Hombres Cuyos Ojos Han Visto Al Rey - Austin Sparks
Hombres Cuyos Ojos Han Visto Al Rey - Austin Sparks
T. Austin-Sparks
Captulo 1 TESTIGOS OCULARES DE SU GLORIA 1Seis das despus, Jess tom a Pedro, a Jacobo y a Juan su ermano, y !os !!e" aparte a un monte a!to# $y se trans%i&ur de!ante de e!!os, y resp!andeci su rostro como e! so!, y sus "estidos se icieron b!ancos como !a !u'. () e a*u !es aparecieron +oiss y ,!as, ab!ando con !. -,ntonces Pedro di.o a Jess/ Se0or, bueno es para nosotros *ue estemos a*u# si *uieres, a&amos a*u tres enramadas/ una para ti, otra para +oiss, y otra para ,!as. 1+ientras ! an ab!aba, una nube de !u' !os cubri# y e a*u una "o' desde !a nube, *ue deca/ ,ste es mi 2i.o amado, en *uien ten&o comp!acencia# a ! od. 3A! or esto !os discpu!os, se postraron sobre sus rostros, y tu"ieron &ran temor. 4,ntonces Jess se acerc y !os toc, y di.o/ 5e"antaos, y no tem6is. 7) a!'ando e!!os !os o.os, a nadie "ieron sino a Jess so!o. 89uando descendieron de! monte, Jess !es mand, diciendo/ :o di&6is a nadie !a "isin, asta *ue e! 2i.o de! 2ombre resucite de !os muertos. 1;,ntonces sus discpu!os !e pre&untaron, diciendo/ <Por *u, pues, dicen !os escribas *ue es necesario *ue ,!as "en&a primero= 11>espondiendo Jess, !es di.o/ A !a "erdad, ,!as "iene primero, y restaurar6 todas !as cosas. 1$+as os di&o *ue ,!as ya "ino, y no !e conocieron, sino *ue icieron con ! todo !o *ue *uisieron# as tambin e! 2i.o de! 2ombre padecer6 de e!!os. 1(,ntonces !os discpu!os comprendieron *ue !es aba ab!ado de Juan e! ?autista. 1-9uando !!e&aron a! &ento, "ino a ! un ombre *ue se arrodi!! de!ante de !, diciendo/ 11Se0or, ten misericordia de mi i.o, *ue es !un6tico, y padece muc simo# por*ue muc as "eces cae en e! %ue&o, y muc as en e! a&ua. 13) !o e trado a tus discpu!os, pero no !e an podido sanar. 14>espondiendo Jess, di.o/ @A &eneracin incrdu!a y per"ersaB <2asta cu6ndo e de estar con "osotros= <2asta cu6ndo os e de soportar= Traedme!o ac6. 17) reprendi Jess a! demonio, e! cua! sa!i de! muc ac o, y ste *ued sano desde a*ue!!a ora. 18Ciniendo entonces !os discpu!os a Jess, aparte, di.eron/ <Por *u nosotros no pudimos ec ar!o %uera= $;Jess !es di.o/ Por "uestra poca %e# por*ue de cierto os di&o, *ue si tu"iereis %e como un &rano de mosta'a, diris a este monte/ P6sate de a*u a!!6, y se pasar6# y nada os ser6 imposib!e. $1Pero este &nero no sa!e sino con oracin y ayunoD (Mt. 17:1-21). 13Por*ue no os emos dado a conocer e! poder y !a "enida de nuestro Se0or Jesucristo si&uiendo %6bu!as arti%iciosas, sino como abiendo "isto con nuestros propios o.os su ma.estad. 14pues cuando ! recibi de Eios Padre onra y &!oria, !e %ue en"iada desde !a ma&n%ica &!oria una "o' *ue deca/ ,ste es mi 2i.o amado, en e! cua! ten&o comp!acencia. 17) nosotros omos esta "o' en"iada de! cie!o, cuando est6bamos con ! en e! monte santo. 18Tenemos tambin !a pa!abra pro%tica m6s se&ura, a !a cua! acis bien en estar atentos como a una antorc a *ue a!umbra en !u&ar oscuro, asta *ue e! da esc!are'ca y e! !ucero de !a ma0ana sa!&a en "uestros cora'onesD (2 Pe. 1:16-19). Aquel pequeo colofn del himno escrito por M. E. Gates, que muchas veces cantamos, poda ser el ttulo de nuestras meditaciones presentes !homb !" #u$o" o%o" ha& '("to al R!$"#. $%om&res cu'os o(os han visto al )e'* +uando, en aquel himno, oramos al ,eor que nos mande tales hom&res, esto' se-uro de que todos sentimos profunda ' fuertemente que esa es la -ran
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necesidad de muestro tiempo. Al mundo le faltan tales hom&res, a la /-lesia le faltan0 ' en todas las ocasiones cuando el ,eor ha tenido tales hom&res0 ' les envi, la necesidad fue suplida ,u necesidad ' la necesidad de otros. +reo que la e1presin !2er al )e'", es la que realmente resume todo este asunto de la transfi-uracin. 3or eso el ,eor llev monte arri&a a los tres lderes de los doce, para que, en se-uida, avivados por esa visin con si-nificado ' poder por el Espritu ,anto, saliesen como hom&res que ha&an visto al )e'. 45 qu6 pas7 2ivimos ho' en el valor constantemente aumentado de aquella visin. La o#a"()& *! la t a&"+(,u a#()& 8a ocasin misma en la 3ala&ra en am&os lu-ares en que se menciona la transfi-uracin, como aca&amos de leer, es si-nificativa ' de -ran a'uda. +omo usted sa&e, tres de los cuatro Evan-elios Mateo, Marcos ' 8ucas mencionan este asunto de la transfi-uracin, indicando sin duda que para estos hom&res este asunto fue de una importancia particular. Aunque 9uan no menciona eventualmente el asunto, no esto' convencido de que lo pas por alto, o que no lo tuviera presente. +onsideraremos esto m:s adelante. 3ero recordar: usted que la situacin se haca m:s difcil para el ,eor en los das cuando ocurri la transfi-uracin. 8a enemistad creciente en todas direcciones le oprima, oprimiendo -ravemente ,u espritu, dificultando ' limitando cada ve; m:s ,u ministerio. 8a som&ra de la cru; se alar-a&a en ,u senda. 9ustamente de este asunto ahora ha&la a&iertamente a ,us discpulos por primera ve;< =l ha&la li&remente de ,u cru;. 8a atmsfera precisamente se esta&a car-ando del sentir de una crisis inminente al-o va a ocurrir. >ue en aquel tiempo, en esas condiciones, que llev a tres de los doce al monte aparte, ' fue transfi-urado delante de ellos. Esto tena una relacin especial con la situacin que se desarrolla&a. Muchos aos despu6s, 3edro escri&i acerca de la transfi-uracin, ' es mediante sus epstolas que tenemos la oportunidad de conocer al-o de la situacin. +omien;a su primera epstola diri-i6ndose a los santos eFpatriados de !a dispersin en e! Ponto, Ga!acia, 9apadocia, Asia y ?itiniaD santos de la dispersin. ?al ve; sepas lo que quiere decir pertenecer al pue&lo del ,eor !en dispersin", en lu-ares apartados, en lu-ares aislados0 la distancia ' la soledad fomentan sus propios pro&lemas ' dolores de cora;n. $+mo parecen las cosas m:s f:ciles cuando estamos (untos* %a' tal sentir de compaerismo, tal sentir de vida ' de -o;o cuando todos estamos (untos. Estos santos, tal ve;, hu&iesen conocido al-o de la -ran !compaa" de 9erusal6n o de otro sitio, pero ahora esta&an dispersados con todas sus implicaciones. 3edro contin@a ha&l:ndoles de !la prue&a de su fe" la prue&a de "uestra %e, muc o m6s preciosa *ue e! oro, e! cua! aun*ue perecedero se prueba con %ue&oD (1Pedro 1:7). Estos santos esparcidos conocan al-o del !fue-o" de fe pro&ada. %a' mucho m:s en sus epstolas que indica que la situacin no a'uda&a mucho al pue&lo de Aios. 8a clave de sus cartas es !-racia"0 necesita&an conocer la -racia. %a&a oposicin, ha&a persecucin, ha&a falsos profetas ' falsos maestros. 5 en esa situacin 3edro escri&i e introdu(o este asunto de la transfi-uracin. Esto es si-nificativo. %a' al-o para el pue&lo de Aios en este -ran asunto en das de dificultad ' adversidad< en verdad, lo que necesitan ellos ' necesitamos todos nosotros en tales tiempos es una nueva visin del )e'. Eso, entre otras cosas, es lo que el ,eor 9es@s se propona para ese pequeo -rupo de hom&res. =l les mando a los tres no decir nada de lo ocurrido en el momento de la transfi-uracin, hasta que hu&iese resucitado de entre los muertos. Al-uien us su ima-inacin con relacin a esta situacin, aludiendo qu6 difcil tena que ser para estos tres hom&res -uardar silencio, ' no decir a@n nada del asunto a los dem:s0 pero cuando 'a hu&iere resucitado, en se-uida, si lo desea&an, contaran a los otros ' a todos con -o;o ' ansia su maravillosa e1periencia. ,e trata
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de lo m:s esencial de todo. ,i esto es verdad eso es, si la transfi-uracin fue verdad, entonces cualquier cosa en la Ci&lia es verdad, ' todo en la Ci&lia es verdad. ,i tal hecho no fuese verdad, podemos dudar de todo. $3ero fue verdad* La "(,&(+(#a#()& *! la t a&"+(,u a#()& 4,e da cuenta que la transfi-uracin determin el momento crtico en la misin del ,eor 9es@s en esta tierra7 %a&a ido al punto m:s le(ano de sus via(es al norte0 desde aquel lmite e1tremo de su ministerio, volvera inmediatamente al sur a 9erusal6n, ' a la cru;. Dna decisin resuelta ' efica;, de -ran si-nificado, se reali; en el monte0 era una crisis, un momento crtico. ,i pudi6ramos verlo, podramos decir que representa&a el mismo punto central de su tiempo aqu en la tierra. 43ero qu6 si-nifica&a en cuanto a =l7 1- Su huma&(*a* p! +!##(o&a*a 3ienso que la transfi-uracin si-nifica&a dos cosas (untas. +iertamente representa&a ' e1hi&a la perfeccin a&soluta de ,u humanidad. Aqu ha lle-ado al punto de ,u propia perfeccin personal como hom&re. Esta -lorificacin, esta transfi-uracin era el testimonio del cielo de ,u completa impeca&ilidad perfecta como hom&re< Eue en todo sentido, fuesen los asaltos, tentaciones, sutile;as ' esfuer;os del infierno, fuera el odio, la malicia, el en-ao ' lo que sea de los hom&res, =l ha&a vencido, triunfado completamente. ,i tuvi6semos que anali;arlo, tendramos que mirar al voca&lo pecado. 3ero podemos decir esto, que la totalidad del pecado, su si-nificacin desde el principio en el (ardn del Ed6n hasta el fin, es deslealtad a Aios una ruptura de comunin con Aios por desconfian;a. Eso es la esencia misma del pecado. ?odo se concentra&a so&re =l, de cada esfera, para que por cualquier medio, de una u otra manera se produ(era una ruptura entre =l ' Aios. Eso sera pecado. 3ero en su caso nunca pas. =l lo enfrenta&a todo ' triunf. El primer Ad:n fracas, ' toda su posteridad ha&a sido complicada pero aqu ha' un hom&re perfeccionado. 8a humanidad que Aios intenta&a esta&lecer, aqu se lo-ra ' se reali;a, ' por eso se -lorifica. En cuanto a =l, eso era el primer si-nificado0 el pecado, con toda su consecuencia horri&le, ha sido derrotado completamente en este %om&re ' por =l0 ' por eso, la muerte tiene que ceder0 all no ca&e la muerte, porque la muerte es el resultado del pecado. ,i Ad:n (am:s hu&iese pecado, nunca hu&iera muerto. $=ste nunca pec< Fo poda morir solamente poda ser -lorificado* .- El !to &o *! Su ,lo (a %a' otro aspecto respecto a su si-nificado en cuanto a =l. +reo que sea &astante claro decir que el ,eor 9es@s lleva&a en ,u cora;n un anhelo ' una oracin por la -loria que =l tena antes. Me parece que, en este particular, 9uan toca este asunto mu' de cerca. En el decimos6ptimo captulo de su Evan-elio, reproduce aquella -ran oracin del ,eor 9es@s< D1A ora, pues, Padre, &!ori%came t a! !ado tuyo, con a*ue!!a &!oria *ue tu"e conti&o antes *ue e! mundo %ueseD. Eso a&re una ventana ' nos muestra que el ,eor 9es@s era consciente de ,u -loria eterna pasada< =l la lleva&a consi-o0 era consciente de ella $qu6 pensamiento maravilloso* , ' esa conciencia de aquella primera -loria siempre le estimula&a para orar ' anhelar por el da cuando volvera a ella ' volvera a =l. Padre, &!ori%came t a! !ado tuyo, con a*ue!!a &!oria *ue tu"e conti&o antes *ue e! mundo %ueseD.
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El monte de la transfi-uracin ha&a venido como una respuesta a la oracin de ,u cora;n ' ,u -rito ' anhelo por lo menos un toque de ella. Dn toque fu-a;, pero para =l era una respuesta necesaria0 ' es de esas cosas que, tal ve; t@ cono;cas un poco, por e1periencia, en tu vida cristiana. El ,eor slo hace al-o pasa0 pero t@ sa&es por =l mismo que se le ha odo. ,a&r:s entonces que ha' simpata en el cora;n del 3adre por tu necesidad ' situacin. Aura solamente por un da, o una noche, por una hora o por un momento, ' lue-o pasa, porque el fin del camino todava no ha lle-ado0 la -loria eterna no ha venido todava0 pero el toque en el camino es al-o que nos lleva adelante. ,a&emos que el ,eor ha odo0 sa&emos que el seor ha tomado en cuenta aquel -rito interior ' anhelo, ' nos ha dado una seal de ,u simpata. As era con el seor 9es@s la respuesta a ,u propio clamor. /- La #omp!&"a#()& a la # u0 Ahora, aqu el ,eor introduce el asunto de ,u cru; de una manera directa ' sincera. ,i ha&a ha&ido al-unas indicaciones antes, los apstoles ' su representante, 3edro, no ha&an tomado en serio esas indicaciones0 pero ahora, en esta ocasin, el ,eor 9es@s se acerca al asunto mu' claramente, en forma mu' deli&erada. 3edro se ha&a levantado como el portavo; de los dem:s, en re&elin0 no quiere aceptarlo (Mateo 16:21-23). 3ero aqu lo tenemos. 8a transfi-uracin tena que ser una compensacin a la cru; para aquellos hom&res0 pero en aquel momento pensa&an que la cru; sera el fin de todo< ver-Hen;a ' fracaso, reproche, afrenta ' desesperacin. +uando lle-asen a ver que la cru; e1actamente era lo opuesto de todas esas cosas, entonces la transfi-uracin ocupara un nuevo sitio, ' la veran como 3edro lo confirma en su epstola. ,i quieres leer otra ve; en su primera epstola, ver:s que 3edro dice esto< 1;5os pro%etas *ue pro%eti'aron de !a &racia destinada a "osotros, in*uirieron y di!i&entemente inda&aron acerca de esta sa!"acin, 11escudri0ando *u persona, y *u tiempo indicaba e! ,spritu de 9risto *ue estaba en e!!os, e! cua! anunciaba de antemano !os su%rimientos de 9risto, y !as &!orias *ue "endran tras e!!osD (1 Pedro 1:10,11). Ahora 3edro lo entiende0 lo ha a&arcado con la vista en su (usta medida. 3rimero, cuando quera recha;ar los sufrimientos0 esta&a completamente a favor de la -loria la pone primero. 8os discpulos aspiraron a la -loria ' no queran e1perimentar nada de los sufrimientos0 la cru; era una cosa que no queran escuchar ni aceptar. Gloria s, pero los sufrimientos, no. Ahora lo ha captado precisamente< 5os su%rimientos de 9risto y !as &!orias *ue "endran tras e!!os.D 4Es eso lo que Mois6s ' Elas ha&laron al ,eor 9es@s en el Monte7 HSu partida, *ue iba Jess a cump!ir en Jerusa!nD 48os sufrimientos ' la -loria7 8a transfi-uracin era la -ran compensacin a los sufrimientos en la cru;0 ' fue propuesta no solamente para el ,eor mismo. >ue propuesta para estos lderes entre ,us siervos para que reci&iesen el fundamento en el cual lue-o el Espritu ,anto descendera para poder mirar que no solamente la cru; del +alvario, sino toda su consecuencia fuese a la lu; de la -loria, apuntara a la -loria final. Estos sufrimientos diri-an a la -loria. Mas tarde lle-aron a verlo. Dsted ' 'o necesitamos ese mensa(e. El mensa(e de la trasfi-uracin a esta ocasin particular es esto< Ahora no todo es !?ransfi-uracin!. %a' mucho que es de la llanura ' del valle0 all esta la cru;. ?ome usted nota de que el ,eor 9es@s, ha&lando de la cru;, di(o< ,! *ue *uiera sa!"ar su "ida, !a perder6I Mateo 16:25). %a' mucho de eso para atravesar ' e1perimentar. 3ero quiere decir que todo eso la cru;, ,u cru;, ' el efecto de su
cru; en la e1periencia de ,us propios siervos se reali;a para este fin -lorioso, que ser:n -lorificados (untamente con El. El !"ulta*o *! la t a&"+(,u a#()& ?enemos que &uscar su resultado en el suceso que ense-uida ocurri, cuando descendieron del monte. Est: lleno de verdad0 demasiado lleno para tratarlo a fondo ahora. Aescendieron ' tuvieron un encuentro con este padre desesperado desesperado acerca de su muchacho, a quien (en el idioma ori-inal) llama !mi uni-6nito hi(o", su @nico nio" . 3or su puesto, ha' muchos elementos emocionales inherentes a este suceso, que podemos de(ar de lado. 3ero aqu este padre est: con su nio, inquieto acerca de la situacin, ' desilusionado por los nueve dele-ados del ,eor 9es@s, la ma'ora de sus discpulos a quienes ha&a de(ado a&a(o. =l descri&e la condicin del nio, lo que pasa con 6l, e informa al ,eor, que, aunque ha&a trado al nio a ,us discpulos, no pudieron a'udarle ni hacer nada para aliviarle. 1- U&a I,l!"(a (mpot!&t! Aqu se-uramente, el pensamiento del Espritu ,anto, que nos da estos detalles, es la su-estin de una /-lesia impotente en la presencia de esta humanidad en la llanura, movida por demonios. Es representativo de la condicin de este mundo ' de la humanidad. 4,era e1a-erado decir que la descripcin de la dificultad de este nio ' cmo le afectara, podra ser visto como contrast:ndola al mundo de ho'7 El mundo est: &a(o el dominio de un poder al que no puede resistir0 una fuer;a que va empu(ando, empu(ando hacia la destruccin0 siempre empu(ando hacia la autodestruccin. Fo puede remediarlo, de este universo se ha apoderado un poder mali-no, empu(:ndolo, domin:ndolo, frustrando cada esfuer;o0 ' en esta escena de desamparo ' necesidad de la humanidad, se encuentra una /-lesia que no sa&e qu6 hacer con la situacin, que no puede con ella. Esa situacin puede manifestarse a trav6s de die; mil cosas. ?odos tenemos que encarar situaciones con las cuales no podemos lidiar. ?al ve; en tu asam&lea, tal ve; en tu propia familia, tal ve; en ti mismo, te encuentres con poderes a&rumadores, empu(ando0 ' siempre en direccin hacia la autodestruccin, la maldad, el dao, la herida, la in(uria0 hacia el fue-o ' el a-ua para destruir ' aho-ar. El caso de este nio es una &uena descripcin de la o&ra mali-na del enemi-o en la vida humana0 tenemos esta pequea muestra de tal o&ra en este nio. ,in entre-arnos a la crtica indi-na, ' con reconocimiento de todo el sacrificio no&le, ' servicio, tra&a(o ' af:n de los siervos del ,eor, sin em&ar-o, tenemos que decir que el pue&lo de Aios, en -ran parte ' en muchsimas cosas, es impotente ante la presencia de estos poderes. 8os poderes malos se mantienen firmes0 desafan ' derrotan cada esfuer;o. Es &astante claro que estos nueve discpulos ha&an hecho un esfuer;o. <Por *u nosotros no pudimos ec ar!o %uera=D Evidentemente lo ha&an intentado ' fracasaron ,u esfuer;o ' tra&a(o era en vano, ' el enemi-o se &urla&a de ellos, manteni6ndose. Entre tanto, sin duda, el mundo crtico alrededor esta&a mu' contento de que estos discpulos fueran una e1presin tan po&re de su ,eor, desen-a:ndole en esta forma. 4Eu6 es el resultado de la transfi-uracin7 ,e-uramente es esto, que estas situaciones tienen que ser encaradas con el impacto del +risto e1altado ' -lorificado. $Es un asunto de impacto* +uando uso esa pala&ra, esto' mu' convencido de que t@ dir:s< ,, eso es lo que necesitamos0 eso es lo que la /-lesia necesita0 eso es lo que las comunidades locales necesitan0 eso es lo que necesito en mi propia vida un impacto so&re situaciones, so&re lu-ares. Eso es lo que sucedi m:s tarde, 4verdad7 Estos hom&res que ha&an lle-ado a entender el si-nificado de la transfi-uracin0 estos hom&res cu'os o(os ha&an visto al
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)e', 9es@s, perfeccionado, -lorificado, e1altado, atesti-uado por el +ielo, hom&res que le ha&an visto as, fueron a todas partes0 ' $qu6 impacto* )aramente fallaron, si acaso al-una ve;, en impactar so&re esta tierra, en medio del reino de ,atan:s. .- El (mpa#to *! la p !"!&#(a *!l S!1o J!"2" 45 nota usted, cmo 3edro descri&e esto7 2abiendo "isto con nuestros propios o.os su ma.estadD ,u Ma(estad. 4Fo hace falta el impacto de la ma(estad del ,eor 9es@s so&re esta tierra7 ?iene que ser as. Ktra ve;, dice< As emos dado a conocer e! poder y !a p !"!&#(a de nuestro Se0or Jesucristo..." Me pesa que no ha'an traducido esa pala&ra (parousa, presencia) as0 han puesto !"enida". 3or supuesto, la pala&ra mu' frecuentemente se relaciona al re-reso del ,eor 9es@s, pero la pala&ra misma no se puede reservar e1clusivamente a la venida. 8a misma pala&ra es usada por los apstoles cuando entra&an (venan a) en una situacin. ,e trata de la misma pala&ra, sea para indicar !venida" o !presencia". 5 3edro descri&e esto como e! poder y !a presenciaD de ,u ma(estad. ,, eso es el resultado. El poder, no como a&stracto ' sin relacin, sino el poder de ,u presencia en ,u ma(estad eso es el monte santo0 eso es el alto lu-ar0 eso es lo que el mundo necesita. 3ermteme usar otra ve; la pala&ra, !impacto". ,i tuvi6semos parte en ver al )e' en ,u -loria0 si fuese nuestra suerte asir un ra'o del ,eor -lorificado, eso respondera a la necesidad ' al clamor por impacto. 5, por otro lado, nunca ha&r: un impacto hasta que le ha'amos visto a =l como el ,eor -lorificado. =l es la respuesta a cada necesidad, ' una visin de =l en ,u e1altacin ' confirmado por el +ielo, resultar: en un nuevo impacto en nuestras vidas, nuestros ministerios, nuestras i-lesias, en cualquier situacin. 4Fo e1clama tu cora;n como el mo7 $Ah, que la /-lesia reco&re su impacto so&re este mundo* 5 esto no es otra cosa que el impacto de la ma(estad de la presencia del ,eor 9esucristo. Ahora &ien, nosotros sa&emos que eso es lo que acontecer: cuando esta pala&ra sea realmente cumplida por ,u aparicin en el fin. +uando =l ven-a erir6 !a tierra con !a "ara de su bocaD (Is. 11:4). El resplandor de ,u presencia ser: devastador para la maldad. Fo ca&e duda que cuando se realice aquella presencia, aquella ! parousa", ha&r: un impacto. +lamamos por eso, oramos por eso. 3ero la pala&ra no se usa e1clusivamente para eso, sino en ocasiones diferentes en otras cone1iones. 8a misma pala&ra, e1actamente la misma pala&ra que se usa para la venida del ,eor 9es@s, se usa respecto de los apstoles entrando en una situacin, o estando presentes all. ?am&i6n se usa respecto del ,eor 9es@s en este sentido de movimiento. 2ino, en ese sentido, en el monte de la transfi-uracin0 era la manifestacin de ,u presencia en -loria. )epetidamente se presenta&a =l mismo, ' cada ve; ha&a un impacto entre tanto todo indica&a ,u -ran manifestacin de presencia final en -loria. Es interesante que 3edro usa e1actamente la misma pala&ra para el suceso en el monte de la transfi-uracin como la que usa para la venida del ,eor al final la presencia del ,eor. 8a necesidad presente Me ima-ino que t@ est:s de acuerdo con todas estas declaraciones, tanto en cuanto al si-nificado como a su resultado. 3ero actualmente en la /-lesia necesitamos una anticipacin del da de ,u venida, ahora. Fecesitamos al-o del si-nificado de ese impacto final ahora ,u presencia en ma(estad ' en poder. 4Eu6 te parece7 Dno de los escritores que re-istr este evento, nos cuenta que 9es@s ascendi al monte para orar, y entre tanto *ue oraba, !a apariencia de su rostro se i'o otra " (Lucas 9:29). 5 cuando descendi, la llave que us para aquella situacin desesperada, fue la llave de la oracin< ,ste &nero con nada puede sa!ir, sino con oracin y ayunoD (Mr. 9:29). 43or qu6 tenemos que orar7 4Eu6 ha de ser la car-a de nuestra oracin con relacin a este asunto de impacto, poder recuperado7 ,i tienes al-@n sentido de la condicin
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desorientada de este po&re mundo, ' la desesperada necesidad, no controlar:s tu oracin0 no a(ustar:s tu oracin a una re-la0 no har:s de la oracin un sistema le-alista de !tienes que...", ' cosas seme(antes. ,i t@ eres tocado, como el ,eor fue tocado, con esta situacin ' esta necesidad, sea en un individuo o en una compaa, o en el mundo, o en la /-lesia entera, la @nica cosa que har:s pero ciertamente lo har:s es orar. 45 por qu6 orar:s t@7 4Eu6 es lo que responder: a la necesidad, a la situacin, qu6 la tocar:7 Cien, aqu tenemos el punto de partida. ,entimos la necesidad0 nos damos cuenta de la situacin aqu ' all, en esta persona ' la otra, en este lu-ar ' m:s all:. 3or supuesto, oramos al ,eor ' le pedimos que ha-a al-o acerca de esto0 eso hacemos. +onfo en que no esto' diciendo al-o equivocado cuando di-o que con demasiada frecuencia resulta como el esfuer;o de los nueve $Fo pasa nada* El asunto contin@a, persiste ' te desafa. Mira, la necesidad no es para esa clase de oracin. 8o que se necesita es la clase de oracin que introduce la ma(estad ' el poder de 9esucristo0 que es nacida de una comprensin poderosa de ,u -loria, de qui6n es =l, lo que ha hecho, dnde est: ' lo que est: haciendo ahora. Eso es lo que necesitamos recuperar. ?enemos que decir mucho m:s acerca de eso. 3ero recono;c:moslo, encar6moslo, ' confes6moslo lo que se necesita es esto< el secreto de introducir la ma(estad del ,eor en la situacin0 imponiendo aquel poder so&re la cosa. Es e(ecutivo, es din:mico, es al-o que de(a re-istro0 ' la cosa se cumple. 4Fo est:s t@ de acuerdo conmi-o en que eso es el secreto de lo que necesitamos7 5 para reali;ar eso, repito, necesitamos de nuevo poderosamente familiari;arnos con la -rande;a del ,eor 9es@s, en nuestro ser interior. ?odos estamos de acuerdo en que =l es -rande. +antaremos, !$+u:n -rande es =l"*0 no nos reservaremos nuestras pala&ras acerca del ,eor 9es@s en -loria0 sin em&ar-o, ha' una &recha entre eso ' la situacin presente. Esa es la tra-edia ' ese es el pro&lema ' la confusin del caso. =l es como aquello, ' sin em&ar-o, esto es como esto, ' las dos cosas no son (untadas. 43or qu6 llev a esos tres hacia arri&a7 Fo meramente porque tena cora;n para comunin humana, $Fo* ,a&a qui6nes eran0 conoca su futuro0 conoca la posicin que 3edro ocupara, ' conoca el ministerio que 9uan e(ercera, aun m:s all: del tiempo de vida de todos los dem:s. =l les llev all para acompaarle precisamente en vista de que, en aquellos das futuros, cuando tendran que encarar estas situaciones en esta tierra, en este mundo, estaran en posesin del secreto de ,u ma(estad, ' que seran un esla&n entre =l en -loria ' esta condicin de ver-Hen;a ' maldad. 4Fo es esa la vocacin de la /-lesia7 4,er ,u esla&n entre el +ielo ' la tierra0 ser su instrumento para la confirmacin de ,u reino por encima del reino de ,atan:s7 4Fo es para eso para lo cual somos llamados7 ,i no es esto, no sa&emos para qu6 estamos aqu. 5 si fracasamos en este punto, podemos hacer die; mil cosas, ' todava el enemi-o se reir: de nosotros. +on todos nuestros esfuer;os e inversin, 6l a@n mantiene el territorio tan terri&le. $Kh, que ha'a hom&res cu'os o(os ha'an visto al )e'* %a&erlo hecho as, si-nifica al-o tremendo en la vida de tales hom&res. Esto es lo que hemos de ver. Aqu est: la preparacin del camino. Antes de empe;ar a orar acerca de situaciones, oremos por una nueva visin de la ma(estad ' -loria del ,eor 9es@s, ' entonces nada ser: imposi&le. +reo que eso era lo que esta&a en el pensamiento del ,eor 9es@s, cuando di(o< Si tu"iereis %e como un &rano de mosta'a...D Fo es meramente una afectacin psicol-ica. $,i solamente hu&ieras comprendido el si-nificado m:s pequeo de ,u ma(estad, todo sera posi&le. Es tan -rande* Captulo .
