Historia de La Iglesia Wesleyana-Prontuario y Libro de Texto
Historia de La Iglesia Wesleyana-Prontuario y Libro de Texto
FLORIDA
CLASE: Historia de la Iglesia Wesleyana (HST101-PST505)
CRÉDITOS: Tres (3) Trimestrales (33 horas)
IV TRIMESTRE: 201x-201x
CENTRO:
MAESTRO:
I. Descripción General:
II. Objetivos:
Se espera que al finalizar el curso cada miembro de la clase haya logrado los siguientes
objetivos:
III. Requisitos:
El desarrollo del curso contará con el trabajo del profesor y los estudiantes en una variedad de
experiencias.
A. Presentar una (1) reflexión o ensayos escritos. El ejercicio es uno de tipo crítico y original,
en el cual se reflexionará sobre algún tema o asunto discutido en clase. De ser posible, deberá
relacionarlo con su iglesia local y/o el Distrito Wesleyano de ______. El mínimo requerido es de
dos páginas a maquinilla a doble espacio; se entregará en la novena reunión. (50 puntos)
B. Contestar cuatro (4) exámenes escritos. (100 puntos)
C. Asistencia, participación discusión de la Clase. (50 puntos)
IV. Textos:
Historia de la Iglesia Wesleyana
Haines, McLeister, Nicholson y Thomas
Juan Wesley
(17 de junio de 1703 - † 2 de marzo de 1791),
HISTORIA DE LA IGLESIA WESLEYANA
Nos es grato
dedicar
esta Historia de La Iglesia Wesleyana
a los pastores wesleyanos
que escriben la historia de hoy
y
a la juventud wesleyana
porque queda para ellos
escribir
la del mañana.
Página del libro de texto
Dedicatoria.............. 3
Prefacio............... 11
A. La Denominación.......... 47
B. La Doctrina............ 49
A. El Metodismo y la Esclavitud...... 65
B. Orange Scott............ 70
C. Una Nueva Denominación....... 74
D. La Convención de Útica........ 76
E. La Administración de la Iglesia...... 81
F. Reforma Socio-Política........ 84
G. Las Publicaciones.......... 85
H. Las Misiones........... 85
I. Las Instituciones Educacionales...... 87
J. La Vida y Obra de Adam Crooks..... 87
K. El Movimiento Unionista........ 90
L. Las Conferencias Anuales........ 93
M. La Confraternidad a Nivel Local...... 94
II. Período del Avivamiento de Santidad (1867-1899). . 95
A. Reforma Socio-Política........ 95
B. El Avivamiento de Santidad....... 97
C. Las Publicaciones.......... 99
D. Misiones............ 99
E. Las Instituciones Educacionales...... 102
F. Principios de la Reestructuración .... 103
G. Personalidades: D. S. Kinney y Nathan Wardner . 104
1. D.S. Kinney.......... 104
2. Nathan Wardner......... 105
¿Qué importancia tienen los eventos de la historia? ¿Por qué tenemos que preocuparnos del
pasado cuando hay suficientes problemas en el presente? Tales preguntas siempre surgen entre los
alumnos de los seminarios e institutos teológicos cuando se dan cuenta de que la historia eclesiástica
figura en el plan de estudios.
Es cierto que los hechos históricos no tendrían tanta importancia si sólo tuvieran que ver con la
dimensión humana. En realidad, (al es la única perspectiva que el "hombre secular y humanista"
acostumbra considerar. Sin darnos cuenta, nosotros los cristianos también tenemos la tendencia de
adoptar las formas de pensar de las corrientes ideológicas que nos rodean. Tal es el caso cuando nos
limitamos a ver sólo la dimensión humana de la historia (agrada.
En contraste con tal tendencia, la perspectiva cristiana nos permite ver la dimensión divina, es
decir, la mano de Dios en el desarrollo de la historia sagrada. Además, es esta dimensión la que toma el
primer plano cuando estudiamos la historia eclesiástica. Esto no quiere decir que debemos echar la culpa
a Dios por lanía maldad que hay en el mundo, y a veces, ¡en las iglesias también! Pero tal perspectiva no
nos deja olvidar que Dios es soberano y que El está en control.
El hecho de que Dios ha logrado alcanzarnos con Su salvación no se debe a nuestra iniciativa y
capacidad. Habiéndonos destinado "desde antes de la fundación del mundo", El nos ha rescatado de
nuestra "vana manera de vivir" (I Pedro 1:20). En el caso de muchos de nosotros, Dios ha usado la Iglesia
Wesleyana como Instrumento para lograr Su propósito.
Por supuesto, la Iglesia Wesleyana es sólo una parte del cuerpo de Cristo, que es la Iglesia
verdadera. Para todo miembro de esta familia divina es natural querer conocer, a la vez, la familia
inmediata que es la iglesia donde nacimos espiritualmente, y la familia extendida que es la Iglesia
Universal. A la medida que los cristianos llegamos a conocer "los pámpanos" que se unen en la "vid
verdadera" (Juan 15:1-17), crecemos en nuestro entendimiento de lo que Dios está haciendo en nosotros y
en Su pueblo.
Tal es el motivo para estudiar la historia sagrada. A pesar de las flaquezas e imperfecciones de las
instituciones eclesiásticas, Dios el Soberano ha optado por obrar Su perfecta voluntad en medio de ellas.
Al estudiar esta historia, que Él nos transforme por medio de nuestro entendimiento para que
comprobemos "cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta" (Romanos 12:2).
Norman G. Wilson
********************
Con acción de gracias por el pasado y confianza para victoria en el futuro se publica esta Historia
de la Iglesia Wesleyana. Dios ha llamado a nuestra iglesia a nacer, ha guiado en su desarrollo, ha
bendecido sus labores, y ha abierto delante de ella puertas que ningún hombre puede cerrar.
Estas páginas son el resultado de incontables horas de trabajo por los autores y traductores, entre
ellos, Paul W. Thomas, antes misionero en las Filipinas, Harris y Marcia Earl, misioneros jubilados de
Colombia, y Norman G. Wilson, misionero en el Perú. Confiamos que usted, el lector, sea bendecido y
desafiado por lo que lee. Que Dios use la historia del pasado para animarnos a esfuerzos en el presente.
Lee M. Haines
Cuánto le agradezco a Dios el privilegio de haber tenido una parte en escribir los hechos de Su
obra en los lugares donde nuestra Iglesia ha buscado honrar a Dios por los esfuerzos de Sus siervos
devotos. Fue para mí un trabajo de amor.
Fue un honor hacer lo mejor que pude para registrar las labores de amor — a menudo con gran
sacrificio y un despliegue de coraje personal — en el cumplimiento del llamado de Dios. Espero que por
su publicación la causa de Cristo sea avanzada.
Roy S. Nicholson
LA VIDA Y OBRA DE JUAN WESLEY
El Rvdo. Juan Wesley, fundador del Metodismo,
vino al mundo el 17 de junio, 1703,
y salió de él el 2 de marzo, 1791,
dejando "una buena biblioteca,
una toga muy raída de predicador,
una reputación duramente criticada,
y la Iglesia Metodista".
Juan Wesley nació el 17 de junio, 1703. Su padre era pastor de la Iglesia Anglicana de Epworth,
un pueblito tranquilo unos 170 kms. al norte de Londres. Juan fue el decimoquinto de diecinueve
hijos nacidos a los Wesley. Fue el segundo hijo varón, teniendo su hermano mayor Samuel trece
años cuando Juan nació. Sólo cinco de sus hermanas mayores habían sobrevivido; Carlos y dos
hermanas le siguieron; otro hermanito murió.
Juan venía de un linaje larga de ministros. Su bisabuelo Bartolomé Westley (la "t" fue omitida
después), ministro puritano, fue forzado a abandonar el pastorado en 1662; luego ganó la vida
como médico. Su hijo Juan, abuelo del más famoso Juan, también era ministro no conformista,
evangelista cuya insistencia en predicar lo que creía ser la voluntad de Dios le traía encima la
mano de la justicia inglesa. Fue encarcelado cuatro veces, y tal vez como resultado, murió a los
34 años, dejando a un hijo Samuel de sólo siete años. Samuel se dirigía hacia el ministerio no
conformista hasta cuando en sus estudios se convenció de que la Iglesia de Inglaterra
(Anglicana) tenía razón y se convirtió en campeón de ella. Completó sus estudios en la
Universidad de Oxford. A través de su vida reflejaba las influencias puritanas y los intereses
históricos de la iglesia establecida.
[Hubo un Juan Wesley que vivió dos generaciones antes del reformador Juan Wesley. Este Juan Wesley
fue el abuelo de Juan y Carlos. También fue un sacerdote en la Iglesia Anglicana de Inglaterra .El
bisabuelo Bartolomé Westley tenía tendencias políticas de izquierda y esto le traería consecuencias muy
graves. Después de una dolorosa derrota política, fue expulsado de su parroquia, se convirtió en un
proscrito, que vivía de lo poco que ganaba como médico, pero nunca dejaba de predicar cada vez que
podía, Lo que provocó que fuera obligado a abandonar el pastorado en 1662 y se convirtiera en ministro
puritano. El abuelo Juan Wesley murió a una edad muy joven, tenía solamente 34 años. Pero su
influencia fue suficiente para que su hijo, Samuel, también fuese un sacerdote ordenado en la Iglesia de
Inglaterra (anglicana) en el año 1689.]
[Samuel, el padre de Juan y Carlos, fue un hombre interesante. Aunque era un sacerdote, se
consideraba a sí mismo un poeta. Su primer libro de poemas se llama Larvas (Maggotts.) Podemos
encontrar un grabado de él en el prefacio de su libro que lo completo con animalejos en forma de larvas
en su frente. Dedico su trabajo a la Reina de Inglaterra y ella le respondió otorgándole un salario anual
de doscientas libras y la dudosa distinción de servir una iglesia en el centro Norte de Inglaterra llamada
Epworth. Era un área muy remota y fuera del alcance la vida moderna. La gente de esta área era
conocida como más bien incivilizada y desdichadamente el Rev. Samuel Wesley no siempre trataba a sus
feligreses de una manera civilizada. Muchas veces hacia que sus feligreses hicieran penitencia parándose
descalzos en el centro de la Iglesia. Su temperamento se tornaba violento en sus sermones. No hay que
sorprenderse que los habitantes de Epworth fueran llevados a expresar sus sentimientos hacia Samuel.
Mutilaron su ganado, prendieron fuego a sus campos y de mofaban de sus hijos. Cuando Samuel llegó a
tener muchas deudas hicieron que lo encarcelasen en el Castillo de Lincoln. Por tres meses estuvo en
prisión, hasta que su Obispo personalmente pagara el dinero para que lo pusiesen en libertad. El Obispo
lo alentó a tomar otro pastorado. Pero determinado a tener a su gente bajo su control, Samuel se quedó
en Epworth por un total de 39 años.]
[El puritanismo, una parte del protestantismo y de los llamados “no conformistas”, tuvo su origen en la
edad de la Reforma en Inglaterra durante el reinado de Isabel I. Durante el siglo XVI, un sector
importante de la Iglesia de Inglaterra sentía que la ruptura definitiva con la Iglesia Católica Romana no
se había terminado de producir, ya que buena parte de la liturgia y las creencias seguían siendo muy
similares. Por otro lado, el anglicanismo estaba demasiado próximo al poder real inglés, obediente a sus
decisiones y, por tanto, arbitrario según las coyunturas del momento. Cinco mil de esos Cristianos (no
conformistas o puritanos) murieron en prisiones Inglesas por profesar su fe. ]
[ El dogma central del puritanismo era la autoridad suprema de Dios sobre los asuntos humanos. Para
algunos, tal autoridad se expresaba hasta el grado de la predestinación enseñada por Juan Calvino, pero
no todos compartían esta opinión.
Además, los puritanos subrayaban que el individuo debía ser reformado por la gracia de Dios. Cada
persona, a la que Dios mostraba misericordia, debía comprender su propia falta de valor y confiar en
que el perdón que está en Cristo le había sido dado, por lo que, por gratitud, debía seguir una vida
humilde y obediente.
Cuando Samuel se casó con Susana Annesley en 1689, trajo al hogar a la persona que
sería la personalidad dominante allí en la niñez de Juan. Por ser hija del pastor no conformista
más renombrado de Londres, Susana fue bien versada en cuestiones teológicas. Ella fue mejor
educada que la mayoría de las damas de su día. Era de personalidad fuerte y disciplinaba con
mano de hierro a los hijos a la vez que invertía largas horas en su cultura espiritual. Aun dirigía
cultos religiosos en su hogar en la ausencia prolongada de su esposo, ministrando a más de
doscientas personas a la vez en una época cuando no se creía que una mujer podía hacerlo.
Juan nació en un tiempo de extremadamente baja moral en Inglaterra. Los vicios de
moda eran abiertos y notorios. Los líderes eran disolutos, viviendo en adulterio y fornicación
abiertos. El teatro era corrompido al extremo, y la literatura popular, pornográfica. La nación se
ahogaba en un mar de licores — once millones de galones de ginebra "barata, venenosa,
ardiente," fueron consumidos en 1750....l La iglesia estaba en uno de los puntos más bajos. Para
enriquecerse, uno buscaba puesto en ella — había salarios de $100,000 anuales; éstos estaban en
venta, y las parroquias más importantes se conseguían por palancas.
[Los obispos anglicanos eran miembros del Parlamento y estaban más preocupados por su posición
política que por el bienestar de las parroquias.]
La sociedad como un todo fue brutalizada. Adultos y niños también podían ser
ahorcados por 160 ofensas diferentes — por robar una moneda o cazar un conejo en los predios
de algún noble. Centenares de endeudados yacían en las cárceles. Pestilencia y muerte acosaban
a las gentes. Tres de cada cuatro niños morían antes de cumplir los cinco años. Y entre los que
estaban en orfanatos y casas de trabajo, el porcentaje era de 100%, debido a la negligencia de los
que los cuidaban.
[En el tiempo de Wesley, la forma de vida de la vasta mayoría de la personas de las clases bajas de
Inglaterra poco superaba a la de los animales. Apenas existían, y no más. Estaban desprovistos de
educación. En los congestionados tugurios de los centros industriales vivían tan amontonadas como
para hacer normal toda clase de anormalidad sexual. Tan extrema era la pobreza que el hurto y el atraco
eran las únicas alternativas al morirse de hambre. Poco había del amor el uno para con el otro o de la
misericordia. Pero Wesley llevó el evangelio a esta gente al que nunca habría venido a las iglesias en las
ciudades o en los pueblos, nunca habría recibido ni el pobre socorro mínimo que los pastores
indiferentes ofrecían.]
El siglo dieciocho clamaba por un profeta de Dios. Wesley recibió su educación temprana
de su madre, pero a los once años, fue nombrado por el Duque de Buckingham, patrono de su
padre, a Charterhouse, una escuela famosa de Londres donde pasó seis años. Por ser pequeño de
estatura, Juan fue objeto de abuso y burla de parte de los muchachos mayores, pero amaba la
escuela, y años después la visitaba cada vez que pasara por Londres.
[El primer evento notable en la vida de Juan Wesley fue el asunto de varias pinturas en los años
posteriores. Tenía seis años cuando la casa pastoral de pronto se comenzó a incendiar. Todos se
salvaban menos Juan. Las llamas de fuego rodeaban su cuarto impidiendo una salida a las escaleras. Su
madre describe este hecho de esta manera:
“Mi esposo Samuel, escuchó a Juan llorando en el cuarto de los niños llorando
desesperadamente por ayuda. Encontrando que era imposible acercarse a él, Samuel dio por perdido a
su hijo. Arrodillándose, encomendó al pequeño Juan a Dios.”
La gente que se había reunido alrededor de la casa no estaba de rodillas. Pusieron un hombre
sobre sus hombros y rescataron a Juan en materia de segundos antes que el techo se desplomase.
Susana dijo refiriéndose a su hijo, “¿No es este un tizón arrancado del fuego?” Es una expresión que
Juan nunca olvidó.]
[Los años que siguieron fueron años para educarse tanto para Juan como para Carlos. A la edad de diez
años Juan fue enviado a Londres a la escuela de Charterhouse. Era una escuela de niños, donde Juan
vivió por seis años, donde luego sería un nadador, un jugador de tenis, y donde recibió el nombre de
Jackey. También fue conocido como un erudito. A la edad de 17 años Juan fue a la escuela de la Christ
College, Universidad de Oxford. Era una escuela grande, formal, altamente competitiva, pero como
luego resultó, de ninguna manera difícil para Juan. Juan Wesley se distinguió en hablar públicamente.
Llegó a hacerse conocido por su discernimiento y su saber. Pero como su madre, el se llamaba a sí
mismo “una persona de un libro.” Ese libro era la Biblia. Su hermano Carlos fue enviado a la escuela de
Westminster en Londres a la edad de ocho años. Su hermano y hermano de Juan, Samuel Jr., quien
estaba en sus veintes, era un profesor en esta escuela y pagó por la educación de Carlos.]
RAÍCES EN INGLATERRA Plan general de temas y lecturas
2. El Universitario
En junio, 1720, cumplidos los 17 años, Juan se matriculó en Christ College, una facultad
de la Universidad de Oxford. Fue estudiante regular, no demasiado serio, tal vez
académicamente superior a algunos.
El año 1725 marcó un punto decisivo en su vida. Se había graduado en 1724, y estaba
pensando en serio entrar en el sagrado ministerio y fue ordenado diácono. Este tiempo también
marcó el principio de una búsqueda seria de una relación personal con Dios. La lectura de unos
libros como Imitación a Cristo por Tomás a Kempis, y otros por [Jeremy] Taylor y
Guillermo Law despertó en él el deseo de una vida de acuerdo con la voluntad divina y
enteramente entregada a Dios.
En 1725 Wesley fue nombrado profesor asociado de la facultad de Lincoln College en
Oxford U., puesto que le aseguraba una renta anual mientras que no se casara, aun cuando no
siempre estuviera allí. En noviembre, fue asignado como profesor de griego, y luego de filosofía
y lógica, puesto que llenaría por nueve años.
[Fue aquí en el Lincoln College que él comenzó a vivir su vida metódicamente. Se levantaba todas las
mañanas a las 4 a.m. Estudiaba todo el día, un tema diferente cada día: griego los martes, filosofía los
viernes. Guardaba un diario meticuloso de todo lo que hacía.]
En 1729 fue llamado de nuevo a la universidad donde ganó la reputación de ser buen y
fiel profesor — algo raro en ese tiempo. Pero algo había cambiado en Oxford. Un grupo de
estudiantes serios, entre ellos su hermano Carlos, había formado un club para estudio y devoción.
Cuando Juan regresó a Oxford, su madurez, posición y personalidad pronto le hicieron líder del
club, ridiculizado por muchos en la universidad como "comején bíblico", “club santo",
"sacramentistas", "club pío" y por fin "metodistas”
[Wesley los condujo a reunirse todas las tardes por tres horas, a orar por lo menos una vez cada hora al
despertarse, y a ayunar todos los miércoles y los viernes]
Los socios del club buscaban la santidad de corazón y vida por un ascetismo extremista,
por ayunos y oración y estudio bíblico, por comulgar todas las semanas, por la asistencia fiel a
los cultos de la iglesia, por visitar a los enfermos y encarcelados y por dar limosnas a los pobres.
[Mientras que el Club Santo buscaba determinar su estilo de vida Cristiano encontraron parte de su
respuesta en la prisión de Bocardo. Uno de los miembros del club visitó a unos prisioneros en el mal
oliente y viejo edificio. El salió espantado de ver las condiciones de la prisión. Hombres y mujeres eran
puestos en las mismas celdas. Aquellos que no podían pagar por sus alimentos estaban hambrientos. Y
la comida que estaba disponible era apenas comestible. En tales condiciones deprimentes los Wesley y
sus colegas se introdujeron. Llevaron el mensaje de esperanza en un lugar donde no había esperanza
Pero aun llevaban más: frazadas además de Biblias, comida además de oraciones. Y así era como les era
posible hacerlo, con una cuenta de benevolencia, un registro de quien daba que. Y cada uno de ellos
daba muy generosamente. El dinero no solamente iba para los prisioneros pero también para sus
familias, para las viudas y para los huérfanos. Una vez terminado el dinero, el Club Santo se reunía en la
tarde para una cena de lo más simple: Un pedazo de carne, algo de pan, y agua. Juan escribió acerca de
este momento: “Yo me prive de todo lo superfluo, y de mucho de lo que llamamos necesidades”]
Algunos se dejaban crecer el pelo, y fueron criticados por hacerlo, pero no lo hacían para poder
ahorrar dinero para darlo a los pobres; así hacía Juan. Cada día de cada semana fue estrictamente
regulado, con frecuentes períodos de examen, o privado o por el grupo.
Dos miembros del grupo que se asociarían con Juan de por vida merecen una descripción
amplia. Carlos Wesley había pasado mucho de su niñez bajo la influencia de su hermano mayor,
Samuel, y por él fue enseñado en las actitudes rígidas de la Iglesia Anglicana. Era poeta, aunque
no sobresalía como tal hasta después de su conversión a Cristo; fue excéntrico y de voluntad
fuerte, como se esperaría de un hermano de Juan. Jorge Whitefield se hizo miembro del club
después del regreso de Juan a Oxford. Whitefield nació en 1714 y su padre murió en 1716; así su
madre sostenía a la familia, manejando la cantina de su finado esposo. Jorge fue criado trapeando
pisos, limpiando piezas y sirviendo a los frecuentadores del bar. Le encantaba imitar a los
predicadores, leer oraciones y escribir sermones — para divertirse. Por un tiempo pensaba buscar
carrera en el teatro, pero la conciencia le molestaba, y de pronto se dedicó al servicio de Dios.
En abril, 1735, murió el padre de Juan. El había tratado de persuadirle a Juan a dejar la
vida académica y seguirle en el pastorado de Epworth pero Juan no quería hacerlo. Más tarde en
el mismo año, Juan sí dejó la sala de clase, no para el pastorado sino para ser misionero a los
indígenas en la nueva colonia del Coronel James Oglethorpe en Georgia, Norte América. Juan
pensaba que para su bienestar espiritual sería mejor ser pastor en Epworth que ser profesor, y que
ser misionero en Georgia sería mejor aún. Tal vez así salvaría no tan sólo las almas de los
“salvajes nobles” —los indígenas — sino su propia alma también. A pesar de su metódica
autonegación y disciplina, la “cabeza del metodismo” vivía en miseria llevando una siempre más
frustrante carga de culpa y condenación. Su búsqueda de un Dios personal y una santidad
personal entraba en una nueva etapa. Jamás volvió a enseñar en la Universidad de Oxford de
manera permanente.
3. El Misionero
[Alrededor de este tiempo Juan y Carlos se cruzaron con el general James Oglethorpe, un soldado,
miembro del parlamento y adinerado el general James Oglethorpe, El general Oglethorpe había
establecido una investigación del sistema de prisiones de Inglaterra. Encontró, como bien lo sabía el
Club Santo que las condiciones eran inhumanas. Por lo tanto el general dejó en libertad a muchos de los
prisioneros. Pero al hacerlo creo otro problema: lo que habría de ser luego el de la gente sin casa, sin
dinero, desocupados. En respuesta a esta situación creó una nueva colonia inglesas en América, en un
área llamada Georgia y mudo a los ex-prisioneros a esta nueva tierra al otro lado del océano Atlántico. A
esa colonia la llamó Savannah.
[Era un pueblo designado a verse ordenado. En las afueras, del lado izquierdo habría una casa para un
ministro. El general Ogelthorpe quería que John Wesley fuese el ministro de esta nueva colonia. Luego
de mucha oración, Juan dijo “sí”. De una manera similar, Carlos accedió a ir a América como misionero y
fue asignado a la colonia llamada Frederica.]
Juan había venido a Georgia como misionero a los indígenas, pero al llegar fue encargado del
pastorado de la iglesia en Savannah.
[Al llegar a Georgia el 6 de febrero de 1736, Juan se encontró con el líder de este grupo Moravo, un
hombre llamado el Rev. Spangenberg. Bajo el gentil aguijoneo de este hombre Juan vino a darse cuenta
que le faltaba fe personal, y que su obsesión de estar siempre ocupado podía ser una defensa así como
un atributo. Pero Juan no estaba aun preparado para hacer semejantes cambios. Se entrego a sus
trabajos junto con hermano Carlos. Hicieron su misión el salvar a los Indios, sin embargo su adhesión
estricta al anglicanismo provocó reacciones negativas de los feligreses]
[Los moravos posiblemente hayan tenido el emprendimiento misionero más grande en la historia de la
iglesia. Mucho antes de que el pueblo protestante hubiera captado la visión de enviar obreros hasta lo
último de la tierra, este extraordinario grupo de cristianos asumió un compromiso radical con la tarea de
extender el reino. Adoptaron metodologías y procedimientos que establecieron patrones para la gran
expansión misionera del siglo XIX. Los misioneros moravos eran enviados solamente con el pasaje de ida
Una vez que llegaban a su destino, debían procurar su propio sustento. Todos los integrantes de la
comunidad morava se incluían en células donde se discipulaban los unos a los otros. La devoción y
sencillez de los moravos fueron de las características que más profundamente influyeron a Wesley ]
Carlos viajaba con el gobernador. El servicio de Juan a los parroquianos de Savannah implicaba
viajar extensamente en condiciones adversas, expuesto a los elementos naturales — buen
entrenamiento para la vida que le esperaba en Inglaterra. Su adherencia estricta al anglicanismo
rígido evocaba reacciones negativas de los feligreses.
[El trabajo era duro, y las barreras que separaban a los pobladores blancos de la gente indígena de
América eran grandes. Había que hacer mucho trabajo con los pobladores en el Nuevo territorio
Americano, especialmente con aquéllos que habían dejado la prisión en Inglaterra y que ahora se
sentían libres en este nuevo territorio libre de América para que se condujesen como ellos desearan.
Solamente en Savannah había cerca de 700 Europeos “trasplantados”, algunos acababan de salir de
prisión, viviendo en tierras salvajes y pantanosas. Por supuesto, para Juan y Carlos, la solución de poner
el orden tanto a las colonias de Savannah como a Frederica era la de ser metódicos en su ministerio. En
Savannah, Juan conducía los servicios de adoración a las 5:00 a.m., 11:00 a.m. y 3:00 p.m., con vigilias de
oración intermedias. Y los colonos no podían escoger el servicio al que irían. Si no que Juan requería que
asistiesen a todos. Juan sentía como su autoridad el hecho de negar públicamente la comunión a
algunas personas que se rehusaban a cooperar. Los resultados esperados eran lentos. De pronto
empezaron a sentirse fuera de lugar y como si sus esfuerzos estuviesen dando muy poco frutos]
De acuerdo con las reglas anglicanas, Juan rehusaba bautizar a los niños si no era por inmersión
a menos que los padres afirmaran que el infante era demasiado débil. Ambos hermanos se
metieron en problemas con el Coronel Oglethorpe y dos damas conspiradoras dispuestas a
arruinar su ministerio por difamación de carácter y aun por violencia física. Carlos se disgustó y
regresó a Inglaterra en agosto, 1736.
Juan siguió como pastor en Savannah, ampliando su ministerio a incluir a Frederica, unas
cien millas al sur. Parte de su interés allí se centraba en Sofía Hopkey, una señorita de 18 años
con quien trabó amistad y con quien pasaba mucho tiempo, aparentemente en bien de su alma,
pero a la vez, enamorándose de ella. El amor era una emoción difícil de controlar para Wesley.
Escoltó a la señorita a Savannah, insinuando que tal vez se casara con ella, pero vaciló y la joven
se casó con otro. Wesley luego rehusó administrarle la Santa Cena por haberle engañado en
cuanto a sus intenciones, y el airado esposo de Sofía le puso demanda de mil libras esterlinas,
acusándole a Juan de haber procurado seducirla durante una clase de instrucción religiosa.
Las quejas contra la severidad de Wesley combinadas con este pleito resultaron en un
juicio de nueve puntos eclesiásticos más uno civil en contra de él. Un tío de Sofía, magistrado de
Savannah, puso toda su influencia en contra de Juan pero él mismo fue acusado de fraude y
perdió su puesto. Los cargos eclesiásticos en contra de Juan carecían de fundamento porque
Wesley estaba técnicamente correcto aunque prácticamente insoportable. El pleito se discutió
interminablemente y por fin Wesley, desilusionado con los "salvajes nobles" y los colonos y
consigo mismo, salió de Georgia a fines de 1737 y llegó a Inglaterra el primero de febrero, 1738.
Se presentó ante la junta de depositarios de la colonia, dándoles su propia evaluación de los
asuntos; fue librado de los cargos en su contra y luego entregó su renuncia que fue recibida con
gusto. Lo consideraban "una mezcla rara, entusiasta y a la vez hipócrita, del todo rechazado por
la mayoría de los colonos, un incendiario del pueblo en contra de la magistratura".2
4. El Convertido (1738-1739)
Wesley regresó de Georgia convencido de que tanto él como su ministerio era un fracaso.
Juan Wesley desembarca en las costas de su nativa Inglaterra,
febrero de 1738.
[El primer experimento metodista en las colonias americanas fue sin duda, todo un fiasco. Con o sin
razón, Wesley tomo este fracaso como algo personal, sabía que no tendría un recibimiento jubilosos a
su regreso sin embargo fue sorprendido al encontrar una calurosa acogida en la casa de su amigo Carlos
Delamotte. Reanudo su lectura, oración y predicación con resultados mayormente negativos.]
Se sentía humillado y fue convencido de la falibilidad de sus opiniones de los demás. Resumió lo
que había ganado por su carrera misionera bajo cuatro puntos: 1) había aprendido a leer los
idiomas alemán, español e italiano (ya conocía el francés, y por supuesto, el griego y el hebreo,
2) había sido confirmado su creencia de que podría confiar en la dirección divina en toda
decisión, pequeña o grande, 3) había sido librado de su temor al mar — temor que le había
acosado desde su niñez en las tierras encharcadas de su pueblo, y 4) había conocido a los
moravos a quienes consideraba ser cristianos modelos.3
Desde un principio, la mano de Dios había estado sobre la vida de Wesley: a los cinco
años, en su rescate del incendio de la casa pastoral al último momento; en la instrucción por
excelencia que recibió en el hogar, en la escuela Charterhouse y en la Universidad de Oxford; el
puesto como profesor que le había lucho económicamente independiente; la experiencia
humillante en Georgia; y el encuentro con personas que conocían personalmente a Dios.
Al llegar a Londres, Wesley encontró alojamiento en el hogar de un clérigo amigo de su
hermano mayor Samuel. Su primer domingo en Londres, Juan predicó en la Iglesia de San Juan
el Evangelista sobre el texto: "Si alguno está en Cristo, nueva criatura es...,, El sermón le ganó la
respuesta que no sería permitido predicar allí una segunda vez — reacción que recibiría vez tras
vez en los meses venideros.
El martes 7 de febrero, Wesley se encontró con un grupo nuevo de moravos, recién
llegados de Alemania. Entre ellos estaba la persona que Juan necesitaba — Pedro Boehler.
