Cálculo Integral de Varias Variables
Cálculo Integral de Varias Variables
Indice General
Introduccion
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1 Integral de Riemann
1.1 Los primeros pasos . . . . . . . . . . . . . .
1.2 Construccion de la integral de Riemann . .
1.3 Propiedades de la integral de Riemann . . .
1.4 Medida de Jordan . . . . . . . . . . . . . .
1.5 La integral sobre conjuntos Jordan-medibles
1.6 Problemas . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
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1
1
3
12
22
32
36
2 Calculando integrales
2.1 Integrales iteradas . . . . . . . . . . . . . .
2.2 Calculando integrales sobre otros conjuntos
2.3 El Teorema de Cambio de Variable . . . . .
2.4 Algunos cambios de variable . . . . . . . . .
2.5 Masa y centro de masa . . . . . . . . . . . .
2.6 Problemas . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
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41
51
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99
99
104
112
118
128
157
167
174
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179
193
195
200
218
221
237
240
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. 247
. 251
. 259
. 262
. 265
. 275
. 278
283
Introducci
on
Este texto trata sobre algunos de los distintos conceptos de integraci
on que existen para funciones
de varias variables, tema que constituye el n
ucleo central del curso de Calculo Diferencial e Integral
IV que se imparte en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autonoma de Mexico.
Dado que el curso de C
alculo Diferencial e Integral IV es un curso de matematicas que forma
parte del tronco com
un de materias de cuatro de las cinco licenciaturas que se ofrecen en la Facultad, el objetivo principal de este texto es el de exponer los conceptos y resultados matematicos
relacionados con el tema de la integral de funciones de varias variables.
En general, casi todos los conceptos que aqu se exponen se tratan de motivar a partir de
problemas especcos, la mayora de ellos tomados de la fsica o de la geometra. De esta forma,
las deniciones de rotacional o de divergencia, se obtienen como resultado del intento de medir la
rotaci
on producida por un campo de fuerzas o la expansi
on (o contracci
on) de un udo. Una
vez hecho lo anterior, se camina hacia la obtenci
on de los resultados que reejen las estructuras
matematicas subyacentes a estos conceptos.
Es importante mencionar que, aun cuando el objetivo es mantener un nivel de rigor y formalismo
matematico adecuado a lo largo de todo el texto, hay conceptos y resultados que se discuten en
terminos puramente intuitivos en virtud del espacio y tiempo que habra que dedicarles a su
formalizacion. En este sentido, su denici
on rigurosa y la prueba de algunos teoremas no se incluyen
en este texto y solo se mencionan con la intenci
on de que el estudiante los conozca y tenga una
visi
on m
as global del tema en cuesti
on.
Este texto esta dirigido a aquellos estudiantes que ya han pasado por los primeros tres cursos
de Calculo de la Facultad, lo que signica que se parte del supuesto de que conocen y manejan
el Calculo diferencial e integral de funciones de una variable y el C
alculo diferencial de funciones
de varias variables, adem
as de los cursos basicos de Geometra Analtica, Algebra Superior y un
primer curso de Algebra Lineal.
El texto esta organizado en cinco captulos y a continuaci
on se da una somera y r
apida descripci
on del contenido de cada uno de ellos.
En el primero se aborda el tema de la integral de Riemann para funciones de varias variables
y valores reales. Se hace la construccion formal de este concepto y despues se usa para introducir
el de medida de Jordan de subconjuntos de Rn . Una vez hecho lo anterior, se extiende el concepto
de integral de Riemann justo a los conjuntos Jordan-medibles.
El segundo captulo se dedica al desarrollo de las herramientas que permiten el c
alculo de
integrales. Los resultados mas importantes de este captulo son el teorema de Fubini y el teorema
de Cambio de Variable, y es justo en el caso de este u
ltimo teorema, la primera vez que no se incluye
la prueba de un resultado. A cambio de ella, se hace un an
alisis detallado de c
omo se aplica este
teorema y su relacion con los diferentes sistemas coordenados que suelen usarse con mas frecuencia,
on
tanto en R2 (polares) como en R3 (cilndricas y esfericas). El captulo concluye con una secci
en la que se muestra como usar toda esta herramienta para obtener la masa de un objeto, y c
omo
denir y calcular su centro de masa.
i
Introducci
on
En el tercer captulo se aborda el estudio de lo que tradicionalmente se concoce como C
alculo
Vectorial. Comienza con el tema de la Integral de Lnea, iniciando con una revisi
on del concepto
de curva y algunos temas relacionados con estas, como el de longitud de curva. A continuaci
on, se
dene la integral de lnea de una funci
on de valores reales (o campos escalares) a partir del problema
del calculo de la masa total de un alambre no homogeneo, y adem
as de sus propiedades estrictamente
matematicas, se ve c
omo este tipo de integrales tambien se pueden usar para el c
alculo de areas. En
la siguiente seccion, se introduce la integral de lnea de una funci
on de valores vectoriales (o campos
vectoriares) a partir del concepto de trabajo. Con base en este mismo concepto y el problema de
saber si este depende de la curva (o trayectoria) que se siga, se aborda la cuestion de los campos
conservativos (o campos gradiente, su equivalente en terminos matematicos). Para abordar este
problema, en la siguiente seccion se desarrolla el concepto de rotacional y divergencia en el plano y
se deduce uno de los tres teoremas mas importantes del C
alculo Vectorial, el teorema de Green. En
la siguiente seccion se extiende el concepto de rotacional para campos en el espacio y se concluye
el captulo con una secci
on en la que se dan un par de teoremas que responden al problema de los
campos conservativos.
En el captulo cuatro se aborda el tema de la Integral de Supercie, y se organiza de forma
similar al captulo de la integral de lnea. Comienza con la denici
on de lo que se entender
a por
una supercie y se analizan algunas de sus principales caractersticas. A continuacion, se dene la
integral de supercie de una funci
on de valores reales (o campos escalares) a partir del problema del
calculo de la masa total de una l
amina no homogenea, y se dan algunas de las propiedades b
asicas
de este concepto. En la siguiente seccion, se introduce la integral de supercie de una funci
on de
valores vectoriales (o campos vectoriares) a partir del problema de encontrar una forma de medir
que tanto se expande un uido a traves de una supercie. Dado que desde el captulo tres ya
se cuenta con el concepto de rotacional en el espacio, y una vez que ya se deni
o la integral de
supercie de campos vectoriales, se tienen todos los elementos necesarios para abordar otro de los
teoremas mas importantes del C
alculo Vectorial: el teorema de Stokes. Con base en este teorema,
se plantea el problema de determinar cu
ando un campo vectorial es un campo solenoide, es decir,
cuando un campo vectorial coincide con ser el rotacional de otro campo. Con el n de resolverlo,
en la siguiente seccion se introduce el concepto de divergencia de un campo vectorial y se presenta
el tercer teorema mas importante del C
aculo Vectorial: el teorema de Gauss. Una vez hecho lo
anterior, en la u
ltima seccion de este captulo se regresa al problema de los campos solenoides, y se
dan un par de teoremas que lo resuelven.
Finalmente, en el quinto captulo se desarrolla de una manera m
as descriptiva y menos formal,
el tema de las formas diferenciables. El objetivo principal de este captulo es mostrar como el concepto de forma diferenciable unica los conceptos y resultados que se desarrollaron en los captulos
asicas para despues dar paso
anteriores. Comienza con la descripci
on y denici
on de las pformas b
a la de pforma y lo que signica la derivada de esta clase de objetos, dando lugar al concepto
de forma diferenciable. Una vez hecho lo anterior, se muestra que el rotacional y la divergencia se
pueden ver como un caso particular de derivaci
on de ciertas pformas y se ve que el problema de los
campos conservativos y los campos solenoides, son un caso particular de un problema mas general:
el problema de las diferenciales exactas. Con el n de abordar este problema, en las siguientes
secciones se introduce el concepto de pvariedad parametrizada (como una generalizaci
on de los
de curva y supercie) y se dene la integral de una pforma sobre una pvariedad parametrizada,
mostrando que las integrales de lnea y de supercie de campos vectoriales, se pueden ver como un
caso particular de este tipo de integral. Una vez que se cuenta con todo este material, se tiene todo
lo necesario para formular el que bien podra ser calicado como el teorema mas importante de
todo este texto, y que aqu se preere bautizar con el nombre de: el Gran Teorema Fundamental
del Calculo (y que en la literatura tradicional se le conoce con el nombre de teorema de Stokes).
J. P
aez
ii
Introducci
on
Despues de mostrar que los teoremas de Green, Stokes y Gauss son casos particulares de este gran
teorema, en la u
ltima seccion se formulan un par de resultados que dan respuesta al problema de
las diferenciales exactas. Es importante mencionar que en este captulo no se incluy
o una lista
de problemas, en virtud de que su objetivo s
olo es el de proporcionar un panorama general de la
estructura matematica que subyace a todos estos temas.
Agradecimientos
Este trabajo ha sido escrito despues de haber impartido en la Facultad de Ciencias de la UNAM,
en varias ocasiones y a lo largo de varios a
nos, el curso de Calculo Diferencial e Integral IV. Por
esta razon, las primeras personas a las que quiero agradecer su colaboraci
on, son todos aquellos
estudiantes que me permitieron hablarles de estos temas y aprehenderlos junto con ellos.
Para los que no tenemos mucha habilidad para escribir, nos resultan muy importantes aquellos
que confan en que s podemos hacerlo y nos impulsan (o nos obligan) a intentarlo. Para este libro,
a quienes tengo que agradecer que hayan jugado ese importante papel son: Ana Irene (Ramrez) y
Hector (Mendez Lango).
Una vez que se ha logrado escribir los primeros borradores de un libro como este, el que algunas
personas se tomen el (a veces ingrato) trabajo de leerlos, es algo que uno realmente aprecia mucho.
En este aspecto, todava tengo una deuda de agradecimiento con el profesor Marmol (Quico
Marmolejo), quien ley
o y cuestion
o constructivamente una buena parte del material contenido en
esta obra. No conforme con lo anterior, adem
as tuvo la generosidad de darse a la tarea de realizar
un buen n
umero de las guras que ilustran este texto (y que seguramente el lector podra identicar
f
acilmente porque son las que est
an mejor hechas). Ademas del profesor Marmol, tambien tuve
la suerte de que Ceci (Neve) y Erik (Schwarz), un par de ex-alumnos, se dieran a la tarea de
leer minuciosamente la totalidad (o parte) de este trabajo, haciendome una buena cantidad de
importantes sugerencias, y marcandome un buen n
umero de errores tipogr
acos. Para ellos, mi
mas sincero agradecimiento. Muchas otras personas me han hecho observaciones o me han ayudado
con la siempre difcil tarea de darle un buen formato a este libro (ingrato latex!); sera muy largo
mencionarlas a todas, pero no por ello quiero dejar de expresarles mi agradecimiento por su valiosa
ayuda.
iii
J. P
aez
Captulo 1
Integral de Riemann
1.1
Del mismo modo que para el caso real, el concepto de integral de Riemann1 de funciones de varias
variables (y valores reales), encuentra su motivaci
on en problemas de diversa ndole. Por ejemplo,
sup
ongase que se tiene una lamina de metal cuyo grosor no es homogeneo. Supongamos que tenemos
la suerte de contar con una funci
on que nos dice cual es la densidad de la l
amina en cada uno
de sus puntos (es decir, una funci
on que en cada punto P de la l
amina nos asocia un n
umero
real (P ) que nos indica la cantidad de masa (por unidad de area) contenida alrededor de dicho
punto). La pregunta sera entonces: como, a partir de esta funci
on , podramos saber la masa
total de la l
amina? Supongamos por ahora que la l
amina tiene la forma de un rect
angulo R (vease
la gura 1.1).
((
((
((
((
((
((
(
Ri
pi
((
((
(
11
11
11
11
11
11
11
11
11
11
(pi) a
rea(Ri )
(1.1)
i=1
1
Georg Friedrich Bernhard Riemann (17 de septiembre de 1826 - 20 de junio de 1866) fue un matem
atico alem
an
que realiz
o contribuciones muy importantes en an
alisis y geometra diferencial.
......
..............
.
.
.
.
.
.
....
............
R
~~
~
~~
~~
~
X~~
~
i ))
(pi , (p
Ri
pi
Y /
f (pi ) a
rea(Ri )
i=1
on m
as na de
se parece mucho a I? M
as aun, si los rect
angulos R1 , . . . , Rk son una subdivisi
R, entonces la correspondiente suma se parece mas a I?
J. P
aez
1.2. Construcci
on de la integral de Riemann
1.2
Construcci
on de la integral de Riemann
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
J
J
JJ
JJ
JJ
JJ
JJ
J
J. P
aez
1.2. Construcci
on de la integral de Riemann
Y O
b2
a2
|
a1
ZO
| |
b1
X/
z
z b3
_
z
_ _ _ _ _ _ _
~a3
~
_ _ _ _ _ _ _ _ a2
~
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _+ _ _ _ +
_ _ _ +_ __ b2 Y/
a1 _ _ _ _ _ _ _ _ _
b1 _ _ _ _ _ _ _ _ _
X
1.2. Construcci
on de la integral de Riemann
Y O
Y O
b2
b2
a2
a2
|
a1
b1
X/
a1
| |
X/
b1
Destacar la relacion que hay entre estas dos particiones tiene como objetivo mostrar que, si
on que rena a P, entonces podemos construir una
Q = Q1 Qn es cualquier otra partici
(0)
(m)
tales que P = Q(0) , Q = Q(m) y con la propiedad
sucesion nita de particiones Q , . . . , Q
(i)
as, en alguna de sus particiones coordenadas,
adicional de que la partici
on Q solo tiene un punto m
arrafo anterior, los
que Q(i1) (para i = 1, . . ., m). As, de acuerdo a lo que observamos en el p
(i1)
son casi los mismos, salvo por algunos, que se
subrectangulos inducidos por la partici
on Q
pueden poner como la uni
on de dos subrect
angulos inducidos por la partici
on Q(i) . Como esto es
v
alido para toda i = 1, . . ., m, podemos concluir que cada uno de los subrect
angulos inducidos por
la partici
on P es la uni
on de algunos de los subrect
angulos inducidos por Q, propiedad que con
frecuencia usaremos.
Y O
Y O
b2
b2
a2
a2
|
a1
b1
X/
a1
b1
X/
J. P
aez
1.2. Construcci
on de la integral de Riemann
b2
a2
YO
|
a1
YO
|
b1
b2
a2
|
a1
|
b1
YO
b2
b2
a2
|
a1
| | |
|
b1
a2
|
a1
| | |
|
b1
1.2. Construcci
on de la integral de Riemann
..............uuu
...|.|...|..
.
.
.
.
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~
.
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.
_____~
~
~~
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~~
X~~~
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|||||
Y /
............
...............
....
...........
.
Y /
~~
~~
~
~~
X~~~
~
Definici
on 1.4 Sean, f una funci
on (de valores reales) definida y acotada sobre un rect
angulo R
on de R. Si R1 , . . . , Rk son los subrect
angulos de R inducidos por
contenido en Rn , y P una partici
la partici
on P, definimos la suma inferior de f correspondiente a la partici
on P, que denotaremos
7
J. P
aez
1.2. Construcci
on de la integral de Riemann
k
mi m(Ri )
i=1
en donde mi = inf{f (
x) | x
Ri}, i = 1, . . . , k.
An
alogamente, definimos la suma superior de f correspondiente a la partici
on P, que denotaremos
por S(f, P), como
k
S(f, P) =
Mi m(Ri)
i=1
x) | x
Ri }, i = 1, . . ., k.
en donde Mi = sup{f (
Estas sumas tienen una serie de propiedades, de las cuales la primera es bastante evidente:
Proposici
on 1.1 Si P es cualquier partici
on de R, entonces S(f, P) S(f, P).
Dem. Como mi y Mi son, respectivamente, el nmo y el supremo del mismo conjunto, a saber
on de medida de un rect
angulo
{f (
x) | x
Ri}, se tiene que mi Mi . Por otra parte, de la denici
se tiene que 0 m(Ri) por lo que mi m(Ri) Mi m(Ri) para cada i = 1, . . . , k, de tal forma que
sumando sobre las i s, se tiene que S(f, P) S(f, P).
Como ya habamos observado desde el principio, tambien es geometricamente claro que si renamos una partici
on (es decir, la hacemos mas na) entonces nuestras sumas se parecen mas a
ese volumen. Mas a
un, podemos estar seguros de que si Q rena a P entonces la suma inferior de
f correspondiente a Q es mayor o igual que la suma inferior correspondiente a P (ver gura 1.10);
y an
alogamente, la suma superior de f correspondiente a Q es menor o igual que la suma superior
correspondiente a P.
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xx
zz
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Ri1
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xx
zz
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z
xx
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w
w
x
Ri2 wwww xxxx
w
zz xxxx
zz
zz
xx
Partici
on Q
Partici
on P
1.2. Construcci
on de la integral de Riemann
Proposici
on 1.2 Sean P, Q PR . Si Q refina a P entonces S(f, P) S(f, Q) y S(f, Q)
S(f, P).
Dem. Sean R1 , . . . , Rk los subrectangulos de R inducidos por P, y sean Ri1 , . . . , Riki los subrectangulos inducidos por Q que unidos nos dan Ri para alguna i {1, . . ., k}. Dado que cada
x) | x
Rij } {f (
x) | x
Ri} y por lo tanto
Rij esta contenido en Ri , tenemos que {f (
i
x) | x
Rj } y sup{f (
x) | x
Rij } sup{f (
x) | x
Ri } para
inf{f (
x) | x
Ri } inf{f (
i
umero
cada j = 1, . . . , ki, de modo que multiplicando estas desigualdades por m(Rj ), que es un n
no negativo, se tiene que
inf{f (
x) | x
Ri } m(Rij ) inf{f (
x) | x
Rij } m(Rij )
y
x) | x
Ri } m(Rij )
sup{f (
x) | x
Rij } m(Rij ) sup{f (
Si ahora sumamos ambas desigualdades, corriendo el ndice j de 1 a ki, tenemos que
ki
inf{f (
x) | x
Ri } m(Rij )
j=1
ki
inf{f (
x) | x
Rij } m(Rij )
j=1
y
ki
sup{f (
x) | x
Rij }
m(Rij )
j=1
ki
sup{f (
x) | x
Ri} m(Rij )
j=1
on de los subrect
angulos Ri1 , . . . , Riki , se tiene que m(Ri) =
Ahora, como el subrectangulo Ri es la uni
ki
m(Rij ) y por lo tanto
j=1
inf{f (
x) | x
Ri} m(Ri)
ki
inf{f (
x) | x
Rij } m(Rij )
j=1
y
ki
sup{f (
x) | x
Rij } m(Rij ) sup{f (
x) | x
Ri } m(Ri)
j=1
Si en estas desigualdades sumamos con respecto del ndice i, corriendo de 1 a k, tenemos que
ki
k
k
inf{f (
x) | x
Ri } m(Ri)
inf{f (
x) | x
Rij } m(Rij )
i=1
y
k
i=1
i=1
ki
j=1
sup{f (
x) | x
Rij } m(Rij )
j=1
k
sup{f (
x) | x
Ri } m(Ri)
i=1
Recordando la denici
on de suma inferior y suma superior, tenemos entonces que
S(f, P) S(f, Q)
y
S(f, Q) S(f, P)
9
J. P
aez
1.2. Construcci
on de la integral de Riemann
10
1.2. Construcci
on de la integral de Riemann
y
S(f ) = {S(f, P) | P PR }
Dado que estos conjuntos son acotados inferior y superiormente, respectivamente, podemos dar
la siguiente
Definici
on 1.5 Al
a que
R, y lo denotaremos por R f . De forma abreviada, se tendr
f = sup{S(f, P) | P PR }
R
y
f = inf{S(f, P) | P PR }
R
1
f (x, y) =
si x
oyQ
si x y y
/Q
Muestre que R f = R f .
angulo
Soluci
on. Observese que si P es cualquier partici
on del rect
angulo R, y Ri es cualquier subrect
inducido por esta partici
on, entonces sobre dicho subrect
angulo siempre existen parejas (x, y) tales
que x
o y Q, y parejas (x, y) tales que x y y
/ Q. De aqu se deduce que M (Ri ) = 1 y m(Ri) = 0
on P de R. De esta forma, se
de tal forma que S(f, P) = 1 y S(f, P) = 0 para
cualquier
partici
tiene que S(f ) = {0} y S(f ) = {1} por lo que R f = 1 y R f = 0.
Aun cuando puede que este ejemplo nos desanime un poco, es importante hacer un par de
observaciones:
1. la integral inferior y la integral superior de una funci
on denida y acotada sobre un rect
angulo
R siempre existen, y
2. la integral inferior siempre es menor o igual que la integral superior, es decir,
f
R
11
f
R
J. P
aez
Esta u
ltima desigualdad se obtiene muy f
acilmente a partir de la proposici
on 1.3; baste recordar
que de esa proposici
on se deduce que cualquier
suma
superior
es
una
cota
superior
del conjunto
de todas las sumas inferiores por lo que R f (que es el supremo de todas las sumas inferiores y
por lo
as peque
na de todas las cotas superiores de este mismo conjunto)
debe cumplir
tanto la m
on P de R. De aqu, se tiene que R f es una cota
que R f S(f, P) para cualquier partici
inferior del conjunto de todas las sumas superiores, por lo que dicho
n
umero debe ser menor o igual
que el nmo del conjunto de todas las sumas superiores, que es R f . Por tanto, se tiene que
R f R f (este mismo trabalenguas se puede decir de otra forma si ahora empezamos diciendo
que cualquier suma inferior es una cota inferior del conjunto de todas las sumas superiores, lo que
tambien se sabe por la misma proposicion. Intentelo!)
As, de entre las funciones que est
an denidas y son
acotadas
angulo R, jaremos
sobre un rect
an
nuestra atenci
on en aquellas para las cuales se tiene que R f = R f . Este tipo de funciones ser
conocidas como funciones Riemann-integrables (o simplemente integrables) sobre R, como quedar
a
establecido en la siguiente
angulo R. Decimos que f es RiemannDefinici
on 1.6 Sea f : R Rn R acotada sobre el rect
integrable (o simplemente integrable) sobre R si se tiene que la integral inferior y la integral superior
de f sobre R son iguales. Es decir, si
f=
f.
R
1.3
R f.
Existen muchas propiedades del concepto que acabamos de denir, pero hay una en particular que
sin duda tiene que ser la primera en aparecer. Se trata de una proposicion que nos da un criterio
alternativo para saber cuando una funci
on es integrable. Este criterio tiene la ventaja (o desventaja,
seg
un se vea) de establecer cuando una funci
on es integrable sin necesidad de saber cu
al es el valor
de la integral, algo as como el criterio de Cauchy para la convergencia de sucesiones.
Si una funci
on es integrable, signica que la integral inferior y la integral superior de dicha
funci
on son iguales, digamos a un cierto n
umero I. De las propiedades del nmo y el supremo
sabemos entonces que, para cualquier cantidad positiva que demos (por peque
na que esta sea),
existen particiones P y Q para las cuales las correspondientes suma inferior (S(f, Q)) y suma
umero I en menos que la mitad de la cantidad positiva que
superior (S(f, P)) distan de este n
dimos, y por lo tanto la distancia entre estos n
umeros sera menor a la distancia original (ver gura
1.11).
0
I /2
{=
{
{
{{
{{
S(f, Q)
I
I + /2
Ca ? _
CC
CC
CC
S(f, P)
12
As, podemos asegurar que, para cualquier cantidad positiva que demos (digamos > 0), se
pueden encontrar particiones P y Q tales que S(f, P) S(f, Q) < . De hecho, vamos a mostrar
que se puede conseguir una sola partici
on para la cual vale la misma desigualdad. Lo mejor
de todo esto es que esta propiedad no s
olo es necesaria (como acabamos de platicarlo) sino que
tambien es una propiedad suciente (que es la parte m
as interesante y m
as comunmente usada);
es decir, si para cada cantidad positiva que demos, existe una partici
on P para la cual se tiene
que S(f, P) S(f, P) < entonces podremos estar seguros de que la funcion f es integrable. Esta
importante propiedad la estableceremos en el siguiente
Teorema 1.1 Sea f : R Rn R acotada sobre el rect
angulo R. f es integrable sobre R si y
s
olo si para cada > 0 existe P partici
on de R tal que
S(f, P) S(f, P) <
Por otra parte, como I = R f = inf{S(f, P) | P PR }, de las propiedades del nmo sabemos que
para /2 > 0, existe Q partici
on de R tal que
I S(f, Q) < I + /2
Si ahora hacemos P = P Q, sabemos que P rena tanto a P como a Q de tal forma que, por la
proposici
on 1.2 tenemos que
S(f, P ) S(f, P) S(f, P) S(f, Q)
y por lo tanto, de las desigualdades anteriores obtenemos que
I /2 < S(f, P) S(f, P) < I + /2
De estas u
ltimas desigualdades concluimos que
S(f, P) S(f, P) <
que es lo que se quera demostrar.
Para la prueba de la suciencia, tenemos
on f es integrable,
lo que
que
demostrar que la funci
signica que tenemos que probar que R f = R f para lo cual basta con demostrar que R f
umero se
R f = 0. Como sabemos que 0 R f R f , es suciente con demostrar que este n
puede hacer mas peque
no que cualquier cantidad positiva (digamos > 0). Siendo as la cosa, sea
> 0. De acuerdo a nuestra hip
otesis, existe P partici
on de R tal que
S(f, P) S(f, P) <
f S(f, P)
R
13
J. P
aez
f <
f
R
Por lo tanto
f=
f =0
Quiz
as fue una decepci
on el que no toda funci
on denida y acotada sobre un rect
angulo resultara
ser integrable. Sin embargo, no hay porque tirarse al suelo. En el siguiente teorema mostraremos
que hay una clase muy grande de funciones que s resultan ser integrables. Estas funciones son
las funciones continuas que (como la intuici
on nos lo indica, para este tipo de funciones s debe de
existir el volumen bajo su gr
aca), s son integrables. Y nada mejor que el siguiente teorema
para estrenar el anterior.
angulo R. Entonces f es integrable sobre
Teorema 1.2 Sea f : R Rn R continua sobre el rect
R.
Dem. Para la prueba de este teorema, tendremos que usar un par de teoremas (muy importantes)
acerca de las funciones continuas que estan denidas sobre conjuntos cerrados y acotados (como los
rectangulos con los que estamos trabajando). El primero de ellos es el que nos dice que toda funci
on
de este tipo alcanza su valor maximo y su valor mnimo en puntos del dominio. Y el segundo, el
que nos dice que estas mismas funciones tambien deben de ser uniformemente continuas sobre el
mismo dominio. Con este par de potentes armas demostraremos nuestro teorema haciendo uso, por
supuesto, del teorema 1.1.
As pues, sea > 0. Como ya dijimos, sabemos que f tambien es uniformemente continua sobre R,
de modo que, para /m(R) (que es una cantidad positiva), existe > 0 con la propiedad de que si
x
, y R son tales que
x y < entonces |f (
x) f (
y )| < /m(R). Sea ahora P una partici
on
de R con la propiedad de que la diagonal de cualquier subrect
angulo Ri (de los inducidos sobre R
on con esta
por la partici
on P) sea menor que (es decir, d(Ri) < ) (probar que existe una partici
propiedad es un ejercicio de este captulo). Como tambien dijimos antes, como f es continua en cada
i , yi Ri tales que f (
xi ) f (
x) f (
yi )
subrectangulo Ri (que supongamos fueron k), existen x
para todo x
Ri . Con todo esto en mente, tenemos que
S(f, P) =
k
mi m(Ri) =
k
i=1
i=1
k
k
f (
xi) m(Ri)
y
S(f, P) =
Mi m(Ri) =
i=1
J. P
aez
i=1
14
f (
yi ) m(Ri)
k
f (
yi ) m(Ri)
i=1
k
k
f (
xi ) m(Ri)
i=1
(f (
yi ) f (
xi )) m(Ri)
i=1
k
(f (
yi ) f (
xi )) m(Ri) <
(/m(R)) m(Ri)
i=1
i=1
= /m(R)
k
m(Ri)
i=1
= (/m(R)) m(R)
=
de donde tenemos que
S(f, P) S(f, P) <
y por lo tanto, f es integrable sobre R.
Es importante destacar que el teorema anterior solo nos dice que la continuidad es una condici
on
suciente para que una funci
on sea integrable. De hecho, y afortunadamente, una funci
on puede
ser discontinua e integrable al mismo tiempo. El siguiente, es un ejemplo de este tipo de funciones.
Ejemplo 1.2 Sea f : R = [0, 1] [0, 1] R definida como
si 0 x 1/2
1
f (x, y) =
0
si 1/2 < x 1
Muestre que f es integrable sobre R.
Soluci
on. Para demostrar que esta funci
on es integrable usaremos (como casi siempre haremos),
el teorema 1.1. Sea > 0. Para esta , considerese la siguiente partici
on P = {0, 1/2 /2, 1/2 +
/2, 1}{0, 1} del rect
angulo R = [0, 1][0, 1] (observe que necesitamos suponer que 0 < < 1 para
que 0 < 1/2 /2 y 1/2 + /2 < 1, lo que no representa ning
un problema, puesto que si lo probamos
para estos n
umeros, entonces el teorema 1.1 tambien ser
a cierto para n
umeros m
as grandes). Los
subrect
angulos de R inducidos por esta partici
on son los siguientes: R1 = [0, 1/2/2][0, 1], R2 =
acil ver que: m3 = m2 = 0 mientras
[1/2 /2, 1/2 + /2] [0, 1], y R3 = [1/2 + /2, 1] [0, 1]. Es f
acil ver que: M1 = M2 = 1 mientras que M3 = 0. De
que m1 = 1. Por otra parte, tambien es f
aqu, se tiene que
S(f, P) = m1 m(R1 ) + m2 m(R2 ) + m3 m(R3 )
= 1 (1/2 /2) + 0 + 0 (1/2 /2)
= 1/2 /2
15
J. P
aez
y
S(f, P) = M1 m(R1 ) + M2 m(R2 ) + M3 m(R3)
= 1 (1/2 /2) + 1 + 0 (1/2 /2)
= (1/2 /2) +
= 1/2 + /2
on es
de tal forma que S(f, P) S(f, P) = . As, por el teorema 1.1 tenemos que esta funci
integrable sobre [0, 1] [0, 1] (esperamos que al lector no le cause ning
un problema el hecho de que
se haya obtenido una igualdad para la diferencia S(f, P) S(f, P), en lugar de un menor estricto).
Ademas de mostrar que existen funciones integrables que no son continuas, el ejemplo anterior
muestra que las discontinuidades pueden ser muchas. De hecho, el conjunto de discontinuidades
de la funci
on del ejemplo anterior (que es el conjunto {(1/2, y) R2 | 0 y 1}) tiene tantos
elementos como el conjunto de discontinuidades de la funci
on del ejemplo 1.1 (que es el conjunto
[0, 1] [0, 1]).
As pues, el problema para que una funci
on discontinua sea integrable, no radica en la cantidad
de discontinuidades que tenga, sino en la forma en que estas estan acomodadas (por decirlo de
alguna forma). Observe que en el ejemplo 1.2 el conjunto de discontinuidades de la funci
on es un
conjunto aco (o de
area cero) mientras que el conjunto de discontinuidades de la funci
on del
ejemplo 1.1 es un conjunto gordo (o de
area positiva). Observe tambien que, para funciones
denidas sobre rect
angulos en R2 , que su conjunto de discontinuidades sea un conjunto aco
signicara algo parecido a un conjunto nito de puntos o una lnea (no necesariamente recta)
(ver gura 1.12), y gordo algo que tuviera
area diferente de cero, mientras que para funciones
denidas sobre rect
angulos en R3 , aco signicara algo parecido a un conjunto nito de puntos,
una lnea o a una supercie (no necesariamente plana), y gordo algo que tuviera volumen
diferente de cero (se deja al lector imaginar el signicado de estas palabras en dimensiones mas
grandes).
YO
R
/X
16
Otra herramienta que nos permitira hablar de conjuntos acos y gordos (al menos por
ahora) tiene que ver con el concepto de interior de un conjunto. M
as adelante, una vez que
a
hayamos precisado lo que signica que un conjunto se pueda medir (lo que en R2 signicar
3
que se puede hablar de su
area, o en R de su volumen), se podra demostrar facilmente que
para estos conjuntos medibles se cumplen armaciones como la siguiente: si un conjunto A es
medible, su medida ser
a cero si y s
olo si su interior ( int(A)) es vaco.
El siguiente resultado que veremos es una primera aproximaci
on a las ideas expuestas en los
p
arrafos anteriores. En la prueba de este teorema ser
a de vital importancia acordarnos del teorema
on es
de los rectangulos anidados (en Rn ). Tambien sera importante saber que, si una funci
integrable sobre un rect
angulo R, entonces tambien lo es sobre cualquier rectangulo R contenido
en R (este resultado se deja como un problema para el lector).
0 int(R) tal que f es
Teorema 1.3 Sea f : R Rn R integrable sobre R. Entonces existe x
continua en x
0.
Dem. Como f es integrable, por el teorema 1.1 sabemos que existe una partici
on P de R tal que
S(f, P) S(f, P) =
=
k
i=1
k
Mi m(Ri)
k
mi m(Ri)
i=1
(Mi mi ) m(Ri)
i=1
< m(R)
Como los terminos de la u
ltima suma son no negativos, debe existir un ndice i {1, . . ., k} (que
sin perdida de generalidad supondremos que i = 1), para el cual se tiene que
M1 m1 < 1
(1.2)
Observe que en caso contrario, si Mi mi 1 para toda i {1, . . . , k}, entonces (Mi mi )m(Ri)
ltima desigualdad, corriendo el
m(Ri) (para toda i {1, . . ., k}) de tal forma que sumando esta u
ndice i de 1 hasta k, tendramos que
k
(Mi mi ) m(Ri)
i=1
k
m(Ri)
i=1
= m(R)
lo cual sera una contradicci
on con la propiedad con que se eligio a la partici
on P.
angulo inducido por P para el cual se satisface la desigualdad 1.2.
Llamemos entonces R1 al subrect
Adicionalmente, supondremos que R1 int(R). En caso de que este subrectangulo no satisfaga esta
angulo
propiedad, siempre podemos tomar otro rect
angulo R contenido en el interior del subrect
angulo tambien estara contenido en el interior del rect
angulo
R1 de tal forma que este nuevo rect
original R. Ademas, el supremo y el nmo de los valores de la funci
on f sobre este nuevo rectangulo
an cumpliendo una desigualdad an
aloga a 1.2 ya que R R1 .
R seguir
Supongamos ahora que el lector ya prob
o el problema que establece que: si una funci
on es integrable
sobre un rect
agulo R entonces es integrable sobre cualquier subrect
angulo contenido en R. Entonces
on P (1) del
podemos asegurar que, como f es integrable sobre el rectangulo R1 , existe una partici
rectangulo R1 tal que
S(f, P
(1)
) S(f, P
(1)
)=
k
(1)
Mi
i=1
(1)
m(Ri )
k
(1)
(1)
mi m(Ri )
i=1
17
J. P
aez
k
(1)
(Mi
(1)
(1)
mi ) m(Ri )
i=1
m(R1 )
<
2
Por un argumento an
alogo al que hicimos renglones arriba, podemos asegurar que existe un sub(1)
rectangulo Ri (de los inducidos por P (1) sobre R1 ), y que denotaremos simplemente como R2 ,
con la propiedad de que
1
M2 m2 <
2
x) | x
R2 } y m2 = inf{f (
x) | x
R2 }, y adem
as R2 int(R1 ).
donde M2 = sup{f (
Siguiendo con este procedimiento, obtenemos una sucesi
on {Rk } de rectangulos (o intervalos)
anidados en Rn con las siguientes propiedades:
1. Mk mk <
1
k
donde Mk = sup{f (
x) | x
Rk } y mk = inf{f (
x) | x
Rk }, y
2. Rk+1 int(Rk )
para toda k N.
As, por el teorema de los rectangulos anidados sabemos que
k=1
Rk = . Ahora, si x
0
Rk ,
k=1
1
N
se tiene que
|f (
x) f (
x0 )| <
1
<
N
18
de tal forma que int(Df,R ) = ; as, por el corolario anterior podemos concluir nuevamente que
dicha funci
on no es integrable sobre R = [0, 1] [0, 1].
Es una buena costumbre preguntarse siempre que pasa con el recproco de una armaci
on. En el
caso del corolario anterior no hay mucho que decir. En general, que el conjunto de discontinuidades
de una funci
on tenga interior vaco no signicar
a necesariamente que dicho conjunto tenga que ser
aco (m
as a
un, no tendr
a nada que ver con el hecho de que se pueda medir). De hecho, este
asunto nos conduce hacia una pregunta m
as general: hay alguna manera de medir conjuntos (en
Rn ) de tal forma que en funci
on de dicha medida pudieramos determinar si un conjunto es aco
o es gordo? (es claro que si se contara con esta medida, los conjuntos acos seran aquellos
que su medida fuera cero, y los gordos aquellos que su medida fuera mayor que cero). En el caso
area a los subconjuntos (cuando
particular de R2 , existe una forma de extender el concepto de
menos acotados) de R2 ? (aqu usamos la palabra extender puesto que hay conjuntos a los cuales ya
les asignamos un
area, como es el caso de los rectangulos). La respuesta es s, hay forma de hacer
esto (aunque no para todos los subconjuntos acotados de R2 ) y justo en este captulo veremos una
manera de hacerlo.
Sin embargo, antes de hablar de medida de conjuntos, nos ser
a muy u
til terminar de mencionar
algunas otras propiedades de las funciones integrables, sobre todo aquellas que tienen que ver con
las operaciones entre (o con) funciones. Estas propiedades las resumiremos en el siguiente
Teorema 1.4 Sean f, g : R Rn R integrables sobre R. Entonces:
cf = c
3. f g es integrable sobre R
4. si f (
x) 0 para toda x
R entonces
f 0
5. si f (
x) g(
x) para toda x
R, entonces
f |f |
R
Recuerde que
max{f, g} =
f + g + |f g|
2
19
min{f, g} =
f + g |f g|
2
J. P
aez
Proposici
on 1.4 Sea f : R Rn R integrable
sobre R tal que f (
x) 0 para toda x
R. Si f
es continua en x
0 R y f (
x0 ) > 0 entonces R f > 0.
x0 ) > 0, sabemos que existe > 0 tal que |f (
x) f (
x0 )| <
Dem. Si f es continua en x
0 R y f (
f (
x0 )
para toda x
B (
x0 ) o, equivalentemente
2
f (
x0 )
f (
x0 )
< f (
x) f (
x0 ) <
2
2
por lo que, de la primera desigualdad, tenemos que
f (
x0 )
< f (
x)
2
x0 ).
para toda x
B (
Ahora, sea P una partici
on de R tal que uno de los subrect
angulos inducidos por dicha partici
on
x0 ). As, tenemos que
(digamos R1 ) se quede dentro de la vecindad B (
S(f, P) =
k
mi m(Ri)
i=1
= m1 m(R1 ) +
k
mi m(Ri)
i=2
f (
x0 )
m(R1) + 0
2
>0
donde m1
f (
x0 )
2
> 0 porque R1 B (
x0 ) y mi 0 porque f (
x) 0 para toda x
R. Como
0 < S(f, P) f
R
concluimos la prueba.
Una vez que contamos con la proposici
on anterior, se tiene como consecuencia inmediata (usando
tambien el teorema 1.3) la siguiente
n
x) > 0 para toda x
R.
Proposici
Para concluir esta seccion, probaremos un teorema relacionado con el hecho de que la integral
de una funci
on f sobre un rect
angulo R Rn , dividida por la medida de R, tambien se puede
interpretar como el valor promedio de los valores de f sobre R. En efecto, si tomamos f : R
Rn R, con R = [a1 , b1] [an , bn], una manera de aproximarnos a el valor promedio de f
sobre R consistira de los siguientes pasos:
1. tomamos la partici
on de R que se obtiene al subdividir cada intervalo [ai, bi] en k partes
on induce kn subrectangulos Rj de R, todos de
iguales (de longitud (bi ai )/k); esta partici
la misma medida, es decir, se tiene que
m(Rj ) =
para cada j = 1, . . . , kn
J. P
aez
20
m(R)
kn
k
f (j )
(1.3)
kn
j=1
k
f (j )
j=1
kn
k
f (j )
1
kn
f (j )
m(Rj )
m(R)
j=1
n
k
j=1
kn
1
f (j )m(Rj )
=
m(R)
j=1
Dado que esta suma de Riemann se parece mucho a la integral de f sobre R cuando k es muy
grande, resulta natural decir que el n
umero
1
f
m(R)
R
R fg
= f ()
Rg
para alguna R
m m(R)
R
f
M
m(R)
R
21
J. P
aez
f () = R
m(R)
m(R).
por lo que R f = f ()
En cuanto al segundo inciso, como m f (
x) M y g(
x) 0, para toda x
R, tenemos que
(mg)(
x) (f g)(
x) (M g)(
x)
de tal forma que
mg
g=
R
fg
Mg = M
g
R
0 = f ()
R g para cualquier R. Si R g > 0 entonces
fg
M
m
R
Rg
y nuevamente, como f es continua y R es conexo, debe de existir R tal que
=
R f g
f ()
Rg
g para alguna R.
por lo que R f g = f ()
R
Observe que el primer inciso de la proposici
on anterior, es un caso particular del segundo inciso
tomando g igual a la funci
on constante 1.
1.4
Medida de Jordan
si x
A
1
x) =
A (
0
si x
/A
(ver figura 1.13).
J. P
aez
22
/Y
Antes de entrar de lleno al estudio de los conjuntos Jordan-medibles, es importante hacer algunas
observaciones acerca de la denicion anterior.
Notese primero que en dicha denici
on hemos echado mano de un rect
angulo R que contiene
al conjunto acotado A; la cuestion, al parecer muy sutil, es: que sucede con nuestra denici
on de
medida si en lugar del rect
angulo R tomamos otro, digamos R , que tambien contenga al conjunto
A? (es claro que, si A es un conjunto acotado, hay una innidad de rect
angulos que lo cotienen!).
La pregunta, sin lugar a dudas, es: el concepto de medibilidad, y lo que llamamos la medida de
A, dependen de que rectangulo tomemos? Se deja al lector vericar (con ayuda de los problemas
13, 6 y 7 de este captulo, junto con el hecho de que la intersecci
on (a diferencia de la uni
on!) de
dos rectangulos es un rectangulo) que: si la denici
on de medibilidad se cumple para un rect
angulo
R entonces tambien se cumple para cualquier otro rectangulo R que contenga al conjunto A, y
ademas
A = A
R
En segundo lugar es importante destacar que para llegar a este concepto de medida, adem
as
del concepto de integral (que no es poca cosa, o mejor dicho, que lo es casi todo), solo fue necesario
haber denido previamente lo que signicaba la medida de un cierto tipo de conjuntos, a saber
aquellos que llamamos rectangulos. De hecho, la medida de Jordan tambien se puede interpretar
como una extensi
on (a conjuntos m
as arbitrarios) de la medida de un rect
angulo, sobre todo
3
23
J. P
aez
Para lograr esto echaremos mano del problema 10 de este captulo. Para cada n N, sea P (n)= P 1
(n)
(n)
(n)
on de R que
P2 , donde P1 = {i na | i = 0, 1, . . ., n} y P2 = {i nb | i = 0, 1, . . . , n}, la partici
ab
2
angulos de medida (o a
rea) n2 . Como la funci
on con la que estamos
lo subdivide en n subrect
trabajando es A , se tiene que
m(Ri )
y
S(A , P (n)) =
m(Ri)
S(A , P (n)) =
Ri A
Ri A=
ab
ab
ab
+ 2 2 + + (n 1) 2
2
n
n
n
n1
ab
= 2
i
n
=1
i=1
ab
= 2
n
ab
=
2
(n 1)n
2
n1
m(Ri)
Ri A=
ab
ab
ab
ab
+ + (n 1) 2 + n 2 + n 2
2
n
n
n
n
ab
ab
ab
ab
= 1 2 + 2 2 + + n 2 + (n 1) 2
n
n
n
n
ab
ab n+1
+ (n 1) 2
=
2
n
n
=2
J. P
aez
24
ab
= lim S(A , P (n))
n
2
angulo
de modo que por el problema antes mencionado, tenemos que A es integrable sobre el rect
R y adem
as
ab
J(A) = A =
2
R
k
m(Ri) <
i=1
en el interior de R (int(R)), es decir: A int(R) (observe que con esta eleccion no perdemos generalidad en virtud de que, como lo mencionamos p
arrafos arriba, nuestra denici
on de medibilidad
no depende del rect
angulo que contenga a A). Sea > 0. Como A es Jordan-medible, sabemos que
on de
A es integrable sobre este rectangulo R (que contiene a A) de tal forma que existe P partici
R tal que
S(A , P) S(A , P) <
(1.4)
Notese que en este caso se tiene que
S(A , P) =
m(Ri)
Ri A=
25
J. P
aez
y
S(A , P) =
m(Ri)
Ri A
on P, tales que
Sean R1 , . . . , Rk los subrectangulos de R, inducidos por la partici
Ri A =
Ri Ac =
(1.5)
YO
R
/X
/X
(b)
(a)
26
m(Ri) <
i=1
Lo primero que vamos a destacar, apoyados por el segundo inciso del problema 2, es que los
rectangulos R1 , . . ., Rk los podemos elegir de tal forma que, ademas de tener la propiedad de que
la suma de sus medidas es menor que , tambien tienen la propiedad de que
F r(A) int(R1 ) int(Rk )
(1.6)
(observe que el problema citado dice, en otras palabras, que todo rectangulo se puede agrandar
un poquito; tan poquito como se quiera!). Una vez aclarado lo anterior, tomemos R un rect
angulo
que contenga a R1 Rk . Ahora extendamos los lados de cada uno de los rect
angulos
on que dichas extensiones generan sobre R (la gura 1.15 ilustra este
Ri y llamemos P a la partici
on sobre R,
proceso en R2 ). Si bien es cierto que los subrectangulos Ri inducidos por esta partici
as seguro es que casi
no coinciden necesariamente con los rectangulos originales R1 , . . . , Rk (lo m
nunca coincidan!), tambien es cierto que si tomamos cualquiera de estos nuevos subrectangulos Ri
que intersecte a la F r(A), entonces este debe estar contenido en alguno de los Rj , lo cual es una
consecuencia de 1.6 (esperamos que el lector coincida en que lo difcil de esta armacion no est
a en
imaginar su prueba, sino en escribirla!).
YO
R
A
F r(A)
/X
Figura 1.15: Extendiendo los lados de cada uno de los rectangulos Ri para obtener una
partici
on P del rectangulo R
En sntesis, podemos asegurar que, si R1 , . . . , Rl son todos los subrectangulos de R inducidos
por la partici
on P tales que
F r(A) Ri = con i = 1, . . ., l
entonces
R1 Rl R1 Rk
m(Ri)
k
m(Ri) <
i=1
27
J. P
aez
Como
S(F r(A) , P) =
m(Ri)
Ri F r(A)=
l
m(Ri)
i=1
<
as
por el problema 8 podemos concluir que la funci
on F r(A) es integrable sobre R y que adem
F r(A) = 0
R
on P tales que
R tal que, si R1 , . . . , Rl son todos los subrectangulos de R inducidos por la partici
F r(A) Ri = (con i = 1, . . ., l), entonces
S(F r(A) , P) =
m(Ri)
Ri F r(A)=
l
m(Ri)
i=1
<
Por otra parte, para la misma partici
on P sabemos que
S(A , P) S(A , P) =
m(Ri)
Ri A=
y
Ri Ac =
Ri A=
y
Ri Ac =
k
i=1
J. P
aez
28
m(Ri )
l
m(Ri )
i=1
<
con lo que podemos concluir que la funci
on A es integrable sobre R y que por lo tanto A es un
conjunto Jordan-medible, como se quera demostrar.
