Tipologia Litica J.M. Merino
Tipologia Litica J.M. Merino
(Antropologia - Arkeologia)
Suplemento n. 9
1994
Redaccin y Administracin: SOCIEDAD DE CIENCIAS ARANZADI Plaza de I. Zuloaga (Museo) - 20003 San Sebastin - Telfono: 42 29 45 - Fax 42 13 16
INDICE
PROLOGO A LA PRIMERA EDICION PROLOGO A LA TERCERA EDICION INTRODUCCION PRIMERA PARTE
LOS MATERIALES Y LAS TECNICAS. El slex y otros materiales. Sus caracteres de fractura. Lascas. Lminas. Criterios de estudio por dimensiones. Estudio de los restos de debitado. Convenciones para la representacin grfica de piezas lticas TECNICAS DE TALLA Y RETOQUE. Definiciones. Historia. Talla por percusin directa. Preparacin de bifaces, lascas y lminas. Caracteres de la percusin a la piedra, y a la madera o hueso. Percusin aplastada o sobre yunque. Percusin bipolar. Percusin por contragolpe. Percusin lanzada. Percusin indirecta o talla a la cua. Talla con cua, bajo el pie. Talla por presin. Caracteres del retoque, segn LAPLACE. Caracteres del retoque, segn otros autores. Tipos especiales de retoques. Estudio de los ncleos. Ncleos sobre lasca. Lascas Janus. Descripcin tipolgica de los ncleos SEGUNDA PARTE SISTEMAS TIPOLOGICOS Y TIPOLOGIA. Criterios de intencionalidad del til. Historia de la evolucin de las ideas sobre la Tipologa TIPOLOGIA DEL PALEOLITICO INFERIOR Y MEDIO.-Tcnicas de debitado en estas edades. La tcnica levallois. Los eolitos. Utiles nucleares: "pebble-tools" y sus clasificaciones. Bifaces: clasificacin, mediciones y grficas para estudio de bifaces, segn BORDES. Otras clasificaciones sobre los bifaces. Hendidores o "hachereaux" y sus clasificaciones. Discos, bolas y poliedros. Ideas sobre su posible utilizacin. Utiles sobre lascas: instrumental de tcnica levallois. Puntas musterienses y otras puntas. Raederas. Cuchillos. Denticulados y escotaduras. Criterios de distincin de los verdaderos denticulados. Otros tiles. Piezas pedunculadas. Piezas foliceas. Lascas y lminas retocadas Tipologa para el Paleoltico Medio, de BOSINSKY TIPOLOGIA DEL PALEOLITICO SUPERIOR: Sus tcnicas y debitado. Los buriles: definiciones, clasificaciones antiguas, tipos y tcnicas de fabricacin de estos tiles. Los microburiles y su tcnica de fabricacin. El microburil Krukowski y el pice tridrico
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Los buriles en las tipologas de SONNEVILLE-BORDES, LAPLACE (1964) y LEROI-GOURHAN. Trabajo de los buriles. Avivado de los mismos
Los raspadores: definicin, clasificacin de SONNEVILLE-BORDES y PERROT. Otros tipos no clasificados en ella. Los raspadores en la Tipologa del G.E.E.M. Los raspadores, segn LAPLACE (1964). Avivado de los raspadores. Utilizacin de los mismos Continuacin de la Tipologa Analtica de LAPLACE, de 1964: Truncaduras, picos o "becs", puntas con dorso, lminas con dorso, protogeomtricos, geomtricos, foliceos, puntas, raederas, lminas retocadas, abruptos y diversos Continuacin de la Lista-Tipo de SONNEVILLE-BORDES y PERROT: perforadores, cuchillos con dorso, puntas con dorso, flechitas, piezas astilladas y su estudio. "Raclettes", geomtricos, laminillas retocadas, lminas retocadas, truncaduras, raederas, punta aziliense. Discusiones sobre este tipo de puntas. Nuevas adquisiciones de la Lista-Tipo Marcas de uso en las lminas retocadas y en las puntas con dorso. Estudio de otras piezas (puntas de Cotts, Malaurie, Krems, etc.) no citadas en estas Tipologas Clasificaciones parciales: de hojas con cara plana. De puntas solutrenses con muesca y de hojas de laurel. Utilizacin presumible del utillaje llamado solutrense Ms clasificaciones parciales: de laminillas con dorso, de perforadores, etc. Tipologa de LEROI-GOURHAN Tipologa Analtica de LAPLACE, de 1972
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Anotaciones personales a la citada Tipologa Analtica Tablas de correspondencia entre las siglas citadas en ambas Listas de la Tipologa Analtica, de 1964 y 1972 Utillajes epipaleolticos y neo-eneolticos europeos: Puntas, armaduras para flechas y otros tiles Estudio sobre estilos mesolticos de talla, de ROZOY Otros tipos mesolticos. Estudio sobre posible utilizacin de las puntas y armaduras microlticas. Conclusiones Ms tipos mesolticos: picos asturienses y seudoasturienses. Utiles campienses. Utiles montmorencienses. Los "tranchets" y su clasificacin. Piezas para hoces Tipologa para el Epipaleoltico, de FORTEA
Lista Tipolgica para el Epipaleoltico-Mesoltico, del G.E.E.M. Ampliacin del grupo de los foliceos en la Tipologa Analtica, aplicada a tiempos mesolticos, de BAGOLINI Instrumentos del Epipaleoltico, Neo y Eneoltico Norteafricano y de Prximo Oriente: descripcin de tiles de varias tipologas, especialmente de Tixier, y otros tipos menos frecuentes Estudio de las armaduras perforantes Norteafricanas. Clasificacin de HUGOT
TERCERA PARTE Esquemas evolutivos de las primeras industrias humanas. El Paleoltico Inferior. Cuadro sinptico del desarrollo cultural. La Leptolitizacin. Mecanismo de la evolucin del Paleoltico Superior, segn BORDES. Interpretacin de la evolucin cultural del Paleoltico Superior, segn SONNEVILLE-BORDES. La Leptolitizacin en Francia oriental y meridional, segn ESCALON. La Leptolitizacin, segn LAPLACE. Otros esquemas evolutivos Tipologa de las Culturas de Asia: Utillaje primitivo. Tipologa de las industrias japonesas Tipologa de las Culturas de Africa Centro-Meridional y Oceania. Tcnicas especiales de debitado (Tachenghit, Victoria West). Tipos especiales de tiles
Tipologa de
BRIDGET-ALLCHIN
CUARTA PARTE El problema de los tiles fracturados intencionalmente, lascas y lminas con chafln. Los tiles coloreados con ocre Utiles mltiples y tiles compuestos. Piedras de fusil y piezas de trillo. Formacin de falsos tiles, por la accin de fuerzas naturales. Persistencia de las tcnicas en la prehistoria 240 241
QUINTA PARTE Estudios estadsticos y anlisis industriales. La estadstica de BORDES. Sus Tipos e Indices Tipolgicos y su representacin grfica. La estadstica de SONNEVILLE-BORDES: sus tipos, ndices y grupos y las grficas acumulativas. Los ndices y grficas de la Tipologa Analtica de LAPLACE y su concepto del sustrato e infrasustrato. Las grficas en mariposa de ARAMBOUROU Estudio y comparacin de las grficas acumulativas: causas de errores, y mtodos de correccin de KOLGOMOROF-SMIRNOF y de FREEMAN Estadstica de los restos de debitado, de BAGOLINI. Las nubes de puntos de BAGOLINI y de MORELON Anlisis de una industria, segn LAPLACE. Mtodos de anotacin, medicin, etc. Fichado de piezas para su archivo de yacimiento Estudio de otros sistemas tipolgicos: Tipologa de JORDA-CERDA para las industrias Solutrenses. Tipologa de Tixier. Tipologa de ESCALON DE FONTON y LUMLEY. Lista Tipolgica de ROZOY. Tipologa de FELGENHAUER. Los actuales conceptos de la "New Archaeology" americana. Tipologa de SACKETT para los raspadores sobre lminas. Las ideas de MOVIUS. Crtica de DORAN y HODSON a estos estudios matemticos. Estudios de Laplace sobre Anlisis Estructural. Agrupaciones cuantitativas. Coeficientes de inestabilidad. Estructuras y niveles estructurales.
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APENDICE I Precisiones sobre la realizacin del Anlisis estructural. Criterios de contingencia y secuencia estructural. Discontinuidades. Matriz de contingencia. Secuencia estructural. Estimacin de frecuencias tericas a partir de las observadas en la secuencia estructural. Anlisis estructural comparado y anlisis de la dinmica estructural. Distancia del y algoritmos de clasificacin jerrquica. Construccin de dendrogramas con distancias ultramtricas. Tabla de PEARSON de distribucin del
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APENDICE II Nueva Lista-Tipo de SONNEVILLE-BORDES y colaboradores para el estudio del Paleoltico Superior. SEXTA PARTE 298
El problema de las laminillas y puntas con dorso fragmentadas. Estudio de las marcas de uso en los tiles. Los trabajos de SEMENOV, KANTMAN, CLARCK y LEAKEY, TRINGHAM y otros. La simetra y la asimetra en los tiles. Sobre el estilo y la tecnologa ltica.
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SUMARIO A LA TERCERA EDICION ADDENDA I -TEMAS TIPOLOGICOS Y TECNOLOGICOS Buril de Corbiac Raspador-lmina apuntada solutrense Aguja con aletas Triedro toulkiniense Sobre el retoque "Quina" Armaduras en "fourche" (horquilla) Tcnica del microburil por presin Piezas de la Bertonne Un tipo de armadura rara del Shara Cuchillos del Shara meridional Utilizacin de microlitos como armaduras de proyectiles Piezas astilladas y percutores con "cpulas" Buriles con modificacin terciaria; morfologa de sus biseles. marcas de uso Falsas extirpaciones de golpe de buril sobre laminillas con dorso rebajado Importancia de la arista de los buriles en tipologa Formas de transicin en la morfologa de los tiles Experiencias sobre pisado de tiles Indice de espatulado de los "hachereaux" Sobre las piezas de Orville Buril de ngulo y plano y buril envolvente Sobre los buriles du Raysse Sobre las piezas astilladas Morfologa de un producto de lascado (nuevos datos) La tcnica "obsidian side-blow blade flake" Las lminas El debitado por presin La explotacin de lminas de obsidiana por los aztecas Puntas planas pulidas del Shara meridional Consideraciones sobre la evolucin de las culturas musterienses. chatelperronienses y auriacienses La evolucin "en mosaico". Los cambios en el Epipaleoltico (Mesoltico) II - NUEVAS APORTACIONES A LA TIPOLOGIA ANALlTlCA Aportaciones para el siglado de piezas lticas Orientaciones del objeto y rectngulo mnimo Nuevas ideas y algoritmos utilizados en el anlisis de conjuntos industriales Gestin general del anlisis. Secuencias estructurales El "Lien" como medida de informacin en un cuadro de contingencia La tabla del "Lien" y el "test" del Khi2 Sobre algunos principios utilizados en Tipologa analtica El problema de los sobreelevados Los tiles compuestos Algunas modificaciones en la sigla analtica Los "fsiles directores" o "formas caractersticas" Meditaciones sobre el mtodo analtico La lista Tipolgica de 1986 Estudio analtico aplicado a retoques mecnicos (Asa) 310 310 310 311 311 311 312 313 313 313 313 314 316 316 317 318 319 320 322 322 322 323 323 324 325 325 327 330 332 333 335 339 339 339 341 342 344 345 346 347 347 348 349 349 349 352
Entropa analtica relativa Notas sobre los anlisis factoriales y su Anlisis de componentes principales (ACP) Anlisis factorial de correspondencias Anlisis de correspondencias mltiples III - EL SISTEMA LOGICO ANALlTlCO El programa GTS IV - APROVISIONAMIENTO DE MATERIAS PRIMAS V - ANALISIS FUNCIONAL Y TRACEOLOGIA VI - EXPERIENCIAS DE TALLA EN EL LABORATORIO VII - LAS CADENAS OPERATIVAS VIII - TECNICAS DE ACOPLAMIENTO
interpretacin
353 354 355 362 364 368 382 387 397-408 421 431 437 441 445 457 469
IX - ESTUDIO DE LA ORGANIZACION ESPACIAL DE LOS YACIMIENTOS X - ESTUDIO SOBRE POTENCIALIDAD TECNICA BIBLIOGRAFIA INDICE ANALITICO
FOTOGRAFAS
que considera un tanto problemtica, aunque no deja de reconocer que su logro reportara una mejor interpretacin de los problemas prehistricos. Por otra parte, el hecho de que la Tipologa sea absolutamente necesaria para la investigacin prehistrica ha influido poderosamente en la esencia misma de la Prehistoria, que de ciencia humana e histrica se nos ha transformado en una ciencia descriptiva, tal y como si fuera una ciencia natural. Es ste, a mi modo de ver, uno de los ms graves defectos de la actual orientacin investigadora en la Prehistoria, contra la cual reacciona el Dr. Merino ofrecindonos un interesante captulo en el que nos hace ver cmo el paso de una humanidad a otra va intimamente ligado a procesos tcnicos y a la aparicin de nuevos tipos de instrumentos. Con ello se nos plantea de nuevo el viejo dilema entre Prehistoria descriptiva y Prehistoria narrativa. La primera deriva netamente de las Ciencias Naturales, campo en el que se formaron y se han formado muchos prehistoriadores, que por hbito de investigacin consideran al hombre prehistrico y a sus instrumentos como objetos para ser sencillamente descritos. La segunda, de raz histrica y humanista, entiende que el hombre es algo ms que un objeto, que es un ser que realiza hechos, que genticamente se implican unos en otros. Ello nos hace ver la radical oposicin que existe entre un tipo de prehistoriador y el otro, ya que mientras los objetos se describen, los hechos se narran, se cuentan y se interpretan, porque los hechos no estn ah, frente a nosotros, como una piedra, un rbol o un fsil, sino que se desprenden de lo humano con el fluir de la vida y es de este hecho humano del que no quieren enterarse los prehistoriadores "objetivos", tan abundantes en estos aos, que a la descripcin han unido la estadstica, ese cralo-todo de nuestra poca, con todo lo cual el hombre, sujeto activo y productor de hechos, se nos ha esfumado y de sus huellas no nos quedan ms que simples frmulas estadsticas. Por eso, es de agradecer la actitud del Dr. Merino, quien despus de las necesarias descripciones tipolgicas, nos ha hecho ver que, en ltimo trmino, lo que nos interesa es el hombre autor de la tcnica, creador de instrumentos y modificador del mundo que le rodea. Slo as puede resultarnos comprensible lo que, desde un punto de vista excesivamente naturalista, se ha denominado "fenmeno humano ", sin tener en cuenta que precisamente por ser humano, ya no es fenmeno, sino hecho. Pero terminemos ya con este comentario, pues supongo al lector deseoso ya de entrar de lleno en la materia de este libro, al que deseamos largos y merecidos xitos. Que el camino que nos ha abierto el Dr. Merino tenga muchos continuadores y todos juntos nos esforcemos por una mejor comprensin de los problemas que plantea el hombre prehistrico y sus hechos. Salamanca, abril de 1968. FRANCISCO JORDA CERDA
He suprimido el sptimo captulo y el eplogo de la edicin anterior por considerarlos desfasados y carentes de inters para el estudiante de los aos noventa. Con ello se aligera la obra sensiblemente. Por otra parte he preferido conservar el texto primitivo tal como lo present en 1980. La lectura de las nuevas aportaciones puede ofrecer as una mayor utilidad pues mostrar los cambios de criterio que se han operado en estos doce ltimos aos, adems de que se aportan en sus pginas crticas a algunas verdades tipolgicas, ya caducas, especialmente en lo referente a las tcnicas de talla, que actualmente han sido sustituidas por visiones muy diferentes. Esta idea de que las "verdades de hoy son las falsedades de maana", estimo debe fijarse en la mente de todo investigador, que muchas veces cae en la comodidad de aceptar acrticamente cualquier sistema confortable y se niega a realizar un mnimo esfuerzo para acceder a nuevas vas de conocimiento que ms tarde el tiempo demostrar que, acaso, puedan poseer mucho mayor valor en el anlisis e interpretacin de nuestros conjuntos lticos. Para terminar, envo mi ms cordial agradecimiento a cuantos han colaborado ms o menos directamente en esta reedicin, especialmente a los profesores Dr. P. ANDERSON-GERFAUD, Dr. J. M. GENESTE, Dr. G. LAPLACE, Dr. F. LEVEQUE, Dr. M. LIVACHE, Drs. A. VILA I MITJA y muy especialmente al Dr. R. MORA TORCAL y J. AIRVAUX, que han colaborado desinteresada y directamente en ella. Igualmente a Dn. M. PEREZ PEREZ, que me ha ofrecido amablemente trabajos y fotografas de inters para sta y la anterior edicin, y a la Prof. Ann. LAMING-EMPERAIRE, que desde la Universidad de Paran, en Brasil, me facilit abundante informacin sobre tipologa ltica americana poco antes de su fallecimiento, y cuya memoria conservar siempre. Tambin debo agradecer a mis hijas Marta e Itxaso y a J.A. MUGIKA, su participacin en el trabajo de traduccin y diseo de muchas ilustraciones. Pero dirigiendo nuestra visin a reflexionar sobre esta obra nos viene de nuevo a la mente que si bien anteriormente el ttulo Tipologa Ltica se mostraba reductor, al haberse desbordado desde la primera edicin el campo de la pura Tipologia, ahora lo es mucho ms, pues el anticuado concepto de sta como observacin, estudio morfotcnico de los tiles y su clasificacin, casi linneana, ha quedado sobrepasado y falto de profundidad para aprehender aspectos de la tecnologa del hombre prehistrico y de sus problemas socio-econmicos. Recordaremos en este lugar el prlogo que el Prof. F. JORDA CERDA dedic a la primera edicin como una premonicin del presente, y cuyos consejos han influido grandemente en mi actual visin sobre los conjuntos lticos. La Tipologa queda as relegada a una primera fase del estudio de los conjuntos lticos, indisociable del conjunto de los nuevos tratamientos a que deben someterse posteriormente. Pero, por tradicin, he decidido conservar el viejo ttulo con el que ha sido conocida esta publicacin por varias generaciones de estudiantes, en lugar de "Estudio de los Instrumentos Lticos Prehistricos", que sera ms oportuno. Agradezco a la Sociedad de Ciencias "ARANZADI", que me ha brindado las mximas facilidades, su invitacin a publicar esta nueva y bastante anrquica reedicin. Mi mxima aspiracin es que siga siendo de utilidad para los nuevos estudiantes que se acercan a la Prehistoria, ya a finales de este siglo en el que ha alcanzado con justo mrito el ttulo de ciencia con metodologa propia, dejando atrs su papel, viejo y algo indigente, de pariente pobre de la Historia. Donostia, Junio de 1993.
INTRODUCCION
Una mirada en torno a las muchas obras que llenan las estanteras de los prehistoriadores, nos muestra que la mayora de los autores ahondan poco en el tema de la tipologa y la tecnologa, y que los tratados dirigidos exclusivamente al estudio tipolgico son excesivamente personalistas, echndose en falta una obra que recoja el panorama actual de los diversos puntos de vista y de metodologa, los compare e intente por su confrontacin el nacimiento de unos postulados bsicos para una futura solucin unnime al problema. Por otra parte, la gran dificultad de obtener una buena bibliografa por la dispersin de las publicaciones plantea graves dificultades al no iniciado. Ello hace necesaria una amplia recopilacin de datos y su comparacin, as como la de los mtodos de trabajo y clasificacin de los distintos prehistoriadores, y los conceptos bsicos en que reposan sus fundamentos metodolgicos. Con esto conseguiremos, por lo menos, una mayor comprensin de sus publicaciones descriptivas de yacimientos e industrias diversos, y un estmulo para intentar esa unificacin de criterios que cada vez se deja sentir como ms necesaria en el mundo de la Arqueologa. Es cierto que poco a poco el panorama empieza a clarearse. Dos o tres sistemas tipolgicos han llegado a madurar y a lograr la adhesin de una mayora de investigadores. Pero el significativo hecho de que algunos de ellos se vean en la necesidad de modificar el sistema base, para adoptarlo mejor a los objetos y regiones de su particular estudio, hace pensar que no hemos dado an con un sistema perfecto, y que nos falta mucho camino por recorrer antes de que todos hablemos el mismo lenguaje y nuestros trabajos puedan ser objeto de comparaciones correctas. Y de las comparaciones de tipos industriales nace el ya frondoso campo del conocimiento de las distintas industrias, su evolucin y las diversas facies con que se nos muestran. Este trabajo intenta dar un paso ms, en el sentido de ser una nueva llamada hacia la unificacin de criterios, a la vez que pueda servir a cuantos se inician en la Arqueologa como reflejo de la situacin actual de los estudios tipolgicos, y les facilite un a modo de breve diccionario que recoja y defina tipos actuales y otros ya antiguos pero que an aparecen citados en trabajos modernos, e incluso algunos ya desusados y abandonados pero que aparecen en la literatura que pudiramos llamar clsica, utilizando, siempre que he podido conseguirlo, las definiciones que expusieron los "inventores" de tales tipos, e incluso al revisar los sistemas estadsticos 'actuales recogiendo con la mxima integridad lo fundamental de su obra, plagio necesario para no desvirtuar su visin y que por ello no he dudado en aceptar en aras de una mejor comprensin. A mis compaeros de ARANZADI debo el atrevimiento que supone esta tarea, que comenz en unas ntimas charlas de seminario y se ha convertido en algo ms gracias a su invitacin e impulso. A ellos, y a todos cuantos buscan en las nieblas del pasado la luz que ilumine el origen del Hombre, punto clave para dar sentido a su realidad como tal, dirijo este trabajo. En particular agradezco al Profesor JORDA CERDA la amabilidad con que ha acogido mi obra, prologndola y ofrecindome interesantes ideas originales. Al Dr. LAPLACE sus enseanzas y su experiencia entregadas con una generosidad que nunca podr olvidar, en el terreno de excavacin, en el laboratorio e incluso en su hogar, que ha sido para m ctedra viva y clida, siempre abierta. Al Dr. DELPORTE por su amable acogida y las facilidades que me ha ofrecido para lograr algunos datos importantes en las colecciones del Museo de Antigedades Nacionales en SaintGermain-en-Laye, y a quien debo algunas de las fotografas que ilustran esta publicacin. A J.M. BARANDIARAN, alma del Seminario de Arqueologa de ARANZADI, maestro y amigo cuyo imborrable recuerdo permanecer entre quienes tuvimos el privilegio de conocerle. A mis compaeros de trabajo Jess ALTUNA e Ignacio BARANDIARAN que me han ayudado con su apoyo y supervisin, y a Francisco OCHOA por su ayuda tcnica. A Gonzalo CHILLIDA, a quien debo la composicin del corpus fotogrfico; a su hermano, el escultor Eduardo CHILLIDA y al tambin escultor y amigo Jorge OTEIZA, que han valorado esta pginas con unas hermosas vietas e ilustraciones. Y por fin, y con especial reconocimiento a Santos NERECAN que me ha ofrecido generosamente su experiencia y todo el trabajo de reproduccin fotogrfica de la primera edicin gratuita y desinteresadamente, con lo que hemos podido enriquecer las ilustraciones ampliamente, en beneficio de su utilidad didctica, mejorando esta obra, obra de amigos y compaeros con un ideal comn: aportar nuestro pequeo granito de arena al conocimiento del hombre primitivo, sin el cual, difcilmente podremos conocer al hombre actual. El hombre actual no es un ser "terminado", fijo o completo, sino una instantnea, "un fotograma"
en el largo "film" de su evolucin. Sin un gran conocimiento de su origen, su evolucin y los factores que en ella han intervenido, malamente podremos interpretar la realidad del hombre actual, y menos prever y poder dirigir su futura evolucin y comportamiento histrico. A diferencia de lo que ocurre en la Historia, en que los objetos hallados en excavaciones van acompaados de documentos escritos, epigrafas, etc., que ayudan a su interpretacin y datacin, en la Prehistoria cada objeto constituye por s mismo un documento y es a la vez un doble testimonio, cronolgico y cultural, impregnado de ese "algo" que deja la mano del hombre cuando "hace" con intencin, aroma misterioso y mensaje, que nos hace reconocernos como relacionados ntimamente con l. Por ello se debe insistir en ahondar en su estudio y extraer el mximo de detalles tiles que nos ayuden a reconstruir las antiguas civilizaciones. La informacin que nos puede ofrecer un til deriva en parte de la propia pieza arqueolgica (eleccin del material en que se hizo, morfologa, tcnica ms o menos avanzada de su fabricacin, tamao, marcas de uso, etc.) pero tambin de sus relaciones con el resto de piezas que yacen en el mismo estrato arqueolgico y sus adyacentes, as como del conjunto de materiales antropolgicos y paleontolgicos con los que se relaciona y de la naturaleza y contexto del paleosuelo en que yacen. La morfologa de las piezas est en relacin estrecha con las funciones que debieron realizar, aunque tambin con las materias primas con que se elaboraron. De aqu la importancia de definirlas exactamente, previa una fiel descripcin morfo y tecnolgica. Para ello la Prehistoria ha creado unas ciencias auxiliares: la Tipologa y la Paleotecnologa, que se dedican al estudio y clasificacin de los tiles, y a la investigacin de sus posibles mtodos de fabricacin
y utilizacin, y lgicamente a facilitar la tarea de la PALEOETNOGRAFIA que deber estudiar la vida econmica y social del hombre primitivo que es el fin mximo de la Prehistoria. Nuestra intencin es, repito, recopilar y divulgar los conocimientos y tcnicas de estas ramas auxiliares de la Prehistoria, limitndonos al estrecho campo de los instrumentos lticos, y esto nicamente dentro de los lmites que marcan las culturas Paleolticas y Epipaleolticas y con menor extensin en el Neo y Eneoltico. Para un estudio tipolgico del instrumental seo debo aconsejar el interesante estudio que mi compaero l. Barandiaran acaba de publicar en sus tesis sobre el Paleoltico y el Mesoltico del Pirineo Occidental (vid. bibliografa), as como la lectura de "Mthodologie applique l'industrie de l'os Prehistorique", publicado por el C.N.R.S. en 1977. Voluntariamente he desistido del estudio de diversos utensilios (hachas pulidas, azuelas, mazas, moletas, discos, cpulas, morteros, lmparas, pulidores, anillos, yunques, etc.) que aunque no dejan de ser indudables productos de la industria humana, no han sido aprovechados en los estudios estadsticos ni sometidos a estudios tipolgicos profundos. Prcticamente me limito al estudio del material elaborado sobre slex o piedras clsticas de semejantes caracteres de tallado, como jaspes, obsidianas, cuarcitas, etc., aunque haciendo notar que cada material dejar sentir sus peculiares propiedades, por diferencias claras en el terminado del retoque, su finura y grano, e incluso en el espesor y longitud de las piezas elaboradas con l. En cuanto a la estructura de esta publicacin, me ha parecido ms conveniente comenzar por el estudio de los materiales y sus caractersticas, las tcnicas de trabajo de talla y retoque, seguir recogiendo los diversos utensilios ordenados dentro de los esquemas temporales comnmente aceptados, ilus-
trando sus definiciones con dibujos que siempre que he podido he recogido de sus definidores, aunque ms esquematizados. Ms tarde intento desarrollar las tipologas ms en uso, utilizando como ya dijimos las fuentes ms directas, y recoger cuanto hoy se conoce sobre la posible utilizacin de los tiles ms importantes. Un ligero resumen sobre los falsos tiles creados por las fuerzas de la naturaleza y por fin un rpido viaje a travs de la evolucin de las diversas Culturas Paleolticas, terminando con un estudio comparativo entre la evolucin del Hombre y de sus tcnicas. Voluntariamente hemos separado los documentos fotogrficos, pobres forzosamente por la dificultad de su obtencin y reproduccin, que formarn un "corpus" independiente del texto, suficientemente recargado ya de esquemas y dibujos, pero al que mantendremos unido por las consiguientes indicaciones entre parntesis. Hemos decidido adoptar una esquematizacin mxima en las representaciones grficas a fin de acentuar los caracteres tpicos y hacer menos ostensibles otros que pudieran inducir a confusin al principiante. Por ello, aun cuando hemos utilizado figuras de muchos autores, hemos intentado simplificarlas siempre. No nos ha parecido interesante, dada la ndole de esta obra, hacer saber el origen de los tiles representados. Generalmente hemos utilizado piezas que provienen de la publicacin del autor que fij el tipo. Otras pertenecen a yacimientos del Pas Vasco. Tampoco hemos tenido presente el tamao real (salvo en las reproducciones fotogrficas que conservan su escala) ya que no nos parece interesante salvo en ciertas ocasiones y entonces lo mencionamos expresamente en el texto. Annette LAMING-EMPERAIRE me insista, como ya en la primera edicin lo habamos resaltado, que aun en los pases en que la Prehistoria est muy desarroHada, es frecuentsimo hallar imprecisiones en la nomenclatura, en la descripcin de detalles de las tcnicas, y ms an en la descripcin de los tipos, lo que hace imposible comparar trabajos de diversas escuelas, impulsndome a intentar alcanzar un mximo de rigor terminolgico. Como ejemplo puede valer la definicin de las puntas Azilienses (tan divergente en los criterios de la escuela de BORDES, de HEINZELIN y otros) que obliga a Fortea a plantear su distincin frente a las llamadas "microgravettes" por Sonneville-Bordes y Perrot, subrayando la ambigedad del tipo "Aziliense" de estos autores, y citando la frase de Escalon de que "tal punta es una punta aziliense no porque ella pueda definirse exactamente, sino porque no es tal o cual punta. Algunas se aproximan mucho a los cuchillos o
puntas de Chatelperron, otras son gravettes tpicas o puntas de Cotts". Es indudable, que esta situacin confusa en nada favorece el estudio de culturas en que precisamente la valoracin de subtipos de puntas, unas con dorso recto ms o menos largas, otras curvas, algunas biapuntadas y otras con base retocadas, abruptas o no; con truncaduras (rectas, oblicuas, convexas), unas con muesca, otras con doble dorso, como es el caso de algunas Epipaleolticas de nuestros yacimientos, y ms an de los italianos, puede llegar a influir directamente en el trazado de las curvas estadsticas. Esta necesidad de racionalizar las definiciones y trminos es mayor an en pases como el nuestro, en que incluso la terminologa ms elemental es motivo de discusin: el utilizar el vocablo "hoja" en lugar de "lmina" indica ambigedad ante las formas foliceas y las lminas simples. Mltiples expresiones de difcil traduccin, como la diferenciacin entre las voces francesas "pic" y "bec" que en castellano son traducidas ambas como "picos" cuando en su lengua de origen sugieren muy distintos conceptos. El trmino "debitage", a mi juicio mal traducido por "troceado" entre los autores espaoles, ya que su correcta traduccin exige aadir al concepto de troceado (en francs "morcellement"), que nada sugiere sino particin en trozos, la de aprovechamiento de los materiales extrados (es decir, lo contrario de "desbastar"", que es eliminar trozos superfluos para aprovechar el ncleo central del bloque trabajado, mientras que en "debitage" lo aprovechado es todo el conjunto de lascas extradas e incluso a veces tambin el ncleo central, como es el caso de los bifaces), lo que me impulsa a crear el neologismo de "debitado" (ya existe el trmino de "dbito" con un sentido que tiene cierta aproximacin, aunque no su transposicin verbal) y de "debitar" con el sentido amplio de "fragmentar, para aprovechar los fragmentos, una masa de material slido". Que me perdone la Academia, pero la necesidad crea el lenguaje cientfico. Lo mismo ocurre con las voces "punta, pice y vrtice". Yo prefiero denominar punta al instrumento apuntado, pice a la extremidad ms aguda de la punta, y vrtice al punto exacto de interseccin de los lados que convergen en el pice. As, corrigiendo nuestra antigua nomenclatura, denominaremos con FORTEA pice tridrico al extremo de una punta formado por la convergencia de tres planos y vrtice a su culminacin final. En algunos casos en que la traduccin de un trmino puede resultar embarazosa, utilizaremos la voz original, junto a la castellana que
nos parece aproximarse ms en su significado. Otro tanto me ha ocurrido con voces de uso comn, y que han sido objeto de discusin. As la voz "guijarro" (que el Diccionario de la lengua hace sinnimo de "canto rodado") y que algunos intentan asimilar a "trozo de piedra" (8. acepcin de la voz canto), que yo elijo, quiz sentimentalmente, por su etimologa vasca (de "eguij-arria"), para la traduccin de "peb ble tools" (pebble = guijarro) y que combaten ciertos puristas castellanos, quiz basndose en que ciertamente buena parte de estas industrias no estn talladas sobre cantos rodados sino sobre bloques de piedra no erosionados y de conformacin no rodada y li-
sa, sino irregular y con aristas. En cuanto a otras voces que obligan a crear nuevos trminos, citemos que al realizar la extraccin laminar, los arquelogos distinguimos entre lminas, laminillas y microlaminillas segn su longitud y anchura (ver estudio de dimensiones). Ello trae consigo que debemos distinguir entre los tipos de talla laminar, de pequeas lminas, que debera denominarse "laminillar", y de microlaminillas. La voz "laminillar" me parece larga y poco eufnica, por lo que prefiero emplear el galicismo "lamelar" (de "lamelle", laminilla) y "microlamelar". En otros casos que surjan intentaremos razonar nuestra eleccin del mismo modo.
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PRIMERA PARTE
LOS MATERIALES Y LAS TECNICAS Desde los ms lejanos tiempos el hombre ha utilizado lgicamente toda clase de materiales que pudieran ofrecerle alguna utilidad. Maderas, huesos, valvas de moluscos aparecen con huellas de uso humano desde pocas remotas. Pero como la mayora de estos materiales son perecederos, nicamente pocos han llegado a nosotros como testimonio de la actividad humana salvo los procedentes de tiempos relativamente recientes. No ocurre lo mismo con los materiales lticos, cuya resistencia a la agresin de los agentes atmosfricos ha permitido aparezcan en cantidades suficientes como para ser los ms antiguos y abundantes testigos del trabajo humano y que por tanto constituyan el principal objetivo del trabajo de los prehistoriadores. Durante la Prehistoria el hombre ha trabajado casi toda clase de piedras, adaptando la eleccin del material al uso de la pieza deseada. As, piedras como las calizas, serpentinas, ofitas, esteatitas, etc., se usaron para elaborar hachas, colgantes y abalorios. Slex, cuarcitas, jaspes, obsidianas, etc. para tiles retocados. Las piedras se eligieron en funcin de sus caracteres de dureza (resistencia al rayado) y tenacidad (facultad de astillarse en esquirlas escamosas al sufrir un golpe). Las poco tenaces, como el slex, producen grandes esquirlas y las tenaces, como el jaspe y la diorita, pequeas escamas. Uno de los temas insuficientemente profundizados en el estudio de la Paleotecnologa es la valoracin de lo que significa la eleccin en el comportamiento del hombre primitivo. Si hoy valoramos la elegancia (del latn "eligere") como uno de los valores humanos ms preciados, hemos de hacer constar que ya exista el sentido de "choix" desde los ms remotos tiempos y prcticamente desde que aparece un mediocre perfeccionamiento tcnico. El "Homo Erectus" saba ya elegir los mejores slex para construir sus bifaces. Merecera la pena un estudio a fondo de esa capacidad de eleccin y de su desarrollo a lo largo de la evolucin. Por ello HIBBEN dice, "nosotros admitiramos a priori, que slo un cerebro humano ha podido percatarse de las ventajas particulares del slex. As fue franqueada, por el hecho de esta sola eleccin, la frontera de la hominizacin". Siendo el slex uno de los materiales ms empleados por el hombre a lo largo del tiempo, es necesario un ligero estudio sobre sus caracteres y variedades. El slex es un mineral de cuarzo, mezcla homo-
gnea de slice microcristalizado anhidro y slice hidratado, no cristalizado, palo, que se forma generalmente alrededor de pequeos ncleos fsiles de materia orgnica, espculas de esponjas, caparazones de radiolarios y diatomeas, o por descomposiciones termales de silicatos y rocas silicatadas, como ciertas rocas volcnicas modernas, y serpentinas, formndose ndulos o riones, redondeados u oblongos, a veces muy irregulares y con prominencias, o bien en forma de tablas extensas. Estas ltimas fueron conocidas por el hombre ms tardamente y explotadas principalmente en las culturas posteriores al Neoitico. Para ello se sirvieron de profundos pozos o galeras de hasta diez metros de profundidad. Muy conocidos son los talleres de Spiennes, en Blgica, y el famoso del Grand Pressigny, en Indre-et-Loire (Francia). Sus ncleos llamados "livres de beurre" fueron materia de exportacin y produccin en gran escala y aparecen incluso en pases alejados como Suiza y Blgica, constituyendo uno de los primeros ejemplos de comercializacin de productos industriales de que tenemos noticia. Los ndulos o riones aparecen muy frecuentemente formando concrecciones esferoideas entre las calizas. Entre las variedades ms conocidas del slex citaremos el pirmaco (del que ms tarde hablaremos con mayor detalle), el acaramelado, el achocolatado, el negro, el moteado, etc. La menilita es un slex gris o achocolatado que aparece abundantemente en los alrededores de Pars. Minerales cercanos al slex (tambin rocas silceas) son el cuarzo en sus variedades de cristal de roca y sacaroideo, y las calcedonias, variedades microcristalinas de fractura no concoidea sino unida, con sus variantes de jaspes de fractura concoidea, mezclas de arcilla y cuarzo de color rojo, marrn o amarillo. Las cornalinas de bellos colores rojos y castaos claros. Las silexitas ("chailles" de los franceses) que son slex menos puros, ms calcreos. Las gatas formadas por capas concntricas de calcedonias de diferentes colores, los palos que son slices hidratados no cristalizados y de mala fractura salvo en sus variedades preciosas. Los nices, rocas formadas por la superposicin de estratos calizos sobre los pisos o paredes de las cavernas o en cavidades naturales, en capas ms o menos paralelas, pero de poca dureza y mala fractura. El slex es ms duro que el acero, figurando con el nmero 7 dentro de la escala de MOHS, superado por el topacio, corindn y diamante que ocupan respectivamente los nmeros 8, 9 y 10 en la misma. Es mal conductor del calor, por lo que no se adapta a los cambios bruscos de temperatura que lo fragmentan
18 en forma de lascas redondeadas formadas por anillos concntricos. Desde el punto de vista mineralgico se puede considerar al slex como una roca compuesta amplia o totalmente de cuarzo microcristalino o criptocristalino. Muchos slex son slice casi puro (menos del 10% de impurezas). Su agua extracristalina se acerca al 10%. Contienen a menudo calcedonia, que tambin es un cuarzo microcristalino, pero que se distingue por poseer una estructura radiada caracterstica. Ya hemos indicado que los slex reciben denominaciones distintas segn el tipo y nmero de sus impurezas. As, los jaspes poseen hematita que los colorea de tintes rojizos ms o menos puros o pardos calientes. Los llamados "flints", muy frecuentes, muestran color gris a negro por inclusin de restos de materias orgnicas. Las "novaculitas", blancas, son muy hidratadas y por fin el "slex aporcelanado" (no confundir con el "cacholong") encierra impurezas calizas y arcillosas. Tambin el palo est presente en los slex, que al microscopio muestran caparazones de diatomeas, radiolarios o espculas de esponjas, lo que indica que se formaron por cristalizacin de slices inestables y amorfos. Los cristales de cuarzo, examinados al microscopio electrnico sobre superficies fracturadas, son polidricos y alargados y sus dimensiones varan segn sus tipos, lo que les confiere unas caractersticas distintas de fractura. Sus texturas tambin varan y son complejas, incluyendo texturas "metamrficas" como las granoblsticas, porfiroblsticas, "gneas", seriadas y merocristalinas, y texturas sedimentarias hidrotrmicas, y otras como la esferoltica, botrioidal, y la jaspeada con formacin de bandas coloreadas. Las impurezas del slex, que le prestan dibujos y colores variables (slex moteado, jaspeado, ocelado, en bandas, etc.; blanco, crema, pardo, gris, negro, achocolatado, rojizo, etc.) son inclusiones de materias arcillosas, calcita y hematita. Tambin, aunque menos veces, aparecen en el slex restos de augita o magnetita procedentes de degradacin de minerales pesados. El origen del slex puede ser orgnico, como ya reseamos, o inorgnico. El orgnico tiene su comienzo en la actividad qumica de microorganismos como las diatomeas (desde el Trisico al presente, y generalmente de origen marino), los radiolarios (desde el Cmbrico al presente, y exclusivamente de origen marino) y las esponjas silceas (tambin desde el Cmbrico al presente, pero de origen mixto, marino o fluvial). Parece ser que los acmulos de estos seres absorben la slice de las aguas fluviales (ricas en este material) y de la superficie de las aguas marinas en que abunda, y al morir, sus esqueletos sedimentan formando bolsas, sobre todo si no existen grandes zonas de detritus de plankton calizo en su cercana. As se crearn ndulos posteriormente, entre el sedimento escaso en carbonatos clcicos. El estudio de los microfsiles que aparecen en el interior de los bloques, lascas y tiles de slex, permiten datar el tiempo de formacin de sus materias primas. Para ello deberemos recurrir al estudio de los micropaleontlogos. Tambin existe una formacin inorgnica del slex, por precipitacin directa de slice amorfo en aguas marinas muy concentradas, o en lacustres dentro de ciertas variables de temperatura. Su evidencia se seala por la aparicin de estructuras internas en la roca, como geodas o fisuraciones que indican una deformacin no tectnica contempornea a la sedimentacin. Adems, el slice necesario para formar rocas silceas, puede provenir de orgenes no orgnicos como la propia actividad volcnica por devitrificacin de cristales o sus fragmentos, eliminados en las erupciones. En cuanto al origen de los slex en tablas o estratos ha sido discutido largo tiempo. La evidencia actual se inclina a su origen orgnico, aunque no puedan descartarse en algunos casos formaciones inorgnicas. Los slex se forman tambin por sustitucin a partir de materias orgnicas, de las que el mejor ejemplo son los xilolitos, xilpalos o rboles fsiles, muy utilizados en algunas culturas como las de la pennsula indostnica. Con ellos se fabrican toda clase de artefactos, desde hachas de mano hasta raederas y buriles. Las cuarcitas o gres de cemento silceo (llamadas gres lustrados cuando su zona de fractura es brillante), son derivados silceos sedimentarios ms granulosos, derivados de areniscas margosas y limosas y de fractura astillosa que no produce bulbo de percusin. Las obsidianas son lavas volcnicas de textura vtrea, negras, muy fciles de tallar, pero menos duras que el slex. Las areniscas duras, semejantes a las cuarcitas, pero ms groseras y granulosas, y los esquistos, que son rocas que por deformaciones metamrficas han adquirido una capacidad de exfoliacin (de "schistos" hendido), y que tienen la misma composicin mineralgica que la roca madre, generalmente arcillas sedimentadas y fuertemente comprimidas, tambin han sido utilizadas para la fabricacin de instrumentos generalmente toscos. Los esquistos se producen por procesos de recristalizacin semejantes a los que producen las pizarras, pero ms desarrollados. La mayora de ellos contienen cuarzo y comnmente son porfiroblsticos, es decir, que contienen microcristales incluidos en su masa. Los primeros hombres utilizaron riones que hallaban casualmente en superficie a lo largo de sus co-
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rreras, y guijarros encontrados en las terrazas fluviales cercanas a sus campamentos, as como bloques hallados entre los restos de desmoronamiento de los acantilados costeros y lapiaces. Los riones muestran una superficie exterior o "crtex", rugosa, con mezcla calcrea que contiene menos elementos cristalinos que el interior, y que profundiza bastante y es tan antigua como la formacin del slex. El crtex se distingue del slex interno por sus propiedades fsicas y qumicas. Es mucho ms frgil, por lo que el hombre lo retiraba generalmente al trabajar sus tiles, verificando el "pelado" de los riones, o decorticado, mientras que en otras, por su rugosidad y aspereza, que aumenta su capacidad de fijacin manual, ha sido conservado en las bases de ciertos bifaces, picos, machetes y otros tiles. Se debe distinguir de la llamada "ptina", ms superficial, ms moderna, menos porosa y granular, cuyo color vara entre el blanco azulado ms frecuente, el amarillento o azulado si existen minerales de hierro en los estratos en que yace el slex, otras veces verdosa si existe cobre, o pardorrojiza si existen ocres o materias orgnicas. La ptina, que aparece tras la fractura del slex, se debe a deshidratacin y avanza ms o menos en el interior de la pieza segn sea la contextura qumica del terreno y la eventual exposicin al sol, aire o agua que haya sufrido, hasta en ocasiones invadir totalmente el slex que se convierte en el llamado "cacholong", extremadamente frgil y de un blanco mate que remeda al de la tiza. La ptina no tiene valor para la datacin absoluta de un objeto, pero s para la relativa y para ordenar series de tiles de antiguas excavaciones en que no existen datos estratigrfiCOS, as como para descubrir la reutilizacin de viejos tiles cuyos nuevos retoques de acomodacin o restauracin tendrn distinta ptina que los primitivos. El brillo es el lustre que adquiere el til o lasca por la accin del viento, el agua, los frotamientos naturales o a veces por el uso prolongado sobre ciertas materias. Puede afectar a toda la pieza, a una de sus caras, o solamente a una parte de ellas, un filo o borde. Un ejemplo de brillo debido al uso es el llamado "lustre de cereales", que aparece en las piezas para la fabricacin de hoces. No debe confundirse este brillo, involuntario, con el conseguido voluntariamente por la accin de abrasivos finos, cuero u hojas vegetales escogidas, en materiales lticos relativamente modernos. Incluso para la extraccin laminar parece que se utiliz el pulido de ciertas superficies, como luego veremos. Un tipo de lustre especial, poco frecuente, que tambin puede llevar a confusin, es el llamado "lustre de las races". Puede semejar al "lustre de cereales", pero al ser producido por el roce y frotacin de las races vegetales que perforan el paleosuelo en todas direcciones, extiende el brillo con una irregularidad y una extensin que no se pa-
recen al de cereales, que ataca o se asienta generalmente sobre zonas de uno de los bordes y sus vertientes adyacentes, respetando el resto de la pieza en su totalidad, al estar preservada parte de ella por actuar embutida en su soporte de hueso o madera que aisla del frotamiento con los tallos de los cereales. El brillo de races aparece por el contrario en una o mltiples zonas y atacando a uno o varios bordes, en extensin irregular y variable y con intensidad tambin variable y generalmente menor que el de cereales. Otro tipo de lustre es el llamado de "enmangue" que aparece en reas o pedculos de insercin de ciertas piezas, y est producido por el rozamiento con su soporte o con los abrasivos contenidos en las resinas utilizadas para su fijacin. El brillo es poco marcado, muy difcil de visualizar, sin comparacin con los anteriormente citados, y bien localizado. Hemos indicado anteriormente que uno de los motivos que guiaron la eleccin del material bruto fue el de las condiciones de su fractura. Es pues necesario que estudiemos cmo se fractura el slex y los accidentes especficos que se producen en su lascado. Si se golpea un bloque de slex de textura homognea con un percutor de piedra, el slex se fractura desprendindose una lasca cuyas caractersticas dependern del ngulo en que incidi el percutor, su masa, la fuerza aplicada y el tiempo y superficie en que esta fuerza actu. Si el ngulo es de noventa grados virtualmente la fractura debe ser conoidea, debido a la transmisin en crculos, cada vez ms abiertos, de las ondas de percusin que nacen en el punto de impacto y avanzan ondulando en la profundidad del material, a la manera como se propagan las ondas en el agua en que se arroj una piedra. Estas ondas disminuyen en saliencia de nodos y vientres segn nos separamos del punto de impacto, hasta desaparecer por fin produciendo una superficie delicadamente incurvada. El resultado de la percusin ser una lasca cnica en forma aplanada que recuerda a la de una lapa (patella), de vrtice algo redondeado. Si la percusin se hace en ngulo ms abierto, preferiblemente de unos ciento veinte grados, la transmisin oblicua de las ondas desprende una amplia lasca que presenta una serie de interesantes detalles (Fot. 1 ): Dos caras, una dorsal o superior, y otra ventral, o de lascado. Dos bordes laterales. En el extremo en que recibi el impacto una plataforma ms o menos pequea, llamada plano de percusin. El plano de percusin se conoce tambin como taln, pero en realidad deben distinguirse bien estos trminos: Taln es la parte del plano de percusin del ncleo que persiste en la extremidad de la lasca desprendida. Plano de percusin es la faceta o zona del ncleo en que golpe el percutor. No se debe hablar
20 de plano de percusin de un til, sino de taln. El extremo en que ste yace se conoce como proximal. El extremo opuesto es el vrtice o extremo distal. La lnea ideal que nace en el centro del taln y alcanza el vrtice dividiendo la pieza en dos partes semejantes se conoce como eje de simetra de la lasca. La lnea normal que parte del taln (perpendicular a ste) y asciende cortando el til en dos partes a veces desiguales es el eje real del til. El taln puede estar formado por una superficie natural de fractura del slex, o bien por crtex, u otras veces por una superficie de tallado lisa, didrica o con facetas talladas o retocadas y ms rara vez puede ser puntiforme (Fot. 3, 4 y 5). o lineal. A su vez puede ser plano, convexo o menos veces cncavo. En su superficie, y con frecuencia sobre una arista procedente de talla, aparecen huellas del punto de impacto en forma de estrellamientos, pequeos hoyos o astillados que pueden incluso ser mltiples, ya que a veces la extirpacin de la lasca exigi insistir en la percusin para obtener su desprendimiento. Si el plano de percusin del ncleo era exiguo puede haber desaparecido el taln completamente, destruido por el impacto. Tambin es frecuente que el hombre lo eliminase voluntariamente, as como al bulbo en su totalidad, probablemente por el motivo de que produce un espesamiento en la silueta del til que dificulta su enmangue. Esta maniobra se realizaba por flexin, quedando una de las superficies de rotura de la pieza, cncava, con una especie de charnela o saliente, y la otra opuesta convexa, con su molde invertido. La lengeta o charnela residual, o la superficie de fractura convexa o cncava en el sentido anteroposterior del taln, nos denuncian esta tcnica (Fot. 7, 8 y 9). Otras veces se eliminaba la extremidad proximal de la lasca por percusin aplastada sobre un yunque de piedra, lo que produce pequeos conos de percusin, a veces mltiples, en la superficie de fractura, aunque en ocasiones aparecen borrados por el posterior retoque a que era sometida esta superficie. A veces ocurra durante la percusin para extraccin de lascas, que por motivos desconocidos stas se partan en dos, a lo largo de su eje y a partir del punto de impacto, con lo que resultaban dos medias lascas provistas de un ngulo diedro formado por la mitad del taln y la superficie de fractura longitudinal, que pueden simular buriles. Tales falsos tiles han sido conocidos como "seudoburiles de SIRET". Su distincin de los verdaderos, como despus veremos, no es difcil en la mayora de los casos, pues las facetas de golpe de buril tienen unas caractersticas muy definidas ausentes en los seudoburiles de SIRET, entre ellos la presencia de contrabulbo de percusin, o huella cncava en el comienzo de la faceta de fractura. En la cara o plano de lascado aparecen varios accidentes que merecen destacarse. El "cono de percusin", relieve positivo (es decir convexo o saliente), cuyo vrtice comienza bajo el punto de impacto, y que se contina hacia abajo siguiendo la cara ventral con una protuberancia globulosa llamada "bulbo o conchoide de percusin" (Fot. 1). Este es ms o menos prominente segn la tcnica empleada en la extraccin de la lasca. Es tanto ms desarrollado o saliente cuanto ms brutal fue el golpe del percutor, su masa y la dureza de su materia. Muy tenue si la percusin se hizo con percutores lticos de pequeo volumen, o con percutores de madera o cuerna, y en estos casos o utilizando tcnicas por presin, como luego veremos, el bulbo es casi inexistente o muy ancho y se remplaza por una suave convexidad, no existiendo nunca cono ni punto de impacto marcado en el taln. El bulbo puede aparecer astillado o fisurado sobre todo si el percutor fue metlico, como suele ocurrir en los tiles falsificados para coleccionistas, aunque tambin puede ocurrir por excepcin en los verdaderos tallados a la piedra (Fot. 2). As aparece muchas veces en las llamadas "piedras de trillo", talladas con martillo. El bulbo puede mostrar tambin descamaciones planas, negativas (cncavas), por pequeos desprendimientos de materia y que se cree son debidos a reflexin de la onda de percusin (Fot. 1 ). Las lasquitas que se desprenden para producir estos desconchados son las llamadas "escamas de bulbo", ovoideas, muy planas, de unos tres a seis mm. de largo y tres a cuatro de anchura y muy escaso espesor. Estas descamaciones a veces son mayores y profundizan ms, llegando a formar grietas laterales que alcanzan los bordes de las piezas, sobre todo si son estrechas, como es el caso de las lminas, e incluso, despus de un largo recorrido, pueden volver a la superficie eliminando lascas de aspecto cuadrado, que luego conoceremos con la denominacin de "navecillas". A la vez que las escamas de bulbo se eliminan normalmente otras pequeas lascas parsitas muy cncavas y anchas, de unos diez a doce mm. de ancho por diez a quince de largo, que denomino "lascas de expulsin" o "lascas-escama", por su forma de escama de pescado. Fueron obtenidas involuntariamente, sobre todo si la percusin fue muy fuerte o el percutor de gran volumen. Bajo el bulbo, y como huyendo de l, pueden aparecer una serie de relieves radiales divergentes. Cuando son positivos o salientes, se conocen con el nombre de "carenas", y cuando negativos o en forma de fisuras, con el de "estras divergentes o plmulas". Tambin a partir del bulbo, y en forma centrfuga, corren por la cara de lascado las llamadas "ondas de percusin", que se extienden ampliamente hasta la extremidad distal debilitando progresivamente su relieve. (Fot. 1). Si la
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percusin se hizo a la piedra las ondas suelen ser salientes, de relieve brusco y estrechas, cortndose a veces con la superficie de lascado en ngulo vivo. Si se utilizaron tcnicas de presin suelen ser ms aplanadas y anchas, de relieve ms suave y sin discontinuidad con la superficie ventral. La utilidad de dichas ondas es muy grande pues nos sirven para precisar la orientacin de tiles o fragmentos de tiles que carecen de bulbo y taln (Fig. 1). La presencia del bulbo de percusin o de su huella en negativo (contrahuella), es de gran importancia para el diagnstico del trabajo humano sobre material de slex, aunque no es rara la presencia de pequeos bulbos en fracturas de origen natural. Sobre todo aumenta la certeza si el nmero de bulbos hallados en una serie de piezas es notable. Pero la existencia de bulbos, sobre todo si a la vez aparecen restos de plano de percusin (talones), basta para poder afirmar la realidad de su origen industrial. No as la existencia de ondas de percusin, que de hecho se muestran en mltiples falsas piezas de origen natural y especialmente en las producidas por contrachoques dentro de medios lquidos, como ocurre en las lascas producidas al golpearse cantos de slex arrastrados por las olas en las orillas del litoral. La cara de lascado es generalmente cncava, rara vez plana, y sobre todo en las que despus conoceremos como lminas u hojas de slex. Conocemos como "lascas sobrepasadas" a aquellas en que la cara de lascado, nacida normalmente, se incurva hacia el interior del ncleo bruscamente y termina "en cuchara" fracturndolo, con lo que resulta una lasca de extremidad distal gruesa y pesada, prcticamente intil. Generalmente ello se debe a que el impacto fue aplicado excesivamente en el interior del plano de percusin del ncleo, o menos veces a que se emple un percutor pequeo pero accionado con excesiva violencia. "Lascas reflejadas" sern, por el contrario, aquellas cuyo plano de lascado comienza normalmente para despus incurvarse hacia afuera, es decir al revs de lo que en las sobrepasadas ocurre, con lo que la lasca queda anormalmente corta y ancha y su extremidad distal redondeada y no cortante, reflejndose parte de la superficie de lascado en la superficie dorsal de la porcin distal de la pieza (Fig. 1). El ngulo formado por el taln y el plano de lascado se conoce como "ngulo de fractura o de lascado" y tiene especial inters para poder precisar la tcnica de extraccin utilizada: es muy obtuso en las tcnicas con percutor de piedra y prcticamente recto si se emplearon percutores de madera o hueso. Es de notar, para evitar confusiones, que muchos prehistoriadores, especialmente franceses, emplean el trmino agudos para referirse a los ngulos obtusos y as es muy frecuente observar que califican de
agudos a los ngulos de fractura obtenidos con tcnicas clactonienses, por ejemplo. Ello se debe a que el ngulo lo miden no entre el taln y el plano de lascado, sino entre la prolongacin ideal del taln y el plano de lascado, con lo que miden realmente el ngulo suplementario al de fractura que los franceses llaman "angle de chasse" (ngulo de expulsin), o al formado por el taln y la cara dorsal del til o lasca. Parece ser de gran importancia, en el curso del trabajo sobre slex, la forma primitiva de los guijarros. As, los ms esferoidales no se prestan bien a su talla, ya que resisten mucho a los golpes del percutor y todo lo ms dejan desprender lascas cortas, anchas e irregulares. No as los aplanados, que se descarnan con facilidad si se inicia la percusin por su periferia. Los mejores parecen ser los oblongos y relativamente aplanados. Tambin es de gran importancia, durante el curso del tallado, el correcto aprovechamiento de las ondas de percusin que atraviesan el material del ncleo a partir del punto de impacto. Si existe un exceso de energa de vibracin la lasca se romper antes de tiempo, acortndose su longitud. Para evitarlo, como ya veremos, se han empleado diversos procedimientos (percusin sobre arena, hojas o helechos, y recogida de las lascas desprendidas sobre medios amortiguadores como el agua, etc.). Tambin es de suma importancia no desviar la direccin de las ondas, y por ello es esencial la correcta sujecin del ncleo al asirlo con la mano. Los primitivos modernos procuraban no apoyar nunca el dedo sobre las aristas-gua de las futuras lminas y, por el contrario, apoyarlo fuertemente para acortar el trayecto de las ondas all cuando interesaban lascas cortas. La creacin de aristas-gua es de gran importancia para la extraccin laminar, como despus veremos, y tambin supieron utilizar los retoques, tanto para detener (escotaduras retocadas de paro de golpe de buril) como para dirigir trayectorias de lascado (pequeos retoques de los bordes de los futuros buriles, para guiar la onda del recorte). Es raro hallar en las actuales Tipologas estudios sobre los mecanismos de fractura del slex, pero ya SIRET se haba enfrentado con este problema en 1928. Su interpretacin era la siguiente: "La fuerza viva del choque se transforma principalmente en movimientos moleculares en que toman parte el percutor y el ncleo. Estos movimientos internos se producen en todas direcciones; en el centro del ncleo golpeado sus efectos de desplazamiento se neutralizan unos a otros, pero cerca de la superficie sus componentes dirigidas perpendicularmente a ella, hacia el exterior, no son neutralizados por otros de sentido inverso a causa de la falta de resistencia del medio ambiente que es el aire. La superficie del bloque est por ello obligada a desprenderse a partir de
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Fig. 1. A. Ncleo con desprendimiento de lmina normal B. El mismo con lmina sobrepasada. C. El mismo con lmina reflejada.
