100%(1)100% encontró este documento útil (1 voto) 289 vistas112 páginasKung Hans El Principio de Todas Las Cosas Ciencia y Religion
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HANS KUNG
mae TAN
DE TODAS LAS COSAS
CIENCIA Y RELIGIONEl principio de todas las cosas.
Ciencia y religion
Hans King
Traduccién de José Manuel Lozano Gotor
DITO RIAL T R OT TALa edicién de esta obra se ha reatizado con la ayudo de Pro-Helvetia,
Fundacién suiza pero Ia culture
EOLECCION ESTRUCTURASY PROCESOS
Serie Religién
Tituly original: Der Anfang aller Dinge. Naturwissenschaft und Religion
© Editorial Trotta, S.A., 2007
Ferraz, 55. 28008 Madrid
Teléfono: 91 $43 03 1
Fox: 91 543 14 88
E-mail: editorial@[Link]
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© Hons King, 2005
© José Manuel Lozano Gotor, 2007
JSBN, 97B-B4-B 164-89) -1
Depdsito Legal: M. 4.571-2007
Impresin
Fernandez Ciudad $. L.
iSEA LA LUZ!..
A. @2UNATEORIA UNIFICADA DE TODO?,
1. El enigma de la realidad.
. Lo que al mundo mantiene en sus entraiias
. La controversia sobre los fundamentos de la matematica
INDICE
Un doble enigma .....
El nuevo modelo del Universo: Copérnico, Kepler, Galileo
La Iglesia contra la ciencia
El triunfo de la ciencia
Descripcidn fisica del inicio ..
La nueva fisica: el espacio-tiempo relativista de Einstein
Un universo en expansion...
La gran explosién y sus consecuencias
Heisenberg y la teoria cudntica....
La ecuacidn universal: una gran esperanza
&GUT en vez de GOD? Hawking...
La ecuacion universal: una gran decepcién
2Una matematica libre de contradicciones? Gédel ...
No existe una teotia de todo definitiva
Motivo para la autorreflexion critica
La insuficiencia del positivismo
4Rechazo de lo meta-empirico
&S8édlo pseudo-problemas sin sentido?
La confirmacién de todos los enunciados resulta imposible in-
cluso en Ja ciencia de la naturaleza.. 7
Autonomia y limites del cenocimiento cientifico....EL PRINCIPIG DE TODAS LAS COSAS
6. El cardcter precario de la realidad.
El Universo — el ser humano - el yo..
Una realidad multidimensional y pluriestratificada.
La raz6n, pero no sdlo la razén ..
7. Ciencia y teologia: diferentes perspectivas
Ciencia: los cimientos, pero no el todo..
También la teologia necesita de la autocritie:
El conocimiento fisico no puede trascender el mundo de la ex-
periencia a
En vez de un modelo de confrontacién o integracién, un mo-
delo de complementariedad.... ae
EDIOS COMO PRINCIPIO?
1. La pregunta por el principio de los principios...
La singularidad inicial....
«Giro copernicano» en la fllosofi
Las pruebas de Dios, condenadas al fracaso: Kant...
Las pruebas contra la existencia de Dios fracasan asimismo
2, La ciencia, ébloqneada por la critica de la religién?.... ae
Razén y sinrazén de la critica de la celigién: Feuerbach - Mar:
— Freud...
¢La muerte de Dios? Nietzschi
La ciencia debe dejar a Dios a un lado
El atefsmo es comprensible, pero no ineludible.
3. éDe dénde provienen las constantes naturales:
Un universo finito en el tiempo y el espacio.
Impotencia intelectual ante la pregunta por el origen
éDe dénde provienen los principios césmicos de orden?
Oposicién instintiva....
4, Reacciones al ajuste fino césmico.
Especulacién cosmolégica: universos alternativos
Pregunta aclaratoria critica: nuestro universo, éuno de tantos? .
