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Fábula de Las Hormigas y Un Conejo (Autoguardado) 1

Las hormigas se prepararon para una tormenta recolectando comida, pero dos hormigas se quedaron atrapadas bajo una hoja durante la lluvia. Un conejo ofreció ayudarlas pero una hormiga lo rechazó por estar sucio. Las hormigas intentaron cruzar un charco en popotes pero se hundieron, dejándolas sucias y sin comida. La moraleja es que es mejor aceptar la ayuda de alguien sucio que arriesgarse sin ayuda.

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Fábula de Las Hormigas y Un Conejo (Autoguardado) 1

Las hormigas se prepararon para una tormenta recolectando comida, pero dos hormigas se quedaron atrapadas bajo una hoja durante la lluvia. Un conejo ofreció ayudarlas pero una hormiga lo rechazó por estar sucio. Las hormigas intentaron cruzar un charco en popotes pero se hundieron, dejándolas sucias y sin comida. La moraleja es que es mejor aceptar la ayuda de alguien sucio que arriesgarse sin ayuda.

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Fbula de las hormigas y un conejo:

Se acercaba la tormenta y las hormigas empezaron a ir hacia sus


pequeas casas bajo la tierra pero no sin antes recolectar la mayor
cantidad de comida y frutos que les fueran posibles. Todo el cielo
empezaba a tornarse gris, poco a poco se iba ocultando la felicidad del
sol y se fue apagando hasta que se obscureci.
Las grandes rfagas de viento empezaban a amenazar con el
equilibrio de las pequeas hormigas, pero estas cmo eran un gran
equipo empezaban a ayudarse las unas con las otras.
En ese gran equipo se encontraban don hormigas que sobresalan por
la limpieza y su gran organizacin y no haba nada que detuviera esas
grandes caractersticas, estas se encontraban paradas bajo una gran
hoja de un frondoso rbol que desprenda poco a poco las hojas de
sus ramas por las estruendosas fuerzas de aquel aire.
Muchas de las hormigas ya estaban llegando y entrando a sus
respectivas casas, cuando se desat la lluvia a lo grande, muchos de
los pequeos seres empezaban a correr ms y ms rpido hacia sus
escondites; mientras todo el bosque quedaba despejado por las
hormigas las dos de estas las ms testarudas se quedaron debajo de
aquella enorme hoja y con sus diminutos cuerpos y todas su fuerzas
se aferraban a aquel techo que las resguardaba de las enormes y fras
gotas de lluvia.
Las dos hormigas estaban espantadas pues nunca creyeron que se
veran en una situacin tan arriesgada, la lluvia segua descendiendo y
cada vez iba haciendo enormes charcos por todo el suelo, las
hormigas encontraron una piedra alta, fuerte y plana que la agarraron
cmo soporte para no mojarse ni perder todo lo recolectado, la piedra
era tan fuerte que estas dos juntas no podan mover semejante objeto,
pero esperaban y tenan fe de que algn otro animal pasara y podra
ayudarlas a llevar sus cosas a su hogar.
Pasaban los minutos y para ellas se les hacia una eternidad, poco a
poco sentan una gran desesperacin pues no haba nadie que

pudiera ayudarlas, pasaron alrededor de unos 15 minutos y las gotas


dejaron de caer, aun segua nublado y el aire no dejaba de soplar
hasta que a lo lejos de todos los matorrales vean moverse una
cantidad de hojas, las hormigas ilusionadas y esperanzadas vieron a
un pequeo conejo blanco lleno de ciertas manchas lodosas por
aquella lluvia y su andar por el bosque.
Aquel conejo las pudo divisar entre algunas hojas y se ofreci a
llevarlas. Una de las hormiguitas que era ms especial que la otra
respecto a la limpieza le dice al conejo:
-No, no vamos a ir contigo porque estas sucio y asqueroso y nos
vamos a manchar!
Cuando el conejo se va, las hormigas distinguen un par de popotes y
deciden subirse en ellas, a modo de barca, para cruzar el charco.
Cuando iban por la mitad del charco, una rfaga de viento hizo que los
popotes se hundieran y las dos hormiguitas cayeron al agua,
quedando as sucias y perdiendo toda lo recolectado.
MORALEJA: Ms vale conejo sucio que dos popotes mal hechos.
Cuando te veas en peligro o necesidad, no maltrates la mano de quien
viene en tu ayuda.

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