Biografía de Miguel Grau para Niños
Biografía de Miguel Grau para Niños
Almirante AP
Lealtad
Condecoraciones
Per
Mandos
Particip en
Combate naval de
Chipana del 12 de abrilde 1879
Combate naval de
Iquique del 21 de mayode 1879
Intento de torpedear al
"Almirante Cochrane" del7 de
agosto de 1879
Combate naval de
Angamos de 8 de octubre de 1879
Nacimiento
27 de julio de 1834
Paita,
Fallecimiento
Per
8 de octubre de 1879
Punta Angamos, Bolivia
(hoy Chile)
1 Nacimiento
2 Carrera militar
o
2.2 Guardiamarina
2.5 Reincorporacin
8 Ancestros
9 Homenajes
11 Referencias
o
11.1 Notas
12 Vase tambin
13 Enlaces externos
Nacimiento[editar]
Miguel Grau naci en el puerto de Paita el 27 de julio de 1834. Sin embargo, una versin
tradicional errnea muy difundida ha situado su nacimiento en la ciudad de Piura. 1 Fue hijo
del teniente coronel grancolombiano (ms tarde nacionalizado peruano) Juan Manuel Grau
Berro, natural de Cartagena de Indias, que lleg al Per formando parte del ejrcito del
Libertador Bolvar, y de Mara Luisa Seminario y del Castillo, piurana de nacimiento,
descendiente de los fundadores espaoles de Piura. Fue el tercero de cuatro hermanos; los
mayores se llamaron Enrique Federico y Mara Dolores Ruperta; y la menor, Ana Joaquina
Jernima del Rosario.
Su casa estaba ubicada en la parte baja de la ciudad de Paita que en ese entonces contaba
con poco ms de 5000 habitantes, pero ya haba visto nacer a grandes hroes peruanos como
los Hermanos Crcamo que pelearon junto a Glvez en el Combate del 2 de Mayo. Segn
cuenta la leyenda, su casa fue destruida totalmente por las fuerzas chilenas de Patricio Lynch
cuando entraron al puerto y en el saqueo lo quemaron en su totalidad.
Por entonces, el Per viva una poca de inestabilidad e intrigas polticas que ocasionaban
sublevaciones e intentos de golpe de estado. El pas acababa de salir de la primera guerra
civil de su historia republicana (enero-abril de 1834). En los aos siguientes se desat la
guerra por el establecimiento de laConfederacin Per-Boliviana, y tras un breve periodo de
calma, surgieron las guerras entre restauradores y confederados, que culminaron con el
triunfo de los primeros en la batalla de Yungay, el 20 de enero de 1839. El Per y Bolivia
volvieron a ser estados separados. Se produjo entonces la Restauracinen el Per,
asumiendo el poder el mariscal Agustn Gamarra. ste, obsesionado por anexar Bolivia al
Per, invadi dicha repblica, pero fue derrotado y muerto en la batalla de Ingavi, el 18 de
noviembre de 1841. Sucedi entonces la contraofensiva de los bolivianos, que invadieron el
sur peruano.
Fue entonces cuando el teniente coronel Juan Manuel Grau Berro (padre de Miguel Grau),
entonces retirado del servicio y dedicado al comercio, juzg que deba retornar al ejrcito
peruano para defender a su segunda patria. Escribi a Lima a su viejo jefe y amigo, el
general Antonio Gutirrez de la Fuente, ex Vicepresidente de la Repblica que ejerca el
mando del Ejrcito del Norte, pidindole una colocacin en filas. La respuesta fue favorable. El
general Gutirrez de la Fuente, en carta del 6 de enero de 1842, expres al teniente coronel
Grau que aceptaba sus servicios "con entusiasmo" y lo llam a la capital.2
En julio de 1842, el padre de Grau se incorpor a la Secretara del general Gutirrez de la
Fuente, quien lo destin a Ayacucho. En junio se celebr la paz con Bolivia (Tratado de Puno),
pero una vez ms, en el Per se desat la guerra civil y la anarqua. El sucesor de Gamarra,
el seor Manuel Menndez(presidente del Consejo de Estado), fue derrocado por el
general Juan Crisstomo Torrico. ste a su vez fue derrotado por el general Francisco de
Vidal (segundo vicepresidente del Consejo de Estado), en la batalla de Agua Santa, cerca
de Pisco, el 17 de octubre. En el mar, la barca Limea y la corbeta Yungay se batieron a la
vista de Paita. En noviembre, el general Vidal, ya como Presidente del Per, nombr a Juan
Manuel Grau, vista de aduana en Paita.
Carrera militar[editar]
Primeros contactos con el mar[editar]
En Paita la actividad martima civil es grande. Todos los navos que hacen el trfico
entre Panam y el Callao tocan en su rada. Funciona en el puerto la escuela nutica que, para
formar pilotos capaces de dirigir con acierto la marina civil del Per, haba fundado el
vencedor de Yungay, el mariscal Agustn Gamarra. Al pequeo Miguel, que slo tena ocho
aos, le fascina la inmensidad del ocano. Su vocacin naval comienza a despertar.
Miguel Grau tiene nueve aos y sigue los primeros cursos de instruccin primaria. El
muchacho, listo y resuelto, ha sido educado con dureza por el padre para conseguir con ello
templar su carcter y acerar su voluntad. Como siente la atraccin del mar, obtiene en marzo
de 1843, tras continuos ruegos, el permiso paterno para embarcarse en un bergantn de la
marina civil dedicado al trfico martimo entre Paita y otros puertos del litoral peruano y de los
pases del norte hasta Panam. El capitn del buque es el capitn de travesa don Manuel
Francisco Herrera, gran amigo de Juan Manuel Grau y Berro. La profesin est decidida y el
nio de nueve aos logra imponer su voluntad y se hace marino civil. En casa quedan los
padres y tres hermanos ms: Enrique, Dolores y Ana.
El comienzo de su carrera nutica no tiene buenos augurios. El buque zozobra y el aspirante a
marino se salva de forma milagrosa, retornando al hogar para volver al colegio.
En 1844, Grau, que siente la nostalgia del mar, ruega al padre que le de autorizacin para
regresar a bordo. Su padre vuelve a acceder. Esta vez queda definitivamente consagrada la
carrera nutica de Grau, que se embarca en diferentes buques, a veces con breves retornos a
la patria y al hogar paterno de Paita. En esos viajes recorre todos los mares y los puertos ms
importantes del mundo, as como otros que recin se abran a los marinos occidentales.
