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365 Mensajes para Decir A Una Mujer Que La Amas

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365 Mensajes Para decir a

una Mujer que la Amas


Seleccionados de entre los ms apasionados poetas del mundo,
por Armando Ortega Mata
Copyright 2002. erechos !eser"ados de las caracter#sticas de esta edici$n
por Armando Ortega Mata. % de Mar&o de 200'.
CO()CC*+, )*CAA A (A M-.)!
/-) MAS 0) AMAO.
*,1!O-CC*+,2
Solamente el poder de la "iolencia puede superar al poder de las pala3ras. )ste
li3ro, una colecci$n de las pala3ras ms romnticas de cientos de poetas de
todo el mundo, es una colecci$n de pala3ras. )stas pala3ras estn dirigidas de
un hom3re a una mujer, para e4presar sus ms sentidos pensamientos.
-sted, seguramente, no necesita usar cada una de las poes#as, o 5ragmentos de
poes#a para decirle a una mujer todo lo que siente su alma. (6alas todas y
marque las que mejor e4presen lo que usted quiere decir. Mi recomendaci$n
es que usted use siempre el nom3re del autor tal cual aparece entre los
par6ntesis.
-se estas 5rases, "ersos y poemas...
Al regalar una 5lor
O un ramo de 5lores,
Al regalar unos chocolates
O una canci$n gra3ada.
-selas despu6s de una rica comida o cena,
-selas cuando ella haga algo especial por usted,
Cuando cumpla a7os,
O el d#a de su santo,
O como dedicatoria en un li3ro,
O en una carta de amor,
O en una tarjeta de presentaci$n,
O entr6guele una 5rase al irse de casa,
O al regresar por la tarde,
O como mensaje escrito en el celular,
O en una ser"illeta,
O en una tarjeta unida a las lla"es de un auto nue"o,
O d6je una 5rase ol"idada en una camisa que se "a a la"ar,
O escr#3alas, una diaria, en la puerta del re5rigerador,
O a7dalas a una prenda de ropa interior,
O 8selas para pedirle perd$n
Con cualquier prete4to,
O sin prete4to alguno.
0asta puede usarlas para hacer un peque7o reclamo o llamada de atenci$n.
)lla se dar cuanta de lo que "ale en su "ida.
9o "oy a empe&ar hoy mismo. :ejar usted pasar este d#a sin decirle a ella
todo lo que le importa;.
O si quiere, imprima una copia y empstela y p$ngale un t#tulo semejante al
siguiente2 <Mensajes Para la Mujer que Amo=.
Cualquier cosa que haga le dar una inyecci$n de energ#a y calor a su relaci$n
con la mujer de su "ida.
Sinceramente,
Armando Ortega Mata.
P..>
A/-? )S1A (A CO()CC*+,2
@.
>>%>>
<A)lla es=A B clamaron, a su "ista, unidos
el cora&$n y todos los sentidos >>.
)lla es la presentida, la esperada,
/ue a la primer mirada
el cora&$n se adue7aC
D.uan Eurghi@
>>2>>
9o deseo que sepan tan s$lo
que soy tuyo y no soy para nadieC
que te quiero con toda mi alma,
con todos mis ner"ios, con toda mi sangre.
D.os6 Eetinoti@
>>2>>
Mujeres, 5uentes del camino
/ue atra"iesa
e la "ida la dura realidadC
1odas distintas cuando son promesa,
1odas iguales cuando son "erdad...
D.uan Eurghi@
>>'>>
Por el amor secreto que me tu"iste un d#aC
Por el anhelo e5#mero porque te hiciera m#aC
Por la ansiedad pro3a3le que acaso pudo ser...
D)"aristo Carriego@
>>F>>
:/ui6n te am$ ms que yo, sin un instante
de duda, de desd6n o de a3andonoC
sin una gratitud, sin un ol"ido,
sin dejar de ser tuyo, siempre tuyo;
D(uis Gon&aga -r3ina@.
>>H>>
1e quiero
Porque has pasado por la senda estrecha
)n los grandes &ar&ales de la "ida
Sin desgarrar tus 3lancas "estiduras,
Sin hacerte una herida.
D(uis Gon&aga -r3ina@.
>>I>>
Jen, a3r&ame, inclina tu ca3e&a
So3re mi amante pechoC
Cierra los ojos, piensa en mi cari7o
9 despu6s... dame un 3eso.
D(uis Gon&aga -r3ina@.
>>K>>
L/u6 torpe 5uiA Ces$ la con5idencia
y te ha3l6 de mi amor, de mi e4istencia,
que "a em3e3ida en ti. e mi alma a3sortaC
te dije la triste&a que me a5lije,
te dije que soy tuyo... y no te dije
que ests muy linda... L9 eso es lo que importaA
D(uis Gon&aga -r3ina@.
>>M>>
Jol"ern del amor en tus o#dos
(as pala3ras ardientes a sonarC
1u cora&$n de su pro5undo sue7o
1al "e& despertarC
Pero mudo y a3sorto y de rodillas,
Como se adora a ios en el altar,
Como yo te he querido..., deseng7ate,
LAs# no te querrnA
DGusta"o Adol5o E6cquer@.
>>N>>
Amar es empapar el pensamiento
)n la 5ragancia del )d6n perdidoC
Amar es...C amar es lle"ar herido
Con un dardo celeste el cora&$n.
)s tocar los dinteles de la gloria,
)s "er tus ojos, escuchar tu acento,
)n el alma sentir el 5irmamento
9 morir a tus pies de adoraci$n.
DManuel M. Olores@.
>>%0>>
9 de pronto "iniste a pertur3ar mi "ida,
A sacudir mis ner"ios con nue"a crispaci$n,
A dar otra "e& 3rotes a la rama aterida,
ardores a la sangre y aliento a la ilusi$n.
DPedro Mata@.
>>%%>>
:/u6 es in8til mi a5n por conquistarte2
que ni me quieres hoy ni me querrs...;
9o me contento, Amor, con adorarte2
Lios har lo demsA
DAmado ,er"o@.
>>%2>>
...Si alcan&ara el punto de "enir a "erme
pa darme las gracias,
y si eso sucede, y en sus ojos prietos,
>>ms prietos que su alma B
de"iso que 3ulle
siquera una lgrima,
pu6 que me ricuerde que solo "i"#a
resollando lPaigre queP ella resolla3aC
pu6 ser que de nue"o me 3uyga en lo jondo
del pecho, esta chchara...
9, manque he jurado que nada, ni naiden,
Por nada del mundo, mi har perdonarla,
Si ella "iene a "erme, si ansina ricuerdo,
Si 3ulle en sus ojos prietos una lgrima,
)ntonces, mi hermano... L:pa qu6 he de enga7arte;A
LManque son muy hom3reA...
Lpu6 que me rajaraA...
DCarlos !i"as (arrauri@.
>>%'>>
Si todo muere, si todo pasa
:por qu6 esta 5ie3re que el pecho a3rasa
no ha consumido mi cora&$n;
D.uan de ios Pe&a@.
>>%F>>
1engo celos del sol cuando te 3esa
Con sus la3ios de lu& y de calor...
Mando yo que ni el aire te sonr#a,
,i los astros, ni el a"e, ni la 5lor,
,i la 5e, ni el amor, ni la esperan&a,
,i ninguno, ni nada ms que yo.
DPedro Eenjam#n Palacios@.
>>%H>>
Ojos que nunca me "eis
Por recelo o por decoro,
Ojos de esmeralda y oro,
Ouer&a es que me contempl6isC...
Miradme una sola "e&,
Ojos color de esperan&a.
DSal"ador #a& Mir$n@.
>>%I>>
)n el mundo ha3r amor mientras tu quieras
9 en el cielo ha3r lu& mientras t8 mires
9 ha3r "irtud hasta que tu te mueras,
9 ha3r 3elle&a mientras t8 no espires
...y si no hu3iera por desgracia un cielo
Cuando murieras t8, se 5ormar#a.
DOelipe -ri3arri@.
>>%K>>
Si quieres que te quiera de otra suerte
1endr6 que no quererte aunque te quiera...
Porque si te quisiera de otro modo,
,i me querr#as ni te querr#a del todo,
9 t8 te morir#as como me muero.
D.os6 Mar#a Sou"iron@.
>>%M>>
:)n d$nde est tu rostro 3endecido;
:/u6 sitios ilumina tu presencia;...
Mi cora&$n en5ermo de tu ausencia
)4pira de dolor porque te has ido.
D)5r6n !e3olledo@.
>>%N >>
9o quisiera ser agua y que en mis olas,
/ue en mis olas "inieras a 3a7arte
Para poder, como lo sue7o a solas,
A un mismo tiempo por doquier 3esarte.
DSal"ador #a& Mir$n@.
>>20>>
Mi herido cora&$n en ti reposa
>>en la mansa agon#a de quererte B
como gota de sangre en una rosa...
D)nrique Gon&le& Mart#ne&@.
>>2%>>
e tanto que he "i"ido y he so7ado
9 que ha sido a la "e& llama y per5ume
Me queda tu calor, que se consume
Aqu# en mi cora&$n que te ha adorado.
Dcon cam3ios a )nrique Gon&le& Mart#ne&@.
>>22>>
)ste "iento de ausencia, cuando toca
Con su mano glacial, todo lo en5r#aC
S$lo en mi cora&$n la lejan#a
)s la"a de "olcn y 5ie3re loca.
(a pasajera soledad pro"oca
)n mi interior incendios de agon#a,
Ms cuando "uel"es y te siento m#a,
Cierra tu 3eso el crter de la 3oca.
)l 5uego de no "erte es "i"a llama
/ue arde sin consumir y que me in5lama
Mientras sale en tu 3usca mi demencia.
Jen y apgala t8, llu"ia en mi lum3re
9 en la nie"e enga7osa de la cum3re
1iende el iris de pa& de tu presencia.
D(lu"ia en la lum3re, de )nrique Gon&le& Mart#ne&@
>>2'>>
Mientras haya unos ojos que re5lejen
(os ojos que los miranC
Mientras responda el la3io suspirando
Al la3io que suspiraC
Mientras sentirse puedan en un 3eso
os almas con5undidasC
Mientras e4ista una mujer hermosa,
Lha3r poes#aA
DGusta"o Adol5o E6cquer@.
>>2F>>
9o se que hay 5uegos 5atuos que en la noche
(le"an al caminante a perecerC
9o me siento arrastrado por tus ojos.
Pero a d$nde me arrastran, no lo se.
DGusta"o Adol5o E6cquer@.
>>2H>>
Si se tur3a medroso en la alta noche
1u cora&$n,
Al sentir en tus la3ios un aliento
A3rasador,
Sa3e que, aunque in"isi3le, al lado tuyo
!espiro yo.
DGusta"o Adol5o E6cquer@.
>>2I>>
Sa3e, si alguna "e& tus la3ios rojos
/uema in"isi3le atm$s5era a3rasada,
/ue el alma que ha3lar puede con los ojos
1am3i6n puede 3esar con la mirada.
DGusta"o Adol5o E6cquer@.
>>2K>>
:/u6 es poes#a; Bdices mientras cla"as
en mi pupila tu pupila a&ul >>,
:qu6 es poes#a; :9 t8 me lo preguntas;
Poes#a... eres t8.
DGusta"o Adol5o E6cquer@.
>>2M>>
Por una mirada, un mundoC
Por una sonrisa un cieloC
Por un 3eso...C Lyo no s6
/u6 te diera por un 3esoA.
DGusta"o Adol5o E6cquer@.
>>2N>>
Cuando enmudece tu lengua
9 se apresura tu aliento,
9 tus mejillas se encienden,
9 entornas tus ojos negrosC
Por "er entre sus pesta7as
Erillar con h8medo 5uego
(a ardiente chispa que 3rota
el "olcn de los deseos,
ar#a, alma m#a,
Por cuanto espero,
Lla 5e, el esp#ritu,
la tierra, el cieloA.
DGusta"o Adol5o E6cquer@.
>>'0>>
Asoma3a a tus ojos una lgrima
9 a mi la3io una 5rase de perd$nC
0a3l$ el orgullo y se enjug$ tu llanto,
9 la 5rase en mis la3ios e4pir$.
9o "oy por un camino, y tu por otro
Pero al pensar en nuestro mutuo amor
9o digo a8n2 <:Por qu6 call6 aquel d#a;=
9 t dirs2 <:por qu6 no llor6 yo;=.
DGusta"o Adol5o E6cquer@.
>>'%>>
(os suspiros son aire, y "an a aire.
(as lgrimas son agua, y "an al mar.
ime, mujer2 cuando el amor se ol"ida,
:Sa3es t8 a d$nde "a;
DGusta"o Adol5o E6cquer@.
>>'2>>
(a lu& primera del primero d#a
(uego que el sol naci$, toda la encierra,
C#rculo ardiente de su lum3re pura,
9 as# tam3i6n cuando tu sol nac#a
1odas las hermosuras de la tierra
remitieron su lu& a tu hermosura.
D(ope de Jega@.
>>''>>
Algo en mi alma se parece
A ti. )res t8. ,o puedes irte
el todo, amiga, aunque te "ayas.
9 algo en tu alma me recuerda
Sin remedio. ,o podrs dejarme
el todo, amiga, aunque me dejes.
D!u36n Eoni5a& ,u7o@.
>>'F>>
uerme inocente el lo3o, que ha "encido
)l son di"ino de tu dulce lira,
9 entre el mismo ganado est rendido.
Pues donde tu su>a"e acento admira
A quien 5alta ra&$n, "ida y sentido,
:/u6 har con alma quien por ti suspira;
D(ope de Jega@.
>>'H>>
/uejosa est de "os naturale&a
Por "uestra condici$n spera y dura,
/ue para humana os dio tanta 3elle&a.
O menos per5ecci$n o ms 3landura,
/ue a presumir de "os tanta dure&a,
:C$mo os pudiera dar tanta hermosura;
D(ope de Jega@.
>>'I>>
Oor&osos celos son, no son "iolentosC
Apenas nace amor, cuando los llama
,adie puede entender sus mo"imientos,
,inguno de5enderse de su llama,
Porque si son los celos pensamientos,
:qui6n puede no pensar perder lo que ama;
D(ope de Jega@.
>>'K>>
Cuando sale el al3a hermosa
Coronada de "ioletas,
Crece el crep8sculo a d#a
Por contemplar tu 3elle&aC
(a lu& de la tuya en"idia,
/ue el norte a tus ojos lle"as,
Adonde es para los m#os
Acaso tu larga ausencia.
,o hay planeta que contigo
*ndignado el rostro tenga,
,i resplandor que se iguale
e las suyas a tu es5era.
(as nu3es del occidente
Menos 3ordadas se muestran,
)l cielo cuando te mira
e que te 5orm$ se alegra.
)l sol a .8piter dice
/ue eres el sol de la tierra
9 que aumentas con tus ojos
(as minas de su rique&a.
(a luna de ti celosa,
que te da ms lu& se quejaC
hasta las estrellas grandes,
que parecen ms peque7as.
Al3a, crep8sculo, d#a,
(u&, norte , ocaso, planetas,
!esplandor, es5eras, nu3es,
Cielo, sol, luna y estrellas2
-nas se alegran y otras se querellan,
que adonde sales t8 se esconden ellas.
D(ope de Jega@.
>>'M>>
(u& que alum3ras el sol, D(ucinda@ hermosa,
/ue aun no te precias de "ol"er tus ojos
Al alma que llama3as due7o suyo2
Si "i"es, porque "i"o, desde7osa,
Aca3a con mi "ida tus enojos,
Pues no has de hallar de5ensa en lo que es tuyo.
D(ope de Jega@.
>>'N >>
Aquella noche en su mayor espanto
Consider6 la pena de perderte,
(a dura soledad creciendo el llanto,
9 llamando mil "eces a la muerte,
Otras tantas mir6 que me quita3a
(a dulce gloria de "ol"er a "erte.
D(ope e Jega@.
>>F0>>
9o, como aquel que a contemplar se para
!uinas tristes de pasadas glorias,
en agua de dolor 3a76 mi cara.
e tropel acudieron las memorias,
los asientos, los gustos, los 5a"ores,
que a "eces los lugares son historias,
y en ms de dos que yo te dije amores
parece que escucha3a tus respuestas
y que esta3an all# las mismas 5lores.
D(ope de Jega@.
>>F%>>
)n tanto que mi esp#ritu rigiere
)l cuerpo que tus 3ra&os estimaron,
,adie los m#os ocupar espereC
(a memoria que en ellos me dejaron
)s alcaide de aquella 5ortale&a
/ue tus hermosos ojos conquistaron.
D(ope de Jega@.
>>F2>>
Madre, unos ojuelos "i
Jerdes, alegres y 3ellos.
LAy, que me muero por ellos
y ellos se 3urlan de miA
(as dos ni7as de sus cielos
0an hecho tanta mudan&a,
/ue la color de esperan&a
Se me ha con"ertido en celos.
9o pienso, madre, que "i
Mi "ida y mi muerte en "el>los.
LAy, que me muero por ellos
y ellos se 3urlan de miA
:/ui6n pensara que el color
de tal suerte me enga7ara;
Pero :qui6n no lo pensara
Como no tu"iera amor;
Madre, en ellos me perd#
9 es 5uer&a 3uscarme en ellos.
LAy, que me muero por ellos
y ellos se 3urlan de miA.
D(ope de Jega@.
>>F'>>
Pareces la prima"era
/ue las 5lores y las a"es
1odas despiertan a "erte
9 al sol de tus ojos salen.
D(ope de Jega@.
>>FF>>
LOh, ms hermosa y ms 3ella
que la aurora aljo5arada
mora de los ojos m#os,
que otra en 3eldad no te igualaA
D(ope de Jega@.
>>FH>>
:Por qu6, Amor, cuando e4piro desarmado,
de mi te 3urlas; (l6"ate esa hermosa
doncella tan ardiente y tan graciosa
que por mi oscuro asilo has asomado.
D*gnacio !am#e&@.
>>FI>>
9o quiero ser el c6sped
Olorido y mati&ado
onde se asienten, ni7a,
(as huellas de tus piesC
9o quiero ser la 3risa
1ranquila de ese prado
Para 3esar tus la3ios
9 agoni&ar despu6s.
9o quiero oir latiendo
1u pecho junto al m#o,
yo quiero o#r qu6 dicen
los dos en su latir,
y luego darte un 3eso
de ardiente des"ar#,
y luego... arrodillarme
mirndote dormir.
DManuel Acu7a@.
>>FK>>
:9 temes que otro amor mi amor destruya;
L/u6 mal conoces lo que pasa en miC
no tengo ms que un alma, que es ya tuya,
y un solo cora&$n, que ya te diA
Aqu# a3undan mujeres deslum3rantes,
!einas que escla"as de la moda son,
9 ata"iadas de sedas y 3rillantes,
Sus ojos queman, como quema el sol.
e esas 3ellas 5ascinan los hechi&os,
,6ctar manan sus la3ios de carm#nC
Mas con su arte y su lujo y sus posti&os,
,inguna puede compararse a ti.
A pesar de su grande poder#o,
Carecen de tus gracias y "irtud,
9 todas ellas juntas, ngel m#o,
Jaler no pueden lo que "ales t8.
)s tan ingente tu sin par pure&a,
9 tan ingente tu hermosura es,
/ue al&ar puede su templo la 3elle&a
Con el pol"o que oprimes con tu pie.
DAntonio Pla&a@.
>>FM>>
(os astros sern, mi "ida,
Ms que tus ojos hermososC
Pero a mi ms que los astros
Me gustan, linda, tus ojos.
DAntonio Pla&a@.
>>FN>>
.unto a ti no mido el tiempo,
,i s6 las horas contar,
Porque de cuentas no sa3e
/uien sa3e amar nada msC
)res la maga su3lime,
/ue con tu amor di"inal,
(o imposi3le de mi sue7o
Con"iertes en realidadC
DAntonio Pla&a@.
>>H0>>
:Por qu6 te amo; B,o lo s6.
:/ui6n eres t8; ,o preguntoC
S$lo s6 que desde el punto
)n que te "i, te ador6.
DAntonio Pla&a@.
>>H%>>
:9 temes que otro amor mi amor destruya;
L/u6 mal conoces lo que pasa en miC
no tengo ms que un alma, que ya es tuya,
y un solo cora&$n, que ya te diA
DAntonio Pla&a@.
>>H2>>
)sa de talle de palma,
Morena de la3ios rojos,
!o3$, cora&$n tu calma...
LAy de ti, si tiene el alma
tan negra como los ojosA...
DAntonio Pla&a@.
>>H'>>
1e adoro, som3ra imposi3le,
Como el arcngel entero,
9 aunque nada, nada creo,
0oy me asom3ra lo incre#3le.
:Por qu6 no eres LayA 1angi3le,
som3ra del alma adorada,
som3ra de la in5ortunada
que mi la3io en sue7os nom3ra;
:Por qu6 no me "uel"o som3ra
para 5undirme en tu nada;
DAntonio Pla&a@.
>>HF>>
:Por qu6 al conocernos
tem3laste y tem3l6;
:Por qu6 sin ha3larnos
me amaste y te am6;
:Por qu6 nuestros ojos
cru&aron su lu&;
:Por qu6 nuestras almas
se ha3laron de tu;
DAntonio Pla&a@.
>>HH>>
)res ms 3ella que la esperan&a,
Ms "aporosa que la ilusi$nC
9 donde pones tu pie peque7o,
Pone sus la3ios el casto amor.
)res la reina de las hermosas,
Porque ,atura te concedi$
1antos hechi&os como ca3ellos
1ienen tus tren&as color de sol.
DAntonio Pla&a@.
>>HI>>
(ejos de ti, si miro a otras mujeres
!adiantes de 3elle&a y ju"entud,
,o am3iciono sus mgicos placeres,
/ue mi 8nico placer, linda, eres t8.
(ejos de ti, no "i"o, 3ien lo sa3es
Porque lejos de ti, mujer, estoy
Como sin aire las canoras a"es,
Como sin agua la marchita 5lor.
(ejos de ti, mi 5rente est a3atidaC
(ejos de ti, mujer, no soy 5eli&C
(ejos de ti, no quiero ni la "ida,
/ue "i"ir no es "i"ir lejos de ti.
DAntonio Pla&a@.
>>HK>>
/ue3raremos las copas, los "asosC
/ue tus la3ios de 5ino carm#n,
)sos la3ios de 5uego no escasos,
Mejor copa sern para mi.
DAntonio Pla&a@.
>>HM>>
,i la lu& re5ulgente de la aurora
Cuando rasga del cielo la cortina,
,i los rayos de 5uego con que dora
)l #gneo sol la corpulenta encina,
Pueden 3rillar, mujer 5ascinadoraC
/ue todo tu mirada lo domina,
9 a la aurora y al sol les causa enojos
(a lu& 5ulgente de tus lindos ojos.
DAntonio Pla&a@.
>>HN>>
Si es linda la 3lanca luna
e luceros tachonada,
/ue se espeja en la laguna
esde el 6ter reclinada,
)s ms linda tu mirada
Si es lindo tras los horrores
e la noche api&arrada,
Jer los n#tidos al3ores
e la aurora sonrosada,
)s ms linda tu mirada.
DAntonio Pla&a@.
>>I0>>
Soy un po3re cantor, sin pan ni a3rigo,
/ue "ago por el pramo in5ecundoC
Pero el que miras a tus pies medigo,
Puede, como Col$n, darte otro mundo.
Otro mundo de amor y de ilusiones
Como la mente lo 5orj$ en el "uelo,
9 al descu3rir a tu alma otras regiones,
Ser6 tu Galileo, "ers el cielo.
DAntonio Pla&a@.
>>I%>>
9 5u6 entonces2 -na ni7a
9 en dos tren&as los ca3ellos,
-na lu& en la mirada
/ue alum3ra3a hasta all lejosC
Ancho mirar, como pla&a
Para un no"ia&go la3riegoC
(as pesta7as como juncos
.unto a los ojos inmensosC
>>:c$mo har para cerrarlos;
>>Ly qu6 grande ser el sue7oA
Sus ojos, sus grandes ojos
el color de las casta7as,
Sus tren&as, sus largas tren&as
el largo de su mirada
Ojos de estarse mirndolos
0asta ms all del alma.
A la orilla de los ojos
(legu6C la empec6 a mirarC
>>Lqui6n tornara a los tiempos 3uenos,
qui6n "ol"iera la "ida atrs,
qui6n me diera die& a7os menos,
qui6n te diera die& a7os msA
DAndr6s )loy Elanco@.
>>I2>>
0ay un punto en el camino
onde se empie&a a quererC
)l que no lo "io no supo
Cundo, c$mo, d$nde 5ue.
,adie sa3e las ra&ones
e este empe&arte a querer,
e este seguirte queriendo,
e este quererte despu6s.
/ue se de"uel"en los ojos,
/ue se de"uel"en los pies,
/ue se de"uel"en los sue7os
Adonde quiera que ests.
DAndr6s )loy Elanco@.
>>I'>>
Me muero por preguntarte
Si es igual o es di5erente
/uerer y amar y si es cierto
/ue yo te amo y t8 me quieres.
>>Pero es que no da lo mismoC
dicen que el querer se aca3a
y el amar es in5inito,
amar es hasta la muerte
y querer hasta el ol"ido.
DAndr6s )loy Elanco@.
>>IF>>
,o hay un hom3re que supere
A la "ersi$n que de ese hom3re
a la mujer que lo quiereC
,i e4iste mujer tan 3ella,
,i e4iste mujer tan pura
Como la que se 5igura
)l hom3re que piensa en ella.
Por eso, al estarte amando,
Si con un amor te quiero
Con otro te estoy creando.
DAndr6s )loy Elanco@.
>>IH>>
)n e4trema pasi$n "i"#a contento
por "os, se7ora, y cuando ms sent#a,
s$lo un mirarme o "eros, deshac#a
o, al menos, ali"ia3a mi tormento.
0ora quisistes que de 5undamento
cayese en tierra la esperan&a m#a
con declararme lo que no entend#a,
de torpe, hasta aqu# mi entendimiento.
e esto naci$ un desd6n por cuya mano
en t6rmino muy corto se ha deshecho
la 53rica que Amor hi&o en mil a7os.
9o miro, ya seguro desde el llano,
el risco en que me "i y el paso estrecho,
quedando ya seguro de mis da7os.
D0ernando de Acu7a@.
>>II>>
Juela a 1- (AO M* mente
en alas de la esperan&a
que est en C0*0-A0-A el tesoro
que ms en el mundo ama.
DAdelardo ($pe& de Ayala@
>>IK>>
LCuando li3re de amor tu puro seno,
por el jard#n ameno
placentera "aga3as,
tan 3ella, tan gentil, que parec#as
mariposa ligera, si corr#as,
hermosa 5lor, cuando parada esta3asA
DAdelardo ($pe& de Ayala@
>>IM>>
Como las auras de a3ril
pasan 3esando la rosa,
y cada "e& ms hermosa
la dejan en su pensil,
los a7os de mil en mil
pasen por ti, hermosa Ana,
y en su carrera li"iana
s$lo te sepan traer
dulces recuerdos de ayer
y esperan&as en ma7ana.
DAdelardo ($pe& de Ayala@
>>IN>>
L/ui6n 5uera el mar, que enamorado espera
que tu cuerpo interrumpa su llanura
y rodear tu espl6ndida hermosura
de un a3ra&o y a un tiempo toda enteraA
Si yo en tus aguas in5undir pudiera
el alma ardiente que adorarte jura,
en muestra de mi amor y mi "entura
te al&ara en triun5o a la celeste es5era.
9, al descender con mi tesoro, u5ano,
con"irtiendo la l#quida monta7a
en olas que anunciaran mi alegr#a,
en las costas del reino lusitano,
y en A5rica, y Am6rica, y Ereta7a,
mi grito de placer resonar#a.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>K0>>
:/ui6n no ha encontrado, como yo, en la "ida
una de esas mujeres misteriosas,
amparo y lu& del alma doloridaC
imagen propia del amor pro5undo
que nos inspira el cieloC
ngel de pa& que a la oraci$n pro"ocaC
nuncio de ios, que hallamos en el mundo,
y nunca al mundo con sus alas toca;
..................................................................
escansa, amiga tiernaC ya es cumplida
tu misi$n de consueloC
t8 no "iniste a dis5rutar la "idaC
3ajaste s$lo a merecer el cielo.
Le esa tierna amistad, que nunca muere,
los dos tendremos, mientras yo "i"iere,
t8 un recuerdo en la tierra, y yo en el cieloA
DAdelardo ($pe& de Ayala@
>>K%>>
6jame penetrar por este o#do,
camino de mi 3ien el ms derecho,
y en el rinc$n ms hondo de tu pecho
deja que la3re mi amoroso nido.
Oeli& eternamente y escondido,
"i"ir6 de ocuparlo satis5echo...
Le tantos mundos como ios ha hecho,
este espacio no ms a ios le pidoA
9o no codicio 5ama dilatada,
ni el aplauso que sigue a la "ictoria,
ni la gloria de tantos codiciada...
/uiero ci5rar mi 5ama en tu memoriaC
quiero encontrar mi aplauso en tu miradaC
y en tus 3ra&os de amor toda mi gloria.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>K2>>
>>Ante el retrato de una 3ella>>

e "ista y muy de pasada
nos conocemos los dos,
y la tuya, "i"e ios,
no es "ista para ol"idada.
Mas t8 "ers, si me escuchas
con la atenci$n que te pido,
que el no ha3ernos conocido
tiene "entajas, y muchas.
LCunta ala3an&a podemos
decir rec#procamente
de los dos..., precisamente
porque no nos conocemosA
18 dirs que la modestia
en m# acredita su nom3re,
pues para ti no hay un hom3re
que cause menos molestia.
/ue, aunque me llamen adusto
los que... me conocen mal,
soy tan 3lando y tan leal,
que nunca te di un disgusto.
9o dir6 que hasta el presente
no te o# murmurar nada,
ni de amiga mal tocada
ni de amiga impertinenteC
que de3es tener un arte
singular y un gran talento,
pues que ni un solo momento
me he cansado de escucharteC
que es tu tino tan per5ecto,
tu prudencia tan cumplida,
que juro a ios que en mi "ida
te he conocido un de5ecto.
9 en un mes lo aca3ar#a
si hu3iera de re5erir
cuanto podemos decir
de tu ala3an&a y la m#a.
1odo 3ueno, y, sin em3argo,
todo "erdad lisa y llana,
y todo, chica, dimana
de ha3ernos "isto de largo.
/ue en este mundo 5atal
tales enga7os se "en,
que para ala3arse 3ien
hay que conocerse mal.
Mas, si iguales han nacido
tu cora&$n y tu cara,
yo mucho ms te ala3ara
si te hu3iera conocido.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>K'>>
(a m8sica

(a m8sica es el acento
que el mundo arro3ado lan&a,
cuando a dar 5orma no alcan&a
a su mejor pensamiento2
de la 5lor del sentimiento
es el aroma lo&anoC
es del 3ien ms so3erano
presentimiento sua"e,
y es todo lo que no ca3e
dentro del lenguaje humano.
ichosa t8 que su palma
has llegado a merecer,
conmo"iendo a tu placer
la mejor parte del alma.
1u "o& in5unde la calma
y arre3ata y enamora...
LAy de m#A 1u seductora
y celestial armon#a,
Lcuntas "eces calmar#a
este a5n que me de"oraA
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>KFQ
A un pie