Sin duda la demostraci
on de este teorema fue un poco larga, pero no se podra negar que es un
teorema que nos proporciona informaci
on muy valiosa. Para empezar, nos dice que para saber si
un conjunto es Jordan-medible, es suciente con que su frontera tambien sea un conjunto Jordanmedible, pero adem
as de medida cero (es decir, aco). Y para terminar, los incisos 2 y 3 nos dan
condiciones necesarias y sucientes para que dicha frontera resulte ser un conjunto Jordan-medible
y de medida cero. Esto u
ltimo nos hace ver que los conjuntos Jordan-medibles y de medida cero
resultan ser muy importantes (sobre todo si son la frontera de otro conjunto). Es por esta raz
on
que nuestro siguiente resultado nos da condiciones necesarias y sucientes para que un conjunto
(aunque no sea la frontera de otro) tenga estas importantes caractersticas; por supuesto que dichas
condiciones estan sugeridas por los mismos incisos 2 y 3, y su prueba resulta muy an
aloga a lo que
hicimos antes, razon por la cual se deja como un problema para el lector.
olo si para
Teorema 1.7 Sea A Rn , un conjunto acotado. A es Jordan-medible y J(A) = 0 si y s
angulos tales que:
cada > 0 existen R1 , . . . , Rk rect
1. A R1 Rk , y
2.
k
m(Ri) <
i=1
Lo siguiente que vamos a mostrar es que este concepto de medida de conjuntos se lleva bastante
bien con las operaciones entre conjuntos (como es de esperarse de cualquier concepto de medida
que se respete!).
Teorema 1.8 Si A, B Rn son Jordan-medibles entonces A B y A B tambien son Jordanmedibles y adem
as
J(A B) = J(A) + J(B) J(A B)
(1.7)
Dem. Primero demostraremos que A B y A B son Jordan-medibles. Para ello, basta recordar
que F r(AB) F r(A)F r(B) y F r(AB) F r(A)F r(B) de tal forma que, por el teorema 1.6
(la equivalencia de los incisos 1 y 3, en ambos sentidos) y el problema 20 (ambos incisos), podemos
concluir que A B y A B son Jordan-medibles.
En cuanto a la identidad 1.7 basta observar que se satisface la siguiente identidad de funciones
AB + AB = A + B
la cual se puede probar f
acilmente analizando los casos: x
A B, x
A\B, x
B\A y x
/ A B.
Si ahora tomamos un rect
angulo R tal que A, B R, dado que por la primera parte de esta prueba
ya sabemos que las funciones AB y AB son integrables sobre R, usando el primer inciso del
teorema 1.4 obtenemos la f
ormula deseada.
Como se recordara, parte de la motivaci
on para contar con una forma de medir conjuntos estaba
en la posibilidad de decidir cu
ando un conjunto es aco (o gordo), lo cual a su vez estaba relacionado con la posibilidad de decidir la forma que debera tener el conjunto de discontinuidades
29
J. P
aez
de una funci
on para que esta resultara ser integrable (de hecho, habamos adelantado que ser de
medida cero era una manera de decidir que un conjunto era aco). Pues bien, terminaremos
esta seccion con un resultado que cumple parcialmente con este objetivo. Y decimos que lo cumple
parcialmente en virtud de que las condiciones de este resultado solo son sucientes.
Teorema 1.9 Sea f : R Rn R acotada sobre el rect
angulo R. Si el conjunto de discontinuidades de f en R (Df,R ) es un conjunto Jordan-medible y de medida cero entonces f es integrable sobre R.
Dem. Sea M > 0 tal que |f (
x)| M para toda x
R. Usaremos el teorema 1.1 para demostrar
que f es integrable sobre R. Sea pues > 0. Dado que J(Df,R ) = 0 sabemos que existe una
partici
on P del propio rect
angulo R tal que
S(Df,R , P) <
4M
m(Ri) <
i=1
4M
Si ahora Rl+1 , . . ., Rk son el resto de los subrectangulos de R inducidos por P, sabemos entonces
que f es continua en cada uno de ellos de tal forma que, por el teorema 1.2, f es integrable sobre
angulos
cada Ri (i = l + 1, . . . , k). Nuevamente por el teorema 1.1, para cada uno de estos subrect
(i)
podemos encontrar una partici
on P tal que
S(f, P (i)) S(f, P (i)) <
2(k l)
para cada i = l + 1, . . . , k. Ahora, cada una de estas particiones P (i) la extendemos a todo el
rectangulo R y junto con la partici
on inicial P, formamos una nueva partici
on del rect
angulo R a
la que llamaremos Q (la gura 1.16 ilustra este procedimiento en R2 ).
Es importante hacer notar que, por la forma en que construimos la partici
on Q, cada subon de subrect
angulos inducidos por Q; o dicho de otra
rectangulo inicial Ri (i = 1, . . . , k) es la uni
forma, si los subrect
angulos inducidos por Q los denotamos por Rj,i, en donde i es un ndice que
corre desde 1 hasta k, y para cada una de estas i s, j es un ndice que corre desde 1 hasta una
cierta ki , entonces
ki
Rj,i
Ri =
j=1
para i = 1, . . ., k.
Observese tambien que para cada i = l + 1, . . . , k, los Rj,i (j = 1, . . ., ki) son subrectangulos
on Q(i) que rena a P (i) (en la gura 1.16 tambien se alcanza a
de Ri inducidos por alguna partici
notar este hecho), de modo tal que
S(f, Q(i)) S(f, Q(i)) S(f, P (i)) S(f, P (i))
<
2(k l)
J. P
aez
30
Df,R
R
/X
ki
k
(Mj,i
S(f, Q) S(f, Q) =
mj,i ) m(Rj,i)
i=1
l
i=1
l
i=1
l
i=1
< 2M
j=1
ki
(Mj,i
mj,i ) m(Rj,i) +
j=1
ki
(Mj,i
mj,i )
j=1
ki
j=1
l
i=1
= 2M
l
i=1
m(Rj,i) +
2M m(Rj,i) +
ki
m(Rj,i) +
j=1
m(Ri) +
+
< 2M
4M
2
=
k
i=l+1
ki
(Mj,i
mj,i ) m(Rj,i)
j=1
k
S(f, Q(i) ) S(f, Q(i))
i=l+1
k
S(f, P (i)) S(f, P (i))
i=l+1
k
i=l+1
2(k l)
= sup{f (
x) | x
Rj,i }, y mj,i = inf{f (
x) | x
Rj,i } para
en donde, como era de esperarse, Mj,i
i = 1, . . . , k y j = 1, . . . , ki.
Como se podra observar, con esto terminamos la prueba del teorema.
Como dijimos antes, este teorema es una respuesta parcial al problema de caracterizar a las
31
J. P
aez
Rk , y
k=1
2.
m(Rk ) <
k=1
En este caso escribimos que (A) = 0 (en donde (A) denota la medida de Lebesgue de A).
Lo mejor de todo esto es que, sin tener que saber como se dene en general la medida de
Lebesgue, y solo contando con la denici
on anterior, podemos formular el teorema que nos permite
caracterizar plenamente a las funciones integrables sobre un rect
angulo R. Este teorema es conocido
como el Teorema de Lebesgue (uno de los muchos que prob
o!) y dice lo siguiente
angulo R. f es inteTeorema 1.10 (de Lebesgue) Sea f : R Rn R acotada sobre el rect
grable sobre R si y s
olo si el conjunto de discontinuidades de f sobre R (Df,R) es un conjunto de
medida de Lebesgue cero (es decir, (Df,R) = 0).
La prueba de este teorema requiere de algunos resultados previos relacionados con los conjuntos
de medida de Lebesgue cero los cuales, aunque sencillos de probar, escapan a los objetivos de este
texto. Por esta raz
on, dichos resultados y la prueba del propio teorema se incluyen en un apendice.
1.5
32
Definici
on 1.10 Sea f : A Rn R acotada sobre el conjunto acotado A. Definimos fA : Rn
R como
x)
si x
A
f (
fA (
x) =
0
si x
/A
(ver figura 1.17).
un rect
angulo
Decimos que f es integrable sobre A si la funci
on fA es integrable sobre alg
R que
a
contenga a A. En este caso diremos que la integral de f sobre A (que denotaremos por A f ) est
dada por
f=
A
fA
R
ZO
/Y
J. P
aez
cf = c
3. f g es integrable sobre A
4. si f (
x) 0 para toda x
A entonces
f 0
5. si f (
x) g(
x) para toda x
A, entonces
f |f |
J. P
aez
34
AB
Dem. Primero observemos que, como f es integrable sobre A y sobre B, entonces fA y fB son
integrables (sobre alg
un rect
angulo R que contenga a A B) de tal forma que, por el problema 14
sabemos que (fA )+ y (fB )+ son integrables sobre R. Ahora, por la primera identidad del primer
inciso del problema 34 se tiene que (fAB )+ es integrable sobre R. An
alogamente se prueba que
(fAB ) es integrable sobre R. Por otra parte, dado que fAB = (fAB )+ + (fAB ) se tiene que
fAB es integrable sobre R, es decir, f es integrable sobre A B. Finalmente, por la identidad del
segundo inciso del mismo problema 34 tenemos que
fAB = fA + fB fAB
de tal forma que podemos concluir que f es integrable sobre A B, ademas de que tambien
obtenemos la f
ormula 1.8.
Para concluir esta seccion (y este captulo!), probaremos las correspondientes versiones de el
Teorema del Valor Promedio y el Teorema del Valor Promedio Generalizado que tambien son
v
alidos para la integral con la que estamos tratando, s
olo que a diferencia de los teoremas anteriores,
para estos s hace falta suponer que el conjunto sobre el cual se est
a integrando sea Jordan-medible
(ademas de otra propiedad).
Teorema 1.14 Sean, f, g : A Rn R tales que, f es continua y acotada en A, g es integrable
sobre A y A es un conjunto conexo y Jordan-medible. Entonces:
g para alguna A
2. si g(
x) 0 para toda x
A entonces A f g = f ()
A
Dem. Sean m = inf{f (
x) | x
A} y M = sup{f (
x) | x
A}. Entonces
m f (
x) M
(1.9)
para toda x
A. Como A es Jordan-medible, por el inciso 5 del teorema 1.12, tenemos que
(1.10)
m J(A) f M J(A)
A
Af
= f ()
J(A)
con lo cual terminamos la prueba del inciso 1).
Para la prueba del inciso 2, si en 1.9 multiplicamos por g(
x) tenemos que
m g(
x) f (
x) g(
x) M g(
x)
35
J. P
aez
1.6. Problemas
para toda x
A de tal forma que, nuevamente por el inciso 5 del teorema 1.12, se tiene que
(1.11)
m g fg M g
A
Como en la prueba del inciso 1, si A g = 0, por las desigualdades anteriores tenemos que A f g = 0
y por tanto la identidad del inciso 2 se cumple para cualquier A. Supongamos entonces que
on g y en el otro a las
A g > 0. En este caso, por el problema 37 (en un sentido aplicado a la funci
funciones f g mg y/o M g f g) de nueva cuenta podemos concluir que, si en 1.9 alguna de las
desigualdades es estricta para toda x
A , entonces la correspondiente en 1.11 tambien es estricta.
Por este hecho, y por las mismas hip
otesis
y sobre
A que usamos en la prueba del primer
sobre f
fg
A
= f ()
g
A
con lo cual terminamos la prueba del inciso 2.
1.6
Problemas
(b) si x
, y R, entonces
x y d(R)
x0 )
(c) si x
0 R y r > d(R), entonces R Br (
angulo en Rn . Dado > 0, pruebe que existen R1 , R2
2. Sea R = [a1 , b1 ] [an , bn] un rect
rectangulos tales que
(a) R1 int(R) y m(R) < m(R1 )
(b) R int(R2 ), y m(R2 ) < m(R) + .
angulo en Rn tal
3. Pruebe que, si A Rn es un conjunto acotado, entonces existe R un rect
que A R.
4. Pruebe que si A Rn y R es un rectangulo en Rn tal que R A = y R Ac = entonces
R F r(A) = .
5. Sean P y Q dos particiones del rect
angulo R Rn . Pruebe que Q rena a P si y solo si
P Q.
6. Pruebe que, si f es integrable sobre el rectangulo R Rn , entonces f es integrable sobre
cualquier rectangulo R R.
tal que f (
x) = 0 para toda x
int(R). Pruebe que f es
7. Sea f : R Rn R acotada
36
1.6. Problemas
> 0 existe P
una partici
on de R tal que S(f, P) < entonces f es integrable sobre R y f = 0.
R
si x o y es irracional, 0 o 1
0
f (x, y) =
1
p
1
si x = m
n + q
n y y = q con (m, n) y (p, q) primos relativos
Determine si f es integrable sobre R. Pruebe su respuesta.
10. Sean, f : R Rn R acotada, I R, y {P (k)}, {Q(k)} dos sucesiones de particiones del
rectangulo R tales que
lim S(f, P (k)) = I = lim S(f, Q(k) )
k
x) M
11. Sea f : R Rn R integrables sobre R.
f=
R1
f+
R2
f=
f+
R1
R2
R si
y solo
si f es integrable sobre R1 y R2 . Ademas, en ambos
casos se tiene que f = f + f
R
R1
R2
x)
f (
x) =
f+ (
si f (
x) > 0
si f (
x) 0
es integrable sobre R
37
J. P
aez
1.6. Problemas
x)
f (
x) =
f (
si f (
x) < 0
si f (
x) 0
f 0
x0 ) < 0, entonces
(b) si f es continua en x
0 R y f (
f <0
f <0
38
1.6. Problemas
k=1
Ak y
Ak y
k=1
Ak
k=1
k=1
m
n,y
p
q
1 1
+
n q
x) = 0
28. Sea f : A Rn R acotada sobre el conjunto Jordan-medible A.
Pruebe que, si f (
para toda x
int(A) entonces f es integrable sobre A y ademas f = 0.
A
J. P
aez
1.6. Problemas
sobre A\B
f= f+ f
f.
A
BC
x) 0 para
x0 ) > 0 entonces f > 0. Es
toda x
A. Pruebe que, si f es continua en x
0 int(A) y f (
Rn
indispensable la hip
otesis de que x
0 int(A)?
A. Suponga que f (
x) 0
37. Sea f : A Rn R integrable sobre el conjunto Jordan-medible
para toda x
A y sea B = {
x A | f (
x) > 0}. Pruebe que: f > 0 si y solo si int(B) = .
A
x A |
38. Sea f : A R R integrable sobre el conjunto Jordan-medible A. Sea B = {
f (
x) = 0}
n
J. P
aez
40
f=
Captulo 2
Calculando integrales
Si bien es cierto que por el material expuesto en el captulo 1 sabemos como se dene la integral de
una funci
on de varias variables con valores reales, tambien es cierto que hasta ahora no contamos
con herramientas sencillas que nos permitan calcular, salvo en casos muy especcos, el valor de
este tipo de integrales.
Pues bien, la intenci
on de este captulo es la de desarrollar dichas herramientas, las cuales est
an
basadas fundamentalmente en dos resultados: el Teorema de Fubini1 y el Teorema de Cambio de
Variable.
2.1
Integrales iteradas
//
///
//
//
//
//
//
//
//
//
//
//
Figura 2.1: El metodo de Cavalieri para aproximar el volumen de un objeto consiste en: rebanar
el objeto; despues, para cada rebanada, calcular el area de alguna de sus caras (o de alguna
cara intermedia), multiplicarla por el grosor de dicha rebanada (obteniendo as un volumen)
y finalmente sumar todos estos volumenes
1
41
En terminos generales, dicho metodo consiste en rebanar nuestro objeto; despues, para cada
rebanada, calcular el area de alguna de sus caras (o de alguna cara intermedia), multiplicarla
por el grosor de dicha rebanada (obteniendo as un volumen) y nalmente sumar todos estos
vol
umenes (ver gura 2.1). Como seguramente el lector se habra percatado, este metodo no es mas
que una forma pintoresca de describir la construcci
on de lo que ahora llamamos sumas de Riemann
de una cierta funci
on, que en este caso sera aquella que asigna el area de las caras de cualquier
rebanada o corte que hagamos, y de cuya disponibilidad depende el exito del metodo de Cavalieri.
Pues bien, para el caso en R2 que nos ocupa, resulta que s hay formas de cortar nuestra regi
on
de tal manera que s podemos tener la funci
on que nos asigna el area de la gura que se obtiene
en cada corte. De hecho, podemos hacer los cortes de dos formas diferentes y en ambas es posible
obtener dicha funci
on. Observe que, si cortamos nuestra region por un plano paralelo al plano
Y Z a la altura del punto x0 [a, b] del eje X, la gura que se obtiene es justo la misma que
obtenemos al considerar aquella que est
a por debajo de la gr
aca de la funci
on fx0 : [c, d] R
denida como fx0 (y) = f (x0 , y) (ver gura 2.2). De esta forma, el area de la gura correspodiente
al corte realizado a la altura x0 , que denotaremos por (x0 ), coincide con ser
d
(x0 ) =
fx0 (y)dy
c
d
f (x0 , y)dy
=
c
Gf
a
x0
b
d
R
/Y
42
gr
aca de la funci
on fy0 : [a, b] R denida como fy0 (x) = f (x, y0 ), de tal forma que el area de la
gura obtenida con este corte (ver gura 2.3), que denotaremos por (y0 ), estara dada por
b
(y0 ) =
fy0 (x)dx
a
b
f (x, y0 )dx
=
a
Gf
Xo
b?
??
??
??
??
??
??
??
?
??
??c
??
??
?
?? ??y?0
?? ??
? ??d
?
Figura 2.3: Tambien podemos hacer cortes con planos paralelos al plano XZ. Si cortamos a
la altura del punto y0 [c, d] del eje Y , la figura que se obtiene coincide con la que esta por
debajo de la grafica de la funci
on fy0 : [a, b] R definida como fy0 (x) = f (x, y0 )
Si todo lo dicho anteriormente est
a bien (que s lo estara, salvo por uno que otro peque
no
ajuste), el volumen de la regi
on que describimos al principio, y que geometricamente es lo que
a estar dado por
representa la integral de f sobre R ( R f ), deber
b
f=
(x)dx
a
b
=
d
f (x, y)dy dx
o por
d
f=
(y)dy
c
d
=
c
b
f (x, y)dx dy
43
J. P
aez
si x
o y es irracional, 0
o1
0
f (x, y) =
1 1
p
si x = m
n + q
n y y = q con (m, n) y (p, q) primos relativos
Observemos que, si x0 [0, 1] es irracional, entonces fx0 (y) = f (x0 , y) = 0 para toda y [0, 1] en
cuyo caso la correspondiente funci
on s est
a definida para este punto, y adem
as
1
(x0 ) =
fx0 (y)dy
0
=0
Sin embargo, si x0 [0, 1] es racional, con x0 = m0 /n0 , entonces
0
fx0 (y) = f (x0 , y) =
1
n0
si y es irracional
+
1
q
si y =
p
q
1
No es difcil comprobar para esta funci
on que su integral inferior 0 fx0 (y)dy = 0 y su integral
1
superior 0 fx0 (y)dy = 1/n0 , lo que significa que no es integrable en el intervalo [0, 1] y que por lo
tanto la funci
on no est
a definida para estos valores de x. El lector puede verificar que se da una
situaci
on an
aloga para la funci
on .
El ejemplo anterior no deber
a rompernos el corazon puesto que para una clase muy grande de
funciones (las continuas) no tendremos ning
un problema en denir a las ya famosas funciones y
de los p
arrafos anteriores, lo cual se deduce facilmente del problema 1. Y a
un menos descorazonador
nos resultar
a dicho ejemplo,
que, si bien no es posible denir las funciones y
1
1 si observamos
puesto que las integrales 0 fx (y)dy y 0 fy (x)dx no existen para todo x [0, 1] y/o todo y [0, 1],
de las que s podemos estar seguros que s existen, son las integrales inferiores y superiores de las
mismas funciones fx y fy . Es decir, sin importar que valores x [0, 1] y y [0, 1] escojamos, los
J. P
aez
44
1
1
1
1
n
umeros 0 fx (y)dy, 0 fx (y)dy, 0 fy (x)dx y 0 fy (x)dx siempre existen. As, dado x [0, 1] le
podemos asociar dos n
umeros, que ahora denotaremos por (x) y (x), de la siguiente forma
1
(x) =
1
fx (y)dy =
y
1
1
fx (y)dy =
(x) =
0
f (x, y)dy = 0
f (x, y)dy =
0
si x es irracional
si x =
1
n
m
n
Y lo mejor de todo esto es que este par de funciones (x) y (x) (x [0, 1]) que obtenemos de esta
manera, son integrables! con la propiedad de que
1
(x)dx = 0
0
f
=
R
y tambien
1
(x)dx = 0
0
f
=
R
Por supuesto que tambien se cumple lo mismo si para cada y [0, 1], denimos las funciones
1
1
fy (x)dx =
(y) =
0
1
1
y
fy (x)dx =
(y) =
0
f (x, y)dx = 0
f (x, y)dx =
0
si y es irracional
si y =
1
q
p
q
f
=
R
45
J. P
aez
y
1
(y)dy = 0
0
=
f
R
(2.1)
Teorema 2.1 (de Fubini) Sean f : R = [a1 , b1 ] [an , bn] Rn R acotada, i0 {1, . . ., n}
un ndice fijo, y Ri0 = [a1 , b1 ] [ai0 1 , bi01 ] [ai0 +1 , bi0+1 ] [an , bn ] Rn1 . Para cada
y = (x1 , . . . , xi01 , xi0 +1 , . . . , xn) Ri0 definimos:
1. fy : [ai0 , bi0 ] R R como
fy (x) = f (x1 , . . . , xi0 1 , x, xi0+1 , . . ., xn )
2. , : Ri0 Rn1 R como
bi0
fy (x)dx
(
y) =
ai0
y
bi0
fy (x)dx
(
y) =
ai0
as
Si f es integrable sobre R entonces y son integrables sobre el rect
angulo Ri0 y adem
= f =
Ri0
J. P
aez
46
Ri0
Dem. Lo primero que hay que destacar es que las funciones y denidas en el enunciado
satisfacen que
(
y ) (
y)
para toda y Ri0 .
Para continuar, estableceremos la notaci
on que vamos a usar en esta demostraci
on.
on del rect
angulo R, sabemos que cada Pi es una partici
on
Si P = P1 Pn es una partici
del correspondiente intervalo [ai , bi] (i = 1, . . ., n). Si Pi0 = {ai0 = t0 < t1 < < tk = bi0 } y
Rj (con j = 1, . . . , m) son los subrectangulos inducidos por la partici
on P i0 = P1 Pi0 1
i0
on
Pi0 +1 Pn en el rectangulo R , entonces los subrectangulos de R inducidos por la partici
P (que seran k m) los denotaremos por Rlj , y que se puede interpretar como el que se obtiene de
angulo Rj , para cada l = 1, . . ., k y cada
insertar el intervalo [tl1 , tl ] en la i0 -coordenada del rect
j = 1, . . ., m.
Para cada uno de estos mismos ndices, llamamos
mlj (f ) = inf{f (
x) | x
Rlj }
Mlj (f ) = sup{f (
x) | x
Rlj }
Si y Ri0 entonces
ml (fy) = inf{fy(x) | x [tl1 , tl ]}
Mj () = sup{(
y ) | y Rj }
Mj () = sup{(
y) | y Rj }
para la funci
on , y
y) | y Rj }
mj () = inf{(
para la funci
on .
Observe que, si y = (x1 , . . . , xi01 , xi0 +1 , . . . , xn ) Rj se tiene que
x) | x
Rlj }
{fy (x) = f (x1 , . . . , xi0 1 , x, xi0+1 , . . ., xn ) | x [tl1 , tl ]} {f (
de tal forma que por las desiguadades 2.1 tenemos que
mlj (f ) ml (fy ) Ml (fy ) Mlj (f )
para cada l {1, . . ., k}.
Ahora, si multiplicamos las desigualdades anteriores por tl tl1 > 0, obtenemos que
mlj (f ) (tl tl1 ) ml (fy) (tl tl1 ) Ml (fy ) (tl tl1 ) Mlj (f ) (tl tl1 )
de tal forma que sumando sobre las l s, se tiene que
k
l=1
l=1
l=1
l=1
l=1
l=1
47
J. P
aez
l=1
l=1
l=1
l=1
y
k
l=1
l=1
para cada j = 1, . . . , m. Ahora, si en ambos grupos de desigualdades multiplicamos por m(Rj ) > 0,
tenemos que
k
l=1
l=1
y
k
l=1
l=1
l=1
j=1
m
Mj () m(Rj )
j=1
k
m
j=1
Mlj (f ) m(Rj ) (tl tl1 )
l=1
y
k
m
j=1
mlj (f ) m(Rj ) (tl tl1 )
mj () m(Rj )
j=1
l=1
Mj () m(Rj )
j=1
k
m
j=1
J. P
aez
48
l=1
Mlj (f ) m(Rj ) (tl tl1 )
Ri0
Ri0
J. P
aez
bin bin1
bi2 bi1
f=
ain1
ai2
ai1
Dem. Como el lector seguramente lo sospechaba, esta prueba se hara por inducci
on sobre el
n
umero de variables y la iniciaremos desde k = 2. Este es el caso con el que se inicio la discusi
on
de esta seccion, est
a directamente relacionado con el metodo de Cavalieri, y es una consecuencia
directa del teorema de Fubini.
Supongamos ahora que el resultado es v
alido para cualquier funci
on de n variables y continua
sobre un rect
angulo en Rn .
Ahora, sea f : R = [a1 , b1] [an+1 , bn+1 ] Rn+1 R continua en R, y sean i1 , . . . , in+1
{1, . . ., n + 1} diferentes dos a dos. Elegimos el ndice i1 y denimos : R = [a1 , b1]
[ai1 1 , bi11 ] [ai1 +1 , bi1+1 ] [an+1 , bn+1 ] Rn R como
bi1
(x1 , . . . , xi11 , xi1 +1 , . . . , xn+1 ) =
R
bin+1
bin
bi3 bi2
=
(x1 , . . . , xi1 1 , xi1+1 , xn+1 )dxi2 dxi3 dxin dxin+1
R
ain+1
bin+1
=
ain+1
ain
bin
ai3
ai2
ain
ai3
ai2
ai1
bin+1
bin
bi3 bi2 bi1
f=
f (x1 , . . ., xn+1 )dxi1 dxi2 dxi3 dxin dxin+1
R
ain+1
ain
ai3
ai2
ai1
50
Ejemplo 2.2
1. calcular la integral R sen(x + y) donde R = [0, /2] [0, /2].
Soluci
on. De acuerdo con el teorema de Fubini, sabemos que:
/2 /2
sen(x + y) =
sen(x + y)dx dy
R
/2
/2
cos(x + y) dy
=
0
/2
( cos(/2 + y) + cos(y)) dy
=
0
/2
/2
+ sen(y)
= sen(/2 + y)
0
/2 1
x cos(xy)dy dx
x cos(xy) =
0
/2
1
sen(xy) dx
/2
sen(x)dx
=
0
/2
= cos(x)
0
=1
Se deja al lector que calcule la misma integral usando el otro orden de integraci
on, que de
acuerdo con el teorema de Fubini, tambien se vale hacerlo as.
Si el lector hace la tarea del segundo inciso del ejemplo anterior, se podr
a dar cuenta de las
ventajas que se tienen al poder elegir el orden de integraci
on.
2.2
J. P
aez
conjuntos Jordan-medibles para los cuales todo esto resulta muy conveniente a la hora de calcular
la integral de funciones denidas sobre ellos.
Este tipo de conjuntos es como el que se deni
o en el problema 32 del captulo uno y un ejemplo,
2
en R , es la region acotada entre la gr
aca de dos funciones , (continuas) denidas sobre un
intervalo cerrado [a, b] R que tienen la propiedad de que (x) (x) para toda x [a, b] (ver
gura 2.4). Es decir, si consideramos
A = {(x, y) R2 | x [a, b] y (x) y (x)}
(2.2)
por el problema antes mencionado sabemos que A es un conjunto Jordan-medible de tal forma que,
si f es una funci
on continua sobre A y R R2 es un rectangulo tal que A R, entonces
f = fA
A
/X
R
b
M
fA (x, y)dy dx
=
b
=
a
b
=
a
J. P
aez
(x)
(x)
fA (x, y)dy +
m
(x)
M
fA (x, y)dy +
(x)
fA (x, y)dy dx
(x)
52
(x)
fA (x, y)dy dx
(x)
f (x, y)dy dx
(x)
(x)
M
en donde m fA (x, y)dy = (x) fA (x, y)dy = 0 dado que fA (x, y) = 0 si y [m, (x)) ((x), M ].
Es importante hacer notar que la forma en que est
a denido el conjunto A determina el orden en
que se toman las variables de integraci
on de esta integral iterada.
En R2 hay otra forma de construir un conjunto similar al denido en 2.2. As como en ese
caso se tiene que la coordenada y de cualquier punto en A (que tenga una coordenada x [a, b])
esta entre el valor de dos funciones de x, ahora la coordenada x de cualquier punto (que tenga
una coordenada y [c, d]) estara entre el valor de dos funciones de y. En terminos mas precisos,
estamos hablando de un conjunto denido de la siguiente forma: si , : [c, d] R son continuas
y tales que (y) (y) para toda y [c, d], consideramos
B = {(x, y) R2 | y [c, d] y (y) x (y)}
(2.3)
c _
/X
f=
B
fB
R
d
=
c
c
=
c
M
fB (x, y)dx dy
m
(y)
fB (x, y)dx +
m
M
(y)
fB (x, y)dx +
(y)
53
fB (x, y)dx dy
(y)
J. P
aez
d
=
c
(y)
fB (x, y)dx dy
(y)
(y)
f (x, y)dx dy
(y)
f=
=
0
1
(x + y)dy dx
x
1
=
0
J. P
aez
1
2
f (x, y)dy dx
(x)
1
1
=
2
(x)
1
1
1
2
(x + y) dx
2
x
(x + 1)2 (x + x)2 dx
3x2 + 2x + 1 dx
1
0
54
1
1
1
1
3
2
x + x + x
=
2
0
0
0
1
=
2
YO
1 _
A
/X
1 (y)
f=
f (x, y)dx dy
A
(y)
1 y
= (x + y)dx dy
0
1
=
0
y
1
2
(x + y) dy
2
0
1
3 2
y dy
2
0
1 1
= y3
2 0
1
=
2
Este ejemplo no solo ilustra que, si un conjunto es de ambos tipos, entonces la integral de una
funci
on continua sobre este se puede expresar en terminos de integrales iteradas correspondientes
a los dos diferentes ordenes de integraci
on posibles, sino que en algunos casos uno de ellos resulta
mas f
acil de realizar que el otro o, como se ver
a en uno de los ejercicios de este captulo, solo con
uno de ellos es posible calcular el valor de la integral.
55
J. P
aez
Hasta ahora s
olo hemos trabajado en R2 pero como seguramente el lector intuir
a, todo esto
se puede extender a cualquier Rn . En R3 , por ejemplo, podemos considerar conjuntos como los
siguientes:
D = {(x, y, z) R3 | (x, y) A y (x, y) z (x, y)}
(2.4)
ZO
f_
....
.... ...... c
...... d
..... .... .................
..
... G
.
.
..
/Y
C
..
....
..
.
.
.
..
_
.
.
e
..... G .
...................
G
F
(a)
/Y
(b)
=
[a,b][m,M ]
J. P
aez
M
fD (x, y, z)dz
m
56
b
=
M
(x,y)
fD (x, y, z)dz dy dx
(x,y)
(x)
(x)
(x,y)
f (x, y, z)dz dy dx
(x,y)
Nuevamente vale la pena insistir en que el orden en que se toman las variables de integraci
on en
esta integral iterada, est
a determinado por la forma en que esta descrito el conjunto D.
Se deja al lector escribir las integrales iteradas que se obtienen al integrar una funci
on f sobre
conjuntos como E o F . A los conjuntos descritos en 2.4, sin importar el tipo de regi
on (en R2 ) que
sean los conjuntos A, B y C que ah aparecen, los llamaremos regiones (en R3 ) tipo I, tipo II y tipo
III, respectivamente.
Como es de suponerse, daremos un ejemplo de como se calculan integrales de este tipo.
Ejemplo 2.4 Sea D la regi
on acotada por el cono z 2 = x2 + y 2 y los planos z = 0, z = 1, x =
0, x = 1, y sea f (x, y, z) = xz. Calcule D f .
Soluci
on. En este caso, D es un ejemplo (en R3 ) de la clase de conjuntos que se pueden expresar
como regiones de cualquiera de los tres tipos. Aqu lo describiremos como una regi
on de tipo II. En
efecto, tenemos que D se puede expresar como sigue:
D = (x, y, z) R3 | 0 z 1, 0 x z, z 2 x2 y z 2 x2
Por tanto,
z
1
f=
D
z2 x2
z2 x2
xzdy dx dz
2 2
1 z
z
x
= xz y 2 2 dx dz
z x
z
1
= z 2x z 2 x2 dx dz
0
1
z
2 2
2 3/2
= z z x
dz
3
0
0
2
=
3
1
z 4 dz
2
=
15
En gran medida, el problema de calcular la integral de una funci
on reside en identicar y
expresar adecuadamente el conjunto sobre el cual se quiere integrar, como lo ilustran los ejemplos
que hemos dado.
Terminaremos esta seccion con un resultado muy u
til y muy importante, en cuya demostraci
on
el teorema de Fubini juega un papel central.
57
J. P
aez
g (x) =
f
(x, y)dy
x
Dem. Primero notemos que para cada (x, y) [a, b] [c, d], por el segundo Teorema Fundamental
del Calculo, tenemos que:
x
f
(t, y)dt = f (x, y) f (a, y)
x
a
x
f (x, y) =
f
(t, y)dt + f (a, y)
x
Por tanto
d
f (x, y)dy
g(x) =
c
d
x
f
(t, y)dt + f (a, y) dy
x
c
a
d
x
d
f
(t, y)dy dt + f (a, y)dy
=
x
=
N
otese que es en el primer sumando de la u
ltima identidad en donde usamos el Teorema de Fubini, lo
es
continua
en [x, b][c, d] para toda x [a, b]. Por otra parte,
cual nos esta permitido puesto que f
x
f
usando nuevamente el hecho de que x es continua en [a, b] [c, d], y por lo tanto uniformemente
d
on continua de la variable t,
continua ah mismo, concluimos que h(t) = c f
x (t, y)dy es una funci
x
de tal forma que por el primer Teorema Fundamental del C
alculo sabemos que a h(t)dt es una
d
funci
on derivable con respecto de x. Como c f (a, y)dy es una constante, concluimos que g es
derivable con respecto a x y ademas
g (x) = h(x)
d
=
f
(x, y)dy
x
58
(a = 0)
Soluci
on. Definimos la funci
on f : (0, )(, ) R2 R como f (x, y) = ln sen2 (x) + y cos2 (x)
angulo cerrado contenido ah). De
la cual es C en su dominio (y por lo tanto en cualquier rect
esta forma, si definimos g : (0, ) R R como
/2
ln sen2 (x) + y 2 cos2 (x) dx
g(y) =
0
g (y) =
0
/2
=
0
2
ln sen (x) + y 2 cos2 (x) dx
y
2y cos2 (x)
dx
sen2 (x) + y 2 cos2 (x)
De esta expresi
on se obtiene f
acilmente que
g (1) =
/2
0
2 cos2 (x)
dx
sen2 (x) + cos2 (x)
/2
cos2 (x)dx
=2
=
2
/2
g (y) =
0
2y cos2 (x)
dx
+ y 2 cos2 (x)
sen2 (x)
2y
= 2
y 1
/2
1
0
2y
= 2
y 1 2
1
dx
sen2 (x) + y 2 cos2 (x)
/2
0
1
sen2 (x) + y 2
59
cos2 (x)
dx
J. P
aez
Resolviendo la u
ltima integral (lo cual se puede lograr si hacemos el cambio de variable u =
tan(x)(3)) obtenemos que
2y
g (y) = 2
y 1 2
2y
=
y+1
para toda y > 0. De esta u
ltima identidad, junto con el hecho de que g(1) = 0, se tiene que
y+1
g(y) = ln
2
2
de modo que
/2
2
a+1
2
2
ln sen (x) + a cos (x) dx = ln
2
2
0
2.3
Sin duda el lector conoce un teorema que lleva el mismo nombre que el de esta seccion. Se trata de
un teorema para funciones de R en R que es muy u
til para resolver integrales indenidas (de este
mismo tipo de funciones), aunque tambien existe su version para integrales denidas.
De acuerdo con este conocido teorema, si nuestro problema es resolver una integral indenida
de la forma
f (x)dx
escribimos a la variable x en funci
on de otra variable t, es decir, x = g(t) (de ah el nombre de
cambio de variable) lo que nos conduce a resolver la integral4
f (g(t))g (t)dt
El criterio para elegir a la funci
on g tiene que ver fundamentalmente con el hecho de que el nuevo
acil de resolver. Si este es el caso y nos es mas facil encontrar
integrando f (g(t))g (t) resulte mas f
on
una primitiva de f (g(t))g (t), digamos una G(t), entonces se puede comprobar que la funci
F (x) = G(g 1 (x)) resulta ser una primitiva de f (x) (esto es lo que nos asegura el Teorema de
Cambio de Variable y sera muy adecuado que el lector comprobara esta armaci
on).
3
1
dx =
sen2 (x) + y2 cos2 (x)
1
du
u2 + y2
0
1
u
=
arctan
y
y 0
=
2y
Si el lector no recuerda por que cuando hacemos el cambio de variable x = g(t) el nuevo integrando est
a dado
olo considere que, si F (x) es una primitiva de f (x), entonces usando la regla de la cadena podemos
por f (g(t))g (t), s
comprobar que G(t) = F (g(t)) es una primitiva de f (g(t))g (t)
J. P
aez
60
Si analizamos con m
as detenimiento todo lo hecho hasta aqu, concluimos que la funci
on g
tiene que ser una funci
on derivable, con derivada continua (para garantizar la integrabilidad de
as invertible. En la pr
actica no solemos hacer mucho caso de estas condiciones
f (g(t))g (t)) y adem
y lo que realmente nos importa es que el cambio de variable funcione.
Seguramente no escapa a la atencion del lector el hecho de que, en el concepto de integral para
funciones de varias variables que se ha venido trabajando hasta ahora, no hemos mencionado nada
parecido al concepto de integral indenida (o, equivalentemente, al concepto de primitiva).
Es por esta razon que esta formulaci
on del Teorema de Cambio de Variable para funciones de R
en R no es muy u
til a n de guiarnos hacia su generalizaci
on para funciones de varias variables.
Afortunadamente existe una formulaci
on para integrales denidas y esa s que nos ser
au
til.
En el caso de integrales denidas, el Teorema de Cambio de Variable para funciones de R en
R se escribe de la siguiente manera: si g es una funci
on con derivada continua en [c, d] y f es una
funci
on continua en g([c, d]) (la imagen bajo g del intervalo [c, d]) entonces
g(d)
d
f (x)dx = f (g(t))g (t)dt
g(c)
(2.5)
Usando un lenguaje menos riguroso, esta igualdad se podra leer de la siguiente manera: si el
intervalo sobre el cual se integra a una funci
on f (digamos [a, b]) se puede ver como la imagen de
otro intervalo (digamos [c, d]) bajo una cierta funci
on g entonces la integral de f sobre el intervalo
[a, b] es igual a la integral de la funci
on (f g)g sobre el intervalo [c, d].
Esta forma de leer la identidad 2.5 (que no es muy precisa pero si bastante ilustrativa) nos permite dar un primer paso hacia la generalizaci
on del Teorema de Cambio de Variable para funciones
de varias variables, haciendonos la siguiente pregunta: si queremos integrar una funci
on f sobre
n
un conjunto Jordan-medible A R , y sabemos que este conjunto A se puede ver como la imagen
bajo una cierta funci
on g de otro conjunto Jordan-medible B Rn , es decir A = g(B), la integral
de f sobre A es igual a la integral sobre B de alguna funci
on que involucra a f y a g?
Con el n de encontrar una respuesta, es conveniente esbozar los argumentos que nos permiten
convencernos de que la identidad 2.5 es cierta. Una manera de hacerlo es justo usando el concepto de
primitiva (esta es la manera en que suele hacerse) pero como dicho concepto no lo conocemos para
las funciones de varias variables, recurriremos a otro mas elemental, el de las sumas de Riemann.
Aunque en la identidad 2.5 no es necesario que g sea una funci
on inyectiva, con el n de que
nuestros argumentos sean mas sostenibles, ahora supondremos que s lo es. Sea P = {x0 < < xk }
una partici
on muy na del intervalo que tiene como extremos a g(c) y a g(d) (y que denotaremos
por [a, b]). En este caso, sabemos que las sumas de Riemann correspondientes a esta particion se
aproxima mucho a la integral de f (x) sobre el intervalo [a, b], es decir
g(d)
k
f (x)dx
f (i )(xi xi1 )
g(c)
(2.6)
i=1
J. P
aez
(nuevamente para cada i = 1, . . ., k) de tal forma que, tomando en 2.6 la suma de Riemann
correspondiente a los n
umeros i = g(i), tenemos que
g(d)
k
f (x)dx
f (g(i))(xi xi1 )
i=1
g(c)
i=1
d
i=1
f (g(t))g (t)dt
y por lo tanto
g(d)
d
f (x)dx f (g(t))g (t)dt
c
g(c)
Si bien es cierto que los argumentos que acabamos de dar son imprecisos, tambien es cierto
que nos sugieren un camino para encontrar una formulaci
on del Teorema de Cambio de Variable
para funciones de varias variables.
Procediendo como en los p
arrafos anteriores sabemos que, si R es un rectangulo que contiene a
A, entonces
f=
A
fA
R
(2.7)
f (i ) m(Ri)
RiA=
62
YO
YO
R
g
$
Ri
g(R)
uu
uu
u
u
g(R ) u
uu oo
uu oo
j
uu oooo jjjjjj
oo jjjjj
jj
A = g(B)
/X
/X
f (g(
i)) m(g(Ri))?
RiB=
Bueno, pues lo que nos gustara esque estas sumas (que son una especie de sumas de Riemann un
on sea mejor en la medida de que Q
poco sui generis) se aproximen a A f y que esta aproximaci
sea una partici
on m
as na de R . De hecho, tambien habra que asegurar que los conjuntos g(Ri)
son Jordan-medibles y que su medida se pueda expresar (o aproximar) en terminos de la medida
un otro factor que dependa de la funci
on g).
de Ri (y seguramente de alg
Vale la pena escribir con detalle todos estos supuestos (o buenos deseos) que buscamos se
cumplan:
1. g es tal que si Ri es cualquier subrectangulo entonces g(Ri) es un conjunto Jordan-medible
2. existe una forma de expresar (o aproximar) la medida de g(Ri) (m(g(Ri))) en terminos de la
on g
medida de Ri (m(Ri)) y de la funci
3. si Q es una partici
on muy na de R las sumas de la forma
f (g(
i)) m(g(Ri)) (
i Ri B)
Ri B=
se aproximan mucho a
A f,
f
A
es decir
f (g(
i)) m(g(Ri))
(
i Ri B)
(2.8)
Ri B=
J. P
aez
casi un rect
angulo en Rn , solo que con algunos
angulos no rectos. Por ejemplo en R2 , g(R)
3
coincide con ser un paralelogramo y en R con un paraleleppedo reclinado, como se muestra
en las guras 2.9 y 2.10. De hecho, en este caso el problema de encontrar la medida de g(R) en
terminos de la medida de R se resuelve facilmente.
YO
YO
d_
P = g(R) gggggggggg
gggg
gg
ggg
ggggg
g gggggggg
g
$
c_
(a, c)
g(a, c)
/X
/X
ZO
e_
0a
0
b
ZO
f_
c
d
/Y
R
X
iSS
iiii SSSSS
i
i
i
S
ii
hhhh
iPPPPP
h
h
h
PPhhhhh
/ Y
P PP
ii
PPP iiiiii
i
P
i
i
P = g(R)
64
y tomamos el rectangulo R = [a, b] [c, d], entonces el paralelogramo P = g(R) coincide con el
paralelogramo generado por los vectores
ba
(x1 , y1 ) =
0
= (b a) (, )
y
(x2 , y2 ) =
0
dc
= (d c) (, )
y que esta trasladado al punto g(a, c) (ver la gura 2.9) de tal forma que, usando 2.9, tenemos que
m(g(R)) = a
rea(P )
= | | (b a) (d c)
= |det(M )| a
rea(R)
= |det(M )| m(R)
Si ahora g es una funci
on lineal de R3 en R3 representada por una matriz M (de 3 3), y R
R es un rectangulo, recurriendo otra vez a la Geometra Analtica podemos probar nuevamente
que
m(g(R)) = |det(M )| m(R)
(2.10)
3
Lo mas interesante de todo esto es que la identidad 2.10 es valida en cualquier Rn ! aunque,
desafortunadamente, la Geometra Analtica ya no nos alcanza para probarla en el caso general.
Una vez que hemos analizado nuestro problema para el caso en que g sea una funci
on lineal,
es importante recordar que estamos trabajando con particiones muy nas, y por lo tanto con
rectangulos muy peque
nos. Por tal raz
on, si g es una funci
on tal que en cada punto x
de su dominio
existe su mejor aproximacion lineal (es decir su derivada, que denotaremos por Dg(
x)), y R es un
rectangulo muy peque
no, parece muy razonable esperar que
m(R)
m(g(R)) m([Dg()](R))
= det(Dg())
(2.11)
en donde es alg
un elemento de R.
Como se podra notar, la aproximaci
on a que nos conduce 2.11 es justo lo que est
abamos buscando. Si ahora esta aproximaci
on la aplicamos en 2.8, tendremos que
f
f (g(
i)) m(g(Ri))
(2.12)
RiB=
f (g(
i)) |det(Dg(
i))| m(Ri)
RiB=
en donde i Ri B.
Si se observa con cuidado, la segunda suma que aparece en 2.12 ahora s es una suma de
Riemann, una de las asociadas a la funci
on (f g) |det(Dg)| y correspondiente a la particion Q
on es muy na deber
a ser cierto que
de R . En este sentido, si dicha partici
f (g(
i)) |det(Dg(
i))| m(Ri) (f g) |det(Dg)|
Ri B=
65
J. P
aez
Esta u
ltima aproximaci
on es la culminaci
on de nuestra b
usqueda. A partir de ella, y recogiendo
todas las suposiciones que hicimos anteriormente (sobre todo las relacionadas con la funci
on g),
ahora estamos en condiciones de formular el Teorema de Cambio de Variable para funciones de
varias variables de la siguiente manera:
Teorema 2.3 (de Cambio de Variable) Sean, A, B Rn Jordan-medibles, f : A Rn R
continua en A y g : B Rn Rn de clase C 1 en B. Si g es inyectiva en B (salvo por un conjunto
de medida de Jordan cero) y g(B) = A entonces
f = (f g) |det(Dg)|
A
Jg()
en correspondencia con el nombre con que se conoce a
y se le conoce como el jacobiano de g en ,
a saber, matriz jacobiana.5
la matriz asociada a Dg(),
Antes de analizar los cambios de variable que se usan con m
as frecuencia, ilustraremos el uso
del teorema que acabamos de formular atraves del siguiente
Ejemplo 2.6 Calcule la integral de la funci
on f (x, y) = xy sobre el conjunto Jordan-medible A
on contenida en el primer cuadrante y acotada por las hiperbolas xy = 1,
R2 , en donde A es la regi
xy = 4 y las rectas y = x, y = 4x.