Igualmente visita las lejanas y entonces desconocidas islas ocenicas. El mismo almirante ha
dejado una relacin circunstanciada y concisa de los azares de ese perodo de su existencia. 3
Guardiamarina[editar]
Alfrez de fragata[editar]
cuenta del suceso, expresa que "todos sus esfuerzos resultaron intiles, pues el mencionado
pilotn no saba nadar". Y agrega: "Sin embargo de esto me mantuve en su busca tres horas,
por si consegua siquiera su cadver". Concluye el parte con las siguientes palabras, que
traducen su pesar por esa desgracia:"despus regres a bordo sin ninguna esperanza".5
Por aquella poca Ramn Castilla ha vuelto al poder, luego de derrotar en la batalla de La
Palma, el 5 de enero de 1855, al general Echenique.
Pese al ambiente revolucionario y a los cambios de gobierno, la escuadra ha mejorado con la
adquisicin de nuevas unidades. Castilla compr, al concluir su primera administracin, la
fragata Amazonas. Echenique sigui el empeo de su antecesor en fortalecer el podero naval
peruano con la adquisicin en Inglaterrade la fragata mixta Apurmac y las
goletas Loa y Tumbes.
El 4 de marzo de 1856 Grau recibe su primer ascenso. El 10 de ese mes el comandante
general de Marina devuelve al ministro del ramo, con el "cmplase y anotaciones de
ordenanza", los despachos de los oficiales ascendidos. En esa relacin figura el alfrez de
fragata Miguel Grau Seminario, a quien se destina alApurmac, el mejor buque de la escuadra,
que comanda el experimentado capitn de navo Jos Mara Salcedo.
A los ocho meses de servir Grau en el Apurmac, y cuando este buque se encuentra en el sur,
estalla en Arequipa, el 10 de noviembre de 1856, la revolucin que proclama al ex presidente
de la Repblica, general Manuel Ignacio de Vivanco. La insurreccin, que gana pronto el
departamento de Moquegua, es de franca tendencia conservadora, de abierta oposicin, por
tanto, a la Constitucin liberal promulgada el mes anterior, as como a las leyes de exagerado
extremismo votadas por la Convencin Nacional en las que, por ejemplo, se prohbe el
establecimiento de la Compaa de Jess en el territorio de la repblica.
El movimiento de Vivanco gana adeptos y la escuadra peruana se pronuncia a su favor. En
el Apurmac el teniente segundo Lizardo Montero Flores promueve la sublevacin. Grau, que
sin duda juzg peligrosos los principios liberales de la Carta de 1856, sigui con otros oficiales
a Montero, su amigo y paisano. Al Apurmac se unen muy poco despus el Tumbes, el Loa,
el Guise y el Izcuchaca.
El levantamiento a bordo del Apurmac ocurre en la rada de Arica el 16 de noviembre de 1856.
En oficio de 20 de ese mes (que se encuentra en el archivo de la Comandancia General de la
Marina), el comandante del buque, capitn de navo Jos Mara Salcedo, da parte a la
Comandancia General de Marina "de la inesperada sublevacin de la fragata acaecida la
tarde del 16" y encabezada por "el teniente segundo Juan Lizardo Montero". En la nota se
explican los pormenores de la sublevacin, realizada cuando "baj a tierra con el objeto de
visitar al seor coronel Nicols Freyre, Comandante General de la Direccin de
Observaciones del Sur". Dice enseguida cules eran los oficiales que quedaron a bordo de
guardia y menciona, entre otros, al "alfrez de fragata don Miguel Grau". Concluye el
comandante Salcedo informando que los sublevados haban "desconocido la autoridad del
Gobierno"; que se reunieron con los presos polticos de los pontones Caupolicn y Highlander,
y que proclamaron al general Vivanco "supremo regenerador de la Repblica".
Pero la revolucin, que adquiere los caracteres de una guerra civil, fracasa. La escuadra
vivanquista pasa por el Callao en enero de 1857 y luego sigue al norte del litoral peruano. Los
insurrectos tomanTrujillo y luego, Chiclayo, de donde se retiran perseguidos por Castilla, para
embarcarse en Paita y caer en el Callao el 22 de abril, donde libran furiosa batalla en las
calles del puerto. Derrotado Vivanco, se retira al sur y se atrinchera en Arequipa, ciudad que
resiste un largo asedio y que finalmente es dominada en marzo de 1858, despus de
sangriento combate. Los marinos complicados en el pronunciamiento entregan los buques y
son separados del servicio. La fragata Apurmac, ltima en rendirse, fondea en el Callao
el 25 de ese mes de marzo y se pone a disposicin del Gobierno.
Retrato de Grau.
Separado del servicio, Miguel Grau no forma ya parte de la Marina Militar del Per, pero
vuelve al mar. Regresa a su origen, la marina civil, como capitn de un buque ingls y hace
viajes entre Amrica y Asia, convirtindose as en un experto marino con excelentes
conocimientos nuticos.
Casi a los dos aos, y mientras navega en buques mercantes por pases lejanos, surge en el
Per un conflicto internacional. El Ecuador, para arreglar sus deudas con
acreedores britnicos, ha cedido extensos territorios de la regin fronteriza, pero ubicados
dentro de los lmites del Per. Ramn Castilla anula todos esos actos al ocupar sin combate el
puerto de Guayaquil en enero de 1860, y convoca despus un Congreso Constituyente que
dicta, en noviembre de ese ao, una nueva Constitucin, que suprime algunas de las liberales
reformas de la Carta de 1856. El mariscal Castilla evoluciona radicalmente y pasa del
liberalismo al conservadurismo, justificando as, quiz, en esta ltima etapa de su segunda
administracin, el pronunciamiento de Vivanco de noviembre de 1856, al que Miguel Grau
prest concurso. La Constitucin de 1860 va a regir en el Per, salvo pequeas
interrupciones, hasta 1920.
Reincorporacin[editar]
El 11 de abril de 1861 el Congreso Nacional expide la ley de reparacin, ordenando que se
inscriba en la lista militar a todos los jefes y oficiales del Ejrcito y de la Armada que fueron
borrados de ella en virtud del decreto dictado el 15 de enero de 1855, diez das despus de
la batalla de La Palma. Al mes siguiente, el 25 de mayo, el mismo Congreso promulga otra ley
por la cual quedan comprendidos en los efectos de la anteriormente citada los "Generales,
Jefes y Oficiales, que hallndose o no en servicio, tomaron parte de la revolucin que termin
el ao 1858".