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EL 3ODER Y LA 3RESENCIA DEL SE4OR JESUCRISTO 13Por*ue no nos emos dado a conocer e! poder y !a presencia1 de nuestro Se0or Jesucristo si&uiendo %6bu!as arti%iciosas, sino como abiendo "isto con nuestros propios o.os su ma.estad. 14Pues cuando ! recibi de Eios Padre onra y &!oria, !e %ue en"iada desde !a ma&n%ica &!oria una "o' *ue deca/ ,ste es mi 2i.o amado, en e! cua! ten&o comp!acencia. 17) nosotros omos esta "o' en"iada de! cie!o, cuando est6bamos con ! en e! monte santo. 18Tenemos tambin !a pa!abra pro%tica m6s se&ura, a !a cua! acis bien en estar atentos como a una antorc a *ue a!umbra en !u&ar oscuro, asta *ue e! da esc!are'ca y e! !ucero de !a ma0ana sa!&a en "uestro cora'onesD (2 Pedro 1:16-19). 1;5os pro%etas *ue pro%eti'aron de !a &racia destinada a "osotros, in*uirieron y di!i&entemente inda&aron acerca de esta sa!"acin, 11escudri0ando *u personas y *u tiempo indicaba e! ,spritu de 9risto *ue estaba en e!!os, e! cua! anunciaba de antemano !os su%rimientos de 9risto, y !as &!orias *ue "endran tras e!!os. 1$A stos se !es re"e! *ue no para s mismos, sino para nosotros, administraban !as cosas *ue a ora os son anunciadas por !os *ue os an predicado e! e"an&e!io por e! ,spritu Santo en"iado de! cie!o# cosas en !as cua!es an e!an mirar !os 6n&e!esD (1 Pedro 1:10-12). En nuestra meditacin precedente vimos que la pala&ra !presencia", usada aqu por 3edro, ' por otros escritores, es una pala&ra que vincula la transfi-uracin con la se-unda venida del ,eor 9esucristo. 8a frase se traduce correctamente !poder ' presencia !la presencia. +omo usted puede ver, esa pala&ra se aplica a la transfi-uracin< la presencia del ,eor 9es@s en ma(estad, en poder, en -loria. Esa misma pala&ra se usa, ' en la misma manera con relacin a ,u se-unda venida. ,e refiere a ella como !presencia", ,u !estar presente"0 ' sa&emos que aquella presencia, en verdad, ser: en poder, ma(estad ' -loria. ,i esos son los fenmenos acompaantes de la presencia del ,eor 9es@s, como evidentemente lo son, cada ve; de nuevo indicaremos al-unas de estas ocasiones en la medida que continuemos si 6stos son los fenmenos acompaantes de ,u presencia, entonces el efecto no solamente en la transfi-uracin ' su si-nificado, ' en el advenimiento final, sino en cada ocasin de la presencia del ,eor 9es@s, tiene que causar un impacto so&re la situacin, las condiciones, el lu-ar donde =l est6 presente. El (mpa#to *! la p !"!&#(a %a' aqu, en el Monte de la ?ransfi-uracin, un impacto. 8os tres hom&res que esta&an all en ,u presencia ca'eron so&re sus rostros con -ran temor. El ,eor 9es@s tuvo que acercarse a ellos ' poner ,u mano so&re ellos, ' decir< 5e"antaos, y no tem6isD (Mateo 17:7). 8a presencia del ,eor 9es@s destruir: toda nuestra propia fortale;a, toda nuestra sa&idura natural, todo nuestro or-ullo, toda nuestra impetuosidad. 3edro ' otro evan-elista, que da un informe so&re el asunto, nos cuenta esto. 3edro di(o< +aestro, bueno es para nosotros *ue estemos a*u# y a&amos tres enramadas...D El evan-elista aade< :o sabiendo !o *ue decaD (Lucas 9:33). Aqu est: otra ve; en su propia impulsividad, entremeti6ndose en esta situacin, poni6ndose de portavo;, ' mane(ando la situacin, con el deseo de or-ani;ar ' perpetuarla, ' aprovecharla. En la versin de Mateo, en el -rie-o, dice< Yo ha 5 a*u tres enramadas...D !5o", #es decir, 3edro, no sa&iendo lo que deca", en verdad,
pro&a&lemente con las me(ores intenciones0 sin em&ar-o, el +ielo tuvo que reprenderle ' ponerle en su lu-ar, ' esto era una e1periencia devastadora, tanto para 6l como para sus compaeros. Aesde un punto de vista, es una cosa -loriosa ver ,u Ma(estad0 desde otro punto de vista, siempre es una cosa temi&le, esto es, para la carne, para la vida natural. Fo podemos entrar en esto ' mantenerlo, aprovech:ndolo para nuestro placer ' satisfaccin. %a' un impacto en esta e1periencia0 eso es el punto. Esto nos marca. ,i oramos por, ' &uscamos ' por ,u -racia se-uramente lo haremos una nueva visin del ,eor e1altado, tenemos que estar preparados a &a(arnos e1tremadamente, ' lle-ar a tener todas nuestras propias ener-as naturales vaciadas0 para darnos cuenta de que la Ma(estad no demanda otra cosa que el que nos postremos so&re nuestros rostros. Ese es el lu-ar apropiado para estar cuando estamos delante de =l. >ue una cosa tremenda cuando Este&an vio a su ,eor en ma(estad ' -loria. 8o so&rellev a trav6s de la horri&le e1periencia del martirio, de ser que&rantado, arro(ado ' matado, con todo el odio ' la malicia que era vertida por aquellos que cru(an los dientes ' arremetieron contra 6l. >ue una -loriosa aparicin para Este&an ver al ,eor en -loria, como le sucedi0 pero fue una cosa tremendamente devastadora por lo menos para un hom&re all. M:s aun, podemos decir que fue devastador para aquella nacin0 pues en lo que esta&an haciendo, solamente confirmaron una ve; m:s lo que ha&an hecho a ese mismo %om&re, 'a en la -loria. Ktra ve;, es impacto. 8o que esto' tratando de decir es, no que tales cosas caracteri;an una visitacin o una visin, sino que nunca podemos realmente ver al ,eor, ' estar en la presencia del ,eor, sin sa&erlo, ' sin que al-o ocurra, sin que sea tremendamente efica;. ,aulo de ?arso vio al ,eor -lorificado, ' nadie disputar: el hecho que hu&o un impacto en aquella ocasin. 9uan le vio a =l0 cuando estuvo en 3atmos vio al ,eor -lorificado, ' ca' al suelo0 as era. 5, sin que importe las consecuencias ' los efectos, queramos decir< !Eue sea as, vale m:s que este estado inefica; de impotencia, desamparo ' de&ilidad en que nos encontramos tan frecuentemente". El efecto de la transfi-uracin, esto es, de ver al ,eor -lorificado, siempre es al-o tremendo. El h!#ho *! la t a&"+(,u a#()& Ahora, aqu en su epstola, 3edro afirma el ec o de la transfi-uracin. =l la pone en contraste con lo que llama !f:&ulas artificiosas", informes astutamente fa&ricados, cualquier cosa meramente fin-ida o ima-inaria. =l dice< $Esto es un ec o* Estuvimos con =l, vimos, omos. Adem:s, dice, esto se ha confirmado a&undantemente, tenemos tambin !a pa!abra pro%tica m6s se&uraD pro&a&lemente se refiere a lo que di(o en el pasa(e de su primera epstola que hemos ledo. ?odos los profetas seala&an a eso, al sufrimiento ' la -loria que ellos encontraron en el Monte de la ?ransfi-uracin, cuando Mois6s ' Elas le ha&laron a =l de la cru;, ,u !61odo" a punto de cumplirse en 9erusal6n. El sufrimiento ' la -loria se encontraron all en aquella montaa. 3edro dice que todos los profetas indica&an eso, &uscando ' escudriando para sa&er qu6 tiempo indica&an sus profecas so&re los sufrimientos ' la -loria del ,eor. =l dice que los profetas di!i&entemente inda-aron. 5, ense-uida, lo corona todo diciendo< Son cosas *ue an e!an mirar !os 6n&e!esD . =l dice< !*8o hemos conse-uido hemos visto su cumplimiento* $Estuvimos en el Monte, ' lo hemos visto reali;ado todo desde entonces ac:*. 2ivimos a la lu; ' el poder de aquella me;cla de sufrimiento ' -loria, -loria ' sufrimiento. 8a pala&ra de los profetas se ha confirmado, tanto en el evento como en nuestra historia, desde ese evento0 todo se ha confirmado". 3ro&a&lemente 3edro quera decir m:s, pero por lo menos quera decir eso. Fo es la interpretacin completa, sino una parte. 8o que procuro su&ra'ar aqu es el ec o que 3edro mismo confirma que e! e"ento se aba rea!i'ado. 3ero, cuando 3edro aade su pala&ra prof6tica !m:s se-ura", notas que
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lo lleva m:s all: del evento, de aquella ocasin histrica en el monte. ,e ha aadido al-o a esto, al-o aadido a lo que podramos llamar (si se nos permite llamarlo as) !incidente". $/ncidente poderoso* Al-o m:s se ha hecho !m:s se-uro" en nuestro caso. 4Eu6 es7 U&a !al(*a* (&t! (o Cien, precisamente esto, que es tan real en los otros casos0 no era solamente a!&o de!ante de !os o.os de 3edro (' los otros)0 era al-o que le ocurri a 6l, ' despu6s entr en 6l. Es verdad que ocurri el evento, el acontecimiento, en cierto tiempo ' lu-ar definido. 3ero, adem:s, al-o ocurri dentro de 3edro. Dsted tome nota del conte1to inmediato< 6l ha&la de su partida. 1-Sabiendo *ue en bre"e debo abandonar e! cuerpo, como nuestro Se0or Jesucristo me a dec!arado. 11)o tambin procurar con di!i&encia *ue despus de mi partida "osotros pod6is en todo momento tener memoria de estas cosasD 2 Pedro 1:14-15. %a lle-ado al final de su vida, al final de su ministerio0 pero al-o ha acontecido que le ha so&rellevado a trav6s de todo. Fo es al-o que ha'a quedado en la memoria como una e1periencia o&(etiva, sino que al-o ha ocurrido dentro de 6l. Esto es m:s que una doctrina, m:s que una teora, aun m:s que al-o en la ,a-rada Escritura. 2er al ,eor hace al-o !dentro de" nosotros. 3odemos conse-uir la !verdad" acerca de cualquier cosa ' de todo, toda la verdad que est: disponi&le acerca del ,eor 9es@s mismo ,u nacimiento, ,u vida, ,us o&ras, ,us pala&ras, ,u muerte, ,u resurreccin, todo lo que ha'0 podemos tener toda la !verdad" acerca de la /-lesia, ' cu:nto ha' disponi&le. 3odemos tenerlo todo, sa&erlo todo que no falte nada nuevo para sa&er acerca de esto0 ' cualquier otra cosa que usted quiera mencionar en las Escrituras#, ', aun as, el hecho puede quedar como si nada hu&iese ocurrido dentro de nosotros como un resultado. Me permito pre-untarte< 4Eu6 ha si-nificado todo tu conocimiento acerca de la /-lesia, como un !acontecimiento" en ti para efectuar al-o, para ponerte en una nueva posicin, con una comprensin completamente nueva, que ha'a revolucionado toda tu vida, de manera que toda una especie de cosas es suprimida totalmente como vaca, ' entras en otro orden celestial7 As es como de&e ser. 8a verdadera comprensin espiritual no tiene que ser meramente al-o frente a nosotros tiene que ser al-o dentro de nosotros. As fue en el caso de 3edro, ' podemos tra;ar las huellas de esto en su vida. >i(6monos otra ve; en 3a&lo, su -ran contempor:neo. Aqu tenemos el hecho que en el camino a Aamasco, 9es@s se le apareci en -loria una !u' *ue sobrepasa e! resp!andor de! so!D . Era !al-una cosa" tremendamente o&(etiva que estuvo delante de 6l0 le hi;o caer en tierra como desde afuera. 3ero, como t@ sa&es, cuando ha&la la e1periencia despu6s de aos, dice< a&rad a Eios... re"e!ar a su 2i.o en mi (G:latas 1<1I,1J). Fo fue solamente a 6l fue al-o dentro de 6l. ?oda la vida ' el ministerio del apstol 3a&lo estuvieron &asados ' &rotaron de ese do&le evento, a ! ' en !. 5 la ma(estad del ,eor 9es@s lle- a ser al-o interior en 6l, ' por lo tanto una cosa tremendamente efectiva. 8a respuesta a los crticos, que dicen que ,aulo de ?arso esta&a en una ena(enacin mental, ' por eso fue dominado por una histeria terri&le, ' empe; !a ver cosas", ' se ima-ina&a que eran verdaderas, ' que esa es la e1plicacin psicol-ica de la conversin de 3a&lo la respuesta es su vida de perseverancia, sufrimiento, servicio ' amor0 ' su muerte por causa de su testimonio. ?@ no se-uiras un camino como este &asado en un sueo, una ima-inacin, una histeria. Me atrevo a decir que una mu' pequea porcin de lo que 3a&lo tuvo que encarar durante los treinta aos de su ministerio, noqueara de histeria a la ma'ora de los hom&res. Fo, al-o aconteci en su interior0 la visin hi;o al-o en 6l, tam&i6n como al-o a 6l.
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5 as podramos continuar con otras personas, como 9uan, quien vio al ,eor en ,u -loria. 3ero 'a es suficiente. 8a cosa le ocurri a 6l, pero ocurri dentro de 6l. En verdad, fue un evento0 pero tam&i6n fue un proceso permanente. 3ues a lo lar-o de sus vidas, aquello fue al-o creciente la -rande;a maravillosa del ,eor 9es@s. Ellos no lo captaron todo de una ve;, ni a@n en el maravilloso evento, sino que a trav6s de sus vidas, aquel al-o poderoso que les aconteci, era una reali;acin creciente. 9es@s, en toda la -rande;a de ,u persona ' posicin -lorificada, estuvo dominando todo su hori;onte ' el entero curso de sus vidas. El p (&#(p(o *! la '("()& !"p( (tual Cien, eso nos introduce al principio de todo el asunto, que a&re un campo mu' e1tenso, en el cual podramos movernos por un lar-o tiempo. ,e trata del principio de la verdadera visin espiritual en el interior. Fo en el sentido !visionario", sino visin interior, que es especfica, que es definitiva. 8as visiones pueden ser mu' a&stractas, pero lo que queremos decir con !visin", visin espiritual, es mu' concreto0 es mu' especfico. Est: enfocada una 3ersona, ' esta poderosa 3ersona no es una a&straccin. Fo ha' nada irreal o ima-inario cuando vemos al ,eor 9es@s. +onsideremos todo este asunto, t@ ' 'o, ' el pue&lo del ,eor, como di(imos antes, en nuestras distintas localidades, nuestras distintas situaciones, distintas e1periencias0 esparcidos, tentados ' oprimidos, necesitamos al-o mu' poderoso para sostenernos hasta el final. 8as cosas se est:n poniendo mu' :speras, 4verdad7 8a ma'ora de nosotros nos damos cuenta de que nos encontramos en un espantoso conflicto espiritual, ' la vida cristiana no se est: haciendo m:s f:cil. Est: lle-ando a ser tremendamente difcil meramente aferrarnos ' continuar, permaneciendo particularmente victoriosos. Esa era la situacin cuando 3edro escri&i su carta. Cien, necesitamos m:s que pala&ras, ' m:s que ensueos para salir airosos. Fuestras vidas cristianas tienen que &asarse en esto< !%e visto al ,eor". ,olamente saldremos &ien, si eso es verdad. 3or la operacin ' actividad del Espritu ,anto, enviado del cielo, tenemos que tener una visin interior del ,eor e1altado. Es esencial para toda perseverancia, ' para todo servicio. 8a vida ha de continuar, ' sin eso es precisamente un estor&o0 es mera e1istencia. ,in aquella visin interior, la la&or o servicio no tiene nada para levantarnos, para llevarnos adelante. 3ara todo #vida, la&or ' perseverancia# es indispensa&le que ten-amos esa visin interior del ,eor en ma(estad ' -loria, preservada fresca, preservada clara, ' reanimada continuamente. +on tal visin, toda la esencia de efectividad se resume. U& "!&t(*o *! p op)"(to En primer lu-ar, lo que todos necesitamos, lo que la /-lesia necesita como un todo, ' lo que cada parte de ella necesita, es que seamos dominados por un poderoso sentido de propsito< que ha'a al-o por lo cual vivimos, ' al-o para lo cual tra&a(amos, ' al-o por lo cual persistir ' continuar0 un verdadero propsito maestro en nuestra e1istencia. ,i t@ investi-as este asunto en el Fuevo ?estamento, encontrar:s que estos hom&res ' la /-lesia fueron introducidos en este propsito clave. Estamos tan familiari;ados con la pala&ra misma, que ha perdido su m@sica en nuestros odos !el propsito eterno" , !llamados se-@n ,u propsito". Ellos fueron -o&ernados por este o&(etivo, este &lanco, este al-o hacia el cual esta&an siendo movidos, atrados, constreidos, ur-idos ' asidos0 que cada ve; de nuevo, cuando esta&an a&atidos, ' todo pareca desesperado, reviva en ellos, ' les revivifica&a, ' les resta&leca. Fo era una mentalidad, ni una teora, ni una idea, sino lo que 3a&lo
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llama !el poder que opera en nosotros" Se&n e! poder *ue opera en nosotrosD . All el voca&lo !opera", como sa&es, es aquel del cual o&tuvimos nuestra pala&ra "ener-i;ar" !el poder que nos ener-i;a". 4Eu6 es7 Mira de nuevo, ' ver:s que tena que ver con aquel -randsimo fin, que Aios ha&a fi(ado en cuanto a ,u %i(o, el ,eor 9es@s, en ma(estad universal ' -loria ' plenitud. Ellos ha&an visto al-o de eso en =l. ,e ha&a constituido el -ran propsito que li-a&a sus vidas, ' les conduca a un sentido en que la vida no est: vaca ni falta de si-nificado0 tiene un -ran fin< 2emos lo que es concierne al ,eor 9es@s. ?am&i6n nosotros de&emos tener aquel sentido de propsito, no sea que fracasemos en nuestro pro-reso. Fo slo era ! cierto" propsito, sino que esta visin interior espiritual da&a el estmulo a la vida. A trav6s de das ' aos de a-otamiento ' enflaquecimiento, cansancio ' desen-ao, acerca de muchas e1periencias de desilusin ' que&rantamiento, no es difcil perder el incentivo, ' se puede uno pre-untar, 4vale la pena7 49ustifica el esfuer;o7 4Fo -astamos nuestra fortale;a en &alde7 Fecesitamos incentivo. Era esta comprensin de +risto quien pas por ese camino de cansancio ' asolamiento ' triunfo, ' ha&iendo sido -lorificado, ' ahora presente en -loria, lo que les provea el incentivo, suministra&a a la vida un estmulo, un motivo, un poder. 3o*! *! #oh!"()& Adem:s, en esta visin ha' el efecto de cohesin. Dna visin es al-o mu' cohesivo0 es decir, tiene el poder de atraer a la -ente en unidad, manteni6ndolos (untos, haci6ndoles un pue&lo !unido!, en tal forma que pro-resan (untamente0 ellos comparten una visin. 8a -ran ilustracin de esto es Fehemas ' el pue&lo contempor:neo de 6l, con su visin @nica. +onsidera t@ toda la variedad de -ente, ' la variedad de dones ' calificaciones0 se menciona toda clase de artesanos ' profesionales0 cada am&iente de vida0 pero forman un solo pue&lo, una unidad firme, meramente porque tienen una misma visin. Aquel muro ' la reedificacin de la ciudad dominada el cora;n ' la mente de cada uno, ' les (unta&a en una unidad maravillosa. Fo ha' otra manera de tener unidad, que realmente ver al ,eor 9es@s, ' enfocarse a =l en el trono, encima de todo, so&re todo. Eso nos reunir:. %e dicho que lo que todos necesitamos es el poder de perseverar, ' es precisamente en este punto, como hemos visto, que 3edro introduce la transfi-uracin. =l ha&la de sometida a prueba "uestra %e, muc o m6s preciosa *ue e! oro, e! cua! aun*ue perecedero...D (1 Pedro 1:7) la prueba de vuestra fe. Muchas tentaciones0 6l enfoca la visin como el poder para perseverar ' continuar a trav6s de todo. ,e nos dice que Mois6s se sostuvo"como "iendo a! Jn"isib!eD (Heb. 11:27). Este es el poder. Ahora &ien, t@ puedes ver esto desde el punto de vista opuesto ' contrario. $+onsidera los efectos de la p6rdida de visin* Fo importa cu:ntas otras visiones el pue&lo del ,eor pueda tener, tan pronto pierden la visin del ,eor mismo, como ,eor de todo, como en el trono, 4qu6 acontece7 3ierden su sentido de propsito0 pierden su conocimiento de un verdadero o&(etivo en su e1istencia. Entonces, para continuar necesitan su&stitutos para esa visin0 pero estas cosas se -astan ' desen-aan. 8a perdida de visin siempre resulta en la p6rdida de estmulo, de un verdadero incentivo para la vida. En la misma forma, vale para este asunto de cohesin, coordinacin< ,i se pierde la visin, el resultado siempre es desinte-racin, divisin, separacin, confusin ' p6rdida de fuer;a ' esta&ilidad. Fo es un asunto de teora o t6cnica0 es la pura verdad. Al-unos de nosotros sa&emos #' eso es la ra;n por la que ha&lamos de esta manera ahora mismo que cuando un pue&lo verdaderamente ha sido a-arrado por la visin del trono, la ma(estad del ,eor 9es@s, la autoridad
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de +risto, un sentido maravilloso de propsito viene so&re aquel pue&lo, ' un estmulo maravilloso, ' una unidad maravillosa< es un pue&lo unido. El trono lo ha hecho, ' su comprensin de aquel trono. 5 cuando otras cosas ocupan el lu-ar del ,eor cualquier cosa que t@ quieras mencionar entonces comien;a la dis-re-acin. M:s pronto o m:s tarde 6sta empie;a, ' tam&i6n la confusin, el desaliento, la perdida de estmulo ' propsito. 8a respuesta a cada necesidad de nosotros, es una verdadera visin interior del ,eor 9es@s en el lu-ar de autoridad ' -o&ierno ' ma(estad, tanto en lo personal como colectivamente. As fue antao, ' as es ahora. Cuat o !l!m!&to" p (&#(pal!" 4Fotas cmo esta transfi-uracin era la confirmacin ' el cumplimiento de toda la ensean;a7 Mira de nuevo el re-istro de la transfi-uracin en Mateo 17. 4Eu6 tenemos7 ?enemos los cuatro elementos principales de la fe cristiana ' de la vida cristiana. 1- La 3! "o&a *!l S!1o J!"2" 1(Ciniendo Jess a !a re&in de 9es6rea de Ki!ipo, pre&unt a sus discpu!os, diciendo/ <Luin dicen !os ombres *ue es e! 2i.o de! 2ombre= 1-,!!os di.eron/ Mnos, Juan e! ?autista# otros, ,!as# y otros, Jeremas, o a!&uno de !os pro%etas. 11N! !es di.o/ ) "osotros, <*uin decs *ue soy yo= 13>espondiendo Simn Pedro, di.o/ T eres e! 9risto, e! 2i.o de! Eios "i"iente. 14,ntonces !e respondi Jess/ ?iena"enturado eres, Simn, i.o de Jon6s, por*ue no te !o re"e! carne ni san&re, sino mi Padre *ue est6 en !os cie!osD(Mateo 16:13-17). !Tu eres e! 9risto, e! 2i.o de! Eios "i"ienteD . $+reo que en este caso, se pudiese decir que otra ve; 3edro no sa&a de qu6 esta&a ha&lando* Era una declaracin tremenda< !$?@ eres el Mesas, ?@ eres el Mesas* Am&os, el !+risto" ' el !Mesas", quieren decir !el Dn-ido", ' como tal, el %i(o del Aios viviente. Aqu est: el hecho &:sico del cristianismo la 3ersona del ,eor 9es@s. 3ara un hom&re como 3edro, un (udo versado ' saturado en el Anti-uo ?estamento ' la historia he&rea, decir eso si-nifica&a mucho m:s que lo que nos damos cuenta. $3iensa t@ en las cosas tremendas relacionadas con la pala&ra !Mesas"* %a&a tres -randes conceptos del Mesas en /srael. a) El primero lo encontramos en la primera parte de las profecas de /saas el !%i(o de Aavid" , la simiente ' el %i(o de Aavid. ?@ te acordar:s de la profeca de /saas acerca del !v:sta-o de /sai" (Isaas 11:1). Eso era el primer concepto del Mesas que vendra, el Dn-ido, que tomara posesin del ?rono de Aavid, ' todo lo que esto encerra&a. &) En la se-unda parte de /saas, el Mesas es el ,iervo sufriente de 9ehov:0 )e'#redentor, )edentor#)e'0 e Isaas 53 es precisamente el centro de ese concepto del Mesas. 2emos el trono ' la redencin, ' cmo se desarrollar:. c) Encontramos el tercer concepto del Mesas que vendra en el li&ro de Aaniel, captulo L. Es un pasa(e mu' maravilloso. 8,stu"e mirando asta *ue %ueron puestos tronos, y se sent un Anciano de das, cuyo "estido era b!anco como !a nie"e, y e! pe!o de su cabe'a como !ana !impia# su trono !!ama de %ue&o, y !as ruedas de! mismo, %ue&o ardiente. 1;Mn ro de %ue&o proceda y sa!a de de!ante de !# mi!!ares de mi!!ares !e ser"an, y mi!!ones de mi!!ones asistan de!ante de !# e! .ue' se sent, y !os !ibros %ueron abiertos.
