0 calificaciones 0% encontró este documento útil (0 votos) 431 vistas 37 páginas El Trabajo Con Adultos Gravemente Afectados de Autismo
Guías para la intervención con Adultos que padecen Autismo Severo.
autores: Salvador Repeto e Isabel del Hoyo
en: Riviere y Martos (2000). El tratamiento del Autismo, nuevas perspectivas. Ed.APNA. España
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EL TRATAMIENTO DEL
AUTISMO
NUEVAS PERSPECTIVAS
Angel Riviere y Juan Martos (Comp.)
pees espetecien ge Padres
Ninos AutistasCAPITULO 23
EL TRABAJO CON PERSONAS ADULTAS GRAVEMENTE
AFECTADAS DE AUTISMO
Salvador Repeto e Isabel Del Hoyo
LAS PERSONAS ADULTAS GRAVEMENTE AFECTADAS DE AUTISMO
Dentro del colectivo formado por las personas adultas con autismo destacan
aquellas que, a causa de la gravedad de su patologia, presentan un cuadro de carac-
terfsticas y necesidades extremadamente extenso. Se trata de un grupo ciertamente
numeroso dentro de dicho colectivo, posiblemente cerca de la tercera parte del mis-
mo.
‘Son personas cuyos niveles de desarrollo en las éreas cognitiva y de autocui-
dado se han visto muy seriamente afectados por la presencia de una patologfa autis-
ta muy grave. En algunos casos, esto se ha podido comprobar desde edades muy
tempranas (desde las primeras manifestaciones patolégicas a los 18 meses, 0 antes),
siendo éstas, personas que apenas si han adquirido las habilidades psicomotoras 0
de autocuidado clementales a las que se ha tratado de ensefiarles, En otros casos,
esta influencia negativa de la patologia sobre la adquisicién de dichas habilidades
ha aparecido con posterioridad, permitiéndoles asi importantes avances en las are-
as del desarrollo antes mencionadas (adquisicién de habilidades éculo-manuales,
clasificacién por colores y formas, habilidades de vestido, comida y aseo....).
Asi mismo, dentro de este grupo de personas adultas gravemente afectadas de
autismo (PAGAA) nos encontramos a aquellas cuyas adquisiciones cognitivas, psi-
comotoras 0 de autocuidado, realizadas en la primera infancia, se han perdido como
consecuencia de gravisimas alteraciones comportamentales a lo largo de la segun-
da infancia o de la adolescencia.
Con el fin de realizar una descripcién lo més completa posible de las perso-
nas que componen el grupo que nos ocupa, vamos a presentar los datos descripti-
vos correspondientes a 4 de esas personas, obtenidos mediante la utilizacion de tres
instrumentos diferentes de valoraci6n, Se trata de un intento por concretar las posi-
bles caracteristicas generales de este grupo a través de la descripcién de personas
reales, personas a las que conocemos muy directamente desde hace mas de 14 afios.
Esperamos que el riesgo de caer en datos excesivamente limitados a unas pocas per-
sonas se pueda compensar con la proximidad con que los casos individuales hacen
posible a la hora de comprender una descripcién como ésta.
Las personas cuyos datos vamos a conocer son tres varones y una mujer, con
edades comprendidas entre los 18 y los 24 afios. Todos ellos han sido escolarizados
en aulas especfficas para chicos con autismo desde tempranas edades, tres de ellos
679alos 4 afios y el cuarto a los 6. Sélo en un caso esta escolarizaci6n especifica se vié
interrumpida por ocho afios de atencién no especifica en internado, incluidos cua-
tro de ellos en atencién psiquistrica. Los otros tres casos siempre se han mantenido
en el hogar familiar, en ellos la madre ha sido Ia persona encargada de su atencién
de forma casi exclusiva. La actitud de estas tres madres siempre ha sido colabora-
dora, respecto a las orientaciones dadas por profesorado y gabinete psicolégico.
Como anteriormente hemos apuntado, en todas estas cuatro personas la pato-
Jogfa autista ha sido extremadamente intensa desde muy temprano. Sus alteraciones
en comunicacién eran muy graves (préctica ausencia de comunicacién de cualquier
tipo), asf como en interaccién social reciproca (autoaislamiento muy acentuado,
indiferenciaci6n personas/objetos). La presencia masiva de conductas motoras este-
reotipadas, que ocupaban practicamente todo su tiempo, era su principal manifesta-
cidn en el Area de los intereses.
Instrumentos evaluativos
Los instrumentos evaluativos que vamos a utilizar en nuestra presentacién
son los siguientes:
i DIMENSIONES DEL CONTINUO AUTISTA
(A.Riviere)
| 1. Trastornos cualitativos de la relacién social.
- Aislamiento completo. No apego a personas especificas. A veces indiferenciacién perso-
nas/cosas,
Impresisn de incapacidad de relacién, pero vinculo con algunos adultos. No con iguales.
Relaciones inducidas, externas, infrecuentes v unilaterales con iguales.
Alguna motivacién a 1a relacién con iguales, pero dificultad para establecerla por falta
de empatia y de comprensi6n de sutilezas sociales.
FEN
| 2+ Trastornos de las funciones comunicativas.
1, Ausencia de comunicacién, entendida como "relacién intencionada con alguien
de algo"
2. Actividades de pedir mediante uso instrumental de las personas, pero sin signos.
3. Signos de pedir. Sélo hay comunicacién para cambiar el mundo fisico.
4. Empleo de conductas comunicativas de declarar, comentar, etc., que no sélo buscan
cambiar el mundo fisico. Suele haber escasez. de declaraciones "internas" y comunica-
fog poco recfproca y empética
‘Trastornos del lenguaje.
Mutismo total 0 funcional (este tiltimo con emisiones verbales no comunicativas)
Lenguaje predominantemente ecoldlico 0 compuesto de palabras sueltas, |
Hay oraciones que implican «creacién formal» esponténea, pero no llegan a configurar
discurso o conversaciones.
. Lenguaje discursivo. Capacidad de conversar con limitaciones. Alteraciones sutiles de
las funciones comunicativas y la prosodia del lenguaje. |
epep
Ps
6804, ‘Trastornos y limitaciones de la imaginacién.
1. Ausencia completa de juego simbélico o de cualquier indicio de actividad imaginativa
2. Juegos funcionales elementales, inducidos desde fuera, poco espontineos, repetitivos.
3, Ficciones extrafias, generalmente poco imaginativas y con dificultades para diferenciar
ficciGn-realidad.
4, Ficciones complejas, utilizadas como recursos para aislarse, Limitadas en contenidos.
5. Trastornos de la flexibilidad.
1, Estereotipias motoras simples (aleteo, balanceo, etc.).
Rituales simples. Resistencia a cambios nimios. Tendencia a seguir los mismos itinera-
rios.
3. Rituales complejos, Apego excesivo y extrafio a ciertos objetos. |
4, Contenidos limitados y obsesivos de pensamiento, Intereses poco funcionales, no rela-
cionados con el mundo social en sentido amplio, y limitados en su gama. |
6. Trastornos del sentido de la actividad.
1. Predominio masivo de conductas sin propésito (correteos sin meta, ambulacién sin sen-
tido, etc.)
2. Actividades funcionales muy breves y dirigidas desde fuera, Cuando no, se vuelve a
,
3. Conductas auténomas y prolongadas de ciclo largo, cuyo sentido no se comprende bien.
4, Logros complejos (por ejemplo, de ciclos escolares), pero que no se integran en la ima-
gen de un «yo proyectado en el futuro». Motivos de logro superficiales, extemnos y poco
flexibles,
El cuadro Dimensiones del continuo autista, de Angel Riviére. (1996)
Basado en la idea original del espectro autista de Lorna Wing, permite reali-
zar una descripeién de la persona con autismo, determinando el nivel de patologia
que ésta presenta en las distintas éreas. Para ello, se presentan las manifestaciones
patolégicas del autismo, siguiendo dos ejes:
* el drea de patologia:
contempla seis dreas diferentes: Trastornos en (1) la relacién social, (2) las
funciones comunicativas, (3) el lenguaje, (4) la imaginacién, (5) la flexibi-
lidad mental y de la conducta, y (6) el sentido de la actividad propia.
+ el nivel del trastomo que padece la persona.
se establecen cuatro niveles, desde cl que supone un trastorno muy grave (1)
hasta el trastomno leve (4). Este nivel de trastomno esté determinado, segtin
el autor, por varios factores: el nivel intelectual, Ia edad, y la gravedad del
cuadro de autismo.
681EL ICAP, inventario para la Planificaci6n de Servicios, y Programacién
Individual., de Bruininks, Hill, Woodcock y Weatherman. (1993)
Instrumento ampliamente utilizado en los servicios para personas adultas con
deficiencia, nos facilita una muy importante informacién acerca de las capacidades
que la persona con algiin déficit tiene para adaptarse a las exigencias de la vida en
sociedad. Esta prueba informa sobre las adquisiciones de la persona examinada en
cuatro dreas basicas que, juntas, determinan su nivel de Conducta Adaptativa (Des-
trezas Motoras, Social y comunicativa, Vida personal y Vida en comunidad), asf
como de la presencia y gravedad de ocho alteraciones comportamentales que influ-
yen de manera decisiva en dicha Conducta Adaptativa. Estas conductas alteradas
son: Autolesiva, Heteroagresiva, Destructiva, Distuptiva, Habitos atipicos, Social
ofensiva, Retraimiento/inatencién, y No colaboradora.
Ademés de estas puntuaciones, el ICAP nos proporciona varios datos de inte-
rés para la programacién de nuestro trabajo con las personas con necesidades espe-
ciales, tales como una Puntuacién de Servicio, que informa acerca de la intensidad
de los cuidados y/o vigilancia necesarios en cada caso, 0 como el Rango Instructi-
vo en el que nuestra actuacién debe centrarse en cada area de la Conducta Adapta-
tiva.
