En 1940, John D. rochefellet dio una cena para Alcohlicos Annimos.
Aunque ste haba p
ermanecido detrs del teln, estaba siguiendo el progreso de A.A. con real inters.
Willard Richardson, ahora "To Dick" para Bill, anunic la propuesta de la cena en u
na junta de depositarios. Bill estaba entusiasmado y otra vez empez a pensar en m
illones. supuso, no sin ra?zon, que el Sr. Rockefeller haba cambiado su manera de
pensar y haba decidido dar dinero a Alcohlicos annimos. La lista de los invitados,
afirm, era "una verdadera constelacin de los prominentes y ricos de Nueva York. C
ualquiera poda ver que su valor financiero total podra ser fcilmente de mil millone
s de dlares".
La cena se efectu el 8 de febrero, en el exclusivo Club Unin de Manhattan. De las
400 personas prominetes e influyentes invitadas, aceptaron 75. al irse reuniendo
los invitados, antes de la cena, mcuhos tenan una expresin de perpeljidad, atribu
ible, segn decidi Bill, al hehco de que no podan definir exactamente qu era Alcohlicos
Annimos. Con su previsin caracterstica, Bill haba planeado que un A.A. estuviera en
cada mesa; como lo haba esperado, "Hubo muchas preguntas y alguans de nuestras r
espuestas divirtiron a los notables. En una mesa se snet nuestro hroe Morgan, tan
impecablemente vestido como el del anuncio de cuaellos para camisa. Un banquero
de pelo gris le pregunt: "Sr. R. en qu institucin est usted?.
Morgan sonri burlonamente y respondi: 'Bueno, seor, por el momento no estoy con nin
guna institucin. Sin embargo, hace nueve meses era un paciente en el manicomio de
Greystone' ".
El Dr. Bob vino desde Akron, trayendo con l a Paul S. y Clarence S. Estaba ah el D
r. Russell Blaisdell del Hospitl Estatal de Rockland, al igual que el Dr. silkwo
rth. El Dr. Harry Emerson Forsdick habl a favor de A.A., en representacin de la re
ligin, y el Dr. Foster Kennedy, lo hizo por la profesin mdica. Tanto Bill coo el Dr
. Bob, narraron sus hisotiras personales. A causa de que John D. Rockefeller se
haba puesto sbitamente enfermo, coordin los procedimientos su hijo Nelson, que ento
nces tena slo 31 aos. Bill record que el men fue pichn en pan tostado.
Al ir pasando la noche, fue evidente que los reunidos estaban profundamente impr
esionados pro lo que estaban oyendo. Asendieron a gran altura la esperanza y la
experiencia de Bill.
"Al observar las caras de los invitados, era evidente que habamos captado su inte
r?res y comprensin. La gran influencia y la gran riqueza pronto estaran a nuestra
disposicin. La fatiga y la preocupacin iban a ser cosa del pasado . . .
peuden ver que ste es un trabajo de buena voluntad. Su fuerza reside en el hecho
de que un miembro lleva el buen mensaje al siguiente, sin pensar para nada en in
gresos econmicos ni recompensa. Por lo tanto, creemos que Alcohlicos Annimos debe m
antenerse a s misma en lo que se refiere al dinero. Slo necesita nuestra buena vol
untad'. A consecuencia de esto los invitados aplaludieron con vehemencia, y desp
us de apretones dde mano cordiales y adiosesen todos lados, todo lo que vala mil m
illones de dalres sali con ellos por la puerta".
Una vez ms, A.A. no recibi ningn milln y una vez ms se desvanecieron las esperanzas d
e Bill, de expansin.
La Frateernidad s recibi algn dinero como resultado de la cen ay lleg de la manera s
iguiente: El Sr. Rockefeller compr 400 ejemplares del Libro Grande y le mand uno d
e ellos a cada uno de los invitados, junto con la transcripcin de las pla?ticas e
fectuadas en la centa, adems de una carta personal en la que reiteraba su convicc
in de que, en caso de tener xtio, A.a. finalmente debera mantenerse a s misma; pero
sugera que podra admitirse un poco de ayuda, temporalmente, hasta que el movimient
o se estableciera con mayor solidez, y que por la presente, l estaba donando a la
causa 1,000 dlares. (Debido a que el Sr. rockefeller habi comprado sus 400 ejempl
ares del Libro Grande a 1.00 cdalr cada uno - con 2.50 dlares de descuento del pre
ico original - De hecho, los 1,000 dalres equivalan al descuento que habi recibido!.
