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Problemas de Conducta

práctico manual para la intervención en problemas de conducta. Incluye cuestionario de evaluación y diferentes técnicas de intervención. Muy practico y sencillo de entender para las familias.

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{COMO ENSENAR A MI HUO? Problemas de conducta 4 ip BL. Baker A.J. Brightman. J, Heilete D. M. Murphy Identificacion de conductas Examen de conductas .Programas de cambio Conductas estimuladoras y de miedo Cid clic antag | ASOCIAGION NE PADRES DE | LAF nisios v aouztos auristas SC “AUTISMO - GRANADA" Declarata de Utiidad Poblica (C.M. 6-6-1988) Cul G-18033050 Indice Capitulo 1. Identifigue la conducta 7 La conducta es su lenguaje .. 7 zQué es un problema de conducta? 9 El modelo A-B-C . ne B Capitulo 2. Examine la conducta . 23 Especifique el comportamiento 24 ‘Mida el comportamiento 27 Tdentifique el modelo A-B-C . 37 Capitulo 3. Inicie un programa 4l ‘Cambien las consecuencias 4l Cémo establecer una consecuencia mejor 49 Cémo fortalecer un comportamiento alternativo 61 Cambie los estimulos antecedentes . t 64 Siga midiendo el comportamiento 7 Cémo hacer una “reparacion”” 76 Resumen 76 Capitulo 4. Conductas auto-estimulantes y de temer . 81 Conductas autoestimulantes . savas . 82 Conductas auto-lesivas 85 Los Miedos 89 Resumen .- 98 Hoja de Respuestas 101 PRP RRR ARR FY ‘ Ee ee ‘ CAPITULO 1 Identifique la conducita Aunque sélo sea durante un momento, intente imagi- nar la clase de experiencia que su hijo tiene del mundo del adulto. Es posible que le vea a Vd. moverse, sin esfuerzo aparente, por entre esas mismas actividades diarias que para él representan un verdadero obstéculo. Es posible que le oiga hablar sobre un mundo y que sélo entienda una pequeiia parte de lo que Vd. dice. Es posible que legue a saber que el mundo del adulto es tun lugar en el que se Je exigen muchas cosas, en el que se espera de él que tenga muchas habilidades y en donde conseguir legar al final del dia es un asunto que Ie desconcierta y que no siempre es feliz. Esté claro que el mundo adulto no se ha construido teniendo a su hijo presente. Vd. se encuentra bastante cémodo en ese mundo puesto que sabe que cualquier cosa que se pueda cruzar en su camino ser algo que Yd., més o menos, espera y que, en general, sera algo que Vd. sabe dominar. El n0 lo ve de esta forma. Con mucha mayor frecuencia, puede que esté sorprendido, confundido e incapaz de dominar los hechos que en apariencia resultan mas sencillos. En el mundo en que Vd. puede buscar y encontrar el éxito, él parece, muy a menudo, enfrentarse con Ie frustracién y el iracaso. La conducta en su lenguaje 7 Este manual le ayudaré a modificar los problemas de’ conducta de su hijo. Pero antes de que empecemos, es importante que Vd. se dé cuenta de que el comporta~ miento de su hijo es un intento de hacer frente a su mundo y sus frustraciones. Todos intentamos disponer las cosas de nuestro mundo de tal forma que nos permi- tan evitar las situaciones en las que nos podamos en- contrar confundidos, desgraciados 0. ridiculos. El nifio especial, que se enfrenta con més situaciones de este tipo de las que nosotros nos enfrentamos, también in- tenta organizarse las cosas de su mundo, Con frecuen- cia no sabe hablar con la suficiente fluidez como para decirnos de qué manera siente 0 Jo que le gustaria que fuera distinto. En muchos casos, la conducta es el Ienguaje del nifo especial, su mejor forma de hacer oi su voz. Por medio de su conducta, su hijo le puede decir cosas en relacidn con el mundo adulto, que no seria capaz de decir de otra forma. Y, por lo tanto, si quiere Va. tener éxito en Ia tarea de salir adelante con los problemas de su hijo, debe aprender a escuchar el len- puaje de su conducta. Escuche, por ejemplo, lo que podria querer decir su conducta: (A) “‘Esto es dema- Siado dificil para mi’; (B) ‘Ahora estoy cansado"’; (C) **zPor qué no quieres jugar conmigo?””; o hasta (DB) “Fe quiero’. Asimismo tiene Vd. que aprender a fesponder ante su conducta con un lenguaje que él pueda entender. De todo esto es de lo que va a tratar este libro El cambiar las conductas problema de un nifio no tiene nada de facil. Como muchos padres, es posible que Vd. lo haya intentado antes de ahora, se haya encontrado con resultados poco claros y ahora no se siente muy animado, ni mucho menos, para volver a intentarlo. No obstante, una nueva promesa de reducir les conductas problema de su hijo puede demostrar ser tan pratificante para Vd. como ya lo ha sido para los otros muchos padres que estén ahora utilizando de una manera efectiva en su casa el enfoque que se utiliza en este manual. No les resulte facil; este libro es largo y requiere una entrega activa, Pero si ellos han tenido éxito en reducir los problemas de conducta de sus hijos, gpor qué no lo va a tener Vd. también? El manual se ha escrito de tal forma que Vd. lo pueda adaptar y usar en los sentidos que comprenda Que son razonables en relacién con su hijo. No pre- tendemos ofrecer soluciones especificas para todas y a as ier cvsatiot sonnei FORTIS, 6 cada una de las posibles situaciones probleméticas, puesto que eso seria imposible. Sin embargo, si que tenemos la intencién de ofrecerle nuestro enfoque gene- ral para considerar y eliminar los problemas de conduc- ‘a, de tal forma que as{ pueda Vd. disponer de algunas pautas para ayudar a su hijo. Y esto si que es posible. Su primera tarea consistiré en decidir con toda exacti- tud lo que constituye una conducta problemética en el caso de su hijo. En definitiva, el juez tiene que ser usted. Puede ser que su hijo tenga evidentes problemas de conducta, tales como pegar, vociferar o escaparse. Es posible que se muerda las manos o que se arafle. Los comportamientos como estos se definen con una relati- va facilidad como problemas. En cambio, es posible que su hijo presente conductas que planteen los problemas de una forma mucho més sutil, como por ejemplo, Morar cuando Vd. se marcha, ander sin’ un objetivo concreto o balancearse hacia adelante y atrés durante horas. En general son estos comportamientos inadecuados, mas que Jas limitadas aptitudes para el aprendizaje, lo que conduce a los otros 4 ver al nifio especial como distinto y a reaccionar ante él también de forma distin- ta, En casa, estas conductas Hmitan en mayor grado las oportunidades de un nifo pata aprender y son una perturbacién para la marcha de la casa. Nuestra expe- tiencia nos dice que se califican como problematicas a tres tipos de conductas: Conductas que interfieren con el aprendizaje Eileen chilla » pega, siempre que sus padres intentan ensenarle a identificar dibujos. EI hecho de que Eileen actue de forme inconvenien- te en las sesiones de enseflanza ocurre con mucha mayor probabilidad cuando se le pide que haga algo nuevo. Como consecuencia de su conducta, a sus pa- dres les resulta muy dificil trabajar con ella y esto a su vez hace que su aprendizaje sea mas lento todavia. Esta forma de “‘actuar’? es uno de los caminos por medio ¢Que es un problema de conducta? 1 : | i t i i del cual el comportamiento de un nifio dice ‘*NO?