0 calificaciones 0% encontró este documento útil (0 votos) 294 vistas 16 páginas Entrevista A Azcona
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RIAMBAU, Esteve; TORREIRO, Casimiro, entrevista a Rafael Azcona, Una manera de ver el mundo», en Nosferatu,
13, abril 2000, pp. 4-28,
‘Una manera de ver el mundo,
La ideologta del humor
Nosferatu: Casualmente, ayer vimos dos escenas de pelfculas basadas en guiones tuyos. Tanto Bl pisito (Marco
Ferreri, 1958) como El verdugo / La ballata del boia (Luls Garcia Berlanga, 1963) abordan el tema de la vivienda desde
tuna perspectiva sarcdstica derivada de la dificultad de los pobres para hacerse con un piso, lo cual plantea una doble
pregunta: Hay un humor de derechas y otro de izquierdas? cE licito reirse de los pobres?
Rafael Azcona: Se dice que el humor es de derechas. Es algo que vengo oyendo durante toda mi vida, pero con lo
que no acabo de estar de acuerdo, Habré humoristas que como ciudadanos sean de derechas y otros que sean de
fzquierdas, pero el humor, hasta el mas céndido, siempre es corrosivo. Se han dado cincuenta mil definiciones del
humor; personalmente, me quedo con la que dice que es'una manera de ver el mundo. Respecto a esas dos
ssecuencias que menciondis, rechazo que hagan irrisién de los pobres. Para empezar, todos somos més 0 menos
pobres, més 0 menos paraliticos y mas 0 menos estipidos, porque incluso Bill Gates quiere tener més dinero,
Fermin Cacho bajar sus marcas y Einstein, en su dia, quiso dejar claro, de una vez y para siempre, el lio ése det
Cosmos; hay que ser definitivamente imbécil para creer que uno es perfecto. Dicho esto, jamas me he reido de los.
desgraciados -en todo caso, me he refde con ellos, como un colega~ y en la medida en que puedo ser tierno -algo que
std por ver- sus desgracias me han enternecido. De quienes en esas secuencias se hace irrisién es de aquello y de
aquellos que condenan a esa pobre gente a ser como es ya hacer lo que hace. A primera vista parece que el hombre,
ante los problemas que le plantea la vida, puede optar por el «si» o por el «no». Pero debe de ser falso, porque
demasiado a menudo se ve obligado por las circunstancias a decir «sf», y entonces el hombre se jode, en esas
peliculas, uno de los personajes dice sia ser verdugo y el otro a casarse con una vieja, y en los dos casos lo hacen
bajo presiones aplastantes que los dejan laminados. José Luis Garcia Sanchez explicaba muy bien todo esto cuando
le preguntaban qué habia detrés de Adiés con el coraz6n... (2000), la iiltima historia que hemos hecho juntos. Con
‘qué frase se podrfa sintetizar la pelicula?, le preguntaban. Y 61 respondi6: «Es facilisimo: Las sardinas intentan no
‘ser comidas por los tiburones». En El pisito el protagonista es victima no sélo de un Estado incapaz de ofrecerle una
vivienda, sino también de su novia, obligada por el genio de la especie a ser fecundada y transmitir genes. En El
verdugo / La ballata del boia sucede algo parecido, con la variante de que en este caso el Estado es capaz de
convertir al personaje en asesino: legal, pero asesino. Claro, si eso se cuenta en clave realista, la cosa se puede
‘quedar en un dramén, pero alla realidad se le a una vuelta de tuerca, y ahi esté el humor.
folviendo a Ia ideologfa del humor, no es fo mismo refrse de los personajes de Ei pisito 0 El verdugo / La
jar que de los Leguineche de Larescopeta nacionat (Luis Garcia Berlanga-1976)y-sus-secuelas:
'e entrada, los Leguineche son tan pobres y tan miserables como los otros. Yo jamés me he ocupado
de Jos ricos de verdad: no sé cémo son, a mi nunca me han invitado a comer. Y me pasmo cuando leo novelas 0 veo
pelfculas que cuentan cémo viven las millonarios. ‘Si nl los novelistas ni los directores lo saben! ;Si los ricos de
verdad s6lo se relacionan con ellos mismost El viejo Azorin, cuando le dio por ir al cine porque hacia frio en su casa
y el cine resultaba més confortable que el brasero, quiso sacarle partido a las tres pesetas de la entrada y empezd a
escribir articulos sobre cine en ABC articulos que después reuni6 en un libro, El cine y el momento. Nolo he vuelto a
leer, pero creo recordar que en uno de esos articulos, ese hombre que ya estaba medio gaga (si es que no lo estuvo
toda la vida) contaba que habia visto una pelicula que se desarrollaba en la Bolsa de Nueva York y en la que se
trataban problemas financieros que ni él, ni mucho menos el resto de la humilde audiencia, podian entender. Sin
embargo, decia Azorin, todos seguan con muchisimo interés lo que sucedia en la pantalla. 2Por qué? Porque los.
personajes de la trama estaban representados por egregios ejemplares humanos. Se referia a Gary Cooper, supongo,
¥y lo que le sucedfa al viejo Azorin con esa pelicula me pasa a mi con muchisimas més, por ejemplo con El haleén
‘maltés (The Maltese Falcon; John Huston, 1941), que he visto varias veces sin entenderla nunca pero siempre sin
aburrirme. Por qué? Defemos a los maillonarios y hablemos un poco de cine negro que, aparte de contar con
Humphrey Bogart, utiliza personajes con apellides dificlisimos de retener (incluso para los americanos, que ya se
sabe que se pasan la vida deletredndoselos). Pero haga usted El suefio eterno (The Big Sleep; Howard Hawks, 1946)
con tios que se apelliden Garcia, Fernandez 0 Pérez y ver como el piblico no se deja embaucar.
Contra los t6picos
Nosferatu: Leyendo el prélogo a la recopilacién de tus primeras novelas(1), escrito por Josefina Aldecoa, y por otra
parte admirable..
Rafael Azcona: Admirable de generosidad..
Nosferatu: Admirable ante todo por ben escrito y por la percepcién critica que demuestra Aldecoa... Decia ella de una
dde tus novelas que lo que td pones en juego «es el germen de todos los males del hombre: la indefensién, la debilidad, el
utoengaiior. Es lo que se ve en El verdugo / La ballata del boia, El cochecito (Marco Ferrer, 1960) y tantas otraspeliculas basadas en guiones tuyos donde también aparecen, afiadimos nosotros, el miedo y la imperfeccién. Hasta qué
punto responde todo eso a una visién ontolégica que ti tienes del ser humano o son atributos exclusives del espariol?
Rafael Azcona: Si uno puede leer a Dostoievski, a Faulkner, a Flaubert, a Kafka o a un chino -chinos la verdad es que
no he lefdo a ninguno, si a japoneses- y comprende lo que le cuentan y lo que mueve a sus personajes, se debe
deducir que, en el fondo, los rusos, los americanos, los japoneses y supongo que los chinos son fguales que nosotros.
Lo que pasa es que nos manifestamos de distinta manera, en cada caso se da una cierta singularidad. Pero eso no
nos da derecho a las mostrencas generalizaciones: «Todas las francesas son unas putas»; «Todos los alemanes son
trabajadores»; «Todos los italianos tocan la mandolina»... Me acuerdo ahora de algo que presencié en el Hotel de la
Ville, en Roma: al salir de mi habitaciOn, en el pasillo, me encontré al director del hotel, a la camarera de pisos, a un.
par de huéspedes y a un botones estudiando un rastro de mierda que salia o entraba en el ascensor. Alli estaban,
seriectsimos, intrigados por el indecente fenémeno ¢ intentando identificar al autor de aquella indecencia: «Quien
‘sea, ha empezado a cagar dentro del ascensor, porque la primera descarga esti ahi, y después ha salido corriendo en.
busca de un aseo o de una habitacién», deducia la camarera. El director, mas fino, era de otra opinién: «También
puede ser que el excremento se le haya ido escapando por el pasillo, y ya cobijado en la intimidad del ascensor se le
hhan aflojado los esfintereso. La discusién siguié hasta que a uno de los huéspedes se Ie encendié una bombilla
encima de la cabeza: «De Io que no hay duda es de que se trata de una mujer: un hombre se lo habria hecho en los
pantalones». Y alli fue donde el botones generalizé: «Una mujer. Y alemana. Las alemanas ninguna lleva braga».
‘Nosferatu: Eso podia ser una novela policiaca: El misterio de la caca en el ascensor.
Rafael Azcona: Decir que «ninguna alemana Tleva braga» es una afirmacién similar a la que hace gente muy
responsable cuando dice que los negros huelen, que alos pobres les gusta més la pescadilla que la merluza o que los:
chinos son malvados... jLos chinos! No sé si os acordais de una escena de El cochecito: un deficiente mental de
familia noble, en silla de ruedas y con ch6fer uniformado para empujarla, ve que de un autobis aparcado frente al
‘Museo del Prado bajan tnos turistas japoneses y el desgraciado empieza a gritar, asustadisimo: «jLos chinos, que
vienen los chinos!». ¥ el chéfer, después de tranquilizarlo le explica a José Isbert: «Es lo que le oye a su madre, la
sefiora marquesa»... Volviendo a la pregunta, parece que todos venimos de Africa y que tenemos los mismos genes y
‘que nada que sea humano a nadie nos debe ser ajeno, como decia no sé quién. Si me permitis una digresién mas,
contaré algo que presencié en una ciudad del norte de los Estados Unidos, una de las veces que trabajé alli en
peliculas de produccién italiana. Por el rodaje, y acompafiada por su madre, aparecié una chica que querfa ser actriz;
‘gente puritanisima y de dinero; el padre negociaba en pieles, lo recuerdo porque aquella seilora repartié varios
abrigos entre el equipo. Pues bien, cuando Ugo Tognazzi, que era el protagonista del film, estaba a punto de
penetrar a la hija en una pausa del rodaje y en la cama de un escenario natural -la suite de un hotel- la madre,
argumentando que la chica era virgen, sacé a Ugo de la cama, lo levé al batio y para consolarlo le hizo una paja.
Suena a cfnica escena de comedia mediterranea, pero el caso es que sucedi6, més o menos dramaticamente, al lado
del Canad.
Héroes y otras contradicciones
Nosferatu: Trabajando en los registros del humor, una de las claves es la contradiccién. Esa es una de las constantes de
tus gulones..
Rafael Azcona: Y de la vida también, afortunada o desgraciadamente. En cualquier caso, si uno no se contradice, mas
vale que lo internen.
Nosferatu:
10 que queremas decir es que, en tu trabajo, también sacas un buen partido de esa debilidad..
Rafael Azcona: ;Vosotros tenéis noticia de alguien, si no se trata de un caso clinico, que sea siempre igual, que no se
contradiga nunca, que disponga de un sistema de ideas cerrado y perfecto? Los hombres -y las mujeres,
naturalmente- configuramos nuestras vidas con ideas que antes o después se convierten en material de detribo. De
‘manera que, :c6mo no va a haber contradicciones? Pues claro que las hay. :Cémo no va a haber contradicciones si
tuno no es el mismo para su madre que para su padre, ni para su hijo que para su hija? Y, eso, sin caer en la
simulacibn, incluso pretendiendo ser sinceros, empefio que nos puede llevar al fingimiento absoluto.
