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INTELIGENCIA

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INTELIGENCIA DIGITAL Introduccin a la noosfera digital Jos Antonio Cobea Fernndez

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INTELIGENCIA DIGITAL Introduccin a la noosfera digital Jos Antonio Cobea Fernndez

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2007, Jos Antonio Cobea Fernndez De esta edicin: - 2007, Jos Antonio Cobea Fernndez [Link] diarioweb@[Link]

Esta obra est bajo una licencia Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 de Creative Commons. Para ver una copia de esta licencia, visite [Link] o envie una carta a Creative Commons, 559 Nathan Abbott Way, Stanford, California 94305, USA. Composicin para el diseo de la cubierta: Fotografa central del cerebro tomada, con autorizacin expresa, de la home page del Laboratorio de Neuroimagen (International Consortium for Brain Mapping) de la Universidad de California en Los ngeles (CA): [Link] y detalles laterales obtenidos de La Transfiguracin, de Rafael Sanzio (Urbino, 1483 - Roma, 1520, pintada entre 1516 y 1520). Imgenes recuperadas el 15 de septiembre de 2006, de [Link] ISBN-13: 978-84-690-6264-7 ISBN-10: 84-690-6264-7 Editado en formato PDF para su difusin en Internet Espaa

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Papiro Quirrgico de Edwin Smith, escrito alrededor de 1700 a. C. y basado en textos que datan aproximadamente de 3000 a.C., en el que se menciona por primera vez la palabra cerebro (imagen central). El papiro fue hallado y adquirido por el egiptlogo Smith, en Luxor, en 1862. El hombre debera saber que del cerebro, y no de otro lugar vienen las alegras, los placeres, la risa y la broma, y tambin las tristezas, la afliccin, el abatimiento, y los lamentos. Y con el mismo rgano, de una manera especial, adquirimos el juicio y el saber, la vista y el odo y sabemos lo que est bien y lo que est mal, lo que es trampa y lo que es justo, lo que es dulce y lo que es inspido, algunas de estas cosas las percibimos por costumbre, y otras por su utilidad...Y a travs del mismo rgano nos volvemos locos y deliramos, y el miedo y los terrores nos asaltan, algunos de noche y otros de da, as como los sueos y los delirios indeseables, las preocupaciones que no tienen razn de ser, la ignorancia de las circunstancias presentes, el desasosiego y la torpeza. Todas estas cosas las sufrimos desde el cerebro. Hipcrates (Cos, 460 a.C.-Larisa, 377 a.C.), Sobre la enfermedad sagrada (Per hiers nousou)

Es de la mxima importancia que reconozcamos y alimentemos toda la variedad de inteligencias humanas y todas las combinaciones de inteligencias. Somos tan diferentes entre nosotros, en gran parte, porque todos tenemos diferentes combinaciones de inteligencias. Si llegamos a reconocer esto, pienso que, como mnimo, tendremos una oportunidad mejor de enfrentarnos adecuadamente a los muchos problemas que se nos presentan en el mundo. Si podemos movilizar toda la gama de habilidades humanas, no slo las personas se sentirn ms competentes y mejor consigo mismas, sino que incluso es posible que tambin se sientan ms comprometidas y ms capaces de colaborar con el resto de la comunidad mundial en la consecucin del bien general. Tal vez, si podemos movilizar todas las inteligencias humanas y aliarlas a un sentido tico, podamos ayudar a incrementar la posibilidad de supervivencia en este planeta, e incluso contribuir a nuestro bienestar. Howard Gardner, Inteligencias Mltiples

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Sobre el autor La elaboracin de un resea de vida personal no permite que nos baemos dos veces en el mismo ro, es decir, no podemos reproducir con exactitud lo que verdaderamente ocurri durante cada periodo de la vida, personal e intransferible, en la secuencia de los hechos que al final proporcionan un perfil humano, profesional y ciudadano. Pasa igual cuando intentamos escribir un currculum vitae. Son aproximaciones a lo que creemos que sucedi, bajo un formato estndar que nunca llegar a expresar el pensamiento y el sentimiento real de lo vivido. Lejos del mito de la caverna, he procurado siempre salir al exterior y comprobar que el mundo solo tiene inters hacia adelante, en frase de Teilhard de Chardin, autor al que le a escondidas por imperativos del guin, llamado Rgimen. Deseara, al mismo tiempo, que estas palabras de vida permitieran una aproximacin al autor, una evaluacin dialogada y responsable de lo ocurrido, en actitud de evaluacin formativa, emitiendo juicios bien informados de mi accin diaria y contempornea. Sera la nica forma de trascender la burocracia digital de un ejercicio de reflexin, para trocarse en un acto responsable de accin transformadora, de investigacin-accin, con conciencia social informada. Nac en Sevilla, en el barrio de San Lorenzo, en la posguerra civil, cuando casi todo era de color sepia. Despert mi inteligencia creadora en Madrid, crec hasta hacerme mayor entre Madrid, Sevilla, Roma, Huelva y otra vez Sevilla, donde resido. He estado cerca del discreto encanto de la burguesa, me eduqu en un Colegio mixto, donde pensar y jugar con nias era comn y he vivido tambin la pobreza en San Jernimo (Sevilla), un barrio humilde cuando lo conoc, donde un autobs muy desvencijado, el pesetero, nos traa a la gran ciudad. He estado muy cerca de Dios y reconozco que fue una experiencia inolvidable. Me lanc despus a vivir desesperadamente. He sido muchas cosas, que ahora pertenecen a la protohistoria, como dira Jos Antonio Marina. Trabajo como administrador pblico en la Junta de Andaluca. Soy doctor en Psicologa. Pero sobre todo he aprendido a ser una persona buena y en esta misin estoy una vez pasado el ecuador de la vida. La experiencia de vivir en comn con una persona muy querida me ha permitido ser mejor, gracias a ella. He tenido un hijo, tambin he plantado un rbol y he escrito un libro. Apasionante.

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RECONOCIMIENTO PERSONAL Y SOCIAL Muchas personas y situaciones han estado presentes, a su manera, durante la elaboracin de estas pginas. Muchos comentarios y algunas experiencias personales e intransferibles han colaborado en todas y cada una de las pginas de este texto. Tambin, las autorizaciones recibidas respecto de citas e imgenes (Laboratorio de Neuroimagen de la Universidad de California, la Unin Internacional de Telecomunicaciones, IBM). Especialmente, el Profesor Dr. D. Jaime Rodrguez Sacristn, maestro pluridisciplinar de Academia y vida, y D. Jos Antonio Valverde Albacete, mdico investigador y consejero cientfico. Sera difcil recoger el agradecimiento a todos los nombres, en la clave de Saramago. Lo que s es cierto es que he trabajado en la bsqueda de una isla desconocida y ante las tres hiptesis posibles de la investigacin, es decir, la de la ardiente impaciencia de las peticiones, el regalo esperado y el compromiso como programa de vida, opt por esta ltima, con la idea de que este ensayo sirviera a las personas, cualquiera que fuera su posicin, para ser ms autnticos y ms libres en la mejor expresin de habilidad inteligente y digital para vivir en un siglo que a veces parece diseado por el enemigo... A todas y todos, gracias.

En Sevilla, slo una parte de la Noosfera, en el mes de Diciembre de 2006

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A Mara Jos y Marcos

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NDICE

Prlogo.................................................................................................. 15 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. Cerebro humano y cerebro digital ................................................... 29 Inteligencia y cerebro ...................................................................... 65 Inteligencia individual ..................................................................... 71 Inteligencia conectiva...................................................................... 75 Inteligencia digital y habilidades sociales: la inteligencia social......... 93 Digitalizar la inteligencia? ............................................................ 143 Inteligencia digital en el siglo XXI: Noosfera ................................ 153 Inteligencia digital, gestacin y nacimiento .................................... 157 Inteligencia digital y escuela .......................................................... 161 Inteligencia digital y Universidad .................................................. 169 Inteligencia digital y sociedad ........................................................ 177 Inteligencia digital y Administracin Pblica ................................. 207 tica digital de la Noosfera ........................................................... 267 Catlogo de palabras ..................................................................... 301 Nooteca ........................................................................................ 327

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Prlogo

ace doscientos mil aos que la inteligencia humana comenz su andadura por el mundo. Los ltimos estudios cientficos nos aportan datos reveladores y concluyentes sobre el momento histrico en que los primeros humanos modernos decidieron abandonar frica y expandirse por lo que hoy conocemos como Europa y Asia. Hoy comienza a saberse que a travs del ADN de determinados pueblos distribuidos por los cinco continentes, el rastro de los humanos inteligentes est cada vez ms cerca de ser descifrado1. Los africanos, que brillaban por ser magnficos cazadores-recolectores, decidieron hace 50.000 aos, aproximadamente, salir de su territorio y comenzar la aventura jams contada. Aprovechando, adems, un salto cualitativo, neuronal, que permita articular palabras y expresar sentimientos y emociones. Haba nacido la corteza cerebral de los humanos modernos, de la que cada vez tenemos indicios ms objetivos de su salto gentico, a la luz de los ltimos descubrimientos de genes diferenciadores de los primates, a travs de una curiosa protena denominada reelin2. Se han estudiado las regiones del genoma humano, una vez establecidas las comparaciones entre los genomas de humanos, chimpancs y otros vertebrados (animales ms o menos prximos en la evolucin a nosotros) para identificar elementos que hayan contribuido a cambios evolutivos rpidos, que son los realmente importantes, limitndose la investigacin a la zona ms relevante, la denominada HAR1. Esta zona forma parte de dos genes. Uno de stos, el HAR1F, es activo en un tipo de clulas nerviosas, las neuronas Cajal-Retzius, que aparecen pronto en el desarrollo embrionario (entre la sptima y la decimonovena semana de embarazo) y juegan un papel crtico en la formacin de la estructura de la corteza cerebral humana. Estas neuronas son las que liberan la protena "reelin", que gua el crecimiento de las neuronas y la formacin de conexiones entre ellas. El gen identificado (HAR1F) se expresa [sic] junto con la "reelin", que es fundamental a la hora de formar la corteza cerebral humana, lo que habla ms a favor de su importancia en la evolucin. En manifestaciones de David Haussler, director del Centro de
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Shreeve, J. (2006). El viaje ms largo. National Geographic, Marzo, 2-15. Pollard, K.S., Salama, S.L. (2006). An RNA gene expressed during cortical development evolved rapidly in humans. Nature advance online. Recuperado el 16 de Agosto de 2006, de [Link]

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Ciencia e Ingeniera Biomolecular de la Universidad de California en Santa Cruz e investigador del Instituto Mdico Howard Hughes: No sabemos qu hace, y no sabemos si interacta con la "reelin". Pero la evidencia sugiere que este gen es importante en el desarrollo cerebral, y que es emocionante porque la corteza humana es tres veces mayor que la de nuestros predecesores () Algo hizo que nuestro cerebro se desarrollara mucho ms y que tuviera muchas ms funciones que los cerebros de otros mamferos".

_____________________________ Figura 1: Migracin humana, en Shreeve, J. (2006). El viaje ms largo. National Geographic, Marzo, 2-15. Imagen recuperada el 18 de agosto de 2006, de [Link] Con la humildad del investigador que acepta la evidencia cientfica de que poco sabemos del tiempo transcurrido, de las vivencias de nuestros antepasados, en el ao 1997 tuvo lugar un acontecimiento en Europa, en un lugar pequeo de la Noosfera, en mi vida profesional, que supuso un giro copernicano en mi forma de entender y ser en el mundo. Una nueva experiencia de responsabilidad pblica en la Administracin pblica andaluza me oblig a estudiar de nuevo las teoras organizativas y de

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forma especial el mundo de la informtica y de las telecomunicaciones. De esta forma me aproxim a un autor que me ha llevado a enfocar la vida cerebral, integral e integrada, de forma diferente. Me refiero a Nicholas Negroponte, director del Laboratorio de Medios del Instituto Tecnolgico de Massachussets (MTI), posiblemente muy discutido en el mbito de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, pero de indudable prestigio en la visin del nuevo mundo que estaba por venir en la fecha de publicacin de su libro El mundo digital"3 y sin descontextualizarlo de su momento oportuno. A partir de aquella lectura he procurado aprender a aprender de la aportacin personal y social de los sistemas de informacin y telecomunicaciones a la inteligencia humana, para transformarla en inteligencia digital. Nueve aos despus, an conociendo que no son la panacea para resolver y curar todos los males existenciales y polticos, sigue teniendo una fuerza especial un mensaje que grab en la memoria histrica personal y que debo a Negroponte, su autor: Los bits no se comen; en este sentido no pueden calmar el hambre. Los ordenadores tampoco son entes morales; no pueden resolver temas complejos como el derecho a la vida o a la muerte. Sin embargo, ser digital nos proporciona motivos para ser optimistas. Como ocurre con las fuerzas de la naturaleza, no podemos negar o interrumpir la era digital. Explicar el constructo inteligencia digital, como una posibilidad ms de las mltiples formas de expresarse la citada inteligencia humana, dependiendo siempre de muchos factores genticos y contextuales, es la gran tarea a desarrollar en estas pginas. He aprendido a convivir con ambos vocablos desde todas las perspectivas cientficas posibles y por ello deseo comprender bien y hacer accesible en este aqu y ahora, a todas las lectoras y a todos los lectores de este libro, el significado que tienen en la sociedad actual y en nuestra realidad como Estado, donde evolucionamos democrticamente como seres inteligentes. Didcticamente, el concepto inteligencia, de acuerdo con el Diccionario Acadmico de Autoridades, al que profeso gran admiracin, se ha definido a lo largo de su pequea historia a travs de ocho acepciones, de gran inters para su anlisis en contextos sociales declarados formalmente en el siglo XVIII (reproducidas en facsmil a continuacin, figurando por primera vez en la edicin de 1734):
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Negroponte, N. (1995). El mundo digital. Barcelona: Ediciones B. Su lectura es imprescindible para aprehender bien el concepto digital y su impacto en la vida ordinaria personal, social y profesional.

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________________________________ Figura 2: Real Academia Espaola (1990). Diccionario de Autoridades (Ed. facsmil). Madrid: Gredos (Orig. 1726-1739). Reproducida con autorizacin expresa de la Real Academia Espaola. y posteriormente recogidas en todas las versiones tuteladas por la Real Academia Espaola, hasta llegar a la ltima edicin del Diccionario de la Lengua Espaola4, del que nos interesa rescatar tambin las siete primeras acepciones del vocablo: capacidad de entender o comprender; capacidad de resolver problemas; conocimiento, comprensin, acto de entender; sentido en que se puede tomar una sentencia, un dicho o una expresin; habilidad, destreza y experiencia; trato y correspondencia secreta de dos o ms personas o naciones entre s y sustancia puramente espiritual, destacando sobremanera la quinta acepcin en correlacin con la habilidad, destreza y experiencia (tambin recogida en el Diccionario Acadmico de Autoridades como tercera acepcin, de forma excelente: inteligencia significa tambin destreza, habilidad y experiencia prctica de las cosas que se manejan y tratan, nacida de haberse hecho muy capaz de ella), que se desarrolla ms adelante de forma extensa (Captulo 5) y que supone la visin que fundamenta el objeto de este libro.

Real Academia Espaola (2001). Diccionario de la Lengua Espaola (22 ed.). Madrid: Espasa.
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La palabra digital es la ms novedosa en la realidad social actual y en el esquema de la teora de Negroponte. Segn el Diccionario de la Lengua Espaola (Real Academia Espaola, 2001), el adjetivo digital (incorporado por primera vez en la edicin Manual- de 1983) tambin tiene una marcada importancia en el citado constructo, dado que es una cualidad referente a los nmeros dgitos y en particular a los instrumentos de medida que la expresan con ellos. Hasta esta edicin, figuraba la siguiente definicin en el Diccionario de 1992: cualidad mediante la que todas las magnitudes se traducen a nmeros con los que una mquina computadora electrnica- opera para realizar clculos5. En la acepcin de Nicholas Negroponte6, el mundo digital se concibe como el cambio de la materia por energa y del tomo por el BIT (unidad mnima de informacin digital que puede ser tratada por un ordenador; proviene de la contraccin de la expresin binary digit (dgito binario), es decir, ancho de banda ilimitado que permita inundar de bits a las personas, fibra ptica a bajo precio, y una emisin de bits independiente de la velocidad a la que los consumamos. Ser digital proporciona mayor facilidad para acceder a la informacin que se desea y una informacin de mayor calidad: la digitalizacin supone una mayor cantidad de informacin en un espacio mas reducido, lo que se traduce en trabajo ms humano, ocio, educacin, etc. en contraposicin a la dependencia de la burocracia ms denostada por el entorno atmico en el que nos desenvolvemos. Pero el autor que desde hace ms de cuarenta aos sigue aportando frescura a mis pensamientos y sentimientos digitales es, curiosamente, Pierre Teilhard de Chardin, gelogo, paleontlogo y sacerdote jesuita francs, nacido en 1881 en Francia y que finaliz su vida de forma bastante trgica en 1956, en Estados Unidos. En un libro recopilatorio de artculos de Tom Wolfe, El periodismo canalla y otros artculos7, encontr en 2001 una referencia a Teilhard de Chardin (a quien debo mi inters manifiesto por el cerebro desde 1964), que tiene una actualidad y frescura sorprendentes: Con la evolucin del hombre escribi-, se ha
Para analizar la inclusin de los lemas informticos, electrnicos y digitales en las sucesivas ediciones del Diccionario de la Lengua Espaola, es importante conocer el trabajo crtico de sinopsis realizado por Jos Antonio Milln (2004). Los trminos informticos en el Diccionario de la Academia. Recuperado el 31 de agosto de 2006, de [Link] 6 Negroponte, N. (1995). El mundo digital. Barcelona: Ediciones B., 25-35. 7 Wolfe, T. (2001). El periodismo canalla y otros artculos. Barcelona: Ediciones B, 98s.
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impuesto una nueva ley de la naturaleza: la convergencia () Gracias a la tecnologa, la especie del Homo sapiens, hasta ahora desperdigada, empezaba a unirse en un nico sistema nervioso de la humanidad, una membrana viva, una estupenda mquina pensante, una conciencia unificada capaz de cubrir la Tierra como una piel pensante, o una noosfera, por usar el neologismo favorito de Teilhard. Pero cul era exactamente la tecnologa que dara origen a esa convergencia, esa noosfera? En sus ltimos aos, Teilhard respondi a esta pregunta en trminos bastante explcitos: la radio, la televisin, el telfono y esos asombrosos ordenadores electrnicos, que emiten centenares de miles de seales por segundo. La cita es lo suficientemente expresiva de lo que Teilhard intent transmitir a la humanidad a pesar del maltrato que sufri por la Autoridad competente del momento, tanto cientfica, como tica y, por supuesto, religiosa (catlica). Quiero justificar tambin el subttulo de este libro: una introduccin a la Noosfera digital. Desde 1964 no he cesado en el trabajo subterrneo para descubrir la quintaesencia de la Noosfera que descubr en la obra completa de Teilhard (del griego nos inteligencia y sfara8, esfera: conjunto de los seres inteligentes con el medio en que viven, de acuerdo con la definicin de la Real Academia Espaola, aceptada desde 1984), como tercer nivel o tercera capa envolvente (piel pensante) de las otras dos que consolidan la evolucin del ser humano: la geosfera y la biosfera. En esta etapa actual de investigacin sobre la inteligencia digital, que deseo compartir con la malla pensante de la sociedad actual, he comprendido muchas claves que la difcil historia de Espaa, en el siglo pasado, no permitan vislumbrar. Teilhard haba construido su teora de la Noosfera, sobre las corrientes cientficas de su poca. Y era un secreto a voces, desconocido en esta parte de Europa, que su fuente secreta estaba en el cientfico rusoucraniano Vladimir I. Vernadsky, del que transcribo las siguientes palabras para clarificar el origen del vocablo: En mi disertacin en la Sorbona de Pars en 192223, acept la fenomenologa biogeoqumica como la base de la biosfera. El contenido de parte de estas disertaciones sali
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Es muy interesante resaltar la quinta acepcin de esfera aceptada por la Real Academia Espaola (RAE): 5. fig. mbito, espacio a que e extiende o alcanza la virtud de un agente, las facultades y cometido de una persona, RAE (2001), Diccionario de la Lengua Espaola (22 ed.). Madrid: Espasa.

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publicado en mi libro Estudios de Geoqumica, que apareci primero en francs en 1924, y luego en una traduccin rusa en 1927. El matemtico francs y filsofo bergsoniano Le Roy acept el fundamento biogeoqumico de la biosfera en tanto punto de partida, y en sus disertaciones en el Collge de Francia en Pars, introdujo en 1927 el concepto de la noosfera como la fase geolgica por la cual atraviesa la biosfera ahora. l destacaba que lleg a semejante nocin en colaboracin de su amigo Teilhard de Chardin, un gran gelogo y paleontlogo que ahora trabaja en China. La noosfera es un fenmeno geolgico nuevo en nuestro planeta. En l, por primera vez el Hombre deviene en una fuerza geolgica a gran escala. Puede y debe reconstruir la esfera de su vida mediante su trabajo y pensamiento, reconstruirla de forma radical en comparacin con el pasado. Se abren ante l posibilidades creativas cada vez ms amplias. Puede que la generacin de nuestros nietos se acercar a su florecimiento.9 Esta investigacin permite deducir que la reinterpretacin catlica de Teilhard sobre el punto equidistante del creacionismo y evolucionismo, se decantaba por este ltimo avalado por sus descubrimientos del pitecantropus erectus (hombre-mono, erguido) en Pekn. Con una visin deslumbrante acerca de la inmensa tarea que quedaba para descubrir la importancia, por ejemplo, de la revolucin digital. Y esta revolucin consiste en agrandar el cerebro de la sociedad, de la humanidad, en clave teilhardiana. Por ello, la inteligencia digital tiene un futuro muy prometedor, segn Steven Johnson, autor de obras muy impactantes sobre la nueva concepcin del cerebro grupal: No podran los cerebros individuales conectarse unos con otros, en este caso a travs del lenguaje digital de la Web, y formar algo mayor que la suma de las partes, lo que el filsofo y sacerdote Teilhard de Chardin llam la noosfera? Wright no est convencido de que la respuesta sea s, pero sostiene que la pregunta no es disparatada: Hablar hoy de la existencia de un cerebro global gigante sigue siendo un disparate. Pero hay una diferencia. Actualmente las personas que hablan del tema lo hacen libremente. Tim Berners-Lee,
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Fragmento del artculo que escribi Verdnasky en diciembre de 1943. Originalmente lo public la revista American Scientist en ingls en enero de 1945, de acuerdo con la investigacin recopilada por el Instituto Schiller, entidad que trabaja alrededor del mundo defendiendo los derechos de toda la humanidad, el progreso material, moral e intelectual. Toma su nombre en honor a Federico Schiller, el gran poeta, escritor, filsofo e historiador alemn del siglo XVIII: [Link] nadsky/biosfera_noosfera.html.

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el inventor de la World Wide Web, ha sealado paralelismos entre la Web y la estructura del cerebro, pero insiste en que el cerebro global no es ms que una metfora. Teilhard de Chardin, por el contrario, afirm que la humanidad est constituyendo un cerebro real, como el de nuestras cabezas, pero de mayor tamao10. En cualquier caso, se abre una esperanza nueva para la investigacin. En las claves de Vernadsky (el primer ecologista?), Le Roy, Bergson y Teilhard, hay mucho que investigar. Lo que parece innegable es la capacidad del ser humano actual para constituir una malla humana excelente para intercambiar las grandes preguntas sobre la vida y la muerte, eso s, mirando solo hacia adelante y extendiendo las redes neuronales desde la emergencia del ser humano al comienzo de cada vida. Y hace tiempo que deseaba iniciar tambin una incursin cientfica por el constructo inteligencia digital que da sentido al contenido de este libro y que no es inocente. Despus de casi diez aos de trabajo incansable por este devenir de la investigacin en sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, deseo aportar a la comunidad cientfica mundial una introduccin a la inteligencia digital, que se podra definir tambin como capacidad y habilidad de las personas para resolver problemas utilizando los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin cuando estn al servicio de la ciudadana, es decir, cuando han superado la dialctica infernal del doble uso11. Es ms,
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Johnson, S. (2001). Sistemas emergentes. Madrid: Turner-Mxico: Fondo de Cultura Econmica, 2004, 103s. 11 Desde hace sesenta y un aos en Hiroshima, la bomba Little boy (muchachito) viene siendo una metfora al viento sobre el doble uso de las tecnologas. 140.000 muertos siguen pesando como una losa sobre la historia de hombres y mujeres que trabajan en las tecnologas de vanguardia para que la humanidad entera sepa que la inversin econmica que se est haciendo en la actualidad sirve tambin para fabricar chips que se utilizan lo mismo para la consola Play Station que para los misiles Tomahawk, es decir, de doble uso. La reaccin no se debe hacer esperar mucho tiempo desde una inteligencia digital responsable. Mientras que la Play Station permite que nios del mundo entero se entrenen a matar, gracias al chip paradjico, no inocente, ingenieros y militares de los cinco continentes siguen diseando los misiles ms mortferos, con idntico chip, en un juego tan peligroso como aqul en el que se forma la conciencia. Por eso, las bombas atmicas dejan sobrecogido a cualquier ser humano con sentimiento y pensamiento inteligente y nos permiten pensar que deberamos proteger el uso racional de las tecnologas y destruir los arsenales mortferos que da a da, en cualquier rincn del planeta, pueden ofrecernos

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siendo respetuosos con la acepcin que destaqu anteriormente de inteligencia recogida de los usos y costumbres de las Autoridades (DA) que entregaban la estandarizacin del concepto a quien lo quisiere utilizar de forma reglada como autores que ejemplificaban o corroboraban la definicin dada, se podra definir la inteligencia digital como la destreza, habilidad y experiencia prctica de las cosas que se manejan y tratan, con la ayuda de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, nacida de haberse hecho muy capaz de ella, es decir, resuelve problemas. Al pertenecer a la escuela del profesor Howard Gardner, sobre quin constru mi Tesis doctoral en Psicologa, deseo bajar a la plaza de la sociedad (utilizo la traduccin del giro italiano scendere in piazza), para intentar divulgar y hacer accesible a muchos usuarios de la red, las posibilidades que nos ofrecen hoy los sistemas y tecnologas de la informacin para ser ms inteligentes, con la expresin ms actual de la inteligencia social en su vertiente digital. Me gustara construir esta teora cientfica de la inteligencia digital creadora como agradecimiento a aos de lectura del profesor Jos Antonio Marina de quien aprend muchos fundamentos cientficos en su construccin didctica de la teora de la inteligencia que transfigura el significado de las cosas y conoce y transforma la realidad para alcanzar la dignidad humana. Como alumno agradecido de estos investigadores citados, quiero destacar la aplicacin de sus teoras a esta investigacin de raz popular y voluntariamente entregada al ser humano, en clave de empoderamiento compartido (empowerment). Adems, voy a explicarlo en visin positiva, dado que a la negativa ya se la ha dedicado mucho tiempo y esfuerzo desde la psicopatologa, investigacin necesaria por otra parte. Si adems, incorporamos la necesaria habilidad social construida sobre esta forma de inteligencia social (digital) se habr aportado a la sociedad una interpretacin para ser en el mundo en un terreno de felicidad lgica.

la imagen dibujada por Saramago en su obra Ensayo sobre la ceguera: permanecer ciegos, simblicamente, a un mundo de caos y desorden que promociona juegos para matar y vivir.

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Tal y como escrib sobre la inteligencia social en mi Tesis Doctoral12, es posible la elaboracin de una teora cientfica de las habilidades sociales, tambin digitales, fuera del marco de la psicopatologa, en el que siempre ha estado inmersa en menor o mayor medida, es decir, es posible elaborar una teora de la inteligencia social digital, como una nueva aportacin a la psicologa de la salud positiva, una vez desmedicalizado el constructo habilidad social y clarificada su independencia de trminos fronterizos tales como asertividad y competencia, como ms representativos. La breve historia de las habilidades sociales nace en un marco estrictamente conductual, de terapia conductista, de salud negativa por la conducta anormal, donde el paciente debe desaprender las respuestas de mala adaptacin y aprender las de buena adaptacin psquica. He investigado acerca de la realidad actual y mundial respecto de la teora y prctica de las habilidades sociales, en el marco de la bifurcacin histrica de los caminos cientficos en su origen, entindase mundo americano y anglosajn, y su proyeccin actual en clave de salud positiva desde un punto de vista estrictamente psicosocial, ms en concreto, de psicologa de la salud, en la nueva conceptualizacin de la inteligencia social basada en la teora de las inteligencias mltiples. He analizado la verdadera historia de la crisis del concepto de competencia social y los avances cientficos de la llamada habilidad social, tambin digital, pura y prctica. Desde la historiografa social y conceptual de la crisis social de la competencia en un marco geogrfico determinado, se han analizado las alternativas actuales a la crisis, explorando la influencia social. He estudiado tambin los perfiles psicosociolgicos de la incompetencia social, vinculndose los procesos competentes con las ideologas actualmente vigentes. En el mbito de la habilidad social, desde un punto de vista analtico puro, he investigado las teoras, escuelas e ideologas subyacentes en el llamado enfoque de las habilidades sociales, para concluir en su desmitizacin y desmitologizacin. Al analizar la habilidad social prctica, en el marco de la psicosociologa de la salud aplicada, he abordado la teora y praxis del entrenamiento en habilidades sociales y su proyeccin en clave de salud positiva. Asimismo, he avanzado en el estudio del
Cobea, J.A. (2001). Las inteligencias sociales. Un modelo conceptual de las habilidades sociales desde el marco de la Psicologa de la salud. Tesis Doctoral no publicada, Universidad de Sevilla.
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estado del arte de las inteligencias mltiples en su relacin con las habilidades sociales, finalizando con el tratamiento del nuevo modelo de la creacin inteligente de las habilidades sociales y digitales, sobre la base de la teora de la inteligencia digital creadora. Las consecuencias ms evidentes que se obtienen de la aceptacin de las hiptesis de la investigacin que dan soporte a este libro han sido las siguientes: Se han determinado las bases conceptuales, claras y concisas del nuevo modelo conceptual de las habilidades sociales y de la inteligencia social y digital. Se ha formulado el paradigma bsico de la investigacin, que permite continuar la secuencia lgica de futuros trabajos cientficos. Se ha determinado la frontera con los trminos que, en el enfoque de las habilidades sociales, tradicionalmente se han prestado a confusin por su indeterminacin. Se han desmedicalizado los trminos, para sacarlos del terreno de la psicopatologa, en el que tradicionalmente se han desenvuelto y se han desarrollado en el campo estricto de la psicologa social de la salud positiva, en su expresin digital ms pura. A partir de esta incursin en un terreno cientfico conocido, ha sido ms fcil la aproximacin a los documentos, reflexiones, artculos, trabajos cientficos, artculos, informes, etc. que estn expresamente vinculados con la inteligencia social y digital y su proyeccin en habilidades sociales y digitales (sociodigitales). Howard Gardner, el precursor de las inteligencias mltiples que nos abre hoy las puertas a un nuevo planteamiento de inteligencia digital, de gran impacto social, hizo una manifestacin en su presentacin de la teora cientfica de las inteligencias mltiples en los siguientes trminos: Es de la mxima importancia que reconozcamos y alimentemos toda la variedad de inteligencias humanas y todas las combinaciones de inteligencias. Somos tan diferentes entre nosotros, en gran parte, porque todos tenemos diferentes combinaciones de inteligencias. Si llegamos a reconocer esto, pienso que, como mnimo, tendremos una oportunidad mejor de enfrentarnos adecuadamente a los muchos problemas que se nos presentan en el mundo. Si podemos movilizar toda la gama de

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habilidades humanas, no slo las personas se sentirn ms competentes y mejor consigo mismas, sino que incluso es posible que tambin se sientan ms comprometidas y ms capaces de colaborar con el resto de la comunidad mundial en la consecucin del bien general. Tal vez, si podemos movilizar todas las inteligencias humanas y aliarlas a un sentido tico, podamos ayudar a incrementar la posibilidad de supervivencia en este planeta, e incluso contribuir a nuestro bienestar. Por otra parte, Francis Crick nos reforz esta misin, en un artculo extraordinario, inicitico desde la experiencia personal, cuando deca: nos queda un largo camino por recorrer. Pero nuevos mtodos aportan nuevos resultados, y estos nuevos resultados aportan nuevas ideas, as que no debemos desanimarnos con mucha facilidad. Ningn estudio cientfico es de ms vital importancia para el hombre que el estudio de su propio cerebro. Toda nuestra visin del universo depende de l13. Es verdad que el cerebro sigue siendo, a veces, un gran misterio. Y nos preocupa sobremanera cuando enferma, an cuando el futuro prximo es muy esperanzador: A medida que avanza la revolucin molecular, los investigadores tienen cada vez ms medios para observar el funcionamiento del cerebro humano mientras vive, siente y piensa, y comprender as por qu, en ocasiones, funciona por debajo de sus posibilidades. Los progresos que se hagan en el futuro permitirn entender de forma ms completa la relacin del cerebro con el complejo funcionamiento mental y comportamental. Los progresos de la imaginologa del cerebro y otras tcnicas de investigacin permitirn obtener imgenes en tiempo real del funcionamiento del sistema nervioso14. An as, no comparto la levedad pesimista en relacin con el cerebro que se transmite en la obra meditica de Eduardo Punset, El viaje a la felicidad, a quien profeso respeto y admiracin cientfica, cuando analiza las limitaciones del cerebro: El cerebro tiene serias limitaciones, perfectamente comprensibles si se piensa en su situacin. Los humanos a diferencia de los crustceos, que tienen el esqueleto fuera y la carne dentro- tienen el esqueleto y el cerebro en el interior y la carne en el exterior. El cerebro, como dice el neurlogo norteamericano de origen
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Crick, F.H.C. (1979). Reflexiones en torno al cerebro. En Hubel, H. et alii, El Cerebro, Barcelona: Labor, 1980, 220-228. 14 OMS (2001). Informe sobre la Salud en el Mundo 2001. Salud mental: nuevos conocimientos, nuevas esperanzas. Ginebra: OMS.

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colombiano Rodolfo Llins, catedrtico de Neurociencia de la Universidad de Nueva York, est absolutamente a oscuras 15. A travs de las lneas que siguen voy a ofrecer unas bases cientficas que sirvan para construir teora crtica que ayude a vivir plenamente con el uso de la inteligencia digital y no solamente pginas que traduzcan con cientifismo absurdo meras elucubraciones para sobrevivir. Se ha cuidado la comprensin de contenidos, en un esfuerzo didctico que busca inters cientfico, pero accesible, por un principio de equidad responsable. Por ejemplo, para facilitar la localizacin directa de las citas de autores o comentarios auxiliares, he recurrido al pie de pgina, sin aplicar la ortodoxia de la American Psychological Association, a travs de su Manual de estilo para publicaciones16, que recomienda la agrupacin final en un listado de referencias, respetando en stas la metodologa indicada por la citada Asociacin e incorporando el nuevo concepto de Nooteca, todava por implantar y desarrollar. Espero que sepan disculpar (todos, sin excepcin) mi opcin por la nueva visin que creo debe presidir un ensayo facilitador del conocimiento cientfico. A travs de las pginas que siguen, vamos a pasarlo muy bien estudiando e investigando nuestras capacidades de ser ms inteligentes con la ayuda de la informtica, para entendernos. Un ejemplo, por su sencillez, puede ser clarificador. Cuando hace tres meses preparaba un artculo sobre la esfera de la inteligencia, para publicarlo en mi cuaderno de bitcora, me acord de una sole preciosa, Sole de la ciencia, cantada por Enrique Morente, que forma parte de su disco Morente suea la Alambra, que la transcribo a continuacin como homenaje a un poeta de vida, padre de Estrella, cantaora sublime en los atardeceres de Granada y su Alhambra, y para bajar nuestros humos inteligentes. Sus palabras son fiel reflejo de lo que supone la dialctica del conocimiento (inteligencia) de base y el de laboratorio. Presumes que eres la ciencia Yo no lo comprendo as Cmo siendo t la ciencia No me has comprendido a m
Punset, E. (2005). El viaje a la felicidad. Las nuevas claves cientficas. Barcelona: Destino, 79-81. 16 American Psychological Association (2001). Publication Manual of the American Psychological Association (5th ed.). Washington, DC: Autor.
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Sale el sol y da en el cristal Cuando no quebranta el vidrio Qu es lo que va a quebrantar? Los pajarillos y yo Nos levantbamos a un tiempo Ellos le cantan al alba Y yo alegro mis sentimientos Para qu tanto llover Mis ojitos tengo secos De sembrar y no coger Dicen los estudiosos que este palo, la sole, debi originarse durante el primer tercio del siglo XIX, para acompaar el baile por jaleos, aunque con posterioridad se convirti en cante para escuchar, hasta llegar a ser considerado uno de los pilares bsicos del flamenco. Sole: soledad o poner al sol? Las letras tocan muchos temas, desde lo intranscendente a lo trgico. Destacan las alusiones a la vida, el amor y la muerte. En rigor, no debe hablarse de la sole, sino del cante por sole, o por soleares, dada la cantidad de variantes y matices que posee. Si esta prueba digital te convence, amiga o amigo lector, podemos seguir avanzando en cada aventura particular de cerebros pensantes, ilusionndonos con el saber compartido sobre la esencia de este palo: interpretar los puntos cardinales de la existencia: la vida, el amor y la muerte, desde la inteligencia del Sur, intentando comprender esa inteligencia desde una ciencia presumida. Pasen y vean.

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1. Cerebro humano y cerebro digital

a frase de Hipcrates de Cos, que figura en las pginas introductorias de este libro y que justifica por s sola el contenido de todos los captulos que se desarrollan a continuacin, se construye con la experiencia de la pre-historia cientfica y de una larga vida del concepto cerebro hasta nuestros das. De forma muy prxima, el Diccionario de la Lengua Espaola, editado por la Real Academia Espaola, define este lema de forma muy curiosa en su larga tradicin como institucin, resaltndose en este captulo dos acepciones de sumo inters. La primera corresponde al Diccionario Acadmico de Autoridades17, que trata indistintamente dos vocablos utilizados de forma comn en la sociedad contempornea de edicin del diccionario: celebro (sic) y cerebro y que no se deben descontextualizar del entorno histrico en los que se han consolidado. Los reproduzco a continuacin, con imgenes exactas de ambos Diccionarios, con autorizacin expresa de la Real Academia Espaola, como expresin de respeto a su contexto:

Real Academia Espaola (1990). Diccionario de Autoridades (Ed. facsmil). Madrid: Gredos (Orig. 1726-1739).
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La segunda acepcin corresponde a la definicin de Cerebro en el vigente Diccionario de la Lengua Espaola, en su versin de 199218: cerebro. (Del lat. cerebrum). 1. m. Anat. Uno de los centros nerviosos constitutivos del encfalo, existente en todos los vertebrados y situado en la parte anterior y superior de la cavidad craneal. 2. m. cabeza ( juicio, talento, capacidad). 3. m. Persona que concibe o dirige un plan de accin. 4. m. Persona sobresaliente en actividades culturales, cientficas o tcnicas. ~ electrnico. 1. m. Dispositivo electrnico que regula automticamente las secuencias de un proceso mecnico, qumico, de clculo, etc. ~ gris. 1. m. Persona que dirige una organizacin o una actividad y pasa inadvertida. hacerse alguien el ~ agua. 1. fr. coloq. Cuba. Pensar insistentemente en la manera de resolver un problema. lavar el ~ a alguien. 1. fr. coloq. Cambiarle la manera de pensar. secar el ~ algo a alguien. 1. fr. coloq. Dejarlo incapacitado para discurrir normalmente. secrsele el ~ a alguien. 1. fr. coloq. Quedarse incapacitado para discurrir normalmente. V. fuga de cerebros Al ser el cerebro el hilo conductor de este libro, no quiero cometer el error del que se parte normalmente en textos que abordan en la actualidad estas cuestiones, que se dan por sabidas, cuando el estado del arte, cerebral y digital, avanza a pasos agigantados y la evolucin de las investigaciones son en muchos casos desbordantes. Posiblemente, cuando este libro est en sus manos, ya habr que acudir a fuentes de actualizacin para no perder conocimiento sobre los avances cientficos
Real Academia Espaola (2001). Diccionario de la Lengua Espaola (22 edicin). Madrid: Espasa.
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que se producen casi a diario. Por este motivo voy a traer a colacin los datos bsicos del cerebro, claro objeto de nuestro deseo cientfico y continente privilegiado de la inteligencia, presentndolo en la sociedad actual, sabiendo que forma parte del encfalo, junto al cerebelo y el tronco enceflico, situado en el interior del crneo (su continente, que consta de 22 huesos) y suponiendo el gran motor del sistema nervioso central:

__________________ Figura 3: Anatoma del crneo: imagen recuperada el 19 de noviembre de 2006 de [Link]

Hueso parietal (izquierdo y derecho) Hueso occipital Hueso frontal Hueso temporal (izquierdo y derecho) Hueso esfenoides Hueso etmoides Hueso vmer Hueso cigimtico (izquierdo y derecho) Maxilar superior con dientes (izquierdo y derecho)

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Hueso palatino (izquierdo y derecho) Cornete nasal (izquierdo y derecho) Hueso lagrimal (izquierdo y derecho) Hueso nasal (izquierdo y derecho) Maxilar inferior con dientes

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_________________________ Figura 4: Huesos del crneo (imagen recuperada el 20 de agosto de 2006, de: [Link]

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El rigor en la presentacin de estas imgenes, con autorizacin expresa de Medline, est avalado por A.D.A.M., Inc., que est acreditada por la Comisin Norteamericana de Certificacin de la Atencin Mdica (American Accreditation HealthCare Commission, URAC: [Link]). La acreditacin de la URAC es la primera en su gnero y requiere el riguroso cumplimiento de 53 estndares de calidad e integridad, verificados por un comit auditor independiente. A.D.A.M. es una de las primeras empresas prestadoras de informacin y servicios de salud en la red que ha logrado esta prestigiosa distincin. Para conocer ms sobre el comit de editores de A.D.A.M., dirjase a [Link] A.D.A.M. es tambin uno de los miembros fundadores de la Junta tica de Salud en Internet (Health Internet Ethics, o Hi-Ethics: [Link]) y cumple con los principios de la Fundacin de Salud en la Red (Health on the Net Foundation: [Link]).

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El Sistema Nervioso Central (SNC)

________________________________ Figura 5: Sistema Nervioso Central (imagen recuperada el 20 de agosto de 2006, de: [Link]/medlineplus/spanish/[Link]) El sistema nervioso central es la maquinaria perfecta que regula el funcionamiento del cerebro y fuente de la coordinacin motora del ser humano. Consta de siete partes fundamentales para este anlisis (destacadas en negrita):

Encfalo anterior que se subdivide en dos partes: o Hemisferios cerebrales o Diencfalo (tlamo e hipotlamo) Tronco enceflico o Mesencfalo o Protuberancia o Bulbo raqudeo Cerebelo Mdula espinal

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En este estudio el eje principal ser el encfalo aunque siempre en ntima relacin con cada una de las partes que conforman el sistema nervioso central del ser humano. En el encfalo encontramos el cerebro, el cerebelo y el tronco enceflico. El Cerebro

_________________________________ Figura 6: El cerebro (imagen recuperada el 20 de agosto de 2006, de: [Link] El cerebro slo supone un 2% del peso del cuerpo, pero su actividad metablica es tan elevada que consume el 20% del oxgeno. El cerebro se divide en dos partes llamadas hemisferios cerebrales, separadas por una ranura, hallndose, no obstante, unidas en el fondo de la ranura por una masa de fibras blancas de unos 10 cm. Llamada cuerpo calloso. Los hemisferios suponen cerca del 85% del peso cerebral y su gran superficie y su complejo desarrollo justifican el nivel superior de inteligencia del ser humano si se compara con el de otros animales.

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Cuerpo calloso

________________________________ Figura 7: estructura interna del cerebro (imagen recuperada el 20-082006, de [Link]/medlineplus/spanish/[Link]) Los ventrculos son dos espacios bien definidos y llenos de lquido que se encuentran en cada uno de los dos hemisferios. Los ventrculos laterales se conectan con un tercer ventrculo localizado entre ambos hemisferios, a travs de pequeos orificios que constituyen los agujeros de Monro o formenes interventriculares. El tercer ventrculo desemboca en el cuarto ventrculo, a travs de un canal fino llamado acueducto de Silvio. El lquido cefalorraqudeo que circula en el interior de estos ventrculos y adems rodea al sistema nervioso central sirve para proteger la parte interna del cerebro de cambios bruscos de presin y para transportar sustancias qumicas. Este lquido cefalorraqudeo se forma en los ventrculos laterales, en unos entramados vasculares que constituyen los plexos coroideos. Est formado normalmente por glucosa, sales, enzimas y algunos glbulos blancos. En cada hemisferio se distinguen: La corteza cerebral o sustancia (materia) gris, con un espesor que oscila entre 1.5 y 4.5 mm., formada por capas de clulas amielnicas (sin vaina de mielina que las recubra), con un volumen aproximado de 600 cm3. Debido a los numerosos pliegues que

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presenta, la superficie cerebral es unas 30 veces mayor que la superficie del crneo, siendo ms acentuados en el ser humano que en cualquier animal. Estos pliegues forman las circunvoluciones cerebrales, surcos y fisuras y delimitan reas con funciones determinadas, divididas en cinco lbulos. Cuatro de los lbulos se denominan frontal, parietal, temporal y occipital (ver Figura 5). El quinto lbulo, la nsula, no es visible desde fuera del cerebro y est localizado en el fondo de la cisura de Silvio. Los lbulos frontal y parietal estn situados delante y detrs, respectivamente, de la cisura de Rolando. La cisura parietooccipital separa el lbulo parietal del occipital y el lbulo temporal se encuentra por debajo de la cisura de Silvio. La sustancia gris est formada por cuerpos de neuronas estrechamente empaquetados. La materia gris comprende regiones del cerebro comprometidas en el control muscular, las percepciones sensoriales como vista y audicin, la memoria, las emociones y el habla. Son clulas que se especializan en conducir y transmitir las seales elctricas. Las neuronas no funcionan aisladas sino que se montan en circuitos que inervan el organismo para transmitir seales sensoriales y motrices a todas las zonas del cuerpo. La estructura de las neuronas, incluidos los axones y las dendritas, ayuda a la formacin de estos circuitos.

______________________________________ Figura 8: Estructura bsica de la neurona (imagen recuperada el 7-8-2006 de [Link]

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La sustancia blanca, ms interna, constituida sobre todo por fibras nerviosas amielnicas que ocupan la parte central del encfalo y que llegan a la corteza. Desde del cuerpo calloso, miles de fibras se ramifican por dentro de la sustancia blanca. Si se interrumpen los hemisferios se vuelven funcionalmente independientes.

______________________________ Figura 9: Funciones de los hemisferios cerebrales (imagen recuperada el 21-11-2006: [Link] ml) Apartado especial dedicar a las neuronas y con una mencin de reconocimiento histrico a D. Santiago Ramn y Cajal, Premio Nobel de Medicina, otorgado en 1906, hace exactamente cien aos, por su fantstica y deslumbrante teora neuronal de la que hoy seguimos proyectando conocimiento. Dedic tiempo de investigacin a ramas tan intrincadas en su contexto histrico como la anatoma, la anatomopatologa, la histologa y la neurohistologa. Su principal aportacin al mundo de la medicina experimental fue a la teora neuronal y los tres pilares sobre los que se asienta: que la neurona es una unidad, que las neuronas se comunican por contigidad y no por continuidad y

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luego lo que denomin ley de la polarizacin dinmica, es decir, el modo en que transcurre la corriente nerviosa por la clula. De esos primeros estudios hemos llegado a la investigacin actual, que nos permite aseverar con rotundidad que las neuronas son las clulas elementales y funcionales del sistema nervioso. Estn formadas por el cuerpo celular y diferentes prolongaciones: el axn y las dendritas. Por el axn transitan impulsos nerviosos o potenciales de accin desde el cuerpo celular hacia la siguiente clula. Los axones pueden agruparse y formar lo que comnmente llamamos fibra nerviosa. La terminacin axonal tiene forma abultada y se llama botn presinptico, el cul contiene las vesculas sinpticas incluyendo en su interior a los neurotransmisores, que son sustancias qumicas responsables de transmitir los mensajes a la neurona que le sucede. Las dendritas, con nmero y estructura variable segn el tipo de neurona, y que transmiten los potenciales de accin desde las neuronas adyacentes hacia el cuerpo celular o soma. Se unen entre ellas por contacto fsico en una sinapsis elctrica, y con una hendidura en una sinapsis qumica. Esta unin discontinua se llama sinapsis. Son clulas excitables especializadas para la recepcin de estmulos y la conduccin del impulso nervioso. Como dato estremecedor en relacin con los trabajos actuales de investigacin de las sinapsis, se estima que hay 1015 o 1,000,000,000,000,000 sinapsis en el cerebro humano, es decir, cerca de 500 millones de sinapsis por milmetro cbico de tejido20. Como veremos ms adelante, al referirnos a las clulas gliales, grandes olvidadas en el estudio de la corteza cerebral, las neuronas no son las nicas clulas reguladoras de la comunicacin cerebral, tal como se crea hasta ahora, habindose descubierto que estas clulas, principales componentes del sistema nervioso central, intervienen tambin, aunque indirectamente, en los procesos de la memoria y del aprendizaje. Segn el nmero y la distribucin de sus prolongaciones, las neuronas se clasifican en:

bipolares, que adems del axn tienen slo una dendrita; se las encuentra asociadas a receptores en la retina, en la mucosa olfatoria y en el ganglio espiral y vestibular del odo interno.

Changeux, J.P. & Ricoeur, P. (2000). What Makes Us Think?, Princeton: Princeton University Press, 78.
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seudo-unipolares (unipolar), desde las que nace slo una prolongacin que se bifurca y se comporta funcionalmente cono un axn salvo en sus extremos ramificados en que reciben seales y funcionan como dendritas y transmiten el impulso sin que este pase por el soma neuronal; es el caso de las neuronas sensitivas espinales. multipolares desde las que, adems del axn, nacen desde dos a ms de mil dendritas lo que les permite recibir terminales axnicos desde mltiples neuronas distintas. La mayora de las neuronas son de este tipo. Un caso extremo lo constituye la clula de Purkinje que recibe ms de 200.000 terminales nerviosos (sinapsis).

Los avances en la investigacin del cerebro son espectaculares. Los datos que se han explicado en las pginas anteriores constituyen una somera exposicin del complejo microcosmos cerebral, debindose reconocer la extraordinaria aportacin que estn haciendo a esta tarea cientfica e investigadora las neurociencias en general: Los conocimientos acerca de la estructura y la funcin del cerebro han evolucionado a lo largo de los ltimos 500 aos. A medida que la revolucin molecular avanza, instrumentos como la neuroimaginologa y la neurofisiologa estn permitiendo a los investigadores ver el cerebro humano vivo sintiendo y pensando. Utilizadas en combinacin con la neurociencia cognitiva, las tcnicas imaginolgicas ofrecen cada vez ms posibilidades de identificar las regiones especficas del cerebro que se utilizan para distintos aspectos del pensamiento y las emociones21. Recientemente, he ledo un artculo asombroso en relacin con el estado del arte en la investigacin sobre las neuronas que sita muy bien la importancia de su estudio y que ha sido publicado con motivo de la Conferencia sobre Corteza Cerebral del Centenario Cajal, celebrada tal efecto en Barcelona en el mes de abril de 2006 y en la que intervino Javier de Felipe, investigador del Instituto Cajal (CSIC) y codirector del encuentro: "Funcionamos gracias a la existencia de circuitos formados por miles de neuronas que interactan entre ellas" () Esos circuitos se
OMS (2001). Informe sobre la Salud en el Mundo 2001. Salud mental: nuevos conocimientos, nuevas esperanzas. Ginebra: OMS.
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modifican por influencia del entorno, lo que determina cambios constantes, aunque a escala microscpica, en la estructura del cerebro y en unos niveles de actividad que pueden medirse mediante registros elctricos. Por tanto, el cerebro es "plstico y moldeable", insiste el neurocientfico espaol. Pero, como matiza Idan Segev, neurobilogo de la Universidad Hebrea de Jerusaln, est formado por unidades funcionales igualmente complejas en su funcionamiento pero con cierto "carcter universal". Son las neuronas. Las hay en cualquier animal, desde un insecto a un mamfero. Segev, experto en modelizacin y uno de los pocos cientficos con acceso al supercomputador BlueGene de Lausana dedicado al estudio del cerebro, equipara esta unidad bsica a un microprocesador. De esa equivalencia ha tratado de extraer algo parecido al lenguaje elctrico de las neuronas. Lo define como la suma de pulsos elctricos, cada uno de ellos de un centenar de milivoltios y una duracin de milisegundos, que forman algo parecido a un cdigo de barras. A travs de este lenguaje el cerebro "representa un rostro, una letra o una emocin", asegura. No es el nico cdigo que existe, dice Segev. Cada subconjunto de clulas especializadas tiene el suyo propio. Ms que la neurona individual, lo que cuenta es el circuito. "Cuando me enamoro hay una regin especfica del cerebro que se activa", dice. La activacin no provoca el nacimiento de nuevas neuronas, pero s el establecimiento de nuevas conexiones en la corteza de acuerdo con la intensidad de los estmulos recibidos. Los circuitos y sus conexiones pueden ser temporales o, por el contrario, permanentes. As se definiran, segn Segev, los distintos tipos de memoria (a corto o largo plazo), el peso del aprendizaje y, por encima de todo, cambios fsicos "evidentes" no slo en la corteza cerebral sino incluso en las propias neuronas, algo que se est viendo desde hace apenas cinco aos. "En la corteza hay partes de la neurona que se mueven en una direccin u otra y producen nuevas ramas con las que hacer conexiones", explica. Estos mecanismos guardan relacin con el conocimiento y la memoria22.

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Pujol Gebelli, X. (2006, 3 de mayo). Paisajes en el cerebro. El Pas, p. 38.

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_______________________________ Figura 10: Un bosque de neuronas: un tinte se inyecta en cada neurona y despus se extiende para revelar su morfologa. Esta imagen demuestra una fraccin minuciosa de las clulas y de las conexiones dentro del microcircuitera del neocrtex (reproducida con la autorizacin expresa de IBM: [Link] ?Open&referpage=rscd.neurons_pica.html).

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El diencfalo El diencfalo est formado por el tlamo y el hipotlamo. El Tlamo es el conjunto de ncleos que forman un componente estructural principal del prosencfalo (diencfalo). El tlamo tiene muchas funciones, de las cuales la ms importante es la transmisin de la informacin sensorial a la corteza cerebral.

_______________________________ Figura 11: Tlamo (imagen recuperada el 7 de agosto de 2006 de [Link] El Sistema lmbico est debajo del cuerpo calloso; es un trmino colectivo que designa varias partes del cerebro, incluidos el hipocampo y la amgdala. Las estructuras lmbicas son importantes para regular la actividad motriz visceral y la expresin emocional.

____________________________ Figura 12: Sistema lmbico (imagen recuperada el 7 de agosto de 2006 de [Link]

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La Amgdala es un complejo nuclear que forma parte del sistema lmbico. La amgdala est ubicada en el temporal, frente al hipocampo, y sus funciones son las de control de la conducta autnoma, emocional y sexual.

________________________________ Figura 13: Amgdala (imagen recuperada el 7 de agosto de 2006 de [Link] El Hipocampo es una estructura alojada en el lbulo temporal del prosencfalo. El hipocampo es un elemento del sistema lmbico y es importante para la formacin de las memorias y otras funciones superiores.

___________________________________ Figura 14: Hipocampo (imagen recuperada el 7 de agosto de 2006 de [Link] La corteza cerebral Llegamos al ncleo de la inteligencia. La corteza cerebral est centrando en la actualidad los avances ms espectaculares en el conocimiento del cerebro. He ledo varias veces el captulo que Jeff Hawkins y Sandra

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Blakeslee23 dedican a la corteza cerebral en una obra que recomiendo en atenta lectura, Sobre la inteligencia, porque quiz comience Vd. como lectora o lector a admirarse de su propio potencial cerebral, al conocer con detalle la anatoma de su corteza cerebral, la sede de su inteligencia humana, personal e intransferible: lo primero que apreciamos es que su superficie exterior (la del cerebro) parece muy uniforme. De un gris rosado, se asemeja a una coliflor suave, con numerosas crestas y valles, llamados circunvoluciones y surcos. Es blando y hmedo al tacto. Se trata de la corteza cerebral, una delgada capa de tejido neuronal que envuelve la mayora de las partes ms antiguas del cerebro. En ella vamos a centrar nuestra atencin particular. Casi todo lo que pensamos que es inteligencia la percepcin, el lenguaje, la imaginacin, la matemtica, el arte, la msica y la planificacin- ocurre ah. Su corteza cerebral est leyendo este libro () Cojan seis tarjetas de visita o cartas de la baraja cualquiera de ellas valdrn- y pngalas en un montn (Convendra que lo hicieran de verdad en lugar de limitarse a imaginarlo). Ahora cuentan con un modelo de la corteza cerebral. Las seis tarjetas tienen un espesor de unos dos milmetros y les proporcionarn el sentido de lo delgada que es la lmina cortical. Al igual que el montn de tarjetas cartas, la corteza cerebral tiene un grosor aproximado de dos y cuenta con seis capas Extendida, la lmina de la corteza cerebral humana alcanza el tamao de una servilleta grande. Desplegadas las sinuosidades, tiene una superficie aproximada de dos metros cuadrados. Fascinante realidad. Seguimos explorando la primera maravilla del Universo, por excelencia. De acuerdo con un anlisis exhaustivo de la estructura de la corteza cerebral, publicado por el Profesor Valverde, del Instituto Cajal (CSIC): puede afirmarse que los estudios sistemticos de la corteza cerebral comenzaron con las investigaciones de Maynert [210] y Betz [15], quienes establecieron el hecho fundamental de que la corteza cerebral presenta una organizacin celular en distintas capas. Bevan Lewis sugiri en 1878 [180] un plan de estratificacin de la corteza cerebral en seis capas diferentes, plan que ha permanecido hasta la actualidad24. Las seis capas que conforman la corteza cerebral, a modo de cableado interno, se denominan (desde la parte ms superficial a la ms profunda del
Hawkins, J. & Blakeslee, S. (2004). Sobre la inteligencia. Madrid: Espasa Calpe, 2005, 55-81. 24 Valverde, F. (2002). La esrtructura de la corteza cerebral. Revista de Neurologa, 34 (8), 758-780.
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cerebro): capa molecular (capa plexiforme), capa piramidal externa, capa granular externa, capa ganglionar (capa piramidal interna), capa granular interna, y capa multiforme (capa de clulas polimrficas). Esta estructura de capas solo aparece en los mamferos. No todas las reas de la corteza cerebral poseen seis capas. Aquellas reas de la corteza en las cuales no puede reconocerse las seis capas bsicas se denominan heterotpicas en oposicin a la mayora que es homotpica y que ocupa el 90% de su superficie. Hasta aqu, la didctica de la corteza cerebral nos ofrece una oportunidad ilusionante para adentrarse en el conocimiento exhaustivo de la sede natural de la inteligencia humana. La sede del ser humano, como persona, es otra cosa. He aqu el equvoco continuo de la inteligencia artificial. Nunca se podrn reproducir personas a travs de los ordenadores, exactamente iguales al patrn actual, pero s se podrn reproducir determinadas arquitecturas de la inteligencia en un aqu y en un ahora particular y para una actividad concreta. Descubrimientos recientes sobre unas clulas olvidadas desde los trabajos de Cajal son las clulas gla, de acuerdo con unas declaraciones recientes de R. Douglas Fields, del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano, en Bethesda, Maryland, especialista en plasticidad del sistema nervioso: "An tenemos mucho que aprender, pero entre los neurocientficos hay un tremendo inters (en estas clulas), ya que creen que podran haber ignorado casi la mitad del cerebro". Este investigador, junto a Beth Stevens-Graham, ha escrito un artculo de revisin sobre la glia, publicado en la revista Science25, de sumo inters: "Cada vez ms, se hace evidente que la glia contribuye al proceso de informacin en el cerebro detectando la descarga de las neuronas y comunicndose entre ellas para, a su vez, regular la actividad neuronal". La nueva conciencia sobre la importancia de las clulas gliales se ha desarrollado, en parte, debido a nuevos mtodos de radiografa por imgenes que permiten a los cientficos observar las seales qumicas que la glia usa para comunicarse, entre ellas mismas y con las neuronas. La gla y las neuronas operan en formas diferentes. Aunque a menudo se comparan las seales elctricas de las neuronas con las que tienen lugar en las lneas telefnicas, la glia se comunica por medio de seales qumicas, que son mucho ms lentas.
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Douglas Fields, R. & Stevens-Graham, B. New Insights into Neuron-Glia Communication. Science 18 October 2002: Vol. 298. no. 5593, 556562.

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Entre las numerosas funciones de la glia, dijo Fields, estn las de regular la intensidad de las conexiones interneuronales llamadas sinapsis. Pero la glia tambin puede detectar seales elctricas de otras partes del cerebro, adems de las sinapsis, segn el investigador. Estas seales, aadi Fields, "son particularmente importantes para regular el desarrollo glial en la vida fetal y postnatal temprana". Los mensajes tambin controlan la actividad de la glia que forma la mielina, el "aislante" que protege las fibras nerviosas, mencion el cientfico. La comunicacin entre las neuronas y las clulas gliales podra formar parte de las actividades cerebrales que suceden en un perodo relativamente largo de tiempo, segn Fields. "Esto sera importante", dijo el cientfico, "en aquellos procesos como el desarrollo del sistema nervioso, la formacin de las sinapsis, la migraa, la depresin, el aprendizaje y la memoria". Esta comunicacin podra tambin estar presente en la forma en que el cerebro responde al dao, a la enfermedad y al dolor crnico, aadi el investigador. Estudios recientes llevados a cabo en la Clnica de Neurociruga de la Universidad de Bonn, han sealado el papel trascendental de las clulas gla, neuroglas, en su argot, destacando las funciones que desempea un tipo de clula glial, el astrocito, desconocidas hasta ahora pero que pueden revolucionar el conocimiento del procesamiento del entendimiento entre neuronas, como rbitro imprescindible. Es una clula muy comn en el cerebro y su relacin con la sinapsis y con los vasos sanguneos, pero junto a las funciones clsicas de nutricin y sostn de las neuronas, se han descubierto funciones auxiliares muy diversas: se ocupan de que las concentraciones inicas permanezcan constantes en el espacio situado entre las clulas cerebrales; recogen las sustancias mensajeras los neurotransmisores- liberadas por las neuronas y bloquean sus efectos; por ltimo proveen de nutrientes a las clulas nerviosas. Va ganando terreno, adems, la idea de que el propio grupo de astrocitos se compone, a su vez, de tipos celulares muy distintos que, en parte, realizan trabajos completamente diferentes. Por si fuera poco, se les empieza a reconocer a los astrocitos, su participacin en el procesamiento de la informacin cerebral, capacidad que se supona exclusiva de las neuronas26.

Krebs, C., Httmann, K. y Steinhuser, Ch. (2005). Clulas de la gla. Mente y Cerebro, 11, 66-69.
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El cerebelo Tiene la estructura con forma de nuez, ubicada en la base del cerebro. El cerebelo es responsable de la coordinacin motora, la postura y el equilibrio.

