Evolucin tectnica cenozoica del margen continental activo
de Antofagasta, norte de Chile
Hans Niemeyer
Gabriel Gonzlez
Edmundo Martnez-Oe Los Ros
Departamento de Cienci as Geolgicas, Universidad Catlica del Norte,
Casilla 1280, /'.nIofagasta, Chile
RESUMEN
El margen continental en las inmediaciones de Antofagasta puede subdividirse en tres dominios morfoestructurales:
Cordillera de la Costa, plataforma costera y talud continental. La Cordillera de la Costa se encuentra separada de la
plataforma costera por el acantilado costero, de cerca de 1.000 m de altura. En la Cordillera de la Costa, fallas norte-sur
limitan una morfologa de bloques alzados y deprimidos, asimtricos. Las fallas ms recientes (cuaternarias). exhiben
indicadores cinemticos de movimientos transcurrentes sinistrales. La plataforma costera, la pennsula de Mejillones y
el talud continental corresponden a una zona afectada por extensin desde el Mioceno al Reciente. Las estructuras de
esta zona consisten en cuencas tectnicas asimtricas limitadas por fallas normales en su mar;en occidental.
Movimientos episdicos a lo largo de estas fallas han acomodado la rotacin de bloques segn un eje horizontal . Esta
rotacin marca un colapso asimtrico y progresivo de bloques tectnicos hacia el eje de la fosa ocenica. El inicio del
colapso est marcado por la transgresin marina del Mioceno. La existencia del acantilado costero se explica por una
fuerte erosin marina retrocedente, favorecida por el clima rido del norte de Chile. La deformacin extensional se explica
por erosin tectnica prolongada, que habra producido, a partir del Mioceno, un colapso de la regin de a,tearco prxima
al frente de subduccin. En dicho colapso toma un papel importante la Falla Antofagasta, la cual marca el desacople de
gran parte del talud continental. Se concluye que los movimientos transcurrentes cuaternarios en la Cordillera de la Costa
slo obedecen a un fenmeno local , no ligado al colapso del margen continental, ni tampoco a la subduccin oblicua.
Esto, porque el vector de convergencia apunta hacia el este noreste en la actualidad, y por lo tanto, es incompatible con
el sentido sinistral determinado para las fallas.
Palabras claves: Margen continental activo, Erosin tectnica, Estratigrafa cenozoica, Deformacin extensional ceoozoica, Acantilado
costero, Antofagasta, Norte de Chile.
ABSTRACT
Cenozoic tectonic evolution of the active continental margin of Northern Antofagasta, Chile. The
active continental margin of Antofagasta, in Northern Chile, can be divided into three morphostructural domains. These
are from east to west: Coastal Cordillera, coastal platform and Continental slope. The boundary bet .... een the Coastal
Cordillera and coastal platform is the coastal scarp ca. 1.000 m high. The origin of this remarkable morphologic feature
is the result of a strong marine erosion thatwas enhanced by the extreme aridity of Northern Chile. In the Coastal Cordillera
a set of north-south trending faults controls a geometry of asymmetric tectonic blocks and basins. The youngeEt faults
exhibit kinematic indicators for sinistral transcurrence. The coastal platform, Mejillones Pennsula and continental slope
show the effects of an extensional tectonics since the Miocene. In all three main domains, the extensional tectonics has
Revista Geolgica de Chile, Vol. 23, No. 2, p. 165186, 15 Figs., Diciembre 1996.
166 EVOLUCiN TECTNICA CENOZOICA OEL MARGEN CONTINENTAL ACTIVO .. .
controll ed the sedimentation in which the finger print of the tectonic history of the continental margino The extensional
tectonics is here interpreteted as the result of a tectonic erosion that acted under the Southamerican plate during most
of the Mesozoic and Cenozoico This tectonic eros ion is responsible for the collapse of the Continental margin towards the
Chile-Peruvian Irench. It is believed that the start of this massive collapse is contemporaneous with the Miocene marine
transgression. An important part in this collapse is taken by the Antofagasta Fault, that is the material fracture feature
against which the collapse took place. It is concluded that the youngest transcurrent sinistral displacements along
longitudinal faults in the Coastal Cordillera are only local phenomena, and cannot be related to the massive collapse of
the Continental margin, nor to the oblique subduction vector, which at present , has an east northeast direction.
Key words: Active continental margin, Tectonic erosion, Cenozoic stratigraphy, Extensional cenozoic deformation, Coastal scarp of
northarn Chile, Antofagasta, Northern Chile.
INTRODUCCION
Los alrededores de Antofagasta constituyen un
sector nico en la costa del norte de Chile para el
estudiO de la neotectnica de un margen continental
activo (Fig. 1). En particular, la pennsula de Mejillo-
nes forma un bloque tectnico, separado de la
Cordillera de la Costa, que interrumpe la morfologa
relativamente lineal del litoral. En ella, afloran se-
o
Cfo. EI tAt,,. U
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I 3
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FIG. 1. Dominios morfoestructurales del borde continental en las
inmediaciones de Antofagasta: Cordillera de la Costa,
Plataforma Costera y Talud continental. 1- borde de la
fosa ocenica; 2- acantilado costero; 3- lmite occidental
de la platabrma costera; 4- depresin del Salar del Carmen.
cuencias sedimentarias, entrampadas en depresio-
nes tectnicas, que guardan un completo registro
de la sedimentacin marina cenozoica del margen
continental del norte de Chile (Krebs el al. , 1992).
Este es, adems, el nico lugar del norte chileno
donde se exponen sedimentos marinos del Mioceno
inferior. Registros ssmicos y muestreos de fondo
ocenico han detectado que sedimentos de esa
edad, ocupando una posicin estratigrfica similar a
la de las secuencias expuestas en Pennsula de
Mejillones, son comunes en la porcin sumergida
del margen continental (Ferraris, 1979; Padilla y
Elgueta, 1992). De este modo, el estudio de las
secuencias sedimentarias cenozoicas marinas de
Pennsula de Mejillones constituye un antecedente
clave para entender la evolucin tectnica del mar-
gen continental activo del norte de Chile y su rela-
cin con el fenmeno de subduccin.
Varios son los trabajos que han sido publicados
en relacin con la historia cenozoica de la pennsula
de Mejillones y reas adyacentes. Algunos de ellos
se han orientado a determinar la edad, ambiente
sedimentario y significado oceanogrfico de los
sedimentos que integran las secuencias estratifica-
das marinas (Martnez-Pardo, 1979, 1980; Martnez-
De los Ros y Niemeyer, 1982; Tsuchi et al. 1988;
Padilla el al., 1990; Ibaraki, 1990; Koizumi, 1990;
Leonard y Wehmiller, 199; Krebs et al., 1992). Otros
autores se han ocupado del estudio parcial de las
fallas que atraviesan este margen continental
(Arabasz 1971; Okada 1971 ; Armijo y Thiele, 1990;
Hartley y Jolley, 1995).
H. Niemeyer, G. Gonzlez y E. Martnez-De los Ros
En general, estos trabajos tienen un carcter
ms bien local, faltando una integracin de los
fenmenos de sedimentacin, tectonismo y sub-
duccin. Una excepcin de ello la constituye el
trabajo de Armijo y Thiele (1990) , quienes intenta-
ron relacionar los rasgos morfoestructurales del
margen continental con la subduccin. Segn estos
autores, en este margen existe una particin de la
deformacin, dada por transcurrencia sinistral en la
Cordillera de la Costa y extensin restringida al
sector de Pennsula de Mejillones. Segn Armijo y
Thiele (1990), la deformacin extensional de Penn-
sula de Mejillones sera un fenmeno local relacio-
nado con una gran falla normal que produjo el
acantilado costero. La causa de esta ltima sera un
drstico cambio en el ngulo de manteo de la placa
subductante, el cual se verificara por debajo de la
Cordillera de la Costa. En la presente contribucin,
se demuestra que la deformacin extensional, en la
actualidad, es un fenmeno compartido por todo el
margen continental comprendido entre Cordillera
de la Costa y el frente de subduccin. A juicio de los
autores, este hecho constituye un antecedente cla-
ve para entender la deformacin rgida del margen
67
continental y su relacin con el fenmeno de sub-
duccin. Con el objeto de demostrar esta hiptesis,
el presente trabajo realiza una interpretacin con-
junta de los fenmenos sedimentarios y tectnicos
ocurridos en el margen continental activo de Anto-
fagasta durante el Cenozoico.