Nosferatu: zEn qué basas la defensa tan apasionada que haces constantemente del ordenador, Internet y las nuevas
tecnologias?
Rafael Azcona: Bueno, veréis... Un dia Berlanga y yo fuimos a visitar a Tono(2), que estaba resfriado. Tono ya era un
hombre mayor y fuimos a verle, Vivia en un pequefio apartamento, y en el dormitorio, frente a la cama, encima de
tuna repisa instalada alli ex profeso, tenfa el primer televisor en color que nosotros habjamos visto, quizé el primero
vendido en Espafia. Berlanga, que es como es, le dijo a Tono: «Has hecho el primo comprando ese televisor. Los
primeros aparatos que se fabrican son los peores y ademas carisimos; luego bajan de precio y son mejores, porque
les corrigen todos los fallos. Deberfas haber esperado». Y Tono, dulcemente, le respondié: «Luis, yo ya tengo ochenta
¥y dos aios..». Estoy en el mismo caso, porque tengo setenta y tres y no me quiero perder la parte de progreso‘material que esté a mi alcance, sobre todo si hace mi vida més confortable: desde que me pasé de la Olivetti al
‘Macintosh, por ejemplo, ya no sufro de las cervicales, y de paso consumo menos papel con el consiguiente beneficio
para los bosques. Por cierto, y hablando del progreso material, demasiado a menudo hay gente que lo condena con
el argumento de que el moral no progresa al mismo ritmo, y eso me recuerda a esos tios que cuando uno les dice
que le gustarfa tener dinero, sentencian que donde esté la salud que se quite todo. La salud? jPues también me
gusta tener salud, cofio!
Nosferatu: Antes has dicho una frase digna de ser enmarcada: «Todos somos paraliticos. Es una virtud a reivindicar 0
es una constatacin irremediable?
Rafael Azcona: Es como ser rubio moreno y no tiene ningiin mérito, Somos asi, ya lo decta Billy Wilder en Con
faldas y a lo loco (Some Like It Hot, 1959): «Nadie es Perfecto». Todos tenemos algo de feminoides, 0 de sédicos, 0
de masoquistas o de vaya usted a saber, y me resisto a admitir Ia existencia de alguien perfectamente definido,
Supongo que por eso abomino de los géneros en literatura y, naturalmente, en el cine. Bueno, yo de un cine no me
hhe salido nunca, pero ante el televisor, por ejemplo, apenas me huelo que lo que estoy viendo va a ser tragico 0
ccémico todo el rato, lo fulmino con el mando a distancia, Lo que me parece estupendo es la confusién de los géneros,
que es como hablar de la confusién de la vida. Eso es lo que a m{ mas me gusta y creo que es el camino por donde he
‘ansitado siempre.
Ni: Por eso te preguntdbamos antes por tu apego a as contradicciones. Pongamos, el personaje de Jorge Sanz en Belle
Epoque (Fernando Trueba, 1992), en Ta que interpreta al supuesto héroe. Ti obigas @ mirar con sus ojos, porque
parece que es él quien conduce la accién pero, en definitiva, resulta ser un pobre tipo. Ocurre algo parecido en La nila
de tus ojos (Fernando Trueba, 1998), en la cual el destino del personaje que interpreta Sanz acaba siendo patético.
Rafael Azcona: Bueno, eso es un poco lo que os decia antes respecto a lo peligrosfsimo que resulta decir «stv
hablando concretamente de Belle Epoque, qué le ocurre al personaje? Le ocurre que por decir «sfs Io casan con una
‘tia estupenda, y se queda con ella en exclusiva, pero como consecuencia pierde a las otras hermanas, tan estupendas
como ella. Pero no creo que se trate de un final patético: simplemente, ha dicho «sf», y como hubiera sentenciado mi
madre, «en el pecado lleva la penitencian. De haber dicho «no», alli seguiria, liado con todas las hermanas y
isfrutando de la amistad de aquel multisuegro encantador que personificaba Fernan-Gémez. No sé por qué, de
pronto recuerdo que, en mi juventud, cuando el miembro de una cuadrilla salfa con una chica, los amigos se
encabronaban con i una barbaridad. Pero, claro, era otra cosa; supongo que lo interpretaban como una traicién al
clan,
Nosferatu: No te gustan nada los héroes..
Rafael Azcona: Nada, nada. Los héroes -y los santos, sobre todo los mértires- han hecho un dafio horrible. El
patriotism, el nacionaismo y la reigién, por los que ha muerto tanta gente, no se tienen de pie sin héroes, sin
rmértires. Siendo adolescent yo le tenfa mucho respeto a un conocido de mi familia, don Godofredo Bergasa: era la
‘inica persona a la que yo vela pensar por su cuenta, siempre he credo que fue él quien me hizo un poco Ia cabeza,
Yo le preguntaba cosas sobre casi todo, sobre la religidn, por ejemplo, y sus respuestas, més o menos socriticas,
eran contrapreguntas: «amos a ver, zt por qué crees que hay misioneros?». Yo le respondia: «Porque creen en
Dios». exactamenter, me decia: «Y en el seminario, cuando se dan cuenta de que un seminarista se lo ha ereido,
dicen: Este, para se porien como ejemplo a imitary eso te
puede costar carisimo; nadie te exige que corras los cien metros en menos de diez segundos, porque todo el mundo
entiende que para ser campeén olimpico lo fundamental es escoger alos propios pares, pero si llega el caso y por
‘muy pacifita que te sientas, te exigen que mueras por la patria. A uno siempre le queda cl recurso de negarse con el
Argumento de que no tiene fuerza de voluntad para tanto, pero, claro, en ese caso Van y te fusian.
Franco y Goebbels
Nosferatu: Esa especie de desconfianza ante el mundo y sus normas forma parte de un cierto reflefo gerieracional que
compartes con otros colegas Perico Beltrén(3) decia que, alo largo de la historia, han existido muy pocos grandes hijos
de puea, Lo comiin es que el ser humano sea un pequefio chanchullero, un superviviente..
Rafael Azcona: Bueno, digamos que nuestra generacién tuvo muy mala suerte naciendo cuando nacié. Tened en
cuenta que, a los diez afios, yo ya era siibdito de Franco. No ciudadano, stibdito, o sea, sujeto a la autoridad de un
superior con Ia obligacién de obedecerle. ¥ eso duré hasta que murié aquel hombre. En aquel tiempo, por ejemplo,
Ja juventud, desde un punto de vista placentero, no existia; a lo nico que podiamos aspirar era a libramos del
servicio militar ya llegar a ser mayores, porque entre la adolescencia y la edad adulta el joven, seguramente porque
no tenia ni un céntimo en el bolsillo, ne era nadie. Estaba todo muy bien planeado: se crecia en el seno de una
familia, cast siempre represiva, y cuando empezabas a eludir su autoridad te sometian a Ia de la escuela
preferiblemente religiosa, donde a base de misas, rosarios y ejercicios te preparaban para ser alférez -en el mundo
universitario- y soldado raso -en el del trabajo-, y luego, ya disciplinado, de cabeza al matrimonio para formar una
familia, base de la sociedad. Q sea, que el individuo pasaba de instituci6n en institucién hasta que lo dejaban hechotuna malva, y yo, entre las instituciones y el individuo, me pongo de la parte del individuo, que soy yo, claro, y
ademés me apoyo en los Evangelios: «No se ha hecho el hombre para el sébado, se ha hecho el sdbado para el
hombre», dicen, més-o menos, en alguna parte. Un inciso: Franco no pensaba lo mismo, al menos en lo que se referia,
asus pies y a los zapatos. El doctor Pozuelo contaba en un libro que, cuando se hizo cargo de Franco como paciente
y lo examiné, descubrié que tenfa los pies deformados por durezas, juanetes, callos y patas de gallo. Una cosa
horrible. «zY eso, mi general2, pregunté el médico. «Pues los zapatos que me envia mi amigo Segarra, que son
durisimos», le informé el general. ¥ no mentfa, porque en aquella época los zapatos en general eran como de hierro
aunque, para decir toda la verdad, la suela, parad6jicamente, ten{a la calidad del cartén y con la luvia dejaba pasar
el agua. Bien, pues cuando el doctor Pozuelo le advirtié que era el zapato quien debia hacerse al pie y no al
contrario, Franco respondi: «(Qué delicados son ustedes los médicos!». Si uno era stibdito de un pais donde el jefe
del Estado pensaba de este modo, comprenderéis que algo hay de cierto en lo que decia Pedro Beltrén,
Nosferatu: zNunca tuviste la tentacién de incluir a Franco en alguno de tus guiones? El personaje que mds se le parece
esel que interpreta José Luis Lépez Vazquez en El jardin de las delicis (Carlos Saura, 1970).
Rafael Azcona: No, ese personaje no esté inspirado en Franco, sino en Juan March. Parece ser que cuando tuvo un
accidente en el que se rompié todo, huesos, en fin, un estropicio, y lo levaban a quir6fano, lo tinico que decia el
mallorquin aquél era: «La cabeza, que no me toquen la cabeza!»
Nosferatu: ¢¥ Franco?
Rafael Azcona: Yo podria traer aqui aquello que decfa Pietro Aretino en su epitafio: «Aqui yace el Aretino, qué hablo
‘mal de todo el mundo, excepto de Jesucristo, y se excusé diciendo: No lo conozco». Pero, la verdad, no sé por qué
deberia haber escrito urra pelicula sobre Franco; ya las han hecho los que han querido hacerlas.
Nosferatu: Pocas, en todo caso..
Rafael Azcona: Si, pero menos se han hecho sobre Hitler, e incluso la més famosa, Ser o no ser (To Be or Not To Be;
Emst Lubitsch, 1942), no es en realidad una pelicula sobre 61. Hablando de cine histdrico, tengo la impresion de que
con os personajes cercanos en el tiempo uno arriesga la caricatura.
Nosferatu: Sin embargo, en La nifa de tus ojos utilizas al ministro de Propaganda de Hitler, Joseph Goebbels, sin ningtin
reparo y, en cambio, con Franco parece que hay una especie de tabt.