_________________________________ Figura 15: Cerebelo (imagen recuperada el 7 de agosto de 2006 de [Link] El cerebelo se encuentra detrs y debajo de los hemisferios cerebrales. Consta de dos partes como el cerebro, unidas por una masa central. La materia blanca de su interior lo comunica con otras partes del sistema nervioso, irradiando aquella en una forma especial que recuerda las ramas de un rbol. De aqu el nombre que recibe de rbol de la vida. El lquido cefalorraqudeo (LCR) Es un lquido que est dentro del cerebro y del espacio subaracnoideo de la mdula espinal y que protege al cerebro dentro del crneo y a la mdula espinal contra los golpes mecnicos. El LCR est formado normalmente por glucosa, sales, enzimas y algunos glbulos blancos. Es secretado dentro de los ventrculos y circula por el sistema ventricular para llegar al espacio subaracnoideo. Finalmente, es absorbido en el torrente sanguneo por estructuras especializadas denominadas vellosidades aracnoideas. El cerebelo parece ser el rgano destinado a coordinar y armonizar los movimientos. Cuando se priva de cerebelo a un animal la vida contina pero sus movimientos no se coordinan y no puede andar ni volar si se

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trata de un ave. El bulbo raqudeo o mdula oblonga es una prolongacin de la mdula espinal y es el rgano que establece una comunicacin directa entre el cerebro y la mdula. En el mismo nivel de la mdula oblonga se entrecruzan los nervios que provienen de los hemisferios cerebrales, de modo que los que provienen del hemisferio derecho van a extenderse por todo el lado izquierdo del cuerpo, y viceversa. Esto explica que una persona que sufra un derrame en el hemisferio izquierdo, por ejemplo, sufra una parlisis del lado derecho del cuerpo. Para cualquier estudioso del cerebro, solo se ha expuesto el contenido bsico del mapa topografa cerebral. Lo que se ha indicado requiere un estudio pormenorizado que no es el objeto de este ensayo. S he credo de necesidad absoluta situar a la persona que est leyendo el libro en el oscuro objeto del deseo actual cientfico. Animo, por tanto, a lecturas continuadas sobre el estado del arte cerebral. A este propsito, he ledo recientemente un reportaje fantstico sobre el cerebro en la revista dominical Magazine, de 2 de abril de 2006, que comento ms adelante. Asimismo, el 7 de abril de 2006 se inaugur la exposicin Paisajes neuronales en CosmoCaixa, Museo de la Ciencia de Barcelona ([Link] Ha sido una oportunidad de admirarse de una caja fantstica de 1.400 gramos de peso, aproximadamente, rememorando a Aristteles cuando defini la filosofa: capacidad que tiene el ser humano (el deca el hombre y por eso no nos debemos enfadar) de admirarse de todas las cosas. Aseguro que en griego suena precioso (intntelo conmigo leyndolo tal cual): j nzropos estn zaumxein panta (sic) o lo que es lo mismo: el hombre es el nico ser capaz de admirarse de todas las cosas. Este libro tiene su razn de ser en el cerebro, donde se instala la inteligencia digital y donde est su primer motor inmvil que permite desde la preconcepcin desarrollar capacidades fabulosas de ser en el mundo. Lo que pasa es que siempre se trabaja en la actualidad con una mala noticia: no sabemos casi nada de lo que pasa en la caja fantstica a la que llamamos cerebro. De todas formas, hemos comenzado una aventura fascinante porque en este instrumento situado en el mundo, entindase en formato libro, vamos a hacer un esfuerzo por democratizar lo que vamos sabiendo del mismo y lo vamos a poner a

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disposicin de la comunidad que lee y que trabaja en red. Seguro que entre todos, autores y lectores, vamos a tejer una malla de conocimiento en todas sus posibles manifestaciones. Llegar el da que podamos abrir categoras y pginas (en lenguaje bloguero) divulgativas, especializadas, de investigacin democratizada y no solo de la lite del poder que da siempre el conocimiento, con objeto de hacer un homenaje permanente al autntico patrimonio de la humanidad todava por descubrir. Cien mil millones de posibilidades (neuronas), quiz doscientos mil millones segn los ltimos avances cientficos, con la aportacin inestimable de las glas, para grabar acontecimientos vitales, diferentes, que caracterizan a cada ser humano, me parece algo sorprendente. Tambin, ilusionante. El reportaje de Magazine arrancaba con una historia sublime: Hay en el centro del cerebro, dos pequeos grupos de clulas que se vuelven hiperactivas en personas que consumen cocana: el rea tegmental ventral y el ncleo caudado. Estas dos reas que procesan gran cantidad de informacin a nivel subconsciente, se hiperactivan tambin en personas recin enamoradas, segn una investigacin de la Universidad del Estado de Nueva York (Josep Corbella, Magazine, 2 de abril de 2006). Y se explica cmo a travs de la resonancia nuclear magntica de esta zona del cerebro se ha podido comprobar que el enamoramiento se experimenta de una forma similar a una adiccin. Es ms, otra regin cerebral, el plido ventral se activa y permite que las parejas estabilicen su amor. Pero poco a poco el rea tegmental y el ncleo caudado dejan de tener actividad y quedan en estado latente hasta una nueva ocasin de enamoramiento Apasionante. Luego hay que analizar el contexto humano y social que acaban controlando, al menos hoy, a esos dos motores de lo que llamamos amor, cuando quiz queremos decir otra cosa. tica de situacin, lo llamo yo. Lo que es sobrecogedor se centra en la razn de ser de todas las personas, la igualdad en la realidad de la posibilidad de ser en el mundo. El cerebro nos va a dar muchas sorpresas. Por eso insisto en que este siglo va a ser muy importante para la historia de la humanidad. La inteligencia se va a abrir paso en un mundo hostil que, por ahora, no le interesa mucho descubrir la magia del cerebro, porque dejara al descubierto la gran mentira de los desajustes sociales, de la indecencia de la pobreza sublime que, por mucho que lo neguemos, la tenemos ms cerca de lo que parece. Pobreza mental, sin ir ms lejos. La gran leccin de los subsaharianos que se acercan de forma implacable a nuestras

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costas radica en que quieren ser felices, enamorarse de una vida que les permita ser personas. Posiblemente porque quien nos cre puso en marcha el primer motor inmvil, la razn de la evolucin, tuvo en cuenta que la maravilla del cerebro era una tarea multisecular. Por los siglos de los siglos. Creo que por el rea tegmental ventral y el ncleo caudado anda la cosa. Y esto no ha hecho nada ms que empezar. Estoy fascinado con los avances cientficos que se producen casi cada segundo vital. Me ha impresionado el estado del arte sobre el mapa cerebral en formato de atlas que ya est a disposicin de estudiosos, entre los que me encuentro, para conocer mejor las similitudes de enfermedades y xitos humanos, comparando ms de siete mil muestras tomadas entre voluntarios que han cedido su forma de ser cerebral para el beneficio de la humanidad, en los ltimos diez aos y facilitando un fondo de 40 billones de datos. Se encuentra en la Universidad de California, en el Laboratorio de Neuroimagen27, donde se estn llevando a cabo los avances ms espectaculares en el mapeado de las funciones y estructura del cerebro, a travs de algoritmos computacionales y de imagen por ordenador. El atlas resultante se ha constituido a travs de mapas informatizados que muestran los planos del cableado y los circuitos de las neuronas, la psicologa, la bioqumica y la biologa molecular de las estructuras y las funciones cerebrales. Es una maravillosa y potente herramienta para descifrar los misterios del cerebro, ayudar al tratamiento de las enfermedades mentales y potenciar la digitalizacin de algunas formas de actuar de la inteligencia humana y animal. Tambin he verificado el grado de avance en el conocimiento de la corteza cerebral. Segn fuentes acreditadas en 2005, IBM y la cole Polytechnique Fdrale de Lausanne, durante los prximos dos aos, los cientficos de ambas organizaciones trabajarn a la par utilizando la enorme capacidad de cmputo de la supercomputadora eServer Blue Gene de IBM a fin de crear un modelo detallado de los circuitos de la neocorteza, la parte ms grande y ms compleja del cerebro humano. Ampliando el proyecto para modelar otras reas del cerebro, los cientficos esperan con el tiempo poder construir un modelo exacto y basado en computacin del cerebro completo. Relativamente poco es lo que en realidad se sabe sobre el funcionamiento del cerebro. Utilizando
[Link] - Laboratorio de Neuroimagen. Universidad de California (UCLA).
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el modelo digital, los cientficos realizarn simulaciones del cerebro basadas en computacin a nivel molecular, para echar luz sobre procesos internos tales como el pensamiento, la percepcin y la memoria. Los cientficos tambin esperan poder conocer cmo y por qu ciertos microcircuitos funcionan mal en el cerebro, como sucede en alteraciones psiquitricas como el autismo, la esquizofrenia y la depresin. Creo que se abren unas posibilidades que obligan a estar muy cerca de estas realidades auspiciadas por IBM y la cole Polytechnique Fdrale de Lausanne (EPFL) bajo la denominacin cientfica de Proyecto Blue Brain (Cerebro azul), que explico ms adelante. El proyecto intentar en palabras del doctor Henry Markran, director del Laboratorio de Circuitos Neuronales integrado en el Instituto de Mente y Cerebro de la EPFL, hacer una rplica en software de una columna de la neocorteza. La neocorteza constituye aproximadamente el 85% de la masa total del cerebro humano y se le atribuye responsabilidad por las funciones cognitivas del lenguaje, el aprendizaje, la memoria y el pensamiento complejo. Una rplica exacta de la columna de la neocorteza es el primer paso esencial para simular el cerebro completo y tambin brindar el enlace entre los niveles genticos, moleculares y cognitivos de la funcin cerebral. En fases siguientes del proyecto, se ampliar la simulacin para incluir circuitos de otras regiones del cerebro y, con el tiempo, del cerebro completo. Tambin asisto como espectador e investigador nato a la demostracin cientfica mundial en los progresos para imitar las funciones del cerebro, destacando sobre todas el vuelco en relacin con la regeneracin de las neuronas, dando al traste con lo investigado hasta hace solo dos aos. Se demuestra, por otra parte, que la estructura del cerebro es relativamente simple, porque a diferencia de las computadoras, cambian de manera constante sus conexiones para modificar la forma en que procesan la informacin: Ahora tenemos microscopios que pueden ver conexiones individuales entre neuronas. Hemos podido determinar que el cerebro puede retraer conexiones y fabricar otras nuevas en pocos minutos, dice el profesor de bioingeniera de la Universidad de Stanford, Kwabena Bohaen. Eso permite explicar cmo unos dos kilos de neuronas, dentro de la caja mgica de un cerebro tipo humano, pueden concretar todas las operaciones vinculadas al pensamiento humano. Boahen cree que los intentos previos para crear inteligencia artificial han fracasado porque los cientficos no tomaron en cuenta esa extraordinaria flexibilidad

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(plasticidad) del cerebro. Con el fin de lidiar con la complejidad, necesitamos determinar cmo hacer que las cosas se conecten, dice. Su solucin es crear chips que puedan reprogramarse en respuesta a la informacin que reciben. Como neuronas en el cerebro, deben eliminar viejas conexiones y crear nuevas de acuerdo con las necesidades. A diferencia del cerebro, los chips no cambian sus conexiones, se basan en un itinerario para seleccionar informacin y decidir qu curso seguir. El primer producto del laboratorio de Boahen es un chip retinomrfico, que est siendo sometido actualmente a una serie de pruebas. El chip contiene unos seis mil fotorreceptores y cuatro mil conexiones de nervios sintticos. Su tamao es de una octava parte de la retina humana. Adems, consume solo 0.06 vatios de energa. Una computadora digital, en contraste, usa un milln de veces ms energa que un cerebro humano. Hacer prtesis neurales requiere que igualemos la eficacia del cerebro, no solo su actuacin, dice Boahen. Un chip de ese tipo podra ser colocado dentro de un ojo en uno o dos aos, dice, luego de que los ingenieros logren resolver algunos problemas, como la fabricacin de una interfaz eficaz y una fuente compacta de energa. En definitiva, se trata de imitar de la mejor forma posible lo que alcanzamos a ver en el laboratorio de la vida y para ello tenemos que conocer antes cmo funciona el cerebro, diagramndolo. Y eso es lo que Bruce McCormick, director y profesor emrito del Laboratorio Neurolgico de la Universidad Texas A&M, espera crear usando una cmara microscpica denominada Tomgrafo del Tejido Cerebral. El aparato rebana tejido del cerebro de una rata usando un cuchillo de diamante, lo ilumina con un rayo lser, registra una imagen con una cmara digital y almacena los datos en un disco duro. El dispositivo puede recoger detalles aun ms pequeos que los de una neurona individual. Y la informacin visual es luego reconstruida para crear un modelo tridimensional del cerebro. Ahora podemos hacer la tomografa del cerebro de una rata en menos de un mes, dice McCormick. Pero el cerebro humano es mil quinientas veces ms grande que el cerebro de una rata, y contiene cien billones de conexiones. Por lo tanto, el Laboratorio Neurolgico enfrenta grandes desafos. El equipo del laboratorio requiere desarrollar programas que puedan registrar los grandes volmenes de informacin visual desde todos los ngulos. La intencin es completar un mapa del cerebro humano en 20 aos.

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Ray Kurzweil, un investigador de inteligencia artificial, que ha publicado recientemente un libro muy polmico, La singularidad est cerca, ha afirmado que dentro de 30 aos, posiblemente antes, tendremos todos los datos sobre el cerebro humano y estaremos en condiciones de crear sistemas que podrn emularlo. Aade en este sentido: se crear una inteligencia superior. Un ordenador es ms rpido que el cerebro humano en algunas cosas, pero lo difcil es que tenga la riqueza, sutileza y profundidad de nuestro pensamiento. Para lograrlo ser clave el software de la inteligencia, basado en la ingeniera inversa, que copia el funcionamiento del cerebro humano. Nuestros circuitos cerebrales son tridimensionales y se basan en unas complejsimas conexiones. Escaneando el cerebro podremos crear una rplica, y usando circuitos artificiales tridimensionales de nanotubos (tubos microscpicos) podremos imitar su funcionamiento y crear una inteligencia artificial avanzada. El profesor norteamericano Andreas Nowatzyk ya trabaja en un proyecto para copiar el cerebro de un ratn. Es un primer paso para lo que vendr luego. Para Kurzweil, la Singularidad es un concepto que acu en los aos 50 John Von Newmann, uno de los padres de la ciberntica, para referirse al impacto que tendra el desarrollo tecnolgico sobre el futuro. Tambin es un trmino que en matemticas significa infinito. En el libro hablo del cambio crucial y profundo que representar la unin de la inteligencia artificial y la humana. Ser una ruptura en la historia. Cuando era pequeo crec cerca de Mickey Mouse, Minnie Mouse, Pluto y Goofy. Los dibuj mil veces. Me parecan muy humanos e inteligentes, porque vivan como yo, ms o menos. Adems, hablaban, lloraban y amaban. Pero nunca supe que no me separaba mucho de la forma de ser de Miky en el mundo, porque la ciencia ha alcanzado resultados muy brillantes en esta etologa cerebral: ya se sabe que el 99% de los 28.000 genes humanos tiene su homlogo en el genoma del ratn. Y poco a poco nos vamos adentrando en el conocimiento aplicado del cerebro humano. Los cientficos se tienen que acercar tambin por caminos facilitadores de la biotecnologa y de las neurociencias, como es el caso del anuncio efectuado el 26 de septiembre de 2006 por el Instituto Allen de Ciencias del Cerebro, donde se confirm que se ha completado el estudio gentico del cerebro del ratn, a travs de un atlas tridimensional, de utilizacin gratuita en Internet, en el que se muestra qu genes se activan en las neuronas en cada rea del cerebro.

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Paul Allen, el clebre compaero de Bill Gates y cofundador de Microsoft senta mucha curiosidad por el paralelismo entre el funcionamiento del cerebro y el de los ordenadores y pregunt a los mejores especialistas cul sera el proyecto ms interesante para financiarlo. As surgi el atlas que ahora se ha presentado. En el estudio se detalla la actividad de 21.000 genes. Los datos indican que se activa en el cerebro un 80% del nmero total de genes, lo que significa una proporcin mucho ms elevada que el 60% estimado anteriormente (El Pas, 2006, 30 de septiembre). Y Allen entreg 100 millones de dlares (unos 79 millones de euros) para la creacin del citado Instituto en 2003. La investigacin avanza tambin con la visin de personas que pertenecen a la lite de la riqueza individual puesta al servicio de la colectividad humana. Les profeso respeto, porque nos beneficiamos todos los sectores implicados. Es prodigioso el avance cientfico alcanzado. La pgina web del proyecto del Instituto Allen ([Link] muestra con detalle el alcance del mismo a travs de un video didctico y de un software especialmente desarrollado para la visin tridimensional que explica de forma pormenorizada la forma de proceder en la investigacin desarrollada y entregada gratuitamente a la comunidad cientfica. Sigo creyendo que este siglo ser el siglo del cerebro y acompaadas estas investigaciones de los avances espectaculares en genmica, se conocer con gran detalle cmo funciona el cerebro, en salud y enfermedad y, por tanto, la conducta humana, sana y enferma, aunque el carcter irrepetible de la circunstancialidad que modela las conductas de acuerdo con patrones sociales, nunca llegar a reproducirse en el laboratorio, simplemente por un principio presocrtico muy radical desde el punto de vista cientfico y de autor conocido, Herclito de feso: nadie se baa dos veces en el mismo ro, de la vida personal e intransferible. Aunque creo firmemente que la ciencia nos permitir cruzarlo para ir siempre hacia adelante. He ledo recientemente una reflexin sobre contenidos de la sociedad virtual que pone al cerebro humano en su sitio, es decir, en su humilde punto de partida actual28: En esta denominada "sociedad de la
Olmedo Ramos, Jaime (2001). Lengua, Cultura y Escritura en la sociedad virtual. Tres dcadas de red-accin (1971-2001): Parte de este artculo se anticip como conferencia 28

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informacin o del conocimiento" "sociedad red", en acuacin de Manuel Castells el ser humano aparece como "una tortuga en la poca del nanosegundo", segn luminosa imagen de Jos Antonio Marina, con quien compartimos la alarma ante toda situacin que disminuya el protagonismo del sujeto, y esta sociedad virtual corre el riesgo de favorecer este hecho. Tecnolgicamente, cada dieciocho meses, el tamao de los chips se reduce a la mitad con el mismo coste. Paralelamente, las redes informticas crecen al cuadrado del nmero de personas interconectadas. La combinacin de ambos factores ha provocado un enorme aumento de la comunicacin, de la productividad y de la interconexin de numerosos sistemas que actualmente operan independientemente. En este archisofisticado entorno, en medio de los velocsimos trnsitos de informacin, se encuentra el ser humano, cuya velocidad de lectura es, en comparacin, desastrosamente lenta. Se ha demostrado que un lector medio consigue leer en voz baja unas 28.000 palabras por hora, mientras que un lector culto es capaz de leer en el mismo tiempo unas 60.000 palabras (1.000 palabras por minuto). Una persona que lee moviendo los labios no es capaz de superar las 150-200 palabras por minuto. La lectura en voz baja es mucho menos antigua de lo que se imagina, y la lectura en voz alta era el modo habitual de hacerlo en la Edad Media. De hecho, San Agustn (354-430), en sus Confesiones considera una prueba de santidad y eminencia interior el hecho de que San Ambrosio (334-397) leyera en silencio. En una charla como esta, por ejemplo, slo se pueden pronunciar de forma inteligible unas 9.000 palabras; cualquier cantidad considerable que exceda esos lmites convierte el discurso en una sucesin acelerada de voces difciles de distinguir y de entender. Adems, el cerebro humano, en lenguaje hablado, solo procesa alrededor de 120 palabras por minuto. Ni siquiera Menndez Pelayo, de quien se deca que lea una pgina con cada ojo, tendra ventaja ante la pantalla de un ordenador. Karen Wright, en un artculo publicado en Scientific American defina al ser humano como un "dispositivo analgico de procesamiento y almacenamiento de
"Cultura y opinin en la sociedad virtual"- en el curso de verano de la Universidad Complutense "La era del 'e'. Luces y sombras en la Red', celebrado en El Escorial entre los das 16 y 20 de julio de 2001 bajo la direccin de Eduardo Punset. Otra parte de estas pginas, constituy mi presentacin, como coordinador, del panel "Lengua y escritura en Internet: tres dcadas de red-accin (1971-2001)", en el II Congreso Internacional de la Lengua celebrado en Valladolid entre los das 16 y 19 de octubre de 2001. Esta es la primera ocasin en que ambas circunstancias se unen en un mismo texto.

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informacin, cuya anchura de banda es de unos 50 bits por segundo". Tengamos en cuenta, por ejemplo, que un ensayo de tamao regular bien puede tener 25.000 palabras, unas 100.000 letras o bits (3.000 letras por minuto; 180.000 letras por hora). Un disco compacto, de los destinados para almacenar msica, tiene una capacidad de 600 millones de bytes, equivalente a 6.000 ensayos, que iguala al tamao de una biblioteca. En un cederrn, de solo 12 cm. de dimetro, cabe el equivalente a 300.000 pginas de textos. Frente a las pistas redondas de los discos tradicionales, las pistas helicoidales de los cederrones aumentan la capacidad de almacenaje y la velocidad de rotacin. Por ejemplo, la siguiente generacin de discos compactos, denominados DVD (Digital Videodisc) son capaces de almacenar 20.000 millones de caracteres, cantidad suficiente para transcribir todos los textos conocidos de la civilizacin helnica. An as, en la relacin con la inteligencia digital es importante hacer el siguiente cuadro comparativo entre el cerebro humano y el digital, actualizado al mes de octubre de 2006, en el esquema clsico de la aproximacin llevada a cabo por Turing cuando utilizaba los criterios cientficos para analizar las sinapsis del cerebro humano (la capacidad neuronal del cerebro) 29. Tambin he verificado el estado del arte de los avances en soportes de supercomputacin, de acuerdo con el TOP 500 list, donde el dominio absoluto es para IBM, ocupando el primer lugar el BlueGene/L, que se detalla en la Figura siguiente, siendo el segundo puesto para un hermano pequeo de BlueGene/L, el GW - eServer Blue Gene Solution, siendo la tercera plaza para el ASC Purple - eServer pSeries p5 575 1.9 GHz. En el puesto 11 se encuentra la nica mquina instalada en territorio espaol listada en el top, la MareNostrum - JS20 Cluster, PPC 970, 2.2 GHz, Myrinet, ubicada en el Barcelona Supercomputer Center, que cuenta con 4800 procesadores y 9600 GB de memoria RAM.
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Turing, A. M. (1950). "Computing machinery and intelligence" Mind 50: 433-460. "Estimates of the storage capacity of the brain vary from 1010 to 1015 binary digits. I incline to the lower values and believe that only a very small fraction is used for the higher types of thinking. Most of it is probably used for the retention of visual impressions, I should be surprised if more than 109 was required for satisfactory playing of the imitation game, at any rate against a blind man. (Note: The capacity of the Encyclopaedia Britannica, 11th edition, is 2 X 109) A storage capacity of 107, would be a very practicable possibility even by present techniques".

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___________________________ Figura 16: Imagen corporativa del proyecto BlueGene (reproducida con autorizacin expresa de IBM Corp.) MATRIZ DIFERENCIADORA ENTRE CEREBRO HUMANO Y DIGITAL DE ACUERDO CON EL ESTADO DEL ARTE ACTUAL Caractersticas Cerebro humano Tratamiento de la De mltiple informacin: propsito y capaz de sistema de datos tratar gran cantidad de informacin en poco tiempo pero no necesariamente con exactitud. Tolerancia de fallos. Capacidad de 1013 flops a travs de cmputo 100.000 millones de neuronas. Cerebro digital Sistemas altamente especializados con capacidad para procesar informacin muy concreta, siguiendo unas instrucciones dadas, con programacin exacta. Tolerancia de fallos. BlueGene/L - eServer Blue Gene Solution). Ha superado un benchmark Linpack con un resultado de 280.6 TFlop/s (teraflops o billones (trillones en EEUU) de clculos por segundo)30 y en esta fecha es el nico sistema que ha sido capaz de superar el nivel de 100 TFlop/s. (TOP500 Supercomputer Sites28.06.2006). Ocupa la primera posicin en las tres ltimas listas TOP500. El Sistema BlueGene/L es un

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Las equivalencias son las siguientes:

Tx Tera 1012 = [Link].000 Gx Giga 109 = [Link]

Milln de millones; Billn espaol, Trilln USA. Mil Millones (mil Megas); Billn USA.

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Dimensiones estndar

Capacidad de memoria

Consumo de energa

desarrollo conjunto de IBM y el DOEs National Nuclear Security Administration (NNSA), instalado en el DOEs Lawrence Livermore National Laboratory (Centro de Investigacin de Fsica de Partculas), en Livermore, California. 3 900 cm - 1,400 Kg. El BlueGene L tiene 64 racks de peso (195,98x91,44x91,44 cm., cada uno), 131.072 procesadores y un Rmax (rendimiento mximo) de 280.600 Gigaflops (un slo Gigaflop equivale a 1000 millones de operaciones de coma flotante por segundo), con un pico posible (rendimiento mximo posible) de 367.000 Gigaflops. El peso por rack es de 821 Kg., suponiendo un total de 52,544 Toneladas y una superficie mnima de instalacin de aproximadamente 180 m2, sin contar servicios auxiliares, equivalente a menos de la mitad de una cancha de baloncesto. La capacidad de Un ordenador con una "memoria" de cada memoria de 1015 bits tendra sinapsis podra ser una capacidad equivalente a las equivalente a una 1014 sinapsis del cerebro palabra de 10 bits, humano. Esto supone una capaz de representar capacidad de 1,25 1014 Bytes una magnitud con (125 Terabytes). BlueGene/L una precisin de tres tiene 32.768 GB de memoria dgitos (210 = 1024) (32 millones de MB o Tb). Segn los ltimos El consumo de energa de avances cientficos, la BlueGene/L es de 1.766,4 Kw

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corteza cerebral tiene 3.2 millones de kilmetros de cables, un milln de billones de conexiones y consume alrededor de 10 watios de energa. Adems, gasta el 20% de la energa total de consumo del cuerpo, aunque solo ocupa el 2% de la masa corporal. Prcticamente toda esta energa proviene de la glucosa, es decir, del azcar que circula en la sangre. Frecuencia y - La frecuencia de los velocidad de impulsos nerviosos transmisin puede variar (potenciales de accin). - Los impulsos fluyen a 30 metros por segundo. Interoperabilidad Las sinapsis cumplen en el cerebro la funcin simultnea de varias compuertas (and, or, not etc.), tambin asimiladas a los operadores lgicos

(27.6 Kw por rack (mximo).

- Es inalterable y est programada por el reloj interno de la mquina. Progresos espectaculares en aplicacin de las nuevas tecnologas. - Los impulsos fluyen a la velocidad de la luz.

Las compuertas lgicas (operadores lgicos) tienen una funcin perfectamente determinada e inalterable, que alcanzan resultados brillantsimos en programas especializados. Dependen de la programacin humana, porque no tienen lgica interna. Figura 17: Matriz diferenciadora entre cerebro humano y digital de acuerdo con el estado del arte actual. Elaboracin propia.

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_____________________________ Figura 18: Arquitectura tipo del BlueGene/L (reproducida con autorizacin expresa de IBM Corp.) En su aplicacin actual al cerebro, hay que destacar el Proyecto Cerebro Azul, (Blue Brain Project) de la Escuela Politcnica Federal de Lausana (EPFL), en colaboracin con IBM, que contribuye con la amplia experiencia en visualizacin, simulaciones, algoritmos, optimizaciones y en el desarrollo de los nuevos avances en computacin: se trata de un proyecto de superordenador para simular una configuracin de las 10.000 neuronas que tienen las ratas en la columna neocortical (NCC). La NCC es un patrn de construccin cerebral, de entre 0.5 y 2 mm. de tamao, que se repite a lo largo de todo el tejido cerebral y que resulta muy parecido al equivalente en los humanos. Durante ms de diez aos de disecciones y estudios, los cientficos han mapeado el NCC y han diseado un modelo para una neurona individual en el que basarse para generar el modelo completo31.

31

Goodwins, R. Artificial Intelligence: The edge of research and beyond. ZDNet UK, 29 de marzo de 2006. Recuperado el 8 de septiembre de 2006, de: [Link]

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El laboratorio de Microcircuitera Neural ha recopilado una cantidad masiva de datos sobre la composicin y la conectividad de la columna neocortical. Estos datos forman parte de una base de datos en construccin, la Base de Datos del Microcircuito Neocortical NMDB (Neocortical Microcircuit Database) que est dedicada a la organizacin de las propiedades anatmicas, fisiolgicas y moleculares de este microcircuito. El proyecto Cerebro Azul funciona con ms de 8.000 procesadores en un prototipo de superordenador BlueGene/L: Este superordenador cuenta con 8096 procesadores, exactamente, cada uno de los cuales simula entre una y diez neuronas, capaz de realizar 228 mil millones de operaciones de coma flotante por segundo (22.8 trillones anglosajones en el texto original) y est refrigerado por las aguas del Lago Ginebra. La primera ejecucin de la simulacin completa, con las 10.000 neuronas de la NCC (Columna Neocortical), tuvo lugar a finales del 2005: los cientficos trabajan ahora en la segunda versin, de un total de diez previstas, pero no han desvelado resultados sobre la misma. Una vez el modelo de una NCC est funcionando, los cientficos planean replicarlo para crear un neocrtex completo, con alrededor de 20 mil millones de neuronas (20 billones anglosajones en el original). Hay un montn de otros elementos del cerebro para recrear, como el hipocampo, el cerebelo, la corteza visual, etc., aadiendo hasta alrededor de 100 mil millones de neuronas en total y hasta mil veces ms conexiones. Los cientficos piensan que en los prximos diez aos podramos construir un ordenador suficientemente potente para modelar el funcionamiento de un cerebro completo aunque esperan obtener informacin til en cuanto a la forma en que procesa la informacin el cerebro, enfermedades neurolgicas o cmo funciona la memoria y los sentidos antes de ese momento32. Este ordenador base es el que ha permitido alcanzar la categora de superordenador ms rpido del mundo, en su configuracin completa, citada anteriormente: 64 racks, 131.072 procesadores y un Rmax (rendimiento mximo) de 280.600 Gigaflops (un slo Gigaflop equivale a 1000 millones de operaciones de coma flotante por segundo), con un pico posible (rendimiento mximo posible) de 367.000 Gigaflops, instalado en el Centro de Investigacin de Fsica de Partculas, en Livermore, California.
32

Goodwins, R. Ibdem.

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Prueba fehaciente del avance espectacular en la mejora de proceso es la realidad de septiembre de 2006 en la que se ha difundido a travs de agencias la noticia sobre la seleccin de la empresa IBM, que ha llevado a cabo el Departamento de Energa de los EE UU, con objeto de que cree una nueva supercomputadora capaz de realizar 1.000 billones de operaciones por segundo, alcanzando as lo que se conoce como petaflop, una capacidad de clculo que se utilizar para gestionar el sistema de almacenamiento de armas nucleares. Esta supercomputadora se llamar Roadrunner y deber entrar en funcionamiento en 2008. En su cerebro generador de proceso se combinan 16.000 unidades de chips Opteron, fabricados por AMD, y 16.000 procesadores Cell, creados por Sony y Toshiba para la consola de videojuegos PlayStation 3 (tecnologa de doble uso)33. Sus ventajas son las siguientes: 1. El BG/L System fue diseado para simular interacciones atmicas de alta velocidad que tambin proporciona la arquitectura ptima para simular interacciones neurales. Las simulaciones optimizadas para los cluster que usan mensajera de MPI pueden funcionar fcilmente en BlueGene. 2. El sistema del prototipo de BG/L, permite que el procesamiento paralelo virtual con un determinado nmero de procesadores resuelva las demandas de memoria y velocidad de una simulacin. 3. El sistema del prototipo de BG/L se puede escalar para resolver demandas de cmputo adicional. 4. El sistema del prototipo de BG/L proporciona fundamentos para el desarrollo adicional en BlueGene/P, el superordenador de la IBM de la generacin siguiente que constituir un salto del quntum en capacidad de memoria y velocidad del proceso y simulaciones completas del cerebro en el plazo de los 3 aos prximos. Con este marco diferenciador, se pueden obtener las siguientes conclusiones:

33

Cfr. Nota a pie de pgina 12.

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Es un error manifiesto seguir comparando las capacidades del cerebro humano y del cerebro digital, como entes de idntica naturaleza. Segn se desprende de los datos anteriores, la capacidad de proceso y de memoria, de acuerdo con la matriz diferenciadora expuesta anteriormente, est prcticamente igualada y se podra afirmar que ya se ha alcanzado con la experiencia del BlueGene/L de Livermore, siempre que se acepte como nica realidad el procesamiento paralelo del cerebro. Aqu se abre una discusin muy actual sobre las capacidades del ordenador cuntico. Otra cuestin muy distinta es la aplicacin del potencial de clculo y operaciones diversas a las diferentes estructuras cerebrales, tales como la corteza cerebral, a tenor de las experiencias que se estn llevando a cabo, por ejemplo, en Escuela Politcnica Federal de Lausana (EPFL), en colaboracin con IBM. Es evidente que procesar todas las interrelaciones que se dan en la corteza cerebral, ntimamente unidas a los procesos del sistema lmbico, por ejemplo, en un marco contextual social, personal e intransferible, no se podr llevar nunca al clculo de los diferentes procesos a travs del ordenador. No es un problema de potencia, sino de la plasticidad de cada situacin a investigar y trasladar al laboratorio. Las imgenes que se obtienen por la radiologa ms avanzada son siempre imgenes estticas de una situacin que nunca ms se podr reproducir exactamente igual- en el laboratorio. La experiencia acumulada de la escuela de inteligencia artificial, a lo largo de cincuenta aos de historia, hace evidente las conclusiones anteriores. Sigue sin conocerse en profundidad el funcionamiento del cerebro, a pesar de los avances espectaculares de los ltimos aos. Nunca se podr reproducir en laboratorio aquello que no se conoce. El cerebro hace cosas muy diferents a las mquinas programadas, a los cerebros electrnicos y, adems, puede cometer errores, algo impensable e inadmisible para el cerebro electrnico. La inteligencia digital es muy diferente en los humanos modernos y en las mquinas, porque les separa el lenguaje en las fases de produccin e interlocucin integral e integrada, contando con el sistema de sentimientos y emociones, base de la vida afectiva en las personas.

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Los cerebros digitales siempre tienen un fin programado. El cerebro puede sorprender siempre a su propio portador en las fases creativas de la inteligencia activa y preactiva, cuando programa fines de sus actos. La gestin del desbordamiento por la propia riqueza de posibilidades es una cualidad humana que no se encuentra todava en los ordenadores. Solo nos hemos aproximado a una realidad fascinante. Queda mucho camino por recorrer en este libro. Si todava no ha tirado la toalla, es una buena seal. Pase y vea, aunque la solucin a todos los enigmas del cerebro y de la inteligencia, no es fcil que la encuentre a travs de estas pginas. Sencillamente, porque no existe.

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2. Inteligencia y cerebro

espejado el camino de aproximacin a la realidad del cerebro como continente de la inteligencia humana que puede llegar a ser tambin digital, mutatis mutandis (salvando lo que hay que salvar), hay que centrar bien la cuestin en discusin actual, alrededor de una pregunta bsica y crnica en los investigadores de diferentes especialidades cientficas: qu es la inteligencia?. A la hora de abordar la respuesta tengo que hacer las siguientes precisiones: Hay que definir bien el contexto del vocablo inteligencia que se intenta desbrozar. No es lo mismo intentar buscar una respuesta desde la filosofa que desde la psicologa. Se tiene que admitir como gran principio la respuesta pluridisciplinar. El estado del arte de las neurociencias es un factor determinante de la respuesta. La realidad del estado del arte en el mbito digital es un elemento determinante en la posible respuesta. Planteadas estas cuestiones bsicas, hay que contextualizar la inteligencia que se trata en este ensayo. Es evidente que se est haciendo una aproximacin desde la psicologa social, en su proyeccin de inteligencia relacionada con los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, ntimamente relacionada tambin con las neurociencias y el avance actual en el conocimiento del cerebro y, ms concretamente, de la corteza cerebral, como sede principal de la inteligencia en su sentido estricto. Personalmente, cuido mucho las acepciones de los vocablos en el contexto del lenguaje en el que se enmarcan, porque casi nunca es inocente su conceptualizacin actual, debido a que no todos hemos crecido en el mismo contexto sociocultural en el que hemos hecho os aprendizajes como ncleo de la misma a la hora de expresarla. Es obvio que se tiene que respetar el ramillete de respuestas que hoy da se puedan ofrecer a esta pregunta desde los diferentes saberes cientficos. Pero centrados en el campo de la psicologa cientfica, es importante

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resaltar los resultados que los profesores Sternberg y Detterman34 recogan en su magnfica obra Qu es la inteligencia? en torno a la pregunta inicitica de este captulo, para darnos cuenta de la humildad que debemos tener a la hora de aproximarnos a ella. Ms o menos y haciendo un paralelismo entre dos realidades difciles, inteligencia y persona, la que tuvo el rabino jasidista Bunam de Przysucha a la hora de aproximarse a cuestiones de Estado: pensaba escribir un libro cuyo ttulo seria Adn, que habra de tratar del hombre entero. Pero luego reflexion y decid no escribirlo. Sternberg y Dettermann, en la obra citada, recogen veinticinco respuestas, situadas en el marco de un Simposio de 1986, a dos preguntas cruciales que respecto de la inteligencia se hicieron en un Simposio celebrado en 1921 y cuyos resultados se publicaron el mismo ao en la revista Journal of Educational Psychology, 12: 1. Qu creo que es la inteligencia y cual es el mejor modo de medirla mediante tests colectivos?. 2. Cules han de ser los pasos siguientes ms importantes en la investigacin sobre la inteligencia?. Ochenta y cinco aos despus, se han obtenido bastantes resultados esperanzadores y, personalmente, expongo ms adelante diversos avances en el estado del arte actual y en la teora de las inteligencias mltiples, que hace aicos las teoras puras de las mediciones mediante tests aislados, aceptando la vertiente de inteligencias mltiples en cada ser humano, en cada cerebro. Quiz sea la vertiente de integracin cualitativa y cuantitativa de tres grandes reas cientficas sobre el estudio de la inteligencia la que pueda constituirse hoy como gran respuesta a las cuestiones planteadas: la evolutiva, la diferencial y la del procesamiento de la informacin, siendo esta ltima la que interesa sobremanera al autor de estas pginas. Quiz en justa correspondencia a las expectativas que se establecieron en 1986 (el ao en el que se volvi a hacer la misma pregunta) para los prximos aos y futuras dcadas, resaltando en tal sentido la siguiente: lo que interesa ms son las manifestaciones de la inteligencia en la vida real, con un 21% del total de expectativas elegidas, an cuando es justo reconocer que la investigacin de aptitudes distintas
Sternberg, R.J. y Detterman, D.K. (1986). Qu es la inteligencia?. Enfoque actual de su naturaleza y definicin. Madrid: Pirmide, 1992.
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a las cognitivas, es decir, el carcter, la emocin y la motivacin, alcanzaban un inters superior. Como psiclogo y cientfico, es incuestionable que acepte la realidad de los avances actuales en la investigacin multidisciplinar vinculada a las neurociencias y en el estudio parcelado e integral del cerebro como sede la inteligencia, con apoyo de ciencias auxiliares en esta investigacin como la genmica, la etologa o la bioingeniera. Un ejemplo evidente se puede deducir de la lectura de un libro apasionante de Jeff Hawkins y Sandra Blakeslee35 sobre la inteligencia predictiva citado anteriormenteque me ha suscitado un enorme inters cientfico sobre las nuevas teoras que describen cmo trabaja uno de los motores de la inteligencia humana: la corteza cerebral (la principal funcin del crtex no es generar comportamientos, sino hacer predicciones). Es apasionante deducir de estas investigaciones que sabemos muy poco de lo que llegar a ser el ser humano, valga esta redundancia, a travs del descubrimiento de las funciones cerebrales en ayuda de su inteligencia. Y sabemos que podremos descubrir muchas actitudes y aptitudes, cuyo origen es totalmente desconocido en el estado del arte actual de las neurociencias. Creo que ms sabemos de lo que no sabemos, que lo que verdaderamente podemos llegar a saber. Es algo equivalente a la famosa teora apoftica, que deca ms o menos igual: de Dios sabemos ms lo que no es que lo que es. La contundencia de la enfermedad mental la corteza cerebral enferma- hace que al ser humano se le bajen continuamente los humos. Los que conocemos de cerca el sufrimiento de la locura, para propios y ajenos, sabemos equilibrar con esperanza lo que la posibilidad de la investigacin cientfica est ofreciendo a la humanidad, para ser y estar mejor en el mundo. Por eso urge dar carta blanca a las investigaciones actuales sobre el cerebro, sobre el inmenso campo que se abre en relacin con la resonancias magnticas nucleares, las tomografas por positrones y las experiencias en laboratorios con implantes cerebrales que facilitan dar rdenes a la central motora del cerebro para que un msculo responda a un estmulo. Lo que evidencia el laboratorio es que el secreto de las neuronas en accin est all, en el cerebro, tal y como venimos diciendo desde el primer captulo. La biognesis dispar la noognesis, en lenguaje de Teilhard y la noognesis (se analiza cuidadosamente ms adelante) sigue evolucionando en el mbito que le es ms propicio: el cerebro
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Hawkins, J. & Blakeslee, S. (2004). Sobre la inteligencia. Madrid: Espasa Calpe, 2005.

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humano, dejando un camino expedito para que se manifieste lo que todava no es en el ser humano o, mejor dicho, no sabemos que es, porque no nos ha dado tiempo de saberlo o porque no se destinan los fondos suficientes para saberlo y nos distraemos en otras cuestiones que deciden otros. Eso es lo que nos ofrece el estado del arte actual en el terreno de las neurociencias. Por ltimo, la realidad digital. Aunque se desarrolla como hilo conductor a lo largo de las pginas que siguen, de forma pormenorizada, es importante resaltar la importancia del constructo: inteligencia digital, definida como capacidad de las personas para resolver problemas utilizando los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin cuando estn al servicio de la ciudadana, en un intento soado de divulgar y hacer accesible a muchos usuarios de la red de redes, Internet, las posibilidades que nos ofrecen hoy los sistemas y tecnologas de la informacin y telecomunicacin para ser ms inteligentes. Resalto, por ello, la importancia de la aplicacin de estas teoras a la realidad del ser humano, en clave de empoderamiento compartido (empowerment). Adems, incorporo la necesaria habilidad social construida sobre esta inteligencia (digital), aportando a la sociedad una interpretacin para ser en el mundo en un terreno de felicidad lgica. Es posible por tanto dar una respuesta clara y rotunda a la pregunta qu es la inteligencia desde esta perspectiva, desde la teora cientfica de las habilidades sociales, tambin digitales, fuera del marco de la psicopatologa, en el que casi siempre ha estado inmersa la inteligencia en menor o mayor medida, es decir, es posible elaborar una teora de la inteligencia digital, como habilidad social y como una nueva aportacin a la psicologa de la salud positiva, una vez desmedicalizado el constructo habilidad social y clarificada su independencia de trminos fronterizos tales como asertividad y competencia, como ms representativos. A partir de este anlisis, se podr conocer a fondo las tesis del Profesor Howard Gardner, el precursor de las inteligencias mltiples que nos abre las puertas a un nuevo planteamiento de inteligencia digital, de gran impacto social, como presentacin elegida para las primeras pginas de este libro: Es de la mxima importancia que reconozcamos y alimentemos toda la variedad de inteligencias humanas y todas las combinaciones de inteligencias. Somos tan diferentes entre nosotros, en gran parte, porque todos tenemos diferentes combinaciones de

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inteligencias. Si llegamos a reconocer esto, pienso que, como mnimo, tendremos una oportunidad mejor de enfrentarnos adecuadamente a los muchos problemas que se nos presentan en el mundo. Si podemos movilizar toda la gama de habilidades humanas, no slo las personas se sentirn ms competentes y mejor consigo mismas, sino que incluso es posible que tambin se sientan ms comprometidas y ms capaces de colaborar con el resto de la comunidad mundial en la consecucin del bien general. Tal vez, si podemos movilizar todas las inteligencias humanas y aliarlas a un sentido tico, podamos ayudar a incrementar la posibilidad de supervivencia en este planeta, e incluso contribuir a nuestro bienestar. Antes de finalizar este captulo quiero hacer justicia con la historia del vocablo inteligencia, tal y como se ha interpretado a lo largo de veinte siglos. Ha pesado mucho sobre las investigaciones llevadas a cabo por las diferentes creencias sobre las diversas acepciones de la inteligencia y fundamentalmente la visin griega sobre la misma36. Acepciones tan importantes como entendimiento (nous e intellectus, para griegos y romanos), definido como la entera facultad o potencia individual, es decir, humana, colocando al ser humano (el hombre de la poca) por encima de las cosas sensibles (Locke), intelecto actividad pensante y la mente: la psique, espritu alma, como expresin superior de la inteligencia unida a la memoria y a la voluntad, siguen teniendo vigencia y peso especfico para muchos investigadores. En cualquier caso, no se deben confundir con la inteligencia, tal y como se est tratando en estas pginas, aunque tradicionalmente se ha vivido como un todo revuelto muy afectado por la filosofa presocrtica, la cultura griega y romana, as como por el creacionismo y evolucionismo, como escuelas preponderantes en estas ltimas dcadas. Sin lugar a dudas, el tratamiento cientfico de la inteligencia tampoco es y ser, nunca, inocente. La historia de la humanidad ha escrito numerosas pginas sobre la localizacin de la inteligencia. Una vez descubierta su localizacin ms real, en el cerebro, con amplio consenso cientfico, solo queda interpretar los documentos de acceso a su interior. Es una tarea muy ardua en la que estn implicados cientficos de muchas latitudes y de muchas corrientes
Ferrater Mora, J. (1979). Diccionario de Filosofa (1-4). Madrid: Alianza Editorial. Es muy importante leer atentamente las diferentes voces comprometidas en este estudio, tales como entendimiento, intelecto, mente e inteligencia.
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cientficas, pero es indudable el reconocimiento a los avances que se consiguen a diario. Basta estar atento a la produccin cientfica, en sus diferentes vertientes, para constatarlo.

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3. Inteligencia individual

l doctor John Mazziotta, un experto en imgenes del cerebro humano de la Universidad de California, Los ngeles (UCLA), cuyo trabajo en el Instituto de Neuropsiquiatra le ha permitido desarrollar su investigacin del cerebro de forma multidisciplinar y multimodal, utilizando mapas multidimensionales del cerebro humano y no humano que describen su estructura y funcin, ha manifestado recientemente que Ningn cerebro es igual. Ni en su forma, ni en su tamao, ni en la forma como est organizado". Ha utilizado la matemtica avanzada y herramientas informticas actualmente disponibles para manejar la cantidad extensa de informacin neurocientfica disponible as como la naturaleza probabilstica de las preguntas que se ocupan de las cualidades que varan de una estructura a otra y de un individuo a otro. Los mapas que se han formado a travs de tcnicas de diagnstico por imagen de ltima generacin, PET, MRIf, SPECT, radiografa CT, anlisis post mortem de tejido, anlisis de receptores y muchos otros, dan una fuente de informacin inestimable sobre la funcin y la estructura del cerebro.

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Figura 19: Foto cortesa de Arturo Toga, neurlogo en la Universidad de California, de Los ngeles (LONI), y director del Centro para la biologa computacional, que es apoyada por bioinformticos adscritos a la hoja de ruta del NIH para la investigacin mdica37 . Tal y como se detalla en la fuente de informacin anterior (pie de foto) consultada a tal efecto, esta imagen del cerebro humano utiliza colores y forma para demostrar diferencias neurolgicas entre dos personas. La porcin delantera velada del cerebro, asociada a pensamiento complejo, vara la mayora de las veces entre los individuos. Los valos azules marcan las reas de la funcin bsica que varan relativamente poco. Las visualizaciones como sta son parte de un proyecto para trazar la informacin compleja y dinmica sobre el cerebro humano, incluyendo genes, enzimas, estados de la enfermedad, y anatoma. Los mapas del cerebro representan colaboraciones entre los neurlogos y los expertos en matemticas, estadstica, informtica, bioinformtica, proyeccin de imagen, y nanotecnologa. El propio Laboratorio de NeuroImagen (LONI), en el que trabaja el doctor Mazziotta, manifiesta en su pgina Web oficial el mbito asombroso del estudio llevado a cabo, en la construccin del Atlas cerebral: este Atlas tambin describe la actividad cerebral, localiza el sitio preciso de funciones tales como el habla, la memoria, la emocin y el lenguaje, a la vez que destaca que esos emplazamientos cerebrales dependen de variables como las caractersticas del individuo y la poblacin. Es como si a un Atlas de geografa tradicional se le aadiera informacin sobre los patrones del clima, las temperaturas del ocano, datos socioeconmicos y el flujo de habitantes. Los primeros cartgrafos del cerebro dependan de un solo ejemplar para crear un Atlas cerebral que supuestamente representa a todos. Los datos para trazar este Atlas se recopilaron a partir del estudio de siete mil cerebros, incluyendo los de 342 gemelos. Tal y como ha proclamado en bastantes ocasiones el doctor Mazziotta este es un proyecto de la frustracin bsicamente. Por muchos aos, todos lo que estudiamos la estructura y funciones del cerebro hemos tenido que lidiar con el hecho de que no hay dos cerebros iguales ni en forma o tamao, como tampoco en funcin, pero cun

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Cool Image: Mapping Brain Differences (2005). Biomedical Beat, 18-10-2005.

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diferentes son y cmo debemos compararlos eran dos cosas que no se saba"38. La afirmacin del doctor Mazziotta abre, una vez ms, interrogantes fascinantes sobre la inteligencia individual, como manifestacin legtima, cientfica y evidente de la individualidad de cada ser humano y su diferente libro de instrucciones interpretado por s mismo y por el mundo a travs del carn gentico. La experiencia llevada a cabo por el LONI, del que ya se ha comentado la importancia de su investigacin sobre mapas cerebrales con anterioridad, en este libro, permite reforzar las teoras cientficas sobre la psicologa diferencial y la excelencia de cada potencial humano a travs del cerebro. As lo manifestaba tambin Paul M. Thompson, experto en tcnicas de imagen cerebral de la Universidad de California en Los ngeles: El cerebro de los nios muy inteligentes se desarrolla segn un patrn distinto del de aquellos que poseen capacidades ms normales, segn han descubierto unos investigadores tras analizar escneres cerebrales recogidos durante 17 aos. Algunos expertos esperan que el descubrimiento ayude a comprender la inteligencia en funcin de los genes que la favorecen y las experiencias infantiles que pueden fomentarla. Es la primera vez que alguien demuestra que el cerebro crece de forma distinta en los nios extremadamente inteligentes39. La importancia de la inteligencia individual tiene su punto de partida en el hecho de la gestacin del ser humano y en sus ciclos antecedentes de la unin de una pareja, por la aportacin futura a la configuracin de la inteligencia individual y conectiva. Hay un dato irrefutable: cada ao nacen 136 millones de nias y nios, con unas capacidades determinadas por el carn gentico de cada uno y por su entorno. La lectura pausada del ltimo Informe sobre la salud en el mundo 2005, con el sugerente ttulo Cada madre y cada nio contarn!40, permite tomar conciencia de esta realidad cerebral en el corto, medio y largo plazo. Las cifras que aporta el Informe y contra hechos cientficos no valen determinados
LONI, Laboratory of Neuro Imaging, UCLA. Recuperado el 9 de septiembre de 2006, de [Link] 39 Wade, N. (2006, 4 de abril). El cerebro superdotado crece ms tiempo. Los escneres cerebrales de nios muy inteligentes revelan algunas diferencias en su desarrollo. El Pas, p. 46. 40 O.M.S. (2005). Informe sobre la salud en el mundo 2005. Cada madre y cada nio contarn!. Ginebra: O.M.S.
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argumentos ticos de justificacin ajustada, presentan un panorama preocupante para la frontera de la Noognesis y de su proyeccin en la Noosfera, con el respeto cientfico que encierra en relacin con los derechos a la inteligencia individual, en palabras de LEE Jong-wook, cuando ocupaba la Direccin General de la Organizacin Mundial de la Salud y fallecido en mayo de 2006: La maternidad/paternidad se acompaa siempre de un fuerte deseo de ver crecer a los hijos felices y sanos. sta es una de las pocas constantes de la vida de las personas en todo el mundo. Sin embargo, incluso en el siglo XXI, todava permitimos que muchos ms de 10 millones de nios y medio milln de madres mueran cada ao, pese a que la mayora de esas defunciones pueden evitarse. Setenta millones de madres y sus recin nacidos, as como innumerables nios, estn excluidos de la atencin sanitaria a que tienen derecho. An ms numerosos son los que sobreviven sin proteccin alguna contra la pobreza que puede acarrear la mala salud41. En el captulo 8, abordo con mayor profundidad esta visin integrada de la correlacin existente entre inteligencia digital, gestacin y nacimiento, como kilmetro cero de la proyeccin humana individual en la inteligencia digital. Esta perspectiva est mucho ms cerca de la realidad social desarrollada de lo que muchas veces se piensa e investiga.

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O.M.S. (2005). Ibdem, 2

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4. Inteligencia conectiva

onservo como oro en pao un artculo de Derrick de Kerkhove sobre la inteligencia conectada y la mente colectiva42. Lo he ledo muchas veces, porque siempre me pareci un planteamiento excelente como soporte de la Noosfera, en su acepcin ms asptica. Define la inteligencia conectada como: una condicin de la mente que nace de la asociacin espontnea o deliberada de numerosas personas en grupos. Es lo que posteriormente analiza de forma sorprendente Steven Johnson en su obra Sistemas emergentes, que tanto aprecio tambin, por su originalidad a la hora de relativizar el llamado poder de la mente en relacin con su necesidad de conexin. Kerchove expone su teora basndose en la revolucin copernicana que suponen hoy da los sistemas y tecnologas de la informacin y telecomunicacin, de base estrictamente digital. Y el crecimiento acelerado que ofrecen estas tecnologas las analiza desde dos vertientes: la aceleracin lineal (velocidades de conexin y procesado) y la aceleracin radial (interconexin). Respecto de la primera aceleracin alcanza hoy resultados obvios en aplicacin de leyes inexorables de mbito digital: Moore, Metcalfe y la de la Perturbacin (inestabilidad), que se explican con detalle ms adelante. La propia progresividad de la aceleracin lineal provoca necesariamente la aceleracin radial, es ms, la facilita. sta ltima, mide el ndice de crecimiento en el volumen de conexiones, en el trfico. Unos datos pueden ser muy clarificadores al respecto, obtenidos desde una lectura pormenorizada de todos los resultados alcanzados en la Segunda Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Informacin (WSIS 2005), celebrada en Tnez durante los das 16 a 18 de noviembre de 200543 y contemplados y desarrollados posteriormente en el Informe sobre el desarrollo mundial de las telecomunicaciones/TIC 2006. Evaluacin de las TIC para el desarrollo econmico y social, de sumo inters para constatar con objetividad plena el estado del arte en relacin con estas tecnologas. Tal y como se confirma en el citado informe: A finales de 2004, la industria de las telecomunicaciones
Kerchove, D. de (1998). Inteligencia conectada y mente colectiva. Revista de Occidente, 206, 32-42. 43 Unin Internacional de Telecomunicaciones (2006). Informe sobre el desarrollo mundial de las telecomunicaciones/TIC 2006. Evaluacin de las TIC para el desarrollo econmico y social. Ginebra: UIT (Reproducido por cortesa de la UIT).
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se caracterizaba por un crecimiento continuo y un progreso rpido en el desarrollo normativo y de las tecnologas, lo que contribuy a crear un mundo cada vez ms competitivo e interconectado. Es cierto que, en general, se ha reducido la brecha digital y contina reducindose, lo que es sin duda alentador. Las estadsticas elaboradas por la UIT muestran que, en los ltimos 10 aos, esta brecha digital entre los pases en desarrollo y los pases desarrollados ha disminuido en trminos de lneas telefnicas fijas, abonados mviles y usuarios de internet. Frente al lento crecimiento de la telefona fija, las enormes tasas de crecimiento registradas, en particular, en el sector de la telefona mvil, han permitido reducir la brecha que separa a los pases desarrollados de los pases en desarrollo de 27 en 1994 a 4 en 2004. La brecha existente en lo que respecta al nmero de lneas fijas ha pasado de 11 a 4 en el mismo periodo (ver Figura 20), aunque sigue siendo un dato preocupante para la extensin del concepto Noosfera a la realidad mundial que hace visible la llamada brecha digital:

Figura 20: Abonados a la telefona mvil por cada 100 habitantes, 1994-2004 (izquierda) y lneas telefnicas fijas por cada 100 habitantes, 1994-2004 (derecha)44. Reproducido por cortesa de la UIT (en francs, en el original traducido al espaol). Fuente: Base de datos World Telecommunication Indicators de la UIT.

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En estos diagramas, la brecha digital es el cociente entre la tasa de penetracin en el mundo desarrollado y la tasa de penetracin correspondiente al mundo en desarrollo. Si bien dichas tasas se redondean, la brecha digital se calcula basndose en cifras reales. Por consiguiente, los resultados en la brecha digital no corresponden siempre a las cifras indicadas en el grfico.

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El asunto estrella que ha estado presente en todas las sesiones de la Cumbre ha sido la brecha digital, tal y como lo reconoce la propia Unin Internacional de Telecomunicaciones y como se deduce de la figura anterior: Sin embargo, a medida que avanzan las tecnologas, sigue habiendo una brecha en cuanto al acceso a las aplicaciones ms modernas de las TIC, tanto entre los pases como entre los grupos sociales dentro de los mismos. Incluso ahora que las naciones en desarrollo se estn poniendo al da en lo que hace a la telefona mvil, por ejemplo, otros pases marchan a la vanguardia en esferas tales como la banda ancha. Traducido a datos cuantitativos, en unin de otras tecnologas, he recogido lo expresado por el Ministro de la informtica y las comunicaciones de la Repblica de Cuba en su intervencin en la Cumbre: Las nuevas tecnologas de la informacin y las comunicaciones, lejos de convertirse en un instrumento para avanzar hacia un mundo justo y un desarrollo ms armnico y equitativo, han contribuido a profundizar las desigualdades e injusticias y constituyen un obstculo adicional para el progreso de los pases pobres. El prometedor escenario tecnolgico que se augura, est marcado por el injusto orden econmico internacional existente y por el carcter neoliberal del actual proceso de globalizacin, convirtiendo en privilegio de unos pocos pases, extraordinarias conquistas de la inteligencia del hombre. Unos pocos ejemplos confirman estas realidades: Estados Unidos y Canad tienen 74 computadoras y 60 lneas de telfono fijas por cada 100 habitantes. En frica hay 1,76 computadoras y 3,09 lneas fijas, por igual cantidad de personas. Solo el 15 % de los 6 mil millones habitantes del planeta acceden a Internet. De ellos, el 51,9 % corresponden a EEUU, Canad y Europa, y solo un 2,5% a frica. Ms de la mitad de la poblacin del planeta no tiene acceso al telfono, inventado hace ya ms de un siglo. El 40 % de las lneas telefnicas estn en solo 23 pases desarrollados, donde vive menos del 15 % de la poblacin mundial. Ms del 50% de los clientes del servicio celular y de los servidores de Internet estn en pases desarrollados. Recuerdan estas cifras y el planteamiento general de la brecha digital a una reflexin de Carlos Fuentes, sobre la reduccin virtual del planeta a

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una aldea de cien personas, donde solo una tendra ordenador, como contraposicin constatada sobre el doble efecto de conectividad que ofrecen los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin en estos momentos. Con independencia de estas intervenciones con alta carga ideolgica, necesaria en la Noosfera actual, considero imprescindible volver a la frialdad de determinados datos que no dejen lugar a dudas al respecto, por su propia evidencia cientfica. Segn datos obtenidos de la Base de datos de indicadores mundiales sobre telecomunicaciones, en su ltima versin de abril de 200645, casi dos mil millones personas (sobre todo en pases en vas de desarrollo) no tienen acceso a la electricidad; la mitad de la poblacin del mundo (tres mil millones personas) nunca ha hecho una llamada telefnica; la implantacin de la inclusin digital ms urgente est en frica, un continente donde: Solo una de cada ocho personas tienen casa (el 12%) Solo una de cada cuarenta personas (2.5%), tienen un telfono de lnea fija Una de cada treinta personas, telfonos mviles (el 3%) Una de cada setenta, ordenadores personales - PC (1.5%) Una de cada ciento cincuenta personas son usuarios de Internet (0.7%) Solo existe un servidor por cada quinientas personas (0.2%).

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ITU (2006). World Telecommunication Indicators Database (9th Edition). Last update 20 April 2006. Ginebra: ITU.
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Figura 21: Indicadores que constituyen el ndice de acceso digital (Reproducido por cortesa de la UIT). El mapa de inclusin digital y del IAD (ndice de Acceso Digital) revela las 10 mayores economas a nivel mundial, con la mayora del acceso a las TIC (adems de Canad) y que estn situadas en el mbito europeo o asitico. Los pases con el ndice de acceso ms alto estn en Escandinavia. Suecia (con un ndice de 0.85 sobre 1), Dinamarca (0.83), Islandia (0.82) y Noruega (0.79) ocupan cuatro de las cinco posiciones superiores, formando parte tambin de este quinteto privilegiado la Repblica de Corea con un ndice de 0.82. Casi el 70% (38/55) de pases con categora de acceso bajo estn en frica, siendo Guinea-Bissau (0.1), Chad (0.1), Mal (0.09), Burkina Faso (0.08) y Nger (0.04) los que tienen el porcentaje de acceso ms bajo. Los pases en vas de desarrollo suponen la mitad (el 49%) de los abonados totales de telfono en el mundo, habiendo mejorado la situacin de apenas el 19% que haba en 1990. A nivel mundial, solo 650 millones de personas tienen PC, siendo el promedio de aproximadamente 1 de cada 100 en pases en vas de desarrollo, llegando a ser tan alto como 8/100 en Argentina o tan bajo como 0.18/100 en Burundi. En 1990, solamente 20 pases estaban conectados a Internet. En 2003 haba ya 209. El ndice de acceso digital (IAD) es un nuevo instrumento para medir el acceso a la sociedad de la informacin y lo que permite es comparar internacionalmente la situacin de los pases, fijar objetivos y evaluar progresos. Es un ndice ordenado y organizado por la UIT, como primer indicador mundial para clasificar el acceso a las TIC y que abarca un total de 178 economas. Segn preconiza la UIT, el objetivo institucional que se persigue es contribuir a medir la capacidad total que tienen los ciudadanos de un pas para acceder y utilizar las TIC. El IAD se ha diseado basndose en cuatro factores fundamentales que influyen en la capacidad de acceso de un pas a las TIC: la infraestructura, la asequibilidad, el conocimiento y la calidad. Tambin se tiene en cuenta un quinto factor, a saber, la utilizacin real de las TIC, porque es esencial para poner a prueba los fundamentos tericos del IAD, contrastndolos con lo que ocurre en un pas. Por ltimo, la UIT define el ndice de acceso digital (IAD) como la medida de la capacidad total de los habitantes de un pas para acceder a las tecnologas de la informacin y la comunicacin, as como para

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utilizarlas. Consiste en ocho variables organizadas en cinco categoras. Cada variable se convierte en un indicador al que se asigna un valor comprendido entre cero y uno, dividindolo por el mayor valor posible u objetivo mximo. Acto seguido, se pondera cada indicador dentro de su categora y los valores de los ndices resultantes para cada categora se promedian con el fin de obtener el IAD total. Adems, los datos sobre la realidad actual de implantacin de Internet en el mundo, como ejemplo claro de la malla pensante Noosfera, pueden ayudarnos a entender la problemtica existente en el mundo sobre la conectividad real:

Figura 22: Penetracin de la telefona mvil celular, por regiones, 1994-2004 (grfico superior izquierdo) y distribucin de los 160 millones de abonados a servicios 3G, a finales de 2004, por regin (grfico superior derecho); tasa de penetracin de internet por regin, 2004 (grfico inferior izquierdo) y distribucin de abonados a la banda ancha por regin, 2004 (grfico inferior derecho). Reproducido por cortesa de la UIT.

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Fuente: Base de datos World Telecommunication Indicators de la UIT (grfico superior izquierdo e inferiores) y UIT, segn [Link] (grfico superior derecho). En el citado Informe sobre el desarrollo mundial de las Telecomunicaciones, elaborado por la UIT se dice al respecto: A finales de 2004, se calculaba que haba 840 millones de usuarios de internet en el mundo, lo que equivale a un poco ms del 13% de la poblacin total. Las tasas de penetracin ms elevadas se observaron en Europa y Amrica, donde casi un tercio de la poblacin estaba conectada (Figura 22, grfico inferior izquierdo). El crecimiento de internet y las nuevas aplicaciones impulsa la demanda de acceso a alta velocidad y cada vez ms pases realizan la transicin del acceso a internet por conexin telefnica a la banda ancha. La introduccin del acceso a internet a alta velocidad es especialmente importante para la transformacin de las sociedades de la informacin, ya que ofrece nuevas posibilidades y perspectivas de futuro sobre el modo en que Internet puede constituir una plataforma para mejorar el desarrollo social y econmico de los pases. Adems de contribuir a abrir nuevos mercados y crear nuevos flujos de ingresos para las empresas, se ha demostrado que la banda ancha es un medio nada desdeable para prestar servicios de cibergobierno, ciberaprendizaje y de otro tipo. El xito del comercio-e est estrechamente relacionado con las crecientes tasas de penetracin de la banda ancha () Sin embargo, a finales de 2004, la mayora de usuarios de banda ancha provena del mundo desarrollado y, a escala mundial, Asia, Europa y Amrica contaban con ms del 99% de todos los abonados a la banda ancha. Por el contrario, frica alberga una mnima parte de esos abonados, por lo que muchos pases africanos an no han comenzado a prestar servicios de internet a alta velocidad (Figura 22, grfico inferior derecho). En la Cumbre Mundial de Tnez se ha escuchado la voz de los ms dbiles tambin, de aquellos a los que la no-conectividad los tiene alejados todava: En los documentos adoptados en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Informacin (CMSI) se subrayan claramente las expectativas de las tecnologas de informacin y la comunicacin (TIC) y se reconoce la relacin que existe entre las TIC y el desarrollo social y econmico. La Declaracin de Principios y el Plan de Accin de Ginebra, y el Compromiso y el Programa de Acciones de Tnez engloban ms de dos docenas de referencias que indican el modo en que las TIC pueden contribuir a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del

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Milenio, fomentar el crecimiento econmico, la productividad y el desarrollo sostenible, crear empleo y mejorar la calidad de vida. Por ejemplo, en la Declaracin de Principios se indica que la comunidad internacional es consciente de que las TIC deben considerarse un medio, y no un fin en s mismas. En condiciones favorables, estas tecnologas pueden ser un instrumento eficaz para acrecentar la productividad, generar crecimiento econmico, crear empleos y fomentar la ocupabilidad, as como mejorar la calidad de vida de todos. En el Programa de Acciones de Tnez se confirma que se podr encauzar el potencial de las TIC como instrumento al servicio del desarrollo,... as como atender a las prioridades de desarrollo nacional y local, continuando as la mejora del desarrollo socioeconmico de todos los seres humanos. Creo que es de especial relevancia conocer el denominado Compromiso de Tnez, ntegramente, para comprender la importancia de la interconectividad entre las personas bajo los parmetros de la inteligencia conectada y compartida, de base digital, a nivel mundial: COMPROMISO DE TNEZ46 Cumbre mundial sobre la sociedad de la informacin Ginebra 2003 Tnez 2005 1. Nosotros, representantes de los pueblos del mundo, reunidos en Tnez del 16 al 18 de noviembre de 2005 con motivo de la segunda fase de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Informacin (CMSI), reiteramos nuestro apoyo categrico a la Declaracin de Principios de Ginebra y al Plan de Accin adoptados en la primera fase de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Informacin celebrada en Ginebra en diciembre de 2003. 2. Reafirmamos nuestra voluntad y nuestro compromiso de construir una Sociedad de la Informacin centrada en la persona, abierta a todos y orientada al desarrollo, con arreglo a los objetivos y a los principios de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y el multilateralismo, y respetando plenamente y apoyando la Declaracin Universal de los Derechos humanos, a fin de que todos los pueblos del mundo puedan crear, consultar, utilizar y compartir la informacin y el conocimiento para alcanzar su pleno potencial y lograr las metas y los

ONU-IUT (2005). Compromiso de Tnez. Documento: WSIS-05/TUNIS/DOC/7-S, 28 de junio de 2006 (original en ingls).
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objetivos de desarrollo acordados internacionalmente, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio. 3. Reafirmamos la universalidad, indivisibilidad, interdependencia e interrelacin de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, incluido el derecho al desarrollo, enunciados en la Declaracin de Viena. Tambin reafirmamos que la democracia, el desarrollo sostenible y el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales, as como la buena gobernanza a todos los niveles, son interdependientes y se refuerzan entre s. Resolvemos adems fortalecer el respeto al Estado de derecho en los asuntos internacionales y nacionales. 4. Reafirmamos los prrafos 4, 5 y 55 de la Declaracin de Principios de Ginebra. Reconocemos que la libertad de expresin y la libre circulacin de la informacin, las ideas y los conocimientos son esenciales para la Sociedad de la Informacin y benficos para el desarrollo. 5. La Cumbre de Tnez constituye para nosotros una oportunidad excepcional de crear mayor conciencia acerca de las ventajas que las tecnologas de la informacin y la comunicacin (TIC) pueden aportar a la humanidad y de la manera en que pueden transformar las actividades y la vida de las personas, as como su interaccin, despertando as una mayor confianza en el futuro. 6. Esta Cumbre constituye una etapa importante en los esfuerzos desplegados en todo el mundo para erradicar la pobreza y alcanzar las metas y objetivos de desarrollo acordados internacionalmente, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Mediante las decisiones adoptadas en Ginebra, hemos establecido un vnculo coherente a largo plazo entre el proceso de la CMSI y otras importantes conferencias y cumbres relevantes de las Naciones Unidas. Invitamos a los gobiernos, al sector privado, a la sociedad civil y a las organizaciones internacionales a aunarse para implementar los compromisos enunciados en la Declaracin de Principios y Plan de Accin de Ginebra. En este contexto, adquieren especial relevancia los resultados de la Cumbre Mundial de 2005 celebrada recientemente sobre el examen de la implementacin de la Declaracin del Milenio. 7. Reafirmamos los compromisos contrados en Ginebra, que reforzamos en Tnez haciendo hincapi en los mecanismos financieros destinados a colmar la brecha digital, en la gobernanza de Internet y cuestiones afines, as como en el seguimiento y la implementacin de las

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decisiones de Ginebra y Tnez, indicadas en la Agenda de Tnez para la Sociedad de la Informacin. 8. Aunque reafirmamos las importantes funciones y responsabilidades de todas las partes interesadas, segn se indica en el prrafo 3 del Plan de Accin de Ginebra, reconocemos el papel y la responsabilidad fundamental de los gobiernos en el proceso de la CMSI. 9. Reafirmamos la decisin de proseguir nuestra bsqueda para garantizar que todos se beneficien de las oportunidades que puedan brindar las TIC, recordando que los gobiernos y tambin el sector privado, la sociedad civil, las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales deben colaborar para acrecentar el acceso a la infraestructura y las tecnologas de la informacin y la comunicacin, as como a la informacin y al conocimiento, crear capacidades, incrementar la confianza y la seguridad en cuanto a la utilizacin de las TIC, crear un entorno habilitador a todos los niveles, desarrollar y ampliar las aplicaciones TIC, promover y respetar la diversidad cultural, reconocer el cometido de los medios de comunicacin, abordar las dimensiones ticas de la Sociedad de la Informacin y alentar la cooperacin internacional y regional. Confirmamos que stos son los principios claves de la construccin de una Sociedad de la Informacin integradora, cuya elaboracin ha sido enunciada en la Declaracin de Principios de Ginebra. 10. Reconocemos que el acceso a la informacin y el intercambio y la creacin de conocimientos contribuyen de manera significativa al fortalecimiento del desarrollo econmico, social y cultural, lo que ayuda a todos los pases a alcanzar las metas y los objetivos de desarrollo acordados internacionalmente, especialmente los de la Declaracin del Milenio. Este proceso se puede mejorar eliminando las barreras que impiden el acceso universal, ubicuo, equitativo y asequible a la informacin. Subrayamos la importancia de eliminar estas barreras con el fin de colmar la brecha digital, especialmente las que impiden alcanzar el pleno desarrollo econmico, social y cultural de los pases y el bienestar de su gente, en particular, en los pases en desarrollo. 11. Por otra parte, las TIC estn haciendo posible que una poblacin sumamente ms numerosa que en cualquier otro momento del pasado participe en la ampliacin y el intercambio de las bases del conocimiento humano, y contribuyen a su crecimiento en todos los mbitos de la actividad humana as como a su aplicacin a la educacin, la salud y la ciencia. Las TIC poseen enormes posibilidades para acrecentar el acceso a una educacin de calidad, favorecer la alfabetizacin y la educacin

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primaria universal as como para facilitar el proceso mismo de aprendizaje, que sentar de esa forma las bases para la creacin de una Sociedad de la Informacin totalmente integradora y orientada al desarrollo y de una economa del conocimiento que respete la diversidad cultural y lingstica. 12. Insistimos en que la adopcin de las TIC por las empresas desempea un papel fundamental en el crecimiento econmico. El mayor crecimiento y productividad que generan inversiones bien realizadas en las TIC puede conducir a un aumento del comercio y a empleos ms numerosos y mejores. Por este motivo, las polticas de desarrollo empresarial y las relativas al mercado del trabajo desempean un papel fundamental en la adopcin de las TIC. Invitamos a los gobiernos y al sector privado a mejorar la capacidad de las pequeas, medianas y microempresas (PMYME), ya que ofrecen el mayor nmero de puestos de trabajo en la mayora de las economas. En colaboracin con todas las partes interesadas, crearemos un marco poltico, jurdico y reglamentario que propicie la actividad empresarial, en particular para las pequeas, medianas y microempresas. 13. Reconocemos tambin que la revolucin de las TIC puede tener enormes consecuencias positivas como instrumento del desarrollo sostenible. Adems, un entorno habilitador apropiado, que exista a escala nacional e internacional, podra impedir el aumento de las divisiones sociales y econmicas y de las disparidades entre los pases, las regiones y los individuos ricos, y los pases, regiones e individuos pobres incluidas las existentes entre hombres y mujeres. 14. Reconocemos asimismo que, adems de crear la infraestructura TIC, se ha de insistir de manera adecuada en el desarrollo de las capacidades humanas y la creacin de aplicaciones TIC y contenidos digitales en idioma local, cuando proceda, a fin de garantizar un planteamiento amplio de la creacin de una Sociedad de la Informacin mundial. 15. Reconociendo los principios de acceso universal y sin discriminacin a las TIC para todas las naciones, la necesidad de tener en cuenta el nivel de desarrollo social y econmico de cada pas, y respetando la orientacin hacia el desarrollo de la Sociedad de la Informacin, subrayamos que las TIC son un instrumento eficaz para promover la paz, la seguridad y la estabilidad, as como para propiciar la democracia, la cohesin social, la buena gobernanza y el estado de derecho, en los planos regional, nacional e internacional. Se pueden utilizar las TIC para promover el crecimiento econmico y el desarrollo de las empresas. El

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desarrollo de infraestructuras, la creacin de capacidades humanas, la seguridad de la informacin y la seguridad de la red son decisivos para alcanzar esos objetivos. Adems, reconocemos la necesidad de afrontar eficazmente las dificultades y amenazas que representa la utilizacin de las TIC para fines que no corresponden a los objetivos de mantener la estabilidad y seguridad internacionales y podran afectar negativamente a la integridad de la infraestructura dentro de los Estados, en detrimento de su seguridad. Es necesario evitar que se abuse de las tecnologas y de los recursos de la informacin para fines delictivos y terroristas, respetando siempre los derechos humanos. 16. Nos comprometemos asimismo a evaluar y a seguir de cerca los progresos hacia el cierre de la brecha digital, teniendo en cuenta los diferentes niveles de desarrollo, con miras a lograr las metas y objetivos de desarrollo internacionalmente acordados, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y a evaluar la eficacia de la inversin y los esfuerzos de cooperacin internacional encaminados a la construccin de la Sociedad de la Informacin. 17. Instamos a los gobiernos a que, utilizando el potencial de las TIC, creen sistemas pblicos de informacin sobre leyes y reglamentos, considerando un desarrollo mayor de los puntos de acceso pblicos y apoyando una amplia disponibilidad de esta informacin. 18. Nos esforzaremos sin tregua, por tanto, en promover el acceso universal, ubicuo, equitativo y asequible a las TIC, incluidos el diseo universal y las tecnologas auxiliares para todos, con atencin especial a los discapacitados, en todas partes, con objeto de garantizar una distribucin ms uniforme de sus beneficios entre las sociedades y dentro de cada una de ellas, y de reducir la brecha digital a fin de crear oportunidades digitales para todos y beneficiarse del potencial que brindan las TIC para el desarrollo. 19. La comunidad internacional debe tomar las medidas necesarias para garantizar que todos los pases del mundo dispongan de un acceso equitativo y asequible a las TIC, para que sus beneficios en los campos del desarrollo socioeconmico y del cierre de la brecha digital sean verdaderamente integradores. 20. Para ello, prestaremos una atencin especial a las necesidades particulares de los grupos marginados y vulnerables de la sociedad, entre ellos los emigrantes e inmigrantes, los desplazados internos, los refugiados, los desempleados, las personas desfavorecidas, las minoras, los pueblos nmadas, las personas mayores y los discapacitados.

