No te detengas, llega a la META
“Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”
Mateo 24:13
Todos estamos en una carrera que nos llevara a la vida eterna, esa vida
eterna que tanto anhelamos y la cual nos ha sido obsequiada por nuestro
Padre Celestial, no por algo que merecíamos, sino por su infinita gracia y
misericordia para con nuestra vida. "Porque por gracia sois salvos por medio
de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que
nadie se gloríe." (Efesios 2:8-9)
Pero en esta carrera habrán un sin fin de obstáculos, situaciones que querrán
evitar que lleguemos a la meta, situaciones que lejos de darnos fuerzas
querrán debilitarnos, pero es ahí en donde el verdadero cristiano tiene que
analizar que es lo mas conveniente: “Abandonar la Carrera” o “Llegar a la
meta de una u otra forma”.
2 Timoteo 2:5
Nueva Versión Internacional (NVI)
5
Así mismo, el atleta no recibe la corona de vencedor
si no compite según el reglamento.
El verdadero atleta, es una persona que está en constante preparación. Pablo
advierte a Timoteo: “…el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha
legítimamente”. En esta cita hay una advertencia; es necesario “luchar
legítimamente”. Por ello, necesitamos estar en constante preparación y vivir
bajo una disciplina rigurosa que fortalecerá nuestra vida espiritual. ¿Qué tipo
de preparación necesitamos y que disciplina debemos llevar?
La preparación se compone de lectura diaria de la Biblia, ayuno constante,
absteniéndonos de todo lo malo. Oración si cesar, vigilia permanente,
porque nuestro adversario el Diablo, busca a quien devorar. Disciplinemos
nuestras emociones, nuestra lengua y nuestro carácter. Efesios 4:31. Ello dirá
mucha en nuestra carrera hacia la meta.
Se que a veces la vida no nos sonríe, pero también se que al final del camino
obtendremos nuestro galardón y es que el Señor ha sido tan lindo en
permitirnos acceder a su Palabra y darnos cuenta cual es el fin de todos
aquellos que lo amamos y perseveramos hasta el fin.
Cuando las fuerzas quieren huir de mi vida trato de recordar todo lo que he
corrido, todo el camino que he recorrido y lo hermoso que Dios ha sido
conmigo, eso me ayuda a renovar las fuerzas y darme cuenta que no puedo
echar a la borda todo este tiempo que he tratado de agradar a Dios. Es ahí en
donde Dios me ministra y me hace entender que es necesario que
situaciones fuertes que quieren debilitarme vengan a mi vida, pero también
me enseña que mas Poderoso es el que esta conmigo que el que esta en el
mundo.
“MAS MERITO TIENE EL QUE SE LEVANTA DESPUES DE UNA CAIDA, QUE EL
QUE DEJA DE LUCHAR”
Hace un tiempo encontré un video que me hizo identificarme en esos
momentos de debilidad. Y es que cada uno de nosotros tenemos que tratar
de llegar a la meta sea como sea, no nos podemos dará por vencido, no vale
la pena echar todo abajo, cuando tenemos a un DiosPODEROSO que va estar
con nosotros hasta el final de esta carrera.
(PONER EL VIDEO)
Las lagrimas salen de mis ojos al ver ese video, porque puedo identificarme,
porque se que no importa el cansancio que halla sobre mi vida, ni los
calambres espirituales que quieran impedir mis pasos hacia la eternidad, YO
TENGO QUE LLEGAR AL FINAL.
Esa tendría que ser la meta de todos nosotros, que a pesar del fuerte dolor, y
de la debilidad que quiere venir sobre nuestra vida, nunca olvidemos que
nuestro único objetivo esLLEGAR A LA META.
Amados hermanos, no se que momento puedes estar pasando, pero siento
de Dios de que hay muchos que me leen que han estado a punto de
abandonar la carrera, mas en esta hora yo te digo: NO LA ABANDONES,
SIGUE CORRIENDO HASTA EL FINAL.
Hay una corona preparada para ti, NO TE DES POR VENCIDO, Dios anhela
pasar una eternidad contigo.
¡Vamos! ¡Sigue Corriendo!
Al final podras decir:
Timoteo 4:6-8
Reina-Valera 1995 (RVR1995)
6
Yo ya estoy próximo a ser sacrificado. El tiempo de mi partida está
cercano. 7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado
la fe. 8 Por lo demás, me está reservada la corona de justicia, la cual me
dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos
los que aman su venida.