El AAPEP (Perfil Psicoeducacional de Adultos y Adolescentes) de Mesibov
y colaboradores. (1988)
Instrumento desarrollado para evaluar de forma espectfica las capacidades de
adolescentes y adultos con autismo para su desarrollo en sociedad. Del mismo
vamos a utilizar s6lo los resultados obtenidos por nuestras personas con autismo en
la escala de Trabajo. Su uso nos permitiré conocer las habilidades y los déficits que
éstas presentan en un ambiente de trabajo organizado, en el cual se basa gran parte
del tratamiento que reciben.
El AAPEP consta de tres escalas diferentes (Observacién Directa, Hogar y
Escuela/Trabajo), cada una de ellas con una serie de ocho ftems, divididos en seis dre-
as (Habilidades profesionales, Funcionamiento auténomo, Habilidades de Tiempo
Libre, Conductas profesionales, Comunicacién funcional, y Conducta interpersonal).
Cada uno de los ftems se puntia segtin tres niveles: Pasa, cuando lo supera, Emer-
gente, cuando Jo hace con alguna ayuda, y Falla, cuando no lo realiza en absoluto.
DATOS OBTENIDOS POR NUESTRAS PERSONAS ADULTAS
GRAVEMENTE AFECTADAS DE AUTISMO EN ESTOS
INSTRUMENTOS DE EVALUACION
Las cuatro personas que nos van a servir para describir las caracteristicas
generales de las PAGAA han sido estudiadas utilizando estos tres instrumentos eva-
luativos, y los resultados obtenidos han sido los siguientes:
682En el cuadro de Dimensiones del Continuo Autista (ver grafico 1), se puede
apreciar lo siguiente:
En todas ellas la patologfa se manifiesta de la forma més grave (nivel 1) en
cinco de las seis reas, con dos excepciones (persona MCV en Relacién Social, y
persona JLU en Sentido de la Actividad) en que se manifiesta s6lo grave. En lo refe-
Tente a las funciones comunicativas el nivel de trastorno es, en todas cllas, algo
menos grave (nivel 2).
Dimensiones del Continuo Autista
Nivel de Patologia de cada sujeto
Funcionea
Serio dela
ictvides
S (muy grave) 4 (grave) 3(moderada) 2 (leve) No patologia
Gréfico 1. Nivel de Patologia de cada sujeto segiin las dimensiones del continuo autista..
Asf pues, nuestras personas adultas gravemente afectadas de autismo. y por
extensién el colectivo que aqui representan, se caracterizan, generalmente, por las
siguientes manifestaciones patolégicas:
* Aislamiento completo.
renciacién personas/cosas.
Yo apego a personas espec
cas. A veces indife-
* Actividades de pedir mediante uso instrumental de las personas, pero sin
signos.
683* Mutismo total o funcional (este iiltimo con emisiones verbales no comuni-
cativas.
* Ausencia completa de juego simbélico o de cualquier indicio de actividad
imaginativa.
* Estereotipias motoras simples (aleteo, balanceo, etc...)
* Predominio masivo de conductas sin propésito (correteos sin meta, ambu-
laci6n sin sentido, etc).
Por otro lado, de los datos obtenidos mediante la aplicacién del ICAP a estas
personas adultas gravemente afectadas de autismo, podemos extraer las siguientes
puntuaciones medias:
Cuadro de Puntuaciones Medias
Nivel de Conducta Adaptativa:
Edad equivalente media en Independencia General: 19 meses.
(rango entre 15 y 25 meses)
Edades equivalentes medias (rango) en éreas:
Destrezas Motoras: S meses (18-43 meses)
| Social y comunicativa: 7 meses (6-10 meses)
| Vida Personal: 33 meses (28-40 meses)
‘Vida en comunidad: 4 meses (11-21 meses)
| Problemas de conducta:
Indice general: media -25 (problemas moderados)
indice interno. media -33 (problemas graves)
Indice Asocial: media -8 (dentro del rango normal)
Indice externo: media -22 (problemas moderados)
Puntuacién/Nivel de Servicio del ICAP:
Puntuacion media: 2
Nivel de Servicio: 2: cuidado personal e intensa supervisién
Cuadro 2. Puntuaciones medias obtenidas en el ICAP
En cada una de las personas, los datos obtenidos son los siguientes:
684Conducta Adaptativa
Edades equivalentes de los sujetos
cestenas ‘Socal ValaFreonal = Vdsen——ndeperdenca
Weloras —— camuncati Comunad General
Grafico 2. Conducta adaptativa. Edades equivalentes de los sujetos en el ICAP
LCAP.
Prablemas de Conducts
‘iva del problems en cada aujoto
1 (Noexiste) 2(Leve) 3 (Moderado) 4 (Grave) _—_5 (Critico)
Grafico 3. Problemas de conducta. Nivel del problema en cada sujeto en el ICAP.
Estos datos nos indican que nos encontramos ante una poblacién cuyas nece-
sidades de servicio y/o cuidado son muy elevadas, principalmente a causa de sus
escasisimas habilidades en las reas Social comunicativa y de Vida en Comunidad,
unido a la presencia de problemas de conducta graves y persistentes.
685,-—
Asf pues, de los datos hasta ahora expuestos y que nos han servido para des-
cribir al colectivo formado por las Personas Adultas Gravemente Afectadas de
Autismo podemos concluir lo siguiente:
Este colectivo esta formado por personas adultas que padecen una grave
patologia social, comunicativa y de imaginacién, que presentan unos niveles bajos
de habilidades motoras, de autocuidado, profesionales y de ocio, ast como fre-
cuentes y graves problemas de conducta
NECESIDADES DE LAS PERSONAS ADULTAS GRAVEMENTE
AFECTADAS DE AUTISMO, Y DE SUS FAMILIAS
Resulta obvio que un colectivo con unas caracteristicas tan especificas y tan
limitadoras del desarrollo de la vida normalizada por parte de sus miembros ha de
necesitar de forma permanente unos servicios de amplio espectro. Servicios dirigi-
dos a responder a las necesidades que estas caracteristicas generan tanto en las per-
sonas afectadas como en sus familias.
Desde nuestro punto de vista las principales necesidades son las siguientes:
* Necesidad de “estar ocupado”:
el papel que cualquier persona adulta juega en el grupo social que le rodea
tiene una relacién muy estrecha con el uso que la misma hace de su tiem-
po. De modo que aquellos que lo utilizan para hacer algo itil, socialmen-
te Util, son considerados como miembros activos del grupo, integrados en
I, y por contra, los que no lo hacen asf, sus miembros pasivos, legan
incluso a ser considerados como parésitos del mismo. Y ello puede llegar
a suceder incluso cuando Ia inactividad de la persona es ajena a su volun-
tad.
La persona adulta afectada gravemente de autismo, si queremos que su lugar
en el grupo social en que viva sea todo lo integrado posible, ha de hallar una forma
de utilizar su propio tiempo en forma que resulte ttil a dicho grupo. Es decir, su
“ocupacién” va a ser uno de los medios que favorezcan su integraciGn social.
Por otro lado, la ocupacién cotidiana de estas personas en alguna actividad
socialmente ‘itil tiene mucho que ver con el proporcionar un “sentido” a su vida.
Las actividades que realizan en dicha ocupacién, las realizan con una finalidad, sus-
tituyendo, al menos parcialmente, su tendencia a enfrascarse en actividades sin sen-
tido.
Otra de las razones para explicar esta necesidad de estar ocupado estriba en
las importantes dificultades que estas personas tienen para desarrollar actividades
de ocio minimamente adecuadas. Su uso de ese tiempo para actividades autoesti-
mulantes, repetitivas y rutinarias, algunas de elas molestas e incluso peligrosas, de
687~_
Todo esto habré de tener, obviamente, una implicacién decisiva a la hora de
planificar servicios para esta poblacién. Como se puede ver, el Nivel de Servicio
requerido en los distintos ambientes en que cotidianamente se desenyuelven (hogar, |
centro de dfa) es muy elevado, exigiendo cuidado personal e intensa supervisiGn.
En cuanto a los datos obtenidos en 1a Escala de Trabajo del Perfil Psicoedu-
cacional de Adolescentes y Adultos (AAPEP), los més destacables son los siguien-
tes: (ver Grafico 4)
En ninguno de los 4 casos se superan, de forma completa (es decir, con pun-
twacién “pasa”), més de la cuarta parte de los ftems correspondiente a cada una de
las seis reas evaluadas. Siendo especialmente bajo el nivel obtenido en “destrezas
de tiempo libre”, y “conducta interpersonal”.
AL igual que sucede en el area de “vida personal” en el ICAP, aqui también
es més alto el rendimiento en el area de “funcionamiento independiente”, equiva-
lente a la anterior, que en las otras éreas.
Por otro lado, las puntuaciones de “emergente” nos indican que las posibili-
dades de mejora del rendimiento de estas personas en las habilidades necesarias
para desenvolverse en ambientes terapéutico/laborales son importantes. Incluso el
caso MCY, cuyo rendimiento es el mas bajo de todos, también parece poder mejo-
rar en algunas de las éreas proximamente.
AAPEP.
Puntuaciones obtonidas en la Escala de Trabajo
atv
FD
oa
ace |
° B
ay ge 2 3
SE a8 006«4G eg
af fe o5f 8
af a ge 8
Grrifico 4. Puntuaciones obtenidas (P: pasa; E: emergente) en la Escala de Trabajo
del AAPEP
686forma exclusiva, les priva del beneficio que las actividades ltidicas reportan a otras
personas.
Ademés, la existencia de una gran cantidad de tiempo de ocio en Ia vida coti-
diana de la PAGAA suele ser negativa, tendente a incrementar sus dificultades para
Ta relaci6n, la comunicacién y el ocio adecuado, Su vida cotidiana se convierte en
un continuo desarrollo de esas actividades repetitivas y solitaria
* Necesidad de predictibilidad del medio social en que la PAGAA se desen-
vuelve:
una de las principales dificultades que las limitaciones patol6gicas de estas
personas producen en ellas es la de adaptarse a las situaciones cambiantes,
sutiles y complejas. Su preferencia por situaciones estructuradas y alta-
mente predecibles no es “una manfa”, sino una eleccién a favor de aque-
Ilas situaciones en las que sus capacidades cognitivas les permiten desen-
volverse sin demasiados problemas. Es algo asi como la preferencia por los
Tugares sin barreras arquitecténicas mostrada por los minusvalidos fisicos.