Rafael Azcona: Franco, aparte de hagiografias que le dedicé la derecha, aparece en Espérame en ¢l ciclo (Antonio
Mercero, 1987), Madregilda (Francisco Regueiro, 1993) y Dragon Rapide (Jaime Camino, 1986) y, estas peliculas las
han hecho las personas que han querido hacerlas. Quiz la que mas me gusta es Dragon Rapide, porque es donde
reo que hay menos caricatura, pero a mi nunca se me ha ocurrido hacer una pelicula sobre aquel hombre. En
euanto a Goebbels, el personaje lo puso en pie la documentacin que reunf sobre la época. Veréis: yo parti del guién
‘que habfan escrito Carlos Lopez y Manuel Angel Egea sobre una idea magnifica, que sigue siendo la base del film de
Fernando Trueba: en plena Guerra Civil el cine franquista, que no contaba con estudios ni laboratorios, pues habian
‘quedado env-la zona republicana, es invitado por la Alemania nazi a utilizar Jos suyos. Bien. Aquel guién incluia
homenajes a jAy Carmela! (Carlos Saura, 1990), Casablanca (Casablanca; Michael Curtiz, 1943) y Ser 0 no ser,
homenajes que debilitaban Ia historiar asf, el protagonista masculino, en 1938, era deportado como mano de obra a
‘un Ill Reich que en aquella época no necesitaba nada de nadie, pues para esclavos e incluso para hacer jabon ya
tenia alos judfos...En un feliz Berlin -y no en un Paris amenazado- los protagonistas hablaban de latidos del corazén
xy de cafionazos...En el reino de la Gestapo aparecfa un urinario piblico con una taza mas baja que las demés con el
letrero: «Reservado para el Fuhrer»... Cuando me pasan ese guién, antes de firmar el contrato hago lo mismo que
siempre que parto de un texto previo: documentarme y luego explicar cémo veo la adaptacién. Entonces veo que el
‘aio 1938, que es cuando los cineastas espafioles van a Berlin, es también el de la «Noche de los cristales rotos» en la
‘que se levanta la veda del judio, y lo que propongo es que el protagonista masculino sea un judio sefardi que habla
tun castellano del siglo XVI en su idilio con la folclérica, recurso que a mi me parecia licito, pero que Fernando y
David Trueba desechan cuando le dan una titima vuelta al guién definitive. De esa documentaci6n, también, emerge
tuna cojonuda historia privada de Goebbels: el hombre, entre las muchas y ocasionales amantes que tuvo, se volvi6
loco por una actriz hasta el punto de pensar en dejar la Prensa y la Propaganda y largarse con ella a Sudamérica,
sueiio del que lo desperté Hitler obligdndole a dejarla y a volver con su esposa. Pues bien, la mujer de Goebbels, al
tener noticia del romance, convocé a la actriz y le dijo, poco més 0 menos: «Mi marido tiene derecho @
expansionarse, porque para eso se sacrifica por Alemania; ti: hazlo feliz en la cama, pero que no se te ocurra
‘quedarte embarazada, porque entonces te liquide». {Cémo no iba a ocuparme de Goebbels después de descubrir
Nosferatu: ¢Hablésteis de este tema cuando fulsteis a ver a Imperio Argentina?
Rafael Azcona: Lo que nos conté Imperio Argentina, guapfsima y encantadora, fue que Hitler se habia prendado de
ella viendo Nobleza batirra (Florian Rey, 1935), que vio varias veces, y que en Alemania la colmaron de atenciones;sino le pusieron una alfombra desde la estacién al hotel debis faltarle poco. Pero de lo sucedido la jodida noche de
los cristales rotos no sabia nada; légico, debié de vivir en una campana de cristal, del hotel a los estudios y de los
estudios al hotel. En cualquier caso: Imperio, que en algiin momento supuso y dijo que La nifia de tus ojos estaba
basada en sus experiencias berlinesas, no insistié luego, posiblemente porque vio el film. Por lo demés, la presencia
de Goebbels en la pelicula no tiene ninguna pretensidn ideolégica. Y, volviendo a Franco, hard peliculas de Franco
uien esté interesado en hacer peliculas politicas, cosa que yo nunca he hecho.
Nosferatu: gNinguna?
Rafael Azcona: Ninguna. Ni siquiera Pim, pam, pum. fuego! (Pedro Olea, 1975) o El afo de las Iuces (Fernando
‘Trueba, 1986), filmes ambientados en la posguerra. Hombre, dejadme decir que En brazos de la mujer madura
(Manuel Lombardero, 1997), que tiene como fondo la Guerra Civil, fue ninguneada por la Critica; en mi opinién es
tuna pelfcula estupenda que se valorard con el tiempo, y sospecho que en la actitud de la Critica influyé el hecho de
que su director, Manolo Lombardero, fue también su productor. Y una vez desahogado, volvamos al cine politico:
ine politico es el de Juan Antonio Bardem o el de Costa Gavras; otra cosa es que los personajes -de no ser que vivan
ena Luna- tengan un entorno no sélo politico, sino también cultural, religioso.
Con la Iglesia hemos topado
Nosferatu: :Lo dices por algiin motivo en concreto?
Rafael Azcona: Hombre, claro. Pero lo he dicho mal: a lo que me referfa era al naclonal-catolicismo. A m{, como a
‘tantos siibditos de la Espafia de Franco -en su delirio, aquel hombre creia firmemente que Espatia era suya- lo que
de verdad nos amargé la vida fue el nacional-catolicismo: no sélo pretendfa que fuéramos mitad monjes, mitad
soldados, sino que sancioné moralmente y durante afios y afis las tropelias de aquel régimen: el poder de Dios, el
Cauadillo es un hombre providencial, yajoderse tocan,
Nosferatu: ;Cudles son tus origenes familiares desce el punto de vista politico?
Rafael Azcona: Mi padre era un cndido republicano que votaba a don Manuel Azafa, El primer recuerdo que tengo
de él se remonta al afio 31, cuando yo tenfa cuatro y medio} lo veo en Io que no me atrevo a llamar «comedor» -mi
‘modesta casa no tenia esas fantasias-, colgando de la pared una estampa en la que una orla tricolor rodeaba los
rostros de Galan y Garcia Hernandez, fusilados meses antes de la proclamacién de la Repiiblica,y lo vuelvo a ver, el
afio 36, cuando yo tenia diez, descolgando aquella ingenua estampa y queméndola a toda prisa antes de que:
entraran en mi ciudad natal los Requetés, que llegaban de Navarra a la Rioja dispuestos a hacer limpieza general de
sepublicanos-y demés-ralea- Esos-dos-recuerdos-creo-que-responden-a-vuestra pregunta-
‘Nosferatu: ;Cémo fueron tus primeros estudios?
Rafael Azcona: tba a una escuela piiblica, Escuela Aneja a la Normal de Maestros, se llamaba, y de ella tengo muy
buenos recuerdos. Pero el afio 36 la cierran, y como a mi padre no le pasa nada gracias a la intercesin de una
familia muy catélica que lo avala, para pagar aquel favor me hacen a m{ el de conseguirme una plaza de gratuito en
los Escolapios, y alli se empefian en salvarme del Infierno a fuerza de ayudar a misa, misas que no sé si servirian
ppara algo, porque como yo me aprendi sélo los movimientos y no los latines, acabé ayudando exclusivamente a un
padre ochentén que las decia en el coro, en privado, porque el pobre viejo chacheaba y demasiado a menudo se le
escapaban unas ventosidades tremendas. En cuanto a la ensefianza...Yo sali de allf convencido de que sélo habia
naranjas en Valencia, y cuando me enteré de que también las habia en otros sitios, y ademés sin pepitas, me quedé
estupefacto. Cuatro alios estuve en aquel colegio, y nunca se me olvidard la congoja que me entraba al caer de la
tarde, cuando terminadas las clases nos mantenian en los pupitres rezando rosarios mientras el sol se ponfa al otro
Jado de los ventanales... Una cosa espeluznante. Y lo peor es que el Papa no ha pedido perdén por aquello.
Nosferatu: .Cémo te libraste de esa opresién religiosa?
Rafael Azcona: Supongo que gracias a ese Godofredo Bergasa del que os hablaba antes, el que pensaba por su
cuenta...Qué tio, Arquitecto, abandoné la carrera apenas comprendié que dependia del mal gusto de quienes lo
contrataban, y como a éllo que le gustaba era la independencia, hizo dinero como constructor de obras, se retir6 y
ddedies el resto de su vida a tocar la guitarra, a pasear en bicicleta, a hacer fotografiasy a inventar cosas: los klinex,
por ejemplo, los invent6 él, que siempre levaba en el bolsillo un rollo de papel higiénico. Bien, pues este sefior, mas
© menos volteriano, el dia que yo le pregunté si habfa Infierno, en lugar de responder si ono, me dijo que eso no lo
sabfa, pero que estaba seguro de que el Purgatorio era el negocio més rentable del mundo. Por ahi creo yo que
empect a perder el miedo. 5
El descubrimiento del cine
Nosferatu: Cémo empiezas a escribir?Rafael Azcona: En mi adolescencia, y durante una temporada, hice versos; mejor dicho, ripios, ripios que sonaban al
‘timo poeta le(do, Pero, antes, lo primero que escrib{ cuando tenfa catorce o quince afios, lo mandé a La Codorniz, y
6gicamente no lo publicaron.
Nosferatu: ¥ en esa época, 2yaibas al cine?
Rafael Azcona: Dejé de ir. Y veréis por qué: el cine me asomaba a un mundo donde los chicos hablaban con las chicas
e iban juntos a unos bares llamados Fountain Soda y se tomaban unos helados enormes, y los padres incluso
dejaban que los chicos levaran a las chicas a su casa. Algo impensable en la realidad de mi pueblo, no s6lo en mi~
‘vida familiar, sino en la de todo el censo. ¥ una tarde, cuando sali del cine de ver aquella vida tan maravillosa y me
encontré en la calle con mi mundo, un mundo en el que a los novios se les imponian multas de cinco pesetas por
pasarle a la novia el brazo por la cintura, gesto considerado acto deshonesto, y donde los helados eran
pequefiisimos y ademas no los vendian en las Fountain Soda, sino en unos carritos rodeados de moscas, me dije:
‘Serds gilipollas, pagar la entrada para luego sentirte un miserable? O sea, que a mf no me iba lo que al parecer le
{gusta tanto a cierto tipo de espectador; escapar un rato de la realidad, De verdad, nunca he entendido el cine como
una evasién.
Nosferatu: :Cudndo recuerdas tener consciencia de que empiezas a disfrutar con el cine?
Rafael Azcona: La primera pelicula que yo recuerdo haber visto es El signo de la cruz (The Sign of the Cross; Cecil B.
DeMille, 1932). Me llevé a verla mi madre, que iba a misa aunque mi padre fuera republicano, y sali com los pelos de
punta después de ver a aquellos cristianos devorados por los Jeones. A la segunda, afios después, me Ilevé mi padre,
aficionado a los toros: era una pelicula mejicana,Ora Ponciano!(4) se titulaba: el torero llevaba un bigotazo y la cosa
no me parecié seria. ¥ la tercera, afios més tarde, la vi siguiendo a una chica que me gustaba; ella entré en un cine,
yo entré tras ella, y vi Casablanca en ese estado de estupidez transitoria que segin Ortega y Gasset es el
‘enamoramiento, Luego, al llegar a Madrid en el aflo $4, no recuerdo haber visto mas cine que las carteleras de la
entonces Avenida de José Antonio. Pero colaborando ya en La Codorniz, para ganar un poco més de dinero, le
propuse a Alvaro de Laiglesia una critica de peliculas con el titulo «Donde no hay publicidad resplandece la verdad».
Y,al revés que el viejo Azorin, empecé a ir al cine no para calentarme sino para pagarme una estufa con el producto
de unas criticas que ni eran criticas ni nada, porque se reducian a sacarle punta al argumento. Me da mucha
vergiienza hablar de esto, pero como se publicaban sin firma, no hay manera de atribuirme aquellos disparates.
Nosferatu: ¢Nunca firmabas?
Rafael Azcona: No. Alvaro de Laiglesia habfa creado una seccién que se llamaba «Critica de la vida». Era una pigina
donde se criticaba, siempre con humor, lo que nunca se critica ptiblicamente: camisas, jabones, productos
alimenticios, etc. En cualquier caso, aquello no dura demasiado, y cuando empiezo a ir asiduamente, y para hacerme
uuna culturita cinematografica, es cuando Ferreri me propone escribir un guién.
Nosferatu: ¢Cémo te seduce Ferreri para meterte en esta aventura?
