Marcos 4, 35-41 35Aquel da, cada ya la tarde, les dijo: -Crucemos al otro lado.
36Dejando a la multitud, se lo llevaron tal como estaba, en la barca, aunque otras barcas estaban con l. 37Sobrevino un fuerte torbellino de viento; las olas se abalanzaban contra la barca, y la barca empezaba ya a llenarse; 38l se haba puesto en la popa, sobre el cabezal, a dormir. Lo despertaron y le dijeron: -Maestro, no te importa que perezcamos? 39Una vez despierto, conmin al viento dicindole al mar: -Silencio, estte callado! Ces el viento y sobrevino una gran calma. 40l les dijo: -Por qu sois cobardes? An no tenis fe? COMENTARIOS I v. 35 Aquel da, cada la tarde, les dijo: Crucemos al otro lado. Despus de exponer el mensaje universalista de Jess, Mc saca sus consecuencias y anticipa al tiempo de la vida histrica de Jess la misin entre los paganos, que comenz en realidad despus de su muerte (aquel da, como en 2,20, indica el de la muerte de Jess). v. 36 Dejando a la multitud, se lo llevaron mientras estaba en la barca, aunque otras barcas estaban con l. Pero la misin tropieza con dificultades provocadas por el grupo judaizante, representado por los discpulos (38: Maestro). De hecho, este grupo quiere monopolizarla (se llevaron a Jess mientras estaba en la barca), para conducirla segn las categoras del judasmo (superioridad de Israel, salvacin de los paganos a travs y por subordinacin a Israel), e impide que el grupo no israelita tome parte en ella (aunque otras barcas estaban con l). v. 37 Entonces sobrevino un fuerte torbellino de viento; las olas se abalanzaban contra la barca, y la barca se iba llenando.
El torbellino de viento es figura del mal espritu de los discpulos: las tesis judaizantes exasperan a los paganos (las olas se abalanzaban) y corre peligro la misin y la existencia misma del grupo (la barca). v. 38 El se haba puesto en la popa, sobre el cabezal, a dormir. Lo despertaron y le dijeron: Maestro, no te importa que perezcamos? Jess se echa a dormir (= no se deja sentir su presencia). Los discpulos estn, sin embargo, tan convencidos de su ideologa que se extraan del fracaso y reprochan a Jess su falta de apoyo, sin reconocer que son ellos los culpables. v. 39 Una vez despierto, conmin al viento (y se lo dijo al mar): Silencio, estte callado! Ces el viento y sobrevino una gran calma. FUNDACIN PSILON Febrero 2 de 95 http://www.elalmendro.org [email protected] Jess conmina al viento como a un espritu inmundo (cf. 1,25; silencio: alusin al espritu fariseo, cf. 3,4) y cesa la tempestad. Es decir, al hacer callar las pretensiones judas (el viento) y proponerse a los paganos (y se lo dijo al mar) el autntico mensaje, el de la igualdad de todos los pueblos, cesa toda hostilidad (y sobrevino una gran calma): la aceptacin es tan grande e inmediata que hace patente la fuerza divina del mensaje de Jess. v. 40 El les dijo: Por qu sois cobardes? An no tenis fe? Reprocha a los discpulos su cobarda, que nace de su falta de adhesin (An no tenis fe?). Temen que ese proceder con el mundo pagano signifique perder para siempre la posibilidad de llevar adelante los ideales judos, lo que ven como su fracaso como individuos y como pueblo.