)l pie ms lindo que acaricia el suelo
juga3a ante mi "ista complacida2
yo, con mano dichosa y atre"ida,
de un espacio mayor le"ant6 el "elo.
Eella columna descu3ri$ mi anhelo,
por los mismos amores construida,
como del recio "enda"al mo"ida,
se a3re la nu3e, y se descu3re el cielo.
etenido en las puertas de la gloria,
aguardo a que el amor quiera propicio
dilatar en sus reinos mi "ictoria.
9 hoy, recordando tan gallardo indicio,
mil "eces se complace mi memoria
en di3ujar completo el edi5icio.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>KH>>
:)s posi3le que desde7es
mi amor, porque eres de"ota,
cuando yo s$lo te pido
o3ras de misericordia;
18 "ers, si atentamente
de mis dolores te in5ormas,
que en m# puedes, "ida m#a,
ejercerlas casi todas.
)nse7ar al que no sa3e
es o3ligaci$n piadosa...
L0a& t8 que mi amor aprenda
de ti lo mucho que ignoraA...
9o no s6 qu6 sa3or tienen
tus pala3ras amorosas,
ni el encanto de tus 3ra&os
cuando amantes aprisionan,
ni los rayos di tus ojos,
ni los ayes de tu 3oca....
>Scame de esta ignorancia,
que me mata de congoja,
y ens67ame, pues ignoro
tantas dulc#simas cosasA
ame, dame el 3uen consejo
que ha menester quien te adora,
para sa3er de qu6 modo
se cam3ia un alma por otra...
9 corr#geme, si yerro...
LJers mi o3ediencia pronta,
3uscar la senda ms 3re"e
que en tu pecho desem3ocaA
Perd$name, si te injuria
mi pasi$n impetuosa,
pues sa3es al que ama mucho
lo mucho que le perdonan.
9 no me niegues al menos,
cuando la pena me ago3ia,
que de consolar al triste
te o5re&co ocasi$n notoria...
Mas si es 5laque&a el quererte,
con paciencia la soporta,
y a un tiempo, de esta manera,
los dos ganamos la gloria.
)stoy en5ermoC "is#tameC
estoy ham3rientoC ha& que comaC
y de mi alma, la tuya
calme la sed ardorosa.
Gime el cora&$n desnudo,
y se estremece y sollo&a,
porque tu amor no le presta
el a3rigo de sus ropas.
Soy un po3re peregrino
que llama a tu puerta sorda2
mas, si t8 me das posada
y en tu cora&$n me alojas,
no temas que nunca e4ija,
por mucho que el tiempo corra,
que redimas a un cauti"o
que en serlo tuyo se go&a.
)n 5in, si nada te mue"e,
y despiadada malogras
la ocasi$n de practicar
tantas 3en65icas o3ras,
conc6deme la que pido,
8ltima piedad de todas2
enti6rrame, que estoy muertoC
y puesto que eres de roca,
l3rame la sepultura
del mrmol de tu persona.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>KI>>
Ausencia

(a piedra imn reci3e de una estrella
el in5lujo en que 3usca su go3ierno
la na"e auda&, y, en 64tasis eterno,
contempla enamorada su lu& 3ella.
Siente en su espalda el mar la 3landa huella
de la luna gentil, y, amante tierno,
suspira y gime, o, con 5uror interno,
en cien monta7as a la par se estrella.
LAma una 5lor al luminar del d#aC
dispersas y apartadas, sus amores
se comunican las 5le4i3les palmas...
:Por qu6, ausente, no escuchas la "o& m#a;
:Por qu6 sienten mejor el mar, las 5lores,
y hasta las mismas piedras que las almas;
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>KK>>

onosa aldeana
de negro ca3ello,
de rostro ms 3ello
que 5resca ma7ana2
detenteC te llamo
tem3lando de amorC
desata ese ramo
y dame una 5lor.
Marchito y sin "ida
tu ramo, aldeana,
acaso ma7ana
ninguno lo pidaC
mas hoy que lo pinta
la lu& del amor,
desata esa cinta
y dame una 5lor.
,o llores, amada,
no muestres despechoC
que lle"o en el pecho
tu imagen gra3ada.
Lichosa ma7anaA
Lichoso mi amorA
Me dio la aldeana
la rosa mejor.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>KM>>
Mil "eces con pala3ras de dul&ura
resta pasi$n comunicarte ans#o2
mas :qu6 pala3ras hallar6, 3ien m#o,
que no haya pro5anado la impostura;
Penetre en ti callada mi ternura
sin detenerse en el menor des"#oC
como rayo de luna en claro r#o,
como aroma sutil en aura pura.
R3reme el alma silenciosamente,
y d6jame que inunde satis5echo
sus regiones, de amor y encanto llenas.
Oiel pensamiento, animar6 tu menteC
a5ecto dulce, "i"ir6 en tu pechoC
llama sua"e, correr6 en tus "enas.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>KN>>
Eendigo el pensamiento, que no cesa
de a3rasarse en tus ojos seductores,
y alado, como el dios de los amores,
siempre a tu o#do mi pasi$n te e4presaC
que te sigue constante, y se em3elesa
en "agar por las hojas de tus 5lores,
y te a3ra&a, a pesar de tus rigores,
y cuanto ms te enojas, ms te 3esa.
Pjaro que del "uelo sostenido
gime cansado, reposar ans#a
entre las pajas del oculto nido...
LOh Madre del AmorA )n este d#a
con58ndanse en un tr6mulo gemido
mi pensamiento y la adorada m#a.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>M0>>
/uisiera adi"inarte los antojos,
y de s83ito en ellos trans5ormarmeC
ser tu sue7o, y callado apoderarme
de todos tus riqu#simos despojosC
aire sutil que con tus la3ios rojos
tu"ieras que 3e3erme y respirarme2
quisiera ser tu alma, y asomarme
a las claras "entanas de tus ojos.
/uisiera ser la m8sica que en calma
te adula el cora&$n2 mas si constante
mi 5e consigue la escondida palma
ni aire sutil, ni sue7o penetrante,
ni m8sica de amor, ni ser tu alma,
nada es tan dulce como ser tu amante.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>M%>>

SPara ti, cuanto quieras...T >1e con5ieso
que, al leer estas letras de tu mano,
qued6 como el a"aro que cercano
"iera el tesoro que guarda3a Creso.
!ecord6 de tu 3oca el dulce 3eso,
de tus ojos el 5uego so3erano,
tu pr$diga hermosura, y el arcano
en que el amor se enciende y "i"e preso.
Si es "erdad que a que elija te acomodas
entre ms joyas que mujer alguna
lle"$ jams para alegrar sus 3odas,
yo dudoso entre tantas, Loh 5ortunaA,
todas las quiero, todas, todas, todas...
LPero, por ios, que no me 5alte unaA
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>M2>>
L)s ellaA... Amor sus pasos encamina...
Siento el 3lando rumor de su "estido...
Cual cielo por el rayo di"idido,
mi esp#ritu de pronto se ilumina,
Mil ansias, con la dicha repentina,
se agitan en mi pecho conmo"ido,
cual 3ullen los polluelos en el nido
cuando la tierna madre se a"ecina.
LMi 3ienA LMi amorA LPor la encendida y clara
mirada de tus ojos, con anhelo
penetra el alma, de tu ser a"araA...
LAyA L,i el ngel ca#do ms consuelo
pudiera dis5rutar, si penetrara
segunda "e& en la regi$n del cieloA
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>M'>>
9o "i, y a8n me parece que la "eo,
su mirada en amores encendida,
y entre mis manos, quieta y complacida,
su mano cual riqu#simo tro5eo.
9o "i sus la3ios de sa3or hy3leo
3rindar risue7os celestial 3e3ida...
L9o "i rasgado el cielo y prometida
toda la dicha que so7$ el deseoA
Canta3a el alma, al presentir su gloria,
cual 3osque alegre cuando el sol a"an&a
arrollando la noche en su "ictoria...
L1odo cam3i$A... L1roc$se la 3onan&a
en tempestadA... >L*n5ierno es la memoria
donde pena un amor sin esperan&aA
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>MF>>
:Por qu6 me has ol"idado; :Por qu6, ingrata,
niegas tu cora&$n a mi gemido,
y, a5ligiendo mi pecho comprimido,
tu inhumano silencio se dilata;
,o le ro3a la muerte al que arre3ata,
ni el nom3re ni el recuerdo agradecido...>
L1um3a sin epita5io es el ol"ido,
que traga al muerto y hasta el nom3re mataA>
L03lame, por piedadC aunque al ha3larme
destruyas mi esperan&a y sea mi suerte
"i"ir llorando tu rigor eternoA...
Acu6rdate siquiera de matarmeC
que odio ms el ol"ido que la muerte,
y ms temo la nada que el in5ierno.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>MH>>
9o perdonara la traici$n artera,
hu6sped eterno de tu pecho ingrato,
si alguna "e& en tu amoroso trato
me hu3ieses dicho una "erdad siquiera.
:9o perdonarte, in5ame;... LCuando adquiera
todos los 3ienes que te di insensato,
el ardor de mi cndido arre3ato,
el no3le arranque de mi edad primeraA
LPido al cielo que, en cam3io de tu calma,
te d6 mi pena, y que tu pecho herido
llore con sangre la perdida palmaA...
Mas LayA en "ano la "engan&a pidoC
que estos males se sienten en el alma,
Ly t8, per"ersa, nunca la has tenidoA
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>MI>>
,o6, segundo Adn de los mortales,
de tur3a irracional acompa7ado,
en el arca 5amosa andu"o a nado
hasta que "io pac#5icas se7ales.
)n la ausencia, que es arca de mis males,
me encierran tu rigor y desagrado,
de mil remordimientos acosado,
que son los ms 5eroces animales.
Con esta carta, a guisa de paloma,
t#midamente me a"enturo, y prue3o
si se ha calmado el mar de tus enojos...
#melo por piedadC que, si no asoma
la pac#5ica oli"a, no me atre"o
a presentarme a tus di"inos ojos.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>MK>>
ices que la conciencia te pro"oca
a contarme, por 5in, lo sucedidoC
que es "erdad el recelo que he tenido,
y con 5ulano me o5endiste loca...
L9 me pides perd$nA... LA m# me toca
demandarlo de ti, que injusto he sidoC
pues que nunca posi3le ha3#a cre#do
que una "erdad saliese de tu 3ocaA
9 t8 imaginas, de ru3or tur3ada,
que hoy mi desprecio con ra&$n comien&a,
Lcuando nunca te he "isto tan honradaA...
Mas no es e4tra7o que el pudor te "en&aC
que el hacer algo 3ueno es humorada
que ha de costarte un poco de "ergUen&a.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>MM>>
Con Placer ha3lo contigo,
yo que en mi "ida te he ha3ladoC
pues eres centro, y a3rigo,
9 dep$sito sagrado
de la dicha de un amigo.
ue7a de su 5e segura
y r3itra a un tiempo te "es
de su go&o o su amarguraC
que 6l no tendr ms "entura
que aquella que t8 le des.
Aunque Marte galardone
su es5uer&o nunca domado
y cien "eces le corone,
y en los negocios de )stado
consiga ms que am3icioneC
y aunque atenta a su inter6s,
siempre constante y segura
5ortuna 3ese sus pies,
6l no tendr ms "entura
que aquella que t8 le des.
(a mujer nuestra e4istencia
condena a dolor pro5undo
o a perpetua complacenciaC
9 no hay poder en el mundo
que re"oque la sentencia.
Vl adora tu hermosura,
e insolu3le el la&o es
que 5orm$ "uestra ternura2
L9a no tendr ms "entura
que aquella que t8 le desA
Como al sol por sus re5lejos
logramos adi"inar,
y por su aroma al a&ahar,
y el gra"e son desde lejos
anuncia cercano el mar,
yo adi"ino tu alma pura
en la apaci3le quietud
del hom3re que amor te jura,
y contemplo en su "entura
resplandecer tu "irtud.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>MN>>
A Carmela
D)n camino de ser madre por segunda "e&@

LJengan hijos de ti, cuya ternura
se har apaci3le del "i"ir la senda,
si luce en cada uno alguna prenda
de tantas como adornan tu hermosuraA
*miten los "arones la 3ra"ura
con que al potro andalu& sueltas la riendaC
y enamore en las hem3ras y suspenda
tu dulce trato, tu "irtud segura.
Mire el mundo sin 5in reproducidas
tu 5a& hermosa, tus contornos 3ellos,
alma sencilla y cora&$n "aliente2
y en tus nietos tus gracias esparcidas,
la edad 5utura te amar por ellos,
como por ti te adora la presente.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>N0>>
Aunque el solo teatro tu alma 5uera
de tantos genios y de numen tantoC
aunque por s$lo 5ruto de su canto
una lgrima tuya se "ertieraC
recordaran con go&o en la alta es5era
su "ida transitoria y su que3ranto,
y sintieran de nue"o el dulce encanto
de la su3lime inspiraci$n primera.
18 sola 3astas a colmar su anhelo,
y 3astas a su premio y su "entura,
y a 5ijar sus miradas en el suelo2
/ue ni el amor que persuadir procura
ni el arte, ni la 5e, ni el mismo cielo,
tienen templo mejor que un alma pura.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>N%>>
,o pulso la lira de oro,
si no me anima el amor.
icen que eres un tesoroC
pero yo no me enamoro
3ajo pala3ra de honor.
Si el rostro que me han descrito
despu6s tan lindo lo hallo,
te o5re&co segundo escritoC
y... para entonces remito
las cosas que ahora te callo.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>N2>>
Me parecen tus pies, cuando di"iso
que la 5alda traspasan y 3ordean,
dos ni7os que tra"iesos juguetean
en el mismo dintel del Para#so.
/uiso el amor, y mi 5ortuna quiso,
que ellos el 5iel de mi esperan&a sean2
de pronto, cuando salen, me recreanC
cuando se "an, me a5ligen de impro"iso.
LOh pies idolatradosA L9o os imploroA
y pues sa36is mo"er todo el palacio
por quien el alma enamorada gime,
traed a mi rega&o mi tesoro,
y yo os ali"iar6 por largo espacio
del riqu#simo peso que os oprime.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>N'>>
,ac# so3er3io en misera3le cunaC
"ol6 al com3ate y alcanc6 renom3re2
mi sal"aje "alor y mi 5ortuna
me hicieron luego despreciar al hom3re.
,i el 3osque solitario con su calma
un pensamiento le"ant$ en la mente,
ni el ronco son de la 3atalla hir"iente
un sentimiento despert$ en mi alma.
18 solamente, )lena, "ida m#a,
t8, como ios, que arranca con su mano
agua sin 5in del pedernal que toca,
sacaste amor y sentimiento humano
de este desierto cora&$n de roca.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>NF>>
Cuando cantas en dulce melod#a
la Oraci$n de la Jirgen, me parece
que otra "e& el Arcngel aparece
y se postra a las plantas de Mar#a.
e aquel hondo misterio la alegr#a
mi esp#ritu le"anta y enno3leceC
la nie3la se disipa, y se esclarece
la estrecha senda que al )mp#reo gu#a.
0oy que tu pura "o& ha enmudecido,
entre el cielo y el mundo denso "elo
"an poniendo las som3ras del ol"ido...
LAyA Canta, )milia, que escucharte anhelo,
para mirar de nue"o esta3lecido
el contacto del mundo con el cielo.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>NH>>
1omar pretendo la e4presi$n guerrera2
miro la lu& de tus 3rillantes ojos,
y al punto se con"ierten mis enojos
en endecha meli5lua y lisonjera.
Me animo, y pienso, cual la "e& primera,
en 3atallas, soldados y despojos...2
te contemplo otra "e&, y mis arrojos
otra "e& se derriten cual la cera.
Guerras ya de mi numen no demando2
mas t8 no 5ormes contra m# querella,
si "oy tus peticiones dilatando2
culpa no ms a la piadosa estrella
que a m# me diera cora&$n tan 3lando,
o a ti, primita, te 5orm$ tan 3ella.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>NI>>
)ntre los rumores "anos
del ms oscuro ca56,
donde j$"enes sin 5e
cuentan amores li"ianos,
nada te escri3oC que aqu#,
pese a tu mucha 3elle&a,
la ms galante 5ine&a
es no acordarme de ti.
DAdelardo ($pe& de Ayala@.
>>NK>>
0e "isto y ya la codicio,
y ojal que no la "iera,
que al tra"6s de sus encantos
"eo "agar som3ras negras,
a la mo&a ms garrida,
ms "i"a y ms halagUe7a
de todos estos contornosC
de te& rosada y ms neta
que de la nie"e es el ampoC
son sus ojos dos estrellas,
su talle junco 5le4i3le,
su 3oca madura 5resa.
DAdol5o de la Ouente@.
>>NM >>
LCual correA "edla2 por los senderos
de espeso pol"o, por las praderas
de "erde al5om3ra, llenas de matas
del campesino 5resco rosalC
)ntre las mieses, cuyos linderos
ci7en gallardas adormideras,
por las perdidas sendas ingratas,
por el trillado camino igual.
el monte a3rupto por la aspere&a,
del 3osque denso so3re la grama,
por las llanuras de e4tenso suelo,
mirad la ni7a 5eli& correr
en la ca3e&a puesto el cestillo,
lleno de 5lores y de retama,
alegre el paso como su anhelo,
"i"a& la "emos aparecer.
Alta y es3elta, cuando los 3ra&os
graciosa enarca so3re su 5rente,
y airosos 5orma 5ingidos la&os
que hace ms 3ellos la n#"ea te&,
de antiguo templo ya decadente,
que sus tesoros "ela entre ruinas,
la n5ora de asas ala3astrinas
se cree a lo lejos llegar a "er.
!isue7a y jo"en, alegre canta,
y, el pie desnudo, del lago a orillas
el "erde insecto sigue y espanta
de mata en mata loca al tra"6s.
!ecoge el traje por las rodillas,
cru&a el arroyo, "a, corre, "uela,
y hasta las a"es, que el "erla encela,
dieran las alas por su gil pie.
Cuando en la tarde, que ya declina,
para la dan&a se une la gente,
mientras se escucha 3alar el hato
que torna d$cil hacia el redil,
no 3usca adornos su 5a& di"ina2
llega, y la rosa que orna su 5rente
sin ms estudio que el gusto innato
parece a todos la ms gentil.
-na entre todas... Lay, ngel del cieloA
L-na ni7a espa7olaA
e 3lancas manosC de inocente anhelo
henchido el cora&$nC negra pupila
en que dulce titila
de la criolla la mirada ardienteC
con ese "ago encanto y 5resca aureola
que ilumina y corona por s# sola
a los quince a7os la "irg#nea 5rente.
,o la mat$ el amorC que para ella
tal a5n no ten#a
placeres ni com3ates toda"#aC
nada de amor en la 5e3ril querella
su li3re cora&$n latir hac#aC
y si al "erla dec#a
todo el mundo SL/u6 3ellaAT
ninguno, ni por loco ni atre"ido,
se lo dijo al o#do.
Ama3a el 3aile y la mat$ su antojo.
A8n su mortal despojo
se estremece en la 5osa conmo"ido,
cuando en noche de plcida 3onan&a
del aura le"e en el tranquilo "uelo
3lanca nu3e se lan&a,
imitando los giros de la dan&a,
ante el nocturno luminar del cielo.
LAma3a con e4ceso
el 3aile seductorA Si se acerca3a
alguna 5iesta nue"a, en su em3eleso
tres d#as antes con su a5n "i"#a,
tres noches antes su placer so7a3a.
y m8sicos, mujeres, 3ailarines
de incansa3le por5#a,
e4citando su jo"en 5antas#a
en la noche callada,
gira3an con alegre algara3#a
en torno de su almohada.
espu6s... dijes, collares, mara"illas2
cinturones de seda, en cuyas aguas
"i"a la lu& re5lejaC
tejidos ms ligeros que sencillas
son las d63iles alas de la a3ejaC
3ellas guirnaldasC cintas elegantes
con que llenar de inn8meras cestillas
el per5umado espacioC
5lores de tal "alor, que eran 3astantes
a pagar un palacio...
Con sus 3ellas amigas 3ulliciosas
"en#a alegre al comen&ar la 5iesta,
agitando en su mano el a3anicoC
se senta3a entre el rico
conjunto de mil galas ostentosas,
y, al placer predispuesta,
3rota3a el cora&$n notas go&osas
al comps de las notas de la orquesta.

L)ra grato contento
mirar 3ailar la ni7a seductoraA
Su 3asqui7a agita3a al mo"imiento
el 5leco a&ul que su redor decoraC
sus negros ojos de mirada pura
3rilla3an 3ajo el tul de la mantilla
cual do3le estrella que en la noche o3scura
entre los pliegues de las nu3es 3rilla.
LAy, que todo era en ella
3ailes y risas y alegr#a locaA
LPo3re ni7aA LCun 3ella
pudimos admirarla en los momentos
en que el ocio so5oca
ms altos pensamientosC
que no del 3aile la in5luencia leda
el cora&$n ensancha y 5ertili&a2
"uela all# la ceni&a
en torno de las t8nicas de seda,
y, del placer en rededor, som3r#o
el enojoso hast#oA
Pero ella, arre3atada
del raudo "als en el girar "iolento,
cru&a3a desalada
sin dar al pecho el natural aliento,
sumida s$lo en la em3riague& ardiente
de la 5iesta encantada,
del 3rillo de las luces re5ulgente,
de las "ariadas 5lores aromosas,
de la e4presi"a m8sica al sonido,
al son de las pisadas cadenciosas,
de las "oces al ruido.
L/u6 dichaA L)najenada
hender la multitud con raudo "uelo,
y del 3aile en la atm$s5era a3rasada
sentir al par con duplicado anheloC
no sa3er si se gira
de le"e nu3e en el rodar en"uelta
o si, al herirla coti el pie, retira
la tierra, huyendo en el espacio suelta,
o si huella con planta presurosa,
de lo imposi3le con la loca idea,
5uga& onda espumosa
que en 3re"es giros a sus pies "olteaA
Pero LayA que era preciso,
al despuntar la aurora,
dejar el encantado para#so,
y esperar a la puerta en aquella hora
el a3rigo del manto satinado
que cu3ra el cuerpo y la ligera 5alda.
)ntonces 5r#a, en la desnuda espalda
sent#a la inocente 3ailarina
res3alar tem3loroso el soplo helado
del aura matutina.
LCun triste el 3aile loco
hace el d#a siguienteA
LAdi$s, risa inocente,
joyas y dan&a que dur$ tan pocoA
suceden a las plcidas canciones
de tos tena& los desgarrados sonesC
al 5resco tinte de encendida rosa,
con que el placer mati&a los sem3lantes,
de la 5ie3re ardorosa
el color amarilloC
a los 58lgidos ojos irradiantes
los ojos ya sin 3rillo.
LMuri$ ya para siempreA LA los quince a7os,
3ella, 5eli&, queridaA
e un 3aile a la salida
pag$ el mortal tri3uto,
que nuestro cora&$n llen$ de luto.
el seno de una madre enajenada
la muerte con su 3ra&o descarnado
la arranc$ engalanada,
para dormirla en el sepulcro helado.
LPara otra nue"a 5iesta
parec#a dispuesta2
con tanta rapide&, con tal premura,
hi&o presa la muerte en su hermosuraA
9 la temprana rosa
que en su 5rente la "#spera luc#a,
y el 5resco cli& en el 3aile a3r#a,
se marchit$ en la 5osa,
Su po3re madre... LayA Ltan sin cuidado
de su suerte 5uturaA...
LPoner tanta ternura
en cuidar aquel tallo delicadoC
tanto tiempo "elar, como un tesoro,
su ni7e& en5ermi&a,
y pasar tantas noches una a una
en acallar su lloro
durmi6ndola en la cunaA
9 al ca3o, :para qu6; 0ora, sin "ida
yace, manjar de roedor gusano,
la ni7a de aquel rostro so3erano
3ajo el plomo del 56retro tendida.
Si de la tum3a en el estrecho hueco
en que amiga la puso nuestra mano
se hace sentir el eco
de una 5iesta de muertos, cuyo ruido
a nue"as sensaciones la despierta,
del in"ierno aterido
en una noche hermosa,
entre las losas del sepulcro yerta,
un espectro de risa aterradora
cuida de su tocado,
en "e& de la que adora
tierna madre en la "ida del pasado,
y la grita2 >L9a es horaA
y, con"irtiendo en mrmol con un 3eso
de sus la3ios el crdeno tejido,
sus largas manos de desnudo hueso
sepulta complacido
entre las ondas del ca3ello espeso.
9 luego, tem3lorosa,
a la dan&a 5atal "a conducida,
en medio de la rueda "aporosa
que gira entre las som3ras con5undida2
ancha y plida, en tanto, est la luna
so3re el per5il del hori&onte o3scuro,
y el iris de las noches, que en s# aduna
de $palo y grana las preciadas tintas,
con su re5lejo puro
ti7e la nu3e de argentadas cintas.
1odas "osotras, que a su juego loco
risue7o el 3aile con a5n con"ida,
pensad siquiera un poco
en la hermosa )spa7ola ya sin "ida.
con mano complacida,
y la alegre "ehemencia
del siempre incauto cora&$n del ni7o,
las 5lores recogi$ de la e4istencia2
3elle&a, ju"entud, placer, cari7o.
e 5iesta en 5iesta sin cesar lle"ada,
de esas "aliosas 5lores
arregla3a con5iada
los plcidos coloresC
mas Lqu6 pronto aca3$ la desdichadaA
Como O5elia, prendida
en 3ra&os de las ondas espumosas,
ella entreg$ la "ida
cogiendo alegre sus preciadas rosas.

>>NN>>
:,o despo3l6 por ti, 3ella jud#a,
3astante mi Serrallo, antes tan rico;
que "i"a el resto su5re2 :o cada d#a
un golpe de hacha imp#a
al golpe ha de seguir de tu a3anico;
1ranquil#&ate ya, 3ella se7ora2
concede gracia al m#sero re3a7o.
si por Sultana mi pasi$n te adora,
:a qu6 pedir ahora
la muerte de otras, con in8til da7o;
Si tan cruel pensamiento te domina
ms tierna llegas en mi amor con5iada,
y en medio de la 5iesta peregrina
la muerte se adi"ina
cuando se hace ms dulce tu mirada.
LOh, sin par entre todas las celosasA
L1ener, tan 3ella, el cora&$n de aceroA
concede ya el perd$n a mis esposas2
la som3ra de las rosas
nunca mata las 5lores del otero.
:/u6 importa ya a tu amor, del m#o u5ano,
cuando mis 3ra&os ci7en tu cintura,
que cien mujeres de su a5n li"iano
e4presen 5uera, en "ano,
con ardientes suspiros la locura;
6jalas ya que en su dolor pro5undo
en"idien de tu suerte la alegr#aC
pasar las deja como arroyo inmundo2
Lpara ti sola el mundo,
mi trono de oro y la e4istencia m#aA
)l pue3lo que a mi "ista se estremece2
Stam3ul de mil torres guarnecida,
que al 3orde de ese mar gentil se mece,
y una 5lota parece
so3re seguras anclas adormida.
Para ti, sin ri"ales, mis soldados,
los del rojo tur3ante spah#s guerreros,
que "uelan en sus yeguas encor"ados
como al 3ogar 5or&ados
so3re su duro 3anco los remeros.
Para ti 1re3isonda y Chipre amante,
de antiguos nom3res por 3uril gra3adosC
Oe&, en que el pol"o de oro es a3undante2
Mosul la tra5icanteC
)r&e4um, de caminos empedrados
Smirna para tiC su muelle erguido
que 3lanquea la mar con sus rompientes
el Ganges, de las "iudas tan temido
y el anu3io partido
que lle"a en cinco 3ra&os sus corrientes.
:1emes las hijas de la Grecia hermosas;
:e amanhour los plidos sem3lantes;
:(os ojos de las negras ardorosas
que, cual tigres 5ogosas,
de amor rugiendo saltan anhelantes;

:/u6 me importan, jud#a idolatrada,
ni de 63ano la piel, ni el al3a 5rente;
no eres 3lanca, mi 3ien, ni eres 3ronceadaC
pero es tu te& dorada
cual de la lu& del sol el rayo ardiente.
,o e4cite ya la tempestad airada
de esas humildes 5lores la 3aje&aC
go&a en pa& tu conquista am3icionada2
no cueste, prenda amada,
cada lgrima tuya una ca3e&a.
Piensa en las dulces sin igual 3ananas,
en el 3a7o a que el m3ar da su aliento,
en el gol5o que surcan las tartanas...
el Sultn las Sultanas,
las perlas del pu7al son ornamento.
LAyA si aquel poderoso
ej6rcito saliese del reposo
en que yace pro5undo,
me lan&ara con 6l de nue"o ansioso
a conquistar el mundo.
a mis contrarios reyes le impondr#aC
6l para m# ser#a
mi tierna madre, mi querida hermana,
amor de mis amores, dulce esposa,
5a"orita sultana,
de mi alma ardiente el e4clusi"o due7o...
Pero :qu6 har la muerte codiciosa
de tantos 3ra"os que sumi$ en su sue7o;
*,1)!M)*O2
Coger sin sospecharlo un hierro ardiendo,
)strenar unas 3otas apretadas,
!e7ir con un ingl6s a 3o5etadas,
Andar uno o dos a7os pretendiendo.
0allarse 5rente a 5rente de un 3errendo
Sin sentir en la hier3a sus pisadas,
1ener cuatro carreras aca3adas
9 no poder "i"ir sino pidiendo.
Pasar entre 3eatos por hereje,
Amar la li3ertad y ser soldado,
9 tener por ri"al quien nos protege,
isgustos son que al hom3re dan en5adoC
Mas :qu6 disgusto ha3r que se asemeje
Al disgusto de amar sin ser amado;
O*, )( *,1)!M)*O.
>>%00>>
9a que puse 5eli& mi la3io ardiente
en tu copa colmada de am3ros#a,
y mi plida 5rente
so3re tus manos reclin6 ya un d#aC
que he respirado al 5in el dulce aliento
de tu alma, aroma que en amante nido
t8 guarda3as en #ntimo aposento,
para m# entre las som3ras escondidoC
pues que dado me ha sido o#rte grata
esas 5rases decir con que retrata
el cora&$n su esencia misteriosa,
y te he "isto llorosa
tus ojos en mis ojos,
y sent# la sonrisa cari7osa
so3re mis la3ios de tus la3ios rojosC
y 3rillar "i en mi 5rente em3elesada
un rayo de tu lu& antes "elada,
y caer desprendida
en el mar 3orrascoso de mi "ida,
de la 5lor de tus d#as arrancada,
una hoja nacarada,
puedo hoy decir a las "eloces horas2
SLPasad, pasadA L)n m# nada en"ejeceA
0uid con "uestras 5lores inodoras,
porque en mi alma 5lorece
una preciada rosa al pecho asida,
que nadie arre3atar puede a mi "ida.
al sacudirle en su "iolento paso
"uestras alas discordes,
ni una gota "erter harn del "aso
en que 3e3o 5eli&, tras cruda li&a,
y llen6 por mi 3ien hasta los 3ordes.
L1iene ms 5uego mi alma que ceni&a
5r#o amontona "uestro raudo "uelo,
y hay de mi cora&$n en el latido
ms amor, de mis penas por consuelo,
que en "osotras ol"idoAT

>>%0%>>
:Sa3es t8 lo que ios dice al o#do
del ni7o que a nacer "iene a la "ida;
Cuando se entrea3re para su partida
el humilde canal de la e4istencia,
le dice2 >Je a su5rir, pensar, del suelo
a adquirir la e4perienciaC
pierde, alma, la inocencia,
pero trete el amor, de "uelta al cielo.
Aqu# el secreto est, he aqu# el misterio.
Como quiera que se o3re, est segura
la se"era censura,
o el opuesto criterioC
se tropie&a o se cae a cada paso
que en la tierra se da, que es muy escaso
el tino en contra del error triun5anteC
pero amar es 3astante.
LPaloma mensajera,
traernos el amor es tu mensajeA
espu6s del largo "iaje
de peligros, de a5n, de lucha 5iera,
el cielo, que dejamos, puede a3iertas
presentarnos sus puertas2
salimos uno a uno, y es preciso
"ol"er de dos en dos al Para#so.


LAyA apenas Loh lagoA ha transcurrido
de un a7o el lapso 3re"e,
y al 3orde de tu seno tan querido,
que ri&a la onda le"e,
a donde ella 5eli& "ol"er pensa3a,
Lmira, "engo yo solo y macilento
a 3uscar triste asiento
so3re la roca en que ella se senta3aA
DAdol5o de la Ouente@.