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21. Para ello, prestaremos especial atencin a las necesidades particulares de los habitantes de los pases en desarrollo, de los pases con economas en transicin, de los pases menos desarrollados, de los pequeos Estados insulares en desarrollo, de los pases en desarrollo sin litoral, de los pases pobres muy endeudados, de los pases y territorios ocupados, y de los pases que se estn recuperando de conflictos o de catstrofes naturales. 22. En la evolucin de la Sociedad de la Informacin, se debe prestar una atencin especial a la situacin particular de los pueblos indgenas, as como a la preservacin de su patrimonio y de su legado cultural. 23. Reconocemos la existencia en la sociedad de una brecha entre los gneros que forma parte de la brecha digital, y reafirmamos nuestro compromiso con la promocin de la mujer y con una perspectiva de igualdad de gnero, a fin de que podamos superar esta brecha. Reconocemos adems que la plena participacin de las mujeres en la Sociedad de la Informacin es necesaria para garantizar la integracin y el respeto de los derechos humanos dentro de la misma. Animamos a todas las partes interesadas a respaldar la participacin de la mujer en los procesos de adopcin de decisiones y a contribuir a la conformacin de todas las esferas de la Sociedad de la Informacin a nivel internacional, regional y nacional. 24. Reconocemos el papel de las TIC en la proteccin y en la mejora del progreso de los nios. Reforzaremos las medidas de proteccin de los nios contra cualquier tipo de abuso y las de defensa de sus derechos en el contexto de las TIC. En ese contexto, insistimos en que el inters de los nios es el factor primordial. 25. Reafirmamos nuestro compromiso con la capacitacin de los jvenes como contribuyentes clave para la construccin de una sociedad de informacin integradora. Fomentaremos activamente la contratacin de jvenes para programas de desarrollo innovadores basados en las TIC y ampliaremos las oportunidades de participacin de la juventud en procesos de ciberestrategia. 26. Reconocemos la importancia de las aplicaciones y contenidos creativos para colmar la brecha digital y para contribuir a alcanzar las metas y los objetivos de desarrollo acordados internacionalmente, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio. 27. Reconocemos que el acceso equitativo y sostenible a la informacin requiere la implementacin de estrategias para la conservacin a largo plazo de la informacin digital que se est creando.

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28. Reafirmamos nuestro deseo de construir redes TIC y desarrollar aplicaciones, en asociacin con el sector privado, basadas en normas abiertas o compatibles que sean asequibles y accesibles para todos, disponibles en cualquier lugar, en cualquier momento, para cualquier persona y sobre cualquier dispositivo, conducentes a una red ubicua. 29. Nuestra conviccin es que los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil, las comunidades cientfica y acadmica, as como los usuarios puedan utilizar diversas tecnologas y modelos de concesin de licencias, incluidos los sistemas protegidos y los de cdigo abierto y libre, de acuerdo con sus intereses y con la necesidad de disponer de servicios fiables y aplicar programas eficientes para los ciudadanos. Considerando la importancia del software protegido en los mercados de los pases, reiteramos la necesidad de fomentar y promover el desarrollo colaborativo, las plataformas interoperativas y el software de cdigo abierto y libre de manera que refleje las posibilidades de los diferentes modelos de software principalmente para programas educativos, cientficos y de inclusin digital. 30. Reconociendo que la mitigacin de los desastres puede contribuir significativamente a estimular el desarrollo sostenible y la reduccin de la pobreza, reafirmamos nuestro compromiso para aprovechar las capacidades y el potencial de las TIC por medio de la promocin y el fortalecimiento de la cooperacin a nivel nacional, regional e internacional. 31. Nos comprometemos a trabajar juntos con miras a la implementacin de la Agenda de Solidaridad Digital, segn se estipula en el prrafo 27 del Plan de Accin de Ginebra. La plena y rpida implementacin de dicha Agenda, observando la buena gobernanza a todos los niveles, requiere en particular, una solucin oportuna, eficaz, amplia y duradera a los problemas relacionados con las deudas de los pases en desarrollo, cuando as convenga, as como un sistema de comercio multilateral universal, reglado, abierto, no discriminatorio y equitativo, que tambin pueda estimular el desarrollo en todo el mundo, beneficiando a los pases en todas las etapas de desarrollo, adems de buscar y aplicar eficazmente soluciones y mecanismos concretos de carcter internacional, con el fin de aumentar la cooperacin internacional y la ayuda para colmar la brecha digital. 32. Nos comprometemos adems a promover la inclusin de todos los pueblos en la Sociedad de la Informacin mediante el desarrollo y la utilizacin de los idiomas indgenas y locales en las TIC. Seguiremos

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esforzndonos en proteger y promover la diversidad cultural, as como las identidades culturales, dentro de la Sociedad de la Informacin. 33. Reconocemos que, aunque la cooperacin tcnica puede ser de utilidad, la creacin de capacidades a todos los niveles es necesaria para velar por la disponibilidad de la experiencia de los conocimientos institucionales e individuales requeridos. 34. Reconocemos la necesidad de recursos, tanto humanos como financieros, y nos esforzaremos por movilizarlos, de acuerdo con el Captulo Dos de la Agenda de Tnez para la Sociedad de la Informacin, para poder incrementar la utilizacin de las TIC para el desarrollo y llevar a cabo los planes a corto, medio y largo plazo destinados a crear la Sociedad de la Informacin, en seguimiento e implementacin de los resultados de la CMSI. 35. Reconocemos el papel protagonista de la poltica pblica en el establecimiento del marco en el cual se pueden movilizar los recursos. 36. Valoramos las posibilidades que ofrecen las TIC para fomentar la paz y prevenir conflictos que, entre otras cosas, afectan negativamente al logro de los objetivos de desarrollo. Las TIC pueden utilizarse para identificar situaciones de conflicto mediante sistemas de alerta temprana con objeto de prevenirlos, fomentar su resolucin pacfica, prestar apoyo a las actividades humanitarias, entre ellas la proteccin de los civiles en los conflictos armados, facilitar las misiones de mantenimiento de la paz y colaborar en la consolidacin de la paz despus de les conflictos y la reconstruccin. 37. Estamos persuadidos de que nuestros objetivos pueden lograrse mediante la participacin, la cooperacin y la asociacin de los gobiernos y otras partes interesadas, es decir, el sector privado, la sociedad civil y las organizaciones internacionales, y que la cooperacin y la solidaridad internacional a todos los niveles son indispensables para que los frutos de la Sociedad de la Informacin beneficien a todos. 38. No debemos poner fin a nuestros esfuerzos una vez concluida la Cumbre. El nacimiento de la sociedad mundial de la informacin a la que todos contribuimos ofrece oportunidades cada vez mayores para todas las personas y para una comunidad mundial integradora, inimaginables apenas unos aos atrs. Debemos aprovecharlas hoy y apoyar su desarrollo y progreso futuros. 39. Reafirmamos nuestra decidida resolucin de desarrollar y aplicar una respuesta eficaz y sostenible a los retos y oportunidades para construir una Sociedad de la Informacin verdaderamente mundial en beneficio de todos nuestros pueblos.

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40. Estamos convencidos de que se aplicarn completa y oportunamente las decisiones adoptadas en Ginebra y en Tnez como se indica en la Agenda de Tnez para la Sociedad de la Informacin. Kerkhove insiste en la importancia de la inteligencia conectada como fenmeno que interesa cada vez ms a los cientficos: Lo mismo que la mente surge probablemente de la multiplicacin de las interconexiones y de la circulacin, cerebrales, en el contexto de un medio dotado de conciencia, lo que podramos denominar territorios comunes virtuales surgen de las interconexiones creadas por, para y en las redes47. Es lo que ha analizado admirablemente Steven Johnson, en su obra Sistemas emergentes48, al incidir en algo tan tascendental como la propia organizacin intrnseca a los sistemas emergentes, que ratifican a diario un aserto claro y contundente: la sociedad se organiza habitualmente en torno a lo que le interesa, es decir, da lugar a comportamientos inteligentes. El mundo solo tiene inters hacia adelante y los sistemas emergentes, de abajo hacia arriba siguen marcando las pautas de comportamiento colectivo. Se me han ocurrido muchas cosas tras la reflexin a la que me llevan siempre la lectura de sus primeras pginas. Es que el subttulo contiene interrogantes para no dejar tranquilo a nadie: O qu tienen en comn hormigas, neuronas, ciudades y software. Casi nada: inteligencia digital compartida. O lo que es igual: el mundo es inmensamente pequeo, porque todos nos parecemos mucho. Es la nueva visin de la democratizacin del saber, que obliga a adoptar nuevas formas de aprendizaje. Internet es una escuela de alta disponibilidad, no cierra nunca, y aqu no es posible reeditar la famosa frase de Larra. vuelva usted maana, que tanto caracteriza la formacin e informacin trasnochada. Es verdad tambin que podemos digitalizar el desorden y el caos, en una nueva visin de caos digital, ms propio de las tesis de los tecnfobos. He ledo un artculo extraordinario sobre Michel Onfray, en el que planteaba una nueva forma de hacer accesible e interesante el conocimiento sobre los asuntos que verdaderamente preocupan a las personas, fuera del academicismo al uso, dando autntica respuesta a interrogantes que aparentemente son de difcil comprensin: Pero Onfray es tambin atpico porque hace ya algunos aos decidi abandonar la carrera acadmica y el prestigio de las ctedras para filosofar en pantuflas desde su Universit Populaire, en Caen. Imparto
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Kerkhove, D. de (1998), Ibdem, pg. 36. Johnson, S. (2001). Ibdem.

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dos horas de clase todos los martes, de seis a ocho de la tarde, ante 600 personas. Entrada libre, sin matrcula ni ttulo a la salida, nos explica Onfray. Cuando empec lo hice ante 50 personas. Solo. Sin presupuesto. Ahora somos nueve profesores. Ofrecemos cursos de cine, de filosofa para nios, de psicologa, de arte contemporneo, de historia (Babelia, El Pas (2006), 18 de marzo). El conocimiento y su gestin adecuada (?), es tan complejo en s, tan inabarcable, hablando con humildad existencial, que tratarlo con frmulas tradicionales es una tarea imposible. El mismo Onfray lo resume de forma esplndida: Si siguiera trabajando dentro del Ministerio de Educacin debera respetar un programa, unos autores, unos conceptos, preparar a los alumnos para superar unos exmenes de acuerdo con unas determinadas frmulas todo eso est bien pero hay mucha gente que satisface esa demanda, que se adapta al molde. En el Ministerio te dejan ensear la filosofa como quieres, pero slo oficialmente porque hay que hablar de Platn, de Aristteles, de todos los grandes autores, antiguos y modernos no queda tiempo para adentrarse en otros terrenos. Si a esto agregamos la realidad de la Universidad digital que es en s mismo Internet, a las que puedes asistir con pantuflas tambin, desde tu casa, podemos atisbar que el gran reto del siglo actual es trabajar al servicio del cerebro, gran desconocido desde el punto de vista cientfico. El siglo XX fue un siglo dedicado al corazn. El actual debera ser el siglo del cerebro. Es decir, estamos en paales respecto del conocimiento humano, de su estructura, de su razn ser, de su enfermedad. Solo nos ha preocupado la locura, pero estar locos por saber ha sido cosa de unos pocos privilegiados. Solo atisbamos que nos desborda en la actualidad. El mdico, por ejemplo, se sorprende porque el enfermo ha cambiado de rol: cuando se presenta en la consulta puede que lleve las ltimas investigaciones sobre el diagnstico que le comunic la semana pasada. Los maestros estn desbordados porque cuando encargan un trabajo a sus alumnos, rpidamente recurren a Internet, a las enciclopedias digitales, a las galeras de imgenes y les presentan unos trabajos excelentes, ellos dicen que copiados, sin que se estimule la inteligencia clsica (que se lo digan a Onfray). Los trabajadores son acusados de hurto del tiempo laboral porque envan correos no deseados para la empresa, para la Administracin, chatean, entran en los buscadores, en sus bancos, en sus intereses durante la jornada laboral. Los hijos

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ms despabilados dejan cautivos y desarmados a los padres de segunda y tercera generacin con las capacidades que desarrollan mediante Internet: chats, foros, videoconferencias, mensajera, etc. Y dicen.: si es que yo no s lo que hace mi hijo con el ordenador, si no s manejar el Internet se!. Es decir, estamos ante el mayor espectculo del mundo en relacin con la inteligencia conectada y quiz sin entradas. Qu podemos hacer ante tanto desconcierto?. Lo primero asumirlo. Despus habr que empezar a hablar de una estrategia digital del conocimiento en todas sus posibles manifestaciones. La educacin, la cultura, la sociedad, las empresas y la clase poltica, tienen mucho que decir. Incluso el Estado. Lo que es verdad es que no podemos poner puertas al campo. Lo que decamos al principio: qu pequeo es el mundo!. Yo aadira, pero que grande es lo que nos ofrece el mundo digital!. Nos ayuda a conocer la realidad de las personas, de todo lo que ocurre incluso en el rincn ms pequeo del mundo. En definitiva, se ha abierto la veda de conocer, es decir, de ser ms libres. Recuerde: la inteligencia digital, conectada, es la capacidad para resolver problemas con la ayuda de los sistemas y tecnologas de la informacin y telecomunicacin. Y de esto tenemos que seguir hablando en este libro porque creo que es lo que verdaderamente nos preocupa a todos, sin distincin de creencia, raza color, precisamente con la ayuda de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin: telefona mvil, televisin, cmaras digitales, Internet, ADSL, domtica y cualquier mquina de juego, con tecnologa digital, por muy inocente que parezca. Sorprendente.

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5. Inteligencia digital y habilidades sociales: la inteligencia social

o existen tesis, investigaciones, ensayos libros inocentes. Este aserto se debe a la imperiosa necesidad de dejar claro desde el primer momento que siempre existe una ideologa detrs de cada palabra, de cada constructo, como puede ser el hilo conductor de este libro. Adems, se lleva a cabo en Espaa, en Andaluca, donde la riqueza del lenguaje tiene que estar presente en todo momento de la exposicin del correlato inteligencia digital y habilidades sociales, abriendo una a una a modo de matrioskas del lenguaje que transmitimos, a veces, sin conocer su autntico alcance, las palabras y los aprendizajes que hemos hecho sobre la verdad de las mismas. Ya se ha definido por primera vez la inteligencia digital y se ha puesto de manifiesto su clara incursin en el terreno de las habilidades personales y sociales. Me refiero a la expresin: habilidad para resolver problemas con la ayuda de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin. Bastara nada ms que echar una ojeada a los Diccionarios de la Lengua Espaola ms relevantes de nuestro pas, para entender lo que estamos diciendo. Resulta muy curioso constatar cmo en el Diccionario ideolgico de la lengua espaola (Casares, 1992, 2 ed.)49, un mero repertorio lexicogrfico del lenguaje literario y vulgar, el autor utiliza en la explicacin del Plan de la obra, precisamente, el concepto Habilidad, en un primer anlisis prctico de uso de la parte analgica, donde nos encontramos con un grupo que contiene 178 posibilidades de definir la habilidad en su sentido ms extenso del trmino, 178 frmulas expresivas correspondientes a esa idea, en expresin de Casares. Avanzando en su anlisis prctico, ahora en la parte sinptica, encontramos que el concepto habilidad se encuentra situado en el cuadro de Conducta, dentro del Plan General de la Clasificacin Ideolgica de su obra, cuando trata al individuo como agente, lo que nos permite constatar, igualmente, que el autor no estaba mal encaminado en sus anlisis: en el modelo de las habilidades sociales se considera al individuo como un agente activo, es decir, busca y procesa la

Casares, J. (1959). Diccionario Ideolgico de la Lengua Espaola (2 ed., 18 tirada). Barcelona: Gustavo Gili, 1992.
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informacin, genera observaciones y controla sus acciones con el fin de lograr sus objetivos (Trower, 1982, 1984; Trower y Mahoney, 1978)50. Finalmente, nos lleva de la mano a la parte alfabtica, la ms comn y, a la vez, la ms desconocida en la investigacin actual: as como ya vimos que el grupo Habilidad nos pona ante la vista las 178 frmulas expresivas correspondientes a esa idea, podemos ver ahora que cada una de esas frmulas, a su vez, pueden conducirnos al casillero en que figuran todas las restantes. Si buscamos, por ejemplo, en la Parte alfabtica el sustantivo destreza o el adjetivo industrioso o el verbo bandearse, o la locucin familiar el ms pintado, o la frase figurada conocer la aguja de marear, comprobaremos que en la definicin correspondiente figura la voz habilidad o el adjetivo hbil con un asterisco de remisin (Casares, 1992). En su Diccionario, habilidad es la capacidad intelectual o manual para una cosa, destreza y gallarda en ejecutar una cosa que sirve de adorno al sujeto y cada una de las cosas que una persona ejecuta con gracia y destreza. El adjetivo social modula estas acepciones, al referirse a la habilidad como perteneciente o relativo a la sociedad y a las distintas clases que la componen. De esta forma empezamos a centrar el hilo conductor del captulo, al darnos cuenta de que el propio lenguaje asigna un papel preponderante a la capacidad intelectual del ser humano como elemento primero y destacada acepcin para comprender el correcto significado de habilidad, es decir, la inteligencia es el factor determinante de la habilidad social, del arte social de cada ser humano en su relacin consigo mismo y con los dems. Si adems agregamos la habilidad digital, como la capacidad para manejar los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, a travs de ordenadores, podemos cerrar el crculo propuesto. Para ayudar a entrar en el anlisis del trmino que nos ocupa, en una pequea incursin semntica, podemos sealar que en el anlisis de la palabra habilidad, el sufijo il significa lo que es propio, luego hbil es la

Trower, P. (1982). Toward a generative model of social skills: A critique and synthesis. En J.P. Curran y P.M. Monti (Eds.). Social Skilss Training: A practical handbook for assessment and treatment (pp. 399-427). New-York: Guilford Press; Trower, P. (1984). A radical critique and reformulation: From organism to agent. En P. Trower (Comp.). Radical approaches to social skills training. London: Croom Helm; Trower, P., Bryant, B. & Argyle, M. (1978). Social skills & mental health. London: Methuen; Trower, P. y OMahoney, P. (1978). Problems of social failure -can social psychology help?. Comunicacin presentada en la British Society. Loughborough.
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propiedad del que ha, del que tiene muchos posibles y puede hacer lo que quiera con facilidad. El Diccionario de la Lengua Espaola (22 edicin) precisa an ms estos trminos, al definir habilidad como la capacidad y disposicin para algo. Gracia y destreza en ejecutar una cosa que sirve de adorno a la persona, como bailar, montar a caballo, etc. Cada una de las cosas que una persona ejecuta con gracia y destreza. Ser Mara Moliner quien, en su famoso Diccionario de uso del espaol, aporte tambin su vasto conocimiento del idioma para volver a recoger acepciones ya tratadas anteriormente, insistiendo en una definicin de habilidad sumamente interesante para nuestro estudio: gracia. Accin que revela un grado de inteligencia o habilidad sorprendente en quien la realiza. Con esta introduccin se hace patente la riqueza de contenido que tiene el vocablo habilidad, claro objeto de nuestro deseo de investigacin formativa. Si adems, lo unimos al concepto social, la investigacin est servida, mucho ms si lo que intentamos en muchas ocasiones es extrapolar o importar trminos que en su acepcin ms pura distan mucho de su aparente traduccin o anlisis lexicogrfico pertinente, lo que puede traducirse en errores de base para cualquier proyecto de investigacin. Social es un adjetivo que se emplea para cualificar los trminos competencia y habilidades. Este adjetivo se refiere al hecho de que nuestro inters en la conducta de una persona tiene lugar desde una perspectiva social (Caballo, 1993)51. Locuciones como conocer la aguja de marear, ser baquiano o tener solercia, pueden demostrarnos lo arduo de nuestro empeo, sobre todo en la clave de salud positiva en la que se estructura esta investigacin. Si adems, planteamos rigurosamente la aventura de tener habilidad social, como una aventura de la inteligencia creadora, creo que triunfaremos en el empeo de hacer ms humana la interaccin entre las personas y entre las personas y las cosas. Al fin y al cabo, la inteligencia es la capacidad de recibir informacin, elaborarla y producir respuestas eficaces (Marina, 1993)52, aserto que ya veremos correlacionado parcialmente en la teora de Argyle. Es el propio DRAE

Caballo, V.E. (1993). Manual de evaluacin y entrenamiento de las habilidades sociales. Madrid: Siglo XXI de Espaa Editores. 52 Marina, J. A. (1993). Teora de la inteligencia creadora. Barcelona: Anagrama.
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quien confirma la vinculacin real y efectiva de la inteligencia con la habilidad: inteligencia. (Del lat. intelligentia) f. Capacidad de entender o comprender. 2. Capacidad de resolver problemas. 3. Conocimiento, comprensin, acto de entender. 4. Sentido en que se puede tomar una sentencia, un dicho o una expresin. 5. Habilidad, destreza y experiencia. 6. Trato y correspondencia secreta de dos o ms personas o naciones entre s. 7. Sustancia puramente espiritual. ~artificial. Inform. Desarrollo y utilizacin de los ordenadores con los que se intenta reproducir los procesos de la inteligencia humana. ~en, o en la, ~ de que. locs. conjunts. En el concepto, en el supuesto o en la suposicin de que. Bandera de ~, servicio de ~. Con anterioridad, el Diccionario Acadmico de Autoridades (1726-1739) ya haba recogido el sentir popular de la habilidad como la capacidad, destreza, acierto y prontitud en las cosas que se deben hacer, as como otras acepciones del lema hbil que son de sumo inters para justificar el hilo conductor de este libro:

__________________________ Figura 23: Portada y Prlogo, facsmil, del Diccionario Acadmico de Autoridades, en su versin de 1726. Reproducido con autorizacin expresa de la Real Academia Espaola.

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____________________________ Figura 24: pgina 106 del Diccionario Acadmico de Autoridades (1726), que recoge el lema habilidad y sus acepciones. Reproducida con autorizacin expresa de la Real Academia Espaola.

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Se aprecia de forma clara y concisa cmo conviven en la historia del lenguaje contextual en Espaa los vocablos inteligencia y habilidad. Queda, por tanto, analizar el contenido polismico del constructo inteligencia social. El mejor estudio que existe sobre esta realidad se encuentra en el trabajo publicado por Cronin y Davenport, 199353, al abordar la sistematizacin del trmino como concepto camalenico en los ltimos veinte aos, explicndolo y trazando lo que denominan pedigr y sus intersecciones con numerosas ramas cientficas relacionadas con la informacin, al depender siempre del contexto en el que se tratan ambos conceptos. En el citado trabajo, los autores vinculan las diferentes acepciones de inteligencia social, de acuerdo con la Library of Congress, con la literatura existente respecto de la educacin y la psicologa, destacando el tratamiento vinculado a las habilidades sociales (hablan exactamente de habilidades intra e interpersonales), de enorme inters para sustentar las tesis de este libro. Desde el ao 1920, a travs de la inteligencia social de Thorndyke, y posteriormente de forma explcita desde 1928, se conocen trazas histricas del constructo inteligencia social, desde una perspectiva muy acadmica (Hunt, 1928), en un artculo muy interesante sobre la medida de la inteligencia social (sic). Desde esta perspectiva primaria, se hace un recorrido histrico que tiene un marcado inters en la obra de Gardner, que por obvias razones, resulta de indudable valor histrico para la investigacin que aqu se plantea, an cuando circunscriben el trmino a la caracterizacin aparecida en su obra Las Inteligencias Mltiples. La Teora en la Prctica (Gardner, 1993c)54 y no al enfoque y tratamiento que se le ha otorgado en esta investigacin, es decir la inteligencia social es una expresin que da cobertura a cuatro categoras: liderazgo, cohesin, mediacin de conflictos y anlisis social (la inteligencia interpersonal de la Teora de las Inteligencias Mltiples). Como vemos a lo largo de esta exposicin, el trmino inteligencias sociales es ms amplio que lo meramente interpersonal, dado que se parte de una
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Con objeto de hacer ms amable la lectura de este captulo, se ha obviado el recurso al pie de pgina cuando se citan autores de forma profusa, siguiendo las recomendaciones del Manual de Estilo de la American Psychological Association (A.P.A.), publicado en 2001, figurando las mismas al final del libro, en el captulo dedicado a la Nooteca. 54 Gardner, H. (1993c). Inteligencias mltiples. La teora en la prctica. Barcelona: Paids, 1995.

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simbiosis de las dos inteligencias, intra e interpersonal, al estar obligatoriamente obligadas a entenderse. La unin de los vocablos inteligencia y social tiene referentes histricos muy complejos, destacando la historia de la inteligencia en el lenguaje ingls por su aparicin en siglo XIV (Durant, 1991) y sus diferentes aplicaciones a diferentes campos de la accin humana, donde determinadas traducciones tienen marcados intereses lingsticos y contextuales, con una deformacin histrica por su vinculacin al mundo de la actividad militar, de accin poltica en su acepcin ms perversa, contraespionaje, etc., que desde luego no tranquilizan la asuncin del constructo para la lnea de investigacin que se abre en este libro. Pero ms all de estas acepciones del mundo anglosajn, en el que se puede profundizar por los trabajos realizados en este sentido por Herman, 1992, existe una nueva corriente de investigacin de la que Cronin y Davenport son muy buenos exponentes, en el sentido de explorar unos contenidos positivos y progresistas del constructo que paso a explicar. En primer lugar, porque ciencia de la informacin e inteligencia social no son trminos difciles de explicar cuando se articulan. Tambin, porque en una etapa de comunitarismo pleno el constructo adquiere legitimidad cualquiera que sea la ciencia que se aproxime a l. (Rayward, 1992; Otlet, 1989). Por ltimo, porque la interfaz que se establece entre inteligencia e informacin tiene un reconocimiento cientfico de gran inters como lo muestran las investigaciones de Cawkell, 1991 y Tell, 1988, acerca del impacto del trabajo en el individuo y de la informacin sistematizada a travs de numerosas fuentes que reflejan los roles que juega la inteligencia social y su insercin en poderosos sistemas de informacin. De aqu se deriva la nueva interpretacin de la inteligencia compartida que se abord anteriormente, en el captulo cuarto y que planea sobre todo el libro. Las perspectivas de la inteligencia social que se abren ahora se centran, en las ciencias que se sitan en la frontera de esta investigacin, como el instrumento o proceso de empoderamiento y democratizacin de los ciudadanos y en el caso de su relacin con la salud positiva, donde hay una eleccin de ser en el mundo a travs de la referida inteligencia social, como Empoderamiento para la salud (Empowerment for health), es decir, como proceso mediante el cual las personas adquieren un mayor

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control sobre las decisiones y acciones que afectan a su salud mental mediante la inteligencia social de base digital. Quiz sea el estudio de Tell el que mejor se aproxima a la investigacin ms eclctica, integradora y holstica surgida en la Universidad Lund en Suecia, llevada a cabo por Dedijer (Ventura, 1988). Incluye una pluralidad de aspectos como la historia de la inteligencia, problemas de la inteligencia en su relacin con el desarrollo de los pases, naturaleza, funciones y costes de la funcin inteligente, computadoras e inteligencia y una teora de la inteligencia social orientada al futuro, entre otros. Desde el comienzo de los aos 90 se viene desarrollando una intensa actividad en torno a la investigacin del constructo inteligencia social. Quiz sea el trabajo desarrollado por Cronin y Davenport, tal y como afirmbamos anteriormente, el que puede ser de mayor inters para esta investigacin. Es Cronin, 199155, el que presenta la inteligencia social como un concepto multifactico que abarca actividades diversas (por ejemplo, fuentes mltiples, vinculaciones, patrones, anlisis y sntesis y cambio social), contenidos (seales dbiles, datos de dominio pblico y conocimiento tcito) y capacidades (habilidad para el acceso al capital individual, conductividad de red y metaconocimiento). Hay que reconocer que tambin se ha abierto una puerta, nada interesante para esta investigacin, consistente en el reforzamiento periodstico (al que asistimos a diario) del concepto inteligencia social vinculado con las actividades de los Estados que no son un ejemplo de ejercicio cientfico y s de actividad estrictamente militar y policial. Los casos ocurridos en la historia reciente mundial de Chile, Argentina, Per y quiz Irak, avalan este principio de desconfianza cientfica respecto de la vinculacin de inteligencia con el estricto cometido de la intelligentzia ms denostada. Aqu hay que trazar una barrera investigadora porque esas vertientes las considero espurias y que viven al rebufo cientfico para justificar lo injustificable. No se puede negar que al comenzar el siglo XXI, la inteligencia social tiene que abrirse a campos de investigacin tan poderosos como los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, quiz con la asuncin de la responsabilidad de construir un nuevo paradigma cientfico de la integracin de sistemas y tecnologas orientadas al ciudadano, donde el papel que juega la inteligencia social es un determinante muy claro para poder acceder a este bien tangible que es
Cronin, B. (1991). What Is Social about Social Intelligence?. Social Intelligence, 1(2), 137-145.
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la realidad digital. Queda abierta esta reflexin para ulteriores investigaciones. La realidad de las redes, de las leyes inexorables de las estrategias digitales de la sociedad global, es decir, la ley de Moore (en el futuro inmediato, cada dieciocho meses, se duplicar la densidad de los chips, mientras que su coste permanece constante), la de Metcalfe (las redes, ya sean de telfonos, de ordenadores o de personas, incrementan extraordinariamente su valor con la incorporacin de un nuevo nodo o usuario; la utilidad que tiene una red se valora por el cuadrado del nmero de sus usuarios) y la de la Perturbacin (cuando los sistemas sociales mejoran de forma geomtrica, la tecnologa mejora de forma exponencial y a medida que se hace mayor la diferencia entre las dos formas, tambin se incrementa la posibilidad de que tenga lugar un cambio revolucionario, no continuo y perturbador), hace que la inteligencia social tenga que debatirse en una estrategia digital mundial donde muchas veces se sacrifica el concepto tradicional de inteligencia y hace ms necesario el de inteligencia social. Existe un documento, una publicacin relativamente reciente, de interesante consulta acerca de la interpretacin del nuevo concepto de estrategia digital en las organizaciones, de obligada lectura para posicionarse de cara a la nueva inteligencia social de corte digital (Downes y Mui, 1998)56. Qu significado puede tener la estrategia digital en la sociedad actual, para dar respuesta en la clave de las inteligencias sociales?. La relacin de contrarios entre planificacin estratgica y estrategia digital, que se expone en la ilustracin siguiente, nos ofrece una profunda reflexin, subyacente a sucesivas investigaciones que se pudieran llevar a cabo. Fundamentalmente, porque el ejemplo que traduce del impacto de las estrategias sobre las personas, en un mundo globalizado, puede poner en jaque cualquier planteamiento dirigido slo a la explicitacin de las inteligencias sociales en un mundo por venir pero que ya est, an sin darnos cuenta. Es escalofriante pensar en la propia terminologa utilizada en el ejemplo, precisamente en este libro en el que se est dando valor al factor contextual, neutral en principio, de los conceptos y su articulacin posterior, mediante las definiciones. Trminos como destruccin de valores, aplicaciones asesinas (aunque se
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Downes, L. & Mui, Ch. (1998). Aplicaciones asesinas. Estrategias digitales para dominar el mercado. Microsoft: Madrid, 1999.

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haya camuflado en la traduccin espaola como aplicaciones devastadoras), no hacen ms que confirmar un panorama bastante complicado y no ausente de grandes interrogantes incluso para tecnfilos, como muy bien analiz Hans Magnus Enzensberger, en un artculo acerca del nuevo evangelio digital (Enzensberger, 2000)57. PLANIFICACIN ESTRATGICA ESTTICA FSICO ANALTICA 3-5 AOS ESTRATEGIA DIGITAL DINMICA VIRTUAL INTUITIVA 12-18 MESES NUEVAS FUERZAS: DIGITALIZACIN, GLOBALIZACIN Y LIBERALIZACIN O NO INTERVENCIN DESTRUCCIN DE LA CADENA DE VALORES TODOS PERTURBA DESARROLLOS DEVASTADORES

NATURALEZA ENTORNO DISCIPLINA TIEMPO DE REFERENCIA PUNTOS CLAVE DE PRESIN

5 FUERZAS: CLIENTES, PROVEEDORES, COMPETIDORES, NUEVOS PARTICIPANTES Y LOS SUSTITUTIVOS TCNICA CLAVE IMPORTANCIA DE LA CADENA DE VALORES PARTICIPANTES ESTRATEGAS, DIRECTIVOS PAPEL QUE POSIBILITA DESEMPEA LA TECNOLOGA RESULTADO UN PLAN

Figura 25: Planificacin estratgica frente estrategia digital. Fuente: Downes, L. y Mui, Ch. (1998), Aplicaciones asesinas, 1999. Adaptacin personal.

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Enzensberger, H.M. (2000). El evangelio digital. Claves, 104, 4-11.

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Es obligado sealar que el papel que puede jugar la inteligencia social en la construccin del nuevo paradigma que se enunciar posteriormente es de capital importancia desde la perspectiva de las inteligencias sociales. Hace aproximadamente siete aos tuve la oportunidad de participar en un Foro Internacional sobre la historia clnica informatizada y con motivo de mi intervencin en el discurso de apertura, prepar unas anotaciones cientficas que considero interesante reproducir en el contexto de este captulo, dado que desde el punto de vista de la contextualizacin de la historia clnica, se explora un debate muy interesante sobre inteligencia social en su expresin digital. Era necesario establecer unas cuestiones en actual discusin sobre la aportacin de las tecnologas de la informacin y comunicacin a la historia de los ciudadanos sanos y enfermos. Al final, lo que debatimos es la conveniencia de establecer estndares en la creacin y recreacin del documento digital que recoja la historia de salud y enfermedad del ciudadano que hace uso del sistema sanitario, en un ciclo de saludenfermedad recurrente y que busca poder estar presente, en lnea, en cualquier episodio relacionado con el citado binomio. Inteligencia social en estado puro porque caminamos hacia la sociedad de la informacin amigable y tal como se afirm en el encuentro de Essen, el 25 de febrero de 1999, en el acto de presentacin del V Programa Marco de Investigacin y Desarrollo Europeo, los ciudadanos esperan de la ciencia y de la tecnologa progresos concretos en materia de salud y que preconizaba todos los avances posteriores que se han experimentado. Y aqu aparece la construccin cientfica del paradigma cientfico de las tecnologas de la informacin para hacer el mejor anlisis posible de la historia clnica digital, no atmica, en frase de Negroponte. Al fin y al cabo, la historia es del ciudadano, de su yo, su historia social, su inteligencia social, en una transferencia de conocimiento que le ser siempre propia y que los profesionales, en cualquier lugar del sistema sanitario en que estn, estarn obligados a cuidar, guardar, recuperar, securizar, hacerla inteligible en cualquier episodio e insertarla en los procesos de integracin de sistemas y tecnologas orientada al ciudadano. As naci un nuevo paradigma, denominado ISTOC (por respeto al acrnimo), que llev a cabo el Servicio Andaluz de Salud, Organismo Autnomo dependiente de la Consejera de Salud de la Junta de Andaluca, a partir de 1999, como nuevo paradigma cientfico que consiste en la integracin de sistemas y tecnologas de la informacin y

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comunicacin, en las organizaciones, en una visin holstica de conectividad, estandarizacin, homologacin, normalizacin y certificacin del software y hardware existente. Adems, a la hora de abordar paradigmas y en expresin de Manuel Castells (1996)58, la nocin de paradigma tecnolgico elaborada por Carlota Prez, Christopher Freeman y Giovanni Dosi, adaptando el anlisis clsico de las revoluciones cientficas de Kuhn, ayuda a organizar la esencia de la transformacin tecnolgica actual en su interaccin con la economa y la sociedad. Creo que hay un acuerdo tcito en que no hay ideologas inocentes, ni tecnologas y libros inocentes. Es por lo que hago un canto a la revolucin digital en trminos de socializacin digital, de bits no discriminatorios en la historia clnica, que nos permita seguir siendo inteligentes al poder abrir libreras, seguir distinguiendo el norte del sur y leer a Schopennhauer, como haca Guido Orefici, el carismtico personaje de Roberto Benigni en la magistral pelcula La vida es bella (Benigni y Cerami, 1998). Podramos concluir as que la historia clnica informatizada, digitalizada, es bella. Las caractersticas del nuevo paradigma tecnolgico que es obligado considerar en el abordaje del presente y futuro de la historia clnica informatizada son: La informacin es su materia prima: son tecnologas para actuar sobre la informacin. Una vez ms, no se debe desdibujar el problema: las tecnologas actuarn sobre el punto de encuentro de hacia dnde vamos en la informacin que se estandariza en la historia clnica, no al revs. La capacidad de penetracin de los efectos de las nuevas tecnologas. Indudablemente, proyectos como el de la tarjeta sanitaria digital, a nivel de Estado, hacen visible la importancia de introducir cadenas de valor a la informacin que se recoge en cada acto de salud-enfermedad. Los chips no pueden ser un objeto ocioso en nuestras tarjetas y, hoy por hoy, la informacin que se pueda objetivar y guardar en la tarjeta, que siempre viaja con el ciudadano, en su cartera, hay que rentabilizarla desde una perspectiva de estandarizacin de la informacin a recoger y
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Castells, M. (1996). La era de la Informacin (Vol. 1. La sociedad red). Madrid: Alianza

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guardar, as como el aprovechamiento de tecnologas tan poderosas como la de Internet, que mediante redes de redes puedan facilitar informacin a cualquier hora y en cualquier sitio, con independencia de dnde est el ciudadano a atender en ese momento. Nace un nuevo debate entre informacin clnica esttica e informacin clnica dinmica. La lgica de la interconexin de todo sistema o conjunto de relaciones que utilizan estas nuevas tecnologas de la informacin. Aqu hace su presentacin en sociedad el concepto de red. Es muy difcil seguir hablando de interconexin si no se aborda la solucin global de red de salud. Es la apuesta que se hace cuando se crea una Intranet Corporativa en un Sistema Sanitario Pblico, que permite que la historia clnica sea un elemento ms a tener en cuenta en las arquitecturas lgicas y fsicas con las que suele contar tecnolgicamente este tipo de Proyectos. Adems, el gran reto estriba en fijar el futuro de la interconexin de esta Intranet a otros servidores y a otras redes que configuren la gran malla que permita viajar a la historia clnica en una apuesta digital muy revolucionaria y con todas las protecciones que merece el ciudadano en situacin de salud y/o enfermedad, con independencia de dnde est y traspasando todo tipo de fronteras y limitaciones fsicas y lgicas, porque afortunadamente el estado del arte de la tecnologa lo permite. La flexibilidad. Dice Castells que no solo los procesos son reversibles con la tecnologa actual, sino que pueden modificarse las instituciones y las organizaciones a velocidad de vrtigo lo que hace ms atractivo desde el punto de vista cientfico estar atentos a los avances que se producen para introducir inmediatamente cambios en los procesos de la historia clnica informatizada. Harn falta muchas investigaciones como estas, pero posiblemente la propia tecnologa permita llegar a acuerdos digitales en plazos de tiempo que ayer parecan impensables. La convergencia creciente de tecnologas especficas en un sistema altamente integrado. Es un hecho evidente que las partes integrantes de las tecnologas de la informacin, es decir, la microelectrnica, las telecomunicaciones, la optoelectrnica y los ordenadores estn ahora integrados en los sistemas de

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informacin, es decir, la situacin actual y el grado de avance tecnolgico en nuestros das nos permite vislumbrar con optimismo que si queremos llegar a acuerdos sobre la historia clnica informatizada, podemos hacerlo. Casi hasta ayer, esto no era posible por las barreras tcnicas y tecnolgicas que impedan acometer proyectos de este calibre. Y qu papel juega el ciudadano en estos planteamientos?. No olvidemos que la historia clnica es un bien que le pertenece, es propia, nadie se baa dos veces en el mismo ro, y es realizada por terceros, que con las nuevas tecnologas pueden ser muchos, convirtiendo la historia en un bien muy preciado y de accin sostenible a lo largo de la vida de una persona y sujeta a un posible striptease digital, hasta los lmites ms insospechados. A partir de aqu surgen compromisos institucionales que pasan por las siguientes reflexiones. El ciudadano est asistiendo a un espectculo digital que lo convierte en el habitante ideal de la aldea global en el nuevo giro copernicano de la revolucin digital en la clave de Mc Luhan frente a la de Gutemberg. La implantacin de las nuevas tecnologas hace hoy posible el intercambio de la informacin por medios digitales: nace un nuevo tipo de enfermo y de profesional sanitario. Y esto desde la perspectiva de la inteligencia social, abre tambin unas perspectivas muy poderosas. La tecnologa Internet, por ejemplo, permite cambiar los procedimientos y circuitos tradicionales de la historia clnica asegurando un nuevo tipo de relacin profesional y abriendo paso a unas interesantes ventajas institucionales: 1. Se produce un cambio de paradigma en la organizacin sanitaria: lo importante ya no es el dato sino el valor aadido de la actividad sanitaria a travs de nuevas herramientas informticas, donde el usuario/cliente interno o externo es el objetivo principal en la prestacin de servicios: 2. Se rompen las fronteras entre funciones y departamentos: la accin es y est en la red 3. Es una fuente de informacin y comunicacin imprescindible para el Organismo, tanto para los usuarios/clientes internos como externos, asegurando la continuidad en los flujos de informacin. Se desarrolla para y con los usuarios.

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4. Puede poner en contacto a personas e Instituciones entre s, ofreciendo todo tipo de prestaciones y servicios, adems en tiempo real o diferido, respetando el principio de accesibilidad a la informacin (equidad), es decir, al Sistema sanitario. 5. Localiza y distribuye informacin mltiple, a cualquier hora y ante cualquier situacin de salud o enfermedad. 6. Facilita la transferencia de programas y archivos, informacin y comunicacin, en definitiva, entre personas y ordenadores. 7. Introduce una autntica revolucin laboral: el trabajo comn, en situacin virtual, sin determinacin de espacio y tiempo, especficos y reglados. 8. Ofrece ms beneficios que perjuicios a los usuarios generales, internos y externos, as como escasas limitaciones, siendo de las ms importantes, la seguridad y confidencialidad en las transmisiones y transacciones internas y externas (cortafuegos, tneles, encriptacin y firma digital). 9. Se garantiza la autenticidad, integridad, conservacin y recepcin de los documentos. 10. Permite una independencia real y efectiva de la arquitectura tcnica en la evolucin de los lenguajes y plataformas a utilizar. Esta accin pblica, perfectamente extrapolable al entorno de las historias clnicas, supone un cambio trascendental en la concepcin de servicio en las instituciones pblicas sanitarias. Es sorprendente analizar que la Constitucin centra la actuacin de la Administracin en un nico artculo, el 103, y dice taxativamente: La

Administracin sirve con objetividad los intereses generales y acta de acuerdo con los principios de eficacia, jerarqua, descentralizacin, desconcentracin y coordinacin, con sometimiento pleno a la ley y al Derecho. En el ao 1992, se

promulg una excelente Ley, la 30/1992, llamada de Rgimen Jurdico de las Administraciones Pblicas y del Procedimiento Administrativo Comn, que la considero impecable por dos razones fundamentales.

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Deja muy claro, en primer lugar, que no existe organizacin administrativa sin ordenacin previa clara y precisa, pero, en segundo lugar, la Administracin es slo un instrumento en manos de un Gobierno, no un fin en s misma, donde el ciudadano es el rey y, en principio, lleva la razn. Podramos hablar de seor ciudadano, en clave de Lpez de Arriorta. En su extraordinaria exposicin de motivos, que siempre he recomendado en atenta y meditada lectura, dice que el sometimiento de la Administracin a la ley y al derecho es acorde con la expresin democrtica de la voluntad popular, es ms, la Constitucin consagra el carcter instrumental de la Administracin, puesta al servicio de los intereses de los ciudadanos y la responsabilidad poltica del Gobierno correspondiente, en cuanto es responsable de dirigirla. Y de cara a la gestin queda rotundamente claro para el legislador, ojal lo fuera para el gestor pblico!, que las tcnicas burocrticas formalistas, supuestamente garantistas, han caducado, por ms que a algunos les parezcan inamovibles, y la Ley se abre decididamente a la tecnificacin y modernizacin de la actuacin administrativa... Es obvio que respetando hasta la saciedad el Artculo 103 de la Constitucin, el nico referido a la forma de entender la voluntad popular la forma de organizarse la Administracin Pblica, las organizaciones administrativas estn al servicio de la poltica que fije el Gobierno respectivo. Si la Constitucin espaola fue el punto de inflexin para que ocho aos despus se pudiera promulgar la Ley de bases de la Sanidad Espaola y la de creacin de los diferentes Servicios Regionales de Salud, a nivel del Estado espaol, es justo reconocer que en el ao 2006 estemos obligatoriamente obligados a respetarlas, cumplirlas y hacerlas cumplir desde la autoridad administrativa y sanitaria correspondiente. Mucho mejor si se hace desde la disciplina del respeto a valores tan bsicos como la consolidacin de un sistema pblico de salud plenamente comprometido con los principios de aseguramiento nico y pblico, cobertura universal y gratuidad en el acceso a las prestaciones para toda la ciudadana, todo ello con la finalidad de mejorar el nivel de salud y la calidad de vida de la ciudadana, tambin la de su historia clnica mediante las nuevas tecnologas de la informacin y comunicacin. Peter F. Drucker, 1993, en su interesante libro La Sociedad Poscapitalista, plante una hiptesis de trabajo realmente

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revolucionaria en aquella dcada: El recurso econmico bsico, el medio de produccin para utilizar el trmino de los economistas, ya no es el capital ni los recursos naturales (el suelo de los economistas) ni la mano de obra. Es y ser el saber. Es decir, es necesario conocer a las personas y a las cosas, genricamente hablando, ser personas instruidas, para alcanzar el grado de sabidura suficiente para obtener resultados sociales y econmicos. Estamos ante una nueva realidad de planificacin: la gestin del conocimiento. Segn Drucker, El saber hoy es el nico recurso significativo. Aadiramos: tambin en la historia clnica informatizada. Desde los asclepadas coicos, desde Alcmen de Crotona, desde Hipcrates, la historia clnica ha creado controversias y fidelidades. Se avanza en las investigaciones digitales para facilitar el registro y la accesibilidad a la historia clnica, en lnea, de los ciudadanos. Pero a pesar de ello, hay que seguir reconociendo con la escuela hipocrtica que las historias clnicas, sean atmicas o digitales, deben reunir las tres virtudes esenciales instauradas por el saber hacer de la poca: la precisin, la concisin y la integridad, en la clave actual de gestin del conocimiento, de la inteligencia social. Ante la inflacin actual de actividades que se sufre a todos los niveles, slo queda apostar por la investigacin-accin que preconizaba Kurt Lewin. La socializacin de las tecnologas permitir que la historia clnica ofrezca seguridad a los ciudadanos y a los profesionales que tratan su recorrido histrico en la sociedad. Informatizarla es un autntico compromiso, en la bsqueda del mejor paradigma cientfico. Cabra hacernos la siguiente pregunta una vez alcanzado este puerto: Podramos hablar de otra inteligencia ms?, se podra aceptar la realidad de la existencia de una inteligencia digital?. Es la pregunta que se hizo en su momento Antonio M. Battro, en un artculo por lnea, publicado en La Nacin, el 17 de octubre de 1999 sobre la inteligencia digital: En todo caso, la irrupcin de una cultura digital ha trasformado de tal manera los hbitos del pensamiento humano que el tema merece consideracin... Howard Gardner ha sido el promotor de la teora de las mltiples inteligencias (MI): intrapersonal, interpersonal, musical, lgica, espacial, lingstica, corporal, naturalista, a la que se suma ahora la teora de la inteligencia emocional de Daniel Goleman. Seguramente podramos seguir agregando ms capacidades a medida que afinemos el anlisis psicolgico. Creo que el momento es propicio para introducir el tema de la inteligencia digital que se podra concebir como una "nueva" capacidad intelectual ligada a la difusin masiva de sistemas informticos, robticos y de telecomunicaciones

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(Battro, 1999). Segn el autor, habr que investigar entonces las bases biolgicas de la inteligencia digital y la admirable plasticidad cerebral para procesar estas nuevas funciones cognitivas. En realidad, lo que ms llama la atencin es que la habilidad para operar con las computadoras es universal y no requiere un aprendizaje prolongado ni difcil. Podramos concluir este apartado afirmando de forma rotunda que la inteligencia digital, en las claves desarrolladas anteriormente de forma pormenorizada, es la capacidad que tienen las personas de recibir informacin, elaborarla y producir respuestas eficaces, a travs de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin. Se integraran tambin otras dos acepciones de vital importancia en esta correlacin del lenguaje digital: capacidad para resolver problemas o para elaborar productos que son de gran valor para un determinado contexto comunitario o cultural, a travs de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin; factor determinante de la habilidad social, del arte social de cada ser humano en su relacin consigo mismo y con los dems, a travs de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin. Es as como la lectura pausada de la breve historia de las habilidades sociales, con su referencia explcita a la inteligencia social y el marco digital de la sociedad actual la que nos lleva a considerar la necesidad de adoptar ya la actitud del nio de Andersen en su cuento El traje nuevo del emperador, como se ha traducido a veces, segn los antecedentes del cuento casi homnimo en El Conde Lucanor, en nuestro pas: decir la verdad sobre lo que est pasando. Mucho ms cuando se intenta liberar al constructo de las mltiples acepciones adosadas como magma histrico a la sufrida vasija conceptual del mismo, en una actitud que tambin nos recuerda la imagen espuria de los cortesanos, funcionarios, del emperador, donde se acepta, por parte de todos, una determinada acepcin de los trminos pero sin entrar en el verdadero anlisis de la realidad cientfica y social actual, en una ceremonia de confusin donde muchos prefieren seguir llevando la cola del supuesto traje del emperador, antes que decir la verdad de lo que conoce y sucede. Ha llegado la hora, por tanto, de intentar clarificar los trminos, los conceptos en s mismos, habilidades sociales, para rescatarlos de su interpretacin ms clsica en torno a la enfermedad mental o conductual, recuperndolos en su acepcin ms positiva en trminos de salud digital.

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El primer problema que encontramos es el de la clarificacin de los trminos que figuran muchas veces como sinnimos de las habilidades sociales y que conviene abordar. Habitualmente, en nuestros das, los trminos asertividad, competencia social y habilidades sociales, suelen aparecer como trminos equivalentes. Un estudio estricto de los mismos, nos demuestra que tal deduccin es errnea, por las razones que paso a explicar. Desde el punto de vista histrico y social, su presentacin en sociedad nos puede llevar a entender muy bien el problema que planteo. Cronolgicamente hablando, los trminos aparecen en los siguientes aos y escenarios cientficos: ASERTIVIDAD: 1949 (SALTER): PERSONALIDAD EXCITATORIA 1958 (WOLPE): CONDUCTA ASERTIVA. La breve historia de las habilidades sociales podemos decir que nace en un marco estrictamente conductual, de terapia conductista, de salud negativa por la conducta anormal, donde el paciente debe desaprender las respuestas de mala adaptacin y aprender las de buena adaptacin psquica. Se utilizan entonces terapias conductistas, de las que fue un claro exponente Joseph Wolpe, psiquiatra sudafricano, que desde el ao 1950 utilizaba los principios del aprendizaje, sobre todo los del condicionamiento respondiente, para disminuir la angustia incapacitadora en nios y adultos, en el marco de las experiencias clsicas llevadas a cabo por el fundador del conductismo, John Watson, en el amplio campo de los temores de los nios. Practic una terapia especfica conocida como desensibilizacin sistemtica, donde se establece una jerarqua de estmulos que elaboran conjuntamente el terapeuta y el paciente y que provocan la angustia del mismo, hasta que mediante determinadas tcnicas el paciente es capaz de imaginarse, sin sentirse mal, los estmulos que le angustiaban, pudiendo, desde ese mismo momento, enfrentarse a los estmulos reales sin que le provoquen angustia. El trmino asertividad lo utiliza por primera vez Wolpe, en el ao 1958, al desarrollar el constructo conducta asertiva, en una cita ya clebre en referencia a Salter, en su publicacin del ao 1949, Conditioned reflex therapy, en un esquema de salud negativa, al abordar el papel que juega la ansiedad en situaciones sociales especficas:

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"El trmino asertividad se refiere no slo a la conducta ms o menos agresiva, sino tambin a la expresin externa de sentimientos amistosos, cariosos y otros distintos de los ansiosos. Abarca exactamente la misma rea que el trmino "excitatorio" de Salter, 1949, pero lo preferimos por ser algo ms especfico, puesto que, en cierta medida, tambin es excitatoria la conducta ansiosa" (Wolpe, 1958). COMPETENCIA SOCIAL: 1960-1961 (ZIGLER Y PHILIPS): COMPETENCIA SOCIAL ANTERIOR A LA HOSPITALIZACION Este modelo fue desarrollado ampliamente por Argyle, 1967, como veremos ms adelante en el desarrollo del constructo de las habilidades sociales y en referencia a la Terapia de Conducta, es decir, en una evolucin hacia la salud negativa. Sin embargo, su nacimiento se debe a la consideracin de salud positiva en los pacientes adultos ingresados en centros psiquitricos: Esta rea de investigacin con adultos institucionalizados mostr que cuanto mayor es la competencia social previa de los pacientes que son internados en el hospital, menor es la duracin de su estancia en l y ms baja su tasa de recadas. El nivel de "competencia social anterior a la hospitalizacin" demostr ser mejor predictor del "ajuste posterior a la hospitalizacin" que el diagnstico psiquitrico o el tipo de tratamiento recibido en el hospital. (Hersen & Bellack, 1977; Phillips, 1985; Caballo, 1993). HABILIDADES SOCIALES: 1960 (CROSSMAN); 1966 (WELFORD); 1967 (ARGYLE); 1967 (ARGYLE Y KENDOM) El inters que despert la investigacin de la aproximacin del procesamiento de la informacin al comportamiento humano, es el fundamento de las habilidades sociales, situndose el inicio de la investigacin en los aos 40 y adquiriendo carta de naturaleza con los estudios de Crossman y Argyle, en una primera fase y Welford, en una segunda.

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Quiz sea la frase que sigue la que alumbra de forma ms clarividente el autntico enfoque de las habilidades sociales, en Inglaterra y a partir del ao 1965, en el marco de la interaccin social: "La secuencia de comportamiento individual que tiene lugar durante la interaccin social, cabe considerarla, provechosamente, como un tipo de habilidad motriz" (Argyle, 1967). La interaccin social tiene muchas semejanzas con otras habilidades motrices, en expresin de Argyle, por ejemplo, montar en bicicleta, patinar, conducir un coche, y todas ellas tienen componentes psicolgicos. Es importante entonces estudiar las similitudes que se producen en la interaccin social, desde un punto de vista de habilidad motriz en serie, analizando bsicamente las siguientes y considerando previamente las secuencias comunes de comportamiento social de las que depende el modelo de habilidad social de Argyle, es decir, los efectos del refuerzo, el efecto de las seales no verbales y la imitacin: 1. 2. 3. 4. 5. 6. Los fines de una actuacin hbil La percepcin selectiva de seales Procesos centrales de traduccin Respuestas motrices Feedback y accin correctiva El timing de las respuestas

Argyle, finaliza su interesante estudio, analizando las caractersticas especiales de las habilidades sociales: la actuacin independiente del otro(s), asumir el papel del otro, la importancia de la gratificatividad. La competencia social, entendida como el grado de efectividad alcanzado en la interaccin social, mediante las habilidades sociales, es tratada por el autor, en un enfoque de investigacin bsica acerca de la definicin de elementos comunes en la interaccin social que producen efectividad: probablemente exista algn elemento general en la competencia social que debido a que ciertos elementos de la habilidad -por ejemplo, la sensibilidad social-son necesarios en todas las situaciones sociales. Estos elementos podran ser: la sensibilidad perceptiva, las habilidades bsicas de interaccin, la gratificatividad y la serenidad (frente a la ansiedad social). En trminos de utilidad del modelo de habilidades sociales, recurrimos de nuevo a Argyle, para recoger sus principales apreciaciones, que despus retomaremos en posteriores anlisis: el modelo de habilidad social aporta algunas predicciones bastante generales:

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1. El feedback es esencial para una actuacin efectiva 2. El comportamiento social depende de un conjunto de respuestas aprendidas a diferentes situaciones 3. Proporciona una analoga con las habilidades motrices 4. Provee de un mapa conceptual del comportamiento social y una lista de los principales componentes y procesos implicados en l Recientemente, ha sido Goleman59, 1995, quien ha destacado una nueva acepcin de las habilidades sociales denominndolas habilidades interpersonales (o artes sociales), definindolas como las aptitudes sociales, desarrolladas sobre la base del autocontrol y la empata, que garantizan la eficacia en el trato con los dems y cuya falta conduce a la ineptitud social o al fracaso interpersonal reiterado. Y tambin es precisamente la carencia de estas habilidades la causante de que hasta las personas intelectualmente ms brillantes fracasen en sus relaciones y resulten arrogantes, insensibles y hasta odiosas. Prosigue, diciendo que estas habilidades sociales son las que nos permiten relacionarnos con los dems, movilizarles, inspirarles, persuadirles, influirles y tranquilizarles; profundizar, en suma, en el mundo de las relaciones. Goleman destaca la necesidad de expresar los propios sentimientos como una habilidad social fundamental y recoge las aportaciones de Ekman y Friesen, 1975, en su utilizacin del constructo despliegue de roles, centrados en tres tipos: minimizar las emociones, exagerar lo que uno siente magnificando la expresin emocional y sustituir un sentimiento por otro. De esta forma, al conocerse con detenimiento estas estrategias y el momento en que pueden manifestarse, podemos concluir que se est trabajando en el factor esencial de la inteligencia emocional. Asimismo, Goleman aborda en el esquema de las artes sociales, otros elementos de sumo inters para nuestra investigacin: junto a la expresin de las emociones, citada anteriormente, es necesario vislumbrar la importancia de la expresividad y el contagio emocional, los rudimentos de la inteligencia social, la gnesis de la incompetencia social, el momento crtico que suscita siempre el odio y el resplandor emocional, es decir la autorregulacin de la angustia y del contagio emocional. Respecto de la expresividad y el contagio emocional, Goleman destaca una frase muy importante: el contagio emocional forma parte de todo encuentro interpersonal, dado que en cada relacin subyace un intercambio subterrneo de estados de nimo que nos lleva a percibir
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Goleman, D. (1995). Inteligencia emocional. Barcelona: Kairs, 1996.

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algunos encuentros como txicos y otros, en cambio, como nutritivos... Nosotros percibimos los sentimientos de los dems como si se tratase de una especie de virus social. Cita a John Cacioppo, psiclogo social de la Universidad de Ohio, estudioso del contagio emocional, sealando que comprendamos o no la mmica de la expresin facial, basta con ver a alguien expresar una emocin para evocar ese mismo estado de nimo. Esto es algo que nos sucede de continuo, una especie de danza, una sincrona, una transmisin de emociones. En definitiva, hay que hablar de sincrona emocional, como uno de los factores determinantes de la eficacia interpersonal, una autntica habilidad social. Al abordar los rudimentos de la inteligencia social, Goleman se centra en el hilo conductor de su trabajo, la inteligencia emocional, poniendo un ejemplo de uno de los cuatro elementos que constituyen la base de dicha inteligencia emocional y vinculado de forma estrecha con la habilidad interpersonal. Se refiere, en concreto, a las conexiones personales, clave del xito en las interrelaciones sociales y que junto a la organizacin de grupos, la negociacin de soluciones y el anlisis social, constituyen los elementos de la inteligencia emocional identificados por Hatch, 1990 y Gardner y Hatch, 1989e. Al hablar de habilidad interpersonal es obligado referirse a la obra de Gardner, 1993c, a travs de su teora de las inteligencias mltiples, donde las habilidades adquieren una dimensin muy especial que paso a explicar. La teora de las inteligencias mltiples nace en el contexto de la crisis conceptual, terica y prctica del uniformismo inteligente y de su correspondiente evaluacin. Para Gardner, la inteligencia es un conjunto de habilidades, talentos o capacidades mentales, que se organiza a la luz de los orgenes biolgicos de cada capacidad para resolver problemas, en un determinado entorno cultural, con una operacin nuclear identificable (sensibilidad para entonar bien, por ejemplo) y que se debe codificar en un sistema simblico (el lenguaje, la pintura y las matemticas, entre otros). A travs de las investigaciones llevadas a cabo, Gardner propone la taxonoma de ocho inteligencias diferentes (ltimamente afirma que ya se debera hablar de ocho inteligencias y media, al incluir la supranatural como la capacidad de los seres humanos de hacer preguntas fundamentales acerca de la existencia. La razn por la cual yo considero que sta es una media inteligencia es porque an no tenemos evidencia desde el punto de vista neurolgico de su existencia (Gardner, 1996), no aisladas entre s, trabajando en concierto: musical, cintico-corporal, lgico-matemtica, lingstica, espacial, naturalista, la interpersonal e intrapersonal, siendo estas dos ltimas las que propongo de un marcado inters para el anlisis de las habilidades

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sociales en el mundo actual: la inteligencia interpersonal es la capacidad para entender a las otras personas: lo que les motiva, cmo trabajan, cmo trabajar con ellos de forma cooperativa...La inteligencia intrapersonal, el sptimo tipo de inteligencia, es una capacidad correlativa, pero orientada hacia dentro. Es la capacidad de formarse un modelo ajustado, verdico, de uno mismo y de ser capaz de usar este modelo para desenvolverse eficazmente en la vida. La inteligencia interpersonal permite comprender y trabajar con los dems, mientras que la inteligencia intrapersonal permite comprenderse y trabajar con uno mismo. No es ajena a esta investigacin la problemtica derivada de la continua bsqueda de la mejor definicin de inteligencia, cuestin que no se puede simplificar y que supone pronunciarse sobre unas formas de entender la investigacin y que pueda servir de contexto a este libro. En algo si se est de acuerdo en la comunidad cientfica ante un trmino tan complejo: la inteligencia es la capacidad de captar relaciones complejas y de resolver problemas en un contexto til... Las dems cuestiones relacionadas con ella sus bases neuronales y de clculo, su origen, su cuantificacinsiguen estando abiertas, son discutibles y en algunos casos tienen ramificaciones incluso polticas (Yam, 1999). AVANCES HISTORICOS Posteriormente, se han creado las denominadas escuelas, que paso a describir con detalle a tenor de las diferentes acepciones que nos interesan abordar para despejar definitivamente el confusionismo creado y para poder llamar las cosas por su nombre, es decir, la habilidad social por su autntico nombre, en la clave de Andersen y con una nueva finalidad de proyeccin en la inteligencia digital. Respecto de la asertividad, tal y como lo hemos planteado anteriormente, y de acuerdo con el anlisis de Rodrguez, 1985 y 1991, la acepcin histrica nos lleva a considerar que el individuo posee las habilidades requeridas para actuar asertivamente, pero la ansiedad impide que stas puedan ser empleadas. Por ello, habr que utilizar la desensibilizacin automtica y la inhibicin recproca y ello nos llevara a concluir que junto a Wolpe hay que sealar a otros autores como Alberti y Emmons, 1978, Lazarus, 1973, Alberti y otros, 1977, de Giovanni, 1978, Rathus y col, 1979, del Greco, 1983, en su esfuerzo por centrar metodolgicamente la teora de la asertividad. Destacaramos la

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definicin propuesta por Alberti y otros, 1977, al establecer los Principios para la Prctica tica del Entrenamiento Asertivo: Se define la conducta asertiva como ese conjunto de conductas, emitidas por una persona en un contexto interpersonal, que expresan los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o deseos de esa persona de un modo directo, firme y honesto y respetando, al mismo tiempo, los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones y derechos de la(s) otra(s) persona(s).Ser, en cualquier caso, el libro de Alberti y Emmons, 1978, Your perfect rigth, el que presente en sociedad, definitivamente, el trmino asertividad. A pesar de esta exposicin clarividente sobre la asertividad, es justo reconocer que todava persiste una ambigedad absoluta a la hora de diferenciar los trminos en liza: asertividad, competencia social y habilidades sociales. Trower, Bryant y Argyle apostaron en el ao 1978 por un tratamiento idntico de los trminos expuestos (sin mencionar la competencia social), considerando que las diferencias que pudieran existir son el resultado de un accidente histrico. En Espaa, Vicente Caballo, 1983 afirma que parece darse un abandono del vocablo asertividad por la expresin habilidades sociales, aunque el concepto es el mismo. Una tercera va se abre con aquellos investigadores que consideran a la asertividad como una parte integrante del constructo ms amplio de las habilidades sociales, estableciendo las diferencias sustanciales de los conceptos entre s. De esta forma, McFall (1982), establece hasta la exposicin de su modelo en este ao, la sinonimia entre asertividad, competencia social y habilidades sociales. Henderson y Furnham, 1983, expresan que la asertividad es uno de los componentes de las habilidades sociales y, por ltimo, Beck y Heimberg, 1983, son ms explcitos con esta diferenciacin al afirmar que la asertividad se suele describir como una subescala del constructo habilidades sociales. La evolucin del constructo habilidades sociales ha tenido un desarrollo mucho ms complejo en los ltimos veinte aos, a travs de los modelos desarrollados por Welford, Trower y colaboradores y Wallace y colaboradores. Segn Welford, 1979 las habilidades de cualquier clase, sean sociales o de otro tipo, se conciben como el uso de estrategias eficaces para relacionar las demandas de las tareas o situaciones con las capacidades del ejecutante. Welford se decanta por tres principios generales que pueden ofrecer cierta validez (Rodrguez, 1991):

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- Los distintos procedimientos empleados en las actuaciones diarias parecen estar construidos ad hoc para cada ocasin, a partir de un nmero de estrategias ms amplias y generales. - En consecuencia, las estrategias eficaces, que unen los tipos particulares de demandas a las capacidades particulares, hacen posible identificar diferentes tipos de habilidades tales como las habilidades perceptuales, habilidades sociales que no deberan ser consideradas como una ms de stas, sino ms bien como la aplicacin de cada una de ellas a una situacin social. As, las habilidades sociales pueden estar perfectamente relacionadas con la observacin precisa de los dems, en el mbito de decisin relacionadas con la eleccin de los enfoques ptimos en la relacin con los dems, motricamente relacionadas respecto de la modulacin de voz, gestos, etc. - La gnesis y el mantenimiento de cualquier habilidad, incluidas las habilidades de tipo social, implican un proceso de aprendizaje, a travs de una experiencia y una prctica, que conduce a una capacitacin progresivamente ms elevada y, consiguientemente, a un menor uso de la capacidad ante una misma demanda. Los modelos de Trower y Wallace, 1978, con sus colaboradores, se basan en los descubrimientos y paradigmas del procesamiento de la informacin y la comunicacin para explicar el modelo de una conducta socialmente hbil. Para Trower, Bryant y Argyle, la conducta social se inicia y mantiene debido a una meta global, que se divide en una serie de submetas unidas mediante un plan de accin: el actor debe percibir primero las caractersticas relevantes de las situaciones interpersonales; trasladar estas percepciones a los posibles cursos de accin; decidir qu curso de accin es el ms apropiado y, finalmente, ejecutar la accin elegida a travs de una serie de respuestas motrices discretas. El feedback del medio se encarga de reiniciar el proceso. Wallace y colaboradores (1978,1980), de forma similar desarrollan un modelo en el que la respuesta eficaz en una interaccin social es el resultado de una cadena de conductas que se inicia con una correcta recepcin de los estmulos interpersonales relevantes, prosigue con un procesamiento flexible de esos estmulos, destinado a generar y evaluar

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posibles opciones de respuestas - de las que se elegir la que se considere ms adecuada-, y termina con la emisin de la opcin elegida. Finalmente, debemos sealar la gran aportacin de McFall, 1982, al separarse de la teora integradora de competencia social y habilidades sociales, en el ao 1982, tal y como exponamos anteriormente, al sealar el carcter global universal, general de la competencia social y el carcter ms especfico de las habilidades sociales al definirlas como las capacidades especficas, innatas o adquiridas, que permiten a una persona ejecutar competentemente una particular tarea social. Las habilidades sociales se presentan como pasos orgnicos secuenciales, a travs de los cuales el estmulo entrante -o tareas situacionales- se transforma en la respuesta -o realizacin de la tarea-, la cual ser juzgada como competente o incompetente. Se supera el modelo operante, en un esfuerzo comn de McFall y Trower, 1982, que es sealado por Schroeder y Rakos, 1983, como trabajos interactivos, por las siguientes razones, de acuerdo con Caballo, 1993: 1. Se evalan las consecuencias y se tienen en cuenta junto con las evaluaciones de las conductas que conducen a las consecuencias (validez social). 2. Se ha ampliado el concepto de las habilidades efectivas para incluir los componentes encubiertos as como los manifiestos de la respuesta total. 3. Las descripciones molares y moleculares de la conducta estn siendo reemplazados por la conducta que se encuentra encajada dentro de, y puede ser solamente comprendida por medio de un contexto social especfico y determinado. 4. La influencia de las personas-en-las-situaciones est reemplazando al falso tema de rasgo-situacin. Al final se estructura la siguiente secuencia: HISTORIA PREVIA DEL INDIVIDUO - SITUACION ESTIMULAR (TAREA) PROCESAMIENTO REALIZADO POR EL ORGANISMO HABILIDADES DE DECODIFICACION Recepcin Percepcin

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Interpretacin HABILIDADES DE DECISION Bsqueda de respuestas Contrastacin de respuestas Seleccin de respuesta Bsqueda en el repertorio Evaluacin de la utilidad HABILIDADES DE CODIFICACION Ejecucin Autocontrol Respuestas (EJECUCION) OBSERVADOR-JUEZ Competente o Incompetente A travs del largo camino recorrido para demostrar la autntica conceptualizacin del constructo de las habilidades sociales y su interrelacin con la inteligencia digital, podemos concluir con Valls, 1996 que: se podra afirmar sin temor a equivocarnos que todos sabemos lo que significa el constructo de las habilidades sociales pero no damos una definicin correcta que satisfaga a todos los estudiosos del tema y que est libre de controversia. La razn cientfica que se aporta en la actualidad radica en que la conducta socialmente competente no constituye un rasgo unitario ni generalizado (Monjas, 1993) y est determinada situacionalmente, es decir, segn las caractersticas de cada persona y de su situacin, habr que poner en prctica determinadas conductas. Es Monjas (1993), de nuevo, quien enmarca cientficamente esta reflexin investigadora, al sealar las funciones que cumplen las habilidades sociales en la interaccin de las personas, a travs del desarrollo equitativo de la inteligencia intrapersonal e interpersonal, respectivamente: 1. Aprendizaje de la reciprocidad: se trazan las grandes vas del intercambio al dar y recibir. Se aprende a sacar beneficio de las

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relaciones interpersonales y en la retroalimentacin de la autoestima. Adopcin de roles: de marcado carcter social se aprende a aprender de los papeles que se juegan en la relacin consigo mismo y con los dems. Control de situaciones: Las inteligencias sociales permiten diagnosticar, con carcter previo a la interaccin, cul es la posicin ms conveniente para establecer una relacin consigo mismo o con los dems con garantas de xito. Comportamiento de cooperacin: La relacin interpersonal permitida por la inteligencia social lleva al aprendizaje de destrezas de colaboracin, tan extensas como posibilidades de desarrollo de la inteligencia social ha tenido la persona interviniente en la relacin. Autocontrol y regulacin de conducta: Una vez ms asistimos a la maravillosa realidad de la inteligencia potencial de la persona al establecer circuitos electrnicos cerebrales para regular la conducta una vez procesada la informacin y contrastada con el archivo de inteligencia social. Apoyo emocional de los iguales: Aparecen los sentimientos tomando carta de naturaleza, en toda su proyeccin emocional: afecto, ayuda, apoyo, compaa, valor, etc. Aprendizaje del rol sexual: Se desarrolla la mxima expresin de la inteligencia social creadora, es decir, se pone la solera al suelo firme de cada persona, a travs de la tica personal y social.

