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Carlos Rico-Hacia La Globalización
Historia de la política exterior de México
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al | y Sete a anes & (Mapoteca Manuel Orozco y Berra, saan). i a \ Fotograa: Jorge Moreno Cardenas SRE coven Rogelio Aguire Vitchis Myriam Caballero Mabarak Rofo Castatieda Quitoz Francisco Contreras Rodriguez Francisco de Casas Parada Francisco del Bosque Garcta Roberto Gonzalez Vallejo Ma. Eugenia Castareda Quiroz Responsable de la investigacion iconogesfica ‘Adela Pinet Plasencia Evangelina Villareal Muruete ‘Agradecemos a las siguientes personas ¢ iasituciones las facilidades otorgadas para la utiizacién de su acervo a fin de iTustar la presente serie Acecvo del Senado de la Repiblica ‘Archivo General de la Nacion Dr, Edmundo O'Gorman ‘Arg, Fernando Abascal Sherwell Biblioteca Nacionel de Antropologfa e Historia Biblioteca Nacional, unas Biblioteca del Instituto de Investigaciones Histéricas de la unaNe Biblioteca del Instituto Anglo Mexicano de Cultura Biblioteca Miguel Lordo do Tajada da fa sucr Biblioteca Daniel Costo Villegas de El Colegio de México ‘Acervo Histsrico Diplomética de laste Hemeroteca Nacional, uvast Mapoteca Manuel Orozco y Berra, sagan ‘Museo Nacional de Histor’a ‘Museo Nacional de las Intervenciones Sociedad Mexicana de Geogratia y Estadistica Segunda edicién aumentada, junio 2000 @ DR. Senado de la Republica Impreso en México ISBN 968-6512-85-2 Obra Completa ISBN 968-6512-83-7 Torna VIIL Buicion det Senaco de la Republica, @ cargo de la Comisi6n Editorial y su Secretariado Técnico, a MEXICO Y EL MUNDO IsTonia DE Sus ReLAONES exTERORES ono VI Hacia la globalizacién Carlos Rico EL COLEGIO DE MEXICO 2008 SEVADO DE LA REPUBLICAIntroduceién Encapaulando en una sola frase tas faetas mids severas del uicio que so- bre el comportemiento internacional del Estado mexicano durante Tu posguerra han elaborado algunos de ruestros mas agus analistas, Max Flo Ojeda hs identifieado el periodo examinado en este volimen cowie el argimiento de una politica exterior activa.! Como lo sugiere esta designacién, desde los primeros aflos de la déeada de tos setenta se van a preseniar tna serie de novedades sigificativas en esa facet dela act Vidad estatal en nuestro pais. Estas resaltan con particular claridad cua do se ies contrasta con el teln de fondo que nos proporeiona aun la ms somera revisién de los principales rasgos de Ia diplomacia mexicana dus rante el euarto de siglo previ. Los mas signiticativos entre estos cltimos se refieren por su parte 2 la sustancia misma de la politica exterior y, por la otra, asus espacios fun- damentales de expresién. Existe un claro consenso entre los estudiosos del tema por lo que se refiere al primaro de esos puntos hay, por ejem- plo, un acuerdo considerable en relacién al bajo perfil que la politica ex. terior de México tiende a mantener durante es0s affos, por lo que se re- flere tanto al lugar secundario que octpa entre las distintas facets dea Politica publica mexicana como al tono dominante de sus acciones inter. hacionales. La limitada prioridad que estas actividades reciben por parte de los érganos centrales del sistema politico mexicano se expresa, por cjemplo, en términos de su muy limita participacién en el gasto pub £0, La diserecién que catacteriza el comportamiento intemacional mexi- Mario Ojo, Mésico: 51 surginiento de wa politica exterior aca: (México: seForo 2000, 1986),scasa participacion que-la politica jobre todo alrededor ‘cano, por otra parte, se resume a fa es savior tiene —-con claras ¥ notables excepciones, s exterio’ gal desarme-— en ta discusién de los principales temas de la ao Aga global de la época. Ente las caractristicas centrale de Ja pov” agent dor de México durante la posguera estaba su “nonassertivencss in the international arena”? _La actitud adoptada en relacion a fa posibilidad de ocupar no de fos asioates no permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unt aaeeietmne gon claridad cl sentido de esta primera caracterfstica dela di qremmacia mexicana durante el cuarto de siglo que sigue a fe segunds ra mundial después de haber sido elector tal posicin durante ©) Pt Buco de operaciones de la organizacién, el gobierno mexicano deci Fee partir de 1947, que no esté en el interés nacional el volver a buscar E patteipacidn. Fl sentido politico de tal decistn 2 claro: evite vere iat Pegsariamente envuclto en 1os:agudos conflictos entre os blogues into caracterizan la politica internaclonalde-esos as. La limitade wince (ae atdon las actividades del Consejo sera una de Tas constantes més aaesge de la politica exterior mexicana no s6lo a fo largo del euarto de S- Ge de a posquerra sino aun de los setenta, De hecho, la percepcin do- a eante al respecto en los efrculos diplcmaticos mexicanos no ser4 rev ada sino hasta principios de los ochents Un segundo tipo de esfuerzo dirigide a evitar el verse involucrado én Jas principales discusiones polities de le dpoce lo constitulac asi de> YS Borla diplomacia mexicana alos princpios del derecho intemaciona) Sechejando al menos en parte—- los intereses reales de un partcipante A ie politic mundial con escasos elerentos de poder real para apoyar Sha posiciones, la politica exterior mexicana adoptaun tous mafeadarnen BNidico, Algunos autores han identfcado este rasgo, por referencia 3 eicids formal de algunas de las ma destacadas posiciones adoptadas por la diplomacia mexicana durante el periodo, como juridicist “Bl énfasis en las dimensiones jurid'cas de Ia vida internacional tv divatsas expresiones alo largo de estos aos. La polities exterior —y ios Giplomitiess mexicanos— fundaron su comportamiento en unos Cuny: tae prineipios que le dieron estabilidad, coherencia,continuidady pre epdidad ‘La politica principista contriboia tambien, por otra parte, en €] SBtuerao por evitar comprometerse innecesariamente con Tes principales debates politica-estratégicos det momento, 2 Tohn F. MeShane; “Emerging Regional Power Mésjoo's Role in the Caribbean Ban’ en ee y Lineal, p.192 10 sateen os riz ea ents inp asons Lo psa desu numer Toamptie dens contenido, sin ent, fl re lneszara onevtn dr cule nai Inpro de eh mescanos epee en Is exer nterioa. Lt ompesen tnistenca de nsruclones cohteasyeopecteas pao mee tes mexicanas en diver foosintrssoeaes El contenido fundamentalmentej
Laveferencia es a Maio Ojeda, Alence y Hines dela pita exterior de México, (Mx th: EL Colegia de Masco, 1970 + GonellSmith (1966, p32 2 La tercera caracteristica de la politica mexicana hacia la revolucién cubana ilustra también una de sus terdencias mds generales. A lo largo det conflicto que se genera al interior de la Organizacién de Estados Americanos respecto al tratamiento intenso que debe darse a la revolu- cién, el gobiemo mexicano no hace un proselitismo intenso en favor de sus posiciones. El gobierno de México defiende los principios de su po- litica exterior y en ocasiones parece preferir el papel de “voz que clama en el desierto®, antes que buscar aliados de consideracién, Sera esta la base fundamental del “acuerdo para disentir” con los norteamericanos del que distruta la diplomacia mexicana durante esos afios. Pero el mencionado acuerdo tenfa también otra cara. La sensacién de relativa “equidistancia” entre los bloqies que surge de la consideracién de sus dimensiones hemisférieas debe ser matizada. De hecho, solo se cexplica por el hecho de que las relacicnes que México mantuvo con los dos campos principales de pafses durante la posguerra no fueron iguales EI Bstado mexicano no tiene de hecho ni siquiera vinculos diplomdticos con la Repiblica Popular China o buena parte de los miembros del Pac- to de Varsovia, sino hasta los setenta, La imagen que surge de este apretaco resumen tiene tanto luces como sombras. El estado mexicano tiene a lo largo de la posguerra una politi- a exterior basada en la defensa estable y predecible de un conjunto de principios de comportamiento internacional de naturaleza y alcance am- plios que le permiten preservar algiin grado de independencia ante las referencias de las superpotencias que no sélo hegémoniza claramente cel campo occidental, sino que es su vecina inmediata. Esta politica man- tendré un perfil bajo, basado en argurentaciones de cardcter juridico y ett fa decision de no buscar proseittos o aun aliados para sus principales causas. Tendera a concentrarse en el hemisferio americano, donde se planteardn las principales excepciones de una diplomacia précticamente aislacionista, con pocas vineulaciones directas con las otras facetas de la actividad estatal mexicana del periodo. Es en contraposicion con cates realidades que se definiré fs pine pales caracteristicas de [a politica exterior mexicana desde el inicio de la
> Er enoeee, Discurso en Le Escuela Naval p. 28 2» El gobierno de Luis Eeheverra se caracteri por persegt rseguir una prosencia internacional activaas cospangern! nt aye opr Be ee wen rots nT, vee en la primera mite le la. er es co ee a Teme aetaine Spon wits Enia! jntroduccion s© recordaron ya Jos cambios que: el cone a ional de la politica exterior ewPer’ enn ‘Seneas tee heain seeps emcee ntsc nme ee ep desarrollo representan cel primer espact overnite) ea salidades Que’ ‘condicionara | jadiplomaci a has fas nuevas realidades a o> Los Exitos del mode or de neste ie apace geome vil iflaci6n, devaluaciones. so ae ie ti ue caracteriza & de los palse ea ins et spre ice magi gr omer tne ce Tien time es wigan ame ttn a difigaciones* ery en et mundo sed alterado Por eS profundas modifica jcularmente vsecanrottoextbiizador” (ps) 800 parcealaTMes 1s Topros del “ees CO cae fueron Su NS OT ge claro cuando 2 les rompers 107 subd Oe ee ce ves ee esd sari anta la economéa mexicana ct inca My msm CeO a asa se ja tama #18. 5 Pa ie) se principales mercados. 1 PET’ ins: : ‘pa el avarice o | sane nalterada = fpacién de as manufacoss ees scan can en 02.0 ar + Mario Ojeda, Bl perdi et mando cantempartr “Guadalupe Gonzéiez, “It a nero a ie Te » Sa ile ae ee aN Gooey retaci6n”. Trimestre Econdmico, er Oe en eto ‘cambiaria se me Gdatizacion se resume en Uf 2 en al Producto-Interno Bruto, que habia pasado de 16.4% en 1936 a 21.2% en 1953, llega para 1967 a 26.5 por ciento."" ‘sin embargo, para fines de los sesents, los principales limites del mo- delo de desarrollo centrado en Ia substitucién de importaciones se han hecho evidentes. El sector externo de la economia, punto directo de con tacto entre la politica econémica interna y el escenario internacional, es juno de los mas claramente afectados.'? Como eta el caso en otras esfe~ ras, 1a economia nacional se enfrentabe aqui con problemas derivados del considerable éxito del modelo de desarrollo anterior. También en es~ te caso la politica de desarrollo seguida en décadas anteriores habfa teni- {do logros significativos. La proporcién de las importaciones en la oferta de bienes industriales, por ejemplo, habla disminuido de 35.8% en 1950 4 19.9% diez afios después para llegar hasta 15.7% en 1965.2 El sector externo de la economia tiende, sin embargo, a caracterizarse ‘durante esos afios por la presencia de un'déficit estructural” que va a ser ‘considerado por los observadores econémicos como tuna de las manifes- {aciones mas inmediatas de la insuficiencia actual del desarrollo estabi lizador."* La incapacidad de la economia durante los sesenta para au- ‘mentar significativamente las exportac.ones se resume en el hecho de ‘que éstas pasan de representar 4.5% en Ja estructura de Ia produccién in- dustrial por usos en 1950 a 4.7% en 1960 y a tan solo 3.7% cinco afios después.” Esto contribuye a generar una ereciente brecha en la balanza ‘comercial. La politica de tipo de cambio, la caida de los precios de tos productos tradicionales de exportacién 2n los mercados mundiales y los problemas del sector agropecuario contribuirén también en estos affos a fenerar esta tendencia constante al estrangulamiento externo. Durante Tov tlkimoe affos de los sesenta, por otra parte, son cada vez menos titles Jos mecanismos equilibradores”, tales como el turismo y el gasto from terizo, que durante las décadas previas habfan contribuido a mitiger los ‘lectos de la incapacidad exportadora y la reduccién de los “margenes ‘omprimibles” de la balanza de pagos mexicana." Leopoldo Sols, Le reildad econdmica mexteaa: retrovsion y peropecivas, (México: ‘Siglo 221, Buitores, 1975), quirta edein,p. 220. ve Jonge Eauardo Navarrete, “Desequiirio ¥ dependencia on las releiones econtmicas inteacionsles de Mexico”, en Miguel Wioncaak (ed), {Crecimieno o desarrollo eco mnomico?, (Mexico: se 70, 1972). Leopold Salis, op cit, p29 Is Bazareseh, op cit, p18 13 Solis, op. cit, 238. ‘6 Mario Ojeda, “El pel intemacional do México en 1980", en Varios autores, Bt perl ‘de Méxica en 1980, (México: Sigho XXI, 197). 23La cuenta de capitales, por otra part, era también afectade por eo sitnauiges BI dato mas relevante a este respecto lo consttiye cl incre- eat el endeudamiento externo del sector publica dye Pe 1970 re~ sarge 4 200 millones de dolares." El servicio de in denda one llega ore je los sesenta a To que entonces eran considerados Como, los “It a fines oe ables” por las ids importantes instituciones financiers inter- rt eee representando 26% de los ingresostotales del pals por cole ‘cepto de exportaciones."