Boedo y Florida
Pocas temas, en Li liceratura argentina contemporinea, han suscitn-
iterés, tanta hipérbole enjuicia
como el relativo a la labor de los grupos que ierumpieron
aftos inmediacos a Ta Primera Guerra Mun
Bien es cierto que la cuciosidad actual halla suficiente justifl
en el prestigio que algunos integrantes de aquella promacidn alea
zaran con susobras de maclures, y basta pencsir que nombres como los
de Borges, Berra it, Mayechal, Gironda, Caste-
lngovo 0 Mariani cubren algunos de los eapitules inds sustanciosos
de nuestra literatura para razonar ese tipo de intents teflefo, similar
al que despicria la infancia de los proceres 0 el erigen de las com
nidades ilustres.
‘No eseste tipo de inten’s, sin embarga, el que encaminacé ls pre-
sentes consideraciones. La promocién literaria sutgida en la primeca
posguerra, aun deeapitada de sus obras de madure, sin la perspectiva
posterior del éxito ¥ Ta estimacion de la critiea, offece materia pate
lun andlisis que ne pecard de aciaso st consigue eludir 1a tentacién de
Ja critica menuda y la teitesaeisn de esquemas demasiado conocidos
‘Comenemos por snotar las circunstanetas hist6tico-sociales que
permiticrn el desarrollo de las actividades literarias en un marco
picioso y excepcional, La primera gran guerra y el estallida de
la Revslucién Rusa fueron, cada ano con sts propzas dimensiones,
contecimientos que modificaron los niveles del horizeote historico.
aTabre © pat n-nukas instrumentos de realizaci¢n, fuerte
optimisma y buena dosis de fe en el furura, La Argentina, confinada
fo y pot la historia ens los extremutos del munis, acusa
mpacto de los hechos y busea conectarse al torrente cieculatearia
ideas y de sus formulas expresivas, Antes de cerminas el
conflicto bélico, en 1916, la figura de Yrigoyen cristalizaba el anhe-
com su toauckes ¥ st pesto es0téei-
co, fac oder de wastos secrores de la clase media
En 1918, la Reforma Universitaria ~correlate del triunfo radical en
los cliusttos~ agita las mentes juveniles y confirma ta presuncién,
inence sustentada en ottes hugares'y por atros motivos, de que
rrtud liquidard el mundo de los wiejos. Bn Europa sc advier-
te ejerta petulaneia, cierto explosivo vitalisme, un marcada menos-
precio por el pasado y una absolura irresponsabilidad por el faturcs
‘Ortega dirs que se inaugura el sentido festival de la vida después de
tn siglo expecialmenite acumulative y lakoeiaso, y serin, naturalmen-
te los jSvenes los eneargados del alegre consumo. La presideneia de
‘Alvear, 1922-1928, da sus hitos cronolégicos a esta variante anger
na de una ténica casi universal, Aqui coineien In repsreusisn de ure
jnsdlito perfado de bonanza mundial con e] decidido Horecimiento
de la prospetidad interior; una polética social fibiamente benigita cot
el disfrure de una fécil Libertad de expresidn, Valérese como se suicra
cada uno de estos elementns: en su canjunte favorecieron la eelosicin
de un clima especialmente propicio, sin antes y sin después en ln his-
ria cultural del pas
Eneonees el niimero y la variedad de las revistas literatias: Proz,
Valoriciones, Los Pensaaores, Maru Fier, Clarided, La vevista
de América, Cambana de palo; el ineretble ciaje de algunas de estas
publicaciones: 10 mil ojemplares mensuales de Claridad, hasta 20 mil
tun ndmero afortunado de Martin Fierro; entonces La resonaneia de
Jos cancursos literaries; el eco de algunos episodios protagonizados
por esctitores © a propasito de eseritores: desde la notable sitmulo
‘cle Cesar Tempo bajo el
“slo alejamento de Leumann del
moses
Expasiciin de la ae
peratuira se dif
“fos eseritores javenes, us coyuntura,
“se ocupen de sf mismos y de sus obtas con um desenfado sin prece-
lentes, Manifiestos, programa exposteiones ralio-
sla neva biteratura se
amatives, se
auinidad superioe, por ser
es en
fracas
ye uino de los raxgos caracter(sticos de aguella psoi
et niimera de Prot (seg 10 L924) se leneate, has favorables
n fa fiveratua, yan neulos que
ar, ser po
» derenerse en | as. mis conacidas,
ieas, y que en la pa «0 pretendieron ocongar un
ta biter
Boedo, designaciones topegri
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