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una determinada profundidad; el espesor de esta parte est en funcin con la intensidad de los movimientos moleculares y con la cohesin del slex ... Adems de las vibraciones, un golpe suficientemente fuerte y seco produce en su punto de impacto una compresin local con hundimiento imperceptible de una pequea parte de la masa del slex... La parte hundida ocupa la misma superficie de contacto del percutor, en general ms o menos circular; el agrietamiento, generalmente circular, profundiza al principio en forma cilindro, pero pronto se ensancha y toma forma cnica para detenerse a algunos milmetros de profundidad... Ello crea los accidentes propios de lascado: bulbo, ondas, etc., cuando la zona de percusin es cercana a la superficie del bloque, y la ruptura se produce as por la suma de las fuerzas de hundimiento y de vibracin que actan excntricamente a partir del punto de impacto. Explicando la formacin del conchoide, dice SIRET: "la superficie del cono es ms o menos desarrollada segn la viveza del golpe; en general, a partir de cierta profundidad, la grieta se hace cilndrica o cilindroide en una pequea dimensin, para volver a desarrollarse, pero nunca tanto como al principio. El cono superior ha actuado sobre la masa ltica que yace debajo de l como el percutor ha actuado sobre s mismo, lo que se explica por el choque en rebote de esta masa a continuacin de una onda vibratoria...". Tambin SIRET intent hallar una explicacin razonable que mostrase el mecanismo de la talla por presin, que sera semejante, pues tambin en ella, aunque menor, existe un hundimiento del slex al contacto del compresor. Estima que todo comienza con la produccin de un a modo de "pliegue" en la capa superficial del slex. Cuando la presin alcanza un cierto lmite el pliegue llega a un extremo de tirantez que la masa del material no puede seguir, y se rompe formando una pequea grieta "cuya direccin es perpendicular a la curva del pliegue. En este momento la sustancia del slex que forma los labios de la hendidura toma bruscamente su forma primitiva y este movimiento produce una sacudida en toda la masa, con vibraciones. As nos vemos llevados al mismo caso de un choque: la fisura creada produce una fractura que sigue un movimiento vibratorio de menor resistencia, paralelo a la superficie del slex...''. BOURDIER indica que la formacin del cono y la eliminacin de la lasca por percusin exigen un choque ligeramente oblicuo y cercano a la arista externa de la plataforma del ncleo. Si esta direccin cambia o el golpe es demasiado interno aparecern las lascas reflejadas o sobrepasadas de que ya hemos hablado. Nos hemos referido hasta aqu al material de slex, el ms frecuentemente hallado en nuestros yaci-
mientos, pero tambin conviene conocer las cuarcitas. Estas son arenas cementadas por slices recristalizados, muy abundantes en las vertientes pirenaicas. Su estructura muestra un grano grueso, y aunque se fractura con facilidad (y por ello fue relativamente muy empleada sobre todo en algunas estaciones del Paleoltico Medio), no se presta a la finura de retoques que admite el slex, ni muestra con facilidad marcas de utilizacin salvo desconchados y pulidos en sus bordes cortantes. Tampoco muestran bulbos de percusin desarrollados, y las superficies de fractura son de aspecto astillado y desigual. El hombre prehistrico utiliz las cuarcitas por razones que se nos escapan por el momento. Se crey por algunos investigadores que su utilizacin podra justificarse por la carencia de slex o su relativa escasez. Este argumento no es convincente puesto que en muchsimos yacimientos franceses, y especialmente del Paleoltico Inferior y Medio, en que abunda sobremanera el slex, aparecen gran nmero de tiles tallados sobre cuarcita. Indudablemente la cuarcita se utilizaba con ms frecuencia que el slex en la preparacin de instrumentos gruesos del tipo "chopper" y "chopping tool", algunos picos sobre rin y ciertas raederas y denticulados, mientras que para tiles de menor espesor era seleccionado el slex. La cuarcita se diferencia del slex por no producir ptina al contacto de los agentes atmosfricos, lo que dificulta la ordenacin de series halladas en terrazas o yacimientos abiertos. En los yacimientos del norte de Espaa abundan las cuarcitas trabajadas, sobre todo en los yacimientos asturianos, mientras que en los vascos aparece en muy pequeas proporciones y prcticamente en forma de lascas con marcas de uso y alguna rara raedera, adems de ciertas formas de guijarros tallados. Mucho ms fciles de trabajar son las materias vtreas como la obsidiana, que se prestan como ninguna otra a la fabricacin de bellas y finas lminas y perfectos retoques escamosos planos, del tipo que luego conoceremos como Solutrense, y lo mismo los jades, palos e incluso el cristal de roca en que se llegaron a elaborar hojas de laurel, raspadores y buriles. El peor trabajo es el que se realiza sobre esquistos, oligistos y gres, no obstante lo cual tambin fueron utilizados. El gres es, en realidad, un agregado de granos de cuarzo previamente rodados y despus consolidados por cementacin. Poseen menor cohesin que las cuarcitas. Han sido muy utilizados en algunas civilizaciones Mesolticas francesas. Son muy conocidos los tiles Montmorencienses en gres, de las cercanas de Pars. Lminas. Parte de los prehistoriadores espaoles las denominan "hojas", trmino que se presta a confusin
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con cierto tipo de piezas que remedan por su contorno a las hojas vegetales (hojas de laurel, de sauce, de ojaranzo, etc.) y que por ello me parece ambiguo y rechazable. Se conocen como lminas a un tipo especial de lascas cuya longitud excede del doble de su mxima anchura y que generalmente (al menos las verdaderas lminas leptolticas) muestran su cara dorsal surcada longitudinalmente por una, dos o tres aristas paralelas o confluentes en "Y". Las verdaderas provienen de ncleos prismticos o piramidales. Las que conoceremos como lminas levallois (verdaderas lascas largas) de ncleos especiales, y cuyas aristas dorsales no son paralelas a sus bordes o estn irregularmente dispuestas. Las lminas muestran los mismos caracteres descritos a propsito de las lascas, pero su taln aparece menos extenso y a veces es casi inexistente. El bulbo puede ser nulo o muy aplanado. La cara ventral o plano de lascado es ms o menos cncava, sobre todo en su extremidad distal en que el radio de curvatura de su torsin suele ser menor que el de las zonas proximal y media. Cuando esta incurvacin distal es muy marcada se habla de "lminas en cuchara". Se conocen como "lminas-cresta" a las que muestran en su cara dorsal una o dos vertientes con desconchados que son residuos de la talla de preparacin previa. Proceden tambin de ncleos piramidales y prismticos. Algunos autores las denominan "retocadores" (Fot. 22 y 23). Las ondas de percusin en las lminas suelen ser ms suaves, amplias y planas, y se prolongan ms extensamente hacia la porcin distal de la cara de lascado que en las lascas del mismo tamao. La seccin de las lminas suele ser triangular o trapezoidal generalmente, y sus bordes, muy cortantes, suelen mostrar frecuentes seales de uso en forma de desconchados irregulares en su tamao y reparto, o de lustrado o pulido de sus filos. BORDES seala un curioso accidente de tcnica durante la fabricacin de lminas, que produce los que denomina "segmentos de lminas en navecilla" ("nacelle"), que haba obtenido experimentalmente antes de haberlos hallado entre materiales de excavacin. Su mecanismo de produccin parece ser el siguiente, segn el autor: La escama parsita del bulbo de percusin (escama de bulbo, ya citada anteriormente) o las grietas bulbares, se hunden en el espesor de la lmina extendindose lateralmente. Luego sigue un desplazamiento paralelo al plano de la lmina y ms tarde emergen ms lejos separando la que llama navecilla ("nacelle" equivale a lo que llamamos en Euskadi, "ala", "chinchorro" o pequea gabarra, es decir, embarcacin de fondo plano, corta y ancha, para uso fluvial o en aguas poco movidas). ELOY, descubre algunas en Corbiac, recordando haber examinado lminas que mostraban en su superficie ventral una profunda concavidad, brusca, situada un poco por encima del bulbo de percusin. Posteriormente ha recogido varios ejemplares ms, de formas intermedias entre la que seala BORDES y la aparicin de grietas que prolongan la escama de bulbo, por lo que reconoce como exacta la suposicin de BORDES sobre su mecanismo de produccin, que desde luego es fortuito. BORDES insiste en que este accidente es bastante ms frecuente durante la talla de lminas sobre ncleos de obsidiana y recuerda que DON CRABTREE obtiene lminas en navecilla habitualmente en sus experimentos de talla (Fig. 2). Nosotros hemos logrado un ejemplar entre los materiales de talla de Aitzbitarte. El mismo BORDES seala tambin, con el apelativo de "piezas con lengeta", a un tipo especial de fragmentos de lmina que indica le intrigaron bastante, hasta que un accidente en el curso de la fabricacin experimental de lminas por percusin indirecta le mostr la clave de su morfologa, aunque indica que no de su mecanismo de produccin. Se trata,
Fig. 2. Segmento de lmina en navecilla (de BORDES y ELOY, esquematizada). 1: Formacin de la escama de bulbo. 2: Formacin de la "navecilla". 3: Lmina de la que parti la "naveciIla" y su perfil. 4: la "navecilla" y su perfil. 5: "Navecilla" de Aitzbitarte.
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segn el autor, de "talones (extremidades proximales, en propiedad) de lminas rotas segn una curiosa fractura... ms o menos larga. Estas lengetas llevan ondulaciones que generalmente van desde la parte proximal hacia el extremo de la lengeta, aunque en algn caso fuese a la inversa". En un principio pens se tratase de fracturas voluntarias por choque sobre una arista dorsal (en una de sus piezas aparece en ella un cono muy claro, pero "todas las experiencias que hicimos fueron negativas". Como hemos dicho antes, un accidente en el curso de extraccin laminar produjo una pieza semejante sin poder saber su porqu. Indica que todo hace pensar que la "onda de choque caminase un momento por la superficie dorsal de la pieza y que despus penetrase bruscamente para salir oblicua". Seala varias del yacimiento de Corbiac que explica por la gran cantidad de lminas que aparecen en el mismo (unas 50.000). En algn caso este tipo de lengeta puede aparecer en el fragmento medial de una lmina y una vez lo ha visto en forma doble (negativo de dos lengetas en la parte medial de una lmina) (Fig. 3).
Fig. 3. 1: Pieza con lengeta (de BORDES). 2: Negativo doble de pieza con lengeta (id.).
Criterios de estudio por dimensiones Es innegable que las dimensiones del instrumental dependen de una serie de factores. Unos, subjetivos, que se deben a la voluntad del constructor del til y que estn en funcin de una mayor eficacia del
instrumento, o su mejor transporte, etc. Otros, objetivos, que dependen de las exigencias del material bruto disponible, pero no parece que actuasen con gran fuerza sobre los artesanos prehistricos que saban conseguir buenos materiales aun trayndolos de lejanos lugares. Los tiplogos actuales intentan, no obstante, una clasificacin de sus materiales con relacin a diversos mdulos personales. TIXIER, consciente del coeficiente de subjetividad que conlleva toda discriminacin de los tiles por sus dimensiones, propuso una investigacin que aportase soluciones razonables. Seleccion una coleccin de ms de un centenar de piezas sin retocar, recogidas por VAUFREY en un yacimiento de Tnez que encerraba piezas grandes, medianas y pequeas, pero siempre enteras, eliminando trozos o piezas fracturadas. Propuso seguidamente a un grupo de tiplogos experimentados que las clasificaran en tres grupos: lminas, laminillas y piezas de dudosa clasificacin, sin intentar naturalmente el empleo de instrumental de medicin. Previamente haba realizado una seleccin segn longitud y anchura de las piezas y realizado una grfica de su reparto segn dichas medidas. Los resultados fueron casi unnimes. Con esta encuesta realiz otra grfica de la que deduce las siguientes conclusiones: Las lminas tienen longitud doble de su anchura y siempre son de longitud superior a cinco centmetros y ms anchas de doce milmetros. Las laminillas son tambin de doble longitud que anchura y siempre menos anchas de doce milmetros, pero no se considera criterio definitivo la longitud de la pieza, pues aunque fuese superior a cinco centmetros si su anchura es inferior a doce milmetros fue unnime el acuerdo en considerarlas como laminillas, adems de que es excepcional encontrar con esta anchura longitudes superiores a setenta milmetros. LAPLACE utiliza un criterio numrico convencional y emprico. Los lmites entre grandes lascas, lascas, lasquitas y microlascas seran fijadas en seis, tres centmetros y quince milmetros (para mayor facilidad podemos fijar los lmites por las longitudes del dedo pulgar, su falange terminal y la ua del mismo dedo). Entre las grandes lminas, lminas, laminillas y microlaminillas, diez a doce centmetros, seis a cinco, treinta a veinticinco milmetros (o sea aproximadamente la longitud del dedo ndice, las dos ltimas falanges y la tercera sola). Ninguno de estos autores cuenta con el dato del espesor de las lminas y su relacin con su anchura, muy interesante en el sentido de comparaciones tcnicas. Luego veremos que DELPORTE lo hace y crea ndices de leptolitismo fundados en esta relacin,
26 que indicar el grado de leptolitizacin alcanzado por una industria, noticia de gran inters en el estudio de las industrias intermedias entre el Paleoltico Medio y el Superior. El criterio de TIXIER es fcilmente utilizable en materiales de origen laminar pero es inaplicable en el estudio de tiles procedentes de lascas. El de LAPLACE es ms amplio en su utilizacin, pero por el momento estimo que es necesaria una convencin relativa para cada tipo de piezas, es decir, crear ndices especiales de dimensiones para bifaces, raederas, buriles, etc., y una vez aplicados por va de ensayo en gran nmero de yacimientos examinar el valor prctico que pudieran tener. Estudio de los residuos de talla Las operaciones tcnicas de preparacin de la materia prima liberan restos diversos de lascado, algunos de ellos aprovechados despus, pero otros muchos abandonados en los talleres. Fueron muy bien estudiados por LEROI-GOURHAN partiendo del trabajo sobre guijarros, riones de slex y bloques o cantos. Recordemos que los guijarros son masas que provienen de la rotura de rocas o bien de riones que sufren un posterior desgaste por rodado fluvial o marino (este ltimo produce masas ms redondeadas, mientras aquel ms alargadas y aplanadas) que les procura una forma ms o menos elipsoidal y lisa, con un crtex ms o menos grueso segn su edad de nacimiento en la roca madre y los insultos meteorolgicos que sufrieron. Los riones suelen ser tambin redondeados, pero ms irregulares, a veces con excrecencias tambin redondeadas y en ocasiones con cavidades gedicas internas que los hacen malamente aprovechables. Los bloques son masas destacadas de la roca madre, no redondeadas, angulosas, irregulares, con planos de fractura ms o menos desgastados y pulidos por lo agentes atmosfricos, pudiendo mostrar crtex en alguna de sus superficies, que generalmente es la que estuvo expuesta ms tiempo al sol o al aire. En este caso, el crtex es ms irregular de espesor que el de los guijarros. Para trabajar estos materiales, en el caso de los riones, debe comenzarse por eliminar las excrecencias e irregularidades, lo que se hace por percusin, producindose lascas semejantes a las que luego denominaremos de decalotado, pero generalmente ms convexas y salientes, que muestran un plano de fractura o lascado plano y generalmente circular o subcircular. En el caso de los guijarros el trabajo comienza por la preparacin de un plano de percusin mediante la eliminacin de una primera lasca de decapitado o decalotado, sin taln, redondeada, poco saliente, que muestra bulbo y a veces cono de percusin. Esta lasca es muchas veces utilizada para la fabricacin de raspadores, e incluso buriles y raederas convexas. A veces las lascas de decalotado se hacen a partir de un plano de percusin preexistente, prestado por la presencia de algn plano natural del propio guijarro o alguna irregularidad de su superficie, y que por tanto conservar el crtex. Ms tarde el trabajo sigue con la extirpacin ms o menos extensa del crtex por eliminacin de las lascas de decorticado, que tambin se expulsan por percusin, primero sobre el plano que deja la lasca de decalotado que parti, y posteriormente apoyndose en las sucesivas plataformas que crean las nuevas lascas de decorticado extirpadas. Todas ellas conservan el crtex en mayor o menor proporcin, pero no en el taln, como las de decalotado. Generalmente aparecen abandonadas y slo una minora muestran marcas de uso o estn aprovechadas para fabricar tiles. En el caso de la talla de bloques, al no ser necesario el decorticado o pelado, se comienza con la siguiente serie de operaciones. La talla, una vez limpio el rin, guijarro o bloque (ste es a veces fracturado, si es muy voluminoso, mediante percusin lanzada sobre yunque de piedra), se dirige a producir superficies y planos de percusin idneos para la extraccin de lascas o lminas utilizables directamente o previo retoque posterior. Para ello se regulariza la superficie de lo que llamaremos "protoncleo", con eliminacin de zonas de convergencia de aristas, ngulos indeseables, etc. As nacen las llamadas "lascas de ngulo, normales y oblicuas", que muestran en su cara dorsal la unin de tres aristas en forma de "Y" griega, hacia su zona central. Son lascas ms o menos anchas, de seccin triangular y bastante espesas. La regularizacin de las aristas da lugar al desprendimiento de las llamadas "lascas y puntas de costado", generalmente largas y simtricas, y tambin de seccin triangular. Si la arista est prxima a uno de los bordes, al suprimirla, se desprenden las llamadas "lascas con dorso natural" si el crtex se opone al borde cortante, o las llamadas "lascas con dorso de preparacin" si el dorso guarda las marcas de anteriores lascados. La percusin sobre las aristas o cerca de los bordes sinuosos del ncleo separa una "punta desplazada" o "desviada" cuyo eje de lascado es paralelo al eje morfolgico, pero no se confunde con el mismo (punta Seudolevalloisiense de BORDES), o bien una "lasca oblicua" cuyo eje de lascado es oblicuo con relacin al morfolgico y cuya utilizacin para la produccin de pequeas raederas convergentes o recurrentes, ha sido demostrada por LEROI-GOURHAN durante el Paleoltico Superior. La extirpacin de zonas del plano principal de percusin, o incluso de aristas laterales, separa las llamadas lminas-cresta que estudiaremos mejor entre los restos de trabajo de los
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ncleos, y en especial de los prismticos y piramidales (Fig. 4). Adems de los restos descritos, que indudablemente son los de mayor inters, creemos conveniente insistir en otros ms, como las "escamas de bulbo" y las "lascas de percusin" o "lascas-escama" que a mi juicio no han merecido descripcin hasta ahora, al menos las ltimamente citadas. De las primeras ya hemos dicho que son pequeas escamas que parten al separarse el bulbo de percusin del conchoide negativo que queda sobre el ncleo, y que su nacimiento es siempre involuntario, al revs de todas las que anteriormente citamos, que son producto meditado de modificacin intencional de superficies de talla. Son lasquitas muy finas, de menos de medio mm. de espesor, generalmente ovaladas o elipsoideas (rara vez redondas) de longitud entre 6 y 3 mm. y anchura entre 3 y 4 mm. En cuanto a las lascas de escama tambin nacen involuntariamente durante el lascado, pero no a partir del
bulbo al que descarnan, sino a la vez que la lasca, de la que muchas veces conservan huella de contrabulbo en la cara dorsal, y bulbo grueso paralelo en la ventral. Son de dimensiones pequeas, inferiores generalmente a los 20 mm. y ms anchas que largas. Su espesor es de aproximadamente un mm. Rara vez muestran seales de utilizacin y aparecen en cantidad notable en los yacimientos del Paleoltico Superior. Hemos insistido en estos restos de talla, porque actualmente se estudia estadsticamente la proporcin en que aparecen en los yacimientos as como sus dimensiones, llevando stas a nubes de puntos, con los que posteriormente se construyen diagramas que pueden facilitar el estudio de la tcnica empleada en un yacimiento cualquiera, ya que la dispersin de tales nubes vara grandemente segn las culturas. Al estudiar la aplicacin de la estadstica a los estudios prehistricos nos detendremos en el tema con mayor extensin.
Fig. 4. PRODUCTOS DE PREPARACION (Segn LEROI-GOURHAN) 1. Lasca de decalotado 2. Lasca de decorticado 3. Lasca de ngulo 4. Lasca oblicua de ngulo 5. Lasca de costado
6. Punta de costado 7. Lasca con dorso natural 8. Lasca con dorso de preparacin 9. Punta desviada 10. Lasca oblicua
28 Adems de estos restos de talla, de morfologa constante, existen multitud de lascas y pequeas lminas no utilizables por sus caractersticas (dimensiones, restos de crtex o de geodas, etc.) que las hacen impropias para el uso, generalmente irregulares, amorfas o al menos no clasificables, que son mayora entre los materiales de excavacin y que tambin se estudiarn en las nubes de puntos. Otros restos de talla son los denominados "chunks" o zoquetes, masas de slex que no muestran bulbos ni ondas de percusin u otros accidentes de talla. Frecuentemente encierran microgeodas, ficuras, o inclusiones, que impiden su tallado. Pudieran ser restos de bloques o riones abandonados por no ser aptos para su posterior trabajo. Convenciones para la representacin grfica de piezas Con el fin de evitar la anarqua en las figuraciones y poder comparar los dibujos de piezas de diversos autores es conveniente guardar una serie de reglas fijas. Las piezas se deben representar yaciendo sobre su cara ventral, con el taln hacia abajo. Para sealar el grado de relieve de los diversos planos se debe suponer que la luz proviene del ngulo superior izquierdo, a unos 45, y el rayado que har el sombreado se comienza en cada borde de faceta a partir de la izquierda, ascendiendo si aumenta el espesor o descendiendo si disminuye, y naturalmente horizontal si el plano lo es tambin. El mayor o menor acercamiento de los trazos, o su diferente espesor o inclinacin indican tambin el grado de angulacin del plano dibujado. El bulbo se representa por medio de lneas curvas concntricas que cada vez se separan ms. Las superficies con crtex conservado, por un puntillado que, segn su densidad o separacin, nos indicar los relieves naturales. La forma de la seccin de un til se seala por medio de un poliedro (generalmente rayado, con paralelas), sealando con un trazo la direccin y lugar en que se estudi la seccin del mismo. Cuando se presenta la misma pieza en varias posiciones (en posicin lateral se marca el perfil por el contorno exterior), se indica que todos los esquemas pertenecen a la misma pieza por medio de guiones que los unen. Las escalas de reproduccin comnmente empleadas suelen ser de 1/2 para las grandes piezas (bifaces etc.), de 2/3 para las ordinarias (buriles, raspadores, etc.), y de 1/1 para las pequeas (puntas azilienses, microlitos, etc.). Para las piezas muy pequeas (laminillas Dufour, etc.) se hacen representaciones aumentadas y en tal caso la escala se indica expresamente. La situacin en que est localizado el bulbo, si la pieza est orientada en posicin no convencional, se marca por un grueso punto negro o por un crculo O. Si este bulbo falta, por eliminacin, fractura o retoque, su situacin se representa por un crculo partido (). Cuando no existe taln ni indicios de orientacin se orienta la pieza siguiendo el eje de simetra del til, y su parte activa se sita en lo alto. Las facetas de buril se sealan por una flecha (si son varias, una flecha por cada una de ellas) que sigue la direccin de la extirpacin (Fig. 5). Si la faceta de golpe de buril no aparece visible en la cara representada, sino sobre la opuesta, se seala por una flecha dibujada con trazos interrumpidos. PRADEL propone que si la faceta de golpe de buril muestra huellas del cono o bulbo de extraccin (lo que evidencia el no haber sido avivado el til) la flecha se dibuja con penacho, y sin penacho si no se conserva. El punto de impacto de percusin en ncleos o lascas se seala con una cua (V), en la direccin del golpe (Fig. 4). Este tipo de figuracin de piezas, dirigida por la situacin del bulbo de percusin, no es seguido por todos los autores. Se presentan casos especiales que a mi juicio exigen un criterio distinto, y al que denomino "representacin Tipolgica". As, cuando las piezas que deben reproducirse muestran una morfologa simtrica o una zona de ataque bien definida, como en el caso de las puntas con dorso, por ejemplo, se deben representar apoyadas sobre su cara ventral de forma que su vrtice o zona til quede en la parte superior de la imagen y su eje de simetra sea vertical, salvo en el caso en que existan una o ms aristas dorsales rectas que sern las que dirijan la posicin. En el caso en que no exista esta arista, ni tal eje de simetra, nos debemos guiar por el eje de lascado evidentemente. En todos los casos se deber sealar la posicin del bulbo, si existe, o en su de-
Fig. 5. Representacin de un buril que muestra una faceta con huellas del bulbo y en la cara no visible otra faceta que no las tiene.
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fecto la orientacin de la pieza segn las ondas de percusin si son reconocibles. Lo mismo haremos con los buriles, raspadores y perforadores, en los que la zona activa debe aparecer representada en la zona superior del dibujo, siendo orientada la silueta por la arista central o el eje de lascado si aqulla no existe, o en el caso de material procedente de lascas. Siguiendo este criterio Tipolgico, nicamente representamos tomando como vertical al eje de lascado y como base al taln de la pieza, a aquellas piezas poco simtricas, irregulares, o en que las zonas utilizadas sean extensas o mltiples (caso de las raederas y los tiles compuestos o mltiples, "raclettes", etctera) o en las que la zona activa aparezca construida lateralmente con respecto al eje de lascado (lminas y laminillas con dorso rebajado). Las piezas no orientables con estos criterios, generalmente de origen nuclear, o aquellas que no posean zonas tiles bien definidas (lascas retocadas, denticulados, etc.) se representarn siguiendo su eje ms largo en sentido vertical, y en el peor de los casos situando la parte que muestre mayor intensidad de retoque en la zona superior de la imagen. La representacin de la localizacin del bulbo debe ir siempre aadida al dibujo de la pieza, lo que permitir su orientacin, segn el eje de lascado de sus diversas zonas trabajadas o que muestren signos de uso y su descripcin exacta. TECNICAS DE TALLA Y RETOQUE Siguiendo a BREUIL llamaremos "talla" a cualquiera de los diversos procedimientos de aplicacin intencional de una fuerza mecnica para obtener lascas que puedan ser utilizadas como tales, o ser modificadas a su vez, o bien para preparar el bloque matriz dndole la forma deseada y convirtindole en un til ms poderoso y masivo que las lascas. Llamaremos "retalla" a una "talla ms ligera que la precedente, destinada a regularizar por nuevas descamaciones de menor extensin los bordes del til ya bosquejado o de la lasca bruta". "Retoque" es un trabajo "ms ligero an, que nicamente acta en los bordes de las piezas eliminando pequeas escamitas, bien para regularizarlos o para reparar sus filos, atenuarlos o suprimirlos". Todas estas operaciones se hacan, segn suponemos, mediante tcnicas muy semejantes por lo que las estudiaremos en conjunto. Su conocimiento prctico se debe fundamentalmente a los trabajos de laboratorio de prehistoriadores como L. COUTIER, el primero que parece ser trabaj experimentalmente el slex, y posteriormente otros como BARNES, D. CRABTREE, BORDES, TIXIER, SEMENOV, GORODTSOV y BADEN POWELL.
De su obra se deduce que con muy pocos conocimientos tcnicos es posible obtener bifaces con gran facilidad. En Francia, son famosos los trabajos experimentales de talla de COUTIER y BORDES. En Inglaterra de REIR-MOIR y BADEN-POWELL. En Estados Unidos los de CRABTREE. En Rusia los comienzos de estos estudios se deben a GORODTSOV y actualmente estn sumamente perfeccionados por SEMENOV. Pero la inmensa mayora de ellos practican las tcnicas de percusin y el retoque. An falta mucho para dominar la extraccin de lminas sobre ncleos de slex, a pesar de que BORDES, TIXIER y CRABTREE han llegado a una tcnica casi perfecta. Las tcnicas de presin han sido estudiadas sobre todo por el americano DON CRABTREE, que las ha practicado siguiendo los mtodos de los antiguos indios americanos. En 1964, se lleg a realizar un coloquio de tecnologa Itica en el Instituto de Prehistoria de la Universidad de Burdeos, en Les Eyzies, en que confrontaron sus hallazgos especialistas como BORDES, TIXIER y el citado CRABTREE, comprobndose la eficacia de la talla con percutor de piedra, de cuerno de ciervo y con cincel de hueso, sobre material de slex. BADEN POWELL trabaj largo tiempo en la tcnica de tallado sealando varios aspectos interesantes de la misma, que luego SEMENOV confirm. Comenzaba hendiendo por su plano medio guijarros de unos 12 cm. de dimetro, con lo que lograba una amplia plataforma de percusin. Golpeando sobre ella lograba lascas perifricas con crtex, y luego posteriormente otras sin l. El final era la obtencin de tiles bifaciales tpicos. De una gran importancia en estos estudios es la aportacin de materiales procedentes de investigaciones etnogrficas antiguas y modernas. Los primitivos etngrafos no parece que prestaron gran inters a las tcnicas de tallado de la piedra aunque, como antes hemos citado, CRABTREE ha descubierto documentos de primera importancia en las descripciones de TORQUEMADA sobre el trabajo de los indios aztecas hacia 1651. Segn l, trabajaban sentados, con compresores, y con el ncleo apoyado entre los pies. Ms tarde HERNANDEZ aporta mayores precisiones tcnicas. Ms observaciones aparecen en la segunda mitad del siglo XIX, debidas a SELLERS, y basadas en los datos de CATLIN que vivi varios aos entre los indios de Norteamrica y describe fielmente los compresores que utilizaban. Actualmente son de gran inters las observaciones de BRIDGET ALLCHIN entre los primitivos de los trpicos. Existen tres tcnicas importantes de talla: por percusin directa, por percusin indirecta y por presin. No obstante, parece ser que tambin se ha em-
30 pleado por el hombre la tcnica de estallido producido por el fuego, que produce fragmentos informes y cuarteados ("craqueles"), aunque se debe hacer notar que este cuarteado no aparece en las lascas de slex logradas por estallido por deflaccin, en las regiones desrticas clidas, bajo la influencia de las grandes diferencias de temperatura entre la noche y el da. Tambin desde el Paleoltico inferior se conoce la tcnica del "repicado" o percusin frontal puntiforme para la preparacin de las llamadas bolas. Para un buen tallado parece importante que el slex conserve la llamada "agua de cantera", es decir, cierta humedad. Son ciertamente peores para trabajar los ncleos o lascas hallados en superficie y desecados. Tambin parece que se facilita el trabajo calentando los ncleos, lo que quiz explique el que la mayora de lascas aparecen cercanas a restos de hogares en nuestros yacimientos. CRABTREE cita que los indios del sur de Mjico y de Guatemala calientan los ncleos en baos de arena hasta altas temperaturas antes de obtener sus finas lminas y retoques. Tambin BORDES lo supone necesario para el fino retoque Solutrense en peladura. Posteriormente nos extenderemos en este tema al revisar, en el texto de la tercera edicin, el estudio de la talla experimental con mayor detenimiento. Talla por percusin directa Puede hacerse por medio de una piedra, un rollizo de madera o un hueso o asta. La tcnica con percutor de piedra, en su forma ms primitiva, consiste en golpear el rin de slex con otro del mismo material, un ncleo o ms frecuentemente con un canto de roca blanda que llamaremos percutor. De esta forma parece que se realizaron las primitivas "almendras" o bifaces. La forma y material del percutor tienen su importancia. Las calizas se rompen y duran poco. Los mejores son los percutores de ofita, cuarcita y otras rocas eruptivas, e incluso los riones y ncleos de slex. Segn si el percutor es puntiforme o lineal en su zona de choque dar lascas muy distintas. Tambin tiene gran inters la masa del percutor. Tiene ms importancia que sta sea grande, que la violencia del golpe asestado. Un percutor pequeo, proyectado con gran fuerza, descama el ncleo, pero no separa lascas. Un golpe moderado, pero con percutor de gran masa, extirpa una ancha lasca. Es de gran importancia la situacin del punto de impacto. Si ste es cercano al borde del ncleo separar solamente escamas o lascas pequeas. Las mayores lascas se obtienen percutiendo en direccin vertical, a una distancia aproximada de un centmetro hacia dentro del borde (Fig. 6). Para fabricar una almendra o bifaz se percute sobre un borde del rin de slex extirpando una primera lasca. Apoyndose en su negativo, que servir de
Fig. 6. Percusin directa con piedra
plano de percusin, se siguen extirpando otras, sobre una y otra cara del rin, de forma que se cree una arista cortante en la periferia del mismo la cual seguir una direccin ms o menos sinuosa. Cada uno de los desconchados del bifaz mostrar la huella negativa del bulbo de percusin de la lasca eliminada, e incluso a veces de las ondas de percusin. Posteriormente cabe un retallado del til que las haga desaparecer y rectifique la arista cortante, realizado con percusin a la piedra, al hueso o a la madera, como ocurre en la mayora de los bifaces Acheulenses (Fig. 7). Las lascas se pueden obtener de modo parecido. Bastar la percusin ms o menos profunda de un bloque de slex. Las siguientes lascas se eliminarn golpeando el desconchado que dej la primera al desprenderse, y as se seguir hasta que quede un residuo inutilizable del rin, llamado "ncleo globuloso", "ncleo-disco" o "ncleo informe", segn su forma y perfil (Fot. 6 y 10). Un mtodo especial de produccin de lascas es el denominado "debitado en rodajas de salchichn", que aparece en las culturas Musterienses de extraccin no Levallois, sobre todo de tipo Quina, que consiste en el aprovechamiento de riones de slex, en rodajas, por percusiones verticales sucesivas, cambiando el punto de percusin en cada extraccin, y
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Fig. 7. OBTENCION DE UN BIFAZ 1 y 2: Separacin de la primera lasca. 3: Separacin de las siguientes en la misma cara. 4: Id. en la cara opuesta. 5: Regularizacin de la arista, por percusin sobre los ngulos de la misma.
utilizando como plataforma la misma corteza del rin, con lo que se obtienen multitud de lascas espesas de seccin subtriangular, muy tiles para la fabricacin de raederas transversales convexas. Esta tcnica es intencional, como determina BORDES, pues aparece en porcentaje estadsticamente significativo en el Musteriense tipo La Ferrassie que muestra un fuerte ndice de debitado Levallois, es decir, que muestra un alto ndice de fabricacin intencional de lascas de forma determinada previamente, como veremos ms tarde aunque, como ya indicamos, es ms frecuente en industrias de pequeo ndice Levallois, como las de tipo Quina en que faltan los ncleos que enseguida conoceremos como "en tortuga". Una mejora de estas tcnicas consiste en la llamada "talla Levallois". En ella es fundamental la preparacin del ncleo, elaborado expresamente para la produccin de lascas de forma predeterminada. Para ello se comienza por "pelar" el rin de slex por percusin centrpeta a todo lo largo de sus bordes y en ambas caras, al menos parcialmente, pues puede persistir crtex en la cara inferior. Posteriormente se prepara y retalla la plataforma que ha de servir como futuro plano de percusin, de forma que se haga ligeramente convexa, con lo que el punto de impacto del percutor estar mejor definido. La percusin final se har tangencialmente sobre el citado plano preparado, con lo que se extrae una lasca, lmina o punta segn sea la direccin de las aristas talladas sobre su cara superior. Este ncleo especial es llamado "en caparazn de tortuga" ("tortoise core", por los ingle-
ses) o ncleo en "bouclier" (escudo) y es tpico de esta tcnica. Ms adelante la estudiaremos detenidamente (Fot. 11 a 15). Para la obtencin de lminas, y ya en tiempos prehistricos ms avanzados, se fabrican ncleos prismticos y piramidales. Para ello se comienza por un previo decapitado del rin para crear una plataforma de percusin. Luego, y a partir de ella, se decortica el ncleo, evitando el percutir fuertemente, lo que producira deformaciones. Despus se crean aristas longitudinales por percusin desde la plataforma, o por descamaciones sucesivas y opuestas, que forman un prisma de aristas irregulares, con facetas formadas por los negativos o huellas de partida de las descamaciones de preparacin. Percutiendo en la base del prisma as obtenido se desprender una lmina que ser guiada por la arista preexistente en el ncleo. La lmina ha de recogerse sobre agua u hojas vegetales para evitar que la onda de percusin que vibra en su materia la parta en dos. Tambin, como ya antes sealamos, se debe evitar todo apoyo en la arista para no interceptar la propagacin de las ondas. BRIDGET ALLCHIN describe como sigue la preparacin de lminas en los pueblos primitivos actuales: se prepara el llamado ncleo prismtico primario como ya se ha indicado. Luego se hace un retoque a todo lo largo de una de las facetas del primitivo y grosero prisma de slex, en doble vertiente o tejadillo. Un primer golpe en su vrtice desprender una lmina cuya cara de lascado es lisa, mientras la dorsal estar cubierta de retoques en ambas facetas (pues son de seccin triangular), y que denomina "l-
32 mina-gua primaria" (comnmente conocida como "lmina-cresta doble"). Un segundo golpe del percutor, junto al punto de extraccin de la primera, desprender una segunda lmina tambin de cara de lascado lisa, pero que en su cara dorsal mostrar una faceta lisa y otra con retoque total ("lmina-cresta secundaria"), que denomina "lmina-gua secundaria". Una vez regularizado todo el ncleo se comienza la extraccin de lminas sin cresta alguna, es decir de cara dorsal totalmente lisa, salvo las aristas normales en toda lmina (Fig. 8). Con los principios tcnicos levallois pero ms perfeccionados, se elaboraron en tiempos Postneolticos, los llamados "ncleos en libra de mantequilla" ("livres de beurre") que son en realidad ncleos muy voluminosos y largos, algo aplanados, de seccin pentagonal o casi triangular, con aristas laterales vivas, plano de percusin preparado y arista-gua central en su cara dorsal, para la obtencin de grandes lminas. Son tpicos los del famoso taller de GrandPressigny (Fot. 24). En el curso de la extraccin laminar cada una de las lminas desprendidas deja la impronta de su bulbo de percusin sobre el ncleo, lo que crea una frgil "cornisa" que dificulta la extraccin de una segunda serie de ellas. Se puede mejorar el plano de percusin extrayendo totalmente la base del ncleo con su cornisa (con lo que se desprende la llamada "tableta de avivado de ncleo"), pero ste se acorta considerablemente en cada operacin, o bien retocando el borde de la cornisa que as quedar delicadamente facetada. Las tabletas de avivado pueden ser horizontales, verticales u oblicuas (cuas de ncleo) (Fig. 9). A veces no se extrae la tableta de avivado entera, de la seccin total del ncleo, y por tanto con dos caras paralelas, el plano de percusin primitivo, y la cara de lascado nueva, sino una parte limitada del borde del ncleo con su correspondiente cornisa, con lo que se obtienen las llamadas "cuas de avivado", de seccin triangular y caras no paralelas, que pueden confundirse a veces con las lminascresta, pero que muestran su arista dorsal central generalmente convexa, mientras las lminas-cresta las poseen rectas. Cuando las tabletas de avivado, o mejor an, las cuas de avivado, se extienden por las caras de lascado del ncleo mucho ms que sobre el plano de percusin, se obtienen los llamados "flancos de ncleo", cuya seccin es un tringulo rectngulo de los que un cateto, el que forma el plano de percusin, es muchsimo ms corto que el otro, formado por la cara de lascado. Cuando la tableta de avivado siega el ncleo por su parte media aproximadamente, se separa un "fondo de ncleo". En el caso de los ncleos piramidales, al realizarse tal extirpacin, queda un fondo de ncleo piramidal, pequeo piramidium, y a la vez otro cilndrico que conserva el anterior plano de percusin (Fig. 9). Tanto las tabletas de avivado, como las aristas y las lminas-cresta, por su robustez pueden servir para preparar sobre ellas nuevos tiles. As, sobre tabletas de avivado no es raro encontrar raspadores, a veces dobles e inversos y opuestos. Sobre lminascresta aparecen fabricadas truncaduras retocadas, buriles, raspadores y hasta perforadores o "becs". Otras veces no se emplea, como hemos dicho, el percutor de piedra. Un garrote de madera, o un hueso largo o cuerna harn su oficio. Con ello las piezas obtenidas sern ms finas, con menor bulbo de percusin (a veces inexistente) y ngulo de fractura casi recto, y por tanto ser menor la cornisa y mayor
Fig. 8. Fabricacin de lminas con una o dos nervaduras a partir de ncleos prismticos o piramidales (segn BORDES).
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Fig. 9. REAVIVADO DE NUCLEOS: 1 : ncleo con su plataforma de percusin preparada y direccin de percusin. 2: Se elimina una lmina creando cornisa. 3: Se elimina la cornisa por retoque y se rehace la plataforma, que queda como en 4. 5 y 6: Eliminacin de la cornisa por eliminacin de una tableta de avivado. (Segn BORDES modificada).
Fig. 9 bis. A, B y C: Avivado con extraccin de una cua de ncleo (1), de un flanco de ncleo (2). y de un fondo de ncleo (3), con lo que el primitivo ncleo piramidal (A) se convierte en prismtico (4), quedando como residuo un "piramidium".
y ms fcil el aprovechamiento integral del ncleo. Esta tcnica se emplea tambin para la retalla de finicin de las almendras y para regularizar los bordes sinuosos que deja el percutor de piedra. El punto de percusin no debe ser necesariamente tan profundo como con percutor de piedra. Puede hacerse casi en el mismo borde del plano de percusin, y el impacto no suele ser puntiforme sino lineal debido al aplastamiento del percutor. De aqu que las lminas sean ms planas, menos espesas, ms anchas y regulares. En el plano de percusin no se hallan puntos de impacto. El percutor, por otro lado, hace un recorrido distinto en su camino hacia el ncleo, segn BORDES. Con la piedra, el recorrido es rectilneo. Hay un movimiento nico de traslacin recta. Con la madera o el hueso, se une a la traslacin la rotacin. Es una traslacin curva. No se suelen hallar imgenes de cono de percusin y tampoco aparecen bulbos astillados en el caso de que stos existan (Fig. 10).
Existen otros tipos especiales de percusin directa que examinaremos superficialmente. La percusin "aplastada" o sobre yunque, empleada para la obtencin de retoques abruptos, que consiste en descansar la lmina o lasca que queremos retocar sobre una piedra plana, dejando que sobresalga la parte que deseamos eliminar. Despus, una serie de pequeos golpes (otras veces aplastamientos sucesivos) eliminan esquirlas. Se emple para la preparacin de "dorsos rebajados" (Fig. 11 ). Una variante de la anterior es la llamada "tcnica bipolar de talla", en que se golpea con un gran percutor sobre el objeto apoyado. Con ello resulta un verdadero retoque doble (uno directo y otro por contragolpe). Es muy difcil de dirigir y sus resultados no son siempre controlables. Se distingue por el doble cono de percusin que muestra el til; uno en cada extremidad.
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Fig. 10. TALLA CON PERCUTOR DE MADERA Y DE PIEDRA 1 : Angulo de ataque del percutor de madera. 2: Angulo de ataque con percutor de piedra. 3: Perfil de lasca obtenida con percutor de piedra. 4: Perfil de lasca obtenida con percutor de madera (Segn BORDES)
La "tcnica de percusin por contragolpe", que generalmente era utilizada para eliminar recortes de buril o para preparar retoques escamosos de los llamados musteroauriacienses, consiste en colocar el objeto ms o menos apoyado sobre un yunque de piedra o hueso, y golpearlo siempre oblicuamente, con lo que nicamente se desprende la parte en contacto con el yunque (Fig. 12). En la talla "sobre yunque", o mejor denominada "percusin lanzada", el percutor, generalmente una roca con aristas o bordes cortantes, est fijo en el suelo (percutor durmiente) y es el propio bloque de slex el que se dispara sobre l con la mayor violencia. Se utiliz para la obtencin de grandes lascas con marcado bulbo de percusin, llamado "en pezn", ancho taln, ngulo de fractura muy obtuso, punto de impacto muy marcado, y a veces doble o mltiple segn las irregularidades del percutor, y un
marcado cono. Con esta tcnica parece que fueron logradas las llamadas lascas clactonienses (Fig. 13). Talla por percusin indirecta Otro tipo de talla es la llamada por "percusin indirecta", que se realiza por intermedio de un cincel de madera, hueso o marfil ("talla a la cua" de COUTIER). Tiene la ventaja de que se domina plenamente laaplicacin exacta del punto de impacto. El ncleo es colocado en tierra, sujeto firmemente entre los pies o entre dos maderos atados fuertemente con correas o cuerdas, y sobre l se apoya el cincel que recibir el golpe del percutor. Las piezas obtenidas con esta tcnica muestran caracteres intermediarios entre las logradas con piedra y madera. Los ncleos para ser utilizados con este tipo de talla necesitan una mayor preparacin de sus planos de percusin, con el fin de lograr que stos sean speros y no resbale la cua intermedia. Para ello se golpean descarnndose finas esquirlas hasta lograr pequeas rugosidades de apoyo en el plano de percusin (Fig. 14). Talla por percusin indirecta bajo el pie Aparece como una variante de la anterior y ha sido descubierta experimentalmente por TIXIER, que la describe as: es necesario poseer un percutor blando (en su defecto puede servir uno duro), bastante voluminoso y pesado, para tallar una cresta en el ncleo. Como instrumento intermedio se utiliza un "cincel" o "chasse-lames" de asta de reno, que se utiliza lateralmente por una de sus extremidades que presenta un redondeamiento opuesto, el cual servir para recibir el golpe del percutor tangencialmente. Este, ser un buen garrote de madera de boj (Fig. 15). El ncleo se coloca en tierra o sobre un trozo de madera u otro material que absorba las vibraciones, y se sostiene con el pie izquierdo que soporta todo el peso del cuerpo. El cincel se sujeta con la mano izquierda de tal manera que la parte redondeada (A) repose en el borde del plano de percusin del ncleo,
Fig. 11. PERCUSION APLASTADA.-Creacin de un dorso abrupto en una lmina de doble nervadura. Los crculos negros indican los sucesivos puntos de impacto del percutor.
