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Cálculo Integral de Varias Variables

Este documento presenta el índice de un libro sobre el cálculo integral de varias variables. El libro está dividido en cinco capítulos que cubren temas como la integral de Riemann, el cálculo de integrales, la integración sobre curvas y superficies, y el concepto unificador de formas diferenciables. Cada capítulo contiene secciones dedicadas a definir conceptos matemáticos clave y resolver problemas relacionados con la integración multivariable.

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Cálculo Integral de Varias Variables

Este documento presenta el índice de un libro sobre el cálculo integral de varias variables. El libro está dividido en cinco capítulos que cubren temas como la integral de Riemann, el cálculo de integrales, la integración sobre curvas y superficies, y el concepto unificador de formas diferenciables. Cada capítulo contiene secciones dedicadas a definir conceptos matemáticos clave y resolver problemas relacionados con la integración multivariable.

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Calculo integral de varias variables

Javier Paez Cardenas

Indice General
Introduccion

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1 Integral de Riemann
1.1 Los primeros pasos . . . . . . . . . . . . . .
1.2 Construccion de la integral de Riemann . .
1.3 Propiedades de la integral de Riemann . . .
1.4 Medida de Jordan . . . . . . . . . . . . . .
1.5 La integral sobre conjuntos Jordan-medibles
1.6 Problemas . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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1
3
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2 Calculando integrales
2.1 Integrales iteradas . . . . . . . . . . . . . .
2.2 Calculando integrales sobre otros conjuntos
2.3 El Teorema de Cambio de Variable . . . . .
2.4 Algunos cambios de variable . . . . . . . . .
2.5 Masa y centro de masa . . . . . . . . . . . .
2.6 Problemas . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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51
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3 Integrando sobre curvas


3.1 Curvas y trayectorias . . . . . . . . . .
3.2 Integrando funciones escalares . . . . .
3.3 Integrando funciones vectoriales . . . .
3.4 Campos conservativos (primera parte)
3.5 Rotacional y divergencia en el plano .
3.6 El rotacional en el espacio . . . . . . .
3.7 Campos conservativos (segunda parte)
3.8 Problemas . . . . . . . . . . . . . . . .

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99
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4 Integrando sobre superficies


4.1 Supercies . . . . . . . . . . . . . .
4.2 Integrando funciones escalares . . .
4.3 Integrando funciones vectoriales . .
4.4 El teorema de Stokes . . . . . . . .
4.5 Campos solenoides (primera parte)
4.6 Divergencia y teorema de Gauss .
4.7 Campos solenoides (segunda parte)
4.8 Problemas . . . . . . . . . . . . . .

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179
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5 Formas: el concepto que unifica


5.1 Formas b
asicas . . . . . . . . . . . . . . . .
5.2 Formas diferenciables . . . . . . . . . . . . .
5.3 Diferenciales exactas (primera parte) . . . .
5.4 pvariedades parametrizadas . . . . . . . .
5.5 Integrando formas . . . . . . . . . . . . . .
5.6 El Gran Teorema Fundamental del C
alculo
5.7 Diferenciales exactas (segunda parte) . . . .
A El Teorema de Lebesgue

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247
. 247
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. 259
. 262
. 265
. 275
. 278
283

Introducci
on
Este texto trata sobre algunos de los distintos conceptos de integraci
on que existen para funciones
de varias variables, tema que constituye el n
ucleo central del curso de Calculo Diferencial e Integral
IV que se imparte en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autonoma de Mexico.
Dado que el curso de C
alculo Diferencial e Integral IV es un curso de matematicas que forma
parte del tronco com
un de materias de cuatro de las cinco licenciaturas que se ofrecen en la Facultad, el objetivo principal de este texto es el de exponer los conceptos y resultados matematicos
relacionados con el tema de la integral de funciones de varias variables.
En general, casi todos los conceptos que aqu se exponen se tratan de motivar a partir de
problemas especcos, la mayora de ellos tomados de la fsica o de la geometra. De esta forma,
las deniciones de rotacional o de divergencia, se obtienen como resultado del intento de medir la
rotaci
on producida por un campo de fuerzas o la expansi
on (o contracci
on) de un udo. Una
vez hecho lo anterior, se camina hacia la obtenci
on de los resultados que reejen las estructuras
matematicas subyacentes a estos conceptos.
Es importante mencionar que, aun cuando el objetivo es mantener un nivel de rigor y formalismo
matematico adecuado a lo largo de todo el texto, hay conceptos y resultados que se discuten en
terminos puramente intuitivos en virtud del espacio y tiempo que habra que dedicarles a su
formalizacion. En este sentido, su denici
on rigurosa y la prueba de algunos teoremas no se incluyen
en este texto y solo se mencionan con la intenci
on de que el estudiante los conozca y tenga una
visi
on m
as global del tema en cuesti
on.
Este texto esta dirigido a aquellos estudiantes que ya han pasado por los primeros tres cursos
de Calculo de la Facultad, lo que signica que se parte del supuesto de que conocen y manejan
el Calculo diferencial e integral de funciones de una variable y el C
alculo diferencial de funciones
de varias variables, adem
as de los cursos basicos de Geometra Analtica, Algebra Superior y un
primer curso de Algebra Lineal.
El texto esta organizado en cinco captulos y a continuaci
on se da una somera y r
apida descripci
on del contenido de cada uno de ellos.
En el primero se aborda el tema de la integral de Riemann para funciones de varias variables
y valores reales. Se hace la construccion formal de este concepto y despues se usa para introducir
el de medida de Jordan de subconjuntos de Rn . Una vez hecho lo anterior, se extiende el concepto
de integral de Riemann justo a los conjuntos Jordan-medibles.
El segundo captulo se dedica al desarrollo de las herramientas que permiten el c
alculo de
integrales. Los resultados mas importantes de este captulo son el teorema de Fubini y el teorema
de Cambio de Variable, y es justo en el caso de este u
ltimo teorema, la primera vez que no se incluye
la prueba de un resultado. A cambio de ella, se hace un an
alisis detallado de c
omo se aplica este
teorema y su relacion con los diferentes sistemas coordenados que suelen usarse con mas frecuencia,
on
tanto en R2 (polares) como en R3 (cilndricas y esfericas). El captulo concluye con una secci
en la que se muestra como usar toda esta herramienta para obtener la masa de un objeto, y c
omo
denir y calcular su centro de masa.
i

Introducci
on
En el tercer captulo se aborda el estudio de lo que tradicionalmente se concoce como C
alculo
Vectorial. Comienza con el tema de la Integral de Lnea, iniciando con una revisi
on del concepto
de curva y algunos temas relacionados con estas, como el de longitud de curva. A continuaci
on, se
dene la integral de lnea de una funci
on de valores reales (o campos escalares) a partir del problema
del calculo de la masa total de un alambre no homogeneo, y adem
as de sus propiedades estrictamente
matematicas, se ve c
omo este tipo de integrales tambien se pueden usar para el c
alculo de areas. En
la siguiente seccion, se introduce la integral de lnea de una funci
on de valores vectoriales (o campos
vectoriares) a partir del concepto de trabajo. Con base en este mismo concepto y el problema de
saber si este depende de la curva (o trayectoria) que se siga, se aborda la cuestion de los campos
conservativos (o campos gradiente, su equivalente en terminos matematicos). Para abordar este
problema, en la siguiente seccion se desarrolla el concepto de rotacional y divergencia en el plano y
se deduce uno de los tres teoremas mas importantes del C
alculo Vectorial, el teorema de Green. En
la siguiente seccion se extiende el concepto de rotacional para campos en el espacio y se concluye
el captulo con una secci
on en la que se dan un par de teoremas que responden al problema de los
campos conservativos.
En el captulo cuatro se aborda el tema de la Integral de Supercie, y se organiza de forma
similar al captulo de la integral de lnea. Comienza con la denici
on de lo que se entender
a por
una supercie y se analizan algunas de sus principales caractersticas. A continuacion, se dene la
integral de supercie de una funci
on de valores reales (o campos escalares) a partir del problema del
calculo de la masa total de una l
amina no homogenea, y se dan algunas de las propiedades b
asicas
de este concepto. En la siguiente seccion, se introduce la integral de supercie de una funci
on de
valores vectoriales (o campos vectoriares) a partir del problema de encontrar una forma de medir
que tanto se expande un uido a traves de una supercie. Dado que desde el captulo tres ya
se cuenta con el concepto de rotacional en el espacio, y una vez que ya se deni
o la integral de
supercie de campos vectoriales, se tienen todos los elementos necesarios para abordar otro de los
teoremas mas importantes del C
alculo Vectorial: el teorema de Stokes. Con base en este teorema,
se plantea el problema de determinar cu
ando un campo vectorial es un campo solenoide, es decir,
cuando un campo vectorial coincide con ser el rotacional de otro campo. Con el n de resolverlo,
en la siguiente seccion se introduce el concepto de divergencia de un campo vectorial y se presenta
el tercer teorema mas importante del C
aculo Vectorial: el teorema de Gauss. Una vez hecho lo
anterior, en la u
ltima seccion de este captulo se regresa al problema de los campos solenoides, y se
dan un par de teoremas que lo resuelven.
Finalmente, en el quinto captulo se desarrolla de una manera m
as descriptiva y menos formal,
el tema de las formas diferenciables. El objetivo principal de este captulo es mostrar como el concepto de forma diferenciable unica los conceptos y resultados que se desarrollaron en los captulos
asicas para despues dar paso
anteriores. Comienza con la descripci
on y denici
on de las pformas b
a la de pforma y lo que signica la derivada de esta clase de objetos, dando lugar al concepto
de forma diferenciable. Una vez hecho lo anterior, se muestra que el rotacional y la divergencia se
pueden ver como un caso particular de derivaci
on de ciertas pformas y se ve que el problema de los
campos conservativos y los campos solenoides, son un caso particular de un problema mas general:
el problema de las diferenciales exactas. Con el n de abordar este problema, en las siguientes
secciones se introduce el concepto de pvariedad parametrizada (como una generalizaci
on de los
de curva y supercie) y se dene la integral de una pforma sobre una pvariedad parametrizada,
mostrando que las integrales de lnea y de supercie de campos vectoriales, se pueden ver como un
caso particular de este tipo de integral. Una vez que se cuenta con todo este material, se tiene todo
lo necesario para formular el que bien podra ser calicado como el teorema mas importante de
todo este texto, y que aqu se preere bautizar con el nombre de: el Gran Teorema Fundamental
del Calculo (y que en la literatura tradicional se le conoce con el nombre de teorema de Stokes).
J. P
aez

ii

Introducci
on
Despues de mostrar que los teoremas de Green, Stokes y Gauss son casos particulares de este gran
teorema, en la u
ltima seccion se formulan un par de resultados que dan respuesta al problema de
las diferenciales exactas. Es importante mencionar que en este captulo no se incluy
o una lista
de problemas, en virtud de que su objetivo s
olo es el de proporcionar un panorama general de la
estructura matematica que subyace a todos estos temas.

Agradecimientos
Este trabajo ha sido escrito despues de haber impartido en la Facultad de Ciencias de la UNAM,
en varias ocasiones y a lo largo de varios a
nos, el curso de Calculo Diferencial e Integral IV. Por
esta razon, las primeras personas a las que quiero agradecer su colaboraci
on, son todos aquellos
estudiantes que me permitieron hablarles de estos temas y aprehenderlos junto con ellos.
Para los que no tenemos mucha habilidad para escribir, nos resultan muy importantes aquellos
que confan en que s podemos hacerlo y nos impulsan (o nos obligan) a intentarlo. Para este libro,
a quienes tengo que agradecer que hayan jugado ese importante papel son: Ana Irene (Ramrez) y
Hector (Mendez Lango).
Una vez que se ha logrado escribir los primeros borradores de un libro como este, el que algunas
personas se tomen el (a veces ingrato) trabajo de leerlos, es algo que uno realmente aprecia mucho.
En este aspecto, todava tengo una deuda de agradecimiento con el profesor Marmol (Quico
Marmolejo), quien ley
o y cuestion
o constructivamente una buena parte del material contenido en
esta obra. No conforme con lo anterior, adem
as tuvo la generosidad de darse a la tarea de realizar
un buen n
umero de las guras que ilustran este texto (y que seguramente el lector podra identicar
f
acilmente porque son las que est
an mejor hechas). Ademas del profesor Marmol, tambien tuve
la suerte de que Ceci (Neve) y Erik (Schwarz), un par de ex-alumnos, se dieran a la tarea de
leer minuciosamente la totalidad (o parte) de este trabajo, haciendome una buena cantidad de
importantes sugerencias, y marcandome un buen n
umero de errores tipogr
acos. Para ellos, mi
mas sincero agradecimiento. Muchas otras personas me han hecho observaciones o me han ayudado
con la siempre difcil tarea de darle un buen formato a este libro (ingrato latex!); sera muy largo
mencionarlas a todas, pero no por ello quiero dejar de expresarles mi agradecimiento por su valiosa
ayuda.

iii

J. P
aez

Captulo 1

Integral de Riemann
1.1

Los primeros pasos

Del mismo modo que para el caso real, el concepto de integral de Riemann1 de funciones de varias
variables (y valores reales), encuentra su motivaci
on en problemas de diversa ndole. Por ejemplo,
sup
ongase que se tiene una lamina de metal cuyo grosor no es homogeneo. Supongamos que tenemos
la suerte de contar con una funci
on que nos dice cual es la densidad de la l
amina en cada uno
de sus puntos (es decir, una funci
on que en cada punto P de la l
amina nos asocia un n
umero
real (P ) que nos indica la cantidad de masa (por unidad de area) contenida alrededor de dicho
punto). La pregunta sera entonces: como, a partir de esta funci
on , podramos saber la masa
total de la l
amina? Supongamos por ahora que la l
amina tiene la forma de un rect
angulo R (vease
la gura 1.1).
((
((
((
((
((
((
(

Ri

pi

((
((
(

11
11
11
11
11
11
11
11
11
11

Figura 1.1: Lamina rectangular


Si a este rectangulo R lo subdividimos en rect
angulos mas peque
nos, R1 , . . . , Rk y en cada uno de
rea(Ri)
estos subrectangulos escogemos cualesquiera puntos p1 , . . . , pk , entonces el producto (pi) a
nos dara un valor aproximado de la cantidad de masa contenida en el pedazo de l
amina representado
a bien, ya que la densidad
por el subrect
angulo Ri (observese que en terminos de unidades, todo est
se mide en unidades de masa por (o sobre) unidades de area, que al multiplicarlas por el area de Ri,
obtenemos unidades de masa). As, una aproximaci
on a la masa total de la l
amina (representada
por el rect
angulo R) estara dada por
k


(pi) a
rea(Ri )

(1.1)

i=1
1

Georg Friedrich Bernhard Riemann (17 de septiembre de 1826 - 20 de junio de 1866) fue un matem
atico alem
an
que realiz
o contribuciones muy importantes en an
alisis y geometra diferencial.

Captulo 1. Integral de Riemann

1.1. Los primeros pasos

Es un hecho claro que, si los subrect


angulos en los que subdividimos al rect
angulo R son cada vez
mas peque
nos, las diferentes sumas que obtenemos se aproximan mejor a la masa de la lamina.
Es decir, es intuitivamente claro que estas sumas deben aproximarse (en la medida en que nuestra
subdivisi
on sea cada vez mas na) a un valor especco.
Si s
olo pensamos a como una funci
on que asigna valores positivos (independientemente de
que estos representen una densidad de masa), la expresi
on 1.1 tiene un signicado geometrico muy
especco. Si nos jamos en la gr
aca de la funci
on (que en este caso es una supercie en R3
ubicada por arriba del plano XY , como se muestra en la gura 1.2), la cantidad (pi) a
rea(Ri)
representa el volumen de un paraleleppedo cuya base es el rectangulo Ri y altura (pi). As, la
suma de la expresion 1.1 tambien se puede interpretar como una aproximaci
on al volumen que hay
por arriba del rect
angulo R y por debajo de la gr
aca de . En este sentido, podemos decir que, el
problema del c
alculo de la masa total de nuestra l
amina, se puede cambiar por el problema de
calcular el volumen de una cierta regi
on. Este enfoque geometrico sera el que seguiremos de aqu
en adelante para dar un signicado m
as preciso a las ideas expresadas en los parrafos anteriores.
Z

......
..............
.
.
.
.
.
.
....
............



 R


~~

~


~~

~~

~

X~~
~



i ))
 (pi , (p












Ri  

 pi 

Y /












Figura 1.2: Funci


on de densidad sobre Ri
Por tanto, el problema que abordaremos se podra resumir de la siguiente manera: si tenemos
1. R un rect
angulo en Rn
2. f una funci
on de valores reales que esta denida en R
3. R1 , . . . , Rk subrectangulos que se obtienen al subdividir a R y cualesquiera pi Ri (i =
1, . . ., k)
existe un n
umero, digamos I, tal que la suma de la forma
k


f (pi ) a
rea(Ri )

i=1

on m
as na de
se parece mucho a I? M
as aun, si los rect
angulos R1 , . . . , Rk son una subdivisi
R, entonces la correspondiente suma se parece mas a I?
J. P
aez

1.2. Construcci
on de la integral de Riemann

1.2

Captulo 1. Integral de Riemann

Construcci
on de la integral de Riemann

A n de construir una respuesta al problema planteado, precisaremos algunos de los terminos


que hemos venido utilizando.
Definici
on 1.1 R es un rect
angulo en Rn si es un conjunto de la forma
R = [a1 , b1] [an , bn]
en donde cada [ai, bi] es un intervalo cerrado de n
umeros reales. Al n
umero

d(R) = (b1 a1 )2 + + (bn an )2
lo llamaremos la diagonal de R, y al n
umero
m(R) = (b1 a1 ) . . . (bn an )
se le llamar
a la medida de R.
Notese que m(R) 0 y que en el caso de R2 esta medida es el area de R, mientras que en R3
coincide con ser el volumen de R.
Diremos que un rect
angulo es no degenerado si m(R) > 0. Todos los rect
angulos que consideremos de aqu en adelante ser
an de este tipo, a menos que se indique lo contrario.
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
J
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
J

JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
J
J

JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
J

Figura 1.3: No-particiones


Existen muchas formas de subdividir a un rect
angulo R, como las que se muestran en la gura
1.3. Sin embargo, para la construcci
on que vamos a hacer, ser
a suciente con que consideremos
a aquellas que se obtienen de hacer subdivisiones en cada uno de los intervalos [ai , bi], como se
muestra en la gura 1.4.
on del intervalo [ai , bi]
Definici
on 1.2 Sea R = [a1 , b1] [an , bn]. Si Pi es una partici
(recuerdese que Pi es entonces un subconjunto finito del intervalo [ai, bi] que incluye a los extremos
ai , bi) para cada i = 1, . . . , n, decimos que
P = P1 Pn
es una partici
on de R. Observese que P es un subconjunto finito de R, que consta de los vertices de
cada uno de los subrect
angulos de R inducidos por P. A la partici
on Pi le llamaremos la i-esima
angulo
partici
on coordenada de P. Denotaremos por PR al conjunto de todas las particiones del rect
R.
3

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.2. Construcci
on de la integral de Riemann

Y O
b2

a2
|

a1

ZO

| |

b1

X/

z
z b3
_
z
_ _ _ _ _ _ _

























 










 





 










  





  
~a3 

~
   
_ _ _ _ _ _ _ _ a2
~

_ _ _ _ _ _  _ _ _ _+ _ _ _ +
_ _ _ +_ __ b2 Y/
    
 
 
a1 _ _ _ _ _ _ _ _ _
   



  

 






b1 _ _ _ _ _ _ _ _ _
 X

Figura 1.4: Particiones buenas


Hablando de particiones, que son a nal de cuentas las que nos permitir
an hablar de las diferentes
subdivisiones que podemos hacer de un rect
angulo R, cabe preguntarse: que relacion tendr
a que
haber entre dos diferentes particiones de R de tal forma que podamos asegurar que la subdivisi
on
inducida por una de ellas es m
as na que la subdivisi
on inducida por la otra? Esta idea queda
expresada en la siguiente denici
on
Definici
on 1.3 Sean P y Q dos particiones de R, con P = P1 Pn y Q = Q1 Qn .
Decimos que Q refina a P si Pi Qi para cada i = 1, . . . , n.
N
otese que, de acuerdo a esta denici
on, si Q rena a P entonces P Q y que lo recproco
tambien es cierto (armacion que se deja probar al lector como un problema).
on inducida por una
La gura 1.5 muestra (para el caso de R2 ) que, en efecto, la subdivisi
partici
on Q que rena a otra partici
on P, es mas na que la subdivisi
on inducida por P.
on Q = (P1 {c}) P2 Pn , donde
Dada una partici
on P = P1 Pn , la partici
as sencillas que renan a P. En particular, es importante
c [a1 , b1]\P1 , es una de las particiones m
hacer notar que los subrectangulos inducidos por cada una de ellas son casi los mismos, salvo por
algunos subrect
angulos de P, que se pueden poner como la uni
on de dos de los subrect
angulos
inducidos por esta Q (probar esta armaci
on es mas un problema de notaci
on que de otra ndole)
(ver gura 1.6).
J. P
aez

1.2. Construcci
on de la integral de Riemann

Captulo 1. Integral de Riemann

Y O

Y O

b2

b2

a2

a2
|

a1

b1

X/

a1

| |

X/

b1

Figura 1.5: Una partici


on y un refinamiento de ella

Destacar la relacion que hay entre estas dos particiones tiene como objetivo mostrar que, si
on que rena a P, entonces podemos construir una
Q = Q1 Qn es cualquier otra partici
(0)
(m)
tales que P = Q(0) , Q = Q(m) y con la propiedad
sucesion nita de particiones Q , . . . , Q
(i)
as, en alguna de sus particiones coordenadas,
adicional de que la partici
on Q solo tiene un punto m
arrafo anterior, los
que Q(i1) (para i = 1, . . ., m). As, de acuerdo a lo que observamos en el p
(i1)
son casi los mismos, salvo por algunos, que se
subrectangulos inducidos por la partici
on Q
pueden poner como la uni
on de dos subrect
angulos inducidos por la partici
on Q(i) . Como esto es
v
alido para toda i = 1, . . ., m, podemos concluir que cada uno de los subrect
angulos inducidos por
la partici
on P es la uni
on de algunos de los subrect
angulos inducidos por Q, propiedad que con
frecuencia usaremos.
Y O

Y O

b2

b2

a2

a2
|

a1

b1

X/

a1

b1

X/

Figura 1.6: Si Q refina a P los subrectangulos inducidos por P son la uni


on de subrectangulos
inducidos por Q
Note que, para obtener esta sucesi
on, bastara empezar haciendo Q(0) = P; Q(1) = (P1 {c})
P2 Pn donde c Q1 \P1 ; Q(2) = (P1 {c, d}) P2 Pn donde d Q1 \(P1 {c}), y
as sucesivamente, hasta agotar todos los puntos de Q1 que no estan en P1 , para despues hacer un
proceso an
alogo con todos los puntos de Q2 que no estan en P2 , y una vez agotados estos, continuar
con el mismo procedimiento para el resto de las particiones coordenadas.
5

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.2. Construcci
on de la integral de Riemann

En general, dadas dos particiones P y Q de un rect


angulo R, no necesariamente existe una
relacion de renamiento entre ellas. Sin embargo, es posible construir una tercera partici
on que
rene a ambas; la denotaremos por P  Q y si P = P1 Pn y Q = Q1 Qn entonces
P  Q = (P 1 Q1 ) (Pn Qn )
(Notese el smbolo especial de uni
on que usamos, en virtud de que P  Q no coincide con P Q)
(ver gura 1.7).
YO

b2

a2

YO

|
a1

YO

|
b1

b2

a2

|
a1

|
b1

YO

b2

b2

a2

|
a1

| | |

|
b1

a2

|
a1

| | |

|
b1

Figura 1.7: P  Q no coincide con P Q


Una vez que hemos precisado estos conceptos, el siguiente paso consistira en construir sumas
como las que aparecen en 1.1. Para ello, supondremos que tenemos una cierta funci
on f , que esta
denida en R, y que toma valores reales. Es importante destacar que para construir sumas como las
de 1.1 (que a partir de este momento empezaremos a llamar por su nombre: sumas de Riemann),
ademas de contar con una partici
on P de R (que induce una subdivisi
on de R), tambien tenemos
que hacer una eleccion de un punto en cada uno de los subrect
angulos inducidos por dicha partici
on.
As pues, por cada particion P, podemos obtener una innidad de sumas de Riemann (tantas como
formas diferentes haya de elegir dichos puntos). Veremos que no se necesita hacer tanto.
En realidad, por cada partici
on P de R solo vamos a construir un par de sumas. Si, (como
alculo de
dijimos anteriormente y para el caso de R2 ), nuestro problema se puede ver como el c
un volumen (el que est
a por debajo de la gr
aca de f ), para alcanzar dicho volumen bastara
entonces con tomar sumas de Riemann, solo que en lugar de evaluar a la funci
on f en alg
un punto
angulo.
del subrect
angulo Ri, sera suciente con tomar el mnimo valor de f sobre dicho subrect
Como podra suponerse, el otro tipo se sumas que vamos a tomar en cuenta seran aquellas en las
que, en lugar de tomar el valor mnimo, tomaremos el valor maximo de f sobre el subrectangulo Ri.
La intuici
on dice que con cualquiera de estas sumas debera de ser suciente para aproximarnos
al volumen por debajo de la gr
aca de f , con la peculiaridad de que con las primeras nos
aproximamos por abajo de dicho volumen, y con las segundas los hacemos por arriba del
mismo volumen (ver guras 1.8 y 1.9).
Una vez que hemos llegado hasta este punto, s
olo resta aclarar un detalle. En general,
para que podamos asegurar que una funci
on alcanza su valor mnimo y su valor m
aximo sobre un
conjunto, sabemos que es suciente con que dicha funci
on sea continua sobre el conjunto y que
J. P
aez

1.2. Construcci
on de la integral de Riemann

Captulo 1. Integral de Riemann

..............uuu
...|.|...|..
.

.
.

.
.
~
.
..........~.~~
. 









_____~
~
~~
 ~





  

 


~~
~~
~
~~
X~~~
~

|||||  


 















Y /













Figura 1.8: Suma inferior


Z

 ............
 ...............

  ....
 ...........

.  



 



 





   



  






 

Y /












~~
~~
~
~~
X~~~
~

Figura 1.9: Suma superior

este sea cerrado y acotado. Como esta construccion no la queremos restringir s


olo a este tipo de
funciones, y a este tipo de conjuntos (aunque un rect
angulo s es un conjunto cerrado y acotado), en
lugar del tomar el valor mnimo y el valor m
aximo de f sobre cada subrectangulo Ri , tomaremos el
nmo y el supremo de los valores de f sobre este subrectangulo. Tomar este camino solo nos obliga
a suponer que la funci
on f esta acotada sobre el rectangulo R, que comparada con la hip
otesis de
continuidad, esta nueva condici
on nos sale mas barata. As pues, de aqu en adelante supondremos
que nuestra funci
on f , ademas de estar denida sobre R, tambien esta acotada (sobre R).
Aclarado el punto, procedemos a dar las siguientes deniciones:

Definici
on 1.4 Sean, f una funci
on (de valores reales) definida y acotada sobre un rect
angulo R
on de R. Si R1 , . . . , Rk son los subrect
angulos de R inducidos por
contenido en Rn , y P una partici
la partici
on P, definimos la suma inferior de f correspondiente a la partici
on P, que denotaremos
7

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.2. Construcci
on de la integral de Riemann

por S(f, P), como


S(f, P) =

k


mi m(Ri )

i=1

en donde mi = inf{f (
x) | x
Ri}, i = 1, . . . , k.
An
alogamente, definimos la suma superior de f correspondiente a la partici
on P, que denotaremos
por S(f, P), como
k

S(f, P) =
Mi m(Ri)
i=1

x) | x
Ri }, i = 1, . . ., k.
en donde Mi = sup{f (
Estas sumas tienen una serie de propiedades, de las cuales la primera es bastante evidente:
Proposici
on 1.1 Si P es cualquier partici
on de R, entonces S(f, P) S(f, P).
Dem. Como mi y Mi son, respectivamente, el nmo y el supremo del mismo conjunto, a saber
on de medida de un rect
angulo
{f (
x) | x
Ri}, se tiene que mi Mi . Por otra parte, de la denici
se tiene que 0 m(Ri) por lo que mi m(Ri) Mi m(Ri) para cada i = 1, . . . , k, de tal forma que
sumando sobre las i s, se tiene que S(f, P) S(f, P).
Como ya habamos observado desde el principio, tambien es geometricamente claro que si renamos una partici
on (es decir, la hacemos mas na) entonces nuestras sumas se parecen mas a
ese volumen. Mas a
un, podemos estar seguros de que si Q rena a P entonces la suma inferior de
f correspondiente a Q es mayor o igual que la suma inferior correspondiente a P (ver gura 1.10);
y an
alogamente, la suma superior de f correspondiente a Q es menor o igual que la suma superior
correspondiente a P.

ww
ww
w
w
ww
ww

ww
ww
w
ww ww
ww ww
ww ww

ww
ww
w
w
ww
ww

xx
zz
zz xxx
z
xx
wz
ww xxx
w
w
x
Ri
ww
xx
ww xxx
w
zz xxx
zz
zz
xx

ww
ww
w
ww ww
ww ww
ww ww

Ri1

ww
ww
ww

xx
zz
zz xxx
z
xx
wz
ww xxx
w
w
x
Ri2 wwww xxxx
w
zz xxxx
zz
zz
xx

Partici
on Q

Partici
on P

Figura 1.10: Si Q refina a P entonces la suma inferior de f correspondiente a Q es mayor que


la suma inferior correspondiente a P
Esta propiedad la dejamos plasmada en la siguiente
J. P
aez

1.2. Construcci
on de la integral de Riemann

Captulo 1. Integral de Riemann

Proposici
on 1.2 Sean P, Q PR . Si Q refina a P entonces S(f, P) S(f, Q) y S(f, Q)
S(f, P).
Dem. Sean R1 , . . . , Rk los subrectangulos de R inducidos por P, y sean Ri1 , . . . , Riki los subrectangulos inducidos por Q que unidos nos dan Ri para alguna i {1, . . ., k}. Dado que cada
x) | x
Rij } {f (
x) | x
Ri} y por lo tanto
Rij esta contenido en Ri , tenemos que {f (
i
x) | x
Rj } y sup{f (
x) | x
Rij } sup{f (
x) | x
Ri } para
inf{f (
x) | x
Ri } inf{f (
i
umero
cada j = 1, . . . , ki, de modo que multiplicando estas desigualdades por m(Rj ), que es un n
no negativo, se tiene que
inf{f (
x) | x
Ri } m(Rij ) inf{f (
x) | x
Rij } m(Rij )
y
x) | x
Ri } m(Rij )
sup{f (
x) | x
Rij } m(Rij ) sup{f (
Si ahora sumamos ambas desigualdades, corriendo el ndice j de 1 a ki, tenemos que
ki


inf{f (
x) | x
Ri } m(Rij )

j=1

ki


inf{f (
x) | x
Rij } m(Rij )

j=1

y
ki


sup{f (
x) | x

Rij }

m(Rij )

j=1

ki


sup{f (
x) | x
Ri} m(Rij )

j=1

on de los subrect
angulos Ri1 , . . . , Riki , se tiene que m(Ri) =
Ahora, como el subrectangulo Ri es la uni
ki

m(Rij ) y por lo tanto
j=1

inf{f (
x) | x
Ri} m(Ri)

ki


inf{f (
x) | x
Rij } m(Rij )

j=1

y
ki


sup{f (
x) | x
Rij } m(Rij ) sup{f (
x) | x
Ri } m(Ri)

j=1

Si en estas desigualdades sumamos con respecto del ndice i, corriendo de 1 a k, tenemos que

ki
k
k




inf{f (
x) | x
Ri } m(Ri)
inf{f (
x) | x
Rij } m(Rij )
i=1

y
k

i=1

i=1

ki


j=1

sup{f (
x) | x
Rij } m(Rij )

j=1

k


sup{f (
x) | x
Ri } m(Ri)

i=1

Recordando la denici
on de suma inferior y suma superior, tenemos entonces que
S(f, P) S(f, Q)
y
S(f, Q) S(f, P)
9

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.2. Construcci
on de la integral de Riemann

que es lo que queramos demostrar.


Observese que de las dos proposiciones anteriores podemos concluir, bajo el supuesto de que la
partici
on Q rena a la partici
on P, que
S(f, P) S(f, Q)
y
S(f, Q) S(f, P)
De hecho, si recurrimos nuevamente a la interpretaci
on geometrica, estas desigualdades no nos
deben de causar sorpresa puesto que cualquier suma inferior debe de estar por debajo del volumen
que queremos calcular, y de manera analoga, cualquier suma superior debe de estar por arriba.
Por lo anterior, debiera ser cierto que, dadas cualesquiera dos particiones P y Q de R, se debe
a muy importante para la construcci
on que
tener que S(f, P) S(f, Q). Esta propiedad, que ser
estamos realizando, la dejaremos establecida en la siguiente
Proposici
on 1.3 Si P y Q son cualesquiera dos particiones del rect
angulo R entonces se cumple
que
S(f, P) S(f, Q)
Dem. Consideremos la partici
on P  Q. Como dijimos anteriormente, esta partici
on rena tanto
a P como a Q de tal forma que, por la proposici
on 1.2 debemos tener que
S(f, P) S(f, P  Q)
y
S(f, P  Q) S(f, Q)
on 1.1), se tiene que S(f, P) S(f, Q).
Como S(f, P  Q) S(f, P  Q) (proposici
La conclusion de la proposici
on anterior resultara fundamental para la obtenci
on (cuando menos
teorica) de ese n
umero I al cual se deben de parecer las sumas de Riemann de una cierta funci
on
f . N
otese que esta proposici
on nos dice dos cosas relevantes:
1. el conjunto de todas las sumas inferiores que se obtiene para una funci
on f denida sobre
un rect
angulo R, es un conjunto acotado superiormente y ademas cualquier suma superior es
una cota superior de dicho conjunto, y
2. el conjunto de todas las sumas superiores que se obtiene para una funcion f denida sobre
un rect
angulo R, es un conjunto acotado inferiormente y adem
as cualquier suma inferior es
una cota inferior de dicho conjunto.
As pues, cuando menos desde un punto de vista te
orico, podramos esperar que existiera algo
as como la suma inferior m
as grande o la suma superior mas peque
na, y si todo funciona bien,
cualquiera de estos dos n
umeros debiera de coincidir con el tan famoso y anhelado volumen que
hay por debajo de la gr
aca de f . A continuaci
on daremos una denici
on m
as precisa de estos
n
umeros.
on f (denida
Denotaremos por S(f ) al conjunto de todas las sumas inferiores de una funci
sobre el rectangulo R) y como S(f ) al conjunto de todas las sumas superiores, es decir:
S(f ) = {S(f, P) | P PR }
J. P
aez

10

1.2. Construcci
on de la integral de Riemann

Captulo 1. Integral de Riemann

y
S(f ) = {S(f, P) | P PR }
Dado que estos conjuntos son acotados inferior y superiormente, respectivamente, podemos dar
la siguiente
Definici
on 1.5 Al

supremo del conjunto S(f ) lo llamaremos la integral inferior de f sobre R, y lo


denotaremos por R f , y al nfimo del conjunto S(f ) lo llamaremos la integral superior de f sobre

a que
R, y lo denotaremos por R f . De forma abreviada, se tendr

f = sup{S(f, P) | P PR }
R

y

f = inf{S(f, P) | P PR }
R

Sin duda nuestra primera reacci


on sera pensar que estos n
umeros son iguales para cualquier
funci
on acotada que consideremos. Desafortunadamente, esto no siempre es as. El siguiente
ejemplo nos muestra una funci
on denida y acotada sobre el rect
angulo [0, 1] [0, 1], para la que
no se cumple que estos n
umeros sean iguales.
Ejemplo 1.1 Sea f : R = [0, 1] [0, 1] R definida como

1
f (x, y) =

si x
oyQ
si x y y
/Q

Muestre que R f = R f .
angulo
Soluci
on. Observese que si P es cualquier partici
on del rect
angulo R, y Ri es cualquier subrect
inducido por esta partici
on, entonces sobre dicho subrect
angulo siempre existen parejas (x, y) tales
que x
o y Q, y parejas (x, y) tales que x y y
/ Q. De aqu se deduce que M (Ri ) = 1 y m(Ri) = 0
on P de R. De esta forma, se
de tal forma que S(f, P) = 1 y S(f, P) = 0 para

cualquier

partici
tiene que S(f ) = {0} y S(f ) = {1} por lo que R f = 1 y R f = 0.
Aun cuando puede que este ejemplo nos desanime un poco, es importante hacer un par de
observaciones:
1. la integral inferior y la integral superior de una funci
on denida y acotada sobre un rect
angulo
R siempre existen, y
2. la integral inferior siempre es menor o igual que la integral superior, es decir,


f
R

11

f
R

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.3. Propiedades de la integral de Riemann

Esta u
ltima desigualdad se obtiene muy f
acilmente a partir de la proposici
on 1.3; baste recordar
que de esa proposici
on se deduce que cualquier
suma
superior
es
una
cota
superior
del conjunto

de todas las sumas inferiores por lo que R f (que es el supremo de todas las sumas inferiores y
por lo
as peque
na de todas las cotas superiores de este mismo conjunto)
debe cumplir

tanto la m
on P de R. De aqu, se tiene que R f es una cota
que R f S(f, P) para cualquier partici
inferior del conjunto de todas las sumas superiores, por lo que dicho
n
umero debe ser menor o igual

que el nmo del conjunto de todas las sumas superiores, que es R f . Por tanto, se tiene que

R f R f (este mismo trabalenguas se puede decir de otra forma si ahora empezamos diciendo
que cualquier suma inferior es una cota inferior del conjunto de todas las sumas superiores, lo que
tambien se sabe por la misma proposicion. Intentelo!)
As, de entre las funciones que est
an denidas y son
acotadas
angulo R, jaremos

sobre un rect

an
nuestra atenci
on en aquellas para las cuales se tiene que R f = R f . Este tipo de funciones ser
conocidas como funciones Riemann-integrables (o simplemente integrables) sobre R, como quedar
a
establecido en la siguiente
angulo R. Decimos que f es RiemannDefinici
on 1.6 Sea f : R Rn R acotada sobre el rect
integrable (o simplemente integrable) sobre R si se tiene que la integral inferior y la integral superior
de f sobre R son iguales. Es decir, si


f=
f.
R

En este caso, a este n


umero lo llamaremos la integral de f y lo denotaremos por

1.3

R f.

Propiedades de la integral de Riemann

Existen muchas propiedades del concepto que acabamos de denir, pero hay una en particular que
sin duda tiene que ser la primera en aparecer. Se trata de una proposicion que nos da un criterio
alternativo para saber cuando una funci
on es integrable. Este criterio tiene la ventaja (o desventaja,
seg
un se vea) de establecer cuando una funci
on es integrable sin necesidad de saber cu
al es el valor
de la integral, algo as como el criterio de Cauchy para la convergencia de sucesiones.
Si una funci
on es integrable, signica que la integral inferior y la integral superior de dicha
funci
on son iguales, digamos a un cierto n
umero I. De las propiedades del nmo y el supremo
sabemos entonces que, para cualquier cantidad positiva que demos (por peque
na que esta sea),
existen particiones P y Q para las cuales las correspondientes suma inferior (S(f, Q)) y suma
umero I en menos que la mitad de la cantidad positiva que
superior (S(f, P)) distan de este n
dimos, y por lo tanto la distancia entre estos n
umeros sera menor a la distancia original (ver gura
1.11).
0

I /2


{=
{
{
{{
{{

S(f, Q)

I

I + /2
Ca ? _
CC
CC
CC

S(f, P)

Figura 1.11: Si una funci


on f es integrable y su integral es igual a un n
umero I, dada una
cantidad positiva > 0, existen particiones Q y P tales que S(f, Q) y S(f, P) difieren de I en
menos que /2
J. P
aez

12

1.3. Propiedades de la integral de Riemann

Captulo 1. Integral de Riemann

As, podemos asegurar que, para cualquier cantidad positiva que demos (digamos > 0), se
pueden encontrar particiones P y Q tales que S(f, P) S(f, Q) < . De hecho, vamos a mostrar
que se puede conseguir una sola partici
on para la cual vale la misma desigualdad. Lo mejor
de todo esto es que esta propiedad no s
olo es necesaria (como acabamos de platicarlo) sino que
tambien es una propiedad suciente (que es la parte m
as interesante y m
as comunmente usada);
es decir, si para cada cantidad positiva que demos, existe una partici
on P para la cual se tiene
que S(f, P) S(f, P) < entonces podremos estar seguros de que la funcion f es integrable. Esta
importante propiedad la estableceremos en el siguiente
Teorema 1.1 Sea f : R Rn R acotada sobre el rect
angulo R. f es integrable sobre R si y
s
olo si para cada > 0 existe P partici
on de R tal que
S(f, P) S(f, P) <

Dem. Probemos la necesidad. Sea >


0. Como f es integrable, sabemos que R f = R f .
Llamemos I a este n
umero. Como I = R f = sup{S(f, P) | P PR }, de las propiedades del
on de R tal que
supremo sabemos que para /2 > 0, existe P  partici
I /2 < S(f, P ) I

Por otra parte, como I = R f = inf{S(f, P) | P PR }, de las propiedades del nmo sabemos que
para /2 > 0, existe Q partici
on de R tal que
I S(f, Q) < I + /2
Si ahora hacemos P = P   Q, sabemos que P rena tanto a P  como a Q de tal forma que, por la
proposici
on 1.2 tenemos que
S(f, P ) S(f, P) S(f, P) S(f, Q)
y por lo tanto, de las desigualdades anteriores obtenemos que
I /2 < S(f, P) S(f, P) < I + /2
De estas u
ltimas desigualdades concluimos que
S(f, P) S(f, P) <
que es lo que se quera demostrar.
Para la prueba de la suciencia, tenemos
on f es integrable,
lo que

que
demostrar que la funci

signica que tenemos que probar que R f = R f para lo cual basta con demostrar que R f

umero se
R f = 0. Como sabemos que 0 R f R f , es suciente con demostrar que este n
puede hacer mas peque
no que cualquier cantidad positiva (digamos > 0). Siendo as la cosa, sea
> 0. De acuerdo a nuestra hip
otesis, existe P partici
on de R tal que
S(f, P) S(f, P) <

Por otra parte, como R f = sup{S(f, P) | P PR } y R f = inf{S(f, P) | P PR }, sabemos que



S(f, P)

f S(f, P)
R

13

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.3. Propiedades de la integral de Riemann

de modo que, como los extremos de estas desigualdades son dos n


umeros que distan entre si en
menos de , entonces los n
umeros que estan en medio tambien distan en menos de , es decir

f <

Como esto se vale para toda > 0 tenemos que



f
R

Por lo tanto

f=

f =0

f , de modo que f es integrable sobre R.

Quiz
as fue una decepci
on el que no toda funci
on denida y acotada sobre un rect
angulo resultara
ser integrable. Sin embargo, no hay porque tirarse al suelo. En el siguiente teorema mostraremos
que hay una clase muy grande de funciones que s resultan ser integrables. Estas funciones son
las funciones continuas que (como la intuici
on nos lo indica, para este tipo de funciones s debe de
existir el volumen bajo su gr
aca), s son integrables. Y nada mejor que el siguiente teorema
para estrenar el anterior.
angulo R. Entonces f es integrable sobre
Teorema 1.2 Sea f : R Rn R continua sobre el rect
R.
Dem. Para la prueba de este teorema, tendremos que usar un par de teoremas (muy importantes)
acerca de las funciones continuas que estan denidas sobre conjuntos cerrados y acotados (como los
rectangulos con los que estamos trabajando). El primero de ellos es el que nos dice que toda funci
on
de este tipo alcanza su valor maximo y su valor mnimo en puntos del dominio. Y el segundo, el
que nos dice que estas mismas funciones tambien deben de ser uniformemente continuas sobre el
mismo dominio. Con este par de potentes armas demostraremos nuestro teorema haciendo uso, por
supuesto, del teorema 1.1.
As pues, sea > 0. Como ya dijimos, sabemos que f tambien es uniformemente continua sobre R,
de modo que, para /m(R) (que es una cantidad positiva), existe > 0 con la propiedad de que si
x
, y R son tales que
x y < entonces |f (
x) f (
y )| < /m(R). Sea ahora P una partici
on
de R con la propiedad de que la diagonal de cualquier subrect
angulo Ri (de los inducidos sobre R
on con esta
por la partici
on P) sea menor que (es decir, d(Ri) < ) (probar que existe una partici
propiedad es un ejercicio de este captulo). Como tambien dijimos antes, como f es continua en cada
i , yi Ri tales que f (
xi ) f (
x) f (
yi )
subrectangulo Ri (que supongamos fueron k), existen x
para todo x
Ri . Con todo esto en mente, tenemos que
S(f, P) =

k


mi m(Ri) =

k


i=1

i=1

k


k


f (
xi) m(Ri)

y
S(f, P) =

Mi m(Ri) =

i=1
J. P
aez

i=1

14

f (
yi ) m(Ri)

1.3. Propiedades de la integral de Riemann

Captulo 1. Integral de Riemann

de tal forma que


S(f, P) S(f, P) =
=

k


f (
yi ) m(Ri)

i=1
k


k


f (
xi ) m(Ri)

i=1

(f (
yi ) f (
xi )) m(Ri)

i=1

xi yi < de modo que |f (


xi ) f (
yi )| =
Ahora, como x
i , yi Ri y d(Ri) < , tenemos que
xi ) < /m(R), para cada i = 1, . . . , k. Por lo tanto
f (
yi ) f (
k


k

(f (
yi ) f (
xi )) m(Ri) <
(/m(R)) m(Ri)

i=1

i=1

= /m(R)

k


m(Ri)

i=1

= (/m(R)) m(R)
=
de donde tenemos que
S(f, P) S(f, P) <
y por lo tanto, f es integrable sobre R.
Es importante destacar que el teorema anterior solo nos dice que la continuidad es una condici
on
suciente para que una funci
on sea integrable. De hecho, y afortunadamente, una funci
on puede
ser discontinua e integrable al mismo tiempo. El siguiente, es un ejemplo de este tipo de funciones.
Ejemplo 1.2 Sea f : R = [0, 1] [0, 1] R definida como

si 0 x 1/2
1
f (x, y) =

0
si 1/2 < x 1
Muestre que f es integrable sobre R.
Soluci
on. Para demostrar que esta funci
on es integrable usaremos (como casi siempre haremos),
el teorema 1.1. Sea > 0. Para esta , considerese la siguiente partici
on P = {0, 1/2 /2, 1/2 +
/2, 1}{0, 1} del rect
angulo R = [0, 1][0, 1] (observe que necesitamos suponer que 0 < < 1 para
que 0 < 1/2 /2 y 1/2 + /2 < 1, lo que no representa ning
un problema, puesto que si lo probamos
para estos n
umeros, entonces el teorema 1.1 tambien ser
a cierto para n
umeros m
as grandes). Los
subrect
angulos de R inducidos por esta partici
on son los siguientes: R1 = [0, 1/2/2][0, 1], R2 =
acil ver que: m3 = m2 = 0 mientras
[1/2 /2, 1/2 + /2] [0, 1], y R3 = [1/2 + /2, 1] [0, 1]. Es f
acil ver que: M1 = M2 = 1 mientras que M3 = 0. De
que m1 = 1. Por otra parte, tambien es f
aqu, se tiene que
S(f, P) = m1 m(R1 ) + m2 m(R2 ) + m3 m(R3 )
= 1 (1/2 /2) + 0 + 0 (1/2 /2)
= 1/2 /2
15

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.3. Propiedades de la integral de Riemann

y
S(f, P) = M1 m(R1 ) + M2 m(R2 ) + M3 m(R3)
= 1 (1/2 /2) + 1 + 0 (1/2 /2)
= (1/2 /2) +
= 1/2 + /2
on es
de tal forma que S(f, P) S(f, P) = . As, por el teorema 1.1 tenemos que esta funci
integrable sobre [0, 1] [0, 1] (esperamos que al lector no le cause ning
un problema el hecho de que
se haya obtenido una igualdad para la diferencia S(f, P) S(f, P), en lugar de un menor estricto).
Ademas de mostrar que existen funciones integrables que no son continuas, el ejemplo anterior
muestra que las discontinuidades pueden ser muchas. De hecho, el conjunto de discontinuidades
de la funci
on del ejemplo anterior (que es el conjunto {(1/2, y) R2 | 0 y 1}) tiene tantos
elementos como el conjunto de discontinuidades de la funci
on del ejemplo 1.1 (que es el conjunto
[0, 1] [0, 1]).
As pues, el problema para que una funci
on discontinua sea integrable, no radica en la cantidad
de discontinuidades que tenga, sino en la forma en que estas estan acomodadas (por decirlo de
alguna forma). Observe que en el ejemplo 1.2 el conjunto de discontinuidades de la funci
on es un
conjunto aco (o de
area cero) mientras que el conjunto de discontinuidades de la funci
on del
ejemplo 1.1 es un conjunto gordo (o de
area positiva). Observe tambien que, para funciones
denidas sobre rect
angulos en R2 , que su conjunto de discontinuidades sea un conjunto aco
signicara algo parecido a un conjunto nito de puntos o una lnea (no necesariamente recta)
(ver gura 1.12), y gordo algo que tuviera
area diferente de cero, mientras que para funciones
denidas sobre rect
angulos en R3 , aco signicara algo parecido a un conjunto nito de puntos,
una lnea o a una supercie (no necesariamente plana), y gordo algo que tuviera volumen
diferente de cero (se deja al lector imaginar el signicado de estas palabras en dimensiones mas
grandes).
YO

R












/X

Figura 1.12: El conjunto de discontinuidades de una funci


on f definida sobre un rectangulo
2
R R es flaco, si esta formado por puntos aislados, lneas (rectas o curvas) o por todos
ellos juntos (claro, siempre y cuando al juntarlos, no formen un conjunto gordo)
J. P
aez

16

1.3. Propiedades de la integral de Riemann

Captulo 1. Integral de Riemann

Otra herramienta que nos permitira hablar de conjuntos acos y gordos (al menos por
ahora) tiene que ver con el concepto de interior de un conjunto. M
as adelante, una vez que
a
hayamos precisado lo que signica que un conjunto se pueda medir (lo que en R2 signicar
3
que se puede hablar de su
area, o en R de su volumen), se podra demostrar facilmente que
para estos conjuntos medibles se cumplen armaciones como la siguiente: si un conjunto A es
medible, su medida ser
a cero si y s
olo si su interior ( int(A)) es vaco.
El siguiente resultado que veremos es una primera aproximaci
on a las ideas expuestas en los
p
arrafos anteriores. En la prueba de este teorema ser
a de vital importancia acordarnos del teorema
on es
de los rectangulos anidados (en Rn ). Tambien sera importante saber que, si una funci
integrable sobre un rect
angulo R, entonces tambien lo es sobre cualquier rectangulo R contenido
en R (este resultado se deja como un problema para el lector).
0 int(R) tal que f es
Teorema 1.3 Sea f : R Rn R integrable sobre R. Entonces existe x
continua en x
0.
Dem. Como f es integrable, por el teorema 1.1 sabemos que existe una partici
on P de R tal que
S(f, P) S(f, P) =
=

k

i=1
k


Mi m(Ri)

k


mi m(Ri)

i=1

(Mi mi ) m(Ri)

i=1

< m(R)
Como los terminos de la u
ltima suma son no negativos, debe existir un ndice i {1, . . ., k} (que
sin perdida de generalidad supondremos que i = 1), para el cual se tiene que
M1 m1 < 1

(1.2)

Observe que en caso contrario, si Mi mi 1 para toda i {1, . . . , k}, entonces (Mi mi )m(Ri)
ltima desigualdad, corriendo el
m(Ri) (para toda i {1, . . ., k}) de tal forma que sumando esta u
ndice i de 1 hasta k, tendramos que
k


(Mi mi ) m(Ri)

i=1

k


m(Ri)

i=1

= m(R)
lo cual sera una contradicci
on con la propiedad con que se eligio a la partici
on P.
angulo inducido por P para el cual se satisface la desigualdad 1.2.
Llamemos entonces R1 al subrect
Adicionalmente, supondremos que R1 int(R). En caso de que este subrectangulo no satisfaga esta
angulo
propiedad, siempre podemos tomar otro rect
angulo R contenido en el interior del subrect
angulo tambien estara contenido en el interior del rect
angulo
R1 de tal forma que este nuevo rect
original R. Ademas, el supremo y el nmo de los valores de la funci
on f sobre este nuevo rectangulo
an cumpliendo una desigualdad an
aloga a 1.2 ya que R R1 .
R seguir
Supongamos ahora que el lector ya prob
o el problema que establece que: si una funci
on es integrable
sobre un rect
agulo R entonces es integrable sobre cualquier subrect
angulo contenido en R. Entonces
on P (1) del
podemos asegurar que, como f es integrable sobre el rectangulo R1 , existe una partici
rectangulo R1 tal que
S(f, P

(1)

) S(f, P

(1)

)=

k


(1)
Mi

i=1

(1)
m(Ri )

k


(1)

(1)

mi m(Ri )

i=1

17

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.3. Propiedades de la integral de Riemann

k


(1)

(Mi

(1)

(1)

mi ) m(Ri )

i=1

m(R1 )
<
2
Por un argumento an
alogo al que hicimos renglones arriba, podemos asegurar que existe un sub(1)
rectangulo Ri (de los inducidos por P (1) sobre R1 ), y que denotaremos simplemente como R2 ,
con la propiedad de que
1
M2 m2 <
2
x) | x
R2 } y m2 = inf{f (
x) | x
R2 }, y adem
as R2 int(R1 ).
donde M2 = sup{f (
Siguiendo con este procedimiento, obtenemos una sucesi
on {Rk } de rectangulos (o intervalos)
anidados en Rn con las siguientes propiedades:
1. Mk mk <

1
k

donde Mk = sup{f (
x) | x
Rk } y mk = inf{f (
x) | x
Rk }, y

2. Rk+1 int(Rk )
para toda k N.
As, por el teorema de los rectangulos anidados sabemos que


k=1

Rk = . Ahora, si x
0

Rk ,

k=1

probaremos que f es continua en x


0 . Para ello, tomemos > 0 y N N talque N1 < . Como
x0 ) int(RN ) RN de tal forma que
x
0 RN +1 int(RN ), existe > 0 tal que B (
x) MN
mN f (
para toda x
B (
x0 ). Como MN mN <

1
N

se tiene que

|f (
x) f (
x0 )| <

1
<
N

x0 ), lo que prueba que f es continua en x


0 .
para toda x
B (
Este teorema tiene como consecuencia un hecho que seguido usaremos para determinar cuando
una funci
on no es integrable. Para ello, establezcamos primero la siguiente notaci
on: si f : A
x
Rn R, denotaremos por Df,A al conjunto de discontinuidades de f en A, es decir, Df,A = {
A | f es discontinua en x
}.
Corolario 1.1 Sea f : R Rn R integrable sobre R. Entonces Df,R tiene interior vaco
(int(Df,R) = ).
Dem. Si int(Df,R ) = entonces existe un rectangulo R tal que R int(Df,R ) Df,R R. Como
f es integrable sobre R y R R, entonces f tambien es integrable sobre R de modo que, por el
0 . Observe que, como x
0 int(R ),
teorema anterior, existe x
0 int(R ) tal que f es continua en x

que es un conjunto abierto contenido en R, si f es continua en x
0 restringida a R , entonces f es
0 Df,R .
continua en x
0 restringida a R, lo cual contradice el hecho de que x
Como dijimos antes, este resultado sera muy u
til para determinar cuando una funci
on no es
integrable. Tal es el caso de la funci
on del ejemplo 1.1. En este caso, se tiene que Df,R = [0, 1][0, 1]
J. P
aez

18

1.3. Propiedades de la integral de Riemann

Captulo 1. Integral de Riemann

de tal forma que int(Df,R ) = ; as, por el corolario anterior podemos concluir nuevamente que
dicha funci
on no es integrable sobre R = [0, 1] [0, 1].
Es una buena costumbre preguntarse siempre que pasa con el recproco de una armaci
on. En el
caso del corolario anterior no hay mucho que decir. En general, que el conjunto de discontinuidades
de una funci
on tenga interior vaco no signicar
a necesariamente que dicho conjunto tenga que ser
aco (m
as a
un, no tendr
a nada que ver con el hecho de que se pueda medir). De hecho, este
asunto nos conduce hacia una pregunta m
as general: hay alguna manera de medir conjuntos (en
Rn ) de tal forma que en funci
on de dicha medida pudieramos determinar si un conjunto es aco
o es gordo? (es claro que si se contara con esta medida, los conjuntos acos seran aquellos
que su medida fuera cero, y los gordos aquellos que su medida fuera mayor que cero). En el caso
area a los subconjuntos (cuando
particular de R2 , existe una forma de extender el concepto de
menos acotados) de R2 ? (aqu usamos la palabra extender puesto que hay conjuntos a los cuales ya
les asignamos un
area, como es el caso de los rectangulos). La respuesta es s, hay forma de hacer
esto (aunque no para todos los subconjuntos acotados de R2 ) y justo en este captulo veremos una
manera de hacerlo.
Sin embargo, antes de hablar de medida de conjuntos, nos ser
a muy u
til terminar de mencionar
algunas otras propiedades de las funciones integrables, sobre todo aquellas que tienen que ver con
las operaciones entre (o con) funciones. Estas propiedades las resumiremos en el siguiente
Teorema 1.4 Sean f, g : R Rn R integrables sobre R. Entonces:

1. f + g es integrable sobre R y adem


as (f + g) = f + g
R

2. si c R, cf es integrable sobre R y adem


as

cf = c

3. f g es integrable sobre R
4. si f (
x) 0 para toda x
R entonces

f 0

5. si f (
x) g(
x) para toda x
R, entonces




6. |f | es integrable sobre R y adem


as 




f  |f |
R

7. las funciones max{f, g} y min{f, g}2 son integrables sobre R


La demostracion de cada uno de los incisos de este teorema son parte de los problemas de
este captulo. N
otese tambien, que la armaci
on del segundo inciso es un caso particular de la
armaci
on del tercero (tomando g igual a la funci
on constante c), solo que la formula que aparece
en el segundo es muy utilizada.
Otra propiedad que destacaremos, relacionada con el cuarto inciso del

teorema anterior, tiene


que ver con la siguiente pregunta: si f (
x) > 0 para toda x
R entonces R f > 0? La respuesta a
esta pregunta es armativa, s
olo que para probarla hace falta el teorema 1.3 junto con la siguiente
2

Recuerde que
max{f, g} =

f + g + |f g|
2

19

min{f, g} =

f + g |f g|
2

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.3. Propiedades de la integral de Riemann

Proposici
on 1.4 Sea f : R Rn R integrable
sobre R tal que f (
x) 0 para toda x
R. Si f

es continua en x
0 R y f (
x0 ) > 0 entonces R f > 0.
x0 ) > 0, sabemos que existe > 0 tal que |f (
x) f (
x0 )| <
Dem. Si f es continua en x
0 R y f (
f (
x0 )
para toda x
B (
x0 ) o, equivalentemente
2
f (
x0 )
f (
x0 )
< f (
x) f (
x0 ) <
2
2
por lo que, de la primera desigualdad, tenemos que

f (
x0 )
< f (
x)
2
x0 ).
para toda x
B (
Ahora, sea P una partici
on de R tal que uno de los subrect
angulos inducidos por dicha partici
on
x0 ). As, tenemos que
(digamos R1 ) se quede dentro de la vecindad B (
S(f, P) =

k


mi m(Ri)

i=1

= m1 m(R1 ) +

k


mi m(Ri)

i=2

f (
x0 )
m(R1) + 0
2
>0

donde m1

f (
x0 )
2

> 0 porque R1 B (
x0 ) y mi 0 porque f (
x) 0 para toda x
R. Como

0 < S(f, P) f
R

concluimos la prueba.
Una vez que contamos con la proposici
on anterior, se tiene como consecuencia inmediata (usando
tambien el teorema 1.3) la siguiente
n
x) > 0 para toda x
R.
Proposici

on 1.5 Sea f : R R R integrable sobre R tal que f (


Entonces R f > 0.

Para concluir esta seccion, probaremos un teorema relacionado con el hecho de que la integral
de una funci
on f sobre un rect
angulo R Rn , dividida por la medida de R, tambien se puede
interpretar como el valor promedio de los valores de f sobre R. En efecto, si tomamos f : R
Rn R, con R = [a1 , b1] [an , bn], una manera de aproximarnos a el valor promedio de f
sobre R consistira de los siguientes pasos:
1. tomamos la partici
on de R que se obtiene al subdividir cada intervalo [ai, bi] en k partes
on induce kn subrectangulos Rj de R, todos de
iguales (de longitud (bi ai )/k); esta partici
la misma medida, es decir, se tiene que
m(Rj ) =
para cada j = 1, . . . , kn
J. P
aez

20

m(R)
kn

1.3. Propiedades de la integral de Riemann

Captulo 1. Integral de Riemann

2. en cada uno de estos subrect


angulos Rj (j = 1, . . ., kn ) elegimos un punto j , con lo cual
obtenemos una muestra de puntos del rect
angulo R muy bien distribuida
3. calculamos el promedio de los valores de f sobre estos puntos j , es decir, calculamos
n

k

f (j )

(1.3)

kn

j=1

Es intuitivamente claro que esta suma es una muy buena aproximaci


on a el promedio de
los valores de f sobre R, y que esta aproximaci
on sera mejor en la medida de que k sea mas grande.
Lo interesante es que esta misma suma tambien se puede ver como una suma de Riemann de f
sobre R, dividida por m(R); en efecto, como m(Rj ) = m(R)/kn, entonces
n

k

f (j )
j=1

kn

k


f (j )

1
kn

f (j )

m(Rj )
m(R)

j=1
n

k

j=1

kn

1 
f (j )m(Rj )
=
m(R)
j=1

Dado que esta suma de Riemann se parece mucho a la integral de f sobre R cuando k es muy
grande, resulta natural decir que el n
umero

1
f
m(R)
R

se puede interpretar como el valor promedio de los valores de f sobre R.


Pues bien, el u
ltimo teorema de esta seccion establece que, si f es una funci
on continua sobre
R, este valor promedio se alcanza en un alg
un punto de R, raz
on por la cual, es conocido como
el Teorema del Valor Promedio.
Teorema 1.5 (del Valor Promedio) Sean f, g : R Rn R tales que f es continua en R y g
integrable sobre R. Entonces:

m(R) para alguna R


1. R f = f ()
2. si g(
x) 0 para toda x
R entonces

R fg


= f ()

Rg

para alguna R

Dem. Sean m y M el mnimo y el m


aximo de f sobre R, respectivamente. Por el problema 11 de
este captulo tenemos que

f M m(R)

m m(R)
R

de tal forma que

f
M
m(R)
R

21

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.4. Medida de Jordan

Como f es continua y R es conexo, debe de existir R tal que

f () = R
m(R)

m(R).
por lo que R f = f ()
En cuanto al segundo inciso, como m f (
x) M y g(
x) 0, para toda x
R, tenemos que
(mg)(
x) (f g)(
x) (M g)(
x)
de tal forma que


mg

g=
R


fg


Mg = M

g
R

Ahora, si R g = 0, de las desigualdades de arriba se tiene que R f g = 0 y por lo tanto R f g =


0 = f ()
R g para cualquier R. Si R g > 0 entonces

fg
M
m
R
Rg
y nuevamente, como f es continua y R es conexo, debe de existir R tal que

=
R f g
f ()
Rg

g para alguna R.
por lo que R f g = f ()
R
Observe que el primer inciso de la proposici
on anterior, es un caso particular del segundo inciso
tomando g igual a la funci
on constante 1.

1.4

Medida de Jordan

En esta seccion se abordar


a el problema de encontrar una forma de medir conjuntos a n de
contar con un concepto que nos permita, entre otras cosas, precisar la idea de cu
ando un conjunto
on que acabamos de
en Rn es aco o es gordo. Veremos que justo el concepto de integraci
denir nos proporciona una herramienta para lograrlo.
En realidad, eso de medir conjuntos es algo que nos han venido ense
nando desde que somos
ni
nos (quien no recuerda una que otra f
ormula para calcular el area de una gura plana (conolido (conjuntos en R3 )). Lo relevante de lo que
juntos en R2 ) o el volumen de uno que otro s
vamos a hacer a continuaci
on es que vamos a denir formalmente conceptos como los de
area y
volumen, y extender dichos conceptos cuando menos en dos sentidos: uno, en cuanto a que el
tipo de conjuntos a los cu
ales podremos asignarle esta medida sera bastante mas diverso (no s
olo
tri
angulos, rectangulos, polgonos, crculos, cilndros, esferas, etc.), y dos, esta forma de medir
incluir
a no solo guras planas o solidos, sino conjuntos que viven en otras dimensiones! (un
mundo nos vigila!).
on caracterstica de A, de
Definici
on 1.7 Dado A Rn acotado, definimos A : Rn R, la funci
la siguiente forma

si x
A
1
x) =
A (

0
si x

/A
(ver figura 1.13).
J. P
aez

22

1.4. Medida de Jordan

Captulo 1. Integral de Riemann


ZO
1_

/Y












Figura 1.13: La grafica de la funci


on caracterstica A de un conjunto A R2
Una vez que tenemos esta funcion, estamos en condiciones de denir cu
ando un conjunto (acoal es esa medida.
tado) es Jordan-medible3 y cu
on caracDefinici
on 1.8 Dado A Rn acotado, decimos que A es Jordan-medible si la funci
terstica de A es integrable sobre alg
un rect
angulo R que contenga a A. En este caso decimos que
la medida de Jordan de A (que denotaremos por J(A)) est
a dada por

J(A) = A
R

Antes de entrar de lleno al estudio de los conjuntos Jordan-medibles, es importante hacer algunas
observaciones acerca de la denicion anterior.
Notese primero que en dicha denici
on hemos echado mano de un rect
angulo R que contiene
al conjunto acotado A; la cuestion, al parecer muy sutil, es: que sucede con nuestra denici
on de
medida si en lugar del rect
angulo R tomamos otro, digamos R , que tambien contenga al conjunto
A? (es claro que, si A es un conjunto acotado, hay una innidad de rect
angulos que lo cotienen!).
La pregunta, sin lugar a dudas, es: el concepto de medibilidad, y lo que llamamos la medida de
A, dependen de que rectangulo tomemos? Se deja al lector vericar (con ayuda de los problemas
13, 6 y 7 de este captulo, junto con el hecho de que la intersecci
on (a diferencia de la uni
on!) de
dos rectangulos es un rectangulo) que: si la denici
on de medibilidad se cumple para un rect
angulo

R entonces tambien se cumple para cualquier otro rectangulo R que contenga al conjunto A, y
ademas


A = A
R

En segundo lugar es importante destacar que para llegar a este concepto de medida, adem
as
del concepto de integral (que no es poca cosa, o mejor dicho, que lo es casi todo), solo fue necesario
haber denido previamente lo que signicaba la medida de un cierto tipo de conjuntos, a saber
aquellos que llamamos rectangulos. De hecho, la medida de Jordan tambien se puede interpretar
como una extensi
on (a conjuntos m
as arbitrarios) de la medida de un rect
angulo, sobre todo
3

Nombrados as en recuerdo de Camille Jordan (Lyon 1838 - Pars 1922), un matem


atico frances conocido tanto
por su trabajo sobre la teora de los grupos como por su influyente Curso de an
alisis (Cours danalyse).

23

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.4. Medida de Jordan

si observamos que cualquier rect


angulo R Rn es Jordan-medible y que J(R) = m(R) (problema
18). No obstante lo anterior, hasta este momento no sabemos si guras (o subconjuntos de R2 )
tales como un tri
angulo o un crculo, son conjuntos para las cuales tiene sentido hablar de su area,
y en caso de que s, como se calculara dicha area?
A continuaci
on ilustraremos por medio de un ejemplo muy sencillo que en efecto, el concepto de
medida de Jordan no es m
as que la formalizaci
on de conceptos tan intuitivos para nosotros como
los de area y volumen.
Ejemplo 1.3 Sean a, b R n
umeros positivos y A = {(x, y) R2 | 0 x a, 0 y (b/a)x}.
Como se podr
a notar f
acilmente, A es un tri
angulo de base a y altura b. Mostraremos que A es un
2
rea) es, como todos sabemos, ab
conjunto Jordan-medible en R , y que su medida (o su a
2 .
2
Soluci
on. Tomemos el rect
angulo R = {(x, y) R | 0 x a, 0 y b} = [0, a] [0, b] el cual
contiene a A. De acuerdo con nuestra definici
on tenemos que mostrar que la funci
on caracterstica
angulo R y que
A es integrable sobre el rect

ab
A =
2
R
(n)

Para lograr esto echaremos mano del problema 10 de este captulo. Para cada n N, sea P (n)= P 1
(n)
(n)
(n)
on de R que
P2 , donde P1 = {i na | i = 0, 1, . . ., n} y P2 = {i nb | i = 0, 1, . . . , n}, la partici
ab
2
angulos de medida (o a
rea) n2 . Como la funci
on con la que estamos
lo subdivide en n subrect
trabajando es A , se tiene que


m(Ri )
y
S(A , P (n)) =
m(Ri)
S(A , P (n)) =
Ri A

Ri A=

angulos de R inducidos por P, de modo que en este caso


donde los Ri representan a los subrect

m(Ri )
S(A , P (n)) =
Ri A

ab
ab
ab
+ 2 2 + + (n 1) 2
2
n
n
n
n1

ab
= 2
i
n

=1

i=1

ab
= 2
n
ab
=
2

(n 1)n
2
n1

Por otra parte, se tiene que


S(A , P (n)) =

m(Ri)

Ri A=

ab
ab
ab
ab
+ + (n 1) 2 + n 2 + n 2
2
n
n
n
n
ab
ab
ab
ab
= 1 2 + 2 2 + + n 2 + (n 1) 2
n
n
n
n
ab
ab n+1

+ (n 1) 2
=
2
n
n

=2

J. P
aez

24

1.4. Medida de Jordan

Captulo 1. Integral de Riemann

De estas dos identidades se obtiene inmediatemante que


lim S(A , P (n)) =

ab
= lim S(A , P (n))
n
2

angulo
de modo que por el problema antes mencionado, tenemos que A es integrable sobre el rect
R y adem
as

ab
J(A) = A =
2
R

que es lo que queramos mostrar.


Finalmente, es importante resaltar que no todos los subconjuntos acotados de Rn resultan ser
Jordan-medibles. El lector podr
a comprobar f
acilmente que el ejemplo 1.1 no solo nos proporciona
una funci
on que no es integrable, sino que tambien nos muestra que el conjunto A = {(x, y)
o y Q} es un conjunto que no es Jordan-medible! Por cierto que tampoco
[0, 1] [0, 1] R2 | x
resulta ocioso decir que las siguientes dos frases tienen signicados realmente diferentes; no es lo
mismo decir: A es un conjunto con medida de Jordan cero, que decir: A es un conjunto que no
tiene medida de Jordan o A no es Jordan-medible.
Una vez discutidas estas cuestiones acerca de la denicion de lo que son los conjuntos medibles
(y la medida misma), el primer resultado que probaremos nos proporcionar
a condiciones necesarias
y sucientes para determinar cu
ando un conjunto es Jordan-medible. Antes, estableceremos que si
a al conjunto de puntos frontera de A (o simplemente, la frontera
A Rn entonces F r(A) denotar
de A).
Teorema 1.6 Sea A Rn acotado. Las siguientes afirmaciones son equivalentes:
1. A es Jordan-medible
angulos tales que:
2. para cada > 0 existen R1 , . . . , Rk rect
(a) F r(A) R1 Rk , y
(b)

k


m(Ri) <

i=1

3. la F r(A) es Jordan-medible y J(F r(A)) = 0


Dem.
esta contenida
1) 2) En esta parte elegiremos un rectangulo R tal que la cerradura de A (A)

en el interior de R (int(R)), es decir: A int(R) (observe que con esta eleccion no perdemos generalidad en virtud de que, como lo mencionamos p
arrafos arriba, nuestra denici
on de medibilidad
no depende del rect
angulo que contenga a A). Sea > 0. Como A es Jordan-medible, sabemos que
on de
A es integrable sobre este rectangulo R (que contiene a A) de tal forma que existe P partici
R tal que
S(A , P) S(A , P) <
(1.4)
Notese que en este caso se tiene que
S(A , P) =

m(Ri)

Ri A=

25

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.4. Medida de Jordan

y
S(A , P) =

m(Ri)

Ri A

angulos de R inducidos por P. As, tenemos que


donde los Ri representan a los subrect

S(A , P) S(A , P) =
m(Ri)
Ri A=
y
Ri Ac =

on P, tales que
Sean R1 , . . . , Rk los subrectangulos de R, inducidos por la partici
Ri A =

Ri Ac =

(1.5)

A n de concluir la prueba de la condici


on 2, por la desigualdad 1.4, s
olo resta probar que
F r(A) R1 Rk . Para obtener esta contenci
on observe primero que, como A int(R),
entonces F r(A) int(R). Sea x
F r(A). Si tenemos la suerte de que x
int(Ri) para alguno
de los subrectangulos inducidos por la partici
on P (recuerde que R es la uni
on de todos esos subrectangulos), es claro que Ri cumple con las condiciones 1.5, en cuyo caso ya habremos acabado.
Por otra parte, si x
no pertenece al interior de alguno de los subrect
angulos, entonces x
esta en la
frontera de m
as de uno de los subrect
angulos de R inducidos por P ya que x
F r(A) int(R)
un k {1, . . ., n}; la gura 1.14 (a) ilustra este hecho en
(en realidad debe estar en 2k para alg
en su frontera est
an contenidos en A,
R2 ). En este caso, si todos los subrectangulos que tienen a x
entonces x
int(A) (ver gura 1.14 (b)). De forma an
aloga, si todos los subrectangulos que tienen
ext(A). En ambas situaciones obtenemos
ax
en su frontera est
an contenidos en Ac , entonces x
que x

/ F r(A) lo cual es una contradicci


on. As pues, de entre todos los subrect
angulos para los
cuales x
pertenece a su frontera, debe existir alguno, llamemoslo Ri , para el que se satisfacen las
condiciones 1.5. Con esto concluimos la prueba de la condici
on 2.
YO

YO
R

/X

/X

(b)

(a)

int(R) no pertenece al interior de ninguno de los subFigura 1.14: En R2 , si un punto x


rectangulos inducidos por una partici
on P, entonces x
pertenece a la frontera de 2 = 21 subrectangulos adyacentes (), o es un vertice de 4 = 22 de ellos (). Si todos los subrectangulos
que tienen a x
en su frontera estan contenidos en A, entonces x
int(A).
2) 3) En este inciso tenemos que probar que el conjunto F r(A) es Jordan-medible, lo que
un rect
angulo R que lo
signica que su funci
on caracterstica F r(A) debe ser integrable sobre alg
J. P
aez

26

1.4. Medida de Jordan

Captulo 1. Integral de Riemann

contenga. Por otra parte, de acuerdo con nuestra hip


otesis, existen R1 , . . . , Rk rectangulos tales
que
F r(A) R1 Rk
y
k


m(Ri) <

i=1

Lo primero que vamos a destacar, apoyados por el segundo inciso del problema 2, es que los
rectangulos R1 , . . ., Rk los podemos elegir de tal forma que, ademas de tener la propiedad de que
la suma de sus medidas es menor que , tambien tienen la propiedad de que
F r(A) int(R1 ) int(Rk )

(1.6)

(observe que el problema citado dice, en otras palabras, que todo rectangulo se puede agrandar
un poquito; tan poquito como se quiera!). Una vez aclarado lo anterior, tomemos R un rect
angulo
que contenga a R1 Rk . Ahora extendamos los lados de cada uno de los rect
angulos
on que dichas extensiones generan sobre R (la gura 1.15 ilustra este
Ri y llamemos P a la partici
on sobre R,
proceso en R2 ). Si bien es cierto que los subrectangulos Ri inducidos por esta partici
as seguro es que casi
no coinciden necesariamente con los rectangulos originales R1 , . . . , Rk (lo m
nunca coincidan!), tambien es cierto que si tomamos cualquiera de estos nuevos subrectangulos Ri
que intersecte a la F r(A), entonces este debe estar contenido en alguno de los Rj , lo cual es una
consecuencia de 1.6 (esperamos que el lector coincida en que lo difcil de esta armacion no est
a en
imaginar su prueba, sino en escribirla!).
YO
R
A
F r(A)

/X

Figura 1.15: Extendiendo los lados de cada uno de los rectangulos Ri para obtener una
partici
on P del rectangulo R
En sntesis, podemos asegurar que, si R1 , . . . , Rl son todos los subrectangulos de R inducidos
por la partici
on P tales que
F r(A) Ri = con i = 1, . . ., l
entonces

R1 Rl R1 Rk

y por lo tanto tendremos que


l

i=1

m(Ri)

k


m(Ri) <

i=1

27

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.4. Medida de Jordan

Como


S(F r(A) , P) =

m(Ri)

Ri F r(A)=

l


m(Ri)

i=1

<
as
por el problema 8 podemos concluir que la funci
on F r(A) es integrable sobre R y que adem

F r(A) = 0
R

Es decir, F r(A) es un conjunto Jordan-medible y J(F r(A)) = 0.


3) 1) Como en la primera parte, elegiremos un rect
angulo R tal que la cerradura de A
esta contenida en el interior de R. Por tanto, tambien tenemos que F r(A) R de modo que

F r(A) = F r(A) = 0. De la segunda identidad, podemos concluir que existe P partici


on de
R

on P tales que
R tal que, si R1 , . . . , Rl son todos los subrectangulos de R inducidos por la partici
F r(A) Ri = (con i = 1, . . ., l), entonces


S(F r(A) , P) =

m(Ri)

Ri F r(A)=

l


m(Ri)

i=1

<
Por otra parte, para la misma partici
on P sabemos que
S(A , P) S(A , P) =

m(Ri)

Ri A=
y

Ri Ac =


angulos de R inducidos por P. Ahora observe que si


donde los Ri tambien son parte de los subrect

Ri es cualquiera de estos subrectangulos que intersecan tanto a A como a Ac , entonces este debe


de intersecar a la F r(A) (problema 4 de este captulo). En resumen, si Ri , . . . , Rk son todos los


subrectangulos que intersecan tanto a A como a Ac entonces {Ri, . . . , Rk } {R1 , . . . , Rl }, de tal
forma que


S(A , P) S(A , P) =
m(Ri)


Ri A=
y

Ri Ac =

k

i=1

J. P
aez

28

m(Ri )

1.4. Medida de Jordan

Captulo 1. Integral de Riemann

l


m(Ri )

i=1

<
con lo que podemos concluir que la funci
on A es integrable sobre R y que por lo tanto A es un
conjunto Jordan-medible, como se quera demostrar.
Sin duda la demostraci
on de este teorema fue un poco larga, pero no se podra negar que es un
teorema que nos proporciona informaci
on muy valiosa. Para empezar, nos dice que para saber si
un conjunto es Jordan-medible, es suciente con que su frontera tambien sea un conjunto Jordanmedible, pero adem
as de medida cero (es decir, aco). Y para terminar, los incisos 2 y 3 nos dan
condiciones necesarias y sucientes para que dicha frontera resulte ser un conjunto Jordan-medible
y de medida cero. Esto u
ltimo nos hace ver que los conjuntos Jordan-medibles y de medida cero
resultan ser muy importantes (sobre todo si son la frontera de otro conjunto). Es por esta raz
on
que nuestro siguiente resultado nos da condiciones necesarias y sucientes para que un conjunto
(aunque no sea la frontera de otro) tenga estas importantes caractersticas; por supuesto que dichas
condiciones estan sugeridas por los mismos incisos 2 y 3, y su prueba resulta muy an
aloga a lo que
hicimos antes, razon por la cual se deja como un problema para el lector.
olo si para
Teorema 1.7 Sea A Rn , un conjunto acotado. A es Jordan-medible y J(A) = 0 si y s
angulos tales que:
cada > 0 existen R1 , . . . , Rk rect
1. A R1 Rk , y
2.

k


m(Ri) <

i=1

Lo siguiente que vamos a mostrar es que este concepto de medida de conjuntos se lleva bastante
bien con las operaciones entre conjuntos (como es de esperarse de cualquier concepto de medida
que se respete!).
Teorema 1.8 Si A, B Rn son Jordan-medibles entonces A B y A B tambien son Jordanmedibles y adem
as
J(A B) = J(A) + J(B) J(A B)
(1.7)
Dem. Primero demostraremos que A B y A B son Jordan-medibles. Para ello, basta recordar
que F r(AB) F r(A)F r(B) y F r(AB) F r(A)F r(B) de tal forma que, por el teorema 1.6
(la equivalencia de los incisos 1 y 3, en ambos sentidos) y el problema 20 (ambos incisos), podemos
concluir que A B y A B son Jordan-medibles.
En cuanto a la identidad 1.7 basta observar que se satisface la siguiente identidad de funciones
AB + AB = A + B
la cual se puede probar f
acilmente analizando los casos: x
A B, x
A\B, x
B\A y x

/ A B.
Si ahora tomamos un rect
angulo R tal que A, B R, dado que por la primera parte de esta prueba
ya sabemos que las funciones AB y AB son integrables sobre R, usando el primer inciso del
teorema 1.4 obtenemos la f
ormula deseada.
Como se recordara, parte de la motivaci
on para contar con una forma de medir conjuntos estaba
en la posibilidad de decidir cu
ando un conjunto es aco (o gordo), lo cual a su vez estaba relacionado con la posibilidad de decidir la forma que debera tener el conjunto de discontinuidades
29

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.4. Medida de Jordan

de una funci
on para que esta resultara ser integrable (de hecho, habamos adelantado que ser de
medida cero era una manera de decidir que un conjunto era aco). Pues bien, terminaremos
esta seccion con un resultado que cumple parcialmente con este objetivo. Y decimos que lo cumple
parcialmente en virtud de que las condiciones de este resultado solo son sucientes.
Teorema 1.9 Sea f : R Rn R acotada sobre el rect
angulo R. Si el conjunto de discontinuidades de f en R (Df,R ) es un conjunto Jordan-medible y de medida cero entonces f es integrable sobre R.
Dem. Sea M > 0 tal que |f (
x)| M para toda x
R. Usaremos el teorema 1.1 para demostrar
que f es integrable sobre R. Sea pues > 0. Dado que J(Df,R ) = 0 sabemos que existe una
partici
on P del propio rect
angulo R tal que
S(Df,R , P) <

4M

Si R1 , . . . , Rl son los subrect


angulos de R inducidos por la partici
on P que tienen la propiedad de
que Ri Df,R = (i = 1, . . . , l), tenemos entonces que
l


m(Ri) <

i=1

4M

Si ahora Rl+1 , . . ., Rk son el resto de los subrectangulos de R inducidos por P, sabemos entonces
que f es continua en cada uno de ellos de tal forma que, por el teorema 1.2, f es integrable sobre
angulos
cada Ri (i = l + 1, . . . , k). Nuevamente por el teorema 1.1, para cada uno de estos subrect
(i)
podemos encontrar una partici
on P tal que
S(f, P (i)) S(f, P (i)) <

2(k l)

para cada i = l + 1, . . . , k. Ahora, cada una de estas particiones P (i) la extendemos a todo el
rectangulo R y junto con la partici
on inicial P, formamos una nueva partici
on del rect
angulo R a
la que llamaremos Q (la gura 1.16 ilustra este procedimiento en R2 ).
Es importante hacer notar que, por la forma en que construimos la partici
on Q, cada subon de subrect
angulos inducidos por Q; o dicho de otra
rectangulo inicial Ri (i = 1, . . . , k) es la uni
forma, si los subrect
angulos inducidos por Q los denotamos por Rj,i, en donde i es un ndice que
corre desde 1 hasta k, y para cada una de estas i s, j es un ndice que corre desde 1 hasta una
cierta ki , entonces
ki

Rj,i
Ri =
j=1

para i = 1, . . ., k.
Observese tambien que para cada i = l + 1, . . . , k, los Rj,i (j = 1, . . ., ki) son subrectangulos
on Q(i) que rena a P (i) (en la gura 1.16 tambien se alcanza a
de Ri inducidos por alguna partici
notar este hecho), de modo tal que
S(f, Q(i)) S(f, Q(i)) S(f, P (i)) S(f, P (i))

<
2(k l)
J. P
aez

30

1.4. Medida de Jordan

Captulo 1. Integral de Riemann


YO

Df,R

R
/X

Figura 1.16: En cada subrectangulo Ri que no interseca al conjunto de las discontinuidades de


on Q del rectangulo R
f en R (Df,R), extendemos su particion P (i) para obtener otra partici
(en la figura s
olo se hizo en cinco de estos)
Una vez aclarado lo anterior, tenemos que

ki
k



(Mj,i
S(f, Q) S(f, Q) =
mj,i ) m(Rj,i)
i=1

l

i=1

l

i=1

l


i=1

< 2M

j=1
ki



(Mj,i
mj,i ) m(Rj,i) +

j=1
ki



(Mj,i

mj,i )

j=1
ki

j=1

l

i=1

= 2M

l

i=1

m(Rj,i) +

2M m(Rj,i) +

ki


m(Rj,i) +

j=1

m(Ri) +

 
+
< 2M
4M
2
=

k

i=l+1

ki


(Mj,i
mj,i ) m(Rj,i)

j=1

k 


S(f, Q(i) ) S(f, Q(i))
i=l+1

k 


S(f, P (i)) S(f, P (i))
i=l+1
k

i=l+1

2(k l)


= sup{f (
x) | x
Rj,i }, y mj,i = inf{f (
x) | x
Rj,i } para
en donde, como era de esperarse, Mj,i
i = 1, . . . , k y j = 1, . . . , ki.
Como se podra observar, con esto terminamos la prueba del teorema.