Demostracién cosmolégica: un universo debido a un Disenia-
dor.....
Pregunta aclaratoria critica: éuna prueba fisica de Dios?
Una dudosa motivacién basica
5. éPor qué no existe la nada?..
¢La soluci6n de los enigmas del mundc?..
Cuanto més se sabe, también es mas lo que se ignora.
Aproximacién al mistcrio originario......
Dios como hipétesis
Dios como realidad ..
Un punto de apoyo como el de Arquimedes
ag
b.
INDICE
éCREACION DEL MUNDO O EVOLUCION?....
1. El principio como inicio de un devenir ..
La evolucidn de las especies bioldgicas: Darwin.
El ser humang ha surgido del reino animal .
2. El rechazo teolégico .....
Una situacién embarazosa para los anglicanos.
Un segundo caso Galileo para la iglesia catélica.
El creacionismo protestante.
3. Evolucién: ¢con o sin Dios?
Progreso sin Dios: Comte
Evalucién hacia Dios: Teilhard de Chardin.
Dios en proceso; Whitehead...
4, éCémo pensar a Dios? ...
éUna alternativa a la palabra «Dios»?
Dios: dun ser supramundano?.... .
El espacio-tiempo, envuelto por la eternidad y la inconmensu-
rabilidad divinas.
éEs Dios persona?
5. La Biblia y la creacién
Los mitas creacionales de las grandes religiones
éFalta de informacién? ..
La Carta Magna de la visién judfo-cristiana del mundo.
Un lenguaje de imagenes y metdforas.
Ni armonizacién ni mezcla....
6. Testimonio de fe sobre el origen viltimo
La creacién del tiempo y el espacio a partir de la nad
Qué sentido tiene hoy la fe en Dios creador?
«En la luz inaccesible»....
éVIDA EN EL COSMOS?,
1. Desde cuando existe la vida?
éQué es'la «vidar? ..
¢Estamos solos en el Universo?
Basqueda infructuosa ....
2, éCémo surgid la vida?
Los portadores de la vida.
La materia se auto-organiza
3. ¢Azar o necesidad?
éPrioridad del azar?
Las leyes de la naturaleza dirigen el aza
Dios, dinnecesario?..
Una alternativa existencial
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145EL PRINCIPIO DE LA HUMANIDAD .
EL PRINCIPIQ DE TODAS LAS COSAS
éPor qué es el cosmos propicio a la vida?
La evolucién hacia el ser humane.....
éPrincipio anteépico?..
No es posible una fundamentacién tiltima .
Milagro:
eInterrupcién de leyes de la naturaleza?
Resultados de la critica biblica.......
Indicios para ka fe
¢Cémo concebir la acci6n de Dios:
Una concepcién espiritualizada de Dio:
El Infinito actia en lo finito.
Entre Dios y el mundo no existe rivalidad
La evolucién fisica de} ser humano
La filogenia..ses
El ser humano procede de Africa
Primeras huetlas de la religion ...
La evolucién psiquica det ser humano.
Fl problema cuerpo-alm:
Psique en vez de alma
Libertad condicionada
Dirigido por e] entorno y pre-programado
Cerebro y mente..
éDeterminado por procesos cerebrales de caractet fisico-
quimico?
E] libre arbitrio, ¢una ilusién:
Las ciencias neuroldgicas y la minimizacién de la responsal
lidad y la culpa...
Limites del estudio cientifico del cerebro
Ignorancia en el nivel cerebral decisivo...
Las grandes preguntas de las neurociencias
La quimica y la fisica no explican el yo
Experiencia de Ia libertad
El cosmos mental...
Los inicios de la ética humana.....
Factores biolégico-evolutivos y socio-culturale:
La ética primigenia como base de una ética mundial.
También la ética biblica tiene una historia,
La tinica Luz y Jas maltiples luces ....
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INDICE
EPLLOGO: EL FINAL DE TODAS LAS COSAS ....