* Comparada oon la situacin que la economia naciona! enfrentara al Ani aoe soxenios de José Lopez Perillo y Miguel dela Madea ‘Hur tio: estasituacin ests, desde luge jos de reprosentey wit verdadera tad, ots oiniea Sin etabargo, en 108 irculos de decisién It politica, publica surge desde entonces el consenso de gue resulta inevitable la re~ pilblca surge stegia de desarrollo con el fin de incorporar en |e pol Vision d'or geciones dirigidas, entre ottas cosas, solucionse os Pret ca econdanica Sior externa. de 1a economia.” Entre Tos objetvon de politica incorporados en el programa econdmico dot gobierno de Luis ccesrla soré precisamente el “reordenamiento de las, vanssestre Ech ver pales” de la economia mexicana el que plate fas onen On ‘er rostas on las actividades de ladiplomacia nacional De acuerdo te un objetivo que no Po Ton la Iogica de conjunto del programa, era es com I ogi genetal para ch mantenimento tanto de a estabiidod det sage cambio como del régimen de libertad cambiar ‘Promocién de ve oe Staciones y mantenimiento de [areduecion de as fmporacions tae extras las metas bésicas que se planteen a este respect ambio de énfaais on el moelo de desarrollo modifica de ste primer ngs razones que habian contribuido a definir Ia escasa entrada algunas » Gribomont y Rime, op cil. p.798. 2 Gabon Beart mi completa spoiled eos MST ST Gt (oe dead era mexicana 2 ene Ree Gy 21 tendeuda- erent piticoexterno de Mésico, (MEX vo ete Fale de David Foara en Cuendones Labesti- eas ale gaa psp de fost gbe os Sins eS a, pro ae mance algunas eras ut 2 supose {ago reconalfare sisteme econ Ex instanetas a intreses de coco ante El perfilde Mésico en 1980. » LanecesGad de foment una esaeaie x desarllo en fa. que la promocién de exports ances de rpg carl e fonabano slo en stein dee Be foes oars ce estat oe gure Ws oe ia mex edendaiantn ex. Parma doesn de ee ior ar a tons One, "Dewda pba exer dency HE ease Me Interaciona Yl, XI, af. 2, eben 197 ey Ls promocisn das cxpracones, una cles meus bios de la nueva politica. rn pli nr ea sg ta pi ral Banas os Seem ames eer Sera icebagrennateraagee ara ai os lesa ss Senne ee arr arty aap Sio eetpone spe eee coker ie Echeverria, sin embargo, otrasidimensiones de primera ee Sarees arses nea eee “grandes problemas nacionales” sue a oe ere enel plano interno y que, gee osleeabenal re eee ‘Tanto la ineapac iad del modelo de desarrollo i ‘yer una distribucién del roma is if i yen cibctn dings mos niacome lr aoe ge toes meds urbane eonetbuyen pra fnes don seven sIeates = svn de nae sums gu donnée el movin Spr 1 Ax er ce so ro pos pobiay inurl ope aio ober dn desde elon dos Tories dicsione interior que provoearon ay police repre fe Diaz Ordaz. Un cecano colaborador de Lopez Mateos resus 2s‘uacién existente era asumida por los sectores FR a a este respecto: asi la forma en que la si Gque seguian una linea de disidenci ‘En 1970, la vida econémica y politica del pats se movie un circu en go Bor un lado la establidnd potiice, fomentads primero y 10 Mitanida después a cualquier costo, procjo ona inconformidad Politica creciente, protestes y represiones OVE repetidas de + poll e® lempo, El instrument co esa estabitdad, 617 ‘casio- arernatio sobre los sistemas falsarnente democrélico® ¥ fatiga por no ae del mismo grupo dirigente. En lo social, ¥en 1 pole ta seierpaviados del desagrado ante el ostensible consasi= entre la palabra oficial optimista y prometedora y ie realidad.” ajador de Echeverria en Fran terna que s@ abrian al inicio Carlos Fuentes, quien llegara a ser embs cia plantoaba ast las opetones de politica i de los setenta: La disyuntiva era clara, mientras ol gobiemo salinte Diaz Ordaz_ bea disyunt Wate a una politics de fuerza, represio y fascia Aes foots mismo objetivamente revelaba ua multud £2 fuerzas nuevas {que slo podian encontrar salida en una demmocoeit ‘mexicana. {Re- Sresidn o democraiizacion? Esta era To syn ‘nacional a la que Fbia enfrentar el sucesor de Diaz Ordaz: ‘Luis Echeverria Alvarez.” Las dificultades potiticas del sexenio se anunciaron 6% claridad en el aumahta del porcentaje de volacion reebido por 1 evens! principal aan ie cposicion electoral, el Partido Acci6n Nacional} Ta abs- peerrpade casi 40% de los clutladanca on las efesciones presidenciales tee 970, nae los més usbanos, escoterizados, Tos. 9 palabra, de te enshiciarios principales, précticamente de 1os Wniees beneficiados: por el desarvolo del pals.” Surgiran tambien ot los primeros aos de la pot el desta sere de experincias de guerslia urban, 1 respuesta gu" feercmnental ante este conjunto de problemas y pcos de politica i demas ana combinacién de mano dura ante los, BrP abjertamente: verenados y “apertura democratica” para los dems ‘Los primeros afios seit década son asi testigos tanto de- medidas ‘conciliatorias™ como de nuevas tnstancias de represion al movimiento cestudianti. erin y peropectiva 1968-1972, sss of Latin panel Moreno Stinchez, Meio, Asti rican Studies, Unversity of Tes 1 Caros Fuentes, Tempo mesiano Fes ei plitcanaciona” en Pra w 20. 2 ated Segoe. 7 gress pais dat viento extudin a Here uy seguramente tas imperta= 6 Ge 1968 a principis d 6 La retire La retérica que rodea el cambi ae legion ave rodea el cambio on as erates de desarolo dueido orl adminsacién Teheveria (del decarolio saabliicater al deseolscomparti y apertura demas) ej ae ee eee a eae Las ots. asta gece cna a ace poe Maen at un debate politico fundamentalmente consensual, ot ili sian se aye conbyern cura as decadasinmediatamen are adel. tsi considcablementedisminada sulgvancas Pewee ra vez en duda y la recug silimidad antelon sete a ec a eam olan etic ante a abjetivos cen itica paiblica,® la politica ext seme de 's campos de accién relativamente mer sanees ven Fans codec errr ¥ prin as one de Ia politica exterior mexicana ray ae Sn cenes esfera de la actividad estatal mexic: bia ede ihe an ecaas nae ue constitucian, «lo arg del sexeno el principal objetivo ecu ea dere eiimacin, Bn une expect de resumen i cease al pases eee intenta imprimirle en este sentido, asi a ois * Durant prime Buran rn ene eno ein ern Teale tee asehel ani cote eee eet ene teed stv xtaneerer cxplctaments ncaa npr lr 1B Mapa siompe eae stismead ane {a rclacin ens pola extrory epitimddtiSo dicutda eho Gs pos Mla Maul Ares sone Ren Inco de oe vine ue des monet bss eaten a tetas tren ree tens Vela papier per aipemineiy beans shor al aha ean pel ee Sis ya puesto ea felon sds ents talverel ater que meyer ati aya peso ey ein ene Ts ds estat sen eran Shain. ue mayor oy Fon ay adr ss ry ils ng ven Hehe icebeea et emment in oe et lect oes eran Se et tt es aceon coke Studer, Gotderg emir 2Oo de on tos Jc la politica exterior dl pals ee areas del nso Mexicano de Comercio Extroe gu sexenio Echeverria se refiere «la politica exterior de su gobierno co- ‘mo una “diplomacia det pueblo”. Lov primero aos: ot impacto ctalrador deus shacks de Non oe elon las carateristcas centrale dela a polis exterior” 1 considerable gra de sxe de ui sheen ae conse se contata ve dige to vsnos ined, Ut gp de diplomiticos sovisticos es puesto det De ae a oe ron as mayorca novedades 2 da aledeor 0 2 a, alin i blcer un vine cla ee la pli exterion por une fore Stason promocion de exprtciones incepordo ol 0 mico. Desde los primeros momentos de ee ae et iaze dejan set sigan efectos dl nfesis eh 8 pro cre Ee Srporacones sobre a polca exterior mexteana El primer afio do de continuic tica, La atenciOn prioritaria s Wedel Rept conc ivi dl pesient i de la Repiiblica, Carta de México, nite. > Luis eve, Inne ala nal" cd er ayer cropeon ree Wo ter de 1914, Sepp. 2B asubrayar su nuevo papel de instrumeato de promocién comercial: crea- cién del Instituto Mexicano de Comercio Exterior, reorganizaciéa del servicio exterior y nombramiento de émbajadores economistas, esfuer- 05 de coordinacién entre las embajacas y consulades, por una parte, y las Consejerias Comerciales, por la otra, eteétera EL fin de la “relacién especial” eon Estados Unidos Los objetivos de politica concretos en los que se traduce la intencidn de hacer de la politica exterior un instrumento clave para la nueva estrate- gia de desarrollo fundada en la promocién de exportaciones suftirsn un ajuste significativo atin antes de terminar el primer afio de la administra cidn, Durante el mismo 1971 esta meta central de la politica econdmica mexicana se vio afectada de forma mty importante por las dificultades que, como fue destacado en el capitulo anterior, experimentaba el sector externo de la economfa norteamericana. En mayo se desencadena la “crisis del délar” y los acontecimientos que le siguen hacen que la edmi- nistracién Nixon tome una serie de medidas que van a afectar seriamen- te los esfucrzos mexicanos mencionados lineas arriba. Particularmente importantes en este contexto son las medidas adoptadas en agosta de ese affo y especialmente la sobretasa de 10% a las importaciones norteame- ricanas. La politica mexicana de promocién de exportaciones —punto vital de la nueva estrategia de desarrotlo— recibia un duro golpe: el mercado al cual se dirigia 70% de estas exportaciones amenazaba con li- tmitar el valor real de las mismas de manera muy significativa. La primera reaccién mexicana fue intentar darle una traduccion pricti- cna la “iclavidu especial” que, se aflrmsba entonces, exist entre uestro pais y Estados Unidos, solicitando una excepcidn ante tales medidas. Las gestions emprendidas en ese sentido, sin embargo, no ticnen resultado, Diversos autores han, de hecho, identifieado en este fracaso las ralces eo. ‘yunturales ms relevantes de lo que empieza a llamarse la “nueva poll Cacxterior”.® Esta situacién tuvo indudublemente un impacto significat ‘vo sobre las caracteristicas que la politica exterior asumiria durante el sexenio de Luis Echeverria. La conciencia de que aun medides adminise ‘ativas adoptadas por los norteamericanas sin referencia alguna a la elas i6n bilateral podtan lesionar severamerte el nuevo proyecto de desarro- Vo.dio una renovada urgencia a la necesidad de ampliar los horizontes * ease, por sjemplo, Olga Pellicer de Brody, “Cambios recientes en la poltica exterior ‘8 México” y Ricardo Valero, "La poten exterior de México en la cojuntura Seal, ambos en Foro Intermacional, vol. XII, nim. 2 octbre-diiembre, 1972 29residente Luis Echeversia, Bt esi den atiza los sigs de cambio en Ja politica del pais, durante ‘u diseurso.en la NU. ciales, la “promo- veo bse pane iy “Po cna many, De. as ce tes peutades quel exportaciones mexicanas experimebtan ¢U00% 7 Si i fio de gobierno de Echeverria en of meres jo ne eepaiid Pasqued ‘de nuevos mercados s¢ consolidarA como un pt Rigel me pn tas an tpt a ages ben ee Eee pas oe nem secon MMeanas se transforma en unto de los temas centrales: i valorem @ ramen adicional det 10% ad valorem & meplantea el presidente mexicano— f como los de todas las nackones amentista no debe suceder a transmisi6n de las ten- ta imposicién de un grav: iss importaciones mexicanas ‘yuners Ios intereses de mi pals, as com fen vias de desarrollo. A una caurera tina carrera proteccionista: Sufrimés ¥& swedernas de Documen- >» secrtaia dein Presidenia, Mico en ls Nacones Unidar, Cus tholon Serie Extdios, nom. 2 30 dencias inflacionarias de las grandes potencias; hoy se nos trasla- dan las consecuencias det deficit de su balanza de pagos y de fend- ‘menos internos de desempleo.™! La respuesta favorable que recibe esta denuncia de las acciones de politica econémica internacional norteamericana en los diversos medios de comunicacién y sectores de la opin.én pOblica nacional abe un pun- to de contacto entre la vertiente pragmatica, promotora de exportacio- nes, de la “nueva politica exterior” con otra, de contenido politico, para la que sus posibilidades legitimadoras an e} exterior se transformardn en componente central. Unos cuantos meses después, durante la visita que Echeverria hizo a Santiago de Chile ea febrero de 1972, se concretaron los temas fundamentales en los que se expresaria esta conexién. Los temas dominantes de la “nueva politica exterior” La visita presidencial a Chile tuvo dos objetives principales. El primero fue la participacién del jefe del Estado mexicano en la Tercera Confe- reneia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (uncrA0), dato que marcaba ya, por si mismo, algunas de las principales diferen cias que la “nueve politica exterior” tendra en relacién a la dominante en los afios de la posguerra. El segundo objetivo de la visita a Chile era el establecer un contacto bilateral mas estrecho con el régimen de ese pais. Algunas de las més importantes earacteristicas de la nueva politica exterior bajo Echeverria se plantearon zon claridad en este contexto. La propuesta que hace el presidente mexicano ante la UNcTAD en el sentido de negociar, en el contexto de la Organizacién de las Naciones Unidas, tuna Carta de Derechos y Dobores Esenémicos de fos Dstados (ues) dard un objetivo conereto y preciso al tercermundismo —componente ccentral del comportamiento mexicano en los foros multilaterales duran- twel resto del sexenio—. La intensidad con que se asuma este iniciativa, por otra parte, tendra también un impacto en las formas tradicionales de la diplomacia mexi- ‘cana que abandonard su tendencia a la cecién aislada para buscar nuevos Luis Echevera, Discurso pranunciado en el Dehate General del XXV1 Period de Se Sones de [a Asamblea General do la Orzmiziién de Ins Naciones Unidas, en Secreta tia de ta Presidencia op. cle > Vesse, por ejemplo, La seccién refeentee"Algunos comentarios de la Prensa Nacional sobce la Visita del Presidente Echeverria a 1s Naciones Unidat, en Secretara de Ia Presidencia, México en las Nactones Unido: fa vsta del presidente Echeverria. Cua. ‘dernos de Dacumentacion, Serie Bstdion 2. 