Este trabajo se basa, principalmente, en mlti-
ples jornadas de terreno que los autores llevaron a
cabo durante la dcada pasada, en el sector costero
de Antofagasta. Los mtodos utilizados incluyeron
levantamiento taquimtrico de perfiles estructura-
les, mapeo y anlisis cinemtico y dinmic:> de
fallas, registro de facies y determinaciones fosiWeras
de terreno en unidades sedimentarias narinas (efec-
tuadas por uno de los autores, EMD). Fara el mapeo
de estructuras y de rasgos morfolgiCs asociados
a ellas, se utilizaron fotografas area;; e imgenes
satelitales. La estructura y morfologa del sector del
margen continental sumergido, fue determinada
utilizando mapas batimtricos inditos jel ex-Depar-
tamento de Pesquera de la Univers dad Catlica
del Norte. El anlisis estructural y la redaccin de
este trabajo estuvieron a cargo de los autores HN y
GG.
DOMINIOS MORFOESTRUCTURALES
En la latitud del margen continental considerado
en este trabajo, se pueden distinguir tres dominios
morfoestructurales que, de este a oeste son: Cordi-
llera de la Costa, plataforma costera y talud conti-
nental (Fig. 1).
La Cordillera de la Costa est constituida por un
conjunto de bloques alzados, de orientacin norte-
sur, que alcanzan alturas superiores a 2.000 m
s.n.m. Su lmite oriental es una estrecha depresin
tectnica de orientacin submeridiana, denomina-
da en este trabajo como Depresin del Salar del
Carmen. Su lmite occidental est dado por el acan-
tilado costero, el cual corresponde a un rasgo mor-
folgico de escala continental, con alturas de hasta
1.300 m s.n.m.
La plataforma costera se extiende entre el acan-
tilado costero y los 200 m b.n.m., quedando incorpo-
rada dentro de ella la pennsula de Mejillones,
tambin la franja litoral que se extiende entre Cobija
y Caleta El Cobre, incluyendo los llanos entre Meji-
llones y el Balneario La Portada. La pennsula de
Mejillones se considera en este trabajo como una
porcin de plataforma costera emergida tectnica-
mente. De acuerdo a la batimetra, la porcin su-
mergida de la plataforma es relativamente estrecha
y alcanza un ancho menor que 5 km (Fig. 1) .
El talud continental, corresponde a la parte del
margen continental comprendida entre la cota de
200 m b.n.m. y la fosa ocenica (Fig_ 2). cuyo eje
define el actual lmite entre la Placa Sudamericana,
al oriente, y la Placa de Nazca, al occidente. En este
dominio, dentro de una distancia cercana a los 80
km del margen de la plataforma, se alcanza la
mxima profundidad (8.000 m b.n.m.) de la Fosa
Chileno-Peruana (Fig. 2).
168
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...
EVOLUCiN TECTNICA CENOZOICA DEL MARGEN CONTINENTAL ACTIVO ...
24
FIG. 2. Estructuras y batimetra del borde continental de Anto-
fagasta. Se marcan las principales fallas conocidas den-
tro de cada dominio. ZFA- Zona de Falla de Atacama. 1-
fallas; 2- fallas normales formadoras de relieve, se indca
bloque hundido; 3- borde de la fosa ocenica; 4- frente de
subduccin con tringulos en el bloque cabalgante; 5-
lugares en que las trazas de las fallas. que integran la ZFA.
aparecen truncadas por la erosin marina; 6- depresin
del Salar del Carmen; FA- Falla Antofagasta.
MARCO TECTONICO
La cua de corteza continental ms prxima al
frente de subduccin presenta un espesor aproxi-
mado de 20 km, con una base constituida, probable-
mente, por un manto serpentinizado de edad ms
antigua que la del Cenozoico (Reutter et al., 1991).
Bajo esta delgada cua, la Placa de Nazca subduce
a una velocidad de 9,5 cm/ao y con un ngulo de
manteo de 18 al este (Comte et al.,
1991 ).
La mencionada cua se encuentra compuesta,
casi exclusivamente por Complejos Plutnicos del
Jursico-Cretcico Inferior y rocas volcnicas
jursicas pertenecientes a la Formacin La Negra
(Garca, 1967). Unidades litolgicas premesozoicas
se restringen al sector central y norte de Pennsula
de Mejillones donde se exponen rocas del Basa-
mento metarrrfico, del Paleozoico Inferior (Baeza,
1984). Localmente, ocurren sedimentitas continen-
tales y marinas del Jursico Superior-Cretcico
Inferior que cubren discordantemente a las unida-
des gneas, representadas por las formaciones Ca-
leta Coloso y El Way (Garca, 1967). Gran parte de
la Cordillera de la Costa y Pennsula de Mejillones
permaneci como un alto topogrfico sometido a
erosn subarea durante el lapso Mesozoico Su-
perior-Cenoz::lico Inferior. Ello puede deducirse de
la total ausencia de registro sedimentario de esa-
edad. La sedimentacin slo se reanuda en el
Oligoceno con la deposicin de sedimentitas grue-
sas de carcter continental.
La estructura ms importante de la Cordillera de
la Costa est dada por la Zona de Falla de Atacama
(ZFA, Fig. 2), la cual comprende un conjunto de
lineamientos tectnicos orientados submeridiana-
mente, que atraviesan todas las unidades litolgicas
aflorantes en esta cordillera. Esta zona de falla, de
dimensiones corticales, ha tenido una actividad
tectnica prolongada, cuyo inicio se remonta al Cre-
tcico Inferior (Scheuber y Adriessen, 1990; Brown
et al., 1993; Gonzlez, 1996), cuando comenz un
perodo de rpida movilidad del Continente sud-
americano hacia el oeste. Durante este perodo, la
ZFA absorbi gran parte de la deformacin del
margen continental provocada por la subduccin
oblicua de litsfera ocenica (Scheuber y Adriessen
1990; Grocott et al., 1995). Los movimientos fueron
uniformemente sinistrales y se desarrollaron segn
fallas norte-sur.
La actividad ms joven de la ZFA aparece docu-
mentada por escarpes de falla que cortan depsitos
recientes, su naturaleza transcurrente sinistral ha
sido demostrada por Armijo y Thiele (1990). Otros
estudios han considerado la actividad reciente de
esta zona de falla como de tipo extensional con
H. Niemeyer, G. Gonzlez y E. Martnez-De los Ros
descenso del bloque oriental (Herv 1987; Naranjo
1987; Scheuber y Adriessen ;1990). Hasta la fecha
no existe certeza si los movimientos transcurrentes
sealados por Armijo y Thiele (1990), son locales o
bien se extienden regionalmente a lo largo de la
Cordillera de la Costa. Observaciones llevadas a
169
cabo por uno de los autores (GG) , en el Salar
Grande, al norte del ro Loa han permitido determi-
nar que las fallas norte-sur que segmentan la Cor-
dillera de la Costa son principalmente dextrales en
lo que se refiere a sus movimientos ms recientes.
ESTRATIGRAFIA
En el presente trabajo se han utilizado las prin-
cipales unidades estratigrficas cenozoicas descri-
tas en la literatura (Ferraris y Di Biase, 1978; Mar-
tnez-Pardo, 1980; Valdebenito, 1979). Ellas son
marcadoras de los movimientos tectnicos recien-
tes que afectaron al margen continental. Sin embar-
go, muchas unidades an no han sido descritas, o
bien existe confusin acerca de su verdadera posi-
cin estratigrfica, relaciones de contacto, asigna-
cin cronolgica y correlacin (e.g., Hartley y Jolley,
1995). Por este motivo, y para fines del presente
estudio, se consider necesario definir informalmen-
te algunas unidades, determinando su edad me-
diante identificacin de su macrofauna, en terreno.
En efecto, ellas no slo son de gran utilidad
como marcadoras de rechazos verticales entre blo-
ques separados por fallas, sino que tambin llevan
impresos, en sus caractersticas sedimentolgicas,
los diferentes eventos estructurales que las contro-
laron. La figura 3 muestra la posicin vertical, crono-
loga y correlacin entre depsitos de diferentes
dominios morfoestructurales. A continuacin, se
proporciona una breve resea de ellos.
CORDILLERA DE LA COSTA
En la Cordillera de la Costa se distinguen las
siguientes unidades:
Gravas Colgadas. Son los depsitos cenozoicos
ms antiguos dentro de la Cordillera de la Costa.