Hipotesis fisicas sobre ¢l fin del mundo .,
Visiones apocalfpticas del fin
El sentido de las visiones biblicas
La muerte como ingreso en la Luz..
Notas
Agradecimientos..
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223iSEA LA LUZ!
«iSea la luz!»: asf describe en sus primeras frases la Biblia hebrea el
«principio» de «cielo y tierra». «Desordenada y vacia» se encontraba
la tierra: «Las tinieblas estaban sobre 1a faz del abismo y el espiritu de
Dios se movia sobre la faz de las aguas»!. Antes que cualquier otra cosa,
antes incluso que e! Sol, la Luna y las estrellas, fue creada la luz. En su
oratorio La Creacién, JOSEPH HayDN ha sonorizado este hecho con una
intensidad que no pueden afcanzar las palabras y que mejora incluso
la representacién que de él hizo MicueL ANGEL en la Capilla Sixtina:
con e! sorprendente transito fortissimo del oscuro mi menor al triunfal
y resplandeciente do mayor que realiza toda la orquesta, as palabras
biblicas sobre la luz fueron, por asf decir, musicalmente recreadas.
_ Pero, me preguntaré el cientifico, écree usted de verdad, como mu-
chos fundamentalistas, y no sélo en Estados Unidos, que la Biblia da
respuesta a la pregunta por excelencia de la cosmologia, a saber, la pre-
gunta por el origen de todas las cosas? ¢Acaso defiende usted una fe
biblica asi de ingenua, no ilustrada, en un Dios antropomorfo que ha
creado el mundo en seis «dias»? Claro que no: precisamente porque
deseo tomarme la Biblia en serio, no puedo leerla al pie de la letra.
«Sea la luz!»: tal era también, y con raz6n, el eslogan de la <]-lus-
tracién», que se inicié en Inglaterra («En-lightenment») y Francia («les
Lumiéres») con la pretensién de ayudar al ser humano mediante la ra-
z6n a «salir de la minorfa de edad en la que, por propia culpa, se encon-
traba» (I. Kant?). Ilustrados eran todos los Ilamados «amigos de la luz»,
gente piadosa que también en la Iglesia abogé desde muy pronto por la
libertad de investigacién, asf como por un anuncio del Evangelio que
estuviera a la altura de la raz6n y de los tiempos, sin coacciones ni tutela
13Fl PRINCIPIO DE TODAS LAS COSAS
espiritual. ¥ todos ellos tenfan de su parte a aquella ciencia poscoper-
nicana que, en Gltimo término, salié victoriosa del proceso de la iglesia
romana contra GAULEO GALILEI. Asf pues, ino se puede hacer como si
no hubieran existido CopéRNico, GALILEO, NEWTON y DaRwIn!
Pero ahora soy yo quien le pregunta al cientifico: ¢no nos ha condu-
cido a veces la raz6n ilustrada también al error? Con todos sus progresos
triunfales, ¢éno ha ideado también, y en medida creciente, asesinas ma-
quinarias de guerra? {No ha destruido de multiples maneras los funda-
mentos naturales de la vida, hasta el punto de que hoy muchas personas
temen por el futuro del planeta? En efecto, como ha sido analizado con
agudeza por Max HoORKHEIMER y THEODOR W. ADORNC®, la racionali-
dad cientifico-técnica puede transformarse en irracionalidad. ¢No seria
quiza necesaria también una visién distinta de la que ofrece la ciencia?
