ART El Problema de La Significación
ART El Problema de La Significación
RESUMEN El objeto del presente trabajo es poner en cuestin, a travs de un perodo crtico para la historia de la lingstica, el lugar que la tradicin ha asignado a mile Benveniste. Para resolverlo se han recuperado las notas del autor acerca del saussuhsmo en que critica sus presupuestos, los del estructuralismo y de aquellas perspectivas, que le fueron contemporneas, que se acercaron a las preguntas sobre la subjetividad, la interpretacin y el sentido. En el contexto de la aparicin de la revista francesa L'Homme, blasn del estructuralismo en los '60 y 7 0 , el lingista aparece como parte del equipo de redaccin otorgando con ello acuerdo silencioso a la propuesta de una bsqueda interdisciplinaria como solucin a la debilidad de las tradicionales disciplinas. A pesar de lo limitado de sus contribuciones a la publicacin, resultan particularmente explicativos sus silencios y sus ausencias. En dilogo con Jakobson, introduce el problema de la significacin en relacin con la interpretacin de las figuras -en una nota al anlisis estructural del poema Les chats de Charles Baudelaire, prologado por el propio Claude Levi-Strauss-, campo en el que el problema de la subjetividad y del sentido cobra una dimensin ampliamente sugerente. El debate pone en cuestin varios presupuestos que sostuvieron no solo la vigencia del estructuralismo en lingstica sino tambin la delimitacin de las restricciones que su modelo impuso a los investigadores. Sus crticos, aun sin explicitar los cuestionamientos, lo presentan como el responsable de la ciencia de la sociedad que habla, de la subjetivizacn de la semitica, del acento sobre el problema de la significacin y del estilo, problemas que escaparon a las indagaciones estructuralistas.
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C o n ello logr abrir los cuestionamientos a aquel, su espacio de inscripcin ideolgica para anticipar la tradicin que lo sucedera. Su insistencia en la construccin de una epistemologa, de una teora del conocimiento -lamentablemente incompletas- fue lo que motiv el origen de una tradicin de derivas que l mismo probablemente no hubiera sospechado. P A L A B R A S C L A V E : Benveniste - lingstica - crtica - estructuralismo subjetividad 1-INTRODUCCIN Tenemos que elaborar poco a poco todo un cuerpo de definiciones en este inmenso dominio, que no comprende nada ms la lengua. Y esto me lleva a la cultura. La cultura es tambin un sistema que distingue lo que tiene un sentido y lo que no lo tiene. (...) Todo lo que es del dominio de la cultura participa en el fondo de valores, de sistemas de valores, de articulacin entre valores. Pues bien, tales valores son los que se imprimen en la lengua. Slo que es un trabajo muy difcil sacarlos a relucir, porque la lengua arrastra toda suerte de datos heredados; la lengua no se transforma automticamente a medida que la cultura se transforma. Entrevista publicada en el tomo II de los Problemas, por Pierre Daix Despus de la segunda guerra mundial, ms precisamente entre 1960 y 1970 las preocupaciones de la lingstica y los lingistas dejan de lado la especulacin formalista para poner en el centro de las discusiones las relaciones con la sociedad y con la vida humana. Los problemas se circunscriben en torno a las formas de la comunicacin y la expresin. Es as como se produce una inevitable actualizacin de la retrica, en sus alcances elocutivos y pragmticos. En el marco de estos desarrollos, las indagaciones sobre la metfora constituyen a la vez un complejo haz de opciones para el estudio del lenguaje y el dominio del sentido. Difcil era para un cientfico como Benveniste pensar el dominio del sentido ms all del de la interaccin humana en sociedad y de los patrones de la cultura, por ello es que concibe una lingstica que sirva de apoyo a las otras ciencias, en tanto base para delimitar sus modelos,
para objetivar su materia, como para inscribir todas las preocupaciones en el mbito de la cultura humana. Corrientes independientes han convergido a fin de cuentas y ocasionado el nacimiento de un lingstica terica muy exigente, empeada en formularse como ciencia y progresando siempre en esta rea cientfica. (II, 17) Contra esta tendencia, el estructuralismo en lingstica -proponedebe apuntar no solo a recuperar los elementos materiales de la lengua, a constituir un corpus, sino tambin a analizar la relacin entre los constituyentes, relaciones efectivamente muy variadas que pueden, a pesar de ello, ser reducidas a un nmero bsico. Sin esas relaciones, la investigacin lingstica se volvera 'seca, algebraica' -son las referencias que selecciona para caracterizar a la lingstica emergente por esos aos, la perspectiva mentalista chomskiana. La pregunta por el sentido deba, inevitablemente recurrir a una indagacin por las condiciones reales en las que un mensaje es transmitido, la "realidad compleja de una lengua