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1(+iraba yo en !a "isin de !a noc e, y e a*u con !as nubes de! cie!o "ena uno como un i.o de ombre, *ue "ino asta e! Anciano de das, y !e icieron acercarse de!ante de !. 1-) !e %ue dado dominio, &!oria y reino, para *ue todos !os pueb!os, naciones y !en&uas !e sir"ieran# su dominio es dominio eterno, *ue nunca pasar6, y su reino uno *ue no ser6 destruidoD (D . 7:9,10,13,14). Eso era su Mesas que vendra< )e', ,alvador, ,eor reinante por toda la eternidad, en so&erana universal. +uando 3edro di(o< T eres e! +esas, e! 2i.o de! Eios "i"ienteD , todo eso esta&a incluido en la declaracin. 3or tanto, 9es@s di(o< !$Fo te lo revel carne ni san-re. Mi 3adre conoce el si-nificado de lo que es el +risto, el Mesas, el %i(o, ' de eso se trata*" Cien, he incluido eso, solamente con la intencin de procurar revivir este concepto de la -rande;a de nuestro ,eor 9es@s0 para a'udar a fi(ar la visin. Mi deseo, cuando ha&lamos o leemos de eso, es que t@ veas que tu ,eor 9es@s no es un pequeo ' derrotado seor, derrotado en las manos del -ran enemi-o. ,olamente cuando tenemos tal concepto ' comprensin de ,u 3ersona, saldremos &ien triunfantes. .- La I,l!"(a 8a se-unda cosa es la /-lesia. 8a 3ersona siempre conduce a la /-lesia, en secuencia divina. ) yo tambin te di&o, *ue t eres Pedro, y sobre esta roca edi%icar mi i&!esia# y !as puertas de! 2ades no pre"a!ecer6n contra e!!aD (Mateo1J<1M). 43or qu67 3recisamente por esa ra;n. Es ,u /-lesia, la /-lesia de este Pnico a Euien es dado el )eino ' el trono0 delante de quien todas las naciones se inclinar:n. 8a /-lesia es la incorporacin de la visin del ,eor e1altado. ,i eso es verdad, la har: a ella una -ran /-lesia, una /-lesia poderosa. ,i =ste Pnico =ste del monte de la transfi-uracin, =ste de la visin de Este&an, de la visin de 3a&lo , si =ste Pnico, por el Espritu ,anto enviado del cielo, es incorporado en la /-lesia, entonces $qu6 /-lesia, qu6 /-lesia* 4Es esta la /-lesia con la cual estamos familiari;ados7 4%emos entendido verdaderamente qu6 representa el t6rmino mismo !i-lesia", la incorporacin de =l mismo como ,eor de todo7 /- La # u0 8a tercera cosa es la cru;. Eesde entonces comen' Jess a dec!arar a sus discpu!os *ue !e era necesario ir a Jerusa!n y padecer muc o de !os ancianos, de !os principa!es sacerdotes y de !os escribas# y ser muerto, y resucitar a! tercer daD (Mateo 16:21). Por*ue acontecer6 *ue e! 2i.o de! 2ombre ser6 entre&ado en manos de ombres ! (Lucas 9:44). $,u cru; maravillosa* Me -usta ese pensamiento, esa idea, que cierto escritor e1pres ha&lando de +risto !-o&ernando ' reinando por ,u +ru;". Fo ca&e duda que es asimismo. 8o que pareca humanamente todo lo contrario derrota ' fracaso, p6rdida ' desesperan;a, de&ilidad ' desamparo , se ha demostrado en la historia como la fuer;a m:s potente en el universo la cru; del ,eor 9es@s. Antes de su conversin, ,aulo considera&a la cru; como el sm&olo mismo de opro&io, de afrenta, al-o desprecia&le, al-o para odiar. +on posterioridad di(o< Pero !e.os est de m &!oriarme, sino en !a cru' de nuestro Se0or Jesucristo, por *uien e! mundo me es cruci%icado a m, y yo a! mundoD (!"#atas 6:14). Aesde la ver-Hen;a hasta la -loria. 8a transfi-uracin transfi-ura la cru;. En otras pala&ras, la visin del ,eor -lorificado transfi-urar: nuestros sufrimientos, ' completamente transformar: (untamente todas nuestras aflicciones. 2emos lo que realmente la cru; si-nifica&a en la mente de Aios. 6- La '!&(*a *!l S!1o
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8a cuarta cosa es la venida del ,eor. Por*ue e! 2i.o de! 2ombre "endr6 en !a &!oria de su Padre con sus 6n&e!es, y entonces pa&ar6 a cada uno con%orme a sus obrasD (Mateo 16:27). El punto es 6ste, que la transfi-uracin era la corona ' confirmacin, el complemento de todas aquellas cuatro cosas. Era la corona de la 3ersona. 3edro ha&a dicho< @T eres e! 9ristoBD Cien, el monte de la transfi-uracin dio &uena evidencia a ese hecho cuando le vio transfi-urado. El ,eor le ha&a dicho< )o edi%icare mi J&!esiaD. El monte de la transfi-uracin dio &uena esperan;a para aquella /-lesia, si =l, Aquel Pnico, la i&a a edificar. +omo el ,eor ha&la&a de la cru;, el monte de la transfi-uracin ha&ra de dar una interpretacin completamente nueva ' diferente de la cru;. +omo =l ha ha&lado de ,u venida en la -loria de ,u 3adre, el monte de la transfi-uracin lo e1plica, lo demuestra. ,, ver al ,eor de tal manera -lorificado, es la confirmacin de nuestra entera fe0 ' la se-uridad de nuestro triunfo con =l. El ,eor nos d6 una nueva visin de , mismo, de ,u 3oder, de ,u ma(estad ' de ,u presencia. Captulo / NUESTRA ANCLA 7 EL AMOR DE DIOS EN CRISTO JES8S (1<Lu, pues, diremos a esto= Si Eios es por nosotros, <*uin contra nosotros= ($,! *ue no escatim ni a su propio 2i.o, sino *ue !o entre& por todos nosotros, <cmo no nos dar6 tambin con ! todas !as cosas= ((<Luin acusar6 a !os esco&idos de Eios= Eios es e! *ue .usti%ica. (-<Luin es e! *ue condenar6= 9risto es e! *ue muri# m6s aun, e! *ue tambin resucit, e! *ue adem6s est6 a !a diestra de Eios, e! *ue tambin intercede por nosotros. (1<Luin nos separar6 de! amor de 9risto= <Tribu!acin, o an&ustia, o persecucin, o ambre, o desnude', o pe!i&ro, o espada= (39omo est6 escrito/ Por causa de ti somos muertos todo e! tiempo# somos contados como o"e.as de matadero. (4Antes, en todas estas cosas somos m6s *ue "encedores por medio de a*ue! *ue nos am. (7Por !o cua! estoy se&uro de *ue ni !a muerte, ni !a "ida, ni 6n&e!es, ni principados, ni potestades, ni !o presente, ni !o por"enir, (8ni !o a!to, ni !o pro%undo, ni nin&una otra cosa creada nos podr6 separar de! amor de Eios, *ue es en 9risto Jess Se0or nuestroD $o. %:31-39. D!"pu5" *! la !9p! (!&#(a *! la '("()& Fuestros cora;ones han sido diri-idos a nuestro ,eor 9esucristo -lorificado, como el o&(eto ' la inspiracin de la vida cristiana, perseverancia ' servicio. Fosotros lo hemos visto a =l en el monte de la transfi-uracin, ' hemos visto un poquito de lo que esto si-nifica para los hom&res que esta&an con =l, por el resto de sus vidas, ' lo que +risto -lorificado si-nifica para todos aquellos que, en diferentes ocasiones, formas ' lu-ares, lo han visto a =l en ,u -loria Este&an ' 3a&lo ', aun m:s tarde, 9uan. 9uan, ha&lando muchos, muchos aos m:s tarde de la sola impresin que qued en 6l de aquel tiempo que pas con nuestro ,eor 9esucristo, la suma de lo cual es e1presado en una frase maravillosa que aparece entre par6ntesis en su evan-elio0 pero 4ha ha&ido (am:s un m:s importante ' hermoso par6ntesis7 ) a*ue! Cerbo %ue ec o carne, y abit entre nosotros Iy "imos su &!oria, &!oria como de! uni&nito de! PadreO, !!eno de &racia y de "erdadD (&ua 1:14). 8o que ellos vieron, cuando vieron a nuestro ,eor 9esucristo en ,u -loria, fue la manifestacin de la -racia de Aios.
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Esta porcin de la carta de 3a&lo a los )omanos, que aca&amos de leer al comien;o, me parece a m que es la forma en la cual 3a&lo descri&e lo que 6l vio en el rostro de 9esucristo. Aespu6s de ha&er pensado mucho en esta parte de la 3ala&ra, la impresin que me ha venido a m en este punto, es que hacia esto es a lo que el apstol esta&a tra&a(ando durante todo el camino0 esta es su li&eracin. =l ha estado llevando a ca&o una pie;a de arduo tra&a(o0 6l se ha propuesto un -ran tratado0 ' es que desde ese tiempo ha derrotado a todos los -randes pensadores, en sus esfuer;os de desentraar esta carta e interpretarla. Esa es la sensacin que t@ tienes cuando la lees ' lle-as a este punto. 5 ahora el apstol dice< !Ahora, 4qu6 es esto7 A6(eme decirle lo que he estado por decir todo este tiempo, lo que realmente he tenido en mi pensamiento0 d6(eme descar-ar mi cora;n". 5 6l lo hace aqu, en !estas cosas" a las cuales 6l se refiere. 4Eu6, pues, diremos a esto7" Ae todas estas cosas que 6l ha estado diciendo, 4cu:l es el resultado7 4Eu6 es lo que nos seala7 4+u:l es la suprema si-nificacin e implicacin de todo lo que he estado diciendo7 5 6l responde su propia pre-unta, ' li&era de su cora;n esta cosa que ha estado all, apurando todos sus esfuer;os ' todo lo que ha emprendido. Es esta -randiosa, mu' -randiosa revelacin del amor de Eios en Jesucristo. 5o di-o que 6l ha estado tra&a(ando con este propsito. Es un proceso doloroso. 8a primera parte de la carta, como t@ lo sa&es, se ocupa de esta dolorosa ' tam&i6n desa-rada&le necesidad la e1posicin del pecado. 3a&lo lo hace a fondo0 6l va por todo el mundo de los -entiles ' nos da, no una fi-ura e1a-erada, sino una terri&le fi-ura del pecado. Fo ha' nin-@n lu-ar en la Ci&lia donde el pecado en su terri&le estado, sea me(or e1puesto que en la primera parte de esta carta. Es un terri&le cuadro del pecado humano en su estado natural. 5 6l procede del mundo -entil al mundo (udo, el mundo de /srael. Aesde lue-o que #el pue&lo de /srael# esco-ido, ele-ido, llamado, separado ' ha&i6ndosele dado tanto depsito divino, confian;a ' revelacin, tena que tener la 8e'. ?@ no necesitas de la fuer;a policaca en un estado perfecto0 t@ no necesitas le'es si es que no ha' desorden. El hecho de darle la 8e', dice 3a&lo, es slo otra prue&a que, en el caso del pecado, los (udos no son me(ores que otras personas. Por !a !ey, e! pecado es mani%iestoD . 5o he ha&lado de la fuer;a policaca. 8a mera presencia de un polica dice de la e1istencia de lo malo en el mundo0 la mera presencia de la le' indica que ha' desorden. 5 desde lue-o que /srael no es me(or que el resto. El pecado es universal0 el pecado est: en cada criatura0 pecado es el estado de toda la creacin. Es una terri&le e1posicin, descu&rimiento, pero esto es mu' necesario. 5o esto' mu' se-uro que cuando 3a&lo lle- al final de esto, 6l e1hal un suspiro de alivio0 6l esta&a contento de so&repasar esto, ' pasar a otra cosa me(or que esta. Es realmente lo que 6l desea&a. Abu&*a !l p!#a*o: "ob !abu&*a la , a#(a ?@ ves ese punto de vista. Esto es detr:s de lo cual 6l esta&a. *=l de&e hacerlo* 5 Aios nos har: conocer del pecado, la realidad del pecado, lo terri&le del pecado0 el pecado de&e lle-ar a ser una cosa terri&le para nosotros, antes de que podamos apreciar la -racia de Aios. Fin-uno que ha'a visto poco o nada de la pecaminosidad del pecado en su propio cora;n, apreciara (am:s la -racia divina. Grandes dolores, entonces, se han apreciado en esta carta para e1poner la realidad ' la naturale;a del pecado, ' de sus efectos0 no para que trai-a condenacin, no para que la -ente se sienta misera&le, sino para que nos lleve a la -racia de Aios, para en-randecer la -racia divina. As es que el apstol dice< donde abund e! pecadoD ' vemos que a&und so&re los -entiles ' los (udos, so&re toda la ra;a, so&re todo el mundo0 una -ran ola nos ha cu&ierto e inundado toda la creacin , donde el pecado, como el -ran oc6ano, se e1tiende, abund, $la -racia so&rea&und* $8a -racia fue m:s -rande que la -rande;a del pecado*
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As es que finalmente 6l lle-a a esto< <Lu, pues, diremos a esto= Si Eios es por nosotros, <*uin contra nosotros=D Es una cosa maravillosa0 ', como t@ &ien puedes ver, cuando el apstol catalo-a estas cosas que son un verdadero peli-ro para la esperan;a ' la vida ' la oportunidad de suceso, est: ha&lando aqu de su propia e1periencia e historia. Mu' reales ' terri&les cosas son las que catalo-a aqu. ,o&re <tribu!acin..=D 3a&lo conoci al-o acerca de la tri&ulacin0 la tri&ulacin en su e1periencia fue una cosa realmente verdadera. <A an&ustia...=D ,, hemos encontrado a 3a&lo m:s de una ve; an-ustiado0 an-ustiado so&re el estado espiritual de sus amados convertidos, ' las i-lesias. A los ?esalonicenses les ha&la dos veces de sus dolores de parto por ellos0 su an-ustia. <A persecucin ...=D 3a&lo conoci &astante acerca de esto. 2ambre...D =l nos dice que tuvo ham&re0 desnude'...D ,, en desnude;0 o pe!i&ro, o espada...D 5 como si esto no fuera suficiente, !muerte, vida, :n-eles, principados, cosas presentes, cosas por venir, poderes, alturas, profundidades, ' (6l dice< 5o no puedo continuar enumerando ' anali;ando m:s) nin-una otra cosa creada0 esto lo cu&re todo. 5o esto' persuadido que no ha' nada en la creacin todas estas cosas enumeradas o al-una otra que t@ desees a-re-ar a estas , nin-una de estas cosas nos separar: del amor de Aios que es en +risto 9es@s!. $Esto es &racia* $El pecado no necesariamente nos de&e separar del amor de Aios* 4+rees tu esto7 El pecado no tiene que separarte del amor de Aios, porque en )omanos M dice que Dno muri. 9risto es e! *ue muri# m6s aun, e! *ue tambin resucit, e! *ue adem6s est6 a !a diestra de Eios, e! *ue tambin intercede por nosotrosD. 3or lo tanto, el pecado no necesita en este terreno, ', por este motivo, no nos puede separar del amor de Aios. El a&#la Ahora, 'a sea que nosotros individualmente e1perimentemos todas las cosas mencionadas aqu, o no, el hecho es que ha' una -ran cantidad de cosas comple(as que son dadas por las fuer;as del mal, con el o&(eto de separarnos del amor de Aios. ,ufrimiento, an-ustia, persecucin, muerte ' aun vida por cuanto la vida puede ser una cosa terri&le para al-unas personas . Muchas cosas que nosotros e1perimentamos, son slo mandadas por estas fuer;as del mal en todas partes, para decirnos que el amor de Aios no es una realidad0 que Aios no nos ama0 esto es una prue&a positiva0 $esta es la evidencia* En esta tormenta, cuando los vientos soplan de cada esquina, cuando todos los elementos est:n en contra nuestra, necesitamos un ancla0 nosotros necesitamos al-o que nos sosten-a. Fo ha' duda de la devocin de 3a&lo hacia el ,eor. =l sa&a en su propio cora;n que no ha&a controversia entre 6l ' el ,eor. =l no tena la menor idea de que pudiera estar en re&elda contra el ,eor o el estar en una posicin contraria a la voluntad de Aios 'a conocida. ?odo su ser esta&a fi(o ' diri-ido hacia el &enepl:cito de su ,eor, para estar a-rad:ndole ' 6l lo sa&a. 5 a la ve;, con esto en su cora;n, 3a&lo est: confrontando todas estas cosas< su ministerio est: siendo desacreditado0 su nom&re est: siendo difamado0 es sospechoso adonde quiera que va0 6l se mueve en todo el mundo en una atmsfera de sospecha ' ostracismo, ' no slo en el mundo, sino tam&i6n entre cristianos0 6l no es amado universalmente, inclusive en las i-lesias que han tenido su e1istencia por medio de su ministerio. Fo, esta cosa se ha e1pandido, como un vapor horri&le, en todas partes, para de al-una forma destruir a este hom&re ' a su ministerio0 ' no seran pocos aquellos que estaran contentos si estuviera muerto. =l lo sa&a0 ' en estas muchas cosas que 6l e1presa, se encontr casi a diario en su vida. ;<u5 '(o 3ablo !& !l o"t o *! C ("to=
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Dn hom&re, o un cristiano, encontr:ndose con cosas as, necesita un ancla. +uando las cosas te -olpean, ' la con-o(a te so&relleva, t@ necesitas un ancla. ?u ancla no ser: auto#vindicacin o auto#(ustificacin 0 no lle-ar:s a nin-una parte en esa lnea0 tu ancla no ser: ni aun tu propio sentido de (usticia. 8a @nica ancla que sostendr: en todo esto es el amor de Aios por ti. ?@ puedes cometer errores0 ' siempre estamos equivocados cuando pensamos en 3a&lo o cualquier otro apstol que no ha'a cometido errores. 5o sola sentir esto cuando era (oven, ' era al-o terri&le el permitirme pensar que 3a&lo poda estar equivocado, o que al-@n otro apstol pudiera estar equivocado o cometer al-@n error. 5o pensa&a que estos hom&res de&an ser infali&les. Kh no, somos nosotros los que estamos equivocados cuando tomamos esa actitud. 3a&lo cometi errores, ' 6l ca' en dificultades por sus errores0 pero aquello por lo cual 6l sali de esto fue el amor de Aios, el cual no cam&i cuando 'o comet errores. El amor de Aios no me de(a cuando 'o 'erro. +uando fallo, tomo malas decisiones, tomo malas direcciones, tal ve; di-a cosas equivocadas eso no rompe el ca&le entre mi alma ' el ancla de ,u amor0 $lo sostiene* (7Por !o cua! estoy se&uro (se-uro que nin-una de estas cosas, ni nin-una otra cosa creada que se pueda mencionar) nos podr6 separar de! amor de Eios, *ue es en 9risto Jess Se0or nuestroD . El !%!mplo *! I" a!l Eso es lo que 3a&lo vio en el rostro de 9esucristo. 3or esto las pala&ras de 9uan fueron< 5!eno de &racia y de "erdadD. 3a&lo ha certificado esto0 en verdad, esta es su -ran certificacin. 3ecado s, horri&le, terri&le, desprecia&le, malvado, cruel0 infidelidad por parte de /srael0 partiendo de la intencin divina s (porque, despu6s del captulo M, t@ sa&es que 6l nos da una seccin inmediata0 los dos o tres captulos si-uientes son una seccin para ellos mismos para ilustrar ese punto), pero esto no hace nin-una diferencia al amor divino. 3ensemos en esto por un momento, en esta seccin que 6l pone para ilustrar su punto. /srael< <2a desec ado Eios a Su pueb!o= ,n nin&una maneraD (11<1). Es uno de sus nueve en nin&una manera" en esta carta. ,, pero mira lo que /srael ha hecho0 mira al +alvario, mira a su o&ra0 mira a Este&an, mira a su o&ra0 mira a lo que ellos est:n haciendo en todas partes $Jsrae!* ,, ellos pueden estar &a(o (uicio0 ellos pueden estar sufriendo por su pecado, su maldad, su iniquidad0 de&en ha&er sido apartados de su dispensacin como instrumentos de Aios, de&ido a su infidelidad. !3ero", di(o el apstol, !esto no ha terminado el amor de Aios por ellos". 9uicio en este mundo, ' en esta vida, nunca es prue&a de que el amor de Aios se ha'a aca&ado0 tal ve; sea la misma prue&a de ,u amor. Es me(or para nosotros el sufrir cuando hacemos mal, para poder descu&rir al-o nuevo de ,u amor por medio del sufrimiento. Me atrevo a decir que muchos de nosotros hemos venido a lo poco que hemos comprendido del amor divino, a trav6s del darnos cuenta de nuestras propias faltas, ' a lo que ello conduce. 3ero /srael es una -ran ilustracin0 ' aun as, una compaa espiritual del /srael natural ser: hallado en el )eino, ' en la /-lesia. Aios no se ha lavado las manos de ellos eternamente como un pue&lo, ' no ha dicho< Fin-@n (udo, nin-@n israelita tendr: otra oportunidad. Fo es as. ?an malos como ha'an sido, ' ha'an hecho lo que ha'an hecho, =l ha puesto ,u amor so&re ellos, ' ,u amor mantendr: la puerta a&ierta. 3ero 'a t@ ves el mensa(e. !4Eui6n nos separar: del amor de Aios7 4Eu6, pues, diremos a esto7 ,i Aios es por nosotros" ' esto es cmo es =l para nosotros, ' dnde est: =l por nosotros, ' cu:ndo =l est: por nosotros, ' so&re todo ,u amor. 4Eu6 podemos decir7 Cien, despu6s de hacer esta &arrida inmensa de amor divino, ' lue-o ilustrado con /srael en esta forma tan impresionante, 6l responde su pre-unta, su interro-acin, diciendo< As *ue, ermanos, os rue&o por !as misericordias de Eios, *ue presentis "uestros cuerpos en sacri%icio "i"o, santo, a&radab!e a Eios,
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*ue es "uestro cu!to raciona!D (1.<1). 4Eu6 podemos decir7 8a respuesta no es con pala&ras sino con hechos #que present6is vuestros cuerpos, por las misericordias de Aios". Ese amor tan su&lime, tan divino, demanda nuestras almas, nuestra vida, nuestro todo. !,eores, queremos ver a 9es@s". 4Eu6 est:s t@ &uscando7 Esto es lo que t@ de&eras ver cuando ves a 9es@s el amor de Aios en la fa; de 9esucristo.
Captulo 6 MIR>NDOLE? CAMBIADO: TRANS@ORMADO 1Seis das despus, Jess tom a Pedro, a Jacobo y a Juan su ermano, y !os !!e" aparte a un monte a!to# $y se trans%i&ur de!ante de e!!os, y resp!andeci su rostro como e! so!, y sus "estidos se icieron b!ancos como !a !u'. 1+ientras ! an ab!aba, una nube de !u' !os cubri# y e a*u una "o' desde !a nube, *ue deca/ ,ste es mi 2i.o amado, en *uien ten&o comp!acencia# a ! odD (Mateo 17:1,2,5). Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espe.o !a &!oria de! Se0or, somos trans%ormados de &!oria en &!oria en !a misma ima&en, como por e! ,spritu de! Se0orD (2 'or( t(os 3:1%). 8a unin entre los dos pasa(es est: en una pala&ra, desafortunadamente es li-eramente oscurecida en la traduccin. En la versin Qin- 9ames est:< son #amb(a*o" en !a misma ima&enD0 en la revisada< son t a&"+o ma*o" en !a misma ima&enD. 8os revisores ciertamente hicieron un &reve avance so&re lo otro, ' qui;: con fina sensi&ilidad, o sentido de conveniencia, ellos evitaron poner la verdadera traduccin, e hicieron este &reve avance a !transformados". El hecho 'ace en que tenemos la misma pala&ra -rie-a aqu en +orintios como aqu6lla que es usada en Mateo para descri&ir lo que pas en ese Monte. ) se t a&"+(,u ) de!ante de e!!osD0 esa es e1actamente la misma pala&ra como est: aqu traducida alternativamente !cam&iados" o !transformados". 8a traduccin e1acta en +orintios sera, somos trans%i&urados en !a misma ima&enP . As que los hi(os de Aios tienen una transfi-uracin, tal como la tuvo el ,eor 9esucristo. 8a ,u'a fue un evento, un hecho, una cosa0 podemos decir como de un momento. Fosotros no sa&emos cu:nto dur, pero fue en un punto de tiempo definido. 8a nuestra es un lar-o proceso, en verdad, desde el principio de nuestra vida cristiana hasta su clma1. Esto es lo que se supone que nos de&e estar aconteciendo0 estamos siendo ! trans%i&urados en !a misma ima&en de &!oria en &!oriaD.