Ocurren tanto al interior de ella, como en las proxi-
midades del acantilado costero, donde columnas de
hasta 60 m aparecen cortadas por ste. Varias
dataciones K-Ar en cineritas intercaladas dentro de
gravas de diferentes localidades de la Cordillera de
la Costa arrojan una edad oligoceno- miocena (Na-
ranjo y Paskoff, 1985). Estas gravas pertenecen al
denominado 'Coastal Tarapac Pediplain' (Mortimer
y Saric, 1975). Su deposicin se habra realizado
con anterioridad al alzamiento de la CJrdillera de la
Costa.
Depsitos marinos de Sierra del Ancla. Corres-
ponden a restos de coquinas conglomerdicas halla-
das por sobre los 700 m s.n.m. al interior de esa
sierra, ubicada inmediatamente al oriente de la
ciudad de Antofagasta. Aunque sus restos fsiles
se encuentran extremadamente fragmentados, se
puede avanzar que se tratara de fau na homologable
con aquella encontrada en la Formacin C3.leta
Herradura, es decir, su edad sera preliminarrrente
miocena.
Depsitos aluviales. Consisten en abanicos coa-
lescentes en los mrgenes de las depresiJnes
intermontanas del interior de la Co'dillera de la
Costa, que acusan alzamiento subactual del relie-
ve, debido a sucesivos solevantamientos tectnicos
a lo largo de fallas de orientacin submeridiana que
controlan estas depresiones.
PLATAFORMA COSTERA
En este dominio morfoestructural los sedimen-
tos marinos cenozoicos alcanzan su mayor expre-
sin, especialmente en Pennsula de Mejillones. Se
pueden distinguir, desde ms antiguas a ms moder-
nas, las siguientes unidades:
Gravas de Cerro Moreno. Formadas por clastos
bien redondeados sostenidos por la natriz, son de
origen continental, su edad
basndose en su correlacin con la Unidad de
Gravas Colgadas, de la Cordillera de la Costa (Fig.
3). Representan los depsitos cenozoicos ms oc-
cidentales reconocidos.
E W
1-
I
PLATAFORMA COSTERA
- 1-
CORDILLERA DE LA COSTA
1
T
900 m _ FGravas colgadas (Oligoceno-Mioceno)
.......
---------------------------------------_.
CERRO MORENO
Gravas (OllgocenooMiocenr:i
Depsitos elicos (Pleistoceno y Holoceno)
I Mejillones
_ : __ :. oo. --.-J ( le,stoceno)
640 m -
HORST DE MORRO JORGINO Graben do Caleta Herradura Acantilado Costero
Rasa Superior de Morro Jorgino Depsitos de Cuesta del Burro EscolT'bros de falda
(plioceno superior) (Plioceno superior) , (Holoceno)
Conos aluviales
.. -.:::: '+-DE (Holoeeno)
t;: ..... ... ;............. Terrazas marinas
: . .............. (Holoceno) (Pleistoceno)
Terrazas marinas t Deposltes.de BandUrrias 1-'
(Pleistoceno) (plioceno Intenor) .........
Conos aluviales i Ca, ........ Depsitos de Hornilos
(Holoceno) ::":::::":: .oh" n.m. (pliocenos!)
Terrazas marinas T ........... DA Oc-19l)o
(Pleistoceno) .. .....,... ...... ' .... j $/ Formacin Mejillones Depsitos elicos de la Chimba
Formaclon ... PI .) (Pleistoceno)
Calela Herradura '........ ( elstoceno
"" r:
............. lU.".QiAu.yV6ffr Forrnacin La Portada
n m ......... "v:(Iv..,,v...,, .... (Plioceno s l.)
330 m
....-:;y- __ Terraza (Plioceno superior)
F
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Depsitos aluviales
F
Rellenos de depresiones
Gravas colgadas
(Oligoceno-Mioceno)
(HOlocenO)l \
..
....
..
Leyenda
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200m
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FIG.3. Cuadro de correlacin entre unidades estratigrficas cenozoicas de Pennsula de Mejillones y Cordillera de la Costa: 1- limos; 2- diatomitas; 3- yesos; 4- areniscas; 5- areniscas
coquinosas; 6- areniscas elicas; 7- conglomerados; 8- conglomerados coquinosos; 9- brechas; F- fallas; DA- discordancia angular; DE- discordancia de erosin; n.m_: nivel del mar.
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H. Niemeyer, G. Gonzlez y E. Martinez-De los Ros
Formacin Caleta Herradura (Valdebenito, 1979;
Krebs et al., 1992). Integrada por conglomerados,
areniscas calcreas, coquinas, limolitas y diatomitas
de origen marino, cuya edad abarca entre el Mioceno
inferior y el Mioceno superior, sobre la base de
foraminferos y diatomeas (Martnez-Pardo, 1980;
Padilla et al., 1990; Ibaraki, 1990, Koizumi, 1990.
Formacin La Portada (Ferraris y Di Biase, 1978).
Se encuentra integrada, en su lugar-tipo, por
coquinas, coquinas arenosas de Balanus yarenis-
cas bien estratificadas. Esta formacin ha sido asig-
nada en forma general al Plioceno, lo cual se com-
prueba con la determinacin de foraminferos
planctnicos (Tsuchi et al., 1988).
En Pennsula de Mejillones, el registro plioceno es
susceptible de dividirse en secciones: una inferior,
que aqu se denomina Depsitos de Cerro Bandu-
rrias y, una superior, llamada Depsitos de Cuesta
del Burro. Intercalados entre ambas secciones, se
observan varios lentes de yeso, que marcan una
emersin, reflejada en una discordancia de erosin.
Este hecho, de gran significacin tectnica, ha sido
completamente ignorado en estudios tales como el
de Hartley y Jolley (1995).
Depsitos de Cerro Bandurrias. Formados por
brechas, areniscas, limolitas y diatomitas. La macro-
fauna contenida en esta unidad es la siguiente:
Charcharodon sulcidens, Isurus hastalis, Chlamys
simpsoni, /sognomoncf. gaudichaudi, Ostrea maxi-
ma. Esta fauna permite su correlacin con la Forma-
cin Coquimbo (Herm, 1969), lo cual le confiere una
edad pliocena, que se ha confirmado mediante
microfsiles (Tsuchi et al., 1988).
Depsitos de Cuesta del Burro. Estn formados
por coquinas, conglomerados y areniscas de grano
grueso. Su base se apoya mediante discordancia
de erosin sobre los Depsitos de Cerro Bandu-
rrias, con intercalacin de los lentes de yeso ya
mencionados. La macrofauna presente permite una
correlacin con la parte superior del Plioceno de
Coquimbo (Herm, 1969). En particular, Chlamys
vidali es fsil-gua del Plioceno superior del norte de
Chile y sur de Per. Estos depsitos tienen equiva-
lencia cronolgica con los depsitos aterrazados de
las cumbres de los morros Jorgino y Mejillones.
Tambin se correlacionan con la Terraza de
Antofagasta (Martnez-De Los Ros y Niemeyer,
1982).
171
Formacin Mejillones (Ferraris y Di Biase, 1978).
Integrada por depsitos de arenas, qLe no superan
los 20 m de espesor, contienen abundantes bio-
clastos. Sobreyace pseudoconcordantemente a los
Depsitos de Cuesta del Burro. Presenta va' iada
macrofauna, en la cual el elemento diagnstico es
Chlamys purpurata, que es fsil-gua del Pleistoceno
(Herm, 1969). Estos depsitos se correlacionan, en
general , con las diferentes terrazas marinas que se
extienden a lo largo de la costa entre Cobija y
Mejillones. Depsitos aterrazados de esta misma
edad se exponen escalonadamente flanqueando
los bloques tectnicos de morros Mejillones, Jorgino
y Moreno (Fig. 3) .
Terraza de Antofagasta (Martnez-De Los Ros y
Niemeyer, 1982). Esta terraza se observa en la
parte alta de la ciudad de Antofagasta, pero tambin
aflora en caletas Michilla y Coloso, a una altura de
100 a 140 m s.n.m. Est formada por conglomera-
dos y arenas coquinosas con abundantes restos de
moluscos y cirrpedos. Se ha determinado la si -
guiente macrofauna: Ch/amys vida/i (Phil ppi),
Fissurella conc%r (Philippi) , Concho/epas nodosa
(Mricke) , Fusinus remondi (Philippi), Nucella
mirabilis (Mricke) . Estas corresponden a formas
tpicas del Plioceno (Herm, 1969). Sobre la base de
la primera de las formas nombradas. Martnez-De
Los Ros y Niemeyer (1982) asignaror la Terraza de
Antofagasta al Plioceno superior.