Rafael Azcona: Me explicaba quienes eran Antonioni, Visconti, Fellini, Rossellini, y al principio me temf que fuera un
cuentista con mucha fantasia; dejadme decir que luego, cuando me llevé a Italia, comprobé que era un hombre
estimado e incluso querido tanto por Fellini como por Antonioni. Pero en Madrid eso no me constaba, y como
adems Marco no tenfa dinero, pues eso, no me fiaba demasiado de él: ya se sabe, al préjimo hay que amarlo, pero,
zysi el pr6jimo es pobre? Bien. Pues como Ferreri, como admitis en la pregunta, era jn seductor de mucho cuidado
‘on su cara de luna llena, su ingenua mirada azul, su expresivo castellano salpicado de italiano, su expresién
angélica y su sentido del humor, me sedujo: con nadie me he refdo tanto, y yo, que soy muy agradecido ala hora de
reir, no s6lo me meti a escribir para el cine, cosa de la que no tena ni idea, sino que ademés pretendi aprender a
hacerlo viendo peliculas, y asf vi demasiadas a destiempo. Porque -sucede también con la lectura- cada edad tiene
sus bros y su cine, y sino los lees y lo ves en saz6n corres el riesgo de no comprender sus méritos y sus valores, y
puedes llegar a la injusta conclusi6n de que estin sobrevalorados.
Nosferatu: Puedes poner algtin ejemplo? Sabemos que Ingmar Bergman no te cae especialmente bien..
Rafael Azcona: Pero no es por esa razin que digo, sino porque es un pesado con esa manfa de ponerse trascendente:
yo, como Conrad Hilton, el de los hoteles, de lo tnico que estoy absolutamente seguro es de que es mejor colocar la
cortina de la ducha por dentro de la bafiera que por fuera, pero me atrevo a afirmar que Bergman ser‘a de verdad un
grande del cine si en lugar de hacer tanta trascendencia hubiera basado su cine en las miserias que cuenta en La
linterna mégica, sus memorias. Eso se vislumbra un poco en Fanny y Alexander (Fanny och Alexander, 1982),
porque ahi habla de To que ha vivido y no de lo que ha fantaseado. 2¥ el dafio que hizo cuando puso de moda que las
parejas, en lugar de ‘aburrirse como Dios manda, se dedicaran a bucear en los motivos que tenfan para aburrirse
tanto, que es lo que pasa én Secretos de un matrimonio (Scener ur ett oklenscop, 1973)? Pero, hombre, isi ya se sabe
‘que lo tinico malo del matrimonio es la convivencial No sé, quiz los suecos son asi, culpa del frfo que les hacequedarse en casa... Pero no, porque durante afios los suecos se extrafiaban del éxito de su compatriota en el
extranjero. Volviendo a sus memorias: grecordais el pasaje en Paris, en el que dice que cuando iba a un encuentro
importante ponfa Le Figaro o Le Monde en el asiento del tax, porque con los nervios se cagaba encima? ¥ respecto a
la trascendencia, a la existencia de Dios y todo eso: donde esté una misa mayor, con mucho érgano, mucho
sgregoriano y mucho incienso, que se quite El séptimo sello (Det sjunde inseglet, 1956). ¥ dicho esto, paso a
reconocer mis imitaciones: soy incapaz de distrutar de nada que no tenga los pies en el suelo,
Nosferatu: En cambio, te gusta mucho Woody Allen, que en ocasiones se comporta como un Bergman a la americana...
Rafael Azcona: Woody Allen, cuando emula a Bergman, es poca cosa. Una de sus mejores frases es ésa que dice, poco
més 0 menos, que si, que vale, que de acuerdo, que la realidad puede ser engafiosa, pero que ala hora de comerse un
Distec uno sélo lo encuentra en la realidad. Hombre una vez Gillo Pontecorvo, que habia probado el LSD, me dijo que
la experiencia habfa sido cojonuda y me propuso colaborar con 61 para contarlo en un film: «Buenor -le dije yo-
«pero, zpodemos darle el LSD ala cémara» Y, claro, me mandé a hacer pufietas.
Cuesti6n de gustos y amistades
Nosferatu: Volvamos al cine que no te gusta.
Rafael Azcona: Vamos con el cine americano, que segiin todas las autoridades es el mejor. Aborrezco el melodrama,
con esos personajes tan enterizos y con caras de no merecer lo que les pasa. No me interesa demasiado la comedia
clegante, con esas historias donde la pareja protagonista llega @ un restaurante, le dan la mejor mesa y luego no
prueba la comida para poder hablar con la boca vacfa. Abomino el género truculento ~ silencio de los corderos
(The Silence of the Lambs; Jonathan Demme, 1990)!-, cine para audiencias capaces de retroceder a su edad mental
infantil, por mucha exégesis que le eche la eritica ms sesuda, No me gusta el western, aunque admito que vi Pasién
de los fuertes (My Darling Clementine; John Ford, 1946) en el momento justo y todavia me acuerdo. Hombre,
hablando del western: en La brigada del sombrero-(Mullholand Falls; Lee Tamahori, 1996) van aquellos policias,
todos con su sombrero puesto, a cometer una salvajada més, y refiriéndose al paisaje uno dice: «Mira, esto es como
el Oeste». ¥ otro le contesta: «Nunca me gustaron las peliculas del Oeste: lega el sheriff al poblado, baja del caballo,
tira descuidadamente las riendas a un palo que hay en la entrada del saloon, entra y se enfrenta con el malhechor,
ino? Pues bien: yo no puedo prestar atencién.a lo-que sucede en ese momento culminante: estoy preocupadisimo
‘pensando que el caballo est mal atado y se puede escapar en cuanto empiecen los tiros». ¥ luego, se habla mucho
de que el western es cine-cine, con los grandes espacios, los caballos, os indios, las caravanas y todo eso que no
cabe en tn escenario, pero la verdad es que en cuanto aquel carrusel se para y los personajes empiezan a hablar, el
‘western es tan teatro retratado como cualquier otro género. Y ahora que caigo en la cuenta, {el teatro no es
infinitamente mas libre que el cine? Porque se levanta el telon, a un escenario vacio sale un tfo que diver «Hens ————
aqui, en Samarkanda» y ya estis en Samarkanda. En cambio el cine, para levarte a Samarkand, sie lo puede pagar
se va hasta Samarkanda, esté donde esté esa ciudad, y sino, intenta reproducirla a base de escayola. Sf, parece que
elcine tiene el culo mucho mas pesado que el teatro.
Nosferatu: Siempre has dicho que un guionista debe prescindir de ios adjetivos porque le corresponden al director pero,
los ponga quien los ponga, en cine tienen que ser mucho més precisos que en el teatro.
Rafael Azcona: Lo san. Lo son, porque una silla no se describe, se muestra.
Nosferatu: Has hablado del cine que no te gusta. . El Café Varela era muy acogedor. Yo estuve un mes sin tener casa,
porque se me habia acabado el dinero que traje de Logrofo,fruto de la venta del centenar de libros que habia
reunido, y me aseaba all, en el café. Tenia unos servicios inmensos donde te afetabas te lavabas, y hasta habia un
otorrinolaringélogo que pasaba consulta gratis. Lego te sentabas en los divanes y esperabas que llegara la gente, y
siempre habia alguien que te pagaba un vaso de vino, con su tapa, o un café, con su tostada, y la verdad es que yo
eseribfa versos como medio de vida, porque si te declarabas poeta tenias derecho a ocupar una mesa aunque no
consumieras nada, un derecho que Se nos concedi6 cuando uno de los sedicentes poetas protest6 ante el duefio
porque el camarero le dijo que habia que tomar algo, y el duefio dio orden de que los poetas podian estar en el café
sin tomar nada e incluso pidiendo agua. iJoder, cmo uno no va a escribir versos a cambio de todo eso! Pero me
retiré may pronto, de poeta, digo: en el café conoct a Antonio Mingote Te confesé que aiios até habia mandado
unos textos a La Codorniz, donde él colaboraba. Me animé a insistir, lo hic, y asi pude dejar los versos y volver al
humor.
Nosferatu: Es casual que hayas acabado por adaptar al cine a algunos de tus autores favoritos, como Cervantes (Don
Quijote), Valle-Inclén (Tirano Banderas), Fernando de Rojas (La Celestina) o incluso Franz Kafka en esa versiin
apécrifa de El castillo que es La audlencia (L'udienza / L’Audience; Marco Ferrer, 1971)?
Rafael Azcona: Tanto en el caso de Valle-Inclin como en La Celestina (Gerardo Vera, 1996) no es que yo quisiera, es
‘que me contrataron. Con lo que quieren los guionistas no se va a ninguna parte. En Estados Unidos no es asf. Hay un
‘tio que lleva un guién, que es, por ejemplo, American Beauty, a una productora, le dan un dineral y ademés laman a
un director que no cambia nada y lo rueda como esté. Aqui eso no suele pasar -sobre todo que te den un dineral-,
pero personalmente nunca olvidaré que cuando Eduardo Ducay le pas6 a José Luis Cuerda la adaptacién que yo
hhabfa hecho de El bosque animado (1987), José Luis decidié que no habia que tocarla.
Nosferatu: Volviendo a la literatura. Las peliculas basadas en tus guiones suelen girar en la drbita de la novela
picaresca y de Kafka: es el humor del absurdo. Aunque sea un encargo, te sientes mds cémodo cuando adaptas a un
escritor que te gusta?
Rafael Azcona: Tomemos el caso de Valle-Inclén, Si a mi me hubieran propuesto adaptar Sonatas, yo habria
declinado el encargo: no me rijo por autores, sino por obras. Kafla: yo le di mucho la lata com El castillo a Ferrer, y
Marco, un dfa que consiguié un poco de dinero, vino a buscarme a Ibiza, de allf nos fuimos a Barcelona, y de
Barcelona, en taxi para no perder tiempo, a Alhama de Aragén, al balneario en el que pensdbamos localizar la
posada de los funcionarios: el sitio tenia algo no diré de kafkiano, pero si de singular, y nosotros no querfamos
retratar la novela, sino contar, a nuestra manera, la historia del pobre K. El parque del balneario, en el que estaba
enterrado en un tiimulo del tamafio de una pirdmide, lo cruzaba el ferrocarril Madrid-Barcelona; del hotel-de
primera, con moquetas y lampadarios, pasabas por una puerta al de segunda, sin alfombras y sin lampadarios, y del
de segunda pasabas por otra puerta al de tercera, en cuyos pasillos los bafistas econémicamente se hacfan las
comidas en los pasillos; en un lago de agua caliente nadaban unos barbos enormes que te seguian a lo largo de la
orilla pidiendo pan, y en ese lago, estando nosotros ya alojados en el balneario, un bafiista perdié la dentadurappostiza y la direccién, muy seria, hizo venir a unos buzos de Zaragoza... Bien: llegué a escribir un tratamiento, pero
‘cuando pedimos los derechos, el dinero se le habfa acabado a Ferreri pagando la cuenta del balneario, y por esta
rrazén, por no poder comprar los derechos de El castillo, nos conformamos con hacer La audiencia, Bueno, yame he
‘do de la pregunta otra vez. Resumamos: s{, adaptar un texto que te gusta puede llegar a ser placentero; si no te
{gusta...En mi caso, las escasas veces en que he incurrido en el error de comprometerme sin gustarme, lo he pasado
fatal: una de esas veces tuve unas pesadillas espantosas y me despertaba a las cuatro de la madrugada con los pelos
de punta.