1071 3—_ ali jados. La nueva relacién. caracteristica general del Echeverria, La amp! cepts las fronteras ideol6gi ‘3610 unos afios antes. La d fa-en poco tiempo como una de las earzeters politica exterior” durante poder politico int fraba una concie iacién de Tas alianzas i que se establecié con Chile fue, as fo perticularmente destacado tanto de los espacios ue faci eemrbios on el contexto internacional dela pol ‘comportamieato internaci jefensa del plurals este periodo. La diversificacién de relaciones no seguird solamente una némica La inclusign de los més importantes centros no 3p ‘alnivel politico. La ampl Pe r 0 socialista es también rei Fas en el comportamiento intemaci 5.1976, la ampliacién de las relacliones diplomaticas de 97 gobierno de Echeverria I Ge las relaciones diplomatic Jas representaciones mexicanas en el ‘emacional desde las primeras giras de Eche tia de la necesidad de contar con alternativas tambien os contactos con los pafses del cam ejo de otra de las modificaciones introduci- ‘onal mexicano durante el sexenio iacién de leva. a cabo cambios significalivos aaa se duplica el némero de paises 20n los que se tienen i diplomaticos formales. que se oponian, ya ala a Jacionales del pals o ya, mi ‘BI objetivo de esta ampliacién de lo ‘canos era fortalecer las alianzas necesarias para rem: impliacién de las relaciones econémicas inter iis frecuenternente, a la adopcién por parte de Ja comunidad internacior coors. El énfasis en tal fortalecimiento se distintos espacios bil donde se debatian las propuestas para orden econdmico intemacional”, en Jas que nal de las propuestas mexicanas ce fra su ateneién durante estos afios. Para mediados de 1972, estardn asi marcadas con bast politica exterior” mexicana habré de segui a [0 ip Echeverria. Enfasis en las tematicas de indole las lineas que la “nueva fargo del sexenio de Lui fecondmica; diversificacién de los mercados; Sion priortaria a la diplomacia multilateral; busqueda, © Gliados on la negociacién; salida del hemis ‘campo de accién priv legiado de la diplomacia mexican 32 f, un ejem- litaban los litica exterior, como de otra jonal mexicano bajo faternacionales mexicanas no 1s dominantes en el plano internacional tan smo ideolgico se consolida- sticas centrales de la “nueva Tégica eco- jtalistas del syertia mos- México. El ‘en el plano ‘cas formales, donde —si bien el ineremento de ‘exterior es considerablemente re intercambios vinculos internacionales mexi- over log obsticulos tras en le Ta diplomacia ultlateral, por otra pare, hizo que ‘buscase inicialmente, mas que en el aterales, en el seno de los foros internacionales en ‘el establecimiento de un “nuevo a diplomacia mexicana cen plano de los ante claridad “tereermundismo"; aten ese nivel, de 'sferio- oceidental en tanto a; pluralismo ign ampli etn sen; nea ei de Nanos aps re ge Sa oi ney a Ste « Presenela activa, i dere va, diplomacia presidency a detas vnesaclonesinteraacionsie dapat A leg del sexe de Ls Eshevaas ampionsgniiaiva tent it a elcome las el pale como a rsecin men cng ces dons mutt are. po fe Bd tao a pati uy ava en dvr foro iemacoale, sion plano de ae dpm presen dal presidente mexicano” fo levaron aguas de los pipes cor, tod poder econo politica iternacional, Ente matoy abe fe tore sé aca pine ela enel cus tesa ee siete mexicano v6 Cana Css Bieta Belge ant To Un Soc ye Reps Rope Chin En bet el a wate epblica Federal Alemana Talia, Austria y Yr appa ata as a lencial incluy6, por dltimo, una entrevista : Eiiihmra cae E atenen ane altars rapt omeaperipeicr tee SR Durante estas visas el presidente _butie estas visits ol presidente meen era pron gos de ls objtivs Rndamentates de su poles exterior El prt > eo dens erences de Eten oes ees eel a Ch dean, en at el le gece os reat epesten mea. Seivronnim. be ere de Sopa ene Nee Core | ® Emilio 0. Rabase,"Proyeccion universal de México." op. tt p. 8, 33ios de os eign certos de poder econsnico- ‘oiicn gue visite provides mexico acton: Canad, ranciay ran bres i némicas?® Bl se nero se refera ala divesificacioa de relaciones econémicas.® El se- ree tre dari radccionconert ala dverifinsn de eaco- ance ean, subrayanco, por ejemplc lanecesidad de que las potencis tucleresvisitadas se inebrporasn a Ls protocolosrelevantes $61 Tt ears Soleo sobre Ia Desnucleaizacion de América Latina, Por ti do de Taek so omoversuintlativasmulateraes, pat Inmente la Carta de Derechos y Deberes de los Estados. i i vada uno de ae cna se i ae tos orga een elocion aia primera de esas “hes” PoP “Documents ycomeatrige nvoduiin de Oa alist a“Docamenos coment 0 tomo al viaje del te Baheveri" ‘Foro Internacional, vol. X1V, nim. 1, jul parca 2» Véaae, por ejempio Ia 4 ejemplos abundantes. En el caso de Canadé, por ejemplo, el apoyo cana- diense a la iniciativa de la cover parecta anunciar la posibilidad de un acercamiento no s6lo econdmico sinc politico que la visita presidencial podrfa contribuir a ampliar:* El apoyo. la carta destacé también en el co- ‘municado conjunto de la visita a Bélgica, agregéndose en un lugar central el tema de las relaciones comerciales en relacién al cual se anuneié el in- terés por llegar a “un convenio que esteblezca relaciones entre México y la (Comunidad Fconémica Furopea". Le visita a Francia, por su parte, com- bind la baisqueda de apoyo a la cons con otras objetivos inds especificos. En el plano econémico la discusién de problemas asociados no s6lo con el intercambio comercial sino con la inversién francesa en México y la for- macién de técnicas mexicanos en ese pals. En el politico, la denianda de incorporacién de ese pais al Protocolo If del Tratado de Tlatelolco. El énfasis pragmiltico en Ia promocién de las exportaciones mexica- nos doming, por otra parte, la visita presidencial a una Gran Bretafia cu- ‘yas posiciones en materia de relaciones econémicas internacionales en ese momento dejaban poco espacio gara [a introduccién de la temética del “nuevo orden econdmico internacional” 2? En la Unién Soviética se firma un convenio comercial y se recibe un claro apoyo para la carta, pero no se logra la aceptacién ni del Protocolo TI de Tiatelotco ni de las tesis mexicanas en el campo del Derecho del % Mario Ojedo, "México y Canad”, en “Documents y comentares.” Carlos Arriola, “Cran Bretasy Bélgies:larexpestatvar mexicanas" en “Documentos ¥ comentarios.” 2 Rafael Segovia, "México y Francia", en "Documentos y comentarios." » Arriola. 35Visita de covtesia al papa ‘Paulo VI, en agradecimiento ‘al apoyo que brindé ala Carta de Derechos y Deberes condmicos de 1s Estados Mar Se establece también una Comision Moxta, Tanto te firma 06 Gonvenio Comercial como la creacién de una Comision mixta para pro” carte al intereambio entre las dos economias son temas que se repi sve eo de la Republica Popular Chica. Aqui, el presidente mexicano Secibe de nueva cuenta apoyo av iniciativa de la carta, temnacionales del pals tuvo La versifcaciou de ts vinsulscionesinteracionales del pals tv asl ugrvsiones de tono y contenido distnto, Como lo subrays el caso de carr og pales ncudos en is primers gins presidencies, vy raepugo, la divesificacén de mercados estuvo indudablemente er aus mis pornos ets on dlr enn ce nal usa ono cua acviar que asionesunifatereles de un 360 pals ¥a presence oon atvamente, como Ic Fabian hecho las medida adop- Burdon afar ez orteamercano en agosto de 1971 a psibiida- tidas Pot to ue a estategia de desarrollo alternativa que se proponis. as industries constcuyen desde enfones os es vritaria esta faceta de la atencion Las prineipales potenci polos a los que se dirige de manera prio amis en "Doauentsy mets. . sca, osc yntain Sone “Dosen bent eae ar a a aMce 4 Repbin Popa Chins" en "Doce y 36 Después del segundo viaje de Luis Echeversia a Buropa, se conerets la firma el Convenio Comercial entre México y Comunidad Econdmica Europea. ‘mexicana. Los resultados aleanzados en este campo son, sin embargo, claramente limitados. La firma del Coavenio Comercial entre México y la cee el 15 de julio de 1975, constituye et logro més concreto de la di= plomacia mexicana a este respecto. En tal documento se define un marco general que normard las relaciones econémicas de México con algunas de los més dinamicos centros de la actividad econémica intemacional: la Republica Federal de Alemania, Bélgica, Dinamarca, Francia, Holanda, Inlanda, Italia, Luxemburgo y el Reino Unido, En él se da a México el tra to de nacién més favorecida y se crea una Comisién Mixta México-Co- ‘munidad.*? Una serie de factores, sin embargo, limitan el impacto real del acuerdo como instrumento de diversifizacién de las relaciones econdmi- cas internacionales del pais." Los resultados obtenidos por esta politica de acercamiento con las principales potencias industrialcs fueron también limitados en el plane Politico, si hemos de guiamos por los objetivos especiticos de la admi- nistracion Echeverria en el plano internacional. En el plano multilateral estos paises, si bien en ocasiones con un tono més mesurado que el nor- ‘teamericano, se opusicron a las més importantes iniciativas mexicanos. En esta dimensién se logré la incorporacién de los Pafses Bajos (26 de julio de 1971, Protocolo 1) y Francia (22 de marzo de 1974, Protocolo D1) al régimen de desnuclearizacién de América Latina establecido en el Tratado de Tlatelolco, que seguia representando.un punto importante de la diplomacia mexicana. © Br tewo del convenio se reproduce en Presdencia de ta Replies, Card’ de México, ‘nim, 32, julo-agosto 1975, Seperata © El objetivo del acuerdo de diversifiar el conerslo de México, que “en Ia actalidad” \depende demasiado de Estados Unidos, Deelaraiones de Campill, Exc dsior 18 de fe= brero de 1975, 37La importancia del Tratado de Tattoo paral dipoacia ‘mexicana perduté con su intento de desnuclearizacién ide América Lutina ose naa ce icy mn ese Ee nico cr tat acercamiento al gobiemo socialstachileno de Salvador Allende, 61 descongelamiento de las relaciones con Cuba y las recientes i> Stns del presidente Echeverria. a Mosc y Pekin. Esta diversities liticas de México tiende a producir benefi- cas de sus opositores de izquierda..." presidencial renltadosen oto campo. En el easo acts ler Svcs ners de pro deseo ie > Sine ostce a comuncstn Md dnp de au sy elegant partclamente bos cies habia Nea coy sovidicos en 1071, ELT de agosto Se obtienen también algunos 4 Natio Ojeda, “La politica intersacione, en Plural, niin 22, julio de 1973, p15. 38 1975 se firma también un convenio con el Consejo de Ayuda Mutua Econdmica (caMe), organismo que para entonces incluye & la Republica Democritica Alemana, Bulgaria, Cuba, Checoslovaquia, Hungria, Mon- golia, Polonia, Rumania y la Unisn Sovietica.** Mas alla del simbolismo ‘que representa el que sea éste el prime convenio de su tipo firmado por ‘el Consejo con un pais latinoamericano no socialista, sin embargo, el impacto del convento en la ampliacién de las relaciones econémicas en- tre ambas partes es también muy limiteda, Las relaciones del gobiemo mexicano durante el sexenio con los pa sse3 del mundo socialista y China, marcaron, de hecho, un muy limitado ineremento en el plano econémico. Frente a esto, sin embargo, se obtu- ‘yo un apoyo précticamente constante de estos paises para las iniciativas econdmicas internacionales del gobier:o mexicano. La Repiblica Popu- lar China, por otra parte, ratificé el Pretocoto II del Tratado de Tlatelol- 0 el 12 de junio de 1974, Las funciones més pragméticas de Ia actividad diplomatica presiden- cial tendieron a disminuir su relevancia en el curso de las giras llevades a cabo en los titimos afios del sexenio. A los ya revisados objetivos de las primeras se agregé en estos casos a bisqueda de una reafirmacion del liderazgo del presidente mexicano en el contexto de las negociacio- thes norte-sur. Diversos comentaristas han seflalado que un componente central de estas tltimas etapas del activismo presicencial mexicano fue la promocién de la nunca formalizada candidatura de Luis Echeverria como secretario general de la Organizasién de las Naciones Unidas.‘ oda esta intensa diplomacia personal s6lo rindi, sin embargo, fratos limitados. Ni se logré l apoyo de los paises industrialicadus para lt ccobeE durante las primeras giras, ni se diversificaron significativamente los intercambios comerciales a través de todas ellas, ni se consolidé tuna situacién més permanente para el propio mandatario en el espacio de la diplomacia multilateral global, Esta dimensién de! nuevo activismo in- temacional mexicano, sin embargo, significa la ampliacién de las rela- clones diplomaticas del pals. En repetidas ocasiones fo limitado de los resultados concretos que po- dian anunciarse no coincidié con el tono triunfalista que frecuentemente ‘acompatié no sélo las evaluaciones oficiales sino tambien los comentae “Bl texto de este eonvenio puede tambien coneltarse en Presidenia dela Replica, Carta de bfeico, am. 32, falo-agosto 1975, Sopra, "México: A Survey”, The Economist, 22 de aril de 1978, p19. 