Como dijimos antes, este teorema es una respuesta parcial al problema de caracterizar a las
31

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.5. La integral sobre conjuntos Jordan-medibles

funciones integrables en terminos de la medida su conjunto de discontinuidades. Es un hecho


desafortunado que, si una funci
on es integrable sobre un rect
angulo, no se pueda asegurar que
su conjunto de discontinuidades sea Jordan-medible, lo que se puede comprobar con la funci
on
del problema 9. Por cierto que, si se supiera que el conjunto de discontinuidades de una funci
on
integrable es Jordan-medible, este tendra que ser necesariamente de medida cero, como se pide
probar en el ejercicio 25.
Sin embargo, y como casi todo mundo lo sabe, los matem
aticos no suelen quedarse con una
duda y no falt
o uno de ellos que se diera a la tarea de buscar una nueva forma de medir conjuntos
que permitiera caracterizar a las funciones integrables (o m
as especcamente, a el conjunto de
discontinuidades de una funci
on integrable). Este trabajo lo realiz
o el matematico frances Henri
Leon Lebesgue (1875-1941) quien introdujo un nuevo concepto de medida de conjuntos (y que por
razones obvias ahora se le conoce como medida de Lebesgue). En particular, los conjuntos que
resultan ser acos con esta medida (es decir, los conjuntos de medidad de Lebesgue cero) se
caracterizan por una propiedad an
aloga a la que sirve para caracterizar a los conjuntos de medida
de Jordan cero, y que nosotros probamos en el teorema 1.7. Especcamete se tiene la siguiente
Definici
on 1.9 Sea A Rn , un conjunto acotado. A tiene medida de Lebesgue cero si para cada
> 0 existe una cantidad numerable de rect
angulos R1 , R2, . . . , Rk , . . . tales que:
1. A

Rk , y

k=1

2.

m(Rk ) <

k=1

En este caso escribimos que (A) = 0 (en donde (A) denota la medida de Lebesgue de A).
Lo mejor de todo esto es que, sin tener que saber como se dene en general la medida de
Lebesgue, y solo contando con la denici
on anterior, podemos formular el teorema que nos permite
caracterizar plenamente a las funciones integrables sobre un rect
angulo R. Este teorema es conocido
como el Teorema de Lebesgue (uno de los muchos que prob
o!) y dice lo siguiente
angulo R. f es inteTeorema 1.10 (de Lebesgue) Sea f : R Rn R acotada sobre el rect
grable sobre R si y s
olo si el conjunto de discontinuidades de f sobre R (Df,R) es un conjunto de
medida de Lebesgue cero (es decir, (Df,R) = 0).
La prueba de este teorema requiere de algunos resultados previos relacionados con los conjuntos
de medida de Lebesgue cero los cuales, aunque sencillos de probar, escapan a los objetivos de este
texto. Por esta raz
on, dichos resultados y la prueba del propio teorema se incluyen en un apendice.

1.5

La integral sobre conjuntos Jordan-medibles

En esta seccion mostraremos que el concepto de integral se puede extender a conjuntos m


as generales
que los rectangulos. En principio, podremos extenderlo a cualquier conjunto acotado A Rn (de
hecho, as lo haremos), aunque r
apidamente nos daremos cuenta de que, para ciertos conjuntos
acotados, algunas funciones tan sencillas como las funciones constantes (distintas de la constante
cero) no resultaran ser integrables. En este sentido, si queremos que funciones tan elementales
(como por ejemplo la funci
on constante uno) resulten ser integrables, lo m
as apropiado ser
a que
nos concentremos en los conjuntos Jordan-medibles.
Una vez aclarado lo anterior, procedemos a dar nuestra denici
on
J. P
aez

32

1.5. La integral sobre conjuntos Jordan-medibles

Captulo 1. Integral de Riemann

Definici
on 1.10 Sea f : A Rn R acotada sobre el conjunto acotado A. Definimos fA : Rn
R como

x)
si x
A
f (
fA (
x) =

0
si x

/A
(ver figura 1.17).
un rect
angulo
Decimos que f es integrable sobre A si la funci
on fA es integrable sobre alg

R que
a
contenga a A. En este caso diremos que la integral de f sobre A (que denotaremos por A f ) est
dada por


f=
A

fA
R

ZO

/Y












Figura 1.17: La grafica de la funci


on fA de un conjunto A R2
De forma an
aloga a como lo hicimos cuando denimos los conjuntos Jordan-medibles, debe
hacerse notar que la denici
on anterior no depende del rect
angulo R que se elija. Usando la
un
misma herramienta que en ese caso se puede probar que, si la funcion fA es integrable sobre alg
rectangulo R que contenga al conjunto A, entonces es integrable sobre cualquier otro rect
angulo
que lo contenga.
Asimismo vale la pena destacar que, si la funci
on f es la funci
on constante uno sobre A (f 1)
on caracterstica de A, de forma tal que pedir que esta
entonces la funci
on fA no es mas que la funci
funci
on sea integrable sobre A, es lo mismo que pedir que A sea un conjunto Jordan-medible. He
aqu la raz
on por la que decimos que nuestra denici
on de integral sobre conjuntos m
as arbitrarios
que los rectangulos, en realidad debiera de circunscribirse a los conjuntos Jordan-medibles.
La discusi
on anterior tambien sirve para mostrar que, si no suponemos que el conjunto A sobre
el cual queremos integrar es Jordan-medible, entonces podemos tomar funciones que, a pesar de
que se porten muy bien sobre dicho conjunto (como por ejemplo que sean continuas sobre A), de
cualquier forma no resultan ser integrables sobre A (que mejor ejemplo que la funci
on constante
uno!). Por el contrario, si suponemos que el conjunto es Jordan-medible, se puede probar que
cualquier funci
on que sea continua sobre A resulta ser integrable sobre el. M
as a
un, con ayuda
del teorema 1.9 podemos probar un resultado un poco mas general y del cual la armaci
on previa
resultara ser un corolario.
33

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.5. La integral sobre conjuntos Jordan-medibles

Teorema 1.11 Sea f : A Rn R acotada sobre el conjunto Jordan-medible A. Si el conjunto


de discontinuidades de f sobre A (Df,A) es un conjunto Jordan-medible y de medida cero entonces
f es integrable sobre A.
Dem. Sea R un rect
angulo que contenga a A. De acuerdo con la denici
on, hay que probar
que la funci
on fA es integrable sobre este rectangulo. Para obtener esto, por el teorema 1.9 basta
probar que el conjunto de discontinuidades de la funci
on fA sobre el rectangulo R es un conjunto
Jordan-medible y de medida cero, lo cual a su vez se obtiene de la contenci
on que se prueba en el
ejercicio 29, del hecho de que la F r(A) es un cojunto Jordan-medible y de medida cero (puesto que
A es Jordan-medible (teorema 1.6)), y de ambos incisos del problema 20.
Corolario 1.2 Si f : A Rn R es continua sobre el conjunto Jordan-medible A entonces f es
integrable sobre A.
Esta manera de extender el concepto de integral a otros conjuntos tiene todas las propiedades
b
asicas que se pueden esperar de ella. Sobre todo aquellas que tienen que ver con las operaciones
entre funciones (suma, multiplicaci
on, etc.), en donde incluso ni siquiera hace falta suponer que el
conjunto sobre el cual estemos integrando, es Jordan-medible. Estas propiedades quedan resumidas
en el siguiente teorema y su prueba, como era de esperarse, se deja al lector.
Teorema 1.12 Sean f, g : A Rn R integrables sobre el conjunto A. Entonces:

1. f + g es integrable sobre A y adem


as (f + g) = f + g
A

2. si c R, cf es integrable sobre A y adem


as

cf = c

3. f g es integrable sobre A
4. si f (
x) 0 para toda x
A entonces

f 0

5. si f (
x) g(
x) para toda x
A, entonces



6. |f | es integrable sobre A y adem


as 




f  |f |

7. las funciones max{f, g} y min{f, g} son integrables sobre A


Ademas de trabajar bien con las operaciones entre funciones, este concepto de integral tambien
se lleva bien con las operaciones entre conjuntos. Esto signica que, si una funci
on es integrable
sobre un par de conjuntos, entonces es integrable sobre la intersecci
on y la uni
on de ambos. Como
en el caso del teorema anterior, estas propiedades son validas aun cuando los conjuntos en cuesti
on
no sean Jordan-medibles, como se establece en el siguiente
Teorema 1.13 Si f : A B Rn R es integrable sobre A y sobre B entonces f es integrable
sobre A B y A B y adem
as




f= f+ f
f
(1.8)
AB

J. P
aez

34

AB

1.5. La integral sobre conjuntos Jordan-medibles

Captulo 1. Integral de Riemann

Dem. Primero observemos que, como f es integrable sobre A y sobre B, entonces fA y fB son
integrables (sobre alg
un rect
angulo R que contenga a A B) de tal forma que, por el problema 14
sabemos que (fA )+ y (fB )+ son integrables sobre R. Ahora, por la primera identidad del primer
inciso del problema 34 se tiene que (fAB )+ es integrable sobre R. An
alogamente se prueba que
(fAB ) es integrable sobre R. Por otra parte, dado que fAB = (fAB )+ + (fAB ) se tiene que
fAB es integrable sobre R, es decir, f es integrable sobre A B. Finalmente, por la identidad del
segundo inciso del mismo problema 34 tenemos que
fAB = fA + fB fAB
de tal forma que podemos concluir que f es integrable sobre A B, ademas de que tambien
obtenemos la f
ormula 1.8.
Para concluir esta seccion (y este captulo!), probaremos las correspondientes versiones de el
Teorema del Valor Promedio y el Teorema del Valor Promedio Generalizado que tambien son
v
alidos para la integral con la que estamos tratando, s
olo que a diferencia de los teoremas anteriores,
para estos s hace falta suponer que el conjunto sobre el cual se est
a integrando sea Jordan-medible
(ademas de otra propiedad).
Teorema 1.14 Sean, f, g : A Rn R tales que, f es continua y acotada en A, g es integrable
sobre A y A es un conjunto conexo y Jordan-medible. Entonces:

J(A) para alguna A


1. A f = f ()

g para alguna A
2. si g(
x) 0 para toda x
A entonces A f g = f ()
A
Dem. Sean m = inf{f (
x) | x
A} y M = sup{f (
x) | x
A}. Entonces
m f (
x) M

(1.9)

para toda x
A. Como A es Jordan-medible, por el inciso 5 del teorema 1.12, tenemos que

(1.10)
m J(A) f M J(A)
A

Observese que si J(A) = 0 entonces, de las desigualdades anteriores, concluimos que A f = 0 de


tal forma que la identidad del inciso 1 se cumple para cualquier A. Supongamos por tanto que
J(A) > 0. En este caso, por el inciso a) del problema 21 y el problema 37 (aplicado a las funciones
f m y/o M f ), podemos asegurar que, si en 1.9 alguna de las desigualdades es estricta para
toda x
A , entonces la correspondiente en 1.10 tambien es estricta. De esta forma, a
un cuando
se diera esta desigualdad
estricta,
dado que f es continua sobre el conjunto conexo A, podemos

asegurar que el n
umero A f /J(A) pertenece a f (A) (la imagen de A bajo f ), o lo que es lo
mismo, que existe A tal que

Af

= f ()
J(A)
con lo cual terminamos la prueba del inciso 1).
Para la prueba del inciso 2, si en 1.9 multiplicamos por g(
x) tenemos que
m g(
x) f (
x) g(
x) M g(
x)
35

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.6. Problemas

para toda x
A de tal forma que, nuevamente por el inciso 5 del teorema 1.12, se tiene que



(1.11)
m g fg M g
A

Como en la prueba del inciso 1, si A g = 0, por las desigualdades anteriores tenemos que A f g = 0

y por tanto la identidad del inciso 2 se cumple para cualquier A. Supongamos entonces que
on g y en el otro a las
A g > 0. En este caso, por el problema 37 (en un sentido aplicado a la funci
funciones f g mg y/o M g f g) de nueva cuenta podemos concluir que, si en 1.9 alguna de las
desigualdades es estricta para toda x
A , entonces la correspondiente en 1.11 tambien es estricta.
Por este hecho, y por las mismas hip
otesis
y sobre
 A que usamos en la prueba del primer

sobre f 

inciso, podemos asegurar que el n


umero A f g / A g pertenece a f (A), o lo que es lo mismo,
que existe A tal que

fg

A
= f ()
g
A
con lo cual terminamos la prueba del inciso 2.

1.6

Problemas

1. Sea R = [a1 , b1] [an , bn] un rect


angulo en Rn . Pruebe que:
(a) si bi ai < para i = 1, . . . , n, entonces d(R) <

(b) si x
, y R, entonces
x y d(R)
x0 )
(c) si x
0 R y r > d(R), entonces R Br (
angulo en Rn . Dado > 0, pruebe que existen R1 , R2
2. Sea R = [a1 , b1 ] [an , bn] un rect
rectangulos tales que
(a) R1 int(R) y m(R) < m(R1 )
(b) R int(R2 ), y m(R2 ) < m(R) + .
angulo en Rn tal
3. Pruebe que, si A Rn es un conjunto acotado, entonces existe R un rect
que A R.
4. Pruebe que si A Rn y R es un rectangulo en Rn tal que R A = y R Ac = entonces
R F r(A) = .
5. Sean P y Q dos particiones del rect
angulo R Rn . Pruebe que Q rena a P si y solo si
P Q.
6. Pruebe que, si f es integrable sobre el rectangulo R Rn , entonces f es integrable sobre
cualquier rectangulo R R.
tal que f (
x) = 0 para toda x
int(R). Pruebe que f es
7. Sea f : R Rn R acotada

integrable sobre R y que f = 0.


R
J. P
aez

36

1.6. Problemas

Captulo 1. Integral de Riemann

8. Sea f : R Rn R acotada tal que f (


x) 0 para toda x
R. Si para todo

> 0 existe P
una partici
on de R tal que S(f, P) < entonces f es integrable sobre R y f = 0.
R

9. Sea f : R = [0, 1] [0, 1] R denida como:

si x o y es irracional, 0 o 1
0
f (x, y) =
1
p
1
si x = m
n + q
n y y = q con (m, n) y (p, q) primos relativos
Determine si f es integrable sobre R. Pruebe su respuesta.
10. Sean, f : R Rn R acotada, I R, y {P (k)}, {Q(k)} dos sucesiones de particiones del
rectangulo R tales que
lim S(f, P (k)) = I = lim S(f, Q(k) )
k

Pruebe que f es integrable sobre R y que adem


as

f =I
R

x) M
11. Sea f : R Rn R integrables sobre R.

Pruebe que, si M y m son tales que m f (


para toda x
R, entonces m m(R) f M m(R)
R

12. Sean f ,g funciones integrables sobre el rect


angulo cerrado R Rn y c R. Pruebe que f + g
y cf son integrables sobre R, y adem
as





(f + g) = f + g
y
cf = c f
R

13. Sean R, R1 , R2 rectangulos en Rn tales que R = R1 R2 e int(R1 ) int(R2 ) = (observe


que, si R = [a1 , b1 ] [an , bn ] y ai < c < bi para alguna i {1, 2, . . . , n} entonces
R1 = [a1 , b1 ] [ai , c] [an , bn] y R2 = [a1 , b1] [c, bi] [an , bn] son dos
rectangulos que satisfacen las codiciones de este problema. Sin embargo, lo m
as importante de
esta observacion es que tambien se cumple lo recproco! Es decir, si R, R1, R2 son rectangulos
que satisfacen las condiciones de este problema, entonces deben de poderse escribir justo como
los que acabamos de describir). Pruebe que:
(a)

f=

R1

f+

R2

f=

f+

R1

R2

(b) f es integrable sobre

R si
y solo
si f es integrable sobre R1 y R2 . Ademas, en ambos
casos se tiene que f = f + f
R

R1

R2

14. Pruebe que, si f : R Rn R es integrable sobre R, entonces:


(a) f+ denida como

x)
f (
x) =
f+ (

si f (
x) > 0
si f (
x) 0

es integrable sobre R
37

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.6. Problemas

(b) f denida como

x)
f (
x) =
f (

si f (
x) < 0
si f (
x) 0

es integrable sobre R (sugerencia: pruebe, y use, que f = f+ + f )


(c) | f | es integrable sobre R y ademas


 


 f
|f |




R

(sugerencia: pruebe, y use, que | f |= f+ f )


(d) si adem
as g : R Rn R es integrable sobre R, entonces min{f, g} y max{f, g} son
integrables sobre R.
15. Sea f : R Rn R acotada
(a) Suponga que f (
x) 0 para toda x
R. Pruebe que, si M = sup{ f (
x) | x
R},
x) | x
R}, m = inf{ f (
x) | x
R} y m = inf{ f 2 (
x) | x
R},
M  = sup{ f 2 (
otesis de que f sea no negativa?
entonces M  = M 2 y m = m2 . Es indispensable la hip
Justique su respuesta.
(b) Pruebe que, si f es integrable sobre R entonces f 2 es integrable sobre R.
(c) Pruebe que, si f y g son integrables sobre R entonces f g es integrable sobre R
x) c > 0 para toda x
R. Pruebe que, si f 2
16. Sea f : R Rn R acotada tal que f (
es integrable sobre R entonces f es integrable sobre R. Que sucede si f (
x) 0 para toda
x
R?
x) 0 para toda x
R. Pruebe que:
17. Sea f : R Rn R integrable sobre R tal que f (
(a)

f 0

x0 ) < 0, entonces
(b) si f es continua en x
0 R y f (

f <0

(c) si f es mayor que cero para toda x


R, entonces

f <0

angulo. Pruebe que R es Jordan-medible y que J(R) = m(R)


18. Sea R Rn un rect
19. Pruebe el teorema 1.7.
20. Sean A, B Rn . Pruebe que:
(a) si J(B) = J(A) = 0, entonces J(A B) = 0
(b) si B A y J(A) = 0, entonces B es Jordan-medible y ademas J(B) = 0
21. Sea A Rn un conjunto Jordan-medible. Pruebe que:
(a) J(A) > 0 int(A) =
J. P
aez

38

1.6. Problemas

Captulo 1. Integral de Riemann

(b) J(A) = 0 A F r(A)


(c) int(A) es Jordan-medible y ademas J(int(A)) = J(A)
(d) si B es un conjunto tal que int(A) B (A F r(A)), entonces B es Jordan-medible y
ademas J(B) = J(A)
22. Sea {Ak Rn | k N} una familia de conjuntos Jordan-medibles tales que

son acotados. Los conjuntos

k=1

Ak y

Ak y

k=1

Ak

k=1

Ak son Jordan-medibles? Pruebe su respuesta.

k=1

23. Sean A, B Rn Jordan-medibles. Pruebe que A\B es Jordan-medible y ademas J(A\B) =


J(A) J(A B)
24. Determine si el conjunto de discontinuidades de cada una de las funciones de los ejemplos 1.1
y 1.2, y el problema 9 son Jordan-medibles, y diga cu
al es su medida. Pruebe sus respuestas.
angulo R tal que Df,R es un conjunto Jordan25. Sea f : R Rn R integrable sobre el rect
medible. Pruebe que J(Df,R ) = 0.
26. Sean, A = {(x, y) R2 | 0 < x, y < 1 y x, y Q}, y f : A Rn R denida como
f (x, y) =
en donde x =

m
n,y

p
q

1 1
+
n q

y (m, n),(p, q) son primos relativos.

(a) A es un conjunto Jordan-medible?


(b) f es integrable sobre A?
Pruebe sus respuestas.
27. Sea f : A Rn
R, tal que J(A) = 0 y f es acotada sobre A. Pruebe que f es integrable
sobre A y ademas f = 0.
A

x) = 0
28. Sea f : A Rn R acotada sobre el conjunto Jordan-medible A.

Pruebe que, si f (
para toda x
int(A) entonces f es integrable sobre A y ademas f = 0.
A

R acotada sobre el conjunto Jordan-medible A y R un rect


angulo tal
29. Sea f : A
otesis de que A sea un
que A R. Pruebe que DfA ,R F r(A) Df,A . Es necesaria la hip
conjunto Jordan-medible? Pruebe su respuesta.
Rn

30. Pruebe el teorema 1.12.


aca de
31. Sea f : A Rn R integrable sobre el conjunto Jordan-medible A. Pruebe que la gr
x, f (
x)) Rn+1 | x
A}) es un conjunto Jordan-medible (en Rn+1 ) y de medida
f (Gf = {(
cero.
32. Sean f, g : A Rn R continuas sobre el conjunto cerrado, acotado y Jordan-medible A,
tales que f (
x) g(
x) para toda x
A. Pruebe que el conjunto
x) y g(
x), x
A}
{(
x, y) Rn+1 | f (
es Jordan-medible (en Rn+1 ).
39

J. P
aez

Captulo 1. Integral de Riemann

1.6. Problemas

33. Sea f : A Rn R integrable sobre A y B A.


(a) f es integrable sobre B? Pruebe su respuesta
(b) bajo que condiciones sobre B es cierto que f es integrable sobre B? Pruebe su respuesta
(c) pruebe que, si f es integrable sobre B entonces f es integrable sobre A\B
(d) pruebe
x) 0 para toda x
A, entonces

que, si f es integrable sobre B y ademas f (


f f
B

34. Sea f : A B Rn R acotada sobre el conjunto acotado A B. Pruebe que:


(a) (fAB )+ = min{(fA )+ , (fB )+ } y (fAB ) = max{(fA ) , (fB ) } (consulte el problema
14 para la denici
on de estas funciones)
(b) fAB + fAB = fA + fB
35. Sean A, B, C Rn que A = B C. Pruebe que, si f : A Rn R es integrable sobre A,
y
sobre A\C
entonces f es integrable sobre B, sobre C y sobre B C y ademas

sobre A\B
f= f+ f
f.
A

BC

R integrable sobre el conjunto Jordan-medible A tal que f (


36. Sea f : A

x) 0 para
x0 ) > 0 entonces f > 0. Es
toda x
A. Pruebe que, si f es continua en x
0 int(A) y f (
Rn

indispensable la hip
otesis de que x
0 int(A)?

A. Suponga que f (
x) 0
37. Sea f : A Rn R integrable sobre el conjunto Jordan-medible

para toda x
A y sea B = {
x A | f (
x) > 0}. Pruebe que: f > 0 si y solo si int(B) = .
A

x A |
38. Sea f : A R R integrable sobre el conjunto Jordan-medible A. Sea B = {
f (
x) = 0}
n

(a) B es un conjunto Jordan-medible?


(b) pruebe que f es integrable sobre B y que adem
as

J. P
aez

40

f=

Captulo 2

Calculando integrales
Si bien es cierto que por el material expuesto en el captulo 1 sabemos como se dene la integral de
una funci
on de varias variables con valores reales, tambien es cierto que hasta ahora no contamos
con herramientas sencillas que nos permitan calcular, salvo en casos muy especcos, el valor de
este tipo de integrales.
Pues bien, la intenci
on de este captulo es la de desarrollar dichas herramientas, las cuales est
an
basadas fundamentalmente en dos resultados: el Teorema de Fubini1 y el Teorema de Cambio de
Variable.

2.1

Integrales iteradas

Como se recordara, para el caso de una funci


on f denida sobre un rect
angulo R = [a, b] [c, d]
en R2 , y de valores positivos, la integral de f sobre R se puede interpretar geometricamente como
el volumen de la regi
on que se encuentra por arriba del rect
angulo R y por abajo de la gr
aca
de la funci
on f . Y trat
andose del calculo de vol
umenes, seguramente el lector alguna vez habr
a
escuchado hablar del principio de Cavalieri2, aunque en realidad aqu haremos referencia al metodo
de Cavalieri para el c
alculo de vol
umenes.
//
 ///
//

//

//

//

//
//

//

//


//
  ///
//

//

//

//


 




// 
//
//
//
//

//

Figura 2.1: El metodo de Cavalieri para aproximar el volumen de un objeto consiste en: rebanar
el objeto; despues, para cada rebanada, calcular el area de alguna de sus caras (o de alguna
cara intermedia), multiplicarla por el grosor de dicha rebanada (obteniendo as un volumen)
y finalmente sumar todos estos volumenes
1

Guido Fubini, matem


atico italiano (1879-1943)
Bonaventura Cavalieri (1598-1647), matem
atico italiano discpulo de Galileo, cuyo principio establece que el
volumen de dos objetos es igual, si existe una manera de colocarlos de tal forma que al realizar cortes paralelos y
con el mismo plano en ambos objetos, el
area de cada una de las caras o figuras que se forman en cada objeto, son
iguales.
2

41

Captulo 2. Calculando integrales

2.1. Integrales iteradas

En terminos generales, dicho metodo consiste en rebanar nuestro objeto; despues, para cada
rebanada, calcular el area de alguna de sus caras (o de alguna cara intermedia), multiplicarla
por el grosor de dicha rebanada (obteniendo as un volumen) y nalmente sumar todos estos
vol
umenes (ver gura 2.1). Como seguramente el lector se habra percatado, este metodo no es mas
que una forma pintoresca de describir la construcci
on de lo que ahora llamamos sumas de Riemann
de una cierta funci
on, que en este caso sera aquella que asigna el area de las caras de cualquier
rebanada o corte que hagamos, y de cuya disponibilidad depende el exito del metodo de Cavalieri.
Pues bien, para el caso en R2 que nos ocupa, resulta que s hay formas de cortar nuestra regi
on
de tal manera que s podemos tener la funci
on que nos asigna el area de la gura que se obtiene
en cada corte. De hecho, podemos hacer los cortes de dos formas diferentes y en ambas es posible
obtener dicha funci
on. Observe que, si cortamos nuestra region por un plano paralelo al plano
Y Z a la altura del punto x0 [a, b] del eje X, la gura que se obtiene es justo la misma que
obtenemos al considerar aquella que est
a por debajo de la gr
aca de la funci
on fx0 : [c, d] R
denida como fx0 (y) = f (x0 , y) (ver gura 2.2). De esta forma, el area de la gura correspodiente
al corte realizado a la altura x0 , que denotaremos por (x0 ), coincide con ser
d
(x0 ) =

fx0 (y)dy
c

d
f (x0 , y)dy

=
c

Notese que es una funci


on denida sobre el intervalo [a, b] y es justo una funci
on que es u
til para
aplicar el metodo de Cavalieri.
ZO
O

fx0 (y) = f (x0 , y)

Gf


a 


x0  
 
b 



d






R

/Y

Figura 2.2: Si a la regi


on que se encuentra por arriba del rectangulo R y por abajo de la
grafica de la funci
on f (Gf ), la cortamos por un plano paralelo al plano Y Z a la altura
del punto x0 [a, b] del eje X, la figura que se obtiene es justo la misma que obtenemos al
considerar aquella que esta por debajo de la grafica de la funci
on fx0 : [c, d] R definida como
fx0 (y) = f (x0 , y)
Tambien podemos hacer cortes con planos paralelos al plano XZ; as, si cortamos a la altura
a por debajo de la
del punto y0 [c, d] del eje Y , la gura que se obtiene coincide con la que est
J. P
aez

42

2.1. Integrales iteradas

Captulo 2. Calculando integrales

gr
aca de la funci
on fy0 : [a, b] R denida como fy0 (x) = f (x, y0 ), de tal forma que el area de la
gura obtenida con este corte (ver gura 2.3), que denotaremos por (y0 ), estara dada por
b
(y0 ) =

fy0 (x)dx
a

b
f (x, y0 )dx

=
a

En este caso, es una funci


on denida sobre el intervalo [c, d] y con ella tambien podemos aplicar
el metodo de Cavalieri.
ZO
O

fy0 (x) = f (x, y0 )

Gf

Xo

b?

??
??
??
??
??
??
??
?

??
??c
??
??
?
?? ??y?0
?? ??
? ??d
?

Figura 2.3: Tambien podemos hacer cortes con planos paralelos al plano XZ. Si cortamos a
la altura del punto y0 [c, d] del eje Y , la figura que se obtiene coincide con la que esta por
debajo de la grafica de la funci
on fy0 : [a, b] R definida como fy0 (x) = f (x, y0 )
Si todo lo dicho anteriormente est
a bien (que s lo estara, salvo por uno que otro peque
no
ajuste), el volumen de la regi
on que describimos al principio, y que geometricamente es lo que
a estar dado por
representa la integral de f sobre R ( R f ), deber
b


f=

(x)dx
a

b
=

d

f (x, y)dy dx

o por
d


f=

(y)dy
c

d
=
c

b

f (x, y)dx dy

43

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.1. Integrales iteradas

Las integrales que aparecen en el segundo rengl


on de cada una de las identidades anteriores, se
llaman integrales iteradas, se calculan de adentro hacia afuera, y de la misma forma que en el
caso de la derivaci
on parcial, en cada paso, las variables diferentes a la variable de integraci
on, se
consideran como constantes.
Es importante destacar que las identidades anteriores nos proporcionan dos metodos para calcular la integral de f sobre R, y adem
as ambos metodos nos dan el mismo resultado. El teorema de
Fubini es famoso por esta propiedad, y esta se resume diciendo que podemos integrar en el orden
que queramos. Si bien esto es cierto (bajo ciertas hip
otesis), es solo una parte. La otra, es justo
la que establece que la integral de una funci
on de varias variables se puede integrar por medio de
integraciones iteradas.
Una vez que hemos llegado hasta aqu, es necesario precisar algunas cuestiones. La primera de
ellas tiene que ver con las funciones y que denimos p
arrafos arriba. Y la pregunta es:
y estan denidas para todo x [a, b] y para toda y [c, d], respectivamente? Y bueno, si s
olo
sabemos que la funci
on original f es integrable sobre R, entonces la respuesta es: no. Y un ejemplo
que prueba esta armaci
on nos lo proporciona la funci
on del ejercicio 9 del captulo anterior.
Ejemplo 2.1 Recordemos que esta funci
on est
a definida como

si x
o y es irracional, 0
o1
0
f (x, y) =
1 1
p
si x = m
n + q
n y y = q con (m, n) y (p, q) primos relativos
Observemos que, si x0 [0, 1] es irracional, entonces fx0 (y) = f (x0 , y) = 0 para toda y [0, 1] en
cuyo caso la correspondiente funci
on s est
a definida para este punto, y adem
as
1
(x0 ) =

fx0 (y)dy
0

=0
Sin embargo, si x0 [0, 1] es racional, con x0 = m0 /n0 , entonces

0
fx0 (y) = f (x0 , y) =

1
n0

si y es irracional
+

1
q

si y =

p
q

con p y q primos relativos

1
No es difcil comprobar para esta funci
on que su integral inferior 0 fx0 (y)dy = 0 y su integral
 1
superior 0 fx0 (y)dy = 1/n0 , lo que significa que no es integrable en el intervalo [0, 1] y que por lo
tanto la funci
on no est
a definida para estos valores de x. El lector puede verificar que se da una
situaci
on an
aloga para la funci
on .
El ejemplo anterior no deber
a rompernos el corazon puesto que para una clase muy grande de
funciones (las continuas) no tendremos ning
un problema en denir a las ya famosas funciones y
de los p
arrafos anteriores, lo cual se deduce facilmente del problema 1. Y a
un menos descorazonador
nos resultar
a dicho ejemplo,
que, si bien no es posible denir las funciones y
1
 1 si observamos
puesto que las integrales 0 fx (y)dy y 0 fy (x)dx no existen para todo x [0, 1] y/o todo y [0, 1],
de las que s podemos estar seguros que s existen, son las integrales inferiores y superiores de las
mismas funciones fx y fy . Es decir, sin importar que valores x [0, 1] y y [0, 1] escojamos, los
J. P
aez

44

2.1. Integrales iteradas

Captulo 2. Calculando integrales

1
 1
1
 1
n
umeros 0 fx (y)dy, 0 fx (y)dy, 0 fy (x)dx y 0 fy (x)dx siempre existen. As, dado x [0, 1] le
podemos asociar dos n
umeros, que ahora denotaremos por (x) y (x), de la siguiente forma
1
(x) =

1
fx (y)dy =

y
1

1
fx (y)dy =

(x) =
0

para toda x [0, 1]

f (x, y)dy = 0

f (x, y)dy =
0

si x es irracional

si x =

1
n

m
n

Y lo mejor de todo esto es que este par de funciones (x) y (x) (x [0, 1]) que obtenemos de esta
manera, son integrables! con la propiedad de que
1
(x)dx = 0
0


f

=
R

y tambien
1
(x)dx = 0
0


f

=
R

Por supuesto que tambien se cumple lo mismo si para cada y [0, 1], denimos las funciones
1

1
fy (x)dx =

(y) =
0

1

1

y
fy (x)dx =

(y) =
0

para toda y [0, 1]

f (x, y)dx = 0

f (x, y)dx =
0

si y es irracional

si y =

1
q

p
q

que tambien resultar


an integrables, con la propiedad de que
1
(y)dy = 0
0


f

=
R

45

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.1. Integrales iteradas

y
1
(y)dy = 0
0


=

f
R

Lo que vamos hacer a continuaci


on es mostrar que estas propiedades no son exclusivas de la
funci
on del ejemplo 2.1. M
as aun, veremos que las ideas que estan detr
as del metodo descrito
p
arrafos arriba para calcular el volumen de una gura que se puede expresar como la integral de
una funci
on denida sobre un rect
angulo en R2 , se pueden extender a funciones que son integrables
n
sobre rectangulos en R . Hay varias formas de hacer esto, y la que expondremos aqu nos permitira
mostrar que, bajo ciertas condiciones, el c
alculo de este tipo de integrales se puede reducir al c
alculo
de integrales iteradas.
La herramienta mas importante para lograr todo esto nos la da el teorema de Fubini, del
cual aqu daremos una de sus tantas versiones. Antes, simplemente recordaremos un resultado muy
elemental acerca del nmo y el supremo de conjuntos acotados de n
umeros reales, que seguramente
resultara muy familiar al lector, y que dice lo siguiente: si A, B R son conjuntos no vacos y
acotados (superior e inferiormente) tales que A B entonces
inf B inf A sup A sup B

(2.1)

Teorema 2.1 (de Fubini) Sean f : R = [a1 , b1 ] [an , bn] Rn R acotada, i0 {1, . . ., n}
un ndice fijo, y Ri0 = [a1 , b1 ] [ai0 1 , bi01 ] [ai0 +1 , bi0+1 ] [an , bn ] Rn1 . Para cada
y = (x1 , . . . , xi01 , xi0 +1 , . . . , xn) Ri0 definimos:
1. fy : [ai0 , bi0 ] R R como
fy (x) = f (x1 , . . . , xi0 1 , x, xi0+1 , . . ., xn )
2. , : Ri0 Rn1 R como
bi0
fy (x)dx

(
y) =
ai0

y
bi0
fy (x)dx

(
y) =
ai0

as
Si f es integrable sobre R entonces y son integrables sobre el rect
angulo Ri0 y adem



= f =

Ri0

J. P
aez

46

Ri0

2.1. Integrales iteradas

Captulo 2. Calculando integrales

Dem. Lo primero que hay que destacar es que las funciones y denidas en el enunciado
satisfacen que
(
y ) (
y)
para toda y Ri0 .
Para continuar, estableceremos la notaci
on que vamos a usar en esta demostraci
on.
on del rect
angulo R, sabemos que cada Pi es una partici
on
Si P = P1 Pn es una partici
del correspondiente intervalo [ai , bi] (i = 1, . . ., n). Si Pi0 = {ai0 = t0 < t1 < < tk = bi0 } y
Rj (con j = 1, . . . , m) son los subrectangulos inducidos por la partici
on P i0 = P1 Pi0 1
i0
on
Pi0 +1 Pn en el rectangulo R , entonces los subrectangulos de R inducidos por la partici
P (que seran k m) los denotaremos por Rlj , y que se puede interpretar como el que se obtiene de
angulo Rj , para cada l = 1, . . ., k y cada
insertar el intervalo [tl1 , tl ] en la i0 -coordenada del rect
j = 1, . . ., m.
Para cada uno de estos mismos ndices, llamamos
mlj (f ) = inf{f (
x) | x
Rlj }

Mlj (f ) = sup{f (
x) | x
Rlj }

Ml (fy ) = sup{fy (x) | x [tl1 , tl ]}

Si y Ri0 entonces
ml (fy) = inf{fy(x) | x [tl1 , tl ]}

para cada l {1, . . ., k}.


Finalmente, para cada j = 1, . . ., m denotamos como
y ) | y Rj }
mj () = inf{(

Mj () = sup{(
y ) | y Rj }

Mj () = sup{(
y) | y Rj }

para la funci
on , y
y) | y Rj }
mj () = inf{(

para la funci
on .
Observe que, si y = (x1 , . . . , xi01 , xi0 +1 , . . . , xn ) Rj se tiene que
x) | x
Rlj }
{fy (x) = f (x1 , . . . , xi0 1 , x, xi0+1 , . . ., xn ) | x [tl1 , tl ]} {f (
de tal forma que por las desiguadades 2.1 tenemos que
mlj (f ) ml (fy ) Ml (fy ) Mlj (f )
para cada l {1, . . ., k}.
Ahora, si multiplicamos las desigualdades anteriores por tl tl1 > 0, obtenemos que
mlj (f ) (tl tl1 ) ml (fy) (tl tl1 ) Ml (fy ) (tl tl1 ) Mlj (f ) (tl tl1 )
de tal forma que sumando sobre las l  s, se tiene que
k

mlj (f ) (tl tl1 )

l=1

ml (fy) (tl tl1 )

l=1

Ml (fy ) (tl tl1 )

l=1

Mlj (f ) (tl tl1 )

l=1

desigualdades que, usando la notaci


on de sumas superiores y sumas inferiores, se escriben como
k

mlj (f ) (tl tl1 ) S(fy , Pi0 ) S(fy, Pi0 )

l=1

Mlj (f ) (tl tl1 )

l=1

47

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.1. Integrales iteradas

Si ahora recordamos la denci


on de las funciones y , podemos concluir que
k

mlj (f ) (tl tl1 ) S(fy , Pi0 ) (


y ) (
y ) S(fy, Pi0 )

l=1

Mlj (f ) (tl tl1 )

l=1

umeros de los extremos de estas desigualdades son cota


para toda y Rj . Esto prueba que los n
inferior y superior (respectivamente) tanto de como de en el subrectangulo Rj , y por lo tanto
tendremos que
k

mlj (f ) (tl tl1 ) mj () Mj ()

l=1

Mlj (f ) (tl tl1 )

l=1

y
k

mlj (f ) (tl tl1 ) mj () Mj ()

l=1

Mlj (f ) (tl tl1 )

l=1

para cada j = 1, . . . , m. Ahora, si en ambos grupos de desigualdades multiplicamos por m(Rj ) > 0,
tenemos que
k

mlj (f ) m(Rj ) (tl tl1 ) mj () m(Rj ) Mj () m(Rj )

l=1

Mlj (f ) m(Rj ) (tl tl1 )

l=1

y
k

mlj (f ) m(Rj ) (tl tl1 ) mj () m(Rj ) Mj () m(Rj )

l=1

Mlj (f ) m(Rj ) (tl tl1 )

l=1

de tal forma que si sumamos con respecto al ndice j, se tiene que



k
m
m

mlj (f ) m(Rj ) (tl tl1 )


mj () m(Rj )
j=1

l=1

j=1
m

Mj () m(Rj )

j=1

k
m

j=1


Mlj (f ) m(Rj ) (tl tl1 )

l=1

y
k
m

j=1


mlj (f ) m(Rj ) (tl tl1 )

mj () m(Rj )

j=1

l=1

Mj () m(Rj )

j=1

k
m

j=1

J. P
aez

48

l=1


Mlj (f ) m(Rj ) (tl tl1 )

2.1. Integrales iteradas

Captulo 2. Calculando integrales

Ya que m(Rj ) (tl tl1 ) = m(Rlj ), si usamos nuevamente la notaci


on de sumas inferiores y
superiores, concluimos que
S(f, P) S(, P i0 ) S(, P i0 ) S(f, P)
y
S(f, P) S(, P i0 ) S(, P i0 ) S(f, P)
Como podra notar el lector, estas desigualdades son sucientes para probar que, si f es integrable
sobre el rectangulo R, entonces las funciones y son integrables sobre el rectangulo Ri0 y ademas



= f =

Ri0

Ri0

Hay una manera m


as general de formular el teorema de Fubini (como se ver
a en el problema
2), pero la forma en que lo hemos hecho aqu tiene que ver con la manera mas com
un en que
suele aplicarse. Dejando un poco de lado el formalismo del lenguaje matem
atico, podemos leer
este teorema de la siguiente manera; si de lo que se trata es de calcular la integral de una funci
on
angulo R = [a1 , b1] [an , bn], sganse los siguientes pasos:
f (x1 , . . ., xn ) sobre un rect
1. elija un ndice i1 {1, . . ., n}
2. integre a la funci
on f (x1 , . . . , xi1 , . . . , xn ) con respecto a la variable xi1 sobre el intervalo
[ai1 , bi1 ] (lo que signica que debe tratar como constantes a las variables distintas de xi1 ).
Si por desgracia la funci
on f (x1 , . . ., xi1 , . . . , xn) no es integrable con respecto a la variable xi1
sobre el intervalo [ai1 , bi1 ], no se preocupe, calcule la integral inferior o la integral superior de la
misma funci
on (con respecto a la misma variable). El resultado de lo anterior es una expresi
on
(o una funci
on) que s
olo depende (a lo m
as) de las variables x1 , . . . , xi11 , xi1+1 , . . . , xn
3. el teorema de Fubini asegura que la funci
on del inciso anterior es integrable sobre el rect
angulo
i1
n1
(que se obtiene del rectangulo R quit
andole el intervalo [ai1 , bi1 ]) por lo que se
R R
puede volver al paso uno eligiendo ahora un ndice en {1, . . ., n}\{i1}
Los incisos anteriores tienen la intenci
on de bosquejar el algoritmo que se debe seguir a n de
calcular la integral de una funci
on de varias variables. Como se podra notar, estos nos dicen que la
on
integral de una funci
on sobre un rect
angulo en Rn se puede reducir a la integral de otra funci
n1
umero nito de pasos (a lo m
as n, que
sobre un rect
angulo en R , por lo que despues de un n
es el n
umero maximo de variables) habremos terminado. Una particularidad que es importante
destacar, y por la cual es m
as conocido el teorema de Fubini, es que el orden en que vayamos
eligiendo los ndices es totalmente arbitrario. Es decir, nosotros podemos ir elegiendo la variable
de integraci
on que m
as nos convenga en cada paso, lo cual, como veremos en algunos ejemplos,
resulta muy conveniente. Esta propiedad se suele expresar diciendo que el teorema de Fubini nos
permite intercambiar el orden de integraci
on de la forma que queramos.
Todo esto queda resumido en el siguiente resultado, que es un corolario del teorema de Fubini.
Con el n de evitar la posibilidad de que las funciones que se mencionan en el inciso 2 no sean
integrables, para este corolario vamos a suponer que la funci
on que deseamos integrar es continua
(ver el problema 1).
49

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.1. Integrales iteradas

Corolario 2.1 Sea f : R = [a1 , b1] [an , bn ] Rn R continua en R, y sean i1 , . . ., in


{1, . . ., n} diferentes dos a dos (es decir, {i1 , . . ., in } = {1, . . ., n}). Entonces

bin bin1
bi2 bi1


f=

f (x1 , . . . , xn)dxi1 dxi2 dxin1 dxin


ain

ain1

ai2

ai1

Dem. Como el lector seguramente lo sospechaba, esta prueba se hara por inducci
on sobre el
n
umero de variables y la iniciaremos desde k = 2. Este es el caso con el que se inicio la discusi
on
de esta seccion, est
a directamente relacionado con el metodo de Cavalieri, y es una consecuencia
directa del teorema de Fubini.
Supongamos ahora que el resultado es v
alido para cualquier funci
on de n variables y continua
sobre un rect
angulo en Rn .
Ahora, sea f : R = [a1 , b1] [an+1 , bn+1 ] Rn+1 R continua en R, y sean i1 , . . . , in+1
{1, . . ., n + 1} diferentes dos a dos. Elegimos el ndice i1 y denimos : R = [a1 , b1]
[ai1 1 , bi11 ] [ai1 +1 , bi1+1 ] [an+1 , bn+1 ] Rn R como
bi1
(x1 , . . . , xi11 , xi1 +1 , . . . , xn+1 ) =

f (x1 , . . . , xi1 1 , x, xi1+1 , . . ., xn+1 )dx


ai1

otese que esta bien denida, pues f es


para cada x
= (x1 , . . . , xi1 1 , xi1+1 , . . . , xn+1 ) R . N
on continua de la
continua en R; entonces f (x1 , . . . , xi1 1 , x, xi1+1 , . . ., xn+1 ) es tambien una funci
variable x [ai1 , bi1 ], y por lo tanto integrable sobre el intervalo [ai1 , bi1 ]. As, por el teorema de
Fubini sabemos que


f=

R

Por otra parte, tenemos que es una funci


on de n variables indexadas por el conjunto {1, . . ., n +
1}\{i1} = {i2 , . . . , in+1 }, y por el segundo inciso del problema 1, sabemos que es continua en el
otesis de inducci
on tenemos que
rectangulo R . Por lo tanto, por la hip

bin+1

bin
bi3 bi2


=
(x1 , . . . , xi1 1 , xi1+1 , xn+1 )dxi2 dxi3 dxin dxin+1
R

ain+1
bin+1

=
ain+1

ain

bin

ai3

ai2

bi3 bi2 bi1

f (x1 , . . . , xi11 , x, xi1+1 , . . . , xn+1 )dx dxi2 dxi3 dxin dxin+1

ain

ai3

ai2

ai1

de tal forma que, cambiando el nombre de la variable de integraci


on x por xi1 , obtenemos que

bin+1

bin
bi3 bi2 bi1


f=
f (x1 , . . ., xn+1 )dxi1 dxi2 dxi3 dxin dxin+1
R

ain+1

ain

ai3

ai2

ai1

concluyendo con esto la inducci


on.
Sin duda, una vez que hemos llegado hasta aqu, lo que sigue son algunos ejemplos de como
aplicar el corolario anterior.
J. P
aez

50

2.2. Calculando integrales sobre otros conjuntos

Captulo 2. Calculando integrales


Ejemplo 2.2
1. calcular la integral R sen(x + y) donde R = [0, /2] [0, /2].
Soluci
on. De acuerdo con el teorema de Fubini, sabemos que:

/2 /2


sen(x + y) =
sen(x + y)dx dy
R

/2
/2

cos(x + y) dy
=
0

/2
( cos(/2 + y) + cos(y)) dy
=
0

/2
/2


+ sen(y)
= sen(/2 + y)
0

= ( sen(/2 + /2) + sen(/2 + 0)) + (sen(/2) sen(0))


=2

2. calcular la integral R x cos(xy) donde R = [0, /2] [0, 1].
Soluci
on. Nuevamente, por el teorema de Fubini sabemos que esta integral la podemos calcular
de la siguiente forma:


/2 1
x cos(xy)dy dx
x cos(xy) =
0

/2

1

sen(xy) dx

/2
sen(x)dx
=
0

/2

= cos(x)
0

=1
Se deja al lector que calcule la misma integral usando el otro orden de integraci
on, que de
acuerdo con el teorema de Fubini, tambien se vale hacerlo as.
Si el lector hace la tarea del segundo inciso del ejemplo anterior, se podr
a dar cuenta de las
ventajas que se tienen al poder elegir el orden de integraci
on.

2.2

Calculando integrales sobre otros conjuntos

Como seguramente se recordara, el concepto de integraci


on lo extendimos a los conjuntos Jordanmedibles y por la forma en que lo hicimos, integrar una funci
on denida sobre uno de estos conjuntos
se reduce a integrar una cierta funci
on sobre alg
un rect
angulo que lo contenga. Hay un tipo de
51

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.2. Calculando integrales sobre otros conjuntos

conjuntos Jordan-medibles para los cuales todo esto resulta muy conveniente a la hora de calcular
la integral de funciones denidas sobre ellos.
Este tipo de conjuntos es como el que se deni
o en el problema 32 del captulo uno y un ejemplo,
2
en R , es la region acotada entre la gr
aca de dos funciones , (continuas) denidas sobre un
intervalo cerrado [a, b] R que tienen la propiedad de que (x) (x) para toda x [a, b] (ver
gura 2.4). Es decir, si consideramos
A = {(x, y) R2 | x [a, b] y (x) y (x)}

(2.2)

por el problema antes mencionado sabemos que A es un conjunto Jordan-medible de tal forma que,
si f es una funci
on continua sobre A y R R2 es un rectangulo tal que A R, entonces


f = fA
A

En particular, podemos tomar R = [a, b] [m, M ] en donde m es el mnimo valor de en [a, b] y


M es el maximo valor de en [a, b].
YO

/X

Figura 2.4: La regi


on en R2 definida como A = {(x, y) R2 | x [a, b] y (x) y (x)}
es un conjunto Jordan-medible
As, dado que para cada x [a, b] podemos estar seguros de que la funci
on (fA )x : [m, M ] R
as es discontinua en un par de puntos),
denida como (fA )x (y) = fA (x, y) es integrable (a lo m
tendremos que


f = fA
A

R
b

M

fA (x, y)dy dx

=
b
=
a

b
=
a
J. P
aez

(x)


(x)


fA (x, y)dy +
m
(x)


M

fA (x, y)dy +

(x)

fA (x, y)dy dx

(x)

52

(x)

fA (x, y)dy dx

2.2. Calculando integrales sobre otros conjuntos


b
=
a

Captulo 2. Calculando integrales

(x)


f (x, y)dy dx

(x)

 (x)
M
en donde m fA (x, y)dy = (x) fA (x, y)dy = 0 dado que fA (x, y) = 0 si y [m, (x)) ((x), M ].
Es importante hacer notar que la forma en que est
a denido el conjunto A determina el orden en
que se toman las variables de integraci
on de esta integral iterada.
En R2 hay otra forma de construir un conjunto similar al denido en 2.2. As como en ese
caso se tiene que la coordenada y de cualquier punto en A (que tenga una coordenada x [a, b])
esta entre el valor de dos funciones de x, ahora la coordenada x de cualquier punto (que tenga
una coordenada y [c, d]) estara entre el valor de dos funciones de y. En terminos mas precisos,
estamos hablando de un conjunto denido de la siguiente forma: si , : [c, d] R son continuas
y tales que (y) (y) para toda y [c, d], consideramos
B = {(x, y) R2 | y [c, d] y (y) x (y)}

(2.3)

La gura 2.5 ilustra un conjunto de este tipo.


YO
d_

c _
/X

Figura 2.5: La regi


on en R2 definida como B = {(x, y) R2 | y [c, d] y (y) x (y)}
tambien es un conjunto Jordan-medible
Procediendo como en el caso del conjunto A, es facil deducir ahora que si f es una funci
on
continua sobre el conjunto Jordan-medible B, entonces



f=
B

fB
R

d
=
c

c
=
c

M

fB (x, y)dx dy
m

(y)


fB (x, y)dx +
m

M 

(y)


fB (x, y)dx +
(y)

53

fB (x, y)dx dy

(y)
J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales


d
=
c

d
=
c

2.2. Calculando integrales sobre otros conjuntos

(y)


fB (x, y)dx dy

(y)

(y)


f (x, y)dx dy

(y)

tomando R = [m , M  ] [c, d] y en donde m es el mnimo de en [c, d] y M  es el maximo de en


[c, d].
Vale la pena destacar que para las integrales iteradas que se obtuvieron para calcular la integral
de una funci
on continua f denida sobre conjuntos como los denidos en 2.2 y en 2.3, no
 tiene mucho
 b  (x)
sentido hablar del cambio en el orden de integraci
on. Es decir, ni a (x) f (x, y)dy dx es igual a



 d  (y)
 (y)  d
 (x)  b
f
(x,
y)dx
dy
ni
f
(x,
y)dx
dy
es
igual
a
f
(x,
y)dy
dx porque, entre
(x)
a
c
(y)
(y)
c


 (y)  d
 (x)  b
otras cosas, integrales iteradas como (x) a f (x, y)dx dy o (y)
c f (x, y)dy dx no tienen un
signicado preciso puesto que no nos conducen a alg
un resultado numerico especco (observe que en
ambos casos las u
ltimas integrales estan evaluadas de (x) a (x) o de (y) a (y), respectivamente,
sin que quede claro cu
al valor de x o de y habra que elegir!).
De aqu en adelante a los conjuntos denidos como en 2.2 y en 2.3 los llamaremos regiones
on determina el orden en que
(de R2 ) tipo I y tipo II, respectivamente. Aunque el tipo de la regi
se toman las variables de integracion, si un conjunto Jordan-medible (en R2 ) C se puede expresar
como una regi
on tipo I y como una region tipo II, entonces la integral de cualquier funci
on continua
denida sobre C se puede calcular por medio de integrales iteradas con los dos ordenes de integraci
on
posibles. El siguiente ejemplo ilustra esta situaci
on.

Ejemplo 2.3 Calcular A f en donde f (x, y) = x + y y A = {(x, y) R2 | 0 x 1 y x y 1}
(ver figura 2.6).
Soluci
on. Como se podr
a notar, A est
a descrito como una regi
on tipo I, tomando (x) = x y
(x) 1 (la funci
on constante uno) para x [0, 1]. Por tanto, sabemos que
1


f=

=
0

1

(x + y)dy dx
x

1

=
0

J. P
aez

1
2

f (x, y)dy dx

(x)

1

1
=
2

(x)


1

1 
1
2
(x + y)  dx
2
x



(x + 1)2 (x + x)2 dx


3x2 + 2x + 1 dx

1
0

54

2.2. Calculando integrales sobre otros conjuntos

Captulo 2. Calculando integrales


1 
1
1
1

3
2
x  + x  + x
=
2
0
0
0
1
=
2
YO
1 _








A

















/X

Figura 2.6: La regi


on A del ejemplo 2.3
Ahora, como A tambien se puede expresar de la forma A = {(x, y) R2 | 0 y 1 y
0 x y}, es decir, como una regi
on tipo II con (y) 0 y (y) = y para y [0, 1], tenemos
entonces que

1 (y)



f=
f (x, y)dx dy
A

(y)

1 y
= (x + y)dx dy
0

1 
=
0

y 
1
2
(x + y)  dy
2
0

1

3 2
y dy
2
0
1 1
= y3 
2 0
1
=
2

Este ejemplo no solo ilustra que, si un conjunto es de ambos tipos, entonces la integral de una
funci
on continua sobre este se puede expresar en terminos de integrales iteradas correspondientes
a los dos diferentes ordenes de integraci
on posibles, sino que en algunos casos uno de ellos resulta
mas f
acil de realizar que el otro o, como se ver
a en uno de los ejercicios de este captulo, solo con
uno de ellos es posible calcular el valor de la integral.
55

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.2. Calculando integrales sobre otros conjuntos

Hasta ahora s
olo hemos trabajado en R2 pero como seguramente el lector intuir
a, todo esto
se puede extender a cualquier Rn . En R3 , por ejemplo, podemos considerar conjuntos como los
siguientes:
D = {(x, y, z) R3 | (x, y) A y (x, y) z (x, y)}

(2.4)

E = {(x, y, z) R | (x, z) B y (x, z) y (x, z)}


F = {(x, y, z) R3 | (y, z) C y (y, z) x (y, z)}
en donde A, B y C son regiones tipo I y/o tipo II en R2 , y , , , , y son funciones continuas
(de valores reales) tales que , y sobre A, B y C, respectivamente. Las guras 2.7
(a), y 2.7 (b) ilustran algunos ejemplos de este tipo de conjuntos.
ZO

ZO
f_

....
.... ...... c
...... d
.....  .... .................
.. 
...   G

.
.

.. 



 
 

 



/Y






C
..
 ....



..


.


.
.


..

 _

.

. 
e


..... G .
...................

G  
















 F




 

(a)

/Y

(b)

Figura 2.7: Ejemplos de conjunto tipo D = {(x, y, z) R3 | (x, y) A y (x, y) z


(x, y)} y tipo F = {(x, y, z) R3 | (y, z) C y (y, z) x (y, z)}
As, si f es una funci
on continua denida sobre el conjunto D, sabemos que


f = fD
D

en donde R R3 es un rectangulo que contiene a D. Si ahora suponemos que el conjunto A R2


que aparece en la descripcion del conjunto D es una regi
on tipo I, es decir de la forma 2.2, entonces
on en
podemos tomar R = [a, b] [m, M ] [m , M  ] en donde m es el mnimo valor de la funci

on en A y
[a, b], M es el maximo valor de la funci
on en [a, b], m es el mnimo valor de la funci
on en A. De esta forma, obtendremos que:
M  es el maximo valor de la funci


f = fD
D


=
[a,b][m,M ]
J. P
aez

M

fD (x, y, z)dz
m

56

2.2. Calculando integrales sobre otros conjuntos


b
=
a

b
=

M

Captulo 2. Calculando integrales

(x,y)



fD (x, y, z)dz dy dx

(x,y)

(x)


(x)

(x,y)



f (x, y, z)dz dy dx

(x,y)

Nuevamente vale la pena insistir en que el orden en que se toman las variables de integraci
on en
esta integral iterada, est
a determinado por la forma en que esta descrito el conjunto D.
Se deja al lector escribir las integrales iteradas que se obtienen al integrar una funci
on f sobre
conjuntos como E o F . A los conjuntos descritos en 2.4, sin importar el tipo de regi
on (en R2 ) que
sean los conjuntos A, B y C que ah aparecen, los llamaremos regiones (en R3 ) tipo I, tipo II y tipo
III, respectivamente.
Como es de suponerse, daremos un ejemplo de como se calculan integrales de este tipo.
Ejemplo 2.4 Sea D la regi
on acotada por el cono z 2 = x2 + y 2 y los planos z = 0, z = 1, x =
0, x = 1, y sea f (x, y, z) = xz. Calcule D f .
Soluci
on. En este caso, D es un ejemplo (en R3 ) de la clase de conjuntos que se pueden expresar
como regiones de cualquiera de los tres tipos. Aqu lo describiremos como una regi
on de tipo II. En
efecto, tenemos que D se puede expresar como sigue:




D = (x, y, z) R3 | 0 z 1, 0 x z, z 2 x2 y z 2 x2
Por tanto,


z

1


f=
D

z2 x2

z2 x2


xzdy dx dz

  2 2 
1 z
z
x

= xz y  2 2 dx dz
z x

z
1


= z 2x z 2 x2 dx dz
0


1 
 z
2 2
2 3/2 
= z z x
 dz
3
0
0

2
=
3

1

z 4 dz

2
=
15
En gran medida, el problema de calcular la integral de una funci
on reside en identicar y
expresar adecuadamente el conjunto sobre el cual se quiere integrar, como lo ilustran los ejemplos
que hemos dado.
Terminaremos esta seccion con un resultado muy u
til y muy importante, en cuya demostraci
on
el teorema de Fubini juega un papel central.
57

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.2. Calculando integrales sobre otros conjuntos

Teorema 2.2 Sea f : [a, b] [c, d] R continua tal que f


x existe y es continua en [a, b] [c, d].
Definimos g : [a, b] R como
d
g(x) = f (x, y)dy
c

Entonces g es derivable en [a, b] y adem


as
d

g (x) =

f
(x, y)dy
x

Dem. Primero notemos que para cada (x, y) [a, b] [c, d], por el segundo Teorema Fundamental
del Calculo, tenemos que:
x
f
(t, y)dt = f (x, y) f (a, y)
x
a

de tal forma que

x
f (x, y) =

f
(t, y)dt + f (a, y)
x

Por tanto
d
f (x, y)dy

g(x) =
c

d

x

f
(t, y)dt + f (a, y) dy
x
c
a

d
x
 
d
f
(t, y)dy dt + f (a, y)dy
=
x
=

N
otese que es en el primer sumando de la u
ltima identidad en donde usamos el Teorema de Fubini, lo
es
continua
en [x, b][c, d] para toda x [a, b]. Por otra parte,
cual nos esta permitido puesto que f
x
f
usando nuevamente el hecho de que x es continua en [a, b] [c, d], y por lo tanto uniformemente
d
on continua de la variable t,
continua ah mismo, concluimos que h(t) = c f
x (t, y)dy es una funci
x
de tal forma que por el primer Teorema Fundamental del C
alculo sabemos que a h(t)dt es una
d
funci
on derivable con respecto de x. Como c f (a, y)dy es una constante, concluimos que g es
derivable con respecto a x y ademas
g  (x) = h(x)
d
=

f
(x, y)dy
x

que es lo que se quera demostrar.


De entre sus muchas aplicaciones, este u
ltimo teorema nos proporciona una herramienta muy
u
til para resolver integrales, como se muestra en el siguiente
J. P
aez

58

2.2. Calculando integrales sobre otros conjuntos

Captulo 2. Calculando integrales

Ejemplo 2.5 Calcule la integral


/2


ln sen2 (x) + a2 cos2 (x) dx

(a = 0)



Soluci
on. Definimos la funci
on f : (0, )(, ) R2 R como f (x, y) = ln sen2 (x) + y cos2 (x)
angulo cerrado contenido ah). De
la cual es C en su dominio (y por lo tanto en cualquier rect
esta forma, si definimos g : (0, ) R R como
/2


ln sen2 (x) + y 2 cos2 (x) dx
g(y) =
0

por el teorema anterior, sabemos que g es derivable y adem


as
/2

g (y) =
0

/2
=
0


  2
ln sen (x) + y 2 cos2 (x) dx
y
2y cos2 (x)
dx
sen2 (x) + y 2 cos2 (x)

De esta expresi
on se obtiene f
acilmente que

g  (1) =

/2
0

2 cos2 (x)
dx
sen2 (x) + cos2 (x)

/2
cos2 (x)dx
=2

=
2

Ahora, si y = 1 se tiene que




/2

g (y) =
0

2y cos2 (x)
dx
+ y 2 cos2 (x)

sen2 (x)

2y
= 2
y 1

/2
1
0

2y
= 2

y 1 2


1
dx
sen2 (x) + y 2 cos2 (x)

/2
0

1
sen2 (x) + y 2

59

cos2 (x)

dx

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.3. El Teorema de Cambio de Variable

Resolviendo la u
ltima integral (lo cual se puede lograr si hacemos el cambio de variable u =
tan(x)(3)) obtenemos que



2y


g (y) = 2
y 1 2
2y

=
y+1
para toda y > 0. De esta u
ltima identidad, junto con el hecho de que g(1) = 0, se tiene que



y+1
g(y) = ln
2
2
de modo que


/2
 2

a+1

2
2
ln sen (x) + a cos (x) dx = ln
2
2
0

2.3

El Teorema de Cambio de Variable

Sin duda el lector conoce un teorema que lleva el mismo nombre que el de esta seccion. Se trata de
un teorema para funciones de R en R que es muy u
til para resolver integrales indenidas (de este
mismo tipo de funciones), aunque tambien existe su version para integrales denidas.
De acuerdo con este conocido teorema, si nuestro problema es resolver una integral indenida
de la forma

f (x)dx
escribimos a la variable x en funci
on de otra variable t, es decir, x = g(t) (de ah el nombre de
cambio de variable) lo que nos conduce a resolver la integral4

f (g(t))g (t)dt
El criterio para elegir a la funci
on g tiene que ver fundamentalmente con el hecho de que el nuevo

acil de resolver. Si este es el caso y nos es mas facil encontrar
integrando f (g(t))g (t) resulte mas f
on
una primitiva de f (g(t))g (t), digamos una G(t), entonces se puede comprobar que la funci
F (x) = G(g 1 (x)) resulta ser una primitiva de f (x) (esto es lo que nos asegura el Teorema de
Cambio de Variable y sera muy adecuado que el lector comprobara esta armaci
on).
3

Con este cambio de variable, se tiene que


Z/2
0

1
dx =
sen2 (x) + y2 cos2 (x)

1
du
u2 + y2
0


1
u
=
arctan

y
y 0

=
2y

Si el lector no recuerda por que cuando hacemos el cambio de variable x = g(t) el nuevo integrando est
a dado
olo considere que, si F (x) es una primitiva de f (x), entonces usando la regla de la cadena podemos
por f (g(t))g (t), s
comprobar que G(t) = F (g(t)) es una primitiva de f (g(t))g (t)
J. P
aez

60

2.3. El Teorema de Cambio de Variable

Captulo 2. Calculando integrales

Si analizamos con m
as detenimiento todo lo hecho hasta aqu, concluimos que la funci
on g
tiene que ser una funci
on derivable, con derivada continua (para garantizar la integrabilidad de
as invertible. En la pr
actica no solemos hacer mucho caso de estas condiciones
f (g(t))g (t)) y adem
y lo que realmente nos importa es que el cambio de variable funcione.
Seguramente no escapa a la atencion del lector el hecho de que, en el concepto de integral para
funciones de varias variables que se ha venido trabajando hasta ahora, no hemos mencionado nada
parecido al concepto de integral indenida (o, equivalentemente, al concepto de primitiva).
Es por esta razon que esta formulaci
on del Teorema de Cambio de Variable para funciones de R
en R no es muy u
til a n de guiarnos hacia su generalizaci
on para funciones de varias variables.
Afortunadamente existe una formulaci
on para integrales denidas y esa s que nos ser
au
til.
En el caso de integrales denidas, el Teorema de Cambio de Variable para funciones de R en
R se escribe de la siguiente manera: si g es una funci
on con derivada continua en [c, d] y f es una
funci
on continua en g([c, d]) (la imagen bajo g del intervalo [c, d]) entonces
g(d)

d
f (x)dx = f (g(t))g (t)dt
g(c)

(2.5)

Usando un lenguaje menos riguroso, esta igualdad se podra leer de la siguiente manera: si el
intervalo sobre el cual se integra a una funci
on f (digamos [a, b]) se puede ver como la imagen de
otro intervalo (digamos [c, d]) bajo una cierta funci
on g entonces la integral de f sobre el intervalo

[a, b] es igual a la integral de la funci
on (f g)g sobre el intervalo [c, d].
Esta forma de leer la identidad 2.5 (que no es muy precisa pero si bastante ilustrativa) nos permite dar un primer paso hacia la generalizaci
on del Teorema de Cambio de Variable para funciones
de varias variables, haciendonos la siguiente pregunta: si queremos integrar una funci
on f sobre
n
un conjunto Jordan-medible A R , y sabemos que este conjunto A se puede ver como la imagen
bajo una cierta funci
on g de otro conjunto Jordan-medible B Rn , es decir A = g(B), la integral
de f sobre A es igual a la integral sobre B de alguna funci
on que involucra a f y a g?
Con el n de encontrar una respuesta, es conveniente esbozar los argumentos que nos permiten
convencernos de que la identidad 2.5 es cierta. Una manera de hacerlo es justo usando el concepto de
primitiva (esta es la manera en que suele hacerse) pero como dicho concepto no lo conocemos para
las funciones de varias variables, recurriremos a otro mas elemental, el de las sumas de Riemann.
Aunque en la identidad 2.5 no es necesario que g sea una funci
on inyectiva, con el n de que
nuestros argumentos sean mas sostenibles, ahora supondremos que s lo es. Sea P = {x0 < < xk }
una partici
on muy na del intervalo que tiene como extremos a g(c) y a g(d) (y que denotaremos
por [a, b]). En este caso, sabemos que las sumas de Riemann correspondientes a esta particion se
aproxima mucho a la integral de f (x) sobre el intervalo [a, b], es decir
g(d)

k

f (x)dx
f (i )(xi xi1 )
g(c)

(2.6)

i=1

para cualquier i [xi1 , xi] (i = 1, . . ., k).


Como estamos suponiendo que [a, b] = g([c, d]) entonces sabemos que existe una particion
Q = {t0 , . . . , tk } del intervalo [c, d] tal que xi = g(ti ) para cada i = 1, . . ., k. Ahora, por el
valiossimo Teorema del Valor Medio sabemos que existe i entre ti1 y ti tal que
xi xi1 = g(ti) g(ti1 )
61

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.3. El Teorema de Cambio de Variable


= g  (i)(ti ti1 )

(nuevamente para cada i = 1, . . ., k) de tal forma que, tomando en 2.6 la suma de Riemann
correspondiente a los n
umeros i = g(i), tenemos que
g(d)

k

f (x)dx
f (g(i))(xi xi1 )
i=1

g(c)

f (g(i))g (i )(ti ti1 )

i=1

Si se observa bien, esta u


ltima suma es una suma de Riemann de la funci
on f (g(t))g (t) correspondiente a la partici
on Q del intervalo [c, d] de modo que
k

d

f (g(i))g (i )(ti ti1 )

i=1

f (g(t))g (t)dt

y por lo tanto
g(d)

d
f (x)dx f (g(t))g (t)dt
c

g(c)

Si bien es cierto que los argumentos que acabamos de dar son imprecisos, tambien es cierto
que nos sugieren un camino para encontrar una formulaci
on del Teorema de Cambio de Variable
para funciones de varias variables.
Procediendo como en los p
arrafos anteriores sabemos que, si R es un rectangulo que contiene a
A, entonces


f=
A

fA
R

de tal forma que si P es una partici


on muy na del rect
angulo R, entonces


f = fA
A

(2.7)

f (i ) m(Ri)

RiA=

en donde los Ri son subrectangulos de R inducidos por P y i Ri A.


A diferencia de la suma de Riemann que aparece en 2.6, en donde la medida del subintervalo
[xi1 , xi] (a saber xi xi1 ) se puede expresar en terminos de la medida del subintervalo [ti1 , ti]
(a saber ti ti1 ), gracias a que g([ti1 , ti ]) = [xi1 , xi ] y al Teorema del Valor Medio, en la suma
de Riemann que aparece en 2.7 no somos tan afortunados. De hecho, ya sera demasiado pedir que,
umero
si R es un rectangulo que contiene a B, entonces existiera una particion Q de R tal que el n

de subrectangulos inducidos por Q en R fuera el mismo que los que P induce en R y ademas cada
angulos de R inducidos por Q).
Ri = g(Ri) (en donde los Ri seran los subrect
on Q del
Sin embargo nos queda otro recurso. Si consideramos el rect
angulo R y su partici

p
arrafo anterior, y para cada subrect
angulo Ri que intersecta a B elegimos un i que este en ambos
J. P
aez

62

2.3. El Teorema de Cambio de Variable

Captulo 2. Calculando integrales

YO

YO
R

g
$

Ri



g(R)
 




 


 





uu
 


uu
u


u


g(R ) u
 

 uiuu ooooo

 uu oo
uu oo
j
uu oooo jjjjjj
oo jjjjj
jj
A = g(B)

/X

/X

Figura 2.8: La imagen bajo la funci


on g del conjunto Jordan-medible B, del rectangulo R y del

subrectangulo Ri
conjuntos, es decir i Ri B, y nos jamos en la imagen de Ri bajo g, como se ilustra en la gura
2.8 para el caso de R2 , que podemos esperar de sumas de la forma

f (g(
i)) m(g(Ri))?
RiB=

Bueno, pues lo que nos gustara esque estas sumas (que son una especie de sumas de Riemann un
on sea mejor en la medida de que Q
poco sui generis) se aproximen a A f y que esta aproximaci
sea una partici
on m
as na de R . De hecho, tambien habra que asegurar que los conjuntos g(Ri)
son Jordan-medibles y que su medida se pueda expresar (o aproximar) en terminos de la medida
un otro factor que dependa de la funci
on g).
de Ri (y seguramente de alg
Vale la pena escribir con detalle todos estos supuestos (o buenos deseos) que buscamos se
cumplan:
1. g es tal que si Ri es cualquier subrectangulo entonces g(Ri) es un conjunto Jordan-medible
2. existe una forma de expresar (o aproximar) la medida de g(Ri) (m(g(Ri))) en terminos de la
on g
medida de Ri (m(Ri)) y de la funci
3. si Q es una partici
on muy na de R las sumas de la forma

f (g(
i)) m(g(Ri)) (
i Ri B)
Ri B=

se aproximan mucho a


A f,

f
A

es decir

f (g(
i)) m(g(Ri))

(
i Ri B)

(2.8)

Ri B=

Como se podra notar, todas estas propiedades dependen esencialmente de la funci


on g y parte
de lo que haremos sera buscar cu
ales son las caratersticas de g que nos las puedan garantizar.
Analizaremos lo planteado en el segundo inciso y dejaremos para despues los otros dos.
En este problema, las funciones lineales vuelven a ser muy u
tiles. En efecto, si R Rn es un
rectangulo y g es una funci
on afn (una funci
on lineal seguida de una traslaci
on) entonces g(R) es
63

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.3. El Teorema de Cambio de Variable

casi un rect
angulo en Rn , solo que con algunos
angulos no rectos. Por ejemplo en R2 , g(R)
3
coincide con ser un paralelogramo y en R con un paraleleppedo reclinado, como se muestra
en las guras 2.9 y 2.10. De hecho, en este caso el problema de encontrar la medida de g(R) en
terminos de la medida de R se resuelve facilmente.
YO

YO

d_

P = g(R) gggggggggg 

gggg


gg










ggg

ggggg
g gggggggg

g
$

c_

(a, c)


g(a, c)

/X

/X

Figura 2.9: La imagen bajo una funci


on afn g (de R2 en R2 ) de un rectangulo R es un
paralelogramo P

ZO








e_

0a





0
 b



ZO

f_










c


 d







/Y

R
X

iSS
iiii SSSSS
i
i
i
S
ii
hhhh
iPPPPP
h
h
h
PPhhhhh
















 / Y








 


 


P PP


ii
PPP  iiiiii


i
P
i
i

 
P = g(R)

Figura 2.10: La imagen bajo una funci


on afn g (de R3 en R3 ) de un rectangulo R es un
pa-ralelepipedo P
Como se recordara de los cursos de Geometra Analtica, si tomamos dos vectores (x1 , y1 ) y
(x2 , y2 ) en R2 , el area del paralelogramo P generado por estos dos vectores (y que es trasladado a
cualquier punto (x0 , y0 )), esta dada por:




x1 y1 

(2.9)
a
rea(P ) = |x1 y2 x2 y1 | = det
x2 y2 
As, si g es una funci
on lineal de R2 en R2 cuya matriz asociada es



M=

J. P
aez

64

2.3. El Teorema de Cambio de Variable

Captulo 2. Calculando integrales

y tomamos el rectangulo R = [a, b] [c, d], entonces el paralelogramo P = g(R) coincide con el
paralelogramo generado por los vectores




ba
(x1 , y1 ) =

0
= (b a) (, )
y


(x2 , y2 ) =



0
dc

= (d c) (, )
y que esta trasladado al punto g(a, c) (ver la gura 2.9) de tal forma que, usando 2.9, tenemos que
m(g(R)) = a
rea(P )
= | | (b a) (d c)
= |det(M )| a
rea(R)
= |det(M )| m(R)
Si ahora g es una funci
on lineal de R3 en R3 representada por una matriz M (de 3 3), y R
R es un rectangulo, recurriendo otra vez a la Geometra Analtica podemos probar nuevamente
que
m(g(R)) = |det(M )| m(R)
(2.10)
3

Lo mas interesante de todo esto es que la identidad 2.10 es valida en cualquier Rn ! aunque,
desafortunadamente, la Geometra Analtica ya no nos alcanza para probarla en el caso general.
Una vez que hemos analizado nuestro problema para el caso en que g sea una funci
on lineal,
es importante recordar que estamos trabajando con particiones muy nas, y por lo tanto con
rectangulos muy peque
nos. Por tal raz
on, si g es una funci
on tal que en cada punto x
de su dominio
existe su mejor aproximacion lineal (es decir su derivada, que denotaremos por Dg(
x)), y R es un
rectangulo muy peque
no, parece muy razonable esperar que




 m(R)
m(g(R)) m([Dg()](R))
= det(Dg())
(2.11)
en donde es alg
un elemento de R.
Como se podra notar, la aproximaci
on a que nos conduce 2.11 es justo lo que est
abamos buscando. Si ahora esta aproximaci
on la aplicamos en 2.8, tendremos que


f
f (g(
i)) m(g(Ri))
(2.12)
RiB=

f (g(
i)) |det(Dg(
i))| m(Ri)

RiB=

en donde i Ri B.
Si se observa con cuidado, la segunda suma que aparece en 2.12 ahora s es una suma de
Riemann, una de las asociadas a la funci
on (f g) |det(Dg)| y correspondiente a la particion Q
on es muy na deber
a ser cierto que
de R . En este sentido, si dicha partici


f (g(
i)) |det(Dg(
i))| m(Ri) (f g) |det(Dg)|
Ri B=

65

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.3. El Teorema de Cambio de Variable

de tal forma que considerando la primera aproximaxi


on de 2.12 podemos intuir que


f (f g) |det(Dg)|
A

Esta u
ltima aproximaci
on es la culminaci
on de nuestra b
usqueda. A partir de ella, y recogiendo
todas las suposiciones que hicimos anteriormente (sobre todo las relacionadas con la funci
on g),
ahora estamos en condiciones de formular el Teorema de Cambio de Variable para funciones de
varias variables de la siguiente manera:
Teorema 2.3 (de Cambio de Variable) Sean, A, B Rn Jordan-medibles, f : A Rn R
continua en A y g : B Rn Rn de clase C 1 en B. Si g es inyectiva en B (salvo por un conjunto
de medida de Jordan cero) y g(B) = A entonces


f = (f g) |det(Dg)|
A

Desafortunadamente la prueba de este teorema es lo sucientemente elaborada como para no


aparecer en un texto como este, y esa es la razon por la que nos tomamos tanto trabajo para deducir
su formulaci
on. A cambio de la prueba, discutiremos detalladamente algunos ejemplos de funciones
(o transformaciones) g que suelen usarse mas comunmente en las aplicaciones de este teorema,
tanto en R2 como en R3 . Tambien es importante aclarar porque en la formulaci
on del teorema,
ademas de pedir que g sea derivable, pedimos que dicha derivada sea continua. Esta hip
otesis tiene
dos razones de ser: una, que con ella garantizamos la integrabilidad de la funci
on (f g) |det(Dg)|,
y dos, que la aproximaci
on



 m(R)
m(g(R)) det(Dg())
para rect
angulos peque
nos R es una buena aproximaci
on, no para alguna, sino para cualquier
R. Concluimos estos comentarios mencionando cual es la notacion m
as com
un que se usa para

el termino det(Dg()). A este factor se le suele denotar simplemente por


= det(Dg())

Jg()
en correspondencia con el nombre con que se conoce a
y se le conoce como el jacobiano de g en ,
a saber, matriz jacobiana.5
la matriz asociada a Dg(),
Antes de analizar los cambios de variable que se usan con m
as frecuencia, ilustraremos el uso
del teorema que acabamos de formular atraves del siguiente
Ejemplo 2.6 Calcule la integral de la funci
on f (x, y) = xy sobre el conjunto Jordan-medible A
on contenida en el primer cuadrante y acotada por las hiperbolas xy = 1,
R2 , en donde A es la regi
xy = 4 y las rectas y = x, y = 4x.
Soluci
on. Dado que la intenci
on de este ejemplo es ilustrar el uso del Teorema de Cambio de
Variable, es necesario encontrar otro conjunto Jordan-medible B y una funci
on g (de clase C 1 ) tal
que g(B) = A. En este sentido, es importante hacer notar que las curvas que determinan al conjunto
un subconjunto de este)
A, son las curvas de nivel de un par de funciones definidas de R2 (o del ag
en R; en efecto, observese que, si hacemos h1 (x, y) = xy y h2 (x, y) = y/x, entonces A se puede
5

Como el lector recordar


a, estos nombres son en honor del matem
atico alem
an Carl Gustav Jakov Jacobi (18041851)
J. P
aez

66

2.3. El Teorema de Cambio de Variable

Captulo 2. Calculando integrales

VO

YO

4_

4_

g
#

R = h(A)
c

1_

h








1_

/U

A = g(R)

gggg
ggggg


/X

Figura 2.11: Las regiones del ejemplo 2.6


describir como el conjunto acotado por las curvas de nivel h1 (x, y) = 1, h1 (x, y) = 4, h2 (x, y) = 1 y
on
h2 (x, y) = 4 (ver figura 2.11). De esta forma, si definimos la funci
h(x, y) = (h1 (x, y), h2(x, y))
= (xy, y/x)
se tiene que la imagen de A bajo esta funci
on h es el rect
angulo R = [1, 4][1, 4], es decir, h(A) = R.
La relaci
on que este hecho tiene con nuestro problema, es que si se pudiera encontrar la funci
on
inversa de h (a la que llamaremos g, por razones obvias), entonces g es tal que g(R) = g(h(A)) = A;
es decir, g es una funci
on como la que estamos buscando (y R sera el conjunto B, lo cual resulta
muy conveniente). Calcular g en el ejemplo que nos ocupa no es una tarea difcil; si hacemos
u = h1 (x, y)
= xy
y
v = h2 (x, y)
= y/x
calcular la inversa de h se traduce en expresar a las variables x y y en terminos de las variables u
y v. En este ejemplo, se verifica f
acilmente que, para (u, v) R,

x = uv

u
y=
v
a dada por
lo que significa que la funci
on g = (g1 , g2) que estamos buscando est
g(u, v) = (g1 (u, v), g2(u, v))
 


u
uv,
=
v
Una vez hecho esto, ya contamos con todos los elementos necesarios para calcular la integral que
se nos pide haciendo uso del Teorema de Cambio de Variable. As, en virtud de este teorema, se
tiene que


f = (f g) |det(Dg)|
A=g(R)

67

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.4. Algunos cambios de variable


4

=
1

4

f (g(u, v)) |det(Dg(u, v))|dv du


4 
 1
= u   dv du
2v
1
1
4

4


1
= udu
dv
2v
4

15
ln(2)
=
2
Este ejemplo, ademas de ilustrar el uso del Teorema de Cambio de Variable, establece un metodo
para calcular integrales sobre regiones que esten determinadas por cuatro curvas de nivel de un par
de funciones (dos curvas por cada una de ellas), en el caso de R2 (o por seis supercies de nivel
de tres funciones (dos supercies por cada una de ellas), en el caso de R3 , o en general, por 2n
conjuntos de nivel de n funciones (dos conjuntos de nivel por cada una de ellas), en el caso de Rn ).
La u
nica dicultad que se puede encontrar con este metodo, es a la hora de calcular la inversa de
la funci
on que se construye a partir de aquellas que determinan a la regi
on de integraci
on.

