Título: “PLAN DE IMPLANTACIÓN GENERAL DEL RCM”
Plan de implantación general del RCM
1. Generalidades.
2. Aspectos preliminares.
3. Descripción general de la instalación.-
4. Grupo de trabajo.
5. Tareas principales del análisis RCM.-
1. Generalidades.
El Mantenimiento Centrado en la Confiabilidad RCM es una metodología de análisis
sistemático, objetivo y documentado, que puede ser aplicado a cualquier tipo de instalación
industrial, útil para el desarrollo u optimización de un plan eficiente de mantenimiento.
Desarrollada por la United Airline de Estados Unidos, el RCM analiza cada sistema y cómo
puede fallar funcionalmente. Los efectos de cada falla son analizados y clasificados de
acuerdo al impacto en la seguridad, operación y costo. Estas fallas son estimadas para tener
un impacto significativo en la revisión posterior, para la determinación de las raíces de las
causas.
La idea central del RCM es que los esfuerzos de mantenimiento deben ser dirigidos a
mantener la función que realizan los equipos más que los equipos mismos. Es la función
desempeñada por una máquina lo que interesa desde el punto de vista productivo. Esto
implica que no se debe buscar tener los equipos como si fueran nuevos, sino en condiciones
suficientes para realizar bien su función. También implica que se deben conocer con gran
detalle las condiciones en que se realiza esta función y, sobre todo, las condiciones que la
interrumpen o dificultan, éstas últimas son las fallas.
El proceso de análisis global del RCM se resume como sigue:
a) Análisis de fallos funcionales. Define el funcionamiento del componente en un equipo, su
fallo funcional, y sus efectos de fallo.
b) Selección de ítems críticos. Determina y analiza que componentes, sistemas se
caracterizan como funcionalmente significativos.
c) Decisión lógica del RCM. Incluye el análisis de los ítems funcionalmente significativos
(IS), para determinar la consecuencia del fallo.
d) Análisis de inspección. La inspección determina qué datos son necesarios para el apoyo
del análisis RCM.
e) Resumen de los requisitos de mantenimiento. Determina la agrupación de los requisitos
óptimos del nivel de mantenimiento que se practica.
2. Aspectos preliminares.
El Mantenimiento Centrado en la Confiabilidad RCM, como herramienta estructurada de
análisis a partir de la información específica de los equipos y la experiencia de los usuarios,
trata de determinar qué tareas de mantenimiento son las más efectivas, así mejorando la
fiabilidad funcional de los sistemas relacionados con la seguridad y disponibilidad,
previniendo sus fallos y minimizar el costo de mantenimiento.
Para llevar a cabo la implantación del RCM, deben sostenerse según un plan definido del
RCM y los procedimientos adicionales que se muestran en este trabajo.
Resumen de tareas.-
Los requisitos de las tareas son el resultado del análisis del RCM que pueden tener
intervalos variantes. Las tareas deben ser resumidas en grupos, con el objetivo de lograr
varias tareas en el equipo, toda vez que el equipo se encuentra en un programa de
mantenimiento. Resumidas las tareas se consideran los niveles e intervalos de
mantenimiento en las áreas de trabajo.
Los procesos de las tareas.-
Lo primero es convertir los intervalos de tarea en una medida común base (normalmente el
tiempo). Todas las tareas se despliegan en función del tiempo para ver si hay agrupaciones
naturales. El ajuste de los intervalos de tareas de mantenimiento se realiza con el objetivo
de agrupar tareas de mantenimiento, estas agrupaciones deben ser registradas para realizar
comparaciones, rediseñar y determinar los procesos más convenientes del mantenimiento
fijado.
Consideraciones de las herramientas.-
Las siguientes consideraciones son requisitos para la realización de un programa de
mantenimiento:
Agrupar todos los requisitos de trabajo en un área específica, sobre todo si se tiene
pérdida de tiempo; sin embargo si se carga excesivamente un área de trabajo con
demasiado personal de mantenimiento es un procedimiento ineficaz, el personal debe ser
distribuido uniformemente en áreas de trabajo diferentes.
El resumen de tareas de un programa de mantenimiento, afecta tales situaciones como
las horas-hombre, la realización del mantenimiento, la disponibilidad del equipo, y en
algunos casos la estructura organizada del mantenimiento.