Nosferatu: ¢Recuerdas algtin caso concreto?
Rafael Azcona: Si, pero no oslo digo. En fin: suele suceder cuando la historia se desliza a lo dramiético.
Nosferatu: ¢Como Pim, pam, pum... iuego!?
Rafael Azcona: No, no, ahi hay alguna escena’aislada, excesivamente dramética, quizd, pero toda la pelicula est
traspasada de humor. Bueno, no diré el titulo de la que me ponta los pelos de punta, pero si os empefidis citaré
algunas que no me fue fécil escribir: L'estate (Paolo Spinola, 1966), Tarots / Angela (José Maria Forqué, 1972), El
poder del deseo (Juan Antonio Bardem, 1975)... Pero eso no quiere decir que no pusiera el alma en ellas, porque
dejando aparte cualquier otra consideracién, yo lo que hago procure hacerlo a conciencia. Escribo cinco, ses, siete u
‘ocho versiones de un guién antes de entregarlo: cuando escribia a méquina, para entregar ciento y pico folios
consumia dos paquetes de quinientos: nada sale a la primera. Antes os decfa lo mucho que me gusta En brazos de la
mujer madura; bueno, pues como es un film mas bien dramético, me costé lo mio escribirlo. ;Puedo contar un
chiste, para mi ejemplar? Un judio le encarga unos pantalones a un sastre y el sastre tarda seis meses en hacérselos;
finalmente el cliente los recibe, y mientras se los pone grufie: «iCémo es que Jehova tard6 seis dias en hacer el
mundo y ti has tardado seis meses en hacerme unos pantalones?». El sastre, con un gesto despectivo hacia el
‘mundo, responde: «Mira el mundo», y agrega, con otro gesto, ahora orgulloso, hacia los pantalones: «{¥ mira esos
pantalones!»
Elsexo y la mujer
N Antes comentabas que no habfas visto ninguna pelicula italiana en la que apareciera un polve bien echado. Todas las
peliculas basadas en tus guiones destilan una peculiar visién del sexo en las que éste aparece més como un problema
‘que como un placer. Tis personajes son, por decirlo con términos que también son tuyos, «paraliticos sexuales».
Rafael Azcona: No dirfa yo tanto, aparte de que esos personajes no son sélo mfos, sino también y sin duda en mucha
‘mayor medida de los directores. Yo, personalmente, lo que creo es que el sexo en el cine est4 sobrevalorado, todo el
‘que puede lo mete, venga o no venga a cuento, y como consecuencia el sexo se vulgariza y adocena con esa
repeticiOn clénica de posturas, gemidos, cabalgadas, ojos en blanco, saltos del tigre... Antes, con deshojar una flor en.
un torrente, ya se sabfa que los protagonistas habjan follado; ahora no, ahora follan hasta la saciedad, y como lo
‘malo es que visto un polvo, vistos todos, yo me aburro. Ahora bien, no creo que el sexo sea placentero y no
problematico, que es lo que se da por sentado en vuestra pregunta: qué seria de los psicoanalistas? No, en serio,
parece que si el sexo no tuviera sus complicaciones, buena parte de la literatura universal no se habria escrito. Al
‘menos eso es Io que creo, y en consecuencia me dedico mas a contar lo que cuesta llegar a la cama que lo que en la
‘caima pasa.
Nosferatu: Eso, si legan. Porque, por ejemplo, Michel Piccoli se lo hace con una mufeca en Tamaito natural / Grandeur
‘Nature / Life Size (Grandezza naturale; Luis Garcia Berlanga, 1973)..
Rafael Azcona: Y no sin complicaciones, precisamente porque, para tenerlas, le atribuye a la mufieca lo que él cree
que es la personalidad de la mujer. ¥ ya que estamos en esto, resulta que todas las noticias que tenemos sobre las
‘mujeres nos las han proporcionade los hombres -los novelistas, sobre todo, y en demasiadas ocasiones de manera
abusivat ya se sabe que Flaubert estaba convencido de que él era Madame Bovary, lo que significa que le atribufa a
la pobre Emma su propia sensualidad-. Por eso, cuando Ferreri empez6 a preocuparse por la mujer -no por su
ondicién, sino por propio ser- yo le dije que de eso no sabia nada y que era mejor que trabajara con una guionista.
Elinsistié, yo transigi, y para documentarme fui a una estupenda libreria feminista que habia en Paris y me llevé los.
libros que me recomendaron. Casi todos eran més bien palabrerfa, pero uno, Parole de femme, creo que se titulaba,
‘me aclaré lo que yo intuia de manera vaga, oscura: su autora venfa a decir que en nuestro mundo el lenguaje es de
Jos hombres, que son quienes han cargado a las palabras del sentido que ahora tienen, y que como consecuencia la
beracién de la mujer deberia empezar por reciclar el lenguaje.
Nosferatu: 2¥ ni siquiera aprendes de las que tratas mds intimamente, de tu mujer, de tu hija?
R Azcona: Perdén, estamos hablando de cémo han tratado a la mujer la literatura y el cine, que viene a sero mismo.
Nosferatu: ZEntonces, te parece que, a partir de esa carencia, la misoginia es cast inevitable? ;Te consideras tf mismo
un miségino?Rafael Azcona: jNo, por favor, en absotuto, la misoginia qué vaa ser inevitable! Lo que pasa es que estoy de acuerdo
con la autora de Parole de femme -siento mucho no recordar su nombre- y esperando que sean las mujeres, con
palabras de mujer, quienes nos asomen a ellas, y no sélo don Leon Tolstoy compaiiia. En cuanto a la que se me
atribuye, la misoginia, igo, debe estar fundada en algunos de los tipos de mujer que aparecen en los filmes que he
escrito, tipos que en mi opinién estaban ay asi los habia creado la sociedad. (Salvando las distancias; de Baroja se
decia también que era miségino, y sin embargo, en sus memorias don Pio dice y demuestra que le gustaba més la
‘compafia de las mujeres que la de los hombres. Estoy en el mismo caso). Ahora bien, o que no se puede afirmar
alegremente es que el trato entre los dos sexos sea un camino de rosas; va os recordaba antes que si asf fuera nos
habriamos perdido mucha literatura, mucha msica, mucha pintura: no se crea desde la felicidad, se crea desde el
dolor; ne todos los hombres ni todas las mujeres son deseables y deseados justo por aquéllos a quienes encuentran
deseables y desean; no todo el mundo tiene a suerte de Paco Rabal, que con la mirada humedecta alas mujeres, 0 de
‘Ava Gardner, que se podia permitir ellujo de despreciar alos grandes de la tierra. Y ya esté bien de hablar tanto del
‘sexo, cofio, que parecemos los socios de un casino de provincia. Porque de sexo se habla mucho, pero yo me temo
aque si se levanta la veda, si llegara eso del amor libre, habria mucha gente que se refugiariaen las embajadas para
no tener que enfrentarse con esa libertad.
‘La muerte y las Pompas Fiinebres
Nosferatu: Hay otro tema recurrente en tu cine: la muerte. En tus guiones, haces algo que en Cataluifa llaman «refrse
del muerto y de quien lo vela»..
Rafael Azcona: Quiero hacer una precisién: yo hago irrisién no de la muerte, que es una cosa muy obscena, y por
tanto, cuando menos se toque, mejor, sino de la buena prensa que ha tenido y que tiene. De verdad: si pudiera
contratar una péliza con una compafifa que me asegurara que, una vez muerto, se hacfa cargo de mi cadaver ala
mayor brevedad y sin ningiin respeto, impidiendo que nadie le dedicara ni la menor pompa fiinebre, ahora mismo
sme aseguraba. Qué asco, las pompas fiinebres. Es lo que dice, con politica correccién, la dedicatoria de ese libro que
he publicado, Estrafalario 1: «A las Pompas Finebres, sin cuyo concurso la Muerte no seria una cosa de tanto
ucimiento». Mi muerte no me interesa, no es mia, es problema de los otros; asf que cuando venga y menos moleste a
las otros, mejor. Lo que puede ser problema mio, si llega, esla enfermedad, el dolor, la agonta... Pero la muerte..
‘Nosferatu: En realidad, tii hablas més de los entierros que de la muerte..
Rafael Azcona: Es verdad, si tenéis razén: veis, ahf soy coherente.
Nosferatu: Antes mencionabas la dedicatoria de Estrafalario 1, que lo es en realidad de una de tus novelas, Los muertos
nase toca, nen Ese fre el primer proyecto que tuviste con Ferreri, prohibide fivalmemte por la censura; per st se tee
hoy la novela, sigue teniendo toda la carga irénica y cémica que le pusiste en los lejanos cincuenta, gCémo es que jamés
se convirtié en un guién, una vez acabada la censura?
Rafael Azcona: Porque ahora la gente no muere en su casa. Ahora la gente muere en las clinicas y se las vela en una
cosa que se llama tanatorio: ahi es donde podrfa haber una pelicula: hay una cafeteria abierta toda la noche, y la
gente se consuela ali de las irreparables pérdidas; no es cosa que disputen o se den besos Eros y Tanatos, pero alli
la cosa ésa de los entierros puede convertirse en una fiesta, hay un jolgorio enorme, con la excusa del dolor y el
alcohol para superarlo aquello es una juerga, y en ocasiones se confunden los duelos y hay sepelios en los que nada
tiene que ver el cortejo con el muerto, ahi sf que hay una pelicula. Comparado con el tanatorio, el domiciliario
vvelatorio de Los muertos no se tocan, nene pues, no sé, supongo que seria una pelicula vieja
Nosferatu: Hay una forma de muerte, sin embargo, de la que no te ries: el suicdio. Por ejemplo, en La Grande Bouffe /
La grande abbuffata (Marco Ferreri, 1973) 0 el de Agustin Gonzélez en Belle Epoque.
Rafael Azcona: Bueno, es que el suicidio me merece un cierto respeto. No es lo mismo moritse porque Io decide la
Providencia, muerte que no tiene ningtin mérito, que morirse uno porque le da la gana: Juan Belmonte, quien sin ser
fAlésofo, sino torero, se levanta un dia, da una vuelta por su corti a caballo, se ducha, se pone una bata, se sienta
ante una ventana desde la que se ve el campo, y se pega un tiro, me merece ese respeto que se debe a toda decisién
personal.