Boehler tenía apenas 26 años de edad, y había planeado seguir una carrera en medicina, pero
había estudiado teología más bien. Camino a Georgia, había llegado a Londres. Pedro Boehler
ayudó a Juan a enfocar claramente su problema espiritual hasta que admitiera que no tenía la fe
salvadora que le apropiaría personal e inmediatamente lo que abstractamente creía acerca de la
"obra propiciatoria de Cristo. Luego Wesley concluyó que no debía seguir predicando lo que él
mismo no experimentaba. Boehler le insistía: "Predique la fe hasta tenerla; y luego, porque la
tiene, la predicará." Wesley tomo el consejo de Boehler y predicaba la salvación por la fe sola,
quedando asombrado por la recepción de tal mensaje de parte de la gente. Aparentemente fue en
este tiempo que Wesley adoptó la práctica de orar y predicar extemporáneamente. Persistiendo
Boehler en hablarle de la santidad y la felicidad qué provienen de la fe salvadora, Wesley fue
impelido a un estudio intensivo de las Escrituras a ver si era así. Forzado a admitir que el Nuevo
Testamento revelaba la conversión como una experiencia instantánea, Wesley se defendía en la
posibilidad de que tal vez fuera la verdad en tiempos novotestamentarios, pero no en su tiempo.
Boehler respondió a esto produciendo testigos vivos de que así era con ellos. Wesley empezó a
orar que Dios efectuara su salvación de Inmediato. Cuando partió Boehler de Londres el 4 de
mayo, fue obvio que los dos hermanos Wesley estaban acercándose al Reino de Dios.
El domingo 21 de mayo, Carlos Wesley, quien sufría un ataque de pleuresía y fue
confinado a su dormitorio, encontró la paz que ambos buscaban. Por mucho tiempo había
anhelado ser poeta, y el día después de su conversión escribió el primero de unos 6,000 himnos.
[Mientras Carlos yacía postrado en cama en el suburbio de Little Britain, Londres. Un día domingo de
Pentecostés, después de leer el comentario de Lutero a los gálatas fue cuando Carlos finalmente
comprendió lo que Pedro Boeher les hablaba sobre la fe. El se había resignado a morir, cuando creyó
oír la voz de una mujer de apellido Musgrave que le ordenó, “en nombre de Jesús de Nazaret.
¡Levántate y cree y serás curado de todas tus enfermedades! Carlos sintió una palpitación extraña en
su corazón y lloró. “ ¡Creo! ¡Creo!”] Charles Wesley: A Reader By Charles Wesley, John R. Tyson
[“Alrededor de un cuarto para las nueve: Juan escribe en su diario, “mientras que el líder de la reunión
describía el cambio que Dios obra en el corazón a través de la fe en Cristo, sentí arder mi corazón. Sentí
que confiaba en Cristo. Sentí la seguridad que me había sido dada que El me había perdonados mis
pecados, si, aun los míos.”
Cuando Juan encontró a su hermano, a y ambos compartieron la alegría de sus experiencias y el ardor
en sus corazones, Carlos escribió rápidamente estas palabras sobre ambos despertares “¿Dónde
comenzará mi alma atribulada? ¿Como yo aspirare al cielo? Como esclavo redimido del pecado y del
muerte, como un tizón arrebatado del fuego externo”.]
[Después de la experiencia de Aldersgate, Juan comenzó a predicar en cuanto podía y en donde podía.
Pronto se le conoció por predicar bien – simple, directo – conmovedor. Los sermones que compuso
llegaban con tanta emoción y tanta gente respondía con entusiasmo (lo que hoy podríamos llamar con
fervor pentecostal o carismático)]
[Juan Wesley nunca olvidó esa profunda experiencia personal de Aldersgate y los Metodistas alrededor
del mundo aun conmemoran el 24 de mayo como un día importante en la vida de la Iglesia, (día del
corazón ardiente) recordando este profundo encuentro espiritual que Juan tuvo con el Cristo viviente,
un encuentro de una conversión importante. Este recuerdo nunca abandonó a Juan, y lo liberó para
tomar la vida con nuevo vigor, un vigor que habría de durar hasta su muerte.]
[George Whitefield (1714 - 1770), ministro de la Iglesia de Inglaterra, fue un dirigente destacado del
movimiento metodista. Llegó a ser muy conocido por su entusiasta predicación en las colonias
americanas del Imperio Británico, destacándose claramente como el principal dirigente del primer
movimiento evangélico en el nuevo mundo, denominado Primer Gran Despertar, una sucesión
espontánea de "avivamientos" cristianos protestantes en las colonias angloamericanas. Algunos
historiadores le han llegado a denominar "la primera celebridad moderna", por su reconocimiento entre
las clases populares. Jorge Whitefíeld Nació el 16 de diciembre de 1714 en Bell Inn (Gloucester),
Inglaterra, y murió en Newburyport (Massachusetts), [Link]. el 30 de septiembre de 1770. George
Whitefield fue el hijo de una mujer viuda que administraba una posada en Gloucester. A una edad
temprana, descubrió que tenía pasión y talento para la actuación y el teatro, habilidad que desarrollaría
posteriormente realizando representaciones teatrales de algunas historias bíblicas durante sus
sermones. Se educó en el Crypt School de Gloucester y en el Pembroke College de Oxford. Como
Whitefield provenía de una familia muy pobre y carecía de los medios económicos para pagar su
matrícula, entró a Oxford como un "servitor" (la categoría más baja entre los estudiantes de esa casa de
estudios), es decir que, a cambio de su matrícula, fue asignado como asistente de un cierto número de
estudiantes de más alta categoría social. Sus deberes incluían despertar a estos jóvenes por la mañana,
sacar lustre a sus zapatos, cargar sus libros y hasta redactar sus trabajos académicos (courseworks). Sin
embargo, Whitefield también tuvo tiempo para formar parte del "Holy Club" de la Universidad de
Oxford, junto a los hermanos John Wesley y Charles Wesley. Su genuina piedad cristiana (fruto de una
experiencia de "conversión" que lo impulsó no solo a restituir los pequeños robos cometidos durante su
adolescencia, sino que también a visitar a enfermos y presos, a disciplinar su vida y a estudiar con
devoción las Sagradas Escrituras) llevó al Obispo de Gloucester a ordenarlo al ministerio antes de
cumplir la edad canónica.] Wikipedia
[Whitefield era teatral en el pulpito, hacía señas con sus manos, pisaba el piso fuertemente, y gritaba. El
también, como Juan, fue prohibido de predicar en las Iglesias Anglicana de Inglaterra. Al intentar llevar
un ministerio evangelístico cerca de Bristol, encontró toda puerta cerrada. Así que Whitefield predicaba
al aire libre, donde nadie podía impedirle. ¡Predicaba y la gente se agolpaba para escucharlo, tantos
como 5,000 y 10,000 gentes! Predicó luego en una cárcel y después a los minas en el campo en
Kingswood. Desde luego decidió predicar al aire libre y así lo hizo.]
[Fue aquí en el pueblo del puerto de Bristol que Juan y Carlos comenzaron su nuevo trabajo. Juan
comenzó, lo que dijo era casi como un pecado no hacer en un edificio de la iglesia. Predicó al aire libre,
en terrenos baldíos, en los pastos de las fábricas, allí donde había gente. Fue a los campos fuera de
Londres y la gente se empujaba uno a otro para estar cerca de él y escucharle. El fue a los lugares donde
trabajaba la gente, 12 horas al día, 7 Días a la semana; a fábricas de vidrio y minas de carbón. La gente
llegaba por miles. Venia gente pobre, simple, gente que se sentía descuidada por la Iglesia Anglicana y
los que la dirigían. Juan fue a los mercados del pueblo. Aun una estadía por la noche en una posada era
suficiente para encontrar una congregación. Estas reuniones evangelísticas les llenaba de ira a muchos
sacerdotes de las parroquias, porque los Wesley no habían recibido permiso de la Iglesia en Inglaterra
para conducir esta predicación.]
B. LA PARROQUIA EXTENDIDA DE WESLEY (1739-1791) Plan general de temas y
lecturas
1. El Jinete de Circuito
Fue por la tarde del sábado 17 de febrero, 1739, que Jorge Whitefield subió una colina
fuera de Kingswood y predicó a unos centenares de mineros. Para marzo su número había
ascendido a 20,000. Invitado por Whitefield, Wesley llegó a Bristol el sábado, 31 de marzo. El
domingo siguiente Wesley observó a Whitefield en acción, predicando al pueblo al aire libre. El
lunes, 2 de abril, después de la partida de Whitefield, Wesley siguió su ejemplo: " A las cuatro de
la tarde me sometí a ser más vil, y proclamé en los senderos las buenas nuevas de la salvación,
parándome en una colina y hablando a unas 3,000 personas".5 Wesley había encontrado el medio
por el cual podría hablar a una Inglaterra necesitada aun cuando los pulpitos le estuviesen
cerrados.
La expresión de Wesley: "Me sometí a ser más vil" revela dramáticamente la actitud en el
siglo dieciocho respecto a la predicación al aire libre. Sería imposible para los del siglo veinte
comprender plenamente el sentido de rechazo y aun horror que la gente del tiempo de Wesley
sentía al pensar que un clérigo predicara fuera del santuario. A Wesley este sentimiento no
parecería extraño, y después de haberlo hecho por 30 años confesó que todavía se estremecía al
hacerlo, pero su amor a las almas no le dejaba descansar tranquilo en el ambiente confortable y
limpio que tanto preferiría.
En los años siguientes, Wesley encontraba su congregación en las calles, las plazas, los
mercados, en los predios de los castillos, en las colinas, en los páramos, en cavernas que
formaban anfiteatros seminaturales, en praderas, en huertos bajo la sombra de árboles
gigantescos, y en todo tipo de edificio que se pueda imaginar. Predicaba desde laderas, rocas,
ventanas, balcones, galerías, las escalas de edificios públicos o los cruceros de los mercados,
desde sillas, mesas, escritorios y aun desde la tumba de su padre. El tamaño de algunos de los
grupos que le escuchaban era casi increíble, y hay que reconocer que no había manera adecuada
de contarlos. Concurrencias de 10,000 a 20,000 eran frecuentes, y Wesley calculó que el 21 de
setiembre, 1773, había predicado a 32,000 en la caverna Gwennap — un anfiteatro medio-
natural.6
La predicación de Juan Wesley era muy distinta a la de Jorge Whitefield. Wesley mismo
fue pequeño de estatura — unos 5’5” (167 cm.) y pesaba unas 119 libras (54 kilos). No era tan
dramático como Whitefield, y no tan dado a expresar sus emociones. Muchos de sus sermones
eran bien pensadas exposiciones de las Escrituras o de verdades doctrinales profundas que
parecerían fuera de lugar en sitios donde los predicaba. Ocasionalmente sus sermones eran
menos que excelentes, especialmente cuando trataba de relatar cuentos. Su voz no tenía la
capacidad para todos los efectos tonales de la voz de Whitefield, pero era tan clara como una
campana y por prueba actual podía escucharse a los 130 metros 7(425 pies) A menudo le era
necesario hablar contra un trasfondo de vientos recios, u olas bravas o lluvias o aun los tonos de
harmonios, campanas o voces humanas que trataban de llenar las ondas del y cortar su mensaje
— pero casi siempre fue oído. Por más de cincuenta años Wesley predicó a la gente al aire libre.
Carlos se unía con Juan en la predicación al aire libre pero aunque era más bien eficaz,
nunca alcanzó el éxito de Whitefield o de su hermano. Su ministerio al aire libre continuó sólo
unos veinte años, menguando y terminando cuando se casó.
Juan consideraba que todo el mundo era su parroquia y lo volvió realidad en las Islas
Británicas, por lo menos. Pronto estableció un circuito de tres puntos que delineaba sus giras y
labores más frecuentes. La base era la ciudad capital, Londres, donde para 1740 compró la
escritura de arrendamiento de una fábrica de fundición, usada anteriormente para fundir cañones
pero dañada por una explosión y abandonada hasta cuando Wesley la arrendó. La remodelaron
como lugar para reuniones de la sociedad metodista local, y en piezas para el alojamiento de
Wesley mismo, una librería para la distribución de literatura cristiana, y establos para los
caballos que él usaba. Más tarde en 1777 abrieron la hermosa capilla de de City Road. El punto
occidental del triangulo era Bristol, después de Londres el puerto más concurrido; Inglaterra,
centro de minas, comercio e industria.
[A fines de sus treinta años, Juan empezó a viajar extensamente a caballo, cruzando así toda
Inglaterra. Antes de morir había cabalgado 402,000 kilómetros. Llego al punto de que cuando cabalgaba
podía balancear una pequeña carpeta frente a él, leyendo libros y escribiendo sermones mientras
viajaba; escribe en muchos lugares en di diario que en algunas ocasiones fue derribado del caballo por
ramas que colgaban bajo mientras estaba leyendo o escribiendo. No solamente una vez pero por lo
menos dos veces al día predicaba, y algunas veces varias predicaciones en un día.]
En Bristol, la sede era el Cuarto Nuevo en la Feria de los caballos, construido aun antes
de la fábrica en Londres. En 1742 Wesley entró a pie a los tugurios del Newcastle-on-Tyne,
centro de un complejo industrial que crecía explosivamente, y anunció al gentío atónito que
había concurrido: “Mi nombre es Juan Wesley. A las cinco esta tarde, con la ayuda de Dios,
intento predicar aquí otra vez”8. El año siguiente abrieron la Casa de los Huérfanos, la cual llegó
a ser el punto norteño del triángulo.
Circuito de predicación
Metodista
Gales
.
Operando desde esta base, Juan Wesley viajaba a toda parte de las Islas Británicas, a
Gales, Escocia e Irlanda. Viajaba entre 4,000 y 5,000 millas cada año, cubriendo ambas islas
cada dos años. Se ha calculado que durante su vida, Wesley viajó más de un cuarto de millón de
millas, y eso sin aviones jet, o trenes, buses o automóviles. Su manera usual de viajar fue a
caballo, aunque con frecuencia caminaba muchas millas, aun cuando tenía más de ochenta años.
Más tarde en su vida, viajaba en su propio carruaje. No solamente podía más que muchos de los
jóvenes, sino que a menudo usaba más de un caballo en un día. Cierta vez iba a caballo desde las
cinco de la mañana hasta faltando quince para las once de la noche, enfrentando toda clase de
dificultad y cubriendo cerca de sesenta y cinco millas en dos caballos diferentes. En un viaje de
Londres a Newcastle, él y un compañero recién convertido viajaron por agua y pantano y luego
por nieve y hielo, cubriendo 280 millas en seis días en las peores condiciones imaginables. A
todos estos esfuerzos hay que sumar el costo del alojamiento incómodo y hasta desagradable que
encontraba en muchos paraderos.
Wesley no iba de paseo cuando viajaba proclamando la Palabra. Era su costumbre
predicar su primer sermón a las cinco de la madrugada, y por lo general lo seguía con otro y
hasta con cuatro más en el curso del día, fuera domingo o entre semana. En la semana de abril
20, 1747 predicó quince veces en trece lugares. Durante su ministerio, predicó más de 40,000
veces.
Wesley nunca dejó de organizar su vida “metódicamente”, término inmortalizado por el
apodo dado al Club Santo en Oxford. Creía que ningún hombre necesitaba más de seis horas de
sueño y a menudo él dormía menos. Se levantaba a las cuatro de la mañana y se acostaba a las
diez de la noche o tan pronto después como fuera posible. Regulaba cada hora del día. Estudiaba
y leía incesantemente, a caballo mientras viajaba, dejando al caballo escoger el camino. Su
carruaje, usado en años postreros, acomodaba un estudio a ruedas. Sus intereses abarcaban no tan
sólo cada fase de la religión sino muchas otras áreas. Escribió un texto para estudio del hebreo e
inventó su propio sistema de taquigrafía; luego escribió su propio texto de medicina. Escribió o
redactó para la publicación entre 200 y 300 libros. Mantenía una enorme correspondencia con
gente de todas las Islas Británicas y aun de América y Europa.
[Carlos, por otro lado, se enamoró y se casó con Sally Gwynne, una mujer bonita e inteligente, 19 años
más joven que él. Al principio la pareja vivía en Bristol por 22 años donde nacieron ocho niños, pero
solamente tres sobrevivieron. Los padres de Sally simpatizaban con el movimiento Metodista y muchas
veces abrían sus puertas a predicadores que viajaban. En 1771, Carlos y Sally se mudaron a Londres para
ayudar a la carrera musical de sus hijos. Aquí Carlos se quedó por el resto de sus días, supervisando el
trabajo Metodista en Londres.]
El metodismo se distinguía no sólo por la predicación sino también por el canto. Juan
contribuyó algo a esto, traduciendo algunos himnos antiguos del latín y del alemán. Pero “el
dulce poeta del metodismo” era Carlos, quien produjo más de 6,000 himnos en su vida; algunos
muy pobres, y otros magníficos que todavía se cantan por el mundo cristiano entero.
[Durante estos años, Juan continúo predicando y evangelizando en toda Inglaterra. Tanto Juan como
Carlos desarrollaron cierto énfasis teológico que sería luego el centro de la teología Metodista.
Proveniente de las experiencias de “conversión,” muy similares tanto de Juan como de Carlos,” nació la
afirmación del Perdón de Dios, la Justificación de los pecadores por la gracia sola, no por algunas obras
uno es capaz de estar en orden para ser salvo. La justificación de Dios es recibida por la fe, esto es,
reconociendo y confiando que es solo por la obediencia perfecta de Cristo que somos justificados. Los
pecadores son traídos a un lugar de arrepentimiento y fe a través del trabajo “preveniente” de Dios. Es
clave en la doctrina de Wesley el concepto de la gracia preveniente o preventiva que opera en la vida de
cada ser humano desde mucho antes de que éste reconozca su necesidad de Dios. La palabra
“preveniente” literalmente significa “venir delante de,” y la manera como la usaron los Wesley se refiere
al perdón que por gracia y amor de Dios obra en el pecador aun antes que uno se dé cuenta de ello,
invitando a una persona a un lugar donde uno es receptor de la obra de salvación de Dios.
Es esa gracia preveniente que preserva en el hombre algún vestigio del bien. La gracia preveniente obra
para encaminar al hombre hacia la reconciliación con Dios, abriendo puertas y ofreciendo oportunidades
que el hombre en su libre albedrío puede aceptar o rechazar. Si responde positivamente a la gracia
divina, se acerca más al momento en que puede aceptar de manera consciente la salvación en
Jesucristo. Dios continúa ofreciendo la gracia durante toda la vida del creyente, y aunque le ponemos
calificativos referentes a la etapa particular—gracia preveniente, gracia salvadora, gracia santificadora,
gracia sustentadora, etc. —es la misma gracia Divina.]
[Es a través de la obra de Dios, de la gracia preveniente, que los ojos de uno se abren para ver
el pecado y por lo que uno percibe la necesidad de ser transformado y llega a relacionarse íntimamente
con Aquel que solamente puede transformar la vida humana del pecado a la vida recta.
[Tomás de Kempis, (Beato de la iglesia católica) O.S.A. (Kempen, 1380-Zwolle, 30 de agosto de1471)
fue un monje cristiano renacentista del siglo XV y el autor de la Imitación de Cristo, uno de los más
conocidos libros de devoción cristiana redactado a propósito de la formación de los monjes, pero que ha
sido valorado por otros seguidores de Cristo por fuera del monaquismo. Si bien su autoría fue
ampliamente contestada por autores posteriores, en la actualidad se tiene como histórica su atribución.
La Iglesia Católica en especial venera su nombre como "beato" y otros grandes personajes de la
espiritualidad cristiana le han dado significativa importancia como Teresita de Lisieux, Bossuet, Juan
Bosco, entre otros. La Iglesia anglicana lo considera santo.] HAY QUE RECORDAR EN ESTE PUNTO LA
INFLUENCIA DE LAS RAICES ANGLICANAS EN WESLEY
[William Law (1686 – 9 de abril de 1761) fue un predicador inglés, nacido en Kings Cliffe,
Northamptonshire. Fue ordenado en 1711. Residió en Cambridge, donde enseñó. El ascenso al trono de
Jorge I le impidió seguir, dado que no prestó el juramento de adhesión al nuevo gobierno y abjuración
de los Estuardo.
Durante los años siguientes parece que vivió en Londres. En 1727 era tutor de Edward, hijo de Edward
Gibbon (1666-1736, un historiador británico, considerado como el primer historiador moderno, y uno de
los historiadores más influyentes de todos los tiempos.) en Putney, a quien acompañó como ayo a
Cambridge, donde estuvo durante cuatro años. Cuando su pupilo marcó al extranjero, Law continuó en
la casa de Gibbon, en Putney, actuando como consejero espiritual no sólo de la familia, sino de toda una
serie de amigos que iban por allí, entre los que estaban los dos hermanos John y Charles Wesley, John
Byrom el poeta, George Cheyne el médico y Archibald Hutcheson, miembro del Parlamento.
En 1740 Law se retiró a Kings Cliffe, que había heredado de su padre, donde vivió con dos damas: la Sra.
Hutcheson, la rica viuda de su viejo amigo, quien la recomendó en su lecho de muerte que se dejara
guiar por Law espiritualmente, y la Srta. Hester Gibbon, hermana de su último alumno. Los tres vivieron
durante 21 años una vida de recogimiento, devoción, estudio y caridad, hasta que Law murió el 9 de
abril de 1761.
De sus obras como escritor, es conocido sobre todo por A Serious Call to a Devout and Holy Life (1729).
En España se ha publicado El espíritu de oración (1998).] Wikipedia
Aunque parece que Wesley esperaba que su conversión hiciera realidad esta
perfección, tal no era el caso. Wesley, no obstante, no abandonó la meta; antes
inició una búsqueda sincera por el método propio en el cual empezaba a recolectar
y tabular los relatos de la experiencia de otros tan temprano como agosto, 1738 (el
año en que se convirtió). Su comprensión de la perfección cristiana sufrió muchos
cambios. En 1740, el creía que la perfección cristiana implicaba perfección mental y
libertad de la tentación, ideas que más tarde abandonaría por ser ni escritúrales ni
comprobadas por la experiencia. Aún en 1744 expresó dudas acerca de algunos
testimonios que había oído sobre la entera santificación.
Sus dudas fueron resueltas en 1760 cuando brotó un tremendo avivamiento
en Yorkshire — donde se presentaron números sin precedente de profesiones de
una segunda crisis espiritual que conducía al amor perfecto. El número de testigos
vivos se multiplicaba en los próximos años y de hecho, siguió un movimiento
constante de ellos por el resto del ministerio de Wesley, quien ya podía escribir
plenamente de lo que comprendía de la perfección cristiana, lo que era y cómo
obtenerla. Lo hizo después del aviva miento, en 1766, en su libro La Perfección
Cristiana. Después de su cuarta edición en 1777, el libro tomó su f mía final y fue
incluido en la Disciplina de 1789 sin más cambios El libro termina con un resumen
de once puntos de la enseñanza de Wesley sobre el tema. Al respecto Wesley
escribió:
2. No se recibe tan pronto como la justificación, porque los justificados deben seguir adelante a la
perfección (Hebreos 6:1).
3. Se recibe antes de la muerte, porque San Pablo habló de hombres quienes eran perfectos en
esta vida (Filipenses 3:15).
6. ¿Es sin pecado No vale la pena discutir sobre un término o palabra. Es “salvación del pecado”.
7. Es amor perfecto (1 Juan 4:18). Esta es su esencia; sus propiedades o frutos inseparables son:
estar siempre gozosos, orar sin cesar, y dar gracias en todo (1 Tesalonicenses 5:16).
11. Algunos preguntan: “¿Es en sí instantánea o no Al examinar esto vayamos punto por punto.”
- Ninguno familiarizado con la religión en la vida diaria puede negar que se ha operado un cambio
instantáneo en algunos creyentes. Desde aquel cambio, gozan de perfecto amor. Sienten amor y sólo
sienten amor; están siempre gozosos, oran sin cesar y dan gracias en todo. Esto es todo lo que quiero
decir con perfección cristiana; por lo tanto, éstos dan testimonio de la perfección que yo predico.
“Pero en algunos este cambio no fue instantáneo. No se dieron cuenta del instante en que se
efectuó.” A menudo es difícil percibir el momento en que un hombre muere, sin embargo hay
un instante en que cesa la vida. De la misma manera si cesa el pecado, debe haber un último
momento de su existencia, y un primer momento de nuestra liberación del pecado.
Alguien dirá, “Pero si tienen este amor ahora, pueden perderlo”. Es posible, pero no están
obligados a perderlo. Ya sea que lo pierdan o no, lo tienen en la actualidad; experimentan lo que
enseñamos. Son al presente todo amor; gozan, oran y dan gracias sin cesar.
“Sin embargo, el pecado sólo está suspendido en ellos; no está destruido.” Llamadlo como os
plazca; son todo amor hoy; y no se apuran por el día de mañana.
“Pero esta doctrina ha sido muy falseada.” Igualmente la doctrina de la justificación por la fe ha
sido desfigurada. Pero esa no es una razón para abandonar esta u otra doctrina bíblica. Uno ha
dicho: “Cuando bañáis a vuestro hijo, botad el agua pero no botéis al niño.”
“Pero aquellos que piensan que son salvos del pecado dicen que no tienen necesidad de los
méritos de Cristo.” Es todo lo contrario. Su lenguaje es: “Cada momento requiero los méritos de
tu muerte, Señor.” Nunca antes habían tenido tan profunda e indecible convicción de la
necesidad de Cristo en todos sus oficios como la tienen ahora.
Por lo tanto, todos nuestros predicadores deben tener como regla el predicar constantemente
la perfección cristiana a los creyentes, de manera persuasiva y explícita; y todos los creyentes
deben fijarse en ella y buscarla anhelantemente.]
Estos puntos son resumidos en siete por John L. Peters en su libro La Perfección Cristiana y el
Metodismo Americano. Lo que sigue se cita de Peters:11
1) La perfección cristiana es de tal carácter que puede ser experimentada en esta vida. Los tres
puntos de Peters para expresar esto son:
Hay tal cosa como la perfección porque vez tras vez se menciona en las Escrituras.
No es tan temprano como la justificación porque las personas justificadas están exhortadas a "ir
adelante hacia la perfección". He. 6:1
No es tan demorada como la muerte, porque San Pablo habla de hombres vivientes quienes eran
perfectos. Fil. 3:15
2) Puesto que es algo que ocurre en esta vida, la perfección cristiana es necesariamente una
perfección limitada. Como Wesley lo expresa en sus puntos 5 y 6:
No es perfección absoluta. La perfección absoluta no corresponde ni a los hombres, ni a los
ángeles, sino solamente a Dios.
No hace al hombre infalible; ninguno es infalible mientras permanece en el cuerpo humano.
Wesley creía que había muchos misterios más allá de la comprensión del hombre enteramente
santificado. La ignorancia y el errarse, como miles de otras limitaciones, todavía se experimen-
tarían. Del juicio imperfecto necesariamente resultarían palabras y acciones incorrectas y a veces
aun afectos impropio-- —errores no solamente de comportamiento sino de actitud. Por más que
Wesley avanzaba en su ministerio, más flexible resultaba en cuanto a los detalles. Insistía que la
santificación deja al hombre humano — cristiano más bien que estoico. Las transgresiones
involuntarias de I Co. 13 son la regla y piden Abogado para con el Padre. Pero no permitía que
esto abriera la puerta al antinomianismo. La persona enteramente santificada tiene que ejercerse
en hacer buenas obras.
3) La perfección cristiana puede o no ser sin pecado, según la definición del término pecado.
Dijo Wesley en su sexto punto: "¿Es la perfección cristiana sin pecado? No vale la pena
contender por un término. Es salvación del pecado".
6) El crecimiento en la gracia de Dios no solo debe sino que tiene que suceder después
de la crisis de la entera santificación.
En su octavo punto, Wesley dijo: Es mejorable. Lejos de ser un punto indivisible, incapaz
de aumentarse, uno que es perfeccionado en el amor puede crecer aun más rápidamente que
antes. La entera santificación no coloca al creyente en el estado de 'terminado'".
Con Wesley la experiencia valía más que el vocabulario. Usaba el término perfección
porque la creía ser escritural. Wesley animaba a sus predicadores a tratar de llevar a los hombres
a la bendita experiencia de una consagración completa a Dios en vez de forzarlos o empujarlos a
entrar por amenazas de infierno y condenación.
Wesley creía que la entera santificación traía pureza — no una perfección de
autorrealización sino de autorrendición. La madurez estaba más allá de la rendición, resultando
de una disciplina consistente y rigurosa de vida edificada sobre la base de la pureza ya obrada en
el corazón; y esto dentro del cuidado de la comunidad redimida — otros buscando la misma
perfección
Wesley vivió hasta ver el principio de los problemas que más tarde serían la plaga del
"gran depósito". El gran avivamiento de santidad de 1760-1762 vio el desarrollo de enseñanzas
fanáticas en dos predicadores laicos de Wesley — Thomas Maxfield y George Bell — que
profesaban tener un discernimiento milagroso de espíritus y profetizaban el fin del mundo para el
28 de febrero, de 1763. Maxfield enseñaba la perfección cristiana y despreciaba la Justificación;
enfatizaba demasiado lo emocional y subestimaba la razón; llegó a ser áspero, crítico y exigente
en su predicación. Ambos fueron excluidos de las sociedades metodistas, pero ya fue hecho el
daño.
Wesley enseñaba que aun la entera santificación era lejos de la perfección final. Es muy
evidente que él no quería que la verdad de la doctrina se perdiera por las imperfecciones de los
que la profesaban — y su propia vida fue la más escudriñada de todas. Cuando alguno le
demandó un ejemplo de la perfección cristiana, Wesley respondió: "Si conociera a alguno aquí,
no te lo señalaría, porque no lo pides por amor.... Como Herodes, buscas al niño para
matarlo..”.12
¡Oh, Decreto horrible, Digno de donde venía! Perdona la blasfemia infernal De quienes lo cargan al
Cordero.
La doctrina de la predestinación fue explicada así:
El Dios justo los consignaba a la perdición;
Y envió al Salvador de la humanidad
A condenarlos desde el vientre
A condenarlos por faltar
De hacer lo que no podían,
Por creer el relato
De lo que no era verdad. 14
Juan Wesley fue respaldado en esta larga controversia por Juan Fletcher, nacido en Suiza
en 1729, quien había emigrado a Inglaterra y había llegado a ser pastor anglicano en Madeley.
Por un tiempo Fletcher fue patrocinado por la Condesa de Huntingdon, sirviendo como
presidente de su escuela en Trevecca, [Plymouth, Reino Unido] pero sus fuertes sentimientos
arminianos ocasionaron su salida de la escuela y del servicio de la dama. La obra monumental de
Fletcher Restricciones al Antinomianismo, de varios tomos, llegó a ser la respuesta clásica al
calvinismo.
Las ramas calvinistas y arminianas del metodismo se separaron. Las capillas de la
Condesa de Huntingdon formaron una conexión de metodistas calvinistas conformes con ella y
su doctrina mientras que los ministros anglicanos de persuasión arminiana quedaron en la Iglesia
de Inglaterra.
[El arminianismo es una doctrina teológica cristiana fundada por Jacobus Arminius en la Holanda de
comienzos del siglo XVII, a partir de la impugnación del dogma calvinista de la doble predestinación. El
arminianismo se opone a la postura calvinista, donde esta última enseña que algunos están
predestinados para salvación y otros predestinados para perdición. El calvinismo sostiene que: "Ya
siendo salvo el individuo, siempre salvo". El arminianismo enseña que la destitución de Dios por causa
de la rebelión es posible a pesar de haber sido parte de Su institución.
La posición arminianista empieza desde la perdición y separación de Dios, del mismísimo Luzbel (Diablo).