Quedando establecido as el tono y el precendente para las contribuciones, Rockefe
ller consisti entonces a la requisicin de la fundacin Alcohlica para que le diera pe
rmiso de solicitar dinero a los invitados a la cena, de unna manera independient
e. Estas solicitudes, que se repartan anualmente durante los cuatro aos siugientes
, trajeron 2,000 dlares adicionales. En parte, el dinero se utiliz para dar a Bill
y al Dr. Bob una ayuda semanal de 30 dalres a cada uno.
Con o si millones, Rockefeller saba exactamente lo que estaba haciendo; Bill pron
to iba a saber que el nombre de Rockefeller aada lustre a todo aquello con lo que
estaba concectado. El multimillonario no haba permitido que la prensa estuviera p
resente en la cena. ""omprensible"" afirm Bill. ""i alguno de nosotros se hubiera
presentado borrahco, todo el asunto podra haberse derrumbado ignominiosamente".
Pero, cuando termin y que?do en claro que haba sido un xito, A.A. fue puesta en con
tracto con la empresa que se ocupaba de las relaciones pblicas de Rockefeller y j
untas hicieron el borrador de una declaracin a la prensa. "La publicidad resultan
te fue favorable y se difundi ampliamente". A pesar de algn sensacionalismo y peri
odismo de tabloide (en un encabezado se lea, "John D. Rockefeller cena con borrac
hos"), emperazon a llegar ms solicitudes de ayuda y ms pedidos del libro a la ofic
ina de la fundaicn.
Fraternidad. El cosnejo era ms numeroso, ya que inclua a tres depositarios alcohlic
os y cuatro no alcohlicos. Con objeto de proteger a la fundacin del suceso, poco p
robable, de que a un tiempo "se emborracharan repentinamente" todos los deposita
rios alcohlicos, a los miembros no alcohlicos se les dio una mayori de votantes en
el consejo. Bill aprob este arreeglo; en realidad es probable que fuera l quien lo
propuso inicialmente, irnico a la luz de que esta misma proporcin, cuando algunos
aos despus propuso que se cambiara, iba a aser la fuente de prolongados y a veces
amargos altercados, tanto entre los depositarios como entre los miembros en gen
eral.
El 16 de marzo de 1940, un mes despus de la cena de Rockefeller, la Works Publish
ing cambi sus oficinas de Newark, al 30 de Vesey Street, en la parte sur de Manha
ttan. La cena de Rockefeller slo mejor ligeramente sus precarias finanzas, as que e
ra una aventura en la que no se podan predecir los resultados. Este cambio le dio
a Alcohlicos annimos pro primera vez una oficina propia.
En este cambio se arrojaron a la basura muchas cosas: probablemente entre stas es
taban los borrachos de los Doce Pasos y el resto del captulo quinto del Libro Gra
nde, que se escribi ah. el equipo total de la oficina (Hank se habi ido; no asisist
i a la cena de Rockefeller) consista de Bill, Ruth y la nueva ayudante de sta, Lorr
aine Greim, tambie?n una no alcohlica, que haba empezado a trabajar en la oficina
de Newark un mes antes del cambio a Manhattan. (Para compensar a Lorraine por el
cambio, ya que crea que trabajara en New Jersey, le subieron el salario de 12 a 1
5 dlares a la semana).
Ahora que el Libro Grnade se estaba empezando a veder, algunos de los suscriptor
es demandaron uan participacin de las utilidades. Haba 49 suscriptores; Bill y Han
k tenan una tercera parte cada uno y Ruth tambin haba recibido acciones en lugar de
su paga. A principios de 1940, Bill los depositarios decidieron que el libro de
ba pertenecer a Alcohlicos Annimos, no a los individuos que haban suscrito las accio
nes. Por medio de la emisin de algunas acciones preferentes y de obtener un prstam
o de los asociados de Rockefeller, fueron capaces de recuperar las acciones que
deban, pa?gandolas a un valor a la par, de 25 dlares por accin. A la mayor parte de
los accionistas les encant salir a mano; incluso unos donaron todo o parte del d
inero a la Fundacin Alcohlica.
