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La Propuesta

El documento narra la propuesta de matrimonio de un hombre a su novia en Navidad. Él se encuentra muy nervioso antes de arrodillarse frente a ella delante de su familia y amigos para pedirle que se case con él.

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El documento narra la propuesta de matrimonio de un hombre a su novia en Navidad. Él se encuentra muy nervioso antes de arrodillarse frente a ella delante de su familia y amigos para pedirle que se case con él.

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Sacado de internet.

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El delicado anillo de compromiso de apariencia de princesa era clido en


mi palma. No pesaba nada, pero mi mano temblaba.
Demonios, mi mano temblaba tan fuerte, que solt una carcajada que rugi
como un relmpago mientras permaneca en el cuarto de bao de mi
infancia.
Nunca haba estado tan nervioso antes. antes
Jesus.
Debera haber dejado sin stock a la marca de desodorante que usaba. Era
una locura. Todo este tema era una locura. Hace un ao no me habra
imaginado que estara a minutos de ponerme sobre una rodilla como esos
tipos en esos anuncios de joyeras tan cursis.
Nunca pens que sera yo, pero el nudo en mi garganta del tamao de una
pelota de ftbol y la energa nerviosa era en parte excitacin, en parte temor
porque ella siempre poda decir no.
Y eso sera como los siete crculos del infierno de incmodo con mi familia
al completo abajo. Cuntos crculos tena el infierno?
Espera.
Maldita sea.
Por qu estaba pensando en eso ahora? Llevando mi mirada al espejo que
haba encima del lavabo, pareca estar a segundos de saltar por un
precipicio.
Pensara ella que era demasiado pronto? Saba que ella me quera. No
tena ninguna duda. Y no haba mujer en este mundo que yo quisiera ms
que a ella.

Ah. Lo senta.
El salto de mi corazn. La sacudida en mis entraas. Lo senta muy dentro
en cuanto a lo que se refera a ella. Siempre haba sido as. Y nunca iba a
cambiar.
Ella era y siempre sera mi TODO.
Esto era lo correcto. Slo deseaba poder darle mucho ms a ella. Una cena
romntica. A lo mejor uno de esos flash mobs. Aunque, realmente ella
probablemente se escondera debajo de una mesa si hubiera un flash mob.
Estaba poniendo el anillo en su cajita de terciopelo, pero pensndolo mejor,
dije Qu demonios? y dej la caja a un lado, deslizando el anillo en el
bolsillo de mis vaqueros.
Despus me intent poner presentable. Me lav la cara, los dientes y me
pas los dedos por el pelo. Fui a coger el hilo dental y me di cuenta de que
estaba posponindolo como un hijo de p...
Le haba dicho que estara fuera unos minutos. Ya haban pasado quince.
Bueno. Ms bien veinte.
Era como caer en un agujero negro. Necesitaba bajar antes de que alguien
mandara a una partida de bsqueda. Eso era lo ltimo que necesitaba. Tena
los nervios de punta.
Mi corazn lata con fuerta, ms alto que el sonido de las pisadas de mis
botas mientras bajaba por el pasillo. Parndome en la parte superior de las
escaleras, cerr los ojos.
Clmate.
Esa iba a ser la nica gran pregunta que hara en mi vida a alguien. S, ese
pensamiento tampoco ayudaba. Slo necesitaba dejar de pensar.

Tambin necesitaba bajar aquellos escalones.


Una tarta tampoco estara mal en ese momento.
Tal vez una galleta.
Bueno.
Tambin necesitaba dejar de pensar en comida.
Esos escalones fueron los ms cortos que haba andado en mi vida. En
segundos, estaba en el recibidor, de pie como un idiota con la mano
apretando el bolsillo de mis vaqueros. Tena la boca seca. Poda estar
teniendo un ataque al corazn. Todo estaba bien.
Una risa flot desde la sala de estar. Alguien grit algo sobre pelotas.
Mi padre? Probablemente.
Qu apropiado, necesitaba encontrar las mas. No era como si mi familia y
mi mejor amigo no supieran que tena planeado esto. Slo que no tenan ni
idea de que pasara esa noche. En Navidad. Lo cual haba que admitir que
era un poco cursi. Eso es lo que el amor consegua. Convertirme en una
bola cursi.
Si empezaba a llorar probablemente me acabara golpeando a m mismo en
la garganta. Era hora de poner los pies en movimiento.
Ahora o nunca.
Hacerlo o morir.
Blah, blah.
Mis pies se movan como si estuvieran enterrados profundamente en arena
mojada. Las luces brillantes del enorme rbol de Navidad me guiaron. Mis