>>%0%>>
9o te dir6 los sue7os de mi "ida
en lo ms hondo de la noche a&ul...
Mi alma desnuda tem3lar en tus manos,
so3re tus hom3ros pesar mi cru&.
(as cum3res de la "ida son tan solas,
Ltan solas y tan 5r#asA 9o encerr6
mis ansias en mi misma, y toda entera
como una torre de mar5il me alc6.
0oy a3rir6 a tu alma el gran misterioC
ella es capa& de penetrar en m#.
)n el silencio hay "6rtigos de a3ismos2
yo "acila3a, me sostengo en ti.
Muero de ensue7osC 3e3er6 en tus 5uentes
puras y 5rescas la "erdadC yo s6
que est en el 5ondo magno de tu pecho
el manantial que "encer mi sed.
9 s6 que en nuestras "idas se produjo
el milagro ine5a3le del re5lejo...
)n el silencio de la noche mi alma
llega a la tuya como un gran espejo.
L*magina el amor que ha3r6 so7ado
en la tum3a glacial de mi silencioA
Ms grande que la "ida, ms que el sue7o,
3ajo el a&ur sin 5in se sinti$ preso.
*magina mi amor, mi amor que quiere
"ida imposi3le, "ida so3rehumana,
t8 sa3es que si pesan, si consumen
alma y sue7os de olimpo en carne humana.
9 cuando 5rente al alma que sent#a
poco el a&ur para 3a7ar sus alas
como un gran hori&onte aurisolado
o una playa de lu&, se a3ri$ tu alma2
L*maginaA L)strechar, "i"o, radiante
el imposi3leA L(a ilusi$n "i"idaA
Eendije a dios, al sol, la 5lor, el aire
Lla "ida toda porque tu eras "idaA
Si con angustia yo compre esta dicha,
L3endito el llanto que manch$ mis ojosA
L1odas las llagas del pasado r#en
al sol naciente por sus la3ios rojosA
LAhA t8 sa3rs mi amorC mas "amos lejos,
a tra"6s de la noche 5lorecidaC
ac lo humano asusta, ac se oye,
se "e, se siente sin cesar la "ida.
Jamos ms lejos en la noche, "amos
donde ni un eco repercuta en m#,
como una 5lor nocturna all en la som3ra
me a3rir6 dulcemente para ti.
Delmira Agust#ni@.

>>%02>>
-n e4tra7o 5ulgor pue3la mis "enas.
Siento
que una 5lor mineral
me nacer en los ojos
para mirar de nue"o el mundo
desde la palma de tu mano.
DAl3aCorrea )scandell@.
>>%0'>>
)sta noche al o#do me has dicho dos pala3ras
comunes. os pala3ras cansadas
de ser dichas. Pala3ras
que de "iejas son nue"as.
os pala3ras tan dulces, que la luna que anda3a
5iltrando entre las ramas
se detu"o en mi 3oca. 1an dulces dos pala3ras
que una hormiga pasea por mi cuello y no intento
mo"erme para echarla.
1an dulces dos pala3ras
que digo sin quererlo > Loh, qu6 3ella, la "idaA
1an dulces y tan mansas
que aceites olorosos so3re el cuerpo derraman.
1an dulces y tan 3ellas
que ner"iosos, mis dedos,
se mue"en hacia el cielo imitando tijeras.
Oh, mis dedos quisieran
cortar estrellas.
DAl5onsina Storni@.
>>%0'>>
Grata 5lor que te destacas
so3re el "erde de las hojas,
cual la sangre de una herida,
roja... roja...
18 parodias esos la3ios
purpurinos, que entrea3iertos
se dir#an de caricias
do sedientos
han copiado de tus hojas
el color de su 3andera
los campeones a"an&ados
de la idea.
9 por eso yo te adoro,
3ella 5lor, que de las hojas
so3re el "erde, te destacas
roja... roja...
DAl5onsina Storni@.
>>%0F>>
0e renunciado a t#. ,o era posi3le.
Oueron "apores de la 5antas#aC
son 5icciones que a "eces dan a lo inaccesi3le
una pro4imidad de lejan#a.
9o me qued6 mirando como el r#o se i3a
poniendo encinta de la estrella...
hund# mis manos locas hacia ella
y supe que la estrella esta3a arri3a...
0e renunciado a t#, serenamente,
como renuncia a ios el delincuenteC
he renunciado a t# como el mendigo
que no se deja "er del "iejo amigoC
como el que "e partir grandes na"#os
con rum3o hacia imposi3les y ansiados continentes2
como el perro que apaga sus amorosos 3r#os
cuando hay perro grande que le ense7a los dientesC
como el marino que renuncia al puerto
y el 3uque errante que renuncia al 5aro
y como el ciego junto al li3ro a3ierto
y el ni7o po3re ante el juguete caro.
0e renunciado a t#, como renuncia
el loco a la pala3ra que su 3oca pronunciaC
como esos granujillas oto7ales,
con los ojos estticos y las manos "ac#as,
que empa7an su renuncia, soplando los cristales
en los escaparates de las con5iter#as...
0e renunciado a t#, y a cada instante
renunciamos un poco de lo que antes quisimos
y al 5ina, cuntas "eces el anhelo menguante
pide un peda&o de lo que antes 5uimosA
9o "oy hacia mi propio ni"el. 9a estoy tranquilo.
Cuando renuncie a todo, ser6 mi propio due7oC
des3aratando encajes regresar6 hasta el hilo.
(a renuncia es el "iaje de regreso del sue7o...
DAndr6s )loy Elanco@.
>>%0H>>
Juel"o los ojos a mi propia historia.
Sue7os, ms sue7os y ms sue7os... gloria,
ms gloria... odio... un ruise7or huyendo...
y as$m3rame no "er en toda ella
ni un rasgo ni un es3o&o, ni una huella
del dulce mal con que me estoy muriendo.
1orno a mirar hacia el camino andado...
Mi marcha 5ue una marcha de soldado,
con paso "encedor, a todo estruendoC
mi alegr#a una 3r3ara alegr#a...
y en nada est la som3ra toda"#a,
del dulce mal con que me estoy muriendo.
Surgi$ una cum3re 5rente a m#C quisieron
otros mil coronarla y no pudieronC
s$lo yo qued6 arri3a, sonriendo,
y all#, suelta la "o&, tendido el 3ra&o,
nunca sent# ni el le"e picota&o
del dulce mal con que me estoy muriendo.
Jol"# la 5rente hacia el ms 3ello ocaso...
Mil 3ra"os se rendieron al 5racaso
ms, yo 5ui "encedor del mal tremendoC
5u# glora empurpurada y "espertina,
sin presentir la marcha clandestina
del dulce mal con que me estoy muriendo.
Ouer&a y potestades me sitiaron
y, prue3a so3re prue3a, acorralaron
mi 5e, que ni la cam3io ni la "endo,
y yo les "# marchar con su despecho
5eli&, sin presentir nada en mi pecho
del dulce mal con que me estoy muriendo.
Mujeres... por mi gloria y por mis luchas
en muchas partes se me dieron muchas
y en todas partes me dorm# queriendo
y en la ma7ana hacia otro amor segu#a,
pero en ninguno el dardo present#a
del dulce mal con que me estoy muriendo.
9 un d#a 5ue la torpe circunstancia
de querdarnos a solas en la estancia,
leyendo juntos, sin estar leyendo,
mirarnos en los ojos, sin malacia
y quedamos despu6s con la delicia
del dulce mal con que me estoy muriendo.
DAndr6s )loy Elanco@.
>>%0I>>
e quince a "einte es ni7aC 3uena mo&a
de "einte a "einticinco, y por la cuenta
gentil mujer de "einticinco a treinta,
Ldichoso aqu6l que en tal edad la go&aA
e treinta a treinta y cinco no al3oro&a,
mas se puede comer con salpimienta.
Pero de treinta y cinco hasta cuarenta
anda en "#speras ya de una coro&a.
A los cuarenta y cinco es 3achillera,
gansea, pide y juega del "oca3lo.
Cumplidos los cincuenta da en santera.
A los cincuenta y cinco hecha reta3lo,
ni7a, mo&a, mujer, "ieja, hechicera,
3ruja y santera se la lle"a el dia3lo.
DAn$nimo@.
>>%0K>>
9o no s6 cul dia3lo me ha tra#do
a ser de "os, Se7ora, enamorado,
pues el 5ruto que al 5in de ello he sacado
es el pesar del yerro cometido.
0allo que tantas "eces he mentido
cuantas de ser hermosa os he loado,
y de este testimonio le"antado
a "os, y a ios, perd$n mil "eces pido.
Eien s6 que no quer6is "os perdonarme
porque es gra"e la injuria que os he hecho
en decir cosa de que estis ajenaC
pero si es menester arrodillarme
y darme con las manos en el pecho,
yo dir6 que he mentido a 3oca llena.
>>%0M>>
,o eres nie"e, que 5ueras derretida
ya del 5urioso 5uego que me a3rasa,
ni 3rasa porque 5ueras siendo 3rasa
del agua de mis ojos consumidaC
ni dama aunque por tal eres tenida,
porque mirando el mal que por m# pasa
si no es que 5ueras de sentido escasa
te tu"iera mi amor enternecidaC
y no eres piedra, que si piedra 5ueras
3astare mi por5#a a deshacerteC
eres un imposi3le de estos hecho2
de 5uego los e5ectos y las "eras,
de dama alti"a la so3er3ia y suerte,
de piedra el cora&$n, de nie"e el pecho.
>>%0N>>
Si 5uera yo la ju"entud 5lorida,
en "uestra "erde edad me aposentara,
y si yo 5uera el tiempo me parara
para que 5uera eterna "uestra "ida.
Si 5uera el sol, la lu& esclarecida
de "uestros ojos por mi lu& tomara
para que el mundo, "i6ndola, os llamara
sola del sol de tanta lu& "estidaC
si no hu3i6rades sido para hacerme
"i"ir de "uestro ser Da pesar "engo
si soy, no ms, que "uestra sola idea@
no quisiera ha3er sido para "erme
sin m# y sin "os, porque este ser que tengo
es ser por "os hasta que ser no sea.
DAn$nimo@.
>>%%0>>
Me gustan mucho tus ojos,
me gusta mucho tu pelo,
me gusta mucho tu cara,
me gusta mucho tu cuerpo2
todo en ti me gusta mucho
desde la planta al ca3elloC
pero no te quiero, ni7a,
y sa3rs que no te quiero
Sporque no puede una lu&
alum3rar dos aposentosT.
**
Si no pongo en ti los ojos
es que en otra los he puestoC
es que si me gustas mucho,
me gusta ms la que quieroC
es que yo el cora&$n pongo
donde pongo el pensamientoC
es que para dos amores
tengo el cora&$n peque7oC
Ses que no puedo adorar
dos cora&ones a un tiempoT.
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%%%>>
0ay una hermosa edad llena de 5lores,
en que late sin pena el cora&$n2
mgica edad de ensue7os y de amores
en a3ismos perdida de ilusi$n.
0ay otra edad en que la te& plegada,
cansado el cora&$n de padecer,
s$lo se agita el alma lastimada
con los recuerdos plidos de ayer.
LAs# pas$ por mi gastada "ida
aquella edad de "enturoso a5nA...
Jida de calma por mi mal perdida,
:d$nde tus glorias y tu amor estn;
,o soy ya el ni7o que 5eli& se agita
con "6rtigos de t#mida pasi$nC
mi 5rente se arrug$ y est marchita,
y marchito tam3i6n mi cora&$n.
9a no es la 5lor garrida, que se mece
5resca y lo&ana en plcido pensil2
es el "stago seco que perece
pasadas ya las auras del a3ril.
:/u6 os ha36is hecho cndidas 5icciones,
de aquella hermosa y peregrina edad;
Ms "alen "uestras 3lancas ilusiones
que esta helada y 5unesta realidad.
LEelle&as ideales, mal "eladas
en tenue gasa y transparente tul,
3lancas cual las espumas agitadas
so3re las olas de la mar a&ulA
Castas "isiones de di"ina esencia
que alimenta3ais mi in5antil error,
"ol"ed con "uestra cndida inocencia,
con "uestros sue7os de tranquilo amor.
Jol"ed, LayA, como entonces, seductoras
a calmar de mi pecho la inquietud,
y no os lle"6is las apaci3les horas
de tanta pura y celestial "irtud.
Aquello no era amor y no era calma,
dulce esperan&a mi 5atal temor2
era un "ago deseo que en mi alma
5lota3a como tr6mulo "apor.
Mas luego, Lay tristeA, condensado y 5r#o
de su atm$s5era pura descendi$,
y trocado en mal65ico roc#o
en el lodo del mundo se impregn$.
)ra un sue7o no ms2 se hinch$ mi pecho
respirando una atm$s5era letal,
y en humo, al despertar, hall6 deshecho
mi transparente alc&ar de cristal.
>>%%2>>
,o cele3ro en mis cantares
la lu& de plcida aurora,
ni su risa,
,i las orillas de Almendares,
donde ha3ita encantadora
mi elisa.
,o a ti, Cdi& opulenta,
ni tus hijas tan hermosas
que yo am62
,o tu orilla tur3ulenta,
ni tus olas ruidosas
cantar6.
)n triste endecha tan s$lo
dejadme, musas, que diga
mi pasi$n.
adme la lira de Apolo
con que cante mi 5atiga
y a5licci$n.
9 lle"e plcido el "iento
dulce y sonoro mi acento
por doquiera.
9 que sonando entre rosas
y entre 5uentes ruidosas,
3lando muera.
LAy mi lira, la mi lira
de las musas ol"idada
tantos a7osA
1ierna conmigo suspira
cantando de mi adorada
los enga7os.
18 que alegras mis pesares
y mis cuitas adormeces
con tu canto.
Ora ali"ia mis a&ares
con tu son, que tantas "eces
5ue mi encanto.
Mas... no sepa que la adoro,
que por ella gimo y lloro,
mi elisa.
,o ms gemirC si lo ad"ierte,
3urlar mi triste suerte
con su risa.
>>%%'>>
9 5uiste t8 la que a mi pecho triste
hi&o el contento por mi 3ien tornar,
y un alma desgarrada redimiste
que i3a la muerte en su tormento a hallar.
L)speran&asA, LamorA, L5lores del almaA
Jol"ed con "uestra cndida ilusi$nC
y otra "e& inundad de "ida y calma
mi agitado y marchito cora&$n.
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%%F>>
9a 3rilla la aurora, 5antstica, incierta,
"elada en su manto de rico tis8.
:Por qu6, ni7a hermosa, no se a3re tu puerta;
:Por qu6, cuando el al3a las 5lores despierta,
durmiendo ests t8;
(lamando a tu puerta, diciendo est el d#a2
SL9o soy la esperan&a que ahuyenta el dolorAT
)l a"e te dice2 SL9o soy la armon#aAT
9 yo, suspirando, te digo, Lalma m#aA2
SL9o soy el amorAT
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%%H>>
(os cielos te hicieron donosa, hechicera,
de rostro amoroso, de risa gentil.
)s3elto es tu talle cual palma altanera
que al soplo se mece del aura sutil.
Son 5uego tus ojos que a3rasan el alma2
tu gala y donaire no tienen igual.
1ranquila en tu 5rente se ostenta la calma2
la risa en tu 3oca de nie"e y coral.
)s dulce tu acento si 3lando suspira,
"agando en tus la3ios con t#mido ardor,
cual mgica tro"a que al son de la lira
entona a su amada, de noche, el cantor.
Oeli& el que goce tu 3landa sonrisa2
el que haga tu pecho de amor palpitar,
y 3e3a tu aliento, sutil cual la 3risa,
que 3esa ligera la espuma del mar.
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.

>>%%I>>
1odos te cantan amores
porque eres ni7a y hermosa,
mas con acer3os dolores,
que di& que tienes rigores
cual tiene espinas la rosa.
Eien haces, porque la "ida
es esa 3lanca ilusi$n
en que "i"es engre#da,
escuchando adormecida
tanta amorosa canci$n.
As#, "i"irs dichosaC
pero si el alma enajenas
a una pasi$n amorosa,
gemirs triste y llorosa,
presa en tus mismas cadenas.
)mpero, si alguna "e&
de esta 3re"e ju"entud
lamentas la rapide&,
o del amor la inquietud
se imprime en tu 3lanca te&,
"uel"e a m# tus 3ellos ojos
que ahora se cu3ren de enojos
si amor te quiero cantar,
y un s# de tus la3ios rojos
ponga 5in a mi penar.
L!osa 3ellaA L0ermosa 5lor
que entre las 5lores asoma
en los pensiles de amor,
rica de 5ragante aroma,
rica de "ida y colorA
A tus gracias peregrinas
alma y cora&$n rend#.
Rmame, 5lor, siendo as#,
para todos con espinas...,
sin espinas para m#.
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%%K>>
,i7a de los negros ojos,
guarte que no digan ellos
tus amorosos enojos,
que ha3rs de pisar a3rojos
si llegan a comprendellos.
9 ha3r alg8n "il seductor
que pise la tierna 5lor
por ms que la encuentre 3ella,
que no 3asta a de5endella
donde hay pasi$n, el pudor.
Guarte ni7a de mostrar
que un sentimiento hay guardado
en ese tierno mirar...
Mira que te han de 3urlar
aunque yo te he respetado.
,o pienses, no, que es des"#o
lo que es tan s$lo piedad,
que aunque ya gastado y 5r#o,
no es tanto mi des"ar#o
que ultraje tu castidad.
,o es para m# tal 3elle&a,
Lyo, que mi e4istencia loca
manch6 con ciega torpe&aA
Easta un 3eso de mi 3oca
para manchar tu pure&a.
DGarc#a Guti6rre&, Antonio@
>>%%M>>
Mil esperan&as que en tu amor se a3rieron
aqu# guardadas en el alma estn.
ime, :tal "e& para morir nacieron;
ime, :in5elices como yo sern;
LOhA ,o desde7es por humilde el ruego
del que "i"e y respira para ti,
que no hallars quien con tan puro 5uego
te d6 un amor como el que alienta en m#.
Puede otro amante en homenaje darte
rique&as mil y joyas de "alor,
y con rico tocado engalanarte
con perlas orientales 3rillador.
9o, po3re tro"ador y sin 5ortuna,
un cora&$n de 5uego te dar6,
y tu 5rente, modesta cual la luna,
con joya de gran precio adornar6.
o3le corona del laurel y rosa
arre3atando al genio creador,
yo la pondr6 so3re tu 5rente hermosa,
so3re tu 5rente plida de amor.
DGarc#a Guti6rre&, Antonio@
>>%%N>>
Si el cora&$n es altar
y el amor adoraci$n,
6ntrate en mi cora&$n,
porque te quiero adorar.
DGarc#a Guti6rre&, Antonio@.
>>%20>>
Cuando de noche en tus 3ra&os
oigo, pastora, tu "o&,
:y no sientes, di, cul palpita
inquieto mi cora&$n;
LOhA, que tu acento apaci3le
me recuerda encantador
de mis d#as ms dichosos
la pasajera ilusi$n.
LAy, canta, pastora,
con tu dulce "o&A
Cuando r#es, en tu 3oca
r#e el amor a la par,
y los celos des"anece
con su e4presi$n "irginal.
onde esa risa apaci3le
no puede el dolo ha3itar,
o no es cierto que en los ojos
retratada el alma est.
LAy, r#e, pastora,
r#e por piedadA
Cuando duermes a mi lado
mientras yo "elo por ti,
tu dulce aliento murmura
como el c65iro sutil.
)ntonces eres ms 3ella,
sin "elar, sin encu3rir
con en5adosos cendales
tu le"e cuerpo gentil.
LAy, duerme, pastora,
que ests 3ella as#A
Cuando dices que me amas,
creo, pastora, en tu 5e,
y pienso que el cielo mismo
me a3re su inmenso dosel.
udar..., LohA, que no es posi3le
para el que un instante "e
el 5uego de los amores
que en tus ojos 3rilla 5iel.
LAy, mame, y siempre
"ersme a tus piesA
L9a lo "esA 1oda la "ida,
pastora del cora&$n,
se encierra en estas pala3ras
de inaprecia3le "alor.
Sin esto, todo es mentira,
todo es pesar o ilusi$n,
que cielo nuestra "entura
en esto s$lo encerr$2
el canto, la risa,
el sue7o, el amor.
DGarc#a Guti6rre&, Antonio@
>>%2%>>
L)res ni7aA e la "ida
no pro3aste los enga7os,
que para tus "erdes a7os
la e4istencia es el amor.
1ranquila y adormecida
en tu mundo de ilusiones,
no sa3es de las pasiones
el a5n de"orador.
)n esa edad de placeres
dulcemente em3riagado,
dichoso y enajenado,
ni7o a8n, goc6 tam3i6n.
9 en la esperan&a ilusoria
de mis pueriles amores,
perd# mis a7os mejores
tras aquel so7ado )d6n.
!#e y go&a descuidada,
que en esa edad de "entura
no hay tormento ni amargura
que agiten el cora&$n.
Si hay amor, es dulce y 3lando
y de sue7os se alimenta,
y por sus placeres cuenta
las horas de su pasi$n.
Mas, luego, cuando a tus ojos
asome de amor el llanto,
"endr el triste desencanto
de ese mundo enga7ador.
9 "ers que desparece,
cual relmpago impro"iso,
el mentido para#so
con sus jardines en 5lor.
)se prisma, que el aliento
de las pasiones empa7a,
con imgenes te enga7a
cu3iertas de gasa y tul.
As# deslum3ra tus ojos
con ilusiones distintas,
entre caprichosas tintas
de ncar, oro y a&ul.
LAyA Ojal no murieran
con des"enturados 5ines
las risue7as esperan&as
de tus die& y seis a3riles.
Pero es 5uer&a que troquemos
los encantados jardines
y los sue7os de oro y ncar
por realidades terri3les.
)s 5uer&a que el soplo muera
de los c65iros sutiles,
porque el ne3uloso in"ierno
la lum3re del sol eclipse.
)sto es precisoC pero antes
que los pesares marchiten
la tersura de tu 5rente
que de inocencia sonr#e.
Antes que sue7os impuros,
entre deseos 5e3riles,
ahuyenten del casto pecho
la pure&a que en 6l "i"e.
Eaja al sepulcro, inocente,
inmaculada y su3lime,
con tus 3ellas ilusiones,
con tu corona de "irgen.
DGarc#a Guti6rre&, Antonio@.
>>%22>>
MiraC ya por la cima de aquel monte,
riente con su tr6mulo arre3ol,
ilumina el espl6ndido hori&onte
la 3lanca aurora que precede al sol.
LOh, cun hermoso y "i"o y transparente
ese "ago crep8sculo oriental,
quie3ra en las nu3es su re5lejo ardiente
ti76ndolas de gualda y de coralA
/ui6n lo dijera que tan triste d#a
puro y tranquilo amaneciera as#,
hoy que 3urlando la esperan&a m#a
me o3liga el hado a separar de ti.
Pero de3o partir... Ouer&a es que rompa
la dulce pa& de mi tranquilo amor,
por el ronco gemido de la trompa,
por el grito de guerra atronador.
,o apartes tu mirar tur3io de enojos
para ocultar tus lgrimas. ,o a 5e,
que yo s6 3ien que el llanto de tus ojos
3lsamo siempre a mis dolores 5ue.
Adi$s, y si te de3e por "entura
alg8n recuerdo mi constante amor,
no ol"ides que sin ti, sin tu hermosura,
tam3i6n yo gimo con mortal dolor.
Acaso as#, en un punto, en una hora,
nuestras lgrimas juntas corrern,
y esta sola ilusi$n encantadora
ser el ali"io de mi negro a5n.
DGarc#a Guti6rre&, Antonio@.
>>%2'>>
,o ms pretendas, &agala,
que de amor al triste yugo
otra "e& rinda mi 5rente
ya coronada de luto.
,o ms amor y placeres,
pues al destino le plugo
de mi )lisa los encantos
ocultar en el sepulcro.
Su rostro, que en otro tiempo
hacer mis delicias pudo,
no ya a mi gloria sonr#e
por ms que sus gracias 3usco.
Ora, tan s$lo triste&as
y recuerdos importunos
aquejan mi triste pecho
con mil tormentos agudos.
e mi dicha y mis placeres,
como de un sue7o con5uso,
s$lo me queda el recuerdo,
y 6ste es mi mayor "erdugo.
(a soledad, la triste&a,
del 3osque el silencio mudo,
qui& halagan dulcemente
este mi dolor pro5undo.
eja, d6jame, &agalaC
que amor, en su triste yugo,
5ciles dichas promete,
mas se tornan luego en humo.
DGarc#a Guti6rre&, Antonio@.
>>%2F>>
,o, cuitado ruise7or,
con tus amantes querellas
interrumpas por la noche
el silencio de las sel"asC
que tus trinos melodiosos
mi cora&$n enajenan
con tristes melancol#as
y con memorias acer3as.
1am3i6n yo con dulces ayes,
en mi ju"entud serena,
de amor cant6 las delicias
3ien ajeno de triste&a.
Ora, Lin5eli&A, ya marchita
mi ju"entud lisonjera,
de mi pasada "entura
s$lo el recuerdo me queda.
LAyA )n la 5lor de mis a7os,
los pesares en"enenan
mi cora&$n, y en mi alma
agudos tormentos penan.
9a pasaron "einte a3riles
por mi "ida, sin que pueda
cantar un momento solo
que no amargasen mis penas.
:9 qu6 han sido; -n sue7o "ago,
una con5usa apariencia
que s$lo endul&ar pudieron
mis esperan&as ya muertas.
A8n de mi amor desdichado,
con impresiones 5unestas,
"i"a est en mi cora&$n
la memoria siempre tierna.
Oelicidad, calma, todo,
todo lo perd# en la tierra...
0asta mi 3ien me a3andona
y en mis males se recrea.
9o como t8, la canta3a,
Loh ruise7orA, mil 5ine&as,
cuando la noche e4tend#a
en el cielo sus tinie3las.
Pero, LayA, que 5ueron en "ano
mis suspiros, mis terne&as,
que la ingrata no escucha3a
ni el acento de mis quejas.
,o cantes ms, ruise7orC
no cantes ms, que recuerdas
a mi pecho dolorido
estas memorias 5unestas,
y tus trinos dolorosos
mil tormentos me renue"an
como una espina pun&ante
que el cora&$n me penetra.
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%2H>>
Memorias dolorosas
de mi traidora amante,
huid de m# un instante,
dejadme por piedad.
L,o ms ya de sus ojos
"er6 la lu& serenaA...
(a suerte me condena
a eterna soledad.
:)s cierto; L9o te pierdo,
y en noche tene3rosa
tu imagen deliciosa
jams contemplar6A
LAs# mi amor se paga
con tan ingrato ol"idoA
L9 tal el premio ha sido
de mi constante 5eA
LAyA L1u rigor injusto
me arranca de tus 3ra&os,
rompiendo as# los la&os
de nuestro mutuo amorA
LMalhaya quien insano,
con esperan&a ciega,
su cora&$n entrega
para tan gran rigorA
LOhA Pero el cielo acaso,
3urlando tu esperan&a,
darme la "engan&a
de tu traici$n cruel.
9 pronto acaso, un d#a
llorars, mujer triste,
el alma que perdiste,
siempre constante y 5iel.
Pero aunque tarde 5uere,
y aunque llore o5endido
de ese tu injusto ol"ido
la negra sinra&$n,
LohA, "uel"e a m#2 en el pecho
que amar constante sa3e,
jams el odio ca3e,
y ol"ida tu traici$n.
>>%2I>>
Mil "eces me mir$ la noche 5r#a
sola en el yermo, mustia, desolada,
y de mi tierno amante separada,
triste 3uscarle por la sel"a um3r#a
de pena traspasada.
)rrante "ago por la sel"a y monte2
importunan mis quejas a los "ientos,
y "agan desdichados mis lamentos,
perdi6ndose en el l8gu3re hori&onte
con t6tricos acentos.
1riste, sola, sin gu#a y sin camino,
la dura tierra piso enajenada2
del hielo y de la escarcha maltratada
siento mi planta "acilar contino
y caigo horrori&ada.
:/u6 5ue de mi esperan&a lisonjera,
de mi dulce esperan&a encantadora;
LAyA L1odo, todo me 5alt$ en un horaA
Como nie3la 5ala& huy$ ligera
de males precursora.
A3andonada aqu# del amor m#o
penas sin cuento en mi interior de"oro,
y sus recuerdos que insensata adoro
me arrancan con insano des"ar#o
las lgrimas que lloro.
L1riste de m#, porque escuch6 en mal hora
suspiros de un amor tan 3ien 5ingidoA
L1riste de m#, que en pago merecido
premiaron mi pasi$n a3rasadora
con tan ingrato ol"idoA
LOhA Maldito del cielo y de la tierra
quien 3urla as# cruel de 5e tan pura,
y maldito el que as# con amargura
marchit$ in5iel cuanto mi pecho encierra
de amor y de ternura.
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%2K>>
LAyA 9a palpitar
mi pecho se siente,
que, ni7a inocente,
tam3i6n s6 yo amar.
Pas$ en un momento
mi plcida calma,
dejando en el alma
de amor el tormento,
que crudo aqu# siento
mi pecho a3rasarC
que, ni7a inocente,
tam3i6n s6 yo amar.
Por el monte y prado
yo li3re sol#a
lle"ar por el d#a
mi manso ganado,
y hoy s$lo a mi amado
me s6 encaminar,
que, ni7a inocente,
tam3i6n s6 yo amar.
1al "e& la "enida
cant6 de la aurora,
que el prado colora
y al campo da "ida,
y hoy, s$lo em3e3ida
amor s6 cantarC
que, ni7a inocente,
tam3i6n s6 yo amar.
LMas ayA, que si adoro
con tanta ternura,
tam3i6n sin "entura
mil ansias de"oro,
y tr6mula lloro
con largo a5anarC
que, ni7a inocente,
tam3i6n s6 yo amar.
Placer de los cielos
te ju&ga enga7ado
quien nunca ha gustado,
amor, tus des"elos,
quien nunca en mis celos
sintiese quemarC
que, ni7a inocente,
tam3i6n s6 yo amar.
L9 ansiosa, aunque "eo
tus ansias y a3rojos,
te siguen mis ojos
con tierno deseoA...
,o s6 si te creo,
mas no s6 dudarC
que, ni7a inocente,
tan s$lo s6 amar.
Cun otras mis horas
pasa3an serenas
sin sustos ni penas
de quejas traidoras,
y hoy su5res y lloras
con duelo sin parC
Loh ni7a inocente,
que sa3es ya amarA
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%2M>>
Pero aun as# est tan 3ella,
tan hermosa y tan galana,
que es orgullo de los hom3res
y la en"idia de las damas.
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%2N>>
,o escondas, hermosa,
"elando la 5rente,
la lgrima ardiente
que nu3la tu 5a&.
,o escondas el rostro
do en tristes dolores
se pinta de amores
el 5uego "ora&.
.ams tu hermosura
luci$ tan u5ana,
3rillante y galana
al sol de tu amor,
como hoy que se nu3la
la lu& de tus ojos
con tristes enojos
de llanto y dolor.
(a cndida rosa
que ruda y sencilla
5eli& siempre 3rilla
llenando el "ergel,
de alegre amor s#m3olo,
tal "e& engalana
la 5rente li"iana
de c$nyuge in5iel.
LOhA, cunto ms pura
el alma enajena
la 3lanca a&ucena
su seno al rasgar.
Een65ica adorna
sin p6r5ido ali7o,
la cuna del ni7o,
la tum3a, el altar.
Su aroma sua"e
pac#5ica o5rece
al "iento que mece
su cli& a&ulC
y muere y se agosta
si el cielo enlutado
descoge callado
su "elo de tul.
e tanta 3elle&a
un d#a es la "ida2
quemada y 3atida
del "iento y del sol,
contemplan cul pierden
con tristes congojas
sus cndidas hojas
el puro arre3ol.
9 as# por ms triste,
por ms desdichada
se agosta ol"idada
la t#mida 5lorC
y en "ano, del alma
su3lime consuelo,
reci3e del cielo
su terso color.
ejemos que ostente
la rosa galana
su 5rente li"iana
de rojo coral,
en tanto que aliente
su "ida precaria
la 5lor solitaria
del seco arenal.
LM#rala en el hondo
desierto, som3r#o,
sin som3ra o roc#o
plegando su 5a&A
L,o "es cul sedienta
tal "e& se estremece
si el soplo la mece
del aura 5uga&A
LAy, 5lor ol"idadaA
Si el al3a te niega
la llu"ia que riega
la 5lor del "ergel,
permite a los ojos
del triste, que en tanto,
te 3a7e con llanto
de pena cruel.
Je, ni7a, y tus lgrimas
la 3a7en el seno,
si 3ien de "eneno
las lgrimas son.
Mas :que al lirio triste
su amarga cicuta,
si un hora dis5ruta
de calma y pasi$n;
:elirio lo ju&gas;
,o, ni7a, las 5lores,
sus dulces amores
arrullan tam3i6n.
Se 3esan, se enla&an,
y en dulce coyunda,
amor las 5ecunda
posando en su sien.
LAyA Posa tus la3ios
del lirio en la 5rente
o al seno turgente
la prende mejor.
As# cuando corran
al seno esas perlas,
podrs recogerlas
sedienta de amor.
:/u6 importa si agosta
tu lgrima ardiente
su in5ancia riente
que al 5in perder;
:/u6 quema esa tinta
que a&ul la arre3ola,
si no muere sola
si a tu lado est;
L,o escondas, oh ni7a,
tu amante martirioA
(a rosa y el lirio
ejemplos te dan.
:Cul "ale a tus ojos
la que el al3a adora,
o 3ien la que llora
su in8til a5n;
Pues 3ien, ese 5uego
que asoma a tus ojos
de rudos enojos
incendio 5atal,
tu a5n solitario
de intenso delirio...
as# de ese lirio
la suerte es igual.
Por triste le 3usca,
y go&a en su encantoC
yo, ni7a, entretanto,
le 3usco tam3i6n.
1al "e& nos hallemos
3uscndola un d#a...
L/ui6n sa3e, alma m#a,
qui& por mi 3ienA
Garc#a Guti6rre&, Antonio@
>>%'0>>
Aquel amor sin celos,
sin penas ni amargura,
aquel a5n sencillo
del 3lando cora&$n,
todo era en ella dulce,
per5ecta su hermosura,
sus ojos apaci3les,
tranquila su pasi$n.
...
9 pasa un d#a y otro,
y sin cesar me pierdo
por la gastada senda
de lo que ya no es.
9 "oy, arre3atado
en su inmortal recuerdo,
sus huellas deliciosas
3orrando con mis pies.
Sin por"enir, sin gloria,
desesperado gimo,
escla"o de la "ida
en la prisi$n ser"il.
Mis d#as se res3alan,
y solo y sin arrimo,
la muerte pido al cielo
con ansiedad 5e3ril.
LAdi$s, recuerdos tristes
de mi 5uga& "enturaC
adi$s, a5n sencillo
del 3lando cora&$nA
Perd#lo todo a un tiempo2
su cndida hermosura,
sus ojos apaci3les,
su t#mida pasi$n.
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%'%>>
9 si pasiones des"elan
el alma, siempre insacia3le,
clara 5uente inagota3le
de deseos y de amor,
este amor siempre es dichoso,
sin celos, y nunca alcan&a
ms all nuestra esperan&a,
de un pjaro, de una 5lor.
Si rueda por nuestros ojos
de triste&a o de amargura,
3rillante lgrima pura
que no estor3amos correr,
es como nu3e del al3a,
que 5lotando con donaire,
al 3lando soplo del aire
se mira des"anecer.
,o es aqu6l el llanto ardiente
que con rugosa mancilla
sulca la ardiente mejilla
en nuestro ardor ju"enil2
es la gota del roc#o
que en 3lando lecho de amores,
se mece so3re las 5lores
en las ma7anas de a3ril.
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%'2>>
Su cuerpo es3elto y 5le4i3le,
cual de a&ucena olorosa
3lando tallo, que al suspiro
de los c65iros se do3la,
ya con majestad su3lime
que a sus hechi&os no estor3a,
de su "i"a& mo"imiento
los impulsos aprisiona.
Su limpia te& transparente
que ni de 3lanca 3lasona,
ni es morena, y en un punto
de entram3os e4tremos go&a,
de dos intr6pidas ra&as
la 5or&ada uni$n pregona,
ardiente y hermosa me&cla
de sangre a5ricana y goda.
Su casto seno escondido
re"ela sus puras 5ormas,
al paso que las pasiones
adentro se desarrollan.
)n 5in, )l"ira ha llegado
ms que nunca seductora
de sus trece prima"eras
a la estaci$n peligrosa.
Pero la inocente ni7a
en su cora&$n de"ora
los misteriosos deseos
que la ju"entud e"oca.
-n triste presentimiento
cuya imagen tene3rosa
d#a y noche la persigue,
sus esperan&as so5oca.
9 en "ano 3a7an sus ojos
con e4presi$n melanc$lica
las ilusiones del mundo,
a su quietud peligrosas.
)n "ano largos suspiros
se res3alan por su 3oca,
hinchando su ardiente pecho
las lgrimas que la ahogan.
A5anes incomprensi3les,
"agas esperan&as locas
en su cora&$n luchando
con desusada discordia,
de su po3re alma dormida
la dulce quietud trastornan
y 5ascinarla procuran
con su 3elle&a enga7osa.
Pero ella guarda en su alma
un amor, a cuya som3ra
en 3landa pa& ha go&ado
toda una "ida de gloria.
Porque la dicha no dura,
porque es 3re"e, como es 3re"e
de una mujer la hermosura
y 3re"e su tierna edad.
Como todo cuanto es 3ello,
que pasa como el relmpago
que con l#mpido destello
alum3ra la tempestad.
Pero la ni7a es hermosa,
y el placer que por sus ojos
en risa y amor re3osa
con gracia y encantos mil,
la prestan mayor dul&ura,
y con nue"o encanto 3a7an
su peligrosa hermosura
de su "ida en el a3ril.