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El !"pla&*o *! la ,lo (a *!l Homb ! 3! +!#to Esto al momento es mu' desafiante para nosotros, para la historia, vida ' pro-reso cristiano. ?al ve; ha'a ' 'o siempre esto' consciente de estar en terreno mu' delicado al hacer cualquier comparacin entre el ,eor 9es@s ' nosotros , repito, tal ve; ha'a al-o diferente respecto a =l. ,e ha dicho que la transfi-uracin fue el resplandor de ,u deidad, ' no ten-o disputa al-una respecto a esto0 si eso fue as, mu' &ien0 esto no afecta al tema en nada. 3ero nosotros tenemos ra;ones para creer que es al-o m:s que slo aquello de que era el perfeccionamiento de ,u humanidad, ' el resplandor de la -loria de un %om&re a&solutamente perfecto. Fosotros creemos, sentimos ' tenemos el terreno para creer, que al-o de eso fue la intencin de Aios para todos los hom&res, cuando =l di(o< 2a&amos a! ombre a nuestra ima&en y seme.an'aD. 5 cuando ha' tanto en la 3ala&ra acerca de la -loria ' la -lorificacin, que es la consumacin de nuestro pere-rina(e, de se-uro que ha' al-o en la transfi-uracin del ,eor 9es@s que no est: del todo aislado de lo que el ,eor ha propuesto para nosotros. Es ah donde pondr6 el 6nfasis en nuestra consideracin presente0 este es el punto. En verdad, en una meditacin anterior acerca de este asunto, hemos dicho esta misma cosa. Ai(imos que la -loria que tom posesin de =l, ' eman de =l, le llen ' transfi-ur, era la -loria de ,u personalidad satisfaciendo completamente a Aios. 3orque la satisfaccin de Aios es siempre el terreno de -loria en dondequiera que se lea en la Ci&lia. +uando t@ quieras encontrar en al-@n lu-ar aquel estado de cosas con el que Aios pueda estar mu' &ien a-radado, hallar:s all la -loria0 la -loria llena ' des&orda. Este es el caso supremo en el ,eor 9es@s, ' esto es el por qu6 en este punto, la vo; del cielo lo atesti-u, lo seal, ' di(o< ...en *uien ten&o comp!acenciaD. El 3adre esta&a completamente satisfecho. )epito entonces, que fue la -loria de ,u personalidad como el %i(o del %om&re0 porque casi en asociacin con esto, =l ha&l de ,u se-unda venida como !a "enida de! 2i.o de! 2ombre en !a &!oria de! PadreD. Esto en lo que a ,u perfeccin se refiere, no fue al-o que se llev a ca&o en el monte. El monte fue la marca ' la consumacin de ,u perfeccionamiento. Fo me refiero al asunto del pecado pecador o sin pecado , sino al perfeccionamiento de ,u car:cter, el perfeccionamiento de ese hom&re interior, a lo que nosotros llamamos personalidad. 3ersonalidad es una cosa e1traa, una cosa elusiva, al-o que no lo puedes a-arrar, pero t@ no puedes confundirla0 esta es !a persona dentro el hom&re de adentro. Ahora, =l, en esa vida interior ,u'a, ha resuelto todo este asunto de la complacencia de Aios, la satisfaccin de Aios por medio de ,u vida. %u&o la apro&acin divina en ,u &autismo en pala&ras similares, indicando, pro&a&lemente, que sus treinta aos de vida fueron apro&ados0 ciertamente indicando que el paso que =l esta&a dando ahora, saliendo en p@&lico con la cru; aceptada (porque ,u &autismo ciertamente implica esto), fue apro&ado. Esto tra(o la pala&ra del cielo< +i 2i.o amado, en *uien ten&o comp!acenciaD. 3ero ahora este perodo, entre el &autismo ' la cru;, est: conclu'endo, $' qu6 periodo* Dn escritor del Fuevo ?estamento dice que =l fue tentado en todo se&n nuestra seme.an'a"B. 5 todo eso fue recapitulado en un corto perodo de tres aos ' unos cuantos meses. ,, el infierno lo pro&0 el mundo lo pro&0 ' en un sentido, el cielo le pro&. =l fue tentado en todo detalle ' -an en todo. =l, en aquel tiempo, fue perfeccionado a trav6s de sufrimientos, por !o *ue padeci aprendi !a obediencia". Aquel tiempo tra(o esa vida interna, esa personalidad interna a la perfeccin. Ahora, t@
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vas a ver por qu6 esto' diciendo esto al principio0 esto no es nuevo, esto no es fresco, pero es &:sico para todo el resto. Ese es el punto. No"ot o" to*o" "omo" t a&"+(,u a*o" El apstol se aferra a esa misma pala&ra, ' dice< !,omos todos... somos transfi-urados en la misma ima-en." 5o esto' contento que 6l ha'a usado esa pequea pala&ra con su si-nificado tan comprensivo !,omos todos..." =l no est: slo ha&lando acerca de s mismo ' sus compaeros de tra&a(o, hermanos en la o&ra0 6l est: ha&lando de los corintios ' todos los cre'entes. :osotros todos, mirando a cara descubierta como en un espe.o !a &!oria de! Se0or, somos trans%ormados de &!oria en &!oria en !a misma ima&en, como por e! ,spritu de! Se0orD . =l se apodera de esa misma pala&ra, ' la trae a todos los santos, haciendo de aquello que ha sido perfeccionado ' completado en el ,eor 9es@s, un proceso continuo en la vida de los cre'entes. =l est: diciendo< 8o que fue completado ' perfeccionado en Aquel Dno, ha de ser ahora reproducido en nosotros pro-resivamente0 esa perfeccin, ese car:cter, esa personalidad la personalidad del ,eor 9es@s perfeccionada, trada dentro nosotros, desarrollada en nosotros, manifestada a trav6s nuestro. 3odemos i-ualmente &ien sustituir la pala&ra !car:cter" por !personalidad". Ahora la primera cosa que se de&e anotar acerca de esto, que es, desde lue-o, alentadora ' de -ran a'uda, es dnde el apstol termina esta declaracin, como por e! ,spritu de! Se0orD . +on todo aquello que sa&emos de la venida del Espritu ,anto, la 3ersona ' o&ra del Espritu ,anto, todos los efectos del advenimiento ' ha&itacin del Espritu, recono;camos esto como supremo< la o&ra inclusiva del Espritu ,anto, en todas sus m@ltiples actividades, es una cosa e! reproducir a! Se0or Jess en un pueb!o. +uando t@ oras acerca del Espritu ,anto, ' ha&las del Espritu ,anto, recuerda eso. El supremo ' comprensivo o&(eto del Espritu ,anto es el de reproducir al ,eor 9es@s, en ,u car:cter, ,u personalidad, ,u perfeccionada hom&ra o humanidad, en un pue&lo. Eso nos prue&a mucho, a ti ' a m. ,i realmente lo contemplamos ' ello ha desafiado mi propio cora;n al punto de hacerme mu' indeciso para ha&lar li&remente , la prue&a del Espritu ,anto teniendo su camino en tu vida ' la ma, la prue&a de que =l est: ah ' que =l est: haciendo ,u o&ra, es nuestra transfi-uracin. En otras pala&ras, lo que +risto es en ,u humanidad perfecta, 4est: lle-ando a ser m:s ' m:s verdadero en nosotros, en nuestras naturale;as, en nuestros cora;ones7 8a prue&a real de una vida -o&ernada por el Espritu 'ace aqu< el incremento pro-resivo del car:cter de +risto. ,i nos vamos a encontrar los unos a los otros como verdaderos hom&res ' mu(eres -o&ernados por el Espritu, lo que de&emos encontrar los unos en los otros es al ,eor 9es@s, ' eso de&e ser, no solamente ho', no slo una ve; en nuestras vidas, sino 'endo adelante todo el tiempo. T a&"+(,u a*o" po m!*(o *! la l(b! a#()& *!l E"p (tu Esa es la prue&a ' la evidencia ' el desafo de la presencia del Espritu ,anto, ' de la li&ertad del Espritu ,anto para o&rar. Mira, el apstol dice aqu, (ustamente en una frase anterior< Eonde est6 e! ,spritu de! Se0or, a!! ay !ibertadD (2 'or. 3:17). =l est:, de hecho, haciendo una comparacin o un contraste con la vie(a dispensacin de la le', #Mois6s descendiendo con la 8e'. All todo era compulsin0 all todo era !de&es" ' !no de&es"0 esclavitud, servidum&re, limitacin, supresin, represin, una an-ustiosa ' consumante lucha. Ahora todo esto se ha ido, ' el Espritu viene ' tiene su manera. Mois6s, aun representando este orden de cosas, ' esta dispensacin, tuvo que ponerse un velo so&re su rostro, no para esconder la
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-loria, sino para esconder la partida de la -loria, ' pretender0 pretender porque, como t@ lo sa&es, esta era una dispensacin del pretender, en lo e1terior. Esto es de lo que el ,eor esta&a en contra en ,u da, con las escri&as ' fariseos. =l los llam "hipcritasR, es decir, pretendan al-o que no era verdadero0 era todo puesto encima, por fuera. 8a -loria que se ha&a ido no era vista de&ido a este velo de pretensin. 3ero con +risto, dice el apstol, todo aquello se ha ido. El Espritu ha venido, ' ha venido adentro0 ha entrado en nosotros0 ahora nos ha hecho li&res de toda esa suerte de cosas. +uando el Espritu es ,eor, ha' li&ertad0 todo es espont:neo, es li&re, simplemente sucede0 t@ no tienes que hacer creer, luchar, an-ustiarte, preocuparte ' reprimir0 sucede si el Espritu ,anto est: all. 45 qu6 pasa, qu6 sucede7 +omien;a la -loria del ,eor #es decir, la perfeccin de ,u %umanidad , ' contin@a para e1presarse de por s en nosotros, espont:neamente. Esa es !la vida del Espritu". Es !vida cristiana normal". %a' al-o su&normal en caso de que no sea as, ' al-o anormal si es que t@ lo est:s fin-iendo. 3ero lo !normal" es que el Espritu ,anto, teniendo ,u camino, ha-a una cosa< =l hace que +risto sea m:s ' m:s manifiesto en nuestros cuerpos mortales. As que aquello es el cora;n de esto. Ahora, el punto es, que esta es la o&ra del Espritu ,anto. Eso nos a'uda mucho, que el Espritu ,anto ha'a tomado la responsa&ilidad por esto en ,us propias manos. ?@ ' 'o no tenemos que luchar para ser como +risto. +on todo el de&ido respeto hacia ?om:s de Qempis, esta no es una !imitacin" de +risto al-o que nosotros tratamos de hacer. Es esto< para un verdadero hi(o de Aios, que definitivamente no est: poniendo o&st:culo en el camino del Espritu ,anto, es tan natural lle-ar a ser cada ve; m:s como +risto, como el respirar. Ahora, t@ no te detienes para discutir la pre-unta si vas o no a respirar, cu:ntas respiraciones vas tener0 si es que vas a respirar ahora, o -uardarlo para m:s tarde, o hacer una teora de ello t@ lo haces sin pensarlo. 5 es as de natural, porque el Espritu ,anto es nuestro aliento, nuestra vida. $3on esto contra las muchas dificultades con las que las personas se encuentran para ser como +risto* T a&"+(,u a#()& po m!*(o *! p u!ba" Ahora, lo que se dice aqu son estas dos cosas< 3rimeramente, est: el modelo perfecto, completo +risto -lorificado. El Espritu ,anto viene a e(ecutar ese modelo pro-resivamente en las hi(os de Aios. =l ha venido para ese propsito, tomar control ' hacerlo. Fo nos permitimos decir cmo lo har: =l. =l esco-e ,u propio medio. Eso -uiar: a lo si-uiente. El apstol prosi-ue< Tenemos este tesoro en "asos de barro, para *ue !a eFce!encia de! poder sea de Eios, y no de nosotrosD (. +orintios G<L). Ahora, 4cmo va a ser hecho7 4+mo van a contener estos fr:-iles vasos de &arro, ' cada ve; m:s contener ' manifestar esta -loria del car:cter de +risto7 ?al ve; no en la forma como nosotros pensamos, o esco(amos. 7,stamos atribu!ados en todo... en apuros... 8perse&uidos... derribados...1;!!e"ando en e! cuerpo siempre por todas partes !a muerte de Jess... 11nosotros *ue "i"imos, siempre estamos entre&ados a muerte por causa de Jess... 1$!a muerte acta en nosotrosD. Eso es un poco desconcertante, desalentadora lista de cosas, pero es as como el ,eor lo hace. El hecho no es menos cierto que esto, as nos -uste o no0 el estar atri&ulados por todos lados si-nifica que estamos siendo trados a al-o m:s del ,eor 9es@s, ' que al-o m:s del ,eor 9es@s es impreso en nosotros. Esto si-nifica que t@ ' 'o nunca vendremos a esta transfi-uracin sino slo por medio de estas tri&ulaciones ' adversidades. Estos son los medios del Espritu ,anto para nuestro perfeccionamiento, de nuestro crecimiento en +risto.
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Es una pena que de&a ser as0 una -ran pena que nosotros no podamos ser como +risto, sin ha&er sido puestos en dificultades ' pro&lemas ' sufrimientos. $3ero es as como es* Aale a la -ente a&soluta e1encin de toda clase de pro&lemas ' dificultades0 ' ver:s qu6 clase de personas son< e-oc6ntricos, autosuficientes, imponentes. 8as personas que nunca se enferman tienen -ran dificultad para ser compasivos ' compresivos con los enfermos. Ellos tienen, por lo menos, que hacer un -ran esfuer;o para ser pacientes con ellos $por eso es que me -usta que los doctores est6n enfermos a veces* 3ero la compasin, comprensin, paciencia, nos vienen a lo lar-o de esta lnea de dolorosas e1periencias. Es un asunto de car:cter, 4no es cierto7 5 as, el apstol pone a la lar-o de nuestra transfi-uracin todas estas dificultades ' adversidades. En efecto, 6l dice< Este es el material del Espritu ,anto. Estos son los instrumentos del Espritu ,anto para tra&a(ar a +risto en nosotros. ,i no somos re&eldes, si no permitimos que la amar-ura trepe en nuestro espritu si-ilosamente, esto opera de esa manera. Ca(o el -o&ierno del Espritu ,anto, sufrimiento ' tri&ulacin, dificultad ' adversidad, reali;ar: esto. O#upa*o" #o& !l S!1o 3ero entonces el apstol aqu nos seala. =l dice< :osotros todos, mirando a cara descubierta como en un espe.o...D 8os revisores han tenido al-una dificultad aqu, como tuvieron los traductores de la versin autori;ada, ' ellos no han o&viado su dificultad. Aqu ha' un asunto en que realmente no sa&an e1actamente lo que 3a&lo quiso decir0 de modo que lo pusieron en estas diferentes formas lo que nosotros tenemos en el te1to ' lo que tenemos al mar-en. Euiso decir que nosotros somos un espe(o, que la ima-en es puesta en nosotros como puesta en un espe(o ' entonces la refle(a. 4Es esto lo que quiso decir7 4K quiso decir que +risto es el espe(o ' que nosotros estamos mir:ndolo a =l, ' =l est: refle(ando la -loria de Aios7 3ienso que esto es lo que quera decir. El ha&l de !a &!oria de Eios es !a %a' de JesucristoD. +reo que la pala&ra !fa;" ah, es equivalente a !espe(o". ,6 que no es la misma pala&ra -rie-a, sino que es slo otra pala&ra en si-nificado0 es !en la fa; de 9esucristo". !Fosotros, mirando como en la fa; de 9esucristo"0 esto es a lo que el apstol se refera aqu. Ahora, la pala&ra !mirando" es una pala&ra poderosa0 no es slo echar una mirada, es !fi(ar nuestra mirada". Esto es a lo que el Fuevo ?estamento se refiere por mirar. Fosotros todos, fi(ando nuestra mirada en +risto, as como =l refle(a en ,u 3ersona la -loria de Aios, la satisfaccin de Aios, la mente de Aios en perfeccin. El punto es que t@ ' 'o de&emos contemplar al ,eor 9es@s es espritu, ' de&emos estar mu' ocupados con =l. Ae&emos tener nuestro 8u-ar ,antsimo donde nosotros nos retiremos con =l. Ae&emos tener un lu-ar secreto donde -astemos tiempo con =l. 5 no solamente en ciertas ocasiones especiales, sino que de&emos &uscarle se-@n nos movemos, para siempre tenerle delante de nosotros. Al mirar al ,eor 9es@s, contempl:ndole, seremos cam&iados en la misma ima-en. El Espritu ,anto o&rar: so&re la &ase de nuestra ocupacin. ?@ te conviertes en aquello que te o&sesiona0 lo que te ocupa, 4no es cierto7 42es t@ con lo que la -ente est: ocupada7 5 t@ puedes ver su car:cter variando con sus o&sesiones. Ellos se est:n convirtiendo en la misma cosa que los o&sesiona0 ellos est:n cam&iando0 ellos se est:n volviendo diferentes. Al-o se ha apoderado de ellos0 no pueden pensar en otra cosa, ha&lar de otra cosa0 ' esto est: transformando su car:cter. Ahora 3a&lo dice< !3ara mi el vivir es +risto estando ocupado con El". Esta es la pala&ra equivocada, pero no o&stante ser: &ueno si =l se vuelve nuestra !o&sesin",
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nuestra continua ocupacin, al nosotros fi(ar nuestra mirada resueltamente en =l. El Espritu nos cam&ia en la misma ima-en. AE"t! m(&("t! (oB !" pa a to*o"? u& a"u&to *! #a C#t! Fote el conte1to de estas pala&ras en . +orintios. El apstol aqu se refiere principalmente al efecto de la vida de cre'entes en este mundo, so&re esta tierra. =l llama a este efecto !este ministerio". ?al ve; aquella pala&ra necesita transfi-urarla para nosotros. Fote que cuando 6l dice< !Fosotros todos, mirando...", 6l inclu'e a todos los cre'entes en esa pala&ra !ministerio". Es a todos los cre'entes a quienes 6l est: ha&lando acerca del ministerio. 5 aqu 'ace una tremenda diferencia. Fuestros conceptos, t6cnico ' profesional del !ministerio" son ma'ormente e1ternos. Eso es, t@ das un ttulo0 t@, m:s o menos, te pones un uniforme0 ' as t@ eres el !ministro". ?odo es puesto por fuera, por lo tanto esto puede ser artificial. 3ero lo que el apstol est: diciendo aqu es que el ministerio no es al-o que t@ te pones, sino al-o que &rota de adentro. Todos nosotros ' eso te inclu'e a ti, a mis hermanos ' mis hermanas somos llamados al ministerio. +ualquier aplicacin especial de esta pala&ra, slo sera permisi&le en el Fuevo ?estamento en cuanto a medida, ' no en cuanto a clase. Esto es, que al-unos tienen un ministerio especial, ' ellos son ministros de Aios en esa manera particular. +on esa medida particular. Fo es que ellos son una clase de llamados !ministros" ' otras personas son !laicos" tales ideas son e1traas al Fuevo ?estamento. !Fosotros todos, mirando", tenemos el ministerio como resultado de aquella mirada. 5 as, todos somos llamados al ministerio0 es slo el efecto de nuestro estar aqu. Ahora, 4qu6 es lo que el apstol est: diciendo respecto a esto7 El est: diciendo claramente que la personalidad ' el ministerio de&en ser uno $+u:n escudriador es esto* 3ero $cu:n m:s si-nificativo* El ministerio no de&e ser !al-una cosa" predicacin, ensean;a ' todas esas cosas que se llaman !ministerio" , al-o simplemente hecho, mientras que el hom&re en s mismo es diferente, ' la persona est: aparte. 8o que 3a&lo est: diciendo tan enf:ticamente aqu es esto, que cuando te encuentras con un hom&re o mu(er, verdaderamente ha&itados ' -o&ernados por el Espritu, lo que ellos dicen &rota de sus vidas es parte de su misma vida. ,u ensean;a se puede ver que ha sido -ravada en su historia ' e1periencia. +uando ese hom&re o esa mu(er &usca ensear, !ministrar", decir al-o de car:cter cristiano a al-uien, es sa&ido que esto sale de una historia secreta con Aios, al-o que el Espritu ,anto ha hecho en ellos. ,u ministerio ' su car:cter son id6nticos. Esto es en verdad mu' importante0 es indispensa&le. Ese es el por qu6 el Espritu ,anto es tan meticuloso concerniente al car:cter, mu' cuidadoso acerca de la personalidad, acerca del hom&re interior, la vida interior. Es por eso, que si estamos &a(o ,u -o&ierno ' esto no es aplica&le a todo el que ministra, o est: en el servicio cristiano, pero s nosotros realmente estamos &a(o el -o&ierno del Espritu ,anto, si nosotros, en pala&ra, nos so&repasamos de lo que es la realidad en nuestras propias vidas, el Espritu ,anto nos lo mostrar:, ', en efecto, se encar-ar: de llevarnos a la altura de nuestra ensean;a de que la cosa sea mantenida en correspondencia ' &alance. 4Al-una ve; has dicho al-o, ' el Espritu ,anto te ha chequeado, ' dicho< 4Es cierto esto de ti7 4Eso al-o que t@ has dicho7 Es mu' importante ', si fu6ramos honestos, no lo tendramos de nin-una otra manera. Fosotros queremos que sea as. El (mpa#to *! la ,lo (a 3ero esto es al-o que involucra la -loria ese es el punto.
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Es que e1iste tal cosa como el poder del Espritu ,anto en la -loria. %a&lamos de ello en una ocasin previa como el !impacto", el impacto de la transfi-uracin en aquellos hom&res0 ' el impacto de la visin del ,eor en cualquiera despu6s, fue lo que re-istr el poder. Ahora, usted ' 'o tal ve; anhelamos ' ansiamos -randemente que ha'a impacto en nuestras vidas, que ha'a poder, que nuestra vida lo re-istre, que nuestra presencia no de(e las cosas como esta&an. En la medida que continuamos, anhelamos que, cuando ha'amos pasado, al-o ha'a sido de(ado como una impresin, al menos a trav6s de nuestra presencia, ' tal ve; a trav6s de nuestro ministerio0 al-o que permane;ca. ,, impacto es una mu' &uena pala&ra. Eso est: li-ado con la -loria esto es la -loria. ,e re-istra, es al-o que permanece. Al-unas cosas podr:n venir, ' por un tiempo la -loria puede ser cu&ierta, pero ha' al-o all que sur-ir: nuevo. 5o ten-o que confesar que he tenido dificultad en comprender ' a la ve; ha' al-o de comprensin, por qu6 todos hemos sido hechos de la misma manera, cmo es que tres hom&res, ' uno en particular, pudieron estar en el monte de la transfi-uracin, ' en ,u hora de necesidad, pudieron ellos a&andonarlo ' huir por sus propias vidas0 o cmo uno entre ellos fue quien, por revelacin del 3adre, declar que 9es@s era el +risto, el %i(o del Aios 2iviente. +mo es que este hom&re cuando lle- el tiempo, pudo ne-arlo con (uramentos ' maldiciones. 5 todava, esto fue cu&ierto por un velo, por el momento0 la -loria vino despu6s. 8a -loria le vino a 3edro al final. Muchos aos m:s tarde 6l se acuerda< !Estuvimos con =l en el monte santo". Aquello permaneci. %u&o un eclipse temporal, pero fue al-o de lo que ellos no se olvidaron. Aios no permita que tal eclipse sea verdadero en nosotros0 tal ve; nunca tendremos que se-uir el mismo camino que ellos si-uieron. 3ero ha' una permanencia acerca de este asunto un efecto que permanece, ' es realmente tener a +risto revelado en el cora;n0 ' por esa revelacin interna de =l, ha' una manifestacin de ,u car:cter, al-o permanente. Ahora est: claro que nosotros no podemos decir esto de todo lo que es llamado !ministerio". Es un sermn, una direccin, al-o dado ' que pasa. 5 si-ue as en una rutina, semana tras semana, semana tras semana. 3ero, por supuesto, no queremos que eso sea as. )ealmente no queremos entrar ' salir, que slo ocurran cosas, no de(ando una marca permanente. Fo, ha' un impacto li-ado con esto. Entonces, no es un asunto que nosotros llamamos !el ministerio" al-o e1terno. El !ministerio" con 3a&lo no es al-o menos ni nin-una otra cosa que lo que es verdadero de +risto &rotando de la vida de ,us siervos, de ,u pue&lo0 estando ah, ' &rotando. 1Por !o cua!, teniendo nosotros este ministerio se&n !a misericordia *ue emos recibido, no desmayamos. $Antes bien renunciamos a !o ocu!to y "er&on'oso, no andando con astucia, ni adu!terando !a pa!abra de Eios, sino por !a mani%estacin de !a "erdad recomend6ndonos a toda conciencia umana de!ante de EiosD 2'or( t(os 4:1,2.
Captulo D NACER DE DIOS P,! poder de! A!tsimo te cubrir6 con su sombra# por !o cua! tambin e! Santo Ser *ue nacer6, ser6 !!amado 2i.o de EiosP Lucas 1:35.
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P1$+as a todos !os *ue !e recibieron, a !os *ue creen en su nombre, !es dio potestad de ser ec os i.os de Eios# 1(!os cua!es no son en&endrados de san&re, ni de "o!untad de carne, ni de "o!untad de "arn, sino de EiosP &ua 1:12,13. P5o *ue es nacido de !a carne, carne es# y !o *ue es nacido de! ,spritu, espritu es R &ua 3:6. P,stas cosas os e ab!ado para *ue en m ten&6is pa'. ,n e! mundo tendris a%!iccin# pero con%iad, yo e "encido a! mundoP &ua 16:33. P1+irad cu6! amor nos a dado e! Padre, para *ue seamos !!amados i.os de Eios# por esto e! mundo no nos conoce, por*ue no !e conoci a !. $Amados, a ora somos i.os de Eios, y an no se a mani%estado !o *ue emos de ser# pero sabemos *ue cuando ! se mani%ieste, seremos seme.antes a !, por*ue !e "eremos ta! como ! esP 1 &ua 3:1,2. RPor*ue todo !o *ue es nacido de Eios "ence a! mundoR 1 &ua 5:4. 3oniendo todas estas Escrituras (untas, acerca del nacimiento del ,eor 9es@s ' aquellas acerca del nacimiento de los cre'entes, 'o no esto' errado al encontrar una -ran diferencia. Dno siempre tiene que salva-uardar este asunto de la 3ersona del ,eor 9es@s. =l fue el Aios verdadero de Aios verdadero0 PEios %ue mani%estado en carneP# P,manue!, Eios con nosotrosD . En esto =l permanece solitario, @nico0 no ha' otro como =l. ,u nacimiento fue diferente, hasta de aquel nacimiento de cada hi(o de Aios< fue diferente en su -6nero0 fue diferente en su -rado. La #o !"po&*!&#(a !&t ! !l &a#(m(!&to *! C ("to $ !l &u!"t o Aun as, ha' factores en ,u propio nacimiento que constitu'en la naturale;a del nacimiento de cada cre'ente. Aparte de ,u Aivinidad de(ando de lado la Aeidad con =l ha' al-o todava en estos pasa(es acerca del nuevo nacimiento de los cre'entes, que corresponde a ,u nacimiento. Es a uno de estos aspectos al que le vamos a prestar atencin ahora. )especto de que =l es @nico, confo en que t@ no va'as a confundir los dos, en cualquier incidencia. Al mismo tiempo, ' por otro lado, confo que t@ podr:s reconocer lo que 9uan di(o, aquello que es verdad en =l, en su propio reino, ' se-@n su -enero, es tam&i6n cierto en nosotros ( 1 &ua 2:%). 5, en este asunto del nacimiento ' de la nueva vida de los hi(os de Aios, nosotros podremos comprender me(or, si reconocemos al-unos aspectos en el nacimiento del ,eor 9es@s. 3orque ,u nacimiento nos da, conforme lo he dicho, todos los factores que van a formar a un verdadero hi(o de Aios. El &u!'o &a#(m(!&to: u&a (&t! '!&#()& *('(&a 8a primera cosa, que es totalmente evidente, es que el nacimiento del ,eor 9es@s fue una intervenciJn divina en la vida humana0 ' esto es cierto respecto del nuevo nacimiento de cada cre'ente0 no es nada menos que la intervencin divina en la vida humana. Fosotros no nos detenemos en los mnimos detalles del nacimiento de +risto, pero est: perfectamente claro en esta forma, que desde el cielo vino un visitante celestial, haciendo un anuncio0 ' del mismo cielo, el Espritu ,anto vino hacia dentro de la vida humana e intervino, e hi;o al-o al-o que de&eramos ver, confo, en un minuto. El punto es que aqu hu&o una irrupcin del cielo en la vida humana. ?al ve; te pre-untas por qu6 esto tiene que ser acentuado, ' darle tanto 6nfasis. 3ero d6(anos ser &ien claros al decir que esto no es lo que ampliamente se conci&e ' ensea acerca del nuevo
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nacimiento. /ncluso con las me(ores intenciones, el nuevo nacimiento es a menudo colocado en la parte del hom&re, #que es lo que el hom&re hace. El hom&re tiene que hacer al-o, 'a sea levantar su mano, o hacer una declaracin, o firmar al-@n documento, o tomar una decisin, o hacer una profesin, aceptar ciertas cosas que han sido dichas, ' cosas seme(antes. ?al ve; estas cosas se proponen para a&rir el camino para Aios0 pero, incluso si nosotros permitimos esto, las personas son -eneralmente de(adas con la idea de que es al-o que ellos han hecho. Ellos han aceptado a +risto0 ellos han aceptado el cristianismo0 ellos han hecho un -esto0 ellos han hecho al-o0 ellos se han convertido en cristianos por lo que ellos han hecho, por su propia accin. Na#(*o &o po la 'olu&ta* *!l homb ! "(&o *! D(o" Ahora, siendo completamente -eneroso ' no del todo crtico, es mu' importante el reconocer que el nuevo nacimiento nunca se lleva a ca&o por al-o que nosotros ha'amos hecho. Funca es realmente consumado por al-@n hecho de nuestra propia voluntad, o de nuestro propio deseo, o de nuestro propio pensamiento nunca lo es. P5os cua!es no son en&endrados de san&re, ni de "o!untad de carne, ni de "o!untad de "arn (el hom&re, el cual es el su(eto de este punto, o el otro hom&re, el que &usca el reali;arlo) sino de EiosP (&ua 1:13). ,i Aios no interviene en la vida ' en la historia humana, irrumpiendo, como fue, desde el cielo, si el Espritu ,anto no nos cu&re, ' =l mismo produce una nueva vida, aquello no es un nuevo nacimiento0 ha' al-o que le hace falta. ?al ve; t@ estar:s pensando, el por qu6 de este mensa(e. ?e dir6 el por qu6. +on una -ran preocupaciJn ' preocupacin es una pala&ra d6&il , en la medida en que uno va por el mundo en contacto con cristianos ' con la cristiandad, lo @nico que es -ravado en nuestro cora;n, arrolladoramente, al-unas veces casi al punto de desesperacin, es la necesidad de que aquellos que llevan el nom&re de RcristianosR cono;can la verdadera naturale;a de lo que si-nifica ser hi(o de Aios. 3arece, por lo menos muchos de ellos, ha&er tomado al-o de afuera, por su propia voluntad, eleccin ' acto, ' s, muchos no tienen realmente la m:s mnima idea de lo que si-nifica ser RnacidoR del cielo. 5 en todo el tra&a(o necesario para la recuperacin, en cada porcin del propsito divino en este tiempo, esta es una de las necesidades la restauracin del verdadero si-nificado del nuevo nacimiento, lo que es ser nacido de lo alto, el ser hi(o de Aios. La p u!ba '!&(*! a *! &u!"t a po"(#()& Al-unas veces me he pre-untado tal ve; equivocadamente si es que el enemi-o no est: satisfecho de poner innumera&les multitudes de personas en una falsa posicin cristiana, porque 6l sa&e que el da viene cuando los vientos se los llevar:n le(os0 ' el hecho de que un cristiano a&andone la fe, es un tremendo reproche hacia el ,eor m:s que cualquier otra cosa. Kh, cmo tenemos que ase-urar nuestras races0 cmo necesitamos estar arrai-ados en la verdad, ' en la verdad de nuestra verdadera naturale;a como hi(os de Aios. Es por esto que hemos a&ordado este mensa(e. El da viene cuando nuestros principios cristianos van a ser profunda ' terri&lemente pro&ados. 2a a ha&er ah una tremenda sacudida. El profeta E;equiel est: &ien al da. 5o creo que estas pala&ras tal ve; se llevar:n a ca&o en un futuro no mu' distante, de cuando E;equiel las pronunci< PA ruina, a ruina, a ruina !o reducir, y esto no ser6 m6s, asta *ue "en&a a*ue! cuyo es e! derec o...P ()*. 21:27). 2endr: un -ran transtorno so&re lo que no es verdadero, so&re lo que es falso. 5 este (uicio de&e empe;ar por la +asa de Aios. As es que t@ de&es comprender el presente 6nfasis. Fosotros empe;amos aqu. As como fue con 9esucristo, as tam&i6n ser: con cada hi(o de Aios< ellos de&en, desde el mismo principio de su vida cristiana, ser el resultado de la intervencin divina
