A rturo
Arias
Calatayud
R osendo
Gimenez
Vizcaino
J ose
Luis
Lamas
Martnez
Los
celos
son
una
emocin
que
surge
como
consecuencia
de
un
exagerado
afn
de
poseer
algo
de
forma
exclusiva.
Generalmente
se
reeren
a
la
posesin
exclusiva
de
la
persona
amada,
entendiendo
como
tal
no
slo
a
la
pareja
o
el
cnyuge;
la
conducta
celosa
se
puede
dar
en
otras
formas
de
amor,
como
la
de
los
padres
con
los
hijos
o
en
la
amistad.
A
veces,
se
puede
llegar
a
sentir
celos
con
objetos,
no
prestndoselos
a
los
dems
slo
porque
se
quieren
para
el
disfrute
exclusivo
de
uno
mismo
y
porque
se
consideran
como
algo
ntimo.
Hay
algunos
tipos
de
personalidad
que
suelen
ser
ms
celosos,
como
los
egocntricos,
desconados,
inseguros,
narcisistas,
necesitados
de
estimacin
o
histricos.
A
travs
de
los
celos
se
puede
llegar
a
producir
el
trastorno
denominado
desarrollo
paranoide
o
celotipia,
en
el
que
a
partir
de
una
situacin
ms
o
menos
real
de
indelidad
se
elabora
toda
una
estructura
psicolgica
sin
base
real
en
relacin
con
la
indelidad
de
una
persona,
que
puede
durar
toda
la
vida.
suelen
presentar
conductas
celosas;
sobre
todo
destacan
el
alcoholismo
y
en
menor
medida
las
esquizofrenias
de
tipo
paranoide.
Algunos
trastornos
psicopatolgicos
Celos
de
confraternidad
Celos
juveniles.
Celos
Amorosos
La
mujer
seductora
al
acecho.
Los
celos
son
debido
a
falta
de
seguridad
en
si
misma
o
aun
deseo
desmesurado
de
posesin,
construidos
sobre
la
idea
de
que
toda
mujer
tiene
un
rival,
as
evala
a
otras
mujeres
y
tiene
tanto
miedo
al
abandono
como
deseo
inconsciente
de
dominar
al
hombre.
El
hombre
y
el
ejercicio
de
poder.
Miedo
de
que
otro
hombre
posea
a
su
mujer,
cuando
su
pareja
busca
encanto
piensa
que
busca
seducir
a
otro
hombres
y
ve
esto
como
un
agresin
a
su
virilidad.
El
celoso
puede
asumir
que
su
mujer
la
abandonaron
pero
nunca
admitira
que
fuese
por
otro.
Distintos
mtodos
utilizados
para
atormentar
a
sus
parejas:
La
mujer
celosa
busca
pruebas
materiales
y
al
mnimo
indicio
piensa
que
la
abandonaran
busca
a
su
rival
para
desvalorizarla
al
nal
no
duda
en
cerrar
la
puerta
en
las
narices
a
la
persona
que
crea
a
mar
y
lo
rechaza
sin
darle
el
derecho
de
hablar.
El
hombre
celoso
vigila
la
apariencia
de
su
mujer
y
controla
a
ella
y
su
tiempo.
El
cambio
de
costumbres
provoca
comentarios
y
preguntas.
Limita
su
autonoma
su
vida
gira
alrededor
de
ella
y
se
asla
de
sus
amigos
y
su
familia.
Si
aparecen
pruebas
de
traicin
puede
humillarla
y
adoptar
una
actitud
violenta.
No
deja
de
dominarla
porque
no
piensa
renunciar
a
ella.
Tentativa
para
realizarse
una
amor
imaginario
provocando
sufrimiento
tanto
en
hombres
como
mujeres.
Las
mujeres
tienen
temor
a
que
sus
parejas
se
vinculen
emocionalmente
con
otra,
ya
que
lo
primordial
no
es
sexual
sino
el
sostn
y
la
proteccin
para
ella
y
los
hijos.
Distintas
manifestaciones
de
las
mujeres:
celosas-ansiosas,
celosa-quejosa,
celosa- intrigante.
Los
hombres
tienen
obsesin
que
les
sean
ineles
sexualmente,
debido
en
parte
a
la
imposibilidad
de
estar
seguros
de
la
paternidad
de
sus
hijos.
Tambin
se
pueden
sentir
celos
al
ocuparse
de
los
hijos
o
por
exceso
de
trabajo.
Algunos
intentan
disimularlo
(mandato
machista)
ya
que
decir
que
se
siente
celos
debilita
su
imagen
y
lo
involucrados
que
estn
en
la
relacin.
Estas
actitudes
peligran
la
estabilidad
de
la
pareja.
Pueden
sentirlo
como
desamor
o
desinters.
Diferenciacin
de
una
vertiente
social
y
otra
individual.