Terrazas marinas cuaternarias. OCLpan una posi-
cin intermedia entre la Terraza de Antofagasta y la
actual lnea de costa. Pueden variar en nmero y
extensin; as, en Michilla se han individual izado
tres terrazas post-pliocnicas (Leonard y Wehmiller,
1991), correspondiendo la ms alta a la parte media
del Pleistoceno, en tanto que la ms baja pertenece
al Holoceno. En Hornitos se han descrito cuatro
terrazas (Radtke, 1986).
Depsitos aluviales. Estn formados por grava y
arena gruesa. Ocurren como abanicos coalescentes
al pie de los morros de Mejillones, Jorgino y Moreno.
Se asignan al Holoceno sin mayor precisin. Contie-
nen clastos de rocas del Basamento Metamrfico y
fragmentos de moluscos de unidades sedimentarias
cenozoicas ms antiguas, aflorantes en las cum-
bres de los mencionados morros, o que han queda-
do colgadas en sus flancos, debido a los solevan-
tamientos tectnicos. Al pie del acartilado costero
172
EVOLUCiN TECTNICA CENOZOICA DEL MARGEN CONTINENTAL ACTIVO ...
se localizan, tambin, numerosos conos aluviales,
formados porclastos angulosos de gran tamao. Se
superponen estratigrficamente a los depsitos de
la terrazas rrarinas cuaternarias, por lo cual se
asignan al Holoceno. Aquellos conos de mayor
tamao se relacionan con las quebradas mayores
que disectan al acantilado costero, las cuales se
encuentran lejos an de alcanzar su perfil de equi-
librio (H. Niemeyer, R. Standen, R. Venegas
'
)
Depsitos elicos. Estn formados por arenas de
grano medio a grueso, integrando dunas de varia-
das formas y tamaos. El material proviene de las
distintas unidades cenozoicas expuestas en la pe-
nnsula de Mejillones. Se sugiere que el origen de
varias depresiones kilomtricas de la parte central
de la Pennsula se deben a una intensa erosin
elica, que ha llegado a exponer -en su piso- el sus-
trato de rocas mesozoicas. Los depsitos alcanzan,
tambin, gran expresin al oriente de La Portada,
donde las arenas se presentan semiconsolidadas,
habindose identificado icnitas de Mamalia equidae?
que han permitido asignarlas al Pleistoceno
(Casamiquela y Chong, 1975) .
TALUD CONTINENTAL
Aqu, la cobertura sedimentaria cenozoica, que
alcanza potencias del orden de los 100-2.000 m,
presenta discordancias internas, as como tambin
grandes deslizamientos submarinos (Arabasz, 1971 ;
von Heune et al., 1995). Fuera del rea de estudio,
en Caleta Patillos, el talud continental presenta un
ngulo aproximado de 15
0
, Y se caracteriza por estar
prcticamente desprovisto de sedimentos, con ex-
cepcin de una delgada cobertura y la existencia de
pequeas cuencas colgadas, de origen tectnico,
que han servido para el entrampamiento de sedi-
mentos (S. Elgueta, 1992, comunicacin escrita).
ESTRUCTURAS EN LOS DOMINIOS MORFOESTRUCTURALES
Las estructuras principales, en cada uno de los
dominios morfoestructurales mencionados, consis-
ten en un conjunto de fallas de rumbo submeridiano,
que ocupan el espacio comprendido entre el mar-
gen oriental de la Cordillera de la Costa y el frente de
subduccin. A continuacin, se detalla la geometra
y cinemtica de las estructuras y se muestra su
relacin con os diferentes dominios morfoestruc-
turales.
CORDILLERA DE LA COSTA
Las fallas que ocurren al interior de la Cordillera
de la Costa se conocen bajo el nombre de Zona de
Falla de Atacama (Fig. 2) . Ella constituye uno de los
elementos estructurales ms notables del norte de
Chile y se ha reconocido desde Iquique a La Sere-
na, con una loogitud mayor a los 1.000 km (Arabasz,
1971). En el rea de estudio, la Zona de Falla de
Atacama comprende un conjunto de fallas, que se
distribuyen en un ancho de 20-25 km. Algunas de
las fallas se encuentran interrumpidas por el acan-
tilado costero (Arabasz, 1971), demostrando que el
ancho original expuesto de la Zona de Falla de
Atacama ha sido reducido por efecto de la erosin
retrocedente del margen continental (Fig. 2) .
La mayora de las grandes fallas (Falla Salar del
Carmen, Falla Ordez, Falla Mititus, Falla Caleta
Coloso, Fig. 4) presenta importantes rasgos mor-
folgicos asociados. Ellas constituyen el lmite occi-
dental de estrechas cuencas sedimentarias activas.
Dicho lmite est marcado por escarpes de varios
cientos de metros de altura. En el sector compren-
dido entre el Salar del Carmen y Falla Mititus, es
donde se expone el ejemplo ms notable de este
control tectnico sobre la morfologa. Aqu , las cuen-
cas sedimentarias parecen haber sido originadas
por una extensin, a lo ancho de toda la Cordillera
de la Costa, lo cual puede deducirse por dos impor-
tantes observaciones: a- en el sector de Quebrada
Mejillones, la Falla Mititus ha sido expuesta en una
seccin vertical por efecto de la erosin. All, la falla
pone en contacto rocas volcnicas mesozoicas, en
el bloque oeste, con sedimentos continentales de la
unidad de Gravas Colgadas (Oligoceno-Mioceno)
en el bloque este. El plano de falla mantea 70
0
al
este, implicando un ascenso relativo del bloque
occidental (Fig. 5); b- el leve basculamiento (-10
0
)
1 1990. Geologia de Dislrilo Minero Carolina de Michilla. Proyeclo de Exploracin Geolgica Dislrilal (Indilo). Compaia Minera Carolina de Michilla S.A..
2 l omos. 38 p.
H. Niemeyer, G. Gonzlez y E. Martnez-De los Ros
N
24
J/'
/2
/3
M{ S4
25km
FIG. 4. Distribucin general de los depsitos cenozoicos en el
borde continental de Antofagasta. C- continental; M- ma-
rino. ,- sentido de desplazamientos en fallas transcu-
rrentes; 2 acantilado costero; 3- fallas; 4- depsitos
marinos indiferenclados (Cenozoico); 5-depsitos elicos;
6- salar (Cuaternario); 7- relleno aluvial de depresiones
intermontanas (Cuaternario); 8- gravas (Oligoceno-
Mioceno). FM Falla Mejillones; FCH- Falla Caleta Herra-
dura; FCG- Falla Cerro Gordo; FMi- Fall a Ml ltus; FT-Falla
Tames; FSC- Falla Salar del Carmen; FA- Falla Aeropuer-
o; FCF- Falla Cerro Fortuna; FO- Falla Ordez; FCC:-
Falla Caleta Coloso; FV- Falla Vinchuca.
hacia el oeste, tanto del plano de estratificacin de
las gravas, como de antiguas superficies de erosin
terciarias y cuaternarias_
173
Esta extensin gener una geometra de tipo
'semi-graben' , que produjo cuencas asimtricas,
con ejes longitudinales desplazados racia el oeste.
El anlisis de los planos de falla y rasgos mor-
folgicos asociado a las fallas del sEctor anterior-
mente mencionado, demuestra que J.;)S movimien-
tos ms recientes estuvieron domin.dos por des-
plazamientos de rumbo. Los planos de falla
exhiben estdas subhorizontales, acanaladuras
asimtricas y fibras de relleno que permiten deter-
minar el sentido de desplazamiento (Fig. 6) . Debe
hacerse notar que cada una de las fallas
est formada por un sistema anastomosado de
mesofallas,las cuales definen, en afloramiento, una
zona de falla. En varios lugares se realizaron medi-
ciones de orientacin de planos de falla y sus
estras, as como tambin una interpretacin cine-
mtica de los indicadores de movimientos enccntra-
dos (Fig. 7).