)n per5umadas madejas
sus ri&os cayendo "an
so3re un cuello, que los cisnes
la pudieran en"idiar.
>>%''>>
,o hay pena, no hay dolor, hermosa m#a,
que yo no arrostre por tus lindos ojos2
escla"o "i"ir6 de tus antojos
en tanto que a mi amor tu amor sonr#a.
Preso en tus dulces la&os noche y d#a,
3e3iendo el n6ctar de tus la3ios rojos,
:c$mo sentir los p6r5idos a3rojos
que del mundo 5ala& cu3ren la "#a;
LAdorarte y no msA )ste es mi o5icio,
y no hay a5ecto ni pasi$n pro5ana
que no "en&a mi amor en tu ser"icioC
mas soy 5laco mortal, hermosa .uana2
p#deme de mi sangre el sacri5icio,
y d6jame dormir por la ma7ana.
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%'F>>
Carta a Oilena
D*mitaci$n de una poes#a escocesa@
Aunque siempre 5ui co3arde
contigo, amoroso alarde
hacer de un recuerdo quiero2
era a mitad de 5e3reroC
era a mitad de una tarde.
Con el alma de amor llena,
3uscando ali"io a la pena
que mi cora&$n traspasa,
llam6 a tu puerta, Oilena,
y esta3as solita en casa.
,o s6 si ali"iar quisiste
mis amantes des"ar#os2
ello es que "i6ndome triste,
enternecida pusiste
tus la3ios so3re los m#os.
Sin duda 5ue caridad2
sin duda 5ue s$lo un medio
de mostrarme tu piedadC
pero, LayA, que ha sido el remedio
peor que la en5ermedad.
Mira, Oilena querida,
si hay desdicha parecida
a esta mi desdicha 5uerte2
lo que a tantos da la "ida
a m# me ha dado la muerte.
esde entonces no reposa
mi alma, y sin cesar me quejo2
desde entonces, ni7a hermosa,
de tu 3oca tem3lorosa
guardo en mis la3ios el dejo.
)s una dicha y la lloroC
pero con tanto ego#smo
la guardo como un tesoro,
que algunas "eces, yo mismo
me parece que la ignoro.
/ue a ms de ser yo muy hom3re,
tu concepto me es sagradoC
y para que ms te asom3re,
desde entonces he encerrado
en mi cora&$n tu nom3re.
S$lo si alguien por antojos,
o porque "e que ya apunta
la amarille& en mis ojos,
lastimado, me pregunta
la causa de mis enojos.
:Por qu6 a las gentes esqui"o
y en amoroso em3eleso
"agando "oy pensati"o;,
respondo2 SLMe han dado un 3eso,
y desde entonces no "i"oAT
Postdata.
Pero oye y "alga "erdad2
si no tienes otro medio
de mostrarme tu piedad,
"uel"e a aplicarme el remedio...
y siga la en5ermedad.
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%'H>>
Amor sin celos
Soneto.
1engo aprensiones yo como cualquieraC
y tocante a caprichos, Lno se digaA
)l campo siempre "erde, me 5atigaC
el cielo siempre a&ul, me desespera.
1riste la lu& del sol me pareciera
sin esa noche del dolor amigaC
y sin la pena que el placer mitiga,
hasta la "ida misma a3orreciera.
Pues esos ojos tuyos, due7o m#o,
que pueden a5rentar a uno y mil cielos
causaron mi amoroso des"ar#o.
,o hall6 som3ra en su lu&, no hall6 des"elos,
y mi ardiente pasi$n muri$ de 5r#o,
que as# muere el amor cuando no hay celos.
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%'I>>
Oye2 tiene mil a&ares
esto de tomar mujer.
Por de pronto suelen ser
malos los preliminares.
Vstos son ansias, des"elos,
citas, rondas, desa5#os,
trasnochadas y des"#os
y peloteras y celos.
Suele la amada 3eldad
traerte a "eces sin tino
gui7ando el ojo al "ecino...
1odo esto es maloC es "erdad.
ec#dete a ser su esposo
y su5res, Lque es la ms negraA,
de la "eterana suegra
el e4amen codicioso.
Jiene el gasto, Les cosa o3"iaA,
y te e4primen sin piedad,
cuando no la "anidad
los caprichos de la no"ia.
(legamos al desposorio2
Ldas el suspirado s#A...
LGracias a iosA 0asta aqu#,
has pasado el purgatorio.
LMas preso en el la&o tierno
tu amoroso a5n reposaA
LOh, entonces ya es otra cosaC
entonces entra el in5iernoA...
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%'I>>
)ras 3ella, )"arina, cual ninguna2
como de cor&a t#mida tu andarC
era 3lanca tu 5rente cual la luna...
tus ojos, dulces, del color del mar.
1u talle y es3elte&, como la palma,
que 3lando mece el "iento con amor,
y el tranquilo em3eleso de tu calma
jams tur3$ la mano del dolor.

>>%'K>>
,i7a de los ojos gar&os,
/ue en triste prisi$n guardada,
Ji"es del mundo alejada,
Ji"es sin gloria ni amorC
A3re el pecho a mis suspiros,
9 oye piadosa mi queja,
/ue lloro al pie de tu reja
esdenes de tu rigor.
18, la gallarda y apuesta,
e las 3ellas en"idiada,
9 en la "illa cele3rada,
e sus hermosas 3las$nC
:Por qu6 3ajo techo um3r#o
Consumes tal donosura,
O a8n no sientes por "entura
Palpitar tu cora&$n;
DAntonio Garc#a Guti6rre&@.
>>%'M>>
A una "alenciana
)n un 3aile de mscaras
Amorosa "alenciana
de talle es3elto y airoso,
no escondas el rostro hermoso
que me dejaste entre"er.
,o le escondas, LayA, permite
que estampe en 6l dulce 3eso,
y que en lnguido em3eleso
le contemple a mi placer.
)n"idia de las hermosas,
"uel"e a m# tus ojos 3ellos,
aunque ciego pierda en ellos
la calma del cora&$n.
Ju6l"elos, s#C que en mi "ida
por la suerte condenada,
cuente una sola mirada
de amorosa compasi$n.
Ouego son tus claros ojos
y es hermoso tu ca3ello,
como de la aurora es 3ello
el 3rillante tornasol.
1u rostro, inundado 3rilla
de sonrisa so3erana...
gurdete ios, "alenciana,
que es tu cara como un sol.
18 que "es de mis amores
el perpetuo desuario,
no pagues con tal des"#o
mi constante "oluntad.
Si mi amor te compadece,
quita, "alenciana hermosa,
esa mscara enojosa
que me oculta tu 3eldad.
Juel"a a "er tu lindo rostro
en "e& del rostro insensi3le
que me mira incomprensi3le
colmando mi 5renes#.
Mas... si has de mirarme airada,
si has de apartarme tus ojos...,
ms que tus duros enojos,
pre5iero mirarte as#.
DGarc#a Guti6rre&, Antonio@
>>%'N>>
L(a glor#aA :9 es posi3le
no adorar esa plcida mentira
de encanto irresisti3le,
cuando al amor, sensi3le,
el no3le cora&$n arde y suspira;
Adi$s 5antasma hermoso,
por quien la pa&, la "ida, el sentimiento
sacri5iqu6 gustosoC
me "uel"o a mi reposo,
desenga7ado ya, 5alto de aliento.
LRngel que al mundo "iniste
S$lo a padecer martirioA
LCndido y hermoso lirio
Oecundado en mi calorA
:,o es "erdad que al sol tendiste
Erillantes de lu& tus alas;
:/ue ya tu 5ragancia e4halas
)n otro jard#n mejor;

>>%F0>>
WAguda espina dorada,
Wqui6n te pudiera sentir
Wen el cora&$n cla"adaW.
DAntonio Machado@.
>>%F%>>
ulce como la parda cer"atilla,
/ue el cuello tiende entre el nati"o helecho,
9 a la "ista del can, yace en acecho,
Con sus ojos de p8dico temorC
Pura como la cndida paloma
/ue de la 5uente l#mpida al murmullo,
Oye, al 3e3er, el inocente arrullo,
Primer anuncio de ignorado amorC
Eella como la rosa, que temprana,
Al despuntar 3enigna prima"era,
Modesta ostenta, "irginal, primera,
Su 3elle&a en el campo, sin ri"alC
1ierna como la t$rtola amorosa,
/ue arrulla "iuda, y de su 3ien perdido
(a dura ausencia en solitario nido
(lora, y lamenta su incura3le amorC
Erillante como el sol, cuando re5leja
Sus rayos el cristal de la monta7a,
Si ni la llu"ia, ni la nu3e empa7a
Su naciente pur#simo esplendorC
Majestuosa cual palma que se ele"a,
9 ostenta en la "ast#sima llanura
Su corona imperial y su hermosura,
esa5iando el rayo del Se7or.
Pero en su 5rente plida "aga3an
)l dolor y la negra pesadum3re,
9 de sus ojos la apaci3le lum3re
)mpa7a3a una lgrima 5uga&C
9 la "ida arrastra3a silenciosa
e"orando su m#sero tormento,
Porque al alma gentil LayA ni un momento
Otorg$ ios de plcido sola&.
0e aqu# a Pu3en&aC en ella el alma, todo
!espira amor, pure&a y hermosuraC
)l hechi&o en sus ojos, la dul&ura
Jaga so3re sus la3ios de cla"elC
.uega el 3lando placer modestamente
Con las es3eltas 5ormas de la indianaC
*ndia en amar, en resistir cristiana,
)ra en su pecho la "irtud dosel.
DGon&alo de Oy$n@.
>>%F%>>
,unca te ha3l6... Si acaso los re5lejos
de tus ojos llegaron desde lejos
mis 5ascinados ojos a o5uscar,
de tu mirada ardiente, aunque tranquila
no se atre"i$ mi t#mida pupila
los quemadores rayos a encontrar.
,unca en mi o#do reson$ tu acento2
si de tu la3io el "i"o mo"imiento
y tu e4presi$n ang6lica admir6C
al contemplar tu gracia y tu 3elle&a,
oculta entre mis manos mi ca3e&a,
tus atracti"os mgicos 3url6.
)res un sue7o para m#.
A la lum3re del teatro,
entre densa muchedum3re,
tus seductoras 5ormas descu3r#C
mas si e"it6 tu acento y tu mirada,
qued$se en mi alma la impresi$n gra3ada
de la mujer 5antstica que "i.
9 desde entonces, aunque de ti me alejo,
mi memoria de 5uego es el espejo
do tu imagen se "iene a re5lejar2
y go&a mi re3elde pensamiento en darle "ida,
en inspirarle acento, ayA y en idolatrarla a mi pesar.
/ui& ser mejorA )n el misterio
la mujer, como ios, tiene su imperio
y la duda alimenta al cora&$n...
,o rasgue el "elo mi pro5ana diestra
que oculta a la mujer y al ngel muestra
y me deja en poder de mi ilusi$nA
1iem3lo al quererte o#r. eja que tema,
porque acaso tu acento tam3i6n quema
y a consumir mi cora&$n "endrC
mi cora&$n por el dolor gastado,
que, a un oscuro rinc$n ya relegado,
entre ceni&a y lgrimas est.
Porque, a la lu& y a la 3elle&a esqui"o,
yo, como el 38ho, en los escom3ros "i"o
de las pasiones que por 5in "enc#.
9 en mi l$3rego al3ergue estremecido s$lo aspiro
a la pa& que da el ol"ido,
ya que el amor y el mundo huyen de m#.
9 jams te ha3lar. Pero consiente
que aqu# estas l#neas dej6 re"erente
en se7al, no de amor, de admiraci$n.
(as escri3o sin 5e, sin esperan&a,
aunque, donde el cari7o no se alcan&a,
alcn&ase el desprecio u el perd$n.
DGon&alo de Oy$n@.
>>%F2>>
0ermosura per5ecta no consiste
en dar di"ersas 5ormas al ca3ello,
perlas a las orejas y oro al cuello,
ni en la ropa costosa que se "iste.
Con traje rico o po3re, alegre o triste,
es uno mismo siempre un rostro 3elloC
que, en oro o plomo, siempre deja el sello
la 5orma que gra3ada en 6l asiste.
Mas esto pocas "eces lo concede
naturale&a, a"ara con el mundo,
en el cual siempre es raro lo per5ecto.
9o, por mi mal, lo he "isto, y s6 que puede,
con el traje primero y el segundo,
"uestra hermosura hacer igual e5ecto.
DManuel .os6 Arce@.
>>%F2>>
,o 5ueron tus di"inos ojos, Ana,
los que al yugo amoroso me han rendidoC
ni los rosados la3ios, dulce nido
del ciego ni7o, donde n6ctar manaC
ni las mejillas de color de granaC
ni el ca3ello, que al oro es pre5eridoC
ni las manos, que a tantos han "encidoC
ni la "o&, que est en duda si es humana.
1u alma que en tus o3ras se trasluce,
es la que sujetar pudo la m#a,
porque 5uese inmortal su cauti"erio.
As# todo lo dicho se reduce
a solo su poder, porque ten#a
por ella cada cual su ministerio.
D.uan de Arguijo@.
>>%F'>>
:Mas qu6 importa; 9o siento que su di"ina esencia
el alma poes#a dentro mi ser "erti$2
si po3re es y sin galas la torpe inteligencia,
:sera menos poeta por eso el cora&$n;
D Ar#stides Pongilioni@.

>>%F'>>
:/ui6n eres t8, que del tendido cielo 3ajas,
en"uelta en nu3e trasparente,
y a m# llegando con callado "uelo,
portes la diestra en mi a3ra&ada 5rente;
(as orlas de tu 3lanca "estidura
mue"e gimiendo la nocturna 3risaC
so3re tu 5rente, cual la nie"e pura,
el laurel de los genios se di"isa.
9 es lnguida y es triste tu mirada,
como, en las ti3ias noches del est#o,
los rayos de una estrella re5lejada
en la corriente de sereno r#o.
(e"e sonrisa por tus la3ios "aga
y em3ellece tu 5a& encantadora.
:)res qui& la solitaria maga
de esta orilla gentil ha3itadora;
:O tal "e& mi in"isi3le compa7era
la hermosa y celestial melancol#a;

>>%FF>>
SJuela, a"ecilla, d#goleC ligera
"uela a mi )l"iraC entre las 3ellas nin5as,
ornato de las playas gaditanas,
como entre 5lores a la 5resca rosa
conocerla podrsC pura es su 5rente
como los rayos de la casta lunaC
3rilla en sus ojos con celeste lum3re
sua"#sima ternuraC su sonrisa
es el nacer de la rosada aurora
en el 5ecundo A3rilC guarda en su alma
la inocencia del ni7o y el tesoro
de amor de la mujer... pura y di"ina
emanaci$n de ios, ngel que al suelo
desciende para 3ien de los mortales.T
SJuela y d#le el a5n que me atormenta,
canta mi oscuro nom3re a sus o#dos,
y cuando "uel"as a la hermosa orilla
donde su 5rente ele"a hasta las nu3es
0#spalis orgullosa, trae en tus alas
el que e4halan sua"#simo per5ume
las tren&as de sus n#tidos ca3ellos,
el suspiro que acaso lan&a triste
su pecho "irginal, el eco sua"e
de su "o& argentina, ms sonora
que el murmullo del aura en la enramada.T
>>%FH>>
Como, tal "e&, en los ruinosos muros
de antiguo monumento,
recuerdo del poder, de la hermosura,
de la "irtud o el genio,
su ci5ra gra3a, con ardiente mano,
at$nito el "iajero,
para que, ms all de su sepulcro,
halle en la tierra un ecoC
LAs# en tu li3ro, donde tantos otros,
mi oscuro nom3re dejo,
para que eterno 3rille entre sus hojas
y oculto su recuerdo
y plegue a ios que siempre, cuando 5ijes
en 6l tus ojos 3ellos,
sonr#an tus la3ios, e"ocando pura
memoria de amistad tu pensamientoA
>>%FI>>
Mi pecho enciende en misterioso 5uego
plcida imagen, que en mi mente "agaC
nom3re, ms dulce que la miel hi3lea,
"i3ra en mi alma.
o quiera tiendo la mirada ansiosa,
do quiera le"e murmullo se le"anta,
sue7o de amor, la imagen me aparece,
y escucho esa pala3ra.
:,unca en sus alas la lle"$ a tu o#do
la 3risa el penetrar por tu "entana;
)s que en mis la3ios sin sonido 5lota,
y espira en mi garganta.
Pero si un punto de tus negros ojos
3rilla en los m#os celestial mirada,
ellos dirn en su lenguaje mudo
lo que mis la3ios callan.
LM#rameA 3usca en mi sem3lante triste
ese secreto que mi pecho guarda,
y dime, LahA Ldime que alentar me es dado
siquiera una esperan&aA
1i7e el ru3or con sonrosadas tintas
tus mejillas de ncar,
como los ti3ios rayos de la aurora
las nu3ecillas 3lancas.
1iem3la en el 5ondo de tus negros ojos
h8meda tu mirada,
como en el seno de las aguas tiem3la
estrella solitaria.
Al&a y deprime tu ne"ado seno
agitaci$n e4tra7a,
cual de la 3lanca t$rtola en el nido
miro agitarse el ala.
9, al peso de ignorado pensamiento,
do3las la 5rente cndida,
como el lirio, que inclina su corola
al 3eso de las auras.
9 de las 5lores con inquieta mano,
hoja tras hoja arrancas,
y al&as a m# los ojos un instante,
quieres ha3lar... Ly callasA
LAhA si al poeta concedi$ el )terno
la inspiraci$n, que a desci5rar alcan&a
ese con5uso y "ago y misterioso
lenguaje de las almasC
Si "eo tu rostro, que el ru3or colora,
si "eo tu 5rente, que en silencio 3ajas,
:a qu6, lu& de mis ojos, alma m#a,
pregunto si me amas;
D Ar#stides Pongilioni@.
>>%FM>>
)res jo"en, eres 3ella,
muy 3ella, muy 3ella, Amparo,
como el cielo de tu patria,
como sus tendidos campos,
como esas ondas a&ules
que agita el Mediterrneo.
9 eres 3ella en este suelo
que el 0acedor so3erano,
con mano pr$diga, quiso
hacer de hermosura pasmo.
onde en campos de esmeralda,
por 5rescas aguas regados,
que a&ul 5irmamento cu3re
y el euro acaricia 3lando,
encuentran la "ista a3sorta
y el cora&$n 5atigado
de las hur#s del Oriente
los ideales encantos.
Lios 3endiga tu hermosura,
en tu pecho derramando
tesoros de amor, de dicha,
de ju"entud y entusiasmoA
)l "iento de la 5ortuna,
que siempre sopl$ en mi da7o,
por una "e& 5a"ora3le,
a estas ri3eras me trajo.
LAhA Lsi detener en ellas
pudiera el errante pasoA
LSi, orillas del manso 1uria,
mis pesares ol"idando,
tan rica naturale&a
me cu3riera con su mantoA
L9 pasaran, como nu3es
en un cielo de "erano,
al par de mi triste in5ancia
los recuerdos tan amargos,
y mi ju"entud que huye
tras s# la nada dejando,
y mis sue7os am3iciosos,
y mi est6ril entusiasmo,
y cuantas "anas quimeras
dentro de mi pecho guardoA
Cual pasa la golondrina,
remotos climas 3uscando,
dejo la 56rtil )deta
por 3uscar el Oc6ano.
:Cundo, otra "e&, de esa luna,
que cru&a el tranquilo espacio,
"er6 en esta misma orilla
el resplandor desmayado;
Guarda en tu precioso li3ro,
guarda estos "ersos, AmparoC
es algo de mi e4istencia
lo que en ellos "a encerrado.
-n deseo, una esperan&a,
sentimiento ignoto y "ago...
Lpueda en realidad tornarse,
en un tiempo no lejanoA
L9 si una "e& los recorres,
al ojear este l3um,
piensa que no es mi memoria
errante como mi pasoA
>>%FN>>
)l sol que se le"anta
so3re la mar sonora,
el ruise7or que canta,
al despuntar la aurora,
en el 5ollaje espl6ndido
del 3osque secularC
el triste y acordado
murmullo de la 5uente,
el ce5irillo alado
que ri&a 3landamente,
al agitarlo tr6mulo,
su l#quido cristalC
)l encantado aroma
de las sil"estres 5lores,
que la empinada loma
mati&an de colores,
el cielo que despli6gase
cual pa3ell$n de tulC
el resplandor naciente
de la tranquila luna
que 3a7a la alta 5rente
de la ciudad moruna,
y el r#o que corre 56r"ido
a unirse al mar a&ulC
,o templan, no, mi pena
con 3ienhechora calma,
no tornan su serena
tranquilidad al alma,
que "anamente ag#tase,
"i"iendo sin tu amorC
y mira hora tras hora
pasar en su amargura,
sin "islum3rar la aurora
que el sol de la "entura
alum3re con sua"#simo,
di"ino resplandor.
9 "anamente dando
suspiros a los "ientos,
en s# ocultos lle"ando
su pena y sus tormentos,
sin encontrar un l#mite
a su dolor mortalC
por 8nico consuelo
en su 5atal que3ranto,
le da 3enigno el cielo
el manantial del llanto
y los recuerdos plcidos
de ms dichosa edad.
/ue al alma que se a5ana,
sumida en la triste&a,
no deis la pompa "ana
y espl6ndida 3elle&a
con que natura 38rlase
de su mortal dolor.
adle el impetuoso
"ai"6n del mar hir"iente,
el trueno 5ragoroso
del montara& torrente,
el crdeno relmpago
y el rayo asolador.
adle que roncas griten
las a"es agoreras,
los r3oles agiten
sus "erdes ca3elleras
que a&ota en "uelo rpido
el duro "enda"al,
y crucen nu3arrones
por la regi$n "ac#a,
y en l8gu3res crespones
su lu& en"uel"a el d#a,
y el or3e mudo, at$nito,
su 5in contemple ya.
)ntonce, entonce escucha
simpticos acentos
en la terri3le lucha
de opuestos elementos,
en el rugido m8ltiple
de ronca tempestad.
9, al contemplar osado
su sa7a y sus 5urores,
al escuchar pasmado
los "ientos 3ramadores,
:qu6 mucho logre el m#sero
sus penas ol"idar;
>>%H0>>
(lam6 a la puerta de la rique&a
y la miseria me contest$C
llam6 a la puerta de la 3elle&a
y el desenga7o mi pecho hiri$.
(lam6 a la puerta de ardiente org#a,
y, en "e& de goces, pena encontr6C
llam6 a tu puerta, religi$n m#a,
y, al traspasarla, pens6... Ly dud6A
Mas yo cono&co lugar tranquilo,
sordo a los ecos de la pasi$n,
en donde encuentro seguro asilo,
donde repose mi cora&$n.
A muchos cu3re tu som3ra oscura,
mas no por eso temo llamar,
que entre tus muros, Loh sepulturaA
Lpara los tristes siempre hay lugarA
>>%H%>>
Cuando sus alas la noche
en el 5irmamento tiende,
y, en parda som3ra "elada,
la naturale&a duerme,
si al&as, acaso, los ojos
a la 3$"eda celeste
y li3re tu pensamiento
en el espacio se pierde,
Lpiensa en m#A que en ti pensando
entonce estoy, como siempre,
y creo "er en las estrellas
el resplandor de tu 5rente.
Si de tu 5lor 5a"orita
que tu "entana em3ellece
y que al "iento de la tarde
a3re su cli& de nie"e,
aspiras el grato aroma
en el per5umado am3iente,
Lpiensa en m#A que en ella 3usco,
enamorado y ausente,
un recuerdo de otros d#as,
que me consuele.
Cuando sola y pensati"a,
en tu oculto ga3inete,
nuestros queridos poetas
recorras con "ista ardiente,
si una lgrima 5urti"a
de tus ojos se desprende,
Lpiensa en m#A que 3usco en ellos
acentos que me recuerden
aquel tiempo "enturoso
que huy$ 3re"e.
Cuando lan&an las campanas
su adi$s al d#a que muere,
y all en el "ago hori&onte
r5agas de 5uego enciende,
si acaso de un templo 3uscas
la tranquilidad solemne,
Lpiensa en m#A y ora conmigo
para que yo "uel"a a "erteC
que un ngel lle"ar al cielo
tus tiernas preces.
)l"ira, lu& de mis ojos,
si el recuerdo del ausente
en el 3ullicio del d#a
acaso se des"anece,
cuando la noche callada
en som3ras al mundo en"uel"e
y el alma "uela tranquila
y ligera como el 6ter,
Lpiensa en m#A que en ti pensando
entonce estoy como siempre.
1u pensamiento y el m#o
unidos al cielo "uelen,
como dos ondas sonoras
de dos arpas se desprenden,
y en una sola armon#a
en el espacio se pierden.
>>%H2>>
Canci$n
DM8sica de 9. 0ernnde&.@
Si melanc$lico miro
el a&ul puro del cielo,
y alg8n rayo de consuelo
3rilla en mi plida 5a&C
es que en 6l miro anhelante,
con los ojos de mi alma,
de tu cndido sem3lante
el encanto "irginal.
A3re a mi canto la reja
que te separa de m#,
y en alas del "iento deja
llegue mi lamento a ti.
Si junto a tu lecho escuchas
una celeste armon#a,
es tu nom3re, "ida m#a,
que pronuncio en mi pasi$n.
,om3re ms puro y sua"e
que el murmullo de la 5uente
y que los cantos del a"e
en el "ergel seductor.
A3re a mi canto la reja
que te separa de m#,
y en alas del "iento deja
llegue mi lamento a ti.
Amor es lu& de la "ida
que la mati&a de 5lores,
es la "ida sin amores
lo que el prado sin "erdor.
LAy del triste que padece
los desdenes de una hermosa,
y s$lo encuentra en la rosa
espinas y desamorA
A3re a mi canto la reja
que te separa de m#,
y en alas del "iento deja
llegue mi lamento a ti.
*,1)!M)*O2
)s la mujer prisi$n en que nacemos,
9 a que desde el nacer nos condenamos2
-nos por penitencia la 3uscamos,
Otros por galard$n la merecemos.
A3ismo en que los d63iles caemos,
Puerto donde los 5uertes nos sal"amos,
?dolo que de tierra 5a3ricamos
9 luego en oro con"ertir queremos.
)lla del cielo del amor es luna,
*nspira las letrillas y las odas,
Sir"e al capricho y manda en la 5ortuna.
:ices que a ser del gremio te acomodas;
Pi6nsalo 3ien, dec#dete por una...
Jers c$mo despu6s te gustan todas.
O*, )( *,1)!M)*O.
>>%H'>>
:Si, cual tus rasgados ojos,
es negra tu ca3ellera,
si la sonrisa del ngel
"aga en tu 3oca peque7a,
si el cuello tienes del cisne
y el tallo de la palmera,
qu6 pides, qu6 pides, ni7a
para parecer ms 3ella;
(o s6C en"idias a la rosa
el puro color que ostenta,
y que a tus 3lancas mejillas
neg$ la naturale&a.
Si en la luna "eneciana
tu 3ello rostro contemplas,
piensas con enojo, ni7a,
que la palide& lo a5ea.
(a palide& que en mi alma
grata sensaci$n despierta
de "aga melancol#a
y de ine5a3le triste&a.
)sa palide&, hermosa,
que es del sentimiento em3lema,
y que el pensamiento imprime
en la 5rente del poeta.
Plida "ierte la aurora
llu"ia de alj$5ar y perlas,
plida la casta luna
del cenit se ense7orea.
Plidos dan su 5ragancia
al aura de prima"era
el ja&m#n de hojas menudas
y la cndida a&ucena.
Plida en concha de ncar
3rilla transparente perla,
y, en el a&ul 5irmamento,
las tem3ladoras estrellas.
)se color da a tu rostro
melanc$lica 3elle&a,
templa a tus ojos el 5uego
y de languide& los "elaC
incitadora 5rescura
a tus rojos la3ios presta,
que un cla"el que a3re su cli&
so3re la nie"e semejan,
y da a tu cndida 5rente
la aureola de pure&a
con que el pincel de Murillo
a los ngeles rodea.
Muchas "eces, al mirarte,
triste, plida y Ltan 3ellaA
con negro, 5lotante "elo,
que a merced del aura ondea,
por los rayos de la luna
en ondas de lu& en"uelta,
te cre# genio nocturno,
"agando por la ri3era.
9 cuando, inm$"il, las olas
"#as morir en la arena,
3lanca estatua de ala3astro
que un rayo di"ino espera,
que el esp#ritu de "ida
en su 3ella 5orma encienda.
Por eso te am6, por eso
eres lu& de mi e4istencia,
y al mirarte al lado m#o,
triste, plida y... Ltan 3ellaA
"eo en ti... la musa del llanto
que me inspira mis endechas.
>>%HH>>
>L,i7aA el sol en occidente
densos nu3lados ocultan,
mientras su disco 5ulgente
las olas del mar sepultan.
)n anchas y ti3ias gotas
desciende la llu"ia lenta,
y gritan las ga"iotas
presagiando la tormenta.