Las PAGAA necesitan que el medio que les rodee sea altamente previsible,
y, dadas las dificultades cognitivas que presentan, esta predictibilidad se traduce,
principalmente, en alta estructuracién y rutina.
* Necesidad de mejorar sus habilidades comunicativas ¢ interactivas:
las dificultades que estas personas tienen para comunicarse con los demas,
para comunicar incluso sus deseos 0 necesidades més elementales, tienen
para ellas, al menos dos tipos de consecuencias:
* ver cémo sus deseos o necesidades no son satisfechos
+ el uso, por su parte, de conductas problemiticas que funcionalmente
obtengan el resultado deseado.
Si una persona con autismo no sabe explicar que no desea més comida, y sus
Ieves gestos no son entendidos por los que estan con ella, puede que aprenda a tirar
el plato de comida para expresar su rechazo. Y esta conducta puede ser seguida de
reprimenda 0 castigo, aunque en la siguiente ocasién contimie sin saber expresar ese
mensaje de forma mas adecuada.
* Necesidad de tareas adaptadas a sus capacidades
Naturalmente, las discapacidades anteriormente descritas, presentes en la
mayorfa de estas personas gravemente afectadas de autismo, limitan de
forma importante sus posibilidades para participar en actividades ocupa-
cionales 0 terapéutico/ocupacionales. Por ello, necesitan que las tareas que
se pretende que realicen sean adaptadas a sus capacidades.
Aceptando el hecho de que existen muchas tareas ocupacionales irremisible-
mente fuera de su alcance, también hemos de defender la opini6n de que no hay, al
688predictibilidad de las actividades que se realizan, lo cual significarfa no dar res-
puesta a una de las principales necesidades de las PAGAA.
El hecho de que el nimero de personas con autismo es sensiblemente inferior
al de personas con deficiencia mental implica que, generalmente en un centro en
que ambos tipos de personas estén juntas, las primeras serfan una minorfa casi insig-
nificante frente a las segundas. En ese caso, dificilmente se podria lograr que el
medio terapéutico/laboral se organizara segtin los intereses y necesidades de la
minorfa.
Asf pues, y pese a nuestra apuesta por lograr el mayor grado de integracién
posible de nuestras personas con autismo, pensamos que resultan imprescindibles
Jos centros ocupacionales y/o de terapia/ocupacional especialmente disefiados para
Jas PAGAA.
Adaptar el medio a la minusvalia
Una pauta esencial en el tratamiento de toda persona con minusvalia consis-
te en lograr que el medio que le rodee le presente el menor niimero de obsticulos
posible, en funcién de su minusvalia, para su comprensién ¢ integraci6n en el mis-
mo. Asi como en el caso de las personas con minusvalia fisica se trata de derribar
las barreras arquitecténicas que impidan su integracién, en el caso de las personas
con autismo, habrén de ser hechos esfuerzos para eliminar las barreras que la flexi-
bilidad del medio social significa para ellos. En palabras de nuestro colega Javier
Tamarit (1995), “se trata de derribar las barreras psicolégicas”.
En nuestra descripcién de las principales earacteristicas patolégicas de la per-
sona con autismo, se sefialaba un alto nivel de afectacién en el area de Trastorno de
la Flexibilidad, con Ia presencia frecuente de estereotipias motoras simples, Esto
puede ser interpretado como una gran necesidad de permanecer en situaciones alta-
mente predecibles (actividades repetitivas de ciclo muy corto, realizadas con el pro-
pio cuerpo y/ con objetos cotidianos y simples).
Por tanto, una pauta general y basica en el tratamiento de estas personas
habré de ser el hacer que el medio que le rodea sea altamente predecible. Que las
zonas de trabajo puedan ser facilmente reconocibles, asf como las actividades coti-
dianas, e incluso que las personas que con ellas se relacionan mantengan un com-
portamiento lo mas estable posible.
Este alto grado de predictibilidad del medio se tratar4 de lograr utilizando:
El horario bisicamente rutinario. No en todos los casos de PAGAA es posi-
ble utilizar los horarios gréficos, que permiten una mayor flexibilidad en las activi-
dades del centro. No obstante, ya que éstos son preferibles al rigido y rutinario,
habremos de intentar, paulatinamente Ia implantacién de los horarios gréficos.
691menos entre el colectivo del que estamos hablando, nadie a quien resulte completa-
mente imposible adaptarle varias tareas, o pasos de las mismas, de modo que los
realice de forma auténoma.
* Necesidad de Apoyo en Tiempo Libre:
como ya hemos comentado, las dificultades en el érea de la imaginaci6n,
unidas a la preferencia por las actividades repetitivas y sin sentido, carac-
terfsticas de este colectivo, hacen que el uso del tiempo libre por parte de
sus miembros genere diversos problemas. Y esto se da incluso en el caso
de que este tiempo libre sea acompaiiado de un tiempo “ocupado”
Por un lado, el enfrascamiento de la persona con antismo en muchas de esas
actividades repetitivas y sin sentido produce en ella una excitacién que a veces
degenera en conductas altamente distorsionantes de la convivencia, ¢ incluso peli-
grosas para sf y/o para los demé:
Asi mismo, cuando esas actividades de ocio son desarrolladas en Ia propia
casa familiar, frecuentemente los otros miembros de la familia se ven sometidos a
un fuerte estrés, debido tanto a la propia naturaleza de dichas actividades, como a
Ja intensa vigilancia que algunas de ellas exigen con el fin de evitar males mayores,
Por tanto, resulta imprescindible la puesta en funcionamiento de servicios y
programas de tiempo libre dirigidos a la “normalizacién”, dentro de las limitacio-
nes existentes, del tiempo libre tanto de la persona autista como de sus familiares
Cuando esta necesidad se une a unas importantes dificultades para la convi-
vencia cotidiana, para la convivencia familiar, los servicios que se necesitaran serén
los de Residencia.
* Necesidad de tratamiento médico:
las mdltiples e importantes alteraciones que presentan las personas adultas
gravemente afectadas de autismo no pueden, generalmente, ser tratadas
mediante el uso exclusivo de técnicas y programas terapéuticos, educacio-
nales y ocupacionales. Frecuentemente éstos resultan insuficientes en los
casos, 0 en las situaciones, més graves. La participacién de un profesional
de la medicina se hace imprescindible dentro del conglomerado de servi
cios que contribuirdn a la “normalizacién” de la vida cotidiana de estas
personas adultas.
PAUTAS GENERALES DE TRATAMIENTO DE LAS PERSONAS
ADULTAS GRAVEMENTE AFECTADAS DE AUTISMO
A continuacién vamos a enumerar aquellas I{neas de accién que, a nuestro
parecer, resultan mas eficaces a la hora de dar respuesta a las necesidades anterior-
mente sefialadas, Somos conscientes de que estas pautas son fruto no solo de nues-
689tros conocimientos técnicos y de nuestra experiencia diaria, sino que también Io son
de una visién de estas personas adultas que pretende realzar sus derechos como per-
sona, y establecer para ellas un lugar adecuado en la sociedad.
Actividad frente a asistencia
La gravedad de la patologfa y la magnitud de las deficiencias que en estas
personas se pueden observar, no tiene por qué determinar que “lo tinico que se pue-
de hacer con ellas es cuidarlos lo mejor posible”.
Esta actitud de resignacién es la que leva a las familias a mantener a su hijo
© hija en el hogar sin acudir a ningtin centro, o, en el mejor de los casos, a no con-
tar con é1 o ella a la hora de programar la participacién de los distintos miembros
de la familia en las labores del hogar.
Asi mismo, es esta la actitud que hace que en numerosos centros 0 unidades
de dia, 0 en residencias, los profesionales que en ella trabajan programen de forma
practicamente exclusiva actividades asistenciales, dirigidas a cuidar de estas perso-
nas.
En realidad, esa gravedad de patologia y deficiencias lo que sf debe determi-
nar es la realizacién de unos mayores esfuerzos. Por un lado, por parte de los pro-
fesionales, que han de trabajar hasta lograr la seleccién de unas actividades labora-
les y de ocio que puedan ser adaptadas a dicha gravedad, y realizadas tanto en el
centro como en el hogar. Por otro lado, un esfuerzo econémico, ya que, general-
mente, un centro en el cual se desarrollen este tipo de actividades ocupacionales
requiere més personal y mas cualificado que un centro asistencial.
Especificidad frente a “integracién”
Resulta bastante frecuente que, ante las importantes discapacidades que estas
personas presentan, similares, en niveles de rendimiento, a las presentadas por otras
personas afectadas gravemente de deficiencia mental, se pretenda agruparlas a todas
para su atencién terapéutico/laboral.
Esta decisién se podrfa considerar como adecuada siempre que la atencién
ofrecida retina los requisitos minimos que las necesidades de las PAGAA exigen
Es decir, desde nuestro punto de vista, la persona adulta gravemente afectada de
deficiencia mental sf puede encontrar satisfacciGn a casi todas sus necesidades si es
atendida en un centro especialmente diseftado para las PAGAA. Por el contrario,
éstas se verfan perjudicadas de forma importante si fueran atendidas en centros dise-
fiados para personas gravemente afectadas de deficiencia mental.
Generalmente, en éstos no se hace un esfuerzo importante por favorecer la
predictibilids
puesta a una.
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Tamarit (1995),
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dades del centro.
habremos de intesLa organizacién sencilla y clara de los espacios fisicos: cada taller se reali-
zaré en un lugar adaptado para ello, el material se colocaré de forma ordenada y
accesible a la persona que lo vaya a utilizar.