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Fig. 12. TALLA POR CONTRAGOLPE a) Aplicada a la llamada "tcnica del golpe de buril". b) Aplicada a crear retoques escalariformes en una raedera.
36 sobre la convergencia de una arista. La lnea a-b de la figura, debe formar con el plano de lascado un ngulo de unos 140. El garrote de boj se sostiene con la mano derecha para golpear con su extremidad sobre el saliente (B) del cincel de asta de reno. Contrariamente a la tcnica usual el golpe no debe ser "seco'', sino que debe darse despus de un largo balanceo del brazo que parte de la altura del hombro, para lograr el impacto en el momento de mayor velocidad en su trayectoria, aunque no sea violento el golpe. Insiste en que para repetir extracciones se debe actuar, como aconseja BORDES, frotando fuertemente con abrasivos el borde de la cornisa hasta llegar a pulir el llamado "ngulo de expulsin" de la lmina (ngulo que forma el dorso de sta, con el taln o el plano de percusin), o al menos se debe suprimir totalmente la cornisa por percusiones sucesivas o combinando ambas tcnicas. Las lminas se desprendern tanto mejor cuanto ms cerrado sea el ngulo de las vertientes de su cara dorsal, siendo difcil su extraccin si se acerca al 180, pues las lminas en este caso se rompen al partir espontneamente. Formula un postulado que dice no haber jams odo: "es imposible aprovechar totalmente un ncleo obteniendo lminas con una sola arista (de seccin triangular), pero s es posible hacerlo con lminas de arista doble (seccin trapezoidal), a condicin de seguir para la extirpacin una direccin continuada y no alterada". As ha logrado extraer de un slo ncleo, hasta ms de 50 lminas utilizables. Talla por presin La talla por "presin", estudiada perfectamente por CRABTREE y reconstruida por l mismo, logra obtener retoques ms finos y regulares, pero menos amplios que la percusin. Se logra por medio de "compresores" de rocas blandas, hueso, madera, cuerno, de secciones que varan entre redonda, oval o cuadrada, o materias duras como dientes, slex y cuarzos. Los actuales indios mejicanos apoyan el compresor en su pecho (un bastn de empuadura en T, en cuya extremidad distal fijan un diente o trozo de piedra dura), con el que realizan bruscas y fuertes compresiones sobre los ncleos de obsidiana, fijos en hendiduras de troncos o entre los pies. Se conocen tambin compresores para apoyo en el hombro, como el mostrado en la Fig. 16. La talla de presin no muestra huellas de bulbo, como es natural, pero s mltiples ondas centrfugas de presin y claras huellas en los planos de los ncleos, y en los talones. Ha sido llamada por COUTIER, talla '' choc lent " . Posteriormente volveremos al tema al hablar de las marcas de uso y fabricacin, y al estudiar los retoques (Fig. 16). Caracteres del retoque La tcnica del "retoque" y sus variantes, exigen nos detengamos un poco en la cuestin. Se conoce con el nombre de retoque al resultado de operaciones de pequea talla para regularizar instrumentos, darles su adecuada forma, o reavivar estructuras alteradas por el uso. Se conseguan por percusin a la piedra, la madera o el hueso, o bien por presin. El retoque con percutor ha sido hecho a mano, es decir, con un percutor probablemente de piedra, madera o hueso, y sosteniendo la pieza con la otra mano, o bien presionndola o percutindola sobre un yunque de piedra o hueso. En este caso se empleaban la tcnicas que hemos descrito como de "contragolpe" y de "percusin bipolar", sta ltima para obtener dorsos rebajados. Pero con mayor frecuencia se emple segn parece la tcnica de "compresin". Esta podra efectuarse de varias maneras. Una de ellas consiste en asir la pieza con la mano izquierda, y actuar sobre su borde libre con un compresor de piedra ms o menos blanda, alargado y de poco dimetro, de extremidad cnica o biselada por previa fractura, comprimiendo generalmente desde la cara
Fig. 15. Talla por percusin indirecta bajo el pie (segn TIXIER, esquematizada).
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Fig. 16. TECNlCA DE TALLA POR PRESION 1 : Compresor para apoyo en el hombro. 2: Id. para apoyo torcico de los Amerindios.
ventral hacia la dorsal del til, en direccin al operario. Otras veces parece que se comprima el til llevado por la mano del operario, apoyando contra un yunque que reposa en el suelo, y que poda ser de hueso (as los conocidos fragmentos de hmero, falanges seas, etc., descritos por HENRI-MARTIN en el Musteriense de La Quina como "billots" (yunques), que muestran marcas lineales de compresin en reas limitadas de su superficie), o un trozo de madera o piedra, a veces sujetos por la otra mano. Seguimos en el estudio del retoque los puntos de vista de LAPLACE, porque nos parecen los mejor sistematitados y razonables y despus estudiaremos otros criterios. Este autor considera en el retoque cuatro caracteres fundamentales: modo, amplitud, delineacin y orientacin. Modo.- Considera el ngulo que las facetas de retoque forman con la cara ventral. As distingue las siguientes variedades: retoque simple, cuyas escamas forman ngulo de alrededor de 45. Muerde la pieza generalmente sin deformarla mucho. A veces las descamaciones aparecen en varios niveles (escalariforme). Retoque plano: En escamas a menudo estrechas y largas, forma ngulo inferior a 45. Cuando la descamacin es larga y paralela se habla de "retoque en peladura", tambin llamado impropiamente "retoque Solutrense". Tiende a invadir la superficie de la pieza (retoque invasor) hasta a veces cubrirla enteramente (retoque cubriente). Retoque abrupto: Destruye mucho la pieza, embotando sus filos. Forma ngulo superior a 45 tendiendo a los 90. Forma el llamado borde "abatido" o "rebajado", "dorso" o "retoque de raclette". Otros autores denominan abrupto al retoque que destruye un filo cortante del soporte, y lo subdividen en "Abrupto" si su ngulo supera 60, o "Semiabrupto" si se sita entre los 45 y 60.
Retoque sobreelevado: es tpico de piezas muy espesas, y toma aspecto escalariforme o en gran escama, simple o mltiple. En realidad es una variedad de cualquiera de los anteriores, y generalmente del simple, aplicada a lascas gruesas. Amplitud.- Segn la cuanta en que afecta a la primitiva silueta de la pieza. Se llama "marginal o delgado" cualquiera que sea su "modo", si queda localizado en el borde de la pieza y modifica slo levemente su forma. Se conoce como "profundo o espeso" cualquiera que sea su "modo" si destruye el primitivo borde de la pieza y altera ampliamente su forma. Orientacin.- Indica la direccin del retoque. Se llama directo si est realizado tcnicamente a partir de la cara ventral o de lascado (aparece visible por lo tanto en la dorsal). Inverso, si se hizo a partir de la cara dorsal, apareciendo visible en la ventral. Mixto, si se suceden retoques directos e inversos. Alterno, si es directo en un borde e inverso en el opuesto. Alternante si aparecen series de retoque directo seguidas de otras de inverso en el mismo borde. Bifaz, si en el mismo borde coexisten a la vez, y sumados, directos e inversos. Constituye, cuando es abrupto, el llamado "borde aplastado" de BOUYSSONNIE, "borde reabatido" de GOBERT y VAUFREY, "retoque abrasivo'' de CHEYNIER y "retoque bipolar" de ROCHE. GONZALEZ ECHEGARAY propone para Espaa, la denominacin de borde "abajado" para el retoque abrupto que parte de una sola cara ("bord abattu" de los franceses) y de borde "rebajado" si parte simultneamente de los dos ("bord rabattu"). Delineacin.- Indica la forma del borde producido por el retoque. Puede ser "continuo o linear" si forma una lnea recta o curva continua. O bien "festoneado o denticulado" si forma escotaduras o lneas dentadas (Fig. 17). CHEYNIER diferencia por sus caracteres los siguientes tipos de retoque: "retoque musteriense", que muestra una serie de descamaciones sucesivas que enganchan la ua que los recorre de fuera adentro. Un "retoque auriaciense", con descamaciones ms o menos planas, largas y paralelas, que no detienen la ua (el llamado "retoque en escama"). El "retoque solutrense o en peladura"", plano, largo, invasor y paralelo, que a veces atraviesa totalmente la pieza. El "retoque en raclette", abatido, en serie, fino, pequeo, perpendicular a ambas caras del til, e irregular y a veces bilateral como hemos dicho antes. No obstante existen tipos de retoques intermedios que hacen difcil tal distincin y desde luego su nomenclatura induce a confusiones. No se puede llamar retoque Musteriense a un retoque que aparece en el mismo Acheulense y se prolonga hasta bien entrado el Neoltico, ni retoque Solutrense a un retoque que precisamente logra su mayor difusin en las culturas Neo y Eneolticas.
38 Nosotros preferimos denominar retoques escamosos a los citados "musteriense" y "auriaciense" y creemos poder distinguir dentro de ellos tres tipos distintos: el retoque muy cncavo y marcado que detiene la ua en bruscos escalones, del que es ejemplo tpico el que aparece en las raederas Charentienses y que denominamos retoque escamoso primitivo. Se trata del "musteriense" de CHEYNIER. Un retoque parecido, pero con escalones menos marcados, que casi no retiene la ua, muy frecuente en las piezas Auriacienses, poco cncavo, y que coincide con el descrito por CHEYNIER como "Auriaciense", que nosotros llamamos escamoso medio. Por fin, uno ms plano, aunque tambin formado por escamas redondeadas, que no detienen la ua aun siendo escalariforme a menudo, y que aparece con frecuencia entre las piezas Magdalenienses, que preferimos denominarlo escamoso evolucionado. Ello no quiere decir que no aparezca el primitivo en culturas modernas ni el evolucionado en piezas Musterienses, aunque indudablemente la proporcin en que se muestran guarda el orden citado anteriormente. El primer tipo, o escamoso primitivo, parece probable que se confeccionase mediante percusin por contragolpe, con el filo del til apoyado oblicuamente sobre un yunque plano, y percutiendo sobre el objeto tambin en direccin oblicua, aunque es tambin posible su fabricacin mediante percusin directa a la piedra. El segundo, y sobre todo el tercero, estimo se fabricaron por presin, con compresores alargados (guijarros rodados en forma de salchicha, generalmente con un extremo lascado oblicuamente). La direccin de compresin sera tambin oblicua: As al menos hemos conseguido tpicos retoques escamosos medios y evolucionados con cierta facilidad. BORDES, adems de describir el retoque escamoso y el escalariforme en su Tipologa para el Paleoltico Inferior y Medio, cita un retoque mixto que aparece en las raederas del Musteriense de tradicin Acheulense, y que se parece al retoque de regulari-
39 zacin de los bordes de los bifaces, aunque no le concede denominacin especial. A distincin de aquellos, que son regulares y homogneos, ste muestra unos primeros retoques largos, ms o menos paralelos, casi en peladura, a los que posteriormente se suman otros, cortos, anchos y ms profundos, que se parecen a los de tipo Quina, o escamosos primitivos, pero con descamaciones bastante menos anchas y escalariformes que estos ltimos. Por otra parte, el retoque tipo Quina ha sido definido por el mismo autor como "un retoque en escama escalariforme, particularmente desarrollado con el Musteriense tipo Quina, y que se distingue del retoque en escama (retoque Musteriense clsico) en que los retoques forman peldaos de escalera" aadiendo que "se obtienen fcilmente con percutor de madera o hueso, utilizando de este percutor una zona bastante alejada de su extremidad y no la zona distal". LENOIR indica que ello no parece tarea fcil, y que lo ha logrado con una tcnica diferente a la de BORDES (Fig. 18). Cree que la eleccin de la pieza a retocar es muy importante. Debe ser una lasca espesa que presente un flanco inclinado entre 30 y 45 sobre la cara ventral, y que muestre una ligera concavidad en la parte mediana de dicho flanco. El borde se prepara retocando ligeramente sobre la cara ventral hasta lograr un pequeo biselado que pueda servir de plano de percusin para las siguiente extirpaciones definitivas. Antes de lograrlas considera importante afirmar el borde del bisel, frotndolo ligeramente contra un canto de piedra dura para evitar el aplastamiento de la arista tras el impacto, o la aparicin de fracturas ortogonales. El retoque propiamente dicho se hace por percusin directa a mano libre, con un ngulo de percusin de unos 90 sobre la cara ventral de la pieza, a la vez que se efecta tras el impacto un movimiento de traccin hacia abajo. Durante la percusin los dedos de la mano presionan sobre el lugar del que partirn las descamaciones. El percutor puede ser un pequeo canto de gres o de cuarcita, un rollizo de madera o una cuerna de crvido. No obstante, indica que el empleo de percutores blandos tiende a producir extirpaciones demasiado largas o poco profundas, aunque una buena preparacin del borde y la eleccin rigurosa del ngulo de percusin pueden evitar este inconveniente. SONNEVILLE-BORDES propone los siguientes tipos de retoque: Bifaz: que interesa las dos caras del til invadindolas ms o menos totalmente. Escamoso: semiabrupto, ancho, bastante corto, que generalmente es escalariforme, acumulndose varias series de descamados, uno sobre otros, obtenido por percusin. Es el tpico del Musteriense tipo Quina y de los tiles Auriacienses. Abrupto: como ya antes expusimos con detalle. Paralelo: hecho con compresor de madera, plano, estrecho, alargado, de bordes paralelos, ya descrito antes y sobre el que volveremos a hablar. Es tpico de las piezas Solutrenses. Otros tipos especiales de retoque han sido sealados. A ttulo informativo y porque aparecen muchas veces citados en obras arqueolgicas, creo conveniente describirlos. Dentro del retoque "en peladura" se distinguen como variantes, el retoque "paralelo" horizontal, en que las largas descamaciones corren por las caras de la pieza en direccin normal a su eje, y el llamado retoque "en charpe" que sube oblicuamente por la cara dorsal de la pieza, para juntarse en la lnea media con otro semejante, pero orientado a la inversa, y que se prolonga sobre l, dando la impresin de que forman un nico y slo canal. Muy parecido es el llamado "retoque dans" que forma un nico canal que se prolonga por todo lo ancho de la pieza, subiendo de derecha a izquierda. El llamado "egipcio" que generalmente comienza en el borde izquierdo y forma un solo canal que recorre por toda la pieza y que generalmente tiene un segundo retoque denticulado del borde formndose una sierra de pequeos y muy uniformes dientes, y hasta a veces un ligero pulido voluntario de la cara ventral del til. El llamado "retoque en chevrons" o angulado, en que los canales ascienden a partir de ambos bordes para encontrarse en el eje de la pieza, formando tejadillo. HEINZELIN insiste en la diferencia radical entre el retoque tpico de la tcnica Solutrense, que utiliza conjuntamente el retoque plano escamoso por percusin y el retoque plano paralelo o "en charpe" por presin, de los Protosolutrenses que son parecidos, pero de tcnica menos fina, no paralelos y sin duda no fabricados con tcnica de presin. COUTIER hace un buen estudio sobre el retoque de presin, y estima que se utiliz fundamentalmente para la produccin de puntas para armas arrojadi-
Fig. 18. Obtencin experimental del retoque tipo Quina. Segn LENOIR, esquematizada. 1: Sentido de la percusin. 2: Ligero movimiento hacia abajo del percutor. A: Extraccin de una escama escalariforme. B: Biselado previo del borde, por frotacin.
40 zas. Dice que en esta tcnica se encuentra "ce coup de patte qui jette son jus" como dicen los escultores, es decir, ese algo personal en su factura que denuncia a cada artfice, y que depende del ngulo que toma el eje del compresor con respecto al del til durante el tallado. En los tiles Solutrenses, la ms frecuente es la talla por presin en direccin normal o casi normal al eje del til. La talla que denomina "cafouilleuse" (podramos traducirla por desmaada o irregular), aparece cuando el slex es de mala calidad y exige una reiteracin en las maniobras de presin con diversos puntos de apoyo. La talla que llama "en vrgula", menos frecuente, se obtendra dando al compresor un giro de un cuarto de circunferencia a la vez que se comprime con l. La llamada "oblicua" es la ms corriente de todas, y se logra dirigiendo el compresor en ngulo agudo con relacin al eje de simetra de la pieza (Fig. 19). BORDES afirma, y dice probar tcnicamente, que los retoques planos, y especialmente los tpicos "en peladura" o en "charpe", fueron conseguidos por tcnica de percusin fina, que consigue bellos retoques planos aunque no generalmente los finos retoques paralelos de ciertas hojas de laurel. Insiste, contra la opinin de MCBURNEY (cit. SMITH), que deseara ver por sus ojos a alguien capaz de tallar por tcnica de presin una hoja de laurel sobre slex, aunque acepta que ello pueda hacerse para crear puntas con muesca u hojas de sauce, o bien si se trabaja con materiales como el vidrio o la obsidiana. SMITH aporta una conversacin con BORDES en que ste le sugiere que el retoque en peladura fino y paralelo ha podido ser fabricado "por dos personas que trabajan a la vez, utilizando una percusin indirecta, ms bien que una percusin directa, o bien por una sola persona que se sirve de una sujecin ("tau") que podramos traducir como "sargenta" o "tornillo de banco". En opinin de SMITH, el slex es demasiado "duro" para permitir la extirpacin de lascas largas y regulares por simple presin (se obtienen lascas regulares pero cortas, o irregulares de longitud media) que generalmente se ensanchan en forma de lgrima a partir del punto de impacto y terminan en peldao de escalera, mostrando en toda su longitud ondulaciones frecuentes, bien distintas a las obtenidas por presin, que son ms paralelas y terminan en bisel suave. Se debe insistir claramente, segn el autor, en que no existen criterios netamente definidos para establecer la distincin entre los retoques por presin y ciertos retoques por percusin fina con extirpaciones planas. Lo que s parece seguro a SMITH, es que los Solutrenses preparaban sus tiles, previamente a su retoque, creando una superficie o plano de percusin muy ancho a lo largo de las dos aristas, y tratndolo por aplastamientos sucesivos. BREUIL estimaba que para la fabricacin de este plano, en lugar del aplastamiento, utilizaban la extraccin de una larga esquirla semejante a un recorte de buril, por percusin, cuya faceta servira al mismo objeto. En resumen, SMITH cree que el retoque en peladura pudo fabricarse, bien por percusin directa con un rollizo de madera, o como BORDES ha demostrado, de asta de reno, o bien por medio de percusin controlada utilizando un pequeo punzn intermediario, o bien por presin. De todas formas estima que el verdadero retoque por presin no ocupa ms del 10% del total de los retoques en el Solutrense reciente y menos an en los antiguos. HINOUT clasifica los retoques de los microlitos Tardenoisienses, segn su ngulo, de la siguiente forma: Superabruptos si sobrepasan los 90. Abruptos entre 90 y 60. Semiabruptos, entre 60 y 45. Planos, entre 45 y 30 y extraplanos si bajan de 30. Suprime con ello la denominacin de "retoque simple" que aceptaba anteriormente con LAPLACE. El llamado "retoque DUFOUR" es un retoque abrupto, marginal corto, continuo y generalmente alterno. A veces es semiabrupto. Muy semejante es el llamado por TIXIER "retoque OUCHTATA": semiabrupto, marginal tambin, continuo (a veces abrupto), puede ser algo irregular, pero es generalmente directo (rara vez inverso) y casi siempre ms marcado en
Fig. 19. RETOQUES PLANOS EN PELADURA a) Paralelo b) En "chevrons" c) En "charpe" d) Dans e) Egipcio
41 aplica en la preparacin de los llamados por el mismo autor "rectngulos y trapecios de Couze" (Fig. 20). El retoque de "tipo SUBLAINES", descrito recientemente por DAUVOIS, es un retoque parecido, que parte de un borde y se utiliza para aplanar las nervaduras en las armaduras para flechas de corte transversal o pequeos "tranchets" y se estudiar con stas. No obstante, expondremos aqu la definicin resumida que de l hace MASSAUD: "combinacin del retoque semiabrupto inverso y el escamoso localizado, practicado sobre uno o los dos bordes de una flecha tranchante (de corte transversal) trapezoidal" de aspecto, como aade este autor, "francamente escalariforme", aunque el perfil en peldaos de escalera sea menos marcado que en las piezas espesas. Al estudiar los retoques bifaciales deberemos subdividirlos en tres tipos: el abrupto opuesto a abrupto, al que hemos denominado "rebajado" o "reabatido"; el simple opuesto a simple, que ALMAGRO denomina "bisel tallado a doble cara" (*) y JORDA y ALCACER "doble bisel", y otros prefieren de-
la parte proximal de la pieza. A veces es tan poco marcado que slo se advierte con auxilio de la lupa. Aparece en industrias norteafricanas (Fig. 20). Debemos introducir aqu el llamado "retoque tipo FRE". Se trata de un retoque continuo, muy corto, que llega raramente a un mm. A veces es necesario el uso de la lupa para percibirlo. Es semiabrupto o muy abrupto. Muy regular, no destruyendo jams notablemente el borde sobre el que yace. Ha sido sealado por el G.E.E.M. en 1969 y corresponde al antiguamente denominado por los franceses "Parage", "Bordage" o retoque tipo MONTBANI. El que BORDES denomina "retoque de COUZE" y sealado por este autor por primera vez en el Magdaleniense Superior de Couze (Dordoa), es un retoque astillado, elaborado sobre la plataforma de rotura por flexin de una laminilla, con vistas a destruir la cornisa de fractura para adelgazar su extremidad y rectificarla, permitiendo de este modo la colocacin de laminillas, una junto a otra, en ranuras de hueso o madera y poder as formar tiles compuestos. Se
(*) Denominado tambin "Retoque de tipo Helouan" si es poco profundo. Aparece en microlitos Tardenosienses.
Fig. 20. RETOQUES DE TIPOS ESPECIALES a) Retoque DUFOUR. b) Retoque OUCHTATA. c) Retoque de COUZE. d) Retoque SUBLAINES.
42 nominar en dorso de asno, bien que a veces ste se confunde tambin con el retoque plano contra plano. El de dorso de asno puede definirse como retoque semiplano o simple bifacial y aparece tardamente en prehistoria, en culturas Epipaleolticas recientes, para fabricar falsos dorsos en los tiles geomtricos y armaduras de flecha. Retenemos el nombre de retoque bifacial, y no el de bifaz para evitar ambigedades. El trmino de bifaz puede aplicarse tambin al retoque alterno y alternante, mientras el bifacial supone la sumacin de ambos tipos en el mismo lugar de la pieza, interpenetrndose ambos. En otro caso no ser bifacial, como ocurre de hecho en piezas gruesas, en que descamaciones directas e inversas, que parten en direcciones opuestas de un mismo lado, no llegan a encontrarse, persistiendo superficie tallada sin retocar entre ellas, y en que hablaremos de retoque directo de la arista dorsal e inverso de la ventral del mismo borde o faceta lateral. Esto se suele advertir con frecuencia sobre paos de buril en sus aristas laterales. LEROI-GOURHAN insiste en que para ser completa, la morfologa debe tener en cuenta el tamao de los retoques: muy grande (20 mm. o ms, de anchura), grande (15 milmetros), medio (6 mm.), pequeo (2 mm.). Las proporciones son, corta (1/2 longitud por 1 anchura), mediana (1 x 1), larga (2 x 1), lamelar (ms de 3 x 1). Por fin clasifica el retoque en excavado, y delgado o en peladura. Dejaremos de lado las tcnicas de pulido, abrasin y piqueteado en la construccin de tiles, ya que escapa de los lmites fijados a este trabajo y pasaremos a describir los ncleos. Estudio de los ncleos Se da este nombre a las masas lticas preparadas para servir de base de extraccin de otras piezas, o a los restos de agotamiento de las citadas masas, o estados intermedios de su utilizacin. Su clasificacin no es fcil, pues existen muchos con morfologa que no permite un correcto encasillado. LAPLACE los clasifica como sigue: Ncleos prismticos o piramidales, con un solo plano de percusin. Sus dimensiones son muy variables y su estructura ms o menos regular, pero las huellas de las extirpaciones muestran las marcas negativas del bulbo situadas en un solo extremo del bloque (Fot. 16, 17, 18, 19 y 20). Ncleos prismticos con dos planos de percusin, opuestos, paralelos (Fot. 18), que muestran las marcas del bulbo en ambos extremos del bloque, evidenciando la extraccin a partir de dos planos opuestos. Ncleos prismticos ortogonales. Sus planos de percusin se encuentran formando un ngulo diedro recto o casi recto (Fig. 21). (Fot. 21). Ncleos en tortuga para lasca de forma predeterminada (levallois) (Fot. 11 a 15), tambin conocidos como ncleos en bouclier. Estos a su vez divididos en subtipos segn sean fabricados con la intencin de elaborar puntas, lascas o lminas. Son generalmente oblongos. Su cara inferior, ms globulosa que la superior, conserva generalmente crtex, a veces en gran extensin, y muestra un tallado en grandes superficies de lascado, dirigido en forma centrpeta, sobre todo en sus extremos. La cara superior es diferente segn el subtipo de que se trate. Muestra nervaduras convergentes que parten de la periferia y confluyen hacia el centro, y la huella de la punta, negativa, en forma triangular, si sta se extrajo ya, o en caso contrario una arista central de gua que comienza en la zona del borde preparada para servir de plano de percusin, y se prolonga a lo largo de la cara superior del ncleo. Junto a la arista central o nervadura-gua corren otras dos ligeramente convergentes que tambin huyen del plano de percusin hacia el extremo distal del ncleo, y que cortan las nervaduras centrpetas laterales que parten de todo el contorno del ncleo buscando su centro, segn diversos ngulos cercanos siempre al recto. Los ncleos destinados a la extraccin de lascas son parecidos, con varias nervaduras-gua y contorno perifrico con tallado centrpeto, pero tanto las nervaduras-gua como las perifricas no siguen los mismos trayectos que en el subtipo anterior. Son ms paralelas y menos largas aqullas, y tambin menos diferenciables de las centrpetas con las que se cortan. Cuando la lasca fue eliminada ya, aparece la superficie dorsal con huella negativa, de forma oblonga, semejante a la de la lasca hija. Los ncleos de lminas son muy semejantes, salvo que las nervaduras-gua son ms prolongadas y paralelas, aunque entre s se corten en Y griega a diversas alturas. La cara de lascado de la lmina suele dejar una huella cncava a lo largo del ncleo, de forma subrectangular alargada. El borde o arista del ncleo, ms o menos cortante y recto, se aplana por talla o retoque facetado, como ya dijimos, para crear el plano ortogonal de percusin propio de esta tcnica. Forma ngulo casi recto con la cara dorsal, siempre ms plana que la ventral, del ncleo. Este plano de percusin suele ser francamente convexo en el sentido transversal, redondeado, o bien forma ngulo diedro nico o mltiples facetas que entre s forman una curva convexa. Otras veces es casi plano o totalmente plano (aprovechando una carilla de talla) y muy rara vez cncavo. Ncleos discoides centrpetos (musterienses) (Fot. 10). Son de permetro subcircular, y sus dos caras, ventral y dorsal,a veces simtricas, pero otras no, muestran grandes descamados de lascado, siem-
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Fig. 21. NUCLEOS 1: Informe. 2: Globuloso. 3: Prismtico. 4: Piramidal. 5: Discoide. 6: Ortogonal de doble orientacin. 7: Prismtico bipolar. 8: Levallois de lasca alargada. 9: Multipolar. 10: Levallois de punta, mostrado oblicuamente para hacer notar la plataforma preparada y la cara superior. Con un punto se seala el del futuro impacto. Con lnea partida, la forma de la futura punta. 11: Ncleo del tipo Victoria West (LEAKEY).
pre centrpetos. A veces son francamente bipiramidales (dos pirmides que unen sus bases polidricas), planos, con formas ms o menos espesas de transicin, e incluso bastante espesos. Se diferencian del instrumento denominado "disco",porque ste es ms regularmente circular, ms plano. Sus facetas de tallado son ms estrechas y aplanadas, y su permetro cortante ms regular, y muestra marcas de uso y de subtalla e incluso a veces (muchas) est regularizado por retoques escamosos que parten de una o ambas caras. Ncleos polidricos: Muestran mltiples planos de percusin, generalmente guardando cierta disposicin tendente a la ortogonal, aunque en realidad son muy irregulares (Fot. 6). Ncleos informes: No se prestan a una descripcin general por su carcter anrquico. Su irregularidad, tanto de morfologa como de las direcciones de
las huellas de su tallado de desbaste, son su mejor descripcin. Ncleos astillados o bipolares: Son ncleos de extraccin por tcnica de percusin apoyada sobre yunque duro, y muestran extirpaciones con seales de doble huella del bulbo o cono de percusin: uno en cada extremo de cada faceta negativa de extraccin, correspondiendo uno al punto de impacto del percutor y el otro al contragolpe de rebote del yunque en su punto de apoyo en l. Son generalmente prismticos ms o menos aplanados (Fig. 21). Podemos aadir a los anteriores tipos, y para completar la informacin sobre el tema, los siguientes que aparecen citados con cierta frecuencia en la literatura extranjera: el llamado "ncleo Sebiliense" que muestra cuatro planos de percusin opuestos entre s y cruzados dos a dos (en el fondo una forma especial del ncleo polidrico). El llamado "ncleo
44 Victoria-West I" (Fig. 21), predecesor (desde el punto de vista tcnico y no cronolgico) del Levallois en tortuga, y del que se distingue por no poseer plano de percusin facetado, aunque tambin es un ncleo preparado para lminas o lascas de forma predeterminada y por lo tanto posee en su cara superior aristas-gua voluntariamente preparadas para dirigir la fractura del slex, as como tambin difiere por el hecho de que la plataforma de percusin es lateral y no en su extremo. El llamado "Horse shoe" (o en herradura, o Victoria West II), muy redondeado, de tipo Levallois con facetas. Las llamadas "lascas-ncleos" de tipo Kombewa, del Acheulense argelino, que se preparan por percusin y que en realidad son lascas con doble cara de lascado y dos talones. Adems de LAPLACE otros tiplogos han estudiado, como es natural, el problema de intentar una clasificacin de los ncleos. Entre sus tipologas merecen destacarse las de LEROI-GOURHAN y BORDES, pero no me parece necesario insistir en ellas pues no difieren sustancialmente de la anterior, que las supera, y adems, dado lo aleatorio del tamao y forma de los ncleos (no olvidemos que en su mayora son restos de talla esquilmados), ya que dependen en primer lugar de la calidad de la materia prima, y muy especialmente, y esto hay que insistirlo en exceso, de la abundancia o escasez del slex, que a veces obliga a un aprovechamiento hasta su lmite mximo e incluso a convertirlos en tiles de todo tipo. No est por dems insistir aqu en que muchos han servido de percutores, lo que se demuestra por la presencia de las huellas de percusin en sus aristas. Otros como hendidores, buriles, etc. El mismo BORDES insiste sabiamente en la gran dificultad de someterlos a estudio tipolgico, pues una gran mayora escapan a toda posibilidad de encasillado. LEROI-GOURHAN por su parte hace ver que el grado de agotamiento de un ncleo en el curso de su aprovechamiento puede traducirse por formas o tipos sucesivos que pasan de uno a otro. COMBIER, estudiando las industrias Acheulenses y su transicin al Musteriense a travs de un Premusteriense que sirve de puente, cree posible que algunos ncleos levaIlois puedan terminar siendo discoides por sucesivas fases de agotamiento, idea no desdeable pues rara vez existe un paralelismo entre el ndice Levallois de un yacimiento y el nmero de ncleos de esta tcnica que presenta. Antes de terminar el estudio de los ncleos deberemos examinar los llamados "ncleos sobre lasca", para lo que seguiremos a NEWCOMER e HIVERNELGUERRE (Fig. 22). Estos recuerdan que "el concepto de ncleo evoca un bloque de materia prima de la que se extraen lascas, lminas y laminillas y esto trae a la mente la imagen de las formas tradicionales'' que hemos comentado anteriormente. Pero insisten en que el trmino de ncleo puede aplicarse tambin a "formas no tradicionales" como puedan ser cualesquiera productos de tcnica que se aprovechen posteriormente para extraccin de nuevas piezas. Parten del estudio den Gamble's Cave (Kenia) (Fig. 22), yacimiento tipo del denominado Capsiense Superior y se limitan al estudio de un tipo de tiles denominados "Sinew Frayers" (ver aparte su descripcin) o deshilachadores de tendones, tiles sobre lmina, en que el borde utilizado es prcticamente
Reconstruccin experimental de la tcnica empleada en Gamble's Cave (de NEWCOMER e HIVERNEL-GUERRE). Fig. 22. NUCLEOS SOBRE LASCA.
45 uno o varios planos de percusin por retoque directo, recto o convexo, de la lasca. A partir de cada uno de estos planos se extirpan pequeas lascas. Estas lasquitas de tcnica Kombewa son muy delgadas, pequeas, redondeadas y presentan borde cortante en toda su periferia menos en el taln que se conserva facetado. La extirpacin se hace sobre la cara inferior de la "lasca-ncleo", lo que crea su perfil caracterstico, biconvexo. Creen los autores que las extirpaciones se hacen sobre todo en los bordes laterales, al revs que en las otras "lascas-ncleo" citadas antes, en que se hacan de la extremidad, generalmente proximal. Por ello critican la descripcin que de estas lascas expone BALOUT, que supone a las Kombewa extirpadas de la extremidad proximal de la lmina, y las muestra como posesoras de un bulbo y un punto de percusin sobre cada cara. Prefieren denominar lascas Kombewa y tcnica Kombewa a las descritas por OWEN, y denominar "lascas Janus" a otras lascas con dos caras de lascado, muy frecuentemente utilizadas en la fabricacin posterior de "hachereaux" (machetes), del tipo 6 de TIXIER (Fig. 23).
perpendicular al eje de la misma, el cual borde muestra un retoque inverso que forma con la cara ventral un ngulo obtuso. Este borde til es siempre irregular y toscamente preparado, e incluso muestra a veces una o dos extirpaciones de lasquitas pequeas con la intencin de hacerlo an ms irregular, segn LEAKEY. Para NEWCOMER e HIVERNEL-GUERRE se tratara, ms que de tiles para deshacer tendones, de verdaderos ncleos hechos sobre lascas o lminas, preparados de la siguiente forma: se despeja una lmina o lasca de un ncleo ordinario. Despus se utiliza como ncleo preparando un plano de percusin en una o ambas extremidades de la pieza por medio de retoque abrupto inverso, y en ltimo lugar se extraen sobre l pequeas laminillas o lasquitas a partir de la cara superior de la pieza. En algunos casos estas piezas muestran retoque de los bordes laterales, lo que hara suponer que se tratase de lminas antiguamente utilizadas como tales, y ms tarde convertidas en ncleos. Los bordes truncados que actuarn como plano de percusin pueden ser a veces convexos. En cuanto a la utilidad de las lasquitas y laminillas obtenidas parece probable que fuese la construccin de microlitos geomtricos o no, pues stos se encuentran en abundancia en todos los niveles del yacimiento. Los autores han realizado experiencias tcnicas de este tipo de extraccin sobre ncleos de lasca, y estiman que el nmero de piezas que se conseguan era muy pequeo, as como tambin suponen que la mayor parte de las veces la extraccin se haca por percusin a la piedra y golpeando en las cercanas de la nervadura dorsal. Estiman que el plano de percusin (la truncadura) no debera ser muy abrupta, lo que hara difcil su posterior lascado. Aparte de los citados, aparecen tambin "ncleos sobre lasca" en yacimientos del Oriente Prximo. As en el Musteriense Libans de Naam, NAHR IBRAHIM y SOLECKI describen una tcnica que consiste en truncadura y facetado de una o dos extremidades de una lasca de slex y la utilizacin de la faceta as creada como plano de percusin, aunque suponen que la extraccin de lascas nacidas en ellas serviran ms bien para facilitar el enmangue o producir escotaduras. Tambin en Rusia, aparecen en Kostienki, en los llamados "cuchillos de Kostienki" (ver aparte), que los autores suponen son tambin ncleos sobre lminas, y que presentan uno o dos planos de percusin realizados por truncaduras inversas. Por otro lado, el estudio de las llamadas "lascas Kombewa", realizado ya en 1933 por OWEN, revela su utilizacin como ncleos, y as han sido denominadas despus. Se separa en primer lugar una ancha lasca de un ncleo ordinario. Se preparan despus
Fig. 23.
46 El trmino Janus deber guardarse para lascas extirpadas a partir de la cara inferior de una gran lasca. Las citadas lascas Janus tienen dos caras de lascado, como hemos dicho. Una, que es la real cara inferior o ventral de la lasca, y la otra (o una porcin de la misma), que proviene del ncleo sobre lascas de la que se desprendi. Suelen ser raras y no parecen pertenecer a ninguna cultura o tcnica precisas. Si la lasca Janus se extirp a partir de la extremidad proximal del ncleo sobre lasca es imposible decidir cul de la dos caras es la ventral y cul es la dorsal, aunque la cara superior o dorsal suele ser ms plana y muestra parte de las ondulaciones y estras de percusin, lo que indica que sta es la verdadera cara del ncleo primitivo, mientras la ventral conserva enteras todas las marcas de lascado, y un bulbo y cono de percusin ms pequeo que los del ncleo sobre lasca de que partieron. La cara inferior puede tener caracteres de percusin con percutor blando, mientras la dorsal siempre las muestra de percutor duro (bulbo ms saliente y cono). Otro tipo de ncleos sobre lasca seran ciertos buriles Capsienses del Magreb, de los que, como luego sealaremos ms despacio, refiere TIXIER que han podido servir de ncleos para aprovechar los recortes de buril con el fin de fabricar con ellos laminillas de borde rebajado y perforadores finos. As, los GAUSSEN (M. y J.) han descrito en Mali un rico taller Neoltico de buriles cuyos recortes de buril servan luego para la perforacin de perlas. Nosotros mismos hemos comprobado en muchas ocasiones seales de uso, de perforacin o taladro, en el pice de recortes de buril, lo que no indica que tal buril fuese un ncleo, sino que el hombre aprovechaba todo material apto para su utilizacin. Tambin piensan los autores que las que despus conoceremos como "piezas astilladas" podran ser ncleos bipolares. TIXIER opina lo contrario, pero WHITE describe ciertamente piezas astilladas que han servido como ncleos de talla bipolar en Nueva Guinea . Otros tipos de ncleos, como el denominado "bullet core" o "en bala de fusil", ncleos en "mitra" o en "sombrero de obispo", sern descritos en el apartado "Addenda" que ampla esta edicin. Descripcin tipolgica de los ncleos Adems de sealar el tipo del ncleo a estudiar, segn la tipologa que adoptemos, deberemos describir, pormenorizndolas, sus caractersticas secundarias. As, en primer lugar, la materia prima en que estn elaborados (slex de color determinado, jaspeado, moteado, etc.; cuarcita, obsidiana, etc.). En segundo lugar la existencia de zonas de conservacin de crtex o de zonas no trabajadas. Luego sus tres dimensiones. Si es posible, se har mencin tambin de su origen o procedencia (ncleos que proceden de ndulos redondeados, de guijarros, de cantos, etc.). Se sigue sealando el tipo de las extracciones realizadas (lascas o lminas) y, en cualquiera de ambos casos, las dimensiones medias de las extracciones medidas en las facetas de expulsin. La concavidad aproximada de estas facetas, y la presencia o no de huellas de bulbo de percusin. La orientacin de estas facetas entre s (paralelas o no) y con respecto a los planos de percusin, sealando el nmero de stos, y su relacin espacial (paralelismo, relacin ortogonal, ortogonal en pares, etc.). Dentro de los ncleos de lminas se debe sealar el paralelismo, o no, de las aristas, y el ndice de alargamiento (relacin entre longitud y anchura) de las extracciones, separando los ncleos para lminas, laminillas o microlaminillas. Siguiendo nuestra descripcin, haremos notar en los planos de percusin la existencia de grupos de marcas de percusin en mayor o menor cantidad, lo que indicar el trabajo aplicado en la extraccin. Tambin se anotar la existencia de cornisas o su posible extirpacin, as como la de planos de percusin facetados, o preparados, o signos de frotamiento en sus bordes. Asimismo la existencia en los flancos de ncleos de salientes, escalones o "viseras", formados por extirpaciones cortas en serie, que a veces (muy frecuentemente) llevan a la confusin de interpretarlas como acomodacin para crear raspadores nucleares, error que podremos evitar si pensamos que las acomodaciones para crear frentes de raspador suelen ser ms planas, ms finas y regulares, y en general ligeramente cncavas a lo largo de su eje de expulsin. Por fin, deberemos anotar toda posible marca de aprovechamiento en los ncleos: bien como estras paralelas en los bordes de los planos de percusin; bien como marcas de percusin que hagan sospechar su empleo como raspadores ocasionales, percutores, etc. (estrellados, descamaciones, desconchados, grietas, o cualquier prdida de sustancia).
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SEGUNDA PARTE
SISTEMAS TIPOLOGICOS Una vez examinadas estas cuestiones generales de la tcnica prehistrica, y antes de abordar el estudio instrumental, me parece til examinar la problemtica actual de los sistemas tipolgicos. BORDES define la Tipologa como "la ciencia que permite reconocer, definir y clasificar las diferentes variedades de tiles que aparecen en los yacimientos prehistricos''. Pero fijemos primero el concepto tipolgico de til. Luego veremos que existen otros muchos conceptos sobre esta materia y de un valor humano ms profundo. El "til" deber ser un artefacto, es decir, debe ser fabricado y no existir como tal. Util puede ser cualquier objeto, con tal de que su forma, su estructura o sus cualidades hayan sido alteradas en funcin de una utilizacin determinada. Su fabricacin debe estar supeditada al desempeo de una funcin, o varias, probablemente, en los tiles primitivos. No consideramos por tanto como "til" a cualquier objeto escogido al azar y aprovechado, tal y como es, para el desempeo de cualquier trabajo. El garrote o la piedra que emplean los antropoides no es por lo tanto un til en el sentido tipolgico, aunque sean denominados por los franceses "tiles de fortuna" en traduccin literal. En castellano los denominaremos tiles fortuitos: as las conchas de "cardium" empleadas en la decoracin cermica, los huesos empleados como percutores y otros muchos ms que sin duda emple el ingenio de nuestros lejanos antepasados. Deberemos fijar primero los criterios que sirvan para definir al til. En primer lugar es evidente que los retoques que alteran la forma de una pieza de slex, para conseguir otra nueva previamente decidida, parecen criterio cierto de que sirvi como til. En la actualidad este criterio no aparece tan seguro. Cuando revisemos el instrumental ltico de ciertas culturas australianas, veremos instrumentos como los "kandi", que en su estado inicial no muestran retoque alguno, y ste se produce como marca de uso, hasta que una vez inutilizable la pieza aparece a nosotros como una raedera total, rodeada en su contorno de retoques falsos, de aspecto escamoso, semiabrupto o abrupto. El til verdadero no mostraba retoques. El desecho de til, s. Por otra parte, BORDES seala la dificultad que existe en ocasiones para distinguir el verdadero retoque de los falsos obtenidos en el curso de la talla y el trabajo. As seala bellos retoques escamosos falsos obtenidos al utilizar lminas de slex en labores de corte, y lo mismo denuncia de ciertas falsas truncaduras muy difcilmente separables de las verdaderas, obtenidas durante la preparacin de lminas (BORDES cit. por ROZOY, 1978). Otro tanto ocurre con ciertos tiles, cuya realidad hoy se pone a tela de juicio, como las laminillas de Montbani (probables marcas de uso que simulan escotaduras), las "piezas con desgaste" o "Amousses" que parecen ser desechos de uso por alteracin definitiva de su zona activa. Lo mismo cabe decir de las llamadas "lminas mordidas" o "lames mches" de BORDES, que seran lminas simples con marcas de uso. En las piezas talladas, pero no retocadas, el problema es mayor. La mayora de los tiplogos no las consideran como tiles a pesar de que muchas muestran signos de haber sido utilizadas. Una gran mayora de grandes lminas de filos cortantes fueron indudablemente tiles (y aun hoy lo son entre los primitivos actuales) ya que la perfecta morfologa lograda en su extraccin hace innecesario todo retoque para que cumplan a la perfeccin su misin de cortar. Por ello, SEMENOV las estudia como tiles, y las define tras haber analizado las diversas marcas que con el uso se han producido en sus zonas activas, tales como desconchados, lustrados, estrellados, estriados, pulidos, rayados, etc. Lo mismo hace entre nosotros JORDA CERDA. En nuestra opinin es necesario tener en cuenta la existencia de las citadas marcas de uso, cuya repeticin frecuente puede tener anlogo valor que los retoques para caracterizar no slo a un "til" sino tambin para poder definir ciertos "tipos", si bien reconocemos la poca frecuencia con que tales marcas se evidencian claramente en los instrumentos prehistricos a nuestro alcance. El problema mayor sigue siendo la distincin de ciertos instrumentos con retoque irregular, como las escotaduras, denticulados, etc., en que an no parece haber un criterio definitivo para separarlos de parecidas marcas realizadas por crioturbacin, pisado, choques fortuitos, etc. Las discusiones siguen y no vamos a entrar en ellas por ahora. Una vez estudiados los criterios de intencionalidad de los tiles es menester definir el concepto de "tipo". SMITH lo define como "la forma que se halla de modo no fortuito, y conlleva una significacin temporo-espacial en relacin con el problema estudiado". Para nosotros hay que crear una mayor comprensin. Es evidente, que "tipo" debera ser el esquema mental creado por el hombre prehistrico, con un sentido utilitario evidente, a cuya semejanza fabric series de tiles. Pero como en realidad nunca
48 podremos conocer la mentalidad de tal hombre, y ni siquiera podemos dar por cierto que existiesen tales esquemas mentales, cuando ms explicar cules fueron, el "tipo" pasa a ser una abstraccin nuestra, actual, y se crea como el "comn denominador" de una serie de objetos que tienen entre s una semejanza formal, tcnica o presumiblemente utilitaria. Vemos pues, que segn la metdica que apliquemos, el encuadre en tipos variar ampliamente. Los tipos, en toda Tipologa, deben reunirse en agrupaciones coherentes y lgicas por la aplicacin de ciertas reglas metodolgicas. Es claro que el concepto utilitario es sumamente subjetivo y discutible y por tanto difcilmente aplicable. Estamos lejos de la mentalidad prehistrica y lejos tambin de su problemtica. Ignoramos cmo, por qu y para qu, creaba el hombre ciertas formas. Pero es evidente que ste eligi algunas entre muchas para resolver su problemtica cotidiana. Ante ello nos debemos contentar por el momento con una clasificacin morfotecnolgica, no sin declarar que la clasificacin ideal sera la que en primera instancia valorase la utilidad de los instrumentos; despus su dinmica de accin, y ms tarde su morfologa, tcnica de construccin y dimensiones, en el orden que cito. Al llegar al problema de las clasificaciones, lo mismo que al estudiar los tipos, difieren las metodologas aplicadas y de nuevo nos encontramos en dificultades. Hagamos un pequeo resumen histrico de la cuestin. A pesar de los varios intentos de coordinacin, impulsados principalmente por los autores franceses, el panorama era desolador an hace pocos aos. Cada prehistoriador haca su propia tipologa. Con ello los tipos seguan creciendo en nmero desordenadamente al aplicar para su creacin conceptos tan dispares que hacan imposible una homogeneidad de clasificacin. Bastaba para crear un nuevo tipo la repeticin de ciertas caractersticas en un nmero de piezas a veces corto. En esta misma obra podremos ver que algn autor crea un tipo con una sola pieza hallada. Por otra parte en el curso de las excavaciones los instrumentos eran seleccionados ("cribados" como dicen los franceses) y se despreciaban muchas piezas poco caractersticas que pasaban a aumentar los desechos de excavacin. Los prehistoriadores ven nicamente atrada su atencin por los tiles bien terminados y con personalidad bien definida. No olvidemos que muchas excavaciones fueron dirigidas por anticuarios y "amateurs". No se estudiaban las fronteras que separan los diversos tipos, y con ello las definiciones se complicaban grandemente. Por otra parte la nomenclatura nace imperfecta desde el comienzo. Unas veces se aplican a los tiles nombres que derivan de su presunta funcin, otras se les califican con el topnimo del yacimiento en que aparecieron o fueron descritos por vez primera. A veces por similitud con instrumentos que actualmente existen, y otras en fin, por sus caracteres tcnicos de fabricacin o con el nombre de la industria en que aparecen. Para terminar con esta anarqua era necesario emprender trabajos sistemticos que abarcasen grandes conjuntos de materiales. Esto se comenz a realizar pronto y as fueron surgiendo los estudios, que podemos llamar clsicos, de BOURLON, BURKITT, CHEYNIER, PRADEL, etc., sobre los buriles. De BOURLON, BARDON y los BOUYSSONNIE sobre los raspadores, etc. Todos ellos estudian por separado grandes grupos de utillaje, pero no lo hacen enfocndolo hacia la totalidad de los conjuntos industriales. La atencin de los especialistas se diriga especialmente a la bsqueda y descripcin de los llamados "fsiles directores" o "piezas caractersticas", de gran personalidad, que deberan bastar para definir una cultura o una secuencia cultural por el simple hecho de su aparicin aunque slo fuera en pocos ejemplares. La posterior crtica de estos fsiles directores y la demostracin de su aparicin adelantada, retardada, e incluso su resurgencia muchos siglos despus de su poca de florecimiento, hace que pierda valor el concepto, y comienza a ganar adeptos el cultivo de las estadsticas y el estudio de las proporciones en que aparecen los diversos tipos de tiles en cada nivel estratigrfico. A partir de entonces se perfilan netamente dos grandes tendencias. La de estructurar la tipologa con un criterio matemtico y estadstico, y la de perfeccionar el conocimiento morfolgico, tcnico y utilitario del utillaje. Ejemplos de esta segunda visin tenemos en SEMENOV, PRADEL, JORDA, etc. De la primera en BORDES, SONNEVILLE-BORDES, etc. Una posicin plenamente racionalista y distinta de todas las anteriores, muestra LAPLACE. Otra ms eclctica aunque no menos til LEROI-GOURHAN. Una que intenta ser menos subjetiva, BINDFORD, SACKETT y el resto de la arqueologa americana actual. La historia de la aplicacin de la estadstica a la prehistoria da principio con CHEYNIER, BARDON, los BOUYSSONNIE, PEYRONY, y otros, pero es con ROCHE, KIDDER, MAC BURNEY y BARNES con quienes aparecen las primeras estadsticas de tipos. Luego estas estadsticas se completan con datos tcnicos y ms tarde con BOHMERC y HEINZELIN ingresan en ellas los datos de medicin, proporciones, etc., de cada til. BORDES y SONNEVILLE, siguiendo a BOURGON, establecen definitivamente este mtodo estadstico, que se perfecciona con ellos mismos, y es adoptado ampliamente en Francia, Espaa, etc. TIXIER y otros lo modifican adaptndolo a culturas no europeas. ESCALON DE FONTON y LUMLEY realizan nuevos esfuerzos tipolgicos as como LAPLACE. Hoy en da, no obs-
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tante, se pone en crtica este tipo de sistemas, sealando sus imperfecciones y los puntos dbiles de toda construccin estadstica. Uno de sus mayores fallos, a mi modo de ver, es el que toda la construccin estadstica se basa en la limitada porcin del utillaje prehistrico constituida por el utillaje del slex, adems de que la agrupacin de tipos en familias no puede hacerse por analogas funcionales, sino morfotcnicas, con los medios de que disponemos en la actualidad. Adems, estimo que se aplica abusivamente, dando por sentado que la estadstica pueda resolver todos los problemas, cuando su eficacia es muy limitada. La aparicin en un contexto arqueolgico de una creacin tipolgica o de una nueva tcnica no es suficiente criterio para justificar la aparicin de una nueva cultura o civilizacin. En concreto, la tcnica de retoque en peladura, sin ms elementos de criterio, no creo que baste para justificar lo que llamamos Solutrense, como civilizacin nueva. En el empeo de la crtica de los sistemas estadsticos destacan del Dr. PRADEL en Francia, JORDA CERDA en Espaa, y el conjunto de los prehistoriadores americanos y entre ellos SACKEIT y CLARKE, que combaten el que denominan "Intuitive sorting procedure", es decir, eleccin intuitiva de los tipos, tal como se ha practicado en Europa hasta ahora, preconizando el "Atribute cluster analysis" que consiste en recoger en fichas por separado todos los caracteres posibles hallados en toda clase de tiles, hacer surgir los tipos ideales, que se definiran por la frecuencia mxima con que aparecen asociados ciertos caracteres en el mayor nmero de ejemplares. Es procedimiento en que se pretende anular todo subjetivismo y es la mquina calculadora la que traza la lista de tipos, aunque tal pretensin es muy discutible,
pues la calculadora debe ser alimentada en base a criterios subjetivos, ya que ella no piensa. Los mtodos estadsticos actuales difieren fundamentalmente a partir del criterio tipolgico inicial. La fijacin de la escala de tipos, en BORDES, SONNEVILLE, TIXIER y otros, se apoya en los antiguamente descritos y ya hechos clsicos, a los que se van aadiendo otros nuevos conforme la necesidad lo exige, pero fundamentalmente con criterios morfolgicos y funcionales plenamente intuitivos. LAPLACE abandona pronto este camino y crea una tipologa racional fundada en el mtodo dialctico. Se basa en un recuento total de las piezas logradas en los yacimientos, anotando todo objeto conocido. Se intenta una definicin morfotcnica provisional. Ms tarde "la prctica decanta estos tipos, los pone a prueba, se rechazan algunos, se aaden otros y por fin las formas se van agrupando exclusivamente por sus caracteres morfotcnicos comunes (a exclusin de los de utilizacin presumible)" en lo que llama tipos primarios, que a su vez se subdividen en otros secundarios. Un serio problema es que exige una previa jerarquizacin de caracteres que siempre ser subjetiva. Antes de estudiar la tipologa de LAPLACE, y aunque solamente sea por respeto a una larga tradicin, me parece conveniente que partamos de la tipologa clsica, eligiendo para ello, la de BORDES y SONNEVILLE que actualmente goza de la ms amplia difusin, a la que ampliaremos con subtipos ms o menos discutibles pero aceptados por la generalidad de los Prehistoriadores. Nos atendremos a una primera divisin cronolgica de los tipos, y comenzaremos con el utillaje del Paleoltico Inferior y Medio.