Pasamos mucho tiempo con los dems, interactuando permanentemente, proporcionando gran autoestima cuando las relaciones son satisfactorias. No hay que olvidar que en nuestra sociedad funciona bsicamente el concepto de xito relacionado con la posicin social y el nivel de relaciones que se mantenga, es decir, con la sociabilidad y sus habilidades interpersonales, dependientes siempre de las oportunidades que se hayan dado a las personas en el desarrollo de sus inteligencias sociales. Y as se convierte el constructo (habilidades sociales) en un universal inabarcable por su propia complejidad y diversidad. Quiz sea a travs del nuevo enfoque que se propone en esta investigacin, la equidad en el desarrollo de las inteligencias sociales, el que pueda aportar nueva luz sobre una base cientfica nica de las inteligencias de origen de marcado carcter social. Fundamentalmente, porque el cerebro siempre tiene la posibilidad de desarrollar de forma excelente las inteligencias sociales y digitales

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frente a la realidad social de la discriminacin de la persona. Esta dialctica escapa del laboratorio universitario y se inserta en la realidad social de cada persona. Analizbamos anteriormente la teora de las inteligencias mltiples y destacbamos por ser de sumo inters para nuestra investigacin, dos inteligencias acordes con nuestra meta: la inteligencia interpersonal y la intrapersonal. En la teora de Gardner, 1993a, la competencia cognitiva es el conjunto de habilidades, talentos o capacidades mentales, que se denominan inteligencias, es decir, inteligencia es la capacidad para resolver problemas o para elaborar productos que son de gran valor para un determinado contexto comunitario o cultural. Y de acuerdo con esta definicin, podramos definir la inteligencia social como la capacidad para resolver problemas en la interrelacin e intrarelacin, elaborando productos que son de gran valor para la persona y para el entorno social en el que se desarrolla, en definitiva, la habilidad social por excelencia: la capacidad para resolver problemas permite abordar una situacin en la cual se persigue un objetivo, as como determinar el camino adecuado que conduce a dicho objetivo. La creacin de un producto cultural es crucial en funciones como la adquisicin y transmisin del conocimiento o la expresin de las propias opiniones o sentimientos (Gardner, 1993a). De esta forma se puede aceptar definitivamente la definicin propuesta anteriormente sobre inteligencia digital: como la capacidad para resolver problemas en la interrelacin e intrarelacin, con la ayuda de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, elaborando productos que son de gran valor para la persona y para el entorno social en el que se desarrolla, en definitiva, la habilidad social por excelencia, de base digital. Metodolgicamente, se ha elaborado la teora de las inteligencias mltiples, que dan la luz a la inteligencia social, al arte social, examinando muchas fuentes de informacin: desarrollo de capacidades en nios normales, desarrollo de esas capacidades bajo condiciones de daos cerebrales, donde se evidencia la evolucin del sistema nervioso, nios prodigio, nios autistas, nios con problemas de aprendizaje, es decir, se ha trabajado sobre perfiles cognitivos muy irregulares que han demostrado, a todas luces, que el esquema unitario de inteligencia est ampliamente sobrepasado en la actualidad. El examen de la cognicin en diversos animales y en culturas y sociedades diferentes, llevan a la conclusin de que la inteligencia es un potencial biopsicolgico, de

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primera magnitud, con muchas manifestaciones y que, en la teora de Gardner, se estructuran en ocho tipos diferentes de inteligencia. Volvemos a traer a colacin, las ocho inteligencias que citbamos anteriormente, explicando brevemente sus contenidos: 1. La inteligencia lingstica 2. La inteligencia lgico-matemtica 3. La inteligencia espacial 4. La inteligencia musical 5. La inteligencia corporal y cintica 6. La inteligencia interpersonal 7. La inteligencia intrapersonal 8. La inteligencia naturalista La inteligencia lingstica es la capacidad de expresin mediante el lenguaje, la capacidad verbal, alcanzando su mxima expresin en la poesa. Dominio y amor por el lenguaje y las palabras y el deseo de explorarlos. La inteligencia lgico-matemtica es la capacidad lgicomatemtica, tan considerada en las bateras de test que han permitido y permiten, en la actualidad, el nico reconocimiento importante de la capacidad humana para desarrollar un determinado trabajo o estudio. Forman un primer bloque, de acuerdo con el esquema tradicional de anlisis de la inteligencia y dentro de la teora de las inteligencias mltiples no se toma en consideracin la prelacin aqu expuesta. Permite, por otra parte la confrontacin y valoracin de objetos, abstrayendo y discerniendo sus relaciones y principios subyacentes. La inteligencia espacial es la capacidad para formarse un modelo mental de un mundo espacial y para maniobrar y operar usando este modelo. Es tambin la habilidad para percibir el mundo visual con precisin, para transformar y modificar lo percibido y para recrear experiencias visuales incluso en ausencia de estmulos fsicos. La inteligencia musical es la capacidad para conocer y aplicar la armona de los sonidos y del tiempo, utilizando diversos materiales. Es la capacidad no solo de componer e interpretar piezas con tono, ritmo y timbre, sino tambin de escuchar y de juzgar. Puede estar relacionada con otras inteligencias, como la lingstica, espacial o la corporal y cintica. La inteligencia corporal y cintica es la capacidad para resolver problemas o para elaborar productos empleando el cuerpo o partes del mismo. Dominio y orquestacin de los movimientos del cuerpo y manipulacin hbil de

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objetos. Las dos formas de inteligencia personal, son las consideradas de mayor inters por todos los investigadores de la teora de las inteligencias mltiples. La inteligencia interpersonal es la capacidad para entender a las otras personas: lo que les motiva, cmo trabajan, cmo trabajar con ellos de forma cooperativa... La inteligencia intrapersonal, el sptimo tipo de inteligencia, es una capacidad correlativa, pero orientada hacia dentro. Es la capacidad de formarse un modelo ajustado, verdico, de uno mismo y de ser capaz de usar este modelo para desenvolverse eficazmente en la vida. La inteligencia naturalista, por ltimo, destaca la capacidad para identificar y caracterizar los objetos naturales. La novena inteligencia, en fase de formulacin todava, se fundamenta en la captacin y reflexin sobre cuestiones fundamentales de la existencia. Gardner y Walters, 1993d, afirman que todos los individuos normales poseen cada una de estas capacidades en un cierto grado; los individuos difieren en el grado de capacidad y en la naturaleza de la combinacin de esas capacidades. Creemos que esta teora de la inteligencia puede ser ms humana y ms verdica que otras visiones alternativas y que refleja de forma ms adecuada los datos de la conducta humana inteligente. De esta forma, podemos concluir que el desarrollo de las inteligencias personales, junto a las seis restantes, pueden llevar a la persona a realizar un proyecto de vida de marcado inters, ajustado, verdico, de uno mismo, como definamos anteriormente a la inteligencia intrapersonal. La teora de las inteligencias mltiples se organiza a la luz de los orgenes biolgicos de cada capacidad para resolver problemas, tratndose slo las capacidades que son universales a la especie humana y teniendo en cuenta los entornos culturales especficos en los que se llevan a cabo las inteligencias, que estn vinculadas siempre a un agente. Asimismo, cada inteligencia debe tener una operacin nuclear identificable, o un conjunto de operaciones: como sistema computacional basado en las neuronas, cada inteligencia se activa o dispara a partir de ciertos tipos de informacin presentada de forma interna o externa. Por ejemplo, un ncleo de la inteligencia musical es la sensibilidad para entonar bien, mientras que un ncleo de la inteligencia lingstica es la sensibilidad hacia los rasgos fonolgicos. Cada una de las inteligencias debe ser susceptible de codificarse en un sistema simblico, es decir, un sistema de significado, producto de la cultura, que capture y transmita formas importantes de informacin.

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En definitiva, la metodologa a llevar a cabo en el anlisis de la teora de las inteligencias mltiples, debe responder siempre a cuatro elementos bsicos de investigacin: 1. Investigacin cerebral, en el esquema del estudio biolgico del comportamiento y de la mente. 2. Estudio del desarrollo humano. 3. Estudio de la evolucin del ser humano. 4. Comparacin cultural. La concrecin de las ocho inteligencias se muestra en los criterios que siguen a continuacin, a travs de las siguientes fuentes (Gardner, 1999c) 1. La psicologa: el rasgo tiene que mostrar una historia de desarrollo diferenciada, que sea seguida por los individuos normales y por los especialmente dotados conforme se hacen adultos; existencia de correlaciones o falta de ellas, entre determinadas facultades. 2. El estudio de casos de aprendizaje: observacin de personas poco comunes, como los individuos prodigio, los eruditos o los que sufren dificultades de aprendizaje. 3. La antropologa: datos de cmo se desarrollan, se estimulan o se ignoran diferentes habilidades en diferentes culturas. 4. Los estudios culturales: la existencia de sistemas de smbolos que codifiquen ciertos tipos de significados, como pudieran ser el lenguaje, la aritmtica o los mapas. 5. Las ciencias biolgicas: datos que demuestren que un rasgo tiene una historia evolutiva diferenciada y que est representado por estructuras neuronales especficas. De esta forma, se llegan a concretar los denominados criterios de una inteligencia: 1. Las lesiones cerebrales tienen que poder aislarla. Las facultades lingsticas pueden resultar o no afectadas por una apopleja, por ejemplo. 2. Existencia de prodigios, virtuosos y otros individuos excepcionales. Este tipo de personas permite una observacin relativamente independiente del rasgo.

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3. Tiene que haber un conjunto de operaciones identificables que resulten fundamentales. Por ejemplo, la inteligencia musical consiste en la sensibilidad de una persona a la meloda, la armona, el ritmo, el timbre y la estructura musical. 4. Una historia de desarrollo individual caracterstica junto con especializaciones definibles. Se examinan las habilidades de, por ejemplo, un atleta, un vendedor o un naturalista expertos, junto con los pasos seguidos para alcanzar esas pericias. 5. Una historia evolutiva y una verosimilitud evolutiva. Se pueden estudiar formas de inteligencia espacial entre los mamferos y de inteligencia musical en las aves. 6. Apoyo experimental de las pruebas psicolgicas. Los investigadores han ideado tareas que especifican qu facultades se relacionan entre s y cules son independientes. 7. Apoyo de datos psicomtricos. Las bateras de pruebas revelan qu tareas reflejan el mismo factor subyacente y cules no. 8. Posibilidad de ser codificada en un sistema de smbolos. El lenguaje, la aritmtica, los mapas, la expresin lgica, son ejemplos de cdigos que captan componentes importantes de las inteligencias respectivas. Por ser de especial inters para fundamentar la teora crtica que se desarrolla en este libro, es conveniente detenerse en el anlisis pormenorizado de la inteligencia social expresada mediante las dos inteligencias propias de esta tipologa: la intrapersonal y la interpersonal. Comenzamos por la primera: la inteligencia interpersonal. Los orgenes biolgicos de esta inteligencia son fcilmente identificables por razones antropolgicas y etolgicas: Gardner cita la prolongada infancia de los primates, que nos lleva de la mano a la problemtica de la separatidad (problemtica estudiada con detenimiento por Bowlby, 1978b, con bebs humanos), que demuestra a todas luces que el desarrollo interpersonal corre desde ese momento un serio peligro. Por otra parte, el segundo factor peculiar de la especie humana, es la importancia que para los seres humanos tiene la interaccin social. Todas las habilidades de interaccin de nuestros antepasados requeran de la interaccin, traducida en participacin y cooperacin, as como necesidad de cohesin, liderazgo, organizacin y solidaridad.

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La operacin nuclear identificable es la capacidad para sentir distinciones entre los dems: en un primer estadio, los contrastes en los estados de nimo, temperamentos, motivaciones e intenciones. En un estadio ms avanzado, consistira en leer las intenciones y deseos de los dems, aunque se hayan ocultado. La mxima expresin de esta habilidad social se da en los lderes religiosos y polticos, en los profesores y maestros, en los terapeutas, en los padres. La investigacin cerebral apunta a que los lbulos frontales desempean un papel muy importante en el conocimiento interpersonal. De acuerdo con Gardner, la enfermedad de Pick, una variedad de demencia presenil, implica una rpida prdida de las habilidades sociales al estar daados los lbulos frontales (Colman, Chandak y Garada, 1995). Estos estudios recientes y el apoyo de tecnologas tan importantes y exactas como RNM, TAC y, sobre todo, PET, permitirn ir consolidando la base neurofisiolgica de patologas invalidantes para las habilidades sociales por estar daada la inteligencia social. Se muestran, a continuacin, imgenes obtenidas en el Hospital Brigham & Womens dependiente de la Harvard Medical School, en Cambridge (Massachussets), en las que se interpreta este dao asociado a otras patologas y que nos muestra un mundo cientfico por descubrir. Pick's Disease: HMPAO-SPECT perfusion images in red and green scale

Defecto de perfusin que afecta a los lbulos frontal y temporal

Differential diagnosis: Pick's disease (rare and requires histopathology for confirmation). Vascular dementia (requires CT and MR correlation). Dementia of the frontal type. Alzheimer's disease (unusual distribution but possible). Progressive supranuclear palsy (accompanied by ocular signs and basal ganglia involvement).

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Transaxial

Sagittal

Coronal

Transaxial

Sagittal

Coronal

___________________________________________________ Figura 26: Holman, B.L., Chandak, P.K. y Garada, B.M. (1995). Picks Disease. HMPAO-SPECT perfusion images in red and green scale (recuperada el 12-01-2000, de: [Link] Picks2/[Link]). En la inteligencia intrapersonal, las operaciones nucleares identificables se centran en el acceso a la propia vida emocional, a la propia gama de sentimientos, es decir, a la vida afectiva, la capacidad de efectuar discriminaciones entre las emociones y finalmente ponerlas un nombre, identificarlas, para interpretar y orientar la propia conducta (Gardner, 1993a). La persona as identificada posee un modelo viable y eficaz de s mismo, como explicbamos con anterioridad. La expresin, por excelencia, de esta inteligencia es a travs del lenguaje y con el apoyo de la inteligencia interpersonal, al manifestarse en toda su plenitud. Desde el punto de vista cerebral, al igual que la inteligencia interpersonal, los daos producidos en los lbulos temporales reflejarn siempre una carencia de la inteligencia intrapersonal, aunque no de las otras inteligencias. El autismo demuestra esta afirmacin anterior, dado que los nios afectados pueden ser incapaces de referirse a s mismos y, sin embargo, mostrar habilidades en las otras reas de las inteligencias.

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En el esquema metodolgico que estamos siguiendo, hay que reconocer que una evidencia evolutiva que justifique esta inteligencia es ms difcil de identificar, pero segn Gardner: podemos especular que la capacidad para trascender a la satisfaccin del impulso instintivo es relevante. Esto va siendo progresivamente ms importante para una especie que no est perennemente implicada en la lucha por la supervivencia. En definitiva, tenemos que establecer el siguiente esquema metodolgico de investigacin en las inteligencias sociales, dado que siempre se tienen que abordar tres procesos caractersticos: 1. El origen biolgico de la inteligencia interpersonal e intrapersonal. 2. La operacin nuclear identificable en ambas inteligencias. 3. La codificacin mediante un sistema simblico. Asimismo, debe responder siempre a los cuatro elementos bsicos de investigacin citados anteriormente, que aparecen como constantes experimentales en la mejor localizacin de las inteligencias, teniendo como hilo conductor la capacidad de resolucin humana de problemas humanos: 1. Investigacin cerebral, en el esquema del estudio biolgico del comportamiento y de la mente. 2. Estudio del desarrollo humano. 3. Estudio de la evolucin del ser humano. 4. Comparacin cultural. Los aspectos ms significativos que permiten abordar la contribucin cientfica para llevar a cabo la investigacin de las inteligencias mltiples, son los siguientes: - interesa localizar los problemas no resueltos de las relaciones personales y sociales de las personas, para as poder localizar la inteligencia social adecuada e investigarla. - hay que verificar la independencia de cada inteligencia, en un grado significativo.

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- la realidad personal y social de cada individuo est determinando el desarrollo de sus inteligencias, en nuestro caso, de sus inteligencias sociales. Utilizando un paralelismo con la Teora de Gardner, podramos decir que puesto que prcticamente todos los roles culturales requieren varias inteligencias, resulta importante considerar a los individuos como una coleccin de aptitudes, ms que como poseedores de una nica capacidad de resolucin de problemas que puede medirse mediante test de papel y lpiz (Gardner y Walters, 1993d). Es importante traer a colacin la teora de la inteligencia creadora desarrollada admirablemente por Jos Antonio Marina60, 1993, por los factores de complementariedad que supone para la exposicin de inteligencia social que se est desarrollando en esta investigacin. Para el autor, la inteligencia es un modo de realizar operaciones mentales, dirigiendo la conducta, conociendo la realidad e inventando posibilidades, en definitiva la capacidad de suscitar, dirigir y controlar las operaciones mentales, realizando tres tipos de actividades: dirige la conducta, conoce la realidad e inventa posibilidades. En definitiva, coincide con la tesis de Gardner en que la inteligencia es la integracin de mltiples operaciones en un proyecto nico, aunque Gardner limite el campo de operaciones a los ocho tipos de inteligencia explicados anteriormente. Para Marina, la inteligencia humana es una inteligencia computacional que se autodetermina, es decir, que las operaciones no son controladas por los estmulos, sino por el propio sujeto. La autodeterminacin es la capacidad que tiene el sujeto de suscitar, controlar y dirigir sus operaciones mentales, a travs de la libertad, aunque sea dentro de ciertos lmites. Y aqu nos detenemos para desarrollar aspectos sustanciales para la aproximacin a la inteligencia social. La autodeterminacin maneja la informacin con independencia del estmulo, convirtindose en la esencia de la inteligencia humana. El lenguaje aparece en este contexto, pero en la siguiente secuencia expuesta por Marina, 1993: la inteligencia comenz siendo una mnima capacidad de autodeterminacin, suficiente para hacer posible la creacin y transmisin de cultura, lo que a su vez ampli el poder de autodeterminacin y la eficacia de la inteligencia. La especie humana debi de tardar decenas de miles de aos en construir el lenguaje. De esta forma, Marina afirma que es verdadero decir que el nio es inteligente y libre gracias a la sociedad, luego no es inocente concluir que las habilidades sociales slo son posibles en el contexto del desarrollo
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Marina, J.A. (1993). Teora de la inteligencia creadora. Barcelona: Anagrama.

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adecuado de la inteligencia social que cada persona posee, tanto desde la ptica interpersonal como intrapersonal. As se convierte la inteligencia social en algo interesante y divertido, porque la inteligencia es la que permite, mediante una poderosa conjuncin de tenacidad, retrica interior, memoria, razonamiento, invencin de fines, imaginacin en una palabra, gracias al juego libre de las facultades-, que veamos una salida cuando todos los indicios muestran que no la hay. Inteligencia es saber pensar, pero, tambin, tener ganas o valor para ponerse a ello. Consiste en dirigir nuestra actividad mental para ajustarse a la realidad y para desbordarla (Marina, 1993). Haciendo un paralelismo de esta ltima frase, podramos decir que inteligencia social es la capacidad para dirigir nuestra actividad mental para ajustarse a la realidad social y para desbordarla. Y el autor hace una reflexin muy interesante para la ciencia psicolgica que trata la inteligencia en nuestros das y para el enfoque cientfico de este libro: Los psiclogos, pasado el sarampin de los test de inteligencia, se preguntan extraados por qu existe tanta discrepancia entre los resultados de sus pruebas y los de la vida prctica. Es que la inteligencia acadmica y la inteligencia prctica son facultades separadas?. Aqu coincide plenamente con la teora de las inteligencias mltiples al poner en tela de juicio el enfoque determinista de la medicin exclusiva de la inteligencia a travs de pruebas especficas, en un perfecto reduccionismo cientfico, frente a las nuevas teoras de la complejidad de la inteligencia, en la que nos encontramos (Gardner, 1992). De forma muy rotunda, Marina sentencia la posicin investigadora sobre la inteligencia en el mbito creador, al ser los seres humanos perfectos captadores de informacin, elaboradores incansables de la misma y productores de resultados. Desde la perspectiva social que nos ocupa, la inteligencia social permite a la persona inventar y promulgar fines sociales, como pre-ocupacin vital esencial, en la bsqueda de las habilidades sociales para vivir, es decir, la persona selecciona la informacin social que precisa, en todos los mbitos imaginables, dirige su mirada sobre la realidad social que le rodea o aspira a tener, vivir o conseguir, y se fija sus propias metas. El ser humano posee una inteligencia social creadora. Y aqu aparecen aspectos esencialmente humanos que son los que Marina y Gardner han estudiado con detalle y que iremos retomando a lo largo de esta investigacin.

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La inteligencia intra e interpersonal nos lleva a conocer la realidad social, permitindonos ajustar nuestra conducta al medio en el que vivimos. La realidad social excita a la inteligencia, provocando un sin fin de elaboraciones mentales, por ende, sociales, que transforman el medio para ajustarlo a nuestras necesidades vitales y sociales. Es obvio, que la necesidad de las habilidades sociales se descubre gracias a la inteligencia social, que inventa posibilidades de ser y estar en un determinado medio social. Al inventar posibilidades, el ser humano trabaja con irrealidades, porque no existen, en su tiempo y momento de inventar la realidad que proyecta alcanzar o tener. Este ser humano gesta y gestiona la irrealidad, suscitando, controlando y dirigiendo sus actividades mentales. Pero, qu se entiende por irrealidad?. Siguiendo de nuevo a Marina, irrealidad es la informacin que puede actualizarse, elaborarse, y manejarse fuera de contexto, en estado libre o exento, es un significado producido por la inteligencia. Cada persona ve la realidad de forma muy distinta, decimos en el lenguaje cotidiano. Lo que queremos decir, de forma muy cientfica por cierto, es que la realidad esta ah, pero cada uno la aprehende de forma distinta, dependiendo de los motores semnticos de los que dispone en virtud de su educacin y realidad social en la que se desenvuelve. La inteligencia social permite trabajar tambin con irrealidades, es decir, inventa posibilidades de ser y estar en un determinado medio social. De diferente forma en cada momento, ejerciendo la libertad de la funcin de directorio que, a veces, ejerce la inteligencia. Se puede llegar a distinguir as tres contenidos de suspensin de la realidad, segn Zubiri: el percepto, el ficto y el concepto. Cada accin inteligente siempre respeta este triple camino: primero percibimos (identificando y reconociendo), despus nos instalamos en cada ficcin (real) personal e intransferible y, por ltimo, nos demostramos -tal como somos- a travs de nuestros propios conceptos. Y es nicamente a travs de la inteligencia social como nos hacemos con las realidades propias y asociadas, es decir, con nuestra particular forma de entender la realidad intrapersonal e interpersonal, en perfecta simbiosis. Estamos acometiendo una maravillosa experiencia psicolgica: damos significado a todo lo que nos rodea en el acto de percibir, reconocemos la utilidad de cada percepcin y, al final, lo conceptualizamos de forma personal e intransferible, a travs del denostado mundo debajo de la piel de Skinner, 1973.

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Marina, con su habitual habilidad descriptiva, nos lo sintetiza en un poema de Machado: De la mar el percepto, del percepto al concepto, del concepto a la idea -Oh, la linda tarea!-, de la idea a la mar. Y otra vez a empezar! en un poema/parbola cuya primera parte nos deja boquiabiertos por la realidad inexcusable de la abeja trabajadora de su realidad, en la actividad de la cabeza meditadora: Mientras la abeja fabrica, melifica, con jugo de campo y de sol, yo voy echando verdades que nada son, vanidades al fondo de mi crisol. Vemoslo con detalle. Entendemos por percepto como la primera de las tres fases en la suspensin del contenido de la realidad (percepto, ficto y concepto), es decir, practico la irrealidad en un acto memorable de inteligencia creadora, porque me permite conocer esa realidad creando y usando irrealidades, de acuerdo con mis saberes, planes e intenciones. Pensamos realmente e interpretamos con gran dosis de irrealidad y, al igual que en el lenguaje computacional, utilizamos motores semnticos de percepcin irreal, personal e intransferible, contextual, produciendo significados. En definitiva, la irrealidad de acuerdo con Marina, 1993- es una informacin que puede actualizarse, elaborarse y manejarse fuera de contexto, en estado libre o exento, pudiendo llegar a ser el filo cortante de la existencia en acertada expresin de Martn Buber. En el enfoque de la inteligencia social, existe tambin una dimensin sumamente interesante para esta investigacin si establecemos el mapa del territorio cerebral, tan asumido en la teora de las inteligencias mltiples, al haberse podido demostrar la importancia de las lesiones cerebrales para localizar las habilidades sociales del individuo en el cerebro. Si nos interesa abordar el campo de las habilidades desde su

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potencial homogneo en cada ser humano y su contrastacin posterior, una vez que delimitamos la difcil lnea entre aptitudes cognitivas y rendimiento cognitivo, observamos la importancia que tienen los factores de contexto de cada individuo. La aseveracin de Cattell, 1971, de que afirmar que una persona tiene una aptitud cognitiva, en nuestro lenguaje una inteligencia social, es afirmar que tiene un potencial que puede ser o no actualizado, es de un valor excepcional para nuestra investigacin. Bsicamente por la implicacin del factor social que nos interesa destacar sobremanera. Sin embargo, ante la tesis de Cattell, la duda que se nos plantea est centrada en la correlacin que se establece entre aptitud y conocimiento, segn el orden en el que se trate a las mismas, es decir, es antes la aptitud o el conocimiento?. Evidentemente, es antes el conocimiento, la inteligencia, como punto de partida de todo ser humano, en idntica situacin para todos. El problema nace desde los factores sociales que rodean la preconcepcin, el nacimiento y el desarrollo de cada persona. Ah radica la clave de la igualdad de oportunidades para cada inteligencia y, desde luego, para las inteligencias sociales: una persona puede tener la aptitud para aprender, pero por distintos motivos, uno puede no haber adquirido dicho conocimiento. Por ejemplo, una persona puede haberse visto privada socialmente de la oportunidad para aprender o, por razones mas ligadas al terreno del temperamento o la motivacin, puede elegir no actualizarla (Juan-Espinosa, 1997)61. Este autor, en su ltima exposicin sobre la geografa de la inteligencia humana, aborda el problema de la popularmente llamada inteligencia social, denominada en su exposicin Conocimiento de Contenido Comportamental. Siguiendo a Guilford, 1967, se refiere a la informacin esencialmente no verbal, implicada en interacciones humanas, donde prestar atencin a las percepciones, pensamientos, deseos, sentimientos, estados de nimo, emociones, intenciones y acciones de otras personas y de nosotros mismos. Con este enfoque, Juan-Espinosa, afirma que parece posible hablar de inteligencia social, en la medida que se posee dicho tipo de conocimiento comportamental, o se es sensible al comportamiento de los dems que comunican sentimientos e intenciones. El problema que plantea permanentemente este enfoque es que sigue siendo aceptado desde la comprobacin y experimentacin parcelar de los test de inteligencia y es sorprendente la afirmacin, despus de lo que llevamos analizado y expuesto, de que el conocimiento de contenido comportamental es, en el mejor de los casos, un mero factor de
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Juan-Espinosa, M. (1997). Geografa de la inteligencia humana. Madrid: Pirmide.

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inteligencia general, entre otros muchos factores. An as, el autor abre nuevas vas de investigacin en el terreno de separar los test de sensibilidad a pistas de expresiones de test de comprensin de situaciones sociales en los que las pistas de expresin han sido eliminadas o se mantienen constantes. Tambin aborda el nuevo campo que se nos abre de investigacin en este terreno a travs de las nuevas tecnologas multimedia. Cuando se intenta dar significacin al mapa de la inteligencia humana, el autor afirma que hay que distinguir entre rendimiento y aprendizaje cuando se abordan las diferentes fases del proceso de aprendizaje de las habilidades sociales: adquisicin, depuracin y automatizacin. En la fase de adquisicin se demandan muchos recursos cognitivos. Aqu hace el autor un desarrollo conceptual muy florido de las aptitudes generales a las que recurre cada persona en situacin de adquirir. En la fase de depuracin se hace patente la Velocidad Cognitiva y la Velocidad Psicomotriz. En la fase de automatizacin, decrece la Velocidad Cognitiva y la Velocidad Psicomotriz se hace dominante. Es decir, los condicionantes aptitudinales de las diferencias individuales durante el aprendizaje son dinmicos, es decir, diferentes clases de aptitudes estn diferencialmente correlacionadas con el rendimiento en cada fase del aprendizaje de habilidades. Por la importancia del sistema lmbico en el desarrollo de la inteligencia digital, voy a exponer brevemente la correlacin entre la inteligencia intrapersonal-extrapersonal y la emocional, como efecto demostrativo de ambas topografas inteligentes a digitalizar. Daniel Goleman, 199862, ha publicado un libro, recientemente, La prctica de la inteligencia emocional, que recoge en uno de sus captulos, el dedicado a explicar las caractersticas del radar social, es decir, la empata, la correlacin existente entre las habilidades intrapersonales y las interpersonales como seal inequvoca de la inteligencia social. Se refiere, obviamente, a la empata como habilidad para darse cuenta de lo que sienten los dems sin necesidad de que lleguen a decrnoslo, pero partiendo de la base de la correlacin, es decir, sin la capacidad de darnos cuenta de nuestros propios sentimientos o de impedir que nos desborden- jams podremos llegar a establecer contacto con el estado de nimo de otras personas. A partir de aqu explica la empata como radar social.
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Goleman, D. (1998). La prctica de la inteligencia emocional. Barcelona: Kairs, 1999.

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El autor describe en un cuadro muy intuitivo la competencia emocional que, salvando las distancias, nos puede ayudar a comprender la insercin de las habilidades sociales como resultado de la inteligencia social, al constituirse las citadas habilidades junto a la empata como la autntica competencia social. EMPATA: Conciencia de los sentimientos, necesidades y preocupaciones ajenas: Comprensin de los dems: Experimentar los sentimientos y las perspectivas de los dems e interesarse activamente por sus preocupaciones Orientacin hacia el servicio: Anticiparse, reconocer y satisfacer las necesidades de los dems Desarrollo de los dems: Darse cuenta de las necesidades de desarrollo de los dems y contribuir a su satisfaccin Aprovechamiento de la diversidad: Servirse de la diversidad para aprovechar las oportunidades que se presenten Conciencia poltica: Ser capaz de registrar las corrientes polticas y sociales subyacentes a toda organizacin Asimismo, al tratar de la competencia personal unida a la competencia social, se podra obtener un paralelismo absoluto con la teora de Gardner en cuanto a la inteligencia intrapersonal/competencia personal y la inteligencia interpersonal/competencia social. Centrndonos en las habilidades sociales, Goleman las describe como la capacidad para inducir respuestas deseables en los dems, de acuerdo al siguiente detalle de las ocho competencias emocionales asociadas a las habilidades sociales, destacando sobre el resto en un porcentaje del 32% sobre el total de las competencias descritas (25). De ah la importancia de la inteligencia social. HABILIDADES SOCIALES Capacidad para inducir respuestas deseables en los dems: Influencia: Utilizar tcnicas de persuasin eficaces Comunicacin: Emitir mensajes claros y convincentes Liderazgo: Inspirar y dirigir a grupos y personas Catalizacin del cambio: Iniciar o dirigir los cambios

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Resolucin de conflictos: Capacidad de negociar y resolver conflictos Establecer vnculos: Fomentar relaciones instrumentales Colaboracin y cooperacin: Ser capaces de trabajar con los dems en la consecucin de una meta comn Habilidades de equipo: Ser capaces de crear la sinergia grupal en la consecucin de metas colectivas Profundicemos en este planteamiento de paralelismo entre la teora de Gardner y Goleman. An cuando Goleman sita su estudio en el mbito laboral, es fcil extrapolar sus asertos en las relaciones sociales ordinarias de las personas. Si partimos de la base de paralelismo entre competencia social de Goleman e inteligencia interpersonal de Gardner, deducimos que empata y habilidades sociales son las competencias determinantes en el modo como nos relacionamos con los dems, a travs de los elementos descritos anteriormente, ms concretamente lo que Goleman denomina habilidades personales. Empezando por el radar social, denominacin de la empata, el autor se centra en la importancia de la misma como factor determinante de las relaciones interpersonales: La esencia de la empata consiste en darse cuenta de lo que sienten los dems sin necesidad de que lleguen a decrnoslo. Porque aunque los dems pocas veces nos expresen verbalmente lo que sienten, a pesar de todo estn manifestndolo continuamente con su tono de voz, su expresin facial y otros canales de expresin no verbal. Indudablemente, tenemos que llegar a tomar conciencia de uno mismo y ser capaces de registrar las seales que emite nuestro propio cuerpo. A partir de ese momento, se entra en el entraiment espontneo, donde se produce una interaccin muy particular, de ajuste de las emociones y de los sentimientos, a lo que llama Goleman la danza rtmica sutil, sincronizacin automtica que no suele durar ms de un quincuagsimo de segundo. El sistema nervioso participa tambin automticamente de esta empata emocional, que en este estudio consideramos obviamente como social, aceptando la base neurolgica de esta situacin contextual: la amgdala cerebral desempea un papel muy importante, dado que las personas con graves lesiones de amgdala no pueden registrar ni expresar el sufrimiento emocional y tienen dificultades para reconocer las seales de alegra y tristeza (Brothers, 1997 y 1989, Buck y Ginsburg, 1997). Desde la perspectiva social, Goleman hace una reflexin muy importante con objeto de no confiar en una visin meramente fisicalista de la empata, en el sentido de que la motivacin juega un papel muy

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importante en esta danza: los animales y tambin los seres humanosque han crecido en condiciones de aislamiento social extremo tienen grandes problemas para captar seales emocionales (sociales) de quienes les rodean, pero no porque carezcan de los circuitos nerviosos bsicos de la empata sino porque, a falta de adecuados tutores emocionales, nunca han aprendido a prestar atencin a esos mensajes y, en consecuencia, no han desarrollado esta habilidad. Aqu es donde se hacen evidentes las competencias sociales descritas anteriormente en el epgrafe referido a la empata. Para mayor detalle se recomienda la atenta lectura de estos apartados en el libro de referencia, La prctica de la inteligencia emocional. El abordaje de las habilidades personales lo hace Goleman desde la perspectiva de las artes de la influencia. Parte de una acertada reflexin acerca del fenmeno contagioso de las emociones, desde la perspectiva de la economa interpersonal invisible que subyace a toda interaccin humana. Y aqu, de nuevo, aparecen las bases fisiolgicas neuronales para justificar el contagio emocional, la influencia. Estas seales de originan en la amgdala cerebral, estando tambin implicadas las regiones basales, incluyendo el tallo cerebral, que regulan las funciones automticas y reflejas (Hatfield, 1994). Es obvio que el propio autor reconozca el principio activo de las habilidades sociales de movilizar adecuadamente las emociones de los dems, necesitando varias competencias que ya se describieron con anterioridad. Llama la atencin que en su teora ha separado las competencias de colaboracin y cooperacin y la habilidad de equipo de las propias de la influencia, quiz por destacar el aspecto grupal de estas habilidades, al destacar la colaboracin, los equipos y el llamado cociente intelectual del grupo. Quiz por la importancia que puede llegar a tener para el nuevo paradigma que se plantea en este libro respecto de la inteligencia social, conviene hacer una reflexin sobre lo comentado anteriormente. Si se puede llegar a extrapolar la importancia dada por Goleman y Gardner a la inteligencia interpersonal, desde el mbito de las habilidades sociales, destacaremos el anlisis de la socializacin como modeladora del cerebro. Con un enfoque esencialmente darwinista, Goleman aborda la importancia del fenmeno social desde la perspectiva del evolucionismo actual en el sentido de reforzar la idea de que la supervivencia radica en el legado gentico y no tanto en la fuerza, como teora del darwinismo estrictamente social. Es, por tanto, el grupo el que consolida la

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inteligencia social, el que modela el cerebro, base cientfica de nuestra tesis. De esta forma, se empieza a construir un edificio inteligente sobre uno de los principales patrimonios anatmicos, el neocrtex, el estrato superior del cerebro que nos proporciona la capacidad de pensar. Se habla concretamente de inteligencia social y, adems, desde la perspectiva de las inteligencias mltiples cuando se afirma: La coordinacin de un grupo ya se trate del equipo de trabajo de una empresa o de una horda de homnidos- exige un alto nivel de inteligencia social que incluye la capacidad de interpretar y desenvolverse adecuadamente en el mundo de las relaciones. Si los individuos socialmente ms inteligentes presentan una mayor supervivencia de su progenie y son, por tanto, los ms aptos- la naturaleza terminar seleccionando aquellos cambios cerebrales que se muestren ms tiles para afrontar las complejidades de la vida en grupo (Cummins, 1997). Existe una presin evolutiva que Goleman traza como la causante de que se tenga que desarrollar necesariamente un cerebro pensante que permita a la persona desenvolverse correctamente en el entramado de las relaciones interpersonales. Siendo tan importante la presencia del neocrtex en el reino animal y, ms concretamente, en el de los primates, el tamao del neocrtex guarda una relacin directa con el tamao del grupo caracterstico de cada especie. Siendo esto as, el autor deduce que la inteligencia social emergi antes de que lo hiciera el pensamiento racional y, en consecuencia, las habilidades del razonamiento abstracto propio de la especie humana requieren la existencia de un neocrtex que originariamente apareci para habrselas con el mundo interpersonal inmediato. Pero el neocrtex evolucion a partir de las estructuras ms antiguas del cerebro emocional, como la amgdala, por ejemplo, y en este sentido est unido a los circuitos neurolgicos de la emocin. Es la primera vez que se podra empezar a hablar del cerebro social. Anteriormente se habl del cociente intelectual del grupo. Una vez mas se vuelve a resaltar la importancia del grupo, de la dimensin interpersonal del cerebro social, en el sentido de que el todo es mejor que la suma de las partes, en el mbito de la inteligencia social, dado que la suma total de los mejores talentos de los integrantes de un grupo, es decir, el cociente intelectual de un grupo, se eleva en el sentido de que los resultados no son aditivos sino multiplicativos, ya que los mejores talentos de una persona contribuyen a catalizar los de los dems y terminan produciendo resultados que trascienden con mucho el logro aislado de cualquiera de sus integrantes.

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De aqu nacen las habilidades sociales identificadas con la inteligencia interpersonal, en el mbito de las relaciones humanas y ya descritas anteriormente, segn Goleman, que pasamos a describir con mayor detalle: Establecer vnculos Colaboracin y cooperacin Capacidades del equipo Al establecer vnculos, es decir, al forjar relaciones instrumentales, las personas dotadas de esta competencia son capaces de: Cultivar y mantener activas redes informales Crear relaciones mutuamente provechosas Establecer y mantener el rapport Crear y consolidar la amistad personal con las personas de su entorno

En cuanto a la colaboracin y cooperacin, las personas dotadas de esta competencia: Equilibran centrar las tareas con la atencin puesta en las relaciones Colaboran y comparten planes, informacin y recursos Promueven un clima de amistad y cooperacin Buscan y alientan las oportunidades de colaboracin Respecto de las capacidades de equipo, las personas dotadas de esta competencia: Alientan cualidades grupales como el respeto, la disponibilidad y la cooperacin Despiertan la participacin y el entusiasmo Consolidan la identidad grupal, el espritu corporativo y el compromiso Cuidan al grupo y su reputacin, y comparten los mritos

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Esta exposicin viene a demostrar de forma evidente la importancia de la inteligencia social desde la perspectiva de cerebro social, tal como se ha explicado anteriormente en la vertiente de inteligencia digital como soporte facilitador de la nueva Noosfera. La clasificacin de las habilidades queda siempre abierta a cada teora y puede ser ms o menos representativa, pero lo importante es resaltar la novedad de la interrelacin entre todas las inteligencias posibles en el mbito de las relaciones, incluida la inteligencia digital. Goleman es un artfice de este planteamiento aun cuando est centrado permanentemente en la dimensin emocional de la inteligencia. Traerlo a colacin es un ejemplo de actualizacin de datos reales en los esfuerzos de la investigacin actual en este campo de las inteligencias sociales.

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6. Digitalizar la inteligencia? Desde la aparicin de la vida visible en la Tierra debieron transcurrir 380 millones de aos para que una mariposa aprendiera a volar, otros 180 millones de aos para fabricar una rosa sin otro compromiso que el de ser hermosa, y cuatro eras geolgicas para que los seres humanos a diferencia del bisabuelo pitecntropo, fueran capaces de cantar mejor que los pjaros y de morirse de amor. El cataclismo de Damocles Conferencia de Ixtapa. Mxico, 1986. Extracto del discurso que Gabriel Garca Mrquez pronunci el 6 de agosto de 1986, en el aniversario 41 de la bomba de Iroshima.

lcanzando ya el ecuador de este libro, nos enfrentamos ahora a una cuestin que arrastra ms de cincuenta aos de debate social, acadmico e investigador. Me refiero a la eterna pregunta: se puede digitalizar, informatizar, la inteligencia? La inteligencia artificial viene luchando a trancas y barrancas en torno a este debate y ha alcanzado logros que se van a analizar ms adelante, con objeto de sentar bases de cuestiones en discusin y pautas para resolver la cuestin de principios. Ha tenido detractores clsicos, como el caso de John Searle, que en un esfuerzo ltimo de comprensin histrica de los avances en neurociencias contestaba as a una pregunta inquietante de un periodista, sobre la posibilidad de que los humanos acabemos siendo prisioneros de los ordenadores: No. La nica posibilidad de que eso ocurra es que las mquinas acaben teniendo consciencia. En ese momento habra una rivalidad entre la consciencia humana y la artificial, pero hoy por hoy no sabemos cmo se crea la segunda. Si todos los ordenadores del mundo desarrollaran una consciencia, s habra motivos para preocuparse. Pero no hay peligro: el pensamiento no es slo un programa informtico. Podemos estar preocupados por muchas cuestiones que pasan en el mundo, pero no por el hecho de que los ordenadores vayan a suplantarnos63. Afirma a continuacin algo que reafirma hiptesis expuestas en este libro sobre el potencial de las neurociencias en general: No, pero estamos entrando en una nueva era de la filosofa. Este siglo, con diferencia del anterior, que fue el de la fsica, ser el de las
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Ormazbal, M. (2006, 3 de octubre). La neurobiologa est yendo ms all que la filosofa. El Pas, p. 44.

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neurociencias. Hoy es muy necesaria una concepcin filosfica que aglutine todas las ciencias que estudian el ser humano, como la neurobiologa, la qumica, la fsica, las ciencias naturales La neurobiologa est yendo ms all que la filosofa, y est arrojando algo de luz sobre el concepto de la consciencia desde el punto de vista filosfico. La complejidad de la inteligencia, tal y como la vamos orientando en las pginas anteriores escapa de la digitalizacin integral de acuerdo con el estado del arte actual. Es mejor abordar este captulo con una actitud humilde desde el principio. No es posible digitalizar la inteligencia y suspenderla (trasladarla), en el laboratorio. Veamos por qu. De las ltimas investigaciones que conozco, quiz sea la de Jeff Hawkins, la que deshace definitivamente esta hiptesis y de forma ms contundente, quiz porque parta de una visin de su proyecto de vida inteligente, sobre la base de una lectura, del Premio Nbel Francis Crick, que tambin hice personalmente hace muchos aos, sobre un texto compilatorio que guardo como una de las maravillas de mi biblioteca. Me refiero a su artculo: Reflexiones en torno al cerebro, publicado en el libro El cerebro64, que posiblemente sea uno de los textos iniciticos ms importantes para toda persona que desee conocer a fondo las posibilidades del cerebro. En l se dice textualmente: lo que llama la atencin es la falta de un marco amplio de ideas estos nuevos resultados alimentan nuevas ideas. No es de extraar que nos ilusionara trabajar en el mundo de las ideas sabiendo que haba recibido el Premio Nbel en 1962, junto a Watson y Wilkins, por sus aportaciones trascendentales sobre el ADN, como larga molcula formada por dos hlices enrolladas sobre s mismas, en la que molculas de azcar y fosfato forman las hlices, y pares de bases nitrogenadas enfrentadas y unidas por dos puentes de hidrgeno mantienen unida la estructura. Su descubrimiento aport una de las grandes tesis para nuestra investigacin compartida con otros cientficos: la biologa se puede explicar de un modo qumico estndar, situando a la biologa molecular como el centro en la explicacin de los sistemas vivos, es decir, hay que concluir definitivamente en que casi todos los aspectos de la vida estn gestionados a nivel molecular: "El ADN es una molcula mucho menos sofisticada que una protena evolucionada y por esta razn revela sus
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Crick, F.H.C. (1979). Reflexiones en torno al cerebro. En Hubel, H. et alii, El Cerebro, Barcelona: Labor, 1980, 220-228.

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secretos ms fcilmente. No podamos saberlo por adelantado: slo fue cuestin de suerte tropezar con una estructura tan bella". (Qu loco propsito. Francis Crick, 1988). En definitiva, saba bien en qu consista ilusionarse con nuevas ideas. Como ancdota hay que sealar que en su residencia en Cambridge, sigue trabajando en la teora de la panspermia (teora que supone un origen extraterrestre de la vida), e importantes avances en la definicin de la conciencia. Es muy posible que los seguidores fieles del modelo enseado en Blade Runner (1982-1992), sigan esperanzados en descubrir replicantes de nuevo cuo, ante la desesperanza de la forma de ser persona en el mundo atmico. Me refera a Hawkins porque su afirmacin al respecto es taxativa, al responder a siete preguntas letales desde una perspectiva tradicional de inteligencia-mquina, sintetizada en esta respuesta a la primera de ellas, Pueden ser inteligentes los ordenadores?: Durante dcadas los cientficos del campo de la inteligencia artificial han declarado que los ordenadores sern inteligentes cuando cuenten con la potencia necesaria. Yo no lo creo y explicar por qu. Los cerebros y los ordenadores hacen cosas diferentes. Ah est la clave. Y a partir de esa respuesta detalla de forma excelente su teora de la inteligencia basada en la memoria predictiva, que me parece extraordinaria, sabiendo como l que se aborda solo una forma de aprehender la existencia sin desbordar desbordarse por las dems formas de ser inteligente en el mundo. En la medida que se profundice en el conocimiento de la corteza cerebral, sede principal de la inteligencia, sabremos ms de la razn de su funcionamiento. Dialctica investigadora, en suma. Tambin he localizado a un investigador del cerebro, Arthut Toga, director del laboratorio de Neuroimagen de la UCLA, del que ya he analizado su estado del arte actual, que puede cerrar esta introduccin al captulo con una afirmacin rotunda: Antes se deca que el cerebro es como un ordenador. Yo no dira eso. Las imgenes se componen y se descomponen. Es algo ms parecido al funcionamiento de Internet65. Creo que esta informacin del profesor Toga sita perfectamente la definicin, todava por construir definitivamente, sobre inteligencia digital, en clave de Noosfera. Pero, qu inteligencia se puede llegar a digitalizar?. Aunque no es imprescindible entrar en el detalle del estado del arte de la inteligencia
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Shreeve, J. (2005), La Mente. National Geographic, Marzo , 2-27

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artificial, es conveniente conocer algunas precisiones al respecto, porque hay que reconocer que desde 1956, hace exactamente cincuenta aos, se declar la primera proclama mundial a favor de la aproximacin cientfica de la inteligencia a las mquinas pensantes, simulando el modo de hacer del cerebro. Recientemente lea en Wikipedia la siguiente definicin de inteligencia artificial (IA), que la traigo a colacin por su cincuenta aniversario de supuesto progreso: es la inteligencia exhibida por una entidad artificial. Generalmente se asume que dicha entidad o sistema sea un computador. A pesar que la IA tiene una fuerte connotacin en la ciencia ficcin, forma una rama vital en las ciencias de la computacin, la cual lidia con el comportamiento inteligente, el aprendizaje y la adaptacin en las mquinas. La investigacin en el campo de la IA se relaciona con la produccin de mquinas para la automatizacin de tareas que requieran un comportamiento inteligente. Algunos ejemplos se encuentran en el rea de control de sistemas, planificacin automtica, la habilidad de responder a diagnsticos y a consultas de los consumidores, reconocimiento de escritura, reconocimiento del habla y reconocimiento de patrones. De este modo, se ha convertido en una disciplina cientfica, enfocada en proveer soluciones a problemas de la vida diaria. Los sistemas de IA actualmente son parte de la rutina en campos como economa, medicina, ingeniera y la milicia, y se ha usado en gran variedad de aplicaciones de software, juegos de estrategia como ajedrez de computador y otros videojuegos. El nacimiento de la Inteligencia Artificial se sita en una reunin celebrada el 31 de Agosto de 1955, en Darmouth, en la que se plante la posibilidad de construir mquinas inteligentes y en la que participaron junto a otros investigadores, J. McCarthy (Dartmouth College, New Hampshire), Marvin L. Minsky (Harvard University), que ms tarde demostrara las limitaciones de ciertos modelos de redes neuronales, N. Rochester (I.B.M. Corporation), Claude E. Shannon (Bell Telephone Laboratories), padre de la Teora de la Informacin, y Herbert Simon, Premio Nobel de Economa, quien adems desarroll el primer programa de Inteligencia Artificial. En la citada reunin, lanzaron una propuesta para reunir en el verano de 1956 a un grupo de investigadores que quisieran trabajar sobre la conjetura de que cada aspecto del aprendizaje y cada caracterstica de la inteligencia podan ser tan precisamente descritos que se podan crear mquinas que las simularan.

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Del tronco comn de la Inteligencia Artificial han nacido muchas proyecciones cientficas basadas en el modelo propuesto: sistemas expertos, vida artificial, algoritmos genticos, computacin molecular o redes neuronales. En algunas de estas ramas los resultados tericos van muy por encima de las realizaciones prcticas. Los sistemas expertos son la rama ms conocida, al configurarse como programas de ordenador que resuelven problemas que requieren experiencia humana, mediante el uso de representacin del conocimiento y procedimientos de decisin. Parten de la premisa de que los expertos humanos utilizan gran cantidad de conocimientos especficos de un campo que deben ser incorporados en el sistema experto. Para los defensores ms radicales de este paradigma, la inteligencia es un programa que debe funcionar independientemente del lugar donde se ejecute: ordenador o cerebro. Quiz sea esta concepcin la que ha alcanzado mayores diatribas en el panorama cientfico mundial. La forma deductiva en que representan el conocimiento, habitualmente mediante smbolos y reglas, es apropiada cuando es posible extraer un conjunto de reglas y normas. Las redes neuronales artificiales tratan de representar el conocimiento replicando la estructura neuronal del cerebro humano. En ellas lo fundamental es el aprendizaje mediante patrones o ejemplos. Las redes neuronales artificiales tratan de resolver tareas como el reconocimiento de patrones, problemas de optimizacin o clasificacin que la computacin algortmica tradicional e Inteligencia Artificial convencional no han resuelto de un modo suficientemente satisfactorio. Se estn llevando a cabo experiencias en campos tan diversos como la organizacin del catastro inmobiliario para inferir medias de valoracin de inmuebles, hasta el diagnstico de imgenes mdicas de tejidos enfermos y sanos. En las redes neuronales artificiales el conocimiento no se programa de forma directa en la red sino que se adquiere mediante ejemplos por medio de una regla de aprendizaje que va ajustando parmetros (entrenamiento). Es un mtodo inductivo muy diferente al que siguen los sistemas expertos. La Vida Artificial puede considerarse un paradigma emergente de la Inteligencia Artificial: se simulan realidades virtuales que evolucionan en entornos mutantes. Los algoritmos genticos son los representantes ms conocidos de la Vida Artificial. De entre todos los paradigmas y estrategias de la Inteligencia Artificial, actualmente dos tienen el mayor inters para las aplicaciones en la empresa: los sistemas

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expertos y las redes neuronales artificiales. Estos sistemas se pueden combinar, por lo que una solucin prctica es utilizar sistemas mixtos que incorporan un mdulo de sistema experto con sus reglas junto a otros mdulos neuronales y estadsticos. Me ha llamado mucho la atencin el programa que se prepar por la Universidad de Albacete, con motivo del 50 aniversario de la Conferencia Darmouth, para la celebracin del Campus Multidisciplinar en Percepcin e Inteligencia 2006 porque albergaba la dialctica que se configura como hilo conductor de este captulo: Tema 1: Inteligencia Natural Aprendizaje natural; Aspectos filosficos de la inteligencia; Computacin natural; Emociones, motivaciones y actitudes; Filosofa de la informacin y la comunicacin; Filosofa de la mente; Lenguaje natural; Matemticas descriptivas para la inteligencia natural; Mecanismos internos de procesado de la informacin; Modelos de conocimiento y habilidad; Modelos funcionales del cerebro; Modelos neuronales de la memoria; Procesos cognitivos del cerebro; Representacin del conocimiento; Teoras de la inteligencia natural. Tema 2: Inteligencia Artificial Algoritmos heursticos y metaheursticos; Aprendizaje mquina y adaptacin; Aspectos Filosficos de la computacin; Demostracin automtica; Incertidumbre y lgica difusa; Ingeniera del conocimiento; Interfaces inteligentes; Lgicas para la inteligencia artificial; Mtodos de decisin; Modelos computacionales del cerebro; Ontologas; Razonamiento basado en casos; Razonamiento probabilstica; Redes neuronales; Resolucin de problemas; Tecnologas de agentes; Teoras de la decisin; Sistemas evolutivos; Sistemas expertos. Tema 3: Percepcin Natural Adquisicin del lenguaje; Aspectos filosficos de la percepcin; Control y aprendizaje motor; Emocin y motivacin; Interpretacin visual de la informacin; Lenguaje natural; Lingstica cognitiva; Modelos cognitivos del cerebro; Percepcin, atencin y consciencia; Procesado cognitivo de la seal; Representacin visual de la informacin.

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Tema 4: Percepcin Artificial Atencin y seguimiento; Audio artificial; Habla artificial; Procesado de la imagen; Realidad virtual, aumentada y mixta; Reconocimiento de caras; Reconocimiento de gestos; Reconocimiento de patrones; Reconocimiento del habla; Segmentacin y agrupacin; Visin activa y robtica; Visin artificial; Visin cognitiva y biolgicamente inspirada. Se puede constatar cmo es una realidad incuestionable la dialctica cientfica entre la llamada inteligencia natural, atmica y la inteligencia artificial, estrictamente digital, al igual que la importancia reflejada en el programa sobre el campo de la percepcin natural y artificial. Las conclusiones han sido de un gran inters cientfico. Por su importancia y profusin de datos que avalan el enorme inters que suscitan estas cuestiones de gran calado cientfico y humano, recomiendo su consulta en la direccin: [Link] En definitiva, el estado del arte a fecha actual permite albergar esperanzas en relacin con la digitalizacin de determinadas acciones del cerebro fsico, de las que ya hemos expuesto con detalle su realidad cientfica actual: la digitalizacin de la memoria predictiva, la utilizacin de la imagen para fotografiar digitalmente determinadas partes del cerebro (RMNf, PET), la creacin y mantenimiento del atlas cerebral, la simulacin de la funcin occipital en relacin con la visin controlada y otros muchos avances de aparicin casi diaria en las revistas cientficas especializadas y con gran repercusin meditica porque se demuestra que el cerebro preocupa a la comunidad humana. Es importante dedicar un apartado a un fenmeno que va cobrando un inters especial por la imposibilidad casi metafsica que se plantea a la hora de abordar su realidad digital. Me refiero a los qualia, que de acuerdo con la siempre vanguardista Wikipedia: son cualidades sensoriales subjetivas como la "rojedad de lo rojo" que acompaan nuestra percepcin. Los qualia simbolizan el "gap" (hiato) explicativo que existe entre las cualidades subjetivas de nuestra percepcin y el sistema fsico que llamamos cerebro. Las propiedades de las experiencias sensoriales son, por definicin, epistemolgicamente no cognoscibles en la ausencia de la experiencia directa de ellas; como resultado, son tambin incomunicables. La existencia o ausencia de estas propiedades es

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un tpico calurosamente debatido en la filosofa de la mente contempornea. Para conocer las cuatro propiedades caractersticas de los qualia nadie mejor que el filsofo de la ciencia Daniel Dennett66 para identificarlos: inefables: esto es, no pueden ser comunicados o aprendidos por otros medios diferentes a la experiencia directa. Intrnsecos: esto es, son propiedades no relacionales, que no cambian dependiendo de la relacin de la experiencia con otras cosas. Privados: esto es, todas las comparaciones interpersonales de los qualia son sistemticamente imposibles. directamente o inmediatamente aprehensibles en la conciencia: esto es, la experiencia de un quale es saber que uno experimenta un quale, y saber todo ello es saber acerca del quale. Los qualia traen de cabeza a los cientficos reduccionistas. Conozco la posicin del Premio Nobel, anteriormente citado, Francis Crick, que en su libro "The Astonishing Hypothesis"67 plantea que el asombro de la sociedad actual y con sus cientficos a la cabeza es que las personas son renuentes a pensar que el hombre es un ser neuronal y que es necesario dar una explicacin del funcionamiento de las neuronas en trminos qumicos y elctricos, aunque esta sea una posicin reduccionista. Vulnerable por su parcialidad, es el nico medio de ascender a la totalidad: "los conceptos no se nos dan, los inventamos"; necesitamos crear categoras que la experiencia refuta o verifica. Crick admite el problema de los "qualia", pero los reduce al concepto de exactitud y establece que el sentimiento que un sujeto experimenta, no puede ser estrictamente igual al de otro individuo, pero debe existir de todas maneras un correlato neuronal comn, aunque no idntico. El sentimiento de libertad residir en algn lugar del cerebro? Crick se basa en el vasto conocimiento fisiolgico que se ha acumulado sobre la percepcin visual, que a la postre es una interpretacin simblica de la realidad y es la respuesta de mltiples neuronas jerrquicamente. Distribuidas, y al mismo tiempo sometidas, a circuitos reentrantes, que le
Wikipedia (2006). Recuperado el 17 de septiembre de 2006, de [Link] 67 Crick, F.H.C. (1994). The Astonishing Hypothesis: The Scientific Search for the Soul. New York: Charles Scribner's Sons.
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imprimen al fenmeno perceptivo un significado y una coordinada espacial. Sus conexiones al hipocampo le proporcionan la organizacin temporal. El cerebro emplea la memoria como gua. La ambigedad de las escenas, son resueltas por un papel activo del cerebro68. Y las respuestas ms recientes al drama de la existencia de qualias lo he encontrado en una publicacin de Steven Johnson que liquida la cuestin en pocas pginas con interrogantes de un calado excepcional, al situar los qualia del lado de la conciencia y que junto a la evolucin69: son unas avenidas fascinantes para dedicarse a la investigacin Comencemos por la conciencia. Imaginemos que estamos viendo el rostro de un ser querido despus de una larga separacin y que dicha visin despierta en nosotros emociones gratas. A partir de aqu, el autor justifica el avanzado estado del arte para saber por qu ocurren estas situaciones personales e intransferibles. Pero lo que ocurre inmediatamente despus de conocerse el proceso de qu y cmo ocurre la realidad de las emociones percibidas y sentidas, se torna un autntico problema para explicar la experiencia narrada en primera persona, es decir, la facialidad de la faz del ser querido o la emocionalidad del sentimiento emocional. Y Steven Johnson introduce el anlisis y la necesidad de los qualia, como algo necesario en la dualidad mente/cuerpo, al sentir los que nos pasa o lo que nos puede suceder, por la sensacin de miedo, por ejemplo. Y cuando se nos haca la boca agua para discernir el valor de los qualia, el autor orilla analizar la sensacin de lo que ocurre (en frase de Antonio Damasio) evitando la cuestin de la conciencia siempre que sea posible, con una irona muy inteligente como estrategia de evasin ante lo verdaderamente difcil de descubrir: la conciencia no puede explicarse a s misma. Y punto y final. En ese trabajo estamos y por eso escribimos estos libros.

Ferrer Ducaud, S. (1998). Biologa de la conciencia. Boletn de la Academia Chilena de Medicina. XXXV. 69 Johnson, S. (2004). La mente de par en par. Madrid: Turner; Mxico: Fondo de Cultura Econmica, 2006, 21-23.
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7. Inteligencia digital en el siglo XXI: Noosfera

esde la expresin de George Lukcs, en su obra El asalto a la razn o todava mejor La destruccin de la razn, acerca de que no existen ideologas inocentes, hemos descubierto que, efectivamente, las inteligencias no son inocentes, y en su proyeccin cientfica en el trabajo que nos ocupa, tampoco lo es la inteligencia social en su proyeccin de habilidades sociales. Esto es as porque todas las definiciones que queramos utilizar para aprehender las inteligencias sociales llevan la marca de la poca, del lugar y de la cultura en las que se han desarrollado, en expresin de Gardner, 1995a70. Existe para Gardner una matriz de fuerzas que se repite en las diferentes sociedades: a) los campos del conocimiento necesario para la supervivencia de la cultura especfica de cada territorio: la agricultura, la industria, los servicios, la escritura, el lenguaje y las artes. b) los valores propios de cada cultura, como el respeto a los mayores, las tradiciones acadmicas o las tendencias pragmticas. c) el sistema educativo, en el sentido ms extenso del trmino, que instruye y nutre las diversas habilidades del individuo. En el anlisis de las sociedades tradicional/agrcola e industrial, la escuela de las inteligencias mltiples destaca el papel del entorno social en la manifestacin de las mismas. En la sociedad tradicional/agrcola se desarrolla la inteligencia en el marco de un currculum muy vital, inmediato, pragmtico, centrado en desarrollar las habilidades sociales, fundamentalmente, como fiel reflejo del trabajo diario de los mayores del grupo: aunque no existen escuelas formales, existe, sin embargo, una especie de currculum. Las especialidades del conocimiento se han desarrollado alrededor de la religin, el mito, la danza, las formas de arte visual. Los nios tambin deben socializarse dentro del sistema de valores de la sociedad, de su religin, de su tica, y de su orden social; este ltimo suele venir determinado por la edad y por el sexo (LeVine
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Gardner, H. (1995a). Reflections on multiple intelligences: Myths and messages. Phi Delta Kappa, 77, (3), 200-209. Reimpreso en: International Schools Journal, 15, (2), 822, European Council of International Schools.