Pero Hank resisti todas las ?suplicas para regresar su tercera parte (200 accione
s), de la Works Publishing a la fundacin. "Un da,completamente en bancarrota y muy
tembloroso, se present en la oficina de Vesey Street", refiri Bill. "Hizo notar q
ue la mayor parte del mobiliario de nuestra oficina todava le perteneca, en partic
ular el enorme escritorio y el ostentoso silln".
Publishing. Despus de insistir algunas veces, por timo Hank consinti y firm los pape
les necearios.
Pero resinti que Bill lo persuadiera de endosar sus acciones. Para empeorar las c
osas, no fue mcuho tiempo despue?s de este encuentro cuando a Bill se le conceid
un derecho de autor sobre el libro, similar al que ya se ha?bia votado para el D
r. Bob. En tanto que el derecho de autor, al principio fue muy modesto, finalmen
te lle?go a ser importante y tanto a Bill como a Lois les proporcion un ingreso p
ara toda la vida.
El hijo de Hank dijo que ste sinti que se le haba tratado injustamente y que pens qu
e Bill haba hecho un trato con la fundacin, que lo exclua de cualqueir futura parti
cipacin en las utilidades del libro. Lo que nubla todo el asunto es el hecho de q
ue, al beber, Hank habi puesto un muro entre l y muchos de los miembros, que final
metne apoyaron los derechos de autor para Bill.
En la primavera de 1940 lleg una sucesin de acontecimietnos que fue desconcertante
para tods. En mayo, en la priemra ruptura de anoniamto a nivel nacional, Rollie
H., ctcher de los Indios de Cleveland (acababa de recibirle a Bob Feller un jueg
o que lanz sin hit), revel que ha?bia estado sobrio en A.A. durante un ao. La histo
ria, cuando lo rompi, fue presentada en las pginas deprotivas de los epridicos de E
.U.A: A causa de que sus borracheras eran un asunto del dominio pblico (se le lla
maba Rollie el Alegrn) y casi haban arruinado su carrera, su sobriedad fue una gra
n noticia.
Cuando apareci la historia completa, con nombres y fotogra?fias, le proporcion a A
lcohlicos Annimos el primer reto a nivel nacional, a su todava en evolucin, principi
o del anonimaot, que surga lentamente. A Bill se le present un profunod dilema: Qu a
ctitud debera asumir?
El dilema era en particular profundo porque la publicidad resultante atrajo much
os, muchsimos, a la Fraternidad y tambin le dio la exposicin pblica que necesitaba.
Tener en las filas de A.A. una figura nacional como Rollie H. y que ste la alabar
a pblicamente, fue un rechazo publicitario tremendo; sin embargo , no estaba en c
ontradiccin directa con los principios de la Fraternidad.
Lo que sigue a continaucin es la versin de Bill de lo que sucedi: "Hace aos, un nota
ble jugador de beisbol dej de beber mediante A.A. A causa de que su regreso fue t
an espectacular, obtuvo una tremenda ovacin peronsal en la prensa y Alcohlicos Anni
mos obtuvo gran parte del crdito. su nombre completo y sus fotografas, como un mie
mbro de A.A., fueron vistas por millones de aficionados. Temporalmente, eso no s
hizo mucho bein porque los alcohlicos llegaron por bandadas; esto nos encant. Fue
en especial emocionante porque me dio ideas.
las primeras pginas, tal como l haba podido; adems, l no poda seguir el paso de su pub
licidad, mientras que yo s poda; slo necesitaba seguir viajando y hablar; los grupo
s locales de A.A. y la prensa hacan el resto. Me asombr cuando recientemetne mir es
os viejos recortes de peridico. Durante dos o tres aos supongo que fui el rompedor
nmero uno del anonimato de A.A. . . .