™ una situacién de aprendizaje y, con frecuencia, el resul-: tado es que los adultos abandonan los intentos de ense: Mike consume una gran parte de su tiempo en balan- coarse de un lado al otro. El balanceo de Mike le aisla de Ja otra gente y de los Clepmantss informativos de su mundo. Al vivir en- frascado en este comportamiento, pierde muchas opor- tunidades de aprender y hacer cosas a lo largo del dia. Todos los comportamientos que limitan la evolucién de un aifio no son, ni mucho menos, del espectacular tipo de las rabietas; el nifio que se balancea 0 que vaga sin objeto determinado 0 que se sienta y permanece abs- traido con cualquier cosa durante mucho tiempo, tam- bién pierde muchas oportunidades Conductas que interfieren con habilidades que ya se han aprendido La madre de Polly tiene que estar encima de ella y meterle prisa continuamente para que se vista. Polly ya ha aprendido a vestirse sola por completo, pero el hecho de sus continuas interrupciones fuerza a los demas a que le hagan cosas que ella sabe y deberta estar haciendo por su cuenta. A Polly le gusta la aten- cin que consigue de esta forma y su madre se pone que se la llevan los demonios porque ella sabe que Polly se sabe vestir sin ningun tipo de problema. © Sj alguien intenta conseguir que Alison baje las escaleras sola, ella se echa hacia atrds, se pone pélida y ‘empieza a chillar. Al final siempre hay alguien que + acaba bajéndola’en brazos. ‘Alison presenta un tipo especial de conducta proble- gndtica tiene miedo. Aunque es por completo capaz de ‘hacerlo sola, se aterroriza cuando tiene que bajar las ‘escaleras desde que hace un montén de meses se cay6 en elas en una ocasién. Muchos niflos tienen miedos de este tipo; algunos nifos le tienen miedo al agua, otros a los perros, Tnientras que otros se lo tienen a la oscuridad. Los “Imiedos limitan las oportunidades que tiene el nifio de ‘aprender nuevas habilidades 0 de practicar aquellas que en realidad ya ha aprendido. Conductas que resultan perturbadoras para Ia familia 0 que provocan auto-lesiones Jackie Hora y chilla todas las noches 1a hora de irse @ Ja cama. Los Moros y gritos de Jatkie a la hora de acostarse trastornan mucho al resto de 1a familia, ya que no deja Yormir a los otros nifios y sus padres pierden mucho tiempo del que disponen para su velada, teniendo que estar sentados con ella. La cosa ha legado a tal punto : e se ra ze aS E 1 I I i que todo el mundo le tiene miedo a la batalla de la hora de acostarse. Con frecuencia, los problemas de conducta obligan 2 las familias a realizar toda una serie de ajustes que conducen a una forma de vida bastante distinta de la que les gustaria mantener. Mark coge rabietas; chilla y se muerde la mano. La conducta auto-lesiva de Mark de morderse la mano es una de aquellas que trastorna de manera espe- cial _a su familia y que ademés es peligrosa para él mismo. El hecho de morderse la mano es doloreso con toda seguridad y ademds le puede llevar, con cierta probabilidad, a quedar lesionado para siempre. La con~ ducta auto-lesiva es més dificil de comprender y de las ue més trastorna al verlas realizar, casi la que mayores efectos tiene en este sentido. En realidad la conducta es un poderoso lenguaje, para un nifto especial y, tal como ha podido ver en estos ejemplos, hay una gran variedad de conductas que pueden resultar problemiticas, debido a que: 1, Interfieren con el aprendizaje 2, Interfieren con las habilidades que ya se han aprendido 3. Son perturbadoras para la familia y dolorosas para el nifio. oBimtealidad Ia mayorla de los problemas de conduct aen dentro de mas de una de estas categorias. Por “Sgjemplo, el miedo de Alison a las escaleras produce al ‘juismio tiempo el efecto de perturbar a la familia y el de evitar que ella practique una habilidad que de hecho ya ‘habia aprendido. "No nos cabe duda de que Vd. habra leido los ejem- ples ariteriores pensando en su hijo y es posible que Vd. Yea que sus problemas encajan dentro de una o mds de esas categorias, En breve, volveremos a los problemas de conducta de su hijo. Sin embargo, antes de eso ‘queremos hacerle ver un aspecto esencial en la forma de abordar el problema por parte de la modificacién de ‘conducta, el cual consiste en mirar més allé de la conducta y fijarse en el contexto en el que tiene lugar. La conducta no tiene lugar en el vacio. Tanto las con- ‘ductas aceptables como las conductas problemdticas tienen lugar en un contexto identificable. Vamos a fijar- nos en un sencilio ejemplo: **E] la hesd’’. En general, una sencilla descripcién de la conducta nos, plantea una serie de preguntas como: '*;Cudn- do?”, ‘*2Dénde?”’, “'Y después, gqué ocurrié?”*. En realidad para comprender la conducta, debemos mirar mis alld del simple acto, mirar las condiciones que rodean su ocurrencia. Elmarco en el cual tiene lugar Ja conducta (¢Cuan- do?, ;Dénde?) nos ayuda a ver si la conducta es la adecuada. Por ejemplo ‘*El la bes6"” sera interpretado de forma por completo diferente en funcién de si él lo hizo **...0 1a puerta de su casa’’ o ‘*...en el despacho””. Lo que sigue a la conducta nos ayuda a predecir si ocurrird otra vez: ‘El la bes a la puerta de su (de ella) casa””, puede ir seguido por: “Ella le dié una boretada’’ o ‘‘Ella le dijo que si queria entrar”. Sabemos mucho més sobre ‘‘el beso”’ cuando lo vemos en este contexto mas amplio y mas especifico. El marco, junto con las cosas que ocurrieron antes del ‘beso (Antecedentes) y con Io que vino a continuacién El modelo A-B-C Ten caine eat ans cee AOS ola A OL as co oR (Consecuencias), son aspectos necesarios pare entended! completamente Ia conducta. E Antecedentes Conducta Conseciienci En Ia oficina Ellabess || Loecharon Si los antecedentes hubieran sido distintos, se te la conducta no habria sido inadecuada y, ‘po tanto, es probable que hubiera ocasionado unas c cuencias mejores. Cuando podemos describir tanto el marco en ef qu se lleva a cabo una conducta (Antecedentes), asi como : los hechos que, en general, siguen a esa conducta: ent exe marco (Consecuencias), estaremos més capacttedos para predecir si esa conducta se seguir produciendo ahi o no. En relacién con las consecuencias de la conducta, debemos recordar siempre una regla muy sencilla, que es la siguiente: g Es més probable que, las conductas que van segui: das por consecuencias agradables, ocurran de nuevo en el futuro. Por ejemplo: Antecedentes — Conducta Consecuencias. — Futuro? "dca IF estates |} ‘Blas ie ey | [peer] ese [as RS El conocimiento de los Antecedentes y de las Conse- cuencias asi como de sus efectos combinados sobre el comportamiento, nos permite manejar éste con éxito y de una forma sistematica. Este es el tema bisico de la modificacién de conducta e iremos volviendo al mismo con frecuencia, conforme vayamos examinando los dis- tintos caminos a través de los cuales puede Vd. ponerla en prictica con el fin de manejar los problemes de conduct. Antes de entrar en detilles sobre la forma en que puede reducir los problemas de conducta de su propio 4 ‘yijo, queremos que vea un ensayo sobre el planten: ie ange la modificacién de conducta. En consecuén ‘pasado en un caso real, tal ie padres. La “historia de Gary” nos suministtar Sus Paformacion més a fondo sobre el concepto A-B-C Jie proporcionara una introduccién 2 otras ideas que Zmpliaremos 2 lo largo de este libro. Ja madre de Gary empez6: La historia de Gary “Gary nos esta volviendo locos de verdad a las horas de las comidas. A cada momento salta de su sitio y se de Palle debajo de la mesa o vaga por la cocina, zemendo y vaciando los cajones. Si se le insiste en que Se quede en su sitio chilla y Hora. De una u otra forma, Ta comida es siempre agitada...””