Asuntos «codornicescos» y otros paratsos
Nosferatu: Volvamos un poco hacia atrés. Nos gustarfa que rememoraras cémo era la redaccién de La Cadorniz y si
conocste, cuando trabajabas en Italia, ala gente de Mare‘Aurelio a revista humoristca de la que salieron muchos de
Jos guionistas de la «commedia alla italiana», y algiin otro de la talla de Federico Fellini... Al fin y al cabo, La Codorniz
Jue lo mas parecido que hubo en Espafa, y muchos de sus colaboradores (ti, Mingote, Mariano Ozores, Edgar Neville)
también pasasteis luego al cine.Rafael Azcona: Cuando entré en La Codorniz, aquella época de simiitud, de inspiracién o lo que fuera, con
Mare’Aureio y con otras revista italianas ya haba pasado. Sin embargo, gracias a Mingote, que era elinico que
tenia libreria entre mis conocidos, pude leer a humoristasitalianos que yo ni siquera sabfa que existian, Por
tjemplo, Giovanni Mosca, reaccionario,y como consecuencia muy lirico, autor de No es verdad que sea la muerte, ya
Marotta, de #l oro de Napoles(6), unos ios que me gustaron mucho, tanto o més que el Wenceslao Ferndndez Flérez
{yel Julio Camba anteriores al Glorioso Movimiento Nacional. En cambio, yhablando de humoristas, lo confieso con
tin Gerto rubor, nunca me apasionaron ni Gémez de la Sema ni Jardiel Poncela, que eran dos pelmas de mucha
Consideracin: Ramén porque la genialidad era a fuerza de perseguirla con lugares comunes, Jardiel porque lo
finico que le importaba eraser original. ¥ aqui volvemos a lo del humor de los chudadanos de derechas -Fernéndez
Flérer, estupendo ejemplo, corrosivo y respetado durante la Repiblica,y que cuando llegaron los suyos -Franco-
censura lo condena a lirisino. Volviendo a La Codorniz en la que yo colaboro. St, todavia publica a autores itaanos
gue venian de Marc Aurelio o de sus alrededores: Don Venerando, un tipo que converta en un folén inextricable la
this inocente de las preguntas, o aquel padre severisimo que levantaba a bofetadas a su hijo a las cuatro de la
thafiana y cuando su esposa le preguntaba qué habfa hecho el chico, su marido le deci: «;Durmiendo alls cuatro de
Ta maiiana en ugar de estudiar la matemtials, o aquel personaje que wm simple cambio de una palabra en el texto
mis convenciona lo convertia en una soflama: alguien toca el timbre, abre el ama de casa, y el tio que hallamado, en
lgar de decir «soy el inspector del gas dice «say el inspector de bragas». En La Codorntz nos reunfamas una vez al
res para comer, pero a quienes traté fuera de la revista fue a Antonio Mingote -a quien nunca le agradeceré
bastante el haberme salvado de la poesia, a Tono -tna persona que te alegraba el dia site lo encontrabas por la
calle» a Enrique Herreros -que me levaba en sidecar dando turnbos por los baches de Madrid-y ocasionalmente a
CGhumy y a Munoa -con los que me ref mucho. Vlvamos ala revista Alvaro de Laiglesia le imprimi su sello, no
publicaba nada que no le gustaba,y a élo que le gustaban eran las ocurrencias -gcunta energiase podria producir
fen Espaia con el taconeo de todos los bailarines de flamenco?- y cosas ast ,¥ yo? Pues yo, en La Codorniz, estaba
entre Pinto y Valdemoro.. Por ejemplo: ecrbia sobre la grandeza del hombre, portador de valores etermos, capaz
de levantarse a ls seis de la mafana, ponerse unas botas, un uniforme y una porra, yecharse a la calle para tener
fado de un dinero que no era el suyo y que, por defenderlo, podia iase a porrazos con riesgo de la propia vida
‘Aver» preguntaba yo-, «qué langosta, o qué caballo, o qué ternera es capazde hacer lo mismo?».
Nosferatu: Hay un tema que nos quedé un poco orillado: el de tu paraiso personal, que fue Ibiza. Allf Negaste a
principlos de los cincuenta, estuviste mucho tiempo, regresaste posteriormente, ya en los sesenta, en la época de la
Escuela de Barcelona, cuando intentabas encontrar localizaciones para una pelicula de Jacinto Esteva..
Rafael Azcona: Ful a Ibiza todos los afios desde 1952 hasta que me casé, en 1964; luego volvi con mi mujer y mis,
hijos, y también con Jacinto, pero ya sélo de visita. Fui allf porque costaba poquisimo, alquilabas una casa muy
pobremente amueblada, pero que tenia todo lo necesario, y era muy barata. Luego, siempre habia alguien que te
{nvitaba a tomar copas en un barco, porque los que tienen barco, sino invitan a nadie, es como si tuvieran un cuarto
de bafio. Yo campaba con las colaboraciones en La Codorniz, y aunque se comia fatal y se bebia igual de mal -habfa
tun trago local, hecho a base de absenta, que te fulminaba en el acto y sélo costaba una pesetz, todo el resto lo
‘compensaba con creces: andaba en bicicleta y nunca cerraba la puerta; es mas, no tenta siquiera lave de la casa que
alquilaba. ¥ estaban las extranjeras, unas mujeres que cuando las mirabas, en lugar de llamar al guardia, te sonrefan,
algo que yo jamés habia visto en mi Espatia peninsular. Porque, se diga lo que se digs, a las espafiolas de entonces
les gustaba que las piropeasen, pero no que las mirasen a los ojos. Cofio, yo recuerdo haber. visto, sentado en una
terraza de la Glorieta de Bilbao, la jocunda reaccién de una sefiora a la que un bérbaro le espet6 -por encima de la
‘oreja, porque los piropos se decian a hembra pasada; ningiin macho ten{a cojones de decirlos cara a cara, porque
‘entonces ellas llamaban a un guardia- esta barbaridad: «Estés como una cucaracha: jpara matarte a polvos!». En
cambio en Ibiza nadie decfa piropos, la gente se relacionaba miréndose a los ojos, y ademas los periédicos llegaban
con varias fechas de retraso y el teléfono funcionaba fatal: o sea, que uno se sentia libre. ;Qué sitio, Ibiza, en aquellos
afos..! Habja un hingaro, Miska, que sélo tenia un pantal6n, una camisa, unas alpargatas y un foulard que se ponia
sélo cuando lo invitaban a una fiesta. Como en verano la colada se secaba enseguida no tenia necesidad de mas, y en
invierno se las arreglaba con una capa de la Benemérita que le habia regalado un guardia civil retirado. Con este
hingaro, cuando no ligdbamos -o sea, siempre- cantaba yo de madrugada y en medio del Mediterraneo canciones de
su tierra: él decia la letra, se la supiera o no, y yo le hacia el contracanto. Ninguna preocupacién respecto al dia
siguiente: a la hora de comer, el sol y el mar ya habjan disipado la resaca. ¥ digo yo: zde dénde viene esa idea de que
les mejor sufrir que gozar? Por qué tiene tan mala prensa el placer? Y conste que también fue para mf un placer
inolvidable escuchar los maravillosos silencios de aquella Ibiza tierra adentro...
Nosferatu: 0 sea, que tii también te fastidiaste y dijiste que st: primero a Ferrert,ycon élal cine, y luego atu mujery al
‘matrimonio, con lo cual se terminé el paraiso ibicenco...
Rafael Azcona: Los paraisos existen sélo para perderlos.
Nosferatu: 2Y qué hay de tus aventuras isleias con Jacinto Esteva?
Rafael Azcona: Conoct a Jacinto a través de Ricardo Mulioz Suay, y aunque yo no entendfa nada de lo que decta, cosa
que le pasaba a todo el mundo, me encontraba muy cémodo con él, porque Jacinto hablaba poco, yo creo que
hablaba lo imprescindible. Una noche, en Boccaccio(7), me hablé de hacer una pelicula. Luego vinieron otros
problemas, sobre los que ya hemos tenido oportunidad de hablar(8), como la paternidad del proyecto que habria de—————ae avid
ser El anacoreta / L’Anachoréte (1976) y que antes habfa sido una historia mia publicada en La Codorniz... Pero en
fin, Jacinto era un diletante con mucho talento, y Ricardo, que queria corresponder con él por el periodo en que
habia sido su empleado en Filmscontacto, la productora de Esteva de la que ya por entonces se habia separado, le
propuso producirle una pelicula sobre un argumento que Jacinto habfa comprado en la barra de un bar, una noche
de borrachera. El proyecto se llamaba «learon, iba de uno que queria volar, y Jacinto tuvo la feliz idea de que nos
fuéramos los dos a Ibiza a escribir el gui6n sobre las localizaciones que encontréramos.. Total, que recorrimos la
isla en un Citroén 2 CV, bebiendo cualquier cosa menos agua -sobre todo Jacinto, que ademas conducia-,y allf nos.
1pasé de todo. Por ejemplo, una mafiana temprano Jacinto se empefié en encontrar una cala que, segiin 6}, era de su
padre, y después de dar muchas vueltas, hacia las dos de la tarde, decidié que la habjamos encontrado; entramos, y
fen el porche de una casa payesa -nunca supe sila cala era no era propiedad del padre de Jacinto- habia unos tios,
en pelotas duchéndose con una regadera, y otro, pequefito, con unos mocos verdes saliéndole de la nariz, alifando
fen una palangana una inmensa ensalada: cuando aquellos hombres, que por cierto nos ofrecieron vino blanco
helado, consiguieron entenderse en catalén con Jacinto, resulté que eran unos capellanes que como no tenian dinero
para ir de vacaciones a un hotel se habfan convertido en okupas avant la letre. Tuvimos muchos encuentros mas 0
‘menos parecidos a éste, pero después de unas semanas vagando por la isla yo volvi a Madrid, escribi el guién, se lo
‘mandé a Ricardo y me fai con unos italianos en otra excursién parecida a los Estados Unidos, y all, ojeando las fotos
de un nimero de Playboy me topé con la critica de una pelicula que se llamaba More (More; Barbet Schroeder,
1969), que, por lo que decia aquella crtica, estaba basada en la idea que le habfan vendido a Jacinto en un bar. No sé
‘qué habré sido de aquel guién, escrito en circunstancias tan poco convencionales.
Nosferatu: Nosotros tenemos una copia; si quieres, te la podemos pasar.
Rafael Azcona: (dudando)... No, mejor no. Ao peor me llevo un disgusto... Yo, en cuanto cobro, rompo lo que escribo.
Nosferatu: Esa préctica es terrible, sobre todo para historiadores como nosotros, que muchas veces querriamos poder
cotejar la pelfcula, una vez hecha, con el qui6n que le sirvié de base.. -
Rafael Azcona: Bueno, una vez le gastamos una broma a aquel gordo, el fundador de la Cinémathéque francesa,
Henri Langlois, que andaba siempre con aquella secretaria suya... hacian una pareja tan divertida. Estabamos con
Ferrer en Cannes, y Langlois, que siempre pedia a los directores guiones de trabajo, con anotaciones de rodzje, le
pidié uno a Ferreri, y Marco y yo nos dedicamos a falsificar uno, con tachaduras, manchas de sangre, de comida y de
Semen... Recuerdo que incluso le pusimos vello pibico entre las hojas... No sé si estara en la Cinémathéque, pero nos
divertimos mucho, eso.
A propésito del guién, finalmente
Nosferatu: Detrds de todo lo que llevas hablado, hay en tu discurso las dotes inmensas de un extraordinario observador
Rafael Azcona: Muchas gracias.
Nosferatu: ¢Te identificas con esta, crees que como guionista eres ante todo un buen observador de la vida?
