Mario Sarab
presenta
SEMEN
Un libro de poemas vitales
Expelo
Escupo este poema sin dios al infinito, lo escupo porque no me queda sangre en los pulmones, porque no puedo llanamente con la carga. Me quedo -eso s- con la resaca de tanto sacrificio, con el sabor acre de no estar escupiendo nada, salvo las ganas de escupirlo todo
de mandar a la mierda los indultos los temblores de miedos sigilosos como sombras detrs de la ventana.
Escupo -no puedo dejar de escupir- todo cuanto pueda almacenar mi desencanto, la redaccin imperfecta de mis planes, mis cadas en flor, mis almanaques. Me quedo -eso tambin- con la sensacin de que todo es una farsa, que cuando escupa el alimento desabrido de mi carne, el aserrn hediondo de mis huesos, mi ltima cena, mi poca grasa, al lbrego cajn del carpintero
an me quedar la boca amarga.
Soy
Quin no ha pernoctado alguna vez:
una ciudad de pjaros mudos gordos grises donde todas las calles son oblicuas a tu aprobacin y las puertas han sido desertadas por las llaves una ciudad sin pan ausente de mendigos poblada de jauras piaras cvicos
-vengo de ese territorio donde todos remolcan mi nombre-
estoy abrazado a las costillas del exilio ahora mi nombre es otro los espejos no refractan mi efigie taladrada
no tengo frontera soy el confn
La crcel
la crcel la inspiracin pinchada con tenedores las rejas inasibles el equinoccio de una bandada absurda de vocales el viento en la nuca los apretados dientes
la crcel
y quin sabe cuntas realidades quedan
en mi discurso obsoleto
Poema sedicioso a veces la necesidad vuelve tteres a los hombres: s seor s seor s seor s seor s, seor, s hasta que un muerto antiguo un gen sedicioso un pez de colores nadndonos el ojo nos corta para nunca los amarres entonces: no seor no se acab
Bicho lisiado
a veces estoy ciego atropellado de trenes oscuros surcando mi noche mi noche nica expectante pisoteado por la carne de los sapos apedreados por los nios que lanzaron la primera
a veces estoy ciego y sordo golpeando mi esqueleto contra el bosque impertrrito como una mosca de mil ojos escurridiza y tonta chocando el vidrio chocando
la atrofiada cifra de mis msculos contra eso otro desconocido siempre con nombre de molino
a veces estoy ciego y sordo y mudo paralizado en el vientre de una serpiente que no se decide a tragarme y yo la huelo todava la huelo con un cmico rictus de ratn sin bigotes y aunque creo correr soy una roca una oniscidea catorce veces desmembrada
a veces ya no huelo y este temor de estar vivo por el mundo se desvanece como una margarita en las fauces del toro y de ese mecnico rumiar sin desespero con sabor a nada
me queda solamente una plasta de excrementos equivalente a la muerte.
Extremidades
tengo das en que los viejos pretritos derriban mi puerta
das perseguidos por jauras malheridas -escarabajos resecos en la gargantadas de t y sepultureros das que abandonan a los buitres
tardes de langostas murindose en la sopa magros desayunos de pan verde y moho
sin embargo hay otros en que t comes en mi mesa y alcanza para dos una cebolla esos das, stos
e s c r i b o m a l y v i v o b i e n
resultado equivalente
Vivo
por este aire obtuso modelando mi cara a las veinte y soolencias de la tarde por tus piernas tan abiertas tan abiertas por el hurfano perfume de tus poros en esta roca redonda que se pudre
por las cosas todas que resisten la cuenta por ese arroyo contumaz por esa sombra por ese ganso dormir de lenguas a tu espalda
y tambin
por esta espera destejida a dos jazmines del zagun a las veinte y pico largo
de la ltima inevitable despedida
Caligrama de amor un tanto pecaminoso
A m meco que por puertas no palomas m el derrotado inte no urge ni abr -s los umbros a tu tajodistanci reves hu l a t p e n e nsta algunas asan las nsajeras que to de escribirte via las respuestas crdenos atajos a desmedida de tus idos
e sos. A ti ?