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y White, 1986). Todas las instrucciones que los nios reciben gozan de una importante y bsica informalidad, con la nica sujecin a las reglas de la tradicin real y efectiva, es decir, el entrenamiento positivo en las habilidades sociales se distribuye por igual a los iguales, es decir, es necesario estar conectado a la realidad social para sobrevivir, con un ideario social especfico, decamos no inocente, a travs de estmulos, consejos, crticas o ayuda, como toda fuente de formacin e informacin. Con el nacimiento de la grafa, ya sea dibujo o escritura, la inteligencia social deja de confiar slo de la memoria y de la habilidad manual, para llevar a cabo procesos ms elaborados, creando sistemas cada vez ms complejos, a travs de relatos histricos, donde se recogen bsicamente las conductas de las personas ante las fuerzas divinas o de la naturaleza, pero siempre en el terreno de las habilidades positivas, tales como la fertilidad y el respeto a la divinidad como proyeccin del aprendizaje asumido respecto a los padres. El que controla los textos suele gozar de gran reputacin, es decir, los escribas, mantienen la tradicin pero ya fuera del contexto diario, confindolo a la historia. Ah muere la originalidad y posibilidad de cada inteligencia, al tener que empezar a ajustarse a determinadas realidades controladas por los que controlan valgan la redundancia- los textos. Ponindole una mayscula a la Escritura, creo que el problema histrico de la descontextualizacin de la inteligencia est servido. Un fenmeno de carcter ideolgico, tal y como se plantea en este libro, se puede centrar en la evolucin de la inteligencia como resultado de la desconfianza en la memoria, dando paso a organizaciones polticas y religiosas donde las marcas y dibujos, as como los primeros textos rudimentarios, dejan entrever que slo determinadas clases sociales, normalmente vinculadas con las citadas organizaciones, progresan en el sentido ms discriminador del trmino. Estos vestigios se centran en registros financieros, la fertilidad y el respeto a los padres. Al final, la inteligencia de estas culturas tradicionales no se basa en la alfabetizacin tal y como la concebimos hoy, sino en la posibilidad de trascender lo diario mediante habilidades sociales de integracin: si eres inteligente, te comportas de acuerdo con las normas morales de la comunidad, porque haciendo lo contrario te pondras en contra de aquellos con los que ests permanentemente en contacto, lo que ningn adulto inteligente querra hacer. A los que se comportan de acuerdo con las convenciones sociales se les considera inteligentes en el aspecto que ms

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cuenta, es decir, en el mantenimiento de las relaciones sociales, que significan seguridad a largo plazo, aunque esto implica inteligencia normal ms que excepcional. Aquellos que son ms respetados en la comunidad por su virtud moral, son considerados como los ms sabios y los ms inteligentes... (LeVine y White, 1986, pgs. 39-40). En la sociedad industrial y en la actual sociedad de la informacin, la alfabetizacin requiere exigencias espectaculares. La sociedad organiza la alfabetizacin nacional, tema de marcado inters para investigaciones ulteriores, colectiva y conectiva, con unos patrones educativos regulados por decreto y donde se universaliza la supuesta formacin y evaluacin de la inteligencia dentro de los cnones del llamado Estado de Bienestar Malestar (hoy da). Las cargas ideolgicas de la escolarizacin tradicional pierden todo su valor frente a la educacin desideologizada de la sociedad industrial. La descontextualizacin social que se atribuye a la educacin actual asigna fcilmente patrones de inteligencia o torpeza en la medida que se adaptan los alumnos o no a dichos patrones, centrados casi siempre en factores de cohesin y respeto a lo establecido. Nacen as nuevas nociones de inteligencia contaminada con una determinada forma de interpretar la sociedad, algo muy cercano al denominado pensamiento nico, nada inocente por cierto. Y aqu se produce la autntica fractura social que nos interesa estudiar en este libro. Mientras que en las sociedades tradicionales la inteligencia que se cuida, podramos decir, se mima, es la vinculada al ttulo honorfico de inteligente con independencia de su alfabetizacin, bsicamente porque lo que se valora es la inteligencia interpersonal, las habilidades sociales de interrelacin, la inteligencia caracterstica de la sociedad actual es la vinculada con la lgica, matemtica y la lingstica, y con los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, por la propia situacin del estado del arte de vivir en el siglo XX o en el XXI. A partir de aqu estamos con Gardner en la definicin de la inteligencia desde la perspectiva social ideologizada: la inteligencia es la manifestacin de un compromiso entre dos componentes: a) los individuos, que son capaces de utilizar su vector de competencias en varios campos del conocimiento; y, b) las sociedades, que alimentan el desarrollo individual a travs de las oportunidades que proporcionan, las instituciones que apoyan y los sistemas de valores que promueven (Gardner, 1993a). La inteligencia requiere estructuras y componentes sociales que hagan viables las proyecciones sociales de la misma. No es lo mismo la cultura occidental del yo que la cultura oriental del nosotros. Recientemente lo analizaba Marina, podemos distribuir las culturas en dos grandes grupos: las que

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enfatizan la independencia y la autonoma personal, la competitividad y el afn de afirmacin personal y triunfo, y las que enfatizan el grupo, la comunicacin, el bienestar o el xito del grupo (Marina, 2000). Despus hace una reflexin de un texto muy interesante de Murase, al analizar el concepto de cultura sunao, al oponer la cultura occidental basada en el ego a la cultura japonesa basada en las relaciones de confianza que fomentan la apertura y la dependencia (Murase, 1984). Es la dialctica de lo contractual frente a la cultura de lo incondicional. En definitiva, los componentes individuales y culturales son factores imprescindibles en la construccin semntica de la persona inteligente. Toda la reflexin anterior nos lleva de la mano al anlisis de la inteligencia compartida que ya hemos analizado en captulos anteriores. Ms adelante se analiza en profundidad la nueva reinterpretacin de la Noosfera en el contexto actual del siglo XXI. Es obvio el rol que desempea la inteligencia digital compartida y entendida como la nueva malla pensante de la humanidad.

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8. Inteligencia digital, gestacin y nacimiento

uando lea recientemente el reportaje de National Geographic sobre La Mente, de James Shreeve71, en el que se comentan las circunstancias que rodean una intervencin en el cerebro de Corina Alamillo, paciente con un tumor cerebral en el lbulo frontal izquierdo, comprend mejor lo que desde hace muchos aos vengo analizando en publicaciones cientficas: el cerebro alcanza su desarrollo ms perfecto en los meses de gestacin en el vientre materno y ya viene programado para su existencia particular: Por lo que se refiere al crecimiento cerebral, los nueve meses que pas en el vientre materno fueron una hazaa de desarrollo neuronal de dimensiones picas. Cuatro meses despus de la concepcin, el embrin que iba a convertirse en Corina estaba produciendo medio milln de neuronas por minuto, que a lo largo de las semanas siguientes migraron al cerebro, hacia destinos especficos determinados por seales genticas e interacciones con las neuronas adyacentes. Durante el primero y el segundo trimestre de su gestacin, las neuronas comenzaron a tender tentculos entre s, estableciendo sinapsis (puntos de contacto) a un ritmo de dos millones por segundo. Sigue narrando, posteriormente, esta apasionante aventura del cerebro humano: Tres meses antes de su nacimiento, Corina tena ms clulas cerebrales de las que volvera a tener en toda su vida: una sobrecargada jungla de conexiones. Muchas ms de las que necesita un feto en el ambiente cognitivamente poco estimulante del tero, muchas ms incluso de las que necesitara de adulta. Esta apasionante introduccin plantea cuestiones sobre las que tambin se est avanzando cientficamente, porque puede ayudar a cuidar el cerebro desde la creacin del embrin humano y, de esta forma, cuidar el desarrollo del mismo y de la inteligencia, como corolario adecuado. Quiz sea la fase en la que la transmisin de afectos y serenidad en la vida de la madre, puede preprogramar el cerebro del beb con todas las garantas: los bebs son buscadores natos de informacin, afirma Mark Jonson, del Centro sobre Desarrollo Cerebral y Cognitivo de Birkbeck, en la Universidad de Londres72.

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Shreeve, J. (2005). La Mente. National Geographic, Marzo, 2-27. Shreeve, J., Ibdem, pg. 10.

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______________________________ Figura 27: Progreso de maduracin del cerebro, EFE/NIMH (imagen recuperada el 25 de noviembre de 2006, de: [Link] Un grupo de cientficos estadounidenses han conseguido plasmar en imgenes en color el progreso de maduracin del cerebro. En ellas se aprecia que al principio de la vida de una persona se desarrollan las funciones ms bsicas como los sentidos y el movimiento en los extremos anterior y posterior. Posteriormente se desarrolla la orientacin espacial y el idioma en los lbulos parietales. El ltimo paso en la evolucin del cerebro es el razonamiento y otros actos de ejecucin en la corteza prefrontal. En el Informe sobre Salud Mental: nuevos conocimientos, nuevos esperanzas, presentado por la OMS en 2001, se confirmaba la importancia del desarrollo fetal y su interrelacin con el del cerebro: Durante el desarrollo fetal, los genes dirigen la formacin del cerebro. El resultado es una estructura especfica y muy organizada. Este desarrollo temprano puede tambin verse afectado por factores ambientales como la alimentacin de la embarazada y el abuso de sustancias (alcohol, tabaco y otras sustancias psicotrpicas) o la exposicin a radiaciones. Despus del nacimiento, y a lo largo de la vida, experiencias de todo tipo pueden no

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slo dar lugar a una comunicacin directa entre las neuronas, sino tambin poner en marcha procesos moleculares que remodelen las conexiones sinpticas (Hyman, 2000). Este proceso se describe como plasticidad sinptica y modifica literalmente la estructura fsica del cerebro. Puede darse la creacin de sinapsis nuevas, la eliminacin de sinapsis antiguas y el fortalecimiento o el debilitamiento de las existentes. El resultado es que la informacin que se procesa en el circuito cambiar para incorporar la nueva experiencia73. Las interacciones de los genes y el medio en el que se desenvuelven durante la gestacin, nacimiento y crecimiento del ser humano, estn an por descifrar pero se sabe que constituyen una garanta de futuro cerebral escrita en el carn gentico de cada uno. Los avances han sido espectaculares y prueba de ello fue la entrega del Premio Nbel de 2000, de Fisiologa y medicina a los profesores Arvid Carlsson, Paul Greengard y Eric Kandel por sus descubrimientos en el campo de la comunicacin entre las clulas cerebrales. Sus investigaciones versan sobre la transduccin de seales en el sistema nervioso, que tiene lugar en las sinapsis (puntos de contacto entre las clulas cerebrales). Estos descubrimientos, cruciales para ampliar nuestra comprensin del funcionamiento normal del cerebro y de la forma en que las alteraciones de dicha transduccin pueden causar trastornos mentales y del comportamiento, han conducido ya al desarrollo de nuevos y eficaces medicamentos. Las investigaciones de Arvid Carlsson sobre la dopamina revelaron que este neurotransmisor cerebral interviene en el control de los movimientos, y que la enfermedad de Parkinson guarda relacin con su falta. Consecuencia de este descubrimiento es la existencia hoy da de un tratamiento eficaz para la enfermedad de Parkinson (L-DOPA). Los trabajos de Carlsson demostraron tambin cmo actan otros medicamentos, en particular los utilizados en el tratamiento de la esquizofrenia, y han conducido al desarrollo de una nueva generacin de antidepresivos eficaces. Paul Greengard descubri cmo actan la dopamina y otros neurotransmisores en la sinapsis. Sus investigaciones esclarecieron el mecanismo de accin de varios medicamentos psicotrpicos. Eric Kandel demostr que los cambios de la funcin sinptica son fundamentales para el aprendizaje y la memoria. Descubri que el desarrollo de la memoria a largo plazo precisa de una modificacin de la sntesis de protenas que tambin puede ocasionar cambios en la
O.M.S. (2001). Informe sobre la Salud en el Mundo 2001. Salud mental: nuevos conocimientos, nuevas esperanzas. Ginebra: O.M.S.
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forma y la funcin de la sinapsis. Estas investigaciones amplan nuestros conocimientos sobre los mecanismos cerebrales esenciales para la memoria, y aumentan con ello las posibilidades de desarrollar nuevos tipos de medicamentos para mejorar el funcionamiento de la memoria74.

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O.M.S. (2001), Ibdem, 7.

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9. Inteligencia digital y escuela

l ltimo ensayo educativo de Howard Gardner, Las cinco mentes del futuro, gira sobre una reflexin muy acertada sobre el papel de la educacin en la sociedad del futuro, basada en la proteccin de las nuevas cinco mentes que harn ms viable la inteligencia desarrollada en una escuela sensibilizada con el potencial que guarda cada cerebro humano75: la mente disciplinada, la mente sinttica, la mente creativa, la mente respetuosa y la mente tica. En esta ocasin, la inteligencia ms vinculada con la realidad digital la sita Gardner en la mente creativa: En el futuro, prcticamente todo lo que est regido por reglas se har con mayor rapidez y precisin mediante el uso de ordenadores (en realidad, podra haber dicho hoy en lugar de en el futuro). Soy consciente de la importancia del desarrollo de la inteligencia infantil y juvenil con el apoyo de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, en una nueva alfabetizacin digital. Parece obvio y hoy da todos los gobiernos detallan en sus programas polticos acciones concretas de digitalizacin de los centros educativos, implantacin de banda ancha y grandes inversiones en sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin incorporando al currculum escolar la enseanza y el adiestramiento digital. Pero creo que el ejemplo ms obvio de inteligencia digital y escuela se puede vislumbrar en la experiencia que detallo a continuacin y que surgi de una lectura atenta de un cuento clsico de Andersen, adaptado a un fin digital y auspiciado por Steven Spielberg76. En el ao 1998 viv una experiencia personal que voy a desarrollar y explicar con detalle porque es un ejemplo clarividente de la potencialidad manifiesta del uso racional de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, ms all de las oportunidades obvias que la dotacin correcta de estas herramientas, en los centros educativos de todos los niveles hasta alcanzar el universitario, pueden proporcionar a las alumnas y alumnos de las mismos. Se trataba de un proyecto en el que particip activamente, en todas sus fases, denominado Mundo de

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Gardner, H. (2005). Las cinco mentes del futuro. Barcelona: Paids Ibrica. Starbright Foundation (1998). Steven Spielberg presenta El traje nuevo del emperador. Barcelona: B.S.A.

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estrellas77, emblemtico por su proyeccin, por la puesta al servicio de la ciudadana de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, de ltima generacin, que entr en funcionamiento en un hospital del Sistema Sanitario Pblico de Andaluca, en diciembre de 1998, como primera experiencia para poner a disposicin de la fantasa de las nias y nios hospitalizados, las nuevas tecnologas de la informacin y de la comunicacin, con objeto de facilitarles mundos virtuales de felicidad compartida, en clave de salud positiva. Esta experiencia, se extendi a todos los hospitales pblicos de Andaluca, en el ao 2000, con objeto de que todos las nias y nios que se encontraban hospitalizados en la Comunidad Autnoma, que sumaban hasta 100.000 estancias/ao en ingresos superiores a los siete das, pudieran conocerse, interactuar mediante mundos virtuales, voz, imagen, texto y encontrarse para desarrollar actividades ldicas y recreativas, abriendo la experiencia, al mismo tiempo, a la intercomunicacin con cualquier nia nio que, disponiendo de la tecnologa Internet en su casa y en situacin de salud, quisiera jugar con ellos, posibilitando nuevas actuaciones respecto de la consulta y del aula virtual, en los parmetros que se desarrollan a continuacin: Extensin del aula virtual a nias y nios sometidos a dilisis. Atencin de consulta virtual a nias y nios incluidos en el programa de cuidados paliativos. Sesiones clnicas compartidas entre profesionales de servicios de pediatra. Consultas virtuales entre atencin primaria de salud y especialistas de hospitales. Sesiones clnicas con expertos internacionales. Los mundos virtuales creados expresamente para los nios andaluces hospitalizados posibilitaban los siguientes objetivos: Crear personajes e historias vinculadas con los mismos, mediante avatares (personajes de fcil identificacin) y mundos virtuales. Elegir espacios programados.
77

Jimeno, C. (2000). Un mundo de estrellas en el hospital. Salud entre todos, 85, 32-36.

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Promover la actividad solidaria, compartida, en la recreacin de espacios y situaciones libres.

creacin y

Promover el compaerismo y la amistad, mediante la actividad ldica y educativa, de forma compartida. Utilizar las nuevas tecnologas de la informacin y comunicacin, a travs de la imagen, el sonido y el texto, al servicio de las nias y nios hospitalizados, en experiencias concretas de aulas (integracin virtual en Colegios e Institutos a los que pertenecen como alumnas y alumnos, habindose llevado a cabo la primera experiencia piloto en un Colegio Pblico de mbito rural, en Sevilla) y consultas virtuales (programa de atencin domiciliaria virtual a nias y nios con fibrosis qustica), abrindose la experiencia a otras patologas que as lo pudieran demandar (cuidados paliativos, por ejemplo). Permitir el juego desde una situacin espacio-temporal, restrictiva y limitada. Introducir criterios y acciones de normalizacin en la situacin de enfermedad, a travs del aula y la consulta virtual. Y la experiencia del Aula Virtual, como mdulo integrado en el Proyecto Mundo de Estrellas, tena como finalidad ltima ayudar a las nias y nios hospitalizados a seguir con normalidad sus estudios reglados, utilizando para ello la tecnologa de la videoconferencia como un recurso que permite desarrollar nuevas frmulas de intercomunicacin y de formacin. El recurso de la videoconferencia en tiempo real permitira a las nias y nios hospitalizados conectarse con su Colegio o Instituto, seguir las clases de su profesor y mantener el contacto diario con sus compaeros de curso. Gracias a ello, las nias y nios que por motivos de salud deben alternar su vida cotidiana con perodos de hospitalizacin frecuentes, no se sienten tan desplazados de su mundo escolar ni de sus amigas, amigos, y compaeras y compaeros de estudios. Se tuvo muy presente el hecho de que los usuarios principales del proyecto eran nias y nios y por ello se desarroll especialmente un software para el manejo bsico de la videconferencia. A la hora de pensar en la aplicacin se tuvieron en cuenta las caractersticas propias de los

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usuarios infantiles/juveniles, siendo el diseo de las pantallas sumamente amigable, con iconos grandes, colores alegres y brillantes, apareciendo animaciones y mascotas (avatares) que ayudaban a los usuarios a realizar las tareas. Tambin se tuvo en cuenta que muy probablemente los usuarios tuvieran problemas de movilidad por motivos de salud, por lo que la aplicacin se dise para el uso de pantalla tctil. Este tipo de pantallas requiere del usuario un mnimo esfuerzo fsico para funcionar, siendo altamente recomendable para pacientes encamados. El recurso de la videoconferencia, que ofrece grandes posibilidades de intercomunicacin y permite la formacin a distancia, se convierte as en el caso de las nias y nios hospitalizados en un elemento de mejora en la calidad de vida ya que permite mantener un contacto diario con las personas de su entorno escolar y seguir el curso lectivo. En todo este proceso era muy importante la figura de la profesora profesor del Colegio o Instituto al que pertenece la alumna alumno hospitalizado, siendo imprescindible darles a conocer el recurso de la videoconferencia, para que puedan comprobar las utilidades y prestaciones que tiene. Solo a partir del conocimiento real por parte de la profesora profesor de las posibilidades del recurso se puede asegurar que la utilizacin del mismo puede tener el xito que se espera. En esta experiencia el nivel de implicacin de la profesora o profesor en el proceso educativo es mayor puesto que adems de su papel diario debe convertirse en un animador de la intercomunicacin entre el alumno alumna, hospitalizados, y el resto de sus compaeras y compaeros. Debe conocer, controlar y utilizar el sistema con seguridad puesto que en caso contrario el proyecto puede fallar. No se debe olvidar el papel que juegan los educadores del hospital, puesto que son ellos los responsables de formacin de las nias y nios durante el tiempo que permanecen hospitalizados, ya que gracias a este recurso pueden tener una mayor intercomunicacin con las profesoras y profesores de su Centro de origen. Gracias a todo esto, se sienten menos aislados y por tanto menos desplazados respecto sus compaeras y compaeros de clase. Este Mdulo del Proyecto Mundo de Estrellas se entenda como una opcin ms dentro del Programa de Atencin Integral al Nio Hospitalizado que el Servicio Andaluz de Salud est gestionando, junto a la Consejera de Educacin, dentro del programa de Atencin al nio

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hospitalizado, convirtindose en una opcin complementaria a Mundo de Estrellas cuyo centro de inters se sita ms en el aspecto ldico. Sus objetivos eran: Mejorar las condiciones de vida de las nias y nios que pasan importantes perodos de su infancia hospitalizados. Dotar de la infraestructura informtica y de comunicaciones necesarias para permitir la interconexin entre el hospital y el centro de formacin reglada en el que estn matriculados los nios y las nias ingresados. Dotar de un sistema de videoconferencia que permite a las nias y nios hospitalizados seguir a distancia y en tiempo real las clases de su curso lectivo. Disear una aplicacin informtica que permite a las nias y nios hospitalizados un fcil manejo del sistema de videoconferencia utilizando para ello diversas posibilidades: pantalla tctil y joystick a travs del cual se controla la videoconferencia Conseguir, a travs de la tecnologa utilizada, que las compaeras y compaeros del nio o nia hospitalizado se sientan como si estuviesen presentes en clase (gracias a los monitores utilizados la imagen en tamao casi real contribuir a esta sensacin). Contribuir al conocimiento de las nuevas tecnologas de la informacin y la comunicacin a travs de la imagen, el sonido y el texto, como un todo integrado. El proyecto piloto, se inici en el ao 2000 y contemplaba la intercomunicacin entre un Hospital y un Colegio Pblico, al que perteneca una nia elegida para la experiencia. Esta experiencia se llev a cabo, satisfactoriamente y la nia que particip en la misma, junto a sus compaeras y compaeros de clase, profesorado y claustro implicado, pudieron evaluar en su momento la experiencia en su justa medida,

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donde se hizo patente la inteligencia digital en su experiencia ms directa y real78. Todas las nias y todos los nios del mundo, incluso los que sufren cualquier clase de terrorismo (Lbano, Osetia del Norte, Colombia, entre otras realidades desgarradoras) saben cmo es el traje nuevo del emperador actual en el mundo, sin tener que recurrir a Andersen. Spielberg se ha esforzado en llevar esta sabidura a una edicin preciosa, un cuento editado hace aos tambin en Espaa, con el ttulo original de Andersen, al que haca mencin al comienzo de este captulo, que permite ayudar a la financiacin de un proyecto extraordinario, descubriendo una nueva faceta de servicio a los nios enfermos a travs del proyecto Startbright, en Estados Unidos, auspiciado por una Fundacin ([Link]) de la que es presidente emrito el creador de Parque Jursico, La lista de Schindler e Inteligencia Artificial, entre otros xitos cinematogrficos. Quiz no sepan muchos ciudadanos que admiran a este genial director que, desde hace bastantes aos, se conecta desde su casa con nios afectados de cncer y habla con ellos permitindoles que entren en su casa, como los invitados de E.T., a travs de mundos virtuales de felicidad compartida. As de sencillo y as de real. Aqu en Espaa y ms en concreto en Andaluca, esta experiencia sirvi como idea base para que todos los nios hospitalizados en el Sistema Sanitario Pblico de Andaluca, tal y como se ha detallado anteriormente, pudieran conectarse diariamente entre s (ms de trescientos al mismo tiempo), creando personajes e historias vinculadas con ellos mismos, mediante avatares (personajes de fcil identificacin y que les permiten la representacin ms feliz) y mundos virtuales con videoconferencia y chat, promoviendo la actividad solidaria, compartida, en la creacin y recreacin de espacios y situaciones libres, de forma compartida, desarrollando su inteligencia digital y conectiva, pudiendo compartir personalmente alguna sesin con ellos desde el voluntariado social y creando redes de intercomunicacin y comunidades virtuales con otros nios del pas y, por extensin, con Latinoamrica. Con esta experiencia, se puede proclamar con el genial director que el emperador no lleva
Cobea, J. A., Garca Gonzlez, F., Gmez de Terreros, I. (2003). Mundo de Estrellas: Una ventana abierta a la ilusin. En ESSOP 2003 Annual Meeting. XVI Congreso Nacional de Pediatra Social, 99-107.
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nada, porque va desnudo de humanidad. Ante esta situacin, proyectos tan importantes cmo los aqu citados permiten vislumbrar que las nuevas tecnologas, Internet, pueden transferir felicidad permanente a nias y nios con determinadas privaciones de salud, traspasando fronteras. Y Spielberg tambin ha puesto su grano de arena para ofrecer felicidad a los que menos la poseen. Gracias, por tanto, por esta faceta aleccionadora y desconocida que descubre tambin la generosidad del cerebro humano, de la inteligencia digital de gran calado social, como habilidad demostrada de relaciones interpersonales. El uso didctico de Internet ofrece posibilidades infinitas a la construccin y desarrollo de la inteligencia digital, con el apoyo indiscutible de tcnicas Web de reciente implantacin pedaggica79: Gardner (2000) ha sealado que la tecnologa ha revolucionado a las escuelas. En medio del conservatismo [sic] de las instituciones escolares, corresponde a los educadores actualizarse en su incorporacin al aprendizaje escolar. Las escuelas mismas requerirn un cambio radical, de fondo; de lo contrario sern reemplazadas por otras instituciones. La educacin en el futuro se organizar alrededor del computador, con sus ventajas en poder disear ambientes de aprendizaje personalizados, con informacin y materiales apropiados para las aspiraciones y necesidades de cada uno. La inteligencia artificial y la realidad virtual lanzan una sombra larga sobre la educacin actual: Muchas de las tareas actuales sern hechas por programas; mucho de lo que se aprende hoy por contacto directo o vicario, ser hecho en ambientes interactivos virtuales. El mundo laboral cambia aceleradamente, por lo que los adultos y los maestros carecen desde ya de conocimientos y experiencias para orientar a los jvenes en un mundo en el que cambiarn de trabajo como accin habitual. La tecnologa de la imagenologa permitir el estudio in situ del cerebro del alumno, mientras este aprende o resuelve problemas. La vida mental del alumno dejar de ser un asunto de caja negra, el funcionamiento cerebral se conocer en el acto, por el profesor y el alumno mismo y sus compaeros. Esta situacin afectar las prcticas pedaggicas de las escuelas (Gardner, 2000)80.

Kemmer, S. (2005). Aprendizaje con medios virtuales. Mente y Cerebro, 15, 16-18. Batista, E.E. (2006). Teoras de aprendizaje para la Sociedad de la informacin. Recuperado el 1 de octubre de 2006, de: [Link]
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10. Inteligencia digital y Universidad

bordo una cuestin transfronteriza, de Estado, en este captulo, basado en el respeto reverencial a la inteligencia digital como resultado de una enseanza universitaria ptima y progresista. No hago referencia a la inteligencia digital que se contempla en los diferentes Planes Universitarios o en las escuelas de Ingeniera Informtica en cualquiera de sus expresiones universitarias. Las pginas anteriores han preparado el campo de reflexin sobre el rol que debe desempear la inteligencia digital en la Universidad y voy a plantear unas cuestiones, en probable discusin, aunque prefiero seguir la tnica de los revolucionarios medievales que preparaban como campo de debate la no programacin de las cuestiones a tratar mediante las questionae quodlibetales. Con independencia de que en trminos de calidad, es muy importante la dotacin digital de las Universidades en sus plataformas educativas, alcanza este potencial educativo digital su mxima expresin cuando se trata del ciclo investigacin-desarrollo-innovacin. El informe Las TIC en el Sistema Universitario Espaol, presentado en 2004, analiza en profundidad el estado del arte de la realidad digital en las Universidades espaolas: Resulta obvio que las necesidades formativas de los ciudadanos son cada vez mayores, primando la educacin y la formacin para la vida y el trabajo. En este marco, la Universidad ha de estar preparada para hacer frente en los prximos aos a los cambios cualitativos ms radicales y profundos desde que reorganiz su funcionamiento en funcin del libro impreso (Drucker, 1992). Estos cambios van a venir en buena parte provocados por los efectos de las TIC sobre las funciones desempeadas por la Universidad: formacin, investigacin y, en general, prestacin de servicios a la sociedad. Las TIC no slo modifican el modo de realizar estas actividades, sino tambin las estructuras organizativas y gestoras que han surgido para desarrollarlas81. Una figura recogida en el Informe de referencia, refleja bien la interdependecia de las TIC en las actividades de la Universidad: No slo
Barro, S. (Dir.) y Fernndez, S. (Coord.) (2004). Las TIC en el Sistema Universitario Espaol, 2004. Universidad de Santiago de Compostela (USC).
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existen implicaciones directas en el mbito de la formacin, la investigacin y la realizacin de otras actividades, sino que dentro de la propia gestin se ofertan servicios e infraestructuras que facilitan las dos anteriores:

______________________________ Figura 28. Implicaciones de las TIC en el mbito Universitario (imagen recuperada el 24 de septiembre de 2006, del Informe TIC en el SUE 2004: [Link] [Link]). La realidad de la inteligencia digital aplicada al mundo universitario es un hecho irrefutable en trminos de conocimiento compartido sobre un soporte de corte econmico, discriminador o equitativo dependiendo de la poltica actuante: La tercera revolucin industrial vendra caracterizada por una amplia gama de progresos tcnicos, derivados del abaratamiento de la electrnica y del proceso de miniaturizacin de sus componentes, que se dan de forma prcticamente simultnea en los campos de la ciencia, la tecnologa, la industria y la administracin. Obviamente, este fenmeno tiene implicaciones econmicas y sociales de gran calado. As, el flujo de productos fsicos ha dejado su papel central en el proceso econmico, de modo que las empresas y los mercados, independientemente del sector en el que acten, se han convertido en procesadores de informacin y generadores de nuevo conocimiento. Por tanto, los avances en las TIC han sido capaces de reestructurar las relaciones existentes hasta la fecha entre el tiempo y el

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espacio, convirtindose en el centro neurlgico del proceso de globalizacin82. Unas recientes declaraciones de Rectores universitarios, centran muy bien el trasfondo argumental real de esta lneas: Espaa necesita muchos aos para equipararse en investigacin cientfica a Alemania, por ejemplo, y en concreto necesitara emplear medio milenio para llegar a los niveles de patentes que consigue esta nacin europea (El Pas, 2006, 2 de junio). Me sorprenda mucho constatar una realidad que es un secreto a voces, mxime cuando he escuchado al Profesor Juan Prez Mercader, en directo, explicar con lujo de detalles cmo el hecho de ilusionar y ofrecer medios a los jvenes investigadores era una de las mejores inversiones que poda hacer este pas para ponerse a la altura de aquellos que en Europa, por ejemplo, destacan por esta visin de Estado, Gobierno, Fundaciones y capital tico. Creo que hay que ponerse manos a la obra y pasar a la accin inmediatamente. Espaa necesita armarse de actitud cientfica para retroalimentarse en conocimiento cientfico e inteligencia compartida. Y es cuestin de tener visin a largo plazo en la inversin financiera en inteligencia creadora, incrementando la cifra actual en referencia al PIB: tan slo se gasta en investigacin en Espaa, en la actualidad, el 1% de su PIB, estando todava a un punto de la media europea. El rector de la Universidad de Alcal de Henares, Virgilio Zapatero, fue rotundo en su intervencin en un acto organizado con motivo de la Feria del Libro de Madrid, el 1 de junio de 2006: para llegar a la inversin en I+D que se produce en Francia, Espaa tendra que esperar a 2050, y en 2059 se equiparara a Alemania; para llegar a los baremos franceses y alemanes en el capital que dedican las empresas a la investigacin, la ciencia de nuestro pas tendra que esperar a 2086 y a 2306 respectivamente. Y en lo que se refiere a las patentes, slo en 2515 seramos equivalentes a la situacin actual en Alemania. A los franceses los alcanzaramos en 2257. Con este panorama tan alentador, el rector Gabilondo, de la Universidad Autnoma de Madrid, habl en ese mismo acto de la actitud investigadora: Para investigar es preciso tener curiosidad y respetar a los mayores, buscar las huellas de los que nos preceden. Es lo que el
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Barro, S. (Dir.) y Fernndez, S. (Coord.) (2004). Ibdem, 11-22.

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profesor Prez Mercader explica habitualmente en su tarea divulgadora de la investigacin y el retorno de la misma en efectos sociales: si queremos entender cul es el futuro de la vida de nuestro planeta tenemos que entender qu es la vida. Si no sabemos qu es no seremos capaces de entender cmo evoluciona, ni podremos predecir -aunque sea de forma global- qu va a ocurrir con ella. Toda la vida que conocemos en el planeta Tierra funciona en base a la qumica del carbono, y slo tenemos ese ejemplo hasta ahora. As que queremos entender si existe vida en otros lugares para compararla con la de la Tierra y as poder predecir nuestro futuro (Fusin, Enero 2006). Sobran ms palabras, porque para entender esas claves es necesario financiar, por ejemplo, la investigacin que permita leer el libro de instrucciones de la vida, donde la inteligencia digital es elemental. Ejemplos no faltan para resaltar la situacin actual de la Universidad espaola en relacin con la praxis de la inteligencia digital. En diciembre de 2005 se public el ranking mundial de pginas web de Universidades, un proyecto de investigacin del Consejo Superior de Investigaciones Cientficas (CSIC), desarrollado por el Centro de Informacin y Documentacin Cientfica (del CSIC), con los siguientes resultados obtenidos mediante la determinacin de la posicin de una institucin combinando los datos del tamao de sus sedes (el nmero de pginas web que contienen), su visibilidad (estimada a partir de los enlaces que reciben de otras pginas) y el nmero de documentos en formatos ricos, Adobe Acrobat, PostScript, Microsoft Word y Microsoft Powerpoint83: Entre las 50 pginas web de Universidades con ms presencia en la Red slo cuatro son europeas. El resto, todas de EEUU. Espaa no aparece hasta el puesto 282 en el ranking mundial de Universidades y el 42 en el de centros de investigacin. Entre las 50 Universidades con mayor presencia en Internet, 45 son de [Link]., por slo cinco europeas, cuatro de ellas, britnicas, liderada por la de Oxford. La primera Universidad espaola en el ranking mundial, la Complutense de Madrid, aparece en el puesto 282 (el 94 entre las universidades europeas). La web del CSIC, por su parte, es la primera pgina espaola que aparece en el listado mundial por Centros de investigacin, ocupa el puesto 42. El director del proyecto, el
Es muy importante verificar el estudio completo, por reas, en la direccin: [Link].
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investigador del CSIC Isidro Aguillo, ha explicado el objetivo de la investigacin en los siguientes trminos: Se trata de medir el compromiso de estas instituciones en la publicacin Web, cuantificando el volumen de contenidos que generan, su impacto y visibilidad Las recientes iniciativas favorables al acceso abierto de la produccin cientfica, y las ventajas que supone Internet para el logro de dichos objetivos, justifican un seguimiento de las web universitarias y un anlisis comparativo entre los diferentes pases. Respecto a la presencia dominante de las universidades estadounidenses, Aguillo opina que es fruto tanto de sus recursos, como de una poltica ms agresiva de difusin de la actividad acadmica y cientfica a travs de la Web, que conlleva una mayor transparencia de las actividades de su profesorado e investigadores84.

Datos obtenidos de la pgina web de la Asociacin Espaola de Empresas de Consultora. Recuperado el 23-09-2006 de [Link]
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Y la reflexin de Aguillo es determinante: Puede dar lugar a brechas importantes en cuanto a volumen y diversidad de los contenidos disponibles, lo que a su vez puede desembocar en colonialismo cultural y cientfico. Su conclusin final es que es necesario potenciar la publicacin electrnica de resultados obtenidos por grupos de investigacin e instituciones acadmicas, para mejorar la visibilidad, el impacto y la competitividad de su actividad. Igualmente, la frase final del Informe TIC en el Sistema Universitario Espaol, citado anteriormente, abre una puerta de esperanza para el nuevo discurso de la presencia real de las TIC en el proceso educativo: La sociedad est ante herramientas cuyas capacidades se intuyen, pero todava se desconocen en toda su plenitud. En cualquier caso, se trata de un proceso imparable. La Universidad, como motor del saber, ha de ser uno de los agentes pioneros en su correcta utilizacin, a la vez que ha de contribuir a su avance85. Este nivel de toma de conciencia digital, se expresa en acciones concretas que recientemente han tomado carta de naturaleza para bajar a realidades concretas en el territorio espaol. Institucionalmente y de forma corporativa el Plan Avanza, aprobado por el Consejo de Ministros del 4 de noviembre de 2005, se enmarca en los ejes estratgicos del Programa Nacional de Reformas diseado por el Gobierno para cumplir con la Estrategia de Lisboa. En concreto, el Plan Avanza se integra en el eje estratgico de impulso al I+D+i (Investigacin+Desarrollo+innovacin) que ha puesto en marcha el Gobierno a travs del Programa Ingenio 2010. El conjunto de los objetivos que contempla Avanza se pueden resumir en uno: conseguir que el volumen de la actividad econmica relacionada con las Tecnologas de la Informacin y la Comunicacin (TIC) se acerque al 7% del PIB en el ao 2010. Para llegar a este valor partiendo de la situacin actual ser necesario un esfuerzo conjunto por parte del sector privado, la sociedad civil y las distintas Administraciones. El Plan Avanza se orienta a conseguir la adecuada utilizacin de las TIC para contribuir al xito de un modelo de crecimiento econmico basado en el incremento de la competitividad y la productividad, la promocin de la igualdad social y regional y la mejora del bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos86.
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Barro, S. (Dir.) y Fernndez, S. (Coord.) (2004). Ibdem, 119. [Link]

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Entre las medidas que afectan a la educacin universitaria, objeto de este captulo, estn los siguientes objetivos y las correspondientes medidas que arrancan de los objetivos de la educacin en la era digital, como ejemplo de las actitudes institucionales ante estos fenmenos manifiestos: Este plan (Avanza) quiere transformar una educacin basada en modelos tradicionales en una educacin orientada y cimentada en la Sociedad de la Informacin, en la que se utilicen las TIC de forma intensiva en el proceso educativo. Objetivos: 1. Aumentar la confianza de la comunidad educativa en la tecnologa y en el uso de Internet. 2. Formar y ofrecer asesoramiento permanente a docentes y familias. 3. Incrementar la oferta de servicios y contenidos educativos digitales de calidad y utilidad. 4. Reforzar el equipamiento existente con nuevas dotaciones dirigidas a la totalidad de las aulas, acceso de banda ancha y de equipamiento TIC. 5. Sensibilizar, promocionar y dinamizar el uso de las TIC en el entorno familiar y educativo. 6. Conseguir que las escuelas y los centros de formacin se conviertan en centros locales de adquisicin de conocimientos abiertos, plurales y accesibles a toda la comunidad educativa. Medida (entre otras de aplicacin no universitaria): Dotacin de Equipamiento TIC, Conectividad y soporte para los Centros Educativos: Actuacin: Campus inalmbricos mbito Territorial: Administracin General del Estado Puesta en marcha: 2006 Entidad ejecutante: [Link]. Se dotar de equipos informticos, acceso de banda ancha y de redes inalmbricas a los centros, adems de implantar el modelo de ordenadores/Internet en el aula en el 100% de las aulas de los diferentes niveles educativos.

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Para el impulso del Programa Campus inalmbricos se elaborar un acuerdo con la Conferencia de Rectores de las Universidades Espaolas (CRUE). Sus objetivos estn igualmente definidos: con el desarrollo de esta medida se pretende apoyar la introduccin de las TIC en la comunidad universitaria y en el proceso de enseanza-aprendizaje, mejorando la conectividad de los estudiantes en los centros de enseanza. Para ello, est prevista la dotacin de redes fijas y mviles de banda ancha en el 100% de los centros educativos y centros de formacin de profesorado. Se han expuesto ejemplos concretos de la sociedad espaola para entrar en la tercera revolucin industrial, donde la revolucin del conocimiento se puede llevar a cabo con la toma de conciencia del desarrollo de la inteligencia digital en todos los sectores sociales, pero de forma muy ntida en la educacin universitaria, por las razones que se desarrollaban en las primeras lneas de este captulo.

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11. Inteligencia digital y sociedad

esde hace tiempo estoy buscando razones de ser a esta afirmacin del primatlogo Josep Call, experto espaol en estudios comparados entre los simios y los seres humanos: Los chimpancs son muy sociales, pero los humanos se distinguen de otros primates en que son ultrasociales. Sin embargo, tambin haba manifestado en la misma conferencia pronunciada en Barcelona, el 14 de marzo de 2006, que cuando se realiz una prueba de conversacin hace unos aos en el Centro de Investigacin del Lenguaje de Atlanta (EE UU) con un simio que se comunicaba a travs de un ordenador, el resultado fue decepcionante: Se vio que a los chimpancs no les interesa para nada conversar y slo usan el modo imperativo, para pedir zumo o comida. La verdad es que de nuevo salta a la opinin pblica la eterna dialctica del creacionismo y el evolucionismo. Siempre me ha interesado sobremanera el estudio del ser humano. Soy antroplogo por vocacin, aunque tambin ha sobrevolado sobre mi cabeza la eterna duda ms bien afirmacin- del rabino jasidista Bunam de Przysucha: pensaba escribir un libro cuyo ttulo seria Adn, que habra de tratar del hombre entero. Pero luego reflexion y decid no escribirlo. Estas experiencias del profesor Call me han llenado la vida de nuevo, me han pre-ocupado (el guin no es inocente) con nuevos interrogantes y me ponen sobre la mesa las eternas preguntas sobre la primera maravilla del mundo: el cerebro humano. Los humanoides, que son legin, siguen sorprendindonos con reacciones de comprensin inmediatamente anteriores al salto del lenguaje. La mano abierta, con la palma hacia arriba, es un gesto de hambre, necesidad de comer algo, en el mundo de los primates. Pero la cognicin voluntaria, es decir, la decisin de cmo voy a pedir de comer es una superestructura del conocimiento que solo corresponde a la especie humana. Es ms, la construccin mental de qu va a ocurrir con la comida, la decisin de comer solo o acompaado, poner la mesa, rodear de encanto personal con objetos y palabras el acto de comer es lo que nos sigue volviendo locos a los que nos gusta investigar su por qu. Agradezco a Josep Call que siga trabajando en el Instituto Max Planck de Antropologa de la Evolucin de Leipzig. Est demostrando a travs del

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lenguaje cmo desde Espaa y desde Catalua, su pas natal, un ser humano puede volver a su territorio natural a contarnos cmo a los chimpancs, por mucho que nos empeemos, no les gusta conversar. Pasa como en los tiempos que corren, donde en todos los terrenos sociales, polticos, empresariales, universitarios, familiares, nos esforzamos en hablar porque nos aterra la soledad. Quiz porque cuando el chimpanc dio el salto a la humanizacin se dio cuenta de que despus de tantos aos era necesario un primer motor inmvil (Aristteles), algunos lo llaman Dios deidad, que justificara la puesta en marcha de la maquinaria del mundo y que permitiera a las clulas controladas por el cerebro articular sonidos estructurados de necesidad y deseo consciente para que nos entendiramos. La experiencia de Atlanta refuerza una tesis emocionante. Si algo califica de humanidad a la mujer y al hombre es la capacidad de comunicarse. A pesar de los tiempos que corren que incluso nos impiden mirarnos a la cara para decirnos algo. Mientras que se digieren estas lneas, suelo retomar siempre la lectura de un libro de mi mesilla de noche que recomiendo: El arte de callar, del abate Dinouart87. Se llamaba exactamente Jos Antonio Toussaint Dinouart (qu casualidad!). Quiz entienda mejor ahora al chimpanc de Atlanta que a los que, a menudo, tiran de la lengua a los cientficos porque no respetan a las personas. Como se dice en Andaluca: t ya sabes. Claro, es que no son ultrasociales. En otra visin ultramoderna, dicen los principios ticos ms ortodoxos, que la cosa, la plata, por ejemplo, slo sirve cuando es para la persona. As lo aprend del prof. Snchez Vzquez. La plata en s no es nada, porque el valor se lo han dado las personas, en su sentido ms primigenio. Las bases ticas nacen en el ser humano. En cualquier persona, en su inteligencia y el marco de las claves que se desarrolla en este libro, sin que tengamos que aceptar las limitaciones que tiene cualquier aproximacin al conocimiento del cerebro, de su comportamiento y de su ms lcida expresin: la inteligencia humana. Las races de la conducta no son debidas en principio a unas normas establecidas, sino a la posibilidad de ser persona. Luego partimos de la persona y su conducta.

Toussaint Donouart, J.A. (1771). El arte de callar, principalmente en materia de religin. Madrid: Siruela, 2003 (4 ed.).
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Veamos un ejemplo desde la perspectiva de personas en el mundo, de ciudadana actual. Conocimiento y libertad, se constituyen desde la tica responsable en elementos imprescindibles para ejercer el sentido de responsabilidad, es decir, de respuestabilidad (valga la expresin y el neologismo) ante situaciones polticas municipales muy puntuales. Arreglar una calle, poner farolas, o estudiar los impuestos, en si no son nada, sino que conocidos que son para el ser humano, para el ciudadano, valen, en el mejor sentido de la palabra: La razn misma no es ni puede ser algo que flota por encima del desarrollo social, algo neutral o imparcial, sino que refleja siempre el carcter racional (o irracional) concreto de una situacin social, de una tendencia del desarrollo, dndole claridad conceptual y por tanto, impulsndola o entorpecindola88. Lo que pretende la razn municipal es reflejar la situacin social de una ciudad, de un pueblo; eso si, teniendo las ideas claras, porque de lo contrario se puede llegar a estropear la construccin de un sentimiento ciudadano de crecimiento, progreso y desarrollo. Tener las ideas claras, tambin es punto de partida tico imprescindible en la poltica municipal. Por qu? Sencillamente porque es bsqueda de verdad, criterio tico que a pesar del paso del tiempo, siempre se sita como conquista. Y es que la verdad est en la cosa, como decamos al principio, en ese papel alargado con nombres y apellidos, que fue mi voto municipal, es decir, una decisin avalada por mi inteligencia. En el marco de la teora de la inteligencia creadora desarrollada por Jos Antonio Marina, 199389, la inteligencia es un modo de realizar operaciones mentales, dirigiendo la conducta, conociendo la realidad e inventando posibilidades, en definitiva la capacidad de suscitar, dirigir y controlar las operaciones mentales, realizando tres tipos de actividades: dirige la conducta, conoce la realidad e inventa posibilidades, es decir, la inteligencia humana es una inteligencia computacional que se autodetermina, dado que las operaciones no son controladas por los estmulos, sino por el propio sujeto. La autodeterminacin es la capacidad que tiene el sujeto de suscitar, controlar y dirigir sus operaciones mentales, a travs de la libertad, aunque sea dentro de ciertos lmites. Tambin, se ha expuesto que las habilidades sociales slo son posibles en el contexto del desarrollo adecuado de la inteligencia social que cada persona posee, tanto desde la
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Lukcs, G. (1954). El asalto a la razn. Barcelona: Grijalbo, 1976, 5. Marina, J.A. (1993). Teora de la inteligencia creadora. Barcelona: Anagrama.

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ptica interpersonal como intrapersonal: la inteligencia es la que permite, mediante una poderosa conjuncin de tenacidad, retrica interior, memoria, razonamiento, invencin de fines, imaginacin -en una palabra, gracias al juego libre de las facultades-, que veamos una salida cuando todos los indicios muestran que no la hay. Inteligencia es saber pensar, pero, tambin, tener ganas o valor para ponerse a ello. Consiste en dirigir nuestra actividad mental para ajustarse a la realidad y para desbordarla (Marina, 1993). Haciendo un paralelismo de esta ltima frase, podramos decir que inteligencia social es la capacidad para dirigir nuestra actividad mental para ajustarse a la realidad social y para desbordarla. Y todava mejor para los intereses declarados en estas pginas que estn en sus manos: la inteligencia digital es la capacidad para dirigir nuestra actividad mental para ajustarse a la realidad social en la que desarrolla y crece, y para desbordarla. Ah radica su secreto histrico. Es importante resaltar aqu, en referencia a la inteligencia digital, la definicin de un nuevo modelo de la creacin inteligente de las habilidades sociales. La justificacin como justicia en el esquema tico de Lpez Aranguren- del trabajo realizado viene a concluir que hacemos un canto a la inteligencia en el mbito creador, en nuestro caso, la inteligencia social, al ser los seres humanos perfectos captadores de informacin, elaboradores incansables de la misma y productores de resultados. Desde la perspectiva de la psicologa social, la inteligencia social permite a la persona inventar y promulgar fines sociales, como pre-ocupacin vital esencial, en la bsqueda de las habilidades sociales para vivir, es decir, la persona selecciona la informacin social que precisa, en todos los mbitos imaginables, dirige su mirada sobre la realidad social que le rodea o aspira a tener, vivir o conseguir, y se fija sus propias metas. Estamos avocados a afirmar con rotundidad que el ser humano posee una inteligencia social creadora. Salvando o que hay que salvar, la transposicin a la inteligencia digital es tarea fcil. Jos Antonio Marina plantea una revolucin en el estudio de la inteligencia en su libro Teora de la Inteligencia Creadora, que conviene traer a colacin por el marcado inters para reforzar el paradigma que hemos expuesto a lo largo de estas pginas: tiene que haber una Ciencia de la Inteligencia Humana. Si abordamos este aserto aceptamos que todava no se ha logrado codificar los contenidos de la inteligencia humana como ciencia. Adems, considero de especial inters plantear esta cuestin en discusin por varias razones. Primero, por coincidir las

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races cientficas de Gardner, en la psicologa cognitiva y las de Marina, que subyacen en el planteamiento de la inteligencia social creadora. Segundo, por la posibilidad de abordar el estado del arte de las habilidades sociales desde la nueva perspectiva de las inteligencias mltiples, curadas de espanto histrico y del magma de la psicologa cognitiva, una vez ms. Tercero, por posibilitar el abordaje de un nuevo paradigma, de amplia base cientfica, que justifique y dignifique las habilidades sociales de vivir, posibilitar la inteligencia social creadora que, en definitiva, es lo que interesa al ser humano. Para ahondar en este planteamiento, es necesario rememorar un hecho que se considera el momento fundacional de la psicologa cognitiva. Lo cuenta el propio Marina, en una descripcin muy enriquecedora de un acontecimiento que ya se abord en pginas anteriores: En 1956 apareci la expresin inteligencia artificial, acuada por John McCarthy, y en ese mismo ao naci la ciencia cognitiva. Segn sus partidarios, [...], el nacimiento tuvo lugar en un Congreso sobre la Teora de la Informacin, celebrado en el Instituto Tecnolgico de Massachussets, en el que presentaron trabajos una serie de personajes. De esta forma se analiza la participacin de Newell y Simon con su estudio sobre La mquina de la teora lgica, la presentacin de Chomsky con sus Tres modelos de lenguaje y Miller con el clsico artculo El mgico nmero siete. Y as va desgranando poco a poco la aparicin de la psicologa cognitiva a travs de autores de reputado prestigio como Bruner, Goodnow y Gallanter. Tambin Neisser, Dreyfus, Searle, Dennet. En definitiva, su desencanto final por una apuesta cientfica muy ponderada, al haber credo un tiempo que la ciencia cognitiva intentaba aclarar los problemas del conocimiento, su gnesis, evolucin y transmisin, sus elementos y estructuras, mediante investigaciones empricas. Se pagaba as un tributo a los seguidores e investigaciones de Piaget (es el caso tambin de Gardner) y la batalla estaba ganada frente al conductismo. Volva a interesar el denostado mundo debajo de la piel, de Skinner. Ha aparecido a partir de esta crisis un nuevo concepto de indudable actualidad: la informacin. Se da la posibilidad a los procesos de investigacin de que todo aquello que es capaz de procesar informacin sea tenido en cuenta en el anlisis de la inteligencia, a todos los entes que conocen y que computan informacin (Pylyshyn, 1988), los seres informvoros de Miller. Y la importancia de la computacin en el mundo actual creo que deja entrever un nuevo campo de investigacin de marcado inters cientfico. Cuando todo apunta a una correlacin

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hombre-mquina respecto de la inteligencia computacional, es cuando se hace necesario aclarar las diferencias y la trascendencia de la inteligencia creadora sobre la computacional de base. El concepto inteligencia, no es algo ms que un concepto: el concepto inteligencia sera el gnero supremo, que se puede dividir en varias especies, atendiendo a su modo de implementarse: en carne o en circuitos electrnicos, o en otros soportes que an no imaginamos. Siempre estaramos de acuerdo si definiramos la inteligencia como la capacidad de recibir informacin, elaborarla y producir respuestas eficaces. Pero eso no es as, dado que slo hablamos de representaciones que imaginamos muy parcialmente. Seguimos utilizando el constructo de inteligencia computacional y seguimos estando lejos del autntico concepto de inteligencia creadora, porque no crea la propia informacin y porque no inventa los fines. Ah estn los lmites de la inteligencia digital. Marina sentencia la posicin investigadora sobre la inteligencia en el mbito creador, al ser los seres humanos perfectos captadores de informacin, elaboradores incansables de la misma y productores de resultados. Desde la perspectiva social que nos ocupa, la inteligencia digital, como una expresin de inteligencia social, permite a la persona inventar y promulgar fines sociales, como pre-ocupacin vital esencial, en la bsqueda de las habilidades sociales para vivir, es decir, la persona selecciona la informacin social que precisa, en todos los mbitos imaginables, a travs de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, dirige su mirada sobre la realidad social que le rodea o aspira a tener, vivir o conseguir, y se fija sus propias metas. El ser humano posee una inteligencia digital, de mbito social, creadora. La inteligencia intra e interpersonal nos lleva a conocer la realidad social, permitindonos ajustar nuestra conducta al medio en el que vivimos. La realidad social excita a la inteligencia, provocando un sin fin de elaboraciones mentales, por ende, sociales, que transforman el medio para ajustarlo a nuestras necesidades vitales y sociales. Es obvio, que la necesidad de las habilidades sociales se descubre gracias a la inteligencia social, que inventa posibilidades y fines de ser y estar en un determinado medio social. La rotundidad de Marina en este sentido es absoluta: Lo dir de la forma ms tajante posible: la caracterstica esencial de la inteligencia humana es la invencin y promulgacin de fines. Las bases expuestas anteriormente, abren las puertas al nuevo paradigma de la inteligencia social creadora, a travs de la inteligencia digital, es

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decir, al descubrimiento del origen de las habilidades sociales intra e interpersonales, enmarcadas en la capacidad para inventar la forma de ser y estar con los dems y en saber alcanzar unos fines con este invento. Ni ms ni menos. Se pide resolver el gran problema de ser uno mismo y de ser con los dems, ajustndonos de forma flexible a la realidad de cada momento. Vemoslo con detalle. Para empezar, afirmamos sin ningn gnero de dudas que la inteligencia nos permite conocer la realidad y transformarla, mediante irrealidades. Aparente contradiccin. Gracias a esta potencialidad humana, sabemos a qu atenernos y ajustamos nuestra conducta al medio en el que vivimos. Como no es propio del ser humano ajustarse estrictamente y siempre en una cadena sin fin a lo que est ocurriendo, normalmente busca el eterno desequilibrio por su capacidad de inventar, proponer y soar, incluso, nuevas situaciones y metas en la vida, es decir, se inventa posibilidades bajo un denominador comn e inexorable: el tiempo. Se abre una lucha encarnizada entre lo que conoce a la perfeccin, el presente y el pasado (bastante en crisis hoy por la falta de memoria histrica) y el futuro porvenir. Y la inteligencia comienza a jugar un juego difcil, a veces macabro, por tener que establecer una dialctica permanente entre lo que inexorablemente es y lo que puede ser. Aqu entra a colacin la realidad contextual, gentica, geogrfica, poltica y social de cada ser humano, donde se puede empezar a dibujar el por-venir de cada ser humano. Lo decamos anteriormente: la inteligencia intra e interpersonal nos lleva a conocer la realidad social, permitindonos ajustar nuestra conducta al medio en el que vivimos. La realidad social excita a la inteligencia, provocando un sin fin de elaboraciones mentales, por ende, sociales, que transforman el medio para ajustarlo a nuestras necesidades vitales y sociales. Es obvio, que la necesidad de las habilidades sociales se descubre gracias a la inteligencia social, que inventa posibilidades y fines de ser y estar en un determinado medio social. Se ha hablado anteriormente de una expresin cuando menos aparentemente contradictoria: la inteligencia nos permite conocer la realidad y transformarla, mediante irrealidades, porque lo que proponemos, lo que nos gustara hacer, ser y estar todava no es. Aqu radica otro baluarte del paradigma: somos capaces de gestionar la irrealidad, en nuestro caso la irrealidad social intra e interpersonal, sabiendo que con anterioridad y as lo hemos afirmado ms arriba la persona puede suscitar, controlar y dirigir sus actividades

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mentales, ya que poseemos autodeterminacin. Emerge la libertad como cualidad y es lo que nos permite ser sujetos de nuestros actos. No existe, por tanto, la inteligencia y la libertad, en estado puro. Existen las personas libres e inteligentes. Tendramos que empezar a hablar en estas pginas de las habilidades inteligentes en el mbito interpersonal e intrapersonal, aglutinando la teora de las inteligencias mltiples. Esto es as porque se supera el simple proceso de procesado de informacin, elaboracin y respuesta, tomando decisiones por la capacidad de autodeterminacin, por la libertad, no desde un punto de vista metafsico, que no nos pre-ocupa en esta investigacin, sino por la posibilidad de recrear todas las situaciones desde esa capacidad, a diferencia del reino animal. En definitiva, es la tesis expuesta por Marina: la inteligencia humana es la inteligencia animal transfigurada por la libertad. Haciendo un paralelismo podramos decir: las habilidades inteligentes en el nivel inter e intrapersonal, son las habilidades animales transfiguradas por la libertad. Ardua tarea la de explicar y demostrar este aserto y a ello nos ponemos. El centro de atencin de esta investigacin es la inteligencia social creadora, en el mundo digital, que permite presentar en sociedad a las habilidades inter e intrapersonales, gracias a la transfiguracin de determinadas facultades por la libertad. Respuestabilidad, como afirmacin tica del conocimiento y la libertad. Precisamente empezamos por el anlisis de la realidad que circunda cada uno de nuestros actos, la realidad en s, que es donde toma carta de naturaleza la inteligencia social. Tenemos muchos deseos y sobre todo proyectos, dado que aceptamos que somos capaces de inventar posibilidades, aspirando siempre a ellas. Siguiendo la teora de Marina, nos deberamos centrar en determinadas facultades que nos permitiera establecer el corpus terico de estos planteamientos. Comenzamos por un elemento esencial en la relacin social: la mirada. Como tal facultad, la de ver, la mirada nunca es inocente: obedece siempre a determinados intereses y proyectos. Qu es lo que vemos?. Lo que vemos es lo que percibimos y captamos de la realidad, informacin bruta que requiere posteriormente rigurosos y complicados procesos para interpretarla. Aqu tiene el cerebro una importancia extrema y se conoce mucho sobre estas habilidades facilitadas por el lbulo occipital. Lo que vemos en la sociedad es una informacin bruta de la realidad que necesita procesados posteriores, personales e intransferibles, gracias a la mirada atenta e inteligente de

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cada ser humano. Quiz, mirada digital. Adems, con otra caracterstica de novedad permanente que la hace mucho ms atractiva: nadie se baa dos veces en el mismo ro... No se vuelve a repetir nunca la misma situacin vista, porque nunca permanece inalterable la mirada humana. Cada segundo que pasa ha ocurrido en un contexto humano y social diferente, en un contexto intrapersonal diferente, en un contexto interpersonal diferente. Y de ello es testigo directo el sistema lmbico. Luego son necesarias interpretaciones inteligentes continuas que es lo que justifica la necesidad de la habilidad siempre a punto, permanentemente entrenada por el cerebro. En la dialctica percepcinestmulo siempre vence la inteligencia. Siempre le queda un espacio libre entre ambas que lo ocupa la libertad de la inteligencia personal e intransferible. Jos Antonio Marina desarrolla su teora de la inteligencia creadora a travs de diferentes pticas que arrancan desde la mirada inteligente, hasta identificar y reconocer, el mundo y el lenguaje, el movimiento inteligente, la actividad atenta, la memoria creadora, el sexto sentido, el tratado del proyectar, las actividades de bsqueda, de evaluacin y el yo ocurrente y el yo ejecutivo. Son once variaciones sobre el mismo tema de las que se puede extrapolar con bastante detalle las bases de aproximacin a la teora de las inteligencias mltiples y, en el caso que nos ocupa, de la inteligencia social creadora. Por ello, se van a exponer a continuacin algunos puntos de aproximacin que sirvan de fundamento al paradigma que da base al hilo conductor de este libro. LA MIRADA SOCIAL La mirada inteligente se caracteriza porque es muy activa, casi de forma desenfrenada, al simultanear diversas actividades: anticipa, previene, utiliza informacin que ya conoce, reconoce, interpreta, corriendo un tremendo riesgo ya que queremos as la realidad tal y como es, cuando la realidad nos desborda permanentemente, demostrndonos que lo nico que percibimos es un instante de la realidad. Si a esta realidad le agregamos el adjetivo social, la reflexin est servida. Si lo enmarcamos en la actividad digital, sabemos que nos ayudamos de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin. Las habilidades sociales estn sometidas a un continuo proceso de percepcin-procesadoresultado, que cambia permanentemente no garantizando el xito de las mismas en todas las circunstancias posibles. Es aqu donde entra en

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juego la inteligencia creadora. Estamos dando, permanentemente, significados a los estmulos. En esto consiste la percepcin. Desde el punto de vista cientfico, los estilos de ver individualizan la inteligencia social. Ser dependientes o independientes, caracterizan y condicionan las inteligencias sociales, entre las que se encuentra la inteligencia digital. La dependencia del estmulo puede llegar a ser una manifestacin patolgica de la mirada. Esto es as porque el cerebro es el verdadero autor misterioso de lo captado verdaderamente por la inteligencia y es imprescindible gozar de plena salud para no daar la captacin de la realidad. Marina explica esta situacin de forma concisa: los rganos de los sentidos reciben datos codificados en estmulos fsicos y qumicos, y los traducen a otra forma de energa que es el impulso nervioso. Funcionan como transductores que convierten datos fsicos en informaciones. Una energa se convierte en informacin cuando afecta a un receptor adecuado. No antes (Marina, 1993). A partir de aqu se trabaja en una nebulosa cientfica pero enormemente atractiva para la investigacin: el principio de garanta de la percepcin social, de los dems, unida a la percepcin propia, cuando reconocemos que estamos ante el misterio de la transformacin de los estmulos en informacin. Es el kilmetro cero de la inteligencia social que escapa al control absoluto de la persona, dado que escapa al control absoluto de la explicacin neurolgica exacta. Esta laguna cientfica puede ser buen mvil de investigacin posterior a la publicacin de este libro, con carcter monogrfico. La percepcin se ve potenciada en virtud de la construccin que se ha producido en la existencia del individuo, los conocimientos que se han elaborado a lo largo de la vida. La especializacin y la selectividad de la mirada, en el apartado que nos ocupa ahora, demuestran a todas luces que la persona ve lo que quiere ver, por la formacin que posee, por los proyectos que se han fraguado en su cerebro. Posiblemente, hay que aceptar tambin que ve lo que su cerebro le deja ver. As es fcil deducir que la mirada se hace socialmente inteligente, cuando se convierte en una permanente bsqueda dirigida por un proyecto social, intra e interpersonal. No trabajamos con hiptesis sino que confirmamos lo que buscamos bajo la forma de proyecto social. Los sentidos en general son siempre selectivos. Y todo se sintetiza en una expresin humana por excelencia: saber mirar. Y para saber hay que tener conocimiento. Esta es una de las principales barreras sociales que dividen las posibilidades de

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desarrollar de forma eficiente la inteligencia social. Si no se sabe mirar no se puede desarrollar la inteligencia social intra e interpersonal, luego es imprescindible empezar a ver, aprender a ver socialmente, de acuerdo con un determinado proyecto, mi proyecto social, lo que pretendo ser socialmente. En definitiva lo que pretendo ser es lo que dirige mis sentidos, mi mirada, por grado de complejidad. Agregando adems, la explosin de la informacin como fuente inagotable de entradas de procesos digitales a traducir. Es un encuentro de posibilidades y proyectos continuos. Cuando ya creamos que la invencin en el terreno de la informtica, de la inteligencia digital, por ejemplo, haba alcanzado un techo, inmediatamente se nos avisa que lo que tiene que venir es mucho ms atractivo y mejor. Ese es el reto dialctico de nuestra exposicin: la dialctica de las posibilidades, de los proyectos posibles, tanto de los objetos como de las personas intervinientes. Aparece en escena un nuevo elemento: la comprensin, dado que percibir aspticamente no nos basta. IDENTIFICAR Y RECONOCER SOCIALMENTE Al dar significado a un estmulo estamos percibiendo la realidad, estamos grabando unas caractersticas de la realidad con una determinada informacin. Todo el lenguaje en torno a la realidad social es el microcosmos de significados sociales que cada persona elabora a lo largo de su existencia y que manifiesta continuamente a travs de conceptos. Una grabacin correcta, sin interferencias sociales, garantiza el proyecto social de cada persona. Qu quiere decir esto?. Nada ms que depende de la contextualizacin de las percepciones la conceptualizacin de las mismas, en cuanto al fondo y la forma. Una vez que identificamos a los dems, a una persona entre otras, a una persona en un grupo, a la madre, al padre, al amigo, al profesor, al mdico personal, al enemigo, estamos identificando una realidad entre otras, gracias a la inteligencia que nos permite reconocer el proyecto personal e intransferible de cada uno. Reconocimiento que es posible gracias a esquemas y patrones que formalizamos a lo largo de la existencia. El mundo de la computacin, digital por excelencia, nos demuestra la rigidez del reconocimiento en el mundo cientfico. Si A, entonces B, y con unas determinadas caractersticas y calidades. A mayor complejidad del programa, mayor garanta de xito en la reproduccin mediante reconocimiento. Maravilloso descubrimiento en el universo de las personas, donde no se dan las mismas caractersticas contextuales. Posiblemente s las de las

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clases sociales, donde el reconocimiento de diversas situaciones son patrimonio de muy pocos, por las posibilidades de proyectar y de los proyectos en s, frente a las clases desfavorecidas donde la conceptualizacin de las percepciones son muy pobres como para hacer un catlogo de identidades y, obviamente, de reconocimientos. Se produce en el acto del reconocimiento lo que tcnicamente se llama el concepto perceptivo individual, como esquema y patrn personal e intransferible de cada persona. Si lo que reconozco es la semejanza, se produce un acto de reconocimiento denominado concepto perceptivo universal, donde se pierde la identidad y se da paso a la universalidad de los parecidos, en un juego endiablado de similitudes relacionales que hacen ms compleja la identidad inter e intrapersonal. Es importante hacer una reflexin de un grado de avance en la percepcin: el concepto discriminacin. De todas las informaciones posibles que tenemos en nuestros alrededores slo escogemos algunas. Esto es debido a que ejercemos una discriminacin sobre lo percibido, fundado en la razn del proyecto de cada uno. La inteligencia es la que selecciona de forma interesada en uno de los actos menos inocentes que existen dado que afectan a la propia existencia y a la de los dems, es decir, discriminamos. Pueden aparecer aqu numerosas tcnicas para mejorar la discriminacin y aqu podra hacerse mencin especfica del entrenamiento en habilidades sociales. Hablaramos de entrenamiento en discriminaciones sociales, con objeto de mejorar la percepcin, descubriendo cada da nuevos matices sobre los anteriores, nuevos contenidos y significados. En cualquier caso y para lo que nos ocupa, volvemos a insistir en la importancia de los actos humanamente inteligentes, puesto que la discriminacin es de los actos ms interesados desde el punto de vista personal e interpersonal. Dice Marina: son percepciones inteligentes, porque el sujeto dirige la extraccin de informacin. El estmulo permanece como yacimiento de informacin, que puede ser explotado de diferentes maneras, con mayor o menor aprovechamiento (Marina, 1993). Empezamos de nuevo con el discurso difcil de la irrealidad que ya abordbamos anteriormente, en el sentido de que aunque est muy perfeccionada la informacin elaborada por la inteligencia, no deja de ser una irrealidad, como realidad percibida y sentida. Adems una irrealidad muy compleja e interesada, dado que percibir, identificar y reconocer es un acto inteligente y complicado por la discriminacin que selecciona informacin interesada: el mundo del significado reparte su juego en

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cada acto inteligente personal y social. Si, adems, sabe independizarse del estmulo, el xito est garantizado desde el punto de vista de la inteligencia social creadora. Emerge con toda su fuerza el complejo mundo de los significados, elementos personales e intransferibles que se van construyendo a lo largo de la vida y pasan a formar parte del diccionario ntimo de cada persona. Y desde la llamada inteligencia social creadora es imprescindible reflexionar sobre la percepcin de las conductas, por muy irreales que sean, es decir, por muy acotadas que estn en acto perceptivo individual. Adems, se agregan unos componentes explosivos, diferenciadores de cada expresin de las conductas: los conceptos. Estos, nos sumen en la irrealidad, a no ser que los modulemos con continuos ejercicios perceptivos, libres o programados. Este es el mecanismo puro del entrenamiento en habilidades sociales. LA EPIFANIA DEL LENGUAJE Venimos asistiendo a un fenmeno multisecular que consiste en la sorpresa del lenguaje y, adems, en el principio diferenciador que hizo posible la aparicin del pitecantropus erectus ms perfecto, ms evolucionado, en rasgos humanos. Se ha puesto siempre el ejemplo de la cultura aramea en referencia a la aparicin del lenguaje: lo importante era el significante y, no tanto, el significado. El concepto de oquedad de casa hizo posible que el pueblo hebreo dibujara, por decirlo en trminos lingsticos, la segunda letra del alefato: bet (B). Y en el relato de la creacin, en Gnesis 1, 31, la utilizacin de la palabra meod (muy) calificaba el mejor de los actos divinos, la creacin del hombre: y vio Dios que muy bueno, frente al resto de las creaciones donde solo se hablaba de actos buenos. Es decir, los significantes han proporcionado informacin al ser humano que despus la ha transformado mediante la elaboracin de la informacin. El mundo del lenguaje nos interesa como elemento constructor de la expresin de las conductas sociales y como vehculo de transmisin de estas experiencias, de las percepciones, de los conceptos elaborados mediante significados. Al final va a ser el medio ms exquisito para expresar las habilidades sociales y el gran compaero de las imgenes, aunque cada una de ellas supongan en el argot popular ms de mil palabras: la gran epopeya de la inteligencia, la historia de su liberacin del estmulo, el reconocimiento de las actividades propias, la habilidad para dominarlas cada vez

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con mayor perfeccin, el aprender a volver reflexivamente la mirada, la destreza para inventar planes y anticipar el futuro, todas las aventuras y dramas de la humanizacin estn reflejadas en el lenguaje, transmitidas por el lenguaje, hechas posibles por el lenguaje (Marina, 1993). Y la concatenacin de conceptos en lo que podramos llamar diccionario particular se conforma mediante el lxico que, en esta investigacin, es el lxico personal, social y digital, tarea que se lleva a cabo a lo largo de la vida, configurando el suelo firme de la existencia en expresin feliz, referida a la tica, del Profesor Lpez Aranguren, la solera lingstica que forma el lxico y la conducta de cada persona. Es muy importante profundizar la influencia del lxico en las relaciones interpersonales, bsicamente por la marcada influencia del contexto personal y social en la que crece la dotacin y enriquecimiento del mismo en cada persona, de su tica personal e intransferible. La propia acepcin primera de lxico en el DRAE es muy clarificadora, as como la tercera, para esta investigacin: Adjetivo. Perteneciente o relativo al lxicovocabulario de un idioma o regin. 3. Vocabulario, conjunto de las palabras de un idioma, o de las que pertenecen al uso de una regin, a una actividad determinada, a un campo semntico dado, etc. Es decir, el lxico en su concepcin original es algo neutro, que no tiene sentido sin un contexto. Marina, aborda esta problemtica con una definicin de sumo inters en estos planteamientos de inteligencia social: el lxico de una lengua es el inventario de los significados importantes para un grupo social, que por ello los ha guardado a lo largo de la historia (Marina, 1993). LA INTELIGENCIA COMPARTIDA El gran vuelo de la inteligencia fue y es un gran logro social. La inteligencia intrapersonal, es una capacidad personal, ntima, pero la inteligencia se ha demostrado a travs de estas pginas como el primer motor mvil interpersonal, en paralelismo con la gran reflexin de Aristteles sobre la creacin del mundo fsico, humano, construido sobre una tupida red de relaciones, algo que nos recuerda mucho la red de redes, el World Wide Web, tal como lo concibi su creador Tim Berners-

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Lee (2000)90. Esto demuestra que la autonoma personal solo puede construirse dentro de un proyecto social. A su vez, la realidad social interfiere la inteligencia interpersonal, en una retroalimentacin constante, pero real, no discriminatoria, en principio, por la capacidad intelectual tradicional basada en el coeficiente intelectual. Hace aqu su aparicin la denominada psicologa de contexto, tan necesaria para comprender estos planteamientos metodolgicos. Desde el punto de vista de las habilidades sociales, la inteligencia compartida es una base fundamental de estudio, dado que su influencia sobre las inteligencias que hemos venido llamando sociales viene a demostrar que la influencia del entorno hace que la inteligencia compartida que integra al citado entorno social influye de forma radical sobre la inteligencia intrapersonal, decantndose como una capacidad extraordinaria de integracin de metas conflictivas. Tenemos que agradecer el esfuerzo que al respecto han hecho las grandes organizaciones empresariales al desarrollar elementos tan necesarios para este enfoque como el de las organizaciones inteligentes, capital humano o gestin del conocimiento. Jos Antonio Marina lo ha recogido esplndidamente en una publicacin muy sencilla, de divulgacin, pero donde hace un esfuerzo por poner en zapatillas la investigacin cientfica, con un criterio de no discriminacin cientfica de la inteligencia social: En un mundo de cambios vertiginosos, donde la adaptacin al mercado, la innovacin y el aprendizaje van a ser continuos y vitales, es imprescindible que las empresas sean inteligentes como tales empresas. Que sepan aprovechar todas las capacidades de sus empleados, todas las posibilidades de la organizacin, toda la creatividad que pueda surgir de los esfuerzos compartidos... se trata de conseguir que un grupo de personas no extraordinarias produzcan resultados extraordinarios (Marina, 2000)91. La democratizacin de las inteligencias ser el gran logro social, donde ya no cuenta solo el capital y la revolucin industrial, hoy digital, porque el recurso econmico bsico, el medio de produccin para utilizar el trmino de los economistas, ya no es el capital ni los recursos naturales (el suelo de los economistas) ni la mano de obra. Es y ser el saber (Drucker, 1993). Es decir, es
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Berners-Lee, T. (1999). Tejiendo la red. Madrid: Siglo XXI de Espaa Editores, 2000. Marina, J.A. (2000). El vuelo de la inteligencia. Barcelona: Plaza & Jans.

