir las
mercaderas averiadas, que pueden quedar por cuenta del porteador; si bien las
empresas modernas suelen cubrirse de este riesgo con la percepcin anticipada
e ntegra del porte y la negativa a esa rescisin contractual, salvo probarse la
culpa.
El abandono no slo puede basarse en el deterioro, .sino tambin en el
retraso. En tal sentido, el Cd. de Com. esp. precepta que, cuando la tardanza
obedezca a culp? del porteador, "el consignatario podr dejar por
cuenta de aqul los efectos transportados, comunicndoselo por escrito antes de
la llegada de los mismos al punto de destino. Cuando tuviere lugar este
abandono, el porteador satisfar el total importe de los efectos como si se
hubieren perdido o extraviado. No verificndose el abandono, la indemnizacin
de daos y perjuicios por los retrasos no podr exceder del precio
correspondiente que los efectos transportados tendran en el lugar en que deban
entregarse; observndose esto mismo en todos los dems casos en que esta
indemnizacin sea debida" (art.371).
2. En e! transporte ferroviario. De acuerdo con la legislacin predominante en
la materia, sern vendidos en pblica- subasta los siguientes objetos, luego de
un ao como mximo de estar depositados stos y no aparecer sus dueos: 1"
los olvidados por los viajeros en los vagones o en las salas de espera; 2' los
cados en la va al paso de los trenes; 3 los efectos cuyo dueo, remitente o
consignatario no conste. Cuando las mercancas revelen estado de alteracin, se
procede a su venta por trmites ms acelerados. Del producto se hace pago la
empresa por el flete debido, si lo hubiere, por los gastos de almacn y los de
custodia: el remanente se destina a fines benficos.
3. En el Derecho Martimo. El codificador mercantil espaol dispone que los
fletadores y cargadores no podrn hacer, para el pago del flete y dems gastos,
abandono de mercaderas averiadas por vicio propio o caso fortuito. Sin
embargo, el abandono es procedente si el cargamento consiste en lquidos que
se hayan derramado por lo menos en tres cuartas partes del contenido de los
envases (art. 687).
4. En el transporte areo. Rigen normas muy similares a las del comercio y
viaje por ferrocarril, aun cuando, por la capacidad reducida de los aviones, las
cargas son mucho menores y existen numerosos productos y gneros que no se
idmiten por distintas circunstancias de peligro para la aeronavegacin o por otros
inconvenientes,
sobre todo cuando el viaje es mixto, por conducir tambin pasajeros.
5. En materia aduanera. El consignatario puede abandonar las mercaderas a
l remitidas, lo cual le exime del pago de derechos; pero no de las multas o
recargos en que haya incurrido si la venta de los objetos no cubre los gai.tos
fiscales y de almacn; salvo no haber solicitado tal envo.
ABANDONO DE MINAS. Dejacin expresa o tcita que se hace de
explotaciones mineras o de bienes a ellas asimilados. Kn lo administrativo puede
producirse en una de estas dos modalidades: a) por la expresa cesacin en el
laboreo de la pertenencia o pertenencias concedidas; &) de manera tacita, por la
omisin del pago del canon de superficie (v.), all donde se exija el abono de
ste.
<
1. Cau$as privadas. Econmicamente, las razones determinantes del
abandono de minas son mltiples: no haber podido organizar la explotacin
proyectada; haberse frustrado, ea lapso ms o menos corto, las esperanzas
puestas en cteos o exploraciones preliminares, en cuanto a la abundancia de
los yacimientos; luego de algn tiempo de extraccin de minerales, el
agotamiento de los filones; habirse tornado antieconmicas las actividades, por
la competencia, la saturacin del mercado, la elevacin de los costos,
especialmente en cuanto a mano de obra. Tambin, accidentes de importancia,
como derrumbamientos, cuando tornen por dems costosa la reanudacin de
actividades.
1. Momos generales. Con carcter colectivo, en cuanto a ciertas comarcas o
regiones, el abandono de minas es consecuencia de explotaciones masivas y
agotadoras; ya que se esta ante una materia que, por mera existencia o
yacimiento natural, no se "ieci'W";" y, por
ingentes que pudieran ser las minos (v.). en un comienzo, en algn momento
se produce el agotamiento. Proceso tal ha sido caracterstico, en el siglo XIX,
de los yacimientos aurferos'en distintas comarcas estadounidenses, que
despus de haber conocido una prosperidad transitoria, con esplndidas
ciudades surgidas con prontitud y magnificencia por la misma "fiebre del oro",
fueron despus abandonadas ntegramente. En tal caso se produce un
fenmeno jurdico y social que supera al dominical y, administrativo del
abandono de las explotaciones mineras. Consiste el mismo en la despoblacin
masiva, con ciudades de soledad espectral, comparables a las evacuadas
sbitamente por contingencias de invasiones blicas; y que, con el transcurso
del tiempo, y la ruina climtica consiguiente, evolucionan hacia devastaciones
similares a las de los terremotos.
Por haberse caracterizado esa migracin por la voluntariedad, contra el
imperativo de la defensa blica o el de rehuir un cataclismo, esos abandonos
permiten, salvo signo expreso de perduracin dominical, que puedan extraerse
cosas y materiales, sin incurrir en condenable robo o saqueo. Incluso, por res
nullius, cabe estimar que, inmobiliariamente, esos accesorios en definitiva de
las explotaciones mineras, resultan susceptibles de ocupacin (v.), en el rigor
tcnico del vocablo.
ABANDONO DE PERSONAS. Se comprende aqu el desamparo de
aquellas a quienes, por algn concepto, se est obligado a proteger. En el
antiguo Derecho, el po-ter familias poda hacer abandono de las personas que
de l dependan, para resarcir as a aquel a quien haban causado algn dao
o perjuicio. Tal derecho haba decado ya en tiempos de Justiniano.
Las especies principales se consideran al tratar de los abandonos
conyugal, de heridos, de hijos y de la familia (v.).
ABANDONO DE PRIMA, v. Abandono del premio.
ABANDONO DE QUERELLA. Nadie est obligado, ni por exceso de celo
cvico en los delitos pblicos ni por vindicacin inexcusable de los delitos
privados, a iniciar un procedimiento criminal contra otro. Sin embargo, de
haberlo emprendido o de haberse sumado a la accin fiscal de persecusin en
lo criminal, dispone de igual libertad para alejarse de la acusacin. De acuerdo
con la ndole de los juicios, as sern las consecuencias: en los dependientes
de la acusacin privada estricta, el abandono de la querella conduce a dejar
sin efecto la imputacin y que el procesado o procesados salgan en libertad y
obtengan un pronunciamiento plenamente absolutorio. En los delitos de
acusacin pblica, este abandono en nada afecta; puesto que la causa
contina su tramita- cin de oficio.
La nica consecuencia que el abandono de la querella no puede borrar
consiste en los supuestos de ser la misma calumniosa, a menos que tal actitud
se rectifique con una retractacin completa cuando, la misma pueda surtir
efecto.
Como precepto especial, muerto el querellante o incapacitado para
continuar la accin, se tendr por abandonada la querella cuando no se
presentare ninguno de los herederos o representantes legales a sostenerla en
el plazo procedimental establecido, que no suele ser mayor de un mes en el
Derecho positivo, (v. Abandono de accin, de apelacin y de recurso.)
ABANDONO DE RECURSO. La dejacin de un recurso judicial (v.) ya
interpuesto, sea por la activa, cuando se forrouh una expresa declaracin en tal
sentido, o por pasividad, si no se impulsa su trmite en lo que a
instancia del recurrente compete. Una y otra actitud resultan posibles desde la
manifestacin adecuada para interponerlo hasta la vista de la causa. Cuando
se encuentren los autos pendientes tan slo del fallo del tribunal, salvo
negligencia gravsima de ste, no cabe el abandono del recurso sino por
expreso desistimiento del recurrente o por illanamiento (v.) del recurrido. La
consecuencia de tal abandono consiste en la confirmacin de la sentencia o
auto recurridos; y, a veces, en la prdida de la garanta monetiiria exigida o en
la aplicacin de alguna sancin por requerir una actividad estatal sin firme
propsito de obtener ur, pronunciamiento, (v. Abandono de accin y de
apelacin.)
ABANDONO DE RELIGIN. Enfocado desde la que se deja, acto de
cambiar de religin y persistencia en la nueva actitud. I Tambin, con cierta
impropiedad, renuncia a toda creencia religiosa, para incorporarse al atesmo
(v.) o sumirse en una indiferencia plena sobre la divinidad y su culto.
El abandono de la religin catlica se denomina aposto;; ia; el de cualquiera
otra para hacerse catlico, se califica de abjuracin (v.). La desercin del
catolicismo lleva a llamar renegado al que la consuma; por el contrario, al
abrazar tal fe, cuando de moro o judo es el caso, origina la calificacin de
converso (v.).
La mayor trascendencia del abandono de religin se produce, en la esfera
privada, por permitir el matrimonio civil, con relevo del cannico, en pases
oficialmente catlicos; y con trascendencia pblica, por impedir el acceso a
cargos oficiales, incluso la jefatura del Estado, all' donde se exige para el
desempeo de esas funciones la profesin religiosa oficial.
ABANDONO DE RESIDENCIA. La marcha injustificada que un oficial o
suboficial de las tuerzas armadas haga de la residencia que
reglamentariamente tenga asignada, lo expone a las severas penas que los
cdigos castrenses aplican, y que generalmente se sealan a la par que la.s
impuestas al abandono de destino (v.); puesto que en ambos casos el militar se
substrae de la posibilidad de mandar fuerzas y de ser mandado.
ABANDONO DE SERVIDUMBRES. Configura un precepto por dems
anmalo el contenido en el Cdigo Civil espaol y textos similares que, en
materia de servidumbres, cuando el dueo del predio sirviente se hubiere
obligado a costear las obras necesarias para el uso y conservacin de tal
gravamen, lo "autoriza" para liberarse de la car[;a abandonando la heredad al
dueo del predio dominante. Se est ante una especie refinada del humorismo
jurdico, que convierte lo accesorio en principal; pues no cabe imaginar casi
carga por servidumbre alguna que pueda representar el valor de la finca
gravada. Cabe comparar esto con la "autorizacin" para perder la vida, a fin de
librarse de un miembro enfermo...
ABANDONO DE SIERVOS. Con la abolicin de la esclavitud (v.), la
situacin del esclavo a quien su dueo no quera conservar en lo sucesivo ha
perdido actualidad;
pero planteaba un interesante problema jurdico en tiempos rcmanos y hasta el
siglo XIX en muchos pases. Tal abandono no constitua una manumisin (v.)
tacita, que erigiera en liberto al siervo abandonado. Por la nfima condicin
jurdica del esclavo, situado entre las personas y las cosas, con analoga ms
cierta con los semovientes, el que lo encontrara abandonado tena derecho
para adueirselo. En remotas pocas, esa actitud requera prudencia bastante
y claridad precisa para evitar que se tratara de un fugitivo y ser acusado de
secuestro o rapto de un esclavo.
ABANDONO DEL ACTIVO. En concursos civiles o quiebras comerciales, la
posibilidad de convenio o concordato entre el concursado o quebrado y sus
acreedores,
consistente en la entrega o cesin de los bienes del deudor para que con ellos,
y hasta donde alcancen, puedan hacerse pago sus acreedores, de acuerdo con
la grada-e ion legal y los pactos establecidos, (v. Concurso de acreedores.
Quiebra.)
ABANDONO DEL BUQUE. Esta locucin posee significados muy diferentes;
ya que el buque puede ser abandonado por su tripulacin y pasaje para
salvacin personal; cabe dejarlo asimismo por su capitn o mando naval, contra
estricta obligacin de permanencia a bordo;
y, por ltimo, todo el buque o nave puede' entregarse como descargo de
responsabilidad o para compensar especiales resarcimientos.
En la primera hiptesis, el abandono del buque consiste en la dejacin de la
nave, con objeto de salvarse ante un peligro inminente o una avera
insuperable. Tanto en los buques de comercio como en los armados est
permitido este abandono a los capitanes y .tripulacin, una vez agotados los
medios de socorro a los pasajeros, si de mercantes se trata, y cuando no
quedan recursos defensivos, si de naves de guerra es el caso. Sin embargo,
una tradicin naval, rara vez interrumpida, lleva a los capitanes a 'preferir
hundirse y perecer con su barco antes que buscar salvacin en los medios de
auxilio propios o ajenos.
1. En Derecho Mercantil. Cabe el abandono en estos dos supuestos: 1
cuando, estando el buque asegurado, se hace cesin al asegurador para que
ste abone la cantidad en que se asegur; 2 cuando el naviero no slo hace
abandono del buque, sino de todas las pertenencias del mismo (aparejos,
pertrechos, mquinas) y de los fletes devengados durante el viaje, para librarse
de la responsabilidad civil que le alcance.
Existen otros abandonos del buque. As, el del pasajero que en una escala,
donde ha bajado a tierra, no se reintegra a bordo a la hora sealada para
zarpar; el buque puede partir y el pasajero pierde el resto del pasaje. Si algo
parecido sucede con la tripulacin, aparte sanciones reglamentarias previstas,
constituye causa justificada de despido. Si el que incurre 'en tal desercin es el
capitn, adems de la prdida del cargo, queda obligado a la reparacin civil de
-todos los danos y perjuicios que su actitud provoque, (v. Abandono de cosas
aseguradas y del flete;
Enjage.)
2. En Derecho Penal. Con matiz muy distinto, por constituir delito, por
abandono del buque se entiende la dejacin del mando del mismo o de las
funciones o servicios a que se est obligado en una nave de guerra, sin orden
ni licitud para ello.
Est penado como abandono del servicio (v.) el del bi-iue en ocasin de
peligro para la seguridad del mismo, siempre que se mantenga til para la
navegacin y la lucha. Como negligencia (v.) se pena al comandante que,
varado s.u buque, lo abandone habiendo probabilidades de salvarli.'. o que,
considerando inevitable el naufragio, no recurra a todos los medios posibles
para salvar la tri-puidcin, transportes, armas, pertrechos, municiones de boca
y guerra, caudales del Estado o correspondencia oficial.
Como delito contra el honor militara.) es punible el proceder del que
abandone su buque acosado por el enemigo, cuando el comandante haya
dispuesto defenderlo. Forma penal muy prxima a la anterior, aun cuando en
realidad constituya abandono con el buque, la integra la del comandante de
nave que, sin causa legtima, se retira del combate o aparece remiso en batir al
enemigo. El encargado de la escolta de un buque o de la conduc
cin de un convoy. que, pudiendo defenderlo, lo abandona al enemito, es
susceptible de condena gravsima.
El abandono del mando del buque, cuando no haya motivo leg';imo, se
encuentra incurso tambin en las penas ms sevrras de los delitos castrenses,
incluso de muerte si es en tiempo de guerra y a la vista del enemigo o en
proximidad del mismo.
Aun no tratndose de buque de guerra, el abandono de un barcci, hecho por
su capitn durante la navegacin, sin causa justificada de fuerza mayor, basta
para imponerle la pera de inhabilitacin especial. Aunque concurra causa
justificada de fuerza mayor, cabe aplicar la misma pena al capitn que no
adopta, pudiendo hacerlo, las disposiciones necesarias para el salvamento de
pasajeros y tripulantes. En circunstancias tan excepcionales le obliga
igualmente al capitn el salvar los documentos y libros de a bordo y a
correspondencia pblica que e le haya confiado.
Encona-ndose fondeado en puerto su buque, el capitn que lo abandone
sin causa justificada sufrir la correspondiente pena de suspensin. Si el
abandono se realiza en puerto extranjero, la pena ha de imponerse en su grado
mximo.
A los efectos de los prrafos precedentes, la Ley penal de la Marina
mercante espaola establece que se entiende por abandono no slo la ausencia
del buque con intencin de no regresar a bordo, sino la injustificada ausencia
prolongada por tiempo suficiente para impedir la salida del buque en el da y a la
hora anunciados, o las operaciones que deban realizarse a bordo.
ABANDONO DEL CAMPO. Fenmeno laboral y sociolgico, iniciado en el
primer aspecto como consecuencia de la Revolucin industrial y el consiguiente
xodo rural (v.) que determin, y agravado en su segunda manifestacin desde
los albores del siglo XX, por las comodidades que para a vida ofrecen las
ciudades a los que poseen fortunas apcolas, ganaderas, pecuarias, minerales o
forestales, y por las oportunidades de trabajo que para los obreros presentan las
grandes industrias y los modestos empleos pblicos. I-a inseguridad que las
zonas rurales muestran en momentos de agitacin social o de vehemencia
poltica contribuyen asimismo al despoblamiento de las tincas, aldeas y puxblos,
y a la merma de la produccin basada en las fuente:, de riqueza indicadas. La
mecanizacin de la agricultura y el cultivo directo, dentro de una propiedad ms
dividida, parecen los recursos ms eficaces para este problema, de no acometer
una explotacin estatal, ms o menos audaz, y de incierta administracin
provechosa. (v. Absentismo.)
ABANDONO DEL DEPSITO. Actitud del depositante que, por desidia o de
modo expreso, hace dejacin de la cosa depositada. Cuando el depsito (v.) se
haya constituido por tiempo indeterminado, el abandono slo puede presumirlo
el depositario por el transcurso de un lapso evicentemente excepcional ante lo
prolongado. En tal supuesto puede intimar al depositante para que lo libere de
le obligacin de custodia. De negarse entonces el dueo, el abandono adquiere
matiz de renuncia, que permite al guardin la apropiacin como cosa nullus (v.),
abandonadla a su vez o consignarla judicialmente para restitucin ;il
depositante. Cuando ste no sea habido, el depositara restituir por va judicial
o a loa herederos presuntos del dueo de lo depositado. En esta segunda
hiptesis, en la de incertidumbre o pasividad del depositante, no puede el
depositario apropiarse sin ms lo depositado; ya que no consta la voluntad
abandonista del dueo. Adems, por ms tiempo que haya transcurrido, no se
ha consumado la usucapin; porque slo se prescribe cuando se ha posedo a
ttulo de dueo, y no cual
mero tenedor de cosa ajena y obligado a su restitucin, que es lo caracterstico
del depositario. Situaciones especiales se producen con el abandono de fondos
bancarios y el de mercaderas (v.).
ABANDONO DEL DOMICILIO. Se produce aqul cuando una persona se
ausenta voluntariamente de su casa y se ignora su paradero ulterior. Se
requieren ambas notas: la voluntariedad y el desconocimiento de la residencia
actual. La primera falta, por ejemplo, en los llamamientos para hacer el servicio
militar y en las movilizaciones de un Ejrcito; y en los supuestos de secuestro,
rapto o casual" desgracia durante una simple salida del domicilio (v.). De no
concurrir la ignorancia de la nueva morada, existe slo un cambio, mas o
menos temporal, de domicilio; que, a su vez, puede no obstante constituir otro
abandono, como el conyugal o el de la familia.
En ciertos casos deben adoptarse medidas, declaraciones y providencias
relativas a la persona y bienes del ausente, (v. Abandono conyugal. Ausencia.)
ABANDONO DEL DOMINIO. Dejacin expresa o tcita que se hace de una
cosa por el dueo de la misma.
1. Caractersticas. Para tipificarlo se requiere: a) que sea voluntario; b) que
se realice por quien cuente con capacidad para disponer del bien mueble o
inmueble a ttulo gratuito; c) que la pasividad o alejamiento del dueo perduren
durante un lapso prolongado por lo menos;
d) que, mientras tanto, no se haya producido por otro una prescripcin
adquisitiva, que transformara el abandono en prdida o privacin definitiva de
la cosa a que el dominio se refiriera. El abandono slo cabe dejarlo sin efecto
por un acto en contrario, de afirmacin del dominio, y si antes no se ha
producido la citada usucapin ajena.
2. Efectos. De no producirse tal arrepentimiento, el abandono del dominio
se consuma aunque nadie se apodere del derecho; y las cosas muebles o
inmuebles entran en la categora de nullus. Al igual que el objeto sobre el que
recae, el abandono dominical puede abarcar la totalidad de un bien o una parte
del mismo, siempre que se concrete; por ejemplo, resulta susceptible el
abandono de ta parte de una finca que quede al otro lado de un rio o de un
camino, o la que no interese para la explotacin principal o lucrativa, (v.
Abandono de bienes y de condominio.)
ABANDONO DEL FLETE. Como relativa exencin de responsabilidad a
favor del naviero y en el seguro martimo (v.), la legislacin mercantil autoriza el
abandono del flete, que quizs constituya mas propiamente una cesin
reparadora en ambos casos. Sobre el primer supuesto, aunque el naviero es
tambin responsable civilmente de las indemnizaciones, a favor de tercero, a
que d -lugar la conducta del capitn en la custodia de los efectos cargados en
el buque, puede aqul de tal obligacin eximirse haciendo abandono del buque
(-v.) con todas sus pertenencias y de los fletes que hubiere devengado en el
viaje. Tal flete (v.) es el correspondiente a las mercaderas en concreto, no al
del arrendamiento o fletamento de la nave. (v. Abandono d cofas aseguradas.)
ABANDONO DEL HOGAR PATERNO. Los hijos no pueden dejar la casa
paterna, o aquella en que sus padres los han colocado, ni siquiera para
alistarse voluntariamente en el Ejrcito o entrar en comunidades religiosas, sin
licencia o autorizacin de sus padres. Si los hijos dejasen la casa paterna, o
aquella en la que sus padres los hubiesen puesto, sea que ellos se hayan
substrado a su obediencia o que otros los detengan, los padres pueden exigir
que las autoridades pblicas les presten toda la
asistencia necesaria para el retorno de aqullos al domicilio fijado por los
progenitores. Estos pueden acusar criminalmente a los seductores o
corruptores de sus hijos, y a las personas que los retuvieran, (v. Abandono de
hijos.)
Tal abandono se refiere de modo exclusivo a los hijos menores de edad, en
medida civil siempre; pero que cabe acortar, a los 18 aos por lo comn,
cuando el descendiente resuelve emanciparse laboralmente y proveer a su
habitacin y sustento.
ABANDONO DEL PREMIO o DE PRIMA. En el lenguaje burstil, acto por el
cual una de las partes que han concertado una operacin a plazo ejerce el
derecho de opcin reservado para desistir de ella, lo cual lleva consigo la
percepcin del premio convenido, que hace suyo quien no desista del contrato,
(v. Operacin con opcin.)
ABANDONO DEL PROCEDIMIENTO, v. Abandono de inst-incia y voces all
citadas.
ABANDONO DEL SERVICIO. La dejacin de la? actividades pblicas o
privadas, cuando su cumplimiento se eriga en obligacin exigible, puede
producirse como los abandonos en general mediante una modalidad activa
o adoptando una actitud pasiva. En el primer caso se deserta del servici u
ocupacin que se desempea, sin adoptar medida alguna para asegurar la
continuidad ni lo que compete custodiar. En el otro supuesto, se deja de
concurrir contra el deber de comparecer y actuar.
1. Enfoque general. Paralelamente a la trascendencia del senicio (v.) se
muestra la responsabilidad que contrae quien lo deja indebidamente. Si de
funciones pblicas^.) es el caso, el abandono puede configurar delito, hasta en
simples tareas administrativas, cuando no se est autorizado para el cese y
hasta si se ha renunciado, pero esa cesacin no ha sido admitida por quien
corresponda. Por el contrario, cuando de actividades privadas se trata, slo se
produce, en principio, una infraccin contractual, que permite la resolucin por
parte del perjudicado y el resarcimiento oportuno para la vctima econmica.
Acontece as, por ejemplo, con el abandono del trabajo (v.) por paite del
trabajador, que autoriza al empresario para proceder al despido sin
indemnizacin.
Donde el abandono del servicio alcanza mayor relieve y puede tener
consecuencias ms graves es en las fuerzas armadas, por el duro quebranto
para la disciplina y por afectar a la defensa nacional, singularmente en tiempo
de cierra, en que la sancin llega a la pena capital si acontece en el frente o
redunda en perjuicio de las operaciones; de ah que se aborde ahora con la
amplitud que requierii.
2. Tipificacin. En lo castrense, el abandono del servicio consiste en la
dejacin de las funciones o actividades que al militar le imponen su graduacin,
su destino y las rdenes recibidas, con el consiguiente quebranto para la
estructura y la disciplina del Ejrcito. Configura un grave delito en la jurisdiccin
especifica.