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en la historia humana, en su propia historia humana, en su vida humana. 3ero este es el -ran factor &:sico. Gracias a Aios que ha' muchos que entienden esto, ' sa&en lo que si-nifica. Ellos pueden decir< RAios intervino en mi vida0 Aios irrumpi en mi vida0 Aios sali, tal como fue, del cielo, para entrar en mi vidaR. ,i tenemos la e1periencia, conocemos la verdad0 pero al-unas veces es @til el tenerla definida. Esto es as< cuando t@ ' 'o fuimos salvos, Aios irrumpi del cielo0 nada menos que eso. >ue como si Aios mismo hu&iera venido desde ,u cielo para entrar en una vida humana0 irrumpi en el mundo, e interrumpi el curso de su historia. 8as cosas nunca podran ser las mismas despu6s de aquello. No "olam!&t! &u!'o "(&o *(+! !&t! Esto est: perfectamente claro, 4no es as en el caso del ,eor 9es@s7 Dn :n-el indic esta intervenciJn del Espritu ,anto desde el cielo ' no es nada menos que eso en principio ' en hecho con cada nuevo nacimiento. 3ero la si-uiente cosa que est: clara en el caso del ,eor 9es@s es que este fue al-o diferente0 no fue solamente al-o nuevo que no ha&a ocurrido antes, sino que fue al-o diferente. Este nacimiento es diferente de todos los otros nacimientos. Fo podemos permanecer demasiado en los detalles de este recuento, pero esto es lo que se resume. El :n-el lo hi;o perfectamente claro, ' Mara lo supo0 ese fue su pro&lema, su perple(idad, su sorpresa. 4+mo7 4+mo7 Esta fue la perple(idad de Ficodemo, su -ran pre-unta. 4+mo7 Esto contiene un profundo misterio que constitu'e una -randiosa, poderosa diferencia. Esta no es una cosa com@n0 esta no es una cosa usual0 esto no lo puedes encontrar, e1cepto aqu0 es diferente. 5 lo que resulta de esta intervencin, contiene esta fundamental diferencia en su misma constitucin. Kh, que todos aquellos que llevan el nom&re de cristianos, ' reclaman ser hi(os de Aios, estuvieran llenos de vida respecto a esto. 5o pienso que aqu es donde 'ace la de&ilidad en tantos, ' el ser recordados, el retarnos una ve; m:s, no nos har: dao, aunque lo sa&emos mu' &ien el estar record:ndolo, encar:ndolo de nuevo. Es al-o que necesitamos mantener en nuestra conciencia constantemente. Fuestro nuevo nacimiento es diferente de todos los otros nacimientos0 ' por el nuevo nacimiento somos hechos fundamental ' constitucionalmente diferentes de todos los otros seres. ?@ lo sa&es tal ve; en al-una medida de e1periencia. El nacimiento del ,eor fue o&viamente un diferente tipo de nacimiento. Fo fue en la usual manera natural0 la naturale;a no tuvo nada que ver con esto, el propsito del hom&re, su opcin o su decisin, no tuvo nada que ver con esto. 5 R e! Sa&to Ser *ue nacer6, ser6 !!amado 2i.o de EiosP . 43uedes t@ encontrar esto en la naturale;a en al-una parte7 Es de una clase diferente, ' un diferente orden de seres, lo cual es en su misma esencia al-o santo. Este es el contraste con cualquiera otra criatura ' con cualquier otro nacimiento. El salmista clama< P,n ma!dad e sido %ormado. ) en pecado me concibi mi madreP. 5 esto es cierto de todos nosotros. El &u!'o &a#(m(!&to &o" t a! a u& !(&o #!l!"t(al Ahora, cuando di-o que este principio es importante en cada nuevo nacimiento, es requerida una e1plicacin. Fosotros sa&emos mu' &ien que no son nuestros cuerpos los que son nacidos de nuevo0 por lo tanto ellos no son santos. Fosotros sa&emos que no son nuestras almas las que nacen de nuevo. ,i nuestras almas son nuestros pensamientos nuestros poderes de ra;onamiento, nuestras emociones, ' nuestro poder de ele-ir &ueno, no son diferentes. Este es el pro&lema de toda nuestra vida cristiana, que nosotros todava tenemos mucho que no es santo en nosotros, en mente, cora;n ' voluntad. Este es el
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:m&ito de nuestros conflictos, nuestras &atallas, nuestras triste;as. Aesde lue-o, al-o, en al-@n lu-ar, ha acontecido, al-o ha venido, que desde lue-o no pertenece a este reino, esto pertenece a otro reino, el de los cielos0 ' esto, que es nacido de Aios, es santo. 4+onoces esto7 A pesar de que nunca se te ha sido e1plicado o definido, t@ lo conoces por e1periencia. ?@ sa&es que ha' al-o en ti que se revela contra el pecado ' todo lo que no es santificado. ?@ sa&es que una de las -randes &endiciones de tu vida, es un -ran poder interno de reaccin cuando las cosas no son correctas ni &uenas. +onforme vamos hacia adelante, lle-amos a ser m:s ' m:s sensi&les al mal, al pecado de este mundo. Fuestro peli-ro tal ve; sea el aceptar su presencia0 tener que aceptarlo slo porque est: all. Muchos aos atr:s, via(a&a en tren con una hermana en el ,eor, 'a de edad. Fosotros est:&amos en el coche#comedor ' una muchacha entr ' se sent en la mesa conti-ua, sac un ci-arrillo ' lo encendi. Aesde lue-o, esto es acepta&le ahora0 pero para mi compaera esto era nuevo0 una mirada de consternacin le vino a su rostro0 $sus o(os casi fuera de sus r&itas* Me mir a m, ' les puedo decir que tuve una -ran dificultad en detenerla para que no fuese hacia la (oven a ro-arle que apa-ara el ci-arrillo ' de(ara de fumar. ?al ve; ustedes piensen que hice mal en detenerla. 3ero siendo un poquito m:s hom&re de mundo, sa&a que esto era com@n. 3ero para ella fue un -olpe profundo. Ahora, estamos en un mundo as. ?al ve; la ma'or parte de la sorpresa se ha ido0 pero sin em&ar-o es cierto que cada hi(o de Aios, tiene este sentimiento hacia su alrededor al-o de una tremenda reaccin interna, una reaccin al pecado, al mal, a todo aquello que no es santo. $Eu6 salva-uarda es esta* $Eu6 re-alo de Aios es el poseer esto* Eue Aios nunca permita que perdamos en este aspecto nuestra sensi&ilidad, o que cesemos de ser movidos por la pecaminosidad del pecado. La &!#!"(*a* *! la "!&"(b(l(*a* ha#(a !"ta *(+! !&#(a ?ened cuidado, -ente (oven, que vosotros no desafil6is el filo de vuestro nuevo nacimiento, acomod:ndoos a las maneras de este mundo, sus formas, sus costum&res, sus aceptaciones, ' tom:ndolo todo como al-o inevita&le. 3dele al Espritu ,anto, que te manten-a mu' sensi&le al pecado, mu' sensi&le al mal0 que manten-a con vida esta di%erencia, la cual es tu primo-enitura, una parte de tu propio nacimiento. ,i t@ eres un verdadero hi(o de Aios, entonces conoces al-o acerca de la diferencia, cuando sales al mundo, no solamente en el asunto de pecado, sino en toda clase de cosas. ?@ eres diferente0 al-o te ha sucedido. 5 si no te ha sucedido, es tiempo que te pon-as a contemplar este asunto, para que sepas si realmente eres un hi(o de Aios. En cualquier momento, esta diferencia ha de&ido de ha&er sido &ien clara para ti, cosa que as t@ lo sepas0 no slo porque te lo han dicho, ni porque tus padres son cristianos ' no les -usta que ustedes ha-an ciertas cosas, ' ustedes tienen una forma de conciencia que es la de sus padres en realidad, ' no la su'a propia0 pero en tu propio cora;n, en ti mismo, t@ tienes esta conciencia de ser di%erente, fundamentalmente diferente, de aquellos que no son del ,eor. ,i esto no es verdadero en al-una crisis de tu vida porque no todos tenemos un que&rantamiento violento como en el caso de 3a&lo, no o&stante, de&emos concluir que en al-@n momento lle-aremos a este sentido< R5o so' hi(o de Aios0 'o so' diferente0 al-o me ha sucedido0 una -ran diferencia se ha llevado a ca&o en lo m:s profundo0 'o no so' el mismo0 ' no so' como los que no son hi(os de Aios. Fo solamente esto, sino que es la naturale;a del crecimiento espiritual aquella diferencia que lle-a a ser m:s ' m:s acentuada. Esta es la cosa que nos hace sentir que este mundo es m:s ' m:s Runa tierra e1traaR para nosotros0 no es nuestro ho-ar, no es nuestro lu-ar, ' por el contrario, hace a !nuestro ho-ar nativo" m:s '
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m:s nuestra, hace al cielo verdaderamente nuestro ho-ar. Ahora, dnde est: el cielo, no te lo puedo decir0 pero 'o s6 esto, que lo que el cielo si-nifique, ah es a donde 'o pertene;co. 5 ahora m:s que nunca, 'o esto' descu&riendo que pertene;co all, ' que 'o no pertene;co aqu. La *('("()& *!l &u!'o &a#(m(!&to %a&lo particularmente a los (venes cristianos, que esta es la verdadera naturale;a de su nuevo nacimiento. M:s ' m:s de&e ser as. 5 no ten-an temor de esto0 no se re&elen contra esto0 ac6ptenlo. Es la prue&a de al-o, de la m:s -rande cosa que Aios esta haciendo en el transcurso de la historia humana0 irrumpiendo para hacer esta tremenda diferencia. Es en este campo que el -ran 9uicio >inal se va ha llevar a ca&o. Fosotros tenemos unas fi-uras mentales so&re el (uicio0 &ueno, no discutiremos acerca de las im:-enes materiales de esto. 3ero s6 que este (uicio 'a ha comen;ado ' va prosi-uiendo, el fin de este (uicio estar: aqu< ha' quienes pertenecen aqu, ha' quienes pertenecen all:, no ha' lu-ar a nin-@n malentendido respecto de a qu6 reino pertenece la -ente. 8a -ran divisin 'a se ha hecho. El ,eor est: deseando efectuar esto ahora. 3ero qu6 tra-edia para muchos cristianos, ' para muchos cristianos (venes, tratando de hacer puente en esa &recha para mantener el status de cosas (untas en lu-ar de permitir que la &recha se a-rande, mientras que ellos se posicionan en el lado que se est: moviendo m:s ' m:s le(os de un mundo que ha sido (u;-ado. El (&h! !&t! po*! pa a '!&#! El si-uiente aspecto que so&resale de este asunto del nacimiento de +risto ' del nacimiento de los hi(os de Aios, es que por medio de este nacimiento nos viene a nosotros un inherente poder ' potencia. Ahora, el ,eor 9es@s di(o< P...con%iad# yo e "encido a! mundoP (&ua 16:33). 5 9uan di(o< PPor*ue todo a*ue!!o *ue es nacido de Eios, "ence a! mundoP (1 &ua 5:4). En +risto, el hi(o de Aios nacido de nuevo, posee una innata virtud ' poder con los cuales va a vencer al mundo. Es al-o all en la misma naturale;a de las cosas, en la misma constitucin de la nueva vida0 est: 'endo a vencer. 3uede ha&er al-una falla al-una falla frecuente0 se puede fallar en la &atalla0 puede ha&er al-una eventualidad0 al-@n punto oscuro0 ' sin em&ar-o a@n contin@a avan;ando. 3ero la cosa m:s e1traordinaria ' la m:s encantadora es ver cmo esta vida persiste. Al-unas veces me ten-o que sonrer. %a' personas que me dicen que van a a&andonar todo0 no pueden continuar por m:s tiempo, ' se marchan0 ' t@ no los ves por cierto tiempo. 3ero ellos vuelven otra ve;. 5 esto acontece una ' cien veces. +u:ntas personas me lo han dicho recientemente< REsto' de(:ndolo todo0 esto' aca&ado0 me vo'R. 5 tanto como ellos sa&an, eso era lo que ellos queran decir. 3ero no pueden hacerlo0 son como la polilla alrededor de la l:mpara no pueden mantenerse ale(ados0 siempre re-resan, $s, ca&i;&a(os ' aver-on;ados* ?@ sa&es que si fuera natural no lo haran. 5o no lo hara por salvar mi cara, 'o no re-resara de nuevo, para mostrar mi cara una ve; m:s despu6s de aquello. 3ero ha' otra cosa, otra cosa m:s, que es m:s fuerte que nuestra ver-Hen;a, m:s fuerte que nuestro autoreproche, m:s fuerte que nuestra propia desesperacin, m:s fuerte que nuestra constante delincuencia. All e1iste una persistencia que nos levanta ' nos trae de vuelta. Esta es la historia de la ma'ora de los hi(os de Aios. PPor*ue todo !o *ue es nacido de Eios "ence a! mundoD. Esto fue cierto de 9es@s. 4+mo venci =l7 Fo por medio de fuer;a fsica, no por fuer;a de voluntad, no por el poder del cere&ro, la mente ' los ar-umentos. =l nunca tra(o al mundo &a(o ,us pies por estos medios. 3or la @nica fuer;a del poder divino, por la clase de hom&re que =l era, por la divina naturale;a en =l, =l triunf. 5 as con cada hi(o de Aios< en tal menor -rado que en ,u caso, tal ve;0 mucho m:s lento en e1presin ' manifestacin, sin em&ar-o est: all. +ada verdadero hi(o
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de Aios conoce &astante &ien que si no hu&iera sido por aquella compulsin interior de al-o, o de Al-uien, no de s mismos, no hu&ieran estado donde est:n ho', &uscando a@n las cosas de Aios. $Fo* $Es inherente el vencer en aquellos que son nacidos de Aios* El (&!'(tabl! a&ta,o&("mo #o&t a !l #(!lo 8a si-uiente cosa, desde lue-o es el inevita&le anta-onismo. Fo fue mucho tiempo despu6s del nacimiento de nuestro ,eor 9esucristo que esto se produ(era. El reino de ,atan:s sa&a quien era =l, sa&a lo que =l era. Ese reino tiene muchos instrumentos poderosos ' medios a la mano0 %erodes fue uno de ellos. Fo sa&emos qu6 aconteci durante los treinta aos de ,u infancia ' (uventud eso es so&rentendido. Fo sera sorprendente el que hu&iera ha&ido muchos escapes estrechos en aquel entonces. 3ero sa&emos que, desde el momento de ,u caminata desde ,u uncin en el 9ord:n, para llevar a ca&o esta la&or de rescatar Rlas otras ove(asR, para traer a los otros hi(os a la -loria, todo el infierno estuvo en ,u tra'ecto. ,iempre que =l vena a un lu-ar, la atmsfera se car-a&a de anta-onismo. Fosotros tal ve; cono;camos al-o de estas atmsferas, pero cu:n infinitamente peor de&i ha&er sido para nuestro ,eor, con ,u Espritu tan sensi&le, el ha&er conocido este terri&le odio ' animosidad de los poderes mali-nos contra =l, ' operando a trav6s de los hom&res. Kh, la constante ' casi montona repeticin< R... ' &usca&an destruirle, ... ' &usca&an destruirle, ' &usca&an cmo podan destruirloR. Esa fue la atmsfera en la cual =l viv. 43or qu67 Cueno, se puede decir que hu&o muchas causas, pero la causa fundamental era esta< =l perteneca al cielo, ' el destino de Aquel ' de aquellos que pertenecen al cielo es el de poseer este mundo ' -o&ernarlo por la a&olicin final de su prncipe ' de todo su reino. 5 ellos lo sa&en. Ellos dicen< PS *uin eres, e! Santo de EiosP (Marcos 1:24). 5 ellos conocen a cada uno que es santo, en este sentido. Ah e1iste un anta-onismo inevita&le en el reino espiritual. +on frecuencia no se puede remontar a al-o fsico, material, o a una causa temporal, o a la -ente0 est: (usto ah en el aire. +onocemos al-o del anta-onismo de orden espiritual que los cristianos hallan en este mundo, sin ha&erlo provocado deli&eradamente, o a sa&iendas, o realmente por pala&ras o acciones. +uando t@ has nacido de nuevo, de una forma u otra la conciencia es revivida de que t@ eres como un p:(aro moteado, como un hom&re o una mu(er marcado. 5 as 9uan di(o acerca de aquellos que han nacido de Aios< PPor esto e! mundo no nos conoce, por*ue no !e conoci a !P (1 &ua 3:1). Fo nos RconocenR. All, en esta pala&ra !conocer", ha' un si-nificado m:s profundo, que el que aparece a primera vista, sa&er qui6nes somos nosotros. Esto es posi&le para u&icarnos, para sa&er lo que somos ' de dnde venimos. 3ara el mundo ha' al-o acerca de nosotros que es inescruta&le ' que constitu'e un anta-onismo. A6(enme apelar una ve; m:s a los cristianos (venes. Fo traten de cortar esta clase de anta-onismo. ,ean cuidadosos en ofender innecesariamente0 traten de Precomendarse a toda conciencia umana de!ante de EiosP (2 'o. 4:2)0 procurad !o bueno de!ante de todos !os ombresD ($o+a os 12:17)0 no den la ocasin de ser acusados como cristianos por al-una causa. 3ero cuando t@ lo ha'as hecho todo, no pienses que no te vas a encontrar con este anta-onismo. ,i t@ eres un hi(o de Aios, siempre encontraras el anta-onismo. ?@ no lo puedes evitar. Fo trates de eliminarlo0 de&es reconocer que esto es parte del mismo hecho, una evidencia maravillosa de que t@ est:s en la compaa de +risto 9es@s. El mundo no lo conoci a =l0 desde lue-o que no nos conoce a nosotros. El &u!'o &a#(m(!&to !" to*o *! , a#(a
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En conclusin, pensemos unos minutos en la misma Mara, porque ella es un e(emplo caracterstico de lo que si-nifica ser un recipiente en el nuevo nacimiento. 4En qui6n, en cu:l, en qu6 terreno, el nuevo nacimiento se llevar: a ca&o7 Aqu ha' una correspondencia entre el nacimiento del ,eor 9es@s ' el nuevo nacimiento de cada hi(o de Aios. Fosotros desde lue-o tenemos que reconocer la divina so&erana de la eleccin eterna< Pse&n nos esco&i en ! antes de !a %undacin de! mundoP . Aceptemos, ' de(6moslo por el momento. Fosotros hemos venido a tiempo a la operacin ' actividad de Aios. 4En qu6 lu-ar, en qu6 tiempo de nuestras vidas nos pasara esto7 4%a' al-unos lu-ares, ocasiones o circunstancias en las cuales Aios se manifestar: de esta manera7 ,, siempre. Dna de los aspectos hermosos de Mara como caracterstica de un vaso del nuevo nacimiento fue lo que el :n-el le di(o a ella< PSa!"e, muy %a"orecidaP. El mar-en tal ve; nos acerque m:s al verdadero si-nificado< R$,alve, t@ que est:s dotada de &raciaR. Este es el principio de cada nuevo nacimiento dotado de &racia. ,i ha&a una persona en ese pequeo pas, en esos das, que era consciente de la superioridad de Aios ' de su falta de m6rito, era Mara. P<9mo ser6 esto=P =l nunca viene al so&er&io, al autosuficiente, al se-uro de s mismo0 =l nunca viene a aquellos que no est:n conscientes que ,u venida sera una e1presin de -racia infinita. Antes de que esta cosa maravillosa nos ocurra a nosotros, tenemos que, a menudo, ser trados a ese lu-ar de nuestra conciencia donde la @nica pala&ra apropiada es -racia. Es la -racia de Aios0 todo es por -racia. R?u que est:s dotada de -racia". Eso es simple, lo s6, pero esto es el principio de la vida cristiana, por este maravilloso mila-ro de Aios< que de&amos ver ' estar profundamente impresionados, como ella lo esta&a, de su condicin totalmente indi-na en este asunto0 que el factor decisivo no podra nunca ser de nosotros, en nosotros, ' en nuestro estado. Es solamente la infinita misericordia de Aios, ,u -racia infinita. Este es el espritu contrito ' humilde, ' Aios est: con 6l. 3ero el nuevo nacimiento es slo el principio. Esto que viene de Aios ' del cielo tiene que crecer ' crecer0 m:s ' m:s, tiene que ha&er un incremento en =l, ' todo esto en la misma &ase el vaciarnos de nosotros mismos, deponiendo todo nuestro e-osmo para ser camino a la -racia de Aios. Sum("()& $ "!&#(ll!0 8a si-uiente cosa acerca de Mara es su sencille; ' sumisin. %a' all al-o hermoso acerca de su sencille;, 4no es cierto7 A veces nosotros complicamos todas estas cosas. %acemos la vida cristiana mu' complicada, pro'ectando nuestras mentalidades, nuestros ar-umentos, nuestras contenciones ' nuestras demandas por e1plicaciones ' qu6 no, ' estamos parados en nuestra propia lu; mientras lo hacemos. El ,eor no puede continuar, con toda esa &asura en el camino. =l necesita un cora;n como el de Mara (' 'o no esto' eri-iendo a Mara para que sea adorada), un cora;n que es simple, que no discute, ni es que(um&roso, ni pro&lem:tico. Es un cora;n a&ierto, perple(o0 esto es cierto0 no lo entendiendo pero pre-unt:ndose cmo puede ser esto ' dici6ndoselo. ,in em&ar-o, de&ido a su sencille;, honestidad, pure;a de cora;n, ella lle- a esta conclusin< P26&ase conmi&o con%orme a tu pa!abraP sumisin a&soluta, inclusive al misterio ' a lo que 6ste envuelve. El pro&lema con la ma'ora de nosotros es que somos tan lentos en nuestra sumisin, rendicin, en a&rir el camino, en de(arlo todo. Fosotros ar-umentamos0 deseamos e1plicaciones. Fosotros vamos dando vueltas ' vueltas en este crculo eterno, sin lle-ar a nin-una parte, solamente porque no podemos de(ar lo nuestro no de(amos lo nuestro ' as volvemos al principio de donde empe;amos mil veces. Mara puso toda su vida en esto< P26&ase conmi&o con%orme a tu pa!abraR.
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5 el :n-el se fue de su presencia. Eso era para lo cual 6l esta&a tra&a(ando. Esto involucr a Mara en sufrimiento inmediato. 5 cuarenta das despu6s del nacimiento, ,imen le di(o< P) una espada traspasar6 tu misma a!ma, para *ue sean re"e!ados !os pensamientos de muc os cora'onesP (Lucas 2:35). 5o pienso que aqu ha' al-o que nos a'uda mucho. +uando la cru; est: en una vida, la -ente comien;a a desenmascararse a s mismos0 sus pensamientos comien;an a acusar, a ponerles car-os en contra, diciendo< Esto es por esto ' esto. +uando al-uien est: pasando por tiempos difciles, pensamientos sur-en a la superficie< la -ente divul-a sus pensamientos ' sus sentimientos acerca de la persona concerniente al-unos se compadecen, otros son anta-onistas. P) una espada traspasar6 tu misma a!ma, para *ue sean re"e!ados !os pensamientos de muc os cora'onesP. Era necesario que los hom&res se mostraran, se mostraran tal cual eran en aquel da de la cru;. 8os sufrimientos de Mara fueron parte de esto. Esto a nosotros nos parecer: al-o misterioso. El punto es que esto que le ocurri a ella, ' que nos ocurre a nosotros, nos involucra en sufrimientos. Fos involucra en la ofensa de la cru;, esto nos involucra en tales malos entendidos, aun en mucho ostracismo. El :n-el parti de su lado. Ella supo lo que eso si-nificara entonces. 3ero ,imen le di(o m:s tarde lo que i&a a acontecerle, en referencia a este nio. ?odo lo que esto si-nifica es< que el ser hi(o de Aios no es al-o ordinario. Es al-o que no es com@n, al-o diferente, que viene de Aios. Es el resultado de la intervencin de Aios desde los cielos. Captulo E LA GLORIA DEL SE4OR P1Aconteci en e! a0o treinta, en e! mes cuarto, a !os cinco das de! mes, *ue estando yo en medio de !os cauti"os .unto a! ro Luebar, !os cie!os se abrieron, y "i "isiones de Eios. $,n e! *uinto a0o de !a deportacin de! rey Joa*un, a !os cinco das de! mes, ("ino pa!abra de Je o"6 a! sacerdote ,'e*uie! i.o de ?u'i, en !a tierra de !os ca!deos, .unto a! ro Luebar# "ino a!! sobre ! !a mano de Je o"6. -) mir, y e a*u "ena de! norte un "iento tempestuoso, y una &ran nube, con un %ue&o en"o!"ente, y a!rededor de ! un resp!andor, y en medio de! %ue&o a!&o *ue pareca como bronce re%u!&ente, 1y en medio de e!!a !a %i&ura de cuatro seres "i"ientes. ) esta era su apariencia/ aba en e!!os seme.an'a de ombre. 39ada uno tena cuatro caras y cuatro a!as. 4) !os pies de e!!os eran derec os, y !a p!anta de sus pies como p!anta de pie de becerro# y cente!!eaban a manera de bronce muy bru0ido. 7Eeba.o de sus a!as, a sus cuatro !ados, tenan manos de ombre# y sus caras y sus a!as por !os cuatro !ados. 89on !as a!as se .untaban e! uno a! otro. :o se "o!"an cuando andaban, sino *ue cada uno caminaba derec o acia ade!ante. 1;) e! aspecto de sus caras era cara de ombre, y cara de !en a! !ado derec o de !os cuatro, y cara de buey a !a i'*uierda en !os cuatro# asimismo aba en !os cuatro cara de 6&ui!a. 11As eran sus caras. ) tenan sus a!as eFtendidas por encima, cada uno dos, !as cua!es se .untaban# y !as otras dos cubran sus cuerpos. 1$) cada uno caminaba derec o acia ade!ante# acia donde e! espritu !es mo"a *ue andu"iesen, andaban# y cuando andaban, no se "o!"an. 1(9uanto a !a seme.an'a de !os seres "i"ientes, su aspecto era como de carbones encendidos, como "isin de ac ones encendidos *ue andaba entre !os seres "i"ientes# y e! %ue&o resp!andeca, y de! %ue&o sa!an re!6mpa&os. 1-) !os seres "i"ientes corran y "o!"an a seme.an'a de re!6mpa&os. 11+ientras yo miraba !os seres "i"ientes, e a*u una rueda sobre !a tierra .unto a !os seres "i"ientes, a !os cuatro !ados. 13,! aspecto de !as ruedas y su obra era
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seme.ante a! co!or de! cris!ito. ) !as cuatro tenan una misma seme.an'a# su apariencia y su obra eran como rueda en medio de rueda. 149uando andaban, se mo"an acia sus cuatro costados# no se "o!"an cuando andaban. 17) sus aros eran a!tos y espantosos, y !!enos de o.os a!rededor en !as cuatro. 18) cuando !os seres "i"ientes andaban, !as ruedas andaban .unto a e!!os# y cuando !os seres "i"ientes se !e"antaban de !a tierra, !as ruedas se !e"antaban. $;2acia donde e! espritu !es mo"a *ue andu"iesen, andaban# acia donde !es mo"a e! espritu *ue andu"iesen, !as ruedas tambin se !e"antaban tras e!!os# por*ue e! espritu de !os seres "i"ientes estaba en !as ruedas. $19uando e!!os andaban, andaban e!!as, y cuando e!!os se paraban, se paraban e!!as# asimismo cuando se !e"antaban de !a tierra, !as ruedas se !e"antaban tras e!!os# por*ue e! espritu de !os seres "i"ientes estaba en !as ruedas. $$) sobre !as cabe'as de !os seres "i"ientes apareca una eFpansin a manera de crista! mara"i!!oso, eFtendido encima sobre sus cabe'as. $() deba.o de !a eFpansin !as a!as de e!!os estaban derec as, eFtendindose !a una acia !a otra# y cada uno tena dos a!as *ue cubran su cuerpo. $-) o e! sonido de sus a!as cuando andaban, como sonido de muc as a&uas, como !a "o' de! Amnipotente, como ruido de muc edumbre, como e! ruido de un e.rcito. 9uando se paraban, ba.aban sus a!as. $1) cuando se paraban y ba.aban sus a!as, se oa una "o' de arriba de !a eFpansin *ue aba sobre sus cabe'as. .EY "ob ! la !9pa&"()& Fu! haba "ob ! "u" #ab!0a" "! '!a la +(,u a *! u& t o&o Fu! pa !#a *! p(!* a *! 0a+( oG $ "ob ! la +(,u a *!l t o&o haba u&a "!m!%a&0a Fu! pa !#a *! homb ! "!&ta*o "ob ! 5lH $4) "i apariencia como de bronce re%u!&ente, como apariencia de %ue&o de e!!a en derredor, desde e! aspecto de sus !omos para arriba# y desde sus !omos para aba.o, "i *ue pareca como %ue&o, y *ue tena resp!andor a!rededor. $79omo parece e! arco iris *ue est6 en !as nubes e! da *ue !!ue"e, as era e! parecer de! resp!andor a!rededor. ,sta %ue !a "isin de !a seme.an'a de !a &!oria de Je o"6. ) cuando yo !a "i, me postr sobre mi rostro, y o !a "o' de uno *ue ab!abaP ()*e,u(e# 1:1-2%). P18) cua! !a supereminente &rande'a de su poder para con nosotros !os *ue creemos, por !a operacin de! poder de su %uer'a, $;!a cua! oper en 9risto, resucit6ndo!e de !os muertos y sent6ndo!e a su diestra en !os !u&ares ce!estia!es, $1sobre todo principado y autoridad y poder, y se0oro, y sobre todo nombre *ue se nombra, no s!o en este si&!o, sino tambin en e! "enidero# $$y someti todas !as cosas ba.o de sus pies, y !o dio por cabe'a sobre todas !as cosas a !a i&!esiaP ()-. 1:19-22). PPero "emos a a*ue! *ue %ue ec o un poco menor *ue !os 6n&e!es, a Jess, coronado de &!oria y de onra, a causa de! padecimiento de !a muerte, para *ue por !a &racia de Eios &ustase !a muerte por todosP (Heb. 2:9). 3or un momento enfoqu6monos en el versculo 2% de )*e,u(e# 1< 9omo parece e! arco iris *ue est6 en !as nubes e! da *ue !!ue"e, as era e! parecer de! resp!andor a!rededor. E"ta +u! la '("()& *! la "!m!%a&0a *! la ,lo (a *! J!ho'CD. Este fra-mento, a mi parecer, es la suma de todas estas profecas. Fo slo es en referencia al primer captulo en particular, sino que se puede transportar a todo lo lar-o0 porque todo lo concerniente en estas profecas es -o&ernado por la -loria del ,eor. %a' all una inmediata ' mu' pr:ctica relacin entre esta pala&ra ' nosotros. Esto' se-uro de que la ma'ora de nosotros tiene un fuerte ' profundo sentido de la necesidad de que el ,eor ha-a al-o nuevo. 5o creo que es sentido mu' ampliamente.