Soluci
on. Dado que la intenci
on de este ejemplo es ilustrar el uso del Teorema de Cambio de
Variable, es necesario encontrar otro conjunto Jordan-medible B y una funci
on g (de clase C 1 ) tal
que g(B) = A. En este sentido, es importante hacer notar que las curvas que determinan al conjunto
un subconjunto de este)
A, son las curvas de nivel de un par de funciones definidas de R2 (o del ag
en R; en efecto, observese que, si hacemos h1 (x, y) = xy y h2 (x, y) = y/x, entonces A se puede
5
66
VO
YO
4_
4_
g
#
R = h(A)
c
1_
h
1_
/U
A = g(R)
gggg
ggggg
/X
x = uv
u
y=
v
a dada por
lo que significa que la funci
on g = (g1 , g2) que estamos buscando est
g(u, v) = (g1 (u, v), g2(u, v))
u
uv,
=
v
Una vez hecho esto, ya contamos con todos los elementos necesarios para calcular la integral que
se nos pide haciendo uso del Teorema de Cambio de Variable. As, en virtud de este teorema, se
tiene que
f = (f g) |det(Dg)|
A=g(R)
67
J. P
aez
=
1
4
4
1
= u dv du
2v
1
1
4
4
1
= udu
dv
2v
4
15
ln(2)
=
2
Este ejemplo, ademas de ilustrar el uso del Teorema de Cambio de Variable, establece un metodo
para calcular integrales sobre regiones que esten determinadas por cuatro curvas de nivel de un par
de funciones (dos curvas por cada una de ellas), en el caso de R2 (o por seis supercies de nivel
de tres funciones (dos supercies por cada una de ellas), en el caso de R3 , o en general, por 2n
conjuntos de nivel de n funciones (dos conjuntos de nivel por cada una de ellas), en el caso de Rn ).
La u
nica dicultad que se puede encontrar con este metodo, es a la hora de calcular la inversa de
la funci
on que se construye a partir de aquellas que determinan a la regi
on de integraci
on.
2.4
Las funciones o transformaciones que aparecen con mas frecuencia en la aplicacion del teorema de
Cambio de Variable est
an inspiradas principalmente en los diferentes sistemas de coordenadas que
pueden usarse tanto en el plano como en el espacio.
En el caso del plano, adem
as de las coordenadas cartesianas (o euclideanas) est
an las coordenadas
polares. Como se recordara, una vez establecido un origen O, llamado polo, y una semirecta L que
parte de dicho punto, llamada eje polar, todo punto P en el plano (distinto de O) esta determinado
de manera u
nica por los n
umeros r y : r, que corresponde a la distancia de P al polo O, y que
corresponde a la medida del angulo dirigido formado entre el eje polar y la semirecta que parte del
origen y pasa por P (ver gura 2.12).
CP
r
c
D
/L
Figura 2.12: En el sistema polar determinado por el punto O (polo) y la semirecta L (eje polar),
el punto P tiene coordenadas (r, )
Con las coordenadas polares establecemos una correspondencia biunvoca entre todos los puntos
del plano diferentes de O y las parejas de n
umeros (r, ) en donde 0 < r < y 0 < 2; o
en forma m
as general, con el conjunto de parejas (r, ) en donde 0 < r < y y0 < y0 + 2
J. P
aez
68
(o y0 < y0 + 2) con y0 R, jo6 . Sin embargo, aun cuando usando coordenadas polares no
necesitamos echar mano de todas las parejas de n
umeros (R2 ) para representar a los puntos del plano
(a diferencia de las coordenadas cartesianas), cualquier pareja de n
umeros se puede interpretar
como las coordenadas polares de un punto en el plano. Tal es el caso de la pareja (0, 0) (o cualquiera
de la forma (0, y)) que se puede interpretar como las coordenadas polares del punto O (u origen) y
que de hecho as se conviene.
YO
P
r
y = rsen()
c
x = rcos()
/X
Figura 2.13: Las coordenadas (x, y) de un punto P en un sistema cartesiano cuyo origen coincide
con el polo, la parte positiva del eje de las abscisas (o eje X) coincide con el eje polar, y cuyas
coordenadas polares son (r, )
Para nuestros nes, lo m
as interesante es la relaci
on que existe entre el sistema coordenado
cartesiano y el sistema polar. Si establecemos un sistema cartesiano cuyo origen coincide con el
polo, y la parte positiva del eje de las abscisas (o eje X) coincide con la semirecta L (ver gura
2.13), sabemos que las coordenadas (x, y) de un punto P en este sistema cartesiano, se pueden
obtener a partir de las coordenadas polares (r, ) de este mismo punto, atraves de las siguientes
ecuaciones:
x = r cos()
(2.13)
y = r sen()
Como se podra notar, estas ecuaciones denen una funci
on g : R2 R2 de las variables r y dada
por
g(r, ) = (r cos(), r sen())
Esta funci
on, adem
as de ser todo lo derivable que se quiera (es C ), nos da un ejemplo de
una funci
on que transforma regiones rectangulares en regiones circulares. En efecto, si a las parejas
(r, ) y (r cos(), r sen()) las interpretamos como coordenadas cartesianas (la primera en el sistema
r y la segunda en el sistema XY ), se puede ver que el rectangulo R = [0, 1] [0, 2] en el dominio
de g se transforma en el conjunto A = {(x, y) R2 | x2 + y 2 1}; basta notar que los puntos de
la forma (r, 0) con 0 r 1 y 0 jo, y que vistos en el sistema (cartesiano) r forman una lnea
horizontal de longitud 1 a la altura 0 , se transforman en la lnea de longitud 1 que parte del origen
6
Esto, en particular, significa que para un punto del plano hay una infinidad de parejas de n
umeros que representan
sus coordenadas polares
69
J. P
aez
y hace un angulo 0 con el eje X (el radio de la circunferencia unitaria que est
a a un angulo 0 )
(ver gura 2.14).
YO
O
g(r, )
2 _
1_
R
0
/ r
0
/X
Figura 2.14: Los puntos de la forma (r, 0) con 0 r 1 y 0 fijo, que vistos en el sistema
on g(r, ) =
(cartesiano) r forman una lnea horizontal de longitud 1 a la altura 0 , bajo la funci
(rcos(), rsen()) se transforman en la lnea de longitud 1 que parte del origen y hace un angulo
0 con el eje X (el radio de la circunferencia unitaria que esta a un angulo 0 )
An
alogamente, los puntos de la forma (r0 , ) con 0 2 y r0 jo, que en el dominio
de g forman una lnea vertical de longitud 1 y a distancia r0 del eje , se transforman en la
circunferencia de radio r0 con centro en el origen (ver gura 2.15).
YO
1_
g(r, )
2 _
R
r0
r0
/X
/ r
Figura 2.15: Los puntos de la forma (r0, ) con 0 2 y r0 fijo, que vistos en el sistema
on
(cartesiano) r forman una lnea vertical de longitud 2 a distancia r0 del eje Y , bajo la funci
g(r, ) = (rcos(), rsen()) se transforman en la circunferencia de radio r0 con centro en el
origen
Observe que, si el rectangulo R se genera por medio de lneas horizontales, al aplicar la funci
on
g generamos al crculo unitario por medio de sus radios (como si se abriera un abanico!) (ver
gura 2.16).
Si por otra parte, ahora al rect
angulo R lo generamos con lneas verticales, al aplicar la
funci
on g generamos al crculo unitario por medio de circunferencias centradas en el origen y
J. P
aez
70
O
g(r, )
2 _
w
ww
ww
w
ww
ww
w
ww
ww
R
1_
/ r
/X
1_
g(r, )
2 _
$
1
/X
/ r
r=
x2 + y 2
(2.14)
J. P
aez
2 +y2
sobre el conjunto
A = {(x, y) R2 | x2 + y 2 1}
Soluci
on. Quiz
as lo primero que habra que se
nalar en este ejemplo es que, aun cuando la regi
on
A es de ambos tipos, no es posible calcular la integral de la funci
on f sobre A, usando las tecnicas
desarrolladas en la secci
on anterior (el lector debera confirmar que esta afirmaci
on es cierta).
Recurramos entonces al Teorema de Cambio de Variable.
Como se vi
o p
arrafos arriba, la regi
on A coincide con ser la imagen, bajo la transformaci
on de
coordenadas polares g(r, ) = (r cos(), r sen()) (que es con este nombre como llamaremos de aqu
en adelante a esta funci
on), del rect
angulo R = [0, 1] [0, 2]. Como dijimos antes, g es de clase
1
C y si la restringimos al subconjunto (0, 1](0, 2] resulta ser inyectiva (es decir, g es inyectiva en
R salvo por un conjunto de medida de Jordan cero). As, tenemos que, por el Teorema de Cambio
de Variable
f = (f g) |Jg|
A
2 1
(f g)(r, ) |Jg(r, )| dr d
=
0
2 1
= r f (r cos(), r sen())dr d
2 1
2
= r er dr d
2 1
2
= d r er dr
0
1
2r er dr
=
0
1
r2
= e
= (e 1)
En este ejemplo es importante mencionar que la decision de recurrir a el cambio a coordenadas
polares (que es lo que se suele decir cuando se usa esta transformacion g) se debe no solo al hecho
de que la regi
on original de integraci
on es un crculo, sino que la funci
on que se deseaba integrar
2
2
tambien lo sugera. En efecto, cuando a la funci
on ex +y se le aplica el cambio a coordenadas
2
polares, obtenemos la funci
on er , para la cual (como el lector debe saber) no es posible encontrar
una primitiva en termino de funciones elementales; sin embargo, como al aplicar el cambio de
variable tambien debemos incluir el jacobiano de la transformaci
on (que en este caso es r), nos
2
a completo (tiene una
queda el integrando r er , el cual, salvo por una constante (un 2) est
primitiva f
acilmente identicable!).
J. P
aez
72
La siguiente transformaci
on que analizaremos esta en el espacio y esta inspirada en el sistema de
coordenadas cilndricas. Como seguramente es del conocimiento del lector, este sistema de coordenadas es en cierto modo una combinaci
on de un sistema polar y un sistema cartesiano. Si jamos
un sistema cartesiano XY Z en el espacio y tomamos P un punto, que tenga coordenadas (x, y, z),
las coordenadas cilndricas de P estan dadas por las siguientes tres cantidades que determinan de
manera u
nica al punto: r y que seran las coordenadas polares del punto (x, y, 0) (la proyecci
on
del punto P en el plano XY ); es decir, r es la distancia entre el origen (del sistema XY Z) y el
punto (x, y, 0), y es el angulo dirigido formado por la semirecta que parte del origen y pasa por
(x, y, 0), y la parte positiva del eje X. Finalmente, la u
ltima coordenada cilndrica coincide con la
u
ltima coordenada del sistema cartesiano XY Z, es decir la altura z. As, decimos que (r, , z)
son las coordenadas cilndricas de P en el sistema cartesiano XY Z (ver gura 2.18).
ZO
z
P
DD
DDD r
DD
DD
DD
x
/ Y
X
Figura 2.18: La terna (r, , z) representa a las coordenadas cilndricas de P en el sistema
cartesiano XY Z
De esta forma, los puntos del espacio que no pertenecen al eje Z (en el sistema XY Z) estan
en correspondencia biunvoca con el conjunto de ternas (r, , z) R3 , donde 0 < r < , y0
< y0 + 2 (o y0 < y0 + 2) (con y0 R jo) y < z < , es decir con el conjunto
(0, ) [y0 , y0 + 2) (, ) R3 (o con el conjunto (0, ) (y0 , y0 + 2] (, ) R3 ).
Ahora, si recordamos que en el sistema polar cualquier pareja de la forma (0, ) representa las
coordenadas polares del origen, entonces para un punto arbitrario P del eje Z, cuyas coordenadas
cartesianas sean (0, 0, z), tendremos que las ternas de la forma (0, , z) representar
an las coordenadas
cilndricas de P . Nuevamente, aunque para representar las coordenadas cilndricas de los puntos
del espacio no necesitamos todas las ternas de R3 , cualquiera de ellas se puede interpretar como las
coordenadas de este tipo de alg
un punto del espacio.
Como en el caso de las coordenadas polares, para nosotros es de particular importancia la
relacion que existe entre el sistema cartesiano XY Z y el sistema cilndrico asociado con este. De
hecho, dada la relaci
on tan estrecha entre estos dos sistemas, las ecuaciones que nos permiten
obtener las coordenadas cartesianas (x, y, z) de un punto P del espacio en terminos de sus correspondientes coordenadas cilndricas (r, , z), son muy parecidas al caso polar, como se muestra a
continuaci
on:
x = r cos()
73
J. P
aez
(observe que la u
ltima de estas ecuaciones pareciera un poco absurda, pero no es mas que una
consecuencia de un abuso de notaci
on; estamos usando la misma letra para denotar la u
ltima
coordenada en ambos sistemas!).
De nueva cuenta, estas ecuaciones nos permiten denir una funci
on g : R3 R3 de la siguiente
forma:
g(r, , z) = (r cos(), r sen(), z)
(2.15)
y las caractersticas, sobre todo geometricas, de esta funci
on las describiremos a continuaci
on.
Sin duda la funci
on g denida en 2.15 tiene todas las propiedades de derivabilidad que queramos,
as que nos concentraremos en sus propiedades geometricas. Para ello, analizaremos la forma en
que transforma al rectangulo R = [0, 1] [0, 2] [0, 1] (del sistema cartesiano rZ). En particular,
veremos como act
ua la funci
on g cuando una de sus variables permanece ja; esto, en terminos de
coordenadas cilndricas, equivale a identicar los conjuntos de puntos del espacio que se obtienen
al jar cada una de estas coordenadas (que por lo general resultan ser supercies).
ZO
ZO
1 _
z0
1
r
1_
g(r, , z)
R
2
z0 _
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\. Y
0
1
1
Figura 2.19: Si consideramos puntos de la forma (r, , z0) R (con z0 [0, 1] fijo) y que
equivale a tomar una rebanada del rectangulo R paralela al plano r a la altura z0 , dicho
conjunto de puntos se transforma bajo la funci
on g(r, , z) = (r cos(), r sen(), z) en un crculo
unitario con centro en el punto (0, 0, z0) y contenido en el plano z = z0 (paralelo al plano XY )
Observese que si tomamos puntos de la forma (r, , 0), lo cual equivale a considerar la base del
rectangulo R, la funci
on g act
ua de forma identica a la transformaci
on polar, de tal manera que
dichos puntos van a dar a el crculo unitario con centro en el origen y contenido en el plano XY . De
forma m
as general, si consideramos puntos de la forma (r, , z0) (con z0 [0, 1] jo, y que equivale
a tomar una rebanada del rect
angulo R paralela al plano r a la altura z0 ), dicho conjunto de
puntos se transforma en un crculo unitario con centro en el punto (0, 0, z0) y contenido en el plano
z = z0 (paralelo al plano XY ) (ver gura 2.19). De esta forma, si generamos el rectangulo R con
rebanadas paralelas al plano r entonces al aplicarles la transformaci
on g obtenemos un cilndro
de base circular de altura 1, generado por crculos unitarios.
J. P
aez
74
ZO
ZO
0
0
1
r
1 _RRRRR
g(r, , z)
1_
R
2
RRR
R
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\. Y
0
0
1
1
Figura 2.20: Si consideramos puntos de la forma (r, 0, z) R (con 0 [0, 2] fijo), que equivale a tomar una rebanada del rectangulo R paralela al plano rZ a la altura 0 , dicho conjunto
de puntos se transforma bajo la funci
on g(r, , z) = (r cos(), r sen(), z) en un cuadrado de
lado 1, perpendicular al plano XY y pegado por uno de sus lados al eje Z (formando justo
un angulo 0 con el plano XZ)
Si ahora rebanamos al rect
angulo R con planos paralelos al plano rZ, es decir, si consideramos
on g a dichos conjuntos
ternas de la forma (r, 0 , z) (con 0 [0, 2] jo), al aplicarles la transformaci
obtenemos cuadrados de lado 1, perpendiculares al plano XY y pegados por uno de sus lados al eje
Z (formando justo un angulo 0 con el plano XZ) (ver gura 2.20). En este caso, si generamos el
rectangulo R con rebanadas paralelas al plano rZ, al aplicarles la transformaci
on g generamos
el mismo cilindro solo que ahora por medio de cuadrados que giran alrededor del eje Z.
Para terminar, consideremos rebanadas del rect
angulo R paralelas al plano Z, es decir,
consideremos ternas de la forma (r0 , , z) (con r0 [0, 1] jo). En este caso, la imagen bajo la
funci
on g de cada una de estas rebanadas resulta ser la supercie de un cilindro, justo de radio r0
y perpendicular al plano XY (salvo cuando r0 = 0, en cuyo caso se obtiene el segmento que va de
0 a 1 sobre el eje Z) (ver gura 2.21). Aqu, al generar al rect
angulo R por medio de rebanadas
paralelas al plano Z, aplicando la funci
on g generamos al cilindro a traves de supercies cilndricas
cuyo eje esta en el eje Z.
Vale la pena destacar que las identidades que aparecen en 2.14 tambien son v
alidas para las
coordenadas cilndricas, y que el jacobiano de esta transformaci
on vale lo mismo que en el caso
polar ya que
Jg(r, , z) = det(Dg(r, , z))
cos() r sen() 0
r cos() 0
= det sen()
0
0 1
=r
A continuaci
on, damos un ejemplo de como usar esta transformaci
on en el calculo de una
integral.
75
J. P
aez
ZO
ZO
R
r0
2
1
r
1_
g(r, , z)
1_
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\. Y
r0
0
1
1
Figura 2.21: Si consideramos puntos de la forma (r0 , , z) R (con r0 [0, 1] fijo), que equivale
a tomar una rebanada del rectangulo R paralela al plano Z a la altura r0 , dicho conjunto
de puntos se transforma bajo la funci
on g(r, , z) = (r cos(), r sen(), z) en la superficie de un
cilindro, justo de radio r0 y perpendicular al plano XY (salvo cuando r0 = 0, en cuyo caso se
obtiene el segmento que va de 0 a 1 sobre el eje Z)
2
2
x2 + y 2 ez x +y sobre el conjunto
A = {(x, y, z) R3 | 0 x2 + y 2 1, 0 z x2 + y 2 }
Soluci
on. Observese con atenci
on que, aplicando la primera identidad de 2.14 a las desigualdades
o 0 r 1)
que intervienen en la definici
on del conjunto A, estas se transforman en 0 r 2 1 (
y 0 z r. Cuando hacemos esto, en realidad lo que estamos haciendo es expresar al mismo
conjunto A s
olo que en terminos de las coordenadas cilndricas de sus puntos por lo que, si ahora
hacemos B = {(r, , z) R3 | 0 2, 0 r 1, 0 z r}, B resulta ser un conjunto (en el
sistema cartesiano rz) que al aplicarle la transformaci
on de coordenadas cilndricas g es tal que
g(B) = A (ver figura 2.22). Una vez hecho esto, que en algunos casos es la parte m
as importante,
al aplicar el Teorema de Cambio de Variable, dado que B es una regi
on en R3 de tipo I, tenemos
que
f = (f g) |Jg|
A
2 1
r
(f g)(r, , z) |Jg(r, , z)| dz dr d
2 1 r
= r f (r cos(), r sen(), z)dz dr d
2 1
r
= r r ezr dz dr d
J. P
aez
76
2 1
r
= d r ezr dr
0
1
=
2
2r er 1 dr
= (e 2)
ZO
ZO
g(r, , z)
1_
1
r
A = g(B)
??
??
??
??
??2
?
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\. Y
0
1
1
(2.16)
77
J. P
aez
DD
DDD
DD
DD
DD
x
/ Y
X
Figura 2.23: La terna (, , ) representa a las coordenadas esfericas de P en el sistema cartesiano XY Z
y = sen() sen()
z = cos()
A partir de estas ecuaciones, como en los casos anteriores, podemos denir una funci
o n g : R3 R 3
de la siguiente forma:
g(, , ) = ( sen() cos(), sen() sen(), cos())
(2.17)
ZO
_
1
g(, , )
R
2
CC
{{
CC
{{
CC
{
C
{{
1 CCC
{{ 1
{
CC
{
CC
{{
CC {{
0
{
/Y
Figura 2.24: Si consideramos puntos de la forma (, , 0) R (con 0 (0, ) fijo), que equivale a tomar una rebanada del rectangulo R paralela al plano a la altura 0 , dicho conjunto
de puntos se transforma bajo la funci
on g(, , ) = ( sen() cos(), sen() sen(), cos())
en un cono cuyo eje es el eje Z y que tiene una abertura de un angulo 0
En cuanto a la parte geometrica, mostraremos cual es la imagen bajo g del rect
angulo R =
J. P
aez
78
_
0
0
1
ZO
g(, , )
R
2
1_
B
BBB
BB
BB
0
.
0
..
1
.
.
...
1
/Y
..
....
1 _...
Figura 2.25: Si consideramos puntos de la forma (, 0, ) R (con 0 [0, 2] fijo), que equivale a tomar una rebanada del rectangulo R paralela al plano a la altura 0 , dicho conjunto
de puntos se transforma bajo la funci
on g(, , ) = ( sen() cos(), sen() sen(), cos())
en el semicrculo unitario que esta contenido en el plano que contiene al eje Z y que forma justo
un angulo (dirigido) 0 con la parte positiva del eje X
Finalmente, si tomamos las ternas de la forma (0 , , ) con 0 [0, 1] jo (ternas que se
obtienen al rebanar al rect
angulo R con un plano paralelo al plano , a la altura 0 ), al aplicar
la funci
on g obtenemos la esfera de radio 0 con centro en el origen (ver gura 2.26). Por tanto, si
generamos al rectangulo R por medio de rebanadas paralelas al plano , al aplicarles la funci
on
g generamos la misma esfera unitaria solo que ahora a traves de esferas centradas en el origen y
cuyo radio va creciendo.
De las identidades 2.16 se deduce que:
2 = x2 + y 2 + z 2
x2 + y 2 + z 2
y el jacobiano de la funci
on g denida en 2.17 (que de aqu en adelante conoceremos como la
79
J. P
aez
ZO
_
2
1
g(, , )
R
1_
$
10
1
/Y
1_
Figura 2.26: Si consideramos puntos de la forma (0 , , ) R (con 0 [0, 1] fijo), que equivale
a tomar una rebanada del rectangulo R paralela al plano a la altura 0 , dicho conjunto
de puntos se transforma bajo la funci
on g(, , ) = ( sen() cos(), sen() sen(), cos())
en la esfera de radio 0 con centro en el origen
transformaci
on de coordenadas esfericas) esta dado por:
Jg(, , ) = det(Dg(, , ))
3
B = (, , ) R | 0 1, 0 2,
4
4
y g la transformaci
on de coordenadas esfericas, entonces
g(B) = A
Por otra parte, sabemos que si f 1, entonces
V (A) = m(A)
J. P
aez
80
f
A
(f g) |Jg|
=
B
|Jg|
=
B
1
=
3
2 4
2 sen()d d d
1
2 3
4
2 d d sen()d
3
3 1
2
4
cos()
=
3 0
0
4
3
1
1
= 2 cos( ) + cos( )
3
4
4
4
=
3
2
2.5
Este
fue el problema a partir del cual iniciamos la discusi
on que nalmente nos condujo al concepto
de integral de una funci
on de varias variables (y de valores reales). Ahora sabemos que, si nuestra
l
amina tiene la forma de un rect
angulo R, o de manera mas general, coincide con la de un conjunto
amina estar
a dada por
A R2 que resulta ser Jordan-medible, entonces la masa total de dicha l
(2.18)
M (A) = f
A
De hecho, esto mismo lo podemos extender a objetos en el espacio (o en dimensiones mas altas, si
hace falta); en efecto, si tenemos un objeto en el espacio cuya forma coincide con la de un conjunto
as contamos con una funci
on que nos proporciona
A R3 el cual resulta ser Jordan-medible, y adem
la densidad de masa del objeto en cada uno de sus puntos, entonces no dudamos en armar que la
masa total del objeto se puede obtener por medio de la correspondiente integral.
En esta seccion mostraremos otro ejemplo de como usar el concepto de integral que hemos
desarrollado, para resolver un problema muy relacionado con el del c
alculo de la masa total de un
objeto.
Imaginemos que tenemos un alambre (cuya masa esta distribuida de forma homogenea) que
ota sobre un cierto lquido. Sobre de este, colocamos objetos de diferente peso (o, para ser mas
exactos, con diferente masa). La pregunta es: desde que punto del alambre debemos sostenerlo
para que este no se sumerja y ademas permanezca horizontal? (ver gura 2.27).
81
J. P
aez
@Gm
F
AB
E1 CD
@Gm
F
AB
E2 CD
@Gm
F
AB
E3 CD
0716m2534
P2
'
P1 = P2
P1
P1
0716m2534
P2
82
el n
umero que se obtiene al multiplicar m y x, es decir m x, es una muy buena forma de medir el
giro producido sobre el alambre, incluyendo su orientaci
on, la cual quedar
a expresada en el signo
de dicho n
umero (ver gura 2.29).
0716m2534
O
Figura 2.29: Sostenemos el alambre por su punto medio, y sobre el alambre colocamos una
recta que representa a los n
umeros reales, haciendo coincidir el origen con dicho punto
Una vez establecida esta forma de medir el efecto producido sobre el alambre al colocarle
una masa, veremos como usando esta medida podemos expresar el hecho de que el alambre esta
equilibrado o en posici
on horizontal. Se comprueba f
acilmente que, si colocamos dos masas de la
on x2 entonces la suma m x1 + m x2 =
misma magnitud m, una en la posici
on x1 y otra en la posici
umero que vuelve a reejar el efecto producido sobre el alambre al colocar
m (x1 + x2 ) nos da un n
ambas masas. En efecto, si x1 + x2 > 0 entonces el alambre gira en el sentido de las manecillas
del reloj, si x1 + x2 < 0 lo hace en el sentido contrario, y si x1 + x2 = 0 (lo que signica que las
posiciones en que colocamos las masas de la misma magnitud son simetricas) entonces, como era
de esperarse, el alambre no gira, es decir, esta equilibrado (ver gura 2.30).
0716m2534
0716m2534
O
x1
x2
x1 + x2 = 0
0716m2534
0716m2534
O
x1
x2
x1 + x2 > 0
0716m2534
x1
0716m2534
O
x2
x1 + x2 < 0
Figura 2.30: Si x1 + x2 > 0 entonces el alambre gira en el sentido de las manecillas del reloj; si
x1 + x2 < 0 lo hace en el sentido contrario, y si x1 + x2 = 0 el alambre no gira
Otro caso que tambien es muy sencillo de vericar es el siguiente: si ahora colocamos dos masas
m1 y m2 , no necesariamente de la misma magnitud, pero en posiciones x1 y x2 simetricas, es decir
83
J. P
aez
x2 = x1 o x1 + x2 = 0, entonces la suma
m1 x1 + m2 x2 = (m1 m2 ) x1
es nuevamente un n
umero que reeja con toda presici
on el efecto producido sobre el alambre.
En general, se puede comprobar que, si colocamos sobre nuestro alambre masas m1 , . . . , mk en
umero
las posiciones x1 , . . . , xk , respectivamente, entonces el n
m1 x1 + + mk xk
(2.19)
0716m5234
x0
Figura 2.31: Ahora sostenemos el alambre por un punto que ocupa una posici
on x0 y colocamos
una masa de magnitud m en una posici
on x
Supongamos entonces que sostenemos el alambre por un punto que ocupa una posici
on x0 y que
colocamos una masa de magnitud m en una posici
on x (ver gura 2.31). No es difcil convencerse
on
de que ahora el n
umero m (x x0 ) es el que nos da una medida del giro (incluyendo la orientaci
de este, por medio de su signo) producido sobre nuestro alambre. Y si razonamos como p
arrafos
arriba, tambien llegaremos a la conclusi
on de que, al colocar un conjunto de masas m1 , . . . , mk en
umero
las posiciones x1 , . . . , xk , el n
m1 (x1 x0 ) + + mk (xk x0 )
nos proporciona una manera de saber la magnitud y orientaci
on del giro producido, y en particular
que, si
(2.20)
m1 (x1 x0 ) + + mk (xk x0 ) = 0
entonces el alambre permanecera en equilibrio.
Lo mas relevante de la identidad 2.20 es que esta determina al valor x0 en terminos de los
valores m1 , . . . , mk y x1 , . . ., xk . En efecto, si en esta identidad despejamos a x0 , obtenemos que
x0 =
J. P
aez
m1 x1 + + mk xk
m1 + + mk
84
mi xi
i=1
k
mi
i=1
m1 x1 + + mk xk
m1 + + mk
(2.21)
es aquella desde la cual se debe de sostener al alambre para que este permanezca equilibrado.
Todo lo discutido p
arrafos arriba constituye la base de lo que haremos a continuaci
on. Ahora
nuestro nuevo problema es el siguiente: si tenemos un alambre cuya distribuci
on de masa no es
homogenea, y contamos con una funci
on que nos asigna la densidad de masa en cada punto del
alambre, la pregunta es: cu
al es el punto de equilibrio de este alambre?, es decir, desde que punto
debemos sostener a nuestro alambre para que se mantenga en posicion horizontal?
Manos a la obra! Empecemos por establecer un sistema de referencia sobre el alambre, es decir,
lo ubicamos sobre una recta real. Si el extremo izquierdo del alambre se ubica en la posicion a y
el derecho en la posici
on b, entonces la funci
on de densidad (de masa) del alambre se puede pensar
como una funci
on : [a, b] R R.
El siguiente paso consistir
a en subdividir el alambre en pedazos m
as peque
nos, lo que en terminos
de posiciones equivale a tomar una partici
on P = {a = t0 < t1 < . . . < tk = b} del intervalo [a, b].
A continuaci
on, elegimos i [ti1 , ti ] para cada uno de los subintervalos inducidos por P en
on a
[a, b]. Ahora, resulta razonable suponer que la cantidad (i) (ti ti1 ) es una aproximaci
la masa contenida en la porci
on del alambre representada por el subintervalo [ti1 , ti], y que esta
aproximaci
on es mejor en la medida de que dicho subintervalo sea m
as peque
no, es decir, en la
medida de que la partici
on P sea mas na. Como seguramente se recordara, la masa total m del
alambre se parecera mucho a la suma de estos n
umeros, es decir
m
i=1
m=
a
J. P
aez
x0 =
mi i
i=1
k
i=1
k
i
i=1
k
mi
(i) (ti ti1 )
(i) (ti ti1 )
i=1
a = t0
t1
t2
t3
t4
t5
t6 = b
@Gm
F
AB
E1 CD
@Gm
F
AB
E2 CD
@Gm
F
AB
E3 CD
3 0
@Gm
F
AB
E4 CD
@Gm
F
AB
E5 CD
@Gm
F
AB
E6 CD
b
i (i) (ti ti1 )
i=1
x (x)dx
a
x (x)dx
b
(2.22)
(x)dx
86
{{
{{ @GF
{
AB
E2 CD
m
{
{{
{
{ F
AB
E1 CD
{{ @Gm
{
{
{
{
@Gm
F
AB
E4 CD
@Gm
F
AB
E5 CD
{{
{{
{
{{
@Gm
F
AB
E3 CD {{{
{{{
{
{
{
el punto P0 ) como si esta estuviera sostenida a lo largo de toda la lnea que para por P0 y que es
perpendicular a la lnea que une a P0 con P1 (ver gura 2.34). Tambien es intuitivamente claro que
la fuerza con la que har
a este movimiento dependera de la magnitud de la masa y de la distancia
entre los puntos. As, es facil converserse de que el vector
m P1 P0
es una muy buena forma de medir el efecto producido sobre la l
amina.
{{
{{
qqq
{{
{{
P0 qqqqq
{
{
{
{{
tOXqXXXXXXX
{{
0716m2534
tt
{{
{
X
X
t
X
X
{
{
XXX,
{
tt
{{{
tt
{{
t
{
t
P1{{{
tt
{{
v
J. P
aez
x0 =
Con base en lo anterior, podemos resolver ahora el problema de encontrar el punto de equilibrio (o centro de masa) de una l
amina cuya densidad de masa est
a dada por un funci
on . Para
empezar, supondremos nuevamente que nuestra lamina tiene la forma de un rect
angulo R. Como en
el caso de un alambre, si damos una partici
on P del rect
angulo R y consideramos los subrectangulos
on, una primera aproximaci
on al punto de equilibrio
R1 , . . . , Rk de R inducidos por esta partici
de la l
amina se obtiene calculando el punto de equilibrio correspondiente al conjunto de masas
m1 , . . ., mk ubicadas en los puntos P1 = (x1 , y1 ), . . . , Pk = (xk , yk ), en donde tomamos
mi = (Pi) area(Ri) = (Pi ) m(Ri)
angulo Ri, para i = 1, . . . , k (ver gura 2.35).
y Pi es cualquier punto del subrect
{
{
{{ R7
{{
R
R
8
9
{
{
{{
{{
{{ R4
{{
R
R
{
{
5
6
{{
{{
{{ R
{{
{
{
R
R
1
2
3 {{
{{
mi = (Pi ) area(Ri)
?8m
9
>=
:7 <;
?8m
9
>=
:8 <;
?8m
9
>=
:9 <; {{
{{
P8
P9 {{{
{{ P7
{
{
9
>=
:4 <;
9
>=
:5 <;
9
>=
:6 <; {{{
5 ?8m
6 ?8m
{{ P4 ?8m
P
P
{
{
{{
{{ ?8m
9
>=
:1 <;
?8m
9
>=
:2 <;
?8m
9
>=
:3 <; {{{
{
{
P2
P3 {{{
{{ P1
Figura 2.35: El punto de equilibrio de una lamina no homogenea, se puede aproximar a traves
del punto de equilibrio del conjunto de masas (colocadas sobre una lamina homogenea) mi =
(Pi) area(Ri) ubicadas en las posiciones Pi (i = 1, . . ., k)
As, el punto P0 cuyas coordenadas estan dadas por
x0 =
J. P
aez
m1 x1 + + mk xk
m1 + + mk
88
xi (xi, yi ) m(Ri)
i=1
k
i=1
y
y0 =
m1 y1 + + mk yk
m1 + + mk
k
yi (xi, yi ) m(Ri )
i=1
k
i=1
i=1
x (x, y)
R
i=1
y (x, y)
R
y
k
(xi, yi ) m(Ri)
i=1
(x, y)
R
de tal forma que podemos estar seguros de que las coordenadas del centro de masa (o punto de
equilibrio) de la l
amina est
an dadas por
x (x, y)
R
x0 =
(x, y)
R
y (x, y)
R
y0 =
(x, y)
R
89
J. P
aez
@Gm
F
AB
E5 CD
c c#
P5
@Gm
F
AB
E6 CD
q1 q1 q1 q1
q q1 q1
P6
R P4
R
R
R
?
R
R
c# c#
? ?
c# #c R R ? ?
?
c#
1
q
1
q
q
1
*j *j j*
1q
j*
G G
G G P0
G G
G G
G G
P3
@Gm
F
AB
E3 CD
@Gm
F
AB
E1 CD
? ?
P1
*j *j j*
P
j* j* j* 2
* @GF
AB
ECD
m2
a
ejerce sobre nuestro objeto esta dada por mi Pi P0 . Por tanto, la fuerza neta que se ejercer
sobre el objeto que esta colocado en el punto P0 estara dada por
m1 P1 P0 + + mk Pk P0
y como en los casos anteriores, podremos decir que el punto P0 es el punto de equilibrio de nuestro
conjunto de masas y resortes si
m1 P1 P0 + + mk Pk P0 = 0
Como en los otros casos, esta u
ltima identidad determina de manera u
nica al punto P0 por lo
que diremos que el punto de equilibrio (o centro de masa) del conjunto de masas m1 , . . . , mk
ubicadas en los puntos del espacio P1 , . . . , Pk esta dado por
1
m1 P1 + + mk Pk
P0 =
m1 + + mk
Si estos puntos tienen (en alg
un sistema de referencia) coordenadas (x1 , y1 , z1 ), . . ., (xk , yk , zk ),
respectivamente, entonces las coordenadas (x0 , y0 , z0 ) (en el mismo sistema) del punto de equili8
El lector estar
a de acuerdo en que este planteamiento tambien funcionara para los casos en una y dos dimensiones.
J. P
aez
90
1
1x2
(x, y) =
c dy dx
1
1
(1x2 )
2
1
1
2
2
1 x (1 x ) dx
=c
2
1
2
=c
2
3
Por otra parte, como
1
x (x, y) =
A
1x2
c xdy dx
1
(1x2 )
2
91
J. P
aez
2.6. Problemas
1
=c
1
1
2
2
x
1 x (1 x ) dx
2
=0
se tiene que la abcisa x0 del centro de masa es igual a 0, como era de esperarse, puesto que la
regi
on A es simetrica con respecto al eje Y y la l
amina es homogenea.
Por otra parte, como
1
1x2
y (x, y) =
c ydy dx
1
1
(1x2 )
2
1
=c
1
c
=
2
1
1
2
2 2
1 x (1 x )
dx
2
4
1
1
3 1 2 1 4
x x dx
4 2
4
8c
15
se tiene que la ordenada del centro de masa es
=
y0 =
y (x, y)
(x, y)
A
8c/15
c 2 23
8
2
=
15 2 3
la cual, por cierto, es independiente de la densidad c. Por tanto, el centro de masa de nuestra
l
amina es
8
0,
15 2 23
2.6
Problemas
Rn
92
2.6. Problemas
(b) la funci
on : Ri1 ,...,ik = [ai1 , bi1 ] [aik , bik ] Rk R denida como
(yi1 , . . . , yik ) =
fyi1 ,...,yik
Rj1,...,jnk
fyi1 ,...,yik
Rj1 ,...,jnk
(yi1 , . . . , yik ) =
fyi1 ,...,yik
Rj1,...,jnk
para cada (yi1 , . . . , yik ) Ri1 ,...,ik . Pruebe que y son integrables sobre Ri1 ,...,ik y que
=
Ri1 ,...,ik
f=
R
Ri1 ,...,ik
fxj1 ,...,xjnk
Ri1 ,...,ik
Pruebe que
=
Ri1 ,...,ik
Ri1 ,...,ik
Rj1,...,jnk
fyi1 ,...,yik =
Rj1,...,jnk
Rj1 ,...,jnk
fxj1 ,...,xjnk
Ri1 ,...,ik
2f
xy
2f
yx
2f
2f
(u, v) =
(u, v) para toda (u, v) A
xy
yx
93
J. P
aez
2.6. Problemas
1
n
f = f1 (x1 )dx1 . . . fn (xn )dxn
a1
an
Pruebe que F es de clase C 2 en int(R). Calcule todas las derivadas parciales hasta de orden
dos de F .
7. Sea f : R = [0, 1] [0, 1] R2 R denida como:
si x es racional
1
f (x, y) =
2y
si x es irracional
Pruebe que la integral iterada
1 1
0
grable sobre R.
f (x, y)dy dx existe pero que sin embargo f no es inte-
8. Sea f : [a, b] R R integrable en [a, b] y R = [a, b] [a, b]. Pruebe que para toda u [a, b]:
b
a
u
f (u)f (v)dv du =
b
b
b
2
1
f (u)f (v)dv du = f (u)du
2
g
x (x, y)
b3
f
(x, y, z)dz
x
a3
a2
b3
a3
94
f (x, y, z)dz dy
2.6. Problemas
b3
f (x, x, z)dz +
a3
x
a2
b3 f
a3
x (x, y, z)dz
dy
(iii)
1 x x+y
0
(v)
1
0
y
dz dy dx
(iv)
x2 +y2
(xn
3
2|x|
y m )dx
dy
(vi)
1
0
y2
62z
4(2y/3)4z/3
x
yzdx dy
dz
(xn
+ y m )dy
dx
x3
12. Pruebe que, si g : [c, d] [a, b] es una biyeccion de clase C 1 y f : [a, b] R es continua,
entonces
b
d
f (x)dx = f (g(t)) g (t) dt
a
J. P
aez
2.6. Problemas
f =0
1+
x2 +y2
1
1+ 4x+4y+1
y r = 2
(c) la regi
on que est
a dentro de la curva r = 1 + cos() y fuera de la curva r = 1
(d) la regi
on que est
a dentro de la curva r = 3 sen() y fuera de la curva r = 1 + sen()
18. Calcule el volumen de las siguientes regiones:
(a) la regi
on que est
a dentro del cilindro x2 + y 2 = 1, debajo de la esfera de radio 2 con
centro en el origen y arriba del plano XY
(b) la regi
on que est
a dentro del elipsoide 4x2 + 4y 2 + z 2 = 16 y fuera del cilindro x2 + y 2 = 1
19. Sea M > 0.
(a) muestre que
(1 eM )
e(x
2 +y2 )
[M,M ][M,M ]
M 2
(1 e
M
J. P
aez
96
2
t2
(1 e2M )
2
dt (1 e2M )
2.6. Problemas
et dt?
M (A)
M (B)
PA +
PB
M (A) + M (B)
M (A) + M (B)
97
J. P
aez
2.6. Problemas
Interprete geometricamente (el lector estara de acuerdo en que este problema justica
de alguna manera la expresi
on: un objeto (o masa) ubicado(a) en un punto, que sin duda
idealiza una situaci
on que es muy difcil que se cumpla en la realidad).
28. Considere una l
amina de densidad constante 1 cuya forma coincide con la del conjunto A =
[2, 2] [1, 1] R2 .
(a) muestre que cualquier recta que pasa por su centro de masa la divide en dos partes con
la misma masa (o area)
(b) si ahora la l
amina tiene la forma del conjunto A = [2, 0] [2, 2] [0, 2] [1, 1] R2 ,
se sigue cumpliendo la misma propiedad del inciso anterior?
29. Sea A la region que est
a dentro de la circunferencia de radio 1 con centro en el (0, 1). Si
A es la forma de una placa met
alica cuya densidad de masa esta dada por la funci
on
2
2
(x, y) = x + y , calcule:
(a) la masa total de la placa
(b) el centro de masa de la placa
30. Sea A la region que est
a dentro de la circunferencia de radio 1 con centro en el (0, 1). Si A es
la forma de una placa met
alica cuya densidad de masa esta dada por la funci
on
2
si 1 x 0
x + y2
(x, y) =
2
si 0 x 1
y
calcule:
(a) la masa total de la placa
(b) el centro de masa de la placa
31. Considere la regi
on del problema 23 inciso (a). Si A es el complemento (en la esfera) de dicha
region y es tal que su densidad de masa est
a dada por la funci
on (x, y, z) = x2 + y 2 + z 2 ,
calcule:
(a) la masa total de A
(b) el centro de masa de A
32. Una placa metalica tiene la forma de la regi
on que est
a dentro de la curva r = 3 sen() y
fuera de la curva r = 1 + sen(), y tiene una funci
on de densidad de masa en el punto P igual
al cuadrado de la distancia que hay de P al eje polar. Calcule:
(a) la masa total de la placa
(b) el centro de masa de la placa
33. Encuentre la masa total y el centro de masa del solido que est
a en el interior, tanto del cilindro
x2 + y 2 2y = 0 como de la esfera x2 + y 2 + z 2 = 4, suponiendo que la densidad de masa en
el punto P es directamente proporcional a la distancia de P al plano XY .
J. P
aez
98
Captulo 3
3.1
Curvas y trayectorias
La herramienta mas adecuada para describir la forma de un alambre que no es recto, son las
funciones de R en R2 (si nuestro alambre no es recto pero es plano) o de R en R3 , justo porque
las imagenes de este tipo de funciones se ven como curvas. Para ser mas precisos, trabajaremos
con funciones que est
an denidas sobre alg
un intervalo [a, b] R y cuyos valores estan en Rn , en
general. Necesitaremos tambien que estas funciones sean derivables1 , o cuando menos que lo sean
por pedazos, y que esta derivada sea continua (para no tener problemas si nos topamos con alguna
expresion que la incluya y que vayamos a integrar). Este tipo de funciones reciben un nombre
particular el cual queda establecido en la siguiente
on
Definici
on 3.1 Una funci
on : [a, b] R Rn es suave por pedazos si existe una partici
P = {a = t0 < t1 < < tk = b} del intervalo [a, b] tal que tiene derivada continua (de clase C 1 )
on suave
en cada subintervalo [ti1 , ti ] (para i = 1, . . . , k). A la imagen = ([a, b]) de una funci
por pedazos la llamaremos curva suave por pedazos y diremos que es una parametrizaci
on suave
por pedazos de . A (a) se le conoce como el punto inicial de y a (b) como el punto final, y
si (a) = (b) decimos que es cerrada.
Un ejemplo tpico de una curva suave por pedazos es la siguiente:
1
Existen funciones definidas sobre el intervalo [0, 1] con valores en R2 , continuas, cuya imagen es el cuadrado
[0, 1] [0, 1]. Se les conoce con el nombre de curvas de Peano en honor del matem
atico italiano Giuseppe Peano
(1858-1932).
99
Ejemplo 3.1 Considere el cuadrado (en R2 ) con vertices en los puntos (0, 0), (1, 0), (1, 1) y (0, 1)
(ver figura 3.1). Una parametrizaci
on (suave por pedazos) para esta curva puede ser la funci
on
: [0, 4] R R2 definida como:
(t, 0)
si 0 t 1
(1, t 1)
si 1 t 2
(t) =
(3
t,
1)
si
2t3
(0, 4 t)
si 3 t 4
Y O
1
100
(a, f (a))
66
66
6
(b, f (b))
si t [a, b]
(t)
( + )(t) =
(t b + c)
si t [b, b + (d c)]
(d)
(a)
(b) = (c)
J. P
aez
\
1
7
E
d
(a)
q
w
()(b)
(b)
()(a)
66
66
66iiRR
iiii 66 RRRRdR
i
i
6dddddd
p
(a)pppp
p
KK
p
KK
KK
KK
KK
]]]]]]](b)
J
~~ JJJJ
~
JJ
~~
JJ
~~
JJ
~
~
JJ
JJ
~~
~
~
ddJ
d
d
~
d
d
~ (a) dddddddddd
~
d
d
d
SSS
~
SSSS
SSS
SSS
SSS
S(b)
(ti) (ti1 )
Pi Pi1 =
i=1
J. P
aez
i=1
102
(1)
(n)
, . . . , n ti
1 (i ) , . . ., n (i )
1 ti
(ti ti1 ) 1 (i ) , . . . , n (i )
(3.1)
(ti) (ti1 )
Pi Pi1 =
i=1
i=1
k
(i ) , . . . , (i ) (ti ti1 )
1
n
i=1
por lo que es de esperarse que la longitud de la curva , que denotaremos por l(), coincida con
esta integral, es decir, se debe tener que
b
l() =
(t) dt
(3.2)
J. P
aez
3.2
Pbi
bi
Pbi1
}
}}}}}
}
}} }}
}}}}} con densidad (bi )
}
} }
}} }}
}}}}}
Figura 3.7: Un alambre no homogeneo cuya forma coincide con la de una curva
1. elegir nuevamente un n
umero nito de puntos P0 , . . . , Pk
4. aproximar
la longitud
del arco P
i1 Pi por la distancia entre los puntos Pi y Pi1 , es decir,
por Pi Pi1
on a la
Siguiendo estos pasos se tiene que la cantidad (i) Pi Pi1 es una aproximaci
es una aproximaci
on a la masa total, la cual, como siempre sucede y sucedera en estos casos, sera
mejor en la medida de que tomemos muchos puntos, y muy bien distribuidos, a lo largo de .