En esa e?poca, pare?cia que era lo que haba de hacerse. sintindome justificado, me
lo tragu. Qu impacto tuve cuando le esos desplegados a dos columnas acerca de 'Bil
l el Agente de Bosa', con el nombre ocmpleto y la fotografa, el individuo que esta
ba salvando borrahcos por milalres!".
Sin ebmargo, otras fuentes indicaron que Bill viaj poco en esa poca. El diario de
Lois de 1940 muestra que, con excepcin de un viaje a Washington y Baltimore en ab
ril, permaneci dentro del rea Nueva York-New Jersey.
La explicacin de la discrepacncia en estas hitorias, puede residir en Bill mismo;
si esto es a?si, revela una faceta atractiva, importante, de la personalidad de
Bill.
Cuando narr esta hisotira achacndosela a s mismo lo hizo en sentido figurado, en me
tfora, en vez de relatar los acontecimientos como en realidad sucedieron. en ese
tiempo no lle?go a ser "el rompedor nemro uno del anonimato de A.A."; los que hiz
o llegaron dos as despus, no precisamente a continuacin de la publicidad de Rollie H
., en mayo de 1940; pero es probable que Bill nunca dejara pasar por alto la opo
rtunidad de decir una pa?rabola cuando pensaba que podra hacer algn bien, y nunca
temi utilizarse a s mismo como un ejemplo negativo (algo que nunca hara con nin?gun
otro), cuando poda insistir en un principio o destacarlo, no siendo nunca reacio
a ampliar un hecho por el bien del nfasis. Lo ms probable es que combinara estos
dos incidentes - la ruptura del anonimato de Rollie H. y posteriormente la suya
- para ilustrar cmo las emociones humana sdes preciables, tales como la competivi
dad y la envidia, pueden ser disfrazadas como motivos de altruismo y de deseo po
r el mayor bien. Tambin pudo haber estado tentado a hacer lo que manifest haber he
cho; la ruptura del anonimato de Rollie pudo haber levantado los viejos sentimie
ntos de competencia y envidia de Bill; pero la verdad es que no actu de aucerdo a
esos sentimientos.
Se podra escribir un libro entero acerca del perdo 1939-1941, cuando A.A. estuvo e
n los aos que formaron su carcter. Un suceso importante en 1940 fue la adquisicin p
or la Fraternidad de un centro para las juntas, el primero que fue de ella: La C
asa Club de la Calle 24.
Los miembros de Nueva York, cada vez estaban ms inquietos y descontentos con todo
s los cambios de lugar para sus juntas. En febrero de 1940, Bert T. (el del esta
blecimietno de sastrera) y Horace C. (en
cuyo chalet de Green Pond, Bill y Lois se hospedaban con frecuencia) descubriero
n y garantizaron la renta de un apequea y extraordinaria construccin en el 334 ?,
de la Calle 24 Oeste.
Del diario de Lois, el 11 de junio de 1940: "Sola ser una caballeriza, as que est u
bicado atrs respecto a la lnea de la calle y se entra por un pasillo cubierto que
tiene una perta a la calle. Lleg a ser el Club de Ilustradores, a?si que es muy a
tractivo. En el piso de abajo hay un gran saln, con chimenea y sus paredes revest
idas de pino nudoso, y la cocina. En el de arriba hay otro saln grande con tragal
uces, y dos dormitorios pequeos y dos baos. La renta es de 75 dlares al mes, que co
n el gas, la luz y los extras es probable que llegue a 100 dlres".
Otro putno de vista subraya el ambiente de vida en la Casa club de la Calle 24.
"Era como Clinton Street en 1935, slo que ms que eso. Siempre haba visitantes, gent
e que en su coche vena desde Westchester o Connecticut, revueltos con alcohlicso d
e las ciudades peerdidas, que venan del Ejrcito de Salvacin, situado calle abajo, o
gente de fuera de la ciudad, lejos de la seguiredad de us sgrupos, que en sta ne
cesitaban la que les proporcionaba este loco y slido oasis. Probablemente eran ho
mbres y mujeres de todos los peldaos de [la] escala social, que es concebible que
nunca ha?bian bebido juntos, nunca hyubieran ido a los mismos bares y que, a pe
sar de todo estaban en un saln, ayudndose el uno al otro a mantenerse sobrios. A c
ualquier hora en que Bill legaba por ah, haba la sensacin de ser una junta: En cier
to sentido todos eran miembros de un club exclusivo y slo ellos comprendan qu derec
hos habin tenido que pagar para estar ah".
