DESAFIOS EDUCATIVOS PARA EL SIGLO XXI
La educación debe dar un giro total, puesto que la sociedad actual ha tenido
cambios vertiginosos, que no pueden pasar por inadvertidos, por ejemplo, los
niños están empezando su etapa escolar a más temprana edad, los jóvenes
muestran interés por los videos juegos, la televisión y la Internet entre otras
nuevas tecnologías. La educación no puede quedar atrás, requiere dar una nueva
visión a las metodologías, a los enfoques y a la inclusión de la tecnología en el
aula.
El Ministerio de Educación Nacional (MEN), propone 10 retos para la educación
colombiana, acorde con un desarrollo global, capaz de formar un ser
competente, no solo en los contextos locales, sino en el ámbito nacional e
internacional.
El primero de ellos manifiesta los fines y la calidad educativa, se enmarca en la
globalización y la autonomía de las instituciones. El Estado debe garantizar un
sistema articulado, donde no se excluya ningún nivel de educación formal e
informal, por el contrario se extienda en la educación para el trabajo, en el cual se
da los niveles de educación media y a los énfasis de técnicas y tecnológicas,
establecidos en las instituciones educativas. Además se debe relacionar
directamente con el desarrollo de la humanidad, acorde a los cambios sociales y
ambientales que se generan día tras día, de esta manera se propende por una
sociedad justa, cooperativa, capaz de solucionar los problemas cotidianos y
respetar al otro en todo el sentido de la palabra.
Un segundo reto enmarca los valores humanos y ciudadanos, como es la
educación para la paz, la convivencia y la ciudadanía; el desarrollo de la
inteligencia emocional ocupa un lugar privilegiado, para educar en el ser capaz de
resolver los conflictos individuales, colectivos y porque no decirlo sociales.
Un tercer reto es la renovación pedagógica y el uso de las TIC, el eje central se
enfoca en la evaluación permanente de los planes y programas institucionales,
permitir el acceso a la tecnología, que conlleve a desarrollar programas de calidad
tanto a nivel de infraestructura, como académicos, pedagógicos e investigativos;
los cuales tienen un enlace común que es fortalecer la lectura y la escritura como
procesos cognitivos que permitan el acceso a l conocimiento de forma autónoma y
crítica.
Un nuevo reto está encaminado a la ciencia y la tecnología integrada a la
educación, cuando nos referimos a un ser crítico, debe referirse como un
estudiante capaz de desarrollar habilidades instrumentales y metodológicas, por
ejemplo: observar, interpretar la realidad, formular hipótesis y relacionar variables,
entre otras destrezas. Además requiere un alto grado de conocimiento, de
interpretación y coherencia para comprender problemas y solucionarlos, lo cual
hablamos de un pensamiento creativo, apropiado a las circunstancias, por tanto,
formamos talento humano capaz de comprender y transformar la realidad usando
la ciencia y la tecnología en búsqueda de soluciones a necesidades sociales.
Ahora se expone otro desafío educativo, mayor inversión y en más cantidad, aquí
se fortalece la calidad de los procesos tanto pedagógicos como de desarrollo
humano y social, donde el Estado debe garantizar la satisfacción de necesidades
básicas, haciendo estudio particular a los casos de desplazamiento y dificultad
económica, para contribuir a la población vulnerable.
Se plantea la capacitación a la población en general, especialmente a padres de
familia, para lograr el acompañamiento escolar y fortalecer procesos
socioculturales, espirituales e individuales desde el hogar.
Los anteriores retos parten de la educación inicial el desarrollo infantil, donde al
niño, se le proporcione atención escolar desde la primera etapa de infancia, para
incorporar a temprana edad los procesos de pensamiento, que lo lleven a ser un
niño crítico, capaz de desarrollar su potencial sensorio motor y la relación directa
con sus semejantes, donde todas sus dimensiones se basen en fortalecer los
valores humanos.
Otro reto es lograr la equidad, en toda la esencia de su palabra, igualdad para el
acceso a la educación y procesos pedagógicos pertinentes al desarrollo
sociocultural, de la misma forma, enmarcado en la calidad educativa, la cual no
sólo debe darse en los procesos escolares, sino en la organización en general,
explayando a todas las variables, como son el sistema mismo, la familia, la
comunidad, la escuela, el nivel educativo y por su puesto la gestión, entre otros,
para lograr cualificar la educación colombiana.
Liderazgo, gestión, transparencia y rendición de cuentas en el sistema, es otro
reto, no sólo para los directivos docentes, sino para todo el personal que tiene que
ver con la educación, puesto que la gestión no debe concebirse como el pedir
desde un escritorio, por el contrario, es la manera de optimizar los recursos, el
tiempo, los espacios y organizando a partir de la caracterización de la comunidad,
planeando, ejecutando, monitoreando y por supuesto, evaluando el esquema
educativo en su totalidad.
De otra parte nos hablan de la formación, desarrollo profesional y dignificación de
los docentes, El Estado debe adoptar políticas para dignificar la profesión docente,
además proporcionar el acceso a la capacitación permanente y de esta manera
lograr incluirnos en la globalización mundial.
Las instituciones deben buscar ejes de acción externos, para lograr la flexibilidad
y vinculación sociocultural, por tanto la familia, el sector productivo, los medios de
comunicación y todos aquellos actores que de una u otra manera contribuyen al
cumplimiento de necesidades e intereses de los educandos.
Se puede concluir que la educación colombiana debe adaptar y contextualizar los
procesos tanto pedagógicos como de gestión y directivos, para lograr niveles
adecuados de desarrollo sociocultural y enfrentarnos a los desafíos del futuro, en
un presente inmediato.