. problema de Gary le pedimos Pipistro de su, comportamiento, Durante una semana. regis e‘reaccionaban ante él de la forma en que sotian micotes fueron anotando el tiempo que transcurria desde que empezaba cada una de las comidas hasta que Gary saltaba de su sitio. "A inal de esa semana su registro se parecia al que aparece a continuacién. es 4 Con objeto de obtener un cuadro més exacto del = a la familia que llevara un ZS Be] Tiempo que transcurria hasta que Gary saltaba Den [ton | Moe | ier | Jone [vier | S| yeaa Desayuno {14 sin]15 win] 10 in| 13 rain|12 min| 14 min] 16 min] 14 mi Ccomids ——|15 in] 15 ain} 11 enn] 13 ein] 16 nin] 16 min] 15 min) 15 mi ens 3.x) 2 min] 5 min] 7 min] 3 min] 4 min cal 4 La madre de Gary nos habié sobre el registro: “Fug una semana bastante parecida a las demas. De todas formas me sorprendi6 comprobar que se levantaba mucho antes en la cena que en la comida y el desa~ yuno. Me pregunto por qué no me habria dado nunca Guenta de lo grande que es esa diferencia; en realidad, durante el desayuno y la comida, casi siempre se queda en su sitio hasta que ha terminado. Al pensar sobre esto, empecé a rondarme por la cabeza el hecho de que a la’ hora de la cena mi marido esté en casa y es probable que cuando estamos en Ia mesa estemos ha- blendo, o intentando hablar. Durante el desayuno y Ja comida le presto mucha més atencién a Gary. ¢Sabe Va.?, me he dado cuenta de que cuando Gary salta de su sitio, mi marido y yo estamos charlando de nuestras cosas””. El problema de la conducta de Gary tenta lugar cuando lu utencién de la familia no estaba dirigida hacia él. Dicho ‘con otras palabras: los antecedentes de la con- {ductaseran la hora de cenar cuando a Gary no se le restaba atencion. "Bila continué hablando: 912: *Por supuesto, cuando él se levanta nosotros nos tene- #5 5-anos que levantar también, correr detrés de él y volver- e.a ter a a mesa. Si no lo hicléramos asi, dejaria de ‘comer Ja mayor parte de su cena y ademés, con toda probabilidad, destrozaria la cocina a lo largo de ese ‘tiempo””. La consectiencia del problema de conducta de Gary era - Ta consecuci6n de la atencién por parte de la familia. “A Io largo de la semana nos reunimos toda Ia familia -y estuvimos charlando sobre lo que podriamos hacer. "Mi hija propuso que, durante la cena, le prestéramos “més atencién a Gary dado que, cuando alguien le pres- taba atencién él, en general, se quedaba sentado en su sitio: como esto parecia ser cierto, nos pusimos de acuerdo para hacerlo asi. Al mismo tiempo decidimos ignorarle cuando se levantara. De esta forma él sdlo conseguirfa que le prestéramos atencién cuando estu- viera sentado ala mesa, cen lo cual quizé decidiria quedarse en su sitio, Yo no estaba demasiado segura de que esto fuera una buena idea, ya que cabia le posibili- dad de que ya no volviera, pero mi marido resalté el hecho de que no se quedaria hambriento durante mucho tiempo y que asi estaria més preparado para la préxima comida. Cambiemos de sitio algunas de las cosas de los cajones de la cocina con objeto de que no destrozara demasiadas cosas y nos decidimos a probar la tactica de ignorarlo"”. La farsilia recibid instrucciones con objeto de que siguiera levando registros, pero sélo referidos a la comida de la noche, puesto que era el momento en que el problema se planteaba con mayor frecuencia. Al principio, se levant6 nada mas empezar la cena y no volvié en todo el rato, intentando conseguir la atencién de la familia. Sin embargo, en cuanto pasaron unos cuantos dias, Gary empez6 a quedarse més rato sentado ala mesa y a volver a sentarse, sin que nadie le dijera nada, a los pocos minutos de haberse levantado. 0 18 “Al principio yo creia que no acabariamos nunca con este asunto. No resultaba muy fécil ignorarlo cuando fetaba vaciando cajones o tiréndome de la manga, pero foda la familia nos estuvimos ayudando mutuamente con el mayor interés. En cuanto Gary se volvia a sen- far, rodos nos apresurdbamos a hablarle y a prestarle toda nuestra atencién’”. ‘Los registros demostraron que la cantidad de tiem geu Gary estaba sentado a la mesa, fué aumentando, cada vez era mayor este tiempo previo a levantars Durante la primera semana de este programa, el pr medio de tiempo que estaba sentado fué de 5 minutos. 16 | a) 8 { ‘yo : : Antes | Durante el programa | Semana Semana Semana Semana 1 2 3 4 PURPPEPPRPREP PRE PRR PARRA MRNA UU AR A ts ‘A lo largo de la semana siguiente, la mayor parte de la comida estaba sentado a la mesa (13 minutos). A la otra semana Gary estuvo sentado durante 16 minutos, Io cual ya era el tiempo de la cena entera; eitonces ya sélo se levantaba antes de tiempo si se tardaba en servir ‘el postre. Entonces decidimos reflejar en una grdfica la marcha de Gary y este gréfico lo pusimos en una de las paredes para que lo viera todo el mundo. “De comin acuerdo decidimos que deberiamos recom- pensarnos nosotros también por haber ayudedo a Gary 2 realizar un progreso como el descrito, yéndonos a cenar aun restaurante y, ademas, nos podriamos llevar a Gary también". Todos los nifios son distintos. Cada uno tiene su propia forma de hacer determinadas cosas, de no hacer otras y de actuar en ambos casos con su propio y singular estilo. En consecuencia, por muchos ejemplos que nosotros pusiéramos, no habria ninguno ante el que le hiciéramos decir: ‘‘jS{, ese es exactamente mi 1°, Por mucho que se pafezcan las conductas ina- decuadas de su hijo a las de Gary 0 a las de cualquier otro que describamos, siempre habré, también, aunque sélo sea una pequeha diferencia. A pesar de ello hay formas comunes de mirar, entender y cambiar todos los comportamientos problemétices, prescindiendo de lo singular que su hijo parezca ser. ijémonos, en resumen, en algunas de las cosas que la familia de Gary tuvo que hacer. Examinar la conducta 1. Especificar con toda exactitud Ja conducta. La madre de Gary no hablaba en términos generales. Ella no dijo que Gary era ‘‘hiperactivo’’ 0 que tenia ‘‘unos ‘modales horribles en Ia mesa’’. Més bien, y de forma muy especifica, hizo un bosquejo de lo que Gary hacfa: ‘"Salta de su asiento y corre por la cocina’”. 2. Hacer una medicién ‘‘previa''. De la misma forma, ella no dijo que él saltaba de la mesa “‘muy pronto © “en seguida’’. Por el contrario, midié el tiempo que Gary permanecia sentado a la mesa durante cada una de las comidas, y anoté esos tiempos. Esta Ww i 4 20 medicién ‘‘previa’” demostré su utilidad al empezar un programa. 3. Identificar ef modelo A-B-C. La familia descubrié que el problema de Gary se planteaba a la hora de la cena, cuando ellos no le prestaban atencién. Tam- bién ‘cayeron en la cuenta de qué era lo que ocurria a continuacién de la conducta de Gary: jla atencién de la familia! Mirando mAs allé de la conducta misma, lo que ocurria antes y lo que la segufa, sus padres empezaron a columbrar algunas ideas sobre la forma en que podrian cambiar esta conducta, Iniciar un programa 1. Cambiar las consecuencias a. Eliminar las consecuencias positivas que tuviera la conducta problematica. La familia decidié que cuando Gary empezara con su conducta habitual de saltar de su sitio, ellos le ignorarian. Gary se did cuenta enseguida de que el saltar le facilitaba poca atencién. b. Adoptar las medidas necesarias para que una con- Gucta alternativa adecuada tenga consecuencias positivas. Cuando Gary estaba sentado en su sitic (© cuando volvia ala mesa, se le prestaba una con- siderable atencién. Luego Gary s6lo podria recibir atencién cuando estuviera sentado a la mesa. 2. Cambiar los antecedentes. La familia de Gary hizo también algunos cambios en las disposiciones para la cena, de forma que Gary tuviera menos posibilidades de abandonar la mesa, Se le traia a la mesa justo en el momento en que se iba a servir la comida, se le sentaba en una esquinita y se le prestaba atencién durante la comida. 3. Seguir midiendo la conducta, A través del hecho de sepuir tomando nota de la cantidad de tiempo que Gary permanecia sentado, su familia pudo comparar su conducta de después’ de empezar 2 poner en marcha el programa con la medida ‘‘antes””, con lo que al poder establecer esa comparacién fueron Capaces de apreciar la efectividad de los procedimien- tos que se habfan puesto en marcha. Peat ee = i nieena ssa En resumen: la familia de Gary siguié 6 pasos para planificar y llevar a la practica ‘tun programa encami- ado a modificar su conducta problematica. Ellos examinaron la conducta 1. Especificaron con toda exactitud la conduct, 2. Realizaron una medida previa 3, Identificaron el modelo A-B-C Ellos iniciaron un programa: 1. Cambiaron las consecuencias 2. Cambiaron los antecedentes 3. Siguieron midiendo la conducta ‘A lo largo de este libro estudiaremos cada uno de estos seis pasos con mas detenimiento. Y ahora que Vd. ya ha visto Ia forma en que aborda- remos, @ grandes fasgos, un problema de conducta, hs egado el momento de iniclar un programe pare su hijo. 1. Coja un lipiz. 