39.ana sobre estas visitas. Las iniciativas internacio- ipo en el que la opinion publica po- rigs de la prensa mexic nnales se consolidaron como wn carny da, de tanto en tanto, recibir buenas noticias. ‘Ampliacién de relaciones diplomatieas {La ampligeién de la actividad internacional del Estado mexicano se 2x fiesd tambien en et notable inremento de sus relacones diplomicas Prpslemaes, En el curso de la posguerra México habia ampliado sus con aaereGnternacionales de manera limitada, Al terminar la segunda guerra cae tial tenia relaciones diplométicas con 40 pafses y con cl gobierno de Tz Republica espafiola en el exli. Para [946 no se tenfan, de hecho, rls: oeeidon 15 de los 51 miembros originales de a Organizacién de las RentSnes Unidas!” y las vinculaciones diplomaticas del pais se concen saeionge manera précticamente exclusiva en América y Europa, No se an welaciones aiplométicas con ningin pais de Africa u Oceanta y en ‘Asia, se restringfan a China y Turquie. En el cuarto de siglo de la posguerra México establecié relaciones ‘con 28 gobiemnos mas, de los que 15 pertenecian a Asia y ol Medio Oriente** y siete al continente africans.” Para 1970 el mimero de sus Contactos diplomiticos cubria ya toda: las regiones del mundo, habien- semmumentado, si se excluye e/ caso de la Repiblica espariola en et exi- Tio, a 68, Para el mismo afo, sin embargo, el nero de los pafses mem Hebe de la onu habla ya crecido a 126. En relacién al nmero de pafses independientes que conformaban ta comunidad intemacional al inicio y aie de la posguerra, pot tanto, la presencia diplomética de México hax ‘© México no teta relaciones diplométias nl con Bielorsia y Usrania i con Arabia México 00 va Egpte, Etopia, Pilipinas Undia, tn, iraq, Lon, Liberiay Nueva saat ita Por eta parte, adams de cn los otros 35 mieobrot originales de ln Zeta Sieur catonces relaiones &pomatics con el gobierno provisional de ru Meco to tdtcamente toda ana Aécada continua ocapade por eras de ‘eetioddas™ Vain eon i qa an no se frmaba un tad de paz P0- tas poten jen y cone gablema ds a Replica cpatol ence, Miguel Ane agit Stee Cates Ric PreseneinSiplmica de México cn el mundo convempo- Fe are eg prsantada a a consulta organizada por la Cémara de Diputados 0, DE, de 1990, on eee oath Sin nia (1980, Iaq (15, each, 1ap60 y Arabia Saute (152), rear et pina (1953), Paquin (19:3) Eaipto (1958), Sei Lanka (1960), fea casein, Replica de Corea (1962) c rn (1964), Covidn y Rico, op lt 2 ites, naa (1961), Replica Popular de Guinea, Senegal y Winer (1962) Etopis (17 Argela (1068), Duce el mismo peiodo se esablecieron tabi Maracas (eat con Filan (1950), la Republica Federal de Alemania (1952), Taha caged), austria, Jamaica y Trinidad y Tobago (1966). 2d 40 ie nso, aime, aiga de stan wo aati et atl tt ple at bloque soviético, por ejemplc a os vee ncn ieee ace a ef lth pines stones qe eemenden nl is el eae en cscs nc rant rece nec ion de relaiones plies mis lla del conto eolopio bie Pores de has ado premio bs de mosa en noviernbre de 1971, se establecen relaciones con la Re ica opulr deine 1 de een de oP. en 173 biemomexiee ne nits relaiones diplomats con os gobieros def Replica tmocrties Aleman Ruan Al af ete Testes ns conag cn con Hay gril ots ee egal lt lpn nn eosin dee Echever cl lina lobed poles mundial esd pore p a istensign ene ls superpotencas se permea hasta esta estera le 6, Rate “oye nivel de Mex, Diente de 1970» abe de 157 Conia pono era Hcl ar ir at na Mies eo Atvaedo, Veracruz, 31 3 osteo 1975, p. 2. " Sips tana ave conve tes tt racemes cv ented a sopunda qua mundial Enel cao del conto wmado, a cba, 2 See i elaciones diplomaticas ‘con sus gobiemos. eanaant chu da Caen sigafetva, Core tat ya sei, elaine con Bleed Coens anc ae 0 yo aca at Tse san lanes dla on a Repubia Denier opr de Coe, te Sn sh embetter eed nad cb ‘conatet- Sion del gobicme de Coes del Norte en sl cvenamient de Eup de geri bo seein’ pupotdeguaba 41‘vando @ las relaciones diplomaticas mecicanas algunas de las implica Ciones de este primer ensayo del fin de la guerra fri. La verdadera explosién de las relacicnes diplomiticas del pais no se ‘da, sin embargo, sino hasta los ultimos dos afios del sexenio. En esta Sension el objetivo del activismo diplomitico mexicano serd el resto del Skando en desarrollo. El motor fundamental en este caso se encontraba air las actividades lievadas a cabo en la 2sfera multilateral, Fi fin.que se perseguia al ampliar los contactos diplomaticos del pals era frecuente- Pesate el apoyo y el fortalecimiento de las iniciativas de la diplomacia molilateral mexicana. La negociacién ce la bose marcé un punto defi- Mirivo en a biisqueda de una ampliacisn de las alianzas diplométicas Mexicanos en los foros multilaterales. Fl resultado final fue ctertamente Totable, Durante el sexenio de Luis Echeverria el gobierno mexicano es- AMblece relaciones diplométicas con 64 paises, pricticamente duplicando El mimero de los contactos que se tenian al iniciar los setentas. te proceso de establecimiento de rlaciones diplomaticas on la to- talnied los pafsesindependientes del planeta pricticamente culminaré aaa tg lias sclaciones de Jose Lépes Potilo® y Miguel dela Ma- oo esputs del restablecimiento de as relaiones con Chile y del esta- ‘plecimiento de refaciones con Namibia, ambos durante: ‘el primer semestre_ ai #90, el goblemo mexicano tiene, aliniiar los noventa, relaciones di- oe rnatios Soon a excopton de Sudificay unos cunts mieresta Pom priticamente la foalidad de los eriembros dela comunidad des sacloral, De estas 148 contrapartes, 32 estin en América, 28 en EU- saemgs en Affica, 37 en Asia y el Mecio Oriente y Sen Oceania. El impulso inicial para esta ampliacton de las relaciones diplométicas de México sera una de las herencias principales del periodo 1970-1976. ‘Sin embargo, no siempre ha sido posible dar un contenido més especifi- Soa os contactes estrictamente diplonsaticos. Més de 70% de las emba- Jadas residentes de México en el mundo siguen concentradas en el resto de América y Europa. ‘La multiplicacién de la actividad diplomatica bilateral del Estado me- -xicano habla estado estrechamente relacionada, por otra parte y segin se ‘9 Despofs de fa cancelacén de las relaciones cn ia Replica espafola en! exo vs PReizcentelaciones con ef Reino de Fspaba (1977), Burund, Kenia y Mali (1977), Do- vaca Santa Lacie (1979), Repablic Arab: Sahara (1580, Repablica Demoort Au opular de Corea (1981), Antigua Basbuta, Belice y Sudin (1982) Zimbabwe (1985), Seychelles (19%6), Vara (1987) y Mozer- bigue (1988). 2. or primera ve, un presidente mexicano asiste a un foro de las conferencias de las Naciones Unidas sobre comercio y desarrollo, ‘ecco cmee gmc tom me sigs waeeenia que perseguiria sus objetivos muttilate- El “tercermundismo” como articulador de la diplomacia multilateral {a participaion de Luis Echeverria en It wseao constiuy a prime- 'oegsion en a que un presidente mexcanoasiste a una retin de ese oro, que para ese momento se habie eonsolidado como el principal Punto de expresién de las demandas evondmicas de los paises en desa- rrollo, Alejéndose de la actitud de cautela y prudencia extremas que, co- ino se ha ya seflalado, caracterizaba la soltiea exterior mexicana de las + etsnngmo in marc a ices ee cme ets Sema sip aeteareerettieeen itt omemtre genes descolaniacin, st fo hao en la Comision de Reda ep por tote Init Comer, Ral Salas Lunn. Al income Contec, ixico es escogide como miembro de su ngsao cleat, la Tuna de Comercio y Det in iragieir-biemecius ance oaibnos subsecetio dTadutiay Comercio, Pass Cats Reyosa, Ménco he enonces octane rere ene cee Heviom ane dwnmsner tenants teat el jefe de in delegacin mexicana seta reflec alos obtuse desarolo en: ESL eek chronometer 43“Tanto en I iniciativa ‘coma en el proceso de nogociacion de lacnnee, destacé 1a
pepibica Federal de Alemania, Beye, Diamar, Estados Unlos, Luxembug> y eloo Unido de Gren BretateIrlands el Nort. en ree is Popete, Fanci, Wands ras, alia Jap, Paes Bajos Nore eo hats conetins ce als rforador ee plano intemacionl es Ente ls results nasiones arodveida eal ordenaresojrio termo del pals. EL tar vera te gen itemnaconal aes const aves de et ev gu so {ee dea [aad ce cage tous we deen modicainct cal ean te picicunent 1 empe unoscunios meses antes dela espectva Conferecin. 46 Con et objeto de reglamentar y ‘aclarar conceptos relaivos al ‘mar, 130 paises dela onv se ‘eunieron en cuatro sesiones, Algunos limites del tercermundismo mexicano, oo eer seus cectamente als paises industlizados de myer et matte 7 se radicalizo efectivamente-" En terminos gencraes, nee 0, Mexico no fue ol pals que adopt Is posicioncs mis tadicales en relacién a los prineipios incorpora felacién a os princi porados en la Carta a fo largo del proceso Psa sci epnsn See ace sean aphc ignite te 2 1e Derechos y Deberes Econémicos de los Est "Las principales Proms mena sobre oc ela coin n Senden Be ¢llo. Expresadas no sdlo en el contexto de lan iacton de la Berasin delta apse ean een © Secretara de Ia Presidenca, “Disc Serena dels Pesidensin “Disuso de prsdele de México en I Coneenla 47del Mar en 1974 y 1975, las mismas incorporan un grado significative de pragmatismo. En prineipio era éste un espacio atractivo para le expre- Fron de los fundamentos conceptuales del “tercermundismo” mexicano. Eneefecto, durante las actividades de le Conferencia se planted frecuen- temente una situacién en la que, en relacién a algunos de los temas cen- trales de la agenda, se encontraban de un lado los paises en desarrollo y, del oto, los desarrollados, capitalistas y socialistas. El tema en ef que la voluntad conciliadora mexicana se expresé con ‘mayor claridad se referia al problema fandamental de la anchura del mar fenitorial, Un significative grupo de paises en desarrollo, entre tos que Gestacaban varios latinoamericanos, proponta Ia extensién det mismo hhasta las doscientas millas, Dada la naturaleza de esta figura juridica, tal ‘entensién no solo implicaria un derecho del Estado costero sobre los re- Cursos econémicos que se encontrasen en ella —el objetivo central de tos paises en desarrollo que la proponiar-— sino una limitacién conside- rable ala libertad de trénsito con otros objetivos. Las superpotencias na- ales resentian el impacto que esto tendria sobre su capacidad estratégi- cay, en consectencia, se oponfan a ello, La salida de esta diferencia de posiciones se encontré en el desarrol'o de un nueva concepto juridico pea zona econdmica exclusiva— en 2ase al cual se garantizaba el pri- mer objetivo sin afectar os derechos de terceros en relacién al libre trin- Site? México tuvo un papel de primera importancia tanto en la gesta- ion del concepto como en su posterior inclusién como uno de 10s puntos bésicos del tratado que eventualmente surgié de la Conferencia. ‘Esta dimensién pragmatica del tercermundismo se reflejé en el conte ‘nido misma de esta politica. Su acento, por ejemplo, se puso a fo largo de todos estos afios findaméntalmente en cuestiones relattvas al orden we desorden— imperante en. Tas relaciones econdmicas y financieras jmemacionales. EI tercermundismo mexicano intenta, sin lograrlo ple- ‘© En Caracas, al ssi ta primera ssi de a Tercera Confrencia de Naciones tid ea caso del Mar Lats Echeverria subaya el caritercoeliador de a Figura, se Fahusce que en ela “coexisten derechos del Estado ribereio y dreshos dela comtni+ aaeanee acional™ Secure dela Presideaca, ‘Discurso del presidente de México en ifeoere Conterencia de Ins Nackones Unilas sobre Derecho del Mat, en Documentos Ue Pulifos imernacional, in. sto anss, ey 1973, durante su siscurso ante el plenaio Se takcaables Genera el caniller mexican, Emilio ©. Rabasa, hab ya seialado su sean pace hecho de que, qo relacie a a figura de mar psrimonalo zona 60. ae re cltaive, moos cnlretainos con na psc quest al mundo en deseo Hon ae seca con los paises atament Industalizados..." Address by the Se- ‘Beau for Foreign Affairs of Mexico, Dr. Emilio O. Rabas, atthe XXVITI Session of Ge Sacral Assembly ofthe United Nations, en Pecmanent Mision of Meio tothe United Nation, Afexico bs the XXVIU Session ofthe General Asvembly. 