Poder Judicial de la Nacin
CISNEROS, INS BEATRIZ Y OTRO C/ TARABORELLI S.A. Y OTRO S/ ORDINARIO. N 83.637/2002 JUZG. N 4, SEC. N 8 13-15-14
En Buenos Aires, a los 22 das del mes de diciembre del ao dos mil nueve reunidos los Seores Jueces de Cmara en la Sala de Acuerdos, fueron trados para conocer los autos
seguidos por: CISNEROS, INS BEATRIZ Y OTRO C/ TARABORELLI S.A.
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OTRO
S/
ORDINARIO,
en
los
que
segn
el
sorteo
practicado votan sucesivamente los doctores ngel O. Sala, Miguel F. Bargall y Bindo B. Caviglione Fraga. Se deja constancia que el doctor Caviglione Fraga, acta de conformidad con lo dispuesto en el Acuerdo de esta Cmara del 27/08/2008 pto. VI. Estudiados los autos, la Cmara plantea la
siguiente cuestin a resolver: Es arreglada a derecho la sentencia apelada de fs. 1046/1067? El Seor Juez de Cmara, doctor Sala dice: 1. En la sentencia de fs. 1046/1067: (i) se hizo lugar parcialmente a la pretensin instaurada por Ins Beatriz Cisneros contra la concesionaria Taraborelli S.A., Renault S.A. y Renault Credit International S.A. Banque, a quienes se conden y a a pagar a la primera la suma de $ e
13.066,39, inscribir
entregar
la el
documentacin, automotor a
patentar su
registralmente
costa,
imponindose las costas a las demandadas vencidas; (ii) se admiti la excepcin de falta de legitimacin activa deducida por Taraborelli S.A. contra Oscar Alberto Serrano,
distribuyndose las costas en el orden causado; y (iii) se rechaz la reconvencin deducida por Taraborelli S.A. contra
Ins
Beatriz
Cisneros,
absolvindose
esta
ltima,
imponindose las costas a la concesionaria. Para as decidir, el a quo comenz por
expedirse respecto de la admisibilidad de la excepcin de falta de legitimacin activa incoada por la codemandada
Taraborelli respecto del co-actor Serrano, sealando que no exista vinculacin contractual respecto de tal co-
accionante, segn emerga de la documental copiada en fs. 6 y de las constancias de la mediacin, instada slo por la Sra. Cisneros. Y, aclar que en nada empeca a lo expuesto la naturaleza ganancial del vehculo en razn del cual el
cnyuge sostena le asistan iguales derechos y acciones que a su esposa- por cuanto tal carcter slo tena relevancia jurdica en las relaciones entre los esposos o sus sucesores al producirse la disolucin de la sociedad conyugal, sin que por ello fuera atendible que el reclamo por el incumplimiento contractual sociedad. Seguidamente, demanda instaurada contra se pronunci y respecto respecto de de la la fuera dirigido por ambos integrantes de la
Taraborelli
reconvencin deducida por sta. En cuanto a la accin principal, seal que los hechos basales admitidos de la pretensin consecuencia haban de que quedado dicha
tcitamente
como
codemandada arrim al expediente en forma extempornea como fundamento de su reconvencin por consignacinla
documentacin faltante para posibilitar el patentamiento de la unidad. Destac, adems, que la controversia que
habra existido sobre el particular entre la concesionaria y la concedente, no enervaban la responsabilidad por el
incumplimiento en la entrega tempestiva de la documentacin del automotor.