De esta forma se individualizaron mesofallas,
dispuestas en alto ngulo y en bajo ngulo respecto
de la orientacin de una falla principal , que constitu-
yen normal mente el ncleo de estas zonas de fallas.
Las mesofallas orientadas en alto ngulo, muestran
movimientos dextrales. mientras que las orientadas
en bajo ngulo movimientos sinistrales. Este patrn
cinemtico puede interpretarse come una zona de
falla de transcurrencia sinistral, formada por fractu-
ras antitticas (dextrales) dispuestas en alto ngulo
y fracturas sintticas (sinistrales). en bajo ngulo
respecto de la falla principal. Este tiJ:o de zona de
falla coincide con los clsicos modelos de 'allas
transcurrentes propuesto por Tchalenko (1970) y
Naylor et al. (1986) .
Los desplazamientos si nistrales propuestos para
las grandes fallas fueron documentados anterior-
mente por Armijo y Thiele (1990) sobre la base de
desplazamientos de drenaje y sistemas de abani-
cos aluviales y sobre la base de desplazamientos de
plutones (Herv, 1987a). Desplazarrientos s mila-
res, tambin, han sido observados en cuerpos
plutnicos mesozoicos, que conforman la mayora
de los bloques alzados de la Cordillera de la Costa.
En ellos se han encontrado diques subverticales
desplazados sinistralmente por fall2s de orienta-
cin submeridiana (Fig. 8).
Al sur del Salar del Carmen, las fallas mUEstran
escasas evidencias de actividad reciente. En efec-
to, algunas de ellas cesaron su actividad en el Mio-
174
EVOLUCiN TECTNICA CENOZOICA DEL MARGEN CONTINENTAL ACTIVO ...
ceno superior (Herv, 1987b). No obstante, al igual
que el sector que se extiende al norte del Salar del
Carmen, las fallas muestran importantes rechazos
verticales. Un ejemplo notable de ello lo constituye
la Falla Caleta Coloso (Fig. 4), que presenta un escar-
pe orientado ,ar-noreste, con una altura de 200 m.
En este caso, el rechazo vertical, tambin queda
marcado por diferentes litologas de los bloques
ubicados a ambos lados de su traza. En el bloque
occidental afloran rocas plutnicas mesozoicas con
caractersticas de emplazamiento y deformacin
propias de niveles corticales profundos (Uribe y
FIG. 5. Vista de Falla Mititus, ex-
puesta en el curso medio de
la Quebrada Mejillones. La
falla pone en contacto rocas
volcnicas de la Formacin
La Negra, en el bloque occi-
dental (A), con los depsitos
continentales de la unidad
de gravas colgadas, en el
bloque oriental (B).
FIG. 6. Estras de falla horizontales
expuestas, en una mesofalla
sinttica de la Falla Mititus.
El observador se ubica al
este del plano de falla, la
flecha indica la posicin de
una acanaladura asimtrica
evidenciando que el bloque
faltan te se movi horizontal
mente hacia el norte. La es-
cala, en posicin horizontal,
tiene 10 cm de longitud.
Niemeyer, 1984; Roessling, 1987; Gonzlez, 1996).
En tanto que en el bloque oriental se exponen rocas
estratificadas mesozoicas depositadas en niveles
superficiales. Esto implica un alzamiento relativo
del bloque occidental de varios kilmetros, a partir
de, por lo menos, el Cretcico Inferior (Scheuber y
Adriessen, 1990).
En el Cenozoico, los movimientos a lo largo de
esta falla controlaron la deposicin de la unidad de
Gravas Colgadas en su bloque oeste, segn una
cuenca estrecha paralela a la orientacin general
de su traza. La actividad de esta falla habra termi-
H. Niemeyer, G. Gonzlez y E. Martnez-De los Ros
n= H
N
n=
N
B
n= 8
N
FIG. 7. Representacin estereogrfica de planos y estras de
mesofallas en la Cordillera de la Costa al norte de
Antofagasta. A- Falla Cerro Gordo; B- Falla Aeropuerto;
C- Falla Cerro Fortuna; S- sentido de movimiento sinistral;
D- sentido de movimiento dextral. Los crculos mayores
representan planos de falla, los puntos corresponden a
lineales definidos por estras de falla. Las flechas indican
el sentido de movimiento del bloque colgante.
175
I
1
77
+
+
I! 2
+ +
r=15
I
3
+ +
/.
4
I
I
5
I
I
.-/--
6
[E3] 7
8
I I 9
lO
FIG. 8. Detalle de fallas transcurrentes cercanaE a Falla Vinchuca
(FV). 1- falla con valor del manteo; 2- sentido de trans-
currencia; 3- barrido de estra de Falla; 4- zona de
cataclasis; 5- diques subverticales no identificados a cada
lado de las fallas; 6- diques identificados a cada ledo de
las fallas; 7- granitoides mesozoicos (Batolito de la Cos-
ta); 8- volcanitas de Formacin La Negra (Jursico); 9-
sedimentitas de Formacin La Negra (Jursico), 10- gra-
vas colgadas (Oligoceno-Mioceno).
nado antes del Plioceno superior, se;;n observa-
ciones llevadas a cabo en el sector de Caleta
Coloso, donde ella no desplaza a los depsitos de
la Terraza de Antofagasta (Martnez- De Los Ros y
Niemeyer, 1982).
PLATAFORMA COSTERA
En la Baha de Antofagasta, la batimetra indica
que la plataforma se encuentra abruptamente inte-
rrumpida por un cambio de pendien:e, el cual se
interpreta como una gran falla de orientacin sub-
meridiana, cuya expresin subare3 se conoce
como Falla Los Metales, en las inmediaciones del
Balneario de Juan Lpez (Fig. 15, perfil 3). En la
misma baha, Arabasz (1971) determi1 la ocurren-
cia de fallas activas que afectan tanto al basamento
acstico como a la cobertura sedimentaria. Al ob-
servar sus perfiles geofsicos, se puede determinar
la geometra que define estas fallas. Ellas forman
una serie de bloques en escaln con descenso y
basculamiento hacia el oeste de los bloques en
176
EVOLUCiN TECTNICA CENOZOICA DEL MARGEN CONTINENTAL ACTIVO ...
N
23' 30'
\NTOFAGASTA
FIG. 9. Batimetra de la Plataforma costera sumergida en las
inmediaciones de Antofagasta. Notar la prolongacin de
las fallas 10rte-sur en el fondwo marino de la Plataforma,
en especial las Fallas Caleta Herradura y Mejillones.
Tambin se notan posibles fallas transversales frente a
Pennsula de Mejillones. Notar el 'horst' sumergido frente
a Punta Yayes. A y B indican la ubicacin de los perfiles
de la figu'a 10.
posicin oriertal respecto de las fallas. Dicha geo-
metra es similar a la observada en el campo de
fallas de Pennsula de Mejillones, lo que sugiere que
este campo se prolongara en el fondo marino frente
a Antofagast. (Fig. 9).
Al sur de la Baha de Antofagasta, la plataforma
costera reduce considerablemente su ancho, hasta
alcanzar slo 3-5 km. No se dispone de informacin
relativa a las estructuras en este sector de la plata-
forma. Inmediatamente al norte de Pennsula de
Mejillones, frente a Punta Yayes, existen antece-
dentes batimtricos que permiten inferir la existen-
cia de una morfologa de bloques alzados y deprimi-
dos (Fig. 9), de manera similar a la topografa de
Pennsula de Mejillones.
En Caleta Patillos, al sur de Iquique, Padilla y
Elgueta (1992) indicaron que la plataforma ocupa
un ancho de 24 km y se angosta, notablemente,
hacia el norte, frente a la ciudad de Iquique. En la
mencionada caleta, estos autores detectaron una
serie de bloques tectnicamente alzados y elongados
paralelamente a la costa. De este modo, se de-
muestra que el mismo estilo estructural conformado
por 'horst' y 'graben' se contina dentro de la plata-
forma costera, ms al norte del sector en estudio.
El prototipo de tectnica y sedimentacin domi-
nante en la plataforma costera, aparece expuesto
en Pennsula de Mejillones. All el control tectnico
sobre la morfologa se expresa en un relieve de tipo
'horst' y 'graben' simtricos y asimtricos, limitados
por grandes fallas normales, entre las que destacan
las Fallas Mejillones y Caleta Herradura (Fig. 4).
Dichas estructuras presentan importantes recha-
zos verticales, que ponen en contacto rocas del
basamento premesozoico con la cobertura
sedimentaria marina cenozoica.