Fines
arriesgada declaracin de principios: yo (el que vos quieras) hijo de mi madre el desamor la mentira lo violento
repudio: la injusticia el adulterio lo hipcrita
el desespero pancista del hombre la vanidad lo idiota abomino ante los ojos como jueces las lenguas del desmedro lo ido odo hibrido
repudio de igual forma el quiste inextirpable de mi debilidad
la yerta coronacin de mis pecados
Vengo
tengo un calambre de noches rancias (afn a los pucheros sin cebolla) una contractura vertebral para tus manos una jaqueca hueca para tus pelos y una intencin decorosa indecorada para tus interiores desvados e insondables
vengo te traigo aromas a violn stradivarius el despertador propicio la noche intacta
me espera un arroz promiscuo y el universo poroso y almizclado de tu talle
la doble senda convergente de tus piernas es i na c a b a b l e pero no hay prisa
vengo a quedarme.
Llueve (me estoy mojando por dentro por dentro hundiendo me estoy me estoy por dentro lloviendo)
destien mis memorias de tus recuerdos me queda una mancha de aceite en el agua
o viceversa
Slvate
Escuch tus dedos quebrndose en la nuca tu cara inundada de ros las barrancas de esos ros modelando de barro a las serpientes tus uas pulir cataclismos en el aire mala estabas mala como si engendraras en tu vientre la gemelidad de los infiernos como si parieras por antojo los pecados del hombre como si de aborto el amor se te fugara y yo besara tus labios desechos en la riada abrazara tu cuerpo slo de nufragos huesos t no estabas
mala para escuchar desde el siniestro
Oficio de Poeta
Ahora nuevamente puteo grito y arremeto poesa contra vos contra la pulpa retorcida de tus hinchadas entraas grito te infesto de asco te dejo toda sucia de dolor toda entonada de rabia y al final te largo consciente de que ya no sirves de que ahora no me vales de nada
Reconciliacin
Llegu a la noche triste como una lmpara te encontr desnuda
no tuve ms remedio arrodillarme ingresar as a tus instintos
como una carta deslizada por debajo de la puerta
arrastrando hasta mi nombre para merecer
el destino primitivo de tu sexo
Presente
En ste tiempo de juegos florales imprecisos Durmiendo el desespero de la siesta del perdido Es preciso asumir la imposible coloracin de las magnolias Explicar al infinito el rito promiscuo del instante
Decir entre otras cosas: Que las flores que arden al da y ocultan sus pistilos a la noche Son cobardes
Afirmar Sin temor a equivocarme Que los muertos de la abada de Westminter Ya no quieren leer poetas vivos
Hay Das
Hay das en que todo nos parece intil Las vacas Los rboles floridos Los carteles de trnsito Los asientos vacos en los mnibus Las brevsimas y recurrentes palabras de amor Las propuestas Las contrapropuestas Las patas blancas de los caballos Las blandas deformidades de las nubes Los ptalos y las promesas Igualmente intiles La inclinacin rtmica de los girasoles El oleaje verde que provoca el viento en los campos de trigo nuevo nos parece tan comn Tan ordinario La recta malograda del vuelo de los pjaros Se nos figura de triste hasto el recuerdo poroso de las pieles siempre dulces que arropan las mujeres Hay das tan intiles que no vale nombrarlos Las maquinas se esqueletizan da igual ver detenidos o girando a los molinos Todo da igual El rectngulo fro de los campos cosechados Me importa lo mismo que me esperes Que ests cuando yo llegue Con tu cara de palmera O quiz deba decir (para que entiendan) con tu cara de sauce Aunque en verdad poco me importa que me entiendan Poco me importan -hoy- las muertes de mis nios tantas veces Hay das en que todo me es ajeno No reparo en detalles otrora necesarios Me es indiferente ver tan secos tantos bebederos El pecho est vaco de antemano No me acongojan los actos ms violentos Si veo un viejo caerse entre los chanchos Qu se lo coman! Hay das tan ftiles tan mal paridos Que lo mismo me dara no haberlos vivido Que haber vivido as Tan extenuado