«iSea la luz!»: esto lo podria haber dicho asimismo ALBERT EINSTEIN
cuando fijé la velacidad de la luz como la gran constante sobre la que
basar la «relativizacién» de la gravedad, el espacio y el tiempo. Invo-
cando a «herejes» como DEMOCRITO, FRANCISCO DE Asis y, sobre todo,
SPINOZA, EINSTEIN propugné una «piedad cosmica» exenta de dogmas,
«que no conoce ningtin dios pensado a imagen del ser humano»‘, En
su opinién, dicha piedad césmica es «el m4s fuerte y noble resorte de
la investigaci6n cientffica»’. «iQué profunda fe en el cardcter racional
de la estructura del mundo, qué anhelo de captar ya fuera un tenue
reflejo de la razén que se revela en el mundo, debia de latir en Kepler y
Newton para que, en un trabajo solitario de afios, lograran desentrafiar
el funcionamiento de la mec4nica celeste!... Slo quien se ha propuesto
para su vida metas andlogas puede hacerse una idea viva de qué es lo
que alienta a estas personas, qué es lo que les da fuerza para mantenerse
fieles a su objetivo a pesar de innumerables fracasos. Es la religiosidad
césmica la que otorga semejantes energias»‘. Lo sé: no todos los cienti-
ficos cultivan tal religiosidad. Y en este libro, eso puedo asegurarlo, no
se va a imponer ni esa ni ninguna otra religiosidad. Pero también los
cientificos, a poco que estén dispuestos a mirar mas all4 de su limitado
campo de visién, pueden sentirse al menos interpelados por las pregun-
tas de ta religion.
«iSea la luz!»; también el presente libro quiere, con toda modestia,
comunicar luz, difundir esa luz que Jos grandioses resultados sobre todo
de la fisica y la biologia arrojan sobre el principio del mundo, la vida y
el ser humano; luz como la que, de un modo totalmente distinto, sigue
irradiando el testimonio de la Biblia, siempre y cuando sea entendido
de forma acorde con los tiempos; luz como la que, desde la humilde
confianza en sf mismas, hoy pueden transmitir a los seres humanos una
14
(SEA LA LUZ!
filosofia y una teologia ilustradas. De cara a tal transmisién, la integri-
dad intelectual es mas importante que la conformidad dogmatica, mas
importante que la correctness eclesial o secular {la observancia de lo
eclesial o secularmente correcto}.
No obstante, se trata de una empresa dificil. Pues, en las ultimas
décadas, la investigacién en los campos de la cosmologia, la biologia y
la antropologia cientificas ha avanzado de forma tan vertiginosa y se ha
dilatado tanto que resulta dificil, sobre todo para el «lego», lograr una
visidn de conjunto. Con frecuencia, eso les ocurre incluso a los cientifi-
cos. En cualquier caso, uno de los grandes cerebros de la ffsica formuld
ya pronto el dilema de una visién universal y vio «la unica salida»: «que
algunos de nosotros se arriesguen a contemplar conjuntamente hechos
y teorfas, aun cuando sus conocimientos sean en parte de segunda mano
y se revelen incompletos, lo que les expondré al peligro de hacer ef
tidfculo». Lo anterior lo escribié en un libro titulado éQué es la vida?
el primer hombre que miré la célula viva con los ojos de un fisico, el
fundador de la mecAnica cudntica ondulatoria y premio Nobel de 1933:
Erwin ScHRODINGER. Espero que el lector, benévolo, acepte como mia
su disculpa.
Si se quiere pensar en grandes correlaciones y sin perder de vista el
todo a pesar de la necesaria especializacién, resulta imprescindible un
saber filosdfico-teol 6gico basico. A ello quiere contribuir de forma con-
centrada el presente volumen. No hace falta decir que aqui recurro a
todo lo que he estudiado, ensefiado y publicado en cincuenta afios: gra-
cias a ello puedo escribir ahora deliberadamente un libro de pequefio
formato. No pretendo sdlo incrementar los conocimientos sobre temas
cientificos de moda, sino también —al menos eso espero— ofrecer una
respuesta coherente y convincente a preguntas cientificas fundamen-
tales. Tal respuesta culmina en una seccién sobre los inicios de la ética
humana, lo que muestra que esta obra también tiene su lugar en e] con-
texto del Proyecto de una Etica Mundial.