50 TIPOLOGIA DEL PALEOLITICO INFERIOR Y MEDIO Recordemos de nuevo, antes de entrar en materia, la evolucin de las tcnicas de extraccin o aprovechamiento ("debitage") utilizadas en estas secuencias Paleolticas y la gran innovacin tcnica que supone el dominio de la Levallois. Las primeras fases Paleolticas muestran nicamente la aplicacin simple de la percusin directa a la piedra sobre guijarros, cantos o riones, al principio en una sola de sus extremidades, logrndose los materiales elementales de la "Pebble Culture" que luego conoceremos, o se prolonga a toda o parte de la superficie del til apareciendo los esferoides facetados y los protobifaces. Con el avance de los tiempos la percusin se sistematiza y se hace perifrica y bifacial, logrndose los primitivos bifaces Abbevillienses o Pre-Abbevillienses, con bordes activos netos pero sinuosos. A su vez aparece, segn antes se crea independientemente, aunque el conocimiento del yacimiento de Sidi-Abderrahman seala lo contrario, la tcnica Clactoniense, en que el resultado industrial es la creacin de grandes lascas con los ya conocidos caracteres de ngulo de lascado obtuso, ancho taln y bulbo muy desarrollado. En Europa, en efecto, aparecen industrias con ausencia casi absoluta de bifaces, aunque es la verdad que en las de bifaces no faltan generalmente grandes lascas. En Casablanca, sin embargo, la coexistencia de las dos tcnicas permite definir una tcnica "Clacto-Abbevilliense" que rene ambas caractersticas, si bien BORDES disiente en esta opinin y opina se trata de un Abbevilliense con bifaces groseros. A stas siguen las tcnicas de bifaces con retalla, primero con percutor duro (los verdaderos Abbevillienses) y ms tarde con percutor blando (los Acheulenses), que se prolongan a travs de los Micoquienses hasta los tiempos Musterienses. Las tcnicas de lascas Clactonienses evolucionan, segn BREUIL, hacia las Tayacienses, tambin con lascas por percusin a la piedra, pero no probablemente por percusin lanzada sino apoyada o sostenida a mano, que muestra bulbos menos prominentes, lascas de menor tamao aunque espesas, y empiezan a hacerse notar tiles retocados ms avanzados. Ya entre las industrias Acheulenses sobreviene la aparicin de las tcnicas Levallois. Sus lascas y ncleos, al principio escasos, aumentan en nmero hasta desarrollarse ampliamente en los finales del Paleoltico Inferior y en el Medio. Harper KELLEY insiste en que en ella es de gran importancia el facetado de los talones y planos de percusin, pero que el verdadero carcter distintivo de esta tcnica es el conjunto de preparaciones que sufre el ncleo hasta hacerse especializado para producir lascas, puntas o lminas. Esta preparacin es visible en todas las lascas, en su cara dorsal, en la que se aprecian las aristas formadas por las ablaciones de preparacin anterior. Se advierte que los desconchados de esta preparacin han sido voluntariamente dirigidos, sea hacia adentro, sea paralelamente, partiendo de uno o de los dos extremos del ncleo, sea de modo convergente desde uno slo de ellos, para dirigir las ondas de percusin y conseguir lascas de forma predeterminada. No es raro hallar planos de percusin no facetados, formados por un nico desconchado. El ngulo de lascado es siempre de unos 90, a lo que KELLEY atribuye gran importancia, considerndolo como la mayor novedad tcnica Levallois. Este ngulo ha sido logrado por la separacin de una esquirla nica o bien por un facetado previo por retoque. BORDES abunda en el mismo criterio, disminuyendo el inters del taln facetado. De nuevo insistimos, por su importancia, que los talones Levallois pueden ser simples y planos, en ngulo diedro simple (dos nicas facetas), en varios diedros de talla, o formado por mltiples facetas retocadas, planas. GRAHMANN cree que la extraccin de las lascas levallois se haca por percusin a la cua con un cincel intermediario de piedra o hueso y nunca por percusin directa a la piedra. Resaltaremos aqu que en Europa la tcnica Levallois aparece sin intermediarias, a partir de las de produccin de bifaces, ya que en realidad la preparacin de un ncleo Levallois es semejante a la preparacin de un bifaz especial que, en vez de quedarse en til, pasa a ser ncleo productor de tiles. Pero en el Sur de Africa, como estudiaremos ms tarde, existen formas precursoras que conoceremos como tcnicas Victoria West I y II, en que tambin aparecen ncleos para lascas de forma predeterminada, ms redondeados, pero sin plano de percusin en un extremo, sino lateral, y sin tallado en facetas. Inmediatamente despus de la tcnica Levallois aparece la Musteriense, con la que convive durante largos siglos, y que se caracteriza, como ya conocemos, por la aparicin del ncleo discoideo o bipiramidal, especial para la extraccin de puntas que se distinguen de las Levallois principalmente porque su taln aparece generalmente desplazado con respecto al eje de simetra de las piezas. Es decir, que las puntas tienden a ser algo desviadas en su mayora. Las lascas obtenidas de estos ncleos son de menores dimensiones que las Levallois y no suelen mostrar ngulo de lascado de 90 sino de alrededor de los 100 (Fig. 24, 25 y 26).
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Fig. 24. TECNICA DE LA PUNTA LEVALLOIS A a C: Preparacin por talla bifacial del guijarro. D: Preparacin del plano de percusin. E: Creacin de la arista-gua central. F: Desprendimiento de una punta primaria. G: Desprendimiento de una punta secundaria.
52 con el nombre de "Crag", hall una serie de conjuntos de slex que parecan elaborados por la mano del hombre. Los instrumentos ms antiguos son los hallados en las cercanas de lpswich y Bramford. Se trata de trozos de slex casi informes pero que parecen mostrar signos de utilizacin en forma de desconchados a todo lo largo de sus cortes. Para HIBBEN, los "eolitos" del Pre-Crag son hasta ahora los nicos autnticos. Tambin se han descubierto entre el "Crag" otros grupos de piezas realizadas sobre ndulos de slex tallados groseramente, formando una punta basta o bien una especie de hocico tosco en una de sus extremidades. Se hallaron primeramente en Darmsden, condado de Suffolk, y por ello han sido denominados tiles Darmsdenienses. Su aspecto inclina a admitirlos como probables tiles humanos, aunque actualmente muchos autores consideran su talla como resultado de acciones fortuitas naturales. Tambin en niveles del Pre-Crag, REID MOIR hall los que denomin "rostro-carenados", que muestran una especie de reborde, en uno de sus lados y un a modo de "bec" en su extremidad. Otras piezas semejan de lejos a bifaces toscos. Sobre el Crag-rojo, se encontraron varios niveles llamados "planchers de Foxhall" en las cercanas de Ipswich, con slex muy patinados y convertidos en cacholong (*), semejantes a los rostrocarenados y a bifaces sencillos. Si todos estos instrumentos fuesen reales provendran del Plioceno o por lo menos del Pleistoceno Antiguo. Sobre todos estos niveles aparecen, cubriendo al "Crag", los depsitos llamados "Forest bed" de Cromer, en que tambin aparecen gran nmero de lascas de slex y bifaces, y que podran datarse despus de la glaciacin de Gnz. Repitamos que hoy se miran con sospecha estos posibles tiles y que sobre todo despus de los estudios de BARNES se prueba con cierta certidumbre que los famosos "rostro-carenados" del "Crag" son probablemente criolitos, es decir, falsos tiles producidos por fracturas debidas a la accin del hielo. Por ello no creemos sea necesario insistir ms en la historia del descubrimiento ni en la descripcin de los eolitos que tantas discusiones han levantado en su tiempo. En todo caso, y hasta la fecha actual, los primeros tiles humanos bien datados y espertizados como tales son los de la garaganta de Oldoway, hallados en depsitos del Pleistoceno Inferior, y en los que han aparecido junto a restos de los denominados por LEAKEY "Homo hbilis", anteriores en el tiempo a varios de los Australopitcidos antes conocidos.
(*) Cacholong: Se denomina as en Geologa a una alteracin de los minerales cristalinos que afecta a toda su masa o a su parte externa, la cual aparece deleznable como la tiza. Es trmino que no se emplea en Arqueologa sino, en su lugar: deshidratacin o alteracin cristalina (dismorfia cristalina degenerativa).
Fig. 26. EXTRACCION DE PIEZAS LEVALLOIS segn BORDES a) Con percutor de mano. b) Con percutor durmiente. (Se observa la direccin tangencial de percusin que el autor estima como ms probable).
El problema de los eolitos Se ha dado este nombre, que equivale a "piedras de la aurora", a un tipo de piezas lticas que se supona fueron los primeros tiles conocidos de origen humano. La cuestin parece hoy resuelta. Algunas de estas piezas parecen provenir del Mioceno, lo que impide aceptarlas como tiles salvo que se admita la existencia del hombre en el Terciario, hiptesis por hoy no probable. Los eolitos suelen aparecer como pequeos ndulos de slex que conservan en parte su crtex, y que en sus aristas presentan algunos descamados que se supusieron formados durante su utilizacin por el hombre. Otras veces son lascas con bulbo y bordes que aparentan verdaderos retoques y que en nada se diferencian de muchas que aparecen en los verdaderos yacimientos. Su historia comienza a fines del pasado siglo, en que se anunciaron una serie de hallazgos, primero en Thenay (Francia), y ms tarde en Otta (Portugal), en Puy Courny y Puy Boudiu. RUTOT mantuvo su autenticidad durante varios aos, hasta que BREUIL neg fuesen tiles humanos apoyndose en pruebas arqueolgicas, al hallarlos en Clermont, en la base del Eoceno de Pars, en capa geolgica indudablemente muy anterior a la presencia del hombre en la tierra. BOULE desacredit finalmente los eolitos por medio de hallazgos de falsos tiles naturales producidos en una industria de cemento en Nantes. Pero ms tarde volvi a surgir el problema con los famosos hallazgos de Ipswich y Norwich. REID MOIR, a lo largo de la costa Este de Inglaterra, en una serie de depsitos marinos conocidos
53 los "Choppers" y "Chopping-Tools", y los autnticos bifaces clsicos elaborados sobre lascas, por extensin de la talla y retalla. Insiste que en India se utilizan las lascas habidas en la talla de cantos rodados para producir sobre ellas bifaces y " hachereaux" (machetes), lo que tambin se observa con frecuencia en Africa. GRAZIOSI insiste mucho en que los guijarros tallados, bifaces, machetes y lascas diversas, son conjuntos inseparables. Es decir, que las industrias de talla mono y bifacial son similares o estn emparentadas. "Choppers".Son guijarros con corte unifacial, tallado de forma que se cree un filo de tendencia redondeada (pocas veces recto), o angulosa. El corte o filo puede ser lateral o ms frecuentemente distal. Los desconchados de preparacin son siempre amplios. La mayora son tiles elaborados sobre cantos rodados (los que proceden de lascas no son "choppers" para BORDES). Segn MOVIUS son verdaderos raspadores gruesos. BOURDIER los denomina "coupoirs". En castellano los conoceremos como "hendidores unifaciales". "Chopping-tools".- Tambin son, como los anteriores, tiles elaborados sobre guijarros o cantos (aunque existen fabricados sobre fragmentos tabulares de slex) pero, a diferencia de los "choppers", presentan su filo elaborado por percusin bifacial. Por ello BOURDIER los distingue como "coupoirs-bifaces". Nosotros los titularemos "hendidores bifaciales". "Choppers" y "Chopping-Tools" estn preparados evidentemente con tcnica de percusin directa a la piedra. (Fot. 25 y 26). BALOUT los clasifica en conjunto como guijarros retocados, siguiendo la clasificacin de RAMENDO que modifica ligeramente. Me parece til hacerla conocer. Clasificacin de los guijarros tallados de L. RAMENDO: Serie 0: Cantos simplemente hendidos. Serie I: Cantos con talla unidireccional. Serie II: Cantos con talla bidireccional. Serie III: Cantos con talla multidireccional. BALOUT aade una Serie IV: Cantos de tipos complejos, y triedros sobre guijarros. Y suprime la primera serie (0), por estimar muy difcil su calificacin como tiles humanos (Fig. 27). Una serie de subdivisiones, segn el modo de direccin del retoque, la forma del corte, etc., definen nuevos subtipos como se aprecia en la figura 27. Dentro del grupo III podran caber los llamados esferoides facetados o bolas polidricas de que ms tarde hablaremos.
En un principio se esquematizaron las primeras culturas humanas crendose dos "filums" culturales paralelos: las culturas de tiles procedentes de cantos, y las culturas procedentes de lascas. Aqullas daran la sucesin que desde los "choppers" conduce a los bifaces Musterienses. Estas a las culturas primero Clactonienses, ms tarde Tayacienses y por fin Levalloisienses. De ambas surgiran las culturas del llamado Paleoltico Medio o Musterienses. Actualmente no creemos que se puedan hacer tan netas divisiones tcnicas, ni que se pueda hablar de culturas exclusivamente formadas por utillaje nuclear o de lascas, pero no obstante, y para facilitar la exposicin y descripcin del material ltico, comenzaremos por el estudio de los tiles de origen nuclear para ms tarde estudiar los nacidos del aprovechamiento de lascas. Ello no implica el reconocimiento de su diverso origen cultural. Recordemos que muchos bifaces y "hachereaux" o machetes estn elaborados sobre lascas y no sobre cantos o guijarros y que en culturas en el que dominio de la tcnica de lascado es general no dejan de aparecer tiles nucleares. Por otro lado, los "gestos" tcnicos empleados por los fabricantes de lascas y tiles nucleares son idnticos: la percusin directa con percutor de piedra y ms tarde de otros materiales, y siempre siguiendo el mismo o parecido ngulo de percusin, lo que indica el ntimo parentesco de ambas tcnicas y la imposibilidad lgica de que el fabricante de una tcnica desconociese la opuesta. Utiles nucleares
Comenzaremos el estudio de materiales siguiendo de cerca a BORDES, cuya tipologa del Paleoltico Inferior y Medio no ha sido superada, pero alteraremos su orden de exposicin, comenzando por el utillaje tcnicamente ms elemental, es decir, el que exige en su fabricacin menor nmero de "gestos" distintos, utilizando las ideas de LEROI-GOURHAN. "Pebble tools" Se conocen con este nombre a una serie de cantos o guijarros preparados por amplia talla, que conservan gran superficie del crtex original, elaborados con muy diversos materiales lticos. BORDES, siguiendo a MOVIUS, los clasifica en "Choppers" y "Chopping-tools". En castellano podramos denominarlos en conjunto como "hendidores". GRAZIOSI opina que el trmino "Pebble Tool" no cubre a los bifaces obtenidos a partir de guijarros y se limita a los "choppers" y "chopping-tools". Cree que el trmino "Chopper" debera desplazarse por el de "Pebble Scraper", con lo que se insiste en el carcter unifacial de su talla. Cree que los bifaces tallados sobre cantos rodados son formas puente entre
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Fig. 27. CLASIFICACION DE LOS GUIJARROS TALLADOS SEGUN RAMENDO. MODIFICACION DE BALOUT De 1.1 a 1.6: Talla unidireccional. De 2.1 a 2.9: Talla bidireccional. De 3.1 a 3.4: Talla multidireccional. De 4.1 a 4.7: diversos.
BIBERSON en las recientes "Fichas Tipolgicas Africanas", cuaderno segundo, realiza un "catlogo de formas" como muy bien insiste en su estudio sobre los guijarros tallados, ya que an no es posible crear una verdadera lista tipolgica hasta que se logre conseguir un mayor conocimiento de las industrias de "Pebble-Tools". Por ello crea nicamente un catlogo descriptivo formal, evitando voluntariamente una sobrecarga en la nomenclatura. En el que denomina Tipo 0 recoge, como RAMENDO, toda clase de cantos simplemente hendidos en los que las seales de talla humana no son aparentes (huellas de contrabulbo) y por tanto es cuestionable su realidad como tiles. Separa entre ellos siete variedades segn el nmero y la relacin
que las facetas muestren, reproduciendo los esquemas de VAN RIET LOWE. En el tipo I recoge los guijarros con talla unifacial, separando ocho variedades segn muestren extirpacin nica o mltiple y segn la situacin del corte con relacin al eje longitudinal del canto. De entre ellos citaremos el subtipo 2, en que la extirpacin de facetas es lateral ("raedera cncava" de RAMENDO) y el subtipo 4, semejante pero con extirpaciones mltiples ("tranchoir" unilateral de VAUFREY). El subtipo 5, o "guijarros con fracturas en escalera" de GOBERT, que remeda de modo tosco al retoque escamoso Musteriense, aunque sus facetas sean incomparablemente ms amplias. El subtipo 6, o "pointed Chopper" de LEAKEY, en que dos extracciones en un
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extremo del guijarro crean una punta basta y roma. El subtipo 7, semejante, pero en que se forma un grosero hocico, y as es denominado por el autor. En el Tipo II aparecen tiles con talla bifacial repartidos en diecisis variantes o subtipos. Resaltaremos entre ellos al 9 o "Pebble Point" de LOWE, que muestra una punta creada por dos series de extracciones oblicuas al eje del canto, que se unen en su extremo, y que en cierto modo recuerda a un pico Asturiense. El subtipo 13, o "Protobifaz" de BIBERSON, o "Primitive Hand-Axe" de LEAKEY, que muestra la talla de dos aristas que convergen, realizada con tcnica de percutor duro o durmiente. El subtipo 14, o "Disco" de PALLARY, o "Discoidal" de LEAKEY, con retoques bifaciales perifricos continuos. El subtipo 16 o "Quartier d'orange" de BIBERSON, que es un fragmento de guijarro en forma de gajo de naranja, una de cuyas caras est obtenida por retoques toscos y la otra por el plano de lascado de una lasca percutida sobre el crtex, un poco ms abajo de la superficie retocada. El Tipo III recoge formas polidricas como las llamadas "pierres de jet", "bolas polidricas" o "esferoides facetados". Distingue seis subtipos de los que recogeremos el 4, o "Punta prismtica aguda" de NEUVILLE y RUHLMANN, que es un guijarro tallado en forma de poliedro de tendencia piramidal con talla multidireccional que despeja una punta. Tambin es interesante el subtipo 2, o "percutor-trinchante" de BREUIL, que muestra un filo sinuoso pero cortante, realizado con talla bidireccional sobremontada encima de una primera talla multidireccional que cre un primitivo poliedro. Esta arista suele mostrar seales probables de utilizacin. Una interesante visin tipolgica fue la aplicada por E. CARBONELL, M. GUILBAUD y R. MORA (1982) para la construccin de un Sistema Analtico para el estudio de los materiales del Paleoltico Inferior, basado en la dialctica y en el "concepto de contradiccin en los objetos". Recomendamos su estudio en "Dialektik". Bifaces Llamados tambin almendras, "coups-de-poing" e impropiamente "hachas de mano", nos ofrecen un grado superior de complejidad tcnica. Son tiles de formas variadas, generalmente tallados sobre riones de slex, aunque tambin se conocen sobre otras rocas (cuarcitas, etc.), y a veces sobre gruesas lascas o tablas de slex. La talla se produce por medio del retoque bilateral de ambas caras del rin, en direccin centrpeta a todo lo largo de su contorno, o bien respetando parte de l quiz para crear o respetar una zona prensil, que de esta forma conserva par-
te del crtex original. Generalmente el crtex, cuando existe, se conserva en uno de sus extremos, el taln, o en la parte ms central de sus caras superior e inferior. Cuando las zonas de conservacin de crtex son muy extensas se habla de "bifaces parciales ". Para su clasificacin, muy difcil por las mltiples formas de paso existentes, ha propuesto BORDES un interesante sistema de mediciones e ndices matemticos: Longitud mxima (L): Se mide entre paralelas, tangentes a los extremos del til, perpendiculares al eje de simetra. Anchura mxima (m): perpendicularmente al eje de simetra. En caso de irregularidades, stas se suprimen mentalmente. Es la ms importante de las medidas, pues determina la: Posicin de la mxima anchura con respecto a la longitud (a), medida desde su base. Anchura en su parte media (n). Anchura en los 3/4 de la altura (o). Espesor mximo (e). (Fig. 28).
Se obtiene a partir de estos datos, una serie de relaciones e ndices. La relacin L/a, que expresa la situacin de la mxima anchura con respecto a la longitud del bifaz, y tambin el redondeamiento de la base. Para mayor facilidad de manejo las cifras halladas se expresan multiplicadas por cien. La relacin o/m, expresa el porcentaje de la anchura en los tres cuartos de la longitud del til con relacin a la longitud total de ste.
56 Para facilitar comparaciones se elaborarn grficas, llevando estos valores a una escala de coordenadas (Fig. 29). Actualmente MONNIER y ETIENNE han intentado clasificar los bifaces jerrquicamente siguiendo el mtodo de LERMAN, con lo que han puesto en evidencia distintos grupos de formas aplicando el anlisis factorial a una serie de parmetros con los que obtenen distintos dendrogramas. Con stos se separan bien las formas clsicas (ovalares, cordiformes, "limandes", discoides), y aparecen categoras originales (exagonales, pentagonales, losngicos, etc.) basadas sobre la angulosidad de los contornos, as como sobre la oposicin de las formas de base y punta. Estudiaremos tipolgicamente los bifaces y para ello utilizaremos criterios morfolgicos y tcnicos, siempre dentro de la normativa de BORDES, a la que nicamente aadiremos algn tipo ms o menos frecuente o curioso (Fot. 27, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36). Desde el punto de vista tcnico separaremos en un primer grupo los bifaces pre y Abbevillienses, conseguidos por una simple talla perifrica con percutor de piedra, de los que sufren una posterior retaHa, probablemente a la madera, y que llamaremos provisionalmente Acheulenses. Los primeros, ms irregulares, conservan las facetas de los sucesivos lascados. muy cncavas, mostrando el negativo de los conchoides o bulbos de percusin en muchas de ellas. Sus aristas son sinuosas, zigzagueantes, y en general su cuerpo es pesado y espeso. Los segundos se muestran ms planos, menos pesados, sin huellas de bulbos de percusin visibles, pero s de las ondas de percusin. Sus aristas son ms rectas. En algunos totalmente derechas y afiladas. Su espesor, menor. La tcnica de talla comienza a recordar de lejos al retoque en peladura invasor. Sus contornos son tambin ms regulares y definidos, llegando a la perfeccin en los Micoquienses. Desde un punto de vista morfolgico seguiremos la clasificacin de BORDES rigurosamente. Bifaces lanceolados.- Su punta tiene los bordes sensiblemente rectilneos. Bifaces Micoquienses.- Son lanceolados tambin, pero de bordes ligeramente cncavos. Su base es a menudo globulosa, pero a veces plana. La arista lateral, muy rectilnea en las cercanas de la punta, se torna ms sinuosa al acercarse a la base. "Ficrones".Son semejantes a los anteriores, pero de bordes laterales menos cuidados, ms sinuosos. Su nombre proviene de su semejanza con la extremidad de un instrumento empleado para la propulsin a brazo de gabarras en canales poco profundos, apoyndolo en el fondo. Bifaces triangulares y subtriangulares.- Derivan de los lanceolados, con base ms ancha. Pueden ser ms o menos planos. Los verdaderamente triangulares tienen su base con filo cortante. Los bordes suelen ser rectilneos. Cuando son ligeramente cncavos crean el subtipo llamado, por analoga, de "diente de tiburn". Todos ellos aparecen en la grfica sobre la lnea AA', menos los subtriangulares que aparecen debajo de ella. Bifaces cordiformes.- Son planos, con base redondeada, de punta embotada o redondeada pero con pequeo radio de curvatura. En los diagramas aparecen bajo la lnea BB', entre sta y la CC'. Se
Fig. 29. Grfica de los bifaces, segn la metdica de BORDES. I: Triangulares. II: Subtriangulares. III: Cordiformes. IV: Ovalares, discoides y "limandes".
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subdividen en verdaderos, subcordiformes, y cordiformes alargados, segn sus proporciones. Bifaces amigdaloides.- Semejan a los cordiformes, alargados en su silueta, pero su espesor es bastante mayor. Bifaces ovalados.- Se distinguen de los cordiformes en que su mxima anchura est situada ms arriba, cerca de la mitad de su altura. Bifaces discoides.- Situados entre los anteriores y los llamados "limandes". 'Limandes" (lenguados).- Aparecen en los diagramas junto a los dos anteriores grupos. Tambin en stos su mxima anchura aparece en la zona media de su altura. Pero su alargamiento es superior a los discoides (superior a 1,6). Los bordes son aplanados. Los radios de curvatura de base y vrtice muy semejantes (Fig. 30). "Hachereaux",machetes o hendidores.- Son bifaces procedentes de riones de slex de formas variadas pero que muestran una arista transversal
Fig. 30. SILUETAS DE BIFACES segn BORDES. 1: Lanceolado. 2: "Ficron". 3: Amigdaloide. 4: Triangular. 5: Cordiforme. 6: Ovalar. 7: Discoide. 8: "Limande". 9: Triedro. 10: "Lageniforme". 11: Masiforme.
opuesta a su base. Esta arista, ms o menos oblicua, puede ser recta, cncava, convexa o excavada en forma de canal de gubia. Puede haberse preparado con retoques que parten de su extremidad, o con varias extirpaciones que nacen en los bordes, o en corte de "tranchet" con filo muy cortante pero frgil (Fot. 29). TIXIER no admite entre ellos a los de talla bifacial (al revs que BORDES), pues estima que nicamente puede haberlos unifaciales. Los define como tiles con corte terminal, siempre natural, es decir, exento de retoques intencionales. El corte se obtiene por el encuentro de dos planos, el de la cara de lascado y uno de los planos de la cara superior, lo que para TIXIER impone la necesidad del til sobre lasca, aunque existan hendidores cuyos retoques invaden casi totalmente la pieza. BIBERSON, eclctico, cree que puede ser un til tanto unifacial como bifacial y estima que los clsicos estn obtenidos al producirse el corte por la extirpacin de una lasca triangular de la anchura de la pieza, siendo indiferente la forma del til. Muchos autores denominan a la tcnica de separacin de esta lasca, que aviva el corte trinchante, "coup de hachereau", de la misma forma que luego hablaremos del "coup de tranchet". "Hachereaux" sobre lascas, o hendidores.- Es un tipo muy particular de til, que a veces est tallado en forma parcialmente bifacial. Se trata de grandes lascas, con taln eliminado por retoque (aunque no siempre), y cuyo borde o bordes, estn retocados, sea sobre la cara dorsal o sobre ambas, conservndose el corte en el extremo opuesto al taln libre de retoques, aunque no es raro que muestre desconchados o falsos retoques por uso. TIXIER seala seis tipos, numerados del 0 al 5, segn la disposicin de los retoques y la forma del filo (ver esquema). A ellos, suma BALOUT un tipo 6, elaborado sobre lascas de tipo Kombewa. De todos ellos nicamente dos o tres aparecen en las industrias europeas: los tipos 0, II, III y quiz el V (Fig. 31). BENITO DEL REY, en su estudio de los "hachereaux" de la cueva del Castillo, seala un nuevo tipo que aade a la lista de TIXIER con el n 7. Este hendidor muestra en la cara superior una franja cortical, distal, que se prolonga ms o menos a lo largo del filo pero que nunca invade ms de la mitad de dicha cara. El taln es generalmente diedro, y la cara superior, en sus partes proximal y medial, muestra los negativos de partida de una o dos lascas anteriores que se extrajeron siempre desde la base (Fig. 32). Describe una nueva tcnica de fabricacin que denomina "tcnica del Castillo" y que consiste en una preparacin especial del ncleo, que afecta fundamentalmente al plano de percusin, mediante la
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Fig. 31. Clasificacin de los machetes o "hachereaux", sobre lasca. 0 a 5, segn Tixier. 6, sobre lasca Kombewa, aadido por BALOUT.
extraccin de una gran lasca por percusin en la parte prximo-lateral de lo que ser despus la cara superior de la futura lasca, e invadiendo ms o menos uno de sus bordes. El punto de impacto de esta lasca se encuentra siempre en la parte del taln, liso o facetado que persiste del plano de percusin primitivo, lo que da como resultado un taln diedro o facetado desviado. BENITO DEL REY observa hendidores con uno o varios golpes de reavivado que alteran poco su morfologa general. Tambin indica que, observando atentamente la superficie de lascado de algunas piezas se observa un pulimento a veces bien marcado, aunque no puede asegurar que sea de origen humano. Bifaces parciales.- Son bifaces en el sentido de que su forma, su aspecto y probablemente su utilizacin son las mismas, pero estn parcialmente retocados en sus dos caras. Se conocen mltiples formas de paso hacia los verdaderos. Solamente se llaman
parciales a los que presentan por lo menos una cara con grandes espacios no retocados. Bifaces nucleiformes- Son piezas difciles de clasificar y hasta de reconocer. Quizs son ncleos regularizados. Bifaces lageniformes- Son as llamados por su forma de botella (del latn "lagena"). Alargados, con espeso taln largo, de bordes subparalelos que se continan por un cuello ms estrecho de bordes tambin subparalelos y con su extremidad redondeada. Bifaces naviformes- Son alargados y terminados en punta en sus dos extremos. Es forma rara de hallar en Europa. Bifaces diversos.- Se encierran en este grupo a formas irregulares que no caben en los grupos serialados. Bifaces-raederas o bifaces con "dorso". -Son de seccin lanceolada y presentan en las cercanas
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de la punta o en la zona medial, una seccin triangular, con un dorso abrupto o semiabrupto elaborado con retoques. Bifaces Abbevillienses.- Estn tallados con percutor duro, como anteriormente se expuso. Son groseros, espesos, de aristas sinuosas, con seccin cuadrangular o tridrica, con las huellas en negativo de los bulbos de percusin en las facetas de desconchado. Las formas tridricas forman puente de paso hacia los "pics". Triedros Chalossienses.- Fueron descritos por DUBALEN como "grands coups de poing pointe effile tridre" con los que caracteriz la llamada cultura Chalossiense. Miden entre 50 y 150 mm. de largo. PASSEMARD los define bien, determinando su tcnica de talla. Segn l, "un golpe dado en la extremidad de un rin de slex despeja un plano de percusin. Perpendicularmente a ese plano y atravesando la pieza, algunos raros golpes de percusin preparan una punta de seccin tridrica". Su extremidad puede ser apuntada, otras veces de corte ms o menos ancho e incluso en forma de pico. Segn MEROC se distinguen de los bifaces tridricos por su base ms globulosa en forma de pera. Para NEUVILLE y RUHLMANN su constante es la seccin triangular de la punta, tanto sea aguda como desviada a izquierda o derecha, en forma de pico. En cuanto a la talla del pico se discute si est lograda por ablacin de los flancos de la lasca o por la preparacin por lascado de tres planos de percusin. Bifaces sobre "Dreikanter".-Son tambin de seccin triangular. Se conocen como "Dreikanter" (su traduccin podra ser "tres esquinas o cantos") a guijarros de seccin subtriangular, con tres facetas ligeramente aplanadas. BORDES seala una pieza tallada sobre un "dreikanter" de cuarzo en Haute Garonne. En la parte no tallada las tres facetas son perfectas. Solamente la mitad de una de las caras aparece tallada con estilo acheulense, conservndose la mitad inferior del guijarro en bruto. Las aristas formadas por la interseccin del retoque y las facetas del "dreikanter" son rectilneas. El autor llama la atencin sobre el problema de los llamados "bifaces de Fainant" (literalmente, de gandul). En realidad se trata de instrumentos de talla unifacial y no de bifaces, y abundan en el Acheulense cuando estn producidos sobre guijarros. Su morfologa general es la de un bifaz, pero en que una sola cara est tallada mientras que en la otra permanece el crtex. El autor reflexiona con razn que esta cara virgen no ha necesitado ser tallada porque al hombre prehistrico le convena tal como era y equivala a la que pudieran haber elaborado por retoque, por lo que le aplica ese apelativo de "bifaz del gandul o del perezoso" pero que cree debera reemplazarse por el de "biface de malin" (bifaz de avispado). Cree el autor que no de-
ben catalogarse como "choppers" o "pics". Razona as, en primer lugar porque conservan la morfologa general de los verdaderos bifaces, y en segundo lugar porque siempre se encuentran entre ellos, no conocindose en industrias que carecen de bifaces. Se diferencian principalmente de los "choppers apuntados" porque los retoques se renen y son claramente oblicuos sobre el plano de aplastamiento de la pieza, mientras en el "chopper" son ms abruptos y marginales. Adems los "choppers apuntados" son de menor ndice de alargamiento. Picos o "pics".- Son bifaces muy alargados, de seccin espesa ms o menos cuadrangular o triangular. Bifaces tipo Cantalouette.- Descritos por Guichard en 1966, en el yacimiento descubierto por BORDES. Son de perfil incurvado, conseguido porque de sus dos caras una es convexa y la otra cncava. Tambin la arista es curva, siguiendo la direcccin de la cara cncava. Aparecen en el Acheulense. "Prodniks".Los prehistoriadores polacos conocen por este nombre a un subtipo o variedad de "bifaces con dorso" o "bifaces-cuchillo", con un borde afilado opuesto a otro embotado o sin filo, y de perfil casi triangular. "Hachoir".En castellano, tajador. Es un trmino confuso. BOURLON los describe como "enormes piezas halladas en gran nmero en La Quina, que deban actuar por su peso como cortadores..." en 1911. COTTE, a la vez, las defina como "gruesas piezas no enmangadas que tienen un corte ..." BOUYSSONNIE y BARDON como piezas "de las que un borde es bastante parecido al de un bifaz espeso, pero el otro dejado en bruto...". Para BORDES son "lascas espesas que presentan en su extremidad distal un corte recto o poco convexo, formado por retoques bifaciales bastante irregulares". TIXIER las define como "grandes lascas con un corte ligeramente convexo, obtenido por retoques escamosos bifaciales e irregulares". HEINZELIN los denomina "raederas bifaciales con taln" . Bifaces con arista.- Han sido descritos por PRADEL. Se trata de bifaces cuya extremidad distal forma un diedro transversal de dos a cuatro centmetros, generalmente perpendicular al eje de la pieza, aunque a veces es oblicuo. Cree que no se trata de bifaces fracturados y reparados, pues el espesor disminuye gradualmente, sin resaltes ni cambios de curvatura. Son diferentes de los "hachereaux" de Sidi-Zin, tiles de talla casi unifacial o de arista ms ancha. BREUIL y OBERMAIER los han sealado en el Musteriense de la capa superior de El Castillo, llamndoles "hachas con corte" y haciendo hincapi en que su arista es mayor que en los ya conocidos de Font Maure, citados por PRADEL. En El Castillo la arista ocupa toda la anchura de la extremidad, y su
60 base es redondeada, pero irregularmente. Los hemos introducido entre los bifaces en general, a pesar de ser instrumentos del Paleoltico medio, por las caractersticas morfolgicas y la tcnica de su preparacin. "Couperet".En castellano, cortador. MORTILLET dio este nombre a un bifaz grosero con abundante corteza conservada, que estimaba de procedencia Abbevilllense. Este apelativo posteriormente se ha reservado para raederas con dorso espesas y para percutores cortantes, e incluso con este nombre se ha traducido el trmino de "chopper". "Tranchoir".-En castellano, tajn o trinchero. Trmino creado por CAPITAN para ciertos bifaces cuyo filo cortante es lateral. Se tratara de lascas alargadas con un borde espeso que sirve para su prensin y el otro opuesto, cortante y retocado. Tambin se han denominado as a guijarros tallados, de los que se ha despejado un borde lateral cortante. Otras clasificaciones de los bifaces Posteriormente a la clasificacin de BORDES los prehistoriadores ROE y GRAHAM han intentado nuevas clasificaciones ordenando distintas magnitudes. Otros, como BARRAL y SIMONE, lo han hecho aumentando mucho el nmero de variables numricas, e incluso tomando en consideracin las formas de las aristas. CAHEN llega hasta el manejo de 48 variables, con lo que logra la clasificacin ms completa, teniendo en cuenta incluso los retoques y el perfil transversal. La mayora de estos autores acuden al mtodo de clculo propio para la clasificacin automtica, obteniendo ndices de similitud, y grficas arboriformes o dendrogramas. Pese a la complejidad de sus mtodos, y a los aparatos de medicin necesarios, no creemos que logren mejorar sensiblemente la clasificacin de BORDES a la que se acercan casi todos ellos, por lo que no estimamos necesaria su descripcin pormenorizada, remitiendo al lector a su bibliografa. Por otro lado, pensamos que la variabilidad formal es mnima, y que los esquemas principales descritos por BORDES slo sufren pequeas modificaciones geomtricas de contornos y perfiles, muchas de ellas dependientes probablemente del material trabajado, pues no se nos alcanza que tal nmero de subtipos obedezca al mismo nmero de esquemas mentales del constructor prehistrico, ni est decidida para resolver problemas tcnicos diversos, sino que como mximo podemos admitir obedezcan a gestos o ritmos diversos, o quiz a exigencias estticas ms que funcionales. Discos.- Son tambin tiles de talla bifacial, de contorno circular o subcircular. Los tpicos estn tallados sobre lascas ms bien planas, lo que los diferencia de los bifaces discoides que son ms espesos o elaborados sobre riones. Tambin se diferencian de los ncleos-disco por ser stos ms espesos y porque no muestran retalla ni retoques perifricos. Bolas polidricas.- Son objetos de slex, cuarcita, etc., de forma polidrica que tiende a la esferoidal. Se llaman tambin esferoides facetados (Fot. 28). Bolas.- Son tiles de caliza o aspern elaborados por tcnica de repique o pulido basto, ms regulares y redondas que las polidricas (Fot. 55) (Fig. 33). Antes de dar por terminada nuestra revisin al instrumental de origen nuclear deberemos intentar exponer algunas ideas acerca de su posible utilizacin por el hombre. Comenzaremos por los instrumentos en guijarros de la "Pebble-Culture". Se discute ampliamente sobre el modo como el hombre se sirvi de estos tiles. En principio parece que se utilizaron sin enmangue ni proteccin alguna, simplemente cogidos con la mano. Sus filos cortantes, cuando existen, deberan ser la zona activa, y el "Chopper" servira para hendir, cortar o serrar. Los apuntados, como los " Pointed-Chopper" de LEAKEY, la " Pebble-Point" de LOWE, etc., pudieron servir de percutores o perforadores. Todo ello no deja de ser pura hiptesis, pues actualmente no existen estudios profundos de las marcas de uso que aparecen en filos y aristas. Los esferoides facetados y bolas se supone por muchos autores que pudieron servir como armas arrojadizas. LEAKEY y LEROI-GOURHAN apuntan la posibilidad de que los grandes instrumentos de la " Pebble-Culture", pudieran ser verdaderos n-
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cleos para la extraccin de lascas posteriormente utilizadas para aprovechar sus bordes cortantes. Su gran tamao, excluye otra posibilidad de uso. Sobre la utilizacin de los bifaces existen varias hiptesis. La posibilidad de su empleo como hachas, enmangados en rollizos de madera, es desechable desde ahora. La antigua imagen del "Homo erectus" portador de un hacha tallada ha sido rechazada. Los bifaces pudieron servir, bien directamente en la mano, bien rodeados de una proteccin de hojas, cuero, etc., como instrumentos de percusin aprovechando sus puntas, pero ms probablemente como cuchillos, sierras o raederas, aprovechando el corte de sus bordes laterales. Es evidente que estas aristas muestran ms marcas de uso que el resto del til, y que la voluntariedad de conservacin del crtex en el taln era realizada para una mejor prensin manual y no para facilitar su enmangue. Los "hachereaux" o machetes es evidente que fueron fabricados en funcin de su arista cortante, y por lo tanto pudieron servir como gruesos cuchillos o hachuelas de mano. Tambin es muy problemtica su utilizacin con mangos o piezas protectoras. Utiles sobre lascas A diferencia de los anteriores estn elaborados a partir de lascas que provienen de ncleos Levallois o no. Su morfologa, el modo de sus retoques y de su distribucin caracterizarn los diferentes tipos. Comenzaremos por el estudio de los tiles fabricados con tcnica levallois. Lascas Levallois.- Son lascas de forma predeterminada que presentan varios subtipos: subcirculares, ovaladas, subcuadrangulares y subtriangulares. Por regla general llevan en la cara dorsal la traza de las ablaciones de preparacin, convergentes o paralelas. Se llaman tpicas cuando conservan los caracteres citados y parte del plano de percusin facetado. Atpicas, cuando la forma es irregular, conservan el crtex en el dorso, o no tienen el taln facetado (Fot. 37 y 38). Las lascas Levallois se distinguen de las no Levallois en que las aristas que facetan la cara dorsal estn preparadas en aqullas antes de su extraccin, mientras en las segundas lo estn en parte despus; adems, naturalmente, del ngulo de lascado ms recto y el taln facetado, diedro, o al menos recto. (Fig. 34). Lminas Levallois.- Se conocen con este nombre a verdaderas lascas cuya longitud sobrepasa el doble de su anchura y, naturalmente, con los caracteres de la tcnica Levallois. Son generalmente ms planas de silueta o perfil longitudinal, ms espesas y anchas que las verdaderas lminas del Paleoltico Superior, y su dorso muestra nervaduras menos regulares y paralelas que estas ltimas (Fot. 40) (Fig. 35).
Lascas protolevallois.- Son lascas a veces tpicas, pero que provienen de niveles Acheulenses medios y que segn BORDES presentan como carcter especial un "vertimiento del taln hacia el plano de lascado", es decir, un ngulo de lascado ms obtuso. Puntas Levallois.- Son lascas triangulares obtenidas por un solo golpe de percutor sobre un ncleo especialmente preparado, y cuya forma puede variar ligeramente. Cuando son perfectamente triangulares estn poco o nada retocadas. Algunas son alargadas e incluso ojivales. Se distinguen dos tipos: las de primer orden que tienen una arista dorsal, y las de se-
62 gundo orden con doble arista, adems de tener el taln en forma de "sombrero de gendarme". Las de primer orden tienen su taln en forma de "ave marina". En realidad se trata de lascas de primera o segunda extraccin en el mismo ncleo (Fot. 37) (Fig. 36).
sngicas, ms o menos alargadas, con extremidad acuminada, obtenidas mediante retoques importantes a partir de lascas de cualquier tipo (levallois o no). Separa como subtipo las puntas musterienses alargadas, en que mantiene los mismos criterios que para las anteriores, pero con la condicin de que su longitud sea superior a dos veces su anchura (Fot. 51 y 52) (Fig. 39). Para BORDES, ser punta si "pincha". Indica jocosamente que "no permite sentarse sobre ella". No lo ser si su extremo aparece embotado o redondeado. Puntas seudolevallois.-Son lascas triangulares, obtenidas por medio de un solo golpe de percutor a partir de ncleos preparados discoides (no Levallois), en las que el eje de la pieza es oblicuo con relacin a la direccin de la percusin, o eje de lascado.
Fig. 36. Puntas Levallois a: punta secundaria, con taln en "sombrero de gendarme" b: punta primaria, con taln en forma de "ave marina".
Puntas Levallois retocadas.- Muestran un ligero retoque que no altera su carcter Levallois y solamente ataca a las irregularidades que pudieran haber presentado en sus bordes. Hay veces en que el retoque es francamente invasor y se puede hablar de puntas Musterienses sobre puntas Levallois, constituyendo un tipo distinto. Puntas de Emireh.- Segn BORDES no aparecen bien definidas. Se ha querido hacer de ellas un fsil director del paso al Paleoltico Superior. Han sido descritas como puntas Levallois con el taln extirpado y la base adelgazada por retoques bifaciales (Fig. 37). Puntas de Soyons.- Se trata de un subtipo de la punta Levallois con retoque. Estn trabajadas solamente en su cara ventral que aparece retocada con retoques marginales, continuos, a todo lo largo de sus dos bordes. El retoque es muy plano, a diferencia del retoque de las puntas Levallois retocadas que es escamoso y cncavo. Es punta muy rara, sealada por COMBIER, y que no parece haberse hallado fuera de su yacimiento de origen (Fig. 38). Puntas Musterienses.- Son piezas que an hoy da siguen levantando speras discusiones. Su distincin de las raederas convergentes es demasiado sutil. Para BORDES se puede hablar de punta siempre que haya un extremo puntiagudo en ambos planos, de aplastamiento y vertical, y siempre que est situado distalmente con respecto al bulbo. Este autor las define como piezas triangulares, subtriangulares o lo-
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Para completar el importante tema de las puntas musterienses me parece conveniente repasar el profundo trabajo realizado por el Dr. PRADEL el ao 1965 sobre esta materia. Insiste en la dificultad de definir la punta musteriense de manera muy precisa, pues existen una serie ininterrumpida de tipos que pasan de la lmina a la raedera y de sta a la punta, sin posibilidad de soluciones de continuidad. Con estas reservas puede definirse la punta musteriense como "una pieza ms o menos triangular, cercana al issceles, con vrtice de ngulo inferior a 90, y de bordes laterales curvos, ojivales, sensiblemente rectos o asimtricos, parcial o totalmente retocados sobre su cara dorsal, llegando el retoque a ser cubriente a veces. La extremidad distal no siempre es aguda. A menudo es embotada, mocha, o mellada, como los bordes. En cuanto al plano de percusin no est forzosamente situado en el borde opuesto a la punta, sino en un ngulo o sobre uno de sus bordes laterales. Sus dimensiones son variables, desde microlticas, de alrededor de 5 centmetros, hasta de unos 15. La anchura y sobre todo el espesor no guardan relacin con la longitud. Algunas son extremadamente planas, otras espesas". Entre stas se debe sealar el tipo llamado de "media pera", con retoques escalariformes, sealado antes por los BOUYSSONNIE. Algunas aparecen tambin trabajadas en su cara de lascado, sobre todo las que poseen retoques invasores en su cara dorsal. Otras veces el retoque est situado en uno o los dos bordes laterales, o dispersos por zonas limitadas de los mismos. Algunas puntas, muy aguzadas, tienden hacia los perforadores. Otras, muy embotadas, hacia las raederas convergentes. PRADEL clasifica las puntas musterienses en subtipos, segn sus proporciones, retoques, etc. Puntas sobrebajadas.- Tienen ngulo abierto, pero inferior a 90. Son anchas y cortas. Puntas alargadas.- Su longitud supera al doble de la anchura. Difieren de las lminas apuntadas en que en stas los bordes son ms o menos paralelos. Una variante es la llamada punta solutroide de BOTTET, de retoques cubrientes, escamosos, bastante planos, pero no paralelos. Puntas con adelgazamiento basilar.- Son puntas en las que la base aparece adelgazada generalmente con retoques a expensas de la cara de lascado, pero otras veces eliminando nicamente el bulbo de percusin. Ms rara vez por reduccin de la cara dorsal, antes o despus de su separacin del ncleo. En algunas piezas se forma una verdadera concavidad que podra servir para su enmangue. Slo en ocasiones extraordinarias se encuentra adelgazamiento de las dos caras, como sucede con la ya conocida punta de Emireh. Otras veces se elimina el extremo distal por rotura por flexin, persistiendo en-
tonces una especie de lengeta que puede aparecer retocada perpendicularmente a las bases, o bien la extremidad ha sido destruida por retoques planos que parten de una u otra cara. La punta folicea puede ser incluida en esta categora. Puntadas pedunculadas.- Poco frecuentes. Su pedculo aparece poco tratado y con poca habilidad, a diferencia de las puntas aterienses en que aparece tallado por retoques bifaciales realizados previamente al acabado de la pieza. Puntas incurvadas.- Muestran su extremidad distal desviada con respecto al eje de la pieza. Puntas foliceas.- Generalmente son muy delgadas y aparecen retocadas en todo su permetro. Los retoques eliminan el bulbo que queda reducido a una ligeraconvexidad. Puntas con retoques marginales alternos sobre caras opuestas.- No es necesaria una mejor descripcin que sta. Puntas con escotadura.- En uno o ambos bordes, aparecen escotaduras nicas o mltiples. Puntas de base cncava.- Estima que son verdaderos raspadores cncavos en la extremidad proximal, que muestra una neta escotadura. Puntas festoneadas o denticuladas.- Deben distinguirse de otras con falso denticulado por uso, o no intencional. En las verdaderas el denticulado es ms regular y extenso, y ms profundo que en las falsas. Puntas picantes.- Muestran su extremidad distal muy aguzada pero sin formar respaldamiento, lo que las distingue del verdadero perforador. Puntas con extremidad trabajada al rojo.- Son de extremidad embotada, generalmente elaboradas en palos, y aparecen con su extremo ms distal que muestra seales de haber sido expuesto voluntariamente al fuego (nunca craquelado), segn supone PRADEL para lograr un endurecimiento mayor. "Limaces" (limacos).- Denominados as por HENRI-MARTIN, son "puntas dobles, fusiformes, cuya cara inferior es plana y sin retoques, y la superior bombeada" y el espesor del dorso se aligera por medio de escalones regulares que van hacia los bordes y las puntas. "Los extremos puntiagudos estn logrados con ayuda de largas laminillas medianas dorsales". En algunos casos la extremidad es menos afilada, existiendo piezas en que una extremidad es puntiaguda y la otra roma, que hacen de transicin hacia la punta espesa. No deben confundirse los "limaces" con las puntas dobles y delgadas que son ms raras. Las puntas alargadas con adelgazamiento de la base, foliceas, pedunculadas, con retoques alternos, con escotadura, son llamadas "puntas con perfeccionamiento".
