CONCLUSIN
La ausencia de un marco regulatorio global hace ms fcil el acceso a las armas a manos
equivocadas y los costos de las consecuencias se manifiestan de muchas maneras. Quienes ms lo
sufren son las poblaciones civiles.
Las Naciones Unidas enfrentan serios desafos para cumplir con sus objetivos de mantener la paz y
la seguridad mundial y algunos avances se ven frenados en gran parte por la falta de control y
regulacin del comercio y transferencia de armas.
Se requiere con urgencia que la disponibilidad de todas las armas convencionales, incluidas las
armas pequeas y ligeras, sea reglamentada a nivel mundial.
El tratado en su artculo 14 insta a los estados partes a tomar las medidas apropiadas a tal fin
aunque se advierte que el mismo no contiene disposicin alguna en su articulado respecto de
sanciones o incumplimientos
Si bien existe en nuestro pas legislacin vigente y proyectos que enfocan la cuestin planteada,
creemos que una de las acciones pertinentes sera revisar y de ser necesario adecuar las leyes
actuales para la aplicacin plena de la letra del tratado en lo que respecta a la colaboracin, las
obligaciones y prohibiciones, y el rgimen penal en referencia a las sanciones por su
incumplimiento o infracciones.
La ley 20429 ley nacional de armas y explosivos, resultar insuficiente para estos objetivos ya que
habiendo muchas resoluciones, decretos del poder ejecutivo y disposiciones del RENAR, no tienen
fuerza de ley y por lo tanto las sanciones por infracciones no son aplicables penalmente.