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necesario conocer a las personas y a las cosas, genricamente hablando, ser personas instruidas, con inteligencias sociales, para alcanzar el grado de sabidura suficiente para obtener resultados sociales y econmicos. Estamos ante una nueva realidad de planificacin: la gestin del conocimiento. Segn Drucker, 1993, el saber hoy es el nico recurso significativo. Aadiramos: tambin en las inteligencias sociales creadoras de las habilidades para vivir en sociedad. A la Revolucin Industrial, que dio una imagen de empresa, a la Revolucin de la Productividad, que tambin configur formas de organizarse, sigue en la actualidad la Revolucin de la Gestin Inteligente: Proporcionar saber para averiguar en qu forma el saber existente puede aplicarse a producir resultados es, de hecho, lo que significa gestin. Con la ayuda de la inteligencia digital. Con esta reflexin elevamos el saber, las inteligencias sociales, a una categora trascendental para el conocimiento de lo que llamamos organizaciones, donde la inteligencia digital tiene una importancia especial. Y me decanto claramente por centrar la exposicin sobre una organizacin de marcado inters pblico desde la inteligencia social: la Administracin Pblica, sobre la que se desarrolla una teora expresa en este libro, en su captulo 12. La Administracin moderna debe ser una organizacin muy interesante desde esta ptica anunciada y desde una perspectiva saludable. Cualquier lectora lector de este libro espera legtimamente que esta lectura, sea productiva, rentable, como contraprestacin social al tiempo y espacio ocupados. Lo que deseo es que sirva para algo, fuera del esquema del Maestro de la Hermandad de Hesse o del Mundo del Nunca Jams, de Peter Pan, o en el de Calvino, 1988, reflejado en su obra pstuma El arte de empezar y el arte de acabar: ... Es el instante de la eleccin: se nos ofrece la oportunidad de decirlo todo, de todos los modos posibles; y tenemos que llegar a decir algo, de una manera especial. Por otra parte, en el abordaje de la Administracin que presento como organizacin, en un modelo prctico de inteligencia compartida como proyeccin de las inteligencias sociales, he tenido en cuenta la realidad de un universo catico. Aunque se trabaje todos los das como meritorio en el gran teatro del mundo, es bastante evidente la complejidad que rodea toda accin e interaccin humana. La Administracin no escapa a esta realidad y cuando se va a abordar cualquier enfoque cientfico organizacional, es obvio cuestionar lo que hasta ahora haba tenido alguna consistencia en la metodologa cientfica de la Administracin

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como organizacin. Es decir, lo que consideraba interesante describir con un cierto afn didctico, lo cuestiono hoy, porque la explosin de complejidad, que llama Kliksberg, 199392, junto a la inestabilidad geopoltica que nos rodea, hace que el saber se erija en la nica garanta para dominar la situacin de riesgo social: Cmo planificar cuando las previsiones tienen que englobar a infinitos factores, ligados mediante interrelaciones crecientes, en combinaciones nuevas, que son territorio casi inexplorado por el conocimiento humano? Cmo hacerlo en un timming histrico en donde casi no existe tiempo, porque la aceleracin determina que el futuro se presente de inmediato, reunindose casi presente y futuro? Cmo prever en una poca en donde el pasado ha dejado de ser una gua utilizable por cuanto el futuro ser totalmente distinto del mismo?. Estaremos en los albores de una nueva ciencia de la inestabilidad, del riesgo, en el marco cientfico expuesto por Ilya Prigogine, 1997, Premio Nobel de Qumica?. Qu papel juegan aqu las inteligencias sociales?. Hace veinticinco aos se destacaba la bsqueda de la excelencia en las empresas americanas, como forma de acometer la nueva dcada que se presentaba como catica. Hoy sera difcil seguir defendiendo la teora de Peters y Waterman, 198293, a pesar de sus esfuerzos por intentar definir los atributos de las empresas "excelentes": el nfasis en la accin, la proximidad al cliente, la autonoma e iniciativa, la productividad contando con las personas, poner manos a la obra con eficacia, respeto a la frmula: "zapatero a tus zapatos", las estructuras sencillas, de staff reducido y el tira y afloja simultneo. Es lo que se retoma en la dcada de los noventa bajo la trada de la flexibilidad, ambigedad y paradoja, trminos que hoy da adquieren una importancia extrema, precisamente por su apertura y su vinculacin con la revolucin de la gestin o de los "gobiernos de las empresas" (Lorenz, 1994)94. Por ltimo, deseo sealar un horizonte de esperanza fundada. Si parto de la hiptesis de que el saber es el primer motor inmvil -en su sentido aristotlico- de nuestra sociedad actual, la inteligencia creadora es la que
Kliksberg, B. (1993): Revisando viejos mitos y nuevos en gerencia. Elementos para un cambio paradigmtico. En F. Gmez Pallete. Estrategia Empresarial ante el Caos (pp. 56-88). Madrid: Rialp. 93 Peters, TH. J.- Waterman Jr., R.H. (1992). En busca de la excelencia. Barcelona: Folio. 94 Lorenz, CH.- Leslie, N. (Coord.) (1994). Financial Times. La Direccin de Empresas. Barcelona: Folio.
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da forma al saber, es decir, damos un voto de confianza al ser humano frente a los factores y medios de produccin tradicionales. El capital y la produccin, no son la quintaesencia de las organizaciones. Es el saber de la persona instruida, la inteligencia que transfigura la apariencia de las cosas, que conoce mejor todo lo que sucede y la que transforma la realidad humana, lo que la libera, lo que permite desdramatizar las planificaciones, programaciones, ejecuciones y evaluaciones de la organizacin llamada Administracin o empresa, porque vivimos en un mundo contingente, catico, inseguro, cambiante, complejo, inestable e incierto, es decir, en un universo de riesgo, tanto en azar como en necesidad. Es, al fin y al cabo, lo que Jos Antonio Marina, 1993, plantea como cometido de la inteligencia transformadora de la realidad social, en la ms pura gestin del conocimiento: Es la inteligencia la que permite, mediante una poderosa conjuncin de tenacidad, retrica interior, memoria, razonamiento, invencin de fines, imaginacin -en una palabra, gracias al juego libre de las facultades-, que veamos una salida cuando todos los indicios muestran que no la hay. Inteligencia es saber pensar, pero, tambin, tener ganas o valor para ponerse a ello. Consiste en dirigir nuestra actividad mental para ajustarse a la realidad y desbordarla. En esta clave comenzamos esta interesante aventura hacia lo desconocido. Cuando se est ocupando el rol que normalmente desempea la lectora el lector, en su condicin de investigadores en potencia, aflora, cuando menos, la espera de qu dir el que escribe. Hoy me gustara aadir algo ms a esa espera: la esperanza, para contribuir a rentabilizar, utilizando trminos empresariales, el tiempo de aprendizaje, como la mejor contraprestacin al dinero pagado por este libro y a la presencia activa y virtual que intercambiamos. En principio, gracias por haber llegado hasta aqu con atencin. Queda una gran tarea en la Administracin Pblica, que pasa indefectiblemente por crear una nueva cultura directiva y organizativa ante el Riesgo de azar y de no-azar, en el esquema establecido por Miccolis, 199695, o quiz tambin reinventando la propia Gerencia de Riesgos, a travs de un nuevo paradigma (Willians, 1996)96, estando muy atentos al discurso mundial que se abre en la actual incertidumbre y ante la necesidad de no estar ajenos a la realidad del siglo XXI.
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Miccolis, J.A. (1996). Toward a Universal Language. Risk Management, July: 45-48. Willians, T.L. (1996). An Integrated Approach to Risk Management, Risk Management, July: 22-27.

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Aunque a primera vista parece que nos vamos a enfrentar con una cuestin muy compleja, es decir, la de definir la metodologa de la administracin compartida de la inteligencia de una empresa, digital tambin, por supuesto, no deberamos caer en la tentacin de abandonar el saber cientfico en este campo, sacrificando la investigacin y la experiencia que existe al respecto en homenaje al caos. Quiz sea necesario entrar en cuestin exponiendo que el eje sobre el que gira la metodologa de la administracin de la empresa es el de la "organizacin". Adems, de una organizacin humana, por ms seas, rodeada por mltiples factores de contingencia, que la hacen todava ms voluble. Tendramos que seguir el pensamiento de Mintzberg, 197997, para describir brevemente esta cuestin compleja. Al aproximarnos a la organizacin llamada "empresa", que ya la caracteriza, observamos que como sistema abierto y complejo que es, consta de cinco partes fundamentales: el ncleo de operaciones, en ntima relacin con los productos y servicios llevados a cabo por los trabajadores, el pice estratgico, responsable de que la misin y los objetivos institucionales se cumplan, la lnea media, con autntica autoridad formal, la tecnoestructura, que permite controlar la ordenacin y organizacin de la estructura y, por ltimo, el staff de apoyo, figura muy controvertida, pero que nace al amparo de la incertidumbre de la empresa para garantizar todos y cada uno de los servicios que presta y con un evidente fin de control, en su acepcin ms dura. Una segunda cuestin muy controvertida de la empresa como organizacin, es la del factor humano. Me parece imprescindible dedicar unos minutos al factor ms saludable/enfermizo de la empresa: la accin humana en un marco contingente, donde mltiples variables organizacionales convierten al trabajador en algo extrao que hace cosas todos los das y a las mismas horas, en el mismo espacio y con el mismo grupo, pero en una nueva enajenacin, alienacin, histrica. Las variables independientes (de contingencia), las intermedias tales como la comprensibilidad o la diversidad del trabajo, as como las estructurales, que son las autnticamente dependientes, susceptibles de ser diseadas y, por tanto, humanizadas, adaptadas tambin a las necesidades del mercado real y potencial, convierten la contingencia en una necesidad, paradjica, de todo anlisis cientfico de la administracin de empresas.
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Mintzberg, H. (1979). La Estructuracin de las Organizaciones. Barcelona: Ariel, 1990.

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Una tercera cuestin a tener en cuenta, se centra en la tipologa de la organizacin de las empresas. La diversidad de marcos estructurales o configuraciones estructurales tienen que convivir a menudo con los marcos legales en los que se hace posible la viabilidad de las mismas. Es decir, la realidad social estar determinando siempre la realidad empresarial. Las ltimas medidas tomadas en nuestro pas, vienen dadas por unas determinadas coyunturas socio-laborales y se proyectan en todas las empresas. Estos principios razonables y organizativos estn basculando sobre la realidad econmica de un pas, de una regin, localidad o barrio. La obtencin de dinero, fin confesable para las organizaciones llamadas "empresas", llmese beneficios o, de forma eufemstica, "buenos resultados", es el objetivo comn como organizacin: todos buscan "ese" resultado. Pero va a depender de la posicin que se ocupe en la estructura organizacional para que se amplen los fines del trabajo como elemento conductor para dicho objetivo. Esta ampliacin, es el marco de la empresa que llamo "saludable", en el sentido ms amplio del trmino, en clave de salud positiva organizacional. Permtanme, antes de seguir adelante, hablarles de un motor presente en toda interaccin empresa-persona: el dinero. Si partimos de la base de que la razn de ser de una empresa es ganar dinero -ah entramos todos, aunque no lo manifestemos-, debemos conocer la quintaesencia de esa "mquina de hacer dioses", que dira Moscovici, 198898. Es factor de contingencia el dinero?. Es una variable dependiente independiente?. Configura estructuras?. Interesantes preguntas para que nos aproximemos a ellas. Habra que decir s a todas, porque poderoso caballero es. Deca Silverio Barriga, 199399, que "el dinero toma toda su riqueza del valor de intercambio que establece entre los sujetos. Intercambio sobre la base de representaciones sociales. El intercambio implica una economa de sacrificio. Pero el dinero no slo es representacin social de algo anterior, sino que genera su propia realidad, constituyendo un mundo autnomo y objetivo, cuantificable y transportable a los terminales de ordenador de las entidades bancarias en cualquier lugar del mundo". Como gran potencia del saber y
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Moscovici, S. (1988). La machine faire des dieux. Pars: Fayard. Barriga, S. (1993). El individuo en la sociedad del Siglo XXI: reflexiones sobre el cambio sociopoltico. Psicothema, 5, Suplemento, 31-43.

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anteriormente inicibamos el discurso de la revolucin de la gestin, sabiendo cmo llevarla a cabo, el dinero se erige en detentador de todos los fines de las personas, si quieren sobrevivir en su medio, dominando todas las estructuras organizacionales -ninguna es inocente-, fijando las directrices geopolticas de cualquier entorno. Aqu, en Andaluca, asistimos a problemas empresariales que demitifican los grandes ejemplos de la organizacin de las empresas japonesas y americanas. El dinero y su finalidad en s mismo intentan justificar los mayores descalabros sociales. Podra explicar la metodologa empresarial de estas dos superpotencias -de qu?-, pero el mejor ejemplo prctico para el aqu y ahora que nos rodea, en trminos de salud social, es objetivar la realidad de cada organizacin, en xito en crisis. En esa realidad social deber centrarse el profesional que trabaje en salud, por ejemplo, en clave de salud positiva, social, de prevencin de riesgos laborales, con objeto de no equivocarse en al anlisis cientfico. En definitiva, podramos concluir este apartado diciendo que no existe modelo nico, sino modelos en un determinado entorno. Desde un punto de vista meramente academicista, tendramos que explicar, llegado este momento, las fases que caracterizan la metodologa de la administracin de empresas. Tendramos que empezar por la fase de planificacin -estratgica?-, continuaramos por la de programacin en qu plazos y con qu recursos?-, abordaramos posteriormente la fase de ejecucin -en qu escenarios?- y finalizaramos por la de evaluacin interna externa?-, a mi juicio la ms interesante desde una ptica moderna de esquema formativo y no sumativo, como justificacin y justicia social. Como reflexin de inters en el marco de lo expuesto anteriormente, considero necesario retomar la "fragilidad" actual del enfoque tradicional de la metodologa de las organizaciones. Bernard Kliksberg, 1993, ya citado anteriormente, en su interesante papel de Director del Proyecto Regional de las Naciones Unidas de Modernizacin de la organizacin y gestin del Estado, describi de forma muy concisa la "hora de la retirada de la gerencia tradicional" sustentada en la relacin causa-efecto del esquema clsico de administracin de empresas, es decir, el ciclo planificacin, programacin, dotacin de personal, control y direccin. Y ha llegado la hora del relevo de este esquema sobre la base de estudios rigurosos, desde una perspectiva de investigacin cientfica, como el

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llevado a cabo por J.P. Kotter, 1982100, en el que se deca que la conducta de los que tienen xito, como contrapunto de la exactitud cientfica del esquema tradicional, "luce menos sistemtica, ms informal, menos reflexiva, ms reactiva, menos organizada y ms frvola de lo que jams pensara un estudioso de los sistemas estratgicos de planeamiento o de la planificacin organizativa". Se introduce, desde hace una dcada, una nueva herramienta de carcter trascendental para el saber, en su nuevo esquema revolucionario: la informacin, en todas sus vertientes y sistemas, as como la digitalizacin de la misma. Una organizacin correctamente planteada, legitima la realidad, legitima las interrelaciones humanas, legitima las inteligencias sociales, legitima la inteligencia digital. Es obvio considerar la gravedad tica de cometer errores en esta legitimacin. Avanzando en este anlisis de crisis, en su acepcin etimolgica ms interesante, es decir, sometiendo al juicio de la historia lo que tradicionalmente se ha considerado como inmutable, nos damos cuenta de que determinados elementos del enfoque tradicional se convierten en algo no saludable para la empresa. Me refiero, por ejemplo, a lo que Kliksberg llama acertadamente "disfuncionalidades de la organizacin piramidal", que se traducen en las siguientes dificultades: visin simplista de la organizacin, descubrindose la importancia de compartir poder para conseguir eficiencia, los nefastos efectos de la falta de flexibilidad en las organizaciones tradicionales, donde se da ms importancia al organigrama que a la organizacin en s -y no es un juego de palabras- y la dicotoma planificacin/programacin-implantacin/ejecucin, simbolizada por la separacin msculo-cerebro, debindose sustituir tal dicotoma por el aprendizaje de la realidad, tal como viene dada, en su aqu y ahora, respetando las mltiples interrelaciones que se producen. An hay ms datos de inters. Una visin tan pendiente de la realidad, obliga a estar muy pendiente de las personas, es decir, las nuevas metodologas organizacionales tienen que primar el factor humano sobre todos los dems, en nuestro caso, las inteligencias sociales. En un estudio del Massachusetts Institute of Technology (MIT), publicado como comentario en The Economist, el 29 de Julio de 1989, se afirmaba que "es ms productivo tener una fuerza de trabajo cooperadora y no una
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Kotter, J.P. (1982): What effective general managers really do?. Harvard Business Review. Noviembre-Diciembre.

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tecnologa muy sofisticada, que poseer los ltimos "gadgets" tecnolgicos pero un personal desencantado". Ya se ha observado que el primer factor saludable en el enfoque organizacional de las empresas es el de la contemplacin preeminente del factor humano, la inteligencia social, la interpersonal y la intrapersonal, la inteligencia compartida, la inteligencia digital, frente al factor exclusivo y excluyente llamado "dinero". Contemplacin cientfica, desde todas las pticas posibles, que a tenor de sus expectativas las centrara en torno a las ciencias de la salud y de la conducta, fundamentalmente. Como principales elementos destacara los siguientes: el abordaje de la relacin de la persona con el trabajo, en clave de creatividad, las habilidades sociales en el mbito laboral, cualquiera que sea el puesto que se ocupe en la empresa, la comunicacin interna y externa, la satisfaccin y motivacin como indicadores de salud que se pueden objetivar y, por ltimo, la consideracin de la interrelacin de las personas, los grupos, el medio y el fin de la empresa como un todo conjunto, como sistema integral e integrado, sin posibilidad de desmontarlo como un puzzle sin sentido. Empezando con el abordaje de la relacin de la persona con el trabajo, es obvio considerar que superadas las tradiciones de la revolucin industrial y de produccin, podemos entrar de lleno en la posibilidad real de dominar la citada relacin mediante la inteligencia creadora, en una nueva concepcin creativa -qu palabras tan esperanzadoras!- de la vida laboral. Para los profesionales que investigan el microcosmos de las organizaciones, ms concretamente a las empresas, es imprescindible abrir las puertas al laboratorio de la vida, donde la inteligencia humana puede y debe transformar la realidad, demostrando la fabulosa capacidad creadora de la persona, con la ayuda de la inteligencia digital, es decir, con el conocimiento y la libertad que aportan los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin y con el uso racional de las mismas. Hay que poner al da los conocimientos, las habilidades y las actitudes, en el marco de construccin de una nueva metodologa: "el directivo y la empresa de hoy no slo deben, como dicen las expresiones al uso, "aprender a aprender", o convertirse en "organizaciones de formacin". Como afirma un grupo de expertos japoneses, deben ser capaces de

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"desaprender las caducas lecciones del pasado" (Lorenz, 1994)101. Esta situacin produce una cierta esquizofrenia laboral y existencial, pero estamos obligatoriamente obligados a convivir con ella. En clave metodolgica, compartimos con Alfredo Muoz Adnez, 1994102, su punto de partida terico cuando afirmaba: "Es, pues, de especial relevancia que las empresas y organizaciones reparen en el potencial creativo de sus trabajadores y pongan en prctica los mtodos que puedan ayudarles a aprovechar e incrementar dicho potencial, con la mirada puesta en la mejora de la calidad y la competitividad". Es la clave de Guilford, 1951-52103, al abordar el pensamiento divergente, creativo, constructivo, en la bsqueda de lo desconocido. Se plantea de forma irreversible el cambio de la gestin, la creacin de lo nuevo, segn el esquema de Drucker, 1993, llevando al trabajador a la toma de conciencia, junto al sentimiento y sus propias emociones (el maravilloso mundo afectivo), de que tiene que mejorar todos los das aquello que hace y que tericamente conoce, que tiene que desarrollar nuevas aplicaciones a partir de sus "descubrimientos", de sus resultados "excelentes" y, por ltimo, en este ciclo, a sentar las bases de las posibles innovaciones que pueda introducir en su tarea diaria a travs de las inteligencias sociales. Estos planteamientos nos llevan, a los profesionales que trabajan en el campo de la salud y en la administracin y gestin de empresas, a tomar conciencia, igualmente, de que trabajan en una controversia permanente de teora y prctica, en un mundo de cambios "desestabilizadores", en el buen sentido de la palabra. Un segundo aspecto que estoy interesado en desarrollar es el de las habilidades sociales digitales en relacin con la organizacin llamada "empresa". Desde una perspectiva saludable, desmedicalizada, considero la teora y la prctica de las habilidades sociales como factor fundamental en el abordaje de las organizaciones. Desde la ptica de la direccin, que engloba administracin y gestin, las habilidades sociales vienen a dar una respuesta interesante por sus mltiples posibilidades para la conducta laboral sana. De acuerdo con los Profesores Gil Rodrguez y

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Lorenz, CH.- Leslie, N. (Coord.) (1994). Financial Times. La Direccin de Empresas. Barcelona: Folio. 102 Muoz Adnez, A. (1994). Mtodos creativos para Organizaciones. Madrid: Eudema. 103 Guilford, J.P. (1951-52). A factor analytic study of creative thinking. Rep. Psychol. Lab., 3 y 8. En J.L. Pinillos: Principios de Psicologa, Madrid: Alianza, 1975.

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Garca Siz, 1993104, que desde hace aos vienen trabajando en el fascinante mundo de las habilidades sociales, se pueden identificar de forma sobrada aquellas habilidades que configuran la competencia profesional en la mayora de las profesiones y ocupaciones: las conceptuales, que permiten alcanzar el conocimiento, hoy llamado "saber" (como hemos expuesto anteriormente), del contenido del trabajo que se desarrolla, las tcnicas, que permiten adquirir la destreza necesaria para llevar a cabo las tareas encomendadas y las de comunicacin, que permiten interaccionar con los dems, garantizando todos los "encuentros" diarios en el contexto profesional. Dado que se est planteando argumentar los nuevos horizontes en el caos organizacional existente, las habilidades sociales vienen a brindar una interpretacin positiva del nuevo estilo de direccin y gestin que se exige en las organizaciones. Si ha quedado claro que el factor humano ha tomado una relevancia absoluta y plena, donde la persona desempea roles tan dispares como trabajador y primer cliente, es obvio considerar que estamos ante una nueva metodologa que exigir un riguroso estudio, entrenamiento y evaluacin. Las habilidades sociales vienen as a cubrir una laguna histrica, a recuperar un derecho a "saber ser, hacer e interactuar", donde la conducta laboral era asumida y, bsicamente, pensada por la direccin de la empresa, por la organizacin, sin que la conducta del trabajador tuviera el protagonismo y reconocimiento que defiende esta nueva orientacin. Un tercer factor saludable se refiere al momento llamado "comunicacin", interna externa, en la empresa. Solo con estar atentos, a diario, a los mltiples procesos comunicativos, de intercambio de informacin, que se producen en cualquier contexto socio-laboral, por ejemplo, deducimos que es un fenmeno en progresin absoluta, muy tecnificado y de gran servicio a la persona y, por ende, a la organizacin llamada empresa. La organizacin y la comunicacin estn siempre vinculadas en el funcionamiento de una empresa que busca resultados eficientes y eficaces. Una empresa atenta al cliente interno y externo, es decir, comunicante, en el marco de calidad total, como nueva vertiente ecolgica de la accin laboral, de base digital, debe presentar siempre las siguientes caractersticas:
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Gil Rodrguez, F. y Garca Siz, M. (1993). Habilidades de Direccin en las Organizaciones. Madrid: Eudema.

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- Debe ser una organizacin ordenada y organizada, es decir, utilizar una metodologa cientfica en su relacin con los clientes internos y externos, como contraprestacin al inters social del dinero. - Debe ser una organizacin abierta y receptiva, en permanente comunicacin con el interior y exterior de la misma, atenta a la informacin total, interactuando en clave de retroalimentacin con el entorno. - Debe estructurarse en un esquema de contingencia, que le permita una adaptabilidad permanente a las diversas situaciones comunicativas que plantea la interrelacin de cada trabajador con los compaeros (clientes internos) con los clientes externos. - Ha de ser una organizacin fiable para cada trabajador, donde se garantizan cuatro funciones en el proceso de comunicacin: el control de lo que se comunica, el intercambio de la informacin, la negociacin interpersonal que siempre lleva implcita y el desarrollo de la propia identidad. - La informacin ha de estructurarse en el marco del marketing interno y externo, donde debe quedar claro para todos qu es lo que se intercambia y cmo se lleva a cabo el proceso de comunicacin interviniente. En definitiva, estamos planteando la urgencia de abordar en la empresa comunicante, de amplia infaestructura digital, como organizacin que se comunica, la estrategia organizacional, la cultura existente y las conductas de los trabajadores, como diagnstico y paso previo a toda actuacin de la empresa preocupada por la calidad integral de sus servicios y actuaciones internas. Llegamos as al cuarto aspecto que enuncibamos al principio de este punto: la satisfaccin y motivacin de los trabajadores, como factores saludables de organizacin. El giro copernicano de la gestin y direccin de las empresas comienza por un abordaje directo de la atencin y cuidados al "seor trabajador". En esta nueva cultura empresarial, es lgico que se incorporen trminos tales como satisfaccin y motivacin, donde lo que se solicita y demanda es responsabilidad, identificacin,

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participacin y cooperacin del personal, para alejar el fantasma de la manipulacin. En el esquema general que venimos planteando, se atisba que la responsabilidad del saber genera una nueva organizacin-empresa, en el sentido de que el trabajador que participa del saber comn de la empresa, se hace ms responsable, est ms motivado, puesto que conoce el fin comn y ltimo de "su" organizacin y se siente ms satisfecho. Se hace ms responsable porque descubre dos realidades, ntimamente ligadas entre s, que se llaman conocimiento y libertad. Drucker, 1993 lo plantea de forma muy taxativa en su libro recurrente en estas pginas, La sociedad poscapitalista: "La organizacin basada en el saber exige, por lo tanto, que todo el mundo asuma responsabilidad por objetivos, contribucin y, de hecho, por conducta". Esta interesante reflexin nos lleva a concluir que todos los que trabajan en empresas, como organizaciones formales que son, tienen que considerarse, en esta clave, como unos "ejecutivos" ms de las mismas. El trabajo directivo y de gestin en la sociedad del saber, supone en la realidad dar una vuelta de tuerca al reconocimiento de que seguir hablando de derechos y facultades, no hace nada ms que repetir los viejos esquemas empresariales, basados en el control y el mando. La nueva empresa y las nuevas organizaciones tienen que motivar, satisfacer y responsabilizar a sus trabajadores mediante la formacin de la gestin del conocimiento, en el saber, de tal manera que todo el mundo contribuya a alcanzar los fines sin necesidad de tener que detentar una determinada autoridad. Hoy, adems, con el soporte digital que brindan los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, en una proyeccin evidente de la inteligencia digital en el mbito empresarial. Por ltimo, tenemos que abordar la visin holstica de la empresa como una organizacin compleja, sistematizada, interrelacionada, que no podemos descomponerla desde una visin academicista, como si se tratara de una leccin de anatoma. Pero todo enmarcado en lo que ha sido el hilo conductor de esta exposicin: vivimos en un caos atractivo, en un mundo turbulento, en continua metamorfosis, en una permanente inestabilidad que nos obliga a vivir indefectiblemente con ella, frente a las "seguridades" del pasado. Y con este marco incomparable, tenemos que abordar la realidad de una organizacin, igualmente compleja que la sociedad, porque es parte de la sociedad, que se llama "empresa" y aportar esquemas cientficos en un nuevo abordaje de su realidad.

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Abordaje en clave de salud positiva, con el sustento de la inteligencia digital, transformadora y propiciadora de las mejores habilidades sociales. Cmo tenemos que plantear el presente y futuro de nuestras empresas? Con qu enfoque metodolgico? Nadie negara que stas seran las preguntas del milln de dlares, pero sera conveniente desarrollar lo que podramos llamar "cuestiones en discusin", con objeto de que los resultados prcticos se supervisen de forma autnoma, en el marco de la "sabidura e inteligencia creadoras": - Las organizaciones tienen que acabar reconociendo la supremaca del saber, de la inteligencia individual y compartida, digital, como hilo conductor del "xito" al alcanzar sus objetivos. - La descentralizacin, la rotacin y las visiones compartidas (la inteligencia compartida/conectiva), Kliksberg, 1993, son el futuro de las organizaciones. - Las personas que trabajan en las empresas tendrn que compartir, en la solidaridad, el permanente clima de la incertidumbre y el caos. Hay que aprender a convivir con estas dos realidades, pero desde una ptica de salud positiva: la bsqueda del saber como nico factor de "seguridad" laboral, prctico, revolucionario. - El inmovilismo tiene que ser desterrado en cualquier planteamiento cientfico de las organizaciones llamadas "empresas". Todo se plantea en trminos de bsqueda de la innovacin, trabajando permanentemente "en lo nuevo". - Hay que desarrollar nuevas capacidades directivas, para dominar la competitividad y para saber actuar en tiempos de escasez, de recesin, como el actual. No hay que olvidar que el ser humano posee una inteligencia creadora, tambin en este campo. Es evidente que las inteligencias individuales se desarrollan inevitablemente en un entorno social, sin el cual no pueden constituirse y del que depende en gran parte su despliegue y desarrollo. Cada persona tiene una inteligencia potencial que se actualiza y ejercita en mayor o menor manera. Gracias a las investigaciones que se llevan a cabo en la actualidad en muchos frentes cientficos se sabe que el paso de la

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inteligencia potencial a la inteligencia actual, cintica, depende en gran manera de la influencia del entorno y del ambiente (Marina, 2000). Si queremos aprovechar las capacidades individuales tenemos que situarlas en la mejor situacin posible. Es aqu donde la nocin de inteligencia compartida, de inteligencia de los grupos, asociaciones y organizaciones tiene una aplicacin absolutamente evidente. La gran realizacin social se lleva a cabo mediante la integracin en la gran malla mundial polarizada en las formas de vivir en comn o en grupos: la pareja, la familia, la empresa, la sociedad civil. Estas comunidades no son un simple agregado de inteligencias individuales, de base digital. Su organizacin, el sistema interno de comunicaciones, estmulos, apoyos u obstculos que el grupo proporciona influyen en las inteligencias sociales, tantas veces explicada en este libro, estimulndola o deprimindola, dndole alas o cortndosela.

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12. Inteligencia digital y Administracin Pblica


Presentse con todo, yendo y viniendo das, una proposicin de mejoras para un ramo que no citar, quedando recomendada eficacsimamente. A los cuatro das volvimos a saber el xito de nuestra pretensin. -Vuelva usted maana -nos dijo el portero-. El oficial de la mesa no ha venido hoy. Grande causa le habr detenido, dije yo entre m. Fumonos a dar un paseo, y nos encontramos, qu casualidad!, al oficial de la mesa en el Retiro, ocupadsimo en dar una vuelta con su seora al hermoso sol de los inviernos claros de Madrid. Martes era el da siguiente, y nos dijo el portero: -Vuelva usted maana, porque el seor oficial de la mesa no da audiencia hoy. -Grandes negocios habrn cargado sobre l -dije yo. Como soy el diablo y aun he sido duende, busqu ocasin de echar una ojeada por el agujero de una cerradura. Su seora estaba echando un cigarrito al brasero, y con una charada del Correo entre manos que le deba costar trabajo el acertar. -Es imposible verle hoy -le dije a mi compaero-; su seora est en efecto ocupadsimo. Dinos audiencia el mircoles inmediato, y, qu fatalidad!, el expediente haba pasado a informe, por desgracia, a la nica persona enemiga indispensable de monsieur y de su plan, porque era quien deba salir en l perjudicado. Vivi el expediente dos meses en informe, y vino tan informado como era de esperar...

Vuelva usted maana El Pobrecito Hablador. Revista Satrica de Costumbres, por el Bachiller don Juan Prez de Mungua (seud. de Mariano Jos de Larra), n. 11, enero de 1833, Madrid

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Blanca, la protagonista de una novela entraable de Antonio Muoz Molina, En ausencia de Blanca, no le gustaba pronunciar la palabra funcionario, aludiendo a Mario, su marido. Cuando Blanca quera referirse a las personas que ms detestaba, las rutinarias, las montonas, las incapaces de cualquier rasgo de imaginacin, deca: son funcionarios mentales. Cuando en una ocasin vi aquel chiste de Forges, brillante humorista espaol, en el que aparecan tres presuntos funcionarios echados hacia atrs en sus sillones, con las manos cruzadas en la nuca y diciendo: se me abren las carnes cada vez que me dicen que me tengo que ir de vacaciones, me pregunt el porqu de estas interpretaciones de la calle. Sin comentarios. Como empleado pblico, he crecido junto a la reiterada referencia a Larra, vuelva usted maana!, en todos los aos de dedicacin plena a la funcin pblica: educativa, sanitaria y tributaria, construyendo da a da y en contrapartida lo que llamaba segundos de credibilidad pblica. Me ha pesado mucho la baja autoestima, larriana?, que se percibe en el seno de la Administracin Pblica por una situacin vergonzante que muchas veces no coincide con la realidad, porque desde dentro de la misma Administracin hay manifestaciones larvadas, latentes y manifiestas (valga la redundancia) de un hasta aqu hemos llegado! por parte de empleadas y empleados pblicos excelentes, que tienen que convivir a diario con otras empleadas y empleados pblicos que reproducen hasta la saciedad a Larra (a veces, digitalizado) y que hacen polvo la imagen autntica y verdadera que existe tambin en la trastienda pblica. Y muchas empleadas y empleados pblicos piensan que la batalla est perdida, unos por la llamada politizacin de la funcin pblica, olvidando por cierto que la responsabilidad sobre la Administracin Pblica es siempre del Gobierno correspondiente, y otros porque piensan que el actual diseo legislativo de la funcin pblica acusa el paso de los aos y que la entrada en tromba de las diferentes Administraciones Pblicas de las Comunidades Autnomas, obligan a una difcil convivencia de la legislacin sustantiva sobre el particular con las llamadas peculiaridades de cada territorio autnomo. Aplicando el principio de realidad a esta situacin, hace tiempo que vengo investigando la quintaesencia del empleo pblico, es decir, la funcin pblica en s misma, a sabiendas de que es una materia denostada en muchos ambientes sociales por el mal cartel que tiene proclamar a los cuatro vientos la identidad funcionarial, pero de marcado

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inters social por el impacto en el devenir diario de un Estado, de una Comunidad Autnoma o de una entidad local menor. A partir de esta lnea, solo voy a referirme a la funcin pblica desde la perspectiva de empleadas y empleados pblicos, portadores y generadores de inteligencia tambin pblica, para identificar as a aquellas personas que cumplen el principio constitucional de que el rgimen general del empleo pblico en nuestro pas es el funcionarial, como elemento garantista de la propia funcin pblica, mediante empleo pblico de cualquier naturaleza, en relacin con la ciudadana. En esta ocasin cientfica, se est fraguando un nuevo marco jurdicoadministrativo que ofrece unas oportunidades extraordinarias, innovadoras y progresistas, tambin posibilistas, que desgraciadamente est pasando muy desapercibido para la sociedad espaola y andaluza. Se trata del borrador del anteproyecto de Ley del Estatuto Bsico del Empleado Pblico, cuyo contenido ha sido consensuado y firmado el 13 de junio de 2006 entre el Gobierno y los sindicatos ms representativos en las Administraciones Pblicas. Tal y como se ha anunciado oficialmente, este Estatuto fija unas normas y derechos bsicos para todos los empleados pblicos, como el derecho a la negociacin colectiva, una nueva estructura retributiva (ligada a la productividad y los rendimientos), nuevos modelos de promocin profesional, mejora de las normas de acceso y de la formacin, as como la inclusin de medidas para reducir la temporalidad. He ledo este documento atentamente y creo que ofrece un futuro de cambio que habr que gestionar adecuadamente, aceptando las dificultades intrnsecas que todava tendr que sufrir en el trmite parlamentario una vez aprobado el citado anteproyecto por el Gobierno. El texto que se ha presentado oficialmente y que, indudablemente, sufrir cambios en su travesa del desierto que mantienen seco los agoreros de la contrainteligencia social, ofrece unas novedades que voy a resaltar introduciendo inteligencia aplicada a este anlisis posibilista y realista, al tener ya sustento legal y permisivo para aceptar la realidad de la funcin pblica en las Comunidades Autnomas. Hay que comenzar por la exposicin de motivos, porque es donde se manifiesta la voluntad del legislador. Personalmente, es la parte que suelo estudiar con ms detenimiento de las disposiciones de la Administracin, porque normalmente el articulado se olvida y lo que suele ser materia recurrente en el conocimiento de la legislacin vigente y sobre todo sta que

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pertenece al gnero sustantivo, es la visin completa sobre lo que se desea legislar en el sentido ms pleno y tcnico del trmino, que solo se encuentra en la motivacin fundada del texto en cuestin. La frase introductoria de esta exposicin de motivos es una declaracin en toda regla de base constitucional, sustentada por el Artculo 103 de la misma, sobre todo en un alarde de inteligencia pblica de la sociedad espaola en 1978 al no dedicar ms que un artculo al difcil entramado que sustenta la funcin pblica: El Estatuto Bsico del Empleado Pblico establece los principios generales aplicables al conjunto de las relaciones de empleo pblico, empezando por el de servicio a los ciudadanos y al inters general, ya que la finalidad primordial de cualquier reforma en esta materia debe ser mejorar la calidad de los servicios que el ciudadano recibe de la Administracin. La Constitucin hablaba de servicio objetivo a los intereses generales, no a los propios del aparato administrativo, de cinco principios que deberamos grabar en letras de oro en la entrada de cada edificio, despacho y oficinas, de base pblica: eficacia, jerarqua, descentralizacin, desconcentracin y coordinacin, y del sometimiento pleno a la ley y al Derecho. Contina esta exposicin con una aclaracin que acaba con el concepto monopolstico que divide hoy dos realidades en el seno de la funcin pblica: el universo de los funcionarios y el de los laborales. Por una vez, se va a clarificar que el denominador comn es el servicio a los ciudadanos, en trminos de calidad percibida y sentida, con independencia de las seas de identidad funcionarial y laboral: lo nico que ya debe importar es la funcin pblica que se desempee por parte de empleadas y empleados pblicos. Lo dems, son cuitas de trastienda pblica que se deben resolver en el seno de las propias Administraciones, cuando salga a la luz el texto definitivo. Este texto abre posibilidades luego, en el articulado, para que se establezcan los autnticos factores de convergencia para que las seas de identidad sean nicas, para no volver loca a la ciudadana. Por cierto, el texto necesita pasar por el anlisis de la utilizacin del lenguaje no sexista para demostrar otra evidencia de opcin por el cambio, dado que no es excesivamente cuidadoso al respecto.

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Inteligencia digital en la Administracin Sanitaria A la luz de esta introduccin considero conveniente presentar unas cuestiones en actual discusin sobre la aportacin de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin en la Administracin, que desarrollan el hilo conductor del captulo, con un ejemplo vivido y sentido en la Administracin Sanitaria, muy clarificador del potencial digital en la relacin con la ciudadana, de forma muy prxima y trascendental como es la creacin y atencin a la historia de salud (antes llamada historia clnica) de los ciudadanos sanos y enfermos, en los trminos que se explicaron anteriormente, en el captulo 5, al abordar la relacin de la inteligencia digital y las habilidades sociales, con su proyeccin aplicada de la inteligencia social. Con este propsito de respeto a la inteligencia digital, deca el poeta Luis Cernuda lo siguiente: Mas el trabajo humano, con amor hecho, merece la atencin de los otros,... (A mis paisanos). En este sentido se puede avanzar en los contenidos expuestos anteriormente, porque los avances conseguidos en la Administracin Pblica Sanitaria de Andaluca, as lo certifican, es decir, merecen la atencin cientfica en relacin con la inteligencia digital. Es muy importante visualizar su proyeccin en la ciudadana. Est de moda hablar del ciudadano, pero el enfoque debe ser estratgico, no meditico, y la historia de salud digital se debera convertir necesariamente en el hilo conductor de la relacin de un Sistema Sanitario Pblico con la ciudadana. Su razn de existir estriba en que la relacin diaria con las personas (ese es en esencia el hecho a registrar, guardar, securizar y recuperar, es decir, elaborar una historia), se realice en trminos de calidad percibida y a plena satisfaccin de cada usuario del Sistema. De qu forma? Dejando constancia fehaciente, documental, de todo lo que ocurre en esa relacin. Por eso la llamo historia de salud digital, del ciudadano, porque la oportunidad que nos brinda la digitalizacin de todos los procesos asistenciales y el conocimiento de quin es cada persona que es atendida por el Sistema, en el marco de la salud positiva, no slo de la enfermedad, establece garantas constitucionales del derecho a la proteccin de la salud, en cualquier circunstancia (equidad y universalidad) y en cualquier lugar (respeto al principio constitucional de la movilidad) que se viva la misma. Habr que preguntar a la ciudadana qu le aporta realmente esta oportunidad de estar cerca y segura de sus acontecimientos de salud, y a

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los profesionales que los atienden y utilizan estas tecnologas digitales, proyectadas en el concepto de historia nica para todo el Sistema, con metodologa accesible, intuitiva y facilitadora del acto mdico, de enfermera o de trabajo social. Invito a ello, porque la historia de salud digital es algo ms que una serie de lneas grabadas en una caja de trucos pragmtica, tal y como la llama Hans Magnus Enzensberger. La historia de salud es del ciudadano y los profesionales y, sea cual sea el lugar del sistema sanitario en el que se encuentren ambos, estn obligados a cuidarla, guardarla, recuperarla, mantenerla segura, hacerla inteligible e insertarla en los procesos de integracin de sistemas y tecnologas orientados al ciudadano. Se debe hablar entonces de la estrategia digital de los Sistemas Pblicos Sanitarios y de los objetivos del paradigma pblico digital que debe acompaarla siempre. Antes de hablar de paradigma me gustara explicar la correlacin que debe existir entre paradigma y estrategia digital pblica en la Administracin Pblica. Es importante detallarlo as porque creo imprescindible introducir metodologa cientfica en las decisiones estratgicas de un Sistema Sanitario Pblico. Debe quedar claro desde el principio un marco programtico: el ciudadano es el centro del Sistema. Siendo esto as, la estrategia digital, se define como el proceso organizativo mediante el cual el Sistema Sanitario Pblico incorpora a sus funciones corporativas los sistemas y las tecnologas digitales de la informacin y comunicacin, como escenario y motor de su cambio y como modelo de integracin tecnolgica orientada al ciudadano. En trminos de calidad de la atencin digital al ciudadano hablamos de la provisin de servicios accesibles y equitativos, con un nivel profesional ptimo, que tiene en cuenta el estado del conocimiento actual y los recursos digitales disponibles, logrando la adhesin y satisfaccin del ciudadano. Una vez que se tiene clara la estrategia digital en trminos de calidad sentida y percibida por los ciudadanos, hay que hablar del paradigma tecnolgico que sustenta esta estrategia y que describir de forma adecuada. Hablamos de la integracin de sistemas y tecnologas orientada al ciudadano, en la creacin de un nuevo paradigma pblico, cuyo objetivo es integrar los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, en el Sistema, en una visin holstica de conectividad, estandarizacin, homologacin, normalizacin y certificacin del software y hardware existente y futuro, previa declaracin del riesgo

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digital propio, as como la asuncin de informacin e informtica distribuidas, atendiendo siempre a las minoras ciudadanas, con ms escasez de recursos para acceder a la informacin digital, cuidando la opcin ltima direccin tecnolgica respecto de la arquitectura correspondiente a la centralizacin o descentralizacin de los recursos informticos. Se aborda, asimismo, desde esta perspectiva estratgica digital una gestin integrada en la relacin con la ciudadana (CiRM), utilizando de forma analgica el paradigma actual de CRM o gestin de la relacin con los clientes. Es ms, a la hora de abordar paradigmas ya se ha explicado anteriormente la importancia del establecimiento de los objetivos de un paradigma, salvando el principio de que a todo paradigma deben seguir unos objetivos claros y definidos, pertinentes y mensurables. Y un ejemplo paradigmtico debe ser su proyeccin en la gestin de los sistemas y tecnologas. En la asuncin progresiva de nuevas competencias de la Administracin Pblica, en campos tan sensibles como la salud y los servicios sociales, entre otros, en cuanto a la gestin y administracin de las tecnologas de la informacin y comunicacin, se debe contemplar la implantacin de la red corporativa (Intranet) que permita compartir de forma eficiente la informacin entre las diferentes unidades organizativas de la propia Administracin. Una de las primeras actuaciones dentro del plan de modernizacin que inicie cualquier Administracin Pblica, con el objetivo ltimo de mejorar el servicio a la ciudadana, debe centrarse en conocer a fondo su cartera de clientes y prestar servicio a Proyectos de Tarjeta Sanitaria Digital, por ejemplo, que adems de sustituir a la antigua "cartilla de la Seguridad Social", en el caso de Espaa, por una tarjeta inteligente, hecho real que sirve como ttulo acreditativo del derecho a la proteccin de la salud, permite poner a disposicin de las ciudadanas y ciudadanos nuevos servicios que hacen ms fcil y fluida su relacin con el Sistema Sanitario Pblico, adems de unirlo a desarrollos de aplicativos sanitarios para optimizar la relacin entre facultativos, personal sanitario y ciudadana mediante el uso de las nuevas tecnologas. Para la gestin y el correcto funcionamiento de la infraestructura descrita, he conocido la experiencia que el Servicio Andaluz de Salud inici en Enero de 1998 con la implantacin de un Centro de Gestin de Sistemas y Tecnologas (CEGES) que, con un carcter corporativo,

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constituye el punto nico de acceso de todos los usuarios para la Gestin de Sistemas y la resolucin de todo tipo de incidencias y problemas. La finalidad del Centro de Gestin de Sistemas y Tecnologas es dar cumplimiento a estos requisitos de nivel de servicio optimizando los costes de operacin. Para ello, el Centro proporciona las siguientes facilidades: Gestin y Control centralizado de recursos remotos. Deteccin y correccin de anomalas de manera automtica desde el Centro, reduciendo de este modo los tiempos de resolucin, minimizando el impacto en el servicio. Servicio de Atencin al Usuario. Atencin telefnica 24 horas al da, 7 das a la semana (Servicio 24/7/365) para la resolucin de cualquier problema duda que pudiera surgir. Servicios de infraestructura: adicionalmente, el Centro de Gestin de Sistemas y Tecnologas proporciona y gestiona la red de comunicaciones que conecta todos los Centros de salud entre s y con otras entidades a nivel de Estado de las Comunidades Autnomas: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (I.N.S.S, T.G.S.S., Consejeras). Esta red de comunicaciones posibilita, entre otras acciones:

El intercambio de informacin entre centros de salud, dispositivo sanitario general y centros administrativos del Sistema. El acceso desde la red del Servicio Andaluz de Salud a sistemas informticos de Organismos Pblicos intervinientes en el proceso de salud. La transmisin de los partes de Incapacidad Temporal al I.N.S.S.

El Centro facilita un avance escalonado hacia la interconectividad total de los Sistemas y Tecnologas del Servicio Andaluz de Salud, prestando el mejor nivel de servicio al usuario, y favoreciendo la reduccin del gasto no discrecional en beneficio de la inversin discrecional que aporta mximo valor al ciudadano, dentro de un modelo de gestin innovador, enmarcado en la estrategia para la modernizacin del Sistema Sanitario Pblico de Andaluca y de sus relaciones con la ciudadana a travs de las Tecnologas de la Informacin.

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Las Lneas de Servicio que se contemplan en un Proyecto de estas caractersticas son: Atencin a Usuarios: servicio 24 horas al da, 365 das al ao, para la recepcin, registro y gestin de incidencias de usuarios de los Sistemas de Informacin Corporativos del Sistema sanitario en un nico punto, de forma centralizada (lnea 900 o similar, correo electrnico y web con la implantacin de las Intranet). Monitorizacin de Sistemas y Comunicaciones (proactividad): deteccin proactiva, diagnstico y correccin remota de problemas en los elementos crticos de la Red, dotados de software de gestin de red. Gestin de Comunicaciones WAN (Redes de rea extensa) y direccionamiento IP Redes: supervisin y control de la red IP de comunicaciones que conecta los centros del SNS entre s y con otras entidades externas. Labores de administracin, en su caso, de elementos activos WAN en la medida que lo requiera los procesos de integracin y su gestin posterior. Adicionalmente, se contempla la gestin centralizada de direcciones y nombres IP y el soporte a la implantacin y operacin de protocolos DHCP y DNS. Gestin de Sistemas y Procesos: deteccin y gestin de eventos procedentes de elementos, componentes, procesos y aplicaciones de Sistemas de Informticos crticos, anticipacin de fallos a partir de alertas e histricos de rendimiento, diagnstico de problemas y ejecucin de acciones correctoras. Distribucin de SW y recopilacin de informacin: puesta a disposicin, instalacin y actualizacin de software de forma centralizada, en aquellos elementos crticos del Sistema Sanitario. Recopilacin y redistribucin de informacin encriptada fruto de la explotacin de los sistemas Gestin de Inventario en explotacin: gestin centralizada del inventario administrativo (procedimental) y tcnico de los grandes sistemas del Sistema sanitario. Gestin del Servicio: control de calidad, seguimiento y mejora continua de los niveles de servicio definidos en el ANS (Acuerdo de Nivel de

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Servicios) sobre la base de indicadores e informes de gestin. Control y seguimiento de los niveles de servicio proporcionados por los resolutores en relacin a los Acuerdos de Requerimientos Operativos (ARO) y contratos de mantenimiento de cada proveedor. Dentro de este contexto de continuo cambio es necesario evolucionar hacia un concepto de gestin unificada que provea de un servicio homogneo y de calidad a todos los entornos actuales y futuros de la red corporativa de informacin y comunicacin del Organismo Pblico involucrado, garantizando asimismo el cumplimiento de las polticas de gestin de riesgos y seguridad integral que se definan. En concreto, y para las necesidades inmediatas antes mencionadas, un Centro de Gestin de Sistemas y Tecnologas de estas caractersticas debe evolucionar y avanzar en los siguientes parmetros: Ampliacin de la Gestin a todos los Centros y Unidades Clnicas y de Gestin en todas las provincias de la Comunidad Autnoma correspondiente. La inclusin de las reas nucleares de cualquier Sistema Pblico de Salud, a ttulo indicativo que no exhaustivo: Gestin del Sistema de Base de Datos de Usuarios, Historia de Salud Digital, Intranet Corporativa, Centro de Informacin y Servicios al Ciudadano (CRM), Libre Eleccin de Especialista, Intranet Corporativa, Cita Previa, Personal, Asesora Jurdica, Farmacia y Servicios Centrales del Organismo Central de gestin correspondiente. La asuncin por parte del Centro de Gestin de Sistemas y Tecnologas de las polticas de integracin de sistemas y tecnologas, conectividad, administracin y gerencia de riesgos digitales de todos los recursos que forman parte de la red sanitaria corporativa. Este tipo de Centros de Gestin de Sistemas y Tecnologas se deben convertir en el elemento integrador de prestacin de servicios al usuario final del Sistema Sanitario Pblico, independientemente de su entorno y ubicacin, evolucionando hacia un verdadero concepto de gestin corporativa y unificada del servicio.

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Desde el Sur, desde Andaluca, planteo una postura de integracin plena y comunitaria, en el sentido ms extenso del trmino, en sistemas y tecnologas que estn al servicio de la ciudadana, desde una posicin ideolgica de servicio, no inocente, y con el compromiso de participar en aquellos proyectos de integracin de estndares y de interoperabilidad que permitan intercambiar informacin y conocimiento, en tiempo real, al servicio de las situaciones de salud y/o enfermedad de los ciudadanos, en cualquier punto de la Comunidad Autnoma de Andaluca y del pas, por extensin, y ante cualquier requerimiento reglado y sustentado por disposiciones garantistas para el ciudadano en trminos de salud. Creo que mis palabras anteriores ratifican y desarrollan, con creces, esta afirmacin. Hay que tener visin pblica digital porque la mayor pobreza que existe en la actualidad es de ideas innovadoras. Existen dficits econmicos evidentes en cualquier pas en relacin con el gasto sanitario pblico, pero no slo hay escasez de dinero, sino fundamentalmente de ideas, proyectos y, en definitiva, estrategias digitales. Inteligencia digital, pblica, en definitiva. Si hay estrategia hay inversin y no slo gasto. Lo demuestran los presupuestos pblicos e inversiones en sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin que actualmente se estn dirigiendo al servicio de la ciudadana en determinadas instituciones pblicas sanitarias en Espaa, Europa y otros pases, en general. El futuro es muy apasionante y tiene muchos retos desde una visin digital. Tambin es verdad que llevamos frecuentndolo desde hace aos, tal y como recomendaba el Dr. Cardoso a Pereira, en la clave que nos narraba de forma extraordinaria Tabucchi, en Sostiene Pereira. Quiz porque est viviendo a nivel europeo y mundial una experiencia muy interesante y revolucionaria en el entorno de los sistemas y tecnologas, integrndolas al servicio de la ciudadana, pero donde queda mucho por decir y trabajar. El concepto de interoperabilidad de los sistemas al servicio de los intereses de los ciudadanos, es una nueva oportunidad que se ofrece para ser leales a los ciudadanos desde una perspectiva digital. De acuerdo con el profesor Allan Levinsohn, el xito de la interoperabilidad exige un ambiente de traduccin completo, consistente en un lenguaje comn de modelado espacio-temporal, una herramienta de modelado concomitante, una base de datos capaz de soportar las estructuras en el modelo y un mecanismo que provea una interfaz para el intercambio de la informacin. Estas herramientas se estn desarrollando

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a travs de iniciativas como OGC, pero ninguna de ellas ser significativa si no se crea una "voluntad institucional" para la interoperabilidad, que parece estar tristemente ausente en muchos sectores. Adems, los bits no deben ser pura mercanca en la gestin de la interoperabilidad, sino generadores de derechos humanos y desde la tica pblica de salud, deben garantizar la mejor comunicacin en la gestin de la relacin con los ciudadanos (CiRM) que podamos imaginar. En las nuevas estrategias pblicas digitales y en sus paradigmas pblicos a implantar hay que buscar una generacin de valor, en el marco de la calidad y eficiencia, al potenciarse la relacin profesionalusuario en un entorno complejo de variables interrelacionadas. Desde esta perspectiva de modernizacin de los servicios sanitarios, la estrategia digital sanitaria de Sistemas y Tecnologas de la Informacin y Comunicacin es un factor y una herramienta determinante de este cambio y pieza bsica del conjunto estratgico de la Administracin Sanitaria Pblica. Pero, qu se entiende por estrategia digital?: podramos definirla como el proceso organizativo mediante el cual se incorporan a las funciones corporativas de las organizaciones pblicas los sistemas y las tecnologas digitales de la informacin y comunicacin, como escenario y motor de su cambio y como modelo de integracin tecnolgica orientada al ciudadano en el marco del Sistema Sanitario Pblico respectivo. La estrategia digital contempla la realidad actual de la sanidad electrnica, la salud en todas sus vertientes, donde la naturaleza, el entorno, la disciplina, el tiempo de referencia, los puntos clave de presin, la tcnica, las claves de los participantes, el papel que desempea la tecnologa y los resultados, constituyen un mundo de inters absoluto para los ciudadanos y profesionales que hacen uso del Sistema. El hecho de que los servicios sanitarios desempeen su misin en un medio donde la vida es el factor determinante y clave, bajo la interpretacin real y efectiva de la salud, tanto positiva como negativa, hace incuestionable el tratamiento de todo lo concerniente a la informacin y comunicacin digital para la decisin y gestin, en tiempo real, mediante medios informticos y telemticos. Qu significado puede tener la estrategia digital en la sociedad actual, para dar respuesta en la clave de las inteligencias sociales?105. La relacin
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Downes L, Mui Ch. (1998). Aplicaciones asesinas. Estrategias digitales para dominar el mercado. Madrid: Microsoft, 1999, 75-91.

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de contrarios entre planificacin estratgica y estrategia digital, que ya se explic en el captulo quinto de este libro, nos ofrece una reflexin. Fundamentalmente, porque el ejemplo que traduce del impacto de las estrategias sobre las personas, en un mundo globalizado, puede poner en jaque cualquier planteamiento dirigido slo a la explicitacin de las inteligencias sociales en un mundo por venir pero que ya est, aun sin darnos cuenta. Se tendr que empezar a hablar de la integracin de sistemas y tecnologas orientada al ciudadano, en la creacin de un nuevo paradigma pblico cuyo objetivo es integrar los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, en el Sistema, en una visin holstica de conectividad, estandarizacin, homologacin, normalizacin y certificacin del software y hardware existente y futuro, previa declaracin del riesgo digital propio, as como la asuncin de informacin e informtica distribuidas, atendiendo siempre a las minoras ciudadanas, con ms escasez de recursos para acceder a la informacin digital, cuidando la opcin ltima directiva respecto de la arquitectura correspondiente a la centralizacin o descentralizacin de los recursos informticos. Se aborda, asimismo, desde esta perspectiva digital una gestin integrada en la relacin con los ciudadanos (CiRM), utilizando de forma analgica el paradigma actual de CRM o gestin de la relacin con los clientes. Ya se detall anteriormente la importancia de la definicin del paradigma tecnolgico y digital subsiguiente. La declaracin del riesgo digital El nuevo cambio tecnolgico que desarrolla la obligada estrategia digital sanitaria de un Sistema Sanitario Pblico contempla cinco niveles de actuacin para aplicar el principio de la realidad digital en el Sistema y del paradigma pblico de integracin de sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin: 1. Declaracin del riesgo digital Anlisis de situacin digital. Declaracin de polticas de seguridad. Declaracin de gestin de seguridad. 2. Declaracin de estndares

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Declaracin de estndares internacionales, europeos, nacionales y autonmicos a observar en la estrategia digital. 3. Declaracin de herramientas de integracin Declaracin de especificaciones tcnicas exactas de las herramientas de integracin, en el marco de la estrategia EAI. 4. Declaracin de electrnica de red y Hardware Declaracin de arquitecturas abiertas y de alta conectividad 5. Declaracin de la gestin del cambio y de servicios Declaracin de los principios de calidad y eficiencia, con una profunda gestin del cambio. La declaracin del riesgo digital obliga a rentabilizar la situacin atmica y digital actual porque, desde una perspectiva de Administracin Pblica, no todo se puede digitalizar y, adems, la inversin en tecnologas de la informacin y comunicacin ha tenido ya un punto de partida y la dificultad estriba en hacer el mejor diseo para vislumbrar el punto de llegada. Objetivos del paradigma cientfico de las tecnologas de la informacin aplicado a la salud pblica de base digital El paradigma ya enunciado al comienzo del captulo tiene ocho objetivos, que ahora se van a desarrollar: el primero, integrar los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, en la visin de los cinco elementos claves: mxima conectividad, mxima estandarizacin, mxima homologacin, mxima normalizacin y certificacin, es decir, que no se haga e implante nada en el Sistema que verdaderamente no tenga estos patrones, porque esa es la garanta de cara a la ciudadana. Esto se hace con cinco tems: en primer lugar, declarando el riesgo digital con el anlisis de la situacin digital real, declaracin de las polticas de seguridad y declaracin de la gestin de seguridad, palabras claves en la relacin con la ciudadana. Segundo, declaracin de estndares y adems en cuatro niveles, estndares internacionales, estndares europeos, nacionales y autonmicos. Adems, se tienen que declarar: la clasificacin internacional de enfermedades elegida, los sistemas modulares de enfermedad, los cdigo EDI y XML para la transmisin,

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en el e-commerce, al implantar el marketplace y la visin ms moderna de la compra de bienes corrientes y servicios en el ciclo logstico completo de aprovisionamiento, consolidacin y distribucin. Si no se declaran los estndares es difcil que la ciudadana pueda tener las garantas de que se pueda acceder a su historia digital de salud y se pueda registrar un episodio (que le corresponde) en el momento oportuno. La declaracin de herramientas de integracin. Debe ser el propio Sistema Sanitario Pblico el que declare pblicamente por qu elige una herramienta y no otra, para dejar de estar cautivos y desarmados ante el comercio electrnico, ante las empresas del mercado, pero hay que entender que alguna vez la Administracin tiene que tomar las riendas de la estrategia digital y adems explicado en un Pliego de Prescripciones Tcnicas y en el de Clusulas Administrativas Particulares, en una convocatoria pblica concursal: se explica y se justifica cientficamente. Tambin se aborda la declaracin de electrnica de red y hardware y poniendo las cosas en su sitio, pero no se empieza a construir el nuevo edificio inteligente del Distrito Sanitario de Atencin Primaria de Salud u Hospital por ah, es decir, para poder hacer todas estas cosas se necesita una determinada electrnica de red y un determinado hardware, pero en su momento y, en ltimo lugar, la declaracin de la gestin de cambio y de servicios, necesidad sin la cual no podremos hablar de estrategia desde una perspectiva de calidad y eficiencia. El segundo objetivo del paradigma era establecer estndares en la creacin de los sistemas y tecnologas que brinden la oportunidad digital de sintetizar la realidad de salud y enfermedad del ciudadano que hace uso en salud o enfermedad del sistema mediante la historia de salud, que es el nuevo concepto, que va ms all de lo que es el concepto digital, cualquiera que sea el sitio en el que est en un ciclo de salud-enfermedad recurrente y que busca poder estar presente en lnea -on line- en cualquier episodio relacionado con el citado binomio, es decir, se separa el concepto de la digitalizacin del concepto clsico de historia clnica y se incorpora a un concepto mucho ms progresista en sentido de salud positiva, de historia de salud. Una muestra de estndares se centra en el pago prospectivo y GRD, cdigos para medicamentos, de datos clnicos, lenguaje unificado de salud digital, base de conocimiento modular de salud, formatos de comunicacin de mensajes, de los mensajes con imgenes DICOM,

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HL7, UML, XML, SNOMED, EDIFAC, la transmisin de los datos clnicos de laboratorio, instrumentos clnicos y sistemas de computadoras; ah est el reto, declarar los estndares y declarar el aparato critico que hay detrs, porque esta realidad cientfica no puede ser consecuencia de la ocurrencia de cada uno, de cada Comunidad Autnoma de cada Estado desde una perspectiva internacional. El tercer objetivo en estrategia digital y en el sistema sanitario pblico: la informacin es la materia prima. Las tecnologas hay que ponerlas en su sitio y actan sobre el punto de encuentro de hacia dnde vamos en la informacin que se genera y trata en la Administracin Pblica, pero no al revs; ha habido un gran desequilibrio entre lo que significa informacin y tecnologa, en una estrategia digital la informacin es la materia prima, este es el elemento nuclear y se cometera un grave error si la balanza se inclinara, en el sentido redundante del trmino, estrictamente hacia lo que significa la tecnologa pura y dura. Se est diseando la capacidad de penetracin de los efectos de las nuevas tecnologas, porque este es un debate donde tienen que participar los profesionales; si no, se equivocan, los tecnlogos o los tecnfilos o como los queramos llamar, o los responsables pblicos con alta responsabilidad. Existe una informacin clnica esttica y una informacin clnica dinmica, esto es lo que viene a decir el objetivo cuarto y ste es un debate muy serio: qu es lo que verdaderamente hay que registrar y tiene que permanecer, dnde tiene que permanecer y qu es lo que se puede transmitir, puede viajar y se puede llevar y tratar, incluso modificar?. Se est avanzando en la interconectividad total de los sistemas, con la implantacin de redes corporativas de telecomunicaciones con la experiencia de excelencia que se debe alcanzar con la creacin de un centro de gestin de sistemas y tecnologas, por ejemplo, con funcionamiento de 24 horas al da, siete das a la semana, monitorizando todos los sistemas y tecnologas digitales de las organizaciones pblicas, al servicio de los profesionales y para que las tecnologas no interfieran la relacin de los profesionales de la salud con la ciudadana, ofreciendo valor aadido al acto de relacin entre el profesional de la medicina y la persona como paciente, a travs del soporte de las nuevas tecnologas de la informacin y de las comunicaciones106.
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Cobea, J.A. (1999). Objetivo: el ciudadano. Outlook, 1, 24-29.

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Quinto objetivo: establecer la lgica de la interconexin de todo el sistema de la organizacin o conjunto de relaciones que utilizan estas nuevas tecnologas de la informacin y comunicacin. Se tiene que asumir indefectiblemente un concepto y una prctica de red y esto en estrategia es fundamental, mucho ms cuando se entra en anlisis cientficos serios como puede ser la propia Ley de Moore o la Ley de Metcalfe, cuando se habla lgicamente de que se tiene que multiplicar por el cuadrado los nodos que se crean en una Intranet corporativa como entorno virtual de trabajo, a la que van a tener acceso los usuarios del Sistema y que multiplicados, segn la Ley de Metcalfe, por cuatro, significa que muchos usuarios del Sistema pueden tener acceso a informacin 24x7. Esta es la cultura red. Sexto objetivo: integrar desde la estrategia digital el hecho de que las tecnologas al servicio de los ciudadanos modifican las instituciones y las organizaciones, es decir, perturban las organizaciones. Este es un hecho inexorable y desde la estrategia hay que aceptarlo de forma indefectible: es que realmente son capaces de modificar estas instituciones. Hoy, cualquier da, es posible que un facultativo pueda atender a nios que estn en sus casas, que padecen fibrosis qustica y como tienen que ir al colegio fijan ellos el horario de consulta al mdico y no al revs, fenmeno extraordinario, porque se est utilizando la consulta virtual y es el nio el que manda como ciudadano, porque a las 9 se incorpora a su colegio y a las 8:30 su mdico tiene que verlo o debe verlo, y debe hablar con los padres a ver cmo ha pasado la noche, ver como est y verlo a l. Este es el smbolo que se puede implantar. Lo implantan los ciudadanos, finalmente, porque el oscuro objeto de deseo de toda la problemtica que tenemos, de toda la incertidumbre diagnstica, es el tratamiento de las citas previas, las agendas. El da que entren en funcionamiento los Centros de informacin y servicios al ciudadano (CEIS), con servicios 24 horas al da, ser un gran da para la ciudadana. Se est trabajando a marchas forzadas para que durante 24 horas al da, 7 das a la semana, cualquier ciudadano pueda llamar a este tipo de Centros y obtener su cita en lo que se denomina la incertidumbre diagnstica, que se conoce como el taln de Aquiles de los Sistemas Sanitarios Pblicos y donde los ciudadanos se quejan ms porque hace sufrir a una familia la incertidumbre diagnstica, al no poder ser atendidos en tiempo y forma en lo que se denomina cita previa.