viva" (op. Cit. 16-22).76
La figura de mile Benveniste resulta fundamental para las discusiones actuales acerca del estatus del lenguaje y de su relacin con los sujetos, as como las condiciones que garantizan su realizacin material. Sin embargo, resulta una figura ms referida que citada. Si en particular nos preocupamos por temas como la significacin y por las derivas de su tesis sobre la subjetividad en el lenguaje, notamos que la figura de Benveniste resulta la fundadora de una tradicin hoy indiscutible. Gran parte de las investigaciones lingsticas del siglo XX y del actual XXI dejan de lado la discusin acerca del sentido y de la interpretacin, para detenerse exclusivamente en los problemas que hacen a la bsqueda de regularidades que normalicen ese sistema difcil de circunscribir. El descubrimiento de las notas del padre de la lingstica, el desarrollo de tradiciones que se apoyan en respuestas que lo discutieran y los vacos que la historia de la disciplina propone para algunos temas explican la vuelta a la discusin sobre el sentido en la base de la tradicin que naciera a partir de los escritos de Benveniste.
76 Hay d o s dominios o d o s m o d a l i d a d e s de sentido, que distingo respectivamente c o m o semitica y semntica. El signo saussuriano es en realidad la unidad semitica, o s e a la unidad dotada de sentido. Se reconoce lo que tiene un sentido (...) importa poco que se s e p a cul es dicho sentido y no hay que cuidarse de ello. Tal es el nivel semitico: ser reconocido c o m o p o s e e d o r o despojado de sentido. (...) La semntica es el "sentido" resultante del encadenamiento, de la adecuacin a la circunstancia y del ajuste de los diferentes signos entre ellos (...) es un abrirse al mundo. En tanto que la semitica es el sentido cerrado sobre s mismo contenidos, en cierto modo, en s m i s m o . (II: 23-24)
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Un breve recorrido por los manuales de historia de la lingstica lo sita como heredero de la tradicin saussuriana, cuyo aporte a la historia de la disciplina parece resignado a discutir la nocin de arbitrariedad as como a proponer la caprichosa articulacin de la interfaz con el discurso como superacin a la caracterizacin del objeto que se cerrara en la oracin en los cuadernos de Ferdinand de Saussure. Estos aportes no bastan para explicar el por qu del conflicto que rodea a la figura de Benveniste. Hay investigadores que lo justifican arguyendo que su produccin acadmica fue restringida a los escritos recogidos entre 1966 y 1971 como Problemas de Lingstica General. El argumento no satisface ampliamente ya que la obra escrita del ginebrino tambin fue conocida a partir de la tarda edicin del Curso de Bally y Sechehaye. El caso de su maestro, Meillet, a quien sucediera en la ctedra de Gramtica Comparada, es semejante. Lo que, sin embargo, aparece como respuesta a ese silencio es la repetida frase que lo reconoce como 'L'hretier' al tiempo que como primer cuestionador de la tradicin saussuriana. Podramos afirmar que lo que distingue al caso de Benveniste es ms bien la multiplicidad de derivas que funda, ms que la existencia de una nica herencia. Su obra se reconoce como la de la crtica al estructuralismo, como historiador de lenguas indoeuropeas al tiempo que como fundador de la nocin de persona. Benveniste define el surgimiento de una tradicin fundamentalmente europea, por lo tanto a veces no tan presente en nuestro contexto, de vocacin ms cercana a la tradicin norteamericana. Notablemente distinta, adems, ser la que continen sus contemporneos en Estados Unidos de Norteamrica, como Jakobson, por ejemplo. Es justamente a partir de los debates sobre la idea de subjetividad que surgen ms que sus herederos sus interlocutores (ya apologetas ya crticos): Kerbratt-Orecchioni, Culioli, Barthes, Kristeva, Ricoeur, Lacan, que reconocen campos de conocimiento diversos, la semitica, la psicologa, la filosofa del lenguaje, las investigaciones psicolgicas, entre otros. A partir de estos dilogos a fortiori es que puede comprenderse el reconocimiento de los Problemas como tales, ms que como definiciones absolutas acerca de las preguntas que asuma la lingstica de su tiempo deba hacerse el cientfico, entre otros, acerca de la significacin y de la actividad del intrprete.