48 j 1 | | 1 1 1 i | namente, ceirse a tas dimensiones econtmicas de is nego : «de as nogocaciones norte-ut La parcipacén mexicana eel Grupo dele 77 escenario. pores del “ecru crondco"— ste odo en oes (ales como la uneran yel Consejo Becndmicoy Social de las Navi Unidas fue muy activa, Hevandose muchas veces la presidencta de ese grup, Fl ete mexican, sn cng, nos une age Je tado el sexeno su admin como miemibro peno te os foros politicos de! “tercer mundo” ara Esto no quiere deci que el gobierno mexicano se absengade adopt poticion frente wos mds importants temas politicos den agenda ier til del eres de tran min ema Eh Imtne sobre esa a ditomaci ties sigue deenptad embargo, un papel de primera importancia al interior del ‘ro universal, Cinvasion dung a Chips fmerentcondentaen 1976 Alo lige dl sees sen tnt oot, pooretcre Ena ln yrs torlo qs eal per, jos procetos independents dea excloit forces costaye junto con el eae de Namib, spo ce nen me ngrtane {Stien pera de mir mas eet em coos ear = an ve fea feet en as vacant orcanes tre Sehundo delle En es can sn ember, ste pont se ds goerlnete no eal conten eos sea de ation con era { cobdnscign de otic evades cao por os palsesendesaralone to-ensl marco de nexperonincepeties yratraent alas Uvopinisnmenicann,Secuetenene ey etc de nero el Fede dee inecom dnl sn aide eAsamblen Los objetivos de este comportamiento son claros. La decision, por siemplo, de no incorporare plenament al movimiento no alineado con- ‘tibuyé para que en el caso de los foros mas relevantes de las demandas tercermundistas fuera posible para la diplomacia mexicana mantenerse ~ alejada de las dimensiones politicas del conflicto norte-sur. Esto, sin em- bbargo, no fue siempre posible en el espacio mas amplio de las Naciones * Enan plano ms general dete ecoregion de sae: Ios nopamameie del Cojo de Septal cont ete i dele ‘riba arcs de quenesconsdcabn gems enahe digo enanca ie uimutsons scondmiets. Vase. por eompo, Rca alr, op Un ete date imersni tao de explesidn deta centibn meicana como crisp ‘econ toi Games Rel, “Dretis fumes eh ple Fro Inernactna val Vir. 2, cbc 1968 ars 1966. Véase especialmente la pagina 273. A 25, ose 1985 49La partcipacida de "México en el Grupo de los 77 ‘ue tan activa, {que-en ocasiones eae a presiitt. ce era difcultades para mantener el eresrmundism te nis. a Pree eoictamenteecontmico se anuncafon en el curso ‘eano en Ide contraclon de alazas af largo dela negooi- ctor de a comes iors de os 4 cbjetivosprioitariosespecfios de las pliticasextriores di ts hlples patos en desarrollo tena diferencias considerables atm en Fr del Grupo dels 77 En lease de algunos de ss mie Chere runcados ets diferencias de énfasisfecuentemente Ls le- Gama xgpr eno comperscion pore apoyo brindado sobre un pur aban nr apoyo coralatvo en oko punts, De echo, como fue sea capfilo anterior, tales tansaciones no se Himitabanes- SUBEIGo or ac emensones ecnmnicas elas qe se centaba apo tien exterior mexicana del periodo era particularmente notable en eleaso de los paises érabes para los eae gn de aceon itrnaclona lseluign dlc ue St utdio Oriente habian estado fnimamente vinculados desde el Tismrento mismo del surgimiento del petrdleo como instrumento de nego Tiacion real on ambas esferas. Uno de los desarrollos que mas claramente Siecraron tanto las limitaciones del tecermundismo mexicano como si por que, et problema del “voto stonista” en 1975, estuvo direvtamentsre- Peichatio con est tipo de situacién. La accidn militar de Israel en Uganda ae to76 y a condena de la misma que la Canclleria mexicana hace basa- Geen el principio de n0 intervencién levanta de nueva cuenta las limita- Clones de aren par “interenir” en estipo de stuaciones.® La efectivi- sai de las sanciones deoretadas por Ins principales organizaciones judias (S Mario Ojeda, México: ef surgimionto. 50 norteamericanas en este contexto se puede resumir en unas cuantas eifras, Hasta ese affo los ingresos por concepto de turismo a México habian cre- ccido a una tasa anual de 14% hasta aleanzar 1 200 millones de délares, En 1975 tales ingresos cayeron 7% y en 1976 volvieron a caer" Una vez que el esfuerzo por mantensrse en el plano econdmico mues- tra sus limitaciones, el gobierno mexicano asume la imposibilidad de Contar con un peso internacional relevante sin asuir, asf sea sin prose- litismos, una posicin clara ante Los mas importantes conflictos politico- estratégicos del momento, En el curso de su gia por el Medio Oriente, el presidente mexicano intenta adoptar un papel mas activo en ta solucion del contlicto drabe-israell. La poltica exterior de México bajo Echeve- ria encuentra aqui, sin embargo, uno de sus fracasos més notables, Este nuevo énfasis en lo politico, por otra parte, no signifies el aban- dono de las tematicas econémicas. Precisamente fue en el curso de esta misma gira de donde surgié otra iniciativa que Heg6 a ser considerada ‘como importante por los observadores politicos del momento: aquella, dirigida a la creacién de un “Sistema Econémico del Tercer Mundo”, di- seflado sobre una propuesta similar presentada previamente en el espa- cio latinoamericano. Fl aleance de los contactos establecidos por el go- bierno mexicano durante esos afios constituye, junto con el cardcter global de las negociaciones relativas al “nuevo orden econdmico inter- nacional”, un claro ejemplo de la “salida del hemisferio occidental” que encama la politica exterior de la administracion Echeverria. Algunos de los temas més inmediatos y relevantes de la agenda mexicana de esos aflos se mantuvieron, sin embargo, en el mismo espacio regional en el que se habia concentrado Ia atencién mexicana en décadas anteriores, La politica regional y las relaciones con el resto de la Améri¢a Latina y Estados Unidos Las relaciones de México con el resto de América Latina pasan durante el sexenio de Luis Echeverria por una serie de cambios importantes tan- to en el plano bilateral como en el de ia accién multilateral a escala re- gional, Por lo que se refiere al primero de esos niveles, pueden identifi- arse tes momentos claramente diferenciados. Bl primero corresponde al primer afio del gobierno de Echeverria. En é se da una continuidad significativa-con las tendencias dominantes del sexenio anterior, Se en- fatiza la relacién con Guatemala y, en zeneral, Centroamérica, Empieza “The road back to confidence”, Time, 21 de fbrero de 1977, stEl presidente de ‘Chile, Salvador Allende fue recibido ‘con gran cordialidad ‘por el pueblo ‘mexicano, .ciones co la revolucién cubana, en rela ‘Gdn a la cual se habia incrementado ei e emento de conflicto después de tambien la reactivacién de rela zo del exenio aca a fae mus ecteaat levard sca tnt co baeral com eno ute ei sea ane bra a, oe ise rans tose ps pee ese treme ye aa ‘Sexta Reunién de Consulta de Mini istros. de Relaciones eae cer relaciones con ei gobierno revolucionario cubano, Pan nt ons ve de su gestion, el canciller mexicano, Emilio 0. Rabasa reclam: bsurdd e injusto aislamiento a que estavo sujeto (sic) Cuba, a par sot cpa tee er presidente Echeverria, y gracias a su tenaz insistencia sobre el te- ps er ‘cign” levantar las sanciones a Cuba.” © *Proyeceitn Universal de México." P22 52 En el segundo, del que forma parte central el acercamiento con e! régi- men.de Salvador Allende en Chile, el gcbiemo mexicano plantea una po- litica latinoamericana estrechamente asociada con el objetivo de diversifi- cacién de relaciones politicas al que se hizo antes referencia, El acercamiento con Chile de la Unidad Popular se veia inicialmente como “funcional” tanto por el apoyo del gobierno chileno a las iniciativas inter- nnacionales mexicanos —fue el primer pats que respaldo la idea de elabo- rar una Carta de Derechos y Deberes Econsmicos de los Estados propues- ta por ef presidente de México— como por su importancia de elemento teivindicador de la “legitimidad revolucionaria” del régimen mexicano, En relacién al primero de esos objetivos, una consideracién importan- te estaba dada por el elevaco prestigio internacional que ese gobierno te- ‘nia, sobre todo en el mundo en desarcollo. El mismo 1972. Salvador Allende regresa la visita presidencial de prineipios de ese affo, En el cur- so de sus actividades es evidente la conexién con los esfuerzos relegiti- adores del gobierno mexicano “hacia la iquierda”, En un momento en ‘el que le guertlla urbana se empezaba a plantear como un problema real para el Estado, el presidente chileno vino a México a sefalar en uno de sus discursos, por ejemplo, que “[usdie] tiene razén para afirmar que los cambios no son posibles dentro del orden constitucional”." El acerca- miento chileno-mexicano de esos afios tendrfa, sin embargo, también costos en ef plano de la politica internz. Los més importantes se darén “hacia la derecha”. Para mediados del sexenio resultaba claro que se ha- bia transformado en uno de los temas en Jos que la politica exterior con- tribuiria a [a creciente tensién que caracieriza durante es0s afios las rela- ciones del gobierno mexicano con Ia iniciativa privada y, en general, los sectores mis conservadores del pats, La coineidencia entre el periodo de Wo uavioual de Wes dias declarado por el goblerno de Echeverria Mego del asesinato de Salvador Allende y el asesinato del industrial Eugenio Garza Sada catalizé y dio forma y exprasién pablica a este desacuerdo, ‘cuyas rafces mas importantes se encontraban, sin embargo, en otras esfe- ras de la accién piblica mexicana? Después del golpe militar chileno el problema mas inmediato que tu- vo que enfrentar la diplomacia mexicana en ese pafs se refirié a la situa- ccién del significativo niimero de ciudadanos de ese pais que, refugiados Vease Cari Arriola, "El acercamiento mexican chileno, 1972-1973, en Varios auto- 25, Lecneras de polltza exterior mexicana, (Mexico: B Colegio de Mexico, 1979), ' LaPresideacia promovié una serie de movilizasiones obrera rgidas astensblemente 3 mostrar spoye a Echeverria en su confontaién con les industalesreziomontanos due, aunque everamenteimitadas, contribuyersn a lamodereign de la postira empre- sana. Véase Arita op. el 33Bl presidente de México declara luto nacional por ‘erimen det presidente chileno Salvador Allende. ce tecas Mone en Soins enn Uneven ceed se TES ch ocean poe ere porte Fa a ee acme be fete Cn oll ten aca Jeane Sede me sn sci cine eee oa ST crc ie El Sistema Eiconémico Latinoamericano y la cooperacion ‘multilateral eon América Latina i en 1974 marca tambien el sommpiento con e érnen de Pinochet en 197 ‘ Bmp oar lanes mexican can lest del esses momenta a Er apoyoc ls revindcaions = desta atin se) Pe tetas del canal mares importants el a de continuidad. La nueva oleada de regimenes militares limita la rns eel nerd potencial de aliados con los ue rena cue Gels mexcanen aol, E esas 5 > ona i ipl ep oraion en piano economic inde yaya ls posible dos que pan are el plc. Bh als is en el pluralismo ideolégico camba de direccin a partir de Ja nuets oi plralismo idea lcs, La polteaitimoamencana de sieacin rman por eA gis recienemente ulate 54 La crisis de la integracién latinoamericana contribuye también a que algunas de las iniciativas més novedosas de la diplomacia multilateral ‘mexicana de estos afios se vincularén con tos esfuerzos que se hacen en el campo de las relaciones econdmicas intemacionales a un nivel global Destaca al respecto, la creacién de organismos puramente latinoameri- ‘canos en el plano econémico. En el curso de su visita a Caracas en junio de 1974 Echeverria propone, junto con Carlos Andrés Pérez, presidente de Venezuela, la creacién de un Sistema Econémicd Latinoamericano (eLa) que se concreta en octubre de 1975. La rapidez con la que pudo: establecerse la nueva orgenizacién —s6lo pasaron 15 meses entre Ia propuesta original y [a firma del Convenio de Panama— Ilamé la aten- cién de los observadores del moments, quienes en general tendieron a atribuirla a la accion conjunta mexicano-venezolana.” Este nuevo esquema de cooperacién regional —que tenla entre sus objetivos centrales el establecimiento de un sistema permanente de con- sulta para la adopcién de posiciones y estrategias comunes en relacién a terceros paises, grupos de paises y organismos internacionales—" mar- caria el surgimiento de México y Venezuela como nuevas “potencias ‘emergentes” de la regiGn. El énfasis en las tematicas econémicas seria, ppor otra parte, lo que permitiese un cierto manejo de las tensiones inhe- rentes en la coexistencia para ese morrento de regimenes con ideologias muy distintas. No sélo eso sino que se logré la participacién cubana co- ‘mo miembro det organismo, primera ocasién desde la expulsién del ré- zgimen revolucionaria, de la osa en la que éste se vinculaba a un ejercicio regional de esta magnitud. El Estado mexicano promueve también el es- tablecimiento de instancias de coordinacién en espacios més concretos tales como el comercio internacional del azticar (orPtaczA), las comuni- caciones navales (namucan) o la politica energética (exans), través de las dos décades cubiertas en este volurnen, sin embargo, niet Sistema Econémico Latinoamericano lleg6 a cubrir las expectativas de sus Crealores ni la diplomacia mexicana, per su parte, encont en él un campo de accién permanente. Este telativo distanciamiento continu hasta que en el sexenio de Miguel de a Madrid, nuestro pais present un candidato adi- rector del sets. E1 candidato mexicano fue, sin embargo, derrotado, Los esfiierzos dirigidos a ta reestrvcturacién del sistema interameri- ano constituirlan un segundo campo de accién multilateral mexicana en La firma del Acverdo de Cartagena con aque 5 establci l Pats Andina en 1969 sb- Io'e do desputs de wes atos de neposiclues, por ejemplo, Vete, por ejemplo, Ro ert Bond, op i Io, 35siplane regional, Durant el primer perioco de sesiones de la Asambles Sean ee arata Cli de abl de 1971) se plasea la neces de Genera ee Gesaracon, conto que da inicio un proeso de revs Fae a scear fundamentals, El pritipio de “pluralism deol de doe pecisamente algunas de ux expresiones ms intresates one Py atalzr tos mecanismoe de sistema intrareicano cae tie dea poe laimosmercan del gobierno mexicano ct os de eral uvron, po ota part, on impacto sobre apart ee en exte proses, La ciplomaca meicane no ass, Boe clon mexico A sambles General ea oeacelebradaen Sntngo de een 1976." ‘Las relaciones con Estados Unidos {ro de 1971, las relaciones mexicano-norteameri- ignificativamente distintas en lo multilateral y en to bilateral. “El nacionalismo y la necesidad —ha sefilado Guy Pov. tras_— fueron componentes de las politieas de Echeverria hacia Estados Unidos.” En el plano mltilateral tanto global como regional las prefe- rencias de ambos gobierno difireron, como ya se ha seftalado, freeuen: femente. Ni siguiera la prudencia mostada en decisiones como el no buscar un asiento en el Consejo de Seguridad o no incorporarse alos fo, «ros politicos del “tercermundismo” evite un cierto deterioro en el fon de la relacién con los norteamericanos. Después del desencuent canas siguieron gulas si sunae sien eas aon morte sates falc seo sn i een funcionarios norteamericanos."