Duele
me duele que te duela mi presencia intacta sin tacto la absoluta pertenencia de mi sexo sin sexo me duele que esta palabra slo quepa en el poema una nica y caprichosa vez DUELE y no ms ahora el brillo hmedo de tus labios viene a mi encuentro sin ningn dolor -que es igual que duele pero sin tajos pertinentesvienen al fin a mi encuentro en brazos de los sueos que aterran Belcebes tus humedades urgentes el peligroso roce del amor en las uas del viento viene mi alegra de saberte ah de que me leas ah de creer que si un da todas las tenazas de mi cotidianeidad decidieran abortivamente abandonarme yo correra con los ojos muy abiertos con desorbitados ojos con ojos desesperados a tu encuentro a tu encuentro repetitivo y casi real a tu encuentro
casi como si ahora corriera a tu encuentro repetitivo urgente hmedo enmaraado de piernas y de miedos de desgastes de semen de feroces embestidas contra los limites humanos del mundo de fugaz repetitivas como tus palabras cuando juegan el juego lacerante de la seduccin al otra vez vez vez ves pero no no conozco el olor de tu piel la textura de tu piel el sabor ritual de tus rincones ms profundos y los conozco s en las aristas ms accidentales de tus sbanas
se profesan todas las contradicciones en la cocina de Eros cuanto ms cerca ests ms largas las venas que conectan los cuerpos o no o no o no
Quin ignora que absurdos caminos aplanan los destinos? Quin conoce las mgicas pociones que estamos cocinando? palabra a palabra pero eso s sin falsas promesas no es promesa hacerte el amor ahora mientras tus ojos recorren los escogidos signos estirar mis brazos dos veces tu cintura y darte al final tres crculos completos para que no te falte carne para que no te falte piel para abrirle los labios a tus desconocidos manantiales y beberme de un sorbo tus pasiones pero no porque s hasta que s porque no o algo as.
Amor selvtico
yo anodina anaconda en tus rodillas yo pulpo mutilado vinchuca sanguijuela parasito de amor en tus entraas mantarraya voraz toro estampida yo para ser franco lagartija veloz de curvaturas yo cierto centauro polizn polilla cacata jadeante lobo aullido
t caballita de mar abierto delfina principiante gata crispada en los pretiles de mi espalda t cierta sirena en el jardn de las mandrgoras
nosotros
en fin animales en celo
admitiendo las disculpas al caso para stas y otras noctmbulas zoantropas
Ojos de caf (torrado)
Si tus ojos fueran otra cosa No s estalactitas del imperio de los signos conjuros de escolopendra marionetas desertadas por las olas en mi mar de esperas que son tuyas.
Si fueran si de ellos pudiera hablar como de un rey una marmota si no quedara ciego al verte vernos y pudiera acorralar otras palabras -las justas inmolarlaspara contener el universo doble circular de tu mirada.
Si ac estuvieran si descendieran en el vrtice saliente de esta mesa sin pan y respirramos juntos este blsamo oscuro y escribiramos juntos en el circulo oscuro.
Digo si tus ojos fueran otra cosa ya s cuchillos puntiagudos de las guerras floridas o quiz ms simplemente -si fueran otra cosa esos ojos tuyos-
indistanciablemente mos
Espera
Atraco este barco en el arco de tus cejas circundantes plomizas -de mal talantecomo pude atracar parco un Toro rumiando un santo coro de pitonisas.
Y barajo en la cornisa de tus astros desencantos el semen de tu camastro y las farsas de tus misas.
