S OC
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103
D
DA
GEOL
CA
GI
1904
2004
.
I C AN A A
EX
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
BOLETN DE LA SOCIEDAD GEOLGICA MEXICANA
VOLUMEN CONMEMORATIVO DEL CENTENARIO
REVISIN DE ALGUNAS TIPOLOGAS DE DEPSITOS MINERALES DE MXICO
TOMO LVIII, NM. 1, 2006, P. 103-139
C i e n A os
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr epigenticos estratoligados
en series sedimentarias en relacin con salmueras
de cuenca: depsitos de tipo Mississippi Valley
(MVT) y similares en Mxico
Jordi Tritlla1,*; Gilles Levresse1; Rodolfo Corona-Esquivel2; David Banks3;
Hector Lamadrid1, Julien Bourdet4
Programa de Geofluidos, Centro de Geociencias, Universidad Nacional Autnoma de Mxico, Campus Juriquilla,
Carr. Qro-SLP km 15,5, Santiago de Quertaro, Qro. 76230, Mxico
2
Museo de Geologa-Instituto de Geologa, Universidad Nacional Autnoma de Mxico,
J. Torres Bodet No. 176, Col. Sta Ma. La Ribera, D. F. 06400, Mxico
3
School of Earth Environment, Institute of Geological Sciences, The University of Leeds,
Leeds LS2 9JT, Reino Unido de la Gran Bretaa
4
UMR 7566 G2R-CREGU, Universit H. Poincar, B.P. 239 Vandoeuvre-ls-Nancy, 54506 France
*
jordit@[Link]
1
Resumen
Los depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr epigenticos estratoligados en series sedimentarias han constituido una de las
mayores fuentes de metales en la historia de la humanidad. An en la actualidad continuan siendo un objetivo prioritario
de exploracin para las compaias mineras, debido tanto a su fcil metalurgia como a los grandes tonelajes que presentan
los distritos clasificados bajo esta tipologa.
En Mxico existen todo un conjunto de mineralizaciones de Pb-Zn-Ba-F que han sido sistemticamente consideradas
como pertenecientes a tipologas diversas (skarns, reemplazamientos de alta temperatura, epitermales, etc.) que, bajo una
nueva pespectiva, responden a un modelo de circulacin de fluidos de cuenca enriquecidos en metales, flor y bario durante
su trnsito por la serie sedimentaria. Estos fluidos han dado lugar a un conjunto de cuerpos mineralizados estratoligados
que aparecen encajonados dentro de las series de plataforma carbonatada mesozoicas del centro, N y NE de Mxico.
Tpicamente, no estn asociados genticamente a magmatismo alguno, no causan una alteracin muy acusada en la roca
encajonante, suelen estar asociados a la presencia de materia orgnica (hidrocarburos lquidos, bitmen), presentan una
mineraloga muy sencilla, a menudo casi monominerlica (barita, celestina, fluorita, esfalerita, galena) y suelen presentar
temperaturas de formacin dentro del rango de 90-150 C con salinidades variables. Todo este conjunto de caractersticas
hacen a estos depsitos plenamente comparables con los MVT del subtipo Alpino-Apalachiano.
En este artculo se lleva a cabo una revisin sobre el conocimiento que se tiene sobre este tipo de depsitos a nivel
global para, despus, pasar a discutir la presencia de esta tipologa en suelo mexicano y sus caractersticas geolgicas y
geoqumicas ms relevantes.
Palabras clave: Depsitos de tipo MVT, generalidades, geoqumica, depsitos en Mxico, estado del arte.
Abstract
The low temperature, epigenetic and stratabound Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr-bearing ore deposits enclosed within sedimentary
series have been one of the major sources of metals in history. Presently, exploration companies still find these deposits
104
Tritlla et al.
a profitable target due to its simple mineralogy as well as the large tonnage they can present, always considering the
mineral disctricts as a whole.
In north-east Mexico, several non-magmatic, low-temperature Pb-Zn-F-Ba deposits have been sistematically considered to represent magmatic-related typologies (skarns, high-temperature replacement deposits, epithermal deposits, etc.).
Recently, these deposits have been re-studied and placed within an scenario of deep fluid circulation of basinal brines
through the Mesozoic sedimentary series, being enriched in Ba, F and metals during its transit. These fluids gave rise to
a series of stratabound epigenetic ore deposits scattered throughout the whole Mesozoic carbonate platform. These deposits are not related with any magmatic period whatsoever; do not cause an intense alteration to the host rocks; oftenly,
they present a close association with organic matter, either liquid hydrocarbons or bitument; they display a very simple
mineralogy (barite, celestite, fluorite, sphalerite, galena) and present low formation temperatures (90-105 C) coupled
with variable salinities. All these characteristics make these deposits similar to the Mississippi Valley-Type Deposits,
Alpine-Apalachian subtype.
In this paper firstly we pretend to perform a revision on the global knowledge of the MVT tipology and, subsequentely,
to discuss the presence of this type of deposits within the Mesozoic sedimentary series in Mexico.
Key words: MVT deposits, general characteristics, geochemistry, deposits in Mexico, state of the art.
1. Generalidades sobre los depsitos MVT
1.1. Introduccin
El trmino Mississippi Valley-Type fue inicialmente
utilizado en referencia al conjunto de depsitos de Zn-Pb
localizados en la cuenca del ro Mississippi, en el centro de
los Estados Unidos. Las caractersticas bsicas que definen
a este tipo de depsitos son aspectos qumicos y geolgicos
muy generales, por lo que ha sido posible clasificar numerosos depsitos de Zn-Pb-F y otras substancias dentro de
la tipologa MVT. Junto con los depsitos singenticos de
metales base encajados en sedimentos (VMS, Sedex), los
depsitos de tipo MVT constituan a finales de los aos
80 el 65% de las reservas mundiales de zinc y el 77% de
las de plomo (Tikkanen, 1986). Debido a su importancia
econmica, estos depsitos han sido el foco de estudio
de numerosos investigadores a nivel mundial abarcando
tanto aspectos geolgicos como geoqumicos, reflejndose
en la gran cantidad de literatura cientfica al respecto. No
obstante, existe un conjunto de aspectos bsicos sobre su
gnesis que aun son controversiales, como los mecanismos
de flujo de los fluidos mineralizantes, el rgimen tectnico
al que responden y hasta los procesos de precipitacin. Esto
es debido a que algunas de dichas caractersticas no son
extrapolables a la mayora de los depsitos.
Las mineralizaciones generalmente denominadas
como Mississippi Valley-type (MVT) son epigenticas,
normalmente estratoligadas, y estn formadas a partir de
soluciones hidrotermales de baja temperatura y presin,
con o sin la presencia de hidrocarburos.
Debido a que estos depsitos guardan en comn un
conjunto de caractersticas geolgicas y geoqumicas muy
amplias, se ha podido incluir dentro de esta tipologa a un
conjunto de mineralizaciones muy similares que aparecen a
nivel mundial (Figura 1). As, si se tiene en cuenta tanto la
paragnesis mineral como el tipo de soluciones que dieron
origen a estos depsitos, el espectro de sub-tipologas que
aparecen es muy amplio, incluyendo no solo los depsitos
estratoligados encajonados en rocas carbonatadas, dolomitizadas o no, si no tambin depsitos estratoligados encajados en rocas siliciclsticas, depsitos de Pb-Zn-Ag-Ba-F
en fracturas, y un largo etctera.
Entre las mineralizaciones estratoligadas de metales
base existe una cierta distincin mineralgica, al menos
en lo que se refiere a las menas metlicas, entre aquellas
encajadas en rocas carbonatadas y las que lo estn en rocas
siliciclsticas. Las diferencias son probablemente resultado
de las variaciones qumicas provocadas en la solucin mineralizante por la interaccin con un acufero carbonatado
o siliciclstico (Sverjensky, 1984). Por lo tanto, hemos
distinguido estos dos grupos y, en uno de ellos, se han
realizado subdivisiones que responden esencialmente a la
mineraloga presente.
1.2. Depsitos de tipo MVT clsicos
En este apartado se incluyen todas aquellas mineralizaciones en las que la roca encajonante es carbonatada, independientemente de los minerales que la formen. Aunque
las llamadas carbonate-hosted (Beaty et al., 1990;
Russell y Skauli, 1991) hacen referencia especfica a las
mineralizaciones de metales base (Pb-Zn-Cu), aqu hemos
incluido tambin los depsitos que contienen otros metales.
En general se trata de los clsicamente conocidos como
Mississippi Valley-type (MVT), si bien algunos autores
(Sangster, 1990, por ejemplo) consideran que este trmino
solo se debera de aplicar a aquellas mineralizaciones que
se localizan en Norte Amrica.
Histricamente, el distrito ms importante en el que se
localizan estas mineralizaciones es el de Tri-State, situado
entre los estados de Missouri y Oklahoma (Hagni, 1976), y
las minas del SW del estado de Wisconsin y Illinois (Hey y
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
105
Figura 1. Localizacin de los depsitos y distritos MVT en el mundo (modificado de Sangster, 1990): 1, Polaris; 2, Eclipse; 3, Nanisivik; 4, Gayna; 5,
Bear-Twit; 6, Godlin; 7, Pine Point district; 8, Lake Monte; 9, Nancy Island; 10, Ruby Lake; 11, Robb Lake; 12, Monarch-Kicking Horse; 13, Giant; 14,
Silver Basin; 15, Gays River; 16, Daniels Harbour; 17, Metaline district; 18, distrito Upper Mississippi Valley ; 19, distrito southeast Missouri (Old Lead
Belt, Viburnum Trend, Indian Creek); 20, distrito central Missouri; 21, distrito Tri-State; 22, distrito northern Arkansas ; 23, Austinville; 24, Friedensville;
25, distrito central Tennessee ; 26, distrito east Tennessee; 27, San Vicente; 28, Vazante; 29, Harberton Bridge; 30, distrito de Silesia; 31, distrito Alpino;
32, Pering; 33, Sorby Hills; 34, Coxco; 35-37, distrito de Lennard Shelf (Cadjebut, Blendvale, Twelve Mile Bore); 38, distrito El-Abadekta.
West, 1982). Tambien han sido importantes los distritos del
centro y este de Tennessee (Hoagland, 1976; Rhodes et al.,
1984). No obstante, es posible encontrar depsitos similares
en todo el mundo (Figura 1), como son en Amrica del Sur
los depsitos de los Andes (Fontbot y Gorzawski, 1990);
en Mxico, en el Estado de Coahuila (Gonzlez-Partida
et al. 2003, Tritlla et al., 2004a, b); en Europa los de
Silesia-Cracovia (Polonia) (Sass-Gustkiewicz et al., 1982;
Grecka, 1993), los de los Pennines de Inglaterra (Dunham,
1983), de Eslovnia (Drovenik, 1985), de Francia (Ramboz
y Charef, 1988), del N de Espaa (Gmez-Fernndez et al.,
2000; Grandia et al., 2003a, 2003b) y de Cerdea (Boni,
1985); en Asia los del oeste del Pakistn (Anderson y
Lydon, 1990); en frica los de Zambia (Kamona et al.,
1991) y, los del oeste de Australia (Cadjebut, Tompkins et
al., 1994a, 1994b).
1.2.1. Principales caractersticas
A pesar de que los depsitos de tipo MVT son una de
las tipologas ms estudiadas en los ltimos aos, no existe
un acuerdo para explicar su gnesis. Las caractersticas
comunes de los depsitos son (Kisvarsanyi et al., 1983;
Sangster, 1983; Sverjensky, 1986, 1989; Anderson y
Mcqueen, 1988; Leach y Sangster, 1993; Tritlla y Canals,
1997):
1) Suelen encajonar en series carbonatadas de plataforma, de grosor variable.
2) Son mineralizaciones epigenticas de sulfuros de zinc
y plomo (esfalerita y galena), acompaados de sulfuros de
hierro (pirita y marcasita), y carbonatos (calcita y dolomita). Pueden tambin aparecer barita, fluorita, calcopirita
y cuarzo que pueden llegar a ser localmente abundantes
o, en algunos casos, llegar a constituir la mayor parte de
la mineralizacin. La relacin Zn/(Zn+Pb) suele estar
comprendida entre 0.6 y 1, y casi siempre se cumple que
Zn>Pb>>>Cu.
3) En muchos distritos, estos depsitos estn acompaados de hidrocarburos, a menudo bajo la forma de bitumen
o bien en inclusiones fluidas de hidrocarburos lquidos
y slidos atrapados en los minerales que constituyen el
depsito.
4) La morfologa de los depsitos puede ser muy variada, y consisten en mantos de reemplazamiento, masivos a
bandeados; relleno de bolsadas, a veces de origen krstico
106
Tritlla et al.
(karst hidrotermal); cementando brechas hidrulicas o
de colapso; cementos ocupando la porosidad de antiguos
biostromas, a menudo de rudistas o coralinos; relleno de
fracturas o filones; etc. (Figura 2). Estos depsitos suelen
estar limitados a un solo nivel estratigrfico, generalmente
dolomitizado, aunque esto no siempre se cumple.
5) Los distritos suelen estar formados por un nmero
elevado de depsitos de pequeo tonelaje (<2.106 Mt), con
unas leyes mximas alrededor del 10% de Zn+Pb (Figura
3). La distribucin de estos depsitos suele estar controlada
por elementos estratigrficos (lmites litolgicos, cambios
de facies, distribucion de porosidad, karst), estructurales
(fracturas, cabalgamientos, brechas tectnicas, etc.) o la
combinacin de ambos, localizndose siempre en unos
niveles determinados, de ah su carcter estratoligado.
6) Texturalmente, los sulfuros muestran una gran variedad, desde reemplazamientos coloidales de tamao de
grano muy fino hasta cristales centimtricos a decimtricos
ocupando cavidades. Las texturas indicativas de precipitacin rpida (coloformes, dendrticas, esquelticas) pueden
ser las predominantes en algunos depsitos.
7) Estos depsitos suelen aparecer encajonados en series
estratigrficas carbonatadas, mayoritariamente dolomitizadas. No obstante existen algunos depsitos (Laisvall,
Suecia) que encajan en rocas siliciclsticas.
8) Se forman a poca profundidad (generalmente inferior
a 1,500 metros), a menudo en altos estructurales.
9) Genticamente, nunca estn asociados a rocas
gneas.
10) Suelen estar asociados a regmenes tectnicos tanto
compresionales (EE. UU.) como extensionales (algunos
depsitos europeos, Mxico).
11) No aparecen exclusivamente en periodos geolgicos concretos, si no que se conocen desde el Proterozoico
(Canad, Sudfrica) hasta tiempos recientes (Figura 4).
12) Estos depsitos se han formado a partir de soluciones de cuenca similares a las aguas de formacin petroleras, con temperaturas, determinadas mediante inclusiones
fluidas en cuarzo, esfalerita, dolomita, barita, calcita y
fluorita, que se sitan entre 80 y 200 C, y salinidades de
hasta el 30% en sales en peso, NaCl y CaCl2 esencialmente.
El mecanismo ms viable para el transporte de Zn y Pb es
mediante complejos clorurados. El F se puede transportar
mediante complejos de Mg y Ca (Spirakis, 2004; Tritlla et
al., 2004b). A menudo, los fluidos acuosos estn acompaados por metano, hidrocarburos lquidos y suele aparecer
bitumen tanto bajo la forma de slidos atrapados en las
inclusiones fluidas como acumulado en el depsito.
13) La composicin isotpica del oxgeno y del carbono
de las rocas encajonantes est ligeramente empobrecida
con respecto a las rocas regionales, hecho que indica que
recristalizaron en presencia de un fluido.
14) Las composiciones isotpicas del oxgeno y el
deuterio de las aguas contenidas en las inclusiones fluidas
son similares a las de los fluidos presentes en las cuencas
sedimentarias.