* rane la adinistacion Las relaciones mexicanoestndouridenses iran in 2 eae esonan, at una imagen de distanlamento que en ae Echovers esara one dela realidad Sin embargo, la valde de sta aa oe latvare ant a eviette aunque no publiitada— ¥ imagen dope acion en campos tales somo al cmnbate del trifico de ase, eco, Noein Sale + Vase, por ejeniplo, Carlos Petey, “Diplomas Independiente, México, YES Bor tines 2 de rayo de 1976 we.7¥ 8A 2 Gay Poin op iP 108 4% John Mesine, “Emerging tn Ferisy Linco, p. 198 Regional Power: Mexico's Role inte Caibbean Basin, 56 drogas y, en alguna medida, [a seguridac interna. Briel nivel bilateral, de hecho, la diplomacia mexicana buseé la conciliacién de posiciones y la ‘cooperacién. Si se centra la atencién en los problemas considerados co- ‘mo principales por el gobierno mexicano destaca claramente esta dispo- sividn. En las palabras que el embajador saliente norteamericano, Joseph ohn Jova, dirigiera durante la comida de despedida que le ofteciera el nuevo secretario de Relaciones Exteriores mexicano, Santiago Roel, el 2 de febrero de 1977, aquél recordé las diferencias de “criterios y de obje- tivos" entre ambos gobiernos en el plano multilateral, sefialando, sin em- bargo, que siempre encontré en los representantes de México “up respe- to absoluto para los puntos de vista comsarios y un sano deseo de lirmar asperezas y de buscar vias de conciliacién en toda materia que no viols- ba fos principios fundamentales”.”* ‘Més alld del ya seftalado y fundamental problema del acceso comer- cial al mercado norteamericano, las cuestiones mas relevantes en el pla- no bilateral eran en buena medida una berencia de administraciones an- teriores. Destacaban, por ejemplo, Ios problemas de la salinidad del rio Colorado y la mano de obra migrante, Los logros obtenidos en una pri= ‘meta etapa de la solucién del primero ce ellos —aiin queda pendiente, més de dos décadas después, la cuestidn de Ia reparacién de los dafios cocasionados—, fueron significativos. Por lo que toca al segundo, en él se evidencian las vinculaciones de esta herencia con lo que podriames Hamar las “nuevas dimensiones” de las relaciones mexicano-estadouni denses. En efecto, resulta particularmente interesante constatar que el ‘nico momento en el que Estados Unidos parscen dispuestos a por lo menos discutir la demanda mexicana de llegar @ un “nuevo acuerdo bracero” se da precisamente en el mismo momento en el que las consecuencias po- tenciales del boicot petrolero arabe sobre la economia norteamericana se han hecho particularmente evidentes, los medios de informacién nortea- ‘mericanos “descubren” las reservas petroleras del sudeste mexicano y el secretario de Estado norteamericano inicia una gira particularmente im- pportante para ellos por el Medio Oriente, El descubrimiento de reservas petroleras en el sudeste en 1974 intro- duce, de hecho, un nuevo y fundamental elemento en la relacion, Segin declaraciones oficiales mexicanos, los yacimientos descubiertos en el sudeste de México tenian una extensién de 50 km, de largo por cinco de "BL texto de las palabras del embjador Jove es eproducido en "Demanda Mézico Res- eto y Amistad Constructive en sus Noxos con 1 1 Dia, 3 de febrero de 1977, p. 3. 7 | |nto de reservas peirleras en el suet de ‘México increment Ias potoncialidades nezociadoras ‘de nuestro pals con Estados Unicos. EI desoubrimi illones de barrles. Para octubre de 1974 antenian 48 pozos productores, 25 en perforacién y 10 en terminacion. ancho, con una reserva de 20 mi Pee ethos, que tnporar 23.6 millones de bares Msn tae eau conrerponda 210% del consumo nacional. Los Sept ogolmicesimporacos representaron 44% del consumo Prades Emel dtl po enceps de corer de petlen de flay Bene ment 143% dsl ce ttl de la Balanza comet ey Se Sak Gtccin pat fine de 1974 ls never manos pei
de la de otros pafses en desarro- lio y, en observancia de los principios incorporados en ld Carta de Dere- 39hos y Deberes Beonémicas de los Fstados, apoya fos esfuerzos de de- ffensa de los precios de esa materia prima Dorante el diltimo aio de gobierno de Luis Echeverria un grupo de le- sistadores norteamericanos habia enviado una carta al presidente Ford En fa que denunciaban que Echeverria levaba a México “al comunis- fro” Una “fuente diplomatica” citada per un comentarista del Washing- aay Post, resumia ast la situacién: “Nunca hubo un rompimiento abierto, Eehevertfa fue cuidadoso en ir demasiado lejos, y Washington tuvo cui- Gado de contolarse.... Ambos sonreian en piblico pero las relaciones no eran buenas”."’ 1La politica exterior al cierre del sexenio LLos iiltimos dos afios del sexenio de Lu's Echeverria son testigos de al- ggunos de sus fracasos més importantes en el carnpo de la politica exte- aoe Una ver. ausente el elemento cohesionador que represent6 durante el petiodo 1972-1974 el proceso de negociacién de la Carta de Derechos 9 Deberes Econdmicos de los Estados, el activismo internacional mex’ Zan pierde el sentido de direccin y Ta zoherencia que el proceso nego- Siaor habia contribuido a darle. El desenlace del problema del “voto Sonista” al que nos referimos paginas atras llevaré a la renuncia de Guien fuera secretario de Relaciones Exteriores durante los primeros Ginco afios de la administracién Echeverria, Emilio O. Rabase. Durante Tov ultimos 11 meses de la misma Alfonso Garcia Robles, uma de las mas idestacadas figuras de la diplomacia profesional mexicana, asumira la di- teecidn de la Cancilleria, Entre las prinreras acciones del nuevo secrets creed Ta creacion de ura neva subse:retaria encargeda de pianeaciou, ‘de politica que quedaré a cargo de otra de las figuras mas destacadas del Servicio Exterior Mexicano, Jorge Castafieda, [Appesar de esto, el limitado papel que la Secretaria de Relaciones Ex- terioves tiene en la definicién e implementacién de algunas de las deci- Siones mas significativas del periodo contribuye al surgimiento de algu- hhos de los temas mas importantes de Ics afios por venir que se anuncian Claramente tanto en los logros como =n los mas-importantes fracasos Geliltimo tramo del sexenio, Ya se ha mencionado el caso del offeci- tiento para desempefiar un papel de mediador en el conflicto del Me- Bid, p. 1008 ree esako, “Nueva Fase mists México-EU", en Exctiton 13 de enero de 197, 60. Emilio O, Rabesa, secretario de Relaciones Exteriores durante los cineo SJ peimeros aflos dela re sgestin echeverrsta, dio Oriente, Un segundl is Jn segundo probiems se plantea en relacion con Espa \areccn qu proven el rsd menicao ns desarlo hc con politica en Espata eonetituye en ete caso el pun. dena anuerte #11 jovenes miitanes dol opsicgn, cinco de fos cud nacionales como internacionales. En protesta tanto por un proceso que paises como Francia, Gran Bretafia, Italia, Suecia y Suiza llamana 7 sulta a sus embajadoras acreditados en Madrid. ca perseguidos politicos.” El propio presidente envia en la misma fecha hon Ge Foes Mares, triode dor rp © Trevitio y De la Pedraja, op. cit., p. 96, See eee 6 |‘una carta a Kurt Waldheim, entonces secretario general de la Organiza- ion de las Naciones Unidas, en la que luego de expresat su condena por fa violacién de los derechos humanos cametida por el gobierno espafiol J argumentar que Ia situacién de ese pals pone en peligro la paz interna: sonal, solieita se convoque una reunién del Consejo de Seguridad. sma, segiin el primer mandatario mexicano, seria ‘la Asamblea, ecn base en los articulos Sa. y 60. Jota Carta de 1a oxv, Ia expulsién del régimen franquista de ta Ongani- Jacién, El gobierno mexicano solicita al secretario general que “pida ala Asamblea General que el régimen espafiol sea suspendido del ejercicio de los derechos y privilegios inherentes a su calidad de miembro”.* El Consejo, sin embargo no se reGne, desestimando le peticién mexicana. Después dela inaccion del Consejo, la diplomacia mexicana vuelve a planvear el tema durante Ia XXX Asamlea General, sin obtener de nue: eavpwenta ningun resultado concreto. El representante sovigtico ante la Organizacién, por ejemplo, se opone a a iniciativa mexicana seftalando que, en su opinién: Bl objetivo de la mis que el Consejo pidiese ‘México no parece haberse percatado de que no hay un slo miem- bro de las Naciones Unidas que no guarde esqueletos en su closet Si empezamos a exhibirlos.. el resultado podia ser desastroso. ‘mexicano mismo no estaba exento de este cargo, y el re~ jou acein serfa un ejemplo temprano de escrutinio de la poltica interior mexicana en el exterior. Ds hecho, el nico impacto que Peiniciativa presidencial mexicana seréel abrir la posiblidad para que el ‘propio gobierno espariol no solo acuse a la politica mexivaua de inter, eereionista sind que recuerde el papel de Echeverria como secretario Ye Gobernacién durante la represiér del movimiento estudiantil de 1968: cl presidente Li aria para lanzar acusaciones dos miembros de fa Oxganizacién. Et tera ministro del Interior del Gobierno Mexicano Sion de lanzaral ejéreito contra unos estudiantes que trataban El gobierno sultado final de. uuis Echeverria caroce de la estatura moral necc- contra ningiin gobierno de los esta- in efecto, el seffor Echeverria que tomé la deci dema- + Gtado en Luan Trevito y Daniel de a Bedi, México y Espo transicién y cambio, (Mexico: Joaguln Mortz, 1982), p. 91 a» (inn: Sonn enc, Los esquettasen el lott”, Proceso, im. 1, Febrero de 1977, p. 53. 2 rite 3 Ss i ena te? i j i i i Respecto a Espana Elpresidente Luis Echeverria Alvarez duracte la XXX Asamiblea General dela os,hifestarse en la Plaza de Tiatelol:o... accién que produjo un cleva- isimo nlimero de victimas y laindignacién mundial..." Las diffcultades que enfrentard una politica exterior mexicana fre- ‘eventemente acusada por propios y extrafios en los affos siguientes de Ser “canst de la ealle ¥ obscuridad en fa casa”, se plantearé asi abierta- rente en este contexto. Las medidas adoptadas prueban de hecho ser Contraproducentes también en oltos
to * Citado en Carlos Mara, “Expat como empl. Diplomas improv im. 36,26de noviembre ge 1997,pr160 a Bgue irfa.a Espatia serfa “del més-alto n'vel"’ y daba claras muestras de la prioridad que atribufa a la vinculacién con Espa. La designacién de Diaz Ordaz ocasicna, sin embargo, protestas en di- vversos eftculos de la opinién pablica nacional, entre las que destac6 la re- rnuneia de Carlos Fuentes a su puesto de embajador mexicano ante el go- biemo de Francia. La controversia continGa alo largo de la corta carrera diplomética de Gustavo Diaz. Ordaz. El nuevo representante’ mexicano cen Espafia no llega a ese pais sino hastael 11 de julio y ha ya renuncia- do para el 2 de agosto del mismo ato, en medio de un abierto desacuerdo con Echeverria, provocado por sus declaraciones en el sentido de que las propuestas de éste a la onu en 1975 habian sido hechas a titulo personal, y consideradas err6neas por “la mayoria de los mexicanos”.* Lo accidentado.de su inicio, sin embargo, no impide que las vincula- ciones mexicano-espatiolas asuman una dinémica significativamente en ‘muy corto tiempo. A partir del establecimiento de relaciones les comuni- caciones politico-diplomiticas entre los dos gobiernos se aceleran ray ‘damente. El presidente espatiol, Adolfo Sudrez, visita’ México tan sélo tun mes después, e] 25 y 26 de abril, inaugurando un proceso de acerca- miento entre los dos gobiemos que continuaré en los afios siguientes. Las visitas reclprocas del mas alto nivel se suceden con una frecuencia ‘que parece intentar compensar por la falta de lazos diplométicos durante practicamente cuatro décadas, Entre el 8 y el 16 de octubre del mismo afio Lépez Portillo se convierte en el primer jefe de Estado mexicano en visitar Espafia oficialmente. Los reyes de Espatia visitan también Méxi- co entre el 17y el 22 de noviembre de 1978. Un segundo tenis en ol que el nueve gobierno mexicano adopta posi- cciones que reflejan las limitaciones de su antecesor se refiere al proble~ ma dei Medio Oriente. La diversificac’én de suministros petroleros que dominaré el segundo tramo de la politica exterior del sexenio se inicia, de hecho, con la firma de acuerdos sobre este campo con Israel. Ante la suspensién de suministros petroleros por parte de Irdn, México se con virtié en el principal proveedor petrolero de Israel, que se consolidé en poco tiempo como el tercer cliente internacional de Pemex.” Estey otros temas anuncian no s6lo el nuevo pape! del petréleo en Ia accién diplomatica mexicana sino el incremento en el estatus internacto- » Bia © Cluado en Marin, op cit, p. 17. 7 Mario Ojeds, México el surgimlento., pp. 10-131. 