2.4

Algunos cambios de variable

Las funciones o transformaciones que aparecen con mas frecuencia en la aplicacion del teorema de
Cambio de Variable est
an inspiradas principalmente en los diferentes sistemas de coordenadas que
pueden usarse tanto en el plano como en el espacio.
En el caso del plano, adem
as de las coordenadas cartesianas (o euclideanas) est
an las coordenadas
polares. Como se recordara, una vez establecido un origen O, llamado polo, y una semirecta L que
parte de dicho punto, llamada eje polar, todo punto P en el plano (distinto de O) esta determinado
de manera u
nica por los n
umeros r y : r, que corresponde a la distancia de P al polo O, y que
corresponde a la medida del angulo dirigido formado entre el eje polar y la semirecta que parte del
origen y pasa por P (ver gura 2.12).
CP






 
r 
 


 
c

D


/L

Figura 2.12: En el sistema polar determinado por el punto O (polo) y la semirecta L (eje polar),
el punto P tiene coordenadas (r, )
Con las coordenadas polares establecemos una correspondencia biunvoca entre todos los puntos
del plano diferentes de O y las parejas de n
umeros (r, ) en donde 0 < r < y 0 < 2; o
en forma m
as general, con el conjunto de parejas (r, ) en donde 0 < r < y y0 < y0 + 2
J. P
aez

68

2.4. Algunos cambios de variable

Captulo 2. Calculando integrales

(o y0 < y0 + 2) con y0 R, jo6 . Sin embargo, aun cuando usando coordenadas polares no
necesitamos echar mano de todas las parejas de n
umeros (R2 ) para representar a los puntos del plano
(a diferencia de las coordenadas cartesianas), cualquier pareja de n
umeros se puede interpretar
como las coordenadas polares de un punto en el plano. Tal es el caso de la pareja (0, 0) (o cualquiera
de la forma (0, y)) que se puede interpretar como las coordenadas polares del punto O (u origen) y
que de hecho as se conviene.
YO
P






r 

y = rsen()




c




x = rcos()

/X

Figura 2.13: Las coordenadas (x, y) de un punto P en un sistema cartesiano cuyo origen coincide
con el polo, la parte positiva del eje de las abscisas (o eje X) coincide con el eje polar, y cuyas
coordenadas polares son (r, )
Para nuestros nes, lo m
as interesante es la relaci
on que existe entre el sistema coordenado
cartesiano y el sistema polar. Si establecemos un sistema cartesiano cuyo origen coincide con el
polo, y la parte positiva del eje de las abscisas (o eje X) coincide con la semirecta L (ver gura
2.13), sabemos que las coordenadas (x, y) de un punto P en este sistema cartesiano, se pueden
obtener a partir de las coordenadas polares (r, ) de este mismo punto, atraves de las siguientes
ecuaciones:
x = r cos()

(2.13)

y = r sen()
Como se podra notar, estas ecuaciones denen una funci
on g : R2 R2 de las variables r y dada
por
g(r, ) = (r cos(), r sen())
Esta funci
on, adem
as de ser todo lo derivable que se quiera (es C ), nos da un ejemplo de
una funci
on que transforma regiones rectangulares en regiones circulares. En efecto, si a las parejas
(r, ) y (r cos(), r sen()) las interpretamos como coordenadas cartesianas (la primera en el sistema
r y la segunda en el sistema XY ), se puede ver que el rectangulo R = [0, 1] [0, 2] en el dominio
de g se transforma en el conjunto A = {(x, y) R2 | x2 + y 2 1}; basta notar que los puntos de
la forma (r, 0) con 0 r 1 y 0 jo, y que vistos en el sistema (cartesiano) r forman una lnea
horizontal de longitud 1 a la altura 0 , se transforman en la lnea de longitud 1 que parte del origen
6

Esto, en particular, significa que para un punto del plano hay una infinidad de parejas de n
umeros que representan
sus coordenadas polares

69

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.4. Algunos cambios de variable

y hace un angulo 0 con el eje X (el radio de la circunferencia unitaria que est
a a un angulo 0 )
(ver gura 2.14).
YO

O
g(r, )

2 _

1_

R
0


/ r

0


/X

Figura 2.14: Los puntos de la forma (r, 0) con 0 r 1 y 0 fijo, que vistos en el sistema
on g(r, ) =
(cartesiano) r forman una lnea horizontal de longitud 1 a la altura 0 , bajo la funci
(rcos(), rsen()) se transforman en la lnea de longitud 1 que parte del origen y hace un angulo
0 con el eje X (el radio de la circunferencia unitaria que esta a un angulo 0 )
An
alogamente, los puntos de la forma (r0 , ) con 0 2 y r0 jo, que en el dominio
de g forman una lnea vertical de longitud 1 y a distancia r0 del eje , se transforman en la
circunferencia de radio r0 con centro en el origen (ver gura 2.15).
YO

1_
g(r, )

2 _






R


r0

r0

/X

/ r

Figura 2.15: Los puntos de la forma (r0, ) con 0 2 y r0 fijo, que vistos en el sistema
on
(cartesiano) r forman una lnea vertical de longitud 2 a distancia r0 del eje Y , bajo la funci
g(r, ) = (rcos(), rsen()) se transforman en la circunferencia de radio r0 con centro en el
origen
Observe que, si el rectangulo R se genera por medio de lneas horizontales, al aplicar la funci
on
g generamos al crculo unitario por medio de sus radios (como si se abriera un abanico!) (ver
gura 2.16).
Si por otra parte, ahora al rect
angulo R lo generamos con lneas verticales, al aplicar la
funci
on g generamos al crculo unitario por medio de circunferencias centradas en el origen y
J. P
aez

70

2.4. Algunos cambios de variable

Captulo 2. Calculando integrales


YO

O
g(r, )

2 _

w
ww
ww
w
ww
ww
w
ww
ww

R


1_

/ r

/X

Figura 2.16: Si al rectangulo R lo generamos por medio de lneas horizontales, al aplicar


la funci
on g generamos al crculo unitario por medio de sus radios (como si se abriera un
abanico!)
cuyo radio va creciendo (como cuando nos preparamos un delicioso hot cake!) (ver gura 2.17).
YO

1_
g(r, )

2 _

$


1


/X

/ r

Figura 2.17: Si al rectangulo R lo generamos con lneas verticales, al aplicar la funci


on g
generamos al crculo unitario por medio de circunferencias centradas en el origen y cuyo radio
va creciendo (como cuando nos preparamos un delicioso hot cake!)
Antes de dar un ejemplo de como usar esta funcion para aplicar el Torema del Cambio de
Variable, conviene hacer un par de observaciones. En primer lugar n
otese que, de las ecuaciones
2.13 se obtienen las identidades
r 2 = x2 + y 2

r=


x2 + y 2

(2.14)

y en segundo lugar, el jacobiano de esta funci


on esta dado por
Jg(r, ) = det(Dg(r, ))


cos() r sen()
= det
sen()
r cos()
=r
71

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.4. Algunos cambios de variable

Ejemplo 2.7 Calcule la integral de la funci


on f (x, y) = ex

2 +y2

sobre el conjunto

A = {(x, y) R2 | x2 + y 2 1}

Soluci
on. Quiz
as lo primero que habra que se
nalar en este ejemplo es que, aun cuando la regi
on
A es de ambos tipos, no es posible calcular la integral de la funci
on f sobre A, usando las tecnicas
desarrolladas en la secci
on anterior (el lector debera confirmar que esta afirmaci
on es cierta).
Recurramos entonces al Teorema de Cambio de Variable.
Como se vi
o p
arrafos arriba, la regi
on A coincide con ser la imagen, bajo la transformaci
on de
coordenadas polares g(r, ) = (r cos(), r sen()) (que es con este nombre como llamaremos de aqu
en adelante a esta funci
on), del rect
angulo R = [0, 1] [0, 2]. Como dijimos antes, g es de clase
1
C y si la restringimos al subconjunto (0, 1](0, 2] resulta ser inyectiva (es decir, g es inyectiva en
R salvo por un conjunto de medida de Jordan cero). As, tenemos que, por el Teorema de Cambio
de Variable


f = (f g) |Jg|
A

2 1

(f g)(r, ) |Jg(r, )| dr d

=
0

2 1
= r f (r cos(), r sen())dr d

2 1
2
= r er dr d

2 1


2
= d r er dr
0

1

2r er dr

=
0

1
r2 

= e 

= (e 1)
En este ejemplo es importante mencionar que la decision de recurrir a el cambio a coordenadas
polares (que es lo que se suele decir cuando se usa esta transformacion g) se debe no solo al hecho
de que la regi
on original de integraci
on es un crculo, sino que la funci
on que se deseaba integrar
2
2
tambien lo sugera. En efecto, cuando a la funci
on ex +y se le aplica el cambio a coordenadas
2
polares, obtenemos la funci
on er , para la cual (como el lector debe saber) no es posible encontrar
una primitiva en termino de funciones elementales; sin embargo, como al aplicar el cambio de
variable tambien debemos incluir el jacobiano de la transformaci
on (que en este caso es r), nos
2
a completo (tiene una
queda el integrando r er , el cual, salvo por una constante (un 2) est
primitiva f
acilmente identicable!).
J. P
aez

72

2.4. Algunos cambios de variable

Captulo 2. Calculando integrales

La siguiente transformaci
on que analizaremos esta en el espacio y esta inspirada en el sistema de
coordenadas cilndricas. Como seguramente es del conocimiento del lector, este sistema de coordenadas es en cierto modo una combinaci
on de un sistema polar y un sistema cartesiano. Si jamos
un sistema cartesiano XY Z en el espacio y tomamos P un punto, que tenga coordenadas (x, y, z),
las coordenadas cilndricas de P estan dadas por las siguientes tres cantidades que determinan de
manera u
nica al punto: r y que seran las coordenadas polares del punto (x, y, 0) (la proyecci
on
del punto P en el plano XY ); es decir, r es la distancia entre el origen (del sistema XY Z) y el
punto (x, y, 0), y es el angulo dirigido formado por la semirecta que parte del origen y pasa por
(x, y, 0), y la parte positiva del eje X. Finalmente, la u
ltima coordenada cilndrica coincide con la
u
ltima coordenada del sistema cartesiano XY Z, es decir la altura z. As, decimos que (r, , z)
son las coordenadas cilndricas de P en el sistema cartesiano XY Z (ver gura 2.18).
ZO
z
P










 DD
 DDD r

DD

DD

DD


x





/ Y

X
Figura 2.18: La terna (r, , z) representa a las coordenadas cilndricas de P en el sistema
cartesiano XY Z
De esta forma, los puntos del espacio que no pertenecen al eje Z (en el sistema XY Z) estan
en correspondencia biunvoca con el conjunto de ternas (r, , z) R3 , donde 0 < r < , y0
< y0 + 2 (o y0 < y0 + 2) (con y0 R jo) y < z < , es decir con el conjunto
(0, ) [y0 , y0 + 2) (, ) R3 (o con el conjunto (0, ) (y0 , y0 + 2] (, ) R3 ).
Ahora, si recordamos que en el sistema polar cualquier pareja de la forma (0, ) representa las
coordenadas polares del origen, entonces para un punto arbitrario P del eje Z, cuyas coordenadas
cartesianas sean (0, 0, z), tendremos que las ternas de la forma (0, , z) representar
an las coordenadas
cilndricas de P . Nuevamente, aunque para representar las coordenadas cilndricas de los puntos
del espacio no necesitamos todas las ternas de R3 , cualquiera de ellas se puede interpretar como las
coordenadas de este tipo de alg
un punto del espacio.
Como en el caso de las coordenadas polares, para nosotros es de particular importancia la
relacion que existe entre el sistema cartesiano XY Z y el sistema cilndrico asociado con este. De
hecho, dada la relaci
on tan estrecha entre estos dos sistemas, las ecuaciones que nos permiten
obtener las coordenadas cartesianas (x, y, z) de un punto P del espacio en terminos de sus correspondientes coordenadas cilndricas (r, , z), son muy parecidas al caso polar, como se muestra a
continuaci
on:
x = r cos()
73

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.4. Algunos cambios de variable


y = r sen()
z=z

(observe que la u
ltima de estas ecuaciones pareciera un poco absurda, pero no es mas que una
consecuencia de un abuso de notaci
on; estamos usando la misma letra para denotar la u
ltima
coordenada en ambos sistemas!).
De nueva cuenta, estas ecuaciones nos permiten denir una funci
on g : R3 R3 de la siguiente
forma:
g(r, , z) = (r cos(), r sen(), z)
(2.15)
y las caractersticas, sobre todo geometricas, de esta funci
on las describiremos a continuaci
on.
Sin duda la funci
on g denida en 2.15 tiene todas las propiedades de derivabilidad que queramos,
as que nos concentraremos en sus propiedades geometricas. Para ello, analizaremos la forma en
que transforma al rectangulo R = [0, 1] [0, 2] [0, 1] (del sistema cartesiano rZ). En particular,
veremos como act
ua la funci
on g cuando una de sus variables permanece ja; esto, en terminos de
coordenadas cilndricas, equivale a identicar los conjuntos de puntos del espacio que se obtienen
al jar cada una de estas coordenadas (que por lo general resultan ser supercies).
ZO
ZO
1 _







z0

1 
r




1_

g(r, , z)

 R








 
 

  2





z0 _
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\. Y


0
1

 1



Figura 2.19: Si consideramos puntos de la forma (r, , z0) R (con z0 [0, 1] fijo) y que
equivale a tomar una rebanada del rectangulo R paralela al plano r a la altura z0 , dicho
conjunto de puntos se transforma bajo la funci
on g(r, , z) = (r cos(), r sen(), z) en un crculo
unitario con centro en el punto (0, 0, z0) y contenido en el plano z = z0 (paralelo al plano XY )
Observese que si tomamos puntos de la forma (r, , 0), lo cual equivale a considerar la base del
rectangulo R, la funci
on g act
ua de forma identica a la transformaci
on polar, de tal manera que
dichos puntos van a dar a el crculo unitario con centro en el origen y contenido en el plano XY . De
forma m
as general, si consideramos puntos de la forma (r, , z0) (con z0 [0, 1] jo, y que equivale
a tomar una rebanada del rect
angulo R paralela al plano r a la altura z0 ), dicho conjunto de
puntos se transforma en un crculo unitario con centro en el punto (0, 0, z0) y contenido en el plano
z = z0 (paralelo al plano XY ) (ver gura 2.19). De esta forma, si generamos el rectangulo R con
rebanadas paralelas al plano r entonces al aplicarles la transformaci
on g obtenemos un cilndro
de base circular de altura 1, generado por crculos unitarios.
J. P
aez

74

2.4. Algunos cambios de variable

Captulo 2. Calculando integrales

ZO
ZO







 




0
0

1 
r



1 _RRRRR

g(r, , z)

1_




R








 2





RRR
R

\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\. Y





0
0
1


 1

Figura 2.20: Si consideramos puntos de la forma (r, 0, z) R (con 0 [0, 2] fijo), que equivale a tomar una rebanada del rectangulo R paralela al plano rZ a la altura 0 , dicho conjunto
de puntos se transforma bajo la funci
on g(r, , z) = (r cos(), r sen(), z) en un cuadrado de
lado 1, perpendicular al plano XY y pegado por uno de sus lados al eje Z (formando justo
un angulo 0 con el plano XZ)
Si ahora rebanamos al rect
angulo R con planos paralelos al plano rZ, es decir, si consideramos
on g a dichos conjuntos
ternas de la forma (r, 0 , z) (con 0 [0, 2] jo), al aplicarles la transformaci
obtenemos cuadrados de lado 1, perpendiculares al plano XY y pegados por uno de sus lados al eje
Z (formando justo un angulo 0 con el plano XZ) (ver gura 2.20). En este caso, si generamos el
rectangulo R con rebanadas paralelas al plano rZ, al aplicarles la transformaci
on g generamos
el mismo cilindro solo que ahora por medio de cuadrados que giran alrededor del eje Z.
Para terminar, consideremos rebanadas del rect
angulo R paralelas al plano Z, es decir,
consideremos ternas de la forma (r0 , , z) (con r0 [0, 1] jo). En este caso, la imagen bajo la
funci
on g de cada una de estas rebanadas resulta ser la supercie de un cilindro, justo de radio r0
y perpendicular al plano XY (salvo cuando r0 = 0, en cuyo caso se obtiene el segmento que va de
0 a 1 sobre el eje Z) (ver gura 2.21). Aqu, al generar al rect
angulo R por medio de rebanadas
paralelas al plano Z, aplicando la funci
on g generamos al cilindro a traves de supercies cilndricas
cuyo eje esta en el eje Z.
Vale la pena destacar que las identidades que aparecen en 2.14 tambien son v
alidas para las
coordenadas cilndricas, y que el jacobiano de esta transformaci
on vale lo mismo que en el caso
polar ya que
Jg(r, , z) = det(Dg(r, , z))

cos() r sen() 0
r cos() 0
= det sen()
0
0 1
=r
A continuaci
on, damos un ejemplo de como usar esta transformaci
on en el calculo de una
integral.
75

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.4. Algunos cambios de variable

ZO
ZO









R






r0




 2





1 
r



1_

g(r, , z)

1_

\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\. Y

r0
0
1


 1

Figura 2.21: Si consideramos puntos de la forma (r0 , , z) R (con r0 [0, 1] fijo), que equivale
a tomar una rebanada del rectangulo R paralela al plano Z a la altura r0 , dicho conjunto
de puntos se transforma bajo la funci
on g(r, , z) = (r cos(), r sen(), z) en la superficie de un
cilindro, justo de radio r0 y perpendicular al plano XY (salvo cuando r0 = 0, en cuyo caso se
obtiene el segmento que va de 0 a 1 sobre el eje Z)


2
2
x2 + y 2 ez x +y sobre el conjunto

A = {(x, y, z) R3 | 0 x2 + y 2 1, 0 z x2 + y 2 }

Ejemplo 2.8 Calcule la integral de la funci


on f (x, y, z) =

Soluci
on. Observese con atenci
on que, aplicando la primera identidad de 2.14 a las desigualdades
o 0 r 1)
que intervienen en la definici
on del conjunto A, estas se transforman en 0 r 2 1 (
y 0 z r. Cuando hacemos esto, en realidad lo que estamos haciendo es expresar al mismo
conjunto A s
olo que en terminos de las coordenadas cilndricas de sus puntos por lo que, si ahora
hacemos B = {(r, , z) R3 | 0 2, 0 r 1, 0 z r}, B resulta ser un conjunto (en el
sistema cartesiano rz) que al aplicarle la transformaci
on de coordenadas cilndricas g es tal que
g(B) = A (ver figura 2.22). Una vez hecho esto, que en algunos casos es la parte m
as importante,
al aplicar el Teorema de Cambio de Variable, dado que B es una regi
on en R3 de tipo I, tenemos
que


f = (f g) |Jg|
A

2 1


r

(f g)(r, , z) |Jg(r, , z)| dz dr d



2 1 r
= r f (r cos(), r sen(), z)dz dr d


2 1
r
= r r ezr dz dr d

J. P
aez

76

2.4. Algunos cambios de variable

Captulo 2. Calculando integrales

2 1



 r 

= d r ezr  dr
0

1
=

 2

2r er 1 dr

= (e 2)

ZO

ZO
g(r, , z)

1_

1 
r



A = g(B)

??
??
??
??
??2
?









\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\. Y




0
1

 1



Figura 2.22: B = {(r, , z) R3 | 0 2, 0 r 1, 0 z r} es un conjunto (en el


sistema cartesiano rZ) que al aplicarle la transformaci
on de coordenadas cil
ndricas g es tal

que g(B) = A, en donde A = {(x, y, z) R3 | 0 x2 + y 2 1, 0 z x2 + y 2 } es la
region de integracion del ejemplo 2.8
Concluimos esta seccion con la transformaci
on asociada a las coordenadas esfericas. Como
en el caso de las coordenadas cilndricas, las coordenadas esfericas estan asociadas a un sistema
cartesiano. Es decir, dado un sistema cartesiano XY Z y un punto P del espacio, las coordenadas
esfericas de P en este sistema estan dadas por tres n
umeros: la distancia de P al origen del
sistema XY Z; el angulo dirigido formado por la parte positiva del eje X y la semirecta que parte
del origen y pasa por el punto en que se proyecta el punto P sobre el plano XY (el mismo angulo
de las coordenadas cilndricas); y el angulo7 (no dirigido) que forman la parte positiva del eje Z
y la semirecta que parte del origen y pasa por el punto P (ver gura 2.23). As, las ternas de la
o y0 < y0 + 2) (con y0 R jo) y
forma (, , ), en donde 0 < , y0 < y0 + 2 (
0 . Como en el caso de los sistemas coordenados anteriores, aun cuando las coordenadas
esfericas no necesitan de todas las ternas de n
umeros (R3 ), cualquier terna se puede ver como las
coordenadas esfericas de un punto en el espacio.
Como antes, lo importante aqu es la relacion entre las coordenadas cartesianas (x, y, z) de un
punto P y sus correspondientes coordenadas esfericas (, , ). De la gura 2.23 se deducen las
siguientes ecuaciones:
x = sen() cos()

(2.16)

En algunos textos, el segundo a


ngulo de las coordenadas esfericas se toma como el
angulo dirigido  formado
por la semirecta que parte del origen y pasa por P , y el plano XY , y cuya relaci
on con el
angulo definido en este
texto es:  = /2

77

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.4. Algunos cambios de variable


ZO
z
P








 DD
 DDD

DD

DD


DD


x






/ Y

X
Figura 2.23: La terna (, , ) representa a las coordenadas esfericas de P en el sistema cartesiano XY Z
y = sen() sen()
z = cos()
A partir de estas ecuaciones, como en los casos anteriores, podemos denir una funci
o n g : R3 R 3
de la siguiente forma:
g(, , ) = ( sen() cos(), sen() sen(), cos())

(2.17)

la cual tiene, nuevamente, todas las propiedades de derivabilidad que se deseen.

ZO

_







1




g(, , )

 R








 
 

  2





CC
{{
CC
{{
CC
{
C
{{
1 CCC
{{ 1
{
CC
{
CC
{{
CC {{
0
{







/Y

Figura 2.24: Si consideramos puntos de la forma (, , 0) R (con 0 (0, ) fijo), que equivale a tomar una rebanada del rectangulo R paralela al plano a la altura 0 , dicho conjunto
de puntos se transforma bajo la funci
on g(, , ) = ( sen() cos(), sen() sen(), cos())
en un cono cuyo eje es el eje Z y que tiene una abertura de un angulo 0
En cuanto a la parte geometrica, mostraremos cual es la imagen bajo g del rect
angulo R =
J. P
aez

78

2.4. Algunos cambios de variable

Captulo 2. Calculando integrales

[0, 1] [0, 2] [0, ]. Bajo la funci


on g, las ternas de la forma (, , 0) con 0 (0, ) jo (ternas
que se obtienen al rebanar al rect
angulo R con un plano paralelo al plano , justo a la altura
0 ) van a dar a un cono cuyo eje es el eje Z; esto se deduce del hecho de que, justo los puntos de
un cono de este tipo, son puntos para los cuales su coordenada esferica es la misma (ver gura
2.24). Para 0 = 0 se obtiene el segmento que va de 0 a 1 sobre el eje Z y para 0 = el segmento
que va de 0 a 1 (sobre el mismo eje). As, si generamos al rectangulo R por medio de rebanadas
paralelas al plano , al aplicarles la funci
on g generamos la esfera unitaria (centrada en el origen)
a traves de conos.
Si ahora tomamos las ternas de la forma (, 0, ) con 0 [0, 2] jo (ternas que se obtienen al
on g
rebanar al rect
angulo R con un plano paralelo al plano , a la altura 0 ), al aplicar la funci
obtenemos el semicrculo unitario que est
a contenido en el plano que contiene al eje Z y que forma
justo un angulo (dirigido) 0 con la parte positiva del eje X (ver gura 2.25). En este caso, si
generamos al rectangulo R por medio de rebanadas paralelas al plano , al aplicarles la funci
on
g generamos la misma esfera solo que ahora atraves de semicrculos que giran alrededor del eje
Z (como un abanico que gira!).

_ 



 

 



0
0

1 



ZO

g(, , )



R








 2





1_

B
 BBB

BB

BB
0

.

0
..
1
.
.

...


1

/Y

..
....
1 _...

Figura 2.25: Si consideramos puntos de la forma (, 0, ) R (con 0 [0, 2] fijo), que equivale a tomar una rebanada del rectangulo R paralela al plano a la altura 0 , dicho conjunto
de puntos se transforma bajo la funci
on g(, , ) = ( sen() cos(), sen() sen(), cos())
en el semicrculo unitario que esta contenido en el plano que contiene al eje Z y que forma justo
un angulo (dirigido) 0 con la parte positiva del eje X
Finalmente, si tomamos las ternas de la forma (0 , , ) con 0 [0, 1] jo (ternas que se
obtienen al rebanar al rect
angulo R con un plano paralelo al plano , a la altura 0 ), al aplicar
la funci
on g obtenemos la esfera de radio 0 con centro en el origen (ver gura 2.26). Por tanto, si
generamos al rectangulo R por medio de rebanadas paralelas al plano , al aplicarles la funci
on
g generamos la misma esfera unitaria solo que ahora a traves de esferas centradas en el origen y
cuyo radio va creciendo.
De las identidades 2.16 se deduce que:
2 = x2 + y 2 + z 2


x2 + y 2 + z 2

y el jacobiano de la funci
on g denida en 2.17 (que de aqu en adelante conoceremos como la
79

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.4. Algunos cambios de variable

ZO

_











 2





1 




g(, , )

 R






1_
$









10
 

1

/Y

1_

Figura 2.26: Si consideramos puntos de la forma (0 , , ) R (con 0 [0, 1] fijo), que equivale
a tomar una rebanada del rectangulo R paralela al plano a la altura 0 , dicho conjunto
de puntos se transforma bajo la funci
on g(, , ) = ( sen() cos(), sen() sen(), cos())
en la esfera de radio 0 con centro en el origen
transformaci
on de coordenadas esfericas) esta dado por:
Jg(, , ) = det(Dg(, , ))

sen() cos() sen() sen() cos() cos()


= det sen() sen()
sen() cos() cos() sen()
cos()
0
sen()



 2
= cos() sen() cos() sen() sen2 ()
= 2 sen()
Como es de suponerse, terminamos esta seccion con un ejemplo que muestra el uso de esta
transformaci
on.
Ejemplo 2.9 Calcular el volumen de la regi
on que est
a dentro de la esfera unitaria con centro en
el origen, y fuera del cono determinado por la ecuaci
on z 2 = x2 + y 2 .
En terminos m
as precisos, se desea calcular el volumen de la regi
on
A = {(x, y, z) R3 | x2 + y 2 + z 2 1, z 2 x2 + y 2 }
Soluci
on. Observese primero que, si tomamos


3

3
B = (, , ) R | 0 1, 0 2,
4
4
y g la transformaci
on de coordenadas esfericas, entonces
g(B) = A
Por otra parte, sabemos que si f 1, entonces
V (A) = m(A)
J. P
aez

80

2.5. Masa y centro de masa

Captulo 2. Calculando integrales



=

f
A

(f g) |Jg|

=
B


|Jg|

=
B

1
=


3
2 4


2 sen()d d d

1

2 3

4

2 d d sen()d

    
 3 
3 1
2
4
cos()
=
 
3 0
0
4


3
1
1
= 2 cos( ) + cos( )
3
4
4
4
=
3
2


2.5

Masa y centro de masa

Iniciamos este texto planteando un problema: c


omo calcular la masa total de una l
amina si
disponemos de una funci
on f que nos proporciona la densidad de masa en cada punto de esta?

Este
fue el problema a partir del cual iniciamos la discusi
on que nalmente nos condujo al concepto
de integral de una funci
on de varias variables (y de valores reales). Ahora sabemos que, si nuestra
l
amina tiene la forma de un rect
angulo R, o de manera mas general, coincide con la de un conjunto
amina estar
a dada por
A R2 que resulta ser Jordan-medible, entonces la masa total de dicha l

(2.18)
M (A) = f
A

De hecho, esto mismo lo podemos extender a objetos en el espacio (o en dimensiones mas altas, si
hace falta); en efecto, si tenemos un objeto en el espacio cuya forma coincide con la de un conjunto
as contamos con una funci
on que nos proporciona
A R3 el cual resulta ser Jordan-medible, y adem
la densidad de masa del objeto en cada uno de sus puntos, entonces no dudamos en armar que la
masa total del objeto se puede obtener por medio de la correspondiente integral.
En esta seccion mostraremos otro ejemplo de como usar el concepto de integral que hemos
desarrollado, para resolver un problema muy relacionado con el del c
alculo de la masa total de un
objeto.
Imaginemos que tenemos un alambre (cuya masa esta distribuida de forma homogenea) que
ota sobre un cierto lquido. Sobre de este, colocamos objetos de diferente peso (o, para ser mas
exactos, con diferente masa). La pregunta es: desde que punto del alambre debemos sostenerlo
para que este no se sumerja y ademas permanezca horizontal? (ver gura 2.27).
81

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.5. Masa y centro de masa

@Gm
F
AB
E1 CD

@Gm
F
AB
E2 CD

@Gm
F
AB
E3 CD

Figura 2.27: En un alambre que flota sobre alg


un lquido colocamos objetos de diferente masa
Si sostenemos el alambre por alguno de sus puntos, digamos P1 , y en otro, digamos P2 , colocamos
un objeto de masa m, el efecto producido sobre el alambre depender
a de las posiciones relativas
de P1 y de P2 . Si el punto P2 esta a la derecha de P1 , el alambre se sumergira hacia la derecha (o
girara en el sentido de las manecillas de reloj) y si el punto P2 esta a la izquierda de P1 , el alambre
se sumergira hacia la izquierda (o girar
a en el sentido contrario al de las manecillas de reloj). Si P1
y P2 coinciden, entonces el alambre permanecer
a horizontal (o equilibrado). En los dos primeros
casos, la fuerza con que gire el alambre dependera de dos cosas: una, de la cantidad m de masa
que hayamos colocado, y dos, de la distancia d entre los puntos P1 y P2 (ver gura 2.28).
0716m5234
O

0716m2534

P2

'

P1 = P2

P1

P1

0716m2534

P2

Figura 2.28: Si P1 y P2 coinciden, el alambre permanecera horizontal (o equilibrado); si el


punto P2 esta a la izquierda de P1 , el alambre se sumergira hacia la izquierda (o girara en el
sentido contrario al de las manecillas de reloj); y si el punto P2 esta a la derecha de P1 , el
alambre se sumergira hacia la derecha (o girara en el sentido de las manecillas de reloj)
Para simplicar nuestro an
alisis, vamos a suponer que empezamos sosteniendo el alambre por
su punto medio, y que sobre de el alambre colocamos una recta que representa a los n
umeros reales,
haciendo coincidir el origen con dicho punto. Ya que elegimos este sistema de referencia, observese
que si la masa de magnitud m la colocamos en un cierto punto del alambre, y dicho punto coincide
con el n
umero real x (en cuyo caso diremos que la masa m esta colocada en la posicion x) entonces
J. P
aez

82

2.5. Masa y centro de masa

Captulo 2. Calculando integrales

el n
umero que se obtiene al multiplicar m y x, es decir m x, es una muy buena forma de medir el
giro producido sobre el alambre, incluyendo su orientaci
on, la cual quedar
a expresada en el signo
de dicho n
umero (ver gura 2.29).

0716m2534
O

Figura 2.29: Sostenemos el alambre por su punto medio, y sobre el alambre colocamos una
recta que representa a los n
umeros reales, haciendo coincidir el origen con dicho punto
Una vez establecida esta forma de medir el efecto producido sobre el alambre al colocarle
una masa, veremos como usando esta medida podemos expresar el hecho de que el alambre esta
equilibrado o en posici
on horizontal. Se comprueba f
acilmente que, si colocamos dos masas de la
on x2 entonces la suma m x1 + m x2 =
misma magnitud m, una en la posici
on x1 y otra en la posici
umero que vuelve a reejar el efecto producido sobre el alambre al colocar
m (x1 + x2 ) nos da un n
ambas masas. En efecto, si x1 + x2 > 0 entonces el alambre gira en el sentido de las manecillas
del reloj, si x1 + x2 < 0 lo hace en el sentido contrario, y si x1 + x2 = 0 (lo que signica que las
posiciones en que colocamos las masas de la misma magnitud son simetricas) entonces, como era
de esperarse, el alambre no gira, es decir, esta equilibrado (ver gura 2.30).

0716m2534

0716m2534
O

x1

x2

x1 + x2 = 0

0716m2534

0716m2534
O

x1

x2

x1 + x2 > 0

0716m2534

x1

0716m2534
O

x2

x1 + x2 < 0
Figura 2.30: Si x1 + x2 > 0 entonces el alambre gira en el sentido de las manecillas del reloj; si
x1 + x2 < 0 lo hace en el sentido contrario, y si x1 + x2 = 0 el alambre no gira
Otro caso que tambien es muy sencillo de vericar es el siguiente: si ahora colocamos dos masas
m1 y m2 , no necesariamente de la misma magnitud, pero en posiciones x1 y x2 simetricas, es decir
83

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.5. Masa y centro de masa

x2 = x1 o x1 + x2 = 0, entonces la suma
m1 x1 + m2 x2 = (m1 m2 ) x1
es nuevamente un n
umero que reeja con toda presici
on el efecto producido sobre el alambre.
En general, se puede comprobar que, si colocamos sobre nuestro alambre masas m1 , . . . , mk en
umero
las posiciones x1 , . . . , xk , respectivamente, entonces el n
m1 x1 + + mk xk

(2.19)

nos permite medir (y saber) cu


al es el giro producido sobre dicho alambre al sostenerlo por su punto
medio; en particular, si
m1 x1 + + mk xk = 0
podemos asegurar que el alambre no girara, o lo que es lo mismo, permaner
a equilibrado.
Es importante destacar que hasta ahora la expresi
on 2.19 solo nos permite determinar si las
masas m1 , . . ., mk , ubicadas en las posiciones x1 , . . . , xk , estan equilibradas (o no) con respecto
al punto medio del alambre (que por cierto, es el punto del alambre que ocupa la posici
on 0, de
acuerdo con la forma en que ubicamos nuestra recta real). Por esta raz
on, es pertinente hacernos
la siguiente pregunta: cu
al es la expresion que nos permite determinar si el mismo conjunto de
masas y ubicaciones esta equilibrado, si ahora suponemos que el alambre se sostiene desde un punto
que esta en una posici
on x0 arbitraria?

0716m5234

x0

Figura 2.31: Ahora sostenemos el alambre por un punto que ocupa una posici
on x0 y colocamos
una masa de magnitud m en una posici
on x
Supongamos entonces que sostenemos el alambre por un punto que ocupa una posici
on x0 y que
colocamos una masa de magnitud m en una posici
on x (ver gura 2.31). No es difcil convencerse
on
de que ahora el n
umero m (x x0 ) es el que nos da una medida del giro (incluyendo la orientaci
de este, por medio de su signo) producido sobre nuestro alambre. Y si razonamos como p
arrafos
arriba, tambien llegaremos a la conclusi
on de que, al colocar un conjunto de masas m1 , . . . , mk en
umero
las posiciones x1 , . . . , xk , el n
m1 (x1 x0 ) + + mk (xk x0 )
nos proporciona una manera de saber la magnitud y orientaci
on del giro producido, y en particular
que, si
(2.20)
m1 (x1 x0 ) + + mk (xk x0 ) = 0
entonces el alambre permanecera en equilibrio.
Lo mas relevante de la identidad 2.20 es que esta determina al valor x0 en terminos de los
valores m1 , . . . , mk y x1 , . . ., xk . En efecto, si en esta identidad despejamos a x0 , obtenemos que
x0 =
J. P
aez

m1 x1 + + mk xk
m1 + + mk
84

2.5. Masa y centro de masa

Captulo 2. Calculando integrales


k


mi xi

i=1
k


mi

i=1

Como se podra observar, esta u


ltima identidad resuelve el problema que planteamos inicialmente: si colocamos sobre nuestro alambre k objetos con masas m1 , . . . , mk en las posiciones
ormula
x1 , . . . , xk , respectivamente, entonces la posicion dada por la f
x0 =

m1 x1 + + mk xk
m1 + + mk

(2.21)

es aquella desde la cual se debe de sostener al alambre para que este permanezca equilibrado.
Todo lo discutido p
arrafos arriba constituye la base de lo que haremos a continuaci
on. Ahora
nuestro nuevo problema es el siguiente: si tenemos un alambre cuya distribuci
on de masa no es
homogenea, y contamos con una funci
on que nos asigna la densidad de masa en cada punto del
alambre, la pregunta es: cu
al es el punto de equilibrio de este alambre?, es decir, desde que punto
debemos sostener a nuestro alambre para que se mantenga en posicion horizontal?
Manos a la obra! Empecemos por establecer un sistema de referencia sobre el alambre, es decir,
lo ubicamos sobre una recta real. Si el extremo izquierdo del alambre se ubica en la posicion a y
el derecho en la posici
on b, entonces la funci
on de densidad (de masa) del alambre se puede pensar
como una funci
on : [a, b] R R.
El siguiente paso consistir
a en subdividir el alambre en pedazos m
as peque
nos, lo que en terminos
de posiciones equivale a tomar una partici
on P = {a = t0 < t1 < . . . < tk = b} del intervalo [a, b].
A continuaci
on, elegimos i [ti1 , ti ] para cada uno de los subintervalos inducidos por P en
on a
[a, b]. Ahora, resulta razonable suponer que la cantidad (i) (ti ti1 ) es una aproximaci
la masa contenida en la porci
on del alambre representada por el subintervalo [ti1 , ti], y que esta
aproximaci
on es mejor en la medida de que dicho subintervalo sea m
as peque
no, es decir, en la
medida de que la partici
on P sea mas na. Como seguramente se recordara, la masa total m del
alambre se parecera mucho a la suma de estos n
umeros, es decir
m

(i) (ti ti1 )

i=1

suma que a su vez se parece mucho a


b
(x)dx
a

de donde concluimos que


b
(x)dx

m=
a

lo cual debe de resultarle muy familiar al lector.


En cuanto al problema de encontrar el punto de equilibrio del alambre, se estar
a de acuerdo en
que nos podemos aproximar a este atraves del punto de equilibrio del conjunto de masas (colocadas
sobre un alambre homogeneo que ota sobre alg
un lquido) mi = (i) (ti ti1 ) ubicadas en las
85

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.5. Masa y centro de masa

posiciones i (i = 1, . . ., k) que, de acuerdo con la identidad 2.21, est


a dado por
k


x0 =

mi i

i=1
k

i=1
k


i
i=1
k


mi
(i) (ti ti1 )
(i) (ti ti1 )

i=1

y que esta aproximaci


on ser
a mejor en la medida de que la partici
on P sea mas na (ver gura
2.32).

a = t0

t1

t2

t3

t4

t5

t6 = b

mi = (i) (ti ti1 )

@Gm
F
AB
E1 CD

@Gm
F
AB
E2 CD

@Gm
F
AB
E3 CD


3 0

@Gm
F
AB
E4 CD


@Gm
F
AB
E5 CD

@Gm
F
AB
E6 CD

Figura 2.32: El punto de equilibrio de un alambre no homogeneo, se puede aproximar a traves


del punto de equilibrio del conjunto de masas (colocadas sobre un alambre homogeneo que flota
sobre alg
un lquido) mi = (i) (ti ti1 ) ubicadas en las posiciones i (i = 1, . . ., k)
Seguramente el lector coincidir
a en que, como
k

b
i (i) (ti ti1 )

i=1

x (x)dx
a

justo cuando la partici


on P es mas na, es del todo razonable armar que el n
umero
b
x0 =

x (x)dx

b

(2.22)
(x)dx

nos proporciona la ubicaci


on del punto de equilibrio de nuestro alambre.
Al n
umero que aparece a la derecha de la identidad 2.22 se le concoce como el centro de masa
de un alambre (identicado con el intervalo [a, b]) cuya funci
on de densidad de masa esta dada por
: [a, b] R R.
Como se habra notado, en todo lo que hemos hecho hasta ahora no han aparecido las integrales
de funciones de varias variables, pero como seguramente se sospechar
a, estas apareceran cuando
abordemos el problema equivalente para objetos en el plano (l
aminas) o en el espacio (solidos).
Y aqu vamos! Imaginemos ahora que tenemos una l
amina de forma rectangular (lo que por
ahora ser
a irrelevante) que ota sobre un cierto lquido y cuya masa est
a distribuida de forma
J. P
aez

86

2.5. Masa y centro de masa

Captulo 2. Calculando integrales

{{
{{ @GF
{
AB
E2 CD
m
{
{{

{
{ F
AB
E1 CD
{{ @Gm
{
{

{
{

@Gm
F
AB
E4 CD
@Gm
F
AB
E5 CD

{{
{{
{
{{
@Gm
F
AB
E3 CD {{{
{{{
{
{
{

Figura 2.33: En una lamina que flota sobre alg


un lquido colocamos objetos de diferente masa
homogenea. Sobre de esta, colocamos objetos de diferente masa. La pregunta nuevamente es:
desde que punto de la l
amina debemos sostenerla para que esta no se sumerja y ademas permanezca
horizontal? (ver gura 2.33).
Como en el caso del alambre, si ahora sostenemos nuestra lamina por alguno de sus puntos,
digamos P0 , y en otro, digamos P1 , colocamos un objeto de masa m, el efecto producido sobre la
l
amina depender
a, de nueva cuenta, de las posiciones de P0 y de P1 . De hecho, es intuitivamente
(y experimentalmente) claro que la lamina se sumergir
a en la direcci
on del punto P1 (visto desde

el punto P0 ) como si esta estuviera sostenida a lo largo de toda la lnea que para por P0 y que es
perpendicular a la lnea que une a P0 con P1 (ver gura 2.34). Tambien es intuitivamente claro que
la fuerza con la que har
a este movimiento dependera de la magnitud de la masa y de la distancia
entre los puntos. As, es facil converserse de que el vector


m P1 P0
es una muy buena forma de medir el efecto producido sobre la l
amina.
{{
{{
qqq
{{
{{
P0 qqqqq
{
{
{
{{
tOXqXXXXXXX
{{
0716m2534
tt
{{
{
X
X
t
X
X
{
{
XXX,
{
tt
{{{
tt
{{
t
{
t
P1{{{
tt
{{
v

Figura 2.34: La lamina se sumergira en la direcci


on del punto P1 (visto desde el punto P0 )
como si esta estuviera sostenida a lo largo de toda la lnea que pasa por P0 y que es perpendicular
a la lnea que une a P0 con P1
En general, podemos armar que, si colocamos k masas de magnitud m1 , . . . , mk en los puntos

amina (que seguimos suponiendo


P1 , . . . , Pk , respectivamente, entonces el efecto producido sobre la l
se sostiene por el punto P0 ) queda plenamente determinado por el vector




m1 P1 P0 + + mk Pk P0
(seguramente el lector se podra imaginar algunas conguraciones sencillas de masas y posiciones
que conrman esta armaci
on), y en particular, si




(2.23)
m1 P1 P0 + + mk Pk P0 = 0
87

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.5. Masa y centro de masa

entonces podemos asegurar que la l


amina permanece horizontal (o en equilibrio).
Como en el caso unidimensional, la identidad 2.23 determina de manera u
nica al punto P0 ya
que, despejando, tenemos que


1
m1 P1 + + mk Pk
(2.24)
P0 =
m1 + + mk
con lo cual resolvemos el problema inicialmente planteado.
Si elegimos un sistema cartesiano en el que los puntos P1 , . . . , Pk tienen coordenadas (x1 , y1 ), . . .,
(xk , yk ), respectivamente, entonces las coordenadas (x0 , y0 ) (en el mismo sistema) del punto de
equilibrio P0 (o centro de masa) del conjunto de masas m1 , . . . , mk ubicadas en dichos puntos,
estan dadas por
m1 x1 + + mk xk
m1 + + mk
m1 y1 + + mk yk
y0 =
m1 + + mk

x0 =

Con base en lo anterior, podemos resolver ahora el problema de encontrar el punto de equilibrio (o centro de masa) de una l
amina cuya densidad de masa est
a dada por un funci
on . Para
empezar, supondremos nuevamente que nuestra lamina tiene la forma de un rect
angulo R. Como en
el caso de un alambre, si damos una partici
on P del rect
angulo R y consideramos los subrectangulos
on, una primera aproximaci
on al punto de equilibrio
R1 , . . . , Rk de R inducidos por esta partici
de la l
amina se obtiene calculando el punto de equilibrio correspondiente al conjunto de masas
m1 , . . ., mk ubicadas en los puntos P1 = (x1 , y1 ), . . . , Pk = (xk , yk ), en donde tomamos
mi = (Pi) area(Ri) = (Pi ) m(Ri)
angulo Ri, para i = 1, . . . , k (ver gura 2.35).
y Pi es cualquier punto del subrect
{
{
{{ R7
{{
R
R
8
9
{
{
{{
{{
{{ R4
{{
R
R
{
{
5
6
{{
{{
{{ R
{{
{
{
R
R
1
2
3 {{
{{

mi = (Pi ) area(Ri)
?8m
9
>=
:7 <;
?8m
9
>=
:8 <;
?8m
9
>=
:9 <; {{
{{
P8
P9 {{{
{{ P7
{
{
9
>=
:4 <;
9
>=
:5 <;
9
>=
:6 <; {{{
5 ?8m
6 ?8m
{{ P4 ?8m
P
P
{
{

{{
{{ ?8m
9
>=
:1 <;
?8m
9
>=
:2 <;
?8m
9
>=
:3 <; {{{
{
{
P2
P3 {{{
{{ P1

Figura 2.35: El punto de equilibrio de una lamina no homogenea, se puede aproximar a traves
del punto de equilibrio del conjunto de masas (colocadas sobre una lamina homogenea) mi =
(Pi) area(Ri) ubicadas en las posiciones Pi (i = 1, . . ., k)
As, el punto P0 cuyas coordenadas estan dadas por
x0 =
J. P
aez

m1 x1 + + mk xk
m1 + + mk
88

2.5. Masa y centro de masa

Captulo 2. Calculando integrales


k


xi (xi, yi ) m(Ri)

i=1
k


(xi , yi) m(Ri)

i=1

y
y0 =

m1 y1 + + mk yk
m1 + + mk
k

yi (xi, yi ) m(Ri )
i=1
k


(xi, yi) m(Ri)

i=1

son una aproximaci


on a las coordenadas del centro de masa de la l
amina, y esta aproximaci
on es
mejor entre mas na sea la partici
on P.
Por otra parte, justo si la partici
on P es muy na, sabemos que


xi (xi , yi) m(Ri)

i=1

x (x, y)
R

yi (xi , yi) m(Ri)

i=1

y (x, y)
R

y
k


(xi, yi ) m(Ri)

i=1

(x, y)
R

de tal forma que podemos estar seguros de que las coordenadas del centro de masa (o punto de
equilibrio) de la l
amina est
an dadas por

x (x, y)
R

x0 =
(x, y)
R

y (x, y)
R

y0 =
(x, y)
R

Como el lector deducir


a f
acilmente, si ahora la forma de nuestra l
amina coincide con la de un
2
a en el punto
conjunto Jordan-medible A R , en este caso el centro de masa de dicha lamina estar
cuyas coordenadas son

x (x, y)
A
x0 = 
(x, y)
A

y (x, y)
A
y0 = 
(x, y)
A

89

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.5. Masa y centro de masa

Por nuestra incapacidad para percibir una cuarta dimensi


on espacial (en caso de que existiera!), resultara poco intuitivo seguir el mismo procedimiento que en los casos anteriores para
motivar el concepto de punto de equilibrio (o centro de masa) de un conjunto de masas
m1 , . . ., mk ubicadas ahora en puntos del espacio P1 , . . . , Pk . Es por esta raz
on que en este caso
plantearemos el problema de manera diferente.
@Gm
F
AB
E4 CD

@Gm
F
AB
E5 CD
c c#

P5

@Gm
F
AB
E6 CD
q1 q1 q1 q1
q q1 q1

P6

R P4
R
R
R
?
R
R
c# c#
? ?
c# #c R R ? ?
?
c#
1
q
1
q

q
1
*j *j j*
1q
j*
G G
G G P0
G G
G G
G G

P3
@Gm
F
AB
E3 CD

@Gm
F
AB
E1 CD

? ?

P1

*j *j j*
P
j* j* j* 2
* @GF
AB
ECD

m2

Figura 2.36: Un objeto ubicado en una posici


on P0 esta unido por medio de resortes de diferente tipo, a un conjunto de masas m1 , . . . , m6 ubicadas en los puntos del espacio P1 , . . . , P6 ,
respectivamente
Supongamos que tenemos un objeto ubicado en una posici
on P0 el cual vamos a unir, por medio
de resortes de diferente tipo, a un conjunto de masas m1 , . . ., mk ubicadas en los puntos del espacio
P1 , . . . , Pk , respectivamente (ver gura 2.36). Supongamos tambien que la tension del resorte
on P0 , es igual al producto de la masa
que une a la masa en el punto Pi con el objeto en la posici
on) que se
mi por la distancia entre dichos puntos, de talforma que
 la medida de la fuerza (o tir
8

a
ejerce sobre nuestro objeto esta dada por mi Pi P0 . Por tanto, la fuerza neta que se ejercer
sobre el objeto que esta colocado en el punto P0 estara dada por




m1 P1 P0 + + mk Pk P0
y como en los casos anteriores, podremos decir que el punto P0 es el punto de equilibrio de nuestro
conjunto de masas y resortes si




m1 P1 P0 + + mk Pk P0 = 0
Como en los otros casos, esta u
ltima identidad determina de manera u
nica al punto P0 por lo
que diremos que el punto de equilibrio (o centro de masa) del conjunto de masas m1 , . . . , mk
ubicadas en los puntos del espacio P1 , . . . , Pk esta dado por


1
m1 P1 + + mk Pk
P0 =
m1 + + mk
Si estos puntos tienen (en alg
un sistema de referencia) coordenadas (x1 , y1 , z1 ), . . ., (xk , yk , zk ),
respectivamente, entonces las coordenadas (x0 , y0 , z0 ) (en el mismo sistema) del punto de equili8

El lector estar
a de acuerdo en que este planteamiento tambien funcionara para los casos en una y dos dimensiones.

J. P
aez

90

2.5. Masa y centro de masa

Captulo 2. Calculando integrales

brio P0 del conjunto de masas m1 , . . . , mk ubicadas en dichos puntos, est


an dadas por
m1 x1 + + mk xk
x0 =
m1 + + mk
m1 y1 + + mk yk
y0 =
m1 + + mk
m1 z1 + + mk zk
z0 =
m1 + + mk
Si ahora seguimos el mismo procedimiento que en los casos anteriores (y que a estas alturas el
lector debe saberse de memoria) debe ser claro que, si tenemos un solido cuya forma coincide con la
a dada por la funci
on (x, y, z),
de un conjunto Jordan-medible A R3 y su densidad de masa est
an dadas por
entonces las coordenadas (x0 , y0 , z0 ) del centro de masa P0 de este solido, est

x (x, y, z)
A
x0 = 
(x, y, z)
A

y (x, y, z)
A
y0 = 
(x, y, z)
A

z (x, y, z)
A
z0 = 
(x, y, z)
A

Concluimos esta seccion (y este captulo) con un ejemplo.


Ejemplo 2.10 Considere una l
amina cuya forma coincide con la del conjunto A R2 que se
encuentra dentro de la circunferencia unitaria con centro en el origen, y por arriba de la par
abola
amina es homogenea, es decir, (x, y) c, calcule su
y = 12 (1 x2 ). Si la densidad de masa de la l
centro de masa.
Soluci
on. Primero observemos que la regi
on en cuesti
on se puede escribir como



1
2
2
2
A = (x, y) R | 1 x 1, (1 x ) y 1 x
2
Como se sabe, la masa total de la l
amina est
a dada por


1
1x2


(x, y) =
c dy dx
1

1
(1x2 )
2


1 
1
2
2
1 x (1 x ) dx
=c
2
1


2

=c
2
3
Por otra parte, como
1


x (x, y) =
A

1x2

c xdy dx

1
(1x2 )
2

91

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.6. Problemas
1
=c
1



1
2
2
x
1 x (1 x ) dx
2

=0
se tiene que la abcisa x0 del centro de masa es igual a 0, como era de esperarse, puesto que la
regi
on A es simetrica con respecto al eje Y y la l
amina es homogenea.
Por otra parte, como



1
1x2

y (x, y) =
c ydy dx
1

1
(1x2 )
2

1 
=c
1

c
=
2



 1

1
2
2 2
1 x (1 x )
dx
2
4

1 
1


3 1 2 1 4
x x dx
4 2
4

8c
15
se tiene que la ordenada del centro de masa es

=

y0 =

y (x, y)

(x, y)
A

8c/15


c 2 23
8
 2
=
15 2 3

la cual, por cierto, es independiente de la densidad c. Por tanto, el centro de masa de nuestra
l
amina es


8


0,
15 2 23

2.6

Problemas

1. Sea f : R = [a1 , b1 ] [an , bn] Rn R continua en R, y sean {i1 , . . ., ik } {1, . . ., n}


tales que il < il+1 para l = 1, . . . , k 1 y {j1 , . . ., jnk } = {1, . . ., n}\{i1, . . . , ik } con jl < jl+1
para l = 1, . . . , n k 1. Si yi1 [ai1 , bi1 ], . . ., yik [aik , bik ] pruebe que:
(a) la funci
on fyi1 ,...,yik : Rj1 ,...,jnk = [aj1 , bj1 ] [ajnk , bjnk ] Rnk R denida
como
fyi1 ,...,yik (xj1 , . . . , xjnk ) = f ((xj1 , . . . , xjnk )(yi1 ,...,yi ) )
k

Rn

cuya il coordenada es yil


en donde (xj1 , . . . , xjnk )(yi1 ,...,yi ) denota al elemento de
k
(para l = 1, . . . , k) y su jl coordenadas es xjl (para l = 1, . . ., n k), es continua en
Rj1 ,...,jnk .
J. P
aez

92

2.6. Problemas

Captulo 2. Calculando integrales

(b) la funci
on : Ri1 ,...,ik = [ai1 , bi1 ] [aik , bik ] Rk R denida como

(yi1 , . . . , yik ) =

fyi1 ,...,yik
Rj1,...,jnk

es continua en Ri1 ,...,ik .


2. (Teorema de Fubini generalizado) Sean, f : R = [a1 , b1 ] [an , bn] Rn R integrable
sobre R, y {i1 , . . . , ik } {1, . . ., n} tales que il < il+1 para l = 1, . . . , k 1. Usando la misma
notaci
on del ejercicio anterior, denimos las funciones , : Ri1 ,...,ik Rk R como

(yi1 , . . ., yik ) =

fyi1 ,...,yik
Rj1 ,...,jnk


(yi1 , . . . , yik ) =

fyi1 ,...,yik
Rj1,...,jnk

para cada (yi1 , . . . , yik ) Ri1 ,...,ik . Pruebe que y son integrables sobre Ri1 ,...,ik y que


=
Ri1 ,...,ik

f=
R

Ri1 ,...,ik

3. Considere las hip


otesis, los conjuntos y las funciones denidas en el problema 1. Agregue la
funci
on : Rj1 ,...,jnk Rnk R denida como

(xj1 , . . . , xjnk ) =

fxj1 ,...,xjnk
Ri1 ,...,ik

Pruebe que


=
Ri1 ,...,ik

o lo que es lo mismo, que




Ri1 ,...,ik

Rj1,...,jnk

fyi1 ,...,yik =

Rj1,...,jnk


Rj1 ,...,jnk

fxj1 ,...,xjnk

Ri1 ,...,ik

4. Sea f : A R2 R con A abierto. Pruebe, usando el teorema de Fubini que, si


son continuas en A, entonces

2f
xy

2f
yx

2f
2f
(u, v) =
(u, v) para toda (u, v) A
xy
yx
93

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.6. Problemas

5. Sean fi : [ai , bi] R R (i = 1, . . ., n) funciones continuas. Si denimos f : R = [a1 , b1]


[an , bn] Rn R como f (x1 , . . . , xn ) = f1 (x1 ) . . . fn (xn ), pruebe que f es integrable
sobre R y ademas
b

1
n

f = f1 (x1 )dx1 . . . fn (xn )dxn
a1

an

6. Sea f : R = [a, b] [c, d] R2 R con derivadas parciales continuas. Denimos F : R =


[a, b] [c, d] R2 R como

f
para toda (x, y) [a, b] [c, d]
F (x, y) =
[a,x][c,y]

Pruebe que F es de clase C 2 en int(R). Calcule todas las derivadas parciales hasta de orden
dos de F .
7. Sea f : R = [0, 1] [0, 1] R2 R denida como:

si x es racional
1
f (x, y) =

2y
si x es irracional
Pruebe que la integral iterada


1 1
0

grable sobre R.


f (x, y)dy dx existe pero que sin embargo f no es inte-

8. Sea f : [a, b] R R integrable en [a, b] y R = [a, b] [a, b]. Pruebe que para toda u [a, b]:
b
a

u

f (u)f (v)dv du =

b

b

b
2

1
f (u)f (v)dv du = f (u)du
2

9. Sea f : R = [a1 , b1 ] [a2 , b2] [a3 , b3] R3 R tal que la funci


on fx,y : [a3 , b3 ] R R
denida como fx,y (z) = f (x, y, z) es integrable para toda (x, y) R = [a1 , b1] [a2 , b2] R2
 b3

2
y f
x es continua en R. Si denimos g : R R R como g(x, y) = a3 f (x, y, z)dz, pruebe
que

g
x (x, y)

existe para toda (x, y) R y ademas


g
(x, y) =
x

b3

f
(x, y, z)dz
x

a3

10. Sea f como en el problema anterior. Si denimos F : [a2 , b2] R R como


x
F (x) =

a2

b3

a3

(a) bajo que condiciones F es derivable?


J. P
aez

94

f (x, y, z)dz dy

2.6. Problemas

Captulo 2. Calculando integrales

(b) si F es derivable, pruebe que F  (x) =

b3

f (x, x, z)dz +

a3

x

a2

b3 f

a3

x (x, y, z)dz

dy

11. Determine las regiones de integraci


on que conducen a las siguientes integrales m
ultiples, y
eval
uelas




z2 y2
|x|
2 z
1
 x+y

xdx dy dz
(ii)
e dy dx
(i)
0

(iii)


1 x x+y

0

(v)

1
0

y

dz dy dx

(iv)

x2 +y2

(xn

3

2|x|

y m )dx

dy

(vi)

1
0

y2

62z


4(2y/3)4z/3


x


yzdx dy


dz


(xn

+ y m )dy

dx

x3

12. Pruebe que, si g : [c, d] [a, b] es una biyeccion de clase C 1 y f : [a, b] R es continua,
entonces
b
d


f (x)dx = f (g(t)) g  (t) dt
a

13. Sea f : [0, a] R R continua.


(a) identique la regi
on que conduce a la siguiente integral


a x y
f (z)dz dy dx
0

(b) use el teorema de Fubini para probar la identidad




a x y
a
1
f (z)dz dy dx =
f (z)(a z)2 dz
2
0

14. Calcule la integral de la funci


on f sobre la regi
on A, donde:
(a) A es la region acotada por la parte positiva de los ejes X y Y y la recta 3x + 4y = 10 y
f (x, y) = x2 + y 2
(b) A es la region comprendida entre el crculo de radio 1 y el crculo radio 2, ambos con
centro en el origen, y f (x, y) = 1 + xy
(c) A es la region acotada por el eje Y y la par
abola x = 4y 2 + 3, y f (x, y) = x3 y
(d) A es la region encerrada por la supercie z = x2 + y 2 y los planos z = 5 y z = 10, y
f (x, y, z) = 1
(e) A = {(x, y) R2 | x2 + y 2 9, y x + 3, x + y 0} y f (x, y) = xy
(f) A = {(x, y) R2 | 0 x 1 y x y 1} y f (x, y) = ey
95

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.6. Problemas

(g) A es la region acotada por los planos z = 0, z = x y la supercie y 2 = 4 2x, y


f (x, y, z) = 1
(h) A es la region encerrada por las supercies y 2 + z 2 = 4a y |x| = 4a, y f (x, y, z) = x2
(i) A es la interseccion de los cilindros solidos x2 + y 2 1 y x2 + z 2 1, y f (x, y, z) = 1
15. Sea A = {(x, y) R2 | a x b, (x) y (x)} donde : [a, b] R es continua y no
negativa. Pruebe que:
(a) si (x, y) A, entonces (x, y) A
(b) si f : A R2 R es tal que f (x, y) = f (x, y), entonces

f =0

16. En cada inciso, encuentra la imagen bajo la transformaci


on g de la regi
on A e integre la
funci
on f sobre g(A), donde:
(a) g(u, v) = (u2 v 2 , 2uv), A = {(u, v) R2 | u, v 0 y u2 + v 2 1}, y f (x, y) =
(b) g(u, v) = (u + v, u2 v), A = {(u, v) R2 | u, v 0 y u + v 2}, y f (x, y) =

1+

x2 +y2

1
1+ 4x+4y+1

(c) g(u, v) = (u, v(1 + u2 )), A = [0, 3] [0, 2] y f (x, y) = x


(d) g(u, v) = (u, v(1 + 2u)), (cu
al es la imagen de las lneas horizontales bajo esta transformacion?) A = [0, 3] [1, 3] y f (x, y) = 1
17. Calcule el area de las siguientes regiones:
(a) la regi
on acotada por las curvas cuyas ecuaciones polares son = 0, =
(b) la regi
on acotada por la curva r 2 = 2a2 |cos(2)| (dib
ujela)

y r = 2

(c) la regi
on que est
a dentro de la curva r = 1 + cos() y fuera de la curva r = 1
(d) la regi
on que est
a dentro de la curva r = 3 sen() y fuera de la curva r = 1 + sen()
18. Calcule el volumen de las siguientes regiones:
(a) la regi
on que est
a dentro del cilindro x2 + y 2 = 1, debajo de la esfera de radio 2 con
centro en el origen y arriba del plano XY
(b) la regi
on que est
a dentro del elipsoide 4x2 + 4y 2 + z 2 = 16 y fuera del cilindro x2 + y 2 = 1
19. Sea M > 0.
(a) muestre que


(1 eM )

e(x

2 +y2 )

[M,M ][M,M ]

(b) pruebe que

M 2

(1 e

M

J. P
aez

96

2
t2

(1 e2M )

2
dt (1 e2M )

2.6. Problemas

(c) cuanto vale

Captulo 2. Calculando integrales




et dt?

20. Calcule la integral de la funci


on f (x, y, z) = xyz sobre el conjunto Jordan-medible A R3 ,
en donde A es la region acotada por los planos 4x y = 0, x 4y = 0, x + y = 1, x + y =
4, x + y z = 0 y z = 0 (sugerencia: proceda como en el ejemplo 2.6).
21. Una bola en R4 de radio con centro en el origen se dene como {(x1 , x2 , x3 , x4 ) R4 |
x21 + x22 + x23 + x24 R2 }. Calcule el volumen de esta bola.
22. Si g es la transformaci
on de coordenadas esfericas, verique que los puntos de la forma
g(, , 0) (0 jo) satisfacen la ecuacion de un cono.
23. Usando el cambio de coordenadas adecuado, integra la funci
on f sobre la regi
on A, donde:
(a) A es la region que est
a fuera del cilindro x2 + y 2 = a2 y dentro de la esfera x2 + y 2 + z 2 =
2
2
4a , y f (x, y, z) = kz
(b) A es la region que est
a dentro del cono x2 +y 2 = z 2 y dentro de la esfera x2 +y 2 +z 2 = 2z,
y f (x, y, z) = kz
(c) A es la region que est
a dentro del paraboloide x2 + y 2 = z y dentro de la esfera x2 +
2
2
y + z = 2z, y f (x, y, z) = 2
(d) A es la region que est
a fuera del cono x2 + y 2 = z 2 y dentro del cilindro x2 + y 2 2y = 0,
y f (x, y, z) = x
(e) A es la region que est
a dentro del cilindro x2 + y 2 = 4 y fuera del hiperboloide x2 + y 2
z 2 = 1, y f (x, y, z) = y
(f) A es la region que est
a por debajo del paraboloide x2 + y 2 = z, arriba del plano z = 0 y
dentro del cilindro recto cuya base tiene la forma de la curva r = 1 + cos(), f (x, y, z) =
x2 + y 2 (esboce la region)
(g) A es la region que est
a dentro del cono x2 +y 2 = z 2 y por debajo del plano x2z +2 = 0,
y f (x, y, z) = 2
(h) A es la region que est
a dentro de la esfera x2 + y 2 + z 2 = 4 y dentro del cilindro recto
cuya base tiene la forma de la curva r = cos(2), y f (x, y, z) = x2 + y 2 (esboce la region)
24. Sea h : [a, b] R R continua. Deduzca, usando coordenadas cilndricas, cu
al es el volumen
del solido de revoluci
on que se obtiene cuando se gira la gr
aca de h con respecto al eje X.
25. De una esfera de radio se corta una cu
na mediante dos planos que se intersecan en un
al es el volumen de la cu
na?
di
ametro de la esfera. Si el angulo entre los planos es 3 , cu
26. Dena, en general, el concepto de masa y centro de masa para un objeto en n dimensiones
a
cuya forma coincide con la de un conjunto Jordan-medible A Rn y cuya densidad est
dada por la funci
on : A Rn R.
27. Considere dos objetos cuyas formas coinciden con los conjuntos A, B Rn Jordan-medibles,
respectivamente, tales que m(A B) = 0, y con funci
on de densidad : A B Rn R.
n
Si PA , PB , y PAB son puntos de R que representan los centros de masa de A, B y A B,
respectivamente. Pruebe que
PAB =

M (A)
M (B)
PA +
PB
M (A) + M (B)
M (A) + M (B)
97

J. P
aez

Captulo 2. Calculando integrales

2.6. Problemas

Interprete geometricamente (el lector estara de acuerdo en que este problema justica
de alguna manera la expresi
on: un objeto (o masa) ubicado(a) en un punto, que sin duda
idealiza una situaci
on que es muy difcil que se cumpla en la realidad).
28. Considere una l
amina de densidad constante 1 cuya forma coincide con la del conjunto A =
[2, 2] [1, 1] R2 .
(a) muestre que cualquier recta que pasa por su centro de masa la divide en dos partes con
la misma masa (o area)
(b) si ahora la l
amina tiene la forma del conjunto A = [2, 0] [2, 2] [0, 2] [1, 1] R2 ,
se sigue cumpliendo la misma propiedad del inciso anterior?
29. Sea A la region que est
a dentro de la circunferencia de radio 1 con centro en el (0, 1). Si
A es la forma de una placa met
alica cuya densidad de masa esta dada por la funci
on
2
2
(x, y) = x + y , calcule:
(a) la masa total de la placa
(b) el centro de masa de la placa
30. Sea A la region que est
a dentro de la circunferencia de radio 1 con centro en el (0, 1). Si A es
la forma de una placa met
alica cuya densidad de masa esta dada por la funci
on
2
si 1 x 0
x + y2
(x, y) =
2
si 0 x 1
y
calcule:
(a) la masa total de la placa
(b) el centro de masa de la placa
31. Considere la regi
on del problema 23 inciso (a). Si A es el complemento (en la esfera) de dicha
region y es tal que su densidad de masa est
a dada por la funci
on (x, y, z) = x2 + y 2 + z 2 ,
calcule:
(a) la masa total de A
(b) el centro de masa de A
32. Una placa metalica tiene la forma de la regi
on que est
a dentro de la curva r = 3 sen() y
fuera de la curva r = 1 + sen(), y tiene una funci
on de densidad de masa en el punto P igual
al cuadrado de la distancia que hay de P al eje polar. Calcule:
(a) la masa total de la placa
(b) el centro de masa de la placa
33. Encuentre la masa total y el centro de masa del solido que est
a en el interior, tanto del cilindro
x2 + y 2 2y = 0 como de la esfera x2 + y 2 + z 2 = 4, suponiendo que la densidad de masa en
el punto P es directamente proporcional a la distancia de P al plano XY .

J. P
aez

98

Captulo 3

Integrando sobre curvas


En el captulo anterior vimos c
omo calcular la masa total de un alambre, aun cuando este fuera
de densidad no homogenea, pero suponiendo que era recto. Surge entonces la pregunta de c
omo
hacer el mismo calculo, pero suponiendo ahora que nuestro alambre est
a curvado. Y ya metidos en
gastos, por supuesto que tambien nos podemos preguntar lo mismo para l
aminas no necesariamente
planas. Parte de lo que haremos en este captulo ser
a desarrollar las herramientas necesarias para
contestar la primera pregunta y en el siguiente, las necesarias para responder la segunda.
En este captulo tambien desarrollaremos herramientas que nos permitiran dar sentido a la idea
de integrar una funci
on de valores reales sobre una curva (de este tipo es la funci
on que nos da la
densidad de masa de un alambre no homogeneo), y mas aun, veremos que hay ciertos problemas
(de la Fsica, por supuesto!) que nos conducen al concepto de integral sobre una curva de una
funci
on de valores vectoriales.

3.1

Curvas y trayectorias

La herramienta mas adecuada para describir la forma de un alambre que no es recto, son las
funciones de R en R2 (si nuestro alambre no es recto pero es plano) o de R en R3 , justo porque
las imagenes de este tipo de funciones se ven como curvas. Para ser mas precisos, trabajaremos
con funciones que est
an denidas sobre alg
un intervalo [a, b] R y cuyos valores estan en Rn , en
general. Necesitaremos tambien que estas funciones sean derivables1 , o cuando menos que lo sean
por pedazos, y que esta derivada sea continua (para no tener problemas si nos topamos con alguna
expresion que la incluya y que vayamos a integrar). Este tipo de funciones reciben un nombre
particular el cual queda establecido en la siguiente
on
Definici
on 3.1 Una funci
on : [a, b] R Rn es suave por pedazos si existe una partici
P = {a = t0 < t1 < < tk = b} del intervalo [a, b] tal que tiene derivada continua (de clase C 1 )
on suave
en cada subintervalo [ti1 , ti ] (para i = 1, . . . , k). A la imagen = ([a, b]) de una funci
por pedazos la llamaremos curva suave por pedazos y diremos que es una parametrizaci
on suave
por pedazos de . A (a) se le conoce como el punto inicial de y a (b) como el punto final, y
si (a) = (b) decimos que es cerrada.
Un ejemplo tpico de una curva suave por pedazos es la siguiente:
1

Existen funciones definidas sobre el intervalo [0, 1] con valores en R2 , continuas, cuya imagen es el cuadrado
[0, 1] [0, 1]. Se les conoce con el nombre de curvas de Peano en honor del matem
atico italiano Giuseppe Peano
(1858-1932).

99

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.1. Curvas y trayectorias

Ejemplo 3.1 Considere el cuadrado (en R2 ) con vertices en los puntos (0, 0), (1, 0), (1, 1) y (0, 1)
(ver figura 3.1). Una parametrizaci
on (suave por pedazos) para esta curva puede ser la funci
on
: [0, 4] R R2 definida como:

(t, 0)
si 0 t 1

(1, t 1)
si 1 t 2
(t) =
(3

t,
1)
si
2t3

(0, 4 t)
si 3 t 4
Y O
1

Figura 3.1: Cuadrado unitario


Es un hecho conocido que una curva con picos se puede ver como la imagen de una funci
on
olo que en estos picos es necesario que la
: [a, b] R Rn derivable en todo su dominio (s
velocidad se haga cero, para que se pueda hacer un cambio brusco de direcci
on). Tal es el caso
de la gr
aca de la funci
on f (x) = |x| en el intervalo [1, 1] (ver gura 3.2) para la cual se puede
conseguir una parametrizaci
on que sea derivable y que adem
as dicha derivada sea continua en
todo su dominio (es un buen ejercicio encontrar esta parametrizaci
on). Sin embargo, la funci
on
on suave por pedazos
: [1, 1] R R2 denida como (t) = (t, |t|) tambien es una parametrizaci
de la misma curva (basta tomar la partici
on {1, 0, 1}), en donde adem
as la derivada de en los
correspondientes subintervalos nunca se hace cero.
Y O
????
????

????



????

????

????


????

???? 
??

Figura 3.2: Valor absoluto


Observe que el ejemplo anterior no es m
as que un caso particular de algo que se puede hacer de
manera mas general. N
otese que, si f : [a, b] R R es una funci
on suave por pedazos, entonces
2
la gr
aca de f (Gf = {(x, f (x)) R | x [a, b]}) tambien es una curva suave por pedazos y
on (suave por
la funci
on : [a, b] R R2 denida como (x) = (x, f (x)) es una parametrizaci
pedazos) de ella (ver gura 3.3).
Muchas de las propiedades de las funciones de R en Rn ya las conocemos, as que solo agregaremos algunas muy especcas de las suaves por pedazos.
La primera de ellas, y que usaremos con mucha frecuencia, es que este tipo de funciones se
pueden unir o pegar. En efecto, si dos funciones y son suaves por pedazos, con la propiedad
J. P
aez

100

3.1. Curvas y trayectorias

Captulo 3. Integrando sobre curvas


O

(a, f (a))

66
66
6

(b, f (b))

Figura 3.3: La grafica de una funci


on tambien es una curva
de que empieza donde termina , entonces podemos construir una tercera funci
on (o curva)
suave por pedazos, que denotaremos por + , y que se obtiene pegando ambas funciones (ver
gura 3.4). Formalizamos esta operaci
on en la siguiente
Definici
on 3.2 Sean, : [a, b] R Rn y : [c, d] R Rn dos funciones suaves por pedazos
tales que (b) = (c). Definimos la funci
on + : [a, b + (d c)] R Rn de la siguiente manera:

si t [a, b]
(t)
( + )(t) =

(t b + c)
si t [b, b + (d c)]

(d)

(a)

(b) = (c)

Figura 3.4: La curva +


Se deja como ejercicio al lector probar que en efecto, + es nuevamente una funci
on suave
por pedazos, y por lo tanto, que la uni
on de sus imagenes tambien es una curva suave por pedazos.
Otro concepto importante relacionado con las funciones de R en Rn es el que tiene que ver
con la idea de cambio de par
ametro o reparametrizacion. Incluimos todo lo relacionado con este
concepto en la siguiente
on suave por pedazos y : [c, d] R [a, b] R
Definici
on 3.3 Sea : [a, b] R Rn una funci
on : [c, d] R Rn (cuya imagen es
suprayectiva en [a, b], y de clase C 1 en [c, d]. Si la funci
la misma que la de ) es nuevamente suave por pedazos, decimos que es una reparametrizaci
on

de la curva = ([a, b]). Si adicionalmente la funci
on es inyectiva, se debe tener que (t) 0
para toda t [c, d]
o  (t) 0 para toda t [c, d]. En el primer caso (en el que se debe de cumplir
que (c) = a y (d) = b) decimos que es una reparametrizaci
on que preserva la direcci
on, y
en el segundo (en el que se debe de cumplir que (c) = b y (d) = a) que invierte la direcci
on.
101

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.1. Curvas y trayectorias

Dada : [a, b] R Rn una funci


on suave por pedazos, hay una reparametrizaci
on muy
particular de esta que usaremos con mucha frecuencia y que por tanto merece mencion aparte. Es la
que se obtiene al considerar la funci
on : [a, b][a, b] denida como (t) = a+bt. Como se verica
f
acilmente, es una reparametrizacion que invierte la orientacion y que tiene la particularidad
de recorrer la misma curva = ([a, b]), solo que en sentido contrario; el punto inicial de
es el punto nal de y el punto nal de es el punto inicial de . A esta reparametrizaci
on
especca de la denotaremos como (ver gura 3.5). Resumiendo, si : [a, b] R Rn es una
funci
on suave por pedazos, denimos : [a, b] R Rn como
()(t) = (a + b t)
que tambien es una funci
on suave por pedazos.

\
1
7



E


d

(a)

q
w

()(b)

(b)

()(a)

Figura 3.5: Las curvas y


Concluimos esta seccion recordando c
omo se usan las parametrizaciones para calcular la longitud
de una curva Rn . Supongamos por ahora que = (1 , . . . , n) : [a, b] R Rn es una
parametrizaci
on inyectiva y de clase C 1 de esta curva. Como es intuitivamente claro, un metodo
para aproximarse a la longitud de la curva consiste en tomar un n
umero nito de puntos de
0 , . . ., Pk , y calcular la
esta (empezando y terminando en los puntos inicial
y
nal),
digamos
P




longitud entre cada dos consecutivos, es decir Pi Pi1 . De esta forma, la suma de todos estos

 
k 

on a la longitud de la curva, y esta ser
a mejor si
n
umeros
i=1 Pi Pi1  es una aproximaci
tomamos mas puntos y m
as cercanos entre s (ver gura 3.6).
g6
ggggg 666
g
g
g
g

66

66
 
66iiRR

iiii 66 RRRRdR
i
i


6dddddd
p

(a)pppp

p
KK
p
KK
KK
KK
KK
]]]]]]](b)

J
~~ JJJJ
~
JJ
~~
JJ
~~
JJ
~
~
JJ
JJ
~~
~
~
ddJ
d
d
~
d
d
~ (a) dddddddddd
~
d
d
d
SSS
~
SSSS
SSS
SSS
SSS
S(b)

Figura 3.6: Aproximaci


on a la longitud de la curva
Dado que estamos suponiendo que es una parametrizaci
on inyectiva de , existe una u
nica
partici
on P = {t0 , . . . , tk } del intervalo [a, b] tal que Pi = (ti), y por lo tanto tenemos que
k 
k





(ti) (ti1 )
Pi Pi1  =
i=1
J. P
aez

i=1

102

3.1. Curvas y trayectorias

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Por otra parte, como estamos suponiendo que = (1 , . . . , n) es una funci


on de clase C 1 en
[a, b], por el Teorema del Valor Medio para funciones de R en R, tenemos que
(ti) (ti1 ) = (1 (ti ) 1 (ti1 ), . . . , n(ti ) n (ti1 ))

 
  
(1)
(n)
(ti ti1 ), . . ., n ti
(ti ti1 )
= 1 ti
  
 
(1)
(n)
, . . ., n ti
= (ti ti1 ) 1 ti
(1)
(n)
en donde ti , . . . , ti [ti1 , ti]. Ahora, si los puntos P0 , . . ., Pk son muchos y muy cercanos
entre s (los consecutivos), entonces la partici
on P sera muy na, de tal forma que ti1 y ti tambien
seran puntos muy cercanos. As, por la continuidad de la derivada de debemos tener que
 

  

(1)
(n)
, . . . , n ti
1 (i ) , . . ., n (i )
1 ti

para cualquier i [ti1 , ti ]. De esta forma, debemos tener entonces que


  
 
(1)
(n)
, . . . , n ti
(ti ) (ti1 ) = (ti ti1 ) 1 ti


(ti ti1 ) 1 (i ) , . . . , n (i )

(3.1)

para cualquier i [ti1 , ti ] y para cada i = 1, . . ., k.