Habiendo sido él un querubín, ocupando el más alto rango angelical, puesto sobre los ángeles creados,
conociendo a Dios íntimamente, habiendo sido parte de Su reino por milenios, no obstante, decide por
su libre albedrío rebelarse contra el Creador. Él junto con los ángeles que le siguieron, fueron destituidos
de la gloria de Dios. Adán, habiendo sido creado y criado por Dios mismo hasta cierta edad, cuando él ya
pudo valerse por sí solo, junto con Eva su mujer, deciden por esa libertad otorgada comer del fruto
prohibido, trayendo sobre sí y sobre la humanidad el pecado y la destitución. El pueblo judío fue
liberado de la esclavitud de Egipto, lo cual tipifica ser liberado del pecado. Sin embargo, por sus
tendencias pecaminosas no heredaron la tierra prometida. Sólo Caleb y Josué con los suyos y la segunda
y tercera generación de judíos entró en ella. El argumento más poderoso del Arminianismo, sin duda
alguna, es el siguiente: "Si ya estaban predeterminados para salvación un número predeterminado de
seres humanos, la venida de Jesús, el Hijo de Dios, no hubiese sido requerida". El pasado, presente y
futuro son simultáneos para Dios. Él en su presciencia ya sabe quiénes lograron entrar en Su presencia,
pero nosotros los hombres no. Por lo tanto, no podemos determinar quiénes califican y quiénes no.
Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los
que verdaderamente habían huido de los que viven en error. Les prometen libertad, y son ellos mismos
esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno, es hecho esclavo del que lo venció.
Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del
Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser
peor que el primero.]]Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que
después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha
acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el
cieno.
2 Pedro 2:18-22. ]Wikipedia
[Juan Calvino (10 de julio de 1509 – 27 de mayo de 1564), nacido Jean Cauvin en Noyon (Picardía) a
unos 100 km al norte de París, Francia, era hijo de Gérard Cauvin y Jeanne Lefranc. Fue excelente en sus
estudios y profundamente religioso desde su juventud bautizado con el nombre de Jean Cauvin,
latinizado como Calvinus, fue un teólogo francés, considerado uno de los padres de la Reforma
Protestante. Más tarde, las doctrinas fundamentales de posteriores reformadores se identificarían con
él, llamando a estas doctrinas “calvinismo”. Particularmente los “5 puntos del calvinismo” surgen como
contraposición a las doctrinas de Jacobo Arminio.
Desde este punto de vista, todas las personas dependen enteramente de la misericordia de Dios, a quien
le sería justo el condenarlos a todos por sus pecados, mas ha escogido ser misericordioso con muchos
para dar gloria a su propio nombre. Una persona es salvada mientras que otra es condenada, no por
causa de la voluntad, fe o alguna otra virtud en la persona, sino por causa de la elección soberana de
Dios para tener misericordia de él. Aunque la persona debe actuar para creer y ser salvo, esta
obediencia de fe es el regalo de Dios según el calvinismo a esa persona, y por esto Dios completa la
salvación de pecadores.] Wikipedia
[Wesley, sin dejar de creer en el libre albedrio y la libertad del hombre para escoger, entendió que la
voluntad de Dios es la salvación de todos los seres humanos, por lo que aun en los que no conocen a
Dios, está actuando lo que llamó “gracia preventiva” o sea la obra del Espíritu Santo en el hombre que
aun no ha aceptado a Cristo]
Después de su fracaso con Sofía Hopkey en Georgia. Wesley no mostró interés romántico
por más de una década, era más ascético por naturaleza, y después de su fracaso con Sofía quedó
plenamente convencido, como el apóstol Pablo de que el amor y el matrimonio harían difícil que
un pudiera servir a Dios de todo corazón. Finalmente en 1748 fue persuadido por algunos
hermanos que sería posible casarse y seguir sirviendo a Dios15
La primera oportunidad para probar su nuevo entendimiento la en control en su romance
con Gracia Murray. Ella era una viuda de mucho dinero, y había escuchado a Wesley predicar
antes de su viaje a Georgia como misionero; fue convertida rotundamente y actualmente servía
en la Casa de los Huérfanos en Newcastle. Poco después de haber sido convencido del error de
su opinión del matrimonio, Wesley enfermo y fue atendido por la viuda Gracia. Las enfermeras
siempre habían captado el afecto de Wesley. Juan le hablaba del matrimonio y la llevaba
consigo en algunos viajes a las sociedades. Sin embargo, aplazaba el asunto, dejando a Gracia
en la compañía de uno de sus predicadores, Juan Bennet. En noviembre, de 1749, Gracia y
Bennet se casaron. Muchos creen que Gracia hubiera sido esposa idónea para Juan, pero no
resultó así.
La tragedia que Carlos creía haber evitado no era nada en comparación con la tragedia que
acaeció después. El sábado, 10 de febrero 1751, cruzando el puente de Londres, Juan cayó,
rompiéndose el tobillo. Quedo confinado en cama en el hogar de la señora María, viuda de
Vazeille, rico comerciante finado. Estuvo allí una semana entera y el lunes, 17 de febrero, él y la
señora viuda se casaron. Al informar del matrimonio, el periódico indicó que la viuda poseía una
fortuna de más de diez mil libras.
Juan había avisado a Carlos de su intención de casarse pero sin revelar el nombre de su
intencionada. Después del matrimonio, estando María presente, Juan procuraba defenderse ante
los hermanos por haber contraído matrimonio sin permiso previo, como las reglas demandaban,
diciendo que lo había hecho para vencer el prejuicio del mundo acerca de él. María fue chocada,
por supuesto. De pronto se daría cuenta de que Juan no tenía en mente cambiar en nada su
práctica de visitar constantemente a las sociedades. María no aguantaba tanto viaje y se quedaba
en casa sola por semanas y hasta meses enteras. Juan le pidió que atendiera su voluminosa
correspondencia que incluía cartas de damas de todas las islas británicas, y ella se puso celosa.
Eventualmente sus celos le hicieron tomar la correspondencia y meter pasajes sospechosos en
las cartas y luego entregarlas a los editores de periódicos para ser publicadas. Le acusaba del
adulterio y aun cometía actos de violencia en contra de su persona. Por fin Wesley se rebeló y
rehusó permitirla interferir con sus ministerios. Ella le abandonó temprano en el año 1771. Juan
escribió en su Diario en latín las palabras — “No la abandoné; no la despaché; no la volveré a
llamar”.16 Ella murió en 1781; Wesley no supo de su muerte hasta unos días después de su
entierro. Algunos han opinado que el ministerio de Wesley no habría sido lo que era si se
hubiese casado felizmente; pero parece trágico que el perdiera tanto de lo bello de la vida
5. El Patriarca Espiritual Plan general de temas y lecturas
Los problemas que se levantaban entre Inglaterra y las colonias americanas entre 1760 y 1770
eran de interés más que pasajero para Wesley. Él mismo había estado en América; y los viajes de su
amigo Whitefield al nuevo continente y el establecimiento de sociedades metodistas allí durante la década
de los 70 mantenían vivo y aun aumentaban ese interés.
Al principio se inclinaba a respetar los deseos crecientes de los colonos para la justicia y el
autogobierno, pero siempre se oponía a la guerra. Cuando los americanos declararon su independencia de
Inglaterra, su simpatía volvió en apoyo a la corona británica. Su trasfondo religioso anglicano iba paralelo
con la política tory (conservador) también. Mandó un tratado intitulado Una Advertencia Calma a
Nuestros Colonos Americanos, en el que buscaba su regreso a la obediencia a Inglaterra. Una tormenta de
controversia se soltó en Inglaterra y sus seguidores en América fueron puestos en una luz poco favorable
durante el periodo de duración de la Guerra Revolucionaria.
Wesley procuraba proveer para un sucesor, pero Juan Fletcher, a quien escogió, rehusó y
de hecho murió 6 años antes de Wesley. Carlos, su hermano, también murió tres años antes de él.
Juan dejó de buscar sucesor y tomó pasos legales para establecer la autoridad legal de una
conferencia de cien predicadores -el Centenar Legal — que controlara las propiedades y sirviera
como cuerpo que se perpetuara.
Luego tomo Wesley un paso más radical. En la Iglesia Anglicana sólo los obispos
gozaban del poder de la ordenación de ancianos o ministros al ministerio sagrado, y Wesley no
encontraba obispos ni dentro ni fuera de la Iglesia Anglicana que ordenaran sus predicadores. Él
estaba convencido de que un presbítero como él también tenía la autoridad de ordenar al
ministerio y por fin consintió en poner las manos y ordenar a algunos predicadores para las
sociedades metodistas americanas y a la vez poner las manos sobre Francis Asbury y Thomas
Coke para consagrarle como superintendente la obra americana. En total, Juan puso las manos
sobre veintiocho hombres, consagrándoles al ministerio sagrado. Con esto, la reparación de las
sociedades metodistas de la Iglesia de Inglaterra fue asegurada.
[Su madre, Susana, había convencido a Juan de que permitiese que los laicos predicaran, ya que los
dones de Dios no estaban limitados sólo a los ministros. Por ejemplo, las primeras capillas metodistas de
los Estados Unidos fueron fundadas por tres laicos irlandeses: Barbara Heck,
Philip Embury y Robert Strawbridge.]
[En Inglaterra, cientos de “asistentes” o predicadores laicos predicaron la santidad bíblica a lo largo de
toda la nación. Juan Wesley jamás cesó de predicar. Aun a la edad avanzada de ochenta años, mantuvo
su régimen estricto de leer y escribir todos los días, de comer una dieta sana y de levantarse a orar a las
4.00 de la mañana. Todos reconocían que nadie igualaba la amplitud de sus conocimientos cristianos,
sus capacidades administrativas y su fervor espiritual.]
Cuando Wesley llego a la vejez, no tan solo era famoso sino bien amado en Inglaterra.
Los días de controversia y violencia habían pasado del todo. El movimiento metodista había
crecido a casi 200 predicadores y 50,000 miembros en Gran Bretaña y 15,000 en América.
Permaneció Wesley activo hasta casi el fin de su vida. En febrero, 1791, siendo “medio ciego y
medio cojo”, visitaba la sociedad en Londres y personalmente entregaba los boletos trimestrales
para las reuniones, hablando con más de 2,000 personas. Terminó su Diario el 24 de febrero, el
mismo día que escribió su última carta — carta a William Wilberforce, el gran líder
parlamentario, pidiendo la abolición de la esclavitud. Al día siguiente, Wesley cayó enfermo. El
primero de marzo se incorporó en cama y cantó un himno, dando instrucciones minuciosas para
sus fúnebres y entierro (pidiendo que se buscaran 12 hombres pobres para llevar su féretro al
cementerio y que se les pagara a cada uno). Procurando sin éxito hablar por la tarde, exclamó:
“Lo mejor de todo es, Dios está con nosotros”. La mañana siguiente, 2 de marzo, 1791, Wesley
murió.
II. EL METODISMO EN INGLATERRA DESPUES DE WESLEY Plan general temas y lecturas
A. El Metodismo Wesleyano en Inglaterra
Es evidente por las varias divisiones, que la vida espiritual del Metodismo Inglés no
siempre se mantenía en un nivel alto. Aunque muchos metodistas piadosos testificaron a la
experiencia de la perfección cristiana temprano en el siglo diecinueve, y James Caughey,
metodista americano y evangelista, hizo una gira evangelística enfatizando la santidad en las
Islas Británicas en 1840 con mucho éxito, hubo una declinación espiritual.
¿Por qué hay tan pocos testigos vivientes de la verdad que “la sangre
de Jesucristo limpia de todo pecado”? Entre los metodistas primitivos,
el haber alcanzado este plano alto de religión era más bien común;
ahora, rara vez se profesa entre nosotros. 2
Una de las agencias más notables en la promoción del avivamiento incipiente fue una
reunión de oración iniciada en 1835 [el libro “Historia de la Iglesia Wesleyana”, Pág. 53,
tiene un error en la fecha y la pone en 1865], auspiciada por las damas de dos iglesias
metodistas de Nueva York. Las que la empezaron eran las hermanas Sara de Lankford y Febe
(Phoebe) de Palmer. Las primeras reuniones tuvieron lugar en una u otra de las iglesias, luego en
el hogar de Sara y finalmente en el hogar de los Palmer donde seguían por más de sesenta años.
Durante los primeros cuatro años las reuniones eran sólo para las damas. En 1839 cierto
Sr. T. C. Upton pidió permiso para asistir y de allí en adelante las reuniones fueron abiertas tanto
a hombres como a mujeres, no sólo a los metodistas sino a todas las nominaciones. En los años
siguientes, obispos y líderes denominacionales, educadores y ministros, laicos de ambos sexos,
juntos entraban buscando una segunda crisis espiritual y salían testificando de la realidad de ella.
Había no tan sólo metodistas sino: presbiterianos, bautistas, episcopalianos y todo género de
cristianos tocados por esta reunión hogareña de oración.
W. C. Palmer era médico, y laico en la iglesia, como también la señora Febe y la hermana
de ella. Un aspecto del avivamiento a que contribuyeron era el puesto amplio dado a los laicos,
un reconocimiento del sacerdocio universal de los creyentes. Febe eventualmente adelantó a su
esposo en influencia, aun después de dejar él su práctica de medicina para dedicarse de tiempo
completo al evangelismo de santidad. Ella ayudó a marcar el paso en un movimiento de
avivamiento que daría prominencia a las mujeres bien antes del clamor del movimiento para la
liberación femenil de tal prominencia entre las mujeres
. Otras comunidades en América no tardaron mucho en iniciar semejantes reuniones de
oración. Se ha sugerido que en ciertos sentidos estos círculos entretejidos de intensa devoción a
los niveles más altos del cristianismo llenaban un vacío dejado por la muerte lenta de las
reuniones de clase de los metodistas.
Avivamiento fuera del Metodismo
Resistencia y Cisma
El avivamiento de santidad fue bien recibido por muchos dentro del Metodismo, pero no por
todos. Unos consideraban a los que aceptaban el énfasis renovado de la santidad como un partido
dentro de la Iglesia Metodista Episcopal. Había discusión y controversia sobre el tema.
Durante el período de 1845 a 1860 ocurrieron tres cismas en el Metodismo; uno
relacionado estrechamente con la cuestión de la controversia sobre la doctrina de la entera
santificación, y otro más indirectamente. El primer cisma fue por
los que se retiraron y formaron la Asociación Metodista
Wesleyana temprano en 1843; las causas principales eran la
denegación de la Iglesia Metodista Episcopal de oponerse a la
esclavitud y la manera dictatorial en que los obispos procuraban
hacer callar a los que favorecían la abolición de la esclavitud. La
convención organizadora para la Conexión Metodista Wesleyana
de América se celebró en Utica,
[Orange Scott (1800-1847) escribió en in 1841, "tengo pocas esperanzas que la Iglesia Metodista Episcopal cambie
su posición con relación a la esclavitud" y en 1842, "No hay alternativas, hay que aceptar las cosas como están o
separarse ".Escogiendo no claudicar, miles de Metodistas se separaron. En 1843, En la convención de Utica fue en
New York, y con Orange Scott presidiendo, una federación de iglesias fue formada, llamada la conexión Wesleyana
Metodista.]
Nueva York, del 31 de mayo al 8 de junio de 1843. La nueva organización era una “Conexión”
de iglesias locales organizada en las conferencias anuales. Evitaba el episcopado, y disponía la
igual representación ministerial y laica en todos sus cuerpos gobernantes. Se daba énfasis,
fuertemente, en la reforma moral y social, y se prohibía la posesión de esclavos y todo
envolvimiento con licores embriagadores.
Los líderes del nuevo grupo, particularmente Orange Scott, estaban de acuerdo con
el avivamiento de santidad y en su primera Conferencia General en 1844 adoptaron
un artículo de religión sobre la santificación para ser sometido a las conferencias
anuales para su voto. Dicho artículo fue incluido en la Disciplina en 1848, haciendo
la Asociación (o conexión) Metodista Wesleyana la primera denominación que
incorporara semejante artículo de fe.
El segundo cisma fue la separación de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur
de la iglesia madre por la cuestión de la esclavitud que los sureños defendían. La
Conferencia General de 1844 encontró imposible reconciliar las diferencias
regionales entre norte y sur sobre la esclavitud y autorizó a los del sur el retiro
pacífico de la Iglesia Metodista Episcopal. El primero de mayo de 1844, las
conferencias sureñas se reunieron y organizaron la Iglesia Metodista Episcopal del
Sur. La cuestión de la santidad del creyente no era problema, y la preocupación de
las iglesias del sur con la cuestión de la esclavitud prevenía la difusión de dicha
doctrina entre ellos.
El tercer cisma ocurrió en la Conferencia Genesee en Nueva York y resultó
en la formación de la Iglesia Metodista Libre que se organizó como nueva
denominación en agosto, 1860, tomando una posición fuerte en pro de la doctrina
de la santidad personal y de oposición a la esclavitud.
El Avivamiento de 1858
En 1858, hubo avivamiento en el Canadá y por los fines del año, indicios de avivamiento
en los Estados Unidos; los laicos se reunían semanal y luego diariamente para la oración. Para
febrero, 1858, multitudes se congregaban para orar; en la ciudad de Nueva York había 20
reuniones habituales, y de pronto las había en las grandes ciudades de Chicago y Filadelfia. Eran
cultos informales; cada asistente estaba en la libertad de dirigir un canto o hacer una oración.
Eran interdenominacionales e incluían hasta viejos opositores del “entusiasmo”. Los
proponedores de la teoría del regreso post-milenial de Cristo consideraban que era el principio de
la conversión de las naciones y del establecimiento del reino de Dios en la tierra. Luego brotó la
Guerra Civil (1861—1865) entre el norte y el sur y el movimiento declinó, aunque seguía en
otras partes del mundo.
IV. PERÍODO DE ÉNFASIS ESPECIAL 1865 – 1885 Plan general de temas y lecturas
Divisiones y Decisiones
Mientras que había cerca de un millón de personas en la Iglesia Metodista Episcopal que
eran proponedores de la doctrina de la entera santificación para los 1890, sólo unos cien mil, tal
vez los más vocales, se retiraron para formar parte de las nuevas iglesias de santidad; muchos se
quedaron dentro de la iglesia.
Para 1900, había compromiso en la Iglesia Metodista Episcopal; compromiso que
reconocía el lugar de la doctrina de la entera santificación dentro del Metodismo y a la vez
reconocía lugar para variantes de la doctrina en ella. La corriente principal se dedicaba a otros
asuntos. La tendencia era de acomodar y tolerar todos los énfasis y puntos de vista dentro de la
iglesia.
En la Asociación Nacional de Santidad los metodistas siguieron activos. La Asociación
promovía los campamentos y la producción de literatura de santidad. Unas organizaciones misio-
neras interdenominacionales fueron establecidas por proponedores de la doctrina de la santidad,
como la Sociedad Misionera Interamericana (OMSI) y el Movimiento Misionera Mundial. Otro
aspecto que se desarrolló en la última década del siglo 19 fue la fundación de universidades de
santidad: Ausbury College, Taylor University, Malone College, Azusa Pacific y otras. En este
periodo también se establecieron escuelas denominacionales donde se ponía énfasis especial en
la doctrina de santidad.
NOTAS
En el año 1833, Inglaterra hizo ley la reforma que abolió la esclavitud de las
personas en el país y en sus colonias al aprobar el Acta de Emancipación. Este
edicto costó a la Corona veinte millones de libras esterlinas para compensar a los
propietarios de esclavos para que los dejara en libertad. Lo que hizo Inglaterra
sirvió para estimular el celo y los esfuerzos de los abolicionistas de América.
En 1832 y 1833 fueron establecidas las primeras sociedades antiesclavistas.
Entre los alistados fueron Wendell Phillips, abogado brillante, y John Greenleaf
Whittier, poeta famoso. Estos abolicionistas fueron radicales, no interesados en
programas de repatriación de los esclavos al África, ni en la emancipación y
admisión gradual a la ciudadanía; demandaban la emancipación inmediata y
completa. Sus sociedades se multiplicaron y hubo reacción fuerte y violenta tanto
en el sur como en el norte del país.
De pronto las iglesias se agitaban por la cuestión. La primera sociedad
antiesclavista metodista fue organizada en 1834 con LeRoy Sunderland, futuro
metodista wesleyano, presidiendo, y otras siguieron. Durante ese mismo año los
antiesclavistas de Nueva Inglaterra utilizaron la prensa para un ataque vigoroso.
Orange Scott, quien sería el fundador de la Iglesia Metodista Wesleyana, escribió
una serie de artículos conmovedores para El Heraldo de Sión. Sunderland y otros
presentaron una “Apelación” que provocaba una “Contra Apelación” de parte de
otros metodistas no abolicionistas. Scott se encargó de enviar El Libertador a todos
los ministros de la Conferencia de Nueva Inglaterra por seis meses.
Los que abogaban en pro de la esclavitud reaccionaban tanto al
abolicionismo religioso como a las otras formas. Cuando llegó a ser
económicamente ventajosa, los sureños la defendían como un bien positivo para
negro y blanco. La miraban como divinamente instituida, sancionada por las
Escrituras. Uno de sus escritores mantenía que la esclavitud era tan antigua como
la raza humana y que los judíos la honraban; fue diseñada por el Creador para algo
útil: reducía el número de guerras, elevaba a las naciones ignorantes a un nivel de
vida más alto de lo que tendrían de otro modo, daba mayor seguridad a las
mujeres, y beneficiaba a la raza blanca con un aprecio más alto de la libertad y un
sentido de gratitud más profundo por la igualdad entre sí mismos. Otros procuraban
mostrar que Dios la había sancionado en el Antiguo Testamento, la había mandado
con referencia a los cananeos, y en el Nuevo Testamento, había enseñado la
sumisión del esclavo a su amo. No podía la esclavitud llamarse pecado, decían.
Como sabemos, no fue por medios pacíficos que se logró que la esclavitud
dejara de existir. Tan tremenda era la determinación de los sureños de no
concederles libertad a los esclavos, que hubo una guerra civil que costó al Norte
360,000 vidas, y tal vez igual número al Sur. El costo en dinero se ha calculado en
ocho billones de dólares.5
Algo del espíritu y celo de los abolicionistas puede observarse en el lenguaje
usado por Guillermo Lloyd Garrison de Massachusetts en el primer número de El
Libertador, órgano publicitario que Garrison fundó contra la esclavitud, y publicó en
Boston desde 1831 hasta 1865. En él, dice:
B. Orange Scott
Tenemos delante de nosotros el nombre del Rvdo. Orange Scott, y abrimos
un paréntesis para narrar sucintamente los pormenores de su vida. Scott nació el
13 de febrero, 1800, en Vermont, mayor de una familia de ocho hijos. Su padre
trabajaba como jornalero para los agricultores y también leñador. Toda su vida fue
pobre y nunca tenía una parcela que pudiera llamar suya. Se trasladaba de un lugar
a otro con frecuencia y como consecuencia sus hijos recibieron una educación
deficiente, tanto secular como religiosa. Orange y sus hermanos empezaron a
trabajar tan pronto como tuvieron la edad suficiente para hacerlo y recibir algún
pago. Scott calculaba que sus días de escuela formal, hasta tener 21 años,
totalizaban sólo trece meses. Su gran capacidad para ilustrarse por medio de los
libros que caían en sus manos, y el anhelo y perseverancia que marcaron su
desarrollo como ministro y reformador, traen a la memoria a Abraham Lincoln,
quien vivió durante el mismo período crítico de la vida nacional.
A la edad de 25 años, mientras trabajaba en el campo y meditaba en el gran
porqué de la vida, y en lo incierto de la vida, en Dios, en la eternidad y en sus
pecados, Orange sintió poderosamente la gran necesidad de ser salvo. Bajo el
poder de este nuevo despertamiento producido por el Espíritu Santo, Orange llegó,
como dice él: "a la decidida y determinada resolución de buscar a Dios hasta
encontrarle precioso para mi alma". Scott se arrodilló en seguida y oró por primera
vez en su vida, y desde ese día en adelante leía la Biblia y asistía a los servicios de
la iglesia, ansioso de encontrar la salvación. Este despertamiento ocurrió en agosto,
1820, y un mes después, Orange fue convertido en un campamento auspiciado por
los Metodistas en Barre, Vermont. Él había llegado al campamento un sábado por la
mañana, cuando estaban invitando a "personas de veras interesadas a pasar
adelante para orar". Aunque apenas había llegado, el pasó adelante con muchos
otros. "Fue un tiempo de gran poder", escribió él, "y varios encontraron felicidad en
el amor de Dios. Yo, sin embargo, quedé en las tinieblas y la angustia". Él
respondió a cada invitación para buscar a Dios, y el domingo por la noche fue
poderosamente convertido.
Scott se unió con la Iglesia Metodista Episcopal y comenzó a trabajar como
ministro itinerante. Su ministerio fue muy fructífero y su ascenso fue rápido. Por los
veintiún años que fue miembro de esa iglesia, él sirvió efectivamente como
"predicador de circuito", fue anciano gobernante por seis años, y sirvió como
delegado elegido a tres de las Conferencias Generales de la iglesia. Su biógrafo
declaró que Scott vendió 15,000 dólares en libros de la librería Metodista mientras
servía como anciano gobernante.
Esta declaración fue aceptada por la Conferencia General y firmada por los
cuatro obispos — Roberts, Soule, Hedding y Andrews.
Con esta decisión oficial como guía, los obispos que presidían las conferencias
anuales trataron con mano fuerte a los que abogaban por el abolicionismo en la
Iglesia. En la Conferencia de Nueva Inglaterra en 1837, el obispo Waugh rehusó
recibir una moción que los memoriales sobre la esclavitud fueran referidos a un
comité, y al mismo tiempo no admitió apelación alguna sobre sus decisiones.
Orange Scott fue el dueño y editor del “The True Wesleyan”, (El Verdadero Wesleyano) el primer periódico de la
Conexión Wesleyana Metodista. La primera actividad del el movimiento Wesleyano Metodista fue las
publicaciones. El primer ejemplar del movimiento Wesleyano Metodista, tuvo fecha del 7 de enero del 1843. Fue
impreso en Lowell, Massachusetts. La casa publicadora pronto se movió a Boston, luego a New York, en 1844, y a
Syracuse, New York, en 1852. EL brazo literario de la nueva denominación era dirigido por un comité. Nótese
arriba a la izquierda los nombres de Orange Scott y ala derecha los nombres de J. Horton y Luther Lee.
En diciembre del mismo año, los Rvdos. Luther Lee y L. C. Matlack se retiraron
también, e inmediatamente se hicieron planes para convocar una convención en
Andover, la cual consideraremos en seguida.
La Convención se reunió en Utica según los planes y sesionó durante 8 días. La lista de
miembros muestra la asistencia de 35 ministros y 117 laicos de nueve estados, y de Irlanda. El
Rvdo. Jorge Peglar, pastor de la iglesia Metodista Wesleyana de Utica, que hospedó la
conferencia, dice en su autobiografía: "Se hicieron presentes y actuaron en esta conferencia
miembros y ministros de las siguientes denominaciones: Metodista Episcopal, Metodista
Protestante, Protestante Episcopal, Metodistas Reformados, Metodistas Primitivos, Metodista
Congregacional, Bautistas de Libre Albedrío, Congregacional, Cristiana, y quizás, algunas más".
Se dio principio a la Conferencia con la lectura de la llamada oficial que declaró que el
propósito de la Conferencia era: "Formar una Iglesia Metodista Wesleyana... libre del episcopado
y de la esclavitud de los hombres, ceñida a un sistema de trabajo itinerante bajo las limitaciones
y restricciones apropiadas, con los reglamentos disciplinarios que sean necesarios a promover y
conservar la piedad personal y práctica". La Conferencia empezó un miércoles y el viernes fue
apartado para ayuno y oración. Fue reconocido generalmente que era un evento importante, y la
lectura de los informes impresiona al lector con la seriedad de estos hombres devotos mientras
procedían a organizar una iglesia nueva.
El Rvdo. Orange Scott, quién presidía, fue justamente reconocido como jefe del
nuevo movimiento. Scott estaba entonces en pleno vigor de vida, tenía 43 años, un orador,
buen escritor, hombre de energía inagotable, eficiente organizador.
Su biógrafo L. C. Matlack, dice de su trabajo en esta convención: "Un extraño que hubiera
entrado en la Convención en plena sesión, habría sentido primero gran interés en el presidente —
por su gallardía, y su aspecto inteligente, que unidos a su prontitud y decisión le capacitaron para
desempeñar su puesto elevado. Mientras parecía estar absorto en el asunto bajo discusión y listo
para decidir acertadamente sobre cualquier punto de orden, a la vez estaba evidentemente
analizando el tema discutida, previendo sus tendencias y resultados probables, y preparando unas
cuantas palabras conciliatorias, para evitar ligeras rozaduras de los buenos sentimientos y
harmoniosas acciones".8
Otro personaje sobresaliente era el Rvdo. Luther Lee de Andover, Massachusetts. El
había servido como editor de una de las revistas de la Iglesia Metodista, fue escolar erudito,
polemista afilado, y por muchos años desempeñó puestos importantes en la denominación. Fue
autor de varios libros del curso de estudio para pastores. Sus libros sobre la teología natural y
sistemática son dignos de mención especial.
La Convención de Andover había elegido un comité que debía elaborar un manual de
gobierno, la cual, con algunos cambios aprobados por esta convención, llegó a ser la base de la
Disciplina, lo que hoy es el Manual de la Iglesia cuya historia estamos escribiendo. Se ha dicho
que nunca ha habido una separación del Metodismo por razones doctrinales, una afirmación que
creemos ser substancialmente correcta, y después de un estudio de la Disciplina producida por
este comité, observamos que incorpora todo el sistema doctrinal del Metodismo primitivo
elaborado por Juan Wesley. Los Principios Elementales y las Reglas Generales eran los mismos
que tenemos hoy. Con el correr del tiempo se han agregado un número de Reglas Especiales
sobre la membresía en sociedades secretas, el vicio de bebidas alcohólicas, la modesta en la
manera de vestirse, y la fabricación, expendio y uso del tabaco.
Los Artículos de Fe Religiosa presentan un importante e interesante estudio. Aunque son
principalmente los mismos que se adoptaron al organizar la Iglesia, ha habido unas enmiendas y
adiciones. En 1844 la primera Conferencia adoptó un artículo sobre la "Santificación", y la
presentó a las varias conferencias anuales para su voto. La inclusión de este artículo en la
Disciplina que fue impresa después de la segunda Conferencia General en 1848 establece que
desde sus principios la Asociación Metodista Wesleyana ha sido una iglesia de santidad. Desde
1844 hasta 1893, sin embargo, había divergencia de opiniones acerca de la terminología de este
Artículo de Fe Religiosa y el método de su adopción.
En 1879 la Conferencia General agregó un artículo sobre la Regeneración, que apareció
en la siguiente edición de la Disciplina, y al mismo tiempo aprobó, para enmendar la ley
constitucional, la presentación de tales enmiendas a la Conferencia General, luego a las
conferencias anuales y a las iglesias locales para su aprobación antes de poder considerarlas ley
de la Iglesia.