Este delito se considera cometido cuando el que se halla prestando servicio
deja su puesto. Este laconismo del Coc. de Just. Mil. esp., en el texto de 1945,
contrasta con el concepto de la legislacin precedente, que slo consideraba
consumado el abandono de servicio por la separacin del puesto a distancia
tal, que imposibilitara para ejercer la vigilancia o cumplir las rdenes encomendadas.
3. Circunstancias objetivas. El abandono ha de producirse, segn el Cdigo
espaol, precisamente mandando guardia, patrulla, ronda, posicin militar o
cualquiera otra fuerza en servicio de armas o de transmisiones (art. 353); es
decir, que el abandono de servicios mecni-
eos (v.) constituye solamente (alta. Asi lo ha reiterado la jurisprudencia al
establecer que el abandono del servicio de imaginaria (v.) no configura el delito
de que aqu! se trata, precisamente por su ndole mecnica. Por el contrario,
llevando a su rigor la duracin del servicio de armas (v.), se ha condenado a
individuos de la Guardia civil espaola que se despojaron de sus uniformes y
armamentos antes de rendir las novedades al jefe inmediato.
4. Especies. El grado de responsabilidad por la comisin de este delito vara,
como es natural, segn que el abandono se realice en campaa, en que la pena
es de muerte, cuando se est ante enemigos, sean extranjeros o nacionales; en
operaciones de campaa o territorio declarado en estado de guerra, pero no
hallndose al frente de sediciosos, rebeldes o enemigos, o en tiempo de paz.
Otra de las formas de abandono de servicio, ms benigna, comprende a los
militares que dejen su puesto aun sin ejercer mando. Si el acto se realiza en
tiempo de guerra y frente a enemigos, la pena, aunque puede llegar a la de
muerte, no es exclusiva, cual en el supuesto de ejercer la jefatura de fuerzas;
pues cabe aplicar tambin la reclusin militar.
La tercera de las modalidades punibles de abandono de servicio la integra el
dejar sin orden ni autorizacin legtima, en ocasin de peligro, el buque,
aeronave o mquina de guerra que se mande, o en que se presten servicios,
estando aun aquellos medios de combate tiles para el destino o misin
encomendados. Los tres escalones sancionados, en gravedad descendente,
fijan la pena de muerte de modo exclusivo si se realiza en combate, frente a
enemigo; la reclusin militar hasta 20 aos, si es en campaa, pero no en
accin de lucha; y hasta 5 aos de prisin, si se produce en otra situacin.
Como ejemplo de las severas consecuencias que la infraccin de los
deberes militares acarrea, cabe citar que estn incursos en abandono de
servicio, segn fallos de tribunales castrenses, tanto el individuo que se aleja de
la guardia durante varias horas, alegando que iba a adquirir elementos para
fumar, como el soldado que, en lugar de ausentarse 2 horas, lapso a que
alcanzaba la autorizacin, tarde 9 en adquirir lo encargado por su jefe.
5. Diferenciaciones. Aun confundidos en ocasiones, cabe establecer linderos
exactos entre las tres figuras penales cercanas: abandono del servicio,
abandono de destino y abandono de residencia (v.). Sin duda, quien deja su
residencia antirreglamentariamente, se aleja de su destino, entendido como
punto geogrfico, y del servicio, considerado como ejercicio de funciones en un
lugar y en determinada unidad. Sin embargo, cabe admitir perfectamente que,
permaneciendo en la guarnicin, plaza, posicin u otro lugar asignado en paz o
en guerra, el militar desatienda su destino y abandone su misin. Finalmente, el
abandono del servicio, entendido como dejacin de la actividad que permanente
o transitoriamente est fijada, resulta compatible con la observancia de la
residencia e incluso con la subsistencia en el destino.
ABANDONO DEL TRABAJO. Incurre en l el empleado u obrero que no
concurre a prestar sus servicios o que deja sus tareas antes de tiempo y sin la
debida autorizacin.
1. Lincamiento. Segn la gravedad e insistencia en la falta, el patrono o
empresario puede adoptar medidas que van desde el apercibimiento y la
suspensin hasta el despido, en este caso sin derecho a indemnizacin por la
culpa evidente del subordinado. No se est en la hiptesis cuando el trabajador
haya obrado con causa justificada de acuerdo con la legislacin laboral, los
reglamentos de la empresa o el contrato de trabajo.
En este planteamiento se est ante el abandono individual; puesto que el de
ndole colectiva integra la huel
ga (v.), de tratamiento y consecuencias sui gneris. Con-vien tambin
precisar que el trabajador abandonado en el desempeo de su labor se
encuentra incurso en infraccin, susceptible de las correcciones disciplinarias
pertinentes. Tal abandono, desidia entonces, se concreta paradjicamente
concurriendo al lugar de las tareas.
2. Criterio judicial. Predomina en la jurisprudencia especializada a tesis de
que el despido por abandono de las tareas debe ajustarse a estas premisas.:
a^-que- exista una falta de asistencia al trabajo sin aviso y, en consecuencia, sin
justificar; b) que se produzca una intimacin por parte del empresario para que
el trabajador reanude sus tareas; c) que el trabajador haga caso omiso de esa
intimacin y que persista en su actitud de no concurrir a su trabajo, sin dar razn
de ello; d) que el apercibimiento para considerar consumado el definitivo
abandono de empleo (v.) se haga efectivo ponindolo en conocimiento del
trabajador.
3. Apreciacin. En el abandono labora! no hay en realidad despido del
trabajador por parte del empresario, ya que ste se limita, al pronunciar el
despido, a reconocer la ruptura del contrato de trabajo provocada por la actitud
unilateral del subordinado, ausente sin excusa primero y rebelde despus ante
el requerimiento de reincorporacin formulado por el patrono. Ante la
circunstancia de caracterizarse el de trabajo por ser un contrato que impone la
ineludible obligacin de concurrir a las tareas, y ante la imposibilidad de exigir
compulsivamente el cumplimiento, el empresario no dispone de otra actitud
defensiva de sus intereses y definidora de la situacin que proceder a proclamar
la disolucin laboral imputable al trabajador, (v. Abandono del servicio,
Preayiso.)
ABANDONO MILITAR. En lo personal, la apariencia contraria a la buena
presentacin, estricta limpieza y corteses maneras de la milicia. 1 En las
condiciones morales del militar, la dejadez o negligencia en la prctica de las
virtudes del Ejrcito. I Penalmente, cualquiera de las figuras delictivas
establecidas en los cdigos castrenses: el abandono de aeronaves, de
banderas, de centinela, de combate, de destino, de faccin, de filas, de puesto,
de la residencia, del buque o del servicio (v.), acerca de cuyas especies mas
importantes se ta concretado en voces precedentes.
En la historia represiva militar se encuentra ya la condena del abandono en
la Tctica del emperador Len, que declaraba: "El que, defendiendo una ciudad
o un fuerte, lo entregue o abandone contra la voluntad de su jefe, pudiendo an
defenderle, y no vindose obligado por falta de vveres; o el que abandone su
Cuerpo o huya del campo de batalla, sern castigados con la muerte, y
diezmada la primera porcin de tropas que sin motivo abandone el campo".
El mismo rigor mostraba el Fuero Juzgo, que diferenciaba distintas especies
de abandono, al establecer que fuera descabezado el que dejase su compaa
en la batalla; y que recibiera 100 azotes quien se ausentara de la hueste sin
licencia de su jefe. El que designado para el mando de I hueste no se
presentare inmediatamente, perda cuanto tuviere, adems de ser desterrado; y
los de menor guisa, o posicin, eran castigados con 100 azotes.
ABANDONO NOXAL. En la antigua Roma, y ya desde la poca de las XII
Tablas, la suelta o entrega que un pater familias haca de un esclavo o de un
animal suyo, para liberarse de la responsabilidad por los danos ocasionados por
el siervo o el semoviente a la vctima, en cuyo patrimonio entraba uno u otro
"culpable", (v. "Duc-tio jussu praetoris".) I Para el Derecho brasileo, acto por el
cual el dueo de una cosa perdida renuncia a la mema para librarse del pago de
la recompensa al halla-
dor (que siempre tiene que ser de valor inferior al del bien de que se trate) y de
los gastos de transporte y conservacin, que s pueden ser cuantiosos en
Administraciones poco escrupulosas.
ABANICO. Por el vaivn caracterstico al emplearlo, nombre popular del
sable (v.). I En la jerga, la espada u otra arma blanca. I Por la construccin algo
similar a los dedos de la mano extendida con respecto a la palma, se ha dado el
nombre de abanico a diversas crceles, as construidas con cinco pabellones
o galeras y acceso comn para facilitar la vigilancia. Asi se denomin, en
especial, la Crcel Modelo de Madrid, hasta la destruccin padecida durante el
duro sitio de' la capital espaola (1936-1939). (v. Lenguaje del abanico.)
ABARATAMIENTO. Disminucin ms o menos sostenida de los precios en
uno o ms artculos o mercaderas. Puede deberse a imposicin del Poder
pblico cuando fija valores mximos por debajo de los que se haban
desbordado. Puede deberse a la competencia mercantil, que suele tender a
eliminar a algn rival para despus desquitarse. Puede resultar tambin de la
popularidad de un producto, que permite rebajarlo por el aumento de la
clientela. Entra en lo factible igualmente que este hecho cada vez ms raro
en la fiebre especulativa moderna o ante las desvalorizaciones frecuentes de
las monedas provenga de la .multiplicacin productora y de la experiencia en
la misma, que permite abaratar los costos y compartir esa disminucin con les
adquirentes. (v. Rebaja, Tasa.)
ABARATAR. Rebajar o disminuir los precios de los artculos cuando el Poder
pblico establece tasa para uno o ms productos o fija precios mximos, en
cuyo caso han de reducirse, los excesivos, (v. Abaratamiento.)
ABARCAR. Percibir, alcanzar con la vista. I Ceir entre los brazos; tener o
apretar con las manos. I Comprender, penetrar, I Desempear diversos puestos;
ejercer a la vez atribuciones generalmente separadas; desplegar intensa
actividad. I Compenetrarse rpida y totalmente de una situacin o problema,
cualidad inapreciable siempre en jueces, abogados y polticos, (v. Abarcn.)
ABARCN. Quien pretende abarcar mucho, por ambicin, capacidad o cual
simple entrometido.
ABARIS. De dos vocablos griegos: a, privacin, y Saris, barca: habitante de
tierra firme, poblador de continente.
ABARRACAR. Acampar en barracas (v.) o chozas. I Construir un campo de
barracas; practica muy extendida, despus de 1930, para los campos de
concentracin de prisioneros p internados polticos.
ABARRAGANADO. Amancebado; el que hace vida marital sin estar casado,
(v. Barragana.)
ABARRAGANAMIENTO. Amancebamiento (v.). ABARRAGANARSE, v.
Amancebarse.
ABARRAJAMIENTO. Americanismo por degeneracin o vida licenciosa.
ABARRAJARSE. En alpinas comarcas de Amrica, entogarse las mujeres a
la vida airada o abandonarse los hombres a sus vicios, (v. Abarrajamiento.)
ABARRANCADERO. Situacin, negocio o asunto de ardua solucin. '
ABARRANCAMIENTO. Varamiento. 1 Atolladero;
problema de solucin difcil; crtica situacin.
ABARRANCAR. Varar o encallar una embarcacin. (v. Abarrancadero,
Abarrancamiento, Abarrancarse.)
ABARRANCARSE. Meterse en un atolladero; encontrarse en situacin o
lance de muy difcil salida. (v. Abarrancar.)
ABARRAR. Lanzar con violencia una cosa contra otra ms resistente. I Tirar,
arrojar. I Golpear, sacudir.
ABARRIR. Arcasmo en el lxico, porque expresa asolar, destruir o
exterminar, por ello con sentido permanente en los estragos blicos y
terroristas.
ABARROTADO. Cargado al mximo, y aun con exceso. I Apretado. I
Completo, agotada la capacidad.
ABARROTAMIENTO. Colocacin de barrote* (v.) para seguridad de
detenidos, presos o prisioneros.
ABARROTAR. Asegurar personas o cosas utilizando barrotes (v.) I Afirmar la
estiba'de un barco rellenando los huecos con objetos adecuados. 1 Cargar
totalmente un buque, aprovechando hasta los menores compartimientos de las
bodegas y cmaras, y llevando incluso mercaderas sobre cubierta. I Acopiar
gneros, artculos o productos en un depsito, tienda o almacn, hasta al lmite
de su capacidad, (v. Abarrotamiento, Abarrotarse, Abarrote, Abarrotes,
Desabarrotar.)
ABARROTARSE. En Cuba, echarse a perder las mercaderas cuando, por
su abundancia en tienda o almacn, no pueden venderse en tiempo oportuno,
(v. Abarrotar.)
ABARROTE. Pequeo fardo o bulto que se emplea en las cargas de los
buques para rellenar e impedir los peligrosos movimientos de lo estibado, (v.
Abarrotes.)
ABARROTES. En varias Repblicas americanas, establecimiento de
comestibles al por mayor o al por menor. I Artculos mercantiles; en especial, las
conservas y otros alimentos, (v. Abarrote.)
ABARTENIA. Ruindad, villana. I Falta de pulcritud material y moral. .
ABASAR, ant. Abastar (v.).
ABASCANTO. Se refiere a lo que se encuentra a cubierto del descrdito o la
maledicencia, si cabe admitirlo ante la implacable corrosin humana.
ABASTADO. Arcasmo por aasrecerfor (v.).
ABASTAMIENTO. Abastecimiento (v.). I ant. Abundancia.
ABASTANZA. Una sinonimia desusada de abundancia (v.). I Como extrao
arcasmo admite empleo adverbial anlogo al de bastantemente.
ABASTAR. Abastecer (v.). I Proveer algo en cantidad abundante.
ABASTARDAR. Empanar, degenerar o corromper.. Equivale a bastardear^.},
pero menos utilizado.
ABASTECEDOR. El que provee a los pueblos de las subsistencias; o sea,
de los artculos de comer, beber y arder. Tal suministro tiene siempre
continuidad y magnitud, dbase a contrato con entidades pblicas o con empresas privadas o por libre arraigo de clientela, (v. Abasto.)
ABASTECER. Proveer de vveres y otros productos necesarios;
suministrarlos, (v. Abastecimiento, Abastecerse, Abasto, Desabastecer.)
ABASTECERSE. Adquirir lo necesario o conveniente para el alimento o
equipo. I Lograr las materias primas u otros elementos precisos para el
desenvolvimiento de una actividad sin previsibles escaseces ni interrupciones
de la produccin, (v. Abastecer.)
ABASTECIMIENTO. Suministro, provisin, adquisicin o entrega de las
subsistencias y de los dems efectos necesarios para los particulares, las
corporaciones y los establecimientos, de acuerdo con sus caractersticas y
funcionamiento. Constituye falta de polica infringir las reglas sobre
abastecimiento de poblaciones, al servicio del resguardo de la higiene general y
de la salud de las personas. (v. Abasto, Desabastecimiento.)
ABASTECIMIENTO DE AGUAS. El suministro de este lquido vital para la
subsistencia e higiene del hombre y para la limpieza de las poblaciones lo
transforma en servicio pblico fundamental en todas las ciudades y ncleos
poblados importantes, cuyo aseguramiento incumbe a las respectivasautoridades municipales.
De acuerdo con las regulaciones predominantes, el abastecimiento de
aguas requiere ante todo la potabilidad de las mismas, por su composicin
qumica y pureza bacteriolgica. El suministro debe completarse con la suficiencia en cantidad, para evitar los racionamientos y otras medidas de
incomodidad pblica; como la de los aguadores ambulantes, la necesidad del
acarreo particular o la excavacin de pozos artesianos, no posibles en todos los
terrenos.
ABASTIMIENTO. Vocablo arcaico por abastecimiento (v.).
ABASTO o ABASTOS. Tras porfiada preferencia por la forma singularizada,
la Academia Espaola ha aceptado tambin el plural, de mas arraigo en el uso.
Se trata en uno y otro caso de la provisin de vveres y bastimentos; sobre
todo, de los denominados "artculos de primera necesidad", (v. Plaza de
abastos, "Praefectus anno-nae"; Xeil el medina.)
Dar abasto. Proveer de materiales o procurar provisiones, de acuerdo con
las necesidades de usuarios o consumidores.
:Vo dar abasto. Encontrarse en la imposibilidad de cumplir con los ajenos
requerimientos o con las obligaciones propias, pese a diligencia, voluntad y
empeo.
Tomar el abasto. Arrendar la provisin de uno o mas artculos en una plaza
determinada. I Tener puesto, con cierta exclusiva, en una feria o mercado, por
permiso o concesin local.
ABAT. Modo anticuado, muy prximo al latn, por
abad (v.).
ABATANADO. Andalucismo por perito o experto. ABATANAR. Dominar,
vencer. I Golpear, zurrar.
ABATATARSE. Expresivo americanismo por turbarse o desconcertarse; por
sentir vergenza o encontrarse incmodo. Corresponde a diversas actitudes
psicolgicas o situaciones personales desde la torpeza del novato a las
contradicciones o comprometedores silencios de los sospechosos.
ABATE. Eclesistico que haba recibido rdenes menores, a veces la simple
tonsura, y vesta traje clerical a la romana. I En parte como galicismo, en lugar
de cura o padre, se da el nombre de abate a los presbteros de Francia y
tambin de Italia. I Por extensin, sacerdote o religioso que ha permanecido
largo tiempo en uno u otro de esos pases, cuando retorna al propio.
ABATE CORTESANO. En la Francia dieciochesca, el abad sin abada,
peculiar de aquella sociedad capaz de engendrar tales hbridos de clrigos y de
cortesanos. Entre sus pintorescas clases se citan:'el abate "en herb" (en
embrin), el hijo menor de una familia noble, que desde la cuna era destinado a
la religin; el abate "decas-s" (el descalificado), el que haba ahorcado los
hbitos o hecho abandono del monasterio; y el abate "famli-que" (el -famlico
o hambriento), pretendiente desenfadado de cualquier beneficio religioso, para
cuya obtencin no se exclua intriga alguna ni los galanteos femeninos eficaces.
ABATELAMIENTO. Sentencia que pronunciaban los cnsules franceses de
las escalas de Levante contra los comerciantes que incumplan los contratos o
no hacan en trmino sus pagos. En virtud de tal sancin, mientras que no
dieran satisfaccin a sus deudas o compromisos, los as condenados no podan
proceder en justicia para reclamar el cobro de sus crditos.
"ABATEMENT". Voz ing. Rebaja, disminucin. II Supresin. I Anulacin de un
acto jurdico. I Quita. I Usurpacin inmobiliaria en una herencia yacente (v.).
ABATIDAMENTE. Con abatimiento (v.) o desnimo. I Con cobarda. I
Vilmente.
ABATIDO. Desalentado; carente de -nimo o espritu. 1 Desmoralizado. I
Acobardado. I Abyecto, envilecido. I Arriado o rendido, referido al pabelln
nacional. I Venido a menos, rebajado, cuando del precio de los productos se
habla.
ABATIMIENTO. Desaliento. I Desmoralizacin. 1 Postracin fsica o
espiritual. I Decaimiento. I Humillacin, envilecimiento, abyeccin, ruindad. I Al
decir de la Academia, persona o cosa afrentosa.
ABATIMIENTO DE HONOR. Castigo moral que se impona en la Edad Media
a los caballeros que haban faltado al honor militar. Consista en una especie de
pena simblica de marca (v.), que se aplicaba al blasn o sobre el escudo, para
afrenta del infractor. El verdugo proceda a borrar las insignias del escudo del
caballero y a romper las armas que se haba hecho indigno de llevar.
ABATIR. Desanimar, desalentar, descorazonar. I Desmoralizar a colectividad
o pas. I Postrar en lo material o espiritual. I Decaer, degenerar. I Envilecer. I
Concluir con un rgimen o dominacin. I Echar por tierra o por el suelo. II Por
accin blica o criminal, derribar un avin, (v. Abatimiento, Abatirse, Desabatir.)
ABATIRSE. Humillarse, arrastrarse. 1 Desmoralizarse. (v. Abatir.)
ABATISMO. El conjunto y la potestad de los abates (v.).
ABATON o ABATOS. En las iglesias griegas, el recinto del templo donde se
prohibe la entrada a los profanos; en especial, en el altar que resguarda el
iconostasio. (v. Sanctasantrum.)
"ABATOR". Voz ing. Intruso. I Usurpador. ABATOS. v. Abatn.
"ABATTEMENT". Voz fr. Potestad jurdica de la antigua Normanda, en virtud
de la cual quien contara con el "abattement", ttulo aparente de propiedad,
poda tomar posesin de una finca, sin ejercer violencia, entre la muerte del
propietario y la posesin de sus herederos.
Este vocablo francs posee adems los significados de rebaja y descuento.
"ABATTOIR". Voz fr. e ing. Matadero.
ABA VA y ABAVO. Desusados sinnimos por rara-rabuela y tatarabuelo (v.),
respectivamente.
ABAVUNCULO. El to por hermano de la tatarabuela. (v. "Abmatertera".)
"ABAYANCE". Voz fr. Calificacin normanda de la finca carente de
propietario o poseedor, (v. Bienes mostrencos.)
"ABBATE DEL POPLO". Loe. it. por "abate del pueblo". Esta
denominacin, ms demaggica que irreverente, por resaltar que el gobierno
debe constituir un sacerdocio, fue adoptada por Simn Bocanegra, en lugar de
dux (v.), de 1339 a 1344, en que ejerci la jefatura de la Repblica genovesa.
"ABBATES MILITES". Loe. lat. Hacia el siglo X, designacin de los laicos
con priorato sobre una abada. (v. Abacmite.)
"ABBREVIATORI". Voz lat. conservada por la Cancillera del Vaticano para
designar a los funcionarios pontificios a cuyo cargo se encuentra la recopilacin
de los documentos papales. Su denominacin proviene de las numerosas
abreviaturas estiladas por los mismos, que cumplen tareas burocrticas
generales, agrupados, al menos en un tiempo, en un Colegio Prelaticio
especial. (v. "Ab actis".)
ABC. El abecedario o alfabeto. I En bastantes lugares y tiempos, la cartilla
en que aprenden a leer los prvulos. (v. A.B.C.)
El abe. Elementos o principios rudimentarios de alguna materia.
Cabe observar, como vocablo y en la locucin, que a&c no se lee como
slaba, sino deletreando: a-be-ce.
Partir por A, B, C. Denominacin de una garanta estilada en los antiguos
documentos y consistente en escribir las tres primeras letras del abecedario u
otros signos en la mitad de tal instrumento, cuando a cada uno de los
interesados se haca entrega de una de esas partes, cortndolo de forma que
aquellas contraseas quedaran parcialmente en poder de cada una de ellas,
para poder reconocer la legitimidad del original yuxtaponindolas
oportunamente.
En el Derecho espaol fue prctica muy extendida hasta los tiempo de
Don Pedro I. En la poca contempornea se ha resucitado, aunque variada,
esta garanta
de legitimidad, tanto en algunos billetes de banco como en acciones y otros
ttulos mercantiles, cortados o separados de un talonario o matriz, donde queda
la continuacin marginal de ciertos arabescos u otros caprichosos dibujos, de
varios colores casi siempre, que deben coincidir al confrontarse ambas partes
en los pagos, amortizaciones, conversiones y otras operaciones similares, (v.
Carta partida por A, B, C.)
A.B.C. Difundida denominacin (El A.B.C.), aunque impropia, pues lo exacto
sera "A.B.Ch.", para referirse a la poltica de amistad y armona continental
entre la Argentina, el Brasil y Chile (cuyas iniciales toma este grupo, con la
salvedad hecha) que, sin tratados suscritos ni formales convenciones, mediaron
en distintos incidentes .y conflictos americanos, en las cuatro primeras dcadas
del siglo XX, con fines de avenencia y paz. As, en la agresin yanqui contra
Mjico en 1914; y en la guerra entre Bolivia y el Paraguay, de 1932 a 1935. La
escisin de este bloque se produjo a partir de 1942, en que el Brasil adopt una
firme posicin beligerante frente a las potencias del Eje Berln-Roma, mientras
la Argentina asumi entonces una actitud por dems equvoca, consecuencia
del rgimen poltico imperante. Mayores fisuras se registraron, desde 1960
aproximadamente, entre la Argentina y Chile, por numerosos conflictos de
lmites.