15) Los datos isotpicos de plomo, muy radiognicos,
sugieren un origen cortical para los metales, que muy probablemente fueron lixiviados de materiales sedimentarios
de la misma cuenca, o bien de materiales presentes en el
zcalo. El origen del azufre est casi siempre asociado a
una fuente evaportica (evaporacin de agua marina; lavado
de evaporitas), aunque el amplio rango de composiciones
que suelen observarse en algunos depsitos sugiere que
esta composicin puede estar modificada por procesos de
oxidacin/reduccin en presencia de materia orgnica.
16) La reconstruccin del grosor total de sedimentos por
encima de la mineralizacin en el momento en que esta se
Figura 2. Tipos de trampas sedimentarias y/o estructurales que pueden facilitar la formacin de depsitos MVT. Modificado de Callahan (1967).
107
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
100
Depsitos tipo SEDEX
Depsitos tipo MVT
50
108
107
Distritos MVT
10
5
104
105
106
1.0
10
100
1
0.1
1 000
Toneladas de mineral (x106)
Figura 3. Relacin entre la ley total de Pb+Zn y el tonelaje para los
depsitos y distritos MVT y su comparacin con distritos y depsitos de
tipo exhalativo (SEDEX). Las lneas diagonales representan el tonelaje
total de plomo y zinc (modificado de Sangster, 1990).
form, juntamente con un gradiente geotrmico anmalo,
permiten calcular temperaturas en el rea mineralizada
que siempre son inferiores a las encontradas mediante
inclusiones fluidas.
Tal y como se ha indicado anteriormente, la paragnesis
mineral es pobre en nmero de especies y qumicamente
muy sencilla. El ejemplo tpico es el del Tri-State District
(Hagni, 1976), en donde los minerales precipitan siempre
rellenando cavidades, no se observan reemplazamientos y
comnmente se presentan siempre como encrustaciones
o drusas.
1.2.2. Texturas
En estos depsitos es frecuente encontrar texturas
relacionadas con el relleno de espacios vacos (drusas,
geodas), tanto de aquellos que ya existan en la roca
encajonante (cavidades krsticas, porosidades primarias,
etc.) como de los generados por el mismo proceso
mineralizante (karst hidrotermal, Dzulinski y SassGustkiewickz, 1985). Los minerales que precipitan
en estos espacios vacos presentan texturas que van
desde grandes cristales idiomrficos (decimtricos y,
ocasionalmente mtricos, Figura 5) hasta estructuras
bandeadas con formas botroidales, constituidas por
pequeos cristales alotriomrficos. En los cristales
idiomrficos frecuentemente se observan zonaciones
composicionales puestas de manifiesto mediante diversos
mtodos (pticos, catodoluminiscencia, microsonda
electrnica, SEM-EDS, zoneamiento isotpico, etc.
McLimans et al., 1980; Richardson et al., 1988). Ejemplos
de estas zonaciones son los contenidos en Fe o Cd de la
esfalerita, el de Mn de la dolomita (Figura 5) y el contenido
en elementos traza de la fluorita (Figura 5) y barita. En
las estructuras bandeadas, los cristales crecen radialmente
presentando cambios composicionales que pueden dar lugar
a diferentes niveles coloreados, como ocasionalmente se
observa en crecimientos esquelticos de fluorita.
Tambin son abundantes las brechas gravitacionales
generadas por el colapso de la cavidad debido a movimientos ssmicos, disoluciones generalizadas, etc. (Ohle,
1985). En los clastos de estas brechas a menudo se produce
la precipitacin, en bandas concntricas (cocardas) de los
mismos minerales formadores del depsito.
Una de las texturas que ms informacin aporta sobre
las condiciones de precipitacin es la presencia de dolomita
en silla de montar (Figura 5) (saddle dolomite, baroque dolomite; dolomita xenotpica-c; Radke y Mathis,
1980; Machel,1987; Gregg y Sibley, 1984). Esta dolomita
suele presentarse en cristales idiomrficos con colores
blanquecinos y brillo perlado a nacarado, caras y aristas
curvas, extincin ondulante, abundantes inclusiones fluidas
y variaciones intracristalinas en el contenido de elementos
traza. Precipitan a partir de soluciones calientes (>60)
salinas y, segn Machel (1987) son un producto tpico de
la reduccin termoqumica del sulfato (TSR).
Otras texturas interesantes, pero que aparecen con
mucha menor frecuencia, son los cristales lenticulares de
calcita, tanto aislados como agrupados en rosetas, y tambin calcitas con texturas en mosaico, ambas dispuestas
en el interior de una matriz de dolomita impura micrtica
o espartica fina. Estas calcitas se han interpretado como
pseudomorfos de minerales evaporticos primarios (yeso y
anhidrita) y no como a partir de la precipitacin asociada
a la mineralizacin. Tanto las rosetas como los cristales
lenticulares son morfolgicamente similares a los cristales
primarios de yeso que aparecen en ambientes tipo sabkha
(rosas del desierto), mientras que las texturas en mosaico recuerdan las texturas chicken-wire de la anhidrita,
Jursico
Trisico
Prmico
Carbonfero
Devnico
itos individuales
Silrico
Distritos
Ordovcico
Cmbrico
Proterozoico
tardo
Proterozoico
medio
Proterozoico
inferior
0
10
15
Figura 4. Distribucin de los depsitos de tipo MVT en funcin de la edad.
Las reas en gris representan depsitos individuales; las reas con diagonales indican distritos MVT. Modificado de Leach y Sangster (1993).
108
Tritlla et al.
a)
b)
c)
d)
e)
f)
Figura 5. Texturas en minerales. (a) dolomita en silla de montar (saddle, baroque) con la caras y aristas curvadas y el tpico brillo perlado, Reocn
(Santander, Espaa); (b) dolomita en silla de montar parcialmente dedolomitizada vista al microscopio petrogrfico bajo ncoles cruzados, mostrando
las caras y las lneas de crecimiento curvadas, Betx (Sierra de Espadn, Castelln, Espaa); (c ) zoneamiento en calcitas y dolomitas hidrotermales
de baja temperatura bajo catodoluminiscencia; (d) dos drusas de grandes cristales de esfalerita creciendo sobre fluorita, Cave in Rock (Illinois, EE.
UU.); (e) esfalerita y marcasita microgranudas dispuestas segn masas de aspecto botroidal, textura indicativa de precipitacin rpida, a menudo por
sobresaturacin, Silesia (Polonia); (f) Cristal de fluorita idomrfico que presenta zonacin de color, Egleston (Cumberland, Reino Unido).
109
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
sugiriendo que la fuente del azufre est en relacin con la
disolucin de niveles evaporticos. Estas calcitas han sido
descritas en los depsitos de Pine Point y Gayna River
en Canad (Beales y Hardy,1980) y en los depsitos de
Wagon Pass y Cadjebut en Australia (Tompkins et al.,
1994a, 1994b). En este ltimo depsito tambin se han
descrito estructuras teepee y enterolticas substituidas
por la mineralizacin epigentica (Tompkins et al., 1994b).
En Mxico, texturas similares se han reconocido recientemente en el depsito de barita de BAROSA, en Mzquiz
(Coahuila).
La reduccin del sulfato puede ser provocada por la
actividad bacteriognica, tal y como lo demuestran composiciones isotpicas muy ligeras del azufre en sulfuros
(Macqueen y Powell, 1984). As, la precipitacin de los
minerales tiene lugar muy rapidamente, dando lugar a cre-
b)
a)
cimientos esquelticos (galena en esfalerita, por ejemplo)
o bien esferulticos.
Otras texturas que pueden estar asociadas a los yacimientos de tipo MVT son los bandeados conocidos como
ritmitas (Diagenetic Crystallization Rhitmites, DCR),
texturas cebra, rubann o laminadas (Figura 6). De
acuerdo con Fontbot (1993) la ritmicidad viene dada por la
alternancia de bandas oscuras y claras, correspondientes a
diferentes generaciones de carbonatos. Las bandas oscuras,
en donde el reemplazamiento de la fbrica sedimentaria
original no se ha producido de forma total, estn compuestas por un agregado de grano fino-medio de dolomita con
o sin esfalerita y, subordinadamente, pirita. Las bandas
claras, en donde la disolucin ha sido completa, corresponden a grandes cristales de dolomita o esfalerita. Estas
texturas las pueden presentar otros minerales tales como
1
cm
1
cm
c)
cm
Figura 6. Texturas en rocas. (a) Ritmita de tipo cebra constituida por alternancias claras de dolomita hidrotermal y oscuras de dolomita recristalizada,
Betx (Castelln, Espaa); (b) Ritmita de tipo cebra en doloma cortada por un episodio de fracturacin hidrulica, con mineralizacin de Hg, Betx
(Castelln, Espaa); (c) Intensa fracturacin hidrulica afectando una roca doloespartica, Betx (Castelln, Espaa).
110
Tritlla et al.
barita, celestina y fluorita (Gorzawski et al., 1989; Tritlla
et al., 2001a), ankeritas y sideritas (Gil et al., 1984; Gil y
Velasco, 1992), magnesitas (Velasco et al., 1987), dolomita,
pirita y esfalerita (Arne y Kissin, 1989; Arne et al., 1991;
Tritlla y Cardellach, 1997; Tritlla et al., 2001b) (Figura
4). En las ritmitas tambin puede aparecer celestina, yeso,
apatito, hematites, talco, cinabrio, tetraedrita, calcopirita,
bornita, estibina, arsenopirita y, ms raramente, scheelita
y bismutinita (Pohl y Siegl, 1986).
A menudo es posible observar una transicin entre las
texturas ritmticas y brechas mineralizadas (Figura 6), interpretndose como el producto de un mismo proceso. As,
si la presin del fluido responsable de la formacin de las
ritmitas supera al esfuerzo principal mnimo 3 se pueden
generar fracturas hidrulicas que, en un estadio ms evolucionado, pueden dar lugar a brechas hidrulicas (Sibson,
1990; Jebrak, 1992). En algunos casos (Espadn, Espaa,
Tritlla y Cardellach, 1997; La Encantada-Buenavista, Tritlla
et al., 2004b) constituye la porosidad principal en la que
precipita la mineralizacin econmica.
1.2.3. Alteraciones asociadas
Las alteraciones hidrotermales en estos depsitos, debido a la capacidad tamponadora de la roca encajonante, son
muy poco variadas en comparacin con las que presentan
las rocas silico-alumnicas (Tornos, 1997). El cambio mineralgico ms extendido consiste en la dolomitizacin de
la roca encajonante, si bien tambien pueden aparecer silicificaciones y/o muscovitizaciones. Los MVT, tal y como ya
se ha comentado, encajan en calizas o en dolomas, si bien
estas ltimas son dominantes. En distritos como Pine Point
(Canad) y Silesia (Polonia) todo el distrito est encajado en
una mplia zona discordante de doloma secundaria fuera
de la cual la roca regional es una caliza; en otros distritos la
doloma secundaria aparece de forma local y se encuentra
rodeando las zonas mineralizadas. Otras alteraciones que
se han descrito y que afectan a la roca regional son la presencia de diseminaciones de sulfuros similares a los que
aparecen en la mineralizacin (Leach, 1979; Coveney et
al., 1987), la presencia de feldespatos autignicos en las
rocas carbonatadas (Hearn y Sutter, 1985; Hearn, et al.,
1987), la illitizacin de las bentonitas (Elliot y Aronson,
1987) y la alteracin hidrotermal de los carbones (Daniels
et al., 1990).
1.3. Subtipos
La aplicacin de los modelos derivados del estudio de
los depsitos de Pb-Zn del valle del Mississippi a otros
distritos a nivel mundial origin que se considerase la
afiliacin de otros depsitos encajonados en carbonatos,
de baja temperatura y ligados a salmueras de cuenca a este
tipo. No obstante, algunos de estos depsitos o distritos
presentan suficientes diferencias con el modelo clsico
como para que se consideren tipos o subtipos diferentes.
En este artculo de revisin los hemos llamado subtipos
para mantener una clasificacin jerrquica, aunque algunos
autores suelen considerarlos un tipo diferente a los MVT,
aunque muy prximos.
1.3.1. Subtipo Alpino-Apalachiano
Son depsitos que presentan caractersticas muy similares a los MVT americanos. Reciben el nombre de
las mineralizaciones de Zn-Pb encajonadas en carbonatos paleozoicos o trisicos de los orgenos Apalachiano
(William-Jones et al., 1992) o Alpino, aunque los mejores ejemplos parecen encontrarse al sur de la Montaas
Rocosas (Laznicka, 1985).
Estos depsitos son muy similares a los de tipo MVT,
con la nica diferencia significativa de que encajan en
materiales carbonatados deformados (Laznicka, in op. cit.),
y que los depsitos tienen un marcado control estructural,
en relacin con reas mviles corticales, zonas de rifting
o colisin (Sawkins, 1972), en comparacin con la mayor
filiacin de los MVT s.s. con zonas cratnicas y estables.
En ocasiones, estos depsitos se asocian con fennemos
de emersin-karstificacin desarrollados durante una determinada orogenia (indicios alpinos o bticos en Espaa).
En otros casos, pueden ser removilizaciones tectnicas
de antiguos yacimientos MVT s.s. (distrito de MascotJefferson, EE. UU.; Laznicka, 1985).
Las mineralizaciones se desarrollan preferentemente
en brechas distribuidas a lo largo de zonas de fracturacin
de escala variable, bolsadas irregulares a grandes rasgos
paralelas a la estratificacin, niveles localmente brechados
a lo largo del contacto entre distintas litologas o rellenos
de cavidades preexistentes.
Los depsitos del subtipo Alpino-Apalachiano clsicos
contienen Zn y Pb esencialmente, aunque existen numerosos depsitos e indicios con F, Ba, Sb y Hg que presentan
caractersticas comunes (Laznicka, 1985).
1.3.2. Subtipo Irlands
Estos depsitos son problemticos y aun existe un
intenso debate sobre su origen y su carcter singentico o
epigentico (relacin con la roca encajonante). Presentan
un conjunto de caractersticas comunes a los MVT clsicos
junto con otras que son especficas para estos depsitos,
por lo que se propuso denominarlos de forma diferente
a los MVT clsicos. Los depsitos ms caractersticos
aparecen en los Irish Midlands (Navan, Tynagh, Lisheen,
Silvermines, Galmoy, Ballinalack; Figura 7) y constituyen
el distrito ms rico en zinc conocido a nivel mundial, si se
tiene en cuenta su riqueza en zinc en funcin de las toneladas de metal presente por kilmetro cuadrado (Singer,
1995). Tpicamente, estos depsitos aisladamente presentan
un tonelaje inferior a 10 Mt con leyes de Zn de alrededor
del 5-6%, Pb 1-2% y leyes de Ag de alrededor de 30 g/t.
El depsito ms grande conocido es Navan que ha producido 36 Mt y con unas reservas aproximadas de 41.8 Mt
con un 8% de Zn y 2% de Pb. Estos depsitos aunque en
111
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
general son menores en tamao que los de tipo SEDEX,
resultan muy atractivos debido a que son polimetlicos y
presentan una mineraloga muy simple. Otros depsitos de
Zn-Pb con estas mismas caractersticas se han localizado
tambin en otros pases (Troya, Espaa; Kootenay Arc,
Canad). Debido tanto a su importancia industrial como a
la polmica que aun suscitan, hemos decidido extendernos
en su descripcin.
Los depsitos irlandeses aparecen encajados en una
secuencia de plataforma carbonatada transgresiva de edad
Carbonfero inferior, por encima de una secuencia de lechos
rojos (red-beds) del Devnico. En general, los depsitos
de tipo Irlands presentan las siguientes caractersticas
(Figura 7; Hitzman y Beaty, 1996; Hitzman et al., 2002):
1) Encajan preferencialmente en las unidades carbonatadas, no arcillosas, ms inferiores.
