EL CUARTO
REY MAGO
MIGUEL NGEL OBREGN CHAUPIS
4885568
AUGUSTO B. LEGUA
INTRODUCCIN
LA FE DE ARTABAN
Mi rey no tomara a mal que lo diera para salvar la vida de un
hombre.
Busco y busco pero haba perdido las huellas de los otros magos
y la estrella haba desaparecido bajo un rbol oro: mi rey de reyes
he dejado mi casa, mi familia y mi pas para encontrarnos .Ahora
estoy solo y perdido y solo en desierto sin rastros. Gua mis
pasos, seor, para que pueda ofrecerte, Mis preciosos presentes.
Subi a su camello y de nuevo se puso en marcha .viajando da
tras da, sin la compaa de amigos ni estrella que lo guiara .
ciudades, aldeas , soolientas y oasis rodeados de palmeras,
decidi a encontrar a su rey. En el fondo de su corazn sabia que
algn da, en algn lugar, de algn modo, lo encontrara
DESARROLLO
LA CAMINATA DE LOS REYES
MAGOS
Los reyes magos Melchor, Gaspar,
Baltasar y artaban montaron en sus
camellos y, siguiendo el curso de una
estrella, se pusieron en marcha para
rendir homenaje al recin nacido, rey
reyes. Los tres primeros llevaban
como presente oro, incens, y mira
Artaban llevaba un rub, esmeraldas y
diamantes.
LA LASTIMA DE ARTABAN
El corazn de artaban sinti lstima del
hombre. Lo levanto con cuidado, lo subi
a su camello y lo condujo a una posada
cercana. Cuido de l con tanto afecto que
quedo muy relegado de sus compaeros.
Solo cuando vio que el hombre se
recuperara y lo cuidaran, se preparo para
reanudar su viaje
el compasivo
artaban
Un da en que se encontraba bebiendo en un pozo, diviso
a lo lejos una caravana que avanzaba penosamente
hacia l. Segn se iban acercando, vio que se trataba de
un convoy de traficantes de esclavos. Tambin ellos se
detuvieron en el oasis a descansar. Artaban contemplo
con gran compasin y amor a los esclavos
desesperanzados, sabiendo que estaban condenados
para toda la vida. Al ver su expresin compasiva, los
esclavos se agruparon a su alrededor dando gritos
desgarradores: seor, por favor, cmprenos a todos y le
serviremos el resto de nuestras vidas. El corazn de
artaban se ablando . Saco las esmeraldas y los diamantes
de su bolsa. Era pagar un precio regido por la libertad
Artaban el primero para
Dios
No es tarde demasiado tarde, artaban.
Has llegado en el momento preciso.
Quiero que sepas que los tuyos fueron
los primeros dones que he recibido
despus de mi nacimiento. De los
cuatro magos que salieron a buscarme,
tu fuiste el primero en encontrarme, el
primero en rendirme debido homenaje
y el primero en ofrecerme sus dadivas
Representacin en villancico
El agradecimiento de mara
Narrador: -Mara, rodeada de los
pastores, velaba el sueo de su
hijo y deca
Mara: estoy muy agradesida;todos
se preocupan por alabar al nio y
hasta el mas humilde ha trado un
presente para mi hijo
Los regalos para el nio
Jess
Pastor: al nio dios le traemos regalos
que se los entregamos con todo nuestro
corazn
Pastor: este corderito dar calor y
abrigo al niito
Narrador: todos buscaran la ciudad de
beln, donde Jess recin haba nacido.
En el lejano oriente, aun en camino, tres
reyes magos conversaban
la conversacin de los reyes
magos
Melchor: se enteraron de la buena
nueva? Ha nacido Jess, el rey de los
reyes; iremos a saludarlo. Yo llevare
oro, metal precioso, destinado para los
reyes
Gaspar: yo llevare icenso, sustancia
cuyo aroma es para los dioses
Baltasar: yo llevare mirra para untar a
jesus, dios hecho hombre
La llegada de los reyes
magos
Narrador: y por fin llego el da tan esperado
en que los reyes llegaron a beln
Mara: hijo mo, tienes visita, los reyes de la
tierra te han venido a saludar
Narrador: los magos abrieron sus cofres y le
ofrecieron los dones que haban acordadado.
Jess sonrea dulcemente, para el todo era
hermoso y poda ver sus corazones. De
pronto apareci esmeralder,.el rey de los
ojos verdes, pero no tria nada en las manos
La llegada de esmeralder
Esmeralder: oh rey de reyes, espere con ilusin que
llegara este momento . Soy el portador de la alegra de
esperar, puedes leerlo claramente en mis ojos ahora, ya
puedo morir tranquilo, pues he visto lo que nos estaba
prometido
Mara: los primeros reyes trajeron cosas muy valiosas y
sus nombres sern repetidos de generacin en
generacin. Pero tu, el rey de los ojos verdes, no morarais
jams; mi hijo te otorga el don de transmitir la esperanza
narrador: los reyes regresaron a sus pases por caminos
diferentes; solo esmeralder, el de los ojos verdes, empez
a sembrar por todas partes el verdor de la esperanza
conclusiones
Aprend que cuando
ests solo, sin nadie que
te guie ah siempre
estar Dios por que el es
el primero que te esta
vigilando