)l hori&onte enlutado
est con manto de 3ruma,
el mar le"anta irritado
altas monta7as de espuma.
(as a"es 3uscan su nido,
Ly t8 inm$"il permanecesA
Oye del trueno el rugido2
mrchate2 :no te estremeces;
>L)4tranjeroA en esta lucha
de discordes elementos,
una "o& mi pecho escucha
que responde a sus lamentos.
Aqu#, al rumor de las olas
y los "ientos 3ramadores,
"engo a lamentar a solas
la muerte de mis amores.
)n esta misma ri3era,
desolada y a5ligida,
a3rac6 por "e& postrera
al encanto de mi "ida.
(a calma de sus hogares
tur3a3a suerte importuna,
y quiso cru&ar los mares
en pos de mejor 5ortuna.
,aturale&a a su anhelo
5a"ora3le parec#aC
el sol, desde el alto cielo,
con "i"o 5ulgor luc#a.
Sereno y plcido el "iento
ri&a3a la mar en calmaC
mas triste presentimiento,
LayA se agita3a en mi alma.
LAqu# le "iA... ,o e4halamos
ni un suspiro, ni un adi$sC
callados nos a3ra&amos,
pero llorando los dos.
L9 parti$A... en la mar sonora,
donde el sol resplandec#a,
la 5ragata "oladora
orgullosa se mec#a.
io al "iento la 3lanca "ela,
i&$ alegres 3anderolas,
y su 5os5$rica estela
comen&$ a 3ordar las olas.
9o mientras aqu# llora3a
perdida mi dulce pa&,
y el alma se me escapa3a
tras de su huella 5uga&.
Pronto en la l#nea indecisa
del hori&onte 5lot$
y a otro soplo de la 3risa
tras ella despareci$.
esde entonces, triste, sola,
con mi continuo dolor,
preguntando a cada ola
nue"as de mi dulce amorC
Jine aqu# cuando la tarde
desciende del alto monte,
y el 8ltimo rayo arde
del sol en el hori&onte.
9 as# pas$ d#a tras d#a,
un a7o y otro pas$,
y mi amado no "ol"#aC
LayA en mal hora "ol"i$.
-na tarde... Como ahora,
la tempestad re3rama3a,
rug#a en la mar sonora,
en los r3oles sil3a3a.
S83ito al siniestro ruido
del rayo, al sil3ar del "iento,
se uni$ sonoro estampido,
l8gu3re como un lamento.
LMs que la tormenta ruda,
aquel eco me dio espantoA...
qued6me inm$"il y muda...
la noche cerra3a en tanto.
)n la inmensidad desierta,
solo esa pe7a se "#a,
de 3lanca espuma cu3ierta,
su 5rente al&ando som3r#a.
Pero l8gu3re aquel eco,
SL5a"orA LsocorroAT clamando,
a inter"alos, ronco, seco,
i3a en los aires &um3ando.
LAhA Lqu6 nocheA en "ano, en "ano,
en mi alco3a solitaria,
quise ahogar su ruido insano
con el son de mi plegaria.
)n "ano, para consuelo
de mis mortales enojos,
ped#, sollo&ando, al cielo
el sue7o para mis ojos.
-n presentimiento "ago
de la des"entura m#a,
5lota3a tena&, aciago,
en mi ardiente 5antas#a.
Cuando la naciente aurora
a&ule$ en mis cristales,
3usqu6 en su lu& 3ienhechora
3lsamo para mis males.
(a 3risa de la ma7ana
3usqu6 con a5n ardiente,
y me puse a la "entana
para re5rescar mi 5rente.
Con5uso lleg$ a mi o#do
rumor de gentes que ha3la3an,
y que de un 3uque perdido
la desgracia lamenta3an.
Aquella 5rase sencilla
respondi$ a mi pensamientoC
Lcorr#, "ol6A... y a la orilla
del mar llegu6 como el "iento.
9 "i el sol entre la 3ruma,
plido, triste, "elado,
el mar cu3ierto de espuma
como un ca3allo cansado.
9, espanto dando a los ojos,
que con llanto los "e#an,
de un 3uque tristes despojos
las tur3ias olas tra#an.
Aqu#, do me "es sentada,
mi aciaga estrella llorando,
"i muchedum3re api7ada
un o3jeto contemplando.
1em# acercarme, y no s6
por qu6 misterioso impulso,
aunque indecisa, a"anc6
hacia aqu# mi pie con"ulso.
)n m# nadie repar$
en tanto que me acerca3aC
llegu6 y mi "ista 3usc$
lo que el grupo me oculta3a.
L(an&$ un grito el pecho m#o
y ca# muerta de penaA...
L0all6 su cad"er 5r#o,
medio enterrado en la arenaA...
:Preguntas hora por qu6
3usco este sitio desierto;
LAqu# "i"o le dej6,
aqu# "ol"# a hallarle muertoA
>,i7a, tu acer3a desdicha
no es mucho que triste lloresC
pero ios manda la dicha
lo mismo que los dolores.
!u6gale, y ten con5ian&a,
que Vl dar al tuyo consuelo.
>L9a he perdido la esperan&aA
>L,i7a, 38scala en el cieloA
>>%HI>>
Mue"e las 5lores per5umado "iento,
la 5uente ele"a plcido rumor,
dora el espacio sol de prima"era,
canta mi alma un cntico de amor.
#me, lu& de mis ojos, por qu6 inclinas
tu 5rente, cual su cli& el cla"elC
d#me por qu6 de tu entrea3ierta 3oca
soplo de 5uego e4hlase tal "e&.
# por qu6 esqui"as mi mirada ardiente,
cual la "ioleta la del rojo solC
d#me por qu6 tus plidas mejillas
a r5agas se cu3ren de arre3ol.
Por qu6 el contorno de tus negros ojos
tinta a&ulada empie&a a di3ujar,
por qu6 se agita tu ne"ado seno
como las ondas del inquieto mar.
Por qu6 tiem3la tu mano entre las m#as
cual las hojas del tr6mulo a3edulC
qu6 pensamiento cru&a por tu 5rente
y da a tus ojos desusada lu&.
Cuando la dulce prima"era e4tiende
so3re la tierra su esplendor 5uga&,
pue3lan el aire genios in"isi3les
nacidos de su aliento "irginal.
)llos dan sa"ia a los desnudos troncos,
grato per5ume al cli& de la 5lorC
al re5lejar en sus doradas alas,
con nue"o 3rillo resplandece el sol.
)llos palpitan en la clara 5uente
agitando su l#mpido cristal,
ellos le"antan en el 3osque um3r#o
"agos rumores de "entura y pa&.
L)llos despiertan el oculto anhelo
que duerme en el humano cora&$n,
ellos encienden en tu pecho, )l"ira,
sed insacia3le de placer y amorA
LAhA Lno lo nieguesA 1u ru3or lo dice2
:a qu6 ocultar tu pensamiento as#;
LMira en redor naturale&a entera
como canta su amante 5renes#A
9o s6, yo s6 que tu ne"ado seno
encierra un alma, asilo del amor,
alma de 5uego que la m#a comprende,
alma que siente como siento yo.
Erillar la miro en tus hermosos ojos
y en tus a&ules "enas circular,
y, al escuchar mi 3ra&o tu cintura,
junto a mi pecho ardiente palpitar.
:Por qu6 "elas el "i"o sentimiento
que intenso 3rillo a tu 3elle&a da;
:Sin su 56r"ido aliento, "ida m#a,
qu6 5uera de la gracia y la 3eldad;
:Jes esas 5lores, que a tu lado 3rotan,
que agita el "iento y acaricia el sol;
LAyA son la copia del destino humano,
imagen triste de la "ida son.
Erotan lo&anas al nacer la aurora,
go&an alegres ju"entud 5uga&...
el6"ase en oriente un nue"o d#a,
y secas do3lan sus corolas ya.
Mas antes dieron a la "aga 3risa
tesoro de per5ume "irginal,
y el germen de su esencia misteriosa
depositaron en la tierra ya.
)s 5lor la ju"entud, )l"ira m#a,
y es su per5ume celestial amor.
Leja, hermosa, que el "iento de la "ida
se espar&a acti"o, ardiente, em3riagadorA
0oras de amor, de lnguida pere&a,
de ardientes raptos, de 5e3ril placer,
LahA Lqui6n pudiera "uestro alado curso,
rpido como el "iento, detenerA
Como las ondas del "elo& torrente,
pasis ligeras para no tornar,
y el pensamiento adi"inar en "ano
quiere las horas que despu6s "endrn.
:/ui6n pudo nunca le"antar el "elo
que cu3re el insonda3le por"enir;
Oscuro li3ro del destino humano,
LahA :qui6n sa3r lo que se encierra en ti;
(u& de mis ojos, mientras sangre ardiente
circule en nuestro jo"en cora&$n,
mientras la "ida 3rille en su ma7ana,
LamarA LamarA Lla "ida es el amorA
Mi "ida est en tus ojos, en tus la3ios,
est en la intensa lu& de tu mirar,
en esas "agas 5rases que pronuncias,
en los suspiros de tu pecho est.
LOresco oasis en rido desierto,
en caos de som3ras 3rilladora lu&,
iris de pa& en la tormenta ruda,
ser de mismo ser, eso eres t8A
L0a3laA Ltu "o& resuene en mis o#dos,
di que me amas como te amo yo,
y de este espacio de r3oles y 5lores
ha&, )l"ira, un )d6n para los dosA
Mue"e las 5lores per5umado "iento,
la 5uente ele"a plcido rumor,
dora el espacio sol de prima"era,
canta mi alma un cntico de amor.
>>%HK>>
D.unto a una ni7a dormida@.
LMiradlaA>Apenas seis "eces
deshoj$ la prima"era,
so3re esa 5rente tranquila,
las 5lores de su diadema.
Sus negros y dulces ojos,
espejo de la inocencia,
transparentes como el cielo,
la lu& del cielo re5lejan.
(a aureola de los ngeles
ci7e su pura ca3e&a,
que de sus ru3ios ca3ellos
los copiosos ri&os "elan.
)s ni7a, es ni7aC su alma
duerme en esa 5orma 3ella,
esperando que alg8n d#a,
en la mundanal tormenta,
el rayo de las pasiones,
al despertar, la conmue"a.
Jagos son los pensamientos,
que cru&an su 5rente tersa,
cual las 3lancas nu3ecillas,
que cru&an la a&ul es5era,
y de su ligero paso
no dejan ni aun le"e huella.
Para ella no hay pasado
ni el por"enir la des"elaC
corren serenos sus d#as
en 3ra&os de la inocenciaC
que detrs del 5irmamento,
puro dosel de la tierra,
hay la mirada de un ngel
que so3re los ni7os "ela.
LJedla dormirA>)s hermosa
la tardeC 3risa ligera,
que las caricias de Mayo
impregnaron con su esencia,
del largo sue7o de in"ierno
sac$ a la naturale&a.
(a ni7a ha jugado muchoC
alegre, "i"a&, inquieta,
toda la tarde ha corrido
en pos de sus compa7erasC
Lpero es tan chicaA el cansancio
la ha rendido, y duerme y sue7a.
So3re el c6sped reclinada,
en su 3lanca ropa en"uelta,
parece la dulce ni7a
una cndida a&ucena.
)ntrea3ierta est su 3oca,
concha de menudas perlas,
coloradas sus mejillas
y lnguida su ca3e&a.
-n 3ra&o le da almohada,
y, al soplo del aura inquieta,
palpita el "elo de oro
de su ru3ia ca3ellera.
1al "e& sus alegres juegos
el sue7o la representa,
porque una dulce sonrisa
"aga en su 5a& hechicera.
LPuro sue7o el de los ni7os,
5uente de dulces ideas,
que sus la3ios in5antiles
a dar e4presi$n no aciertanA
LOhA yo adi"ino en sus rostros
esas cosas con que sue7anC
LohA yo escucho con el alma
esas plticas secretas
de los ni7os y los ngeles
que so3re su cuna "elanA
L(os ni7osA :qui6n los "io nunca
con helada indi5erencia;
:Cul es el alma gastada
que, al "erlos, no se renue"a;
LOlores que encantan la "ista,
3risas que el alma re5rescan,
ecos de un cielo perdido,
a"es que el hogar alegranA
(a aurora de nuestra "ida,
que cu3re creciente nie3la,
en ese espejo sereno
dulcemente se re5leja.
LAll# est nuestro pasado
con su atm$s5era serena,
con la eterna pa& del alma,
que en lu& 3a7a la inocencia,
con los sue7os que a los la3ios
traen sonrisas placenteras,
con sus 3onanci3les noches,
sus al3oradas risue7asA
L!#o de 3lando murmullo
y de 5rondosas ri3eras,
que los pjaros encantan,
que "ientos de aromas 3esan,
que en sus plcidos cristales
colores y lu& re5leja,
y que, al t6rmino 5unesto
de su dichosa carrera,
mar 3orrascoso y som3r#o
rugiendo "ora& encuentraA
LAy cuando sus puras aguas
con estas aguas se me&clanA
9a la clara lu& del cielo
que se retrata3a en ellas,
en el cristal agitado
se entur3ia, deshace y quie3ra.
,o ya con paso tranquilo
recorren plcida sendaC
secreto impulso las mue"e
con sacudidas "iolentas.
9a no hay 5lores en su margen,
ni 3landos euros las 3esanC
rocas estor3an su paso,
3regos las atormentan.
)n lucha tena& y sorda
o en con"ulsiones so3er3ias,
lan&an estridentes gritos,
o e4halan pro5undas quejas.
:A d$nde "an;>L/ui6n lo sa3eA
LA qu6 6se luchar sin tregua,
si deshace sus es5uer&os
un d63il muro de arenaA
L,i7aA :porqu6 al contemplarte
me domina la triste&a;
:Porqu6 se nu3la mi 5rente
y ennegrecen mis ideas;
9a toc$ el mar agitado
el r#o de mi e4istenciaC
siento de la amarga lin5a
el 3eso que al alma hiela.
)l huracn que la a&ota
me arre3ata, en"uelto en ellaC
nie3las cu3ren lo pasado,
triste lo presente "uela,
y all... Llo desconocido
con su oscuridad me aterraA
Eusco la lu& que alum3ra3a
mis al3oradas primeras,
y el soplo de las pasiones
entur3ia mi inteligencia.
L)n"uelto en un tor3ellino
"uelo como arista secaC
all quedis, de mi in5ancia
dulces d#as, noches 3ellasA
DAr#stides Pongilioni@.

>>%HM>>
)n "ano tu sentimiento
quisiste ocultarme, )l"iraC
yo "i 3rotar una lgrima
so3re tu negra pupila.
Erilla3a la lu& en ella
de tu 5or&ada sonrisa
cual so3ro el agua el re5lejo
de la estrella "espertina.
Como en las hojas del r3ol
gota de roc#o 3rilla,
so3re tus largas pesta7as
3rill$ un punto suspendida,
luego, tersa, transparente
descendi$ por tu mejilla.
Eien as#, cuando los euros
las gayas 5lores agitan,
del cli& de la a&ucena
per5umadas se desli&an
las lgrimas de la aurora
so3re la yer3a mullida.

9o la recog# en mis la3ios
con ine5a3le deliciaC
nunca 3eso ms ardiente
al 5uego de amor dio "ida.
Mis ojos puse en tus ojos,
tus manos entre las m#as,
y a3sorto qued6, mirndote
con em3riague& in5inita.
,unca la lu& de la luna,
de los amantes amiga,
"io rostro ms impregnado
de tierna melancol#a.
,unca el aura de la noche
agit$, 5resca y lasci"a,
ms ri&ada ca3ellera
so3re 5rente ms di"ina.
,unca se al&aron al cielo
ojos de e4presi$n ms "i"a,
ni ms "irginal suspiro
lle"$ en sus alas la 3risa.

Pasa3an as# las horas,
5ugaces como la dichaC
ya en el cielo las estrellas
su "i"o 5ulgor perd#an.
9a de lu& en el oriente
3rilla3a plida tinta,
dando 5orma y transparencia
a las "agas nu3ecillas.
Ms 5resco y ligero, el "iento,
"olando por la campi7a,
so3re sus h8medas ala
con5uso rumor tra#a.
9a, en las copas de los r3oles,
al&a3an, tristes y unidas,
las a"es t#mido canto,
"ago murmullo la 3risa.
9 al par que, de lu& "estido,
a"an&a3a el nue"o d#a,
llega3a el tremendo instante,
de mi amarga despedida.
1riste llanto silencioso
roda3a por tus mejillas,
mientras de mis la3ios tr6mulos
estas pala3ras ca#an2

>>%HN>>
Lejo ese cielo, do 3rot$ la llama
que me a3rasa y me inspira,
dejo cuanto amo yo, cuanto me amaA...
L1e dejo a ti, mi )l"iraA
L9, a3andonando tanto 3ien seguro,
mirar solo anhelante,
ignorado, 5at#dico y oscuro,
un por"enir distanteA
:/u6 3usco lejos del 3endito suelo
donde rod$ mi cuna;
L-n nom3re acaso que me niega el cielo,
una "aria 5ortunaA
L-na lucha incesante, que atormente
mis ms 5loridos a7osA
Lun desenga7o acaso en mi creciente
serie de desenga7osA
9 parto, empero, como parte el a"e,
cumpliendo mi destino.
LAhA Ls$lo ios lo que me aguarda sa3e
al 5in de mi caminoA
/ui&s el peso de mi amargo duelo
mi cuerpo al 5in sucum3a,
y tristes sauces en e4tra7o suelo,
som3ra den a mi tum3a.
LMas ayA cuando te tengo en mi presencia
y "oy pronto a perderte,
:qu6 he de temer; :Acaso no es la ausencia
ms triste que la muerte;
Cuando del cuerpo, en rapto "ictorioso,
rompiendo las cadenas,
3usca el alma, con "uelo majestuoso
regiones ms serenasC
Cuando en el cielo, en su inmortal asiento,
aura de ios la halaga,
o entra los le"es tomos del "iento,
como un per5ume, "agaC
(o es dado a8n de los que am$ en el mundo
"i"ir la misma "ida,
y ser, en el misterio ms pro5undo,
su protectora egida.
Jagar en torno, de la luna 5r#a
en rayo amarillento,
"er su llanto, go&ar con su alegr#a,
leer su pensamiento.
LAhA Lyo no temo que el sepulcro 5r#o
me a3ra enemiga suerteA
:,o es cierto que es la ausencia, encanto m#o,
ms triste que la muerte;
LAdi$sA el tiempo se desli&a en tantoC
la hora 5atal ya suena.
LAhA Lpueda pronto mitigar tu llanto
un aura ms serenaA
,unca me ol"ides, y al )terno implora
en oraci$n 5er"iente.
LAdi$sA Lya el 3lanco "elo de la aurora
rasga el sol en orienteA
>>%I0>>
Oue tu amor, (aura, la loca 3risa
que rauda pasa 3esando 5lores,
5ue de la aurora la 3landa risa
que el sol ahuyenta con sus 5ulgoresC
5ue 3lanca nu3e quo cru&a el "iento
y en pos no deja rastro ni huella,
5ue la inconstancia del pensamiento,
5ue de un suspiro ligero acento,
lu& 5ugiti"a de errante estrella.
)s mi amor, (aura, cedro eminente
que no do3legan los huracanes,
es el continuo rugir hir"iente
de los torrentes y los "olcanesC
es alta pe7a que el mar a&ota
sin que a su empuje rendirla pueda,
es el am3iente que en torno 5lota,
del sentimiento la eterna nota,
lu& que en las ondas del 6ter rueda.
1engo de amores herida el alma,
quema mis ojos amargo llantoC
senda de 5lores, en dulce calma,
indi5erente huellas en tanto.
Mas no te en"idio, que s$lo e4cita
tu triste "ida mi compasi$nC
que si la pena mi pecho agita,
al menos...L"i"oA porque palpita
con 5uerte impulso mi cora&$n.
>>%I%>>
LJi"a el placerA (a tempestad som3r#a
enluta el 5irmamento2
resuenen los cantares de alegr#a
al par que sil3a pla7idero el "iento.
)n plcida armon#a
"i3re el cristal con el cristal chocando,
y, en loca risa el cora&$n go&ando,
nos sorprenda al nacer el nue"o d#a.
LOh cun 3ellaA la lu& de tu mirada
es intensa y ardienteC
tu ru3ia ca3ellera destren&ada
es ureo marco de tu 3lanca 5rente.
Cual m8sica acordada
mue"e mi cora&$n tu "o& sonora,
y, al estrechar mi mano a3rasadora,
tiem3la tu mano amada.
Cae la llu"ia a raudales, ronco el "iento
se agita con 5uror.
Oija tus ojos en los ojos m#os
y em3rigame de amor.
>>%I2>>
1e estoy mirando y pensando
que es lo que tendrn mis ojos,
que siempre 3ajas la 5rente
cuando en los tuyos los pongo.
,o se si, al "er que te miro,
te enrojece la modestia,
o es que mis ojos alum3ran
las som3ras de tu conciencia.
>>%I'>>
9o am6 siempre el a3ismoC en alta roca
sentado muchas "eces, de oc6ano
el eterno "ai"6n contempl6 ansioso,
sintiendo en lo pro5undo de mi alma
un intenso placerC de las monta7as
los hondos precipicios atrajeron
siempre mi "ista, y, al sentir mi cuerpo
por atracci$n ignota dominado,
un no s6 qu6 de grande y misterioso
hac#a latir mi cora&$nC mas nunca
el terror em3arga3a mis sentidos
ni para3a el impulso de mi mente.
Sol de 5uego mi "ista deslum3ra3a,
aire de aromas, plcidos rumores
po3la3an el espacioC el alma m#a
"aga3a por un mundo de "entura
al "iento del amor dando sus alas.
9 el a3ismo me atrajo2 hondas tinie3las
un muro presentaron a mis ojos,
un aire 5r#o res3al$ en mi 5rente
y hel$ mi cora&$nC terror pro5undo
5ij$ mis ojos y oprimi$ mi alma.

,o te amo ya.
>>%IF>>
:e d$nde "ienes;>,o lo s62 un momento
mi ardiente 5antas#a,
en la "aga regi$n oy$ del "iento
ins$lita armon#a.
0iri$ mis ojos peregrina aurora,
sent# 5uer&a secretaC
alc6 la 5rente y "i deslum3radora
la estrella del poeta.
:Oue ilusi$n;... e la "ida en los al3ores
5ue esa ilusi$n mi "idaC
al&$ su "uelo, en"uelta en resplandores,
mi alma estremecida.
Mundo de claridad y de hermosura
me a3ri$ su no3le seno,
y all# del r#o de mi e4istencia pura
corri$ el cristal sereno.
Sent# el rumor de tiempos que pasaron
"i3rar en mi memoriaC
las cuerdas de mi lira resonaron
Lios, el amor, la gloriaA
9, henchido de entusiasmo generoso,
3usqu6 con ansia ardiente,
para mi nom3re un mrmol "ictorioso,
laurel para mi 5rente.
>:9 hoy;>0e "i"ido2 el tor3ellino crece
del "iento que me a&ota,
ya ese mundo ideal se des"anece
y, en"uelto en nie3las, 5lota.
e la alta inspiraci$n que ensal&a y crea
se apaga el sol 5ecundo2
mis ojos deslum3rados ya rodea
la oscuridad del mundo.
:Amor;... Guirnalda de olorosas 5lores
tej#, que mi alma encierraC
hoy ya cu3re sus "#"idos colores
el pol"o de la tierra.
:Gloria;... )l ardiente impulso del deseo
la realidad so5oca,
y, siempre encadenado, Prometeo
retu6rcese en su roca.
Camino oscuro y triste y esca3roso
recorre mi pie herido.
>:/u6 3uscas;>,ada ya2 s$lo el reposo.
>:A do "as;>Al ol"ido.
>>%IH>>
(lega hasta m#, 5elice, sugesti"a
la ternura nupcial de tu presencia
en la som3ra del claustro pensati"aC
y as# recordar6 tu 5a& "oti"a
en la 5lor de su 3londa adolescencia.
(lega hasta m# el murmurio de tus preces,
el quedo ro&amiento del rosario,
y el soplo de 3eatas languideces
cuya esencia em3riagara tantas "eces
mi cora&$n y el m#stico santuario.
9 un nudo de satnica agon#a
so5oca mi ternura, cuando pienso
en cuanto nos separa L"ida m#aA
LOh estrella de una o3scura idolatr#aA
LOh 3rasa del altar y del inciensoA
DRl"aro Armando Jasseur@.
>>%II>>
)n el almohad$n rosado
de tu pecho "irginal,
dulcemente reclinado,
LCuntas "eces he so7ado
en una prole inmortalA
(at#a tu cora&$n
como un pica5lor, "elo&C
y era tal tu emoci$n
que da3a la sensaci$n
de que "ela3as a un dios.

>>%II>>
LOh Gaya Morgana m#a,
Madona de Poes#a
del rito sentimental,
que ciernes tus altos sue7os,
como al3atros &ahare7os,
so3re las sirtes del Mal.
!ecuerdo en la adolescencia
tu primer iridescencia
en la penum3ra interior,
do la e5igie de una 3ella,
Sdesnuda como una estrellaT
me iluminara de amor.

