Miguel Angel Ariza 201119591
Ub Rey Ub Rey es una obra de Jerry Alfred estrenada en 1896. Es considerada como precursora del Teatro del absurdo. En el presente texto daremos cuenta de algunos aspectos de la obra que nos permiten elucidar la crtica a los valores burgueses tradicionales que Ub Rey presenta. Especial cuidado daremos al desarrollo que tiene Padre Ub en la obra. Y como se vincula fuertemente con las nociones que resultan ser antagnicas a estos valores tradicionales. En la primera conversacin entre Ub y madre Ub se tocan bastantes temas que son de inters. Preguntando por la situacin de Padre Ub, Madre Ub dice: Cmo, Padre Ub, estis contento con vuestra suerte? (9) A lo cual responde Padre Ub: Por mi veln verde, mierdra, seora, ciertamente que s, estoy contento. Y con menos se estara: capitn de dragones, oficial de confianza del Rey Venceslao, en posesin de la orden del guila Roja de Polonia y, antiguo rey de Aragn. Qu ms queris?. Vemos que Padre Ub se encuentra en una posicin muy acomodada, por esto los intentos iniciales de Madre Ub de incitarlo a asesinar al Rey Venceslao fracasan, pero no se requiri mucho, ya que unas lneas ms adelante dice: Podras aumentar indefinidamente tus riquezas, comer muy a menudo botaguea y rodar en carroza por las calles [] Tambin podras procurarte un paraguas y un amplio chubasquero que te llegara hasta los talones (11). A lo cual responde Padre Ub: Ah! Cedo a la tentacin (11). No vemos alusin a ningn ideal de honor, simplemente se apela a los intereses materiales. Venceslao tambin representa una falencia: la confianza ciega en su poder. Luego de ser advertido por su esposa e hijo de las intenciones de Padre Ub, este dir: Qu locura! El seor de Ub es un excelente gentilhombre, que se dejara despellejar vivo por servirme (24). Un par de pginas ms adelante es asesinado por Padre Ub, lo que marca el asenso al poder de este ltimo. En el segundo acto, despus de su subida al trono, Padre Ub har uso de su nuevo poder asesinando a la nobleza y a los magistrados. A los primeros para
tomarles sus riquezas: Entonces perfecto, adelante con los Nobles, y como no acabe de enriquecerme voy a hacer ejecutar a todos los Nobles, y as tendr todos los bienes vacantes. Venga, meted a los Nobles en la trampa (39). A los segundos los enva a la trampa despus que estos se quejan: Rehusamos juzgar en condiciones semejantes (40). Inmediatamente comanda Padre Ub: A la trampa los magistrados! (40). Otro incidente donde vemos claro esta stira es en la relacin que mantiene Padre Ub con el capitn Bordura. En el primer acto Bordura accede participar en el asesinato una vez le prometen el ducado de Lituania. Dice Padre Ub: Capitn Bordura, estoy decidido a haceros duque de Lituania (16). Pero ms adelante, luego de su toma del poder, dir Padre Ub: Por favor, Madre Ub, no me hables de ese farsante, ahora que ya no le necesito puede esperar sentado. No tendr su ducado (36). Vemos que Padre Ub no tiene principios, no le responde a nadie, ms que a su apetito. En el tercer acto vemos otra convencin desarmada: la guerra. Luego de que el capitn Bordura huya y acuda al Zar Ruso, este conviene en realizar una invasin para quitar del trono a Padre Ub. Al ser avisado Padre Ub rompe en llanto diciendo: Tengo miedo! Ah! Creo que voy a morir. Qu desgraciado soy. Qu ser de m, Gran Dios? Ese malvado va a matarme. San Antonio y todos los santos, protegedme. Os dar phinanzas y quemar cirios en vuestro honor (48). Madre Ub continua: Slo queda un partido que tomar, Padre Ub [] La guerra! (48). A lo cual replican los presentes: Vive Dios! Eso es lo ms noble! (48). Queda claro que la reaccin de los presentes est de acuerdo con la posicin tradicional que se sostena de la guerra: nobleza, sacrificio; pero ya tenemos indicios, que mas adelante desarrollaremos, para decir que en la guerra, debajo del aparente herosmo, slo hay miedo. En el cuarto acto se desarrolla la guerra. Estoy apaao. Si por lo menos hubiera un medio de marcharse, pero nada, estamos sobre un otero y nos