Como era de esperarse, esto llamó en cuestión la legalidad de los Artículos sobre la
Santificación y la Regeneración. El resultado final de esta discusión fue la enmendación de los
dos artículos por la Conferencia General de 1891 y su subsecuente aprobación según la ley
constitucional, por las conferencias anuales y las iglesias locales, acción que se consumó en 1893
por una mayoría abrumadora. El resultado fue entregado al Comité de Literatura, la cual hacía
los negocios de la Iglesia en el Ínterin de las sesiones de la Conferencias Generales. Así el asunto
de la constitucionalidad y la redacción precisa de estos Artículos de Fe Religiosa fue definitiva y
finalmente establecida.9
E. La Administración de la Iglesia
El Rvdo. Scott había regresado a Nueva York y por semanas había trabajado hasta la
medianoche, tratando los negocios que habían acumulado durante su ausencia, dedicándose
además a la elaboración de proyectos para el desarrollo de la Iglesia que amaba más que su
propia vida. En una carta a un amigo, escrita el 24 de enero, 1846, Scott relató lo duro que había
trabajado, que no estaba bien de salud y que esperaba en dos o tres días regresar a su hogar en
Newbury, Vermont. "El caso es, voy a Newbury a mejorarme o morir".
Una tuberculosis pulmonar, con sus ataques recurrentes de fiebre y escalofrío fue la enfermedad
que destruiría su salud, pero su robusta constitución resistió durante 18 meses después de haber
regresado él a su hogar "para mejorarse o morir".
Con su esposa y sus siete hijos, Scott se trasladó de Vermont a Newark, Nueva Jersey,
donde compró una pequeña finca, pensando que podría atender su trabajo en la oficina en Nueva
York y regresar a casa por las noches. Scott murió el 31 de julio, 1847, con las palabras de
despedida: "Sí, todo es paz", como respuesta a una pregunta de su esposa. El día antes de su
muerte, él había dicho a su pastor: "Hermano Hoes, me gustaría que usted velara conmigo
mañana por la noche; pues, moriré entonces".
Después de unas exequias apropiadas, este consagrado, útil y gran siervo del Señor fue
sepultado en Springfield, Massachusetts.
“The National Era”, periódico de Washington, D.C., dijo en un elogio del Rvdo. Scott: "Dotado
de una personalidad dominante, una apariencia alegre, radiante de benevolencia e inteligencia,
una voz robusta y bien timbrada, una figura fornida y una constitución fuerte, poseyendo un
heroísmo moral, una capacidad para cumplir sus propósitos, y una determinación de espíritu rara
vez encontrada, él, bajo un proceso de autocultura junto con la bendición divina, hizo mucho en
bien de sus prójimos y para la gloria de Dios".12
Las siete Conferencias Generales celebradas entre 1843 y 1867 hicieron solo unos pocos
cambios importantes para la nueva iglesia. En 1844 fue agregada a la Disciplina la declaración
que la nueva iglesia no toleraría que sus ministros o miembros se hiciesen miembros de
sociedades secretas, comprometiéndose por juramentos. Hubo controversia sobre esta
declaración porque no fue sometida a las conferencias anuales para ser ratificada. En 1860,
semejante declaración que nombraba específicamente las sociedades secretas de Masones Libres
y Odd Fellowship fue adoptada y debidamente ratificada por las conferencias anuales. También
fue adoptado un nuevo Artículo de Religión sobre la santificación, que fue ratificada con
modificaciones y publicada en la Disciplina en 1848, siendo así el primer artículo adoptado por
cualquier denominación:
La santificación es esa renovación, por medio del Espíritu Santo, de nuestra
naturaleza caída, que se recibe por la fe en Jesucristo, cuya sangre expiatoria
nos limpia de todo pecado; y así, no sólo somos libres de la culpa del pecado,
sino también somos lavados de su contaminación, salvados de su poder, y
capacitados por medio de la gracia para amar a Dios con todo nuestro corazón y
a andar en Sus mandamientos sin culpa.
F. Reforma Socio-Política
También los wesleyanos eran activistas políticos que usaban su voto para elegir oficiales
opuestos a la esclavitud y al alcohol, usando el boicoteo para expresar su desaprobación del uso
del trabajo de esclavos. Radicales en muchos aspectos, pedían reforma laboral y progreso en
extender los derechos civiles a las mujeres.
El poder de la página impresa fue reconocido por los abolicionistas hacía mucho, y los
primeros wesleyanos lo utilizaban. En 1844 compraron de Orange Scott El Verdadero
Wesleyano y lo traspasaron de Boston a Nueva York, donde se publicó de 1843 hasta 1852,
cambiando su nombre a El Wesleyano desde 1853 a 1860 y luego intitulándolo El Wesleyano
Americano en 1861. Ordenaron la publicación de un periódico juvenil también.
Los únicos oficiales elegidos por las Conferencias Generales para servicio permanente
eran el editor y el publicador, llamado el agente. Había períodos cuando un solo hombre llenaba
ambos puestos. Era una responsabilidad agobiadora pero la iglesia nueva tenía recursos
limitados.
Para supervisar las publicaciones, la Conferencia General estableció un Comité de
Literatura que eventualmente se volvió en junta de administración aunque no recibió ese nombre
hasta después de cien años.
Desde el principio, gran número de libros salía de las imprentas wesleyanas. Además de
la Disciplina y los himnarios, había muchos libros sobre la esclavitud, varios libros de teología,
obras devocionales y religiosas. Para 1856, Luther Lee había terminado su Teología Sistemática
que pasó por 12 ediciones y gozó de amplio uso. En 1856, su Manual Wesleyano, la primera
historia de la denominación, fue publicado. También en junio, 1863, la denominación adelantó la
ola de publicaciones de santidad que siguió con el primer número de una revista de santidad, El
Camino de la Santidad.
H. Las Misiones
K. El Movimiento Unionista
En la época de 1864-1867 la Iglesia pasó por una experiencia de tan serias consecuencias
que debe recibir atención especial. Se refiere a la proposición de lanzar una nueva denominación,
uniendo la Asociación Metodista Wesleyana con la Iglesia Metodista Protestante, llamándola
simplemente la Iglesia Metodista.
Los fundadores de la Asociación Metodista Wesleyana sabían muy bien que en el año
1830 un grupo separado del Metodismo por estar opuesto a los principios de la jerarquía
eclesiástica en su gobierno se había organizado bajo el nombre de Iglesia Metodista Protestante.
También sabían que dicho grupo fue tan opuesto a los sentimientos de los abolicionistas como la
Iglesia Metodista Episcopal, y por eso las primeras proposiciones de unión fallaron en su
propósito.
El Sr. Jennings dice: "La semejanza de las dos Iglesias en cuanto a unos puntos
esenciales en su forma de gobierno les dio suficiente fundamento común para cierta clase de
comunión...".
Antes de la Guerra Civil, hubo una división de las iglesias del norte y del sur en la Iglesia
Metodista Protestante sobre el asunto de la esclavitud. Dos delegados fraternales del ramo
norteño aparecieron en la Conferencia General de la Asociación Metodista Wesleyana en 1864,
con una proposición para la unión de las iglesias y el control común de la universidad de Adrián.
La Conferencia General respondió que no había autorizado a ninguno a hablar en su nombre
sobre tal proposición. Sin embargo, había cierto grupo de unos veinte hombres, autonombrados,
que durante tres años urgía que se tomara tal decisión, independiente del deseo expreso de la
Conferencia General.
En 1865, algunos convocaron una convención de metodistas no episcopales en la cual se
adoptó un documento favorable a la unión, y convocaron otra convención para mayo de 1866
para definir la base de unión y cómo llevarla a la realidad.
Pero antes de la segunda convención, había mucha oposición de parte de la Asociación
Metodista Wesleyana en cuanto a la unión proyectada, como indica el anuncio de otra
convención a favor de la unidad denominacional: "Se afirma en la convocación [a una segunda
convención] que se contempla la unión entre ciertas organizaciones eclesiásticas de las cuales la
Asociación Metodista Wesleyana es una; y parece haber la posibilidad y quizás la probabilidad
que tal unión se consumará a costo de algunos de los principios fundamentales de la
Asociación".
La lista de miembros de la convención unionista se constató de 141 metodistas
protestantes, 38 metodistas wesleyanos y 5 delegados independientes, aun cuando la fuerza
numérica de la Iglesia Metodista Protestante se estimaba en 35,000 miembros, y la Metodista
Wesleyana en 15,000. Se aprecia en seguida que la fuerza de la votación en la convención de
mayo, 1866, estaba a favor de la Iglesia Metodista Protestante en proporción de casi cuatro a
uno, y la capacitó para fijar un programa de unión que pasaba por alto las sinceras convicciones
de los metodistas wesleyanos en tales cuestiones como los males inherentes en las sociedades
secretas, el uso y venta de licores, y cualquier otro asunto de moral público en que la Iglesia se
sintiera obligada a declarar su posición. Fue evidente a los hombres de visión que la Asociación
Metodista Wesleyana no debía formar parte de tal unión, pero había otros quienes estuvieron
firmes en su determinación de consumar la unión aun al sacrificio de principios morales.
La primera conferencia anual de la Asociación Metodista Wesleyana que se reunió
después de este evento fue la Conferencia de Ohio Central. El Sr. Jennings relata: "Un comité de
cinco miembros sobre la unión fue nombrado, y podía apreciarse la diversidad de sentimientos
en el hecho de que este comité de cinco presentara tres informes. El primero favoreció la
concurrencia de la Conferencia con la obra de la convención en pro de la unión. El segundo
favoreció el establecimiento de iglesias congregacionales, y el tercero favorecía la continuación
de la Asociación Metodista Wesleyana. El voto sobre la primera proposición fue cinco en pro y
quince en contra. Después de más discusión una substitución fue propuesta para la tercera
resolución, así: 'Resuelto, Que después de una libre y plena discusión sobre la cuestión de unión
con otros cuerpos cristianos, consideremos que es nuestro deber adherirnos fielmente a nuestra
organización actual; pero si algunos eventos ocurren en el orden de la divina Providencia para
rendir un cambio deseable, recomendamos a nuestros ministros e iglesias considerar el gobierno
congregacional para su futura acción'. Esta resolución fue aprobada por un voto de quince en pro
y cinco en contra.
"La acción de esta conferencia dio aviso de una vez a todas las personas interesadas que
los metodistas wesleyanos no irían en un cuerpo a la nueva organización. Una disminución de
miembros siguió esta acción, pero las iglesias que se retiraron fueron en su mayoría a otras
denominaciones y no a la nueva organización. El fundamento para la acción de esta conferencia
era que sus miembros no podían unirse a una organización que sería dominada por la influencia
de sociedades secretas y otras fuerzas antireformistas".
Puesto que es el privilegio de cualquier persona retirarse de una iglesia y unirse a otra o
permanecer desligada de una iglesia, no es nuestro propósito difamar el buen nombre de ninguno
por esta razón. Sin embargo, las actividades de estos hermanos tratando de destruir la iglesia que
habían ayudado a establecer vino a ser un doloroso asunto para la denominación.
Unos enviaron un artículo al editor alabando la Iglesia Metodista Episcopal y reclamando
que él lo publicara en El Wesleyano Americano. Con coraje y generosidad Adam Crooks lo
publicó y respondió: "No tenemos nada que temer. Si la Asociación Metodista Wesleyana no
está edificada en Cristo como su seguro y firme fundamento, y si tal cosa como ésta puede
derribarla, que lo haga. Y si algunos que habían pensado seguir a Cristo con nosotros ahora
deciden irse, decimos, 'Id en paz/ Pero si... poderes terrenales piensan que pueden destruir el
hogar de edificación celestial que ocupamos en el Espíritu, que reconozcan su debilidad al tratar
de hacerlo. Nosotros concedemos a todo hombre el derecho de permanecer en el hogar religioso
que mejor le sirva".
Fue bien conocido que la Iglesia Metodista Episcopal no daba testimonio en contra de las
sociedades secretas, ni permitiría que fuese una cuestión moral en esa Iglesia; tampoco era
asunto moral en la propuesta Iglesia Metodista. Adam Crooks terminó su respuesta diciendo: "El
orgullo y el prestigio denominacionales poco nos importan. No lo que los hombres quieren y
admiran, sino lo que agrada a Dios es la gran cuestión. La Asociación Metodista Wesleyana
quedando intacta, ampliando sus fronteras, bendecida con la conversión de miles de personas,
organizando nuevas iglesias, construyendo edificios para la adoración y casas pastorales como
nunca antes, y en un corto tiempo donando más de $15,000 dólares para una nueva Casa de
Publicaciones en esta ciudad — esto indica la manera como los metodistas wesleyanos
solucionan sus problemas".
Uno de los reveses más dolorosos que la denominación sufrió en conexión con este
asunto fue la pérdida de la Universidad de Adrián, la cual fue llevada por la nueva organización.
El movimiento unionista con sus pérdidas dejó una marca permanente en la mentalidad
de la Iglesia Metodista Wesleyana. Dos efectos son dignos de mencionar:
Durante este período (1843-1867), la organización a todo nivel en la iglesia, menos la del
circuito y la iglesia local, estaba muy descentralizada. Aunque la conferencia anual (distrito)
elegía un presidente y un secretario, como hacía la Conferencia General, estos oficiales no tenían
poder interino — sólo servían mientras la conferencia sesionara. Los únicos oficiales
permanentes eran el "evangelista del distrito" y el "misionero distrital". Aquél fue elegido para
presidir las reuniones trimestrales en los circuitos, predicar y administrar la Santa Cena. Su
sostén consistía de ofrendas recibidas en las reuniones trimestrales. El "misionero distrital" tenía
la responsabilidad del desarrollo de "misiones" — obras nuevas — a nuevos circuitos, haciendo
nuevos contactos y ensanchando las fronteras de la conferencia.
Las conferencias anuales, como las Conferencias Generales, se celebraban en alguna
iglesia local que las invitara. Eran tiempos de hermandad en una atmósfera de campamento, y el
estímulo de contactos sociales no muy comunes, y bien preciados en la situación rural y hasta
fronteriza de la nueva iglesia. El hospedaje de los visitantes fue asunto de la comunidad — los
vecinos y amigos cooperaban en ello. En la frontera, las cabañas y casas sencillas eran estrechas,
pero no era molesto a los huéspedes dormir en el suelo. Los anfitriones proveían los alimentos y
las mesas bien abundantes daban ocasión a ricos y alentadores contactos sociales. La gente no
cabía en las pequeñas iglesias, y especialmente los domingos, iba a otras iglesias cuyos pastores
tal vez estaban en otro punto del circuito predicando.
Los negocios trimestrales se manejaban por comités nombrados para cada aspecto de la
obra de la iglesia. Estos traían informes largos en que daban rienda suelta a sus habilidades ora-
torias y al calor de sus sentimientos acerca de las cuestiones que trataban.
(1867-1899)
A. Reforma Socio-Política
Aunque este segundo período traía un cambio del énfasis de la reforma socio-política,
había una continuación de éste. Reconociendo que la abolición de la esclavitud ya era un hecho,
los wesleyanos clamaban para la terminación de toda forma de discriminación contra los negros.
Se mostraba agudo interés en la reconstrucción del sur después de la Guerra Civil. Con la expan-
sión lenta del wesleyanismo al sur donde la integración racial probó ser prácticamente imposible,
los pocos predicadores wesleyanos de color fueron forzados a admitir que ni la autoridad del
presidente de la conferencia anual les aseguraba audiencia con una congregación blanca. Con el
paso del tiempo menos y menos se decía de reforma socio-política y había un interés creciente en
el avivamiento de la santidad que vertía el celo reformista de cuestiones sociales a personales.
Un énfasis fortalecido durante el primer periodo que siguió en el segundo era la oposición
a todas las sociedades secretas. Desde 1875, la Conferencia General nombró al Rvdo. D. P.
Rathbun como conferenciante, y él visitaba las conferencias anuales dictando conferencias que
ilustraban a las congregaciones sobre los males de las sociedades secretas, revelando sus secretos
más íntimos, aunque sufría ataques violentos por motines. La causa de la temperancia prosperaba
en círculos wesleyanos tomando el tono del apoyo político para la prohibición de la manufactura,
venta y uso de las bebidas alcohólicas. Una de las razones por el apoyo al movimiento que
extendiera el voto a las mujeres era que así habría más votantes en contra del tráfico de licores.
En 1887, fueron adoptadas resoluciones apoyando tanto al Partido Prohibicionista como la
militante Liga Femenil Cristiana Pro-Temperancia.
La siguiente sección sobre el uso del tabaco se adoptó también: "A juicio de la
Asociación Metodista Wesleyana, el uso del tabaco es un gran mal y es impropio de un
cristiano, y un gasto inútil de los dineros del Señor, y una contaminación del cuerpo, que debe
ser templo del Espíritu Santo. Por tanto rogamos a nuestros miembros, por amor a Jesucristo, que
sean limpios de su uso en todas sus formas".
Luego en 1887, una posición avanzada se tomó en contra del uso del tabaco al aprobar la
siguiente restricción: "Nosotros no recibiremos como licenciados, o ministros, ni ordenaremos ni
licenciaremos como predicadores, o exhortadores, a personas que usan el tabaco".
Varias reformas menores se renovaron o se agregaron en este período. Los metodistas
wesleyanos apoyaron la llamada Enmienda Cristiana a la Constitución Nacional que proponía
reconocer que Dios es soberano y que Jesucristo es rey, que daría una orientación cristiana a la
nación y establecería el derecho y deber de la enseñanza bíblica en las escuelas públicas. (No fue
adoptada por la nación.) La guerra fue denunciada, y una manera de vida sobria y frugal fue
recomendada a los wesleyanos. Había oposición wesleyana al divorcio y al aborto.
La cuestión respecto a la licenciatura y ordenación de las mujeres fue presentada de
nuevo, y se acordó que sería la política de la Asociación concederles licencia de predicador, pero
no ordenarlas como ancianas.
En 1891, la cuestión sobre la ordenación de mujeres fue presentada y sin mucha
discusión la regla que prohibía su ordenación fue anulada pero no fue posible lograr una ley que
favorecía tal ordenación Así que el tema se dejó sin legislación, y las conferencias que querían
ordenar mujeres lo hicieron, ya que no era prohibido.
Por cuanto: Ha habido por unos años entre nuestra comunidad de creyentes un
creciente deseo de buscar y obtener la entera santificación, y muchos la han
recibido como una experiencia, por tanto;
C. Las Publicaciones
Para los primeros siete años de este período Adam Crooks ocupaba los puestos de editor
y publicador denominacional. Esta carga agobiadora le llevó a una muerte prematura en 1874 De
allí en adelante la Iglesia prudentemente dejó de pretender que un líder llevara esa
responsabilidad doble.
Construido en Syracuse en
1882, este edificio sirvió a la
denominación hasta que fue
destruida por un fuego en 1957.
D. Misiones
La obra misionera wesleyana se intensificó considerablemente en este segundo período,
tanto obra nacional como foránea, debido sin duda a la transición denominacional de cuerpo
reformador a cuerpo evangelístico bajo el impacto del avivamiento de santidad.
En los EE. UU., se experimentó considerable extensión geográfica aunque la membresía
fue afectada por el éxodo de unos reformadores, de unos inconformes con la línea dura en contra
de las sociedades secretas, y los que se oponían al énfasis en pro de la santidad. La expansión
geográfica resultó de (1) una penetración en los estados sureños por obreros wesleyanos
inmediatamente después de la Guerra Civil para organizar iglesias entre los esclavos liberados y
las personas que tuviesen suficiente valor para reunirse con los odiados wesleyanos, (2)
Inmigración hacia el oeste, (3) los principios de obra de extensión más organizada bajo la
inspiración del Espíritu Santo.
La Conferencia de Indiana jugó un papel importante en el esfuerzo en el sur después de la
guerra. Muchos de sus ministros y miembros procedían de Carolina del Norte; tenían familiares
allí y deseos de extender la iglesia hacia ellos. En 1866, la conferencia
nombró como misionero a Carolina del Norte al Rvdo. Elmsley Brookshire. nativo de allí. De
camino a su asignación, él se detuvo en Tennessee donde trabajaba el Sr. R. M. Thompson entre
los esclavos liberados y los blancos. Para 1867 la Misión Tennessee Occidental informó de 425
miembros que podían incluirse en la estadística de la Conferencia de Indiana. La misión fue
luego ampliada y provisión hecha para la ordenación de ministros allí. Una escuela de guerra
abandonada fue comprada y abierta como lugar de educación de esclavos liberados. Bajo la
supervisión de la Conferencia de Indiana la obra creció hasta tener 18 puntos de predicación y
654 miembros. Se practicaba la integración de razas ----- cosa no muy aceptable a mucha de la
gente allí, y aunque fue organizada en 1871 como la Conferencia de Tennessee, nunca fue
funcional y por fin lo que permanecía se formó en una conferencia de gente de color, la
Conferencia de Tennessee Occidental.
Por fin, en noviembre de 1870, Brookshire llegó a Carolina del Norte y el año entrante
pidió ayuda en reabrir la obra allí. A pesar de la severa persecución y aun el martirio de unos
durante la Guerra Civil, algunos de los convertidos bajo Crooks y Worth estaban allí todavía. La
Conferencia de Indiana ahora envió otros obreros a Carolina de Norte, entre ellos David C.
Linville. Bajo su liderazgo, la obra creció hasta tener, para 1879, 25 puntos de predicación, 20
iglesias organizadas y 700 miembros. El 4 de julio, 1879, la Conferencia de Carolina del Norte
fue organizada con Linville como presidente. Esta conferencia también procuró seguir como
iglesia integrada pero más tarde abandonó el esfuerzo y creció hasta hacerse rival de la
Conferencia de Indiana en número y fuerza.
Como resultado del avivamiento de santidad y del interés creciente en la evangelización
del mundo, la denominación agregó un tercer líder general durante este período: un
Superintendente General (más tarde, Secretario) de Misiones quien supervisaría la obra nacional
y extranjera. El primero que fue elegido a este puesto murió antes de asumir las
responsabilidades y en su lugar fue nombrado el Rvdo. W. H. Kennedy.
Al final de este período la distribución geográfica de la iglesia había cambiado
significativamente. En 1867, [libro da la fecha como 1967, pág. 101] los wesleyanos se encontraban
al este del río Misisipí (que corre por el centro del país). Para 1899 se extendía de costa a costa y
del Canadá al Golfo de México, aunque había poca obra en los sectores occidentales y sureños.
El crecimiento de la obra misionera en el extranjero fue de muchas maneras más
dramático que la expansión nacional. En 1883, la Conferencia General autorizó la recolección de
fondos misioneros que serían guardados hasta emprender obra. En 1885, el Rvdo. A. W. Hall fue
nombrado Agente Misionero y autorizado a abrir obra en África. En la Conferencia General en
l887 el Rvdo. J. Agustus Colé, cristiano nacional de Sierra Leona, de la iglesia de San Juan en
Freetown, quien quería afiliarse con los wesleyanos, hizo una fuerte suplica por misioneros para
su país. La Conferencia General ordenó a Colé como anciano wesleyano, le empleó para visitar
las iglesias y levantar fondos, y comisionó al Agente Hall a acompañar al primer grupo
misionero a África y abrir un centro allí. Temprano en el año 1889, el Rvdo. Hall fue a África, y
en diciembre el primer grupo de misioneros embarcaron para ese país. En el grupo iban los
esposos Johnson y su hijo infantil, y la Srta. Alice Harris, doctora de medicina. La obra en la
ciudad capital, Freetown, no resultó satisfactoria y los misioneros fueron al interior,
estableciendo el primer centro misionero en Kunso a finales de 1891. En los años siguientes,
muchos misioneros fueron enviados a Sierra Leona, a un alto costo en vidas humanas. En la
Conferencia General en 1895, el Rvdo. Johnston estuvo presente, habiendo regresado de África,
habiendo dejado a su hijo, Irwin, un bebé, en el cementerio en Kunso, Sierra Leona, el primero
de nueve del grupo misionero que morirían en ese campo. El cuarto día de la conferencia el
misionero sufrió una recurrencia de una fiebre africana y murió. Su cuerpo fue llevado en
procesión solemne a la estación del ferrocarril, de donde fue llevado a Misuri, acompañado por
el delegado de Iowa, a su contristada señora, a quien había traído de África quebrantada de salud.
Después de su muerte se encontró entre sus papeles lo siguiente: "Siendo el Señor mi ayudador,
en este día yo consagro al Señor y pongo sobre su altar, para que nunca más sean míos, sino
como el Señor lo disponga, a mi esposa, mi hogar, mi hijo, mi posición, mis escritos, mi iglesia,
mis amigos, mi reputación, mis parientes, mis proyectos, mi vida, mis convicciones, mis
opiniones políticas, mis ideas de reforma, mi salud, mi mente, mi cuerpo, mi orgullo, mis
ambiciones, mi todo. Señor, tómame, y límpiame y hazme totalmente tuyo por medio de la
sangre de Jesucristo".
Eventualmente nueve misioneros y niños fueron enterrados en Kunso, y otros, como
Johnston, regresaron a los EE. UU. y murieron poco después.
E. Las Instituciones Educacionales
Aunque los metodistas wesleyanos procedían con más cautela a establecer instituciones
educacionales después de haber perdido, Adrián College, siempre había algo de "tantear y errar"
hasta establecer la primera institución permanente. Wasiojo Institute en Minnesota y un
seminario teológico en asociación con Wheaton College en Illinois eran intentos que funcionaron
unos años y luego fueron abandonados. Dos escuelas para los esclavos liberados funcionaron por
un tiempo en el sur.
La primera institución que ha funcionado con permanencia fue el Seminario de
Houghton, Nueva York, establecido en 1883, que abrió sus puertas para clases en 1884. Al
principio las clases eran a nivel de escuela secundaria pero en pocos años agregaron una facultad
de teología para la preparación de obreros cristianos. En 1899, los depositarios aprobaron
agregar un departamento a nivel universitario pero la autorización del estado de Nueva York para
otorgar grados académicos no se consiguió hasta 1923.
F. Principios de la Reestructuración
G. PERSONALIDADES
1. D. S. Kinney
Tal vez valga el espacio para incluir algo sobre el finado Rvdo. D. S. Kinney, muerto a la edad
de 58 años en enero 1890 quien entró al ministerio a una temprana edad y sirvió como pastor de
varias iglesias y luego fue llamado a suceder a Adam Crooks como Agente Publicador de la
Iglesia. Fue ardiente y sincero proponente de la doctrina de la entera santificación. Un periódico
cuenta de él: "...siendo todavía menor de veinte años, tomó parte activa en ayudar a los esclavos
fugitivos a llegar a los ferrocarriles subterráneos... a través de muchas aventuras osadas".
Bajo su supervisión y debido en gran parte a sus esfuerzos la casa publicadora en Syracuse se
edificó... y cuando fue terminado, quedó libre de deudas e hipoteca. Su administración fue
marcada por completa honradez. Él Rvdo. W. J. Houghton escribió de él: "Sólo tenemos que
abrir los ojos para ver los monumentos erigidos principalmente por sus manos: la casa
publicadora y el Seminario de Houghton (hoy la Universidad de Houghton) Aunque nunca dio
un dólar de los fondos que manejaba para plantar el seminario, indirectamente había solicitado y
entregado miles de dólares al seminario, y realmente, bajo Dios fue él quien levantó ese faro que
es el seminario".
De sus viajes juntos, visitando 17 conferencias anuales, Kinney, como agente denominacional, y
Houghton, a favor del seminario, Houghton escribió: "Después de pasar el día entero en los
negocios de la conferencia, Kinney pasaba la noche atendiendo a la correspondencia. Le decía
que debía descansar o moriría, y él contestaba: 'Hermano Houghton, ¿qué haré? Este trabajo me
corresponde; ningún otro lo puede hacer'. Luego de trabajar así día y noche en una conferencia,
cogía el tren para ir a otra. En vez de usar el coche dormitorio, como los aristócratas, Kinney
usaba como almohada el hierro del brazo de la banca, o el apoyo de la ventana, para ahorrar los
fondos denominacionales. A menudo mencionaba las luchas de los pioneros en las fronteras, y
los pobres hermanos en las iglesias, para quienes estaba dispuesto a negarse a sí mismo".
Kinney murió como había vivido — con confianza en Dios y con gozo. Momentos antes de su
deceso, se le iluminó la cara la expresión de reconocimiento momentáneo e inteligente de
visiones no percibidas por sus acompañantes, y él gritó: " ¡Arriba! ¡Arriba! ¡Ven, mi Dios ven!"
2. Nathan Wardner
Nathan Wardner nació en 1833, uno de doce hijos. En ilustración de la generosidad de sus
padres, el biógrafo dice que ellos cuidaron de doce huérfanos, además de sus propios hijos.
Nathan se convirtió en su juventud y a la edad de dieciocho años fue licenciado para predicar en
la Iglesia Metodista Wesleyana. Sirvió como capellán durante la Guerra Civil y fue renombrado
por su coraje. Tal coraje sostuvo su alma en el servicio mayor de Dios. En su liderazgo contra
los males del tráfico de licores y las, sociedades secretas organizadas, enfrentó motines y
oposición amarga con denodado espíritu. En una sesión de la conferencia anual en 1869, él
busco y recibió por la fe", la experiencia de la entera santificación, experiencia que mantuvo
como pastor, evangelista y editor de la denominación. En 1875 fue elegido presidente de la
Conferencia General y siguió en ese oficio hasta su muerte, período que comprendía seis
conferencias generales. Fue editor de la Asociación por diez años. Se dijo de él: "Fue teólogo
capaz, correcto en la exégesis, ortodoxo en doctrina, y hábil en el debate. Podía leer en seis
idiomas, discutir con propiedad cualquier tema en cualquier momento, y fue considerado maestro
de la situación desde el punto de vista literario bajo cualquier circunstancia".
D. Las Publicaciones
Hubo expansión dramática de la obra nacional en este período. Ésta fue la causa y a la
vez el resultado de la división del anterior oficio de Misiones Generales en Misiones Nacionales
y Misiones Extranjeros.
La obra relacionada con grupos con necesidades especiales fue la que experimentaba el
mayor desarrollo. Típico del movimiento de avivamiento, había envolvimiento considerable en
el mantenimiento de las misiones urbanas y de rescate en los primeros años del período. Muchas
de éstas fueron administradas por las conferencias anuales o por iglesias locales, aunque unas
recibieron ayuda del Departamento de Misiones Nacionales. Bethshan Home, hospital de
maternidad y hogar para madres no casadas, mantenida por la Conferencia de Allegheny, fue tal
vez la obra sobresaliente de éstas. La última en cerrarse fue una misión metropolitana en Kansas
City, Misuri, operada por la Conferencia de Kansas.
Desde el principio de la denominación, varios proyectos en bien de los negros americanos
fueron sostenidos. La escuela más permanente para ellos fue la de Brent, Alabama. Con el
mejoramiento de las escuelas estatales para gente de color, la propiedad fue vendida a los
oficiales públicos para la expansión del sistema escolar de la cuidad. Otras formas de trabajo
continuaron hasta 1935, con sostenimiento económico para obreros de color, pero principalmente
por falta de tales obreros, cesaron.
Los metodistas wesleyanos lanzaron varios proyectos misioneros entre los montañeses,
siendo el primero la obra en las montañas Blue Ridge en Carolina del Norte, seguido por otros en
Kentucky y en las Montañas Ozark en Tennessee. Estas áreas comprendían poblaciones
económicamente limitadas, incapaces de sostener el programa normal de una iglesia local, y los
ministerios convencionales de adoración, evangelismo y educación cristiana provistos por la
Misión fueron ampliados muchas veces con esfuerzos para proveer educación secular y
programas para mejorar la vida en general.