2. UN E S C E N A R I O P R O P I C I O P A R A EL DILOGO S O B R E LA METFORA En el contexto de e s a tradicin, su obra y sus contribuciones al campo de estudios de la lingstica parecen reducidas a los dos tomos de los Problemas, a sus volmenes sobre los orgenes de la formacin de nombres en indoeuropeo y sobre el estudio de la mitologa indoiran y a la contribucin que hiciera a la revista L'Homme. mile Benveniste forma parte del equipo editor iniciador de esta gesta que todava perdura en Tcole des Hautes tudes de France. La revista viene a confirmar la frmula que el terico propusiera: ni la lingstica ni ninguna otra de las ciencias del hombre podrn prescindir de las otras para dar respuesta a las preguntas que las ciencias deben hacer respecto del hombre, la sociedad y la cultura. Tal fue el aporte fundamental que lo lleva a coincidir con el estructuralismo y el materialismo. Resultan claves para el lingista los aportes de las dems ciencias, tanto para el antroplogo, para el etnlogo, para el psiclogo, el socilogo, el gegrafo (como Gourou, el tercero de los editores). Una primera hojeada por la revista nos enfrenta al reconocido artculo de Romn Jakobson sobre el anlisis del poema de Baudelaire "Les chats". Contra lo esperado, quien presenta y comenta el trabajo del ruso, es el propio Claude Lvi-Strauss. En la nota editorial que lo presenta -nota que se ha vuelto a publicar cada vez que se recuper el artculo para publicaciones posteriores del autor o compilaciones diversasel etnlogo admite la necesidad del trabajo del lingista para la distincin de estructuras, la exigencia del dilogo. El motivo de esta exigencia es que los mitos, para su comprensin, merecen una revisin ms all de los niveles del anlisis de los niveles del estudio del lingista. Aprovecha para agregar una nota acerca de la cercana entre el mito y la poesa, como elementos "complementarios correspondientes a una misma categora 7 7 , aunque admite que el primero justifica el abordaje centrado en lo semntico, por lo que el anlisis propuesto por Jakobson no puede justificarse para el mito a menos que pueda dar lugar a la apertura a la reflexin sobre ese nivel, el semntico. Unas pginas ms adelante, Jakobson introduce al pie la discusin tambin con Benveniste:
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77 La traduccin es la propuesta por Jos A. Castorina en [Link] (1970) (comp.) Estructuralismo y Literatura. B u e n o s A i r e s , N u e v a Visin: 3-4. Versin digital disponible en [Link] a k o b s o n - L e v i S t r a u s s - L o s - G a t o s - d e - C h a r l e s - B a u d e l a i r e , fecha de consulta 23-6-2011.
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mile Benveniste, que tuvo la amabilidad de leer el manuscrito de este estudio, nos hizo observar que entre 'los amantes fervientes' y 'los sabios austeros', la 'estacinmadura' desempea tambin el papel de trminomediador: es, en efecto, en la madurez cuando se renen para identificarse 'igualmente' con los gatos. Pues -prosigue Benveniste- seguir siendo 'amantes fervientes' hasta en la 'estacin madura' significa ya que est fuera de la vida comn, as como lo estn los 'sabios austeros' por vocacin: la situacin inicial del soneto es la de la vida fuera del mundo (no obstante, rechaza la vida subterrnea), y se desarrolla, transferida a los gatos, de la reclusin friolenta hacia las grandes soledades estrelladas donde la ciencia y la voluptuosidad son un sueo sin fin. En apoyo de estas observaciones, que agradecemos a su autor, podemos citar algunas frmulas de otro poema de Las flores del