2. Lea el resto del libro en el orden en que se ha escrito; no vaya hojeindolo como haria con una revista. Propéngase también leer el manual entero antes de empezar un programa. PPRIERAA a si 3. Sies posible, haga que otros miembros de la familia lean también el libro y comenten juntos cada una de las secciones del mismo, una vez que todos lo hayan leido. Aa FRR SE SU ys eee v AyyMNNRD RRR + CAPITULO 2 Examine la conducta Gierre los ojos durante un momento y piense ot To Gierrejue es hiperactivo. De verdad. Deje ¢L ‘manual un Momento de lado e imagineselo... 2Qué es lo que ha pensado qu x mriendo en circulos? {Subiéndose por Dando saltos sobre el sofa? Dando fara sobre el plato? Intentando dar nifio? @Estaba las estanterias? golpes con una cucl Caza al gato? 2 i 1 1 1 Especifique el comportamiento Es posible que el nifto en el que Vd. ha pensado no hiciera'ninguna de estas cosas. ‘También es posible que el que Vd. se ha imaginado estuviera haciéndolas todas, iy todavia alguna mds! En cualquier caso, estamos seguros de que Vd. no ha pensado en un nifio durmien- doo sentado con toda tranquilidad; 0 sea que, por lo menos, el término hiperactivo ha restringido la gama de conductas sobre las que Vd. podria pensar. Pero, de 3s todas formas, ese término no le explicaba a Vd. lo que el nifio estaba haciendo, con toda exactitud. ‘Si quiere cambiar la conducta, tiene Vd. que ser capaz de especificar con toda exactitud lo gue el nino hace. Los términos generales como hiperactivo, agre- sivo, testarudo, inmaduro o perezoso pueden ser tiles en una conversacién de tipo general, pero no nos orien- tan con exactitud sobre los cuales son las conductas que resultan ser un problema. Por lo tanto, hace falta una descripcién més exacta del comportamiento. Observe la forma en que la madre de Gary describié el problema de éste: ‘‘salta de su sitio y se zambulle bajo Ia mesa’. Esta es una descripcién’ mas util que llamar a Gary “‘hiperactivo’’, si lo que pretendemos es cambiar de verdad su conducta. Una buena descripcién nos deberia proporcionar algo especifico que pudiéramos vor y medir. El cjemplo siguiente nos pone de manifiesto la importancia de especificer con toda exactitud la con- ducta. Swietannininia wah Oh a nen nnn Ejemplo Mary Clarke era una dependienta nueva de unos grandes almacenes de la parte comercial de la ciudad. Un compatero de Mary, para describirla, dijo de ella: ‘‘Ella trabaja bien, pero su actitud no es buena” Supéngase, sdlo por un momento, que fuera Vd. el jefe de Mary. Qué tendria que hacer Vd. para mejo- rar la actitud de Mary? Le podria echar un sermén; podria alabarla durante aquellos dias en que su acti- tud es mejor; podria amenazarla con echarla a la calle; le podria enviar una carta de advertencia. Pero, esobre qué? Vd. le tendria que comunicar con toda exactitud las conductas a las que se estuviera Vd. refiriendo y la forma [Link] Vd. querrfa que esas conductas cambiaran 24 En realidad la ‘‘actitud deficiente”” de Mary podria ser cualquier cosa, entre las que se podrian citar: Leger tarde al trabajo Dormirse durante las reuniones de trabajo Enfadarse cuando algin cliente no compra algo No contestar de forma educada cuando algin Cliente pregunta por algo Traerse al trabajo a su San Bernardo En consecuencia, cuando un compafiero de Mary dijera que ella tiene una ‘‘actitud deficiente’””, Vd. como jefe necesitaria conseguir una descripcién mas exacta, con objeto de decidir si la conducta se deberia cambiar y, en el caso de que fuera asi, de qué manera. Cada una de las conductas que se han enumerado se deberia plantear de una forma distinta y, de hecho, es posible que algunas no fueran consi- deradas como un problema en absoluto, por el jefe. Con objeto de reducir al minimo los problemas de conducta de su hijo es importante saber, de la misma forma que lo era en el caso de Mary, con exactitud cuales son las conductas que Vd. quiere modificar. Un poco mds abajo va a encontrér dos series de problemas de conducta, en la primera de ellas la descripcién es demasiado general y en la segunda se ha hecho una descripcién exacta, Fijese en que sdlo la descripcién exacta le permite saber en relacién con qué conductas se ha de trabajar. Descripci6n General Descripcién Exacta Gary es ‘‘hiperactivo’” | Gary se levanta de le mesa a la hora de la comida. Eileen chilla y pega cuando ve encuentra en la sesién de ensefianza, Polly es ‘‘perezosa’” Polly emplea una hora y media para vestirse por las majianas, si no se la ayuda. Mike vive ‘‘en su propio | Mike se sienta en una silla mundo’ y se balancea de un lado al atro. Eileen coge “‘rabietas’” ;Cual de las siguientes descripciones especifica con toda, eCual B pcr exactitud el comportamiento? Juana le pega patadas al gato. Tim siempre se esta metiendo en follones. Carlie ¢s sencillamente un gran perezoso. Rosalia abre muchas veces el frigorifico. Sally tira la comida. Juan es egoista y mimado. Si elige Vd. a las nifias jestaré en el buen camino! Sus problemas se han descrito de forma lo bastante especi- fica como para que puedan ser vistos y medidos. Por el contrario: los ‘‘follones’? de Tim, por ejemplo, podrian querer decir muchas cosas: pegar a otros ‘nifios, robar en las tiendas, decir tacos, etc. "Ahora, piense sobre los problemas de conducta de su hijo, pero en términos espectficos. En las ineas que Yaa encontrar més abajo escriba varias de las conductas problemdticas que a Vd. le gustaria modificar. eee eee eee PEELE eee ere EEE eee eee eee En el caso de que haya escrito una descripcién especi- fica, esta Vd. preparado para pensar sobre la medida de la conducta Espere un minuto: @Ha anotado Vd., en las lineas anteriores, el problema de conducta? ¢Lo ha descrito de forma tan especifica como es posible? En el caso de que sea asi, estupendo. Se ha merecido un descanso antes de seguir leyendo. En el caso de que no lo haya hecho, por favor, ihagalo! Hemos visto que los padres que escriben en el manual, tienen bastante mas éxito en la tarea de redu- jos problemas de conducta que los que se limitan sélo a leerlo. © © < c © c © c e € « & c c. © c c © © c . ‘ « ‘ PERI PPRARP RE BRBAR BR Una vez que ya ha definido un problema de términos de conductas especificas, est4 Vd. preparado para medir la frecuencia con que esas conductas ocurren. Averi- ‘guamos pocas cosas al oir que Gary salta de la mesa en cuanto” empieza la cena o cuando nos dicen que ‘Mike coge rabietas ‘a menudo’’. Ya sabemos mds ‘cosas si nos dicen que Gary sdlo esta sentado a la mesa un tiempo cuyo promedio es de 4 minutos o que Mi coge 2 rabietas al dia. A menos que podamos describir Ta ocurrencia de los problemas de conducta de Gary y de Mike en términos de nimeros, no podremos ver si, a lo largo de un periodo de tiempo, su conducta esta cambiando o no. Si para describir las conductas confia ‘Vad. con exclusividad en las palabras, nunca sabré si lo que ha modificado es algo mas que su vocabulario. Con toda seguridad que el llevar un registro no es lo que le pareceria més natural de hacer. A pesar de esto, y por dos razones por lo menos, el llevar la cuenta de Jo que Vd. observa es esencial para manejar con éxito los problemas de conducta. La primera es que sin llevar Tegistros precisos, a veces resulta dificil saber si un programa esta funcionando de Ia forma esperada, Nues- ros recuerdos suelen ser deficientes y, cun frecuencia, no tenemos claro si un problema de conducta de un nifio ha disminuido o no. Los registres clarifican esta cuestién y ademés nos muestran cuando es prudente cambiar nuestra tactica