3. Descripción general de la instalación.-
• Nombre de la instalación, haciendo una breve descripción de la actividad.
• Planes de crecimiento a futuro, señalando la fecha estimada de realización.
• Fecha de inicio de operaciones (únicamente para instalaciones en operación).
• Fecha estimada de inicio de operaciones del proyecto.
• Ubicación de la instalación o proyecto. Calle, ciudad, localidad, municipio, departamento,
código postal, teléfono(s) y fax, u otra referencia.
• Coordenadas geográficas de la instalación o proyecto.
• Incluir planos de localización a escala, describiendo y señalando las colindancias de la
instalación o proyecto y los usos del suelo en un radio de 500 metros en su entorno, así
como la ubicación de zonas vulnerables, tales como: asentamientos humanos, áreas
naturales protegidas, zonas de reserva ecológica, cuerpos de agua, etc.; indicando
claramente los distanciamientos de las mismas.
• Superficie total de la instalación o proyecto y superficie requerida para el desarrollo de la
actividad [m2].
• Descripción de accesos (marítimos, terrestres y/o aéreos):
• Infraestructura necesaria. Para el caso de ampliaciones, deberá indicar en forma de lista
la infraestructura actual y la proyectada.
• Actividades conexas (industriales, comerciales y/o de servicios) que tengan vinculación
con las actividades que se desarrollan o pretendan desarrollar.
• Número de personal en la operación de la instalación.
Descripción del proceso.-
• Mencionar los criterios de diseño de la instalación o proyecto con base a las
características del sitio y a la susceptibilidad de la zona o fenómenos naturales y efectos
meteorológicos adversos.
• Descripción detallada del proceso por líneas de producción, reacción principal y
secundaria en donde intervienen materiales considerados de alto riesgo (debiendo anexar
diagramas de bloques).
• Listar todas las materias primas, productos y subproductos manejados en el proceso,
señalando aquellas que se encuentren en los Listados de Actividades Altamente
Riesgosas, especificando sustancia, cantidad máxima de almacenamiento en kg, flujo en
m3/hr, concentración, capacidad máxima de producción, tipo de almacenamiento y equipo
de seguridad.
• Tipo de recipientes y/o envases de almacenamiento. Especificar: características, código
o estándares de construcción, dimensiones, cantidad o volumen máximo de
almacenamiento por recipiente, indicando la sustancia contenida, así como los
dispositivos de seguridad instalados en los mismos.
• Describir equipos de proceso y auxiliares, especificando características, tiempo estimado
de uso y localización. Asimismo, anexar plano a escala del arreglo general de la
instalación o proyecto.Ejemplo:
Localizació
Vida útil
Tiempo n dentro del
Nomenclatur Característica Especificacion (indicada
Equipo estimado arreglo
a del equipo s y capacidad es por el
de uso general de
fabricante)
la planta
Bomba P-1 Centrífuga 460 Volts 10 años 3 años Área de
Sello 3 fases desagüe
hidráulico 60 Herz
150 HP Acero
inoxidable
1400 lt/min
• Condiciones de operación. Anexar los diagramas de flujo, indicando la siguiente
información:
a) Balance de materia.
b) Temperaturas y presiones de diseño y operación.
c) Estado físico de las diversas corrientes de proceso.
d) Características del régimen operativo de la instalación (continuo o por lotes).
e) Diagramas de tuberías e instrumentación con base en la ingeniería de detalle y con la
simbología correspondiente.
4. Grupo de trabajo.-
Naturaleza.-
El grupo de trabajo es establecido y debe incluir una persona de la función de mantenimiento
y de operación y un facilitador especialista en RCM. El grupo de proyecto RCM define y
clasifica los objetivos y el alcance del análisis, requerimientos y políticas de criterio de
aceptación con respecto a la seguridad y protección del medio ambiente. Tal como se
resume a continuación.
El equipo de trabajo debe ser multidisciplinario altamente proactivo, conformado por
personas de los departamentos de mantenimiento, operaciones y especialistas. Estas
personas deberán estar altamente familiarizadas con los temas que les competan.