Por lo tanto, tenemos que
k 
k





(ti) (ti1 )
Pi Pi1  =
i=1

i=1
k




 (i ) , . . . ,  (i )  (ti ti1 )
1
n

i=1

y como el lector sabr


a reconocer, esta u
ltima suma es una suma de Riemann correspondiente a la
integral
b
  
 (t) dt
a

por lo que es de esperarse que la longitud de la curva , que denotaremos por l(), coincida con
esta integral, es decir, se debe tener que
b
l() =

  
 (t) dt

(3.2)

Es importante destacar que la integral que aparece en la identidad anterior est


a bien denida

on acotada
aun y cuando sea una funci
on suave por pedazos, en virtud de que  (t) sera una funci
y continua en [a, b], salvo por un n
umero nito de puntos. Por otra parte, si no es una funci
on
inyectiva entonces esta integral no representa la longitud de la curva descrita, sino la longitud total
recorrida por un objeto que sigue la trayectoria descrita por . Esta u
ltima observacion es muy
relevante, puesto que expresa el otro uso que le vamos a dar a las funciones como ; es decir, este
tipo de funciones tambien las usaremos para describir el recorrido o trayectoria seguida por un
objeto.
Para terminar esta seccion, vale la pena decir que la aproximaci
on expresada en 3.1 funciona
muy bien y por tanto ser
a muy usada en lo que resta de este captulo.
103

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.2

3.2. Integrando funciones escalares

Integrando funciones escalares

Una vez que hemos denido y establecido las propiedades b


asicas de la herramienta con la cual
vamos a trabajar (las funciones de R en Rn suaves por pedazos), estamos en condiciones de abordar
el primer problema que nos planteamos al inicio de este captulo.
Supongamos que tenemos un alambre no homogeneo cuya forma coincide con la de una curva
a dada por la funci
on . Por ahora,
Rn (claro, con n = 2 o n = 3) y cuya densidad de masa est
vamos a suponer que es la imagen de una funci
on = (1 , . . . , n) : [a, b] R Rn inyectiva y
1
de clase C . La pregunta es: c
omo calcular la masa total del alambre?
De forma an
aloga a como hicimos en el caso del calculo de la longitud de una curva, todo parece
indicar que lo m
as apropiado es proceder de la siguiente manera (ver gura 3.7):

Pbi
bi
Pbi1

}
}}}}}
}
}} }}
}}}}} con densidad (bi )
}
} }
}} }}
}}}}}

Figura 3.7: Un alambre no homogeneo cuya forma coincide con la de una curva
1. elegir nuevamente un n
umero nito de puntos P0 , . . . , Pk

2. en cada arco de curva P


i1 Pi elegir un punto i

3. suponer que la densidad de masa a lo largo de cada arco P


a dada por (i )
i1 Pi est

4. aproximar
la longitud
del arco P
i1 Pi por la distancia entre los puntos Pi y Pi1 , es decir,




por Pi Pi1 




on a la
Siguiendo estos pasos se tiene que la cantidad (i) Pi Pi1  es una aproximaci

cantidad de masa contenida en el pedazo de alambre representado por el arco P


i1 Pi , por lo que
la suma
k





(i) Pi Pi1 
(3.3)
i=1

es una aproximaci
on a la masa total, la cual, como siempre sucede y sucedera en estos casos, sera
mejor en la medida de que tomemos muchos puntos, y muy bien distribuidos, a lo largo de .
Si ahora recordamos que la curva est
a parametrizada por la funci
on , la seleccion de los

on P = {t0 , . . . , tk } del intervalo [a, b] tal que


puntos P0 , . . . , Pk se corresponde con una partici
J. P
aez

104

3.2. Integrando funciones escalares

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Pi = (ti )

(i ) \

Pi1 = (ti1 )

Figura 3.8: Los puntos P0 , . . . , Pk se corresponden con los elementos de una particion
P = {t0 , . . . , tk } del intervalo [a, b]

on de un punto i [ti1 , ti ], para


Pi = (ti), y la eleccion de los puntos i P
i1 Pi , con la elecci
cada i = 1, . . . , k (ver gura 3.8). De esta forma, la suma 3.3 se puede escribir como
k

((i)) (ti) (ti1 )

i=1

y esta suma se aproximara cada vez mejor a la masa del alambre si la partici
on P es cada vez mas
na.
Por otra parte, si usamos 3.1 tendremos que
k

((i)) (ti) (ti1 )

i=1



((i))   (i) (ti ti1 )

(3.4)

i=1

y nuevamente, el ojo bien entrenado del lector reconocer


a r
apidamente que la suma de la derecha
es una suma de Riemann correspondiente a la integral
b



((t))  (t) dt

(3.5)

y que dicha suma se parecera mas a esta integral, justo en la medida de que P sea una partici
on
muy na.
Dado que la suma que est
a a la izquierda en 3.4 se parece mas a la masa total de nuestro
alambre en la medida de que P sea una partici
on muy na, y en esta misma medida, la suma de
la derecha se parece mas a la integral 3.5, es f
acil concluir entonces que la masa total deber
a estar
dada por esta integral. De hecho observese que, si el alambre es homogeneo, es decir, es una
funci
on constante, entonces el valor de esta integral es igual a esta constante multiplicada por la
longitud de la curva l(), como era de esperarse.
Es importante destacar que la integral que aparece en 3.5 est
a perfectamente bien denida aun
cuando sea una curva suave por pedazos, raz
on por la cual todos nuestros razonamientos son
aplicables en este caso.
Ilustraremos la discusion anterior con el siguiente
Ejemplo 3.2 Considere un alambre cuya forma coincide con la imagen de la funci
on (t) =
(cos(2t), sen(2t), t) con t [1, 1] (un resorte), y su densidad de masa est
a dada por la funci
on
2
(x, y, z) = 1 z . Calcular la masa total del alambre.
105

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.2. Integrando funciones escalares

Soluci
on. Dado que (t) = (2 sen(2t), 2 cos(2t), 1) entonces   (t) =
tanto
1
1

  
((t))  (t) dt = 1 + 4 2 (1 t2 )dt
1

1 + 4 2 y por lo

+ 4 2



2
2
3

4
1 + 4 2
3
Hay otro problema, en este caso geometrico, cuya soluci
on nos conduce a calcular una integral
como la que aparece en 3.5. Sup
ongase que se tiene una barda cuya base tiene la forma de una
a dada por una funci
on f (la
curva R2 y su altura, que vara en cada punto de esta curva, est
que supondremos que es continua, aunque podemos suponer menos que eso) (ver gura 3.9). Como
es de imaginarse, la pregunta en este caso es: cual es el area total de la barda?
=

OO
4

Figura 3.9: Una barda de altura variable (dada por la funci


on f ) y cuya base tiene la forma de
la curva
Si seguimos exactamente los mismos cuatro pasos que en el caso anterior, aclarando que en el

paso 3 ahora lo que supondramos es que
 la alturade la barda a lo largo del arco Pi1 Pi esta dada


por f (i ), entonces la cantidad f (i ) Pi Pi1  representa el area de una tabla que se parece
mucho a la barda en ese arco de la curva (ver gura 3.10). De esta forma, la suma
k





f (i ) Pi Pi1 

i=1

sera una aproximaci


on al area total de la barda.
Si ahora suponemos que tenemos una parametrizaci
on de la curva , con las mismas caractersticas de antes, y aplicamos la misma aproximacion para la cantidad







Pi Pi1  = (ti) (ti1 )   (i) (ti ti1 )


entonces

k






f (i ) Pi Pi1 
f ((i))   (i) (ti ti1 )

i=1

i=1

y como la suma de la derecha es una suma de Riemann de la integral


b



f ((t))  (t) dt

a
J. P
aez

106

(3.6)

3.2. Integrando funciones escalares

Captulo 3. Integrando sobre curvas

_
f (bi )

]]]]]]]]]]

i

]]]]]]]]]

Pi1

Pi

Figura 3.10: Una tabla que se parece mucho a la barda en un subarco de la curva
llegamos a la conclusi
on de que el area de la barda debe estar dada por esta integral.
El siguiente ejemplo muestra que estamos en lo correcto.
Ejemplo 3.3 Considere una barda circular (de radio 1) cuya altura en cada punto est
a dada por
la funci
on f (x, y) = 1 y (ver figura 3.11). Calcular el a
rea de la barda.
Soluci
on. Lo primero que se debe destacar es que el a
rea que se quiere calcular, coincide con
ser la mitad del a
rea de un cilindro de base circular (de radio 1) y altura 2 (permetro de la
base(2) altura(2) = 4). Por esta raz
on, el valor al que debemos llegar es 2.
Para calcular la integral 3.6, parametrizaremos la base de la barda con la funci
on (t) = (cos(t), sen(t))
con t [0, 2]. Por tanto,  (t) = ( sen(t), cos(t)) de tal forma que
b



f ((t))  (t) dt =

2
(1 sen(t)) 1dt
0

= 2
como habamos previsto.

Figura 3.11: Una barda circular


El trabajo desarrollado hasta aqu es parte de la motivaci
on para introducir el concepto matem
atico que deniremos a continuaci
on. Se trata del concepto de integral de una funci
on f (de valores
on : [a, b] R Rn . A este tipo de
reales) sobre una curva Rn parametrizada por una funci
107

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.2. Integrando funciones escalares

integral se le conoce con el nombre de integral de lnea de una funci


on f (o de un campo escalar
f , como tambien se le nombra a este tipo de funciones por su cercana con la Fsica). En terminos
estrictamente matematicos, la denici
on es la siguiente:
Definici
on 3.4 Sea Rn una curva suave por pedazos, parametrizada por una funci
on (suave
por pedazos) : [a, b] R Rn . Si f : Rn R es continua, definimos la integral de f sobre
, seg
un la parametrizaci
on , (que denotaremos por f d) como
b


f d =



f ((t))  (t) dt

Por el trabajo realizado hasta aqu, este tipo de integral puede tener varias interpretaciones
(masa, area, etc.) de acuerdo con el contexto en el que se este trabajando, lo que por cierto, es una
caracterstica com
un a muchos conceptos matematicos.
Lo siguiente que haremos sera mostrar algunas de las propiedades de este nuevo concepto, todas
ellas muy sencillas. La primera se relaciona con la aritmetica del tipo de funciones que se integran,
y dice lo siguiente:
on : [a, b]
Proposici
on 3.1 Sea Rn una curva suave por pedazos parametrizada por la funci
n
n
R R . Si f, g : R R son continuas y , R entonces



(f + g)d = f d + gd

Como es de suponerse, la prueba de esta proposicion se deja al lector.


La siguiente propiedad que mencionaremos tiene que ver con lo se puede llamar la aritmetica
de las curvas sobre las que se integra, y establece que, si una curva se puede ver como la suma
de otras dos (ver denici
on 3.2), entonces la integral de una funci
on sobre la curva original, es igual
a la suma de las integrales sobre cada una de ellas.
Proposici
on 3.2 Sean, , Rn curvas suaves por pedazos parametrizadas por las funciones
: [a, b] R Rn y : [c, d] R Rn , respectivamente, tales que es suave por pedazos y
est
a parametrizada por + . Si f : Rn R es continua entonces



f d( + ) = f d + f d

Dem. De acuerdo con la denici


on de + , tenemos que
b+dc



f (( + )(t)) ( + ) (t) dt

f d( + ) =

b
=



f (( + )(t)) ( + ) (t) dt +

b
=
a
J. P
aez

b+dc



f (( + )(t)) ( + ) (t) dt



f ((t))   (t) dt +

b+dc



f ((t b + c))   (t b + c) dt

108

3.2. Integrando funciones escalares


Captulo 3. Integrando sobre curvas

b+dc



f ((t b + c))   (t b + c) dt

f d +

Ahora, si en la segunda integral del u


ltimo rengl
on hacemos el cambio de variable s = t b + c,
tendremos que
b+dc



f ((t b + c))   (t b + c) dt =



f ((s))   (s) ds


f d

con lo cual concluimos la prueba.


Esta propiedad tiene un valor pr
actico muy importante, ya que nos permite ahorrarnos el
calculo de la parametrizaci
on + . Ilustraremos esto con un ejemplo.
Ejemplo 3.4 Considere el cuadrado parametrizado
on (suave por pedazos) del
 por la funci
ejemplo 3.1, y la funci
on f (x, y) = x2 + y 2 . Calcule f d.
Soluci
on. De acuerdo con el problema 4, se tiene que = 1 + 2 + 3 + 4 de modo que, por la
proposici
on 3.2





f d = f d1  + f d2  + f d3  + f d4

1
=

t2 dt +

1
=

(1 + t2 )dt +

1
0

(1 + (1 t)2 )dt +

(1 t)2 dt


4 4t + 4t2 dt

= 42+
=

4
3

10
3

en donde 1 , 2 , 3 y 4 son la curva imagen (cada uno de los lados del cuadrado) de las funciones
1 , 2 , 3 y 4 , respectivamente.
Una pregunta que es muy pertinente
hacerse con relaci
on a este tipo de integral es la siguiente:

on ? Cuando se calculo la longique tanto depende el valor de f d de la parametrizaci
tud de una curva (o la masa total de un alambre, o el area de una barda) supusimos que la
parametrizaci
on con la que est
abamos trabajando era inyectiva, y esto se hizo con el n de no
agregar de mas a lo que est
abamos calculando. Esto nos lleva a sospechar que, en tanto dos
parametrizaciones y recorran el mismo n
umero de veces a la curva , sin importar la rapidez
y la orientaci
on con que lo hagan, al realizar la integral con cualquiera de ellas nos debe de dar
el mismo resultado. Esta idea de que dos parametrizaciones recorran el mismo n
umero de veces
a la curva , se puede formalizar usando el concepto de reparametrizacion denida en 3.3, de la
109

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.2. Integrando funciones escalares

siguiente manera: si se puede escribir como una reparametrizaci


on inyectiva de (sin importar
si preserva o no la orientaci
on) entonces diremos que y recorren el mismo n
umero de veces a
la curva . La siguiente proposici
on, con la que concluimos esta seccion, concreta estas ideas.
Proposici
on 3.3 Sean, Rn una curva suave por pedazos y f : Rn R continua.
Si : [a, b] R Rn y : [c, d] R Rn son dos parametrizaciones de tales que existe
: [c, d] [a, b] una biyecci
on de clase C 1 con la propiedad de que = , entonces


f d = f d

Dem. Como se establece en la denicion 3.3 (y se pide probar en el problema 5), dado que
: [c, d] [a, b] es una biyeccion, se debe tener que  (s) 0 para toda s [c, d] o  (s) 0 para
toda s [c, d]. Supongamos que ocurre la segunda posibilidad (la primera se deja como problema
al lector) en cuyo caso se debe tener que (c) = b y (d) = a. Ahora, si en la integral
b



f ((t))  (t) dt

hacemos el cambio de variable t = (s), tenemos que


b


f d =



f ((t))  (t) dt

c
=



f (((s)))   ((s))  (s)ds

d
=



f (((s)))   ((s))  (s)ds

d
=



f (((s)))   ((s)) ( (s))ds

d
=


 

f (((s)))   ((s))  (s) ds

d
=



f (((s)))   ((s))  (s) ds

d
=



f (( )(s)) ( ) (s) ds

d
=



f ((s))   (s) ds

c
J. P
aez

110

3.2. Integrando funciones escalares

Captulo 3. Integrando sobre curvas



f d

Una consecuencia de la proposici


on anterior que es importante mencionar, es que


f d = f d()

Concluimos esta seccion mostrando otra interpretaci


on del concepto de integral de una funci
on
escalar f sobre una curva Rn . Un problema que suele ser importante resolver, es el de conocer
el promedio de los valores de la funci
on f a lo largo de la curva (si, por ejemplo, f representa
la densidad de masa de un alambre que tiene la forma de la curva , suele ser importante saber
cual es la densidad promedio de dicho alambre).
A n de contestar esta pregunta, empezaremos por subdividir a la curva en k subarcos
1 , . . . , k de la misma longitud y elegir en cada uno de ellos puntos 1 , . . . , k . De esta forma, el
n
umero
f (1 ) + + f (k )
k
es una aproximaci
on al promedio de los valores de la funci
on f sobre la curva , y esta aproximaci
on
sera mejor en la medida de que k sea mas grande.
Dado que subdividimos en subarcos i de la misma longitud, se tiene que
1
l(i )
=
l()
k
para cada i = 1, . . . , k, de tal forma que
1
1
f (1 ) + + f (k )
= f (1 ) + + f (k )
k
k
k
l(
l(k )
)
1
+ + f (k )
= f (1 )
l()
l()


1
f (1 )l(1 ) + + f (k )l(k )
=
l()
on inyectiva de , si tomamos la partici
on
Ahora, si : [a, b] R Rn es una parametrizaci
P = {t0 , . . . , tk } del intervalo [a, b] tal que ([ti1 , ti]) = i y elegimos i [ti1 , ti ] tal que (i) = i
(para cada i = 1, . . ., k), entonces

1 
f (1 ) + + f (k )
=
f (1 )l(1 ) + + f (k )l(k )
k
l()
1
f (i) (ti ) (ti1 )

l()
k

1
l()

l()

i=1
k



f (i)   (i) (ti ti1 )

i=1
f d

111

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.3. Integrando funciones vectoriales

de donde es claro que el n


umero
1
l()


f d

es la forma adecuada de calcular el promedio de los valores de f a lo largo de la curva (sin


olvidar que debe ser una parametrizaci
on inyectiva de ).

3.3

Integrando funciones vectoriales

Como en los casos anteriores, plantearemos un problema cuya soluci


on nos conduzca a la denici
on
del concepto de integral de lnea de funciones vectoriales, que desarrollaremos en esta seccion.

P

v;
vv
v
vv
vv
Fb vvv
vv
vv
v
vv
vv
v
v

Figura 3.12: Una fuerza F actuando en un punto P


Todos tenemos una idea intuitiva de lo que signica que en un cierto punto P del espacio (o del
plano) este actuando una fuerza F . Este hecho lo podemos representar geometricamente si en
este punto P colocamos una echa que represente a esa fuerza F (ver gura 3.12). Un ejemplo de
esto es la fuerza de gravedad que ejerce la tierra y que act
ua en cada punto del espacio. En general,
sabemos que hay situaciones en las que, ya sea por la presencia de un objeto de masa muy grande,
de un objeto que posea carga electrica, o de un iman, en cada punto alrededor de ellos act
ua una
fuerza, es decir, se crea un campo de fuerzas (ver gura 3.13).
CC
CC
CC
!
ZZZZZZbbbbbb1
:
tt
tt
t
t

{{
{{
{
}{
reo eeeee


L




R&& Z444
&& 44
4
&&

Figura 3.13: Un campo de fuerzas


Para empezar con algo sencillo, supongamos que en el plano tenemos un campo de fuerzas
constante, es decir, que en cada punto P del plano act
ua la misma fuerza hacia abajo F , como se
muestra en la gura 3.14 (as suele suponerse que es el campo gravitatorio de la tierra para escalas
muy peque
nas).
sobre el
Si ahora suponemos que un objeto se mueve desde un punto P hacia un punto Q
segmento de recta que los une. Existen basicamente tres situaciones que se pueden distinguir en
cuanto a las posiciones de estos puntos:

1. P esta mas elevado que Q


J. P
aez

112

3.3. Integrando funciones vectoriales

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Y O















/

Figura 3.14: Un campo de fuerzas constante


esta mas elevado que P
2. Q
estan a la misma altura
3. P y Q
el campo de fuerzas act
En el primer caso, en cada punto del trayecto de P a Q
ua en favor
del movimiento; en el segundo caso act
ua en contra del movimiento y en el tercero, ni en favor
ni en contra del movimiento (situaciones que seguramente todos las hemos experimentado) (ver
gura 3.15). Una manera de medir la magnitud de esta acci
on del campo es a traves de la

componente de la fuerza F en la direccion del vector Q P (que es el que determina la direccion


del movimiento) y que est
a dada por:

P
Q

F 


Q P 
Y O

PHHH

Y O

H# HHH
HH# HH
HHH# HH
HH# HH
HH# H

H$ H

HH$

H$




Q


/

 X

=
= {{ 
={{{{ Q
{
{{{= {

{{= {{
{
{

{= {
{
{

{
{{=

{= {{

P{{{


/


X

Y O
P / / / / / / / /

Q
        
/

Figura 3.15: Posibles posiciones de los puntos P y Q


N
otese que este n
umero nos da una medida muy precisa del efecto producido por el campo en
cada punto del recorrido. Justo cuando el campo no act
ua en favor o en contra del movimiento,
este n
umero es cero; y si no es cero, su valor absoluto es una medida de la magnitud con la que
act
ua, y su signo nos dice si lo hace en favor o en contra del movimiento. En la Fsica, a este
n
umero, multiplicado por la distancia recorrida, es decir,





QP 



Q
P




P
=
F
(3.7)
F 


P 
Q

113

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.3. Integrando funciones vectoriales

se le conoce como el trabajo realizado por el campo de fuerzas a lo largo de ese segmento.
Como es de suponerse, este concepto de trabajo se puede extender a un campo de fuerzas
arbitrario y a una trayectoria (o curva) arbitraria que una a dos puntos. Supongamos que tenemos
una funci
on F que a cada punto x
del plano le asocia un vector F (
x) (tambien en el plano) que
on que describe la
representa a la fuerza que act
ua en x
, y que : [a, b] R R2 es una funci

= (b). Cu
trayectoria que sigue un objeto para ir de un punto P = (a) hacia un punto Q
al
es, y como lo calculamos, el trabajo total (o el trabajo neto, como sera mas adecuado llamarlo)
realizado por el campo de fuerzas F a lo largo de la trayectoria descrita por ?
Hagamos lo siguiente:
1. tomemos una partici
on P = {t0 , . . . , tk } del intervalo [a, b]
2. en cada subintervalo [ti1 , ti ] elijamos un punto i (para cada i = 1, . . ., k ), y
3. supongamos que en cada punto del segmento de recta que une a los puntos (ti1 ) y (ti ) el
campo de fuerzas F tiene un valor constante F ((i))
Entonces, de acuerdo con 3.7, el n
umero
F ((i)) ((ti ) (ti1 ))
es el trabajo realizado por el campo F si el objeto se mueve del punto (ti1 ) hacia el punto (ti)
sobre el segmento de recta que los une, y sera una aproximaci
on a lo que bien podra calicarse
como el trabajo realizado por el campo F , cuando se empieza y se termina en estos mismos puntos,
pero siguiendo la trayectoria descrita por (restringida al intervalo [ti1 , ti]). De esta forma, la
suma
k

F ((i)) ((ti) (ti1 ))
(3.8)
i=1

sera una buena forma de medir el trabajo realizado por el campo F cuando el objeto se mueve
= (b), siguiendo la trayectoria descrita por .
del punto P = (a) hacia el punto Q
La mejor parte de este procedimiento es que si ahora usamos la aproximacion


(ti) (ti1 ) (ti ti1 ) 1 (i ) , . . . , n (i ) = (ti ti1 ) (i )
que establecimos en 3.1 para este vector, la suma 3.8 sera muy parecida a la suma
k


F ((i))  (i ) (ti ti1 )

i=1

la cual es f
acilmente reconocible como una suma de Riemann de la integral
b

F ((t)) (t)dt

(3.9)

Dado que todas las estimaciones que estamos haciendo, tanto para medir el trabajo realizado
por el campo, como para calcular la integral anterior, son mejores en la medida de que la partici
on
P sea cada vez mas na, es del todo razonable concluir que la integral 3.9 es la forma m
as adecuada
de extender el concepto de trabajo realizado por un campo arbitrario F sobre una trayectoria ,
tambien arbitraria.
J. P
aez

114

3.3. Integrando funciones vectoriales

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Vale la pena destacar que, al menos en el caso en que F es un campo constante (es decir, que
F (
x) = F para toda x
R2 ) y es la trayectoria que recorre el segmento de recta que une a P
(empezando en P y terminando en Q),
la integral 3.9 nos conduce a lo mismo que denimos
con Q


P con t [0, 1], entonces
en 3.7. En efecto, si tomamos (t) = P + t Q
b

F ((t))  (t)dt =



P dt
F Q


 1

= F Q P dt


P
= F Q

El concepto (fsico) de trabajo (realizado por un campo de fuerzas) es una de las motivaciones
mas importantes para denir el concepto (matem
atico) de integral de lnea (o de trayectoria) de
una funci
on de valores vectoriales. Nuestro siguiente trabajo sera formalizar este u
ltimo concepto y
exponer sus propiedades m
as importantes, la mayora de las cuales seran motivadas e interpretadas
en terminos de este concepto fsico.
on continua en el conjunto
Definici
on 3.5 Sean, F = (F1 , . . . , Fn ) : U Rn Rn una funci
n
on suave por pedazos tal
U , abierto y conexo, una curva U y : [a, b] R R una funci
que = ([a, b]). Definimos la integral de F sobre la curva seg
un la parametrizaci
on (que
denotaremos por F d) como
b


F d =

F ((t))  (t)dt

Es relevante destacar que dos de las herramientas mas importantes que se usan en esta denici
on
son:
1. las funciones de Rn en Rn con las cuales describimos a los campos de fuerza de la siguiente
a las coordenadas (casi siempre en
manera: cada n ada (x1 , . . . , xn) del dominio representar
un sistema euclideano) del punto x
sobre el que act
ua la fuerza F (
x), que a su vez se represena
tara por la n ada (F1 (x1 , . . . , xn), . . . , Fn (x1 , . . . , xn )) la cual (casi siempre) se interpretar
como las coordenadas de un vector en el mismo sistema euclideano, solo que trasladado al
punto x
. En cuanto al dominio de estas funciones, de aqu en adelante siempre supondremos
que es un conjunto abierto y conexo, y para abreviar, a este tipo de conjunto simplemente le
llamaremos regi
on.
2. las funciones de R en Rn suaves por pedazos, con las cuales describiremos a la trayectoria
seguida entre dos puntos, y cuyas propiedades ya discutimos anteriormente.
Antes de abordar las propiedades b
asicas de este nuevo concepto (y que seran muy parecidas a
las de la integral de lnea de funciones escalares), daremos el siguiente ejemplo.
on F (x, y) = (0, g) para toda (x, y) R2 , con g 0. Calcular
Ejemplo 3.5 Considere la funci
F d donde sea:
115

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.3. Integrando funciones vectoriales

1. el segmento de recta que va del punto (0, 0) al punto (1, 1), recorrido en esa direcci
on
2. el arco de la circunferencia con centro en el (0, 1) que une a esos mismos puntos, recorrido
en la direcci
on contraria a las manecillas del reloj y cuyo punto inicial es el (0, 0)
3. el segmento de la par
abola y = x2 que une a estos dos puntos, recorrido del punto (1, 1) al
punto (0, 0)
Soluci
on. Para el primer inciso, hacemos (t) = (t, t) con t [0, 1]. Entonces,  (t) = (1, 1)
para toda t [0, 1] y por lo tanto
1


F d =

(0, g) (1, 1)dt


0

1
gdt

=
0

= g
Para el segundo inciso, hacemos (t) = (cos(t), sen(t) + 1) con t [/2, 0]. Entonces,
(t) = ( sen(t), cos(t)) para toda t [/2, 0] y por lo tanto
0


F d =

(0, g) ( sen(t), cos(t))dt


/2

0
= g

cos(t)dt

/2


0

= g sen(t)

/2

= g (sen(0) sen(/2))
= g
Para el u
ltimo inciso, tomamos (t) = (1 t, (1 t)2 ) con t [0, 1]. Entonces,  (t) =
(1, 2(1 t)) para toda t [0, 1] y por lo tanto
1


F d =

(0, g) (1, 2(1 t))dt


0

1
2(1 t)dt

= g
0

1
2

= g (1 t) 

= g(0 1)
=g
J. P
aez

116

3.3. Integrando funciones vectoriales

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Los resultados de este ejemplo daran lugar a algunas reexiones importantes acerca de este tipo
de integrales, pero antes veremos sus propiedades b
asicas.
Las dos primeras son totalmente equivalentes a las que vimos para el caso de funciones escalares
y en su formulaci
on casi es suciente nada m
as cambiar el nombre de la integral.
Proposici
on 3.4 Sean, U Rn una regi
on, y U una curva suave por pedazos parametrizada
n
por la funci
on : [a, b] R R . Si F, G : U Rn Rn son continuas y , R entonces



(F + G) d = F d + G d

on, y , U curvas suaves por pedazos parametrizadas


Proposici
on 3.5 Sean, U Rn una regi
por las funciones : [a, b] R Rn y : [c, d] R Rn , respectivamente, tales que es
suave por pedazos y est
a parametrizada por + . Si F : U Rn Rn es continua entonces



F d( + ) = F d + F d

Como es de suponerse, la prueba de estas proposiciones se deja como un problema para el lector.
Con respecto a la tercera proposicion que probamos para el caso de la integral de funciones
escalares, si bien hay una equivalente para el caso de la integral de funciones vectoriales, tenemos
que ser mas cuidadosos a la hora de formularla puesto que, como se puede apreciar en su denici
on,
la direccion con que se hace un recorrido afecta la forma que en que act
ua un campo de fuerzas
(simplemente tenga presente el lector, por ejemplo, que bajo la inuencia del campo gravitatorio
de la tierra no es lo mismo ir para arriba que para abajo (como en muchas otras situaciones
de la vida!)).
on, U una curva suave por pedazos, y F : Rn
Proposici
on 3.6 Sean, U Rn una regi
Rn continua. Si : [a, b] R Rn y : [c, d] R Rn son dos parametrizaciones de tales que
existe : [c, d] [a, b] una biyecci
on de clase C 1 con la propiedad de que = , entonces:
1. si preserva la direcci
on, se tiene que


F d =

F d

2. si invierte la direcci
on, se tiene que


F d = F d

En particular


F d() =

F d

Dem. Probaremos el segundo inciso y el primero queda como un problema para el lector. En el
caso que nos ocupamos, se tiene que (c) = b y (d) = a. Ahora, si en la integral
b

F ((t)) (t)dt

117

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.4. Campos conservativos (primera parte)

hacemos el cambio de variable t = (s), tenemos que


b

F ((t))  (t)dt

F d =

F (((s))) ((s))  (s)ds

=
d

d
=

F ((s))  (s)ds

c
F d

Con base en el segundo inciso de esta u


ltima proposici
on podemos concluir que, si en el tercer
inciso del ejemplo 3.5 calculamos F d(), entonces

F d() = g

de tal forma que el trabajo realizado por el campo F es el mismo para los tres recorridos ah
descritos (los cuales empiezan en el (0, 0) y terminan en el (1, 1)). Esta caracterstica de este
campo F constituye el punto de arranque de la siguiente seccion.

3.4

Campos conservativos (primera parte)

Como se recordara, el tipo de problemas que motivan la denici


on del concepto de integral de lnea
de funciones escalares, estan relacionados con el calculo de la masa de un alambre o el area de una
barda. As, si dos alambres coinciden en sus extremos pero son de formas diferentes, aun cuando
hubiera una sola funci
on que describa la densidad de masa de ambos alambres, en general no hay
porque esperar que sus masas sean iguales. De esta forma, lo mas seguro es que las integrales de
una funci
on escalar sobre dos curvas que coinciden en sus puntos extremos, en general no tengan
porque ser iguales (lo mas seguro es que casi nunca lo sean!).
Este no es el caso de la integral de lnea de una funci
on de valores vectoriales. Por el contrario,
cuando se tiene un campo de fuerzas F (
x), una de las preguntas importantes a responder es si el

trabajo realizado por dicho campo a lo largo de una trayectoria que une a dos puntos P y Q,
(ver gura
depende de la trayectoria que se siguio, o solo de los puntos extremos de esta (P y Q)
3.16).
El campo de fuerzas denido por la funci
on del ejemplo 3.5 (que por cierto es la forma en que
suele representarse al campo gravitacional de la tierra a peque
nas escalas y en un plano), pareciera
ser uno de esos campos para los cuales el trabajo realizado solo depender
a de los puntos extremos
de la trayectoria y no de esta.
En terminos mas tecnicos, la pregunta que abordaremos en esta seccion es la siguiente:
on continua, y : [a, b] R Rn y : [c, d] R Rn
si F : U Rn Rn es una funci
son dos funciones suaves por pedazos, una describiendo una curva U y la otra una
J. P
aez

118

3.4. Campos conservativos (primera parte)

Captulo 3. Integrando sobre curvas

1
J


,

P

I$

)


Q

Figura 3.16: Distintas curvas (o trayectorias) que inician en P y terminan en Q


= (d) (es decir, que empiezan en
curva U , tales que (a) = P = (c) y (b) = Q

U ) entonces
el mismo punto P U y terminan en el mismo punto Q


F d = F d?

En el caso particular de la funci


on del ejemplo 3.5 es facil vericar que esta propiedad s se
cumple. Supongamos que = (1 , 2 ) : [a, b] R R2 y = (1 , 2 ) : [c, d] R R2 satisfacen
las condiciones requeridas y que F es la funci
on dada en ese ejemplo. En particular, tendremos
que:
y
2 (b) = 2 (d)
2 (a) = 2 (c)
Entonces, usando el Teorema Fundamental del C
alculo (problema 2), tenemos que
b


F d =

F ((t))  (t)dt

b
=

(0, g) ((1 (t), 2 (t))dt

b
= g

2 (t)dt

= g (2 (b) 2 (a))
= g (2 (d) 2 (c))
d
= g

2 (t)dt

d
=

(0, g) (1 (t), 2 (t))dt

119

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.4. Campos conservativos (primera parte)


d
=

F ((t))  (t)dt

c
F d

El ejemplo anterior sugiere que la clave de nuestra pregunta se encuentra en la expresion


F ((t))  (t)
y si el lector tiene buena memoria, recordar
a que una expresi
on similar a esta aparece en la formula
de cambio de variable para integrales de funciones de R en R (ecuacion 2.5 del captulo 2) y que
esta coincidira con ser la derivada de una composici
on de funciones, si F tuviera una especie de
primitiva.
Las funciones cuya derivada se representa en terminos de un vector son las funciones de Rn en
U (a la
R. En efecto, si : U Rn R es una de estas funciones, su derivada en cada punto x
cual se le conoce con el nombre de gradiente de en x
y se denota por (
x)) es un vector en Rn ,
de tal forma que si
F (
x) = (
x) para toda x
U
(3.10)
entonces
F ((t))  (t) = ((t))  (t) = ( ) (t)
para toda t [a, b], y de esta manera se tiene que
b


F d =

F ((t))  (t)dt

b
=

((t))  (t)dt

b
=

( )(t)dt

b

= ( )

= ((b)) ((a))
(P )
= (Q)
con lo cual concluimos que, si una funci
on F satisface la condici
on 3.10 para alguna funci
on ,
entonces la integral de lnea de F sobre una curva parametrizada por una funci
on solo depende
de los puntos extremos de ! (y de la funci
on ). Observese que la identidad

F d = ((b)) ((a))
(3.11)

cuando F (
x) = (
x), es una especie de generalizacion del Teorema Fundamental del C
alculo!
J. P
aez

120

3.4. Campos conservativos (primera parte)

Captulo 3. Integrando sobre curvas

De la identidad 3.11 tambien se desprende una propiedad que est


a muy relacionada con el
problema que planteamos en un principio. N
otese que, si en particular la funci
on describe una
trayectoria cerrada, es decir que (a) = (b), entonces

F d = 0

En resumen, si la funci
on (o el campo) F satisface la condici
on 3.10, entonces necesariamente
sucede lo siguiente:
1. la integral de lnea de F sobre una curva parametrizada por una funci
on solo depende de
los puntos extremos de
2. la integral de lnea de F sobre cualquier curva parametrizada por una trayectoria cerrada
, vale cero
La mejor parte de esta historia es que es suciente que alguna de las condiciones anteriores se
cumpla para que podamos asegurar que existe una funcion para la cual se satisface 3.10!
Si una funci
on satisface la multicitada condici
on 3.10 entonces se dice que la funci
on F es un
campo conservativo (o gradiente) y este concepto lo formalizamos en la siguiente
on continua en la regi
on U . Decimos que F es un
Definici
on 3.6 Sea F : U Rn Rn una funci
n
campo conservativo (o gradiente) en U si existe : U R R tal que
F (
x) = (
x)

para toda x
U

En este caso decimos que es un gradiente (o un potencial)2 de F .


Un ejemplo de un campo conservativo es justo el que denimos en el ejemplo 3.5. N
otese que,
si tomamos (x, y) = gy entonces
(x, y) = (0, g) = F (x, y)
on F es un campo conservativo en la regi
on U = R2 , lo
para toda (x, y) R2 , es decir, esta funci
que por cierto explica los resultados obtenidos en ese ejemplo.
Toda la discusi
on anterior queda sintetizada en el siguiente
on continua en la regi
on U . Las
Teorema 3.1 Sea F = (F1 , . . . , Fn ) : U Rn Rn una funci
siguientes afirmaciones son equivalentes:
1. F es un campo conservativo en U
2. la integral de lnea de F sobre cualquier curva U parametrizada por una funci
on suave
por pedazos y cerrada vale cero, es decir

F d = 0

Como es de suponer, el termino potencial proviene de la Fsica.

121

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.4. Campos conservativos (primera parte)

3. la integral de lnea de F sobre cualquier curva U parametrizada por una funci


on suave
por pedazos s
olo depende de los puntos extremos de . Es decir, si : [a, b] R Rn y
: [c, d] R Rn son dos funciones suaves por pedazos, una describiendo una curva U
y la otra una curva U , tales que (a) = (c) y (b) = (d) entonces


F d = F d

Dem. 1) 2) Se sigue de manera inmediata de la identidad 3.11 y de que es una parametrizaci


on
cerrada, es decir, que (a) = (b).
(a) = (c)Z
-

GG
#

KK%

S'

(b) = (d)

ytt
sg

Figura 3.17: La curva parametrizada por + ()


2) 3) Sean : [a, b] R Rn y : [c, d] R Rn son dos funciones suaves por pedazos,
una describiendo una curva U y la otra una curva U , tales que (a) = (c) y (b) = (d).
Por estas dos u
ltimas identidades, y el hecho de que ()(c) = (d) = (a) y ()(d) = (c) = (a),
podemos construir la parametrizaci
on + () de y ademas concluir que es cerrada (ver
gura 3.17). De esta forma, por la hip
otesis tenemos que

F d( + ()) = 0

Por otra parte, por la proposici


on 3.5 y el segundo inciso de la proposici
on 3.6, sabemos que



F d( + ()) = F d + F d()

F d

F d

con lo cual, considerando ambas identidades, obtenemos el resultado deseado.


3) 1) Sea x
0 U un punto jo. Deniremos : U Rn R de la siguiente manera: dado
x
U , hacemos

F d

(
x) =

en donde U es cualquier curva formada por segmentos paralelos a los ejes coordenados (en
el problema 18 se pide probar que siempre existe al menos una de estas curvas) (ver gura 3.18)
J. P
aez

122

3.4. Campos conservativos (primera parte)

Captulo 3. Integrando sobre curvas

parametrizada por una funci


on suave por pedazos : [a, b] R Rn tal que (a) = x
0 y (b) = x
.
Notese que por nuestra hip
otesis, podemos asegurar que el valor (
x) no depende ni de la curva
.
U ni de su parametrizaci
on , siempre y cuando esta u
ltima empiece en x
0 y termine en x
Por esta razon, esta bien denida.
U
o


x
b
x
b+thb
ei

 h

o
o

O
x
b0

Figura 3.18: La curva h


Probaremos ahora que (
x) = F (
x) para toda x
U . Para cada i {1, . . . , n} sabemos que
(
x + h
ei ) (
x)

(
x) = lim
xi
h0
h
asico de Rn (el que tiene un 1 en la i esima coordenada y
en donde ei es el i esimo vector b
cero en las demas).
Supongamos que y son como en la denici
on de (
x) y sea h el segmento de recta que
+ th
ei con t [0, 1], una parametrizaci
on de este (ver
va del punto x
al punto x
+ h
ei y h (t) = x
gura 3.18). Usando estas curvas y sus parametrizaciones, podemos escribir que

F d( + h )
(
x + h
ei ) =
h

y por lo tanto
(
x + h
ei ) (
x)

(
x) = lim
h0
xi
h

F d( + h ) F d
= lim
h0 h
1

h0 h

F dh

= lim

1
= lim
h0 h
1

h0 h

F (h (t)) h (t)dt

1
F (
x + th
ei ) (h
ei ) dt

= lim

123

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.4. Campos conservativos (primera parte)


1

= lim

h0

Fi (
x + th
ei )dt
0

= Fi (
x)
en donde la u
ltima identidad se sigue de la continuidad de F (y por tanto de cada Fi ) y con la cual
concluimos la prueba.

La importancia del teorema anterior est


a en el hecho de que establece dos maneras diferentes
de responder a la pregunta con que iniciamos esta seccion. Por lo general, la condici
on del primer
inciso suele ser u
til para mostrar cu
ando el trabajo realizado por un campo de fuerzas no depende
de la trayectoria que une a dos puntos, y la condici
on del segundo inciso suele ser m
as u
til cuando
sucede lo contrario. Estas caractersticas quedan ilustradas en los siguientes ejemplos.
OY
`@@
@@
@@
@
o

O
/

@


@@
@@
@@
@

Figura 3.19: El campo F y la curva del ejemplo 3.6


Ejemplo 3.6 Considere el campo definido por la funci
on


x
y
,
F (x, y) =
x2 + y 2 x2 + y 2

(3.12)

con (x, y) U = R2 \{(0, 0)}. Mostraremos, usando el inciso dos del teorema 3.1, que este campo
no es conservativo en su dominio U .
Soluci
on. En efecto, sea U la circunferencia de radio r > 0 con centro en el origen,
parametrizada por la funci
on (t) = (r cos(t), r sen(t)) con t [0, 2]. Entonces
2


F d =

2 
=
0

2
=
0
J. P
aez

F ((t))  (t)dt
r cos(t)
r sen(t)
,
2
2
(r cos(t)) + (r sen(t)) (r cos(t))2 + (r sen(t))2


1
2
r sen2 (t) + r 2 cos2 (t) dt
2
r
124


(r sen(t), r cos(t)) dt

3.4. Campos conservativos (primera parte)

Captulo 3. Integrando sobre curvas

2
=

dt
0

= 2
= 0
y por lo tanto, dado que es una parametrizaci
on cerrada de , el inciso dos del teorema 3.1 nos
asegura que este campo no es conservativo en U = R2 \{(0, 0)}.
Vale la pena aclarar que en este ejemplo lo que se prueba es que el campo denido por la funci
on
2
de 3.12 no es conservativo en U = R \{(0, 0)}, aclaraci
on cuya raz
on de ser sera comprendida m
as
adelante.
En realidad, hasta ahora no contamos con ninguna herramienta que nos permita, ya no digamos
decidir, sino cuando menos sospechar, cu
ando un campo cumple alguna de las tres condiciones del
teorema 3.1. Si bien es cierto que la eleccion que hicimos de la curva (y de su parametrizaci
on
) del ejemplo anterior se podra justicar geometricamente3, esto es algo que en general solo se
puede hacer con algunos ejemplos. Proceder con audacia (o ingenuidad, si se preere) puede tener
sus compensaciones, como se ilustra en el siguiente
Ejemplo 3.7 Considere el campo definido por la funci
on F (x, y) = (ex cos(y), ex sen(y)) con
(x, y) U = R2 . F es un campo conservativo?
Soluci
on. Si partimos del supuesto de que la respuesta es afirmativa, esto significa que debe existir
una funci
on : R2 R tal que

(x, y) = ex cos(y)
x

(x, y) = ex sen(y)
y

(3.13)

para toda (x, y) R2 .


De la primera de estas identidades concluimos entonces que
(x, y) = ex cos(y) + g(y)
donde g es una funci
on que s
olo depende de la variable y. Ahora, si la expresi
on anterior la
derivamos con respecto de la variable y tendremos que

(x, y) = ex sen(y) + g  (y)


y
y comparando con la segunda identidad de 3.13, llegamos a que
g  (y) = 0
para toda y, o lo que es lo mismo, que g debe ser una funci
on constante. Por tanto, nuestra
conclusi
on es que
(x, y) = ex cos(y) + c
a comprobar f
acilmente,
para toda (x, y) R2 , con c R una constante. Como el lector podr
cualquier funci
on de este tipo cumple con ser un gradiente para nuestro campo F !
3

Observe el lector que en cada punto de esta curva, el campo F siempre act
ua en la direcci
on del movimiento
determinada por la parametrizaci
on (ver figura 3.19), lo cual explica por que el trabajo neto realizado por el
campo F a lo largo de esa curva cerrada no es cero.

125

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.4. Campos conservativos (primera parte)

No se puede negar que la funci


on del ejemplo anterior es muy sencilla y que el procedimiento
que ah se sigue se puede complicar si el n
umero de variables aumenta. Sin embargo, el hecho de
suponer que un campo s es conservativo nos puede llevar a conclusiones muy interesantes.
En efecto, n
otese que si un campo F = (P, Q) : U R2 R2 es un campo conservativo en U ,
esto signica que existe : U R2 R tal que

(x, y) = P (x, y)
x

(x, y) = Q(x, y)
y

(3.14)

para toda (x, y) U . Si ahora tambien suponemos que F es una funci


on de clase C 1 en U (como en
el ejemplo anterior), las identidades anteriores nos llevan a concluir que es entonces una funci
on
2
de clase C en U y justo para este tipo de funciones existe una propiedad muy importante: la
propiedad de las derivadas parciales cruzadas (ver problema 4 del captulo 2) que establece que
2
2
(x, y) =
(x, y)
xy
yx
para toda (x, y) U . Dado que, por las identidades 3.14, los dos elementos de la identidad anterior
se pueden escribir en terminos de las funciones P y Q, entonces debemos tener que
P
2
(x, y) =
(x, y)
y
yx
2
(x, y)
=
xy
Q
(x, y)
=
x
para toda (x, y) U .
Como el lector habra notado, la discusi
on anterior nos permite establecer un primer criterio
para determinar si un campo F es un campo conservativo. A
un cuando lo hicimos para campos en
on es muy sencilla para campos en Rn y as lo establecemos en la siguiente
R2 , su generalizaci
on de clase C 1 en U . Si F es
Proposici
on 3.7 Sea F = (F1 , . . . , Fn ) : U Rn Rn una funci
un campo conservativo en U entonces
Fj
Fi
(
x) =
(
x)
xj
xi

(3.15)

para toda x
U y para toda i, j {1, . . . , n}, i = j.
Dem. Se deja al lector
La proposici
on anterior establece lo que se conoce como una condici
on necesaria (en este caso
para que un campo F sea un campo conservativo en una regi
on U ). Como suele suceder, este tipo
de condiciones son m
as u
tiles cuando no se satisfacen. En efecto, si la identidad 3.15 no se cumple
para al menos una x
U podemos asegurar entonces que el campo F no es conservativo en U . El
siguiente ejemplo ilustra esto.
Ejemplo 3.8 Considere el campo definido por la funci
on
F (x, y, z) = (F1 (x, y, z), F2(x, y, z), F3(x, y, z))
J. P
aez

126

3.4. Campos conservativos (primera parte)



=

Captulo 3. Integrando sobre curvas



yz
xz
1
2
2
,
, ln x + y
x2 + y 2 x2 + y 2 2

con (x, y, z) U = R3 \{(0, 0, z) | z R}. F es un campo conservativo en U ?


Soluci
on. De las tres identidades que debieran satisfacerse en caso de que este campo fuera conservativo, dos de ellas no se satisfacen para toda (x, y, z) U . En efecto
F3
x
(x, y, z) = 2
x
x + y2
y

y
F1
(x, y, z) = 2
z
x + y2

las cuales difieren, por ejemplo, en (x, y, z) = (1, 0, 0) U .


An
alogamente
y
F3
(x, y, z) = 2
y
x + y2
y
x
F2
(x, y, z) = 2
z
x + y2
que tambien difieren en el mismo punto. Por tanto, la proposici
on 3.7 nos permite asegurar que el
campo F no es un campo conservativo en U = R3 \{(0, 0, z) | z R}.
Sin duda la pregunta que surge de manera natural e inmediata es si la condici
on 3.15 de la
proposici
on 3.7 tambien es una condici
on suciente para que un campo F sea un campo conservativo
en una regi
on U , y como seguramente el lector ya se sospecha, la respuesta es negativa. Y el
contraejemplo nos lo proporciona la funci
on del ejemplo 3.6. En efecto, si tomamos
F (x, y) = (P (x, y), Q(x, y))


x
y
,
=
x2 + y 2 x2 + y 2
sabemos que este campo no es un campo conservativo en U = R2 \{(0, 0)}. Sin embargo,
(x2 + y 2 ) + 2y 2
P
(x, y) =
y
(x2 + y 2 )2
y 2 x2
= 2
(x + y 2 )2
y
(x2 + y 2 ) 2x2
Q
(x, y) =
x
(x2 + y 2 )2
y 2 x2
= 2
(x + y 2 )2
de modo que
Q
P
(x, y) =
(x, y)
y
x
para toda (x, y) U = R2 \{(0, 0)}.
127

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Cual es el problema? hace falta pedir alguna condici


on adicional a la funci
on F ? La respuesta
a estas preguntas requiere de la introducci
on de otros conceptos y de algunos resultados relacionados
con ellos, trabajo que haremos en la siguiente seccion. Estos nuevos conceptos y resultados nos
mostraran que el problema que aparece aqu tiene que ver con la geometra (o topologa) del
dominio de F .

3.5

Rotacional y divergencia en el plano

Como lo hemos hecho a lo largo de este texto, empezaremos por plantear un problema fsico que,
por ahora, s
olo lo discutiremos para el caso del espacio de dos dimensiones.
Supongamos que tenemos un disco D de radio r > 0, innitamente delgado (y por tanto sin
volumen) el cual se encuentra sujeto por su centro (con un aller) en un punto x
0 de un plano.
Ahora, si en un punto x
del permetro del disco D (en este caso una circunferencia) aplicamos
una fuerza F , es de esperarse que dicha fuerza produzca una rotaci
on (o un giro) del disco (ver
gura 3.20).
}

hgfhgfhgf

x
0
.

x
 ...
Fb

..
.

Figura 3.20: Una fuerza F actuando sobre el punto x


 que esta en el borde del disco
(infinitamente delgado) D centrado (y sujetado por un alfiler) en el punto x
0
Como medimos esta rotacion? Es claro que la intensidad de esta rotaci
on depender
a de la
forma en que la fuerza F pegue sobre el punto x
. Por ejemplo, si la fuerza pega en direccion perpendicular al disco, este no girara, mientras que si lo hace de direccion tangencial,
seguramente sera de esta manera como se produzca la maxima rotaci
on posible (ver gura 3.21).
Como el lector se habra dado cuenta, cuando hablamos de la forma en que la fuerza F pega
sobre el punto x
, en realidad nos referimos al angulo que forman dicha fuerza y el disco en ese
, la
punto. De hecho, si Tx es un vector unitario y tangente a la circunferencia en el punto x

parte de F que realmente act


ua para producir una rotaci
on es justo la componente de F a lo largo
umero F Tx , n
umero que a su vez sirve para medir el angulo entre
de Tx , la cual esta dada por el n
F y D (en x
). Ademas de lo anterior, n
otese tambien que el signo de F Tx indica si la fuerza F

a de utilidad para determinar la


act
ua en la direcci
on de Tx o en la contraria, lo que sin duda ser
direccion de la rotaci
on producida, la que por cierto, s
olo tiene dos opciones: o rota en la direccion
del movimiento de las manecillas del reloj, o rota en la contraria. Con respecto a esto, observese
olo puede apuntar en alguna de estas dos
que cualquier vector Tx tangente a la circunferencia s
posibles direcciones de rotacion (o direcciones de recorrido) (ver gura 3.22). Con el n de
evitar ambig
uedades, aqu supondremos que siempre tomamos los vectores tangentes que apuntan
J. P
aez

128

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Captulo 3. Integrando sobre curvas

hgfhgfhgf

hgfhgfgfh

x
0

x
0


x









@
@x

@@
@@
@@
Fb @@@

Fb

Figura 3.21: La fuerza F pegando sobre el punto x


 en direccion perpendicular a D y en
direccion tangencial a D
en la direcci
on de rotaci
on (o direccion de recorrido) contraria al movimiento de las manecillas
del reloj.

_??
??
??
??
?@x

@@
@@
@@
@@


Figura 3.22: Un vector tangente al disco D en un punto x


 de su borde siempre apunta
hacia alguna de las dos posibles direcciones de rotaci
on (o direcciones de recorrido) de D
As pues, por todas estas razones, es un hecho que el n
umero
F Tx
es una buena forma de medir la fuerza neta ejercida (que produce rotaci
on) sobre el disco D al
aplicar la fuerza F en el punto x
de su permetro , y no s
olo su intensidad, sino tambien su
direccion: si este n
umero es negativo, signica que la fuerza ejercida act
ua en la direcci
on del
movimiento de las manecillas del reloj, y si es positivo, en la contraria.
Una vez que hemos determinado la fuerza neta ejercida sobre el disco D al aplicar la fuerza

F en el punto x
de su permetro , podemos determinar cual es la intensidad del movimiento de
rotaci
on producido por la acci
on de dicha fuerza. Recuerdese que, si en un instante dado un objeto
es golpeado por una fuerza que produce una aceleraci
on de F Tx (unidades de longitud )/(unidades
2
de tiempo) , y despues de ese instante no lo vuelve a afectar ninguna otra fuerza, entonces este
objeto viajar
a en lnea recta y a una rapidez de F Tx (unidades de longitud )/(unidades de tiempo),
lo que a su vez signica que en una unidad de tiempo recorrer
a una distancia de F Tx (unidades de
longitud ). Dado que en nuestro caso el objeto estara sujeto en el punto x
del disco D, para obtener
129

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

el n
umero de revoluciones (o giros) que el objeto realizar
a en una unidad de tiempo, bastar
a con
dividir la distancia (F Tx ) que recorrera en lnea recta, por el permetro del disco D, de tal forma
que el n
umero
F Tx
2r
sera una medida de la rotaci
on producida por la fuerza F sobre el disco D y su signo determinar
a
la orientaci
on en la que rota, en donde (como debe de ser) dicha rotaci
on esta medida en (n
umero
de revoluciones (o giros))/(unidades de tiempo).
?

Tx1
o


F1 






Tx1
o

x
1

F2 ?





x
2


/

Tx2

F1 Tx1 + F2 Tx2 < 0


F1 






x
1

?
F2 



/


x
2

Tx1

Tx2

F1 Tx1 + F2 Tx2 = 0

F1 ?




x
1

?


F2




x
2

Tx2

F1 Tx1 + F2 Tx2 > 0

Figura 3.23: La fuerza neta ejercida sobre el disco D por las fuerzas F1 y F2 aplicadas
2 (respectivamente), esta bien medida con el n
umero
(simultaneamente) en los puntos x
1 y x

F1 Tx1 + F2 Tx2
Si ahora tomamos un n
umero nito de puntos x
1 , . . . , x
k en y suponemos que en cada uno
de ellos act
ua una fuerza F1 , . . . , Fk , respectivamente, el lector estara de acuerdo en que la fuerza
neta ejercida sobre el disco D estara bien medida con el n
umero
F1 Tx1 + + Fk Txk
(hay muchas formas sencillas de tomar puntos x
1 , . . . , x
k en , y fuerzas F1 , . . . , Fk que experimentalmente conrmaran esta armaci
on (ver gura 3.23)), de tal manera que la magnitud del
movimiento de rotacion producido por dichas fuerzas estar
a dado por
F1 Tx1 + + Fk Txk
2r
Ahora el siguiente paso es suponer que tenemos todo un campo de fuerzas que act
ua en cada
punto de la circunferencia y el primer problema que tenemos que resolver es el de calcular la fuerza
neta ejercida sobre el disco D por dicho campo de fuerzas. Desafortunadamente, y a diferencia del
caso nito, no estamos en condiciones de calcular dicha fuerza. Lo que si podemos calcular, incluso
de manera muy sencilla y echando mano de uno de los conceptos que hemos denido en este mismo
captulo, es la fuerza promedio ejercida por el campo que act
ua sobre la circunferencia .
Supongamos que el campo de fuerzas esta representado por una funci
on continua F : U
R2 R2 tal que D U . Asociado a este campo, denimos el campo escalar f : R2 R de la
siguiente manera: para cada x
, hacemos
f (
x) = F (
x) Tx
J. P
aez

130

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Captulo 3. Integrando sobre curvas

en donde Tx es el vector unitario tangente a en x


que apunta en la direcci
on de recorrido
contrario al movimiento de las manecillas del reloj. De acuerdo con lo que discutimos p
arrafos
arriba, f es justo la funci
on tal que, para cada a x
, f (
x) nos asocia la fuerza neta ejercida
sobre el disco D al aplicar la fuerza F (
x).
Ahora, si tomamos la parametrizacion de , (t) = (r cos(t), r sen(t))+ x
0 con t [0, 2],
que la recorre (una vez) en el sentido contrario al de las manecillas del reloj, entonces la funci
on
f : [0, 2] R R asocia a cada valor de t el valor de la fuerza ejercida por el campo F en el
punto (t) (f ((t))), y como sabemos que el valor promedio de esta funci
on esta dado por
2
0

f ((t))dt
2 0

1
=
2r

1
2r

2
f ((t))rdt
0



f ((t))  (t) dt

entonces tenemos que la fuerza promedio (por unidad de distancia) ejercida por el campo F sobre
la circunferencia , que denotaremos por Fp , estara dada por la integral de lnea del campo escalar
f sobre la circunferencia , dividida por la longitud de . Es decir,

f d
Fp =
 2r
f d
=
l()
Si volvemos a escribir explcitamente la denici
on de esta integral, tenemos que
2


f d =



f ((t))   (t) dt


2 
  
(t)
 (t) dt
F ((t)) 
=
 (t)
0
2

F ((t)) (t)dt

0
F d

de tal forma que la fuerza promedio Fp tambien se puede calcular como



F d
Fp =
 2r
F d
=
l()
(observe que esta expresi
on es consistente en terminos de unidades).
Hagamos un ejemplo para ilustrar lo anterior.
131

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Ejemplo 3.9 Considere el campo F (x, y) = (xy, xy). Cu


al es la fuerza promedio ejercida por
el campo F sobre un disco D de radio r > 0 con centro en el punto x
0 = (x0 , y0 )?
Soluci
on. En este caso tenemos que
2


F d =

F ((t))  (t)dt

0
2

((r sen(t) + y0 )(r cos(t) + x0 ), (r sen(t) + y0 )(r cos(t) + x0 )) (r sen(t), r cos(t))dt

0
2

2

r sen(t) cos(t)) + x0 r sen(t) + y0 r cos(t) + x0 y0 r sen(t)dt

2
+

2

r sen(t) cos(t)) + x0 r sen(t) + y0 r cos(t) + x0 y0 r cos(t)dt

= x0 r 2
2

sen2 (t)dt + y0 r 2

cos2 (t)dt

= r (x0 + y0 )
de tal forma que
Fp =

r
(x0 + y0 )
2

Observe que, si tomamos (x0 , y0 ) = (2, 0) y r = 1 entonces Fp = 1, mientras que si (x0 , y0 ) = (2, 0)
y r = 1 entonces Fp = 1.
Ya que hemos calculado la fuerza promedio ejercida por el campo F sobre el disco D, estamos
en condiciones de calcular la rotaci
on promedio producida sobre dicho disco, la cual denotaremos
x0 ). Como hicimos en el caso en el que solo actuaban un n
umero nito de fuerzas, el
por Rotr F (
n
umero
x0 ) =
Rotr F (

Fp
2r

d/2r
=
2r

F

d
=
(2r)2
F

sera entonces una medida de la rotaci


on promedio producida por el campo F , en donde dicho
n
umero indicar
a la cantidad de revoluciones (o giros) realizadas por unidad de tiempo, por unidad
de distancia.
Una vez que hemos llegado hasta aqu, lo que sigue es hacerse la siguiente pregunta: existe
una manera de medir la rotaci
on promedio producida por el campo F en el punto x
0 ? Es posible
que esta pregunta cause en un principio cierto desconcierto y resulte poco intuitiva, pero no es
cierto acaso que esta idea tiene tanto sentido como la de calcular la velocidad de un objeto en un
instante?
J. P
aez

132

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Con el n de responder a esta pregunta, y como el lector seguramente ya se imaginar


a, si el

F d
(3.16)
lim
r0 (2r)2
existe, a ese valor lmite lo podemos interpretar como la rotaci
on promedio producida por el campo
F en el punto x
0 .
x0 ) se puede escribir como
Observese que la rotacion promedio Rotr F (


1
F d
Rotr F (
x0 ) =
4
r 2


1
F d
=
4 a
rea(D)
y que la existencia del lmite 3.16 es equivalente a la existencia del lmite

F d
lim
r0 a
rea(D)
Dado que, salvo por una constante, el valor del lmite anterior se puede interpretar como la
rotaci
on promedio producida por el campo F en el punto x
0 , cuando exista dicho lmite lo llamarex0 ). Es decir
mos el rotacional de F en x
0 , y lo denotaremos por Rot F (

F d
Rot F (
x0 ) = lim
r0 a
rea(D)
M
as adelante mostraremos que la eleccion de discos centrados en x
0 es irrelevante para la
denici
on de este concepto y que hay otra forma de hacerlo. Sin embargo, por ahora as lo manejaremos en la siguiente
on U , x
0 U , D U
Definici
on 3.7 (provisional) Sean, F : U R2 R2 continua en la regi
on en
el disco de radio r > 0 con centro en x
0 , y = F r(D) = D. Decimos que F produce rotaci
el punto x
0 si existe

F d
(3.17)
lim
r0 a
rea(D)
en donde es la parametrizaci
on de definida como (t) = (r cos(t), r sen(t))+ x
0 con t [0, 2],
que la recorre en el sentido contrario a las manecillas del reloj. A este valor lmite le llamaremos
x0 ), es decir
el rotacional de F en x
0 y lo denotaremos por Rot F (

F d
Rot F (
x0 ) = lim
r0 a
rea(D)

F d
= lim 2
r0
r
Si tomamos la funci
on F (x, y) = (xy, xy) del ejemplo 3.9 y el resultado que obtuvimos ah, se
tiene que al calcular el lmite 3.17 para este caso, obtenemos que
Rot F (x, y) = x + y
para toda (x, y) R2 .
Esta forma r
apida y simple de calcular el rotacional de un campo no es algo que s
olo suceda
para este ejemplo. El resultado que vamos a dar a continuaci
on justo lo que prueba es que si un
campo F = (P, Q) : U R2 R2 es de clase C 1 en su dominio, entonces el Rot F tiene una
expresion sencilla en terminos de P y de Q.
133

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Proposici
on 3.8 Sea F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en la regi
on U . Entonces

F d
Rot F (
x) = lim 2
r0
r
P
Q
(
x)
(
x)
=
x
y
para toda x
U.
Dem. Para empezar recordemos que, como F es un campo de clase C 1 en su dominio, dado
x
0 = (x0 , y0 ) U , por el Teorema de Taylor sabemos que
x0 ) (x x0 , y y0 ) + RP (x, y)
P (x, y) = P (
x0 ) + P (
y
Q(x, y) = Q(
x0 ) + Q(
x0 ) (x x0 , y y0 ) + RQ(x, y)


x0 ) = (x, y) R2 | (x x0 , y y0 ) < r U , y en donde RP y RQ son
para toda (x, y) Br (
tales que
RP (x, y)
RQ(x, y)
=0=
lim
(3.18)
lim
0 
0 
(x,y)(x0 ,y0 ) (x, y) x
(x,y)(x0 ,y0 ) (x, y) x
Ahora, si (t) = (r cos(t), r sen(t))+ x
0 con t [0, 2], se tiene que
2


F d =

F ((t)) (t)dt

0
2

(P ((r cos(t), r sen(t)) + x


0 ), Q((r cos(t), r sen(t)) + x
0 )) (r sen(t), r cos(t))dt

=
0

2
=

2
r sen(t)P ((r cos(t), r sen(t)) + x
0 )dt +

r cos(t)Q((r cos(t), r sen(t)) + x


0 )dt
0

Analizaremos por separado cada una de estas dos u


ltimas integrales. Para la primera, tenemos
que
2

2
r sen(t) [P (
x0 ) + P (
x0 ) (r cos(t), r sen(t)) + RP ((t))] dt

r sen(t)P ((r cos(t), r sen(t)) + x


0 )dt =
0

2
= rP (
x0 )

r2

P
(
x0 )
y

= r 2

J. P
aez

sen(t)dt + r
0
2

2 P

sen2 (t)dt + r

P
(
x0 ) + r
y
134

2
(
x0 )

cos(t) sen(t)dt+
0

2
RP ((t)) sen(t)dt
0

2
RP ((t)) sen(t)dt
0

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Captulo 3. Integrando sobre curvas

y para la segunda
2

2
r cos(t) [Q(
x0 ) + Q(
x0 ) (r cos(t), r sen(t)) + RQ ((t))] dt

r cos(t)Q((r cos(t), r sen(t)) + x


0 )dt =
0

2
= rQ(
x0 )

cos(t)dt + r

2 Q

r2

Q
(
x0 )
y

(
x0 )

cos2 (t)dt+

2
sen(t) cos(t)dt + r

Q
(
x0 ) + r
x

= r 2

RQ((t)) cos(t)dt
0

2
RQ((t)) cos(t)dt
0

Por tanto

2
2
1
Q
P
1
RP ((t))
RQ ((t))
F d
(
x0 )
(
x0 )
sen(t)dt +
cos(t)dt
=
2
r
x
y

r
0

P
1
Q
(
x0 )
(
x0 )
=
x
y

2
0

1
RP ((t))
sen(t)dt +
(t) x
0 

2
0

RQ ((t))
cos(t)dt
(t) x
0 

de tal forma que, como


2
lim

r0
0

RP ((t))
sen(t)dt = 0 = lim
r0
(t) x
0 

2
0

RQ((t))
cos(t)dt
(t) x
0 

(lo cual es una consecuencia casi directa de 3.18), tenemos que



F d
Rot F (
x0 ) = lim 2
r0
r

2
2
1
P
1
RP ((t))
RQ((t))
Q
(
x0 )
(
x0 ) +
sen(t)dt +
cos(t)dt
= lim
r0
x
y

(t) x
0 

(t) x
0 
0

P
Q
(
x0 )
(
x0 )
=
x
y

Lo mas interesante del resultado anterior es que la identidad


Rot F (
x) =

P
Q
(
x)
(
x)
x
y

se sigue cumpliendo aun y cuando el rotacional no se calcule con base en discos centrados en x
.
Lo siguiente que vamos a mostrar es que si Rot F (
x) lo denimos ahora en terminos de cuadrados
con centro en x
, entonces la identidad anterior sigue siendo v
alida cuando F es nuevamente una
1
funci
on de clase C .
135

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Proposici
on 3.9 Sean, F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en la regi
on U , y x
0 = (x0 , y0 )
U . Dado r > 0 tal que Rr = [x0 r, x0 + r] [y0 r, y0 + r] U , hacemos r = Rr = F r(Rr ) (la
on que la recorra una vez y en sentido contrario a
frontera de Rr ) y tomamos r una parametrizaci
las manecillas del reloj (ver figura 3.24). Entonces

F dr
Rot F (
x0 ) = lim r
r0 a
rea(Rr )
Y O
o

y0 + r
y0

x
0

y0 r
|

x0 r

x0

x0 + r

Figura 3.24: El cuadrado Rr de la proposici


on 3.9
Dem. Sabemos que
r


F dr =

r
F (x0 + t, y0 r) (1, 0)dt +

r
r

F (x0 + r, y0 + t) (0, 1)dt


r
r

F (x0 + t, y0 + r) (1, 0)dt

r
r

F (x0 r, y0 + t) (0, 1)dt


r

[Q(x0 + r, y0 + t) Q(x0 r, y0 + t)] dt

=
r

[P (x0 + t, y0 + r) P (x0 + t, y0 r)] dt


r

de tal forma que, por el Teorema del Valor Promedio, existen r , r [r, r] tales que

F dr = 2r (Q(x0 + r, y0 + r ) Q(x0 r, y0 + r ))2r (P (x0 + r , y0 + r) P (x0 + r , y0 r))
r

(3.19)

r , r

(r, r) tales que


y por el Teorema del Valor Medio existen

Q
P
(x0 + r , y0 + r ) (2r)(2r)
(x0 + r , y0 + r )
F dr = (2r)(2r)
x
y
r

son funciones continuas y r , r , r, r 0 si r 0, se tiene que







(2r)(2r) P
(2r)(2r) Q
y (x0 + r , y0 + r )
r F dr
x (x0 + r , y0 + r )
= lim

lim
r0
r0
area(Rr )
4r 2
4r 2


P
Q


(x0 + r , y0 + r )
(x0 + r , y0 + r )
= lim
r0
x
y

Por lo tanto, como

J. P
aez

Q
x

P
y

136

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Q
P
(x0 , y0 )
(x0 , y0 )
x
y
= Rot F (
x0 )
=

que es lo que se quera demostrar.


Sin duda las dos u
ltimas proposiciones nos conducen a replantear la denici
on de rotacional que
dimos anteriormente. Todo parece indicar que la denici
on m
as adecuada es la siguiente.
Q
en la regi
on
Definici
on 3.8 Sea F = (P, Q) : U R2 R2 tal que P
y y x existen para toda x
U . Definimos el rotacional de F en x
U , que denotamos por Rot F (
x), como

Rot F (
x) =

P
Q
(
x)
(
x)
x
y

Como es de suponerse, esta nueva operacion denida para las funciones (o campos) de R2 en
on por un escalar de este tipo de funciones, lo cual
R2 se lleva bien con la suma y multiplicaci
establecemos en la siguiente proposicion y cuya prueba se deja al lector.
x) y Rot G(
x) existen para
Proposici
on 3.10 Sean, F, G : U R2 R2 y , R. Si Rot F (
toda x
U entonces Rot(F + G)(
x) existe para toda x
U y adem
as
Rot(F + G)(
x) = Rot F (
x) + Rot G(
x)
Lo importante de todo el trabajo que realizamos antes de llegar a la denici
on 3.8 es que ahora
x) se puede
sabemos que si F = (P, Q) es un campo de clase C 1 en su dominio, entonces Rot F (
ver como un lmite (o dos, para ser m
as exactos). De hecho, la conclusi
on de la proposici
on 3.9
nos sera de gran utilidad para deducir uno de los teoremas m
as importantes de este captulo: el
Teorema de Green4 .
Antes de entrar en materia, es necesario denir con precisi
on ese tipo de curva que, esencialmente
(es decir, topologicamente), es como una circunferencia.
Definici
on 3.9 Sea Rn una curva suave por pedazos. Decimos que es una curva cerrada
on de tal que es cerrada
simple (suave por pedazos) si existe : [a, b] Rn parametrizaci
((a) = (b)) e inyectiva en (a, b] (o en [a, b)).
Son ejemplos de curvas cerradas simples, el permetro de un tri
angulo, el de un cuadril
atero (o
en general, el permetro de cualquier gura poligonal, que no se autointerseca), elipses, etc. (ver
gura 3.25).
(
 ((

 (((

(

cccccccc

?(( ?
(( ???
(( ??
?[[
??[[[[[[[( 
?? O** OO 
?? ** OO
?? *
??**
?

Figura 3.25: Curvas cerradas simples


4

George Green (1793-1841) matem


atico autodidacta ingles (su famoso teorema lo public
o en 1828), quien ingres
o
como estudiante a la universidad de Cambridge a la edad de 40 a
nos.

137

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Una vez establecido este concepto, procedemos a deducir el Teorema de Green. Supongamos
que tenemos un campo F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en su dominio, y U un conjunto
Jordan-medible tal que = = F r() es una curva cerrada simple. Dado que F es de clase
P
on continua en y por lo tanto integrable sobre este
C 1 entonces Rot F = Q
x y es una funci
conjunto. De esta forma, sabemos que

Rot F

Rot F (i ) m(Ri) =

i=1

Rot F (i ) a
rea(Ri )

i=1

angulos inducidos por una partici


on P de alg
un rect
angulo
en donde i Ri y los Ri son los subrect
R que contiene al conjunto y tales que Ri = (ver gura 3.26). De hecho, como podemos
suponer que tanto R como los Ri son cuadrados, si tomamos cada i como el centro de Ri, por la
proposici
on 3.9 tenemos que

rea(Ri ) F di
Rot F (i ) a
i

en donde i es el permetro de Ri y i es una parametrizaci


on de este que lo recorre en sentido
contrario al de las manecillas del reloj. Por tanto

Rot F

F di

i=1

y esta aproximaci
on ser
a mejor en la medida de que P sea una partici
on muy na.
R

bi Ri

Figura 3.26: Los Ri son los subrectangulos inducidos por una partici
on P de alg
un rectangulo
R que contiene al conjunto y tales que Ri =

Ahora observese que, dado que cada una de las integrales i F di se puede descomponer como
la suma de cuatro integrales (sobre cada uno de los lados del cuadrado Ri), si Ri y Rj son dos
cuadrados adyacentes, entonces en la suma


F di + F dj
i

se cancela justo la integral sobre el lado com


un a ambos cuadrados de tal forma que esta suma es
igual a la integral de F sobre el permetro del rectangulo Ri Rj , recorrido en el sentido contrario
a las manecillas del reloj (ver gura 3.27).
J. P
aez

138

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Captulo 3. Integrando sobre curvas


o
O

Rm


o
o

O


Ri

/
O

Rj


Rl


/

Figura 3.27: Las integrales sobre el lado com


un de dos subrectangulos adyacentes Ri y Rj se
cancelan ya que se recorre en sentidos opuestos
Si este proceso de cancelacion de integrales sobre lados adyacentes lo hacemos para todos los
Ri , tenemos que

k

F di = F d

i=1

es una curva poligonal de lados paralelos a los ejes y es una parametrizaci


en donde
on de esta
que la recorre (una vez) en el sentido contrario al de las manecillas del reloj (ver gura 3.28).
o
o


o
O

/
/

Figura 3.28: La curva


nos (es decir, la partici
on P es
Lo mejor de todo esto es que, si los cuadrados Ri son muy peque
= y por lo tanto
muy na) entonces


F d

F d

en donde es una parametrizaci


on de = que la recorre (una vez) en el sentido contrario al
de las manecillas del reloj (ver gura 3.29).
Todas estas identidades y aproximaciones sugieren que




Q P

=
Rot F =
F d
x
y

y esto es justo lo que asegura el Teorema de Green!


Formularemos el Teorema de Green en los mismos terminos en que acabamos de deducirlo, aun
cuando la prueba s
olo la haremos para cierto tipo de regiones .
139

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.5. Rotacional y divergencia en el plano


o
o


o



= O
R

/
7

y = se parecen
Figura 3.29: Las curvas
Teorema 3.2 (de Green) Sean, F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en U , y U un
conjunto Jordan-medible tal que = = F r() es una curva cerrada simple y U .
Entonces




Q P

=
Rot F =
F d
x
y

donde es una parametrizaci


on de que la recorre (una vez) en el sentido contrario al de las
manecillas del reloj.
Dem. Haremos esta prueba para el caso en que
mult
aneamente. Como


Q

Rot F =
x

=
x

on tipo I y tipo II, siR2 sea una regi


P
y

P
y

analizaremos cada una de estas integrales por separado.


Dado que es una regi
on tipo I, sabemos que existen , : [a, b] R continuas tales que


= (x, y) R2 | x [a, b] y (x) y (x)
Entonces

P
=
y

b
a

(x)

(x, y)dy dx
y

(x)

b
(P (x, (x)) P (x, (x))) dx

=
a

Por otra parte, n


otese que = 1 + 2 + (3 ) + (4 ), con 1 , 3 : [a, b] R2 denidas como
1 (x) = (x, (x)), 3 (x) = (x, (x)), y 2 (x) = (b, x) con x [(b), (b)], 4 (x) = (a, x) con
x [(a), (a)], es una parametrizaci
on de = que la recorre (una vez) en el sentido contrario
al de las manecillas del reloj, de tal forma que si consideramos el campo (P, 0), tenemos que





(P, 0) d = (P, 0) d1 + (P, 0) d2 (P, 0) d3 (P, 0) d4
=
J. P
aez

140

3.5. Rotacional y divergencia en el plano


b
=

Captulo 3. Integrando sobre curvas

(b)

(P (x, (x)), 0) (1, (x))dx +
(P (b, x), 0) (0, 1)dx


(b)

(a)

(P (x, (x)), 0) (1, (x))dx

(a)

b
P (x, (x))dx

(P (a, x), 0) (0, 1)dx

P (x, (x))dx
a

b
(P (x, (x)) P (x, (x))) dx

=
a
=

P
y

donde 1 , 2 , 3 y 4 son los cuatro subarcos en que se subdivide a = y que estan parametrizados por 1 , 2, 3 y 4 , respectivamente (ver gura 3.30).
(a,(a))

(b,(b))

[ 3

(a,(a))

O 2

(b,(b))

Figura 3.30: 1 , 2 , 3 y 4 son los cuatro subarcos en que se subdivide a =


on tipo II, por un procedimiento
Si ahora usamos el hecho de que R2 tambien es una regi
an
alogo al anterior se prueba que


Q
(0, Q) d =
x
=

de tal forma que


Q P

Rot F =
x
y



Q
P

=
x
y



(0, Q) d +
(P, 0) d
=


((0, Q) + (P, 0)) d

=
=

141

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.5. Rotacional y divergencia en el plano



(P, Q) d

=
=

F d

=
=

con lo cual termina la prueba.


El lector no debera de quedar muy a disgusto por la suposici
on que se hizo acerca de en
la prueba anterior. Esta no es una suposici
on muy restrictiva, sobre todo si se toma en cuenta
que justo las regiones de tipo I y tipo II son aquellas para las cuales realmente se saben calcular
integrales.
Por otra parte, tambien vale la pena destacar cierta analoga entre el Teorema Fundamental del
Calculo y el Teorema de Green. En efecto, si recordamos la denici
on provisional que dimos del
rotacional de un campo F , dicho concepto se puede interpretar como una cierta derivada, de tal
forma que integrar esta derivada sobre una regi
on se reduce a evaluar (de cierta forma) la
funci
on original F sobre el borde (o frontera) = de la region! (el Teorema Fundamental del
Calculo cl
asico tambien se puede ver de esta forma).
Dado que el Teorema de Green relaciona una integral de lnea de una funci
on de valores vectoriales con una integral de Riemann de una funci
on de valores reales (ambas en el plano), este
teorema se suele usar para sustituir el calculo de alguna de estas integrales en terminos de la otra.
El siguiente ejemplo muestra c
omo se hace esto para el campo denido en el ejemplo 3.6, resultado
que por cierto nos sera muy u
til cuando retomemos el problema de los campos conservativos.
Ejemplo 3.10 Sea F = (P, Q) : U = R2 \{(0, 0) R2 R2 definido como
F (x, y) = (P (x, y), Q(x, y))


x
y
,
=
x2 + y 2 x2 + y 2
y U una regi
on tal que = F r() = es una curva cerrada simple y (0, 0)
/ . Calcule

F d
=

en donde es una parametrizaci


on de que la recorre (una vez) en el sentido contrario al de las
manecillas del reloj.
Soluci
on. Como se mostr
o anteriormente, para este campo F se tiene que
P
Q
(x, y) =
(x, y)
x
y
para toda (x, y) U , de tal forma que Rot F 0 en la regi
on U . Dado que la regi
on y F
satisfacen las condiciones del teorema de Green, tenemos que



Q P

F d =
x
y
=

=0
Observese que en particular este resultado es v
alido si es cualquier circunferencia, o el permetro
de cualquier rect
angulo, siempre y cuando el (0, 0) no quede encerrado por .
J. P
aez

142

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Figura 3.31: La frontera o borde de la regi


on esta formada por dos circunferencias
El Teorema de Green se puede extender a regiones cuya frontera este formada por m
as de
una curva cerrada simple, como sera el caso de un anillo (ver gura 3.31). Para deducir el tipo
de identidad que se obtiene en este caso, podemos recurrir al mismo procedimiento que seguimos
antes: si a la region la metemos dentro de un cuadrado R y a este lo subdividimos (o lo
particionamos) en cuadrados muy peque
nos, haciendo las mismas aproximaciones, sustituciones y
cancelaciones que en el caso anterior, llegaremos a la conclusion de que



Q P

Rot F =
x
y




= F d0 + F d1 + + F dk
0

en donde 0 , 1 , . . . , k son las curvas cerradas simples tales que F r() = = 0 1 . . .


k , con 0 la mas exterior (o que rodea al resto) y 0 , 1 , . . . , k parametrizaciones de estas,
respectivamente, todas ellas recorriendolas una vez, 1 , . . ., k en el sentido de las manecillas del
reloj y 0 en el contrario (ver gura 3.32).
o

1 O

m
m

Figura 3.32: Ejemplo de regi


on sobre la que se aplica la versi
on general del Teorema de Green
Aun cuando formularemos esta versi
on m
as general del teorema de Green, no estamos en condiciones de dar una prueba rigurosa de ella. Sera necesario precisar algunos conceptos, como el
de que 0 es la curva mas exterior (o que rodea al resto), lo cual escapa a los objetivos de este
texto.
Teorema 3.3 (de Green (versi
on general)) Sean, F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en
U , y U un conjunto Jordan-medible tal que F r() = = 0 1 . . . k , con 0 , 1 , . . . , k
curvas cerradas simples y 0 la m
as exterior (o que rodea al resto). Entonces



Q P

Rot F =
x
y

143

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.5. Rotacional y divergencia en el plano


F d

F d0 +

=
0


F d1 + +

F dk
k

donde 0 , 1 , . . . , k son parametrizaciones de 0 , 1 , . . ., k , todas ellas recorriendolas una vez,


1 , . . . , k en el sentido de las manecillas del reloj y 0 en el contrario.
De hecho, en la mayora de los problemas en los que se puede aplicar la versi
on anterior del
teorema de Green, tambien se pueden resolver adapt
andolos a una aplicaci
on de la versi
on m
as
sencilla. El siguiente ejemplo, ademas de ilustrar lo anterior, tambien muestra en que tipo de
situaciones suele ser u
til este teorema.
O

Cr

Figura 3.33: La regi


on del ejemplo 3.11

Ejemplo 3.11 Calcule la integral

d donde


F (x, y) =

x
y
, 2
2
2
x + y x + y2

y es el permetro del cuadrado R = [1, 1] [1, 1] recorrido en el sentido contrario al de las


manecillas del reloj.
Soluci
on. Lo primero que hay que decir es que, si bien intentar calcular directamente la integral
de lnea no es una tarea imposible, s puede resultar bastante laboriosa. Por otra parte, la primera
versi
on del teorema de Green no se puede aplicar en este caso puesto que R (ni ning
un otro conjunto
que tenga como frontera a ) est
a contenido en el dominio de F , es decir, R  U = R2 \{(0, 0)}.
El camino que seguiremos ser
a el siguiente: tomamos = R\Br ((0, 0)) con 0 < r < 1 de tal forma
que U = R2 \{(0, 0)} y = F r() = Cr donde Cr es la circunferencia de radio r con
centro en el (0, 0) (ver figura 3.33). Dado que en este caso se tiene que Rot F (x, y) = 0 para toda
on de Cr que la recorre en el sentido contrario
(x, y) U = R2 \{(0, 0)}, si r es una parametrizaci
al de las manecillas del reloj, por la versi
on m
as general del teorema de Green tenemos que

0 = Rot F

J. P
aez

144

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Captulo 3. Integrando sobre curvas


F d

de tal forma que

F dr
Cr


F d =

F dr
Cr

= 2
como se calcul
o en el ejemplo 3.6.