educativa. La segunda es que Vd. mismo necesitaré que se le anime y los registros sobre la marcha de su hijo pueden ser gratificantes para Vd. Estos le demostraran, més alld de la menor duda, que sus esfuerzos estan recibiendo la debida recompensa y esto es algo agradable de saber. ‘A pesar de que la idea de llevar registros pone nerviosa @ mucha gente, no tiene que hacer otra cosa més que pensar sobre la cantidad de muimetos que ya hace Vd. a lo largo del dia. Vd. ya sabe contar y conoce el reloj, puede decir la hora que es, por lo tanto, iya tiene Vd. todas las habilidades que necesitara para Nevar un registro! Formas de registrar la conducta En muchos casos, el llevar la cuenta no quiere decir ni més ni menos que contar ef niimero de veces que tiene lugar Ja conducta, 0, dicho con otras palabras, Ia fre- Mida el comportamiento LS) yy 28 cuencia de su ocurrencia, Por ejemplo: Mark ha cogido hoy dos rabietas (chilla, pega patadas, se. muerde la mano). Larry se rompe la ropa un promedio de 7 veces al dia. Bobby pega a otro nifio 11 veces durante el recreo. En otros casos, el llevar la cuenta exige medir cudnto tiempo dura la’ conducta en cada una de las ocasiones ‘en que tiene lugar, dicho con una sola palabra: su duracion. Por ejemplo: Polly necesita un promedio de 90 minutos para vestirse por las mafianas. Jill estuvo jugando con un puzzle durante 45 segun- dos antes de ponerse a vagar sin objeto. Jackie estuvo Iorando durante 25 minutos una vez que se la metié en la cama. Vd. registrard ya sea la frecuencia (cudntas veces ocurre) 0 la duracién (cuanto tiempo dura) de la con- ducta problema. En el caso que hemos puesto como ejemplo, los padres de Gary registraron la duracién del tiempo que él permanecia sentado a la mesa antes de levantarse por primara ver. Para decidir si lo que debe hacer Vd. es contar la frecuencia 0 el tiempo que dura un problema de con- ducta, hagase la siguiente pregunta: ‘El contar cudn- tas veces, gme demostrard si estoy alcanzando mi obje- tivo?"* El contar ‘‘cudntas veces’ se viste Polly por la mafana no nos proporcionar, con toda seguridad, esa informacién, puesto que en ‘este caso el objetivo es reducir la cantided de tiempo que ella utiliza para ves- tirse. Por el contrario, el contar cudntas veces coge Mark una rabieta (chilla, se muerde la mano) durante el dia, si que nos contestarfa a la pregunta puesto que el objetivo es disminuir el nimero de rabietas. Piense un poco sobre los siguientes problemas de conducta y decida qué es I> que serfa lo mejor, si contar “*cudntas veces” 0 ''medir cuanto dura’’. Juana pega patadas al gato. Tim llora todas las noches antes de irse a dormir. RA A RRR RRR RR RR A OO OED A OMA OO TEN ONT OORT B 5 é Charlie hace sus faenas domésticas con lentitud. Rosalia abre muchas veces el frigorifico. Sally tira la comida. Juan se balancea adelante y atrés. ‘Al principio no resulta demasiado facil. Pero si Vd. se hha decidido a contar cuéntas veces en el caso de las ninas y amedir el tiempo que dura en el caso de los nifios, habré Vd. acertado al 100%. Juana pega patadas al Bato. Tim lora todas las noches antes de irse a dormir, Charlie hace sus faenas domésticas con lentitud. Rosalia abre muchas veces el frigorifico. Sally tira la comida. Contar cudntas veces. El objetivo en el caso de Jua- na es que le pegue patadas al gato menos veces y, si puede ser, ninguna. Medir el tiempo que dura. El contar el mimero de noches en las que Tim llo- ra, no nos dara suficiente informacién; ya sabemos que flora todas las noches. Lo que Vd. quiere reduci es la cantided de tiemipo que se pass Hlorando. Medir el tiempo que tarda. Charlie ya hace sus faenas, pero en su caso el objetivo es que las haga més rapido. Contar cudntas veces. Da lo mismo el que Rosalia nece- site 2 segundos 6 2 horas para abrir el frigorifico. El objetivo es que disminuya el niimero de veces que lo hace. Contar cudntas veces. De nuevo, 10 que queremos re- Gucir és el mimero de veces que Sally tira Ia comida; el que necesite més 0 menos tiempo para hacerlo, carece de importancia. 200 100 Juan se balancea adelante | Medir ef tiempo. Centar el y atras niimero de veces que Just se balancea, incluso duran te un corto tiempo, reque firia un esfuerzo demasiade grande. Medir ei tiempo durante el que se sst4 ba Ianceando es mejor. ; Medida previa (Linea Base} El primer registro que Va. debe realizar serd u da previa (en a erature especilizada ve término delinea base y si lo consignamos aqul es -on el objeto de que si Vd. lee algin otro libro relucionade con el tema, sepa 2 qué atenerse cuando encuentre referencias a la linea base). 0 sea, registrar el comporta- miento de su hijo durante una sevana, anter de empe- zar un. programa especifico para cambiarlo, pare wodifi car ese comportamiento Todos hemos visto anuncios en las contraportadas de las revistas de nuevos y maravillosos programas de ejercicios por medio de los cuales se za que cualquiera que lo haga conseguird una figure © consti= Ce SS SSS a nieeinmananan soaaiennananls a tucién perfectas. Con*objeto de convencerle de que compre el programa en cuestidn presentan una foto de antes y después. La de antes podria ser la de una mujer de 90 6 100 kgrs. que comparan con otra de la misma mujer después de haber puesto en practica el programa y gue la representa pesando 45 6 50 kgrs. Los aimeros y las fotos las presentan allt como una prucba de que el programa de ejercicios es efectivo de verdad, Esto es exactamente lo que nosotros le estamos pidiendo que haga Vd. con su hijo: que le haga une fotografia de su comportamicnto de antes y de despuds con objeto de que pueda juzgar si su forma de abordar el problema ha tenido éxito o si el programa tendria que sutrir cambios. En nuestro informe sobre el probleme de conducta de Gary, hemos visto que su familia levé un registro frevio durante una semena; en cada comida anotaron cuanto tiempo permanecia Gary sentado, una vez que ya se habian sentado todos. Durante esta semana ellos no cambiaron su forma normal de reaccionar ante Gary. El llevar este registro fue facil, ya que el esfuerz0 extra que requerla por parte de la femilia cra muy pequeio y les proporcioné una buena constancia de st problema de conducta. Recordard que, al final de In primera semana, su hoja de registto ‘de la cena era parecida a la siguiente: Tiernpo en minutos Gent Dom have. Mar Miers Juews Viera. Sab. Prom CEEDEEET Al principio, cuando empiece a apuntar los datos de su medida previa, es posible que, a veces, encuentre dificil decidir si el problema ha ocurrido en realidad 0 no. Esto es probable que quiera decir que tendri Vd. que definir el problema de una forma todavia més especifica Si, para llevar el registro le est4 ayudando algin miembro mas de la familia, deberfan hablar entre Vds. para yer qué es lo que cada uno de Vds. considera qué es el problema. Recuerde que tendrin que medir o bien la frecuencia (cudntas veces) o bien Iz duracién de la conducta (cuanto tiempo). La familia de Gary estaba midiendo la duracion. ee El contar “‘cudntas veces’”, gme sirve para ver si estoy consiguiendo mi objetivo? “S(—Cuente cudntas veces “‘No’’—Mida el tiempo que dura : A continuacién tenemos un-ejemplo de cémo se especi- fica una conducta y de cémo se toma una Medide Previa, que en este caso se trata de la frecuencia. Ejemplo i¥a estamos otra vez! Betty estaba llorando porque el castillo que habia estado construyendo con tanto cuidado, estaba destrozado y John ya estaba ‘‘metido en lios’? esperando su acostumbrado rapapolvo. Pero lo primero que hizo la Sra. ONeil fue poner otra marca en la hoja, puesto que ella estaba recogiendo una medida previa de la conducta problemética de John, a la cual, antes, la habia denominado ‘‘no jugar de forma agradable’’. Después de pensar con més detenimiento sobre el comportamiento exacto de John, ella lo