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Y, en cuanto a la reconvencin deducida por Taraborelli S.A., propugn su rechazo, indicando que la
entrega del vehculo se haba efectuado el 05/10/2001 y que la concesionaria haba sido intimada formalmente por los
accionantes a entregar la documentacin necesaria para el patentamiento el 11/10/2001 y el 24/10/2001. En tal contexto y siendo que el instituto
contemplado por el art. 756 del Cdigo Civil posibilita la liberacin del deudor cuando existen dificultades que impiden el cumplimiento de la obligacin como cuando el acreedor o el tercero habilitado se niegan injustificadamente a aceptar el pago; destac que tal extremo no se encontraba configurado
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por cuanto Cisneros no se haba negado injustificadamente a recibir la documentacin sino que, por el contrario, la
reclam durante casi un ao. Luego, admiti la demanda contra Renault
Argentina S.A. y Renault Credit International S.A. Banque. Postul que la responsabilidad que se imputaba a las accionadas y de la que surga la obligacin de stas de resarcir los daos y perjuicios experimentados se fundaba en el contralor comercial, financiero y del negocio en general, que debieron ejercer el concedente y su financiera. En particular y para rechazar el planteo de falta de accin o falta de legitimacin pasiva deducido por Renault Argentina S.A. hizo hincapi en la ausencia de
control por parte del concedente, y en que la pertenencia a una red oficial de concesionarios aseguraba al usuario que al comprar un 0km de la marca se efectuaba seriedad y una operacin se
comercial
con
una
persona
cuya
solvencia
encontraba sobreentendida por el mismo hecho de pertenecer a la red. Advirti, adems, que Renault Credit
International (RCI) haba aducido tener fundamento jurdico para retener la documentacin -entre la que se hallaba la del
Clio II RT K4M- en virtud de lo previsto en el punto IX relativo a las garantas de la Solicitud de Financiacin de Automotores Renault, en razn de que Taraborelli le deba una suma de dinero; destacando que si la lnea de crdito de la concesionaria se encontraba impaga y en total estado de morosidad, debi arbitrar los medios necesarios para que no siguiera operando como concesionario y generando
incumplimientos como el que aqu se reclam. Concluy, finalmente, que quien imposibilitaba que la concesionaria cumpliera con sus obligaciones no poda dejar de cargar con las consecuencias adversas de su propio operar. En cuanto al pedido indemnizatorio formulado, el Juez de grado se refiri a: (i) Gastos de mantenimiento y conservacin (seguro, cochera y gastos de patentamiento e inscripcin), esgrimiendo que no haban sido desvirtuados por prueba en contrario, como era carga de las demandadas (art. 377 del Cdigo Procesal), y admitiendo la cuanta reclamada hasta la suma de $ 1.938,39; (b) Privacin de uso, sealando que el rodado por su propia naturaleza est destinado al uso y que, frente a ello, la privacin de ste importaba para su dueo un dao resarcible sin que la falta de elementos
probatorios que precisaran su magnitud impidiera fijar el quantum retributivo con sujecin al art. 165 del Cdigo
Procesal, en $ 7.128; (c) Prdida de valor venal, indicando que en este punto la actora no haba cumplido con la carga del art. 377 del Cdigo Procesal habiendo sido declarada negligente respecto de la prueba ofrecida tendiente a
demostrar los alcances del reclamo en este aspecto, por lo que caba rechazarlo; procedente y (d) $ Dao moral, a postulando la fecha que del
resultaba
por
4.000
fijados
decisorio por cuanto la falta de la documentacin necesaria para la inscripcin no impeda totalmente el uso del rodado pero lo restringa considerablemente por el temor inherente a
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ser encontrado en infraccin por la autoridad y que le fuera secuestrado el automotor. 2. Apelaron Renault Credit International S.A. Banque (fs. 1069), Renault Argentina S.A. (fs. 1071) y el coactor Oscar I. Serrano (fs. 1078); y fundaron sus quejas con las expresiones de agravios que corren glosadas a fs.