Redacto esta introduccién a la primera versi6n del manuscrito a co-
mienzos de julio de 2004 durante el IV Parlamento de las Religiones del
Mundo, que se celebra en Barcelona, aprovechando horas que quedan
libres para la preparacién de las sesiones. ¥ lo hago en Montserrat, con
Una vista panordmica def brusco y escarpado miacizo, con sus formas
redondeadas y sus picos, a mi derecha, y de la abadia benedictina a
mi izquierda; entremedias se extiende el vasto paisaje de Catalufa, La
superacién de los antagonismos —a menudo tefiidos de ideologia— en-
tre ciencia y religi6n a través de una nueva apuesta comin, por muy
diferentes que sean sus respectivas perspectivas sobre la evolucidn del
15EL PRINCIPIO DE TODAS LAS COSAS
cosmos y el ser humano: étendré que quedarse en un hermoso suefio
surgido en el transito de la Modernidad a la Trans-modernidad? Al final
del libro doy las gracias a todos aquellos que me han ayudado en esta
exploracién del «principio de todas las cosas»,
Tubinga, julio de 2005
Hans KONG
16
A
¢UNA TEOR{A UNIFICADA DE TODO?
Los fisicos pueden estar orgullosos de los resultados descubiertos, re-
flexionados y confirmados experimentalmente a los que ha conducido su
investigacién. Los demas cientfficos se ven obligados a recurrir sin cesar
a esta ciencia bdsica, que investiga y analiza las particulas elementales y
las fuerzas fundamentales de la realidad material. Por eso, es compren-
sible que algunos fisicos, a la vista de los innegables éxitos triunfales de
la disciplina que cultivan, conffen en que algin dfa se pueda desentrafiar
€] Universo. éCémo? Encontrando una teoria valida para «todo», para
todas las fuerzas de la naturaleza, para todo lo que existe: una férmu-
la universal capaz de desvelar los més profundes enigmas del cosmos,
del Universo; capaz, pues, de explicar desde la fisica la realidad toda.
1. EL ENIGMA DE LA REALIDAD
El cosmos: la palabra griega kosmos tiene una larga historia. Origina-
Tiamente significd «orden»: la mencién mds temprana que se conoce se
debe a Hoero, en el siglo vit a.C., quien la emplea para referirse a
un ejército desplegado de manera ordenada. Luego, adquirié también
el significado de «adorno»: este uso esté documentado por primera vez
en Prrdcoras, en el siglo vi a.C. Por tiltimo, en torno al cambio de era,
comenzé a denotar «armonfa» en referencia al conjunto de la realidad; y,
més tarde, «orden del mundo», «totalidad del mundo», tal y como sigue
entendiéndose en la actualidad. Asi pues, el mundo en cuanto totalidad
Ordenada, «cosmos» como jo contrario de «caos».
El Universo: la palabra «universo» surge en el siglo xvill a partir del
17EL PRINCIPIO DE TODAS LAS COSAS
término latino uziversum, cuyo significado mantiene. Se trata de la sus-
tantivacion del participio uni-versus (formado por unus + vertere, ver-
sus), que quiere decir «vertide en uno», «aglutinado en una unidad». Asf
pues, en sentido estricto, «universo» significa el «todo en cuanto conjunto
de las partes». En este libro, utilizo «cosmos» y «universo» indistintamen-
te € intento indagar en su origen y sentido.
Un doble enigma
Tras el sencillo titulo El principio de todas las cosas, se esconde una doble
pregunta;
© La pregunta central por el principio absoluto: por qué existe el Uni-
verso? ¢Por qué no més bien la nada? Asi pues, la pregunta por el
nudo ser del Universo.
¢ La pregunta marco por tas condiciones iniciales: ¢por qué es el Uni-
verso tal como es? ¢Por qué tiene justo las propiedades que tiene,
determinantes para la vida y la supervivencia humana? Asf pues, la
pregunta por el ser concreto del Universo, tal y como lo conocemos.