El uso de graficos (0 fotograffas) relativos al producto del taller, asf como a
los distintos pasos de la actividad a realizar, resulta muy eficaz a la hora de facili-
tar la comprensi6n de la tarea por parte de la persona autista.
El uso de los colores, por ejemplo, para identificar el lugar y el material de
cada una de las personas del taller, también ayudard a nuestro objetivo.
En cuanto a las actividades realizadas por la persona con autismo en ambien-
tes cotidianos diferentes al centro de dia, las pautas aqu{ comentadas son claramen-
te aplicables. Si en su hogar se le ha asignado la realizacin de, o la participacién
en ellas, determinadas actividades cotidianas, también resultard positivo el uso de
la rutina, 0, a ser posible, de los gréficos sobre horarios y/o pasos de la actividad.
Proponer actividades asequibles y funcionales
La primera seleccién que hemos de realizar de entre las posibles actividades
a realizar con la persona con autismo, en el centro o en la casa, ha de seguir el cri-
terio de la asequibilidad. Hemos de elegir actividades para las cuales las habilida-
des psicomotoras de nuestras personas sean suficientes. Generalmente, se va a tra-
tar de actividades manipulativas, sin grandes exigencias de interpretacién 0 conoci-
miento del uso funcional de los distintos materiales a utilizar. Una brocha, una esco-
ba, una regadera, o incluso una méquina taladradora de papel, cuyo uso es
compartido en un paso muy sencillo, estan al aleance de la gran mayorfa de estas
personas
Por otro lado, como ya hemos dicho, resulta imprescindible que las activida-
des en que participe la PAGAA tengan de por sf algtin sentido para ella. Es por esto
que también hemos de seleccionar nuestras propuestas siguiendo ese como un cri-
terio basico. Desde nuestro punto de vista, la mejor forma de darle un sentido a una
actividad es que, al final de la misma, se obtenga un producto claro y evidente. Ver
cémo un patio sucio, al final de la actividad estd limpio; 0 c6mo cambia de color un
trozo de madera tras darle pintura con la brocha, o eémo se obtiene una maceta con
un plantén,.. pueden ser ejemplos de actividades muy sencillas con un producto
inmediato. La tarea realizada por la persona con autismo cobra un sentido en sf mis-
ma, y su participacién en ella se ve reforzada por la contemplacién de dicho pro-
ducto.
Modestamente, podemos considerar que esta pauta est4 tratando de paliar la
tendencia que estas personas presentan de enfrascarse en actividades sin sentido.
Creemos que asf facilitamos que la persona autista pueda tomar consciencia de que
692EDDIE
as movimientos, sus esfuerzos y su tiempo pueden servir para algo diferente a la
autoestimulacién constante,
‘Tratamiento de las dificultades en comunicacién
Con el fin de tratar de evitarle a la PAGAA Ios inconvenientes que sus difi-
Sultades para comunicar sus més elementales deseos le ocasionan, se Lan de reali-
Zar estuerzos importantes en mejorar su competencia comunicativa,
Estos esfuerzos se traducen en:
La detecciSn/determinacién de las situaciones cotidianas en que la persona
Gon autismo podria necesitar comunicar alguna necesidad, Por ejemplo, cuando
desea ir al servicio y esté en el taller; 0 cuando se ha manchado las manos con pin-
tura y se quiere limpiar.
El estudio observacional de cuéles son las conductas que esa persona reali
@n esas situaciones, cual es su valor comunicativo y/o adaptativo,
za
La implantacién, en los casos en que la conducta observada sea inadecuada
© inexistente, de una conducta comunicativa eficaz para cada situacidn
Esta intervencién resulta, en algunos casos, tremendamente necesaria, pues-
to que supone la sustitucién de una conducta problematica (agresién, autoagresién,
destrucci6n...) por otra conducta socialmente mucho més aceptable, e incluso mas
eficaz para la persona autista,
claboradas (conductas instrumentals 0 conductas gestuales), su sustitucién por j
‘onadas, tales como las detivadas del uso de algtin sistema alter
tivo de comunicacién,
Recomendamos, para esta tiltima intervencién, el estudio de la propuesta rea-
Hizada por Edwuard G. Carr (1996), en su obta Intervencién comunicarre sobre los
problemas de comportamiento.
Desarrollo de programas de apoyo en el tiempo libre
Actividades de ocio programado (uegos muy sencillos, paseos, piscina...),
ayudarén a que el tiempo de ocio existente durante la estancia de la Persona con
antismo en el centro de dia, asf como parte del que tiene en su casa, ne produzca las
devastadoras consecuencias que frecuentemente aparecen,
Somos conscientes de la dificultad que esto presenta, ya que, frecuentemen-
‘e coincide con el tiempo de descanso de las personas que les acompaiian. Una for-
693mujeres. Con el fin de continuar Ia atencién especializada de la que habian sido
objeto desde la infancia, y para que no cayeran en balde todos los recursos inverti-
dos, tanto econémicos como humanos, por la Consejerfa de Educacion y Ciencia
durante la etapa de escolarizacién obligatoria, la APNA de CAdiz pone en marcha
este centro como la alternativa de atencién a las necesidades que la etapa adulta
genera sobre estas personas con autismo y, a su vez, de continuidad a los esfuerzos
humanos y econémicos realizados durante la infancia. El mismo derecho que les
amparaba a tener una atencién especializada durante Ia infancia debe seguir perdu-
rando a lo largo de toda su vida.
Nuestro Centro es una Unidad de Dia para la atencién de adolescentes y adul-
tos con autismo o trastorno profundo del desarrollo. Es una iniciativa privada sub-
vencionada por el Instituto Andaluz de Servicios Sociales, dependiente de la Con-
sejeria de Asuntos Sociales de la Junta de Andaluefa. También es una iniciativa sub-
vencionada por Ayto. de Céidiz, que contribuye con el pago de parte del alquiler de
las instalaciones. El resto del presupuesto anual es cubierto por las famili
das, bien por pago de cuotas, bien por actos organizados para tal fin.
Durante los afios 90 al 95 se desarrollé en Andalucfa un Plan de Ordenacién
de todas las instituciones, tanto piblicas como privadas, que se encargaban de la
atencién de las personas con minusvalfas psiquicas. Durante los tres primeros afios,
comisiones valoradoras provinciales formadas por representantes tanto de la admi-
nistracién autonémica como de las asociaciones, fueron visitando y comprobando
centro por centro sus condiciones, valorando psiquicamente a los atendidos y eva-
luando las condiciones fisicas, profesionales y administrativas de estos centros.
Nosotros, cuando comenzamos a funcionar en 1990 nos autodenominamos
Centro Ocupacional, porque, por filosoffa, consideramos que nuestro centro debe
ser un lugar de trabajo, donde cada individuo tiene que desempefiar un trabajo, en
contraposici6n al término asistencial y sus connotaciones de cubrir necesidades
basicas del ser humano: higiene, alimentacién y vigilancia, Identificamos la deno-
minacién Centro Ocupacional con actividad —hacer- frente a Centro Asistencial 0
de Dfa con pasividad —dejarse hacer—
Pero la Comisin Valoradora de nuestra provincia decidié que las personas
que atendfamos estén dentro de la categoria de «minuvalidos psiquicos gravemen-
te afectados», y que esta «denominacién» slo encaja dentro de las Unidades de Dia
de gravemente afectados. Por tanto, a partir del afio 1994, pasamos a ser una Uni-
dad de Dia y le pusimos el nombre de Alhucema.
En nuestro trabajo diario no interfirié ni interfiere la nueva denominacién.
Continuamos con los mismos planteamientos y objetivos. Lo tnico en lo que lo
notamos fue:
—en la placa, que pasamos de una de bronce a una de metacrilato.
—en materia econémica, en dos sentidos:
695mula serfa la formacién de un grupo de voluntarios y voluntarias que Leven a cabo
la préctica totalidad de estas actividades,
Por otro lado, el desarrollo de programas mis amplios y especificos, tales
como los servicios de fin de semana, o las colonias de verano, responden a la nece-
sidad que los familiares de las PAGAA tienen de poder disponer de ciertos perio-
dos de tiempo (48 horas, o 10 dias respectivamente), en los cuales poder dedicar su
tiempo a lo que deseen, con el fin de reducir su nivel de estrés.
Especializacién de los profesionales
Seguramente ésta es una pauta extensible al tratamiento de cualquier tipo de
minusvalfa. No obstante, queremos sefialarla aqui, ya que la intervencién de un pro-
fesional sin formacién especffica en el tratamiento de una PAGAA puede llegar a
ocasionar muy graves problemas.
Los profesionales (educadores, monitores, psicélogos, médicos) que inter-
vengan en este tratamiento habran de tener suficiente formacién sobre todo aquello
que resulta especial, diferente y/o muy caracteristico y frecuente en estas personas:
cual es la naturaleza de su minusvalia, cémo interpretar sus manifestaciones pato-
logicas, qué se puede pedir, y qué no, de ellos, cémo se les puede ayudar a desen-
volverse en el mundo fisico y en el mundo social de la forma mas adecuada, cémo
interpretar sus conductas problemiticas y qué hacer para reducirlas, cémo mejorar
‘sus competencias comunicativas...
Teniendo en cuenta la importancia que la intervenci6n médica tiene en el tra-
tamiento de muchas de estas personas, y dada la escasa probabilidad de que un mis-
mo médico atienda, por azar, a varias personas con autismo, resulta muy necesario
que en cada centro se pueda disponer de un especialista en neuropsiquiatria que rea-
lice el control y seguimiento de todas las personas atendidas en el mismo. Sélo ast
se garantizaria una intervencién médica y farmacolégica eficaz.