1099/1110, 1088/1092 y fs. 1133. Slo result respondido por el Sr. Serrano, el traslado de las crticas formuladas por la co-demandada y tercera citada que recurrieron el decisorio. Las crticas de Renault S.A. se encuentran
encaminadas a cuestionar que:
(i) se haya desestimado la
excepcin de falta de legitimacin pasiva que opusiera, (ii)
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se haya juzgado procedente la indemnizacin por $ 1.938,39 en concepto de dao material realizando para ello una
improcedente inversin de la carga de la prueba, de $ 7.128 por privacin de uso sin que hubiera mediado evidencia
alguna, y de $ 4.000 por dao moral cuando tampoco medi acreditacin al respecto y el caso versaba sobre un
incumplimiento de tipo contractual. Los agravios de RCI Banque se refieren a que: (i) la sentencia dictada resultara arbitraria por cuanto hizo salir victoriosa a la accionante y orden la reparacin de los gastos de mantenimiento y conservacin, privacin de uso y dao moral, cuando sta no prob ninguno de los
extremos invocados en su demanda y fue declarada negligente en la produccin de todas las pruebas; y (ii) se haya omitido considerar garantaque todo RCI tipo estaba de legitimada para retener con -en los
documentacin
relacionada
bienes objeto de la financiacin. Finalmente, las quejas del co-actor Serrano se circunscriben a que se haya estimado la defensa de falta de accin a su respecto por cuanto seala que la circunstancia de que uno slo de los cnyuges haya firmado la documentacin para adquirir el automvil no modifica la titularidad de la
relacin jurdica sustancial, por cuanto el crdito originado a raz de la indisponibilidad del vehculo adquirido
corresponde a la sociedad conyugal. 3. No sin antes recordar que los jueces no estn obligados a atender todos los planteos recursivos sino slo aqullos que estimen esenciales y decisivos para fallar la causa, optando por ciertas pruebas antes que otras y
omitiendo referencias sobre las que considere inconducentes (Fallos 280:320; 297:333, 526; 300:83, 535; 302:676, 916, 1073; 303:235, 1030, 2088; 304:819; 305:537; 307:1121; entre otros), analizar seguidamente los agravios de los
recurrentes. Comenzar por pronunciarme respecto del
recurso incoado por el co-actor Serrano; luego, me expedir respecto de los agravios esgrimidos por Renault y RCI Banque en tanto persiguen la revocacin de la condena a su respecto; para, finalmente, pronunciarme respecto de la procedencia y cuanta de las indemnizaciones otorgadas por el Juez de la anterior instancia. 3.a. contratante. El actor dejando cual Sr. para es Serrano ello que no pretendi de lado ser una de considerado circunstancia la relacin Legitimacin activa del cnyuge del
fundamental,
form
parte
jurdica base del reclamo: el contrato de compraventa del automotor (v. copias de Solicitud de reserva de unidad
0km., recibos provisorios N 3800 y 0065, factura N 000100004673, presupuesto N 10795 y remito N 0001-00000103 -fs. 6, 7, 8, 12, 13 y 14- adjuntados por esa misma parte). Este dato no puede ser dejado de lado pues importara convalidar una obligacin sin causa (esta Sala en integracin parcial diferentein re Depedri, Hugo
lvaro y otros c/ El Comercio Compaa de Seguros a Prima Fija S.A. s/ ordinario, del 27/12/2007; y en actual
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integracin- in re Moizzi, Elsa Rosa y otro c/ Provincia Seguros S.A. s/ ordinario, del 12/02/2009). Por lo dems, lo cierto es que el art. 1276 del Cdigo Civil dispone que cada uno de los cnyuges tiene la libre administracin y disposicin de sus bienes propios, y de los gananciales adquiridos con su trabajo personal o por cualquier otro ttulo legtimo (y, en similar sentido: arg. CNCom., en pleno, 19/08/1975, Banco Provincia de Buenos
Aires c/ Sztabinski, Simn, LL 1975-D, 70). As las cosas y siendo que como refiriera fue la Sra. Cisneros quien adquiri el vehculo para inscribirlo a su nombre (v. copia fs. 17 y 18), resulta evidente que es
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ella la legitimada para reclamar daos y perjuicios por el incumplimiento de la obligacin de entrega de los documentos necesarios para su inscripcin, sin perjuicio de que el bien pueda ser considerado ganancial de la sociedad que integrara con su cnyuge. En razn de ello, los agravios del Sr. Serrano respecto del acogimiento activa de a la su excepcin respecto de no falta habrn de de
legitimacin
deducida
prosperar, si es que mi ponencia resulta compartida. 3.b. Responsabilidad de la concedente. El independiente de riesgos y concesionario su concedente su es una persona jurdica
que corre con sus propios responsabilidad en las
compromete
propia
operaciones que celebra. Por ello, es un tercero ajeno a los contratos celebrados por el concesionario y no responsabilizado de sus incumplimientos (CNCom., puede ser sala D,
28/02/1985, Pafundi, O. M. c/ Dumpex SA.; CNCom. sala B, 29/04/1984, Polielectric S.A. c/ Herrera Aut. S.A.; CNCom. Sala D, 09/06/1987, Loitegui S.A. c/ Marguinot S.A.; esta sala 16/10/1984, Esquerro, Italo c/ Igua y Ca S.A. s/ ordinario y 28/09/2007, Paredes Margarita c/ Trotar SA y otra s/ ordinario).