2) Aparecen a lo largo o adyacentes a fallas normales
que actuaron como conductos de ascenso de los fluidos
hidrotemales. En la mayora de los casos, estas fallas se mineralizaron dando lugar a filones o vetas con metales base
que fueron explotadas en la antigedad (Shalee Deposits
cortando la Old Red Sandstone; Taylor y Andrew, 1978).
3) Alrededor de los depsitos aparece una aureola de
dolomita que se extiende varias decenas de metros ms all
del cuerpo de sulfuros. Esta dolomita es de grano fino, est
tpicamente enriquecida en hierro y localmente presenta
brechificaciones. Ocasionalmente se observan halos de Mn
alrededor de algunos depsitos.
4) Presentan una mineraloga muy parecida a la de los
MVT s.s., con esfalerita y galena como los principales
sulfuros. Los sulfuros de hierro (pirita, marcasita) aparecen en cantidades variables, aunque en algunos depsitos
pueden llegar a ser predominantes. La barita aparece en
todos los depsitos en cantidades tambin muy variables,
llegando a ser dominante (Ballynoe Deposit, Boyce et
al., 2003). Adems, muchos depsitos tambin contienen
cantidades menores de tenantita, calcopirita y/o sulfosales
de Pb-Cu-Ag-As.
5) En general, son depsitos estratoligados (stratabound), normalmente mantos masivos a pequea escala
pero que presentan morfologa sedimentarias a gran
escala.
6) Los sulfuros suelen presentar texturas complejas.
Estas van desde el reemplazamiento de la roca encajonante
por sulfuros de grano fino, anhedrales y hasta coloformes,
hasta el llenado de cavidades de disolucin por sulfuros
desde coloformes hasta cristalinos y tamao de grano
grueso. As mismo, se encuentran texturas geopetales de
precipitacin de sulfuros en cavidades.
7) El estudio de inclusiones fluidas sugiere que la
temperatura de las soluciones hidrotermales se situaba
entre 150 y 240 C, con salinidades variables de entre 10
S
Central Midlands
Northern Midlands
CUENCA
SOUTH
MUNSTER
Southern Ireland
CARBONATOS DE PLATAFORMA/ESQUISTOS DE CUENCA
Harberton
bridge
Silvermines/
Ballynoe
Oldcastle
Tatestown
Scallanstown
NAVAN
GRUPO
NAVAN
Courtbrown
CARBONFERO INFERIOR
Garrycam
CALIZA WAULSORTIAN
(ARRECIFE)
Galmoy Lisheen
Carrickttle
Tynagh
CALIZA ARCILLOSA BIOCLSTICA
Keel Moyvoughly
CAR
B
AGU ONATO
AS S
S
Newtown
OME D E
RAS
cashel
BASAMENTO PRE-DEVNICO
0
Silvermines
CALIZ
AS AR
CILLO
Silvermines
SAS IN
FERIO
CLST
RES
ICOS B
ASALE
S
(Devn
100 km
ico inclu
ido)
Figura 7. Distribucin estratigrfica de los principales depsitos de Pb-Zn de tipo Irlands en rocas del Carbonfero Inferior. Modificado de un folleto
del Department of Communications, Marine and Natural Resources del Gobierno de Irlanda (2004).
112
Tritlla et al.
y 23% eq. en peso de NaCl en las zonas de precipitacin
de sulfuros.
8) Estos depsitos se han formado por la mezcla de
soluciones moderadamente salinas, ligeramente cidas y
pobres en azufre que transportaban los metales con fluidos
relativamente ricos en azufre, probablemente derivados del
agua de mar carbonfera.
En los Irish Midlands, este tipo de depsitos presentan
un zoneamiento a nivel de distrito, situandose los ms ricos
en Cu y Ag en la parte sur, que a su vez se corresponden
con los que presentan una mayor dolomitizacin del carbonato encajonante.
Tanto las rocas encajonantes como la texturas que
presentan los depsitos de tipo Irlands son en muchos
casos similares a los del tipo MVT s.s., aunque difieren al
ser mucho ms ricos en Cu, Ag y Fe que la mayora de los
MVT. As mismo, contienen extensas zonas de sulfuros
con aspecto masivo, a menudo muy ricas en sulfuros de
hierro.
Uno de lo puntos ms crticos a la hora de integrar estos
depsitos dentro de los MVT es su carcter singentico o
epigentico. Existen evidencias que apuntan a ambos lados
y que, por tanto, provocan una fuerte controversia a la hora
de determinar el tiempo de formacin de estos depsitos.
En general, la mayor parte de los depsitos se formaron
por debajo del lecho marino (Navan, Anderson et al., 1998)
a favor de fallas normales que actuaron como conductos
de alimentacin de los cuerpos masivos, y que cortaron
los depsitos de la Old Red Sandstone, de edad Devnica,
descargando los fluidos en los carbonatos del Carbonfero
basal. No obstante, se han encontrado evidencias de formacin de algunos depsitos sobre el lecho marino (Tynagh,
Silvermines y Ballynoe) como consecuencia de la descarga
de los fluidos mineralizantes a favor de fracturas que cortaron toda la serie, dando origen a chimeneas de descarga
hidrotermal con su fauna tpica conservada constituida por
gusanos tubulares piritizados y tapices bacterianos hematitizados (Larter et al., 1981; Banks, 1985; Boyce et al.,
2003). Algunos autores, no obstante, niegan la existencia
de caractersticas exhalativas en estos depsitos (Hitzman
y Beaty, 1996; Johnston, 1999; Peace y Wallace, 2000).
Estos mismos depsitos presentan evidencias de epignesis
bajo la forma de vetas de esfalerita y barita cortando la Old
Red Sandstone (Ordovcico) as como la substitucin de
los miembros inferiores carbonatados de edad Carbonfero.
Esta aparente contradiccin es una de las caractersticas
tpicas de los depsitos de metales base en carbonatos de
tipo Irlands que, muy probablemente, representan una
transicin entre depsitos de tipo MVT s.s. y depsitos
de tipo SEDEX.
1.3.3. Subtipo Laisvall, encajonados en rocas siliciclsticas
En este apartado se incluyen un conjunto de mineralizaciones de Pb-Zn (Cu) que presentan muchas similitudes
con los depsitos tipo MVT, hecho que ha provocado
que se cuestione la necesidad de diferenciarlos (Barton
com. per. en Barnes, 1975, en Schrijver, 1992). Ejemplos
de estos depsitos son Laisvall, en los Calednides de
Suecia (Richard, 1983; Lindblom, 1986), Largentire y St.
Sbastien dAigrefeuille en Francia (Ngoyanadji, 1988),
Yava y George Lake en Canad (Sangster y Vaillancourt,
1990), Mechernich y Maubach en Alemania (Friedrich et
al., 1993) y Zeida en Marruecos (Schrijver, 1992).
Estas mineralizaciones encajan en areniscas, conglomerados o arkosas, tanto de origen continental como de
origen litoral, que pasan a techo a carbonatos marinos y/o
evaporitas, y que se disponen discordantes sobre un zcalo grantico o con gneises generalmente ricos en plomo
(Bjorlykke y Sangster, 1981). A menudo las areniscas tienen
tonalidades grisceas por el ambiente reductor que viene
favorecido por la presencia de materia orgnica.
A gran escala la mineralizacin se concentra en disconformidades e irregularidades topogrficas. A ms pequea
escala la mineralizacin se concentra en el fondo de canales
en donde la porosidad de la arenisca se ve aumentada por
el tamao de grano, por la presencia de cicatrices erosivas, por estructuras de deformacin por peso o escape de
agua, etc. En algunos depsitos (Shawangungh, EE. UU.;
Crawford y Beales, 1983), la mineralizacin puede estar
relacionada con la aparicin de una porosidad secundaria
(pequeas fracturas) generada durante los ltimos estadios
de la diagnesis. En la mayora de los casos el periodo
mineralizador fue anterior a la consolidacin y la oclusin
de la porosidad primaria.
La mineralizacin es, en general, ms rica en Pb que
en Zn, presentando cantidades variables de Ag y Cu. A
pesar de que Laisvall ha sido la mina de plomo ms rica de
Europa, los contenidos medios son generalmente bajos: 2
al 5% de Pb, 0.2 al 0.8% de Zn y 1 a 20 g/t Ag, afectando
su posible inters econmico. Algunos de los minerales
presentes son: galena, pirita, esfalerita, calcopirita, bravoita, millerita, cerusita, fluorita, barita, cuarzo, ankerita,
freibergita, bournonita, jamesonita, dolomita, marcasita,
piromorfita, calcita, malaquita, calcedonia, coronadita y
calcosina (Tritlla y Canals, 1997).
Las temperaturas de homogeneizacin de las inclusiones fluidas, asimilables en muchos casos a las
temperaturas de formacin, varan desde los 35 C de
Largentire (Ngoyanadji, 1988) a los 188 C del depsito
de Shawangunk (Wilbur et al., 1990 en Schrijver, 1992),
con una media que supera los 100 C en la mayora de
depsitos. Las salinidades son muy variables (entre 0.2 y
24.5% eq. en peso de NaCl), con una media que supera el
15% eq. en peso de NaCl.
1.3.4. Subtipo fluortico
Un caso especial de depsitos encajados en carbonatos
es el distrito de Northern Pennines (Dunham, 1983, 1990
a, 1990b). Debido a sus especiales caractersticas, Dunham
(in op. cit.) propuso la creacin de un subtipo fluortico
dentro de la categora de los depsitos MVT en donde
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
encajar estos depsitos junto con los de fluorita del distrito
de Illinois-Kentucky. Muy probablemente los mecanismos
y las condiciones de deposicin son muy similares a las
mineralizaciones hasta ahora tratadas y su principal diferencia radica en el tipo de porosidad que ha funcionado
como trampa de la mineralizacin.
Estos depsitos encajan en fracturas y, ocasionalmente,
reemplazan los carbonatos de la serie Carbonfera, dando
lugar a mantos o flats de poca extensin, siempre en
relacin con fracturas que han actuado como canales para
las soluciones mineralizantes. La paragnesis primaria es
ms compleja que la de los depsitos de tipo MVT, y se
caracteriza por la substitucin de la ganga sulfatada (barita) por una ganga constituida por carbonatos raros de Ba
(witherita, baritocalcita, alstonita, etc.) y ms raramente
zeolitas de Ba (harmotoma). Otro hecho caracterstico
de estas mineralizaciones es que los carbonatos de Ba se
encuentran a menudo alterados a barita microgranuda. As
mismo, la alteracin de las esfaleritas ricas en mercurio
puede dar lugar a la acumulacin de cinabrio pulverulento.
Tanto constituyendo parte de las salbandas de los depsitos
como en el interior de la mineralizacin aparecen dickita,
berthierita, chamosita, cookeita, muscovita y Ba-muscovita.
En ocasiones ha sido posible determinar la presencia de
hidrocarburos (parafinas y oleofinas), normalmente en la
parte central de los filones (Dunham, 1990a, 1990b; Tritlla
y Canals, 1997).
Los minerales primarios se disponen en bandas simtricas paralelas a los bordes de los filones, con texturas que
indican la presencia de espacios abiertos (caras cristalinas
creciendo hacia el centro del filn). Las temperaturas de
formacin se hallan dentro de los lmites aceptados para
las mineralizaciones MVT (110-260 C; Dunham, 1990a,
1990b). El emplazamiento de las mineralizaciones (filones
y mantos -flats-) provoca en todos los casos la alteracin
de la roca de caja, dando lugar a la transformacin del carbonato carbonfero en una roca ankertica, con cantidades
variables de siderita, calcedonia y, ms raramente, sericita.
Ocasionalmente se ha puesto de manifiesto el reemplazamiento parcial de la roca encajonante por fluorita de grano
fino, as como se han encontrado fsiles substituidos por
cuarzo, fluorita, sericita y galena. Si la mineralizacin
encaja en diques de cuarzo-dolerita, esta roca se encuentra
alterada a carbonatos secundarios, kaolinita, otros minerales del grupo de las arcillas, anatasa y leucoxeno, junto
con cuarzo y apatito residual. Si los depsitos encajan en
areniscas o en pizarras, estas ltimas suelen encontrarse
parcialmente silicificadas.
1.3.5. Otros depsitos de posible afinidad
Tipo Terlingua. Entre los depsitos de baja temperatura
encajados en carbonatos es posible distinguir los depsitos
de tipo Terlingua (Yates y Thompson, 1959; Origlieri,
1990). La mineralizacin est controlada por fracturas
sobre las que se desarrollan cavidades krsticas en forma
de embudo que son rellenadas por la mineralizacin.
113
Esta se caracteriza por la ausencia de sulfuros de metales
base (galena, esfalerita, calcopirita), apareciendo en su
lugar cinabrio y, en menor proporcin, otros minerales
de mercurio. Desgraciadamente no se disponen de datos
sobre la temperatura o la composicin de las soluciones
mineralizantes.
Filones con ganga carbonatada. Repartidos a lo largo
del Orgeno Hercnico europeo, con predominio en las zonas
externas, existe un conjunto de depsitos filonianos caracterizados por presentar una asociacin de sulfuros de Pb y Zn
con ganga carbonatada. Ejemplos de estas mineralizaciones
son los depsitos de Jebel Aouam en Marruecos, Pchibram en
el Macizo de Bohemia (Zk y Dobers, 1991); Saint Salvy en
el Macizo Central Francs (Jebrak, 1984), el grupo de minas
San Quintn del Valle de Alcudia en Ciudad Real, (Palero
et al., 1991); las minas de Cierco en los Pirineos de Lrida
(Johnson et al., 1996), y las minas de Bellmunt del Priorato
en las Cordilleras Costeras Catalanas, todas ellas en Espaa
(Cardellach et al., 1990; Melgarejo, 1992).
Estos depsitos filonianos presentan morfologas en
bandas, generalmente muy inclinadas, con variaciones
rpidas de grosor y, a pesar de su gran desarrollo vertical
(superando ocasionalmente los 1,000 m), presentan una
cierta zonacin vertical. La posicin de estos filones viene
inducida por la presencia de discontinuidades precoces:
prfidos, estratos cuarcticos, etc. Segn Jebrak (1984) estas
mineralizaciones son el testimonio de sistemas hidrotermales localizados al lado de los granitos tardi-hercnicos,
en condiciones de semiprofundidad (2-4 Km). Se trata de
las mineralizaciones Estefanienses tardas de Michard et
al. (1990).
La mineraloga de estos depsitos es muy variada y
depende de cada yacimiento. La ganga es principalmente
carbonatada (calcita, siderita, dolomita-ankerita), aunque
localmente el cuarzo puede dominar, como pasa en algunas
zonas de Pchibram (Zk y Dober, 1991).
1.4. Geoqumica de los fluidos mineralizantes
1.4.1. MVT sensu stricto
Los procesos responsables de la formacin de los depsitos de tipo MVT han sido el foco de estudio y debate
durante muchos aos, por lo que existe gran cantidad de
literatura al respecto. En este punto intentaremos hacer
una sntesis de los puntos ms relevantes a los que se ha
llegado.
Las inclusiones fluidas en estos depsitos son normalmente abundantes, y han sido estudiadas principalmente
en calcita, dolomita, fluorita, barita, cuarzo y esfalerita.
Estas inclusiones suelen ser muy simples, generalmente
bifsicas acuosas con una pequea burbuja de vapor
(<10% del volumen de la inclusin), a veces acompaadas
por inclusiones acuosas monofsicas o de petrleo. Estas
inclusiones suelen presentar un comportamiento complejo cuando son estudiadas a baja temperatura (Wilkinson,
114
Tritlla et al.