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Sptimo objetivo: establecer la convergencia creciente de tecnologas digitales clnicas y administrativas. En el entorno de la psico-sociologa de la salud, hace ya ms de 35 aos, haba un libro famoso en sociologa de la medicina: La sociologa de la medicina, de Rodney Coe107, en el que se abordaba la experiencia hospitalaria -se hablaba de la experiencia americana- en un anlisis de la su organizacin hospitalaria, donde la cultura administrativa y la cultura clnica caminaban en dos caminos en paralelo que nunca llegaban a encontrarse. Gracias a la estrategia digital y a los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin se puede establecer hoy la convergencia. Cuando se prepara el sistema y el motor de integracin que se debe declarar para que los episodios de asistencia especializada se puedan ir agregando igual que los de salud mental a la historia de salud digital, que ya en atencin primaria se tiene ordenada, preocupa cientficamente que el motor sea tan potente que cuando el ciudadano llame a la puerta del sistema se dispare automticamente, mediante lanzaderas, toda la informacin del concepto dato y metadato que acompaa al paciente. Por ello, hay que tener un motor slido de integracin, el kernel del sistema, que permita, en la medida que se vayan produciendo episodios de salud vinculados al ciudadano que hace uso del Sistema, que se puedan ir efectuando todos los registros posibles en cualquiera de sus vertientes vinculadas con el mismo: asistencial, logstica y departamental. Es decir, si no se tienen las herramientas es imposible integrar o se volver a repetir la tesis de Rodney Coe: ir por un lado el mbito administrativo y por otro lado el mbito sanitario, porque de los dos mundos por separado se sabe mucho pero en ninguno de los dos se hacen, a veces, los esfuerzos necesarios por introducir factores de convergencia. Octavo y ltimo objetivo: el sistema conviviendo con esta ideologa. Este sistema, esta tcnica y con esta tecnologa tiene que saber introducir un nuevo rol de ciudadano en el sistema sanitario pblico, porque nace un nuevo tipo de enfermo: se expona antes con los nios que padecen fibrosis qustica, o por ejemplo, la experiencia que conozco en una unidad de dilisis del SNS, donde a una nia a la que hay que dializar tres das en semana se le ha proporcionado tecnologa digital para que asista virtualmente a su colegio durante la dilisis, un colegio pblico, donde los profesionales pueden intervenir tambin en el factor de integracin de comunidad y de salud: los lunes, mircoles y viernes de cada semana
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Coe, R. M. (1970). Sociologa de la medicina. Madrid: Alianza, 1973.

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ha pasado esto all. Nace un nuevo tipo de enfermo tambin para la sociedad porque los propios compaeros de colegio tienen que saber integrar a esta nia que tiene un fracaso renal importante y que antes iba tres das en semana al hospital, se ausentaba de su clase, se separaba de sus compaeros y ahora la tienen all incorporada mediante tecnologa digital, y estn viendo qu significa una patologa, qu significa un servicio pblico, qu significa una integracin y adems con un sentido muy positivo para no dramatizar nada. Simboliza muy bien que ha nacido un nuevo tipo de enfermo, un nuevo tipo de profesional sanitario, porque la estrategia digital est obligando a cambiar bastantes cosas. Antes se afirmaba algo muy importante: las agendas ya no sern patrimonio de unos gestores o profesionales, las agendas pasarn a estar digitalizadas y desde ese momento sern inviolables, al servicio de la ciudadana. Se empezar a hablar de tiempo de respuesta quirrgica con mucha ms legitimidad social y de atencin a los pacientes gracias al concepto revolucionario de la estrategia digital. Conclusiones Es necesario establecer unas cuestiones, en actual discusin, sobre la aportacin de las tecnologas de la informacin y comunicacin a la historia de los ciudadanos sanos y enfermos. Al final, lo que debatimos es la conveniencia de establecer estndares en la creacin y recreacin del documento digital que recoja la historia de salud y enfermedad del ciudadano que hace uso del sistema sanitario, en un ciclo de saludenfermedad recurrente y que busca poder estar presente, en lnea, en cualquier episodio relacionado con el citado binomio, tal y como se explic en pginas anteriores. Y aqu aparece la construccin cientfica del paradigma cientfico de las tecnologas de la informacin para hacer el mejor anlisis posible de la historia clnica digital, no atmica. Al fin y al cabo, trabajamos, desde la ptica digital, por aproximarnos diariamente, segundo a segundo, a la realidad de salud y enfermedad llamada historia de salud y dicha historia es del ciudadano, de su yo, su historia social, su inteligencia social, en una transferencia de conocimiento que le ser siempre propia y que los profesionales, en cualquier lugar del sistema sanitario en que estn, estarn obligados a cuidar, guardar, recuperar, asegurar, hacerla inteligible en cualquier episodio e insertarla en los procesos de integracin de

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sistemas y tecnologas orientada al ciudadano. As es como nace el nuevo paradigma, que lleva a cabo el Servicio Andaluz de Salud, como paradigma cientfico que consiste en la integracin de sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, en las organizaciones, en una visin holstica de conectividad, estandarizacin, homologacin, normalizacin y certificacin del software y hardware existente, al servicio del ciudadano. Y, qu papel desempea el ciudadano en estos planteamientos? No olvidemos que la historia clnica es un bien que le pertenece y es realizada por terceros, que con las nuevas tecnologas pueden ser muchos, convirtiendo la historia en un bien muy preciado y de accin sostenible a lo largo de la vida de una persona. A partir de aqu surgen compromisos institucionales que pasan por las siguientes reflexiones. La ciudadana est asistiendo a un espectculo digital que lo convierte en el habitante ideal de la aldea global. La implantacin de las nuevas tecnologas hace hoy da posible el intercambio de la informacin por medios digitales: nace un nuevo tipo de enfermo y de profesional sanitario. Y esto desde la perspectiva de la inteligencia social, abre tambin unas perspectivas muy poderosas. La tecnologa digital, a travs de Internet, por ejemplo, permite cambiar los procedimientos y circuitos tradicionales de la historia clnica asegurando un nuevo tipo de relacin profesional y abriendo paso a unas interesantes ventajas institucionales: 1. Un cambio de paradigma en la organizacin sanitaria: lo importante ya no es el dato sino el valor aadido de la actividad sanitaria a travs de nuevas herramientas informticas, donde el usuario/cliente interno o externo es el objetivo principal en la prestacin de servicios. 2. Se rompen las fronteras entre funciones y departamentos: la accin es y est en la red. 3. Es una fuente de informacin y comunicacin imprescindible para las organizaciones, tanto para los usuarios/clientes internos como externos, asegurando la continuidad en los flujos de informacin. Se desarrolla para y con los usuarios. 4. Puede poner en contacto a personas e instituciones entre s, ofreciendo todo tipo de prestaciones y servicios, adems en tiempo real o diferido, respetando el principio de accesibilidad a la informacin (equidad), es decir, al sistema sanitario.

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5. Localiza y distribuye informacin mltiple, a cualquier hora y ante cualquier situacin de salud o enfermedad. 6. Facilita la transferencia de programas y archivos, informacin y comunicacin, en definitiva, entre personas y ordenadores. 7. Introduce una autntica revolucin laboral: el trabajo comn, en situacin virtual, sin determinacin de espacio y tiempo, especficos y reglados. 8. Ofrece ms beneficios que perjuicios a los usuarios generales, internos y externos, as como escasas limitaciones, siendo de las ms importantes, la seguridad y confidencialidad en las transmisiones y transacciones internas y externas (cortafuegos, tneles, encriptacin y firma digital). 9. Se garantiza la autenticidad, integridad, conservacin y recepcin de los documentos. 10. Permite una independencia real y efectiva de la arquitectura tcnica en la evolucin de los lenguajes y plataformas a utilizar. Esta accin pblica, perfectamente extrapolable al entorno de las historias clnicas, supone un cambio trascendental en la concepcin de servicio en las instituciones pblicas sanitarias. Lo expresbamos anteriormente: se avanza en las investigaciones digitales para facilitar el registro y la accesibilidad a la historia clnica, en lnea, de los ciudadanos. Hay que seguir reconociendo con la escuela hipocrtica que las historias clnicas, sean atmicas o digitales, deben reunir las tres virtudes esenciales instauradas por el saber hacer de la poca: la precisin, la concisin y la integridad, en la clave actual de gestin del conocimiento, de la inteligencia social. Aunque -utilizando el lenguaje ferroviario- el tren de la modernizacin de las Admininistraciones Pblicas est en marcha desde hace varios aos, me parece muy importante aportar ahora algunas reflexiones como administrador pblico y como ciudadano interesado en la revolucin social de la citada modernizacin en trminos digitales. Y es muy importante empezar esta aportacin centrndola en el ciudadano. Est de moda hablar del ciudadano, pero el enfoque debe ser estratgico, no meditico, y la historia de salud digital, por ejemplo, se convierte necesariamente en el hilo conductor de la relacin del Sistema con sus ciudadanos, en clave de modernizacin. Su razn de existir estriba en que la relacin diaria con las personas (ese es en esencia el hecho a registrar, guardar, securizar y recuperar, es decir, elaborar una historia), se

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realice en trminos de calidad percibida y a plena satisfaccin de cada usuario del Sistema. De qu forma? Dejando constancia fehaciente, documental, de todo lo que ocurre en esa relacin. Por eso llamamos ahora a la historia clnica tradicional, la historia de salud digital, del ciudadano, porque la oportunidad que brinda la digitalizacin de todos los procesos asistenciales y el conocimiento de quin es cada persona que es atendida por el Sistema, en el marco de la salud positiva, no slo de la enfermedad (es decir, desde la preconcepcin de cada persona), establece garantas constitucionales del derecho a la proteccin de la salud, en cualquier circunstancia (equidad y universalidad) y en cualquier lugar (respeto al principio constitucional de la movilidad) que se viva la misma. Habr que preguntar tambin a la ciudadana qu les aporta realmente esta oportunidad de estar cerca y seguros de sus acontecimientos de salud, y a los profesionales que los atienden y utilizan estas tecnologas digitales, proyectadas en el concepto de historia nica para todo el Sistema, con metodologa accesible, intuitiva y facilitadora del acto mdico, de enfermera o de trabajo social. Invito a ello, porque la historia de salud digital es algo ms que una serie de lneas grabadas en una caja de trucos pragmtica, tal y como llama Hans Magnus Enzensberger a los ordenadores. La historia de salud es del ciudadano y los profesionales y, sea cual sea el lugar del sistema sanitario en el que se encuentren ambos, estn obligados a cuidarla, guardarla, recuperarla, mantenerla segura, hacerla inteligible e insertarla en los procesos de integracin de sistemas y tecnologas orientados al ciudadano. Espero que esta aportacin cientfica sirva para crear estado de opinin a favor de una sociedad ms responsable desde la perspectiva digital, al tener conocimiento del ncleo de la misma (no hay nada ms ultramoderno en la clave de Jos Antonio Marina: explicar, embellecer y transformar la realidad a travs de la inteligencia creadora) y darnos cuenta que es importante frecuentar el futuro tal y como recomendaba el Dr. Cardoso al Sr. Pereira en su importante obra Sostiene Pereira. Inteligencia digital en la Administracin Tributaria: el el expediente digital tributario Otro ejemplo importante de inteligencia digital, pblica, voy a abordarlo y explicarlo con detalle en referencia a la experiencia prctica, llevada a la dinmica de caso, de un oscuro objeto de deseo en la relacin de la

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Administracin con la ciudadana a travs del expediente digital en el mbito de la Administracin Tributaria: las tcnicas burocrticas formalistas, supuestamente garantistas, han caducado, por ms que a algunos les parezcan inamovibles, y la Ley se abre decididamente a la tecnificacin y modernizacin de la actuacin administrativa en su vertiente de produccin jurdica y a la adaptacin permanente al ritmo de las innovaciones tecnolgicas ... (Exposicin de Motivos, 5, Ley 30/1992) Existe una realidad constatable en la Administracin General del Estado y de las Comunidades Autnomas respecto de la utilizacin de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin en la relacin de los ciudadanos con la Administracin mediante la conformacin de un expediente administrativo, donde se mezcla la tradicin del soporte papel (realidad atmica) y el soporte electrnico (realidad digital), como realidades que estn obligatoriamente obligadas a integrarse. El expediente digital es una nueva experiencia a contemplar con normalidad en el trfico ordinario administrativo y no una amenaza del expediente administrativo en soporte papel, tradicional, al que poco a poco va sustituyendo en determinadas experiencias digitales de las Comunidades Autnomas. La Administracin est muy influenciada por el soporte papel y la escritura tradicional, al estar expresado as en preceptos legales sustantivos como requisito formal del procedimiento administrativo: los actos administrativos se producirn por escrito a menos que su naturaleza exija o permita otra forma ms adecuada de expresin y constancia (Art. 55.1 Ley 30/1992 RJAP y PAC), sin que sea excluyente de la utilizacin de otros medios. Por otra parte, el texto introductorio de este apartado expresa muy bien la voluntad del legislador, haciendo una apuesta decisiva, desarrollada en la Ley, por la adaptacin permanente de la actuacin administrativa al ritmo de las innovaciones tecnolgicas. La proyeccin prctica de la inteligencia digital en el expediente digital, la enmarco en la realidad de un territorio: Andaluca. Es importante hacerlo as para no creer en ensoaciones digitales sino en demostraciones prcticas de teora digital cientfica aplicada a la Administracin Pblica. La publicacin del Decreto 183/2003, de 24 de junio, en Andaluca, por el que se regula la informacin y atencin al ciudadano y la tramitacin de procedimientos administrativos por medios electrnicos (Internet),

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vino a corroborar el posicionamiento de Andaluca en el tratamiento del procedimiento administrativo comn donde adquiere carta de naturaleza el expediente digital tributario y cuya exposicin de motivos muestra de forma clara la voluntad del legislador respecto de la consolidacin de la aplicacin de las nuevas tecnologas de la informacin y comunicacin en la relacin administrativa con los ciudadanos: Hay que destacar que las medidas a adoptar en tal sentido se encardinan fundamentalmente en el concepto de procedimiento administrativo comn. As se deriva de la naturaleza de las cuestiones a abordar, como lo prueba la legislacin europea, estatal y de las Comunidades Autnomas producida hasta el momento. El referido concepto conecta con un ttulo competencial del Estado, enunciado en el artculo 149.1.18. de la Constitucin Espaola; mas hay que tener en cuenta, por una parte, lo previsto en el Estatuto de Autonoma para Andaluca sobre la competencia de esta Comunidad Autnoma en materia de rgimen jurdico (art. 15.1.1.) y de procedimiento administrativo derivado de las especialidades de su organizacin (art. 13.4). El trmite parlamentario que se inicia en este pas con el anteproyecto de Ley de Administracin Electrnica, culminar con su publicacin y entrada en vigor en 2007 y vendr a desarrollar los preceptos que se tratan a continuacin, an cuando su estado incipiente de desarrollo y aplicacin necesitar amplio consenso en su aplicabilidad, necesaria ante la profusin de disposiciones e instrucciones de mbito digital que siembran bastante desconcierto constitucional para la ciudadana y para la propia Administracin. Por ello, la ordenacin y organizacin administrativa requieren una nueva interpretacin desde el mundo digital. Es algo incuestionable que en la era de la informacin y en el marco de la sociedad del conocimiento, los sistemas y las tecnologas de la informacin y comunicacin son un escenario y un motor necesarios para la modernizacin permanente de los servicios pblicos tributarios basados en los objetivos de la Ley 58/2003, General Tributaria: reforzar las garantas de los contribuyentes y la seguridad jurdica, impulsar la unificacin de criterios en la actuacin administrativa, posibilitar la utilizacin de las nuevas tecnologas y modernizar los procedimientos tributarios, establecer mecanismos que refuercen la lucha contra el fraude, el control tributario y el cobro de las deudas tributarias y disminuir los niveles actuales de litigiosidad en materia tributaria. Su importancia estriba en la dependencia positiva de las nuevas tecnologas (vase la exposicin de motivos de la citada Ley) para

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la creacin de una nueva cultura digital tributaria, descentralizada y desconcentrada de forma progresiva, en este caso, en el seno de la Administracin Tributaria de Andaluca y en la relacin personalizada con el ciudadano. Se tiene que incorporar, por tanto, un nuevo concepto de estrategia digital tributaria, basada en la calidad de la atencin digital y en la tica pblica digital, transfiriendo conocimiento y responsabilidad a los ciudadanos como contribuyentes y obligados tributarios en general y no como mera inversin tecnolgica espordica al servicio de la propia organizacin. Hay que destacar tambin el carcter habilitador de la Ley General Tributaria respecto de las nuevas tecnologas, desarrollado de forma explcita en los artculos 29 (obligaciones tributarias formales), 46 (representacin voluntaria), 60 (formas de pago), 86 (publicaciones), 87 (comunicaciones y actuaciones de informacin), 92 (colaboracin social), 95 (carcter reservado de los datos con trascendencia tributaria), 98 (iniciacin de los procedimientos tributarios), 112 (notificacin por comparecencia), 142 (facultades de la inspeccin de los tributos), 146 (Medidas cautelares en el procedimiento de inspeccin), 151 (lugar de las actuaciones inspectoras), 179 (principio de responsabilidad en materia de infracciones tributarias), 200 (infraccin tributaria por incumplir obligaciones), 203 (infraccin tributaria por resistencia, obstruccin, excusa o negativa a las actuaciones de la Administracin tributaria), en la disposicin adicional quinta (declaraciones censales) y decimosexta (utilizacin de medios electrnicos, informticos o telemticos en las reclamaciones econmico-administrativas), en la disposicin final dcima (desarrollo normativo de actuaciones y procedimientos por medios electrnicos, informticos y telemticos y relativos a medios de autenticacin) y, sobre todo, el artculo 96 (utilizacin de tecnologas informticas y telemticas), como declaracin programtica y de principios sobre el uso de las tcnicas y medios electrnicos, informticos y telemticos necesarios para el desarrollo de su actividad y el ejercicio de sus competencias, con las limitaciones que la Constitucin y las leyes establezcan. Conviene clarificar y distinguir, por tanto, los siguientes conceptos nucleares que estarn soportados por unas definiciones digitales que se sustentan a su vez en conceptos tcnicos que darn soporte a la definicin del expediente digital:

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ESTRATEGIA

DIGITAL TRIBUTARIA: Proceso organizativo mediante el cual la Administracin Tributaria de Andaluca incorpora a sus funciones corporativas los sistemas y las tecnologas digitales de la informacin y comunicacin, como escenario y motor de su cambio y como modelo de integracin tecnolgica orientada al ciudadano contribuyente. servicios accesibles y equitativos, con un nivel profesional ptimo, que tiene en cuenta el estado del conocimiento actual y los recursos digitales disponibles, logrando la adhesin y satisfaccin del contribuyente.

CALIDAD DE LA ATENCIN DIGITAL: Provisin de

TICA PBLICA DIGITAL: Accin pblica mediante la cual


se hace operativa la estrategia digital tributaria, su paradigma y objetivos, sobre la base de que los ciudadanos son el centro de la misma, su suelo firme constitucional, en trminos de equidad y empoderamiento compartido.

Desde esta perspectiva nace la necesidad de crear un paradigma pblico digital, con objeto de introducir metodologa y teora crtica en esta estrategia, en la correspondencia obligada e interdependiente de estrategia, paradigma y objetivos, con su proyeccin ltima en proyectos.

Objetivo nuclear del paradigma pblico digital El paradigma pblico digital, que da soporte a todo expediente digital en el mbito de la Administracin tributaria, conlleva la definicin de un modelo de referencia. En el caso de la estrategia digital tributaria, el paradigma se construye a travs de un objetivo general como ncleo de la misma y de ocho objetivos especficos. Se trata de un modelo pblico digital al estar asociado a una accin y a un servicio de la Administracin Pblica, en este caso la tramitacin de un expediente tributario, digital, mediante la utilizacin de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin al servicio del ciudadano. Adems, es la hora de abordar paradigmas pblicos digitales y como ya expresbamos en la aplicacin de la interrelacin de inteligencia digital de marcado carcter social y las habilidades sociales, as como en la definicin de la estrategia digital en el

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mbito de salud, la nocin de paradigma tecnolgico elaborada por Carlota Prez, Christopher Freeman y Giovanni Dosi, adaptando el anlisis clsico de las revoluciones cientficas de Kuhn, ayuda tambin en su aplicacin al mbito tributario a organizar la esencia de la transformacin tecnolgica actual en su interaccin con la economa y la sociedad108. Con esta visin, el paradigma pblico digital que se presenta en este estudio se concentra en el siguiente objetivo: Integrar los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, en la Administracin tributaria de Andaluca, en una visin holstica109 de conectividad, estandarizacin, homologacin, normalizacin y certificacin del software y hardware existente, al servicio del contribuyente, con objeto de que tenga una alta disponibilidad (24x7 y con acceso multicanal) de la informacin necesaria para cumplir las obligaciones tributarias. De esta forma, se declaran tambin los ocho objetivos institucionales de desarrollo del paradigma, en los mismos trminos que se detallan en el captulo 5. El paradigma est sustentado, a su vez, por la perfecta comprensin de la terminologa digital. Este estudio viene a cubrir esta necesidad, centrndose en la aplicacin de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin al servicio del ciudadano en su calidad de contribuyente y obligado tributario, atendido por funcionarios capacitados para hacerle accesible la jerga digital a travs de documentos que conforman un expediente (digital) y no crear una brecha en su relacin con la Administracin Tributaria en Andaluca.

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Castells, M. (1995). La era de la informacin. Vol. 1. La sociedad red. Madrid: Alianza. Holstico: la palabra holstico (integral) es originaria de la palabra griega "holos" y significa la observacin de algo desde el punto de vista funcional a partir de todas sus partes e interrelacionarlas unas con otras como un todo. En el paradigma pblico digital, se trata de un modelo de interrelacin funcional/dinmico y no esttico, integral y no dividido, incluyente y no excluyente, ampliado y no limitado, total y no aislado.

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Las garantas del expediente digital La legislacin espaola, respecto a la utilizacin de las tcnicas y medios electrnicos en el desarrollo de su actividad, incorpora la telemtica como medio imprescindible en la relacin de los ciudadanos con la Administracin, habiendo adquirido carta de naturaleza en la actualidad por la penetracin de la telefona mvil en la sociedad (tercera generacin: UMTS), as como por el uso intensivo de Internet. Ha nacido una generacin de ciudadanos que invierten los trminos clsicos de esta relacin, siendo cada da ms exigentes con el principio de Administracin en casa, dispuestos a aceptar la realidad de los expedientes reales (no virtuales, en su acepcin ms paranoica), digitales, que responden a los principios de autenticidad, integridad y conservacin. A su vez, el expediente se entiende ms como proceso que como actos individuales inconexos sin alma comn, es decir, como proceso digital que comprende una secuencia de actividades digitales que van aadiendo valor mientras se produce un determinado producto o servicio administrativo a partir de determinadas aportaciones. La transferencia y tratamiento electrnico de los documentos en el mbito de la Administracin Pblica, tiene su punto de arranque formal (desde la ordenacin administrativa y digital) en la Ley 30/1992, de Rgimen Jurdico de las Administraciones Pblicas y de Procedimiento Administrativo Comn, en la que se reconoce explcitamente la validez de los mtodos electrnicos de transferencia de la informacin siempre que se garantice la identidad (servicio de autenticidad) del emisor y receptor, la integridad del documento y la conservacin de los mismos. En esta ley se contemplan tanto las relaciones entre los diferentes departamentos de la Administracin como las de los administrados con la Administracin y la de sta con los administrados:

Artculo 45. Incorporacin de medios tcnicos110.


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(Ver Orden de 26/12/2001 y Real Decreto 209/2003, de 21 de febrero, por el que se regulan los registros y las notificaciones telemticas, as como la utilizacin de medios telemticos para la sustitucin de la aportacin de certificados por los ciudadanos. Tambin las rdenes de la Consejera de Economa y Hacienda de 10 de junio de 2005, por las que se regulan el procedimiento general para el pago y presentacin telemticos de declaraciones y autoliquidaciones de tributos y de otros ingresos gestionados por la Administracin de la Junta de Andaluca y sus Organismos Autnomos, as como el rgimen de las actuaciones en representacin de terceros realizadas por medios telemticos, y el registro telemtico tributario

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1. Las Administraciones Pblicas impulsarn el empleo y aplicacin de las tcnicas y medios electrnicos, informticos y telemticos, para el desarrollo de su actividad y el ejercicio de sus competencias, con las limitaciones que a la utilizacin de estos medios establecen la Constitucin y las Leyes. 2. Cuando sea compatible con los medios tcnicos de que dispongan las Administraciones Pblicas, los ciudadanos podrn relacionarse con ellas para ejercer sus derechos a travs de tcnicas y medios electrnicos, informticos o telemticos con respecto de las garantas y requisitos previstos en cada procedimiento. 3. Los procedimientos que se tramiten y terminen en soporte informtico garantizarn la identificacin y el ejercicio de la competencia por el rgano que la ejerce. 4. Los programas y aplicaciones electrnicos, informticos y telemticos que vayan a ser utilizados por las Administraciones Pblicas para el ejercicio de sus potestades, habrn de ser previamente aprobados por el rgano competente, quien deber difundir pblicamente sus caractersticas. 5. Los documentos emitidos, cualquiera que sea su soporte, por medios electrnicos, informticos o telemticos por las Administraciones Pblicas, o los que stas emitan como copias de originales almacenados por estos mismos medios, gozarn de la validez y eficacia de documento original siempre que quede garantizada su autenticidad, integridad y conservacin y, en su caso, la recepcin por el interesado, as como el cumplimiento de las garantas y requisitos exigidos por sta u otras Leyes. Posteriormente, mediante el Real Decreto 263/1996, de 16 de febrero de 1996, se regula la utilizacin de tcnicas electrnicas, informticas y telemticas por la Administracin General del Estado. Este Real Decreto se fundamenta en la mencionada Ley de Rgimen Jurdico de las Administraciones Pblicas y del Procedimiento Administrativo Comn y desarrolla el artculo 45 de dicha Ley, con la pretensin de delimitar las garantas, requisitos y supuestos de utilizacin de las tcnicas electrnicas, informticas y telemticas. En su captulo II (requisitos de la utilizacin de soportes, medios y aplicaciones electrnicas, informticas y telemticas), artculo 6 (emisin de documentos y copias) dice: 1. Los documentos emitidos por los rganos y entidades del mbito de la Administracin General del Estado y por los particulares en sus relaciones con aquellos, que hayan sido producidos por medios electrnicos, informticos y telemticos
dependiente de la Consejera de Economa y Hacienda y las notificaciones, certificados y transmisiones telemticos en el mbito de la Administracin tributaria de la Junta de Andaluca).

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en soportes de cualquier naturaleza sern vlidos siempre que quede acreditada su integridad, conservacin y la identidad de su autor. Ms adelante, en el artculo 7, concreta los requisitos que han de cumplir los medios de transmisin de documentos electrnicos: 1. Garanta de disponibilidad y acceso de los medios. 2. Compatibilidad entre los medios utilizados por el emisor y el receptor. 3. Medidas de seguridad para evitar la interceptacin y alteracin de las comunicaciones. Y especifica que dichas comunicaciones sern vlidas siempre que: 1. Exista constancia de la transmisin y recepcin, de sus fechas y del contenido ntegro de las comunicaciones. 2. Se identifique al remitente y destinatario de la comunicacin. REQUERIMIENTOS LEGALES Integridad Autenticidad Conservacin de documentos Fuente: Red IRIS, 1997 FIRMA ELECTRNICA Integridad Autenticidad Privacidad (opcional)

En esta figura se representa la interrelacin existente entre los requerimientos legales de los documentos digitales: autenticidad, integridad y conservacin, y la garanta ofrecida por la firma digital, en un primer estadio y sin caracterizar todava, en los trminos y condiciones que se detallan ms adelante. En los requerimientos legales y an cuando se respeta en su totalidad el marco normativo establecido en el Artculo 6.1. del Real Decreto 263/1996, se incorporar posteriormente el principio de confidencialidad digital por la especial importancia respecto del tratamiento de datos de carcter personal y el habeas data que debe estar presente en este tipo de transacciones digitales. La asociacin de los requerimientos legales, firma electrnica y medios de transmisin, permiten una representacin bastante acertada del ciclo completo del expediente digital. Si a ello aadimos los requerimientos tcnicos estandarizados y publicados en peridicos oficiales, se podra cerrar el

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crculo garantista para los ciudadanos y, por extensin, para los empleados pblicos y autoridades que intervienen en los procedimientos administrativos digitales. El artculo 96 de la Ley General Tributaria, que se analiza con ms detalle en el apartado 4 de este estudio, en referencia especfica al expediente digital tributario, establece un nuevo marco de actuacin respecto de este nuevo panorama procedimental: por un lado, se presenta un mandato hacia la propia Administracin de incorporacin de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin en su actividad ordinaria; en segundo lugar, queda suficientemente claro y amparado desde la ordenacin administrativa que los ciudadanos podrn usar estas tecnologas para ejercer sus derechos y cumplir sus obligaciones y, en tercer lugar, los actos administrativos tendrn la validez y eficacia necesarias siempre que se garanticen las mismas con arquitecturas fiables de seguridad digital. Estas garantas se reflejan en la autenticidad, integridad, conservacin y recepcin de los documentos administrativos en todo procedimiento tributario111. Sin nimo de ser exhaustivos, pero s garantistas en este planteamiento de apertura a las nuevas tecnologas, el marco normativo en el mbito estatal y autonmico es suficientemente fuerte como para comprender que la voluntad del legislador es ntida al respecto: Ley 30/1992 de Rgimen Jurdico de las Administraciones Pblicas y del Procedimiento Administrativo Comn, Ley Orgnica 15/1999 de Proteccin de Datos, Ley 24/2001 de Medidas Financieras, Administrativas y del Orden Social, creacin de la Escritura Electrnica, regulacin del Registro Telemtico, Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Informacin y Comercio Electrnico, Ley 7/2003, de Sociedad Limitada Nueva Empresa, Ley 59/2003 de Firma Electrnica, Orden HAC 28/12/2000 Generacin del NRC, Proyecto de Ley de Administracin Electrnica y, por ltimo, el Decreto 183/2003 Informacin y Atencin al ciudadano y la tramitacin de procedimientos administrativos por medios electrnicos (Internet) y las rdenes de 10 de junio de 2005, de la Consejera de Economa y Hacienda, por las que se regulan el procedimiento general para el pago y presentacin telemticos de declaraciones y autoliquidaciones de tributos y de otros ingresos
Comas Rengifo, I. (2005). El despacho de documentos electrnicos en el impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurdicos documentados. Alcabala, 32 (1/2005), 11-17.
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gestionados por la Administracin de la Junta de Andaluca y sus Organismos Autnomos, as como el rgimen de las actuaciones en representacin de terceros realizadas por medios telemticos, y el registro telemtico tributario dependiente de la Consejera de Economa y Hacienda y las notificaciones, certificados y transmisiones telemticos en el mbito de la Administracin tributaria de la Junta de Andaluca. En el aqu y ahora de la redaccin de estas pginas, se ha publicado el borrador del anteproyecto de Ley de Administracin Electrnica (sujeto a cambios y como versin 1.0 Final, de 11.10.06), que recoge el siguiente objeto como disposicin y que en su momento se tendr que utilizar como referencia obligada: Artculo 1. Objeto de la Ley: 1. La presente Ley reconoce el derecho de los ciudadanos a relacionarse con las Administraciones Pblicas por medios electrnicos y regula los aspectos bsicos de la utilizacin de las tecnologas de la informacin en la actividad administrativa, en las relaciones entre las Administraciones Pblicas, as como en las relaciones de los ciudadanos con las mismas con la finalidad de garantizar sus derechos, un tratamiento comn ante ellas y la eficacia de la actividad administrativa en condiciones de seguridad jurdica. 2. Las Administraciones Pblicas utilizarn las tecnologas de la informacin de acuerdo con lo dispuesto en la presente Ley, asegurando la disponibilidad, el acceso, la integridad y la conservacin de los datos, informaciones y servicios que gestionen en el ejercicio de sus competencias. Al entrar ahora en el trmite parlamentario es aventurado hacer un anlisis exhaustivo del proyecto de Ley, pero apunta un entorno necesario y de reconocimiento del empoderamiento de la ciudadana a travs de la inteligencia digital creadora. El expediente digital tributario El concepto expediente se define como conjunto de todos los papeles correspondientes a un asunto o negocio. Se usa sealadamente hablando de una serie ordenada de actuaciones administrativas, y tambin de las judiciales en los actos de la jurisdiccin voluntaria en el

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Diccionario de la Lengua Espaola (Real Academia Espaola, 2001). Es curioso constatar cmo en la jerga burocrtica de la Administracin, en general, derivada de la propia definicin enunciada, se sigue conceptualizando el expediente como conjunto de papeles, lejos de la acepcin de habilidad, facilidad, inteligencia y prontitud en el manejo y disposicin de las cosas reflejada en el Diccionario de Autoridades de 1732 y sin incorporar todava ningn concepto de la realidad digital. Si aceptamos la realidad jurdica de que los llamados papeles -con su carga peyorativa implcita- dejan de serlos al entrar en un Registro oficial de la Administracin (importancia actual del Registro Telemtico Tributario) para convertirse a partir de ese acto registral en documentos, concepto que s se ha definido bien en el mbito administrativo como entidad identificada y estructurada que contiene texto, grficos, sonidos, imgenes o cualquier otra clase de informacin que puede ser almacenada, editada, extrada e intercambiada entre sistemas de tratamiento de la informacin o usuarios como una unidad diferenciada (RD 263/1996), se puede avanzar en la conceptualizacin y definicin progresivas del constructo expediente digital tributario.

Figura 29: pgina facsmil con una acepcin del lema expediente en el Diccionario Acadmico de Autoridades de 1732. Reproducida con autorizacin expresa de la Real Academia Espaola. El adjetivo digital tambin tiene una marcada importancia en el citado constructo, dado que el concepto digital, de acuerdo con el Diccionario de la Lengua Espaola (Real Academia Espaola, 2001), es una cualidad referente a los nmeros dgitos y en particular a los instrumentos de medida que la expresan con ellos. En la acepcin de Nicholas

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Negroponte112, el mundo digital se concibe como el cambio de la materia por energa y del tomo por el BIT (unidad mnima de informacin digital que puede ser tratada por un ordenador; proviene de la contraccin de la expresin binary digit (dgito binario), es decir, ancho de banda ilimitado que permita inundar de bits a las personas, fibra ptica a bajo precio, y una emisin de bits independiente de la velocidad a la que los consumamos. Ser digital proporciona mayor facilidad para acceder a la informacin que se desea y una informacin de mayor calidad: la digitalizacin supone una mayor cantidad de informacin en un espacio mas reducido, lo que se traduce en trabajo ms humano, ocio, educacin, etc. en contraposicin a la dependencia de la burocracia ms denostada por el tratamiento atmico (en soporte papel) de los expedientes. En este marco de referencias, los documentos que conforman un expediente digital poseen los mismos elementos que un documento escrito en soporte papel, caracterizados por la realidad digital (tratamiento de los bits) frente a la realidad atmica del papel y tinta o grafito y respetando los tres grandes principios garantistas para el ciudadano: autenticidad, integridad y conservacin: a) constan en un soporte material (cintas, disquetes, circuitos, chips de memoria, redes) b) contienen un mensaje, el que esta escrito usando el lenguaje convencional de los dgitos binarios o bits, entidades magnticas que los sentidos humanos no pueden percibir directamente c) estn escritos en un idioma o cdigo determinado d) pueden ser atribuidos a una persona determinada en calidad de autor (emisor) y receptor mediante una firma digital, clave o llave electrnica113. e) mantienen la integridad de su estructura f) se archivan con procedimientos normalizados y respetando la normativa existente
Negroponte, N. (1995). El mundo digital. Barcelona: Ediciones B. Como se expresaba en la primera referncia de este libro, su lectura es imprescindible para aprehender bien el concepto digital y su impacto en la vida ordinaria personal y profesional, claramente objetivado en este contexto. 113 Adaptado de Leiva, Juan (2002). Documento electrnico. Tratamiento del tema en las distintas legislaciones. El caso argentino. En: mbito Jurdico, feb/2002 [Internet] [Link]
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La acepcin del concepto documento entendido como escrito en que constan datos fidedignos o susceptibles de ser empleados como tales para probar algo en el Diccionario de la Lengua Espaola (Real Academia Espaola, 2001), ha sido reinterpretada siempre en funcin de las caractersticas de los asuntos a tratar, es decir, es muy difcil el consenso amplio sobre su conceptualizacin ms acorde con el signo de los tiempos. Sin embargo, la del constructo documento electrnico a incorporar, de acuerdo con el estado del arte actual, tiene respaldo jurdico y es la que figura en el Artculo 3 de la Ley 59/2003, de 19 de diciembre, de firma electrnica: soporte electrnico que incorpora datos que estn firmados electrnicamente. Asimismo, se declara el documento electrnico como soporte de: a) Documentos pblicos, por estar firmados electrnicamente por funcionarios que tengan legalmente atribuida la facultad de dar fe pblica, judicial, notarial o administrativa, siempre que acten en el mbito de sus competencias con los requisitos exigidos por la ley en cada caso. b) Documentos expedidos y firmados electrnicamente por funcionarios o empleados pblicos en el ejercicio de sus funciones pblicas, conforme a su legislacin especfica. c) Documentos privados. Sera de gran inters profundizar en el concepto documento sobre la base de pertenencia al patrimonio histrico de un territorio114. No ha lugar en este estudio pero se deja abierto este camino para ulteriores investigaciones, por la especial repercusin en el principio de conservacin inherente a esta tipologa de documentos pblicos digitales y por la escasa legislacin vigente al respecto desde la perspectiva digital. Con estos antecedentes, se puede deducir que el conjunto de documentos electrnicos conforma un expediente digital, aportndose una definicin de expediente, por analoga, en los siguientes trminos: conjunto de todos los documentos correspondientes a un asunto o procedimiento administrativo, formando una serie ordenada de actuaciones administrativas. Y de forma extensiva podramos concluir
Vase el Ttulo Primero. Del patrimonio documental andaluz, en la Ley 3/1984, de 9 de Enero, de Archivos.
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que el expediente digital es el conjunto de todos los documentos digitales correspondientes a un asunto procedimiento administrativo, que forma parte de una serie ordenada de actuaciones administrativas y que puede almacenarse, editarse, extraerse e intercambiarse entre sistemas de tratamiento de la informacin o usuarios como una unidad diferenciada. Asimismo y desde el marco tributario podramos concluir que el expediente digital tributario es el conjunto de todos los documentos digitales correspondientes a un asunto procedimiento administrativo tributario, que forma parte de una serie ordenada de actuaciones administrativas y que puede almacenarse, editarse, extraerse e intercambiarse entre sistemas de tratamiento de la informacin o usuarios como una unidad diferenciada. Asimismo, es necesario abordar la conceptualizacin de los tres elementos enunciados como piedra angular del expediente digital: autenticidad, integridad y conservacin. Se entiende como autenticidad digital el proceso mediante el cual quien enva el documento es realmente quien dice ser, es decir, se utiliza como medio identificador la firma digital avanzada, que permite identificar al firmante y detectar cualquier cambio ulterior de los datos firmados, que est vinculada al firmante de manera nica y a los datos a que se refiere y que ha sido creada por medios que el firmante puede mantener bajo su exclusivo control. La firma electrnica avanzada tiene respecto de los datos consignados en forma electrnica el mismo valor que la firma manuscrita en relacin con los consignados en papel (Ley 59/2003, de 19 de diciembre, de firma electrnica y Decreto 183/2003, de 24 de junio, por el que se regula la informacin y atencin al ciudadano y la tramitacin de procedimientos administrativos por medios electrnicos (Internet). Se llama integridad digital al procedimiento mediante el que se asegura que el documento recibido por el receptor coincide exactamente con el enviado por el emisor, utilizando la firma electrnica avanzada y contemplando funciones resumen o hash y fechado electrnico, copia de respaldo de ficheros y bases de datos, proteccin y conservacin de soportes de informacin, proteccin de archivos de informacin, instalacin de herramientas que prevengan fallos en los procesos, anlisis peridico de proteccin frente a cdigo daino en los servidores y soportes circulantes; establecimiento de procedimientos que eviten la instalacin de software no autorizado y el borrado accidental o no

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autorizado de datos y los accesos no autorizados. Una funcin hash es una operacin que se realiza sobre un conjunto de datos de cualquier tamao de tal forma que se obtiene como resultado otro conjunto de datos, en ocasiones denominado resumen hash de los datos originales, de tamao fijo e independiente del tamao que, adems, tiene la propiedad de estar asociado unvocamente a los datos iniciales, es decir, es prcticamente imposible encontrar dos mensajes distintos que tengan un resumen hash idntico. Se define tambin la integridad digital como la cualidad que indica que el conjunto de datos que configura un mensaje no carece de ninguna de sus partes. Desde el punto de vista de la informacin que esos datos pudieran implicar, supone una inalterabilidad tanto de contenido como estructural (FNMT-RCM: Declaracin de prcticas de Certificacin, 15 de noviembre de 2004). Por ltimo, se define la conservacin digital como el proceso en el ciclo de vida de la informacin mediante el que se gestionan los dispositivos, soportes electrnicos y formatos, aplicando procedimientos orientados a la manipulacin de datos sensibles, especialmente si son de carcter personal; a la salvaguarda frente a deterioro, dao, robo o acceso no autorizado; a la eliminacin o destruccin de soportes; a la gestin de los soportes removibles, etc. Estas medidas para la conservacin de la informacin deben adoptarse de acuerdo con los especialistas en la gestin de archivos para disear soluciones prcticas a la medida de sus necesidades y de acuerdo con la legislacin vigente, con rango estatal y/ autonmico115. Aunque no suele estar presente en este momento digital, es conveniente rescatar la importancia de la confidencialidad digital como elemento consustancial y sustantivo del proceso detallado anteriormente, entendido como proceso mediante el cual se establecen medidas de seguridad fsica y lgica, se controlan los accesos a los dispositivos y aplicaciones, en especial las redes de comunicaciones; se protegen los soportes de informacin y copias de respaldo, y se cifran las notificaciones, cuando as se establece por la legislacin sobre proteccin de los datos de carcter personal.
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Documento sobre Criterios de Conservacin, aprobado por la Sesin plenaria de la CIABSI (MAP) de 24 de junio de 2004, versin 2.2.

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Como respaldo de ordenacin administrativa de estas definiciones progresivas se encuentra el artculo 96 de la Ley General Tributaria, que se puede considerar el marco programtico de la misma desde el punto de vista digital, siendo una copia casi literal -enriquecida- del Art. 45 de la Ley 30/1992 anteriormente citado:

Artculo 96. Utilizacin de tecnologas informticas y telemticas.


1. La Administracin tributaria promover la utilizacin de las tcnicas y medios electrnicos, informticos y telemticos necesarios para el desarrollo de su actividad y el ejercicio de sus competencias, con las limitaciones que la Constitucin y las leyes establezcan. 2. Cuando sea compatible con los medios tcnicos de que disponga la Administracin tributaria, los ciudadanos podrn relacionarse con ella para ejercer sus derechos y cumplir con sus obligaciones a travs de tcnicas y medios electrnicos, informticos o telemticos con las garantas y requisitos previstos en cada procedimiento. 3. Los procedimientos y actuaciones en los que se utilicen tcnicas y medios electrnicos, informticos y telemticos garantizarn la identificacin de la Administracin tributaria actuante y el ejercicio de su competencia. Adems, cuando la Administracin tributaria acte de forma automatizada se garantizar la identificacin de los rganos competentes para la programacin y supervisin del sistema de informacin y de los rganos competentes para resolver los recursos que puedan interponerse. 4. Los programas y aplicaciones electrnicos, informticos y telemticos que vayan a ser utilizados por la Administracin tributaria para el ejercicio de sus potestades habrn de ser previamente aprobados por sta en la forma que se determine reglamentariamente. 5. Los documentos emitidos, cualquiera que sea su soporte, por medios electrnicos, informticos o telemticos por la Administracin tributaria, o los que sta emita como copias de originales almacenados por estos mismos medios, as como las imgenes electrnicas de los documentos originales o sus copias, tendrn la misma validez y eficacia que los documentos originales, siempre que quede garantizada su autenticidad, integridad y conservacin y, en su caso, la recepcin por el interesado, as como el cumplimiento de las garantas y requisitos exigidos por la normativa aplicable. Por tanto, los requerimientos legales contemplados en la Ley 30/1992 y en la Ley 58/2003, General Tributaria, una vez integrada la nueva definicin de expediente digital y correspondientes con el mismo, se pueden dividir en dos clases desde el ncleo digital: los de los

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documentos transmitidos y los de los medios de transmisin. La siguiente tabla muestra ambos tipos de requerimientos. DOCUMENTOS TRANSMITIDOS Autenticidad Integridad MEDIOS DE TRANSMISIN Disponibilidad de la red de transmisin Compatibilidad. de los medios utilizados por emisor y receptor

Conservacin de los documentos Fuente: Red IRIS, 1997

Que se trate de una red segura

Un nuevo requerimiento legal, muy visible en los registros electrnicos, que est implcito en los requerimientos de las aplicaciones donde se aplica la transferencia electrnica de documentos, es la sincronizacin de la base de tiempos de las mquinas por las que va pasando la informacin transmitida electrnicamente, que podra formar parte de otra tipologa, es decir, de determinados requerimientos tecnolgicos sometidos a estndares tecnolgicos y de interoperabilidad (Artculo 96.4, de la Ley General Tributaria). Es decir, es necesario que todos los ordenadores por los que pasa la informacin tengan la hora sincronizada o, dicho de otra forma, la misma base de tiempos. De ah la importancia de que en todo trmite vinculado con el expediente digital tributario se utilice el patrn nacional de tiempo, tal y como se ha regulado en la Comunidad Autnoma de Andaluca, por ejemplo, mediante la Orden de 10 de Junio de 2005, de la Consejera de Economa y Hacienda, artculo 10, en las aplicaciones de registro, notificaciones y certificaciones telemticas, vinculadas al citado expediente: 1. La sincronizacin de la fecha y la hora de los servicios del Registro Telemtico Tributario y de notificacin y certificacin telemtica se realizar con el Real Instituto y Observatorio de la Armada, de acuerdo con lo previsto respecto a la hora legal en el Real Decreto 1308/1992, de 23 de octubre, por el que se declara el Laboratorio del Real Instituto y Observatorio de la Armada

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como laboratorio depositario del Patrn Nacional de Tiempo y laboratorio asociado al Centro Espaol de Metrologa, y segn las condiciones tcnicas y protocolos que el citado Organismo establezca. Asimismo, hay que empezar a tomar en consideracin la importancia de los actos registrales respecto de la integridad de expediente, no slo del documento, dado que uno de los problemas existentes en la actualidad estriba en la ausencia de datos registrales en los documentos digitales. Un esfuerzo importante en este sentido se puede contrastar desde la ordenacin y organizacin administrativa establecidas en la Ley 30/1992 al respecto, en el Decreto 183/2003, citado en varias ocasiones en este estudio, y en la Orden de 10 de Junio de la Consejera de Economa y Hacienda por la que se regula su Registro Telemtico Tributario. Por extensin, hay que abordar tambin, con carcter de urgencia, el impacto de la actividad registral en la incorporacin al expediente digital tributario de los documentos emitidos por telefax y los correos electrnicos, as como las actividades registrales derivadas de procedimientos multicanal (voz y datos), casi siempre asociados a Centros de Informacin y Atencin, con arquitecturas CRM (Customer Relationship Management). Todos los programas informticos de firma electrnica aseguran que el emisor del documento es quien dice ser (Autenticidad), que el documento no ha sido alterado en la transferencia electrnica (Integridad) y, opcionalmente, que nadie ms que el emisor y el receptor puedan leer dicho documento (Privacidad). Por la inestimable ayuda que supone para la clarificacin conceptual y de ordenacin administrativa digital, es obligado hacer una referencia explcita de Maximino LINARES GIL, al respecto: finalmente, desde 1997 se ha consolidado el respaldo jurisprudencial a la autenticidad del documento electrnico (Sentencias del Tribunal Supremo de 3 de noviembre de 1997116) ratificado recientemente en la STS. 27 Jul.2001,
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Linares Gil, M. (2004). Situacin y retos de la Administracin Tributaria electrnica y el empleo de la firma electrnica. Ponencia en las XVI Jornadas entre Comunidades Autnomas sobre la gestin de los tributos. (Rota, 19 de noviembre de 2004): La importante Sentencia del Tribunal Supremo de 3 de noviembre de 1997 ([Link]), donde el Alto Tribunal aborda las crticas que se vierten por el recurrente al artculo 76.3c).2 del Reglamento de ITPAJD ("a efectos de lo dispuesto anteriormente, se entender por documento cualquier soporte escrito, incluidos los informticos, por los que se prueba, acredita o haga constar alguna cosa") al incluir el soporte informtico, con los siguientes razonamientos:

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"Estamos asistiendo, en cierto modo, en algunas facetas de la vida, incluso jurdica, al ocaso de la civilizacin del papel, de la firma manuscrita y del monopolio de la escritura sobre la realidad documental. El documento, como objeto corporal que refleja una realidad fctica con trascendencia jurdica, no puede identificarse, ya, en exclusiva, con el papel, como soporte, ni con la escritura, como unidad de significacin. El ordenador y los ficheros que en l se almacenan constituyen, hoy da, una nueva forma de entender la materialidad de los ttulos valores y, en especial, de los documentos mercantiles." Seguidamente recorre la Sentencia la proliferacin de normas legales y reglamentarias que han venido patrocinando y reconociendo el uso, con los efectos jurdicos pertinentes, del documento en soporte electrnico para sealar: "De todo ello se desprende que la admisin del documento electrnico es una realidad en nuestro ordenamiento, "sub conditione", sin embargo, de acreditar su autenticidad". El documento ha de reunir, para gozar de predicamento jurdico, "los elementos determinantes de su autenticidad y de su autora y, en especial, la firma de quien asume su contenido y la efectividad de su clausulado". Sigue diciendo esta interesante Sentencia -autntico leading case-: "La firma es el trazado grfico, conteniendo habitualmente el nombre, los apellidos y la rbrica de una persona, con el cual se suscriben los documentos para darles autora y virtualidad y obligarse con lo que en ellos se dice. Aunque la firma puede quedar reducida, slo, a la rbrica o consistir, exclusivamente, incluso, en otro trazado grfico, o en iniciales, o en grafismos ilegibles, lo que la distingue es su habitualidad, como elemento vinculante de esa grafa o signo de su autor. Y, en general, su autografa u olografa, como vehculo que une a la persona firmante con lo consignado en el documento, debe ser manuscrita o de puo y letra del suscribiente, como muestra de la inmediatez y de la voluntariedad de la accin y del otorgamiento. Pero la firma autgrafa no es la nica manera de signar, pues hay otros mecanismos que, sin ser firma autgrafa constituyen trazados grficos, que asimismo conceden autora y obligan. As, las claves, los cdigos, los signos y, en casos, los sellos son firmas en el sentido indicado. Y, por otra parte, la firma es un elemento muy importante del documento, pero, a veces, no esencial, en cuanto existen documentos sin firma que tienen valor probatorio (como son los asientos, registros, papeles domsticos y libros de los comerciantes). En consecuencia, aunque, al igual que en el caso de los documentos comunes, puede haber documentos electrnicos sin firma, el documento electrnico (y, en especial, el documento electrnico con funcin de giro mercantil) es firmable, en el sentido de que el requisito de la firma autgrafa o equivalente puede ser sustituido, por el lado de la criptografa, por medio de cifras, signos, cdigos, barras, claves u otros atributos alfa-numricos que permitan asegurar la procedencia y veracidad de su autora y la autenticidad de su contenido. Por lo tanto, si se dan todas las circunstancias necesarias para acreditar la autenticidad de los ficheros electrnicos o del contenido de los discos de los ordenadores o procesadores y se garantiza, con las pruebas periciales en su caso necesarias, la veracidad de lo documentado y la autora de la firma electrnica utilizada, el documento mercantil en soporte informtico, con funcin de giro, debe

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acerca del R.D.1290/1999, de 23 de julio. Admitido en un ordenamiento jurdico antiformalista sin duda alguna al menos a partir de 1997 va teniendo un progresivo respaldo normativo, si bien se producen oscilaciones entre la pluralidad de definiciones con que contamos. As sera conveniente de todo punto conciliar la reciente regulacin del documento electrnico contenida en la Ley 59/2003, de 19 de diciembre, de Firma Electrnica, que entr en vigor el pasado 19 de marzo, con la regulacin de la Ley de Enjuiciamiento Civil de 2001 e incluso con la legislacin administrativa o tributaria. Con los matices que se quiera, lgicos ante instituciones novedosas, la admisibilidad jurdica del documento electrnico est hoy fuera de toda duda. En definitiva, se trata de digitalizar en formato expediente los derechos y obligaciones de los ciudadanos, como obligados tributarios, enmarcando esta accin en los veinte derechos reconocidos por la Ley General Tributaria, en los que se recogen todas las obligaciones de la Administracin al respecto y donde de forma explcita y como hilo conductor de la citada Ley, los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin son el soporte y el motor de cambio de una Administracin que posibilita la utilizacin de las nuevas tecnologas y moderniza los procedimientos tributarios con objeto de respetar un mandato constitucional: el deber de contribuir. Es importante reiterar el argumento principal de la incoacin de todo expediente digital en el mbito tributario, sustentado de forma bsica en el artculo 96 de la Ley General Tributaria, analizado anteriormente, respetando los grandes principios de declaracin y publicacin. Los cinco apartados de este artculo constituyen la principal garanta para los ciudadanos respecto de la validez de los actos administrativos basados en la utilizacin intensiva de medios electrnicos e ntimamente relacionados con el artculo 45 de la Ley 30/1992.

gozar, como establece el artculo 76.3.c del Reglamento de 1995, de plena virtualidad jurdica operativa". En una segunda sentencia de igual fecha (Ar. 8252.P. SALA) vuelve a reiterarse por el Tribunal Supremo "la realidad de la admisin del documento electrnico, bajo condicin de que quede garantizada su autenticidad, y que esto es factible, inclusive mediante lo que podra calificarse hoy de firma electrnica -cifras, cdigos, claves y similares procedimientos-, es algo universalmente admitido".

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Como ltima expresin de lo anteriormente expresado llama la atencin el nuevo concepto acuado en Argentina respecto del expediente digital: la despapelizacin. Recientemente se ha declarado un documento pblico en el que se aborda a nivel de nacin esta realidad, con base en la aplicacin de la firma digital y la poltica inmediata de interconexin y unificacin de bases de datos del Estado nacional, con los estados provinciales y municipales (junto a un progresivo proceso similar a escala de Mercosur). El proceso de despapelizacin interna empezar por el expediente digital, que sustituir progresivamente al expediente de papel, y que se aplicar de un modo inmediato a los trmites y procesos tributarios y aduaneros, de compras del Estado y de notificaciones de todo tipo en los mbitos de los organismos de regulacin y supervisin117. La firma electrnica Uno de los elementos fundamentales en la nueva visin de expediente digital es la firma electrnica, que analizamos a continuacin. Se parte de la base de que no se debe otorgar patente de corso al constructo actual de firma electrnica, como panacea de todos los males agregados al expediente digital, tal y como se describe en el marco legal espaol, sobre todo para no crear brecha digital en el trfico documental pblico en Andaluca y, por extensin, en Espaa, abrindose varias posibilidades en torno al citado constructo. A este respecto es muy interesante el debate planteado por Maximino I. Linares Gil, Director del Servicio Jurdico de la Agencia Estatal de Administracin Tributaria en el foro citado en la Nota a pie de pgina 116118.
"Programa de Gobierno para la Sociedad de la Informacin". Equipos y Planes de Gobierno Kirchner Presidente. Recuperado el 25 de septiembre de 2005 en: [Link]/pdf/Programa Gobierno_Sociedad%20_informacion.doc.
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Sin que sea nuestra intencin analizar en profundidad la problemtica de las firmas electrnicas, objeto de estudio de otras colaboraciones de este libro, s conviene destacar un nuevo paradigma de los procedimientos electrnicos. Entre los modos de signar un documento escrito se ha reservado el trmino firma al trazado grfico, conteniendo habitualmente el nombre, los apellidos y la rbrica de una persona (STS 3 noviembre 1997 [RJ 1997, 82511), como algo distinto de otros mecanismos como claves, cdigos, signos o sellos. Empero, en el documento electrnico, se emplea el concepto firma electrnica para aludir a cualquier mtodo dirigido a establecer la autenticidad de los documentos electrnicos.
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El planteamiento tiene tal inters que incluso llega a cuestionar la actitud monocorde del legislador respecto de la firma electrnica, al abordar el concepto de circunstancialidad en la utilizacin de la citada firma en el trfico documental pblico: Del mismo modo que en el trfico jurdico sobre soporte papel no se utilizan siempre los mismos medios de autenticacin (unas veces ni se firman los documentos, otras se emplean sellos, o firmas manuscritas; en ocasiones se acude a un fedatario pblico, ) tambin en el mundo electrnico puede utilizarse firmas electrnicas en funcin de los fines y del contexto. De ah que la equivalencia funcional de la firma manuscrita se reconozca en la Ley Modelo de UNICITRAL a toda firma electrnica que a la luz de todas las circunstancias del caso, incluido cualquier acuerdo aplicable, sea fiable. Este principio tiene una clara traslacin al mundo de las relaciones jurdicoadministrativas. La firma electrnica utilizable puede variar en funcin del procedimiento a seguir y de los sujetos intervinientes.119 Desde la perspectiva que se plantea de forma monogrfica en este estudio, se entiende como firma electrnica avanzada al conjunto de datos en forma electrnica que permite identificar al firmante y detectar cualquier cambio ulterior de los datos firmados, que est vinculada al firmante de manera nica y a los datos a que se refiere y que ha sido creada por medios que el firmante puede mantener bajo su exclusivo control. Desde la publicacin de la Ley de Firma Electrnica, contempornea de la LGT, ha tomado carta de naturaleza la firma electrnica avanzada basada en un certificado reconocido y generada
Un concepto tan genrico incluye todo tipo de mtodos tcnicos, ya sean de carcter no criptogrfico (passwords, firmas digitalizadas, biomtricas) como criptogrfico (con cifras simtricas o asimtricas). La bsqueda, entre todos ellos, de un equivalente funcional de la firma manuscrita ha llevado al protagonismo de una de ellas, la denominada firma digital o numrica, ms una password o token para proteger los dispositivos, basada en la criptografa asimtrica de clave pblica -certificada por un Prestador de Servicios de Certificacin y asociada a la clave privada que custodia el firmante- y que consiste en realidad en un criptograma de segundo grado (dado que el algoritmo de firma, con la clave, no se aplica sobre el mensaje a firmar sino sobre el resultado de un cifrado anterior o huella digital del documento) que acta como sello electrnico. Esta circunstancia ha originado una sincdoque bastante generalizada, pues se identifica el concepto genrico de firma electrnica con el especfico de firma digital o numrica, por ser la ms robusta desde la perspectiva jurdica, hablando a veces de ambos trminos como sinnimos, lo que no es correcto.
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Linares Gil, M.I., ibdem, pg. 12.

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mediante un dispositivo seguro de creacin de firma. La firma electrnica reconocida tendr respecto de los datos consignados en forma electrnica el mismo valor que la firma manuscrita en relacin con los consignados en papel (Ley 59/2003, de 19 de diciembre, de firma electrnica y Decreto 183/2003, de 24 de junio, por el que se regula la informacin y atencin al ciudadano y la tramitacin de procedimientos administrativos por medios electrnicos (Internet). El certificado de usuario (certificado electrnico) es la certificacin electrnica por la que el Solicitante ha acreditado necesariamente la identidad del Suscriptor, que vincula a ste unos datos de verificacin de Firma y confirma por lo menos su identidad. Un certificado electrnico es un documento firmado electrnicamente por un prestador de servicios de certificacin que vincula unos datos de verificacin de firma a un firmante y confirma su identidad. El firmante es la persona que posee un dispositivo de creacin de firma y que acta en nombre propio o en nombre de una persona fsica o jurdica a la que representa. Equivale a la firma electrnica avanzada y reconocida, en su caso (Ley 59/2003). El prestador de los servicios de certificacin es la persona fsica o jurdica que expide certificados electrnicos o presta otros servicios en relacin con la firma electrnica. (Ley 59/2003; Art. 13 del Decreto 183/2003). Actualmente, en la Junta de Andaluca y con carcter exclusivo, la FNMT_RCM, en virtud del Convenio suscrito por la Consejera de Justicia y Administracin Pblica y la FNMT-RCM el 26 de julio de 2002. Desde Julio de 2005 se ha iniciado en la Junta de Andaluca la apertura a nuevas entidades prestadoras de servicios de acuerdo con lo previsto en el Decreto 183/2003. A partir de estos datos, se aborda a continuacin uno de los elementos ms definitorios del expediente electrnico, referido a los certificados reconocidos, como certificados emitidos y firmados por cualquier entidad prestadora de servicios de certificacin, la FNMT-RCM en el caso de la Junta de Andaluca, para ser instalados y utilizados por servidores con soporte seguro SSL, con el objeto de que se herede la confianza que representa la FNMT-RCM como Prestador de Servicios de Certificacin, formando parte de la Comunidad Electrnica tal y como se contempla en la Declaracin de prcticas de la FNMT-RCM, de 15 de noviembre de 2004. De acuerdo con lo previsto en la Ley

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59/2003, en su Artculo 11, sobre concepto y contenido de los certificados, adquieren la cualidad de reconocidos los siguientes: 1. Son certificados reconocidos los certificados electrnicos expedidos por un prestador de servicios de certificacin que cumpla los requisitos establecidos en esta ley en cuanto a la comprobacin de la identidad y dems circunstancias de los solicitantes y a la fiabilidad y las garantas de los servicios de certificacin que presten. 2. Los certificados reconocidos incluirn, al menos, los siguientes datos: a) La indicacin de que se expiden como tales. b) El cdigo identificativo nico del certificado. c) La identificacin del prestador de servicios de certificacin que expide el certificado y su domicilio. d) La firma electrnica avanzada del prestador de servicios de certificacin que expide el certificado. e) La identificacin del firmante, en el supuesto de personas fsicas, por su nombre y apellidos y su nmero de documento nacional de identidad o a travs de un seudnimo que conste como tal de manera inequvoca y, en el supuesto de personas jurdicas, por su denominacin o razn social y su cdigo de identificacin fiscal. f) Los datos de verificacin de firma que correspondan a los datos de creacin de firma que se encuentren bajo el control del firmante. g) El comienzo y el fin del perodo de validez del certificado. h) Los lmites de uso del certificado, si se establecen. i) Los lmites del valor de las transacciones para las que puede utilizarse el certificado, si se establecen. Un certificado de usuario electrnico puede ser no reconocido de acuerdo con lo establecido en la Ley de Firma Digital. Por ejemplo, los certificados de componentes. Estos certificados no suponen firma jurdica, aunque pueden obrar con los mismos medios tcnicos, pero carecen de imputabilidad del hecho de la firma a una persona fsica o incluso a una persona jurdica, por lo que no estn expedidos con la cualidad de Certificados Reconocidos. El anlisis de los conceptos y definiciones que dan carta de naturaleza al expediente tributario digital nos permitir una comprensin adecuada del mismo. Por la importancia que tienen los conceptos y definiciones desde la perspectiva digital, es conveniente adentrarse en el conocimiento de

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los mismos desde una visin integradora, a travs del diccionario digital de uso tributario que figura en el captulo 10 de este libro. Por ltimo, dos elementos claves de la firma electrnica permiten introducir valor aadido en la utilizacin de la misma en los expedientes digitales tributarios: los datos de creacin de firma, como datos nicos, como cdigos o claves criptogrficas privadas, que el signatario utiliza para crear firmas electrnicas. Coinciden siempre con las claves criptogrficas asimtricas privadas. Tambin, los datos de verificacin de firma, como datos nicos, como cdigos o claves criptogrficas pblicas, que el signatario utiliza para crear firmas electrnicas. Coinciden siempre con las claves criptogrficas asimtricas pblicas. La identificacin de la antefirma, pie de firma y sello en el expediente digital Uno de los problemas que se suscitan en estos momentos es cmo se sustituye en el expediente digital la identificacin de los responsables de la tramitacin de los procedimientos tributarios en el expediente digital de naturaleza tributaria. Para ello es necesario revisar la ordenacin administrativa al respecto y, posteriormente, efectuar el anlisis de interpretacin sobre soluciones actuales. Como ejemplo clarificador de aplicacin prctica se analiza a continuacin el caso de la Comunidad Autnoma de Andaluca. La identificacin de los responsables de los procedimientos tributarios en los expedientes incoados a cualquier efecto nace de la Constitucin Espaola (Art. 105 y 106.2.), de la propia responsabilidad de la tramitacin de los procedimientos conferida por la Ley 30/1992 y por extensin, del derecho que tienen los ciudadanos a la citada identificacin (Art. 35 b. LRJ-PAC (BOE nmero 311, de 28 de diciembre de 1992, Resolucin de la Secretara de Estado de la Administracin Pblica de 3 de febrero de 1993 (BOE de 11 de febrero), por la que se define el Sistema Comn de Identificacin y la Resolucin de la Secretara General para la Administracin Pblica de la Junta de Andaluca de 7 de junio de 1993, por la que se define el Sistema de Identificacin Comn (BOJA, nm. 65, de 19 de junio). Ms en concreto, y a fin de propiciar la claridad y transparencia de la tramitacin de los procedimientos administrativos, se reconoce a los ciudadanos el

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derecho a identificar a los responsables de dicha tramitacin, que podrn ser: Autoridades. Personal al servicio de las Administraciones Pblicas. Tiene la consideracin de autoridad responsable en el procedimiento, a estos efectos, el titular del rgano competente o encargado de resolverlo y se considera como personal responsable del procedimiento, al empleado pblico a quin, con arreglo a su categora, puesto de trabajo o funcin, le corresponda la verificacin de los requisitos de inicio del procedimiento, su impulso, notificacin y ejecucin de la decisin adoptada. Dentro de las formas de identificacin se encuentra, entre otras, la que proviene de la normalizacin de formatos de comunicaciones escritas. A tal efecto, en el Prembulo de la Resolucin de 3 de febrero de 1993, de la Secretaria de Estado para la Administracin Pblica, por la que se define el Sistema de Identificacin Comn del personal al servicio de la Administracin General del Estado (BOE 11-02-1993), se encuentran unos principios reguladores que sern de indudable valor para la justificacin de las nuevas modalidades de identificacin de autoridades y empleados pblicos en el expediente tributario digital: Sin perjuicio de que la instrumentacin del cumplimiento del citado precepto se pueda efectuar por los diferentes Departamentos y Organismos de la Administracin adoptando la forma concreta que ms se ajuste, tanto a las peculiaridades de identidad institucional como a las funciones realizadas, procede la definicin de unos criterios generales, a travs de un sistema de identificacin comn, que aseguren un grado de uniformidad en el conjunto de la Administracin General del Estado Sentada esta base, se destaca tambin que los responsables de los rganos administrativos podrn proponer a sus superiores orgnicos el o los formatos concretos que se consideren necesarios para posibilitar la identificacin del personal a su cargo, dotando a ste de un instrumento para facilitar su receptividad con los ciudadanos tal como se destaca en la exposicin de motivos de la citada Ley 30/1992. Es ms, prosigue el citado texto: Dado que la identificacin se debe posibilitar en todas las relaciones que mantienen los ciudadanos con las

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Administraciones Pblicas, el sistema se configura estableciendo unos formatos generales para asegurar la uniformidad deseada, al tiempo que se facilita a los titulares de los rganos la seleccin de los soportes idneos y definicin de detalles concretos para instrumentar el cumplimiento del precepto legal que sustenta esta disposicin. Y ms adelante, en el cuerpo dispositivo de la Resolucin citada, se concreta la forma de llevar a cabo la identificacin en los formatos de las comunicaciones escritas, que por analoga la podramos llevar al formato digital: En las resoluciones administrativas y comunicaciones escritas, incluyendo las transmitidas por telefax, se estar a lo dispuesto en la Orden de 7 de julio de 1986, de Presidencia del Gobierno (BOE nmero 174, de 22 de julio de 1986), en particular en lo referente a la identificacin de los firmantes mediante la inclusin de antefirma y pie de firma, as como a la expresin de la direccin postal y nmero de telfono o tlex, incluyendo la informacin referente a nmero de telefax u otros medios de comunicacin electrnica cuando sea procedente. La Resolucin de la Secretara General para la Administracin Pblica de la Junta de Andaluca de 7 de junio de 1993, por la que se define el Sistema de Identificacin Comn (BOJA, nm. 65, de 19 de junio), remite respecto del formato de comunicaciones escritas a disposiciones de 1984 y 1989, en relacin con la ordenacin de la actuacin administrativa en los documentos de carcter oficial de la Junta de Andaluca, destacando por su precisin la Orden de 17 de febrero de 1984 (BOJA nm. 22, de 6 de marzo de 1984) en la que se detalla de forma pormenorizada la obligatoriedad de utilizacin en escritos oficiales de la antefirma, firma y sello de la Autoridad o Jefatura de la Unidad administrativa correspondiente. Respecto de los sellos oficiales a utilizar en el formato pie de firma, que cierra el crculo de identificacin del soporte escrito o digital en los procedimientos administrativos de mbito tributario, la Orden de la Consejera de Gobernacin de 1 de octubre de 1991, regul, por vez primera en la Administracin de la Junta de Andaluca, la tipologa y normas de utilizacin de los sellos oficiales empleados en la actividad administrativa. Asimismo, el Decreto 204/1995, de 29 de agosto, por el que se establecen medidas organizativas para los servicios administrativos de atencin directa a los ciudadanos, que desarrollaba aspectos de la Ley 30/1992, introdujo algunas modificaciones

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sustanciales a las actividades de registro de documentos y de autenticacin de copias de documentos que afectan o las diligencias que normalmente se realizan con algunos de los sellos oficiales actualmente normalizados. Posteriormente, la Orden de 1 de diciembre de 1995, por la que se normalizan las caractersticas que han de reunir los sellos oficiales empleados en la actuacin administrativa de la Junta de Andaluca, actualiza la Orden de la Consejera de Gobernacin mencionado en primer lugar con el objeto de adaptar las caractersticas de los sellos oficiales a la situacin actual y se suprimen las normas de utilizacin de los mismos por estar stas recogidos en el Decreto 204/1995. Respecto de los sellos a analizar por el conjunto inseparable que conforma la antefirma, rbrica y pie de firma, se recoge tal y como se describe en el Artculo 4. Sellos de pie de firma (de uso general o de tamao reducido): 1. Los documentos expedidos por las distintas dependencias de la Administracin de la Junta de Andaluca llevaran estampado este sello junto a la rbrica. Su tipologa se describe en el Anexo I de esta Orden. 2. Estos sellos no tendrn identificacin orgnica inferior a la del centro directivo a que pertenezca la unidad administrativa emisora del documento, salvo en el caso de aquellas dependencias que estn constituidas como centros de trabajo de prestacin de servicios diferenciados del centro directivo del cual dependan y as lo autorice este ltimo. En conclusin, y de acuerdo con los apartados 3 y 4 del Artculo 96 de la Ley General Tributaria, bastar con que los programas y aplicaciones electrnicos, informticos y telemticos que vayan a ser utilizados por la Administracin tributaria para el ejercicio de sus potestades hayan sido previamente aprobados por sta en la forma que se determine reglamentariamente y donde se declare la forma de llevar a cabo la sustitucin de la firma autgrafa (rbrica), antefirma, pie de firma y sello oficial, en trminos analgicos a lo que se recogan en la nota a pi de pgina nmero 116 de este libro y de la que se extractan de nuevo unos prrafos esenciales120.
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"La firma es el trazado grfico, conteniendo habitualmente el nombre, los apellidos y la rbrica de una persona, con el cual se suscriben los documentos para darles autora y virtualidad y obligarse con lo que en ellos se dice. Aunque la firma puede quedar reducida, slo, a la rbrica o consistir, exclusivamente, incluso, en otro trazado grfico, o en iniciales, o en grafismos ilegibles, lo que la

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Es obvio que los tres grandes principios del expediente digital, autenticidad, integridad y conservacin, actan como elementos garantistas del expediente digital tributario: 3. Los procedimientos y actuaciones en los que se utilicen tcnicas y medios electrnicos, informticos y telemticos garantizarn la identificacin de la Administracin tributaria actuante y el ejercicio de su competencia. Adems, cuando la Administracin tributaria acte de forma automatizada se garantizar la identificacin de los rganos competentes para la programacin y supervisin del sistema de informacin y de los rganos competentes para resolver los recursos que puedan interponerse. Se establece a partir de aqu la conditio sine qua non en toda actuacin digital con efectos a terceros: 4. Los programas y aplicaciones electrnicos, informticos y telemticos que vayan a ser utilizados por la Administracin tributaria para el ejercicio de sus potestades habrn de ser previamente aprobados por sta en la forma que se determine reglamentariamente. Una pequea alteracin en el orden de los apartados del referido artculo ayuda a en tender mejor el factor predominante de ordenacin administrativa en el uso de los medios electrnicos y telemticos

distingue es su habitualidad, como elemento vinculante de esa grafa o signo de su autor. Y, en general, su autografa u olografa, como vehculo que une a la persona firmante con lo consignado en el documento, debe ser manuscrita o de puo y letra del suscribiente, como muestra de la inmediatez y de la voluntariedad de la accin y del otorgamiento. Pero la firma autgrafa no es la nica manera de signar, pues hay otros mecanismos que, sin ser firma autgrafa constituyen trazados grficos, que asimismo conceden autora y obligan. As, las claves, los cdigos, los signos y, en casos, los sellos son firmas en el sentido indicado. Y, por otra parte, la firma es un elemento muy importante del documento, pero, a veces, no esencial, en cuanto existen documentos sin firma que tienen valor probatorio (como son los asientos, registros, papeles domsticos y libros de los comerciantes). En consecuencia, aunque, al igual que en el caso de los documentos comunes, puede haber documentos electrnicos sin firma, el documento electrnico (y, en especial, el documento electrnico con funcin de giro mercantil) es firmable, en el sentido de que el requisito de la firma autgrafa o equivalente puede ser sustituido, por el lado de la criptografa, por medio de cifras, signos, cdigos, barras, claves u otros atributos alfa-numricos que permitan asegurar la procedencia y veracidad de su autora y la autenticidad de su contenido.