Al cabo de tres aos de ausencia, Grau, comprendido en los efectos de las mencionadas
leyes de reparacin, vuelve al Per. En diciembre de 1861 se presenta al Gobierno y pide que
se declaren los goces que le corresponden como indefinido. El recurso que presenta lleva
fecha de 6 de diciembre y corre en original en su expediente de reconocimiento de servicios.6
En comisin a Europa[editar]
enero de 1864. Y es que el Gobierno enva con premura a Europa a ambos jefes, as como a
otros marinos, con el encargo de construir y adquirir modernas unidades navales que permitan
reforzar la escuadra y hacer frente a cualquier agresin. Das antes de partir, el 8 de enero, se
concede a Grau la efectividad del grado de teniente primero.9
La decisin del presidente de la repblica, el general Pezet, de comprar nuevos buques se
justifica no slo porque los que existen carecen de los ms modernos elementos de combate,
sino porque las relaciones con Espaa se tornan delicadas y difciles (de acuerdo con las
condiciones de la Capitulacin de Ayacucho, el gobierno del Per, cuya independencia
Espaa segua sin reconocer, reconoca ciertas deudas con Espaa, que an no se haban
pagado; la presin de los tenedores de bonos espaoles, unido a la poltica de O'Donnell,
tendente a incrementar el prestigio exterior de Espaa, haban exacerbado las tensiones
hispano-peruanas). Fragatas espaolas de primera lnea surcan costas peruanas desde julio
del ao anterior, causando alarma y recelo a los gobiernos de Per y Chile, no obstante que la
expedicin, segn se asegura, tiene un carcter exclusivamente cientfico.
Empero, los temores de un conflicto se confirman a raz de las reclamaciones diplomticas
efectuadas por la flota espaola, fondeada en el Callao al saberse que, en la hacienda
Talambo, en Chiclayo, haba surgido un incidente entre campesinos, en el que result muerto
un ciudadano espaol. El gobierno espaol envi a un representante dotado de un ttulo de la
poca de la colonia (comisario regio), cuya llegada fue considerada como una intromisin en
la soberana interna peruana y, por tanto, la autoridad peruana no quiso recibirlo oficialmente.
Tomando como excusa este incidente diplomtico, el 14 de abril de 1864 la escuadra
espaola, integrada por las fragatas Resolucin y Triunfo y la goleta Covadonga, ocupa
las islas Chincha y arra el pabelln peruano.
Para explicar la agresin, el comandante de la escuadra espaola, brigadier Luis Pinzn,
habla de perentorios reclamos de sbditos espaoles y en circular al cuerpo diplomtico
afirma haber ejecutado un acto de reivindicacin de derechos usurpados a la Corona de
Espaa desde la batalla de Ayacucho del 9 de diciembre de 1824.
De inmediato, los representantes extranjeros acreditados en Per secundan las protestas del
gobierno peruano por la ocupacin de parte del territorio nacional y expresan que "se seguir
considerando a las Islas Chincha como pertenecientes a la repblica peruana".
El Congreso Americano que rene en Lima a plenipotenciarios de gobiernos amigos del Per
apoya tambin con toda decisin la enrgica actitud del gobierno peruano, de rechazo a la
ocupacin de las islas, y dirige una nota al jefe de la escuadra espaola, con fecha de 31 de
octubre, defendiendo la soberana del Per sobre las islas. En uno de sus prrafos la nota
dice:
"Esta ocupacin a que no precedi la negativa por parte de Per a satisfacer reclamos clara y
expresamente individualizados; que no fue consecuencia de una declaracin de guerra hecha con
arreglo a las prescripciones de la ley internacional; que se ejecut bajo el amparo de un derecho de
reivindicacin y de un estado de tregua inconciliable con la independencia indisputada de la Repblica
del Per, hiere los derechos de todos los estados del continente e introduce justas y fundadas alarmas
en orden a los designios de la Espaa sobre su condicin de naciones independientes."
Mientras estos hechos ocurren y las gestiones diplomticas se tramitan, los marinos peruanos
en Europa han intensificado sus actividades para la compra de buques, con resultados
positivos. La misin confiada a ellos ha sido cumplida, tras examinar y reconocer las naves
ms apropiadas que pueden adquirirse de inmediato, y se activan a la vez los trabajos de
construccin de dos blindados.
En efecto, dos semanas antes de la ocupacin de las islas Chincha, el 30 de marzo de 1864,
se firma en Londres, con la casa J.A. Samuda & Brothers, la construccin de la
fragata Independencia, cuyo costo se estipul en 108.000 libras esterlinas. Los firmantes por
Per fueron el cnsul, Enrique Kendall, y el capitn de fragata Aurelio Garca y Garca.
navo don Miguel Grau". Y como Barreda comprende que la nota obedece al propsito del
gobierno britnico de mantener neutralidad en el diferendo entre Per y Espaa, agrega en su
comunicacin el siguiente prrafo:"El Gobierno de S.M. debe descansar en la seguridad de
que si desgraciadamente entrase mi pas en guerra con alguna potencia amiga de la Gran
Bretaa, el que suscribe no olvidara ese deber ni permitira que lo olvidasen sus nacionales".
El 13 de enero de 1865 zarpa Grau con la Unin de Greenhithe, donde se encontraba
fondeada y el 17 est en Plymouth. Es en este puerto britnico donde Grau sufre arresto de
48 horas, por orden de las autoridades britnicas, bajo sospecha de haber violado la ley que
regula el enrolamiento de gente de mar. Su segundo, el teniente Felipe Pardo, dirige una nota
al ministro del Per en Inglaterra y Francia dando cuenta del suceso, acaecido cuando Grau
sala de casa del almirante jefe del apostadero de Plymouth. 13
Informado de lo ocurrido el ministro Barreda, que se encontraba en Pars, se traslada a
Londres encargando la defensa de Grau, con la celeridad que el caso requera, al abogado de
Plymouth Tilfourd Slater, a quien advierte que debe presentarse al juzgado de Dartford a exigir
que el comandante de la Unin sea puesto en libertad sin condiciones. Por su parte, Barreda
dirige al canciller britnico una nota de protesta por la arbitraria prisin de Grau, denunciando
la grave falta cometida por las autoridades de Plymouth, y solicita la libertad del marino
peruano.14 El canciller britnico contest en seguida al Ministro del Per expresando su
profundo sentimiento por lo ocurrido con el comandante de la Unin, que ya se encontraba en
libertad, y otorg las ms amplias satisfacciones.
Efectivamente, el 20 de enero el abogado Slater encuentra en Dartford al comandante Grau
preso y acusado de que dos operarios, contratados para trabajar en clase de carboneros a
bordo de la corbeta Unin, se haban quejado de malos tratos. De las investigaciones hechas,
result, en la audiencia, que el comandante Grau haba despedido a los quejosos por
insubordinados.
El cnsul del Per en Londres, Enrique Kendall, en comunicacin dirigida a Barreda, dando
cuenta de los hechos realizados le informa de que, ventilado el juicio y sentada la protesta del
Gobierno del Per por al atropello cometido contra el comandante Grau, el Juez expres
que "encontraba el testimonio insuficiente para la formacin de causa" y declara "que no haba
lugar para la detencin", por lo que ordena la inmediata libertad del comandante de la Unin.