El grupo será dirigido por un facilitador que podrá o no provenir de los departamentos
nombrados anteriormente. El mejoramiento del desempeño implica contribuciones en
actitudes, organización, conocimiento, patrones culturales y resultados.
Funciones del grupo de trabajo.-
Las funciones del grupo de trabajo están enmarcadas en realizar actividades de
mejoramiento continuo en las operaciones de la empresa. Estas pueden ser agrupadas en
dos frentes de trabajo.
• Actividades reactivas: Análisis Causa Raíz (ACR), solución de problemas.
• Actividades preactivas: Mantenimiento Centrado en la Confiabilidad (RCM). Con el
análisis funcional y análisis de criticidad de equipos.
• Actividades previas.
Estos análisis nos permiten conocer el orden de implantación de las técnicas a usar, de
manera de garantizar un impacto significativo en los sistemas estudiados.
Actividades a realizar.-
Preparar el grupo de trabajo. Seleccionar personal de perfil acorde a la naturaleza del
proyecto. Seleccionar reemplazos naturales para cada miembro del grupo, la mejor
manera de lograr esto es tener redundancia, es decir dos operadores (por ejemplo),
pudiendo estar en cada reunión uno o ambos, garantizando ente ellos mantenerse
siempre informados del avance de las actividades. Tener reemplazos que trabajen sólo
en caso de emergencia, tiene asociados diversos problemas de índole práctico.
Preparar un inventario de sistemas a analizar u oportunidades de mejora.
Realizar el análisis funcional y de criticidad o el análisis de oportunidades de mejora.
Preparar un orden de implantación del RCM, estimando el impacto positivo para la
empresa que pudiera representar una mejoría en los mismos.
Seleccionar el sistema o problema de mayor impacto posible y de mayor probabilidad de
éxito.
Definir claramente las funciones de los sistemas o la naturaleza de los problemas.
Establecer una misión precisa y clara en consenso, definir los objetivos del grupo de
trabajo.
Preparar los cronogramas de actividades, la naturaleza de dicho cronograma dependerá
del grupo de trabajo, de sus necesidades y limitaciones, pudiendo ser desde una reunión
semanal, a reuniones diarias, quinquenales o jornadas de trabajo continuas (por semanas
o proyecto).
El cronograma de trabajo deberá llegar hasta la implantación de actividades y su
seguimiento.
Realizar plan de contingencia, para evitar cualquier retardo debido a problemas
previsibles, como permisos, vacaciones de algún integrante del grupo.
Lograr consenso con la gerencia de la planta sobre los puntos anteriores.
Comenzar el análisis, partiendo de una sencilla pero concisa documentación de los pasos
anteriores.
Completar el análisis.
Sugerir soluciones.
Evaluar la factibilidad económica de las soluciones, recordar que muchas posibles
soluciones no son viables desde el punto de vista económico.
Documentar todo el proceso anterior, realizando pequeños resúmenes a presentar a la
gerencia.
Presentar los resultados a la gerencia de planta, los resultados deberán estar con un
completo juicio económico que soporte su implantación.
Convertir en realidad las sugerencias propuestas y justificadas por el equipo de trabajo.
Realizar un seguimiento a las actividades y sus resultados, tomar medidas de ser
requerido, recordar que se trata de un mejoramiento continuo y no de una mejora por
salto al más alto nivel de desempeño.
Verificar si las actividades son aplicables en otras áreas de la organización e implantarlas
de ser necesario.
Del facilitador.-
El facilitador es el líder del equipo de trabajo, deberá facilitar la implantación de las filosofías
o técnicas a usar aprovechando las diferentes destrezas del personal que forma el equipo de
trabajo, el facilitador deberá ser absolutamente competente en las siguientes áreas:
a) Técnicas a implantar.
b) Gerencia del análisis.
c) Dirección de reuniones.
d) Administración del tiempo.
e) Administración, logística y gerencia ascendente.
f) Las funciona típicas del facilitador incluyen:
• Organizar y dirigir todas las actividades inherentes al proyecto.
• Planificación, programación y dirección de reuniones. Garantizar la ejecución de
reuniones en cualquier caso, por lo tanto debería manejar alternativas para solventar
cualquier inconveniente con los miembros del equipo.
• Seleccionar el nivel de análisis, definir fronteras y alcance, además de estimar el
impacto, la duración y los recursos requeridos para el mismo.
