0bjetivo
Concientizarnos de la necesidad de desarrollar y hacer crecer nuestra fe y
nuestra vida ntegra como correspondencia a tantos dones y frutos del
Espritu de Dios.
Frutos del espritu santo
1. Caridad: El acto de amor de Dios y del prjimo.
2. Gozo espiritual: El que nace del amor divino y bien de nuestros prjimos.
3. Paz: Una tranquilidad de nimo, que perfecciona este gozo.
4. Paciencia: Sufrimiento sin inquietud en las cosas adversas.
5. Longanimidad: Firmeza del nimo en sufrir, esperando los bienes eternos.
6. Bondad: Dulzura y rectitud del nimo.
7. Benignidad: Ser suave y liberal, sin afectacin ni desabrimiento.
8. Mansedumbre: Refrenar la ira, y tener dulzura en el trato y condicin.
9. Fe: Exacta fidelidad en cumplir lo prometido.
10. Modestia: La que modera, regula en el hombre sus acciones y palabras.
11. Continencia: La que modera los deleites de los sentidos.
12. Castidad: La que refrena los deleites impuros.
Crecimiento de los frutos del espritu santo
Ilumina nuestra existencia.
- Nos da fuerza y esperanza en la lucha.
- Nos une en comunidad.
- Nos impulsa a comunicar nuestra fe.
- Coima nuestra alegra y nuestra paz
Dones del espritu santo
Sabidura: gusto para lo espiritual, capacidad de juzgar segn la medida de
Dios.
Inteligencia (Entendimiento): Es una gracia del Espritu Santo para
comprender la Palabra de Dios y profundizar las verdades reveladas.
Consejo: Ilumina la conciencia en las opciones que la vida diaria le impone,
sugirindole lo que es lcito, lo que corresponde, lo que conviene ms al
alma.
Fortaleza: Fuerza sobrenatural que sostiene la virtud moral de la fortaleza.
Para obrar valerosamente lo que Dios quiere de nosotros, y sobrellevar las
contrariedades de la vida. Para resistir las instigaciones de las pasiones
internas y las presiones del ambiente. Supera la timidez y la agresividad.
Ciencia: Nos da a conocer el verdadero valor de las criaturas en su relacin
con el Creador.
Piedad: Sana nuestro corazn de todo tipo de dureza y lo abre a la ternura
para con Dios como Padre y para con los hermanos como hijos del mismo
Padre. Clamar Abba, Padre!
Temor de Dios: Espritu contrito ante Dios, consientes de las culpas y del
castigo divino, pero dentro de la fe en la misericordia divina. Temor a
ofender a Dios, humildemente reconociendo nuestra debilidad. Sobre todo:
temor filial, que es el amor de Dios: el alma se preocupa de no disgustar a
Dios, amado como Padre, de no ofenderlo en nada, de "permanecer" y de
crecer en la caridad (cfr Jn 15, 4-7).