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8o que esta cosa nueva es, podr: reci&ir diferentes interpretaciones. En el mundo evan-6lico ha' &astante oracin ' conversacin acerca del RavivamientoR0 tal ve; esta es otra forma de e1presar la necesidad de que el ,eor interven-a en un camino nuevo, ' hacer una cosa nueva. Ktros lo pondr:n en diferentes formas0 pero est: ah entre muchos cristianos en todas partes< El ,eor de&e hacer al-o nuevo0 el ,eor de&e tomar un paso fresco. E& D(o" !l +(&al !" la ,lo (a Fosotros necesitamos ser mu' inteli-entes ' entendidos respecto a este asunto. El ,eor tiene ,us caminos ' ,us medios, ' nosotros necesitamos sa&er al-o acerca de ellos, si es que deseamos estar en lnea con el ,eor en cualquier movimiento que =l se propon-a tomar. Esta pala&ra desde lue-o es mu' apropiada a la situacin. 3or cuanto que Aios se ha movido en una forma nueva ' aun m:s le(os, un paso m:s cerca a ,u propsito divino, =l ha preparado este movimiento tra'endo primero un instrumento, ' lue-o, por intermedio de ese instrumento, a ,u pue&lo, a una nueva comprensin de ,u -loria. Esta es la declaracin con la cual se llevar: a ca&o investi-acin ' confirmacin. ,! nico %in de Eios en todas !as cosas es !a &!oria . Fo te equivoques respecto a esto. ,i t@ quieres sa&er qu6 es lo que Aios quiere, en qu6 direccin se est: moviendo =l, en todas las cosas ' esto compa-ina diversos detalles en cada esfera0 en la vida personal ' en la vida corporativa0 en las naciones , la respuesta es que el fin de Aios es &!oria. ,iendo as cierto que de&emos notar que =l siempre esta&lece este principio en el estreno de cada movimiento. =l lo sit@a all como el asunto que ha de -o&ernar los pasos, o los movimientos o lo que fuere, que =l est6 a punto de iniciar, esto va a ser -o&ernado por el fin que =l tiene en perspectiva, en esto como en cada nuevo comien;o. Esto sonar: un poco difcil por el momento0 pero tomemos al-unas instancias. Al,u&o" !%!mplo" *!l A&t(,uo T!"tam!&to 1- Ab aham ?odos estaremos de acuerdo que cuando Aios llam a A&raham a salir de la ciudad de Dr de los +aldeos, ' de que 6l se apartase para Aios, este fue un nuevo movimiento de Aios. Fo ha' duda al-una. Es definitivamente &ien claro que Aios a&ri una &recha en la historia humana, con otro paso en el pro-rama divino a la vista. Ahora, Este&an nos dice< P,! Eios de !a &!oria apareci a nuestro padre Abra am, estando en +esopotamiaP (Hec.os 7:2). 43or qu6 el Aios de la -loria7 El fin al cual Aios se esta&a moviendo era la &!oria ,u propia -loria en un pue&lo, para que fuese manifestada entre las naciones. 5 entonces, como el Aios de la -loria =l apareci a A&raham. =l puso la -loria ah como el principio, la le', la &ase so&re la cual =l esta&a tomando ese paso, ' so&re la cual =l continuara. .- Mo("5" +ientos de aos m:s tarde (revelados a A&raham hasta cierto periodo de tiempo< !/ es(s15:13,160 Hec.os 7:6), el ,eor tom aquel pue&lo de E-ipto. =l los tra(o al ,ina0 ' ah =l los cam&i de ser una ple&e inconstituida, una multitud desor-ani;ada, a ser una nacin corporada. Ese fue el nuevo movimiento en ,ina. 3or la le' ' por el testimonio ' por la revelacin dada en el monte, el pue&lo fue constituido en una nacin. 5 esto fue hecho en &!oria. Mois6s fue a la montaa, ' vio al Aios de la -loria, ' &a( con esa -loria en su rostro. Dna ve; m:s Aios puso ese principio al comien;o de ,u nuevo movimiento< =l se esta&a moviendo en el camino de -loria.
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/- Da'(* $ Salom)& Dn paso m:s adelante en el plan divino fue alcan;ado en los das de Aavid ' ,alomn. El templo fue realmente el desarrollo del pensamiento divino en representacin0 ' todo fue hecho en &!oria. El asunto all es -loria< P5a &!oria de Je o"6 aba !!enado !a casa de Je o"6 R (1 $e1es %:11.). Este fue un tiempo -lorioso0 fue un lu-ar -lorioso. ?odo esto fue pronunciando ' preservando este fundamento< Aios se est: moviendo todo este tiempo con un solo pensamiento $ &!oria* 6- E0!Fu(!l 3ero, nos han dicho, que el da lle- cuando la -loria se ale( de 9erusal6n. Fosotros sa&emos por qu6. 5 esto nos trae a los profetas de la restauracin, ' a este profeta E;equiel en particular. Aqu, a medida que se a&ren estas profecas, en el da en que la -loria es eclipsada en el pue&lo del ,eor, se ha levantado ' ha partido de 9erusal6n ( 9:3, 11:23), el ,eor de la -loria se le apareci a E;equiel. P,sta %ue !a "isin de !a seme.an'a de !a &!oria de Je o"6P . Es mu' impresionante que esta frase est6 puesta al principio de las profecas, 4no es as7 Ahora, todo lo que le si-ue, no es m:s que el tra&a(o de esa le' de -loria. Aios est: m:s interesado, ' en muchas formas e1presa ,u inter6s, por el fin de &!oria que de&e de alcan;arse. Al,u&o" !%!mplo" *!l Nu!'o T!"tam!&to 1- La !&#a &a#()& ?anto a trav6s del Anti-uo ?estamento, como cuando lle-amos al Fuevo, todos de&emos estar de acuerdo que la encarnacin el nacimiento del ,eor 9es@s en este mundo es un nuevo movimiento de Aios. Es un -ran paso adelante en el pro-rama divino. 5 es por esto que viene acompaado de -loria #-loria celestial< PG!oria a Eios en !as a!turas...P (Lucas 2:14). Fosotros lo cantamos en nuestros himnos de navidad. Ah ha' -loria otra ve;, desde los comien;os de este nuevo ' fuerte movimiento de Aios, porque el fin de esto, es la -loria. Fuestro ,eor 9es@s vino para restaurar la -loria de Aios en esta tierra. Este es el ,almo del +ielo. .- 3!&t!#o"t5" +ontinuamos todava, ' todos estaremos de acuerdo que el da de 3entecost6s es otro paso -rande ' hacia adelante en el pro-rama de Aios. Aios si-ue adelante ' esta es una marca clara del pro-reso que Aios ha hecho durante las edades. El da de 3entecost6s fue un paso de Aios desde el +ielo. $5 qu6 -loria* 9uan nos dice &astante claramente que la venida del Espritu ,anto fue la &ase de 9es@s ha&er sido -lorificado. =l di(o< Ppues an no aba "enido e! ,spritu Santo# por*ue Jess no aba sido an &!ori%icadoP (&ua 7:39)0 dando a entender que el Espritu fue dado cuando 9es@s fue -lorificado. >ue so&re esa &ase. Aios se est: moviendo so&re esta &ase a lo lar-o de todo el camino. /- 3!* o 5 as podremos continuar. 3ensemos en aquellos instrumentos individuales del nuevo movimiento de Aios. Estaremos de acuerdo que un nuevo movimiento se inici con 3edro. Fo ha' nin-una duda. Es un verdadero ' nuevo movimiento. Aunque 3a&lo fue el apstol a los -entiles, nosotros de&emos recordar, que fue 3edro quien a&ri la puerta para la nueva dispensacin a am&os, a (udos ' a -entiles, en 9erusal6n ' en +esarea. Es un nuevo ' poderoso movimiento. 3ero 3edro tuvo su ministerio esta&lecido en esta -loria. =l nos dice que estuvo con 9es@s en el monte santo, '
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contempl ,u -loria (2 Pedro 1:16-1%). ,in nin-una duda, esto ha sido la influencia tremenda en la vida de 3edro. El Espritu ,anto se lo interpret todo a 6l en el da de 3entecost6s. $=l o&tuvo una Ci&lia nueva, porque ha&a reci&ido un nuevo ,eor, ' un +ielo a&ierto* >ue este -ran principio de -loria con el cual cont 3edro para su ministerio ' para su o&ra ' para su perseverancia hasta el fin. 6- Jua& Esto es &ien claro en el caso de 9uan tam&i6n, quien estuvo con =l por mucho tiempo, siendo cola&orador ' apstol en 9erusal6n. +uando nosotros lle-amos al comien;o del li&ro del Apocalipsis, una ve; m:s reconocemos que estamos en la presencia de un nuevo movimiento un nuevo movimiento para la recuperacin de la &!oria, que ha lle-ado a ser tan limitada ' o&scurecida en las i-lesias. El ,eor viene a 9uan en una visin en 3atmos0 pero es al-o tan -lorioso ' las visiones son asimismo tan -loriosas, que m:s de una ve; 9uan est: postrado so&re su rostro delante del ,eor, ' tiene que ser a'udado a levantarse, por el tremendo impacto que la visin de la -loria tiene en 6l (23. 1:170 19:100 22:%). D- 3ablo 45 qu6 es lo que vamos a decir de 3a&lo7 Ese ministerio tan maravilloso, tan pleno, tan rico, tan -lorioso, ' fue todo nacido el da cuando vio la &!oria en el camino de Aamasco. Este es el punto. El ,eor desple- la -loria cada ve; que =l i&a a moverse con al-una nueva etapa en ,u propsito. ?odas estas cosas que he mencionado, fueron etapas de avance de Aios en ,u propsito a lo lar-o de las edades, ' cada una de ellas estuvo &asada so&re una nueva aprehensin de la -loria del ,eor, por aquellos que estuvieron interesados. As es que en el caso de los profetas ' apstoles, su ministerio fue un ministerio de la -rande;a ' -loria del ,eor. 5 se-@n aquellos a quienes ellos ministraron vieron esto, lle-aron a ser un pue&lo con un -ran si-nificado en este mundo. >ue esta aprehensin de la -loria de +risto, la que dio car:cter, si-nificado, poder ' valor a su estar aqu en este mundo. ?odo esto entonces slo tiene un si-nificado< El fin ' el o&(etivo de Aios es &!oria, ' todo lo que =l hace est: -o&ernado por esto. Esto es al-o que de&e apoderarse realmente de nosotros, ' de lo cual nosotros de&emos apoderarnos< Aios desea que todas las cosas todas las cosas, hasta el m:s mnimo detalle de nuestras vidas , de&e o&rar &a(o ,u mano para -loria0 que Aios en todas las cosas est: tra&a(ando con la -loria en vista. 4?@ crees esto7 Fo ha' duda de que t@ lo crees como una verdad esta&lecida0 tal ve; t@ lo crees en tu cora;n0 pero no todo el tiempo es f:cil creer esto0 es porque nosotros no lo vemos como es. $Aesde lue-o que todo lo que vemos, nos convence que al-o, menos -loria va a salir de esto* Kh que el ,eor nos tome con esto #a ti ' a m , individualmente, ' como compaas de su pue&lo, all donde estemos. ?odo esto que =l est: haciendo, lo que =l est: permitiendo, est: &a(o el control de esta @nica le' ' principio. ?odo esto =l lo intenta para ,u -loria. Esto es lo que =l tiene en ,u pensamiento, ' lo que =l har:, porque =l no cesar: en ,u propsito. E0!Fu(!l $ la ,lo (a ,, es cierto que todo parece contradecir esto. Fosotros venimos a las profecas de E;equiel, ' all todo parece contradecir esta -loria. 3ero t@ no puedes hacer a un lado el hecho de que la -loria es descu&ierta en el mismo primer captulo. Esto no est: reservado para el final, de manera que tienes que atravesar todo el panorama de (uicios ' de a'es, ' entonces al fin encontrar que Aios tiene todas las cosas en ,us propias manos0 as, de esta manera, slo ha&la de la forma cmo so&revivir. ?e es dicho all desde el mismo principio que todo es -o&ernado por la -loria. En todo lo que va ha
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suceder, en todo lo que se va a decir, hasta el final, es la &!oria de Eios la cosa -o&ernante0 est: ah desde el mismo fundamento de todo. Ae&emos tomar nota de esto. 4+u:l es el propsito de Aios7 3a&lo lo ha visto ' nos lo ha comunicado en un fra-mento inmaculado< PA ! sea &!oria en !a i&!esia en 9risto Jess por todas !as edades, por !os si&!os de !os si&!os. AmenP ()-es(os 3:21). $?@ no puedes ir m:s all: de eso* Esa es la finalidad PA ! sea &!oria en Ja i&!esia en 9risto Jess por todas !as edades, por !os si&!os de !os si&!osD. 8le-amos entonces a E;equiel. %a' mucho aqu para a'udarnos en cuanto al propio inter6s de Aios por ,u -loria. 3odemos tener al-@n inter6s por la -loria del ,eor, pero el ,eor tiene un ma'or inter6s por ,u -loria que el que nosotros tenemos. Este li&ro, es un li&ro lleno del inter6s de Aios por ,u propia -loria. >(ese qu6 preciso es E;equiel, inclu'endo el ao, el mes ' el da del mes. PCino pa!abra de Je o"6 a! sacerdote ,'e*uie! i.o de ?u'i...P ()*e,u(e# 1:3)0 es decir, dnde esta&a 6l, cu:ndo esta&a ' cmo esta&a. As es como el ,eor act@a, con e1actitud, meticulosamente, en este asunto, sustentando, a-arrando a este hom&re. )ecuerden, =l tena que sostenerlo, porque esto resultara en un cam&io total en su entera vocacin. E;equiel era un sacerdote entrenado0 6l perteneca al sacerdocio0 6l era un hom&re (oven que espera&a que a lo lar-o de su vida cumplira el ministerio de un sacerdote. Esto interrumpi ' so&repas su entero cuidado ' vocacin entera. =l tuvo que cam&iar completamente su m6todo ' forma de su vida, de sacerdote a profeta. >ue al-o mu' fuerte en el caso de este hom&re. Es interesante notar que el si-nificado del nom&re E;equiel es RAios lo fortalecer:R. 3ara la -loria de Aios, esto es mu' necesario, especialmente en las condiciones como aquellas en las cuales E;equiel vivi. E;equiel, ciertamente, siendo un hom&re (oven, fue llevado a Ca&ilonia cautivo, ' fue P*ue estando yo en medio de !os cauti"os .unto a! ro LuebarP , nos dice en su profeca (1<1,B)0 ' por lo que nosotros sa&emos ' por lo hemos ledo, era una situacin desesperan;ada. ,a&emos al-o de las condiciones en las que se encontra&a 9erusal6n, desde las profecas ' el ministerio de 9eremas0 se encontra&an mu' mal. 3o&re 9eremas, tenia el cora;n destro;ado durante su ministerio en 9erusal6n. 3ero ha' muchas ra;ones para decir esto, comoquiera que fuera en 9erusal6n, era aun m:s difcil en Ca&ilonia0 es decir, en cuanto concierne a la -ente a quien E;equiel ministra&a. Ellos eran un pue&lo difcil ' recalcitrante. 8ea los primeros captulos. 2ea cmo E;equiel tuvo que confrontarse con ellos ' las medidas que tuvo que tomar. U& homb ! (mpopula Fo deseo detenerme con muchos detalles, pero es necesario, para nuestro propio estmulo, que sepamos la &ase de la -loria del ,eor. =l est: aqu con estos cautivos. Dn hom&re que ha de mostrar a este pue&lo las ra;ones para sus condiciones ' para los (uicios de Aios, ha&lar fielmente en el nom&re del ,eor, sin comprometer nin-@n principio0 quien pondr: su propia vida ' futuro en la &alan;a por su ministerio, ' ser enteramente fiel. =l no disculpara nin-@n mal. =l no comprometer: nin-@n principio para preservar el favor de la -ente ' la propia posicin de =l. El hom&re que realmente ten-a la -loria del ,eor en su cora;n a cualquier costo, es un hom&re mu' impopular. 5 E;equiel era un hom&re impopular entre los e1iliados0 tan impopular que tuvo que recurrir a toda clase de trucos para -anar la atencin de ellos para que le escucharan. Mira las cosas que 6l tuvo
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que hacer0 tuvo que hacer cosas espectaculares, inslitas, antinaturales. 3areca que al-unas veces hu&o de hacer el ridculo para atraer la atencin, a fin de que la -ente mirase en su direccin. Eran tiempos difciles para conse-uir el ser escuchado, atendido0 tal ve; en su pas, 6l era el hom&re m:s impopular. Esta era una desesperada ' difcil situacin en la cual 6l se encontra&a en medio de su propio pue&lo. Lo" #(!lo" ab(! to" !& "(tua#(o&!" *(+#(l!" En el centro de esta situacin que no pienso estar e1a-erando0 en efecto podra aadir mucho m:s de estos mismos captulos, en medio de esta difcil situacin ' por el momento, aparentemente una situacin sin nin-una esperan;a, 6l nos dice que los cielos fueron a&iertos, ' vio $visiones de Aios* Fo ha' una situacin tan desesperada que ha-a imposi&le la entrada de la -loria de Aios0 no ha' tal situacin que puede de(ar a Aios afuera ' hacer imposi&le una fresca manifestacin de ,u -loria. 4Fo te fortaleceras t@, si esto es cierto7 $Cueno, aqu est:* Es al-o incre&le cuando t@ lo ves todo ' todas las circunstancias ' la entera provisin. ?@ podras decir< Cueno, todo esto est: m:s all: de cualquier esperan;a. Esta situacin rompi el cora;n de 9eremas0 esta situacin atra(o la ira de Aios, ' destru' 9erusal6n ' dispers al pue&lo. 4Eu6 es lo que t@ puedes esperar de esto7 5 en medio de esto, E;equiel dice< P!os cie!os se abrieron, y "i "isiones de EiosP ()*. 1:1). 5 6l lo resume todo en una frase< P,sta %ue !a "isin de !a seme.an'a de !a &!oria de Je o"6P. Ahora, es difcil, como es lo es para nosotros, el apo'arnos en esto realmente cre'endo que este es tal ve; un mensa(e para nosotros. Eui;:s nosotros en al-una ocasin hemos estado mu' cerca a la desesperacin so&re la ca&al situacin. Ae(a que esto ven-a como un mensa(e del ,eor. En nuestras propias vidas, en el lu-ar donde nos encontramos, qui;: como una compaa del pue&lo del ,eor, las cosas crean tal dificultad que estamos dispuestos a a&andonarlo todo. E;equiel pudo ha&er hecho esto, porque tuvo m:s ocasiones de hacerlo que usted ' 'o0 pero ah mismo ah mismo Pesta %ue !a "isin de !a seme.an'a de !a &!oria de Je o"6P. P@5os cie!os %ueron abiertosBD Fosotros hemos pensado ' dicho mucho respecto a un Rcielo a&iertoR. ?odo lo que diremos ahora acerca de eso para el presente es que, si ha' al-una indicacin de que los cielos est:n a&iertos, esta es siempre la cosa m:s @til en cualquier situacin. ?al ve; t@ estar:s pasando tiempos difciles en la compaa del pue&lo del ,eor, o tal ve; tienes personas difciles0 &ueno, E;equiel las tuvo. ?al ve; t@ ten-as muchos desalientos. Eui;:s ha'a al-unas cosas que te parece que est:n equivocadas, ' as es. 5 sin em&ar-o, cuando ustedes se re@nen ' se dan a s mismos en adoracin al ,eor, ha' un maravilloso sentido de uncin. $Dstedes lle-an a estar ocupados slo con el ,eor* 3or el momento, a cualquier costo ustedes se olvidan de todo, ' el ,eor lle-a a ser vuestro +entro0 $los cielos se a&ren* Mientras esto dura ha' cada esperan;a en vuestra asam&lea, ha' esperan;as para el futuro. Fo ha' nada peor que un +ielo cerrado. Mira al +alvario< P-1) desde !a ora seFta ubo tinieb!as sobre toda !a tierra asta !a ora no"ena. -39erca de !a ora no"ena, Jess c!am a &ran "o', diciendo/ ,!, ,!, <!ama sabactani= ,sto es/ Eios mo, Eios mo, <por *u me as desamparado=P (Mateo 27:45,46). El cielo esta&a cerrado, por lo que =l esta&a haciendo all tomando el pecado del mundo entero. El +ielo esta&a cerrado, firmemente cerrado0 no ha&a un camino a&ierto. Esta fue la m:s desalentadora situacin que pudo pasar. 8a desolacin de aquella situacin le mat. Este fue el @ltimo -olpe que produ(o ,u muerte. Fo fueron los clavos, ni las espinas, no fue la accin del hom&re< fue el cora;n roto, porque =l ha&a vivido toda ,u vida terrenal con un camino a&ierto hacia el 3adre con un +ielo
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a&ierto. ?odos sus das =l estuvo en constante comunicacin con el +ielo, con el 3adre0 hasta esa ocasin, =l nunca ha&a conocido hasta ese momento lo que era que =l no pudiera inmediatamente alle-arse. Aqu todo termin< no ha&a camino ni respuesta ni vo; que respondiera0 un +ielo cerrado. E"to !" "(& !"p! a&0aH ,i t@ ' 'o reci&imos una respuesta a la oracin, una pequea indicacin o e1presin de que el ,eor no nos ha a&andonado, desolado, cerrado para nosotros, si al-o as nos sucede, es que el +ielo a@n est: a&ierto, ' esa es una -ran esperan;a para el futuro. Apreciemos, pues, el +ielo a&ierto en nuestros momentos de oracin. Muchas cosas o&scuras pueden estar alrededor0 muchas cosas difciles, situaciones, como las de E;equiel, tal ve; lleno de perversidad o perple(idades o pro&lemas o dificultades o sufrimientos, pero en cuanto nos reunimos ' nos enfocamos hacia el ,eor, sentimos ,u presencia0 este es nuestro +ielo a&ierto, ' un +ielo a&ierto es siempre una seal de que todava ha' esperan;a0 $ah todava ha' un futuro para la -loria* Eue el ,eor nunca permita que lle-ue el momento en el cual el cielo se nos cierre ' no podamos entrar. R) "i *ue !os cie!os se abrieron...P, esto quiere decir que Aios no ha terminado ,us cosas todava0 Aios no ha cerrado todava. 3ueden ha&er (uicios, como nos lo muestran los si-uientes captulos0 tal ve; ha'a (uicios, tal ve; ha'a que ser disciplinados, tal ve; ha'a que ser casti-ados, puede ha&er a@n mucho por ser hecho, pero lo que sea que se ten-a que aclarar qui;:s por la celosa ira de Aios por ,u -loria0 toda las cosas difciles, sufrimientos, aflicciones, tienen que ocurrir de&ido al equvoco0 sin em&ar-o, todo es -o&ernado por esto< una esperan;a de -loria una esperan;a de G8K)/A si los cielos a@n permanecen a&iertos. La "up !ma#a *!l S!1o !& !l t o&o R2i visiones de AiosR0 esto es, visiones dadas por Aios. 4Eu6 fue lo que E;equiel vio7 4Eu6 era lo que a&arca&an aquellas visiones de Aios7 Cueno, como lo hemos visto en el captulo 1, 6l vio un trono ' entonces vio Puna seme.an'a *ue pareca de ombreP so&re el trono arri&a (1<.J). 5 entonces 6l vio un do&le sm&olo de la administracin de ese trono el queru&n ' las ruedas. (Esperamos retornar a esto m:s tarde). As tam&i6n sa&emos que 6l vio una !casa" la +asa , que le fue ordenado ensear al pue&lo de /srael (GB<1O). M:s tarde 6l vio la casa en -loria. =l vio el ro que &rota&a del quicio, alrededor del altar, pasando por el atrio ' si-uiendo un camino m:s ancho ' profundo, ' vivificando todo lo que a 6l vena (GL<1#N). Entonces 6l vio la tierra ' la heredad poseda (GL<1B#GM<.N). 5 finalmente vio la ciudad ' el nom&re de la ciudad (GM<BO#BI). Este es el final de todo @,! Se0or est6 a B 8o que deseo enfati;ar ' e1presar particularmente, es que todo lo que vemos en este li&ro es el resultado ' la e1presin de aquel trono ' del R%om&re que esta sentado encima". Aesde lue-o que esto es mu' f:cil de comprender< todo emana ' es resuelto del -ran hecho de que e1iste Dno en el lu-ar de supremo -o&ierno ' autoridad. 5 para nosotros ' para ellos ' por toda eternidad0 por la decisin eterna de Aios, ese Dno es el ,eor 9es@s, el %i(o de Aios. =l ha sido e1altado a !a diestra de !a +a.estad en !as a!turasD (Hebreos 1:30 %:1). PCemos a Jess..., coronado de &!oria y onraD (Hebreos 2:9). $;5a cua! oper en 9risto, resucit6ndo!e de !os muertos y sent6ndo!e a su diestra en !os !u&ares ce!estia!es, $1sobre todo principado y autoridad y poder, y se0oro, y sobre todo nombre *ue se nombra, no s!o en este si&!o, sino tambin en e! "enideroD ()-es(os 1:20-21). ?odo deriva de esto. 5, s es cierto, desde lue-o que todo estar: &ien, &ien hasta el fin.
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Ahora, esto est: mu' al da, 4no es verdad7 Fosotros hemos ha&lado de las condiciones en las cuales E;equiel pas su vida ' cumpli su ministerio el tiempo, el lu-ar ' el estado de cosas. ,, 6l estuvo en una situacin mu' difcil. 3ero la /-lesia ha lle-ado a una situacin mu' difcil ahora0 las cosas est:n mu' le(os de ser f:ciles ho' en da. %a' ahora, como entonces, muchas cosas que est:n equivocadas, ' mucho que es mali-no. 4Eui6n dira ahora que la -loria de Aios ha penetrado en ,u pue&lo7 El tiempo de E;equiel fue un tiempo difcil, pero fue en ese tiempo ' en esas circunstancias que fue trado este instrumento &a(o el -o&ierno del trono, para un nuevo movimiento de Aios. K podemos decir que esta percepcin de la parte del instrumento de la supremaca del trono ' del %om&re sentado en 6l, nos condu(o al maravilloso resultado que con el tiempo toda la situacin cam&iara, ' que Aios tendra al-o para ,u -loria. La '("()& *! la ,lo (a "al'a *! la *!"!"p! a#()& 8a visin el +ielo a&ierto, el trono ' el %om&re sentado en 6l tuvo un -ran efecto en E;equiel. 8o salv, en su da, de la desesperacin0 salv su ministerio, salv su testimonio ' salv su vida. 5 es solamente esto lo que nos salvar:, lo @nico que puede salvarnos. ?al ve; esto suena un poco pesimista. Fo quiero ser pesimista, pero t@ no puedes reconocer las circunstancias en la tierra en estos nuestros tiempos, incluso entre aquellos que son llamados cristianos, o cristiandad, sin sentirse un poco desolados. 4Es imposi&le que la -ran revelacin dada a nosotros acerca de la /-lesia como la vemos en el Fuevo ?estamento, puede ser reali;ada en nuestro tiempo7 Miren a las divisiones, discusiones, sientan esa horri&le atmsfera que ha crecido ' se ha esparcido. En los Estados Dnidos, por e(emplo, hace unos BI aos, pareca e1istir un cielo a&ierto, un camino claro para al-o nuevo del ,eor0 la atmsfera pareca tan clara ' los cora;ones tan a&iertos. 3ero en esa tierra, en el da de ho' todos sospechan de todos, el espritu de criticismo ha posedo a los m:s devotos cristianos, tanto acerca de otros cristianos como de cosas relacionadas al cristianismo. ?@ no puedes conversar por media hora incluso con aquellos que son mu' devotos del ,eor, sin que al-uno sea criticado, que al-uno sea mencionado para advertencia como sospechoso. Es como un hedor horri&le, o una ne&lina que se desli;a entre los cristianos so&re todo el mundo. ?@ no puedes ir a su li&rera de li&ros reli-iosos sin ver repisas ' repisas llenas de li&ros ' panfletos que se ocupan en denunciar al-o. %om&res que est:n entre-ando sus vidas enteras a este horri&le tra&a(o de tratar de e1poner lo que ellos piensan es errneo. Este es un len-ua(e fuerte0 pero no es demasiado fuerte. Este es el estado de cosas, ' t@ te puedes desesperar por la reali;acin de aquello que has visto del propsito de Aios. 5 desde lue-o que no puedes0 el ,eor no te de(ar:. ,i t@ realmente has visto al ,eor, no puedes darte por vencido. ?@ dir:s como 9eremas, que no volver:s a ha&lar m:s de esta manera. =l di(o que no volvera a ha&lar del ,eor otra ve;0 pero, 4qu6 sucedi despu6s7 P) di.e/ :o me acordar m6s de !, ni ab!ar m6s en su nombre# no obstante, aba en mi cora'n como un %ue&o ardiente metido en mis uesos# trat de su%rir!o, y no pudeP (&ere+as 20:9). ?@ ' 'o al-unas veces ha&remos decidido< $que vamos a de(ar de ha&lar acerca de esto ' resi-narnos, porque no parece que da resultado, las cosas parecen ir de mal en peor ' de peor a terri&le* 5 desde lue-o que se-uimos aqu. Fo podemos evitarlo0 estamos nuevamente en la completa mira del declarado propsito de Aios. El Espritu no se rendir: a esto, no importa cual sea la situacin. El +ielo no se ha cerrado todava, el %om&re en el trono todava no lo ha evacuado, a@n ha' esperan;a.