4 ‘Una de tas acefones imternacionales més ‘evans del inicio el sexenio, nal del pais, Desde temprano en el sexenio se dan claras sefiales en este litimo sentido ain en el plano de la pclitica global. El secretario general de la ony Kurt Waldheim, por ejemplo, solicita el 31 de marzo de 1978 {que México envie un batallén para sumarse a las fuerzas de paz en Liba- no, Aunque el secretario de Relaciones Exteriores acepta inicialmente la peticin, Lépez Portillo termina negardo Ia posibilidad. A nivel regio- nal, el lugar que Centroamérica ocupara més adelante en Ia agenda di- plomntica del sexenio se sugiere también desde el inicio del sexenio con las visitas de Iideres politicos centroamericanos —tales como el ex pre sidente costarricense Daniel Oduber, a fines de febrero de 1977—" que ‘L6pez Portillo recibe. sofe ob Festablecimiento de relaciones diplomaticas con el Reino de Espasa. * ease Comercio Exterior febrero de 1977 %1 esta primera etapa de la politica ceniroamericana de Lépez Port nto destacah Ios aclonesemprandigas en elaion con la negociacin de Jos Tratados del Canai de Panam, A peticion expresa del general Omar ‘Tonjos durante su visita a Mexico el 6 de mayo de 1977, México se corpora al grupo de cinco Estados latincamericancs (Colombia, Costa Rica, Jamaica, México y Venezuela) “tetigos” del proceso. La partici pacign mexicana en este proceso muestra el manienimiento de un espa. io de disidencia con la politica exterior norteamericana atin durante! primer subperiodo de u poltia exterior. En su primer afo de gobierno El presidente mexicano no asiste a la ceremonia de firma de los Tratados fen Washington, on la que si participan otros 15 jefes de Estado latinoa- tmericanos. Posteriormente cuestiona las enmiendas introducidas por el Congreso norteamericano en el documen al hacer uso dela palabra hombre de los jefes de gobierno presentes en las ceremonins de transfe- rencia de soberania de fa zona del canal de Panamé. Las acciones mex: anas no s6lo subrayan el nuevo peso politico del pats en este espacio farogritico sino que, de echo, se convieten en importants antevedente Ge lo que seria ol principal tema de la politica exterior mexicana durant él sexenio de Miguel de la Madrid, la experiencia de Contadora En 1978, José Lopez Portillo vsito a Unign Sovidtica 'y logré su incorporaciéa al régimen establecido por el Protocolo {1 del Tratado de ‘Tiateolco. contactos con paises doors sss georificstampoco se abr onan outa Ennayo de 1978 Lone Porilovi Union So- ic, dns Inga itorporscion a gimenetablecdo po Pr tcl te Teta Toe Bote dela af. ota jen Poplar China y Japon Eton plc exe are Jostein pers as dl golem de Jose per Porto ark in embargo: catamente areado por los eafverzos de acerea- Seaeh Ban el gubieme noneamencang, que Resrio Green iets, 16 no bien entrado el sexenio, como Ja “wuelta a la bilateralidad en las rela- cones internacionales de México”? El retorno a la bilateralidad La necesidad del apoyo norteamericano se habia hecho evidente en los meses que siguieron a la devaluacién Jel peso. Algunos de los aspectos mas relevantes de la situacién que asume el nuevo gobierno se relacio- nan gon los compromisos financieros contrafdos, que generaban una clac ra dependencia de México en ese terreno frente a Estados Unidos, su go- bierno, su banca privada y sus proveedores. Para fines del sexenio de Luis Echeverria, de hecho, México era ya el tercer deudor mundial entre los paises en vias de desarrollo. No era la dimension financiera, sin embargo, la tmica relevante. En otras esferas, la turistica, por ejemplo, la importancia de la “conexién norteamericana” era dificilmente cuestio- rable: 87% de los 3.1 millones de turitas recibidos por México en 1976 venian de Estados Unidos (4% de Europa, 3% de Canad.” La expe- Fiencia del boicot de 1975 parecian también subrayat, por otra parte, el limitado espacio de maniobras con ef que contaba el Estado mexicano: el comercio y, en particular, Ia generacién de su superivit en la cuenta corriente segufan también dependiends, ante los muy limitados logros de la politica de diversificacion, del acceso al mercado norteamericano, ‘Como ya ha sido por otra parte recordado, el déficit anual en la balanza comercial se habia triplicado durante ¢ sexenio que terminaba. Se estimaba, por tanto, en los circulos de decisién mexicanos, que los actores gubernamentales y privados de Estados Unidos y en particular ef poder ejacutivo de ese pals tenfan un peso significativo en buen nimero de decisiones criticas para la solucién de la situacién econémica por la que el pais atravesaba. Tomas Pefialoza, alto funcionario de la embajada mexicana en Washington durante el sexenio anterior, resume en 1977 el ‘tono dominante en la discusion en esos dias, y particularmente, el recha- 20 de cualquier politica de confrontacién: Por el hecho de que Bstados Unidos es el pals més poderoso del mundo y de que siendo vecinos tenemos una relacién econdmica, * Resario Green, "Dewda externa y politic exter: la vuelta a bileteralda eas rx lacionesintemacionales ele Mexico Rosario Green, "Dends externa y politica extsor: Ia vuelta la bilatealdad en las = ions inlemacionles de México", en Foro Infemactona, vol. XVII, nm 1 (69), Jiulio-septiembre, 1977 " Bwomoney: Mexice a Survey, ail de 1978, p.3, n |politica y cultural muy estrecha, dekemos disefar una estrategia de ‘Acercamiento, de convencimiento y de negociacién."? Lépez Portillo habia ya visitado Washington como presidente electo, ‘Su primera visita oficial a Washington en febrero de 1977 marca el nue- Yo tono de cordialidad que impera en la relaci6n. Unos dias antes, de es- th visita, Lopez Portillo anuncia a Carter el envio de “exportaciones de emergentia” de gas y petrOleo a los Estados Unidos. El papel crucial de Tos energéticos en ia agenda internaciozal mexicana se presenta, asi, desde los ptimeros momentos del nuevo gobiemo. Durante los meses posteriores a la visita se siguieron adoptando deci siones dirigidas a levar el clima politico de le relacién hasta el mejor ni- Yel posible. La lucha anti-drogas, por ejemplo, se intensific6 al interior del pais. La decisién, a partir de 1977, de exportar cantidades significa fivas de energeticos operard en el mismo sentido. A pesar de que en repe- tidas ocasiones el gobierno mexicano su>raya que la politica petrolera y fen particular las decisiones sobre montos y ritmos de explotacién no ‘onstituyen elementos de negociaci6n internacional, la agenda bilateral mexicano-norteamericana tiende a “petrolizarse”, aun antes de que lo hhaga el conjunto de la economia nacional. Los hidrocarburos, y particu Jammente el tema de su exportacién, se transforma en la cuestién domi ante, El gobierno mexieano contribuye a las expectativas que se gene- ran en este campo al plantear que la misma pasara de los 106 mil barriles Giarios alcanzados en 1976, 2 1.1 millones para fines del sexenio. ‘A pesar de la buena disposicién general mostrada por la administra- cién Carter del otto lado de la frontera, manifiesta, por ejemplo, en la de- Golucién del Corte de Ojinaga, en unos cuantos meses la reiucién won Estados Unidos empieza a deteriorarse. 31 Plan Carter sobre indocumen- tados, presentado al congreso norteamericano en agosto de ese affo, in~ troduce un primer elemento de friccién al considerar las autoridades me- xdcanas que no han sido adecuadamerte consultadas en este tema de importaneia y naturaleza esenciaimente bilateral. México, por otra parte, no parece ocupar, inicialmente, un lugar significativo en la agenda de prioridades de esa administracién y, particularmente, en los esfxerzos Que lleva a cabo para acercarse a un gripo de paises que parecen consti thirse crecientemente en una especie de “clase media alta” de las nacio- nes, Asi, cuando en noviembre del mismo ato, se anuncia la visite del ca exterior de los Estados Unidos de Amné- "Tomas Pefialoza, “La formulacion dela po ‘ol XVI, nm 1, 69), alio= ‘ica su impacto sobre MExica", en Foro Intemacional, ‘septembre, 1977, p. 20. 18 presidente Carter a las “potencias emergentes” bresidente Carter a las “potencias emergentes" del momento, México no El problema del gasodueto y el det ‘mexicano-norteamericanas ro de las relaciones conflict de mayor signiteacin sede, sin ir es lasioves ene abs aes, del convo d nadcoe ean ene sexeno Pemex are qe ln cea pron dee aicos en ef side intra a extacien deg, nina ln prodaceton petrolera, Se experaba que tal exracci de gas alcanzase los 2 vnllones = Perdis cantidad que, se deca entonces, no podria ser uti ada en = dessisen Para consumo interno. La venta de tales “excedentes” de a al mercado norenmerisin epee somo uta opin patie. te aac ya qu de a manera se pian vias stesso mn su licuefaccidn para la exportacion a terceros mercados. eed Surgi at ta decision de om “it lc emprender ina obra de gran eavergadu consticcisn de un garodeto que penis cl envio des as ends os campos: petroleros del sudeste hasta Estados Unidos, que odin com Su mercado “natural” desde Cacus, en Capen, Meta ey. 51 sates Cast Reynosa petit! evo del ge Seri sor campos menians del siete Estados Unidos. leasrosa, en Tamaulipas. EI financiamiento extema necesario se concrest nosey gue ae hubo llegado, en agosto de 1977, a un acuerdo sabre bresio con un consorcio de seis compatins norteamericanss. 1 Bass f Precio eon al precio se calcularia a parti del equivelente ealorico del petréleo combustible nimero 2 entregado en la cudad fe Nutt, York. PeMnomento de la firma del acuerdo ta. equivalente resultaba én un pre aaare20 délares el millar de pies cubicos.” A principios de octubre, oe ra pate, el Eximbank norceamer cano concedi6 un erécita dives Pet poye de elzededor de 400 millones de d6lares de exportaciones 2°°° ae ycanas vinculadas con el proyee-o, com lo que se abrian imporsane tes oportunidades para aquelias erapresis norteammericanes interesadas. Sa vender a Pemex parte de los requer mientos del proyecto. I anuncio de esta decisién levant® una fuerte oposicion interns ¢ México que cuestionaba sus implieaciones para la autonomiano silo de IMipollies petolera sino aun para laindependencia nacional). B! ges etice Reto como una vinculaciée tangible entre Ia red de distrbo- Sion de gas de Estados Unidos y la nueva riqueza del sudeste mexico, ee estonaba fundamentalmente el que se tratase de establecer ees Se eset iteamerieanos sobre la base de una expectativa poco realists Ser ce cote iguales, que la historia mexicana parecta contradecit.° vas de construce:én del gasoducto Cactus-Reynosa, el seoretario de Energia norteamericano, Arthur Schlesinger, ge opust | secretpoye de lepisladores como el senador Adlai Stevenson” — =f precio acordado, por considerar que el mismo llevaria a un inerervert peel precio del gas canadiense que su pais estaba ya importando ¥ que ae ei crgde 225 délares por millar de pies cibicos,'* Sefial6 también Gue dados los bajo eostos de producrion del gas mexicano 10 rach, faa de exportarlo al mercado norteamerieano, Pemex tendria tarde 9 tomprano que venderlo Tos precios internos de Estados Unidos (cait” serra clonges a 1.75 délares por millar de ples cibicos) y no a 10s im- ternacionales. Iniciadas ya las obf jerosamente a catalizar 1a Esta accién norteamericana contribuye pod: de la politica exterior del ‘sransiciOn entre la primera y la segunda etapas © Grayson," Mexico's Opportunity...” pi 10-81 1 Sea Mi ped Gas Deal”, Busnes Lain America, 25 de one de 1978: 2. 1 Clpyns de tos arguments usados ocd consult en a colecion ost Agus nore del vemanaro Froese geanos en Mésico ede a Esiados Sito ao y Sberania (weéxic: torial Posads, 1979) ‘e Goorge Grayson, * Mexico's Opportunity.” 8. Bl 80 regimen de José Lopes: Potl win ez Portillo, La respuesta del gobierno meri glrs'Se ede ancl pean y dessin ef gtsoducto hacia Cat ta, Nuevo Ledn con el fin de dedicar la nueva prod depen abastecer las necesidades de una industria. Peace sie nacional reconvertda en el bildad de un nuevo eat de tat ents los ds pases. E oe da haba tambien esha de au dfs una uestgn de prestgio 9 send pn A pared Fn tec proyecto conereia important del "eda a biter ann ), Sefialaria un observador norteamericanc temp pods, hie Z0 poco para convencer al régimen de eee aeetes! Gia del meread> nortcomericano ee exes esp den ena de sg relaciones te: ‘icano-norteamericanas entran, asi, en un periodo de crecie ieee nte tensin, sc Di fste ininen en ee deamon. Ls ecient gezenniasnoteanercanos son sso we pared episactn Lat since lente autoconfanea que daalugimen de Loy Ror eto de a prosaic Sen os tales de ase. SC Line Pri. Lecanto valde por dts empresas xen: rue scien pltsian In exec de rns de 30 mil lones de barriles de crudo y gas equivalente, sc establ pata mente 7 miley bares oy aie 37 mal eon sod leo mg sonata paso se ln ie de bres on 1976 416 en 977,20 en 178 y 72 mal ISoL Laseonmia exc nn sn dor ni lgauetembin conte aque! gb moana a pono Superada una certa des juego penolreinferntonal soe le redid de mines, ap Blcecn ce as cis de eserves Gisponbles crea un cima de expec 3, sobre todo en Estados Unidos. Las percepcior * nortearperanas del lor eases de len mean tan mdieae ito de Pernex para aleanzar en 1978 metas plantedes orgnalmente oie, p. 112 Maio Ojeda, Mésico: el surgimiema.. pd 81La visita del presidente Tames (Carter 8 México resurmié tanto el nuevo esfuerzo de para 1980, los escasos resultados obtenidos con el plan de energfa nor ‘teamericano de octubre de 1978 y el surgimiento de la revolucién irant —que llevarta a la segunda “crisis de los energéticos” y el incremento en los precios del petrdleo— atrajeron Ia ateneion de un creciente nimero de observadores norteamericanos e intemacionales.' El ejecutivo norteamericano fue Hevado por todas estas consideracio- nes a decidir prestar una mayor atencién a su vecino del sur. Para ese momento, sin embargo, las relaciones mexicano-norteamericanas ha- bian entrado ya en una fase de crecient> tensién como resultado del fra- caso de las ventas de gas. A pesar de las declaraciones oficiales mexica- ‘nas al respecto la conviccién de alguncs sectores norteamericanos en el sentido de que el acuerdo era todavia rosible no habia desaparecido to- talmente.” La visita del presidente norteamericano a México en febrero de 1979 resumio tanto el nuevo esfuerzo de acercamlento bilateral como ‘el cambio de tono en Ia relacién, La entrevista presdencial produce algunos resultados. Se frman tes acuordosy 30 regbron negoviaciones evel ta del comercio de gas qe jmp, lv 1 En oer de 1978 et Comité de Relaciones Exteioes de! Sendo, por eemplo, A cabo audincie plas en las qe, a peat Se qu el tems er osteniblemente a por iiGen a segir ane conf ncarsgense tema de os recutos energticas mex tues 20 implicasions fee sbundanemene desarolado Tales audenca fecberon Serra de rime pla en ape next lp y ol rao de én Sevan vile pre EU% Zvesior 5 de octobre de 1978: Wess tambien Richt gen, “El peep mexicano yl” El ereiene ines por a evolucien él apaciad pe ttolera mexicana seta net Sury que some Mexico public el Financtl Times, has enero de 1980. ™ Dongs Martin, "US. Otficils Expect to Buy Natural Gas Despite Mexico Protest ‘That Plans Deed, Wal Sret Journal 13 deocubre ce 1978, p. 12. 