2001). En primer lugar, aparecen comportamientos metaestables a muy baja temperatura (a menudo por debajo
de 60 C), caractersticos de inclusiones fluidas de muy
alta salinidad. Las primeras fusiones aparentes tambin se
observan a muy baja temperatura, con valores reportados
a menudo de hasta 70 C, temperaturas que han servido
de excusa para proponer la presencia de cationes exticos
en estas soluciones, tales como Cu2+ o Li+. La presencia
de estos cationes en cantidades importantes es ms que
improbable, tal y como se ha demostrado mediante la
realizacin de anlisis completos de las inclusiones fluidas
mediante el mtodo de crush-leach. La explicacin ms
probable para las temperaturas tan bajas obtenidas durante
la primera fusin radica en la presencia de fenmenos de
metaestabilidad (Davis et al., 1990), o bien por un aumento
del tamao de grano del hielo en condiciones subslidus, a
medida que el hielo amorfo va recristalizando a hidratos de
sal estequiomtricos (Wilkinson, 2001). La primera fusin
claramente observada suele aparecer alrededor de 50 a
55 C, correspondiendo al eutctico estable del sistema
NaCl-CaCl2-H2O. La ltima fase en fundir puede ser indistintamente hielo o hidrohalita en funcin de la salinidad
total de la inclusin. La medicin precisa de la temperatura
de fusin de ambos slidos (hielo e hidrohalita) permite
estimar la relacin NaCl/CaCl2 (Oakes et al., 1990).
El estudio de las inclusiones fluidas ha resultado crucial en la determinacin de algunas de las caractersticas
ms sobresalientes de los MVT. As, las densidades de los
fluidos mineralizantes son altas (>1,000 kg/m3; Wilkinson,
2001) y exceden la de la mayora de los fluidos crustales
conocidos, por lo que tiene implicaciones muy importantes a la hora de modelizar el flujo regional de fluidos. La
presin de fluido suele exceder la presin de vapor, por
lo que los fenmenos de ebullicin son extremadamente
raros, aunque existen excepciones (Jones y Kesler, 1992).
Las temperaturas determinadas son generalmente bajas, y
suelen situarse por debajo de los 150 C, con excepciones
(Figura 8; Shelton et al., 1992; Tritlla y Cardellach, 1997).
Las salinidades son altas (Figura 8), a menudo por encima
de los 15% eq. en peso de NaCl, y es comn la presencia
de compuestos orgnicos bajo la forma de inclusiones
de hidrocarburos y/o bitumen slido (Wilkinson, 2001;
Gonzlez-Partida et al., 2003; Tritlla et al., 2004b, por
ejemplo). La fase gas de las inclusiones suele contener CO2
y CH4 en concentraciones variables llegando hasta algunas
unidades de % molar (Roedder, 1967; Norman et al., 1985;
Jones y Kesler, 1992; Gonzlez-Partida et al., 2003). Los
cationes presentes en solucin, en orden de abundancia,
son: Na, Ca>>K, Mg, Fe y B, caractersticamente con una
alta relacin Na/K de alrededor de 20% en peso. Todas
estas caractersticas son bastante constantes a lo largo
de los MVT conocidos, aunque pueda existir una amplia
variacin en la cantidad y proporcin de los metales, la mineraloga u otros parmetros que se puedan establecer entre
distritos. Todo esto sugiere que los fluidos responsables del
transporte de los metales son similares en la mayora de
casos, y que las diferencias que se observan a nivel de los
diversos distritos son consecuencia de variaciones en los
Figura 8. Diagrama temperatura de homogeneizacin vs. salinidad ilustrando los rangos tpicos para un conjunto de depsitos. Los campos dibujados no
se han de considerar definitivos, ya que existen composiciones para estos tipos de depsitos fuera de los mismos. Modificado de Wilkinson (2001).
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
procesos geoqumicos que ocurren durante el transporte
de las soluciones y de la interaccin entre estos fluidos y
la roca encajonante en el sitio de formacin del depsito.
As, a partir de la gran similitud que guardan los fluidos
atrapados en los depsitos tipo MVT y la composicin de
las salmueras petroleras, particularmente su alta salinidad,
alta densidad y la riqueza en CaCl2, varios autores han
concluido que dichos fluidos mineralizantes son verdaderas salmueras de cuenca (Sverjensky, 1984; Hanor, 1996;
Tritlla y Cardellach, 1997; Gleeson et al., 2000; Grandia
et al., 2003a, 2003b).
Tanto los datos experimentales (Barrett y Anderson,
1988), los modelos termodinmicos propuestos (Anderson,
1975; Barrett y Anderson, 1988; Sverjensky, 1981, 1984),
los anlisis de las inclusiones fluidas (Hall y Friedman,
1963; Roedder, 1967; Viets y Leach, 1990; Plumlee et
al., 1994; Counter-Benison y Lowenstein, 1997) y su
comparacin con salmueras contemporneas (Carpenter
et al., 1974) han demostrado que este tipo de fluidos
pueden transportar cantidades apreciables, del orden
de ppm, de metales de base, corroborando, por tanto, el
modelo bsico propuesto para los fluidos en estos depsitos. No obstante, la presencia de grandes cantidades de
metales junto con azufre reducido son dos condiciones
mutuamente excluyentes si consideramos un solo fluido.
Esto implica que (1) se requieren grandes volmenes
de fluido, (2) los metales y el azufre vienen de fuentes
diferentes y se mezclan en la zona en la que se est formando el depsito, o (3) que el azufre es transportado
bajo forma oxidada (sulfatos, esencialmente), y que se
reduce en el sitio en el que se est formando el depsito.
Las dos ltimas posibilidades son las ms ampliamente
aceptadas por los diversos autores que han trabajado en
este tipo de depsitos.
An quedan algunas cuestiones fundamentales por
responder tanto sobre el origen de los metales, como del
azufre y de la salinidad. Este ltimo punto ha recibido
especial atencin en los ltimos aos debido al origen
complejo de la salinidad en estos fluidos, involucrando
tanto salmueras producto de evaporacin del agua marina
junto con salmueras secundarias, producto del lavado de
depsitos de halita (Kesler et al., 1995; Viets et al., 1996;
Tritlla y Cardellach, 1997; Grandia et al., 2003a, 2003b;
Tritlla et al., 2004a, b).
1.4.2. Subtipo Irlands
A diferencia de los MVT s.s., los datos existentes en
la literatura sobre la composicin de los fluidos mineralizantes son muy escasos.
En los depsitos de tipo Irlands, las inclusiones
fluidas han sido estudiadas esencialmente en dolomita,
calcita, barita, cuarzo y esfalerita provenientes tanto de
los depsitos en explotacin, indicios mineralizados
as como del sistema de filones que suelen situarse
encajonados en el zcalo, siempre por debajo de los
cuerpos mineralizados, y que parecen representar los
115
conductos de alimentacin de, al menos, parte de los
depsitos. Aun as, los nicos depsitos estudiados en
profundidad son los de Silvermines (Samson y Russell,
1987), Tynagh (Banks y Russell, 1992) y Lisheen
(Thompson et al., 1992; Eyre et al., 1996; Eyre, 1998),
junto con estudios fragmentarios en Navan y Keel
(Everett et al., 1997, 1999).
Al igual que en el caso anterior las inclusiones fluidas presentes en estos depsitos son muy simples. Son
predominantemente inclusiones acuosas bifsicas, con
una pequea burbuja de vapor (<10% del volumen total
de la inclusin), aunque tambin pueden aparecer raras
inclusiones monofsicas. Se han observado tres grandes
grupos de inclusiones (Figura 9):
1. Inclusiones de salinidad (10-15% eq. en peso de NaCl)
y temperaturas (150-200 C) moderadas, con una primera
temperatura de fusin alrededor de -20 C, indicando la
predominancia de NaCl como sal en la solucin;
2. Inclusiones con fluidos acuosos de alta salinidad
(20-25% eq. en peso de NaCl) y baja temperatura de
homogeneizacin (<150 C), observndose la primera
fusin a temperaturas de alrededor de 55 C, indicativas
de una salmuera mixta del tipo NaCl-CaCl2.
3. Un conjunto de inclusiones subordinadas, de baja
salinidad (<5% eq. en peso de NaCl) y con temperaturas
de homogeneizacin bajas a moderadas (120-200 C) cuya
composicin en electrolitos est dominada por NaCl.
En general, se acepta que la mineralizacin se form
debido a la mezcla de las soluciones representadas por
los fluidos 1 y 2, tal y como se observa en los respectivos
diagramas de Th vs. salinidad (Wilkinson, 2001). En principio, el fluido 1 sera el responsable del transporte de los
metales junto con azufre de origen hidrotermal (Everett
et al., 1999), mientras que el fluido 2 sera rico en azufre
bacteriognico. Recientemente, se ha detectado la presencia de CO2 (formacin de clatrato) en las inclusiones en
esfalerita del depsito de Navan, as como en los cuarzos
de los filones infrayacentes. La presencia de CO2 se ha relacionado con la participacin de fluidos de alta temperatura,
originados en el basamento, y que habran provocado la
generacin de acidez en el fluido hidrotermal, a travs de
hidrlisis debido al enfriamiento y ascenso de la solucin
(Wilkinson, 2001). Esta generacin de acidez explicara,
al menos en parte, la disolucin del carbonato en la zona
mineralizada y su reemplazamiento parcial.
1.4.3. Origen de los electrolitos en solucin
Clsicamente, se relacion la presencia de salmueras de
alta salinidad en esta tipologa a la lixiviacin de niveles
evaporticos presentes en la cuenca. Esto contrastaba con
la ausencia de dichos niveles en algunas cuencas que, a su
vez, contenan algunos de los depsitos volumtricamente
ms importantes, como el distrito del Upper Mississippi
Valley en la cuenca de Illinois (EE. UU.).
Hanor (1987, 1994) propuso varios mecanismos a partir
de los cuales se podran generar dichas salmueras:
116
Tritlla et al.
300
Lisheen
250
Silvermines
200
Galmoy
150
Ganga
100
50
0
0
10
15
20
Salinidad (% eq. en peso de NaCl)
25
30
Figura 9. Diagrama temperatura de homogeneizacin vs. salinidad ilustrando los rangos tpicos para los depsitos de tipo Irlands. Modificado de
Wilkinson (2001).
1) Evaporacin de agua marina. La prdida progresiva de agua por evaporacin a partir de agua de origen
marino genera aguas residuales ricas en electrolitos. La
composicin de esta agua va cambiando a medida que van
precipitando las diferentes sales.
2) Evaporacin de agua continental. A diferencia del
agua marina, la evaporacin de aguas continentales puede
dar lugar a un amplio espectro de salmueras, normalmente
con la presencia de carbonatos y sulfatos de Na y Mg.
3) Disolucin de evaporitas. La interaccin de una agua
de cualquier origen con un cuerpo de evaporitas puede dar
lugar a salmueras caracterizadas por la presencia de grandes cantidades de NaCl o de sulfato de calcio debido a la
disolucin de niveles ricos en halita o en yeso (o anhidrita)
respectivamente.
4) Osmosis inversa. Las salmueras se formaran
por la circulacin de un fluido por niveles de arcillas
semipermeables. Debido a su neutralidad elctrica, el
agua pasa con facilidad por estos niveles, mientras que los
iones disueltos son retenidos y concentrados en un fluido
residual salino a causa de las repulsiones electrostticas
de los minerales de la arcilla. ste es un proceso que ha
sido invocado en repetidas ocasiones, pero que es de difcil
comprobacin.
1.4.4. Geoqumica de halgenos
Las relaciones entre los diferentes cationes y aniones
en una solucin permiten obtener informacin tanto sobre
el origen de los solutos as como de las interacciones que
dicho fluido ha sufrido con las rocas a travs de las que
ha circulado durante su historia. Tanto las concentraciones absolutas como las relaciones entre los halgenos se
han venido utilizando como trazadores del movimiento
de los fluidos debido a su comportamiento conservativo.
El trazado de este movimiento se puede relacionar con
la formacin de cementos y la prdida de porosidad en
reservorios de petrleo y como trazadores para la localizacin de depsitos de sulfuros de Zn-Pb, al actuar stas
soluciones de cuenca como vehculo para la formacin de
stas mineralizaciones.
Los halgenos son unos constituyentes muy importantes
de las aguas de formacin sedimentarias y son muy buenos
indicadores sobre el origen de los fluidos debido a la naturaleza tan conservativa que tienen tanto el Cl como el Br en
solucin. El Cloro es normalmente el anin mayor, constituyendo ms del 90% en peso de los mismos. Se considera
que los halgenos se comportan en forma conservativa,
es decir, que no intervienen en interacciones diagenticas
agua-roca. Esto es debido a que en las rocas sedimentarias
clsticas y en los carbonatos prcticamente no existen minerales halogenados formadores. La nica circunstancia en la
que las interacciones agua-roca son importantes es cuando
el agua entra en contacto con cuerpos de sal.
El Br est considerado como elemento no formador de
minerales en cuencas sedimentarias, con excepcin hecha
de las raras cuencas endorreicas que precipitan boratos
(tincalconita, boracita). El I es mucho menos conservativo
y se intercambia fcilmente durante las reacciones aguaroca, especialmente cuando stas rocas son muy ricas en
materia orgnica. El flor existe bajo la forma de fluorita
y es probablemente el nico halgeno que puede interaccionar fuertemente con la roca encajonante.
As mismo, la mayora de las soluciones que circulan
en la corteza contienen Na en solucin, y su concentracin
puede variar en funcin tanto del origen de dichas soluciones (disolucin o precipitacin de evaporitas, hidrlisis de
minerales con Na) as como de la precipitacin de minerales
que contengan Na a partir de las mismas (albita).
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
Todos estos datos se evaluan mediante su representacin
en grficos del tipo Br vs. Cl, log(Br/Cl) vs. log(I/Cl) y/o
Na/Br vs. Cl/Br junto con su comparacin con la composicin media del agua del mar, de salmueras de cuenca,
aguas magmticas, aguas de sistemas geotrmicos y la
evolucin del agua de mar durante su evaporacin (ver
Fontes y Matray, 1993).
En la literatura existen abundantes datos sobre el
contenido en iones de las inclusiones fluidas de muchos
depsitos MVT (Channer et al., 1993; Kesler et al., 1995;
Viets et al., 1996; Grandia et al., 2003a, 2003b; Tritlla y
Cardellach, 1997; Tritlla et al., 2004a,b ; Wilkinson, 2001).
Tal y como se puede observar en la Figura 10, la mayora
de las salmueras analizadas contienen relaciones Na/Br y
117
Cl/Br sensiblemente ms bajas que la del agua marina y
se sitan sobre la curva de evaporacin del agua marina,
indicando que, en principio, estas salmueras se originaron
por este tipo de proceso. En cambio, algunos yacimientos
(Tri-State, Northern Arkansas y Central Missouri en los
EE. UU.; Espadan, Espaa) presentan una composicin en
halgenos compatible con el lavado de series evaporticas
con presencia de depsitos de halita.
La validez de la utilizacin de las relaciones anteriormente mencionadas ha sido puesta en duda recientemente
por Chi y Savard (1997). Estos autores sugieren que valores
ms bajos de Na/Br y Cl/Br que el agua marina pueden ser
producto de mezclas entre dos salmueras de composicin
diferente, una de ellas originada por evaporacin y la
a)
b)
c)
d)
Figura 10. Diagramas utilizados para la discriminacin de fluidos basados en las relaciones composicionales de halgenos; modificado de Viets et al.,
(1996) y Wilkinson, (2001). (a) Cl/Br vs. Na/Br; las lnea discontnua representa la trayectoria de evaporacin del agua marina (SET) hasta pasado el punto
de precipitacin de la halita, resultando una salmuera residual enriquecida en Br; las flechas indican los puntos de aparicin de minerales evaporticos
durante la secuencia de evaporacin. (b) Cl/Br vs. Na/Cl; se han representado las composiciones para las salmueras de los depsitos MVT s.s., para los
depsitos del Alto Mississippi, para los depsitos del Viburnum Trend y para los fluidos de los depsitos de tipo Irlands (datos de Everett et al., 1999);
los campos que se dibujan a la izquierda de SET representan fluidos producidos a partir de agua marina evaporada que ha perdido Na, probablemente
por reacciones con minerales (p. ej. albitizacin de las plagioclasas). (c) Cl/Br vs. Ca/Cl; los fluidos en general presentan un enriquecimiento en Ca con
respecto al agua marina evaporada, posiblemente debido a procesos de albitizacin y/o dolomitizacin. (d) Cl/Br vs. Mg/Cl; las salmueras analizadas
estn fuertemente empobrecidas en Mg con respecto al agua marina, posiblemente reflejando su papel en los procesos de dolomitizacin en los depsitos
de tipo MVT o la formacin de esmectitas o cloritas en los de tipo Irlands. Es de destacar que slo algunos depsitos de tipo MVT presentan salmueras
secundarias, producto de la disolucin de halita.