A.B.C. fue tambin la denominacin de un activo grupo poltico cubano que
luch ardorosamente contra la fuerte dictadura de Machado, hacia 1930.
A-B-C-DARIOS. Peculiar nombre dado a ciertos ndices alfabticos
referentes a las materias contenidas en la mayora de los libros de Derecho
alemanes, como el Cdigo del Derecho sajn y el del suabo; adems de
elementos longobardos, del Romano y del Cannico. Se compusieron en la
Alemania de los siglo XIV y XV.
"ABD". Voz mahometana, que significa esclavo o servidor, empleada como
nombre por los rabes, con carcter de reverencia religiosa, (v. Siervo de Dios.)
ABDICACIN. Renuncia (v.) al poder soberano o puesto supremo por quien
est en su ejercicio. I Especficamente, la dimisin de su potestad formulada
por un rey o emperador. I Privacin de atribuciones, facultades o derechos. I En
lo cannico, acto por el cual se despoja de los bienes que posee un
beneficiado. I En la misma esfera jurdica, el abandono de una dignidad,
prebenda o cualquier otro beneficio. I En acepcin amplia, renuncia a la patria,
al estado civil y a otros derechos.
1. En Derecho Poltico. Enfocada desde el mismo, donde la abdicacin
adquiere su significado antonomasti-co, integra toda renuncia al ejercicio
ulterior de una dignidad monrquica, que automticamente origina la cesin del
Poder al sucesor legal o el reintegro de la soberana al pueblo. Esta dejacin o
renuncia slo puede efectuarla la persona en quien encame la representacin
del Estado. La abdicacin comprende normalmente la cesacin voluntaria en
sus funcin*^ y prerrogativas hecha por reyes o emperadores; pues no se utiliza
para otros jefes de Estado, como presidentes de Repblica, dictadores o
cualquiera otra dignidad; por ms que equivalga a lo mismo la renuncia,
dimisin (v.) o resignacin del mando de unos y otros.
2. Clases. En cuanto a sus variedades, se distingue entre la abdicacin
voluntaria y la forzosa. En verdad, las nicas autnticas son las voluntarias; por
cuanto las otras no son sino destituciones, derrocamientos o destronamientos.
Sin embargo, histricamente se han denominado as algunas impuestas hasta
por la fuerza de las armas;
como en el caso de Napolen I, en 1814, tras lo cual, y
revelando su insinceridad, se produjo el retorno al Imperio en los histricos "den
rfnB"(v.). En realidad, a menos de dictarlas la edad o la salud, como ocurri con
Carlos V, cuando se retir a Yuste y dej la corona de Espaa a Felipe U, las
abdicaciones son intermedias en cuanto a la voluntariedad; porque obedecen a
la presin de los acontecimientos, aun cuando acaben subscribindose sin una
amenaza personal prxima y grave. Alguna abdicacin voluntaria ha tenido
carcter temporal; cual acaeci con Felipe V de Espaa, que abdic a favor de
su hijo Luis I, rey tan slo durante unos meses, y a cuya muerte aqul recuper
el cetro espaol.
Aunque sorprenda algo, cabe diferenciar tambin entre abdicaciones
parciales y totales. Las habituales son las de la segunda clase; pero no faltan
ejemplos histricos de lo contrario. Sucedi as con Juan I de Castilla, que abdic a favor de Enrique III, su hijo, los Reinos de Len y Castilla; pero con reserva
de los de Crdoba y Sevilla, para agregarlos a Portugal.
Igualmente ofrece inters diferenciar las abdicaciones expresas y las tcitas.
La frecuencia est por "la primera especie, con manifestacin por escrito dirigida
al Poder legislativo o a la nacin en general. La tcfta suele configurarla el
abandono o huida que efectan algunos jefes de Estado ante el apremio de las
circunstancias. En la Constitucin espaola de 1812 se preceptuaba que era
abdicacin tcita la de dejar el monarca, sin autorizacin de las Cortes, el Reino
o contraer matrimonio no aprobado por ellas.
3. Las masivas. En el mundo contemporneo, el semillero de estas
renuncias reales se encuentra en los finales adversos de los conflictos armados.
De ello constituye ejemplo suficiente la abdicacin del Kaiser a consecuencia de
la denota alemana en 1918, a la que sigui una ola de dimisiones por parte de
los prncipes de los Estados confederados germnicos y de antiguos aliados del
Imperio. A tales abdicaciones se parecen por dems las huidas y
destronamientos registrados en los Balcanes al trmino de la segunda
conflagracin mundial, (v. Beneficio de abdicacin.)
ABDICACIN DE LA PATRIA^ Abandono o renuncia expresa que con
carcter voluntario se hace a la ciudadana de nacimiento o a la adquirida por
naturalizacin (v.). II En grado menor, en el Derecho Romano, renuncia que un
hombre Ubre haca de ese status para constituirse en esclavo, como resultado
de ciertos actos jurdico o a consecuencia del incumplimiento de obligaciones.
En lo histrico se dta el caso de Juan Jacobo Rousseau, que hizo renuncia a
la patria, abdicando "para siempre mi derecho de vecino y de ciudadano de la
Repblica y Ciudad de Ginebra". Esta abdicacin fue motivada por haberse
condenado su obra Emilio, sin haber sido odo por el Consejo de dicha
Repblica.
ABDICADOR. Quien abdica o renuncia a la realeza que posee o a otro
mtdo de jerarqua suprema.
ABDICAR. Ceder o renunciar voluntariamente a la soberana, la propiedad,
el dominio o algn otro derecho. Se emplea con ms frecuencia esta palabra
cuando la renuncia se refiere a algn alto cargo o dignidad; y, sobre todo, si se
trata de corona teal o imperial, (v. Abdicacin.)
Aunque menos usado, abdicar equivale tambin a pri-yar de derecho, poder
o ventajosa posicin. I Por extensin excesiva, dimitir de cargo, puesto, empleo
o destino. I Abandonar principios o ideales.
"ABDICARE". Verbo lat. Abdicar. I Renunciar. 11 Deshonrar. I Desheredar. 1
Prohibir. I Abolir una ley. "Abdicare liberum". No reconocer a un hijo. "Abdicare
patrem". Echar de la casa al padre. "Abdicare se praetura". Dimitir la pretura.
"ABDICATIO". Voz lat. Abdicacin. 1 Renuncia. II Dimisin. II Recusacin. I
Deposicin o derrocamiento.
"ABDICATIO HAEREDITATIS", Loe. lat. Renuncia a la herencia.
"ABDICATIO LIBERORUM". Loe. lat. Exclusin de los hijos. En el antiguo
Derecho griego, la renuncia directa o abandono que de la patria potestad haca
el cabeza de familia. Su consecuencia prctica principal consista en la
desheredacin filial, posible sin otra causa que la voluntad paterna as
manifestada. Aunque se introdujo tal institucin en las provincias orientales del
Imperio romano, este pueblo no la adopt nunca como ley propia.
"ABDICATIO TUTELAE". Loe. lat. Renuncia a la tutela. Facultad librrima de
que los tutores testamentarios gozaron, hasta la poca de los emperadores
romanos Claudio y Marco Aurelio, que implantaron la obligatoriedad del
ejercicio, salvo excusa legal. La definicin de Ulpiano sobre la "abdicatio
tutelas" no puede ser ms sencilla ni expresiva: "Est dicere nolle se tutorem
esse" (es decir que no se quiere ser tutor).
Por tanto, desde el siglo II de nuestra era, la situacin al respecto se
mantiene casi inalterable; y, actualmente, tanto la tutela testamentaria como la
legtima o dativa, obligan a su desempeo, de no aducir alguna de las taxativas
excusas que las leyes autorizan.
En la poca romana de esplendor de la institucin se seala sutilmente que
el tutor testamentario poda renunciar a la tutela, pero no cederla; en tanto que
el tutor legtimo contaba con la facultad de cederla, pero careca de la de
renunciarla, (v. Excusa de tutela y protutela.)
ABDICATIVAMENTE. Equvoco adverbio, por su particularidad d referirse
no a la abdicacin, sino a lo hecho por delegacin (v.).
ABDICATIVO. Relativo a la abdicacin (v.); que la incluye o la implica (v. Acto
abdicativo. Renuncia abdicativa.)
ABDITIVO. De ocultacin fcil. I Adecuado para esconderse y no ser
descubierto.
ABDITORIO. Escondite seguro. I Lugar propicio para ocultarse de
persecucin privada o pblica, (v. Encubrimiento.)
ABDUCCIN. En la Lgica aristotlica, el silogismo con premisa mayor cierta
y la premisa menor nicamente probable; con la consiguiente conclusin dudosa
o impugnable. I Rapto de un individuo utilizando cualquier medio; sea fraude,
persecucin, violencia, (v. Secuestro poli-ticosocial.)
ABDUCIR. Apartar, separar. I Raptar o capturar con engao o por la fuerza,
(v. Abduccin.)
"ABDUCTION". Voz ing. Secuestro de personas. ABEC, v. Abe.
ABECEDARIO. La ordenada serie de letras de cada idioma. Es la base de la
clasificacin alfabtica, usual en
innumerables asuntos administrativos, mercantiles y tcnicos, segn lo
expresado al tratar de la A (v.). I Nociones de una ciencia. I Elementos o bases
de una actividad.
ABECEDARIO MANUAL. Conjunto de signos convencionales, con los dedos
de una o ambas manos, que permite el "dilogo" entre sordomudos (v.) y la
comunicacin de stos con quienes saben hablar. Se utiliza en el interrogatorio
judicial de los sordomudos, con la cooperacin de un intrprete que aclare tales
manifestaciones ante los jueces.
ABEJAR. Conjunto de colmenas (v.). I Lugar o paraje en que se encuentran.
Existen, por su construccin, dos clases distintas de abejares: los fijos,
adheridos al suelo o los adosados a alguna instalacin permanente, que tienen
la consideracin jurdica de bienes inmuebles; y los porttiles, que pueden
trasladarse de un punto a otro y de una a otra finca, segn tas conveniencias
del dueo-o de los productos (miel y cera) elaborados por las abejas (v.), y
considerados como cosas muebles.
ABEJAS. Estos laboriosos animales han suscitado preceptos legislativos
desde el Derecho antiguo. Los colmenares son bienes inmuebles y el dueo de
un enjambre de abejas tiene derecho a perseguirlo sobre el fundo ajeno hasta
un plazo de pocos das. Los enjambres de abejas son susceptibles de
apropiacin privada si el propietario de los mismos no los reclama
inmediatamente. Cuando las abejas huyen de la colmena y se posan en rbol
que no sea del propietario de las mismas, vuelven a su libertad natural si el
dueo no las sigue para recuperarlas;
abandono que permite apoderarse de ellas al que las tome. Si el enjambre se
posa en terreno ajeno, cercado o cultivado, el dueo que lo persigue no podr
recuperarlo sin consentimiento del propietario del predio, (v. Apicultura, Loquez,
Ocupacin.)
ABEJERA, v. Colmenar.
ABELERA. Cortesana libertina de la tribu de Uidah, en frica, objeto de una
curiosa costumbre; ya que los vencedores, en las guerras comarcales, se llevan
como rehenes a las abeleras, confiados en que los jvenes, privados as de
estas mercenarias del amor fsico, obligarn a los jefes de la tribu a pagar un
crecido rescate. De no abonarlo, al rapto de las abeleras seguir el de las
esposas e hijas de los vencidos, para los imaginables abusos.
ABELLACAR. Convertir en bellaco (v.) por compartir ambiente corrompido o
por perversin de propsito.
"ABEN".. Palabra semtica que quiere decir hijo o nieto. Es corriente en
apellidas orientales. Se contrapone
a aba (v.).
ABENEVTS. Voz de procedencia latina, con el significado de "si lo tienes a
bien" o "si lo quieres". Era una especie de censo enftutico .(v.), en que los
seores feudales de la cuenca del Rdano conservaban el dominio eminente,
en tanto que el antes extrao se converta en censatario. El gravamen poda
ser perpetuo o temporal. Se aboli en 1793.
ABERCIDAR. Verbo de raz latina: privar de vistas. I Prohibir la entrada. I
Rechazar un obsequio.
ABERRACIN. Error del entendimiento, equivocacin, extravo, falso
concepto que se tiene de algo o alguien.
ABERRANTE. Anormal; desusado. I Absurda excepcin. (v. Delito
aberrante.)
ABERRAR. Padecer una aberracin (v.). I- Extraviarse. I Perderse;
equivocar el camino o rumbo. I Andar errante o fugitivo.
"ABERRATIO CAUSAE". Esta expresin latina cabe traducirla por error o
diferencia en la causa; y, ms especficamente, en lo penal, como desviacin
del proceso delictivo, distinto del ideado por el responsable, pero que conduce
al mismo resultado doloso. Por ejemplo, se trama la muerte de una persona
mediante la maniobra de poner en marcha un automvil que se despear a un
profundo abismo. Sin embargo, por obra de lo fortuito, no se despea, sino que
choca contra un rbol o peasco prximos, lo cual motiva el incendio del
vehculo y la muerte del que se pretenda matar por tremendas contusiones.
Los penalistas encuadran la conducta y la posible sancin del responsable
de maneras discrepantes. Para unos existe frustracin, por cuanto el "iter
crimmis"(v.) no se ha desenvuelto de acuerdo con la previsin dolosa del
criminal. Para otros, y es criterio que la jurisprudencia acepta con mayor
facilidad, el resultado se ha producido, el dolo mortal es evidente y la accin del
responsable h;i sido adecuada para desencadenar el hecho, (v. las voces
inmediatas.)
"ABERRATIO DELICTI". Loe. lat. Error en el delito. Esta figura penal se
produce cuando, con propsito de atacar o agredir a una persona, por
inadvertencia se atenta ;ontra otra. La existencia del pensamiento criminal, la
-nanifestacin del propsito antisocial y el resultado son los mismos; por lo cual
la penalidad no difiere sino por las circunstancias personales. As, aun habiendo
error, no cabe castigar por parricida al que, por confusin con su hijo, mata a un
extrao, (v. las voces anterior y posterior inmediatas.)
"ABERRATIO ICTUS". Loe. lat. Segn Mezger se habla de "aberrarlo ictus"
(acto o golpe errneo) cuando "el acto contra un determinado objeto de la
accin no produce su eficacia sobre l, sino sobre otro equivalente. El suje-.o
activo, por ejemplo, procediendo con dolo de matar, encaona a X, que se
encuentra frente a l; pero la bala no le da y, en cambio, alcanza y mata a Y". El
resultado se realiza (por ejemplo, la muerte de una persona), mas se produce
sobre distinto elemento pasivo, como desviacin del dolo. (v. las dos voces
precedentes.)
ABERTAL. Campo, finca, tierra o terreno que est abierto, por carecer de
tapia, cerca, vallado, seto u otro cualquier cierre. I Tambin el predio que, aun
habiendo estado cercado o cerrado, tiene aportillada o derribada la obra o
vegetacin que impeda el acceso, (v. Medianera.)
ABERTURA. Hendidura Jteieta, evidencia de requerir reparacin los edificios
yJ^ras obras. I Rendija o resquebrajadura, signo de deterioro y destruccin en
los bienes muebles. I Agujero o boquete, que se practica con frecuencia en
determinados robos. I Hueco, vano;
puerta, ventana, claraboya. I Ensenada, abra o pequeo puerto. I Segn la
Academia, aun sin uso tcnico, sinnimo de apertura de testamento (v.).
No obstante acercamientos lingsticos, como el sealado antes, se tiende
a diferenciar ntidamente entre abertura y apertura. Parece preferible, a tal fin,
reservar el primero de los vocablos para el efecto de abrir (como la abertura de
una puerta para contar con un derecho
de paso); y emplear el segundo trmino para el acto de abrir: as, la apertura de
un Congreso.
En el uso ms sutil de estas palabras, la frontera se sita en la tangibilidad
de las acciones: para lo material (como realidad, resultado o actividad),
abertura;: para lo solemne (cual iniciacin, comienzo, inauguracitt o conocimiento), apertura (v.; y, adems. Cierre, Clausura).
ABERTURA DE TESTAMENTO. A pesar de que la locucin quepa referirla
genricamente a todo acto de abrir una disposicin de ltima voluntad que se
encuentre en sobre o pliego cenado, y en tal sentido es comn con el
testamento olgrafo (v.) que el causante guardara con sus pertenencias y, ms
an, en poder de un tercero, en lo tcnico se reserva para el acto judicial de
tomar conocimiento, los interesados presentes, acerca del contenido de un
testamento cerrado (v.). El juez, secretario u oficial que proceda a esta diligencia
observar ante todo que el nombre expresado en la .cubierta coincida con el del
"de cujus"; adems se examinar si hay algn signo de violencia, de cuya
circunstancia se levantar acta. A continuacin, el actuante examinar si en el
testamento propiamente dicho, o en algn otro lugar, existe la prescripcin de no
revelarse el contenido, en todo o en parte, hasta determinado momento, lapso
que ser respetado, siempre que no exceda de lmites exagerados. En otro caso
se procede a la lectura en voz alta del documento, para poder cumplir con su
contenido, (v. Protocolizacin de testamentos.)
ABES. ant. Con esfuerzo, dificultad o trabajo.
ABESO. Contra la eufona moderna de esta voz, obeso es un arcasmo que
significa avieso (v.), malintencionado.
ABESTIADO. De maneras brutales o modales groseros. I Parecido a una
bestia.
ABESTIARSE. Embrutecerse, adquirir speras maneras.
ABETER. ant. Traicionar; engaar.
"ABETTER" o "ABETTOR". Voces ing. Instigador;
inductor. I Cmplice.
ABEURREA. La Academia slo acepta esta ortografa, porque rechaza la
alternativa de abehurrea, que se encuentra en algunos textos. El vocablo,
tpicamente vascuence, quiere decir "poste delantero". En efecto, se trata de un
palo, mojn u otra seal que se pona clandestinamente en propiedad ajena,
para poder alegar despus ese acto como base de una posesin de buena fe
con justo ttulo, durante ms de un ao, que encuentra amparo jurdico en el
interdicto de retener (v.). Para ponerle fin a innmeros abusos, el Fuero de
Vizcaya dispona que las abeurreas se colocaran en domingo, al tiempo de la
misa, ante escribgo y con notificacin previa a los vecinos. Reunidos
est^f^requisitos, el poseedor cuenta con derecho para edificar como en terreno
propio, siempre que inicie las obras antes del ao.
ABEVIGUAR; ant Dejar con vida; dar cuartel
^ABEYANCE". Voz ng. Suspensin. 1 Latencia. "In abeyance". En suspenso. I
Vacante. I Con referencia a los bienes, mostrencos.
ABEZAR. Acostumbrar. I Aprender un oficio practicndolo. Por
supuesto, se utiliza mis la escritura aue-
zor(v.).
ABEZON. Domesticado; amaestrado.
ABHIDGITO. En la India de otros tiempos, sacrificio expiatorio de un prncipe
por la impremeditada muerte de que hubiera sido victima un sacerdote. I Ceremonia similar a cargo de los sacerdotes hindes cuando cometan un homicidio
impremeditado.
ABHIDHARMA. Voz del snscrito, que equivale a ley suprema. El vocablo
posee ms bien aplicacin religiosa que jurdica, sin desconocer la ntima
conexin de lo uno y lo otro en el budismo primitivo.
ABIERTAMENTE. Sin reserva, con franqueza. Se aplica
manifestaciones y declaraciones puras y simples o muy explcitas.
las
ABIERTO. Hendido, rajado. 1 Agrietado, resquebrajado. I Que permite el
acceso; sea como entrada o salida. I Aplicado al terreno, llano o dilatado; sin
vegetacin ni obstculos que impidan la vista o el paso. I Pueblo o ciu dad sin
murallas ni fortificaciones, al menos permanentes. I Iniciado o comenzado; se
refiere a conflicto, guerra u hostilidades. I Indudable; digno tte fe o creencia, (v.
Cabildo abierto; Carta y Casa abierta; Cerrado, Cielos abiertos, Ciudad abierta;
Concejo, Contrato, Crdito y Feudo abierto; Guerra, Inflacin y Letra abierta;
Mercado abierto, Puerta abierta; Terreno y Testamento abierto.)
A mano acierta, v. Mano.
A puerta abierta, v. Puerta abierta.
ABIGEAR. Hurtar ganado, (v. Abigeato.)
ABIGEATO. Hurto de ganado o bestias, conocido tambin con el nombre de
cuatrerismo. Tanto abigeo como abigeato proceden de la palabra latina abigere,
que equivale a aguijar las bestias para que caminen. El abigeato es una especie
de robo; pero se diferencia de ste en que la. cosa no se coge con la mano y se
transporta a otro lugar, sino que se la desva y se la hace marchar a distinto
destino, con el objeto de aprovecharse de ella.
1. Tipicidad. El delito de abigeato slo puede existir respecto al ganado,
mayor y menor, y no es extensiva esta calificacin al hurto de aves (gallinas,
palomas, pavos) y otros animales domsticos semejantes. Las sanciones por el
delito de abigeato eran seversimas; y se explica porque las cosas a que se
refiere permanecen lejos de la vigilancia del propietario, esparcidas en los
campos. La lucha contra el cuatrerismo ha exigido, en otros tiempos, penas que
han llegado hasta la de muerte en la Part. VII, tt. XIX, ley 19.
2. Variedades. Como formas principales de este delito, en las legislaciones
que le reconocen peculiaridad, estn: a) desfigurar o borrar las marcas de
animales vivos o de pieles; b) vender, comprar o permutar animales o cueros
hurtados; c) marcar en campo ajeno animales orejanos, sin consentimiento del
dueo; d) poner falsas contramarcas o contraseas.
ABIGEO. Ladrn de ganado, (v. Abigeato.) "ABIGERE PARTUM". Loe. lat.
Aborto voluntario. ABIGERO. ant. Abigeo (v.). ABILTANZA. ant. Deshonra. I
Deshonor. ABILTAR. Humillar, envilecer, (v. Abiltanza.)
ABILLAR. Afrentar. I Despreciar, degradar. Es verbo poco usado.
ABINGTON. v. Ley Abington.
ABINTESTATO. Procedimiento o juicio universal que se abre para distribuir
los bienes del que muere sin testamento, con testamento nulo o sin institucin
de heredero, o si ste premuere al testador, renuncia, incumple la condicin
sine qua non o si resulta incapaz de suceder. En cualquiera de los casos, la
solucin es la misma: se ha de proceder a distribuir los bienes por ministerio de
la ley a favor de los parientes ms prximos, segn el milenario aforismo
romano: "Qui intestatus moritur, creditw proximis haeredibus suis sponte sua
relinquere legitimam haereditatem" (Quien muere intestado se cree que dej
espontneamente los bienes a sus legtimos herederos).
1. Incorrecciones tcnicas. Diferencise con exactitud esta palabra (unida y
substantivo) de ab intesta-to (v.), que se escribe separada y es una locucin
adverbial referida a quien muere sin testar o con testamento ineficaz, al que
hereda en todo o en parte sin disposicin de ltima voluntad y a la sucesin que
ello origina. No obstante esa clara distincin, en algunas ediciones del Cd. Civ.
esp. poco cuidadosas se reproduce el que debe de ser error de la edicin
oficial; como sucede en el art. 943, <h-e otros, donde se habla de ciertos casos
en que "el hijo natural y el legitimado no tienen derecho a suceder abmtesato a
los hijos y parientes legtimos del padre o madre que los haya reconocido";
donde se cae en evidente falta al juntar la locucin, relativa a suceder ab
ntestato (sin testamento), y no al procedimiento;
claro que es un precepto muy poco feliz en su redaccin, ya que tambin opone
"hijos" y "parientes" del padre y de la madre, como si aqullos no fueran
tambin parientes.
2. Rgimen. Sobre las reglas procesales en concreto, v. Administracin del
abintestato y Juicio de abinteslato. Acerca de su causa jurdica, v. Sucesin
intestada. El trmino del abintestato, a falta de parientes y de cnyuge
suprstite, es la adjudicacin de la herencia al Estado. La figura sucesoria y
procedimental contrapuesta es la testamentaria (v.;y, adems, aventario en
abintestatos, Prevencin del abintestato. Sellos en los abintestatos. Subasta en
el abintestato).
ABIOPEGIA. Helenismo para referirse a los seres de origen desconocido. La
voz puede utifizarse para aludir a filiaciones dudosas y a los posibles habitantes
de otros mundos que arriben a la Tierra.