Grau, en carta de 23 de enero dirigida a Barreda explica la forma cmo fue arrestado y las
incidencias que pas durante su detencin.15Solucionado el incidente, Grau apresura sus
preparativos para regresar al Per.16
La revolucin restauradora[editar]
Mientras el Gobierno del Per compra corbetas en Francia y apresura en el Reino Unido las
gestiones para la construccin de dos blindados, continan con Espaa las representaciones
diplomticas, conversaciones a fin de obtener la devolucin de las islas Chincha y el
otorgamiento de una amplia satisfaccin por lo que el gobierno peruano considera un acto
de piratera internacional. Al tiempo, el Congreso expide la ley de 9 de
septiembre de 1864 que autoriza al Ejecutivo para que haga la guerra el gobierno de
Espaa y expulse a los espaoles de las islas Chincha.
Pero el tiempo transcurre sin que se restituyan las islas y el conflicto se agudiza. Y cuando
ms arrecia la excitacin pblica, el Gobierno del Per, por intermedio de su comisionado, el
general Manuel Ignacio de Vivanco, celebra con el almirante espaol Jos Manuel Pareja, que
ha reemplazado a Pinzn en el mando de la flota espaola, el tratado conocido con el nombre
de Vivanco-Pareja; mas el pacto, suscrito a bordo de la fragata Villa de Madrid bajo la presin
de un ultimtum, resulta inaceptable. No obstante que expresamente se desaprueba la
ocupacin de las islas y el alegado ttulo de reivindicacin de derechos, el arreglo hiere el
orgullo nacional de los peruanos y hace que se intensifique la indignacin popular. Y es que
por el tratado, adems de aceptar el Per el reconocimiento de los crditos que pudieran
distintas comisiones para la causa que defiende. En premio a los mritos efectuados y en
pleno perodo revolucionario, es ascendido, el 22 de julio, a la clase de capitn de fragata por
el segundo vicepresidente de la Repblica, el general Pedro Dez-Canseco, que se encuentra
esos das en la sierra del centro en unin del coronel Mariano Ignacio Prado, despus de
dominar todo el sur. Es interesante el parte, escrito por Miguel Grau, que eleva a la
Comandancia General de Marina el 5 de octubre de 1865, estando al ancla en el puerto
chinchano de Tambo de Mora.17
El Gobierno de Lima, por su parte, da de baja a Grau, junto con otros marinos que se haban
adherido a la revolucin, el 16 de agosto. La revolucin prosigue y los combates se suceden
en todas partes, con resultados favorables a los insurrectos. El coronel Balta en el norte obliga
a rendirse a las tropas adictas al
rgimen: Piura, Chiclayo, Trujillo, Cajamarca y Huaraz reconocen la autoridad de Balta.
Ganado el norte, gran cantidad de tropas viaja del norte a Pisco, para unirse con las del sur
en Chincha y emprender en conjunto un ms vigoroso empuje sobre la capital. Los ejrcitos
revolucionarios entran en Lima el 6 de noviembre y obligan a capitular a las fuerzas del
general Pezet.
Organizado el nuevo gobierno por el general Pedro Dez-Canseco, se realiza en la capital
el 26 de noviembre un gran mitin popular en el que con aceptacin de jefes del ejrcito se
propone la dictadura, que el presidente rechaza. La dictadura es aceptada por el coronel
Mariano Ignacio Prado, jefe de la revolucin triunfante.
Se prepara sin demora al pas para la guerra con Espaa. El 15 de diciembre el Per firma
con Chile, que ya se encuentra en guerra con Espaa desde el 6 de octubre, un tratado de
alianza ofensiva y defensiva, al que despus se adhieren Bolivia y Ecuador, y el 14 de
enero de 1866 se formula de declaracin del estado de guerra con Espaa como culminacin
de los ideales de la revolucin restauradora.
Guerra hispano-sudamericana[editar]
Artculo principal: Guerra Hispano-Sudamericana
abrigo de la isla de Abtao. Ese mismo da la Amazonas, al introducirse por uno de los
estrechos canales de Abtao, naufraga, quedando su casco varado en la playa.
Das despus, el 21 de enero, las fragatas espaolas Villa de Madrid y Blanca salen de
Valparaso en busca de la Escuadra aliada para empear combate. En la tarde del 7 de
febrero, las fragatas espaolas se aproximan resueltamente a los canales de Abtao. Se baten
por parte de Per, la fragata Apurmac, a rdenes del Jefe de la Flota peruana capitn de
navo Manuel Villar y las corbetas Unin y Amrica, a rdenes de los capitanes de fragata
Miguel Grau Seminario y Manuel Ferreyros. Interviene tambin la goleta chilena Covadonga al
mando del capitn de corbeta Manuel Thomson.
Luego de dos horas de intenso fuego, las fragatas espaolas abandonan los canales de Abtao
con serias averas y el convencimiento de que no era posible forzar la resistencia naval de la
escuadra aliada. A los pocos das despus del combate naval de Abtao, la escuadra aliada se
traslada a Huito, cuyo canal de acceso tiene mejores defensas que el apostadero de
Chayahu.
Atestiguando la vala de las corbetas peruanas, el comandante de la Villa de Madrid, Claudio
Alvear Gonzles, en el parte que sobre el combate de Abtao pas al Jefe de la Escuadra
espaola deca, lo siguiente: Los tiros ms certeros, de ms alcance y de ms efecto fueron
los de las dos corbetas peruanas Amrica y Unin. Por su parte el Jefe de la Escuadra
chilena Juan Williams Rebolledo, saludando los resultados del combate de Abtao, felicit al
capitn de navo Manuel Villar con la siguiente carta:
"Aproximndose la salida del vapor de la carrera y deseando imponer al Supremo Gobierno el hecho de
armas que tuvo lugar el 7 del actual y que V.S. con tanto acierto dirigi, espero que V. S. me dar los
pormenores a fin de comunicarlos.
Esta oportunidad me permite congratular a V. S. y a los Jefes, Oficiales y tripulaciones peruanas, por el
arrojo y serenidad que han manifestado durante las dos horas que dur el combate, bajo un fuego
sostenido por ambas partes y por el resultado favorable que se ha obtenido, el cual se debe a la
Escuadra del Per.
V. S. sabe bien cuanto importa la derrota que han sufrido las naves enemigas y la prueba que han dado
sus subordinados es un motivo poderoso para esperar ms tarde un esplndido triunfo."
Despus del resultado favorable del combate, las corbetas Unin y Amrica salen el 25 de
marzo nuevamente en direccin sur al Estrecho de Magallanes, para encontrarse con los
nuevos blindados peruanos, que con toda seguridad estaban en viaje al Per. De retorno, sin
encontrar a los blindados, Grau al mando de la Unin, fondea en Valparaso, puerto
desguarnecido que haba sido bombardeada el 31 de ese mes por la escuadra espaola.