En efecto, si bien existe subordinacin entre la concedente y la concesionaria, tal dependencia lo es con la finalidad de lograr una eficiente distribucin del
producto fabricado o comercializado por el concedente, pero no significa, por lo general, que quien se desempea como concesionario pierda su independencia jurdica y patrimonial pues se trata de un comerciante independiente que realiza las ventas en su nombre y por su cuenta y que tiene poder de disposicin, terceros por lo sobre (Ana que su Mara los contratos que celebra su con
recaen
patrimonio Molas,
generando
propia
responsabilidad Atpicos, Buenos
Contratos
Comerciales Dibisa S.A.,
Editorial 1983,
Difusora p. 64;
Bibliogrfica Juan M.
Aires,
Farina,
Contratos
Comerciales Modernos, Editorial Astrea, 1999, p. 454; esta Sala, 26/04/2004, Arabi, Hugo Antonio c/ Fiat Auto Argentina S.A. s/ sumario y CNCom., Sala D, Loitegui S.A. c/
Marguinot S.A.; citados todos ellos por el doctor Arecha en fallo de esta Sala in re Paredes Margarita c/ Trotar SA y otra s/ ordinario). Por otro lado, las partes fueron contestes a la hora de afirmar que la compraventa fue celebrada entre Taraborelli y la actora, por lo que solo es obligatoria para tales contratantes y no para los que resultan terceros como en el caso- lo es el fabricante del vehculo y concedente de la vendedora -arts. 503 y 1195 del Cdigo Civil(conf.
CNCom., Sala D, 09/06/1987, ya citado; esta sala: 24/09/1996, Carbajo Blanco, Antonio c/ Garca Hnos. y Ca. S.A.C.I.F.A. s/ sumario, in re Esquerro, Italo c/ Igua y Ca S.A. s/ ordinario ya citado y Sendin, Olga A. c/ Paprida S.A.C.I. y otro del 15/03/2005, publicado en DJ 03/05/2006, 75). Por todo ello, no puede responsabilizarse al concedente por el incumplimiento de su concesionario salvo en el caso de que haya mediado conducta antijurdica que le sea atribuible al primero (24/02/2009, Schmitlein, Juan Ramn y
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otro
c/
General
Motors
de
Argentina
S.A.
otro
s/
ordinario). En conducta el caso, que ha la quedado demostrado imputara que en la su
antijurdica
accionante
demanda (retencin de documentacin del vehculo adquirido en Taraborelli) y de la cual se derivara el resultado daoso, no result perpetrada por Renault sino por RCI; cuestin que impide considerar que haya mediado responsabilidad de parte de la terminal automotriz. Destaco, por lo dems, que si bien el art. 40 de la ley 24.240 impone de responsabilidades la cadena de a cargo de
distintos
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integrantes
comercializacin
tendiendo a proteger ms eficazmente los derechos de los consumidores, lo cierto es que dicha norma se refiere a la responsabilidad solidaria por el dao que resulta del vicio o riesgo de la cosa, y no a otros supuestos (v. en este sentido el dictamen del Procurador General en Llop, Omar Mateo c/ Autolatina Argentina S.A., que la Corte Suprema hizo suyo en sentencia del 01/06/2004). Las consideraciones precedentemente expuestas me convencen de propiciar la estimacin de los agravios de Renault Argentina S.A. y la condena a su respecto. 3.c. Responsabilidad de la entidad financiera. Diversamente no prosperar el recurso consecuente revocacin de la
interpuesto por RCI Banque Sucursal Argentina- por cuanto juzgo que medi de su parte conducta antijurdica. En efecto, la financiera reconoci al
contestar su citacin como tercera- que: (i) se dedica a financiar la compra de vehculos a los concesionarios de Renault Argentina; (ii) Taraborelli le solicit una variada lnea de crditos en los que se encontraba en mora al
27/09/2002; (iii) en virtud de
lo estipulado
entre ambas
partes en el punto IX del contrato que adjunt intitulado