Si ahora recordamos que la curva est
a parametrizada por la funci
on , la seleccion de los
104
Pi = (ti )
(i ) \
Pi1 = (ti1 )
Figura 3.8: Los puntos P0 , . . . , Pk se corresponden con los elementos de una particion
P = {t0 , . . . , tk } del intervalo [a, b]
i=1
y esta suma se aproximara cada vez mejor a la masa del alambre si la partici
on P es cada vez mas
na.
Por otra parte, si usamos 3.1 tendremos que
k
i=1
((i)) (i) (ti ti1 )
(3.4)
i=1
((t)) (t) dt
(3.5)
y que dicha suma se parecera mas a esta integral, justo en la medida de que P sea una partici
on
muy na.
Dado que la suma que est
a a la izquierda en 3.4 se parece mas a la masa total de nuestro
alambre en la medida de que P sea una partici
on muy na, y en esta misma medida, la suma de
la derecha se parece mas a la integral 3.5, es f
acil concluir entonces que la masa total deber
a estar
dada por esta integral. De hecho observese que, si el alambre es homogeneo, es decir, es una
funci
on constante, entonces el valor de esta integral es igual a esta constante multiplicada por la
longitud de la curva l(), como era de esperarse.
Es importante destacar que la integral que aparece en 3.5 est
a perfectamente bien denida aun
cuando sea una curva suave por pedazos, raz
on por la cual todos nuestros razonamientos son
aplicables en este caso.
Ilustraremos la discusion anterior con el siguiente
Ejemplo 3.2 Considere un alambre cuya forma coincide con la imagen de la funci
on (t) =
(cos(2t), sen(2t), t) con t [1, 1] (un resorte), y su densidad de masa est
a dada por la funci
on
2
(x, y, z) = 1 z . Calcular la masa total del alambre.
105
J. P
aez
Soluci
on. Dado que (t) = (2 sen(2t), 2 cos(2t), 1) entonces (t) =
tanto
1
1
((t)) (t) dt = 1 + 4 2 (1 t2 )dt
1
1 + 4 2 y por lo
+ 4 2
2
2
3
4
1 + 4 2
3
Hay otro problema, en este caso geometrico, cuya soluci
on nos conduce a calcular una integral
como la que aparece en 3.5. Sup
ongase que se tiene una barda cuya base tiene la forma de una
a dada por una funci
on f (la
curva R2 y su altura, que vara en cada punto de esta curva, est
que supondremos que es continua, aunque podemos suponer menos que eso) (ver gura 3.9). Como
es de imaginarse, la pregunta en este caso es: cual es el area total de la barda?
=
OO
4
f (i ) Pi Pi1
i=1
k
f (i ) Pi Pi1
f ((i)) (i) (ti ti1 )
i=1
i=1
f ((t)) (t) dt
a
J. P
aez
106
(3.6)
_
f (bi )
]]]]]]]]]]
i
]]]]]]]]]
Pi1
Pi
Figura 3.10: Una tabla que se parece mucho a la barda en un subarco de la curva
llegamos a la conclusi
on de que el area de la barda debe estar dada por esta integral.
El siguiente ejemplo muestra que estamos en lo correcto.
Ejemplo 3.3 Considere una barda circular (de radio 1) cuya altura en cada punto est
a dada por
la funci
on f (x, y) = 1 y (ver figura 3.11). Calcular el a
rea de la barda.
Soluci
on. Lo primero que se debe destacar es que el a
rea que se quiere calcular, coincide con
ser la mitad del a
rea de un cilindro de base circular (de radio 1) y altura 2 (permetro de la
base(2) altura(2) = 4). Por esta raz
on, el valor al que debemos llegar es 2.
Para calcular la integral 3.6, parametrizaremos la base de la barda con la funci
on (t) = (cos(t), sen(t))
con t [0, 2]. Por tanto, (t) = ( sen(t), cos(t)) de tal forma que
b
f ((t)) (t) dt =
2
(1 sen(t)) 1dt
0
= 2
como habamos previsto.
J. P
aez
f d =
f ((t)) (t) dt
Por el trabajo realizado hasta aqu, este tipo de integral puede tener varias interpretaciones
(masa, area, etc.) de acuerdo con el contexto en el que se este trabajando, lo que por cierto, es una
caracterstica com
un a muchos conceptos matematicos.
Lo siguiente que haremos sera mostrar algunas de las propiedades de este nuevo concepto, todas
ellas muy sencillas. La primera se relaciona con la aritmetica del tipo de funciones que se integran,
y dice lo siguiente:
on : [a, b]
Proposici
on 3.1 Sea Rn una curva suave por pedazos parametrizada por la funci
n
n
R R . Si f, g : R R son continuas y , R entonces
(f + g)d = f d + gd
f (( + )(t)) ( + ) (t) dt
f d( + ) =
b
=
f (( + )(t)) ( + ) (t) dt +
b
=
a
J. P
aez
b+dc
f (( + )(t)) ( + ) (t) dt
f ((t)) (t) dt +
b+dc
f ((t b + c)) (t b + c) dt
108
b+dc
f ((t b + c)) (t b + c) dt
f d +
f ((t b + c)) (t b + c) dt =
f ((s)) (s) ds
f d
1
=
t2 dt +
1
=
(1 + t2 )dt +
1
0
(1 + (1 t)2 )dt +
(1 t)2 dt
4 4t + 4t2 dt
= 42+
=
4
3
10
3
en donde 1 , 2 , 3 y 4 son la curva imagen (cada uno de los lados del cuadrado) de las funciones
1 , 2 , 3 y 4 , respectivamente.
Una pregunta que es muy pertinente
hacerse con relaci
on a este tipo de integral es la siguiente:
on ? Cuando se calculo la longique tanto depende el valor de f d de la parametrizaci
tud de una curva (o la masa total de un alambre, o el area de una barda) supusimos que la
parametrizaci
on con la que est
abamos trabajando era inyectiva, y esto se hizo con el n de no
agregar de mas a lo que est
abamos calculando. Esto nos lleva a sospechar que, en tanto dos
parametrizaciones y recorran el mismo n
umero de veces a la curva , sin importar la rapidez
y la orientaci
on con que lo hagan, al realizar la integral con cualquiera de ellas nos debe de dar
el mismo resultado. Esta idea de que dos parametrizaciones recorran el mismo n
umero de veces
a la curva , se puede formalizar usando el concepto de reparametrizacion denida en 3.3, de la
109
J. P
aez
Dem. Como se establece en la denicion 3.3 (y se pide probar en el problema 5), dado que
: [c, d] [a, b] es una biyeccion, se debe tener que (s) 0 para toda s [c, d] o (s) 0 para
toda s [c, d]. Supongamos que ocurre la segunda posibilidad (la primera se deja como problema
al lector) en cuyo caso se debe tener que (c) = b y (d) = a. Ahora, si en la integral
b
f ((t)) (t) dt
f d =
f ((t)) (t) dt
c
=
f (((s))) ((s)) (s)ds
d
=
f (((s))) ((s)) (s)ds
d
=
f (((s))) ((s)) ( (s))ds
d
=
f (((s))) ((s)) (s) ds
d
=
f (((s))) ((s)) (s) ds
d
=
f (( )(s)) ( ) (s) ds
d
=
f ((s)) (s) ds
c
J. P
aez
110
l()
k
1
l()
l()
i=1
k
f (i) (i) (ti ti1 )
i=1
f d
111
J. P
aez
f d
3.3
P
v;
vv
v
vv
vv
Fb vvv
vv
vv
v
vv
vv
v
v
{{
{{
{
}{
reo eeeee
L
R&& Z444
&& 44
4
&&
112
Y O
/
P
Q
F
Q P
Y O
PHHH
Y O
H# HHH
HH# HH
HHH# HH
HH# HH
HH# H
H$ H
HH$
H$
Q
/
X
=
= {{
={{{{ Q
{
{{{= {
{{= {{
{
{
{= {
{
{
{
{{=
{= {{
P{{{
/
X
Y O
P / / / / / / / /
Q
/
QP
Q
P
P
=
F
(3.7)
F
P
Q
113
J. P
aez
se le conoce como el trabajo realizado por el campo de fuerzas a lo largo de ese segmento.
Como es de suponerse, este concepto de trabajo se puede extender a un campo de fuerzas
arbitrario y a una trayectoria (o curva) arbitraria que una a dos puntos. Supongamos que tenemos
una funci
on F que a cada punto x
del plano le asocia un vector F (
x) (tambien en el plano) que
on que describe la
representa a la fuerza que act
ua en x
, y que : [a, b] R R2 es una funci
= (b). Cu
trayectoria que sigue un objeto para ir de un punto P = (a) hacia un punto Q
al
es, y como lo calculamos, el trabajo total (o el trabajo neto, como sera mas adecuado llamarlo)
realizado por el campo de fuerzas F a lo largo de la trayectoria descrita por ?
Hagamos lo siguiente:
1. tomemos una partici
on P = {t0 , . . . , tk } del intervalo [a, b]
2. en cada subintervalo [ti1 , ti ] elijamos un punto i (para cada i = 1, . . ., k ), y
3. supongamos que en cada punto del segmento de recta que une a los puntos (ti1 ) y (ti ) el
campo de fuerzas F tiene un valor constante F ((i))
Entonces, de acuerdo con 3.7, el n
umero
F ((i)) ((ti ) (ti1 ))
es el trabajo realizado por el campo F si el objeto se mueve del punto (ti1 ) hacia el punto (ti)
sobre el segmento de recta que los une, y sera una aproximaci
on a lo que bien podra calicarse
como el trabajo realizado por el campo F , cuando se empieza y se termina en estos mismos puntos,
pero siguiendo la trayectoria descrita por (restringida al intervalo [ti1 , ti]). De esta forma, la
suma
k
F ((i)) ((ti) (ti1 ))
(3.8)
i=1
sera una buena forma de medir el trabajo realizado por el campo F cuando el objeto se mueve
= (b), siguiendo la trayectoria descrita por .
del punto P = (a) hacia el punto Q
La mejor parte de este procedimiento es que si ahora usamos la aproximacion
(ti) (ti1 ) (ti ti1 ) 1 (i ) , . . . , n (i ) = (ti ti1 ) (i )
que establecimos en 3.1 para este vector, la suma 3.8 sera muy parecida a la suma
k
F ((i)) (i ) (ti ti1 )
i=1
la cual es f
acilmente reconocible como una suma de Riemann de la integral
b
F ((t)) (t)dt
(3.9)
Dado que todas las estimaciones que estamos haciendo, tanto para medir el trabajo realizado
por el campo, como para calcular la integral anterior, son mejores en la medida de que la partici
on
P sea cada vez mas na, es del todo razonable concluir que la integral 3.9 es la forma m
as adecuada
de extender el concepto de trabajo realizado por un campo arbitrario F sobre una trayectoria ,
tambien arbitraria.
J. P
aez
114
Vale la pena destacar que, al menos en el caso en que F es un campo constante (es decir, que
F (
x) = F para toda x
R2 ) y es la trayectoria que recorre el segmento de recta que une a P
(empezando en P y terminando en Q),
la integral 3.9 nos conduce a lo mismo que denimos
con Q
P con t [0, 1], entonces
en 3.7. En efecto, si tomamos (t) = P + t Q
b
F ((t)) (t)dt =
P dt
F Q
1
= F Q P dt
P
= F Q
El concepto (fsico) de trabajo (realizado por un campo de fuerzas) es una de las motivaciones
mas importantes para denir el concepto (matem
atico) de integral de lnea (o de trayectoria) de
una funci
on de valores vectoriales. Nuestro siguiente trabajo sera formalizar este u
ltimo concepto y
exponer sus propiedades m
as importantes, la mayora de las cuales seran motivadas e interpretadas
en terminos de este concepto fsico.
on continua en el conjunto
Definici
on 3.5 Sean, F = (F1 , . . . , Fn ) : U Rn Rn una funci
n
on suave por pedazos tal
U , abierto y conexo, una curva U y : [a, b] R R una funci
que = ([a, b]). Definimos la integral de F sobre la curva seg
un la parametrizaci
on (que
denotaremos por F d) como
b
F d =
F ((t)) (t)dt
Es relevante destacar que dos de las herramientas mas importantes que se usan en esta denici
on
son:
1. las funciones de Rn en Rn con las cuales describimos a los campos de fuerza de la siguiente
a las coordenadas (casi siempre en
manera: cada n ada (x1 , . . . , xn) del dominio representar
un sistema euclideano) del punto x
sobre el que act
ua la fuerza F (
x), que a su vez se represena
tara por la n ada (F1 (x1 , . . . , xn), . . . , Fn (x1 , . . . , xn )) la cual (casi siempre) se interpretar
como las coordenadas de un vector en el mismo sistema euclideano, solo que trasladado al
punto x
. En cuanto al dominio de estas funciones, de aqu en adelante siempre supondremos
que es un conjunto abierto y conexo, y para abreviar, a este tipo de conjunto simplemente le
llamaremos regi
on.
2. las funciones de R en Rn suaves por pedazos, con las cuales describiremos a la trayectoria
seguida entre dos puntos, y cuyas propiedades ya discutimos anteriormente.
Antes de abordar las propiedades b
asicas de este nuevo concepto (y que seran muy parecidas a
las de la integral de lnea de funciones escalares), daremos el siguiente ejemplo.
on F (x, y) = (0, g) para toda (x, y) R2 , con g 0. Calcular
Ejemplo 3.5 Considere la funci
F d donde sea:
115
J. P
aez
1. el segmento de recta que va del punto (0, 0) al punto (1, 1), recorrido en esa direcci
on
2. el arco de la circunferencia con centro en el (0, 1) que une a esos mismos puntos, recorrido
en la direcci
on contraria a las manecillas del reloj y cuyo punto inicial es el (0, 0)
3. el segmento de la par
abola y = x2 que une a estos dos puntos, recorrido del punto (1, 1) al
punto (0, 0)
Soluci
on. Para el primer inciso, hacemos (t) = (t, t) con t [0, 1]. Entonces, (t) = (1, 1)
para toda t [0, 1] y por lo tanto
1
F d =
1
gdt
=
0
= g
Para el segundo inciso, hacemos (t) = (cos(t), sen(t) + 1) con t [/2, 0]. Entonces,
(t) = ( sen(t), cos(t)) para toda t [/2, 0] y por lo tanto
0
F d =
0
= g
cos(t)dt
/2
0
= g sen(t)
/2
= g (sen(0) sen(/2))
= g
Para el u
ltimo inciso, tomamos (t) = (1 t, (1 t)2 ) con t [0, 1]. Entonces, (t) =
(1, 2(1 t)) para toda t [0, 1] y por lo tanto
1
F d =
1
2(1 t)dt
= g
0
1
2
= g (1 t)
= g(0 1)
=g
J. P
aez
116
Los resultados de este ejemplo daran lugar a algunas reexiones importantes acerca de este tipo
de integrales, pero antes veremos sus propiedades b
asicas.
Las dos primeras son totalmente equivalentes a las que vimos para el caso de funciones escalares
y en su formulaci
on casi es suciente nada m
as cambiar el nombre de la integral.
Proposici
on 3.4 Sean, U Rn una regi
on, y U una curva suave por pedazos parametrizada
n
por la funci
on : [a, b] R R . Si F, G : U Rn Rn son continuas y , R entonces
(F + G) d = F d + G d
Como es de suponerse, la prueba de estas proposiciones se deja como un problema para el lector.
Con respecto a la tercera proposicion que probamos para el caso de la integral de funciones
escalares, si bien hay una equivalente para el caso de la integral de funciones vectoriales, tenemos
que ser mas cuidadosos a la hora de formularla puesto que, como se puede apreciar en su denici
on,
la direccion con que se hace un recorrido afecta la forma que en que act
ua un campo de fuerzas
(simplemente tenga presente el lector, por ejemplo, que bajo la inuencia del campo gravitatorio
de la tierra no es lo mismo ir para arriba que para abajo (como en muchas otras situaciones
de la vida!)).
on, U una curva suave por pedazos, y F : Rn
Proposici
on 3.6 Sean, U Rn una regi
Rn continua. Si : [a, b] R Rn y : [c, d] R Rn son dos parametrizaciones de tales que
existe : [c, d] [a, b] una biyecci
on de clase C 1 con la propiedad de que = , entonces:
1. si preserva la direcci
on, se tiene que
F d =
F d
2. si invierte la direcci
on, se tiene que
F d = F d
En particular
F d() =
F d
Dem. Probaremos el segundo inciso y el primero queda como un problema para el lector. En el
caso que nos ocupamos, se tiene que (c) = b y (d) = a. Ahora, si en la integral
b
F ((t)) (t)dt
117
J. P
aez
F ((t)) (t)dt
F d =
=
d
d
=
F ((s)) (s)ds
c
F d
de tal forma que el trabajo realizado por el campo F es el mismo para los tres recorridos ah
descritos (los cuales empiezan en el (0, 0) y terminan en el (1, 1)). Esta caracterstica de este
campo F constituye el punto de arranque de la siguiente seccion.
3.4
trabajo realizado por dicho campo a lo largo de una trayectoria que une a dos puntos P y Q,
(ver gura
depende de la trayectoria que se siguio, o solo de los puntos extremos de esta (P y Q)
3.16).
El campo de fuerzas denido por la funci
on del ejemplo 3.5 (que por cierto es la forma en que
suele representarse al campo gravitacional de la tierra a peque
nas escalas y en un plano), pareciera
ser uno de esos campos para los cuales el trabajo realizado solo depender
a de los puntos extremos
de la trayectoria y no de esta.
En terminos mas tecnicos, la pregunta que abordaremos en esta seccion es la siguiente:
on continua, y : [a, b] R Rn y : [c, d] R Rn
si F : U Rn Rn es una funci
son dos funciones suaves por pedazos, una describiendo una curva U y la otra una
J. P
aez
118
1
J
,
P
I$
)
Q
U ) entonces
el mismo punto P U y terminan en el mismo punto Q
F d = F d?
F d =
F ((t)) (t)dt
b
=
b
= g
2 (t)dt
= g (2 (b) 2 (a))
= g (2 (d) 2 (c))
d
= g
2 (t)dt
d
=
119
J. P
aez
F ((t)) (t)dt
c
F d
F d =
F ((t)) (t)dt
b
=
((t)) (t)dt
b
=
( )(t)dt
b
= ( )
= ((b)) ((a))
(P )
= (Q)
con lo cual concluimos que, si una funci
on F satisface la condici
on 3.10 para alguna funci
on ,
entonces la integral de lnea de F sobre una curva parametrizada por una funci
on solo depende
de los puntos extremos de ! (y de la funci
on ). Observese que la identidad
F d = ((b)) ((a))
(3.11)
cuando F (
x) = (
x), es una especie de generalizacion del Teorema Fundamental del C
alculo!
J. P
aez
120
En resumen, si la funci
on (o el campo) F satisface la condici
on 3.10, entonces necesariamente
sucede lo siguiente:
1. la integral de lnea de F sobre una curva parametrizada por una funci
on solo depende de
los puntos extremos de
2. la integral de lnea de F sobre cualquier curva parametrizada por una trayectoria cerrada
, vale cero
La mejor parte de esta historia es que es suciente que alguna de las condiciones anteriores se
cumpla para que podamos asegurar que existe una funcion para la cual se satisface 3.10!
Si una funci
on satisface la multicitada condici
on 3.10 entonces se dice que la funci
on F es un
campo conservativo (o gradiente) y este concepto lo formalizamos en la siguiente
on continua en la regi
on U . Decimos que F es un
Definici
on 3.6 Sea F : U Rn Rn una funci
n
campo conservativo (o gradiente) en U si existe : U R R tal que
F (
x) = (
x)
para toda x
U
121
J. P
aez
GG
#
KK%
S'
(b) = (d)
ytt
sg
F d
F d
(
x) =
en donde U es cualquier curva formada por segmentos paralelos a los ejes coordenados (en
el problema 18 se pide probar que siempre existe al menos una de estas curvas) (ver gura 3.18)
J. P
aez
122
x
b
x
b+thb
ei
h
o
o
O
x
b0
(
x) = lim
xi
h0
h
asico de Rn (el que tiene un 1 en la i esima coordenada y
en donde ei es el i esimo vector b
cero en las demas).
Supongamos que y son como en la denici
on de (
x) y sea h el segmento de recta que
+ th
ei con t [0, 1], una parametrizaci
on de este (ver
va del punto x
al punto x
+ h
ei y h (t) = x
gura 3.18). Usando estas curvas y sus parametrizaciones, podemos escribir que
F d( + h )
(
x + h
ei ) =
h
y por lo tanto
(
x + h
ei ) (
x)
(
x) = lim
h0
xi
h
F d( + h ) F d
= lim
h0 h
1
h0 h
F dh
= lim
1
= lim
h0 h
1
h0 h
F (h (t)) h (t)dt
1
F (
x + th
ei ) (h
ei ) dt
= lim
123
J. P
aez
= lim
h0
Fi (
x + th
ei )dt
0
= Fi (
x)
en donde la u
ltima identidad se sigue de la continuidad de F (y por tanto de cada Fi ) y con la cual
concluimos la prueba.
O
/
@
@@
@@
@@
@
(3.12)
con (x, y) U = R2 \{(0, 0)}. Mostraremos, usando el inciso dos del teorema 3.1, que este campo
no es conservativo en su dominio U .
Soluci
on. En efecto, sea U la circunferencia de radio r > 0 con centro en el origen,
parametrizada por la funci
on (t) = (r cos(t), r sen(t)) con t [0, 2]. Entonces
2
F d =
2
=
0
2
=
0
J. P
aez
F ((t)) (t)dt
r cos(t)
r sen(t)
,
2
2
(r cos(t)) + (r sen(t)) (r cos(t))2 + (r sen(t))2
1
2
r sen2 (t) + r 2 cos2 (t) dt
2
r
124
(r sen(t), r cos(t)) dt
2
=
dt
0
= 2
= 0
y por lo tanto, dado que es una parametrizaci
on cerrada de , el inciso dos del teorema 3.1 nos
asegura que este campo no es conservativo en U = R2 \{(0, 0)}.
Vale la pena aclarar que en este ejemplo lo que se prueba es que el campo denido por la funci
on
2
de 3.12 no es conservativo en U = R \{(0, 0)}, aclaraci
on cuya raz
on de ser sera comprendida m
as
adelante.
En realidad, hasta ahora no contamos con ninguna herramienta que nos permita, ya no digamos
decidir, sino cuando menos sospechar, cu
ando un campo cumple alguna de las tres condiciones del
teorema 3.1. Si bien es cierto que la eleccion que hicimos de la curva (y de su parametrizaci
on
) del ejemplo anterior se podra justicar geometricamente3, esto es algo que en general solo se
puede hacer con algunos ejemplos. Proceder con audacia (o ingenuidad, si se preere) puede tener
sus compensaciones, como se ilustra en el siguiente
Ejemplo 3.7 Considere el campo definido por la funci
on F (x, y) = (ex cos(y), ex sen(y)) con
(x, y) U = R2 . F es un campo conservativo?
Soluci
on. Si partimos del supuesto de que la respuesta es afirmativa, esto significa que debe existir
una funci
on : R2 R tal que
(x, y) = ex cos(y)
x
(x, y) = ex sen(y)
y
(3.13)
Observe el lector que en cada punto de esta curva, el campo F siempre act
ua en la direcci
on del movimiento
determinada por la parametrizaci
on (ver figura 3.19), lo cual explica por que el trabajo neto realizado por el
campo F a lo largo de esa curva cerrada no es cero.
125
J. P
aez
(x, y) = P (x, y)
x
(x, y) = Q(x, y)
y
(3.14)
(3.15)
para toda x
U y para toda i, j {1, . . . , n}, i
= j.
Dem. Se deja al lector
La proposici
on anterior establece lo que se conoce como una condici
on necesaria (en este caso
para que un campo F sea un campo conservativo en una regi
on U ). Como suele suceder, este tipo
de condiciones son m
as u
tiles cuando no se satisfacen. En efecto, si la identidad 3.15 no se cumple
para al menos una x
U podemos asegurar entonces que el campo F no es conservativo en U . El
siguiente ejemplo ilustra esto.
Ejemplo 3.8 Considere el campo definido por la funci
on
F (x, y, z) = (F1 (x, y, z), F2(x, y, z), F3(x, y, z))
J. P
aez
126
yz
xz
1
2
2
,
, ln x + y
x2 + y 2 x2 + y 2 2
y
F1
(x, y, z) = 2
z
x + y2
J. P
aez
3.5
Como lo hemos hecho a lo largo de este texto, empezaremos por plantear un problema fsico que,
por ahora, s
olo lo discutiremos para el caso del espacio de dos dimensiones.
Supongamos que tenemos un disco D de radio r > 0, innitamente delgado (y por tanto sin
volumen) el cual se encuentra sujeto por su centro (con un aller) en un punto x
0 de un plano.
Ahora, si en un punto x
del permetro del disco D (en este caso una circunferencia) aplicamos
una fuerza F , es de esperarse que dicha fuerza produzca una rotaci
on (o un giro) del disco (ver
gura 3.20).
}
hgfhgfhgf
x
0
.
x
...
Fb
..
.
128
hgfhgfhgf
hgfhgfgfh
x
0
x
0
x
@
@x
@@
@@
@@
Fb @@@
Fb
_??
??
??
??
?@x
@@
@@
@@
@@
F en el punto x
de su permetro , podemos determinar cual es la intensidad del movimiento de
rotaci
on producido por la acci
on de dicha fuerza. Recuerdese que, si en un instante dado un objeto
es golpeado por una fuerza que produce una aceleraci
on de F Tx (unidades de longitud )/(unidades
2
de tiempo) , y despues de ese instante no lo vuelve a afectar ninguna otra fuerza, entonces este
objeto viajar
a en lnea recta y a una rapidez de F Tx (unidades de longitud )/(unidades de tiempo),
lo que a su vez signica que en una unidad de tiempo recorrer
a una distancia de F Tx (unidades de
longitud ). Dado que en nuestro caso el objeto estara sujeto en el punto x
del disco D, para obtener
129
J. P
aez
el n
umero de revoluciones (o giros) que el objeto realizar
a en una unidad de tiempo, bastar
a con
dividir la distancia (F Tx ) que recorrera en lnea recta, por el permetro del disco D, de tal forma
que el n
umero
F Tx
2r
sera una medida de la rotaci
on producida por la fuerza F sobre el disco D y su signo determinar
a
la orientaci
on en la que rota, en donde (como debe de ser) dicha rotaci
on esta medida en (n
umero
de revoluciones (o giros))/(unidades de tiempo).
?
Tx1
o
F1
Tx1
o
x
1
F2 ?
x
2
/
Tx2
F1
x
1
?
F2
/
x
2
Tx1
Tx2
F1 Tx1 + F2 Tx2 = 0
F1 ?
x
1
?
F2
x
2
Tx2
Figura 3.23: La fuerza neta ejercida sobre el disco D por las fuerzas F1 y F2 aplicadas
2 (respectivamente), esta bien medida con el n
umero
(simultaneamente) en los puntos x
1 y x
F1 Tx1 + F2 Tx2
Si ahora tomamos un n
umero nito de puntos x
1 , . . . , x
k en y suponemos que en cada uno
de ellos act
ua una fuerza F1 , . . . , Fk , respectivamente, el lector estara de acuerdo en que la fuerza
neta ejercida sobre el disco D estara bien medida con el n
umero
F1 Tx1 + + Fk Txk
(hay muchas formas sencillas de tomar puntos x
1 , . . . , x
k en , y fuerzas F1 , . . . , Fk que experimentalmente conrmaran esta armaci
on (ver gura 3.23)), de tal manera que la magnitud del
movimiento de rotacion producido por dichas fuerzas estar
a dado por
F1 Tx1 + + Fk Txk
2r
Ahora el siguiente paso es suponer que tenemos todo un campo de fuerzas que act
ua en cada
punto de la circunferencia y el primer problema que tenemos que resolver es el de calcular la fuerza
neta ejercida sobre el disco D por dicho campo de fuerzas. Desafortunadamente, y a diferencia del
caso nito, no estamos en condiciones de calcular dicha fuerza. Lo que si podemos calcular, incluso
de manera muy sencilla y echando mano de uno de los conceptos que hemos denido en este mismo
captulo, es la fuerza promedio ejercida por el campo que act
ua sobre la circunferencia .
Supongamos que el campo de fuerzas esta representado por una funci
on continua F : U
R2 R2 tal que D U . Asociado a este campo, denimos el campo escalar f : R2 R de la
siguiente manera: para cada x
, hacemos
f (
x) = F (
x) Tx
J. P
aez
130
f ((t))dt
2 0
1
=
2r
1
2r
2
f ((t))rdt
0
f ((t)) (t) dt
entonces tenemos que la fuerza promedio (por unidad de distancia) ejercida por el campo F sobre
la circunferencia , que denotaremos por Fp , estara dada por la integral de lnea del campo escalar
f sobre la circunferencia , dividida por la longitud de . Es decir,
f d
Fp =
2r
f d
=
l()
Si volvemos a escribir explcitamente la denici
on de esta integral, tenemos que
2
f d =
f ((t)) (t) dt
2
(t)
(t) dt
F ((t))
=
(t)
0
2
F ((t)) (t)dt
0
F d
J. P
aez
F d =
F ((t)) (t)dt
0
2
0
2
2
r sen(t) cos(t)) + x0 r sen(t) + y0 r cos(t) + x0 y0 r sen(t)dt
2
+
2
r sen(t) cos(t)) + x0 r sen(t) + y0 r cos(t) + x0 y0 r cos(t)dt
= x0 r 2
2
sen2 (t)dt + y0 r 2
cos2 (t)dt
= r (x0 + y0 )
de tal forma que
Fp =
r
(x0 + y0 )
2
Observe que, si tomamos (x0 , y0 ) = (2, 0) y r = 1 entonces Fp = 1, mientras que si (x0 , y0 ) = (2, 0)
y r = 1 entonces Fp = 1.
Ya que hemos calculado la fuerza promedio ejercida por el campo F sobre el disco D, estamos
en condiciones de calcular la rotaci
on promedio producida sobre dicho disco, la cual denotaremos
x0 ). Como hicimos en el caso en el que solo actuaban un n
umero nito de fuerzas, el
por Rotr F (
n
umero
x0 ) =
Rotr F (
Fp
2r
d/2r
=
2r
F
d
=
(2r)2
F
132
J. P
aez
Proposici
on 3.8 Sea F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en la regi
on U . Entonces
F d
Rot F (
x) = lim 2
r0
r
P
Q
(
x)
(
x)
=
x
y
para toda x
U.
Dem. Para empezar recordemos que, como F es un campo de clase C 1 en su dominio, dado
x
0 = (x0 , y0 ) U , por el Teorema de Taylor sabemos que
x0 ) (x x0 , y y0 ) + RP (x, y)
P (x, y) = P (
x0 ) + P (
y
Q(x, y) = Q(
x0 ) + Q(
x0 ) (x x0 , y y0 ) + RQ(x, y)
x0 ) = (x, y) R2 | (x x0 , y y0 ) < r U , y en donde RP y RQ son
para toda (x, y) Br (
tales que
RP (x, y)
RQ(x, y)
=0=
lim
(3.18)
lim
0
0
(x,y)(x0 ,y0 ) (x, y) x
(x,y)(x0 ,y0 ) (x, y) x
Ahora, si (t) = (r cos(t), r sen(t))+ x
0 con t [0, 2], se tiene que
2
F d =
F ((t)) (t)dt
0
2
=
0
2
=
2
r sen(t)P ((r cos(t), r sen(t)) + x
0 )dt +
2
r sen(t) [P (
x0 ) + P (
x0 ) (r cos(t), r sen(t)) + RP ((t))] dt
2
= rP (
x0 )
r2
P
(
x0 )
y
= r 2
J. P
aez
sen(t)dt + r
0
2
2 P
sen2 (t)dt + r
P
(
x0 ) + r
y
134
2
(
x0 )
cos(t) sen(t)dt+
0
2
RP ((t)) sen(t)dt
0
2
RP ((t)) sen(t)dt
0
y para la segunda
2
2
r cos(t) [Q(
x0 ) + Q(
x0 ) (r cos(t), r sen(t)) + RQ ((t))] dt
2
= rQ(
x0 )
cos(t)dt + r
2 Q
r2
Q
(
x0 )
y
(
x0 )
cos2 (t)dt+
2
sen(t) cos(t)dt + r
Q
(
x0 ) + r
x
= r 2
RQ((t)) cos(t)dt
0
2
RQ((t)) cos(t)dt
0
Por tanto
2
2
1
Q
P
1
RP ((t))
RQ ((t))
F d
(
x0 )
(
x0 )
sen(t)dt +
cos(t)dt
=
2
r
x
y
r
0
P
1
Q
(
x0 )
(
x0 )
=
x
y
2
0
1
RP ((t))
sen(t)dt +
(t) x
0
2
0
RQ ((t))
cos(t)dt
(t) x
0
r0
0
RP ((t))
sen(t)dt = 0 = lim
r0
(t) x
0
2
0
RQ((t))
cos(t)dt
(t) x
0
2
2
1
P
1
RP ((t))
RQ((t))
Q
(
x0 )
(
x0 ) +
sen(t)dt +
cos(t)dt
= lim
r0
x
y
(t) x
0
(t) x
0
0
P
Q
(
x0 )
(
x0 )
=
x
y
P
Q
(
x)
(
x)
x
y
se sigue cumpliendo aun y cuando el rotacional no se calcule con base en discos centrados en x
.
Lo siguiente que vamos a mostrar es que si Rot F (
x) lo denimos ahora en terminos de cuadrados
con centro en x
, entonces la identidad anterior sigue siendo v
alida cuando F es nuevamente una
1
funci
on de clase C .
135
J. P
aez
Proposici
on 3.9 Sean, F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en la regi
on U , y x
0 = (x0 , y0 )
U . Dado r > 0 tal que Rr = [x0 r, x0 + r] [y0 r, y0 + r] U , hacemos r = Rr = F r(Rr ) (la
on que la recorra una vez y en sentido contrario a
frontera de Rr ) y tomamos r una parametrizaci
las manecillas del reloj (ver figura 3.24). Entonces
F dr
Rot F (
x0 ) = lim r
r0 a
rea(Rr )
Y O
o
y0 + r
y0
x
0
y0 r
|
x0 r
x0
x0 + r
F dr =
r
F (x0 + t, y0 r) (1, 0)dt +
r
r
r
r
=
r
de tal forma que, por el Teorema del Valor Promedio, existen r , r [r, r] tales que
F dr = 2r (Q(x0 + r, y0 + r ) Q(x0 r, y0 + r ))2r (P (x0 + r , y0 + r) P (x0 + r , y0 r))
r
(3.19)
r , r
lim
r0
r0
area(Rr )
4r 2
4r 2
P
Q
(x0 + r , y0 + r )
(x0 + r , y0 + r )
= lim
r0
x
y
J. P
aez
Q
x
P
y
136
Q
P
(x0 , y0 )
(x0 , y0 )
x
y
= Rot F (
x0 )
=
Rot F (
x) =
P
Q
(
x)
(
x)
x
y
Como es de suponerse, esta nueva operacion denida para las funciones (o campos) de R2 en
on por un escalar de este tipo de funciones, lo cual
R2 se lleva bien con la suma y multiplicaci
establecemos en la siguiente proposicion y cuya prueba se deja al lector.
x) y Rot G(
x) existen para
Proposici
on 3.10 Sean, F, G : U R2 R2 y , R. Si Rot F (
toda x
U entonces Rot(F + G)(
x) existe para toda x
U y adem
as
Rot(F + G)(
x) = Rot F (
x) + Rot G(
x)
Lo importante de todo el trabajo que realizamos antes de llegar a la denici
on 3.8 es que ahora
x) se puede
sabemos que si F = (P, Q) es un campo de clase C 1 en su dominio, entonces Rot F (
ver como un lmite (o dos, para ser m
as exactos). De hecho, la conclusi
on de la proposici
on 3.9
nos sera de gran utilidad para deducir uno de los teoremas m
as importantes de este captulo: el
Teorema de Green4 .
Antes de entrar en materia, es necesario denir con precisi
on ese tipo de curva que, esencialmente
(es decir, topologicamente), es como una circunferencia.
Definici
on 3.9 Sea Rn una curva suave por pedazos. Decimos que es una curva cerrada
on de tal que es cerrada
simple (suave por pedazos) si existe : [a, b] Rn parametrizaci
((a) = (b)) e inyectiva en (a, b] (o en [a, b)).
Son ejemplos de curvas cerradas simples, el permetro de un tri
angulo, el de un cuadril
atero (o
en general, el permetro de cualquier gura poligonal, que no se autointerseca), elipses, etc. (ver
gura 3.25).
(
((
(((
(
cccccccc
?(( ?
(( ???
(( ??
?[[
??[[[[[[[(
?? O** OO
?? ** OO
?? *
??**
?
137
J. P
aez
Una vez establecido este concepto, procedemos a deducir el Teorema de Green. Supongamos
que tenemos un campo F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en su dominio, y U un conjunto
Jordan-medible tal que = = F r() es una curva cerrada simple. Dado que F es de clase
P
on continua en y por lo tanto integrable sobre este
C 1 entonces Rot F = Q
x y es una funci
conjunto. De esta forma, sabemos que
Rot F
Rot F (i ) m(Ri) =
i=1
Rot F (i ) a
rea(Ri )
i=1
rea(Ri ) F di
Rot F (i ) a
i
F di
i=1
y esta aproximaci
on ser
a mejor en la medida de que P sea una partici
on muy na.
R
bi Ri
Figura 3.26: Los Ri son los subrectangulos inducidos por una partici
on P de alg
un rectangulo
R que contiene al conjunto y tales que Ri
=
Ahora observese que, dado que cada una de las integrales i F di se puede descomponer como
la suma de cuatro integrales (sobre cada uno de los lados del cuadrado Ri), si Ri y Rj son dos
cuadrados adyacentes, entonces en la suma
F di + F dj
i
138
Rm
o
o
O
Ri
/
O
Rj
Rl
/
i=1
o
O
/
/
F d
=
Rot F =
F d
x
y
J. P
aez
o
= O
R
/
7
y = se parecen
Figura 3.29: Las curvas
Teorema 3.2 (de Green) Sean, F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en U , y U un
conjunto Jordan-medible tal que = = F r() es una curva cerrada simple y U .
Entonces
Q P
=
Rot F =
F d
x
y
Rot F =
x
=
x
P
y
P
=
y
b
a
(x)
(x, y)dy dx
y
(x)
b
(P (x, (x)) P (x, (x))) dx
=
a
140
(b)
(P (x, (x)), 0) (1, (x))dx +
(P (b, x), 0) (0, 1)dx
(b)
(a)
(a)
b
P (x, (x))dx
P (x, (x))dx
a
b
(P (x, (x)) P (x, (x))) dx
=
a
=
P
y
donde 1 , 2 , 3 y 4 son los cuatro subarcos en que se subdivide a = y que estan parametrizados por 1 , 2, 3 y 4 , respectivamente (ver gura 3.30).
(a,(a))
(b,(b))
[ 3
(a,(a))
O 2
(b,(b))
Q P
Rot F =
x
y
Q
P
=
x
y
(0, Q) d +
(P, 0) d
=
=
=
141
J. P
aez
=
=
F d
=
=
F d =
x
y
=
=0
Observese que en particular este resultado es v
alido si es cualquier circunferencia, o el permetro
de cualquier rect
angulo, siempre y cuando el (0, 0) no quede encerrado por .
J. P
aez
142
Rot F =
x
y
= F d0 + F d1 + + F dk
0
1 O
m
m
Rot F =
x
y
143
J. P
aez
F d
F d0 +
=
0
F d1 + +
F dk
k
Cr
d donde
F (x, y) =
x
y
, 2
2
2
x + y x + y2
J. P
aez
144
F d
F dr
Cr
F d =
F dr
Cr
= 2
como se calcul
o en el ejemplo 3.6.
F d
de donde
F dr
Cr
F d =
F dr
Cr
= 2
145
J. P
aez
O
2
o
/
o
O
F d =
x
y
P
Q
( )
( ) m()
=
x
y
P
Q
( )
( ) area()
=
x
y
P
cuando
para alguna (Teorema del Valor Promedio). Como Q
x y y son continuas y x
int( ) para toda 0 < < c, tenemos que
0, ya que lim0 diam() = 0 y x
P
Q
F d
= lim
( )
( )
lim
0
0
area( )
x
y
P
Q
(
x)
(
x)
=
x
y
= Rot F (
x)
J. P
aez
146
x)
e (
\99
99
y<
99 yyy er (x)
y
9yy
|
1
Antes de hacer cualquier cosa, es necesario aclarar lo que signica que un campo F este dado
en terminos de coordenadas polares. A un punto x
en el dominio de F lo representaremos por una
pareja de n
umeros (r, ) que denotar
an las coordenadas polares de x
en un cierto sistema polar r.
x), F (
x))
Al valor de F en x
(el vector F (
x)) lo representaremos por una pareja de n
umeros (Fr (
que denotar
an las coordenadas del vector F (
x) en el sistema cartesiano formado por los vectores
x) y e (
x), en donde er (
x) es un vector unitario en la direcci
on de x
(por lo que ser
a necesario
er (
x) es el vector que se obtiene al girar er (
x) un angulo de noventa grados
suponer que x
=
0) y e (
en la direccion contraria al movimiento de las manecillas del reloj (ver gura 3.36). De esta forma,
se tiene que
x)
er (
x) + F (
x)
e (
x)
F (
x) = Fr (
o
x) = Fr (
x)
F (
x) er (
F (
x) e (
x) = F (
x)
(3.20)
eX1 (
x)
11
er (
x)
11
8
11
cos()
qqq sen ()
q
q
11 qq
qq |
|
sen ()
cos()
x
J. P
aez
(
x
)
y
(
x
),
por
lo
que
vale
la
pena
recordar
qu
e
relaci
o
n
tienen
con
el
(
x).
r
x) se tiene que
De la denici
on de r (
(
x) =
(r, )
r
r
(r + h, ) (r, )
= lim
h0
h
(
x + h
er (
x)) (
x)
= lim
h0
h
x)
= Der (x) (
x)
= (
x) er (
x) representa la derivada direccional de en x
en la direccion del vector er (
x).
donde Der (x) (
Por otra parte, si consideramos la funci
on g(h) = (r cos( + h), r sen( + h)) (o g(h) = (r, + h)
si la expresamos en coordenadas polares) y la componemos con la funcion , tenemos que
( g)(0 + h) ( g)(0)
h0
h
(g(h)) (g(0))
= lim
h0
h
(r, + h) (r, )
= lim
h0
h
(
x)
=
(
x) = ( g)(0)
= (g(0)) g (0)
= (
x) (r sen(), r cos())
x))
= (
x) (r
e (
es decir
1
(
x) = (
x) e (
x)
r
Por tanto
F (
x) = (
x)
1
(
x) er (
(
x) e (
x) +
x)
=
r
r
J. P
aez
148
J
(ro , o)
ro +
nnn
nnn
n
n
r
n
o
o +
nnn
I
I
o o
/
con t [r0 , r0 + ]
con t [0 , 0 + ]
2 (t) = ((r0 + ) cos(t), (r0 + ) sen(t))
con t [r0 , r0 + ]
3 (t) = (t cos(0 + ), t sen(0 + ))
4 (t) = ((r0 ) cos(t), (r0 ) sen(t))
con t [0 , 0 + ]
2 (t)
3 (t)
4 (t)
para toda t [0 , 0 + ]
para toda t [0 , 0 + ]
J. P
aez
F d =
F d1 +
1
r0 +
F (1 (t))
=
r0
F d2
F d3
3
1 (t)dt +
F d4
4
0 +
F (2 (t))
2 (t)dt
r0
0 +
F (4 (t)) 4 (t)dt
0 +
F (1 (t)) er (1 (t))dt +
F (3 (t))
3 (t)dt
r0
r0 +
r0 +
r0 +
F (2 (t)) ((r0 + )
e (2 (t))) dt
F (3 (t)) er (3 (t))dt
r0
0 +
F (4 (t)) ((r0 )
e (4 (t))) dt
Ahora, si usamos las identidades 3.20, escribimos a los puntos 1 (t), 2(t), 3 (t), 4(t) en terminos
de sus coordenadas polares (es decir, 1 (t) = (t, 0 ), 2 (t) = (r0 + , t), 3 (t) = (t, 0 + ) y
on de las variables polares (r, ) denida como
4 (t) = (r0 , t)) (5 ), y llamamos g a la funci
g(r, ) = rF (r, ), tenemos que
r0 +
F d =
0 +
r0
r0 +
0 +
=
r0
r0 +
r0
F d = 2 (Fr (r, 0 + ) Fr (r, 0 )) + 2 (g(r0 + , ) g(r0 , ))
Fr
g
(r , ) + (2)(2) (r , )
150
y g
r son continuas y (r , ), (r, ) (r0 , 0 ) cuando 0 se tiene que
F d
Rot F (r0 , 0 ) = lim
(3.21)
0 a
rea( )
g
Fr
1
,
)
+
(2)(2)
,
)
(2)(2)
(r
(r
= lim
0 (r0 + )2 (r0 )2
r
Fr
g
1
= lim
(r , ) +
(r , )
0 r0
r
Fr
g
1
(r0 , 0 ) +
(r0 , 0 )
=
r0
r
(rF )
Fr
1
(r0 , 0 ) +
(r0 , 0 )
=
r0
r
1
1 Fr
F
(r0 , 0 ) + F (r0 , 0 )
(r0 , 0 )
=
r
r0
r0
Fr
0
= 2 +
r0 r0 r0
r0
Rot F (r0 , 0 ) =
=0
Si f 0, compare con el campo del ejemplo 3.6!
Concluimos esta seccion con la denici
on del concepto de divergencia de un campo F = (P, Q) :
U R2 R2 , concepto que motivaremos a partir del siguiente problema. Supongamos ahora que
F representa al campo de velocidades de un uido en un cierto instante; es decir, si x
U es un
punto por el cual pasa el uido, entonces F (
x) representar
a la velocidad con la que viaja el uido
(o una molecula o porcion muy peque
na de este) en ese punto (y en ese instante).
Empecemos por suponer tambien que F es constante, es decir, que F (
x) = F para toda x
.
Ahora, si colocamos un segmento de recta L por donde pasa el uido y elegimos un vector n
que
apunte en una direcci
on normal (de las dos posibles) a L, nuestro primer problema ser
a encontrar
una forma de medir que tanto se expandir
a el uido a traves de L en la direccion de n
en una
151
J. P
aez
??
/
/
/
?? /
??
n
7
?? ooooo
/
o??
??
/
?? F
/ L ???