En 1924 se inició obra entre los hispanoamericanos del sur de California con sede en Carlsbad,
obra que ha seguido en otros períodos.
Temprano en el siglo 20, cierta señorita fundó en Macon, Georgia, un hogar para niños
desamparados, conocido como el Orfanato Hefsi-bá, operándolo por la fe casi 25 años. Sabiendo
que su liderazgo terminaría, lo ofreció a su denominación pero la oferta fue rechazada. Luego lo
ofreció a las 5 conferencias anuales (distritos) sureñas de la Iglesia Metodista Wesleyana y lo
aceptaron. Fue operado por ellos como proyecto especial desde 1922 hasta 1930 cuando
buscaron la ayuda del Departamento General de Misiones Nacionales. En 1930 el título pasó a la
denominación y de allí en adelante fue una institución denominacional.
En este período, se registró el mayor crecimiento nacional hasta entonces en la historia de la
denominación. Durante el período de 1899 a 1935, la membresía total de la iglesia, incluyendo
los miembros en el extranjero, creció un 60% a 27,811, y el número de los matriculados en la
escuela dominical se multiplicó 3.5 veces, hasta 61,348.
F. Misiones en el Extranjero
H. La Educación Cristiana
Por mucho tiempo, la importancia de la escuela dominical había sido reconocida por la
Iglesia Metodista Wesleyana. Aun en los días pioneros, los varios comités distritales hablaban de
la escuela dominical como "el semillero de la iglesia", pero su organización y administración fue
dejada a las iglesias locales; la denominación sí producía las hojitas y eventualmente los cuader-
nos trimestrales de lecciones.
Una política para tratar los problemas de educación se fue formando lentamente por la
Iglesia, y se votó que: "La Junta de Administración de la Sociedad de Educación se hará cargo de
todas las escuelas bajo el control de la Asociación, y no será legal que ninguno organice o
establezca una escuela en cualquier lugar para ser financiado por la Iglesia Metodista Wesleyana
si primero no tiene la autorización de dicha Sociedad". La Universidad de Miltonvale, en
Miltonvale, Kansas, fue establecida durante el cuadrienio. La escuela se abrió con una matrícula
de 60 estudiantes de ocho estados, y antes de terminar el año lectivo, tenía 144 alumnos.
Había un sentimiento creciente en la Asociación que la obra del Departamento General de
Escuela Dominical no podía ser atendida eficientemente por el mismo oficial que tenía que
ocupar el puesto de Editor de la Asociación, y se eligió en esta conferencia un secretario de
tiempo completo para la Escuela Dominical en la persona del Rvdo. I. M. McLeister.
Durante los 8 años que llenó este puesto el Rvdo. McLeister, se registró progreso
significativo en todas las dependencias de la Escuela Dominical. El cambio a tiempo completo
probó ser provechoso para el programa de extensión y evangelismo entre los niños y los jóvenes.
La futura organización de la Sociedad Juvenil Wesleyana se debe en gran parte al saber y celo
del Rvdo. McLeister. Desde 1919 hasta 1943, McLeister sirvió la Iglesia General en puestos
oficiales, preparando, a la vez, la historia más completa [“comprensiva”, según el libro del inglés
“comprehensive”] de la iglesia Metodista Wesleyana jamás escrita. A su retiro del trabajo
denominacional él y su señora, también ordenada al sagrado ministerio, fueron los pioneros en
establecer y pastorear la Iglesia Lyncourt en Syracuse, NY.
J. La Juventud Wesleyana
La iglesia fue lenta en la organización de la obra entre los jóvenes. La Conferencia
General de 1899 había autorizado reuniones juveniles a nivel local bajo la supervisión del pastor.
En1923, la Conferencia General autorizó la formación de una Sociedad Wesleyana Juvenil y en
1927 la formación de sociedades distritales. En 1931, se celebró una convención juvenil durante
la Conferencia General aunque sin delegados oficiales; y en esa misma sesión de la Conferencia
General se elaboraron planes para conferencias juveniles anuales y generales que en 1935 se
ampliaron a incluir conferencias regionales correspondientes a las áreas de las universidades.
Como el tercer período fue dominado por la persona y ministerio del Rvdo. Eber Teter,
así el cuarto y final período fue dominado por la persona y ministerio del Rvdo. Roy S.
Nicholson, D.D.
Roy S. Nicholson nació en Carolina del Sur en julio, 1903, hijo mayor de Samuel y Beula
Nicholson; llegaron otros cuatro hijos. Los Nicholson asistían a cultos "unidos" — donde los
bautistas y metodistas se tornaban. Más tarde llegaron los metodistas wesleyanos y tomaban
turno también. Los Obreritos Misioneros de los últimos captaron el interés de Roy y se hizo
miembro Desde su niñez Roy fue convencido que Dios quería que predicara el evangelio, y
después de escuchar hablar uno de los primeros misioneros a Sierra Leona, sentía que tal vez
Dios le llamaba a ese país. La familia Nicholson recibió un toque divino en una serie de cultos de
avivamiento, pero Roy vacilaba acerca de su llamado al ministerio hasta cuando cumplía los
catorce años, cuando en otro tiempo de cultos especiales sus dudas se resolvieron y se entregó a
cumplir con el llamamiento al ministerio. Su entrada como estudiante en la Universidad
Wesleyana Central en Carolina del Sur, fue demorada por una epidemia de influenza durante la
primera Guerra Mundial, pero cuando la escuela abrió sus puertas para clases el 11 de
noviembre, 1918, el quinceañero Roy S. Nicholson llegó al plantel con menos de tres dólares.
Trabajó duramente amasando panes, lavando loza, trapeando pisos operando maquinaria
anticuada que bombeaba agua para la escuela, limpiando manantiales y los tanques de reserva de
agua, tratando de prender fuegos con combustibles deficientes. Después de dos años dedicados
al arduo trabajo y al estudio, Roy se desanimó y se alistó en las fuerzas navales del país por dos
años. Dos veces durante ese tiempo estuvo en peligro de perder la vida, pero al fin este Jonás
regresó, al fin de su servicio militar, a la Universidad Wesleyana Central y terminó su carrera
universitaria. A los 21 años, se casó con Ethel Macy quien también quería servir como misionera
en África. Querían más educación pero la salud de Roy no lo permitía en ese entonces; la salud
de ambos obstaculizó una carrera misionera.
Roy trabajó como profesor y luego pastor por unos diez años, sirviendo como secretario
de su conferencia anual y escribiendo una Historia del Metodismo Wesleyano en el Sur. En 1934,
él fue escogido por la Junta General de Administración para llenar un vacante como Secretario
de la Juventud Wesleyana. Así inició, o más bien continuo, una preparación singular para el
servicio que prestaría a la denominación. En 1935, la Conferencia General le eligió como
Secretario General y Editor para la Escuela Dominical. En 1939, lo pasó al oficio de Secretario
General de Misiones Nacionales. En 1943, fue elegido editor de El Metodista Wesleyano. En
1944 la Universidad de Houghton le otorgó el grado honorífico de Doctor de Divinidades.
Luego, en 1947, fue elegido como el primer y único presidente de la Conferencia General en cual
capacidad sirvió hasta 1957. Revisó dos veces en este período, en 1951 y 1955, La Historia de la
Iglesia Metodista Wesleyana escrita por I. F. McLeister. [Identificado erróneamente en el libro de
texto, pág. 118 como I. R. McLeister] Cuando rehusó reelección, la Conferencia General le confirió
el título de presidente emérito. Regresó a la Universidad Wesleyana Central a dirigir el progreso
de la educación ministerial hasta 1968 cuando se jubiló en Florida donde mantenía un ministerio
pleno — escribiendo, dictando conferencias y sirviendo como pastor de la Iglesia Wesleyana en
Brooksville. En 1968, él sirvió como uno de los convocadores de la Conferencia General de
Unión con los Peregrinos que dio a luz la Iglesia Wesleyana. En 1972, el Dr. Nicholson fue
elegido Superintendente General Emérito por la Conferencia General de la nueva iglesia.
Su liderazgo sobresaliente en este período final de la historia de la Iglesia Metodista
Wesleyana y aun en la nueva denominación se evidencia de muchas maneras. El período empezó
con su paso de servicio de tiempo parcial en la obra juvenil a tiempo completo en el
Departamento de la Escuela Dominical, antes de haber cumplido los 32 años. En 1943, el Dr.
Nicholson predicó el Sermón Centenario de la Conferencia General: El Metodismo Wesleyano
Frente al Futuro., Entre 1943 y 1947, fue él quien sirvió como el “Comité de Coordinación" que
proponía cambios estructurales que permitirían que la denominación enfrentara los desafíos
actuales. En un editorial en El Metodista Wesleyano, justamente antes de la Conferencia General,
dijo:
...Tenemos que decidir cuál es más importante: nuestro mensaje o nuestros
métodos; nuestros principios o nuestros prejuicios; nuestros deseos personales o
las necesidades urgentes de nuestro tiempo; nuestra comodidad o la gloria de
nuestro Dios; los valores morales y el avivamiento o el debate sobre la política
eclesiástica....13
La Conferencia General aprobó, por gran mayoría, sus propuestas como presidente de la
Conferencia General, para efectuar los cambios. En los años siguientes él encabezó las fuerzas
que favorecían la unión con otras iglesias de santidad, y él ayudó a dirigir la iglesia hacia el
evangelismo y no hacia el legalismo. Después de su retiro del servicio activo, el Dr. Nicholson
regresó a servir en la Junta de Administración desde 1963 hasta 1968. En este tiempo, él fue el
autor de la mayoría de los cambios disciplinarios aprobados por la Conferencia General de 1966
y sirvió como miembro de la Comisión sobre la Unión con la Iglesia Peregrina de Santidad y
como miembro del Comité Conjunto de Política que preparó el nuevo Manual de Gobierno para
la nueva denominación y planeó la Conferencia General de Unión. Sumando a estos logros sus
labores inmensurables en escribir, hablar en convenciones, campamentos y reuniones especiales
de avivamiento, en aconsejar a los lideres denominacionales y a pastores laicos y a los que
buscaban a Dios, y su servicio amplio a la Asociación Nacional de Santidad y a todo el
movimiento de santidad tendremos que decir, sin argumento, que él fue el metodista wesleyano
de mayor influencia.
B. Conferencias Generales
Las Conferencias Generales desde 1939 hasta 1968 trataron tres áreas importantes que
resultaron en cambios en los Artículos de Religión. En 1939, la Conferencia General recomendó
la inclusión de un nuevo artículo sobre la Segunda Venida de Cristo que enfatizara que es
personal, inminente y necesaria al cumplimiento de las profecías concernientes a Su triunfo; y
una enmienda a los artículos sobre la resurrección de los muertos cambiando "resurrección
general" a "una resurrección de los justos y otra de los injustos", y "El Juicio General a “El Juicio
de la Raza Humana". El punto de vista era premilenario, pero agregó una nota aclarando que el
punto de vista tomado, o premilenario o postmilenario, no afectaría ni la membresía ni la
comunión. Otra enmienda en 1951 trataba "La Suficiencia y Plena Autoridad de las Sagradas
Escrituras para la Salvación", declarando los libros canónicos ser "la inspirada e infaliblemente
escrita Palabra de Dios, completamente libre de error en su manuscrito original y superior a toda
autoridad humana". Hubo otra enmienda tocante a la naturaleza de la iglesia, aclarando la
relación entre la iglesia universal, denominacional, y la congregación local.
En 1955, la Conferencia General renovó, en teoría por lo menos, un énfasis familiar
cuando condenó la discriminación por linaje, o raza, denunciándola con base en principios
democráticos
y evangélicos, y prometió respaldar todo esfuerzo constructivo en la promoción de la
comprensión racial y la consecución del trato justo para cada individuo no obstante su color o
raza.
Una experiencia traumática ocurrió en la Conferencia General de 1955 justamente antes
del servicio de instalación de los oficiales elegidos: el Dr. Oliver Wilson, anteriormente Editor
denominacional, había sido elegido como uno de los tres Superintendentes Generales, y con su
esposa, subía al tabernáculo del campamento distrital en una colina arriba del plantel de la U. de
Houghton — pero, diciendo a su esposa que siguiera, él se sentó en una banca a descansar; ella
siguió, y él murió allí de un ataque cardiaco antes de la apertura del culto. El Dr. Wilson fue un
líder bien amado: por muchos años había dirigido el progreso de la educación ministerial en la
Universidad la Iglesia Metodista Wesleyana de Mitlonvale, moldeando toda una generación de
líderes y pastores. Fue en demanda como conferenciante. En un ambiente sombrío, la
Conferencia General eligió a otro a llenar el vacante.
C. La Reestructuración
Los mayores cambios en la estructura de la denominación ocurrieron en la Conferencia
General de 1947 cuando la Conferencia General designó al Presidente como el coordinador
oficial de la iglesia por tiempo completo; cambió el nombre del Comité de Literatura a la Junta
de Administración y aumentó sus miembros a 21; cambió el nombre oficial de la denominación a
La Iglesia Metodista Wesleyana; revisó la constitución de la Sociedad Wesleyana Juvenil y unió
a ésta los Obreritos Misioneros mayores; autorizó una Conferenciare Líderes; y designó al
Presidente de la Conferencia General como el Comité de los Capellanes.
La reestructuración seguía. Para 1959, la iglesia fue afiliada con la nuevamente
organizada Asociación Nacional de Evangélicos. En 1959, el oficio del presidente de la
Conferencia General fue reemplazado por tres superintendentes generales. La Disciplina fue
reorganizada en 1963. En 1966, varias enmiendas dieron autoridad a la Junta de Administración
a tratar con las conferencias rebeldes. La centralización se había realizado, de veras.
E. Crecimiento
Durante este período los metodistas wesleyanos habían alcanzado colocarse primero,
segundo o tercero entre todas las denominaciones en contribuciones por persona.
F. La Sede
Tan temprano como 1903, hubo discusión y deseo de trasladar la Casa Publicadora,
donde tenía sede la Iglesia Metodista Wesleyana, más al oeste a un local más central. En 1947,
hubo más discusión, y la Conferencia General encargó a la Junta de Administración un estudio
del asunto. Trajeron informe en 1951 y fueron autorizados a cambiar de local a su discreción,
pero la propuesta unión con la Iglesia Metodista Libre paró el asunto por un tiempo. En 1955,
con dicha unión negada, la Junta fue autorizada a nombrar una comisión que siguiera con la
cuestión. El comité pedía de las conferencias anuales sugerencias y aun ofertas de propiedades;
recibió unas y las consideraba seriamente. En noviembre de 1955, la Conferencia de Indiana
ofreció un sitio en Marión, Indiana, pero el comité escogió otro de 74 hectáreas que la
Conferencia de Indiana pudo asegurar con el pago de $35,000 del costo total de $74,000. La
Junta de Administración aprobó este traslado en 1956; una campaña de "Participación Personal"
fue lanzada y para enero, 1959, había levantado más de $435,000 dólares. El edificio ya estaba
en construcción con fecha de agosto, 1959, para su ocupación.
En enero, 1957, la Casa Publicadora en Syracuse se quemó — con pérdidas pesadas y
serias. Muchas de las oficinas departamentales ya se habían trasladado a sitios más cercanos a la
propuesta sede en Marión. Así el traslado se adelantó: para mediados de 1957, la Casa
Publicadora fue ubicada en un local provisional en Marión. En el otoño de 1960, la nueva planta
fue terminada, ocupada, e inaugurada con la ceremonia apropiada.
Esperaba otra tragedia. El Domingo de Ramos, 11 de abril, 1965, tornados devastadores
arrasaron el este de Indiana con uno de los despliegues de poder más destructivos jamás visto en
el medio oeste, y un tornado entró en Marión siguiendo las líneas de alta tensión al sur de la sede
y dio contra el hermoso edificio de acero y vidrio con la plena fuerza de vientos estimados a 960
km. por hora. El edificio quedó fuera de servicio por meses: en unas partes la destrucción fue
total, aunque hubo poco daño estructural. El techo, las ventanas y los entrepaños de acero fueron
arruinados - y los daños y pérdidas al interior fueron abrumadores. Por ser domingo, no hubo
pérdida de vida humana. Una vez más, los metodistas wesleyanos enfrentaron la tarea y dentro
del año, reconstruyeron la sede.
G. La Unión
A pesar de los temores de los wesleyanos como resultado del fracaso conocido como el
Movimiento Unionista en el siglo 19, hubo varios intentos hacia la unión durante el siglo 20. El
primer intento en serio fue en la Conferencia General de 1903 cuando el delegado fraternal de la
Iglesia Metodista Libre levantó la cuestión de la posibilidad de unión entre los dos cuerpos. El
asunto fue tratado por comités de ambas iglesias en 1908 y 1909, pero debido a la muerte de
unos y la enfermedad de otros de ellos, las negociaciones no pasaron del punto de identificar los
posibles obstáculos. En 1923, la Conferencia General levantó la cuestión de una posible unión
con la Iglesia Peregrina de Santidad y los Hermanos Menonitas en Cristo, pero nada resultó de
esta sugerencia. En la década de los 1930, hubo discusiones más serias con los peregrinos pero
nada se concretó.
En 1943, otra vez el delegado de la Iglesia Metodista Libre propuso unión, y se nombró
un comité de exploración, instruido a tratar la unión con los peregrinos de santidad también. Para
1947 votaron a continuar dicha comisión sobre la unión, pidiendo informe de un plan definitivo
para 1951 — pero sin compromiso. Luego pidieron que se preparara y sometiera una Disciplina
completa para el estudio de la Junta de Administración. Hecho esto para 1959, la comisión
recomendó que el trabajo siguiera, que los grupos interesados estudiaran la Disciplina y que
tomaran una decisión en 1959, pero sus recomendaciones no fueron aprobadas: hubo todavía
miedo del episcopado y de la posibilidad de obispos en la nueva iglesia.
También en la Conferencia General de 1955, la Junta de Administración fue autorizada a
nombrar un comité que investigara la unión con la Iglesia Peregrina de Santidad y seguir con las
negociaciones con la Iglesia Metodista Libre en respuesta al interés mostrado por el delegado de
la Iglesia Peregrina. El nuevo comité encontró que la Iglesia Metodista Libre no quería seguir las
discusiones, y se volvió a la Iglesia Peregrina. Esta vez hubo otro proceder: el comité trajo
informe que presentaba los problemas, proponía principios para la resolución de éstos,
proponiendo a la vez que la Conferencia General aprobara la unión y después autorizara la
finalización de los detalles. El voto fue 108 a favor y 55 opuestos, faltando así un voto para los
dos tercios de mayoría necesarios.
Hasta este punto, las uniones mayores fallaron, pero uniones menores no eran tan
difíciles.
1948 — unión con la Asociación Misionera Hefzi-bá
1959 — unión con las Bandas Misioneras del Mundo
1966 — unión con la Alianza de Iglesias Bautistas Reformadas del Canadá
H. Las Publicaciones
Entre los hombres que sirvieron la iglesia en publicaciones durante los últimos 33 años de
la existencia de la denominación estaba el Dr. F. R. Eddy, cuyo largo servicio (1939-1959)
culminó una vida de 55 años de servicio como pastor, y oficial distrital y denominacional. El
restauró la agotada casa publicadora a un puesto de fuerza durante los últimos años de la recesión
económica, y la llevó hasta la etapa de mayor prosperidad después de la 11 Guerra Mundial.
Una adición importante a los periódicos denominacionales fue la publicación en 1936 de la
revista trimestral El Jornal de la Sociedad Juvenil Wesleyana. Para octubre, 1936, salía mensual-
mente. En 1944, cambió de nombre a Juventud Wesleyana.
La historia de la denominación fue revisada dos veces. En 1951 se publicó Himnos de la Fe
Viviente en cooperación con los metodistas libres.
Los problemas más serios fueron el incendio en 1957 y el tornado en 1965; ambos
terriblemente destructivos y costosos. Por el incendio la iglesia se vio forzada a hacer imprimir
su literatura comercialmente. Que la casa publicadora sobreviviera y recobrara su prosperidad se
debía en gran parte a los esfuerzos del Dr. Eddy y sus ayudantes. Aunque fue avanzado en años,
Eddy se dio sin reserva al trabajo y con la ayuda de Dios, alcanzó las metas. Después del
tornado, los esfuerzos heroicos fueron repetidos por el Dr. Kiersted; la Casa Wesleyana de
Publicaciones era un negocio próspero que la Iglesia Metodista Wesleyana trajo a la unión de
iglesias.
I. Misiones Nacionales
La Juventud Wesleyana
La historia de la obra wesleyana entre la juventud proveería material para una historia por
separado, aun en este cuarto período (1935—1968). De muchas maneras el liderato y
organización proveyeron la chispa del avivamiento en la denominación y ayudaron a cambiar su
énfasis del legalismo al evangelismo.
El Departamento de Juventud Wesleyana fue una fuente inagotable de materiales, ideas y
proyectos que corría hacia las iglesias y los hogares de la denominación. Había lecciones o
programas para las reuniones semanales. En 1945 se inició una Semana Juvenil que involucraba
a los jóvenes en una semana de actividad y servicio. Los meses de vacaciones del estudio vieron
el desarrollo de campamentos juveniles a través de la iglesia en que millares de jóvenes fueron
ganados para Cristo o establecidos en una relación real con Él, y centenares recibieron un
llamado al servicio a tiempo completo. En los 1940 y 1950 hubo un énfasis en misiones y
evangelismo con cruzadas al extranjero y proyectos pioneros en la extensión de la iglesia
nacional. La juventud de la iglesia pulsaba con una pasión para el evangelismo y su celo
contagiaba a la iglesia entera.
N. La Iglesia Local
1) Wesley, John, Works of John Wesley, Zondervan Publishing House, GrandRapids, MI, Vol. 13,
pág. 153.
2) Ridpath, John Clark, History of the United States, pág. 376.
3) Ibid.
4) Buckley, James M., History ofMethodism, Vol. II, pág. 1.
5) Forman, Advanced American History (1924), págs. 407,409.
6) Matlack, L. C, Life of Orange Scott, pág. 110
7) Peglar, George, Life and Times of Rev. G. Peglar, pág. 407
8) Matlack, L. C, Life of Orange Scott, pág. 210
9) Nicholson, R. S., Wesleyan Methodism in the South, pág. 14
10) Jennings, A. T., American Wesleyan Methodism, pág. 181
11) Lee, Luther, Wesleyan Manual, pág. 113-115
12) Matlack, L. C, The Life Orange Scott, pág. 294.
13) "All Eyes Are Upon Us'\ The Wesleyan Methodist, June 18, 1947, pág. 1.
Plan general de temas y lecturas
Parte IV. HISTORIA DE LA IGLESIA PEREGRINA DE SANTIDAD
I. EL PERÍODO DE FORMACIÓN (1897-1913)
A. El Trasfondo Histórico
La Iglesia Peregrina de Santidad era, antes de todo un movimiento; en segundo lugar, una
organización.
Como movimiento era parte del avivamiento de santidad que se describió en la Parte II, el
mismo movimiento que radicalmente alteró la Iglesia Metodista Wesleyana. Era un movimiento
creado por la predicación de la santidad de corazón y vida. Como se expresó en la Constitución
original de 1897, la santidad se alcanza por "la regeneración bíblica de pecadores y el bautismo
con el Espíritu Santo y fuego para los creyentes".1 El mensaje vino no sólo en palabra sino en
poder, y alrededor de este mensaje se arracimó una rica herencia de valores espirituales que
satisfacían las necesidades de los que buscaban la realidad espiritual.
Como organización, se puede trazar el principio de la Iglesia Peregrina de Santidad a la
fundación de la Unión Internacional de Santidad y Liga de Oración en septiembre, 1897, en
Cincinnati, Ohio. Se estaban formando tales uniones y asociaciones mientras que el movimiento
de santidad comenzaba a cristalizarse en organizaciones sencillas. Otros tres grupos que se
unieron a fin de cuentas con la Iglesia Peregrina de Santidad existían antes de la fundación de la
Unión, pero en este relato comenzaremos con la Unión como la fuente original de la
organización principal y seguiremos las corrientes de los demás afluentes en el momento cuando
se unan con el caudal principal.
Se puede comprender mejor la historia de la Unión al considerar la vida de los dos
fundadores principales. Eran evangelistas de santidad; el uno, Martín Wells Knapp, metodista
(1853-1901), y el otro, Seth Cook Rees, cuáquero (1854-1933).
Seth C. Rees y Martin Wells Knapp
[Martin Wells Knapp nació en una cabaña de troncos en Michigan meridional, el 27 de marzo
de 1853. Sus padres fueron Jared, un líder Metodista valiente y Octavia (Wells), una cristiana
callada pero consistente. Con cincuenta dólares recibidos de la venta de un ternero, Martin se
matriculó en a los 17 años en un Colegio Metodista en Albion, Michigan. Su padre estaba
frecuentemente enfermo, por lo que Martin hacia el trabajo agrícola en el verano, estudiando
griego y el latín en la noche y asistiendo a clases en Albion durante el invierno. En Albion
conoció a su primera esposa, Lucy J. Glenn. Todavía él no era cristiano, y cuando ella comenzó a
relacionarse con él, su primera reacción fue acabar con todo el asunto. Pero ella fue guiada por
el Espíritu Santo y comenzó a orar por él. Martin se convirtió a los 19 por medio de oraciones de
Lucy y ejemplo de su madre. Pronto recibió su llamado a predicar. Cuando tenía 23, Lucy y él se
casaron.] Lee Haines, Historiador de la Iglesia Wesleyana
Sus contemporáneos describían a Martín Wells Knapp como "una especie espiritual de
Napoleón" — pequeño pero poderoso. Había semejanza entra él y Juan Wesley en cuanto a su
estatura" medía 1.62 metros y pesaba 54 kilogramos. No tenía nada de dones naturales como
gran orador público, más bien tenía que superar las reacciones iniciales negativas. Era delicado
de salud desde una temprana edad, a causa de insolación, según decían. A pesar de todo ello, era
"un pequeño paquete de nervios, cerebro y corazón, completamente vivo y encendido para Dios
y la santidad".
Knapp era un pastor joven metodista en Michigan cuando fue guiado a la entera
santificación en noviembre de 1882. Las influencias importantes que le guiaron a esta
experiencia incluían la literatura de santidad y el ministerio del Rvdo. William Taylor. el obispo
misionero sobresaliente del metodismo. Había cuatro resultados de su experiencia que tenían
significado para la futura Iglesia Peregrina de Santidad: su carga por el avivamiento de la iglesia,
su interés en la publicación de literatura de santidad, su deseo de formar asociaciones de santidad
(daba testimonio de un llamado divino a la obra del evangelismo para avivamientos y de una
experiencia personal de sanidad divina que estaba estrechamente vinculada a su experiencia de
santificación) y su celo para misiones mundiales. Se presentó al Obispo Taylor como candidato
para servicio misionero, pero fue descalificado por causa de su salud delicada.
Con la aprobación de su conferencia anual, Knapp salió del pastorado para entregarse a
las campañas de avivamiento, esforzándose para la salvación de miembros no convertidos de las
iglesias, la santificación de los creyentes, y el despertamiento de las iglesias al poder y la
bendición pentecostal. En 1887, vendió en subasta algunos de sus artefactos personales para
financiar la publicación de su primer libro, Cristo Entronizado Adentro. El libro fue todo un
éxito, y se vendieron con rapidez 21,000 ejemplares. Siguieron otras obras tales como Saliendo
de Egipto y Entrando a Canaán y Tornados de Avivamiento. Como resultado de las cartas de
aprecio de sus lectores, estableció en 1888 una revista de santidad llamada El Avivador. Al
principio salía mensualmente, y de igual forma como la publicación de sus libros, era un paso de
fe emprenderlo sin dotación financiera ni apoyo denominacional. A la muerte de Knapp en 1901,
se había convertido en periódico semanal con una distribución de 25,000 ejemplares. En 1892,
Knapp se trasladó a Cincinnati, Ohio, convencido de que tal sitio se prestaría como buena sede
de publicaciones, y que era un campo muy necesitado del evangelio. En los años que siguieron,
su casa se convirtió en centro de reuniones de oración para la santidad y de promoción de
convenciones de santidad.
[Seth C. Rees nació en Westfield, Indiana, 06 de agosto de 1854. Sus padres, Zacarías y Luzena
Rees, eran cuáqueros fieles de Carolina del Norte que se habían trasladado al desierto de Hoosier
y construido una cabaña. La Academia de amigos en Westfield le proveyó a Seth lo que iba a
recibir de educación formal. En marzo de 1873, Seth se convirtió. Durante una prolongada
reunión, acudió a un servicio del lunes por la mañana y confesó su necesidad. Justo después de
su decimonoveno cumpleaños, asistió a la reunión trimestral cuáquera en Westfield. Bajo la
incitación del Espíritu, Seth había acumuló basura e hizo un montón desde donde predicó su
primer sermón.
Antes de su conversión, Seth había visitado a un tío a 75 millas de su hogar. Una muchacha que
estaba allí, Hulda Johnson, vio venir a Seth y declaró que era su futuro marido. Ella estaba
apartada (de Dios), pero después de la conversión de Seth volvió a asistir a los servicios y se
reconcilio. Comenzó correspondiente con ella, visitándolo sólo una vez antes de su compromiso.
Se casaron en Diciembre de1876.] Lee Haines, Historiador de la Iglesia Wesleyana
Seth C. Rees nació en 1854, un año después de Knapp, y le sobrevivió treinta y dos años.
Nacido de padres cuáqueros, Rees creció en Westfield, Indiana. En 1873, nació de nuevo, y
pronto entró al ministerio sagrado. Él dijo que la convicción que sentía para la entera
santificación era más intensa que la convicción que le condujo a la conversión.
Desde el comienzo, Rees tenía un tremendo interés en el evangelismo mundial. Por dos
años durante la década de los 1880, sirvió como misionero entre los indígenas Modoc, Cherokee
y Peoría en Oklahoma. Era gran admirador de A. B. Simpson, fundador de la Alianza Cristiana y
Misionera. Rees sirvió en 1888 como presidente del subsidiario de la Alianza Michigan cuando
pastoreaba en Raisin Valley, Michigan. Más tarde, en Nueva Inglaterra, predicó por Simpson en
Oíd Orchard, Maine, donde se fundó la Alianza. Fue allí donde tuvo contacto con líderes
misioneros de todo el mundo, y así se intensificó y enriqueció su preocupación por todo el
mundo. Como presbiteriano santificado, Simpson se inclinaba más a la tradición de Keswick
pero ambos hombres se interesaban mucho en la evangelización mundial; ambos daban énfasis a
la segunda venida premilenaria de Cristo a la sanidad divina; y ambos eran predicadores de una
vida cristiana más profunda
Rees estaba presto a actuar con base en lo que consideraba ser la voluntad divina. Esa
característica le metió en dificultades con sus hermanos cuáqueros ortodoxos sobre la cuestión de
las "ordenanzas", porque después de ser persuadido él a hacerse bautizar por inmersión, muchos
se ofendieron, y a pesar de la obvia bendición de Dios en su ministerio, le cerraron las puertas.
Uno de los resultados fue que Rees fue guiado a ampliar su campo de ministerio. Físicamente,
Rees presentaba un aspecto de gran contraste con Knapp; le describían como "una figura
imponente con un mensaje imponente".3 Era predicador tan potente que le apodaban de
"Temblador de Tierra". (Nota del traductor: este apodo tiene doble sentido — la palabra
cuáquero viene de una palabra que puede significar temblador (Querer) en inglés.)