Garantas de la Solicitud de Financiacin de Automotores Renault, Repuestos y Accesorios Renault y Saldos de Deuda-, se encontraba facultada para retener en garanta de
cumplimiento de la financiacin, todo tipo de documentacin relacionada con los bienes objeto de sta, entre los cuales se encontraba la del Clio II RT Chasis N 8A1BB01251L197496; (iv) el 27/09/2002, arrib a un acuerdo con Taraborelli por medio del cual sta sald la deuda pendiente, por lo que -el 02/10/2002- le hizo entrega de la documentacin retenida (v. fs. 688/695). La retencin de los documentos por parte de RCI result, adems, corroborada por la concesionaria
demandada (v. fs. 517/524, especialmente fs. 520vta./521) y por la terminal automotriz (v. fs. 558). Empero, la defensa de la financiera relativa a que ejerci un legtimo derecho al proceder en tal sentido no puede progresar pues en virtud de lo normado por el art. 1195 del Cdigo Civil los contratos no pueden perjudicar a
terceros. As, permita a la el pacto entre RCI y Taraborelli la que
primera
mantener
consigo
documentacin
correspondiente a los autos vendidos -en garanta de deudas que la concesionaria hubiera contrado a su respecto- resulta perjudicial para los derechos de los clientes que resultaban terceros ajenos al conflicto que habiendo pagado el precio de su vehculo, no podan patentarlo ni usarlo hasta que se zanjaran las aludidas diferencias econmicas. Por lo dems, destaco especialmente que si
bien no surge de la causa que la accionante hubiera tomado noticia de que la documentacin era retenida por RCI y, por ende, tampoco se desprende del expediente que hubiera
intimado a dicha sociedad a que entregara la documentacin; lo cierto es que la citada financiera conoca la situacin en la que se encontraba la actora y el reclamo por ella incoado
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y no obr en consecuencia. Prueba de esto es el hecho de que acompa al expediente un acuerdo suscripto entre ella, la concesionaria y la concedente, en el que se comprometi a entregar a Taraborelli la documentacin necesaria para que sta regularizara la situacin de varios clientes que
tenan en su poder los autos pero nola documentacin legal pertinente y de los que habiendo pagado total o
parcialmente el rodado carecen del vehculo y adems de la documentacin legal pertinente, entre los que se inclua la Sra. Cisneros (v. clusula 8 -fs. 705- y cuadro Anexo VI fs. 751-). Y, finalmente, juzgo que corresponde ponderar
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la
hora
de
valorar
el
accionar
desplegado
por
la
financiera, que se trata de una sociedad con alto grado de especializacin en la materia, que no poda ignorar las
consecuencias que podan derivarse de su proceder (art. 902 del Cdigo Civil), por cuanto la inscripcin exigida por el art. 1 del decreto-ley 6582/58 tiene carcter constitutivo. 3.d. otorgadas. Conforme lo refiriera supra, la sentencia hizo lugar al reclamo por gastos de mantenimiento y conservacin (seguro, cochera y gastos de patentamiento e inscripcin), privacin de uso y dao moral. Sin embargo, lo cierto es que en autos no se produjo prueba alguna para justificar tales peticiones por cuanto la actora fue declarada negligente en la produccin de la informativa y se la tuvo por desistida de la testimonial que oportunamente ofreciera (v. fs. 879/880); cuestin que suscit el agravio de RCI y Renault. Ahora, la privacin de uso del automotor bien puede presumirse por cuanto si el automvil no poda ser inscripto a nombre de la accionante (art. 10 del decreto 6582/1958), no resultaba posible circular con el mismo. As Procedencia de las indemnizaciones