En el sector del 'graben' de Caleta Herradura y
horst de Morro Jorgino, se realizaron dos perfiles
estructurales (Fig. 10). El perfil de Caleta Herradura
(Fig. 10A) muestra una seccin completa del regis-
tro sedimentario mioceno-pleistoceno. Esta sec-
cin comienza con sedimentos de la Formacin
Caleta Herradura (Krebs et al., 1992), cuyos estra-
tos se encuentran basculados al oeste con un man-
teo de 15. En discordancia angular sobre stos, se
apoyan los Depsitos de Cerro Bandurrias, con un
basculamiento de 5W. Sobre los Depsitos de
Cerro Bandurrias se disponen depsitos aterrazados
subhorizontales de la Formacin Mejillones. En el
margen occidental del 'graben', este relleno sedi-
mentario se encuentra en contacto tectnico, me-
diante la Falla Caleta Herradura, con rocas del
basamento premesozoico.
El segundo perfil se levant a lo largo de Que-
brada Los Huesos (Fig. 1 OB). Este difiere del ante-
rior, en el hecho que muestra bloques de la Forma-
cin Caleta Herradura alzados tectnicamente en el
margen oriental del Morro Jorgino. Estos se en-
cuentran a una altura mxima de 200 m s.n.m.
H. Niemeyer, G. Gonzlez y E. Martnez-De los Ros
77
LEYENDA
A
w
HORST DE MORRO JORGINO E
c=J
8
1 .... 1
7
GRABEN JE
E:3
6
CALETA HERRADURA
E3
5
<>
1.:. 1
4
3
.,
E 50
[;;;:;::::;;;:1 2
EJ
B
O 500 1.000 m
w
HORST DE MORRO JORGINO
E
E
.,;
E
ESCARPE DE EROSION
RETROCEDENTE
1r-
QUEBRADA LOS HUESOS
X
GRAVEN DE
CALETA HERRADURA
\F
O 1.000 2 . 000 3.000m
FIG. 10. Perfiles estructurales del Horst del Morro Jorgino y del Graben de Caleta Herradura. A- perfil de Caleta Herra::lura. B- Perfil de
Quebrada los Huesos, 1- Basamento metamrfico; 2- Formacin Caleta Herradura, areniscas y limolitas (Mioceno) ; 3- depsitos
de Cerro Bandurrias, areniscas y limolitas (Plioceno inferior) ; 4- depsitos de Cuesta del Burro, coquinas arenosas (Plioceno
superior); 5- depsitos aterrazados de la cumbre del Morro Jorgino (Plioceno superior) ; 6- depsitos aterrazdos del Plioceno
superior; 7- depsitos aterrazados de conglomerados y areniscas coquinceas (Plioceno); 8- depsitos de conos
(Cuaternario). F- Falla normal ; FCH- Falla Caleta Herradura; F?- falla inferida; m S.n.m.: metros sobre el nivel del mar; X-lugar
de la figura 11.
Tomando la base de la Formacin Caleta Herra-
dura como nivel de referencia, se puede estimar un
rechazo vertical mnimo de 100 m. Tambin, los
depsitos de Cuesta del Burro (Plioceno superior),
que afloran en la base del 'graben' de Caleta Herra-
dura, se correlacionan con los de la rasa superior de
Morro Jorgino, con un desnivel de 200 m (Fig. 3).
Por otra parte, en ambos flancos de este 'horst', se
disponen varios niveles aterrazados pleistocnicos.
Estos presentan una diferencia de cota de entre ?OO
y 100 m respecto de niveles aterrazados, portado-
res de la misma fauna pleistocnica,que las terra-
zas entre Caleta Michilla y Caleta Hornos (Radtke,
1986; Leonard y Wehmiller, 1991).
Los alzamientos ms recientes de Horst de
Morro Jorgino aparecen evidenciados por fallas
normales que afectan a los depsito:; de terrazas
pleistocnicas y a los aluvios que las cubren (Fig.
11). adems por el truncamiento de conos aluviales
recientes (Fig. 12), demostrando que las fallas an
continan activas.
Cortando todo el relleno sedimentc.rio cenozoico
del 'graben' de Caleta Herradura, ocurren fallas nor-
males dispuestas en sistemas conjugados de T1an-
teos tanto al oeste como al este, tanto a gran como
a pequea escala (Fig. 13). Estos sistemas tienen
una notable expresin morfolgica dada por pe-
queos escarpes que cortan la superficie de erosin
178
EVOLUCiN TECTNICA CENOZOICA DEL MARGEN CONTINENTAL ACTIVO ...
del mencionado 'graben' . Los rechazos verticales dis-
minuyen en magnitud desde el este hacia el oeste,
as como tamtin lo hace la densidad del fallamiento.
Se realizaron medidas de la actitud de estas
fallas a lo largo de la playa de Caleta Herradura. Las
medidas fueron realizadas considerando tres secto-
res: occidental, central y oriental. Los datos fueron
representados en proyeccin equiareal (Fig. 14).
No fue posible, con la sola excepcin de Falla
Caleta Herradura, realizar medidas fidedignas de
estras en fallas, por el deficiente estado de conser-
vacin de stas. Sin embargo, los datos de rumbo y
manteo de las fallas no ofrecen dudas en cuanto a
FIG. 11. Fallas normales en sector de
Quebrada Los Huesos, flanco
oriental de Morro Jorgino. Las
fallas comprometen al Basa-
mento metamrfico y a las Te-
rrazas marinas pleistocnicas.
FIG. 12. Escarpe de falla cortando conos
aluviales en el flanco oriental
del Horst de Morro Jorgino. Vis-
ta al oeste.
su interpretacin en la proyeccin. Efectivamente,
en los diagramas se aprecia que las fallas confor-
man ejemplos de sistemas conjugados.
A partir de ellos, se pudo hacer una estimacin
de la orientacin de los esfuerzos principales segn
los principios de Anderson (1942). En los tres casos
se observa que el esfuerzo principal 0"1 se ubica
cercano a la vertical, en tanto que el esfuerzo
principal 0"3 es horizontal, con una orientacin varia-
ble entre N75W y N800W. El ngulo dihedro entre
los sistemas conjugados flucta entre 42 y 47.
Esta distribucin de los esfuerzos es una prueba
fehaciente de que las estructuras de Pennsula de
H. Niemeyer, G. Gonzlez y E. Martnez-De los Ros
E
:: - ' ". ,
o,' ; ., - . . ,
~ :. '
:::.: ...... .
" ' .. "
'- ...
' 0 _ ... o,.
..
' . .
~ ... . .
-
1 m
w
FIG. 13. Fallas normales conjugadas desplazando a sedimentitas
de la Formacin Caleta Herradura. Dibujo sobre fotografa.
Mejillones obedecen a un campo de esfuerzos ex-
tensionales y no compresionales como fue sugeri-
do recientemente por Buddin et al. (1993). En parti-
cular, los autores de la presente nota no disponen
de antecedentes para postular la existencia de una
falla inversa al occidente del 'horst' de Morro de
Mejillones, tal como lo indicaron esos autores.
A B
179
TALUD CONTINENTAL
Las estructuras en este dominio aparecen muy
bien representadas en los perfiles por ssmica de
reflexin de Arabasz (1971), los cuales se reprodu-
cen modificados en Fig. 15. Ellas controlan una
morfologa de bloques alzados y depr midos, que se
prolongan hasta el mismo frente de subduccin. Los
bloques situados al este de las fa las presentan
descenso y basculamiento al oeste.
Al sur de Antofagasta, el sector submarino cer-
cano a la lnea de costa, muestra Lna topografa
irregular, en parte, debido a la acti\'idad de fallas
recientes y a procesos de acanalamiento del fondo
marino. Una expresin notable de fallas ocurre
entre 10 Y 20 km al oeste de la lnea de costa. All,
grandes fallas afectan tanto al basamento acstico
como a la cobertura sedimentaria. La interfase ba-
samento-cobertura evidencia rechazos verticales
de hasta 60 m, con alzamiento del bloque occidental
de las fallas. En un sector existe un jesnivel topo-
grfico de 750 m, sobre el bloque alzado ocurren
sedimentos colgados que se asemejE.n a los niveles
aterrazados de la cumbre del Morro Jorgino (Perfil
45 de Arabasz, 1971, reproducido en Fig. 15).