habia rebautizado con Ja expresién: “‘interferir con los juguetes mientras Betty los esté usando’’. Se la habia instruido para que durante esta semana previa respondiera ante las ‘‘interferencias’”’ de John tal como lo habia hecho siempre, con una sola excepcidn: Tendria que anotarlo en una hoja, cada vez que se produjera este comportamiento y a continuacion ya podria seguir con su rapapolvo acos- tumbrado. ver el total de anotaciones en la hoja fue solamente una, pero hoy ya iba por las tres. En este ejemplo, la Sra. O’Neil anotaba cada vez que John interieria‘con el juego de Betty. Resultaba facil de contar porque no ocurria con mucha frecuencia, alrede- dor de tres veces al dia. Por lo tanto, era posible llevar un registro anotando cada vez que ocurria el problema. En el caso de las conductas que no ocurren con mucha frecuencia, prescindiendo de si esta Vd. anotando cudn- tas veces 0 el tiempo que dura, deberia Vd. de regis- trarlo cada vez que tenga lugar el comportamiento. Entre los problemas de conducta, que son relati- vamente poco frecuentes y caracteristicos, y de los cuales podria obtener un registro total a lo largo de todas las horas del dia, se podrian citar entre ellos cualquiera de los siguientes: MERA ARAN DAD DADN ADA AAA AN AA Mah AED AAA NO MOD ADIN TEP [E AAAY DEDRDOPERB ERE a FF AR a escaparse explosiones violentas de genio romper los muebles rasgarse la ropa pelearse pegarle a alguien chillar Sin embargo, hay muchos problemas de conducta que ocurren con tanta frecuencia que resultaria imposi- ble llevar un registro del dia completo: Tendria que ir detrés y delante de su hijo durante todo el dia para tomar nota del problema, con lo que practicamente no podria hacer otra cosa durante el dia, porque no tendria tiempo para més. En el caso de estos problemas més frecuentes, lo que deberd hacer ser4 registrarlo sélo a unas horas, especificadas de antemano, a lo largo del dia. ‘Algunos problemas tienen lugar nada més que a una hora determinada o en una situacién especifica, como por ejemplo, a la hora de comer 0 a la hora de acostarse 0 durante el bafio. En estos casos resulta bastante obvio cual es la hora para la observacién. En el caso de otros problemas, que tienen lugar a distintas horas a lo largo del dia, tendré Vd. que decidir de antemano eligiendo una hora 0 momento especifico de observacién (0 momentos). Guiese por las siguientes pautas: : 1. Seleccione un tiempo (en general de 15 a 30 minutos resulta suficiente) en el que es mas pro- bable que se produzca el comportamiento en cuestién y leve la cuenta de las veces que ocurre durante ese periodo (de las veces o del tiempo, segiin los casos). 2. Observe el comportamiento en cuestidn durante el mismo periodo (0 periodos) de tiempo cada dia y con tanto cuidado como sea posible. Para esta observacion deberia Vd. escoger varios intervalos de 20 minutos de duracién, 0 los 5 primeros minutos de cada hora, o durante la hora que sigue inmediatamente a la cena, 0... 1o que sea. La hora (0 el tiempo) exacta la tiene que decidir Vd. y lo tiene que decidir en funcién [Link] es 12 hora en que el compor- tamiento es mds probable que ocurra, una hora en que M a Vd. le resulta cémodo el hacerlo y, con tanta exacr titud como sea posible, se debe hacer a la misma: hota! todos los dias. El punto basico es mantener la regulari: dad de la medida: asegurese de que mide solamente’ én las horas o momentos especificados de antemano. eae] me fn soy ona] ea 2ejaa. pe] 2a] ra mae «| Ba] s 34_ja|+le Kax Paod We esto] x Elen case ey, A 34 ‘Una forma de levar la cuenta muy a propésito, y al mismo tiempo muy precisa, es un contador, de los que se pueden poner en la mufieca o un dbaco de mano. Un trozo de cinta de enmascarar, puesta en la museca, resulta también un sustituto apropiado para el papel y le proporciona un registro permanente de las activi- dades del dia, que después puede Vd. ir coleccionando en un bloc de notas. En el caso de que se trate de medir el tiempo, puede utilizar su reloj de pulsera, o un reloj de pared 6 incluso un cronémetro, si es que dispone de uno. Durante el primer dia, Bobby pegd, did patadas o empujé 4 veces, al dia siguiente o veces, etc. Su padre sacé el promedio para cada una de las dos semanas, pero ya hablaremos de esto més adelante. Por ahora... No siga Vd. adelante hasta que haya consignado Tos datos que se piden en esta pagina. Resumen de Cémo evar un registro Qué es lo que bay que observar 1. Seleccione un problema de conducta 2. Especifique con toda exactitud la conducta, de tal forma que el resto de los miembros de la familia puedan estar de acuerdo a la hora de decidir si la conducta se ha producido 0 no. Escriba aqui la conducta problema: Cémo se ha de observar. 1. Decida si ha de contar cudntas veces o ha de medir cudnto dura (0 quizd tenga que hacer ambas, cosas). Hagase la pregunta: El contar “‘cudntas veces"* gme servira para comprobar si estoy consiguiendo Ini objetivo? Escriba aqui si mediré Vd. euéntas veces o cusinto jura: ESPERE4| MINUTO, B a Hoja de Registro de Cuando se ha de observar: 1. Si la conducta no se produce con frecuencia, obsérvela durante todo el dia. 2. Si la conducta se produce con frecuencia, o s6lo tiene luger en una situacién determinada, obsér- vela durante un periodo de tiempo més corto. Escriba aqui si la observard durante todo el dia o duran- te un periodo de tiempo mis corto: Sila va a observar durante un periodo de tiempo espe- clfico, cuando lo hara?___—— Una vez que haya consignado todos los datos que se le acaban de pedir, ya estara Vd. preparado para empezar a tomar una medicién de una semana de Ia conducta de su hijo. Rellene la hoja de registro que va a encontrar a continuacién y, mafiana empiece a registrar la conducta de su hijo. Siga Mevando el registro hasta que haya terminado de leer este manual, momento en que ya estara preparado para modificar el problema. Para esto necesitard como minimo una semana. 2Cual es el comportamiento exacto que esta Vd. obser- vando ndssabaiisasiasinaat Conducta Cando to esté observando? todo el dia minutos por dia desde —___ hasta Lo esta registrando: gcon qué frecuencia ocurre! . 0, geudnto dura? : Das ‘Semana (anote la fecha) Promedio D L M x J v & Semana Semana 36 aa vv an rT FR SPR UUUUUUTARAARE Semana 3 ‘Semana 4 ‘Semana 5 ‘Ya hemos hecho una introduccién del concepto A-B-C (Se acuerda del beso?). Una vez que Vd. ya ha especi- ficado un problema de conducta de forma exacta y ha empezado a efectuar una medida previa del__mismo, tendré necesidad de identificar el modelo A-B-C, con objeto de iniciar un programa. Recuerde el ejemplo de Gary: A B c Durante ta cena Gary se‘levanta || Gary consigue Is Gary no consigue de la mesa atencién de los atencién porque sus miembros de la padres estan familia que corren hablando entre ellos detras de él Este esquema nos pone de manifiesto con total claridad Ia importancia que tiene el ver la conducta de Gary dentro de su contexto. Un problema de conducta no se deberia ver nunca simplemente como un problema del niffo aislado, sino mas bien como un toma y daca entre el nifio y su ambiente. Cuando se les ve en un contexto de esta clase, los ‘‘conductas problema’’ son formas mediante las cuales el nifio tiene éxito en conseguir de su ambiente lo que él quiere. Y debe tener siempre presente que usted y el resto de los miembros de la familia son las partes mds importantes del ambiente del nifio. Identifique el modelo A-B-C 1 éQué es lo que Gary ha aprendido? El ha descubier- to que un buen medio para conseguir la atencién durante la cena es saltar de su asiento e irse de Ia mesa. Todavia mds, cada vez. que este modelo A-B-C se repite Gary aprende todavia mejor su ‘“*problema de conduc- ta’’. La proxima vez que él quiera conseguir la atencién a la hora de la comida, lo mas probable sera que utilice este