Se trata, por tanto, de nada mds y nada menos que del origen y senti-
do del Universo en su conjunto, si, de la realidad en cuanto tal.
Pero équé es el conjunto de la realidad? éSdlo la «naturaleza»? ¢O
también el «espfritu»? (Puede comprender la ciencia también el espiritu?
éDebemas contar con la posibilidad de que no exista s6lo un universe,
sino varios, cada uno configurado tal vez de manera hasta cierto punto
singular? En tal caso, habria que hablar de «multiverso»; sin embargo,
esto no es mds que una mera hipotesis, en cuyo favor no se puede aducir
observacién directa alguna. ¢Y qué es la realidad? Parto de una descrip-
cién elemental y completamente abierta, que incluye «todas las cosas»:
«realidad» es todo Jo que es, la totalidad de lo existente.
En la Edad Media, se preguntaba sobre todo por Ja finalidad: épara
qué existe tal o cual cosa? En la Modernidad, se pregunta sobre todo
por la causa: ¢por qué tal 0 cual cosa es como es? (Como esta hecha,
de qué se compone, qué leyes obedece? Si se quiere saber qué son las
cosas, es necesario conocer como han Ilegado a ser. Si se desea saber
qué es el cosmos, no queda mas remedio que averiguar cémo ha surgi-
do. iEs impresionante lo que, ya a comienzos de la Modernidad, pen-
sadores a menudo solitarios, luchando contra todo tipo de oposicién,
concibieron tedricamente y exploraron experimentaimente! Con su es-
fuerzo, conquistaron para la humanidad una nueva imagen del mundo.
Hoy ya no se puede entender la «historia universal» s6lo como histo-
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IWNA TEQRIA UNIFIGADA DE TODOT
rla de la humanidad (con unos doscientos mil afios de duracién), sino que
ha de ser concebida como una verdadera historia del Universo, iniciada
hace trece mil setecientos millones de afios con la gran explosién. Sin em-
bargo, el nuevo modelo astronémico-fisico del Universo —fundamento
cientifico de la imagen moderna del mundo— tardé cerca de cuatrocien-
tos afios en abrirse paso.
EI! nuevo modelo del Universo: Copérnico, Kepler, Galileo
No fue un cientifico secularizado, sino un candnigo catédlico (polaco o
aleman) quien retomé una idea de ARISTARCO DE SAMos (siglo m1 a.C.),
que otros astrénomos posteriores habian refutado con argumentos fisi-
cos, y —apoydndose en sus propias observaciones, célculos y conjeturas
geométrico-cinéticas— propuso el genial bosquejo de un nuevo mode-
lo del Universo, verdaderamente revolucionario: NICOLAS CoPpéRNICO
(1473-1543). Como es sabido, éste, que habfa estudiado principalmente
en Italia, propuso en su obra De revolutionibus orbium coelestium libri
VI [Seis libros sobre las revoluciones de los orbes celestes] un abierto
modelo heliocéntrico de universo en lugar del tradicional y cerrado mo-
delo geocéntrico, que poco a poco se habia ido revelando como inade-
cuado sobre todo para calcular a largo plazo la posicién de los planetas'.
El cambio de paradigma por excelencia, primero en la fisica, pero
luego también con repercusiones en toda la imagen del mundo y en la
«meta-fisica» del ser humano. La expresion «cambio copernicano» se
convirtié en marbete para designar diferentes «cambios» revolucionarios
basicos constitutivos de la Modernidad; ejemplo de libro ademas de lo
que significa «cambio de paradigma»: no un mero cambio del «mado de
Pensamiento» que impone su sello en la visién de] mundo de una época,
sino més bien el cambio de «una constelacién global de convicciones,
valores, modos de proceder, etc., compartidos por los miembros de una
comunidad determinada» (Thomas S$. Kuhn’).
