EL REY NABUCONODOSOR
Como ustedes saben l era el rey de Babilonia, y fue muy famoso por haber
conquistado grandes pueblos y ciudades. Pero este se vanagloriaba, y siempre
deca que todo lo que l haba hecho y logrado era por sus propios meritos.
Entonces el seor empez a perturbarlo e inquietarlo en sus sueos, ya el Rey
preocupado llam a los grandes sabios del reino (adivinos, magos y caldeos)
pero como ninguno de ellos logr interpretar los sueos; mando a llamar a
Daniel, y le coment uno de sus sueos en el cual vea un rbol grande y
frondoso que era cortado y destruido, ms las cepas de sus races quedaron en
le tierra con ataduras de hierro y bronce en la hierba del campo y era mojado
con el roco del cielo, adems haban bestias del campo, y pasaban siete
tiempos.
Entonces Daniel interpreto el sueo y le dijo: Que lo iban a echar de entre los
hombres, vivira con las bestias del campo, que lo apacentaran con hierba
como a los bueyes, con el roco del cielo sera baado y siete tiempos pasaran
sobre ti. La cepa de las races del rbol significa que tu reino quedar firme,
luego que reconozcas que el cielo gobierna.
Y Daniel aconsejo al Rey dicindole que se arrepintiera de sus pecados y que
hiciera misericordias con los oprimidos, porque tal vez as se prolongara su
tranquilidad.
Al cabo de doce meses y a pesar de los consejos de Daniel, Nabucodonosor se
paseaba por el palacio, diciendo sta es la gran Babilonia que yo edifiqu con
la fuerza de mi poder y para gloria de mi majestad.
Pero de pronto, escuch una voz que vino del cielo: Rey Nabucodonosor el
reino se te ha quitado, y de entre los hombres te arrogarn, y con las bestias
del campo ser tu habitacin, y como los bueyes te apacentarn y siete
tiempos pasaran sobre ti, hasta que reconozcas que el Altsimo tiene el dominio
en el Reino de los hombre y lo da a quien l quiere.
En la misma hora se cumpli la palabra sobre el Rey, y este fue echado del
reino, y coma hierba como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con el roco del
cielo, su pelo creci como las plumas del guila y sus uas como las de las
aves.
Pero al paso del tiempo Nabucodonosor se arrepinti, alzo sus ojos al cielo y
bendijo al Altsimo, glorifico y alabo al que vive por siempre. Y en el mismo
instante le fue devuelto su reino, sus grandezas, sus gobernadores, consejeros
y todo esto multiplicado.
Como ustedes pueden ver el Rey se olvido de Dios, lo dejo a un lado, y por eso
fue humillado, porque era soberbio. Por eso nosotros aunque lleguemos a ser
prosperados, tengamos presente siempre a nuestro seor Jesucristo y dmosle
toda la gloria y honra a l.