Figura 3.34: Una manera de subdividir la regi


on del ejemplo 3.11 para despues aplicar (en
cada pedazo) la versi
on mas sencilla del Teorema de Green
Si no quisieramos echar mano de la versi
on m
as general del teorema de Green, observe que la regi
on
se puede subdividir en cuatro regiones 1 , 2 , 3 y 4 , las que se obtienen de intersectar a
con cada uno de los cuadrantes (que por cierto, cada una de estas regiones es de tipo I y tipo II,
simult
aneamente) (ver figura 3.34). Dado que Rot F (x, y) = 0 para toda (x, y) U = R2 \{(0, 0)},
por el teorema de Green (la primera versi
on) tenemos que

F di = 0
i

on que la recorre en el sentido contrario al de las


en donde i = i y i es una parametrizaci
manecillas del reloj, para i = 1, 2, 3 y 4. Si ahora observamos que en cada segmento que sea com
un
a dos de estas curvas i y j , en las correspondientes integrales dicho segmento es recorrido en
sentidos contrarios (ver figura 3.35), concluimos que




0 = F d1 + F d2 + F d3 + F d4
1

F d

de donde

F dr
Cr


F d =

F dr
Cr

= 2
145

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

O


2
o

/
o
O


Figura 3.35: Las curvas 1 , 2 , 3 y 4 del ejemplo 3.11


Como se muestra en el ejemplo anterior, la version m
as general del teorema de Green suele ser
u
til para sustituir el c
alculo de una integral de lnea por otra(s) m
as sencilla(s) de realizar.
Otra consecuencia importante del teorema de Green es que, en el caso de un campo F de
clase C 1 , el rotacional de F en un punto x
(Rot F (
x)) se puede ver como un lmite, y no s
olo
para circunferencias o cuadrados centrados en x
(como se hizo al inicio de esta seccion) sino para
regiones mas generales. En la siguiente proposici
on establecemos este hecho y solo es necesario
2
x y | x
, y A}.
recordar que, si A R es un conjunto acotado, entonces diam(A) = sup {
U y { }0<<c
Proposici
on 3.11 Sean, F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en U , x
una familia de subconjuntos de U , Jordan-medibles, cerrados y acotados, y tales que: = =
int( ) para toda 0 < < c R y lim0 diam() = 0.
F r( ) es una curva cerrada simple, x
Entonces

F d
Rot F (
x) = lim
0 a
rea( )
on de que la recorre en el sentido contrario al de las manecillas
donde es una parametrizaci
del reloj.
Dem. De acuerdo con el teorema de Green, sabemos que



Q P

F d =
x
y



P
Q
( )
( ) m()
=
x
y


P
Q
( )
( ) area()
=
x
y
P

cuando
para alguna (Teorema del Valor Promedio). Como Q
x y y son continuas y x
int( ) para toda 0 < < c, tenemos que
0, ya que lim0 diam() = 0 y x



P
Q
F d
= lim
( )
( )
lim
0
0
area( )
x
y
P
Q
(
x)
(
x)
=
x
y
= Rot F (
x)

J. P
aez

146

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Captulo 3. Integrando sobre curvas

que es lo que se deseaba demostrar.


Una de las ventajas de poder usar una gama amplia de regiones para ver al rotacional de un
campo F (en un punto x
) como un lmite, es que podremos deducir como se calcula este valor en
el caso en que el campo F este expresado en otros sistemas coordenados. Lo siguiente que haremos
es encontrar una expresion para Rot F (
x) suponiendo que F esta dado en terminos de coordenadas
polares.
O

x)
e (

\99
99
y<
99 yyy er (x)
y
9yy
|
1

Figura 3.36: El sistema cartesiano formado por los vectores er (


x) y e (
x) asociado al punto x

Antes de hacer cualquier cosa, es necesario aclarar lo que signica que un campo F este dado
en terminos de coordenadas polares. A un punto x
en el dominio de F lo representaremos por una
pareja de n
umeros (r, ) que denotar
an las coordenadas polares de x
en un cierto sistema polar r.
x), F (
x))
Al valor de F en x
(el vector F (
x)) lo representaremos por una pareja de n
umeros (Fr (
que denotar
an las coordenadas del vector F (
x) en el sistema cartesiano formado por los vectores
x) y e (
x), en donde er (
x) es un vector unitario en la direcci
on de x
(por lo que ser
a necesario
er (
x) es el vector que se obtiene al girar er (
x) un angulo de noventa grados
suponer que x
=
0) y e (
en la direccion contraria al movimiento de las manecillas del reloj (ver gura 3.36). De esta forma,
se tiene que
x)
er (
x) + F (
x)
e (
x)
F (
x) = Fr (
o
x) = Fr (
x)
F (
x) er (

F (
x) e (
x) = F (
x)

(3.20)

Es importante destacar que en el sistema cartesiano XY asociado al sistema polar r (aquel


x) tiene coordenadas (cos(), sen()) y el
cuyo eje real positivo coincide con el eje polar) el vector er (
x) coordenadas ( sen(), cos()) (ver gura 3.37). Dado que el punto x
esta representado
vector e (
por sus coordenadas polares (r, ), Fr y F son funciones (de valores reales) de las variables r y .
Y O

eX1 (
x)

11
er (
x)
11
8
11
cos()
qqq sen ()
q
q
11 qq
qq |
|
sen ()

cos()

x


Figura 3.37: Las coordenadas de los vectores er (


x) y e (
x) en el sistema cartesiano XY asociado
estan dadas por (cos(), sen()) y ( sen(), cos()), respectivamente
147

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Por cierto que, suponer que un campo que est


a dado en terminos de coordenadas polares
cumple con estas caractersticas, no es una ocurrencia o un mero capricho. Estas caractersticas
estan justicadas en el siguiente hecho. Los campos vectoriales m
as comunes son aquellos que se
2
obtienen como el gradiente de una funci
on : U R R. Ahora, si esta funci
on esta dada en
terminos de las coordenadas polares (r, ) de x
, como obtenemos una expresion para el campo
F (
x) = (
x)?
Dada la funci
on , las derivadas que podemos calcular en cada punto x
U son precisamente

(
x
)
y
(
x
),
por
lo
que
vale
la
pena
recordar
qu
e
relaci
o
n
tienen
con
el
(
x).
r

x) se tiene que
De la denici
on de r (

(
x) =
(r, )
r
r
(r + h, ) (r, )
= lim
h0
h
(
x + h
er (
x)) (
x)
= lim
h0
h
x)
= Der (x) (
x)
= (
x) er (
x) representa la derivada direccional de en x
en la direccion del vector er (
x).
donde Der (x) (
Por otra parte, si consideramos la funci
on g(h) = (r cos( + h), r sen( + h)) (o g(h) = (r, + h)
si la expresamos en coordenadas polares) y la componemos con la funcion , tenemos que
( g)(0 + h) ( g)(0)
h0
h
(g(h)) (g(0))
= lim
h0
h
(r, + h) (r, )
= lim
h0
h

(
x)
=

( g) (0) = lim

de tal forma que, por la regla de la cadena obtenemos que

(
x) = ( g)(0)

= (g(0)) g  (0)
= (
x) (r sen(), r cos())
x))
= (
x) (r
e (
es decir

1
(
x) = (
x) e (
x)
r

Por tanto
F (
x) = (
x)




1

(
x) er (
(
x) e (
x) +
x)
=
r
r
J. P
aez

148

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Esto prueba que, dada , lo que podemos calcular en cada punto x


U son justo las coordenadas
del (
x) en el sistema coordenado cartesiano formado por los vectores er (
x) y e (
x), y esto es lo
que justica la forma en que supondremos que est
an dados los campos vectoriales en coordenadas
polares.
Una vez aclarado lo anterior, procederemos a calcular Rot F (
x) para un campo F = (Fr , F ) :
2
2
1
U R R de clase C que esta dado en terminos de coordenadas polares. Sea x
0 U tal que
sus coordenadas polares son (r0 , 0 ). Dado > 0 denimos
= {(r, ) R2 | r0 r r0 + , 0 0 + }
en donde (r, ) representa coordenadas polares (ver gura 3.38). Observe que cumple con las
condiciones de la proposici
on 3.11 (y que ademas siempre se puede descomponer en una uni
on nita
de regiones que son tipo I y tipo II, simult
aneamente), por lo que podemos asegurar que

F d
Rot F (
x) = lim
0 a
rea( )
I





O











J
(ro , o)
ro +


nnn


nnn
n

n
r

n
o
o +

nnn






I



I
o o
/

Figura 3.38: La regi


o n

Para calcular F d, subdividimos a la curva en los segmentos 1 , 3 y en los subarcos
2 , 4 y los parametrizamos por
1 (t) = (t cos(0 ), t sen(0 ))

con t [r0 , r0 + ]

con t [0 , 0 + ]
2 (t) = ((r0 + ) cos(t), (r0 + ) sen(t))
con t [r0 , r0 + ]
3 (t) = (t cos(0 + ), t sen(0 + ))
4 (t) = ((r0 ) cos(t), (r0 ) sen(t))

con t [0 , 0 + ]

respectivamente, de modo que


1 (t) = (cos(0 ), sen(0 )) = er (1 (t))

2 (t)
3 (t)
4 (t)

para toda t [r0 , r0 + ]

= ((r0 + ) sen(t), (r0 + ) cos(t)) = (r0 + )


e (2 (t))
= (cos(0 + ), sen(0 + )) = er (3 (t))

para toda t [0 , 0 + ]

para toda t [r0 , r0 + ]

= ((r0 ) sen(t), (r0 ) cos(t)) = (r0 )


e (4 (t))
149

para toda t [0 , 0 + ]
J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Por tanto, si hacemos = 1 + 2 + (3 ) + (4 ) tenemos que


F d =

F d1 +
1

r 0 +

F (1 (t))

=
r0

F d2

F d3
3

1 (t)dt +

F d4
4

0 +

F (2 (t))

2 (t)dt

r0

0 +

F (4 (t)) 4 (t)dt

0 +

F (1 (t)) er (1 (t))dt +

F (3 (t))

3 (t)dt

r0

r 0 +

r 0 +

r 0 +

F (2 (t)) ((r0 + )
e (2 (t))) dt

F (3 (t)) er (3 (t))dt

r0

0 +

F (4 (t)) ((r0 )
e (4 (t))) dt

Ahora, si usamos las identidades 3.20, escribimos a los puntos 1 (t), 2(t), 3 (t), 4(t) en terminos
de sus coordenadas polares (es decir, 1 (t) = (t, 0 ), 2 (t) = (r0 + , t), 3 (t) = (t, 0 + ) y
on de las variables polares (r, ) denida como
4 (t) = (r0 , t)) (5 ), y llamamos g a la funci
g(r, ) = rF (r, ), tenemos que
r 0 +


F d =

0 +

(Fr (3 (t)) Fr (1 (t))) dt +

r0

((r0 + )F (2 (t)) (r0 )F (4 (t))) dt

r 0 +

0 +

(Fr (t, 0 + ) Fr (t, 0 )) dt +

=
r0

r 0 +

((r0 + )F (r0 + , t) (r0 )F (r0 , t)) dt


0 +

(Fr (t, 0 + ) Fr (t, 0 )) dt +

r0

(g(r0 + , t) g(r0 , t)) dt

As, por el Teorema del Valor Promedio, existen (0 , 0 + ) y r (r0 , r0 + ) tales


que


F d = 2 (Fr (r, 0 + ) Fr (r, 0 )) + 2 (g(r0 + , ) g(r0 , ))

y por el Teorema del Valor Medio, existen  (0 , 0 + ) y r (r0 , r0 + ) tales que



F d = (2)(2)

Fr
g
(r ,  ) + (2)(2) (r , )

Sin duda hacer esto se puede ver como un abuso de notaci


on puesto que p
arrafos arriba se escribi
o que estos
umeros. Esto se puede resolver si justo los
mismos puntos 1 (t), 2 (t), 3 (t), 4 (t) eran iguales a otras parejas de n
pensamos como puntos del plano. En general, si x
es un punto del plano y establecemos un sistema coordenado
cartesiano XY (en el que, por cierto, el origen no est
a en x
), el punto x
se puede designar por dos parejas de n
umeros
asociadas al mismo sistema coordenado XY ; una correspondiente a las coordenadas cartesianas (digamos (x, y)) y
otra a las coordenadas polares (digamos (r, )). De esta forma, escribir que x
= (x, y) o
x
= (r, ) no debiera causar
confusi
on, siempre y cuando se aclare de que coordenadas estamos hablando.
J. P
aez

150

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Captulo 3. Integrando sobre curvas



y g
r son continuas y (r , ), (r, ) (r0 , 0 ) cuando 0 se tiene que

F d
Rot F (r0 , 0 ) = lim
(3.21)
0 a
rea( )


g 
Fr
1

,

)
+
(2)(2)
,

)
(2)(2)
(r
(r
= lim

0 (r0 + )2 (r0 )2

r


Fr
g 
1

= lim
(r ,  ) +
(r , )
0 r0

r


Fr
g
1

(r0 , 0 ) +
(r0 , 0 )
=
r0

r


(rF )
Fr
1
(r0 , 0 ) +
(r0 , 0 )

=
r0

r
1
1 Fr
F
(r0 , 0 ) + F (r0 , 0 )
(r0 , 0 )
=
r
r0
r0

de modo que, como

Fr

Aun cuando los c


alculos que acabamos de hacer fueron un poco mas extensos que los que
hicimos en la prueba de la proposici
on 3.9 (ahora fuimos m
as especcos con las parametrizaciones
que usamos), seguramente el lector se ha percatado de la similitud que hay entre ellos. De hecho
vale la pena resaltar que, mientras en la proposici
on 3.9 usamos los rect
angulos Rr acotados por
las rectas cuyas ecuaciones cartesianas estan dadas por x = x0 r, x = x0 + r, y = y0 r y
y = y0 + r, en lo que acabamos de hacer usamos las regiones acotadas por las curvas cuyas
a clara la
ecuaciones polares estan dadas por r = r0 , r = r0 + , = 0 y = 0 + . Est
analoga?
Antes de pasar al u
ltimo tema de esta seccion, veremos un ejemplo de como se usa el calculo
que acabamos de hacer.
Ejemplo 3.12 Sea F : U = R2 \{(0, 0)} R2 R2 definido en coordenadas polares como F (r, ) =
(f (r), 1/r), con f : (a, b) R R de clase C 1 . Calcular Rot F (r0 , 0 ) para todo (r0 , 0 ) U .
Soluci
on. En este caso tenemos que Fr (r, ) = f (r) y F (r, ) = 1/r, de tal forma que, de acuerdo
a lo que obtuvimos en 3.21, se tiene que
F
1
1 Fr
(r0 , 0 ) + F (r0 , 0 )
(r0 , 0 )
r
r0
r0
1 1
1
1

0
= 2 +
r0 r0 r0
r0

Rot F (r0 , 0 ) =

=0
Si f 0, compare con el campo del ejemplo 3.6!
Concluimos esta seccion con la denici
on del concepto de divergencia de un campo F = (P, Q) :
U R2 R2 , concepto que motivaremos a partir del siguiente problema. Supongamos ahora que
F representa al campo de velocidades de un uido en un cierto instante; es decir, si x
U es un
punto por el cual pasa el uido, entonces F (
x) representar
a la velocidad con la que viaja el uido
(o una molecula o porcion muy peque
na de este) en ese punto (y en ese instante).
Empecemos por suponer tambien que F es constante, es decir, que F (
x) = F para toda x
.
Ahora, si colocamos un segmento de recta L por donde pasa el uido y elegimos un vector n
que
apunte en una direcci
on normal (de las dos posibles) a L, nuestro primer problema ser
a encontrar
una forma de medir que tanto se expandir
a el uido a traves de L en la direccion de n
en una
151

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas


Y O

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

??

/
/

/
?? /
??
n
7
?? ooooo
/
o??
??

/
?? F
/ L ???

X
Figura 3.39: Si el fluido tiene una velocidad constante F , la zona cubierta por este al pasar
durante una unidad de tiempo atraves de un segmento L, tiene la forma de un paralelogramo
cuya area esta dada por (F n
) longitud(L)
unidad de tiempo. Sin duda una muy buena manera de medir esta expansi
on es por medio del
area de la zona cubierta por el uido despues de que se le deja uir a traves del segmento L

durante una unidad de tiempo. Bajo el supuesto que estamos haciendo de que nuestro uido tiene
una velocidad constante, es intuitivamente claro que la zona cubierta en este caso por el uido
coincide con un paralelogramo, como se muestra en la gura 3.39.
Si el vector F apunta
hacia el mismo lado que n
, sabemos que el area de este paralelogramo


esta dada por F n


longitud(L), en donde F n
nos da la altura de dicho paralelogramo. De
hecho, este u
ltimo n
umero tambien se puede interpretar como una medida de que tanto cruza el
vector F al segmento L. N
otese que, si F tiene una direcci
on muy parecida a la del segmento

L, en cuyo caso nuestra intuici


on nos dice que el vector F lo cruza poco, justo este n
umero es
peque
no, siendo igual a cero cuando F es paralelo a L, lo que concuerda con la noci
on intuitiva
, este tambien
de que en esa posicion F no cruza a L. Por lo que se reere al signo de F n
proporciona informaci
on importante puesto que nos indica hacia que lado cruza F a L: hacia el
lado en que apunta n
, si es positivo, y hacia el lado contrario al que apunta n
, si es negativo.
De esta forma, resulta entonces razonable decir que el n
umero


F n
longitud(L)
(3.22)
nos da la medida (en terminos de un area) de que tanto se expande el uido a traves de L en
una unidad de tiempo, y que esta expansi
on es en la direccion en la que apunta n
si el n
umero
6
es positivo, o en la direcci
on contraria a la que apunta n
, si es negativo .
Una vez resuelto este problema, pasamos al siguiente. Sea F = (P, Q) : U R2 R2 una
funci
on que representa el campo de velocidades de un uido en un instante dado, y U una
curva suave. Nuestro problema ahora es encontrar una forma de medir que tanto se expandir
a el
uido a traves de (y en que direccion!) en una cierta unidad de tiempo, si durante dicho lapso
de tiempo conserva la misma velocidad que tiene en ese instante dado.


al vector que se obtiene de girar
Tomamos P0 , . . ., Pk ; si denotamos por Pi Pi1
noventa grados en la direcci
on del movimiento de las manecillas del reloj al vector Pi Pi1 (es


tiene coordenadas (y, x)) el
decir, si Pi Pi1 tiene coordenadas (x, y) entonces Pi Pi1
6

N
otese que, si lo que quisieramos calcular fuera la cantidad de fluido que cruzara a traves de L en esa unidad
de tiempo, habra que multiplicar a este n
umero por la densidad de masa del fluido. En este sentido, el n
umero dado
en 3.22 s
olo es una medida de qu
e tanto se expande nuestro fluido a traves de L en la direcci
on del vector n
.
J. P
aez

152

3.5. Rotacional y divergencia en el plano


n
umero

Captulo 3. Integrando sobre curvas







Pi Pi1





F (i ) 


P

P
)

P
=
F
(

i1 
i
i
i1
   i


 Pi Pi1 



(con i un punto en el subarco i de que une a los puntos Pi1 y Pi ) es una aproximaci
on a la


(ver gura
expansi
on del uido a traves del subarco i en la direccion del vector Pi Pi1
3.40), por lo que
k



F (i ) Pi Pi1
(3.23)
i=1

sera una aproximaci


on a la expansi
on neta del uido a traves de toda la curva en la direcci
on


determinada por los vectores Pi Pi1 .

Pi = (ti)?




 %
 %% i 

%

?
Pi1 = (ti1 ) ??? %%
?? %%
??  F (i )
??
??




Pi Pi1

Figura 3.40: Si i es un punto en el subarco de que une a los puntos Pi1 y Pi , una
aproximaci
on a la expansi
on del fluido (descrito por el campo F ) a traves de dicho subarco




esta dada por F (i ) Pi Pi1
en la direcci
on del vector Pi Pi1
Ahora, si : [a, b] R R2 es una parametrizaci
on de que la recorre una vez, y P =
on de [a, b] que se corresponde con los puntos P0 , . . . , Pk entonces la
{t0 , . . . , tk } es una partici
suma 3.23 se puede escribir como
k

F ((i)) ((ti) (ti1 ))

i=1

en donde i [ti1 , ti ] es tal que (i) = i para cada i = 1, . . ., k.


Como en ocasiones anteriores, si la partici
on P es muy na, adem
as de que esta suma sera una
mejor aproximaci
on a la expansi
on neta del uido a traves de toda la curva en la direcci
on
determinada por los vectores ((ti) (ti1 )) , se tiene que (ti) (ti1 )  (i)(ti ti1 )
(para cada i = 1, . . ., k) y por lo tanto
k

i=1

F ((i)) ((ti ) (ti1 ))


F ((i)) (i )(ti ti1 )

i=1

153

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.5. Rotacional y divergencia en el plano


F ((i)) (i ) (ti ti1 )

i=1
b


F ((t))  (t) dt

Por estas aproximaciones, podemos concluir que esta integral sera una buena forma de medir que
tanto se expande un uido cuyo campo de velocidades est
a descrito por F a traves de la curva
en la direcci
on determinada por los vectores ( (t)) , los que por cierto, son normales a .
Antes de continuar con nuestro problema, estableceremos una notaci
on especca para esta
u
ltima integral. En general, si es una curva suave por pedazos y : [a, b] R R2 una
b

parametrizaci
on de , denotaremos por F (d) a la integral a F ((t)) ( (t)) dt, es decir

F (d) =


F ((t))  (t) dt

en donde recuerdese que (x, y) = (y, x). Como vimos, esta integral se puede interpretar como
una medida de la expansi
on producida por el campo F a traves de en la direccion determinada
por los vectores normales a inducidos por la parametrizaci
on , (  (t)) .
Vale la pena hacer notar que, si F = (P, Q) y = (1 , 2) entonces

F (d) = (P, Q) (d)

b
=


(P ((t)), Q((t))) 1 (t), 2 (t) dt

b
=


(P ((t)), Q((t))) 2 (t), 1 (t) dt

b
=


(Q((t)), P ((t))) 1 (t), 2 (t) dt

a
(Q, P ) d

(F ) d

Una vez resuelto este problema, pasamos al siguiente. Sean x


0 U y F = (P, Q) : U R2 R2 ;
la pregunta ahora es: existe una manera de medir que tanto se tiende a expandir alrededor de
a descrito por F ?
x
0 (en un instante dado) un uido cuyo campo de velocidades est
Con el n de responder a esta pregunta, tomemos r (r > 0) la circunferencia de radio r con
on de r que la recorre una vez y en el sentido contrario al
centro en x
0 y r una parametrizaci
movimiento de las manecillas del reloj (ver gura 3.41). Observese que en este caso, los vectores
(r (t)) siempre apuntan hacia afuera de la circunferencia r , de tal forma que el signo de la
J. P
aez

154

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

Captulo 3. Integrando sobre curvas


integral r F (dr ) tiene la siguiente interpretacion: si es positivo, signica que la expansi
on
hacia afuera de la circunferencia fue mayor que la expansi
on hacia adentro, mientras que si es
negativo, signica que la expansi
on hacia adentro de la circunferencia fue mayor que la expansi
on
hacia afuera.
Y O

U,,  (t)
,, r
,,
,, kkkkk5
k (  (t))
kk
r

<

x
0 r (t)
r

r
>
/

X
Figura 3.41: Si r es la circunferencia de radio r con centro en x
0 y r una parametrizaci
on
que la recorre una vez y en el sentido contrario al movimiento de las manecillas del reloj, los
vectores (r (t)) siempre apuntan hacia afuera de la circunferencia r

Una vez aclarado lo anterior, tenemos entonces que la integral r F (dr) es una medida de
la expansi
on (dada en terminos de un area) producida por el campo de velocidades F a traves
de la circunferencia r , de tal forma que el cociente


r F (dr )
(3.24)
r 2
se puede interpretar como la expansi
on promedio producida por F a traves del disco de radio
r con centro en x
0 . Como seguramente el lector ya sospecha, si el cociente de arriba tiene lmite
cuando r 0, a este valor lmite se le podra considerar como la expansi
on producida por F en
el punto x
0 .
Dado que


F (d) =

(F ) d

para cualquier curva suave por pedazos , y que a estas alturas contamos con herramientas tan
importantes (y potentes) como el Teorema de Green, es facil mostrar que si la funci
on F = (P, Q)
1
que describe al campo de velocidades es de clase C (en su dominio U ) entonces el cociente 3.24
siempre tiene lmite. M
as a
un, en la siguiente proposici
on mostraremos que dicho cociente tiene
lmite incluso para regiones mas generales que los discos con centro en el punto x
0 .
0 U y { }0<<c una
Proposici
on 3.12 Sean, F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en U , x
familia de regiones contenidas en U , Jordan-medibles, cerradas y acotadas, y tales que: = =
0 int( ) para toda 0 < < c R y lim0 diam() = 0.
F r( ) es una curva cerrada simple, x
Entonces

F (d )
lim
0
area()
existe y adem
as

F (d)
P
Q
=
(
x0 ) +
(
x0 )
lim
0
a
rea( )
x
y
155

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas


Dem. Dado que

3.5. Rotacional y divergencia en el plano

F (d ) =

(F ) d

y que el campo (F ) tambien es de clase C 1 en U , por la proposici


on 3.11 se tiene que



F (d )
(F ) d
lim
= lim
0
0
area( )

area()
x0 )
= Rot((F ) )(
= Rot(Q, P )(
x0 )
P
Q
(
x0 ) +
(
x0 )
=
x
y

Como es de suponerse, la proposicion anterior nos da la pauta para denir el concepto de


divergencia de un campo F = (P, Q).
Q
en la regi
on
Definici
on 3.10 Sea F = (P, Q) : U R2 R2 tal que P
x y y existen para toda x
U . Definimos la divergencia de F en x
U , que denotamos por div F (
x), como

div F (
x) =

Q
P
(
x) +
(
x)
x
y

Aun cuando el concepto de divergencia no lo denimos como un lmite (ni siquiera provisionalmente, tal como sucedio en el caso del rotacional), es importante hacer notar que cuando F = (P, Q)
x) s se puede ver como un lmite, el cual tiene una insea de clase C 1 en su dominio, la div F (
terpretacion muy especca. De hecho, la proposici
on anterior se puede reformular en terminos de
este concepto de la siguiente manera:
0 U y { }0<<c una
Proposici
on 3.13 Sean, F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en U , x
familia de regiones contenidas en U , Jordan-medibles, cerradas y acotadas, y tales que: = =
0 int( ) para toda 0 < < c R y lim0 diam() = 0.
F r( ) es una curva cerrada simple, x
Entonces


F (d)
div F (
x0 ) = lim
0
a
rea( )
La identidad que se dio p
arrafos arriba, en la que se establece que si F = (P, Q) : U R2 R2
entonces


F (d) = (F ) d

es la base sobre la cual se deduce la estrecha relacion que hay entre la divergencia del campo
F = (P, Q) y el rotacional del campo (F ) = (Q, P ), relacion que por cierto ya usamos en la
prueba de la proposici
on 3.12 y que de acuerdo con nuestra notaci
on se escribe como
div(P, Q)(
x) = Rot(Q, P )(
x)
para toda x
U.
J. P
aez

156

3.6. El rotacional en el espacio

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Aunque la identidad anterior no se da para el mismo campo (lo cual es muy importante tenerlo
siempre muy presente), y que fsicamente los conceptos de divergencia y rotacional no son lo mismo,
desde un punto de vista puramente matem
atico s da lugar a que, para cualquier resultado que sea
v
alido para el rotacional, exista uno casi igual para la divergencia. Tan es as, que el Teorema
de Green se podra reformular usando el concepto de div F y la integral F (d) (lo que se
deja como un problema para el lector) y a esta seccion se le pudo haber titulado Divergencia y
rotacional en el plano. Es por esta raz
on que ya no tenemos mucho mas que agregar con relaci
on
al concepto de divergencia.
Sin embargo, las cosas seran diferentes en el espacio. Ambos conceptos se van a generalizar
a siendo una
para campos de R3 en R3 y mientras que para estos campos la divergencia seguir
cantidad escalar, el rotacional de uno de ellos ya no se denir
a por medio de un s
olo n
umero.
as
Afortunadamente para denir el concepto de rotacional para campos de R3 en R3 no hace falta m
que el concepto de integral de lnea de funciones de valores vectoriales que hemos desarrollado en
este captulo, por lo que procederemos a hacerlo en la siguiente seccion. Para denir la divergencia
de campos de R3 en R3 habr
a que esperar el desarrollo del concepto de integral de supercie, lo
que haremos en el siguiente captulo.

3.6

El rotacional en el espacio

Motivaremos el concepto de rotacional para un campo F = (P, Q, R) : U R3 R3 planteando el


on adicional.
mismo problema que para el caso de R2 solo que con una condici
Sea x
0 U y Dr U un disco (innitamente delgado, es decir sin volumen) de radio r > 0
de su
cuyo centro esta sujeto en el punto x
0 . Si una fuerza F golpea a este disco en un punto x
0 ) el movimiento producido sobre el disco
borde r (una circunferencia de radio r con centro en x
as de medir!). Por esta raz
on, vamos a suponer
Dr puede ser muy dicil de describir (y mucho m
adicionalmente que el disco Dr se encuentra connado en un plano P del cual no puede salirse. A
este plano P lo describiremos por medio de un vector (unitario) normal a el que denotaremos por
n
(ver gura 3.42).
ZO
UU
 UUUUUUU

UUUU

UUUU
n
J

UUUU


UU




x



P 






 r
x
0





 x

Dr
UUUU F


/ Y
UUUU 

UUUU

U


UUUU

UUUU

UU





X
Figura 3.42: Una fuerza F golpea en el punto x
que pertenece al borde de la circunferencia Dr
(de radio r y centro en x
0 ) la cual se encuentra confinada al plano P (que pasa por x
0 y tiene
vector normal n
)
157

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.6. El rotacional en el espacio

En esta situaci
on, es claro que el efecto producido sobre el disco Dr por una fuerza F que lo
golpea en un punto x
de su borde r solo puede ser el de girar (dentro de P) o permanecer inmovil
(sin duda en este caso hay muchas m
as posiciones de la fuerza F para las que no se produce ning
un
movimiento). Como hicimos en la seccion anterior, es f
acil convencerse de que el n
umero
F Tx
2r

(3.25)

en donde Tx es un vector tangente (unitario) a r en x


y contenido en el plano P, es una buena
forma de medir la rotaci
on producida por la fuerza F sobre el disco Dr .
Con respecto al n
umero dado en 3.25 hace falta hacer una precisi
on en cuanto a la forma de
interpretar su signo. N
otese que el giro de un disco contenido en un plano P del espacio no tiene
una direcci
on prestablecida y que la determinaci
on de la direcci
on de este giro depende desde
cu
al de los dos lados (aquellos en que queda subdividido el espacio por el plano P) lo observemos
(ver gura 3.43).
ZO

UU
 UUUUUUU

UUUU

UUUU
T
 n
UUUU


UU




P






x
0  x









U T



TTTT ? X
Tx 

UUUU

UUUU



U

U
UUUU 





/


ZO

UU
 UUUUUUU

UUUU

UUUU
n
J

UUUU
 T D

UU


x







P 









x
0  x








UUUU


/ Y
UUUU

UUUU


U

UUUU


UUUU
UU





X
(a)

(b)

Figura 3.43: (a) Si se observa desde el lado al que apunta el vector n


(arriba del plano
on contraria al movimiento de las manecillas del
P), el vector tangente Tx apunta en la direcci
reloj; (b) si se observa desde el lado contrario al que apunta el vector n
(abajo del plano
on del movimiento de las manecillas del
P), el mismo vector tangente Tx apunta en la direcci
reloj
Afortunadamente esta situaci
on se puede resolver con el mismo vector n
que usamos para
determinar al plano P puesto que dicho vector apunta hacia uno de estos dos lados. En efecto, si
(y contenido en el plano P) que apunta
establecemos que Tx es el vector tangente (unitario) a r en x
en la direccion contraria al movimiento de las manecillas del reloj cuando se le ve desde
el 
lado


al que apunta el vector n


(ver gura 3.43 (a)), entonces podremos asegurar que: si F Tx /2r
on contraria al movimiento de las manecillas del reloj,
es positivo, se tiene que Dr gira en la direcci
on del movimiento de las manecillas del reloj, en
y si es negativo, entonces Dr gira en la direcci
ambos casos, cuando se le ve desde el lado al que apunta el vector n
.
2
ua sobre el disco
Como en el caso de R , si ahora F representa a un campo de fuerzas que act
J. P
aez

158

3.6. El rotacional en el espacio

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Dr , el n
umero dado por


r

F dr

2r
sera el adecuado para medir la fuerza promedio ejercida por el campo F sobre el disco Dr , de tal
forma que al n
umero



F

d
/2r
r
1 r F dr
r
=
2r
4 a
rea(Dr )
on
se le puede interpretar como la rotaci
on promedio producida sobre el disco Dr , debida a la acci
del campo F .
Con base en lo anterior, estamos en condiciones de dar la siguiente
on U , x
0 U , P R3 un plano tal
Definici
on 3.11 Sean, F : U R3 R3 continua en la regi
0 , r la curva permetro (o borde) de
que x
0 P, Dr P el disco de radio r > 0 con centro en x
on de r que la recorre (una vez) en el sentido de las manecillas del reloj
Dr y r una parametrizaci
cuando se le ve desde n
, un vector (unitario) normal a P. Si

F dr
lim r
(3.26)
r0 a
rea(Dr )
existe, definimos la rotaci
on promedio producida por el campo F sobre el plano P en el punto x
0 ,
x0 ), como
que denotamos por Rotn F (

F dr
1
lim r
x0 ) =
Rotn F (
4 r0 a
rea(Dr )
Lo siguiente que habra que hacer sera mostrar que el lmite de 3.26 siempre existe si F =
on de clase C 1 en su dominio, y encontrar su valor. Esta
(P, Q, R) : U R3 R3 es una funci
tarea se dejara como un problema para el lector, y lo que aqu haremos sera mostrar que ese lmite
0
tambien existe si en lugar de tomar los discos Dr , tomamos rectangulos Rr P centrados en x
(ver gura 3.44). Como en el caso de R2 , lo que se espera es que ambos lmites sean iguales y que
.
su valor se pueda expresar en terminos de F = (P, Q, R), x
0 y n
ZO
UU
 UUUUUUU

UUUU

UUUU
n
J

UUUU



UU
j






C

P







r
x
0







*
UUUU

R

r
/ Y
UUUU

UUUU


U

U
UUUU

UUUU 

U





X
0 y contenido en el plano P
Figura 3.44: Un rectangulo Rr centrado en el punto x
159

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.6. El rotacional en el espacio

Antes de formular la proposici


on que contiene este resultado, necesitamos hacer algunos preparativos.
on del espacio con la propiedad de que
Denotemos por L : R3 R3 a una rotaci
L(
e3 ) = L(0, 0, 1)
=n

Si esta rotaci
on esta representada (en la base can
onica) por la matriz

a11 a12 a13


M = a21 a22 a23
a31 a32 a33
e2 ) = L(0, 1, 0) =
tendremos entonces que los vectores L(
e1 ) = L(1, 0, 0) = (a11 , a21, a31 ), L(
e3 ) = L(0, 0, 1) = (a13 , a23 , a33) forman una base ortonormal de R3 , lo que
(a12 , a22 , a32) y L(
signica que

si i = j
3
1

ali alj =
para i, j = 1, 2, 3

l=1
0
si i = j
y
n
= L(
e3 )

(3.27)

e2 )
= L(
e1 ) L(
= (a11 , a21 , a31 ) (a12 , a22 , a32)
= (a21 a32 a31 a22 , a31 a12 a11 a32 , a11 a22 a12 a21 )
Dado que {L(x, y, 0) + x
0 R3 | x, y R} = P entonces el conjunto
0 R3 | x, y [r, r]}
Rr = {L(x, y, 0) + x

(3.28)

es un rectangulo contenido en P y centrado en el punto x


0 . Al borde (o permetro) de Rr lo
denotamos por r y lo subdividimos en los cuatro segmentos r,1 , r,2 , r,3 , y r,4 a los cuales
parametrizamos por las funciones
0
r,1 (t) = L(r, t, 0) + x
0
r,2 (t) = L(t, r, 0) + x

(3.29)

r,3 (t) = L(r, t, 0) + x


0
r,4 (t) = L(t, r, 0) + x
0
tomando t [r, r] para todas ellas.
Notese que la parametrizaci
on r = r,1 + (r,2 ) + (r,3 ) + r,4 recorre a la curva r en el
sentido contrario al de las manecillas del reloj, cuando a esta se le mira desde el lado en que apunta
el vector n
, y que adem
as, por la regla de la cadena se tiene que

(t) = DL(r, t, 0) (0, 1, 0)t = M (0, 1, 0)t = L(
e2 )
r,1

(t) = DL(t, r, 0) (1, 0, 0)t = M (1, 0, 0)t = L(
e1 )
r,2

(t) = DL(r, t, 0) (0, 1, 0)t = M (0, 1, 0)t = L(
e2 )
r,3

(t) = DL(t, r, 0) (1, 0, 0)t = M (1, 0, 0)t = L(
e1 )
r,4

Finalmente, enunciamos un lema que nos permitir


a simplicar sustancialmente la prueba de la
proposici
on que vamos a formular. En este lema y la proposici
on que le sigue, supondremos que
a contenido en U .
r > 0 es tal que el rectangulo Rr (denido en 3.28) est
J. P
aez

160

3.6. El rotacional en el espacio

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Lema 3.1 Sea f : U R3 R una funci


on de clase C 1 en U . Si c, d [r, r] entonces existen
, [r, r] tales que
f (L(r, c, 0) + x
0 ) f (L(r, c, 0) + x
0 ) = 2rf (L(, c, 0) + x
0 ) L(
e1 )
y
0 ) = 2rf (L(d, , 0) + x
0 ) L(
e2 )
f (L(d, r, 0) + x
0 ) f (L(d, r, 0) + x
0 ).
Dem. Denimos h, g : [r, r] R R como h(t) = f (L(t, c, 0) + x
0 ) y g(t) = f (L(d, t, 0) + x
Por el Teorema del Valor Medio sabemos que existe , [r, r] tales que
0 ) = h(r) h(r)
f (L(r, c, 0) + x
0 ) f (L(r, c, 0) + x
= 2rh ()


= 2rf (L(, c, 0) + x
0 ) DL(, c, 0) (1, 0, 0)t


= 2rf (L(, c, 0) + x
0 ) M (1, 0, 0)t
e1 )
= 2rf (L(, c, 0) + x
0 ) L(

y
0 ) = g(r) g(r)
f (L(d, r, 0) + x
0 ) f (L(d, r, 0) + x
= 2rg ()


= 2rf (L(d, , 0) + x
0 ) DL(d, , 0) (0, 1, 0)t


= 2rf (L(d, , 0) + x
0 ) M (0, 1, 0)t
e2 )
= 2rf (L(d, , 0) + x
0 ) L(

Una vez hecho todo lo anterior, formulamos la proposici


on que anunciamos.
on de clase C 1 en U , y x
0 U .
Proposici
on 3.14 Sean, F = (P, Q, R) : U R3 R3 una funci
arrafos anteriores, entonces
Si tomamos Rr , r y r como se definieron en los p

F dr
lim r
r0
area(Rr )
existe.
Dem. Usando las parametrizaciones dadas por 3.29 tenemos que





F dr =
F dr,1
F dr,2
F dr,3 +
F dr,4
r

r,1

r
=
r
r

r,2

r,3


F (r,1 (t)) r,1
(t)dt


F (r,3 (t)) r,3
(t)dt +

r
r
r

r,4


F (r,2 (t)) r,2
(t)dt


F (r,4 (t)) r,4
(t)dt

161

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.6. El rotacional en el espacio

r
F (r,1 (t)) L(
e2 )dt

=
r
r

F (r,2 (t)) L(
e1 )dt
r
r

F (r,3 (t)) L(
e2 )dt +

r
r

F (r,4 (t)) L(
e1 )dt
r

[F (r,1 (t)) F (r,3 (t))] L(


e2 )dt

=
r

[F (r,2 (t)) F (r,4 (t))] L(


e1 )dt
r

Dado que las funciones que aparecen en estas integrales son continuas, por el Teorema del Valor
Promedio sabemos que existen r , r [r, r] tales que

F dr = 2r ([F (r,1 (r )) F (r,3 (r ))] L(
e2 )) 2r ([F (r,2 (r )) F (r,4 (r ))] L(
e1 ))
r

Por otra parte, como


0
r,1 (r ) = L(r, r, 0) + x

r,3 (r ) = L(r, r, 0) + x
0

por el lema anterior (3.1) aplicado a cada una de las coordenadas del vector F (r,1 (r ))F (r,3 (r )),
sabemos que existen rP , rQ y rR [r, r] tales que
0 ) P (L(r, r, 0) + x
0 ) = 2rP (L(rP , r , 0) + x
0 ) L(
e1 )
P (L(r, r, 0) + x
0 ) Q(L(r, r, 0) + x
0 ) = 2rQ(L(rQ, r , 0) + x
0 ) L(
e1 )
Q(L(r, r, 0) + x
0 ) R(L(r, r, 0) + x
0 ) = 2rR(L(rR , r , 0) + x
0 ) L(
e1 )
R(L(r, r, 0) + x
y por la misma raz
on, dado que
0
r,2 (r ) = L(r , r, 0) + x

r,4 (r ) = L(r , r, 0) + x
0

para cada una de las coordenadas del vector F (r,2 (r )) F (r,4 (r )) existen rP , rQ y rR [r, r]
tales que
0 ) P (L(r , r, 0) + x
0 ) = 2rP (L(r, rP , 0) + x
0 ) L(
e2 )
P (L(r , r, 0) + x
0 ) Q(L(r , r, 0) + x
0 ) = 2rQ(L(r, rQ, 0) + x
0 ) L(
e2 )
Q(L(r, r, 0) + x
0 ) R(L(r , r, 0) + x
0 ) = 2rR(L(r, rR, 0) + x
0 ) L(
e2 )
R(L(r, r, 0) + x
Si ahora observamos que r , r , rP , rQ, rR , rP , rQ y rR 0 cuando r 0 y que L(0, 0, 0) = (0, 0, 0),
como las funciones P, Q y R son de clase C 1 , tenemos que
2r ([F (r,1 (r )) F (r,3 (r ))] L(
e2 ))
= (P (
x0 ) L(
e1 ), Q(
x0) L(
e1 ), R(
x0) L(
e1 )) L(
e2 )
r0
area(Rr )

P
P
P
(
x0 ) + a12 a21
(
x0 ) + a12 a31
(
x0 )+
= a12 a11
x
y
z
Q
Q
Q
(
x0 ) + a22 a21
(
x0 ) + a22 a31
(
x0 )+
a22 a11
x
y
z
R
R
R
(
x0 ) + a32 a21
(
x0 ) + a32 a31
(
x0 )
a32 a11
x
y
z
lim

J. P
aez

162

3.6. El rotacional en el espacio

Captulo 3. Integrando sobre curvas

y
2r ([F (r,2 (r )) F (r,4 (r ))] L(
e1 ))
e2 ), Q(
x0) L(
e2 ), R(
x0) L(
e2 )) L(
e1 )
= (P (
x0 ) L(
r0
a
rea(Rr )
P
P
P
= a11 a12
(
x0 ) + a11 a22
(
x0 ) + a11 a32
(
x0 )+
x
y
z
Q
Q
Q
(
x0 ) + a21 a22
(
x0 ) + a21 a32
(
x0 )+
a21 a12
x
y
z
R
R
R
(
x0 ) + a31 a22
(
x0 ) + a31 a32
(
x0 )
a31 a12
x
y
z
lim

de tal forma que







R
Q
P
R
r F dr
=
(
x0 )
(
x0 ) (a21 a32 a22 a31 ) +
(
x0 )
(
x0 ) (a12 a31 a11 a32 )
lim
r0 a
rea(Rr )
y
z
z
x


P
Q
(
x0 )
(
x0 ) (a11 a22 a12 a21 )
+
x
y


Q
P
R
Q
P
R
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ) (L(
e1 ) L(
e2 ))
=
y
z
z
x
x
y


Q
P
R
Q
P
R
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ) L(
e3 )
=
y
z
z
x
x
y


Q
P
R
Q
P
R
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ) n

=
y
z
z
x
x
y

Aun cuando esta prueba estuvo un poco laboriosa, la identidad





R
Q
P
R
Q
P
r F dr
=
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ) n

lim
r0 a
rea(Rr )
y
z
z
x
x
y

(3.30)

bien vali
o la pena todo ese trabajo. M
as adelante (en el pr
oximo captulo) probaremos que si
{ }0<<c es una familia de supercies (no necesariamente contenidas en un plano) tales que para
toda 0 < < c se satisface que:
1. x
0 \
2. el vector (unitario) normal a en el punto x
0 siempre es n

3. lim0 diam() = 0
4. el borde de (es decir, = ) es una curva cerrada simple, y
on de que la recorre (una vez) en el sentido contrario al de las
5. es una parametrizaci
manecillas del reloj cuando se le ve desde el lado en que apunta el vector n

entonces
lim

F d

a
rea( )


=


R
Q
P
R
Q
P
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ) n

y
z
z
x
x
y
163

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.6. El rotacional en el espacio


ZO
n
K

x
0






/ Y











X
Figura 3.45: Una superficie tal que x
0 \ y el vector (unitario) normal a en el

punto x
0 es n
(ver gura 3.45).
Por esta razon, el vector


Q
P
R
Q
P
R
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 )
y
z
z
x
x
y
ocupa un papel muy relevante en el problema de determinar la rotaci
on promedio producida por un
campo F , motivo por el cual se le nombra y se le denota de una manera especca en la siguiente
P Q Q R
R
Definici
on 3.12 Sea F = (P, Q, R) : U R3 R3 tal que P
y , z , x , z , x y y existen para
toda x
U . Definimos el rotacional de F en x
, al cual se denotar
a por RotF (
x), como el vector


Q
P
R
Q
P
R
(
x)
(
x),
(
x)
(
x),
(
x)
(
x)
y
z
z
x
x
y

es decir
RotF (
x) =

Q
P
R
Q
P
R
(
x)
(
x),
(
x)
(
x),
(
x)
(
x)
y
z
z
x
x
y

on denida
An
alogamente a lo que sucede en el caso de campos de R2 en R2 , esta nueva operaci
3
3
para campos de R en R tambien se lleva bien con la aritmetica basica de este tipo de funciones,
como lo formulamos en la siguiente
x) y RotG(
x) existen para toda
Proposici
on 3.15 Sean F, G : U R3 R3 tales que RotF (
x
U.
1. si , R entonces Rot(F + G)(
x) = RotF (
x) + RotG(
x) para toda x
U
x) = f (
x)RotF (
x) + f (
x) F (
x) para
2. si f : U R3 R es de clase C 1 entonces Rot(f F )(
toda x
U
Como es de suponerse, la prueba de esta proposicion se deja al lector.
Cuando denimos el concepto de rotaci
on puntual (promedio) producida por un campo F en un
plano (denido en 3.11), mencionamos que dicha rotaci
on puntual siempre existe si F es un campo
1
on anterior podemos formular el siguiente resultado.
de clase C . De hecho, con base en la denici
J. P
aez

164

3.6. El rotacional en el espacio

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Proposici
on 3.16 Si F = (P, Q, R) : U R3 R3 es una funci
on de clase C 1 en U , y x
0 U ,
entonces
1
(RotF (
x0 ) n
Rotn F (
x0 ) =
)
(3.31)
4
Dem. Se deja al lector (ver problema 31).
La identidad 3.31 nos permite dar una interpretaci
on muy interesante del rotacional de un
3
3
campo F de R en R . En terminos sencillos, lo que nos dice dicha identidad es que el vector
rotacional de un campo F en un punto x
0 , es decir RotF (
x0 ), nos indica cu
al es el plano sobre el
cual el campo F produce la m
axima rotaci
on puntual (promedio). Esto signica que, si tomamos
na circunferencia C con
un plano que contenga al punto x
0 y sobre de este colocamos una peque
centro en x
0 (de esas que no tienen volumen!), entonces la rotacion promedio producida por
el campo F sobre la circunferencia C alcanzar
a su maximo valor (y girar
a en el sentido contrario
al movimiento de las manecillas del reloj), justo cuando se tome el plano que es perpendicular al
a que esta es una propiedad muy
vector RotF (
x0 ) (ver gura 3.46). Seguramente el lector recordar
x0 )) que nos indica cu
al es
similar a la del vector gradiente de una funci
on f en un punto x
0 (f (
on alcanza su maxima raz
on de cambio.
la direccion, a partir de x
0 , en la que la funci
ZO
RotF (
x )

0
I
UU
 UUUUUUU

 UUUU

UUUU


UUUU




UU





i

P










I
x
0




+


C
UUUU


/ Y
UUUU

UUUU


U

U
UUUU

UUUU 

U




X
Figura 3.46: Si tomamos un plano P que contenga al punto x
0 y sobre de este colocamos una
peque
na circunferencia C con centro en x
0 , entonces la rotacion promedio producida por el
campo F sobre la circunferencia C alcanzara su maximo valor (y girara en el sentido contrario
al movimiento de las manecillas del reloj) justo cuando se tome el plano que es perpendicular
al vector RotF (
x0 )
A continuaci
on daremos un ejemplo en el que, ademas de mostrar c
omo se calcula la rotaci
on
puntual (promedio), veremos que tambien se conrma la interpretaci
on anterior.
Ejemplo 3.13 Considere el campo F (x, y, z) = (y, x, 0). Calcule la rotaci
on producida por el
campo F en el punto (0, 0, 0) sobre el plano perpendicular a un vector unitario n
, arbitrario.
Soluci
on. Lo primero que hay que observar en este ejemplo es que el campo F representa un campo
de fuerzas que siempre act
ua paralelamente al plano XY , de tal forma que es de esperarse que la
m
axima rotaci
on puntual (promedio) en (0, 0, 0) = 0 (o en cualquier otro punto) la produzca en el
165

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.6. El rotacional en el espacio

plano XY (o en uno paralelo a este). De acuerdo con la definici


on 3.12


R
Q P
R Q
P
RotF (0, 0, 0) =
(0)
(0),
(0)
(0),
(0)
(0)
y
z
z
x
x
y
= (0 0, 0 0, 1 (1))
= (0, 0, 2)
de modo que, por la identidad 3.31 se tiene que
1
((0, 0, 2) n
)
4
Como se puede observar, este n
umero alcanza su m
aximo valor justo cuando n
= (0, 0, 1) lo cual
confirma lo que esper
abamos.
Rotn F (0) =

Terminamos esta seccion con un par de observaciones. La primera tiene que ver con la rotaci
on
puntual (promedio) producida por un campo F en un punto x
0 contenido en un plano P. Como se
recordar
a, la conveniencia de usar a un vector unitario n
no s
olo estaba en el hecho de que con este
determin
abamos al plano P, sino que adem
as a traves de n
podamos establecer la direccion de la
rotaci
on producida por F . De esta forma, a
un cuando los vectores n
y
n determinan al mismo
x0 ) es un n
umero positivo (en cuyo caso sabemos que desde el lado en el que
plano P, si Rotn F (
apunta el vector n
, la rotaci
on producida por F se ve en el sentido contrario al movimiento de las
x0 ) es un n
umero negativo (desde
n el mismo
manecillas del reloj) se debiera tener que Rotn F (
movimiento de rotacion se ve en el sentido del movimiento de las manecillas del reloj); y por la
x0 ) es un n
umero negativo, Rotn F (
x0 ) tiene que ser un n
umero positivo.
misma raz
on, si Rotn F (
Observe que la identidad 3.31 conrma esta observaci
on puesto que de ella se deduce que
x0 ) = Rotn F (
x0 )
Rotn F (
Finalmente, a
un cuando la expresi
on para el vector RotF parece un poco elaborada, n
otese
que esta se puede recordar f
acilmente si notamos lo siguiente: su primera coordenada
R Q

y
z
se puede pensar como el rotacional del campo (de R2 en R2 ) (Q, R) considerando, a Q y R solo
como funciones de las variables y y z. Es decir, para obtener la primera coordenada de RotF basta
con eliminar la primara coordenada de F (en esta caso la funcion P ) y la primera variable (en
este caso x) y calcular Rot(Q, R) en terminos de las variables y y z. Para la segunda coordenada
de RotF siga un procedimiento similar: elimine la segunda coordenada de F (en esta caso Q), al
campo que le queda (P, R) considerelo solo como funci
on de las variables x y z (elimine la segunda
variable) y despues calcule


R P

Rot(P (x, z), R(x, z)) =


x
z
R
P

=
z
x
Siguiendo este procedimiento elimine la tercera funci
on coordenada de F y la tercera variable, y
calcule
Q P

Rot(P (x, y), Q(x, y)) =


x
y
para obtener la tercera coordenada de RotF . En resumen, observe que se cumple la siguiente
identidad
RotF = (Rot(Q(, y, z), R(, y, z)), Rot(P (x, , z), R(x, , z)), Rot(P (x, y, ), Q(x, y, )))
J. P
aez

166

3.7. Campos conservativos (segunda parte)

3.7

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Campos conservativos (segunda parte)

Si bien es cierto que el concepto de rotacional, y los teoremas asociados a este (como el Teorema de
Green) son muy importantes por si mismos, tambien es cierto que juegan un papel muy relevante
en el tema de los campos conservativos. En la seccion 3.4 probamos la proposici
on 3.7 la cual se
2
2
3
3
podra reformular para campos de R en R o de R en R usando el concepto de rotacional, de la
siguiente forma:
on de clase C 1 en U , con n = 2
o n = 3. Si F
Proposici
on 3.17 Sea F : U Rn Rn una funci
es un campo conservativo en U entonces Rot F (
x) = 0 (si n = 2) o RotF (
x) = (0, 0, 0) (si n = 3)
para toda x
U.
Como vimos en esa misma seccion, el campo
F (x, y) = (P (x, y), Q(x, y))


x
y
,
=
x2 + y 2 x2 + y 2

(3.32)

denido en U = R2 \{(0, 0)}, es un campo que no es conservativo (ejemplo 3.6) y satisface que
Q
P
(x, y) =
(x, y)
y
x
para toda (x, y) R2 \{(0, 0)}, lo que signica que el Rot F (x, y) = 0 en ese mismo dominio y por
lo tanto este campo es un contraejemplo para el recproco de la proposici
on anterior.
2
2
De hecho, b
asicamente con este mismo ejemplo de R en R podemos construir uno que cumpla
con el mismo prop
osito de mostrar que este recproco tampoco es cierto para campos de R3 en R3 .
Considere
G(x, y, z) = (P (x, y, z), Q(x, y, z), R(x, y, z))


x
y
,
,0
=
x2 + y 2 x2 + y 2

(3.33)

acil ver
el cual esta denido para (x, y, z) U = R3 \{(0, 0, z) R3 | z R} = R3 \{eje Z}. Es f
que RotG(
x) = (0, 0, 0) para toda (x, y, z) U y sin embargo tampoco es un campo conservativo
(si G fuera un campo conservativo F tambien lo sera!).
Como dijimos al nal de la seccion 3.4, el problema con la validez del recproco de cualquiera
de estas dos proposiciones (la 3.7 y la 3.17) tiene que ver con la geometra del dominio del campo
en cuestion y la clave de la soluci
on nos la da el Teorema de Green.
x) = 0 para
Consideremos F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en su dominio y tal que Rot F (
toda (x, y) U . De acuerdo con el teorema 3.1 basta que la integral de F sobre cualquier curva
cerrada contenida en U sea cero, para que podamos concluir que F es un campo conservativo en
U . De hecho, por el problema 19 sera suciente que esta armaci
on fuera cierta para cualquier
curva U cerrada y poligonal, con lados paralelos a los ejes, e incluso con el agregado de que
fuera simple (si una de estas curvas no es cerrada simple, se puede descomponer en una suma
nita de curvas de este tipo!).
Ahora, si la region U fuera tal que cualquiera de estas curvas cerradas simples y poligonales
U se pudiera ver como el borde (o la frontera) de un conjunto Jordan-medible contenido en
U , por el Teorema de Green concluiramos que



Q P

F d =
x
y

167

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.7. Campos conservativos (segunda parte)



=

Rot F

=0
para todas estas curvas y, por el problema 19, F sera un campo conservativo!
Esta argumentaci
on es tan convincente, que cuando menos para campos de R2 en R2 , podemos
formular un resultado como el siguiente:
x) =
Proposici
on 3.18 Sea F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en su dominio y tal que Rot F (
0 para toda (x, y) U . Si U es tal que para cualquier curva cerrada simple y poligonal U existe
un conjunto Jordan-medible contenido en U tal que = = F r() entonces F es un campo
conservativo en U .
Dem. Se deja al lector
Dado que el campo denido en 3.32 ya sabemos que no es conservativo en su dominio U =
otesis de la proposici
on anterior que no se cumple
R2 \{(0, 0)}, debe de haber una parte de las hip
en este ejemplo, y justo la parte que no se cumple es la que se reere al dominio U . En efecto, si se
toma la curva cerrada simple y poligonal contenida en U , formada por el cuadrado con vertices en
los puntos (1, 1), (1, 1), (1, 1) y (1, 1), observe que no existe ning
un conjunto Jordan-medible
2
(y por lo tanto acotado) contenido en U = R \{(0, 0)} tal que = = F r()! (ver gura
3.47).
YO
1

/X

Figura 3.47: Si hacemos U = R2 \{(0, 0)} y la curva cerrada simple contenida en U que esta
formada por el cuadrado con vertices en los puntos (1, 1), (1, 1), (1, 1) y (1, 1), observe
que no existe ning
un conjunto Jordan-medible (y por lo tanto acotado) contenido en U tal
que = = F r()!
on
Desafortunadamente, la condici
on que le impusimos al dominio U R2 en la proposici
anterior no se puede generalizar a otras dimensiones (ademas de que tampoco contamos en otras
dimensiones con un resultado equivalente al Teorema de Green (por ahora!)). Sin embargo,
existe otra manera de formular esta propiedad.
Observe que la region U = R2 \{(0, 0)} tiene un hoyo en el (0, 0) y este hoyo es el que impide
que esta region U satisfaga la condici
on de la proposici
on anterior. Una manera de decir que una
J. P
aez

168

3.7. Campos conservativos (segunda parte)

Captulo 3. Integrando sobre curvas

region U R2 no tiene hoyos, es justo usando curvas cerradas simples contenidas en U de la


siguiente manera: si una regi
on U no tiene hoyos entonces cualquier curva cerrada simple U
se puede contraer a un punto de U sin salirnos de U (ver gura 3.48) (lo que por cierto no
sucede en el caso de la region U = R2 \{(0, 0)} ya que cualquier curva cerrada simple que rodee
al origen no se puede contraer a un punto sin pasar por el origen (que no est
a en U )).

. ...
.... . . .
.. . . ..
..
... . ...... ... . . ........ . . ... . ...
.. .. . . . . . .
. .
. .
... .... .... . ...... .. ...... ... .... ...
.
.. .. ...
.. .. . ..
.. .... . . . . .......... ....... . ..
.
. . .... .
..
. . . . .. ... . . . ........
. . . . . .......

Figura 3.48: Una regi


on U R2 no tiene hoyos si cualquier curva cerrada simple U se
puede contraer a un punto de U sin salirnos de U
Lo mejor de este metodo para determinar si una regi
on tiene hoyos, es que se puede aplicar a
regiones contenidas en cualquier Rn . De hecho, observe que el dominio del campo G (de R3 en R3 )
denido en 3.33 es U = R3 \{eje Z} y esta region s tiene un hoyo, puesto que cualquier curva
cerrada simple que rodee al eje Z no se puede contraer a un punto sin pasar por dicho eje (ver
gura 3.49). A
un cuando se satisface que RotG(
x) = (0, 0, 0) para toda (x, y, z) U , todo parece
indicar que este hoyo de U es la razon principal por la que G no es un campo conservativo en U .
ZO

/ Y








 

X
Figura 3.49: La regi
on U = R3 \{eje Z} s tiene un hoyo puesto que cualquier curva cerrada
simple que rodee al eje Z no se puede contraer a un punto sin pasar por dicho eje
Formalizar de manera mas rigurosa lo que signica que una curva cerrada simple Rn
se pueda contraer a un punto, es algo que escapa a los objetivos de este texto. Simplemente
mencionaremos que a las regiones U Rn que tengan la propiedad de que cualquier curva cerrada
simple U se puede contraer a un punto de U , sin salirse de U (que geometricamente signica
169

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.7. Campos conservativos (segunda parte)

que U no tiene hoyos7), se les conoce con el nombre de regiones simplemente conexas y que el
teorema mas general que se puede probar con relaci
on a los campos conservativos y estas regiones,
dice lo siguiente:
on de clase C 1 en U , con U una
Teorema 3.4 Sea F = (F1 , . . ., Fn ) : U Rn Rn una funci
regi
on simplemente conexa. Si
Fi
Fj
(
x) =
(
x)
xj
xi
para toda x
U y para toda i, j {1, . . . , n} (i = j) entonces F es un campo conservativo en U .
Aun y cuando no contamos con todo lo necesario para probar este teorema, no hay por que
on
desanimarse. Afortunadamente existe una clase (muy grande) de regiones en Rn , cuya denici
es muy sencilla y para las cuales se puede probar un teorema completamente an
alogo al anterior.
(( U
  (((
 ((
  x
(((

((
((
 
f
(Y
f
f
f
f
YYYYYY
ffff
f
f
YYYYYY
f
f
fVVVVV
Y
VVVVV
x

ddddY
0
VVVV
ddddddd
d
d
d
##
d
d
d
d
##


##

##

##

## 
## 
## 
#

Figura 3.50: Una regi


on U R2 con forma de estrella o estrellada
Estas regiones estan inspiradas en aquellos conjuntos U del plano que tienen forma de estrella y
que una de sus principales caractersticas es que al menos existe un punto x
0 U con la propiedad
de que el segmento de recta que lo une con cualquier otro punto x
U se queda totalmente
contenido en U (ver gura 3.50). Por esta raz
on se les conoce con el nombre de conjuntos en
forma de estrella o conjuntos estrellados. A continuaci
on damos la denici
on formal de este tipo
de conjuntos para cualquier Rn .
on. Decimos que U tiene forma de estrella o que U es una
Definici
on 3.13 Sea U Rn una regi
U el segmento de recta que une a x
0 con
regi
on estrellada, si existe x
0 U tal que para cada x
], est
a contenido en U . Es decir, si
x
, y que denotamos por [
x0 , x
] = {
x0 + t(
xx
0 ) | t [0, 1]} U
[
x0 , x
para toda x
U . En este caso diremos que U es estrellada con respecto a x
0 .
7

Existe una manera m


as topol
ogica de decir que una regi
on U Rn no tiene hoyos. Se dice que U Rn no
tiene hoyos si cada vez que U = A B, con A y B abiertos conexos, se tiene que A B es conexo. En topologa
general, a lo conjuntos que tienen esta propiedad se les conoce con el nombre de conjuntos unicoherentes.
J. P
aez

170

3.7. Campos conservativos (segunda parte)

Captulo 3. Integrando sobre curvas

Un ejemplo de conjunto estrellado (aunque no lo parezca!), es el siguiente.


Ejemplo 3.14 Sea U = R2 \{(x, 0) R2 | x 0}. Pruebe que U es una regi
on estrellada.
= (x, y) U arbitrario. Entonces
Soluci
on. Hacemos x
0 = (1, 0) U y sea x
] = {
x0 + t(
xx
0 ) | t [0, 1]}
[
x0 , x
= {(1 + t(x 1), ty) | t [0, 1]}
y distinguimos dos casos. Si y = 0 entonces 0 < x y por lo tanto 1 + t(x 1) = (1 t) + tx > 0
para toda t [0, 1] de modo que {(1 + t(x 1), 0) | t [0, 1]} U . Si y = 0 entonces ty = 0 para
toda t (0, 1] y por lo tanto
(1 + t(x 1), ty)
/ {(x, 0) R2 | x 0}
para toda t [0, 1] por lo que tambien en este caso se satisface que [
x0 , x
] = {
x0 + t(
xx
0 ) | t [0, 1]}
U . Por lo tanto U es una regi
on estrellada (ver figura 3.51).
YO

x
Z

ZZZZZZZ
ZZZZZZZ
x

ZZZZZZZ
ZZZZ 0

/X

Figura 3.51: La regi


on U = R2 \{(x, 0) R2 | x 0} es estrellada
Como mencionamos parrafos arriba, el siguiente teorema s que lo podemos probar.
on de clase C 1 en U , con U una
Teorema 3.5 Sea F = (F1 , . . ., Fn ) : U Rn Rn una funci
regi
on estrellada. Si
Fj
Fi
(
x) =
(
x)
xj
xi
para toda x
U y para toda i, j {1, . . . , n} (i = j) entonces F es un campo conservativo en U .


(0)
(0)
] U
x0 , x
Dem. Dado que U es una regi
on estrellada, existe x
0 = x1 , . . . , xn U tal que [
n
U,
para toda x
U . Ahora, denimos : U R R de la siguiente manera: para cada x
denimos

F d
(
x) =
=[
x0 ,
x]

1
=

F ((t)) (t)dt

171

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.7. Campos conservativos (segunda parte)


1
F (
x0 + t(
xx
0 )) (
xx
0 )dt

=
0

Observe que esta bien denida puesto que la curva = [


x0 , x
] U sobre la cual se integra a F
esta u
nicamente determinada.
Ahora probaremos que, para cada x
= (x1 , . . ., xn ) U , se tiene que

(
x) = Fi (
x)
xi
para cada i = 1, . . . , n.
Por el teorema 2.2 del captulo dos (en su versi
on m
as general) y la regla de la cadena, se tiene
que
1

1





(0)
(0)
(
x) =
F1 (
x0 (1 t) + t
x) x1 x1 dt + + Fi (
x0 (1 t) + t
x) xi xi
dt+
xi
xi
0
0

1


x0 (1 t) + t
x) xn x(0)
dt
+ Fn (
n
0

1
=
0

" 

!  (0)
(0)
(0)
(1

t)
+
tx

x
F1 x1 (1 t) + tx1 , . . . , xi (1 t) + txi , . . . , x(0)
x
dt
n
1
n
1
xi
1

++
0

1
++
0

1
=
0


"
!  (0)
(0)
(0)
(1

t)
+
tx

x
Fi x1 (1 t) + tx1 , . . . , xi (1 t) + txi , . . . , x(0)
x
dt
n
i
n
i
xi
" 

!  (0)
(0)
Fn x1 (1 t) + tx1 , . . . , xi (1 t) + txi , . . . , x(0)
xn x(0)
dt
n (1 t) + txn
n
xi



F1
(0)
t
((t)) x1 x1 dt + +
xi
1

++

t
0


1 


Fi
(0)
((t)) xi xi
+ Fi ((t)) dt
t
xi
0



Fn
((t)) xn x(0)
dt
n
xi

y como
Fi
Fj
(
x) =
(
x)
xi
xj
para toda x
U y toda j {1, . . ., n}, j = i, se tiene que

(
x) =
xi

1
0



Fi
(0)
t
((t)) x1 x1 dt + +
x1
1

++

t
0

J. P
aez



Fi
((t)) xn x(0)
dt
n
xn
172



Fi
(0)
t
((t)) xi xi
dt +
xi

1
Fi ((t))dt
0

3.7. Campos conservativos (segunda parte)


1
=

tFi ((t))  (t)dt +

1
=

Captulo 3. Integrando sobre curvas

1
Fi ((t))dt
0

t (Fi ) (t)dt +

1
Fi ((t))dt
0

1

= t (Fi ) (t)
0

1
(Fi ) (t)dt +

Fi ((t))dt
0

= Fi ((1))
x)
= Fi (

Concluimos este captulo con un ejemplo de c


omo aplicar el teorema anterior, y lo haremos con
un campo que hemos usado con mucha frecuencia en las u
ltimas secciones.
Ejemplo 3.15 Muestre que el campo

F (x, y) = (P (x, y), Q(x, y)) =

x
y
, 2
2
2
x + y x + y2

on
es un campo conservativo en la regi
on U = R2 \{(x, 0) R2 | x 0} y encuentre una funci
2
x) = F (
x) para toda x
U.
: U R R tal que (
Soluci
on. En virtud de que la regi
on U es estrellada (3.14) y que Rot F (
x) = 0, es decir, que
Q
P
(
x) =
(
x)
y
x
para toda x
U , por el teorema anterior sabemos que F es un campo conservativo en U . A
un
cuando no vamos a obtener una funci
on siguiendo la construcci
on que se dio en la prueba de
dicho teorema, se tiene que la funci
on

arctan(y/x)
si x > 0

/2
si x = 0, y > 0

(x, y) =
/2
si x = 0, y < 0

arctan(y/x) +
si x < 0, y > 0

arctan(y/x)
si x < 0, y < 0
cumple con la propiedad que se desea, cuya verificaci
on se deja como un problema para el lector.

173

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.8

3.8. Problemas

Problemas

1. Sea : [a, b] R Rn una funci


on suave por pedazos. Pruebe que es continua en [a, b].
2. (Teorema Fundamental del C
alculo para funciones suaves por pedazos) Sea f : [a, b] R R
una funci
on suave por pedazos. Pruebe que
b

f  (t)dt = f (b) f (a)

3. Pruebe que, si y son suaves por pedazos, entonces + es suave por pedazos.
4. Considere las funciones 1 (t) = (t, 0), 2(t) = (1, t), 3(t) = (1 t, 1) y 4 (t) = (0, 1 t), con
t [0, 1] para todas ellas. Pruebe que
= 1 + 2 + 3 + 4
donde es la funci
on suave por pedazos denida en el ejemplo 3.1. (Observe que, siendo
estrictos, habra que escribir que = ((1 + 2 ) + 3 ) + 4 , pero lo dejaremos as para no
complicar la notaci
on).
on suave por pedazos y : [c, d] R [a, b] R suprayec5. Sea : [a, b] R Rn una funci
tiva en [a, b], y de clase C 1 en [c, d].
(a) Muestre con un ejemplo que la funci
on : [c, d] R Rn no siempre resulta ser
suave por pedazos.
on del intervalo [a, b] tal que tiene
(b) Sea P = {a = t0 < t1 < < tk = b} una partici
1
derivada continua (de clase C ) y distinta de cero en cada subintervalo [ti1 , ti ] (para
i = 1, . . ., k). Pruebe que, si el conjunto {x [c, d] | (x) P} es nito entonces
es suave por pedazos.
(c) Pruebe las armaciones que aparecen en la denici
on 3.3.
6. Pruebe la proposici
on 3.1.
7. En cada uno de los siguientes problemas calcule

f d,

donde:

(a) es el triangulo de vertices (1, 0, 0), (0, 1, 0) y (0, 0, 1); es una parametrizaci
on que la
recorre en este orden y f (x, y, z) = x + y + z.
(b) es el segmento de la parabola y =
2

x2
4

entre los puntos (0, 0) y (4, 4) y f (x, y) = x y 2 .

(c) es la parte de la elipse xa2 + yb2 = 1 que esta en el semiplano derecho; es una
parametrizaci
on
 que la recorre en el sentido de las manecillas del reloj y f (x, y) =
 2
b
a2 2
2
x a2 x + b2 y .
on
(d) es la interseccion del cilindro x2 +y 2 = 1 y el plano y +z = 1; es una parametrizaci
que la recorre en el sentido contrario al de las manecillas del reloj cuando la vemos desde
el origen, y f (x, y, z) = xz + yz + xy.
8. Calcule el area de la supercie del cilindro x2 + y 2 = 1 que esta entre los planos z = 0 y
z = x + y + 2.
J. P
aez

174

3.8. Problemas

Captulo 3. Integrando sobre curvas

9. Deduzca cu
ales son las coordenadas del centro de masa de un alambre que tiene la forma de
una curva R2 (suave por pedazos) y que tiene una funci
on de densidad (x, y).
un la funci
on
10. Un alambre tiene la forma de la circunferencia x2 + y 2 = a2 y una densidad seg
(x, y) = |x| + a . Calcule:
i) la masa del alambre

ii) su centro de masa

11. Pruebe las proposiciones 3.4 y 3.5.


12. Sean f, g : [a, b] R R con derivada continua, tales que f (a) = g(a), f (b) = g(b) y
g(x) < f (x) para toda x (a, b). Sea la curva formada por las gr
acas de f y g. Si
es una parametrizaci
on de , que la recorre una sola vez en el sentido contrario al de las
manecillas del reloj, pruebe que las integrales


(0, x) d
y
(y, 0) d

calculan el area de la regi


on acotada por .
13. Sea : [a, b] R Rn una parametrizaci
on de una curva U y sup
ongase que F : U
Rn Rn es un campo vectorial tal que, en cada punto (t) , F ((t)) esta en la misma
direccion que el vector tangente a en (t). Pruebe que


F d = F d

14. Pruebe que







 F d  M l()





donde M = max{F (
x) | x
} y l() es la longitud de arco de .
15. Una partcula se mueve a lo largo de la curva parametrizada por (t) = (sen(t), cos(t), t),
(t 0). Durante todo su recorrido act
ua sobre ella un campo de fuerzas dado por F (x, y, z) =
(y1, z, x). Si la partcula abandona la curva por su tangente en el instante t = /2, calcule el
trabajo realizado por el campo F sobre la trayectoria seguida por la partcula en los intervalos
de tiempo [0, /2] y [/2, ].

16. En cada uno de los siguientes incisos calcule F d, donde:
(a) F (x, y, z) = (y, x, z) y es la interseccion del cilindro x2 + y 2 = 1 y el plano y + z = 1.
La parametrizaci
on debe ser tal, que vista desde el origen, recorre a en el sentido
contrario al de las manecillas del reloj.
(b) F (x, y, z) = (y, (1 x)y, y 2 z) y es la interseccion del hemisferio superior de la esfera
on debe ser tal que,
x2 + y 2 + z 2 = 4 y el cilindro (x 1)2 + y 2 = 1. La parametrizaci
vista desde el origen, recorre a en el sentido de las manecillas del reloj.
17. Sean f, g : (a, b) R R funciones continuas;
175

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.8. Problemas

(a) pruebe que el campo F : (a, b) (a, b) R2 R2 denido como F (x, y) = (f (x), g(y))
es conservativo en su dominio. Calcule una funci
on gradiente para F .
(b) si 0 a, pruebe que el campo F = (F1 , . . . , Fn ) : U = {
x Rn | a 
< 
x2 <
on coordenada Fi esta denida como Fi (
x) = xi f 
x2 , es
b} Rn , donde cada funci
conservativo en su dominio. Si h es una primitiva de f , calcule una funci
on gradiente
para F en terminos de h.
on), entonces cualquier par de puntos
18. Pruebe que, si U Rn es un abierto conexo (una regi
en U se puede unir por una curva poligonal formada por segmentos paralelos a alguno de los
ejes coordenados.
19. Pruebe que el teorema 3.1 sigue siendo cierto si se supone que todas las curvas que ah se
mencionan, son curvas poligonales y de lados paralelos a los ejes.
on U , y F = : U Rn Rn . Pruebe que,
20. Sean, : U Rn R de clase C 1 en la regi
1 U pertenecen al mismo conjunto de nivel de entonces
si x
0 , x

F d = 0

1 .
para cualquier parametrizaci
on de U que empieza en x
0 y termina en x
21. Pruebe la proposici
on 3.7.
22. De cuando menos dos argumentos distintos para demostrar que los siguientes campos no son
conservativos en su dominio:
(a) F (x, y) = (y + x cos(y), x + y sen(x))
(b) F (x, y, z) = (2xy z 2 , y 2 + x cos(z), x2z)
23. Calcule la integral de lnea

d donde F (x, y) = (x2 + xy, y 2 + x2 ) y es:

(a) cualquier crculo con centro en el origen


(b) el cuadrado |x| + |y| = 1
(c) cualquier tri
angulo con vertices (a, 1), (a, 1) y (0, b), a = 0 y b < 0
(d) F es un campo conservativo en su dominio? Justique su respuesta
24. Sea F (x, y) = (y, x). Pruebe que, si es una curva cerrada simple parametrizada en el
sentido de las manecillas del reloj por , y D es la region acotada por , entonces

1
F d
A(D) = area de D =
2

25. Calcule la integral de lnea

d, donde:

(a) F (x, y) = (2xy, x2y) y es la elipse 4x2 + y 2 = 4 recorrida en el sentido contrario al de


las manecillas del reloj.
J. P
aez

176

3.8. Problemas

Captulo 3. Integrando sobre curvas

(b) F (x, y) = (3x3 y 3 , x3 + 2y 3 ) y es el crculo unitario con centro en el origen recorrido


en el sentido contrario al de las manecillas del reloj.
(c)


F (x, y) =

x
y+1
, 2
2
2
x + (y + 1) x + (y + 1)2

(x, y) = (0, 1) y es el crculo x2 + y 2 = 4 recorrido en el sentido de las manecillas del


reloj.
(d)


F (x, y) =

y
x
x+1
(y 1)
+
,
+
x2 + (y 1)2 (x + 1)2 + y 2 x2 + (y 1)2 (x + 1)2 + y 2

(x, y) = (0, 1), (1, 0) y es el crculo x2 + y 2 = 6 recorrido en el sentido contrario al de


las manecillas del reloj.


26. Sea
F (x, y) =

y
x
, 2
2
2
x + y x + y2


Calcule F (d), donde es una curva cerrada simple contenida en R2 \{(0, 0)} y recorrida
en sentido positivo (hay dos casos).
27. Sea F = (Fr , F ) un campo vectorial denido en U R2 \{(0, 0)}, dado en terminos de
coordenadas polares. Calcule el Rot F (
x) a partir de su expresi
on en coordenadas cartesianas.
28. Sea F = (Fr , F ) un campo vectorial denido en U R2 \{(0, 0)}, dado en terminos de
coordenadas polares. Si es una curva contenida en U y = (1 , 2 ) : [a, b] R R2 es una
parametrizaci
on de dada en coordenadas polares, encuentre una expresi
on para calcular

F

d.


29. Reformule (y pruebe) el Teorema de Green en terminos de la div F y la integral F (d).
30. Sea F = (Fr , F ) un campo vectorial denido en U R2 \{(0, 0)}, dado en terminos de
coordenadas polares. Encuentre una expresi
on para div F (
x).
31. Pruebe la proposici
on 3.16 (sugerencia: use la misma rotaci
on L que se uso en la prueba de
la proposici
on 3.14 para parametrizar el borde del disco Dr y despues proceda como en la
demostracion de la proposici
on 3.8. Esta prueba es laboriosa pero no dicil. Vale la pena
hacerla!).
32. Determine si cada uno de los siguientes campos es conservativo en su dominio (en caso armativo, calcule una funci
on gradiente). Pruebe su respuesta.
(a) F (x, y) = (x2 + 2xy, x2 + y)
(b) F (x, y) = (y 3 /(x2 + y 2 )3/2 , x3/(x2 + y 2 )3/2)
(c) F (x, y, z) = (3ez + 2xy, x2 + z sen(y), 3xez cos(y))
(d) F (x, y, z) = (x/(x2 + y 2 + z 2 ), y/(x2 + y 2 + z 2 ), z/(x2 + y 2 + z 2 )). Diga si este campo es
conservativo en U = {(x, y, z) R3 | z > 0}. Pruebe su respuesta.
33. Para cada uno de los siguientes campos, determine cu
al es el plano sobre el que produce la
maxima rotaci
on promedio en el origen:
177

J. P
aez

Captulo 3. Integrando sobre curvas

3.8. Problemas

(a) F (x, y, z) = (2x, 3y, 4z)


(b) F (x, y, z) = (x2 , y 2 , z 2 )
(c) F (x, y, z) = (x + y, y + z, z + x)
(d) F (x, y, z) = (y, z, x)
on de clase C 1 en la regi
on U , con n = 2 o n = 3. Si
34. Sea F : U Rn Rn una funci
Rot F (
x) = 0 (si n = 2) o RotF (
x) = (0, 0, 0) (si n = 3) para toda x
U pruebe que para
x) (lo que signica que
cada x
U existe r > 0 tal que F es un campo conservativo en Br (
todo campo de rotacional cero es, localmente, un campo conservativo).
= {
es estrellada
on, x
0 U y U
xx
0 Rn | x
U }. Pruebe que U
35. Sean, U Rn una regi
con respecto a
0 (el origen) s y solo si U es estrellada con respecto a x
0 .
on estrellada U , con n = 2 o n = 3.
36. Sean F, G : U Rn Rn funciones de clase C 1 en la regi
Si Rot F (
x) = Rot G(
x) (si n = 2) o RotF (
x) = RotG(
x) (si n = 3) para toda x
U pruebe
n
1
x) = G(
x) + (
x) para toda x
U
que existe : U R R de clase C en U tal que F (
(lo que signica que, si dos campos tienen el mismo rotacional en una regi
on estrellada U
entonces dieren por un campo conservativo en U ). Esta armaci
on sigue siendo cierta si U
no es una regi
on estrellada (ni simplemente conexa!)? Pruebe su respuesta.
37. Demuestre que el campo F : R4 R4 , dado por:
F (x, y, z, w) = (4wxy + 3yz, 2wx2 + 3xz, 3xy + 3w 2 z 2 , 2yx2 + 2wz 3 )
es conservativo y calcule una funci
on gradiente para F .

J. P
aez

178

Captulo 4

Integrando sobre superficies


En el inicio del captulo tres planteamos el problema de calcular la masa total de una l
amina no
homogenea y no necesariamente plana. Este, y otro tipo de problemas, son los que nos servir
an
de motivacion para desarrollar el concepto de integral sobre una supercie, tanto de funciones
con valores reales, como de funciones con valores vectoriales. Como en el caso de la integral de
lnea, antes sera necesario precisar el concepto de supercie, as como desarrollar algunas de sus
caractersticas mas elementales. Ese es el objetivo de la siguiente seccion.