>>%IK>>
!ecuerdo tus magias todas
en las citas y en las 3odas
del go&oso imaginarC
las di"inas apoteosis,
y las geniales neurosis
que apareja tu go&arA
C$mo troca3as las cosas
de 58tiles en grandiosas,
y "ice>"ersa tam3i6nC
Satanes en Prometeos,
nim3os de espina en tro5eos,
la propia 1ierra en )d6nA
DRl"aro Armando Jasseur@.
>>%IM>>
Maguer de tantos la3ios que he 3esado
de 3lancas rosas, crisantemas de oro,
mi amor llega hasta ti, puro y sonoro
como un champagne 3ullente y per5umado.
0oy, el "ino glorioso de mis "i7as
sonr#e en las miradas de las ni7as
de tus pupilas, e3rias de pasi$n.
Ma7ana, si eres comprensi"a y 3uena,
como en la copa pectoral de 0elena
en la tuya pondr6 mi cora&$n.
9 juntos gustaremos la e4celencia
del "ino del Placer y de la Ciencia.
DRl"aro Armando Jasseur@.
>>%IN>>
(oreley, (oreley, mi e4imia "ecinita,
plida como un no"i>lunio crepuscularC
tu 5rente es un poema, tu 3oca una 5resita,
y el 5uego de tus ojos me suele hacer so7ar.
:Sa3es; me hechi&a "erte, 3i&arra y e4quisita
con tu peinado arcaico >gloria del 3oule"ar>
como una deliciosa "isi$n prerra5aelita,
erguido el 3usto art#stico, 5elino el no3le andar.
1u cuerpo es una r#tmica n5ora de am3ros#a
que un gay 5elice or5e3re moldeara cierto d#a
para que contu"iera tu adolescencia en 5lor.
L9 ya quien sa3e cuantas ternuras transitorias
han puesto en el e4ergo genial de tus memorias
so cada nue"a e5igie, el LJincitA del AmorA
DRl"aro Armando Jasseur@.
*,1)!M)*O2
Ardiendo un marido en celos
de coraje se arranc$
un gran pu7ado de pelos
y en el 3rasero lo ech$.
(a mujer lo "io encendido
y hurg$ con sumo cuidado
diciendo2 :qu6 ha3r ca#do
que huele a cuerno quemado;
D.uan Mart#ne& Jillergas@.
>>%K0>>
9o la "i sonre#r "eladamente
>una tarde al pasar>, en su 3alc$n,
y esgrimir su 3i&arro SimpertinenteT
con una deliciosa distinci$n.
Otra "e&, yo la "i, coquetamente
insinuar su ale"osa seducci$n,
modelando sus 5ormas de serpiente
desde los regios 5lancos al tal$n.
9 desde entonces su triun5al silueta
de 1entadora, picaresca y maja,
cru&a por mis insomnios de poeta
Como una e"ocaci$n de la !egenciaC
con su per5il art#stico de alhaja
y el SchicT de su adora3le impertinenciaA
DRl"aro Armando Jasseur@.
>>%K%>>
Oeli& el conquistador
que con arte sorprendente
mere&ca el regio presente
de tu glorioso impudor.
Oeli& el sa3io en amor
cuya elocuencia "ehemente
cu3ra el mrmol de tu 5rente
de un ins$lito ru3or.
Oeli& aquel que alg8n d#a
susurre en tu o#do2 SLm#aAT
con indeci3le emoci$nC
Aquel que unido a tu suerte,
surque la Jida y la Muerte
cora&$n con cora&$n.
DRl"aro Armando Jasseur@.
>>%K2>>
esperteme o3sedido
por una som3ra a&ul
que me ha3la3a al o#do,
c$mo sol#as t8...
(lo"#a sua"emente,
y en la noche sin lu&
sent# 3esar mi 5rente,
como sol#as t8...
LOhA que ansiedad ms loca,
que ine5a3le inquietud,
cuando sor3i$ mi 3oca
como sol#as t8...
Cuando se ech$ en mi lecho
y me cla"$ en su cru&,
y me adurmi$ en su pecho
como sol#as t8...
DRl"aro Armando Jasseur@.
>>%K'>>
LOh la ardiente persuasi$n
de unos la3ios miel y grana,
que en un 3eso de pasi$n
colman la m8sica humanaA
Oh, quejas del goce 3re"e
que el alma al destino lan&a,
a trueque de he3ras de nie"e
de nusea y desesperan&a.
LOh, que grato es e4presar
a algunas el propio duelo,
como los tum3os del mar
a las estrellas del cieloA
9 cuan la pasi$n es loca,
d63il, la ,aturale&a,
cuando se o5rece una 3oca,
y se entrega una 3elle&a.
LAhA de tu ensue7o, te ruego
no 3ajes, lograrlo a3ismaC
ha& cual la 3rasa de 5uego
que se consume a s# misma.
Pues tras la delicia "aga
"endr la desilusi$n,
y el asco, como una daga
Lte partir el cora&$nA
>>%KF>>
Como inmortales 5aros
Aunque cierre los ojos te "e mi 5antas#a,
aunque me hunda en la noche no te puedo ol"idar,
LOh lirio inmarcesi3le, "isi$n de poes#aA
LOh som3ra de mi som3ra, so7ar de mi so7arA
Como inmortales 5aros "elan la "ida m#a
tus ojos que atesoran toda la lu& del d#a
los cam3iantes del iris y el misterio del mar.
LOh inmarcesi3le lirio, "isi$n de poes#a,
aunque cierre los ojos te "e mi 5antas#a,
y aunque me hunda en la noche no le puedo ol"idarA
DRl"aro Armando Jasseur@.
>>%KH>>
Si t8 me comprendieras
yo te amar#a
con un encanto lleno
de poes#a.
1e har#a "ersos sua"es,
y rimas 3ellas
cual los juegos de luces
de las estrellas.
9 gallardos poemas
de apoteosis,
en las horas geniales
de mis neurosis.
Gra3ar#a en mi numen
tu 5a& querida
cual lucero del al3a
de mi otra "ida.
So7ar#a en mirarme
constantemente,
en las 5lores que alum3ran
3ajo tu 5rente.
Pondr#a con la gracia
"oltil de Ean"ille
en tu alma, como gema,
el m#o y tu per5il.
-n go&oso consorcio
de e4tra natura
ser#a el de mi *ngenio
con tu 0ermosura.
L/u6 emoci$n de emociones
me em3argar#a,
al o#r en tus la3ios
mi poes#a.
L/u6 silencios ms llenos
de dulces cosasA
L/u6 em3riagueces de triun5o
mara"illosasA
!eclinada en mi pecho
de amante As#s,
3esar#a tus sienes
de 5lor de lis.
1u 5lu"ial ca3ellera
tene3rosa y alada,
tu 5rente de /uimera
y tu 3oca encarnada.
)n mi diestra de nie"e
tus dos manos de rosa,
opreso el talle 3re"e
como una mariposa.
*r#amos sonrientes
por la playa sonora
en los rojos ponientes
y al dorar de la aurora.
)rrar#amos lentos,
los ojos so7adores
llenos de pensamientos,
y el cora&$n, de amores.
(a multitud celosa
nos "er#a pasarC
pareja ms dichosa
no se podr#a hallar.
Como un or5e3re regio,
mago del Gay Sa3er,
har#a un 5lorilegio
de tu alma de mujer.
)n mi reino ensue7ado
de ceno3iarca
t8 ser#as la (aura
y yo el Petrarca.
Como en la copa aquella
del mgico Graal
en tu 3eldad de estrella
pondr#a mi *deal.
Ser#as casta o l83rica,
seg8n mi inspiraci$nC
lle"ar#as mi r83rica
so3re tu cora&$n.
!e5lejar#as todo
cuanto quisieras
con mi aut6ntico modo
sin que supieras.
Como liana de seda
entirsar#as
mi e4istencia socrtica.
Con tus 3ra&os de (eda
tu sonrisa luntica,
y las sierpes som3r#as
de tu testa sel"tica.
1al ser#as mimosa,
e4quisita preciosa,
por mi amor trans5ormadaC
con tus manos de rosa
tu carita ni"osa
y tu 3oca encarnada.
>>%KIQ
LOeli&, oh mar del PlataA que has logrado
lo que jams pudieron mis anhelos2
"erla acudir a la primera cita
y desnudarse al 3orde de tu lecho.
Oeli&, ri"al amigo que has logrado
mecerla en tu columpio gigantesco,
y 3esar, con el ritmo de tu oleaje,
las ondas "oluptuosas de sus senos.
Oeli&, triun5al sultn que has circundado
de nupciales espumas sus ca3ellos,
y has puesto el ce7idor de tus caricias
a la estatua 5lotante de su cuerpo.

>>%KK>>
Aquella noche de 3odas
en tu so3er3ia mansi$n
tus amigas 5ueron todas,
tus amigos..., menos yo.

eslum3rar#an las gemas
de tu tocado 5ala&,
y el nim3o de 3lancas yemas,
y el regio "elo nupcial.
Palpitar#an las pomas
pectorales de tu ser,
como dos 3lancas palomas,
por algo que no dir6...
Alguna angustia ine5a3le
acaso te posey$,
cuando el d$mine impeca3le,
echoles su 3endici$n.
,ing8n estremecimiento
qui& se te perci3i$C
pero all en tu pensamiento...
pero all en tu cora&$n...
Sonreir#as sirenaica
mintiendo un aire 5eli&
como una "estal arcaica,
elegida entre die& mil.
eslum3rar#an las gemas
de tu tocado 5ala&,
y el nim3o de 3lancas yemas,
y el regio "elo nupcial.

Aquella noche de 3odas
en tu so3er3ia mansi$n
tus amigas 5ueron todas,
tus amigos..., menos yo.
0a poco, nos encontramos,
:no recuerdas d$nde 5ue;
Apenas nos saludamos,
t8 muy gra"e, yo tam3i6n.
espu6s..., pasaron los meses
sin "ol"ernos a encontrarC
yo pensa3a muchas "eces2
:,os "eremos; :,unca ms;
:,unca ms; L/u6 desenlace
de una tal intimidadA
9 me mord#a la 5rase
como a Poe2 L,-,CA MRSA
Oh, que su5rir tan pro5undo
con el recuerdo 5atal,
preguntando a todo el mundo
como un ni7o2 :,-,CA MRS;
9 algunos que comprend#an
de mi alma la ansiedad,
en secreto me dec#an2
S)lla le amaT, S38squelaT.
Pero los ms se alegra3an
con una risa jo"ial,
y como el cuer"o e4clama3an2
SCa3allero2 L,-,CA MRSAT.
9 las som3ras de la noche,
y las 3risas de la mar,
y las cosas 5amiliares,
repet#an2 L,-,CA MRSA
S,unca msT, me persegu#a
por doquiera, sin cesarC
hasta en sue7os siempre o#a
como un loco, el L,-,CA MRSA
LCuntas "eces desolado,
dispar3ame al a&ar,
como huyendo del mal"ado,
del horri3le2 L,-,CA MRSA
9 aquella que no se nom3ra
complac#ase en mi mal,
pues su som3ra era mi som3ra
que e"oca3a el L,-,CA MRSA

0asta que un d#a cansado
de tan horri3le o3sesi$n,
di en pasar, em3o&ado
por la calle de mi amor.
9 al "er la casa cerrada
y enlutado su alda3$n,
tu"e una cora&onada
al pensar2 :cul de los dos;
:Cul de los dos; y su3#
e3rio de un a5n atro&C
si era Vl Lqu6 5renes#A
si era )lla Lqu6 dolorA
9 cuando le "i tendido,
con su li"ide& mortal,
por tres "eces al o#do
susurrele el L,-,CA MRSA
9 cundo toda enlutada,
ella al 5in dejose "er,
y con su do3le mirada
arrodillose a mis piesC
9o, sin sa3er lo que hac#a
o sa3i6ndolo qui&,
repet# como sol#a2
LL,unca nunca, nunca msAA
DRl"aro Armando Jasseur@.
>>%KM>>
1us ojos me em3riagan, sus iris me acarician,
eres la ardiente presa que mis la3ios codicianC
tus ojos me em3riaganC sus iris me acarician.
Mi numen te cauti"a, mi re3eli$n te aterra,
eres la siempre"i"a del amor de la 1ierraC
mi numen te cauti"a, mi re3eli$n te aterra.
Mariposa corp$rea, a3eja de eli4ir,
ch8pame, 3eso a 3eso, la nusea de "i"irC
mariposa corp$rea, a3eja de eli4ir.
Jen, si te sientes li3re, "en si te sa3es 5uerte,
li3re para la Jida, 5uerte contra la Muerte,
"en, si te sientes li3re, "en si te sa3es 5uerte,
.untos sa3orearemos la miel de tus colmenas,
sers la 5a"orita de todas mis sirenasC
juntos sa3orearemos la miel de tus colmenas.
Almohada de mis sue7os, aureola de mi sien,
musa de los insomnios, Anadiomena, "enC
almohada de mis sue7os, aureola de mi sien.

9o soy el ms mimoso de todos los 3ul3ules,
an#dame en tu pecho 3ajo los sua"es tulesC
yo soy el ms mimoso de todos los 3ul3ules.

Mi m6dula est en5erma del mal de los in"iernos,
cali6ntala en la hoguera que a"i"an tus 5alernosC
mi m6dula est en5erma del mal de los in"iernos.
esde que te cono&co, cono&co la congoja,
eres la electa m#a, que tu pasi$n me acojaC
desde que te cono&co, cono&co la congoja.
Mi orgullo se e"apora como los aljo5ares,
al sol de tus sonrisas y tus luengos miraresC
mi orgullo se e"apora como los aljo5ares.
Mi austeridad claudica, cuando tu "o& me nom3ra,
circ6 de "einte est#os y som3ra de mi som3raC
mi austeridad claudica cuando tu "o& me nom3ra.
:/u6 quieres que te o5rende que ya no te o5rendara
de"oto ante tu 3usto de "i"ido Carrara;
:/u6 quieres que te o5rende que ya no te o5rendara;
)res la electa m#a de los .uegos Jitales,
unamos nuestras almas como dos inicialesC
L)res la electa m#a de los .uegos JitalesA

9o alum3rar6 tus noches con mis "identes ojos,
t8 espasmars mis ner"ios con tus chupones rojosC
yo alum3rar6 tus noches con mis "identes ojos.
Pondrs las r$seas palmas de tus 5elices manos
so3re la 5rente augusta que espanta a los tiranosC
pondrs las r$seas palmas de tus 5elices manos.
Oirs en la alta noche el acordado son
de nuestros cora&ones, si tienes cora&$nC
oirs en la alta noche el acordado son.
Con la triun5al madeja de tu casco de *mperia,
sudario de a5rodisia, mortajars mi histeriaC
con la triun5al madeja de tu casco de *mperia.
aremos los reto7os de nuestra prima"era
en holocausto egregio a la inmortal /uimeraC
daremos los reto7os de nuestra prima"era.
:/uieres, pues que lo puedes, "i"ir la 3ella historia;
18 sers la hero#na, tuya ser la gloriaC
:quieres, pues que lo puedes, "i"ir la 3ella historia;
)res la electa m#a de los .uegos Jitales,
unamos nuestras almas como dos inicialesC
eres la electa m#a de los .uegos Jitales.
Almohada de mis sue7os, aureola de mi sien,
musa de los insomnios, Anadiomena, "enC
almohada de mis sue7os, aureola de mi sien.
>>%KN>>
Musa del por"enir, Jenus 5utura,
de casco de m3ar y ojos de 3erilo,
quiero gra3ar tu l#rica hermosura
en el diamante negro de mi estilo
y en el negro joyel de mi locura.
Stella matinal, lis de la altura
como en su Paros la deidad de Milo
deslum3rar tu 3londa miniatura
en el diamante negro de mi estilo
y en el negro joyel de mi locura.
9 si alg8n d#a in"ade la Amargura
el r$seo estuche de tu hogar tranquilo.
9o, gemir6 de amor y de ternura
en el diamante negro de mi estilo
y en el negro joyel de mi locura.
Perla del lago a&ul de la "entura,
mientras el 3u&o Amor 3usca tu asilo
me inspirar6 mirando tu hermosura
en el diamante negro de mi estilo
y en el negro joyel de mi locura.
)n "ano ca"arn tu sepultura
y la segur agu&ar su 5iloC
"i"irs inmortal por tu hermosura
en el diamante negro de mi estilo
y en el negro joyel de mi locura.
Copa de inspiraci$n toda dul&ura,
l#rica *sis del platense ,iloC
te adorar la humanidad 5utura,
en el diamante negro de mi estilo
y en el negro joyel de mi locura.
Musa del por"enir. Jenus 5utura
de casco de m3ar y ojos de 3erilo,
"en a admirar conmigo tu hermosura
en el diamante negro de mi estilo
y el negro joyel de mi locura.
>>%M0>>
Pre& de la Aristocracia, lis de los Go3elinos,
en homenaje a ,os quema tus pergaminos,
pre& de la Aristocracia, lis de los Go3elinos.
Jen, sellarn tu 3oca, plena de jugos acres,
con siete sellos rojos >mis la3ios> #gneos lacres
"en, sellarn tu 3oca plena de jugos acres.
1u "oluptuosa 5alda ser mi 5acistol,
tus senos mis altares, tu "al"a mi crisolC
tu "oluptuosa 5alda ser mi 5acistol.
0istoriarn tu 3usto mis gn$sticas succiones,
de herldicos tatuajes y el6usicos 3lasonesC
historiarn tu 3usto mis gn$sticas succiones,
Glisarn de tus ojos las lgrimas 5e3eas
como el gotear lum#neo de las antiguas teas,
glisarn de tus ojos las lgrimas 5e3eas.
*mperial, purpur#sima >la sangre de los Ola"ios,
que ilustra tus arterias> 5lorecer en mis la3ios,
imperial, purpur#sima >la sangre de los Ola"ios.
1u lengua es la serpiente de alegres casca3eles,
h#ncame su pon&o7a ms dulce que las mielesC
tu lengua es la serpiente de alegres casca3eles.
0imen, Graal hel6nico, hostia de las delicias,
o5renda al di"o Or5eo tus cndidas primiciasC
himen, Graal hel6nico, hostia de las delicias.
M#rame, (una m#a, yo soy el 3londo 0eliosC
la Siringa de Pan r#e en mis )"angeliosA
LM#rame, (una m#a, yo soy el 3londo 0eliosA
Sin ti, todo es hast#o, 3analidad, neurosisC
contigo todo es arte, milagro, apoteosis,
sin ti, todo es hast#o, 3analidad, neurosis.
:Pre5ieres a las dulces canciones de Citeres,
las m#sticas ant#5onas, los agrios misereres;
:Pre5ieres a las dulces canciones de Citeres;
:$nde has "isto a la Jenus humillarse de hinojos,
con las manos unidas e implorantes los ojos;
:$nde has "isto a la Jenus humillarse de hinojos;
L(e"ntate del pol"oA LSacude tus sandaliasA
!#e, muequea y dan&a como en las saturnalias,
L(e"ntate del pol"oA LSacude tus sandaliasA

:Sa3es la SEuena ,ue"aT; S(os ioses ya no e4istenT,
por ms que los augures LayA en negarlo insistenC
:Sa3es la SEuena ,ue"aT; S(os ioses ya no e4istenT.
0an muerto para siempre de muerte espiritual,
y s$lo resucitan en cada Carna"alC
han muerto para siempre de muerte espiritual.
S(os ioses ya no e4istenT, cada cual lo es de s#,
si te ju&gas consciente de3es creerlo as#C
S(os ioses ya no e4istenT, cada cual lo es de s#.
L)l S8per, ios de dioses, di"inidad terrestreA
,ada hay que le supereC si hu3iere Lque se muestreA
L)l S8per, ios de dioses, di"inidad terrestreA
LSomos los So3rehumanos, las gemas de las gemasA
LSupremos re5lectores de las !a&as supremasA
LSomos los So3rehumanos, las gemas de las gemasA
(a Su3lime )nerg#a que "itali&a el Or3e
nos yergue so3re el 1odo >y luego nos a3sor3eC
la Su3lime )nerg#a que "itali&a el Or3e.

0imen, Graal hel6nico, hostia de las delicias,
o5renda, al di"o Or5eo tus cndidas primiciasC
himen, Graal hel6nico, hostia de las delicias.
L(e"ntate del pol"oA LSacude tus sandaliasA
L!#e, muequea y dan&a como en las saturnaliasA
L(e"ntate del pol"oA LSacude tus sandaliasA
Arda tu carne "i"a, llamee tu interior
como el ara "oti"a de un templo del Amor
arda tu carne "i"a, llamee tu interior.
esdo3la, quintaesencia, su3lima tu ,atura,
glori5ica tu se4o hasta la sepulturaC
desdo3la, quintaesencia, su3lima tu ,atura.
Jenus Anadiomena, maga de mis sensorios,
juntos cele3raremos los ritos amatoriosC
Jenus Anadiomena, maga de mis sensorios.
Mis insomnios per5ume, tu husmo corporal.
Como el sndalo "irgen al oasis natalC
mis insomnios per5ume, tu husmo corporal.
Sea el hschich 5e6rico que e4alte mis "isiones,
y el narghil6 >tu 3oca, plena de tentaciones>
sea el hschich 5e6rico que e4alte mis "isiones.
)n todas las pupilas en que ,os se ha mirado
"iose empeque7ecido cuando no de5ormado,
en todas las pupilas en que ,os se ha mirado.
Car3unclos, esmeraldas, lapisl&ulis 5ieles,
3usco los Ojos Xnicos >que e5igien mis laurelesC
car3unclos, esmeraldas, lapisl&ulis 5ieles.
9o soy el )cce 0omo coronado de espinas,
s6 t8 la cru& corp$rea que sustente mis ruinasC
yo soy el )cce 0omo coronado de espinas.
)l sa3er me hi&o dios, soy mi di"inidad,
mi orgullo, mi esperan&a, mi 5e, mi li3ertadC
el sa3er me hi&o dios, soy mi di"inidad.
LOa"orita del -ltra, no"ia de Prometeo,
em3rigate de audacia para nuestro himeneoC
5a"orita del -ltra, no"ia de PrometeoA
eja que cuacar6e la tur3a irracional
si quieres merecerme encarna mi *dealC
deja que cuacar6e la tur3a irracional.
Mas, si en "erdad, no sientes nostalgias so3rehumanas,
ol"#dame mujer, torna con tus hermanasC
LAyA si en "erdad, no sientes nostalgias so3rehumanas.
L)n "ano es que me tientes, en "ano que me in"oquesA
,i te dir6 siquiera2 SLM#rame y no me toquesATC
L)n "ano es que, me tientes, en "ano que me in"oquesA
DRl"aro Armando Jasseur@.
>>%M%>>
0a3#a,
una "e& un -ni"ersoA...

9 en uno de sus a3ismos,
como "ertiente de 5uego,
serpea3a una "#a lctea
con tenue claror de ensue7o...
9 entre las constelaciones
de aquella "#a de incienso
errantes en lo in5inito
del insondado misterio
ha3#a una, e4tra"iada
ca3e la "#a de ensue7o...
9 entre los "arios sistemas
planetarios de aquel reino
como todos, discurr#a,
el ido sistema nuestro...

>>%M2>>
)S 1-9O )S1) PO)MA
Siempre quise decirte
algunas cosas,
le"antar unos signos con tu nom3re,
o5recerte
mi cora&$n de espuma,
de humo inatrapa3le,
de 5lores y cuchillos su3terrneos,
ese des"n de tiempo detenidoC
de papeles
que para ti no guardan ning8n signi5icadoC
de retratos oscuros,
de li3ros que entregaron
su rojo sortilegio,
de gris 3isuter#a
que ya no enga7a a nadie,
de todo lo que ca3e
del pecho hacia la espalda.
Siempre quise gritar
clara y serenamente
tu lugar en el mundo
tu dimensi$n terrestre
tus cristales de lu&
tu inagota3le ddi"a
tu quehacer junto al m#o,
tus manos limpiando los rencores,
distrayendo la angustia,
lle"ndome la 5rente
hacia la lu& y el d#a.
Siempre quise decirle
a la ma7ana que para m# creaste,
que no me han enga7ado
los a&ules,
ni los inquietos pjaros,
ni el per5ume que escondiste
en las 5loresC
ni el ni7o que sonr#e
desde un postigo antiguo
a7orando la in5ancia que no tu"o,
ni este aire que respiro
como quien 3e3e "ino.
Siempre quise decirle
a esta ma7ana,
y a las otras que "engan
y a las noches de m8sica
y al lecho de las 5lores
y al 5arol del crep8sculo
y a todo lo que alcan&o con mis ojos,
con todos mis sentidos reunidos,
con todo lo aprendido
al paso de mi sangre
por los d#as y las horas,
por las calles ajenas
por las puertas a3iertas
por las otras alco3as,
por la piel
y los 3esos
y el resorte
y el 5uego.

/ue es tuyo este poema
y que canto por ti
como si 5uera mi 8ltima ma7ana
3ajo este sol,
y que escucho los pjaros
a tra"6s del silencio,
y que t8 destruiste
los 3osques de rencor que me rodea3an,
la som3ra en que ha3ita3an
las ara7as de mi in5ancia,
y que no me "uel"o
a contar mis heridas,
ni miro en el espejo
los aut$gra5os
con que el odio adorn$ mi camisa.
>>%M'>>
,o me llama el misterio del papel,
ya la sangre se alej$ de mis dedos,
hay una pa& de muerte en mis 5alanges,
ya no quiero atrapar los colores del aire,
ni recordar el $4ido de mis espadas
ni pedirle al laurel la hora de la luna.
Mis manos estn llenas de demasiadas cosas,
de papeles oscuros, persistentes retratos,
o3jetos en que he puesto mucho ms de m# mismoC
mis manos estn llenas de sortijas de sangre,
del 5uego de otras manos que perdieron su lum3re
hay demasiado amor de3ajo de la tierra
y no 3astan las manosC
de tintas y recuerdos in"entados,
de largos animales,
de m8sica que no he podido hacer nunca con ellas,
mis manos ya se niegan a continuar el juego de las "oces,
reclaman otras cosa,
muslos, 5usiles, instrumentos,
cruces y altas torres,
5e y construir el mundo.
0e terminado de amasar
este pan de color y de 3arro.

>>%MF>>
(as 5atigas que se cantan
son las 5atigas ms grandes,
porque se cantan llorando
y las lgrimas no salen.
Si yo pudiera arrancar
una estrellita del cielo,
te la pusiera en la 5rente
para "erte desde lejos.

Cuando pas6 por tu casa
S:qui6n "i"e;T al "erme gritaste,
s$lo con la mala idea
de, si a8n "i"#a, matarme.
Compa7era, yo estoy hecho
a su5rir penas cruelesC
pero no a su5rir la dicha
que apenas llega se "uel"e.
Antes piensa y luego ha3laC
y despu6s de ha3er ha3lado,
"uel"e a pensar lo que has dicho,
y "ers si es 3ueno o malo.
(e"ntate si te caes,
y antes de "ol"er a andar,
mira d$nde te has ca#do
y pon all# una se7al.
9o me he querido "engar
de los que me hacen su5rir,
y me ha dicho mi conciencia
que antes me "engue de m#.
(os mundos que me rodean
son los que menos me e4tra7anC
el que me tiene asom3rado
es el mundo de mi alma.
(o que en"enena la "ida,
es "er que en torno tenemos
cuanto para ser 5elices
nos hace 5alta y no es nuestro.
9o no s6 lo que yo tengo,
ni s6 lo que a m# me 5alta,
que siempre espero una cosa
que no s6 c$mo se llama.
LAy de m#A Por ms que 3usco
la soledad, no la encuentro.
Mientras yo la "oy 3uscando,
mi som3ra me "a siguiendo.
1odo hom3re que "iene al mundo
trae un letrero en la 5rente
con letras de 5uego escrito,
que dice2 S!eo de muerteT.
>>%MH>>
1en#a los la3ios rojos,
tan rojos como la grana...
la3ios LayA que 5ueron hechos
para que alguien los 3esara.
9o un d#a quise... la ni7a
al pie de un cipr6s descansa2
un 3eso eterno la muerte
puso en sus la3ios de grana.
All arri3a el sol 3rillante
las estrellas all arri3aC
aqu# a3ajo los re5lejos
de lo que tan lejos 3rilla.
All lo que nunca aca3a,
aqu# lo que al 5in termina2
Ly el hom3re atado aqu# a3ajo
mirando siempre hacia arri3aA
>>%MI>>
(os que quedan en el puerto
cuando la na"e se "a,
dicen al "er que se aleja2
SLqui6n sa3e si "ol"ernAT
9 los que "an en la na"e
dicen mirando hacia atrs2
SLqui6n sa3e cuando "ol"amos
si se ha3rn marchado yaAT
>>%MK>>
A ninguna en este mundo
he querido ms que a tiC
el que t8 no lo cono&cas
ese es mi mayor sentir.
>>%MM>>
Mientras ms caricias me haces
ms en con5usi$n me pones,
porque tus caricias son
"#speras de tus traiciones.
>>%MN>>
1odo lo "ence el querer,
todo lo alcan&a el dinero,
todo aca3a con la muerte,
todo llega con el tiempo.
>>%N0>>
Corre, "e y dile a tu madre
que no ha3le mal de m#,
que p6rdidas y ganancias
todas caern so3re ti.
>>%N%>>
Si en la calle me encontrares
y no te pudiera ha3lar,
h3lale a mi som3ra, que ella
por m# te contestar.

>>%N2>>
Causa de mi perdici$n,
quiero apartarme de ti2
la mujer que quiere a dos
no puede tener 3uen 5in.

>>%N'>>
0ice yo un hoyo en la tierra
y enterr6 mis pensamientosC
por no descu3rirme a nadie
tormentos le di a mi cuerpo.

>>%NF>>
9o tengo comparadita
la mujer con el ca3allo,
si no tiene 3uen jinete
no se la quita el resa3io.
DAugusto Oerrn y Oorni6s@.
>>%NH>>
Se encontraron y se ha3laron,
y dijo el tiempo al querer2
esa so3er3ia que tienes
yo te la castigar6.
DAugusto Oerrn y Oorni6s@.
>>%NI>>
Jengo yo a "erte y me dicen
que he perdido la "ergUen&aC
no considera ninguno
la pasi$n que a m# me ciega.

>>%NK>>
(os mocitos de mi 3arrio
dicen que no soy "alienteC
cont6stales t8, morena,
que me he atre"ido a quererte.

>>%NM>>
9o me he puesto en oraci$n
por "er si ios me re"ela
si este querer tuyo y m#o
es 5ingido o es de "eras.

>>%NN>>
Siempre me echa3as achaques
para no salirme a ha3larC
lo que es tiempo, te so3ra3aC
te 5alta3a "oluntad.

>>200>>
Mi cama son duras piedras,
mi ca3ecera un ladrillo,
y a las paredes me agarro
creyendo que estoy contigo.
>>20%>>
)n el querer no hay "engan&a,
y te has "engado de m#C
si no hay castigo en la tierra
del cielo te ha de "enir.

>>202>>
Cuando est6 en la sepultura
y de gusanos ro#do,
mis huesos tendrn letreros
diciendo que te he querido.

>>20'>>
9o no s6 lo que le ha dado
esta serrana a mi cuerpo,
que hago por ol"idarla
y en "i6ndola me arrepiento.

>>20F>>
Me siento so3re mi cama
y repaso mi memoriaC
yo ha3lo con las paredes,
y no hallo quien me responda.

>>20H>>
1ierra, :c$mo no te a3res
y te sales de tu centro,
y tragas a esta mujer
de tan malos pensamientos;
>>20I>>
e lo que yo hago contigo
no se puede espantar nadie,
porque me hago los cargos
que eres carne de mis carnes.

>>20K>>
Cuando ha3les de mi persona
no digas que me has querido,
di que 5ue un capricho s$lo
que los dos hemos tenido.

>>20M>>
Porque te "i desde lejos
por eso te quiero tantoC
haces 3ien en no acercarte,
de cerca pierde lo 5also.

>>20N>>
Paloma que "as "olando
y en el pico lle"as hilo,
dmelo para coser
tu cora&$n con el m#o.

>>2%0>>
9a se me quit$ la "enda
que tan ciego me ten#a,
y he llegado a conocer
que "endado ms "e#a.

>>2%%>>
9o pens6 que era yo solo
serrana, a quien t8 quer#as,
y te di"iertes con otro
todas las horas del d#a.

>>2%2>>
Me quisistes y te quiseC
me ol"idaste y te ol"id6C
los dos tu"imos la culpa,
t8 primero y yo despu6s.

>>>2%'>>
Pierde pan y pierde perro
quien da pan a perro ajenoC
yo no te quiero dar nada
por no perder ms que el perro.
-na me dijo que s#,
otra me dijo que no2
la del s#, quer#a ellaC
la del no, quer#a yo.

>>2%F>>
0ace ya muy largos a7os
que te ha3lo y no me comprendesC
no te echo la culpa a ti,
sino es a mi mala suerte.

>>2%H>>
9o cre# que con el tiempo
mis penas se aca3ar#an,
y se me "an aumentando
como las horas del d#a.
DAugusto Oerrn y Oorni6s@.
>>2%I>>
Anda diciendo tu madre
que yo tengo mala lenguaC
lo que yo he hecho contigo
no lo sa3e ni la tierra.
>>2%K>>
9o no s6 lo que me has dado
que me has quitado el sentido2
me he puesto ya muchas "eces
a ol"idarte y no he podido.

>>2%M>>
9o le respond# al "erdugo
con pala3ras muy sensi3les2
qu#tame pronto la "ida,
que ol"idarla es imposi3le.

>>2%N>>
Mi querer y tu querer
son dos quereres en unoC
y siempre estamos ri7endo
por si es m#o o por si es tuyo.

>>220>>
Por causa de esa serrana
mi cuerpo se ech$ a perder2
el que siem3ra en mala tierra,
:qu6 es lo que espera coger;
>>22%>>
9a no quiero querer ms
quiero seguir tu opini$nC
que un querer con mucho e4tremo
es causa de perdici$n.

>>222>>
Cuando dos quieren a una
y los dos estn presentes,
el uno cierra los ojos
y el otro aprieta los dientes.

>>22'>>
:/u6 importa que no te "ea
si ya tengo un gran ali"io;
9o tengo mi cora&$n
todas las horas contigo.
DAugusto Oerrn y Oorni6s@.

>>22F>>
Cuanto ms ha3les ms pierdes,
y a ti te o3liga el callarC
que el hierro que yo te he echado
a la cara te saldr.
DAugusto Oerrn y Oorni6s@.

>>22H>>
1us ojos son dos ladrones
que a un tiempo ro3an y matan,
la sepultura es tu pecho
y la sal"aci$n tu alma.
DAugusto Oerrn y Oorni6s@.
>>22I>> *
(as 5atigas que se cantan
son las 5atigas ms grandes,
porque se cantan llorando
y las lgrimas no salen.

>>22K>>
os males hay en el mundo
que es necesario "encer2
el amor de uno a s# mismo
y el rencor de la mujer.

>>22M>>
Si mis ojos no te dicen
todo lo que el pecho siente,
no es porque se estn calladosC
es porque no los comprendes.