Rafael Azcona: Hombre, sino nos ponemos demasiado serios, pues si, debo reconocer que me lo he pasado muy bien
‘viendo, observando, viviendo, En las terrazas de cualquier cludad del mundo, en el autobiis, en los cafés de antes, en
los trenes...En el avién no, que no se oye nada de lo que se dice atrés ni delante, y ademas la gente va més o menos
acojonada aunque disimule. Yo, al museo,a la sala de conciertos, ala catedral y a las cataratas del Niégara, prefiero
la calle. Bueno, no soy tan original: la verdad es que de vez en cuando voy a esos sitios, excepto a las cataratas del
Nidgara. Por ejemplo: cuando estdbamos preparando La audiencia, Ferreri y yo estuvimos yendo todos los dias,
durante varias semanas, al Vaticano; entonces se podia subir al techo de la basfica y a la cipula, y Marco, que
pesaba lo suyo, la subié conmigo varias veces. Qué maravilla, Roma a nuestros pies, etc. Pero nosotros, de la misma
manera que K. queria legar a El castillo, o que querfamos era entrar en el Vaticano, no en la basilica, y un dia,
armados de valor, echamos a andar hacia una puerta, y el guardia suizo que la custodiaba nos cerré el paso con la
‘alabarda. «:Por qué no se puede entrar?», le pregunté Marco en italiano. ¥ el suizo, con mucho acento, respondié:
«Casa privada». ¥ seguramente no habia leido a Kafka.
Nosferatu: Cuando trabajas, sueles encontrar ideas motoras que tiran de todo el guién? Porque hay algunos libretos
{que son encarges o adaptaciones, pero la mayorfa parecen salir de tu inspiracién..
Rafael Azcona: Vamos con los guiones que no se basan en un texto previo. De la misma manera que hay gente ~
incluso cinéfilos, incluso te6ricos, incluso eriticos- que creen que lo que dicen los personajes se les esti ocurriendo a
los actores, también se suele pensar que el guionista es una especie de mecandgrafo que anota y pone en orden las.
ocurrencias del director. Pues no. Los guionistas inventan la historia a la vez que la estructuran para el cine. Si, a
vveces se parte de una idea, y suele suceder que cuanto més deslumbrante parece, menos valor tiene: porque apenas
‘uno fritenta desarrollarla se viene abajo. A mi, personalmente, lo que mejor me va:es reunirme con un director dos
horas diarias durante dos o tres meses y hablar con él de todo menos de la pelicula, sin miedo a decir tonterias:
luego, un dia, nos encontramos con un argumento y unos personajes que se tienen de pie, y yo escribo no un
tratamiento, sino una cosa que podriamos lamar pre-guién que tolera todo tipo de modificaciones y que, sin
embargo, serviria para hacer el presupuesto de la pelicula. De lo que soy incapaz es de empezar a escribir sin saber‘cémo termina la historia: creo que la novela, y por tanto el cine, son dogmaticos; la historia se escribe para hacer
vverosimil el final, no para plantearle dudas al lector o al espectador: quitadle a una novela las itimas diez paginas y
los itimos cuarenta metros a una pelicula, y veremos lo que pasa. Quede claro que hablo de mi, de mi manera de
‘trabajar, algo de Io que no se habla mucho en los libros sobre guionistas, ni siquiera en el dltimo que habéis
publicado(9).
Nosferatu: Bueno, es que no resulta facil. Por lo general, los escritores no parecen propensos a contar de qué manera les,
viene Ia inspiracién, aunque hablen mucho de métodos de trabajc
Rafael Azcona: La inspiracin...No sé. Un endecasilabo se hace en un plisplés, y quiza si el poeta est4 inspirado hasta
le sale cojonudo: «... polvo seré, més polvo enamorado». Pero un guidn, en el que, entre otras cosas, conviene
calcular las semanas de rodaje, el reparto y las estaciones del afio...no sé, no veo yo que sea un problema de
inspiracién. Volvamos a hablar de mi, que es de lo que se trata, y pongamos como ejemplo Adiés con el corazén... a
punto de estrenarse, la tiltima pelicula que he escrito. Nace como consecuencia de otras dos -Suspiros de Espatia (y
Portugal) (1995) y Siempre hay un camino a la derecha (1997}-, esa serie de episodios populares, no nacionales, en
la que estamos metidos José Luis Garcia Sénchez, José Maria Calleja, Juan Echanove, Juan Luis Galiardo y yo mismo.
Qué hacemos?, nos preguntamos Garcfa Sdnchez y yo. Y tomando José Luis numerosos tés, y yo otras tantas copas
dde Rioja, hablando de las cosas de la vida, tanto de las que hablaban los periédicos como de las que tenfamos noticia
directa, nos contamos una historia mds 0 menos esperpéntica, més o menos picaresca, mas.o menos sainetesca, mas
‘o menos patética, montada, eso si, sobre lo que esta pasando en nuestro pafs: Que viva Espatia, como en Espaifia ni
hablar, pero cuando un gigolo envejece y no cumple, pues eso, al asilo, como cualquier anciano que ya no tiene
ningiin valor como fuerza de trabajo.
Nosferatu: Parece que os empetidrais en coger al pobre de Galiardo y meterlo en bretes de ligén patético: ya lo habiais:
hhecho en El elo de la paloma (José Luis Garcfa Sanchez, 1989).
Rafael Azcona: Eso es cosa de él y yo me descubro ante su talento: el galdn que no descubre a tiempo que se ha
convertido en sefior mayor, va de culo, y ademds tefido. En eso, Marcello Mastrofanni fue un maestro, un tipo
licido... Bien, tenemos al personaje que vive en soledad con un gato. Al comenzar el film, la mujer que los mantiene -
a él y al gato- le retira el subsidio vista su inoperancia en la cama. Sobre esta catastrofe, al protagonista le cae otra,
siempre en los primers cinco minutos del film: ala puerta de su apartament llama una muchacha, fruto la chica de
tuna relacién de los tiempos en que él era un atleta sexual...«T4 no conociste a una bailarina cubana, del ballet de
‘Alicia Alonso? Mira, aqu{ esté la foto». «Si ése soy yo, tocando la pandereta en una estudiantina, y ésa, por lo que
dices, es tu madre...;Pero yo s6lo pasé una noche con ellal». La chica tiene su documentacién en regla: «En Toledo. ¥
como ella era virgen, echéindole poesfa a la cosa la evaste al Tajo, le metiste la mano en el agua, y la animaste:
«iAprieta el put éste es el corazén de Espafials. Bien, de aquf sale la historia: de un hombre a quien se le complica
la vida, y de cémo todo Cristo, al verlo vulnerable, abusa de él. Otro ejemplo que me hace poner en duda eso de la
| ingpiracién en el cine, al menos en el que yo me gano la vida desde hace casi cincuenta afios, es El anacoreta /
L'Anachoréte: Paco Molero le dice una noche a Juan Estelrich que Alfredo Matas necesita una pelicula espafiola para
poder importar cine americano; si Juan se compromete a dirigir un spaghetti western que cueste menos de 14
‘millones de la 6poca, la cosa esté hecha. Yo, metiéndome en lo que no me Ilaman, le digo a Juan que con aquel dinero
ss6lo puede hacer tn western, spaghetti o no, que se desarrolle en un retrete, y como es de noche y tomamos copas,
yo me acuerdo de algo que he escrito en La Codorniz sobre um tipo que decide encerrarse en el bafio desu casa. ¥ de
ahi sale la pelicula.
Nosferatu: También servirta el ejemplo de Dillinger ha muerto (Ditlinger morto, 1969), la pelicula de Marco Ferreri
en la que no constas acreditado, pero que el propio director, antes de morir, reconocié inspirada en una idea tuya..
Rafael Azcona: Bueno, si, es lo mismo, es que La Codorniz, quizé como el Marc’Aurelio italiano, te permitia inventar
‘muchas cosas, y siempre sin pretensiones literarias. Bueno, pero, zpor qué escribo yo un cuento sobre un tio que se
cencierra en un retrete? Pues porque estoy convencido de que hoy el retrete es el tinico lugar en el que se puede leer
tranquilo el periédico. Claro que una vez que has encerrado al tio, sino metes en el retrete un mont6n de gente
aquello es un aburrimiento: en el de El anacoreta habia més tréfico que en vuestra plaza de Catalufia un viernes a las.
dos de la tarde. Justificado, eso si.
Nosferatu: Una vez que has explicado cémo nace un guién, hay que preguntar cémo acaba. :Qué ocurre cuando ves la
pelicula que se hizo sobre un libreto tuyo? zTe llega a sorprender por algo?
Rafael Azcona: En este asunto aplico el mismo baremo que cuando voy al cine: si me gusta la pelicula, le digo a mi
mujer: ¢Esté bien», y sino me gusta, me quejo: «Jo, qué manfa ésta de venir al cinel». Y nunca creo que el director lo
ha hecho bien o mai, no soy partidario de separar los distintos trabajos que participan en una pelicula, jamas me fijo
en sila miisica es buena o mala, porque no sé cémo se hicieron las cosas. Sinceramente, no puedo entender cémo los.
criticos podéis hablar del guién de una pelicula sin haberlo lefdo...¥ lo digo aunque a mi, personalmente, la critica
siempre me ha tratado bien, més allé de algiin incidente aistado...Una vez un critico del diario Pueblo, que siempre
‘me trataba mal, incluso cuando hablaba bien de la pelicula, me pegé tna hostia, que asi las gastaban aquellas gentesentonces: estdbamos en’un bar, Jo reconoci, me acerqué para preguntarle por qué la ten{a tomada conmigo, y
cuando le dije quién era me solté un guantazo, sin més palabras; otro, de Arriba, no me podfa ni ver. zPor qué?
Porque segin él yo haba tomado a chacota el sufrimiento de las madres de los toreros. Pero volvamos a vuestra
pregunta, que si no recuerdo mal planteaba el problema de la fidelidad al guién, que segiin se dice, es lo més
importante de una pelfcula. Y dos huevos duros: en un proyecto de film, lo primero que se sacrifica a la hora de
finaniciarlo es el guién si se estima que es oneroso: se quitan dos semanas de rodaje en el presupuesto y listo, Por
eso me extrafia tanto que la critica juzgue el guidn sin leerlo y s6lo por lo que ve en Ia pantalla. Y esa critica al euidn.
no sélo pasa aqui, sino en todas partes, porque apafiados estarfan los criticos si antes de ver una pelicula tuvieran
que leer el guién, la partitura musical, ete.
‘Nosferatu: Hablabas antes de que habfas trabajado en Estados Unidos, pero con productores italianos, 2Te verfas capaz
de trabajar dentro del sistema americano?
Rafael Azcona: No, entre otras cosas porque no hablo inglés. Pero debo reconocer que si Inmediatamente antes de
racer me hubieran preguntado qué queria, si ser hijo de Dionisio Azcona, sastre de La Rioja, a quien entonces no
conocia aiin -por lo cual nadie puede llamarme descastado-, 0 de Tom Herrigan, taylor (sastre) de BE.UU, habria
dicho «Hterrigan» porque haciendo lo mismo que hago ahora hubiera ganado mas dinero trabajando mucho menos.
Pero a lo que vamos: nunca me propuse trabajar en EE.UU, y si escribi all tres peliculas y media -Una esposa
americana (Una moglie americana / Mes Jemmes américaines, 1965), Malos pensamientos (Fischia il sesso (Instant-
Coffee), 1974) y otra con Rita Tushingam que no me acuerdo cémo se titulaba-, fue gracias a Igi Polidoro, un
director italiano hijo de una familia veneciana rica, que habfa hecho muchos documentales para las Naciones
Unidas, y que tenfa la manfa de vivir en Nueva York y de casarse con mujeres americanas, y que para vivir en Nueva
York se inventaba peliculas que s6lo se podian rodar ali
Nosferatu: En tu etapa italiana, ¢oémo eran tus relaciones profesionales con los productores?
