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Cuentos Zen 1

El documento presenta tres cuentos zen que ilustran lecciones sobre la humildad y la percepción en las artes marciales. En 'El Increíble Ki', un joven arrogante intenta desafiar a un Maestro, solo para aprender que la verdadera habilidad va más allá de la fuerza física. Los otros cuentos destacan la intuición del Maestro sobre pensamientos agresivos y la evolución de sus hijos en el manejo del sable, mostrando que el verdadero aprendizaje requiere tiempo y humildad.

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Isaí Jasso
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Cuentos Zen 1

El documento presenta tres cuentos zen que ilustran lecciones sobre la humildad y la percepción en las artes marciales. En 'El Increíble Ki', un joven arrogante intenta desafiar a un Maestro, solo para aprender que la verdadera habilidad va más allá de la fuerza física. Los otros cuentos destacan la intuición del Maestro sobre pensamientos agresivos y la evolución de sus hijos en el manejo del sable, mostrando que el verdadero aprendizaje requiere tiempo y humildad.

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CUENTOS ZEN 1

El Increble Ki
Un Maestro de combate a mano desnuda enseaba su arte en una ciudad de provincia. Su reputacin era tal en la regin que nadie poda competir con el. Los dems pro esores de artes marciales se encontraban sin discpulos. Un !oven e"perto que #aba decidido establecerse $ ensear en los alrededores quiso ir un da a provocar a este amoso Maestro con el in de terminar con su reinado. El e"perto se presento en la escuela del Maestro. Un anciano le abri la puerta $ le pregunto que deseaba. El !oven anunci sin dudar su intencin. El anciano% visiblemente contrariado% le e"plic que esa idea era un suicidio $a que la e icacia del Maestro era temible. El e"perto% con el in de impresionar a este vie!o medio c#oc#o que dudaba de su uer&a% cogi una planc#a de madera que andaba por all $ de un rodilla&o la parti en dos. El anciano permaneci imperturbable. El visitante insisti de nuevo en combatir con el Maestro% amena&ando con romperlo todo para demostrar su determinacin $ sus capacidades. El buen #ombre le rog que esperara un momento $ desapareci. 'oco tiempo despu(s volvi con un enorme tro&o de bamb) en la mano. Se lo dio al !oven $ le di!o* + El Maestro tiene la costumbre de romper con un pueta&o los bamb)es de este grosor. ,o puedo tomar en serio su peticin si usted no es capa& de #acer lo mismo. El !oven presuntuoso se es or& en #acer con el bamb) lo mismo que #aba #ec#o con la planc#a de madera% pero inalmente renunci% e"#austo $ con los miembros doloridos. -i!o que ning)n #ombre poda romper ese bamb) con la mano desnuda. El anciano replic que el Maestro poda #acerlo. .conse! al visitante que abandonara su pro$ecto #asta el momento que uera capa& de #acer lo mismo. .brumado% el e"perto !ur volver $ superar la prueba. -urante dos aos se entren intensivamente rompiendo bamb)es. Sus m)sculos $ su cuerpo se endurecan da a da. Sus es uer&os tuvieron sus rutos $ un da se present de nuevo en la puerta de la escuela% seguro de s. /ue recibido por el mismo anciano. E"igi que le tra!eran uno de esos amosos bamb)es de la prueba $ no tardo en calarlo entre dos piedras. Se concentr durante algunos segundos% levanto la mano $ lan&ando un terrible grito rompi el bamb). 0on una gran sonrisa de satis accin en los labios se volvi #aca el rgil anciano. Este le declar un poco molesto* + -ecididamente so$ imperdonable. 0reo que #e olvidado precisar un detalle* el Maestro rompe el bamb)... sin tocarlo.

El !oven% uera de s% contest que no crea en las promesas de este Maestro cu$a simple e"istencia no #aba podido veri icar. En ese momento% el anciano cogi un bamb) $ lo at a una cuerda que colgaba del tec#o. -espu(s de #aber respirado pro undamente% sin quitar los o!os de bamb)% lan& un terrible grito que surgi de lo ms pro undo de su ser% al mismo tiempo que su mano% igual que un sable% #endi el aire $ se detuvo a 1 centmetros del bamb)... que salt en peda&os. Sub$ugado por el c#oque que acababa de recibir% el e"perto se qued durante varios minutos sin poder decir un palabra% estaba petri icado. 'or )ltimo pidi #umildemente perdn al anciano Maestro por su odioso comportamiento $ le rog que lo aceptara como discpulo.

Se"to sentido
2a!ima no 3ami paseabas por su !ardn una #ermosa tarde de primavera. 'areca completamente absorto en la contemplacin de los cere&os al sol. . algunos pasos detrs de (l% un !oven servidor le segua llevando su sable. Una idea atraves el espritu del !oven* 4. pesar de toda la #abilidad de mi Maestro en el mane!o del sable% en este momento sera cil atacarle por detrs% a#ora que parece tan ascinado con las lores del cere&o4. En ese preciso instante% 2a!ima no 3ami se volvi $ comen& a buscar algo alrededor de s% como si quisiera descubrir a alguien que se #ubiera escondido. Inquieto% se puso a escudriar todos los rincones del !ardn. .l no encontrar a nadie% se retir a su #abitacin mu$ preocupado. El servidor acab por preguntarle si se encontraba bien $ si deseaba algo. 2a!ima respondi* + Esto$ pro undamente turbado por un incidente e"trao que no puedo e"plicarme. 5racias a mi larga prctica de las artes marciales% puedo presentir cualquier pensamiento agresivo contra m. 6ustamente cuando estaba en el !ardn me #a sucedido esto. 'ero aparte de t no #aba nadie% ni siquiera un perro. Esto$ descontento conmigo mismo% $a que no puedo !usti icar mi percepcin. El !oven servidor% despu(s de saber esto% se acerc al Maestro $ le con es la idea que #aba tenido% cuando se encontraba detrs de (l. 7umildemente le pidi perdn. 2a!ima no 3ami se sinti aliviado $ satis ec#o% $ volvi al !ardn.

8o3uden $ sus tres #i!os

8o3uden% gran Maestro de sable% recibi un da la visita de un colega. 0on el in de presentar a sus tres #i!os a su amigo% $ mostrar el nivel que #aban alcan&ado siguiendo su ensean&a% 8o3uden prepar una pequea estratagema* coloc un !arro sobre el borde de una puerta desli&ante de manera que ca$era sobre la cabe&a de aquel que entrara en la #abitacin. 2ranquilamente sentado con su amigo% ambos rente a la puerta% 8o3uden llam a su #i!o ma$or. 0uando (ste se encontr delante de la puerta% se detuvo en seco. -espu(s de #aberla entreabierto cogi el vaso antes de entrar. Entr cerr detrs de (l% volvi a colocar el !arro sobre el borde de la puerta $ salud a los Maestros. + Este es mi #i!o ma$or + di!o 8o3uden sonriendo +% $a #a alcan&&ado un buen nivel $ va camino de convertirse en Maestro. . continuacin llam a su segundo #i!o. Este desli&o la puerta $ comen& a entrar. Esquivando por los pelos el !arro que estuvo a punto de caerle sobre el crneo% consigui atraparlo al vuelo. + Este es mi segundo #i!o + e"plic al invitado +% a)n le queda un largo camino que recorrer. El tercero entr precipitadamente $ el !arro le ca$ pesadamente sobre el cuello% pero antes de que tocara el suelo% desenvain su sable $ lo parti en dos. + 9 este + respondi el Maestro + es mi #i!o menor. ES la verg:en&a de la amilia% pero a)n es !oven.

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