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restringido al orden de lo sintctico y a las relaciones de contigidad semntica. Resulta claro, entonces, el sealamiento de Benveniste: la reduccin de la metfora a tal procedimiento cercena las posibilidades de recuperar el sentido con el que el poeta previera tal construccin. La metfora, para Benveniste como para Lvi-Strauss, exige una vinculacin con el hombre, con la cultura, con las tradiciones. Se inicia, entonces, el problema que va a resultar central en las discusiones benvenistianas que conocemos en torno a la lingstica: el problema del mtodo, en el contexto de una reflexin estructuralista: Las condiciones de rigor impuestas al procedimiento exigen que se elimine este elemento inaprehensible, subjetivo, inclasificable, que es la significacin o el sentido. (...) Es de temerse que, de generalizarse este mtodo, la lingstica no pueda entrar en contacto con ninguna de las dems ciencias del hombre ni de la cultura (TI: 13-14). El anlisis de Jakobson reduce la obra a una superficie que puede explicitar sus propias leyes que evitan la reflexin acerca de la potencialidad de la produccin de sentidos. Para Benveniste, el objeto de estudio del lingista debe ser el 'lenguaje ordinario', el lenguaje en uso, en contexto, vinculado con una experiencia y con una cultura. Para ello, como ya recuperamos de la entrevista citada al comienzo, ms que reducir su tarea a una obra puntual, el lingista deber proveerse de un amplio corpus emprico, que permita construir una teora de la significacin. 3 . B R E V E R E C O R R I D O P O R L O S P R O B L E M A S D E LINGSTICA GENERAL La referencia a la metfora aparece en la base misma de la propuesta de Benveniste acerca de la definicin de signo, espacio que origina la afirmacin relacionada con la herencia y la discusin de S a u ssure. El lenguaje ofrece el modelo de una estructura relacional, en el sen tido ms literal y comprehensivo al mismo tiempo. Relaciona en el discurso palabras y conceptos, y produce as, en representacin de objetos y de situaciones, signos, distintos de sus referentes mate rales. Instituye esas transferencias analgicas de denominaciones que llamados metforas, factor tan poderoso del enriquecimiento conceptual. Encadena las proposiciones en el razonamiento y se convierte en til del pensamiento discursivo (30).
El anlisis de "Les chats" se reduce al reconocimiento de las relaciones entre los niveles fonolgico, morfolgico, sintctico, las consideraciones que se inscriben en el nivel semntico se refieren exclusivamente a las que estn marcadas por las anteriores -gnero, nmero, animado, inanimado, nombre, adjetivo, derivados deverbales, etc.. La recomendacin de Benveniste habilita la interpretacin del poema en una lectura que lo relaciona con la experiencia del hombre, con la cultura. Jakobson, en cambio, reduce el problema de interpretacin de la metfora a la sextina final con la inclusin de la esfinge, con lo que las referencias que esta ltima recupera quedan reducidas a una conjuncinso ya anticipada por la relacin inicial entre 'amantes' y 'sabios'. Recurdese en este punto que para Jakobson las relaciones tropolglcas se reducen a la metfora -en tanto enlaces por semejanza, fonolgica, morfolgica, sintctica o semntica- y a la metonimia -como enlace por contigidad,
78 Idem, p. 32. 79 Los gatos Los amantes fervientes y los s a b i o s austeros/ a m a n igualmente, en la estacin madura/ a los gatos poderosos y calmos, orgullo de la c a s a , / que c o m o ellos son friolentos y c o m o ellos sedentarios.// amigos de la ciencia y la voluptuosidad,/ b u s c a n el silencio y el horror de las tinieblas;/ el E r e b o los habra tomado por s u s corceles fnebres/ si pudieran al yugo inclinar su altivez. / / T o m a n al meditar las nobles actitudes/ de las grandes esfinges estiradas en el fondo de las s o l e d a d e s , / que parecen dormirse en un sueo sin fin.// S u s c a d e r a s f e c u n d a s estn llenas de c h i s p a s mgicas, y partculas de oro, tal c o m o una arena fina,/ estrellan vagamente s u s pupilas msticas, (traduccin literal propuesta por Castorina en ibdem. 80 S i c En la versin traducida por Castorina, conjoction en el original.