• Asegurar que cada plazo sea plenamente comprendido antes de su ejecución.
• Asegurar el correcto orden de implantación, evitando dar saltos metodológicos que
afecten la integridad del proceso.
• Asegurar que el proyecto se cumpla dentro de lo planificado con un margen de error
aceptable.
• Coordinar todo el material de apoyo para el trabajo del equipo (planos, diagramas,
etc.), así como, mantener al día toda la documentación del proyecto (expedientes,
avances, etc.) y compartirla en línea con el grupo.
• Ser el punto focal de comunicaciones del grupo centralizando la información
relacionada al tema de trabajo. Mantener a la gerencia informada sobre todos los
planes y el progreso de actividades, debe generar constantes informes de elevada
calidad.
• Ser la voz técnica que aclare cualquier duda (metodológica) presentada por los
miembros de los equipos durante cualquier etapa del proceso.
• En la mayoría de los casos deberá fungir como el transcriptor de la información
generada.
• Investigar profundamente sobre temas tratados y no conformarse con información
superficial, debiendo en muchos casos dedicarse a corroborar la información
generada en las reuniones. Por lo tanto se debe tener el suficiente juicio para saber
cuando la participación de un especialista es requerida.
• Debe velar por que las soluciones aportadas por el equipo de trabajo, superen el nivel
de informe técnico, es decir sean implantadas realmente.
• Estar en capacidad de reconocer necesidades de adiestramiento (técnico o
metodológico) de los integrantes del grupo y prestarlo cuando sea requerido y esté a
su nivel.
• Asegurar el consenso de las decisiones tomadas.
• Motivar el grupo.
• Gerenciar los problemas: choques personales, interrupciones, etc.
De las reuniones.-
• Se debe garantizar que el equipo de trabajo tenga objetivos comunes y conozca (“grosso
modo”) la metodología y el plan de acción. Tener especial cuidado con invitados
ocasionales (darles suficiente información).
• Serán programadas con sesiones de trabajo de no más de 90 minutos, con periodos de
descanso de 15 minutos entre sesiones (si se programan jornadas de trabajo de más de
90 minutos). Sesión ideal 50 minutos de trabajo + 10 minutos de descanso (refrigerio).
• Recordar que las reuniones son eventos sociales y se debería hacer todo lo posible por
convertirlas en eventos agradables (estos proyectos a veces duran años).
• La reunión debería ser confirmada por el punto focal en la planta, quien deberá asegurar
la participación del grupo y localizar los suplentes de ser requeridos.
• De no ser posible reunir todo el equipo multidisciplinario, se pueden hacer sesiones de
trabajo por especialidad, garantizando la participación de un miembro de operaciones en
cada reunión.
• El facilitador preparará una agenda con objetivos a cumplir en la reunión y deberán ser
verificados al final de la misma.
• Los resultados de la reunión anterior deberán darse a conocer en la reunión actual.
• Nunca suspender una reunión sin fijar en consenso la fecha y la hora de la próxima
reunión.
• El ambiente de la reunión deberá ser libre de culpa. “La búsqueda de soluciones no
deberá ser una búsqueda de culpables destinados a la hoguera”.
• No se deben cuestionar negativamente las opiniones de los integrantes. Los problemas
internos deberán ser resueltos por el grupo y quedarse entre ellos.
• Los objetivos del análisis y el diagrama de procesos deberán estar siempre visibles en el
salón de reuniones.
• El facilitador deberá animar la participación de todos los integrantes de una manera
entusiasta.
• El tiempo de las reuniones debe ser usado de una manera inteligente y eficaz.
• Se debe garantizar la existencia de todos los recursos a utilizar en cada reunión
(manuales, planos, refrigerios, etc.)
• Deben ser realizadas en lugares cómodos y accesibles por todos los integrantes.
• Se puede hacer uso de las técnicas de análisis, como tormenta de ideas, diagramas de
espina de pescado, etc.
• La información clave deberá ser validada antes de continuar trabajando en base a ella.
Trabajar en torno a realidades y no a opiniones.
• Buscar soluciones a los problemas y no problemas a las soluciones.