Rafael Azcona: Buenisimas. A los primeros, con los que hice varios filmes, Alfonso Sansone y su socio, Enrico
Kossccisky, los recuerdo més que productores como amigos. Quiz por eso tuve algiin problema para cobrar. luego,
con Carlo Ponti, excelentes, y ademas sin problemas econdmicos. A veces cometia tropelias -entre otras, L'uomo de
cinque palloni, un film de Ferreri que yo habia escrito, lo dejé reducido a un sketch(10), pero era simpatiquisimo y
ademas las compensaba: una ver quit6 un episodio de Mario Monicelli en una pelicula de sketchs(11) y le hicieron
una huelga, incluido Vittorio de Sica, que entonces, era hacia 1963, rodaba ‘con Sofia Loren, la mujer de Pont, Los
secuestrados de Altona (I sequestrati di Altona, 1962) en Austria. Entonces Ponti llegé a un acuerdo con Monticelli,
a cambio de suprimirle el episodio, le financié una nueva pelicula, y en paz. Aunque Ponti es milanés, él seguia la
escuela napolitana: tii me das una cosa a m{ y yo te doy otra cosa a ti, y olvidemos el pasado, sistema que en Itali
siempre ha funcionado-maravillosamente
Autores
Nosferatu: Volvamos por un momento hacia tu relacién con algunos cineastas comtinmente considerados autores y a
ciertos recursos que seguro que tenfas que tener en cuenta cuando trabajabas con ellos. La definicin que hactas de los
‘actores que trabajan con todo el cuerpo parece una reivindicacién del plano general.
Rafael Azconai Se ha dicho mucho que el estilo de Berlanga se basa en la uilizacién del plano-secuencia, pero Luis
era uno de los directores que mejor montaba en este pais. Sus primeras peliculas estin montadas como Dios, con
‘una agilidad y con un ritmo extraordinarios, Quien acredita el plano-secuencia en Espafia es Ferreri, que lo ha
aprendido de Antonioni, y que lo usa porque como no sabe montar lo libra de la pefiguera de la moviola. Porque
‘Marco, en Italia, en el cine lo habfa hecho casi todo -guionista, actor, productor, vendedor de objetivos-, todo excepto
‘montar. Ahora, es0 si: Berlanga los planos-secuencia los rueda de forma magistral, consigue que habiendo treinta
personajes en escena, moviéndose al mismo tiempo que se mueve la cémara, cada uno de ellos esté justo delante de
ella en el momento de decir su frase y dejando como fondo la algarabfa de los dems. En Nacional Ill (Luis Garcia
Berlanga, 1982) hay uno de esos planos-secuencia en el que unos personajes que van a los toros, cada uno con un
problema -el marqués espera saludar al Rey, su hijo quiere meterle mano a la mujer de un primo, la mujer del hijo
no acepta el asiento que le ofrecen, un criado pretende ira la plaza en la baca del coche-,y justo cuando van a salir a
Ja calle Hega un cura de pueblo aspirante a la capellania del palacio ~«Vale, que lo duchen», dice el marqués de
Leguineche-,y el coche arranca, pero en la puerta le cierran el paso unos agentes ejecutivos que vienen a embargar
porque la familia no ha pagado los impuestos desde el afio 31... «Negligencia, si» -admite el marqués-; «malicia,
‘ninguna, precisa. ¥ todo en el mismo plano.
Nosferatu: Cuando escribfas guiones para Berlango, ztentas en cuenta esos recursos téenicos?
Rafael Azcona: No sé, eso salia para eludir el plano y contraplano, que es tan aburrido, y no pensdbamos en las
dificultades técnicas que podrian presentarse en el rodaje; en el gui6n se pone «simulténeamente» después de cada
accién particular, y listoNosferatu: El hecho de dejar de trabajar con Berlanga, con Ferreri o con Carlos Saura, zse debié a problemas
personales 0 a un agotamiento de la relacién que mantentais?
Rafael Azcona: No, Con Marco ocurrié lo que ya comentamos, que él se empez6 a preocupar por el ser de la mujer, y
yo ahi no podia seguirlo, pero antes de separarnos hicimos La iitima mujer (L'ultima donna / La derniére Jenune,
1976) y escribi el argumento de Adiés al macho (Ciao maschio / Réve de singe, 1978), pero luego no volv{ a trabajar
con él hasta Los negros también comen / Come sono buoni i bianchi / Y'a bon les blanes (1987). Con Berlanga
ocurrié que un dia, mucho antes de Todos a la cércel (1993), estabamos trabajando en la cuarta entrega de los,
Leguineche, que él queria hacer a partir del final de la Unién Soviética y la aparicién de los familiares de los zares.
Yo me cansé y, le dije: «Luis, me parece que estamos contando siempre lo mismo. Lo mejor seré que tit trabajes con
guionistas jévenes y que, yo me busque directores més j6venes que yo». Todo eso sin refir, ninada. Y con Saura, un
fa me invité-a comer a tn buen restaurante de Madrid, Jockey, y saliendo de comer le dije que le agradecfa la
comida y todo lo dems, pero que ya no tena ganas de seguir trabajando con él, porque no me sentia cémodo. No
obstante, volvimes a colaborar en ;Ay, Carmelal, que era una pelicula de productor, o sea, de encargo: Andrés
Vicente Gémez habfa comprado los derechos de la obra teatral de Sanchfs Sinisterra y me encargé que le hiciera un
tratamiento para adaptarla al cine, y ese tratamiento fue la base del guién que luego escribf con Saura. No sé.. Alo
mejor dejé de trabajar con Carlos porque decidi que le rehufa el humor, pero puedo estar equivocado, o quiz su
humor, si es que lo tiene, estaba refiido con el mio... Pero eso no quiere decir que Saura no sea uno de los mejores
ojos del cine espafiol. Carlos viene de la fotografia y eso se nota. En cualquier caso, durante un tiempo lo pasé muy
bien trabajando con él y tomando los buenisimos martinis que nos preparaba Geraldine Chaplin, su esposa de
fentonces, una mujer admirable, la tinica actriz que conozco més preocupada por el horno, en el que no le cabian los
corderos para asar, que por su carrera.
Nosferatu: Tenemos una curiosidad: gnunca te cruzaste con Luis Buriuel?
Rafael Azcona: Si, si, una vez. ful con Berlanga al Café Comercial. Berlanga lo conocfa y habfan quedado alli, y apenas
nos sentamos se puso a decir pestes de Dali y del Paris Match, no sé muy bien por qué. Eso fue en la época de
‘Tristana (1969), a finales de los sesenta, y me acuerdo que comenté, cuando Luis nos present6, que habfa visto E1
cochecito y que le habia gustado, aunque afiadié algo en lo que tenia toda la razén del mundo: que en la pelicula no
hhabfa nada de humor negro. Y ya no me hizo mas caso, y no le volvi a ver més. Tengo de él, no obstante, el recuerdo
de un hombre muy afable, muy hablador y simpatico.
Nosferatu: Te lo preguntamos también porque Jean-Claude Carriére suele recordar que Bufuel decia que un dia sin
risas (no sin sonrisas: sin risas de desternillarse) era un dia perdido, una filosofia vital que se parece mucho a la tuya.
Rafael Azcona: Es que, sinceramente, yo no entiendo la gravedad, que suele ser siempre la seriedad del burro. Un dfa
estaba yo en una tabernita, era al comienzo de mi estancia en Madrid y por lo tanto, como no tenia ni un duro, era
tun lugar en el que se comfa francamente mal. Habja allf un matrimonio con una nifia majfsima, de unos once afios,
cencantadora, y cuando les trajeron la carta la nifia dijo: «Yo, esparragos con mayonesam. ¥ el padre, con ese tono de
gravedad que digo, le dijo admonitorio: «Los espérragos siempre san con mayonesa». Qué pas6 con esa nifia
cuando se enteré que también los hay con vinagreta, a la plancha, al horno con queso parmesano..? Seguro que le
perdié el respeto al asno de su padre... En cambio, el humor facilta todo, aunque no hay que reirse de los demas,
sino con los demés... Con Marco Ferreri, por ejemplo, ya he dicho que me reia horrores, Recuerdo la iltima vez que
nos encontramos, vind a Madrid exclusivamente a verme, y aunque ya estaba el hombre jodido me volvia refr con él
‘como un loco, hasta tirarme al suelo de risa: saliendo del Hotel Palace para ir a comer me dijo que acababan de
operarle una pierna por problemas circulatorios: «Yo, para animarme» -me decia Marco-, «antes de que me
anestesiaran le dije al cirujano que estaba tan tranquilo, porque aquello no tenfa importancia. Y aquel cabrén,
afilando los hierros, me contest: No se haga ilusiones. (Esto va.a ser una carnicerial»,
1 Rel Azcona: Eetraflaro 1 lfaguara, Maid, 1998.
2. Antonio de Lara Gavin, in arte «Fano» Gaén, 1996-Madrd, 1978), dibujante, carscaursta y humorisa de notable fama, Culvador, como
‘buena parte de ls miembros de su generarén, de un humor surreal yabcurdo, claboré en mumerosas publicaciones y dlaros, entre ellas La
Esfera Humor, Souir, Le Ametralladora o La Codorni, l iempo que escibfa numerosas obras teatrales Pariipd de las aventuras hispanas en
«el ollpwood delos prieros tempos del sonoro y fue también prlificogulonsta (entre 1931 y 1976)
3. Pedro Belin (Cartagena, 1927), guionst, expert taurino y poets, ha desarrollo una carrera intermitente en el cine Se recuerdan
‘specalment algunos de su gulones para Fernando Fernin-Gémer (El extralio vise 1964; Marobriise fue ala guerra, 1986)
£ Fim drigido por Gabriel Sora (1936) y protagonizado por el torero ests Soldreano, quien interpretabaal Ponclano dl tal.
SS. Juan Cruz Rate: E peso de la fara Alfagara, Madrid, 1999, pp. 39y 55.
& Vitori de Sica reaieé una popolar adaption de vatios de los cuenis recogidos con este titulo en Loro di Napoli (1954).
7. “Celebre loeal nocturne barestonée de los 60, habitual evartel general dela liamada epasche vines, la bohemia de fujo de a épce, del
‘ual nmaban parte algunos de los mis destacados miembros de aamada Escuela de Barcelona.
1 Sobre as elaciones entre Estevay Azcon, ai como sobreles litgos sobre Ia autoria del anacorea / L'Anachoréte ls extrafas simiitudes
tnt esa historia yl propia muerte de Esteve, véace: Casimir Torreiro: tosotos, que fuimos tan flees. Rafel Azcona on la Barcelona de x
Gauche Divines, en Luis A. Cabezin (Coordinador): Rafsel Azcona, con perdén. Ayuntamiento de Logroto / Instituto de Estudios Rojanos.
ogrofe, 1997, p. 331 35 a
3. stove iambauy Casimiro Trrere: Histories, palabras imigenes Entrevista con gunistas del cle espatlcontemporineo Festival de
Cine Alealé de Henares, 1999,
10. Ellargometrajerodado originariamente no fu del agrado de Pont, quien lo reduo alas dimensiones de uno dels epsodis neudos en
(fei, domani dopodomant (1964), Psteriormente,el propo Ferrer recupers el original, roaé algunas escenas originales ylogréestrenarlo en
Francia con el tala Break Up (1964).
U1, Sareflerea Renzo Lcana episodio elininado de Boceacto 70 (1962)
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