118
Tritlla et al.
otra asociada a la lixiviacin de niveles evaporticos. No
obstante, la presencia de este tipo de mezclas puede ser
evaluada tanto mediante otros diagramas (ppm Cl vs. ppm
Na, ppm Cl vs. Cl/Br) como mediante microtermometra
de inclusiones fluidas.
1.5. Edad de los depsitos MVT
Anderson y Mcqueen (1988) indicaron que el
conocimiento preciso de la edad de formacin de los
depsitos de tipo MVT contitua el reto ms importante que
se tena que afrontar ya que en este resida la clave para
poder validar los modelos conceptuales y numricos sobre
la gnesis de estos depsitos. No obstante, el fechamiento
preciso en estos depsitos es sumamente complicado
tanto por el carcter estratoligado de los mismos como
por la paragenesis que presentan. En el primer caso, estos
yacimientos encajan en rocas que ya han sufrido procesos
diagenticos y que actan como canales de circulacin
(paleoacuferos) de los fluidos mineralizantes. Debido a que
en algunos casos las cuencas son intracratnicas, resulta
muy difcil acotar la edad de los depsitos ya que estos
pueden ser sensiblemente ms jvenes que las rocas que
los encajan (Figura 11). Un ejemplo de esto lo encontramos
en los depsitos de la Cuenca del Maestrazgo (Espaa;
Grandia et al., 2003a, 2003b) que pudieron ser fechados
como Terciarios, pero que se encuentran encajonados
en carbonatos de edad Aptiense-Albiense. Un problema
a) MTV Pre-deformacin
aadido es que los minerales relacionados con la formacin
de los depsitos no suelen contener cantidades apreciables
de ciertos elementos (Re, Sm, Rb, U, Th, K, etc.) por lo
que la utilizacin de mtodos radiomtricos convencionales
basados en la desintegracin de istopos radioactivos es
muy limitada o nula.
En los ltimos aos se han desarrollado algunas tcnicas
de fechamiento absoluto que han resultado aplicables a algunos de estos depsitos. Entre la tcnicas radiomtricas, una
de las que ha dado mejor resultado es el fechamiento Rb/Sr
de esfalerita mediante la obtencin de una isocrona a partir
de las relaciones isotpicas 87Rb/86Sr y 87Sr/86Sr. Esta tcnica
presenta un problema fundamental, ya que para obtener la
isocrona a partir de cantidades realmente mnimas de Rb y
Sr se analiza el que contiene tanto la esfalerita como sus inclusiones fluidas. Este mtodo ha permitido obtener la edad
de los depsitos de Pine Point (Nakai et al., 1993) y Upper
Mississippi Valley (Brannon et al., 1992) en los EE. UU.;
Polaris en Canad (Christensen et al., 1995a) Blendevale
(Christensen et al., 1995b) en Australia; y el de Northern
Eiffel (Schneider et al., 1999) en Alemania.
Otra tcnica radiomtrica utilizada ha sido el mtodo U/
Pb, utilizando la calcita que suele acompaar a los sulfuros
en estos depsitos. Mediante esta tcnica se fecharon los
depsitos del Tri-State Disctrict (Brannon et al., 1996a) y
de Central Tennesseee (Brannon et al., 1996b) en los EE.
UU., el de Twelve Mile Bore (Brannon et al., 1996a) y los
de la Cuenca del Maestrazgo (Grandia et al., 2003a, 2003b)
en Espaa.
b) MTV Post-deformacin
1. Depsito de la roca encajonante
1. Depsito de la roca encajonante
2. Mineralizacin MVT
2. Deformacin y cabalgamiento
3. Deformacin y cabalgamiento
3. Mineralizacin MVT
Figura [Link] posibles secuencias de formacin de depsitos MVT en cordilleras de plegamiento. En el primer caso (a) los depsitos se forman a favor
de estratos plano-paralelos que son posteriormente deformados; en el segundo caso (b) la deformacin de los estratos es anterior a la formacin del
depsito. Modificado de Bradley y Leach (2003).
119
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
1.6. Modelos genticos
Los modelos de formacin de los depsitos de tipo
MVT dependen en gran medida de dos factores fundamentales: el tipo de circulacin de los fluidos y los procesos
de precipitacin.
1.6.1. Modelos de circulacin de los fluidos
La formacin de los depsitos de tipo MVT est ntimamente relacionada con la circulacin de salmueras en
una cuenca sedimentaria. El mecanismo de movilizacin
de los fluidos depende del tipo de orgeno (Figura 12) y
de en que estadio de evolucin se encuentra la cuenca en
el momento de la movilizacin y expulsin de los mismos.
Debido a que en la mayora de las ocasiones no se conoce la edad de formacin del depsito, es habitual que se
propongan modelos de flujo completamente diferentes, o
hasta antagnicos, para interpretar la gnesis de un mismo
depsito.
Corteza
Continental
Orgeno de colisin
Arco
Corteza
Ocenica
Existe un conjunto de modelos de movilizacin de fluidos propuestos hasta la fecha, entre los que cabe destacar
flujo por compactacin de sedimentos (Jackson y Beales,
1967); flujo por bombeo ssmico (Sibson et al., 1975); flujo
debido a procesos diagenticos (Sharp, 1978); flujo debido
a gradientes topogrficos (gravity-driven flow; Garven
y Freeze, 1984a, 1984b); y flujo debido a movimientos
tectnicos (tectonically-driven flow; Oliver, 1986).
Uno de los primeros modelos propuestos propona que
la movilizacin y migracin de salmueras era debida a la
expulsin de las aguas connatas contenidas en la serie sedimentaria durante la compactacin de los mismos (Jackson
y Beales, 1967). Este modelo fue posteriormente invalidado
por varios autores (Cathles y Smith, 1983; Bethke, 1986)
debido a que la expulsin de fluidos por compactacin
presenta una muy baja velocidad de flujo por lo que el
calor transportado por dichas soluciones se perdera rpidamente. En cambio, si la cuenca est sobrepresurizada
(Sharp, 1978), tanto debido a la rpida acumulacin de
MVT
Litsfera mantlica
Reflujo de la
astensfera
Orgeno de tipo Andino
Cuenca de
antepas
MVT
Reflujo de la
astenosfera
200 km
Orgeno de inversin
MVT
MVT
Figura 12. Comparacin entre un orgeno colisional (arriba), de tipo Andino (centro) y transpresional (abajo). El orgeno de tipo colisional se corresponde con una colisin arco-margen pasivo (arriba), basado en los ejemplos negenos de Timor (Nueva Guinea) y Taiwan. El orgeno de tipo Andino
(centro) est basado en el modelo actual de los Andes y un ejemplo fsil puede ser el sistema Laramdico del Cretcico Tardo-Paleoceno del poniente
de Norteamrica; la conveccin de la astensfera contribuye a la subduccin a escala regional del antepas, diferencindolo del resto de situaciones de
la cuencas de este tipo. El orgeno de inversin o transpresional (abajo) se caracteriza por estar flanqueado en ambos lados por cuencas de antepas;
este ltimo tipo est basado en el modelo de los Pirineos (Muoz, 1992; Bradley y Leach, 2003).
120
Tritlla et al.
sedimentos como a reacciones diagenticas de deshidratacin o generacin de hidrocarburos, dicha expulsin
podra ser efectiva.
El flujo por bombeo ssmico (Sibson et al., 1975) es un
mecanismo que puede generar grandes velocidades de flujo
de hasta decenas de metro por ao y que, a pesar de que
el volumen de fluido movilizado a escala de cuenca puede
no ser muy elevado, si que localmente puede ser un factor
importante para la formacin de depsitos minerales. Este
tipo de mecanismo fue invocado por Tritlla y Cardellach
(1997) en relacin con los depsitos de Hg encajonados en
carbonatos de la Sierra de Espadan (Castelln, Espaa).
Posteriormente, Oliver (1986) propuso un modelo de
conveccin originada por carga tectnica. Este modelo
presenta un grave problema debido a que la velocidad de
flujo que genera es muy baja (<1 m por ao; Ge y Garven,
1992), por lo que puede ser un mecanismo poco viable
para la generacin de volmenes importantes de fluidos
mineralizantes.
El modelo ms aceptado hasta el momento y
especialmente vlido en los depsitos del Valle del
Mississippi es el propuesto por Garven y Freeze (1984a,
b) y Garven (1985), basado en la circulacin de fluidos
debido a gradientes topogrficos (Figura 13). En contextos
tectnicos compresivos la formacin del orgeno implica
la constitucin de un importante gradiente topogrfico
que permite establecer el flujo de fluidos metericos entre
las partes ms elevadas tectnicamente y las cuencas de
antepas asociadas. Este tipo de modelo permite justificar
la migracin de fluidos a escala de cuenca u orgeno
al permitir velocidades de flujo altas ( 10 m por ao)
durante largos periodos de tiempo (algunos millones de
aos). Adems, debido a su alta velocidad de flujo, es
un mecanismo muy eficiente para transportar grandes
cantidades de calor.
1.6.2. Mecanismos de precipitacin
Uno de los modelos ms aceptados para la precipitacin
(Beales, 1975) es el que supone un transporte por separado
de los metales y el azufre, producindose la mineralizacin
en el sitio en donde ambos fluidos se mezclan.
En otro modelo (Barton, 1967), el sulfato y los metales
son transportados por la misma solucin y la precipitacin
se da por la reduccin del sulfato cuando la solucin mineralizante interacciona con materia orgnica o cualquier
otro agente reductor.
Un tercer modelo propone que los metales y el azufre,
en estado reducido, son transportados en la misma solucin
a pH bajos, dndose la precipitacin por un incremento
en el pH, una dilucin o un enfriamiento de la solucin
mineralizante (Anderson, 1983).
El cuarto modelo es el que presupone que los metales
son transportados mediante complejos orgnicos (Barnes,
1983) en soluciones neutras o alcalinas, y la precipitacin
es consecuencia de un descenso del pH o de una oxidacin
de la solucin. Intentar generalizar y aceptar uno solo de
estos modelos para explicar la gnesis de todos los depsitos MVT es probablemente una simplificacin errnea,
habiendo sido el motivo de muchas discusiones.
Uno de los modelos conceptuales ms aceptados
para explicar el origen de la soluciones mineralizantes y
el mecanismo de movilizacin de las mismas, es el que
involucra aguas metericas que se infiltraran e iran evolucionando en profundidad a medida que interaccionasen
con materiales de composicin diferente, convirtindose
paulatinamente en soluciones mineralizantes. Su movimiento sera provocado esencialmente por las variaciones
en los niveles piezomtricos de la cuenca (Garven, 1985;
Bethke and Marshak, 1990) as como tambin podra ser
debido a cambios de densidad del fluido debido al calentamiento de las aguas como consecuencia de un gradiente
geotrmico anmalo.
Otros autores (Noble, 1963; Jackson y Beales, 1967)
proponen la compactacin de la cuenca como un mecanismo que dara lugar a un flujo continuo de la solucin
mineralizante. Para poder explicar la conservacin de la
temperatura de la solucin durante centenares de kilmetros,
Sharp (1978) y Cathles y Smith (1983) proponen un flujo
episdico de la solucin hacia la roca carbonatada, como
consecuencia de una sobrepresin.
2. Depsitos de tipo MVT en Mxico
2.1. Introduccin
Los depsitos de tipo MVT no han sido reconocidos
como tales durante mucho tiempo en Mxico por diversos
motivos, entre los que cabe destacar el que stos esencialmente contienen metales de base (p. ej. El Diente,
Nuevo Len; Sierra Mojada, Coahuila), barita (Mzquiz,
Coahuila), celestina (distrito de Cuatrocinegas, Coahuila)
y/o fluorita (La Azul, Taxco, Guerrero, Tritlla et al., 2001a;
La Encantada-Buenavista, Coahuila, Gonzlez-Partida
et al., 2003, Tritlla et al., 2004b), por lo que no han sido
tan atractivos como los depsitos que contienen metales
preciosos (skarns, epitermales) o altos tonelajes en metales
base (SEDEX, vulcanognicos), tanto para la mayora de
las empresas mineras como para el mundo cientfico en
general.
As mismo, y debido a la omnipresencia de cuerpos
intrusivos que cortan toda la serie mesozoica en el centro y
NE de Mxico, los depsitos de esta filiacin han sido sistemticamente confundidos con depsitos ligados a fluidos
o procesos magmticos. A pesar de que algunos autores ya
habian propuesto la existencia de esta tipologa (De Cserna,
1989), dichas aseveraciones tuvieron muy poco eco tanto en
el mundo cientfico como en el minero. Solo recientemente
se ha reconocido la importancia de este tipo de depsitos en
Mxico, hecho que puede resultar muy relevante de cara a la
exploracin de nuevos recursos minerales en las plataformas
carbonatadas mesozoicas del centro y NE de Mxico.
121
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
ESTADOEstado
PRECOZ
DE COLISIN
precoz de colisin
Preparacin
parala
la mineralizacin
posterior posterior
Preparacin
para
mineralizacin
Plataforma
Plataforma
emergente
emergente
Karst
Karst
Orogeno
Orogeno
submarino
submarino
avanzando
avanzado
Plataforma
en
Plataforma en
hundimiento
hundimiento
Baritasedimentaria
sedimentaria
Barita
Fallas
Fallasnormales
normales
inducidas por
por la
inducidas
la
flexion
flexin
DESPUS
DEdeLA
COLISIN
Despus
la colisin
Cuenca
Cuencade
deAntepais
Antepais
colmatada
colmatada
Frente
Frentemontaoso
montaoso
degradado
degradado
Recarga
Recarga
Salmueras
Salmueras
cuenca
dedecuenca
en karst
enterrado
MVTMVT
en karst
enterrado
MVT
enfallas
fallas
MVT en
Figura 13. Bloque diagrama mostrando la evolucin de una cuenca de antepas (Bradley y Leach, 2003). El bloque de la parte superior muestra como
durante la convergencia de placas, una cinturn de plegamiento submarino cabalga al margen pasivo, formndose as una cuenca de antepas. La convergencia de las placas causa que esta situacin migre en direccin a la cuenca de antepas. Esta cuenca no se colmata debido a que el depocentro de la
misma migra a medida que la deformacin avanza. La posicin de los depsitos de barita se basa en la posicin en la que se hallan depsitos similares
en los Ouachitas (Maynard y Okita 1991). En el bloque-diagrama de la parte inferior, la convergencia de placas ya ha cesado y la cuenca de antepas
ha acabado colmatndose de sedimentos, creando las condiciones hidrolgicas idneas para la formacin yacimientos de tipo MVT. Esta sera una
situacin similar a la que dio origen a los depsitos de la regin de Ozark (EE. UU.; Bradley y Leach, 2003).
2.2. Localizacin de los depsitos en Mxico
Hasta el momento, tanto por su abundancia relativa
como por su importancia econmica, los depsitos que
ms se han estudiado son los de barita, celestina y fluorita
del Edo. de Coahuila y, localmente, los de fluorita en el
Edo. de Guerrero. As, a continuacin se va a efectuar un
resumen del estado del arte sobre el conocimiento de esta
tipologa en estos estados.
2.2.1. Depsitos en el Edo. de Coahuila
Tal y como se ha indicado en el apartado de generalidades, la evolucin paleogeogrfica y tectnica resulta
crucial a la hora de entender la disposicin y los controles
en la distribucin de los cuerpos mineralizados.