• El incumplimiento de actividades asignadas a los integrantes del equipo para la siguiente
reunión, resulta en serios tropiezos. El facilitador y el punto focal deberán garantizar los
medios a los integrantes de los equipos para cumplir dichas actividades.
Entonces en todo este trance las comunicaciones juegan un papel importante, siendo
canalizadas por el facilitador y el punto focal, deberán ser en sentido vertical (arriba/abajo) y
horizontal.
5. Tareas principales del análisis RCM.-
Los principales elementos del análisis RCM se resumen en doce pasos como sigue:
• Estudios y preparación.
• Definición y selección de sistemas.
• Análisis funcional de la falla.
• Selección de ítems críticos.
• Tratamiento de los ítems no críticos.
• Colección y análisis de los datos.
• Análisis de los modos de fallo y sus efectos.
• Selección de las tareas de mantenimiento.
• Determinación de los intervalos de mantenimiento.
• Análisis y comparación de las estrategias de mantenimiento.
• Implantación de recomendaciones.
• Seguimiento de resultados.
Estudio y preparación.-
Definir claramente los objetivos que se persiguen con el análisis que se va a realizar, ya que
su definición condicionará el alcance del estudio. Se selecciona los sistemas objeto de
evaluación y se establece el monograma del proyecto, identificándose los recursos
necesarios.
Definición y selección de sistemas.-
Después de la definición para la ejecución del análisis RCM en la planta, se consideran dos
preguntas:
• ¿Para cuál de los sistemas el análisis es beneficioso, comparado con la planificación
tradicional?
• ¿A qué nivel de instalación (planta, sistema, subsistemas, etc.) debe ser conducido la
ejecución del RCM?
La descripción de la instalación del proceso jerárquico (registros, flujogramas) es una buena
herramienta para el sistema.
Análisis funcional de la falla.-
Finalizado el anterior paso, el siguiente es definir e identificar las funciones de los equipos y
componentes de los equipos en estudio. Para el sistema seleccionado en el subtítulo
anterior en análisis, deben considerarse los siguientes aspectos:
1) Identificar y describir las funciones de los sistemas y el criterio de ejecución.
2) Describir los requerimientos de operación del sistema.
3) Identificar las formas cómo pueden fallar las funciones de los equipos seleccionados.
La aplicación de los Modos de Fallo y Análisis del Efecto es recomendado para este análisis.
Selección de ítems críticos.-
El objetivo fundamental de esta tarea es la identificación de los componentes que se
consideran críticos para el adecuado funcionamiento del sistema en cuestión. La
catalogación de un componente como crítico supondrá la exigencia de establecer alguna
tarea eficiente de mantenimiento preventivo o predictivo que permita impedir sus posibles
causas de fallo.
Para la determinación de la criticidad del fallo de un equipo deben considerarse dos
aspectos: su probabilidad de aparición y su severidad. La probabilidad de aparición mide la
frecuencia estimada de ocurrencia del fallo considerado, mientras que la severidad mide la
gravedad que el impacto que ese fallo puede provocar sobre la instalación.
Si no se dispone de una base de datos fiable y eficiente para el cálculo de las probabilidades
mencionadas, se puede considerar como criterio único para catalogar la criticidad de los
fallos de los equipos su impacto sobre la función o funciones definidas para el sistema objeto
de análisis, si bien conviene establecer las medidas adecuadas para que, en un futuro, se
pudiera disponer de la información relativa al término de probabilidad. En algunos casos,
puede resultar conveniente subdividir el sistema objeto de evaluación en varios subsistemas
claramente delimitados para facilitar su análisis. Estos subsistemas que se analizan como si
se tratase de sistemas principales, se caracterizan por desarrollar una función específica en
el sistema considerado y están constituidos por uso determinados componentes o equipos.
Las interfases del sistema en cuestión constituirán sus fronteras con otros sistemas de la
planta y en su interior están, normalmente, todos los componentes cuya criticidad se va a
analizar. En los procedimientos técnicos del proyecto RCM, normalmente se establece una
lista de tipos de componentes que, con criterio general, se excluyen del análisis (por ejemplo:
válvulas manuales menores de dos pulgadas, soportes rígidos, termopares, etc.).