Mucho del tiempo, Rees sirvió como evangelista, pero desde 1894 a 1896, sirvió como pastor de
una iglesia independiente, la Iglesia Emanuel, en Providence, Rhode Island. Durante su pastora-
do, se convirtieron por lo menos mil personas. Además de los cultos en la iglesia, la
congregación se encargaba de dos misiones. Rees dividió a los miembros de la iglesia en seis
"escuadrones": el Escuadrón de los Barrios Pobres, el Escuadrón de la Marina, él de las Cárceles,
de las Misiones Urbanas, de los Hospitales y de los Cultos al Aire Libre. Tremendas multitudes
asistían a los cultos y había conversiones todas las semanas. Uno de sus informes fue como
sigue:
A pesar de tales victorias, Rees estaba convencido de que Dios le decía que no estaba
difundiendo el mensaje con suficiente rapidez, y por eso, volvió a la obra de evangelista. En
1896 se puso en contacto por primera vez con Knapp en Cincinnati De inmediato, los dos
hombres sentían una afinidad mutua, y colaboraron estrechamente desde aquel entonces en su
tarea común. No hay duda de que por la influencia de Knapp, por lo menos en parte, Rees
publicó en 1897 su primer libro, La Iglesia Pentecostal Ideal. La relación de los dos se limitó al
periodo de cinco años entre 1896 y 1901, acortada por la muerte de Knapp, pero fue muy
importante para la futura Iglesia Peregrina de Santidad. Los dos eran muy diferentes en cuanto a
sus trasfondos históricos y sus personalidades, pero tenían mucho en común en cuanto a su
propósito espiritual y pasión para las almas. Ambos insistían en dar honor al Espíritu Santo como
el "Ejecutor de la Deidad", ambos se caracterizaban por un sentido de misión que abarcaba al
mundo entero, ambos consideraban que la oración era el arma principal en la guerra santa, ambos
habían sido guiados, por sus convicciones, a desvincularse de las organizaciones
denominacionales y, en 1897, estaban obrando de manera independiente.
D. La “Unión” bajo Knapp y Rees (1897-1905) Plan general de temas y lecturas
OBJETIVO
Segundo. Dar énfasis a la importancia de la regeneración bíblica para todos los pecadores y del
bautismo con el Espíritu Santo y fuego para todos los creyentes.
Tercero. Llevar a cabo la gran comisión de nuestra Cabeza, quien ascendió al cielo, por la
proclamación del evangelio de la santidad en los barrios pobres, en las selvas, y en todo el
mundo.6
Además de ello, debe haber "libertad de conciencia en todo asunto que no sea
pecaminoso".9
La tercera característica fue que se consideraba a la Unión como extremista en ciertos sentidos,
en particular en cuanto al énfasis en la sanidad divina y en su convicción acerca de la Segunda
Venida premilenaria de Cristo. Estas doctrinas no eran populares en el movimiento de santidad
en esos días. Tan recientemente como el año 1887, la Asociación Nacional de Santidad había
excluido de membresía a todo aquel que hiciera de la sanidad o del premilenialismo su "afición".
La cuarta característica es que era una unión agresiva. Se difundía la obra por medio de
reuniones campestres, campañas de avivamiento, publicaciones y la obra misionera nacional y en
el extranjero.
En los años que siguieron, había sesiones anuales ordinarias de la Unión bajo la
presidencia de Rees, pero no quedan datos estadísticos. En 1898, el grupo, moviéndose con base
en el ministerio de Knapp, estableció el Campamento del Parque de la Salvación que se
celebraba en los predios de la Feria del Condado de Hamilton, cerca de Cincinnati. Más tarde se
trasladó al plantel de la Escuela Bíblica de Dios, caracterizándose desde el principio por cultos
misioneros, invitaciones a buscar públicamente a Dios en el altar, y por una metodología libre
del sectarismo. En 1900, la Escuela Bíblica de Dios inició clases en una casa llamada El Monte
de Bendiciones bajo el liderazgo de Knapp. Su propósito principal era la evangelización mundial
por medio de un cuerpo de ministros entrenados en la doctrina de la santidad. La dedicación a la
responsabilidad mundial fue expresada por el nombre original que fue la Escuela Bíblica de Dios
y Casa para el Entrenamiento de Misioneros. Durante el primer año los alumnos cabían fácil -
mente en la capilla que medía seis por nueve metros. En el principio había solo una casa hecha
de ladrillos. M. G. Standley, uno de los primeros alumnos, escribió acerca de sus impresiones:
Es cierto que parecía totalmente irracional subir a este monte y ocupar un
cuartito del piso más alto de la casa, que se parecía a un viejo barco con dos
portillas, que se calentaba con una pequeña estufa. No había sistemas de
calefacción a vapor en aquel entonces... Eramos tres jóvenes en aquel cuarto;
sin embargo, estaba convencido de que era la voluntad de Dios y que éste era
justamente el lugar donde Dios quería que estuviera.10
Pacto
Habiendo sido guiado a arrepentirse delante de Dios y a tener fe en el Señor Jesucristo
nuestro Salvador, nosotros ahora, en la presencia de Dios, los ángeles y esta asamblea, hacemos
con mucha solemnidad y gozo un pacto mutuo como miembros de un mismo cuerpo en Cristo.
Prometemos, con la ayuda del Espíritu Santo, huir de las sendas del pecado, y caminar en la
"justicia y la verdadera santidad" todos los días de nuestra vida. Nos empeñamos en no dejar de
reunimos, como algunos tienen por costumbre, sino, exhortándonos diariamente, y tanto más, ya
que aquel día se acerca, a esforzarnos juntamente para el avance de Su reino, y para la
edificación mutua de los santos en santidad, conocimiento y consuelo; a contribuir libre y
gozosamente al sostén del ministerio y los gastos de la iglesia, al alivio de los pobres y a la
extensión del Evangelio por todas las naciones de la tierra. También nos empeñamos en
mantener tiempos devocionales familiares y personales; traer a nuestros hijos en una temprana
edad al conocimiento de la salvación en Cristo; y, en el mundo, ser justos en nuestros tratos,
confiables en nuestros compromisos, y ejemplares en nuestra conducta. Abstenernos de contraer
deudas sin el debido cuidado de absolverlas; evitar los chismes, las calumnias, la maledicencia y
toda conversación infructífera y frívola. Abstenernos de la venta y el uso de los licores que
embriagan y de toda clase de tabaco; evitar todo lugar de diversiones mundanales, tales como los
bailes, los cines, los teatros, las carreras de caballos, los partidos de béisbol, y los lugares donde
se entregan a especulaciones financieras. Además, nos comprometemos a andar juntos en el
amor cristiano y con vigilancia, dando y recibiendo admonición con mansedumbre y cariño.
Acordarnos el uno del otro en oración, ayudar el uno al otro en enfermedad o angustia, cultivar la
compasión cristiana en los sentimientos y la cortesía en hablar, y ser atentos a todas las reglas de
nuestro Salvador.
¿Acepta con alegría las condiciones de este pacto?
Hermanos, estas personas, habiendo respondido de una manera
satisfactoria a estas preguntas y este pacto, tienen el derecho de
ser admitidos como miembros de esta iglesia. Por lo tanto,
nosotros les estrechamos la mano derecha de confraternidad,
comprometiéndonos a hacer todo lo posible para que les sea fácil
hacer lo correcto, y difícil hacer lo incorrecto.
Aunque una buena parte del Manual experimentó muchos cambios, esta parte quedó
prácticamente igual hasta la unión con los metodistas wesleyanos en 1968.
Para reemplazar a Rees en el liderato, con el título de Superintendente General, la
Asamblea General de 1905 eligió a George B. Kulp. Kulp había nacido en 1845, de padres que
eran metodistas desde hacía mucho tiempo, y él, siendo aún adolescente, había entrado en el
ejército de la Unión (durante la guerra civil), cumpliendo su tiempo de servicio cuando tenía 20
años. Kulp se casó en marzo del año 1869, y en la misma noche de su boda, él y su señora
asistieron a una reunión religiosa y se convirtieron a Cristo. Él entró al ministerio
metodista y sirvió en varios estados del país. Más tarde, regresó a Battle Creek, Michigan, donde
organizó y pastoreó una iglesia independiente, llamada la Iglesia Emanuel de Santidad. Era bien
conocido, y tenía éxito como evangelista de campamentos y avivamientos. Dio comienzo a su
carrera de autor después de ser elegido Superintendente General, escribiendo Una Voz de la
Eternidad y Las Rodillas Callosas en 1909, y Verdades Que Transfiguran en 1927.
Entre 1905 y 1913 la idea de Unión despareció gradualmente bajo la presión de las
necesidades congregacionales. Los campos misioneros pedían una mejor administración para
efectuar la conservación de los resultados, la mayordomía en las finanzas, y la integridad de la
obra. Hasta aquel entonces no se manifestaban intenciones de establecer una oficina central, y los
asuntos referentes a las misiones en particular todavía estaban estrechamente entretejidos con la
Escuela Bíblica de Dios en Cincinnati, y las entidades relacionadas con ella. Una estructura
denominacional estaba todavía en el lejano futuro. El Superintendente General Kulp sirvió sin
apoyo financiero establecido hasta 1915, pastoreando en Michigan hasta 1914, pagando sus
gastos administrativos de las ofrendas de las campañas de avivamiento.
La novena Asamblea General, que se llevó a cabo en 1913, dio la respuesta final al largo
debate sobre si debía quedarse en las denominaciones antiguas o fundar una nueva denominación
de carácter distintivo como iglesia de santidad. Se nombró un comité de cinco miembros sobre
"unión". Ellos recomendaron anular por completo la Unión y tomar como nombre nuevo la
Iglesia Internacional Apostólica de Santidad. Fueron invitados todos los que habían sido
miembros sólo de la Unión a unirse con la nueva denominación como miembros de iglesias.
Desde aquel entonces se esforzarían agresivamente a edificar una denominación fuerte. El
informe del comité fue adoptado unánimemente. Además, la Asamblea General puso en
ejecución legislación reglamentaria concerniente a los ministros, las diaconisas y los misioneros
al extranjero. Se aprobó un programa de estudio de cuatro años para ministros y de tres años para
diaconisas, lo cual se incluyó en el Manual.
Si bien la Escuela Bíblica de Dios nunca estaba relacionada en el sentido orgánico con la
Iglesia Peregrina de Santidad ni con ninguno de sus predecesores, el hecho de que el personal
involucrado en una buena parte de estas actividades era el mismo o entrelazado, significaba que
la escuela servía a la emergente denominación a pesar de que había distintas juntas de gobierno.
Claro está, era la institución educacional más antigua relacionada con el movimiento, desde el
año 1900. Otras que eventualmente se relacionaron más estrechamente con la denominación
incluían la Escuela Bíblica y Literaria de Greensboro, Carolina del Norte, iniciada en 1903, y el
Seminario Bíblico de Santidad en Owosso, Michigan, que se abrió en 1909. La institución en
Greensboro prosperó tanto que en 1905 fueron construidos un centro administrativo y varias
otras estructuras más pequeñas. El seminario en Owosso fue presentado, en su literatura, como
un esfuerzo independiente y no denominacional.
H. Las Revistas
Dos años más tarde, el 2 de enero de 1901, Charles Stalker, evangelista cuáquero, y
Byron Rees, hijo de Seth Rees, salieron de Nueva York para un ministerio a los misioneros en
todas partes del mundo.
Rees se quedó atrás poco después de llegar ellos a Londres, pero Stalker siguió y ministró
en la India, la China y el Japón, regresando a San Francisco casi un año después, con un informe
repleto de victorias. En la China, a pesar de los peligros de la Insurrección Boxer, mil misioneros
se habían reunido para un culto. El propósito de tal excursión no fue levantar nuevas obras
misioneras para auspiciar o dirigir, sino ministrar a las necesidades espirituales de todo el cuerpo
de Cristo.
Además del énfasis en el evangelismo misionero de santidad, se desarrollaba a la vez una
pasión para misiones de santidad. Con todo, los primeros misioneros de santidad no fueron
enviados; se fueron por cuenta propia, confiando que Dios les sostendría. Stalker informó que
había algunos que ya estaban en el extranjero y que pertenecían a los "independientes" (muy
aceptados entre muchos grupos en aquel entonces), y declaró que en esos lugares el fuego estaba
mermando. Este "principio de fe" tenía como base Mateo 20:4, "Id también vosotros a mi viña, y
os daré lo que sea justo". Knapp había obrado en esta base desde cuando salió del pastorado, y
era una práctica común entre otros pastores, evangelistas y maestros en aquel entonces. Entre los
primeros misioneros que salieron a trabajar con los peregrinos, había metodistas, cuáqueros,
salvacionistas, metodistas wesleyanos, metodistas libres, presbiterianos y gente independiente de
persuasión arminiana. Su dependencia de Dios producía a la vez un espíritu vigoroso de
individualismo. Cualquier interferencia con la dirección personal e individual del Espíritu Santo
se consideraba como papismo. Este individualismo llegó a ser una característica casi indeleble
del movimiento, que no daba evidencia de viabilidad con el paso del tiempo, siendo así obstáculo
a una organización sana.
En verdad, el primero de los misioneros llegó al campo antes de salir Rees y Stalker. Era
William Hirst, primer secretario de la Unión, sostenido por el "Fondo pro-Misiones en África",
fomentado por la revista El Avivador. Salió el 10 de octubre, 1900, y desembarcó en la Ciudad
de El Cabo, África del Sur, dando inicio así a la obra misionera peregrina más antigua fundada
por misioneros de América.
El mundo oriental no quedó atrás por mucho tiempo. Charles y Lettie Cowman llegaron a
Cincinnati en 1900, justamente en el tiempo de la abertura de la Escuela Bíblica de Dios. Iban
camino del Japón para servir como maestros de escuela secundaria bajo los metodistas, pero en
la Escuela Bíblica de Dios experimentaron una crisis espiritual, y resolvieron coger el camino de
la fe, y concentrar sus esfuerzos en el evangelismo y en la preparación de obreros. La primera
ofrenda que recibieron para su sostenimiento fue de veinticinco centavos, pero pronto llegó un
cheque por $300 dólares. En Chicago; los hermanos Rees, Knapp y Stalker pusieron sus manos
sobre los Cowman y los ordenaron al ministerio. La pareja salió rumbo al Japón el primero de
febrero, 1901. Un año después, A. E. Kilbourne pasó por Cincinnati en camino a unirse con los
Cowman en Tokio, donde, juntos, fundaron la Sociedad Misionera Oriental con el propósito
fundamental de proclamar la santidad bíblica. La Sociedad Misionera Oriental siguió el modelo
de la Unión, y fue el brazo misionero al mundo oriental de la Unión por muchos años, aunque
nunca hubo nexos de organización.
Dos mujeres salieron para la Ciudad de El Cabo, África del Sur, en febrero, 1902, para
trabajar con la familia Hirst. El mismo día la familia Moulton salió rumbo a St. Kitts y Saba en
las Indias Occidentales, como misioneros de la Asociación de Campamentos de Portsmouth,
fundada y dirigida por Seth Rees, y trabajaron con la Misión Cristiana, una asociación
interdenominacional de Nueva Inglaterra. El vínculo común entre todos estos grupos nada tenía
que ver con organizaciones ni administraciones, sino con lo espiritual; sus relaciones como
organizaciones estaban en segundo plano.
En 1903, la familia Monroe salió para Cantón, China. Allí fundaron la Misión de la
Santidad a la China del Sur, pero más tarde se unieron con la Sociedad Misionera Oriental.
También en 1903, la familia Gray fue a la India, y se unieron allí con Gorman Tufts,
miembro de la Unión. En 1900, el Fondo para Aliviar El Hambre en Toda la India había ayudado
a abrir campo misionero allí. La debilidad de la estructura administrativa de esta misión se
manifestó cuando la familia Gray quedó desamparada por la incapacidad del superintendente de
dicha misión como administrador de fondos. No pudiendo conseguir recompensa por los daños
ni enmienda en lo que concernía las líneas de autoridad, (cambió, a fin de cuentas, a las misiones
metodistas en la India e invirtió su vida allí en servicio loable. Así las debilidades administrativas
echaron a pique el primer intento en la India.
En septiembre de 1902, el Avivador publicó las fotografías de tres "Escuelas Bíblicas de
Dios" en el extranjero: en Cuidad de I -11 Cabo, África del Sur, bajo William Hirst; en el Japón,
bajo los Cowman; y en la India, bajo Gorman Tufts.
Plan general de temas y lecturas:
Entre los años 1919 a 1925, cinco grupos eclesiásticos de santidad, dos sociedades
misioneras y una iglesia de principios nacionales en Barbuda fueron todos recibidos al redil
peregrino. Todos tenían el mismo fondo espiritual de avivamiento de santidad, la mayor parte se
originó antes o cerca de 1900, y todos se habían extendido por medio de campañas de
avivamiento o campamentos. Por lo general, los grupos de santidad comenzaron, a la vez, a ver
la necesidad de una organización más amplia y fuerte para poder mantener una administración
central, sostener escuelas, financiar publicaciones y enviar a misioneros. Como veremos más
luego, la necesidad de la reestructuración de la Iglesia Peregrina, cerca del fin de este período,
fue en gran parte un resultado de la compleja situación creada por esta rápida sucesión de
uniones eclesiásticas. Sin embargo, hay que recordar que el crecimiento continuo de la iglesia se
debía más al evangelismo que a las uniones.
La primera de estas uniones fue con la Iglesia Cristiana de Santidad, grupo que se había
originado en Filadelfia, Pensilvania, en 1882, por reuniones dirigidas por tres hombres y dos
damas, al aire libre y en salones. Los cultos teman como propósito la conversión de personas que
no asistían a las iglesias. Muchos se convirtieron a Cristo, y como estos recién convertidos no
pertenecían a ninguna iglesia, y porque muchas iglesias no ofrecían oportunidades para el
crecimiento espiritual de ellos, pronto se formaron "clases" o "sociedades" para ellos. La obra se
extendió en el estado de Pensilvania, y en el verano de 1899, durante un campamento en
Linwood, Pensilvania, se llevó a cabo una "Conferencia" en un domicilio particular. El grupo,
que llevaba el nombre Asociación Celestial de Reclutamiento en ese entonces, eligió a un
anciano que la presidiera, aprobó un ministerio itinerante, y asignó pastores a los grupos que la
componían.
En 1894, durante la conferencia anual, el pastor de la iglesia de Filadelfia rehusó
someterse a los acuerdos de la conferencia; su iglesia local se retiró y se hizo dueño de la carta
constitucional y del nombre, Asociación Celestial de Reclutamiento. En seguida, la conferencia
adoptó como nombre nuevo la Asociación Cristiana de Santidad, y eligió al Rvdo. C. W. Ruth
como anciano presidente. En 1906, la conferencia se acordó en organizar una segunda
conferencia anual y establecer una conferencia general. En consecuencia, el anciano que
presidía, Jonás Trumbauer, dirigió la sesión de organización de la nueva conferencia de Indiana,
en Tipton, Indiana. Se celebró la primera Conferencia General el siguiente mes de marzo en
Reading, Pensilvania, donde se adoptó el nombre, la Iglesia Cristiana de Santidad.
A fin de cuentas, la conferencia original de Pensilvania y la nueva conferencia de Indiana
se separaron. En 1908, quince congregaciones que incluían la mayor parte del grupo de
Pensilvania, con el Rvdo. C. W. Ruth, se unieron con la Iglesia del Nazareno. Así que la historia
que nos interesa es la del grupo de la Conferencia de Indiana. Originalmente, se publicaba en
Pensilvania un periódico denominacional llamado La Corona de la Gloria, que después fue
publicado en Indiana. En 1906, se dejó de publicar, y se dio inicio a uno nuevo, llamado Una Voz
de Canaán. La Conferencia de Indiana se extendió a otros estados, se organizaron varios
distritos, y por fin fueron organizadas otras dos conferencias: Kansas — Oklahoma en 1914, e
Illinois — Misuri en 1915. Además, se reorganizó la Conferencia de Pensilvania en 1916.
En 1905, el Rvdo. Charles C. Brown y su señora tomaron la delantera en la fundación de
la Escuela Bíblica de Santidad y la Casa de Fe para el Entrenamiento de Misioneros en St. Louis,
Misuri. En 1907, se estableció el Orfanato de Santidad de Betel en el mismo pueblo. Para 1910
se había construido un edificio de cemento de tres pisos en la propiedad de la escuela bíblica
para dar cabida a la casa publicadora. En 1908 se estableció la Casa Cristiana de Rescate y de
Entrenamiento de Misioneros en St. Louis, Misuri, y en 1911, en la misma ciudad, el Hogar Iva
May para Infantes. En 1911, la Conferencia de Indiana compró terreno campestre en Frankfort,
Indiana.
En 1919, las conferencias del oeste que pertenecían a la Iglesia Cristiana de Santidad se
unieron con la Iglesia Internacional Apostólica de Santidad, bajo el nuevo nombre de la Iglesia
Internacional de Santidad. La Conferencia de Pensilvania no participó en dicha unión, y todavía
continúa como una pequeña denominación, conocida en la actualidad como la Iglesia Cristiana
Evangélica. El Rvdo. C. C. Brown, superintendente de la primera, llegó a ser superintendente
general de la nueva denominación. Brown había nacido en Indiana en 1868, se convirtió durante
una campaña evangelística metodista, y fue enteramente santificado bajo el ministerio de un
cuáquero. En 1891, comenzó su ministerio como predicador en una iglesia rural, y en 1894, fue
ordenado al santo ministerio por C. W. Ruth. Por unos años, había servido como líder en la
iglesia del este.
La escena en la hora de esta unión era típica de lo que ocurría en otras asambleas
generales:
Mientras se leía el Acta de Unión, los oficiales Woods, Cox y Stanley cortejaron a los
miembros de la Conferencia General de la Iglesia Cristiana de Santidad (que se unía con
la que se llamaría más tarde la Peregrina) al salón de la Asamblea cantando el himno
"Bendito el Vínculo que Nos Une", y en medio de aclamaciones y vítores y lágrimas
fueron dados puestos en la Asamblea.14
Por la unión, se agregaron al total original de 8,000 miembros del cuerpo principal unos
2,167 miembros adicionales de la Iglesia Cristiana de Santidad, la mayoría de los cuales (1,485)
eran de Indiana. Subsecuente a la unión, las escuelas en Carlinville y St. Luis fueron clausuradas.
Una obra misionera en Guatemala fundada en 1912 y renovada en 1917 fue incluida en esta
unión; la Iglesia Cristiana de Santidad ya estaba contribuyendo al sostenimiento de misioneros
de la Iglesia Internacional de Santidad.
3. La Iglesia Peregrina
El tercer grupo que se unió con el movimiento principal, uno de los más jóvenes y
pequeños de todos, fue la Iglesia Peregrina, que daría su nombre a la denominación por muchos
años (nota editorial: desde 1922 hasta su unión con la Metodista Wesleyana en 1968). Fue
organizada en mayo, 1927, bajo el nombre "Iglesia Peregrina Pentecostés"; después, la palabra
"Pentecostés" se quitó, y quedó la Iglesia Peregrina. El fundador y líder fue el Rvdo. Seth C.
Rees, quien había ayudado en Cincinnati en 1897, ruando se inició el movimiento principal de la
Unión. Después de haber dejado su cargo de líder en la Unión en 1905, Rees se había ocupado en
la obra de evangelismo y de rescate. Luego, en 1912, recibió y aceptó el llamamiento para
pastorear la recién organizada Iglesia Universitaria del Nazareno en Pasadena, California, donde
se amistó con el Dr. H. Orton Wiley, presidente de la Universidad Nazarena en aquella ciudad.
Un tremendo despertamiento espiritual ocurrió bajo el ministerio de Rees, y se difundió entre los
alumnos y la comunidad. El superintendente distrital no estaba de acuerdo con ciertos aspectos
del avivamiento, y se presentó un domingo por la mañana, sin preaviso, y anunció la exclusión
de Rees y de la congregación de la Iglesia del Nazareno. Como resultado, Rees y su
congregación organizaron su propia obra en Pasadena y establecieron un nuevo lugar de
adoración bajo el nombre Peregrino. Otras congregaciones se afiliaron con ellos; así estaba en
desarrollo una nueva denominación. Publicaron un periódico llamado El Peregrino, con Seth
Rees como editor, y Paul S. Rees, su hijo, como editor asociado. En octubre, el grupo abrió la
Universidad Bíblica Peregrina en Pasadena. En 1922, la nueva denominación aceptó la invitación
a enviar delegados a la Asamblea General de la Iglesia Internacional de Santidad, y allí se unió
con ésta. Parece extraño, pero sin mucha discusión o planificación, la palabra Peregrina fue
incorporada en el nombre del cuerpo eclesiástico a que se unía, de modo que ahora y hasta 1968,
el movimiento llevaría el nombre, Iglesia Peregrina de Santidad.
Cuando se unieron, el grupo de California tenía 457 miembros, 325 de ellos de la
congregación de Pasadena, y los demás de otros grupos en Kansas y Texas. La Iglesia Peregrina
había auspiciado en 1920 lo que se iba a convertir en una de las obras misioneras más exitosas de
la obra Peregrina de Santidad al enviar a Francisco y Nettie Soltero a México. En 1922, el grupo
estaba enviando aproximadamente $350 dólares cada mes a los Soltero y sus ayudantes. La sola
congregación de Pasadena tenía en su lista de miembros a veintidós misioneros al extranjero, y
estaba enviando al extranjero más dinero de lo que gastaba en la iglesia local.
Uno de los grupos más pequeños que se unieron con el movimiento principal trazaba su
linaje espiritual a los Hermanos del Río y a un grupo sucesor de ellos, los Hermanos en Cristo.
Los que se unieron con la Iglesia Peregrina en 1924 bajo el superintendente Joel Harmon se
encontraban en Ohio, y eran conocidos como los Hermanos Pentecostales en Cristo; parece que
habían participado en el avivamiento de santidad, de donde la palabra "Pentecostales" en su
nombre. No existen datos del total de miembros, pero había cinco o seis congregaciones de ellos,
doce ministros ordenados y un ministro licenciado quienes se unieron con la Iglesia Peregrina de
Santidad. También trajeron a la unión un campamento, propiedad bien desarrollada, en
Springfield, Ohio.
La última unión de este período tenía que ver con la Iglesia Misión del Pueblo, originada
en Colorado alrededor de 1900 por el ministerio del Rvdo. William H. Lee, hijo de misioneros
metodistas a los indígenas Flathead, en el noroeste del país. Su padre Daniel Lee y su tío Jasón
habían viajado a caballo a establecerse como misioneros metodistas a los indígenas Flathead en
Oregón en 1834, y cinco años más tarde, la que sería madre de William había viajado en barco
dando la vuelta a la América del Sur por el Cabo de Hornos para servir como maestra misionera
en Oregón. Misionero y maestra se casaron, siendo William el menor de ocho hijos nacidos a
este matrimonio. William pasó sus años de adulto joven en la frontera de Kansas y Oklahoma,
donde fue elegido alguacil. Se convirtió a Cristo en un salón del Ejército de Salvación, fue
santificado seis meses más tarde en el estudio de un ministro metodista y pronto empezó a
trabajar con el Ejército de Salvación. Más luego, viajaba con su esposa como evangelista de
santidad; por un tiempo dirigían una misión de rescate en Washington.
En 1900, estando él en Colorado Springs, Colorado, fue invitado a predicar en una misión
recién empezada allí. Dentro de poco le invitaron a ser el superintendente de la obra. La misión
prosperó y abrió otras obras en pueblos y ciudades cercanos y en algunos estados vecinos. En
1902, se incorporó como la Iglesia Misión del Pueblo, con el lema, "Una Obra para los
Abandonados, los que están fuera de la iglesia, y los que están sin Cristo". Estableció, en
Colorado Springs, el Campamento de Santidad de Pike's Peak, y luego en 1904 abrió una casa
para muchachas y mujeres en Pueblo, Colorado, y también una casa espaciosa para los hombres
trabajadores en Denver, en conjunto con una misión que prestaba servicio permanente. En 1905,
se inició una escuela bíblica de entrenamiento, que en 1910 fue incorporada como la Universidad
Occidental de Santidad y la Escuela Bíblica Preparatoria.
William Lee murió en 1919, un tiempo crítico. La Guerra Mundial II apenas se
terminaba, y era difícil conseguir fondos. En conformidad con la tendencia entre tales
comunidades, ésta había menospreciado los aspectos denominacionales de la obra, dando poca
prioridad a la recepción de miembros en la iglesia. Como resultado, había pocos miembros y la
estructura organizacional estaba débil. Afortunadamente, la pequeña denominación tema el
hombre apropiado a quien encargar la pesada tarea del liderazgo. Era el Rvdo. Paul W. Thomas,
nacido a obreros del Ejército de Salvación en California en 1894. Se había convertido bajo el
ministerio de la Iglesia Misión del Pueblo en 1912, y fue santificado un año más tarde. En
seguida había entrado al ministerio de evangelismo de santidad, sirviendo a William Lee como
secretario personal por algún tiempo. Aunque tenía sólo veinticinco años, Thomas fue elegido
superintendente. Dentro de poco, la obra comenzó de nuevo a tener éxito. Abrieron de nuevo la
escuela, publicaron un periódico denominacional, y hubo aumento de miembros. Descubrieron
nuevas oportunidades y la perspectiva estaba más despejada.
Para aquel entonces la Iglesia Peregrina de Santidad estaba prosperando en Kansas, y
tenía unas iglesias en Colorado. Las relaciones entre los grupos eran buenas y a menudo hubo
intercambio de obreros. Los peregrinos tenían un programa misionero que la Iglesia Misión del
Pueblo podría apoyar, y los peregrinos necesitaban una escuela en la zona donde la Iglesia
Misión del Pueblo ya tema una. Así, en 1925, se llevó a cabo una conferencia distrital peregrina
en Colorado Springs con la Iglesia Misión del Pueblo, y los dos cuerpos se unieron.
Un resultado muy obvio de esta serie de uniones fue el aumento numérico y financiero de
la fuerza de la iglesia. El total de miembros casi se duplicó entre los años 1919 y 1926. Al
comienzo la Iglesia internacional Apostólica de Santidad tenía 8,000 miembros; en 1926, la
Iglesia Peregrina de Santidad tenía 15,000. Por la unión, se había aumentado por unos 3,200; el
resto fue ganado por el evangelismo. De hecho, el total de participantes de todos los grupos fue
mucho mayor que los datos indican, porque todos los grupos habían dado poca prioridad a la
idea de registrar miembros.
Otra contribución importante fue el incremento de líderes. Muchos de los que ingresaron
con los grupos que se unieron llegaron a ser líderes de la iglesia a nivel distrital y general. Uno
de ellos, Paul W. Thomas, probablemente tendría que ser reconocido como el más sobresaliente
de todos: sirvió la iglesia de una manera única, ayudando en la preservación y el desarrollo de
ella como denominación, y ocupando una gran variedad de cargos durante casi cuatro décadas.