La distribucin de los depsitos de baja temperatura
encajonados en carbonatos parece estar restringida a los
bordes de las estructuras paleogeogrficas (altos y bajos
estructurales) si bien no se ha evaluado an convenientemente el papel que pueda jugar el nivel y tipo de aflora-
122
Tritlla et al.
110W
90W
30N
La EncantadaBuenavista
El Tule
Muzquiz
Sierra Mojada
Mineral
de Reforma
Los Alamitos
Golfo
de
Mxico
Barita
20N
Celestita
La Azul
Belice
Fluorita
Pb-Zn
600 km
Figura 14. Distribucin de los yacimientos de barita, celestina, fluorita y metales base en Mxico reconocidos como pertenecientes a esta tipologa.
miento en dicha distribucin (Puente-Sols et al., 2005).
Los elementos paleogeogrficos en el NE de Mxico estn
formados por altos del basamento, cuencas asociadas a stos y grandes fallas regionales o lineamientos. Existen tres
fallas regionales de carcter lateral izquierdo que delimitan
a los altos del basamento: la falla La Babia (FLB), la falla
San Marcos (FSM) (Charleston, 1981) y la megacizalla
Mojave-Sonora (Anderson y Macqueen, 1988). La falla de
La Babia limita al sur a la Pennsula de Burro-Salado, mientras que la Plataforma de Coahuila est limitada al norte
por la FSM y al sur por el lineamiento Torren-Monterrey,
que algunos autores definen como la traza hacia el sureste
de la megacizalla Mojave-Sonora. Entre estos dos altos de
basamento se encuentra la Cuenca de Sabinas, adems de
las islas de La Mula y Monclova.
Los depsitos de barita dominante son muy escasos,
localizndose en la parte central de la Cuenca de Sabinas
(Sierra de Santa Rosa), aunque suele ser comn encontrar
barita como ganga en los depsitos estratoligados de PbZn (Sierra de La Pursima y San Marcos, Sierra Mojada;
Puente-Sols et al., 2005). Estos depsitos se encuentran
alojados en la Fm. Cupido (Barremiano-Aptiano; Figura
15). Tambin se ha reportado la presencia de barita hacia la
parte sureste de la Cuenca de Sabinas, al NE de la Cuenca
de la Popa, justo al este de la Isla Lampazos-SabinasPicachos (Bloque Tamaulipas), alojados en la Fm. Olvido
(Kimmeridgiano).
Los depsitos de celestina dominante se localizan en el
NE de Mxico, mayoritariamente en la parte central de la
Plataforma de Coahuila (Sierras de Alamitos, Australia y La
Paila) junto con algunos depsitos aislados que se localizan
en el borde norte de la traza de la falla San Marcos y en el
margen suroeste de la Cuenca de Parras (Puente-Sols et
al., 2005), esencialmente encajando en los carbonatos de
las Fm. Acatita y Aurora (Albiano; Figura 15).
Los depsitos de fluorita dominante se localizan al norte
y sur de la traza de la falla La Babia, sobre los bordes sur
y suroeste de la Pennsula Burro-Salado, en la parte superior de la Fm. Georgetown en contacto con la Fm. Del Ro
(Albiano-Cenomaniano; Figura 15), ambos pertenecientes
al grupo Washita (Gonzlez-Partida et al., 2003; Tritlla et
al., 2004b; Puente-Sols et al., 2005). Existen tambin algunos depsitos dispersos sobre la Plataforma de Coahuila, en
la parte sur y este de la sierra de Australia, emplazados en
la formacin Aurora (Albiano; Puente-Sols et al., 2005).
Los yacimientos estratoligados de Plomo-Zinc (PbZn), presentan una amplia distribucin. La mayora
de ellos, ocurren cerca de los bordes de las paleoislas,
aunque su relacin con ellas no es tan directa como en
los casos de las mineralizaciones anteriores. Las rocas
encajonantes tambin muestran variabilidad dependiendo
de la unidad paleogeogrfica en la cul se localizan;
aunque se concentran de manera ms amplia en rocas de
la Fm. Cupido y en menor cantidad en las formaciones
Aurora, Acatita y La Virgen (Figura 15; Puente-Sols et
al., 2005).
A grosso modo, parece observarse un zoneamiento de
los depsitos en funcin de la mineraloga dominante reflejando, muy probablemente, la mayor o menor movilidad
de los diferentes cationes a travs de la serie y tambin
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
123
Figura 15. Tabla cronoestratigrfica del noreste de Mxico junto con la posicin general en la columna de algunos de los yacimientos estratoligados.
Modificado de Goldhammer (1999) y Puente-Sols et al. (2005).
diferentes mecanismos de formacin de los depsitos. As,
los niveles estratiformes de barita se localizan en la base
de la serie carbonatada mesozoica, encajonados en los
materiales Kimmeridgianos (Fm. Olvido); los depsitos
de Pb-Zn dominante se localizaran en la Fm. Cupido; los
mantos de celestina aparecen encajonados en carbonatos
de plataforma (Formaciones Aurora y Acatita) a un nivel
estructural similar a los depsitos de Pb-Zn; mientras que
los de fluorita dominante son los que aparecen en posiciones
ms altas en la seria estratigrfica, en el contacto superior
de las formaciones Georgetown y Del Ro.
2.3. Tipologas presentes en Mxico
2.3.1. Depsitos estratoligados de barita
En el norte del Edo. de Coahuila aparecen un conjunto
de depsitos estratoligados de gran extensin y potencia
variable (hasta 3 m), compuestos casi exclusivamente
por barita de alta pureza, junto con cantidades accesorias de celestina y calcita encajonados en los carbonatos
Kimmerigdianos de la Fm. Olvido. No se ha detectado
la presencia de celestina, aunque si aparecen localmente
baritas algo ms ricas en Sr (Barosa, com. per.) sin que por
124
Tritlla et al.
ello se aprecien cambios texturales significativos.
Los principales cuerpos mineralizados aparecen en las
cercanas de la poblacin de Mzquiz (Coahuila). Consisten
en dos niveles estratoligados de barita (minas Cocina
y Potrero) parcialmente deformados por la tectnica
laramdica. El contacto con la roca encajonante es ntido
(Figura 16a y 16b) y est marcado por la alteracin de
color de la misma que solo se hace evidente en algunos de
los cortes observados (Figura 16 b y 16c). Esta alteracin
consiste en una gradual prdida de coloracin de la roca
encajonante hacia el nivel de barita, hecho que indica la
alteracin de los contenidos en materia orgnica de la roca
encajonante. Adems, tanto la roca encajonante como la
propia barita son ftidas (presencia de H2S).
Los cuerpos de barita estn compuestos por cristales
tabulares de barita de grano fino, que aparentemente se
disponen al azar. Una inspeccin ms profunda del afloramiento permite observar como la disposicin de la barita
parece guardar relacin con la pseudomorfosis de estructuras relictas (Tritlla et al., 2005): impurezas en la barita
que marcan una pseudo-estratificacin (Figura 16d);
superficies convolutas, plegadas o boudinadas (Figura
16f); cambios en el tamao de grano o la disposicin de
la pseudo-estratificacin observadas de base a techo del
nivel mineralizado; estructuras bandeadas, texturalmente
similares a ritmitas (Figura 16a, 16b y 16e), constituidas por la alternancia de bandas claras y oscuras de
barita que, ocasionalmente, forman la totalidad del nivel
mineralizado; y, lo que es ms revelador, agrupaciones globulares de barita, con texturas aproximadamente radiales,
con una morfologa general similar que recuerda muy de
cerca a los chicken-wire de anhidrita (Figura 16d y 16f),
tpicos de series evaporticas (niveles de yeso evaportico)
que han sufrido procesos diagenticos de deshidratacin/
compactacin. As mismo, es de destacar la ausencia de
cavidades dentro de los cuerpos, homogeneamente masivos.
Localmente, se oberva la presencia de una o dos vetas,
sub-paralelas a la estratificacin de calcita, que sellan las
zonas de mxima circulacin de fluidos. Tambin, aparecen
pequeas vetas de calcita cortando perpendicularmente
los niveles mineralizados, producto del plegamiento y/o
brechificacin de los niveles de barita durante la orogenia
Larmide.
Las inclusiones fluidas en los niveles de barita son muy
escasas, de pequeo tamao y suelen estar afectadas por
procesos de prdida de fluido (leakeage) tanto debido a la
exfoliacin perfecta del la barita como a que estos niveles
estn afectados por la deformacin larmide. No obstante,
se han realizado mediciones microtermomtricas en escasas
inclusiones fluidas claramente primarias (E. GonzlezPartida, com. per.). Las temperaturas de homogeneizacin
(sin correccin de presin) obtenidas para las baritas de
la Mina Cocina varian entre 60 y150 C, sugiriendo que
estn afectadas por prdidas de fluido; las temperaturas de
homogeneizacin en Mina Potrero presentan una menor
dispersin y se situan entre 60 y 100 C. Las salinidades
son muy constantes, alrededor del 20-23% en peso de
sales totales, con un 18-22% en peso de CaCl2 y 1-2% en
peso de NaCl (E. Gonzlez-Partida, com. per.; Tritlla et
al., 2005).
Todo este conjunto de caractersticas texturales, de alteracin y la presencia de materia orgnica sugiere que estos
cuerpos de barita se formaron como consecuencia de la
substitucin de niveles de yeso evaportico, transformados
a anhidrita durante la diagnesis, por salmueras de cuenca
similares a las aguas de formacin encontradas hoy en da
en campos petrolferos. El orgen del Ba resulta incierto,
aunque las aguas de formacin pueden acumular cantidades
importantes de este elemento debido a los procesos diagenticos de transformacin de feldespatos. En este caso, los
niveles evaporticos actuaron como una trampa oxidante
rica en sulfato para una solucin caliente, salina y rica en
Ba. La mezcla de aguas o niveles sulfatados con materia
orgnica es termodinamicamente inestable, provocando la
oxidacin de la materia orgnica, originando la decoloracin detectada en la roca encajonante.
Kesler y Jones (1981) llevaron a cabo el anlisis de la
composicin isotpica en S y Sr de escasas muestras de
barita y celestina de todo el Edo. de Coahuila. Estos autores
concluyen, basados en pocos datos analticos, que tanto
los depsitos de celestina como de barita probablemente
se formaron a partir de elementos derivados de la cuenca
sedimentaria durante los procesos diagenticos. Asimismo,
proponen que el Ba y el Sr de la barita muy posiblemente
provienen del lavado de rocas clsticas presentes en el
basamento. Debido a la gran diversidad de tipologas que
presentan los yacimientos de sulfatos en Coahuila, estas
conclusiones son demasiado parciales y, en muchos casos,
errneas.
2.3.2. Depsitos estratoligados de celestina
Las plataformas carbonatadas mesozoicas de los Edos.
de Coahuila, San Luis Potos y Chihuahua contienen
una de las mayores acumulaciones de depsitos de
celestina conocidas a nivel mundial. No obstante, este
distrito ha recibido escasa atencin hasta el momento
por parte del mundo cientfico. Una de las caractersticas
ms sobresalientes de estos depsitos es, en general,
su pequeo tamao, ya que solo algunos llegan a tener
tonelajes medianos pero tambin la gran cantidad de
cuerpos mineralizados que pueden aparecer en una sola rea
minera, hecho que precisamente les confiere importancia
minera. Es comn la presencia de ms de dos o tres cuerpos
mineralizados en una misma columna sedimentaria local y
en diferente posicin estratigrfica.
Los antecedentes sobre los depsitos de Sr en el estado
de Coahuila son escasos. Salas (1973) hace un primera descripcin de los depsitos de celestina de la Sierra de Paila
(Coahuila). En estos depsitos, la celestina se presenta bajo
la forma de mantos constituidos por cristales blancos de
celestina de grano medio, conteniendo fragmentos no reemplazados de la roca encajonante en cantidades variables.
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
a)
b)
c)
d)
e)
f)
125
Figura 16. Depsitos de barita en Muzquiz (Coahuila). (a) Vista general del manto estratoligado de barita; observese el control ejercido por las superficies
de estratificacin sobre la distribucin del cuerpo; el manto presenta un zoneamiento acusado determinado por la presencia de ritmitas a muro y techo
del cuerpo. (b) Detalle de las ritmitas de barita en contacto con la roca encajonante; este contacto presenta una fracturacin en teclas de piano debido
a la deformacin Larmide. (c ) Detalle del contacto inferior del manto de barita con la roca encajonante; ntese una zona de intensa decoloracin de
la roca encajonante de varios centimetros de potencia justo en el contacto con la barita. (d) caballo de carbonato dentro del manto de barita; ntese el
cambio de facies de la barita justo debajo del contacto con dicha roca, sugiriendo que este cambio textural es el reflejo de una estructura primaria
sedimentaria. (e) Detalle de las ritmitas de tipo cebra en barita. (f) textura enteroltica en barita similar a una textura chiken-wire que tpicamente
presentan las series evaporticas anhidritizadas.
126
Tritlla et al.
Cuando los mantos son muy puros, aparecen cavidades
rellenas de cristales idiomrficos de celestina de hasta 10
cm de longitud, junto con cantidades variables de azufre,
fluorita y yeso. Salas (1973) y Rickman (1977) sugieren que
los mantos de celestina de la Sierra de Paila son epigenticos y se formaron por reemplazamiento de los carbonatos
encajonantes. Kesler y Jones (1981), en el que es el trabajo
cientfico ms moderno existente sobre estos depsitos,
llevaron a cabo anlisis de la composicin isotpica del S
y del Sr de algunas muestras de yeso, barita y celestina en
Coahuila. Estos autores concluyen, basados en pocos datos
analticos (13 celestinas), que tanto los depsitos de celestina como de barita probablemente se formaron a partir de
elementos derivados de la cuenca sedimentaria durante la
diagnesis. As mismo, proponen que el Sr en la celestina
deriva de las rocas encajonantes carbonatadas, mientras
que el Ba y el Sr de la barita muy posiblemente provienen
del lavado de rocas clsticas presentes en el basamento.
Recientemente Ramos-Rosique (2004) y Ramos-Rosique
et al. (2005) realizan un estudio sobre los yacimientos de
celestina de la Sierra de Alamitos (El Venado, El Volcn,
La Tinaja, La Vbora, El Diablo, entre otras), presentando
los primeros datos sobre microtermometra y halgenos en
inclusiones fluidas para estos yacimientos.
La distribucin de los yacimientos de celestina en
Mxico est restringida a elementos paleogeogrficos
jursicos en el norte del pas, como lo son las plataformas
de Coahuila y Burro-Picacho y las Cuencas de Sabinas y
Chihuahua (Puente-Sols et al., 2005; Ramos-Rosique et
al., 2005). La importancia de dichos rasgos paleogeogrficos radica en que es en el borde de estas plataformas en
donde se aloja la mineralizacin.
No se conoce el nmero total de cuerpos de celestina
que existen entre los estados de Coahuila, San Lus Potos
y Chihuahua debido a la gran abundancia de pequeas
lentes mineralizadas. Resulta muy comn que junto con
algn cuerpo mineralizado de importancia econmica
aparezcan cuerpos satlite que tanto pueden estar situados en el mismo nivel o ligeramente por encima o abajo
del principal. Estos cuerpos aparecen interestratificados
con los carbonatos de las formaciones Cupido (Aptiense)
y Acatita (Albiense). Se presentan bajo la forma de lentes
de entre pocos centimetros y unos 5 m de potencia, con
una extensin lateral muy variable, a veces de ms de 500
m (Figura 17a). Estn compuestos por cristales de celestina tabulares, ocasionalmente prismticos, euhedrales a
subhedrales, de color blanco, azul a negro, de hasta 20
cm de longitud y 10 cm de grosor como mximo (Figura
17b). Estos depsitos presentan cantidades variables y
menores de yeso selentico tardo, ocupando las cavidades
finales dejadas por la celestina, junto con calcita y escaso
azufre nativo. Ocasionalmente se observa la presencia de
una ltima generacin de celestina no tabular precipitada
junto con el yeso selentico. Esto indicara un exceso de
sulfato o un cese en el aporte de Sr por parte de la solucin
mineralizante. El tamao de los cristales se incrementa
desde los extremos (celestina microcristalina; Figuras 17c y
17d) hasta el centro del cuerpo, que suele estar constituido
por grandes cristales euhedrales de celestina (Figura 17b).