Recogiendo en este puerto al almirante Manuel Blanco Encalada, nuevo Jefe de la Escuadra
chilena y algunos otros marinos, la Unin retorna a Huito, en donde permanece hasta el 15 de
mayo en que se dirige nuevamente a Valparaso. De este puerto, vuelve al sur hacia Ancud,
para reunirse con el resto de la flota aliada, en espera de los acorazados peruanos.
En el norte, la guerra contina y el almirante espaol Casto Mndez Nez, al mando de siete
navos, decide incendiar el Callao, as como lo ha hecho con Valparaso. Cumpliendo su
anuncio, el 2 de mayo rompe los fuegos de 300 caones sobre el puerto peruano. Despus de
ms de cuatro horas de intenso bombardeo, en el que dos fragatas espaolas tuvieron que
retirarse tras ser alcanzadas por las defensas costeras, la escuadra espaola se retira sin
haber cumplido sus objetivos, para no regresar jams. En dicho combate muere el ministro de
Guerra y Marina, Jos Glvez, tribuno liberal.
La fragata Independencia y el monitor Huscar, que el Per esperaba ansiosamente, salieron
de sus respectivos astilleros del Tmesis y del Mersey, en enero de 1866, al mando de los
comandantes Aurelio Garca y Garca y Jos Mara Salcedo. Los buques se juntan
en Brest el 20 de febrero y el 27 dejan ese puerto con rumbo a las Azores, donde arriban el 4
de marzo. El 7 zarpan rumbo a San Vicente, en el archipilago de Cabo Verde, en donde
anclan el 12. El 1 de abril, despus de un accidentado viaje, fondean en Ro de Janeiro. El 24
de mayo, son avistados por la Amrica en el Estrecho de Magallanes. Y el 7 de junio arriban
a Ancud, donde se renen con el resto de la escuadra peruana. El 11 de junio, la escuadra
peruana, sale con rumbo a Valparaso, puerto en el que permanecen anclados cerca de dos
meses, a rdenes del capitn de navo Lizardo Montero, que ha sucedido en el mando al
almirante Salcedo. La flota espera en Chile, las rdenes del Gobierno de Lima.
Mientras la escuadra peruana se movilizaba, el Gobierno de Lima, despus del combate naval
del 2 de mayo, tena en proyecto una expedicin naval aFilipinas con los nuevos blindados, a
fin de desalojar de esas islas a los espaoles. Para realizar esa audaz empresa el Gobierno
peruano contrata en Estados Unidos de Amrica al contralmirante de la marina
estadounidense John R. Tucker, quien arrib a Valparaso a principios de julio, asumiendo sus
funciones de Jefe de la Escuadra. La insignia fue izada precisamente en la Unin, la nave que
Miguel Grau comandaba. Sin embargo, antes que el almirante John R. Tucker asumiera el
mando, los marinos peruanos, noticiados que la escuadra peruana iba a ser comandada por
un almirante extranjero, escribieron al Gobierno de Lima, expresando la penosa impresin que
les causaba esa resolucin que, en buena cuenta, significaba dudar de su lealtad y
competencia y solicitaron que el nombramiento del almirante Tucker fuera revocado o, en su
defecto, que se accediera al relevo de sus puestos.
El Gobierno de Lima desech la peticin de los comandantes y jefes de los buques anclados
en Valparaso y, el 23 de julio, expidi una resolucin suprema, por el ramo de Guerra y
Marina, disponiendo que el Secretario de Estado en el despacho de Hacienda y
Comercio, Manuel Pardo, viajara a Valparaso, investido de amplias facultades, para arreglar
todo lo concerniente al servicio de la Marina. Dos das despus en el transporte de
guerra Callao, parte el Secretario de Estado, llevando consigo a los jefes y oficiales de Marina
que deban llenar las plazas vacantes, de conformidad con las instrucciones recibidas.
Al arribar a Valparaso, el Secretario de Estado Manuel Pardo transcribe al capitn de navo
Lizardo Montero, Comandante de la Flota, la resolucin del 23 de julio. Como los marinos
insistieron en su renuncia, el seor Pardo les dirigi una nueva comunicacin, el 3 de agosto,
en los siguientes trminos:
En virtud de la nota que he tenido el honor de poner en manos de U. S. y de las rdenes supremas,
srvase U. S. disponer que se haga reconocer como comandantes de los buques de guerra a los
siguientes jefes: al capitn de navo don Jos Mara Salcedo, como Comandante del monitor Huscar; al
capitn de navo don Jos Mara Garca, como Comandante de la fragata Independencia; al capitn de
fragata, don Juan Pardo de Zela, de la corbeta Amrica; y al capitn de corbeta don Camilo Carrillo, de
la corbeta Unin.
El juicio dur seis meses. El 24 de enero de 1867 los jefes y oficiales detenidos fueron
llevados de la isla San Lorenzo al puerto del Callao, en donde quedaron presos, teniendo la
ciudad por crcel. Al da siguiente, entr en funciones el Consejo de Guerra, en el local de la
extinguida Comandancia General de Marina, presidido por el mariscal Antonio Gutirrez de la
Fuente e integrado por los generales de divisin, Manuel Martnez de Aparicio, y Jos Rufino
Echenique y por los generales de brigada, Pedro Cisneros, Baltasar Caravedo, Luis La
Puerta y Nicols Freire. El comandante Miguel Grau Seminario tuvo como defensor al orador e
insigne abogado de la segunda mitad del siglo XIX, Luciano Benjamn Cisneros. La defensa
de Cisneros se bas en que no hubo insubordinacin, por cuanto Grau haba acatado las
rdenes del Gobierno al embarcarse en el transporte Callao, que no hubo rebelin, por
cuanto slo haba planteado una renuncia y finalmente, que no poda ser desertor, por cuanto
el Gobierno lo haba separado de su cargo. Adems el hecho de indisciplina quedaba
descartado, al haber presentado su peticin antes de que el comodoro Tucker se hiciera cargo
de su puesto.
El 9 de febrero de 1867 culminaron las defensas y el Consejo pas a sesin secreta. El 11 se
dict sentencia y, por unanimidad de votos, el Consejo declar inocentes a todos los
procesados.