Un tercer resultado de las uniones fue la nacionalización de la denominación. Aún en
1919, el grupo principal era en gran parte regional, concentrado en la zona entre Michigan y
Carolina del Norte, con los Distritos de Michigan, Indiana, Ohio, Kentucky, Pensilvania,
Maryland, Virginia Occidental, y el del Sur (Virginia y Carolina del Norte). Había una presencia
simbólica en Kansas, Nebraska e Idaho. Seis años más tarde, la iglesia que ya se llamaba Iglesia
Peregrina de Santidad tenía distritos desde la costa oriental hasta la occidental, con la adición de
un distrito en Nueva York, con un gran aumento en Indiana, dándole primer lugar en total de
miembros, y con una extensión hacia el oeste en Illinois, Misuri, Oklahoma, Texas, Colorado,
Arizona y California.
Un cuarto resultado fue la expansión de la obra foránea. Cada uno de los grupos estaba apoyando
obra misionera en el extranjero. El conjunto de proyectos incluía obra en Guatemala, Alaska,
México, la India, Guayana Británica, Venezuela, Panamá, y tres distritos en la Unión de África
del Sur. Había a la vez en el Japón, Corea, y la China, veintiséis misioneros trabajando con otras
sociedades misioneras, que eran miembros de la nueva denominación, a quienes se incluían con
los demás como "nuestros misioneros.” Una tercera parte del dinero que pasaba por los fondos
misioneros denominacionales, aun hasta 1919, era para las sociedades en el oriente que no tenían
relación estructural con la iglesia.
El quinto resultado puede parecer menos importante, aunque llegó a tener un significado
importante con el paso de los años; la denominación ya tenía un nuevo nombre: la Iglesia
Peregrina de Santidad.
Simultáneamente con las uniones, se podía observar en la nueva iglesia los primeros
pasos de "intentar y errar" en establecer una oficina central funcional y la organización general
de la iglesia. La organización central de estilo suelto sin estructura e "invisible" que había
caracterizado los primeros años no resultaba eficaz para la denominación en su desarrollo. No
pocas de las primeras obras, tanto nacionales como foráneas, simplemente se evaporaron por
falta de una buena política, una supervisión adecuada, y un apoyo financiero suficiente. Las
uniones habían surgido en algunos casos del deseó de los grupos más pequeños de suplir estas
faltas, pero en realidad las acentuaron en el cuerpo grande.
Estos intentos de corregir las debilidades administrativas de la iglesia no eran bien eficaces.
Las dificultades se intensificaron a causa de las diferencias entre los dos superintendentes que
habían escogido. Cox...era líder veterano de la iglesia y hombre de perspicacia administrativa, y
Finch... era predicador de éxito y sobresaliente en el sentido devocional..., pero no le gustaban
los detalles de la administración.
En aquel entonces se propuso establecer la oficina central en conexión con la Universidad
de Santidad de Kingswood, una escuela bajo el control de la iglesia en Kingswood, Kentucky.
Allí Finch había establecido la oficina para la obra misionera en el extranjero. El orfanato de
Carlinville, Illinois, había sido trasladado allí. C. J. Taylor, presidente de la universidad y a la
vez editor del periódico denominacional, también vivía allí. Pero las juntas se reunían sólo
cuando querían hacerlo. Kingswood era un pueblito tranquilo con poco que ofrecer para las
oficinas centrales, y pronto desapareció el interés de establecer la sede allí, y se acabó todo
menos la congregación local.
Las finanzas continuaron dando problemas: el plan de 1922 hizo más complicado este
asunto en vez de resolverlo. Como los salarios de los dos superintendentes venían de distintas
fuentes, se pagaba el salario de Cox con dificultad, mientras siempre había dinero de las ofrendas
pro-misiones para el salario y los gastos de Finch. La obra en el extranjero prosperó. Finch
encontró que había cuarenta y un misioneros y sesenta y siete obreros nacionales que dependían
de su oficina por su sostén, requiriendo $3000 dólares cada mes. Era necesario un reajuste de la
política financiera, y parece que algo efectivo se hizo.
El superintendente nacional Cox no siguió el patrón de su predecesor Kulp cuando dejó
de depender del centro no denominacional de Cincinnati como fuente de los fondos misioneros y
para otros propósitos. Él guió a la iglesia en la dirección de una mejor organización y la lealtad
denominacional.
En 1926, la Asamblea General rechazó el propósito de Cox para que se estableciera una
junta unida para gobernar la iglesia en el ínterin de las asambleas generales, pero sí eligió a tres
superintendentes generales, encargando de nuevo a Finch con la supervisión de la obra en el
extranjero, y junto con Cox, a Seth Rees para supervisar la obra nacional. A la vez en esta
asamblea, se aceptó la Asociación de Beneficios Ministeriales como un proyecto
denominacional, previamente fundado y administrado por el Distrito de Indiana.
Ya en 1930, era bien evidente que tenía que haber una reestructuración de la iglesia y del
sistema de colección y manejo de finanzas. El problema tenía tres aspectos: la falta de
coordinación entre la obra en el extranjero y la iglesia americana, la falta de un plan financiero
práctico para los intereses de la iglesia general, y la falta de una sede central. Ahora había tres
superintendentes generales, uno para la obra foránea y dos para la obra nacional, todos sujetos a
la Asamblea General pero no responsables entre sí mismos, y todos tres eran miembros del
Concilio General, de la Junta General de Misiones en el Extranjero, y de la Junta General de
Misiones Nacionales. Ahora había nueve juntas generales contando las tres ya nombradas: la
Junta General de Publicaciones, la Junta General de Educación, la Junta General de
Fideicomisarios, la Junta General de la Casa Beula, la Junta General de Directores para el
Orfanato de Betel y la Universidad de Kingswood. Había además el Comité de la Política
Constitucional de la Iglesia.
Existían cinco oficinas centrales distintas para la iglesia. La oficina central para las
misiones en el extranjero bajo el Superintendente General Finch estaba todavía en Kingswood,
Kentucky, aunque se había trasladado la oficina de publicaciones a Cincinnati, Ohio. El
Superintendente General Cox funcionaba desde su centro en Greensboro, Carolina del Norte, y el
Superintendente General Rees funcionaba desde su casa en Pasadena, California. La sede legal
todavía estaba en Battle Creek, Michigan, donde Kulp había vivido y trabajado.
El problema financiero venía en parte de la herencia de los principios del movimiento
cuando todas las entradas eran de carácter voluntario. Había fracasado el plan de cuotas de
veinticinco centavos por miembro de 1922, y ahora en la práctica se financiaba todo por medio
de campañas no coordinadas. Durante el cuadrienio de 1926-1930, la tesorería de misiones en el
extranjero recibió $207,626 mientras todos los demás intereses de la iglesia general recibieron
menos de la cuarta parte de ese total: $8,337 en la tesorería general, $17,827 en la de misiones
nacionales, y $22,353 para el proyecto de las publicaciones.
Junto con los factores administrativos y económicos había algunos factores espirituales y
psicológicos de raíces profundas. Había un regionalismo que surgió de la manera en que la
iglesia se había originado — de pequeños grupos que operaban sobre bases regionales. También
había un fuerte espíritu de individualismo que dependía del concepto del individuo acerca del
liderazgo del espíritu Santo. Al buscar una relación personal con Dios, muchos habían tenido que
pasar por alto el liderazgo denominacional de las iglesias a que anteriormente pertenecían. Ahora
persistía la misma tendencia de ejercer independencia en el nuevo movimiento, e interpretar
cualquier intervención como "papismo". No había suficiente énfasis en el aspecto colectivo del
liderazgo del Espíritu al cuerpo en conjunto. Había, como resultado, una falta de lealtad y de
respeto para la autoridad. A la vez, había una falta de aprecio para la organización en sí. Las
desilusiones anteriores con las estructuras denominacionales y con las relaciones formales como
miembros de iglesias habían resultado en la desestimación de estos elementos de la vida
espiritual — muchos se hacían presentes para gozar de las bendiciones de las reuniones de
campamento; pero no se encontraban cuando había cargas que llevar.
3. La Asamblea General de 1930
El segundo período había pasado más allá de la serie de uniones a un punto decisivo con
la reestructuración de la iglesia general con una administración unificada. El tercer período prin-
cipiaría con los intentos de hacer funcionar eficientemente la nueva maquinaria.
C. Los Distritos
La mayor parte del desarrollo de los distritos se ha considerado con la historia de las
uniones, pero otro distrito se desarrolló aparte de ellas. La obra inicial en la provincia de Ontario,
en el Canadá, había menguado y varias iglesias pequeñas habían desaparecido por falta de un
liderazgo pastoral adecuado. Durante la década de los 1920, bajo el liderazgo de H. B. Jackson,
hubo un avivamiento, se establecieron nuevos puntos de predicación, se abrió en Protón una
nueva escuela bíblica, se inició un campamento, y luego se organizó oficialmente un distrito.
E. Las Revistas
Se ha relatado mucho acerca del desarrollo de las misiones mundiales con la historia de la
serie de uniones. Aquí se relata el desarrollo que no era resultado de éstas. En 1922, se había
dado inicio a un segundo esfuerzo en patrocinar las misiones en la India. A. E. Rassman, E. A.
Meeks y la Srta. Edit Stems eran los misioneros pioneros, trabajando en Benares y Janpur. Esta
obra prosperó más que la primera, aunque era un campo difícil. Dieron prioridad al evangelismo,
y operaron a la vez una clínica y una escuela. En 1942, se entregó la obra a la Sociedad
Misionera Oriental.
El relato principal misionero del segundo período trata del imponente inicio de la obra en
México. El fundador de esta obra fue Francisco H. Soltero, nacido en Chihuahua, México, en
1892, pero traído a los Estados Unidos a la edad de doce años y criado a la madurez allí.
Después de su conversión asistió la Universidad de Santidad de Kansas, donde en 1918 se casó
con Nettie Winans, de la facultad. Trabajaron entre la gente de habla hispana en Nuevo México
por un tiempo, y luego recibieron el llamamiento de Dios a México. Seth C. Rees se dio cuenta
que la mano de Dios estaba sobre los Soltero, y con el apoyo de la Iglesia Peregrina en California
los Soltero llegaron a San Luis Potosí, México, en 1920 para iniciar la obra.
Se realizó la primera obra en un salón alquilado en San Luis, y se dio prioridad a un
ministerio en las cárceles donde el primer predicador fue convertido y las primeras clases para
obreros cristianos se enseñaron. Pronto llegó una invitación para que enviaran a un misionero a
un remoto pueblo en la sierra, y cuando Soltero respondió afirmativamente, los indígenas se
presentaron dentro de poco para llevarlo de vuelta consigo. En enero, 1922, Soltero y un colega
de la misión hicieron un viaje de tres días a caballo y encontraron gente abierta y deseosa del
evangelio. A pesar de intensa oposición y violencia, un gran avivamiento estalló, primero entre
los indígenas Otomíes y luego entre el grupo más numeroso de los aztecas. Pueblos enteros
fueron transformados.
En 1926 el gobierno mexicano hizo un esfuerzo determinado de poner en vigencia una
ley de hacía mucho tiempo que tenía el intento de restringir el poder de la Iglesia Católica
Romana, pero a la vez estorbó la obra de otros grupos. Excluyó a todos los sacerdotes y
ministros menos los que habían nacido en el país, clausuró todos los salones alquilados, obligó a
que todas las propiedades fueran escrituradas al gobierno, y prohibió las reuniones al aire libre.
Empero, Soltero era mexicano nacido en el país y podía continuar con su obra. Sería difícil
estimar demasiado la importancia de esta circunstancia providencial. Se llevó a cabo la primera
convención y conferencia en Valles el 10 al 15 de marzo, 1925. Algunos de los delegados
caminaron ciento diecinueve kilómetros para asistir; no obstante, hubo una buena asistencia y un
ambiente victorioso.
Plan general de temas y lecturas
Si bien la Asamblea General había dado una solución legislativa a los problemas
administrativos y financieros que la iglesia enfrentaba, resultó difícil y aun doloroso ponerla en
práctica. Por el lado positivo había el carisma de uno de los Superintendentes Generales, Seth C.
Rees. Aunque tenía sesenta y seis años, hizo sonar el llamamiento a un avance agresivo: "No
queremos frenos de doble tracción ni ningún otro tipo de frenos. Queremos traspaladores de
carbón. Tenemos que salir de la misma rutina y alejarnos de ella, fuera de los rodados y los
surcos hechos desde hace mucho tiempo".15 La iglesia se animó tras su amado y estimado líder.
Por el lado negativo había muchos problemas. Antes de la Asamblea General se había
atrasado dos meses el apoyo financiero para las misiones en el exterior. Los efectos de la
depresión económica nacional, junto con la decisión extremista de suspender todos los fondos
especificados en el nuevo presupuesto, disminuyeron las contribuciones hasta el punto de
desaparecer. El Editor W. C. Stone se vio forzado a emitir llamadas desesperadas para evitar el
desplome del programa misionero y proteger a los misioneros del desastre personal.
Eventualmente tuvieron que abandonar el aspecto del nuevo plan que prohibía los fondos
especificados.
Un sitio para las oficinas centrales también presentaba problemas. Tanto Kingswood
como Frankfort proporcionaron propiedades junto con sus invitaciones para la ubicación de las
oficinas centrales. Sin embargo, Indianápolis fue escogida, y no había propiedad lista para
acomodar las oficinas. No había dinero en la tesorería denominacional, y la peor depresión
económica en la historia azotaba la nación. Nuevamente intervino el Editor Stone y encontró una
casa en la Cl. Norte Capital #839 que se alquiló por $35 mensuales, y se trasladaron las oficinas
a aquel lugar desde Cincinnati en octubre de 1930.
El nuevo tesorero no duró mucho; dentro de poco renunció su cargo. La Sra. Edna Neff
ofreció sus servicios en forma transitoria para ayudar con la contabilidad. Luego surgió
confusión acerca de la autoridad de los "secretarios ejecutivos" de los comités departamentales.
Unos opinaban que el título indicaba que tenían una autoridad completa, pero otros no entendían
así. Se solucionó el asunto en una reunión extraordinaria de la Junta General el 25 de noviembre
de 1930, al aprobar un plan ilustrado de responsabilidades preparado por el Secretario General
Paul Thomas.
En realidad hacía falta un hombre que podría hacer funcionar el nuevo plan. Seth Rees
comenzaba a sufrir limitaciones físicas por causa de su edad, y su verdadero interés principal era
el evangelismo, y no la administración. El editor también sufría de impedimentos físicos. Como
se mencionó, el tesorero había renunciado. Stone hizo una llamada de urgencia al Secretario
General P. W. Thomas, pidiéndole que viniera para ayudar. Thomas vino de Colorado a
Indianápolis tarde en el año 1930, con la intención de asistir en forma transitoria a la iglesia
general, pero allí se quedó sirviéndola, hasta cuando se jubiló en 1968. Charles L. Slater, quien
había tenido éxito en levantar fondos para las misiones, fue escogido como "Secretario General
de la Obra", y le dieron la tarea de hacer promoción a favor del nuevo plan financiero para
persuadir a los distritos a apoyarlo. Citaron a E. V. Halt, evangelista activo de Terre Haute,
Indiana, a Indianápolis por sus capacidades de contador. Con el tiempo Halt salió elegido al
cargo de Tesorero General, en 1933, y como Paul Thomas, continuó en varios cargos hasta
jubilarse en 1966.
El equipo de Thomas y Halt tomó los pasos necesarios para establecer una administración
eficaz. Trasladaron las oficinas a una casa más amplia en la Calle North Delaware #1609. En ese
lugar la librería y la oficina de El Apologista ocuparon piezas que anteriormente habían servido a
una dama pudiente como cocina y despensa. El contador hacía uso de la sala, y el secretario, del
comedor. Tanto la familia del Secretario General Thomas como la del Tesorero General Halt
vivían en la casa, y había un dormitorio para huéspedes reservado para el Superintendente
General. El desván del tercer piso sirvió como dormitorio para los miembros de la Junta General,
y una sala grande de juegos servía para las reuniones de la Junta. Thomas ayudó en muchas
maneras. Sirvió como Tesorero General (1931-33) y ayudó al Superintendente General de las
Misiones en el Extranjero (1930-34) cuando escribió la política de la Junta General para las
misiones (1930-31) y visitó a África en 1934.
El Rvdo. Seth Rees mantuvo un horario pesado durante los primeros años del cuadrienio,
a pesar de su edad. Viajó por todo el continente participando en convenciones, conferencias y
campamentos. En uno de sus últimos viajes visitó al Caribe y a la América del Sur, de donde
regresó lleno de elogios por los peregrinos de la Indias Occidentales. Pasó sus meses finales en
retiro forzado, con dolores y debilidades considerables, y murió el 22 de mayo, 1933. Walter L.
Surbrook le sucedió, habiendo servido como Primer Ayudante al Superintendente General
cuando Hodgin renunció.
B. Cisma en el Oeste
Durante el segundo cuadrienio del tercer período hubo un cisma que gravemente afectó
uno de los distritos. El punto céntrico del cisma se basaba en la personalidad y el ministerio de
uno que antes era Superintendente General, el Rvdo. R. G. Finch. El había dirigido la obra
misionera foránea desde 1922 a 1930, y era altamente estimado como evangelista y líder
espiritual. En la Asamblea General de 1926, ejerció una influencia dominante, pero los factores
de la aparente competencia entre la obra misionera nacional y la obra en el extranjero, su énfasis
legalista, y los conflictos personales con unos de los demás líderes, en conjunto disminuyeron
paulatinamente esa influencia. En 1930, cuando hubo cambio de estructura en la iglesia, Finch
quedó afuera, con la excepción de un oficio especial que llevaba el título de evangelista general
que se creó para él. Comenzó a servir en esa capacidad con tranquilidad, pero dentro de poco
estaba dirigiendo "conferencias de oración" a las cuales invitaba a los ministros a asistir, pasando
por alto la autoridad distrital y general. Hacía en dichas conferencias un fuerte énfasis sobre la
necesidad de la iglesia morirse y volver a sus principios pentecostales que puso la base para un
eventual cisma.
Finch fue conocido por la gente del Distrito de Rocky Mountain, siendo el centro de la
obra Colorado Springs, y con el tiempo fue llamado a ser pastor de la iglesia en Colorado
Springs. En ese lugar, su personalidad y sus métodos causaron inquietudes y reacciones. La
sucesión de Walter L. Surbrook a la superintendencia general cuando murió Seth Rees dio
impulso a una acción más definitiva. Finch y sus asociados buscaron consejo legal para poder
posesionarse de la propiedad de la universidad bíblica en Colorado Springs, pero la Junta
General y el Consejo Ejecutivo se enteraron de los planes, sacaron al superintendente distrital
que favorecía a Finch y a Finch mismo de la junta de directores de la escuela cambiando así el
balance de poder en esa junta, y salvaron la propiedad.
En seguida, Finch se retiró de la Iglesia Peregrina para fundar la Iglesia Misionera de
Emanuel; abrió una iglesia y una escuela en Colorado Springs, y llevó consigo a mucha de la
gente local además de algunos alumnos y miembros de la facultad de la universidad. Varias
iglesias del distrito quedaron decimadas por el trastorno, pero la obra peregrina perduró;
encontraron nuevos miembros para la facultad, y nuevos alumnos; algunos de los ministros y
laicos regresaron, y a fin de cuentas, quedaron pocos rastros del disturbio.
Aun al final del período, la mayor parte de los miembros se encontraba al oeste del Río
Misisipí, siendo Indiana, Michigan, Ohio, Pensilvania-Nueva Jersey y el del Sur los distritos de
mayor fuerza. Con el tiempo, fueron subdivididos estos distritos, principiando con el nuevo
Distrito de Pittsburgh, Pensilvania en 1939.
Se considerará mucho de la actividad de las Asambleas y Conferencias Generales (el
término Conferencias fue adoptado en 1942 y empleado en pleno en 1946) con la historia de los
relatos departamentales, pero un asunto de controversia que iguala un problema similar en la
Iglesia Metodista Wesleyana y en casi la misma época tenía que ver con el uso del anillo de
boda. Un memorial presentado a la Asamblea General en 1938 propuso la enmendación del
pacto de membresía para que se prohibiera el uso del anillo de boda de parte de los miembros de
la iglesia. Siguió un debate caluroso, pero devolvieron todo el asunto a la mesa. No fue la
primera vez que semejante debate ocurriera, ni la última; sin embargo, los proponedores de la
prohibición del anillo de boda nunca pudieron ganar el apoyo necesario para hacerlo un criterio
de membresía.
La Asamblea General de 1942 intentó armar maquinaria para el nombramiento de
capellanes de la Iglesia Peregrina para las fuerzas armadas, pero el proceso no se perfeccionó
hasta más tarde por medio de la Asociación Nacional de Evangélicos.
En esta asamblea, ordenaron la incorporación de la Iglesia Peregrina de Santidad en
Indiana donde ya tenía su sede. También adoptaron un plan más adecuado para proveer
pensiones para los ministros: fue basado en el pago de un porcentaje del salario de los ministros
participantes y la metódica remesa de éstos de parte de las iglesias o agencias que los empleaban.
Fue incorporado en 1947 como el Plan Peregrino de Pensión y resultó ser una operación muy
sólida y beneficiosa.
La Conferencia General de 1946 presenció la finalización de una de las fases más antiguas del
servicio social de parte de la iglesia — las casas de rescate para muchachas y mujeres. La última
que se operaba se clausuró mayormente a causa del incremento de reglamentos estatales y
nacionales que estorbaban los aspectos espirituales de la obra.
Este período (1930—1946) fue uno de los más difíciles de todos para las escuelas de la
Iglesia Peregrina de Santidad. En 1930 había un total de ocho escuelas, cuatro bajo la iglesia
general, y cuatro distritales. Aun en tiempos normales éstas resultaban demasiadas para que
diecisiete mil miembros las apoyaran de manera adecuada. Ya la Gran Depresión económica
comenzaba a hacer sentir sus efectos. La Escuela Bíblica y Literaria de Greenwood en Kentucky
se vio forzada a cerrarse en 1931, y la Universidad Peregrina y Seminario Teológico de
Frankfort, Indiana, fue obligado a suspender sus operaciones en 1932. Todas las escuelas
sintieron la presión, y para 1933, la escuela bíblica en Greensboro, Carolina del Norte y la
academia en Shacklefords, Virginia, fueron clausuradas. Por un breve período a partir de 1937,
el Departamento de Misiones Nacionales hizo funcionar una escuela en el Distrito de Idaho-
Washington, pero pronto se cerró por falta de interés y apoyo.
Las otras dos escuelas del oeste mantuvieron sólo una existencia marginal por la escasez
de sostenedores al oeste del Misisipí, y eventualmente la de Pasadena, California, se cerró y sólo
se abrió de nuevo cuando fue unida con una de otra denominación. La escuela en Allentown,
Pensilvania, mejoró poco a poco su situación, alcanzando en 1931-32 el número máximo de
matrículas hasta aquel entonces. El presidente H. D. Dieter llevó a cabo una cruzada financiera
en los distritos del este, obtuvo una nueva carta constitucional e incorporó la escuela con base en
el apoyo de los distritos de la zona asignada a ella y así estableció una de las primeras afinidades
zonales de éxito. Con el tiempo, otras partes de la iglesia siguieron este ejemplo.
Hubo mejoramiento durante los últimos años del período. En 1939, se abrió nuevamente
la escuela en Frankfort, y en la primavera de 1940, Owosso en Michigan dio informe de 139
alumnos matriculados de quince denominaciones y de catorce estados. El cuerpo estudiantil en
Allentown crecía por primera vez en la década, y comenzaron a ver nuevos edificios en el plantel
de la universidad. Para el año 1940 se había comprado una propiedad en Kernersville, Carolina
del Norte, para una nueva escuela y se hicieron planes para abrirla en 1946; el Superintendente
General Surbrook se retiró de los cargos del liderazgo denominacional para asumir la presidencia
de ella.
En 1931, la Junta General aprobó una Política con Referencia a las Instituciones
Educacionales, y ésta con las enmiendas posteriores ayudó a la iglesia a establecer su rumbo en
esta área difícil. Dicha Política hacía provisiones para la cooperación entre escuelas e iglesias,
exponía las normas morales y espirituales para las escuelas, designaba áreas geográficas de
apoyo financiero y estudiantil a las instituciones, y regulaba la incorporación legal de las
entidades y su supervisión de parte de la iglesia general por medio de informes y asesores. Fue
revisada en 1937 ésta política, con enmiendas que hacían provisión para una universidad
denominacional central, y la división de la iglesia en cuatro zonas, cada una de las cuales se
limitaría a operar sólo una escuela, y el requerimiento que cada zona escolar proveyera para
cuatro años de bachillerato, dos años de estudio teológico básico y tres avanzado, y un curso
universitario de dos años.
Durante este período, hubo una transición en el liderazgo editorial y por primera vez se
estableció el nuevo oficio de Publicador General. W. C. Stone quien había servido como editor
desde 1924 y había ayudado a conseguir a hombres claves que habían llevado la iglesia por la
transición a una existencia viable como denominación, ya necesitaba ayuda en su debilidad
física. Fue nombrado Paul W. Thomas como Editor Ayudante desde 1931 a 1933, y después,
Henry J. Olsen como Editor Asociado dándole a Stone una licencia de seis meses, pero él nunca
pudo volver a sus deberes, y Olsen llegó a ser Editor General en 1934, puesto que ocuparía hasta
1946.
El otro oficio relacionado con las publicaciones se desenvolvió como una doble
responsabilidad para E.V. Halt quien había servido como Tesorero General por la mayor parte de
este período y aún más allá. Al principio le nombraron como Administrador de la Casa de
Publicaciones Peregrinas, luego como Agente de Publicaciones desde 1946 a 1966.
La Iglesia Peregrina, en contraste con la Metodista Wesleyana, no tenía su propia prensa
por muchos años, sino que contrataba con otras empresas esos trabajos. En 1930, la producción
de El Apologista Peregrino de Santidad y el manejo de una creciente cantidad de literatura para
la escuela dominical eran las responsabilidades principales en cuanto a las publicaciones. De
manera típica entre las denominaciones más pequeñas, la publicación del órgano oficial resultó
ser una empresa con más daños que lucros financieros. Continuamente había déficit, y Halt hizo
frente a este problema por medio de un negocio lucrativo de librería que a la vez ampliaba su
servicio por medio de pedidos y ventas por correo, cuyas ganancias subvencionaban la
publicación del periódico de la iglesia.
A través de los años se había aumentado la presión a que los oficiales de la iglesia
proveyeran literatura propia para la escuela dominical, en vez de simplemente vender la que
producían otros grupos. En 1934, aprobaron tal resolución y la refirieron a la Junta General para
ponerla en efecto. La Junta aprobó la producción de una sería de revistas trimestrales para
adultos, maestros e intermedios, y hojas semanales de lecciones. Del año 1934 a 1946 las ventas
de literatura para la escuela dominical por cuadrienio incrementaron de $54,364 a $158,349, y el
total de ventas de la Casa de Publicaciones incrementó de $78,355 a $313,756.
El desarrollo creciente de la iglesia con las divisiones en departamentos, que requerían
que se nombrara nuevos oficiales generales, y la cantidad creciente de negocios manejada por la
Casa de Publicaciones obligaban a los oficiales de la iglesia a buscar algo más allá de oficinas
centrales de tipo residencial. En enero, 1945, la Junta General aprobó la compra de un edificio de
seis pisos en Indianápolis. Estaba en venta por $70,000, aunque el costo de su construcción fue
evaluado en $387,000, habiendo sido perdido por juicio hipotecario y descuidado en cuanto a
mantenimiento y reparaciones. Fijaron una meta de $150,000 para comprar el edificio, renovar y
hermosearlo, y comprar equipo de imprenta para la Casa de Publicaciones. Ésta contribuyó
$60,000 al fondo, y se recibieron $41,000 adicionales por ofrendas de toda la denominación. En
julio, 1945, las oficinas fueron trasladadas al nuevo edificio y ubicadas en los pisos superiores
donde también había apartamentos para arrendar; el depósito de libros fue ubicado en el primer
piso, y el nuevo equipo de imprenta, en el sótano.
F. Las Misiones Mundiales
1. LA ORGANIZACIÓN
2. LOS CAMPOS
Los acontecimientos más notables en los campos misioneros durante este segundo
período tenían que ver con la extensión del evangelio a nuevas zonas. Significativamente, cada
campo que experimentó desarrollo marcado fue visitado por Paul. W. Thomas en los años 1934 y
1935: sin duda estos contactos tenían efectos beneficiosos tanto en los campos como en el
liderazgo de este hombre quien llegó a ser Secretario de Misiones en este tiempo.
El primer misionero peregrino que viajó desde África del Sur a Rhodesia del Norte (ahora
Zimbabwe) fue Ray Miller, en 1942. Él con otros estableció una obra temporal allí en ese año.
Una enfermedad abrevió la estancia de los Miller, y los demás misioneros peregrinos se juntaron
a una misión de los Hermanos en Cristo, atraídos por el lamento inolvidable de una anciana de
los Batonga: "Estamos perdidos y no podemos encontrar el camino a Dios". Era el año 1933
cuando Alfredo Reynolds y su familia llegaron a Rhodesia, y los otros misioneros peregrinos
pudieron reunirse con su propio grupo denominacional. En el verano de 1934, Reynolds y el
entonces Superintendente General Paul Thomas hicieron una gira de visitación a los Batonga,
caminando 320 kilómetros por el valle del río Zambezi, río arriba. Celebraban cultos religiosos
en el camino, por la mayor parte los primeros jamás celebrados en la zona; obtuvieron permiso
del gobierno y pronto establecieron un centro misionero y una clínica. Después de la muerte
prematura de Reynolds en 1937, a la edad de treinta y cuatro años, los R. E. Strickland fueron los
líderes del campo que se convertiría en el más grande de la iglesia en términos de personal
misionero y obra institucional.
Los misioneros de la zona del Caribe habían extendido la obra peregrina a la costa
nordeste de Sudamérica, a la Guiana Británica, conocida más tarde como Guayana. El país
estaba cubierto de una selva muy maciza, con casi toda la población concentrada en la costa y
sólo unos 20,000 del pueblo amerindio en el interior. Se estableció la obra peregrina en la ciudad
capital de Georgetown y allí Paul Thomas llegó de visita oficial. Allí se desarrolló una de las
congregaciones peregrinas más numerosas del mundo, con unos ochocientos en asistencia en los
cultos principales en 1936. Para aquel entonces, en cuanto a personal, había veinte obreros
nacionales entrenados por los misioneros. En la década de los '30, se vio la conversión milagrosa
de un importante líder nacional y la expansión de la obra al interior. El líder era James Watson,
cuyos padres le habían traído desde Barbuda. Sirvió por un tiempo como acólito católico
romano, y más tarde trabajó en la selva en el interior del país, donde providencialmente se le
salvó la vida en varias ocasiones. Fue guiado a Cristo por una visión singular.
En mi visión, me veía leyendo oraciones de un libro de oración. De repente vi una
mano, mano penetrada por un clavo, y parte de un brazo. De inmediato reconocí la
mano del Salvador. Esta mano cogió mi libro de oración y lo tiró al suelo. Me dio
un librito de pasta roja en el cual aparecían en letras de oro estas palabras — La
Iglesia Peregrina de Santidad.