X
Figura 3.39: Si el fluido tiene una velocidad constante F , la zona cubierta por este al pasar
durante una unidad de tiempo atraves de un segmento L, tiene la forma de un paralelogramo
cuya area esta dada por (F n
) longitud(L)
unidad de tiempo. Sin duda una muy buena manera de medir esta expansi
on es por medio del
area de la zona cubierta por el uido despues de que se le deja uir a traves del segmento L
durante una unidad de tiempo. Bajo el supuesto que estamos haciendo de que nuestro uido tiene
una velocidad constante, es intuitivamente claro que la zona cubierta en este caso por el uido
coincide con un paralelogramo, como se muestra en la gura 3.39.
Si el vector F apunta
hacia el mismo lado que n
, sabemos que el area de este paralelogramo
N
otese que, si lo que quisieramos calcular fuera la cantidad de fluido que cruzara a traves de L en esa unidad
de tiempo, habra que multiplicar a este n
umero por la densidad de masa del fluido. En este sentido, el n
umero dado
en 3.22 s
olo es una medida de qu
e tanto se expande nuestro fluido a traves de L en la direcci
on del vector n
.
J. P
aez
152
Pi Pi1
F (i )
P
P
)
P
=
F
(
i1
i
i
i1
i
Pi Pi1
(con i un punto en el subarco i de que une a los puntos Pi1 y Pi ) es una aproximaci
on a la
(ver gura
expansi
on del uido a traves del subarco i en la direccion del vector Pi Pi1
3.40), por lo que
k
F (i ) Pi Pi1
(3.23)
i=1
Pi = (ti)?
%
%% i
%
?
Pi1 = (ti1 ) ??? %%
?? %%
?? F (i )
??
??
Pi Pi1
Figura 3.40: Si i es un punto en el subarco de que une a los puntos Pi1 y Pi , una
aproximaci
on a la expansi
on del fluido (descrito por el campo F ) a traves de dicho subarco
esta dada por F (i ) Pi Pi1
en la direcci
on del vector Pi Pi1
Ahora, si : [a, b] R R2 es una parametrizaci
on de que la recorre una vez, y P =
on de [a, b] que se corresponde con los puntos P0 , . . . , Pk entonces la
{t0 , . . . , tk } es una partici
suma 3.23 se puede escribir como
k
i=1
F ((i)) (i )(ti ti1 )
i=1
153
J. P
aez
F ((i)) (i ) (ti ti1 )
i=1
b
F ((t)) (t) dt
Por estas aproximaciones, podemos concluir que esta integral sera una buena forma de medir que
tanto se expande un uido cuyo campo de velocidades est
a descrito por F a traves de la curva
en la direcci
on determinada por los vectores ( (t)) , los que por cierto, son normales a .
Antes de continuar con nuestro problema, estableceremos una notaci
on especca para esta
u
ltima integral. En general, si es una curva suave por pedazos y : [a, b] R R2 una
b
parametrizaci
on de , denotaremos por F (d) a la integral a F ((t)) ( (t)) dt, es decir
F (d) =
F ((t)) (t) dt
en donde recuerdese que (x, y) = (y, x). Como vimos, esta integral se puede interpretar como
una medida de la expansi
on producida por el campo F a traves de en la direccion determinada
por los vectores normales a inducidos por la parametrizaci
on , ( (t)) .
Vale la pena hacer notar que, si F = (P, Q) y = (1 , 2) entonces
b
=
(P ((t)), Q((t))) 1 (t), 2 (t) dt
b
=
(P ((t)), Q((t))) 2 (t), 1 (t) dt
b
=
(Q((t)), P ((t))) 1 (t), 2 (t) dt
a
(Q, P ) d
(F ) d
154
integral r F (dr ) tiene la siguiente interpretacion: si es positivo, signica que la expansi
on
hacia afuera de la circunferencia fue mayor que la expansi
on hacia adentro, mientras que si es
negativo, signica que la expansi
on hacia adentro de la circunferencia fue mayor que la expansi
on
hacia afuera.
Y O
U,, (t)
,, r
,,
,, kkkkk5
k ( (t))
kk
r
<
x
0 r (t)
r
r
>
/
X
Figura 3.41: Si r es la circunferencia de radio r con centro en x
0 y r una parametrizaci
on
que la recorre una vez y en el sentido contrario al movimiento de las manecillas del reloj, los
vectores (r (t)) siempre apuntan hacia afuera de la circunferencia r
Una vez aclarado lo anterior, tenemos entonces que la integral r F (dr) es una medida de
la expansi
on (dada en terminos de un area) producida por el campo de velocidades F a traves
de la circunferencia r , de tal forma que el cociente
r F (dr )
(3.24)
r 2
se puede interpretar como la expansi
on promedio producida por F a traves del disco de radio
r con centro en x
0 . Como seguramente el lector ya sospecha, si el cociente de arriba tiene lmite
cuando r 0, a este valor lmite se le podra considerar como la expansi
on producida por F en
el punto x
0 .
Dado que
F (d) =
(F ) d
para cualquier curva suave por pedazos , y que a estas alturas contamos con herramientas tan
importantes (y potentes) como el Teorema de Green, es facil mostrar que si la funci
on F = (P, Q)
1
que describe al campo de velocidades es de clase C (en su dominio U ) entonces el cociente 3.24
siempre tiene lmite. M
as a
un, en la siguiente proposici
on mostraremos que dicho cociente tiene
lmite incluso para regiones mas generales que los discos con centro en el punto x
0 .
0 U y { }0<<c una
Proposici
on 3.12 Sean, F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en U , x
familia de regiones contenidas en U , Jordan-medibles, cerradas y acotadas, y tales que: = =
0 int( ) para toda 0 < < c R y lim0 diam() = 0.
F r( ) es una curva cerrada simple, x
Entonces
F (d )
lim
0
area()
existe y adem
as
F (d)
P
Q
=
(
x0 ) +
(
x0 )
lim
0
a
rea( )
x
y
155
J. P
aez
F (d ) =
(F ) d
F (d )
(F ) d
lim
= lim
0
0
area( )
area()
x0 )
= Rot((F ) )(
= Rot(Q, P )(
x0 )
P
Q
(
x0 ) +
(
x0 )
=
x
y
div F (
x) =
Q
P
(
x) +
(
x)
x
y
Aun cuando el concepto de divergencia no lo denimos como un lmite (ni siquiera provisionalmente, tal como sucedio en el caso del rotacional), es importante hacer notar que cuando F = (P, Q)
x) s se puede ver como un lmite, el cual tiene una insea de clase C 1 en su dominio, la div F (
terpretacion muy especca. De hecho, la proposici
on anterior se puede reformular en terminos de
este concepto de la siguiente manera:
0 U y { }0<<c una
Proposici
on 3.13 Sean, F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en U , x
familia de regiones contenidas en U , Jordan-medibles, cerradas y acotadas, y tales que: = =
0 int( ) para toda 0 < < c R y lim0 diam() = 0.
F r( ) es una curva cerrada simple, x
Entonces
F (d)
div F (
x0 ) = lim
0
a
rea( )
La identidad que se dio p
arrafos arriba, en la que se establece que si F = (P, Q) : U R2 R2
entonces
F (d) = (F ) d
es la base sobre la cual se deduce la estrecha relacion que hay entre la divergencia del campo
F = (P, Q) y el rotacional del campo (F ) = (Q, P ), relacion que por cierto ya usamos en la
prueba de la proposici
on 3.12 y que de acuerdo con nuestra notaci
on se escribe como
div(P, Q)(
x) = Rot(Q, P )(
x)
para toda x
U.
J. P
aez
156
Aunque la identidad anterior no se da para el mismo campo (lo cual es muy importante tenerlo
siempre muy presente), y que fsicamente los conceptos de divergencia y rotacional no son lo mismo,
desde un punto de vista puramente matem
atico s da lugar a que, para cualquier resultado que sea
v
alido para el rotacional, exista uno casi igual para la divergencia. Tan es as, que el Teorema
de Green se podra reformular usando el concepto de div F y la integral F (d) (lo que se
deja como un problema para el lector) y a esta seccion se le pudo haber titulado Divergencia y
rotacional en el plano. Es por esta raz
on que ya no tenemos mucho mas que agregar con relaci
on
al concepto de divergencia.
Sin embargo, las cosas seran diferentes en el espacio. Ambos conceptos se van a generalizar
a siendo una
para campos de R3 en R3 y mientras que para estos campos la divergencia seguir
cantidad escalar, el rotacional de uno de ellos ya no se denir
a por medio de un s
olo n
umero.
as
Afortunadamente para denir el concepto de rotacional para campos de R3 en R3 no hace falta m
que el concepto de integral de lnea de funciones de valores vectoriales que hemos desarrollado en
este captulo, por lo que procederemos a hacerlo en la siguiente seccion. Para denir la divergencia
de campos de R3 en R3 habr
a que esperar el desarrollo del concepto de integral de supercie, lo
que haremos en el siguiente captulo.
3.6
El rotacional en el espacio
P
r
x
0
x
Dr
UUUU F
/ Y
UUUU
UUUU
U
UUUU
UUUU
UU
X
Figura 3.42: Una fuerza F golpea en el punto x
que pertenece al borde de la circunferencia Dr
(de radio r y centro en x
0 ) la cual se encuentra confinada al plano P (que pasa por x
0 y tiene
vector normal n
)
157
J. P
aez
En esta situaci
on, es claro que el efecto producido sobre el disco Dr por una fuerza F que lo
golpea en un punto x
de su borde r solo puede ser el de girar (dentro de P) o permanecer inmovil
(sin duda en este caso hay muchas m
as posiciones de la fuerza F para las que no se produce ning
un
movimiento). Como hicimos en la seccion anterior, es f
acil convencerse de que el n
umero
F Tx
2r
(3.25)
UU
UUUUUUU
UUUU
UUUU
T
n
UUUU
UU
P
x
0 x
U T
TTTT ? X
Tx
UUUU
UUUU
U
U
UUUU
/
ZO
UU
UUUUUUU
UUUU
UUUU
n
J
UUUU
T D
UU
x
P
x
0 x
UUUU
/ Y
UUUU
UUUU
U
UUUU
UUUU
UU
X
(a)
(b)
158
Dr , el n
umero dado por
r
F dr
2r
sera el adecuado para medir la fuerza promedio ejercida por el campo F sobre el disco Dr , de tal
forma que al n
umero
F
d
/2r
r
1 r F dr
r
=
2r
4 a
rea(Dr )
on
se le puede interpretar como la rotaci
on promedio producida sobre el disco Dr , debida a la acci
del campo F .
Con base en lo anterior, estamos en condiciones de dar la siguiente
on U , x
0 U , P R3 un plano tal
Definici
on 3.11 Sean, F : U R3 R3 continua en la regi
0 , r la curva permetro (o borde) de
que x
0 P, Dr P el disco de radio r > 0 con centro en x
on de r que la recorre (una vez) en el sentido de las manecillas del reloj
Dr y r una parametrizaci
cuando se le ve desde n
, un vector (unitario) normal a P. Si
F dr
lim r
(3.26)
r0 a
rea(Dr )
existe, definimos la rotaci
on promedio producida por el campo F sobre el plano P en el punto x
0 ,
x0 ), como
que denotamos por Rotn F (
F dr
1
lim r
x0 ) =
Rotn F (
4 r0 a
rea(Dr )
Lo siguiente que habra que hacer sera mostrar que el lmite de 3.26 siempre existe si F =
on de clase C 1 en su dominio, y encontrar su valor. Esta
(P, Q, R) : U R3 R3 es una funci
tarea se dejara como un problema para el lector, y lo que aqu haremos sera mostrar que ese lmite
0
tambien existe si en lugar de tomar los discos Dr , tomamos rectangulos Rr P centrados en x
(ver gura 3.44). Como en el caso de R2 , lo que se espera es que ambos lmites sean iguales y que
.
su valor se pueda expresar en terminos de F = (P, Q, R), x
0 y n
ZO
UU
UUUUUUU
UUUU
UUUU
n
J
UUUU
UU
j
C
P
r
x
0
*
UUUU
R
r
/ Y
UUUU
UUUU
U
U
UUUU
UUUU
U
X
0 y contenido en el plano P
Figura 3.44: Un rectangulo Rr centrado en el punto x
159
J. P
aez
Si esta rotaci
on esta representada (en la base can
onica) por la matriz
si i = j
3
1
ali alj =
para i, j = 1, 2, 3
l=1
0
si i
= j
y
n
= L(
e3 )
(3.27)
e2 )
= L(
e1 ) L(
= (a11 , a21 , a31 ) (a12 , a22 , a32)
= (a21 a32 a31 a22 , a31 a12 a11 a32 , a11 a22 a12 a21 )
Dado que {L(x, y, 0) + x
0 R3 | x, y R} = P entonces el conjunto
0 R3 | x, y [r, r]}
Rr = {L(x, y, 0) + x
(3.28)
(3.29)
160
= 2rf (L(, c, 0) + x
0 ) DL(, c, 0) (1, 0, 0)t
= 2rf (L(, c, 0) + x
0 ) M (1, 0, 0)t
e1 )
= 2rf (L(, c, 0) + x
0 ) L(
y
0 ) = g(r) g(r)
f (L(d, r, 0) + x
0 ) f (L(d, r, 0) + x
= 2rg ()
= 2rf (L(d, , 0) + x
0 ) DL(d, , 0) (0, 1, 0)t
= 2rf (L(d, , 0) + x
0 ) M (0, 1, 0)t
e2 )
= 2rf (L(d, , 0) + x
0 ) L(
r,1
r
=
r
r
r,2
r,3
F (r,1 (t)) r,1
(t)dt
F (r,3 (t)) r,3
(t)dt +
r
r
r
r,4
F (r,2 (t)) r,2
(t)dt
F (r,4 (t)) r,4
(t)dt
161
J. P
aez
r
F (r,1 (t)) L(
e2 )dt
=
r
r
F (r,2 (t)) L(
e1 )dt
r
r
F (r,3 (t)) L(
e2 )dt +
r
r
F (r,4 (t)) L(
e1 )dt
r
=
r
Dado que las funciones que aparecen en estas integrales son continuas, por el Teorema del Valor
Promedio sabemos que existen r , r [r, r] tales que
F dr = 2r ([F (r,1 (r )) F (r,3 (r ))] L(
e2 )) 2r ([F (r,2 (r )) F (r,4 (r ))] L(
e1 ))
r
r,3 (r ) = L(r, r, 0) + x
0
por el lema anterior (3.1) aplicado a cada una de las coordenadas del vector F (r,1 (r ))F (r,3 (r )),
sabemos que existen rP , rQ y rR [r, r] tales que
0 ) P (L(r, r, 0) + x
0 ) = 2rP (L(rP , r , 0) + x
0 ) L(
e1 )
P (L(r, r, 0) + x
0 ) Q(L(r, r, 0) + x
0 ) = 2rQ(L(rQ, r , 0) + x
0 ) L(
e1 )
Q(L(r, r, 0) + x
0 ) R(L(r, r, 0) + x
0 ) = 2rR(L(rR , r , 0) + x
0 ) L(
e1 )
R(L(r, r, 0) + x
y por la misma raz
on, dado que
0
r,2 (r ) = L(r , r, 0) + x
r,4 (r ) = L(r , r, 0) + x
0
para cada una de las coordenadas del vector F (r,2 (r )) F (r,4 (r )) existen rP , rQ y rR [r, r]
tales que
0 ) P (L(r , r, 0) + x
0 ) = 2rP (L(r, rP , 0) + x
0 ) L(
e2 )
P (L(r , r, 0) + x
0 ) Q(L(r , r, 0) + x
0 ) = 2rQ(L(r, rQ, 0) + x
0 ) L(
e2 )
Q(L(r, r, 0) + x
0 ) R(L(r , r, 0) + x
0 ) = 2rR(L(r, rR, 0) + x
0 ) L(
e2 )
R(L(r, r, 0) + x
Si ahora observamos que r , r , rP , rQ, rR , rP , rQ y rR 0 cuando r 0 y que L(0, 0, 0) = (0, 0, 0),
como las funciones P, Q y R son de clase C 1 , tenemos que
2r ([F (r,1 (r )) F (r,3 (r ))] L(
e2 ))
= (P (
x0 ) L(
e1 ), Q(
x0) L(
e1 ), R(
x0) L(
e1 )) L(
e2 )
r0
area(Rr )
P
P
P
(
x0 ) + a12 a21
(
x0 ) + a12 a31
(
x0 )+
= a12 a11
x
y
z
Q
Q
Q
(
x0 ) + a22 a21
(
x0 ) + a22 a31
(
x0 )+
a22 a11
x
y
z
R
R
R
(
x0 ) + a32 a21
(
x0 ) + a32 a31
(
x0 )
a32 a11
x
y
z
lim
J. P
aez
162
y
2r ([F (r,2 (r )) F (r,4 (r ))] L(
e1 ))
e2 ), Q(
x0) L(
e2 ), R(
x0) L(
e2 )) L(
e1 )
= (P (
x0 ) L(
r0
a
rea(Rr )
P
P
P
= a11 a12
(
x0 ) + a11 a22
(
x0 ) + a11 a32
(
x0 )+
x
y
z
Q
Q
Q
(
x0 ) + a21 a22
(
x0 ) + a21 a32
(
x0 )+
a21 a12
x
y
z
R
R
R
(
x0 ) + a31 a22
(
x0 ) + a31 a32
(
x0 )
a31 a12
x
y
z
lim
=
y
z
z
x
x
y
lim
r0 a
rea(Rr )
y
z
z
x
x
y
(3.30)
bien vali
o la pena todo ese trabajo. M
as adelante (en el pr
oximo captulo) probaremos que si
{ }0<<c es una familia de supercies (no necesariamente contenidas en un plano) tales que para
toda 0 < < c se satisface que:
1. x
0 \
2. el vector (unitario) normal a en el punto x
0 siempre es n
3. lim0 diam() = 0
4. el borde de (es decir, = ) es una curva cerrada simple, y
on de que la recorre (una vez) en el sentido contrario al de las
5. es una parametrizaci
manecillas del reloj cuando se le ve desde el lado en que apunta el vector n
entonces
lim
F d
a
rea( )
=
R
Q
P
R
Q
P
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ) n
y
z
z
x
x
y
163
J. P
aez
x
0
/ Y
X
Figura 3.45: Una superficie tal que x
0 \ y el vector (unitario) normal a en el
punto x
0 es n
(ver gura 3.45).
Por esta razon, el vector
Q
P
R
Q
P
R
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 )
y
z
z
x
x
y
ocupa un papel muy relevante en el problema de determinar la rotaci
on promedio producida por un
campo F , motivo por el cual se le nombra y se le denota de una manera especca en la siguiente
P Q Q R
R
Definici
on 3.12 Sea F = (P, Q, R) : U R3 R3 tal que P
y , z , x , z , x y y existen para
toda x
U . Definimos el rotacional de F en x
, al cual se denotar
a por RotF (
x), como el vector
Q
P
R
Q
P
R
(
x)
(
x),
(
x)
(
x),
(
x)
(
x)
y
z
z
x
x
y
es decir
RotF (
x) =
Q
P
R
Q
P
R
(
x)
(
x),
(
x)
(
x),
(
x)
(
x)
y
z
z
x
x
y
on denida
An
alogamente a lo que sucede en el caso de campos de R2 en R2 , esta nueva operaci
3
3
para campos de R en R tambien se lleva bien con la aritmetica basica de este tipo de funciones,
como lo formulamos en la siguiente
x) y RotG(
x) existen para toda
Proposici
on 3.15 Sean F, G : U R3 R3 tales que RotF (
x
U.
1. si , R entonces Rot(F + G)(
x) = RotF (
x) + RotG(
x) para toda x
U
x) = f (
x)RotF (
x) + f (
x) F (
x) para
2. si f : U R3 R es de clase C 1 entonces Rot(f F )(
toda x
U
Como es de suponerse, la prueba de esta proposicion se deja al lector.
Cuando denimos el concepto de rotaci
on puntual (promedio) producida por un campo F en un
plano (denido en 3.11), mencionamos que dicha rotaci
on puntual siempre existe si F es un campo
1
on anterior podemos formular el siguiente resultado.
de clase C . De hecho, con base en la denici
J. P
aez
164
Proposici
on 3.16 Si F = (P, Q, R) : U R3 R3 es una funci
on de clase C 1 en U , y x
0 U ,
entonces
1
(RotF (
x0 ) n
Rotn F (
x0 ) =
)
(3.31)
4
Dem. Se deja al lector (ver problema 31).
La identidad 3.31 nos permite dar una interpretaci
on muy interesante del rotacional de un
3
3
campo F de R en R . En terminos sencillos, lo que nos dice dicha identidad es que el vector
rotacional de un campo F en un punto x
0 , es decir RotF (
x0 ), nos indica cu
al es el plano sobre el
cual el campo F produce la m
axima rotaci
on puntual (promedio). Esto signica que, si tomamos
na circunferencia C con
un plano que contenga al punto x
0 y sobre de este colocamos una peque
centro en x
0 (de esas que no tienen volumen!), entonces la rotacion promedio producida por
el campo F sobre la circunferencia C alcanzar
a su maximo valor (y girar
a en el sentido contrario
al movimiento de las manecillas del reloj), justo cuando se tome el plano que es perpendicular al
a que esta es una propiedad muy
vector RotF (
x0 ) (ver gura 3.46). Seguramente el lector recordar
x0 )) que nos indica cu
al es
similar a la del vector gradiente de una funci
on f en un punto x
0 (f (
on alcanza su maxima raz
on de cambio.
la direccion, a partir de x
0 , en la que la funci
ZO
RotF (
x )
0
I
UU
UUUUUUU
UUUU
UUUU
UUUU
UU
i
P
I
x
0
+
C
UUUU
/ Y
UUUU
UUUU
U
U
UUUU
UUUU
U
X
Figura 3.46: Si tomamos un plano P que contenga al punto x
0 y sobre de este colocamos una
peque
na circunferencia C con centro en x
0 , entonces la rotacion promedio producida por el
campo F sobre la circunferencia C alcanzara su maximo valor (y girara en el sentido contrario
al movimiento de las manecillas del reloj) justo cuando se tome el plano que es perpendicular
al vector RotF (
x0 )
A continuaci
on daremos un ejemplo en el que, ademas de mostrar c
omo se calcula la rotaci
on
puntual (promedio), veremos que tambien se conrma la interpretaci
on anterior.
Ejemplo 3.13 Considere el campo F (x, y, z) = (y, x, 0). Calcule la rotaci
on producida por el
campo F en el punto (0, 0, 0) sobre el plano perpendicular a un vector unitario n
, arbitrario.
Soluci
on. Lo primero que hay que observar en este ejemplo es que el campo F representa un campo
de fuerzas que siempre act
ua paralelamente al plano XY , de tal forma que es de esperarse que la
m
axima rotaci
on puntual (promedio) en (0, 0, 0) = 0 (o en cualquier otro punto) la produzca en el
165
J. P
aez
Terminamos esta seccion con un par de observaciones. La primera tiene que ver con la rotaci
on
puntual (promedio) producida por un campo F en un punto x
0 contenido en un plano P. Como se
recordar
a, la conveniencia de usar a un vector unitario n
no s
olo estaba en el hecho de que con este
determin
abamos al plano P, sino que adem
as a traves de n
podamos establecer la direccion de la
rotaci
on producida por F . De esta forma, a
un cuando los vectores n
y
n determinan al mismo
x0 ) es un n
umero positivo (en cuyo caso sabemos que desde el lado en el que
plano P, si Rotn F (
apunta el vector n
, la rotaci
on producida por F se ve en el sentido contrario al movimiento de las
x0 ) es un n
umero negativo (desde
n el mismo
manecillas del reloj) se debiera tener que Rotn F (
movimiento de rotacion se ve en el sentido del movimiento de las manecillas del reloj); y por la
x0 ) es un n
umero negativo, Rotn F (
x0 ) tiene que ser un n
umero positivo.
misma raz
on, si Rotn F (
Observe que la identidad 3.31 conrma esta observaci
on puesto que de ella se deduce que
x0 ) = Rotn F (
x0 )
Rotn F (
Finalmente, a
un cuando la expresi
on para el vector RotF parece un poco elaborada, n
otese
que esta se puede recordar f
acilmente si notamos lo siguiente: su primera coordenada
R Q
y
z
se puede pensar como el rotacional del campo (de R2 en R2 ) (Q, R) considerando, a Q y R solo
como funciones de las variables y y z. Es decir, para obtener la primera coordenada de RotF basta
con eliminar la primara coordenada de F (en esta caso la funcion P ) y la primera variable (en
este caso x) y calcular Rot(Q, R) en terminos de las variables y y z. Para la segunda coordenada
de RotF siga un procedimiento similar: elimine la segunda coordenada de F (en esta caso Q), al
campo que le queda (P, R) considerelo solo como funci
on de las variables x y z (elimine la segunda
variable) y despues calcule
R P
=
z
x
Siguiendo este procedimiento elimine la tercera funci
on coordenada de F y la tercera variable, y
calcule
Q P
166
3.7
Si bien es cierto que el concepto de rotacional, y los teoremas asociados a este (como el Teorema de
Green) son muy importantes por si mismos, tambien es cierto que juegan un papel muy relevante
en el tema de los campos conservativos. En la seccion 3.4 probamos la proposici
on 3.7 la cual se
2
2
3
3
podra reformular para campos de R en R o de R en R usando el concepto de rotacional, de la
siguiente forma:
on de clase C 1 en U , con n = 2
o n = 3. Si F
Proposici
on 3.17 Sea F : U Rn Rn una funci
es un campo conservativo en U entonces Rot F (
x) = 0 (si n = 2) o RotF (
x) = (0, 0, 0) (si n = 3)
para toda x
U.
Como vimos en esa misma seccion, el campo
F (x, y) = (P (x, y), Q(x, y))
x
y
,
=
x2 + y 2 x2 + y 2
(3.32)
denido en U = R2 \{(0, 0)}, es un campo que no es conservativo (ejemplo 3.6) y satisface que
Q
P
(x, y) =
(x, y)
y
x
para toda (x, y) R2 \{(0, 0)}, lo que signica que el Rot F (x, y) = 0 en ese mismo dominio y por
lo tanto este campo es un contraejemplo para el recproco de la proposici
on anterior.
2
2
De hecho, b
asicamente con este mismo ejemplo de R en R podemos construir uno que cumpla
con el mismo prop
osito de mostrar que este recproco tampoco es cierto para campos de R3 en R3 .
Considere
G(x, y, z) = (P (x, y, z), Q(x, y, z), R(x, y, z))
x
y
,
,0
=
x2 + y 2 x2 + y 2
(3.33)
acil ver
el cual esta denido para (x, y, z) U = R3 \{(0, 0, z) R3 | z R} = R3 \{eje Z}. Es f
que RotG(
x) = (0, 0, 0) para toda (x, y, z) U y sin embargo tampoco es un campo conservativo
(si G fuera un campo conservativo F tambien lo sera!).
Como dijimos al nal de la seccion 3.4, el problema con la validez del recproco de cualquiera
de estas dos proposiciones (la 3.7 y la 3.17) tiene que ver con la geometra del dominio del campo
en cuestion y la clave de la soluci
on nos la da el Teorema de Green.
x) = 0 para
Consideremos F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en su dominio y tal que Rot F (
toda (x, y) U . De acuerdo con el teorema 3.1 basta que la integral de F sobre cualquier curva
cerrada contenida en U sea cero, para que podamos concluir que F es un campo conservativo en
U . De hecho, por el problema 19 sera suciente que esta armaci
on fuera cierta para cualquier
curva U cerrada y poligonal, con lados paralelos a los ejes, e incluso con el agregado de que
fuera simple (si una de estas curvas no es cerrada simple, se puede descomponer en una suma
nita de curvas de este tipo!).
Ahora, si la region U fuera tal que cualquiera de estas curvas cerradas simples y poligonales
U se pudiera ver como el borde (o la frontera) de un conjunto Jordan-medible contenido en
U , por el Teorema de Green concluiramos que
Q P
F d =
x
y
167
J. P
aez
Rot F
=0
para todas estas curvas y, por el problema 19, F sera un campo conservativo!
Esta argumentaci
on es tan convincente, que cuando menos para campos de R2 en R2 , podemos
formular un resultado como el siguiente:
x) =
Proposici
on 3.18 Sea F = (P, Q) : U R2 R2 de clase C 1 en su dominio y tal que Rot F (
0 para toda (x, y) U . Si U es tal que para cualquier curva cerrada simple y poligonal U existe
un conjunto Jordan-medible contenido en U tal que = = F r() entonces F es un campo
conservativo en U .
Dem. Se deja al lector
Dado que el campo denido en 3.32 ya sabemos que no es conservativo en su dominio U =
otesis de la proposici
on anterior que no se cumple
R2 \{(0, 0)}, debe de haber una parte de las hip
en este ejemplo, y justo la parte que no se cumple es la que se reere al dominio U . En efecto, si se
toma la curva cerrada simple y poligonal contenida en U , formada por el cuadrado con vertices en
los puntos (1, 1), (1, 1), (1, 1) y (1, 1), observe que no existe ning
un conjunto Jordan-medible
2
(y por lo tanto acotado) contenido en U = R \{(0, 0)} tal que = = F r()! (ver gura
3.47).
YO
1
/X
Figura 3.47: Si hacemos U = R2 \{(0, 0)} y la curva cerrada simple contenida en U que esta
formada por el cuadrado con vertices en los puntos (1, 1), (1, 1), (1, 1) y (1, 1), observe
que no existe ning
un conjunto Jordan-medible (y por lo tanto acotado) contenido en U tal
que = = F r()!
on
Desafortunadamente, la condici
on que le impusimos al dominio U R2 en la proposici
anterior no se puede generalizar a otras dimensiones (ademas de que tampoco contamos en otras
dimensiones con un resultado equivalente al Teorema de Green (por ahora!)). Sin embargo,
existe otra manera de formular esta propiedad.
Observe que la region U = R2 \{(0, 0)} tiene un hoyo en el (0, 0) y este hoyo es el que impide
que esta region U satisfaga la condici
on de la proposici
on anterior. Una manera de decir que una
J. P
aez
168
. ...
.... . . .
.. . . ..
..
... . ...... ... . . ........ . . ... . ...
.. .. . . . . . .
. .
. .
... .... .... . ...... .. ...... ... .... ...
.
.. .. ...
.. .. . ..
.. .... . . . . .......... ....... . ..
.
. . .... .
..
. . . . .. ... . . . ........
. . . . . .......
/ Y
X
Figura 3.49: La regi
on U = R3 \{eje Z} s tiene un hoyo puesto que cualquier curva cerrada
simple que rodee al eje Z no se puede contraer a un punto sin pasar por dicho eje
Formalizar de manera mas rigurosa lo que signica que una curva cerrada simple Rn
se pueda contraer a un punto, es algo que escapa a los objetivos de este texto. Simplemente
mencionaremos que a las regiones U Rn que tengan la propiedad de que cualquier curva cerrada
simple U se puede contraer a un punto de U , sin salirse de U (que geometricamente signica
169
J. P
aez
que U no tiene hoyos7), se les conoce con el nombre de regiones simplemente conexas y que el
teorema mas general que se puede probar con relaci
on a los campos conservativos y estas regiones,
dice lo siguiente:
on de clase C 1 en U , con U una
Teorema 3.4 Sea F = (F1 , . . ., Fn ) : U Rn Rn una funci
regi
on simplemente conexa. Si
Fi
Fj
(
x) =
(
x)
xj
xi
para toda x
U y para toda i, j {1, . . . , n} (i
= j) entonces F es un campo conservativo en U .
Aun y cuando no contamos con todo lo necesario para probar este teorema, no hay por que
on
desanimarse. Afortunadamente existe una clase (muy grande) de regiones en Rn , cuya denici
es muy sencilla y para las cuales se puede probar un teorema completamente an
alogo al anterior.
(( U
(((
((
x
(((
((
((
f
(Y
f
f
f
f
YYYYYY
ffff
f
f
YYYYYY
f
f
fVVVVV
Y
VVVVV
x
ddddY
0
VVVV
ddddddd
d
d
d
##
d
d
d
d
##
##
##
##
##
##
##
#
170
x
Z
ZZZZZZZ
ZZZZZZZ
x
ZZZZZZZ
ZZZZ 0
/X
1
=
F ((t)) (t)dt
171
J. P
aez
=
0
(
x) = Fi (
x)
xi
para cada i = 1, . . . , n.
Por el teorema 2.2 del captulo dos (en su versi
on m
as general) y la regla de la cadena, se tiene
que
1
1
(0)
(0)
(
x) =
F1 (
x0 (1 t) + t
x) x1 x1 dt + + Fi (
x0 (1 t) + t
x) xi xi
dt+
xi
xi
0
0
1
x0 (1 t) + t
x) xn x(0)
dt
+ Fn (
n
0
1
=
0
"
! (0)
(0)
(0)
(1
t)
+
tx
x
F1 x1 (1 t) + tx1 , . . . , xi (1 t) + txi , . . . , x(0)
x
dt
n
1
n
1
xi
1
++
0
1
++
0
1
=
0
"
! (0)
(0)
(0)
(1
t)
+
tx
x
Fi x1 (1 t) + tx1 , . . . , xi (1 t) + txi , . . . , x(0)
x
dt
n
i
n
i
xi
"
! (0)
(0)
Fn x1 (1 t) + tx1 , . . . , xi (1 t) + txi , . . . , x(0)
xn x(0)
dt
n (1 t) + txn
n
xi
F1
(0)
t
((t)) x1 x1 dt + +
xi
1
++
t
0
1
Fi
(0)
((t)) xi xi
+ Fi ((t)) dt
t
xi
0
Fn
((t)) xn x(0)
dt
n
xi
y como
Fi
Fj
(
x) =
(
x)
xi
xj
para toda x
U y toda j {1, . . ., n}, j
= i, se tiene que
(
x) =
xi
1
0
Fi
(0)
t
((t)) x1 x1 dt + +
x1
1
++
t
0
J. P
aez
Fi
((t)) xn x(0)
dt
n
xn
172
Fi
(0)
t
((t)) xi xi
dt +
xi
1
Fi ((t))dt
0
1
=
1
Fi ((t))dt
0
t (Fi ) (t)dt +
1
Fi ((t))dt
0
1
= t (Fi ) (t)
0
1
(Fi ) (t)dt +
Fi ((t))dt
0
= Fi ((1))
x)
= Fi (
x
y
, 2
2
2
x + y x + y2
on
es un campo conservativo en la regi
on U = R2 \{(x, 0) R2 | x 0} y encuentre una funci
2
x) = F (
x) para toda x
U.
: U R R tal que (
Soluci
on. En virtud de que la regi
on U es estrellada (3.14) y que Rot F (
x) = 0, es decir, que
Q
P
(
x) =
(
x)
y
x
para toda x
U , por el teorema anterior sabemos que F es un campo conservativo en U . A
un
cuando no vamos a obtener una funci
on siguiendo la construcci
on que se dio en la prueba de
dicho teorema, se tiene que la funci
on
arctan(y/x)
si x > 0
/2
si x = 0, y > 0
(x, y) =
/2
si x = 0, y < 0
arctan(y/x) +
si x < 0, y > 0
arctan(y/x)
si x < 0, y < 0
cumple con la propiedad que se desea, cuya verificaci
on se deja como un problema para el lector.
173
J. P
aez
3.8
3.8. Problemas
Problemas
3. Pruebe que, si y son suaves por pedazos, entonces + es suave por pedazos.
4. Considere las funciones 1 (t) = (t, 0), 2(t) = (1, t), 3(t) = (1 t, 1) y 4 (t) = (0, 1 t), con
t [0, 1] para todas ellas. Pruebe que
= 1 + 2 + 3 + 4
donde es la funci
on suave por pedazos denida en el ejemplo 3.1. (Observe que, siendo
estrictos, habra que escribir que = ((1 + 2 ) + 3 ) + 4 , pero lo dejaremos as para no
complicar la notaci
on).
on suave por pedazos y : [c, d] R [a, b] R suprayec5. Sea : [a, b] R Rn una funci
tiva en [a, b], y de clase C 1 en [c, d].
(a) Muestre con un ejemplo que la funci
on : [c, d] R Rn no siempre resulta ser
suave por pedazos.
on del intervalo [a, b] tal que tiene
(b) Sea P = {a = t0 < t1 < < tk = b} una partici
1
derivada continua (de clase C ) y distinta de cero en cada subintervalo [ti1 , ti ] (para
i = 1, . . ., k). Pruebe que, si el conjunto {x [c, d] | (x) P} es nito entonces
es suave por pedazos.
(c) Pruebe las armaciones que aparecen en la denici
on 3.3.
6. Pruebe la proposici
on 3.1.
7. En cada uno de los siguientes problemas calcule
f d,
donde:
(a) es el triangulo de vertices (1, 0, 0), (0, 1, 0) y (0, 0, 1); es una parametrizaci
on que la
recorre en este orden y f (x, y, z) = x + y + z.
(b) es el segmento de la parabola y =
2
x2
4
(c) es la parte de la elipse xa2 + yb2 = 1 que esta en el semiplano derecho; es una
parametrizaci
on
que la recorre en el sentido de las manecillas del reloj y f (x, y) =
2
b
a2 2
2
x a2 x + b2 y .
on
(d) es la interseccion del cilindro x2 +y 2 = 1 y el plano y +z = 1; es una parametrizaci
que la recorre en el sentido contrario al de las manecillas del reloj cuando la vemos desde
el origen, y f (x, y, z) = xz + yz + xy.
8. Calcule el area de la supercie del cilindro x2 + y 2 = 1 que esta entre los planos z = 0 y
z = x + y + 2.
J. P
aez
174
3.8. Problemas
9. Deduzca cu
ales son las coordenadas del centro de masa de un alambre que tiene la forma de
una curva R2 (suave por pedazos) y que tiene una funci
on de densidad (x, y).
un la funci
on
10. Un alambre tiene la forma de la circunferencia x2 + y 2 = a2 y una densidad seg
(x, y) = |x| + a . Calcule:
i) la masa del alambre
F d M l()
donde M = max{F (
x) | x
} y l() es la longitud de arco de .
15. Una partcula se mueve a lo largo de la curva parametrizada por (t) = (sen(t), cos(t), t),
(t 0). Durante todo su recorrido act
ua sobre ella un campo de fuerzas dado por F (x, y, z) =
(y1, z, x). Si la partcula abandona la curva por su tangente en el instante t = /2, calcule el
trabajo realizado por el campo F sobre la trayectoria seguida por la partcula en los intervalos
de tiempo [0, /2] y [/2, ].
16. En cada uno de los siguientes incisos calcule F d, donde:
(a) F (x, y, z) = (y, x, z) y es la interseccion del cilindro x2 + y 2 = 1 y el plano y + z = 1.
La parametrizaci
on debe ser tal, que vista desde el origen, recorre a en el sentido
contrario al de las manecillas del reloj.
(b) F (x, y, z) = (y, (1 x)y, y 2 z) y es la interseccion del hemisferio superior de la esfera
on debe ser tal que,
x2 + y 2 + z 2 = 4 y el cilindro (x 1)2 + y 2 = 1. La parametrizaci
vista desde el origen, recorre a en el sentido de las manecillas del reloj.
17. Sean f, g : (a, b) R R funciones continuas;
175
J. P
aez
3.8. Problemas
(a) pruebe que el campo F : (a, b) (a, b) R2 R2 denido como F (x, y) = (f (x), g(y))
es conservativo en su dominio. Calcule una funci
on gradiente para F .
(b) si 0 a, pruebe que el campo F = (F1 , . . . , Fn ) : U = {
x Rn | a
<
x2 <
on coordenada Fi esta denida como Fi (
x) = xi f
x2 , es
b} Rn , donde cada funci
conservativo en su dominio. Si h es una primitiva de f , calcule una funci
on gradiente
para F en terminos de h.
on), entonces cualquier par de puntos
18. Pruebe que, si U Rn es un abierto conexo (una regi
en U se puede unir por una curva poligonal formada por segmentos paralelos a alguno de los
ejes coordenados.
19. Pruebe que el teorema 3.1 sigue siendo cierto si se supone que todas las curvas que ah se
mencionan, son curvas poligonales y de lados paralelos a los ejes.
on U , y F = : U Rn Rn . Pruebe que,
20. Sean, : U Rn R de clase C 1 en la regi
1 U pertenecen al mismo conjunto de nivel de entonces
si x
0 , x
F d = 0
1 .
para cualquier parametrizaci
on de U que empieza en x
0 y termina en x
21. Pruebe la proposici
on 3.7.
22. De cuando menos dos argumentos distintos para demostrar que los siguientes campos no son
conservativos en su dominio:
(a) F (x, y) = (y + x cos(y), x + y sen(x))
(b) F (x, y, z) = (2xy z 2 , y 2 + x cos(z), x2z)
23. Calcule la integral de lnea
d, donde:
176
3.8. Problemas
F (x, y) =
x
y+1
, 2
2
2
x + (y + 1) x + (y + 1)2
F (x, y) =
y
x
x+1
(y 1)
+
,
+
x2 + (y 1)2 (x + 1)2 + y 2 x2 + (y 1)2 (x + 1)2 + y 2
26. Sea
F (x, y) =
y
x
, 2
2
2
x + y x + y2
Calcule F (d), donde es una curva cerrada simple contenida en R2 \{(0, 0)} y recorrida
en sentido positivo (hay dos casos).
27. Sea F = (Fr , F ) un campo vectorial denido en U R2 \{(0, 0)}, dado en terminos de
coordenadas polares. Calcule el Rot F (
x) a partir de su expresi
on en coordenadas cartesianas.
28. Sea F = (Fr , F ) un campo vectorial denido en U R2 \{(0, 0)}, dado en terminos de
coordenadas polares. Si es una curva contenida en U y = (1 , 2 ) : [a, b] R R2 es una
parametrizaci
on de dada en coordenadas polares, encuentre una expresi
on para calcular
F
d.
29. Reformule (y pruebe) el Teorema de Green en terminos de la div F y la integral F (d).
30. Sea F = (Fr , F ) un campo vectorial denido en U R2 \{(0, 0)}, dado en terminos de
coordenadas polares. Encuentre una expresi
on para div F (
x).
31. Pruebe la proposici
on 3.16 (sugerencia: use la misma rotaci
on L que se uso en la prueba de
la proposici
on 3.14 para parametrizar el borde del disco Dr y despues proceda como en la
demostracion de la proposici
on 3.8. Esta prueba es laboriosa pero no dicil. Vale la pena
hacerla!).
32. Determine si cada uno de los siguientes campos es conservativo en su dominio (en caso armativo, calcule una funci
on gradiente). Pruebe su respuesta.
(a) F (x, y) = (x2 + 2xy, x2 + y)
(b) F (x, y) = (y 3 /(x2 + y 2 )3/2 , x3/(x2 + y 2 )3/2)
(c) F (x, y, z) = (3ez + 2xy, x2 + z sen(y), 3xez cos(y))
(d) F (x, y, z) = (x/(x2 + y 2 + z 2 ), y/(x2 + y 2 + z 2 ), z/(x2 + y 2 + z 2 )). Diga si este campo es
conservativo en U = {(x, y, z) R3 | z > 0}. Pruebe su respuesta.
33. Para cada uno de los siguientes campos, determine cu
al es el plano sobre el que produce la
maxima rotaci
on promedio en el origen:
177
J. P
aez
3.8. Problemas
J. P
aez
178
Captulo 4
4.1
Superficies
De la misma forma que en el caso de las curvas, para nosotros las supercies seran todos aquellos conjuntos que se puedan ver como la imagen de una funci
on derivable denida sobre ciertos
subconjuntos del plano. Aun cuando aqu solo trataremos con supercies contenidas en el espacio
on para cualquier Rn .
(R3 ), daremos su denici
Definici
on 4.1 Decimos que S Rn es una superficie si existen, = (1 , . . . , n) : U R2 Rn
de clase C 1 en U (abierto), y A U una regi
on de tipo I o tipo II, tales que S = (A). En este
caso, decimos que es una parametrizaci
on de S.
A pesar de que en esta denici
on hacemos el enfasis de que toda parametrizaci
on de una
supercie S debe de estar denida en un conjunto abierto (puesto que se quiere que sea derivable),
de aqu en adelante nos concretaremos a describir u
nicamente al conjunto A que bajo nos lleva
al conjunto S.
As, si tomamos (x, y) = (cos(x) sen(y), sen(x) sen(y), cos(y)) con (x, y) A = [0, 2] [0, ]
tenemos que S = (A) es la esfera de radio 1 con centro en el origen de la gura 4.1 (a); o si
tomamos (x, y) = (cos(x), sen(x), y) con (x, y) A = [0, 2] [0, 1] tenemos que S = (A) es
el cilindro de la gura 4.1 (b); y si (x, y) = (x cos(y), x sen(y), x) con (x, y) A = [0, 1] [0, 2]
tenemos que S = (A) es el cono de la gura 4.1 (c).
Este u
ltimo ejemplo es muy interesante porque, al igual que en el caso de las curvas, muestra
que las supercies que acabamos de denir, tambien pueden tener picos.
Otras supercies que usaremos con mucha frecuencia, son aquellas que se obtienen por medio
on de tipo I
de la gr
aca de una funci
on f : U R2 R de clase C 1 (en U ). Si A U es una regi
o tipo II, entonces
(x, y) = (x, y, f (x, y))
(4.1)
179
4.1. Superficies
ZO
ZO
ZO
1_
_
1
DD
y
DD
yy
DD
yy
DD
y
y
DD
yy
\\\\|\\\\\\\\DDD yyy
\\y\\\\\\\\\\
| \\\. Y
1
1
|
1
1
/ Y
\\\\\\\\\\\\
\\\\\\\\\\.Y
1
|
1
X
(c)
(b)
(a)
Figura 4.1: Estas superficies estan parametrizadas de la siguiente manera: (a) por (x, y) =
(cos(x) sen(y), sen(x) sen(y), cos(y)) con (x, y) A = [0, 2] [0, ]; (b) por (x, y) =
(cos(x), sen(x), y) con (x, y) A = [0, 2] [0, 1]; y (c) por (x, y) = (x cos(y), x sen(y), x)
con (x, y) A = [0, 1] [0, 2]
con (x, y) A es una parametrizaci
on de la parte de la gr
aca de f que esta por arriba del conjunto
A, como sera el caso del sector de paraboloide que esta por arriba del cuadrado [0, 1] [0, 1] cuando
consideramos la funci
on f (x, y) = x2 + y 2 (ver gura 4.2).
ZO
2_
1_
S = Gf
1
|
1
/Y
X
Figura 4.2: La grafica Gf de una funci
on f : U R2 R de clase C 1 tomada sobre A U
(una regi
on de tipo I o tipo II) tambien es una superficie parametrizada
As como la parametrizacion de una curva en general nos permite calcular vectores tangentes (y
por lo tanto, rectas tangentes), una parametrizaci
on de una supercie tambien nos proporciona la
manera del calcular vectores normales a la supercie (y por lo tanto, planos tangentes). En efecto,
on de una supercie S y x
0 = (x0 , y0 ) U
si = (1 , 2 , 3 ) : U R2 R3 es una parametrizaci
entonces (t) = (x0 + t, y0 ) y (t) = (x0 , y0 + t) con t (, ), parametrizan a un par de curvas
J. P
aez
180
4.1. Superficies
(0) =
1
2
3
(
x0 ),
(
x0 ),
(
x0 )
y
y
y
(4.2)
(
x0 ) =
(
x0 ),
(
x0 ),
(
x0 )
x
x
x
x
y
(
x0 ) =
y
2
3
1
(
x0 ),
(
x0 ),
(
x0 )
y
y
y
(
x0 )
(
x0 )
(4.3)
x
y
Observe que en el caso en que y0 sea un pico de S, los vectores de 4.2 seran el vector cero y por
lo tanto este vector no sera un vector normal a S (como era de esperarse!).