ABIOTICO. Lugar o situacin en que resulta imposible la vida. El trmino,
reservado antes del siglo XX para los parajes de alta montaa, tiene ahora uso
ms frecuente en los altos vuelos de las naves y en las travesas astro-nulicas.
Ello impone, para tripulantes y pasajeros, que las cabinas de los aviones estn
"climatizadas" o la dotacin individual de mscaras para asegurar una
respiracin normal apenas se rebasan los 2.000 3.000 metros. En cuanto a
los astronautas, van provistos de trajes y cpsulas que los previenen contra la
carencia de aire normal en sus vehculos y al poner pie en astros faltos de
atmsfera.
ABISINIO. Perteneciente o relativo a Abisinia u originado en ella. As, este
pas, que conmovi al mundo en 1935 en la primera guerra de agresin definida
por una nacin europea luego de creada la Sociedad de las Naciones, ha dado
su apellido al rito abisinio (v.).
ABISMAR. Arrojar o lanzar al abismo (v.). I Abatir. I Sumir en una desgracia,
(v. Abismarse.)
ABISMARSE. Ser absorto el nimo, (v. Abismar.)
ABISMO. Precipicio o corte vertical de considerable altitud y aspecto
imponente; como los acantilados, los tajos, desfiladeros, simas y otras
formaciones del terreno anlogas, contempladas desde la parte superior. II
Sector central del escudo. II Peligro. I Desastre magno. I Caos;
confusin enorme. II Distancia grande que separa las cosas y las calidades. II
El fondo del mar.
El lanzamiento a un abismo natural, a ms de crimen practicado en todas
las pocas, se ha empleado para ejecuciones de la pena capital y tambin, en
pueblos de excesivo rigor, para despear a recin nacidos defectuosos.
Forma arcaica de esta voz es abiso.
Estar al borde del abismo. Encontrarse muy prximo a algn mal grave;
como la ruina, la crcel, la perdicin moral o la muerte.
ABJURACIN. Retractacin solemne y con juramento del error en que se ha
incurrido. La Inquisicin la exiga a los herejes, con expresa renuncia a sus
errores y firme profesin de fe catlica, para evitar la condena del reo. I En
Roma, renuncia civil al parentesco paterno, que se requera de quienes
ingresaban en la legin. I En Inglaterra, juramento solemne de no reconocer la
autoridad de los pretendientes a la Corona. II Cierto convenio del antiguo
Derecho ingls, en virtud del cual l delincuente que hubiere utilizado el
derecho de asilo (v.) juraba que abandonara el Reino para siempre; a cambio
de ello, la justicia le permita salir impunemente del pas y dirigirse al continente
europeo.
ABJURACIN DEL PARENTESCO. Institucin romana, que permita la
renuncia a los deberes y derechos de la propia familia. Se exiga la
manifestacin ante la asamblea de los centuriones y la rotura simblica de un
haz de cuatro ramas de aliso encima de la cabeza del renunciante. (v.
Chrenecruda.)
ABJURADOR. Quien abjura o se retracta de juramentos o principios
mantenidos, (v. Perjuro, Trnsfuga.)
ABJURAMIENTO. v. Abjuracin. ABJURANTE. Sinnimo de abjurador
(v.).
ABJURAR. Retractarse solemnemente y con juramento (v.) de un error
religioso o hereja. I Renunciar de manera irrevocable. 1 Formular un nuevo
juramento, ms o menos contradictorio del anterior, t Perjurar, (v. Abjuracin,
Abjuramiento.)
Abjurar "de leui" o "de uehementi". Trminos usados en el Tribunal de la
Inquisicin (v.) para denotar que un reo se haba desdicho con juramento del
error contra la fe, notado con leves o vehementes indicios, (v. Retractacin.)
Abjurar el reino, v. Reino.
ABJURATORIO. Que facilita la abjuracin (v.) o la incluye.
ABLACIN. Corte, separafen o extirpacin de un miembro u rgano, del
que as queda mutilado o invlido. En la actualidad, la primera parte de los
trasplantes de rganos (v.).
ABLANDAR. En general, hacer que algo pierda su resistencia o rigidez. I Dar
flexibilidad. I Predisponer al convencimiento o. la alianza. 1 Aplacar, (v.
Ablandarse.)
ABLANDARSE. Suavizarse o convertirse algo en blando por accin propia o
interna. I Calmarse. I Con-
moverse, apiadarse. I Ceder. 1 Dejarse convencer o persuadir. II Transigir con
leves infracciones, (v. Ablandar.)
"ABLATIO". Voz lat. Quite o llevada. Los penalistas la aplican a la accin de
alejar de la custodia o del patrimonio de la victima la cosa hurtada. Se exige
para la consumacin del hurto, en fase solamente de tentativa^.) si las cosas
han sido removidas de su lugar, pero no extradas de la esfera dominical. Es
decir, que el robo no se consuma por sacar las alhajas de un cofre o mueble;
sino cuando el ladrn abandona la casa por puerta, ventana u otra abertura, (v.
Apoderamiento.)
ABLECTO. Nombre que los romanos daban a soldados elegidos entre las
tropas amigas o confederadas, que utilizaban para guardia o escolta de los
cnsules (v.). Ante traiciones o adversidades, los ablectos se consideraban
rehenes (v.); pues respondan con su vida de la fidelidad o sumisin de los
pueblos a que pertenecieran.
ABLEGACIN. Destierro romano por decisin paterna o materna. No puede
sorprender este rigor pretrito, y hasta ha de alabarse, por cuanto el primitivo
"pater familias" (v.) contaba con el derecho discrecional de dar muerte a su
descendencia, (v. Legacin.)
ABLEGADO. En Derecho Cannico, el enviado apostlico que entrega el
birrete a los nuevos cardenales, (v. Legado.)
ABLEGADOR. En Roma, el padre o la madre que impona el .destierro a su
hijo.
ABLEGAR. Imponer la ablegacin (v.). II Prescindir o deshacerse de alguien.
I Separar, alejar a alguno.
"ABLOCARE". Verbo lat. Alquilar una casa.
ABLUIR. Purificar los lquidos. 1 Limpiar, asear. I Lograr que reaparezca,
empleando medios qumicos, la escritura borrada por el tiempo o por maniobras
dolosas. (v. Tinta simptica.)
"ABMATERTERA". Voz lat. Hermana de la tatarabuela. (v. Abavnculo.)
ABNEGACIN. Espontnea renunciacin, voluntario sacrificio, dominio
excelso de las pasiones, de los impulsos y de las atracciones materiales, al
servicio de un ideal o en bien del prjimo. En el mundo jurdico, el a/-truismo, la
beneficencia, la adopcin, las liberalidades, la solidaridad {v.) constituyen otras
tantas manifestaciones posibles de la abnegacin.
ABNEGAR. Renunciar por voluntad y elevados mviles a los propios
intereses y apetencias, para favorecer a los dems o servir nobles causas, (v.
Abnegacin.)
"ABNEGATION". Voz ing. Abnegacin, i Renuncia. il Repudiacin.
.
"ABNEPOS". Voz lat. El nieto del nieto o tataranieto. Iv. "Abneptis".)
"ABNEPTIS". Voz lat. Tataranieto, (v. "Abnepos".)
ABNUAR. Negar moviendo la cabeza de hombro a hombro. Integra forma de
denegacin admitida en las audiencias judiciales.
ABOCADEAR. Herir a bocados; morder, (v. Abocadearse.)
ABOCADEARSE. Pelear a bocados y mordiscos, como en ciertas luchas
personales entre enardecidos enemigos. (v. Abocardear.)
ABOCADO. Antiguamente se deca del abogado defensor.
Como adjetivo, lo inmediato, prximo o cercano. I Expuesto a lance favorable
o adverso.
ABOCAMIENTO. Asimiento con la boca o los dientes. II Reunin para trazar
conjuntamente algn plan o tratar de un negocio. 11 Encuentro.
ABOCARSE. Concertarse dos o ms personas para tratar algn asunto, (v.
Abocamiento.)
ABOCHORNAMIENTO. Accin o efecto de abo-chornar o abochornarse (v.).
ABOCHORNAR. Avergonzar, reprender, recriminar. (v. Abochornarse.)
ABOCHORNARSE. Experimentar sonrojo o vergenza. En esta reaccin
sentimental predomina, sobre el sincero arrepentimiento, el pesar de haber sido
descubierto en un acto censurable, (v. Abochornar.)
"ABODE". Voz ing. Domicilio, morada. I Residencia. I Estancia, permanencia.
ABOFETEAR. Dar una bofetada (v.); pegar en la cara con la mano abierta. II
Afrentar, agraviar.
ABOGABLE. Defendible en juicio, con probabilidades de prosperar una tesis
o causa en el fallo del litigio.
ABOGACA. Los estudios y la carrera universitaria del abogado (v.). I La
profesin y el ejercicio de los licenciados o doctores en Derecho. I De modo
especfico, el desempeo del abogado como consultor de la clientela, cual
patrocinador de sus litigantes y en la actuacin personal en los distintos
procedimientos.
Para la Ley orgnica judicial espaola de 1974, la abogaca es una profesin
libre, a la que incumbe de modo exclusivo y excluyente la direccin y defensa
jurdica de las partes en toda clase de procesos, con las excepciones que se
sealen en las leyes; y, en tal sentido, elemento constitutivo del proceso.'
La abogaca continuar organizada corporativamente en colegios de
abogados (v.), que se regirn por la legislacin general sobre colegios
profesionales, la especfica de la profesin de abogado y los reglamentos y
estatutos aprobados en la forma prevenida, (v. Suspensin de abogaca.)
ABOGACIN. Sin apoyo acadmico, acto de abogar o alegato. II Ocupacin
de abogado o abogaca.
ABOGADA. La mujer que ejerce legalmente la abogaca. 1 La casada con
abogado. II Tambin la intercesora o medianera.
Mucho se opusieron los abogados a lo de abogada en sentido jurdico
profesional; pero la voz gan el pleito acadmico.
ABOGADEAR. Meterse en asuntos jurdicos, y ms especialmente de
abogado, sin tener ttulo ni preparacin para ello.
ABOGADERAS. En algunos pases sudamericanos, argumentos capciosos,
falaces.
ABOGADESCO. Relativo al abogado, o a la abogada (v.); pero con habitual
calificacin despectiva.
ABOGADIL. Lo propio del abogado o de los abogados.
ABOGADILLO. Termino desdeoso o de despecho dirigido a los abogados,
singularmente si son jven^, recientes o inexpertos, (v. Abogado de secano.
Leguleyo.)
ABOGADISMO. Esta voz viene a constituir anttesis del vocablo militarismo
(v.). Se emplea para calificar la que se juzga "intervencin excesiva" de los
abogados en los asuntos pblicos: en la poltica y en el gobierno sobre todo.
Sin excluir totalmente esta crtica, un imparcial testimonio histrico revela que la
poca de auge del abogadismo, cuando en lneas generales caba decir que,
en su gran mayora, los Parlamentos y los gabinetes europeos estaban
integrados por juristas o abogados, desda el final de las Guerras napolenicas
(1815) hasta el comienzo de la Primera guerra mundial (1914), ha significado el
perodo de mxima paz conocido en Europa (con los breves parntesis de la
Guerra de Crimea en 1854; la aus-troprusiana, en 1866; la francoprusiana, en
1870; y otras menores o internas), el de mayor convivencia entre los pueblos y
el de concierto internacional mas estable.
ABOGADO. El que con ttulo universitario legtimo y la habilitacin
profesional precisa ejerce la abogaca (v.). II El licenciado o doctor en Derecho.
I Al decir de la Academia, el perito en Derecho positivo que se dedica a
defender en juicio, por escrito o de palabra, los derechos o intereses de los
litigantes, tambin a dar dictamen sobre las cuestiones o puntos legales que se
le consultan. I En general, defensor de una causa. I Mediador o intermediario.
1. Etimologa y denominaciones. La palabra abogado procede de la latina
advocatus, que significa llamado:
porque los romanos acostumbraban a llamar en los asuntos difciles, para que
los auxiliasen, a las personas que tenan conocimiento profundo del Derecho.
Tambin quiere decir patrono, defensor, letrado, hombre de ciencia;
jurisconsulto, hombre de consejo, esto es, de consulta; jurista, hombre versado
en la erudicin del Derecho y en la crtica de los cdigos, segn los principios
de la Filosofa, de la Moral y tambin de la Religin; razonador, por cuanto
aduce toda suerte de argumentos formulados para su tesis.
A los abogados algunas veces se les ha dado el titul de oradores, puesto
que despliegan la fuerza de su elocuencia; el de voceros, porque usan de su
oficio con voces y palabras; y el latinizante de causdico. Por regla general, en
los cdigos y leyes se denomina indistintamente a los abogados con este
nombre y con el de letrados.
Claro es que los celos profesionales, los rencores humanos, el despecho de
los litigantes vencidos, poseen otro lxico para los abogados, a los que califican
de leguleyos, picapleitos, rbulas, tinterillos y catn-iberas, entre otro florilegio.
Pero no falta tampoco el tecnicismo laudatorio, desde el arcasmo de
razonador, el cultismo de si-ngoro y el arabismo de alfaqui, hasta los
latinismos de "homo forensis"-y "susceptor".
2. Orgenes e historia. La profesin de abogado surge desde la primera
divisin del trabajo, y a partir de la existencia de reglas obligatorias de conducta
que era necesario interpretar o cuyo cumplimiento se exiga. Los griegos y los
romano conocieron esta profesin; y, en el Nuevo Testamento, Jesucristo es
presentado como abogado, dispuesto a llevar la buena caua de las almas.
Atenas fue la primera escuela del Poro, y Feriles el primer abo
fado profesional; ya que los griegos, al comparecer ante el Arepago (v.) o
ante los dems tribunales, acostumbraban a solicitar el concurso de oradores
famosos o de amigos, con objeto de dar ms fuerza a la acusacin o a la
defensa. Han sido excluidas en todos los tiempos de practicar la abogaca las
personas declaradas infames.
En Roma, las mujeres desempearon la profesin de abogado hasta que les
fue prohibido por edicto, debido a que Caya Afrania, demasiado viva de genio,
acostumbraba a molestar al pretor con la violencia de sus arengas. Solamente
se les permiti abogar por s mismas. El traje de los abogados romanos era la
toga -blanca; y la edad mnima exigida por el Digesto, para ejercer la abogaca,
de 17 aos (Lib. III, tt. I, frag. 1,5). Los nombres de los abogados autorizados
para actuar en los tribunales se inscriban en una tabla, por orden correlativo de
su admisin, y podan ser borrados de ella por justa causa, cuando cometan
alguna falta.
En Espaa no se conocieron abogados de oficio hasta los tiempos de
Alfonso el Sabio, debido esto a que la legislacin era breve y concisa, los
juicios sumarios y el Libro de los Jueces o Fuero Juzgo, entonces en vigor, era
sencillo, de manera que a cualquiera le era fcil defender sus causas. Las
partes litigantes deban concurrir personalmente ante los jueces para
defenderse y a ninguna le era permitido tomar o llevar la voz ajena.
Alfonso el Sabio honr la profesin de los letrados:
erigi la abogaca en oficio pblico y estableci que no pudiera ser ejercida por
nadie sin preceder examen y aprobacin por el magistrado, juramento de
desempear bien el cargo e inscripcin de su nombre en la matrcula de
abogados.
El mismo texto alfonsino justificaba la necesidad de la abogaca
especializada para sostener a los litigantes, de manera que "por mengua de
saber razonar, o por miedo, o por vergenza o por no ser usados de los pleitos,
no pierdan su derecho". Poda actuar como abogado cualquiera experto en
Derecho, con tal de tener mis de 17 aos. Quedaban excluidos de ese ejercicio
los locos, los sordos y los prdigos. Adems, en posicin antifeminista muy de
la poca, se exclua de abogar a las mujeres; por no ser "decoroso que tomen
el oficio de varn", y porque, "cuando pierden la vergenza, es fuerte cosa de
orlas y^de contender con ellas".
3. Normas de ejercicio. Con lincamientos generales y con otros especficos
del Estatuto de la Abogaca espaola, la misma es una institucin profesional
que se extiende a la proteccin de todos los intereses susceptibles de defensa
jurdica. Es una profesin libre, que puede ejercerse ante cualquier clase de
tribunal. La abogaca se coloca bajo el patrocinio de San Raimundo de
Peafort, el dominico espaol que recopil las Decretales (v.) de Gregorio IX.
Para ejercer como abogado se requiere la licenciatura en Derecho, ser
mayor de edad y la nacionalidad o, de ser extranjero, la revalida o la
autorizacin por tratado internacional. La abogaca es incompatible con
elevados cargos polticos, con todos los de las carreras judicial y fiscal y con el
ejercicio de las profesiones de procurador, agente de negocios o gestor
administrativo.
La retribucin de los abogados recibe el nombre de honorarios, como en la
generalidad de las profesiones liberales; pero con la particularidad, en la
abogaca, de que no todos los, sistemas de procedimiento admiten la libre
regulacin por el mismo abogado, con recurso ante el colegio de ellos o ante la
justicia; sino que, en algunos pases, el mismo tribunal establece la cuanta de
los honorarios, de los que el abogado puede apelar por estimarlos inferiores a
lo procedente; y el patrocinado, por considerarlos excesivos.
4. Esquema legislativa. En la Ley orgnica de la justicia, dada en Espaa en
1974, sin un lincamiento del todo metdico, se establece que el abogado, en su
funcin de la defensa de los derechos y garantas individuales, poda solicitar la
intervencin del rgano jurisdiccional competente, incluso antes de formalizarse
el proceso. Cuando se les solicite, corresponde a los abogados el asesoramiento y direccin jurdica de derechos o intereses fuera del proceso.
A esas funciones, preventiva la una y tpicamente exnrajudicial la otra, se
agrega en los preliminares de la regulacin la de ndole procesal plena y hasta
obligada, por cuanto toda actuacin, a partir de la inculpacin inicial por razn
de delito, requerir actuacin de abogado defensor de libre designacin por el
acusado y, en otro caso, de oficio.
Los derechos y deberes, honores y preeminencias, individuales y
corporativos de los abogados en sus relaciones con los rganos de la
administracin de justicia, as como su responsabilidad civil, penal o
disciplinaria, se regularn segn el ordenamiento vigente.
Antes de empezar a ejercer su profesin, los abogados prestarn juramento
de acuerdo con las frmulas y disposiciones en vigor, as como el de guardar
secreto pro fe-sional (v.) y cumplir las dems disposiciones vigentes.
5. tica profesional. Son obligaciones consubstanciales con el ejercicio
como abogado la probidad, lealtad y veracidad; as como el respeto en sus
intervenciones, por escrito o de palabra, ante los distintos rganos jurisdiccionales. Para con la parte defendida ha de desplegar el mximo celo y
diligencia; adems, guardar estricto secreto profesional, que se ampla a la
documentacin que por razones del desempeo de su oficio se encuentre en
locales de su despacho. Toda pesquisa en tales lugares requerir resolucin
fundada del tribunal que la disponga. Con respecto al adversario, se abstendr
de lesiones injustas, descortesas y agravios. En chanto a los colegas, actuar
con espritu de hermandad y evitar la competencia desleal. Los abogados
tienen derecho a reclamar de particulares y autoridades la ayuda legalmente
establecida.
La transgresin de sus obligaciones, las de los derechos ajenos o la del
orden jurdico general determina para los abogados la pertinente
responsabilidad disciplinaria, civil o penal. Para reprimir los actos deshonrosos o
perjudiciales para la tica profesional, se crea un tribunal de honor en cada
colegio de abogados (v.). Ese sentido moral de la abogaca encuentra ya en los
juristas romanos una expresin lapidaria: De venate magis quam de victoria,
solliciti esse debent causaran patroni (Los defensores de las causas deben
mostrarse ms solcitos de la verdad que del triunfo). Su frmula prctica cabra
concretarla sosteniendo que, si la pasin dialctica y el inters material obligan
del cliente a la porfiada defensa, el alma de la toga no puede desertar jams del
servicio permanente y superior de la Justicia, (v. Abuso de la profesin de
abogado, "Advocatus", Cmara de Abogados, "Eremodicium", Pacto de cuota
litis. Responsabilidad de los abogados.)
ABOGADO ACUSADOR. El que promueve la accin en los deutos no
perseguibles de oficio o el que coadyuva, con la representacin del Ministerio
pblico, en los delitos de accin penal pblica, en nombre de la parte
perjudicada, (v. Abogado defensor.)
ABOGADO
CANNICO. Aquel
que, con
la
autorizacin
episcopal
correspondiente, acta ante el fuero eclesistico (v.). Requirese pan tal
ejercicio ser catlico Jio excomulgado, mayora de edad, buena tama y ser
doctor o perito en Derecho Cannico. Existen habilitaciones generales y otras
pan algunas causas, sobre todo las matrimoniales.
. ABOGADO CONSULTOR. El requerido para dictaminar, por escrito o
verbairnente, en un asunto jurdico. I El letrado que, con el nombramiento
pertinente o el contrato del caso, tiene por misin asesorar en los negocios
referentes a un organismo o empresa, con habitualidad y cabe que hasta con
exclusividad. En lo primero, por ocasional, el consultor fija sus honorarios. Lo
permanente lleva en el otro caso a estipendios estables.
ABOGADO DE BENEFICENCIA. El que defiende gratuitamente los pleitos
en que, como actores o demandados, litigan los establecimientos de
beneficencia. La especialidad corresponde a la Espaa decimonnica, en reemplazo de los abogados de pobres (v.), con derecho a resarcirse de los gastos
legtimos ocasionados por la representacin benfica ante los tribunales.
ABOGADO DE CAUSAS DE SANTOS. El licenciado o doctor en Derecho
Cannico que, en un proceso de beatificacin o canonizacin (v.), asume la
defensa de las notables virtudes y mritos del propuesto para santificarlo. Su
adversario es el promotor de la fe o abogado del diablo (v.).
ABOGADO DE DIOS. Por sostener la beatificacin inicial o la canonizacin
ulterior de algn difunto de virtudes heroicas para la fe, nombre generalizado
para el abogado de causas de santos; y ms an, para contrastarlo con el
popular abogado del diablo (v.).
ABOGADO DE LA IGLESIA. En la Edad Media, el letrado que defenda las
causas de determinadas abadas, conventos o monasterios. La frecuente falta
de escrpulos y otros excesos condujeron a la supresin de estos abogados por
el Concilio de Reims, en 1148.
ABOGADO DE OFICIO. Se designa as al letrado que ejerce su patrocinio
por ministerio de la ley; como en defensa de las personas pobres que no
pueden costear, por carecer de medios, un abogado libremente elegido.
El abogado de oficio no siempre es nombrado por tumo, sino que puede
designarlo el litigante pobre, si el letrado acepta. En caso de no hacerse la
eleccin o de no aceptar el designado, se procede a su nombramiento por las
juntas de gobierno de los colegios de .abogados, que establecern las reglas
que crean ms equitativas para los turnos en los repartimientos de los pleitos y
causas de pobres, guardando la igualdad posible.
El cliente del abogado de oficio est exento del deber de abonarle
honorarios: salvo vencer el declarado pobre en el pleito promovido, en que al
pago de las costas se destina una parte de lo obtenido en virtud de la demanda
o reconvencin. Tambin tiene esa obligacin en el caso de venir, en plazo
breve, a mejor fortuna (v.). Los abogados de oficio actan igualmente en las
apelaciones y en los recursos de casacin.
ABOGADO DE POBRES. Se te denomina tambin abogado de oficio (v.). Es
el designado por turno, o que ejerce dicho empleo, para actuar en la defensa de
quienes carecen de medios de fortuna.
ABOGADO DE SECANO. El que no ejerce la profesin y no rene para ello
condiciones. I El que alardea de jurista sin haber estudiado Derecho. I La
Academia adiciona dos acepciones figuradas: el que se mete a hablar de
materias en que es lego, que puede alcanzar tambin a los abogados si se
especializan por dems y abordan fueros ajenos a la predileccin. I Rstico
avisado y diestro en el manejo de negocios superiores a su educacin.