El 4 de noviembre de 1940, Bill y Lois se mudaron a uno de los dormitorios de ar
riba de la Casa Club. A esta habitaicn le llamaran su hogar durante los cinco mese
s siguientes. Lois, con la combinaicn acostumbrada de su domesticidad, inventiva
y copacidad para hacer "limonada sin limones", aument el tmao aparente del pequeo c
uarto quitando todos los estantges innecesrios, pintando las paredes de blanco c
on detalles en rojo. Se confeccin un tocador con una caja de naranjas vaca.
A donde quiera que se cambiaban Bill y Lois, ella mejoraba su ambiente a base de
imaginacin. Tambin tena talento para mejorar la ropa: rehabindola, ponindola a la mo
da, tindola y cosindole un adorno para hacer ms atractiva o que quedara mejor. En aq
uellos aos de extrema necesidad de los Wilson, con frecuencia la gente le daba ro
pa, que ella adaptaba hasta que les quedaba bien y de acuerdo a la moda. Algunos
apuntes caractrsticos de su diario de ese perdodo:
"Hice un sombrero que fuera ocn mi vestiod beige, usando plumas de faisn que me d
io Ken . . . Remend y puse un bolsillo en unos pantalone para Tom . . . Intent arr
eglar el cuello de piel de uno de los abrios negos que me dieron . . . Termin de
bordar la smedias para Muriel. Cos para
Barb despues de la comida . . . Hice un sombrero que fueera con mi vestido azul
marino; lo us . . . Compre algunas cosas en Macy's, luego regres a casa e hice una
falda para Ruth J. para que se la lleve a Florida si se va el prximo fin lde sem
ana . . . Rehice un abrigo de seda y despus intent teirlo . . . Tuve que tenir otra
vez mi abrigo . . . Francis C. le dio un traje a Bill".
Para Bil estos furon das atormentadores; aumentaran sus esperanzas slo para ser deg
raudadas. Todava no tena su propio hogar; no tena trabajo; el Libro Grnade no se ve
nda; A.A. no estaba obteniendo la amplia publicidad que necesitaba con desesperac
in; los de Rockefeller no daban seales de vida; Hank estaba bebiendo. Bill estaba
frustrado, impaciente, inquieto, insatisfechoy deprimido. Incluso, algunos lo de
scriben como atravesando por una borrachera seca; en otras palabras, tena todos l
os sntomas de estar borracho, excepto el alcohol.
Lo que sucedi a continaucin fue inesperado e imprevisto; si a Bill se le hubiera p
regntado qu lo pdra haber hecho sentirse mejor, difcilmente se le hubiera ocurrido
el nombre del regalo que le lleg, aparentemetne por casualidad.
En una noche fra y lluviosa de finales de 1940, en lo profundo del invierono del
descontento de Bill. "Estaba en nuestro pequeo club de Nueva York, el primero que
haya abierto sus peurtas. Me encotnraba arriba recostado y solo, excepto por la
compaa del viejo Tom M., que haca el caf abajo. Lois estaba afuera en algn lugar y y
o estaba sufriendo un ataque imaginario de lcera, de los cules sola tener muchos; s
enta lstima de m mismo. Era una noche ms bine dura, afuera caa aguanieve y el viejo T
om, un irlands muy rudo, lleg arriba y dijo: 'Bill, odio molestarte, pero aqu est un
vagabundo de San Luis'.
El padre Edward Dowling se present saliendo de la lluvia una noche, iniciando un
"apadrinamiento espiritual" que dur 20 aos.