4.1

Superficies

De la misma forma que en el caso de las curvas, para nosotros las supercies seran todos aquellos conjuntos que se puedan ver como la imagen de una funci
on derivable denida sobre ciertos
subconjuntos del plano. Aun cuando aqu solo trataremos con supercies contenidas en el espacio
on para cualquier Rn .
(R3 ), daremos su denici
Definici
on 4.1 Decimos que S Rn es una superficie si existen, = (1 , . . . , n) : U R2 Rn
de clase C 1 en U (abierto), y A U una regi
on de tipo I o tipo II, tales que S = (A). En este
caso, decimos que es una parametrizaci
on de S.
A pesar de que en esta denici
on hacemos el enfasis de que toda parametrizaci
on de una
supercie S debe de estar denida en un conjunto abierto (puesto que se quiere que sea derivable),
de aqu en adelante nos concretaremos a describir u
nicamente al conjunto A que bajo nos lleva
al conjunto S.
As, si tomamos (x, y) = (cos(x) sen(y), sen(x) sen(y), cos(y)) con (x, y) A = [0, 2] [0, ]
tenemos que S = (A) es la esfera de radio 1 con centro en el origen de la gura 4.1 (a); o si
tomamos (x, y) = (cos(x), sen(x), y) con (x, y) A = [0, 2] [0, 1] tenemos que S = (A) es
el cilindro de la gura 4.1 (b); y si (x, y) = (x cos(y), x sen(y), x) con (x, y) A = [0, 1] [0, 2]
tenemos que S = (A) es el cono de la gura 4.1 (c).
Este u
ltimo ejemplo es muy interesante porque, al igual que en el caso de las curvas, muestra
que las supercies que acabamos de denir, tambien pueden tener picos.
Otras supercies que usaremos con mucha frecuencia, son aquellas que se obtienen por medio
on de tipo I
de la gr
aca de una funci
on f : U R2 R de clase C 1 (en U ). Si A U es una regi
o tipo II, entonces
(x, y) = (x, y, f (x, y))
(4.1)
179

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.1. Superficies

ZO

ZO

ZO

1_

_
1
DD
y
DD
yy
DD
yy
DD
y
y
DD
yy
\\\\|\\\\\\\\DDD yyy
\\y\\\\\\\\\\
| \\\. Y


1

1


|

 1







 1



/ Y

\\\\\\\\\\\\
 \\\\\\\\\\.Y


1
|
 1


X
(c)

(b)

(a)

Figura 4.1: Estas superficies estan parametrizadas de la siguiente manera: (a) por (x, y) =
(cos(x) sen(y), sen(x) sen(y), cos(y)) con (x, y) A = [0, 2] [0, ]; (b) por (x, y) =
(cos(x), sen(x), y) con (x, y) A = [0, 2] [0, 1]; y (c) por (x, y) = (x cos(y), x sen(y), x)
con (x, y) A = [0, 1] [0, 2]
con (x, y) A es una parametrizaci
on de la parte de la gr
aca de f que esta por arriba del conjunto
A, como sera el caso del sector de paraboloide que esta por arriba del cuadrado [0, 1] [0, 1] cuando
consideramos la funci
on f (x, y) = x2 + y 2 (ver gura 4.2).
ZO
2_

1_

S = Gf
1












|


 1



/Y

X
Figura 4.2: La grafica Gf de una funci
on f : U R2 R de clase C 1 tomada sobre A U
(una regi
on de tipo I o tipo II) tambien es una superficie parametrizada
As como la parametrizacion de una curva en general nos permite calcular vectores tangentes (y
por lo tanto, rectas tangentes), una parametrizaci
on de una supercie tambien nos proporciona la
manera del calcular vectores normales a la supercie (y por lo tanto, planos tangentes). En efecto,
on de una supercie S y x
0 = (x0 , y0 ) U
si = (1 , 2 , 3 ) : U R2 R3 es una parametrizaci
entonces (t) = (x0 + t, y0 ) y (t) = (x0 , y0 + t) con t (, ), parametrizan a un par de curvas
J. P
aez

180

4.1. Superficies

Captulo 4. Integrando sobre superficies

contenidas en S de tal forma que




1
2
3
(0) =
(
x0 ),
(
x0 ),
(
x0 )
x
x
x

 (0) =

1
2
3
(
x0 ),
(
x0 ),
(
x0 )
y
y
y


(4.2)

x0) (ver gura 4.3). De esta


en general seran un par de vectores tangentes a S en el punto y0 = (
forma, si estos vectores son linealmente independientes, el vector
 


2
3
1
2
3
1
(
x0 ),
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 ),
(
x0 )
x
x
x
y
y
y
es distinto del vector cero y sera normal a la supercie S en ese punto.
x0 ) y
x0 ) respectivamente, es
A los vectores que aparecen en 4.2 los denotaremos por
x (
y (
decir


1
2
3

(
x0 ) =
(
x0 ),
(
x0 ),
(
x0 )
x
x
x
x
y

(
x0 ) =
y

2
3
1
(
x0 ),
(
x0 ),
(
x0 )
y
y
y

x0 ) inducido por la parametrizaci


on
de tal forma que el vector normal a S en el punto y0 = (
sera denotado por

(
x0 )
(
x0 )
(4.3)
x
y
Observe que en el caso en que y0 sea un pico de S, los vectores de 4.2 seran el vector cero y por
lo tanto este vector no sera un vector normal a S (como era de esperarse!).
YO

ZO

(x)

y0

x
0
(x)

|
x0

/X






 

x0 )
x (
J

x0 )
y (


 ........
(
x ) .
.........0.....O.......O. O
(
x0 )
.......
. ....OOy

O
.
.
.....O'
.
...

.. x0 ) ...
.. x (

S = (A)

/Y

Figura 4.3: Si los vectores


x0 ) y
x0 ) son linealmente independientes entonces el vector
x (
y (

x0 ) y (
x0 ) es normal a la superficie S en el punto (
x0 )
x (
Cuando una supercie S tenga una parametrizaci
on tal que el vector dado por 4.3 sea distinto
x0 ), y si esto sucede
del vector cero, entonces diremos que la supercie S es suave en el punto y0 = (
para todo punto y0 S diremos que S es una superficie suave. Como tambien es de esperarse,
un ejemplo de supercie suave es aquella que coincide con la gr
aca de una funci
on derivable f .
En efecto, dado que (x, y) = (x, y, f (x, y)) es una parametrizaci
on para este tipo de supercies,
entonces


f

(x, y) = 1, 0,
(x, y)
x
x
181

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.1. Superficies

(x, y) =
y
de modo que

(x, y)
(x, y) =
x
y

f
0, 1,
(x, y)
y

f
f
(x, y), (x, y), 1
x
y

el cual siempre es un vector distinto de cero.


x0 ) y
x0 ) tambien se pueden obtener a traves
Es importante hacer notar que los vectores
x (
y (
x0 )). En efecto, como se recordara, esta derivada
de la derivada de la funci
on en el punto x
0 (D(
es la funci
on lineal determinada por la matriz


1
1
x0 )
x0 )
x (
y (

2
2
x0 )
x0 )
x (
y (
3
3
x0 )
x0 )
x (
y (
de tal forma que

(
x0 ) =
x

1
x0 )
x (
2
x0 )
x (
3
(
x x0 )

1
x0 )
y (
2
x0 )
y (
3
(
y x0 )

1
0

e1 )
= D(
x0 )(
y

(
x0 ) =
y

1
x0 )
x (
2
x0 )
x (
3
x0 )
x (

1
x0 )
y (
2
x0 )
y (
3
x0 )
y (

0
1

e2 )
= D(
x0 )(
Esta manera de obtener a estos vectores nos permitira deducir una importante propiedad
x0 )
x0 ), de la siguiente manera. Sea el arco de la cirgeometrica del vector normal
x (
y (
cunferencia unitaria, con centro en el origen, que une al punto e1 = (1, 0) con el punto e2 = (0, 1).
Dado que cada punto x
se escribe como un combinacion lineal de e1 y e2 con coecientes no nex) que pertenece a la imagen bajo la funci
on lineal D(
x0 ) del
gativos, entonces cada punto D(
x0 )(
e1 ) =
x0 )
arco , tambien se puede escribir como una combinaci
on lineal de los vectores D(
x0 )(
x (

e2 ) = y (
x0 ) con coecientes no negativos. Con base en esta observacion, podemos cony D(
x0 )(
= (D(
cluir que la curva
x0))() es una curva (contenida en el plano generado por los vectores

x0 ) y y (
x0 )) que une a la punta del vector D(
x0 )(
e1 ) con la punta del vector D(
x0)(
e2 ),
x (
y que esto lo hace siguiendo el angulo menor a 180 grados formado por dichos vectores (ver gura
4.4). Si ahora recordamos que la direccion del producto cruz de estos mismos vectores tambien
esta determinada por el mismo angulo (como se muestra en la misma gura 4.4), podemos concluir
x0 )
x0 ) tiene la propiedad de que, si es una parametrizaci
on del arco
que el vector
x (
y (
que lo recorre en el sentido contrario al movimiento de las manecillas del reloj, entonces =
tal que, vista desde la direccion en la que apunta el vector
es una parametrizaci
on de la curva

x0 ) y (
x0 ), observaremos que esta tambien esta recorrida en el mismo sentido (contrario al
x (
movimiento de las manecillas del reloj).
J. P
aez

182

4.1. Superficies

x0 )
x (

Captulo 4. Integrando sobre superficies

(
x )

S'' y 0
''
'' (D(
x0 ))(
e2) =
x0 )
y (
''
\B
''


''

''

'' 
= (D(
'' 

x0))()
NNN
NNN
NNN
NNN
NN&

(D(
x0))(
e1 ) =

'NN
'' NNN(D(
e1 ) =
x0 )
NNN x0))(

x (
'

N
'

N
NNN
''

N&
''



''

''
k

x0 ))()
'' = (D(

(D(
x0 ))(
e2 ) = y (
x0 ) ''
'

x0 )
x (

x0 )
y (

x0 )
x (

Figura 4.4: Si es el arco de la circunferencia unitaria que esta contenido en el primer cuadrante
del plano XY que inicia en el punto e1 = (1, 0) y termina en el punto e2 = (0, 1), entonces
= (D(

x0 ))() es una curva (contenida en el plano generado por los vectores D(


x0 )(
e1 ) y

e2 )) que une a la punta del vector


(
x
)
con
la
punta
del
vector
(
x
),
y
esto
D(
x0 )(
0
x 0
y
lo hace siguiendo el angulo menor a 180 grados formado por dichos vectores
Con base en lo anterior ahora podemos asegurar que, si en general es una circunferencia con
centro en el origen de radio arbitrario (o cualquier otra curva cerrada simple que rodea al origen)
parametrizada en el sentido contrario al movimiento de las manecillas del reloj por una funci
on ,
= (D(
entonces = es una parametrizaci
on de la curva
x0 ))() tal que, vista desde la
x0 )
x0 ), observaremos que esta tambien esta recorrida
direccion en la que apunta el vector
x (
y (
en el mismo sentido (contrario al movimiento de las manecillas del reloj).
on (
x) y la funci
on an
Finalmente, dado que para puntos x
muy cercanos a x
0 la funci
xx
0 ) + (
x0 ) se parecen mucho, podemos concluir que, si es una curva cerrada
(D(
x0 ))(
0 , y dicha
simple (contenida en una vecindad peque
na del punto x
0 ) que rodea al punto x
curva esta parametrizada en el sentido contrario al movimiento de las manecillas del reloj por una
= () (que esta contenida en
funci
on , entonces = es una parametrizaci
on de la curva
la supercie S parametrizada por ) que tiene la propiedad de que, al observarla desde la direcci
on

(
x
)

(
x
),
veremos
que

e
sta
tambi
e
n
est
a
recorrida
en
el
mismo
en que apunta el vector
0
x 0
y
sentido (contrario al movimiento de las manecillas del reloj).
Otro tipo de puntos de una supercie S que es importante distinguir son aquellos que forman
lo que geometricamente caracterizamos como el borde de S. Si la supercie S R3 tiene la
particularidad de ser plana, es decir, que est
a contenida en un plano, el borde de S se puede ver
como la frontera topol
ogica de S (viendo a S como un subconjunto de R2 ). Sin embargo, esto ya
no funciona tan f
acilmente para una supercie S R3 que no sea plana.
Una posibilidad para determinar el borde (geometrico) de S por medio de una parametrizaci
on
2
3
: A R R de S, es tomar el borde de A y jarnos en su imagen bajo . Denotemos por S
a la imagen del borde A (o frontera de A, F r(A)) bajo , es decir
S = (A)

(4.4)

Aun cuando una parametrizaci


on de una supercie S puede ser una herramienta u
til para
identicar a este tipo de puntos, en general esto no siempre funciona. A continuaci
on daremos una
serie de ejemplos en los que mostraremos que el conjunto denido en 4.4 puede, desde coincidir con
183

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.1. Superficies

ese conjunto que geometricamente identicamos como el borde de S, o ser totalmente ajeno a
este.
Un ejemplo en el que el conjunto S coincide con el borde geometrico de S es aquel en el que
la supercie se puede ver como la gr
aca de una funci
on f : A R2 R. Recuerdese que en este
caso S se puede parametrizar con la funci
on (x, y) = (x, y, f (x, y)) y para esta parametrizaci
on
es claro que el conjunto S coincide con el borde geometrico de S (ver gura 4.2). En este
caso, la parametrizacion tiene la propiedad de ser una funci
on inyectiva en todo su dominio, lo
que sin duda es una condici
on suciente para que el conjunto S siempre coincida con el borde
geometrico de S.
Desafortunadamente no toda supercie S se puede parametrizar por medio de una funci
on
inyectiva, y justo cuando no se tiene esta propiedad es que el conjunto S no es lo que esperamos.
S
olo para ilustrar hasta que punto el conjunto S puede no tener nada que ver con el borde
geometrico de S, damos el siguiente ejemplo.
YO
3
4

ZO
(x,y)=(cos(x),sen(x),sen(y))

o
O

O
|

2
34


/

S = (A)

1
1

n 2

/X

1 p|
ppp
p
p
pp
ppp
p
p
12
p
xppp
/
O
1
X
 

/Y

Figura 4.5: La superficie S parametrizada por la funci


on es el cilindro circular recto cuyo
borde geometrico esta formado por dos circunferencias de radio 1: una con centro en el punto
(0, 0, 1) y contenida en el plano z = 1, y otra contenida en el plano z = 1 con centro en el
S esta formado por otras dos circunferencias
de
punto (0, 0, 1). Por otra parte, el conjunto

radio 1, una con centro en el


punto (0, 0, 1/ 2) y contenida enel plano z = 1/ 2, y otra
contenida en el plano z = 1/ 2 con centro en el punto (0, 0, 1/ 2), ademas del segmento de
recta que une a los puntos (1, 0, 1) y (1, 0, 1)
Sea : A = [0, 2] [3/4, 3/4] R2 R3 denida como (x, y) = (cos(x), sen(x), sen(y)).
Es f
acil ver que la supercie S parametrizada por esta funci
on es el cilindro circular recto cuyo borde
geometrico esta formado por dos circunferencias de radio 1: una con centro en el punto (0, 0, 1)
y contenida en el plano z = 1, y otra contenida en el plano z = 1 con centro en el punto (0, 0, 1).
de radio 1,
Sin embargo, en este caso el conjunto S estara formado por otras dos circunferencias

en
el
plano
z
=
1/
2,
y
otra
contenida
en
una con centro
en el punto (0, 0, 1/ 2) y contenida

el plano z = 1/ 2 con centro en el punto (0, 0, 1/ 2), ademas del segmento de recta que une a los
puntos (1, 0, 1) y (1, 0, 1) (ver gura 4.5). Seguramente no escapa al lector el hecho de que en este
on , ademas de
caso el conjunto S esta formado por estas curvas debido a que la parametrizaci
unir (o pegar) a los segmentos verticales que forman parte del borde de A, recorre dos veces
algunas partes del cilindro S, terminando en las dos circunferencias que se encuentran contenidas
J. P
aez

184

4.1. Superficies

Captulo 4. Integrando sobre superficies

en los planos z = 1/ 2 y z = 1/ 2, y que este doble recorrido es la razon principal por la cual
el conjunto S no coincide con el borde geometrico de S.
Cuando la funci
on es inyectiva en el interior de su dominio (en cuyo caso diremos que es
una parametrizaci
on simple de S) se tienen mas posibilidades de que S coincida con el borde
geometrico de S. Considerese ahora la supercie S parametrizada por la misma funci
on (x, y) =
(cos(x), sen(x), sen(y)) pero con (x, y) A = [0, 2] [/2, /2]. En este caso se tiene que S es
el mismo cilindro circular recto del ejemplo anterior, de tal forma que el borde geometrico de
as de las dos
S tambien es el mismo. Por otra parte, ahora el conjunto S esta formado, adem
circunferencias que forman el borde geometrico de S, por el segmento de recta que une a los
puntos (1, 0, 1) y (1, 0, 1). Si se observa con cuidado, se notar
a que este segmento es la imagen
bajo del segmento que une a los puntos (0, /2) y (0, /2), y del segmento que une a los puntos
(2, /2) y (2, /2), que no son m
as que la parte del borde de A que la funci
on pega para
formar el cilindro S (ver gura 4.5).
Un caso mas extremo que el anterior es el que nos proporciona la funci
on (x, y) = (cos(x) sen(y),
sen(x) sen(y), cos(y)) con (x, y) A = [0, 2] [0, ]. Como vimos anteriormente, en este caso la
supercie S es la esfera de radio 1 con centro en el origen la cual, geometricamente hablando, no
tiene borde! Sin embargo, el conjunto S es no vaco y coincide con la semicircunferencia de radio
1 contenida en el semiplano derecho del plano coordenado XZ (ver gura 4.6).
ZO

YO

S = (A)

A
|
|

/X

r|
rrr
r
r
1
rrr
ry rr

/Y

Figura 4.6: Si parametrizamos a la esfera unitaria con la funci


on (x, y) = (cos(x) sen(y),
sen(x) sen(y), cos(y)) con (x, y) A = [0, 2] [0, ], el borde S inducido por esta
parametrizaci
on es la semicircunferencia de radio 1 contenida en el semiplano derecho del
plano coordenado XZ
En estos dos u
ltimos ejemplos se tiene que el conjunto S no solo contiene a los puntos que
forman el borde geometrico de S, sino que tambien contiene (o incluso es igual) a los puntos que
forman parte de lo que podramos llamar la costura de S (producida por la parametrizaci
on ).
Observese que, si es una parametrizaci
on del borde de A (en cualquiera de los dos ejemplos) que
lo recorre una vez (sin importar con que orientaci
on), entonces
=

(4.5)

on que tiene la particularidad de que la


sera una parametrizaci
on de la curva S, parametrizaci
curva que forma la costura de S, es recorrida dos veces por solo que, una vez en un sentido, y la otra en el sentido contrario! (ver las guras 4.5 y 4.6). Esto signica que, si usamos
185

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.1. Superficies

la parametrizaci
on dada por 4.5 para integrar un campo F sobre la curva S, entonces esta
integraci
on a nal de cuentas se reducir
a a integrar sobre el borde geometrico de S (las dos
circunferencias en el caso del cilindro), o dicha integral valdr
a cero (en el caso de la esfera).
Aun cuando nuestro objetivo inicial era caracterizar a aquellos puntos de una supercie S que
forman lo que hemos venido llamando el borde geometrico de S, el conjunto S (denido en
4.4 y que de aqu en adelante llamaremos el borde de S inducido por ) nos sera suciente para
formular los teoremas que veremos mas adelante, razon por la cual abandonamos este objetivo y
damos por concluido el an
alisis de estos puntos.
En varios de los ejemplos anteriores, la parametrizaci
on = de la curva S siempre
recorre dos (o mas) veces a la parte de esta curva que forma lo que hemos llamado la costura de
S (en caso de que exista dicha costura). Es importante mencionar que este doble recorrido no
siempre lo hace en sentidos contrarios. A continuacion daremos un ejemplo de una supercie S y
una parametrizaci
on de esta, que ilustra este hecho y que adem
as nos da la pauta para introducir
el concepto de supercie orientada.
La supercie que parametrizaremos a continuaci
on es la muy conocida cinta de M
obius1 . Sea
(x, y) = ((2 + y cos(x/2)) cos(x), (2 + y cos(x/2)) sen(x), y sen(x/2))

(4.6)

= 2(cos(x), sen(x), 0) + y(cos(x/2) cos(x), cos(x/2) sen(x), sen(x/2))


con (x, y) A = [0, 2] [1, 1]. Observese que si tomamos = 1 + 2 + 3 + 4 una
parametrizaci
on del borde de A que lo recorra en el sentido contrario al de las manecillas del
reloj, y tomamos 2 (y) = (2, y) y 4 (y) = (0, y) con y [1, 1], como las parametrizaciones correspondientes a los segmentos verticales del borde de A, entonces (2 (y)) = (2, y) = (2y, 0, 0)
y (4 (y)) = (0, y) = (2 y, 0, 0) recorren el segmento que une a los puntos (1, 0, 0) y (3, 0, 0),
ambas empezando en el primero y terminando en el segundo (ver gura 4.7). Lo anterior muestra
que dicho segmento es donde la parametrizaci
on pega los bordes verticales de A y que adem
as
la parametrizaci
on = de la curva S lo recorre dos veces en la misma direccion! Este
u
ltimo hecho es un reejo de una caracterstica muy importante de la banda de M
obius: es una
supercie no orientada.
ZO

YO

2
|

A
|

/X


2 
|





1

>
2 | ?

(4 ) | (2 )



|

 3

| 2




/Y
|

2



Figura 4.7: Una banda de M


obius parametrizada por la funci
on (x, y) = ((2 +
y cos(x/2)) cos(x), (2 + y cos(x/2)) sen(x), y sen(x/2))
1

Esta superficie fue construida en 1858 de manera independiente por los matem
aticos alemanes August Ferdinand
M
obius (1790-1868) y Johann Benedict Listing (1808-1882).
J. P
aez

186

4.1. Superficies

Captulo 4. Integrando sobre superficies

El concepto de supercie orientada se puede describir en terminos coloquiales de la siguiente


manera: decimos que una supercie S es orientada si S tiene dos lados o dos caras perfectamente diferenciadas. Otra forma de decir esto mismo es la siguiente: existe una forma de pintar
a toda la supercie S con dos colores distintos de tal manera que el u
nico camino para pasar de
un color a otro es a traves del borde (geometrico) de S, o perfor
andola. Ejemplos de supercies
orientadas son un cilindro o una esfera, en las cuales es muy f
acil identicar sus dos caras (y que
com
unmente llamamos cara interior y cara exterior). Este no es el caso de la cinta de Mobius2
y de otra tambien muy famosa supercie, que adem
as tiene la particularidad de ser una supercie
cerrada (lo que signica que su borde geometrico es vaco, como en la esfera) y que se le conoce
como la botella de Klein3 (ver gura 4.8).

Figura 4.8: Una botella de Klein


La denicion formal de supercie orientada es la siguiente:
Definici
on 4.2 Sea S Rn una superficie. Decimos que S es orientada si existe F : S Rn Rn
tal que F es continua en S y F (
x) = 1 para toda x
S.
Dado que cualquier supercie S que estamos considerando cuenta con una parametrizacion
de clase C 1 a partir de la cual, de acuerdo con 4.3, podemos asignar vectores normales a S en cada
uno de sus puntos, es claro que cada parametrizaci
on puede inducir una orientaci
on sobre S; sin
embargo, esta asignacion de vectores normales no necesariamente cumple con todas las condiciones
de la denici
on anterior, como sucede en el caso de la parametrizaci
on que dimos (o cualquier
otra!) de la banda de M
obius (ver problema 3).
Un concepto que no hemos mencionado hasta ahora y que est
a relacionado con lo anterior, es
el concepto de reparametrizacion de una supercie. Observese que, si : B R2 R2 es una
on de una
funci
on de clase C 1 tal que (B) = A R2 y : A R2 R3 es una parametrizaci
on de S. Queda como un
supercie S, entonces
= : B R2 R3 es otra parametrizaci
problema para el lector (el n
umero 4) probar que los vectores normales inducidos por esta nueva
parametrizaci
on
satisfacen que



(u, v)
(u, v) = det(D(u, v))
((u, v))
((u, v))
(4.7)
u
v
x
y
2

Seguramente el lector alguna vez a construido una cinta de M


obius y ha intentado colorearla con las caractersticas
descritas arriba (y si no la ha hecho intentelo!)
3
Conocida con este nombre en honor de su creador, el matem
atico alem
an Christian Felix Klein (1849-1925)

187

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.1. Superficies

para toda (u, v) B.


Con la identidad anterior tenemos todo lo necesario para introducir el concepto de reparametrizaci
on
de una supercie.
Definici
on 4.3 Si : A R2 R3 es una parametrizaci
on de la superficie S y : B R2 R2
es una funci
on de clase C 1 tal que (B) = A decimos que la funci
on
= : B R2 R3 es
una reparametrizaci
on de S. Si det(D(u, v)) 0 para toda (u, v) B decimos que
recorre a
S con la misma orientaci
on que y si det(D(u, v)) 0 para toda (u, v) B entonces decimos
que
recorre a S con la orientaci
on contraria a .
Como se recordara del captulo 3, dada una parametrizaci
on de una curva , se construye
la parametrizaci
on que no es mas que una reparametrizaci
on de que la recorre justo en la
direccion contraria que ; esta particularidad se reejaba en el hecho de que los vectores tangentes
a inducidos por apuntan en la direcci
on contraria a los inducidos por . Esto mismo se
puede hacer para las supercies y lo m
as interesante es que hay mas de una forma de hacerlo. Por
on de la supercie S, observe que la funci
on
ejemplo, si : A R2 R3 es una parametrizaci
(u, v) = (u, v) es una

: A = {(u, v) R2 | (u, v) A} R2 R3 denida como


reparametrizaci
on de S (cual sera la funci
on : A A en este caso?) que tiene la particularidad
de que el vector normal inducido por
en cada punto de S, apunta en la direcci
on contraria al
asignado por (ver gura 4.9).
M
x0 )
x0 )
x (
y (



x0 ) 
v (
.....
g
 ........
.....................O......(x0 )=(x0 )
.........
.
...O..OO
.
.
.
.
...
.. .....O..[Link]

.
.... '
.
x0 )

..... y (
x0 ) ...
.......
u (
.........
.

YO
y0

VO

y0

a

x
0

|
x0

x0
|

TTTT
TTTT
TT*
/
X

||

x0 )
x (

b

..
...
.. x )
0
.. u (

x0 )
v (

/U

:
tt
tt
t
tt
tt
tt

S = (A) =
(A)

Figura 4.9: El vector normal inducido por la parametrizaci


on (x, y) en cada punto de S, apunta
en la direcci
on contraria al asignado por la parametrizaci
on
(u, v) = (u, v)
Para continuar con la descripci
on de las supercies, abordaremos el problema de deducir lo
que llamaremos el
area de una superficie S parametrizada por una funci
on = (1 , 2 , 3 ) : A
2
3
R R la cual, dada la naturaleza del problema, supondremos que es simple. Procederemos
de la siguiente manera: primero, aproximamos al conjunto A por medio de una familia nita
de peque
nos rectangulos R1 , . . . , Rk (contenidos en A); despues, subdividimos a la supercie S
en un n
umero nito de pedazos a traves de la imagen de estos rect
angulos bajo la funci
on
J. P
aez

188

4.1. Superficies

Captulo 4. Integrando sobre superficies

(ver gura 4.10). Lo primero que hay que notar es que eso a lo que queremos llamar el area de S
(
area(S)) se le puede aproximar por la suma de las areas de cada uno de estos pedazos de supercie
(o parches) (Ri), es decir
k

a
rea((Ri))
area(S)
i=1

y que esta aproximaci


on sera mejor en la medida de que los rectangulos R1 , . . . , Rk sean mas
peque
nos.
ZO

YO

...
.
.. .. ................... ....... ......
.............
.... .... ......... ...
...........
............ ................... ... ..............
..
..(R ) ...... ..
...................
... ..................... i .... ...........
............. ..
.. ..
.
. ..................
.
.
..
.
.

.


A
Ri

/X





 

/Y

S = (A)

X
Figura 4.10: El area de una superficie S se puede aproximar por medio de la suma de las areas
on sera mejor en
de cada uno de los pedazos de superficie (o parches) (Ri) y esta aproximaci
nos
la medida de que los rectangulos R1 , . . ., Rk sean mas peque
En virtud de lo anterior, nuestro problema ahora es calcular o aproximar lo mejor que se pueda
el area de cada pedazo de supercie (Ri). Si Ri = [xi1 , xi ] [yi1 , yi ] es un rectangulo muy
peque
no es de esperarse que el pedazo de supercie (Ri) se parezca mucho al paralelogramo Pi
generado por los vectores (xi1 , yi ) (xi1 , yi1 ) y (xi, yi1 ) (xi1 , yi1 ) (ver gura 4.11)
de tal forma que, de acuerdo con lo que sabemos de la Geometra Analtica, se tiene que
rea(Pi )
a
rea((Ri)) a
= ((xi, yi1 ) (xi1 , yi1 )) ((xi1 , yi ) (xi1 , yi1 ))
(xi1 , yi )

(xi1

C

















 \\\\\\\\\\\
\
\\\\\\\\\\\\
\\\.
,y )

(Ri)

(xi, yi )

Pi

i1

(xi, yi1 )
Figura 4.11: El area del pedazo de superficie (Ri) R3 se parece mucho al area del paralelogramo Pi R3 generado por los vectores (xi1 , yi)(xi1 , yi1 ) y (xi , yi1 )(xi1 , yi1 )
189

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.1. Superficies

Por otra parte, por el Teorema del Valor Medio aplicado a cada una de las funciones coordenadas
1 , 2 , 3 de , sabemos que


1
2
3
(1,i, yi1 ),
(2,i, yi1 ),
(3,i, yi1 )
(xi, yi1 ) (xi1 , yi1 ) = (xi xi1 )
x
x
x
y

(xi1 , yi) (xi1 , yi1 ) = (yi yi1 )

1
2
3
(xi1 , 1,i),
(xi1 , 2,i),
(xi1 , 3,i)
y
y
y

en donde 1,i , 2,i, 3,i (xi1 , xi ) y 1,i, 2,i, 3,i (yi1 , yi ).


Por tanto, dado que las funciones 1 , 2 , 3 son de clase C 1 , si los intervalos (xi1 , xi ) y (yi1 , yi)
son muy peque
nos, se tendr
a que
a
rea((Ri)) a
rea(Pi )

(4.8)

= ((xi, yi1 ) (xi1 , yi1 )) ((xi1 , yi ) (xi1 , yi1 ))


( i )
( i )

(xi xi1 )(yi yi1 )


x
y

( i )

rea(Ri )
=
( i )

a
x
y

( i )

=
( i )

m(Ri )
x
y
para cualquier i Ri .
Considerando todas estas aproximaciones, tenemos entonces que
area(S)

k

i=1
k

a
rea((Ri))

a
rea(Pi )

i=1
k


i=1

(i ) (i )
m(Ri )

x
y

y como seguramente el lector sabra reconocer, esta u


ltima suma es una suma de Riemann de la
integral

(x, y) (x, y)

x
y
A

de donde se intuye que la forma m


as adecuada de denir lo que es el area de una supercie S
parametrizada por una funci
on : A R2 R3 es la siguiente.
on : A R2 R3 . Si
Definici
on 4.4 Sea S R3 una superficie parametrizada por la funci
es una parametrizaci
on simple, definimos el a
rea de S (que denotamos por a
rea(S)) de la siguiente
forma:

(4.9)
a
rea(S) =

x (x, y) y (x, y)

J. P
aez

190

4.1. Superficies

Captulo 4. Integrando sobre superficies

Vale la pena resaltar la analoga que existe entre la integral de la identidad anterior y la correspondiente integral que se obtuvo en el captulo 3 (3.2) para calcular la longitud de una curva
parametrizada por una funci
on .
Lo siguiente que haremos sera mostrar con un ejemplo que la integral de 4.9 en efecto nos
permite calcular eso que nuestra intuici
on nos dice que debe ser el area de una supercie S. Lo
mostraremos con una supercie para la cual podamos calcular su area por otro metodo.
Ejemplo 4.1 Sea S el cilindro circular recto parametrizado por la funci
on (x, y) = (cos(x), sen(x), y)
con (x, y) A = [0, 2] [0, 1]. Calcular el a
rea de S.
Soluci
on. Lo primero que hay que observar es que, si hacemos un corte vertical en el cilindro,
y aplanamos la superficie (que en este casi s se puede), entonces obtenemos un rect
angulo cuya
base mide 2 (el permetro de la circunferencia que genera al cilindro) y altura 1 (ver figura
4.12). De esta forma, el a
rea de S es 2 que es el valor que debemos obtener al calcular la integral
de 4.9. Para calcular dicha integral, primero n
otese que

(x, y) = ( sen(x), cos(x), 0)


x

(x, y) = (0, 0, 1)
y

de tal forma que

(x, y)
(x, y) = (cos(x), sen(x), 0)
x
y
para toda (x, y) A = [0, 2] [0, 1] (lo que significa que los vectores normales a S inducidos por
la partici
on apuntan hacia afuera del cilindro). Por lo tanto

(x, y)

a
rea(S) =
(x, y)

x
y
A

1
=
[0,2][0,1]

=a
rea(A)
= 2
que es lo que esper
abamos.

Figura 4.12: Si a la superficie de un cilindro circular recto (sin tapas) de altura 1 y base de radio
1 le hacemos un corte vertical y despues la aplanamos, entonces obtenemos un rectangulo
de base 2 (el permetro de la circunferencia de radio 1) y altura 1 cuya area es 2
Terminamos esta seccion deniendo lo que signicar
a para nosotros que un conjunto S Rn sea
una supercie por pedazos. Como es de esperarse, un conjunto S sera una supercie por pedazos si
191

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.1. Superficies

se puede expresar como la uni


on nita de supercies. A diferencia de lo que hicimos para las curvas,
en este caso no nos preocuparemos por construir una parametrizacion de todo S; nos bastar
a
con tener una parametrizaci
on de cada pedazo de S. Todo esto lo resumimos en la siguiente
Definici
on 4.5 Decimos que S Rn es una superficie por pedazos si existen S1 , . . . , Sk Rn
superficies tales que S = S1 Sk . Si i es una parametrizaci
on de Si para i = 1, . . . , k,
on4 de S.
escribimos = 1 + + k y decimos que es una parametrizaci
Ejemplos de supercies por pedazos son un cubo (o parte de un cubo) y en general cualquier
poliedro (o parte de un poliedro), o un cilindro con tapas, que adem
as tiene la particularidad de
ser una supercie cerrada (como sera el caso de un cubo o un poliedro completo). La forma en
que se parametrice cada pedazo de una supercie S por pedazos es muy importante dado que
por medio de cada una de esas parametrizaciones es que obtenemos vectores normales a S. En el
siguiente ejemplo ilustramos lo anterior.
ZO

S3

1
S1



|

 1




/Y

S2

Figura 4.13: Un cilindro con tapas es ejemplo de una superficie suave por pedazos

Ejemplo 4.2 Sea S R3 la superficie cerrada formada por el cilindro circular recto (cuyo eje es
el eje Z) que est
a contenido entre los planos z = 0 y z = 1, y los dos crculos que est
an contenidos
en cada uno de estos dos planos y que forman las tapas de S. Calcular una parametrizaci
on de
esta superficie.
Soluci
on. Expresaremos a la superficie como S = S1 S2 S3 en donde S1 es el cilindro y S2 y S3
son las tapas (ver figura 4.13). Hacemos 1 : A = [0, 2] [0, 1] R3 definida como 1 (x, y) =
(cos(x), sen(x), y); 2 : A = [0, 2] [0, 1] R3 definida como 2 (x, y) = (y cos(x), y sen(x), 0)
y 3 : A = [0, 2] [0, 1] R3 definida como 3 (x, y) = (y cos(x), y sen(x), 1). De esta forma
tenemos que:
1
1
(x, y)
(x, y) = ( sen(x), cos(x), 0) (0, 0, 1)
x
y
= (cos(x), sen(x), 0)
4

Esta notaci
on no significa que una parametrizaci
on de una superficie por pedazos sea una suma de parametrizaciones de cada uno de los pedazos de S.
J. P
aez

192

4.2. Integrando funciones escalares

Captulo 4. Integrando sobre superficies

que son vectores normales a S que apuntan hacia afuera de S.


An
alogamente
2
2
(x, y)
(x, y) = (y sen(x), y cos(x), 0) (cos(x), sen(x), 0)
x
y
= (0, 0, y)
que son vectores normales a la tapa inferior de S que apuntan hacia afuera de S.
Finalmente
3
3
(x, y)
(x, y) = (y sen(x), y cos(x), 0) (cos(x), sen(x), 0)
x
y
= (0, 0, y)
que son vectores normales a la tapa superior de S que apuntan hacia afuera de S.
Por tanto, la parametrizaci
on = 1 + 2 + 3 de la superficie por pedazos S asigna vectores
normales que apuntan hacia afuera de S.

4.2

Integrando funciones escalares

Ya en el captulo tres mencion


abamos el problema de calcular la masa total de una l
amina no
3
homogenea que tuviera la forma de una supercie S R . En esta seccion empezaremos por
resolver este problema y su solucion nos conducir
a a la denici
on de lo que signica integrar una
funci
on de valores reales sobre una supercie S.
on (continua) que en cada punto de S nos asigna
Supongamos que : S R3 R es una funci
su densidad de masa, y que S esta parametrizada por la funci
on : A R2 R3 , inyectiva en el
interior de su dominio (es decir, una parametrizaci
on simple). Procediendo como en el problema
del c
alculo del area de S, aproximamos al conjunto A por medio de una familia de peque
nos
rectangulos R1 , . . . , Rk contenidos en A, los cuales a su vez usamos para aproximarnos a la
supercie S por medio de la imagen de estos rect
angulos bajo la funci
on . De esta forma, tenemos
que
k

((i)) area((Ri))
masa(S)
i=1

donde i Ri para i = 1, . . . , k.
Ahora, si usamos la misma aproximaci
on para el a
rea((Ri)) obtenida en 4.8, tenemos que
masa(S)

k

i=1
k

i=1

((i)) a
rea((Ri))

( i )

((i))
(i )

m(Ri)
x
y

y esta u
ltima suma es facilmente reconocible como una suma de Riemann de la integral

(x, y)

((x, y))
(x, y)

x
y
A

193

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.2. Integrando funciones escalares

de tal forma que, como hemos hecho ya varias veces a lo largo de este texto, podemos deducir que

masa(S) = ((x, y))

(4.10)

x (x, y) y (x, y)

Observese que de la identidad anterior se tiene que, si la funci


on de densidad es constante ( c),
es decir, que nuestra lamina es homogenea, entonces masa(S) = c a
rea(S) como tiene que suceder.
Con base en la identidad 4.10, denimos en general lo que signicar
a la integral de una funci
on
f de valores reales denida sobre una supercie S que esta parametrizada por una funci
on , y
que de aqu en adelante conoceremos como la integral de superficie de f sobre S, de la siguiente
manera:
Definici
on 4.6 Sean, S una superficie pararametrizada por : A R2 R3 , y f : S R3 R
una funci
on continua. Definimos la integral de f sobre S seg
un la parametrizaci
on , que denotamos
por S f d, como

(x, y)

f ((x, y))
(x, y)

x
y


f d =
S

(4.11)

Como es de suponerse, esta denicion se comporta bien con la aritmetica basica de las funciones
escalares, como lo establecemos en la siguiente proposicion cuya prueba, sin lugar a dudas, queda
en manos del lector.
Proposici
on 4.1 Si S es una superficie parametrizada por : A R2 R3 , f, g : S R3 R
son funciones continuas y , R entonces



(f + g) d = f d + g d
S

Otra cuestion importante con relaci


on a la denici
on 4.6 es la de saber que tanto depende el
concepto de integral ah denido, de la parametrizaci
on de la supercie S. Como en el caso de la
integral de lnea de funciones escalares, basta que dos parametrizaciones recorran a la supercie
S esencialmente el mismo n
umero de veces, para que el valor de la integral sea el mismo. As, de
acuerdo con la denici
on 4.3, basta que dos parametrizaciones de una supercie S la recorran con
la misma direccion o con la direcci
on contraria, para que el valor de la integral 4.11 sea el mismo.
Lo anterior queda expresado en la siguiente
Proposici
on 4.2 Sean, S una superficie pararametrizada por : A R2 R3 y f : S R3 R
on que recorre a S con la misma direcci
on
continua. Si
: B R2 R3 es otra paramatrizaci
o con la direcci
on contraria que entonces


f d = f d

S

Dem. De acuerdo con la denici


on 4.3, dado que
recorre a S con la misma direccion o
con la direcci
on contraria que , entonces existe : B R2 A R2 de clase C 1 tal que
det(D(u, v)) 0 para toda (u, v) B o det(D(u, v)) 0 para toda (u, v) B.
J. P
aez

194

4.3. Integrando funciones vectoriales

Captulo 4. Integrando sobre superficies

En cualquiera de estos dos casos, por el Teorema de Cambio de Variable sabemos que

(x, y)

f d = f ((x, y))


(x, y)

x
y
S
A

= f (((u, v)))

x ((u, v)) y ((u, v))


|det(D(u, v))|
B

((u, v))
((u, v))

= f (( )(u, v))
det(D(u, v))

x
y
B

de tal forma que por la identidad 4.7 tenemos que

(u, v)

f d = f (
(u, v))
(u, v)

u
v
S
B


= f d
S

que es lo que queramos demostrar.


Concluimos esta breve seccion extendiendo el concepto de integral de supercie de funciones
escalares, a supercies por pedazos.
Definici
on 4.7 Sean, S = S1 Sk R3 una superficie por pedazos con i : Ai R2 R3
una parametrizaci
on de Si para i = 1, . . . , k, y f : S R3 R continua. Definimos la integral de
f sobre S, que denotamos por S f d, como



f d = f d1  + + f dk 
S

S1

Sk

donde = 1 + + k .
Es una tarea f
acil (tarea que se deja al lector) mostrar que la proposicion 4.1 se puede extender
a supercies por pedazos.

4.3

Integrando funciones vectoriales

Vamos a motivar el concepto de integral de supercie de una funci


on de valores vectoriales por
medio del problema equivalente (en el espacio) al que usamos en el captulo tres para motivar el
concepto de divergencia (en el plano). Esto es, vamos a suponer que F = (P, Q, R) : U R3 R3
es una funci
on que representa el campo de velocidades de un uido y nuestro objetivo es encontrar
una forma de medir que tanto se expande este uido a traves de una supercie S U .
Como hicimos antes, empezaremos por el caso mas sencillo en el que F es constante, es decir,
supondremos que F (
x) F para toda x
U . Tambien empezaremos por suponer que S es una
supercie plana, es decir, que existe P R3 un plano tal que S P. De esta forma, y recurriendo
a los mismos argumentos que usamos en el captulo tres, si n
R3 es un vector unitario que es
normal al plano P (y por tanto a S), entonces el n
umero F n
es una medida de que tanto cruza
el campo F a el plano P, en donde, como antes, su signo nos indica la direcci
on en la que lo hace
195

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.3. Integrando funciones vectoriales

(si es positivo, cruza a P en la direccion en la que apunta n


, y si es negativo, en la direccion
contraria). Por tanto, el n
umero
(F n
) area(S)
que es el volumen de un cilindro cuya base tiene la forma de la supercie S y altura F n
, sera una
medida de que tanto se expande el uido representado por F a traves de S (ver gura 4.14).
F
H
%

\\\%\% \\\\\\\ \

 \\\\\\\\\\\\\\\
%%




%%





%%
S





%% 





%% 








 P











\ \\\\\\\\\\\

\\\\\\\\\\\
\\\\
n
R%

es un
Figura 4.14: Si S es una superficie plana, es decir, contenida en un plano P R3 , y n

vector unitario que es normal a P (y por tanto a S), el n


umero F n
es una medida de que
tanto cruza el vector F a el plano P de modo que (F n
) a
rea(S) sera una medida de que
tanto se expande el fluido (cuya velocidad esta representada por F ) a traves de S
Para resolver el mismo problema en el caso m
as general (F no necesariamente constante y S
no necesariamente plana), supondremos que S esta parametrizada por : A R2 R3 , una
paramatrizaci
on simple. Como ya hicimos en dos ocasiones en este captulo, aproximamos al
conjunto A por medio de una familia de peque
nos rectangulos R1 , . . . , Rk contenidos en A, los
cuales a su vez usamos para aproximarnos a la supercie S por medio de la imagen de estos
rectangulos bajo la funci
on .

Ahora, si para cada i = 1, . . .k elegimos i Ri tal que


x (i ) y (i ) = 0 y hacemos


x (i ) y (i)

n
i =

x (i )

y (i)

entonces el n
umero
i ) a
rea((Ri))
(F ((i)) n
es una medida de que tanto se expande el uido a traves del pedazo de supercie (Ri) en la
direccion del vector normal n
i (ver gura 4.15) de tal forma que
k

(F ((i)) n
i) a
rea((Ri))

i=1

sera una medida de que tanto se expande el uido (cuya velocidad est
a dada por F ) a traves de
k inducidos por .
la supercie S en la direccion de los vectores normales n
1 , . . . , n
Si ahora recordamos que en la seccion 4.1 (4.8) obtuvimos que

( i )

area((Ri))
(i)

m(Ri )
x
y
J. P
aez

196

4.3. Integrando funciones vectoriales

Captulo 4. Integrando sobre superficies

n
i =


(i)
( )
y i
x


( )
x (i)
y i

R%%

(xi1 , yi )

%%
%

%%
%

D F ((i ))



%%




%%
(Ri)

(xi, yi)
%%

%% 
% 


(i)

(xi1 , yi1 )

(xi , yi1 )

Figura 4.15: Si elegimos i Ri = [xi1 , xi] [yi1 , yi] tal que


x (i ) y (i ) = 0 entonces el
i) a
rea((Ri)) sera una medida de que tanto se expande el fluido (cuya
n
umero (F ((i)) n
on del
velocidad esta dada por el campo F ) a traves del pedazo de superficie (Ri) en la direcci
vector normal n
i inducido por

entonces tenemos que


k

F ((i ))


( i )
(i )
m(Ri)


x
y
i )

x (i )
i=1
y


k


( i )
(i ) m(Ri)
F ((i ))
=
x
y

(F ((i)) n
i) a
rea((Ri))

i=1


x (i )


y (i )

i=1

y esta u
ltima suma es facilmente reconocible como una suma de Riemann de la integral

(x, y)
(x, y)
F ((x, y))
x
y
A

por lo que podemos intuir que la soluci


on a nuestro problema est
a dada por esta integral.
El problema que planteamos y la soluci
on que dedujimos son la base sobre la cual se obtiene el
concepto de integral de superficie de una funci
on de valores vectoriales y que dan pie a la siguiente
Definici
on 4.8 Sean, S R3 una superficie parametrizada por : A R2 R3 y F : S R3
3
R continua. Definimos la integral de F sobre S, que denotamos por S F d, como

(x, y)
(x, y)
F d = F ((x, y))
x
y
S

on de
Si S = S1 Sk es una superficie por pedazos y i : Ai R2 R3 es una parametrizaci
Si para cada i = 1, . . ., k, definimos



F d = F d1 + + F dk
S

S1

Sk

197

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.3. Integrando funciones vectoriales

donde = 1 + + k
En el siguiente ejemplo, mostramos como se calcula una de estas integrales de supercie.

Ejemplo 4.3 Sean, S R3 la esfera de radio r > 0 con centro en el origen, y F : U = R3 \{0}
3
3
R R definida como


y
z
x
,
,
F (x, y, z) =
(x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2

on que induzca vectores normales a S que apunten
Calcule S F d donde sea una parametrizaci
hacia adentro de S.
Soluci
on. Parametrizamos a S por medio de la funci
on (x, y) = (r cos(x) sen(y), r sen(x) sen(y), r cos(y))
con (x, y) [0, 2] [0, ]. Entonces

(x, y)
(x, y) = (r sen(x) sen(y), r cos(x) sen(y), 0) (r cos(x) cos(y), r sen(x) cos(y), r sen(y))
x
y
= r sen(y)(r cos(x) sen(y), r sen(x) sen(y), r cos(y))
los cuales son vectores normales a S que apuntan hacia adentro de S.
Por tanto,

(x, y)
(x, y)
F d = F ((x, y))
x
y
S
A

 2

1
(cos(x)
sen(y),
sen(x)
sen(y),
cos(y))

r
sen(y)(cos(x)
sen(y),
sen(x)
sen(y),
cos(y))
=
r2
A

sen(y)
=
[0,2][0,]

2


= dx sen(y)dy
0

 


= 2 cos(y)
0

= 4
Con respecto a este ejemplo, vale la pena hacer las siguientes dos observaciones. La primera es
que el campo F es tal que en cada punto x
S, F (
x) es un vector normal que apunta justo en la
direccion normal y hacia afuera de S, lo que explica que el valor de la integral sea distinto de cero
y negativo; y la segunda, que el valor de la integral es independiente del radio de la esfera. Ambos
hechos jugar
an un papel importante m
as adelante.
Como es de esperarse, este nuevo tipo de integral se lleva bien con la aritmetica elemental de
las funciones de R3 en R3 , lo cual dejamos expresado en la siguiente
Proposici
on 4.3 Sean, S R3 una superficie parametrizada por : A R2 R3 , F, G : S
3
3
R R continuas y , R. Entonces



(F + G) d = F d + G d
S
J. P
aez

198

4.3. Integrando funciones vectoriales

Captulo 4. Integrando sobre superficies

Si S = S1 Sk es una superficie por pedazos y i : Ai R2 R3 es una parametrizaci


on de
Si para cada i = 1, . . ., k, entonces la identidad anterior tambien se cumple, con = 1 + + k .
Dem. Se deja al lector
Como en los casos anteriores, es importante saber que tanto depende la integral sobre una
supercie S de una funci
on de valores vectoriales F , de la parametrizaci
on de S que utilicemos.
Dado que esta integral se puede interpretar como una medida de que tanto se expande el campo
F en la direccion de los vectores normales inducidos por la parametrizaci
on , es de esperarse que
si otra parametrizacion
recorre a la supercie S con la misma orientaci
on que , entonces las
integrales son iguales para ambas parametrizaciones, mientras que si
recorre a la supercie S con
la orientaci
on contraria, entonces las integrales dieren s
olo por el signo. Concluimos esta seccion
con una proposici
on que expresa justo estas propiedades.
Proposici
on 4.4 Sean, S R3 una superficie y F : S R3 R3 continua. Sean : A R2
3
: B R2 R3 dos parametrizaciones de S tales que
es una reparametrizaci
on de .
R y
1. si
recorre a S con la misma orientaci
on que entonces


F d = F d

2. si
recorre a S con la orientaci
on contraria que entonces


F d = F d

Dem. Haremos la prueba del segundo inciso y se deja al lector la prueba del primero. Dado que

es una reparametrizaci
on de , sabemos que existe : B R2 A R2 de clase C 1 tal que

= , y como
recorre a S con la orientaci
on contraria que entonces det(D(u, v)) 0 para
toda (u, v) B. Por tanto, por el Teorema de Cambio de Variable y la identidad 4.7, tenemos que

(x, y)
(x, y)
F d = F ((x, y))
x
y
S
A

((u, v))
((u, v)) |det(D(u, v))|
= F (((u, v)))
x
y
B



((u, v))
(u, v)) det(D(u, v)) ((u, v))
= F (
x
y
B

(u, v)
(u, v)
(u, v))
= F (
u
v
B

= F d
S

que es lo que se quera demostrar.


Es importante que el lector note la analoga que existe entre la proposici
on anterior y la
proposici
on 3.6 del tercer captulo.
199

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.4

4.4. El teorema de Stokes

El teorema de Stokes

Cuando en el captulo tres formulamos el Teorema de Green, dijimos que este resultado se poda
interpretar como una generalizaci
on del Teorema Fundamental del C
alculo. En efecto, as como este
u
ltimo teorema establece que la integral sobre un intervalo [a, b] R de una derivada f  se puede
calcular simplemente evaluando la funci
on original f en los puntos a y b (que por cierto forman
el borde del intervalo [a, b]), el teorema de Green establece que la integral sobre un conjunto
x) (que es como una cierta derivada de F ) se puede calcular evaluando la
A R2 de Rot F (
funci
on original F sobre el borde de A (la integral de lnea de F sobre = A). De hecho, en
el caso del teorema fundamental, este se puede extender al calculo de integrales sobre conjuntos
unidimensionales (como lo es el intervalo [a, b] R) contenidos en espacios de dimension m
as alta
(Rn ), es decir, sobre curvas. Esto esta expresado en la identidad

d = ((b)) ((a))

en donde : [a, b] R Rn es una parametrizaci


on de la curva U Rn y : U Rn R,

y en donde en lugar de integrar f integramos .
Como seguramente el lector estara sospechando, ahora la pregunta es: el Teorema de Green
se puede extender al c
alculo de integrales sobre conjuntos dos-dimensionales no necesariamente
planos, es decir, supercies? La respuesta es que s y eso es justo de lo que trata el Teorema de
Stokes5 .
Aun cuando la discusi
on anterior nos puede dar una idea de lo que arma el Teorema de Stokes,
es mejor deducirlo a partir de la interpretaci
on fsica y geometrica de los conceptos que involucra,
que en este caso son el de integral de supercie y el del rotacional de un campo. Como en el caso
de los teoremas que hemos mencionado, el Teorema de Stokes trata de como calcular la integral
sobre una supercie S de un cierto tipo de derivada de una funci
on F de R3 en R3 , el rotacional
de F (RotF ), es decir, trata de

RotF d
S

Supongamos entonces que tenemos S U R3 una supercie parametrizada por : A


R2 R3 , y F : U R3 R3 de clase C 1 en U . Como hemos hecho en ocasiones anteriores,
aproximamos al conjunto A con un n
umero nito de peque
nos rectangulos R1 , . . ., Rk contenidos
en A de tal forma que

(x, y)
(x, y)
RotF d = RotF ((x, y))
x
y
S

A
k



( i )
(i ) m(Ri)
RotF ((i ))
x
y
i=1




k


x (i ) y (i)

RotF ((i ))

x (i) y (i)
m(Ri)


i)

x (i )
i=1
y

Nombrado as por el fsico y matem


atico ingles George Gabriel Stokes (1819-1903), a pesar de que la primera
formulaci
on conocida del teorema fue realizada por William Thomson (Lord Kelvin) y aparece en una correspondencia
que el mantuvo con Stokes.
J. P
aez

200

4.4. El teorema de Stokes

Captulo 4. Integrando sobre superficies

con i int(Ri) para cada i = 1, . . . k.


Ahora, si hacemos

x (i )

n
i =

x (i )


y (i)

y (i)

y recordamos que

(i ) (i )
m(Ri) a
rea((Ri))

y
a
rea(Pi )
en donde Pi es el paralelogramo que tomamos en 4.8 y que se parece mucho a (Ri) (gura 4.11),
para cada i = 1, . . . k, tenemos entonces que

RotF d

k 


i a
RotF ((i )) n
rea(Pi )

i=1

Una vez que hemos llegado hasta aqu, es el momento de recordar la identidad 3.30 del captulo
tres y tomarnos la libertad de sustituir cuadrados con paralelogramos en dicha identidad, de tal
manera que podamos armar que




i area(Pi )
F di
RotF ((i)) n
Pi

en donde i es una parametrizaci


on del borde Pi del paralelogramo Pi que lo recorre en el sentido
contrario al de las manecillas del reloj cuando se le ve desde el vector unitario n
i .
(xi1 , yi)

Pi
C






(Ri) 






\\\\\\\\\\\
\
\\\\\\\\\\\
\.

(xi1 , yi1 )

(xi , yi)

Ci

(xi , yi1 )
Figura 4.16: Si Ri = [xi1 , xi] [yi1 , yi] y Ci es el cuadrilatero (formado por la uni
on de
dos triangulos, no necesariamente contenidos en el mismo plano) cuyos vertices son los puntos
(xi1 , yi1 ), (xi1 , yi ), (xi, yi1 ) y (xi, yi ), entonces Ci y Pi se parecen mucho
Notese que, como el campo F y la parametrizaci
on son funciones de clase C 1 , si Ri =
on de dos tri
angulos, no nece[xi1 , xi] [yi1 , yi ] y Ci es el cuadrilatero (formado por la uni
sariamente contenidos en el mismo plano) cuyos vertices son los puntos (xi1 , yi1 ), (xi1 , yi ),
(xi, yi1 ) y (xi, yi ) (ver gura 4.16), entonces Ci y Pi se parecen mucho de tal forma que


F di
F di
Pi

Ci

201

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.4. El teorema de Stokes

en donde ahora i es una parametrizaci


on del borde Ci del cuadril
atero Ci que lo recorre en el
sentido contrario al de las manecillas del reloj cuando se le ve desde el vector unitario n
i . De esta
forma, tenemos que

k

RotF d
F di
i=1 C

y esta aproximaci
on ser
a mejor en la medida de que los cuadril
ateros Ci sean muy peque
nos (es
nos).
decir, si los rectangulos Ri son muy peque
n
i R%

%%
%%

%%
%%

(Ri)

n
j
%%
%

%%
%

%%





G

j








J


(Rj )

Ci

Cj

Figura 4.17: Si Ci y Cj son dos cuadrilateros adyacentes, la integral del campo F sobre el lado
comun a ambos cuadrilateros se cancela de tal forma que la suma de las integrales sobre el
borde de cada uno de ellos, es igual a la integral de F sobre el borde de Ci Cj , recorrido en el
sentido contrario al movimiento de las manecillas del reloj cuando se le mira desde la direcci
on
j
en la que apunta el vector n
i o el vector n

Ahora observese que, dado que cada una de las integrales Ci F di se puede descomponer
como la suma de cuatro integrales (sobre cada uno de los lados del cuadril
atero Ci ), si Ci y Cj son
dos cuadril
ateros adyacentes, entonces en la suma


F di +
F dj
Ci

Cj

se cancela justo la integral sobre el lado com


un a ambos cuadril
ateros de tal forma que esta suma
es igual a la integral de F sobre el borde de Ci Cj , recorrido en el sentido contrario al movimiento
de las manecillas del reloj cuando se le mira desde la direccion en la que apunta el vector n
i o el
vector n
j (ver gura 4.17). Si este proceso de cancelacion de integrales sobre lados adyacentes lo
hacemos para todos los Ci , tenemos que

F di =

i=1 C

F d

en donde es la curva poligonal formada por todos los lados de los Ci que no se cancelaron, y
es una parametrizaci
on de esta que la recorre en el sentido contrario al de las manecillas del reloj
cuando se le mira desde la direccion en la que apuntan los vectores normales inducidos por (ver
J. P
aez

202

4.4. El teorema de Stokes

Captulo 4. Integrando sobre superficies

gura 4.18). Lo mejor de todo esto es que, nuevamente, si los cuadrilateros Ci son muy peque
nos
(es decir, los rectangulos Ri son muy peque
nos) entonces se tiene que S (el borde de S
inducido por denido en 4.4) y por lo tanto

F d
F d

en donde es la parametrizaci
on de S dada en 4.5.
S

?





Ci

hQQQ
QQQ
Q S

Figura 4.18: Si es la curva poligonal formada por todos los lados de los cuadrilateros Ci que
nos)
no se cancelan, y los Ci son muy pequenos (es decir, los rectangulos Ri son muy peque
entonces se tiene que S (el borde de S inducido por )
Todas estas identidades y aproximaciones sugieren que


RotF d =
F d

y esto es justo lo que asegura el Teorema de Stokes!


Con base en esta u
ltima identidad, formulamos el Teorema de Stokes de la siguiente manera:
Teorema 4.1 (de Stokes) Sean, S U R3 una superficie parametrizada por = (1 , 2 , 3 ) :
on de A (el borde de A,
A R2 R3 de clase C 2 (6 ), : [a, b] R R2 una parametrizaci
una curva cerrada simple) que lo recorre (una vez) en el sentido contrario al movimiento de las
on de clase C 1 en U . Entonces
manecillas del reloj, y F = (P, Q, R) : U R3 R3 una funci


RotF d =
F d

en donde = : [a, b] R R3 , y S = (A) (el borde de S inducido por ).


Dem. Dado que esta prueba esta basada en el Teorema de Green (como era de esperarse), suponon tipo I y tipo II.
dremos que A R2 es una regi
Si hacemos

(u, v)
(u, v) = (n1 (u, v), n2(u, v), n3(u, v))
u
v
se tiene que

(u, v)
(u, v)
RotF d = RotF ((u, v))
u
v
S

A
6

Aun cuando esta hip


otesis no es necesaria, se pide as para hacer un poco m
as sencilla la prueba

203

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.4. El teorema de Stokes




Q
R
R
P
((u, v))
((u, v)) n1 (u, v) +
((u, v))
((u, v)) n2 (u, v)
y
z
z
x
A


Q
P
((u, v))
((u, v)) n3 (u, v)
x
y


P
P
((u, v))n2(u, v)
((u, v))n3(u, v)
z
y


Q
Q
((u, v))n3(u, v)
((u, v))n1(u, v)
x
z


R
R
((u, v))n1(u, v)
((u, v))n2(u, v)
y
x


=
A

=
A

+
A

Por otra parte


b


F d
=



(P (
(t)), Q(
(t)), R(
(t))) 1 (t), 2 (t), 3 (t) dt

b
=
a

P (
(t))
1 (t)dt +

Q(
(t))
1 (t)dt +

R(
(t))
1 (t)dt

en donde = (
1 , 2, 3 ) = (1 , 2 , 3 ).
Probaremos que


 b
P
P
((u, v))n2(u, v)
((u, v))n3(u, v) = P (
(t))
1 (t)dt
z
y
a

Q
Q
((u, v))n3(u, v)
((u, v))n1(u, v) =
x
z

Q(
(t))
1 (t)dt

y que

 b
R
R
((u, v))n1(u, v)
((u, v))n2(u, v) = R(
(t))
1 (t)dt
y
x
a



= (P ) 1 , (P ) 1 . Como es de clase C 2 , se tiene que
Hacemos F = (P , Q)
u
v

P
Q
(u, v)
(u, v)
Rot F (u, v) =
u
v




(P ) 1
2 1
(P ) 1
2 1
+
(u, v) (P )
+
(u, v)
= (P )
uv
u
v
vu
v
u


P
1
P
2
P
3
1
(u, v)
((u, v))
(u, v) +
((u, v))
(u, v) +
((u, v))
(u, v)
=
v
x
u
y
u
z
u


1
P
2
P
3
1 P
((u, v))
(u, v) +
((u, v))
(u, v) +
((u, v))
(u, v)

u x
v
y
v
z
v
J. P
aez

204

4.4. El teorema de Stokes

Captulo 4. Integrando sobre superficies





1 3 1 3
P
1 2 1 2
P
((u, v))

(u, v)
((u, v))

(u, v)
=
z
v u
u v
y
u v
v u
Por tanto, como


n2 (u, v) =


n3 (u, v) =

3 1 1 3

u v
u v
1 2 2 1

u v
u v


(u, v)

(u, v)

por el Teorema de Green se tiene que






3 1 1 3
P
P
P
((u, v))n2(u, v)
((u, v))n3(u, v) =
((u, v))

(u, v)
z
y
z
u v
u v
A
A



1 2 2 1
P

((u, v))

(u, v)
y
u v
u v
A

= Rot F (u, v)
A


F d

=
A
b

F ((t))  (t)dt

b 
=


1
1
(P ) ,
(P ) ((t)) (t)dt
u
v

b
=

1 1
,
(P ) ((t))
u v

((t))  (t)dt

b
=

P (( )(t)) (1 ) (t)dt

b
=

P (
(t))
1 (t)dt

Las dos identidades restantes se prueban de manera an


aloga (se dejan como un problema para
el lector)
Es importante mencionar que la versi
on del Teorema de Stokes que hemos dado aqu tiene dos
particularidades que vale la pena destacar. La primera, es que en la identidad


RotF d =
F d

(4.12)
S

que se establece en el teorema, se usa el borde de la supercie S inducido por la parametrizaci


on
( S) y no el borde geometrico de S (S), que es como suele hacerse la mayora de las
205

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.4. El teorema de Stokes

veces. Hacerlo de esta forma tiene la ventaja de que nos ahorramos la denicion precisa del
borde geometrico S (cuestion que discutimos ampliamente en la seccion 4.1) ademas de que la
demostracion m
as frecuente (por ser la m
as sencilla) es precisamente la que hicimos aqu y que
es usando el borde S. En todo caso, la validez de la identidad 4.12 en terminos del borde
geometrico S es un problema que tiene que ver con la parametrizacion de S que se use y que
casi siempre se resuelve tomando una parametrizacion simple (para que S y S coincidan, o
otesis
cuando menos que S S, como tambien lo discutimos en la seccion 4.1), junto con la hip
de que S sea una supercie orientable.
Y justo la segunda particularidad que se quiere destacar es que en la formulaci
on que hemos
dado, no es necesario suponer que S sea una supercie orientable, lo cual tiene que ver con el hecho
de que el teorema lo escribimos precisamente en terminos de S y no de S.
A continuaci
on damos un par de ejemplos que sirven para ilustrar estas caractersticas del
Teorema de Stokes.
on : A = [0, 2] [0, 3/4]
Ejemplo 4.4 Sean, S R3 la superficie parametrizada por la funci
2
3
R R definida como (x, y) = (cos(x), sen(x), sen(y)), y F (x, y, z) = (zy, zx, 0) para toda
(x, y, z) R3 . Muestre que


RotF d = F d
S

Soluci
on. En este caso S es la parte del cilindro circular recto contenido entre los planos z = 0 y
z = 1, cuyo eje es el eje Z, y es una parametrizaci
on de S que recorre dos veces parte de este (la

on, asigna dos


parte contenida entre los planos z = 1/ 2 y z = 1, ver figura 4.19). Por esta raz
vectores normales en cada punto de esta parte que recorre dos veces, como se observa al calcular

(x, y)
(x, y) = ( sen(x), cos(x), 0) (0, 0, cos(y))
x
y
= (cos(x) cos(y), sen(x) cos(y), 0)
el cual es un vector normal a S que apunta hacia afuera si y [0, /2), y hacia adentro si y
(/2, 3/4].
Por tanto, como
RotF (x, y, z) = (x, y, 2z)
entonces


RotF d =
S

RotF ((x, y))

(x, y)
(x, y)
x
y

( cos(x), sen(x), 2 sen(y)) (cos(x) cos(y), sen(x) cos(y), 0)

=
A


cos(y)

=
[0,2][0,3/4]


3/4 

= 2 sen(y)
0

2
=
2
J. P
aez

206

4.4. El teorema de Stokes

Captulo 4. Integrando sobre superficies


ZO

C1


 

1
O
O

<

1/
<

[77
7

C2



> | >
 1


 

[77
7

/ Y

C0

X
Figura 4.19: Para S = (A) con : A = [0, 2] [0, 3/4] R2 R3 definida como
(x, y) = (cos(x), sen(x), sen(y)), se tiene que S = C0 C1 y S = C0 C2
a contenida en el
Por otra parte, S = C0 C1 , con C0 la circunferencia de radio 1 que est
a contenida en el
plano z = 0 con centro en el origen, y C1 la circunferencia de radio 1 que est
plano z = 1 con centro en el punto (0, 0, 1). Dado que F (x, y, 0) = (0, 0, 0) para toda (x, y, 0) C0 ,
se tiene que


F d =

F d
C0 C1

F d +

=
C0

F d
C1

2
F (cos(t), sen(t), 1) ( sen(t), cos(t), 0)dt

=0+
0

2
= ( sen(t), cos(t), 0) ( sen(t), cos(t), 0)dt
0

2
dt

=
0

= 2
en donde tomamos la parametrizaci
on de C1 que la recorre en el sentido de las manecillas del reloj
cuando se le mira desde los vectores normales inducidos por que apuntan hacia afuera de S. Con
esto mostramos que


RotF d = F d
S

207

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.4. El teorema de Stokes

y esto seguir
a siendo cierto aun y cuando parametricemos a C1 en la direcci
on contraria.
Observe que
S
=
C

,
ahora
con
C
la
circunferencia
de
radio
1
que
est
a contenida en el

0
2
2

plano z =1/ 2 con centro en el punto (0, 0, 1/ 2), y el segmento que une a los puntos (1, 0, 0)
y (1, 0, 1/ 2) (pasando por el punto (1, 0, 1)). Como este u
ltimo segmento es recorrido dos veces
(de ida y de regreso) por la parametrizaci
on de S (dada por la identidad 4.5), se tiene que


F d
=
F d

C0 C2

F d
+

=
C0


F d
+

C2

F d

2
F (cos(2 t), sen(2 t), sen(3/4)) (sen(2 t), cos(2 t), 0)dt + 0

=0+
0

2
=

1/ 2( sen(2 t), cos(2 t), 0) (sen(2 t), cos(2 t), 0)dt

2
=
2

= RotF d
S

con lo cual confirmamos lo que asegura el Teorema de Stokes.


Si en el ejemplo anterior se muestra que la no
on es deter inyectividad de una parametrizaci
minante para que la identidad S RotF d = S F d no se satisfaga, en el siguiente ejemplo
mostraremos que aun y cuando la parametrizaci
on sea simple, si la supercie S no es orientable,
entonces dicha identidad tampoco se cumple. Como es de suponerse, S sera la banda de M
obius y
usaremos la parametrizaci
on que dimos en la seccion 4.1.
obius parametrizada por la funci
on : A = [0, 2]
Ejemplo 4.5 Sean, S R3 la banda de M
2
3
[1, 1] R R definida como (x, y) = 2(cos(x), sen(x), 0)+y(cos(x/2) cos(x), cos(x/2) sen(x), sen(x/2)),
y


x
y
,
,0
F (x, y, z) =
x2 + y 2 x2 + y 2
para toda (x, y, z) R3 \{eje Z}. Muestre que


RotF d = F d
S

Soluci
on. Como se mencion
o en el captulo 3, es f
acil ver que RotF (x, y, z) = (0, 0, 0) para toda
(x, y, z) R3 \{eje Z}, y por lo tanto se tiene que

RotF d = 0
S

Por otra parte, si hacemos (x) = (x, 1) y (x) = (x, 1), con x [0, 2], entonces
(x) = (2 cos(x) cos(x/2) cos(x), 2 sen(x) cos(x/2) sen(x), sen(x/2))
J. P
aez

208

4.4. El teorema de Stokes

Captulo 4. Integrando sobre superficies

= (cos(x)[2 cos(x/2)], sen(x)[2 cos(x/2)], sen(x/2))


y
(x) = (2 cos(x) + cos(x/2) cos(x), cos(x/2) sen(x), sen(x/2))
= (cos(x)[2 + cos(x/2)], sen(x)[2 + cos(x/2)], sen(x/2))
de tal forma que + resulta ser una parametrizaci
on de S que la recorre en el sentido contrario
al movimiento de las manecillas del reloj cuando se le mira desde un punto de la parte positiva del
eje Z (ver figura 4.20).
ZO

r

| 2



2 
|









/ Y
|


2





1  l(0)=(2)
? |( vlll
:

2 
,
|
O



3
c* 1 |
(2)=(0)ccccc





X
Figura 4.20: Una banda de M
obius parametrizada por la funci
on (x, y) = ((2 +
y cos(x/2)) cos(x), (2 + y cos(x/2)) sen(x), y sen(x/2))
Realizando unos f
aciles c
alculos (que se dejan al lector), se obtiene que F ((x))  (x) = 1 y
F ((x))  (x) = 1 para toda x [0, 2], de tal forma que
2


F d( + ) =
S

F ((x)) (x)dx +
0

F ((x))  (x)dx

2
dx

=2
0

= 4

RotF d

=
S

Ahora, si hacemos (y) = (2, y) = (2 y, 0, 0) y (y) = (0, y) = (2 + y, 0, 0), con y [1, 1],
entonces = + + () + () es una parametrizaci
on de S (como la que se toma en el
Teorema de Stokes) de tal forma que


F d
=
F d( + + () + ())
S

209

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies


2
=

F ((x))  (x)dx +

4.4. El teorema de Stokes

F ((y))  (y)dy

1 
0,
= 2 +
1

F ((x))  (x)dx

F ((y))  (y)dy


1 
1
1
0,
, 0 (1, 0, 0)dy 2
, 0 (1, 0, 0)dy
2y
2+y


1
= 2 +

1
0dy 2

0dy

=0

= RotF d
S

con lo que nuevamente comprobamos la conclusi


on de dicho teorema.
Finalmente, en el siguiente ejemplo tomaremos una supercie orientable
S y una parametriza
cion simple de S, y vericaremos que en ese caso s se cumple que S RotF d = S F d , en
donde es una parametrizaci
on que recorre a S en el sentido de las manecillas del reloj cuando
se le mira desde la direccion en la que apuntan los vectores normales a S inducidos por .
on : A = [0, 2]
Ejemplo 4.6 Sean, S R3 la semiesfera de radio 1 parametrizada por la funci
2
3
[0, /2] R R definida como (x, y) = (cos(x) sen(y), sen(x) sen(y), cos(y)), y F (x, y, z) =
(y, x, xy) para toda (x, y, z) R3 . Muestre que


RotF d = F d
S

en donde es una parametrizaci


on que recorre a S en el sentido de las manecillas del reloj cuando
se le mira desde la direcci
on en la que apuntan los vectores normales a S inducidos por .
Soluci
on. Se tiene que

(x, y)
(x, y) = ( sen(x) sen(y), cos(x) sen(y), 0) (cos(x) cos(y), sen(x) cos(y), sen(y))
x
y
= sen(y)(cos(x) sen(y), sen(x) sen(y), cos(y))
por lo que los vectores normales a S inducidos por apuntan hacia adentro de la semiesfera.
Por otra parte
RotF (x, y, z) = (x, y, 2))
As,

(x, y)
(x, y)
RotF d = RotF ((x, y))
x
y
S
A

= (cos(x) sen(y), sen(x) sen(y), 2) ( sen(y) (cos(x) sen(y), sen(x) sen(y), cos(y)))
A



sen(y) (cos(x) sen(y))2 (sen(x) sen(y))2 2 cos(y)

[0,2][0,/2]
J. P
aez

210

4.4. El teorema de Stokes

Captulo 4. Integrando sobre superficies

sen (y) cos(2x) +

[0,2][0,/2]

2 sen(y) cos(y)

[0,2][0,/2]

/2
2


/2

2 sen(y) cos(y)
= cos(2x)dx sen3 (y)dy + 2
0

/2 

2
= 0 + 2 sen (y)
0

= 2
Ahora, dado que S es la circunferencia unitaria contenida en el plano z = 0 con centro en
el origen, y dado que los vectores normales a S inducidos por apuntan hacia adentro de la
semiesfera, definimos (t) = (cos(t), sen(t), 0) de modo que
2


F d =

F ((t))  (t)dt

2
( sen(t), cos(t), 2) ( sen(t), cos(t), 0) dt

=
0

2
dt

=
0

= 2

= RotF d
S

que es lo que dese


abamos mostrar.
En el captulo tres formulamos una version m
as general del Teorema de Green la cual consista
en considerar campos denidos sobre regiones cuyo borde estaba formado por m
as de una curva
(teorema 3.3). Para el caso del Teorema de Stokes, la situacion equivalente consistir
a en considerar
una supercie S parametrizada por una funci
on denida sobre una regi
on A R2 tal que el
borde (o frontera) de A (A) este formada por m
as de una curva. En este caso es muy probable
que la curva S tambien este formada por m
as de una curva, aunque esto ya poda suceder aun y
cuando A estuviera formada de una s
ola curva (como en el caso en que S es un cilindro).
As, la generalizaci
on del Teorema de Stokes queda formulada de la siguiente manera y su
prueba, por las mismas razones que en el caso de la generalizaci
on del Teorema de Green, tampoco
la daremos.
Teorema 4.2 (de Stokes (versi
on general)) Sean, S U R3 una superficie parametrizada
2
3
on de clase C 1 en U . Si
por : A R R , y F = (P, Q, R) : U R3 R3 una funci
as exterior (o que
A = 0 1 . . . k , con 0 , 1 , . . . , k curvas cerradas simples y 0 la m
rodea al resto), entonces




RotF d = F d
0 + F d
1 + . . . + F d
k
S

211

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.4. El teorema de Stokes

i = (i ), i = i y i una parametrizaci
en donde
on de i que la recorre una vez, en el sentido
de las manecillas del reloj para i = 1, . . ., k y 0 en el contrario (ver figura 4.21).
YO
ZO


3


*


K

h 







+
/ X

/ Y

S = (A)

Figura 4.21: Ejemplo de superficie S = (A) sobre la que se aplica la versi


on general del
Teorema de Stokes
Como sucede en el caso del Teorema de Green, en la mayora de los problemas en los que se
puede aplicar la versi
on anterior del Teorema de Stokes, tambien se pueden resolver adapt
andolos
a una aplicaci
on de la versi
on m
as sencilla.
Entre las consecuencias importantes del Teorema de Stokes esta la de poder generalizar la
identidad 3.30 del captulo tres, en la que se establece que

F dr
= lim r
RotF (
x0 ) n
r0 a
rea(Rr )
0 contenido en un plano P, n
es un
en donde Rr representa un cuadrado centrado en el punto x
vector unitario normal al mismo plano P, y r = Rr .
Como anunciamos en ese mismo captulo, la identidad anterior se generaliza de la siguiente
manera.
on de clase C 1 en U , : A R2 R3 una
Proposici
on 4.5 Sean, F : U R3 R3 una funci
1
funci
on de clase C tal que (A) U , y (u0 , v0 ) int(A) tal que

(u0 , v0 )
(u0 , v0 ) = 0
u
v
Sea tambien {A }0<<c una familia de subconjuntos conexos de A tal que:
1. (u0 , v0 ) int(A )
2. = A es una curva cerrada simple, y
3. lim0 diam(A) = 0
Si S es la superficie parametrizada por |A (para cada 0 < < c) entonces

F d

= RotF (
x0 ) n

lim S
0 a
rea(S )
J. P
aez

212

4.4. El teorema de Stokes

Captulo 4. Integrando sobre superficies

en donde: = y es una parametrizaci


on de la curva que la recorre una vez y en
el sentido contrario al de las manecillas del reloj (para cada 0 < < c); x
0 = (u0 , v0 ) y

(u0 , v0 )
n
=
u

(u0 , v0 )
u

v (u0 , v0 )

v (u0 , v0 )

Dem. Por el teorema de Stokes tenemos que




F d
= RotF d
S

RotF ((u, v))

(u, v)
(u, v)
u
v

y por el Teorema del Valor Promedio



RotF ((u, v))

S
u (u, v) v (u, v)

= A

area(S)

A u (u, v) v (u, v)


) ( ) area(A )
(

RotF (())
u
v

(
)
a
rea(A )
u ) v (

RotF (( ))
u ( )
v ( )

(
)

u ) v (
en donde , A para cada 0 < < c.
Por otra parte, como lim0 diam(A) = 0, se tiene que , (u0 , v0 ) cuando 0, y como
F y son de clase C 1 , entonces

F d

RotF (())
u ()
v ( )


= lim
lim S

(
0 a
0
rea(S )
)

u ) v (

(u0 , v0 )
RotF ((u0 , v0 ))
u (u0 , v0 ) v

(u0 , v0 ) (u0 , v0 )

u
v


(u0 , v0 )
(u0 , v0 )
u
v

= RotF (
x0 )

(u0 , v0 ) (u0 , v0 )

= RotF (
x0 ) n
que es lo que queramos demostrar.
Una aplicaci
on importante de la proposici
on anterior, es la que nos permite obtener una expresi
on para el rotacional de un campo F cuando este esta dado en terminos de coordenadas
distintas a las cartesianas. En la seccion cinco del captulo tres ya discutimos lo que signica que
un campo F = (Fr , F ) este dado en terminos de las coordenadas polares (r, ) y lo que representa
la pareja (Fr , F ). En breves palabras, esto signica que Fr y F son funciones (de valores reales) de
las variables r y , y si x
=
0 es un punto del plano que tiene coordenadas polares (r, ), entonces
(F (
x)) en el sistema
(Fr (r, ), F(r, )) representan las coordenadas del valor del campo F en x
x) = (cos(), sen()) y e (
x) = ( sen(), cos()) (ver gura
cartesiano ubicado en el punto x
, er (
3.37 del captulo 3).
213

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.4. El teorema de Stokes

De forma an
aloga, decir que un campo F = (Fr , F , Fz ) (denido en alguna regi
on del espacio)
esta dado en terminos de coordenadas cilndricas, signicar
a que Fr , F y Fz son funciones (de
valores reales) de las variables r, y z, y si x
es un punto del espacio que tiene coordenadas cildricas
a las coordenadas del valor del campo
(r, , z), entonces (Fr (r, , z), F(r, , z), Fz(r, , z)) representar
F en x
(F (
x)) en un cierto sistema cartesiano ubicado en el punto x
. En este caso, este sistema
x) = (cos(), sen(), 0), e (
x) = ( sen(), cos(), 0) y
cartesiano es el formado por los vectores er (
x) = (0, 0, 1), en donde estos vectores estan expresados en terminos de sus coordenadas en el
ez (
sistema cartesiano XY Z asociado al sistema cilndrico rz (ver gura 4.22). Lo anterior signica
que, para cada x
en el dominio del campo F , se tiene que
x)
er (
x) + F (
x)
e (
x) + Fz (
x)
ez (
x)
F (
x) = Fr (
Observe que los vectores er (
x),
e (
x) y ez (
x) solo estan bien denidos si x
es un punto que
no pertenece al eje Z, en virtud de lo cual s
olo se consideraran campos denidos en regiones
U R3 \{eje Z}.
ZO
F (
x)
}>
}
z
}}
}}
}
}} o7 Fz (x)
}o}oooo
}
o
}o
x
}DoDD
DD

O
F (xD) DD F (x)

r
!


ez (
x)

oo7
o oooeo (x)

Do o
/ Y
 D:DD

DDe (x)

DrD

! DD


D


r

O

Figura 4.22: Si x
es un punto del dominio de un campo F = (Fr , F , Fz ), y tiene coordenadas cildricas (r, , z), entonces la terna (Fr (r, , z), F(r, , z), Fz(r, , z)) representa a las
coordenadas del valor del campo F en x
(F (
x)) en el sistema cartesiano formado por los vectores
x), e (
x) y ez (
x)
er (
An
alogamente, decir que un campo F = (F , F , F ) esta dado en terminos de coordenadas
esfericas, signicar
a que F , F y F son funciones (de valores reales) de las variables , y
, y si x
es un punto del espacio que tiene coordenadas esfericas (, , ), entonces la terna
a las coordenadas del valor del campo F en x
(F (
x))
(F (, , ),F(, , ),F(, , )) representar
en un cierto sistema cartesiano ubicado en el punto x
. En este caso, este sistema cartesiano es el
formado por los vectores
x) = (cos() sen(), sen() sen(), cos())
e (
x) = ( sen(), cos(), 0)
e (
x) = (cos() cos(), sen() cos(), sen())
e (
en donde estos vectores estan expresados en terminos de sus coordenadas en el sistema cartesiano
XY Z asociado al sistema esferico (ver gura 4.23). Es decir,
x)
e (
x) + F (
x)
e (
x) + F (
x)
e (
x)
F (
x) = F (
J. P
aez

214

(4.13)

4.4. El teorema de Stokes

Captulo 4. Integrando sobre superficies

Como en el caso de las coordenadas cilndricas, estos vectores tambien solo estan bien denidos si x

es un punto que no pertenece al eje Z, en virtud de lo cual en este caso tambien solo se consideraran
campos denidos en regiones U R3 \{eje Z}.
ZO

D


F (
x) oo7
oo
o ooo
x)

/ F (
o
2

x
22
222
e (
x)D
22

2 F (x)


 ooo7 F (x)
o
o ooo e (x)

D
o
2
/ Y
 2D
 22:DDD

2 D

 222 DDD


2 DD


e (
x)



Figura 4.23: Si x
es un punto del dominio de un campo F = (F , F , F), y tiene coordenadas esfericas (, , ), entonces la terna (F (, , ), F(, , ), F(, , )) representa a
las coordenadas del valor del campo F en x
(F (
x)) en el sistema cartesiano formado por los
x),
e (
x) y e (
x)
vectores e (
A diferencia del caso cartesiano en el que el valor F (
x) del campo siempre esta expresado en
terminos de los vectores canonicos (tanto en el plano como en el espacio), cuando el campo F esta
dado en terminos de otras coordenadas, el valor F (
x) se expresa en un sistema cartesiano que va
cambiando con el punto x
(lo que explica la notaci
on que empleamos).
Para ilustrar el uso de la u
ltima proposici
on que demostramos, mostraremos como encontrar
una expresi
on para el rotacional de un campo F = (F , F , F ) : U R3 \{eje Z} R3 de clase C 1
que esta dado en terminos de coordenadas esfericas. Ya que el RotF (
x) en este caso es un vector,
para conocer a dicho vector basta con saber sus coordenadas en alg
un sistema cartesiano, y justo
x), e (
x) y e (
x) resulta ser el mas indicado. De
el sistema coordenado formado por los vectores e (
x), RotF (
x) e (
x) y RotF (
x) e (
x).
esta forma, nuestro objetivo es calcular RotF (
x) e (
x0 ) e (
x0 ).
Sean, x
0 U un punto con coordenadas esfericas (0 , 0 , 0 ). Calcularemos RotF (
Denimos : (, ) (0, ) R2 R3 como
(, ) = 0 (cos() sen(), sen() sen(), cos())

(4.14)

0 y que
Observe que (0 , 0) = x

(, )
(, ) = 20 ( sen() sen(), cos() sen(), 0) (cos() cos(), sen() cos(), sen())

= 20 sen()(cos() sen(), sen() sen(), cos())


e((, ))
= 20 sen()
de tal forma que, como 0 < 0 < , entonces

(0 , 0 )

(0 , 0 )

(0 , 0 )

=
e ((0 , 0 ))

(0 , 0 )

215

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.4. El teorema de Stokes


=
e (
x0 )

Dado > 0 denimos A = [0 , 0 + ] [0 , 0 + ] R2 . N


otese que existe c > 0 tal
que S = (A ) U para toda 0 < < c, y que la familia {A }0<<c satisface todas las condiciones
de la proposici
on 4.5 (ver gura 4.24).
Z
O

0 +
0

0
0
0 +

/
|
0

|
0 +

|
0


 5

 0
 0 +

2

 0

: S =(A )
 x
0


q 

/ Y

Figura 4.24: La familia {A =(A )}0<<c con (, )=0(cos() sen(),sen() sen(),cos())


on
y (, ) A =[0 , 0 + ] [0 , 0 + ], satisface todas las condiciones de la proposici
4.5
Por lo tanto, sabemos que

e (
x0 )) = lim
RotF (
x0 ) (

F d

a
rea(S)

on del A
Si recordamos que S = (A ) y que = , donde es una parametrizaci
que lo recorre una vez y en el sentido contrario al de las manecillas del reloj, tenemos que
0 +


F d
=

F ((, 0 )) (0 ( sen() sen(0 ), cos() sen(0 ), 0)) d


0

0 +

F ((0 + , )) (0 (cos(0 + ) cos(), sen(0 + ) cos(), sen())) d

+
0
0 +

F ((, 0 + )) (0 ( sen() sen(0 + ), cos() sen(0 + ), 0)) d

0 +

F ((0 , )) (0 (cos(0 ) cos(), sen(0 ) cos(), sen())) d

+
0
F ((, 0 )) (sen(0 )
e ((, 0 ))) d
= 0
0
J. P
aez

216

4.4. El teorema de Stokes

Captulo 4. Integrando sobre superficies

0 +

F ((0 + , )) e ((0 + , ))d

+
0
0 +

F ((, 0 + )) (sen(0 + )
e ((, 0 + ))) d

0 +

F ((0 , )) e ((0 , ))d

Si ahora usamos la identidad 4.13 y escribimos a los puntos (, 0 + ), (, 0 ), (0 + , )


y (0 , ) en terminos de sus coordenadas esfericas, tenemos que
+
0

F d
= 0
(sen(0 + )F ((, 0 + )) sen(0 )F ((, 0 ))) d
0

0 +

(F ((0 + , )) F ((0 , ))) d

+
0

= 0

0 +

(sen(0 + )F (0 , , 0 + ) sen(0 )F (0 , , 0 )) d

0 +

(F (0 , 0 + , ) F (0 , 0 , )) d

Ahora (y como en otras ocasiones), por el Teorema del Valor Promedio y el Teorema del Valor
Medio, se obtiene que

F d
= 0 [(2) (sen(0 + )F (0 , , 0 + ) sen(0 )F (0 , , 0 ))
S

(2) (F (0 , 0 + , ) F (0 , 0 , ))]


(sen()F )
2 F


(0 , , )
(0 , , )
= 0 (2)

en donde ,  [0 , 0 + ] y , 
Por otra parte, sabemos que

a
rea(S ) =
A

[0 , 0 + ].