ABOGADO DEFENSOR. En lo civil y en general, el que toma a su cargo los
intereses de una de las partes frente a otra; en lo penal, el encargado de actuar
en nombre de una persona acusada de un delito. En la jurisdiccin civil se
contraponen siempre dos abogados defensores por lo menos, por la forzosa
dualidad e igualdad procesal de las partes; en cambio, en el fuero penal, salvo
pluralidad de procesados y distintos patrocinios letrados, el defensor es uno
solo, por la disparidad, peculiar que asigna al fiscal (v.) el mantenimiento de la
acusacin.
Acerca de los abogados defensores y ante la jurisdiccin penal, los dictados
de la tica profesional deben extremarse al mximo, para asumir de manera
adecuada la defensa de los acusados sin incurrir en reprobables excesos.
ABOGADO DEL DIABLO. Nombre dado por la Congregacin de Ritos al
funcionario encargado de controvertir o impugnar, en los procesos de
canonizacin de santos, las justificaciones alegadas a favor'del canoniza-ble.
Tambin se le llama promotor de la fe. (v. Abogado de Dios.)
ABOGADO FIRMN. Aquel tan poco escrupuloso que, mediante retribucin,
firma habitualmente escritos ajenos.
ABOGADO FISCAL, v. Fiscal y Ministerio fiscal. ABOGADOR. El que aboga.
Es voz anticuada.
ABOGADOS DEL ESTADO. Es el Cuerpo de letrados que, en ciertos pases,
como Espaa, acta en cuestiones limitadas, generalmente, al inters del Fisco
y en las funciones relativas a la proteccin y defensa del listado en el orden
jurdico.
1. Funcin. Los abogados del Estado tienen a su cargo la representacin y
defensa del mismo en todos los tribunales de la jurisdiccin ordinaria y en los
de primera instancia de la contenciosa administrativa; y efectan en las
capitales de provincia la liquidacin del impuesto de derechos reales, sobre
todo por transmisin de bienes. El Cuerpo espaol de abogados del Estado
debe su creacin al R.D. del 10 de marzo de 1881.
2. En la jurisdiccin civil. Los abogados del Estado han de solicitar del
tribunal la suspensin del emplazamiento, para consultar con la Direccin de lo
Contencioso del Estado; no allanarse a demandas ni desistir de acciones sin la
misma consulta; comunicar toda demanda que llegue a su conocimiento con
relacin a los intereses del Estado y de la Hacienda; intervenir en todas las
diligencias de los juicios y en las vistas; contestar todos los escritos; interponer
los recursos pertinentes; examinar las tasaciones de costas; velar por que en
las impuestas al Estado no se incluyan las de ellos como letrados, que son
siempre de oficio.
3. En la jurisdiccin criminal. Actan como Ministerio fiscal (v.) en las causas
por contrabando y defraudacin. Requieren orden ministerial expresa para
presentar querella en nombre del Estado, y para desistir de ella.
4. En la jurisdiccin contencioso-administratioa. Defienden y representan a
la Administracin pblica (v.). Tienen el deber de interponer los recursos
pertinentes contra las resoluciones contrarias para la Administracin dictadas
por los tribunales provinciales en la materia.
ABOCAMIENTO. Antiguamente se deca de la accin y efecto de abogar, (v.
Abogaca.)
ABOGAR. Ejercer la profesin de abogado (v.). II Defender en juicio, por
escrito o de palabra. 1 Interceder, hablar a favor de alguien, (v. Abogaca,
Abogamiento.)
ABOLENGO. La ascendencia familiar compuesta por los abuelos (v.) de
donde la voz procede o antepasados mas remotos. I Linaje esclarecido por lo
nobiliario u otros valores de ms estima. I En el lenguaje jurdico, el patrimonio
o herencia que viene de los abuelos o ascendientes anteriores, (v. Bienes, Libro
y Retracto de abolengo; Troncalidad.)
ABOLIBLE. Que puede suprimirse o abolirse.
ABOLICIN. La anulacin, extincin, abrogacin o anonadamiento de una
cosa; especialmente de una ley, uso o costumbre. Se dice, por ejemplo, que tal
ley queda abolida cuando se promulga otra que la destruye o revoca expresa o
tcitamente, y cuando existe una costumbre legtima que le es contraria.
Cuando se trata de derogar leyes y disposiciones emanadas de los Poderes
pblicos, se utiliza ms comnmente abrogar. Abolicin se suele emplear para
la total derogacin (v.) de ciertas instituciones o medidas de carcter general;
como la esclavitud y la pena de muerte (v. Abrogacin.)
Entre los romanos, acto por el cual se remita la acusacin y se liberaba al
acusador de la obligacin de proseguirla; con lo cual el reo o acusado quedaba
a salvo de la persecucin dirigida contra l. Abolicin general era la que el
prncipe o el Senado concedan por algn acontecimiento venturoso; la legal era
la prevista en los textos vigentes, como en el caso de muerte del reo o por prescripcin del delito; y la privada, a solicitud del acusador, o de ste y del reo, a la
cual accediera el magistrado. (v. Amnista; Carta y Derecho de abolicin;
Indulto.)
ABOLICIONISMO. Doctrina de los que propugnaban la supresin de la
esclavitud. I Movimiento iniciado contra ella en los Estados Unidos. ) El trmino
se aplica actualmente para designar la tendencia y la opinin contra la pena de
muerte y contra las reglamentaciones de la prostitucin como ejercicio tolerado.
ABOLICIONISTA. Partidario del abolicionismo (v.) o relativo a l. I Por
extensin, quien propugna la abolicin de ciertas leyes o reglamentos.
ABOLIR. Derogar, dejar sin fuerza ni vigor una ley, decreto, precepto,
resolucin o una norma cualquiera. (v. Abolicin, Abolicionismo.)
"ABOLITIO". Voz lat. Abolicin. I Extincin. II Supresin. I Remisin, perdn.
I Destruccin. "Abotitio facti". Amnista.
ABOLONGO o ABOLORIO. Sinnimos de abolengo (v.), arcaico el primero y
desusado el segundo; aun cuando esto ultimo la Academia no lo exprese, (v.
Bienes de abolorio.)
ABOMINABLE. Execrable. 1 Digno de condena judicial o moral, (v. Tribunal
de honor.)
ABOMINACIN. Repulsa de una persona o cosa. I Condena de un proceder.
I Maldicin, execracin. I Aborrecimiento, aversin.
ABOMINAR. Experimentar abominacin (v.). I Aborrecer, despreciar. II
Condenar, maldecir a personas o cosas perjudiciales o ingratas.
ABOMINARIO. Antiguo libro que la jerarqua eclesistica llevaba para
constancia de las anatemas (v.) y de los anatomizados.
ABONABLE. Que puede o merece abonarse (v.) o fiarse.
Llmanse abonables los aos o fracciones de estos lapsos con que se
cuenta para lograr la jubilacin, el retiro u otro beneficio, salarial o laboral
genrico. Comprenden tanto los de prestacin efectiva de servicios cual los
computables por cualquiera otra razn; como los correspondientes al tiempo
estimativo u oficial de estudios.
ABONADO. Persona de palabra y a cuyas afirmaciones cabe dar fe. I En los
actos jurdicos, y ms an en los de garanta, quien es de fiar por su caudal o
crdito. II Pagado, dicho de lo exigible por deuda u otra obligacin de ndole
pecuniaria o con entrega o dacin equiparable. (v. Feudo abonado; Fiador
abonado y lego, llano y abonado; Fianza abonada. Testigo abonado.)
Como substantivo, abonado es el titular de un abono (v.), que le permite una
prestacin o servicio peridico;
como presenciar diversos espectculos o recibir a diario o con otra periodicidad
la prensa.
ABONADOR. En general, quien abona, en las muy diversas acepciones de
la palabra. I Persona que abona al garante, que responde a falta de ste; o sea,
fiadora.) del fiador, (v. Abono.)
ABONAMIENTO. Equivale a abono (v.), en la acepcin de acreditar o
calificar de bueno, segn la Academia. No obstante, cobra significado jurdico al
ampliarse su uso a los sentidos de pago y fianza. I Acto mediante el cual se
protocoliza o eleva a escritura pblica el testamento nuncupativo (v.), que la
legislacin privativa de Navarra permite otorgar ante el prroco y dos testigos, o
ante tres testigos sin ms. I Bonificacin, descuento.
ABONANZA, ant. Bonanza (v.).l
ABONANZAR'. De aplacarse los elementos: pasar la tormenta, amainar el
viento, calmarse el mar y mejorar las condiciones climticas, la acepcin
figurada de serenarse las pasiones y renacer la calma en los espritus y la
concordia entre antes distanciados enemigos. Su reflejo jurdico se extiende
desde las reconciliaciones conyugales, que pueden llevar a la anulacin de un
divorcio, pasando por las frecuentes transacciones entre los litigantes, hasta la
culminacin de las treguas y los armisticios (v.) entre los beligerantes, (v.
Abonanza, Conciliacin, Pacificacin.)
ABONAR. Asentar en los libros de contabilidad cualquiera partida recibida;
tambin, admitir en cuenta. I Pagar -ueldos, salarios, jmales, pluses, dietas y
otras retribuciones. I Satisfacer en dinero cualquiera gasto o deuda. I Dar una
cosa por cierta y firme. I Responder por otro; salir t.idor por l. I En compras o
prstamos a plazos, pagar cada uno de los vencimientos establecidos. II
Inscribir a alguien para que, mediante el pago de una cantidad nica o varias
peridicas, pueda asistir a diversos espectculos en un mismo Local, recibir
una publicacin con periodicidad o disfrutar de otros servicios con regularidad
determinada. I Acreditar o computar en la hoja de servicios el tiempo pertinente
por causas distintas de la antigedad (v.). II Abonanzar, (v. Abonamiento, Abonar, Abonarse, Abono.)
Almirante y sus discpulos asignan a este verbo sin que se advierta razn
suficiente para ello la acepcin de fijar o determinar la cantidad que ha de
invertirse en un "BDJBto; como sueldos, raciones y gratificaciones. Para este
cmputo previo de inversiones parece ms apropiada la expresin hacer un
presupuesto o el neologismo presupuestar; ya que abonar lleva en s la idea de
entrega, no la de estimacin econmica.
ABONAR Documento, que puede ser expedido por un particular o una
oficina, por el cual se asegura el pago de cierta cantidad; como una partida de
cargo o un saldo preexistente. I Tambin se llama abonar el documento de
crdito expedido por un particular, por las autoridades o por el gobierno, a favor
de otra persona. (v. Pagar.)
ABONARSE. Obtener el abono (v.) a un espectculo o publicacin. En este
segundo caso se dice tambin subscribirse. La dualidad verbal, en este
segundo supuesto, encuentra la explicacin de la diferencia que existe para el
abonado (v.) en una y otra circunstancia: cuando de espectculos se trata, l
acude al local; en cambio, en la recepcin de la prensa, son los peridicos los
que se entregan a domicilio, (v. Abonar, Desabonarse.)
ABONDADURA o ABONDAMIENTO. Arcasmo por abundancia (v.)..
ABONDAR. ant. Abundar. I! Abastecer, proveer.
ABONERO. En Mjico, "comerciante callejero y ambulante que vende por
abonos, o pagos a plazos, principalmente entre-las clases populares" (Dic.
Acad.}.
"ABONNEMENT". Voz tr. Abono. 1 Contrato especial entre la Administracin
pblica y un contribuyente, en virtud del cual, en lugar del pago sucesivo de
derechos eventuales, e establecen cuotas determinadas con vencimientos
.establecidos peridicamente. 1 Durante el feudalismo, estipulacin mediante la
cual se redima, contra el pago de una cantidad fijada con anticipacin, una
renta cuyo valor era antes incierto y variable.
Con respecto al abonnement de ndole fiscal, en el Vocabulaire de Capitant
se expresa que constituye una modalidad recaudatoria de los impuestos o
tasas. Tal abono puede tener por objeto reemplazar el pago de un derecho, que
en principio era al contado, por cuotas anuales que permitan ese alivio para el
contribuyente; tambin, sealar anticipadamente el gravamen contributivo;
y, por ltimo, reemplazar el pago sucesivo de ciertas tasas por una cantidad
global.
ABONO. Calificacin de bueno. 1 Afirmacin de credibilidad ajena, garanta
de sinceridad. I Aseguramiento de algo. I Pago de haberes peridicos o
extraordinarios. I Admisin en cuenta de una cantidad. I Recibo que se da;
asiento que se hace de lo cobrado. I Fianza o seguridad de un tercero por un
pago o cumplimiento. I Adicin administrativa, sobre la prestacin efectiva, para
alcanzar en plazo ms breve el retiro o la jubilacin o cualquiera otro beneficio
de carcter econmico. I Cmputo general de la prisin preventiva. I Substancia
que da mayor seguridad a la tierra o sirve de alimento a las plan tas. (v.
Beneficio, Carta, Cdula y Decreto de abono; Desabono; Informacin y Tiempo
de abono.)
Ser de abono. Referido al tiempo de servicio o a ciertas prestaciones, al
igual" que con respecto a libranzas, pagos y otras operaciones, computase a
favor de alguien.
ABONO A ESPECTCULOS. Contrato que al espectador le concede el
derecho de asistir a todos los actos pblicos de la misma ndole, y en igual
local, que se den dentro del tiempo o de las condiciones estipuladas en el
abono o en el anuncio del mismo. Por lo general se trata de funciones teatrales,
de una temporada de pera, de una serie de conciertos, de varias corridas de
toros. A cambio de esa reserva de localidad, ha de abonarse o pagarse una
cantidad alzada, casi siempre por anticipado e
ntegramente, sin facultad para pedir reembolsos por inasistencia, incluso
forzosa.
ABONO A PUBLICACIONES. Consiste en la subscripcin de un peridico
(ya sea diario o revista), durante plazos que fluctan entre un mes y un ao,
renovables automticamente, salvo indicacin en contra del subscriptor, y que
a ste le concede derecho a recibir en su domicilio la publicacin
correspondiente. I La amplia difusin del crdito editorial ha extendido esta
forma de contratacin iniciada ya en el siglo XIX, para obtener, mediante
cuotas o pagos semanales o mensuales, libros muy extensos o costosos, y
colecciones o series especiales de libros.
ABONO DE CAMPAAS. Beneficio a les militares profesionales que
intervienen en operaciones blicas. Consiste casi siempre en contar como
doble el tiempo de duracin de la campaa (v.), a los efectos del retiro.
ABONO DE FIANZAS. En las rentas reales de la antigua Corona espaola,
la manifestacin que el arrendatario de la misma hacia ante los contadores del
rey para justificar la cantidad y calidad de los bienes propios y de los fiadores
del arrendamiento. Informacin de ser propios, libres y seguros los bienes que
obliga un deudor, arrendatario o cualquier otro que responde de una deuda,
obligacin o contrato, (v. Fianza.)
ABONO DE INTERS. En el Derecho aragons, pacto por el cual se
conviene en el pago de intereses sobre la dote, desde el compromiso de
constitucin hasta la efectiva entrega al marido; o, al disolverse el matrimonio,
desde la muerte del primero de los cnyuges hasta la restitucin de los bienes
dtales a quien corresponda.
Cosa distinta, claro es, la constituye el abono de intereses que efectan los
bancos, las entidades financieras, e incluso los deudores comunes, en los
plazos estipulados y para compensar la utilidad de quien dispone del dinero
ajeno.
ABONO DE LA TIERRA. La accin y el efecto de echarle a una tinca una
adecuada substancia qumica que redunda en provecho 'de su produccin, sea
en cantidad o en calidad, surte efectos jurdicos; por cuanto los abonos
destinados al cultivo de las heredades se conceptan bienes inmuebles.
ABONO DE LOS AOS DE SERVICIO, v. Abono del tiempo de servicio.
ABONO DE NOTARIO. Cuando se ha de autorizar judicialmente un
testamento cerrado (v.) despus de la muerte del notario otorgante, diligencia
de cotejo pericial del signo, firma y rbrica del fedatario pblico.
ABONO DE PRISIN PREVENTIVA. Cmputo del tiempo que un
procesado, durante el tramite de su causa, ha estado detenido o encarcelado
como cumplimiento parcial (o total en caso de rara coincidencia) de la condena
que se le aplique, (v. Abono del tiempo de prisin.)
ABONO DE TESTIGOS. La justificacin que se hace de la idoneidad y
veracidad de las peisonas a quienes, sin citarlas la parte contraria, se recibi
declaracin, en una informacin jurdica, y que por ausencia o muerte no
pueden ratificarse en el trmino de prueba, (v. Testigo abonado.)
ABONO DEL TIEMPO DE PRISIN. A rodo reo condenado se le abona el
tiempo de prisin preventiva
que haya sufrido durante el proceso. Es decir que, al dictarse la sentencia
privativa de libertad, se considera ya cumplido un lapso igual al transcurrido
desde la detencin hasta el fallo, si el encierro ha sido constante; o el efectivo,
si el procesado haba obtenido la libertad provisional. Si por lentitudes de la
justicia le "sobraran" das, meses o aos al reo, no le abren crdito para una
eventual infraccin futura, por el peligro o inmoralidad que ello significara.
ABONO DEL TIEMPO o DE LOS AOS DE SERVICIO. Lapso de actividad
que se considera cumplido, tanto a los civiles como" a los militares, a los
efectos de retiros, jubilaciones, antigedad, ascensos y otros aspectos
profesionales o administrativos. Puede ser efectivo, si las tareas se han
prestado realmente da por da, en uno o ms cargos o destinos; o reconocido,
por estudios, gracia, premio .u otros motivos. stos y aqullos forman el total
de los computables. (v. Abono de campaas, Jubilacin, Retiro.)
ABONO EN CUENTA. Asiento o anotacin que se efecta en una cuenta
por las partidas o cantidades que se le acreditan al titular.
ABONO EN PAGO. En la contabilidad pblica, compensacin a favor de un
contribuyente con cantidades por l ingresadas al Erario por error o exceso.
ABONO ESPECIAL. Documento que suelen otorgar las empresas
ferroviarias y algunas de transporte urbano. o entre localidades prximas, a los
empleados o a los obreros-(o a unos y otros). Permite a los portadores legtimos viajar gratuitamente o con importantes rebajas-en las lneas explotadas
por las entidades respectivas.
ABORDABLE. Paraje de la costa a cuya orilla puede acercarse sin peligro
una embarcacin. I Playa apropiada para desembarco. I Accesible al trato;
sociable.
ABORDADO. Buque o embarcacin que ha sufrido abordaje (v.).
ABORDADOR. El buque que, por accidente o en combate, choca con otro.
(v. Abordaje.)
ABORDAJE. Choque, accidental o por negligencia, entre dos o ms
buques, (v. Abordaje de embarcaciones.) I Ataque que una nave de guerra o
asimilable dirige a otra con su propia estructura. I Asalto de la tripulacin de
una nave a otra embarcacin, tras establecer contacto material entre ambas,
mediante garfios o elementos parecidos, para combatir al arma blanca y reducir
a los atacados o apoderarse tambin del buque, en acto de guerra o en los de
la pretrita piratera (v.) martima. I Choque ofensivo de dos aviones en vuelo,
(v. Abordaje de aeronaves, Negligencia en el abordaje, Riesgo de abordaje, Sumario por abordaje.)
Al abordaje. Locucin adverbial que describe la accin de pasar la
tripulacin del barco abordador al abordado (v.), con armas adecuadas para
dominar a la tripulacin enemiga; y, en su caso, destruir la nave adversaria o
aduearse de la misma. Se emplea con los verbos entrar, saltar y tomar,
principalmente.
ABORDAJE DE AERONAVES. Colisin o choque entre dos o mas
aeroplanos en vuelo o al caer. El vuelo se extiende, a estos efectos, a los
momentos, iniciales del despegue y a los finales del aterrizaje, en que el
aparato tiene cierto contacto con la tierra, desde que emprende el movimiento
de ascenso o hasta que se detiene al posar-
se en el suelo; y ello cabe aplicarlo por analoga a los hidroaviones y al agua. I
Ataque desesperado, cual ltimo recurso ofensivo, porque implica forzosamente
la propia destruccin, que un avian dirige contra otro, a fin de abatirlo como
consecuencia del choque.
1. Rgimen. El primero de estos abordajes, de ndole accidental o por
descuido, se rige, por la inspiracin inmediata que el Derecho Aeronutico
encuentra en el Derecho Martimo en materia de averas y desgracias, por lo
estatuido para el abordaje de embarcaciones (v.); y as se confirma, por ejemplo,
en el Cdigo de Navegacin Area del Uruguay, que aplica a los choques,
abordajes y averas de aeronaves las reglas de los buques mercantes.
2. Singularidad. Pero existe una contingencia especial en la navegacin
area: que al menos uno de los aparatos suele caer y estrellarse contra la
superficie de la tierra o del agua, y origina nuevos daos. En cuanto a stos, el
Convenio de Roma de 1933 y el Proyecto de Convencin internacional sobre
abordaje areo de Bruselas, redactado en 1938, establecen que los
explotadores de las dos o ms aeronaves que causen daos en la superficie son
responsables solidarios ante las vctimas.
3. Ciases. Sobre el choque accidental de aviones entre s, se distinguen tres
supuestos, anlogos a los del abordaje martimo: a) el fortuito, en que ninguna
de las partes tiene accin para reclamar el resarcimiento del dao; 6) el culpable
por una parte, que obliga a reparar todos los daos a la aeronave causante del
mal; c) el culpable por ambas partes, en que las indemnizaciones se reparten en
proporcin a la gravedad de cada culpa; y en caso de duda, o de efectiva
equivalencia, por mitad.
ABORDAJE DE EMBARCACIONES. Colistn entre dos naves, sean
mercantes o de guerra, sin propsito de ataque, y a consecuencia de accidentes
fortuitos, fuerza mayor, imprudehcia o impericia del capitn y miembros del
buque abordador.
1. Prevencin. Para evitacin de estos accidentes, ocasionados a tantas
vctimas y a daos tan cuantiossimos, existen convenciones internacionales,
aceptadas oficial o prcticamente por la mayora de los pases, principalmente
la propuesta por Inglaterra en 1897 y el Convenio de Londres de 1914. A tales
efectos se establece que todos los buques que se encuentren en la mar, y en
todas las aguas que tengan comunicacin con ella y sean navegables para los
buques de altura, deben observar las prescripciones de tal reglamentacin.
A efectos de las seales y otras precauciones, se dividen las embarcaciones
en dos grandes grupos: las de vapor, en que se comprenden todos los buques
que empleen como propulsin mquinas; y los de vela, en que se incluyen los
de vapor si navegan a la vela o no tienen sus mquinas en movimiento.
Con todo detalle, el primero de los textos internacionales mencionados se
ocupa de las luces de situacin (v.) en sus artculos 1 a 14, con amplitud que
toma imposii-le la reproduccin aqu; de las seales tnicas para niebla, (art,
15); de la aminoracin de la velocidad en tiempo de niebla (art. 16); de las
reglas de rumbo y gobierno (arrs. 17 a 27); de las seales tnicas para los
buques que se encuentran ala vista (arts. 28 y 29); de las reglamentaciones de
puertos y navegacin interior (artculo 30), y de las seales de auxilio (art. 31).
2. Responsabilidad. De existir culpa del abordador, tanto los daos que sufra
ste como los inferidos al abordado (v.) son por cuenta del causante del
accidente.
En la materia se distinguen toes especies: a) por culpa, negligencia o
impericia del capitn o de los miembros de la dotacin de uno de los buques; b)
por caso fortuito o de fuerza mayor; c) por causa de un tercer buque.
3. Rgimen. En el Derecho Martimo internacional est adoptada, por la
mayora de las naciones, la Convencin de Bruselas de 1910. Las disposiciones
de la misma rigen en caso de producirse colisin y daos en los buques, y en las
cosas o personas a bordo de ellos, cuando el abordaje sobrevenga en alta mar,
entre buques de mar y de navegacin interior, sin tener en cuenta las aguas
donde se haya producido (art. 1). Si el abordaje es fortuito, debido a fuerza
mayor, o dudoso en cuanto a las causas, los daos los soporta quien los haya
experimentado; norma que rige aunque uno de los buques est fondeado en el
momento del accidente (art. 2). Si es abordaje culpable por falta de una sola de
las embarcaciones, sa ha de reparar los daos (art. 3). Si la culpa es comn,
se establece la proporcin con respecto a la gravedad de las culpas de cada
uno; pero, de no poderse determinar responsabilidades, o aparecer iguales las
culpas, se dividen las indemnizaciones entre las partes (art. 4).