El análisis de criticidad es, en esencia, un análisis de fiabilidad del sistema considerado y
suele consumir un importante nivel de recursos. El método clásico de evaluación de la
criticidad de los componentes de un sistema consiste en la determinación, en primer lugar, de
las funciones que debe realizar el sistema considerado dentro del conjunto de la instalación,
así como de sus fallos funcionales asociados. Para cada uno de estos fallos funcionales, se
identifican aquellos componentes cuyo fallo da lugar al fallo funcional en estudio, provocando
efectos negativos en la instalación. A estos componentes se les denomina “componentes
críticos”. Esta evaluación se realiza normalmente mediante la conocida técnica de fiabilidad
denominada “Análisis de los Modos de Fallo y de sus Efectos” (FMEA).
Para determinados sistemas, se suele plantear la optimización de los recursos dedicados al
análisis de la criticidad de sus componentes, reduciendo el nivel sistemático del proceso de
análisis que supone el desarrollo de un FMEA y el notable volumen de documentación que se
genera. En tales casos, se suele usar un método simplificado de análisis, siendo la “Lista de
Criticidad” uno de los más utilizados. Este método, basado en la identificación de las
consecuencias negativas que pueden producir los fallos potenciales de los diferentes
componentes sobre el sistema bajo estudio, consiste en la aplicación de una lista o batería
de preguntas a cada componente del sistema considerado, en función de sus respuestas,
catalogarlo como crítico o no crítico. Dichas preguntas tienen que ver, entre otros aspectos,
con la pérdida de producción, de seguridad, de las condiciones adecuadas de operación o el
incremento de contaminación ambiental.
Tratamiento de los ítems no críticos.-
En el paso anterior los ítems críticos se seleccionan para el análisis extenso del RCM. Pero
ocurre que en el sistema existen ítems que no son analizados, en este caso las plantas
tienen un programa de mantenimiento para estos ítems no críticos, o realizar el
mantenimiento según las especificaciones técnicas del proveedor.
Aunque la teoría del RCM admite que a los componentes considerados como no críticos se
les deje operar hasta su fallo sin aplicarles ningún tipo de mantenimiento preventivo, se
recomienda efectuar una evaluación de estos componentes no críticos antes de tomar esta
decisión.
Colección y análisis de los datos.-
Los datos necesarios para el análisis RCM, pueden ser categorizados en los siguientes tres
grupos:
Datos de diseño.
Datos operacionales.
Datos de confiabilidad.
Para el análisis de los datos, se aplican las técnicas estadísticas y la probabilidad, con el
ajuste apropiado a una ley de distribución de probabilidades, que proporcionan, una solución
gráfica del análisis de las curvas trazadas; el tipo de análisis que relaciona los posibles
modos de fallo que puede ser extendido con la revisión de las curvas anteriores.
Análisis de los Modos de Fallo y sus Efectos.-
El objetivo de este paso es identificar los modos de falla dominantes, tal como se describió
anteriormente usándose diferentes métodos de identificación de fallas.
Selección de las tareas de mantenimiento.-
El resultado de la tarea de selección de ítems críticos, es la lista de componentes (críticos y
no críticos seleccionados) a los que convendrá identificar una tarea eficiente de
mantenimiento preventivo o predictivo. El objetivo de la presente tarea es efectuar dicha
asignación de actividades de mantenimiento. De forma genérica, el proceso de selección de
tareas de mantenimiento se inicia con la identificación de las causas más probables
asociadas a los distintos modos de fallo de los componentes considerados.
La aplicación de un Árbol Lógico de Decisión (ALD, Figura 1) es un proceso sistemático y
homogéneo para la selección de la estrategia de mantenimiento más adecuada para impedir
la causa que provoca la aparición de un determinado modo de fallo correspondiente a un
componente del sistema objeto del análisis. Para la construcción de este ALD, se deberán
definir previamente los criterios a considerar y sus prioridades correspondientes. Así por
ejemplo, se podrá dar prioridad a la prevención del fallo frente a su corrección, a la aplicación
de técnicas de mantenimiento basadas en la condición operativa del equipo frente a
actividades periódicas de mantenimiento o considerar aspectos tales como la evidencia de
los fallos para los operadores cuando dichos fallos ocurren.