(, ) (, )

0 sen()
e((, ))

+ +
0
0
d
sen()d
= 20
0

217

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.5. Campos solenoides (primera parte)



0 + 

cos()

20 (2)

20 (2)(cos(0

) cos(0 + ))

de modo que

x0 ) = lim
RotF (
x0 ) e (

= lim

F d

area(S )


F
0 (2)2 (0 ,  , )

(sen()F )
(0 , ,  )

20 (2)(cos(0 ) cos(0 + ))


F
(sen()F )
2
1
(0 , , )
(0 ,  , )
lim
=
0 0 (cos(0 ) cos(0 + ))



(sen()F )
F
2
1


(0 , , )
(0 , , )
lim
=
0 0 (sen(0 ) + sen(0 + ))



1
(sen()F )
F
=
(0 , 0 , 0 )
(0 , 0 , 0 )
0 sen(0 )

x0 ) y RotF (
x0 ) e (
x0 ) se sigue un procedimiento totalmente
Para el c
alculo de RotF (
x0 ) e (
an
alogo. De hecho, una mirada cuidadosa a la funci
on denida en 4.14 nos permitir
a descubrir la
estrecha relacion que hay entre esta funci
on y la funci
on g : R3 R3 de cambio de coordenadas
esfericas a coordenadas cartesianas, dada por
g(, , ) = ( cos() sen(), sen() sen(), cos())
Es decir, n
otese que
(, ) = g(0, , )
Esta u
ltima identidad debe de dar una idea de las funciones (y las correspondientes familias de
a que usar para mostrar que
superfcies {S }) que habr


1 (F)
F
(0 , 0 , 0 )
(0 , 0 , 0 )
x0 ) =
RotF (
x0 ) e (
0

y
1
x0 ) =
RotF (
x0 ) e (
0

F
(F )
1
(0, 0 , 0)
(0 , 0 , 0 )
sen(0 )

tarea que por supuesto, queda como un problema para el lector.

4.5

Campos solenoides (primera parte)

Como es bien sabido, toda identidad tiene dos formas de leerse: de izquierda a derecha y de derecha
a izquierda. En este sentido, la identidad que se prueba en el Teorema de Stokes no es la excepcion.
Una manera de leer esta identidad es que la integral de lnea de un campo F sobre el borde de una
supercie S se puede cambiar por la integral de supercie sobre S del rotacional de F , es decir


F d = RotF d
S
J. P
aez

218

4.5. Campos solenoides (primera parte)

Captulo 4. Integrando sobre superficies

Leerla de esta manera es muy conveniente, sobre todo cuando se esta interesado en el problema
de determinar si F es un campo conservativo. Como se recordara, en el captulo tres abordamos
este problema y mencionamos que el resultado mas general que se puede obtener a este respecto
es aquel que asegura que, si un campo F tiene rotacional cero en una region simplemente conexa
U entonces F es un campo gradiente en U . Como tambien mencionamos (de manera informal),
una regi
on simplemente conexa es aquella en la que toda curva cerrada U se puede contraer
(sin salirse de U ) a un punto. Si este es el caso, justo al contraer dicha curva a un punto,
generamos una supercie S U con la propiedad de que S = (ver gura 4.25). De esta
forma, se tendr
a que


F d = F d

RotF d

=
S

=0
de donde podemos concluir que la integral de lnea de F sobre cualquier curva cerrada U
vale cero, lo cual es equivalente a que F sea un campo gradiente en U . Salvo por unos cuantos
detalles, en terminos generales esta argumentacion sera una buena demostraci
on de ese importante resultado y en la que la identidad probada en el Teorema de Stokes (leda de esa forma)
juega un papel muy relevante.
U
= S
.
.
.
.
.
. .. ... .... .. . .
. . . ..
.. ................................ .....S..
.. ...............
....
. .........
................... . ........ .... ..
. . .. ..... ...
........
. .... ...................... ..
......... ..........................
. ..... .. .. . . . . ........ ..............
.. ......
. . .......
. . . ......
. .. . .
. ..

Figura 4.25: Una regi


on U R3 no tiene hoyos si cualquier curva cerrada simple U
se puede contraer a un punto de U sin salirnos de U . En este proceso se genera una
superficie S U con la propiedad de que S =
La otra forma de leer la misma identidad nos dira que la integral del rotacional de un campo F
(RotF ) sobre una supercie S, se puede reducir a calcular la integral de lnea del campo sobre
el borde de S (lectura que por cierto, nos hace recordar al Teorema Fundamental del C
alculo). Es
decir,


RotF d =
S

F d
S

Esta forma de leer la misma identidad nos conduce a plantearnos el siguiente problema: si para
219

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.5. Campos solenoides (primera parte)

cualquier campo G : U R3 R3 se pudiera encontrar un campo F : U R3 R3 tal que


G(
x) = RotF (
x)

(4.15)

para toda x
U , entonces para cualquier supercie S U se tendra que


G d = RotF d
S

F d

=
S

lo que signicara que cualquier integral de supercie de un campo G se podra reducir a una
integral de lnea de un campo F que cumpliera la identidad 4.15.
Como es de suponerse, aqu la pregunta importante es si es verdad que para cualquier campo
on 4.15.
G : U R3 R3 se puede encontrar un campo F : U R3 R3 que satisfaga la condici
Lo mas interesante de todo este problema es que a estas alturas ya contamos con un ejemplo (y los
resultados necesarios) para mostrar que esto no siempre es cierto.
Ejemplo 4.7 Considerese el campo G : U = R3 \{0} R3 R3 definido como


y
z
x
,
,
G(x, y, z) =
(x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2
0} R3 R3 tal que G(
x) = RotF (
x) para toda x
U.
Muestre que no existe F : U = R3 \{
Soluci
on. En el ejemplo 4.3 probamos que si S es la esfera de radio r > 0 con centro en el origen (de
modo que S U ) parametrizada por la funci
on (x, y) = (r cos(x) sen(y), r sen(x) sen(y), r cos(y))
con (x, y) [0, 2] [0, ], entonces

G d = 4
S

on 4.15,
Por otra parte, si existiera un campo F : U = R3 \{0} R3 R3 que cumpliera la condici
por el primer inciso del problema 23 se tendra que


G d = RotF d
S

=0
lo cual contradice la identidad anterior y por lo tanto podemos concluir que no existe este campo F
(definido en U !).
A un campo que cumple la condici
on 4.15 se le conoce con el nombre de campo solenoide 7 , lo
cual establecemos en la siguiente
7

De acuerdo con la Wikipedia: un solenoide es un alambre aislado enrollado en forma de helice (bobina) o n
n
umero de espiras con un paso acorde a las necesidades, por el que circula una corriente electrica. Cuando esto sucede,
se genera un campo magnetico dentro del solenoide. El solenoide con un n
ucleo apropiado se convierte en un im
an (en
realidad electroim
an). Este tipo de bobinas o solenoides es utilizado para accionar un tipo de v
alvula, llamada v
alvula
solenoide, que responde a pulsos electricos respecto de su apertura y cierre. Eventualmente controlable por programa,
su aplicaci
on m
as recurrente en la actualidad, tiene relaci
on con sistemas de regulaci
on hidr
aulica y neum
atica.
J. P
aez

220

4.6. Divergencia y teorema de Gauss

Captulo 4. Integrando sobre superficies

Definici
on 4.9 Sea G : U R3 R3 continua en la regi
on U . Decimos que G es un campo
solenoide en U si existe F : U R3 R3 de clase C 1 en U tal que
G(
x) = RotF (
x)
para toda x
U.
Encontrar condiciones necesarias y sucientes que nos garanticen cu
ando un campo es solenoide
sera un problema que abordaremos de manera an
alogo a como lo hicimos para los campos conservativos. As como el concepto de rotacional y el Teorema de Green jugaron un papel muy importante
para encontrar condiciones necesarias y sucientes que nos garantizaran cu
ando un campo era conservativo, para el caso de los campos solenoide desarrollaremos el concepto de divergencia (para
campos en el espacio) y probaremos un teorema muy importante relacionado con este concepto: el
Teorema de Gauss8 .

4.6

Divergencia y teorema de Gauss

Como se recordara, en la seccion tres de este captulo introdujimos el concepto de integral de


supercie de un campo vectorial en el espacio, por medio del problema equivalente (en el espacio)
al que usamos en el captulo tres para motivar el concepto de divergencia (en el plano). En este
caso, se supuso que F : U R3 R3 representaba el campo de velocidades de un uido y nuestro
objetivo fue encontrar una forma de medir que tanto se expande
este uido a traves de una

supercie S U . De esta forma, la integral de supercie S F d se puede interpretar como
una medida (dada en terminos de un volumen) de que tanto se expande este uido a traves
de una supercie S en la direccion en que apuntan los vectores normales a S inducidos por la
parametrizaci
on .
Ahora, si en particular tomamos Er igual a la esfera (solida) de radio r > 0 con centro en un
on que induce vectores normales que apuntan
punto x
0 U , Sr = F r(Er ) y r una parametrizaci

hacia afuera de Sr , entonces la integral Sr F dr se puede interpretar como una medida de que
tanto se expande nuestro uido alrededor del punto x
0 y ademas el signo de dicha integral tiene
la siguiente interpretaci
on: si es positivo, signica que la expansi
on hacia afuera de la esfera fue
mayor que la expansi
on hacia adentro, mientras que si es negativo, signica que la expansi
on
hacia adentro de la esfera fue mayor que la expansi
on hacia afuera
(ver gura 4.26).

Una vez hecho lo anterior, tenemos entonces que la integral Sr F dr es una medida de la
expansi
on (dada en terminos de un volumen) producida por el campo de velocidades F a traves
de la esfera Er , de tal forma que el cociente


F dr
Sr F dr
= Sr
volumen(Er )
(4/3)r 3
8

Johann Carl Friedrich Gauss (30 de abril de 1777-23 de febrero de 1855), fue un matem
atico, astr
onomo y fsico
alem
an que contribuy
o significativamente en muchos campos, incluida la teora de n
umeros, el an
alisis matem
atico,
la geometra diferencial, la geodesia, el magnetismo y la
optica. Conocido como el prncipe de las matem
aticas y
el matem
atico m
as grande desde la antig
uedad, Gauss ha tenido una influencia notable en muchos campos de la
matem
atica y de la ciencia, y es considerado uno de los matem
aticos cuyo trabajo ha tenido m
as relevancia en la
historia.
Gauss fue un ni
no prodigio de quien existen muchas anecdotas acerca de su asombrosa precocidad siendo apenas
un infante, e hizo sus primeros grandes descubrimientos mientras era apenas un adolescente. Complet
o su magnum
opus, Disquisitiones Arithmeticae a los veinti
un a
nos (1798), aunque no sera publicado hasta 1801. Un trabajo que
fue fundamental para que la teora de los n
umeros se consolidara y ha moldeado esta
area hasta los das presentes.
(fuente: Wikipedia)

221

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies


:
tt
tt
t
t
9
tt
tt rrrr
t
t
r
t
q8
rr
qqq
q
q
q

qqq

7
8

4.6. Divergencia y teorema de Gauss

x
0
9

7
6

x
0

ZZZZZZZZZ

ZZZ-

Er

(a)

n6
nnn

o7
ooo
7

oo

6 \\\\\
\-

Er

(b)


Figura 4.26: La integral de un campo F sobre la esfera Sr = F r(Er ) ( Sr F dr ) se puede
interpretar como una medida de que tanto se expande nuestro fluido alrededor del punto x
0 y
ademas el signo de dicha integral tiene la siguiente interpretacion: si es positivo, significa que la
expansi
on hacia afuera de la esfera fue mayor que la expansi
on hacia adentro (figura (a)),
mientras que si es negativo, significa que la expansi
on hacia adentro de la esfera fue mayor
que la expansi
on hacia afuera (figura (b))
se puede interpretar como la expansi
on promedio producida por F a traves de la esfera de radio
r con centro en x
0 . Como seguramente se sospecha, si el cociente de arriba tiene lmite cuando
r 0, a este valor lmite lo llamaremos la expansi
on producida por F en el punto x
0 .
A estas alturas el lector seguramente ya intuye (o se imagina) que en la discusion anterior es
irrelevante el hecho de que Sr sea una esfera y que esta se puede cambiar por cualquier otro tipo
de supercie cerrada, centrada en el punto x
0 = (x0 , y0 , z0 ) y que tenga la particularidad de
colapsarse en este punto cuando r 0. De hecho, lo siguiente que vamos a demostrar es que si
en particular Sr = F r(Rr ), en donde
Rr = [x0 r, x0 + r] [y0 r, y0 + r] [z0 r, z0 + r] U
y cada cara de Sr la parametrizamos de tal forma que los vectores normales inducidos apunten
hacia afuera de Rr , entonces el

F dr
lim Sr
r0 volumen(Rr )
as
existe si F = (P, Q, R) es de clase C 1 en U , y adem

F dr
P
Q
R
=
(
x0 ) +
(
x0 ) +
(
x0 )
lim Sr
r0 volumen(Rr )
x
y
z
Proposici
on 4.6 Sean, F = (P, Q, R) : U R3 R3 de clase C 1 en U , y c > 0 tal que
Rr = [x0 r, x0 + r] [y0 r, y0 + r] [z0 r, z0 + r] U
on simple de Sr tal que los vectores
para toda 0 < r < c. Si Sr = F r(Rr ) y r es una parametrizaci
normales inducidos en cada una de las caras apuntan hacia afuera de Rr , entonces

F dr
P
Q
R
=
(
x0 ) +
(
x0 ) +
(
x0 )
lim Sr
r0 volumen(Rr )
x
y
z
J. P
aez

222

4.6. Divergencia y teorema de Gauss

Captulo 4. Integrando sobre superficies

Dem. Sean 1 (u, v) = x


0 + (u, v, r), 2 (u, v) = x
0 + (u, v, r), 3 (u, v) = x
0 + (u, r, v), 4 (u, v) =
x
0 +(u, r, v), 5 (u, v) = x
0 +(r, u, v) y 6 (u, v) = x
0 +(r, u, v), con (u, v) Ar = [r, r][r, r].
Entonces r = 1 + (2 ) + 3 + (4 ) + 5 + (6 ) cumple con las condiciones requeridas y por
lo tanto







F dr = F d1 F d2 + F d3 F d4 + F d5 F d6
Sr

S1

S2

S3

F (1 (u, v)) (0, 0, 1)

=
Ar

S5

Ar

F (5 (u, v)) (1, 0, 0)


Ar

F (3 (u, v)) (0, 1, 0)


Ar

F (4 (u, v)) (0, 1, 0) +

S6

F (2 (u, v)) (0, 0, 1) +


Ar

S4

F (6 (u, v)) (1, 0, 0)


Ar

(R(x0 + u, y0 + v, z0 + r) R(x0 + u, y0 + v, z0 r))

=
Ar

(Q(x0 + u, y0 + r, z0 + v) Q(x0 + u, y0 r, z0 + v))

+
Ar

(P (x0 + r, y0 + u, z0 + v) P (x0 r, y0 + u, z0 + v))

+
Ar

de tal forma que, como en m


ultiples ocasiones hemos argumentado, por el Teorema de Valor
Promedio y el Teorema del Valor Medio, se tiene que existen
1,r , 1,r , 1,r, 2,r , 2,r, 2,r, 3,r , 3,r, 3,r [r, r]
tales que

F dr = (P (x0 + r, y0 + 1,r , z0 + 1,r ) P (x0 r, y0 + 1,r , z0 + 1,r )) a
rea(Ar )
Sr

rea(Ar )
+ (Q(x0 + 2,r , y0 + r, z0 + 2,r ) Q(x0 + 2,r , y0 r, z0 + 2,r )) a
rea(Ar )
+ (R(x0 + 3,r , y0 + 3,r , z0 + r) R(x0 + 3,r , y0 + 3,r , z0 r)) a
P
(x0 + 1,r , y0 + 1,r , z0 + 1,r )(2r)
area(Ar )
=
x
Q
(x0 + 2,r , y0 + 2,r , z0 + 2,r )(2r)
area(Ar )
+
y
R
(x0 + 3,r , y0 + 3,r , z0 + 3,r )(2r)
area(Ar )
+
z
de tal forma que

Sr F dr

P
Q
(x0 + 1,r , y0 + 1,r , z0 + 1,r ) +
(x0 + 2,r , y0 + 2,r , z0 + 2,r )
volumen(Rr )
x
y
R
(x0 + 3,r , y0 + 3,r , z0 + 3,r )
+
z
Ahora, como F es de clase C 1 y 1,r , 1,r, 1,r , 2,r, 2,r, 2,r , 3,r, 3,r, 3,r tienden a cero cuando
r 0, tenemos que


Q
P
Sr F dr
= lim
(x0 + 1,r , y0 + 1,r , z0 + 1,r ) +
(x0 + 2,r , y0 + 2,r , z0 + 2,r )
lim
r0 volumen(Rr )
r0 x
y
=

223

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.6. Divergencia y teorema de Gauss

R
(x0 + 3,r , y0 + 3,r , z0 + 3,r )
+
z
Q
R
P
(
x0 ) +
(
x0 ) +
(
x0 )
=
x
y
z

que es lo que queramos demostrar.


Como el lector seguramente intuira, el resultado anterior sirve como base para denir el concepto
de divergencia de un campo F = (P, Q, R) de la siguiente manera.
Definici
on 4.10 Sea F = (P, Q, R) : U R3 R3 tal que P
x), Q
x) y R
x) existen para
x (
y (
z (
cada x
U . Definimos la divergencia de F en x
U , que denotamos por div F (
x), como
div F (
x) =

Q
R
P
(
x) +
(
x) +
(
x)
x
y
z

A continuaci
on, calcularemos este n
umero para un campo especco, el cual nos sera de gran
utilidad m
as adelante.
Ejemplo 4.8 Sea F : U = R3 \{(0, 0, 0)} R3 R3 definido como
F (x, y, z) = (P (x, y, z), Q(x, y, z), R(x, y, z))


y
z
x
,
,
=
(x2 + y 2 + y 2 )3/2 (x2 + y 2 + y 2 )3/2 (x2 + y 2 + y 2 )3/2
Calcule div F (
x) para cualquier x
U.
Soluci
on. Dado que
 2
3/2

1/2
x + y2 + y2
3x2 x2 + y 2 + y 2
P
(x, y, z) =
x
(x2 + y 2 + y 2 )3
 2
3/2

1/2
x + y2 + y2
3y 2 x2 + y 2 + y 2
Q
(x, y, z) =
y
(x2 + y 2 + y 2 )3
y

 2
3/2

1/2
x + y2 + y2
3z 2 x2 + y 2 + y 2
R
(x, y, z) =
z
(x2 + y 2 + y 2 )3

se tiene que

div F (x, y, z) =
+
=
=

x2 + y 2 + y 2

3/2


1/2
3x2 x2 + y 2 + y 2

(x2 + y 2 + y 2 )3
 2
3/2

1/2
x + y2 + y2
3z 2 x2 + y 2 + y 2

(x2 + y 2 + y 2 )3


3/2
1/2 2
3 x2 + y 2 + y 2
3 x2 + y 2 + y 2
(x + y 2 + z 2 )
(x2 + y 2 + y 2 )3


3/2
3/2
3 x2 + y 2 + y 2
3 x2 + y 2 + y 2
(x2 + y 2 + y 2 )3

=0
para toda (x, y, z) U .
J. P
aez

 2
3/2

1/2
x + y2 + y2
3y 2 x2 + y 2 + y 2

224

(x2 + y 2 + y 2 )3

4.6. Divergencia y teorema de Gauss

Captulo 4. Integrando sobre superficies

Un tipo de campos para los cuales resulta de particular interes el calculo de su divergencia,
son los campos conservativos o campos gradiente. Si F = = (/x, /y, /z), con
: U R3 R, entonces
div F = div()
=

2 2 2
+
+
x2
y 2
z 2

A esta expresion se le conoce con el nombre de el laplaciano 9 de y se le denota como 2 , es


decir
2 2 2
+
+
2 =
x2
y 2
z 2
Cuando 2 (
x) = 0 para toda x
U decimos que es arm
onica en U .
Este campo escalar asociado al campo escalar es de gran relevancia y algunos resultados
importantes con respecto a este se obtienen en los problemas 25,26 y 27 de este captulo.
Por supuesto que el concepto de divergencia tambien se lleva bien con las operaciones aritmeticas
elementales entre campos de R3 en R3 (y de hecho, tambien para los de R2 en R2 ), lo cual dejamos
expresado en la siguiente proposicion y cuya prueba, como es de suponer, se deja al lector.
o n = 3) tales que div F (
x) y div G(
x)
Proposici
on 4.7 Sean F, G : U Rn Rn (con n = 2
existen para toda x
U.
1. si , R entonces div (F + G)(
x) = div F (
x) + div G(
x) para toda x
U
x) = f (
x) div F (
x) + f (
x) F (
x) para
2. si f : U Rn R es de clase C 1 entonces div (f F )(
toda x
U
Asociado al concepto de divergencia para campos de R3 en R3 existe un importante teorema,
cuya formulaci
on deduciremos a partir de la identidad probada en la proposici
on 4.6.
3
3
1
Si F = (P, Q, R) : U R R es un campo de clase C , entonces la divergencia de F en
cada punto x
de U dene una funci
on de valores reales (que denotamos como div F : U R3
R) la cual ser
a continua en U y por lo tanto integrable sobre cualquier conjunto U que sea
Jordan-medible. Supongamos que U es uno de estos conjuntos con la propiedad adicional de
que S = F r() es una supercie por pedazos. Si R R3 es un rectangulo tal que R y lo
subdividimos (por medio de una partici
on P muy na) en subrect
angulos muy peque
nos, sabemos
que

div F

div F (i ) m(Ri)

i=1

div F (i ) volumen(Ri)

i=1

angulos tales que Ri S.


en donde i Ri y Ri (con i = 1, . . ., k) son aquellos subrect
9

Este nombre es en reconocimiento de Pierre-Simon Laplace (1749-1827), fsico y matem


atico frances, quien estudi
o
soluciones de ecuaciones diferenciales en derivadas parciales en las que apareca dicho expresi
on.

225

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.6. Divergencia y teorema de Gauss

Como podemos suponer que tanto R como los Ri son cubos, y que i es el centro de cada Ri,
por la proposici
on 4.6, sabemos que


P
Q
R

div F (i ) volumen(Ri) =
( i ) +
( i ) +
(i) volumen(Ri)
x
y
z

F di
Si

en donde Si = F r(Ri) y i es una parametrizaci


on simple de Si que induce vectores normales que
apuntan hacia afuera de Ri (para cada i = 1, . . ., k), y por lo tanto tenemos que

div F

div F (i ) volumen(Ri)

i=1

F di

i=1 S


Ahora observese que, dado que cada una de las integrales Si F di se puede descomponer como
la suma de seis integrales (sobre cada uno de las caras del cubo Ri), si Ri y Rj son dos cubos
adyacentes, entonces en la suma


F di +
Si

F dj
Sj

se cancelan justo las integrales sobre la cara com


un a ambos cubos (ya que en dichas integrales
se usan vectores normales opuestos (ver gura 4.27 (a))) de tal forma que esta suma es igual a
la integral de F sobre la frontera del rect
angulo Ri Rj (tomando vectores normales que apuntan
hacia afuera de Ri Rj ) (ver gura 4.27 (b)).
O

C





















Ri


?




















Rj


(a)

?
?


























 

R R


(b)

Figura 4.27: Si los cubos Ri y Rj son adyacentes, al sumar las integrales de un campo F sobre
la frontera de cada uno de ellos, las correspondientes integrales sobre la cara com
un a ambos
cubos se cancelan (ya que en dichas integrales se usan vectores normales opuestos (figura
(a))), de tal forma que la suma es igual a la integral de F sobre la frontera del rectangulo
Ri Rj (figura (b))
J. P
aez

226

4.6. Divergencia y teorema de Gauss

Captulo 4. Integrando sobre superficies

Si este proceso de cancelacion de integrales sobre caras adyacentes lo hacemos para todos
los Ri , tenemos que

k

F di = F d

i=1 S

en donde S = F r(ki=1 Ri ) es una supercie poliedrica de caras paralelas a los planos coordenados (ver gura 4.28 (a)) y
es una parametrizaci
on simple de esta que induce vectores normales
que apuntan hacia afuera de ki=1 Ri. Lo mejor de todo esto es que, si los cubos Ri son muy
peque
nos (es decir, la partici
on P es muy na) entonces S S = F r() (ver gura 4.28 (b)) y por
lo tanto se debe tener que


F d

F d
S

en donde es una parametrizaci


on simple de S que induce vectores normales que apuntan hacia
afuera de .
S = F r(ki=1 Ri )

S = F r()

      
       


 


 
 
      












 


      
       


 


 
 
      












 


(a)

(b)

Figura 4.28: S = F r(ki=1 Ri ) es una superficie poliedrica de caras paralelas a los planos
coordenados (figura (a)) y si los cubos Ri son muy pequenos entonces S S = F r() (figura
(b))
Todas estas identidades y aproximaciones sugieren que



Q R
P
+
+
=
div F =
x
y
z


F d
S=F r()

y esto es justo lo que asegura el Teorema de Gauss!


Formularemos el Teorema de Gauss en los mismos terminos en que acabamos de deducirlo, aun
cuando la prueba s
olo la haremos para cierto tipo de regiones R3 .
Teorema 4.3 (de Gauss) Sean, F = (P, Q, R) : U R3 R3 de clase C 1 en U , y U un
conjunto Jordan-medible tal que S = F r() = es una superficie por pedazos y S U .
Entonces




Q R
P
+
+
=
div F =
F d
x
y
z

S=

donde es una parametrizaci


on simple de S que induce vectores normales que apuntan hacia
afuera de .
227

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.6. Divergencia y teorema de Gauss

Dem. Haremos la prueba para aquellas regiones R3 que sean tipo I, tipo II y tipo III,
simultaneamente. Dado que



Q R
P
+
+
div F =
x
y
z




P
Q
R
+
+
=
x
y
z

calcularemos cada una de estas integrales por separado.


Como estamos suponiendo que se puede expresar como una region tipo III, sabemos que
existe A R2 (Jordan-medible) y , : A R2 R de clase C 1 en A, tales que


= (w, u, v) R3 | (u, v) A, (u, v) w (u, v)
Por tanto, se tiene que

P
=
x

(u,v)

P
dx
x

(u,v)

(P ((u, v), u, v) P ((u, v), u, v))

=
A

Por otra parte, observese que cuando se describe de esta forma, se tiene que F r() = =
acas (sobre A) de las funciones y , respectivamente,
S1 S2 S3 en donde S1 y S3 son las gr
y S2 es una supercie cilndrica (que sigue al bode de A) perpendicular al plano Y Z (ver gura
4.29).
ZO

A
..
 ....



..


..




..


.
. 

....  S

................1......
S3  

 




S2 











/Y

on tipo III, se tiene que F r() =


Figura 4.29: Cuando R3 se describe como una regi
= S1 S2 S3 , en donde S1 y S3 son las graficas (sobre A) de dos funciones y ,
respectivamente, y S2 es una superficie cilndrica (que sigue al bode de A) perpendicular al
plano Y Z
De esta manera se tiene que, si 1 (u, v) = ((u, v), u, v), 3(u, v) = ((u, v), u, v) con (u, v) A,
entonces 1 y 3 son parametrizaciones simples de S1 y S3 , respectivamente, tales que los vectores
J. P
aez

228

4.6. Divergencia y teorema de Gauss

Captulo 4. Integrando sobre superficies

normales que inducen est


an dados por
 


(u, v), 1, 0
(u, v), 0, 1
u
v



= 1, (u, v), (u, v)


u
v

1
1
(u, v)
(u, v) =
u
v

que apuntan hacia adentro de , y


 


(u, v), 1, 0
(u, v), 0, 1
u
v



= 1, (u, v), (u, v)


u
v

3
3
(u, v)
(u, v) =
u
v

que apuntan hacia afuera de .


on simple de S2 , dado que esta supercie es perpendicular al
Ahora, si 2 es una parametrizaci
plano Y Z, se debe tener que los vectores normales inducidos por esta parametrizaci
on (o cualquier
otra) estan contenidos en dicho plano, es decir, son de la forma
2
2
(u, v)
(u, v) = (0, , )
u
v
Tomando estas parametrizaciones, tenemos entonces que




(P, 0, 0) d = (P, 0, 0) d1 + (P, 0, 0) d2 + (P, 0, 0) d3
S=

S1

S2

S3




= (P (1 (u, v)), 0, 0) 1, (u, v), (u, v) + (P (2 (u, v)), 0, 0) (0, , )


u
v
A
A



+ (P (3 (u, v)), 0, 0) 1, (u, v), (u, v)


u
v
A

= (P (3 (u, v)) P (1 (u, v)))

(P ((u, v), u, v) P ((u, v), u, v))

=
A

P
x

Si ahora usamos que tambien es una regi


on tipo II, por un procedimiento an
alogo podemos
probar que


Q
=
(0, Q, 0) d
y

S=

y si usamos que tambien es una regi


on tipo I, probamos que


R
=
(0, 0, R) d

S=

229

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies


de tal forma que

4.6. Divergencia y teorema de Gauss


Q R
P
+
+
div F =
x
y
z




P
Q
R
=
+
+
x
y
z




(P, 0, 0) d +
(0, Q, 0) d +
=


S=

S=

(0, 0, R) d

S=

F d

=
S=

que es lo que se quera demostrar.


No podemos dejar de mencionar que, as como los teoremas de Green y Stokes nos hacen recordar
el Teorema Fundamental del C
alculo, el Teorema de Gauss tambien tiene esta peculariedad. En
efecto, si recordamos la motivacion que nos condujo a la denici
on de la divergencia de un campo
F , dicho concepto se puede interpretar como una cierta derivada, de tal forma que integrar esta
derivada sobre una regi
on R3 se reduce a evaluar (de cierta forma) la funci
on original F
sobre el borde (o frontera) S = de la regi
on!
Dado que el Teorema de Gauss relaciona una integral de supercie de una funci
on de valores
vectoriales con una integral de Riemann de una funci
on de valores reales, ambas denidas en alg
un
subconjunto del espacio, este teorema se suele usar para sustituir el c
alculo de alguna de estas
integrales en terminos de la otra. El siguiente ejemplo muestra como usar el teorema de Gauss para
calcular integrales de supercie.
Ejemplo 4.9 Sea F : U = R3 \{eje Z} R3 R3 definida como


x
y
,
,0
F (x, y, z) =
x2 + y 2 x2 + y 2
Muestre que


F d = 0
S=

en donde U es cualquier conjunto Jordan-medible tal que su frontera (o borde = S) es una


superficie por pedazos.
Soluci
on. N
otese que
div F (x, y, z) =

(2x)(y)
(x2

y 2 )2

(2y)x
(x2 + y 2 )2

+0

=0
para toda (x, y, z) U . Como U satisface la hip
otesis del teorema de Gauss, tenemos que


F d = div F

S=

=0
J. P
aez

230

4.6. Divergencia y teorema de Gauss

Captulo 4. Integrando sobre superficies

El Teorema de Gauss se puede extender a regiones R3 cuya frontera este formada por varias
supercies (incluyendo supercies por pedazos), como sera el caso de una regi
on acotada entre dos
esferas concentricas. Para deducir el tipo de identidad que se obtiene en este caso, podemos recurrir
al mismo procedimiento que seguimos antes: si a la regi
on la metemos dentro de un cubo R
nos, haciendo las mismas
R3 y a este lo subdividimos (o lo particionamos) en cubos muy peque
aproximaciones, sustituciones y cancelaciones que en el caso anterior, llegaremos a la conclusion de
que



Q R
P
+
+
div F =
x
y
y




= F d0 + F d1 + + F dk
S0

S1

Sk

en donde S0 , S1 , . . ., Sk son las supercies tales que F r() = = S0 S1 . . . Sk , con S0


la mas exterior (o que rodea al resto) y 0 , 1 , . . . , k parametrizaciones simples de estas,
respectivamente, que inducen vectores normales que apuntan hacia afuera de (ver gura 4.30).
O

S0

S2


 S1
 




S3

Figura 4.30: El Teorema de Gauss se puede extender a regiones R3 cuya frontera este
formada por varias superficies (suaves por pedazos). En esta figura, F r() = = S0 S1
S2 S3 , con S0 la mas exterior (o que rodea al resto) y 0 , 1, 2 y 3 parametrizaciones
simples de estas, respectivamente, que inducen vectores normales que apuntan hacia afuera
de
Aun cuando formularemos esta versi
on m
as general del teorema de Gauss, no estamos en condiciones de dar una prueba rigurosa de ella. Sera necesario precisar algunos conceptos, como el de
que S0 es la supercie mas exterior (o que rodea al resto), lo cual, nuevamente, escapa a los
objetivos de este texto.
Teorema 4.4 (de Gauss (versi
on general)) Sean, F = (P, Q, R) : U R3 R3 de clase
C 1 en U , y U un conjunto Jordan-medible tal que F r() = = S0 S1 . . . Sk , con
as exterior (o que rodea al resto). Entonces
S0 , S1, . . . , Sk superficies (por pedazos) y S0 la m



Q R
P
+
+
div F =
x
y
z

231

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.6. Divergencia y teorema de Gauss


F d

F d0 +

=
S0


F d1 + +

S1

F dk
Sk

donde 0 , 1 , . . . , k son parametrizaciones simples de S0 , S1, . . . , Sk , que inducen vectores normales


que apuntan hacia afuera de .
De hecho, y de forma an
aloga a como sucede en el caso de las correspondientes generalizaciones
de los teoremas de Green y Stokes, en la mayora de los problemas en los que se puede aplicar la
version anterior del teorema de Gauss, tambien se pueden resolver adapt
andolos a una aplicaci
on
de la versi
on m
as sencilla. El siguiente ejemplo, ademas de ilustrar lo anterior, tambien muestra
en que tipo de situaciones suele ser u
til este teorema.
ZO
c












Er
| 


a






/Y

Figura 4.31: Si R3 es la region definida en el ejemplo 4.10 entonces F r() = S Er


Ejemplo 4.10 Calcule la integral

F (x, y, z) =

F d donde
y

,
,
(x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2

S es el elipsoide determinado por la ecuaci


on
x2 y 2 z 2
+ 2 + 2 =1
a2
b
c
con 0 < a, b, c, y es una parametrizaci
on simple de S que induce vectores normales que apuntan
hacia afuera del elipsoide.
Soluci
on. Tomamos r > 0 tal que r < min{a, b, c}. Por tanto el conjunto (Jordan-medible)


x2 y 2 z 2
3
2
2
2
2
= (x, y, z) R | r x + y + z y 2 + 2 + 2 1
a
b
c
as F r() = S Er , donde
est
a contenido en R3 \{(0, 0, 0)}, que es el dominio del campo F , y adem
on
Er es la esfera de radio r con centro en el origen (ver figura 4.31). De esta forma, por la versi
J. P
aez

232

4.6. Divergencia y teorema de Gauss

Captulo 4. Integrando sobre superficies

general del teorema de Gauss, se tiene que





F d + F d
= div F = 0
S

Er

en donde
es una parametrizaci
on simple de Er que induce vectores normales que apuntan hacia
adentro de la esfera. Por tanto,


F d = F d

Er

= (4)
= 4
(considerando el c
alculo realizado en el ejemplo 4.3).
Otra consecuencia importante del teorema de Gauss es que en el caso de un campo F de clase
(div F (
x)) se puede ver como un lmite, y no
C , la divergencia de un campo F en un punto x
solo haciendo uso de la expansi
on o contracci
on producida sobre esferas o cubos centrados en x

(como se hizo en la proposici


on 4.6) sino para regiones mas generales. En la siguiente proposicion
establecemos este hecho.
1

U y { }0<<c
Proposici
on 4.8 Sean, F = (P, Q, R) : U R3 R3 de clase C 1 en U , x
una familia de conjuntos contenidos en U , Jordan-medibles, cerrados y acotados, y tales que:
int( ) para toda 0 < < c R y
S = F r( ) = es una superficie (por pedazos), x
lim0 diam() = 0. Entonces

F d
div F (
x) = lim S
0 volumen()
on simple de S que induce vectores normales que apuntan hacia
donde es una parametrizaci
afuera de .
Dem. De acuerdo con el Teorema de Gauss, sabemos que



Q R
P
+
+
F d =
x
y
z
S



Q
R
P
( ) +
( ) +
( ) m( )
=
y
y
z


Q
R
P
( ) +
( ) +
( ) volumen( )
=
y
y
z
Q
R

para alguna (Teorema del Valor Promedio). Como P


x , y y z son continuas y x
int( ) para toda 0 < < c, tenemos que
cuando 0, ya que lim0 diam() = 0 y x



Q
R
P
S F d
= lim
( ) +
( ) +
( )
lim
0 volumen()
0
y
y
z
Q
R
P
(
x) +
(
x) +
(
x)
=
x
y
z

233

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.6. Divergencia y teorema de Gauss

= div F (
x)
que es lo que se deseaba demostrar.
Una de las ventajas de poder usar una gama amplia de regiones para ver a la divergencia de un
campo F (en un punto x
) como un lmite, es que podemos deducir como se calcula este valor en el
caso en que el campo F este expresado en otros sistemas coordenados. Dado que esto ya lo hemos
hecho en varias ocasiones en este texto, ahora esta tarea queda como un problema para el lector.
El teorema de Gauss tambien es una herramienta muy u
til para obtener una interpretaci
on
3
alternativa del concepto de rotacional para campos en R . Para mostrar esto, empecemos planteando la siguiente situaci
on: supongamos que la supercie Er es la esfera de radio r > 0 con centro
es un punto de Er y que n
x es el vector unitario normal a Er en el
en un punto x
0 R3 , que x
punto x
, que apunta hacia afuera de Er . La primera pregunta que nos haremos es la siguiente:
si suponemos que la esfera esta sujeta al punto x
0 (por medio de un aller puesto desde una
cuarta dimensi
on!) de tal forma que al golpearla por una fuerza F en el punto x
, no se desplaza
pero si rota, como (y con que?) medimos este movimiento de rotacion?
ZO
n
x
F o





 


















n
x F

/Y

Er

X
Figura 4.32: Si x
es el punto de la esfera Er de coordenadas (0, 0, r) y F = (0, a, 0), es de
esperarse que el eje de rotacion del movimiento producido por esta fuerza sobre Er sea el eje
X, lo cual concuerda con el hecho de que n
x F = (0, 0, 1) (0, a, 0) = (a, 0, 0). Observese
ademas que si miramos al punto x
desde la direccion en la que apunta el vector n
x F , se vera
on contraria al movimiento de las manecillas del reloj
que este (o la esfera Er ) gira en la direcci
Para saber c
omo rota una esfera es necesario conocer su eje de rotacion por lo que lo m
as
probable es que este tipo de movimiento se deba medir por medio de un vector. En la situaci
on
que acabamos de plantear, parece razonable suponer que este eje de rotacion esta determinado por
el vector
n
x F
es el punto de Er de coordenadas (0, 0, r) y
Por ejemplo (suponiendo que x
0 es el origen) si x
F = (0, a, 0) (ver gura 4.32), es de esperarse que el eje de rotacion del movimiento producido por
esta fuerza sobre Er sea el eje X, lo cual concuerda con el hecho de que
n
x F = (0, 0, 1) (0, a, 0)
J. P
aez

234

4.6. Divergencia y teorema de Gauss

Captulo 4. Integrando sobre superficies


= (a, 0, 0)

Observese ademas que si miramos al punto x


desde la direccion en la que apunta el vector (a, 0, 0),
se vera que este gira en la direccion contraria al movimiento de las manecillas del reloj. Es decir,
al es el eje de rotacion del movimiento producido sobre la
el vector n
x F ademas de indicarnos cu
esfera, nos indicar
a desde d
onde hay que observar al punto x
(o a la esfera Er ) para ver que este
(o esta) se mueva en la direccion contraria al movimiento de las manecillas del reloj.
Como es de esperarse, la magnitud del vector n
x F sera una medida de la magnitud de la
, de tal forma que este punto x
girara a razon de
fuerza ejercida sobre la esfera Er en el punto x

nx F

1 

n
x F

2r
2r
revoluciones (por unidad de tiempo) lo que tambien se puede tomar como una medida de la rotaci
on
producida sobre la esfera Er .
En resumen, el vector

1 
n
x F
2r
contiene toda la informaci
on necesaria para conocer el movimiento de rotaci
on producido por la

x = (nx,1 , nx,2 , nx,3 ) y F = (F1 , F2 , F3 )


fuerza F sobre la esfera Er . Vale la pena hacer notar que si n
entonces
n
x F = (nx,2 F3 nx,3 F2 , nx,3 F1 nx,1 F3 , nx,1 F2 nx,2 F1 )

(4.16)

x , (F3 , 0, F1) n
x , (F2 , F1 , 0) n
x )
= ((0, F3, F2 ) n
k en Er y suponemos que en cada uno de
Si ahora tomamos un n
umero nito de puntos x
1 , . . . , x

on
ellos act
ua una fuerza F1 , . . . , Fk , respectivamente, el lector coincidira en que el eje de la rotaci
producida sobre la esfera Er por todas estas fuerzas estara dado por el vector
xk Fk
n
x1 F1 + + n
y que la magnitud del movimiento de rotaci
on producido por dichas fuerzas estar
a dado por

xk Fk

x1 F1 + + n

1 

n
x1 F1 + + n
xk Fk

2r
2r
k en Er , y fuerzas F1 , . . . , Fk que experiHay muchas formas sencillas de tomar puntos x
1 , . . . , x
mentalmente conrmaran esta armaci
on (ver gura 4.33).
Nuevamente es importante destacar que, si n
xi = (nxi ,1 , nxi,2 , nxi,3 ) y Fi = (Fi,1 , Fi,2 , Fi,3 ) (para
i = 1, . . . , k) entonces
k

k
k



x Fk =
(0, Fi,3, Fi,2 ) n
x ,
(Fi,3 , 0, Fi,1) n
x ,
(Fi,2 , Fi,1 , 0) n
x
n
x F1 + + n
1

i=1

i=1

i=1

Ahora el siguiente paso es suponer que tenemos todo un campo de fuerzas que act
ua en cada
punto de la esfera Er y el problema que tenemos que resolver es el de calcular la rotacion que
este produce en la esfera. Supongamos que el campo de fuerzas esta representado por una funci
on
continua F = (P, Q, R) : U R3 R3 y que Dr , la esfera (solida) de radio r > 0 con centro en
x
0 , esta contenida en U .
235

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.6. Divergencia y teorema de Gauss


ZO

ZO
n
x2 F2

F1 o

n
x1 F1




2
n
x2 o x











F2




? F
 1

 /


x1
x
1 n

n
x1





 

x
1








n
x2 F2



?

Er








o


x
2
 F2
x2
X
 n
n
x1 F1

/Y

Er

/Y

Figura 4.33: Formas sencillas de tomar puntos x


1 , . . . , x
k en Er y fuerzas F1 , . . . , Fk que

xk Fk contiene toda la informaci


on necesaria
confirman que el vector n
x1 F1 + + n
para medir el movimiento de rotaci
on producido por dichas fuerzas sobre la esfera Er
Con base en este campo F , podemos denir otro campo vectorial sobre la esfera Er de la
siguiente manera:
1
(
nx F (
x))
2r
1
(
nx (P (
x), Q(
x), R(
x)))
=
2r
1
((0, R(
x), Q(
x)) n
x , (R(
x), 0, P (
x)) n
x , (Q(
x), P (
x), 0) n
x )
=
2r

G(
x) =

otese que este campo se puede interpretar como el campo que, para cada
para cada x
Er . N
x) sobre la esfera Er , y su
x
Er , nos dice cual es el eje de la rotacion producida por la fuerza F (
norma G(
x) nos indica la magnitud de esta rotaci
on.
Si ahora hacemos uso de la f
ormula que nos permite calcular el valor promedio (sobre la esfera
a en el
Er ) de cada una de las funciones coordenadas de este campo G (y que el lector deducir
problema 15), podemos asegurar que el vector




1
1
(0, R(

x), Q(
x)) d, (R(
x), 0, P (
x)) d, (Q(
x), P (
x), 0) d
2r a
rea(Er )
Er

Er

Er

contiene la informaci
on necesaria (eje de rotacion e intensidad) para conocer la rotaci
on (promedio)
producida por el campo F sobre la esfera Er .
Por el teorema de Gauss tenemos que este vector se puede escribir como




1
div(0, R(
x), Q(
x)), div(R(
x), 0, P (
x)), div(Q(
x), P (
x), 0)
a
rea(Er )(2r)
Dr

Dr

Dr

y por el Teorema de Valor Promedio, como




Q
R
P
Q
P
volumen(Dr ) R
( r )
(r ),
(
r ) +
(
r ),
( r )
( r )
a
rea(Er )(2r) y
z
x
z
x
y
J. P
aez

236

4.7. Campos solenoides (segunda parte)

Captulo 4. Integrando sobre superficies

en donde r , r , r Dr .
Si, nalmente, tomamos el lmite de estos vectores cuando r 0, en cuyo caso se tiene que
0 , entonces el vector
r , r , r x


1 R
Q
R
P
Q
P
1
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 ) +
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ) =
RotF (
x0 )
6 y
z
x
z
x
y
6
se puede interpretar como el vector que nos indica cu
al es la rotacion producida por el campo F
en el punto x
0 .
La conclusion m
as importante de toda esta discusi
on es que el RotF (
x0 ) es un vector que
tambien se puede intepretar como el eje de la rotaci
on producida por el campo F en el punto x
0 .
no, como resultado de la accion
Es decir, si en el punto x
0 colocamos una esfera de radio muy peque
on
del campo F esta esfera rotara teniendo como eje de rotaci
on al vector RotF (
x0 ), y esta rotaci
sera en la direcci
on contraria al movimiento de las manecillas del reloj cuando se le mira desde la
direccion en la que apunta este.

4.7

Campos solenoides (segunda parte)

Una vez que hemos llegado hasta aqu, recordemos que el concepto de divergencia lo introdujimos
con la idea de contar con una herramienta que nos permitiera saber cu
ando un campo F : U
3
3
R R es un campo solenoide. Un primer resultado importante con respecto a este concepto y
los campos solenoides se puede deducir a partir del problema 23 y la proposici
on 4.6. En efecto,
1
on U ,
de estos dos resultados se tiene que, si F es un campo solenoide (de clase C ) en una regi
entonces se debe tener que div F (
x) = 0 para toda x
U . N
otese que este resultado nos da una
condici
on necesaria para que un campo sea solenoide.
Proposici
on 4.9 Si F = (P, Q, R) : U R3 R3 de clase C 1 es un campo solenoide en U
entonces div F (
x) = 0 para toda x
U.
Dem. Se deja al lector.
Sin duda la pregunta que inmediatamente tiene uno que hacerse es si el recproco de esta
proposici
on tambien es cierto, es decir, si div F (
x) = 0 para toda x
U entonces F es un campo
solenoide en U ? Como seguramente el lector ya se imagina, la respuesta es negativa. En el ejemplo
4.7 mostramos que el campo


y
z
x
,
,
F (x, y, z) =
(x2 + y 2 + y 2 )3/2 (x2 + y 2 + y 2 )3/2 (x2 + y 2 + y 2 )3/2
no es un campo solenoide en la regi
on U = R3 \{(0, 0, 0)}, y en el ejemplo 4.8 mostramos que este
mismo campo es tal que div F (
x) = 0 para toda x
U.
Cual es el problema? De la misma forma en que el recproco de la proposici
on 3.17 del captulo
tres (es decir, que todo campo de rotacional cero en una region U es un campo gradiente en dicha
region) no es cierto por razones que tienen que ver con la geometra de la regi
on U , eso mismo
sucede ahora con el recproco de la proposici
on 4.9.
As como los campos que sirven de contraejemplo al recproco de la proposici
on 3.17 del captulo
tres estan denidos en regiones U que tienen la caracterstica geometrica de que no toda curva
cerrada U se puede contraer (sin salirse de U ) a un punto de U , observese ahora que en
o de contraejemplo al
la region U = R3 \{(0, 0, 0)} (que es el dominio del campo F que nos sirvi
237

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.7. Campos solenoides (segunda parte)

recproco de la proposici
on 4.9) podemos encontrar supercies (cerradas) S U que tampoco
se pueden contraer (sin salirse de U ) a un punto de U , como por ejemplo, cualquier esfera con
centro en el origen (ver gura 4.34).
ZO












Er







/Y

Figura 4.34: Si tomamos la regi


on U = R3 \{(0, 0, 0)} entonces la esfera Er es un ejemplo de
una superficie contenida en U que no se puede contraer (sin salirse de U ) a un punto de U
Formalizar de manera mas rigurosa lo que signica que una supercie (cerrada) S R3
se pueda contraer a un punto, es algo que escapa a los objetivos de este texto. Simplemente
mencionaremos que a las regiones U R3 que tuvieran la propiedad de que cualquier supercie
(cerrada) S U se pudiera contraer a un punto de U , sin salirse de U (y que geometricamente
signicara que U no tiene algo que bien podramos bautizar como hoyos de dimensi
on dos), se
les deberan de llamar regiones doblemente (o dos-dimensionalmente) conexas y que el teorema mas
general que se podra formular con relaci
on a los campos solenoides y este tipo de regiones, dira
lo siguiente:
on de clase C 1 en U , con U una regi
on
Teorema 4.5 Sea F = (P, Q, R) : U R3 R3 una funci
dos-dimensionalmente conexa. Si
div F (
x) = 0
para toda x
U entonces F es un campo solenoide en U .
Aun y cuando no contamos con todo lo necesario para probar este teorema, no hay porque
desanimarse. Afortunadamente existen las regiones estrelladas (cuya denici
on dimos en el captulo
3) y para las cuales se puede probar un teorema completamente an
alogo al anterior.
on de clase C 1 en U , con U una regi
on
Teorema 4.6 Sea F = (P, Q, R) : U R3 R3 una funci
estrellada. Si
div F (
x) = 0
para toda x
U entonces F es un campo solenoide en U .
Dem. Para esta prueba, supondremos que U es estrellada con respecto al origen. El caso general
queda como un problema para el lector. Bajo este supuesto se tiene que, si x
U , entonces t
xU
para toda t [0, 1].
En virtud de lo anterior, denimos G : U R3 R3 de la siguiente manera:
1
(F (t
x) (t
x)) dt

G(x, y, z) =
0
J. P
aez

238

4.7. Campos solenoides (segunda parte)

Captulo 4. Integrando sobre superficies

para cada (x, y, z) = x


U , (en donde la integral de la funci
on de valores vectoriales F (t
x) (t
x) es
igual al vector formado por la integral de cada una de las funciones componentes de F (t
x) (t
x)).
Dado que F es de clase C 1 en U , por el teorema 2.2 del captulo dos tenemos que
1


RotG(
x) = Rot (F (t
x) (t
x)) dt
0

1
Rot (F (t
x) (t
x)) dt

=
0

Por el problema 31 tenemos que


Rot (F (t
x) (t
x)) = 2tF (t
x) + t2


x)
d t2 F (t
=
dt

d(F (t
x))
dt

de tal forma que


1
Rot (F (t
x) (t
x)) dt

RotG(
x) =
0


1 
x))
2 d(F (t
dt
2tF (t
x) + t
=
dt
0


1  2
x)
d t F (t
dt
=
dt
0
1

x) 
= t2 F (t
0

= F (
x)
lo que demuestra que F es un campo solenoide en U .
Concluimos esta seccion (y este captulo!) con un ejemplo en el cual se da una aplicaci
on de este
teorema. Ah mostraremos explcitamente que, si bien el campo del ejemplo 4.7 no es solenoide en
on estrellada de este, U = R3 \{(0, 0, z)
su dominio ( R3 \{(0, 0, 0)}), lo debe de ser en la (sub)regi
3
R | z 0}, como lo arma el teorema.
Ejemplo 4.11 Muestre que el campo


y
z
x
,
,
F (x, y, z) =
(x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2
es solenoide en la regi
on U = R3 \{(0, 0, z) R3 | z 0}.
Soluci
on. Sea G : U = R3 \{(0, 0, z) R3 | z 0} R3 definida como



 

y
z
x
z

,
1

,0
x2 +y2
x2 +y2
(x2 +y2 +z2 )1/2
(x2 +y2 +z2 )1/2
G(x, y, z) =

(0, 0, 0)
239

si x2 + y 2 = 0
si x2 + y 2 = 0
J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.8. Problemas

Observese que

1

1+

(x2 + y 2 + z 2 )1/2

z
(x2 + y 2 + z 2 )1/2


=

x2 + y 2
x2 + y 2 + z 2

de tal forma que, por ejemplo, se tiene que




z
x
x

1
= 2
2
2
1/2
x +y
x + y2 + z2 1 +
(x2 + y 2 + z 2 )

1
z
(x2 +y2 +z2 )1/2

y de donde se deduce que, si 0 < z0 , entonces




x
z
1
=0
lim
(x,y,z)(0,0,z0 ) x2 + y 2
(x2 + y 2 + z 2 )1/2
(por que?).
Con base en lo anterior se prueba que G es continua en U y por procedimientos an
alogos se puede
1
as, es f
acil ver que
probar que es de clase C (en U ). Adem
RotG(
x) = F (
x)
para toda x
U , que es lo que se quera mostrar.

4.8

Problemas

1. Calcule una parametrizaci


on para cada una de las siguientes supercies:
(a) el elipsoide

x2
a2

y2
b2

(b) el paraboloide elptico

z2
c2
x2
a2

=1
+

(e) el hiperboloide

=1z

2
y2
zc2 = 1
b2
2
2
2
de dos ramas xa2 yb2 zc2 = 1
2
2
parab
olico xa2 yb2 = zc

(c) el hiperboloide de una rama


(d) el hiperboloide

y2
b2
x2
a2

2. Describa cual es la supercie parametrizada por la siguiente funci


on y encuentre una
ecuacion cartesiana que la determine:
(a) (u, v) = (u cos(v), u sen(v), u2) con (u, v) [0, ] [0, 2]
(b) (u, v) = (a cos(v), a sen(v), u) con (u, v) [, ] [0, 2]
(c) (u, v) = (a sen(u) cos(v), b sen(u) sen(v), c cos(u)) con (u, v) [0, ] [0, 2]
(d) (u, v) = (a(u + v), b(u v), uv) con (u, v) [, ] [, ]
(e) (u, v) = (cos(u)(2 cos(v)), sen(u)(2 cos(v)), sen(v)), con (u, v) [, ] [, ].

Calcule
u (u, v) v (u, v).
3. De un argumento de por que la banda de M
obius no es una supercie orientada. Por que
los vectores normales inducidos por la parametrizaci
on dada en 4.6 no hacen de la banda de
M
obius una supercie orientada? Justique su respuesta.
J. P
aez

240

4.8. Problemas

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4. Pruebe la identidad 4.7.


5. Sean,
: [0, 2] [0, 1] R2 R3 denida como
(x, y) = (cos(x), sen(x), y) y :
2
3

[0, 2] [1, 1] R R denida como (x, y) = (cos(x), sen(x), y 2 ). Muestre, que y


parametrizan a la misma supercie S (cual?), y que existe : [0, 2][1, 1] [0, 2][0, 1]
.
recorre a S con la misma orientaci
on que ? con la
de clase C 1 tal que =
orientaci
on contraria? Justique su respuesta.
6. Sea : [a, b] R R2 de clase C 1 . Si ([a, b]) esta contenida en el semiplano {(x, y) R2 |
x > 0}, encuentre una parametrizaci
on de la supercie que se obtiene al girar a la curva
con respecto al eje y. Encuentre una f
ormula para el area de esta supercie.
7. Encuentre una parametrizaci
on del toro generado por una circunferencia de radio a con centro
en el punto (0, b, 0) cuando este se gira alrededor del eje Z, en donde 0 < a < b. Calcule el
area de dicho toro.
8. Sup
ongase que una supercie S es la graca de una funci
on f : A R2 R de clase
on F : R3 R tal que
C 1 , y que tambien es la supercie de nivel cero de una cierta funci
F
ormula para el area de (A(S)) que
z (u, v, f (u, v)) = 0 para toda (u, v) A. Encuentre una f
solo involucre a f y otra que s
olo involucre a F .
9. Sea S R3 una supercie parametrizada por : A R2 R3 . Si : [a, b] R R2
parametriza a una curva suave contenida en A, entonces = : [a, b] R R3 es una
curva suave contenida en S. Pruebe que,  (t) es un vector ortogonal al vector normal a S en
(t) y que (t) +  (t) pertenece al plano tangente a S en (t).
10. Sea S la gr
aca de la funci
on de clase C 1 , z = g(x, y) sobre el conjunto A R2 .
(a) pruebe que el area de S esta dada por la f
ormula

sec()dxdy
A

donde es el angulo entre el vector (0, 0, 1) y el vector unitario n


normal a S (en cada
punto de S) cuya tercera componente siempre es positiva.
(b) pruebe que, si S esta contenida en un plano P , entonces

Area(S)
= sec() Area(A)
donde es el angulo formado por el vector unitario n
(normal a P y cuya tercera
componente es positiva) y el vector (0, 0, 1).
11. Usando la f
ormula para calcular el area de supercies contenidas en un plano del ejercicio
anterior, calcule el area de las siguientes supercies:
(a) el tri
angulo cuyos vertices son (1, 0, 0), (0, 1, 0) y (0, 0, 1)
(b) la porci
on del plano x + y + z = a que queda dentro del cilindro x2 + y 2 = a2
(c) la porci
on del plano y = 2z que queda dentro de la supercie x2 + y 2 2ay = z 2
12. Calcule el area de la supercie S, donde:
241

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.8. Problemas

(a) S es la esfera de radio r > 0 con centro en x


0 R3
(b) S es la porcion de la esfera x2 + y 2 + z 2 = a2 que queda dentro del cilindro x2 + y 2 = ay,
con a > 0
(c) S es la porcion del cilindro x2 + z 2 = a2 que queda dentro del cilindro z 2 + y 2 = a2
(d) S es la supercie de la parte del cono x2 + y 2 = z 2 que esta arriba del plano xy y debajo
del plano 2z = y + 1
(e) S es la supercie parametrizada por la funci
on (u, v) = (u, v, uv), (u, v) R2 , que
2
2
2
queda dentro del cilindro x + y = a
13. Dadas las supercies x2 + y 2 + z 2 = 4a2 y x2 + y 2 = a(z + a), con a > 0
(a) calcule el area de la parte de la esfera que queda dentro del paraboloide
(b) calcule el area de la parte del paraboloide que queda dentro de la esfera
14. El angulo s
olido determinado por un cono s
olido C en R3 , con vertice en el origen, se dene
como el area de la interseccion de C con la supercie de la esfera unitaria
(a) calcule el angulo s
olido determinado por el cono x2 + y 2 2z 2 , 0 z
(b) muestre que una reducci
on adecuada de la denici
on anterior, conduce a la denici
on
2
usual de angulo entre dos lneas (en R )
15. Sean, f : U R3 R continua, S U una supercie y : A R2 R3 una
parametrizaci
on simple de S. Deduzca una f
ormula para calcular el promedio de los valores de f sobre S. Justique su respuesta.
0 R3 tal que x
0
/ S. Si denimos
16. Sea S R3 la esfera de radio r con centro en el origen
yx
3
x) = 1/ 
xx
0 , calcule S f d
f : S R R como f (
17. Calcule la masa total de una l
amina cuya forma corresponde a la de una supercie S, y con
una funci
on de densidad , donde:
(a) S es el paraboloide x2 + y 2 = z, 0 z 1, y (x, y, z) = 1 + z
(b) S es el cilindro x2 + y 2 = 4, 0 z 4, y (x, y, z) = |x| + |y|
18. Deduzca cu
ales son las coordenadas del centro de masa de una supercie S R3 que tiene
una funci
on de densidad (x, y, z).
19. Calcule que tanto se expande un uido a traves y hacia afuera de la supercie S, si el uido
tiene un campo de velocidades dado por la funci
on F , donde:
(a) S es la esfera de radio r con centro en el origen y F (x, y, z) = (y, x z)
(b) S es la porcion del parabolide x2 + y 2 = z, 0 z 4 y F (x, y, z) = (x, y, 0)
20. Pruebe que, si F es un campo vectorial (continuo) sobre una supercie S, parametrizada por
: A R2 R3 , con A cerrado y acotado, entonces






 F d  M A(S)




S

donde M = max {F (


x) | x
S} y A(S) es el area de S.
J. P
aez

242

4.8. Problemas

Captulo 4. Integrando sobre superficies

21. Sea S U una supercie y : A R2 R3 una parametrizaci


on de S. Si F : U R3 R3
1
es de clase C tal que F (
x) es perpendicular a la tangente del borde de S inducido por
, para todo x
S. Pruebe que S RotF d = 0.
( S) en x
22. Muestre que el Teorema de Green se puede obtener como un caso particular del Teorema de
Stokes.

23. Sea F : U R3 R3 de clase C 1 . Pruebe que S RotF d = 0 en donde:
(a) S U es una esfera (cuyo centro no necesariamente debe estar en U ) y : A R2 R3
una parametrizaci
on simple de S.
angulo no degenerado,
(b) S = R = F r(U ) U , con R = [a, b] [c, d] [e, f ] R3 un rect
y en donde las parametrizaciones simples de las caras de S inducen vectores normales
que apuntan (todos) hacia afuera de R o que apuntan (todos) hacia dentro de R.
(c) S U es un sector de un cilindro recto (cuyo eje es paralelo a uno de los ejes coordenados)
incluyendo las tapas de sus extremos, y en donde las parametrizaciones de las caras
de S (que las recorren una vez) inducen vectores normales que apuntan (todos) hacia
afuera de S
o que apuntan (todos) hacia dentro de S.
24. Sea S el elipsoide
x2 y 2 z 2
+ 2 + 2 =1
a2
b
c
y sea D(x, y, z) la distancia del origen al plano tangente a S en (x, y, z).
(a) muestre que, si
F (x, y, z) =

x y z
, ,
a2 b2 c2

es el vector normal unitario exterior a S en (x, y, z)


entonces F n
= D1 , donde n
(b) pruebe que

4
F d =
3

bc ca ab
+
+
a
b
c

25. Sean u, v : U R3 R de clase C 2 en U , y U un conjunto Jordan-medible tal que


S = = F r() U es una supercie. Pruebe las siguientes identidades:
(a)


(vu) d =
S

(b)

(u v + v2 u)dxdydz


(vu uv) d =

(v2 u u2 v)dxdydz

(c) Cuales son las identidades que debieran cumplirse en el caso de que = S S1 Sk
sea una supercie por pedazos?
243

J. P
aez

Captulo 4. Integrando sobre superficies

4.8. Problemas

26. Si u, y S son como en el problema anterior, y adem


on armonica en (es
as u es una funci
decir, 2 u(
x) = 0 para toda x
), pruebe que: S (u) d = 0 y


(uu) d = u2 dxdydz

27. Sean u, y S como en el problema anterior. Dado x


0 = (x0 , y0 , z0 ) int(), denimos
x0 } R como
v : R3 \{
v(x, y, z) =

((x x0

Pruebe que
1
u(
x0 ) =
4

)2

1
+ (y y0 )2 + (z z0 )2 )1/2


(vu uv) d
S

28. Pruebe la proposici


on 4.9.
29. Sea R3 una regi
on Jordan-medible cuya frontera (o borde) es una supercie S por
pedazos. Deduzca una f
ormula para calcular el volumen de por medio de una integral
sobre la supercie S de un cierto campo F .
on Jordan-medible tal que 0 int() y cuya frontera (o borde) es una
30. Sea R3 una regi
supercie S por pedazos. Si


y
z
x
,
,
F (x, y, z) =
(x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2
pruebe que


F d = 4
S

donde es una parametrizaci


on simple de S que induce vectores normales que apuntan hacia
afuera de .
on estrellada con respecto a
31. Sea F = (P, Q, R) : U R3 R3 de clase C 1 en U , una regi
0 U . Pruebe que, si div F (
x) = 0 para toda x
U , entonces
Rot (F (t
x) (t
x)) = 2tF (t
x) + t2

d(F (t
x))
dt

para cada x
U y cada t [0, 1].
32. Pruebe el caso general del teorema 4.6 (sugerencia: use el problema 35 del captulo tres).
33. Determine si el campo F denido en el ejemplo 4.9 es un campo solenoide. Pruebe su
respuesta.
34. Muestre que el campo

F (x, y, z) =

J. P
aez

,
,
(x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2
244

4.8. Problemas

Captulo 4. Integrando sobre superficies

es solenoide en la region U = R3 \{(0, 0, z) R3 | 0 z}. Calcule explcitamente el campo G


tal que
RotG(
x) = F (
x)
para toda x
U . Compruebe su respuesta.
35. Sea F = (P, Q, R) : R3 R3 de clase C 1 , tal que div F (
x) = 0 para toda x
R3 . Denimos
3
3
G = (G1 , G2 , G3) : R R del siguiente modo:
G1 (x, y, z) =

z
0

Q(x, y, t)dt

z
G2 (x, y, z) = P (x, y, t)dt

R(x, t, 0)dt

G3 (x, y, z) = 0
para toda x
= (x, y, z) R3 .
nica, salvo por campos
Pruebe que RotG(
x) = F (
x) para toda x
R3 , y que esta G es u
3
3
x) = F (

x) para toda x
R3
conservativos. Es decir, si G : R R es tal que RotG(
3
es un campo conservativo en R .
entonces G G
x) = 0 para toda x
. Muestre
36. Sea F = (P, Q, R) : R3 R3 de clase C 1 , tal que div F (
x0 ) R3 R3 tales que RotG(
x) = F (
x)
que, para cada x
0 existen r > 0 y G : Br (
x0 ) (imite la construccion del ejercicio anterior).
para toda x
Br (
37. Deduzca una expresi
on para la divergencia de un campo F = (Fr , F , F ) que esta dado en
terminos de coordenadas esfericas.

245

J. P
aez

Captulo 5

Formas: el concepto que unifica


Cuando en los captulos tres y cuatro insistimos en denir los conceptos de rotacional y divergencia
(tanto en el plano como en el espacio) a traves de un lmite, fue con la idea de que estos se
entendieran como un cierto tipo de derivada. Esta manera de ver a estos conceptos, junto con la
introducci
on de los conceptos de integral de lnea y de supercie, es lo que a su vez nos permiti
o
interpretar a los teoremas de Green, Stokes y Gauss como una especie de generalizacion del Teorema
Fundamental del C
alculo.
En este captulo vamos a mostrar que, en efecto, el rotacional y la divergencia (y el gradiente!) se
pueden ver como un caso particular del concepto de derivada de un cierto tipo de objeto matem
atico
que se conoce con el nombre de forma diferenciable. As mismo, mostraremos que los conceptos de
integral de lnea y de supercie tambien son un caso particular del concepto de integral denido
para estos objetos, y lo que es mejor de todo, veremos que los teoremas de Green, Stokes y Gauss
son un caso particular de un u
nico teorema que involucra a todos estos conceptos.
Lo que haremos en este captulo es denir y describir de la manera m
as concisa posible (y
solo eso!), todo lo necesario para entender el concepto de forma y los conceptos asociados de
derivaci
on e integraci
on de estos objetos. Para concluir, formularemos el teorema que generaliza a
los multicitados teoremas de los captulos 3 y 4, mostrando simplemente por que estos u
ltimos son
un caso particular de aquel.
Finalmente, es importante mencionar que, aun y cuando el concepto de forma se puede trabajar
en un contexto mas amplio, aqu nos limitaremos al ambito del espacio Rn .

5.1

Formas b
asicas

Lo primero que hay que decir es que deniremos a las formas b


asicas a traves del concepto de
funci
on, y que los distintos tipos de formas b
asicas con los que trabajaremos se distinguir
an por
el dominio sobre el cual estar
an denidas dichas funciones. Para cada p N se tendr
a un n
umero
nito de formas b
asicas en Rn ; por ejemplo, para p = 1 deniremos (en Rn ) n distintas formas
b
asicas (que denotaremos por dx1 , . . . , dxn y a las que por razones obvias llamaremos 1formas
b
asicas), como las funciones de Rn en R denidas como:
dxi (a1 , . . . , an ) = ai

(5.1)

Rn (i = 1, . . . , n) y que geometricamente se puede(n) identicar como


para cada (a1 , . . ., an ) = a
la(s) proyeccion(es) del punto a
sobre el i esimo eje coordenado (ver gura 5.1).
asicas (que denotaremos por dxi dxj (con i, j =
Para p = 2 deniremos (en Rn ) n2 formas b
1, . . . , n) y a las que por razones tambien obvias llamaremos 2formas b
asicas), como las funciones
247

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.1. Formas b
asicas

XO 3
a)
a3 = dx3 (
a
= (a1 , a2 , a3 )

X1

ll5
lll
l
l
l
lll









a1 = dx1 (
a)



/ X2

a2 = dx2 (
a)

es igual a la iesima coordenada


Figura 5.1: El valor de la 1forma basica dxi sobre el vector a
de este o, geometricamente, es la proyeccion de a
sobre el eje Xi
de Rn Rn en R denidas como:

(dxi dxj ) ((a1 , . . ., an ), (b1, . . . , bn)) = det

ai
aj

bi
bj


(5.2)

para cada ((a1 , . . . , an ), (b1, . . . , bn)) Rn Rn (con i, j = 1, . . . , n) y que geometricamente se


puede(n) identicar como la(s) funci
on(es) que asignan (+ o ) el area del paralelogramo que se
forma al proyectar en el plano Xi Xj a los vectores (a1 , . . ., an ) y (b1 , . . . , bn) (ver gura 5.2).
Con base en estos dos ejemplos ya se pueden vislumbrar algunas cuestiones importantes relaotese que en la denicion de las 2formas
cionadas con las formas b
asicas en Rn . Por ejemplo, n
b
asicas dada en 5.2 se pueden usar las 1formas b
asicas de la siguiente manera: si a
= (a1 , . . . , an)
y b = (b1 , . . . , bn) entonces
a, b)
(dxi dxj ) ((a1 , . . ., an ), (b1, . . . , bn)) = (dxi dxj )(


ai bi
= det
aj bj


a) dxi (b)
dxi (
= det
a) dxj (b)
dxj (
Tambien vale la pena destacar, con base en la identidad 5.2 (o en algunas propiedades elemenon constante cero,
tales de los determinantes), que la 2forma b
asica dxi dxi resulta ser la funci
es decir
dxi dxi 0
para cada i = 1, . . . , n, y que
dxi dxj = (dxj dxi )
para cada i, j = 1, . . ., n.
En general, dado p N, las pformas b
asicas en Rn se denen de la siguiente manera:
Definici
on 5.1 Sea p N. Dado (l1 , . . . , lp) {1, . . ., n} {1, . . . , n} = {1, . . ., n}p, definimos
la pforma b
asica en Rn asociada a este vector de ndices, y que denotamos por dxl1 dxlp ,
J. P
aez

248

5.1. Formas b
asicas

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica


XO 3
a),dx3 (
a))
(0,dx2(

X1

G4

 

G
P



j4

jjjj (0,dx2 (b),dx3 (b))
a
GhQQ  jjjjjjj
QQj*jjj
/ X2
**

*


**

**



4

b








Figura 5.2: Geometricamente, la 2forma basica dxi dxj se puede interpretar como la funci
on
que asigna (+ o ) el area del paralelogramo que se forma al proyectar en el plano XiXj a
a, b) =
los vectores (a1 , . . . , an) y (b1 , . . . , bn). En la figura (en R3 ) se tiene que (dx2 dx3 )(
area(P )
como la funci
on
Rn = (Rn )p R
dxl1 dxlp : Rn 
p veces

dada por



aj ))
a1 , . . . , ap) = det (dxli (
dxl1 dxlp (

donde i, j = 1, . . . , p.
Como ya mencionamos en el caso de las 2formas b
asicas, y por razones que resultan evidentes,
en general las propiedades de los determinantes son fundamentales para deducir las propiedades
de las pformas b
asicas. Por ejemplo, del hecho de que el determinante de una matriz vale cero si
esta contiene dos columnas (o dos renglones) que son iguales, se deducen las siguientes propiedades
de las pformas b
asicas.
Proposici
on 5.1 Sean p N y (l1 , . . . , lp) {1, . . ., n}p.
1. si li = lj para alguna i y una j entonces dxl1 dxlp 0
2. si p > n entonces dxl1 dxlp 0
Del segundo inciso de esta proposici
on concluimos que las u
nicas pformas b
asicas (en Rn ) que
vale la pena considerar son aquellas en las que p {1, . . ., n}. En cuanto al primer inciso, este nos
permite concluir que si p {1, . . . , n},
umero de pformas b
asicas no triviales (de
 entonces el n
umero de subconjuntos del conjunto {1, . . ., n} con
las np que denimos) esta dado por np (el n
exactamente p elementos).
Por otra parte, usando la propiedad de los determinantes que establece que el determinante
de una matriz cambia de signo si se intercambian dos columnas (o dos renglones) adyacentes,
obtenemos que todas las pformas b
asicas que comparten el mismo conjunto de ndices son iguales
249

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.1. Formas b
asicas

o dieren en el signo. Por ejemplo, de todas las 3formas que se pueden construir con los ndices
1, 2 y 3 (en cualquier Rn ), se tiene que
dx1 dx2 dx3 = (dx2 dx1 dx3 )
= dx2 dx3 dx1
= (dx3 dx2 dx1 )
= dx3 dx1 dx2
= (dx1 dx3 dx2 )
De estas propiedades podemos concluir que un conjunto (m
aximo) de pformas b
asicas que
sean no triviales e independientes entre s, se puede obtener considerando aquellas que se escriben
como
(p) = dxl1 dxlp
(5.3)
aximo) de 2formas b
asicas
en donde 1 l1 < < lp n. Por ejemplo, en R3 un conjunto (m
que son no triviales e independientes entre s esta dado por
{dx2 dx3 , dx3 dx1 , dx1 dx2 }
Para el caso de las 1formas b
asicas (y en cualquier Rn ), dado que todas las que denimos son no
triviales e independientes entre s, el u
nico conjunto (m
aximo) de 1formas b
asicas que tiene estas
caractersticas esta dado por
{dx1 , dx2, . . . , dxn }
Como las pformas b
asicas son funciones de valores reales, estas se pueden multiplicar y sumar
por n
umeros reales de la manera que todos conocemos. Con base en estas operaciones consideraremos combinaciones de la forma
k

i=1

i dxl(i) dxl(i)
p


(i)
(i)
con i R y l1 , . . . , lp {1, . . . , n}p (para i = 1, . . ., k) y seguiremos llamandolas pformas
b
asicas.
Observe que estas operaciones entre pformas b
asicas hacen que el conjunto de todas ellas

tengan una estructura de espacio vectorial sobre el campo de los n
umeros reales (de dimension np ).
asicas en Rn y
Denotaremos por (p) al espacio de todas las posibles combinaciones de pformas b
(p)
en particular denotaremos por 0 al cero de este espacio, y que corresponde a la funcion constante
cero denida en (Rn )p . De esta forma, por ejemplo, el conjunto (1) de todas las combinaciones de
1formas b
asicas en Rn estara dado por
(1) = {1 dx1 + 2 dx2 + + n dxn | 1 , . . . , n R}
y el de todas las 2formas b
asicas en R3 estara dado por
{2,3 (dx2 dx3 ) + 3,1 (dx3 dx1 ) + 1,2 (dx1 dx2 ) | 1,2 , 3,1 , 2,3 R}
Finalmente, terminamos esta seccion deniendo las 0formas b
asicas en Rn . La 0forma
on constante
b
asica m
as elemental es solo una, que denotaremos por 1(0), y esta dada por la funci
J. P
aez

250

5.2. Formas diferenciables

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

uno denida en el conjunto {


0} Rn (1 ). Si a esta funci
on la multiplicamos por diferentes escalares
(reales) 1 , . . . , k y las sumamos, obtenemos la funcion constante (1 + + k )1(0) denida en
a observar, al conjunto (0) de todas las 0formas b
asicas (en
el conjunto {
0} Rn . Como se podr
n
cualquier R ) se le puede identicar simplemente con el conjunto de los n
umeros reales (R).

5.2

Formas diferenciables

Una vez que hemos descrito a las pformas b


asicas en Rn , introduciremos el concepto de forma
y el de forma diferenciable. As como a una pforma b
asica (p) = dxl1 dxlp la podemos
multiplicar por un n
umero real (y despues sumarla con otras similares), ahora podemos tomar
on f : U Rn R y para cada x
U , considerar la pforma
una regi
on U Rn , una funci
(p)
as del concepto de pforma, el cual precisamos en la
b
asica f (
x) . Esta es la idea que esta detr
siguiente
Definici
on 5.2 Sean, U Rn una regi
on, p {0, 1, . . ., n} y (p) = dxl1 dxlp una pforma
n
on f : U Rn R, la pforma asociada a la pforma b
asica
b
asica (en R ). Dada una funci
(p)
(p)
on f , que denotamos por f , es la funci
on
= dxl1 dxlp y a la funci
f (p) : U Rn (p)
definida como



x) = f (
x) dxl1 dxlp
(f (p))(

En general, dadas las pformas b


asicas
(p)

(p)

1 = dxl(1) dxl(1) , . . . , k = dxl(k) dxl(k) (p)


p

y las funciones f1 , . . . , fk : U

Rn

R, diremos que la suma


(p)

(p)

f1 1 + + fk k
es una pforma definida en U Rn .