Repuesto en sus derechos y prerrogativas y salvado su honor de marino, Miguel Grau pide
licencia a la Comandancia General de Marina, en oficio de 30 de marzo de 1867 para
ocuparse en la marina mercante en ejercicio de su profesin naval. El 2 de abril la licencia es
concedida y, cuatro das despus, Grau formula otra en que solicita, de conformidad con las
ordenanzas navales, permiso para contraer enlace con la distinguida dama limea Dolores
Cabero y Nez. Otorgada la autorizacin, el matrimonio se realiza en la parroquia del
Sagrario en Lima el 12 de abril de ese ao. Apadrinan la boda el general Miguel Medina y la
seora Luisa Nez de Cabero. Los testigos son tres ntimos amigos del novio, marinos
tambin: Manuel Ferreyros, Aurelio Garca y Garca y Lizardo Montero. Ya se les conoca por
ese entonces como los Cuatro Ases de la Marina.
A poco de los hechos relatados, el contralmirante John Tucker ces en el mando de la
escuadra, recibiendo en cambio, una comisin para exploraciones en los ros de la selva
amaznica peruana, volviendo el comando de los buques a marinos peruanos.
El 26 de enero de 1869, Balta promulga la ley de gratitud nacional a los vencedores del 2 de
mayo y Abtao. Grau, que comandaba la Unin en el Combate Naval de Abtao, recibe el ttulo
de benemrito a la patria en grado heroico. La condecoracin que se le impone en el pecho,
es de oro, esmaltada, con la siguiente inscripcin en el anverso: Fue uno de mis defensores;
y, en el reverso: 7 de febrero de 1866. Ese mismo ao, el Presidente Balta, con fecha 22 de
octubre, expide una resolucin en donde se reconoce a Grau como abono a su tiempo de
servicios, el tiempo que estuvo navegando en buques mercantes despus de promulgarse la
ley de reparacin del 11 de abril de 1861, as como el posterior periodo que pas igualmente
en la marina mercante britnica al finalizar el juicio por la cuestin Tucker. Por su mrito se
agrega a los servicios reconocidos tres aos y cinco meses ms a su favor.
Durante el Gobierno del coronel Balta, Grau se convierte en uno de los ms eficientes
colaboradores y obtiene varias comisiones como estudio de las condiciones hidrogrficas de
varios puntos de la costa peruana, a fin de habilitar nuevos puertos. Tampoco descuida la
formacin militar de la tripulacin del buque a su mando. En febrero de 1869, se dirige al
mayor de rdenes del Departamento, en donde le dice, entre otras cosas: Hace diez meses
que la tripulacin del buque de mi mando no ha hecho ejercicios de rifle a fuego, por lo cual
espero que U. S., se sirva dar el correspondiente permiso para efectuarlo, logrando conseguir
la autorizacin respectiva para estos ejercicios de fuego.
En junio de 1870, Grau recibe una comisin para viajar a Chile con su buque, el
monitor Huscar. Recorre los puertos del sur del litoral peruano y la costa boliviana, arribando
a Valparaso. La misin consista en escoltar al bergantn francs Lucie, que trae cargamento
de armas para Per, adquiridas por el Presidente Balta y llega al Callao el 27 de julio. En
Chile, no slo espera al buque francs sino que observa la escena poltico y militar y ya de
retorno al pas da sus personales informes al Presidente Jos Balta.
Aparentemente, la Marina de Guerra del Per progresa. Sin embargo, el Presidente Balta
adquiere los monitores fluviales Manco Cpac y Atahualpa, de lento andar (no desarrollaban
ms de 2 n), que tuvieron que llegar al Per remolcados, con lentos caones, si bien de 500
libras, pero de lenta avancarga y de hierro dulce que impedan sostener una cadencia de
disparo, porque podan fundirse por el calor; en conclusin, compr chatarras para la Marina
de Guerra del Per. Lo grave es que an sabiendo que eran monitores fluviales y que iban a
ser usados en el mar, los compr. Por ello, es uno de los responsables que aos ms tarde el
Per con cara a la guerra, se encontrara en inferioridad de condiciones.
Lo peor es que los informes personales de Grau eran gravsimos, informes que fueron
confirmados en enero de 1872 por el Cnsul del Per en Valparaso, coronel Adolfo Salmn.
Esta confirmacin del Cnsul peruano daba cuenta de la decisin del Gobierno de Chile de
adquirir en el Reino Unido dos blindados, para aventajar al Per en el mar. Balta, entonces,
decidi incrementar la Armada peruana con dos acorazados de mayor blindaje y poder que los
que contratara Chile, a fin de mantener la preponderancia naval sobre Chile. Es as que Balta
con cargo a dar cuenta al Congreso, firma una resolucin suprema, el 14 de febrero de 1872,
con acuerdo del Consejo de Ministros, ordenando la construccin en el Reino Unido de
poderosos acorazados con mayor poder de fuego que los que Chile pretenda adquirir,
adems de dos caoneras guardacostas y armamento terrestre. Para este efecto enva a
Londres una misin naval presidida por el capitn de navo Manuel J. Ferreyros, que se
desempeaba como Comandante General de la Marina.
La Comisin Naval lleg a concertar en mayo de 1872 los contratos para la construccin de
dos acorazados de 3.000 t cada uno, 15 millas de andar, 9 pulgadas de blindaje y caones de
500 libras, que eran de indiscutible superioridad a los dos blindados que mand construir
Chile, el Almirante Blanco Encalada y el Almirante Cochrane, de 2.200 t cada uno, blindaje de
siete pulgadas, andar de doce millas y caones de 300 libras. Y aqu aparecen las
consecuencias del Contrato Dreyfus: al enterarse de las negociaciones para la adquisicin de
los acorazados, la Casa Dreyfus, agente financiero del Per en Pars, exige que antes de
proporcionar los fondos para la construccin de los acorazados se arreglasen sus cuentas
antes de proceder al adelanto de fondos para adquirir los buques. Lo anterior y el asesinato
del coronel Jos Balta, ocurrido en julio de 1872, impidieron se llevara a cabo el proyecto
trazado.
El telegrama anterior es rechazado por los jefes de la Armada, por lo que nuevamente Toms
Gutirrez, ya instalado en Palacio de Gobierno en Lima, vuelve a enviar otro documento,
ordenando a la Armada ponerse bajo la autoridad del nuevo Gobierno que l preside. A esta
nueva orden, los jefes de la Armada vuelven a rechazarla incluyendo al capitn de navo
Diego de la Haza, quien contest en esos trminos a Palacio de Gobierno.
La noche del 22 de julio, los comandantes de los buques luego de reprobar unnimemente el golpe
revolucionario y de negarse a prestar su concurso al Dictador, se renen en la Comandancia General de
Marina.