las cosas, cabr confirmar la sentencia de grado en cuanto hizo lugar a la indemnizacin por este rubro pues la mera privacin de uso del vehculo es, en principio, susceptible de producir un perjuicio resarcible aunque no se produzca prueba directa sobre la concreta configuracin del dao (v. esta Sala, 19/06/1996, Bloise, Jos Antonio c/ El Comercio Ca. de Seguros a Prima Fija S.A. s/ ordinario; dem,
05/06/2001, Titolo Carlos Alfredo c/ Omega Coop. de Seguros Ltda. s/ sumario; dem, 28/05/2007, Alonso Jorge Gabriel c/ Caja de Seguros S.A. s/ ordinario). Y, en lo tocante al padecimiento moral de la accionante, cuadra destacar que si bien la prueba de la
configuracin de este dao resulta indispensable para juzgar procedente la reparacin contemplada por el art. 522 del Cdigo Civil, se encuentran reunidas en el caso razones de ndole excepcional que aconsejan a mi juicio- acceder a su resarcimiento. En efecto, la Sra. Cisneros concurri al
concesionario Renault, entreg su vehculo usado en parte de pago, abon una diferencia importante y retir el automvil 0km., mas nunca le fue entregada la documentacin necesaria para inscribirlo registralmente a su nombre, por un conflicto econmico que Taraborelli mantena con la financiera RCI. Efectuados los reclamos pertinentes, Renault y Taraborelli se endilgaron la existencia de culpas recprocas y omitieron dar solucin al problema. Tales cuestiones autorizan a mi juicio a presumir, en este caso particular, que la imposibilidad de usar y gozar de un bien del que la accionante era legtima propietaria y cuyo precio haba abonado ntegramente en razn de un conflicto entre la concesionaria y la financiera en el que no tena nada que ver, no pudo sino ocasionar una mella en sus sentimientos que merece ser reparada. En cambio, considero que deber hacerse lugar a los agravios de RCI y Renault en lo relativo a la
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indemnizacin
por
gastos
de
conservacin
mantenimiento
relativos a la cochera y el seguro. En efecto, la pauta general vigente es que incumbe al actor la prueba de los extremos en que funda su accin (art. 377 del Cdigo Procesal) y los daos no hacen excepcin a esta regla pues quien los solicita debe aportar la evidencia de todos los presupuestos de la responsabilidad civil (Edgardo Lpez Herrera, Teora General de la
Responsabilidad Civil, LexisNexis, Lexis N 7004/002277), y, en particular, del dao causado, que resulta el hecho
constitutivo del derecho cuyo reconocimiento pretende (Jorge J. Llambas- Patricio J. Raffo Benegas, Tratado de Derecho
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Civil. Obligaciones, Lexis N 7006/003049). En el caso, no existi prueba de la
configuracin de los gastos de mantenimiento y conservacin consistentes en el alquiler de una cochera y el pago de un seguro, por cuanto la accionante fue declarada negligente en la produccin de la informativa dirigida a Garage Fernndez H & G y a la aseguradora Provincia Seguros; sin que resulte posible en este caso- recurrir a las presunciones pues la actora bien pudo, por ejemplo, tener cochera en su casa o guardar su auto sin costo en algn lugar, o no pagar el seguro en tanto ste resulta obligatorio para circular (art. 40 ley 24.449) y el auto no poda hacerlo. 4. El art. 279 del Cdigo Procesal impone al tribunal de Alzada, si revoca o modifica la sentencia de primera instancia, adecuar la condena en costas. En virtud de ello y en razn de lo decidido en el apartado 3.b, se impondrn en el orden causado en ambas instancias- las originadas por el rechazo de la accin contra Renault Argentina S.A., en atencin a que siendo que se
desconoca quin retena la documentacin del automvil, bien pudo la actora creerse con derecho a litigar (art. 68,
segundo prrafo, del Cdigo Procesal).