A continuacién, y con el fin de hacer més comprensible todo lo dicho hasta
ahora acerca de las personas adultas gravemente afectadas de autismo, y de su tra-
tamiento, exponemos las caracterfsticas organizativas, las técnicas utilizadas y las
actividades realizadas en un centro de dia dedicado de forma especifica a estas per-
sonas,
EL CENTRO DE DIA “ALHUCEMA”:
RESPUESTA LABORAL Y TERAPEUTICA
El Centro de Dia Alhucema es una iniciativa de la Asociacién de Padres de
Niflos Autistas de Cédiz. Empieza su andadura en el afio 1.990, a raiz de que los pri-
meros chicos asociados dejaran de ser niftos y nifias y se convirtieran en hombres y
694
mujeres. Com
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este centro:
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notamos
—en ia
-en— aumento del valor del médulo econémico asignado a los centros de dia, més
elevado que el de los ocupacionales, pero que realmente nunca Mega al maximo
anunciado por la normativa reguladora.
~ dificultad a la hora de pedir financiacién para acti
porque nuestros chicos no son «productivos».
idades de taller y otras,
Aparte de consideraciones burocréticas y administrativas, nosotros, que tene-
mos una concepcién activa y positiva de nuestro centro y de lo que allf se hace, pre-
ferimos definirnos como un centro de atenci6n e intervencién para y de personas
adultas con autismo 0 trastornos profundos de! desarrollo, que tiene por objeto la
puesta en practica de una serie de actividades con un carécter marcadamente labo-
ral que facilite una mejor calidad de vida en un entorno respetuoso con sus necesi-
dades y personalidades y que cuenten con un apoyo adecuado. En definitiva, pre-
tendemos contribuir en porporcionarle una vida digna y de calidad,
EL CENTRO DE DIA
Actualmente tres personas a jornada completa y un psicdlogo a tiempo par-
cial atendemos a nueve personas con autismo 0 TPD, ocho chicos y una chica. Sus
edades van desde los 17 afios a los 28.
GRUPO TERAPEUTA cutcos.as | EDADES
: Mari Carmen 20
A Paco +—— =
Gabi 22
Helio 18
B | Isabel L, Pedro 18
i David 7
Isabel L.- Isabel H. J. Luis U | 18
J. Carlos 28
¢ Isabel H. J. Luis B 27
Manolo _—
Cuadro 3. Grupos, Terapeutas y personas autistas, con sus edades,
atendidas en el centro Alhucema de la APNA de Cadiz
696Aunque somos el tinico centro especializado en la atencién a personas con
autismo de la provincia de Cédiz, no atendemos a todos los discapacitados que
Padecen esta minusvalia. La limitacién actual de no poder contar con una roviden,
cia, hace que algunas personas no puedan asistir,
Teniendo como fin tltimo el favorecer el maximo desarrollo personal para
fonseeuit Ih mayor calidad de vida posible dentro de la sociedad en las que les ha
jOcado vivir, podemos decir que hemos estructurado todo nuestro trabajo en torno a
los siguientes objetivos generales:
Objetivos generales
l. Proporcionar a las personas que asisten una ocupacién laboral estable y
adaptada a sus posibilidades,
El centro no pretende ser una mera continuacién del colegio, sino que es a igo
fon caricter laboral. Cada chico tendré un trabajo que realizar diariamente con ure
funcionalidad clara, Esto es muy importante, dar ese caricter laboral a todo lo que
allf se hace. Hay que conseguir que los padres asf lo vean y hasta los propios pro-
fesionales. No son nifios, son hombres, y hay que tratarlos como tales. Lo que hacen
©s su trabajo y Io sera hasta que encuentren otro mejor, claro.
2°. Capacitar al adulto para el desarrollo de esas labores profesionales asf
como las actitudes mas adecuadas para ello.
{At principio este objetivo es prioritario, se pone especial hincapié en que se
aprenda adecuadamente su trabajo. A medida que la persona lo va superande, pasa
a ser secundario, observandose mas la calidad.
3°. Mantener y mejorar las habilidades de autocuidado y autonomia.
4°. Mantener y mejorar las habilidades de comunicacién ¢ interaccién de los
chicos,
No debemos olvidar que en estas dos areas es donde residen sus discapacidades.
Por tanto, son las que se deterioran con mayor rapidez si no son tenidas en cuenta
5°. Capacitar a los asistentes en el uso adecuado del tiempo libre.
Areas de trabajo
Para la consecucién de estos objetivos generales, centramos nuestra atencién
en las siguientes AREAS de trabajo:
+ Area de habilidades laborales
Desarrollar habilidades especificas necesarias para la realizaci6n de tareas
profesionales.
+ Area de actitudes en el trabajo
Pretendemos fomentar algunas actitudes necesarias para la adecuada reali-
vaci6n continuada, y finalizacién, de las actividades laborales propuestas,
697Médulos de trabajo
Pero ge6mo Ilevamos a la préctica estas areas de trabajo? Las trabajamos a
través de las actividades que componen cuatro médulos de trabajo: (ver cuadro 5)
GRUPO A GRUPO B GRUPO C
—Recogida de hojas | — Recogida de hojas | — Barrer entrada y
secas del suelo secas del suelo extetiores del
~ Regar arriates —Regar arriates centro
bajos bajos —Regar macetas y
—Plantar esquejes | — Plantar esquejes y | arriates altos.
MODULO I semillas — Pasar la fregona
~Pinchar hojas
secas de los,
atriates
~Transportar
macetas
—Decorar posavasos | - Decorar posavasos | - Fabricacién de
de madera de madera papel reciclado.
= Cortar papel —Decorar portadas | — Hacer papel al
—Hacer bloques de | de para cuademos | agua
POULT papel usado ~Decorar marcos de | - Hacer portadas de
carton cuadernos, de
flores secas y
pintura,
= Taladrar hojas para ~ Cuadernos
cuadernos, * Taladrar
* Poner espiral
* Poner etiqueta y
precio
Control de esfinteres, lavado de manos, dientes y aseo general
‘Cambio de ropa para el trabajo y la calle
— Salidas —Salidas - Salidas
— Piscina — Piscina — Piscina
— Autobtis — Autobtis — Autobiis
Ss desayuno | — Tareas domésticas: | — Tareas domésticas:
MODULO IV: Prparae
UTONOMIT toallas, papel SS
AUTOCUIDADO higiénico, sacar comidas, sacar la |
bolsas, subir sillas, basura, preparar |
buz6n, contenedor ‘mesa.
de papel. — Preparar desayuno
~ Preparar desayuno
Cuadro 5. Relacién de las tareas que desempefian los distintos grupos
699+ Area de autonomia y autocuidado Médulos de
AUTOCUIDADO: capacitar al adulto para que sea lo més autosuficiente
posible en su cuidado personal.
Pero g
través de las
AUTONOMIA: que el adulto sea capaz de valerse por s{ mismo, o al menos,
con el mayor grado de independencia posible en diversos ambientes socia-
les.
+ Area de comunicacién
Deseamos desarrollar y mejorar las capacidades comunicativas expresivas
y comprensivas del adulto.
+ Area de interaccién
Es nuestra pretensién dentro de este 4rea, capacitar en las destrezas socia-
les e interpersonales necesarias para el mayor desenvolvimiento del adul-
to en los entornos laborales y cotidianos.
+ Area de ocio y tiempo libre
Es nuestra intencién formar en la utilizacién adecuada del tiempo libre de
no-trabajo en actividades socialmente aceptables y agradables.
+ Area de apoyo a la familia
En dos Iineas:
= Informar y formar a la familia de los programas de sus hijos para conti-
nuarlos en su casa
— fomentar y propiciar la comunicacién entre la familia y los profesiona-
les para conocer los problemas y situaciones que surjan en el hogar y en
el centro, y ser atendidos adecuadamente.
AREAS DE TRABAJO
AREA LABORAL | COMUNICACION
PROGRAMAS AREA DE INTERACCION PROGRAMAS
ACTITUDES MODULO IV:
OCUPACIONALES | AUTONOMIA. OCIO Y TIEMPO | TERAPEUTICOS
LIBRE,
AUTOCUIDADO ATENCION
ALA FAMILIA,
Cuadro 4. Areas de trabajo en el Centro Alhucema de APNA de Cédiz.
698MODULOT: Jardinerfa y mantenimiento de exteriores
Las actividades que se realizan dentro de este médulo se clasifican en dos
grupos:
* Limpieza y mantenimiento de exteriores del centro:
— Barrer y fregar la entrada del centro,
—Barrido del resto de los exteriores.
— Recogida selectiva de las hojas secas caidas:
# de los arriates.
# del suelo.
— Sacar la basura al contenedor.
* Jardinerfa:
— Limpieza de los arriates.
— Sembrar y trasplantar en los arriates.
— Regar.
— Plantar esquejes en macetas.
MODULO II: Margueteria y tratamiento de papel
También en este médulo podemos dividir en dos grupos las actividades que
se realizan:
* Decoraci6n:
— Decoracién de posavasos de madera y marcos de cartén.
~Decoracién de portadas de papel reciclado con plantillas, con
flores secas y la técnica de pintura al agua o papel jaspeado.
— Decoracién de sobres con pintura al agua y flores secas.
* Tratamiento de papel usado:
~ Realizacién de bloques de papel usado para la combustin en chi-
meneas
~ Fabricacién de papel reciclado.
* Fabricacién de cuadernos.
MODULO IV: Autonomia y autocuidado
Este titimo médulo no tiene un momento concreto en la jornada laboral, sino
que se trabaja a lo largo de toda ella, aprovechando circunstancias naturales que se
dan en el centro a consecuencia del trabajo y Ia convivencia diaria.
Dentro de AUTOCUIDADO:
— Aseo después de trabajar 0 comer, con el lavado de manos y cara. Si la
actividad corporal ha sido grande, ducha.
700~ Vestido 0 desvestido: tenemos nuestra ropa de trabajo (mono) y nuestra
ropa de calle. Todos los dfas, se cambian de ropa segtin lo que se vaya a
realizar y se guarda en sus taquillas.
- La comida.
Dentro de AUTONOMIA:
* Compras:
~ Elaboracién de la lista de 1a compra de articulos que necesitamos en el
centro: papel higiénico, gel, pan de la comida, desayuno,...