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No puede reducirse la identificacin del signo a la relacin binaria entre el significante y el significado. Y agrega: Ferdinand de Saussure no se preocup jams de precisar a qu haca referencia cuando mencionaba al signo. Esto dio lugar a todas las discusiones posteriores acerca de quines deban responsabilizarse de su estudio y de qu lgica justificara el modo de abordaje. Ms adelante, casi al pasar, la metfora es referida en el cierre del captulo destinado a la discusin con la nocin de "El lenguaje en el descubrimiento Freudiano". Prolongando esta comparacin, tomaramos un camino de comparaciones fecundas entre la simblica del inconsciente y ciertos pro cedimientos tpicos de la subjetividadsi manifestada en el discurso. Al nivel del lenguaje es posible precisar: se trata de procedimientos estilsticos 8 2 d e l [Link] es en el estilo, antes que en la lengua, donde veramos un trmino de comparacin con las propieda des que Freud descubri como sealadoras del "lenguaje onrico" (...) El inconsciente emplea una verdadera"retrica"que, como el estilo, tiene sus "figuras", y el viejo catlogo de los tropos brindara un inventario apropiado para los dos registros de expresin. Por una y otra parte aparecen todos los procedimientos de sustitucin engendrados por el tab: el eufemismo, la alusin, la antfrasis, la
pretericin, la litote. La naturaleza del contenido har aparecer todas las variedades de la metfora, pues es de una conversin metafrica de la que los smbolos del inconsciente extraen su sentido y su dificultad a la vez. Emplean tambin lo
que la vieja retrica llama metonimia (continente por contenido) y sincdoque (parte por el todo), y si la "sintaxis" de los encadenamientos simblicos recuerda algn procedimientode estilo entre todos, ser la elipsis. En unapalabra, conforme se establezca un inventario de las imgenes simblicas en el mito, el sueo, [Link] ver probablemente con mayor claridad en las estructura dinmicas del estilo y en sus componentes efectivos. Lo que hay de intencional en la motivacin gobierna oscuramente la manera como el inventor de un estilo conforma la materia comn y, a su modo, se libera de ella. Pues lo que se llama inconsciente es responsable de cmo el individuo construye su persona, de lo que afirma y de lo que rechaza o desconoce, y esto motiva aquello (1971, 1999: 86-87)
81 El subrayado es nuestro. 82 S i c en el original.
A los estudios habilitados por la lingstica debe agregarse la consideracin de relaciones que fundan una retrica de la mente, una retrica tambin del inconsciente. Es en esa consideracin que se acerca el estudio de la poesa -de raz marcadamente lingstica- al del mito -objeto de la etnologa. Pero, aclara, no es factible ese estudio para el lingista si no lo inscribe en un anlisis del lenguaje en uso, del discurso, de la interaccin. Ahora bien, no solamente no puede reducirse a las relaciones que sealara Jakobson en su estudio de "Les chats" de Baudelaire, es en la "naturaleza del contenido" en que se manifiesta el problema de la metfora, que por ello no puede limitarse a una razn abstracta, el significado como imagen mental, sino que se trata de una razn a la que reconoce la materialidad necesaria para establecer la relacin el universo del inconsciente y del consciente, donde efectivamente reside el sentido. El sentido reside solo en el signo sino fuera de l, en la actividad que persigue tanto la produccin como la interpretacin. No es pues posible para el lingista develar la naturaleza misma del procedimiento metafrico, ya que se debe a factores que obedecen a la raz social de toda interaccin lingstica. Ser tarea de la psicologa completar la reflexin acerca de cmo esos procedimientos se explican. Es preciso reconocer que la pregunta por la metfora nos devuelve a la concepcin misma del lenguaje y a las diversas dificultades que su estudio propone en distintas dimensiones que habilita -su historia, la de los sentidos que construye, los niveles de organizacin, la relacin con la sociedad y con la cultura, y fundamentalmente, entre ellas, la que ocupa parte significativa de cada una de esas dimensiones, la del/los sentido/s.
4. UNA S O M B R A DE B E N V E N I S T E ? En el tomo VI de la revista L'Hommess, se reconoce la inclusin de Andr Leroi-Gourham y Georges-Henri Rivire en el consejo de direccin. Un etngrafo y un muselogo, ambos interesados en la prehistoria y en los mtodos de estudio que involucran a quienes de ella se ocupan. En ese mismo tomo, se incluye un artculo de A. J. Greimas, "La structu83 Nmero 3, del ltimo trimestre de 1964.
