ORACIN FNEBRE
I.. P.. H.. FRANCISCO PEREIRO LIZ
M.. R.. G.. M.. de la M.. R.. G.. L.. de la Repblica de Venezuela
Estamos aqu, ms que por un deber masnico o familiar, por un llamado del corazn.
El lamentable acontecimiento, nos requiere solidarios entorno a nuestros sentimientos
ms profundos e ntimos. Tenemos la percepcin, de que el tiempo se ha detenido y nos ha
dejado atnitos tratando de conseguir alguna explicacin del triste suceso.
All, ante lo desconcertante del infortunio, requerimos los masones, echar mano a
nuestros instrumentos que permiten restaurar y las virtudes que nos procuren fortaleza y
mesura.
Cuando un Masn parte serenamente hacia el Oriente Eterno, resignadamente
aceptamos que se estn cumpliendo los designios naturales. Pero cuando un H.. parte por ese
camino infinito, en el proceso de concluir su obra y es lacerada su vida en pleno esplendor y
llena an de sueos inconclusos, entonces nos embarga, adems de la desolacin y el dolor,
una profunda sinrazn, que por momentos nos ubica en lo incomprensible.
No podemos concebir sin llegar al absurdo, que en una poblacin de menos de quince
mil habitantes, en remotos parajes de la cordillera larense, pueda perpetrarse un oprobioso
crimen de esta naturaleza. De ser as, de pertenecer esta especie de delito a lo cotidiano,
estaramos sin lugar a dudas, pasando por una de las crisis de valores ms profundas y
tenebrosas de nuestra historia.
En las leyendas masnicas, tambin los jubelos y jubelumnes representando la
ambicin y la avaricia ciegan la vida del Maestro Constructor personificando este, el
conocimiento y la tradicin.
Hoy cumplimos la honrosa, aun cuando penosa misin, de dar sepultura al Q.. H..
Francisco Pereiro Liz, Gran Maestro de la Masonera venezolana, enmarcados dentro de un
acontecimiento histrico, por tratarse de ser la primera vez, que tengamos conocimiento, en
198 aos de existencia de la Gran Logia de la Repblica de Venezuela, en que un Gran
Maestro en funciones, pasa al Oriente Eterno.
Invoquemos al Gran Arquitecto del Universo, ese Principio Creador en quin
creemos los Masones pero a quin no definimos, para que gue el Alma Inmortal de
nuestro H.. Paco por la Jerusalem Celeste hasta su total integracin a El y donde a su
lado, estaremos compartiendo lugar de honor y gloria. Imploramos al hacedor del mundo,
que nuestra Nekam est dirigida a la bsqueda de Justicia y que d paz y sosiego a Mary,
hijos y dems familiares, para quienes nuestra Fraternidad ser siempre asilo de amor y
cario.
Descansa en paz, Hermano Paco!
Or.. de Valencia, 8 de marzo de2008