padres se volvan un poco locos con la Navidad. Era como si la Navidad


hubiera vomitado en la casa. Tal vez debera vomitar. Eso sera muy
romntico. Muy sexy.
Me par justo debajo del umbral de la sala de estar, mis ojos encontrndola
inmediatamente y ah estaba de nuevo. El golpe en el pecho. La debilidad
en las malditas rodillas.
No dije una palabra, pero ella se dio la vuelta desde donde estaba sentada al
lado de mi hermana, como si estuviramos conectados y ella supiera que yo
estaba ah. Nuestras miradas se encontraron. Y en ese momento, cuando sus
labios se curvaron en las comisuras, no oa nada. Slo la vea a ella. Y era
la cosa ms bonita que haba visto jams. Sera el hijo de puta ms
afortunado si pudiera pasar el resto de mi vida con ella. Slo ella.
"Ests sujetando la puerta, hijo?" dijo mi padre.
Qu manera de matar el ambiente. Pero yo...Yo no poda quitarle los ojos
de encima. Mi madre se levant del brazo de la silla de mi padre.
"Ests bien, cielo?"
"Si..." respond, mi voz ronca. "Nunca he estado mejor"
Y esa era la maldita verdad. Con los ojos enfocados en ella, camin sobre
las largas piernas de mi amigo. l dijo algo. No tengo ni idea de qu.
Probablemente algo que me hara querer pegarle despus, porque escuch
rer a mi hermana. Pero mi atencin estaba en ella, en esos ojos hermosos.
Su sonrisa se ensanch, arrugando su nariz. Saba exactamente cuntas
pecas tena en el puente de su nariz. Ocho y media. Y tena algunas ms en
lugares muy interesantes. Lugares en los que no debera pensar en ese
momento.

Respirando profundamente, lo hice. Maldita sea, lo hice.

Hinqu la rodilla delante de ella. Como un campen. Y


Y mientras miraba esos clidos ojos marrones, mi hermana chill algo y se
levant de un salto del sof como si tuviera muelles en el momento en que
se dio cuenta de lo que estaba haciendo, antes de que buscara en mi
bolsillo, estara conmigo el resto de mi vida.
Ella se ech hacia atrs con los ojos muy abiertos, ponindose cristalinos.
Sus labios se movieron, diciendo silenciosamente mi nombre. Y eso - ese
movimiento de sus labios, me atrap. Me haba convertido en una tarjeta de
Hallmark, pero no me arrepenta.
El silencio cay en la habitacin. Incluso mi padre estaba callado. Por una
vez.
Y el nudo de mi garganta se expandi, as que cuando habl, mi voz son
spera.
"Tena planeado hacer esto hace unos meses" le dije, sintiendo cmo
corazn quera salirse del pecho "Pasaron ciertas cosas y pens que debera
planear algo grande, pero no puedo esperar ms. No quiero hacerlo" Tuve
que aclararme la garganta "No tengo un gran discurso, pero t sabes que te
amo, verdad? Sabes que estoy enamorado de ti" Ella puso las yemas de
sus dedos sobre sus labios, mientras asenta y pestaeaba rpidamente. S,
lo saba "Y siempre voy a estar enamorado de ti" me qued sin voz "El da
en que me atropellaste en aqul pasillo fue el da ms afortunado de mi
vida"
"Oh Dios" susurr.
"Por lo que espero que hoy conviertas ste en el segundo da ms
afortunado de mi vida, diciendo que s"
"Joder" murmur mi padre, y escuch cmo mi madre le mandaba callar.

"Pap" llorique mi hermana "En serio?"


Rindome, busqu en mi bolsillo, encontrando el anillo y sacndolo. Cog
su mano izquierda y la separ de su boca. Bes primero su mano y despus
alc la mirada, encontrando la suya una vez ms. Su mano temblaba tanto
como la ma y tena los ojos llenos de lgrimas.
No pude moverme ni hablar por un momento. Congelado en el momento. Y
despus encontr mi voz
"Avery Morgansten, Me haras el hombre ms afortunado al convertirte en
mi esposa?" No hubo duda. Ni por un slo segundo.
"S" dijo, asintiendo y antes de que pudiera ponerle el anillo en el dedo,
salt hacia delante, enredando sus brazos en mi cuello y ca hacia atrs,
abrazndola, perd el equilibrio y acab cayendo sobre mi trasero con ella
colgando de m. La parte superior de su cabeza roja estaba enterrada en mi
pecho. Alguien en la habitacin grit y aplaudi. Pude escuchar a mi madre
llorando. Busqu a nuestro lado, alzando su mejilla
"Pastelito..." mi voz temblaba y no me import.
"Vas a dejar que te ponga el anillo?"
Avery mitad se ri, mitad hip mientras se echaba hacia atrs, limpindose
las mejillas con la palma de su mano.
"S. Lo siento" Extendi su brazo izquierdo, empujando su mano hacia m y
me re. S, mi vista se estaba nublando. Le puse el anillo. Le quedaba
perfecto. perfecto
Ella puso sus manos sobre mis mejillas y se ech hacia delante, posando su
frente sobre la ma
"Te amo, Cam. Te amo muchsimo" Mis ojos se cerraron y la sostuve con
fuerza. Tan fuerte que pude sentir su corazn latiendo tan rpido como el

mo.
Esperar a Avery fue la mejor cosa que he hecho y ahora viviramos el resto
de nuestras vidas juntos.

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