64 BORDES considera los "limaces" como raederas convergentes dobles. Insiste en la necesidad de la extirpacin del taln, por medio de retoques, para poderlos llamar "limaces". Unicamente tolera que persista un pequeo resto de taln, sin retoque. Las tpicas son simtricas y espesas (Fig. 40). Aqu termina PRADEL su clasificacin de las puntas musterienses y despus alude a su posible utilizacin. Estima que las puntas finas y simtricas, bien equilibradas, sobre todo si son alargadas, de extremidad proximal adelgazada o pedunculada, pudieron servir como armaduras para jabalinas o flechas, aunque no se pueda rechazar que fuesen usadas a mano o enmangadas. Las puntas simtricas y de extremidad proximal espesa podran ser utilizadas en mano o como armaduras indistintamente. Las muy espesas, cortas, asimtricas, desequilibradas, supone que se utilizaron provistas de una guarnicin protectora, como tiles de mano. PRADEL insiste en que la creacin de la punta musteriense "testimonia un alto estado de la humanidad que posee una evidente esttica funcional" buscndose voluntariamente las formas a su vez bellas y funcionales. Puntas solutroides.- Sealadas primeramente por BOTTET, son una variante de la punta musteriense alargada, pero con talla bifacial. Puntas de Font-Maure.- Sealadas por PRADEL, son semejantes a las ya citadas de Soyons, de las que se diferencian por ser de tcnica musteriense y no levallois como aqullas. Puntas de Quinson.- Sealadas por BOTTET y LUMLEY, son de seccin triangular, con una de sus caras cubierta por retoques, mientras las otras dos son caras de lascado brutas. Aparecen en el Tayaciense y en el Mustero-Acheulense. Segn PRADEL los retoques parten de los dos bordes y cubren una sola cara (Fig. 41 ). Existen dos tipos: triangulares y foliceas. Puntas de Wehlen.- Estn fabricadas sobre lascas, con retoque abrupto de un solo borde, semejando a verdaderos cuchillos del Abri-Audi solamente que mucho ms simtricas, pues ambos bordes, el retocado y el cortante son convexos. (Fig. 42). Raederas Son los tipos ms caractersticos del Musteriense, aunque ya se dejan ver en el Acheulense y ms tarde perduran a travs del Paleoltico Superior e incluso del Neoltico. Llamaremos raedera a un til sobre lasca o lmina, de tcnica Levallois o no, con retoques continuos planos o semiabruptos (ms veces simples), escamosos o no, muy frecuentemente escalariformes, que atacan a uno o varios bordes de manera que se crea un borde semicortante recto, convexo o cncavo, sin escotadura ni denticulacin voluntariamente fabricada. El retoque abrupto de la
65 vuelve a dividir en raederas espesas, con retoque escalariforme escamoso, llamadas de tipo Quina, y raederas ms delgadas, o bien gruesas pero con retoques no escamosos, de tipo Semiquina. (Fig. 43). Raederas dobles.- De bordes retocados no adyacentes. (Fig. 44). PRADEL tambin insiste en la presencia de triples y aun cudruples que BORDES no recoge. Raederas convergentes.- Cuyos bordes retocados son adyacentes (Fig. 45). Raederas desviadas.- En las que el eje de la raedera est desviado con relacin al eje del til. Pueden ser simples, dobles o triples. (Fig. 46). Raederas transversales.- El borde retocado est situado en oposicin al taln. Pueden ser, a su vez, rectas, convexas o cncavas. (Fig. 47). Raederas sobre cara plana.-El retoque muerde la cara de lascado del til. (Fig. 48).
raedera, nunca es tan elevado en grados como el de una "raclette" o un dorso rebajado (Fot. 44 a 50). El borde semicortante lo diferencia de la "raclette", as como del borde rebajado en que es embotado. Se diferencia del cuchillo en que en ste al borde semicortante se opone otro cortante, no retocado. BORDES estima, contrariamente a la opinin de muchos tiplogos, que el borde retocado de la raedera no est elaborado para aguzarla, sino para embotarla parcialmente, procurndole una mayor resistencia para el trabajo de rado que realizar en direccin perpendicular al eje longitudinal del til. CHEYNIER distingue las raederas cuyo ngulo diedro de ataque es mayor de 40 de los "coupoirs" que lo muestran ms cerrado. BORDES las estudia dividindolas en los siguientes tipos: Raederas laterales simples.- Que subdivide en rectas, convexas y cncavas. Las convexas las
66 Raederas con retoque abrupto.- Son generalmente delgadas, y su filo aparece con este tipo de retoque. (Fig. 49). Raederas con dorso adelgazado.- En ellas el borde opuesto al propio de la raedera se encuentra retocado irregularmente, a veces con talla bifacial, no cortante, con retoque bastante piano que no es suficientemente abierto de ngulo como para calificarlo como raedera doble. (Fig. 50). Raederas alternas y alternantes.- Presentan retoque alterno o alternante. (Fig. 51 ). Raederas con retoque bifacial.- Pueden ser ordinarias o de tipo Quina. (Fig. 52).
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Raederas recurrentes.- Segn LEROI-GOURHAN estn fabricadas sobre lascas oblicuas, convergentes, con un borde retocado convexo y largo, opuesto a otro corto que a veces es cncavo o recto. Se trata de una variante de la raedera convergente de BORDES. Raederas con adelgazamiento de tipo Kostienki.- TURQ y MARCILLAUD las citan en el yacimiento de La Plane, halladas entre otras del tipo definido por BORDES como raederas con dorso adelgazado. Se trata de raederas laterales, simples o dobles, que pueden ser convergentes y que tienen una de las extremidades, o ambas, truncadas por retoque inverso. (Fig. 53). El adelgazamiento est obtenido por la misma tcnica de los cuchillos de KOSTIENKI, que consiste en la preparacin de una truncadura inversa que sirve para preparacin de un plano ligeramente oblicuo de percusin, sobre el cual se extraern lascas de adelgazamiento generalmente amplias, hasta el extremo de que a veces invaden todo el dorso de la pieza. Aparecen en el Musteriense de tradicin Acheulense y en el de tipo La Ferrassie.
dros formados por la interseccin de extirpaciones en facetas o paos, cuyo plano es perpendicular, o casi, al plano del til. Suelen ser de los tipos que luego estudiaremos con las denominaciones de diedro, simple, o sobre rotura. Ms tarde siguen apareciendo en los niveles del mal llamado Levalloisiense Medio, tambin con factura tosca, y abundan ms en el Superior y en los Musterienses. KELLEY insiste en que entre los buriles Premusterienses no es raro encontrar que la faceta de golpe de buril parta de la extremidad en que se halla el taln, cosa inhabitual en los buriles del Paleoltico Superior. Raspadores Son lminas o lascas que muestran, en una o dos extremidades un retoque continuo no abrupto (simple) que determina un frente ms o menos redondeado o parablico, rara vez rectilneo y an ms rara vez cncavo. Los tipos son variados y coinciden con los que luego estudiaremos en el Paleoltico Superior. El retoque del frente de los raspadores est formado por extirpaciones subparalelas, laminares, largas y planas que reciben el nombre de "retoque de raspador" Perforadores Son lminas o lascas que presentan una o varias puntas rectas, desviadas o incurvadas, netamente despejadas por retoques bilaterales, a veces alternos, que conforman dbiles escotaduras. Son semejantes, aunque ms toscos, a los que estudiaremos en el Paleoltico Superior. Cuchillos Se conocen como cuchillos a tiles sobre lasca o lmina uno de cuyos bordes est formado por un corte bruto, no retocado, pero que puede mostrar huellas de utilizacin, y cuyo otro borde es la corteza del ncleo, o un retoque simple o abrupto segn los casos. Cuchillos con dorso natural.- Cuando en lugar del retoque aparece una superficie con crtex oponindose al filo. Cuchillos con dorso.- Son cuchillos cuyo borde opuesto al corte est trabajado con retoque abrupto continuo. Se llaman atpicos cuando el retoque no es continuo, o bien si no es abrupto sino que tiende a simple. Generalmente el ngulo del retoque es muy superior a 45. Se distinguen varios subtipos de cuchillos con dorso: Subtipo acheulense.- De dorso ancho, menos abrupto, que termina a veces en retoque semejante al frente de un raspador. Son generalmente cortos y espesos.
Fig. 53. Raedera con adelgazamiento tipo Kostienki, segn TURQ y MARCILLAUD.
Buriles Los buriles son tiles que muestran un ngulo diedro producido voluntariamente mediante la extirpacin de pequeas laminillas llamadas "de golpe de buril". NEUVILLE los descubri por primera vez (me refiero naturalmente a los del Paleoltico Inferior y Medio) en el Acheulense Superior de Oum-Qatafa, en Palestina. En Francia aparecen en el famoso "atelier Commont" en Saint-Acheul, y KELLEY descubre algunos ms en el de Cagny. Generalmente se fabrican sobre lascas de desecho. Se trata de lascas o lminas bastas que presentan uno o dos ngulos die-
68 Subtipo del Abri-Audi.- Cortos y macizos, elaborados sobre lascas espesas y anchas. Su borde abatido (total o parcial) es generalmente muy curvo y de tcnica de retoque basto. Existen ejemplares rectos, pero pesados. La extremidad distal es embotada. Para BORDES son ms delgados que los Acheulenses, siempre sobre lasca, con dorso abrupto curvo. (Fig. 54).
Lascas y laminas con truncaduras Como las que luego estudiaremos en el Paleoltico Superior, muestran truncaduras rectas o curvas (generalmente cncavas) opuestas al taln, elaboradas con retoques abruptos o semiabruptos.
Fig. 54. Cuchillo del Abri Audi
Escotaduras y denticulados Escotaduras.- Bajo esta denominacin se esconden varias cosas diferentes. Verdaderas escotaduras que aparecen en los bordes de lascas o lminas, preparadas por retoque mltiple, a menudo marginal, fino, ms o menos profundas y anchas, a veces muy pequeas. Escotaduras de utilizacin, pequeas, que no parecen voluntarias por lo irregulares y discontinuas, pero que en la prctica es imposible separar de las voluntarias. Parecidas son las producidas por aplastamiento, crioturbacin, etc. (Fot. 41) (Fig. 56). Su retoque vara desde el simple al abrupto, pero generalmente es de unos 60. Escotaduras clactonienses.- Son anchas muescas obtenidas con un nico golpe de percutor, aunque luego puedan mostrar subretoques de perfeccionamiento. Tambin en este tipo clactoniense existen formas debidas a agentes fsicos o no voluntarias, muy difciles de distinguir de las voluntarias. (Fig. 57).
Subtipo evolucionado.- Tienden al cuchillo de Chatelperron. Estn elaborados sobre lascas o lminas y tienen dorso espeso. Cuchillos de Chatelperron.- BORDES los define como piezas de punta aguda desviada, con dorso curvo, ms o menos espeso y abatido por retoque abrupto que parte generalmente de una sola cara. Suelen estar elaborados a partir de lminas cortas y rechonchas, o de lascas que a veces simulan medias lunas. Su base est a veces retocada, con destruccin del taln, e incluso en otras el retoque muerde el borde cortante en su cercana. La media luna es un subtipo especial que parte de lascas espesas y anchas no apuntadas. Se conocen piezas convertidas posteriormente en buriles y aun en raspadores. Se llaman atpicos si el retoque del dorso no es continuo, o si el dorso es muy delgado, o si la punta no est desviada. (Fig. 55).
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Escotaduras en extremo de lasca.- Generalmente la escotadura yace en su extremidad distal. Suelen estar fabricadas por pequeos retoques, aunque rara vez pueden ser de tipo clactonienses. (Fig. 58). "Bill-Hook".-Es una pieza sealada por H. WARREN en el Clactoniense, semejante a la que ms tarde mencionaremos con el nombre de escotadura sobre truncadura retocada, que se caracteriza por el encuentro de una escotadura clactoniense lateral situada cerca del extremo de una lasca, y adyacente a una truncadura distal. Este encuentro producira un saliente en forma de "bec" o perforador romo. Denticulados.- Son tiles que presentan una serie de escotaduras en uno o varios bordes, que aparecen as sembrados de indentaciones ms o menos regulares. Para muchos autores los denticulados no son considerados como verdaderos tiles. No obstante, hoy prevalece la idea de que entre los falsos existen verdaderos denticulados voluntarios. Todava se carece de un criterio de aplicacin general para su distincin, aunque existen elementos de juicio diagnstico. Los falsos denticulados aparecen generalmente lustrados, con trazas de choques. Sus caras y bordes con seales de desgaste por frotamiento. Las denticulaciones son desiguales, irregulares. Muchas veces el retoque que las forma es mixto (directo e inverso alternados irregularmente). Generalmente aparecen acompaados por seudotiles diversos y en estratos que muestran signos de solifluxin o crioturbacin (suelos poligonales, piezas en situacin vertical, "cailloux dresses", etctera). JUDE y ARAMBOUROU insisten en la gran dificultad de distincin entre los verdaderos y falsos denticulados si slo se utilizan criterios tipolgicos. BORZATTI VON LOEWENSTEIN replantea el problema de los denticulados en 1963. Ya anteriormente lo haba hecho VAYSON. Los supone tiles verdaderos y exige sean examinados, no como objetos decadentes o de defectuosa factura, o como sntoma de degeneracin cultural que aparecen al final de la evolucin de las industrias. Recuerda que coexisten en yacimientos como La Ferrassie, Combe Grenal y otros, con Musteriense tpico y Charentiense, unas veces alternando con ellos e incluso en niveles inferiores a los mismos. En algunos casos los denticulados aparecen sobre tiles clsicos que una vez inutilizados para su primitiva funcin son transformados y aprovechados por medio de su denticulacin para otros fines. Otras veces seran tiles primitivamente elaborados as para fines desconocidos. BORZATTI dice que "aparecen siempre como objetos desordenados y variabilsimos" y que por ello se han reunido para el estudio industrial en un mismo grupo. Adems insiste en que "se han confundido los instrumentos con retoques denticulados, con los
que muestran verdaderos dientes, "becs", puntas, muescas, etc.". Cree que son objetos muy complejos, generalmente sobre lascas, sobre las que se han fabricado diversos instrumentos. El motivo de esta opinin y la cualidad de los instrumentos encuentran su explicacin en dos constataciones que formula como "independencia de los instrumentos para la aplicacin no contempornea de las diversas zonas retocadas" e "independencia de los caracteres a causa de su asociacin cambiante". Con ello propone una lista de tipos que an considera incompleta y que parte de la idea de que los denticulados no eran instrumentos que pudieran ser utilizados, parte tras parte, durante un trabajo con varios tiempos distintos (construccin de otros objetos que exigen varias operaciones distintas, etc.), y trabajos en distintas zonas de la misma lasca, cada una de ellas para ejercer una misin especfica dentro de la serie programada. Si as fuese, dice, se hallaran siempre asociaciones idnticas. Ms bien cree que son lascas ya utilizadas que, por economa de trabajo o de materia, eran reutilizadas y reacomodadas, por lo que la asociacin de partes dependa de las dimensiones y tipos de los instrumentos que se queran aprovechar. (Fig.59). Puntas de Tayac.- Son piezas denticuladas convergentes. Para algunos, puntas gruesas denticuladas. Para los ms, autnticas raederas convergentes denticuladas. Generalmente estn elaboradas sobre espesas lascas. Mas rara vez sobre lascas aplanadas. (Fig.60).
70 Otras piezas "Raclettes"(Rasquetas).- Son diferentes de las que se describirn posteriormente, y que aparecen en el Paleoltico Superior en niveles Magdalenienses. Se trata de tiles generalmente sobre lascas, o bien en menos ocasiones sobre lminas o laminillas, a menudo sobre restos de talla de bifaces, y presentan en uno o varios bordes finos retoques continuos, abruptos o muy abruptos, a veces alternos o alternantes. Algunos tienen cierto parecido con las que luego conoceremos como laminillas Dufour. (Fig. 61). NOUGIER los define como til formado por una arista viva que se ha aislado de una lasca por extirpaciones en una y otra cara. El llamado "coup de tranchet" no sera sino un reavivado, como dice ha demostrado CLARK. Picos burinantes alternos.- Sobre lascas o lminas, simples o mltiples, estn formados por la interseccin de dos escotaduras retocadas, una fabricada sobre la cara dorsal y otra sobre la ventral. La interseccin de ambas escotaduras determina una arista oblicua con relacin al primitivo corte de la lasca. Parece tratarse del mismo til descrito por TERRADE como "burin-ciseau" (buril-cincel). (Fig. 63).
"Tranchet".En castellano, tajador. Para BORDES los "tranchets" Musterienses son tiles elaborados sobre lascas que presentan un filo cortante distal no retocado o que todo lo ms muestra lascado de utilizacin (marcas de uso), y que se opone al taln, oblicuo o normal con relacin al eje de la pieza. Los bordes laterales presentan retoques abruptos, crtex o fracturas voluntarias. (Fig. 62). Segn BREZILLON, desde los primeros tiempos se han denominado as a un cierto tipo de tiles que presentan un corte transversal obtenido por lascado o pulido. Se confundieron, segn el autor, los trminos de "tranchet", hacha y "ciseau". Tambin los confunde PIETTE, que aplica la definicin del "tranchet" a los que llama "ciseaux", que separa de las hachas, indicando que aqullos muestran siempre un flanco formado por la extirpacin de una gran lasca.
Seudomicroburiles.- Se producen por el encuentro dentro de una lasca de una escotadura y una fractura que no parece ser intencional. Parece que la escotadura se fabric despus de la fractura, y no previamente, como ocurre en el verdadero microburil. "Rabots" (Cepillos).- Son gruesos raspadores toscos, elaborados sobre lascas muy espesas o sobre ncleos, que muestran un frente retocado recto o curvo, con extirpaciones lamelares paralelas. Piezaspediculadas Puntas pedunculadas.- Presentan varios subtipos: Puntas Levallois pedunculadas, puntas Musterienses pedunculadas, y puntas Levallois retocadas y pedunculudas. Las puntas pedunculadas con retoque bifacial son puntas cuyo limbo est invadido por un retoque cuidadoso y que evocan piezas Neolticas. Segn ANTOINE existen dos variedades: La "Punta Marroqu" o de "Ain Takielt" (punta pedunculada con retoques bilaterales, espesa, de seccin elptica, con alerones pequeos bien separados, de costados dulcemente convergentes hacia adelante y probablemente muy alargada) y la "Punta Seudosahariense" o de "Tit-Mellil"(punta bifacial caracterizada por su forma losngica y sus alerones muy cortos, agudos, colocados muy altos, y cuya bisectriz es perpendicular al eje mayor de la pieza). Esta ltima es ms aplanada que la Marroqu. Las "Puntas Aterienses", descritas por primera vez por REYGASSE, son semejantes a las Musterienses pero con un robusto pedculo retocado por percusin bifacial, mientras que la cara ventral de la pieza no mues-
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tra retoques, aunque s muchas veces la dorsal que puede poseerlos del tipo plano, invasor, de aspecto solutroide. (Fig. 64). Punta de Tabelbala.- Es un tipo especial de punta pediculada del Ateriense del Sahara, que muestra retoque bifacial y que parte de la punta o del bulbo. En la verdadera punta Ateriense el retoque ventral se limita al pedculo, segn ALIMEN, mientras en sta se extiende por el cuerpo de la pieza, generalmente en las cercanas de la punta. Siempre se trata de retoque plano y subparalelo. (Fig. 65). Otros tiles pediculados.- Se conocen tambin lminas, lascas, raederas, raspadores, buriles, lascas truncadas, denticulados, etc. sobre todo en el Ateriense, pero tambin en el Levalloisiense y Musteriense europeos, que muestran pednculos basilares voluntariamente construidos, que se suponen realizados para facilitar el enmangado del til. (Fot. 54). (Fig.66). TIXIER, en el estudio que dedica a las piezas pediculadas Aterienses, que analiza exhaustivamente en los Cuadernos de Fichas Tipolgicas Africanas, se
detiene, y con l nosotros, a recoger los mtodos de talla y la morfologa de los pedculos. El pedculo ha sido preparado siempre en la zona basilar, y ms precisamente en las inmediaciones del bulbo. "Se supriman los ngulos formados por el plano de percusin (entindase taln), y la zona prxima de los bordes cortantes hasta formar una escotadura profunda, percutiendo tanto sobre la cara de lascado, tanto sobre la dorsal, y sirvindose de las huellas de las primeras extracciones como plano de percusin para las siguientes", pero esto no es general. En realidad existen varios tipos de pedculos: 1. Pedculo retocado en cuatro direcciones. 2. Pedculo retocado en tres direcciones. 3. Pedculo retocado en dos direcciones sobre la cara de lascado. 4. Pedculo retocado en dos direcciones sobre la caradorsal. 5. Pedculo retocado en dos direcciones alternas. En cuanto a su morfologa, TIXIER retiene los cinco tipos siguientes:
Fig. 64. Algunos tipos de puntas pedunculadas a: Tipo Seudosahariense. b: Tipo Marroqu (segn ANTOINE modificadas). c: Punta Ateriense.
Fig. 65.
Punta de Tabelbala.
Fig. 66.
72 1. Con parte del taln conservado: a) El pedculo despejado simplemente por dos escotaduras, con retoque bifacial o no, que forman un neto estrechamiento con respecto al taln conservado, que es por tanto ms ancho que el pedculo. Denomina a este pedculo como de silueta "en pied de verre". b) Si el operario suprime el ensanchamiento basilar obtiene la que llama "silueta rectangular o subtrapezoidal", que es la ms frecuente. 2. Con el taln eliminado: c) Al eliminarlo se crea una "silueta triangular" que a veces simula un falso perforador. d) Un sencillo estrechamiento basal logrado por retoques largos, invasores, adelgaza la pieza, y el pedculo es de "silueta triangular" pero de "seccin adelgazada". e) Pedculos atpicos, irregulares, inacabados, no bien definibles. Piezas foliceas Tienen siluetas que se aproximan a las de hojas vegetales, y se acercan bastante a las que ms tarde conoceremos en el Paleoltico Superior europeo. Piezas foliceas Aterienses- Ms lanceoladas que las formas clsicas del Solutrense, generalmente puntiagudas en sus dos extremidades, ms espesas que aqullas, de seccin a menudo asimtrica, ms o menos triangular o en segmento de crculo. Son piezas que muestran retoques cubrientes pero reducidos, no paralelos, y que rarsima vez semejan al plano Solutrense. Piezas foliceas Musterienses-Son muy raras. Ms o menos completamente bifaciales, o bien "limaces" planos sin caracteres tpicos. "Blattspitzen" DE EUROPA CENTRAL.-Se parecen a las hojas de laurel Solutrenses. Su seccin tiende a ser muy plana y su retoque se parece al paralelo Solutrense en peladura. Podran confundirse fcilmente con piezas Solutrenses si se estudiasen por separado, pero generalmente tienden al retoque semialterno, en el sentido de que en una cara los retoques parten de un borde y en la otra del opuesto, quedando el resto de la pieza cubierto por retoques escamosos ms cortos, pero planos. Puntas de Altmuhl.- Citadas por LAPLACE, son un tipo semejante a las "Blattspitzen", tambin trabajadas con retoque plano pero no "en peladura" paralelo, sino ms bien escamoso plano. Aparecen citadas tambin en la tipologa de Bhmers. Bifaces Sbaikienses- Los recogemos nicamente a ttulo informativo, pues ya no se aceptan en las modernas tipologas. REYGASSE los describe como piezas "unas, pequeas, que se acercan a pequeos bifaces amigdaloides, otras, ms raras, en forma de hoja de laurel de gran finura de ejecucin..". Para este autor son un puente de paso desde el bifaz Acheulense a la hoja de laurel Solutrense "sin pasar por los estadios del Musteriense ni el Auriaciense". Se discute su pertenencia al Musteriense, incluso insistindose en tratarse de piezas Neolticas, que es lo ms probable. No se conocen en buena estratigrafa. Lascas y lminas retocadas Truncadura sobre borde denticulado. -LAPLACE me ha sealado como asociacin frecuente en el Musteriense de Tradicin Acheulense, y que se prolonga a las culturas de Chatelperron, la de una truncadura abrupta transversal, distal, y un borde adyacente con denticulacin neta, siempre elaborados sobre lascas ms o menos espesas. Personalmente he podido comprobar varios ejemplares de esta asociacin que proceden de Le Moustier. Todas las piezas muestran, como la del esquema, la truncadura distal, y el borde denticulado es el lateral izquerdo. (Fig. 67). En contra de la opinin de LAPLACE se debe hacer notar el gran porcentaje de piezas que muestran falsos retoques de origen mecnico entre el utillaje de Le Moustier. La sucesin de retoques abruptos con denticulados irregulares hace suponer que esta pieza no sea un verdadero til sino un podolito o seudotil de origen no antrpico.
Lascas y lminas con retoque abrupto, o alterno delgado. -BORDES insiste en que en nueve sobre diez veces, son seudotiles por pisado, etc. Generalmente, como confirmacin a este autor, aparecen rodadas, estriadas, y a veces con signos de aplastamiento.
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TIPOLOGIA DE BOSlNSKl PARA EL PALEOLITICO MEDIO BOSINSKI, en 1967, al estudiar los materiales del Paleoltico Medio de Europa Central, se encuentra en la imposibilidad de utilizar la Lista Tipolgica de BORDES, por hallarse ante formas que ste no haba recogido. Ello le obliga a partir de una nueva clasificacin cuyo punto de partida es una ordenacin de los tiles siguiendo criterios morfolgicos, de cuya ordenacin surgen espontneamente los tipos al recoger los datos morfolgicos comunes a cada grupo de tiles empricamente separado del conjunto. Indica que las definiciones como: "Faustkeil" (que traduciremos como "hacha de mano"), "Blattspitze" (punta folicea), "Schaber" (raedera), "Spitze" (punta), etc. es de mnima importancia, siendo su denominacin carente de inters. Los tipos, insiste, slo pueden nacer de conjuntos de tiles similares y no de tiles o formas nicas. As, cree que las descripciones de tipos que propone son nicamente la "comunicacin de grupos de formas de tiles hallados en museos y colecciones". (Ver Fig. 68 y 69). "Faustkeile", "Halbkeile" y "Faustel" "Faustkeile" (Hacha de mano).-Muestra su superficie retocada en ambas caras, y sus filos o bordes retocados, redondeados, as como el taln, y su punta prominente retocada con cuidado. "Halbkeile" (Hemihacha de mano).-Tiene, por el contrario, una superficie ventral lisa, plana, que pue-
"Buksteinmesser", (id).
"Woigogradmesser", (id).
de estar totalmente retocada, slo en parte, o bruta de talla. Es forma que BORDES no cita. "Fustel" (Hachitas de mano).-Son como las hachas de mano, pero de longitud inferior a 6 cm. "Langgestreckte faustkeile" (Hacha de mano alargada).-Su espesor y anchura aumentan desde la punta hacia el taln de forma continua. La punta, en la mayora de ocasiones, se localiza sobre el eje medio. Se parece a las formas llamadas por BORDES "bifaces Micoquienses". El taln no aparece trabajado por retoque. Son instrumentos de buen tamao, en que la longitud excede del doble de la anchura. "Micoquekeile" (Hachas micoquienses).-Tienen un grueso taln no trabajado, mientras su punta lo est cuidadosamente. Esta aparece desviada del eje medio. Frecuentemente el filo ms largo aparece muy finamente retocado, mientras el corto lo est torpemente, y muchas veces, y sobre todo en la parte inferior, es romo. Son en general tiles de menor longitud que los "Faustkeile" alargados. "Massive Faustkeile" (Hacha de mano grande).Denomina as a los "Faustkeile" que sobrepasan de 10 cm. de largo, salvo los "Langgestreckten Faustkeile" y los "Micoquekeile". El "Massive F." es, generalmente, de forma de almendra ancha. El autor considera necesaria la separacin de estas formas grandes, nicamente por un criterio dimensional de aparicin real. Solamente en raras ocasiones presen-
74 tan formas tan regulares como las que muestra BORDES en su Tipologa. Frecuentemente las puntas y los bordes laterales estn mejor trabajados, y el taln es grueso y romo. La punta est siempre retocada en sus dos caras. En la cara dorsal aparecen generalmente ambos bordes retocados, mientras en la ventral lo corriente es que est retocado slo uno de ellos. "Faustkeile triangular ancho".-Son tiles de silueta de tringulo equiltero o issceles ancho, y siempre tienen menos de 10 cm. de longitud. Se debe insistir en si se trata de un hacha de mano retocada cuidadosamente en toda su superficie, abombada de manera uniforme, tanto en su cara dorsal como en la ventral, o si por el contrario son piezas trabajadas toscamente y de manera no simtrica. Los lmites entre estos subtipos no son claros. La base suele ser gruesa y roma y frecuentemente con crtex conservado. La punta est situada sobre el eje medio. "Faustkeile en forma de almendra".-Tienen esa silueta. Los lmites con la forma anterior son fluidos. Se diferencian, no obstante, en que los bordes laterales son ms convexos y la base, afilada, es redondeada o no tan recta. "Faustkeile ovalados".-Similares a los que cita BORDES. Apenas aparecen en Europa Central. "Langgestreckte Spitze Haibkeile" (Hemihachas de mano largas y apuntadas).-Son lisas en su cara ventral. Redondeadas en la dorsal. La mayora de las veces muestran la punta sobre el eje de simetra de la pieza. BORDES no las recoge en su lista por no ser formas conocidas en Francia. Es caracterstica general en estas piezas el retoque regular de sus bordes, a la vez que su localizacin cambiante en ellos (retoque alterno). "Annhernd Breitdreieckige, Mandelfrmige oder Ovale Halbkeile" (Hemihachas de mano triangulares equilteras, en forma de almendra u ovalares).-Son formas parecidas a las citadas en las hachas de mano similares, pero con la superficie ventral lisa (lo que justifica el nombre de hemihacha), aunque pueda aparecer retocada en superficie, total o parcialmente, o conservada bruta de talla. "Faustel mit Angezogener Spitze und Verdicktem Ende" (Hachitas de mano con punta desviada y taln engrosado).- Son como pequeas hachas Micoquienses y se parecen a las descritas por BONG-OSMOLOVSKIJ en la literatura rusa. Muy frecuentes en Europa Central. "Breitdreieckige, Mandelfrmige oder Oval Faustel".-Son piezas menores de 6 cm. de largo y que se corresponden con las hachas de mano triangulares, almendradas u ovalares en cuanto a sus siluetas, pero menores en sus dimensiones. "Faustel oder Kleine Halbkeile de tipo X".-Se caracterizan por poseer una forma folicea en su parte superior y una base inclinada. En algunos yacimientos aparecen como hachitas gruesas o como pequeas hemihachas, y en otras como foliceos en forma de pequeos bifaces planos. "Faustkeilblter".- Se trata de bifaces foliceos, y por tanto planos y delgados. Poseen siempre una punta mejor trabajada, y un taln romo no retocado. El apelativo de "foliceo" se debe a OBERMAIER. MENGHIN lo calific en ocasiones como "hacha de mano plana". Se considera que ya en origen fueron tallados a partir de lascas o guijarros muy planos. BORDES no los describe pues no aparecen en Francia. "Breite Faustkeilbaltter" (Bifaces foliceos anchos).-Muestran en su cara dorsal retoque de los bordes cerca de la punta, mientras en su cara ventral aparecen retocados en toda su superficie. "Schmale Faustkeilbltter" (Bifaces foliceos estrechos).-Son frecuentemente instrumentos muy puntiagudos y que muestran una punta muy bien retocada, aunque a veces el resto de la pieza no lo est de la misma forma. Pueden mostrar su punta sobre el eje medio o desviada. En este caso muestran un borde alargado, recto o casi recto, y el opuesto fuertemente convexo. "Kleine Breitdreieckige Faustkeilbltter" (Pequeos bifaces foliceos triangulares).-En general son menores de 7 cm. de longitud y con base fuertemente inclinada. En la parte dorsal solamente aparece el retoque en sus bordes, mientras en la ventral lo est toda la superficie. "Kleine Faustkeilbltter de tipo X" (Pequeos bifaces foliceos de tipo X).-Son semejantes a los citados con este apelativo, pero de menores dimensiones, y como ellos tienen la parte superior folicea y la base fuertemente inclinada. "Sonstige Kleine Faustkeilbltter" (Restantes pequeos bifaces foliceos).-Recoge aqu a pequeos bifaces de formas diferentes que muestran retoque total en la cara ventral mientras en la dorsal solamente en sus bordes laterales. "Keilmesser" (literalmente traducido: "cuchillo en cua").-Se parecen a las raederas de BORDES. Poseen un borde cortante, casi recto, retocado en ambas caras, y un dorso recto, incurvado o giboso. MULLER-BECK los describe como "Faustkeilschaber" o "hachas de mano-raederas". "Bocksteinmesser" (Cuchillo de cabra monts).Poseen un dorso romo y recto que llega hasta la punta. El corte medial es triangular. Fue denominado as por WETZEL. "Pradnikmesser".- Poseen un dorso angulado, que solamente en su parte inferior es romo en la zona correspondiente y paralela al filo cortante largo, pero afilado en la oblicua lo mismo que el corte opuesto. Fue descrito por KRUKOWSKI en 1939.
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"Wolgogradmesser".- Poseen un dorso angulado, retocado en toda su longitud bifacialmente, y carece de borde no retocado como el anterior tipo posea. Est retocado en ambas caras y en toda su superficie. "Blattspitzen" (Puntas foliceas).-Se estudian con este epgrafe a piezas ms o menos foliceas, con ambas caras bastante aplanadas y con dos puntas. Son de variable espesor aunque aplanadas. Su importancia es cada vez mayor. Se describen formas propias de Europa Central y otras que pueden compararse con formas de Europa del Sur. "Puntas foliceas retocadas incompletamente".-Son pequeas puntas foliceas que en su dorso estn retocadas solamente en sus bordes, mientras en la cara ventral lo estn en las puntas o en el taln. Son conocidas como Puntas de Jerzmanowice por CHMIELEWSKI en 1961. "Hojas foliceas alargadas con seccin medial en forma de "D"". -La superficie ventral, plana, est mucho ms bastamente trabajada que la ventral, que es ligeramente convexa. "Hojas foliceas alargadas con corte medial lenticular".-Muestran ambas caras igualmente convexas, o abombadas, y retocadas igualmente. "Hojasfoliceas anchas".-Son, como se indica, ms anchas que las anteriores, con seccin medial en forma de "D", y que muestran una extremidad inferior, o bien alargada en forma de tallo, o cortada por una escotadura retocada. "Hojasfoliceas de tipo Moravany-Dlha".-Son equilteras triangulares. Sus dos caras estn retocadas en toda su extensin, a fondo y cuidadosamente. Su seccin medial es bastante aplanada. Hasta ahora slo aparecen en zonas muy limitadas. "Hojasfoliceas - Raedera alterna".-Muestran sus bordes retocados alternamente y su seccin medial semeja un trapecio de lados curvos. Raederas y raspadores con un borde de trabajo Son tiles que muestran un frente retocado, bien dorsal, o bien dorsal y ventral. De estas piezas deben separarse los "Keilmesser", o "cuchillos de cua" ya descritos, y los instrumentos elaborados sobre lminas. Como "Schaber" (raederas) se describen los instrumentos que tienen un borde longitudinal retocado en forma de filo de trabajo. Los "Kratzer" o raspadores son tiles con un borde estrecho, que es el til de trabajo. Esta descripcin corresponde a la actual rusa, en la que existe esta separacin que los anglosajones no distinguen. Si la diferenciacin entre ambos tipos de tiles es dificultosa se utiliza el trmino de "Schabern" que es mixto de ambos en alemn.
"HachasMusterienses".-Son generalmente instrumentos grandes, e incluso muy grandes, con borde de trabajo retocado en forma de arco, bifacialmente, y un dorso engrosado, generalmente arqueado. Esta denominacin es de H. MARTIN, que la describi en La Quina. BORDES las describe tambin, pero con el nombre de "raederas con retoque bifacial, tipo Quina". El retoque que comienza en el borde, se extiende invadiendo en forma escalariforme el dorso de la pieza, pero la superficie ventral es lisa, sin retoque (no as en BORDES). El borde cortante es opuesto al plano de percusin. "Raederafolicea".-Muestra ambas caras retocadas, bien en parte, bien totalmente; una punta en forma de hoja, y un borde til convexo que aparece trabajado bifacialmente. El borde opuesto discurre irregularmente y no trabaja. "Raedera retocada en ambas cara".-Recoge a cuantas no sean "hachas Musterienses" o "raederas foliceas". Se trata de tiles de diversas formas, con un borde activo retocado bifacialmente y un dorso generalmente engrosado. "Raedera simple".-Muestra un solo borde de trabajo, casi recto o ligeramente convexo, retocado dorsalmente. Este borde es paralelo al eje de percusin, si ste es reconocible. La diferenciacin que hace BORDES de raederas rectas o curvas (cncavas y convexas), no tiene importancia para fijar el tipo. "Raedera ancha".-El taln est situado en oposicin a su borde activo. Este es recto o ligeramente convexo, retocado dorsalmente (es la raedera transversal de BORDES). Se distinguen varios subtipos, segn sea la altura del dorso (planas o clactonienses). "Lasca ancha con extremidad oblicua retocada".-Descrita por BORDES como "lasca truncada oblicuamente". "Raedera abrupta".-Lo es su borde de trabajo. La superficie ventral es lisa y no trabajada. Diferencia dos subtipos: "raedera abrupta, larga y estrecha" y "raedera abrupta, ancha", ms rara de hallar. BORDES no diferencia stas. "Raspador".Son muy raros en el Paleoltico Medio salvo en el Musteriense de Tradicin Acheulense. Raederas con dos filos "Raederadoble".-Muestran dos bordes casi paralelos, retocados dorsalmente, que pueden ser rectos o ligeramente convexos. Son las "raederas dobles'' de BORDES. Insiste en que las diferenciaciones que este autor hace entre bordes rectos, recto-convexo, etc., carecen de valor tipolgico. "Raederas alternas".-Muestran retoque alterno en ambos bordes activos. Est definida as por BORDES.
76 "Raederas en ngulo recto".-Sus dos bordes activos son casi rectos, retocados. BORDES las describe como "racloirs djets", englobando a las descritas por BOSINSKI como "raederas en punta", con plano de percusin lateral. "Raederasen ngulo recto, retocadas alternamente".-BORDES las incluye entre los " racloirs alternes". "Raederaen punta".-Son instrumentos con dos bordes retocados, rectos, que se unen en ngulo entre 45 y 90. La limitacin del ngulo tiene valor terico, ya que prcticamente no existen diferencias entre la "raedera en ngulo recto" y "en punta". Predominan los ngulos de unos 60. BOSINSKI considera ms importante el ngulo que forman sus bordes que la desviacin de la punta con respecto al eje de percusin, que valora BORDES. "Raederaen punta con plano de percusin lateral".-Se diferencia de la "raedera en ngulo recto" en que adems, la nueva pieza posee el plano de percusin, no frente a la punta, sino sobre uno de los bordes retocados. "Raedera en punta con retoques alternos".Un borde muestra retoque dorsal y el otro ventral. Su ngulo es de unos 60. Puntas "PuntasLevallois".-Preparada sobre ncleo especial, a veces ligeramente retocada en sus bordes. "Puntascon bordes rectos, retocados, dorsales".-Es el nico tipo de punta en que hay formas de transicin con la raedera en punta. "Puntas con bordes rectos de retoque alterno".-No exigen mejor descripcin. "Puntaspequeas".-Tienen menos de 5 cm. de largo y las hay simtricas o no. "Puntas estrechas".-Con bordes rectos o casi rectos, estrechas, obtenidas sobre lascas laminares o lminas. "Puntassimtricas con bordes convexos". "Puntasasimtricas con bordes convexos". "Puntas arqueadas".-Muestran un borde recto y otro fuertemente convexo, siendo este ltimo el que exhibe retoques. En contraposicin con el cuchillo del "Abri Audi" el retoque de los bordes no es abrupto. "Puntascon retoque bifacial".-Existen con formas diversas y bordes generalmente rectos. "Limaces".Son puntas dobles, con un resalte longitudinal dorsal (seccin triangular de lados curvos) y cara ventral plana no retocada. En contraposicin con BORDES las piezas son aqu aquilladas, mientras para el autor citado son anchas y planas con retoque en sus bordes, sin la cresta dorsal citada. "Puntas dobles de tipo Kartstein".- Son dobles, tambin con quilla dorsal, y con retoque en la cara dorsal, pero tambin en la ventral, aunque a veces slo lo sea parcialmente. BORDES las describe como "Limace partiellement bifaciale". Cuchillos con dorso abrupto "Cuchillocon dorso abrupto similar al ngulo recto".-El dorso y el corte corren paralelos o casi paralelos. El dorso es recto y quiz en la parte superior, ligeramente arqueado. Es raro en Europa Central. "Cuchillo del Abri Audi".-Da la misma definicin que BORDES. "Punta de Chatelperron" .-Lo mismo que BORDES, insistiendo en que existen formas de paso entre esta forma y la anterior. Lminas "Lmina con un borde largo retocado, directo". "Lmina con los dos bordes largos retocados". "Lminascon los dos bordes retocados, alternos". "Raspador en extremo de lmina". Lascas "Lminas-lascas".Son lascas con bordes paralelos o semiparalelos, largas y su seccin es triangular o trapezoidal. "LascasLevallois".-Provienen de ncleos especiales. "Lascasde Clacton".-Cortas y anchas, espesas, de taln liso y ngulo de percusin ancho y grueso bulbo. Ncleos "Ncleos preparados". -Generalmente redondos, con una superficie de lascado y en la parte inferior preparacin de bordes (ncleos-disco). "Ncleosmasivos".-Estn preparados con una superficie de lascado casi en ngulo recto, mostrando los negativos de extraccin de lminas o lascas. Son los "ncleos Levallois de lminas y lascas". "Ncleos Levallois de puntas".-Ya estudiadas antes. "Ncleos ovales".-Sin superficie de percusin definida, bifaciales. "Ncleocnico".-Prismtico.
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"Microncleos".- Muestran menos de 2,5 cm. de dimensin mayor. La mayora de ellos son esferoidales. Otras formas "Piezas con escotaduras retocadas". "Piezas denticuladas". "Piezascon pequeas espinas".-Estas espinas estn preparadas por la presencia de dos escotaduras retocadas adyacentes, alternantes. "Perforadores".Muestran en su apuntamiento, retoques alternos generalmente.
"Buriles".-Numerosos en el Musteriense de Tradicin Acheulense. "PebbleTools". "Tipo Heidenschmiede".- Pequeas lascas planas, con un borde retocado ininterrumpidamente que corre por todo su permetro. Es una especie de "raclette" de retoque semiabrupto y corto sobre lasca circular. "Tipo Bake".-Pieza pequea y gruesa, espesa, casi redonda, cuyos bordes estn retocados con retoque simple y regular y a menudo alternamente. Se parecen a discos-raspadores.
78 UTILLAJE DEL PALEOLITICO SUPERIOR El Paleoltico Superior, como el Medio, conserva el utillaje heredado de sus antepasados y lo enriquece con nuevos tipos, pero sobre todo desarrolla ms y perfecciona el utillaje inventado por los Musterienses, aumentando su especializacin. Se puede decir que el Paleoltico Superior multiplica los tipos antes conocidos, que arrastraban muchos milenios casi sin evolucionar. Se desarrollan las tcnicas laminares, apareciendo los ncleos prismticos y piramidales, inventos de estas nuevas edades. Al principio las lminas son espesas, pero ms tarde ganan en delgadez al avanzar los tiempos, con lo que mejora el ndice de Leptolitizacin (de "leptos", delgado). No obstante siguen apareciendo ncleos de todo tipo junto a ellos, incluso los discoidales musteroides. Al finalizar el Paleoltico Superior aparecen los ncleos especiales para laminillas, de los mismos tipos conocidos pero de dimensiones menores, como el piramidal que representamos en fotografa. Ya en tiempos Mesolticos aparecen las tcnicas de microburil (para muchos autores incluso en el propio Paleoltico Superior) que sern descritas ms tarde al estudiar los buriles, y que facilitan la construccin de tiles compuestos de varias piezas lticas, hasta entonces muy raros y tcnicamente muy difciles de conseguir. Para facilitar el estudio de los materiales describiremos en primer lugar los buriles y los raspadores, dos grandes tipos de tiles, comparando las diversas tipologas, y sealando adems algunos tipos especiales, o subtipos, que han logrado aceptacin entre los especialistas. Posteriormente, al alejarse mucho los criterios tipolgicos, desarrollaremos cada uno de los principales sistemas de clasificacin por separado y hasta su conclusin, y nicamente despus de agotarlos estudiaremos subtipos aislados, con discutible personalidad muchos de ellos, pero que a pesar de todo merecen conocerse aunque slo sea para poder interpretar algunas publicaciones, y aun a riesgo de que con ello aumente la complejidad del conjunto de esta obra y el peligro de sembrar cierto confusionismo tipolgico. Peligro relativo, ya que las modernas Tipologas nos libran de l al rechazar su valor absoluto y quedar como verdaderas curiosidades tipolgicas, que a veces, las ms, nicamente aparecen en su yacimiento epnimo. Procuraremos citar, siempre que est a nuestro alcance, al descubridor o descriptor de tales tipos. Buriles DECHELETE los ha definido como "lminas terminadas en punta formada por un ngulo diedro". CHEYNIER precisa ms, y dice que "el buril es esencialmente un ngulo diedro obtenido intencionalmente sobre el corte de una lasca o lmina, por medio de una o varias fracturas producidas por la tcnica llamada de "golpe de buril". El punto escogido para el futuro diedro es apoyado en un cuerpo duro que sirve de yunque. Luego se asesta un golpe lateral sobre la pieza de la que se separa una laminilla, llamada "laminilla de golpe de buril" o mejor, como insiste GOBERT, "laminilla de recorte de buril". Esta laminilla posee un pequeo bulbo de percusin y deja sobre la faceta del buril su huella negativa. A menudo termina en charnela dejando sobre la pieza una cornisa caracterstica. Frecuentemente son necesarios varios golpes para desprender la laminilla, si la pieza es espesa, con lo que se obtienen una serie de facetas yuxtapuestas o superpuestas que casi no forman ngulo. Si ste es mayor de 170 se habla de "buril polidrico". TIXIER y otros, creen que algunos buriles se fabricaban por tcnica de presin y fundamentalmente los obtenidos sobre finas laminillas, como los de Noailles. Tambin se acepta su fabricacin por medio de la percusin directa del til contra un ngulo vivo o arista de un ncleo o percutor durmiente. As se fabrican con facilidad buriles laterales sobre fractura o truncadura retocada, y con mayor facilidad si previamente se prepara en el borde afilado de la lmina, una pequea escotadura retocada, de paro (Fot. 72 a 89). (Fig. 70). Antes de examinar su tipologa es conveniente precisar ciertos extremos de terminologa. Llamaremos "arista" a la lnea de interseccin de las facetas, o paos opuestos del buril. La arista para PRADEL, y antes de l BOURLON, es la parte activa del til. Es conveniente anotar sus caractersticas de rectitud, concavidad o convexidad. Si es nica o quebrada. Si ancha o estrecha. Normal u oblicua. Llamamos paos, "pans", a cada una de las carillas que forman el diedro. Se debe anotar su longitud, forma, situacin, etctera. "Paos" seran las vertientes del buril y "facetas" cada una de las extirpaciones practicadas. As, hay paos de una, dos o mltiples facetas. Diedro de buril, es el ngulo formado por las dos facetas o paos que se oponen. En este sentido, todos los buriles son diedros. Se deben medir los grados del diedro de los buriles, pero como insiste PRADEL, teniendo en cuenta nicamente su porcin inicial (menos de un centmetro), que en el fondo es la porcin de til que realmente trabaja. Ms tarde veremos que esta visin del trabajo de los buriles no es compartida actualmente por todos los investigadores. Adems de la arista citada, o "arista central", los buriles presentan "aristas laterales" entre los paos y las caras dorsal y ventral, que tambin suelen mos-
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Fig. 70 FABRICACION DE BURILES (TIXIER) 1 y 2 : diedro 1a y 2a: de ngulo. 3: sobre truncadura retocada. RECORTES DE BURIL (TIXIER) a: primer recorte. b: id. c: segundo recorte. d y e: otros tipos de segundos recortes.
trar a veces marcas de utilizacin de cierta importancia. Llamamos "bisel" al pequeo plano oblicuo, faceta de buril, o "pao de buril", limitado por la arista, que lo separa de un plano semejante, o bien de una superficie anloga pero obtenida por retoques semiabruptos, o que procede de rotura por flexin o percusin, o bien de una superficie del tallado natural de la pieza. De esta forma distinguiremos buriles con un slo bisel y otros con bisel doble. No llamamos biseles a las facetas situadas en los bordes de lminas truncadas (retocadas o no), cuya orientacin es paralela al eje de la pieza. Biseles son pues las facetas de buriles oblicuos. Se confunde corrientemente el trmino "bisel" con el de "arista central" por la mayora de los arquelogos, como veremos enseguida. Incluso hay quien denomina bisel al ngulo formado por dos facetas en los buriles diedros. La primera clasificacin general de los buriles fue elaborada por BARDON y los BOUYSSONNIE, ya en 1910, pero el primer estudio consagrado especialmente a ellos se debe a BOURLON, en 1911. La clasificacin de BARDON se haca basndose en la forma general del til. BOURLON da mayor importancia a la arista, que confunde con el bisel, y en ella funda la suya. As, separa los buriles de bisel rectilneo de los que califica de bisel poligonal, estimando que quiz fueron usados de diferente modo. Ms tarde siguen las clasificaciones de NOONE, BURKITT, CHEYNIER, PRADEL, etc. Los BOUYSSONNIE proponen cuatro tipos distintos: Buril de pico de flauta: Es el ms simple de todos. La arista, en la extremidad de la lmina o lasca, est formada por dos facetas que se cortan formando un diedro bastante agudo y es perpendicular al
plano de la lmina. PEYRONY reserva este nombre al buril con un solo pao o faceta. Buril con facetas mltiples: Unos derivan del llamado "busqu" o arqueado sin escotadura que luego describiremos. Otros tienen extirpacin de mltiples facetas en las dos vertientes y se llaman polidricos. Otros ms estn fabricados lateralmente sobre lmina espesa o lasca, y se deberan llamar prismticos. En realidad buriles prismticos son los que oponen una serie de facetas adyacentes, a una plataforma o plano amplio. Si ste es muy extenso ser un buril nucleiforme. Buril con truncadura retocada: Los ms sencillos muestran un solo pao o faceta lateral. Otros, varias facetas que rodean al borde y siempre opuestos a una truncadura ms o menos abrupta. Buril sin retoque, sobre truncadura: Una sola faceta de buril que se enfrenta a una superficie de fractura o de talla. Es de notar que algunos autores hacen sinnimos los trminos de "fractura" y "truncadura". Nosotros limitamos el trmino de truncadura a la lograda por medio de retoques, como generalmente hacen la mayora de los tiplogos actuales. BREUIL los divide en: Buriles en pico de flauta. Buriles polidricos o prismticos. Buriles sobre ngulo de lmina, con retoque, que subdivide en transversos y oblicuos, y cada uno de ellos en rectos, cncavos y convexos. El paso del tiempo complicar ms las clasificaciones al irse descubriendo nuevos tipos de buriles.