La
teora
de
la
diferenciacin
de
celos
han
cambiado
con
el
tiempo
y
los
roles
sociales.
Por
ejemplo:
las
mujeres
no
necesitan
que
la
mantengan.
gracioso,
una
muestra
de
inters.
En
pequea
medida
los
celos
pueden
un
hecho
Funcionan
como
un
mecanismo
de
defensa
social
ante
la
adaptacin
del
sujeto
al
mundo
moderno,
valores
cambiantes
y
a
veces
difusos
No
existe
ninguna
cultura
conocida,
incluidas
aquellas
las
que
los
celos
son
considerados
vergonzosos
e
indeseables,
que
est
completamente
libre
de
los
celos.
sta
parece
ser
la
conclusin
ms
razonable
de
nuestro
examen
de
las
formas
en
que
los
celos
se
experimentan
y
expresan
en
diferentes
culturas.
Aun
asi,
a
pesar
de
que
cuentan
con
una
sancin
social
que
desalienta
los
celos,
creen
que
despus
de
la
muerte
los
celos
que
se
experimentaron
en
vida
deben
ser
castigados,
lo
que
demuestra
que
la
sancin
no
logr
eliminarlos
del
todo.
Si
hay
un
castigo,
debe
haber
culpables.
Una
cultura
puede
socializarnos
para
que
no
expresemos
los
celos,
pero
no
puede
evitar
que
nos
sintamos
celosos
cuando
percibimos
que
una
amenaza
se
cierne
sobre
una
relacin
que
nosotros
valoramos.
La
conclusin
de
que
los
celos
son
universales
es
corroborada
tambin
por
algunas
investigaciones
recientes.
En
un
estudio
se
compar
a
nios
ingleses
y
holandeses
con
nios
que
vivan
en
una
aldea
aislada
en
el
Himalaya.
El
estudio
revel
que
los
nios
de
ambos
grupos
eran
conscientes
de
las
situaciones
que
provocan
los
diversos
afectos,
entre
ellos
los
celos.
En
otro
estudio,
se
pregunt
a
estudiantes
de
Hungra,
Irlanda,
Mxico,
Holanda,
Rusia,
Estados
Unidos
y
Yugoslavia
acerca
de
determinadas
situaciones
susceptibles
de
despertar
sus
celos.
Los
resultados
indicaron
que
para
casi
todos,
los
besos,
el
irteo
y
el
acercamiento
sexual
entre
su
compaero
y
un
tercero
provocaban
una
respuesta
de
celos.
Muchos
menos
celos
provocaban
el
hecho
de
que
su
compaero
bailara
con
otros,
los
abrazara
o
tuviera
fantasas
sexuales
con
ellos.
Hubo,
sin
embargo,
algunas
diferencias
culturales
relacionadas
con
respuestas
especcas.
Hemos
visto
que
tambin
Freud
crea
que
los
celos
eran
universales.
A
diferencia
de
los
psiclogos
transculturales
que
basan
su
conclusin
en
pruebas
muy
variadas
recolectadas
en
muchas
sociedades
diferentes,
Freud
bas
su
conclusin
en
pruebas
que
recogi
de
las
profundidades
inconscientes
de
la
psiquis
humana.
Crea
que
los
celos
son
universales
porque
tienen
sus
races
en
experiencias
infantiles
que
todos
compartimos.
Valdra
la
pena
sealar,
no
obstante,
que
Freud
no
slo
crea
que
los
celos
son
producto
de
la
mente
de
un
individuo
aislado,
sino
tambin
que
la
cultura
contribuye
a
su
desarrollo.
Segn
Freud,
los
celos
se
agravan
en
una
cultura
que
adora
a
un
dios
monotesta
que
proclama:
No
tendris
ningn
otro
Dios
ms
que
yo...
porque
Yo,
el
Seor
vuestro
Dios,
soy
un
Dios
celoso.
Los
celos
tambin
se
agravan
en
una
cultura
que
deende
ideales
como
el
del
matrimonio
mongamo
y
el
de
un
yo
racional
y
reprimido.
Una
cultura
as
nos
alienta
a
desear
la
exclusividad
en
el
amor,
lo
que
torna
difcilmente
aceptables
nuestras
propias
indelidades
y
las
del
otro,
sean
reales
o
imaginadas.
Aunque
algunas
culturas
pueden
mitigar
los
dolores
de
los
celos,
Freud
no
imaginaba
una
civilizacin
donde
la
gente
pudiera
sentirse
completamente
libre
de
este
malestar.
La
socio-biologa
tambin
deende
la
nocin
de
que
los
celos
son
universales.
Tal
vez
usted
recuerde
que
Darwin
consideraba
que
los
celos
son
una
defensa
innata
del
vnculo
que
une
a
la
pareja,
y
que
evolucionaron
a
travs
de
la
seleccin
natural
para
aumentar
la
probabilidad
de
que
la
pareja
pudiera
mantenerse
unida
y
reproducirse.