Frente a Pennsula de Mejillones, a ca. 5.000 m
b.n.m., Ferraris (1979) dio cuenta de. por lo menos,
cinco escalones de' falla en aquel sector donde la
fosa alcanza su mxima profundidE.d (Fig. 2). Sin
embargo, el rasgo tectnico de mayor importancia
lo constituye la Falla Antofagasta (FA. Fig. 2). Estas
irregularidades del fondo marino reflejan la gran
inestabilidad tectnica del dominio del talud conti-
nental prximo a la zona de subduc:::in, donde se
producira el colapso gravitacional de bloques hacia
el eje de la fosa.
e
n = 20
28 = 46 o
FIG. 14. Representacin estereogrfica de
fallas normales conjugadas medi-
das a lo largo dE Caleta Herradura.
A- sector occidE!l1tal; B- sector cen-
tral y C- sector c-riental. Los puntos
representan pol'JS de planos de fa-
lla. El crculo mal'or en A representa
la Falla Caleta Herradura, la flecha
indica sentido ce movimiento del
bloque colgante Jbtenido por medi-
cin de estras. 28 es el ngulo
dihedro entre planos de fall3 conju-
gados; 02 orierlacin del esfuerzo
principal intermedio; 03 orientacin
del esfuerzo prilcipal menor.
180 EVOLUCiN TECTNICA CENOZOICA DEL MARGEN CONTINENTAL ACTIVO ...
__ _____ __ __
PERFIL
3
E.V.-22X
250
500
750
E
.ci
E
__ ____ ____ ____ f-____
PERFIL
5
E V.-25X
30 25 20
250
E
.o
500 E
750
5 Okm 35
j i r
15
1
10
1
1"'" o
PERFIL 45
I
E.V. 27X
COBERTURA
SEDIMENTARIA
I ...
... ....... ...." I
..... '_'" '..:. ,'1 J I -"
\ - .:- 1..... ....
500
1000
E
c::
.ci
E
1500
2000
25
PERFI L 3 ::i.....-,---,J--t--'---
PER FI L 5 -->--'--+---'--
Ga!ano
Pacifico
I PERFIL 45
" \" ',0
\
\ TALTAL
0\
O.I __________ 2.Pkm
FIG. 15. Perfiles acsticos en el talud continental, modificados de Arabasz (1971). Notar la expresin de la Falla Los Metales en la baha
de Antofagasta al sur de Pennsula de Mejillones, identificada en los perfiles 3 y 5. El Perfil 45 muestra la presencia de bloques
alzados { deprimidos, con entrampamiento de sedimentitas en cuencas colgadas del talud continental.
H. Niemeyer, G. Gonzlez y E. Martnez-De los Ros
181
INTERPRETACION TECTONICA DE LOS DOMINIOS MORFOESTRUCTURALES
Los desplazamientos tectnicos cuaternarios
ms recientes, en la Cordillera de la Costa, son del
tipo transcurrente, en tanto que en los dominios de
la plataforma costera y talud continental son de
tipo extensional. La deformacin extensional de
estos dos ltimos dominios puede explicarse como
consecuencia de una intensa erosin tectnica
que ha afectado al margen continental desde
comienzos del Mesozoico (Giese y Reutter, 1987;
Stern, 1991; Stern y Mpodozis, 1991). La condicin
estructural, impuesta por las fallas, se refleja en la
distribucin, caractersticas y variaciones de facies
de las unidades estratigrficas cenozoicas afloran-
tes en los diferentes dominios morfotectnicos.
CORDILLERA DE LA COSTA
En este dominio, la nica evidencia para inferir
desplazamientos verticales normales, est dada
por la morfologa de 'horst' y 'graben' asimtricos
que se extienden desde Cobija hasta Caleta El
Cobre. El anlisis detallado que deriva de la observa-
cin directa de los planos de falla, indica que ellas
tienen desplazamientos principalmente transcu rrentes.
Esto es vlido para las fallas Caleta Coloso (Gonzlez
y Figueroa, 1991), Mititus, Aeropuerto, Cerro Gordo y
Cerro Fortuna (Fig. 4). Evidencias de desplazamien-
tos transcurrentes tambin provienen de las numero-
sas fallas transcurrentes sinistrales encontradas al
interior de los bloques alzados. Estos hechos per-
miten postular la siguiente hiptesis respecto de la
deformacin en este dominio. Los desplazamien-
tos verticales seran anteriores a los movimientos
transcurrentes. Estos movimientos podran haber
ocurrido con anterioridad al Mioceno, como Herv
(1987) lo ha demostrado para la Falla Paposo. La
extensin se habra producido con posterioridad a
la deposicin de las Gravas Colgadas, es decir,
sera post Oligoceno-Mioceno, debido a que mu-
chas fallas cortan y desplazan a estos depsitos.
As, los movimientos transcurrentes seran un fen-
meno posterior, asignable al Reciente, y de carcter
local (Armijo y Thiele, 1990) . Efectos de esta trans-
currencia se observan tambin en los llanos que se
extienden al oeste del camino que aparta a Mejillones
desde la Ruta a Tocopilla (observaciones inditas
de dos de los autores del presente trabajo, HN y GG) .
PLATAFORMA COSTERA
Para los efectos de la interpretacin tectnica de
la plataforma costera se toma la pennsula de Meji-
llones como su prototipo, debido a que sus caracte-
rsticas tectnicas aparecen muy b en expuestas
por sobre el nivel del mar. Este dominio queda
caracterizado por un tpico campo de fallas norma-
les, activo entre el Mioceno y el Reciente.
Las estructuras ms importantes de dicho cam-
po de fallas estn dadas por las fallas Mejillcnes y
Caleta Herradura (Fig. 4) . Esta ltima exhibe una
actividad continua a partir del MioGeno. En una
primera etapa, control la creacin y subsidencia de
una cuenca sedimentaria, donde se cepositaron las
limolitas y diatomitas de la formacin Caleta Herra-
dura. Desde fines del Mioceno y comienzos del
Plioceno hasta el Reciente, estas estructuras tuvie-
ron movimientos episdicos. Estos controlaron la
evolucin sedimentaria de cuencas entrampadas
en la parte central y oriental de la pennsula de
Mejillones. Lo anterior queda muy biEn ilustrado por
el aporte de sedimentos gruesos, desde escarpes
de falla activos, dirigidos hacia la parte central de la
cuenca asociada a la falla de Caleta Herradura
(intercalacin de brechas en los Depsitos de Cerro
Bandurrias). Los movimientos episdicos, tambin,
aparecen registrados por basculamientos sucesi-
vos del piso de la cuenca en las adyacencias de la
falla Caleta Herradura. All se observan bloques que
han sufrido rotacin hacia el oes:e, lo cual ha
quedado registrado por una discordancia angular
entre la formacin Caleta Herradura y los Depsitos
de Cerro Bandurrias.
Los drsticos cambios de facies Jbservados en
el lmite entre los Depsitos de Cerro Bandurrias y
los Depsitos de Cuesta del Burro, son indicativos
de que en el paso del Plioceno inferior al Plioceno
superior se produjo una emersin tectnica genera-
lizada de la pennsula de Mejillones, que se tradujo
en una discordancia de erosin. Durante esta emer-
sin se desarroll un arrasamiento del piso del
'graben' al mismo nivel de la cumbre de los morros
Jorgino y Mejillones (altura actual de 766 y 403 m
s.n.m., respectivamente) . De esta manera, dicha
superficie de arrasamiento pas a ccnstituir la terra-
za ms antigua (Plioceno superior) preservada en
182 EVOLUCiN TECTNICA CENOZOICA DEL MARGEN CONTINENTAL ACTIVO ...
la pennsula. Los desniveles actualmente exis-
tentes, entre la rasa superior de las cumbres de los
morros Jorgino y Mejillones y sus equivalentes
aterrazados de la Cordillera de la Costa, son testigos
de la magnitud de los rechazos verticales posteriores
al Plioceno superior, que en este caso son del orden
de los 300 m (Fig. 3).