YO
ZO
(x)
y0
x
0
(x)
|
x0
/X
x0 )
x (
J
x0 )
y (
........
(
x ) .
.........0.....O.......O. O
(
x0 )
.......
. ....OOy
O
.
.
.....O'
.
...
.. x0 ) ...
.. x (
S = (A)
/Y
x0 ) y (
x0 ) es normal a la superficie S en el punto (
x0 )
x (
Cuando una supercie S tenga una parametrizaci
on tal que el vector dado por 4.3 sea distinto
x0 ), y si esto sucede
del vector cero, entonces diremos que la supercie S es suave en el punto y0 = (
para todo punto y0 S diremos que S es una superficie suave. Como tambien es de esperarse,
un ejemplo de supercie suave es aquella que coincide con la gr
aca de una funci
on derivable f .
En efecto, dado que (x, y) = (x, y, f (x, y)) es una parametrizaci
on para este tipo de supercies,
entonces
f
(x, y) = 1, 0,
(x, y)
x
x
181
J. P
aez
4.1. Superficies
(x, y) =
y
de modo que
(x, y)
(x, y) =
x
y
f
0, 1,
(x, y)
y
f
f
(x, y), (x, y), 1
x
y
1
1
x0 )
x0 )
x (
y (
2
2
x0 )
x0 )
x (
y (
3
3
x0 )
x0 )
x (
y (
de tal forma que
(
x0 ) =
x
1
x0 )
x (
2
x0 )
x (
3
(
x x0 )
1
x0 )
y (
2
x0 )
y (
3
(
y x0 )
1
0
e1 )
= D(
x0 )(
y
(
x0 ) =
y
1
x0 )
x (
2
x0 )
x (
3
x0 )
x (
1
x0 )
y (
2
x0 )
y (
3
x0 )
y (
0
1
e2 )
= D(
x0 )(
Esta manera de obtener a estos vectores nos permitira deducir una importante propiedad
x0 )
x0 ), de la siguiente manera. Sea el arco de la cirgeometrica del vector normal
x (
y (
cunferencia unitaria, con centro en el origen, que une al punto e1 = (1, 0) con el punto e2 = (0, 1).
Dado que cada punto x
se escribe como un combinacion lineal de e1 y e2 con coecientes no nex) que pertenece a la imagen bajo la funci
on lineal D(
x0 ) del
gativos, entonces cada punto D(
x0 )(
e1 ) =
x0 )
arco , tambien se puede escribir como una combinaci
on lineal de los vectores D(
x0 )(
x (
e2 ) = y (
x0 ) con coecientes no negativos. Con base en esta observacion, podemos cony D(
x0 )(
= (D(
cluir que la curva
x0))() es una curva (contenida en el plano generado por los vectores
x0 ) y y (
x0 )) que une a la punta del vector D(
x0 )(
e1 ) con la punta del vector D(
x0)(
e2 ),
x (
y que esto lo hace siguiendo el angulo menor a 180 grados formado por dichos vectores (ver gura
4.4). Si ahora recordamos que la direccion del producto cruz de estos mismos vectores tambien
esta determinada por el mismo angulo (como se muestra en la misma gura 4.4), podemos concluir
x0 )
x0 ) tiene la propiedad de que, si es una parametrizaci
on del arco
que el vector
x (
y (
que lo recorre en el sentido contrario al movimiento de las manecillas del reloj, entonces =
tal que, vista desde la direccion en la que apunta el vector
es una parametrizaci
on de la curva
x0 ) y (
x0 ), observaremos que esta tambien esta recorrida en el mismo sentido (contrario al
x (
movimiento de las manecillas del reloj).
J. P
aez
182
4.1. Superficies
x0 )
x (
(
x )
S'' y 0
''
'' (D(
x0 ))(
e2) =
x0 )
y (
''
\B
''
''
''
''
= (D(
''
x0))()
NNN
NNN
NNN
NNN
NN&
(D(
x0))(
e1 ) =
'NN
'' NNN(D(
e1 ) =
x0 )
NNN x0))(
x (
'
N
'
N
NNN
''
N&
''
''
''
k
x0 ))()
'' = (D(
(D(
x0 ))(
e2 ) = y (
x0 ) ''
'
x0 )
x (
x0 )
y (
x0 )
x (
Figura 4.4: Si es el arco de la circunferencia unitaria que esta contenido en el primer cuadrante
del plano XY que inicia en el punto e1 = (1, 0) y termina en el punto e2 = (0, 1), entonces
= (D(
(
x
)
(
x
),
veremos
que
e
sta
tambi
e
n
est
a
recorrida
en
el
mismo
en que apunta el vector
0
x 0
y
sentido (contrario al movimiento de las manecillas del reloj).
Otro tipo de puntos de una supercie S que es importante distinguir son aquellos que forman
lo que geometricamente caracterizamos como el borde de S. Si la supercie S R3 tiene la
particularidad de ser plana, es decir, que est
a contenida en un plano, el borde de S se puede ver
como la frontera topol
ogica de S (viendo a S como un subconjunto de R2 ). Sin embargo, esto ya
no funciona tan f
acilmente para una supercie S R3 que no sea plana.
Una posibilidad para determinar el borde (geometrico) de S por medio de una parametrizaci
on
2
3
: A R R de S, es tomar el borde de A y jarnos en su imagen bajo . Denotemos por S
a la imagen del borde A (o frontera de A, F r(A)) bajo , es decir
S = (A)
(4.4)
J. P
aez
4.1. Superficies
ese conjunto que geometricamente identicamos como el borde de S, o ser totalmente ajeno a
este.
Un ejemplo en el que el conjunto S coincide con el borde geometrico de S es aquel en el que
la supercie se puede ver como la gr
aca de una funci
on f : A R2 R. Recuerdese que en este
caso S se puede parametrizar con la funci
on (x, y) = (x, y, f (x, y)) y para esta parametrizaci
on
es claro que el conjunto S coincide con el borde geometrico de S (ver gura 4.2). En este
caso, la parametrizacion tiene la propiedad de ser una funci
on inyectiva en todo su dominio, lo
que sin duda es una condici
on suciente para que el conjunto S siempre coincida con el borde
geometrico de S.
Desafortunadamente no toda supercie S se puede parametrizar por medio de una funci
on
inyectiva, y justo cuando no se tiene esta propiedad es que el conjunto S no es lo que esperamos.
S
olo para ilustrar hasta que punto el conjunto S puede no tener nada que ver con el borde
geometrico de S, damos el siguiente ejemplo.
YO
3
4
ZO
(x,y)=(cos(x),sen(x),sen(y))
o
O
O
|
2
34
/
S = (A)
1
1
n 2
/X
1 p|
ppp
p
p
pp
ppp
p
p
12
p
xppp
/
O
1
X
/Y
en
el
plano
z
=
1/
2,
y
otra
contenida
en
una con centro
en el punto (0, 0, 1/ 2) y contenida
el plano z = 1/ 2 con centro en el punto (0, 0, 1/ 2), ademas del segmento de recta que une a los
puntos (1, 0, 1) y (1, 0, 1) (ver gura 4.5). Seguramente no escapa al lector el hecho de que en este
on , ademas de
caso el conjunto S esta formado por estas curvas debido a que la parametrizaci
unir (o pegar) a los segmentos verticales que forman parte del borde de A, recorre dos veces
algunas partes del cilindro S, terminando en las dos circunferencias que se encuentran contenidas
J. P
aez
184
4.1. Superficies
en los planos z = 1/ 2 y z = 1/ 2, y que este doble recorrido es la razon principal por la cual
el conjunto S no coincide con el borde geometrico de S.
Cuando la funci
on es inyectiva en el interior de su dominio (en cuyo caso diremos que es
una parametrizaci
on simple de S) se tienen mas posibilidades de que S coincida con el borde
geometrico de S. Considerese ahora la supercie S parametrizada por la misma funci
on (x, y) =
(cos(x), sen(x), sen(y)) pero con (x, y) A = [0, 2] [/2, /2]. En este caso se tiene que S es
el mismo cilindro circular recto del ejemplo anterior, de tal forma que el borde geometrico de
as de las dos
S tambien es el mismo. Por otra parte, ahora el conjunto S esta formado, adem
circunferencias que forman el borde geometrico de S, por el segmento de recta que une a los
puntos (1, 0, 1) y (1, 0, 1). Si se observa con cuidado, se notar
a que este segmento es la imagen
bajo del segmento que une a los puntos (0, /2) y (0, /2), y del segmento que une a los puntos
(2, /2) y (2, /2), que no son m
as que la parte del borde de A que la funci
on pega para
formar el cilindro S (ver gura 4.5).
Un caso mas extremo que el anterior es el que nos proporciona la funci
on (x, y) = (cos(x) sen(y),
sen(x) sen(y), cos(y)) con (x, y) A = [0, 2] [0, ]. Como vimos anteriormente, en este caso la
supercie S es la esfera de radio 1 con centro en el origen la cual, geometricamente hablando, no
tiene borde! Sin embargo, el conjunto S es no vaco y coincide con la semicircunferencia de radio
1 contenida en el semiplano derecho del plano coordenado XZ (ver gura 4.6).
ZO
YO
S = (A)
A
|
|
/X
r|
rrr
r
r
1
rrr
ry rr
/Y
(4.5)
J. P
aez
4.1. Superficies
la parametrizaci
on dada por 4.5 para integrar un campo F sobre la curva S, entonces esta
integraci
on a nal de cuentas se reducir
a a integrar sobre el borde geometrico de S (las dos
circunferencias en el caso del cilindro), o dicha integral valdr
a cero (en el caso de la esfera).
Aun cuando nuestro objetivo inicial era caracterizar a aquellos puntos de una supercie S que
forman lo que hemos venido llamando el borde geometrico de S, el conjunto S (denido en
4.4 y que de aqu en adelante llamaremos el borde de S inducido por ) nos sera suciente para
formular los teoremas que veremos mas adelante, razon por la cual abandonamos este objetivo y
damos por concluido el an
alisis de estos puntos.
En varios de los ejemplos anteriores, la parametrizaci
on = de la curva S siempre
recorre dos (o mas) veces a la parte de esta curva que forma lo que hemos llamado la costura de
S (en caso de que exista dicha costura). Es importante mencionar que este doble recorrido no
siempre lo hace en sentidos contrarios. A continuacion daremos un ejemplo de una supercie S y
una parametrizaci
on de esta, que ilustra este hecho y que adem
as nos da la pauta para introducir
el concepto de supercie orientada.
La supercie que parametrizaremos a continuaci
on es la muy conocida cinta de M
obius1 . Sea
(x, y) = ((2 + y cos(x/2)) cos(x), (2 + y cos(x/2)) sen(x), y sen(x/2))
(4.6)
YO
2
|
A
|
/X
2
|
1
>
2 | ?
(4 ) | (2 )
|
3
| 2
/Y
|
2
Esta superficie fue construida en 1858 de manera independiente por los matem
aticos alemanes August Ferdinand
M
obius (1790-1868) y Johann Benedict Listing (1808-1882).
J. P
aez
186
4.1. Superficies
(u, v)
(u, v) = det(D(u, v))
((u, v))
((u, v))
(4.7)
u
v
x
y
2
187
J. P
aez
4.1. Superficies
x0 )
v (
.....
g
........
.....................O......(x0 )=(x0 )
.........
.
...O..OO
.
.
.
.
...
.. .....O..[Link]
.
.... '
.
x0 )
..... y (
x0 ) ...
.......
u (
.........
.
YO
y0
VO
y0
a
x
0
|
x0
x0
|
TTTT
TTTT
TT*
/
X
||
x0 )
x (
b
..
...
.. x )
0
.. u (
x0 )
v (
/U
:
tt
tt
t
tt
tt
tt
S = (A) =
(A)
188
4.1. Superficies
(ver gura 4.10). Lo primero que hay que notar es que eso a lo que queremos llamar el area de S
(
area(S)) se le puede aproximar por la suma de las areas de cada uno de estos pedazos de supercie
(o parches) (Ri), es decir
k
a
rea((Ri))
area(S)
i=1
YO
...
.
.. .. ................... ....... ......
.............
.... .... ......... ...
...........
............ ................... ... ..............
..
..(R ) ...... ..
...................
... ..................... i .... ...........
............. ..
.. ..
.
. ..................
.
.
..
.
.
.
A
Ri
/X
/Y
S = (A)
X
Figura 4.10: El area de una superficie S se puede aproximar por medio de la suma de las areas
on sera mejor en
de cada uno de los pedazos de superficie (o parches) (Ri) y esta aproximaci
nos
la medida de que los rectangulos R1 , . . ., Rk sean mas peque
En virtud de lo anterior, nuestro problema ahora es calcular o aproximar lo mejor que se pueda
el area de cada pedazo de supercie (Ri). Si Ri = [xi1 , xi ] [yi1 , yi ] es un rectangulo muy
peque
no es de esperarse que el pedazo de supercie (Ri) se parezca mucho al paralelogramo Pi
generado por los vectores (xi1 , yi ) (xi1 , yi1 ) y (xi, yi1 ) (xi1 , yi1 ) (ver gura 4.11)
de tal forma que, de acuerdo con lo que sabemos de la Geometra Analtica, se tiene que
rea(Pi )
a
rea((Ri)) a
= ((xi, yi1 ) (xi1 , yi1 )) ((xi1 , yi ) (xi1 , yi1 ))
(xi1 , yi )
(xi1
C
\\\\\\\\\\\
\
\\\\\\\\\\\\
\\\.
,y )
(Ri)
(xi, yi )
Pi
i1
(xi, yi1 )
Figura 4.11: El area del pedazo de superficie (Ri) R3 se parece mucho al area del paralelogramo Pi R3 generado por los vectores (xi1 , yi)(xi1 , yi1 ) y (xi , yi1 )(xi1 , yi1 )
189
J. P
aez
4.1. Superficies
Por otra parte, por el Teorema del Valor Medio aplicado a cada una de las funciones coordenadas
1 , 2 , 3 de , sabemos que
1
2
3
(1,i, yi1 ),
(2,i, yi1 ),
(3,i, yi1 )
(xi, yi1 ) (xi1 , yi1 ) = (xi xi1 )
x
x
x
y
(xi1 , yi) (xi1 , yi1 ) = (yi yi1 )
1
2
3
(xi1 , 1,i),
(xi1 , 2,i),
(xi1 , 3,i)
y
y
y
(4.8)
( i )
( i )
( i )
rea(Ri )
=
( i )
a
x
y
( i )
=
( i )
m(Ri )
x
y
para cualquier i Ri .
Considerando todas estas aproximaciones, tenemos entonces que
area(S)
k
i=1
k
a
rea((Ri))
a
rea(Pi )
i=1
k
i=1
(i ) (i )
m(Ri )
x
y
(x, y) (x, y)
x
y
A
(4.9)
a
rea(S) =
x (x, y) y (x, y)
J. P
aez
190
4.1. Superficies
Vale la pena resaltar la analoga que existe entre la integral de la identidad anterior y la correspondiente integral que se obtuvo en el captulo 3 (3.2) para calcular la longitud de una curva
parametrizada por una funci
on .
Lo siguiente que haremos sera mostrar con un ejemplo que la integral de 4.9 en efecto nos
permite calcular eso que nuestra intuici
on nos dice que debe ser el area de una supercie S. Lo
mostraremos con una supercie para la cual podamos calcular su area por otro metodo.
Ejemplo 4.1 Sea S el cilindro circular recto parametrizado por la funci
on (x, y) = (cos(x), sen(x), y)
con (x, y) A = [0, 2] [0, 1]. Calcular el a
rea de S.
Soluci
on. Lo primero que hay que observar es que, si hacemos un corte vertical en el cilindro,
y aplanamos la superficie (que en este casi s se puede), entonces obtenemos un rect
angulo cuya
base mide 2 (el permetro de la circunferencia que genera al cilindro) y altura 1 (ver figura
4.12). De esta forma, el a
rea de S es 2 que es el valor que debemos obtener al calcular la integral
de 4.9. Para calcular dicha integral, primero n
otese que
(x, y) = (0, 0, 1)
y
(x, y)
(x, y) = (cos(x), sen(x), 0)
x
y
para toda (x, y) A = [0, 2] [0, 1] (lo que significa que los vectores normales a S inducidos por
la partici
on apuntan hacia afuera del cilindro). Por lo tanto
(x, y)
a
rea(S) =
(x, y)
x
y
A
1
=
[0,2][0,1]
=a
rea(A)
= 2
que es lo que esper
abamos.
Figura 4.12: Si a la superficie de un cilindro circular recto (sin tapas) de altura 1 y base de radio
1 le hacemos un corte vertical y despues la aplanamos, entonces obtenemos un rectangulo
de base 2 (el permetro de la circunferencia de radio 1) y altura 1 cuya area es 2
Terminamos esta seccion deniendo lo que signicar
a para nosotros que un conjunto S Rn sea
una supercie por pedazos. Como es de esperarse, un conjunto S sera una supercie por pedazos si
191
J. P
aez
4.1. Superficies
S3
1
S1
|
1
/Y
S2
Figura 4.13: Un cilindro con tapas es ejemplo de una superficie suave por pedazos
Ejemplo 4.2 Sea S R3 la superficie cerrada formada por el cilindro circular recto (cuyo eje es
el eje Z) que est
a contenido entre los planos z = 0 y z = 1, y los dos crculos que est
an contenidos
en cada uno de estos dos planos y que forman las tapas de S. Calcular una parametrizaci
on de
esta superficie.
Soluci
on. Expresaremos a la superficie como S = S1 S2 S3 en donde S1 es el cilindro y S2 y S3
son las tapas (ver figura 4.13). Hacemos 1 : A = [0, 2] [0, 1] R3 definida como 1 (x, y) =
(cos(x), sen(x), y); 2 : A = [0, 2] [0, 1] R3 definida como 2 (x, y) = (y cos(x), y sen(x), 0)
y 3 : A = [0, 2] [0, 1] R3 definida como 3 (x, y) = (y cos(x), y sen(x), 1). De esta forma
tenemos que:
1
1
(x, y)
(x, y) = ( sen(x), cos(x), 0) (0, 0, 1)
x
y
= (cos(x), sen(x), 0)
4
Esta notaci
on no significa que una parametrizaci
on de una superficie por pedazos sea una suma de parametrizaciones de cada uno de los pedazos de S.
J. P
aez
192
4.2
donde i Ri para i = 1, . . . , k.
Ahora, si usamos la misma aproximaci
on para el a
rea((Ri)) obtenida en 4.8, tenemos que
masa(S)
k
i=1
k
i=1
((i)) a
rea((Ri))
( i )
((i))
(i )
m(Ri)
x
y
y esta u
ltima suma es facilmente reconocible como una suma de Riemann de la integral
(x, y)
((x, y))
(x, y)
x
y
A
193
J. P
aez
de tal forma que, como hemos hecho ya varias veces a lo largo de este texto, podemos deducir que
(4.10)
x (x, y) y (x, y)
(x, y)
f ((x, y))
(x, y)
x
y
f d =
S
(4.11)
Como es de suponerse, esta denicion se comporta bien con la aritmetica basica de las funciones
escalares, como lo establecemos en la siguiente proposicion cuya prueba, sin lugar a dudas, queda
en manos del lector.
Proposici
on 4.1 Si S es una superficie parametrizada por : A R2 R3 , f, g : S R3 R
son funciones continuas y , R entonces
(f + g) d = f d + g d
S
194
En cualquiera de estos dos casos, por el Teorema de Cambio de Variable sabemos que
(x, y)
x
y
S
A
= f (((u, v)))
((u, v))
((u, v))
= f (( )(u, v))
det(D(u, v))
x
y
B
(u, v)
f d = f (
(u, v))
(u, v)
u
v
S
B
= f d
S
S1
Sk
donde = 1 + + k .
Es una tarea f
acil (tarea que se deja al lector) mostrar que la proposicion 4.1 se puede extender
a supercies por pedazos.
4.3
J. P
aez
es un
Figura 4.14: Si S es una superficie plana, es decir, contenida en un plano P R3 , y n
n
i =
x (i )
y (i)
entonces el n
umero
i ) a
rea((Ri))
(F ((i)) n
es una medida de que tanto se expande el uido a traves del pedazo de supercie (Ri) en la
direccion del vector normal n
i (ver gura 4.15) de tal forma que
k
(F ((i)) n
i) a
rea((Ri))
i=1
sera una medida de que tanto se expande el uido (cuya velocidad est
a dada por F ) a traves de
k inducidos por .
la supercie S en la direccion de los vectores normales n
1 , . . . , n
Si ahora recordamos que en la seccion 4.1 (4.8) obtuvimos que
( i )
area((Ri))
(i)
m(Ri )
x
y
J. P
aez
196
n
i =
(i)
( )
y i
x
( )
x (i)
y i
R%%
(xi1 , yi )
%%
%
%%
%
D F ((i ))
%%
%%
(Ri)
(xi, yi)
%%
%%
%
(i)
(xi1 , yi1 )
(xi , yi1 )
F ((i ))
( i )
(i )
m(Ri)
x
y
i )
x (i )
i=1
y
k
( i )
(i ) m(Ri)
F ((i ))
=
x
y
(F ((i)) n
i) a
rea((Ri))
i=1
x (i )
y (i )
i=1
y esta u
ltima suma es facilmente reconocible como una suma de Riemann de la integral
(x, y)
(x, y)
F ((x, y))
x
y
A
(x, y)
(x, y)
F d = F ((x, y))
x
y
S
on de
Si S = S1 Sk es una superficie por pedazos y i : Ai R2 R3 es una parametrizaci
Si para cada i = 1, . . ., k, definimos
F d = F d1 + + F dk
S
S1
Sk
197
J. P
aez
donde = 1 + + k
En el siguiente ejemplo, mostramos como se calcula una de estas integrales de supercie.
Ejemplo 4.3 Sean, S R3 la esfera de radio r > 0 con centro en el origen, y F : U = R3 \{0}
3
3
R R definida como
y
z
x
,
,
F (x, y, z) =
(x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2
on que induzca vectores normales a S que apunten
Calcule S F d donde sea una parametrizaci
hacia adentro de S.
Soluci
on. Parametrizamos a S por medio de la funci
on (x, y) = (r cos(x) sen(y), r sen(x) sen(y), r cos(y))
con (x, y) [0, 2] [0, ]. Entonces
(x, y)
(x, y) = (r sen(x) sen(y), r cos(x) sen(y), 0) (r cos(x) cos(y), r sen(x) cos(y), r sen(y))
x
y
= r sen(y)(r cos(x) sen(y), r sen(x) sen(y), r cos(y))
los cuales son vectores normales a S que apuntan hacia adentro de S.
Por tanto,
(x, y)
(x, y)
F d = F ((x, y))
x
y
S
A
2
1
(cos(x)
sen(y),
sen(x)
sen(y),
cos(y))
r
sen(y)(cos(x)
sen(y),
sen(x)
sen(y),
cos(y))
=
r2
A
sen(y)
=
[0,2][0,]
2
= dx sen(y)dy
0
= 2 cos(y)
0
= 4
Con respecto a este ejemplo, vale la pena hacer las siguientes dos observaciones. La primera es
que el campo F es tal que en cada punto x
S, F (
x) es un vector normal que apunta justo en la
direccion normal y hacia afuera de S, lo que explica que el valor de la integral sea distinto de cero
y negativo; y la segunda, que el valor de la integral es independiente del radio de la esfera. Ambos
hechos jugar
an un papel importante m
as adelante.
Como es de esperarse, este nuevo tipo de integral se lleva bien con la aritmetica elemental de
las funciones de R3 en R3 , lo cual dejamos expresado en la siguiente
Proposici
on 4.3 Sean, S R3 una superficie parametrizada por : A R2 R3 , F, G : S
3
3
R R continuas y , R. Entonces
(F + G) d = F d + G d
S
J. P
aez
198
2. si
recorre a S con la orientaci
on contraria que entonces
F d = F d
Dem. Haremos la prueba del segundo inciso y se deja al lector la prueba del primero. Dado que
es una reparametrizaci
on de , sabemos que existe : B R2 A R2 de clase C 1 tal que
= , y como
recorre a S con la orientaci
on contraria que entonces det(D(u, v)) 0 para
toda (u, v) B. Por tanto, por el Teorema de Cambio de Variable y la identidad 4.7, tenemos que
(x, y)
(x, y)
F d = F ((x, y))
x
y
S
A
((u, v))
((u, v)) |det(D(u, v))|
= F (((u, v)))
x
y
B
((u, v))
(u, v)) det(D(u, v)) ((u, v))
= F (
x
y
B
(u, v)
(u, v)
(u, v))
= F (
u
v
B
= F d
S
J. P
aez
4.4
El teorema de Stokes
Cuando en el captulo tres formulamos el Teorema de Green, dijimos que este resultado se poda
interpretar como una generalizaci
on del Teorema Fundamental del C
alculo. En efecto, as como este
u
ltimo teorema establece que la integral sobre un intervalo [a, b] R de una derivada f se puede
calcular simplemente evaluando la funci
on original f en los puntos a y b (que por cierto forman
el borde del intervalo [a, b]), el teorema de Green establece que la integral sobre un conjunto
x) (que es como una cierta derivada de F ) se puede calcular evaluando la
A R2 de Rot F (
funci
on original F sobre el borde de A (la integral de lnea de F sobre = A). De hecho, en
el caso del teorema fundamental, este se puede extender al calculo de integrales sobre conjuntos
unidimensionales (como lo es el intervalo [a, b] R) contenidos en espacios de dimension m
as alta
(Rn ), es decir, sobre curvas. Esto esta expresado en la identidad
d = ((b)) ((a))
(x, y)
(x, y)
RotF d = RotF ((x, y))
x
y
S
A
k
( i )
(i ) m(Ri)
RotF ((i ))
x
y
i=1
k
x (i ) y (i)
RotF ((i ))
x (i) y (i)
m(Ri)
i)
x (i )
i=1
y
200
n
i =
x (i )
y (i)
y (i)
y recordamos que
(i ) (i )
m(Ri) a
rea((Ri))
y
a
rea(Pi )
en donde Pi es el paralelogramo que tomamos en 4.8 y que se parece mucho a (Ri) (gura 4.11),
para cada i = 1, . . . k, tenemos entonces que
RotF d
k
i a
RotF ((i )) n
rea(Pi )
i=1
Una vez que hemos llegado hasta aqu, es el momento de recordar la identidad 3.30 del captulo
tres y tomarnos la libertad de sustituir cuadrados con paralelogramos en dicha identidad, de tal
manera que podamos armar que
i area(Pi )
F di
RotF ((i)) n
Pi
Pi
C
(Ri)
\\\\\\\\\\\
\
\\\\\\\\\\\
\.
(xi1 , yi1 )
(xi , yi)
Ci
(xi , yi1 )
Figura 4.16: Si Ri = [xi1 , xi] [yi1 , yi] y Ci es el cuadrilatero (formado por la uni
on de
dos triangulos, no necesariamente contenidos en el mismo plano) cuyos vertices son los puntos
(xi1 , yi1 ), (xi1 , yi ), (xi, yi1 ) y (xi, yi ), entonces Ci y Pi se parecen mucho
Notese que, como el campo F y la parametrizaci
on son funciones de clase C 1 , si Ri =
on de dos tri
angulos, no nece[xi1 , xi] [yi1 , yi ] y Ci es el cuadrilatero (formado por la uni
sariamente contenidos en el mismo plano) cuyos vertices son los puntos (xi1 , yi1 ), (xi1 , yi ),
(xi, yi1 ) y (xi, yi ) (ver gura 4.16), entonces Ci y Pi se parecen mucho de tal forma que
F di
F di
Pi
Ci
201
J. P
aez
y esta aproximaci
on ser
a mejor en la medida de que los cuadril
ateros Ci sean muy peque
nos (es
nos).
decir, si los rectangulos Ri son muy peque
n
i R%
%%
%%
%%
%%
(Ri)
n
j
%%
%
%%
%
%%
G
j
J
(Rj )
Ci
Cj
Figura 4.17: Si Ci y Cj son dos cuadrilateros adyacentes, la integral del campo F sobre el lado
comun a ambos cuadrilateros se cancela de tal forma que la suma de las integrales sobre el
borde de cada uno de ellos, es igual a la integral de F sobre el borde de Ci Cj , recorrido en el
sentido contrario al movimiento de las manecillas del reloj cuando se le mira desde la direcci
on
j
en la que apunta el vector n
i o el vector n
Ahora observese que, dado que cada una de las integrales Ci F di se puede descomponer
como la suma de cuatro integrales (sobre cada uno de los lados del cuadril
atero Ci ), si Ci y Cj son
dos cuadril
ateros adyacentes, entonces en la suma
F di +
F dj
Ci
Cj
F di =
i=1 C
F d
en donde es la curva poligonal formada por todos los lados de los Ci que no se cancelaron, y
es una parametrizaci
on de esta que la recorre en el sentido contrario al de las manecillas del reloj
cuando se le mira desde la direccion en la que apuntan los vectores normales inducidos por (ver
J. P
aez
202
gura 4.18). Lo mejor de todo esto es que, nuevamente, si los cuadrilateros Ci son muy peque
nos
(es decir, los rectangulos Ri son muy peque
nos) entonces se tiene que S (el borde de S
inducido por denido en 4.4) y por lo tanto
F d
F d
en donde es la parametrizaci
on de S dada en 4.5.
S
?
Ci
hQQQ
QQQ
Q S
Figura 4.18: Si es la curva poligonal formada por todos los lados de los cuadrilateros Ci que
nos)
no se cancelan, y los Ci son muy pequenos (es decir, los rectangulos Ri son muy peque
entonces se tiene que S (el borde de S inducido por )
Todas estas identidades y aproximaciones sugieren que
RotF d =
F d
(u, v)
(u, v) = (n1 (u, v), n2(u, v), n3(u, v))
u
v
se tiene que
(u, v)
(u, v)
RotF d = RotF ((u, v))
u
v
S
A
6
203
J. P
aez
Q
R
R
P
((u, v))
((u, v)) n1 (u, v) +
((u, v))
((u, v)) n2 (u, v)
y
z
z
x
A
Q
P
((u, v))
((u, v)) n3 (u, v)
x
y
P
P
((u, v))n2(u, v)
((u, v))n3(u, v)
z
y
Q
Q
((u, v))n3(u, v)
((u, v))n1(u, v)
x
z
R
R
((u, v))n1(u, v)
((u, v))n2(u, v)
y
x
=
A
=
A
+
A
F d
=
(P (
(t)), Q(
(t)), R(
(t))) 1 (t), 2 (t), 3 (t) dt
b
=
a
P (
(t))
1 (t)dt +
Q(
(t))
1 (t)dt +
R(
(t))
1 (t)dt
en donde = (
1 , 2, 3 ) = (1 , 2 , 3 ).
Probaremos que
b
P
P
((u, v))n2(u, v)
((u, v))n3(u, v) = P (
(t))
1 (t)dt
z
y
a
Q
Q
((u, v))n3(u, v)
((u, v))n1(u, v) =
x
z
Q(
(t))
1 (t)dt
y que
b
R
R
((u, v))n1(u, v)
((u, v))n2(u, v) = R(
(t))
1 (t)dt
y
x
a
= (P ) 1 , (P ) 1 . Como es de clase C 2 , se tiene que
Hacemos F = (P , Q)
u
v
P
Q
(u, v)
(u, v)
Rot F (u, v) =
u
v
(P ) 1
2 1
(P ) 1
2 1
+
(u, v) (P )
+
(u, v)
= (P )
uv
u
v
vu
v
u
P
1
P
2
P
3
1
(u, v)
((u, v))
(u, v) +
((u, v))
(u, v) +
((u, v))
(u, v)
=
v
x
u
y
u
z
u
1
P
2
P
3
1 P
((u, v))
(u, v) +
((u, v))
(u, v) +
((u, v))
(u, v)
u x
v
y
v
z
v
J. P
aez
204
1 3 1 3
P
1 2 1 2
P
((u, v))
(u, v)
((u, v))
(u, v)
=
z
v u
u v
y
u v
v u
Por tanto, como
n2 (u, v) =
n3 (u, v) =
3 1 1 3
u v
u v
1 2 2 1
u v
u v
(u, v)
(u, v)
(u, v)
z
y
z
u v
u v
A
A
1 2 2 1
P
((u, v))
(u, v)
y
u v
u v
A
= Rot F (u, v)
A
F d
=
A
b
F ((t)) (t)dt
b
=
1
1
(P ) ,
(P ) ((t)) (t)dt
u
v
b
=
1 1
,
(P ) ((t))
u v
((t)) (t)dt
b
=
P (( )(t)) (1 ) (t)dt
b
=
P (
(t))
1 (t)dt
(4.12)
S
J. P
aez
veces. Hacerlo de esta forma tiene la ventaja de que nos ahorramos la denicion precisa del
borde geometrico S (cuestion que discutimos ampliamente en la seccion 4.1) ademas de que la
demostracion m
as frecuente (por ser la m
as sencilla) es precisamente la que hicimos aqu y que
es usando el borde S. En todo caso, la validez de la identidad 4.12 en terminos del borde
geometrico S es un problema que tiene que ver con la parametrizacion de S que se use y que
casi siempre se resuelve tomando una parametrizacion simple (para que S y S coincidan, o
otesis
cuando menos que S S, como tambien lo discutimos en la seccion 4.1), junto con la hip
de que S sea una supercie orientable.
Y justo la segunda particularidad que se quiere destacar es que en la formulaci
on que hemos
dado, no es necesario suponer que S sea una supercie orientable, lo cual tiene que ver con el hecho
de que el teorema lo escribimos precisamente en terminos de S y no de S.
A continuaci
on damos un par de ejemplos que sirven para ilustrar estas caractersticas del
Teorema de Stokes.
on : A = [0, 2] [0, 3/4]
Ejemplo 4.4 Sean, S R3 la superficie parametrizada por la funci
2
3
R R definida como (x, y) = (cos(x), sen(x), sen(y)), y F (x, y, z) = (zy, zx, 0) para toda
(x, y, z) R3 . Muestre que
RotF d = F d
S
Soluci
on. En este caso S es la parte del cilindro circular recto contenido entre los planos z = 0 y
z = 1, cuyo eje es el eje Z, y es una parametrizaci
on de S que recorre dos veces parte de este (la
(x, y)
(x, y) = ( sen(x), cos(x), 0) (0, 0, cos(y))
x
y
= (cos(x) cos(y), sen(x) cos(y), 0)
el cual es un vector normal a S que apunta hacia afuera si y [0, /2), y hacia adentro si y
(/2, 3/4].
Por tanto, como
RotF (x, y, z) = (x, y, 2z)
entonces
RotF d =
S
(x, y)
(x, y)
x
y
=
A
cos(y)
=
[0,2][0,3/4]
3/4
= 2 sen(y)
0
2
=
2
J. P
aez
206
C1
1
O
O
<
1/
<
[77
7
C2
> | >
1
[77
7
/ Y
C0
X
Figura 4.19: Para S = (A) con : A = [0, 2] [0, 3/4] R2 R3 definida como
(x, y) = (cos(x), sen(x), sen(y)), se tiene que S = C0 C1 y S = C0 C2
a contenida en el
Por otra parte, S = C0 C1 , con C0 la circunferencia de radio 1 que est
a contenida en el
plano z = 0 con centro en el origen, y C1 la circunferencia de radio 1 que est
plano z = 1 con centro en el punto (0, 0, 1). Dado que F (x, y, 0) = (0, 0, 0) para toda (x, y, 0) C0 ,
se tiene que
F d =
F d
C0 C1
F d +
=
C0
F d
C1
2
F (cos(t), sen(t), 1) ( sen(t), cos(t), 0)dt
=0+
0
2
= ( sen(t), cos(t), 0) ( sen(t), cos(t), 0)dt
0
2
dt
=
0
= 2
en donde tomamos la parametrizaci
on de C1 que la recorre en el sentido de las manecillas del reloj
cuando se le mira desde los vectores normales inducidos por que apuntan hacia afuera de S. Con
esto mostramos que
RotF d = F d
S
207
J. P
aez
y esto seguir
a siendo cierto aun y cuando parametricemos a C1 en la direcci
on contraria.
Observe que
S
=
C
,
ahora
con
C
la
circunferencia
de
radio
1
que
est
a contenida en el
0
2
2
plano z =1/ 2 con centro en el punto (0, 0, 1/ 2), y el segmento que une a los puntos (1, 0, 0)
y (1, 0, 1/ 2) (pasando por el punto (1, 0, 1)). Como este u
ltimo segmento es recorrido dos veces
(de ida y de regreso) por la parametrizaci
on de S (dada por la identidad 4.5), se tiene que
F d
=
F d
C0 C2
F d
+
=
C0
F d
+
C2
F d
2
F (cos(2 t), sen(2 t), sen(3/4)) (sen(2 t), cos(2 t), 0)dt + 0
=0+
0
2
=
2
=
2
= RotF d
S
Soluci
on. Como se mencion
o en el captulo 3, es f
acil ver que RotF (x, y, z) = (0, 0, 0) para toda
(x, y, z) R3 \{eje Z}, y por lo tanto se tiene que
RotF d = 0
S
Por otra parte, si hacemos (x) = (x, 1) y (x) = (x, 1), con x [0, 2], entonces
(x) = (2 cos(x) cos(x/2) cos(x), 2 sen(x) cos(x/2) sen(x), sen(x/2))
J. P
aez
208
r
| 2
2
|
/ Y
|
2
1 l(0)=(2)
? |( vlll
:
2
,
|
O
3
c* 1 |
(2)=(0)ccccc
X
Figura 4.20: Una banda de M
obius parametrizada por la funci
on (x, y) = ((2 +
y cos(x/2)) cos(x), (2 + y cos(x/2)) sen(x), y sen(x/2))
Realizando unos f
aciles c
alculos (que se dejan al lector), se obtiene que F ((x)) (x) = 1 y
F ((x)) (x) = 1 para toda x [0, 2], de tal forma que
2
F d( + ) =
S
F ((x)) (x)dx +
0
F ((x)) (x)dx
2
dx
=2
0
= 4
RotF d
=
S
Ahora, si hacemos (y) = (2, y) = (2 y, 0, 0) y (y) = (0, y) = (2 + y, 0, 0), con y [1, 1],
entonces = + + () + () es una parametrizaci
on de S (como la que se toma en el
Teorema de Stokes) de tal forma que
F d
=
F d( + + () + ())
S
209
J. P
aez
F ((x)) (x)dx +
F ((y)) (y)dy
1
0,
= 2 +
1
F ((x)) (x)dx
F ((y)) (y)dy
1
1
1
0,
, 0 (1, 0, 0)dy 2
, 0 (1, 0, 0)dy
2y
2+y
1
= 2 +
1
0dy 2
0dy
=0
= RotF d
S
(x, y)
(x, y) = ( sen(x) sen(y), cos(x) sen(y), 0) (cos(x) cos(y), sen(x) cos(y), sen(y))
x
y
= sen(y)(cos(x) sen(y), sen(x) sen(y), cos(y))
por lo que los vectores normales a S inducidos por apuntan hacia adentro de la semiesfera.
Por otra parte
RotF (x, y, z) = (x, y, 2))
As,
(x, y)
(x, y)
RotF d = RotF ((x, y))
x
y
S
A
= (cos(x) sen(y), sen(x) sen(y), 2) ( sen(y) (cos(x) sen(y), sen(x) sen(y), cos(y)))
A
sen(y) (cos(x) sen(y))2 (sen(x) sen(y))2 2 cos(y)
[0,2][0,/2]
J. P
aez
210
[0,2][0,/2]
2 sen(y) cos(y)
[0,2][0,/2]
/2
2
/2
2 sen(y) cos(y)
= cos(2x)dx sen3 (y)dy + 2
0
/2
2
= 0 + 2 sen (y)
0
= 2
Ahora, dado que S es la circunferencia unitaria contenida en el plano z = 0 con centro en
el origen, y dado que los vectores normales a S inducidos por apuntan hacia adentro de la
semiesfera, definimos (t) = (cos(t), sen(t), 0) de modo que
2
F d =
F ((t)) (t)dt
2
( sen(t), cos(t), 2) ( sen(t), cos(t), 0) dt
=
0
2
dt
=
0
= 2
= RotF d
S
211
J. P
aez
i = (i ), i = i y i una parametrizaci
en donde
on de i que la recorre una vez, en el sentido
de las manecillas del reloj para i = 1, . . ., k y 0 en el contrario (ver figura 4.21).
YO
ZO
3
*
K
h
+
/ X
/ Y
S = (A)
(u0 , v0 )
(u0 , v0 ) = 0
u
v
Sea tambien {A }0<<c una familia de subconjuntos conexos de A tal que:
1. (u0 , v0 ) int(A )
2. = A es una curva cerrada simple, y
3. lim0 diam(A) = 0
Si S es la superficie parametrizada por |A (para cada 0 < < c) entonces
F d
= RotF (
x0 ) n
lim S
0 a
rea(S )
J. P
aez
212
(u0 , v0 )
n
=
u
(u0 , v0 )
u
v (u0 , v0 )
v (u0 , v0 )
(u, v)
(u, v)
u
v
S
u (u, v) v (u, v)
= A
area(S)
A u (u, v) v (u, v)
) ( ) area(A )
(
RotF (())
u
v
(
)
a
rea(A )
u ) v (
RotF (( ))
u ( )
v ( )
(
)
u ) v (
en donde , A para cada 0 < < c.
Por otra parte, como lim0 diam(A) = 0, se tiene que , (u0 , v0 ) cuando 0, y como
F y son de clase C 1 , entonces
F d
RotF (())
u ()
v ( )
= lim
lim S
(
0 a
0
rea(S )
)
u ) v (
(u0 , v0 )
RotF ((u0 , v0 ))
u (u0 , v0 ) v
(u0 , v0 ) (u0 , v0 )
u
v
(u0 , v0 )
(u0 , v0 )
u
v
= RotF (
x0 )
(u0 , v0 ) (u0 , v0 )
= RotF (
x0 ) n
que es lo que queramos demostrar.
Una aplicaci
on importante de la proposici
on anterior, es la que nos permite obtener una expresi
on para el rotacional de un campo F cuando este esta dado en terminos de coordenadas
distintas a las cartesianas. En la seccion cinco del captulo tres ya discutimos lo que signica que
un campo F = (Fr , F ) este dado en terminos de las coordenadas polares (r, ) y lo que representa
la pareja (Fr , F ). En breves palabras, esto signica que Fr y F son funciones (de valores reales) de
las variables r y , y si x
=
0 es un punto del plano que tiene coordenadas polares (r, ), entonces
(F (
x)) en el sistema
(Fr (r, ), F(r, )) representan las coordenadas del valor del campo F en x
x) = (cos(), sen()) y e (
x) = ( sen(), cos()) (ver gura
cartesiano ubicado en el punto x
, er (
3.37 del captulo 3).
213
J. P
aez
De forma an
aloga, decir que un campo F = (Fr , F , Fz ) (denido en alguna regi
on del espacio)
esta dado en terminos de coordenadas cilndricas, signicar
a que Fr , F y Fz son funciones (de
valores reales) de las variables r, y z, y si x
es un punto del espacio que tiene coordenadas cildricas
a las coordenadas del valor del campo
(r, , z), entonces (Fr (r, , z), F(r, , z), Fz(r, , z)) representar
F en x
(F (
x)) en un cierto sistema cartesiano ubicado en el punto x
. En este caso, este sistema
x) = (cos(), sen(), 0), e (
x) = ( sen(), cos(), 0) y
cartesiano es el formado por los vectores er (
x) = (0, 0, 1), en donde estos vectores estan expresados en terminos de sus coordenadas en el
ez (
sistema cartesiano XY Z asociado al sistema cilndrico rz (ver gura 4.22). Lo anterior signica
que, para cada x
en el dominio del campo F , se tiene que
x)
er (
x) + F (
x)
e (
x) + Fz (
x)
ez (
x)
F (
x) = Fr (
Observe que los vectores er (
x),
e (
x) y ez (
x) solo estan bien denidos si x
es un punto que
no pertenece al eje Z, en virtud de lo cual s
olo se consideraran campos denidos en regiones
U R3 \{eje Z}.
ZO
F (
x)
}>
}
z
}}
}}
}
}} o7 Fz (x)
}o}oooo
}
o
}o
x
}DoDD
DD
O
F (xD) DD F (x)
r
!
ez (
x)
oo7
o oooeo (x)
Do o
/ Y
D:DD
DDe (x)
DrD
! DD
D
r
O
Figura 4.22: Si x
es un punto del dominio de un campo F = (Fr , F , Fz ), y tiene coordenadas cildricas (r, , z), entonces la terna (Fr (r, , z), F(r, , z), Fz(r, , z)) representa a las
coordenadas del valor del campo F en x
(F (
x)) en el sistema cartesiano formado por los vectores
x), e (
x) y ez (
x)
er (
An
alogamente, decir que un campo F = (F , F , F ) esta dado en terminos de coordenadas
esfericas, signicar
a que F , F y F son funciones (de valores reales) de las variables , y
, y si x
es un punto del espacio que tiene coordenadas esfericas (, , ), entonces la terna
a las coordenadas del valor del campo F en x
(F (
x))
(F (, , ),F(, , ),F(, , )) representar
en un cierto sistema cartesiano ubicado en el punto x
. En este caso, este sistema cartesiano es el
formado por los vectores
x) = (cos() sen(), sen() sen(), cos())
e (
x) = ( sen(), cos(), 0)
e (
x) = (cos() cos(), sen() cos(), sen())
e (
en donde estos vectores estan expresados en terminos de sus coordenadas en el sistema cartesiano
XY Z asociado al sistema esferico (ver gura 4.23). Es decir,
x)
e (
x) + F (
x)
e (
x) + F (
x)
e (
x)
F (
x) = F (
J. P
aez
214
(4.13)
Como en el caso de las coordenadas cilndricas, estos vectores tambien solo estan bien denidos si x
es un punto que no pertenece al eje Z, en virtud de lo cual en este caso tambien solo se consideraran
campos denidos en regiones U R3 \{eje Z}.
ZO
D
F (
x) oo7
oo
o ooo
x)
/ F (
o
2
x
22
222
e (
x)D
22
2 F (x)
ooo7 F (x)
o
o ooo e (x)
D
o
2
/ Y
2D
22:DDD
2 D
222 DDD
2 DD
e (
x)
Figura 4.23: Si x
es un punto del dominio de un campo F = (F , F , F), y tiene coordenadas esfericas (, , ), entonces la terna (F (, , ), F(, , ), F(, , )) representa a
las coordenadas del valor del campo F en x
(F (
x)) en el sistema cartesiano formado por los
x),
e (
x) y e (
x)
vectores e (
A diferencia del caso cartesiano en el que el valor F (
x) del campo siempre esta expresado en
terminos de los vectores canonicos (tanto en el plano como en el espacio), cuando el campo F esta
dado en terminos de otras coordenadas, el valor F (
x) se expresa en un sistema cartesiano que va
cambiando con el punto x
(lo que explica la notaci
on que empleamos).
Para ilustrar el uso de la u
ltima proposici
on que demostramos, mostraremos como encontrar
una expresi
on para el rotacional de un campo F = (F , F , F ) : U R3 \{eje Z} R3 de clase C 1
que esta dado en terminos de coordenadas esfericas. Ya que el RotF (
x) en este caso es un vector,
para conocer a dicho vector basta con saber sus coordenadas en alg
un sistema cartesiano, y justo
x), e (
x) y e (
x) resulta ser el mas indicado. De
el sistema coordenado formado por los vectores e (
x), RotF (
x) e (
x) y RotF (
x) e (
x).
esta forma, nuestro objetivo es calcular RotF (
x) e (
x0 ) e (
x0 ).
