Viajamos dentro de esta bestia, siempre a lo largo. Y qu es lo que pasa? [...
]
Avanzamos por las entraas. Siempre en esta bestia, que es animal sin serlo,
que es universo,que es monstruo, que es tcnica y mquina. [...]
La historia pasa por un escenario tal que as, o mejor, la historia pasa por este
monstruo estando embarcada en l.
Zoopolitik
Tierra: La agricultura, actividad econmica predominante. El feudalismo su forma
poltica. Behemot, monstruo de tierra, se pasea por Europa durante siglos, reposa a veces
pero en general pisotea, todo tiembla ante su poder. Reinos, Prncipes, Monarcas que
zurcan y delimitan los confines del mundo conocido. La tierra es el centro del universo, los
hombres estn en la cspide de la tierra y el Soberano es su representante: en una mano el
orden divino, en la otra el orden mundano. El Estado absoluto es su figura.
Agua: La bestia cuadrpeda se transforma en Leviathn, monstruo marino que se esconde
en cualquiera de los siete mares. El mundo pierde solidez, se licua, fluye, ya no tiene los
lmites precisos que tena antes. Los poderes soberanos se echan a la mar y ahora hacen su
imperio por agua, aunque no menos por tierra. Caen las cabezas de los monarcas. Las
mercancas fluyen mejor de Amrica hacia Europa, pero circulan por todos lados en
direccin a los nuevos imperios soberanos. El horizonte se adelanta hacia el infinito.
"Nuestro poder -dicen ellos- ha de ser infinito, como nuestra razn". Como el ocano en
que
los
barcos
navegan.
Fuego: Se calienta el animal, algo ha cambiado. La ciencia toma la delantera y hace su
aparicin la mquina. La bestia se mezcla al hierro. Silba el vapor, rechinan los engranes, la
vlvulas, las palancas. Se hizo con los mares y vuelve a la tierra transformado, se ha
tragado un reloj por el camino. Tic, tac, tic, tac: el tiempo es oro. Hay algo extrao ahora en
este hbrido de mquina y ser viviente. Ya no es l mismo. Ferrocarriles, fbricas, todo
brota de ella. Los nuevos dueos del dinero son los seores de la mquina. En su
multiplicacin, la bestia mquina ha dado a luz a sus enemigos. Burgueses, banqueros,
contra obreros, vagabundos, decadentes y miserables. Comienza la lucha social entre
quienes
hacen
los
coches
y
quienes
los
conducen.
Aire: La bestia-mquina se electriza, sus rayos se unen a todo cuanto toca. Nosotros
seguimos en medio de todo, fuera pero dentro, en contra pero engendrados en su vientre.
Luces que mitigan la noche, mensajes que atraviesan los aires. Ziz, el pjaro gigante que
puede cubrir el sol. La bestia pierde gravedad y remonta las corrientes de aire a toda
velocidad. Aviones, misiles, mensajes radiofnicos, voces que borran las distancias del otro
lado del telfono. Acelera! Las luchas por el poder encierran sus mensajes, que viajan
ahora con mayor rapidez. La electricidad incendia por igual guitarras y edificios.
ter: "Dnde quedo la bestia?" pregunta una voz. "No lo s, pero tenemos Internet"
responde un grupo de voces muy dbiles. Suena una musiquita de programa de concursos.
Imgenes flotan, aparecen y se diluyen sin cesar. Se escucha un eco de multitudes "Tengo
hambre, me duele, no lo soporto ms". Volvemos a escuchar otra vez una musiquita,
despus un dilogo del que no se entiende nada, luego una risa de esas pregrabadas de los
shows de comedia "JajAJAJja". En el fondo otra voz pregunta: "Quin soy?" se hace el
silencio, y ms al fondo, la misma voz que parecen todas las voces, pregunta ms quedito:
"Cmo
hacer"
En la oscuridad se escuchan pasos. Quines caminarn donde no ilumina esa luz que
todo lo hace piedra? El pasado estrecha su mano a lo desconocido. No hay celebracin,
hay goce ilimitado. Entre las ruinas sonren creaturas de otro mundo pues nacieron en lo
imposible. Ahora todo est por empezar.