método, que tan buen resultado le ha dado ante- riormente, es decir, que volveré a saltar. Resulta que el problema ‘de conducta de Gary no es, para él, un problema en absoluto. Es una solucién para conseguir la atencién. Recnerde la regla que ya habiamos mencio- nado antes: Es mis probable que, en el futuro, vuelvan cocurrir aquellas conductas que han sido seguidas por consecuencias agradables. Debe también acordarse de mirar el modelo A-B-C desde el punto de vista de su hijo: Vd. no tiene la impresidn de que el perseguirlo, regafiarle y otras cosas por el estilo sean consecuencias agradables. De todas formas, para un nifio, y de alguna manera, todas estas formas de atencién, pueden ser ‘‘agradables’”. Usted sabré si las consecuencias que le suministra son 0 no recompensantes o gratificantes, viendo si las conductas a las que han seguido ocurren con mayor 0 menor frecuencia en el futuro. Igualmente debe acordarse también de lo que descu- brid la tamilia de Gary: Su (de ellos) conducta cons- BP AN 2 & g 3 PANNA WLAN =a ae PUA o v CERI ISP IRIITIR TOR " u o rae titufa los Antecedentes y las Consecuencias de la con- ducta problema de Gary. Una vez que ellos reconocie- ron este punto clave, fueron capaces de cambiar su propia conducta con el objeto de que la de Gary de abandonar su sitio ya no fuera por més tiempo refor- zada. Cuando piense sobre los antecedentes y las conse- cuencias del problema de conducta de su hijo fijese de forma muy cuidadosa en la manera que la propia con- ducta de usted encaja en ese contexto. Otro ejemplo nos demostraré la importancia de des- cubrir el modelo A-B-C. La familia de Jackie cree que e/ Horar es su proble- ma de conducta y empieza a mirar con mucho mds cuidado sus antecedentes y consecuencias. Una observa- cidn més cuidadosa revela que el llorar tiene Iugar, de forma mds predecible, en dos ocasiones a lo largo del dia, La primera ocasién: ella Hora por la tarde, cuando su madre intenta llevar a cabo una corta sesién de ense- fianza de lenguaje. Su llanto es tan perturbador que su madre deja la ensefianza de inmediato, E] modelo A-B- C parece ser: A 3 a frie) (yawns | [inmaetana intents enseRar « || 7 ensefarle Lisckie También todas las noches tenemos la misma historia. Jackie se deshace en sonrisas hasta que llega la hora de irse a la cama, y entonces empiezan las lagrimas. De hecho, éstas duran hasta que la madre cede y deja a Jackie volver a bajar las escaleras, En este caso el modelo A-B-C es el siguiente: A B c ‘A la hora de Jackie Hora La madre le acostarse | Je) permite que vuelve a bajar Observe que, en cada uno de los esquemas, Ia conducta es la misma: ‘‘Jackie llora’’. En la sesién d= ensefianza esta conducta hace que ‘‘desaparezca”” una tarea dificil A la hora de acostarse, la misma conducta airae, en este caso, la atencién de la familia, al mismo que » proporciona otros beneficios, como, por ejemplo, poder ver la television. Sélo viendo que existen contextos distintos (modelos. A-B-C) para el comportamiento de Jackie, ‘seremos capaces de ver que harén falta tacticas también diferen- tes. En el caso de la enseftanza, la madre de Jackie: deberia simplificar la tarea de lenguaje de tal forma que ~ Jackie la pudiera Hevar a cabo con facilidad y entonces seguir con la enseflanza, haciendo caso omiso del . Manto, y teniendo preparada una recompensa para cuando 3e produzca el éxito. A la hora de irse a la cama, la familia deberfa cambiar las consecuencias, ignorando las lMigrimas de Jackie. Por lo tanto, en funcién del contexto, una conducta podria ser tratada de muchas maneras distintas. Hemos hablado sobre la necesidad de especificar la conducta problema, sobre la de tomar una medida previa y Ia de distinguir el modelo A-B-C. Ahora ya estamos preparados para hablar sobre la iniciacién de un programa, cambiando los antecedentes y las consecuen- cias para conseguir disminuir, la frecuencia o duracion, de la conducta problema y para incrementar la de con” ductas més adecuadas. EEE ee a El identificar los modelos A-B-C de una conducta pro- ‘blema puede tener algo del “gran descubrimiento’” para usted. Como lo es para muchos padres. En reali- Seedad, la conducta de su hijo no tiene lugar debido a algunas misteriosas circunstancias. Por el contrario, esa conducta se produce porque los Antecedentes y las Consecuencias, que se pueden observar con facilidad, actian para dirigir y estimular lo que su hijo —y todos nesotros— hace cada dia. En consecuencia, en esta seccién entraremos con mayor detalle en una de las partes del modelo A-B-C, Jas Consecuencias, para discernir cudles son los hechos del mundo de su hijo pueden estar manteniendo su con- ducta problema y la forma en que Vd. los puede cam- biar. Después examinaremos los Antecedentes de la misma forma. Todos nosotros estamos interesados por las conse- cuencias de lo que hacemos. De forma por completo natural, tendemos a hacer aquellas cosas que, de una forma 0 de otra, nos recompensa, nos da algo a +. cambio, como por ejemplo, en dinero (el cheque de fin «de mes), la aprobacién de los demas (alabanza, una sontisa), la promesa de cosas apetecibles para el futuro ‘s,(unas vacaciones) o la sensacién agradable e intima que ‘proporciona un trabajo bien hecho. De la misma forma, tendemos a 70 hacer aquellas cosas que nos podrian proporcionar resultados desagradables, dolorosos 0 que nos infunden miedo. Por ejemplo, ycudl ha sido la ailtima vez que Vd. ha querido poner su mano sobre un © tadiador ardiendo o que ha estado esperando con placer abollarse el guardabarros delantero? Cambie las consecuencias 4 1 a 1 1 i I El comportamiento de su hijo est motivado de la misma forma. El también ha aprendido a comportarse de acuerdo con las consecuencias previstas, a hacer aquellas cosas que es probable que le conduzcan hasta hechos que son gratificantes para él. Igualmente él ha aprendido a evitar el comportarse de aquellas formas que le podrien acarrear hechos desagradables, no gratificantes. Entonces, y diciéndolo de una forma bien sencilla, podriamos describir tanto su conducta como la de su hijo en cualquier situacién dada, por medio de nuestra ya familiar regla y de su opuesta: Es mis probable que, en el futuro, vuelvan a ocurrir aquellas conductas que han sido seguidas por consecuencias agradables. Es menos probable que, en el futuro, vuelvan a cocurrir aquellas conductas que NO han sido seguidas por consecuencias agradables. Si repasamos durante un momento el caso de Gary, veremos que la atencién era una consecuencia agra” dable. Segiin la primera regla, puesto que su conducta de irse de la mesa venia seguida de inmediato por la atencién del resto de la familia, no hace falta decir que el problema de conducta de Gary a la hora de la comida proseguiria. con toda probabilidad. Gary convigue Ta] te ie tant ae Sale. corrientio decris de el Observe con todo cuidado qué es lo que, en general, le ocurre a su hijo inmediatamente después de su conduc- ta problema. ¢De qué formas le responden Vd. u otros miembros de la familia que pudieran resultarle gratifi- cantes y, por consiguiente, que le animaran a continuar con sus actuaciones? Basindonos en nuestras experiencias podemos identificar tres tipos generales de consecuencias que, con frecuencia, recompensan la conducta problema, Confiamos en que el trabajo de localizar las consecuen- cias concretas que estin motivando los problemas de conducta de su hijo, le resultaran un poco mas féciles una vez que se haya Vd. familiarizado con estos ejemplos. pce atencion Gurante ta cena C & = é S € c 6 = € c = ¢ € ¢€ ‘ < € ei ¢€ 6 S - ¢ c ¢ € c Cc c © c c c ¢ Cc fe c c c c —E—£E£=£__Z_ZZ> a aan Atencion Los nifios, todos los nifios, buscan de forma continua la atencién. El nifo que trabaja con interés, que es muy trabajador en la escuela, o que ayuda a mam con los cacharros de cocina o el que