Y,
las
restantes,
se
mantendrn
conforme
fueron distribuidas en la instancia anterior pues no obstante lo decidido en el acpite 3.d de la presente respecto de ciertos daos cuya reparacin considero fuera que el otorgada hecho de y que cuya los
revocacin
propicio,
pedidos indemnizatorios no sean admitidos en su totalidad no obsta a que las costas sean impuestas a la vencida toda vez que -como fuera sostenido por esta Sala en reiteradas
oportunidades- en los reclamos de daos y perjuicios, deben cargarse a quien con su proceder dio motivo al pedido
indemnizatorio, de acuerdo a una apreciacin global de la controversia y con independencia de que las reclamaciones del perjudicado totalidad de hayan los progresado rubros parcialmente respecto de la
pretendidos
(27/03/2001,
Becchio
Carlos A. c/ Instituto Argentino de Seguros Generales S.A.; 19/03/2008, Leguizamon, Jorge Miguel C/ HSBC Bank Argentina S.A. s/ ordinario; y, 09/12/2008, Ciriotti, Mariano
Patricio c/ Bankboston N.A. s/ ordinario). 5. Como corolario de todo lo expuesto,
propongo al Acuerdo: a) Desestimar el recurso de apelacin interpuesto por el co-actor Serrano; b) Admitir parcialmente los recursos deducidos por Renault Argentina S.A. y RCI
Banque Sucursal
Argentina- con
el alcance de
revocar la
sentencia apelada en cuanto hizo lugar a la demanda respecto de la primera y en cuanto admiti las indemnizacin
pretendida por gastos de conservacin y mantenimiento, y confirmarla en lo dems decidido; c) Imponer en el orden causado las costas generadas en ambas instancias por la
actuacin de Renault (arts. 279 y 68, segundo prrafo, del Cdigo Procesal), en igual sentido las correspondientes a los trabajos de Alzada derivados del recurso del co-accionante Serrano atento a no haber mediado contradictorio (art. 68, segundo prrafo, del Cdigo Procesal), y a RCI las generadas por su actuacin en esta instancia en atencin a la
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naturaleza
del
reclamo
al
hecho
de
que
ha
resultado
sustancialmente vencida (art. 68, primer prrafo, del mismo texto legal). El Seor Juez de Cmara, doctor Bargall dice: Comparto los fundamentos vertidos por el Seor Juez preopinante por lo que adhiero a la solucin por l propiciada. Voto, en consecuencia, en igual sentido. Por anlogas razones, el Seor Juez de Cmara, doctor Caviglione Fraga, adhiere a los votos anteriores. Con lo que termina este Acuerdo, que firman los Seores Jueces de Cmara doctores ngel O. Sala, Miguel F. Bargall y Bindo B. Caviglione Fraga. Ante m: Sebastin
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I.
Snchez
Cannav.
Es
copia
del
original
que
corre
fs.............del libro n 29 de Acuerdos Comerciales, Sala "E". SEBASTIN SNCHEZ CANNAV
Secretario de Cmara
Buenos Aires, 22 de diciembre de 2009. Y VISTOS: Por los fundamentos del acuerdo precedente, se resuelve: a) Desestimar el recurso de apelacin interpuesto por el co-actor Serrano; b) Admitir parcialmente los recursos deducidos por Renault Argentina S.A. y RCI Banque Sucursal Argentina- con el alcance de revocar la sentencia apelada en cuanto hizo lugar a la demanda respecto de la primera y en cuanto admiti las indemnizacin pretendida por gastos de conservacin y mantenimiento, y confirmarla en lo dems
decidido; c) Imponer en el orden causado las costas generadas en ambas instancias por la actuacin de Renault (arts. 279 y 68, segundo prrafo, del Cdigo Procesal), en igual sentido las correspondientes a los trabajos de Alzada derivados del recurso del co-accionante Serrano atento a no haber mediado contradictorio (art. 68, segundo prrafo, del Cdigo
Procesal), y a RCI las generadas por su actuacin en esta instancia en atencin a la naturaleza del reclamo y al hecho de que ha resultado sustancialmente vencida (art. 68, primer prrafo, del mismo texto legal). Notifquese a las partes por cdula a confeccionarse por Secretara. NGEL O. SALA MIGUEL F. BARGALL
BINDO B. CAVIGLIONE FRAGA
SEBASTIN SNCHEZ CANNAV
Secretario de Cmara