A continuaci
on, damos algunos ejemplos que ilustran esta denici
on.
Ejemplo 5.1 Sean
1. la 1forma definida en U = R2 \{(0, 0)} R2 dada por
x1
x2
dx1 + 2
dx2
2
+ x2
x1 + x22

x21
en donde (como queda implcito)
f1 (x1 , x2 ) =

x2
x21 + x22

f2 (x1 , x2 ) =

x1
x21 + x22

Esta misma 1forma, en terminos de las variables x y y, se escribe como


x
y
dx + 2
dy
2
+y
x + y2

x2
1

La elecci
on de este dominio (que trat
andose de funciones constantes, no es tan importante) obedece a la idea de
que, si para el resto de las pformas b
asicas su dominio es (Rn )p , para las 0formas debiera de ser el conjunto (Rn )0
el cual podemos identificar con el conjunto {
0}.

251

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.2. Formas diferenciables

2. la 2forma definida en U = R3 \{(0, 0, 0)} R3 dada por




x1
x21

+ x22

3/2
x23

dx2 dx3 + 

x2
x21

x22

3/2
+ x23

dx3 dx1 + 

x3
x21

+ x22

+ x23

3/2 dx1 dx2

en donde (como nuevamente queda claro)


f1 (x1 , x2 , x3 ) = 

x1

3/2 ,
x21 + x22 + x23

f2 (x1 , x2 , x3 ) = 

y
f3 (x1 , x2 , x3 ) = 

x3
x21 + x22 + x23

x2
x21 + x22 + x23

3/2

3/2

Esta misma 2forma, en terminos de las variables x, y y z, se escribe como


x
(x2 + y 2 + z 2 )3/2

dy dz +

y
(x2 + y 2 + z 2 )3/2

dz dx +

z
(x2 + y 2 + z 2 )3/2

dx dy

Como es de esperarse, si la funcion f es una funci


on derivable, diremos que la pforma f (p)
es derivable, y lo que s resultar
a novedoso es la manera en como deniremos a la derivada de la
(p)
pforma f . Para ello, empezaremos por denir lo que signica la derivada de una 0forma
f (0), de la siguiente manera:
on de clase C 1 en U . Definimos la derivada de la
Definici
on 5.3 Sea f : U Rn R una funci
(0)
(0)
0forma f 1 , que denotamos por d(f 1 ), como la 1forma (definida en U Rn ) dada por
d(f 1(0)) =
es decir
x) =
d(f 1(0))(

f
f
dx1 + +
dxn
x1
xn

f
f
(
x)dx1 + +
(
x)dxn
x1
xn

para cada x
U.
Una vez hecho lo anterior, denimos en general lo que signica que una pforma f (p) sea
derivable (y que por razones obvias llamaremos pforma diferenciable) de la siguiente manera:
on, p {0, 1, . . ., n} y (p) = dxl1 dxlp una pforma
Definici
on 5.4 Sean, U Rn una regi
(p)
(p)
asica
b
asica ( ). Definimos a la derivada de la pforma f (p) (asociada a la pforma b
(p)
n
(p)
y a la funci
on f : U R R), que denotamos por d(f ), como a la (p + 1)forma

(definida en U Rn ) dada por


d(f (p)) = d(f 1(0)) (p)


f
f
=
dx1 + +
dxn (p)
x1
xn


f

=
dx1 (p) + +
dxn (p)
x1
xn



f 
f
dx1 dxl1 dxlp + +
dxn dxl1 dxlp
=
x1
xn
J. P
aez

252

5.2. Formas diferenciables

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

En general, dadas las pformas b


asicas
(p)

(p)

1 = dxl(1) dxl(1) , . . . , k = dxl(k) dxl(k) (p)


1

(p)

(p)

y las funciones f1 , . . . , fk : U Rn R, definimos la derivada de la pforma f1 1 + + fk k


como

(p)
(p)
(p)
(p)
= d(f1 1 ) + + d(fk k )
d f1 1 + + fk k
Sin duda un buen n
umero de ejemplos ayudar
a a entender mejor este concepto.
Ejemplo 5.2 Calcule la derivada:
1. de la 1forma en R2 dada por
P dx + Qdy
Soluci
on. De la definici
on de derivada, se tiene que

d (P dx + Qdy) = d P 1(0) dx + d(Q1(0)) dy






P
Q
Q
P
dx +
dy dx +
dx +
dy dy
=
x
y
x
y
P
Q
Q
P
dx dx +
dy dx +
dx dy +
dy dy
=
x
y
x
y
Q
P
dx dy +
dx dy 0
=0
y
x


Q P

dx dy
=
x
y
= Rot F (dx dy)
en donde F = (P, Q) : U R2 R2 .
2. de la 1forma en R3 dada por
P dx + Qdy + Rdz
Soluci
on. Como en el inciso anterior

d (P dx + Qdy + Rdz) = d(P 1(0)) dx + d(Q1(0)) dy + d(R1(0)) dz






P
P
Q
Q
Q
P
dx +
dy +
dz dx +
dx +
dy +
dz dy
=
x
y
z
x
y
z


R
R
R
dx +
dy +
dz dz
+
x
y
z
P
P
Q
Q
P
dx dx +
dy dx +
dz dx +
dx dy +
dy dy
=
x
y
z
x
y
R
R
R
Q
dz dy +
dx dz +
dy dz +
dz dz
+
z
x
y
z
P
Q
Q
P
dy dx +
dz dx +
dx dy +
dz dy
=
y
z
x
z
R
R
dx dz +
dy dz
+
x
y






P
R
Q P
R Q

dy dz +

dz dx +

dx dy
=
y
z
z
x
x
y
253

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.2. Formas diferenciables

3. en general, de la 1forma en Rn dada por


(1) = f1 dx1 + f2 dx2 + + fn dxn
Soluci
on. Una vez m
as, sabemos que
d (1) = d(f1 1(0)) dx1 + d(f2 1(0)) dx2 + + d(fn 1(0)) dxn

n
n
n



f
f
f
1
2
n
=
dxj dx1 +
dxj dx2 + +
dxj dxn
xj
xj
xj
j=1
j=1
j=1

n
n


f
f
f
1
2
2
=
dx1 dxj +
dx1 dx2
dx2 dxj
xj
x1
xj
j=2
j=3

n
n1


f2
fn
f3
f3
dx1 dx3 +
dx2 dx3
dx2 dxj + +
dxj dxn
+
x1
x2
xj
xj
j=4
j=1






f1
f3
f1
fn
f1
f2

dx1 dx2 +
dx1 dx3 + +
dx1 dxn
=
x1 x2
x1 x3
x1 xn






f2
f2
f2
f3
f4
fn
+

dx2 dx3 +
dx2 dx4 + +
dx2 dxn
x2 x3
x2 x4
x2 xn
..
.


fn1
fn

dxn1 dxn
+
xn1
xn

fj
fi
=

dxi dxj
xi xj
1i<jn

4. de la 2forma en R3 dada por


(2) = P dy dz + Qdz dx + Rdx dy
Soluci
on. En este caso se tiene que
d( (2)) = d(P 1(0)) (dy dz) + d(Q1(0)) (dz dx) + d(R1(0)) (dx dy)




P
P
Q
Q
Q
P
dx +
dy +
dz (dy dz) +
dx +
dy +
dz (dz dx)
=
x
y
z
x
y
z


R
R
R
dx +
dy +
dz (dx dy)
+
x
y
z
Q
R
P
dx dy dz +
dy dz dx +
dz dx dy
=
x
y
z


Q R
P
+
+
dx dy dz
=
x
y
z
= div F (dx dy dz)
en donde F = (P, Q, R) : U R3 R3 .
J. P
aez

254

5.2. Formas diferenciables

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5. la 2forma en R4 dada por


(2) = P dy dz + Qdz dw + Rdw dx + W dx dy
Soluci
on. Ahora tenemos que
d( (2)) = d(P 1(0)) (dy dz) + d(Q1(0)) (dz dw) + d(R1(0)) (dw dx)
+ d(W 1(0)) (dx dy)


P
P
P
P
dx +
dy +
dz +
dw (dy dz)
=
x
y
z
w


Q
Q
Q
Q
dx +
dy +
dz +
dw (dz dw)
+
x
y
z
w


R
R
R
R
dx +
dy +
dz +
dw (dw dx)
+
x
y
z
w


W
W
W
W
dx +
dy +
dz +
dw (dx dy)
+
x
y
z
w
P
Q
Q
P
dx dy dz +
dw dy dz +
dx dz dw +
dy dz dw
=
x
w
x
y
R
W
W
R
dy dw dx +
dz dw dx +
dz dx dy +
+
y
z
z
w






W
P
Q
R W
P
+
dx dy dz +
+
dy dz dw +
+
dx dy dw
=
x
z
w
y
y
w


R Q
+
dx dz dw
+
z
x
6. de la 3forma en R4 dada por
(3) = P dx dy dz + Qdy dz dw + Rdx dy dw + W dx dz dw
Soluci
on. Se tiene que
d( (3)) = d(P 1(0)) (dx dy dz) + d(Q1(0)) (dy dz dw) + d(R1(0)) (dx dy dw)
+ d(W 1(0)) (dx dz dw)


P
P
P
P
dx +
dy +
dz +
dw (dx dy dz)
=
x
y
z
w


Q
Q
Q
Q
dx +
dy +
dz +
dw (dy dz dw)
+
x
y
z
w


R
R
R
R
dx +
dy +
dz +
dw (dx dy dw)
+
x
y
z
w


W
W
W
W
dx +
dy +
dz +
dw (dx dz dw)
+
x
y
z
w
Q
R
P
dw dx dy dz +
dx dy dz dw +
dz dx dy dw
=
w
x
z
W
dy dx dz dw
+
y


R W
Q P

dx dy dz dw
=
x
w
z
y
255

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.2. Formas diferenciables

Como seguramente el lector habra observado, algunos de estos ejemplos ilustran la estrecha
relacion que existe entre el concepto de derivada de una pforma, y algunos de los conceptos
que denimos en los captulos tres y cuatro (relaci
on que, por cierto, viene a justicar por que
arm
abamos que los conceptos de rotacional y divergencia se podan ver como una derivada).
Ademas de lo anterior, tambien vale la pena observar lo siguiente. Si en los incisos 1 y 2 del
ejemplo anterior se supusiera que existen : U R2 R y : U R3 R de clase C 2 (en U )
tales que
(P, Q) =



,
=
x y
y
(P, Q, R) =



,
,
=
x y z
en cuyo caso se tendra que
P dx + Qdy =

dx +
dy
x
y

= d(1(0))
y
P dx + Qdy + Rdz =

dx +
dy +
dz
x
y
z

= d(1(0))
entonces

(0)
dx +
dy
d d(1 ) = d
x
y
= d (P dx + Qdy)


Q P

dx dy
=
x
y

2
2

(dx dy)
=
yx xy
= 0 (dx dy)
= 0(2)

(0)
dx +
dy +
dz
d d(1 ) = d
x
y
z
= d (P dx + Qdy + Rdz)






P
R
Q P
R Q

dy dz +

dz dx +

dx dy
=
y
z
z
x
x
y
J. P
aez

256

5.2. Formas diferenciables



=

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

2
2

yz zy


dy dz +

2
2

zx xz


dz dx +

2
2

yx xy


dx dy

= 0(2)
lo cual coincide con el hecho de que Rot() = 0 y Rot() = (0, 0, 0) (en R2 y en R3 , respectivamente), como se probo en el captulo tres.
Algo an
alogo sucede si combinamos los incisos 2 y 4. Observe que, si
(1) = P dx + Qdy + Rdz
entonces







R
P
Q P
R Q
(1)

dy dz +

dz dx +

dx dy
=d
d d
y
z
z
x
x
y







P
R
Q P
R Q

dx dy dz
=
x y
z
y z
x
z x
y
2
2

2
2Q
P
2R
Q
2P
R

dx dy dz
=
xy xz
yz yx
zx zy
= 0(3)
lo que tambien coincide con el hecho de que div (Rot(P, Q, R)) = 0, como se prob
o en el captulo
cuatro.
Lo mas interesante de esta propiedad (que dos derivadas consecutivas de una pforma nos lleva
a la (p + 2)forma constante cero), es que esta se sigue vericando aun y cuando estas derivadas
no esten relacionadas con conceptos que hayamos visto previamente. Tal es el caso del inciso 3 del
mismo ejemplo. Observe que, si existe : U Rn R de clase C 2 (en U ) tal que
fi =

xi

para cada i = 1, . . . , n, entonces




(0)
dx1 + +
dxn
=d
d d 1
x1
xn
= d (f1 dx1 + f2 dx2 + + fn dxn )

fj
fi

dxi dxj
=
xi xj
1i<jn


j

dxi dxj
xi xj
xj xi
1i<jn

2
2
=

dxi dxj
xi xj
xj xi
1i<jn

= 0(2)
Y observamos la misma propiedad si combinamos los incisos 5 y 6. En efecto, si tomamos la
2forma en R4
(2) = P dy dz + Qdz dw + Rdw dx + W dx dy
257

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.2. Formas diferenciables

entonces




P
W
P
Q
(2)
=d
d d
+
dx dy dz +
+
dy dz dw
x
z
w
y





R Q
R W
+
dx dy dw +
+
dx dz dw
+
y
w
z
x







Q

W
R W
P
P
+

+
+
+
=
x w
y
w x
z
z y
w


R Q
+
dx dy dz dw

y z
x

2
2Q
2P
2W
2R
2W
2R
2Q
P
+

+
+

dx dy dz dw
=
xw xy wx wz zy zw yz yx
= 0(4)
Sin duda a estas alturas el lector ya debe estar convencido de que estos ejemplos no son m
as que
un caso particular de un resultado bastante m
as general, y por supuesto que est
a en lo correcto. Este
resultado generaliza las identidades Rot() = 0, Rot() = (0, 0, 0) y div (Rot(P, Q, R)) = 0
como mencionamos anteriormente, y su prueba es un poco m
as elaborada que la de estas. Dada la
importancia de este resultado, es que le otorgamos el grado de
Teorema 5.1 Dadas las pformas b
asicas
(p)

(p)

1 = dxl(1) dxl(1) , . . . , k = dxl(k) dxl(k) (p)


1

y las funciones f1 , . . . , fk : U Rn R, de clase C 2 en U , se cumple que


(p)
(p)
=0
d d f1 1 + + fk k
Dem. Dado que, de acuerdo con la denici
on 5.4, se tiene que

(p)
(p)
(p)
(p)
= d f1 1
+ + d fk k
d f1 1 + + fk k
bastar
a probar que, si (p) = dxl1 dxlp y f : U Rn R es de clase C 2 en U , entonces

=0
d d f (p)
Por esta misma denici
on sabemos que


f
f
(p)
dx1 + +
dxn (p)
=
d f
x1
xn
f
f
=
dx1 (p) + +
dxn (p)
x1
xn
f
f
=
dx1 dxl1 dxlp + +
dxn dxl1 dxlp
x1
xn
de modo que


f
f
(p)
dx1 dxl1 dxlp + +
dxn dxl1 dxlp
=d
d d f
x1
xn
J. P
aez

258

5.3. Diferenciales exactas (primera parte)

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica




f
f
=d
dx1 dxl1 dxlp + + d
dxn dxl1 dxlp
x1
xn
 n


 n
2f
2f
dxi dx1 dxl1 dxlp +
dxi dx2 dxl1 dxlp
=
xi x1
xi x2
i=1
i=1

 n
2f
++
dxi dxn dxl1 dxlp
xixn
i=1

n

2f
2f
=
dx1 dxi dxl1 dxlp +
dx1 dx2 dxl1 dxlp
xi x1
x1 x2
i=2

n

2f

dx2 dxi dx2 dxl1 dxlp + +


xi x2

i=3
n1
2

f
dxi dxn dxl1 dxlp
xi xn
i=1

2f
2f
=

dxi dxj dxl1 dxlp


xj xi xixj
1i<jn

= 0(p)

5.3

Diferenciales exactas (primera parte)

Como siempre sucede con los teoremas importantes, ahora es inevitable hacerse la siguiente pregunta: si una pforma diferenciable
(p) = f1 dxl(1) dxl(1) + + fk dxl(k) dxl(k)
1

(denida en una regi


on U Rn ) es tal que

d (p) = 0(p+1)
existe una (p 1)forma (denida en U Rn )
(p1) = f1 dxn(1) dxn(1) + + fm dxn(m) dxn(m)
1

tal que

p1

p1


(p) = d (p1) ?

Lo mas interesante de esta cuestion es que esta es una pregunta que ya nos planteamos (y que
ya resolvimos!) para algunos casos particulares.
En efecto, como se recordara, en el captulo tres nos planteamos el problema de determinar
cuando un campo era conservativo (o gradiente) y como soluci
on probamos el teorema 3.5 el cual
nos aseguraba que, si
F = (F1 , . . . , Fn ) : U Rn Rn
259

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.3. Diferenciales exactas (primera parte)

era una funci


on de clase C 1 en U , una regi
on estrellada, tal que
Fj
Fi
(
x) =
(
x)
xj
xi
para toda x
U y para toda i, j {1, . . . , n} (i = j) entonces F era un campo gradiente en U , lo
que signicaba que exista : U Rn R tal que

(
x) = Fi (
x)
xi
para cada i {1, . . ., n}.
Como el lector habra notado, este resultado resuelve la pregunta que nos hicimos al inicio de
esta seccion para el caso de las 1formas diferenciables puesto que, si la 1forma
(1) = f1 dx1 + + fn dxn
es tal que


0(2) = d (1)

fj
fi

dxi dxj
=
xi xj
1i<jn

(de acuerdo con el inciso 3 del ejemplo 5.2), esto signica que
fj
fi
(
x) =
(
x)
xj
xi
para toda x
U y para toda i, j {1, . . . , n}, de tal forma que, si : U Rn R es tal que

= fi
xi
entonces la 0forma

(0) = 1(0)

satisface que

d (0) = d 1(0)

dx1 + +
dxn
x1
xn
= f1 dx1 + + fn dxn

= (1)
Como seguramente el lector ya se imagina, el otro caso particular que ya resolvimos es el de las
ando un
2formas diferenciables en R3 , y que esta relacionado con el problema de determinar cu
campo F (en R3 ) es un campo solenoide.
Como tambien se recordara, el teorema 4.6 del captulo cuatro nos aseguraba que, si F =
on de clase C 1 en U , con U una regi
on estrellada tal que
(P, Q, R) : U R3 R3 era una funci
div F (
x) = 0
J. P
aez

260

5.3. Diferenciales exactas (primera parte)

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

para toda x
U , entonces F era un campo solenoide en U , lo que signicaba que exista G =
R)
: U R3 R3 tal que
(P , Q,


R
P Q

R
P
Q

RotG =
z
y x
z x
y
=F
= (P, Q, R)
Observese que, apoyados en este teorema, tenemos que, si
(2) = f1 dy dz + f2 dz dx + f3 dx dy
es una 2forma diferenciable denida sobre una regi
U R3 (que es as como se
on(2)estrellada

3
(3)
= 0 , entonces
pueden escribir todas las 2formas en R !) tal que d


0(3) = d (2)


f2 f3
f1
+
+
dx dy dz
=
x
y
z
= div(f1 , f2 , f3 )dx dy dz
lo que signica que div(f1 , f2 , f3 ) = 0, de modo que, por el teorema antes mencionado, sabemos
que existe G = (f1 , f2 , f3 ) : U R3 R3 tal que


f3 f2 f1 f3 f2 f1

RotG =
y
z z
x x
y
= (f1 , f2 , f3 )
Por tanto, si tomamos la 1forma
(1) = f1 dx + f2 dy + f3 dz
esta tiene la propiedad de que

d (1) = d f1 dx + f2 dy + f3 dz






f2
f1 f3
f2 f1
f3

dy dz +

dz dx +

dx dy
=
y
z
z
x
x
y
= f1 dy dz + f2 dz dx + f3 dx dy
= (2)
Cuando para una pforma
(p) = f1 dxl(1) dxl(1) + + fk dxl(k) dxl(k)
1

(denida en una regi


on U Rn ) existe una (p 1)forma (denida en U Rn )
(p1) = f1 dxn(1) dxn(1) + + fm dxn(m) dxn(m)
1

p1

261

p1

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica


tal que

(p)

5.4. pvariedades parametrizadas


(p1)
=d

decimos que (p) es una forma diferencial exacta (en la regi


on U Rn ) y la pregunta
 que nos

hicimos al inicio de esta seccion se puede reformular de la siguiente manera: si d (p) = 0(p+1)
entonces (p) es una diferencial exacta?
De acuerdo con lo que acabamos de ver, ahora podemos responder que este no siempre es el caso
(al menos para las 1formas en Rn o para las 2formas en R3 ) y que en gran medida la respuesta a
esta pregunta depende de la geometra de la regi
on U Rn sobre la cual esta denida la pforma
(p)
.
Como sucedio en el captulo tres (para el caso de los campos conservativos) y en el captulo
cuatro (para el caso de los campos solenoides), para responder esta pregunta (en el caso general)
sera indispensable denir nuevos conceptos (y teoremas relacionados con estos) a n de contar con
las herramientas necesarias.
Si en los captulos tres y cuatro hubo necesidad de introducir los conceptos de curva e integral de
lnea, y los de supercie e integral de supercie (respectivamente), ahora ser
a necesario introducir
n
los conceptos de pvariedad parametrizada en R y el de integral de una pforma sobre una
pvariedad, as como algunos teoremas relacionados con estos conceptos. Esto es justo lo que
haremos en las siguientes secciones.

5.4

pvariedades parametrizadas

As como una curva o una supercie no es m


as que la imagen bajo una funci
on (de clase C 1 ) de
un intervalo [a, b] R, o de una regi
on A R2 (tipo I o tipo II), respectivamente, un conjunto
n
M R sera una pvariedad parametrizada (con p = 1, . . . , n) si M se puede ver como la imagen
on A Rp, en donde A sera el tipo de regi
on en
bajo una funci
on (de clase C 1 ) de alguna regi
p
2
3
R que generaliza a las regiones tipo I y tipo II de R (y tipo III, de R ).
Empezaremos por denir de manera m
as precisa a este tipo de regiones, y lo haremos de forma
inductiva a partir de las regiones tipo I y tipo II que ya conocemos en R2 , de la siguiente manera:
on b
asica (en R2 ), si es una regi
on tipo I o tipo
Definici
on 5.5 Decimos que B R2 es una regi
asica en
II, como se definieron en el captulo dos. En general, diremos que A Rn es una region b
n
n1
n1
n1
, una regi
on b
asica en R
, y existen , : B R
R (de
R (con n 3) si existe B R
clase C 1 ) tales que
= (x1 , . . . , xi1 , x1+1 , . . ., xn ) B, (
x) xi (
x)}
A = {(x1 , . . ., xn ) Rn | x
para alguna i {1, . . ., n}.
Dado que las u
nicas regiones b
asicas que podemos dibujar se encuentran en R2 o en R3 , y en
el captulo dos ya dimos algunos ejemplos de ellas, continuamos con la denici
on del concepto de
pvariedad parametrizada. Simplemente observe que los rect
angulos de la forma
R = [a1 , b1] [an , bn]
umero
son ejemplos de regiones basicas en Rn (con respecto a cualquier i {1, . . ., n}) y que el n
de regiones basicas diferentes que se pueden construir en Rn es n!.
La descripcion que hicimos de una pvariedad parametrizada en Rn al inicio de esta seccion es
muy precisa, por lo que simplemente la formalizamos en la siguiente
J. P
aez

262

5.4. pvariedades parametrizadas

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

Definici
on 5.6 Decimos que un conjunto M Rn es una pvariedad parametrizada, si existe
: A Rp Rn una funci
on de clase C 1 (lo que significa que es de clase C 1 en un abierto
p
on b
asica (o A es un intervalo
(en R ) que contiene a A) tal que M = (A), donde A es una regi
de la forma [a, b] si p = 1). En este caso diremos que es una parametrizaci
on de M . Si
es inyectiva en el interior de A (int(A)) diremos que es una parametrizaci
on simple de M .
Finalmente, al conjunto (F r(A)) lo llamaremos el borde de M inducido por la parametrizaci
on ,
y lo denotaremos por M , es decir, M = (F r(A)).
Nuevamente, algunos ejemplos seran muy u
tiles para ilustrar este concepto.
Ejemplo 5.3 Considere:


1. f : A Rn R de clase C 1 en la regi
on b
asica A, y M = (
x, f (
x)) Rn+1 | x
A
on de M est
a dada
Rn+1 . En este caso M es una nvariedad en Rn+1 y una parametrizaci
por : A Rn Rn+1 definida como
(
x) = (
x, f (
x))
Como se podr
a observar, en este caso M es la gr
afica de f .
2. M = (A) R4 , en donde A = [0, 2] [0, ] [0, ] R3 y
(, , ) = (r sen() sen() cos(), r sen() sen() sen(), r sen() cos(), r cos())
con r > 0. Observe que

(, , )
2 =
(r sen() sen() cos(), r sen() sen() sen(), r sen() cos(), r cos())
2
= r2
por lo que a esta 3variedad M bien se le puede bautizar como la 3esfera (en R4 ) de radio
r > 0 con centro en el origen.
3. M = (A) R4 , en donde A = [0, 2] [0, 2] R2 y
(, ) = ((cos() + 2) cos() + sen() sen() sen(/2), (cos() + 2) sen() sen() cos() sen(/2)
, sen() cos(/2), sen(/2))
Observe que en este caso M es una 2variedad (o una superficie) en R4 que tiene las siguientes caractersticas geometricas. La primera de ellas es que la imagen bajo de las lneas
verticales de A, es decir, la imagen de los puntos de la forma (0 , ), con 0 [0, 2] fijo,
es tal que

(0 , ) (2 cos(0 ), 2 sen(0 ), 0, sen(0 /2))


2 = (cos() cos(0 ) + sen() sen(0 ) sen(0 /2))2
+ (cos() sen(0 ) sen() cos(0 ) sen(0 /2))2
+ (sen() cos(0 /2))2
= (cos() cos(0 ))2 + (sen() sen(0 ) sen(0 /2))2
+ (cos() sen(0 ))2 + (sen() cos(0 ) sen(0 /2))2
+ sen2 () cos2 (0 /2)
=1
263

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.4. pvariedades parametrizadas

lo que significa que la imagen del conjunto {0 } [0, 2] es una circunferencia de radio 1 con
centro en el punto
(2 cos(0 ), 2 sen(0 ), 0, sen(0 /2))
Esto quiere decir que la funci
on pega las lneas horizontales [0, 2] {0} y [0, 2] {2}
(que forman parte de la F r(A)) con lo que forma un cilindro (en R4 ). Si ahora observamos
que, en particular, las dos lneas verticales {0} [0, 2] y {2} [0, 2] (que forman el resto
de la F r(A)) son tales que
(0, ) = (cos() + 2, cos() + 2, sen(), 0)
y
(2, ) = (cos() + 2, cos() + 2, sen(), 0)
concluimos que su imagen bajo es la misma circunferencia, s
olo que recorridas en direcciones
opuestas (si ambas lneas verticales se recorren de abajo hacia arriba). Por esta raz
on, si la
lnea {0} [0, 2] es recorrida de arriba hacia abajo (que es como queda recorrida cuando
la F r(A) se recorre en el sentido contrario al de las manecillas del reloj), concluimos que
pega a las circunferencias que forman los extremos del cilindro inicial, pero de tal forma
que estas queden recorridas en la misma direcci
on (a diferencia de lo que sucede cuando
pegamos los extremos de un cilindro para formar un toro (o una dona). Para lograr esta
forma de pegado en R3 es necesario cruzar la pared del cilindro, y al hacerlo obtenemos
la ya conocida botella de Kline (figura 4.8). La parametrizaci
on de este ejemplo hace lo
mismo (por lo que la 2variedad M de este inciso es la botella de Kline) pero sin necesidad
de cruzar la pared del cilindro. De hecho, es una parametrizaci
on simple de la botella
de Kline, la que, por supuesto, s
olo es posible obtener en R4 (o en Rn , con n 4).
Por supuesto que el concepto de pvariedad se puede generalizar al de pvariedad por pedazos,
justo de la misma forma en que lo hicimos para el caso de las supercies. Dado que nuestra intenci
on
no es extendernos en este concepto, simplemente lo formalizamos en la siguiente
Definici
on 5.7 Decimos que un conjunto M Rn es una pvariedad parametrizada por pedazos,
si existen M1 , . . . , Mk Rn pvariedades parametrizadas tales que
M = M1 Mk
Si i : A Rp Rn es una parametrizaci
on de Mi (para i = 1, . . ., k), escribimos = 1 + +k
y decimos que es una parametrizaci
on de M .
S
olo una observacion es necesario hacer con respecto a este concepto. Si se revisa con cuidado la
asica, entonces la frontera de
denici
on 5.5 se podra notar que, si A Rp (con p 2) es una region b
otese que
A (F r(A) o A) es una (p 1)variedad parametrizada por pedazos (en Rp ). En efecto, n
en este caso la F r(A) esta formada por la gr
aca de dos funciones denidas sobre una regi
on b
asica
B Rp1 , y algunos otros pedazos cilndricos (que se levantan sobre la F r(B)) (ver gura 5.3
que ilustra el caso p = 3). De hecho, esta caracterstica de la frontera de una regi
on b
asica A nos
permitira denir lo que signicara que una parametrizaci
on de esta (p 1)variedad indujera
vectores normales que apuntan hacia afuera de A, justo a traves de los vectores normales a las
gr
acas de las funciones que la determinan. Hacer esto con m
as formalidad nos llevara algunas
p
aginas mas, raz
on por la cual s
olo nos quedamos con esta idea intuitiva.
J. P
aez

264

5.5. Integrando formas

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica


ZO

.
B
....

.


..

A 
..

.


..



.

. 


..... S1 ..
..................
S3  







S2 













/Y

on basica, la F r(A) = A = S1 S2 S3 esta formada por la


Figura 5.3: Si A R3 es una regi
grafica de dos funciones definidas sobre una regi
on basica B R2 (en la figura las superficies
S1 y S3 ), y algunos pedazos cilndricos que se levantan sobre la F r(B) (en la figura la
superficie S2 )
Una consecuencia de lo anterior es que, si M Rn es una pvariedad parametrizada por
(sobre A), el conjunto M = (F r(A)) tambien sera una (p 1)variedad parametrizada por
pedazos (en Rn ).
De las pvariedades parametrizadas habra muchas cosas interesantes que decir, pero por ahora
con estas ideas elementales nos es suciente para lograr nuestro objetivo. Con este n, lo que sigue
es denir la integral de una pforma (p) sobre una pvariedad parametrizada M , cuestion que
abordaremos en la siguiente seccion.

5.5

Integrando formas

Como se recordara, en el captulo tres denimos la integral de un campo F = (F1 , . . . , Fn ) : U


U parametrizada por una funci
on = (1 , . . . , n) : [a, b] R Rn
Rn Rn sobre una curva

(que denotamos por F d y bautizamos con el nombre de integral de lnea), como
b


F d =

F ((t))  (t)dt

b
=


F1 ((t))1 (t) + + Fn ((t))n (t) dt

Lo interesante de esta denicion, y de acuerdo con los conceptos que hemos denido en este
captulo, es que el integrando que aparece en la segunda identidad de arriba se puede obtener como
el resultado de evaluar una cierta 1forma.
En efecto, considere la 1forma (en Rn ) denida en U Rn dada por
(1) = F1 dx1 + + Fn dxn
Dado que (1) es una funci
on denida en U y que toma valores en el conjunto de las 1formas
265

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.5. Integrando formas

b
asicas (1) (denidas en Rn ), observe que para cada t [a, b] se tiene que
(1)((t)) = F1 ((t))dx1 + + Fn ((t))dxn
la que a su vez es una 1forma b
asica que se aplica en vectores de Rn y para la cual, en particular

aplicada a (t), se tiene que





(1)((t))  (t) = (F1 ((t))dx1 + + Fn ((t))dxn)  (t)




= F1 ((t))dx1  (t) + + Fn ((t))dxn (t)
= F1 ((t))1 (t) + + Fn ((t))n (t)

De hecho, con base en esta u


ltima identidad es que denimos el concepto de integral de una
on = (1 , . . . , n) :
1forma F1 dx1 + + Fn dxn sobre la 1variedad parametrizada por la funci
n
[a, b] R R , la cual denotamos por

(F1 dx1 + + Fn dxn ) d

como
b


(F1 dx1 + + Fn dxn ) d =



((F1 dx1 + + Fn dxn ) ((t)))  (t) dt

b
=





F1 ((t))dx1  (t) + + Fn ((t))dxn (t) dt


F1 ((t))1 (t) + + Fn ((t))n (t) dt

b
=
a

F d

o, si simplemente escribimos (1) = F1 dx1 + + Fn dxn , como




(1)

b



d =
(1) ((t))  (t) dt

Para deducir la manera en que se dene la integral de una 2forma sobre una 2variedad (o
si se preere decir una supercie), como es de suponerse, recurriremos a la denici
on que dimos en
el captulo cuatro del concepto de integral de supercie de un campo vectorial denido en alguna
region de R3 .
Como se recordara, si F = (F1 , F2 , F3 ) : U R3 R3 es continua y S U es una supercie
on
parametrizada por una funci
on = (1 , 2 , 3 ) : A R2 R3 de clase C 1 tal que, A es una regi
tipo I o tipo II, y (A) = S, se deni
o la integral de F sobre la supercie S como



(u, v)
(u, v)
F d = F ((u, v))
u
v
S
J. P
aez

266

5.5. Integrando formas


en donde

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

(u, v) =
u

(u, v) =
v

1
2
3
(u, v),
(u, v),
(u, v)
u
u
u
1
2
3
(u, v),
(u, v),
(u, v)
v
v
v

Del mismo modo que sucede en el caso de la integral de lnea, observe que el integrando
F ((u, v))

(u, v)
(u, v)
u
v

se puede obtener a partir de una cierta 2forma denida en U R3 .


Considere la 2forma (2) dada por
(2) = F1 dy dz + F2 dz dx + F3 dx dy
Si esta 2forma la evaluamos en (u, v) U , para cada (u, v) A, tenemos que
(2)((u, v)) = F1 ((u, v))dy dz + F2 ((u, v))dz dx + F3 ((u, v))dx dy
que
asica, que como se recordar
a, se eval
ua en elementos de R3 R3 =
 3 a2 su vez es una 2forma b
asica la evaluamos en
R ; si en particular a esta 2forma b


(u, v),
(u, v) = a
, b R3 R3
u
v
obtenemos, de acuerdo con 5.2, que

, b = (F1 ((u, v))dy dz) a


, b + (F2 ((u, v))dz dx) a
, b
(2)((u, v)) a


+ (F3 ((u, v))dx dy) a, b




dy(
a) dy(b)
dz(
a) dz(b)
+ F2 ((u, v)) det
= F1 ((u, v)) det
dz(
a) dz(b)
dx(
a) dx(b)


dx(
a) dx(b)
+ F3 ((u, v)) det
dy(
a) dy(b)




2 3 3 2
3 1 1 3

(u, v) + F2 ((u, v))

(u, v)
= F1 ((u, v))
u v
u v
u v
u v


1 2 2 1

(u, v)
+ F3 ((u, v))
u v
u v

(u, v)
(u, v)
= (F1 ((u, v)), F2((u, v)), F3((u, v)))
u
v

(u, v)
(u, v)
= F ((u, v))
u
v
Como en el caso de las 1formas, todo indica que lo m
as razonable es entonces denir la integral
de la 2forma (en R3 )
(2) = F1 dy dz + F2 dz dx + F3 dx dy
sobre la 2variedad S R3 parametrizada por , que denotaremos por

(F1 dy dz + F2 dz dx + F3 dx dy) d
S

267

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica


o simplemente

5.5. Integrando formas

(2)d

como:



(F1 dy dz + F2 dz dx + F3 dx dy) d =
S

F ((u, v))

(u, v)
(u, v)
u
v

F d

=
S

(2)

(2)
(u, v),
(u, v)
d =
((u, v))
u
v
A

De hecho, seguramente al lector ya le resultara natural concluir que, si ahora (2) representa
una 2forma en Rn dada por
(2) = f1 dxl1 dxm1 + + fk dxlk dxmk
(con li, mi {1, . . . , n} para i = 1, . . ., k) y S Rn es una 2variedad parametrizada por una
funci
on = (1 , . . ., n ) : A R2 Rn , entonces la integral de (2) sobre S = (A), que
denotaremos por

(f1 dxl1 dxm1 + + fk dxlk dxmk ) d
S

o simplemente

(2)d

deber
a estar denida como

(f1 dxl1 dxm1
S


k

(u, v),
(u, v)
+ + fk dxlk dxmk ) d =
fi ((u, v)) (dxli dxmi )
u
v
i=1
A


li
li

k
(u, v)
(u, v)
u
v

fi ((u, v)) det


=

mi
mi
i=1
A
u (u, v)
v (u, v)

en donde ahora

(u, v) =
u
y

(u, v) =
v

1
n
(u, v), . . .,
(u, v)
u
u
1
n
(u, v), . . .,
(u, v)
v
v

Una vez que hemos revisado y discutido todo lo anterior, sin duda estamos en condiciones de dar
una denici
on general del concepto de integral de una pforma (p) en Rn sobre una pvariedad
parametrizada M Rn , para p {1, . . ., n 1}, de la siguiente manera.
J. P
aez

268

5.5. Integrando formas

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

Definici
on 5.8 Sean, p {1, . . ., n}, (p) una pforma en Rn dada por
(p) =

fi dxl(i) dxl(i)
p

i=1

donde fi : U Rn R es una funci


on continua sobre la regi
on U (para cada i = 1, . . ., k),
n
on = (1 , . . . , n ) : A Rp Rn .
y M R una pvariedad parametrizada por la funci
(p)
Definimos la integral de sobre M , que denotamos por

 


k

f1 dxl(1) dxl(1) + + fk dxl(k) dxl(k) d =
fi dxl(i) dxl(i) d
p

o simplemente

i=1

(p)d

como
 
k
M


fi dxl(i) dxl(i)

i=1

 
k

fi ((
u)) dxl(i) dxl(i)
(
u), . . .,
(
u)
d =
p
u1
up
1
i=1
A


p

 
k

fi ((
u)) det dxl(i)
(
u)
=
m
uj
m,j=1
i=1
A


p

k
l(i)
m

fi ((
u)) det
(
u)
=
uj
A

(p)

i=1

m,j=1

(p)
d =
u))
(
u), . . . ,
(
u)
((
u1
up
A

en donde u
= (u1 , . . . , up) y

(
u) =
uj

n
1
(
u), . . . ,
(
u)
uj
uj

para j = 1, . . . , p.
Todas la integrales de lnea y de supercie de campos vectoriales que hicimos en los captulos tres
y cuatro, son ejemplos de integrales de 1formas y 2formas sobre 1variedades y 2variedades
parametrizadas (respectivamente). Para ilustrar a
un mejor este concepto de la integral de formas,
daremos un ejemplo de como se integra una 3forma sobre una 3variedad parametrizada, ambas
en R4 .
Ejemplo 5.4 Considere, la 3forma en R4 dada por
(3) = P dx dy dz + Qdy dz dw + Rdx dy dw + W dx dz dw
en donde
P (x, y, z, w) =

w
(x2 + y 2 + z 2 + w 2 )2
269

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.5. Integrando formas

x
+ + z 2 + w 2 )2
z
R(x, y, z, w) =
2
2
(x + y + z 2 + w 2 )2

Q(x, y, z, w) =

(x2

y2

(x2

y2

y
W (x, y, z, w) =

y
+ z 2 + w 2 )2

con (x, y, z, w) U = R4 \{(0, 0, 0, 0)}; y la 3variedad parametrizada M R4 dada por la funci


on
del ejemplo 5.3
: A = [0, 2] [0, ] [0, ] R3 R4
que est
a definida como
(, , ) = (r sen() sen() cos(), r sen() sen() sen(), r sen() cos(), r cos())


Calcule

(3)d

Soluci
on. Sabemos que

(, , ) = (r sen() sen() sen(), r sen() sen() cos(), 0, 0)

(, , ) = (r sen() cos() cos(), r sen() cos() sen(), r sen() sen(), 0)

(, , ) = (r cos() sen() cos(), r cos() sen() sen(), r cos() cos(), r sen())

de modo que

dx dy dz


,
,

sen() sen() sen() sen() cos() cos() cos() sen() cos()


= r 3 det sen() sen() cos() sen() cos() sen() cos() sen() sen()
0
sen() sen()
cos() cos()

= r 3 sen() sen() sen() sen() cos2 () sen() cos()

+ sen() sen2 () cos() sen()

r 3 sen() sen() cos() sen() cos2 () cos() cos()

+ sen() sen2 () cos() cos()
= r 3 sen2 () sen() sen2 () cos()
r 3 sen2 () sen() cos2 () cos()
= r 3 sen2 () cos() sen()

An
alogamente

dy dz dw


,
,

sen() sen() cos() sen() cos() sen() cos() sen() sen()

= r 3 det
0
sen() sen()
cos() cos()
0
0
sen()
= r 3 sen3 () sen2 () cos()

J. P
aez

270

5.5. Integrando formas

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

y

dx dy dw


,
,

sen() sen() sen() sen() cos() cos() cos() sen() cos()


= r 3 det sen() sen() cos() sen() cos() sen() cos() sen() sen()
0
0
sen()

= r 3 sen() [ sen() sen() sen() sen() cos() sen()


sen() sen() cos() sen() cos() cos()]
= r 3 sen3 () sen() cos()
y por u
ltimo

dx dz dw


,
,

sen() sen() sen() sen() cos() cos() cos() sen() cos()

= r 3 det
0
sen() sen()
cos() cos()
0
0
sen()
= r 3 sen()r sen() sen() sen()r sen() sen()
= r 3 sen3 () sen2 () sen()

Por lo tanto




(3)
(3)
,
,
d =
((, , ))

M
A







,
,
+ Q((, , ))dy dz dw
,
,
P ((, , ))dx dy dz
=


A






,
,
+ W ((, , ))dx dz dw
,
,
R((, , ))dx dy dw



 r sen() sen() cos()  3

r cos()  3
2
3
2
sen
()
cos()
sen()
+
sen
()
sen
()
cos()
r
r
=
r4
r4
A


r sen() cos()  3
r sen3 () sen() cos()
4
r


r sen() sen() sen()  3
3
2
r sen () sen () sen()
+
r4

 2
sen () cos2 () sen() + sen4 () sen3 () cos2 ()
=


+ sen4 () sen() cos2 () + sen4 () sen3 () sen2 ()



= sen2 () sen() cos2 () + sen2 () sen2 () + sen2 () cos2 ()
A

sen2 () sen()

2



= d sen()d sen2 ()d
0



= (2) cos()
2
0
2
= 2

271

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.5. Integrando formas

Un caso particular en el que la integral de una pforma (en Rn ) tiene un cierto interes, es justo
cuando p = n, es decir, la integral de una nforma sobre una nvariedad parametrizada, ambas
en Rn .
Como se recordara de la seccion 5.2, las nformas denidas sobre una regi
on U Rn , se
corresponden con las funciones (de valores reales) denidas sobre U en virtud de que todas ellas se
escriben como
f dx1 dxn
en donde f : U Rn R.
Por otra parte, si A U es una regi
on b
asica, entonces dicha regi
on tambien se puede ver como
on
una nvariedad parametrizada en la medida de que A = I (A), tomando a I como la funci
n
n
identidad (de R en R ), es decir
x) = x

I (
N
otese que en este caso se tiene que
I
(
x) = ei
xi
para toda x
= (x1 , . . ., xn ) Rn , en donde ei es el iesimo vector basico de Rn . De esta manera,
tenemos que

1 0


I
I

(
x), . . .,
(
x) = det ... . . . ...
dx1 dxn
x1
xn
0 1
=1
Con base en lo anterior, tenemos entonces que




I
I
(f dx1 dxn ) dI = f (I (
x))dx1 dxn
(
x), . . . ,
(
x)
x1
xn
A
A

x)
= f (
A

=
A

lo que signica que la integral de la nforma f dx1 dxn sobre la nvariedad parametrizada
on b
asica parametrizada por la funci
on identidad), coincide con la integral
A Rn (con A una regi
(de Riemann) de la funci
on f sobre la regi
on A.
Lo mejor de esta identidad es que (como siempre), tambien la podemos leer al reves; esto es, la
integral (de Riemann) de la funci
on f sobre la regi
on b
asica A Rn se puede ver como la integral
on identidad) A.
de la nforma f dx1 dxn sobre la nvariedad parametrizada (por la funci
Una consecuencia importante de lo anterior, es que las identidades que se obtienen en los
teoremas de Green, Stokes y Gauss, se pueden reformular ahora en terminos de integrales de
pformas.
Por ejemplo, como se recordara el teorema de Green establece que, si F = (P, Q) : U R2 R2
es de clase C 1 y U es una regi
on b
asica (una 2variedad en R2 ) tal que = = F r() es
una curva suave por pedazos (una 1variedad por pedazos en R2 ) entonces


F d = Rot F

J. P
aez

272

5.5. Integrando formas

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica



=

Q P

x
y

(en donde es una paramatrizaci


on de que la recorre en el sentido contrario al de las manecillas
del reloj). Pues bien, si como vimos al principio de esta secci
on, se tiene que


F d = (P dx + Qdy) d

y como acabamos de ver, tambien se tiene que






Q P
Q P

dx dy dI
x
y
x
y

(I representa a la funci
on identidad denida sobre la regi
on b
asica ), entonces tenemos que la
identidad de la cual nos habla el teorema de Green se puede escribir como




Q P

dx dy dI
(P dx + Qdy) d =
x
y

==I

Lo mejor de todo esto es que, si ahora recordamos que




Q P

dx dy = d (P dx + Qdy)
x
y
entonces el teorema de Green asegura que


(P dx + Qdy) d
= (d (P dx + Qdy)) dI

==I

(en donde = I , que en este caso = dado que I es la funci


on identidad de R2 en R2 )
igualdad que, por cierto, justica el porque armabamos que dicho teorema era una especie de
generalizaci
on del Teorema Fundamental del C
alculo.
Procediendo de manera an
aloga, del teorema de Stokes obtenemos que


(P dx + Qdy + Rdz) d
=
F d

= S

RotF d

=
S


=

R Q

y
z


dy dz +

P
R

z
x


dz dx +

Q P

x
y


dx dy d

S


(d (P dx + Qdy + Rdz)) d

=
S

on de la supercie (o 2variedad) S R3 , y
en donde : A R2 R3 es una parametrizaci
= , en donde es una parametrizaci
on (en el sentido contrario al de las manecillas del reloj)
de la frontera de la regi
on b
asica A (F r(A)).
273

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.5. Integrando formas

Finalmente, si ahora I representa a la funci


on identidad de R3 en R3 , del teorema de Gauss
concluimos que


(P dy dz + Qdz dx + Rdx dy) d
=
F d

S==I

S==I

div F

(d (P dy dz + Qdz dx + Rdx dy)) dI

en donde, R3 es una regi


on b
asica cuyo borde S = = I es una supercie (o 2variedad)
por pedazos parametrizada por una funci
on : A R2 R3 que induce vectores normales (a S)
que apuntan hacia afuera de S, y
= I (que en este caso resulta igual a dado que I es
la funci
on identidad).
Finalmente, y para completar el cuadro, el propio Teorema Fundamental del C
alculo que todos
conocemos (o su equivalente expresado en la identidad 3.11 del captulo tres) se puede formular
en terminos de integrales de formas. Para ello, s
olo hace falta denir los conceptos de 0variedad
parametrizada y el de integral sobre este tipo de variedades, lo cual se puede hacer de la siguiente
manera: diremos que M Rn es una 0variedad parametrizada si existe : {0, 1} Rn tal
que M = ({0, 1}) (lo que signica que una 0variedad en Rn es simplemente cualquier conjunto
formado por uno o dos puntos).
on U Rn y M U es una
Por otra parte, si f 1(0) es una 0forma denida en una regi
n
0variedad parametrizada
por : {0, 1} R , denimos la integral de f 1(0) sobre M , que

denotamos por M f 1(0)d, como

f 1(0)d = f ((1)) f ((0))
M

Finalmente, si U es una curva (o una 1variedad) suave parametrizada por : [a, b]


on , que denotamos por , como
R Rn , denimos el borde de inducido por su parametrizaci
n
la 0variedad (en R ) formada por los puntos {(a), (b)}.
arrafos arriba vimos que
Ahora, si : U Rn R es de clase C 1 en U , p





d =
dx1 + +
dxn d
x1
xn


= d 1(0) d

Por otra parte, si a la 0variedad (en R) formada por los puntos {a, b} (que no es mas que el
borde de la 1variedad (en R) dada por el intervalo [a, b], el que a su vez se puede ver como una
region b
asica en R) la parametrizamos por la funci
on : {0, 1} R dada por (0) = a y (1) = b,
entonces

1(0)d
= ((b)) ((a))

en donde
= es una parametrizaci
on de la 0variedad = {(a), (b)}.
J. P
aez

274

5.6. El Gran Teorema Fundamental del C


alculo

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

Por lo tanto, con base en estas dos u


ltimas identidades, la identidad 3.11 del captulo tres se
puede escribir como




1(0)d
= d 1(0) d

5.6

El Gran Teorema Fundamental del C


alculo

La reformulaci
on de los teoremas de Green, Stokes, Gauss y Fundamental del C
alculo que acabamos
de hacer en la seccion anterior, nos hacen pensar que estos deben de ser casos particulares de un
teorema mas general, y sin duda estamos en lo correcto. Lo siguiente que haremos sera formular
dicho teorema el cual, adem
as del valor que tiene por si mismo, tendr
a un papel relevante en la
soluci
on del problema que planteamos en la seccion anterior acerca de las diferenciales exactas.
Este teorema es conocido tradicionalmente como el Teorema de Stokes (sobre formas diferenciales)
pero aqu preferimos llamarlo el Gran Teorema Fundamental del C
alculo (nombre que, sin duda,
reeja mejor su contenido). Por otra parte, y como seguramente el lector ya lo sospechar
a, entre
los objetivos de este texto no esta el de dar la prueba de este teorema.
Teorema 5.2 (Fundamental del C
alculo (Gran)) Sean, p {1, . . ., n}, (p1) una (p1)forma
diferenciable definida en la regi
on U Rn , y M U una pvariedad, parametrizada por : A
p
n
R R . Entonces




(p1)

d
= d (p1) d
M

en donde
= y es una parametrizaci
on de la (p 1)variedad (por pedazos) F r(A).2
Este es sin duda el teorema m
as importante de todo este texto, aun y cuando no hayamos
incluido su prueba. En el se encuentran sintetizados los conceptos y teoremas mas relevantes que
hemos desarrollado a lo largo de todos estos captulos.
Para concluir esta breve seccion, aplicaremos este teorema en algunos ejemplos que posteriormente nos seran u
tiles, cuando en la siguiente secci
on regresemos al problema de las diferenciales
exactas.
Ejemplo 5.5 Considere:
on : [0, 2] R Rn definida
1. la 1variedad (o curva) Rn parametrizada por la funci
como
(t) = (r cos(t), r sen(t), 0, . . ., 0)
Muestre que


d (0) d = 0

on U Rn tal que U .
para cualquier 0forma diferenciable (0) definida en una regi
Soluci
on. Por el Gran Teorema Fundamental del C
alculo, tenemos que




d (0) d =
(0)d

Aqu habra que agregar que la parametrizaci


on induce vectores normales a la F r(A) que apuntan hacia
afuera de A, de acuerdo con la idea descrita en la observaci
on que sigue a la definici
on 5.7.

275

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica


por lo que basta probar que

5.6. El Gran Teorema Fundamental del C


alculo


(0)d
=0

Ahora, si al borde (o frontera) del intervalo [0, 2] lo parametrizamos por la funci


on :
{0, 1} R dada por (0) = 0 y (1) = 2, entonces

(0)d
= (0)(
(1)) (0)(
(0))
M

= (0)(((1))) (0)(((0)))
= (0)((2)) (0)((0))
=0
ya que (2) = (0).
2. la 2variedad (o superficie) M Rn (n 3) parametrizada por la funci
on : A = [0, 2]
[0, ] R2 Rn definida como
(u, v) = (r sen(v) cos(u), r sen(v) sen(u), r cos(v), 0, . . . , 0)
Muestre que


d (1) d = 0

on U Rn tal que M U .
para cualquier 1forma diferenciable (1) definida en una regi
Soluci
on. Por el Gran Teorema Fundamental del C
alculo, tenemos que




d (1) d =
(1)d

por lo que basta probar que

(1)d
=0

As, si parametrizamos a la F r(A) en el sentido contrario al movimiento de las manecillas


del reloj, se tiene que


(1)



2



(1)
(t, 0) dt +
(2, t) dt
d
=
((t, 0))
(1)((2, t))
u
v
0



2



(1)
(1)
(t, ) dt
(0, t) dt
((t, ))
((0, t))

u
v
0
2 

(1)((t, 0))

=
0

(1)
(t, 0) ((t, ))
(t, ) dt
u
u


 



(1)
(1)
(2, t) ((0, t))
(0, t) dt
((2, t))
+
v
v
0

J. P
aez

276

5.6. El Gran Teorema Fundamental del C


alculo

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

Ahora, dado que

(t, 0) = (0, 0, 0, 0, . . ., 0) =
(t, )
u
u
para toda t [0, 2], y por otra parte
(2, t) = (0, t)
para toda t [0, ], concluimos que

(2, t) =
(0, t)
v
v

(1)d
=0

on : A = [0, 2] [0, ] [0, ]


3. la 3variedad M Rn (n 4) parametrizada por la funci
3
n
R R definida como
(u, v, w) = (r sen(w) sen(v) cos(u), r sen(w) sen(v) sen(u), r sen(w) cos(v), r cos(w), 0, . . ., 0)
Muestre que


d (2) d = 0

on U Rn tal que M U .
para cualquier 2forma diferenciable (2) definida en una regi
Soluci
on. Nuevamente, por el Gran Teorema Fundamental del C
alculo, tenemos que




d (2) d =
(2)d

por lo que basta probar que

(2)d
=0

Ahora, si parametrizamos a cada una de las caras que forman parte de la F r(A) R3 de tal
manera que cada una de estas parametrizaciones induzcan vectores normales que apunten hacia afuera de A, y agrupamos las correspondientes integrales sobre caras opuestas, tenemos
que






(2)
(2)
(2, t, s),
(2, t, s)
d
=
((2, t, s))
v
w
M

[0,][0,]

(2)
(0, t, s),
(0, t, s)
((0, t, s))
v
w



(2)
(t, 0, s),
(t, 0, s)
((t, 0, s))
+
u
w
[0,2][0,]

(2)
(t, , s),
(t, , s)
((t, , s))
u
w




(2)
(t, s, 0),
(t, s, 0)
((t, s, 0))
+
u
v
[0,2][0,]

277

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.7. Diferenciales exactas (segunda parte)

(2)
(t, s, ),
(t, s, )
((t, s, ))
u
v
En la primera integral, se tiene que
(2, t, s) = (0, t, s),

(2, t, s) =
(0, t, s)
v
v

(2, t, s) =
(0, t, s)
w
w

para toda t, s [0, ] de tal manera que el integrando es cero y por tanto, dicha integral es
igual a cero.
En cuanto a la segunda integral, se cumple que

(t, 0, s) = (0, 0, 0, 0, 0, . . . , 0) =
(t, , s)
u
u
lo que es suficiente para concluir que

(2)
((t, 0, s))
(t, 0, s),
(t, 0, s) = 0
u
w

(2)
(t, , s),
(t, , s)
= ((t, , s))
u
w
para toda (t, s) [0, 2] [0, ], y por tanto, que la segunda integral tambien es igual a cero.
Finalmente, en la tercera integral se tiene que

(t, s, 0) = (0, 0, 0, 0, 0, . . . , 0) =
(t, s, )
u
u
lo que tambien es suficiente para concluir que

(2)
(t, s, 0),
(t, s, 0) = 0
((t, s, 0))
u
v

(2)
(t, s, ),
(t, s, )
= ((t, s, 0))
u
v
para toda (t, s) [0, 2] [0, ], y por tanto, que la tercera integral tambien es igual a cero.
Por lo tanto

(2)d
=0
M

5.7

Diferenciales exactas (segunda parte)

Para concluir este captulo (y este trabajo!), en esta seccion regresaremos al problema de las
diferenciales exactas que planteamos en la seccion 5.3. Como se recordara, ah nos hicimos la
siguiente pregunta: si (p) es una
 pforma diferenciable (con p {1, . . ., n 1}) denida en una
region U Rn tal que d (p) = 0(p+1) , existe (p1), una (p 1)forma diferenciable denida


en U , tal que d (p1) = (p)?
El Gran Teorema Fundamental del C
alculo y los ejemplos que dimos en la seccion anterior, nos
seran de gran ayuda para contestar esta pregunta. De hecho, as como esta planteada, su respuesta
es negativa.
J. P
aez

278

5.7. Diferenciales exactas (segunda parte)

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

En efecto, ahora podemos mostrar, por


que en cualquier Rn existe una regi
on U y
 (1)ejemplo,

(1)
(2)
una 1forma denida ah, tal que d
= 0 , y que sin embargo no puede existir una (0)


denida en U tal que d (0) = (1).
Tomese, en cualquier Rn (con n 2), la 1forma (1) dada por
(1) =

x2
x1
dx1 + 2
dx2
x21 + x22
x1 + x22

que
est
en U = Rn \ {(x1 , . . . , xn ) Rn | x1 = x2 = 0}. Un c
alculo sencillo mostrar
a que
a denida
 (1)
(2)
=0 .
d
on
Por otra parte, si tomamos la 1variedad (o curva) Rn parametrizada por la funci
: [0, 2] R Rn denida como
(t) = (r cos(t), r sen(t), 0, . . ., 0)
se tiene que U y otro c
alculo sencillo mostrar
a que

(1)d = 2

= 0
de tal manera que, por el primer
del ejemplo 5.5, podemos concluir que no existe una 0forma
 inciso

(0) denida en U tal que d (0) = (1).
Cual es el problema en este ejemplo? Como seguramente el lector intuira, el problema se
otese
encuentra en la regi
on U Rn mas que en la 1forma (1) que elegimos. En particular, n
que la curva (cerrada) U no se puede contraer o llevar a un punto sin salirnos de la regi
on
U , es decir, U no es una regi
on simplemente conexa.
Otro ejemplo que resultar
a bastante ilustrativo, es el siguiente. Sea, en cualquier Rn (con
n 3), la 2forma (2) dada por
(2) = 

x1
x21

+ x22

3/2
x23

dx2 dx3 + 

x2
x21

x22

3/2
+ x23

dx3 dx1 + 

x3
x21

+ x22

+ x23

3/2 dx1 dx2

que esta denida en U = Rn \ {(x1 , . . . , xn) Rn | x1 = x2 = x3 = 0}. Ya sea por un c


alculodirecto,
o con base en los ejemplos 5.2 (cuarto inciso) y 4.8 (del captulo cuatro), sabemos que d (2) = 0(3).
on
Ahora, si tomamos la 2variedad (o supercie) M Rn (n 3) parametrizada por la funci
: A = [0, 2] [0, ] R2 Rn denida como
(u, v) = (r sen(v) cos(u), r sen(v) sen(u), r cos(v), 0, . . ., 0)
se tiene que M U y con base en el ejemplo 4.3 del captulo cuatro (o calcul
andola directamente)
podemos concluir que

(2)d = 4
M

= 0
de tal manera que, ahora por el segundo
inciso
del ejemplo 5.5, podemos concluir que no existe una
 (1)

(1)
= (2).
1forma denida en U tal que d
279

J. P
aez

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

5.7. Diferenciales exactas (segunda parte)

Como en el ejemplo anterior, al parecer el problema no est


a en la 2forma (2) sino en la regi
on
U sobre la cual esta denida. En particular, n
otese ahora que la supercie (cerrada) M U no
se puede contraer o llevar a un punto sin salirnos de la regi
on U , es decir, U no es una regi
on
doblemente conexa (de acuerdo con el termino que usamos en la seccion 7 del captulo cuatro).
Para terminar con esta ilustrativa serie de contraejemplos, considerese el siguiente. Sea, en
cualquier Rn (con n 4), la 3forma (3) dada por
(3) = P dx1 dx2 dx3 + Qdx2 dx3 dx4 + Rdx1 dx2 dx4 + W dx1 dx3 dx4
en donde
P (x1 , x2 , x3 , x4 ) = 
Q(x1 , x2 , x3 , x4 ) = 
R(x1 , x2 , x3 , x4 ) = 

x4
x21 + x22 + x23 + x24
x1
x21 + x22 + x23 + x24
x2
x21 + x22 + x23 + x24

y
W (x1 , x2 , x3 , x4 ) = 

2
2
2

x2
x21

+ x22

+ x23 + x24

2

que esta denida en U = Rn \ {(x1 , . . . , xn) Rn | x1 = x2 = x3 = x4 = 0}.


De acuerdo con el u
ltimo inciso del ejemplo 5.2, se tiene que


P
R
W
Q
(3)

dx1 dx2 dx3 dx4


d( ) =
x1 x4 x3
x2
de donde, haciendo los respectivos c
alculos (los cuales se dejan al lector!), obtenemos que
d( (3)) = 0(4)
Por otra parte, si ahora tomamos la 3variedad M Rn (n 4) parametrizada por la funci
on
: A = [0, 2] [0, ] [0, ] R3 Rn
dada por
(u, v, w) = (r sen(w) sen(v) cos(u), r sen(w) sen(v) sen(u), r sen(w) cos(v), r cos(w), 0, . . . , 0)
se tiene que M U y con base en el ejemplo 5.4 tenemos que

(3)d = 2 2
M

= 0
de tal manera que ahora, por el tercer inciso
 del ejemplo 5.5, podemos concluir que no existe una
2forma (2) denida en U tal que d (2) = (3).
Como seguramente el lector ya intuye, por supuesto que el problema no est
a en la 3forma (3)
n
sino en la regi
on U R sobre la cual esta denida. Como seguramente tambien el lector ya habr
a
notado, ahora lo que se puede observar es que la 3variedad M U (la cual es cerrada, dado
J. P
aez

280

5.7. Diferenciales exactas (segunda parte)

Captulo 5. Formas: el concepto que unifica

que es una esfera de dimensi


on cuatro) no se puede contraer o llevar a un punto sin salirse
de la regi
on U (como llamara el lector a las regiones U Rn en las que cualquier 3variedad
(cerrada) se pueda contraer o llevar a un punto sin salirse de ella?).
Despues de esta serie de contraejemplos (y las observaciones que hemos hecho sobre ellos) se
vislumbra lo que ser
a el resultado m
as importante con relaci
on a las diferenciales exactas. Antes
de formularlo, describiremos de manera intuitiva un par de conceptos que ser
an necesarios.
El primero de ellos se reere a las pvariedades parametrizadas que llamaremos cerradas.
on : A Rp Rn , diremos
Si una pvariedad M Rn esta parametrizada por una funci
que M es cerrada si pega a los puntos de la frontera de A (F r(A)), es decir, si para cada
x
F r(A) existe y F r(A), y = x
, tal que (
x) = (
y). Observe que este concepto abarca a
mas pvariedades que las que geometricamente parecen ser cerradas. Por ejemplo, un simple
segmento puede ser una 1variedad cerrada (o curva cerrada) si lo recorremos de tal manera que
empecemos y terminemos en el mismo punto.
El segundo concepto, y sin duda muy relevante, se reere a ciertas regiones U Rn . Dada
p {1, . . . , n1}, diremos que U es una regi
on pconexa si toda pvariedad parametrizada M U
que sea cerrada, se puede contraer o llevar a un punto sin salirse de U . De esta manera, las
regiones 1conexas ser
an aquellas a las que en el captulo tres llamamos simplemente conexas, y
las 2conexas ser
an aquellas a las que en el captulo cuatro llamamos doblemente conexas.
Con base en estos conceptos, ahora estamos en condiciones se establecer un teorema que nos da
condiciones sucientes para garantizar cu
ando una forma diferencial es una diferencial exacta.
on pconexa, y (p) una pforma
Teorema 5.3 Sean, p {1, . . ., n 1}, U Rn una regi
diferencial definida sobre U . Si d( (p)) = 0(p+1) entonces existe (p1) una (p1)forma diferencial
definida sobre U tal que d( (p1)) = (p).
Como hicimos notar en los captulos tres y cuatro, las regiones estrelladas son regiones simplemente conexas y doblemente conexas, y no es difcil convencerse de que tambien son pconexas,
para cualquier p {1, . . ., n 1}. De este hecho, y del teorema anterior se desprende el siguiente
corolario, que sera el u
ltimo resultado de este texto.
on estrellada, y (p) una pforma
Corolario 5.1 Sean, p {1, . . ., n 1}, U Rn una regi
(p)
(p+1)
entonces existe (p1) una (p1)forma diferencial
diferencial definida sobre U . Si d( ) = 0
definida sobre U tal que d( (p1)) = (p).

281

J. P
aez

Ap
endice A

El Teorema de Lebesgue
Como se menciono en el captulo 1, el objetivo de este apendice es probar el teorema de Lebesgue.
Para ello, antes sera necesario demostrar un par de resultados relacionados con los conjuntos de
medida de Lebesgue cero. Con este n, daremos de nuevo la denici
on de este tipo de conjuntos.
Definici
on A.1 Sea A Rn un conjunto acotado. A tiene medida de Legesgue cero si para cada
n
> 0 existe una cantidad numerable de rect
angulos {Rj }
j=1 en R tales que:

1. A
j=1 Rj

2.
j=1 m(Rj ) <
Es importante hacer notar la similitud que tiene esta denici
on con la condici
on que se vio
en el captulo 1 y que result
o ser equivalente a que un conjunto fuera de medida de Jordan cero
(teorema 1.7). De hecho, a partir de este teorema es que podemos concluir facilmente que todo
conjunto de medida de Jordan cero es, necesariamente, un conjunto de medida de Lebesgue cero
(y mas adelante contaremos con la herramienta suciente para mostrar que lo recproco es falso).
Para continuar, el primer resultado que probaremos establece una condici
on equivalente para
que un conjunto tenga medida de Lebesgue cero, y dice lo siguiente.
olo si para cada
Proposici
on A.1 Sea A Rn acotado. A tiene medida
 de Legesgue cero si y s

tales que:
> 0 existe una cantidad numerable de rect
angulos Rj
j=1



1. A
j=1 int(Rj ), y


2.
j=1 m(Rj ) <
Dem. Supongamos que A Rn tiene medida de Lebesgue cero. Sean > 0 y {Rj }
j=1 una


coleccion numerable de rect
angulos tal que A j=1 Rj y j=1 m(Rj ) < /2. Por el problema 2
del captulo 1, sabemos que para cada rect
angulo Rj existe otro rectangulo Rj tal que Rj int(Rj )
 
satisface que
y m(Rj ) < m(Rj ) + /2j+1 de tal forma que la coleccion de rectangulos Rj
j=1



A j=1 Rj j=1 int(Rj ), y


j=1

m(Rj ) <



m(Rj ) +
j=1

283


2j+1

Apendice A. El Teorema de Lebesgue

m(Rj ) +

j=1

<
En cuanto a la suciencia, su prueba es inmediata.
Lo u
ltimo que formularemos, previo a la prueba del Teorema de Lebesgue, es una serie de
condiciones bajo las cuales siempre obtenemos conjuntos de medida de Lebesgue cero.
Proposici
on A.2
1. Si A Rn tiene medida de Legesgue cero y B A entonces B tiene medida de Lebesgue cero

on de conjuntos de medida de Lebesgue cero entonces A =
2. Si {Ak }
k=1 es una colecci
k=1 Ak
tiene medida de Lebesgue cero
3. Si A Rn es un conjunto a lo m
as numerable entonces A tiene medida de Lebesgue cero
Dem. La prueba del inciso 1 es inmedita de la denicion, raz
on por la cual empezaremos por la

medida
prueba del inciso 2. Sea > 0 y {Ak }k=1 una coleccion de conjuntos de 
 de Lebesgue cero;
(k)

de rectangulos
sabemos entonces que, para cada k N existe una coleccion numerable Rj
j=1

(k)
tales que Ak j=1 Rj y





(k)
m Rj
< k
2
j=1


(k)
Ahora, dado que la coleccion de rect
angulos Rj | j, k N tambien es numerable1 y que se
satisface que
A=


k=1


k=1

Ak

(k)
Rj

j=1


k=1






(k)

m Rj <
2k
j=1

k=1

=
concluimos que A es un conjunto de medida de Lebesgue cero.
En cuanto al inciso 3, sea A = {ak | k N}; si hacemos Ak = {ak } para cada k N, es claro que
cada conjunto Ak tiene medida de Legesgue cero y que A =
k=1 Ak , de tal forma que por el inciso
anterior A tiene medida de Lebesgue cero.
1

Una manera de probar esta afirmaci


on es considerar la funci
on f (k, j) = (2j 1) 2k1 , la cual es una biyecci
on
de N N en N
J. P
aez

284

Apendice A. El Teorema de Lebesgue


Con base en el inciso 3 de esta u
ltima proposici
on, es que podemos dar un ejemplo de un
conjunto que tiene medida de Lebesgue cero el cual ni siquiera es Jordan-medible. Un ejemplo es
el siguiente conjunto:


A = (x, y) [0, 1] [0, 1] R2 | x, y Q
Que A es un conjunto de medida de Lebesgue cero se desprende del hecho de que A es un
conjunto numerable, y que A ni siquiera es Jordan-medible es una consecuencia del hecho de que
F r(A) = [0, 1] [0, 1] y la equivalencia entre los incisos 1 y 3 del teorema 1.6.
Una vez probados estos resultados, estamos en condiciones de probar el Teorema de Lebesgue
y solo recordaremos que, si f : R Rn R, Df,R denota al conjunto de puntos de R en los que f
no es continua, es decir
x R | f no es continua en x
}
Df,R = {
olo si
Teorema A.1 (de Lebesgue) Sea f : R Rn R acotada. f es integrable sobre R si y s
Df,R tiene medida de Lebesgue cero.
Dem. Sean M = sup {f (
x) | x
R} y m = inf {f (
x) | x
R}; observese que, si M = m entonces
f es una funci
on constante y tanto la necesidad como la suciencia de este teorema son inmediatas. Supondremos entonces M m > 0 y empezaremos por probar la suciencia para lo cual,
recurriremos al teorema 1.1.
angulos
() Sea > 0; por la proposici
on A.1 sabemos que existe una coleccion {Rj }
j=1 de rect

tales que Df,R j=1 int(Rj ) y

m(Rj ) <
2 (M m)
j=1

Hacemos C = R\Df,R ; como C es el conjunto de puntos de R en que f es continua, para cada


x) R entonces
x
C existe x > 0 con la propiedad de que si y Bx (
|f (
x) f (
y )| <

8m (R)

(A.1)

Consideremos ahora la familia de conjuntos




x) | x
C
U = {int(Rj ) | j N} Bx /2 (
la cual, se prueba f
acilmente, es una cubierta abierta de R; entonces, dado que R es compacto,
1, . . . , x
l C tales que
sabemos que existen j1 , . . . , jr N y x


x1 ) Bx /2 (
xl )
(A.2)
R [int(Rj1 ) int(Rjr )] Bx1 /2 (
l

Una vez que se obtuvo este n


umero nito de rect
angulos de la coleccion original {Rj }
j=1 , estamos
en condiciones de dar la partici
on de R que se requiere en el teorema 1.1. Para empezar, para cada
on, y procediendo como en la parte nal de la
i {1, . . ., r} hacemos Ri = R Rji ; a continuaci
prueba del teorema 1.6, extendemos los lados de estos subrectangulos de R para obtener una
partici
on P  de R (vease nuevamente la gura 1.15 que ilustra este procedimiento en R2 ) y tomemos
angulos de R inducidos por
Q PR un renamiento de P  tal que, si Q1 , . . . , Qs son los subrect
Q, entonces la diagonal de cada uno de ellos es menor que /2 (es decir, d(Qi) < /2 para cada
i {1, . . ., s}), en donde = min{x1 , . . . , xl } > 0.
Mostraremos que Q es una partici
on como la que estamos buscando. Para lograr esto, lo
primero que se debe notar es que si alg
un subrectangulo Qi es tal que int(Rk ) Qi = para
285

J. P
aez

Apendice A. El Teorema de Lebesgue


alguna k {1, . . . , r}, entonces Qi Rjk ; en efecto, basta observar que esta misma propiedad
la satisfacen los subrectangulos inducidos por P  (que no escribimos para no perdernos con la
notaci
on) y recordar que todo subrect
angulo inducido por Q esta contenido en alg
un subrect
angulo

til leer nuevamente la discusi
on posterior a la denici
on 1.3).
inducido por P (sera u
Con base en lo anterior, denimos
I1 = {i {1, . . ., s} | Qi Rjk para alguna k {1, . . ., r}}
e I2 = {1, . . ., s}\I1 ; observese que, si i I2 entonces int(Rjk ) Qi = para toda k {1, . . . , r}.
Por otra parte, como I1 I2 = e I1 I2 = {1, . . ., s}, se tiene que
S (f, Q) S (f, Q) =

s


(Mi mi )m(Qi)

i=1

(Mi mi )m(Qi) +

iI1

(Mi mi )m(Qi)

iI2

x) | x
Qi } y mi = inf {f (
x) | x
Qi } para cada i {1, . . ., s}.
en donde Mi = sup {f (
Lo siguiente que haremos sera mostrar que cada una de las sumas anteriores es menor que /2.
Para la primera, tenemos que


(Mi mi )m(Qi)
(M m)m(Qi)
iI1

iI1

(M m)

r


m(Rjk )

k=1

< (M m)
=

2 (M m)

Para la segunda, sabemos que para cada i {1, . . . , s} existen x


, y Qi tales que
Mi

< f (
x)
8m (R)

f (
y ) < mi +

de modo que
x) f (
y) +
Mi mi < f (

8m (R)

4m (R)

(A.3)

Si adem
as i I2 , tambien sabemos que int(Rjk ) Qi = para toda k {1, . . . , r}, de tal forma
xq ) R, de donde por
que, por la contenci
on dada en A.2, existe q {1, . . ., l} tal que x
Bxq /2 (
A.1, se tiene que

(A.4)
|f (
x) f (
xq )| <
8m (R)
x y
d(Qi ) < /2 xq /2 de modo que
Por otra parte, como x
, y Qi entonces

yx

xx
q

yx
q

< xq
es decir, tambien se tiene que y Bxq (
xq ) R de tal forma que por la misma desigualdad, sabemos
que

(A.5)
|f (
y ) f (
xq )| <
8m (R)
J. P
aez

286

Apendice A. El Teorema de Lebesgue


De las desigualdades A.4 y A.5 tenemos que
xq ) f (
y )|
|f (
x) f (
y )| |f (
x) f (
xq )| + |f (

<
4m (R)
y por lo tanto, de A.3 obtenemos que
x) f (
y) +
Mi mi < f (
<

4m (R)

2m (R)

para toda i I2 .
Con base en lo anterior, tenemos entonces que

(Mi mi )m(Qi) <
iI2

m(Qi)
2m (R)
iI2

m (R)

2m (R)

=
2

de modo que
S (f, Q) S (f, Q) =

(Mi mi )m(Qi) +

iI1

(Mi mi )m(Qi)

iI2


+
2 2
=

<

concluyendo con esto la prueba de que f es integrable sobre R.


() Supongamos ahora que f es integrable sobre R. Para cada k N, denimos


1
R | para toda > 0 existe y B (
x) R tal que |f (
x) f (
y)|
Ek = x
k

De la denici
on de este conjunto, se tiene que Ek Df,R para toda k N de modo que
k=1 Ek
Df,R , esto signica que existe > 0 tal que para toda > 0 existe
Df,R . Recprocamente, si x
x) R tal que |f (
x) f (
y)| ,de tal forma que si k N es tal que 1/k entonces
y B (
x
Ek de donde concluimos que Df,R
k=1 Ek y por lo tanto que
Df,R =

Ek

k=1

Por tanto, por el inciso 2 de la proposici


on A.2, para probar que Df,R es un conjunto de medida
de Lebesgue cero, solo har
a falta probar que para cada k N, el conjunto Ek tiene medida de
Lebesgue cero.
Sean entonces k N y > 0. Como f es integrable sobre R, sabemos que existe P PR tal
que

S (f, P ) S (f, P ) <


2k
287

J. P
aez

Apendice A. El Teorema de Lebesgue


Si R1 , . . . , Rs son los subrect
angulos de R inducidos por la partici
on P , denimos I1 = {i
{1, . . ., s} | int(Ri ) Ek = } e I2 = {1, . . . , s}\I1. Dado que I1 I2 = e I1 I2 = {1, . . ., s}
tenemos entonces que


(Mi mi )m(Ri) +

iI1

(Mi mi )m(Ri) =

s


(Mi mi )m(Ri)

i=1

iI2

= S (f, P ) S (f, P )

<
2k
x) | x
Ri } y mi = inf {f (
x) | x
Ri} para cada i
(en donde, como siempre, Mi = sup {f (
{1, . . ., s}), y como cada una de las dos primeras sumas son n
umeros no negativos, se tiene que


(Mi mi )m(Ri) <


2k
iI1

int(Ri) Ek , por el hecho


Ahora, si i I1 , sabemos que int(Ri ) Ek = y por lo tanto, si x
x) R, y por la denici
on de Ek , existe
de que int(Ri ) es un abierto, existe > 0 tal que B (
x) R tal que
y B (
1
|f (
x) f (
y )|
k
As, dado que x
, y Ri entonces
1
|f (
x) f (
y)|
k
Mi mi
y por lo tanto

1
m(Ri )
(Mi mi )m(Ri)
k
iI1

iI1

<
de donde

2k

m(Ri) <

iI1

De esta u
ltima desigualdad, concluimos que la coleccion de rect
angulos {Ri | i I1 } es tal que la
suma de sus medidas es menor que /2, solo que estos no cubren necesariamente a todo el conjunto
un Ri,
Ek ; los puntos de Ek que hace falta cubrir son aquellos que pertenecen a la frontera de alg
con i I2 , es decir, nos hace falta cubrir al conjunto

(Ek F r(Ri ))
(A.6)
iI2

La buena noticia es que Ek F r(Ri) F r(Ri) y que la F r(Ri ) es un conjunto de medida de Jordan
on
cero2 y por lo tanto es de medida de Lebesgue cero. De esta forma, por el inciso 1 de la proposici
A.2, el conjunto Ek F r(Ri) tambien es de medida de Lebesgue cero (para cada i I2 ). As, por
2

Este hecho es una consecuecia del problema 18 y la equivalencia entre los incisos 1 y 3 del teorema 1.6, ambos
del captulo 1
J. P
aez

288

Apendice A. El Teorema de Lebesgue


el inciso 2 de la misma proposici
on, el conjunto dado en A.6 tambien es de medida de Lebesgue
cero.
angulos tales
Por todo lo anterior, sabemos entonces que existe una coleccion {Rj }
j=1 de rect
que:
1.
2.


iI2

j=1

(Ek F r(Ri ))
m(Rj ) <


j=1

Rj , y

de modo que la coleccion de rect


angulos {Ri | i I1 } {Rj }
j=1 es tal que:
1. Ek
2.


iI1


iI1


 
 
 

Ri
j=1 Rj , y
iI2 (Ek F r(Ri ))
iI1 Ri

m(Ri ) +

j=1

m(Rj ) <

lo que demuestra que Ek es un conjunto de medida de Lebesgue cero, y con lo cual termina la
prueba del teorema.

289

J. P
aez

Indice de Materias
de un campo en el plano, 156
teorema de la, 225, 227

armonica
funci
on, 225
borde
de una supercie, 183

estrellada
region, 170

campo
conservativo, 121
de fuerzas, 112
escalar, 108
gradiente, 121
solenoide, 220
Cavalieri
principio de, 41
centro de masa, 81
de un alambre recto, 81
de una regi
on en el espacio, 90
de una regi
on en el plano, 86
conjunto
de discontinuidades de una funci
on, 18
de sumas inferiores, 10
de sumas superiores, 10
estrellado, 170
Jordan-medible, 23
conservativo
campo, 121
coordenadas
cilndricas, 73
esfericas, 77
polares, 68
transformaci
on de, 72
curva
suave por pedazos, 99

formas
b
asicas, 247
diferenciables, 252
Fubini
teorema de, 44, 46
funci
on
caraterstica de un conjunto, 22
integrable, 12

diagonal de un rect
angulo, 3
diferencial
de una forma, 252
exacta, 262
divergencia
de un campo en el espacio, 224

Gauss
teorema de, 225, 227
gradiente
campo, 121
Green
teorema de, 138, 139
integral
de una pforma, 268
de una funci
on, 12
inferior, 11
iterada, 44
superior, 11
integral de lnea
de una funci
on de valores reales, 104, 108
de una funci
on de valores vectoriales, 112,
115
integral de supercie
de una funci
on de valores reales, 193, 194
de una funci
on de valores vectoriales, 195,
197
jacobiano, 66
del cambio a coordenadas cilndricas, 75
del cambio a coordenadas esfericas, 80
del cambio a coordenadas polares, 71
291


Indice de Materias
Kline
botella de, 187
laplaciano
de un campo escalar, 225
Lebesgue
medida cero de, 32, 283
teorema de, 32, 283, 285
M
obius
cinta de, 186
medida
de Jordan, 22
de Lebesgue cero, 32, 283
de un rect
angulo, 3
normal
a una superecie, 181
parametrizaci
on
de una curva, 99
simple
de una pvariedad, 263
de una supercie, 185
partici
on
de un rect
angulo, 3
renamiento de una, 4
rectangulo, 3
region, 115
b
asica, 262
estrellada, 170
simplemente conexa, 170
tipo de, 54, 57
reparametrizaci
on
de una curva, 101
de una supercie, 188
Riemann
sumas de, 6
rotacional
de un campo en el espacio, 164
de un campo en el plano, 133
en coordenadas esfericas, 215
interpretacion del, 165

Indice de Materias
Stokes
teorema de, 200, 203
suma
inferior, 7
superior, 8
supercie, 179
area de una, 188
cerrada, 187
no orientada, 186
orientada, 186
suave en un punto, 181
teorema
de Cambio de Variable, 61, 66
de Fubini, 44, 46
de Gauss (o de la divergencia), 225, 227
de Green, 138, 139
de Lebesgue, 32, 283, 285
de Stokes, 200, 203
del Valor Promedio, 21, 35
del Valor Promedio Generalizado, 21, 35
Fundamental del C
alculo (el Gran), 275
trabajo
realizado por un campo de fuerzas, 114
valor promedio de una funci
on
sobre un rect
angulo, 20
sobre una curva, 111
sobre una supercie, 242
variedad parametrizada, 262
por pedazos, 264
volumen
debajo de la gr
aca de una funci
on, 6

simplemente conexa
region, 170
solenoide
campo, 220
J. P
aez

292

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