No se sujeta la accin para reparar los daos por abordaje a ningn protesto
ni otra formalidad. No se admiten presunciones legales de culpa. Las acciones
prescriben a los dos aos del accidente. El capitn de cada una de las
embarcaciones que hayan chocado est en la obligacin, siempre que sea
preciso y no ofrezca peligro para su buque, de socorrer al otro, y de prestarle a
la tripulacin y pasajeros el auxilio que necesiten.
En los trminos de la Convencin no se encuentran comprendidos los
buques de guerra ni las naves de un Estado afectas exclusivamente a un
servicio pblico. Adems, cuando todas las embarcaciones pertenezcan al
mismo Estado del tribunal que juzga, se aplicar la ley nacional respectiva, no el
convenio internacional. La Convencin es extensiva a la reparacin de los daos
que por ejecucin u omisin de una maniobra, o por inobservancia de
reglamentos, un buque cause a otro, en las personas o cosas que se hallen a
bordo, aun sin abordaje.
4. Abordaje blico. El choque intencional de una embarcacin con otra, a fin
de dejarla fuera de combate o para tomarla por asalto, escapa a la
reglamentacin indicada. Cada beligerante soporta sus propios daos durante
las hostilidades; y el vencedor procura resarcirse de todos, en la medida de lo
posible, en las clusulas de paz.
5. Procedimiento. En general, todos los cdigos de la Marina dedican
especial atencin a la formacin de causas por razn de abordajes, que
competen a las autoridades navales del lugar o lugares a que arriben los buques
o en que se haya ocasionado el accidente. De arribar a puertos distintos, la
competencia se resuelve a favor de la primera autoridad que haya conocido del
hecho.
En el sumario se acreditarn las circunstancias de mar y viento, los
movimientos realizados por los buques desde que se avistaron hasta que se
origin el abordaje, seales que llevaban o hicieron en sus diversas maniobras,
clases y cuanta de los daos, cargamento de los buques, personas que se
encontraban a bordo y dems circunstancias de inters para calificar la
responsabilidad y determinar las prdidas.
El juez instructor ha de trazar un croquis donde sn indiquen los movimientos
ejecutados por los buques abordados. La navegacin se suspende, aun no
impidindosela a los buques el abordaje, durante el tiempo absolutamente
indispensable para que el juez instructor reciba declaracin a los tripulantes que
considere oportuno interrogar y para practicar las diligencias en que se necesite
la presencia de los buques en el lugar de las actuaciones sumariales. (v. Averias
gruesas y simples; Naufragio.)
. ABORDAR. Chocar entre s dos embarcaciones. I En la navegacin, tocar
puerto, llegar a alguna tierra. I Estrellarse intencionalmente un avin contra otro.
I Atracar a muelle o embarcadero. I Entrar en batos o negociacio-
nes. I Plantear una operacin u otro 'asunto, difcil o arriesgado, (v. Abordaje,
Abordarse.)
ABORDARSE. Chocar dos buques cuando ambos, accidentalmente o de
propsito, se dirigen al encuentro. (v. Abordar, Desabordarse.)
ABORDO. Ataque, acometimiento. I Esfuerzo, mpetu. II Choque de fuerzas.
I Sinnimo de abordaje (v.), aunque mucho menos usado que este otro
vocablo. I Contacto personal; comienzo de trato.
La palabra posee un buen abolengo idiomtico, pues aparece empleada por
el marqus de Santa Cruz en sus Reflexiones militares, (v. A bordo.)
ABORIGEN. Originario de un territorio o primer poblador del mismo. Aun
admisible como equivalente de indgena (v.), este ltimo vocablo es el usual, en
las campaas coloniales, para designar a la poblacin nativa. La voz se emplea
con preferencia en plural: aborgenes. I En Amrica del Sur, como eufemismo,
denominacin para el indio y su descendencia.
"ABORNER". Verbo tr. Amojonar; colocar hitos para deslindar los inmuebles.
ABORRECER. Experimentar repulsa o aversin. I Odiar.
Cuando el aborrecimiento (v.) es recproco, por correspondencia o contagio
frecuente, se habla de aborrecerse.
ABORRECIMIENTO. Aversin, repulsa. 1 Odio. I Rencor.
El aborrecimiento, que en el simbolismo representativo aparece como mujer
furiosa que alumbra sus tinieblas con una linterna, y armada con un pual
rodeado de serpientes, es el germen jurdico y social negativo desde la
movilizacin para el crimen hasta la lucha de clases y las hostilidades blicas
entre los pueblos, pasando por las rencillas privadas, las discordias familiares,
las discrepancias entre herederos y las disensiones que promueven los litigios,
fomentan el cohecho e inspiran a veces la prevaricacin.
ABORRENCIA o ABORRESCENCIA. Anticuadas equivalencias de
aborrecimiento (v.), expresivas de que el desdn por los dems o por ciertas
cosas cuenta con arraigado abolengo en el hombre.
ABORRIO. ant. Aburrimiento (v.).
ABORRDB.. Sinnimo arcaico de aborrecer^.). Su substantiVacin, por
cierta anomala idiomtica, no se encuentra en abarri, sino en aborrencia (v.).
ABORSO, ABORTADURA, ABORTAMIENTO. Tres sinnimos arcaicos de
aborto (v.).
ABORTAR. Por accin voluntaria o natural, provocar o producirse el parto
antes del tiempo en que el feto es viable. I Figuradamente, frustarse, fracasar,
malograrse una empresa o proyecto. Entonces se aplica a la rebelin,
pronunciamiento o sedicin que se logran sofocar en la fase de conspiracin,
(v. Abortivo, Aborto.)
ABORTIVO. El teto expulsado del seno materno cuando carece de viabilidad
legal. Tales seres se declaran incapaces de heredar aun cuanto tuvieren ya
forma humana definida y permanecieran con vida algunos instantes.
Naturalmente, avanzado el embarazo pueden crearse
zonas y casos dudosos, en especial desde el sexto mes de la concepcin. I El
nacido antes de tiempo, pero que sobrevive, lo cual no obsta a su plena
personalidad jurdica. Caso ms tpico y frecuente: el de los sietemesinos. I
Substancia con eficacia para producir el aborto, y no precisamente con fines
teraputicos para la embarazada. Su aceptacin o punicin se debate con
ahnco en el siglo XX; pero existe generalizado impunismo incluso donde se
inscribe como delito el empleo de abortivos.
Las Leyes de Toro determinaron el criterio para diferenciar entre abortivos y
nacidos, con un concepto muy de su poca, pero muy poco feliz: "Por evitar
muchas dudas que suelen ocurrir acerca de los hijos que mueren recin
nacidos, sobre si son naturalmente nacidos, o son abortivos, ordenamos y
mandamos que el tal hijo se diga que es naturalmente nacido, y que no es
abortivo, cuando naci vivo todo, y que a lo menos vivi 24 horas naturales
despus de nacido, y fue bautizado antes que muriese, y si de otra manera
nacido muri dentro de dicho trmino, o no fue bautizado, mandamos que el tal
hijo sea habido por abortivo, y que no pueda heredar a sus padres ni a sus
madres, ni a sus ascendientes". Esta ley 13, reproducida por la Novsima
Recopilacin, pas con todos sus absurdos al art. 30 del Cd. Civ. esp., que
slo se decidi a eliminar lo del bautismo, que tiene que ver para el' nacimiento
a la vida eterna, pero no para el de la vida natural y civil, (v. Criatura abortiva.
Hijo abortivo, Substancias abortivas. Venta de abortivos.)
ABORTO. Del latn abortus, de ab, privacin, y or-tus, nacimiento. Equivale
a mal parto, parto anticipado, nacimiento antes de tiempo. I De modo figurado,
lo que no ha podido llegar a perfecta madurez y debido desarrollo. I En
especial, obra o accin que fracasa o se frustra por incapacidad propia o por
accin ajena.
Arcaicos sinnimos del aborto gensico son abacto, efuxin, movedura,
movicin y movido.
1. Planteamiento general. Siendo distinto el aborto segn la causa que lo
provoque, son tambin-diversas las definiciones que sobre el mismo pueden
darse. Estas son:
a) aborto en general: hay aborto siempre que el producto de la concepcin es
expelido del tero antes de la poca determinada por la naturaleza; b) aborto
mdico: la expulsin del huevo antes de que el feto sea viable o la provocada
-muerte del feto dentro del cuerpo de la madre; c) aborto espontneo: la
expulsin del feto, no "viable, por causas fisiolgicas; d) aborto delictivo: la'interrupcin maliciosa del proceso de 1a' concepcin.
En el enfoque fisiolgico, el aborto puede ser ovu-lar, si ocurre en el primer
mes del embarazo; embrionario, cuando se produce en el segundo y tercer
mes; y fetal, del cuarto en adelante.
Por las causas exteriores que lo originan, se distingue entre el accidental, el
producido por casual desgracia;
artificial, que es el provocado; criminal, el provocado y no necesario para fines
teraputicos; espontneo, l que ocurre naturalmente; habitual, el repetido en
embarazos sucesivos, cuya causa ms frecuente est en la sfilis; y el
teraputico, provocado para salvar la vida de la madre, cuando esta est en
peligro o se produzca por indicacin de mdico competente.
2. La posicin del Derecho Romano. Segn Marn-giu, durante el
clasicismo jurdico de la antigua Roma, el aborto no fue considerado delito, sino
un acto inmoral, que permita incluir en las sanciones censorias al padre si
hubiera autorizado el de la mujer. No se encuentran condenas explcitas en los
autores de la poca, salvo una referencia de Cicern a una mujer de Meto que
haba sido acusada de aborto. La configuracin delictiva proviene de un
rescripto de los emperadores Severo y Anto-nino. Si el aborto haba sido
violento, se impona la pena
de exilio temporal; de haberse provocado por "filtros amorosos", la sancin era
la "relegato"(".).
En el enfoque de la poca, el bien protegido no era la frustrada vida
extrauterina del feto, sino el agravio inferido al marido, al que se privaba de un
descendiente. En el Derecho justinianeo se introduce el cambio jurdico por la
proteccin del concebido y se admite que el aborto causado por la mujer sin
consentimiento o complicidad del marido facultaba a ste para el repudio de
aqulla.
3. La actitud de la Iglesia. En el Antiguo Testamento aparece una condena
del aborto provocado por extraos. En el xodo (XXI, 24) se expresa que, si
alguien lucre a una mujer preada y sta aborta, resarcir el dao, segn lo
que pida el marido y juzguen los arbitros. De morir la mujer, aqul pagar vida
por vida.
Ya en la poca del cristianismo, y ante la difusin lie fas prcticas "abortivas
en Roma, la Iglesia reacciona y considera el aborto una modalidad de
homicidio; si bien con una diferenciacin muy curiosa de producirse antes de
los 40 das de la concepcin, si era varn, o de los 80, si el embrin era
femenino. En tales supuestos, por considerar que el alma no se haba infundido
todava en el cuerpo, se admita una atenuante.
Luego de abandonar esas tesis en la constitucin Apostolicae Sedis, dada
por Po IX en 1869, la Santa Sede ha persistido en su actitud antiabortiva,
como resalta en la encclica Casti Connubii, de Po XI en 1930, y ha recordado
Paulo VI al oponerse a la natalidad restringida.
No obstante, no existe oposicin, a partir del sexto mes del embarazo, en
que el feto se reputa viable, para su extraccin quirrgica, por apreciar
entonces que se est, no ante un aborto, sino ante una anticipacin del parto.
El Codex dedica mltiples de sus cnones, desde el 2.207 en adelante, a la
punibilidad cannica del aborto. En resumen, todos los que intervengan en un
aborto culposo o doloso, incluso la madre frustrada, quedan excomulgados
latae sententiae. De participar algn clrigo, ser depuesto de sus rdenes
sagradas.
Sin oponerse a la extraccin del feto muerto, se rechaza la intervencin
quirrgica, admitida en la tica mdica, de provocar el aborto y la muerte del
feto para salvar la vida de la madre.
4. Enfoque jurdico actual. Los ordenamientos positivos abordan el aborto
en las esferas del Derecho Civil y del Derecho Penal. En el primero se entiende
por aborto aquel parto ocurrido antes del lmite sealado para la viabilidad del
feto; en el segundo es un gnero de delito, consistente en el uso voluntario de
medios adecuados para producir un 'mal parto, o la arriesgada anticipacin del
mismo, con el fin inmediato o mediato de que perezca el feto.
En el aspecto penal, las circunstancias que conviene tener presentes, en lo
que hace al delito de aborto, son:
a) si, provocado el mismo, nace un feto viable y se da muerte a ste, se
comete un delito de infanticidio (v.), pero no de aborto: pues para este ltimo se
requiere destruir el fruto de la concepcin y que no sea viable, condicin sne
qua non para configurar el delito de aborto;
b) se comete ste cuando maliciosamente se interrumpe el proceso de la
gestacin, pero nicamente en cuanto sta haya tenido efecto por la
fecundacin del vulo, o elemento femenino, por el espermatozoide, o
elemento masculino; c) cuando se hayan practicado maniobras abortivas sin
que stas hayan dado resultado, ya sea por no haber embarazo o por medios
inadecuados para tal objeto, se produce un delito incompleto por falta de fin, o
una tentativa; en todos estos casos deben tenerse en cuenta las peculiares
lesiones que la mujer haya podido sufrir, sobre todo cuando se haya obrado sin
consenti
miento de ella, para apreciar la naturaleza del delito cometido; d) la diferencia
de penalidades entre los delitos de infanticidio y aborto est en el grado de
criminalidad que los autores de uno u otro revelan. En aqul se da muerte a un
ser humano ya completo y nacido; en ste, a una criatura en gestacin, no
formada todava plenamente.
Dentro de los abortos criminales o delictivos se establece la siguiente
subdivisin: a) violento, contra la voluntad d' la embarazada; &) no
consentido simplemente, cuando la mujer ni se opone ni lo admite, por ignorar
o desconocer las maniobras que en su organismo se provocan; c) consentido,
cuando la que renuncia a la maternidad normal acepta la actividad abortiva e
incluso contribuye, en la medida de sus posibilidades fisiolgicas, a ! facilitar la
expulsin del feto.
En cuanto al Registro Civil, como la criatura abortiva no ha logrado
personalidad jurdica, no puede ser inscrita; sin embargo, la autoridad
interviene para permitir el enterramiento de ese esbozo humano; en cuyo acto
mdicos y jueces han de determinar si existe algn sntoma delictivo; es decir,
que no sea aborto natural o teraputico.
Al darle sepultura, como seal de identificacin, no puede ponerse sino el
apellido de los padres; por ejemplo, feto Fernndez.
En Francia, a fines de 1974, al discutirse un proyecto de ley, que en no
pocas ocasiones toleraba el aborto dentro de las 10 primeras semanas de la
gravidez, plazo que en los Estados Unidos se extiende hasta el sexto mes, se
revel que anualmente se registran en aquella nacin unos 500.000 abortos
"clandestinos", aunque el registro es bastante fehaciente y con impunidad
general, que tornaba en verdad casi innecesaria la legislacin.
Con motivo del debate, por los partidarios del libre aborto, se aduca el
rgimen imperante en tal sentido en Rusia, Polonia, Checoslovaquia, Hungra,
Alemania Oriental, Gran Bretaa, la India y el Japn. La represin se
mantiene como norma en Espaa, Italia, Portugal, Blgica y la generalidad de
los pases de frica, Amrica y Asia.
5, Proyeccin social contempornea. Ante todo, una premisa de ndole
jurdica: no puede alegarse a favor de la libertad de abortar el simplismo de
que los progenitores pueden deshacer lo que han hecho, pues se interponen
la existencia incipiente y el inters del concebido, que ya el Derecho Romano
proclamaba nacido pera cuanto le fuera favorable. En el mundo actual, en am plios sectores dominados por el egosmo desbordado y por el erotismo sin
barreras, el aborto se ha erigido en problema que afecta profundamente a la
familia, a la sociedad y al Estado, por su generalizacin y el impunismo en la
materia, pese a los preceptos penales que todava aparecen en los cdigos,
pero como letra muerta; puesto que no slo no hay condenas, que hablara de
la benevolencia corruptora de los jueces, sino que ni siquiera hay procesos, a
menos que las maniobras abortivas conduzcan, por torpeza en los ejecutores
o por complicaciones en la embarazada, a la muerte de sta, junto con e) fruto
incipiente, tratado cual indeseable.
La clientela la componen, con abrumadora mayora, dos canteras: las de
los novios que se convierten en amantes, y por escasa experiencia o sobrada
fogosidad introducen en sus intimidades prematrimoniales las frecuentes
consecuencias posconyugales de la generacin de un ser; y los matrimonios
que, por muy diversas razones, econmicas, de salud o simple comodidad,
ven frustradas sus maniobras anticonceptivas y se alarman ante una ges-
tacin, que procuran borrar cuanto antes, tratando como al peor de sus
enemigos a la obra de su pasin mas natural.
Esta masiva demanda del aborto lo ha convertido en verdadera "industria",
de la que se lucran, aunque pocos
en verdad, algunos profesionales de la Medicina, que reniegan de la tica
profesional y de la elemental sin ms, a veces acuciados por los conflictos
angustiosos en algn sentido que sus amistades les plantean. Pero las
prcticas provocadoras del aborto corren por cuenta principal de las que
truecan su nombre oficial de parteras (v.) por el que merecen de aboneros. Y en
empos de natalidad decreciente, lo que no ganan con los seres que deberan
ayudar a nacer lo compensan con creces, por no regatearse entonces los
"honorarios" nunca menos honrosos, cuando se trata de una de estas
operaciones que impiden a todo trance que se nazca con vida.
6. Sntesis. Cabe esperar remedio en la situacin? El consciente
pesimismo se pronuncia por lo imposible, porque apenas resulta viable el
optimismo que aqu es lo difcil. Y es que el progreso material, que algunos
presentan como antdoto, pues las estrecheces econmicas se alegan como
excusa, disculpa o atenuante, no reducen la progresiva escalada del aborto,
cual se comprueba por el bienestar creciente de la humanidad y el aumento
numrico progresivo de estas condenas mortales para el concebido. La causa
se encuentra en que la superacin en los bienes no suele conducir sino a la
apetencia tsica de los mismos en mayor cantidad y calidad.
No cabra sino una reconquista de los valores morales, tan ardua, tan sin
adictos, que pregone la ms indiscutible de las inmortalidades, la de
perpetuarse en la descendencia por la efectiva trasmigracin de la sangre y la
de nuestra alma a la formada por nosotros.
El pater familias romano, en actitud primitiva de crueldad por todos conocida
y execrada, se arrog el poder de quitarles la vida a sus hijos, que al menos la
lidbfan conocido y tal vez pudieran con la resistencia personal, el amparo ajeno
o la fuga a tiempo, librarse de ."; :ella estremecedora sancin o inmotivado
capricho; pero ius modernos Heredes de los invisibles an proceden contra los
mximos'indefensos y con el encubrimiento generalizado de la sociedad. De tal
forma -si no resulta audaz en exceso la paradoja para aquellos cuya existencia
se apaga al primer chispazo, los "no padres" y las "no madres" dejan
plenamente al margen del Derecho a los que no pudieron llegar a vivir por los
que antes los supieron matar.
7. Lxico adicional. A ms de las clases indicadas en previas
consideraciones y variedades, existen estas otras:
Aborto agravado: el que origina la muerte del embrin y de la embarazada.
Culposo: el originado por grave imprudencia, negligencia o impericia.
Resulta muy improbable que los tribunales condenen por estas causas a las
"madres"; pero . el precepto tiene vigencia para profesionales que procedan sin
atenerse a la tcnica mdica.
tico: el impulsado por haber sido la mujer victima de estupro, violacin o
incesto. Se recuerda que al menos fue tolerado en Francia, durante la Primera
guerra mundial, ante violaciones por las tropas enemigas. Lgica jurdica pura:
no se quiso la causa; no se quiere el efecto.
Eugensico: aquel a que es sometida una mujer con graves anormalidades
de ndole mental o tsica, para evitar el nacimiento de una criatura sin viabilidad
o enfermiza para siempre.
"Honoris causa": por loe motivos morales o inmorales que lo determinan
abarca la siguiente gama: 1 el de la mujer violada, que, si no puede evitar ya el
vejamen sufrido, desea no ser madre con un padre aborrecido;
2 para ocultar la deshonra, el de la soltera o el de la viuda fuera de trmino
legal, y tambin el de la casada, cuando teme que se descubra la ndole
adulterina de la gestacin. Se pretende encubrir as la virginidad de las solteras,
la fidelidad de las caladas y la honestidad de las viudas trente a la maternidad
extiaconyugal. No cabe
admitir en esta especie el de la mujer licenciosa, precisamente para encontrar
menos obstculos a la prctica del comercio carnal y por no precisar para su
deshonra de esa renunciada gestacin.
Letal: el que produce la muerte de la mujer.
Preterintencional: el resultante de una agresin contra la embarazada, pero
sin directa intencin de provocar el trmino de la gestacin.
Social: para Lpez Rey, el realizado por razones de pobreza o miseria en
hogares en que el aumento de la prole constituye un serio problema econmico.
Tentado: aquel que se detiene en la fase de tentativa, por desistimiento de la
mujer o fracaso de las iniciales maniobras.
A ttulo complementario, v. Concepcin, Declaracin de aborto, Nacimiento,
Natimuerto, Nonato y Viabilidad.
"ABOUTIR". Verbo fr. Prosperar una accin, demanda o recurso.
ABOYADO. Dcese del predio o finca que se arrienda con bueyes para su
labranza. 1 Heredad rural o terreno cercado en que se cra ganado vacuno.
ABOYAR. Arrendar un predio rstico junto con bueyes para su labranza, en
contrato mixto agricola-ganadero.
Con otro origen y en medio muy distinto, aboyar es colocar boyas (v.). I
Flotar una cosa en el agua.
ABOYON. Arcasmo por acueducto (v.).
ABOZALAR. Colocar bozal (v.) a ciertos animales, para impedir ataques a
las personas o daos en las cosas. As con los perros, para prevenir el riesgo
de la rabia por mordedura; y tambin con las caballeras que pueden destrozar
jardines o plantaciones privadas, mientras permanecen sin custodia.
"ABPATER". Voz lat. Tatarabuelo. "ABPATRUUS". Voz lat. Hermano del
tatarabuelo.
ABRA. Ensenada abierta o pequea ba/iia(v.) donde las embarcaciones
pueden fondear con cierta seguridad.
"ABRA". Voz lat. Criada o sirvienta de pocos aos.
ABRACIJO. Sinnimo familiar de abrazo (v.), con matiz de forzado o
desafecto en ciertas ceremonias o en reconciliaciones resistidas; y tambin de
carcter sensual, cuando inicia o transparenta caricias ms ntimas.
ABRAHAM. v. Era de Abraham.
ABRASAMIENTO. Accin o efecto de abrasar y de abrasarse (v.).
ABRASAR. Quemar, incendiar. 1 Encender las pasiones. (v. Abrasarse.)
ABRASARSE. Estar dominado por la ira, el patriotismo, el ansia de
venganza y otras pasiones. I Prender la discordia en un pas. (v. Abracar.)
ABRAVAR. ant. Excitar; irritar; estimular.
ABRAZADO. En la jerga, preso; tal vez por el ademn de la fuerza pblica
al detener o al esposar a un sospechoso.
ABRAZADOR. Quien da un abrazo (v.). I Tambin en la jerga, por
correspondencia con abrazado (v.), el corchete o agente de polica encargado
de detener a maleantes o sospechosos.
ABRAZAR. Ceir o apretar entre los brazos (v.) a otro; ya como signo de
afecto, ya como manifestacin de lucha cuerpo a cuerpo, sin armas. 8 Contener
un proyecto o plan diversos puntos o aspectos. II Seguir una carrera
profesional, (v. Abrazarse, Abrazo.)
ABRAZARSE. Estrecharse entre los brazos. H Ceirse con ellos en lucha
personal, para derribar al adversario o librarse Je l. (v. Abrazar.)
ABRAZO. El acto de estrechar a una persona entre les brazos (v.), como
seal de cario o de deseo camal. Como la jurisprudencia ha declarado
expresamente que el >eso (v.) contra la voluntad de la mujer no constituye
delito de abuso deshonesto, y que slo configura falta, ha de entenderse que el
abrazo, que por lo general precede al beso, cuando sea contra la voluntad de
una mujer, est encuadrado con mayor razn como falta, salvo ir acompaado
de acciones ms graves contra la Moral.