Mujer tu querer querer a tantos deja de frente los mancos meollos de mi utopa y presumo que la ma no merece de honores un canto ni dos laureles valdra a no ser mujer que no puedas esperar tanto
No soy (Nonato)
los parpados pesan como cadveres como achuras que de ellos se colgara
-la carne flcida de quien despide su sangre-
el dolor punzante de no ser nada: no piedra no rbol
no escalera vertical vertiginosa a la dicha tantas veces otras veces desdichada de estar muriendo para la hermosa y desdentada boca de los gusanos
y no ser nada (che) y no ser nada no yo no nada
un reloj defectuoso de carne en la lbrega casa de nadie
Reina
No me sa
ques
(De mi tmido urinario) no me saques los riones no me seques tus ojos de encima el pauelo la paja-pala con la que voy juntando juntando la dichosa iniquidad de tu desdicha
en todo caso si ves que es imposible sacame las mejillas las falanges las costillas la voz con la que imploro o las dos caras de mis cuatro artculos de la mudez no me seques el aliento ni me saques el mun con que promet tocarte majestad
Aunque me ahogue no me quites el sueo la onrica peripecia que inaugur en la vigilia de tus plantos estriles
me consta tu voluntad de cuchillo tu reinado de navajas
sacame crtame matame meteme en el reducido espacio reluciente que habitas como ostra
Ocupame soy (solamente para vos y tu corona) una casa vaca balda y tengo las puertas abiertas
Rer
Llorar a lgrima viva Llorar a chorros Llorar la digestin llorar el sueo Llorar ante las puertas y los puertos Llorar de amabilidad y de amarillo Oliverio Girondo
Y cuando no cuando los lacrimales huyan de nuestro llanto o se sellen enlodados de tiempo o se enrosquen como un bicho bolita cobarde y asustado y cuando ya no podamos llorar de tanto haber llorado la espera llorando y cuando hayamos cantado el ltimo llanto como una sinfona cruel desconsolada entonces rer rer como una hiena como un papagayo rer de fe de fealdad de ternura rer con toda lengua a todo diente rer a toda carie a toda muela
rer de pie de cortesa regar los pocillos y los pasteles con la risa
rer de congoja y de colorado rer con los omoplatos con las costillas rer desaforado desatento rer de solidaridad de soldadura desapegarnos para siempre de nuestra risa dejarla estampada en otras bocas
Seudo dedicatoria de un pintor
Dedico la grotesca sinuosidad de estas pinturas:
a la vaciada melancola ocular de Modigliani a los dibujos copulantes de Vang Gogh a la macabra teatralizacin de Caravaggio a la dudosa inocencia rozagante de Murillo a la eclosin libidinosa y dulce de Egon Schiele las esparzo antepuestamente nvea y falaz en el Moulin de la Galette en Montparnase en la cristalizada fineza del primer Rembrant en la sutil irreverencia de su final
Para Picasso escond los sexos, las arterias destap la monstruosa vorgine del desalmado amor para Chain Soutin abr las pulpas para Ceznne cerr sin ms la antipata
Consagro a Matisse los arabescos almohadones conjuro en Sez mis aos mozos mis tubrculos aos pozos
Dedico lo que pueda dedicarse a la intencin de vuelo al alargado el Grecco
Para Freud reserv la trementina para Toulouse Lautrec estir los enanismos
Dedico a Gauguin la nica vagina forma del cataclismo la desnudez dedico a las modelos lo indedicable lo hirsuto y flico de mis pinceles pinturados las horas castas las bastas formas de la pasin y el sueo
Dedico a los ausentes lo que me sobra y lo dedicado a los citados ofrezco sin embargo lo que me resta y a m qu poco importa! Dedico los bastidores las horas muertas las horas yertas todo lo que de madera sirva para hoguera donde pueda consumir los desencantos esta farsa irreal y enloquecida de estar cantando desde la muda fatalidad de los encantos.
Fin