Bueno, eran las diez de la noche y le dije: 'Ah, no, otro ma?s no! Bueno, hzlo pas
ar'. As fue que escuch un subir doloroso por las escaleras y me dije: 'ste realment
e viene mal'. finalmente se par en la puerta de mi pequeo dormitorio un personaje
lisiado, con un abriog que le tapaba todo el cuerpo, recargado en un bastn. Se do
bl el cuello y entonce svi lo que era un clrigo.
Manifest: 'Soy el Padre Dowling de San Luis; pertenezco a los jesuiras de ah y he
estado mirando este libro "Alcohlicos Annimos".
As empez una conversacin que dru 20 aos. el padre Dowling, el jesuita lisiado de san
Luis y editor de: "La Obra de la Reina", una publicacin catlica, afirm que estaba f
ascinado por los paralelos, que haba descubierto entre los Doce Pasos de Alcohlico
s Annimos y los Ejercicios de San Ignacio, la disciplina espiritual de su orden j
esuita.
Cuando confes que no saba nada de los Ejercicios de San Ignacio, el Padre Dowling
pareci encantado y esto confort a Bill.
"Hablemos acerca de muchas cosas y mi espritu continu en alza y, poco despues, emp
ec a darme cuenta de que este hombre irradiaba una gracia que llenaba el cuarto c
on un sentido de presencia". (Bill haba utilizado el mismo trmino, "sentido de pre
sencia", para describir el ambiente de la Catedral de Winchestar)'.
Esa noche, el Padre Ed estuvo compartiendo con Bill una comprensin espiritual que
entonces y despue?s siempre pareci referirse a la condicin de Bill. Este, el auto
r del Quinto Paso, porsteriormente caracterizara a esa noche como aqulla en que pr
actic su Quinto Paso y, tambin,como una "segunda experiencia de conversin". Se desc
arg de todos sus pecados y omisiones, de todo lo que yaca pesadamente en su mente
y de lo que, hasta entonces, no haba encontrado la forma de hablar. Esta comunica
cin extraordinaria, esta apertura en el compartimiento, iba a ser vital para Bill
. El "apadrinameitno espiritual" del Padre Ed durara, crecera y sera fomentado por
correspondencia y una profunda amistad que durara los dos siguientes decenios. Lo
s asuntos de este intercambio, auqneu entremezclados con asuntos de "negocios" d
e la Fraternidad - el Padre Ed fue uno de los ms slidos apoyos y el responsable de
la fundaicn de A.A. en San Luis - siempre fueron cuestiones que Bill continu cons
iderando toda su vida, sobre la fe y la carencia de ella, acerca de la iglesia y
de su papel en los ausntos humanos.
Esa noche Bill "habl de sus grandes esperanzas ypalnes; tambin respecto a su ira,
desesperacin y frustraciones en aumetno. El jesuita escuch y cit a Mateo; 'Benditos
sen alos que padezcan hambre y sed'. Seal que la eleccin de dios siempre se distin
gua por los anhelos, la intranquilidad y la sed de quien haba sido elegido.
Con dolor, Bill pregunt si nunca hab?ria alguna satisfaccin. El sacerdote casi le
da una cachetada; 'Nunca. Nunca, ninguna'. Continu en un tono amable, describiend
o como 'insatisfacin divinoa' aquello que hara que Wilson continuara hacia delante
, siempre tratando de alcanzar metas inconseguibles, slo que por ese inento conse
guira las metas de Dios, ocultas para l. Esta aceptaicn de que su insatisfaccin, que
si misma 'sed', podran ser divinas, fue uno de los grandes regalos de Dowling pa
ra Bill Wilson y mediante l, para Alcohlicos Annimos".
Hank que muri en Pennigton, Nueva Jersey en 1954, tuvo poca relaicn con A.A. duran
te varios aos. El regres al programa despus por poco tiempo, y se volvi a casar con
Kathleen. Despus de un par de fracasos matrimoniales. Lois atribuye su muerte a l
a bebida y manifest el desacuerdo con Bill, lo cual impeda su regreso a la comunid
ad.
As, cuando la historia de su alcoholismo se inicia en 1940, el crdito de su recupe
raicn lo tnea el Grupo Oxford. en ese tiempo, sin embargo, Rollie rompi su silencio
y reconoci que su sobriedad era gracias a Alcohlicos Annimos.