ABRAZO DE VERGARA. El que se dieron efectivamente en esa villa de
Guipzcoa, el 31 de agosto de 1839, Espartero, el general vencedor al fente de
las fuerzas liberales, y Maroto, el caudillo carlista vencido, para poner simblico
fin de reconciliacin a la primera de las sangrientas guerras civiles espaolas
del siglo XIX. (v. Principe de Vergara.)
ABRAZO DEL ESTRECHO. Para ponerle trmino a una tirantez
internacional de bastantes aos, por las insinuadas reivindicaciones chilenas de
territorios patagnicos y de la Tierra del,Fuego, el presidente argentino, Roca, y
el de Chile, Errzuriz, se entrevistaron en el Estrecho de Magallanes, en el
puerto de Punta Arenas, en 1899, y sellaron con la realidad de su abrazo y la
firma de acuerdos diplomticos la amistad y el entendimiento pacifico entre los
dos pueblos hermanos. Se estableci como lindero entre los mismos la
cordillera de los Andes y se acept la particin de la Tierra del Fuego; adems
de pactarse luego una limitacin de los armamentos navales, la equivalencia de
las escuadras y un tratado general de arbitraje. No significara el punto final de
la controversia.
ABRENUNCIACIN. Renuncia solemne al espritu del mal, al mundo y a
sus vanidades que, en forma de promesa, formulan en el bautismo el bautizado
si tiene conocimiento suficiente o su padrino. La Iglesia observa esta
prctica desde el siglo IV. I Abjuracin (v.) que se exigi en la conversin de
amaos y judos espaoles, hecha ante el obispo.
ABRENUNCIAR. Es anticuado sinnimo por renunciar (v.). 1 Rechazar. II
Abjurar, (v. Abrenunciacin, Abrenuncio.)
ABRENUNCIO. Forma verbal latina: yo renuncio. Adems de frmula
sacramental en la abrenunciacin (v.), palabra familiar para rechazar una cosa.
ABREVADERO. Piln o paraje donde se da de beber al ganado.
Se distinguen los abrevaderos naturales, formados por la orilla de los
arroyos, ros, canales, lagunas y otros manantiales; y los artificiales,
construidos por el hombre, como pilones estrechos y muy alargados, para
permitir que beban a la vez numerosas caballeras u otro ganado.
Los abrevaderos naturales deben tener una profundidad mnima de medio
metro, siempre que las orillas resulten practicables y no sea fangoso el fondo.
Las mrgenes escarpadas se allanarn con cuidado, adems de indicarse
claramente los pozos, remansos y otros lugares peligrosos. En caso de tratarse
de corrientes rpidas, se harn pequeas represas; mientras que se
recomienda estrechar los cursos fluviales para aumentar la altura de las aguas
y darle comodidad a las caballeras para beber, (v. Servidumbre de
abrevadero.)
ABREVADOR. Quien abreva o lleva a beber al ganado. II Tambin,
abrevadero (i.).
ABREVADURA. Accin o efecto de abrevar^.).
ABREVAR. Dar de beber al ganado o conducirlo al abrevadero (v.),
obligacin de peones de labranza. I Ejercer por activa la servidumbre de
abrevadero (v.), que lleva siempre implcito el paso para el abrevador, (v.
Abreva-dura.)
ABREVIACIN. Resumen, compendio. II Abreviatura (v.).
ABREVIADO. Acortado, reducido. 1 Extractado, resumido. (v. Pago
abreviado. Prescripcin abreviada.)
ABREVIADOR. Oficial de la Nunciatura (v.) romana que tiene a su cargo
extractar las letras, despachos, breves y otros documentos. 1 En la Cancillera
Apostlica (v.) se llama as al prelado que tiene obligacin de hacer las minutas
y sellarlas con plomo.
ABREVIADURA. ant. Abreviatura (v.).
ABREVIADURA. Cargo y despacho del abreuia-dor(v.}. Puede decirse
tambin abreviatura y abreuiatuABREVIAMIENTO. Abreviacin (v.).
ABREVIAR. Acortar o acelerar en el tiempo. I Reducir o di.iminuir el espacio
o extensin, Resumir, compendiar, reducir. 1 Emplear abreviaturas (v.).
Los plazos legales no pueden ser abreviados sin consentimiento de todos
los interesados. En cuanto a los especficamente judiciales, salvo mutuo
acuerdo de las partes en lo que no sea estrictamente de oficio, slo cabe
acortarlos evacuando con prontitud los traslados, diligencias y trmites que
dependan del litigante. Por el contrario, cabe alargarlos, (v. Abreviacin,
Abreviadun, Abre-viadura. Abreviamiento.)
ABREVIATURA. Modo de escribir las voces con menos letras de las que
corresponde; pero conservando su inteligibilidad, por lo usual, lo evidente o
mediante una sencilla clave.
1. Distingos. El mtodo de las Mgo (v.), denominacin que actualmente
se utiliza, consista en suprimir de las palabras algunas letras o slabas;
aunque, mas estrictamente, siglas son tan slo las iniciales de las palabras, de
un ttulo; mientras que abreviatura as tambin la que toma alguna otra letra de
las primeras o de las ltima de) vocablo abreviado, con la adicin n todo caco
de un punto, que reemplaza las letrw suprimidas.
2. Inters. La importancia de las abtwwturo* en el mundo vertiginoso
de hoy, por la cooooua que rignifica en los escritos, es tan grande, que
xutea inciltto reglamento oficiales de abreviaturas y ||K
eoovenciooaiw en distintas esferas de lo publico y d lo privado.
El Derecho Romano, y posteriormente Las Partidas, no admitieron en los
documentos y escrituras pblicas las abreviaturas.
3. Restricciones. Por recelos no siempre justificados, dada la claridad de
ciertas abreviaturas o los aspectos secundarios en que se emplean, las
reglamentaciones notariales son refractarias a su empleo. Ahora bien, cuando
los fedatarios pblicos transcriben o copian documentos que contienen
abreiaconM, deben mantenerlas, para mayor fidelidad y para impedir errores o
maniobras dolosas.
En materia muy prxima, ya que la escritura de cantidades con cifras es
mucho ms breve y siempre ms clara que con las palabras respectivas, no
existen tantas restricciones ni perjuicios para las fechas y cantidades de tal
ndole; si bien las referidas a valores monetarios se consignan, ademas de
numricamente, de manera literal en recibos, cheques, otros documentos y
contratos de importiincia.
ABRIBONARSE. Convertirse en bribn (v.). ABRIGADA. Arcasmo por
abrigadero (v.).
ABRIGADERO. Lugar de la costa a cubierto del viento, y por ello utilizado por
las embarcaciones en caso de temporales, (v. Arribada forzosa. Rada.)
ABRIGADO. Abrigadero (v.). I Defendido, resguar
dado.
ABRIGADOR. Mejicanismo por encubri(or(v.).
ABRIGAR. Preservar contra el fro, que impone procurar la ropa adecuada,
incluida en el concepto legal de alimentos (v.). I Cubrir de los vientos y de la
intemperie en general, base de las moradas del hombre. I Ocultar. I Proteger,
resguardar. I Alentar proyectos, planes o esperanzas, sospechas y otras deas o
sentimientos, (v. Abrigada, Abrigadero, Abrigo.)
ABRIGO. Materialmente, cuanto procura calor o defiende del fro; como
diversas prendas personales y del lecho. I En sentido figurado equivale a toda
suerte de auxilio, amparo o defensa. I Entrante de'la costa que ofrece a las
embarcaciones seguridad contra los temporales o los vientos. I Refugio
antiareo o antiatmico, cuya construccin se hace obligatoria a los propietarios
en tiempo de guerra o ante amenaza de la misma, (v. Desabrigo, Vapor con
cubierta de abrigo.)
ABRIL. Basndose en que el cuarto mes del ao es el mis caracterstico de
la primavera en el hemisferio boreal, el mis poblado y el de mayor influjo en el
lenguaje y en la cultura, abril es sinnimo de juventud, (v. Abriles.)
ABRILES. Ano* juveniles. I Sin mis, aos en el cmputo de la edad; sobre
todo en la fiase tiene tantos abriles, (v. Abril.)
ABRIMIENTO. Sinnimo de abertura (v.), pero limitado ms bien a la accin
material iniciadora de abrir.
ABRIR. Descubrir el interior de lo cerrado. I Mostrar lo oculto. I Dar acceso. I
Partir o hacer una abertu-m (v.). I Desechar ana llave; descorrer un cerrojo o
cierre. I Empujar una puerta o tirar de ella, para permitir el paso, las visitas o la
ventilacin. I Accin anloga con ventanas u otros huecos. I Construir un
camino, especialmente a travs de terreno montaoso- o boscoso. I Dividirse,
rasgarse. I Despegar o romper un sobre o cubierta.
I Superar un obstculo; vencer una dificultad. I Iniciar cursos o clases. I
Comenzar operaciones o actividades. I Causar herida. I Permitir la entrada en
un puerto luego de temporal prohibicin. I Iniciar una cuenta y anotar la primera
operacin. 1 Conceder un crdito, (v. Abrimiento, Abrirse, Apertura, Cerrar,
Desabrir, Licencia para abrir establecimientos. Reabrir.)
Abrir a prueba, v. Prueba.
Abrir bufete, v. Bufete.
Abrir calle, v. Calle.
A brir camino, v. Camino.
Abrir cuenta, v. Cuenta.
A brir el fuego, v. Fuego.
Abrir el juicio, v. Juicio.
Abrir el ojo. v. Ojo.
Abrir expediente, v. Expediente.
Abrir la campaa, v. Campaa.
Abrir la mano. v. Mano.
Abrir (a mano a una persona, v. Mano.
Abrir (a puerta, v. Puerta.
Abrir (a sesin, v. Sesin.
Abrir los ojos. v. Ojo.
Abrir los testigos, v. Testigo.
Abrir precio, v. Precio.
Abrir tienda, v. Tienda.
Abrir un crdito, v. Crdito.
Abrir un puerto, v. Puerto.
Abrir una cuenta, v. Cuenta.
ABRIRSE. Relajarse o laxarse parte del cuerpo, por causa de debilidad o
violencia. I Separarse. I Efectuar confidencias o revelar secretos. I Rajarse,
hendirse. I Progresar, avanzar. U Superar dificultades-o escalar posiciones
profesionales, (v. Abrir.)
Abrirse camino, v. Camino.
Abrirse las velaciones, v. Velacin.
A brise paso. v. Paso.
"ABROAD". Voz ing. En el. extranjero. I Fuera del pas. I Lejos del domicilio. I
En pblico. I Del dominio pblico.
ABROGAR. Verbo desusado, equivalente de acometer, atacar, arremeter.
ABROCHARSE. En lenguaje popular, tener cuidado, adoptar precauciones
ante un peligro o una persona sospechosa. En ocasiones se materializa la
expresin con el ademn de ajustarse las prendas de vestir, para insinuar la
posibilidad de ser despojado de la cartera, del dinero.
ABROGACIN. Anulacin, derogacin (v.) total de una ley o reglamento.
La abrogacin puede ser expresa, por explcita manifestacin del legislador;
o tcita, por incompatibilidad entre los dos textos legales, que se resuelve en
principio a favor de la ley posterior y, en otros casos, con preferencia por la ley
especial frente a la general.
En el Derecho Romano, de acuerdo con el criterio sustentado por Modestino,
se derogaba una ley o se la abrogaba: derogarla consiste en eliminar algo de
ella;
abrogarla, en suprimirla por completo, (v. Abolicin.)
ABROGADO. Abolido; anulado. I Sin vigencia. I En desuso.
ABROCADOR. Con efecto de abrogacin (v.). 1 El que la establece o
dispone.
ABROGAR. Dejar sin vigencia o efecto ulterior una disposicin legal o
reglamentaria. I Prohibir un uso; suprimir una costumbre, (v. Abrogacin.)
ABROGATIVO o ABROGATORIO. Con eficacia para abrogar (v.) o abolir.
ABRONCAR. Disgustar, enojar. 1 Abuchear, mostrar el pblico o la multitud
ruidosa discrepancia. I Enrostrar;
avergonzar; reprender con acritud.
ABROQUELAMIENTO. Accin o efecto de abroquelar o abroquelarse (v.).
ABROQUELAR. Escudar, defender, resguardar, (v. Abroquelamiento,
Abroquelarse.)
ABROQUELARSE. Escudarse, protegerse. 1 Utilizar con tesn todo medio
de defensa material o moral. (v. Abroquelar.)
ABRUMADO. Agobiado. I Oprimido.
ABRUMADOR. El que abruma, agobia o aplasta. 1 Ataque implacable e
irresistible.
ABRUMAMIENTO. Abatimiento fsico o espiritual.
Desaliento. 1 Presin u opresin del enemigo.
t Agotamiento. 1
ABRUMAR.. Oprimir o fatigar con responsabilidad o peso excesivos. I
Molestar, agobiar en grado sumo. I Imponer pesadas contribuciones o cargas,
(v. Abruma-miento.)
"ABRUPTA, v. "Per abrupta".
ABRUPTO. De difcil acceso, (v. Ex abrupto. Exabrupto.)
ABSARIO. Del latn absus, erial. En la antigua Fran-conia, el que solicitaba
que se le concediera un terreno inculto para labrarlo por su cuenta. I En la Edad
Media, denominacin de algunos siervos carentes de tierras.
ABSCISION. Separacin de un miembro u rgano mediante instrumentocortante. I Abreviacin, (v. Amputacin, Mutilacin.)
ABSCONDER. ant. Esconder (v.).
ABSCNDITO. Rebuscado sinnimo de oculto, escondido o recndito.
ABSCURO. Forma arcaica de obscuro (v.). ABSENCIA. Anticuada escritura
por ausencia (v.).
ABSENTARSE. Antiguamente, lo que hoy ausentarse (v.).
ABSENT. Aunque esta voz, al igual que las precedentes, est ya
anticuada, pues el actual sinnimo es. ausente, sirve para emparentar con ella
un fenmeno sociolgico cada vez ms definido: el del absentismo (v.).
"ABSENT REO". Loe. lat. En ausencia del reo; en rebelda (v.) procesal.
"ABSENTIA". 7. "In absenta". ,./ "ABSENTIS". v. "Loco absentis".
"ABSENTIS AUCTUUS PRAESENS MAGO". Elegante aforismo latino que
quiere dedr: la representacin (v.)
es la imagen presente de una persona ausente. En la eficacia jurdica, el
representado se encarna temporalmente en el representante, en la potestad
delegada o atribuida.
ABSENTISMO. Tendencia, costumbre de los propietarios que los lleva a vivir
lejos de donde se encuentran sus bienes; especialmente se aplica a los
terratenientes que residen en las ciudades, por mayor comodidad 0'por ms
garanta personal en pocas turbulentas. Cuando el absentismo llega hasta
marcharse al extranjero, aunque ello constituya en ocasiones el retorno a la
patria para el interesado, rigen en algunos pases aumentos tributarios o
restricciones en ciertos beneficios y derechos, como los jubilatorios. (v.
Abandono del campo, "Adsiduus", "Agri occupatorii", Ausentismo, Campo
abandonado, xodo rural.)
ABSENTISTA. El que se entrega al absentismo (v.);
relativo a l.
"ABSOCER". Voz lat. Bisabuelo poltico; el abuelo del suegro o de la suegra.
ABSOLUCIN. Exencin de culpa. II Liberacin de cargo. I Declaracin de
no ser procedente una demanda, acusacin o recurso. II Perdn de falta o
pecado.
Acerca de la trascendencia de la absolucin en los distintos campos
jurdicos y en los de la Moral conexos, se detalla en las voces inmediatas, (v.
"Appellatio a mini-ma". Condena, Sobreseimiento.)
ABSOLUCIN CANNICA. Acto de levantar las censuras y reconciliar con
la Iglesia a un excomulgado. No debe confundirse este indulto eclesistico con
la absolucin sacramental (v.) que el confesor otorga al penitente. Esta es
habitual y privada. La cannica integra acto solemne del jerarca que pronunci
la excomunin (v.), y suele hacerse con igual publicidad.
ABSOLUCIN COLECTIVA. En la confesin sacramental (v.), segn
inveterada prctica de la Iglesia, confirmada de modo expreso por el Concilio de
Trento, cada penitente ha de reconocer sus pecados y obtener una absolucin
personal. Sin embargo, ante circunstancias excepcionales, la Sagrada
Congregacin de la Fe admite la posibilidad de dar una absolucin colectiva sin
expresa autoacusacin de los penitentes. Est previsto as para los casos de
inminente peligro de muerte, por incendio, naufragio, ataque areo en tiempo de
guerra y circunstancias asimilables. De ser factible, debe proceder una exhortacin al arrepentimiento. Por simple condicin de integrar multitud, como suele
acontecer en los Congresos eucars-ticos y en ceremonias originadas por los
viajes internacionales del Romano Pontfice, no se admite este genero de
absolucin, precisamente por la'crecida cantidad de sacerdotes y potenciales
confesores que a tales actos concurre.
ABSOLUCIN DE LA DEMANDA. Declaracin que un juez o tribunal formula
en la sentencia cuando rechaza por completo las pretensiones articuladas por el
actor en la demanda (v.). Se desconoce el derecho alegado, se declara que no
es dueo o titular de la cosa que pretende, se expresa que no es acreedor de la
obligacin aducida.
1. Pronunciamiento. El juzgador no puede abstenerse de resolver el litigio, y
su sentencia debe ser clara y congruente con las pretensiones deducidas,
contener las declaraciones que stas exijan y condenar o absolver al
demandado, con solucin definitiva de todos lo* puntos objeto del debate.
La absolucin decide, por regla general, todas las cuestiones litigiosas; y la
sentencia que la declara, sin
ms, no requiere otro pronunciamiento especial sobre ellas, pues se entiende
que rechaza de plano la demanda.
2. Eficacia. Las dos consecuencias capitales de la absolucin de la
demanda consisten en que el demandado resulta el vencedor de la litis,
consolida los derechos controvertidos o afirma su exencin de las obligaciones
pretendidas. Ademas, este pronunciamiento procesal suele llevar aparejada sin
mis la condena en costas (v.) en los ordenamientos que de plano la imponen al
litigante vencido; o abre la posibilidad de su aplicacin en aquellos otros que al
vencimiento agregan la exigibilidad de la mala fe en la interposicin de la
demanda.
Sobre aspectos especiales de lo absolutorio en el proceso penal, v.
Absolucin judicial.
ABSOLUCIN DE LA INSTANCIA. En el antiguo procedimiento criminal,
resolucin que se dictaba ante la insuficiencia de pruebas en contra del reo;
pero sin constituir efecto de cosa juzgada (v.) a favor del absuelto asi, sobre el
cual persista una duda acusatoria de repercusin social, (v. Sobreseimiento
provisional.)
ABSOLUCIN DE POSICIONES. Declaracin que se presta bajo
juramento, o promesa, sobre puntos concernientes a las cuestiones ventiladas
en un procedimiento civil. Constituye la declaracin de las partes o litigantes.
Las posiciones, que ya los romanos conocieron a travs de la "interrogatio
in jure", y que los franceses denominan de manera muy peculiar como
"interrogatoire sur faits et arricies "(v.), o preguntas se reservan hasta la
audiencia respectiva. Se formularn de manera clara y-concreta, referidas cada
vez a un hecho, redactadas en forma afirmativa y relacionadas con la
controversia. El juez puede modificar el orden y trmino de las posiciones, sin
alterarlas, y eliminar las manifestaciones intiles. Puede sostenerse que, si las
posiciones son la forma o las preguntas, las respuestas integran el fondo de.
esta prueba y la confesin (v.),
ABSOLUCIN GENERAL. Aplicacin de indulgencia (v.) y comunicacin de
buenas obras que, por privilegios apostlicos, hacen algunas Ordenes
religiosas a los fieles en ciertos das del ano (Dic. Acad.}.
ABSOLUCIN JUDICIAL. Declaracin que la sentencia de un juez o tribunal
formula en el sentido de declarar libre de la demanda civil al demandado o de la
imputacin criminal al acusado.
1. En Derecho Procesal Civ. Corresponde la absolucin cuando el actor no
prueba su demanda, en virtud de la regla universalmente admitida de "Actore
non probante, reus est absoloendus". Procede igual solucin, de manera
correlativa, con respecto al actor si el demandado no justifica, en los hechos o
en lo jurdico, la reconvencin (v.).
Lo opuesto es la condena (v.), que significa la admisin, cuando menos
parcial, de las pretensiones del litigante que asume la iniciativa en el
planteamiento y las peticiones.
Como complemento, v. Absolucin de la demanda.
2. En Derecho Procesal Penal. En esta estera jurisdiccional debe
pronunciarse la absolucin del procesado cuando falten pruebas de le hechos,
por no constituir estos delitos, por no estar demostrada la participacin en ellos
del acusado o concurrir alguna circunstancia eximente (v.) de la
responsabilidad. La absolucin del delito principal llera consigo la. de los delitos
conexos (v.). Tambin procede la absolucin libre (v.) en caso de duda: "In
rm, reus est absolvendus". Puede expresarle que, en caso de duda, ha de
favorecerte mis al reo o demandado
que al actor: "Fauorabilioris re potius quam actores ha-bentur".
3. Deslinde. Cabe distinguir entre la absolucin y el sobreseimiento (v.), aun
cuando las resultas para el procesado puedan ser muy similares en lo que a la
situacin personal de libertad y responsabilidades inmediatas se refiere. Ahora
bien, en tanto que la absolucin, certera o errnea, significa proclamar la
inocencia del acusado y es una resolucin de fondo, el sobreseimiento es una
actitud procesal, que consiste en la cesacin definitiva o provisional del
procedimiento seguido en averiguacin de un delito y de sus autores, cuando
las pruebas o acusaciones no se concretan o no parece verosmil la accin u
omisin delictiva que la acusacin aduca. Mientras la primera es irrevisable, el
sobreseimiento permite en ocasiones la reapertura del juicio contra al mismo
procesado u otro culpable. (v. Absolucin de la instancia.)
4. Consecuencias. El efecto inmediato y permanente de la absolucin
judicial consiste en que crea, a favor del reo o demandado, la excepcin de
cosa juzgada, que impide reproducir contra l la accin, a menos de concurrir
una circunstancia extraordinaria de las que permiten al recurso de revisin (v.).
Adems, el absuelto no puede ser condenado nunca en costas (v.), aunque s
quepa que la sentencia resuelva que cada parte costee las causadas por ella,
contra lo cual se alzan la equidad y la doctrina. Consecuencia eventual, en las
causas penales sobre todo, consiste en que, de ser falsos los hechos-y
sostenida con malicia la accin, el reo absuelto puede tomar, a su vez, la
ofensiva procesal en una nueva causa aun conexa con lo precedente, para
que se apliquen las sanciones legales al calumniador,.al perjuro, al falsario, al
prevaricador; por cuanto cualquiera de ellos es presunto autor de un delito.
5. Peculiaridad castrense. En el fuero militar, cuando el fiscal haya solicitado
la abso/ucion, el juez instructor remitir las actuaciones al auditor (v.) para que
informe y eleve la causa a la autoridad judicial. Esta, de no considerar por
completo improcedente la absolucin, puede fallar de conformidad con igual
fuerza y efecto que una sentencia firme.
6. Impugnabilidad. Cuando se habla de absolucin judicial se hace
referencia a la definitiva, que puede haber sido precedida de fallo condenatorio
en una o ms sentencias anteriores; lo mismo que la absolucin en la primera
instancia no garantiza la reproduccin de la sentencia por los tribunales
superiores, si se apela de la resolucin. La posibilidad apuntada se concreta,
mediante la apelacin, en lo juicios de faltas; y a travs de la casacin,
cuando sea admisible y procedente, en los delitos que se juzgan en instancia
nica, (v. Absolucin de posiciones.)
ABSOLUCIN UBRE. En la jurisdiccin penal, pronunciamiento definitivo en
el fallo que declara la inocencia del reo y le exime de toda responsabilidad. Aun
cuando el efecto personal sea el mismo, moralmente existe un matiz cuando la
absolucin expresa que obedece a la falta de pruebas tan slo. (v.
Sobreseimiento definitivo.)
ABSOLUCIN SACRAMENTAL. El perdn que al penitente, luego de
declaradas por ste sus culpas, otorga el sacerdote en la confesin
sacramental (v.). No es frmula automtica, por cuanto no procede cuando por
la gravedad de los pecados esa determinacin corresponde a una elevada
jerarqua eclesistica.