Sean, x
0 U un punto con coordenadas esfericas (0 , 0 , 0 ). Calcularemos RotF (
Denimos : (, ) (0, ) R2 R3 como
(, ) = 0 (cos() sen(), sen() sen(), cos())
(4.14)
0 y que
Observe que (0 , 0) = x
(, )
(, ) = 20 ( sen() sen(), cos() sen(), 0) (cos() cos(), sen() cos(), sen())
(0 , 0 )
(0 , 0 )
(0 , 0 )
=
e ((0 , 0 ))
(0 , 0 )
215
J. P
aez
0 +
0
0
0
0 +
/
|
0
|
0 +
|
0
5
0
0 +
2
0
: S =(A )
x
0
q
/ Y
F d
a
rea(S)
on del A
Si recordamos que S = (A ) y que = , donde es una parametrizaci
que lo recorre una vez y en el sentido contrario al de las manecillas del reloj, tenemos que
0 +
F d
=
0 +
+
0
0 +
0 +
+
0
F ((, 0 )) (sen(0 )
e ((, 0 ))) d
= 0
0
J. P
aez
216
0 +
+
0
0 +
F ((, 0 + )) (sen(0 + )
e ((, 0 + ))) d
0 +
F d
= 0
(sen(0 + )F ((, 0 + )) sen(0 )F ((, 0 ))) d
0
0 +
+
0
= 0
0 +
(sen(0 + )F (0 , , 0 + ) sen(0 )F (0 , , 0 )) d
0 +
(F (0 , 0 + , ) F (0 , 0 , )) d
Ahora (y como en otras ocasiones), por el Teorema del Valor Promedio y el Teorema del Valor
Medio, se obtiene que
F d
= 0 [(2) (sen(0 + )F (0 , , 0 + ) sen(0 )F (0 , , 0 ))
S
(2) (F (0 , 0 + , ) F (0 , 0 , ))]
(sen()F )
2 F
(0 , , )
(0 , , )
= 0 (2)
en donde , [0 , 0 + ] y ,
Por otra parte, sabemos que
a
rea(S ) =
A
[0 , 0 + ].
(, ) (, )
0 sen()
e((, ))
+ +
0
0
d
sen()d
= 20
0
217
J. P
aez
20 (2)
20 (2)(cos(0
) cos(0 + ))
de modo que
x0 ) = lim
RotF (
x0 ) e (
= lim
F d
area(S )
F
0 (2)2 (0 , , )
(sen()F )
(0 , , )
20 (2)(cos(0 ) cos(0 + ))
F
(sen()F )
2
1
(0 , , )
(0 , , )
lim
=
0 0 (cos(0 ) cos(0 + ))
(sen()F )
F
2
1
(0 , , )
(0 , , )
lim
=
0 0 (sen(0 ) + sen(0 + ))
1
(sen()F )
F
=
(0 , 0 , 0 )
(0 , 0 , 0 )
0 sen(0 )
x0 ) y RotF (
x0 ) e (
x0 ) se sigue un procedimiento totalmente
Para el c
alculo de RotF (
x0 ) e (
an
alogo. De hecho, una mirada cuidadosa a la funci
on denida en 4.14 nos permitir
a descubrir la
estrecha relacion que hay entre esta funci
on y la funci
on g : R3 R3 de cambio de coordenadas
esfericas a coordenadas cartesianas, dada por
g(, , ) = ( cos() sen(), sen() sen(), cos())
Es decir, n
otese que
(, ) = g(0, , )
Esta u
ltima identidad debe de dar una idea de las funciones (y las correspondientes familias de
a que usar para mostrar que
superfcies {S }) que habr
1 (F)
F
(0 , 0 , 0 )
(0 , 0 , 0 )
x0 ) =
RotF (
x0 ) e (
0
y
1
x0 ) =
RotF (
x0 ) e (
0
F
(F )
1
(0, 0 , 0)
(0 , 0 , 0 )
sen(0 )
4.5
Como es bien sabido, toda identidad tiene dos formas de leerse: de izquierda a derecha y de derecha
a izquierda. En este sentido, la identidad que se prueba en el Teorema de Stokes no es la excepcion.
Una manera de leer esta identidad es que la integral de lnea de un campo F sobre el borde de una
supercie S se puede cambiar por la integral de supercie sobre S del rotacional de F , es decir
F d = RotF d
S
J. P
aez
218
Leerla de esta manera es muy conveniente, sobre todo cuando se esta interesado en el problema
de determinar si F es un campo conservativo. Como se recordara, en el captulo tres abordamos
este problema y mencionamos que el resultado mas general que se puede obtener a este respecto
es aquel que asegura que, si un campo F tiene rotacional cero en una region simplemente conexa
U entonces F es un campo gradiente en U . Como tambien mencionamos (de manera informal),
una regi
on simplemente conexa es aquella en la que toda curva cerrada U se puede contraer
(sin salirse de U ) a un punto. Si este es el caso, justo al contraer dicha curva a un punto,
generamos una supercie S U con la propiedad de que S = (ver gura 4.25). De esta
forma, se tendr
a que
F d = F d
RotF d
=
S
=0
de donde podemos concluir que la integral de lnea de F sobre cualquier curva cerrada U
vale cero, lo cual es equivalente a que F sea un campo gradiente en U . Salvo por unos cuantos
detalles, en terminos generales esta argumentacion sera una buena demostraci
on de ese importante resultado y en la que la identidad probada en el Teorema de Stokes (leda de esa forma)
juega un papel muy relevante.
U
= S
.
.
.
.
.
. .. ... .... .. . .
. . . ..
.. ................................ .....S..
.. ...............
....
. .........
................... . ........ .... ..
. . .. ..... ...
........
. .... ...................... ..
......... ..........................
. ..... .. .. . . . . ........ ..............
.. ......
. . .......
. . . ......
. .. . .
. ..
F d
S
Esta forma de leer la misma identidad nos conduce a plantearnos el siguiente problema: si para
219
J. P
aez
(4.15)
para toda x
U , entonces para cualquier supercie S U se tendra que
G d = RotF d
S
F d
=
S
lo que signicara que cualquier integral de supercie de un campo G se podra reducir a una
integral de lnea de un campo F que cumpliera la identidad 4.15.
Como es de suponerse, aqu la pregunta importante es si es verdad que para cualquier campo
on 4.15.
G : U R3 R3 se puede encontrar un campo F : U R3 R3 que satisfaga la condici
Lo mas interesante de todo este problema es que a estas alturas ya contamos con un ejemplo (y los
resultados necesarios) para mostrar que esto no siempre es cierto.
Ejemplo 4.7 Considerese el campo G : U = R3 \{0} R3 R3 definido como
y
z
x
,
,
G(x, y, z) =
(x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2
0} R3 R3 tal que G(
x) = RotF (
x) para toda x
U.
Muestre que no existe F : U = R3 \{
Soluci
on. En el ejemplo 4.3 probamos que si S es la esfera de radio r > 0 con centro en el origen (de
modo que S U ) parametrizada por la funci
on (x, y) = (r cos(x) sen(y), r sen(x) sen(y), r cos(y))
con (x, y) [0, 2] [0, ], entonces
G d = 4
S
on 4.15,
Por otra parte, si existiera un campo F : U = R3 \{0} R3 R3 que cumpliera la condici
por el primer inciso del problema 23 se tendra que
G d = RotF d
S
=0
lo cual contradice la identidad anterior y por lo tanto podemos concluir que no existe este campo F
(definido en U !).
A un campo que cumple la condici
on 4.15 se le conoce con el nombre de campo solenoide 7 , lo
cual establecemos en la siguiente
7
De acuerdo con la Wikipedia: un solenoide es un alambre aislado enrollado en forma de helice (bobina) o n
n
umero de espiras con un paso acorde a las necesidades, por el que circula una corriente electrica. Cuando esto sucede,
se genera un campo magnetico dentro del solenoide. El solenoide con un n
ucleo apropiado se convierte en un im
an (en
realidad electroim
an). Este tipo de bobinas o solenoides es utilizado para accionar un tipo de v
alvula, llamada v
alvula
solenoide, que responde a pulsos electricos respecto de su apertura y cierre. Eventualmente controlable por programa,
su aplicaci
on m
as recurrente en la actualidad, tiene relaci
on con sistemas de regulaci
on hidr
aulica y neum
atica.
J. P
aez
220
Definici
on 4.9 Sea G : U R3 R3 continua en la regi
on U . Decimos que G es un campo
solenoide en U si existe F : U R3 R3 de clase C 1 en U tal que
G(
x) = RotF (
x)
para toda x
U.
Encontrar condiciones necesarias y sucientes que nos garanticen cu
ando un campo es solenoide
sera un problema que abordaremos de manera an
alogo a como lo hicimos para los campos conservativos. As como el concepto de rotacional y el Teorema de Green jugaron un papel muy importante
para encontrar condiciones necesarias y sucientes que nos garantizaran cu
ando un campo era conservativo, para el caso de los campos solenoide desarrollaremos el concepto de divergencia (para
campos en el espacio) y probaremos un teorema muy importante relacionado con este concepto: el
Teorema de Gauss8 .
4.6
Johann Carl Friedrich Gauss (30 de abril de 1777-23 de febrero de 1855), fue un matem
atico, astr
onomo y fsico
alem
an que contribuy
o significativamente en muchos campos, incluida la teora de n
umeros, el an
alisis matem
atico,
la geometra diferencial, la geodesia, el magnetismo y la
optica. Conocido como el prncipe de las matem
aticas y
el matem
atico m
as grande desde la antig
uedad, Gauss ha tenido una influencia notable en muchos campos de la
matem
atica y de la ciencia, y es considerado uno de los matem
aticos cuyo trabajo ha tenido m
as relevancia en la
historia.
Gauss fue un ni
no prodigio de quien existen muchas anecdotas acerca de su asombrosa precocidad siendo apenas
un infante, e hizo sus primeros grandes descubrimientos mientras era apenas un adolescente. Complet
o su magnum
opus, Disquisitiones Arithmeticae a los veinti
un a
nos (1798), aunque no sera publicado hasta 1801. Un trabajo que
fue fundamental para que la teora de los n
umeros se consolidara y ha moldeado esta
area hasta los das presentes.
(fuente: Wikipedia)
221
J. P
aez
qqq
7
8
x
0
9
7
6
x
0
ZZZZZZZZZ
ZZZ-
Er
(a)
n6
nnn
o7
ooo
7
oo
6 \\\\\
\-
Er
(b)
Figura 4.26: La integral de un campo F sobre la esfera Sr = F r(Er ) ( Sr F dr ) se puede
interpretar como una medida de que tanto se expande nuestro fluido alrededor del punto x
0 y
ademas el signo de dicha integral tiene la siguiente interpretacion: si es positivo, significa que la
expansi
on hacia afuera de la esfera fue mayor que la expansi
on hacia adentro (figura (a)),
mientras que si es negativo, significa que la expansi
on hacia adentro de la esfera fue mayor
que la expansi
on hacia afuera (figura (b))
se puede interpretar como la expansi
on promedio producida por F a traves de la esfera de radio
r con centro en x
0 . Como seguramente se sospecha, si el cociente de arriba tiene lmite cuando
r 0, a este valor lmite lo llamaremos la expansi
on producida por F en el punto x
0 .
A estas alturas el lector seguramente ya intuye (o se imagina) que en la discusion anterior es
irrelevante el hecho de que Sr sea una esfera y que esta se puede cambiar por cualquier otro tipo
de supercie cerrada, centrada en el punto x
0 = (x0 , y0 , z0 ) y que tenga la particularidad de
colapsarse en este punto cuando r 0. De hecho, lo siguiente que vamos a demostrar es que si
en particular Sr = F r(Rr ), en donde
Rr = [x0 r, x0 + r] [y0 r, y0 + r] [z0 r, z0 + r] U
y cada cara de Sr la parametrizamos de tal forma que los vectores normales inducidos apunten
hacia afuera de Rr , entonces el
F dr
lim Sr
r0 volumen(Rr )
as
existe si F = (P, Q, R) es de clase C 1 en U , y adem
F dr
P
Q
R
=
(
x0 ) +
(
x0 ) +
(
x0 )
lim Sr
r0 volumen(Rr )
x
y
z
Proposici
on 4.6 Sean, F = (P, Q, R) : U R3 R3 de clase C 1 en U , y c > 0 tal que
Rr = [x0 r, x0 + r] [y0 r, y0 + r] [z0 r, z0 + r] U
on simple de Sr tal que los vectores
para toda 0 < r < c. Si Sr = F r(Rr ) y r es una parametrizaci
normales inducidos en cada una de las caras apuntan hacia afuera de Rr , entonces
F dr
P
Q
R
=
(
x0 ) +
(
x0 ) +
(
x0 )
lim Sr
r0 volumen(Rr )
x
y
z
J. P
aez
222
S1
S2
S3
=
Ar
S5
Ar
S6
S4
=
Ar
+
Ar
+
Ar
rea(Ar )
+ (Q(x0 + 2,r , y0 + r, z0 + 2,r ) Q(x0 + 2,r , y0 r, z0 + 2,r )) a
rea(Ar )
+ (R(x0 + 3,r , y0 + 3,r , z0 + r) R(x0 + 3,r , y0 + 3,r , z0 r)) a
P
(x0 + 1,r , y0 + 1,r , z0 + 1,r )(2r)
area(Ar )
=
x
Q
(x0 + 2,r , y0 + 2,r , z0 + 2,r )(2r)
area(Ar )
+
y
R
(x0 + 3,r , y0 + 3,r , z0 + 3,r )(2r)
area(Ar )
+
z
de tal forma que
Sr F dr
P
Q
(x0 + 1,r , y0 + 1,r , z0 + 1,r ) +
(x0 + 2,r , y0 + 2,r , z0 + 2,r )
volumen(Rr )
x
y
R
(x0 + 3,r , y0 + 3,r , z0 + 3,r )
+
z
Ahora, como F es de clase C 1 y 1,r , 1,r, 1,r , 2,r, 2,r, 2,r , 3,r, 3,r, 3,r tienden a cero cuando
r 0, tenemos que
Q
P
Sr F dr
= lim
(x0 + 1,r , y0 + 1,r , z0 + 1,r ) +
(x0 + 2,r , y0 + 2,r , z0 + 2,r )
lim
r0 volumen(Rr )
r0 x
y
=
223
J. P
aez
R
(x0 + 3,r , y0 + 3,r , z0 + 3,r )
+
z
Q
R
P
(
x0 ) +
(
x0 ) +
(
x0 )
=
x
y
z
Q
R
P
(
x) +
(
x) +
(
x)
x
y
z
A continuaci
on, calcularemos este n
umero para un campo especco, el cual nos sera de gran
utilidad m
as adelante.
Ejemplo 4.8 Sea F : U = R3 \{(0, 0, 0)} R3 R3 definido como
F (x, y, z) = (P (x, y, z), Q(x, y, z), R(x, y, z))
y
z
x
,
,
=
(x2 + y 2 + y 2 )3/2 (x2 + y 2 + y 2 )3/2 (x2 + y 2 + y 2 )3/2
Calcule div F (
x) para cualquier x
U.
Soluci
on. Dado que
2
3/2
1/2
x + y2 + y2
3x2 x2 + y 2 + y 2
P
(x, y, z) =
x
(x2 + y 2 + y 2 )3
2
3/2
1/2
x + y2 + y2
3y 2 x2 + y 2 + y 2
Q
(x, y, z) =
y
(x2 + y 2 + y 2 )3
y
2
3/2
1/2
x + y2 + y2
3z 2 x2 + y 2 + y 2
R
(x, y, z) =
z
(x2 + y 2 + y 2 )3
se tiene que
div F (x, y, z) =
+
=
=
x2 + y 2 + y 2
3/2
1/2
3x2 x2 + y 2 + y 2
(x2 + y 2 + y 2 )3
2
3/2
1/2
x + y2 + y2
3z 2 x2 + y 2 + y 2
(x2 + y 2 + y 2 )3
3/2
1/2 2
3 x2 + y 2 + y 2
3 x2 + y 2 + y 2
(x + y 2 + z 2 )
(x2 + y 2 + y 2 )3
3/2
3/2
3 x2 + y 2 + y 2
3 x2 + y 2 + y 2
(x2 + y 2 + y 2 )3
=0
para toda (x, y, z) U .
J. P
aez
2
3/2
1/2
x + y2 + y2
3y 2 x2 + y 2 + y 2
224
(x2 + y 2 + y 2 )3
Un tipo de campos para los cuales resulta de particular interes el calculo de su divergencia,
son los campos conservativos o campos gradiente. Si F = = (/x, /y, /z), con
: U R3 R, entonces
div F = div()
=
2 2 2
+
+
x2
y 2
z 2
div F (i ) m(Ri)
i=1
div F (i ) volumen(Ri)
i=1
225
J. P
aez
Como podemos suponer que tanto R como los Ri son cubos, y que i es el centro de cada Ri,
por la proposici
on 4.6, sabemos que
P
Q
R
div F (i ) volumen(Ri) =
( i ) +
( i ) +
(i) volumen(Ri)
x
y
z
F di
Si
div F (i ) volumen(Ri)
i=1
F di
i=1 S
Ahora observese que, dado que cada una de las integrales Si F di se puede descomponer como
la suma de seis integrales (sobre cada uno de las caras del cubo Ri), si Ri y Rj son dos cubos
adyacentes, entonces en la suma
F di +
Si
F dj
Sj
C
Ri
?
Rj
(a)
?
?
R R
(b)
Figura 4.27: Si los cubos Ri y Rj son adyacentes, al sumar las integrales de un campo F sobre
la frontera de cada uno de ellos, las correspondientes integrales sobre la cara com
un a ambos
cubos se cancelan (ya que en dichas integrales se usan vectores normales opuestos (figura
(a))), de tal forma que la suma es igual a la integral de F sobre la frontera del rectangulo
Ri Rj (figura (b))
J. P
aez
226
Si este proceso de cancelacion de integrales sobre caras adyacentes lo hacemos para todos
los Ri , tenemos que
k
F di = F d
i=1 S
en donde S = F r(ki=1 Ri ) es una supercie poliedrica de caras paralelas a los planos coordenados (ver gura 4.28 (a)) y
es una parametrizaci
on simple de esta que induce vectores normales
que apuntan hacia afuera de ki=1 Ri. Lo mejor de todo esto es que, si los cubos Ri son muy
peque
nos (es decir, la partici
on P es muy na) entonces S S = F r() (ver gura 4.28 (b)) y por
lo tanto se debe tener que
F d
F d
S
S = F r()
(a)
(b)
Figura 4.28: S = F r(ki=1 Ri ) es una superficie poliedrica de caras paralelas a los planos
coordenados (figura (a)) y si los cubos Ri son muy pequenos entonces S S = F r() (figura
(b))
Todas estas identidades y aproximaciones sugieren que
Q R
P
+
+
=
div F =
x
y
z
F d
S=F r()
S=
J. P
aez
Dem. Haremos la prueba para aquellas regiones R3 que sean tipo I, tipo II y tipo III,
simultaneamente. Dado que
Q R
P
+
+
div F =
x
y
z
P
Q
R
+
+
=
x
y
z
P
=
x
(u,v)
P
dx
x
(u,v)
=
A
Por otra parte, observese que cuando se describe de esta forma, se tiene que F r() = =
acas (sobre A) de las funciones y , respectivamente,
S1 S2 S3 en donde S1 y S3 son las gr
y S2 es una supercie cilndrica (que sigue al bode de A) perpendicular al plano Y Z (ver gura
4.29).
ZO
A
..
....
..
..
..
.
.
.... S
................1......
S3
S2
/Y
228
(u, v), 1, 0
(u, v), 0, 1
u
v
1
1
(u, v)
(u, v) =
u
v
(u, v), 1, 0
(u, v), 0, 1
u
v
3
3
(u, v)
(u, v) =
u
v
S1
S2
S3
=
A
P
x
S=
S=
229
J. P
aez
Q R
P
+
+
div F =
x
y
z
P
Q
R
=
+
+
x
y
z
(P, 0, 0) d +
(0, Q, 0) d +
=
S=
S=
(0, 0, R) d
S=
F d
=
S=
F d = 0
S=
(2x)(y)
(x2
y 2 )2
(2y)x
(x2 + y 2 )2
+0
=0
para toda (x, y, z) U . Como U satisface la hip
otesis del teorema de Gauss, tenemos que
F d = div F
S=
=0
J. P
aez
230
El Teorema de Gauss se puede extender a regiones R3 cuya frontera este formada por varias
supercies (incluyendo supercies por pedazos), como sera el caso de una regi
on acotada entre dos
esferas concentricas. Para deducir el tipo de identidad que se obtiene en este caso, podemos recurrir
al mismo procedimiento que seguimos antes: si a la regi
on la metemos dentro de un cubo R
nos, haciendo las mismas
R3 y a este lo subdividimos (o lo particionamos) en cubos muy peque
aproximaciones, sustituciones y cancelaciones que en el caso anterior, llegaremos a la conclusion de
que
Q R
P
+
+
div F =
x
y
y
= F d0 + F d1 + + F dk
S0
S1
Sk
S0
S2
S1
S3
Figura 4.30: El Teorema de Gauss se puede extender a regiones R3 cuya frontera este
formada por varias superficies (suaves por pedazos). En esta figura, F r() = = S0 S1
S2 S3 , con S0 la mas exterior (o que rodea al resto) y 0 , 1, 2 y 3 parametrizaciones
simples de estas, respectivamente, que inducen vectores normales que apuntan hacia afuera
de
Aun cuando formularemos esta versi
on m
as general del teorema de Gauss, no estamos en condiciones de dar una prueba rigurosa de ella. Sera necesario precisar algunos conceptos, como el de
que S0 es la supercie mas exterior (o que rodea al resto), lo cual, nuevamente, escapa a los
objetivos de este texto.
Teorema 4.4 (de Gauss (versi
on general)) Sean, F = (P, Q, R) : U R3 R3 de clase
C 1 en U , y U un conjunto Jordan-medible tal que F r() = = S0 S1 . . . Sk , con
as exterior (o que rodea al resto). Entonces
S0 , S1, . . . , Sk superficies (por pedazos) y S0 la m
Q R
P
+
+
div F =
x
y
z
231
J. P
aez
F d
F d0 +
=
S0
F d1 + +
S1
F dk
Sk
Er
|
a
/Y
F d donde
y
,
,
(x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2
232
Er
en donde
es una parametrizaci
on simple de Er que induce vectores normales que apuntan hacia
adentro de la esfera. Por tanto,
F d = F d
Er
= (4)
= 4
(considerando el c
alculo realizado en el ejemplo 4.3).
Otra consecuencia importante del teorema de Gauss es que en el caso de un campo F de clase
(div F (
x)) se puede ver como un lmite, y no
C , la divergencia de un campo F en un punto x
solo haciendo uso de la expansi
on o contracci
on producida sobre esferas o cubos centrados en x
U y { }0<<c
Proposici
on 4.8 Sean, F = (P, Q, R) : U R3 R3 de clase C 1 en U , x
una familia de conjuntos contenidos en U , Jordan-medibles, cerrados y acotados, y tales que:
int( ) para toda 0 < < c R y
S = F r( ) = es una superficie (por pedazos), x
lim0 diam() = 0. Entonces
F d
div F (
x) = lim S
0 volumen()
on simple de S que induce vectores normales que apuntan hacia
donde es una parametrizaci
afuera de .
Dem. De acuerdo con el Teorema de Gauss, sabemos que
Q R
P
+
+
F d =
x
y
z
S
Q
R
P
( ) +
( ) +
( ) m( )
=
y
y
z
Q
R
P
( ) +
( ) +
( ) volumen( )
=
y
y
z
Q
R
233
J. P
aez
= div F (
x)
que es lo que se deseaba demostrar.
Una de las ventajas de poder usar una gama amplia de regiones para ver a la divergencia de un
campo F (en un punto x
) como un lmite, es que podemos deducir como se calcula este valor en el
caso en que el campo F este expresado en otros sistemas coordenados. Dado que esto ya lo hemos
hecho en varias ocasiones en este texto, ahora esta tarea queda como un problema para el lector.
El teorema de Gauss tambien es una herramienta muy u
til para obtener una interpretaci
on
3
alternativa del concepto de rotacional para campos en R . Para mostrar esto, empecemos planteando la siguiente situaci
on: supongamos que la supercie Er es la esfera de radio r > 0 con centro
es un punto de Er y que n
x es el vector unitario normal a Er en el
en un punto x
0 R3 , que x
punto x
, que apunta hacia afuera de Er . La primera pregunta que nos haremos es la siguiente:
si suponemos que la esfera esta sujeta al punto x
0 (por medio de un aller puesto desde una
cuarta dimensi
on!) de tal forma que al golpearla por una fuerza F en el punto x
, no se desplaza
pero si rota, como (y con que?) medimos este movimiento de rotacion?
ZO
n
x
F o
n
x F
/Y
Er
X
Figura 4.32: Si x
es el punto de la esfera Er de coordenadas (0, 0, r) y F = (0, a, 0), es de
esperarse que el eje de rotacion del movimiento producido por esta fuerza sobre Er sea el eje
X, lo cual concuerda con el hecho de que n
x F = (0, 0, 1) (0, a, 0) = (a, 0, 0). Observese
ademas que si miramos al punto x
desde la direccion en la que apunta el vector n
x F , se vera
on contraria al movimiento de las manecillas del reloj
que este (o la esfera Er ) gira en la direcci
Para saber c
omo rota una esfera es necesario conocer su eje de rotacion por lo que lo m
as
probable es que este tipo de movimiento se deba medir por medio de un vector. En la situaci
on
que acabamos de plantear, parece razonable suponer que este eje de rotacion esta determinado por
el vector
n
x F
es el punto de Er de coordenadas (0, 0, r) y
Por ejemplo (suponiendo que x
0 es el origen) si x
F = (0, a, 0) (ver gura 4.32), es de esperarse que el eje de rotacion del movimiento producido por
esta fuerza sobre Er sea el eje X, lo cual concuerda con el hecho de que
n
x F = (0, 0, 1) (0, a, 0)
J. P
aez
234
nx F
1
n
x F
2r
2r
revoluciones (por unidad de tiempo) lo que tambien se puede tomar como una medida de la rotaci
on
producida sobre la esfera Er .
En resumen, el vector
1
n
x F
2r
contiene toda la informaci
on necesaria para conocer el movimiento de rotaci
on producido por la
(4.16)
x , (F3 , 0, F1) n
x , (F2 , F1 , 0) n
x )
= ((0, F3, F2 ) n
k en Er y suponemos que en cada uno de
Si ahora tomamos un n
umero nito de puntos x
1 , . . . , x
on
ellos act
ua una fuerza F1 , . . . , Fk , respectivamente, el lector coincidira en que el eje de la rotaci
producida sobre la esfera Er por todas estas fuerzas estara dado por el vector
xk Fk
n
x1 F1 + + n
y que la magnitud del movimiento de rotaci
on producido por dichas fuerzas estar
a dado por
xk Fk
x1 F1 + + n
1
n
x1 F1 + + n
xk Fk
2r
2r
k en Er , y fuerzas F1 , . . . , Fk que experiHay muchas formas sencillas de tomar puntos x
1 , . . . , x
mentalmente conrmaran esta armaci
on (ver gura 4.33).
Nuevamente es importante destacar que, si n
xi = (nxi ,1 , nxi,2 , nxi,3 ) y Fi = (Fi,1 , Fi,2 , Fi,3 ) (para
i = 1, . . . , k) entonces
k
k
k
x Fk =
(0, Fi,3, Fi,2 ) n
x ,
(Fi,3 , 0, Fi,1) n
x ,
(Fi,2 , Fi,1 , 0) n
x
n
x F1 + + n
1
i=1
i=1
i=1
Ahora el siguiente paso es suponer que tenemos todo un campo de fuerzas que act
ua en cada
punto de la esfera Er y el problema que tenemos que resolver es el de calcular la rotacion que
este produce en la esfera. Supongamos que el campo de fuerzas esta representado por una funci
on
continua F = (P, Q, R) : U R3 R3 y que Dr , la esfera (solida) de radio r > 0 con centro en
x
0 , esta contenida en U .
235
J. P
aez
ZO
n
x2 F2
F1 o
n
x1 F1
2
n
x2 o x
F2
? F
1
/
x1
x
1 n
n
x1
x
1
n
x2 F2
?
Er
o
x
2
F2
x2
X
n
n
x1 F1
/Y
Er
/Y
G(
x) =
otese que este campo se puede interpretar como el campo que, para cada
para cada x
Er . N
x) sobre la esfera Er , y su
x
Er , nos dice cual es el eje de la rotacion producida por la fuerza F (
norma G(
x) nos indica la magnitud de esta rotaci
on.
Si ahora hacemos uso de la f
ormula que nos permite calcular el valor promedio (sobre la esfera
a en el
Er ) de cada una de las funciones coordenadas de este campo G (y que el lector deducir
problema 15), podemos asegurar que el vector
1
1
(0, R(
x), Q(
x)) d, (R(
x), 0, P (
x)) d, (Q(
x), P (
x), 0) d
2r a
rea(Er )
Er
Er
Er
contiene la informaci
on necesaria (eje de rotacion e intensidad) para conocer la rotaci
on (promedio)
producida por el campo F sobre la esfera Er .
Por el teorema de Gauss tenemos que este vector se puede escribir como
1
div(0, R(
x), Q(
x)), div(R(
x), 0, P (
x)), div(Q(
x), P (
x), 0)
a
rea(Er )(2r)
Dr
Dr
Dr
236
en donde r , r , r Dr .
Si, nalmente, tomamos el lmite de estos vectores cuando r 0, en cuyo caso se tiene que
0 , entonces el vector
r , r , r x
1 R
Q
R
P
Q
P
1
(
x0 )
(
x0 ),
(
x0 ) +
(
x0 ),
(
x0 )
(
x0 ) =
RotF (
x0 )
6 y
z
x
z
x
y
6
se puede interpretar como el vector que nos indica cu
al es la rotacion producida por el campo F
en el punto x
0 .
La conclusion m
as importante de toda esta discusi
on es que el RotF (
x0 ) es un vector que
tambien se puede intepretar como el eje de la rotaci
on producida por el campo F en el punto x
0 .
no, como resultado de la accion
Es decir, si en el punto x
0 colocamos una esfera de radio muy peque
on
del campo F esta esfera rotara teniendo como eje de rotaci
on al vector RotF (
x0 ), y esta rotaci
sera en la direcci
on contraria al movimiento de las manecillas del reloj cuando se le mira desde la
direccion en la que apunta este.
4.7
Una vez que hemos llegado hasta aqu, recordemos que el concepto de divergencia lo introdujimos
con la idea de contar con una herramienta que nos permitiera saber cu
ando un campo F : U
3
3
R R es un campo solenoide. Un primer resultado importante con respecto a este concepto y
los campos solenoides se puede deducir a partir del problema 23 y la proposici
on 4.6. En efecto,
1
on U ,
de estos dos resultados se tiene que, si F es un campo solenoide (de clase C ) en una regi
entonces se debe tener que div F (
x) = 0 para toda x
U . N
otese que este resultado nos da una
condici
on necesaria para que un campo sea solenoide.
Proposici
on 4.9 Si F = (P, Q, R) : U R3 R3 de clase C 1 es un campo solenoide en U
entonces div F (
x) = 0 para toda x
U.
Dem. Se deja al lector.
Sin duda la pregunta que inmediatamente tiene uno que hacerse es si el recproco de esta
proposici
on tambien es cierto, es decir, si div F (
x) = 0 para toda x
U entonces F es un campo
solenoide en U ? Como seguramente el lector ya se imagina, la respuesta es negativa. En el ejemplo
4.7 mostramos que el campo
y
z
x
,
,
F (x, y, z) =
(x2 + y 2 + y 2 )3/2 (x2 + y 2 + y 2 )3/2 (x2 + y 2 + y 2 )3/2
no es un campo solenoide en la regi
on U = R3 \{(0, 0, 0)}, y en el ejemplo 4.8 mostramos que este
mismo campo es tal que div F (
x) = 0 para toda x
U.
Cual es el problema? De la misma forma en que el recproco de la proposici
on 3.17 del captulo
tres (es decir, que todo campo de rotacional cero en una region U es un campo gradiente en dicha
region) no es cierto por razones que tienen que ver con la geometra de la regi
on U , eso mismo
sucede ahora con el recproco de la proposici
on 4.9.
As como los campos que sirven de contraejemplo al recproco de la proposici
on 3.17 del captulo
tres estan denidos en regiones U que tienen la caracterstica geometrica de que no toda curva
cerrada U se puede contraer (sin salirse de U ) a un punto de U , observese ahora que en
o de contraejemplo al
la region U = R3 \{(0, 0, 0)} (que es el dominio del campo F que nos sirvi
237
J. P
aez
recproco de la proposici
on 4.9) podemos encontrar supercies (cerradas) S U que tampoco
se pueden contraer (sin salirse de U ) a un punto de U , como por ejemplo, cualquier esfera con
centro en el origen (ver gura 4.34).
ZO
Er
/Y
G(x, y, z) =
0
J. P
aez
238
RotG(
x) = Rot (F (t
x) (t
x)) dt
0
1
Rot (F (t
x) (t
x)) dt
=
0
d(F (t
x))
dt
RotG(
x) =
0
1
x))
2 d(F (t
dt
2tF (t
x) + t
=
dt
0
1
2
x)
d t F (t
dt
=
dt
0
1
x)
= t2 F (t
0
= F (
x)
lo que demuestra que F es un campo solenoide en U .
Concluimos esta seccion (y este captulo!) con un ejemplo en el cual se da una aplicaci
on de este
teorema. Ah mostraremos explcitamente que, si bien el campo del ejemplo 4.7 no es solenoide en
on estrellada de este, U = R3 \{(0, 0, z)
su dominio ( R3 \{(0, 0, 0)}), lo debe de ser en la (sub)regi
3
R | z 0}, como lo arma el teorema.
Ejemplo 4.11 Muestre que el campo
y
z
x
,
,
F (x, y, z) =
(x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2
es solenoide en la regi
on U = R3 \{(0, 0, z) R3 | z 0}.
Soluci
on. Sea G : U = R3 \{(0, 0, z) R3 | z 0} R3 definida como
y
z
x
z
,
1
,0
x2 +y2
x2 +y2
(x2 +y2 +z2 )1/2
(x2 +y2 +z2 )1/2
G(x, y, z) =
(0, 0, 0)
239
si x2 + y 2 = 0
si x2 + y 2 = 0
J. P
aez
4.8. Problemas
Observese que
1
1+
(x2 + y 2 + z 2 )1/2
z
(x2 + y 2 + z 2 )1/2
=
x2 + y 2
x2 + y 2 + z 2
1
= 2
2
2
1/2
x +y
x + y2 + z2 1 +
(x2 + y 2 + z 2 )
1
z
(x2 +y2 +z2 )1/2
4.8
Problemas
x2
a2
y2
b2
z2
c2
x2
a2
=1
+
(e) el hiperboloide
=1z
2
y2
zc2 = 1
b2
2
2
2
de dos ramas xa2 yb2 zc2 = 1
2
2
parab
olico xa2 yb2 = zc
y2
b2
x2
a2
Calcule
u (u, v) v (u, v).
3. De un argumento de por que la banda de M
obius no es una supercie orientada. Por que
los vectores normales inducidos por la parametrizaci
on dada en 4.6 no hacen de la banda de
M
obius una supercie orientada? Justique su respuesta.
J. P
aez
240
4.8. Problemas
Area(S)
= sec() Area(A)
donde es el angulo formado por el vector unitario n
(normal a P y cuya tercera
componente es positiva) y el vector (0, 0, 1).
11. Usando la f
ormula para calcular el area de supercies contenidas en un plano del ejercicio
anterior, calcule el area de las siguientes supercies:
(a) el tri
angulo cuyos vertices son (1, 0, 0), (0, 1, 0) y (0, 0, 1)
(b) la porci
on del plano x + y + z = a que queda dentro del cilindro x2 + y 2 = a2
(c) la porci
on del plano y = 2z que queda dentro de la supercie x2 + y 2 2ay = z 2
12. Calcule el area de la supercie S, donde:
241
J. P
aez
4.8. Problemas
242
4.8. Problemas
x y z
, ,
a2 b2 c2
4
F d =
3
bc ca ab
+
+
a
b
c
(vu) d =
S
(b)
(u v + v2 u)dxdydz
(vu uv) d =
(v2 u u2 v)dxdydz
(c) Cuales son las identidades que debieran cumplirse en el caso de que = S S1 Sk
sea una supercie por pedazos?
243
J. P
aez
4.8. Problemas
((x x0
Pruebe que
1
u(
x0 ) =
4
)2
1
+ (y y0 )2 + (z z0 )2 )1/2
(vu uv) d
S
F d = 4
S
d(F (t
x))
dt
para cada x
U y cada t [0, 1].
32. Pruebe el caso general del teorema 4.6 (sugerencia: use el problema 35 del captulo tres).
33. Determine si el campo F denido en el ejemplo 4.9 es un campo solenoide. Pruebe su
respuesta.
34. Muestre que el campo
F (x, y, z) =
J. P
aez
,
,
(x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2 (x2 + y 2 + z 2 )3/2
244
4.8. Problemas
z
0
Q(x, y, t)dt
z
G2 (x, y, z) = P (x, y, t)dt
R(x, t, 0)dt
G3 (x, y, z) = 0
para toda x
= (x, y, z) R3 .
nica, salvo por campos
Pruebe que RotG(
x) = F (
x) para toda x
R3 , y que esta G es u
3
3
x) = F (
x) para toda x
R3
conservativos. Es decir, si G : R R es tal que RotG(
3
es un campo conservativo en R .
entonces G G
x) = 0 para toda x
. Muestre
36. Sea F = (P, Q, R) : R3 R3 de clase C 1 , tal que div F (
x0 ) R3 R3 tales que RotG(
x) = F (
x)
que, para cada x
0 existen r > 0 y G : Br (
x0 ) (imite la construccion del ejercicio anterior).
para toda x
Br (
37. Deduzca una expresi
on para la divergencia de un campo F = (Fr , F , F ) que esta dado en
terminos de coordenadas esfericas.
245
J. P
aez
Captulo 5
5.1
Formas b
asicas
(5.1)
5.1. Formas b
asicas
XO 3
a)
a3 = dx3 (
a
= (a1 , a2 , a3 )
X1
ll5
lll
l
l
l
lll
a1 = dx1 (
a)
/ X2
a2 = dx2 (
a)
ai
aj
bi
bj
(5.2)
248
5.1. Formas b
asicas
X1
G4
G
P
j4
jjjj (0,dx2 (b),dx3 (b))
a
GhQQ jjjjjjj
QQj*jjj
/ X2
**
*
**
**
4
b
Figura 5.2: Geometricamente, la 2forma basica dxi dxj se puede interpretar como la funci
on
que asigna (+ o ) el area del paralelogramo que se forma al proyectar en el plano XiXj a
a, b) =
los vectores (a1 , . . . , an) y (b1 , . . . , bn). En la figura (en R3 ) se tiene que (dx2 dx3 )(
area(P )
como la funci
on
Rn = (Rn )p R
dxl1 dxlp : Rn
p veces
dada por
aj ))
a1 , . . . , ap) = det (dxli (
dxl1 dxlp (
donde i, j = 1, . . . , p.
Como ya mencionamos en el caso de las 2formas b
asicas, y por razones que resultan evidentes,
en general las propiedades de los determinantes son fundamentales para deducir las propiedades
de las pformas b
asicas. Por ejemplo, del hecho de que el determinante de una matriz vale cero si
esta contiene dos columnas (o dos renglones) que son iguales, se deducen las siguientes propiedades
de las pformas b
asicas.
Proposici
on 5.1 Sean p N y (l1 , . . . , lp) {1, . . ., n}p.
1. si li = lj para alguna i y una j entonces dxl1 dxlp 0
2. si p > n entonces dxl1 dxlp 0
Del segundo inciso de esta proposici
on concluimos que las u
nicas pformas b
asicas (en Rn ) que
vale la pena considerar son aquellas en las que p {1, . . ., n}. En cuanto al primer inciso, este nos
permite concluir que si p {1, . . . , n},
umero de pformas b
asicas no triviales (de
entonces el n
umero de subconjuntos del conjunto {1, . . ., n} con
las np que denimos) esta dado por np (el n
exactamente p elementos).
Por otra parte, usando la propiedad de los determinantes que establece que el determinante
de una matriz cambia de signo si se intercambian dos columnas (o dos renglones) adyacentes,
obtenemos que todas las pformas b
asicas que comparten el mismo conjunto de ndices son iguales
249
J. P
aez
5.1. Formas b
asicas
o dieren en el signo. Por ejemplo, de todas las 3formas que se pueden construir con los ndices
1, 2 y 3 (en cualquier Rn ), se tiene que
dx1 dx2 dx3 = (dx2 dx1 dx3 )
= dx2 dx3 dx1
= (dx3 dx2 dx1 )
= dx3 dx1 dx2
= (dx1 dx3 dx2 )
De estas propiedades podemos concluir que un conjunto (m
aximo) de pformas b
asicas que
sean no triviales e independientes entre s, se puede obtener considerando aquellas que se escriben
como
(p) = dxl1 dxlp
(5.3)
aximo) de 2formas b
asicas
en donde 1 l1 < < lp n. Por ejemplo, en R3 un conjunto (m
que son no triviales e independientes entre s esta dado por
{dx2 dx3 , dx3 dx1 , dx1 dx2 }
Para el caso de las 1formas b
asicas (y en cualquier Rn ), dado que todas las que denimos son no
triviales e independientes entre s, el u
nico conjunto (m
aximo) de 1formas b
asicas que tiene estas
caractersticas esta dado por
{dx1 , dx2, . . . , dxn }
Como las pformas b
asicas son funciones de valores reales, estas se pueden multiplicar y sumar
por n
umeros reales de la manera que todos conocemos. Con base en estas operaciones consideraremos combinaciones de la forma
k
i=1
i dxl(i) dxl(i)
p
(i)
(i)
con i R y l1 , . . . , lp {1, . . . , n}p (para i = 1, . . ., k) y seguiremos llamandolas pformas
b
asicas.
Observe que estas operaciones entre pformas b
asicas hacen que el conjunto de todas ellas
tengan una estructura de espacio vectorial sobre el campo de los n
umeros reales (de dimension np ).
asicas en Rn y
Denotaremos por (p) al espacio de todas las posibles combinaciones de pformas b
(p)
en particular denotaremos por 0 al cero de este espacio, y que corresponde a la funcion constante
cero denida en (Rn )p . De esta forma, por ejemplo, el conjunto (1) de todas las combinaciones de
1formas b
asicas en Rn estara dado por
(1) = {1 dx1 + 2 dx2 + + n dxn | 1 , . . . , n R}
y el de todas las 2formas b
asicas en R3 estara dado por
{2,3 (dx2 dx3 ) + 3,1 (dx3 dx1 ) + 1,2 (dx1 dx2 ) | 1,2 , 3,1 , 2,3 R}
Finalmente, terminamos esta seccion deniendo las 0formas b
asicas en Rn . La 0forma
on constante
b
asica m
as elemental es solo una, que denotaremos por 1(0), y esta dada por la funci
J. P
aez
250
5.2
Formas diferenciables
x) = f (
x) dxl1 dxlp
(f (p))(
(p)
y las funciones f1 , . . . , fk : U
Rn
(p)
f1 1 + + fk k
es una pforma definida en U Rn .
A continuaci
on, damos algunos ejemplos que ilustran esta denici
on.
Ejemplo 5.1 Sean
1. la 1forma definida en U = R2 \{(0, 0)} R2 dada por
x1
x2
dx1 + 2
dx2
2
+ x2
x1 + x22
x21
en donde (como queda implcito)
f1 (x1 , x2 ) =
x2
x21 + x22
f2 (x1 , x2 ) =
x1
x21 + x22
x2
1
La elecci
on de este dominio (que trat
andose de funciones constantes, no es tan importante) obedece a la idea de
que, si para el resto de las pformas b
asicas su dominio es (Rn )p , para las 0formas debiera de ser el conjunto (Rn )0
el cual podemos identificar con el conjunto {
0}.
251
J. P
aez
x1
x21
+ x22
3/2
x23
dx2 dx3 +
x2
x21
x22
3/2
+ x23
dx3 dx1 +
x3
x21
+ x22
+ x23
x1
3/2 ,
x21 + x22 + x23
f2 (x1 , x2 , x3 ) =
y
f3 (x1 , x2 , x3 ) =
x3
x21 + x22 + x23
x2
x21 + x22 + x23
3/2
3/2
dy dz +
y
(x2 + y 2 + z 2 )3/2
dz dx +
z
(x2 + y 2 + z 2 )3/2
dx dy
f
f
dx1 + +
dxn
x1
xn
f
f
(
x)dx1 + +
(
x)dxn
x1
xn
para cada x
U.
Una vez hecho lo anterior, denimos en general lo que signica que una pforma f (p) sea
derivable (y que por razones obvias llamaremos pforma diferenciable) de la siguiente manera:
on, p {0, 1, . . ., n} y (p) = dxl1 dxlp una pforma
Definici
on 5.4 Sean, U Rn una regi
(p)
(p)
asica
b
asica ( ). Definimos a la derivada de la pforma f (p) (asociada a la pforma b
(p)
n
(p)
y a la funci
on f : U R R), que denotamos por d(f ), como a la (p + 1)forma
=
dx1 (p) + +
dxn (p)
x1
xn
f
f
dx1 dxl1 dxlp + +
dxn dxl1 dxlp
=
x1
xn
J. P
aez
252
(p)
(p)
(p)
(p)
(p)
(p)
(p)
= d(f1 1 ) + + d(fk k )
d f1 1 + + fk k
Sin duda un buen n
umero de ejemplos ayudar
a a entender mejor este concepto.
Ejemplo 5.2 Calcule la derivada:
1. de la 1forma en R2 dada por
P dx + Qdy
Soluci
on. De la definici
on de derivada, se tiene que
dx dy
=
x
y
= Rot F (dx dy)
en donde F = (P, Q) : U R2 R2 .
2. de la 1forma en R3 dada por
P dx + Qdy + Rdz
Soluci
on. Como en el inciso anterior
dy dz +
dz dx +
dx dy
=
y
z
z
x
x
y
253
J. P
aez
n
n
n
f
f
f
1
2
n
=
dxj dx1 +
dxj dx2 + +
dxj dxn
xj
xj
xj
j=1
j=1
j=1
n
n
f
f
f
1
2
2
=
dx1 dxj +
dx1 dx2
dx2 dxj
xj
x1
xj
j=2
j=3
n
n1
f2
fn
f3
f3
dx1 dx3 +
dx2 dx3
dx2 dxj + +
dxj dxn
+
x1
x2
xj
xj
j=4
j=1
f1
f3
f1
fn
f1
f2
dx1 dx2 +
dx1 dx3 + +
dx1 dxn
=
x1 x2
x1 x3
x1 xn
f2
f2
f2
f3
f4
fn
+
dx2 dx3 +
dx2 dx4 + +
dx2 dxn
x2 x3
x2 x4
x2 xn
..