El resultado de esta tarea será el conjunto de actividades de mantenimiento recomendados
para cada equipo. Se definirá el contenido concreto de las actividades específicas que
deben realizarse y sus frecuencias de ejecución correspondientes. A este respecto, puede
resultar de utilidad la elaboración de “plantillas” en las que se recoja el conocimiento
disponible sobre el mantenimiento de los distintos tipos de equipos, con el fin de establecer
las apropiadas tareas y frecuencias de ejecución de forma sistemática y homogénea, en
función de aspectos tales como la criticidad del equipo, su frecuencia de uso o las
específicas condiciones ambientales de su entorno operativo, entre otros.
Determinación de los intervalos de mantenimiento.-
Para determinar los intervalos óptimos de mantenimiento, es necesaria la información acerca
de las fallas, es decir la función de razón de fallos, las consecuencias y los costos de las
fallas, etc.
Análisis y comparación de las estrategias de mantenimiento.-
El criterio de la selección de las tareas de mantenimiento usadas en el RCM, tiene dos
requisitos:
1) Aplicabilidad.
2) Efectividad.
La aplicabilidad: un programa de mantenimiento es aplicable, cuando este puede eliminar la
falla, o reducir la probabilidad de ocurrencia hasta un nivel aceptable, reduciendo el impacto
de las fallas.
La efectividad: significa que el costo de las tareas de mantenimiento es menor que los costos
de las fallas. Las tareas del programa de mantenimiento definidas.
Implantación de recomendaciones.-
Una vez seleccionadas las actividades de mantenimiento consideradas más eficientes para
los diferentes componentes analizados, se establecen las recomendaciones finales del
estudio RCM y se lleva a cabo su implantación. En primer lugar, se efectúa la comparación
de las tareas de mantenimiento vigentes en la instalación con las recomendaciones del
análisis RCM. El resultado de esta actividad es el conjunto final de tareas de mantenimiento
que se propone aplicar a cada componente. Dichas tareas finales de mantenimiento habrán
surgido de aplicar los siguientes criterios:
• Si una tarea vigente de mantenimiento en la planta no ha sido recomendada por el
estudio RCM, se propondrá su anulación.
• Si una tarea de mantenimiento recomendada por el estudio RCM no se está aplicando en
la actualidad, se propondrá su incorporación al plan de mantenimiento.
• Si una tarea vigente de mantenimiento en la planta coincide con una tarea recomendada
por el estudio RCM, se propondrá su retención.
• Si la frecuencia de una tarea vigente de mantenimiento en la planta no coincide con la de
una tarea recomendada por el estudio RCM con el mismo contenido, se propondrá su
modificación.
A partir de dichas recomendaciones finales, se deberá proceder a la redacción del nuevo
plan de mantenimiento que se propone para la instalación. Para ello, es imprescindible la
aprobación de las recomendaciones propuestas por parte de la gerencia, quien además fijará
los criterios de aplicación y asignará los recursos necesarios.
La elaboración del nuevo plan de mantenimiento, además de las bases técnicas de
mantenimiento obtenidas con el análisis RCM, requerirá considerar otros aspectos tales
como los compromisos existentes, ajenos al mantenimiento, que implican la realización de
determinadas tareas y el grado de eficacia que se consigue en la agrupación de diferentes
actividades de mantenimiento. En algunos casos, será preciso elaborar nuevos
procedimientos de trabajo y realizar adaptaciones de los procesos informáticos existentes
que pudieran estar relacionados con el tema.
Seguimiento de resultados.-
El seguimiento y el análisis de los resultados que se van obteniendo en la planta con la
implantación del nuevo programa de mantenimiento son tareas que resultan de capital
importancia para la evaluación de su eficacia. Este proceso requerirá por una parte, la
definición de los parámetros e índices de seguimiento, la implantación de los pertinentes
procesos de captación de la información básica necesaria, el establecimiento del adecuado
procedimiento de actuación y la correspondiente asignación de recursos.
La necesidad de considerar nuevas técnicas de mantenimiento, añadir algún posible modo
de fallo o componente no analizado inicialmente o revisar las hipótesis de estudio, sus
conclusiones entre otras, harán conveniente la actualización global de estudio del RCM, cada
cierto tiempo con el fin de minimizar la obsolescencia de las recomendaciones aportadas con
el paso del tiempo.