82 Hevarén, a fines de affo, a un nuevo acuerdo sobre precio. No fueron és- tas las tnicas notas positivas de la entrevista, Carter tuvo palabras elo- giosas para el Tratado de Tlatelolco y para “la voz de México”, la cual, Sefial6, se oye no sélo en el campo de las relaciones norte-sur sino tam< bin “...como la de un abogado que defiende un enfoque verdaderamen- te internacional acerca de los derechos humanos," El clima de la entre vista presidencial domina, sin embargo, la cobertura de prensa. Los ‘medios norteamericanos enfatizan la firmeza con la que el primer man- datario mexicano plantea sus puntos de vista.” Aunque con declaraciones hechas al final de la visita presidencial de tes dias el presidente mexicano intentaré moderar la imagen de aspere- 2a, la que los mismos contribuyen,” los términos empleados en su brin- dis de bienvenida a Carter resumian tanto su decepeién por el comporta. miento norteamericano en el asunto del gas como el espiritu de renovada autoconfianza que le inspiraban los logros aleanzados en su programa de desarrollo energético: Conviene hoy, a dos aft (de su primera reunién como jefes de Es- tado CR), evaluar propésitos y confrontar hechos, Aftora conoce- ‘mos mejor lo que cada uno espera del otro... Nuestros pueblos quieren acuerdos de fondo y no concesiones circunstanciales. En fre vecinos permanentes y no ocasionales, el engaiio 0 el abuso re- Penfinos son frutos venenosos que tarde o temprano revierten Por més intensas que se hayan vualto nuestras relaciones no son ii exclusivas ni excluyentes..el complejo fendmeno de nuestra inte- rrelacién... ew ningin caso ha de confundirse con dependencia, i tegracién o dilucién de fronteras. Ambos paises se complementan ¥ Feciprocamente se necesitan; pe-o ninguno desearia depender del ‘tro al punto que anulara su aeciSn internacional o se perdiera el propio tespeto... México se ha excontrado sibitamente en el = cleo mas sensible de la conciencia de norteamérica, mezcla sorpre- siva de interés, desdén y temor, como reiterado y obseuro temor ssufren ante ustedes, sectores de nuestra subconciencia nacional ™ 1 Javier Lozada, "La palabra de México se oye: Carter, Novedades, jueves 15 de febrero de 1979, pp. 13 y 1, " Vease por ejemplo, “Carter Eneounters Mexiem Anget”, The New York Ties, 18 ds fee brero de 1979, ® * Because we ate fiends, because we can tive withthe th, we have the day tel the truth, our tut The dialogue is act broken. Rater it deepens and expresses elt inthe Political wil for undeestanding based on mutual expect, en "Carter Eacounters Mex ‘can Anger", The New York Timer, 18 de febrere de 1979. ™ México tiene la oportunidad, por primera vez ex si hstori, de resolves come a na- ‘iim libre", BI Nacional, jueves 15 de febeto de 1979, p 3. El tento dela itervension 83a ect de primer mandaario mano fue ben rsa ott ee eco patos de aqierda haan dis anes a ayaa pico qe oleic mexicano aba a- rea yer en su cates con caster Repeats de oo sido ado Sauna ln enpestones apoyo et fs dls sr Set Sone avrbly st beg nose aon 8 oe ne re algun ata ean revises, pretend la Canacintra, Juan Manuel Martinez Gémez sefiald, por ejempla, que la a an opus por el presdete Lopez Prtilo agua “ard Fe ne nto par El renova ot de fooon- gi fe de Rosdads mentanes es tarbn destacadoe fs nos a cr inatialzndos” Ba Estados Unidos, or otra parte, diversos comentaristas encuentran en la visita a México, La Seg dblica pret mama rtamencano. En ep ean pues ena New You Times, es wp area ds rena ge Lape Prilo come to mis de fs Re euros qs Ene Uniden reso dl extranjo sobre qué hacer e’ el mundo”. a ee cagresé en verses campos. La explosion de meine gS rene iy mee Fees gmetad dy hat ee ca eT aka te cra mien son nner cnca ea ben ce oh i seauapenn Hel a scone saune si ttn ne a cccamtnemearca Tai aa as st sles Bet ina, "en Bx ebrero de 1979. cee aaron ete, et, Elem ance tn te eee emacs ernest atin tela i nig acl ieee meat ae oh i a a Report, im. ic febrero de 1979, ¥: ie 84 caciones para la estrategia de desarrotl> que seguiria el pats en el futuro inmediato, la decisi6n mexicana de no entrar al Gar", El debate sobre el carry el esfuerza deampliacion de los margenes de la autonomia estatal ‘Aun antes de que el proceso de deteroro en las relaciones mexicano- norteamericanas completase su curso, dio inicio otro en el que no s6lo se terminaria de definir Ia transicién al segundo periodo de la politica exte- rior mexicana en el sexenio de Lépez Portillo, sino que se aclararia la ni ta que el desarrollo mexicano tomaria en los afi siguientes, Este segun- do proceso se planteaba en relacién a uno de los espacios de aleance global relevantes para la politica exterior durante la primera mitad del sexenio: el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (aart). El go= biemo mexicano se habia mantenido al margen del acuerdo desde su fir- ‘ma por 23 naciones en 1947, por considerar que la proteccién otorgada al sector privado nacional como parte de la estrategia de industrializa- cién por substirucién de importaciones podria ser cuestionada en ese contexto. Ante la preferencia de los miembros por el uso de barreras arancelarias antes que no arancelarias era particularmente preocupante Ja situacion de los permisos cuantitativos a la importacion.? Ante el nuevo énfasis del modelo de desarrollo en la promacién de ‘exportaciones, sin embargo, al inicio del sexenio empez6 a plantearse la ‘duda sobre la necesidad de incorporarse a los acuerdos multilaterales que norman e] comercio internacional y, en particular, al carr. La evo~ lucién que habian tenido las negociaciones dentro de éste desde fines de los cesanta daba un renovado contide a tal discusién. En efecto, du- rante la Ronda Tokio de negociaciones (1973-1979) —a las que desde cl sexenio de Echeverria se envié une delegacién mexicana presidida por el entonces secretario de Hacienda, José Lopez Portillo—° los miembros del acuerdo habian pasado de ia negociacién de reducciones arancelarias a la discusién de las reglas que deberian normar el uso de barreras no arancelatias. En ese contexto se negocié una serie de e6di- ‘gos de condugta en los que se definian reglas en relacién a seis tipos de barreras no arancelarias. que resultaban ciertamente de interés para el ‘esfuerzo exportador de nuestro pais: sabsidios e impuestos compensa- torios; métodos de valoracién aduanera; y précticas antidumping; com » “Intervene de Cabrict Valencia", en vais atoees, Las relocines México-Bxiados Unides, (México: usw Nueva lmagen, 1980) p. 168 » Las Malpies Lamadsid, ¢Oué ex ef arr? (Mexico: Gialbo, 1979), p85 85pras guberamentales; bareras téenicas el comereio y licencias para La importacién.?" BI gobierno mexicano expresa su deseo de incorporarse plenamente alas eaividades de esta organizaci6n c inicia la negociacién de un Pro- aes ade Adhesion a inicios de 1979, al mismo tiempo.que se establece tin prupo de trabajo integrado por representantes del gobiemo mexica- 3e egal acuerdo.” bra esta una decision coherente con la diteeciGn que Ie politica de desarrollo nacional habia seguido durante los primeros we del sexenin. En octubre de 1979 el grupo de trabajo acab nego" anos snes sobre [a adhesin de México al acuerdo, Bi S de noviembre, el Gabiemo entregé el Protocolo de Adhesion y el informe del grupo de Feajo ala prensa mexicana y abrié un proceso de “consulta nacional?” sobre el tema. [Enel curso de los cuatro meses que dur6 se expres6 un ampli conjun- to de actores econémicas, politicos y sociales, de muy diverso peso. Los Sesscuerdos dividieron, como era de esperarse, al sector privado nacio- al El poder legislative, el movimiento abrero y ol partido oficial tavie- Ton escasa participacidn en Ia construccitn de una serie de alianzas que se Expresaron en favor ¥en contra de la devisién. Los argumentos emplea- See Ge um lado y del otro dan una buena idea de cules eran los mas sig- iffcativos intereses que estaban en juego.” Si bien se referia formalmen tea la decision concreta de adherirse o no al oarr, el debate gitaba en Weatidad alrededor del modelo de desarrollo mas adecusdo para el p: FBI supuesto bisico de quienes se pronunciaron a favor de Ia entrada mexicana al carr —entre Los que destacaban algunas de las ms impor” rae organizaciones del sector privado, talea eomo la Concamin, ta C parmex y la asteri—se fundaba en la necesidad de dirigi la poles eemomica mexicana en una direccién mas cercana al libre mercado. Li- Teottiomo econdmico ¥ propuesta de acceso al Garr eran generalmente, pereete contexto, posiciones complementarias. La intensidad del com- fromiso de estas fuerzas era sin embargo, menor s la de aquellas otras 2 oaeph M, Gee, Cooperation among Nato: Europe, America and Non Tarif Ba seer vade, (Uses: Comel University Press, 1990), p15 ae rege pero y Fomento Industria, £l proceso de adhesin de México al Sect ee Dreoion General ce Comuivicien Social, 1985) pp 33 7 4 OAT eee! Mipects evel Fesumen de Ios ismos pesertado en Brigit . els, Me a a in Manco: A Case Stdy ofthe Public Caution on oats Me Teetie Th Tons Hopkins Univer, Soho of Advanced [steracionl ties FT aap sr sigico, mimeo, 1984, pp. 9-17 Mita Amparo Cassy Gunde oz ee eM oi de dailoes ypoiica exterior en Mies E ngeso al ten rotanoamericano de Estudios Transticonaes, mimeo, noviembre de 1987. 86 [La Cémara Navional dela Industria de Transformacin, tuna de las fuerzas opuestas Tnentrada de México al care guts pont lame naa nn ei es seiel de un apoyo claro en sectores m4s amplios de la so- pee alate aeeerel nnuan eeeae Tere nee foros multetoralescomersahe dees qe loners eke Bene ts, con el fin de poder hacer una mejor cefensa de Los intereses menion- nes acer os mera eos pies, 2) a neces de contar Com rirclns ees anno e earocd thdnd de defensa mexicana on cso de conoversiay 9 ie nance creas ds crane Seta Protcna de Abs nope yn pare atr aa el Brocen de ‘pertura pantead, 4) la lebilidad dels relas del acur- 93) os nec que enol argo pss tare aic es : peed ee epee al ener Desde eta por abet st prapecti ie comer fra plana produ va mercer i fiend espn
Helms, op el 88 ciales de la administracién Lépez Portillo, El anuncio sobre el soc haaninee emte emee pproduccién y exportacién de petrdleo y al de la creacién del Sistema Ali- mentario Mexicano, dirigido a lograr iautosuficiencia en ese campo. Lo que habia sido coherente con los lineamientos generales de politica ex presados,planteados ¢implementadosiniiamente no lo era nessa ‘mente con el nuevo rumbo gue la politica ds ver mds car, La consults sre lamembresta rexteana en elon mace sla consol dain del quiere ents dos momentos de a po- Mic extetior de Lopez Portl. El presidente que durante Ios primers aos de su sexenio algunos velan como responsable y pragmtico y otros ‘como conservador y poco nacionalista estaba transformindose en aque! otro que dominarls ra imagen pblica wa vz conlido su sexe, on ue el énfasis nacionalista se mezelaria con las percepciones de ir jolie teatime pe an nase dda, Para su cuatto informe de gobierno, Lopez Portillo se referiria nd ‘extr como una organizacién dedicada a proteger a los paises ricos. sq Diterioro de Ia relacion bilateral pitti, por uns parte, y cesar te sentimiento de autoconfanz, por Ia tr, constcuyeron los p les detonadores del cambio que la diplomacia mexicana experimentaria cen los affos siguientes. A estos dos datos fundamentales se sumaba el abierto descontento de los “publicos atentos” mexicanos con la conduc- cién diplomatica del pais durante el priner tramo del sexenio, Para principios de 1979, en efecto, la Cancilleria mexi ; ¢ , 0, la Cancilleria mexicana sufria una serie de eriticas pliblicas al tiempo que la gestién de Santiago Roel a su frente era abiertamente cuestionada, La pérdida de substancia y de dina- tmtmo eno comportsmiecio inteacional mexican ee una d a cr ticas recurrentes. Se sefialaba, por ejemplo, la inexistencia de cualquier ottnsiamlenso medular en male de pln Intemaconel con bo fe In pura reltrasign de log traicioules principio enarboladoe por oo. Los funcionaios de carer del Servicio Bxerior Mercato, {que habian sido desplazados hasta el punto que para esas fechas slo se Contaban cinco entre las posiciones de director general para arriba, con- Sees a ee peeceemr pan ea Poe ein aes ya pierce ee Caer ere ers cones, Seen ple heck Sind ee Seid are ate een eee ‘igs ese een Saat fnempemmctenseeneeteme ie 89
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