G.
Fosotros hemos de tener la maestra de esa -ran realidad que =l a@n est: ah, donde Aios lo puso. 5 si esto es cierto, a veces mu' difcil de creer o de ver, entonces =l est: Rpor encima de todo principado, autoridad, poder, seoro ' todo nom&re que se nom&ra dictadores del mundo o cualquiera que sea nom&rado, no slo en esta era sino tam&i6n en la venideraR. ,lo cuando esto nos sostiene ' nosotros nos mantenemos alrededor de esto, ha&r: al-una esperan;a, pero esa es la prospectiva. R!'!la#(o&!" !"t at5,(#a" *! la ,lo (a El revelar la -loria es siempre un movimiento estrat6-ico de Aios en un da ' situacin difciles ' nada prometedores. 5o pienso que este fue el si-nificado de la transfi-uracin. >ue un da difcil, las cosas esta&an cerr:ndose alrededor del ,eor ' ,u pequea compaa de hom&res0 la atmsfera esta&a impre-nada de odio, ' la +ru; esta&a inmediatamente delante. 4+mo la enfrentaran7 4+mo la so&reviviran7 8a estrate-ia fue la transfi-uracin ellos Rvieron ,u -loriaR. 5 aunque por un tiempo despu6s pareca estar eclipsada, sin em&ar-o, cuando =l fue resucitado de entre los muertos, ellos entendieron todas las cosas. A la lu; de la resurreccin, la transfi-uracin adquiri su sentido completo. 8as cosas esta&an mu' difciles para la i-lesia en 9erusal6n en aquel da cuando el maravilloso (oven Este&an fue arrastrado afuera ' fue apedreado a muerte, con ese perverso odio hacia el ,eor 9es@s. 3ero Este&an vio el +ielo a&ierto ' al %i(o del %om&re sentado a la diestra de Aios ( Hec.os 7:56). Esto salv la situacin para 6l, ' pienso que tuvo mucho m:s alcance que slo para 6l mismo. 3ienso que nos dio al-o. Ae todas formas, all un hom&re1 se convirti en un importante factor en la /-lesia para todos los tiempos. =l fue tremendamente afectado por lo que vio en el rostro de Este&an ' por lo que escuch de los la&ios de Este&an. =l (am:s consi-ui pasarlo por alto. 5 nunca se perdon a s mismo. =l confes m:s tarde< P) cuando se derramaba !a san&re de ,steban tu testi&o, yo mismo tambin estaba presente, y consenta en su muerte, y &uardaba !a ropa de !os *ue !e matabanP (Hec.os 22:20). El ver la -loria, fue la salvacin en un o&scuro ' difcil da. 3a&lo est: encarcelado, est: cerca al fin de su lar-a ' plena vida ' ministerio. =l piensa en todas aquellas muchas i-lesias muchas m:s de las que hemos conta&ili;ado, se-@n las cartas que les escri&i las cuales 6l ha&a sido utili;ado para traerlas a e1istencia0 en todos los convertidos ' de los muchos que, espiritualmente, le de&an todo a 6l ' a su ministerio. =l ahora est: encarcelado, encerrado, no puede ir hacia ellos, las i-lesias est:n en decadencia, muchas est:n en contra su'a ' ale(:ndose de 6l, mientras 6l est: ah. =l es un hom&re solitario # Pso!amente 5ucas esta conmi&oP, un hom&re en dificultades, si al-uien as lo esta&a, ha&lando naturalmente. $Eu6 situacin, qu6 fin para un hom&re como 6l* 4Eu6 le salva7 Es mu' impresionante que en medio de todo esto, sa&i6ndolo todo conociendo su propia posicin, conociendo sus propias perspectivas, que eran mu' po&res para esta vida0 sa&iendo de las condiciones de las otras i-lesias le(anas, reci&iendo noticias de estas divisiones, encontr:ndose cara a cara con la disolucin de su o&ra, decepcionado con cre'entes ' con i-lesias, di-o que es incre&le que con todo lo que esta&a sucediendo, que era suficiente como para destruir a cualquier hom&re en desesperacin, 6l tiene un +ielo a&ierto, ' dice< PA ! sea !a &!oria por !os si&!os de !os si&!os. AmnP (2 4(+. 4:1%). =l esta salvo por la -loria, 6l es li&rado por la -loria. $Eu6 diferente fin hu&iese sido a no ser por esta aprehensin de la -loria* Entonces aqu 6l escri&e que =ste Pnico, este %om&re, est: en la -loria, en el trono en los cielos0 por so&re todo poder ' autoridad. El +6sar puede estar ah en la puerta si-uiente -o&ernando al
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mundo entero, tra'6ndolo &a(o su poderoso ' dia&lico 'u-o, ' aparentemente llevando a ca&o sus deseos en contra de la /-lesia de +risto 9es@s. 3a&lo al lado del +6sar ' de la ciudad de los +6sares, di(o< !$1sobre todo principado y autoridad y poder, y se0oro, y sobre todo nombre *ue se nombra (+6sar o cualquier otro), no s!o en este si&!o, sino tambin en e! "enidero# $$y someti todas !as cosas ba.o sus pies, y !o dio por cabe'a sobre todas !as cosas a !a i&!esiaP . Esta es la visin salvadora de la -loria. Esta es la salvadora visin de la -loria0 esto fue lo que salv a 9uan en su desesperada ' difcil situacin en 3atmos, porque en realidad esto fue al-o que pudo que&rantar el cora;n de cualquier hom&re ' enviarlo a lo profundo de una oscura desesperacin. 9uan era el @nico so&reviviente de toda la compaa apostlica. ?odos 'a se ha&an ido, 6l est: cortado de su amada i-lesia, solo, aislado, en e1ilio, con todas las condiciones que de&an ha&er acompaado aquel e1ilio. Eso es suficiente para hacer desesperar a un hom&re, para sentir que ha&a vivido su vida en vano ' que en realidad no ha&a esperan;a al-una. 3ero 6l tuvo un +ielo a&ierto ' vio una visin #$5 qu6 visiones las que vio* >ue, pues, el +ielo a&ierto lo que le salv. El ,eor nos da esto, ' una nueva aprehensin del trono ' del %om&re sentado en 6l.
Captulo I EL TRONO 7 LOS SERES VIVIENTES Y LAS RUEDAS +on el primer captulo de las profecas de E;equiel a&ierto delante de nosotros, de(emos notar cu:nto m:s contiene de instructivo ' que nos puede a'udar en cone1in con los movimientos ' las formas de Aios con relacin a la -loria. ?al como sealamos en nuestra @ltima meditacin, la frase clave, inclusive no solamente del captulo sino de todo el li&ro, se encuentra en la se-unda mitad del verso .M< ,sta %ue !a "isin de !a seme.an'a de !a &!oria de Je o"6. ) cuando yo !a "i, me postr sobre mi rostro...D Esto se refiere, como 'a se los ha&a dicho, a todo lo que est: en este captulo, pero se relaciona especialmente a la visin del trono en el +ielo, ' a aba una seme.an'a *ue pareca de ombre sentado sobre !D. Es la -loria del trono del Aios %om&re e1altado. 5 todo el resto procede de all. ?odo lo que esta aqu, ' todo lo que vendr: m:s tarde, hasta el fin de este mismo li&ro completo, se deriva de la e1presin de ese trono, de ese -o&ierno, del si-nificado de ese %om&re que esta all, donde =l est:. %aciendo un resumen de la visiones que le vinieron a E;equiel, cuando 6l di(o< y "i "isiones de EiosD, di(imos que de&a(o del trono ha&a un do&le sm&olo de su e1presin0 ' este medio sim&lico son los cuatro seres vivientes, o queru&ines, ' las ruedas. A estos dos les es dada una considera&le seccin. ?@ puedes notar que no slo son mencionados ' pasados de lar-o, sino que son descritos amplia ' minuciosamente. ?ienes que detenerte en esto0 tienes que dedicarle tu tiempo ' atencin. El profeta est: descri&i6ndonos los mnimos detalles. Es mu' difcil de comprender. 5o ciertamente no proclamo entenderlo, pero pienso que veo al-unas cosas que est:n casi en la superficie. 3uesto que estas cosas han sido tradas aqu con una clarsima definicin, ' en una mu' completa presentacin, desde el mismo principio de todas estas profecas ' movimientos ' visiones, ellas de&en evidentemente ser tomadas en consideracin. Ellas de&en de tener un lu-ar, ' un lu-ar mu' serio.
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Lo" Fu! ub(&!"? "mbolo" *! "a&t(*a* $ '(*a 3rimeramente, entonces, los queru&ines. Fo necesitamos descri&irlos0 su descripcin est: aqu. Fecesitamos decir mu' poco acerca de su detalladas formas de su hechura0 todo lo cual ser: familiar. Eueremos venir &astante simple ' directamente a la verdadera funcin de estos seres vivientes. Aesde lue-o que de&emos tener en cuenta que este es un sim&olismo oriental. Es una sim&lica representacin de al-o espiritual. 8a -ente en el Kriente que leen estas cosas, estar:n me(or familiari;adas con esta forma de e1presar la verdad tal ve; mucho m:s que nosotros. 3ero Aios ha esco-ido transmitir ,us -randiosas verdades en esta sim&lica e ilustrativa forma, ' nosotros tenemos que so&repasar el sim&olismo ' la ilustracin si es necesario olvidarse de las formas, olvidarse de las caractersticas descritas , ' pasar directamente al cora;n del asunto. 4+u:l es su mensa(e7 4Eu6 es lo que ellos intentan transmitir7 Aesde la refle1in so&re las numerosas apariencias de los queru&ines en la Ci&lia, se puede ver que invaria&lemente, en cada ocasin, ellos est:n con relacin a una sola cosa. ,u funcin es, como siempre, el proclamar por siempre (am:s que el trono de Aios es un trono santo0 que ,u -o&ierno es un -o&ierno de santidad. ,e notar: inmediatamente qu6 tan vital ' apropiado es esto, parados al principio de la historia del (uicio contenido en estas profecas. 3orque todo lo que le si-ue, inclu'endo la lar-a seccin de (uicios, tanto de /srael como de las naciones, &a(o este trono supremo, es con relacin a un estado impo, ' demandando que aquello sea (u;-ado ' apartado. 8a -loria espera esto. 8a -loria por siempre (am:s espera santidad0 puesto que es un trono de -loria, la cual es la -loria de la santidad. El -o&ierno de esta santidad es representado aqu en este trono, ' el %om&re en 6l. 3ero esto no es todo. Estos queru&ines son llamados !seres vivientes". 8a idea de vida, de estar vivos, est: siempre asociada con ellos. Ellos aparecen una ' otra ve; en la misma cone1in. En este momento es esto, que santidad ' vida est:n com&inados. 8a vida espera en la santidad, la santidad eleva la vida. Dsted no puede separar estas dos cosas. Dsted no puede tener la vida sin la santidad0 usted no puede tener la santidad sin que 6sta lo lleve a la vida. =sta siempre est: tra&a(ando as de aqu all:. A m:s santidad, m:s vida0 a m:s vida, m:s santidad. Estos !seres vivientes" son, en representacin, los custodios de la santidad divina por causa de la vida divina. 3ues las cosas que se encuentran en el &alance en todo este li&ro, son cosas de vida o muerte0 aqu es donde la &atalla se lleva a ca&o. Es una cuestin de vida o muerte por /srael, por las naciones. 3ero la cosa decisiva es este asunto de santidad. Lo" Fu! ub(&!" !& !l %a *&: !& !l tab! &C#ulo $ !& !l t!mplo Ahora, si paseas los o(os de tu mente &revemente so&re al-unas de las instancias donde aparecen los queru&ines, ver:s que esa es la cone1in cada ve;. +uando las cosas fueron mal en el 9ardn, cuando el pecado entr, cuando la deso&ediencia, a trav6s de la so&er&ia, entr ' oper. +uando el hom&re fue e1pulsado del lu-ar de vida, donde esta&a el !:r&ol de la vida", a las puertas, para -uardarla, fueron colocados los queru&ines con espadas de fue-o. ,u presencia deca< Esta es una vida santa, ' aquello que es corrupto, contaminado, viciado, impo, no puede tenerla, no puede tocarla, no puede ni siquiera acercarse a aquella, ha sido e1pulsado de esto. 8os queru&ines diran< Fosotros somos los custodios, no solamente de esta vida, sino de la esencial santidad que 6sta demanda. Entonces, fi-uras de los queru&ines fueron entrete(idas en el velo, en el velo entre el 8u-ar ,anto ' el 8u-ar ,antsimo, ' el hom&re que cru;ase aquel velo en peli-ro de su vida morira.
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Ellos fueron inscritos all otra ve; en testimonio del hecho de que ellos eran los -uardianes de aquello que es santo, ' como tales, cualquier cosa impa perecera si pasare por su camino. Ellos, en el velo, declara&an que las cosas esta&an equivocadas con el hom&re. Ellos eran un testimonio en contra del errado estado del hom&re, ' es por esto que 6l no puede venir a la presencia de la Gloria, ' la presencia de la 2ida. Lo" Fu! ub(&!" !& la" '("(o&!" p o+5t(#a" 3ero entonces recordemos de /saas. 8as caractersticas son impresionantes en esta cone1in. /saas dice< Ci yo a! Se0or sentado sobre un trono a!to y sub!imeD, ' los serafines (pienso 'o que son slo otro nom&re para 6stos) fueron odos diciendo< @Santo, santo, santo es e! Se0or de !os e.rcitosBD 43or qu6 era esto7 El re' D;as ha&a for;ado su in-reso al templo, para servir ilcitamente en el altar, ' tom el incensario en su mano. El hom&re ha&a presionado hacia la presencia del Aios santo, ' ha&a tocado las cosas santas. 8os sacerdotes le suplicaron, le ro-aron< :o te corresponde a ti, o M'as, e! *uemar incienso a Je o"6, sino a !os sacerdotes i.os de Aarn, *ue son consa&rados para *uemar!o. Sa! de! santuario, por*ue as pre"aricado, y no te ser6 para &!oria de!ante de Je o"6 EiosD . 3ero D;as se mantuvo a s mismo ah, ' fue herido con lepra, ' continu siendo leproso hasta el da de su muerte. =l muri siendo un hom&re manchado ' corrompido. 5 en e! a0o *ue muri e! rey M'as "i yo a! Se0orD , ' escuch6 al serafn proclamando< ,anto, santo, santo. El trono es el trono de santidad ' de vida, pero cuando no ha' santidad, si-nifica muerte. 8a vida est: en el terreno de la santidad. 9erusal6n ha&a lle-ado a estar -ravemente herida ' terri&lemente profanada leer 9eremas. Es un li&ro terri&le, una revelacin terri&le de la condicin espiritual. En el consi-uiente (uicio, el pue&lo es llevado en cautividad. 5 encontramos a E;equiel ah, con los cautivos del reino del sur, 9ud:, por el ro Eue&ar. Esta es una escena de desolacin, una escena de muerte. Esta es una escena de 9uicio. Ellos est:n parados en el lu-ar de D;as, ve(ados. El %u(#(o $ la mu! t! "! haba& '!&(*o "ob ! !llo"H ,i t@ tienes al-una pre-unta acerca de esto, o si quieres enfati;ar particularmente esto, solamente trnate al -ran captulo en estas profecas acerca del "a!!e de !os uesos secosD ()*e,u(e# 37). Esta es la concepcin de Aios de este pue&lo en ese tiempo. Dn valle de huesos secos0 muchos ' esparcidos esta era la condicin de /srael cautivo en Ca&ilonia. 42a este pue&lo a ser salvado de la muerte ' del (uicio7 4+mo va a ser7 El ,eor dir: que =l va a quitarles el cora;n duro, impo ' contaminado< un nue"o cora'n )o !es darD. En otras pala&ras, ellos de&en ser limpiados de su iniquidad, lavados de su pecados, hechos otra ve; el pue&lo santo de Aios, ' ellos "i"ir6n. 8os queru&ines est:n mu' activos con relacin a este asunto. $26alos !al ala"* Ellos se caracteri;an por un profundo inter6s en que este pue&lo sea salvado de la muerte por el ser li&erados de la car-a de corrupcin. Lo" Fu! ub(&!" !& !l Apo#al(p"(" Ahora lle-amos al li&ro del Apocalipsis los maravillosos captulos cuarto ' quinto. Aqu los cielos est:n a&iertos otra ve; (G<1). 4Eu6 fue lo que 9uan vio7 Aqu est:n los veinticuatro ancianos, ' los cuatro !seres vivientes", ' millares de :n-eles, delante del trono de Aios ' del +ordero0 aqu ellos est:n alrededor del trono, cantando su c:ntico de redencin. 3ero los cuatro !seres vivientes" est:n all0 no est:n ahora fe&rilmente desconsolados, apurados de aqu all, preocupados con este asunto de o&tener un pue&lo salvo ' recto han &a(ado sus alas, ' est:n uni6ndose a la adoracin. $8a o&ra
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ha sido hecha* ,u tra&a(o ha sido terminado, ' ahora ellos pueden adorar ' participar en las ala&an;as con todos los redimidos. Es as como termina< es la fi-ura de &!oria y "ida por medio de la santidad. Este es un mensa(e no slo para los das de E;equiel. Este es un mensa(e perdura&le, la verdad ' el principio que se e1tiende desde el comien;o hasta el fin del tiempo. Ese trono, si lo queremos de nuestro lado, demanda que al-o sea hecho para limpiarnos de la mancha del pecado, para li&erarnos de nuestros caminos malvados, para traernos a las !vestiduras &lancas" de ,u (usticia divina, santificados. Esto es para aquellos que est:n caminando con =l en comunin, ' quienes, hasta donde ellos lo sa&en, est:n evitando todo camino malvado, est:n repudiando toda iniquidad, no est:n teniendo trato con la iniquidad, no se est:n comprometiendo, no est:n de nin-una manera tolerando o entrometi6ndose en lo que es malvado, lo que est: errado. 5o s6 que todo este asunto de la santidad puede convertirse en mu' opresivo. ,e puede convertir en un asunto le-alista ' traernos a la esclavitud. 3ero el hecho permanece en que el trono del ,eor es un trono de santidad0 ,u -o&ierno es un -o&ierno de santidad0 ,u vida es una vida santa. Fosotros sa&emos mu' &ien, en e1periencia pr:ctica, que si lo hacemos voluntariamente, o incluso involuntariamente, tocamos al-o que es malvado o impo, si tocamos este mundo en el espritu, $la -loria se desvanece* Fosotros mismos sa&emos dentro nuestro que si tan slo decimos al-o que es inicuo, la -loria se desvanece. 8o sa&emos porque la -loria se desvanece en nuestros cora;ones. Dna som&ra, una nu&e, viene so&re nuestro espritu, ' se queda all hasta que va'amos ' seamos limpiados en la presencia del ,eor. La" u!*a" 3asemos ahora al otro lado de este medio sim&lico del trono, a las !ruedas". Dsted puede darse cuenta que 6stas est:n definitivamente en unin con los !seres vivientes", con los queru&ines ellos se mueven (untos. Ellos son solamente dos aspectos de una sola cosa, pero las ruedas contienen su propio 6nfasis ' mensa(e particular. 4Eu6 es lo que ellas si-nifican7 4+u:l es la impresin que le ha de(ado a usted despu6s de ha&er ledo los versculos 1I#.17 4,i usted tan slo se sienta despu6s de leer, 4cmo se siente7 Al-unas veces es una cosa &uena ponerse a s mismo en la 3ala&ra, tomar su pulso, tomar su atmsfera. 5o me aventuro a su-erir que si usted lee estos versculos en esa manera ' se sienta, usted suspirar:< $Ellos se est:n moviendo por la 3ala&ra* $Aqu ha' al-o que se est: haciendo* 3or lo menos usted no se quedar: con una tranquila o pasiva sensacin. Fosotros tenemos la sensacin de una tremenda ener-a, de movimiento con propsito. Esta es la atmsfera de las !ruedas". 8as ruedas sim&oli;an funcionamiento, movimiento, partida0 ' aqu el !espritu de los seres vivientes" est: en las !ruedas". 8a ener-a del Espritu esta aqu. Esto es ener&a y mo"imiento con propsito. 4Fo es esto de lo que ha&lan7 Ellos nos dicen simple ' claramente que este trono es mu' en6r-ico ' activo con relacin al fin que Aios est: &uscando. ?odas las ener-as ' actividades contenidas en estas profecas son la e1presin de aquel trono, ' son, como lo fueron, los portadores del si-nificado de las ruedas. El trono est: en movimiento. El trono no es pasivo. El trono est: -o&ernado por una tremenda ener-a. Aios est: profunda ' -randemente interesado acerca de este -ran o&(etivo ,u'o< tenerlo todo -lorioso, lleno de ,u -loria, para ,u -loria. El "u+ (m(!&to #o& la ,lo (a *! D(o" !& la m( a
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Fo es una cosa liviana para con el ,eor, el tener aquel o&(etivo. ,i nosotros lo hici6ramos ' supi6ramos, si pudi6ramos verlo ' comprenderlo, nosotros de&eramos reconocer que muchas cosas en nuestras vidas que el ,eor permite que pasen, ' que el ,eor al-unas veces inclusive las manda en nuestras vidas, son los tra&a(os de ,u ener-a para a&rir el camino para ,u -loria. El apstol 9uan nos dice que todo el Evan-elio que el escri&i, fue escrito con un o&(etivo, el cual fue la -loria de Fuestro ,eor 9es@s, que -o&ierna todo, todo el camino, desde el principio hasta el fin0 esto es eso. ?ome un fra-mento solamente 8:;aro. ,sta en%ermedad no es para muerte, sino para !a &!oria de EiosD (&ua 11:4). E1trao evento de providencia0 e1traos caminos de Aios causando profundo pesar, afliccin, perple(idad. Es una -ran afliccin para todos aquellos a quienes concierne, pero deli&erada en la parte del ,eor 9es@s. ,u actitud ' ,u mane(o, ,u estada cuando =l reci&e la noticia (v.J), fueron &ien deli&eradas. =l lo tiene todo &a(o su mano, ' =l dice< Sino para !a &!oria de Eios, para *ue e! 2i.o de Eios sea &!ori%icado por e!!aD . El o&(etivo de esta cosa e1traa, esta cosa dolorosa en la vida humana, $es la -loria de Aios* $As que usted ' 'o podremos siempre ver nuestros sufrimientos ' nuestras triste;as de esta forma* +ada ve; que vienen a nuestras vidas al-una perple(idad, al-o desconcertante, cosas que parten el cora;n, si solamente pudi6ramos decir ' creer ' mantenernos en esto !$Aios va a ser -lorificado por esto*" $%a' al-una -loria en al-una parte li-ada en al-@n lu-ar con esto* =l est: tra&a(ando para ,us fines en to*a" las cosas. 3a&lo dice< ) sabemos *ue a !os *ue aman a Eios, todas !as cosas !es ayudan a bien, esto es, a !os *ue con%orme a su propsito son !!amadosD ($o+a os %:2%) ' por esa pala&ra !&ien", 6l quiere decir -loria -loria a Aios. 2emos, entonces, que ha' all una ener-a de Aios, del trono, para la -loria, ' la -loria por medio de la santidad. La p! +!#ta (&t!l(,!&#(a *!l T o&o Ktro ras-o de las ruedas era que esta&an !!enas de o.os a!rededor" (1<1M0 1O<1.). +iertamente esto si-nifica que el trono est: operando con perfecta inteli-encia, con completo conocimiento de todo0 a&soluta percepcin ' dominio de todos los elementos, de todos los ras-os, de todas las cosas que se tienen que tratar. 3erfecta visin0 perfecto conocimiento< es as como opera el trono de santidad. Este es un mensa(e solemne, como tam&i6n de estmulo. El hecho es que Aquel que est: en el trono, cu'os o.os como !!ama de %ue&oD (23oca#(3s(s1:14), ve a trav6s de todo, conoce de todos los motivos ocultos ' act@a en conformidad. Fo es lo que nosotros estamos viendo, no es lo que estamos queriendo ver, sino lo que =l ve. 8os o(os de ,u -loria nos ven hasta adentro. Ellos conocen todas nuestras propias decepciones ' todos nuestros en-aos de uno para con el otro. Ellos nos conocen perfectamente, ' el ,eor act@a con nosotros de acuerdo con ese conocimiento, ' nosotros no nos vamos a salir con la nuestra. ,i el ,eor decide tratar con nosotros en una forma de (uicio, si es que =l realmente toma accin con respecto a nosotros, es por que =l ha visto o est: viendo al-o. Al-o que nos in(uria0 al-o que nos est: limitando u ocultando la -loria en nosotros, individual o personalmente o en nuestras compaas. =l ha visto al-o que est: en contra de la -loria, ' as con ener-a =l lo toma en ,us manos ' lo (u;-ar:. =l ir: a -randes distancias con tal de que aquello sea eliminado ' puesto correctamente, para que la -loria pueda venir ' ha-a camino para una nueva vida ' para que podamos continuar de nuevo en una fase fresca dentro de ,u propsito. Eui;: no quisi6ramos tenerlo de otra manera. Fo deseamos ser en-aados. Fo queremos perder al-o por causa de al-una cosa errnea no reconocida. Eueremos tener todo a&ierto. El o&(etivo de la
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Ci&lia ve una ciudad que es a&solutamente transparente. Aios est: realmente &uscando transparencia en ,u pue&lo no duplicidad, no en-ao, nada cuestiona&le. $+mo necesitamos (u;-ar nuestros motivos* $+mo necesitamos -uardarnos en la presencia de las llamas eternas ( Isa. 33:14)* +u:n necesario es ha&itar a la lu; de ,u rostro, de modo que a nada le sea permitido avan;ar en nosotros, tal ve; inconscientemente, que est6 limitando ,u -loria en nuestra vida. Este es un mensa(e de mu' -rande inter6s. Kremos por todos los medios por una !cosa nueva"0 oremos por un avivamiento, oremos para que Aios se mueva con poder en -ran manera. 3ero recuerde, que todos ,us movimientos est:n &asados en esto la santidad que corresponde a ,u trono. =l no puede hacer al-o hasta que aquella santidad ha'a sido vindicada en ,u pue&lo. 4Fo e1plica esto muchas oraciones sin respuesta7 Si en mi cora'n ubiese yo mirado a !a ini*uidad, e! Se0or no me abra escuc adoD (5a#+o 66:1%). Es un principio mu' -rande, que a&arca &astante. Eue el ,eor nos d6 entendimiento, en presencia de lo que pudiera ser una pala&ra mu' solemne. 5 desde lue-o tiene la -loria en la mira. El ,eor nos d6 entendimiento de que las ener-as de ,u trono son ener-as santas. ,us idas, ,us continuas idas, est:n en esta misma cone1in, que lo que es consistente con el %om&re en la -loria, de&e ser hallado en nosotros, ' entre el pue&lo del ,eor. El t o&o &t(mam!&t! (&t! !"a*o !& !"t! mu&*o >inalmente, note que estas ruedas ocupan un lu-ar entre el cielo ' la tierra. Fo son enteramente de la tierra ellas no permanecen atadas a la tierra, sostenidas por un !toque terrenal"0 ha' una clase de suspenso0 ellas tocan la tierra, pero no son de ella. Ellas est:n li-adas en su ener-a con relacin al +ielo, pero tam&i6n con relacin a la tierra, como la incorporacin de las ener-as divinas. 8o que esto nos dice entre otras cosas es que< 8os intereses ' las actividades de Aios ' el trono de Aios no est:n remotos de las cosas de aqu so&re esta tierra. =l no est: solamente reinando en ,u trono en un remoto aislamiento, en al-una parte all: le(os en indefinidos cielos. ,us ener-as se relacionan con las cosas aqu. ,us poderosos intereses est:n cerca, son inminentes. Ellos est:n interesados con este mundo, con esta tierra, ' todo lo que est: so&re ella.. =l quiere que esta tierra, ' todo lo que se encuentra en ella, sea santo. En la visin de /saas est: all aquella frase< toda !a tierra est6 !!ena de su &!oriaD (Isa. 6:3). Este es el concepto. Esto es lo que el ,eor desea. =l est: tra&a(ando para esto. 5 nosotros sa&emos, por la descripcin del final, que as es como va a ser cuando Por*ue !a tierra ser6 !!ena de! conocimiento de !a &!oria de Je o"6, como !as a&uas cubren e! marD (Habacuc 2:14). $,antidad por doquier* El hecho es que Aios est: ntima, estrecha e inteli-entemente asociado con el estado de cosas aqu, tanto en la /-lesia como en las i-lesias. =l est: consciente de todo lo que nosotros no vemos o no nos damos cuenta. ,us o(os lo ven ' =l se mantiene activo con relacin a este estado, para tenerlo santo, ' para poder traer de nuevo la -loria. El trono no est: mu' le(os, despu6s de todo. Est: aqu, en representacin. ,i la primera seccin (captulos 1#B) del li&ro del Apocalipsis si-nifica al-o por lo menos, si-nifica que este Aios %om&re, este %om&re de la -loria, est: aqu. =l es inminente, movi6ndose entre los candeleros. =l trono est: plenamente consciente de todo. Fo est: cie-o. 9am:s es en-aado por a&solutamente nada. El trono est: activo ' su actividad puede ser hallada en muchas, si no en todas las e1periencias a las cuales hemos lle-ado. El trono est: determinado a tener una meta, en todas partes, en todas las cosas, ' esa es la G8K)/A.