veremos presa de todos los golpes (59). Despus de este contacto inicial, se lanza Padre Ub contra el Zar, pero pronto ve sus iniciativas interrumpidas: Toma t! Ay! Pero vamos. Ah! Seor, perdn. Djame en paz. Oh! Pero si no lo he hecho a propsito! [] Virgen Santa, la furia sta me persigue. Qu he hecho? Dios mo! (61). Al poco tiempo se retira de la batalla, tomando sin cuidado el porvenir de sus camaradas: Qu cantidad de gente, qu huida, qu multitud. Cmo librarme de este atolladero? (63). Padre Ub, el rey y principal comandante del ejrcito, huye despavorido. En la siguiente escena queda clara la idea de honor del Padre Ub. Despus de su retirada, este se encuentra descansando junto a dos de sus hombres ms leales, cuando entra un oso, a lo cual replica Padre Ub: Un oso! Ah! Bestia atroz! Oh, pobre hombre, heme aqu devorado! Que Dios me proteja. Y viene hacia m. No, es a Cotiza al que agarra. Respiro tranquilo (67). Sus dos seguidores traban combate con el animal, mientras Padre Ub huye y se pone a rezar. Al fin estos dos logran abatir a la bestia, momento en el cual baja Padre Ub y les dice: Si estis todava vivos y pisoteis an la nieve de Lituania, lo debis a la virtud magntica del Maestro de Phinanzas, que se ha afanado, deslomado y desgaitado en suministrar patrenuestros por vuestra salvacin (69). En ningn momento reconoce el valor de sus hombre, y por el contrario se atribuye a l toda la gloria, hasta el punto que ms adelante, en su encuentro con Madre Ub le dira: Quiso comerse a Pila y a Cotiza y yo lo mat de un padrenuestrazo (77). En este encuentro los dos describen lo fallido de sus intentos, Padre Ub en ganar la guerra y Madre Ub en robarse el tesoro de la familia. Pero en ningn momento demuestran el ms mnimo inters por todos lo cados en combate, expresando repetidamente que les importa un bledo (78). As continan hasta que, de nuevo vindose perseguidos, deben huir a Espaa. En el trayecto vemos que toda la situacin no les ha enseado mucho, retomando las ideas que dieron comienzo a toda la situacin: Ah! Qu delicia volver a ver dentro de poco a la dulce ola, a nuestros viejos amigos, y a nuestro castillo de Midragn! Dice Madre
Ub, a lo cual aade Padre Ub: Eso por descontado! Y yo me har nombrar Maestro de Phinanzas en Pars (83). Incontables muertos y perjuicios bajo sus manos y en ningn momento en la obra muestran el ms leve sentimiento de pena. Por el contrario siguen vivas sus ambiciones y con ellas todos sus horrores. Al final podemos ver en la obra una caricaturizacin de los horrores que un poder desenfrenado puede causar. Todo esto de la mano de una crtica a los valores tradicionales que exalta la burguesa de la poca. Avaricia, corrupcin, violencia y cobarda. Todas desempean un papel principal dentro de Ub Rey. Padre Ub no guarda respeto a nadie, es un personaje glotn, deshonesto, cobarde y cruel. Pero tambin los dems personajes en la obra son a su vez presas de vicios, sea Venceslao y su excesiva confianza en el poder, Madre Ub y su desmedida codicia. Nadie sale ileso de esta obra, ni siquiera el lector.
Bibliografa Alfred, Jerry. Ub Rey. Editorial Anagal.