Durante e Pleistoceno los 'horst' de Morros
Jorgino y Mejillones experimentaron un alzamien-
to progresivo que caus el desarrollo de terrazas
marinas en sus flancos, a medida que estos blo-
ques se alzaban. Cada una de estas terrazas fue
labrada sobre un relieve directamente producido
por fallas. Er un ltimo estadio de la evolucin
tectnica cenozoica de la pennsula de Mejillones
se observa Ln recorte de conos aluviales, por
conspicuos escarpes de falla (Fig. 13), demos-
trando que las fallas an se encuentran activas en
la actualidad. Restos de sucesivos niveles regre-
sivos de costas recientes se observan a distintas
cotas, en los llanos que se extienden entre el
balneario de La Portada y Mejillones, y fueron
dibujados de fotografas areas por Okada (1971).
Ellos son testigos de la emersin tectnica ms
reciente de la pennsula de Mejillones.
TALUD CONTINENTAL
El talud continental marca un descenso escalona-
do desde la plataforma costera hasta el frente de
subduccin. Sus estructuras muestran gran similitud
con las fallas expuestas en Pennsula de Mejillones.
De este modo, es posible pensar que la pennsula de
Mejillones y el talud pertenecen a un mismo campo
de fallas. Desde este punto de vista, la extensin este-
oeste, observada en Pennsulade Mejillones no cons-
tituye un fenmeno local (Armijo y Thiele, 1990), sino
que, por el contrario, sera un fenmeno compartido
por la plataforma costera y el talud continental.
Las estructuras de este dominio, al igual que las
de Pennsula de Mejillones (plataforma costera),
parecen haber comenzado su actividad en el Mioce-
no, cuando esta franja alcanz, por erosin tect-
nica, una posicin prxima al frente de subduccin.
Respecto de su relacin con la Zona de Falla de
Atacama, se puede indicar que esta zona de falla
constituye un dominio tectnico heredado de una
actividad mesozoica que abarca una extensin ms
occidental, y que su ancho fue reducido por la
subsidencia de bloques de corteza, al avanzar ha-
cia el este, el campo de esfuerzos extensionales.
EROSION TECTONICA DEL MARGEN CONTINENTAL
En trabajos recientes se ha demostrado que en
un margen c01vergente de tipo destructivo, no so-
lamente se erosiona el margen continental, sino que
tambin se produce una erosin subcortical. Este
ltimo fenmeno produce un adelgazamiento del
bloque cabalgante (Scholl et al., 1980; von Huene y
Lallemand, 1990; Kay, 1991). Ambos factores impo-
nen un cam::o de esfuerzos extensionales que
genera un masivo colapso de la zona de antearco
prxima al frente de subduccin. De esta forma, la
ingestin de cloques de corteza continental, en la
zona de subduccin, produce un efecto similar al
generado por las estructuras de domin. Al desapa-
recer un bloqu3, se genera un espacio adicional que
induce el colapso asimtrico y progresivo de blo-
ques hacia la fosa. La deformacin tectnica exten-
sional, que caracteriza a los dominios de la platafor-
ma costera y del talud continental, puede ser expli-
cada por una erosin tectnica prolongada, que
habra estado activa durante gran parte del Meso-
zoico y Cenozoico.
En el norte de Chile existen numerosos argu-
mentos para inferir una importante erosin tectnica
por subduccin. Algunos autores han sugerido que
este proceso habra consumido del orden de 140-
200 km de corteza continental (Giese y Reutter,
1987; Stern, 1991; Stern y Mpodozis, 1991), duran-
te gran parte del Mesozoico y Cenozoico. Uno de los
primeros autores en sugerir la desaparicin de blo-
ques de corteza continental y su posterior ingestin
en el frente de subduccin fue Miller (1970). Este
hecho puede dar cuenta de la persistente tendencia
al alzamiento de la pennsula de Mejillones, dentro
de un margen continental marcado por el colapso.
La segmentacin del margen continental por
juegos de fallas normales, expresada notablemente
en pennsula de Mejillones, puede ser explicada por
erosin tectnica de este margen. Argumentos fe-
hacientes en este sentido pueden observarse en
una serie de perfiles ssmicos realizados por el
H. Niemeyer, G. Gonzlez y E. Martnez-De los Ros
grupo de cientficos del Proyecto CINCA (R. Van
Huene, W. Weinrebe y F. Heeren, 1995, comunica-
cin escirta) . Segn estos perfiles, la escasa exten-
sin de la plataforma sumergida frente a Antofagasta,
183
se encuentra interrumpida por una gran falla que
marca el desacople de todo el talud continental
colapsado (Falla Antofagasta, FA, Fig. 2 de la pre-
sente contribucin) .
DISCUSION y CONCLUSIONES
El hecho de que no existan unidades sedimen-
tarias marinas premiocnicas, tanto en la platafor-
ma costera como en el talud continental (Padilla y
Elgueta, 1992), permite afirmar que la transgre-
sin miocnica marca el momento del colapso del
margen continental. Desde ese momento en ade-
lante, el margen continental sufri un importante
efecto de erosin marina, que se tradujo en la
formacin del acantilado costero (Paskoff, 1978,
1979). Con este modelo es posible explicar el
ambiente extensional imperante en el Cenozoico,
dentro de los dominios de la plataforma costera y
talud continental. De este modo, la discordancia
angular que separa la Formacin Caleta Herradu-
ra (Mioceno) de los Depsitos de Cerro Bandu-
rrias (Plioceno inferior), atribuida anteriormente
por Martnez-Pardo (1980) a una fase orognica
compresiva con referencia a la 'Fase Quechua'
de Aubouin y Borrello (1970) no tendra tal signi-
ficado. Ella se debera, en realidad, a un
basculamiento de bloques dentro de un campo de
fallas normales.
La traza lineal del acantilado costero, no nece-
sariamente, implica que se encuentra directamente
relacionado con la existencia de una gran y nica
falla, tal como ha sido sugerido por Armijo y Thiele
(1990). Slo indicara que, en un paisaje extrema-
damente rido, la erosin marina ha sido mucho
ms importante que otros agentes erosivos en el
modelado de la costa. Por lo dems, los estudios de
campo (Niemeyer
1
op. cit.) sealan que no existe
una falla directamente asociable al acantilado cos-
tero. Esta circunstancia ya haba sido sealada por
Paskoff (1978-1979), destacando el papel de la
erosin retrocedente en la gnesis de dicho acanti-
lado. La hiptesis de Armijo y Thiele (1990) plantea
que tal falla se relacionara, con U1 hipottico
quiebre drstico de manteo en la Zona de Benioff-
Wadati. Al respecto, se puede sealar que los
estudios geofsicos recientes slo acusan un cam-
bio de ese tipo ca. 100 km al interior del Contirente
(Comte et al., 1993) y no por debajo del acantilado
costero.
Considerando que tanto la Cordillera de la Costa
como la pennsula de Mejillones estn marcadas
por una persistente tendencia al alzamiento, por lo
menos a partir del Plioceno, es posible concluir que
el colapso y el levantamiento de la Cordillera de la
Costa son eventos ms o menos contemporneos.
Es probable que, el alzamiento de estos dos impor-
tantes rasgos morfolgicos obedezca a un rebote
elstico de la corteza al producirse El colapso del
talud continental.
Debido a que la deformacin transcurrente sinis-
tral se expresa, exclusivamente, en la Cordillera de
la Costaen la actualidad, se puede inferir que e lo es
slo un fenmeno local, no directamente ligado con
el colapso del margen continental. Como el vector
actual de subduccin se encuentra di-igido al este-
noreste (Pardo-Casas y Molnar, 1987), se puede
descartar que la transcurrencia sinistral correspon-
da directamente al efecto de subduccin oblicua.
AGRADECIMIENTOS
El presente trabajo fue financiado por la Direc-
cin de Investigaciones de la Universidad Catlica
del Norte, a travs de los Programas de Investiga-
cin en Geologa Regional y Petrologa del Depar-
tamento de Ciencias Geolgicas. La Sra. V. Nez
digit el primer manuscrito. El Sr. L. Jofr confeccio-
n los dibujos; el Sr. E. Bustamente colabor en el
levantamiento de. los perfiles estructurales; el Sr. E.
Valdebenito facilit gentilmente, en numerosas oca-
siones, un ejemplar de su memoria. El Profesor K-
184 E VOLUCiN TECTNICA CENOZOICA DEL MARGEN CONTI NENTAL ACTI VO . . .
J. Reutter (FU, Berln), el Dr. J. Cembrano y la
seora S. Elgueta (U. de Chile) revisaron el manus-
crito, contribuyendo activamente a su mejoramien-
too C. Mpodozis (SERNAGEOMIN) aport sugeren-
cias en la ltima fase de edicin de este manuscrito.
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