~ Traslados hasta el lugar de compras,
~ Hacer la compra
* Comida:
~ Preparaci6n del desayuno.
~ Elaboraci6n de ensaladas para el almuerzo y otras comidas sencillas.
- Preparaci6n de la mesa.
— Recoger los utensilios de la comida.
~ Sacar los utensilios de comida del lavaplatos,
* Otras tareas domésticas:
~ Cambiar las toallas de los cuartos de aseo. Llevarlas al cesto de la ropa
sucia,
~ Poner la lavadora.
— Recoger la ropa limpia.
~ Subir las sillas y los taburetes para facilitar la limpieza,
~ Coger la correspondencia.
~ Sacar a la entrada del centro las bolsas de los compafieros.
— Cambiar los rollos de papel higiénico.
— Cambiar las toallas de los cuartos de baiio,
— Llevar el papel usado al contenedor de reciclado
Peto dentro del horario también hay tiempo para:
- Ocio:
~ Juego del dominé 0 la oca.
— Ver la tele, escuchar miisica y bailar.
— Jugar a la pelota o los bolos.
~ Ira la piscina.
— Descanso.
~ Las celebraciones.
~ Tomar un aperitivo, pasear, visitar instalaciones publicas y disfrutar del sol.
Distribuc
in de los espacios y las actividades
Las instalaciones que actualmente Ocupamos se estén quedando pequefias
Pero, hoy por hoy es lo que tenemos y debemos rentabilizar los espacios de la mejor
manera posible y, a la vez evitar la aglomeracién ~algo de lo que debemos huir
01No todas las personas que se acerquen a las personas con autismo deben
cobrar. Generalmente, los «normales» compartimos nuestro tiempo libre y algunas
actividades de ocio con otras personas sin motivacién econémica por medio. Por lo
tanto, lo mas integrador, por nuestra parte, es contar con estos voluntarios y volun-
tarias en aquellas actividades donde el componente social es mayor y asi poder
desarrollarlas més relajadamente y con mayor atencién y participacién tanto por
parte de los monitores como de los usuarios (la mejor ratio es 1/1, aunque esto no
se puede mantener).
Pero, por supuesto, no todo el mundo es «vélido» para tratar con una perso-
na con esta discapacidad. Nosotros, en principio, no les exigimos ninguna forma-
cién especializada, slo que sean respetuosas con las personas con las que van a tra-
tar, que acepten sus caracterisiticas y peculiaridades ¢ intenten ayudarlas desde una
actitud positiva y real, sin falsas compasiones, haciendo un esfuerzo en ver a la
PERSONA y no a la minusvalfa.
La jornada laboral
Alo largo de la jornada laboral, los muchachos realizan trabajos adaptados a
sus posibilidades, donde, después de un periodo de aprendizaje, el éxito estd asegu-
rado, porque con ello conseguimos que estas actividades sean motivadoras en sf
mismas. Siempre que sea posible, est en nuestra intencidn planificar actividades
que scan funcionales, que se obtenga un producto en el momento de su ejecucién,
que su esfuerzo tenga un resultado inmediato y palpable.
Por esto en cada médulo hay una especializacién de tareas. Cada chico tiene
asignadas una serie de trabajos que desarrolla segiin su planificaci6n individual,
Planificacién de actividades: Aspectos a tener en cuenta
Una vez realizada una primera evaluacién psicoldgica de las capacidades del
chico a través de las pruebas comentadas con anterioridad asf como leidos y valo-
rados los informes de los profesores que, en afios anteriores ha trabajado con el
ijeto en cuestién, estamos dispuestos para empezar a diseftar el listado de trabajos
que van a componer su jornada laboral. Inicialmente, nosotros tenemos en cuenta
los siguientes aspectos:
Qué adaptaciones debemos hacer de las distintas fases de la actividad y del
material a utilizar.
b) Qué posibilidades tiene el chico de realizar la tarea en su totalidad o en
colaboracién con otros chicos.
©) Qué coste econémico supone ponerla en préctica y qué beneficio nos
reporta.
703como del fuego~ tan perjudicial para un grupo de personas con autismo. Por ello,
los nueve chavales estan divididos en tres grupos lo mas homogéneos posibles,
teniendo en cuenta sus edades, las habilidades laborales y sus caracteristicas com-
portamentales —intentando que no haya en un mismo grupo mis de un chico 0 chi-
ca potencialmente problematico.
Los tres grupos pasan por los diferentes espacios y talleres en distintos
momentos del horario, de tal manera que la concentracién de personas en un taller
no suele ser mayor de cinco o seis personas entre atendidos, monitor y otro perso-
nal. No tienen un espacio nico para toda la jornada, ellos son los que se van
moviendo por los espacios.
Podemos decir que lo tinico fijo es su tutor, que comparte con ellos todo el
tiempo y todas las actividades, tanto el control de esfinteres como el trabajo y los
momentos de descanso. Dependiendo de cada caso, la implicacin del tutor es
mayor 0 menor.
Hasta el momento hemos podido mantener la ratio de 3/4 usuarios por moni-
tor, aunque esto suponga para la APNA-Cédiz un aumento del gasto. A la hora de
contratar personal, hemos primado la formacién en minusvalfas antes que en habi-
lidades laborales.
Eventualmente, contamos con personal extra, que se puede clasificar en tres
grupos:
1. Universitarios y estudiantes:
La APNA tiene firmados convenios de colaboracién con dos instituciones:
* Universidad de Cadiz
* Instituto de F.P. Santic Petri de la localidad de San Fernando, de la rama
de educadores especialistas en educacién especial.
2. Cursos de Formacién de la APNA:
La asociacién organiza varios cursos de formacién de terapéutas en autismo
y voluntarios en tiempo libre. Tras la fase teérica, la mayorfa pasa por nuestro cen-
iro para realizar las practicas correspondientes.
3. Personal Voluntario:
En determinados momentos del horario o por el cardcter de las actividades
(especialmente, las de tiempo libre), nos viene estupendamente contar con personas
que, por propia voluntad, nos echan una mano. Estos momentos son:
—En la piscina.
—En los pases y visitas.
~ En los transportes pablicos.
~ En las compras.
— En los descansos y tiempo libre.
702
No todas las:
cobrar. Genera
actividades de ocie
tanto, lo més intes
tarias en aquellas
desarrollarlas mas
parte de los moni
se puede mantenes
Pero, por si
na con esta disca
cidn especializada,
tar, que acepten si
actitud positiva y
PERSONA y no
La jornada lab
Alo largod
sus posibilidades,
rado, porque com
mismas. Siempre:
que sean funcions
que su esfuerzo tes
Por esto en @
asignadas una se
Planificacién de
Una vez real
chico a través de
rados los informes
sujeto en cuestiOn.
que van a compe
los siguientes
material a utilizam
b) Qué
colaboracién com
©) Qué ce
reporta.4) Qué motivacién reporta la ejecucién y finalizacién de la tarea en un pro-
ducto determinad, tanto para el chico como para el profesional.
LUNES
CARMEN GABI PEDRO JOSE LUIS
Bienvenida Bienvenida Bienvenida Bienvenida
Ponerse la bata | Ponerse la bata | Cambio de ropa | Cambio de ropa
MODULO II MODULO II MODULO T MODULO r
~Bloques de —Decorar —Recoger ~ Barrer
papel posavasos hojas — Regar con
~ Bloques de — Plantar ‘manguera
papel —Regar
seo, cambio de ropa Visita al aseo
MODULOz | MopULOr | MODULO | MODULOTI
—Recoger —Recoger | Decorar: Decorar:
hhojas hojas Posavasos Posavasos
~Regar ~ Reger Marcos Marcos
PLANIFI-
CiCION = Plantar Portadas
INDIVIDUAL macetas
VISITA AL ASEO
CAMBIO DE ROPA Preparar ka mesa
ALMUERZO
ASEO
DESCANSO
MODULO Il | MODULO III | MODULOIV | MODULO IV
Fabricacién de Fabricacién de ‘Tareas: Fabricacién de
cuadernos cuadernos domésticas ccuadlernos
PREPARARSE PARA LA SALIDA
DESPEDIDA,
‘Cuadro 6. Planificacién individual para algunas personas autistas en el centro Alhucema
704
Vamos a ir punto por punto:
a) Adaptacién de las actividades y los materialesEs fundamental este apartado para que la actividad que vamos a presentar le-
sie a Ser Como descamos (funcional, sencilla y motivadora) y que no aparezcan
impedimentos adi
En primer lugar, debemos hacer Ia secuencia de pasos que componen la tarea
en euestion y evaluar cudles son las que presumiblemente puede hacer cl chico cin
problemas y cudles cabria la posibilidad de tener problemas. A continuacin, vale
Zatemos qué epoyos podemos darle para superar los posibles inconvenientes, Si. ea
esta fase inicial, presuponemos que, con las ayudas y adaptaciones pertinentes, el
chico va a poder realizarla, damos el visto bueno y la ponemos en marcha S*, por
cl contrario, presuponemos que, a pesar de las ayudas y adaptaciones, su ejecucin
va a ser muy diffcil o bajo mucha supervisi6n, la desestimamos, De todas formas,
Si una vez que la ponemos en préctica y tras un periodo de aprendizaje y prueba,
Constatamos que la actitud del joven no es la que esperamos con respecto’a la acti,
Vidad, siempre estamos a tiempo o bien de hacer nuevas modificaciones o bien qui-
tarla del programa de actividades,
4 Qué otras adaptaciones hemos tenido que hacer?
* Materiales: ver si es necesario modificar o clarificar las herramientas para
Que se facilite la ejecucién del trabajo.
Ejemplo:
~ Encuadernadora: potenciando esa capacidad de recibir informacion prefe-
Tentemente por la vista, las adaptaciones que se han hecho consisten simplemente
en colocar gufas de colores sobre la bandeja donde se sitda el papel para ser tala-
drado.