El modelo de universo propuesto de forma meramente tedérica por
Copérnico fue confirmado y corregido por JOHANNES Kepler (1571-
1630}, quien, tras estudiar teologia evangélica (protestante) en Tubin-
Ba, enseguida decididé dedicarse a la matematica y la astronomia. Las
Grbitas de los planetas ya no son circulares, sino elipticas; las tres le-
yes de Kepler del movimiento planetario devienen en fundamento de
Una Astronomia nova (1609). El conocimiento empiricamente expe-
timentado y mensurado se establece entonces como Gnica via para la
explicacién de la naturaleza. Pero esto, para el astrénomo KEPLER, de
Pensamiento ecuménico y filoséficamente proclive al holismo, no ex-
19EL PRINGIFIO Dk TODAS LAS COSAS
cluye en modo alguno la fe en el Dios creador, en una divina armonfa
universal de base matemética, manifiesta en todos los entes y relaciones*.
El nuevo modelo del Universo sélo es entendido como sumamen-
te amenazador para la tradicional imagen biblica del mundo cuando ef
matemiético, fisico y fildsofo italiano GALILEO GALILEL (1564-1642)5, sir-
viéndose de un telescopic construido por él mismo segtin un modelo ho-
landés, observa las fases de Venus, las cuatro lunas de Jupiter y los anillos
de Saturno y determina que los ctimulos estelares de la Via Lactea estan
formados por estrellas discretas. Merced a esta irrefutable confirmacién
de] modelo copernicano, segin el cual la Tierra orbita alrededor del Sol,
y con la introduccién del experimento cuantitativo (leyes del péndulo
y de la caida de los cuerpos), GALILEO se convierte en el fundador de la
ciencia moderna.
Con ello, se prepara el camino para el descubrimiento de las le-
yes naturales y la ilimitada indagacién de la naturaleza. Por supuesto,
GALILEO es consciente de la amenaza que sus investigaciones repre-
sentan para la imagen biblica del mundo. Basicamente, él desea tomar
en serio tanto el «libro de la naturaleza», escrito en el lenguaje de la
matematica, como el «libro de la Biblia». En una carta dirigida al bene-
dictino B. CasTELLt®, expone en 1613 sus opiniones sobre la relacién
entre la Biblia y el conocimiento de la naturaleza: en el caso de que
conocimientos cientificos firmemente establecidos contradigan afirma-
ciones biblicas, thay gue reinterpretar la Biblia!
Pero éc6mo reacciona la Iglesia a esta nueva imagen del mundo?
éCémo se posiciona ante este copernicano «cambio de la constelacién
global», ante este «cambio de paradigma»?
La Iglesia contra la ciencia
Es sabido —y resulta significativo— que ya el canénigo CopERNICO pes-
pusiera hasta poco antes de su muerte la publicacién de Ja obra a la que
dedicé su vida... ipor miedo a ser incluido en el {indice y a ser condenado
ala hoguera! ¢Se trata quiza de un miedo tipicamente catélico-romano a
lo nuevo, en especial a la nueva filosofia de la naturaleza, a la nueva cien-
cia natural? No; los reformadores LUTERO y, sobre todo, MELANCHTON
condenaron asimismo fa obra de CoPERNICO. Pero, dado que sdfo estaba
fundada tedricamente y se suponia que habia sido propuesta a modo de
hipétesis, pensaron que podian ignorarla. Por otra parte, COPERNICO no
fue incluido en ef Index romano de libros prohibidos hasta 1616, cuando
el caso GALILEO cobr¢ relevancia. Con ello, la religién se convirtié en un
poder obstinado; y la iglesia catélica, en una institucién que, en vez de
20
JUNA TEORIA UNIFICADA DE TODO?
fomentar el entetdimiento, el esfuerzo y la reftexidn intelectuales, recla-
ma censura, Index e inquisicion.
En 1632 Gauieo fue citade y condenado por la Inquisicién romana
a causa de la violacién de la