Miguel Grau que haba ordenado encender las calderas de su buque, indignado ante los
acontecimientos sucedidos en la capital, sugiere que los comandantes de los buques se
trasladen al vaporMaran, con la finalidad de tomar una decisin sobre la actitud a tomar. En
dicha reunin se acord movilizar la Escuadra y zarpar rumbo a la isla San Lorenzo, para ah,
tomar con amplias libertades determinaciones definitivas. El da 23 de julio, los jefes y oficiales
de la Escuadra, encabezados por Grau, suscriben una proclama contra el golpe revolucionario
y reafirman su decisin de luchar por el restablecimiento del orden y la ley. Firman este
documento los siguientes Jefes y Oficiales de Marina: Miguel Grau, Aurelio Garca y Garca,
Samuel Palacio, Camilo N. Carrillo, Carlos Ferreyros, Miguel Ros, Julio Sagasti, Manuel
Melitn Carvajal, Simn Cceres, Carlos Arrieta, F. M. Fras, Amaro G. Tizn, Ruperto
Gutirrez, Ramn Freyre, M. Espinosa, Daro Gutirrez, Enrique Carreo, Pedro Rodrguez
Salazar, Eugenio Rasgada, Serapio Tejerina, Arstides de la Haza, Antonio Jimeno, Andrs
Rey, Manuel Dvila, Bernab Carrasco, Miguel Dodamonte, A. Gerardo Carrillo, Carlos R.
Colmenares, Manuel C. de la Haza, Agustn Arrieta, Froiln Miranda, Jos C. Valencia,
Federico Delgado, Francisco Len, Jos Melitn Rodrguez Prez, Manuel Valderrama,
Mximo Tafur, Toms M. Crdenas, Manuel Aparicio, Julio Jimnez, Ezequiel Fernandini,
Francisco Guerci, Francisco Flores, Manuel T. Reyes y Francisco Miranda. Firmada la
proclama, se hace circular por el Callao y Lima y la Escuadra se retira del Callao y fondean el
24 en las islas Chincha, al sur del Callao y continan viaje al sur. El 26 la Escuadra llega
a Islay. Ese da, ya fracasada la revuelta, el Presidente Jos Balta es asesinado vilmente en el
cuartel San Francisco, en donde estaba detenido.
Enterado el pueblo del asesinato del Presidente Balta, su reaccin fue tremenda. Los
coroneles Gutirrez caen en mano de la furia popular exasperada por la desaparicin del
coronel Jos Balta, a quien todo el Per admiraba y quera. Los Gutirrez, ese mismo da,
pagan con su vida el crimen cometido. Los disturbios se extienden por Lima. Mientras en Lima
ocurren los sucesos descritos, en el sur, Miguel Grau, desde el Huscar, fondeado en Islay,
dirige una extensa circular encaminada al derrocamiento de la dictadura dirigida a los
prefectos de Arequipa, Cuzco, Puno, Moquegua y Tacna, a los subprefectos de Arica e Islay, a
los Presidentes de las Cortes Supremas de Arequipa, Puno y Moquegua y a los alcaldes
municipales de Tacna y Tarapac. La circular da cuenta de los hechos ocurridos en Lima y la
posicin de rechazo a la dictadura asumida por la Escuadra. El 1 de agosto ya restablecido el
orden y la normalidad, en el pas, el comandante Grau, promotor de la resistencia, enva al
seor Ministro de Guerra y Marina, el informe detallado de los sucesos acaecidos en la
Armada Peruana, desde el 22 de julio en que estall la revolucin. En ese informa da cuenta
que el da 29 de julio a las siete de la tarde, en el puerto de Pisco, se enter del asesinato del
Presidente Balta y del restablecimiento del orden en la capital, por lo que zarp
inmediatamente con destino al Callao.
El 5 de agosto, restablecida la normalidad y estando ya en funciones el Presidente Electo
Manual Pardo, el comandante Grau enva al Mayor de rdenes del Departamento, capitn de
navo Ezequiel Otoya, la nmina de todos los jefes, oficiales y tripulantes de los buques de la
Escuadra, que se embarcaron en el Huscar, la noche del 22 de julio, dispuestos a luchar
contra la dictadura.
El nuevo Presidente de la Repblica, Manuel Pardo, pocos das despus de asumir el mando
de la Repblica, decide asesorarse por expertos consejeros en todo lo relacionado con las
necesidades del Ejrcito y la Marina. Para este efecto expidi un decreto supremo, el 14 de
agosto de 1872, creando Comisiones Consultivas de Guerra y de Marina. La Comisin de
Marina qued integrada por ocho jefes de la Marina de Guerra, uno de ellos fue el capitn de
navo Miguel Grau. Esta Comisin se instal el 26 de agosto y la conformaban los siguientes
oficiales: contralmirante Domingo Valle Riestra, capitales de navo Manuel J. Ferreyros, Aurelio
Garca y Garca, Miguel Grau, Jos R. Carreo, Camilo N. Carrillo, Juan Pardo de Zela y Jos
Elcorrobarrutia. Tambin concurri especialmente invitado el capitn de navo Lizardo
Montero, Senador por Piura.
Miguel Grau con uniforme naval de la Marina de Guerra del Per, con insignias de capitn de navo.
Museo Naval del Per en el Callao
guano descubiertos en Mejillones y de los dems depsitos del mismo abono que se
descubriesen en el territorio comprendido entre los grados 23 y 25 de latitud meridional,
como tambin los derechos de exportacin que se perciban sobre los minerales extrados del
mismo espacio de territorio que acaba de designarse. Y por el artculo 3 se obligaba a Bolivia
a establecer en el puerto de Mejillones una aduana, como nica oficina fiscal, para percibir los
productos del guano, pudiendo Chile nombrar interventores para inspeccionar las entradas de
aduanas y recibir la parte que conforme al tratado le corresponda.
A la cada del dictador boliviano Melgarejo, en enero de 1871, el gobierno del
general Morales que le sucedi anul los actos de la administracin depuesta y resolvi
modificar el tratado de lmites de 1866 celebrado con Chile, que el pueblo boliviano reprobaba,
porque confera derecho a Chile para intervenir en el territorio de Bolivia y explotar el guano y
las riquezas minerales existentes en el desierto de Atacama, zona exclusivamente boliviana
desde que se constituy esa repblica.
A fin de resolver, mediante negociaciones diplomticas, la tensa situacin creada entre ambos
pases, Bolivia design como Ministro Plenipotenciario y Enviado Extraordinario en Santiago a
Rafael Bustillo, quien conoca ampliamente el problema de lmites con el vecino pas. Las
gestiones de Bustillo ante el Presidente de Chile Federico Errzuriz Zaartu, en el sentido de
confirmar el paralelo 24 como lnea divisoria de ambos territorios y anular el artculo 2 del
tratado, dejando sin efecto la comunidad de bienes entre los paralelos 23 y 25, fue materia de
amplias discusiones, propuestas y consultas sin que se llegara a arreglo alguno. Al final Chile
insinu a Bustillo la compra del territorio comprendido entre los paralelos 23 y 24, lo que fue
rechazado de plano por el representante boliviano. Chile, deseoso de llegar a un arreglo con
Bolivia que no alterase las bases sustanciales del tratado de 1866, y viendo que esto no lo
podra lograr con Bustillo en Santiago, envi a La Paz, como su Ministro, a Santiago Lindsay,
con las instrucciones de iniciar en La Paz las conferencias que fueron suspendidas con
Bustillo.