80 CHEYNIER extiende ms la clasificacin y describe seis grupos: GRUPO PRIMERO: Buriles con bisel: Pueden ser simples o dobles. Simples: Buril ordinario. Buril de Lacam (descrito por los KIDDER), que es un buril con un solo pao o faceta, excavada sobre el retoque lateral de una profunda escotadura que despeja el buril al mximo, reduciendo el diedro al mnimo. Aparece sobre todo en el Magd. III, fabricado sobre lminas largas. (Fig. 71). Buril-perforador de BREUIL: Es como el de Lacam, pero sobre lascas o lminas cortas. "Burin-gouge" (Buril-gubia): es un buril de eje, con una sola extirpacin muy cncava en forma de cuchara. "Burin-ciseau" (Buril-cincel): es de arista muy ancha, superior a un centmetro. Buril con un pao, plano: el pao forma un ngulo con la cara ventral, muy superior a 90 y cercano a 180. Buril con dos paos, uno de ellos natural. Este ltimo pao es de fractura, de tallado y no por "golpe de buril". Dobles: Buril ordinario. Buril mltiple: varias facetas en una vertiente, o en las dos. Buril polidrico: con varias facetas anchas, que forman ngulo abierto, superior a 170. Son generalmente espesos. Buriles asociados. Buriles en serie. Buril de dos facetas sobre uno de una faceta, posteriormente refrescado. Buril con doble borde retocado, sin pao de golpe de buril. GRUPO SEGUNDO: Buriles de ngulo: Pueden ser sobre truncadura retocada o sobre fractura. Sobre truncadura retocada: Buril ordinario. Buril de Noailles: son pequeos buriles, construidos sobre laminillas muy finas y poco espesas, con muesca retocada de paro (no siempre) y generalmente mltiples. Buril plano. Buril plano y gubia a la vez. Buril oblicuo. Buril de ngulo sobre raspador: sobre un raspador en extremo de lmina. Buril polidrico de ngulo. Sobre fractura: sin retoques.
GRUPO TERCERO: Buriles sobre plataforma: Pueden ser curvos o rectos. Curvos: Buril "busqu", o arqueado, con escotadura: son buriles de eje desviado, o de ngulo, cuyo lado transversal est formado por facetas mltiples y convexas, detenidas por una escotadura retocada. Estas facetas se cortan sobre una plataforma plana en lugar de enfrentar a otra faceta. Buril "busqu" o arqueado carenado: es muy espeso con relacin a los anteriores. Rectos: Buril prismtico. Buril nucleiforme. Buril polidrico con plataforma. GRUPO CUARTO: Buriles con escotadura: Pueden ser sobre lascas o sobre lminas. Sobrelascas: Buril transversal. Buril transversal plano. Buril transversal oblicuo. Buril mltiple en serie. Buril recurrente. Sobre lminas: Buril transversal. Buril oblicuo. GRUPO QUINTO: Buril "bec-de-perroquet" (o de pico de loro): Est construido sobre lmina o lasca plana, incurvada en forma de pico por medio de retoques laterales (una verdadera truncadura convexa abrupta por retoque muy corto), y el pao forma con este retoque un ngulo muy agudo. Es tpico del Magdaleniense Final VI. Existen formas que carecen de pao de golpe de buril y parecen perforadores o "becs".
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GRUPO SEXTO: Microburiles: pueden ser de punta, de base, dobles y del tipo Krukowsky. Se estudiarn despus. NOONE en 1934 hizo su extensa clasificacin de los buriles, apoyndose en nociones de tcnica, englobando todos los modos tericamente posibles de fabricarlos, existentes o an no hallados. A pesar de ello siguen apareciendo tipos que no caben en las clasificaciones, como el que citaremos de Ripabianca. Distingue NOONE tres rdenes, segn los tres mtodos de fabricar el diedro. Orden de los buriles con laminillas (una laminilla en cada vertiente, ambas obtenidas por percusin). Orden de los buriles con retoque (una laminilla se opone formando vertiente a un borde retocado). Orden de los buriles con pequeas laminillas que supone realizado por tcnica de presin, eliminndose laminillas curvadas como en el buril "busqu". La combinacin entres s de estos tres mtodos de trabajo da lugar a 16 tipos, de los que 7 declara no
haban sido sealados en la prctica. An subdivida los tipos en variedades caracterizadas por la multiplicidad de las laminillas extirpadas para formar el diedro. Con ello define hasta 62 variedades de posibles buriles. PRADEL, que como ya dijimos insiste en que es la arista la parte til del buril, y en que todos los buriles son realmente diedros, cree no es posible separar de ellos los de truncadura retocada. Divide los buriles en dos grandes grupos: 1. Buriles sobre truncadura no retocada Buriles sobre plano preexistente. Sobre rotura. Buriles con extirpaciones opuestas, que a su vez subdivide en buriles de ngulo, de eje, polidricos, prismticos, "busqus", etc. 2. Buriles sobre truncadura retocada, que subdivide en buriles de ngulo, de Noailles, desviados, de eje, planos, de ngulo y planos, "bec-de-perroquet",etc.
82 AVRAHAM RONEN clasifica las aristas, que denomina biseles, en: B1 - Bisel transversal rectilneo. B2 - Bisel redondo. B3 - Bisel anguloso. B4 - Bisel semirredondo puntiagudo. B5 - Bisel oblicuo apuntado. Ultimamente PRADEL ha publicado en 1966 una nueva clasificacin que complica su anterior, atendiendo en primer lugar al estudio de la arista. En una primera divisin, seala dos grandes grupos: de arista rectilnea, y de arista quebrada o curva. Los primeros se subdividen segn la posicin de la arista, en buriles de eje o rectos, y de ngulo o desviados, y buriles planos. A su vez sufren unas divisiones de tercer orden segn el tipo de facetas que muestran. En el segundo grupo, crea 7 divisiones (de eje o rectos, de ngulo y desviados, planos, de ngulo y plano, de Raysse, "busqus", prismticos y polidricos). Tambin sufren divisin en tercer orden como los anteriores. (Fig. 72). Todas estas clasificaciones han sido realizadas sin intentar esquemas tipolgicos generales de utillaje, sino enfocadas sobre el nico terreno de los buriles. Los estudios sobre estos tiles, integrados en el seno de sistemticas generales, se harn posteriormente. As, antes de continuar con las clasificaciones de SONNEVILLE-BORDES, LAPLACE, etc., citaremos algunos tipos de buril menos conocidos y estudiaremos la tcnica del microburil. Es de notar que voluntariamente citamos algunos tipos (entre ellos los microburiles y tiles fabricados con esta tcnica) que en realidad constituyen formas Epipaleolticas, pero lo hacemos por tratarse de muy escasos tipos, pues los buriles son piezas que agotan su evolucin prontamente y desaparecen en culturas posteriores. Buril de Ripabianca.- Esta nueva y extraa variedad de buril fue descrita por BROGLIO en 1963, en la industria ltica de Ripabianca di Monterado y confirmada en otros yacimientos posteriormente, y sobre todo en el de Le Basse de Valcalaona, en 1966, con 58 nuevos ejemplares. Se trata de buriles sobre lmina, en que la faceta o pao, lateral, est lograda a partir de una escotadura tambin lateral. La escotadura suele estar prxima a un extremo de la lmina y el golpe de buril ha sido aplicado en la direccin del eje de la pieza y partiendo de la extremidad ms interna de la escotadura para avanzar hacia el centro de la pieza. Existen piezas dobles y triples, e incluso buriles asociados a truncaduras, perforadores, etc. El golpe de buril va siempre desde la extremidad proximal hacia la distal a lo que an no se atreve el autor a dar valor tipolgico. En un principio BROGLIO pens que pudieran ser resultado de incidentes en el curso
de la preparacin de una escotadura, pero el haber hallado un ejemplar que muestra dos golpes de buril superpuestos, formando escaln, le hizo aceptar su realidad como til. Se tratara de una variedad del B6 de LAPLACE, o del Buril sobre truncadura cncava de SONNEVILLE-BORDES, aunque forzando mucho su admisin en tales grupos. Este tipo de tiles aparece en el Neoltico Medio, en la cultura de Fiorano-Sasso, junto a otro curioso tipo de buriles, tambin descritos por BROGLIO. Se trata de buriles con golpe de buril transversal simple, otros sobre retoque en forma de pequea muesca o escotadura en ngulo, y otros en fin, que denomina "gemelos", como los anteriores, pero que parten de los dos ngulos para converger sus paos en el centro de la extremidad distal. (Fig. 73).
Fig. 73. BURILES DE RIPA-BIANCA Y CON FACETA TRANSVERSAL A.-Buriles con faceta transversal. 1 : simple. 2: sobre muesquita. 3: gemelos convergentes. B.-Buriles de Ripa-Bianca (variedades presentes en Le Basse di Valcalaona). 1 : buril simple sobre escotadura lateral. 2: buril doble, opuesto sobre escotadura lateral. 3: buril doble adyacente sobre escotadura lateral. 4: buril doble, opuesto doblemente sobre escotadura lateral. 5: buril triple sobre escotadura lateral. 6: buril simple sobre muesca latero-terminal. 7: el mismo con truncadura asociada. 8: buril sobre truncadura opuesto a buril sobre escotadura late ral. 9: buril con faceta transversal sobre muesca y lateral sobre escotadura. 10: doble buril transversal y lateral sobre muesca lateroterminal. 11 : buril sobre escotadura proximal opuesto a truncadura distal. 12: el mismo, opuesto a "bec". Segn BARFIELD y BROGLIO.
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Buril de Pico, de Mezin.- Son verdaderos " becs" o perforadores, no aguzados, retocados, semejantes a los llamados "bec--coche", que muestran signos microscpicos de haber servido como buriles. Es un buril sin faceta de buril, descrito por SEMENOV. Buriles de ngulo sobre pice tridrico (Piquant-Tridre).- Descritos por TIXIER, son de muy pequeas dimensiones. Una extremidad, truncada por tcnica de microburil, presenta un golpe de buril sobre la extremidad distal de la faceta creada por la separacin del microburil. (Fig. 74).
Buriles sobre lminas con dorso abatido.- Son tpicos del Capsiense, y tambin descritos por TIXIER, y pueden ser diedros, sobre rotura, o sobre el mismo borde abatido. Tambin sobre truncadura en lmina de borde abatido, o mltiples. (Fig. 75).
Buril transversal de Vignard.- Descrito por este autor en 1935, es un buril de ngulo sobre truncadura retocada en que se han invertido las posiciones habituales de truncadura y faceta. Es decir, el golpe de buril es transversal y el retoque yace en un borde lateral. Buril "tournant" o envolvente.- Descrito por LEROI-GOURHAN. Son una variedad del buril de ngulo y plano, en que las facetas, mltiples pasan insensiblemente de ser normales al plano ventral, a hacerse casi paralelas, semejando un frente de raspador. Buril de le Raysse.- Sealado recientemente por PRADEL, en el Perigordiense de Noailles (1965), es un buril de ngulo y plano, que ha sido despus decapitado por una extirpacin que parte de la interseccin de las extirpaciones de ngulo y planas, para dirigirse oblicuamente hacia la base, sobre la cara opuesta a las extirpaciones planas. Se parece a la extraccin de una tableta de avivado, de cara inferior oblicua. A veces la zona decapitada sufre un posterior retoque secundario para refrescado, segn seala el autor. El buril puede ser doble. Recientemente han vuelto a ser sealados por ALAUX en el Perigordiense V c (Superior) del Tarn, junto a buriles de Noailles en abundancia, as como puntas de La Gravette y de Vachons. La arista rota ("arete brise" de PRADEL) ha sido obtenida por el mtodo del decapitado antes descrito por PRADEL ("dcouronnement") que cuando el golpe est bien aplicado despeja inmediatamente lo que ALAUX denomina "prominence" o sea el vrtice del ngulo formado por la "arete brise". Cuando el golpe fue mal aplicado, o si es necesario reavivar el instrumento, se aplica el retoque abrupto o semiabrupto por uno y otro lado de la prominencia hasta rehacerlo. Cuando no es posible reavivarlo por retoques, como es el caso cuando la arista es muy abrupta, se debe volver a decapitar y se extirpan nuevas facetas planas, sin que generalmente sea necesario rehacer nuevas extirpaciones de ngulo. Es de notar que el retoque que frecuentemente sufre la extirpacin de decapitado o "secundaria", puede llevar a confusin con buriles sobre truncadura retocada, pero en el de Raysse aparecen siempre "sobre la faceta secundaria y nunca al
Buril "con golpe de buril discreto".-As llamados por PRADEL, son buriles que estn construidos sobre truncadura retocada, en que sta termina en una pequea faceta lisa que en realidad es la que forma diedro al oponerse a un pao de golpe de buril y no al retoque. Supone que pueden ser buriles sobre truncadura retocada que han sufrido un reavivado sobre la zona anteriormente retocada. (Fig. 76).
84 revs". Adems, la presencia de un posterior golpe de buril plano (muy frecuente), ayuda a diferenciarlos, pues conserva huellas del pequeo bulbo de percusin y no as las primitivas facetas de ngulo y planas, cuyas huellas de bulbo se perdieron en la tableta de avivado. (Fig. 77, 78 y 80). PRADEL sale al paso de las mltiples discusiones sobre el buril de Le Raysse e insiste en que debe ser definido y descrito por los caracteres de su tcnica de fabricacin, adems de su morfologa. Repite que se trata de un buril con faceta de ngulo y faceta plana, posteriormente decapitado, y que es por esta ltima operacin por lo que podemos distinguirlo del simple buril sobre ngulo y plano. La, o las facetas planas no parecen haberse fabricado para limitar la anchura de la arista de las facetas de ngulo. En efecto, las aristas de las facetas de ngulo, tanto como las planas, presentan marcas evidentes de uso. La parte funcional del buril no son nicamente las facetas planas sino todo el conjunto de ellas. Por otro lado, la extirpacin plana cuando es nica, o la ms alejada de la faceta de ngulo cuando son mltiples, son frecuentemente posteriores al trabajo de decapitado. Hace hincapi el autor, en que con gran frecuencia se ha producido un ltimo golpe de buril posterior al decapitado, sobre la faceta plana o la ms central de ellas, si son varias.
Fig. 78.
Fig. 77. A y B, fabricacin de un buril de Raysse. En A, una primera fase en que se construye un buril de ngulo y plano. En B, se practica el "decapitado" percutiendo sobre la arista que separa las extirpaciones planas de las de ngulo, sobre el punto sealado en la imagen. Se desprende una verdadera tableta de avivado que come ms la cara opuesta a las facetas planas. Sobre el buril, la faceta secundaria est inclinada, vertindose en la misma direccin. En C, buril de Raysse tpico, que muestra una faceta de ngulo y otra plana, antiguas (sin huellas conservadas del bulbo); la faceta oblicua con ligero retoque en su prominencia: y una posterior, nueva faceta plana, que conserva las huellas del bulbo. Segn Pradel muy modificada.
MOVIUS y DAVID, en el estudio del nivel perigordiense V c del Abri Pataud, que posee un ndice de buril muy alto, hacen una revisin de los tipos de buriles perigordienses. Sealan entre ellas al buril de Noailles, ya descrito, y del que despus SONNEVILLE precisar su morfologa, pero resaltan que hay otras tres variedades diferentes que todas ellas presentan una modificacin terciaria de la arista, y entre los que se encuentran los buriles de Raysse. Los estudian en tres grupos diferentes, resumiendo previamente la nocin sobre las modificaciones terciarias del bisel. En su forma ms sencilla, esta modificacin est constituida por un retoque que parte del pao o faceta de buril pequeo y que afecta a la parte dorsal de la pieza. Adems de ser utilizada para estrechar las arista, esta tcnica ha sido empleada para crear dos formas especiales que hemos denominado "burilpunta" y buril de Raysse. El buril-punta haba sido sealado antes por BREUIL (los denominaba "burinpercoir"). Ms tarde LEROI-GOURHAN, en la gruta du Renne, los define bajo el nombre de "pointes-bec", y en Roc de Gavaudun, SONNVEILLE, MONTMEJEAN y BORDES, los conocen como "gouges-bec". El buril de Raysse descrito por PRADEL ser discutido despus. Buriles con modificacin terciaria del bisel o arista.- Esta modificacin puede ser destinada para estrechar la anchura de la arista que se reduce a veces hasta 1 mm., o en el caso de los buriles-punta y de Raysse llega a modificar la forma del til. Entre estos extremos existen formas intermedias que comienzan por ejemplares sin retoque terciario y terminan en aquellos en que este retoque es el dominante. Los buriles para los que MOVIUS y DAVID crean el trmino de buriles "con modificacin terciaria del bisel" o "buriles sobre truncadura retocada modificada" comprenden los tipos afectados por esta modificacin de la arista, pero en que no se altera su morfologa general. Su arista permanece, aunque reducida por el retoque terciario, pero conservan su silueta. La modificacin terciaria puede ser reciente y afectar
85 directamente a la arista, a la que muerde, habindose realizado a partir del pao de golpe de buril, o bien anterior a ste, y en este caso se trata de la modificacin terciaria de un buril precedente que afecta siempre los biseles obtenidos por reavivados ulteriores. En este ltimo caso las extirpaciones de modificacin han perdido el negativo de su bulbo de percusin, que ha sido eliminado al caer el ltimo recorte de buril. La modificacin terciaria, casi siempre de tipo reciente, no existe sino raramente en los buriles diedros. Buril punta.- Puede considerarse como el resultado de una modificacin terciaria importante que reduce el espesor de la arista, pero tambin puede intervenir en la produccin de una arista al bies, inclinada sobre la cara dorsal de la pieza. En el buril punta el retoque terciario no slo reduce el espesor de la arista, sino que casi lo anula, obtenindose una lnea de retoque bien desarrollada llamada "cresta", que se aleja bruscamente desde la cara ventral hacia la dorsal (Fig. 78). El til obtenido as no es un verdadero buril, sino una punta formada por la interseccin del retoque que forma la cresta y de la cara ventral del til. Esta interpretacin se confirma por las marcas de uso que parecen resultar debidas a presin y confieren a la punta un aspecto redondeado o desgastado. De estas marcas surge la evidencia de que su funcin fue distinta de la de otros buriles sobre truncadura retocada. Desde el punto de vista prctico los han subdividido en cuatro grupos o categoras, basndose en la forma del perfil de la cresta. En resumen, el buril-punta asocia los siguientes caracteres distintivos: el retoque terciario es siempre reciente y bien desarrollado. La combinacin del ngulo de la punta, el de la cresta y el tipo de perfil de sta, crean una punta tridrica muy afilada (el ngulo de punta es el formado sobre el borde ventral de la pieza por la extirpacin del golpe de buril y su superficie. El ngulo de la cresta es el formado por la interseccin de la cresta y el borde ventral de la extirpacin del golpe de buril). Generalmente estos buriles son de eje, aunque tambin existen laterales. Adems de con la tcnica del retoque terciario, pueden fabricarse buriles-punta sobre la truncadura retocada de un viejo buril, volviendo a retocar sta hasta que forme una punta aguda con el pao de buril preexistente. Si a partir de la interseccin de la faceta de buril y el retoque terciario de un buril-punta se hace una nueva extirpacin de golpe de buril, se obtiene el que ya hemos conocido como buril de Raysse. En su descripcin no concuerda con PRADEL, por lo que es interesante anotarla. En la mayora de los casos estn fabricados, bien sobre una truncadura retocada, o bien sobre un borde o extremidad retocado. Son polidricos y presentan una extirpacin lateral y una o varias inclinadas que corren sobre la cara ventral del til. Teniendo en cuenta estos caracteres han sido descritos por PRADEL como buriles de ngulo y plano modificados, pero insisten que el autor no ha llegado a poner en evidencia sus caracteres morfolgicos descriptivos ni su significacin estratigrfica. SONNEVILLE y BORDES han sido los primeros en valorarlos en su publicacin sobre Bassaler Norte, en que los ha descrito como buriles planos. Ms tarde MOVIUS y DAVID los denominaron buriles de Bassaler y los definieron con mayor precisin, hasta que en 1964 PRADEL insisti en haberlos bautizado previamente, y en que el trmino de buril de Raysse tena prioridad sobre el de Bassaler. Posteriormente PRADEL ha publicado en diversas ocasiones (como hemos recogido en lneas anteriores) lo que consideraba una definicin acabada del buril de Raysse, pero que los autores no consideran que es totalmente exacta. Suponen que este buril es ms complejo de lo que pensaba PRADEL, pero conservan su denominacin. Amplan su descripcin diciendo que en el buril de Raysse es el ltimo golpe de buril el que est ms inclinado sobre la cara ventral del til, o sea el ms plano de todos. La extremidad proximal de algunas, o todas las facetas de buril, est afectada por el retoque terciario que est elaborado a partir del plano de percusin que constituyen estas facetas, y que se extiende en direccin de la cara dorsal de la pieza pasando por el plano de percusin de la extirpacin del golpe de buril. Estos buriles son frecuentemente dobles. Su definicin ms simple es: "buril de ngulo sobre truncadura retocada, o sobre borde o extremidad retocada, obtenido por un golpe de buril encajado en la interseccin de las extirpaciones de precedentes golpes de buril, y un retoque terciario que oblitera la arista preexistente". Pero insisten en que esta definicin no es suficiente sino que en ella deben incluirse elementos tecnolgicos. Su fabricacin pasara por los siguientes estadios: truncadura o retoque sobre el borde o la extremidad del producto de talla elegido, y golpe de buril sobre ella que produce un buril de ngulo sobre truncadura, ordinario. Despus, la arista antes lograda se extirpa por un pequeo retoque terciario o por una gran extirpacin retocada despus, con lo que se afecta la parte dorsal que es as recortada, como lo es tambin el plano de percusin de golpe de buril. Esta lnea de retoque, que puede ser recta, cncava o ligeramente convexa, tiende a inclinarse sobre la cara dorsal de la pieza. En un tercer estadio, en la interseccin entre el retoque terciario y el pao de buril, se repite un segundo golpe que forma una arista estrecha (unos 3 mm. de ancho). La extirpacin de este golpe de buril puede ser de seccin triangular, con una cresta dorsal que est formada por la cara ventral de la lasca de talla y la primera extirpacin de buril. An ahora le
86 falta al buril un nuevo avivado, bien porque su arista est gastada o porque tal como qued en el anterior estadio no sea funcional. En este cuarto estadio se extirpa la arista por lo que podra llamarse un segundo retoque terciario de la misma, crendose as otra nueva lnea de interseccin con el plano de percusin del golpe de buril, a lo largo de la cara ventral de la pieza. En un quinto estadio se repite un nuevo golpe de buril que logra una arista an ms inclinada sobre la cara ventral, con lo que adquiere el buril su forma ms caracterstica. Este reavivado, es decir, la repeticin de los estadios cuatro y cinco, pueden repetirse ms veces, con lo que cada vez se inclina ms la arista sobre la cara ventral y se desplaza hacia el centro o eje del til, en algunos casos incluso hasta ms all de la lnea media. En resumen, los autores suponen que el buril de Raysse es una forma de reavivado y no un nuevo tipo de buril. DEMARS opina tambin que el buril de Raysse es nicamente un producto de reavivado, envolvente, lo que lleva consigo el desplazamiento de la arista hacia el eje del til y su cambio de direccin que pasa de perpendicular a casi paralelo a la cara de lascado. Cree importante que la ltima extirpacin de golpe de buril es siempre posterior a todos los retoques de rectificado. Buriles del Gratadis.- ONORATINI ha encontrado en Gratadis un Perigordiense V c con buriles de Noailles, entre los cuales aparece este nuevo tipo que entrara en la familia de los fabricados sobre truncadura retocada, de los que debe ser considerado un subtipo. Se trata de un buril sobre truncadura con arista plana rectilnea o ligeramente cncava, y otra lateral que forma un ngulo muy agudo. Puede ser simple o mltiple (Fig. 79 y 80). Se fabrican en extremidad de lmina o en lascas cortas (subtipos A y B). La truncadura puede ser por presin o percusin, o bien por astillado. El retoque es en general semiabrupto, rectilneo, oblicuo, ligeramente cncavo o francamente convexo. El retoque astillado determina una arista relativamente aguda, de forma variable pero generalmente arqueada, que ofrece una concavidad hacia la cara inferior o ventral, que da a esta arista forma de gubia. Las extirpaciones de buril son frecuentemente oblicuas y a veces rechazadas hacia una de las caras del til, pudiendo ser simples o mltiples, y determinando una arista rectilnea que puede ser obtenida directamente por grandes extirpaciones o bien por extirpaciones secundarias en un segundo tiempo. PRADEL se refiere a la publicacin de ONORATINI con la intencin de estudiar todo este conjunto de buriles ms tarde. Considera que el buril de Gratadis es una variedad del buril en doble plano (ver aparte), con una arista bastante larga pero rectilnea o ligeramente cncava, como precisa ONORATINI. Llama
Fig. 79.
Fig. 80. Buril de Raysse (A) segn Movius y buril de Gratadis (B) segn ONORATINI. Vista desde la truncadura, mostrando las extirpaciones de paos (.) obtenidas en ellas.
la atencin de que sea en el Perigordiense V c donde coexisten el buril de Noailles, de arista muy corta, con los buriles planos, de doble plano (entre los que cuenta la variedad de Gratadis), y los de ngulo y plano, con su variedad de Raysse, todos ellos de arista
87 rota, de una gran longitud, caracteres que se oponen a las aristas del buril de Noailles. Sobre el buril de doble plano, que defini en 1965, dice que puede ser fabricado sobre truncadura, si sta precede a las extirpaciones de buril, aunque a veces la truncadura est efectuada despus, por avivado, con lo que desaparecen los conchoides de los golpes de buril. Otras veces se fabrican sobre plano preexistente o con extirpaciones opuestas. Resalta que el buril de doble plano no debe ser confundido con el de "ngulo y doble plano". Buril en espuela ( perons").-Tiene una de sus vertientes esculpida por dos profundos canales que ocasionan en la arista del diedro dos escotaduras adyacentes, que forman entre s una a modo de punta saliente. La otra faceta es lisa. Aparecen, segn su descriptor CHEYNIER, en el Protomagdaleniense I con "raclettes". (Fig. 81 ). Puntas burinantes.- Descritas por OCTOBON, se parecen al llamado "buril en pico" de Mezin, descrito por SEMENOV. Se trata de un buril sin facetas de golpe de buril. El ngulo diedro est formado por dos truncaduras retocadas que se enfrentan formando una ligera arista, y un ngulo diedro generalmente cerrado. Es forma que se puede clasificar entre los "becs" o perforadores, o bien entre las puntas romas. No aparecen citadas entre los buriles en las tipologas modernas. Laminillas de recorte de buril.- BOURLON distingue varios tipos: Laminillas de golpe de buril lateral: de construccin, de avivado y truncadas. Laminillas de golpe de buril transversal: de avivado y de construccin. TIXIER distingue los recortes primarios (que generalmente poseen seccin triangular, o a veces trapezoidal si antes de su extraccin se retoc la faceta) de los secundarios, que la poseen cuadrada o rectangular y raras veces trapezoidal. Sus facetas suelen ser lisas, y su borde afilado, en los primarios, lleva a veces restos del retoque marginal que sirvi como gua para su extraccin e incluso restos de la escotadura de paro si la hubo. Los recortes varan en extensin, abarcando en ocasiones todo el borde de la pieza, apareciendo en ocasiones algunos sobrepasados o reflejados. Su partida durante su avivado crea en los buriles una faceta en escalones, a veces mltiple. La faceta de lascado puede ser rectilnea o curva en ocasiones. Otras veces tiene un aspecto helicoidal. Los recortes de buril han sido muchas veces utilizados secundariamente. TIXIER seala a este respecto su uso como bases para la confeccin de los que denomina "aiguillons droits", o para realizar perforadores retocando su extremidad distal, muy frecuentes en yacimientos Capsienses. Tambin cita TIXIER (1963) los que denomina recortes de buril con retoques abruptos, realizados lgicamente tras su separacin y cuyo uso suponemos fuese como instrumentos punzantes. Se cita su empleo en la perforacin de cuentas y colgantes. Ms tarde recogeremos la denominada "alne" de HORIOT, que es un recorte con pulido de su vrtice agudo y retoque muy marginal de una de sus aristas laterales. Microburiles Para la mayora de los autores no son verdaderos tiles, opinin de la que disiente entre otros el Prof. JORDA CERDA. Estiman la mayora de los autores franceses que son producto de desecho, obtenidos en la tcnica de preparacin de piezas geomtricas (tringulos, rectngulos, trapecios, etc.) a partir de lminas finas. Otras veces de la ablacin del bulbo de percusin o de la rectificacin de la base de una lmina, e incluso se estima que de la preparacin de la extremidad punzante de ciertas puntas Mesolticas.
Buril-gubia ( "gouje" ) .-Tambin sealado por CHEYNIER, muestra una fuerte concavidad en su arista, esculpida por retoques profundos. (Fig. 82).
88 En el coloquio de Arudy de 1969, se aprob mi propuesta de denominar al microburil "recorte de pice tridrico", para evitar su incorrecta interpretacin como buril de pequeas dimensiones. Aparecen en todo lo largo del Mesoltico, y algunos en el Paleoltico Superior final, aunque ciertos autores los remonten a culturas muy anteriores (incluso al Auriaciense). As son conocidos en el Solutrense y Magdaleniense del Parpall. Los de tipo Krukowsky aparecen en relacin estrecha con las puntas de borde abatido (azilienses, etc.) y los ordinarios con geomtricos como los antes citados, pero tambin con las citadas puntas. La tcnica del microburil, en esencia, es la tcnica de fractura dirigida y controlada de una lasca, lmina o laminilla, con vistas a la produccin de un microlito. El primer paso de esta tcnica consiste en la fabricacin de una escotadura profunda en el borde en que est prevista la fractura, elaborada por tcnica de percusin sobre yunque que presente un ngulo diedro abierto (basta una lasca de seccin triangular o una piedra con arista obtusa). La lmina que se ha de truncar se coloca de forma que su cara dorsal repose sobre la arista del yunque, de modo que el eje de la pieza forme un ngulo oblicuo con la citada arista. Se sujeta la pieza con la mano, y se comienza la percusin suave y vertical, con un percutor pequeo y algo plano. La percusin debe hacerse en direccin perfectamente perpendicular sobre la superficie de la pieza que reposa en la arista del yunque, con golpes repetidos y no bruscos que podran romperla con facilidad. Se hace una maniobra de desplazamiento de la pieza a cada nueva pequea extirpacin, hasta que se forma una escotadura que se profundiza y dirige en el sentido de la futura lnea de fractura. Un ltimo golpe, medido y bien preciso, dirigido algo oblicuamente, romper la pieza y formar la faceta de microburil, que llevar la misma direccin que la arista del yunque, y por tanto ser oblicua con relacin al eje de la pieza. La faceta de microburil se dejar ver siempre en la cara dorsal del trozo de lmina que estaba retenida por la mano sobre el yunque y formar lo que se llama "lmina o laminilla con "pice tridrico". La extirpacin residual que cae es el microburil, de base o de vrtice segn sea la extremidad que se retuvo, y que mostrar siempre en su cara ventral (o de lascado) una faceta similar pero opuesta a la del pice. Adems el microburil suele mostrar en la cara dorsal una porcin del retoque de la escotadura de preparacin, que formar ngulo agudo con la opuesta faceta de microburil. La faceta de microburil es el carcter clave para su reconocimiento, as como los restos de la primitiva escotadura de preparacin. Sus caracteres especficos son la oblicuidad con relacin al eje de la pieza, as como cierta tendencia a enrollamiento o torsin de dicha faceta, la presencia de huellas claras del bulbo de percusin, y tambin del punto de impacto. El bulbo puede mostrar a veces un estrellado caracterstico. Insistimos en su posible carcter de desechos de talla y no de verdaderos tiles, que parece determinado por el conocimiento de estas tcnicas de preparacin de microlitos. Por su pequeez y fragilidad, sobre todo en los de base. Porque no se conoce ningn microburil engastado en otras materias (como ocurre con los geomtricos), sin cuyo requisito difcilmente pudieron emplearse directamente en mano. JORDA CERDA supone lo contrario y personalmente me indica que estima que los microburiles son verdaderos tiles que probablemente sirvieron "para
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producir incisiones en los stiles de madera con objeto de poder introducir en ellos las hojitas de borde rebajado o las llamadas puntas azilienses con objeto de producir un arpn de madera y slex". Se fija para ello en que los microburiles abundan precisamente en zonas o etapas en que apenas existe industria sea, como sucede en La Cocina o en el Epigravetiense de Les Mallaetes. Me sugiere para aclarar su hiptesis un estudio microscpico de sus aristas. En principio no puede negarse tal hiptesis a pesar de las razones que expuse. Anloga opinin expone PERICOT GARCIA sealando la presencia de microburiles sin geomtricos en industrias del Paleoltico Superior y del Neoltico, as como la presencia de grandes microburiles ("macromicroburiles"), as como de otros fabricados sobre laminillas tan estrechas que hacen increble se extrajeran de ellas microlitos geomtricos de cualquier tipo. Ya BREUIL en 1913 haba supuesto que los microburiles pudieron ser utilizados en ocasiones, opinin compartida por otros prehistoriadores franceses que los han supuesto un tipo especial de perforadores, basndose sobre todo en su existencia en niveles del Paleoltico Superior en que no aparecen geomtricos. Conocemos la existencia de "seudomicroburiles", generalmente de gran tamao, que se distinguen de los verdaderos porque la escotadura est elaborada despus de la fractura y formacin de la falsa faceta de microburil. Esta no ser enrollada por lo tanto, ni mostrar huellas del bulbo ni del punto de percusin, arrancados por el retoque de la escotadura o inexistentes desde el principio. (Fig. 83). Microburil de tipo Krukowski y pice tridrico Resultan de la fractura, accidental o no, de una laminilla durante el curso de la fabricacin de un dorso rebajado, quiz por haberse aplicado la percusin demasiado profundamente, o quiz por impurezas en el slex o zonas de menor resistencia. BORDES estima que esto sucede con frecuencia durante la fabricacin de las que denomina puntas Azilienses, y a las
que acompaan con constancia. Tambin parece que se utiliz voluntariamente esta tcnica para fabricar laminillas con dorso, eliminando as el bulbo. La faceta de microburil aparece en todos los casos formando con el borde retocado (abatido), un ngulo agudo, al revs de lo que ocurre en el pice-tridrico en que la faceta forma ngulo obtuso con el dorso rebajado. Los microburiles Krukowski fueron descubiertos por VIGNARD (1938). ROZOY distingue en ellos varias variantes. En el propiamente dicho, un borde retocado sesgado sigue a una escotadura y termina en la extremidad. En el Krukowski inverso, este borde retocado es el opuesto al de la escotadura. En el Krukowski atpico y atpico inverso, se trata de un borde retocado pero que permanece ms o menos paralelo a la arista o aristas y no termina en la extremidad o vrtice. No deben confundirse los Krukowski inversos con los accidentes de talla en el curso de fabricacin de laminillas con dorso en los que no hay nunca escotadura. (Fig. 85). TIXIER los describe como "extremidad de lmina o laminilla con borde abatido, extraida por la tcnica del "coup de microburin" aplicada al costado de la laminilla que lleva el borde abatido. Insiste en su rareza extrema sobre extremidades basales que poseen taln y bulbo. "Generalmente son apuntados en una extremidad, y la opuesta lleva la fractura oblicua del "golpe de microburil". "No todas presentan parte de la escotadura, pues el golpe que las ha separado ha sido asestado en muchos casos sobre la cara plana de la lmina o laminilla (cara ventral) de borde abatido, muy cerca de este borde, a veces en el vrtice del ngulo que forman los retoques abruptos y la cara plana". Se sabe que el microburil Krukowski puede no ser intencional, y cita TIXIER que BORDES durante el curso de fabricacin de puntas Azilienses, y en la terminacin de sus dorsos por retoques sobre yunque, los ha logrado como accidente de talla, y cree que ste es su origen principal. Se pregunta el autor si los que poseen escotadura son voluntarios, mientras que los que no la muestran seran accidentales, pero lo pone en duda.
Fig. 84. Produccin del microburil Krukowski (A) y del pice-tridrico, esta ltima segn LEQUEUX
90 de la truncadura con el borde no retocado, es decir una punta asimtrica. As existen dos clases de puntas, aquellas en que la truncadura mira hacia la izquierda y las que la orientan hacia la derecha, ambas irreductibles una a otra en razn a la asimetra de su constitucin. Correlativamente caen en los desechos dos tipos de microburiles (sean distales o proximales, u opuestos a roturas) que obedecen a ambas clases de puntas, y la distincin de estas dos variedades es ms importante que su carcter proximal o distal, puesto que est ligada a la confeccin definitiva del microlito y no al estadio de su preparacin elemental". Para facilitar su reconocimiento se deben estudiar orientndolos de anloga manera. Para las puntas de los microlitos el G.E.E. recomienda la presentacin vertical, con la punta mayor dirigida hacia arriba. Para los microburiles an no existe un acuerdo. Se aconseja colocar la faceta de fractura y la semiescotadura hacia arriba en todos los casos. "Los microburiles que provienen de la confeccin de una punta cuya truncadura est a la izquierda presentan su escotadura a la derecha e inversamente", segn ROZOY, El estudio de la lateralizacin parece til al autor para reconocer las filiaciones de grupos regionales y deber siempre ser comparada a la lateralizacin de los dems microlitos. La confeccin de un tringulo produce dos microburiles de lateralizacin opuesta, as como la de los trapecios. El pice tridrico aparece en gran nmero en algunas industrias Capsienses, con aspecto de haber sido preparado intencionalmente para eliminar talones o bulbos, o impurezas o defectos del material e incluso para aguzar puntas y fabricar truncaduras, consiguiendo as el valor de un carcter primario. As se elaboraron las llamadas puntas de Chaville y La Mouillah, que veremos despus. Tanto el microburil Krukowski, como el resto de microburiles, resulta de la percusin apoyada sobre yunque (Fig. 84). El pice tridrico era obtenido por preparacin previa de un dorso abrupto. Realizado el dorso abrupto, una percusin o bien la brusca torsin de la pieza la fractura algo helicoidalmente, crendose la faceta del pice. En la Tipologa Analtica el pice tridrico tiene el mismo valor que el retoque abrupto, al que contina y a veces suplanta para terminar extremidades aguzadas en microlitos geomtricos y puntas. Se trata, pues, de una tcnica de talla, y no como en el caso de los microburiles y los microburiles Krukowski, de restos de trabajo. LOS BURILES EN LA TIPOLOGIA DE SONNEVILLE-BORDES Y PERROT Al comenzar el estudio de este sistema tipolgico utilizaremos ante cada tipo de til, el nmero con
Fig. 85. Microburiles Krukowski. a) Propiamente dichos. b) inversos. c) Atpico y atpico inverso. d) Falso, por fractura de laminilla. (De ROZOY, esquematizada).
Seala la presencia de grandes microburiles Krukowski en los yacimientos Capsienses, de los cuales muchos carecen de escotadura (Apices-tridricos) y que provienen de la fractura voluntaria de lminas de tipo Chatelperron, para convertirlas en raspadores y buriles segn GOBERT. Tambin indica que en realidad el descubridor de este artefacto no fue KRUKOWSKI sino VIGNARD, en 1931. BARRIERE es el primero en hacer constar la existencia de la escotadura a partir de la cual se desarrollar la fractura oblicua, indicando que es "una variante rara del microburil, y seala que se obtiene por un golpe de trapecio a partir de una lmina de borde abatido del tipo de una punta de la Gravette o simplemente del Tardenois". ROZOY, en su estudio sobre el material bruto y los microburiles en el Epipaleoltico francs, recientemente aparecido, insiste en considerarlos como restos de fabricacin y no como tiles verdaderos, definindolos como "desechos caractersticos de la tcnica de seccin oblicua sobre yunque", bien por el procedimiento clsico de la escotadura, bien como variante de la tcnica del borde abatido sobre yunque. Adems de los llamados proximales y distales, antes descritos, recoge el microburil opuesto a rotura por flexin. El citado autor insiste en que no se debe olvidar, que aunque sean desechos de fabricacin, no son desechos de talla, sino de retoque y con ms precisin de las truncaduras y los bordes abatidos. Por consecuencia el microburil "debe ser apreciado principalmente, no en funcin de la orientacin inicial de talla, de la que los cazadores hacan poco caso en regla general, sino en funcin de las caractersticas propias del retoque que les dio origen". Este retoque "produce al mismo tiempo que un microburil, una punta ms o menos aguda constituida por el ngulo
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que figura en la lista-tipo. Hemos procurado reproducir, aunque ligeramente modificadas, las figuras de la autora, salvo en algn caso aislado, por lo que no lo haremos constar a pie de imagen. N. 27: Buriles diedros rectos.- Las dos facetas o grupos de ellas tienen la misma oblicuidad sobre el borde de la pieza. La arista de la pieza coincide con la dorsal. (Fig. 86). N. 28: Buriles diedros desviados.- Uno de los paos es ms inclinado que el otro. La arista dorsal corta a una faceta o pao y no se contina con la arista del buril. (Fig. 87). N. 29: Buriles diedros de ngulo.- Una de las facetas, o grupo de ellas, es paralela al eje de la pieza, y la otra perpendicular o ligeramente oblicua al mismo. (Fig. 88). N. 30: Buril de ngulo sobre rotura.- Una de las facetas, o grupo de ellas, es paralelo al eje de la pieza, mientras que el otro aparece sustituido por la
superficie de rotura de una lmina o lasca. (Fig. 89). La fractura es frecuentemente por flexin voluntaria. N. 31: Buril mltiple diedro.- Asocia en la misma pieza varios buriles de los tipos 27 a 30. (Fig. 90). (o arqueado).- Es un dieN. 32: Buril "busque" dro desviado, o diedro de ngulo, cuyo lado transversal, de facetas habitualmente mltiples, es convexo y generalmente est detenido por una escotadura retocada. Hay "busqus" anchos que semejan raspadores carenados y formas de paso entre ambos, como veremos ms tarde. (Fig. 91). N. 33: Buril "bec-de-perroquet"(o de pico de loro).-Es un buril sobre truncadura muy netamente convexa, con retoques cortos y abruptos, cuyo golpe de buril forma con dicha truncadura un ngulo muy agudo. Generalmente estn fabricados sobre lminas o lascas delgadas. El golpe de buril es corto y a veces falta, y entonces est sustituido por una faceta retocada de anloga forma y direccin. (Fig. 92).
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N. 38: Buril transversal sobre truncadura lateral. -La extirpacin de la faceta o pao de buril es perpendicular al eje de la pieza, y un borde lateral retocado hace el oficio de las precedentes truncaduras. (Fig.97).
Fig. 91. Buril "busque" o arqueado
N. 39: Buril transversal sobre escotadura.Buril sobre truncadura lateral retocada, pero cncava. (Fig.98).
N. 34 Buril sobre truncadura retocada transversalmente.- La truncadura es perpendicular al eje de la pieza. (Fig. 93). N. 35: Buril sobre truncadura retocada oblicua. -Id. al anterior pero su truncadura es oblicua con relacin al eje de la pieza. (Fig. 94). N. 36: Buril sobre truncadura retocada cncava. -No necesita mejor definicin. (Fig. 95). N. 37: Buril sobre truncadura retocada convexa. -Tampoco exige comentario. Algunos de stos han sido elaborados aprovechando frentes de raspador desgastados sobre extremo de lmina. (Fig. 96).
N. 40: Buril mltiple sobre truncadura retocada. -Asocia varios buriles de los nmeros 34 al 39. (Fig.99). N. 41: Buril mltiple mixto.- Pieza que asocia uno o varios buriles diedros a uno o varios sobre truncadura retocada. (Fig. 100).
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N. 42: Buril de Noailles.- Es buril sobre truncadura retocada, a menudo mltiple, sobre lasca o lmina delgada, de pequea o muy pequea talla, cuyas facetas de buril estn muy frecuentemente detenidas (pero no siempre) por escotaduras de paro. Son muy corrientes los buriles dobles y triples, y ms raros los cudruples. (Fig. 101). F. DJINDJIAN, a propuesta de DELPORTE y con buriles procedentes del Abri du Facteur, ha intentado por medio de procesado de datos separar el tipo de Noailles y delimitarlo bien. Para ello se basa en 5 criterios (naturaleza del debitado, tcnica del golpe de buril, tcnica de fabricacin y morfologa del plano de percusin del buril, morfologa del bisel; criterios suplementarios como su multiplicidad, reavivados y reconstrucciones de la truncadura, etc.). Con ello encuentra 26 variables cuantitativas y cualitativas, que le llevan a la siguiente definicin: el buril de Noailles es un buril de ngulo, sobre truncadura retocada o sobre fractura, caracterizado por la aplicacin de una tcnica de golpe de buril original sobre un soporte de dimensiones particulares. La extirpacin del pao, muy fina, est generalmente detenida por una escotadura de paro. El tallado es de pequeas dimensiones. Para el autor la clave de determinacin estadstica sera: primero, si el buril posee una pequea escotadura de paro es un buril de Noailles. Segundo, si no la posee, tambin lo ser si la anchura del negativo de extirpacin (constante en toda su longitud) no sobrepasa 2,3 mm.
DELPORTE lo define como un til de pequea o muy pequea talla, construido sobre pequea lmina fina o laminilla, a menudo mltiple, obtenido sobre truncadura retocada generalmente cncava; la extirpacin es estrecha y regular y detenida por una pequea escotadura en la mayora de los casos. TIXIER insiste sobre todo en su tcnica de fabricacin, muy original, y que bastara para separar el tipo haciendo abstraccin de los dems criterios morfolgicos. En el estudio dedicado al Abri Ragout hace una detallada descripcin de este til. De sus dimensiones dice que "se trata de una de las piezas ms pequeas del Pal. Sup. francs". Al describir las truncaduras admite las rectilneas normales al eje, oblicuas, cncavas, que son las ms numerosas, en tejadillo, en W, y convexas oblicuas, adems de admitir los tiles sobre fractura o transversos sobre escotadura, que son una minora. Tambin dice que los golpes de buril, siempre practicados sobre la truncadura, no aparecen jams reavivados. Otros autores no diferencian los buriles de Noailles de los realizados sobre truncadura retocada, haciendo dejacin de los criterios de anchura del pao y espesor de la lmina o lasca soporte. N. 43: Buril nucleiforme.- Buril preparado sobre ncleo. Muchos autores discrepan de esta denominacin. Buril nucleiforme sera paraellos un buril con aspecto de ncleo. Buril nuclear sera un buril construido sobre un resto de ncleo. Para otros el buril nucleiforme debe estar construido a expensas del plano de percusin de un ncleo que se opondr al pao o facetas de buril habituales. (Fig. 102). N 44: Buril plano.- Es un buril diedro o sobre truncadura retocada en que la faceta de golpe de buril es oblicua o casi paralela al plano de lascado de la pieza, al que ataca ampliamente. La amplitud de la faceta suele por tanto ser superior al espesor del til. (Fig.103). El Dr. PRADEL insiste en que el buril plano debe ser descrito mejor analizado, dada su polimorfa. Los
94 examina, con arreglo a su fina metdica, de la siguiente forma: 1. Su arista puede ser rectilnea, con una o varias extirpaciones, o quebrada, existiendo formas de paso entre ambas. Generalmente es muy alargada, siendo frecuente hallar aristas de ms de 10 mm. Algunas se extienden a todo lo ancho de la pieza. La arista del buril plano, siendo paralela o casi paralela a la cara en que yace, es generalmente mucho ms larga que la de los buriles de ngulo o de eje en que es perpendicular al plano de lascado y por tanto no mayor que el espesor del til. As, parece que la intencin del artesano pudiera ser fabricar una ancha arista cuando produca un buril plano, segn estima PRADEL. Generalmente el diedro es muy abierto. Mucho ms que en el resto de buriles y se aproxima a los 90, siendo raros los que se acercan a 50. 2. El paralelismo, o casi paralelismo de la arista con una cara, es el carcter esencial del buril. Si generalmente aparecen tallados a expensas de su cara de lascado, no deja de haber ejemplares sobre la cara dorsal. Generalmente la arista toca un ngulo de la pieza, pero tampoco es raro hallar buriles planos desviados e incluso de eje. (Ver fotos). El diedro que forma la faceta y la cara en que yace suele oscilar entre 135 y 160, con una mayora cercana a los 150. 3. La tcnica de fabricacin de la arista es variable: aparecen sobre rotura, sobre extirpacin de faceta de buril, y sobre truncadura retocada, que puede incluso ser incurvada y hasta lateral. Los ms numerosos estn fabricados sobre rotura y sobre truncadura retocada. No es rara la asociacin de varios buriles planos, o de un buril plano con otros de otras categoras, e
Fig. 103. Buriles planos a: Bisel plano sobre otro normal. b: Idem, sobre truncadura retocada. c: Idem. sobre rotura (segn PRADEL).
incluso con raspadores o piezas astilladas. Mas rara vez aparecen tres e incluso cuatro buriles planos sobre la misma pieza. 4. Las marcas de uso en las facetas planas muestran mayores seales de desgaste que en las de ngulo de los mismos yacimientos y niveles. Incluso algunas sealan una fuerte abrasin. Hace notar que por el contrario, los buriles de arista corta y frgil (de Noailles, en pico de loro), nunca muestran importantes marcas de uso, lo que le sugiere se emplearon en menesteres muy finos, probablemente el grabado, sobre todo para el "bec-de-perroquet". Insiste ms tarde PRADEL en la existencia de numerosas formas entre este tipo de buriles planos y otros de otras categoras. As son frecuentes las formas de transicin entre el plano y el recto o de eje. El "buril con doble plano" est formado por dos buriles planos adyacentes y opuestos, situados cada uno en una cara opuesta del buril, partiendo de una misma extremidad y formando entre ellos un ngulo diedro a lo largo de un borde del slex. Cree que este subtipo tendra un uso muy especial, aunque seala su gran rareza. El "buril de ngulo y plano" es un tipo compuesto, y segn el autor muy definido y frecuente, que rene a la vez, un buril plano y de ngulo. Una variedad ms rara es el "buril de ngulo y doble plano" (una faceta plana en cada cara opuesta, sobre una faceta de ngulo). PRADEL lo define insistiendo en que cada una de las partes de buril plano y de ngulo est formada a su vez por un o ms extirpaciones, que determinan, o bien una arista rectilnea, o bien poligonal. En este ltimo caso la arista ser particularmente quebrada. No pueden ser clasificados entre los buriles planos, pues en stos, aun siendo polifacetados, todas las facetas deben ser semiparalelas a una de las caras. No hay duda pues de que existen muchas formas de paso entre los buriles planos de doble faceta y los planos y de ngulo. (Fig. 104).
95 B 3: Buril simple con dos facetas, desviado.Como el antes citado, pero con la arista situada fuera del eje. Tipos secundarios semejantes. B 4 Buril simple o sobre rotura con retoque de paro.- Sobre lasca o lmina, generalmente simple, con una o dos facetas, a veces sobre una superficie de fractura, en que la faceta generalmente ms corta (frecuentemente de extraccin mltiple) y de ordinario convexa, est detenida por un retoque en forma de escotadura ms o menos profunda y rara vez continua. Aparecern tipos secundarios segn la preparacin de la arista, su situacin con respecto al taln y al eje, su tipo, su orientacin, caracteres del retoque de paro, del tipo primario elaborado con este retoque, de la aparicin de retoques complementarios eventuales, y del tamao del til. Estas formas suelen aparecer en ntima relacin con los raspadores en hocico y se hallan mltiples formas de transicin. Por ello han sido tambin denominados "buriles con hocico". Otros hacen paso hacia raspadores carenados, encerrando entre otros a algunos tipos de buril "busqu". B 5: Buril sobre rotura.- Formado por la interseccin de una faceta de buril, generalmente lateral, y una rotura de la pieza. Subtipos semejantes a los anteriores. B 6: Buril sobre retoque con faceta lateral.Formado por la interseccin de una faceta lateral y un retoque simple, abrupto o sobreelevado. Entre los tipos secundarios, semejantes a los anteriores, aparece un subtipo producido sobre un frente de raspador y quiz el buril de Ripabianca. B 7: Buril sobre retoque con faceta lateral.- La arista se forma por el encuentro entre una faceta oblicua y un retoque simple, abrupto o sobreelevado y yace sobre el eje de la pieza o muy cerca del mismo. Adems de subtipos semejantes a los citados en otros tipos, aparece el llamado buril de Lacan, de diedro muy agudo y apuntado. B 8: Buril sobre retoque con faceta transversal.- No es necesaria mejor definicin. Presenta los mismos tipos secundarios que los anteriores. B 9: Buril sobre retoque, con retoque de paro.- Est formado por el encuentro de una faceta lateral, transversal u oblicua, con un retoque simple, abrupto o sobreelevado, en forma de escotadura o continuo. Adems de los consiguientes tipos secundarios se distinguen los siguientes por su mayor importancia: a) con faceta lateral, transversal, u oblicua, detenida por escotadura (tipo Noailles). b) con faceta lateral, de ordinario muy entrante, que es interrumpida por un retoque abrupto, a veces bifacial, que forma truncadura convexa y gana ampliamente los dos lados de la pieza hasta ser perifrico (tipo "bec-de-perroquet").