Tenemos un dicho nacional: "Si le viene un sueño o una visión, pídale a la primera
persona con la que se encuentre que le dé la interpretación, y le dirá el significado
verdadero". Resolví preguntar a la primera persona con quien me encontrara a qué
iglesia asistía.16
El primer hombre con quien James Watson se encontró después de su sueño fue un indio
oriental que era miembro de la Iglesia Peregrina de Santidad. Watson se convirtió y luego ayudó
a mostrar el camino a la extensión de la obra en el interior. Conocía la zona y tenía una carga
especial por estos pueblos. Dos años después de viajar Watson y un misionero por estas regiones,
se habían establecido unos dieciséis puntos de predicación con la completa subvención financiera
de parte de la congregación de Georgetown para su propio proyecto misionero nacional. Aún
después, la obra siguió creciendo.
La obra próspera peregrina en las Filipinas se desarrolló con base en las migraciones de
los filipinos a California para trabajar, y allí, en Alta Loma en particular, bajo el liderazgo
pastoral de los Garnett Palmer, escucharon la predicación de la santidad bíblica por los
peregrinos. Celebraban reuniones en la iglesia y a la vez en los campos de trabajo con los
filipinos. Muchos se convirtieron y para el año 1932 unos habían regresado a las Filipinas,
llevando consigo su amado evangelio. Dentro de poco llegaron cartas a las oficinas centrales
peregrinas pidiendo ayuda para dar cuerpo a una nueva obra peregrina de santidad en las
Filipinas y establecer una escuela bíblica para la preparación de obreros cristianos. En enero de
1934 el grupo de California mandó de vuelta a C. T. Bayalog a las Filipinas para ayudar en el
desarrollo de la nueva iglesia. En diciembre del mismo año, Paul Thomas, Secretario General de
las Misiones en el Extranjero, llegó al campo. Su visita ayudó a proveer orientación para la obra
espontánea, y le volvió a casa con el propósito de facilitar el desarrollo de este campo. En 1937,
se mandó a la familia R. K. Storey para ofrecer el primer liderazgo misionero, y para 1939 se
había dado inicio a una escuela bíblica.
Uno de los relatos más emocionantes de obra misionera estaba en desarrollo.
Uno de los asuntos de mayor preocupación para la Iglesia Peregrina de Santidad durante
este período fue el de las instituciones educacionales. El deseo de progresar en esta área llegó a
tal punto que para el cuadrienio de 1954-1958 la Conferencia General eligió a un Secretario de
Educación de tiempo parcial.
En 1946, el Superintendente General Walter L. Surbrook declinó posible reelección para
ser presidente de la nueva universidad en Kernersville, Carolina del Norte. La nueva escuela se
abrió en el otoño de 1946, y sirvió con algo de éxito a la iglesia hasta 1968, el tiempo de la unión
con la Metodista Wesleyana.
La denominación, bajo mandato de la Conferencia General en 1951, dio atención a la
creación de una universidad de estudios superiores en las artes liberales. Hasta aquel entonces,
las escuelas de la iglesia eran en su mayor parte, academias, universidades de estudios básicos de
dos años, y escuelas bíblicas. Para el año 1951 la Junta General había acordado establecer la
universidad de artes liberales en relación con la escuela existente en Owosso, Michigan, pero las
negociaciones necesarias no se finalizaron hasta 1957. En mayo de 1959, eligieron a Paul F.
Elliott como presidente suplente de la universidad que antes se llamaba Universidad de Owosso,
cargo que desempeño hasta su elección como Superintendente General en 1966 Elliott hizo un
noble esfuerzo para establecer la nueva institución sobre un fundamento sólido. Se realizó un
aumento considerable del cuerpo estudiantil y el ensanchamiento del plantel y sus ambientes,
aunque no había podido lograr un éxito completo aun en el tiempo de la unión con la Iglesia
Metodista Wesleyana en 1968.
Otro cambio significativo ocurrió con referencia a las escuelas occidentales. En 1958, la
Universidad Bíblica de Colorado Springs, Colorado, se trasladó a Bartlesville, Oklahoma. Luego
acordó unirse con ésta la Universidad Peregrina Occidental en Pasadena, California, unión que se
efectuó en 1960. En ese año, la nueva institución, la Universidad Peregrina Central, dio inicio a
su carrera de servicio. A pesar del esparcimiento de los distritos occidentales que la apoyaran, la
nueva escuela prosperó.
En 1960 se lanzó un programa de progreso para la Universidad Peregrina Oriental en
Allentown, Pensilvania, y hubo mejoría de plantel, pero las visiones de mayor apoyo financiero y
de un alto nivel de éxito no se realizaron.
La Universidad Peregrina de Frankfort, Indiana, continuó su servicio a la denominación,
y por la generosidad de los que la apoyaban fielmente, pudo mejorar significativamente el
plantel.
En un asunto estrechamente relacionado con las instituciones educacionales, la
Conferencia General de 1958 estableció en la sede denominacional una Agencia de Cursos de
Estudios Ministeriales para supervisar los estudios por correspondencia de los obreros
ministeriales que no se matricularan en las instituciones formales, ayudando así a elevar las
normas y la eficacia de este tipo de preparación.
E. Las Publicaciones
H. La Educación Cristiana
Así como entre los metodistas wesleyanos se aumentaban indicios de una polarización
entre los de tendencias legalistas con relación a varios aspectos de la vida cristiana y los que
tendían a aceptar unas diferencias individuales, también durante los años 1950 a 1960 se
aumentaban entre los peregrinos dichos indicios. Las diferencias se agudizaron en el Distrito de
Nueva York, y la controversia se centraba en tres asuntos: el uso del anillo de bodas, el casarse
de nuevo de personas divorciadas, y la televisión.
En la conferencia distrital de Nueva York en 1962, el comité de resoluciones
permanentes propuso que el distrito afirmara su derecho de establecer sus propias reglas de
membresía y así se hizo. El Superintendente General que presidia la sesión desechó la resolución
por estar fuera de orden, pero su decisión fue apelada y volteada. Siguieron numerosas consultas
entre los líderes denominacionales y distritales. Por fin, cuando la Junta General preguntó al
superintendente distrital si él podría servir bajo el Manual, él contestó negativamente. El
Concejo Ejecutivo le sacó del oficio el 13 de febrero de 1963, y de inmediato, la parte disidente
del distrito volvió a sesionar lo que llamaban una "conferencia distrital" y formaron una nueva
organización bajo el nombre, "La Iglesia Peregrina de Santidad de Nueva York,
Incorporada". Algunas treinta iglesias estaban involucradas, y éstas quedaron con las
propiedades, tomaron posesión de los tres terrenos de campamentos distritales y comenzaron a
publicar su propio periódico. Se llevó el asunto a las cortes civiles, pero no se logró la decisión
final hasta después de la unión con la Iglesia Metodista Wesleyana en 1968, y por fin se llegó a
un acuerdo amistoso en 1976 cuando el grupo disidente dejó de reclamar autonomía, pidió
permiso para retirarse y pagó una cantidad simbólica por las propiedades que ocupaba.
El unirse con otra iglesia no era problema para los peregrinos tal como lo era para los
metodistas wesleyanos. Se habían unido muchos pequeños grupos eclesiásticos con el afluente
principal en el transcurso de los setenta y un años de la existencia de la denominación. Así, la
unión de dos cuerpos más o menos parejos no evocaba malos recuerdos del pasado. Se había
discutido con los metodistas wesleyanos acerca de la unión temprano en los años 1920. Parece
que las discusiones formales empezaron cuando el Dr. F. R. Eddy, Presidente de la Conferencia
General Metodista Wesleyana y Agente de Publicaciones, se reunió con los miembros de la Junta
General Peregrina y los superintendentes distritales en Indianápolis el 11 de mayo, 1944. Hubo
otra reunión en octubre del mismo año, pero no siguieron adelante con el asunto en aquel
entonces. Negociaron más en serio en los últimos años de la década de los 1950, y en 1958, la
Conferencia General Peregrina de Santidad aprobó la unión por un voto positivo de más de la
mayoría necesaria de las dos terceras partes. Pero en 1959, la Conferencia General Metodista
Wesleyana, por un solo voto, no logró el voto mayoritario necesario.
En 1962 la Conferencia General Peregrina autorizó la renovación de negociaciones y la
Conferencia General Metodista Wesleyana de 1963 hizo lo mismo. En la primera reunión de la
Comisión Unida sobre la Unión el 6 de marzo, 1964, cinco cuestiones de interés se identificaron:
el nombre, el proceso de legislación constitucional, las prerrogativas de la superintendencia, el
efecto de la unión sobre la organización de distritos o de conferencias, y la coordinación de
escuelas. Formaron comités para tratar cada asunto. Para 1966, la Comisión había desarrollado
una Base para la Unión y una Constitución, y había hecho preparativos para sesionar
Conferencias Generales en ambas denominaciones un año antes de la fecha programada para la
unión; los peregrinos en Indiana y los metodistas wesleyanos en Nueva York. Éstos votaron
primero, y esta vez el voto superaba la mayoría necesaria; comunicaron el resultado por teléfono
a los peregrinos, quienes en seguida dieron un voto afirmativo por la diferencia de 229 a 73.
Restaba que los metodistas wesleyanos lo ratificaran a nivel distrital y local, lo que hicieron
posteriormente, pero éste fue el voto decisivo para los peregrinos, de acuerdo con su ley
eclesiástica. El 25 de junio, 1968, se reunió la última Conferencia Internacional de la Iglesia
Peregrina de Santidad, en Indiana, para recibir los informes y pasar la antorcha del evangelismo
de santidad a la nueva y más grande iglesia.
NOTAS
1) Constitution and Bylaws of the International Holiness Union and Prayer League
2) Hills, A. M., A ñero ofFaith and Prayer, pág. 159
3) Rees, Paul S., Seth Cook Rees, the Warrior Saint, pág. 45
4) Rees, Paul S., op. cit., pág. 37
5) Minutes of the General Assembly of the Pilgrim Holiness ChurcK Sept 8-14,1926, pág. 36
6) Constitution
7) Constitution, Article I
8) Constitution, Article V
9) Constitution, Article I
10) Standley, M. G., My Life as I Have Lived It For Christ and Others, pág. 50
11) Manual ofthe Apostolic Holiness Union (1905), pág. 2-3
12) Manual of the Apostolic Holiness Union and Churches (1906), pág. 17-19
13) Knapp, M. W., Shall We Send Them?, en el Revivalist, Jan. 5, 1899, pág. 9
14) Minutes of the General Assembly of the Internmonal Holiness ChurcK November 18-24,1919,
pág. 12
15) Minutes of the General Assembly of the Pilgrim Holiness ChurcK 1930, pág. 44
16) Unto the Uttermost, J. Maxey Walton, pág. 29-30
Plan general de temas y lecturas:
La Comisión Unida sobre La Unión, que dio informe a las Conferencias Generales de la
Iglesia Peregrina de Santidad y la Iglesia Metodista Wesleyana de 1966, había trabajado
diligente mente para producir los documentos básicos que se someterían a votación de parte de
las Conferencias Generales, y posteriormente de parte de las conferencias anuales y las iglesias
locales de la Iglesia Metodista Wesleyana. Estos documentos básicos eran conocidos como la
Base para la Unión y La Constitución. La Base para la Unión trataba la recepción mutua de
miembros, el contenido del futuro Manual, la representación pareja de miembros ministeriales y
laicos en las conferencias, los oficios generales, el comité de los preparativos y la política para la
Conferencia General de Unión, las fronteras de las conferencias anuales y los distritos y nuevos
alindamientos, y el problema de las escuelas y sus sostenedores. La Constitución estaba basada
en la distinción metodista wesleyana entre la ley constitucional y la ley estatuaria, y siguió el
modelo de la Constitución Metodista Wesleyana con muchos ajustes para acomodar términos y
costumbres de los dos grupos. La Constitución abarcaba la doctrina, las normas de conducta, y
los principios de la política. Así, cuando el voto para la Unión fue tomado, ya había acuerdo en
cuanto al esquema — a grandes rasgos — de lo que sucedería después. Sólo restaba insertar los
detalles.
En julio de 1968, se unieron los periódicos, The Wesleyan Methodist (El Metodista
Wesleyano) y The Pilgrim Holiness Advócate (El Apologista Peregrino de Santidad) para formar
The Wesleyan Advócate (El Apologista Wesleyano). En los meses subsecuentes, se unificaron las
operaciones de publicaciones en Marión, Indiana, junto a las demás funciones de la sede. En
1972, se separó el oficio del Publicador General de los que la Conferencia General elige, y éste
se convirtió en empleado de la Junta General de Administración.
Simultáneamente con la reunión de la Conferencia General de 1976, la Casa Wesleyana de
Publicación presentó tres libros de gran interés que había publicado. Uno es el nuevo himnario,
Himnos de Fe y Vida, publicado en conjunto con los Metodistas Libres después de muchos años
de estudio y planificación. Los dos restantes formaban parte del proyecto de un juego de tres
conocido como La Serie de la Historia Wesleyana. Uno es la cuarta edición revisada de la
Historia de la Iglesia Metodista Wesleyana por I. F. McLeister y R. S. Nicholson, ahora
intitulado Conciencia y Compromiso: la Historia de la Iglesia Metodista Wesleyana. El otro es
la historia de la Iglesia Peregrina de Santidad por Paul Westphal Thomas y su hijo, Paul William
Thomas, bajo el título Los Días de Nuestro Peregrinaje: la Historia de la Iglesia Peregrina de
Santidad. Melvin Dieter y Lee M. Haines habían editado ambos libros de historia para la
publicación.
El período después de la unión fue de crecimiento rápido para la Iglesia Wesleyana. Los
datos de los informes a la Conferencia General de 1984 demostraron que el incremento neto del
total de miembros a nivel mundial durante los dieciséis años era 57,578, aproximadamente el
mismo total de miembros de cada una de las dos iglesias antes de unirse. La tasa del crecimiento
estaba acelerando: para el cuadrienio de 1980-1984 fue de 3.25% al año.
En los Estados Unidos, el Canadá y las Islas Británicas, el total de miembros en plena
comunión había aumentado en 46%; el total de toda clase de miembros (en plena comunión, en
preparación, juveniles, etc.), en 36.2%; y los ingresos, en 220%. El promedio de miembros de las
iglesias locales había aumentado desde 41 hasta 62.1. Se había registrado una ligera reducción en
el promedio de asistencia a la escuela dominical.
Para la iglesia mundial, el total de los alistados en las escuelas dominicales fue 295,698,
más 5,467 de la Misión General Emanuel del Japón, y el total de miembros fue 172,188 más
11,261 en el Japón. De los EE. UU., el Canadá y las Islas Británicas, el total de miembros fue
113,054 y la asistencia los domingos por la mañana fue 142,025.
Las palabras con que el Dr. Roy S. Nicholson concluye la Historia de la Iglesia
Metodista Wesleyana son apropiadas también para la Iglesia de hoy:
"El futuro es tan brillante como las promesas de Dios". El ayer pasó. El
mañana no ha llegado aún. Éste es nuestro día. Tenemos que ser realistas en
nuestra evaluación y trato de las necesidades de este día. No debe haber
disminución ninguna de normas doctrinales y morales; han sido probadas a
través de los años. Dios las ha vindicado en cada enfrenta-miento. Hay mucho
para inspirar como también para animar. Es imposible ser neutral o estático.
Nuestra Iglesia tiene que avanzar agresivamente para la gloria de Dios. ... Sea
la oración de cada Wesleyano: "Dirígenos, Señor".
Recordemos las palabras del Señor Jesucristo: "...edificaré mi iglesia; y las
puertas del Hades no prevalecerán contra ella".
Superintendentes Generales:
[Link] (1968-1973)
Melvin H. Snyder (1968-1980)
V. A. Mitchell (1968-1984)
J.D. Abbott (1968- )
Roben W. Mclntyre (1973- )
O. Dale Emery (1988- )
[Link](1984- )
Secretario-Tesorero General
D. Wayne Brown (1968-1972)
Secretario General
D. Wayne Brown (1972-1982)
Ronald W. Brannon (1982-
Tesorero General
Editor General
Publicador General
Raymond V. Halt (1968-1978) Richard J. Halt (1978- )
Secretario General de Educación y el Ministerio
Leo M. Haines (1980- )
5. ¿A qué evento, se refirió Juan más tarde cuando habló de sí mismo como, "un tizón arrebatado
del incendio?" (Zac.3:2)
7. ¿Cuáles eran dos de los libros leídos por Wesley que motivaron en él un intenso deseo por
una vida completamente entregada a Dios? Pág. 17
8. ¿Qué era "el Club" de la universidad de Oxford del cual Juan era un miembro y líder? Pág. 17
9. Aunque su experiencia como misionero en Georgia fue un fracaso en la mayor parte, Dios usó
estos eventos para la conversión de Juan Wesley. ¿Qué hombre y grupo de cristianos fueron
muy instrumentales en su conversión? Pág. 19
10. ¿Qué paso en la vida de Wesley en la noche del 24 de mayo, 1738 en la Calle Aldersgate?
Pág. 22
11. ¿Por qué comenzó a predicar Wesley al aire libre por toda Inglaterra?
Pág. 23
12. ¿Qué era "la Sociedad Metodista" o "reunión de clase" liderada por Wesley y en qué manera
fue responsable del gran éxito de su obra? Pág. 17
15. ¿En su opinión, cuál era el punto débil en la consideración de Wesley en relación al
matrimonio? Pág. 37
16. Era la intención de Wesley que sus sociedades Metodistas fueron movimientos de reforma
dentro de la Iglesia Anglicana,
¿Cuál fue el detonante de la separación del Metodismo de la Iglesia Anglicana? Pág. 39
19. ¿Quiénes eran los tres líderes destacados del Metodismo en Inglaterra después de la muerte
de Wesley? Pág. 40
20. ¿Cuáles fueron las últimas palabras de Juan Wesley antes de morir? Pág. 40
Examen II
Principios del Metodismo e Iglesia Metodista Wesleyana de América (5 puntos cada pregunta)
1. ¿Quién era el verdadero líder del Metodismo Americano que ayudó a organizar la Iglesia
Metodista Episcopal en 1784? Pág. 48
4. Muchos líderes (pastores y evangelistas) fuera del Metodismo llegaron a experimentar "una
segunda conversión" y después la proclamaban usando términos diferentes a los Metodistas.
¿Cuáles dos líderes de la Iglesia Presbiteriana y Congregacional estaban entre aquellos?
Pág. 54
5. ¿Cuál publicación por 1861, había hecho mucho en el fomento de la doctrina y experiencia de
la santificación entera?
Pág. 57
6. En el período del 1845-60, 3 (tres) cismas mayores ocurrieron en el Metodismo Americano,
De la razón o el tema principal de cada uno de las cismas. Pág. 55
7. ¿Dónde y cuándo se celebró la primera reunión religiosa al aire libre para la promoción de
santidad? (Rev. J.A. Wood, de la I. M. Episcopal en Pensilvania, autor de "Amor Perfecto"
1860) fue el que originalmente tuvo la idea. Pág. 57
Los avivamientos bajo los Smiths y más tarde bajo Moody y Sankey dirigían del establecimiento
de las grandes convenciones Keswickes, levantadas para el fomento de la santidad.
9. En los años 1885 - 1900, ¿Cuál era el temor que se tenía al avivamiento de santidad?
Pág. 58
10. ¿Qué dos movimientos pretendían ser verdadera reforma de la iglesia cristiana y porque se
preocupaban los lideres denominacionales?
11. ¿Por qué el desechar la esclavitud era un problema para los sureños?
Pág. 67
12 ¿Qué persona prominente en la historia de la Iglesia Wesleyana dijo antes los intentos de
unión de la Iglesia Metodista Protestante y la Iglesia Metodista Wesleyana:
"El orgullo y el prestigio denominacionales poco nos importan. No lo que los hombres quieren y
admiran, sino lo que agrada a Dios es la gran cuestión….”? Pág. 93
Adam Crook
13. ¿Quien fue elegido presidente emérito de la Conferencia General de 1927 y también fue
reconocido como “El Gran Anciano de la Iglesia”? Ocupo diferentes cargos y bajos su plan se
logro un gran crecimiento de Iglesias. Pág. 107
Eber Teter
14. ¿Qué plan que se adoptó por la iglesia en 1935 produjo un tremendo aumento de ingresos?
15. ¿Cuál fue la importante publicación que realizó la Sociedad Misionera Extranjera Wesleyana
Femenil y Foránea organizada en la conferencia de 1903? Pág. 112
16. Se ha dicho que Roy S. Nicholson dominó la historia de la Iglesia Wesleyana en el período
de 1935-68.
Mencione tres de sus logros que demuestran su influencia y liderazgo en la iglesia. Pág. 116-
119.
18. En pocas palabras, ¿qué causó el cisma de la denominación de la segunda más grande
conferencia (Allegheny) en 1966?
Legalismo vs Evangelización
Diferencia de opinión en cuanto a la conducta cristiana personal y su control por la denomi-
nación. La iglesia como un todo fue históricamente entregada a la rígida disciplina de la vida
total en el servicio de Dios, pero había dos aplicaciones de esta regla general: la una, rígida; la
otra, más Flexible — tal vez reflejando dos corrientes en el mismo movimiento de avivamiento:
la una, más tolerante, más abierta a la interpretación privada; la otra, más conservadora, más
dada a dictar detalles y demandar conformidad. Estas diferencias se evidenciaban mayormente
con referencia al vestir, al adorno de la persona con joyas, a las formas de diversión y recreo, la
estimación apropiada del Día del Señor, y los problemas del divorcio y nuevo matrimonio.
19. ¿Qué tragedia sufrió la nueva sede de la iglesia en Marión, Indiana en 1965? Pág. 124
20. ¿En cuál conferencia se autorizó nombrar un comité que investigase la fusión con la Iglesia
Peregrina de Santidad, y en cuál conferencia fue realizada esta fusión? Pág. 126
Ministerios Hispanos del Distrito de la Florida
Clase: Historia de la Iglesia Wesleyana Nombre:
Fecha:
Examen III
1. ¿En qué sentido se puede decir que la Iglesia Peregrina de Santidad era primeramente un
movimiento y luego una organización?
Era un movimiento por que pertenecía al movimiento de santidad, el mismo que tanto influyó en
la Iglesia Metodista Wesleyana y al que pertenecían un sinnúmero de grupos o movimientos
independientes de iglesias o denominaciones y que hacia énfasis en la predicación de la santidad
de corazón y vida.
2. ¿Quiénes eran los dos fundadores principales de esta iglesia y cuáles fueron sus áreas fuertes
en su ministerio?
3. ¿Cuál fue la fecha y el nombre del comienzo de esta iglesia como una organización?
4. En el período 1900-1922, ¿dónde estaba situada el centro de adiestramiento para los pastores
y misioneros? (¿y el nombre del colegio?)
5. ¿Cuál publicación (revista) era un instrumento efectivo en la extensión de la obra en los días
primitivos?
6. ¿Qué dijo Seth Rees que demuestra la convicción que sentía para la entera santificación?
Dijo que la convicción que sentía para la entera santificación era más intensa que la convicción
que le condujo a la conversión (Pág. 139)
8. ¿Quién y cómo comenzó la obra misionera de la Iglesia Peregrina en México? (De un historia
breve)
Francisco H Soltero, nacido en Chiguagua, México en 1892. Trabajo con la gente Hispana en
Nuevo México y recibieron llamado de Dios para ir a México, llegaron a San Luis Potosí,
México en 1920. Empezaron un ministerio en las cárceles. Fue a regiones de indígenas y hubo un
gran avivamiento entre los Indígenas Otomíes y luego los Aztecas.
9. ¿Quién, a pesar de su edad, con su exhortación dio animo durante la Asamblea General en
1930 para un lograr sobreponerse a los problemas financieros y administrativos y dar un nuevo
comienzo en la Iglesia Peregrina? Pág. 171
10. ¿Quién era el hombre que verdaderamente puso en práctica los cambios necesitados en la
administración de la iglesia? (El sirvió en la sede de 1930-hasta 1968)
Paul W. Thomas
11. Dada la crisis económica, mencione tres cosas que ayudaron mucho en el éxito de la obra de
misiones extranjeras en el período de 1930-46 (Pag.180)
1. Establecer como meta el desarrollo de las iglesias nacionales en cada campo misionero.
2. Empleo de ministro nacionales
3. Establecimiento de escuelas para la preparación de ministros locales
4. Orientación de todas la iglesias hacia el autogobierno y el auto sostenimiento tan pronto
fuera posible
5. Provisión para la unificación de de misioneros y nacionales bajo un superintendente de
campo en cada obra.
12. ¿Qué otro grupo o iglesia se unió con la Iglesia Peregrina en 1946? Pag.186
13. ¿Qué nueva institución (universidad) fue creado en 1958 por la fusión de dos colegios
Peregrinos? Pág. 190
14. ¿Cuáles tres asuntos causaron un cisma y el retiro de 30 Iglesias en Conferencia de Nueva
York en 1963? Pág. 195
15. ¿Por qué era el proceso de fusión más fácil para los Peregrinos que para los Metodistas
Wesleyanos? Pág. 196
3. Después de los primeros cuatro años, la nueva Iglesia Wesleyana había hecho cambios en sus
instituciones educacionales. ¿En qué consistieron estos cambios? Pag.208
Fusiones y ajustes de los limites de los varios colegios, consolidando facilidades de la Iglesia
Metodista Wesleyana con facilidades de la Iglesia Peregrina de Santidad.
4. ¿Con qué otra iglesia hubo discusiones de fusión, en los años 1972—76?
La Iglesia Metodista Libre
5. ¿Cómo se llamo la nueva publicación que en julio de 1968, unió la publicación de “The
Wesleyan Methodist” (“El Metodista Wesleyano”) y “The Pilgrim Holiness Advocate” (“El
Apologista Peregrino de Santidad”)?
Examen Final
Parte I
Escoja una respuesta para cada pregunta. (4 puntos por cada respuesta)
1. Hay tres autores que impulsaron a Juan Wesley a buscar vivir en acuerdo con la voluntad de
Dios. ¿Cual autor no pertenece a este grupo?
5. ¿Martin Wells Knapp y Seth Cook Rees eran los fundadores de que movimiento?
6. ¿Que hizo Peter Boehler por Juan Wesley? ¿Dónde estaba Juan Wesley espiritualmente?
Pag.21
Lo motivo a predicar aunque sintiese que no tuviera fe hasta que la tuviera, y le dijo que después
seguiría predicando por tenerla. Juan Wesley había regresado de la colonia de Georgia y estaba
espiritualmente deprimido.
8. Describe el sistema de seguimiento de Juan Wesley. ¿Por qué fue tan efectivo? Pág. 28-29
9. ¿Por qué podemos decir que la vida de Juan Wesley demuestra ejemplo de un evangelio
completo?
Estuvo envuelto en todas las facetas de la vida, física y espiritualmente. Su fe en Dios lo dirigió a
desarrollar un interés y preocupación por todas las personas sin importar su procedencia, estrato
social, etc. Además, escribió libros sobre variedad de temas
II. Pareo. (5 Puntos por cada una)
C_ 1. Pastor Spangenber
A. Ministro de la Iglesia Anglicana;
__F_2. Nicolás Conde de Zinzendorf Amigo de los Wesley y parte del club santo.
Wesleyana.
G 4. Rev. Francisco Asbury
c. Líder moravo en la colonia de Georgia.
H 5. Laura Smith Haviland
d. Uno de los fundadores de la Iglesia Peregrina
B 6. Rev. Orange Scott de Santidad.
a. grupos heréticos
b. hermanos anglicanos que no se sujetaban a las autoridades de la Iglesia Anglicana
c. grupos que estaban inconformes con la reforma religiosa hecha por la Iglesia Anglicana
d. grupos en contra del gobierno civil de Inglaterra
10. ¿Con qué otra iglesia hubo discusiones de fusión, en los años 1972—76?
"Gana todo lo que puedas; ahorra todo lo que puedas; da todo lo que puedas. "
"Haz todo el bien que puedas por todos los medios que puedas, de todas las maneras que
puedas en todos los lugares que puedas, en cualquier tiempo que puedas, a toda la gente
"Denme cien hombres que no temen más que al pecado y no deseen más que a Dios y
cambiaré el mundo".
Orange Scott's advocacy for abolition catalyzed significant tension within the Methodist Episcopal Church as it championed social reform opposed by church leadership. His calls for change, greatly influenced by leaders like Wesley and Asbury, faced resistance, resulting in exclusion from church agendas and escalated tensions leading to his eventual departure. Scott's actions and the formation of the Wesleyan Methodist Church marked the beginnings of an organized, abolitionist-oriented Methodist branch, demonstrating divisive repercussions on church unity .
The separation of the Methodist Episcopal Church into a southern faction in 1844 was primarily due to the irreconcilable differences over the issue of slavery. The southern churches defended slavery, whereas the northern churches opposed it. This division was officially authorized by the General Conference, allowing a peaceful withdrawal to form the Methodist Episcopal Church, South. The holiness movement did not directly instigate this particular schism, as the focus for the South was predominantly on the issue of slavery .
John Wesley's theological journey was significantly influenced by his relationships with groups like the Moravians and leaders such as Count Zinzendorf. His experience with the Moravian's emphasis on spiritual immediacy and personal faith, although later disillusioned by their differences on Christian perfection, shaped his doctrine of personal holiness. Furthermore, his open-air preaching, rooted in a break from Anglican tradition, was influenced by the lack of acceptance in Anglican pulpits after his American experiences. These elements combined to form the grassroots, revivalistic character of the Methodist movement .
Financial restructuring was crucial to the Pilgrim Holiness Church's development. The 1930s saw the implementation of a centralized financial plan which included a general budget covering all church interests, enhancing financial accountability and stability. This restructuring addressed previous disorganization and established a unified administration, facilitating growth and the allocation of resources needed for both domestic and international missions .
The Holiness Movement's international expansion in the early 20th century was effective due to its establishment of organizations and conventions which spread the message of sanctification across the United States, Canada, and England. Despite internal church opposition and schisms, the movement's interdenominational nature and emphasis on spiritual renewal allowed it to transcend regional and denominational boundaries, establishing a lasting global presence .
The formation of the 1843 Wesleyan Methodist Connection had a profound impact on the American religious landscape by inaugurating a denomination committed to abolitionism and social reform. Its establishment signaled a critical break from the Methodist Episcopal Church over issues of slavery and church governance, showcasing the ability of religious movements to influence broader societal change and introducing a framework for integrating faith with social justice endeavors .
The 'Heart-warming Experience,' also known as the Aldersgate Experience, was a pivotal moment in John Wesley's life, marking his assurance of salvation and fueling his passion for ministry. This experience reinforced his conviction about the transformative power of faith in Christ, leading to his methodical and fervent approach to preaching and organizing societies focused on personal holiness and spiritual growth .
The establishment of educational institutions such as the Betel Institute and Beulah Park School significantly contributed to the Wesleyan Church's growth by providing theological education and fostering leadership development within the church. These schools educated future church leaders and supported the church's mission by promoting a deeper understanding and commitment to Wesleyan doctrines and values .
One major challenge faced by the Pilgrim Holiness Church in the 1930s was the economic impact of the Great Depression, which drastically reduced mission funding. The church addressed this by adopting policies emphasizing the development and self-sustainability of national churches, including employing local ministers and establishing schools for training them. These strategies aimed to enhance efficiency and ensure the resilience of mission operations during financially challenging times .
John Wesley's adoption of open-air preaching allowed him to reach audiences beyond the confines of conventional church settings, breaking from traditional Anglican worship that was typically conducted indoors. This method drew large crowds and increased accessibility to the Methodist message, which emphasized personal faith and holiness, thereby contributing significantly to the expansion and appeal of Methodism despite the opposition from established church authorities .