Cuando Bustillo estaba prximo a regresar a Bolivia, en julio de 1872, el general
boliviano Quintn Quevedo, adicto a Melgarejo, arm en Valparaso una expedicin y
desembarc en Antofagasta avanzando hasta Tocopilla, donde las fuerzas bolivianas lo
rechazaron. Quevedo y sus hombres se refugiaron en un buque de guerra de Chile, la
corbeta Esmeralda, anclada en el puerto.
Cuando ocurran los acontecimientos descritos la escuadra chilena surcaba las costas
bolivianas, lo que haca suponer que Chile protega las intentonas revolucionarias de
Quevedo.
Desde Iquique, cumpliendo las rdenes recibidas, Grau escribe una nota el 6 de septiembre
de 1872 al Ministro de Guerra y Marina, informndole del curso de los acontecimientos y
dejando en ella constancia que la mayora de los expedicionarios que acompaaron a
Quevedo eran chilenos y que la Escuadra de Chile se encontraba en Mejillones. 18
Dos semanas despus, el 24 de septiembre, siempre en Iquique, Grau informa que no tiene
noticias de inters que comunicar y, el 30, al arribar al Callao, de regreso de su viaje al sur,
dirige una nota al Ministro de Guerra y Marina expresando que, en respuesta a su oficio de
21 del presente, le es satisfactorio decir que no ha ocurrido novedad durante la navegacin y
agrega que, en el vapor que arrib de Valparaso el da de su salida de Iquique, lleg al
puerto de Arica el seor Bustillo, representante de Bolivia en Chile.
Fracasada la intentona de Quevedo y de regreso Bustillo a Bolivia, prosperan en La Paz las
gestiones del Ministro chileno Lindsay para determinar nuevas bases de arreglo. Se lleg as a
suscribir, el 5 de diciembre de 1872, el protocolo conocido con el nombre Lindsay-Corral, por
el cual se confirma el paralelo 24 como lmite de Chile y Bolivia. Se estipul asimismo que los
lmites orientales de Chile eran las ms altas cumbres de los Andes; que la particin por mitad
de los derechos de exportacin se referan, aparte de a los metales, al salitre, brax, sulfatos y
dems sustancias inorgnicas; que Chile cubrira a medias con Bolivia los gastos de la
administracin del departamento de Cobija y que ambos gobiernos se comprometan a seguir
negociando, a fin de revisar y abrogar el tratado de 1866, y sustituirlo por otro que consultara
mejor los intereses de las dos repblicas. Pero este arreglo en vez de mejorar la situacin de
Bolivia, la desmejoraba por los nuevos derechos y beneficios que se conferan a Chile, con
facultades para intervenir mayormente en territorio boliviano y, como era natural, cre ms
serias resistencias en el pueblo de esta repblica, provocando reacciones que hicieron temer
se afectara la tranquilidad en la costa occidental de Amrica.
Como era de esperar, la Asamblea de Bolivia rechaz prestar su aprobacin al citado
Protocolo y ello trajo consigo que continuaran las dificultades, reclamos y divergencias entre
Bolivia y Chile. Lo cierto, real y efectivo era que el desierto boliviano de Atacama haba
resultado ser una zona muy rica en guano, salitre y metales de plata y cobre, productos
altamente cotizados en los mercados mundiales y que el pas del sur codiciaba.
El 4 de abril, desde Iquique, Grau vuelve a informar al Ministro de Guerra que el sur contina
sin novedad, adems de comentar que desea que el Huscar sea una unidad de primer
orden en batalla sometiendo para ello a su tripulacin a faenas doctrinales, haciendo
diariamente ejercicios a fin de conseguir en la marinera la disciplina y moralidad que son tan
necesarias.
Satisfecho el Gobierno peruano de la forma como Grau lleva adelante su comisin, lo autoriza
para que contine los reconocimientos al sur del litoral de la Repblica en la oportunidad que
lo juzgue conveniente. Estando Grau en estas comisiones, el gobierno expide la resolucin
legislativa del 23 de abril de 1873, por la que se le asciende a capitn de navo efectivo.
El 27 de mayo el Huscar zarpa de Iquique rumbo nuevamente a Cobija, donde fondea el 28.
Al da siguiente vuelve a escribir al Ministro, avisando su llegada a este puerto e informando
que toda la costa se encuentra en perfecto orden. El 2 de junio da cuenta de la desfavorable
acogida dispensada al protocolo Corral-Lindsay por parte del pueblo boliviano; adems,
vuelve a informar de los buenos tratos con que es recibido y que demuestran la sincera
simpata de ese pueblo por el peruano:
"Por lo dems, la recepcin hecha tanto por ese funcionario, como por las autoridades de este puerto, y
las diversas circunstancias que he tenido la ocasin de hacerles atenciones cariosas y agasajos, en
cuanto me ha sido posible, no han hecho ms que estrechar los vnculos y afecciones que dichas
autoridades y pueblo boliviano manifiestan sinceramente por el Gobierno y pueblo del Per, no
omitiendo la ocasin de probarlo prcticamente, una vez que han tenido la oportunidad de hacerlo".
Por el tenor de las cartas, es indudable que Grau no conoca en marzo de 1873, cuando zarp
del Callao para el sur, el Tratado Secreto de Alianza Defensiva, suscrito en Lima por
representantes de Per y Bolivia, el 6 de febrero de ese ao, por lo que tena que llamarle la
atencin la cariosa acogida de que era objeto por las autoridades de Cobija, en los meses de
marzo y junio. Pero es justo reconocer, que las autoridades bolivianas de Cobija tampoco
conocan el pacto y que las recepciones y muestras de cario tributadas a Grau y al Huscar,
comandante y buque de guerra de un pas aliado, obedecan en parte a instrucciones del
Gobierno de Bolivia impartidas con ese objeto.
De regreso en Iquique, Grau se dedica a otras tareas encomendadas para mejorar el puerto
de Iquique a fin de facilitar el desarrollo de las actividades portuarias. En julio de 1873 termina
el crucero a lo largo del litoral boliviano, una vez desaparecidos los peligros de ms graves
disputas en la zona salitrera y una vez aclarado el ambiente internacional. Sin embargo la
presencia del Huscar en el Callao es corta, ya que a fines del mes siguiente nuevamente
el Huscar es comisionado al sur del litoral.