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Este maravilloso sim&olismo de los !seres vivientes" ' de las !ruedas", no es sino una declaracin de esta actividad del trono. Aquel trono no ha claudicado porque las cosas est6n tan mal0 todava contin@a persi-uiendo su o&(etivo, el tener un estado que pueda ser llenado con la -loria. Eue el ,eor nos interprete esto, ' lo escri&a profundamente en nuestros cora;ones, ' lo -uarde cada da en nuestras conciencias. Este mensa(e se intenta no es para muerte, sino para !a &!oria de EiosD. Captulo J 3RECISO ES <UE KL REINE Por*ue preciso es *ue ! reine asta *ue aya puesto a todos sus enemi&os deba.o de sus piesD (1'or( t(os 15:25). En estos mensa(es pasados, nuestros o(os han sido vueltos a ese trono que fue visto por E;equiel a trav6s de los cielos a&iertos, con una seme.an'a *ue pareca de 2ombre sentado sobre !D . 5 nosotros hemos visto, 'o confo, que todo lo que le si-ue es solamente la e1presin ' manifestacin de ese trono de la a&soluta e1altacin del ,eor 9es@s so&re todas las cosas. Ahora, cuando 3a&lo escri&i estas pala&ras que nosotros hemos citado arri&a, 6l no esta&a pensando en al-@n tiempo futuro cuando +risto reine ' pon-a a todos ,us enemi-os &a(o ,us pies. =l no esta&a pensando de 9es@s esperando por un tiempo por venir, cuando al-o sera hecho que pudiera ponerlo en esa posicin ' llevara a ca&o ese resultado. +ada ve; que 3a&lo o, en ese caso, cualquiera de los apstoles se refiere a la e1altacin ' seoro de +risto, 6l ' los dem:s siempre vieron esto ' ha&laron de esto como al-o presente. Mientras mira&an al futuro, ' vean al-o m:s de su tra&a(o e1terior, en su principio ' en su actualidad no era para ellos una cosa futura. 3ara ellos era un ahora. 5 cuando 3a&lo di(o, preciso es *ue ! reine", esta&a si-nificando que !=l est: reinando, ' preciso es que contin@e reinando hasta que ha'a puesto a todos ,us enemi-os &a(o ,us pies". Esto es al-o que tiene que ser recuperado en nuestras conciencias ' en nuestras convicciones. Esto es la cosa que necesita ser restaurada en su lu-ar en la vida de la i-lesia ' en nuestras conciencias continuamente. 3ara un mu' lar-o alcance, mientras que la i-lesia se va adhiriendo a la doctrina de la e1altacin de +risto, ,u reinado ' ,u seoro, la realidad, el poder ' la conciencia de esto ha estado perdido por un lar-o tiempo. 8a /-lesia, al principio vivi en la conciencia ' el poder del hecho como lo fue para ellos de que 9es@s esta&a en el trono0 sin nin-una duda, sin nin-@n cuestionamiento, =l esta&a en el trono. =l era ,eor de todo0 3edro lo afirm< Nste es Se0or de todosD (Hec.os 10:36). 3a&lo di(o< !.O(Aios) resucit6ndo!e de !os muertos y sent6ndo!e a su diestra en !os !u&ares ce!estia!es, $1sobre todo principado y autoridad y poder y se0oroD ()-es(os 1:20,21). Era al-o que 'a esta&a hecho. Este era su punto de vista en este asunto0 esta era su conviccin. Aquella era su conciencia. >ue esto tan poderoso con ellos, que hasta afect cada aspecto de sus vidas. 5 hasta que esto sea verdadero en la vida ' reali;acin de la i-lesia en nuestro tiempo as como fue al principio, no van a ser encontrados los mismos resultados ' efectos en la /-lesia, o por medio de la /-lesia, ho' en da. ,i el poderoso impacto ' re-istro de +risto en aquel tiempo fue al-o incompara&lemente m:s -rande que el estado deplora&le de la i-lesia ho', es de&ido a esta @nica cosa. ,i deseas tra;ar el secreto de su poder, de su influencia, de su pro-reso, de su continua marcha hacia adelante pues a pesar de un mundo de terri&le hostilidad, persecucin, martirios ' cualquier
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otra clase de adversidad, ellos marcharon hacia adelante !imponente como e(6rcitos en orden", ' fueron descritos como el pue&lo *ue trastornan e! mundo enteroD(Hec.os 17:6) , si deseas descu&rir el secreto, lo vas a encontrar aqu< es preciso *ue ! reine, asta *ue aya puesto a todos sus enemi&os deba.o de sus pies." =l est: reinando. %emos dicho que, para los apstoles, el reino de +risto 'a ha&a comen;ado. >ue o&tenido en su tiempo. 4+mo lle-aron a esta conviccin, a este conocimiento7 Fosotros mantendremos, para nuestro propsito, al hom&re cu'as pala&ras hemos e1trado, el hom&re 3a&lo. El conocimiento que 3a&lo tena de +risto reinante sali de su e1periencia personal de ese hecho. =l ha&a tenido un encuentro en su vida con el ,eor reinante ' -lorificado, ' el ,eor del +ielo ha&a tenido un encuentro con 6l. Esto ha&a lle-ado a ser al-o en su propia e1periencia, historia ' vida personal. Era al-o mu' personal. Eso es lo que tena que ser. Mientras no lle-ue a ser esto, puede convertirse en al-o mu' terico. ?ena que ser personal ' e1perimental. 5 fue as con 3a&lo. En ese encuentro, en el camino a Aamasco, dos pala&ras mu' personales fueron usadas, ' 'o pienso que todo est: centrado en este hecho. Do" palab a" p! "o&al!" 3rimeramente, 3a&lo fue llamado por su propio nom&re personal< !$,aulo, ,aulo*" ,u propio nom&re fue llamado ' reiterado. =l est: siendo clavado a esto personalmente. =l no puede salirse con la su'a. A 6l no se le da la oportunidad de equivocarse acerca de lo que ha escuchado. %a sido diri-ida al hom&re en su propio nom&re personal. A 6l no lo est:n confundiendo entre la muchedum&re. Fo fue que lo encontraron en una ensean;a. 8a cosa ha venido directamente a 6l como hom&re, como un individuo !$,aulo, ,aulo*" 5o no esto' su-iriendo que todos ha'amos de tener la misma forma de encuentro. 3ero, todos hemos de tener la misma crisis0 es decir, todos hemos de tener, ' podemos tener, un punto en nuestras vidas cuando nos encontremos cara a cara con el a&soluto seoro de 9esucristo0 ' ah est: la crisis so&re la cual todo nuestro futuro cam&ia de direccin. Es una cosa tremenda el enfrentarnos cara a cara con el seoro de +risto. Es una cosa mucho m:s -rande que el enfrentarnos cara a cara con ,u salvacin. %a' muchas personas que han sido salvadas por el ,alvador, ' le honran como su ,alvador, pero cu'as vidas carecen seriamente del poder de ,u seoro. Esta es una declaracin lo de(amos as. 8a otra pala&ra mu' personal a ,aulo fue la que le vino cuando 6l le pre-unto< !4Eui6n eres t@, ,eor7" 8a respuesta vino< !5o so' 9es@s S"0 ', en el caso de que ,aulo hu&iese &uscado evasivas, tratando de evadir, sosla'ando este asunto, diciendo, !,, pero nuestro pas est: lleno de hom&res con este nom&re. 4A qu6 9es@s te refieres t@7" El ,eor lo salva-uard aadiendo< !S Aquel a quien t@ persi-ues" . !Aquel 9es@s que t@ persi-ues". $Este es aquel* 5 ,aulo supo qui6n era Aquel, de se-uro. =l no tena sino un solo 9es@s en todos sus pensamientos ' en todos sus planes, ' 6l esta&a decidido a &orrar ' remover a aquel 9es@s de la memoria del mundo. =l esta&a decidido a erradicar toda huella de este 9es@s. )o soy Jess, a *uien t persi&uesD. ?@ ves cu:n personal el ,eor hi;o de este asunto. =l lo tra(o directamente a casa, primeramente al hom&re mismo, ' despu6s al verdadero propsito de su vida el verdadero o&(eto al cual 6l ha&a dedicado toda su fortale;a mental ' corporal, para su destruccin< )o soy Jess". Al-o as es realmente necesario en nosotros, si es que de&e repetirse la e1periencia en la i-lesia ' en nosotros, de los efectos producidos despu6s en la vida de 3a&lo. Ah de&e lle-ar el punto donde, en
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lu-ar de ser solamente uno m:s de entre la multitud, personal e individualmente, venimos &a(o ,u a&soluto dominio ' seoro personal. Fuestra vida entera todas nuestras am&iciones, todos nuestras empresas, todas nuestras o&li-aciones son tradas ahora &a(o ,u seoro. Es una cosa tremenda, pero la -loria de aquel trono espera so&re la aceptacin de ,u -o&ierno, ,u seoro. La B(bl(a t a&"+(,u a*a *! 3ablo Ae esa crisis, de ese encuentro, esa visin, este ! '! " ese cam&io, lo llamaremos as , adquiri su importancia todo lo dem:s en la vida del apstol 3a&lo. Aesde ese momento todo fue transfi-urado, transformado, visto enteramente &a(o una nueva perspectiva, en la lu; de 9es@s como en el trono. Aespu6s de esto, 3a&lo fue a Aamasco por un corto tiempo ' lue-o se fue hacia Ara&ia0 ' 6l se fue all con su Ci&lia, esto' completamente se-uro. All est:n todas las evidencias de esto. 5 -ast un lar-o tiempo ah, con la Ci&lia en una mano, ' 9es@s en el trono, diramos, en la otra mano. ,i usted quiere conocer su Ci&lia, esta es la manera, esta es la llave, esta es la puerta 9es@s en el trono ' la Ci&lia. 5 3a&lo o&tuvo una nueva Ci&lia, $la Ci&lia transfi-urada* =l vio su Ci&lia, su Anti-uo ?estamento, con el cual esta&a tan familiari;ado, en una nueva ' viviente lu;, por intermedio de esa -randiosa verdad $9es@s est: en el trono* 5 as cuando 6l empe; a volver so&re la Ci&lia que tena, 6l vio esto inherentemente en todas partes. !$,, s, esto es lo que est: aqu*" =l vio que la Ci&lia en realidad era el li&ro de una sola cosa la intencin de Aios de tener un %om&re ' ,u clase en dominio, reinando en -loria. Este asunto de la -loria de un %om&re en el +ielo interpreta todo, lo e1plica todo. Aespu6s de todo, cuando usted se pone a pensar en esto, esto a&re la Ci&lia. 43or qu6 estas condiciones tan horri&les que nosotros vemos7 3orque todo eso es contrario a lo que Aios pro'ecta, a lo que manifiesta. Fosotros miramos al mundo ' vemos todas esas condiciones atroces en las naciones, ' alrededor nuestro en nuestro propio pas las condiciones atroces de sufrimiento, de miseria, de maldad , ' podemos sentirnos inclinados a hacer la pre-unta del incr6dulo, del cnico< 43or qu67 43or qu67 43or qu6 Aios permite esto7 8a respuesta est: aqu< Aios permite aquello que es contrario a =l para -ritarle a los hom&res que esto es contrario =l nunca quiso decir que fuese as. +uando al-o anda mal, Aios no se contenta con de(arlo pasar, suavi;:ndolo por encima, de(:ndolo pasar como si no importara. =l de(a que el hom&re -rite su propio crimen ' su propia tra-edia. El mundo est: -ritando con su propia tra-edia, ' es la tra-edia de ha&er perdido el propsito de Aios. /nterpreta t@ esto al mundo ' tendr:s una manera efectiva de traer el Evan-elio. 3ero la Ci&lia tom vida para 3a&lo, ' es al-o incre&le cmo, desde ese momento, conforme 6l lleva&a su Ci&lia a todas partes, la @nica cosa que 6l est: predicando es< !$9es@s es ,eor0 9esucristo es ,eor*" El ,eor e1altado, el +risto e1altado, el +risto -lorificado, este era su tema, ' 3a&lo predic desde la Ci&lia. Esto ha&a en su Ci&lia para 6l. >ue responsa&le por eso, ' fue la ra;n de toda su misin ' tra&a(o. 4+u:l fue el -ran ne-ocio que le fue encomendado7 4Eu6 fue lo que lo constitu' a 6l en un apstol7 Cueno, su misin ' su o&ra estuvo apasionada, motivada ' controlada por slo una cosa la a&soluta -loria del ,eor 9es@s0 que 9es@s ven-a a ,u de&ido lu-ar en este mundo ' en los cora;ones humanos. Ese fue el @nico motivo, el @nico o&(etivo, la @nica cosa dominante en toda su o&ra ' en toda su misin. Fo fue esto ni aquello, o un sinn@mero de otras cosas0 fue una pasin central, pero todo inclusiva 9es@s como ,eor, para ser eso en las vidas humanas. ,u o&ra ' su misin, fueron am&as transfi-uradas ' controladas por esto que ha&a venido a su e1periencia.
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,us sufrimientos ' su perseverancia fueron posi&les por esta visin. Al-unas veces 6l tiene por &reves sus sufrimientos. ,i al-una ve; un hom&re sufri, 'o pienso que 6ste hom&re sufri. 5o no s6 si es que all hu&o muchas maneras en las cuales 6l no sufriera. =l sufri -randemente, muchos ' pesados sufrimientos. $3ero escuchen* 14Por*ue esta !e"e tribu!acin moment6nea produce en nosotros un cada "e' m6s eFce!ente y eterno peso de &!oria# 17no mirando nosotros !as cosas *ue se "en, sino !as *ue no se "en# pues !as cosas *ue se "en son tempora!es, pero !as *ue no se "en son eternasD (2 'or( t(os 4:17,1%). 5 entre aquellas !cosas que no se ven", en supremaca ' so&re todas ellas, esta&a el e1altado Dno en la -loria, !quien", dice su compaero el apstol 3edro, a *uien am6is sin aber!e "isto, en *uien creyendo, aun*ue a ora no !o "e6is, os a!e&r6is con &o'o ine%ab!e y &!oriosoD (1 Pedro 1:%). 3ero el punto es, 4cmo es que 6l pudo soportar ' sufrir triunfantemente7 Esto fue slo de&ido a esta &:sica ' central conciencia la profunda, fuerte conviccin de que 9es@s esta&a en el trono.
El !&t!&*(m(!&to *! 3ablo a#! #a *! la I,l!"(a: $ "u (&t! 5" po la" (,l!"(a" 5o creo que esto tam&i6n fue la clave para el entendimiento de 3a&lo acerca de la /-lesia. 3a&lo, qui;:s como nin-@n otro, tena una -ran comprensin ' entendimiento de la /-lesia !de eternidad a eternidad". =l retrocede directamente a los divinos conse(os !antes de que el mundo fuese", ' lo ve ah en el cora;n ' en el pensamiento de Aios. =l viene derecho ' lo ve en la -ran consumacin de los si-los por todas las edades. 3a&lo tiene una -ran comprensin de la /-lesia. 3ero de todas las cosas que 6l dice las cosas m:s altas, las cosas m:s plenas , la m:s completa e1presin del si-nificado ' vocacin de la /-lesia est: contenido ' resumido en esta incompara&le frase< $;) a A*ue! *ue es poderoso para acer todas !as cosas muc o m6s abundantemente de !o *ue pedimos o entendemos, se&n e! poder *ue acta en nosotros (la /-lesia), $1a ! sea &!oria en !a i&!esia en 9risto Jess por todas !as edades, por !os si&!os de !os si&!os. AmenD ()-es(os 3:20,21). !Gloria en la /-lesia". 4Eu6 -loria7 $8a -loria del +risto -lorificado* 5o podra demorarme m:s en el asunto de la /-lesia ' su eterna vocacin ' eleccin, para ser el vaso de la -loria de +risto. 9uan lo vio al fin, en caracterstico sim&olismo, en t6rminos de la +iudad cu'o fin es simplemente la e1presin de la -loria de +risto. Es para esto que la /-lesia fue ele-ida0 es para lo cual que la /-lesia es llamada para ser el vaso, el asiento de esta autoridad, este -o&ierno ' esta -loria. +risto en -loria le dio a 3a&lo el norte como para la /-lesia, ' una siempre creciente e1plicacin de su si-nificado. Esta misma cosa (ustifica su preocupacin por las i-lesias. Fadie pondr: en duda que 3a&lo tena una tremenda preocupacin por las i-lesias. Aice que 6l sufri dolor por ellas0 llor da ' noche por ellas0 anhel ' aor so&re ellas, consumido 6l por ellas. 43ero por qu67 4+u:l era el motivo7 4Eu6 incit todo eso7 $Ah, fue la -loria de su ,eor 9es@s* 8as i-lesias e1istan para la -loria de +risto. =l lo di(o as. Era slo para esta @nica cosa la -loria de +risto. 5 si hu&iere al-una desviacin, si hu&iere al-o que no estuviere correcto en la /-lesia, o en las i-lesias, si al-o pudiere ser hecho para a'udarles, todo era motivado por esta cosa @nica, que el ,eor 9es@s fuese -lorificado en todas las cosas. 5 si pasamos al final de todo esto, ' miramos en los escritos de 3a&lo acerca del ,eor viniendo de nuevo, 4qu6 es lo m:s so&resaliente con respecto a esa venida7 4Acaso el fin de sus pro&lemas7 4Es
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solamente su propia ale-ra ' placer en lle-ar al cielo7 Kh no, es el reino de su ,eor el hecho que su ,eor est: viniendo a los ,u'os, est: viniendo a ,u reino, viniendo a ,us derechos, viniendo al lu-ar que =l de&e tener, para que universalmente le sea cedido ese lu-ar. Esa es la -ran cosa, la @nica cosa que da nacimiento ' levantamiento a todo. !El de&e reinar". C ("to !"tC a#t('am!&t! !(&a&*o aho a 5 =l reina. +risto !"tC reinando. +risto est: activo. En varias ocasiones de =l se ha ha&lado de cmo, en ,u ascensin !se sent" en el cielo. =l se sent a !a diestra de !a +a.estad en !as a!turasD (Heb. 1:3). =l !se sent". 3ero si t@ te das cuenta, toda ve; que se dice que =l !se sent", est: invaria&lemente relacionado con la terminacin de ,u o&ra redentiva. Eso est: hecho. 3or otra parte, =l est: en pie. Fo ha' nin-una contradiccin. Es slo una implicacin de un si-nificado diferente. Este&an le vio 2e a*u, "eo !os cie!os abiertos, y a! 2i.o de! 2ombre *ue est6 a !a diestra de EiosD. (Hec.os 7:56). Ae =l se ha&la como de estar en pie. +uando se trata de la o&ra de la redencin, 6sta est: concluida. Fo ha' nada m:s que hacer =l se puede sentar. +uando es un asunto del tra&a(ar de aquella redencin aqu en este mundo, =l est: so&re sus pies. +uando ha' un desafo a lo que =l ha hecho, =l se levanta. Este&an est: en la presencia de aquel desafo, ' el ,eor e1altado est: de pie, por causa de ,u testimonio. =l est: activo0 ese es el punto. =l no est: slo pasivamente sentado, esperando hasta que ,us enemi-os sean puestos &a(o =l< $=l los est: poniendo de&a(o* =l se pone de pie para resolver esto. Ahora, la actividad del ,eor reinante se ve en varias maneras, slo para ser mencionadas. En primer lu-ar, =l est: para tomar de e!!os pueb!o para su nombreD (Hec.os 15:14). 8a -ran ilustracin en el Anti-uo ?estamento, por supuesto, es la de /srael en E-ipto. El tomar fuera a un pue&lo para ,u Fom&re es un asunto tremendo $usted no puede hacer esto sentado* =l le dio espacio al prncipe de este mundo, a-ot todo su poder ' todos sus recursos ' toda su resistencia, ' los sac. Fo nos queda nin-una duda de que esta situacin en el Anti-uo ?estamento fue una demostracin del supremo poder de Aios. %a' all slo una demostracin que e1cede a 6sta, ' est: en el Fuevo ?estamento. 18) cu6! !a supereminente &rande'a de su poderQ, se&n !a operacin de! poder de su %uer'a, $;!a cua! oper en 9risto, resucit6ndo!e de !os muertos y sent6ndo!e a su diestra en !os !u&ares ce!estia!esD. $Esta es la supereminente -rande;a de poder* 3ero fue una cosa tremenda el sacar a /srael fuera de E-ipto como un pue&lo para ,u Fom&re. 5 no es una cosa menos el sacar a este pue&lo fuera de las naciones para ,u Fom&re. El prncipe de este mundo resiste ' desafa en cada punto, en cada manera. Fin-una alma va a ser soltada de esa esclavitud ' ese reino sin que medie una lucha. Mu' a menudo se hace parecer demasiado f:cil0 las personas son puestas en una posicin falsa por ser esto hecho demasiado f:cil. ,i lo hu&i6ramos sa&ido, nos hu&i6ramos plantado ante el trono por las almas, para sacarlas. ?al ve; t@ ten-as al-una e1periencia de aquellas partes de la tierra donde el prncipe de este mundo tiene un terri&le dominio, un poder mu' terri&le, &a(o sus rdenes0 ' t@ sa&es al-o de lo que si-nifica el sacar solamente una alma fuera de aquello. $El sufrimiento, el arduo tra&a(o, la an-ustia, el alto costo que toma el sacar una alma fuera de una nacin para ,u Fom&re* Fecesitas el trono, el trono poderoso. 3ero, a pesar de todo eso, =l lo est: haciendo. El punto es que ha' mucha seme(an;a con el >aran ' E-ipto pero aun m:s -rande que eso esta&lecido contra esto0 ' sin em&ar-o =l si-ue haci6ndolo.
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8a se-unda cosa que =l est: haciendo es constitu'endo la vida de ese pue&lo so&re principios celestiales. Aeseamos que =l ten-a m:s alcance li&re, ' m:s. 3ero =l lo est: haciendo. Eso es, =l est: inculcando la vida ' le'es del +ielo dentro de este pue&lo. 5 otra ve; la ilustracin es /srael en ,ina, ' en el desierto. All fueron dadas las le'es celestiales, ' se constitu'eron se-@n los principios celestiales. Ellos fueron e1aminados, pro&ados, pro&ados de acuerdo con las le'es del +ielo. ,u pan de cada da tena que venir desde el +ielo0 tenan que vivir del +ielo, vivir del +ielo0 sus vidas tenan que ser, de hecho, una vida celestial. Fo ha&a nada ah para constituirles como pue&lo de Aios. Ellos tenan que ser constituidos so&re una &ase celestial. 5 esto es lo que el ,eor resucitado est: &uscando hacer con ,u pue&lo. ,i nosotros slo pudi6ramos entender, de nuevo, nuestras e1periencias, veramos que esta es la e1plicacin e interpretacin. =l est: &uscando reconstituirnos so&re una &ase celestial de vida. =l est: tratando de hacerlo ener-6ticamente. 3or causa de que no hemos entendido lo que =l est: haciendo, somos mu' lentos en el cam&io. )econo;camos el hecho ' tom6moslo a pecho. 8a tercera cosa que =l esta haciendo es poniendo todos ,us enemi-os &a(o ,us pies. 5 eso nos toma con /srael a trav6s del 9ord:n hacia la ?ierra. 2ean all cmo aquellas naciones fueron puestas &a(o los pies de 9osu6 a trav6s del pue&lo. 8a contraparte que corresponde a esto ahora es que por medio de ,u /-lesia es que el ,eor 9es@s est: tra'endo ,us enemi-os &a(o ,us pies. $Kh que fu6ramos m:s eficientes en esto* $Kh que fuera m:s verdadero de parte nuestra, que nosotros, como el pue&lo, estuvi6semos poniendo a los enemi-os de nuestro 9osu6 &a(o ,us pies* Eso es un desafo0 es una verdad. 3ero =l lo est: haciendo, poniendo a ,us enemi-os &a(o ,us pies, ' lo est: haciendo por medio de ,u /-lesia tan imperfectamente ' con tales limitaciones, pero esa es ,u manera. El vie(o Tilliam Gurnall, el escritor de ,! 9ristiano en Armadura 9omp!eta (1JII), ha&lando de la ca&e;a de la serpiente siendo puesta &a(o el taln del ,eor, nos muestra al ,eor diciendo a ,u i-lesia< !$5o lo he puesto &a(o Mi taln, ven t@ ' pon tu taln so&re 6l*" Ae&emos cooperar con el ,eor 9es@s en este asunto. Mira cmo lo ha hecho =l a trav6s de los si-los. $Es una historia tremenda* 8a mu' lar-a naturale;a de esto, la e1tensin de esto so&re el tiempo, podra ro&arle al-o de su fuer;a en nuestras conciencias. 3ero si t@ pudieras ponerlo todo (unto, la historia de cmo =l lo ha hecho durante los si-los, $qu6 historia sera* /srael se (act 6l mismo contra =l ' ,u seoro 4donde est: /srael7 43uede al;ar /srael su ca&e;a7 3or todos estos si-los ha sido herido, incapa; de levantarse 6l mismo, impotente, parali;ado0 6l mismo se (act contra el trono del +risto e1altado. )oma entr en &atalla para tratar esta cosa, ' hu&o un +6sar, con todo su poderoso imperio ' recursos, determinado a destruir aquel Fom&re ' aquel poder. 4Ande est: +6sar7 4Ande est: )oma ' todo su poderoso dominio7 %a &a(ado al polvo en ver-Hen;a, ' no ha podido levantarse de nuevo. As podramos continuar. En el curso de nuestra propia vida, muchos de nosotros hemos visto a hom&res que han prometido dominacin al mundo, pero el +ielo dice< $Esto est: reservado slo para Dno* 45 qu6 es lo que ha ocurrido7 %om&re tras hom&re han terminado su carrera en i-nominia, ' peor que eso, han hecho espacio para el lu-ar del %i(o de Aios, para el trono, hasta esta misma fecha. 5 acontecer: lo mismo con el resto de ellos. 8e est: reservado a =l. Por*ue preciso es *ue ! reine asta *ue aya puesto a todos sus enemi&os deba.o de sus piesD . 5 =l lo har:. 4+mo lo puso E;equiel7 En el medio de sus profecas, en el mismo centro del li&ro, con /srael en cautividad0 la cautividad misma0 el poderoso imperio de Ca&ilonia ' todos los poderes de este mundo enfrascados, a-arrando, &uscando este lu-ar de a&soluta supremaca E;equiel clama, como
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de parte de Aios< A ruina, a ruina, a ruina !o reducir, y esto no ser6 m6s, asta *ue "en&a a*ue! cuyo es e! derec o, y yo se !o entre&arD ()*e,u(e# 21:25). Por*ue preciso es *ue ! reine asta *ue aya puesto a todos sus enemi&os deba.o de sus piesD . Eue esto transfi-ure el camino para nosotros.
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