Fig.104. Buril de ngulo y plano. (Dos paos planos que muerden la cara ventral y uno de ngulo). De PRADEL.
Buril en hoja de hiedra.- Descrito por COTTE, se trata de un tipo Neoltico, ms ancho que alto, caracterizado porque la gran profundidad de las extracciones de paos de buril diedro de eje, presta al til una silueta en forma de hoja de hiedra. LOS BURILES SEGUN LAPLACE (LISTA DE 1964) A continuacin veremos la clasificacin de los buriles dentro de la tipologa analtica de LAPLACE, fundada en la crtica exclusivamente morfotcnica de estos tiles. La realidad de su uso, que hace que persista vigente la lista tipolgica de 1964, a pesar de que el autor haya publicado una modificacin posterior en 1968, y otra actual y mejor desarrollada en 1972, me aconseja publicar la primera, por ms conocida, tal y como hicimos en la primera edicin de esta obra. Posteriormente publicaremos resumida la Tipologa Analtica de 1972, ya que sus tipos no precisan grandes explicaciones, sobre todo al habituado a manejar la lista primitiva. Tambin hemos credo interesante publicar un esquema que facilite la conversin de los tipos de ambas listas para poderlos intercambiar y poder comparar as, con la mxima facilidad, yacimientos publicados segn los criterios de ambas tipologas. (Fig. 105). B 1: Buril simple con una faceta.- La faceta puede ser lateral, transversal u oblicua. Se corta con una superficie de tallado, o un plano natural de la pieza. Seala varios subtipos segn la posicin del taln con respecto a la parte activa (proximal, distal), de sta al eje (recto, desviado), el tipo de las facetas (simple, polidrico o carenado), la orientacin de la faceta (normal o plano), la direccin que lleve (lateral, transversa u oblicua), la situacin de la faceta adaptada (dorsal o ventral), el eventual retoque completamentario, y las proporciones del til. LAPLACE denomina faceta a lo que nosotros hemos denominado pao, aunque a veces confunde ambos trminos. B 2: Buril simple con dos facetas, recto.- Sobre lasca o lmina, en que la arista formada por las dos facetas se encuentra en pleno eje de la pieza. Seala tantos tipos secundarios como en el anterior.
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c) derivado de raspador en hocico desviado o de carenado en hocico (tipo "busqu"). LOS BURILES SEGUN LEROI-GOURHAN LEROI-GOURHAN propone una clasificacin tcnica de los buriles, muy sencilla e interesante: 1. Buriles con una o dos extirpaciones.- Se presentan como de eje, oblicuos, de ngulo. Por la orientacin de la faceta pueden ser rectos, planos, envolventes ("tournants"). La arista se obtiene por
dos extirpaciones (diedro) o por extirpacin sobre rotura, o sobre truncadura. El buril sobre escotadura puede ser en "bec-de-perroquet" o transverso. 2. Buriles con extirpaciones mltiples.- Pueden estar producidos por facetas paralelas, curvas o rectas: Buril "busqu" con o sin escotadura, buril polidrico, prismtico, o buril "bec". La definicin morfolgica se hace por adicin de diferentes caracteres como: de ngulo, recto sobre truncadura oblicua, doble alterno, etc.
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Trabajo de los buriles Para BOURLON el trabajo de los buriles sera en los de arista rectilnea como el de un cincel, enfrentando la arista longitudinalmente lo que producira un surco de seccin triangular. Los de arista poligonal trabajaran enfrentando transversalmente la arista y formando por lo tanto un canal de seccin semicircular, de modo semejante a como trabajara una gubia o escoplo. Lo mismo asegura actualmente SEMENOV, precisando adems que la direccin de ataque del til es hacia el operario, de fuera hacia adentro, como demuestra por la direccin de las marcas paralelas de desgaste que aparecen en las facetas de los de eje, siguiendo la direccin de la arista, y perpendicularmente en los polidricos. (Fig. 106). MASSAUD opina que las aristas suavemente poligonales de los buriles polidricos, y a veces una parte de la arista muy poligonal de los prismticos, son bastante cortantes y aptas para poder actuar como una arista nica rectilnea: el contacto con la superficie atacada se efectuara solamente a travs de una seccin parcial de la arista, o sencillamente con una de las extremidades apuntadas de ella. El autor ha estudiado una coleccin muy bien conservada procedente del Paleoltico Superior de Pr Neuf (Charente) y ha podido estudiar las marcas de utilizacin de sus buriles polidricos, verificando su hiptesis de que sirvieron para hacer ranuras. As, muestra que en una arista de un buril sobre ncleo, ancha, se aprecian nicamente marcas de uso en una de sus extremidades apuntadas, y no a lo largo de la arista ni en la extremidad opuesta que es la retocada. Estas marcas consisten en un desgaste muy pronunciado que convierte el saliente primitivo en obtuso, que al microscopio muestra una superficie de aplastamientos bastante bombeados, como constituida por numerosas irregularidades en forma de micromamelones. El desgaste se aprecia desde los dos extremos de la arista. Se aprecian tambin signos de desgaste en las aristas que parten a lo largo de til, a partir del diedro principal, e incluso en una arista algo dorsal aunque menos aparente. Ello indicara que este til
no ha trabajado sobre toda su arista, sino sobre el punto extremo de ella. En otra pieza, que es un diedro mltiple, presenta en un extremo un buril polidrico sobre fractura, y en el otro, un buril de ngulo y plano. No obstante el mejor acabado tcnico de este ltimo, no parece haber sufrido mucho, segn el autor, mientras que el opuesto, ms tosco, ha sido utilizado intensamente tambin sobre uno de los extremos de su arista, que presenta una zona de aplastamiento que casi la aplana. Una tercera pieza, buril diedro mltiple, o ms precisamente un buril doble que asocia un diedro de ngulo y pao simple a un diedro polidrico, muestra tambin seales mayores en el polidrico que en el simple. Su arista muestra astillamientos en una de sus vertientes curvas, pero el trabajo ms importante parece haberse realizado con una de las aristas laterales (y no con el bisel o arista principal) que muestra considerable abrasin y casi la borra en las cercanas de su encuentro con el diedro principal, en que aparece un mayor embotamiento. Este til permite suponer varias utilizaciones: primera, segn los esquemas de BOURLON, a lo largo de la arista que se deslizara en su sentido, y adems por deslizamiento del extremo de la arista del bisel y la arista lateral, lo que producira un canal ms ancho en la materia atacada. De lo que precede se deduce que los buriles multifacetados han sido utilizados, en muchas ocasiones, de tal forma que slo una extremidad de la arista del bisel y una parte de la arista lateral eran aplicadas con fuerza sobre el material a trabajar, en el que se produciran diversos tipos de ranuras segn la seccin de ataque fuese ms o menos ancha, aguda, angulosa o redondeada. RIGAUD, estudiando el trabajo de los buriles sobre material seo, despus de haber sido tambin estudiados habiendo trabajado sobre cuero, madera y otros materiales, deduce las siguientes conclusiones: las partes que ms trabajan son los diedros laterales de los buriles y no su arista del bisel, aunque sta, evidentemente, ha servido para acanalar y trocear, a la vez que para decorar el hueso. Estas aristas laterales actan "raspando" o como raederas, sobre todo si sus ngulos son abiertos, mientras que los ngulos vivos (por ejemplo, en los buriles planos) serviran para cortar el cuero o la madera, siendo ms resistentes que los filos de una lmina bruta. PRADEL en los buriles Musterienses de Fontmaure no logra hallar marcas de desgaste suave (zonas lustradas, ligeramente embotadas, etc.), como seala SEMENOV. Por el contrario, advierte pequeas extirpaciones cortas, astillados, agrietamientos o bien un desgaste ms pronunciado, verdadera abrasin formada por multitud de pequeos impactos que partiendo de la arista alcanzan los flancos laterales y sus
98 aristas de flanco. En algn buril de Noailles encontr marcas en las aristas de los flancos y no en las del bisel. No obstante, insiste en la posibilidad de que algunas de las marcas que halla pudiesen ser realizadas voluntariamente para mejor acomodar el til a su uso futuro, realizando una especie de acabado por retoques cortos que mejoran su corte. Tambin han podido deberse a causas fortuitas, como el pisado, aunque las marcas escamosas no pueden ser sino producto del uso. Algunos raspadores de estos niveles muestran marcas similares a las de los buriles que cita, por lo que estima que pudo haber cierta similitud de uso. Cree que las marcas se debieron a utilizacin sobre materiales duros, como piedra, madera o hueso. Insiste de nuevo en la multiplicidad de usos que deberan tener los tiles prehistricos, que por tanto muestran sumas de marcas de trabajo distintas. A las mismas conclusiones llega PRADEL al estudiar las marcas de uso en los buriles del Paleoltico Superior, indicando que encuentra marcas de uso en los siguientes lugares: en primer lugar, sobre toda la longitud de su arista. Despus en la truncadura y en una o ambas extremidades de la arista del bisel. Adems, sobre los bordes lisos adyacentes a la arista o bien entre dos aristas. Tambin sobre un borde libre no adyacente a la arista y a lo largo de una de las extirpaciones que la forman. Cree, al revs que MASSAUD, que la mayora de marcas aparecen sobre la arista del bisel y slo una mnima parte sobre sus ngulos extremos, y que cuando stas aparecen se utilizaba el buril como si fuese un triedro apuntado. Quiz estas diferencias de apreciacin se deban al tipo de buriles estudiados (MASSAUD estudiaba los buriles polidricos, mientras PRADEL los ms sencillos), pues tambin seala la probabilidad de que se usasen sobre sus planos lisos y sobre la truncadura, para trabajos secundarios, como suavizar o redondear azagayas.(Fig.107). Avivado de los buriles Los buriles que muestran seales de desgaste han podido ser reavivados, bien por extirpacin de un nuevo recorte de buril sobre el gastado, bien retocando an ms la truncadura si la hay. En el primer caso se estrecha ms el til y en el segundo se acorta. Al hacer la primera operacin a veces la segunda laminilla es menor que la primera, y se forman pequeos escalones que denuncian el nmero de avivados sufridos. En el segundo caso, a veces el retoque no cubre todo el antiguo pao o escaln; esto sucede cuando se han retocado antiguos buriles de ngulo sobre fractura, o sobre plataforma de talla, no retocada. Entonces aparecen los que llama PRADEL "buriles con golpe de buril discreto", que tambin pueden deberse a refrescado de una truncadura con posterior faceta corta de golpe de buril. Las laminillas de recorte de buril procedentes de avivado se distinguen de las primarias porque stas conservan trazas de retoque en el borde que se opone a la cara de lascado. Adems, las primarias suelen ser de seccin triangular y en las secundarias cuadrada. El retoque de los recortes de buril parece que se elaboraba para facilitar su extraccin dirigiendo la onda de percusin, y no suele prolongarse ms que en una pequea parte del borde. Los avivados por retoque se distinguen porque hacen desaparecer, al acortar el til, la huella negativa del bulbo de percusin de la laminilla de recorte de buril marcada en la faceta plana. (Fig. 108). Una nueva forma de avivado o refrescado, utilizada en los buriles de ngulo sobre retoque, consista en extirpar ste por un nuevo golpe de buril transversal. Cuando al avivar un buril se desva la laminilla reflejndose y quedando acortada su longitud, las siguientes se cortan en el mismo sitio, con lo que se inutiliza la plieza. Lo mismo ocurre si la laminilla se sobrepasa mordiendo el cuerpo del instrumento, que se acorta as y se inutiliza tambin. Ren HORIOT, ha presentado hace pocos meses una nueva pieza de slex que denomina "alne" (podemos traducirla como "lezna"), y que define como una laminilla de recorte de buril cuyo vrtice muestra un desgaste especial, y una de sus aristas un fino retoque, y que supone eran utilizadas durante el Magdaleniense para perforar cueros y favorecer el ulterior pasado de hilos o suturas, pero lo ms curioso de su investigacin es que cree poder demostrar que los Magdalenienses utilizaban y preparaban un tipo especial de recortes de buril para fabricarlas. Vemos pues una curiosa clase de buriles que nunca se utilizaron como tales, sino como verdaderos buriles-ncleos.
Fig. 107. Nuevas ideas sobre la forma de trabajo de los buriles a) Sobre la arista principal y una lateral. b) Sobre la arista lateral, como raspador. c) Id., como cuchillo o sierra, acanalando madera o hueso.
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Fig. 108. Avivado de los buriles. De TIXIER ligeramente modificada. a: Avivado por nuevo recorte. b: Avivado por nueva truncadura retocada. c: Avivado por decapitado. d: Avivado por nuevos recortes de buril
SEMENOV, por otro lado, supone que la tcnica del golpe de buril se utiliz tambin para preparar extremidades de tiles facilitando su posterior enmangamiento, y sobre todo en tiles mixtos (raspador-buril de pico de flauta) que en este caso no seran tales, sino raspadores puros y simples con extremidad preparada para enmangar en hueso. Su suposicin se basa en que no logra hallar marcas de uso en el diedro, ni en las aristas, mientras que siempre existen en el til acompaante. Dos argumentos para desconfiar de la realidad de las estadsticas tipolgicas si pueden ser demostrados cumplidamente, pero que an no pueden tomarse como regla general. LOS RASPADORES Son tiles fabricados sobre lminas o lascas, que presentan un frente curvo fabricado con retoques simples, laminares, ms o menos paralelos, cuya inclinacin sobre la cara de lascado es variable, pero que tiende a unos 45. (Fot. 56 a 71 ). TIXIER dice que para que una pieza pueda considerarse como raspador, su frente activo "debe ser regular y continuo". El retoque nunca es abrupto o escamoso, salvo en caso de mltiples reavivados. Las descamaciones son regulares, subparalelas en su mayora y algo convergentes, y muy planas, aunque a veces muestren pequeos escalones por desgaste o reavivado. Esto,
y su delineacin curva, permiten definir el llamado "retoque de raspador", separndolo del de las raederas curvas cuyas descamaciones ni son subparalelas ni largas, ni tan planas, aunque haya formas intermedias. Parece que el raspador es un til que fcilmente pierde su filo, y muchas piezas muestran un embotado brillante del borde activo. Otras muestran estrellamientos, desconchados ventrales y del filo, como marcas de trabajo. El frente es generalmente curvo, convexo, y tiende con frecuencia a adoptar formas parablicas con su curva ms cerrada en la mitad izquierda en una amplia mayora de las piezas. Los repetidos avivados crean frentes ms verticales, con retoques y fracturas que tienden a "enganchar la ua" que los recorre de abajo a arriba, y hasta en ocasiones muestran un a modo de "rostro" o pico central saliente, como aparece en varios ejemplares de Urtiaga (Fot. 59). Esto puede deberse a impurezas, o zonas de mayor resistencia al retoque o al desgaste, que pueden aparecer en la materia prima. Otras veces, las dos extremidades del frente forman falsos "becs", o ngulos muy picantes. Los problemas en la definicin de los raspadores no son tan claros como quisiramos. Sus frentes no siempre son curvos. Los hay casi rectilneos, quebrados y hasta cncavos. As dedic H. ANGELROTH a este ltimo subtipo un extenso trabajo, si bien anteriormente haban sido descritos por ROUJOU (1865), el Abb. PARAT (1902) gracias a algunos ejemplares que hall en la cueva del Trilobite, los MORTILLET (1903), LAVILLE (1910) y MARTIN (1931).
100 Todos ellos definen a los raspadores curvos como tiles que presentan una concavidad hemicircular muy evidente. Han sido denominados "raspadoresescotadura" por los Mortillet, y por LAVILLE "raspadores cncavos o escotaduras en extremo de lmina". Nosotros preferimos introducirlos entre las escotaduras distales sobre lminas, aunque la tcnica de tallado del supuesto frente asemeje claramente a la de un raspador con frente hundido. Las primeras clasificaciones de los raspadores distinguan como variedades principales a los gruesos raspadores carenados o sobre lascas espesas, a los raspadores fabricados sobre lascas finas, y a los realizados en extremos de lminas. Posteriormente se fueron ampliando los tipos. CLASlFlCAClON DE SONNEVILLE-BORDES Y PERROT Los autores distinguen los siguientes tipos: N. 1: Raspador simple. Es una lmina o lasca que presenta en una de sus extremidades un retoque no abrupto (salvo despus del avivado), que delimita un frente ms o menos redondeado, o rara vez rectilneo u oblicuo. ANGELROTH describe tipos de raspadores cncavos haciendo la salvedad de su gran rareza. Para m, en la mayora de los casos se trata de verdaderas truncaduras cncavas, y no de verdaderos raspadores, como lo acusa el aspecto abrupto o semiabrupto de su frente curvo. Otras veces seran raederas cncavas. (Fig. 109). N. 2: Raspador atpico.- Como el anterior, pero con la diferencia de que su frente muestra retoques frontales irregulares, mal continuos o inhbiles. N. 3: Raspador doble.- Son lminas o lascas, con o sin retoques accesorios laterales, que muestran dos frentes opuestos de raspador. (Fig. 110). N. 4 Raspador ojival.- Su frente forma un arco de este tipo. (Fig. 111). N. 5: Raspador sobre lmina o lasca, retocado.- Es como el n.1, pero que muestra retoques complementarios, generalmente simples, pero continuos, sobre uno o los dos bordes. (Fig. 112). N. 6: Raspador sobre lmina Auriaciense.Estos raspadores aparecen en el extremo de lminas retocadas, en sus dos bordes, con retoque escamoso que profundiza bastante, y que generalmente muestran, adems, estrangulaciones o escotaduras ms o menos profundas en sus bordes. Las lminas sobre las que se construyen suelen ser espesas, macizas, bien distintas de las finas y ligeras de los dems raspadores sobre lmina. (Fig. 113). N. 7: Raspador en abanico.- Es un raspador corto, de frente semicircular y ancho, de dimensiones variables, con retoques a veces lamelares, con base estrecha, que puede estar retocada o no. (Fig. 114). N. 8: Raspador sobre lasca.- Es un tipo elaborado sobre anchas lascas, y su frente se extiende a veces a todo el permetro, salvo el taln que siempre aparece conservado a diferencia del siguiente. (Fig. 115). N. 9: Raspador circular.- Raspador sobre lasca cuyo frente se extiende por todo el permetro incluso el taln que destruye. (Fig. 116). Son los llamados "disquitos-raspadores "tpicos del Aziliense y Magdaleniense Final, o "botones" de Weinert. N. 10: Raspador unguiforme.- Es un pequeo y corto raspador en forma de ua. (Fig. 11 7). Sus bordes convergen ligeramente, pero no tanto como los de los raspadores en abanico, hacia el extremo opuesto al frente de raspador.
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N. 11: Raspador carenado.- Est preparado sobre una lasca espesa, formando un perfil en forma de carena de navo invertida, con el frente formado por descamaciones lamelares; ya ancho y corto, ya estrecho y largo. Han sido conocidos tambin, como "raspadoresTart".(Fig. 118). N. 12: Raspador carenado atpico.- Cuando las facetas de descamacin no son lamelares, o son demasiado anchas, o si el perfil est mal diseado. N. 13: Raspador espeso en hocico (" museau").-Tambin estn elaborados sobre lascas espesas o sobre gruesas lminas, y muestran un frente con un saliente despejado por retoques generalmente lamelares que forman escotaduras adyacentes al frente. (Fig. 119). Estas escotaduras pueden situarse en ambos lados, o en un solo lado del frente ("raspador en hombrera").
N. 14: Raspador plano en hocico, o en hombrera (o respaldado) (" paulement).-Es un raspador sobre lmina o lasca fina que presenta un saliente en forma de hocico, redondeado, despejado por retoques en ambos lados del saliente (hocico) o en uno slo (hombrera o respaldado). (Fig. 120).
102 N. 15: Raspador nucleiforme.- Es un raspador preparado sobre un ncleo por regularizacin de su plano de percusin. Otros autores distinguen el nucleiforme que no proviene de un ncleo sino que lo semeja, y el nuclear o ncleo aprovechado para hacer un raspador, lo que en buena tipologa parece mejor. N. 16: "Rabot",garlopa o cepillo.- Es un ncleo generalmente prismtico o rara vez piramidal, preparado en forma de raspador por regularizacin de su plano de percusin en un borde retocado en forma lamelar. El frente suele ser rectilneo o suavemente convexo, de perfil muy oblicuo o que se acerca a la vertical. (Fig. 121). Es un til muy discutible y prximo a los ncleos utilizados, y del que nosotros personalmente no hemos hallado ninguno bien caracterizado.
Fig.
N. 17: Raspador-buril.- Util mixto de ambos. N. 18: Raspador-lmina truncada.- Util mixto de ambos. Otros tipos de raspadores Antes de pasar al estudio de otras tipologas revisaremos nuevos tipos, antiguos y modernos, que en el fondo son variantes de los ya citados. Microrraspador Grimaldiense.- Descrito bien por Ph. SMITH, es un pequeo raspador delicadamente tallado por retoque abrupto de ambos bordes laterales. Generalmente se fabrican sobre jaspe amarillo o alguna otra roca de grano fino. Fueron conocidos anteriormente por PEYRONY en Laugerie-Haute. Algunos muestran su cara ventral retocada. Aparecen asociados a puntas de muesca en el Solutrense Final Superior francs. (Fig. 122). Raspadores en pico de pato ("bec-de-canard").-Estn elaborados sobre la extremidad de lminas retocadas en forma de U, cortos y rectos. No obstante este apelativo se presta a confusin, pues LALANDE llam as a los raspadores Tart (nombre que deriva de su yacimiento epnimo), o raspadores tallados en bloques espesos, que en realidad constituan un saco roto en que se encerraba a los carena-
dos, en hocico, en abanico, piramidales, etc., pero de pequeo tamao. Raspador carenado con escotadura.-Descrito por RNEN como tpico del Auriaciense. Es en realidad un tipo frecuente a todo lo largo del Paleoltico Superior, que se caracteriza por un pequeo retoque sobre la arista central de la cara dorsal, fabricado a partir de esta misma arista, y que corta frecuentemente a las aristas lamelares del frente del raspador. En una mayora de casos este retoque dorsal est elaborado partiendo de la derecha del til, con lo que el trayecto de la arista se desva hacia el lado opuesto al retoque. Cuando las laminillas del frente aparecen cortadas por la escotadura, o estn muy cerca de ella, se parecen a los buriles "busqu", con los que tienen gran parentesco y existen mltiples formas de transicin. Adems su curva de frecuencia es anloga, lo que parece confirmar su anlogo significado estadstico. (Fig. 123). Raspador carenado asimtrico.-Descrito por Marie PERPERE en el yacimiento Des Roches como subtipo o variedad de los raspadores carenados, muestra en su frente una zona con el tpico retoque lamaelar paralelo, mientras que la otra mitad aparece cortada "en surplomb", por retoques abruptos escamosos escalariformes, desbordados por la cara dorsal del raspador que crea una especie de alero o cornisa sobre ellos, ocultndolos. Por ello se hacen ms visibles invirtindolo o examinando directamente el frente en que forma verdaderos escalones. Si se sita el raspador en posicin convencional (frente hacia arriba, cara dorsal visible), el retoque abrupto aparece tallado sobre el hemifrente izquierdo, con lo que aparece as ms redondeado el derecho, y como advierte la autora, totalmente a la inversa de lo que describe SEMENOV en los raspadores planos, de los que un 80 % muestran el frente saliente izquierdo, suponindolo resultado del desgaste natural del til accionado en direccin al operario y asido con la mano derecha, con su cara ventral en la misma direccin de su recorrido. Sugiere PERPERE que esto puede deberse a una lateralizacin inversa voluntaria, o a un modo de utilizacin diferente de los planos. Se pregunta si el aplastamiento del borde es debido a desgaste o ms bien al reavivado de tiles embotados. Esta ltima es la opinin de TIXIER. (Fig. 123 b).
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Fig. 123. Raspador carenado con escotadura (a), y raspador carenado asimtrico (b), este ltimo (segn PERPERE, modificada), visto de frente.
Vista lateral
Vista superior
Raspador del Abri-Caminade.- Es otro tipo con cierta personalidad. Se trata de pequeos raspadores sobre lascas, generalmente elaboradas con slex moteados, que asocian un raspador en su extremo proximal y una truncadura en el distal. Fue sealado por primera vez por BORDES y MORTUREUX. La truncadura es siempre de tipo inverso. (Fig. 124). Raspador denticulado o dentado.- Generalmente se incluye entre los tiles denticulados y no con los raspadores, aunque SONNEVILLE-BORDES prescinde de ellos en su Lista-Tipo. Su frente muestra denticulaciones regulares, uniformes, de carcter voluntario segn parece. (Fig. 125 a). M Soledad CORCHON resalta que en el Magdaleniense Superior Asturiano los raspadores denticulados se presentan en dos variedades distintas: una que posee "uno o dos frentes provistos de indentaciones obtenidas a base de dos o ms pequeas escotaduras adyacentes y otros que dibujan un "bec"
ms o menos acusado, obtenido por retoques laterales, situado en el centro de la parte activa o frente, lateralmente al mismo, o en el extremo opuesto", que denomina "raspador con diente" o "bec". Ya haba sido sealado por G. ECHEGARAY y otros en la cueva del Otero, y tambin seala otros en Collubil y Cueva Morn, y en el Magdaleniense de La Riera. (Fig. 125 b). Raspador doble, alterno.- Es un tipo de raspador no frecuente, que he logrado hallar en varias ocasiones, construido sobre tabletas de avivado de ncleo. Presenta un frente redondeado que ocupa casi media circunferencia de la lasca, al que se opone otro semejante, construido sobre la cara opuesta (es decir con retoque alterno). Un ejemplar muy tpico me ha sido mostrado por BALDEON y otro, hallado en Aitzbitarte IV por OCHOA. Adems he conocido otros en yacimientos asturianos procedentes de colecciones antiguas. (Fig. 126).
104 Raspador nucleiforme en "D", tpico.- Descrito por ESCALON DE FONTON. Est construido sobre lascas espesas o restos de ncleos, y pueden tener la forma de una "D" normal o invertida. Son siempre gruesos y espesos, y llevan una faceta de golpe de buril en uno de sus lados. Cuando no existe esta faceta se habla de "raspador atpico". Sus autores estiman que se trata de un tipo caracterstico de las culturas Montadienses. (Fig. 128).
Raspador sobre lmina de borde abatido.Descrito por GOBERT en industrias del Capsiense africano. El extremo de la lmina con dorso aparece redondeado por el frente de retoque lamelar. No es conocido en Europa. (Fig. 127). Siguiendo el mismo criterio que anteriormente con los buriles, describimos seguidamente algunos tipos Epipaleolticos, dada la limitada evolucin de estas formas. Aunque perduren hasta entrados tiempos recientes, los raspadores no muestran innovaciones tipolgicas notables, y se conservan vivos los esquemas Paleolticos hasta casi los actuales primitivos.
Raspador redondeado sobre lasca espesa.Tambin descrito por ESCALON DE FONTON y LUMLEY como tpica pieza Montadiense. Es sobre lasca gruesa y amplia, y su retoque muerde sobre casi todo su permetro, siendo generalmente poco lamelar, ms bien escamoso. Raspador discoide bifaz Musteroide.- Simula un pequeo disco Musteriense, muy plano, tallado bifacialmente y en direccin ms o menos centrpeta. Su retoque abarca una gran parte del permetro. Raspador-cincel nucleiforme ("Ciseau-grattoirnucleiforme").-Semeja una lasca de avivado de ncleo, por avivado vertical, que posee, en una o dos extremidades, una extirpacin que forma un bisel cortante, utilizado la mayora de las veces sobre el ngulo, como un buril plano. En este caso tambin se llama "tpico" y si faltan las extirpaciones del bisel, "atpico". Segn ESCALON DE FONTON y LUMLEY pertenece tambin al Montadiense. Raspador en foliolo de castao.- SONNEVILLEBORDES describe estos tiles como raspadores en que el retoque interesa la base y destruye el taln determinando una punta "que da a la pieza el aspecto de un abanico alargado". Existen formas que parecen de paso hacia el til mixto "raspador-punta". Los raspadores en foliolo de castao fueron descritos por BARDON y los BOUYSSONNIE en 1907 como variante de los raspadores sobre lminas.
105 Existen formas de paso entre el buril "busqu" y el carenado, cuyo radio de curvatura es intermedio entre ellos. Lo mismo diremos entre el buril carenado y el raspador carenado, con frentes ms o menos anchos. Tambin entre el buril carenado y el nucleiforme, en que lo que cuenta es la curva de las extirpaciones frontales, ms pequea en el carenado y ms plana en el nucleiforme. Lo mismo diremos de formas intermedias entre el raspador carenado, el "rabot" y el raspador nucleiforme, y entre ste y el buril nucleiforme. Tambin entre este ltimo y el cincel ("ciseau")que es un ancho buril, de ms de un centmetro de arista. De todo ello concluye PRADEL que las definiciones citadas deben conservarse, pero que no son sino esquemticas. Que existe la realidad de los tipos intermediarios y difciles de clasificar, lo que demuestra la gran complejidad del utillaje. Que se debe insistir ms en buscar una clasificacin de orden funcional. En el coloquio de Arudy de 1969 y posteriormente en correspondencia con HINOUT y LAPLACE, insist personalmente en la ambigedad de la definicin de los raspadores nucleiformes e incluso de los carenados. Creo que se deben distinguir varios conceptos: Los simples ncleos que no muestran signos de utilizacin, ni seales de adaptacin, y que desechamos como raspadores aunque imiten su morfologa (fondos de ncleo muy a menudo). Los ncleos, generalmente prismticos (mas rara vez piramidales) que muestran seales de utilizacin. En primer lugar deberemos distinguir cules son las verdaderas y cules no lo son. Por ejemplo, los astillamientos, desgaste por frotacin de los bordes del ncleo y descamaciones pequeas, no pueden ser consideradas como marcas de uso, sino del trabajo de extraccin laminar. Personalmente no acepto ms que los surcos paralelos situados sobre el presunto frente y en direccin casi normal a l, mltiples y extensos. En este caso, no podremos hablar de raspadores verdaderos, sino de utilizacin accidental de un resto de talla como raspador. Tampoco los acepto como tales. Los ncleos, que conservando en general su morfologa y estructura, muestren en su frente, total o parcialmente, un retoque de acomodacin para convertirlos en autnticos raspadores. Es a stos a quienes admito nicamente como tales. Estas preparaciones son extirpaciones casi rectas, paralelas, largas y estrechas, poco profundas (lo que quedamos en denominar en dicho coloquio, como "retoque de raspador") y que se diferencian netamente de las huellas de extraccin laminar, que dejan marcas ms en relieve, anchas y con seales de contrabulbo generalmente. El "tejadillo" o segunda cornisa que muestran muchos de estos ncleos en su flanco, no
PRADEL insiste ltimamente en la dificultad de separar varios de los tipos sealados anteriormente. As, muestra la existencia de formas-puente entre el buril "busqu" y el nucleiforme, y entre ambos y los raspadores carenados, nucleiformes, en hocico y "rabots". Para aclarar conceptos procura fijar definiciones dentro de esta serie de tipos fluctuantes: 1. Buril "busqu"o arqueado.- Acepta la de los BOUYSSONNIE y BARDON en la Coumba del Bouitou: "buriles planos (es decir, con plataforma) por un lado, y por el otro con paos dispuestos en relieve convexo y recurvados elegantemente". Adems muy a menudo, una escotadura corta las laminillas del frente de buril en el extremo opuesto a la arista. Esta escotadura puede ser sustituida por un retoque, como precisan MOUTON y JOFFROY. 2. Buril carenado.- El mismo J. BOUYSSONNIE insiste en cmo los Paleolticos "partiendo del raspador carenado, llegan al buril carenado adelgazando la pieza por retoques laterales en escama". Tambin se puede producir, si en vez de adelgazar la pieza, se elige para la talla una lasca menos espesa. La curva de las laminillas o paos de buril es ms aplanada en el buril carenado que en el "busqu", como insiste PRADEL. 3. Raspador carenado.- BOURLON y los BOUYSSONNIE los definen como "un bloque o lasca laminar espesa, con aplanamiento (plataforma) alrededor del cual una serie de extirpaciones lamelares curvas y bastante regulares, constituyen el frente del instrumento". Cita como variedades: ordinarios, en abanico, circulares, con respaldo, en hocico. 4. "Rabots"o Cepillos o Garlopas.- Se distinguen del carenado en que son de mayores dimensiones y estn tallados con menos regularidad. 5. Raspador nucleiforme.- Es menos globuloso que el "rabot", pero de gran tamao como aqul, y sus extirpaciones lamelares son menos curvas y casi llegan a la rectitud. Algunos parecen haber sido elaborados primariamente y otros parecen ncleos acomodados posteriormente. 6. Buril nucleiforme.- Por analoga con el buril carenado, que es ms estrecho que el raspador carenado, llamaremos buril nucleiforme a un til del tipo del raspador nucleiforme pero ms estrecho que l. Es decir, que las extirpaciones frontales son ms largas y menos curvas en el buril nucleiforme que en el carenado. Son las extirpaciones lamelares las que forman diedro con el plano de percusin, y por tanto se trata de un verdadero buril, con lo que difiere esencialmente de la definicin de SONNEVILLE-BORDES, en que la parte activa puede no estar formada por el plano de percusin. Notemos que la autora lo define como "buril preparado sobre un ncleo" (lo que otros autores llaman buril nuclear).
106 se puede considerar como criterio de transformacin en raspador. Se trata a mi entender de un estado de agotamiento del ncleo, en que las ltimas extirpaciones salieron reflejadas, acortadas y motivaron el rechazo del ncleo para proseguir su aprovechamiento. Por otro lado, el criterio que propone el G.E.E.M. de considerar como raspadores a todas estas piezas ya citadas, segn existan en el yacimiento o no laminillas que pudieran partir de ellos (en el caso de que no aparezcan seran raspadores nucleares, y si aparecen laminillas Dufour o similares no) me parece poco riguroso y abusivo. Otro criterio, de HINOUT, me parece ms vlido, y es el que se fundamenta en lo que denomina ngulo de ataque (es decir, el formado por el plano de percusin y el posible frente). Indica que, si este ngulo no es sensiblemente inferior a 90, es inaceptable la denominacin de raspador aunque su frente parezca haber sido reconstruido o adaptado. Tambin utilizamos como criterio el aplanamiento del plano de percusin, que permita un resbalamiento en cepillo del til sobre el plano. Pero este criterio exige que el raspador actuase en esta direccin lo que todava no est demostrado, e incluso experiencias de taller, parecen demostrar que los raspadores han sido utilizados, como los buriles, en forma de espesos cuchillos, y actuando sobre su frente, con lo que crearan una ranura plana en una vertiente y ligeramente convexa en la opuesta. Dentro de los raspadores carenados hemos propuesto se reserve un tipo secundario a los que llamamos: Raspadores carenados estrechos.- Elaborados sobre lascas estrechas (a veces muy estrechas), de frente muy curvo generalmente, con tendencia ojival, estrecho, y a veces dobles, y no rara vez dobles y alternos. En los dobles no es raro que la pieza sea asimtrica, con concavidad en la cara lateral izquierda y convexidad en la derecha. Se tratara de un tipo de transicin como los que cita PRADEL entre los buriles polidricos y raspadores espesos. En Lumentxa aparecen varios muy tpicos. (Fig. 129). LOS RASPADORES EN LA TIPOLOGIA DEL G.E.E.M. Raspadores de Montclus.- Son raspadores sobre lminas cortas, a menudo acortadas por fractura, y otras elaboradas as, que se caracterizaran por su estilo: estn fabricados sobre lminas bastante estrechas (menos de 15 mm.), bien regulares, con debitado tipo Montclus o ms frecuentemente Montbani, relativamente espesas (de 5 a 6 milmetros). Jams son de frente desbordante, pero pueden Ilevar retoques en los bordes, generalmente irregulares (retoque de Montbani). Su carcter muy uniforme, estereotipado, creara segn el G.E.E.M. un subtipo de los raspadores sobre lmina. Son caractersticos del Castelnoviense Antiguo, salvo en sus fases ms antiguas, en que representaran el 90 % de los raspadores y hasta un tercio del utillaje total. (Fig. 130). Raspadores de frente extendido.- Existen varios tipos. (Fig. 131): - De frente desbordante: (a) cuyo frente sobrepasa el semicrculo, pero no se extiende a todo el contorno. Generalmente, pero no siempre, aparece respetado el taln. No confundir los retoques del frente con los de los bordes, claramente distintos. - Circular u ovalar: (b) cuyo frente se extiende por todo el permetro suprimiendo el taln y sin que quede borde sin ser atacado por el retoque. Estos tipos pueden ser reunidos como perifricos y encierran as a los raspadores de contorno irregular. En el Magdaleniense existen piezas grandes, mientras que en el Aziliense y el Valorgiense las piezas no sobre-
Fig. 129. Raspadores carenados estrechos: a) Vista oblicua, b) Vista desde su cara superior
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pasan los 25 mm. Los hay planos y tambin bombeados que se parecen a botones. Para nosotros son difciles de distinguir de los "disquitos-raspadores". - Redondo: (c) son de borde desbordante pero que conservan un resto de borde sin retocar. Raspador unguiforme.- Deben ser simples (no dobles, ni de frente desbordante), muy cortos (lmite L/a=1,5). Delgados, su espesor no debe sobrepasar la mitad de su anchura medida en el frente. El taln es espeso y fuerte, as como el conjunto del til. Generalmente no pasan de 25 mm. de longitud. Raros son los que llegan a 30 mm. Los bordes suelen ser dbilmente divergentes, desde el taln hacia el frente. El retoque del frente es corto y bastante abrupto, cercano al de truncadura. Se distinguen dos tipos: pirenaico, corto, que no llega a 25 milmetros y perigordino de hasta 30 mm. (Fig. 132).
Raspador de Salauze.- Es un raspador doble, muy corto, con una pequea separacin entre las zonas retocadas o nicamente separados por una espina de cada lado. Tambin aparece en el Valorguiense. (Fig. 134).
Raspador en ngulo o en "D", de Breuil.Muestran un ngulo cortante formado entre el borde y el frente. Rechazan la denominacin de "raspadores en D" pues ello supone que el ngulo fuese siempre izquierdo, pero esto no es constante. (Fig. 135).
Raspador de Istres.- Es corto, sobre lasca o lmina delgada, y en el frente disea una lnea en sombrero de gendarme con dos ngulos netos en los bordes. Es caracterstico del Valorguiense. (Fig. 133).
Raspadores microlticos.- Seala as a los de menos de 5 cm., y de seccin delgada de menos de 4 mm. de espesor. Suelen aparecer entre otros elaborados sobre laminillas. Sealemos que este subtipo ha sido citado en Tarrern por APELLANIZ para denominar a un pequeo raspador muy corto, que recogemos grficamente. Se trata de un raspador de seccin gruesa, carenado, y su longitud es menor que el
108 doble de su anchura. Presenta retoque en ambos bordes. Lo recordamos aqu, aunque su carcter de carenado se opone al leptoltico de los citados por el G.E.E.M., aceptando el trmino de microltico propuesto por APELLANIZ al no hallar otro mejor, y como indica en su publicacin, al no existir trmino semejante en aquel tiempo. (Fig. 136). Para evitar su confusin con los descritos por el G.E.E.M. podramos denominarlos "microrraspadores de Tarrern". Dando por concluida la anterior clasificacin debemos sealar la existencia de "Ultra-micro-raspadores" en conjuntos Neo y Eneolticos (son muy tpicos en Las Landas y entre nosotros los he examinado en el yacimiento en superficie de Alloz (Navarra). Se trata de pequesimos raspadores, algunos planos pero otros carenados, cuya mayor dimensin no llega a un centmetro. Su utilizacin permanece desconocida dada su pequeez. Son tiles que abundan y aparecen en contextos en que existen tringulos, armaduras con corte transversal y en ocasiones mltiples piezas de hoz. (menos de 1 x 1), a corto (1 x 1), bastante corto (1 x 1,5), medianamente largo (1 x 2), largo (1 x 3). El espesor vara desde delgado (1 x 7), a medianamente espeso (1 x 4), espeso (1 x 2,5), muy espeso (1,5 x 1) e incluso ms. El corte o frente es convexo, con variantes como rebajado si es muy plano, en semicrculo, o en ojiva. Puede ser tambin oblicuo. El autor rechaza las formas rectilneas o cncavas que une a las truncaduras y escotaduras. LOS RASPADORES SEGUN LAPLACE LAPLACE hace hincapi en que el carcter esencial para la definicin del raspador es el frente obtenido por retoque continuo simple o sobreelevado a partir de lasca o lmina. Los clasifica por el dibujo de su retoque y su modo. Su dibujo frontal separa los llamados "frontales", y los de "hocico". El espesor distingue los planos de los carenados. De la combinacin de estos caracteres nace la siguiente clasificacin: G 1: Raspador frontal largo.- Generalmente sobre lmina, presenta un frente preparado por retoque simple y continuo, generalmente redondeado, a veces rectilneo, rara vez oblicuo. Su longitud es mayor que el doble de su anchura. Describe tipos secundarios segn la terminacin del frente, que puede ser redondeado o formando picos laterales; segn la situacin del frente con respecto al taln (distal, proximal); segn su tcnica de fabricacin, la inclinacin del frente sobre el eje, etc. G 2: Raspador frontal largo con retoque lateral.- Como el anterior, pero con sus bordes laterales que muestran retoques complementarios continuos, simples, abruptos, o planos, que continan suavemente el retoque del frente, o formando con l un doble "bec", o ngulos redondeados. Muestra los mismos subtipos que el anterior, ms los que derivan de los caracteres del retoque de sus bordes (directo o inverso, continuo o denticulado, etc.) G 3: Raspador frontal corto.- Es un raspador plano, sobre lasca fina o fragmento de lmina delgada, preparado por un retoque simple continuo que forma un frente redondeado. La longitud de la pieza es menor de vez y media su anchura. G 4: Raspador frontal corto con retoque lateral.- Semejante al anterior, del que nicamente le distingue el carcter de los bordes laterales retocados que prolongan el frente suavemente formando "becs". Los mismos subtipos que en los anteriores. G 5: Raspador frontal circular.- Raspador plano, sobre lasca o lmina fina, preparado por retoque simple continuo en forma de frente ms o menos redondeado, sin concavidad notable, que se extiende sin solucin de continuidad a los dos bordes o al perme-
LOS RASPADORES SEGUN LEROI-GOURHAN El autor hace su clasificacin aplicando criterios morfolgicos y de dimensiones. Por su borde funcional los clasifica en raspadores con extirpaciones cortas, con extirpaciones lamelares, y denticulados. Los raspadores en extremo de lmina o lasca pueden ser de bordes paralelos, en abanico, cuneiformes (es decir de frente ms estrecho que su extremo opuesto), semicirculares, en hocico en que el frente viene despejado por dos vertientes oblicuas casi rectas y no por dos muescas o escotaduras), con respaldo doble (despejado por doble escotadura) o con respaldo simple. El borde funcional puede extenderse a diferentes partes del cuerpo: en el raspador discoidal respeta una pequea parte del borde, en el circular el retoque lo invade todo, el oval es biapuntado en forma de perfil de lenteja, el distolateral abarca el frente y uno de los lados, en el lateral uno slo de los lados muestra retoque y en el bilateral los dos. El autor afirma que el mdulo es un importante elemento tipolgico, cuando pueden determinarse las variaciones debidas a reavivado en un tipo determinado. El mdulo se desarrolla desde muy corto
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tro de la pieza. Subtipos secundarios como en los anteriores, y adems segn la extensin del retoque (semicircular, subcircular o circular). A veces el frente muestra el bosquejo de un hocico. G 6: Raspador en hocico ojival.- Plano, sobre lasca o fragmento de lmina fina, muestra una ojiva obtusa, recta o desviada con respecto al eje de la pieza, ms o menos elanzada, que se prolonga en los bordes brutos o retocados de la pieza. Pueden hacer transicin hacia verdaderas puntas as como hacia raspadores frontales. G 7: Raspador con hocico despejado.- Sobre lmina o lasca fina, en que el hocico aparece despejado por una escotadura elaborada como su frente por retoque simple o ms rara vez abrupto. Los hay que hacen transicin hacia los "becs", otros hacia las puntas con hombrera o respaldamiento, y aun hacia las puntas denticuladas. LAPLACE seala que recientemente DELAURE y VIGNARD creen necesario separar el tipo que denominan "raspador-bec", cuyo frente forma un hocico muy estrecho, pero no lo estima necesario, dada la amplia variedad de formas y anchuras que aparecen entre los hocicos en estos raspadores.
G 8: Raspador carenado con hocico.- Sobre lmina o lasca gruesa, muestra su frente elaborado con retoque sobreelevado lamelar (*). Existen formas de paso hacia las puntas carenoides o hacia puntas denticuladas carenoides. Se distinguen subtipos, sobrebajados o sobreelevados segn la relacin entre la anchura y la altura del til, es decir el llamado ndice tipomtrico de carenado. Los primeros, de ndice entre 2,2 y 1,1 y los segundos inferior a 1,1. G 9: Raspador carenado frontal.- Raspador sobre lasca, o ms rara vez sobre lasca gruesa, que se eleva en forma de quilla de navo invertida, corta o larga, rebajada o sobreelevada, con frente tallado por retoques lamelares sobreelevados continuos, ms o menos recurvados, que se extienden ms o menos lateralmente. Se conocen tipos mltiples de raspadores carenados o en hocico. (Fig. 137).
(*): Lamelar (en francs "lamellaire"). Su traduccin sera "laminar", pero como se refiere a pequeas laminillas, no existiendo la voz "laminillar" en castellano, nos vemos precisados a aceptar este galicismo que dedicamos a las extracciones de pequeas laminillas o a las huellas que dejan stas al partir del ncleo.
110 Avivado de los raspadores En los raspadores espesos (carenados, etctera) BOURLON, BARDON y los BOUYSSONNIE describen como posibles ciertos tipos de avivado. El avivado a partir de la plataforma, que consiste en eliminar una tableta por percusin sobre el frente del raspador (como se haca para eliminar las cornisas de ciertos ncleos), con lo que se acorta la altura del til. A veces es posible demostrar su existencia por haberse eliminado los negativos de los bulbos de extirpacin de las laminillas del frente. Otras veces se retallan estas laminillas a partir de la cara ventral, lo que generalmente produce escalones en el frente del raspador. Este procedimiento es el que habitualmente se emplea para reavivar los raspadores planos, con lo que el ngulo del frente tiende a hacerse vertical, y su dibujo menos curvo y ms irregular. El raspador pierde longitud al reavivarse as. (Fig. 138). Utilizacin de los raspadores Para PFEIFFER su funcin era mltiple. Consider que su utilidad bsica era el cortar. Cortar quiz cintas de cuero a partir de pieles, aunque tambin trabajaran sobre madera o hueso. Tambin supuso que el instrumento se empleaba casi siempre dotado de un mango de madera o hueso en que se incrustaba y fijaba por medio de resinas vegetales. No obstante SEMENOV niega estos criterios apoyndose en las marcas que el uso deja en los tiles y sobre todo fundndose en el estudio de las series de raspadores de Timonowska. Estas marcas de uso aparecen sobre todo en el mismo borde cortante y se extienden sobre su cara, dorsal. Nunca se logran demostrar en la cara ventral. La direccin de las estras, que aparecen paralelas en los citados bordes cortantes de los frentes, permite aseverar que el til se mova frontalmente, con la cara ventral hacia adelante y hacia el operario. Ya antes y por esto mismo, HERIG pens que se utilizaron frontalmente como autnticas gubias, para acanalar madera o hueso. SEMENOV insiste en que se empleaban para suavizar pieles despus de su previo desollado. La piel tenida en la mano era raspada por el til en direccin hacia el trabajador. No cree que se utilizaron con enmangue salvo los ejemplares muy pequeos. El hecho de que la mayora muestren mayor desgaste en su hemifrente derecho indicara que eran tenidos con la mano diestra. Esto sucede prcticamente en un 80 % de casos. Los surcos que aparecen en el dorso muestran mayor anchura en la vertiente ventral que en la dorsal, lo que apoya la idea de su trabajo en direccin ventral. Estos surcos parece que se produjeron por la presencia de partculas minerales (arena, slice) que ensuciaban las pieles o eran utilizadas como abrasivos. (Fig.139). Los raspadores se hacen raros en las culturas primitivas nicamente despus de aparecer el uso generalizado de los metales. Los pueblos primitivos actuales los siguen empleando, aunque con mayor frecuencia se sirven de conchas marinas para curtir sus pieles. En el Neoltico aparecen enmangues para raspadores preparados para utilizarse con ambas manos, en que la pieza de slex aparece incrustada en la parte media de un bastn corto de madera o de hueso, recto o en forma de "uve" aplanada, semejante a los que hoy se siguen conociendo en tribus primitivas. TIPOLOGIA DE LAPLACE - 1964 (Continuacin) A partir de este punto, las diversas tipologas se alejan sensiblemente y necesariamente deberemos separarnos en su anlisis. Comenzaremos por dar fin a la TIPOLOGIA ANALITICA DE LAPLACE. Luego seguiremos con la LISTA-TIPO de SONNEVILLE-BORDES y por fin pasaremos revista a algunas otras. Por ltimo haremos una recogida de tipos aislados, clsicos y modernos. Los siguientes cinco grupos constituyen para LAPLACE una "familia tipolgica" en que domina el retoque abrupto, bajo el aspecto de truncaduras o de bordes abatidos. Grupo de las truncaduras Sobre lmina o lasca, presentan en una de sus extremidades, una truncadura abrupta (rara vez simple o sobreelevada). T 1: Truncadura marginal.- Truncadura preparada por retoque abrupto marginal de la extremidad distal de una lasca o lmina. T 2: Truncadura normal.- Truncadura preparada por un retoque abrupto profundo, o rara vez simple o
Fig. 138. Avivado de los raspadores 1 y 2: por eliminacin de tableta de avivado. 2: por nuevo retoque del frente.
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Fig. 139. Utilizacin de los raspadores a) como cuchillo: b) como gubia: c) como buril (segn PFEIFFER); d) segn SEMENOV, indica su prensin y direccin de uso; e), f), g) su posicin y direccin de uso vistos en su cara ventral, perfil y cara dorsal; h) marcas de uso (figuras esquematizadas y modificadas).
sobreelevado, que lesiona netamente una de las extremidades de una lasca o lmina, en direccin normal al eje de la pieza. T 3: Truncadura oblicua. -Lo mismo, pero que forma con el eje de la pieza un ngulo superior a 45. Notemos que este ngulo diferencia las puntas de las truncaduras. Ser truncadura si el ngulo excede de 45. Punta, si es menor. Una pieza doblemente truncada se puede clasificar entre las truncaduras o entre los geomtricos. Por convencin, si cada uno de los bordes reservados, o el menor si son desiguales, no excede del doble de su anchura, se considerar geomtrico. Si excede, como truncadura doble. (Fig.140). Grupos de los picos o "becs" Es necesario separar en castellano el concepto de "bec", en el sentido que aqu aplicamos, de los
llamados picos Asturienses, Campiienses, etc., o "pics". Por ello conservamos la voz "bec" que distinguimos de "pico". Los "becs" estn formados por la suma de un retoque abrupto y una escotadura, o de dos escotaduras opuestas que convergen despejando un apuntamiento. B 1: Bec desviado.- Es una punta despejada por un retoque abrupto y una muesca o escotadura. La truncadura es oblicua y la muesca se puede sustituir por un retoque simple, abrupto o sobreelevado. B 2: Bec recto.- Se diferencia del anterior en que surge en la direccin del eje de la pieza y no oblicuo a l. (Fig. 141).