comparte sus juguetes, lo hace, por lo menos en parte, como consecuencia de la indudable atencién que estas conductas atraen de parte de los, demds. Para nadie es una sorpresa que los brazos, las sonrisas, el interés y la alabanza son grati- ficantes y que, por lo tanto, favorecen el que se produz- ca una mayor cantidad de ‘buena’? conducta. Sin embargo, lo-que si podria ser una sorpresa es que /a consecuencia que con mds frecuencia mantiene las conductas problema es también la atencién No nos estamos refiriendo meramente al tipo de atencién que implica estar sentado y observar, sino a cualquiera de la amplia variedad de formas por medio de las que un nifio puede obtener una respuesta de los dems, incluyendo una serie de ellas que, en general, no se consideran como gratificantes. Todos sabemos que la alabanza, las sonrisas y los abrazos implican atencién, pero la atencién que signe a los problemas de conducta podria adoptar otras formas, entre les que figura el tratar de obtener lo que sea con halagos, el correr tras el nifio para cogerjo, el refirle. mirarle con ‘mala cara, discutir, echarle un sermén e incluso el solo hecho de establecer contacto ocular. Cada una de ellas, de una forma u otra, le estin diciendo al nifto: “De- bido a lo que has hecho, estoy reaccionando ante ti”” Y a pesar de que algunos de estos tipos de atencién no nos parecen tan agradables como un brazo o una sonri- sa, para el nifto con escasos medios de conseguir una atencidn “‘mas agradable"”, con frecuencia se tiene que decidir por aquellas. Fijese en el caso de Polly. Aunque ella sabe vestirse sola, pone obstaculos y se niega a hacerlo, con lo cual crea un problema por fa mafiana, A B c Por la manana Polly pone Su madre la alahorade |} absticulos — F-™} halaya para que vestirse se vista Cuando examinamos el A-B-C de esta situacién, queda claro que Polly ha aprendido una estrategia que tiene Gee 44 éxito para conseguir que su madre esté pendiente de ~ ella. En consecuencia, ¢no es lo més probable que Polly continuaré poniendo obstéculos mientras su madre la siga halagando? Las Actividades Cuando un bebé Hora, damos por sentado, de manera automética, que o tiene hambre o que, de cualquier otra forma, no se encuentra cémodo. El quiere algo y muchas veces la sencilla y normal atencién no parece cumplir por completo los requisitos. Asi las cosas, le damos de comer. O bien si el niflo és un poco mayor, ideamos juegos que capten su atencién, ya que cuando se le ofrecen estas actividades su Ianto, en general, cesa, Puesto que los bebés no siguen siendo bebés durante mucho tiempo, no nos preocupamos de si por medio de estas actividades gratificantes, alentamos la conducta de Ianto, ya que cuando el bebé evoluciona, crece, puede hacernos saber sus necesidades por medio de [Link] (sin llorar), o las puede satisfacer por si mismo buscan- do su propia comida, jugando con sus juguetes o de cualquier otra forma, Yen los casos de necesidad,.. puede aguantarse un rato hasta conseguir satisfacer s necesidades. Sin embargo, en algunos niftos, la habi dad para decir, 0 hacer, 0 esperar evoluciona con més lentitud y, con frecuencia, hasta un grado més limi tado. Pata estos nifios resulta muchisimo més fécil expresar sus necesidades y deseos por medio del lengua- je de la conducta. Algunas veces, los padres de estos nifios fomentan los problemas de’ conducta, sin darse cuenta, por el hecho de seguir recompensindoles con actividades. Por ejemplo, los padres que se han dado cuenta de que, en general, tres gelletas pondrén punto final a la rabieta de su hija, no se dan cuenta en cambio de lo que la nia est aprendiendo: para conseguir que le den Jas galletas todo lo que ella tiene que hacer es chillar y dar patadas. En consecuencia, actividades tales como comer, jugar con algin juego, ir a dar un paseo en el coche 0 a pie, también éstas son consecuencias efectivas que en muchas ocasiones se demuestra que estén man- teniendo las conductas problema. Las actividades que aumentan la conducta problema "Se Ie podrian brindar a un nifto en el caso de que él actie lo suficientemente bien o también se le podrfan prometer para el momento en el que se quedara tran- quilo. Por ejemplo, fijese en las dos frecuentes reacciones siguientes que s¢ dan ante problemas de conducta y que podrian servir, de forma involuntaria, para mantener esos mismos problemas. “70h, por favor!, déjalo ver la television. Ya no sopor- to seguir oyéndolo cbillar durante més tiempo por eso". Una vez que Vd. ha dicho no a algo, es muy dificil “‘mantenerse en sus trece’’ con su hijo chillando, dando patadas, corriendo por la habitacién 0, guizds. sencillamente pareciendo herido o infeliz. Y, de forma asombrosa, en cuanto Vd. cede y le deja conseguir o hacer lo que él queria, nota Vd. que la cosa parece funcionar puesto que jse queda tranquilo y més feliz! Por esta razén hay muchas familias que caen en la trampa de ceder ante las conductas problema de sus hijos y por este medio las recompensan. El resultado inmediato es que las conductas disminuyen y esto es Fecompensante para usted. Pero a estas alturas, el resultado a largo plazo deberia ser evidente: su hijo ya ha aprendido que la proxima vez que quiera salirse con la suya, su conducta problema surtiré el efecto apete- cido, con certeza, 45 1 1 “Si dejas de Norar ahora mismo te daré un trozo de pastel"’ Con frecuencia, os padres intentardn ‘‘hacer un trato”” con su hijo mientras esté teniendo lugar su problema de conducta. Deténgase 2 pensar durante un momento lo que este nifio ha aprendido sobre las conductas que Ie van a proporcionar algo agradable, jcémo el pastel! Con objeto de conseguir una recompensa por dejar de hacer aquello de que se trate, primero tiene que empezar. Asi, si la respuesta habitual de la familia’ ante la con- ducta problema es la de “‘recompensarla para que desa- parezca’” por el momento, lo mas natural ¢no ‘serd que esta conducta seguird presenténdose en el futuro? La huida o la evitacion Algunas veces nosotros mismos nos encontramos en situaciones tan incémodas que lo tinico que se nos ocurre en relacién con ellas es preguntarnos: ‘Cémo me puedo escapar?”’. Esta situacién puede ser un auto- buis atestado de gente, una conversacién aburrida o la visita de los 10 hijos del tio Jack con sus perros pas- tores alemanes. Sea lo que sea, la consecuencia més recompensante en tales situaciones es salirse de ellas, zaiarse de aquellas circustancias que nos resultan tan embarazosas. Ahora piense sobre los nifos a los que se esta pidiendo que aprenda, ya sea en Ia escuela 0 en casa, ¥ cuyes experiencias no van acompafadas por muchos * éxitos que digamos. No es una cosa tan rara ver a un nino que. de forma deliberada, se porta mal en el colegio porque sabe que lo més probable seré que el profesor Ic eche de la clase durante un rato. De esta forma, su manera de actuar puede estar siendo alentada por el profesor, si la consecuencia es huir de la inco- modidad de una leccién dificil. Aun més, la proxima vez que el nifio vea que se acerca el momento de la leccidn incluso es posible que no espere a estar dentro (en el aula o donde sea) sino que podria empezar a portarse mal con la suficiente antelacién como para evitar por completo la frustracién segura. En casa se recompensa una gran cantidad de con- ducta problema por medio de este tipo de pago de huida/evitacién. La mayoria de las veces, tales conse- PEPE MAM NN ALAA AELAA ALD. O2. 0.0: PABST ! NN hae! Se ee “Guencias serin especificas para determinadas situaciones wie impliquen: (1) nuevas exigencias, come aquellas rrpiee de ensehanda en las que se le pide que leve es nnevas habilidades; (2) actividades que al niflo, Sa més, no le gustan, como por ejemplo, bafiarse 0 ese a la cama. Muchos nifios descubren enseguida que

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