ABSOLUTA. Afirmacin enftica, asercin doctrinal. (v. Absoluto.)
La absoluta se dice en ocasiones por la licencia absoluta (v.).
ABSOLUTAMENTE. Por entero; sin limitaciones. I Sin excepcin.
ABSOLUTAMENTE CAPAZ. Lusitanismo por plenamente capaz, aquel que
goza de la capacidad de obrar normal. Es errneo el decir de Plcido e Silva
que define como absolutamente capaz al que tiene autoridad para ejercer y
practicar todos los actos jurdicos. No hay nadie que pueda hacerlo todo:
cuando se alcanza la mayora de edad, ya se est "incapacitado" para mltiples
actos jurdicos que requieren pocos aos; como el interna-miento en
establecimientos para la infancia o beneficiarse de gratuidades o rebajas que
favorecen a los nios. (v. Absolutamente incapaz.)
ABSOLUTAMENTE INCAPAZ. Es tericamente la persona que no puede
ejercer por si derechos ni cumplir obligaciones. Esta atrofia jurdica slo se
concibe en menores que carezcan de lucidez mental o sufran invalidez
completa, (v. Absolutamente capaz.)
"ABSOLUTIO". Voz lat. Absolucin. Libertad. II Remisin. I Cumplimiento. I
Recibo.
ABSOLUTISMO. Sistema de gobierno en que los Poderes se hallan
reunidos sin limitacin en una sola persona, generalmente el monarca.
1. Ejercicio. La historia poltica de casi todos los pueblos es la forma de
regirse que ha conocido hasta el siglo XVm. Por afirmacin de la fuerza material
o por la tesis de la divinidad del ejercicio, emperadores y reyes, zares y
sultanes, han manejado los pueblos como patrimonio en lo territorial y como
esclavos en lo poltico.
2. Atenuacin. No obstante, a un lado las democracias republicanas de la
Grecia y de la Roma antiguas, de algunos Estados italianos del Medioevo y de
Suiza, ya existen atisbos de la limitacin del Poder desde los grandes
jurisconsultos romanos, que en un solo texto legal, el del Digesto, proclaman a
la vez la potestad absolutista y la grandeza del prncipe sujeto a la ley. Asi', en
el primero de los sentidos, Ulpiano afirma: "Princeps legibus so-lutus est" (Las
leyes no obligan al prncipe), (Lib. I. tt. ni, ley 31). Pero en ese mismo cuerpo
legal se expresa algo contrario: "Digna uox est majestate regnantis, legibus
alligatum se principem profteri" (Expresin digna de la majestad del que reina
es que el prncipe se confiese obligado por las leyes), (Lib. I, tt. XIV, ley 4 a).
3. Decadencia. La quiebra del absolutismo regio, luego de la dura lucha para
afirmar los monarcas su hegemona frente a los seores durante el feudalismo,
se produce como consecuencia del movimiento doctrinal del Enciclopedismo y
ante la explosin soberana y popular que constituy la Revolucin francesa (v.).
Desde entonces, y por obra esencial de Montesquieu, surge la tesis de la
divisin de los Poderes; por considerar que cuando se quebranta la
independencia que corresponde al legislativo, al ejecutivo y al judicial, no
existen ciudadanos, sino subditos.
4. Diferencia. El absolutismo es distinto al despotismo; ya que este ltimo
tiene un sentido ms estrecho y autoritario. Aqu el gobierno no admite otra
regla que el antojo o la arbitraria voluntad. El dspota se rige por sus caprichos;
el absolutista, por su razn y por su unilateral sentimiento del deber.
5. Retomo. Modernamente, el pretrito absolutismo de las testas coronadas
ha emprendido derroteros distintos, con resultados iguales. No se aducen
esclarecidos linajes, emparentados incluso con los dioses; se impone la fuerza
material absoluta por un tirano o dictador o la de un partido, nico e infalible. Al
absolutismo personal ha reemplazado el absolutismo estatal o totalitarismo (v.).
Otras expresiones de esta omnipotencia poltica se examinan ai tratar del
despotismo y de la dictadura (v.;
y, ademas, Drcreto-ley, "Lex data").
6. En lo abstracto. En un orden genrico de los conceptos, Wilbur Long, tras
expresar que, en lo poltico, el absolutismo constituye el culto a una soberana
sin restricciones localizada en el gobernante, lo refiere metafsi-camente a la
teora de lo absoluto (v.). En especial expresa la doctrina de resultar posible la
verdad objetiva o absoluta y no tan slo la relativa y humana, (v. Idealismo,
Nominalismo, Realismo.)
ABSOLUTISMO DEL DOMINIO. Con esta frmula se afirma la soberana
ms amplia por el propietario sobre las cosas que le pertenecen, configure uso
o abuso, presten utilidad personal tan slo o desconozcan la que la naturaleza
parece imponer sobre todas las cosas en beneficio general.
Vigente el principio, por inspiracin romana hasta fines del siglo XIX, sin
otras restricciones que las impuestas por ineludibles necesidades colectivas, y
denominadas limitaciones del dominio, una nueva conciencia jurdica ha
constituido una revolucin en la materia, sin llegar al extremo de la
expropiacin colectivista ni al estatismo sovitico, a travs de la funcin social
de la propiedad^.). Con este nuevo enfoque, que en un tiempo se limitaba a
armonizar relaciones de contigidad o vecindad entre propiedades, se ha
ampliado hasta la exigencia de rendimientos predeterminados, (v. Abuso del
derecho, Expropiacin forzosa. Impuesto; Servidumbre y clases.)
ABSOLUTISTA. Partidario del absolutismo (v.); relativo al mismo.
ABSOLUTO. Ilimitado; sin restricciones ni cortapisas. I Dominante;
predominante. 1 Avasallador, il Imperioso. II Puro y sin mezcla, dicho de
substancias. B Total o completo.
En lo filosfico, Chauvin, en su Lexicn philoso-phicum, expresa la multiplicidad
de acepciones que el vocablo posee, por cuanto se emplea para lo libre o abstrado de condiciones materiales; para lo independiente;
para lo incondicionado; para lo carente de causas; para lo exento de reservas
mentales.
De modo ms concreto, W. Long comienza, en Metafsica, por la evidencia
de equipar lo absoluto con lo incondicionado y por la oposicin lgica con lo
relativo (v.). La dea de lo absoluto se entroniza como clave de las distintas
posiciones filosficas y teolgicas, desde el Dios Creador en la escolstica, a la
substancia de Descartes y al binomio realista espacio-tiempo. En la tica, lo
absoluto expresa valores, normas, principios, mximas y leyes morales de
conocimiento universalmente vlido, como la ley del mayor bien posible, en el
idealismo, o el principio utilitario de la mxima felicidad, en expresin
materialista, (v. Absoluta; Contrabando, Derecho y Dominio absoluto;
Estabilidad absoluta; Gobierno y Heredero absoluto; Incapacidad, Indivisibilidad,
Inhabilitacin, Licencia, Mayora, Neutralidad y Nulidad absoluta; Poder
absoluto; Presuncin, Prueba, Renta, Simulacin y Unidad absoluta; "Vis
absoluta", Voto absoluto.)
ABSOLUTORIO. Se designa de este modo al auto, fallo u otra resolucin
judicial (civil o criminal) que declara libre de la acusacin, pena, delito o deuda
por que era demandado el reo o por los cuales era acucado alguien o estaba
sufriendo detencin o condena. I Con virtud eximente, (v. Excusa y Sentencia
absolutoria.)
"ABSOLUTOS CREDITOR". Loe. lat. Acreedor que ha recibido ntegramente
el pago. La expresin provie-
ne de "sotutum", que en materia de obligaciones significa cumplimiento.
ABSOLVEDERAS. Tomando el vocablo de la tolerancia de los confesores
con ciertos pecados o pecadores, se aplica a los jueces que con excesiva
facilidad y errneo pietismo (v.) absuelven a los reos. Por desgracia es realidad
generalizada en algunos pases, pese a reformas de rigor en las leyes penales
de fondo, que quedan sin aplicacin por la resistencia judicial a aceptar por
probados los hechos que se imputan.
ABSOLVEDOR. El que absuelve, libera o perdona.
Libertad del deteniABSOLVENCIA. Absolucin. do o preso.
ABSOLVER. Conceder, disponer, resolver o admitir la absolucin (v.) de
culpa, cargo o carga. II Responder una parte a las posiciones (v.) o preguntas
que le formula la otra en un juicio. I Dar por libre al reo, al demandado civil o
criminalmente. I Liberar de obligaciones, (v. Absolvedoras, Absolvencia,
Absolvimiento.)
Absolver a cautela, v. Cautela.
Absolver de la instancia, v. Instancia.
Absolver las posiciones, v. Posiciones.
Absolver las preguntas, v. Pregunta.
ABSOLVIMIENTO. Voz arcaica por absolucin (v.).
ABSORBENCIA o ABSORBIMIENTO. Accin de absorber (v.).. I En
especial, asuncin espontnea de potestades plenas o ejercicio de las que la
conveniencia o el uso llevan a compartir habitualmente.
ABSORBENTE. Que absorbe o atrae. 1 Que ocupa la atencin. I Dominante,
avasallador.
ABSORBER. Embeber, empapar; secar. II En las
facultades o atribuciones, concentrar. II Atraer la atencin. II Preocupar. II
Dominar. U Abarcar, consumir totalmente.
(v. Absorbencia, Absorcin.)
En la esfera del Derecho, este verbo se emplea en diversas expresiones:
asi, si los legados absorben la parte de libre disposicin, hay que proceder a la
reduccin proporcional de aqullos; salvo preferencias especiales del testador
en cuanto a los mismos. Si el pasivo absorbe el capital de una persona,
corresponde el concurso de acreedores (v.). Al absorber las funciones de otros
Poderes, se origina el absolutismo (v.). Si el abuso se produce en la vida
pblica, con la ilegalidad tambin en el titulo del ejercicio, se est ante la
usurpacin de funciones (v.).
ABSORBIMIENTO. v. Absorcin.
ABSORCIN. Concentracin de facultades o atribuciones. I Preocupacin. I
Consumo o empleo total, sobre todo referido a fondos y capitales. I Fusin de
empresas, por incorporarse una de ellas a otra ms importante o de gran influjo,
il Transferencia total de fondos de una cuenta a otra. I Inclusin legal de la pena
por infracciones accesorias o menores en la sancin del hecho principal. As, la
pena del homicidio absorbe la de las lesiones o heridas determinantes de la
muerte, y hasta violencias y mutilaciones que por s solas no hubieran causado
la occisin;
esto sin perjuicio de la eventual agravacin que el ensaamiento (v.) provoque,
(v. Rgimen de absorcin.)
"ABSQUE MULLA CONDITIONE". Loe. lat. Sin ninguna condicin.
Caracteriza por ello a la obligacin pura (v.), que cabe exigir y satisfacer en el
momento que
deseen el acreedor o deudor de la misma. En ciertas situaciones, aun no
habiendo condiciones establecidas por los interesados, las leyes determinan
cierta atenuacin en el cumplimiento. Debe sealarse la atribucin judicial para
fijar, a instancia de parte, el da en que deber pagarse una suma de dinero
cuando no haya plazo establecido; a fin de eludir la exigencia potestativa del
acreedor o la indefinida pasividad del obligado.
ABSTEMIO. Aguado; que no bebe vino. Siendo ste necesario para celebrar
la Santa Misa, los que no pueden beberlo, bien por repugnancia u otra causa,
tienen irregularidad o impedimento que los incapacita para recibir las rdenes
sagradas, (v. Alcoholizado, Ley seca.)
ABSTENCIN. Privacin voluntaria del ejercicio de un derecho o de la
realizacin de alguna cosa. 1 Pasividad al opinar o dictaminar. I Negativa a
votar. I Neutralidad ante un conflicto armado, (v. Beneficio de abstencin, Culpa
por abstencin; Delito y Derecho de abstencin.)
ABSTENCIN DE JUECES Y FUNCIONARIOS JUDICIALES. La que se
produce cuando, por estar in-curso un juez o funcionario judicial en una causa
concreta, se excluye espontneamente de intervenir en el proceso.
1. Causas. La abstencin de jueces y funcionarios judiciales puede
producirse cuando concurren determinadas condiciones que autorizan a los
mismos para no actuar;
porque en otro caso, a menos de proceder a desestimar de plano una demanda
o querella, incurriran los jueces o magistrados en punible denegacin de
justicia (v.) como prevaricadores. Cuando existe incapacidad funcional promovida por tercero, por una de las partes, se est ante la recusacin (v.). Las
causas que dan lugar a sta son por lo comn las mismas que llevan a
abstenerse a quienes administran justicia o a ello cooperan por funcin pblica.
Ya no con carcter personal, sino procesal directo, de competencia, cabe la
abstencin cuando el juez estime que no corresponde a su jurisdiccin ni
facultades el conocimiento de la causa que se pretende ventilar ante l. Se est
ante la declinatoria de jurisdiccin [.).
3. Actuacin extrema. Existiendo competencia jurisdiccional y no habiendo
motivos de aparente parcialidad, la abstencin judicial es inadmisible cuando
significa retraimiento o pasividad en el trmite o en la resolucin de una causa.
A todo juez le est prohibida la abstencin de fallar, so pretexto de
incompetencia o por cualquier otro motivo, incluso el de inexistencia de norma
legal, por cuanto entonces debe acudir a los principios generales del Derecho,
que en definitiva pueden conducir, ante una laguna en las normas vigentes, a
transformar al juez en legislador del caso. (v.la voz que sigue.)
ABSTENCIN DE PROCEDIMIENTOS o DE SENTENCIA. Esta actitud de
los rganos judiciales constituye en ocasiones un deber y configura en otras un
delito. Sucede lo primero en el fuero penal, por el favor de que goza
tradicionalmente el reo en los casos de inexistencia previa de precepto
condenatorio; lo cual obliga al juzgador a no proseguir la causa y, si acaso, a
dirigirse a otros Poderes pblicos para recomendar la punibilidad ulterior de una
conducta socialmente reprochable, pero criminalmente impune hasta entonces.
Por el contrario, en la jurisdiccin ordinaria o civil, incurre en actitud punible
el juez o tribunal que, so pretexto de una laguna legal, quiera excusarse de
resolver. La ley le concede entonces los medios supletorios de la analoga, de
los principios generales del Derecho, entre otros factores de decisin, (v. la voz
precedente.)
ABSTENCIN DE TESTIGOS. La posibilidad de no prestar declaracin
acerca de hechos conocidos, aun cuando se presuma el inters potencial del.
que los ha presenciado, obedece en unos casos a la probable parcialidad, por
parentesco, amistad o inters. En otros dbese a la consideracin hacia
personas de elevada investidura; si bien entonces la abstencin suele limitarse
a la obligacin de concurrir al local del juzgado o tribunal, que se reemplaza por
la visita de cortesa que un miembro del mismo efecta a ese dignatario o
funcionario, para interrogarlo en su domicilio particular o en el local en que
ejerza sus funciones, (v. Tacha de testigos.)
ABSTENCIN DELICTIVA. Aplcase la misma, en lo penal, como sinnima
de delito de omisin (v.). Parece ms propio entender la locucin como el
comportamiento honrado que omite cometer cualquier delito o (alta.
ABSTENCIONISMO. Prdica o practica favorable a la pasividad electoral y a
la no intervencin en poltica.
El abstencionismo puede ser ocasional, pero se erige a veces en posicin
permanente, como suele ser la del anarquismo, por su hostilidad a toda
organizacin del Estado y para demostrar de esta forma que no se colabora en
manera alguna con los requerimientos ni imposiciones de leyes o gobernantes.
En el Derecho Poltico, el abstencionismo electoral lo propugnan los partidos,
grupos o fracciones que se niegan a participar en una eleccin o en un
plebiscito. El abstencionismo parlamentario lo practican los diputados y
senadores, unas veces como protesta, otras por obstruccionismo (v.), y las mas
para evitar una manifestacin concreta ante determinado asunto o cuestin
planteada, (v, Apoliticismo.)
ABSTENCIONISTA. Quien propugna o acepta el
abstencionismo (v.).
ABSTENER. Disuadir, apartar. I Contener, impedir la actuacin, (v.
Abstencin, Abstencionismo, Abstenerse,
Abstinencia.)
ABSTENERSE. Privarse espontneamente de algo. I Omitir. 1 Mantenerse
en la pasividad, (v. Abstener, Derecho de abstenerse.)
ABSTERO. ant. Austero (v.).
ABSTINENCIA. Privacin voluntaria de satisfacer ciertos apetitos. I
Obligacin impuesta, en diversas oportunidades y por varias religiones, como la
catlica y la mahometana, en relacin a la carne, que no es lcito comer en
algunos dfas o si pertenece a determinados animales. I Teora econmica que
propugna el devengo de intereses en los prstamos, para compensar as la
abstinencia o abstencin que de usar o consumir lo prestado alcanza al
propietario. En lo econmico tambin, el ahorro se presenta como una
abstinencia del consumo de los bienes presentes para gastos superiores en lo
futuro.
ABSTINENCIA MARITAL. Renuncia mutua, ms o menos prolongada, al
dbito conyugal (v.). De no existir la conformidad de ambos cpnyuges, el que se
oponga a las relaciones carnales falta a sus deberes naturales, morales, civiles
y religiosos; salvo razones muy fundadas cuya enumeracin no corresponde
aqu. I Aplazamiento del matrimonio, hasta contal con medios suficientes, en la
doctrina del maltusianismo (v.), como restriccin moral y con el proposit de
atenuar la multiplicacin excesiva de la especie humana. I- Prctica
anticoncepcional en el matrimonio. I Suspensin del acceso camal entre
cnyuges, recomendada por la Iglesia, cuando se descubre aunque
sin publicidad que existe un matrimonio nulo o no conviene, para evitar el
escndalo, la separacin de los supuestos cnyuges, que deben vivir "como
hermanos";
cual en el supuesto de serlo en efecto y no haberlo sabido antes, y en otros
casos, incestuosos sobre todo. I Forzosa imposibilidad de cohabitacin carnal,
por la ausencia, condena, impotencia sobrevenida luego del matrimonio y causas anlogas.
ABSTINENTE. El que se abstiene. H Quien observa abstinencia (v.).
ABSTRACCIN. Proceso mental que aisla las cualidades de las cosas o
con independencia de los sujetos. I Prescindencia de determinadas
consideraciones, causas o argumentos. I En concepto escolstico, la actividad
del entendimiento que le permite elevarse de los individuos o de las
singularidades hasta lo universal. II En palabras de Ledger Wood, la
elaboracin ideal que separa un aspecto parcial o cualidad de un objeto total.
En tal enfoque, la abstraccin, qu concentra la atencin sobre un aspecto
nico, difiere del anlisis (v.), que considera todas las particularidades a la vez y
en un mismo plano.
Con sorpresa para no pocos, por cuanto el uso se encuentra muy difundido
incluso entre personas instruidas, concrecin (v.) no es contrario de
abstraccin.
"ABSTRACTIO". Voz lat. Robo. 1 Substraccin. I Rapto.
"ABSTRACTION". Voz ing. Abstraccin. I Hurto;
ratera.
ABSTRACTO. Lo que incluye cualidad con exclusin del sujeto. 1 Inmaterial.
I En consideracin puramente intelectual. II De modo impersonal. 1 Con
enfoque terico tan slo. I En la tcnica jurdica, sin causa. I Carente de
naturaleza corporal, pese a su reconocimiento jurdico. (v. Acto y Contrato
abstracto; Culpa en abstracto;
Declaracin e Hipoteca abstracta; Hombre y Negocio jurdico abstracto; Persona
abstracta.)
ABSTRAER. Proceder por abstraccin (v.).
ABSTRUSO. Ininteligible o de comprensin dificultosa. Esa ndole presentan
no pocos textos jurdicos redactados con torpeza y, con mayor frecuencia,
clusulas contractuales, sobre todo en la modalidad que se denomina de
adhesin, por deliberada malicia y para obtener ventajas en lo futuro o
exenciones de responsabilidad.
Por naturaleza casi, ante la complejidad de tantos temas y las limitaciones
de la inteligencia humana, abs-(rusos son muchos fragmentos y hasta textos
completos fundamentales en lo religioso.
ABSUELTO. En el proceso civil, el demandado o reconvenido al que la
sentencia declara a cubierto de la pretensin formulada en la demanda o en la
recon-uencin (v.). II En lo penal, el reo o acusado al que se declara inocente o
al que, cuando menos, se deja libre y a cubierto de toda sancin. I En lo
religioso, penitente que ha recibido la absolucin sacramental (v.) tras la confesin.
Salir absuelto. Ser declarado inocente un procesado, al fallarse su causa,
con recuperacin inmediata de la libertad si estaba detenido.
ABSURDO. Lo opuesto a la razn. Las condiciones absurdas, sm entender
esto a la ligera o segn la caprichosa interpretacin del interesado, pueden
equipararse a las imposibles, que se tienen por no puestas, (v. "Ab BJSUT-do".)
"ABSURDUM". v. "Ad absurdum".
"ABU". Prefijo rabe, que significa padre. Contribuye a la formacin de
apellidos y se opone a ben, hijo.
ABUCHEAR. Proceder al ahucheo (v.), manifestacin discordante que suele
ser reiterativa.
ABUCHEO. Reprobacin con murmullos, gritos y palabras ms o menos
incoherentes. Esta estridente desaprobacin gutural est prohibida en las
audiencias judiciales. Tal actitud le permite al presidente desalojar la sala y
proseguir la vista a puertas cerradas. Al contrario, se tolera en los Parlamentos,
pero slo para los miembros del mismo, y no para el pblico cuya concurrencia
se permite, (v. Aplauso.)
ABUELA. La madre de la nuestra o de nuestro padre. II Relacin anloga
con respecto a cualquier nieto (v.).
Socialmente, desde la movilizacin laboral de la mujer en dimensin masiva,
las abuelas han adquirido un papel familiar relevante, al punto de poderse
calificar de "segundas madres" para los hijos de las trabajadoras, que en las
clases modesta y media suelen confiar, durante toda la jornada y los
complementos de transporte ineludibles, el cuidado y la crianza de la prole a
aqullas, siempre que por jubilacin o por carecer de empleo propio dispongan
de tiempo para tal misin.
A falta de los abuelos paterno y materno, le corresponde a la abuela la
tutela legtima de los menores, con preferencia por la rama del padre, (v.
Abuelo, Renta de la abuela de Granada, Ti'a abuela.)
Contrsela a la abuela. Expresin familiar que pone en duda o considera
inadmisible lo que otro refiere. No deja de ser un eufemismo para tildar de
mentiroso o de frustrado engaador,
ABUELASTRA y ABUELASTRO. Madre o padre, respectivamente, del
padrastro o de la madrastra (v.). 1 Segundo o posterior marido de la abuela; o
segunda o ulterior mujer del abuelo (v.).
Los nexos jurdicos con el nietastro o la nietastro (v.) son muy tenues.
Persiste algn impedimento matrimonial debido a la afinidad; y cabe alguna
obligacin alimenticia. Pueden surgir transmisiones patrimoniales sucesorias
indirectas, por heredar los afines a los consanguneos de un primer causante
de stos.
ABUELO. Aquel que ha engendrado a nuestro padre o a nuestra madre (v.).
I En general, cualquier ascendiente (v.).por lnea materna o paterna.
1. Esquema jurdico. Los principales efectos jurdicos de la condicin de
abuelo son: a) en la tutela, que le corresponde en primer termino, si nada han
dispuesto los padres de un menor; b) en la sucesin legtima, pues-hereda a
falta de descendientes y de los padres del nieto;
c) en el matrimonio, por impedimento absoluto de consanguinidad, cuya
infraccin tendra consecuencias penales; d) en poder mejorar a los nietos,
aunque vivan los hijos, de acuerdo con el Derecho espaol; e) en dar el
consentimiento para el matrimonio de los nietos, caso de ser hurfanos stos;
f} en la tutela por incapacidad de los nietos (locura, interdiccin, prodigalidad);
g) en cuanto a los alimentos, tanto para darlos como para recibirlos, segn la
necesidad suya o del nieto; h) en el Derecho Penal, pues la muerte dada a l
por el nieto, o la que le cause a ste, se califica de parricidio (v.) tambin, y
tiene la pena ms grave fijada para los delitos contra las personas, por lo
general