— Palas de jardinerfa: con el fin de facilitar 1a manipulacién de estas hera-
inientas, se ha aumentado el diémetro del mango de las palas para que. de ecto
modo, entre en juego toda la mano,
~ Papel reciclado: en esta actividad, hemos adaptado los materiales de tal
manera que, el agua en la que se diluye la pasta de papel, pasa todo por el marco-
cedazo sobre el que se queda la pelicula de pulpa que, una vez prensada y secada,
serd la lmina de papel reciclado.
Generalmente, hemos tenido que hacer una adaptaci6n: la exclusividad del
material, es decir, cada herramienta Para una sola actividad. Atin estando dentro del
mismo médulo de trabajo, preferimos que cada actividad tenga sus propios mate-
tiales porque creemos que con esto también estamos contribuyendo a ayudar a los
chicos a centrarse més en el trabajo y saber que esta jarra es para este trabajo y este
pincel para el que viene a continuacién,
* Espacial: dentro de la misma linea comentada anteriormente, consideramos
705sarias para un trabajo. Pero hay otro tipo de actividades, de cardcter eminentemen-
te social, que para ponerlas en préctica de una forma normalizada necesitamos dine.
To: méquina expendedora de bebida, visita a lugares piiblicos, uso de los transpor-
tes ptiblicos, bares,...
Aunque dentro de nuestros objetivos no se encuentra el ganar dinero, ser pro-
ductivo, si es verdad que la venta de material nos esta reportando un dinero extra
Gue esta suponiendo un respiro tanto a nosotros como a la APNA, porque con él
estamos comprado més material, sobre todo fungible, para continuar con nuestro
trabajo.
d) Motivacién
Este apartado puede considerarse como uno de los aspectos mas probleméti-
Cos a ta hora de programar el trabajo para una persona con autismo, porque este
Punto va a influir en casi todos los aspectos de la forma de actuar de una persona
con esta minusvalia.
Llegar a conocer lo que realmente motiva a una persona con autismo puede
ser, en algunos, casos, una tarea muy dificil, Debemos hablar con padres y familia-
Tes, con sus anteriores profesores para saber todo sobre Jo que ellos creen que pue-
de usarse para cargar nuestras actividades de motivacién, En algunos casos puede
ser el recibir al final un alimento apreciado, o poder manipular un objeto, ... En
otros casos, el cumplimiento de la jomada laboral es lo que motiva al chico para tra-
bajar. Y en otros casos parece que no le motiva nada o lo que le gusta no es adap-
tativo o conveniente para la persona en cuestién. Evidentemente, estos son los casos
més dificiles. Pero es necesario poner a prueba muchas posibilidades para encontrar
algo y utilizarlo como inicio. También es importante no olvidar la motivacion de los
profesionales. Aunque se recibe un sueldo por el trabajo que realizan, es conve.
niente tener en cuenta otro tipo de motivaciones que contribuyan a un mejor desem-
Peflo del trabajo: contacto con otros profesionales, reconocimiento de su trabajo,
reciclaje y formacién permanente,...
Ayudas para la ejecucién de actividades
Una vez confeccionado el planning de tareas que compondrén Ia jomada
laboral, para facilitar el desarrollo de ésta, cada chico cuenta con las siguientes ayu-
das:
~ Horarios Individualizados:
Le indican qué debe hacer en ese tiempo de trabajo, asf como lo que hard
proximamente. Dentro cada zona de trabajo existen horarios que les informa sobre
qué actividades va a hacer y con qué compatieros. Dependiendo del grupo, se le
indica también o bien el orden de ejecucién de las tareas, o bien, qué es lo que debe
hacer y él debe elegir en qué orden lo hace.
707que es necesario que cada actividad cuente con su espacio tanto de almacenaje
como de ejecucién. Es imprescindible que las herramientas siempre se guarden en
el mismo sitio, de tal manera que, una vez que el chico tiene la informacién de lo
que va a hacer, sea capaz de ir hasta el lugar donde se encuentra sus materiales,
cogerlas y dirigirse al lugar de trabajo.
Posibilidades que tiene la persona autista de realizar la tarea en su totalidad
0 en colaboracién
‘Cuando empezamos a trabajar, nos empecinamos en la idea metodolégica de
que cada chico tenfa que empezar y finalizar la tarea en cuesti6n, para que, des-
pués de un periodo de aprendizaje, ¢1 mismo fuera capaz de iniciar y terminarla y
as{ favorecer la iniciativa y la independencia. Pero vimos que, aunque en algunos
casos era posible, en otros, si tomabamos al pie de la letra esa intencién, habia cha-
vales que, o hacfan actividades demasiado simples y, generalmente, poco funcio-
nales 0 motivadoras, o siempre iban a quedarse trabados en el mismo paso de la
actividad.
Tras debates internos, la presién de la experiencia nos aconsejé que lo mas
equilibrado y normalizado era componer un programa de actividades donde primen
tanto actividades individualistas, el chico la hace por si solo desde el inicio hasta el
final, y actividades donde necesite de otras personas para llegar a finalizarlas, un
compaiicro 0 el monitor. Con este tipo de actividades, ademis, estaremos favore-
ciendo el sentido de necesidad del otro 0 cooperacién.
Esta apertura de mente, nos supuso por un lado, la ampliacién del repertorio
de actividades, y por otro, considerar la participacién de otra persona en la activi-
dad no como una inclusién sino como una colaboracién.
Hay otras actividades, como es el caso de la fabricacién de cuadernos, en que
ponemos en préctica la técnica del trabajo en cadena: cada chico se especializa en
una fase, Cada fase es corta y facil de ejecutar. En un periodo breve de tiempo, sale
el producto. Todos deben estar delante para que, una vez finalizado, puedan apre-
ciar el producto de su trabajo y todos a la vez reciban los elogios.
c) Coste econémico
Frecuentemente, este aspecto limita en gran medida. No es verdad que sélo
Jas buenas actividades necesitan un material costoso, pero el no tener limitaciones
econdmicas hace que el repertorio de actividades aumenten considerablemente y se
pueda sacar un mejor aprovechamiento de los trabajos. Muchas veces Ia imagina-
cién suple las carencias, pero no es bueno abusar de ello porque este esfuerzo adi-
cional, si al final no conseguimos los resultados esperados, frustra mucho a los tera~
peutas.
Hasta ahora hemos hecho referencia al coste inicial de las herramientas nece-
706
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hacer y él debeEstos horarios suelen tener:
* Ia fotografia de los chicos que estén en ese momento trabajando. Se le
acompaila a cada foto un color, por ejemplo el rojo, de tal manera que todas las
herramientas de ese chico o son rojas 0 tienen un distintivo de color rojo.
* las tareas: pueden ser fotografias de las tareas o pictogramas. Al inicio de
trabajo. las diferentes fotograffas o pictogramas de las actividades estén descubier-
tas para que los chicos se informen sobre lo que van a hacer. Una vez puestos a tra-
bajar, se ocultan las tareas y s6lo queda el trabajo que se est realizando. Finaliza-
da ésta, se vuelve al tablero del horario, se quita la tarea terminada y se repite la
misma operacién, asi hasta finalizar con toda las actividades previstas dentro de ese
médulo.
— Ubicacién de las herramientas y de los espacios:
Se pretende una clara diferenciacién de los espacios asf como de las herra-
mientas. Las actividades se desarrollan en zonas concretas y cada zona tiene su uti-
lidad. Las herramientas estan colocadas en su lugar correspondiente.
ecuenciacién de la ejecucién de las actividades:
Cada actividad se desglosa en las distintas fases que la componen. Siguien-
do un proceso encadenado de atrés para delante utilizando la técnica del moldea-
miento, irn recibiendo ayudas que se irdn retirando progresivamente hasta conse-
guir que el chico la haga de forma independiente. Estas ayudas van desde ayuda
fisica total a ayudas cada vez més parciales o sutiles, hasta que leguen a ser inde-
pendientes. Como se ha dicho, estas ayudas se van retirando progresivamente en
funcién de las posibilidades y avances del adulto.
JL. U. MODULO 1; JARDINERIA |
RECOGER HOJAS DE LOS ARRIATES, EL. : ] 2 3
1. Ver en el horario que tiene que hacer en ese momento | Pasa | Pasa | Pasa
2. Coger los utensilios necesarios: pincho y cubo Pasa | Pasa
3. Dirigirse a la zona que tiene que limpiar Emerg] Emerg] Emerg
4, Pinchar una hoja dentro del arriate Emerg) Emerg| Emerg |
5. Levantarel pincho y meter la hoja dentro del cubo |
(Si no cayera, ayudarse con Ja mano) Pasa | Pasa | Pasa
6. Repetir Emerg| Emerg] Pasa
7. Una vez limpia la zona, llevar las herramientas
a su sitio, Guardarlo todo. Pasa | Pasa | Pasa
Cuadro 7, Secuenci
mn de a
vidades
708— Reconocimiento del trabajo bien hecho. A todos nos gusta recibir elogios
por el trabajo realizado. Es importantisimo que no se convierta en algo mecénico,
parte ya de la actividad, sino que debemos mantener nuestro sentido de «asombro»
cada vez que, por ejemplo, se termine un bloque de papel y recordar lo bien hecho
que esta.
Todos estos aspectos conforman lo que Iamamos ESTRUCTURACION
LABORAL Y DEL AMBIENTE, nosotros lo consideramos un punto basico y fun-
damental de nuestro trabajo. A través de la estructuracién del ambiente, del traba-
jo, de cada actividad, del material, del tiempo, de los espacios,... les estamos faci-
litando el saber qué es lo que viene después, qué tareas tiene que realizar, dénde
estén sus herramientas y materiales de trabajo, cual es el tiempo de trabajo, cudl el
de descanso,... es decir, secuenciar temporalmente sus vidas diatias.
Inicialmente se desarrollan los mismos médulos de trabajo y las variaciones
en las tareas son minimas para favorecer la prediccién y evitar las conductas dis-
Tuptivas provocadas por el «no saber qué va a pasar.