Las diferentes generaciones de cristales crecen desde las
paredes del cuerpo hacia el interior, disponindose bajo la
forma de ritmitas compuestas por la alternancia de bandas
de cristales de celestina oscuros a negros, debido a la presencia de abundante materia orgnica slida (bitumen) en su
interior, con bandas de cristales de color azul, mucho ms
pobres en inclusiones de bitumen (Figura 17b, 17c y 17d).
Tanto los cristales que se disponen en las bandas oscuras
como las claras son ftidos debido a la presencia de H2S
muy posiblemente atrapado en las inclusiones fluidas.
Las inclusiones fluidas son medianamente abundantes,
aunque la mayora presenta fenmenos de estrangulamiento
y/o prdida de fluido debido a la exfoliacin perfecta de la
celestina. Las inclusiones fluidas primarias son generalmente bifsicas, estn constituidas por un fluido acuoso y una
burbuja de vapor, y presentan un grado de relleno estimado
visualmente de entre 0.9 y 0.95. Las temperaturas de homogeneizacin son muy constantes y varan entre 80 y 130 C,
con salinidades calculadas de entre 9 y 13% eq. en peso de
NaCl, aunque localmente pueden ser ms bajas (4-8% eq.
en peso de NaCl; Ramos-Rosique et al., 2005).
Los datos sobre la composicin en halgenos (Br, Cl,
F) y Na de estas inclusiones, representados en un diagrama
de relaciones molares Cl/Br vs. Na/Br (Figura 18; Tritlla
et al., 2004a), se sitan mayoritariamente por debajo de
la linea de evaporacin de agua marina, a clorinidades
menores, pero paralelos a dicha trayectoria y en la zona
de precipitacin de halita. Este comportamiento sugiere
que la salinidad de los fluidos proviene de la evolucin de
agua de origen marino, modificada mediante evaporacin.
Estas soluciones entraron en el ciclo sedimentario muy
probablemente como aguas de formacin y su salinidad
fue principalmente modificada mediante dilucin (baja
clorinidad). Si se comparan los datos de temperatura,
salinidad y halgenos para la celestina con los obtenidos
para los depsitos de fluorita del N de Coahuila (distrito de
la Encantada-Buenavista, ver siguiente apartado), resulta
muy interesante destacar que ambos grupos de fluidos son
totalmente comparables y se superponen en el diagrama de
relaciones molares Cl/Br vs. Na/Br, sugiriendo que todos
estos depsitos responden a un mismo pulso de generacin
y movilizacin de fluido en la cuenca, muy probablemente
en relacin con la orognia Larmide.
Un ejemplo atpico de estos depsitos lo constituye el
depsito de El Tule, al N de Mzquiz (Coahuila; Kesler,
1977). Este est constituido por un cuerpo estratoligado
de celestina y fluorita de potencia muy variable (hasta 2 m
de espesor), encajonado en una superficie de corrimiento
sub-horizontal a la estratificacin (layer-parallel slip),
que afecta a los carbonatos de la Fm. Buda (Washita
Group). Los cristales de celestina son en general similares
a los descritos en los depsitos anteriores, aunque de color
blanco, presentando las mismas texturas en ritmitas.
b)
c)
d)
Figura 17. Depsitos de celestina. (a) Mina La Vbora, Sierra de Los Alamitos, Coahuila; vista del cuerpo lenticular estratoligado de celestina. (b) Mina El Volcn, Sierra de Los Alamitos, Coahuila; ritmita
de celestina en la parte central del manto constituida por un intercrecimiento de cristales idiomrficos tabulares con gran porosidad y presencia de materia orgnica (zonas oscuras). (c) Mina La Vbora, Sierra
de Los Alamitos, Coahuila; Zona masiva de ritmitas. (d) Mina La Vbora, Sierra de Los Alamitos, Coahuila; detalle de la ritmita en el borde de la lente mineralizada que da paso a la roca encajonante; ntese
la gran abundancia de niveles de roca altamente recristalizados.
a)
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
127
128
Tritlla et al.
mediante la termorreduccin local del sulfato en presencia
de materia orgnica. Es destacable que esta dicotoma en los
fluidos atrapados en la fluorita final es precisamente la que
caracteriza los depsitos de fluorita del norte de Coahuila
(distrito de La Encantada-Buenavista).
As, el depsito de celestina-fluorita de El Tule representara un raro ejemplo de la transicin entre los mantos
celestticos que aparecen al sur del edo. de Coahuila
(Sierra de la Paila) y los mantos fluorticos que aparecen
en el norte de Coahuila. As mismo, es la prueba de un
cambio brusco en las condiciones de generacin de fluidos
en la cuenca. Es de destacar, no obstante, que en ninguno
de los dos casos se ha observado la presencia de cuerpos
de evaporitas precursores de dichos depsitos.
Figura 18. Diagrama Na/Br vs. Cl/Br para los fluidos en celestina y fluorita.
Ver texto para la explicacin.
La primera diferencia que se observa es que los cristales
de las generaciones ms tempranas estn fuertemente
deformados, mientras que las generaciones subsiguientes
ya no presentan signos de deformacin, sugiriendo que la
formacin de la superficie estructural, el flujo de fluido y
la formacin de la porosidad que ocupa la mineralizacin
estn en ntima relacin con los ltimos episodios de la
deformacin laramdica. En ningn caso se ha encontrado
la presencia de yeso o una ltima generacin no tabular
de celestina.
La ltima fase de mineralizacin est formada por
fluorita, bastante minoritaria, y aparece herrticamente en
bolsadas, ocupando la porosidad remanente dejada por la
celestina. Se presenta siempre bajo la forma de cristales
idiomrficos cbicos de color azul a violeta claro, zonados,
y nunca presenta inclusiones de celestina, indicando un
cambio brusco en la composicin de los fluidos mineralizantes, con un fuerte empobrecimiento en sulfato y Sr.
Tanto las celestinas como las fluoritas presentan abundantes inclusiones fluidas. Lo ms destacable es un cambio
importante tanto en la temperatura como en la composicin
de los fluidos mineralizantes desde la precipitacin de la celestina a la de fluorita (H. Lamadrid, com. per.). El cambio
composicional se detecta mediante la aparicin de inclusiones fluidas con hidrocarburos as como un decremento en la
salinidad de las soluciones. La presencia de hidrocarburos
atrapados coetneamente con inclusiones de salmuera sugiere la mezcla de un fluido oxidante que habra precipitado
la celestina con uno reductor, probablemente una emulsin
de agua e hidrocarburo, que habra consumido el sulfato
presente dando lugar a la generacin de voltiles oxidados
(CO2 y, posiblemente N2) y al cambio hacia la precipitacin
de fluorita. Las condiciones de temperatura imperantes en
la zona mineralizada sugieren que esta oxidacin tuvo lugar
2.3.3. Depsitos de fluorita
Depsitos en el Estado de Coahuila. La distribucin
de los depsitos de fluorita en Coahuila coincide con la
posicin de los elementos paleogeogrficos mesozoicos
en las cuencas de Sabinas y Chihuahua. Se han detectado
al menos tres tipos de depsitos de fluorita encajonados en
estos carbonatos, claramente epigenticos aunque clasificables como tipologas diferentes, sugiriendo la existencia de
una anomala de F en la corteza que ha sido removilizada de
forma recurrente por los distintos procesos hidrotermales.
El primer tipo corresponde a mantos de fluorita encajonados a favor de estructuras compresivas, sin relacin alguna
con intrusivos; el segundo tipo, muy raro, lo constituyen
cuerpos de fluorita de escasas dimensiones en depsitos
de tipo skarn desarrollados alrededor de cuellos riolticos
post-laramdicos (p. ej. El Pilote, Coahuila); el tercer tipo
son cuerpos muy tardios de gran tonelaje desarrollados en
los contactos por fractura entre calizas arrecifales y cuerpos riolticos, claramente ligados a la tectnica distensiva
post-laramdica (p. ej. Las Cuevas, S.L.P.). Solo el primer
tipo se puede considerar similar al subtipo fluortico, rico
en materia orgnica y sin relacin alguna con intrusivos
de cualquier composicin.
El distrito de fluorita ms caracterstico es el de La
Encantada-Buenavista. Se localiza al norte del Edo. de
Coahuila, en la Sierra de La Encantada. Consiste en varios
mantos de fluorita con una extensin de varios kilmetros
cuadrados. La mineralizacin aparece distribuida a favor
de los diferentes niveles carbonatados que aparecen en la
Sierra de la Encantada, llegando a su mximo desarrollo en
los carbonatos arrecifales, muy porosos, de la Fm Aurora,
en donde encajonan los principales mantos explotados hasta
el momento (Gonzlez-Partida et al., 2003). Por encima
de la Fm. Aurora, actuando como sello, aparece el Grupo
Washita. Todo este conjunto est afectado por la orogenia
Larmide, provocando el plegamiento de la serie. Durante
el Oligoceno Medio (Levresse et al., 2006) se produce la
intrusin de cuerpos riolticos que llegan a afectar a los
mantos de fluorita previamente formados (Gonzlez-Partida
et al., 2003), aumentando la cantidad de slice, hecho que
los hace de poco inters industrial.
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
La distribucin de los cuerpos de fluorita presenta un
fuerte control estructural (S. Baca, com. per.). Se encuentran en la interseccin entre barreras de baja permeabilidad con fallas de muy bajo ngulo (layer-parallel slip;
Tritlla et al., 2004b), a veces con superficies onduladas,
recordando pequeas rampas de despegue. Estas superficies se desarrollan aprovechando las superficies de
estratificacin y, en donde se presenta la mineralizacin,
suelen abundar los materiales arcillosos, parcialmente
como producto del mismo tectonismo. La precipitacin
de la fluorita viene precedida por un gran aumento en
la permeabilidad de la roca debido a la fracturacin hidrulica de la misma (Figura 19a). Los fragmentos de la
roca encajonante incluidos en estas brechas suelen estar
muy recristalizados y ligeramente corrodos, aunque esta
corrosin es frenada rpidamente por la precipitacin
de fluorita que ocupa toda la porosidad remanente y que
evita un episodio de corrosin mayor. Normalmente, los
129
cuerpos mineralizados presentan una envoltura de calcita
esptica que se situa en el borde del cuerpo, pasando sin
solucin de continuidad a la caliza regional ligeramente
recristalizada (Figura 19a).
Los cuerpos mineralizados son prcticamente monominerlicos. La fluorita aparece mayoritariamente bajo
la forma de cristales blancos a incoloros, sin trazas de
corrosin indicando la existencia de una sucesin pasiva
en la formacin del depsito, dispuestos en texturas ritmticas (Figura 19b). Ocasionalmente se observan cavidades
finales tapizadas por cristales idiomrficos, cbicos de
fluorita zonada con las ltimas bandas de color prpura
(Figura 19c y 19d). Solo en estas cavidades se han localizado escalenoedros de calcita y rarsimos cristales de
barita. No se ha detectado la presencia de sulfuros en la
mineralizacin, aunque ocasionalmente se han observado
(S. Baca, com. per.).
La fluorita contiene inclusiones fluidas de gran tamao,
b)
a)
c)
d)
Figura 19. Mantos de fluorita de La Encantada-Buenavista (Coahuila). (a) Fracturacin hidrulica de los carbonatos encajonantes al frente de la mineralizacin. (b) Manto principal de fluorita constituido exclusivamente por ritmitas constituidas por la alternancia de niveles de fluorita incolora y violeta.
(c) Detalle del contacto del nivel mineralizado con la roca encajonante; ntese la fuerte recristalizacin de la caliza encajonate, desarrollndose una
envolvente de calcita pura. (d) Cavidad tarda en fluorita tapizada por cristales idomrficos centimtricos a decimtricos.
130
Tritlla et al.
aisladas o distribuidas segn las bandas de crecimiento,
con caracteres claramente primarios. Suelen aparecer tres
familias de inclusiones fluidas (Figura 20): (1) inclusiones
acuosas bifsicas formadas por una solucin salina y una
burbuja de vapor; (2) inclusiones no acuosas, de color caf
a caf oscuro, constituidas por un hidrocarburo lquido, una
burbuja de gas y, ocasionalmente, bitumen slido; y (3)
inclusiones trifsicas a polifsicas mixtas formadas por una
solucin salina, un hidrocarburo lquido no miscible, una
burbuja de gas y cantidades variables de bitumen slido.
Es comn encontrar inclusiones fluidas muy oscuras, claramente decrepitadas, producto del calentamiento sufrido por
algunos cuerpos debido a la intrusin de cuerpos subvolcnicos de composicin rioltica. Es comn encontrar todos
los tipos de inclusiones atrapadas en las mismas bandas
de crecimiento, con claras evidencias de coetaneidad. Las
temperaturas de homogeneizacin reportadas para estos
depsitos (Gonzlez-Partida et al., 2003) varan entre 75 a
120 C, con salinidades comprendidas entre 10.5 y 14.9%
eq. en peso de NaCl. Estas inclusiones fueron modeladas
termodinmicante mediante el software PIT (Thiry et al.,
Figura 20. Inclusiones fluidas en fluorita, distrito de La EncantadaBuenavista (Coahuila). Arriba: inclusiones fluidas primarias atrapadas
siguiendo los planos de crecimiento de la fluorita. Abajo: inclusiones
fluidas acuosas y de hidrocarburos atrapadas coetaneamente en el mismo
plano de crecimiento. Fotografas tomadas por A. Ramos.
2000). Las isocoras e isopletas calculadas corresponden a
un solo tipo de aceite pesado. Las isopletas calculadas para
el sistema acuoso varan en funcin de la cantidad de CH4
en las inclusiones. La reconstruccin de las condiciones
P-T a partir del cruce de isocoras calculadas a partir de
inclusiones atrapadas coetneamente permiti determinar
tres condiciones de presin-temperatura de atrapamiento
de las inclusiones: (1) 108 bar and 100 C; (2) 160 bar and
120 C; y (3) 300 bar and 105 C (Gonzlez-Partida et al.,
2003). Esta variacin en las condiciones de presin puede
muy bien reflejar los cambios que ocurrieron debido a la
apertura del sistema hidrotermal durante los episodios de
fracturacin hidralica (Tritlla et al., 2004b).
Tanto los datos microtermomtricos como la composicin en halgenos de las inclusiones (Figura 18; Tritlla
et al., 2004b) indican que los fluidos involucrados en la
gnesis de estos depsitos son de origen meterico, muy
probablemente agua marina con cierto grado de evaporacin, muy modificada debido a su circulacin a travs
de la serie sedimentaria. As mismo, ambos conjuntos de
datos indican que los fluidos atrapados en la fluorita son
el producto de una mezcla, ya que las salinidades calculadas son demasiado bajas para las relaciones de halgenos
determinadas, indicando una ms que posible mezcla con
un fluido de baja salinidad.
La presencia sistemtica de bitumen atrapado junto
con las inclusiones fluidas que contienen aceites pesados
indica la presencia de un episodio de degradacin trmica.
(Gonzlez-Partida et al., 2003). Tanto las evidencias de
mezcla como la degradacin trmica de los hidrocarburos
junto con las evidencias de fracturacin hidralica en la
roca encajonante sugieren la posible maduracin in situ
de la materia orgnica debido a la mezcla de una salmuera
salina, oxidante y rica en sulfato, que muy probablemente
transportaba fluor, con otro fluido, rico en materia orgnica,
presente en los carbonatos cretcicos, segn un mecanismo
ya invocado anteriormente (Tritlla y Cardellach, 1997:
Tritlla et al., 2001b).