112 Grupo de las puntas con dorso Se caracterizan por poseer una extremidad aguda, preparada necesariamente por un retoque lateral abrupto, a veces por mediacin de una previa talla por tcnica de microburil. No ser punta con dorso si el retoque no es abrupto (por ejemplo, si es simple o plano) hasta la misma extremidad de la punta, aunque lo sea en parte de su borde. PD 1: Punta con dorso marginal.- Punta sobre lmina o lasca, preparada con retoque abrupto marginal. PD 2: Punta con dorso parcial.- El borde con retoque abrupto forma un ngulo inferior a 45 con el eje del til y no est totalmente retocado, respetando la base (*). PD 3: Punta con muesca.- El retoque abrupto forma una muesca lateral que es la que crea la punta del til. Se trata, pues, de un dorso cncavo. PD 4: Punta con dorso total.- Como PD 2, pero con retoque abrupto a todo lo largo del borde. PD 5: Punta con dorso y muesca adyacente.El lado retocado en dorso, hace en la base una muesca o respaldamiento cncavo, abrupto tambin.
(*) Actualmente el lmite entre las puntas y las truncaduras se ha reducido a 35 en la Tipologa analtica, pues es aqu donde aparece una ruptura estadstica significativa.
PD 6: Punta con dorso y muesca opuesta (naturalmente que al dorso).-Es como la anterior pero la muesca asienta en el borde opuesto al dorso abatido. PD 7: Punta con dorso y pedculo. -Es una punta con dorso y muesca adyacente, como PD 5, que adems muestra otra muesca en el borde opuesto y simtrica a la primera. (Fig. 142). Grupo de las lminas con dorso Se caracterizan por el retoque abrupto lateral que reserva la extremidad distal y la proximal. Estas extremidades pueden ser agudas, en forma de punta, pero a condicin de que "esta punta no est fabricada por el retoque abrupto del dorso" aunque pueda serlo por un ligero retoque simple o marginal, o por un apuntamiento natural de talla. LD 1: Lminas con dorso marginal.- El dorso est producido por retoque abrupto marginal. LD 2: Lmina con dorso.- El retoque es abrupto profundo. LD 3: Lmina con muesca.- La muesca suele ser de ordinario proximal. LD 4: Lmina con dorso y muesca adyacente. LD 5: Lmina con dorso y muesca opuesta. LD 6: Lmina con pedculo o muesca doble simtrica. (Fig. 143).
Fig.
142.
Puntas
con
113 Grupo de los dorsos y truncaduras o protogeomtricos Generalmente estn construidos sobre lminas, pero no siempre, y se caracterizan por la asociacin de un dorso con una truncadura abrupta, simple o doble, o a veces con una muesca. Una pieza truncada en sus dos extremidades puede llevar a confusin con un geomtrico (rectngulo o trapecio). Por convencin ser geomtrico cuando la longitud del ms corto de los bordes no retocados no exceda del doble de la anchura mxima de la pieza. Si excede se considerar como truncadura doble. DT 1: Lmina con dorso y truncadura normal.La truncadura forma con el dorso un ngulo de unos 90. DT 2: Lmina con dorso y truncadura normal doble. -Las dos truncaduras forman un ngulo recto con el dorso. DT 3: Lmina con dorso y truncadura oblicua con ngulo agudo.- Insistimos en que este ngulo debe ser superior a 45 pues en caso contrario se tratara de una punta. DT 4: Lmina con dorso y truncadura oblicua en ngulo obtuso. -La truncadura forma con el dorso un ngulo superior a los 90. DT 5: Lmina con dorso y truncadura doble irregular.- Adems del dorso abrupto muestra una truncadura recta, u oblicua con ngulo agudo, remplazada a veces por una punta con dorso parcial o una punta-escotadura (punta-muesca) en una de sus extremidades, y por una truncadura oblicua, remplazada a veces por una punta-muesca o una punta con dorso parcial en la otra. DT 6: Lmina con dorso y pice triedro con base reservada o truncada.- Se caracteriza por la aplicacin de la tcnica de microburil a la truncadura de una extremidad. Se trata de la "laminilla con pice o punzante-triedro" de GOBERT. DT 7: Punta con dorso con base truncada normalmente. -Es una verdadera punta (es decir que el dorso se contina abrupto hasta la extremidad apuntada), que muestra una truncadura normal de su base. DT 8: Punta con dorso con base truncada oblicuamente.- Como la anterior, de la que se diferencia por el ngulo de la truncadura basal, generalmente agudo y que a veces est remplazada por una muesca o una punta con dorso parcial. (Fig. 144). Grupo de los geomtricos Son tiles generalmente construidos sobre lminas o lascas finas, y obtenidos a partir de truncaduras, de puntas con dorso parcial, de puntas con muesca, o de varias truncaduras y dorsos. Son los llamados microlitos geomtricos, preparados muchas veces, pero no siempre, por tcnica de microburil.
114 GM 1: Segmento de crculo.- Preparado por un retoque abrupto convexo que encuentra al borde reservado segn dos ngulos agudos. Hace notar la existencia de una forma lmite del segmento de crculo, con dorso subrectilneo y borde reservado ligeramente convexo, que denomina " parasegmento". GM 2: Segmento trapezoidal.- Un retoque lateral abrupto, generalmente rectilneo, total o parcial, y una truncadura oblicua (a veces una punta con dorso parcial o una punta-muesca) en cada una de sus extremidades, que cortan al borde reservado en ngulos agudos. GM 3: Tringulo escaleno.- Dos truncaduras contiguas que cortan al borde reservado segn dos ngulos agudos desiguales forman este til. GM 4: Tringulo issceles.- Se diferencia del anterior en que los ngulos de encuentro del borde reservado y las truncaduras son iguales entre s. GM 5: Trapecio escaleno.- Dos truncaduras oblicuas que encuentran al borde reservado ms largo segn dos ngulos agudos desiguales. GM 6 Trapecio issceles.- Como el anterior pero con formacin de ngulos iguales. GM 7: Trapecio rectngulo.- En este caso, una de las dos truncaduras es oblicua, mientras la otra corta al borde reservado formando ngulo recto. GM 8: Romboide.- Dos truncaduras oblicuas, paralelas o subparalelas, pero a condicin de que la longitud de los bordes reservados (que pueden llevar a veces retoque abrupto) no excedan al doble de la anchura de la pieza. En este grupo as como en el GM4 y 6 aparecen las llamadas "flechas con corte transversal" o mejor an "armaduras para flechas con corte transversal". (Fig. 145). Grupo de las piezas foliceas El caracterstico retoque confiere a estas piezas su especial aplanamiento. Notemos que SEMENOV indica que precisamente el objeto de este retoque es el obtener piezas muy planas y no curvadas. LAPLACE opina que son formas derivadas de otras preexistentes, como los bifaces, las piezas con muesca o pedunculadas, geomtricos, puntas, etc., por sustitucin del retoque, simple o abrupto, por el plano. Con sus denominaciones y su orden convencional, intenta el autor reflejar en lo posible, segn explcitamente declara, el fenmeno complejo de evolucin de las fomas que ha denominado "processus de Solutranisation". F 1: Truncadura folicea con cara plana.- Es una truncadura preparada por retoque plano invasor de una de las extremidades de una lasca o lmina, que forma ngulo superior a 45 con el eje del til. F 2: Punta folicea con cara plana, desviada.Punta desviada sobre lmina (rara vez sobre lasca) preparada por retoque lateral plano, invasor, y a veces incluso cubriente, generalmente unilateral, que forma con el eje de la pieza ngulo inferior a 45. F 3 : Punta folicea con cara plana, recta. -La preparacin del retoque, semejante al de la anterior, suele ser generalmente bilateral, y la punta se halla sobre el eje del til.
115 F 4 Ojiva folicea con cara plana.- Se caracteriza por la forma ojival conseguida en la punta. F 5: Pieza folicea bifacial.- Es pieza sobre lasca o lmina, ovalar o romboidal, obtusa o aguda, ms o menos elanzada, preparada con retoques planos bifaciales y generalmente cubrientes. F 6: Pieza folicea con base truncada.- Se caracteriza por la truncadura basal realizada por retoque simple o plano, que a veces forma uno o dos alerones. F 7: Pieza folicea pedunculada.- Muestra un pednculo y generalmente alerones preparados por retoque plano simple. F 8: Pieza folicea con muesca.- Esta aparece formada por un retoque plano o simple. F 9: Geomtrico foliceo.- Se trata de piezas segmentiformes, triangulares, trapezoidales, etc., preparadas por retoques planos generalmente bifaciales. A veces muestran un borde reservado. F 10: Raedera folicea.- Es una raedera construida por medio de retoque plano, rara vez cubriente. A veces bifacial. (Fig. 146). Los cinco ltimos grupos, es decir, los de las puntas, lminas retocadas o raederas largas, raederas, lascas con retoque abrupto, y los denticulados, presentan cierto parentesco en el sentido de ser una familia de formas relativamente elementales y arcaicas a la que denomina "substratum".Este carcter de "substratum"es relativo. As, en el Leptoltico comporta los cinco grupos antes citados junto "a formas diversas, vestigiales" como bifaces, polidricos, esferoides, " choppers ", " chopping-tools ", etc., mientras en el Musteriense las puntas y raederas adquieren importancia primordial, y el "substratum" se reduce a los abruptos, denticulados, bifaces y polidricos, formas que derivan del Paleoltico Inferior. Considera que el incremento de valor del "substratum" a nivel del Leptoltico implica un proceso evolutivo regresivo, que denomina "inflacin del sustrato". El llamado proceso de "denticulacin"en que aumentan los denticulados y los abruptos (que rene con el nombre de "infrasubstratum")es tambin un fenmeno regresivo de importancia. Grupo de las puntas P 1: Punta con retoque marginal.- Es pieza preparada por retoque marginal simple, continuo, parcial o total, generalmente bilateral. P 2: Punta recta.- Preparada por medio de retoque simple, profundo. P 3: Punta desviada.- Es como la anterior pero su punta no corresponde al eje de la pieza. Es asimtrica. P 4: Punta con hombrera o respaldada.- Presenta una o dos formaciones salientes en charretera. P 5: Punta carenoide.- Es sobre lmina o lasca espesa. Puede ser recta, desviada o con hombrera. Forma una especie de carena invertida preparada por retoque sobreelevado continuo. (Fig. 147).
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Grupo de las lminas retocadas o lminas-raederas comprende dos tipos planos y uno carenoide. Son lminas con retoques no abruptos, en sus bardes laterales. Generalmente simples, a veces sobreelevados. L 1: Lmina-raedera con retoque marginal.- Es una vulgar lmina con este tipo de retoque, uni o bilateral, continuo, parcial o total. L 2: Lmina-raedera.- Muestra retoques del tipo simple, profundo. L 3: Lmina-raedera carenoide.- Es una gruesa lmina retocada con retoque sobreelevado. (Fig. 148). Grupo de las raederas R 1: Raedera con retoque marginal. -Lasca fina retocada con este tipo de retoque simple, ms o menos extenso, continuo, total o parcial, uni o bilateral. R 2: Raedera lateral.- Como la anterior, pero con retoque lateral simple, profundo. R 3: Raedera transversal.- Con el retoque simple profundo opuesto al taln, y formando con el eje del til un ngulo superior a 45. R 4: Raedera latero-transversal.- Mixta de las dos anteriores.
R 5: Raedera carenoide.- Raedera lateral, transversal o laterotransversal, sobre lasca espesa (al revs de las anteriores) que Se eleva formando Carena invertida, y trabajada con retoque sobreelevado continuo. (Fig. 149). Grupo de los abruptos, o lascas con retoque abrupto A 1: Preparados sobre lasca fina.- Por medio de retoques marginales, parciales o totales. A 2: Abrupto espeso.- Semejante, pero sobre lascas espesas y con retoque abrupto profundo. (Fig. 150). Grupo de los denticulados D 1: Escotadura.- Es una pieza con retoque curvo, cncavo, de tipo simple. D 2: Raedera denticulada.- Sobre lmina o lasca, con retoques simples que forman festones o denticulaciones. D 3: Punta denticulada.- Los retoques laterales simples convergen formando punta con ngulo inferior a 45.
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D 4: Raspador denticulado.- Su frente muestra indentaciones mltiples. D 5: Escotadura carenoide. Como D1, pero sobre lminas o lascas gruesas, con retoque sobreelevado parcial. D: 6 Raedera denticulada carenoide. -Como D 2, pero con retoque sobreelevado y sobre lasca espesa. D 7: Punta denticulada carenoide. -Como D 3, pero espesa.
D: 8 Raspador denticulado carenoide.- Como D 4, pero sobre raspador carenado. (Fig. 151). Grupo de diversos Rene todas las formas no clasificables en los catorce grupos tipolgicos citados. Son sobre todo las piezas astilladas, los bifaces y los poliedros ya citados o que se citarn ms tarde a lo largo de esta obra. LISTA-TIPO DE SONNEVILLE-BORDES Y PERROT Terminada la lista propuesta por LAPLACE pasaremos a concluir el estudio de la de SONNEVILLE-BORDES y PERROT. Una vez definidos los buriles y los raspadores seguiremos en orden el resto de su clasificacin, conservando los nmeros-gua de la Lista. N. 20: Perforador-lmina truncada. -Util mixto. N. 21: Perforador-raspador. -Id. N. 22: Perforador-buril. -Id. N. 23: Perforador.- Es una lasca o lmina que muestra una punta recta, desviada o incurvada, netamente despejada por retoques bilaterales, a veces alternos (Fot. 103). Es de ngulo cerrado (Fig. 152).
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N. 24: Perforador atpico o "bec".Lasca o lmina que muestra un saliente bastante espeso o ancho, despejado por retoques bilaterales, o bien un ngulo abierto. N. 25: Perforadores o "becs"mltiples.- Asocian varios perforadores. Entre ellos distingue SONNEVILLE-BORDES el que titula "en estrella" generalmente sobre lmina o lasca fina que posee varios apuntamientos separados por muescas profundas. (Fig.153).
N. 26: Microperforador.- Est elaborado sobre laminillas o pequeas lasquitas. (Fig. 154).
Fig. 153. Perforadores atpicos o "becs" (a) y perforador "en estrella" (b). Fig. 152. Perforador
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N. 45: Cuchillo con dorso tipo Abri-Audi.- Es una lasca o ancha lmina, con dorso curvo, abatido por retoques abruptos ms o menos cortos. (Fig. 155).
distales estn marcados por astillados o descamaciones que a veces forman una pequea escotadura. De ello deduce que pudieron utilizarse enmangadas o con un revestimiento "que cubriese la lmina oblicuamente, despejando la punta y los dos tercios del corte vivo".
Fig. 156. Puntas de Chatelperron. A y B, de BREUIL (tpicas). C, de SONNEVILLE (atpica).
N. 46: Cuchillo o punta de Chatelperron.- Sobre lmina, a veces ancha, presenta una punta aguda desviada, con dorso curvo por retoques abruptos. (Fot. 95). (Fig. 156). La Punta de Chatelperron fue definida en 1906 por BREUIL como "una lmina retocada en forma de arco de crculo sobre uno de sus bordes". Ms tarde precisa ms su descripcin como "lminas de las que un corte, lo ms a menudo el derecho, ha sido reabatido, ("emouss"), por vigorosos retoques que se acercan a la vertical, mostrando con frecuencia el otro borde, virgen, marcas de uso. Ambos bordes, de los que el retocado es fuertemente curvado, forman juntos una punta ms o menos aguda. El instrumento se presenta, lo mismo que la punta del Abri Audi, como un cuchillo con dorso. Puede ocurrir que el retoque alcance solamente a la parte cercana al vrtice, siendo parcial" (traduccin algo libre). El mismo BREUIL insiste que en pocas recientes del Paleoltico Superior, reaparecen formas similares, as como en el Aziliense. Estas han sido asimiladas a otras diversas en el tipo "punta Aziliense" que despus crea SONNEVILLE-BORDES. Para HEINZELIN se parece a la del Abri Audi, de la que se separa por su carcter ms laminar y su menor anchura. PRADEL, seala la existencia de formas no apuntadas, o al menos con punta roma. LEROIGOURHAN, en su estudio de las halladas en Arcy-surCure, seala que su taln suele ser delgado, a veces por adelgazamiento por retoque, y su costado a veces es anguloso o en "lengua de carpa". Seala un cambio neto a nivel del tercio distal del dorso, tanto porque hasta aqu haya sido conservado bruto, o porque los retoques se hacen ms concentrados y amplios a partir de esta zona. En el corte vivo las cosas ocurren de otra forma: en el tercio proximal aparecen pocas marcas o ninguna, mientras los dos tercios
N. 47: Punta de Chatelperron atpica.- Cuando el retoque del dorso no es absolutamente continuo, o si el dorso es delgado o si la punta no est desviada. N. 48: Punta de la Gravette.- Es punta generalmente muy aguda, sobre lmina estrecha y elanzada, con dorso rectilneo o muy ligeramente curvo, abatido por retoques muy abruptos, que a menudo son bipolares, y a veces con retoque complementario directo o inverso del otro borde, en la base o en la punta. En ocasiones el dorso puede hacer un ngulo diedro muy abierto, o es algo giboso. (Fot. 95 y 96). (Fig. 157).
120 La punta de La Gravette fue descrita por el Abate BREUIL hacia 1906, como "una lmina cuyos dos bordes son semiparalelos, y de los que uno aparece retocado ("rabattu") por retoque vivaz y abrupto, formando un dorso espeso; los retoques estn realizados lo ms frecuentemente por presin desde las dos caras; la punta es muy aguda". Hay formas no apuntadas, romas, que seran laminillas largas con dorso. LACORRE describe piezas con retoque bifaz o directo, y las describe bien, haciendo mencin de que si el dorso es bifaz suele mostrar una convexidad bastante neta al tacto, mientras que en los dorsos monopolares, se perciben al tacto "una serie de pequeas cpulas con salientes agudos". Tambin insiste que en todos los casos la parte apical siempre comporta retoques bifaciales, y en que la mayora de los dorsos aparecen localizados en el borde derecho. N. 49: Punta de la Gravette atpica.- Si el retoque del dorso no es total, o si la lmina es muy ancha, o el dorso es muy delgado. N. 50: Punta de Vachons.- Es una variante de la Gravette que lleva retoques planos sobre la cara ventral en ambas extremidades. Para HEINZELIN es una variante muy cuidada de la Gravette, que puede Ilevar dos tipos de retoques diferentes: por un lado, retoques planos en su cara ventral que adelgazan la punta, el vrtice y la base; por otro lado, retoques finos y cortos sobre el reverso del borde cortante. (Fig.158). N. 51: Microgravettes.- Son sobre laminillas o pequeas lminas. Es una pequea Gravette, menor de 5 centmetros. (Fot. 97). (Fig. 159). N. 52: Punta de Font-Yves.- La primera noticia de estos tiles fue dada por los excavadores de la caverna (BARDON y los BOUYSSONNIE), en 1920, refirindose a ellos en relacin con las puntas de la Gravette e indicando que estn preparados sobre lminas delgadas, muy delicadas, insistiendo en que el retoque de los bordes es "menos brutal, menos abrupto", siendo lo ms frecuente que afecte ambos bordes, y distinguiendo la seccin triangular de las
Fig. 158. Punta de Vachons
Gravettes de las ms o menos en segmento de crculo de las Font-Yves. Tambin recuerda que la extremidad no siempre est apuntada ni truncada. Los retoques inversos son muy raros. GARROD, que cre el tipo, las define como puntas sobre lminas cortas y estrechas y cuya extremidad apuntada, distal, est trabajada en ngulo muy agudo por un retoque abrupto de uno o de los dos bordes, insistiendo en que muchas de ellas poseen un perfil incurvado. Para PRADEL se trata de "puntas con borde abatido por retoques semiabruptos, con retoque en ambos bordes". Insiste en que se trata de tiles delgados y estrechos que presentan una seccin en segmento de crculo, y que la extremidad distal puede ser puntiaguda o embotada. La extremidad proximal sera redondeada. LAPLACE ya haba sealado su dudosa denominacin (1958), indicando que entre ellas hay mltiples laminillas obtusas o agudas con retoque marginal directo que no alcanza la extremidad de la pieza. "Estas formas prximas a la "laminilla Dufour deberan ser denominadas laminillas de Font Yves". Pero no olvidemos que en ellas es rarsimo el retoque inverso. Que los retoques no siempre continan por todo el largo de los bordes, sino que frecuentemente son parciales y siempre cortos, nunca profundos. Que cuando existe punta, o apuntamiento romo, que es el ms frecuente, el retoque en esta zona es ms cuidadoso. Que las llamadas puntas de KREMS (ver despus), suelen ser frecuentemente ms agudas de pice, aunque en el resto se parecen mucho, si bien su retoque parece ms abrupto aunque tambin corto, marginal, y coincide con la Font Yves en su construccin sobre laminillas delicadas, a veces largas, de seccin en segmento de crculo. En la mayora de casos se trata de puntas sobre lminas delgadas, con retoques cortos en ambos bordes, semiabruptos. HEINZELIN las denomina "puntas de Krems", insistiendo en su simetra y el retoque que a veces suele ser alterno. Ya vimos que para LAPLACE existen diferencias aunque poco fundadamentales. (Fot. 101). (Fig. 160). El retoque semiabrupto parece la principal caracterstica de estas puntas, as como su finura y elongacin. Los caracteres de la zona proximal aparecen poco definidos por los diversos autores.
121 chette" es una pieza folicea, a menudo sublosngica, alargada y delgada, cuya extremidad distal forma lo ms frecuentemente una punta aguda. El retoque es corto, semiabrupto o abrupto delgado (marginal en terminologa analtica), a veces alterno o inverso, e interesa sobre todo a ambas extremidades. Su longitud media se sita entre 0,04 y 0,06 m. Las incluimos entre las citadas por SONNEVILLE-Bordes pues no parecen existir diferencias fundamentales entre ellas. N. 55: Puntas con pednculo.- Existen dos subtipos importantes: A Tipo La Font-Robert, Perigordiense, de largo pedculo axial, netamente despejado por retoques abruptos o semiabruptos, con cabeza sublosngica, triangular o redondeada, mostrando a veces retoques invasores de aspecto Solutrense que pueden llegar a ser bifaciales, e interesan principalmente a la extremidad distal. El pednculo es a veces largo y muy despejado. Otras veces corto y grueso. Los retoques de despejado dejan subsistir partes intactas entre los bordes, o los destruyen totalmente hasta formar una a modo de cresta mediana. Los retoques pueden ser a veces alternos. El limbo vara de forma y dimensiones, a veces sin retoque alguno, pero ms frecuentemente retocado en la punta en variable extensin, bien por medio de retoques laterales discretos, o bien por retoques extensos, planos, de aspecto Solutrense, que a veces suben invadiendo totalmente la cara dorsal del limbo o la ventral. (Fot. 95). No terminan siempre en punta, sino que las hay romas o de limbo redondeado. En alguna ocasin, sin duda excepcional, la punta es natural y no retocada. (Fig. 163). B: Tipo Teyjat, Magdaleniense, con pedculo axial relativamente corto, despejado por retoques abruptos, a menudo alternos, con cabeza triangular alargada cuyos lados no llevan generalmente retoques sino en la punta. Son de aparicin paralela a las puntas de Laugerie-Basse, Font Brunel, Corgnac, y aparecen junto a los "becs-de-perroquet" en el Magdaleniense VI Final. (Fig. 164). N. 56: Punta con muesca Perigordiense, llamada atpica. -Tiene muesca lateral, formada por retoques abruptos, y a veces en su cara superior planos y cubrientes de tipo solutroide. (Fig. 165). N. 57: Pieza con muesca.- Es una lmina con muesca lateral fabricada con retoque abrupto. (Fig. 166). N. 58: Lmina con borde abatido total.- No apuntada, con uno o a veces ambos bordes abatidos, ms o menos abruptos. (Fig. 167). N. 59: Lmina con borde abatido parcial.Semejante a la anterior pero con retoque que no recorre totalmente el borde.
N. 53: Pieza gibosa con borde abatido.- Muestra un borde abrupto en que el retoque forma una limitada convexidad; una gibosidad o saliente que rompe su silueta. (Fig. 161).
N. 54: Flechitas ("flechettes").-Son piezas foliceas sublosngicas con cortos retoques abruptos, generalmente sobre todos los bordes. Se conocen tambin con los nombres de puntas de Bayac, puntas de Laugerie-Basse (si el retoque es alterno), o de Lacorre y tambin como Puntas de Badegoule. (Fig. 162).
Flechitas Bayacienses, de la Gravette. Descritas por DELPORTE analizando 100 de ellas, lo que le permite precisar sus diferencias con la laminilla Dufour, punta de Laugerie, puntas de Font-Yves, etc. La "fle-
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N. 60: Truncadura recta.- Es perpendicular al borde de la pieza. Las truncaduras se distinguen de las "raclettes" por ser en stas su retoque ms abrupto, grueso, menos regular. Ms marcado. (Fot. 90). (Fig. 168). N. 61: Truncadura oblicua. -(Fot. 90). (Fig. 169). N. 62: Truncadura cncava.- (Fot. 94, 2). (Fig. 170). N. 63: Truncadura convexa. -(Fot. 94, 1). (Fig. 171).
N. 64: Piezas bitruncadas. -(Fig. 172). N. 65: Lmina con retoques continuos sobre un borde. -El retoque no debe ser abrupto (si lo fuese se clasificara en el nmero 581, ni escamoso (n. 67). (Fot. 94, 3). N. 66: Pieza de retoques continuos en los dos bordes. -Como la anterior, pero con retoque bilateral. (Fot. 93).
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N. 67: Lmina Auriaciense.- Su retoque es semiabrupto escamoso sobre ambos bordes, con la extremidad distal retocada de modo muy diverso (en punta, en ojiva, etc.), y que frecuentemente termina en raspador y se clasifica entonces en el n. 5. Son lminas largas, robustas y espesas. (Fig. 173). N. 68: Lmina Auriaciense con estrangulacin o escotadura.- Presenta una ancha escotadura, o dos opuestas y simtricas, cncavas, elaboradas sobre lminas como la descrita anteriormente. (Fig. 174). N. 69: Punta con cara plana.- Forma parte del utillaje propio del Solutrense como las siguientes hasta el n. 72. Es una pieza folicea, simtrica o no, con extremidad apuntada u obtusa, con retoques planos, generalmente de tipo Solutrense, que cubren en todo o parte la cara dorsal, sobre todo en la base y punta, o un borde, y en la cara ventral muestran a veces retoques en base y punta. (Fig. 175). (Fot. 110).
N. 70: Hoja de laurel.- Es una punta folicea bifacial, total o casi total, de seccin simtrica, obtenida por retoque en peladura, que puede mostrar iniciacin de pedculo. Este es a veces asimtrico y se conoce entonces como punta de Monthaut. (Fot. 110, 111 y 112). (Fig. 176). N. 71: Hoja de sauce.- Folicea, alargada, de seccin en segmento de crculo, retocada generalmente slo en su cara dorsal. Sus bordes son subparalelos en la mayora de los casos. (Fig. 177).
Fig. 176. Hoja de laurel Fig. 174. Lmina Aurinaciense con estrangulacin
124 N. 72: Punta con muesca tpica.- Muestra una escotadura lateral obtenida por retoque solutrense bifacial o no. (Fig. 178). (Fot. 113). Para ESCALON DE FONTON seran simples restos de ncleo. CREMILLEUX y LIVACHE hacen una descripcin detallada de tales piezas y un estudio de las mismas con los criterios de la tipologa Analtica. Su "modo" de retoque es el "astillado", que es un retoque simultneo (golpe y contragolpe), siendo el eje del choque paralelo al plano de lascado, y obtenido por aplastamiento sobre yunque duro. A partir de los bordes (cortantes o en plataforma) de la lasca, este retoque va a recorrer sobre el plano o eliminar el corte a la manera de los golpes de buril. Tecnolgicamente, est obtenida por percusin y presenta numerosas detenciones o cortes ("charnires"), cuando las percusiones son repetidas. Las ondas de choque sobre el slex son muy perceptibles cuando el percutor es pesado. El retoque astillado puede ser sumario o por un solo golpe, o mltiple. Su orientacin puede ser bitransversal, bilateral, o latero-transversal. Cuando el retoque interesa los planos de la lasca las extirpaciones pueden ser uniaxiales paralelas o uniaxiales opuestas, segn se crucen o se opongan. Las piezas astilladas laterotransversales se describen con la ayuda del criterio de sobreimpresin, siendo entonces las extirpaciones, bi o multiaxiales cruzadas. La amplitud parece depender, adems de la fuerza del golpeo, de la morfologa de la lasca bruta. En efecto, un golpe permite con la misma intensidad de choque producir una profunda extirpacin, ms amplia que la que se puede obtener de una plataforma cuyo plano es perpendicular al sentido de la percusin. Se puede decir, que para una intensidad de choque constante, la extirpacin ser tanto ms grande cuanto el plano de la superficie a tallar sea ms paralelo al eje de percusin (direccin del golpeo). El retoque astillado puede ser marginal o profundo, segn profundice ms o menos en el borde la lasca original, independientemente de su extensin, pero tambin se dir que es corto, invasor o cubriente segn invada ms o menos el plano retocado. Segn su direccin se hablar de retoque astillado directo, inverso o bifacial, que es el ms frecuente. Por su delineacin puede ser continuo, o discontinuo. Por su localizacin, ser distal, proximal o lateral (diestro o siniestro). Por su forma, rectilneo, cncavo, convexo, festoneado, etc. Cuando el retoque astillado forma ngulo diedro se describir cmo se hace para los buriles en la Tipologa Analtica. (Fig. 183).
-Fuerte pieza de seccin N. 73: Pico ("PIC"). triangular o trapezoidal, de punta robusta, a veces embotada por uso, y taln espeso, a veces globuloso. (Fig. 179).
N. 74: Pieza con escotadura.- Lmina o lasca con una escotadura o varias, salvo las de tipo auriaciense sealadas con n. 68. (Fig. 180). N. 75: Pieza denticulada.- Lmina o lasca con denticulacin continua o casi continua pero regular, y los dientes muy iguales en saliente y extensin. (Fot. 108). (Fig. 181). N. 76: Pieza astillada.- Generalmente rectangular o cuadrada, que presenta en sus dos extremos (o ms raro en los cuatro bordes) astillamientos a veces bifaciales debidos a percusin violenta que a menudo despejan un filo cortante. Las esquirlas de astillado son muy marcadas y por lo general invasoras. A veces escalariformes. (Fig. 182).
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Clases de piezas astilladas Proponen tres clases, segn que el retoque interese el plano (piezas con retoque plano), o elimine el borde paralelo al eje de percusin (buriles), o sea la suma de ambos tipos en la pieza. E1 = Pieza astillada con su cara, o caras, trabajadas. E2 = Pieza astillada con borde eliminado o pieza astillada-buril. E3 = Pieza astillada mixta de las anteriores. Estas clases pueden cubrir muchos de los tipos primarios de cualquier Tipologa. Hemos credo oportuno recoger esta aportacin de CREMILLEUX y LIVACHE, an dentro de la Lista Tipo de SONNEVILLE-BORDES, pues sta describe mal y pobremente este tipo de tiles de los que ms adelante extenderemos su conocimiento con otras opiniones y datos, no hacindolo en la lista de LAPLACE de 1964, pues luego los recoger en la nueva Tipologa de 1972 aunque sin tanto detalle. Estos nuevos tipos se aadirn a ella, as como otros recin creados. N. 77: Raedera. -Lasca o lmina que muestra, en un borde o ambos, retoques continuos regulares que determinan un corte recto, convexo o cncavo, sin escotadura o denticulacin voluntarias. (Fig. 184). N. 78: "Raclette"(rasqueta). -Lasca o rara vez fragmento de lmina de forma variable, generalmente delgada, de caras subparalelas, con retoques continuos y muy abruptos, generalmente sobre todos
los bordes, poco marcados, finos y regulares. A veces denticulados. Para CHEYNIER son lascas retocadas en sus bordes, de modo abrupto, parcial o total, generalmente con desaparicin del bulbo, que cuando existe es saliente. El retoque es ordinariamente directo, pero puede ser inverso o alterno. La lnea que forma el retoque no est unida, sino interrumpida por asperezas que la descomponen en "elementos de raclettes" sucesivos, dispuestos a lo largo de su permetro. Cada elemento puede ser recto, convexo o cncavo. Pertenecen, segn el autor, al Protomagdaleniense o Badegouliense de su creacin. (Fot. 106 y 107). (Fig. 185).
126 N. 79: Tringulo.- En el Paleoltico Superior son escalenos, con corte a veces dentado. (Fot. 115, 116, 117). Ms tarde estudiaremos con mayor detalle los tringulos mesolticos. (Fig. 186). N. 84 Laminilla truncada. -(Fig. 190). N. 85: Laminilla con dorso. -(Fig. 191).
N. 80: Rectngulo.- Lminas con dorso, bitruncadas. Con retoque abrupto y un borde sin retocar por lo menos. (Fig. 187).
N. 81 Y 82: Trapecio y rombo.- Muy raros en el Paleoltico Superior. (Fot. 120). (Fig. 188).
Las laminillas con dorso parecen haber sido utilizadas en series, embutidas en ranuras sobre soportes de madera o en varillas (baguettes) de hueso para formar tiles compuestos. Esta podra ser la razn de su aparicin formando agrupaciones que ha sido sealada muchas veces en los niveles de excavacin, cosa que casi nunca ocurre en los yacimientos vascos. Esta opinin aporta MOURE entre otros, y nos parece muy probable sobre todo para las laminillas con dorso marginal o que al menos conservan la arista central y las dos facetas dorsales por lo menos en parte. No as para las que muestran retoque abrupto muy profundo que destruye la citada arista y por lo tanto una faceta dorsal entera. N. 86: Laminilla con dorso, truncada.- (Fig. 192). Es de notar que SONNEVILLE-BORDES no cita la laminilla con dorso y doble truncadura, muy frecuente en culturas Epipaleolticas. Por ello las incluimos en este epgrafe en nuestros trabajos. N. 87: Laminilla con dorso, denticulada.- La denticulacin es opuesta al dorso. (Fot. 102, 2). (Fig. 193).
N. 83: Segmento de crculo. -Un borde curvo con doble apuntamiento. Esta forma microltica es rara en el Paleoltico Superior francs, pero no las de talla grande. (Fig. 189).
Fig. 192. Laminilla con dorso. truncada Fig. 193. Laminilla con dorso, denticulada
N. 88: Laminilla denticulada. -En uno o varios bordes muestra una serie de escotaduras contiguas o casi contiguas, en toda o parte de la longitud de la pieza. (Fot. 102, 1. (Fig. 194). DEFFARGES y SONNEVILLE-BORDES, a propsito de la sierra o laminilla denticulada sin dorso, indican que su presencia les pareci caracterstica del Magdaleniense final. Antiguamente se estudiaban conjunta-
127 denominado a veces "lminas Dufour" que son lminas de retoque semiabrupto, generalmente ventral. Este tipo cree se obtiene siempre que se rae con una lmina sobre una superficie dura y plana. Considera como exclusivamente Auriacienses a las laminillas Dufour pequeas, torcidas, recurvadas, con retoque semiabrupto alterno sobre ambos bordes, mientras que las dems pueden aparecer en cualquier cultura. N. 91: Punta Aziliense.- Puntas pequeas sobre lminas cortas y rechonchas o elongadas, de dorso generalmente curvo, ms rara vez rectilneo, formado por retoque abrupto a veces bilateral, y de base a veces truncada que llega al segmento de crculo. Punta imprecisa y mal definida que estimo encierra tiles diversos. (Fot. 98). (Fig. 197). En otras publicaciones hemos hecho mencin, lo mismo que muchos otros autores (entre nosotros FORTEA, por ejemplo), de la ambigedad de este trmino, ya en principio contestado hasta en su terminologa por otros. As se ha preferido, apelando a la prioridad, volver al nombre de "canif" o cortaplumas de Villepin con que fueron descritas por PEYRONY en 1936, con definicin poco concreta: "laminitas apuntadas de borde abatido total o parcialmente, generalmente curvado (lo que acepta implcitamente la existencia de dorsos rectos), aunque tambin trapezoide o triangular, cuya base podra estar en algn caso adelgazada por una especie de pednculo o muesca". ESCALON DE FONTON opina, a su vez, que la punta Aziliense no tiene ms definicin que el no caber en definicin alguna de la Lista-Tipo (si me vale la expresin que se acerca a su pensamiento), e insiste como nosotros en que muchas son pequeas Chateiperrones, otras se acercan o son verdaderas Gravettes o microgravettes; otras ms, puntas con base truncada, algunas son bipuntas en el sentido de HEINZELIN y hasta de BOHMERS (ambos la definen como biapuntadas y de dorso convexo), y tambin las hay de doble dorso, como las descritas por nosotros en Urtiaga, y hasta de dorso parcial. El parecido de muchas de ellas es grande con las puntas de Cotts, seala ESCALONN. En realidad se tratara de un conjunto heterogneo de puntas con dorso de variada morfologa que brotan en gran cantidad al comenzar el
mente las laminillas denticuladas y las laminillas con dorso denticuladas y as GIROD recoge bajo la denominacin de "lminas denticuladas que simulan sierras" ambos tipos de piezas. Los autores insisten en que se trata de tiles distintos. En Bruniquel se encontraron la mayora de laminillas denticuladas sobre un borde o sobre ambos, que DECHELETE represent en su manual junto a laminillas con dorso denticuladas de otros yacimientos. Los MORTILLET insisten en que la denominacin de sierras es errnea, pues los dientes en lugar de favorecer el serrado lo impiden, y suponen que podran haber servido para alisar y redondear las astillas de hueso destinadas a fabricar agujas. Sea como fuere, las laminillas con denticulaciones regulares laterales, segn los autores, parecen pertenecer al Magdaleniense final. Indican que el trmino de "sierra" les parece adecuado pues se acerca a la definicin que propone TIXIER en su lista para el Epipaleoltico del Magreb, pero los autores reservan este ttulo para los objetos fabricados sobre lmina, excluyendo los realizados sobre laminilla que seguirn denominndose "laminilla denticulada" o laminilla con dorso denticulada. N. 89: Laminilla con escotadura.- Lleva una o varias escotaduras netamente separadas. (Fig. 195). N. 90: Laminilla Dufour.- Laminilla de perfil frecuentemente curvo, con finos retoques marginales, continuos, semiabruptos, en un borde o en ambos y en este caso alternos. (Fot. 100). (Fig. 196). BORDES, estudiando la laminilla Dufour, indica que este ttulo debera reservarse a pequeas laminillas incurvadas sobre un eje, procedentes generalmente de residuos de talla del frente de los raspadores carenados, que llevan un retoque semiabrupto alterno sobre ambos bordes, considerando importante este ltimo detalle, mientras SONNEVILLE-BORDES acepta el que puedan aparecer en un solo borde o en ambos. Dice BORDES que "se clasifican igualmente con esta misma denominacin a laminillas rectas con retoque alterno, o a laminillas torcidas o rectas que no tienen sino uno de sus bordes retocado, sea ventral, sea dorsalmente". Insiste en que las laminillas son a veces de talla grande como en La Chaise, rectilneas y nicamente con retoque ventral. Tambin cita que, al lado de las laminillas, existen lo que han
128 proceso de Azilianizacin en el Magdaleniense Superior Final. BOUTIN, TALLUR y CHOLLET recientemente han realizado un estudio por medio de "anlisis de datos" sobre las puntas azilienses de Rochereil. Los autores ven en la definicin de SONNEVILLE-BORDES la sugerencia de una variabilidad morfolgica. Por ello realizan el citado anlisis eligiendo el material de estudio y los caracteres utilizados para definir tales tiles. Estudian 255 puntas enteras que provienen de los niveles azilienses de Rochereil. Comienzan por medir los tres parmetros de longitud, anchura y espesor mximos, definiendo previamente el eje de la pieza. Evalan la curvatura del dorso uniendo el vrtice y el punto del dorso que corresponde a un sexto de distancia de la base, midiendo la longitud de la flecha del arco que realiza el dorso en dicho segmento. Se recogen los caracteres del retoque principal considerando la posicin del dorso respecto al eje (derecha, izquierda), su extensin, la tcnica dominante (retoque directo, inverso, bifaz, mixto) y el ngulo del retoque (plano, oblicuo, perpendicular, sobreperpendicular o saliente). Igualmente mencionan la presencia o ausencia de retoques accesorios sobre el borde opuesto al dorso y sobre el taln, as como especialmente las preparaciones de la base (ausencia, retoques basales sin truncadura marcada, truncadura perpendicular, aguda, u obtusa, u otra preparacin), a los que aade la posibilidad de base apuntada o ligeramente embotada. Realizan un estudio con histogramas, anlisis ultramtrico, taxinomia y anlisis de correspondencias. De su estudio confirman la existencia de algunos subtipos, ya antes reconocidos y que mereceran ser distinguidos en los recuentos de tiles: segmentos de crculo, puntas de Malaurie y puntas pedunculadas. Grupos de puntas con base preparada: punta con truncadura oblicua, puntas foliceas con retoques basales sobre el borde opuesto al retoque principal, pero este grupo parece separarse con menos nitidez. Frente a este primer conjunto, distinguido principalmente por las caractersticas de la porcin basal, parece que la mayora de las puntas constituye un nico conjunto con variaciones continuas. Este conjunto se extiende entre dos polos: uno constituido por puntas bastante estrechas, alargadas, elanzadas, con curvatura generalmente dbil y el otro polo con piezas cortas y espesas y con tendencia a silueta de trapecio rectngulo. Toda clase de formas intermediarias existen entre estos polos sin que se pueda operar una separacin dentro de una variable continua y de densidad casi homognea. Esta continuidad permite avanzar una hiptesis sobre su utilizacin. Lo esencial parece haber sido obtener, a partir de una lmina, un borde vivo opuesto a otro abatido que se unen formando punta sin que el resto de caractersti-
cas presenten, segn parece, una importancia significativa. En cuanto a la curvatura del dorso parece estar en relacin con la cortedad de la pieza, aspecto este con el que no concuerda mi experiencia. La silueta de estos tiles, y principalmente la desviacin de la punta, aparentemente estn en contra de su utilizacin como puntas de proyeccin, por lo que se cree fueran instrumentos de corte o pequeos cuchillos. Defiende con ello el concepto tipolgico de SONNEVILLE-BORDES, opinando que la estadstica confirma sus intuiciones, pero a mi parecer parte del defecto primero de la seleccin de materiales dentro de un nivel exclusivamente aziliense sin comparar las citadas puntas con otras de factura muy similar como las de Vachons, Gravettes, Microgravettes, y microChatelperrones que no aparecen en estos horizontes, pero s en los yacimientos vascos. Lo mismo diremos de los segmentos de crculo, que estudiados en conjunto con los geomtricos (medialunas y tringulos) podran tambin definirse como variantes de estos tiles. N. 92: Diversos.- Encierran a todo til no clasificable en los anteriores tipos. N. 93: Laminas retocadas apuntadas.- SONNEVILLE-BORDES las describe como apuntadas por retoques continuos, bilaterales, convergentes y en general ms bien abruptos salvo algn ejemplar apuntado solamente por algunos retoques, aunque su punta sea bien acerada. Generalmente muestran retoques continuos bilaterales, aunque tambin excepcionalmente unilaterales, parciales en los dos bordes o parciales en un borde y totales en el otro. La extensin del retoque es variable, pero lo ms a menudo se extiende ampliamente sobre la cara superior sin llegar a ser invasor. En algunos casos el retoque es marginal y estrecho. Suele ser ms abrupto en la proximidad del pice de la lmina y rara vez semiabrupto y escamoso en toda la longitud de la pieza, recordando el aspecto de ciertas lminas auriacienses. (Fig. 198). Han sido aadidas a la lista tipo recientemente, y al ser sta una lista cerrada, se plantea la incorreccin tipolgica de su localizacin despus del grupo de "diversos" aislndolo de todo grupo pariente. N. 94: Lminas retocadas y truncadas.- En los ejemplares que muestran una sola truncadura gene-
129 viene revisado en varios captulos, pese a lo cual intentaremos resumir aqu las principales huellas que el trabajo deja en sus filos. En primer lugar es llamativo que en las puntas que aparecen enteras, prcticamente no se encuentren aplastamientos, estras o desconchados sobre el vrtice. Las fracturas, tan frecuentes en estas puntas, no me parecen sean producidas por impacto al final de su proyeccin sino ms bien por flexin o percusin sobre algunas de sus caras, generalmente la dorsal. Aparte de pequeos desconchados o microlascados que aparecen repartidos irregularmente sobre todo en sus dos tercios distales y que no podemos definir si se trata de marcas de uso o de descamaciones debidas a causas fortuitas, lo ms notable suele ser el embotamiento del borde cortante, que a veces muestra un ligero pulido que invade una o ambas caras, as como rayado muy frecuentemente oblicuo o casi paralelo al borde afilado, que a nuestro juicio se debe a su uso como instrumentos de corte y no de proyeccin. El dorso retocado puede mostrar a veces signos de desgaste sobre las marcas de retoque, que posiblemente se deban al apoyo de la mano o a friccin sobre el enmangue en que posiblemente se embutieron. En cuanto a las lminas retocadas en general, BORDES insiste en que la utilizacin de una lmina de slex no obliga a la formacin de marcas de uso, as como que las huellas debidas a frotamiento por causas naturales son a menudo difciles de distinguir de las marcas producidas por el trabajo voluntario. SONNEVILLE-BORDES y DEFFARGE en su estudio sobre las lminas apuntadas y truncadas del Magdaleniense Superior del Morin muestran que las marcas de uso se traducen, solamente en pocos ejemplares, en forma de pequeos retoques laterales, o extirpaciones sobre la cara ventral, mientras en la mayora aparecen en forma de desgaste de las aristas y pulido ms o menos intenso sobre la cara inferior visible a la lupa binocular entre 25 y 100 aumentos. La distribucin de las marcas de desgaste hace que los autores planteen las siguientes observaciones generales: 1. la ausencia total de desgaste es muy rara. 2. no hay correlacin absoluta entre las muestras de desgaste y la presencia de retoque: el desgaste falta en algunas partes retocadas (borde, punta, truncadura) y aparece en partes no retocadas (taln, extremidad distal, fractura). Los autores indican que admitiendo que las marcas de desgaste aseguren la utilizacin de la pieza, a pesar de la reserva subrayada antes (BORDES), hay que suponer que las lminas usadas sobre las partes no retocadas han servido, quiz de modo accesorio, independientemente de lo que hace suponer su morfologa voluntaria. En el caso de las fracturas relativamente numerosas que muestran las marcas de uso, esta utilizacin es posterior a la fractu-
ralmente se sita en la extremidad proximal. En casi la mitad de casos las truncaduras aparecen claramente estrechadas con relacin a la anchura mxima de la lmina; en otros casos son de la misma anchura o ligeramente inferior. En general son ligeramente cncavas, formando una especie de escotadura cuando son estrechas. Las truncaduras rectilneas son raras, y ms an las inversas, siendo excepcin las bitruncadas. Para SONNEVILLE-BORDES, tanto las lminas truncadas (n. 94) como las lminas apuntadas (n. 93), son caractersticas del Magdaleniense Superior VI y pueden ser consideradas como fsil director del Magdaleniense Final. (Fig. 199). Tambin aadida recientemente a la lista Tipo, con el anterior grupo, puede imputrsele el mismo defecto en el orden de su clasificacin.
N. 85 bis: Hojita con borde marginal.- MOURE ROMANILLO aporta a la lista de SONNEVILLE-BORDES este subtipo, que se corresponde con el LD11 de la Tipologa Analtica, y en que el dorso, aunque abrupto, se reduce a invadir ligeramente el borde de la pieza, mientras en el n. 85, el dorso abrupto reduce grandemente la anchura de la laminilla. Con la misma sigla recoge SMITH a la laminilla con borde abatido y retoque plano (85 a) que estudiaremos en su tipologa para el Solutrense, derivada de la de SONNEVILLEBORDES. Marcas de uso en las lminas retocadas y puntas con dorso El estudio de las marcas de uso en las puntas con dorso del Paleoltico Superior y del Epipaleoltico
130 ra... el desgaste falta en las partes retocadas en aproximadamente la mitad de los casos refirindonos a las partes laterales, aunque menos a menudo en las partes apuntadas o truncadas. Las lminas retocadas Magdalenienses parecen haber sido utilizadas ms frecuentemente por sus puntas y sus truncaduras que por sus bordes. Las truncaduras y las fracturas que muestran marcas de uso, las llevan localizadas principalmente sobre los ngulos laterales y parece que las partes en saliente hayan efectuado el trabajo ms eficaz. Las marcas de uso, en general ligeras y discontinuas, son a veces bastante fuertes, pero su distribucin aparece poco constante". Los autores indican que, contrariamente a las opiniones antiguas, el examen de las marcas de uso aporta pocas indicaciones susceptibles de ayudarnos a resolver el problema de la funcin de estos tiles, "en la medida en que las citadas marcas aparecen situadas de forma desordenada. No obstante, su localizacin relativamente frecuente sobre las partes angulosas, puede sugerir que se han utilizado para raer. La ausencia o escasez de marcas sobre los bordes hace suponer que no han sido utilizados o lo han sido poco; su preparacin con bellos retoques bilaterales queda sin explicacin". En cuanto a las laminillas con dorso, creemos debe hacerse una subdivisin: las de dorso espeso, frecuentemente elaborado por retoque bifacial y que a menudo no conservan la arista central, y las de dorso marginal abrupto, o semimarginal, con retoque generalmente directo. Aquellas probablemente se utilizaron aisladas, sirviendo el dorso de apoyo al dedo ndice, como cuchillos cortos. Su estrechez parece incompatible con un posible enmangue o incrustacin en surcos elaborados sobre vstagos. Las marcas de uso son raras, y aparte de las descamaciones del borde suelen hallarse embotamiento de ste o estriados ms o menos paralelos al eje. En cuanto a las laminillas de dorso marginal creemos se emplearon embutidas en vstagos de madera, y reforzadas por resinas: El retoque servira precisamente para dar ms fortaleza a la pieza, eliminando la zona ms frgil, tal como se aprecia en la Fig. 200. Este criterio de su empleo en conjuntos mltiples es el ms aceptado generalmente. Las marcas de uso son similares a las de las primeramente mencionadas o faltan totalmente. No existen pruebas concluyentes de empleo de resinas (bien pudieron embutirse en vstagos de madera mojada, como hacen los trilleros), como ocurre en algunas puntas con dorso que conservan restos de aglutinantes o adhesivos vegetales. Pero lo que a nuestro criterio parece evidente es que el dorso marginal no ha podido servir de apoyo de prensin o aplicacin de fuerza con el dedo, ni tampoco ha sido el borde til. La nica explicacin razonable nos parece el acortamiento de la vertiente o
Fig. 200. Hiptesis de montaje de laminillas con dorso: 1. Laminillas con dorso embutidas. 2. Laminilla simple. 3. Laminilla con dorso marginal.
flanco de la laminilla para reforzar su accin una vez encastrada. Otras piezas Acabada la LISTA-TIPO, nos detendremos en algunos tiles con cierta personalidad que sta no ha recogido. Puntas del Cottes.- Son intermedias entre las de Chatelperron y las de La Gravette. De borde abatido, ms alargadas y finas que las primeras. Algunas son verdaderas lminas sin punta, pero otras claramente apuntadas. El borde abatido muestra a veces, segn PRADEL, una especie de plataforma cerca de su extremo distal, como para apoyar el dedo. Su retoque abatido es muy frecuentemente abrasivo, es decir bifacial. (Fig. 201).