Y en este entorno natural de trabajo es donde debemos observar y registrar
todo lo que acontece, tanto lo preocupante como lo motivante. Debemos mantener
una actitud evaluadora constantemente para ver en qué momento debemos introdu-
cir cierta estrategia de la comunicacion, o por qué se produce esa conducta disrup-
tiva.Una vez que el chico domina la situacién, est relajado y controla su entorno,
es cuando esté preparado para empezar a fomentar situaciones donde se trabajen
aquellos aspectos probleméticos de su discapacidad —la comunicacién y la interre-
laci6n-.
Evaluacién del proceso y sus resultados
Es necesario saber en cada momento cémo va cada persona que asiste al cen-
tro, detectar a tiempo posibles conductas disruptivas que puedan interferir en todo
el proceso de trabajo, estar atento a un momento éptimo para iniciar o ampliar ta-
reas 0 estrategias comunicativas, o el momento de cambiar una actividad o un refor-
zador porque ha dejado de tener efecto. Por supuesto, también tenemos que autoe-
valuarnos constantemente, ver cémo es nuestro trabajo como profesional.
Para ello es necesario tener mecanismos de evaluacidn para saber por dénde
vamos y qué evolucién se produce, méxime cuando los avances, a veces, son tan
Ientos que si no es por unos objetivos claros y un registro constante de los esfuer-
Zos, en muchas ocasiones tendrfamios la impresién de que nuestro trabajo y el de los
chicos-as no tienen frutos.
Dentro de los momentos de evaluacién vamos a distinguir las siguientes fases
a) Evaluacién Inicial;
709— Conductas disruptivas: el sujeto controla las fugas, pequefias rabietas, agre-
siones
— Adaptaci6n al cambio: ante cambios programados o esponténeos en su ruti-
na diaria, se adapta a ellos por sf solo.
Evaluamos la cantidad de ayuda que el sujeto necesita para poder realizar las
distintas habilidades sociales de forma adecuada:
= Independiente
— Ayuda general: es suficiente una indicacién sutil para que él solo adeciie su
condueta a la situacién.
— Ayuda especifica: necesita que la indicacién que se le haga recuerde direc-
tamente la conducta adecuada (quédate sentado, sigue,)
— Ayuda fisica: necesidad de contacto fisico para que su conducta sea ade-
cuada,
— Inadecuado/ se resiste: ni con ayuda fisica se logra que su conducta sea ade-
cuada
Una vez hecha la evaluacién (ver cuadro) se seleccionia uno 0 varios objetivos
(depende de cada caso). La técnica que utilizaremos para ense/iar la habilidad selec-
cionada seré el encadenamiento hacia atras: en cada momento, le vamos prestando
Ja ayuda necesaria para que pueda ejecutar la conducta en cuestién, esa ayuda la
vamos retirando, centrando nuestro interés en los tiltimos tramos de Ia actividad.
El paso de un nivel de ayuda a otro se realiza mediante la introduccién de
ayudas mas leves hasta que la ayuda se vaya desvaneciendo y sea capaz de reali-
zarlo solo.
ACTIVIDAD Proximidad Respuesta Iniciativa Uso del Conductas Adaptacién
Pasos Social Social cuerpo y disruptivas al eambio |
objetos |
1. Buscar
alimentos AE/AE AB/AE AF/AF AF/AF AE/AG —_AE/AE
2. Llevar el
carro AF/AE AF/AF AF/AR AF/AF AE/AE AE/AG
3, Moverse
por pasillos. AF/AE AR/AE AF/AE AF/AE AE/AG — AE/AG
4,Permanecer
en la caja AF/ AF AF/AE AF/AF AF/AF AE/AG AE/AG
S.Despedirse AF/AF AF/AE AF/AF AF/AE AE/AG AE/AG
Cuadro 8, Evaluacién de la actividad
7Basicamente realizada con las pruebas que se han presentado al comienzo de
este articulo (AAPEP, ICAP), también resultan interesantes los informes de ante-
riores terapeutas, asf como la informacién extrafda de las reuniones con los fami-
liares.
‘b) Evaluacién Permanente:
+ Evaluacién de las actividades:
Una vez que tenemos el posible perfil de la persona en cuestién, vemos si se
puede adaptar a las actividades del centro, vemos las adaptaciones que hay que
hacer y programamos todo su trabajo
1°. Programaci6n individualizada, que contenga objetivos de todas las dreas
de trabajo.
2°. Registro desglosado de las actividades y actitudes a desarrollar
Sistema de puntuacién: en la evaluacién permanente seguimos el mismo que
cl AAPEP, en el cual se distinguen tres niveles diferentes:
PASA: significa que el sujeto posee todas las habilidades necesarias para rea-
lizar la tarea, es decir que es independiente.
EMERGE: significa que el chico atin no posee las habilidades necesarias para
levarla a cabo por sf solo pero se prevé que podrd llegar a realizarla.
FALLA: significa que no realiza la actividad ni siquiera presenta alguna de
las habilidades o requisitos para poder Hegar a realizarla con un entrenamiento ade-
cuado.
+ Evaluacién de las habilidades sociales en el tiempo estructurado (segtin el
programa TEACCH )
Sirve para evaluar la cantidad de ayuda que necesita para poder realizar las
distintas habilidades sociales que tiene que darse en la ejecucién de las actividades.
Se evaltian seis aspectos:
— Proximidad; hace referencia a su postura con respecto a la actividad y los
otros: cémo se sienta, dirige su mirada hacia el objeto y hacia la persona...
— Respuesta social: se evalia el grado de colaboracién. Ante la actividad
sigue las instrucciones, colabora.
= Iniciativa social: ante indices naturales inicia 0 contintia por si solo una
actividad 0 tarea programada para ese momento.
= Uso del cuerpo y objetos: el sujeto controla, en esa situaci6n determinada
el uso anémalo del cuerpo u objetos, habitual en él.
710
-C
siones.
Ta ayuda
vamos retil
El
ayudas mas
zarlo solo.Observacién y registro de incidencias
Diariamente, registramos todos los acontecimientos dignos de ser tenidos en
cuenta tanto para modificarlos 0 como para aprovecharlos. El registro se hace de
dos formas:
— por el tutor: se describe aquello que desde la perspectiva del profesional
considera importante para la revisi6n e intervenci6n. Es, a la vez, el que
evaliia cual es el nivel de ejecucién de su asistido, su evolucién y los
momentos adecuados para introducir objetivos de comunicaci6n e interac-
cién.
— por el psicdlogo: observa sin intervenir en el ambiente laboral. Observa
bien a peticién del tutor o por control de lo que se hace. Generalmente, el
tutor pide que observe a determinado chico en cierto momento del dia para
tener la visién objetiva de un profesional cualificado y poder dar una solu-
cién més completa a determinadas circunstancias.
Trabajo en equipo
Es importantisimo el trabajo en equipo, porque sdlo desde esta concepci6n,
vamos a poder abordar un trabajo completo y real con nuestros chicos. Todos debe-
mos conocer qué objetivo de comunicacién estamos trabajando con tal chico para
que cuando estemos con él sepamos cémo debemos tratarlo. Todos debemos cono-
cer qué conductas estamos ignorando de esa chica y cial es la conducta alternativa
que estamos potenciando. Debemos conocer qué problema de salud tiene ese otro
chico para que no le exijamos lo que no puede hacer. Y la Gnica manera de cono-
cerlos a todos es a través del trabajo en equipo.
Ademis, es la tinica manera de poder luego transmitir una actitud positiva,
crear ambientes motivadores, claros, predecibles y ajustados a las capacidades ¢
intereses de las personas con autismo que nos rodea. En definitiva sentirnos con-
tentos y contentas con lo que estamos haciendo.
Relaciones con los padres
Con los familiares, generalmente los padres y madres, aunque cada vez tie~
nen més protagonismos los hermanos y hermanas, se mantiene una relacién flufda.
Con el objetivo de que la informacién acerca del familiar con autismo fluya del cen-
tro al hogar, y viceversa, se hac
Reuniones trimestrales de los familiares con el tutor o la tutora del usuario,
en las que se les informa de la evolucién de éste en los meses anteriores.
Informacién diaria de incidencias especiales: mediante una libreta, familiaresy tutores, se comunican cada dia aquello que le ha ocurtido al usuario y que puede
afectar a su comportamiento en el otro ambiente.
Consultas con el psicélogo: se realizan tanto a solicitud de los familiares
como del psicélogo. Generalmente tienen un cardcter terapéutico (ha aparecido
alguna conducta o situacién problemitica, y su soluci6n depende en parte de lo que
pueda hacer la familia). En algunos casos, se realiza un esfuerzo formativo ya que
la intervencién que se solicita de los familiares requiere una cierta formacién pre-
via en temas técnicos.
CONCLUSION
‘Nuestra intenciGn al redactar este articulo ha sido la de presentar en él un
enfoque esperanzador sobre un tema que atin no esté bien resuelto en la mayorfa de
Jos centros que atienden a personas adultas gravemente afectadas de autismo. Como
se habri podido apreciar por la primera parte del articulo, estamos hablando de un
colectivo con profundas y graves necesidades, que corre constantemente el peligro
de convertirse en sujeto pasivo de un régimen puramente asistencial.
Probablemente este riesgo sélo puede ser evitado mediante una actitud beli-
gerante en favor de los derechos de estas personas a ser atendidas en funcién de
todas sus necesidades. Las familias, agrupadas en asociaciones, mediante el apoyo
econémico a un proyecto de este tipo, por un lado, y los profesionales, mediante el
estudio constante de nuevas alternativas técnicas, y el trabajo ilusionado continua-
do, por el otro, han de tener como objetivo el lograr implicar a la administracién
cada vez mas en ello. De modo que reconozca esos derechos de las personas adul-
tas gravemente afectadas de autismo, y facilite los recursos econémicos y técnicos
suficientes para que sus importantes necesidades sean adecuadamente atendidas.
BIBLIOGRAFIA
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