Depsitos en el Estado de Guerrero. Los depsitos de
fluorita que pueden pertenecer a esta tipologia en el Edo
de Guerrero se sitan segn un lineamiento de direccin
aproximada NW-SE, entre las poblaciones de Acamitxla,
Huajojutla, San Miguel de Acuitlapn y San Francisco de
Acuitlapn. Todas ellos aparecen encajonados en los carbonatos de la Formacin Morelos. Sobre estos cuerpos se
ha desarrollado un conjunto de labores mineras de diversa
importancia, destacando la mina La Azul, un tajo a cielo
abierto que permite observar con detalle las relaciones entre
el cuepo mineralizado y la roca encajonante.
La mina La Azul (Acamitxla, Gro.) histricamente ha
llamado la atencin de un conjunto de autores (SkewesSaunders, 1938; Fowler et al., 1948; Gonzlez-Reyna,
1956; Osborne, 1956; Fernandez, 1956; FlorenzaniValderrama, 1974; De Cserna y Fries, 1981; Clark, 1990;
Tritlla et al., 1999, 2001a; Pi et al., 2005; Tritlla y Levresse,
2006) debido a su cercana con los depsitos epitermales a
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
mesotermales de Ag-Zn-Pb-Cu de Taxco.
Este depsito consta de un solo manto estratoligado de
fluorita que reemplaza la caliza fosilfera de la Formacin
Morelos (Cretcico). El lmite superior del cuerpo es claramente visible en el tajo a cielo abierto y est constituido por
un frente de reaccin irregular que pasa de forma gradual a
los carbonatos anteriormente mencionados (Figura 21a). El
lmite entre la fluorita y la roca encajonante viene marcado
por un frente de recristalizacin del carbonato (Figura
21b), de algunos centmetros de grosor, caracterizado por
la poligonalizacin de los bordes de grano de la calcita y
la diseminacin a favor de estos de pequeos cristales de
fluorita (Figura 21c), cuya abundancia decrece en direccin
a la caliza fresca.
La fluorita se presenta esencialmente bajo la forma
de ritmitas constituidas por la alternancia de bandas de
colores variables (violeta, negro, blanco) o translcidas,
ocasionalmente con cuarzo, barita y uraninita como minerales accesorios (Figura 21d). Comnmente, la substitucin
de la caliza Morelos no es completa, por lo que es comn
observar la presencia de bloques relictos de carbonato
completamente rodeados por fluorita. El fenmeno de
substitucin representa una ganancia de porosidad neta
debido a la gran abundancia de cavidades parcialmente tapizadas por cubos de fluorita amarilla tarda. Estas texturas
ritmticas son similares a las halladas en otros depsitos
mexicanos de fluorita encajonados en carbonatos de edad
similar (Gonzlez-Partida et al., 2003; Levresse et al.,
2003; Tritlla et al., 2004b) as como en el resto del mundo
(MVT, subtipo fluortico).
Ocasionalmente aparecen bandas alternantes blancas
y negras de hasta 1 cm de grosor, que adquieren una morfologa botroidal o globular, con concreciones de hasta
30 cm de dimetro. Estos glbulos estn constituidos por
cristales esquelticos de fluorita en disposicin radial y con
un zoneamiento marcado por la disposicin de inclusiones
ricas en materia orgnica y ftidas (presencia de H2S).
Todo el conjunto suele estar afectado por un nmero
indeterminado de fases de fracturacin (hidrulica) y recementaciones por diveras generaciones de ritmitas de fluorita
subsiguientes (Figura 21d). Al microscopio, los cristales
individuales de fluorita presentan mayoritariamente un
zoneamiento de crecimiento marcado por cambios de color.
As mismo, es comn la presencia de pequeos cristales de
hasta 20 m de uraninita como inclusiones (Figura 21e; Pi
et al., 2005). Esta uraninita genera ncleos de color violeta oscuro producto de la destruccin de la red de la fluorita
(metamicto) debido a la radiactividad de la uraninita.
Una de las principales caractersticas de este depsito
es la presencia de una estructura brechoide constituda por
bloques de fluorita decolorados englobados en una roca
de color blanco, muy friable, que al romperse se presenta
compuesta esencialmente por arcillas y granos de cuarzo
con fragmentos reconocibles de ferromagnesianos completamente alterados (Figura 21e). Esta estructura ha hecho
pensar a diversos autores (Skewes-Saunders 1938; Osborne
131
1956; Fernandez, 1956; Florenzani 1974; Clark 1990; Pi et
al., 2005; Pi et al., 2005) que el depsito se gener debido
al reemplazamiento de los carbonatos de la Fm. Morelos
por fluidos que habran circulado por una falla mayor de
direccin SW-NE. Fowler et al. (1948), Tritlla et al. (1999,
2001a) y Tritlla y Levresse (2006) son los nicos autores
que sugieren que el cuerpo de fluorita est intruido por un
dique rioltico posterior a la formacin del depsito, ya que
se encuentran xenolitos de fluorita dentro de dicho cuerpo
gneo, as como pequeas vetas de riolita cruzando la masa
de fluorita. En realidad, el manto mineralizado en fluorita
se comporta como un encajonante rgido en presencia de
un intrusivo, desarrollndose un stoping magmtico. La
prdida de color en la fluorita, pasando de su color original
violceo a uno grisceo, y las evidencias de recristalizacin
son consecuencia del calor aportado por la intrusin del
cuerpo gneo. Es de destacar que estas primeras bandas
estn a su vez cortadas por fracturas, a favor de las que
se desarrollan otras bandas tangentes con las primeras, de
escaso desarrollo lateral (de 2 a 3 cm).
Tanto los cristales de fluorita como de cuarzo presentan
abundantes inclusiones fluidas bifsicas primarias, que suelen estar afectadas por estrangulamiento y/o decrepitacin
natural. Datos microtermomtricos preliminares obtenidos
sobre muestras tomadas lejos del dique rioltico indican
que este depsito se origin a partir de fluidos de mediana
salinidad, con NaCl y CaCl2 como sales principales, y
temperaturas medias comprendidas entre 120 y 150 C
(sin correccin de presin). Es de destacar que en general
se observa una fuerte dispersin en los datos microtermomtricos, muy probablemente debido a la intrusin del
dique de riolita.
2.3.4. Depsitos de metales base
Los depsitos de metales base de baja temperatura
encajonados en las plataformas carbonatadas de Mxico
hasta el momento han recibido escasa atencin por parte
del mundo acadmico.
La mayora de estos depsitos presentan una alteracin supergnica muy avanzada, por lo que la paragnesis
primaria est completamente substituida por calaminas,
carbonatos de zinc hidratados (hidrocincita) o anhidros
(smithsonita) como en el caso de los depsitos de Sierra
Mojada , de la Sierra de la Pursima y San Marcos en el
Edo. de Coahuila.
El distrito de Sierra Mojada se localiza en el borde sur
de la Cuenca de Sabinas. Este distrito presenta dos mineralizaciones principales, separadas por la falla Sierra Mojada,
de direccin E-W (Figura 22). Al norte de la falla, la mineralizacin se presenta bajo la forma de mantos diseminados
estratoligados, masivos mineralizados en esfalerita y galena,
con valores de Cu y Ag. Al S de la falla, la mineralizacin
consiste en mantos de xidos de Zn y Pb ([Link].
com). Estas dos mineralizaciones aparecen en una columna de unos 100 m de espesor, si bien los lmites no se han
podido determinar con precisin.
132
Tritlla et al.
a)
b)
c)
d)
e)
f)
Figura 21. Manto de fluorita mina La Azul (Guerrero). (a) Detalle del contacto entre la fluorita (izquierda) y la caliza fuertemente recristalizada de la
Fm. Morelos; ntese como la recristalizacin avanza por caminos preferentes (fracturas). (b) Detalle del frente de substitucin de fluorita, ntese como
el cuerpo de fluorita est limitado en su contacto por una banda blanca de alta recristalizacin del carbonato encajonante. (c) Detalle del borde de recristalizacin anterior; ntese en la parte superior de la fotografa como el carbonato se presenta recristalizado desarrollndose bordes de grano ntidos,
en donde se concentran pequeos cristales de fluorita, y puntos triples. (d) ritmitas de fluorita afectadas por fracturacin hidrulica y recementadas por
generaciones de ritmitas posteriores (autobrechificacin). (e) Detalle de un cristal idiomrfico de fluorita conteniendo varios cristales alotriomficos de
uraninita; ntese la aureola metamctica desarrollada en la fluorita, producto de la destruccin de la red cristalina de la misma debido a la radioactividad
de la uraninita. (f) Detalle del dique de riolita fuertemente alterado conteniendo fragmentos de la mineralizacin de fluorita altamente recristalizada.
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
En 1879 se descubri en esta zona un depsito de
carbonato de plomo (cerusita) con altos contenidos en Ag,
que se conoci como el Manto de Plomo. Este manto es
subhorizontal, de morfologa tabular y ha sido minado en
direccin E-W de forma continua durante 3 km y discontinua
durante 2 km ms. Fue el nico cuerpo productivo en el
distrito hasta 1905, cuando se descubrieron los cuerpos
ricos en Cu y Ag de la mina San Jos, al N de la falla
de Sierra Mojada. En la dcada de 1920, la Corporacin
Peoles descubri un manto rico en xidos y silicatos de
Zn (hemimorfita) en una formacin dolomitizada con altos
contenidos en Fe, que fue denominado Manto Rojo de Zinc.
Este manto tambin es subhorizontal y ha sido minado por
unos 2 km (minas San Salvador, Encantada, Fronteriza y
Oriental).
En la mina San Salvador se descubri un nuevo cuerpo
constituido casi exclusivamente por smithsonita situado por
encima del nivel dolomtico que contiene el Manto Rojo de
Zinc, conocido como Manto Blanco de Zinc. Este aparece
Formacin Aurora y tiene continuidad hacia la Formacin
La Pea, con una potencia reconocida de 70 m. Este manto
slo fue explotado en la mina San Salvador por una longitud
133
de 400 m, y presenta leyes superiores en Zn al Manto Rojo,
adems de que contiene menos xidos de Fe.
Estas dos mineralizaciones se encuentran en contacto
debido a la falla post-mineral de Sierra Mojada, que pone
en contacto las Formaciones San Marcos y Menchaca con
la Aurora. Es de destacar que las alteraciones asociadas a
la formacin de estas mineralizaciones, aparte de la dolomitizacin del Manto Rojo, son inexistentes por lo que,
junto cons sus caractersticas morfolgicas, texturales y
mineralgicas se pueden clasificar como pertenecientes a
la tipologa MVT.
Es de destacar que esta es la nica zona con depsitos
de Pb-Zn-Ag de tipo MVT que est en exploracin en estos
momentos. La compaia Metallin ([Link]) est
evaluando la posible reactivacin de este distrito, detectando
cuerpos mineralizados en el rea de La Nortea en la mina
La Encantada as como Zn-Pb-Cu-Ag en las minas San
Salvador, Encantada y Fronteriza.
En la Sierra de la Pursima y San Marcos, el distrito
de Mineral de Reforma (minas Reforma, Ojo de Agua y
Jurez) fue minado en el siglo XIX y principios del XX.
Los cuerpos mineralizados son mantos estratoligados que
Figura 22. Corte geolgico (sin escala) de la geologa, estructura y disposicin de los cuerpos mineralizados en Pb-Zn de Sierra Mojada (Coahuila).
Modificado de [Link].
134
Tritlla et al.
se encuentran confinados y controlados por las facies de
calizas oolticas y arrecifales de la Formacin Cupido
(Gonzlez-Ramos, 1984) fuertemente dolomitizadas
(Figura 23a). Estn esencialmente constituidos por galena,
esfalerita, barita y siderita, con trazas de pirita y calcopirita
como minerales hipognicos, aunque los sulfuros aparecen
casi siempre como relictos rodeados por los productos de
alteracin supergnica (smithsonita, hidrocincita, limonita,
cerusita, etc; Figura 23b). Los fluidos que originaron la
formacin de estos cuerpos mineralizados, a diferencia de
los de fluorita o barita anteriormente mencionados, alteran
los carbonatos arrecifales mediante la formacin de un halo
de intensa dolomitizacin que resalta en el paisaje (Figura
a)
23a) y evidencias claras de recristalizacin de la roca encajonante asociadas a la mineralizacin (Figura 23c). Las
escasas inclusiones fluidas encontradas en los minerales
hipognicos indican temperaturas de formacin de entre
100 a 150 C con salinidades de alrededor entre 7.5 y 20%
eq. de NaCl.
3. Conclusiones
La existencia de depsitos claramente asimilables a los
de tipo MVT en Mxico ha quedado demostrada mediante
el presente trabajo. La presencia de cuerpos mineralizados
Dolomitizado
b)
c)
Figura 23. Depsito de Pb-Zn de Mineral de Reforma, Sierra de la Pursima y San Marcos(Coahuila). (a) Vista de paisaje de las rocas encajonantes de
la mineralizacin; ntese el cambio de tonalidad de la roca regional, volvindose ms oscura debido a la dolomitizacin en la zona mineralizada. (b)
Detalle de la mineralizacin oxidada (calaminas); (c) zona de contacto de la mineralizacin con la doloma encajonante en la que se puede observar la
alta recristalizacin de la misma.
Depsitos de Pb-Zn-Cu-Ba-F-Sr tipo Mississippi Valley
con estas caractersticas es mucho ms comn de lo que
se vena pensando hasta el momento, por lo que resulta
conveniente efectuar una revisin en profundidad de los
depsitos encajonados en series carbonatadas en Mxico
cuya relacin con intrusivos no sea evidente.
La revisin cuidadosa de las caractersticas geolgicas
y geoqumicas de estos depsitos ha permitido diferenciar
cuatro grupos de mineralizaciones: (1) cuerpos estratiformes
de barita de gran pureza que substituyen niveles evaporticos
y se localizan en las partes bajas de la serie estratigrfica; (2)
cuerpos lenticulares estratoligados de celestina mayoritaria
encajonados en la Fm. Cupido y equivalentes; (3) mantos estratoligados de fluorita controlados por fallas de bajo ngulo
en los carbonatos arrecifales de la Fm. Aurora (Coahuila)
y de la Fm. Morelos (Guerrero); y (4) cuerpos estratoligados, poco estudiados hasta el momento, de Zn-Pb-(Cu-Ba)
asociados espacialmente a series dolomitizadas, a menudo
alterados en superficie a calaminas. Todos estos depsitos
se caracterizan por presentarse asociados a la presencia de
materia orgnica, tanto bajo la forma de inclusiones fluidas
de hidrocarburos lquidos, de bitumen o por la presencia de
H2S (carbonatos o minerales ftidos).
En todos los casos, estos depsitos estn genticamente
desligados de cualquier actividad magmtica, aunque es
comn que estn afectados por episodios magmticos
posteriores (La Azul, Guerrero; La Encantada-Buenavista,
Coahuila).
Agradecimientos.
Quisieramos agradecer a los Ing. Agustn Rodriguez y
Samuel Baca, de Fluorita de Mxico S. A. de C.V., tanto
por las facilidades prestadas durante las visitas a la mina
de La Encantada-Buenavista, como por su inestimable
ayuda. As mismo, al Dr. No Piedad Snchez y al Ing. C.
Martnez-Ramos por su ayuda y sus comentarios a la hora
de escribir este trabajo. Y finalmente, al Dr. E. GonzlezPartida por sus comentarios durante la redaccin de este
trabajo, algunos de los cuales se han incorporado al presente
trabajo para enriquecer la discusin.
Agradecemos el financiamiento prestado a este estudio a travs del proyecto PAPIIT de la UNAM nmero
IN114002.
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