LAS RANAS PIDIENDO REY
En una laguna, vivan tranquilamente unas ranas que se pasaban todo el
da chapoteando. Un da, una de las ranas dijo:
Necesitamos un rey que nos cuide.
Entonces todas las ranas fueron a pedirle a su Dios Zeus que les enviase
un rey.
Zeus, al or esto, lanz un rayo a un tronco viejo que estaba cerca al
estanque. Las ranas al or tremendo ruido se zambullan en el agua
asustadas, solo una se acerc para conocer al rey que les haban
concebido.
Pero al darse cuenta de que solo era un tronco flotando en el agua,
llam a sus compaeras e indignadas suban de una en una al tronco
para ensuciarlo. Las ranas muy molestas le reprocharon a Zeus por no
haberles enviado un verdadero rey.
Zeus al or a las atrevidas ranas, mand a una cigea, quin empez a
devorarlas una tras otra.
Las ranas otra vez muy molestas le rogaron a Zeus que las librara de tal
peligro.
Sufran las consecuencias de sus ruegos, ya tenan paz y armona y
quisieron un rey que los gobernase, ahora la cigea gobernar sobre
ustedes.
Y por eso las ranas se esconden cada vez que ven a una cigea
arrepintindose de haber pedido un rey.
FIN
EL GATO Y LOS RATONES
Erase una vez una granja donde viva un anciano y su perro Bobby. El
anciano tena muchas gallinas ponedoras, ponan huevos todos los das,
pero Oh, sorpresa!
- Que estaba sucediendo? Se preguntaba el anciano porque algunos
huevos amanecan quebrados.
- Tengo que averiguarlo. Dijo el anciano.
Un da decidi quedarse toda la noche vigilando para saber qu es lo
que estaba sucediendo, se qued esperando y esperando, cuando de
repente escuch un ruido, el anciano dio un salto del susto y exaltado
gritaba:
-Quin anda all? Conteste!
Pero no ocurri nada, todo qued en silencio. Diez minutos ms tarde el
anciano vio dos ratones comindose uno de los huevos.
El anciano molesto grit: - Ratones! Ratones!
Los dos ratoncitos corrieron despavoridos y se escondieron en uno de los
agujeros. El anciano y su perro Bobby empezaron a buscar a los ratones
por toda la granja y no los encontraron.
A la maana siguiente el anciano decidi traer un gato, un gato enorme
y gordo para que encontrar y desapareciera a esos ratones.
Al ver al gato los pequeos ratones empezaron a temblar de miedo.
Uno de los ratones se llamaba Tom y el otro Beto. Los ratoncitos se
preguntaban cmo iban hacer para poder comer los ricos huevos que
pona todos los das las seoras gallinas, con ese enorme gato aqu.
- No s.. Dijo Tom. - Humm tengo una idea!.
- Cuenta! Cuenta! dijo Beto.
- Para que ese gato sea nuestro amigo le prepararemos algo muy
especial para comer y listo.
- Ests loco! Dijo Beto. - Nos comer en cuento nos vea.
- No te preocupes. Asegur Tom. - Djalo en mis manos.
Tom le prepar una tortilla de atn y lo llam:
- Seor gato! Seor gato!
- Qu pasa? Respondi el gato. - Quines son ustedes?
- Yo soy Tom y l es mi amigo Beto y le hemos trado un rico almuerzo
para Ud.
Para m!
- Si para Usted.
- Cmo te llamas? Le pregunto Beto.
- Yo me llamo Cucho. Que quieren conmigo?
Y fue all cuando vio el rico plato con la tortilla de atn. Se olvid de
cazar ratones, y sus enormes ojos miraban su rico bocado y su boca lo
saboreaba. El gato rpidamente empez a comer su rico almuerzo.
Despus Tom, Beto y Cucho se hicieron amigos. El seor gato todos los
das le traa los huevos a los ratoncitos.
Como el anciano no encontr ms huevos quebrados pens que Cucho
era un buen cazador de ratones, y todos los das jugaban juntos y as
vivieron todos felices para siempre.
FIN