.
fn1
fn
dxn1 dxn
+
xn1
xn
fj
fi
=
dxi dxj
xi xj
1i<jn
254
dx dy dz dw
=
x
w
z
y
255
J. P
aez
Como seguramente el lector habra observado, algunos de estos ejemplos ilustran la estrecha
relacion que existe entre el concepto de derivada de una pforma, y algunos de los conceptos
que denimos en los captulos tres y cuatro (relaci
on que, por cierto, viene a justicar por que
arm
abamos que los conceptos de rotacional y divergencia se podan ver como una derivada).
Ademas de lo anterior, tambien vale la pena observar lo siguiente. Si en los incisos 1 y 2 del
ejemplo anterior se supusiera que existen : U R2 R y : U R3 R de clase C 2 (en U )
tales que
(P, Q) =
,
=
x y
y
(P, Q, R) =
,
,
=
x y z
en cuyo caso se tendra que
P dx + Qdy =
dx +
dy
x
y
= d(1(0))
y
P dx + Qdy + Rdz =
dx +
dy +
dz
x
y
z
= d(1(0))
entonces
(0)
dx +
dy
d d(1 ) = d
x
y
= d (P dx + Qdy)
Q P
dx dy
=
x
y
2
2
(dx dy)
=
yx xy
= 0 (dx dy)
= 0(2)
(0)
dx +
dy +
dz
d d(1 ) = d
x
y
z
= d (P dx + Qdy + Rdz)
P
R
Q P
R Q
dy dz +
dz dx +
dx dy
=
y
z
z
x
x
y
J. P
aez
256
2
2
yz zy
dy dz +
2
2
zx xz
dz dx +
2
2
yx xy
dx dy
= 0(2)
lo cual coincide con el hecho de que Rot() = 0 y Rot() = (0, 0, 0) (en R2 y en R3 , respectivamente), como se probo en el captulo tres.
Algo an
alogo sucede si combinamos los incisos 2 y 4. Observe que, si
(1) = P dx + Qdy + Rdz
entonces
R
P
Q P
R Q
(1)
dy dz +
dz dx +
dx dy
=d
d d
y
z
z
x
x
y
P
R
Q P
R Q
dx dy dz
=
x y
z
y z
x
z x
y
2
2
2
2Q
P
2R
Q
2P
R
dx dy dz
=
xy xz
yz yx
zx zy
= 0(3)
lo que tambien coincide con el hecho de que div (Rot(P, Q, R)) = 0, como se prob
o en el captulo
cuatro.
Lo mas interesante de esta propiedad (que dos derivadas consecutivas de una pforma nos lleva
a la (p + 2)forma constante cero), es que esta se sigue vericando aun y cuando estas derivadas
no esten relacionadas con conceptos que hayamos visto previamente. Tal es el caso del inciso 3 del
mismo ejemplo. Observe que, si existe : U Rn R de clase C 2 (en U ) tal que
fi =
xi
(0)
dx1 + +
dxn
=d
d d 1
x1
xn
= d (f1 dx1 + f2 dx2 + + fn dxn )
fj
fi
dxi dxj
=
xi xj
1i<jn
j
dxi dxj
xi xj
xj xi
1i<jn
2
2
=
dxi dxj
xi xj
xj xi
1i<jn
= 0(2)
Y observamos la misma propiedad si combinamos los incisos 5 y 6. En efecto, si tomamos la
2forma en R4
(2) = P dy dz + Qdz dw + Rdw dx + W dx dy
257
J. P
aez
entonces
P
W
P
Q
(2)
=d
d d
+
dx dy dz +
+
dy dz dw
x
z
w
y
R Q
R W
+
dx dy dw +
+
dx dz dw
+
y
w
z
x
Q
W
R W
P
P
+
+
+
+
=
x w
y
w x
z
z y
w
R Q
+
dx dy dz dw
y z
x
2
2Q
2P
2W
2R
2W
2R
2Q
P
+
+
+
dx dy dz dw
=
xw xy wx wz zy zw yz yx
= 0(4)
Sin duda a estas alturas el lector ya debe estar convencido de que estos ejemplos no son m
as que
un caso particular de un resultado bastante m
as general, y por supuesto que est
a en lo correcto. Este
resultado generaliza las identidades Rot() = 0, Rot() = (0, 0, 0) y div (Rot(P, Q, R)) = 0
como mencionamos anteriormente, y su prueba es un poco m
as elaborada que la de estas. Dada la
importancia de este resultado, es que le otorgamos el grado de
Teorema 5.1 Dadas las pformas b
asicas
(p)
(p)
(p)
(p)
=0
d d f1 1 + + fk k
Dem. Dado que, de acuerdo con la denici
on 5.4, se tiene que
(p)
(p)
(p)
(p)
= d f1 1
+ + d fk k
d f1 1 + + fk k
bastar
a probar que, si (p) = dxl1 dxlp y f : U Rn R es de clase C 2 en U , entonces
=0
d d f (p)
Por esta misma denici
on sabemos que
f
f
(p)
dx1 + +
dxn (p)
=
d f
x1
xn
f
f
=
dx1 (p) + +
dxn (p)
x1
xn
f
f
=
dx1 dxl1 dxlp + +
dxn dxl1 dxlp
x1
xn
de modo que
f
f
(p)
dx1 dxl1 dxlp + +
dxn dxl1 dxlp
=d
d d f
x1
xn
J. P
aez
258
f
f
=d
dx1 dxl1 dxlp + + d
dxn dxl1 dxlp
x1
xn
n
n
2f
2f
dxi dx1 dxl1 dxlp +
dxi dx2 dxl1 dxlp
=
xi x1
xi x2
i=1
i=1
n
2f
++
dxi dxn dxl1 dxlp
xixn
i=1
n
2f
2f
=
dx1 dxi dxl1 dxlp +
dx1 dx2 dxl1 dxlp
xi x1
x1 x2
i=2
n
2f
i=3
n1
2
f
dxi dxn dxl1 dxlp
xi xn
i=1
2f
2f
=
= 0(p)
5.3
Como siempre sucede con los teoremas importantes, ahora es inevitable hacerse la siguiente pregunta: si una pforma diferenciable
(p) = f1 dxl(1) dxl(1) + + fk dxl(k) dxl(k)
1
d (p) = 0(p+1)
existe una (p 1)forma (denida en U Rn )
(p1) = f1 dxn(1) dxn(1) + + fm dxn(m) dxn(m)
1
tal que
p1
p1
(p) = d (p1) ?
Lo mas interesante de esta cuestion es que esta es una pregunta que ya nos planteamos (y que
ya resolvimos!) para algunos casos particulares.
En efecto, como se recordara, en el captulo tres nos planteamos el problema de determinar
cuando un campo era conservativo (o gradiente) y como soluci
on probamos el teorema 3.5 el cual
nos aseguraba que, si
F = (F1 , . . . , Fn ) : U Rn Rn
259
J. P
aez
(
x) = Fi (
x)
xi
para cada i {1, . . ., n}.
Como el lector habra notado, este resultado resuelve la pregunta que nos hicimos al inicio de
esta seccion para el caso de las 1formas diferenciables puesto que, si la 1forma
(1) = f1 dx1 + + fn dxn
es tal que
0(2) = d (1)
fj
fi
dxi dxj
=
xi xj
1i<jn
(de acuerdo con el inciso 3 del ejemplo 5.2), esto signica que
fj
fi
(
x) =
(
x)
xj
xi
para toda x
U y para toda i, j {1, . . . , n}, de tal forma que, si : U Rn R es tal que
= fi
xi
entonces la 0forma
(0) = 1(0)
satisface que
d (0) = d 1(0)
dx1 + +
dxn
x1
xn
= f1 dx1 + + fn dxn
= (1)
Como seguramente el lector ya se imagina, el otro caso particular que ya resolvimos es el de las
ando un
2formas diferenciables en R3 , y que esta relacionado con el problema de determinar cu
campo F (en R3 ) es un campo solenoide.
Como tambien se recordara, el teorema 4.6 del captulo cuatro nos aseguraba que, si F =
on de clase C 1 en U , con U una regi
on estrellada tal que
(P, Q, R) : U R3 R3 era una funci
div F (
x) = 0
J. P
aez
260
para toda x
U , entonces F era un campo solenoide en U , lo que signicaba que exista G =
R)
: U R3 R3 tal que
(P , Q,
R
P Q
R
P
Q
RotG =
z
y x
z x
y
=F
= (P, Q, R)
Observese que, apoyados en este teorema, tenemos que, si
(2) = f1 dy dz + f2 dz dx + f3 dx dy
es una 2forma diferenciable denida sobre una regi
U R3 (que es as como se
on(2)estrellada
3
(3)
= 0 , entonces
pueden escribir todas las 2formas en R !) tal que d
0(3) = d (2)
f2 f3
f1
+
+
dx dy dz
=
x
y
z
= div(f1 , f2 , f3 )dx dy dz
lo que signica que div(f1 , f2 , f3 ) = 0, de modo que, por el teorema antes mencionado, sabemos
que existe G = (f1 , f2 , f3 ) : U R3 R3 tal que
f3 f2 f1 f3 f2 f1
RotG =
y
z z
x x
y
= (f1 , f2 , f3 )
Por tanto, si tomamos la 1forma
(1) = f1 dx + f2 dy + f3 dz
esta tiene la propiedad de que
d (1) = d f1 dx + f2 dy + f3 dz
f2
f1 f3
f2 f1
f3
dy dz +
dz dx +
dx dy
=
y
z
z
x
x
y
= f1 dy dz + f2 dz dx + f3 dx dy
= (2)
Cuando para una pforma
(p) = f1 dxl(1) dxl(1) + + fk dxl(k) dxl(k)
1
p1
261
p1
J. P
aez
(p)
(p1)
=d
5.4
pvariedades parametrizadas
262
Definici
on 5.6 Decimos que un conjunto M Rn es una pvariedad parametrizada, si existe
: A Rp Rn una funci
on de clase C 1 (lo que significa que es de clase C 1 en un abierto
p
on b
asica (o A es un intervalo
(en R ) que contiene a A) tal que M = (A), donde A es una regi
de la forma [a, b] si p = 1). En este caso diremos que es una parametrizaci
on de M . Si
es inyectiva en el interior de A (int(A)) diremos que es una parametrizaci
on simple de M .
Finalmente, al conjunto (F r(A)) lo llamaremos el borde de M inducido por la parametrizaci
on ,
y lo denotaremos por M , es decir, M = (F r(A)).
Nuevamente, algunos ejemplos seran muy u
tiles para ilustrar este concepto.
Ejemplo 5.3 Considere:
1. f : A Rn R de clase C 1 en la regi
on b
asica A, y M = (
x, f (
x)) Rn+1 | x
A
on de M est
a dada
Rn+1 . En este caso M es una nvariedad en Rn+1 y una parametrizaci
por : A Rn Rn+1 definida como
(
x) = (
x, f (
x))
Como se podr
a observar, en este caso M es la gr
afica de f .
2. M = (A) R4 , en donde A = [0, 2] [0, ] [0, ] R3 y
(, , ) = (r sen() sen() cos(), r sen() sen() sen(), r sen() cos(), r cos())
con r > 0. Observe que
(, , )
2 =
(r sen() sen() cos(), r sen() sen() sen(), r sen() cos(), r cos())
2
= r2
por lo que a esta 3variedad M bien se le puede bautizar como la 3esfera (en R4 ) de radio
r > 0 con centro en el origen.
3. M = (A) R4 , en donde A = [0, 2] [0, 2] R2 y
(, ) = ((cos() + 2) cos() + sen() sen() sen(/2), (cos() + 2) sen() sen() cos() sen(/2)
, sen() cos(/2), sen(/2))
Observe que en este caso M es una 2variedad (o una superficie) en R4 que tiene las siguientes caractersticas geometricas. La primera de ellas es que la imagen bajo de las lneas
verticales de A, es decir, la imagen de los puntos de la forma (0 , ), con 0 [0, 2] fijo,
es tal que
J. P
aez
lo que significa que la imagen del conjunto {0 } [0, 2] es una circunferencia de radio 1 con
centro en el punto
(2 cos(0 ), 2 sen(0 ), 0, sen(0 /2))
Esto quiere decir que la funci
on pega las lneas horizontales [0, 2] {0} y [0, 2] {2}
(que forman parte de la F r(A)) con lo que forma un cilindro (en R4 ). Si ahora observamos
que, en particular, las dos lneas verticales {0} [0, 2] y {2} [0, 2] (que forman el resto
de la F r(A)) son tales que
(0, ) = (cos() + 2, cos() + 2, sen(), 0)
y
(2, ) = (cos() + 2, cos() + 2, sen(), 0)
concluimos que su imagen bajo es la misma circunferencia, s
olo que recorridas en direcciones
opuestas (si ambas lneas verticales se recorren de abajo hacia arriba). Por esta raz
on, si la
lnea {0} [0, 2] es recorrida de arriba hacia abajo (que es como queda recorrida cuando
la F r(A) se recorre en el sentido contrario al de las manecillas del reloj), concluimos que
pega a las circunferencias que forman los extremos del cilindro inicial, pero de tal forma
que estas queden recorridas en la misma direcci
on (a diferencia de lo que sucede cuando
pegamos los extremos de un cilindro para formar un toro (o una dona). Para lograr esta
forma de pegado en R3 es necesario cruzar la pared del cilindro, y al hacerlo obtenemos
la ya conocida botella de Kline (figura 4.8). La parametrizaci
on de este ejemplo hace lo
mismo (por lo que la 2variedad M de este inciso es la botella de Kline) pero sin necesidad
de cruzar la pared del cilindro. De hecho, es una parametrizaci
on simple de la botella
de Kline, la que, por supuesto, s
olo es posible obtener en R4 (o en Rn , con n 4).
Por supuesto que el concepto de pvariedad se puede generalizar al de pvariedad por pedazos,
justo de la misma forma en que lo hicimos para el caso de las supercies. Dado que nuestra intenci
on
no es extendernos en este concepto, simplemente lo formalizamos en la siguiente
Definici
on 5.7 Decimos que un conjunto M Rn es una pvariedad parametrizada por pedazos,
si existen M1 , . . . , Mk Rn pvariedades parametrizadas tales que
M = M1 Mk
Si i : A Rp Rn es una parametrizaci
on de Mi (para i = 1, . . ., k), escribimos = 1 + +k
y decimos que es una parametrizaci
on de M .
S
olo una observacion es necesario hacer con respecto a este concepto. Si se revisa con cuidado la
asica, entonces la frontera de
denici
on 5.5 se podra notar que, si A Rp (con p 2) es una region b
otese que
A (F r(A) o A) es una (p 1)variedad parametrizada por pedazos (en Rp ). En efecto, n
en este caso la F r(A) esta formada por la gr
aca de dos funciones denidas sobre una regi
on b
asica
B Rp1 , y algunos otros pedazos cilndricos (que se levantan sobre la F r(B)) (ver gura 5.3
que ilustra el caso p = 3). De hecho, esta caracterstica de la frontera de una regi
on b
asica A nos
permitira denir lo que signicara que una parametrizaci
on de esta (p 1)variedad indujera
vectores normales que apuntan hacia afuera de A, justo a traves de los vectores normales a las
gr
acas de las funciones que la determinan. Hacer esto con m
as formalidad nos llevara algunas
p
aginas mas, raz
on por la cual s
olo nos quedamos con esta idea intuitiva.
J. P
aez
264
.
B
....
.
..
A
..
.
..
.
.
..... S1 ..
..................
S3
S2
/Y
5.5
Integrando formas
F d =
F ((t)) (t)dt
b
=
F1 ((t))1 (t) + + Fn ((t))n (t) dt
Lo interesante de esta denicion, y de acuerdo con los conceptos que hemos denido en este
captulo, es que el integrando que aparece en la segunda identidad de arriba se puede obtener como
el resultado de evaluar una cierta 1forma.
En efecto, considere la 1forma (en Rn ) denida en U Rn dada por
(1) = F1 dx1 + + Fn dxn
Dado que (1) es una funci
on denida en U y que toma valores en el conjunto de las 1formas
265
J. P
aez
b
asicas (1) (denidas en Rn ), observe que para cada t [a, b] se tiene que
(1)((t)) = F1 ((t))dx1 + + Fn ((t))dxn
la que a su vez es una 1forma b
asica que se aplica en vectores de Rn y para la cual, en particular
aplicada a (t), se tiene que
(1)((t)) (t) = (F1 ((t))dx1 + + Fn ((t))dxn) (t)
= F1 ((t))dx1 (t) + + Fn ((t))dxn (t)
= F1 ((t))1 (t) + + Fn ((t))n (t)
como
b
(F1 dx1 + + Fn dxn ) d =
((F1 dx1 + + Fn dxn ) ((t))) (t) dt
b
=
F1 ((t))dx1 (t) + + Fn ((t))dxn (t) dt
F1 ((t))1 (t) + + Fn ((t))n (t) dt
b
=
a
F d
(1)
b
d =
(1) ((t)) (t) dt
Para deducir la manera en que se dene la integral de una 2forma sobre una 2variedad (o
si se preere decir una supercie), como es de suponerse, recurriremos a la denici
on que dimos en
el captulo cuatro del concepto de integral de supercie de un campo vectorial denido en alguna
region de R3 .
Como se recordara, si F = (F1 , F2 , F3 ) : U R3 R3 es continua y S U es una supercie
on
parametrizada por una funci
on = (1 , 2 , 3 ) : A R2 R3 de clase C 1 tal que, A es una regi
tipo I o tipo II, y (A) = S, se deni
o la integral de F sobre la supercie S como
(u, v)
(u, v)
F d = F ((u, v))
u
v
S
J. P
aez
266
(u, v) =
u
(u, v) =
v
1
2
3
(u, v),
(u, v),
(u, v)
u
u
u
1
2
3
(u, v),
(u, v),
(u, v)
v
v
v
Del mismo modo que sucede en el caso de la integral de lnea, observe que el integrando
F ((u, v))
(u, v)
(u, v)
u
v
(u, v),
(u, v) = a
, b R3 R3
u
v
obtenemos, de acuerdo con 5.2, que
+ (F3 ((u, v))dx dy) a, b
dy(
a) dy(b)
dz(
a) dz(b)
+ F2 ((u, v)) det
= F1 ((u, v)) det
dz(
a) dz(b)
dx(
a) dx(b)
dx(
a) dx(b)
+ F3 ((u, v)) det
dy(
a) dy(b)
2 3 3 2
3 1 1 3
(u, v)
= F1 ((u, v))
u v
u v
u v
u v
1 2 2 1
(u, v)
+ F3 ((u, v))
u v
u v
(u, v)
(u, v)
= (F1 ((u, v)), F2((u, v)), F3((u, v)))
u
v
(u, v)
(u, v)
= F ((u, v))
u
v
Como en el caso de las 1formas, todo indica que lo m
as razonable es entonces denir la integral
de la 2forma (en R3 )
(2) = F1 dy dz + F2 dz dx + F3 dx dy
sobre la 2variedad S R3 parametrizada por , que denotaremos por
(F1 dy dz + F2 dz dx + F3 dx dy) d
S
267
J. P
aez
(2)d
como:
(F1 dy dz + F2 dz dx + F3 dx dy) d =
S
F ((u, v))
(u, v)
(u, v)
u
v
F d
=
S
(2)
(2)
(u, v),
(u, v)
d =
((u, v))
u
v
A
De hecho, seguramente al lector ya le resultara natural concluir que, si ahora (2) representa
una 2forma en Rn dada por
(2) = f1 dxl1 dxm1 + + fk dxlk dxmk
(con li, mi {1, . . . , n} para i = 1, . . ., k) y S Rn es una 2variedad parametrizada por una
funci
on = (1 , . . ., n ) : A R2 Rn , entonces la integral de (2) sobre S = (A), que
denotaremos por
(f1 dxl1 dxm1 + + fk dxlk dxmk ) d
S
o simplemente
(2)d
deber
a estar denida como
(f1 dxl1 dxm1
S
k
(u, v),
(u, v)
+ + fk dxlk dxmk ) d =
fi ((u, v)) (dxli dxmi )
u
v
i=1
A
li
li
k
(u, v)
(u, v)
u
v
mi
mi
i=1
A
u (u, v)
v (u, v)
en donde ahora
(u, v) =
u
y
(u, v) =
v
1
n
(u, v), . . .,
(u, v)
u
u
1
n
(u, v), . . .,
(u, v)
v
v
Una vez que hemos revisado y discutido todo lo anterior, sin duda estamos en condiciones de dar
una denici
on general del concepto de integral de una pforma (p) en Rn sobre una pvariedad
parametrizada M Rn , para p {1, . . ., n 1}, de la siguiente manera.
J. P
aez
268
Definici
on 5.8 Sean, p {1, . . ., n}, (p) una pforma en Rn dada por
(p) =
fi dxl(i) dxl(i)
p
i=1
k
f1 dxl(1) dxl(1) + + fk dxl(k) dxl(k) d =
fi dxl(i) dxl(i) d
p
o simplemente
i=1
(p)d
como
k
M
fi dxl(i) dxl(i)
i=1
k
fi ((
u)) dxl(i) dxl(i)
(
u), . . .,
(
u)
d =
p
u1
up
1
i=1
A
p
k
fi ((
u)) det dxl(i)
(
u)
=
m
uj
m,j=1
i=1
A
p
k
l(i)
m
fi ((
u)) det
(
u)
=
uj
A
(p)
i=1
m,j=1
(p)
d =
u))
(
u), . . . ,
(
u)
((
u1
up
A
en donde u
= (u1 , . . . , up) y
(
u) =
uj
n
1
(
u), . . . ,
(
u)
uj
uj
para j = 1, . . . , p.
Todas la integrales de lnea y de supercie de campos vectoriales que hicimos en los captulos tres
y cuatro, son ejemplos de integrales de 1formas y 2formas sobre 1variedades y 2variedades
parametrizadas (respectivamente). Para ilustrar a
un mejor este concepto de la integral de formas,
daremos un ejemplo de como se integra una 3forma sobre una 3variedad parametrizada, ambas
en R4 .
Ejemplo 5.4 Considere, la 3forma en R4 dada por
(3) = P dx dy dz + Qdy dz dw + Rdx dy dw + W dx dz dw
en donde
P (x, y, z, w) =
w
(x2 + y 2 + z 2 + w 2 )2
269
J. P
aez
x
+ + z 2 + w 2 )2
z
R(x, y, z, w) =
2
2
(x + y + z 2 + w 2 )2
Q(x, y, z, w) =
(x2
y2
(x2
y2
y
W (x, y, z, w) =
y
+ z 2 + w 2 )2
Calcule
(3)d
Soluci
on. Sabemos que
de modo que
dx dy dz
,
,
An
alogamente
dy dz dw
,
,
= r 3 det
0
sen() sen()
cos() cos()
0
0
sen()
= r 3 sen3 () sen2 () cos()
J. P
aez
270
y
dx dy dw
,
,
,
,
= r 3 det
0
sen() sen()
cos() cos()
0
0
sen()
= r 3 sen()r sen() sen() sen()r sen() sen()
= r 3 sen3 () sen2 () sen()
Por lo tanto
(3)
(3)
,
,
d =
((, , ))
M
A
,
,
+ Q((, , ))dy dz dw
,
,
P ((, , ))dx dy dz
=
A
,
,
+ W ((, , ))dx dz dw
,
,
R((, , ))dx dy dw
r sen() sen() cos() 3
r cos() 3
2
3
2
sen
()
cos()
sen()
+
sen
()
sen
()
cos()
r
r
=
r4
r4
A
r sen() cos() 3
r sen3 () sen() cos()
4
r
r sen() sen() sen() 3
3
2
r sen () sen () sen()
+
r4
2
sen () cos2 () sen() + sen4 () sen3 () cos2 ()
=
+ sen4 () sen() cos2 () + sen4 () sen3 () sen2 ()
= sen2 () sen() cos2 () + sen2 () sen2 () + sen2 () cos2 ()
A
sen2 () sen()
2
= d sen()d sen2 ()d
0
= (2) cos()
2
0
2
= 2
271
J. P
aez
Un caso particular en el que la integral de una pforma (en Rn ) tiene un cierto interes, es justo
cuando p = n, es decir, la integral de una nforma sobre una nvariedad parametrizada, ambas
en Rn .
Como se recordara de la seccion 5.2, las nformas denidas sobre una regi
on U Rn , se
corresponden con las funciones (de valores reales) denidas sobre U en virtud de que todas ellas se
escriben como
f dx1 dxn
en donde f : U Rn R.
Por otra parte, si A U es una regi
on b
asica, entonces dicha regi
on tambien se puede ver como
on
una nvariedad parametrizada en la medida de que A = I (A), tomando a I como la funci
n
n
identidad (de R en R ), es decir
x) = x
I (
N
otese que en este caso se tiene que
I
(
x) = ei
xi
para toda x
= (x1 , . . ., xn ) Rn , en donde ei es el iesimo vector basico de Rn . De esta manera,
tenemos que
1 0
I
I
(
x), . . .,
(
x) = det ... . . . ...
dx1 dxn
x1
xn
0 1
=1
Con base en lo anterior, tenemos entonces que
I
I
(f dx1 dxn ) dI = f (I (
x))dx1 dxn
(
x), . . . ,
(
x)
x1
xn
A
A
x)
= f (
A
=
A
lo que signica que la integral de la nforma f dx1 dxn sobre la nvariedad parametrizada
on b
asica parametrizada por la funci
on identidad), coincide con la integral
A Rn (con A una regi
(de Riemann) de la funci
on f sobre la regi
on A.
Lo mejor de esta identidad es que (como siempre), tambien la podemos leer al reves; esto es, la
integral (de Riemann) de la funci
on f sobre la regi
on b
asica A Rn se puede ver como la integral
on identidad) A.
de la nforma f dx1 dxn sobre la nvariedad parametrizada (por la funci
Una consecuencia importante de lo anterior, es que las identidades que se obtienen en los
teoremas de Green, Stokes y Gauss, se pueden reformular ahora en terminos de integrales de
pformas.
Por ejemplo, como se recordara el teorema de Green establece que, si F = (P, Q) : U R2 R2
es de clase C 1 y U es una regi
on b
asica (una 2variedad en R2 ) tal que = = F r() es
una curva suave por pedazos (una 1variedad por pedazos en R2 ) entonces
F d = Rot F
J. P
aez
272
Q P
x
y
dx dy dI
x
y
x
y
(I representa a la funci
on identidad denida sobre la regi
on b
asica ), entonces tenemos que la
identidad de la cual nos habla el teorema de Green se puede escribir como
Q P
dx dy dI
(P dx + Qdy) d =
x
y
==I
dx dy = d (P dx + Qdy)
x
y
entonces el teorema de Green asegura que
(P dx + Qdy) d
= (d (P dx + Qdy)) dI
==I
= S
RotF d
=
S
=
R Q
y
z
dy dz +
P
R
z
x
dz dx +
Q P
x
y
dx dy d
S
(d (P dx + Qdy + Rdz)) d
=
S
on de la supercie (o 2variedad) S R3 , y
en donde : A R2 R3 es una parametrizaci
= , en donde es una parametrizaci
on (en el sentido contrario al de las manecillas del reloj)
de la frontera de la regi
on b
asica A (F r(A)).
273
J. P
aez
S==I
S==I
div F
d =
dx1 + +
dxn d
x1
xn
= d 1(0) d
Por otra parte, si a la 0variedad (en R) formada por los puntos {a, b} (que no es mas que el
borde de la 1variedad (en R) dada por el intervalo [a, b], el que a su vez se puede ver como una
region b
asica en R) la parametrizamos por la funci
on : {0, 1} R dada por (0) = a y (1) = b,
entonces
1(0)d
= ((b)) ((a))
en donde
= es una parametrizaci
on de la 0variedad = {(a), (b)}.
J. P
aez
274
1(0)d
= d 1(0) d
5.6
La reformulaci
on de los teoremas de Green, Stokes, Gauss y Fundamental del C
alculo que acabamos
de hacer en la seccion anterior, nos hacen pensar que estos deben de ser casos particulares de un
teorema mas general, y sin duda estamos en lo correcto. Lo siguiente que haremos sera formular
dicho teorema el cual, adem
as del valor que tiene por si mismo, tendr
a un papel relevante en la
soluci
on del problema que planteamos en la seccion anterior acerca de las diferenciales exactas.
Este teorema es conocido tradicionalmente como el Teorema de Stokes (sobre formas diferenciales)
pero aqu preferimos llamarlo el Gran Teorema Fundamental del C
alculo (nombre que, sin duda,
reeja mejor su contenido). Por otra parte, y como seguramente el lector ya lo sospechar
a, entre
los objetivos de este texto no esta el de dar la prueba de este teorema.
Teorema 5.2 (Fundamental del C
alculo (Gran)) Sean, p {1, . . ., n}, (p1) una (p1)forma
diferenciable definida en la regi
on U Rn , y M U una pvariedad, parametrizada por : A
p
n
R R . Entonces
(p1)
d
= d (p1) d
M
en donde
= y es una parametrizaci
on de la (p 1)variedad (por pedazos) F r(A).2
Este es sin duda el teorema m
as importante de todo este texto, aun y cuando no hayamos
incluido su prueba. En el se encuentran sintetizados los conceptos y teoremas mas relevantes que
hemos desarrollado a lo largo de todos estos captulos.
Para concluir esta breve seccion, aplicaremos este teorema en algunos ejemplos que posteriormente nos seran u
tiles, cuando en la siguiente secci
on regresemos al problema de las diferenciales
exactas.
Ejemplo 5.5 Considere:
on : [0, 2] R Rn definida
1. la 1variedad (o curva) Rn parametrizada por la funci
como
(t) = (r cos(t), r sen(t), 0, . . ., 0)
Muestre que
d (0) d = 0
on U Rn tal que U .
para cualquier 0forma diferenciable (0) definida en una regi
Soluci
on. Por el Gran Teorema Fundamental del C
alculo, tenemos que
d (0) d =
(0)d
275
J. P
aez
(0)d
=0
= (0)(((1))) (0)(((0)))
= (0)((2)) (0)((0))
=0
ya que (2) = (0).
2. la 2variedad (o superficie) M Rn (n 3) parametrizada por la funci
on : A = [0, 2]
[0, ] R2 Rn definida como
(u, v) = (r sen(v) cos(u), r sen(v) sen(u), r cos(v), 0, . . . , 0)
Muestre que
d (1) d = 0
on U Rn tal que M U .
para cualquier 1forma diferenciable (1) definida en una regi
Soluci
on. Por el Gran Teorema Fundamental del C
alculo, tenemos que
d (1) d =
(1)d
(1)d
=0
(1)
2
(1)
(t, 0) dt +
(2, t) dt
d
=
((t, 0))
(1)((2, t))
u
v
0
2
(1)
(1)
(t, ) dt
(0, t) dt
((t, ))
((0, t))
u
v
0
2
(1)((t, 0))
=
0
(1)
(t, 0) ((t, ))
(t, ) dt
u
u
(1)
(1)
(2, t) ((0, t))
(0, t) dt
((2, t))
+
v
v
0
J. P
aez
276
(t, 0) = (0, 0, 0, 0, . . ., 0) =
(t, )
u
u
para toda t [0, 2], y por otra parte
(2, t) = (0, t)
para toda t [0, ], concluimos que
(2, t) =
(0, t)
v
v
(1)d
=0
d (2) d = 0
on U Rn tal que M U .
para cualquier 2forma diferenciable (2) definida en una regi
Soluci
on. Nuevamente, por el Gran Teorema Fundamental del C
alculo, tenemos que
d (2) d =
(2)d
(2)d
=0
Ahora, si parametrizamos a cada una de las caras que forman parte de la F r(A) R3 de tal
manera que cada una de estas parametrizaciones induzcan vectores normales que apunten hacia afuera de A, y agrupamos las correspondientes integrales sobre caras opuestas, tenemos
que
(2)
(2)
(2, t, s),
(2, t, s)
d
=
((2, t, s))
v
w
M
[0,][0,]
(2)
(0, t, s),
(0, t, s)
((0, t, s))
v
w
(2)
(t, 0, s),
(t, 0, s)
((t, 0, s))
+
u
w
[0,2][0,]
(2)
(t, , s),
(t, , s)
((t, , s))
u
w
(2)
(t, s, 0),
(t, s, 0)
((t, s, 0))
+
u
v
[0,2][0,]
277
J. P
aez
(2)
(t, s, ),
(t, s, )
((t, s, ))
u
v
En la primera integral, se tiene que
(2, t, s) = (0, t, s),
(2, t, s) =
(0, t, s)
v
v
(2, t, s) =
(0, t, s)
w
w
para toda t, s [0, ] de tal manera que el integrando es cero y por tanto, dicha integral es
igual a cero.
En cuanto a la segunda integral, se cumple que
(t, 0, s) = (0, 0, 0, 0, 0, . . . , 0) =
(t, , s)
u
u
lo que es suficiente para concluir que
(2)
((t, 0, s))
(t, 0, s),
(t, 0, s) = 0
u
w
(2)
(t, , s),
(t, , s)
= ((t, , s))
u
w
para toda (t, s) [0, 2] [0, ], y por tanto, que la segunda integral tambien es igual a cero.
Finalmente, en la tercera integral se tiene que
(t, s, 0) = (0, 0, 0, 0, 0, . . . , 0) =
(t, s, )
u
u
lo que tambien es suficiente para concluir que
(2)
(t, s, 0),
(t, s, 0) = 0
((t, s, 0))
u
v
(2)
(t, s, ),
(t, s, )
= ((t, s, 0))
u
v
para toda (t, s) [0, 2] [0, ], y por tanto, que la tercera integral tambien es igual a cero.
Por lo tanto
(2)d
=0
M
5.7
Para concluir este captulo (y este trabajo!), en esta seccion regresaremos al problema de las
diferenciales exactas que planteamos en la seccion 5.3. Como se recordara, ah nos hicimos la
siguiente pregunta: si (p) es una
pforma diferenciable (con p {1, . . ., n 1}) denida en una
region U Rn tal que d (p) = 0(p+1) , existe (p1), una (p 1)forma diferenciable denida
en U , tal que d (p1) = (p)?
El Gran Teorema Fundamental del C
alculo y los ejemplos que dimos en la seccion anterior, nos
seran de gran ayuda para contestar esta pregunta. De hecho, as como esta planteada, su respuesta
es negativa.
J. P
aez
278
x2
x1
dx1 + 2
dx2
x21 + x22
x1 + x22
que
est
en U = Rn \ {(x1 , . . . , xn ) Rn | x1 = x2 = 0}. Un c
alculo sencillo mostrar
a que
a denida
(1)
(2)
=0 .
d
on
Por otra parte, si tomamos la 1variedad (o curva) Rn parametrizada por la funci
: [0, 2] R Rn denida como
(t) = (r cos(t), r sen(t), 0, . . ., 0)
se tiene que U y otro c
alculo sencillo mostrar
a que
(1)d = 2
= 0
de tal manera que, por el primer
del ejemplo 5.5, podemos concluir que no existe una 0forma
inciso
(0) denida en U tal que d (0) = (1).
Cual es el problema en este ejemplo? Como seguramente el lector intuira, el problema se
otese
encuentra en la regi
on U Rn mas que en la 1forma (1) que elegimos. En particular, n
que la curva (cerrada) U no se puede contraer o llevar a un punto sin salirnos de la regi
on
U , es decir, U no es una regi
on simplemente conexa.
Otro ejemplo que resultar
a bastante ilustrativo, es el siguiente. Sea, en cualquier Rn (con
n 3), la 2forma (2) dada por
(2) =
x1
x21
+ x22
3/2
x23
dx2 dx3 +
x2
x21
x22
3/2
+ x23
dx3 dx1 +
x3
x21
+ x22
+ x23
= 0
de tal manera que, ahora por el segundo
inciso
del ejemplo 5.5, podemos concluir que no existe una
(1)
(1)
= (2).
1forma denida en U tal que d
279
J. P
aez
x4
x21 + x22 + x23 + x24
x1
x21 + x22 + x23 + x24
x2
x21 + x22 + x23 + x24
y
W (x1 , x2 , x3 , x4 ) =
2
2
2
x2
x21
+ x22
+ x23 + x24
2
= 0
de tal manera que ahora, por el tercer inciso
del ejemplo 5.5, podemos concluir que no existe una
2forma (2) denida en U tal que d (2) = (3).
Como seguramente el lector ya intuye, por supuesto que el problema no est
a en la 3forma (3)
n
sino en la regi
on U R sobre la cual esta denida. Como seguramente tambien el lector ya habr
a
notado, ahora lo que se puede observar es que la 3variedad M U (la cual es cerrada, dado
J. P
aez
280
281
J. P
aez
Ap
endice A
El Teorema de Lebesgue
Como se menciono en el captulo 1, el objetivo de este apendice es probar el teorema de Lebesgue.
Para ello, antes sera necesario demostrar un par de resultados relacionados con los conjuntos de
medida de Lebesgue cero. Con este n, daremos de nuevo la denici
on de este tipo de conjuntos.
Definici
on A.1 Sea A Rn un conjunto acotado. A tiene medida de Legesgue cero si para cada
n
> 0 existe una cantidad numerable de rect
angulos {Rj }
j=1 en R tales que:
1. A
j=1 Rj
2.
j=1 m(Rj ) <
Es importante hacer notar la similitud que tiene esta denici
on con la condici
on que se vio
en el captulo 1 y que result
o ser equivalente a que un conjunto fuera de medida de Jordan cero
(teorema 1.7). De hecho, a partir de este teorema es que podemos concluir facilmente que todo
conjunto de medida de Jordan cero es, necesariamente, un conjunto de medida de Lebesgue cero
(y mas adelante contaremos con la herramienta suciente para mostrar que lo recproco es falso).
Para continuar, el primer resultado que probaremos establece una condici
on equivalente para
que un conjunto tenga medida de Lebesgue cero, y dice lo siguiente.
olo si para cada
Proposici
on A.1 Sea A Rn acotado. A tiene medida
de Legesgue cero si y s
tales que:
> 0 existe una cantidad numerable de rect
angulos Rj
j=1
1. A
j=1 int(Rj ), y
2.
j=1 m(Rj ) <
Dem. Supongamos que A Rn tiene medida de Lebesgue cero. Sean > 0 y {Rj }
j=1 una
coleccion numerable de rect
angulos tal que A j=1 Rj y j=1 m(Rj ) < /2. Por el problema 2
del captulo 1, sabemos que para cada rect
angulo Rj existe otro rectangulo Rj tal que Rj int(Rj )
satisface que
y m(Rj ) < m(Rj ) + /2j+1 de tal forma que la coleccion de rectangulos Rj
j=1
A j=1 Rj j=1 int(Rj ), y
j=1
m(Rj ) <
m(Rj ) +
j=1
283
2j+1
m(Rj ) +
j=1
<
En cuanto a la suciencia, su prueba es inmediata.
Lo u
ltimo que formularemos, previo a la prueba del Teorema de Lebesgue, es una serie de
condiciones bajo las cuales siempre obtenemos conjuntos de medida de Lebesgue cero.
Proposici
on A.2
1. Si A Rn tiene medida de Legesgue cero y B A entonces B tiene medida de Lebesgue cero
on de conjuntos de medida de Lebesgue cero entonces A =
2. Si {Ak }
k=1 es una colecci
k=1 Ak
tiene medida de Lebesgue cero
3. Si A Rn es un conjunto a lo m
as numerable entonces A tiene medida de Lebesgue cero
Dem. La prueba del inciso 1 es inmedita de la denicion, raz
on por la cual empezaremos por la
medida
prueba del inciso 2. Sea > 0 y {Ak }k=1 una coleccion de conjuntos de
de Lebesgue cero;
(k)
de rectangulos
sabemos entonces que, para cada k N existe una coleccion numerable Rj
j=1
(k)
tales que Ak j=1 Rj y
(k)
m Rj
< k
2
j=1
(k)
Ahora, dado que la coleccion de rect
angulos Rj | j, k N tambien es numerable1 y que se
satisface que
A=
k=1
k=1
Ak
(k)
Rj
j=1
k=1
(k)
m Rj <
2k
j=1
k=1
=
concluimos que A es un conjunto de medida de Lebesgue cero.
En cuanto al inciso 3, sea A = {ak | k N}; si hacemos Ak = {ak } para cada k N, es claro que
cada conjunto Ak tiene medida de Legesgue cero y que A =
k=1 Ak , de tal forma que por el inciso
anterior A tiene medida de Lebesgue cero.
1
284
m(Rj ) <
2 (M m)
j=1
8m (R)
(A.1)
J. P
aez
s
(Mi mi )m(Qi)
i=1
(Mi mi )m(Qi) +
iI1
(Mi mi )m(Qi)
iI2
x) | x
Qi } y mi = inf {f (
x) | x
Qi } para cada i {1, . . ., s}.
en donde Mi = sup {f (
Lo siguiente que haremos sera mostrar que cada una de las sumas anteriores es menor que /2.
Para la primera, tenemos que
(Mi mi )m(Qi)
(M m)m(Qi)
iI1
iI1
(M m)
r
m(Rjk )
k=1
< (M m)
=
2 (M m)
< f (
x)
8m (R)
f (
y ) < mi +
de modo que
x) f (
y) +
Mi mi < f (
8m (R)
4m (R)
(A.3)
Si adem
as i I2 , tambien sabemos que int(Rjk ) Qi = para toda k {1, . . . , r}, de tal forma
xq ) R, de donde por
que, por la contenci
on dada en A.2, existe q {1, . . ., l} tal que x
Bxq /2 (
A.1, se tiene que
(A.4)
|f (
x) f (
xq )| <
8m (R)
x y
d(Qi ) < /2 xq /2 de modo que
Por otra parte, como x
, y Qi entonces
yx
xx
q
yx
q
< xq
es decir, tambien se tiene que y Bxq (
xq ) R de tal forma que por la misma desigualdad, sabemos
que
(A.5)
|f (
y ) f (
xq )| <
8m (R)
J. P
aez
286
<
4m (R)
y por lo tanto, de A.3 obtenemos que
x) f (
y) +
Mi mi < f (
<
4m (R)
2m (R)
para toda i I2 .
Con base en lo anterior, tenemos entonces que
(Mi mi )m(Qi) <
iI2
m(Qi)
2m (R)
iI2
m (R)
2m (R)
=
2
de modo que
S (f, Q) S (f, Q) =
(Mi mi )m(Qi) +
iI1
(Mi mi )m(Qi)
iI2
+
2 2
=
<
Ek
k=1
J. P
aez
(Mi mi )m(Ri) +
iI1
(Mi mi )m(Ri) =
s
(Mi mi )m(Ri)
i=1
iI2
= S (f, P ) S (f, P )
<
2k
x) | x
Ri } y mi = inf {f (
x) | x
Ri} para cada i
(en donde, como siempre, Mi = sup {f (
{1, . . ., s}), y como cada una de las dos primeras sumas son n
umeros no negativos, se tiene que
iI1
<
de donde
2k
m(Ri) <
iI1
De esta u
ltima desigualdad, concluimos que la coleccion de rect
angulos {Ri | i I1 } es tal que la
suma de sus medidas es menor que /2, solo que estos no cubren necesariamente a todo el conjunto
un Ri,
Ek ; los puntos de Ek que hace falta cubrir son aquellos que pertenecen a la frontera de alg
con i I2 , es decir, nos hace falta cubrir al conjunto
(Ek F r(Ri ))
(A.6)
iI2
La buena noticia es que Ek F r(Ri) F r(Ri) y que la F r(Ri ) es un conjunto de medida de Jordan
on
cero2 y por lo tanto es de medida de Lebesgue cero. De esta forma, por el inciso 1 de la proposici
A.2, el conjunto Ek F r(Ri) tambien es de medida de Lebesgue cero (para cada i I2 ). As, por
2
Este hecho es una consecuecia del problema 18 y la equivalencia entre los incisos 1 y 3 del teorema 1.6, ambos
del captulo 1
J. P
aez
288
iI2
j=1
(Ek F r(Ri ))
m(Rj ) <
j=1
Rj , y
iI1
iI1
Ri
j=1 Rj , y
iI2 (Ek F r(Ri ))
iI1 Ri
m(Ri ) +
j=1
m(Rj ) <
lo que demuestra que Ek es un conjunto de medida de Lebesgue cero, y con lo cual termina la
prueba del teorema.
289
J. P
aez
Indice de Materias
de un campo en el plano, 156
teorema de la, 225, 227
armonica
funci
on, 225
borde
de una supercie, 183
estrellada
region, 170
campo
conservativo, 121
de fuerzas, 112
escalar, 108
gradiente, 121
solenoide, 220
Cavalieri
principio de, 41
centro de masa, 81
de un alambre recto, 81
de una regi
on en el espacio, 90
de una regi
on en el plano, 86
conjunto
de discontinuidades de una funci
on, 18
de sumas inferiores, 10
de sumas superiores, 10
estrellado, 170
Jordan-medible, 23
conservativo
campo, 121
coordenadas
cilndricas, 73
esfericas, 77
polares, 68
transformaci
on de, 72
curva
suave por pedazos, 99
formas
b
asicas, 247
diferenciables, 252
Fubini
teorema de, 44, 46
funci
on
caraterstica de un conjunto, 22
integrable, 12
diagonal de un rect
angulo, 3
diferencial
de una forma, 252
exacta, 262
divergencia
de un campo en el espacio, 224
Gauss
teorema de, 225, 227
gradiente
campo, 121
Green
teorema de, 138, 139
integral
de una pforma, 268
de una funci
on, 12
inferior, 11
iterada, 44
superior, 11
integral de lnea
de una funci
on de valores reales, 104, 108
de una funci
on de valores vectoriales, 112,
115
integral de supercie
de una funci
on de valores reales, 193, 194
de una funci
on de valores vectoriales, 195,
197
jacobiano, 66
del cambio a coordenadas cilndricas, 75
del cambio a coordenadas esfericas, 80
del cambio a coordenadas polares, 71
291
Indice de Materias
Kline
botella de, 187
laplaciano
de un campo escalar, 225
Lebesgue
medida cero de, 32, 283
teorema de, 32, 283, 285
M
obius
cinta de, 186
medida
de Jordan, 22
de Lebesgue cero, 32, 283
de un rect
angulo, 3
normal
a una superecie, 181
parametrizaci
on
de una curva, 99
simple
de una pvariedad, 263
de una supercie, 185
partici
on
de un rect
angulo, 3
renamiento de una, 4
rectangulo, 3
region, 115
b
asica, 262
estrellada, 170
simplemente conexa, 170
tipo de, 54, 57
reparametrizaci
on
de una curva, 101
de una supercie, 188
Riemann
sumas de, 6
rotacional
de un campo en el espacio, 164
de un campo en el plano, 133
en coordenadas esfericas, 215
interpretacion del, 165
Indice de Materias
Stokes
teorema de, 200, 203
suma
inferior, 7
superior, 8
supercie, 179
area de una, 188
cerrada, 187
no orientada, 186
orientada, 186
suave en un punto, 181
teorema
de Cambio de Variable, 61, 66
de Fubini, 44, 46
de Gauss (o de la divergencia), 225, 227
de Green, 138, 139
de Lebesgue, 32, 283, 285
de Stokes, 200, 203
del Valor Promedio, 21, 35
del Valor Promedio Generalizado, 21, 35
Fundamental del C
alculo (el Gran), 275
trabajo
realizado por un campo de fuerzas, 114
valor promedio de una funci
on
sobre un rect
angulo, 20
sobre una curva, 111
sobre una supercie, 242
variedad parametrizada, 262
por pedazos, 264
volumen
debajo de la gr
aca de una funci
on, 6
simplemente conexa
region, 170
solenoide
campo, 220
J. P
aez
292