Daddy.
Daddy, Sylvia Plath (1932-1963) Ya no me quedas, no me calzas ms zapato negro, nunca ms. All dentro viva como un pie durante treintaipico aos, pobre y blanca, sin atreverme a respirar. Pap, he tenido que liquidarte. Estabas muerto antes de que hubiese tenido tiempo Pesado como mrmol, llena de Dios, estatua lgubre una sola pezua parda Grande como un sello de San Francisco. Una sola cabeza sobre el caprichoso Atlntico Donde derrama granos verdes sobre el azul Aguas afuera de la hermosa Nauset. Me acostumbr a rezar para que volvieras. En la lengua alemana, en el pueblo polaco, Rados, nivelados por la aplanadora De las guerras, las guerras, las guerras. Pero el nombre del pueblo no es extrao. Dice mi amigo el polaco. Que hay ms de una docena De modo que no puedo acertar dnde T pusiste la planta, tu raz, Yo nunca pude hablarte Se me pegaba la lengua al paladar. Se trab en una trampa alambrada de pas Ich, ich, yo, yo. Apenas si poda hablar, Crea que todo alemn eras t Y el obsceno lenguaje Una mquina, era una mquina Insultndome como a una juda. Otro judo a Dachau, Auschwitz, Belsen. Como juda empec a hablar Y pienso que muy bien juda puedo ser. Las nieves del Tirol, la cerveza de Viena No son tan puras ni tan autnticas. Con mi linaje gitano y mi extraa suerte Y mi mazo de Tarot, mis cartas de Tarot Muy bien puedo ser algo juda. Siempre te he tenido a ti Con tu Luftwaffe, con tu gluglugl, Y tu recortado bigote Y tu ojo ario, azul celeste. Hombre-panzer. Oh, t...
No Dios, sino una esvstica Tan negra que ningn cielo podra cernirse. Toda mujer adora a un fascista, la bota en la cara, el brutal brutal corazn de una bestia como t. De pie ests en la pizarra, papi, En la fotografa que tengo de ti, Una hendidura en la barbilla En vez de en tu pie. Pero no menos demonio por eso, no, No menos que el hombre de negro. Que puso freno a mi lindo y rojo corazn Tena diez aos cuando te enterraron. A los veinte intent morir Y regres, regres a ti Pens que hasta mis huesos volveran tambin. Pero me sacaron de la talega Y me reconstruyeron con goma. Y entonces supe qu hacer. Hice un modelo de ti. Un hombre de negro con aire de Meinkampf. Amante del tormento y la deformacin Yo dije s, s quiero. As, papito, he terminado al fin. El telfono se arranc de raz, Las voces ya no pueden carcomerme ms. He matado a un hombre, he matado a dos Al vampiro que dijo ser t Y bebi de mi sangre todo un ao, Siete aos si quieres enterarte, Papito, puedes descansar en paz ahora. Hay una estaca en tu negro, burdo corazn, A los aldeanos nunca les gustaste. Estn bailando y zapateando sobre ti, siempre supieron que eras t Papito, papito: escchame bastardo, acabada estoy. Silvia Plath (1932-1963)