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re lementaire de la signification en linguistique" (6-17), artculo que se convertira con mnimas variaciones en el captulo del mismo ttulo de su Semntica estructural. En este caso, tambin nos encontramos con una nota editorial que lo precede. Sin embargo, la nota no aparece firmada. Puede sospecharse, por su contenido, que no es sino producto de la reflexin de un lingista. Veamos: Es difcil plantear, en lingstica, el problema de la significacin del concepto de estructura. El lingista, en efecto, pretende su resolucin en el cuadro de su propia metodologa que es necesariamen
te descriptiva ( . )el estatus estructural del lenguaje es anterior a la palabra-concepto estructura. As se manifiesta, una vez
ms, la principal dificultad del fundamento para una semntica estructural: la herramienta metodolgica se confunde con el objeto de los [Link] dificultad no puede ser sobrepuesta ms que si se distingue, con la consideracin como objeto lingstico, las consideraciones epistemolgicas de la descripcin del lenguaje ta como se manifiesta a nosotros. Pero esta distincin, a su vez, no es posible ms que si hace suya la teora de la jerarqua de lenguajes elaborada por los lgicos. En esta perspectiva, la descripcin de una lengua objeto no es ms que la construccin de un lenguaje semntico secundario, cons truccin que presupone la utilizacin del material situndose en un nivel terciario dellenguaje (...) El anonimato est justificado probablemente por la discusin: acerca de la naturaleza del signo, acerca del mtodo de investigacin y acerca de los niveles de estudio. Ahora bien, no solamente propone el autor annimo la discusin para la semntica estructural sino, como se vio en relacin con el anlisis de Jakobson, con la reduccin del mtodo a un abordaje estructuralista. El lingista deber ocuparse de salvar, antes de la configuracin de presupuestos formales para el anlisis de establecer las bases para no construir un metalenguaje que formalice hasta la abstraccin su trabajo. Aclara el autor de este estudio que no tiene la pretensin de presentar su propia concepcin de la estructura. Establece la reserva respecto de la teora del lenguaje que es postulada implcitamente, la de Saussure y de sus continuadores Hjemslev, Jakobson, Brandal. La meta
que se ha propuesto consiste sobre todo en hacer aparecer, bajo las aparentes contradicciones, la unidad profunda del estructuralismo de inspiracin saussuriana. Si bien no podra afirmarse sobre pruebas biogrficas la autora de Benveniste, las afirmaciones que introduce coinciden con las que reconocemos en Problemas, el problema de la doble articulacin, la arbitrariedad del signo, las discusiones sobre la materialidad del objeto. Insiste, adems, sobre las consecuencias tcnicas considerables que pueden surgir de estos postulados: "pas de signifi ('pense') sans signifiant ('langag')/Pas de signfiant (c'est a dir de dfferences dans le signifiant) sans signifi (c'est a dir sans differences dans le signifi)" (7). Para el autor, la distincin entre los dos polos propuestos por el modelo saussuriano y la implicacin entre ellos, representan ms que una tautologa del concepto de significacin. Esta evidencia, por eso, merece ser subrayada: si todo lenguaje es entonces una totalidad significante, no existen en el lenguaje estructuras que no sean estructuras de significacin. En el mismo sentido que lo recogido en la obra de Benveniste, los problemas relativos a la naturaleza misma del signo, los que el lingista debe abordar son los que se desprenden del problema de la significacin pero no puede reducirse, sin embargo, a un tema a ser resuelto por el lingista, ya que se trata de una discusin que debe abrirse a nuevas dimensiones, como por ejemplo la discusin sobre el proceso de la interpretacin. Para cerrar, Benveniste es fundador de "la science de la societ qui parle".84 Reconoce como verdadero desafo para la lingstica construir una epistemologa, una teora del conocimiento, ya que el estudio del lenguaje no puede reducirse a la construccin de un sistema formal que explique la relacin entre constituyentes aislados de la realidad en la que cobran sentido. Explica, con sus discusiones, que la construccin de Bally y Sechehaye no es sino un 'cisne negro', un suceso inesperado en la historia de la lingstica que tuvo en realidad grandes consecuencias. Las proposiciones acerca de la arbitrariedad en Saussure, las tentativas de reconocer jerarquas diferentes que permitieran formalizar la entidad misma del lenguaje, la nocin de valor, no hacen sino alejarnos de aquello que en realidad pretenda discutir Benveniste: la pregunta por dnde reside efectivamente el sentido.
84 Barthes citado por M e s c h o n n i c , Henri (1995), es decir, la lingstica de la interlocucin, un puente entre la lingstica y otras ciencia, c o m o el psicoanlisis, la sociologa, la historia de la cultura.
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