>>22N>>
Puedes hacer lo que quieras,
que a nada me opongo yoC
pero comprar mi dinero
con tu querer... Leso noA

>>2'0>>
Si me quieres como dices,
:por qu6 te apartas de m#;
agua que "a r#o a3ajo,
en la mar "iene a morir.

>>2'%>>
Mirando al cielo juraste
no me enga7ar#as nunca,
y desde entonces el cielo
s$lo con "erte se nu3la.

>>2'2>>
)n un cala3o&o oscuro
su5ro penas so3re penas,
y a 5uer&a de estar a oscuras,
se ha "uelto mi pena negra.
>>2'F>>
Al sa3er que me enga7a3as,
5uime a la orilla del marC
quise llorar y no pude,
y en ti me puse a pensar.

>>2'H>>
)n ti me puse a pensar,
y por 5in llegu6 a entender
c$mo una mujer que quiere
puede ol"idar su querer.

>>2'I>>
Puede ol"idar su quererC
y al "er que esto era "erdad,
mis lgrimas se perdieron
en lo pro5undo del mar.

>>2'K>>
1u aliento es mi 8nica "ida,
y son tus ojos mi lu&C
mi alma est donde tu pecho,
mi patria donde ests t8.

>>2'M>>
el 5uego que por tu gusto
encendimos hace tiempo,
las ceni&as s$lo quedan,
y en el cora&$n las lle"o.

>>2'N>>
:C$mo quieres que yo queme
las prendas que me has de"uelto,
si el cora&$n me lo has dado
t8 misma ceni&as hecho;

>>2F0>>
(le"as escrito en tu cara
que tienes mal cora&$n,
y es tan poca tu "ergUen&a
que a8n "as por donde yo "oy.

>>2F%>>
S6 que me "oy a perder
y ya s6 que estoy perdido,
y solamente me pesa
que no te pierdas conmigo.

>>2F2>>
)n sue7os te contempla3a
dentro de la oscuridad,
y cuando a3riste los ojos
todo comen&$ a 3rillar.

>>2F'>>
1odo comen&$ a 3rillar,
y entonces te llam6 yo2
cerraste al punto los ojos,
y la oscuridad "ol"i$.

>>2FF>>
Cuando te estoy contemplando
quisiera poner en ti
en una, cuantas miradas
desde que "i"o perd#.
>>2FH>>
Por ios, mujer, no me mires
con los ojos entrea3iertos,
porque as# me dices s$lo
la mitad de tus secretos.
>>2FI>>
)l querer es una hoguera
que en nuestro pecho se enciendeC
por eso cuando queremos
toda nuestra sangre hier"e.

>>2FK>>
Por la noche pienso en ti,
y en ti pienso a todas horasC
y mientras tanto yo "i"a,
"i"ir en m# tu memoria.

>>2FM>>
Ji"ir en m# tu memoria,
a la "e& triste y alegre,
pues has sido mujer 3uena,
lo cual rara "e& sucede.

>>2FN>>
Me despert6 a media noche,
a3r# los ojos, y al "er
que t8 esta3as a mi lado,
"ol"# a dormirme y so76.

>>2H0>>
Me han dicho que hay una 5lor,
de todas la ms humilde2
5lor que quisiera yo darte,
5lor llamada Sno me ol"ides.T

>>2H%>>
(as pesta7as de tus ojos
son ms negras que la mora,
y entre pesta7a y pesta7a
una estrellita se asoma.

>>2H2>>
Por ios, mujer, no te escondas
ni te pongas colorada2
lo que aca3o de decirte
es lo que todos te callan.

>>2H'>>
i, mujer, :qu6 ests haciendo;...
:no te ha dado ios ra&$n
para "er que si me enga7as
nos enga7amos los dos;

>>2HF>>
9o ped# licencia a ios
que me dejase quererte,
y ios, al "er mis 5atigas,
me la otorg$ para siempre.

>>2HH>>
Me la otorg$ para siempreC
y cuando dije Ste quieroT,
se presentaron los hom3res
y a mi querer se opusieron.

>>2HI>>
Me he equi"ocado al decirte2
por ti me muero, 3ien m#oC
quise decirte, y perdona,
que tan s$lo por ti "i"o.

>>2HK>>
Al "erte cerca de m#,
dudo yo mismo si sue7oC
sue7o de noche contigo,
y creo que estoy despierto.

>>2HM>>
)scuchadme sin reparoC
mis pala3ras son "erdades2
nunca mir6is con desprecio
al que mendiga en la calle.

>>2HN>>
)l que mendiga en la calle
es el ms digno de lstima,
porque adems de ser po3re
lo "a diciendo en "o& alta.

>>2I0>>
)n "erdad, dos son las cosas
que el mundo entero go3iernan2
el oro, por lo que "ale,
y el amor, por lo que cuesta.

>>2I%>>
Mujer, :qui6n pudo anunciarte
lo que el cora&$n te pide;
,unca te ha3l6, y con tus ojos
cuanto deseo me dices.

>>2I2>>
Cada "e& que paso y miro
el sitio donde te ha3l6,
"ol"iendo al cielo los ojos
digo llorando2 Laqu# 5ueA

>>2I'>>
Ahora me "ienes diciendo
que el tiempo pierdo contigoC
:c$mo se puede perder
lo que nunca se ha tenido;

>>2IF>>
/ue me enga7ara una "e&,
lo comprendo... Lpero dosA
por 5uer&a el hom3re que quiere
pierde toda su ra&$n.

>>2IH>>
Cuanto ms pienso en las cosas,
mucho menos las comprendoC
por eso cuando te miro
te estoy "iendo y no lo creo.
>>2II>>
Como un rayo corre, "uela,
y dile a quien me o5endi$,
que hace un a7o que le espero
para "engarme mejor.
>>2IK>>
Aunque nos den que sentir
siempre corremos tras ellas,
porque al ca3o las mujeres
Lson tan malas y tan 3uenasA

>>2IM>>
Muerte que causan los celos
es la peor de las muertes,
porque ms se ama la "ida,
cuantos ms celos se tienen.

>>2IN>>
)speran&a de mi "ida,
:por qu6 te alejas de m#
lle"ndote las promesas
que no llegaste a cumplir;

>>2K0>>
Cuando "es que ansioso tengo
los ojos 5ijos en ti,
esperan&a de mi "ida,
:por qu6 te alejas de m#;

>>2K%>>
Ahora que me ests queriendo,
yo no te puedo querer2
las cosas 3uenas no llegan
a tiempo ninguna "e&.

>>2K2>>
18 me miras, yo te miro,
y as# los dos nos miramos2
t8 me preguntas qui6n soy...
yo sigo mirando... y callo.

>>2K'>>
,egro est el cielo all arri3a
negros tus ojos, muy negros,
y mi cora&$n, morena,
como tus ojos lo tengo.

>>2KF>>
Ouego sale de mi pecho,
5uego 3rota de mis ojos,
al "er que t8 eres de nie"e
cuando la mano te cojo.

>>2KH>>
A la lu& de las estrellas
yo te "i, cara de cieloC
por eso cuando te miro,
de las estrellas me acuerdo.

>>2KI>>
1en#a los la3ios rojos,
tan rojos como la granaC
la3ios LayA que 5ueron hechos
para que alguien los 3esara.

>>2KK>>
Por 5uer&a me he "uelto loco
sin sa3er c$mo ni cundo,
puesto que estoy tan perdido
que me 3usco y no me hallo.

>>2KM>>
Si yo pudiera arrancar
una estrellita del cielo,
te la pondr#a en la 5rente
para "erte desde lejos.

>>2KN>>
)s tanto lo que te quiero,
que hasta quiero tener penas,
si, cuando yo te las cuente,
te has de di"ertir con ellas.

>>2M0>>
Me mata poquito a poco
el querer que yo te tengo2
no te asustes, compa7era,
pues por lo mismo te quiero.
DAugusto Oerrn y Oorni6s@.
>>2M%>>
L.es8s, qu6 3onita eresA
si ios te hi&o, :c$mo pudo
dejarte despu6s de hacerte;

>>2M2>>
Jida y muerte, tierra y cielo,
triste noche, alegre solC
cuanto en el mundo contemplas
con alegr#a o dolorC

>>2M'>>
1odo, si me quieres 3ien,
me atre"o a drtelo yo...
pues de todo lle"o un poco
dentro de mi cora&$n.

>>2MF>>
,o s6 si es amor o es odioC
Lpero no ms por un d#aA
Lay, si se murieran todosA

>>2MH>>
LContar los latidos
de mi cora&$nA
cuentas son esas que "an a ponernos
tristes a los dos.

>>2M2>>
Otro cantar, que yo quiero
"er c$mo entornas los ojos
cuando te 5alta el aliento.

>>2M'>>
Me llama holga&n tu madreC
Lcomo si el querer no 5uera
una ocupaci$n muy grandeA
>>2MF>>
Si me ro3aste el sentido,
no hay ra&$n para que "ayas
diciendo que lo he perdido.

>>2MH>>
L/u6 alegre est el campo,
el cielo qu6 alegreA
aunque haya penas, Lqu6 alegres estn
los que 3ien se quierenA

>>2MI>>
L/u6 quieres que yo te diga,
si al pensar en que eres de otro
recuerdo que has sido m#aA

>>2MK>>
1engo arrugas en la 5rente
de tanto pensar en ti,
porque hasta mi pensamiento
se "uel"e ya contra m#.

>>2MM>>
/uisiera a "eces 5ingir,
porque se "ence 5ingiendoC
y tam3i6n quisiera a "eces
no sentir como yo siento.

>>2MN>>
9 hasta quisiera tener
odio, y no amor en el pecho,
al "er que en odio ego#sta
se paga el amor sincero...

>>2N0>>
Pero no temas, son humo
estos malos pensamientosC
y por ms que a "eces quiera
ser otro que soy, no puedo.

>>2N%>>
SSiempre ms, nunca 3astanteC
hay placer mientras hay "ida.T
)sto pensa3a yo antes.
S,unca ms, siempre ya menosC
ni hay "ida ya ni placer.T
)sto pensa3a yo luego.

>>2N2>>
(a 5lor que me diste en tiempo
de amorosa intimidad,
la arrojo al mar, y se pierde
entre las olas del mar.
9 este ri&o que tu mano
cort$ con amante a5n,
lo arrojo al 5uego, y el 5uego
ceni&as lo "uel"e ya.
9 tus continuas promesas
de eterna 5idelidad,
las doy al "iento que pasa
y se las lle"a 5uga&.
Pero el recuerdo angustioso
LayA de tu enga7o, por ms
que se lo entrego a la tierra,
ella otra "e& me lo da...
Jiento y 5uego y mar se duelen
compasi"os de mi mal,
y solamente la tierra
de m# no tiene piedad.

>>2N'>>
)l querer que yo te tu"e
lo guardo en mi cora&$n,
porque entre ceni&as siempre
se guarda el 5uego mejor.

>>2NF>>
Si era cari7o o costum3re,
no lo s6C pero recuerdo
que por las ma7anas siempre
dec#a2 Shoy no te quiero.T

>>2NH>>
Por m# nunca temo
la muerte que llega2
yo marcho a gustoC pero Lay po3recitos
de los que se quedanA

>>2NI>>
Jendrs con las manos juntas,
mujer, pidiendo perd$n,
y al mirarte tan humilde
te dar6 la a3soluci$n.
9 t8 con la a3soluci$n
me enga7ars otra "e&C
y yo, ol"idando tu enga7o,
te perdonar6 tam3i6n.
1e perdonar6 otra "e&...
por supuesto, que al 5inal
el perd$n se ir aca3ando,
pero el enga7o jams.
*,1)!M)*O
/ue de muchas pretendiente
on .aime, a ninguna quiera,
y 3usque incesantemente
ms que una ni7a hechicera
un decente capital,
:0ay cosa ms natural;
D.uan Mart#ne& Jillergas@.
O*, )( *,1)!M)*O.

>>2NK>>
espu6s de ha3erse querido
no se "ol"ieron a "erC
pero, al morirse, pensaron
6l en ella y ella en 6l.
9 as# ha3laron en "o& 3aja
los dos por 8ltima "e&2
>9o te quise y a8n te quiero.
>9o te quise y te querr6.

>>2NM>>
Como la quer#a tanto,
se dej$ el hierro en la herida
para morir ms despacio.

>>2NN>>
ijo la som3ra a la lu&2
de negra pena me muero
cuando no me miras t8.

>>'00>>
,o puedo callar, no puedoC
mi cora&$n "a a romperse
si no digo que te quiero.
(e tengo miedo al querer,
porque he "isto mucha gente
que se ha perdido por 6l.

>>'0%>>
)str6chame contra tu cora&$n para que los latidos de mi cora&$n y el tuyo se
con5undan y no puedan ser contados.
DAugusto Oerrn y Oorni6s@.
>>'02>>
(os sonidos de tu 3oca
son dulc#simos, mi amorC
ellos eran armon#as
cuando e4presa3an pasi$n.
(os sonidos de tu 3oca
amargos, mi "ida, sonC
me parecen hiel y ac#3ar
hoy que no tienes amor.
)n dos s#la3as, mi alma,
corristes el diapas$n2
Lqu6 dulce que 5ue tu s#A
Lqu6 amargo que 5ue tu noA

>>'0'>>
1u rostro con mi rostro se ha juntado,
tu espanto se ha reunido con mi espanto,
y juntos hemos llorado...
LMe ama3as tantoA
1u mano con mi mano se ha estrechado,
tu canto se ha me&clado con mi canto...
L/u6 alegre que de m# te has separado
sin amor santoA


>>'0F>>
9o te am6 cuando ni7o
como un anhelo,
te am6 de adolescente
como un deseo,
y mi amor cuando hom3re
5ue un sentimiento.
18 me amaste de ni7a
como un recreo,
luego de adolescente
como un mu7eco,
y ya mujer, he sido
tu pasatiempo.
L/u6 e4tra7o que mi alma
sea tu juego,
y la tuya... la tuya
sea mi in5iernoA

>>'0H>>
Cuando la prima"era lleg$ con sus "erdores
te "i y te am6.
1e "i por "e& primera al "er las puras 5lores
y te ador6.
Cuando el oto7o triste lleg$, seco y som3r#o
ya no te "i.
1u amor, "ida, no e4iste, y en un in"ierno 5r#o
muero sin ti.

>>'0I>>
Cuando eras, mi amor, 3uena
Lcunto te he amadoA...
0oy, mi amor, que eres mala
Lcunto te amoA...

>>'0K>>
Plceme la noche amiga
de los que "i"en su5riendo,
y contar las tristes horas
em3e3ido en su silencio.
)ntonces se ensancha el alma,
y desprendida del cuerpo
"i"e "ida de armon#as,
"i"e "ida de recuerdos.
Si me da en el rostro el aura
me creo sentir tus 3esos,
y si aspiro alg8n aroma
me creo aspirar tu aliento.
)n las 3rillantes estrellas
tus miradas "agas "eo,
y en el disco de la luna
me 5injo tu tenue cuerpo.
Pronto las luces se apagan,
pronto se e4tinguen los ecos,
y las som3ras se suceden,
y la aurora "iene luego,
y tras de la aurora el d#a
que ahuyenta el dulce misterio,
y "eo la realidad...
Ly misera3le me "eoA...

>>'0M>>
)ntre dos que 3ien se quieren
no hay ausencia ni distancia,
que los pensamientos "uelan
y cada d#a se ha3lan.
)sto es lo que llamar suelen
el lenguaje de las almasC
un cora&$n que recuerda
no necesita pala3ras.

>>'0N>>
9o te he "isto dormida
y te he "isto agitadaC
:los sue7os te dan "ida;
:(o real no te da nada;
espiertas... 9a la calma
luci$ tras el 3ele7o2
Lcun hermosa es tu alma,
Lay, 3ella como un sue7oA

>>'%0>>
9o tus ojos he 3esado,
yo he 3esado tus ca3ellos,
yo 3es6 tus manos 3lancas
y estrech6 tu talle es3elto.

>>'%%>>
,om3res dulces yo te he o#do
y me has hecho juramentos...
cuntas 5lores LayA me has dado
per5umadas con "eneno.
DAugusto Oerrn y Oorni6s@.
>>'%2>>
Perdido ando, se7ora, entre la gente
sin "os, sin m#, sin ser, sin ios, sin "idaC
sin "os porque de m# no sois ser"ida,
sin m# porque sin "os no estoy presenteC
sin ser porque del ser estando ausente
no hay cosa que del ser no me despidaC
sin ios porque mi alma a ios ol"ida
por contemplar a "os continuamenteC
sin "ida porque ausente de su alma
nadie "i"e, y si ya no estoy di5unto
es en 5e de esperar "uestra "enida.
LOh, "os por quien perd# alegr#a y calma
miradme ama3le y "ol"ereisme al punto
a "os, a mi, a mi ser, mi ios, mi "idaA
DEernardo de Eal3uena@.
>>'%2>>
ecidle cuando el mundo est6 dormido
y ella sue7e en mis lgrimas despierta,
que le mando en un rayo de la luna
todo el cari7o que mi pecho al3erga.
ecidle que es su aliento ms sUa"e
que el per5ume del nardo y la "ioleta,
y su 3oca ms dulce y ms sa3rosa
que los 5rutos de ,poles y 0esperia.
DEenito Mas y Prat@.
>>'%'>>
ios lY hi&o surgir ante mi paso
como surge el oasis en la arena,
la 5uente cristalina en la monta7a
y el r3ol en la s3ana desiertaC
TEien sa3e Al que dar#a
por un 3eso de tu 3oca
mi 3andera y mi gum#a,
el cintillo de mi toca
y el 5aro de Alejandr#a.
TEien sa3es t8, na&arena,
que so76 en tus la3ios rojos,
y que al "erte en Cartagena
colgu6 a Zayde de una almena
porque puso en ti los ojos.
TPues 3ien, hermosa Gacela,
li3re te deja Ga&ul,
tu espa7ola cara3ela
se har ma7ana a la "ela
en las playas de )stam3ul.
TLParteA y que el ngel amigo
mue"a las so3er3ias olas
hasta que encuentres a3rigoC
mi cora&$n "a contigo
a tus costas espa7olas.
Te hoy ms, nunca tu desd6n
esqui"ar mis a3ra&osC
parte y ll6"ate mi 3ien,
que en mi solitario har6n
no he de 3uscar nue"os la&os.

>>'%F>>
L)s ella, s#, es mi amadaA esa es su 5rente,
3lanca como los mrmoles de GreciaC
esa es su 3oca de coral y ncar,
esos sus ojos de mirada intensa.
L/u6 hermosa estA So3re su 3lanco cuello
se desli&an las ondas de sus tren&as...
LOh, si estos la3ios que acaricio ha3laranA
LOh, si estos ojos que contemplo "ieranA
*magen dulce de la amada m#a,
que mis insomnios de dolor consuelas,
:por qu6 no miras y "ers mi llanto;
:Por qu6 no escuchas, sentirs mi pena;
L1odo es en "anoA mis continuos 3esos
no logran reanimar esta "itela,
aunque al contacto ardiente de mi 3oca
sus insensi3les tomos se queman.
*nm$"iles estn sus rojos la3ios,
no se al&a seductora su ca3e&a,
5ijas estn so3re su 3lanco cuello
las ondulantes l#neas de sus tren&as.
LOhA :por qu6 siendo el alma de mi alma,
la "ida que circula por mis "enas,
lejos estoy de la que adoro tanto,
3e3iendo el jugo amargo de la ausencia;
LOndas de mi Genil, que tantas "eces
re5lejasteis su imagen hechicera,
con ms placer que el junco de las mrgenes
y el rosado mati& de las adel5asA
ecidle cuando el mundo est6 dormido
y ella sue7e en mis lgrimas despierta,
que le mando en un rayo de la luna
todo el cari7o que mi pecho al3erga.
ecidle que es su aliento ms sUa"e
que el per5ume del nardo y la "ioleta,
y su 3oca ms dulce y ms sa3rosa
que los 5rutos de ,poles y 0esperia.
:0a36is "isto el lucero de la tarde
cuando con 3lancas r5agas os 3esa;
:0a36is "isto las nu3es de la aurora
cuando el sol las esparce o las condensa;
ios lY hi&o surgir ante mi paso
como surge el oasis en la arena,
la 5uente cristalina en la monta7a
y el r3ol en la s3ana desiertaC
como esas tenues lmparas nocturnas
que en las a&ules 3$"edas se cuelgan,
cuando manda a los ngeles que arrollen
el cresp$n que tendieron las tormentas.
LCuntos recuerdos, seductora imagen,
tus delicadas l#neas me despiertanA
LCuntos recuerdos, que pasaron rpidos
como pasa la alondra por las sel"asA
Plceme el e"ocarlos uno a uno,
porque 5orman mi 8nica rique&a,
y son ms gratos a mis dulces sue7os,
que a los del rico a"aro las monedas.
Plceme recordar aquellas noches
con sus rayos de luna y sus estrellas,
de caricias y amores per5umadas
y de placeres misteriosos llenas.
/ue es dulce deleitarse en un recuerdo
oculto como un lago entre la nie3la,
para el "iajero que su cauce ignora
y cru&a indi5erente por la sel"a.
Al mundo se lo "elo, y lo descu3ro
al triste cora&$n cuando se queja,
que el raudal de placer que hay en mi pecho
s$lo hay una mujer que lo comprenda.
DEenito Mas y Prat@.
>>'%H>>
9o 3es6 una sensiti"a
y se plegaron sus hojasC
si no me cierras tu pecho
deja que 3ese tu 3oca.
DEenito Ms y Prat@.
>>'%I>>
Zagala morena
de los ojos negros,
la del pie pulido,
la del alto senoC
deja que las ondas
3e3an tus corderos,
que no a"an&a el lo3o
si "elan los perros.
)l sol, tras el al3a
al&ose en el cielo
con nu3es de grana
en trono de 5uegoC
dorando los 3osques,
3esando los cerros,
y sem3rando lirios
al pie del otero.
Siguiendo a la diestra,
"ol"iendo al siniestro,
dicen que a una 5uente
nos lle"a un senderoC
sus aguas son claras,
y 5orman un cerco
con lamos 3lancos,
los lamos negros.
e juncos tejidos,
pintados y secos,
con le"es la3ores
all# tengo un cesto.
1iene por adorno
tres la&os de 5uego,
y tres, a&ulados
con 3orlas y 5lecos.
)ntre hojas "erdosas
y 5lores, cu3iertos,
encierra maduros
mil 5rutos di"ersos.
(a 5resa encendida,
y el dtil honesto
que crece en las palmas
hijas del desierto.
(as u"as doradas
del "erde "i7edo,
tendrs alternando
con pomas y perosC
y tersa granada,
que en t8r3idos "elos
oculta de n6ctar
los granos peque7os.
Cere&as y guindas,
que en grato himeneo,
graciosas enla&an
sus ca3os re"ueltos.
)n 5in, cuantos 5rutos
nos 3rindan los huertos
desde el rojo )st#o
hasta el cano *n"ierno.
Si esto no te place,
si no 3asta esto,
te dar6... Lno huyasA...
uno, dos, tres 3esos,
ocho, die& y doce,
"einte, treinta... ciento,
a "er si me quieres
como yo te quiero.
Zagala morena
de los ojos negros,
la del pie pulido,
la del alto senoC
deja que las ondas
3e3an tus corderos,
que no a"an&a el lo3o
si "elan los perros.
DEenito Ms y Prat@.
>>'%K>>
Como tus rojas hermanas,
"ida de lu& y amores,
a3res tus hojas li"ianas
en las primeras ma7anas
de la estaci$n de las 5lores.
(ucha tu seno plegado
por conser"ar el per5ume
que tu cli& ha 5ormado,
mas por contemplar el prado
tu p6talo se consume.
)n tu im36cil am3ici$n
importunas a la 3risa,
henchida de presunci$n,
pidi6ndole la impresi$n
de su ligera sonrisa.
DEenito Mas y Prat@.
>>'%M>>
9 al sol que "a apareciendo,
y al a"e que "a cru&ando,
parece que ests diciendo2
>LJed cun 3ella "oy creciendo,
nuestra pradera esmaltandoA
>LJed cul las hojas suspiran
de mi 3eldad en"idiosas,
"ed cual en c#rculo giran
y em3elesadas me miran
a3ejas y mariposasA
)sto dices, contemplando
tu 5a& roja en la corriente,
por a3rir am3icionandoC
a torrentes derramando
los m3ares de tu 5rente2
)sto dices, Lay cuitadaA
por la "anidad herida
y el orgullo acariciada,
sin conocer que a la nada
lle"a el e4ceso de "ida.
:/u6 es la tuya, ms que el paso
de esa nu3e pasajera
desde el oriente al ocasoC
dura3le lo que la cera
"ertida en ardiente "aso;
:/u6 es ms que un pliegue de 3ruma
que rompe 5rgil 3arquilla,
qu6 es ms que una d63il pluma,
un copo de 3lanca espuma,
un relmpago que 3rilla;
LSi tu corola has de a3rir
para "erla deshojarA
:Por qu6 pugnas por lucir,
si tan pronto has de morir
y tan poco has de go&ar;

Plega, plega 5lor preciada
tu clmide sonrosada
si por ello no te enojasC
ya que mueras ol"idada
guarda el per5ume en tus hojas.
,o escuches la 3aja ola
que te adula desde el r#o,
ni a la ser"il amapolaC
no te incite la aureola
que da a tu 5rente el roc#o.
/ue es tu "ida el 5cil paso
de esa nu3e pasajera
desde el oriente al ocasoC
dura3le lo que la cera
"ertida en ardiente "aso.

>>>'%N>>
!osa, sin duda deliras,
y en tu delirio orgulloso
por desplegarte suspiras,
no conociendo las iras
de este mundo proceloso.
Jana ser tu hermosura,
tu pure&a y tu 5raganciaC
s$lo pro3ars tortura,
s$lo tendrs amargura,
s$lo "ers inconstancia.
Si 5ueras limpio diamante
o esmeralda transparente,
el hom3re ciego, anhelante,
en su am3ici$n impaciente
te guardara delirante.
9 si tu tallo inodoro
y tus hojas peregrinas
5uesen de plata o de oro,
no guardaran tal tesoro
esas pun&antes espinas.
Mas si eres rica en colores
y poderosa en aromasC
si por reina de las 5lores
te cantan los ruise7ores
y te arrullan las palomasC
,o seduce tu color
al a"ariento mortal,
que no aprecia tu candor
porque a la ms pura 5lor
pre5iere siempre el metal.
/ue el selam de los amores
no circula en los palacios
de los so3er3ios se7oresC
Lqu6 tienen que hacer las 5lores
donde 3rillan los topaciosA
!osa, tus hojas inclinas
porque la pena te em3argaC
y en mi canci$n adi"inas
una "erdad con espinas
porque es "erdad muy amarga.
Pero, si te hago llorar
otro te har sonre#r,
y al 5in "endr a resultar
que entre su5rir y go&ar
"i"irs hasta morir.
Adi$s, !osaC ya el sol lan&a
su 8ltima lu& so3re el r#o,
y pues que todo es mudan&a,
adu6rmete en la esperan&a
que es de la "ida el roc#o.
DEenito Mas y Prat@.

>>'%N>>
,o s6 por qu6 tu rpido oleaje,
que ondula sosegado
al retratar el plcido celaje
acariciando el pradoC
no s6 por qu6 tu espuma pasajera,
tus mrgenes de 5lores,
encienden de mis lgrimas la hoguera
y hostigan mis dolores.
,o s6 por qu6, Guadalqui"ir tranquilo,
"engo triste a tu orilla,
y en los escollos del pesar "acilo
cual tr6mula 3arquillaC
no s6 por qu6 cuando la noche cierra
demndole consuelo,
y "iendo muda a la dormida tierra
al&o la "ista al cielo.
,o s6 por qu6, te digo, y estoy loco
cuando el golpe no siento
del triste cora&$n, que poco a poco
me dice mi tormentoC
no s6 por qu6, te digo, y "oy contando
las horas de mi pena,
y de gratas imgenes po3lando
la atm$s5era serena.
L9a s6 por qu6, Guadalqui"ir tranquilo,
"engo triste a tu orilla,
y en los escollos del pesar "acilo
cual tr6mula 3arquillaA
L9a s6 por qu6 tu espuma pasajera,
tus mrgenes de 5lores,
encienden de mis lgrimas la hoguera
y hostigan mis doloresA
Me 5alta el sol que tu oleaje 3esa
cuando el ocaso arde,
el lucero apaci3le que atra"iesa
las nu3es de la tardeC
me 5alta el lirio a&ul de la pradera
que 3a7a la laguna,
la "irgen de los sue7os hechicera
que 3aja con la luna.
18, claro r#o, que tam3i6n murmuras
y como yo te quejas,
y a "eces cual mi alma, en ondas puras
tristes nu3es re5lejas,
"uel"e, "uel"e tus aguas hacia el "alle
donde suspira ella,
y antes que el arpa del p[eta estalle
torna so3re tu huella.
:/u6 me "alen Loh EetisA esas luces
de p8rpura y de gualda,
que coloran tus campos andaluces
y 3esan tu Giralda;
:/u6 ese de 5rutos, 5lores y ar3oledas,
espl6ndido tesoroC
tus alc&ares llenos de alamedas
y tu torre del Oro;
:/ue me "ale que copies orgulloso
tanta 3elle&a, y tanta
gala gentil del suelo delicioso
donde posas tu plantaC
si no "es en tus ondas retratada,
aunque te cause enojos,
la negra ca3ellera de mi amada
ni sus hermosos ojos;
Preg8ntale al Genil, que es tan dichoso
que la tiene en su orilla,
si es J6spero en la tarde ms hermoso
cuando sin nu3es 3rillaC
preg8ntale si el al3a tiene 5lores
ms 3lancas que su 5rente,
o el sol al descender ms resplandores
que su mirada ardiente.
LAyA t8 no sa3es, apaci3le r#o,
con qu6 5uego la adoro,
ni qu6 lucha destro&a el pecho m#o
cuando canto y no lloroC
t8 no lo sa3es, cuando no detienes
esas ondas sua"es
y a consolarme silencioso "ienes...
LEetis, t8 no lo sa3esA

Como ruedan al mar esas espumas
con caprichosos giros,
"an a mi amada entre las tenues 3rumas
rodando mis suspirosC
en su m$r3ido seno hallan reposo
y plcida acogida.
LAyA :Por qu6 de ese asilo delicioso
lejos paso la "ida;
LOh, qu6 gratas me 5ueran tus orillas,
Guadalqui"ir sonante,
tus mrgenes, tus olas, tus 3arquillas,
tu cielo deslum3ranteA
LOh, qu6 gratas tus 3risas y tus 5lores,
tu curso sosegado,
si dos almas que sienten sed de amores
no hu3ieras separadoA
LAdi$s, Guadalqui"ir, de ti me alejo
sumido en mis pesaresC
la copia 5iel de mi pasi$n te dejo
en estos mis cantares2
si luce el d#a en que mi duelo tenga
un t6rmino risue7o,
tal "e& go&oso a con5iarte "enga
la realidad de un sue7oA

>>'20>>
Cuando la oraci$n ca#a
con las som3ras de la tarde,
y la doliente campana
da3a su "o& a los airesC
arrodillada en el huerto
de la casa de mi padre,
del lamo ms copudo
3ajo el 5rondoso ramaje,
sent# un 3eso en la mejilla2
L)ra el 3eso de mi madreA

Por cinco "eces capullos
salpicaron mis rosales,
y cinco las golondrinas
"olaron hacia los mares.
Siguiendo la romer#a
de las "#rgenes del Jalle,
un mance3o de ojos gar&os
me rog$ que le escuchaseC
eran sus la3ios de 5uego,
gentil y apuesto su talle,
:c$mo odiarle sin o#rle;
:C$mo o#rle sin amarle;
Cuando la tranquila luna
3esa3a con lu& 3rillante
los lamos y las parras
en el huerto de mi padre,
3ajo la discreta som3ra,
de un pa3ell$n de ramaje,
entre el ardiente delirio
de enloquecedoras 5rases,
"iendo una tr6mula mano
ce7ir con a5n mi talle
y respirando en el 5uego
de una atm$s5era sUa"e,
sent# un 3eso entre mis la3ios2
L)ra el 3eso de mi amanteA

9a Octu3re seca las hojas
)nero troncha el ramaje,
y no hay 5lores de escarlata
en el huerto de mi padre.
(os sue7os de eterna dicha
se escaparon con mi amanteC
Lque quien en pala3ras 5#a
suele del "iento 5iarseA
Aquella anciana 3enigna
que se llama3a mi madre,
se 5ue al cielo, y en la tierra
s$lo me dej$ su imagen.
,ada me resta de aquellas
noches de placer, y tardes
saturadas de pure&a
y caricias maternales.
:/u6 se hicieron nuestras horas;
Chispas de 5uego 5ugaces
5ueronC Lcual glo3os nocturnos
escaparon por los airesA
:Por qu6 se "an los placeres
y se "ienen los pesares...;
LAy, el 3eso de la muerte
"endr presto a acariciarmeA
DEenito Mas y Prat@.

>>'2%>>
,yade 3lanca, que en las tenues ondas
juegas mostrando tu desnudo seno,
dile a mi jo"en pastorcilla amada,
Ldile que muero,
3lanco cordero que en el "erde prado
paces alegre la menuda yer3a,
dile a mi jo"en pastorcilla amada,
Ldile que "uel"aA
C65iro 5resco, que a las 5lores ro3as
gratos olores que en el 6ter "agan,
corre ligero y mis suspiros lle"a,
Llle"a a mi amadaA
Cu6ntale el 5uego que mi pecho a3rasa,
cu6ntale el llanto que mis ojos quema,
cu6ntale el ansia que mi "ida oprime,
Lcuenta mis penasA
9a no contemplo sus preciosos ojos,
ya no contemplo sus preciosos la3ios,
que a los cla"eles que en la loma nacen
da3an agra"ios.
9a no la "eo, cuando el al3a asoma,
cru&ar cantando por el "alle ameno,
ya no la "eo recogerme lirios,
Lya no la "eoA
)sa es la 5uente de cristal sonora
do descansa3a en la ardorosa siestaC
este es el prado do cuida3a alegre
mansas o"ejas.
)sta es la casa, la pradera aquella,
la senda aquesta en que mi llanto "ierto,
su imagen una que en mi pecho guardo
llena de 5uego.
Elanco cordero, que en el "erde prado
paces alegre la menuda yer3a,
dile a mi jo"en pastorcilla amada,
Ldile que "uel"aA
,yade 3lanca, que en las tenues ondas
juegas, mostrando tu desnudo seno,
dile a mi jo"en pastorcilla amada,
Ldile que mueroA
DEenito Mas y Prat@.
>>'2F>>
(loro cuando no me "es,
y cuando me "es sonr#oC
ya que su5ro yo por ti,
que no su5ras t8 conmigo.
(a perla no est segura
entre las conchas del mar.
:18, que ests so3re la playa,
c$mo te podrs guardar;
1odo el que tiene ilusiones
al&a castillos de arena,
"iene el soplo de los a7os
y ni los cimientos deja.
(a golondrina que "uel"e
halla a la "uelta su casaC
yo tam3i6n hall6 mi nido,
pero no encuentro mi alma.
DEenito Mas y Prat@.
>>'2F>>
1ierna &agaleja,
del monte la gala,
del "alle 5lorido
3alsmica planta2
:Por qu6 siempre esperas
llorosa, cuitada,
la estrella del d#a
la nu3e del al3a;
Siendo tus ojuelos
ojuelos de llamas,
que en campo de nie"e
"i"aces a3ra&anC
siendo tus mejillas
de 5lor de granadaC
siendo ms hermosa
que nu3e del al3a,

:Por qu6, dime, ni7a,
con otras &agalas
ni corres, ni r#es,
ni juegas, ni cantas;
:Por qu6 siempre triste
llorando te halla
la lu& de la aurora,
la nu3e del al3a;
Ol6rida, t8 quieres
con toda tu alma,
que nunca est triste
aquel que no amaC
cu6ntame tus penas,
cu6ntame tus ansias,
en tanto que luce
la nu3e del al3a.
9o su5ro cual su5res,
yo callo cual callas,
y lloro cual lloras,
que am6 como amasC
y amor es tormento
que nu3la las almas,
cual nu3la el Olimpo
la nu3e del al3a.
)lla... me responde
que no tiene nada,
3ajando los ojos,
"ol"iendo la caraC
como cuando Oe3o
plido engalana
con ti3ios colores
la nu3e del al3a.
Ma7ana serena,
la otra "egada,
hallela en la 5uente
de aquesa monta7aC
por "er lo que hiciera
me puse a espiarla,
en tanto luc#a
la nu3e del al3a.
espacio se acerca...
la 5rente plegada,
los ojos nu3lados,
cu3iertos de lgrimasC
cual antes de Apolo
sin tintes de grana
sus perlas destila
la nu3e del al3a.
espu6s, distra#da
los 3roches desata
del "erde corpi7o
con cintas moradasC
sacando del seno,
ms terso que ncar,
un pa7uelo 3lanco
cual nu3e del al3a.
1odas cuatro puntas
las tiene 3ordadas,
con dos iniciales
5ormando guirnaldaC
y en una orilluela
a Jenus, lle"ada
por dos palomitas
en nu3es del al3a.
(e mira, le 3esa,
le pliega, le guardaC
le saca y sonr#e,
le do3la con lgrimas2
y as# pensati"a,
y as# demudada,
ni aun "e que se oculta
la nu3e del al3a.
espu6s "a a la 5uente
llorosa, cuitada,
y encienden sus la3ios
las tr6mulas aguasC
que anudan las penas
su d63il garganta,
y ya no la mira
la nu3e del al3a.
9o nunca la llamo
la hermosa &agala,
ni Ol6rida 3ella,
ni rosa de Ara3iaC
mas d#gole siempre
la ni7a cuitada,
la estrella del d#a,
la nu3e del al3a.

>>'2H>>
Mientras que pude llorar
me consolaron mis lgrimas,
hoy ya no tengo consuelo
porque hasta el llanto me 5alta.
-na pompa de ja3$n
"i ayer tarde hacer a un ni7o,
y me dije suspirando2
LMs dura que su cari7oA
Me estoy muriendo por ella
y la 5alsa no lo ad"ierte,
como le so3ra la "ida
no se acuerda de mi muerte.
,i7a, el que asesina a otro
tiene en la crcel el premioC
t8 me matas y me prendes
Le4pl#came c$mo es esoA
DEenito Mas y Prat@.
>>'2IQ
...celos le inspiran
los la3ios a los ojos si la 3esan,
los ojos a los la3ios si la miran.
A!O(AS

>>'2K>>
SElanca paloma de los amores,
"elada en nu3es de m3ar y grana,
58lgida estrella de mil 5ulgores,
nu3e dorada de la ma7anaC
9o soy el sue7o
que te enloquece
cuando el sol huye,
cuando amaneceC
yo que te adoro,
yo que en tus 3ra&os
li3o los 3esos
tras los a3ra&os.
1al "e& dormida, "ague mi nom3re
entre esos la3ios llenos de amorC
tal "e& so7ando con mis caricias
oyes mi arpa, oyes mi "o&.T

>>'2M >>
SElanca a&ucena del alma m#a,
que de per5umes mi pecho llenas,
rosa encantada de Alejandr#a,
di5ana luna de horas amenas2
9o soy el sue7o
que te enloquece,
cuando el sol huye,
cuando amanece2
yo que te adoro,
yo que en tus 3ra&os
li3o los 3esos
tras los a3ra&os.
1al "e& dormida, "ague mi nom3re
entre esos la3ios llenos de amorC
tal "e& so7ando con mis caricias,
oyes mi arpa, oyes mi "o&.T

>>'2N>>
:Jisteis la llama en la encendida era,
tornar aristas en ceni&a 5r#a,
en negro el campo que paji&o era,
y en pol"o el oro que la mies cu3r#a;
:Jisteis el rayo que 5ulg8reo hiende
la parda nu3e con roji&a lum3re,
cun presto el pino y el ene3ro enciende
lle"ando el 5uego a la ele"ada cum3re;
Ms rpido, de celos el "eneno
la sangre de A3en>Zayde empon&o7ando,
lleno de hiel su desgarrado seno
los 5uertes ner"ios de 5uror crispando.
LCelosA que el alma sin piedad torturan,
LcelosA que el alma con la "ida lle"anC
LcelosA que el juicio y el llorar apuran,
LcelosA que en dichas sin piedad se ce3an.
DEenito Mas y Prat@.

>>''0>>
Os "i meceros con "ai"6n "iolento
de 5rgil cuerda en el 5ala& columpio,
y dije al "eros sonre#r alegres2
L)se es el mundoA
0e ah# en sus cuerdas la graciosa imagen H
de ese placer que acariciis en sue7os,
tan peligroso como el juego ese,
Ltan pasajeroA
>>''%>>
1an de cerca me acaricias, que he sentido en la cara el aire de tus alas y
casi casi sus golpes... :)res un pjaro; :)res un esp#ritu; LAhA si eres un alma,
d#melo 5rancamente, y dime tam3i6n cul es el o3stculo que separa a los
"i"os de los muertos.
DM*C0)()1@.

>>''2>>
1e adoro a ti2 ella sa3e
que eres mi sue7o, mi salud, mi almaC
la "irgen que mis lgrimas ahuyenta.
Por ti suspiro so3re el mar en calma,
s$lo de ti me acuerdo en la tormenta2
pero :por qu6 tu padre
crUel hiere mi pecho, por qu6 niega
tu mano al que te adora
y por tu amor como co3arde llora
y ante sus pies arrepentido llega;
LCondenarme a pasar la corta "ida,
esta "ida que dura un soplo le"e,
lejos de tu rega&o, es una herida
que s$lo Eempo a hac6rmela se atre"eA...
L*njusta tiran#aA... Gra&\ella,
quise pro3ar el "aso del ol"ido
y jur6 no "ol"er, 3usqu6 un calmante
del "icio entre los 3ra&os
y 3e3# la cicuta de la ausenciaC
LinsensatoA encontrarlo no he podido,
y "uel"o arrepentido a tu presencia.
LAyA era tan amargo
el 3r3aro 3re3aje,
que he pre5erido en mi delirio largo
soportar de tu padre el 5iero ultraje.
>>'''>>
T>:/u6 temes, cuando tienes por escudo
todo el candente amor que hay en mi pecho,
toda la 5e que encierra mi cari7o,
toda la adoraci$n que te pro5eso;
T:/u6 temes, cuando ios que nos contempla
sa3e que he prometido amarte ciego,
cuanto se puede amar so3re la tierra,
cuanto puede adorarse all en el Cielo;
T9a cerca de m# ests, la 5rente m#a
templa el calor sUa"e de tu seno,
y me en"uel"e en su atm$s5era olorosa
el aura per5umada de tu aliento.
T(a "ida es le"e soplo, Gra&\ellaC
TLJen, enla&a mi mano con tu mano,
y acaricia mi 5rente con un 3esoC
con58ndanse en un alma nuestras almas
y palpiten unidos nuestros pechos...A

>>''F>>
e una mujer en los a&ules ojos
"eo re5lejarse el "irginal amor,
cual se re5leja en el tranquilo lago
la limpia estrella que precede al sol.
Su esp#ritu y mi esp#ritu se anegan
en un 64tasis puro y celestialC
la a"ide& de este goce no se sacia...
:)s que de3e saciarse ms all...;
>>''H>>
Cuando te "i y te am6 por "e& primera,
so76 con ansia loca
acariciar tu ru3ia ca3ellera,
tener mis la3ios cerca de tu 3oca.
!eali&ose aquel sue7o del deseo
en los primeros hlitos de amor.
L9 desde entonces a5ligido "eo
cun cerca del placer est el dolorA
Cuando lejos de ti suspir6 un d#a
mis lgrimas saltaron,
nadie las enjuga3a en mi agon#a
y en su ac#3ar mis horas empaparon.
Arrastrome la la"a del deseo
y ansioso consegu# "ol"erte a "er,
y desde entonces resignado "eo
cun cerca del dolor est el placer.
DEenito Mas y Prat@.
>>''I>>
)stoy cerca de ti, tu 3lanca mano
oprimo entre las m#as con delirioC
todo un mundo de goces e ilusiones
en tus purp8reos la3ios adi"ino.
e tus hermosos ojos los destellos
"ienen a herir candentes a los m#os,
mientras tu puro seno se conmue"e
del cora&$n al tr6mulo latido.
:/u6 ms 5elicidad; 1uya es mi alma,
como es tuya la dicha que ahora li3o,
como es tuya mi "ida y mi esperan&a,
como es tuyo este amor por quien respiro.
:Por qu6 tristes mis ojos te contemplan,
a ti, germen de plcidos delirios;
:Por qu6 amargura de mis la3ios 3rota
cual 3rotan ondas del re"uelto r#o;
:Por qu6 58ne3res ecos dolorosos
las tenues 3risas traen a mis o#dos;
:Por qu6 esa luna que las nu3es rasga
no da a mis tristes horas lu& ni ali"io...;
:,o soy 5eli&; :,o miro en esos ojos
todo un cielo de amor y de cari7o;
:,o leo en las 5rases que tu la3io dice
un tesoro de 5e para conmigo...;
:/u6 tengo; :qu6 me 5alta; :qu6 deseo;
:Por qu6 triste me quejo del destino,
contemplando esos rayos que se quie3ran
en las hermosas ondas de tus ri&os...;
LEello presenteA por"enir dorado...
Mas LahA perdona, por"enir he dicho,
esa es la 5rase que mi sue7o ahuyenta,
por eso s$lo a mi pesar me a5lijo.
L0oras del por"enir, no ms ci7is
de 58ne3re cresp$n los sue7os m#osC
dejadme una esperan&a 3ienhechora
que calme mi ansiedad y mi martirioA
9a "islum3ro tal "e& en lontanan&a
la cadena del 3r3aro destino,
que crUel me separa de tus 3ra&os
despreciando mi llanto y mi delirio.
e nuestras noches de placer y amores
s$lo recuerdos quedarn perdidosC
como la lu& de la tranquila tarde
al asomar el astro "espertino.
LOhA el llanto en "ano asomar a mis ojos,
en "ano el pecho me dar suspiros,
que hasta los la3ios su3irn ahogados
para ser en su 5uego consumidos.
L0oras del por"enirA por desci5raros,
por "er lo que guarda3ais escondido,
diera las horas de intranquila duda
en que muriendo en mis insomnios "i"o.
:Me quieres, hermosa...; acerca tus la3ios,
que secos los m#os por ellos se a3rasan,
Lun 3eso tan s$lo...A y por un solo 3eso
te diera mi plectro, mi "ida, mi alma.
i, :qu6 nos importa que el mundo se empe7e
corriendo incansa3le en pos de 5antasmas;
Am6monos siempre, que amor es el n6ctar
del triste destierro que ios nos se7ala.
:/u6 3rinda la tierra que no sea mentido;
:/u6 3rinda este mundo que no sea una 5arsa;
:/u6 goce encontraste que no est6 cercado
de "astos a3ismos, de luto y de lgrimas;
LJen...A toquen tus ri&os mi plida 5rente,
apoya en mi seno tu rostro de ncarC
so7ando delicias nos halla la noche,
so7ando delicias "endr la ma7ana.
9o 3e3o en tus la3ios los sue7os de rosa,
que en torno a mi lecho sonr#en y "aganC
yo aspiro en tu aliento los tenues per5umes
que traen en sus pliegues las tr6mulas auras.
LCun 3ella es la noche, cun 3ella es la "idaA
Contempla ese cielo, contempla esas r5agas
de lu& apaci3le, que dan las estrellas
tranquilas 3a7ando la 3$"eda sacra.
:,o "es cul sonr#en los lirios a&ules
al "er que los huella tu cndida planta;
:,o "es a los peces "enirse a la orilla
dejando por "erte su lecho de lamas;
LOhA "en, que tus ri&os per5umen mi 5rente,
apoya en mi seno tu rostro de ncarC
so7ando delicias nos halla la noche,
so7ando delicias "endr la ma7ana.
DEenito Ms y Prat@.
>>''K>>
)n tus pupilas a&ules
candentes s#m3olos leo,
L5ingi6ndote est el deseo
las delicias del amorA
:/u6 es el mundo sin placeres;
:/u6 es la "ida sin amores;
L1riste cadena de 5lores
sin per5umes ni colorA

>>''M>>
:Sa36is lo que es misterio; es la mirada
de la mujer que nuestro sue7o e"oca,
la perla de sus ojos arrancada
y el 3eso per5umado de su 3oca.
(a gasa pudorosa y trasparente
que "ela el sua"e armi7o de su pecho,
la atm$s5era aromtica y candente
que se respira en torno de su lecho.
>>''N>>
e mi 38caro e4ijo, reina rosa,
que corones la 3lanca porcelana.
:/u6 5lor ha3r que osada y jactanciosa
luche con tu 3elle&a so3erana;...

>>'F0>>
Perd$neme el ja&m#n y la a&ucena
si antes de asir sus clices henchidos
de 3lsamo y espumaC
3usco otra 5lor ms cndida y honesta,
por d63il, por sencilla, por modestaC
aunque se oculte 3ajo el c6sped 5r#o
que corona de gotas de roc#o
el al3a al despuntar por la 5loresta.
/ue la modestia y la humildad son raras,
y como tales carasC
y pues ella se oculta en po3re suelo,
so3rndole per5ume y terciopelo,
mucho de3e "aler para el poeta
la odor#5era y t#mida "ioleta.

>>'F%>>
Jen, tierna y delicada sensiti"a,
a ornar mi "aso con tus le"es ramas.
:Por qu6 no has de 3rillar entre las rosas,
cuando el pudor y el sentimiento encarnas;...
LPliegas esqui"a tus sutiles hojas,
te inclinas mustia, triste me recha&as,
crees que del hom3re el ardoroso 3eso
quemar tus hojuelas de esmeraldaA...
LS#, es cierto, po3re 5lor, t8 lo presientesA
)sas 5ciles 5lores tus hermanas
que a3ren su cli& al primer amante
y sus per5umes dan al que las aja,
duran tan s$lo lo que dura el soplo
que sus despojos al torrente arrastra,
lo que las ti3ias tintas del crep8sculo,
lo que las luces plidas del al3a.

>>'F2>>
9o no "i"o por m#, "i"o por ellaC
Lpor ellaA que es el cndido lucero,
que entre nu3es de p8rpura y de ncar
asoma en el celaje de mis duelos.
Perdona, amigo, si te ol"ido un poco
herido por la lu& de los recuerdosC
Lson tan 3ellas las tardes andalu&as
junto a una "irgen de ne"ado senoA
>>'F'>>
LOh, cun dulce es mirarse en unos ojos
que copian una pena y un deseo,
como la nu3e y el cercano monte
la m$"il lu& del lago placenteroA...
>>'F'>>
LAdi$s, mujerA en el re"uelto lecho
te dejo descuidada dormitarC
5ui para ti el relmpago que pasa
y no "uel"e a 3rillar.
)n tus la3ios marchitos por la org#a,
que el hlito del "icio mancill$,
dejo de nuestra noche de locura
la 8ltima impresi$n.
Pilotos de los mares de la "ida,
nunca nos "ol"eremos a encontrarC
yo "oy cansado hacia la amiga playa,
t8 te lan&as al mar.
Compr6 tu posesi$n, has sido m#a
en cuanto la materia puede serC
Lel alma no se compra en una noche
de m#sero placerA
Al dormirte en mis 3ra&os "ag$ un nom3re
por tus candentes la3ios de ru3#2
,o era el m#o, y al "erte sollo&ando
tu duelo comprend#.
Aun el inmundo l6gamo del "icio
no ha manchado del todo tu candorC
aun puede ser tu norte y tu esperan&a
la estrella del amor.
ios acoge la t#mida cordera
que 3usca arrepentida su redilC
L"uel"eA L"uel"e a la orilla de tu lago
como yo a mi GenilA
1al "e& halles la calma en las caricias
de tu napolitano pescadorC
Les tan cara la espl6ndida diadema
que cuesta el deshonorA
1erciopelos y sedas te engalanan,
los per5umes del nardo y el cla"el
saturan esas 5ormas acad6micas
que so7$ !a5ael.
)n un lecho de pluma regalado,
3ajo rico y 5lotante pa3ell$n,
te aduermes cuando cu3ren las estrellas
la ol#mpica regi$n.
Mas :qu6 "ale que en copa de am3ros#a
apures las esencias del placer
y 3rilles como gota de roc#o
que el mar ha de sor3er;
L(os mismos que tus $sculos 3uscaron
tr6mulos de deseo y de pasi$n,
no tendrn para ti cuando te ol"iden
siquiera compasi$nA
9 cual la rosa que cay$ en el pol"o
deshojada por ronco "enda"al,
cru&ars el camino de la "ida
hundida en su arenal.
LOhA Lsi "ieras cun 3ellas a los ojos
son las delicias del pasado 3ien
cuando no han de tornar, cuando perdidas
para siempre se "enA
LCuntas "eces ci7endo al 3re"e talle
la rica seda y el ligero tul
ha3rs dado un suspiro recordando
tu po3re 5alda a&ulA
LCuntas "eces en medio de la org#a,
cuando re3osa el "ino en el cristal,
ha3rn 3e3ido perlas de esos ojos
tus la3ios de coralA
LCuntas "eces, en 5in, esos placeres
que no pueden llenar tu cora&$n,
te ha3rn hecho anhelar los su5rimientos
que trae la e4piaci$nA...
LAyA "uel"e, "uel"e a tu tranquilo lago
donde 5lorece el mirto y el laurel,
donde se mece de tu po3re amante
el humilde 3ajel.
Ahora sue7as tal "e& con sus caricias,
no has de hallarme a tu lado al despertar,
soy para ti el relmpago que pasa
y no "uel"e a 3rillar.
DEenito Mas y Prat@.
>>'FH>>
>(a luna 3esa tu 3lanca 5rente,
:por qu6 no dejas que yo la 3ese
despu6s de darte mi cora&$n;
:Crees que los rayos de ese astro hermoso,
que impunemente tocan tu rostro
sern ms puros que mi pasi$n;
DEenito Ms y Prat@.
>>'FI>>
Me gustas cuando callas porque ests como ausenteC
y me oyes desde lejos, y mi "o& no te toca.
Parece que los ojos se te hu3ieran "olado
y parece que un 3eso te cerrara la 3oca.
Como todas las cosas estn llenas de mi alma,
emerges de las cosas llenas del alma m#a.
Mariposa de sue7o, te pareces a mi alma,
y te pareces a la pala3ra melancol#a.
Me gustas cuando callas y ests como distante.
9 ests como quejndote, mariposa en arrullo.
9 me oyes desde lejos, y mi "o& no te alcan&a.
6jame que me calle con el silencio tuyo.
6jame que te ha3le tam3i6n con tu silencio
claro como una lmpara, simple como un anillo.
)res como la noche, callada y constelada.
1u silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque ests como ausente.
istante y dolorosa como si hu3ieras muerto.
-na pala3ra entonces, una sonrisa 3astan.
9 estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
DPa3lo ,eruda@.
>>'FK>>
esde el 5ondo de t#, y arrodillado,
un ni7o triste como yo nos mira.
Por esa "ida que arder en sus "enas
tendr#an que amarrarse nuestras "idas.
Por esas manos, hijas de tus manos,
tendr#an que matar las manos m#as.
Por sus ojos a3iertos en tierra,
"er en los tuyos lgrimas un d#a.
9o no lo quiero, amada.
Para que nada nos amarre,
que no nos una nada.
,i la pala3ra que arom$ tu 3oca,
ni lo que no dijeron las pala3ras.
,i la 5iesta de amor que no tu"imos,
ni tus sollo&os junto a la "entana.
Amo el amor de los marineros que 3esan y se "an.
ejan una promesa y no "uel"en nunca ms.
)n cada puerto una mujer esperaC
los marineros 3esan y se "an.
-na noche se acuestan con la muerte en el lecho del mar.
Amo el amor que se reparte en 3esos, lecho y pan.
Amor que puede ser eterno y puede ser 5uga&.
Amor que quiere li3ertarse para "ol"er a amar.
Amor di"ini&ado que se acerca, amor di"ini&ado que se "a.
9a no se encantarn mis ojos en tus ojos,
ya no se endul&ar junto a t# mi dolor.
Pero hacia donde "aya lle"ar6 tu mirada,
y hacia donde camines lle"ars mi dolor.
Oui tuyo, 5uiste m#a. :/u6 mas;
.untos hicimos un recodo en la ruta donde el amor pas$.
Oui tuyo, 5uiste m#a. 18 sers del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sem3rado yo.
9o me "oy, estoy triste, pero siempre estoy triste.
Jengo desde tus 3ra&os. ,o s6 hacia d$nde "oy.
esde tu cora&$n me dice adi$s un ni7o,
Ly yo le digo adi$sA...
DPa3lo ,eruda@.
>>'FM>>
Amor
1odos lo que amo
estn en ti
y t8
en todo lo que amo.
:Por que no;
:Por qu6 no detenerme
en esa esquina
y sorprender a la muerte
por la espalda;
DClari3el Alegr#a@.
>>'FN>>
A "eces
pienso en ti
en lo que pudo ser
en tu ternura presa
en las deshoras.
>>'H0>>
1am3i6n me gusta el amor
al que le cierran la puerta
el que entra por la "entana
"olando so3re una cuerda.
>>'H%>>
,o pienses en ma7ana
ni me hagas promesas
ni t8 sers el mismo
ni yo estar6 presente.
Ji"amos juntos la cima de este amor
sin enga7os
sin miedo
transparentes.
>>'H2>>
Siempre hay un intruso,
-na mirada a "eces
un gesto entorpecido
una 5rase
un olor
el 3eso que al unirnos
nos separa.
>>'H'>>
Solos de nue"o
solos
sin pala3ras
sin gestos
sin adornos
con un sa3or a 5ruta
en nuestros cuerpos.
>>'HF>>
)n este aposento
que soy yo
mi realidad
Dla cotidiana@
es un jadeo apenas
que se e4tingue.
>>'HH>>
S$lo 6ste ahora es m#o
este momento
el pasado escap$
y no "islum3ro el rostro
del 5uturo.
>>'HI>>
)s simple nuestro amor
sin estallidos
como una de esas casas
con helechos
y alguna que otra rana
intempesti"a.
>>'HK>>
)se 3eso de ayer
me a3ri$ la puerta
y todos los recuerdos
que yo cre# 5antasmas
se le"antaron tercos
a morderme.
>>'HM>>
/uiero ser todo en el amor
el amante
la amada
el "6rtigo
la 3risa
el agua que re5leja
y esa nu3e 3lanca
"aporosa
indecisa
que nos cu3re un instante.
>>'HN>>
,o era su le"e andar humana cosa,
sino de 5orma ang6lica y "olanteC
no mortal parec#a, sino diosa2
y al mirarla as# sola semejante
por lo 3ella, modesta y pudorosa,
yo ser jura3a u inmortal amante.
DClemente Althaus@.

>>'I0>>
Jola3a la dorada ca3ellera
a (aura que en mil nudos la en"ol"#a,
y de los ojos el 5ulgor ard#a,
como el sol en mitad de su carrera.
e su piedad, o 5alsa o "erdadera,
en el color de su rostro se te7#a2
yo que al amor dispuesto me sent#a,
:qu6 mucho 5ue que de impro"iso ardiera;
,o era su le"e andar humana cosa,
sino de 5orma ang6lica y "olanteC
no mortal parec#a, sino diosa2
y al mirarla as# sola semejante
por lo 3ella, modesta y pudorosa,
yo ser jura3a su inmortal amante.
DClemente Althaus@.
>>'I2>>
1an honesta parece y tan hermosa
mi casta Eeatri& cuando saluda,
que la lengua tem3lando queda muda
y la "ista mirarla apenas osa.
)lla se "a 3enigna y humillosa
y oy6ndose loar, rostro no muda
y quien la mira enajenado duda
si es "isi$n o mujer mara"illosa.
Mu6strase tan ama3le a quien la mira
que al alma in5unde una dul&ura nue"a
que solo aqu6l que la sinti$ la sa3e.
(le"a en sus ojos al amor sin duda
la que em3ellece todo lo que miraC
y tal respeto su presencia inspira,
que el cora&$n le tiem3la al que saluda.
1oda dul&ura, toda "enturan&a
nace el alma del que ha3lar la sienteC
mas, si en sus la3ios la sonrisa 3rilla,
se muestran tal, que ni la lengua alcan&a
nunca a decir, ni a comprender la mente
tan nue"a e incre#3le mara"illa.
Dante Alighieri@.

>>'I'>>
1al "e& a ti y a m# dar larga "ida
puedo con el cincel o los colores,
adunando mi amor y tu sem3lante.
9 mil a7os despu6s de la partida,
se "ern tus hechi&os "encedores,
y cunta ra&$n tu"e en ser tu amante.
DMiguel Rngel Euonarotti@.

>>'IF>>
Cuando sale la Aurora y su 5a& mira
en el espejo de las ondasC siento
las "erdes hojas susurrar al "ientoC
como en mi pecho el cora&$n suspira.
1am3i6n 3usco mi auroraC y si a m# gira
dulce mirada, muero de contentoC
"eo los nudos que en huir soy lento
y que hacen que ya el oro no se admira.
Mas al sol nue"o en el sereno cielo
no derrama madeja tan ardiente
la 3ella amiga de 1it$n celoso.
Como el dorado rutilante pelo
que orna y corona la ne"ada 5rente
de la que hurt$ a mi pecho su reposo.
D1orcuato 1asso@.
>>'IH>>
)l d#a que en tu 5a& la gloria entera
del grande sacri5icio 5ulgura3a
y una lu& de los cielos hechicera
en tus ojos e4ttica 3rilla3a.
DJincen&o Monti@.
:(e gustar#a tener la colecci$n siguiente;2
<O1!OS 'IH M),SA.)S PA!A )C*!() A -,A M-.)! /-) (A
AMAS=.
9a est disponi3le, impresa por solamente ]2H0 pesos, o en C por ]%H0.
P#dala a Armando Ortega Mata en el celular 0FF>I%F>FMH>22FI.
G!AC*AS.

365 Mensajes Para decir a 
una Mujer que la Amas
Seleccionados de entre los más apasionados poetas del mundo, 
por Armando Or
O entréguele una frase al irse de casa,
O al regresar por la tarde,
O como mensaje escrito en el celular,
O en una servilleta
--1--
“!Ella es”! – clamaron, a su vista, unidos
el corazón y todos los sentidos --.
Ella es la presentida, la esperada,
Que
En los grandes zarzales de la vida
Sin desgarrar tus blancas vestiduras,
Sin hacerte una herida.
(Luis Gonzaga Urbina).
--6--
Y morir a tus pies de adoración.
(Manuel M. Flores).
--10--
Y de pronto viniste a perturbar mi vida,
A sacudir mis nervios co
¿por qué esta fiebre que el pecho abrasa
no ha consumido mi corazón?
(Juan de Dios Peza).
--14--
Tengo celos del sol cuando t
¿En dónde está tu rostro bendecido?
¿Qué sitios ilumina tu presencia?...
Mi corazón enfermo de tu ausencia
Expira de dolor po
Tiende el iris de paz de tu presencia.
(Lluvia en la lumbre, de Enrique González Martínez)
--23--
Mientras haya unos ojos que
¿qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.
(Gustavo Adolfo Bécquer).
--28--
Por una mirada, un mundo;
Por una
¿Sabes tú a dónde va?
(Gustavo Adolfo Bécquer).
--32--
La luz primera del primero día
Luego que el sol nació, toda la encierr

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