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vinculados al expediente digital tributario. Por ello, los elementos garantistas se hacen evidentes: 2. Cuando sea compatible con los medios tcnicos de que disponga la Administracin tributaria, los ciudadanos podrn relacionarse con ella para ejercer sus derechos y cumplir con sus obligaciones a travs de tcnicas y medios electrnicos, informticos o telemticos con las garantas y requisitos previstos en cada procedimiento. 5. Los documentos emitidos, cualquiera que sea su soporte, por medios electrnicos, informticos o telemticos por la Administracin tributaria, o los que sta emita como copias de originales almacenados por estos mismos medios, as como las imgenes electrnicas de los documentos originales o sus copias, tendrn la misma validez y eficacia que los documentos originales, siempre que quede garantizada su autenticidad, integridad y conservacin y, en su caso, la recepcin por el interesado, as como el cumplimiento de las garantas y requisitos exigidos por la normativa aplicable. Es obvio que en este comentario de texto, por analoga, el apartado 1 del citado Artculo 96 se constituye como la garanta sustantiva para estas consideraciones y con rango de Ley: 1. La Administracin tributaria promover la utilizacin de las tcnicas y medios electrnicos, informticos y telemticos necesarios para el desarrollo de su actividad y el ejercicio de sus competencias, con las limitaciones que la Constitucin y las leyes establezcan. Como las nicas limitaciones son tcnicas en el momento actual, en determinados casos, es necesario contrastar el estado del arte al respecto, tal y como se refleja en el epgrafe 5 de este estudio dedicado a la firma digital y a los certificados reconocidos. En definitiva no existen grandes objeciones a la utilizacin intensiva del expediente digital en el mbito tributario, salvada la condicin de la declaracin previa mediante disposicin de rango suficiente, la publicacin oficial inherente con objeto de salvar el principio de publicidad y ofrecer las suficientes garantas tcnicas contempladas en la legislacin vigente. Todo lo dems pertenece al campo de la paranoia digital, dado que no debemos exigir al expediente digital ms all de lo que lo que en la actualidad se solicita y garantiza con el expediente atmico, es decir, en soporte papel.

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Cuestiones en discusin: conclusiones Hasta aqu se ha venido exponiendo de forma sinttica el estado del arte respecto del expediente tributario digital. Se abren a partir de este estudio bsico algunas cuestiones en discusin como en la mejor tradicin escolstica (questionae disputatae). Se trata de no establecer conclusiones en el sentido ms tradicional del trmino sino de abrir lugares comunes de discusin cientfica para construir teora crtica digital en el mbito de la Administracin tributaria digital y, por extensin, de la Administracin en general, y superar as el terreno de las meras opiniones: Ahora bien, como canon del nivel ptimo que podran alcanzar los juicios de los ciudadanos de una democracia real, ponemos la posesin de los conceptos indispensables para formar, no ya tanto opiniones, cuanto teoras crticas o, si se quiere, opiniones sistematizadas. No existe, en el fin del Milenio, otro camino para aproximarse a este canon que el camino de la lectura de prosa cientfica y filosfica que suministre instrumentos al efecto121. Es la clave del empowerment de los ciudadanos en su participacin en el expediente digital tributario, entendido como proceso por el cual se proporciona mayor capacidad de influencia a un grupo de personas (por ejemplo, a los ciudadanos o a los empleados pblicos) a travs de su participacin en el proceso de toma de decisiones y porque alcanzan conocimiento del mismo en todas sus dimensiones. Se ha constatado que la Administracin, en general, est muy influenciada todava por el soporte papel y la escritura tradicional, al estar amparada esta actividad y expresada as en preceptos legales sustantivos como requisito formal del procedimiento administrativo: los actos administrativos se producirn por escrito a menos que su naturaleza exija o permita otra forma ms adecuada de expresin y constancia (Art. 55.1 Ley 30/1992 RJAP y PAC), sin que sea excluyente de la utilizacin de otros medios. Esta crisis de naturaleza, permite abordar estas cuestiones con total transparencia y versatilidad, atendiendo el espritu y la letra del citado Artculo 55: se puede seguir utilizando el papel y la escritura manuscrita a menos que su naturaleza exija o permita otra forma ms adecuada de expresin y
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Bueno, G. (1997). Diez propuestas, desde la parte de Espaa, para el prximo milenio. Fundacin de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo. Propuesta sptima: Poltica orientada a conseguir, como mnimo, un uno por ciento de lectores de libros escritos en espaol, sobre temtica cientfica o filosfica.

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constancia. Y la naturaleza de la que se trata es tributaria con mandato digital por parte del legislador. Es ms, lo exigen los tiempos actuales, los ciudadanos. Aunque es evidente esta situacin aparentemente consolidada, no se pueden negar los avances en Administracin electrnica que se est produciendo en el pas y en la Comunidad Autnoma de Andaluca. Pero la ordenacin y organizacin administrativa requieren una nueva interpretacin desde el mundo digital. Es algo incuestionable que en la era de la informacin y en el marco de la sociedad del conocimiento, los sistemas y las tecnologas de la informacin y comunicacin son un escenario y un motor necesarios para la modernizacin permanente de los servicios pblicos tributarios basados en los objetivos de la Ley 58/2003, General Tributaria: reforzar las garantas de los contribuyentes y la seguridad jurdica, impulsar la unificacin de criterios en la actuacin administrativa, posibilitar la utilizacin de las nuevas tecnologas y modernizar los procedimientos tributarios, establecer mecanismos que refuercen la lucha contra el fraude, el control tributario y el cobro de las deudas tributarias y disminuir los niveles actuales de litigiosidad en materia tributaria. Hay que crear, por tanto, una nueva cultura digital tributaria, descentralizada y desconcentrada de forma progresiva, en este caso, en el seno de la Administracin Tributaria de Andaluca y en la relacin personalizada con el ciudadano. Se tiene que incorporar, un nuevo concepto de estrategia digital tributaria, basada en la calidad de la atencin digital y en la tica pblica digital, transfiriendo conocimiento y responsabilidad a los ciudadanos como contribuyentes y obligados tributarios en general y no como mera inversin tecnolgica espordica al servicio de la propia organizacin. Hay que construir una teora de la Administracin tributaria en soporte digital. Hay que destacar tambin el carcter habilitador de la Ley General Tributaria respecto de las nuevas tecnologas y desde esta perspectiva nace la necesidad de crear un paradigma pblico digital, con objeto de introducir metodologa y teora crtica en esta estrategia, en la correspondencia obligada e interdependiente de estrategia, paradigma y objetivos, con su proyeccin ltima en proyectos. El esfuerzo principal radica en integrar los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, en la Administracin tributaria de Andaluca, en una

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visin holstica de conectividad, estandarizacin, homologacin, normalizacin y certificacin del software y hardware existente, al servicio del contribuyente, con objeto de que tenga una alta disponibilidad (24x7 y con acceso multicanal) de la informacin necesaria para cumplir las obligaciones tributarias. La razn de esta necesidad estriba en que ha nacido una generacin nueva de ciudadanos que invierten los trminos clsicos de la relacin Administracin-ciudadano, siendo cada da ms exigentes con el principio de Administracin en casa, dispuestos a aceptar la realidad de los expedientes reales (no virtuales, en su acepcin ms paranoica), digitales, siempre que respondan a los principios de autenticidad, integridad y conservacin. A su vez, el expediente se entiende cada ms como proceso que como actos individuales inconexos sin alma comn, es decir, como proceso digital que comprende una secuencia de actividades digitales que van aadiendo valor mientras se produce un determinado producto o servicio administrativo a partir de determinadas aportaciones. De esta forma, se ha aportado tambin en este estudio una definicin de expediente, por analoga, en los siguientes trminos: conjunto de todos los documentos correspondientes a un asunto o procedimiento administrativo, formando una serie ordenada de actuaciones administrativas. Y de forma extensiva podramos concluir que el expediente digital es el conjunto de todos los documentos digitales correspondientes a un asunto procedimiento administrativo, que forma parte de una serie ordenada de actuaciones administrativas y que puede almacenarse, editarse, extraerse e intercambiarse entre sistemas de tratamiento de la informacin o usuarios como una unidad diferenciada. Asimismo y desde el marco tributario se puede concluir que el expediente digital tributario es el conjunto de todos los documentos digitales correspondientes a un asunto procedimiento administrativo tributario, que forma parte de una serie ordenada de actuaciones administrativas y que puede almacenarse, editarse, extraerse e intercambiarse entre sistemas de tratamiento de la informacin o usuarios como una unidad diferenciada. Cuestin en discusin?. Decididamente, no. Asimismo, se ha manifestado la necesidad de abordar la conceptualizacin de los tres elementos enunciados como piedra angular

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del expediente digital: autenticidad, integridad y conservacin, agregndoles la caracterizacin digital a los mismos. Se aportan propuestas de definiciones que pueden marcar una antes y un despus en el expediente tributario digital. Aunque no suele estar presente en la ordenacin digital al uso, se ha estimado conveniente caracterizar tambin la importancia de la confidencialidad digital como cuarto elemento consustancial y sustantivo del proceso detallado anteriormente, con personalidad propia, entendido como proceso mediante el cual se establecen medidas de seguridad fsica y lgica, se controlan los accesos a los dispositivos y aplicaciones, en especial las redes de comunicaciones; se protegen los soportes de informacin y copias de respaldo, y se cifran las notificaciones, cuando as se establece por la legislacin sobre proteccin de los datos de carcter personal (aplicacin indubitada de la Ley Orgnica 15/1999, de 13 de diciembre, de proteccin de datos de carcter personal). Asimismo, se han abordado los requerimientos legales contemplados en la Ley 30/1992 y en la Ley 58/2003, General Tributaria, una vez integrada la nueva definicin de expediente digital y correspondientes con el mismo, desde el ncleo digital: los de los documentos transmitidos y los de los medios de transmisin. Adems, se considera imprescindible sealar un nuevo requerimiento legal, muy visible en los registros electrnicos, que est implcito en los requerimientos de las aplicaciones donde se aplica la transferencia electrnica de documentos: la sincronizacin de la base de tiempos de las mquinas por las que va pasando la informacin transmitida electrnicamente. De ah la importancia de que en todo trmite vinculado con el expediente digital tributario se utilice el patrn nacional de tiempo. En definitiva, el marco comn referencial de este estudio estriba en digitalizar, en formato expediente, los derechos y obligaciones de los ciudadanos, como obligados tributarios, enmarcando esta accin en los veinte derechos reconocidos por la Ley General Tributaria (Artculo 34 LGT), en los que se recogen todas las obligaciones de la Administracin al respecto y donde de forma explcita y como hilo conductor de la citada Ley, los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin son el soporte y el motor de cambio de una Administracin que posibilita la utilizacin de las nuevas tecnologas y moderniza los procedimientos tributarios con objeto de respetar un mandato constitucional: el deber de contribuir.

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Se reitera tambin, permanentemente, el argumento principal de la incoacin de todo expediente digital en el mbito tributario, sustentado de forma bsica en el artculo 96 de la Ley General Tributaria, respetando los grandes principios de declaracin y publicacin. Los cinco apartados de este artculo constituyen la principal garanta para los ciudadanos respecto de la validez de los actos administrativos basados en la utilizacin intensiva de medios electrnicos e ntimamente relacionados con el artculo 45 de la LRJAP y PAC. Por ltimo y como elemento aglutinador del expediente digital se aborda el complejo mundo de la firma digital firma electrnica en su acepcin legal actual. Mucho ms desde la publicacin de la Ley de Firma Electrnica, contempornea de la LGT, donde ha tomado carta de naturaleza la firma electrnica avanzada basada en un certificado reconocido y generada mediante un dispositivo seguro de creacin de firma. La declaracin de su valor es contundente, tal y como se expresa en el artculo 3.4 de la citada Ley: la firma electrnica reconocida tendr respecto de los datos consignados en forma electrnica el mismo valor que la firma manuscrita en relacin con los consignados en papel. An as, se parte de la base de que no se debe otorgar patente de corso al constructo actual de firma electrnica, como panacea de todos los males agregados al expediente digital, tal y como se describe en el marco legal espaol, sobre todo para no crear brecha digital en el trfico documental pblico en Andaluca y, por extensin, en Espaa, abrindose varias posibilidades en torno al citado constructo. Es lo que denomina Linares Gil (2004) circunstancialidad en referencia al artculo 3.10. de la Ley de Firma Electrnica: A los efectos de lo dispuesto en este artculo, cuando una firma electrnica se utilice conforme a las condiciones acordadas por las partes para relacionarse entre s, se tendr en cuenta lo estipulado entre ellas122. Tambin se ha abordado uno de los problemas que se suscitan en estos momentos respecto de cmo se sustituye en el expediente digital la identificacin de los responsables de la tramitacin de los procedimientos tributarios autoridades y/ empleados pblicos- en el expediente digital de naturaleza tributaria. Se ha revisado la ordenacin administrativa al respecto y, posteriormente, se ha efectuado el anlisis de interpretacin sobre soluciones actuales reales y pragmticas.
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Linares Gil, M.I. (2004), Ibdem, pg. 12.

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En conclusin, y de acuerdo con los apartados 3 y 4 del Artculo 96 de la Ley General Tributaria, bastar con que los programas y aplicaciones electrnicos, informticos y telemticos que vayan a ser utilizados por la Administracin tributaria para el ejercicio de sus potestades hayan sido previamente aprobados por sta en la forma que se determine reglamentariamente y donde se declare la forma de llevar a cabo la sustitucin de la firma autgrafa (rbrica), antefirma, pie de firma y sello oficial. Tambin se debera abordar en la Administracin de la Junta de Andaluca la utilizacin de la firma digital avanzada y reconocida vinculada al rol de empleado pblico y no seguir operando con la firma digital avanzada y reconocida de mbito estrictamente personal, como ocurre en la situacin actual. No existe problema tcnico para ello dado que todo estriba en que la entidad certificadora que corresponda habilite el certificado de empleado pblico a los efectos de utilizacin en la Administracin andaluza correspondiente con una correcta definicin de atributos. Se puede dar el caso paradjico en la Administracin tributaria de reconocer certificados para empleados de Notaras y Colegios Notariales (Certificados ANCERT), con amplia descentralizacin por Colegios, para el trfico administrativo ordinario en la relacin con la Administracin y no contemplarse tal realidad en los empleados pblicos de la Administracin con la que se relacionan. Quiz se abra una nueva posibilidad con el DNI digital, aunque habr que matizar la identificacin digital como empleado pblico asociada al citado DNI. No debera ser problema tcnico sino nicamente de garanta en el uso racional del mapa de memoria del chip encapsulado en el documento de identidad electrnico. Los planteamientos que se tratan en este estudio permiten avanzar en trminos de innovacin, entendida como el arte de convertir las ideas y el conocimiento digital en productos, procesos servicios nuevos o mejorados que el ciudadano reconozca y valore. Convertir el conocimiento y las ideas en riqueza. Por lo tanto innovacin no es aadir mayor sofisticacin tecnolgica a los productos y servicios tributarios, sino que estos se adapten mejor a las necesidades del ciudadano, que no del mercado. Su concepto no comprende solo tecnologa sino que incluye: innovacin tecnolgica, innovacin organizativa e innovacin en la presentacin de estos recursos al ciudadano.

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En definitiva, no existen grandes objeciones a la utilizacin intensiva del expediente digital en el mbito tributario, salvada la condicin de la declaracin previa mediante disposicin de rango suficiente, la publicacin oficial inherente con objeto de salvar el principio de publicidad y ofrecer las suficientes garantas tcnicas contempladas en la legislacin vigente. Todo lo dems pertenece al campo de la paranoia digital, dado que no debemos exigir al expediente digital ms all de lo que lo que en la actualidad se solicita y garantiza con el expediente atmico, es decir, en soporte papel y en la actividad presencial en la que se relacionan habitualmente los ciudadanos con los empleados pblicos, por personalizar esta tipologa. Al finalizar este anlisis, puerta de entrada a un gran proyecto de construccin de teora crtica digital en la Administracin Pblica, queda en el lector el compromiso de evaluar, es decir, emitir juicios bien informados sobre si se ha cumplido un gran objetivo del mismo, en la clave de Italo Calvino: decidir si se ha llegado a decir algo, de una manera especial.

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13. tica digital de la Noosfera

ra la una y media de la madrugada del 16 de abril de 2006. Fue un momento sobrecogedor, difcil de explicar. La ltima frase del libro Origen y futuro del hombre, de Josef Vital Kopp123, era un homenaje a cuarenta aos de permanencia en algn lugar oculto de mi cerebro, despus de aquella primera lectura y anlisis en 1966, de meses de estudio hasta que la Autoridad competente me recomend que no investigara tanto sobre Teilhard de Chardin, porque era una persona que haba muerto como haba vivido: solo, equivocado de siglo, contraviniendo las teoras de la creacin, reviviendo las teoras darwinistas en una nueva interpretacin de races dudosas acerca de la creacin y la evolucin de las especies. Desde la portada, pasando por el ndice y por mis propias anotaciones, pasaron imgenes y secuencias extraordinarias para un joven de dieciocho aos que haba descubierto que otro mundo era posible. Y he vuelto a leer pgina a pgina al autor que interpretando a Teilhard de Chardin me llev de la mano (creo que tambin de la inteligencia) a descubrir una interpretacin del mundo que se simboliza en la siguiente frase heredada: el mundo solo tiene inters hacia adelante (Tientsin, 1923, recogida en sus Lettres de voyage, 1923-1939). Con la mayor asepsia posible, pasando por el matiz de mi intrahistoria, deseo entregar a la comunidad humana de la Noosfera, pre, intra y postcientfica, aquella primera lectura que abri la posibilidad de que hoy rescatemos lo esencial de aquellas aventuras teilhardianas para beneficio de la noognesis actual. Es una deuda tica con la inteligencia digital, reinterpretada su tesis principal. Tal y como Vital Kopp arrancaba en su Nota Preliminar, el anlisis cientfico de su pensamiento requerir todava aos, sin que, por ahora, pueda preverse cul ser el resultado de tal labor. Queda mucho por estudiar y analizar en el corpus terico de Teilhard, pero es indudable que se puede y debe acudir a sus bases cientficas para construir el armazn cientfico de la inteligencia digital, tal y como propugno como nuevo paradigma cientfico. Es muy ilusionante acometer esta tarea, que ser lenta, de riesgo, pero con un hilo conductor (leit motiv) claro y conciso, utilizando las claves de concisin de Tito Monterroso para hacerlo ms accesible: el mundo, el
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Vital Kopp, J. (1961). Origen y futuro del hombre. Barcelona: Herder, 1965.

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cerebro, solo tienen inters si miramos hacia adelante, si se hacen transparentes para el conocimiento humano. O lo que es lo mismo: cuando el ser humano despert, la inteligencia ya estaba all. Tres palabras ms que en su famoso cuento corto. Por otra parte, es indiscutible aceptar que el estado del arte de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin hacen viable esta meta, esta intuicin investigadora en la construccin de un punto omega hacia el que caminamos digitalmente. Teilhard lo afirm rotundamente: El misterio del mundo aparece dondequiera que se logra ver transparente el universo y esta transparencia es una de las grandes preocupaciones de personas, instituciones y Gobiernos actuales. En definitiva, porque necesitamos saber y la gran oportunidad de hoy, para alcanzar este proyecto de existencia, nos la brindan los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin. Esta realidad la demostraremos hasta la saciedad y veremos con aplicaciones prcticas cmo es una verdad incuestionable, en una bsqueda compartida al estilo machadiano: no tu verdad, ni la ma, sino la verdad tal y como se aparece y siente emocionalmente y a nivel de sentimientos hoy, en los cinco continentes. En el primer captulo del libro, El pleito perdido, se aborda con objetividad la realidad insondable de la bifurcacin del creacionismo y del evolucionismo para justificar el origen del ser humano. Cuarenta aos despus, se debe aceptar que la convergencia es cada da mayor, pero hay un punto de partida donde el primer motor inmvil de Aristteles (protn kinn akneton) sigue siendo una realidad para los creacionistas, mientras que la ciencia ha adelantado que es una barbaridad. La reproduccin de seres vivos en laboratorio, la mejora intervenida de la especie, el carn gentico, la genmica en definitiva, van dando la razn a las teoras darwinistas chocando, a veces frontalmente, con la biotica trasnochada en su sentido ms primigenio. Subray, en su momento esta frase: Hoy da la evolucin, incluso la del hombre, es un hecho indudable. Lo nico que se resiste todava a ser captado en trminos cientficos, es la fuerza motriz que impuls la progresin ascendente: en una palabra, el cmo de la evolucin. Y es en ese cmo donde andamos todava, buscando las lneas delgadas rojas entre la investigacin de laboratorio y el respeto a las creencias, donde la pregunta del origen del ser humano puede quedar sin responder ante la magnificencia de Dios.

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Se desarrolla la historia de un pleito perdido porque de acuerdo con Vital Kopp, cuando hoy leemos la apologtica que en su tiempo se escribi contra Darwin, tenemos la impresin de leer las actas de un pleito perdido. Y es una cuestin esencial la posibilidad de construir teora cientfica respetando la convivencia entre realidad y creencia. La lectura de otro libro apasionante en relecturas simultneas: Sobre la inteligencia, de Jeff Hawkins y Sandra Blakeslee, citado varias veces en pginas anteriores, me hace coincidir con Hawkins en el sentido de que su gran momento investigador sobre el cerebro y el rol de la inteligencia fue en 1986, cuando se dio cuenta de que la principal funcin del crtex no era generar comportamientos, sino hacer predicciones. La memoria juega un papel muy importante desde la estructura cerebral porque predice los comportamientos y, en definitiva, es la base de la inteligencia. Nos ayudar a comprender la visin del punto omega? Lo iremos analizando. Javier Sanpedro, en la edicin de El Pas (2005, 6 de agosto), analizaba con cierta irona y sagacidad la siguiente pregunta: Por qu tenemos los mismos genes que un ratn? Porque la naturaleza humana no es cosa de genes, responder el mstico. Porque nuestros genes parecen los mismos pero no lo son, protestar el tcnico. Porque no somos ms que ratones, sonreir el cnico. Expresadas con ms solemnidad, y sobre todo con muchas ms palabras, stas vienen a ser las tres reacciones generales a la ms chocante paradoja que la moderna genmica nos ha arrojado a la cara: que slo tenemos 25.000 genes, pocos ms que un gusano y muchos menos que una cebolla, y que encima los compartimos con el ratn. El mstico, el tcnico y el cnico tienen una brizna de razn, no digo que no, pero les voy a proponer otra respuesta mucho mejor. Un siglo de neurologa ha demostrado por encima de toda duda razonable que el crtex cerebral, sede de la mente humana, est hecho de mdulos especializados. Una lesin localizada puede eliminar las inflexiones gramaticales, las operaciones aritmticas, el tacto social o la capacidad para tomar decisiones, y las modernas tcnicas de imagen confirman cada da la naturaleza modular de nuestra mente. Pese a todo ello, hace casi 30 aos que el neurlogo norteamericano Vernon Mountcastle se convenci de que el crtex es casi uniforme por cualquier criterio que se considere -el mismo aspecto, la misma organizacin en seis capas, los mismos tipos de neuronas en cada capa, la misma arquitectura de

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circuitos- y, en un brillante salto conceptual, propuso que todas las reas del crtex, los clebres mdulos especializados, ejecutan la misma operacin. No precis cul. Es obligado seguir investigando. Y es muy importante seguir abordando con visin de futuro estas cuestiones. Solo se trata de calentar motores continuamente, de forma preactiva, para dejar volar a la inteligencia, digital por supuesto. El vuelo de la inteligencia es el que nos ensea a aprender a aprender124. En este anlisis sobre Teilhard, hay un segundo rumbo del vuelo que nos propone siempre el profesor Marina, que nos permite conocer mejor lo que sucede, para romper la rutina y el tedio de muchas vidas annimas. Lo importante es valorar lo que dejamos ms que lo que vamos a conocer. Dejamos confusin, prejuicios, error, ignorancia, la persistencia de lo histrico, de lo inamovible, de la tradicin. Adquirimos conocimiento. Cuando trabajaba en el proyecto de historia de salud digital, en el Sistema Sanitario Pblico de Andaluca, nos propusimos darle un nombre nuevo. As naci Diraya, que en rabe quiere decir conocimiento, porque en una interesante lectura sobre Averroes, descubr el valor de la dialctica en el vuelo de su inteligencia: es ms importante trabajar en el conocimiento (diraya) que progresa, que estar viviendo permanentemente de la tradicin (riwaya). As lo expresaba Dominique Urvoy, en su libro Averroes: bajo la estabilidad social del cuerpo de los ulemas se manifestaban tensiones, crujidos, que explican la insatisfaccin de Averroes ante la orientacin ideolgica predominante en al-Andalus durante su juventud, y su opcin decisiva a favor de una reforma que, ante todo, se concibe como el resultado del uso de la razn. Tanto ms cuanto que, nos dice su bigrafo ms prximo a l en el tiempo, Ibn al-Abbar, se senta ms inclinado hacia el conocimiento (diraya) que hacia la simple transmisin (riwaya)125. Mucho se ha escrito sobre la personalidad controvertida de Teilhard. De acuerdo con la postura de Averroes, el nmada de la ciencia, como es descrito Pierre Teilhard de Chardin por Josef Vital Kopp, en el libro sobre el que iniciaba el comentario de texto, actualizado, cubri una vida de 74 aos (1881-1955) plagada de sobresaltos, en la bsqueda del probable punto omega, en el Universo en el que tena que migrar constantemente por el imperativo categrico de la rigidez dogmtica de
Marina, J. A. (2000). El vuelo de la inteligencia. Barcelona: Plaza & Jans Editores, 15 y 187. 125 Urvoy, D. (1998). Averroes. Madrid: Alianza, 43.
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la Iglesia romana, que acab desterrndolo a una habitacin de un hotel, en Nueva York, donde muere en soledad, vctima de su trabajo incansable por aunar esfuerzos en la dialctica creacionismoevolucionismo. Crisis nacida en el terreno de las preguntas que preconizaban hiptesis de trabajo cientfico, auxiliado por su martillo de gelogo: de dnde viene y adnde va el hombre y cul es el puesto y destino del hombre dentro del cosmos?. El ejemplo ms contundente se encuentra en el fracaso intelectual de Teilhard al conocer que su obra principal El fenmeno humano (1948) no era aprobada por la censura de Roma, aunque paradojas de la vida!, la Academia francesa de Ciencias lo elige como miembro de la misma dos aos despus del duro golpe romano. Con la misma pasin subray pgina a pgina, a mis dieciocho aos, la obra prohibida en una Espaa que helaba el corazn. Prepar trabajos de investigacin, escrib un ensayo en francs sobre la evolucin creadora de Maurice Blondel y dibuj hasta la saciedad los crculos concntricos de la nueva forma de ser la persona y el cerebro en el mundo: la geosfera, la biosfera y la noosfera, cruzados por una lnea delgada roja de la nueva interpretacin de la continuidad alfa y omega, asimilados al principio y fin de la vida, en el terreno de la creacin y/ en el de la evolucin. Esa era la cuestin a dilucidar, pero haba que tener el valor cientfico de plantear la cuestin en el terreno de las hiptesis que en estamos desentraando. Queda claro para los amantes de la ciencia e investigacin-accin que Teilhard fue un ejemplo de constancia en la creencia. Sin calificarla, en principio. Diraya, mejor que riwaya. Las pginas que anteceden demuestran que estoy inmerso en el proceso de investigacin, desarrollo y nueva construccin del constructo inteligencia digital, valga la redundancia y con el compromiso en este libro y en la red de redes a travs de un blog, de hacer un comentario de texto, actualizado, de los orgenes cientficos de Teilhard de Chardin para llevarlo a nuestros das. El tercer captulo del libro inicitico de Vital Kopp llevaba un ttulo muy sugerente Volver a reunir lo separado. Es una frase programtica, hilo conductor de una dialctica que mantiene vigente toda su actualidad. Y la pregunta, que parece una obviedad para muchos, se hace muy interesante en los tiempos que corren, porque qu

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es lo que se separ? Vamos a intentar reinterpretarlo en el lenguaje de nuestros das. En el principio existi la creacin o el comienzo de la vida celular. En el terreno de las creencias cualquier hiptesis es posible y, por tanto, respetable. En el terreno cientfico no hay vuelta de hoja: en el principio fue la evolucin de la vida, la evolucin de las especies. Y Teilhard vivi sumido en esta contradiccin in trmino: el hombre de la Biblia, del primer relato de la creacin, era el mismo hombre que el pitecntropus erectus pekinensis, un eslabn perdido descubierto por l en la China y, denominado, a partir de ese momento punto alfa del universo. Pero ah es donde se centra el gran problema de fe, de creencia, de laboratorio, de la geologa, de la biologa y de la neurociencia actual: saber dnde se produjo el salto real para la estructuracin del cerebro y de su proyeccin ms humana: la inteligencia. La gran preocupacin de Teilhard radicaba en la fusin de la naturaleza humana con la estrictamente biolgica, hasta tal punto que la distincin se hace ininteligible atendiendo a sus orgenes: a su parecer, el hombre, como fenmeno integral, forma parte de la naturaleza. Est por consiguiente sujeto, incluso en cuanto forma un todo, a las exigencias y a los mtodos de las ciencias naturales, en frase de Vital Kopp. Lo que se separ est claro. Dos formas de interpretar el comienzo del mundo, de la vida, que Teilhard intent conciliar con escaso xito, llamemos las cosas por su nombre. Su mente de gelogo estuvo en contradiccin permanente con su razn del corazn catlico, en puro esquema pascaliano. Su destierro ltimo, por mucho que queramos revestirlo de diplomacia vaticana, en el hotel Fourteen, en la calle setenta y tres Este de Manhattan, en un cuartucho con una sola ventana con vistas a un mugriento patio de luces y al muro trasero del club nocturno Copacabana, tal y como lo describe Tom Wolfe en El periodismo canalla y otros artculos, traduce de forma muy evidente que este tipo de personas hay que alejarlas de la sede central del conocimiento dogmtico de base cientfica: Roma. Y quiz sea esta situacin irreconciliable desde la perspectiva catlica la que propici que Teilhard dedicara ya toda su vida intelectual a reunir lo separado, buscar la convergencia de la humanidad, simbolizada en el descubrimiento de los eslabones perdidos (pitecntropus) a travs de su martillo de gelogo. Se entiende as, desde la perspectiva digital de Negroponte, que la convergencia comprensiva, creada por la mano de Dios (segn Teilhard),

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permita ahora unir la especie humana como un nico sistema nervioso, una membrana viva, una mquina pensante, una conciencia unificada por la piel pensante o noosfera, concepto que se analiza ms hoy como cooptado por Teilhard que creado por l mismo. Es precisamente la convergencia de las personas el gran atractivo de su teora cientfica hoy en plena operacin rescate del pecio teilhardiano en el mar del olvido cientfico. Y la pregunta se nos hace algo obligado: se estara refiriendo Teilhard a la aparicin de la gran red mundial de conocimiento y comunicacin llamada Internet?. Creo que nos vamos aproximando al punto omega de su teora noosfrica, apoyada indefectiblemente por una nueva teora cientfica denominada neurociencia, que es apasionante. Lo iremos viendo. Es necesario hacer un parntesis en la presentacin de esta publicacin digital por la propia entidad de su contenido. Es un esfuerzo que merece la pena en aras de la divulgacin cientfica de la teora de Teilhard respecto de la razn de ser de la noognesis y de su proyeccin en la noosfera, la malla pensante, la corteza cerebral del mundo, lo ms prximo a la realidad de la red de redes. Esta cuarta revisin se va a centrar en el interior de la materia csmica. Recuerdo que estoy haciendo un comentario de texto actualizado de mi libro inicitico, hace casi cuarenta aos, sobre Teilhard. Y es verdad que en un viaje de vuelta de Madrid, en el mes de abril de 2006, fui descubriendo de manera asombrosa las bases de la corteza cerebral humana, segn Jeff Hawkins y su teora de la inteligencia predictiva. Es un secreto a voces la ignorancia sobre nuestro interior mental, a pesar del esfuerzo espectacular de los ltimos aos. Qu es el interior de la materia csmica? Nadie duda a la altura de la investigacin actual, del estado del arte accesible a la mente humana, que la historia hacia atrs est todava por escribir. Solo sabemos lo que aparece, sin que pertenezca a la escuela fenomenolgica. Pero lo comprobado en laboratorio es mucho. Cualquier cientfico sabe abordar con celeridad extrema la frontera de los lmites de la investigacin fsica y qumica de la humanidad. Es maravilloso constatar cmo la genmica nos est brindando, segundo a segundo, el conocimiento del interior de la vida, incluida la del ser humano. Y est demostrando, no sin cierta desazn, que la composicin de la maravillosa frmula que hace posible las cadenas genticas, el libro de instrucciones de la especie humana, no

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separa mucho la realidad del ratn, de la del ser humano. Y esto no ha hecho nada ms que empezar. A la hora de ensear el carn gentico, como persona, quiz estoy obligado a mirar al lado por si algn ratn nos est imitando. Existe una diferencia mnima, en poco ms del 1%, entre la secuencia gentica del ser humano y del chimpanc, y el mismo nmero aproximado de genes, lo que nos confunde respecto de las notables diferencias observables a primera vista entre seres humanos y chimpancs. Lo que nos hace humanos no es la aparicin de nuevos genes, subray en 2001 Carlos Ortn, de la Universidad de Oviedo, miembro del equipo que secuenci el chimpanc. Sigue vigente, por tanto, la problemtica derivada del interior de la materia csmica?. La realidad constatable es que el Universo, macro o micro, da igual, est en continua transformacin. El famoso pnta rei, todo fluye, nada permanece, es una de las mayores expresiones de inteligencia conectiva multisecular. Este relativismo cientfico permite seguir avanzando en cualquier estadio en que se encuentre la persona que habita un pequeo territorio del Universo: e pur si muove. Y Teilhard comienza su exposicin sobre el lado interior de las cosas. El ser humano solo toma conciencia de este movimiento continuo cuando la intensidad del mismo aparece. Ese es el momento lgido de la demostracin de las hiptesis. Cuando se ejecutan. Lo latente se hace manifiesto. El ya pero todava no de Bloch. La fsica y la qumica demuestran cada segundo que pasa la humanidad en su existencia, en su calendario en trminos gregorianos, su permanente evolucin basada en la intensidad. Por analoga, la aceleracin de partculas hace ms viable la investigacin del cambio de direccin de las partculas cargadas, cualquiera que sean, pero de inters para los investigadores. Ah est el xito del electrn, en su intensidad. El interior de las cosas en la consciencia de las mismas. Y aqu se reproduce de nuevo el debate tico, para Teilhard, entre creacionismo y evolucionismo. La creacin, segn Teilhard, supuso la aparicin del hombre sobre la Tierra. Pero su gran visin crtica (de acuerdo con Lpez Aranguren: sometida a crisis como juicio) se vislumbra al hacer partcipe de este salto consciente a los animales y plantas: el comportamiento de los insectos y de los celentreos (invertebrados eumetazoos diblsticos) es inexplicable sin esta visin interior. En el caso de las plantas es ms difcil de explicar. Quiz, ms difcil de captar. Y nace el debate entre la dialctica de lo que interesa a la ciencia: el interior y/ el exterior de las cosas, de los seres humanos, animales y plantas.

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Antes lo deca: Hawkins, en su incipiente teora de la inteligencia como expresin de la memoria-prediccin, se interesa por el interior de la corteza cerebral. Durante mucho tiempo se ha trabajado en superficie. Ahora toca trabajar desde el interior mismo de la conectividad cerebral para descubrir, por ejemplo, por qu nos emocionamos. Fascinante. Pasen y vean. Y Teilhard se hace fuerte en un argumento muy slido: el interior o consciencia es una dimensin equitativa y saludable del Universo, sin distincin, que corresponde a la materia entera del mismo, aunque con intensidad muy variada. Su gran limitacin vino de la prohibicin cientfica a la hora de excavar las entraas de la Tierra con su martillo de gelogo. Ms difcil era admitir que tambin se poda excavar el interior csmico que afecta por igual al ser humano que al celentreo tan complicado que citbamos anteriormente, pero que es una forma de ser animal muy diferente (sin ir ms lejos el moho de fango que narra de forma fascinante Steven Johnson en su obra Sistemas emergentes, al justificar su teora de la agregacin social). Avanzando en esta reflexin crtica, me he encontrado con una anotacin ma, de hace treinta y ocho aos, sobre esta frase de corte teilhardiano: As en el cosmos entero, el lado exterior material, el nico que la ciencia suele tomar en consideracin, est acompaado de un lado interior consciente, las ms de las veces oculto. Y escribo as: esta frase resume todo lo dicho anteriormente. Es verdad, porque lo oculto es lo que apasiona menos en la verdad cientfica. Aunque a mi me supuso poner en crisis la razn de la razn y la del corazn en una dialctica pascaliana que permite hoy la realidad de una enorme pre-ocupacin (as escrito) sobre el lado interior del cerebro y de su mxima expresin comprensiva y de aprehensin a travs de la inteligencia. Y culmina esta teora en una definicin apasionante, tambin subrayada: la consciencia es una propiedad csmica de intensidad variable, que podemos seguir a travs de todos los grados ascendentes de crecimiento de la vida, hasta el pensar reflejo del hombre. Y donde quiebra esta grandiosa teora por construir todava, si acudimos solo al campo de la investigacin cerebral como mxima expresin de lo que interesa saber acerca de la vida humana, de su salud y enfermedad (mental, por ejemplo), es la permanente voluntad de conciliacin de materia y espritu en Teilhard, aunque de forma velada: nada puede

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aparecer en el mundo que desde un principio no existiera ya oscuramente. La evolucin hacia la complejidad est servida. Es lo que ha demostrado la lectura de los poco ms de 3.000 millones de letras (pares de bases qumicas) que result tener el libro de instrucciones de la especie humana, ledo en 2005. A esta realidad csmica la llamaba Teilhard embriognesis. Cuando en un viaje reciente de regreso de Madrid, a la altura de Despeaperros, se abra mi mente a la teora de la corteza cerebral como generadora de la inteligencia creadora porque soy capaz de mantener en la memoria las experiencias anteriores que he vivido (quiz que han vivido mis antepasados, incluidos los ratones y los chimpancs?) y, adems, realizando predicciones sobre algo ya experimentado, se llega a demostrar que puedo conseguir que el lado interno de las cosas tenga una significacin especial, vislumbraba la razn de la razn de Teilhard y su rabiosa actualidad. Aunque como muy bien deca Rafael Alberti en un poema revelador aplicable a esta crisis temporal en las iglesias de la ciencia, que fueron tambin las que ocasionaron la crisis de Teilhard, la crisis est servida: Confisalo, Seor, solo tus fieles hoy son esos annimos tropeles que en todo ven una leccin de arte. Miran ac, miran all, asombrados, ngeles, puertas, cpulas, dorados y no te encuentran por ninguna parte (Roma, peligro para caminantes). Ahora, vamos a intentar aproximarnos al anlisis que Teilhard llev a cabo sobre el nacimiento de la vida, su gran dilema con la presin ambiental gracias a los descubrimientos de Darwin. Su investigacin estaba limitada por el estado del arte de su poca. Su referencia permanente a la incapacidad del cientfico de descifrar cmo haba brotado la vida desde lo fsico, qumico lo estrictamente orgnico no era viable simplemente porque los sedimentos sobre los que se poda investigar estaban transformados. Hoy la realidad es muy diferente. Las investigaciones recientes sobre los orgenes de la materia orgnica nos permiten descifrar con exactitud matemtica, de reloj suizo, cmo se produjo la evolucin de la materia. Siguen estando presentes muchos interrogantes y la razn de Aristteles planea sobre los grandes laboratorios ultramodernos: la razn de ser del primer motor inmvil, es decir, cmo se puso en movimiento el universo en todas sus manifestaciones. La verdad es que la conclusin de Teilhard est sobrepasada. La ciencia ha ganado esta partida. Pero quedan muchas por jugar, aunque nos suene como algo muy chocante su desafo en la fe del

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dueo del carbn que no del carbonero: el misterio est oculto en Dios para siempre. Pero l mismo deja una puerta abierta llena de esplendor: solo si se lograran reproducir estos procesos en el laboratorio se resolvera parcialmente el enigma. Aunque otra vez da un paso atrs dejando entrever que el nacimiento de la vida, en todas y cada una de sus manifestaciones, es algo indescifrable. Este movimiento de contrarios, pendular, es algo muy asentado en la ciencia aunque en Teilhard solo tena inters si el avance de la investigacin era una realidad y no una quimera. El llamado salto a la complejidad, la evolucin de la materia en estado puro a lo que se llama vida, es una evolucin lgica hacia la consciencia, la interioridad que analizbamos anteriormente: vida es la explosin de la energa interior bajo una tensin biolgica hacia el prximo estadio de la existencia que, a todas luces, est por llegar permanentemente. Y todo obedece a un plan. Esta era la visin intrnseca de la evolucin csmica segn Teilhard: todo est perfectamente determinado por Dios, aunque el plan lo revele paulatinamente. El hecho de que el libro de instrucciones de cada ser viviente carn gentico se est develando en la actualidad a travs de la genmica, es una manifestacin de este plan develado, por llamarlo de alguna forma, de la hoja de ruta de Dios sobre la vida. Es una interpretacin permitida por el ser superior, por el llamado tambin primer motor inmvil, al que hacamos referencia anteriormente, en homenaje a los ms escpticos. Y la teora del rbol de la vida, tantas veces glosado por artistas del renacimiento e incluso contemporneos, en pinturas y escritos memorables, se manifiesta en todo su esplendor: todos los seres vivos siguen brotando como ramas, porque la biosfera es una realidad. Y los ltimos descubrimientos de islas paleontolgicas, humanas, de plantas y animales desconocidos, son una manifestacin palpable de que son manifestaciones de un tronco comn disperso por todos los continentes actualmente identificados. No son descubrimientos en el pleno sentido del trmino: son meros alumbramientos de unas especies que se han desarrollado de un tronco comn, salidas a la superficie de la biosfera para general conocimiento de la humanidad insaciable de conocer sus orgenes. Teilhard lo llamaba ilusin ptica porque lo que aparece hoy tiene su razn de ser en un nico origen de la vida, el tronco comn. Y

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queda mucho por descubrir. La gran pregunta es cmo es que lo que se encuentra en la actualidad son solo formas acabadas. Los ltimos descubrimientos de nuevas especies en las Montaas de Foja, una remota selva de Papa-Nueva Guinea (Indonesia) cuestiona estos grandes principios del tronco comn: All, los cientficos han explorado un rea de ms de un milln de hectreas de jungla. Los investigadores dicen haber identificado hasta una veintena de especies nuevas de ranas, cuatro de mariposas y cinco de palmeras, aunque todava no existe una confirmacin independiente de que esto sea as. No hay ni una sola senda, ni un signo de civilizacin, ni un rastro de una comunidad humana que haya vivido nunca ah, ha explicado Beehler (miembro del equipo descubridor). Incluso dos indgenas de la zona que acompaaban a los investigadores se quedaron sorprendidos por el aislamiento de la zona126. Todo evolucion all?. Las formas acabadas as lo atestiguan. Por ahora. Se deca en los tiempos de Teilhard que no llevaba razn en su forma de exponer su teora cientfica porque en el gran archivo de la tierra no se encuentran transiciones. En fechas recientes ha saltado a la Noosfera una noticia sorprendente para conocimiento de la poblacin mundial: los restos que se encontraron en Dikika (Etiopa), en 2000, pertenecen al esqueleto de una nia, a la que se ha puesto el nombre de Selam (paz) y se confirma mediante pruebas cientficas que cumplira en 2006 tres millones, trescientos mil aos. Es un descubrimiento extraordinario porque segn ha manifestado Zeresenay Alemseged, paleoantroplogo etope del Instituto Max-Planck de Leipzig, en Alemania: son los restos ms completos jams encontrados hasta la fecha en la familia de los australopitecos. El esqueleto se ha montado como un puzzle humano, pieza a pieza, hueso a hueso, desde su descubrimiento en el periodo comprendido entre 2000 y 2003, faltando slo la pelvis, la zona baja de la espalda y parte de las extremidades. Curiosamente, Yves Coppens, descubridor de Lucy, vecina de Selam, en Dikika, refuerza la importancia de este descubrimiento porque el mayor inters cuando se descubre un nio es que muestra mejor que un adulto los caracteres genticos de la especie y permite observar elementos de base porque la accin del medio sobre la persona no se manifiesta
EL [Link] (2006). Un equipo cientfico dice haber hallado un rea inexplorada con nuevas especies en Indonesia. Recuperado el 7 de febrero de 2006, de [Link]
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todava. Por eso, el descubrimiento es extremadamente importante. El estudio confirma el carcter bpedo y arborcola de Lucy, a travs de estos dos esqueletos que, entre parntesis, son los ms completos de los australopitecos descubiertos. Hay un gran debate cientfico sobre las largas extremidades superiores de la especie a la que pertenecen Lucy y Selam, facilitadoras para subir a los rboles y alimentarse, y que posiblemente estuvieran situadas en un callejn sin salida morfolgico, en clave evolutiva y teilhardiana. Por mi especial dedicacin cientfica al estudio del cerebro, me impresiona la realidad de su capacidad craneal, analizada con tcnicas de imagen, para poder calcular la fecha de su nacimiento y su base evolutiva para alcanzar el desarrollo que tiene la corteza cerebral actual. Selam, una nia de unos tres aos de edad, tendra una capacidad cerebral en torno a los 300 centmetros, mientras que la de nuestra especia ronda los 1.400 centmetros cbicos. Comenzaba a desarrollarse el cerebro. Y lo que me ha llamado la atencin poderosamente, desde la anatoma de estos fsiles, ha sido el hallazgo de un hueso, el hioides127, que es el autntico protagonista del hallazgo, porque su funcin est vinculada claramente a una caracterstica de los homnidos: el hioides permite fosilizar el aparato fonador, es decir, hay una base para localizar la gnesis del lenguaje, aunque tengamos que aceptar que el grito fuera la primera sea de identidad de los australopitecus afarensis. Algo tuvo que ocurrir en el nacimiento de la vida humana, trascendental y an por descubrir, para que nuestros antepasados, a los que hoy situamos en una primera referencia, Selam, la nia de Dikika, comenzaran a caminar de forma bpeda y a desarrollar el cerebro. La gran pregunta surge al saber que junto a los fsiles de Selam y de Lucy se han encontrado tambin restos de hipoptamos y cocodrilos, lo que aventura pensar que Selam fue una nia feliz en un medio frtil y adecuado a sus necesidades. Algo tuvo que ocurrir, cuando sintieron la necesidad de salir de su tierra y de su parentela para buscar comida y una habitabilidad mayor. Para no amargarnos demasiado, desde el punto de vista cientfico y a las pruebas cientficas me remito, media un tiempo impresionante entre Selam y los primeros aventureros, hace doscientos mil aos, que empezaron a crear el mundo habitado. Voy a seguir de cerca este descubrimiento para enlazar estas realidades. La diferencia del
Hueso impar, simtrico, solitario, de forma parablica (en U), situado en la parte anterior y media del cuello entre la base de la lengua y la laringe.
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cerebro no es tan evidente, si la comparamos con el paso de los millones de aos. Ah est la llave del secreto de esa nia a la que han puesto un nombre simblico en territorio musulmn: Paz. Teilhard se haca las siguientes preguntas ante esta crtica rotunda centrada en el principio de realidad: si nos ponemos as (cientficamente hablando) dnde est el primer sumerio, el primer griego, el primer romano, el primer coche, la primera lanzadera para tejer? Todo lo primitivo se pierde y hoy no tenemos la perspicacia de los cuentos de Pulgarcito para seguir la senda de las piedras blancas que nos lleven al tesoro. Las formas primigenias se han perdido definitivamente. Y a esto se podra responder es que se han perdido las primeras pruebas para demostrar que Dios existe? Teilhard reaccionaba rpidamente: descubramos, poco a poco el libro de instrucciones de la existencia. Algo parecido a lo que hace Craig Vanter con la genmica, por ejemplo. O la nave que fotografa Venus y Marte en un streeptease csmico. O la paleoantropologa de Dikika. Y la gran leccin de este ascenso csmico lo simboliza y demuestra Teilhard con la asuncin de la realidad del sistema nervioso humano. Y sobre todo el cerebro, el gran rey de la selva por descubrir, cada vez ms voluminoso y sinuoso, del tamao de una servilleta mediana, extendida, en su crtex pensante. Y si la razn de ser de la existencia es anmica, para Teilhard, el gran antecedente de la biognesis no poda ser otro que la psicognesis, porque lo anmico era el gran proyecto ya que la gran explosin de la evolucin, para conocerse a s misma, fue el cerebro. Teilhard lo simplificaba en un ejemplo muy grfico: el tigre no es fiero porque tiene las garras, sino al revs: tiene garras porque en su evolucin natural se desarroll en l el instinto de fiereza. Por decirlo de alguna forma, las garras vinieron despus. La evolucin entera es la consecuencia de la ramificacin de lo psquico. El eje de avance es una lnea delgada roja anmica, no material. Al finalizar esta lectura comentada de mi descubrimiento inicitico, en su quinta reinterpretacin, he recordado al protagonista de La vida es bella, Guido Orefici, cuando frecuenta la existencia con su amigo Ferruccio y nos deja un mensaje alentador: ser inteligente es una realidad del Sur, se manifiesta montando una librera y comprendiendo a Schopenhauer, sobre todo si te lo explica un amigo: soy aquello que quiero ser. Esto ltimo en homenaje a la ley del pndulo y al

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movimiento de contrarios. Por qu no?. En homenaje tambin a Teilhard de Chardin, tan actual en nuestros das. Los primates se portaron con prudencia en las primeras fases de su desarrollo. Con esta frase apasionante retomo el recorrido hacia el nuevo punto omega. El captulo que analizo en esta ocasin tiene un ttulo sugerente y programtico: Aparicin del hombre. Los animales de cerebro y manos han desarrollado el cerebro de forma especializada. Siempre me gust la siguiente expresin de Teilhard: estos primates estaban situados en un callejn morfolgico con salida, a diferencia de otros seres vivos que se haban estancado definitivamente en su evolucin, incluso en la rama de los mamferos. Algo se hipertrofi en su proceso creativo que solo permite reproducir lo que ya hemos visto y sentido. Siempre igual. Sin embargo, los primates entusiasmaron a Teilhard porque all s haba rastro de la explosin hacia adelante. Sus observaciones evidenciaban hechos constatables: sus dientes no han seguido desarrollndose. Han conservado los cinco dedos. Sus miembros son aparentemente simples y ms propicios a la evolucin interior que explicbamos recientemente. La gran especializacin ha estado radicada en el cerebro, en tres direcciones diferentes pero complementarias: afinamiento de los nervios, perfeccionamiento del cerebro e incremento de la consciencia. El gran salto en este perfeccionamiento larvado en millones de aos se produce segn la tesis de Teihard hace solo un milln de aos. Vital Kopp describe esta situacin con un cierto aire novelesco: Helo ah de repente. Silenciosamente se presenta este ser, el completamente distinto, el ms misterioso y desconcertante de todos los seres del cosmos, de naturaleza totalmente diferente, que escapa a la tradicional teora de los seres vivosPero es en el interior donde se ha efectuado la revolucin, un sacudimiento de dimensiones planetarias en la biosfera entera128. Y de esta forma se pone la primera piedra de la noosfera. Es el nico ser vivo que mira dentro de s. Y vuelve a presentarse en sociedad la tesis ya planteada en este recorrido actualizado en busca del punto omega de la vida: se hace visible, por primera vez, el interior de las cosas y alguien nos lo explica con el lenguaje, con palabras, con signos que manifiestan la realidad de las cosas. Me ha maravillado siempre la grafa en hebreo de casa: bet. Quien conoce cmo se escribe se da cuenta inmediatamente cmo hubo mucho inters en los primeros antropopitecos en demostrar
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Vital Kopp, J. (1961). Origen y futuro del hombre, Barcelona: Herder, 1965, 45.

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la oquedad como smbolo de la acogida que presta una casa. Los tres trazos formando un hueco es una forma visible de expresar el interior csmico. La experiencia fue antes que la palabra (el interior csmico). Teilhard recurre al ejemplo del agua hirviendo para explicar didcticamente el salto de la biosfera a la noosfera. Fue necesario el paso de los 99 grados a los 100 para que se apareciera esta realidad humana: se trastorn el equilibrio interior de la tierra. La noosfera es ya una realidad: la alfombra de cerebros se extiende por el Universo, con independencia de dnde aparezcan los primeros vestigios. Hay una expresin en el vocabulario cientfico teilhardiano de una gran belleza: la noosfera es obra de la naturaleza entera. Aqu es donde ha hecho crisis la escuela creacionista de cuo clsico, al hacer una asignacin directa a Dios de este momento mgico en la humanidad. Y sigue interpretndolo Vital Kopp de forma magistral: La tierra entera, forcejeando hacia adelante, ha trabajado en ella y con miras a ella As, lo humano es una flecha que se dispara por efecto de la tensin planetaria de la biosfera entera129 El interior csmico se ha dado cuenta con la aparicin del hombre de que se ha tocado techo en el proceso de la evolucin de las ramas no humanas. Y hacen un pasillo al ser humano para que pueda servirse de ellas. Hacia atrs quedan los aprendizajes de la atraccin sexual, las leyes de la procreacin, la tendencia a la lucha por la existencia, por sobrevivir ante cualquier adversidad, la curiosidad por ver y rastrear, el gusto por capturar (cazar) y consumir. La biosfera pone en bandeja al ser humano lo que se considera necesario. La noosfera es una tarea mucho ms ardua. Mientras que en el proceso hacia atrs todo se puede compartir y descubrir porque ha finalizado su forma de ser y estar en el Universo, y las piezas del puzzle coinciden en un esquema comn, a partir de la emergencia de la noosfera la complejidad es total. La inteligencia complica la existencia. Por eso escribimos estas anotaciones en bsqueda de un punto de encuentro ms que de llegada: el punto omega que se configura con la nueva reinterpretacin de la noosfera. Me ha llamado mucho la atencin el debate que ha surgido recientemente sobre la dignificacin de los primates, suscitada por una proposicin no de ley sobre la proteccin de chimpancs, orangutanes, gorilas y bonobos, que se ha presentado por parte de un diputado
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Vital Kopp, J. (1961). Ibdem, 47.

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socialista en el Congreso y que se comenz a debatir el 25 de abril de 2006. Pretende acabar con la esclavitud de los grandes simios; eliminar su maltrato, su comercio, su uso en investigacin o con fines lucrativos (circos, laboratorios); proteger su medio ambiente, y liberar a los que estn enjaulados. Los que estamos trabajando en el mundo cerrado de la inteligencia comprendemos mejor iniciativas de este tipo. Quiz haya que explicar mejor el sentido ltimo de la misma, sobre todo cuando se utilizan palabras fronterizas como las que definen la declaracin de los derechos de los grandes simios, al forzarse mucho en lenguaje coloquial lo que tenemos elevado al mximo nivel de Estado, aunque luego abandonemos cualquier sutileza a la hora de aplicar la realidad del comportamiento humano comparado con el de los animales ms prximos. Lo anuncibamos al principio: los primates entusiasmaron a Teilhard porque all s haba rastro de la explosin hacia adelante. Por eso nos preocupa saber ms sobre la aparicin del hombre, sobre sus antepasados. Por eso merecen tanto respeto, porque cuidndolos sabremos ms de la corteza cerebral humana, de la ltima razn de la inteligencia, del carn gentico que fundamenta la mente sana y enferma de los seres humanos en nuestros das. Porque nos preocupa la locura humana, de la que sabemos tan poco. Porque los primates nos pueden llevar a una investigacin que permita alcanzar, a corto plazo, resultados fantsticos para el bienestar humano. Porque son prudentes, como decamos al principio. La correspondencia entre alfa y omega como representacin del comienzo y final de un proyecto, se hace patente en referencia a la creacin. Parece obvio hacer una correlacin entre el hilo conductor de este comentario de texto avanzado, es decir, la consolidacin de la malla de cerebros pensantes, en terminologa de Teilhard: la Noosfera, y el comienzo de la vida humana: la creacin. De hecho, hay que admitir que en este asunto estamos entretenidos desde hace millones de aos, aunque parezca mentira, presentndolo en sociedad en el esquema pascaliano de la razn de la razn y la razn del corazn. El captulo que comento ahora hace referencia al nuevo concepto de la creacin. En los dibujos que hice sobre la teora de Teilhard en 1966 y que he perdido en el largo viaje de mi vida, puse especial empeo en hacer foco sobre la imagen predilecta de mi autor preferido en aquella

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poca: una espiral que se va elevando paulatinamente desde una amplia base, estrechndose poco a poco hasta terminar en una cspide. Con esta imagen quera simbolizar Teilhard la idea de que en el primer acto creativo ya estaba implcita la creacin material y espiritual. Es difcil entender hoy con mentalidad cientfica, rigurosamente objetiva, la disponibilidad programada de la creacin como acto nico, sin aceptar la evolucin como componente esencial del desarrollo de la materia y del cerebro de los antropopitecos: hombres-mono. Tambin es verdad que lo que se descubre sobre la realidad del cerebro ya est all. Lo que hacemos es descorrer el velo de la incomprensin en su sentido ms primigenio. El problema persiste en hacer patente la creacin por parte de Dios, como punto alfa de la existencia de la vida programada. El intervencionismo de Dios como responsable exclusivo del punto alfa fue explicado en 1948 por Teihard en una concesin que hizo a Roma por las serias advertencias que haba recibido por las teoras vanguardistas desarrolladas en su obra maestra El fenmeno humano. El intervencionismo de los cientficos con fe cristiana y catlica poda justificar la participacin divina en el nico acto posible de la creacin, si se admite que la creacin es como un programa informtico comprimido que necesita un descompresor de signos histricos para poder leerlo en el tiempo. Lo que Teilhard no admita de ninguna de las maneras era el intervencionismo continuo de Dios: lo que se hizo por primera vez (punto alfa) se hizo para siempre, aunque este siempre se est desarrollando y desvelando todava. No necesitaba retoques histricos. Solo queda la ardua tarea de descubrir la potencialidad del ser humano, de su cerebro como identificador de la razn de su existencia individual y colectiva. Lo que se descubre cada da en los laboratorios cientficos ya estaba all. Sobrecogedor, como determinante de la vanguardia cientfica, de vital importancia, trascendental podramos decir, en relacin con la investigacin sobre el cerebro, sobre la corteza cerebral. Si lo psquico precede a lo morfolgico (recuerdan el ejemplo que expliqu sobre la fiereza del tigre anteriormente?), lo importante es la base que ocupa la inteligencia sobre la potencialidad de ser. As se ha demostrado en la historia de la humanidad: las nuevas especies aparecidas en la selva de Foja son importantes para la humanidad porque la inteligencia del ser humano ha permitido organizar expediciones y utilizar herramientas especiales para darles valor. Si no hubiera sido

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por la explosin del conocimiento humano, las famosas especies que se han descubierto ahora, continuaran en el anonimato. Como el funcionamiento de las neuronas. Nuevas especies y neuronas en movimiento perpetuo siempre estaban all. Cobra especial inters en este apartado la tica de la investigacin, la tica del cerebro, como nueva expresin que algn da no muy lejano me gustara desarrollar y que aprend de los profesores Lpez Aranguren y Snchez Vzquez. Son las neuronas interactuando las que hacen posible poner en valor las personas y las cosas. Nace as un nicho de investigacin apasionante. Es en este punto donde Teilhard entr en contradiccin severa con la Iglesia oficial. Es muy difcil conciliar el nico acto creador de Dios, el punto alfa, y la teora animista radical, de cmo se insufla el alma, el espritu de Dios (raj, en hebreo), en ese acto creador (por cierto, pronuncie esta palabra hebrea, raj, y ver como la experiencia de exhalar aire era la representacin real de cmo Dios insuflaba su espritu sobre la haz de las aguas, en la primera aparicin del vocablo en el relato de la creacin, en Gnesis, 1, 2, solo a travs de dos consonantes habilitadoras de la experiencia sumerio-acdica, la r y la j, porque las vocales seran escritas despus, en la interpretacin masortica del texto primigenio). Para los investigadores ms escpticos, incluso para agnsticos radicales, sta es una cuestin balad, porque Dios no es necesario en el laboratorio. Indudablemente es un espacio que hay que habilitar para el respeto a las creencias. Respeto bilateral siempre, porque la historia ha demostrado que el ser humano necesita creer aunque se admitan cuatro variaciones sobre el mismo tema: en la naturaleza (ecologismo actual), en la sociedad (las grandes transformaciones sociales y polticas), en el hombre (dicho as como mxima expresin de la existencia humana y en el sentido genrico expresado por la cultura griega) y en Dios (as se ha recogido en la historia de las religiones). Teilhard fue muy radical en este planteamiento: quien defienda una intervencin continua de Dios sobre la tierra priva de toda su fortaleza al primer acto creador y nico del Universo. La grandeza del ser humano radica en demostrar a travs de la inteligencia que lo biolgico (la biosfera) solo tiene sentido cuando va hacia adelante y se completa en la malla pensante de la humanidad, en la malla de la inteligencia (la Noosfera). En definitiva, su tesis radicaba en llevar al nimo de los seres humanos la siguiente investigacin: estamos programados para ser inteligentes. Para los investigadores y personas

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con fe, la posibilidad de conocer el cerebro es una posibilidad ya prevista por Dios y que se manifiesta en estos acontecimientos cientficos. Para los agnsticos y escpticos, la posibilidad de descubrir la funcionalidad ltima del cerebro no es ms que el grado de avance del conocimiento humano debido a su propio esfuerzo, a su autosuficiencia programada. El captulo relativo a cuestiones particulares solo tena cuatro prrafos, pero los he vuelto a leer una y otra vez. Recuerdo cmo a la altura del Golfo de Len, de madrugada y en mi primer viaje a Italia, en 1968, en el Canguro Bianco, de la compaa italiana Traghetti Sardi consorciada con la naviera espaola Ybarra, viajando en la clase ms popular de poltronas, en un barco presentado como uno de los ms confortables en el mar por su sistema automtico de estabilizadores, lea con detalle estas breves reflexiones y pensaba en la realidad del mar como elemento aglutinador de las primeras culturas que se han detectado en diferentes puntos de la Tierra y cmo han aportado la realidad de la comunicacin entre las especies. Era un libro de viaje que me llevaba a vivir unos meses en Bedizzole sul Garda (Brescia), cerca de las grutas de Catulo. Comenzaba este breve captulo con una frase rotunda, capaz de hacer tambalear las conciencias ms ortodoxas: La cuestin relativa a la primera pareja humana es, segn Pierre Teilhard de Chardin, cientficamente ociosa. Me gustara no descontextualizar esta referencia estremecedora para una poca en la que pensar era un ejercicio valiente por s mismo. Si adems ponas en solfa los grandes principios de la fe cristiana, con un relato de la creacin en danza, el conflicto interior y exterior estaba servido. Para el gran paleontlogo francs, los descubrimientos de los homnidos en Pekn, as como en el cabo de Buena Esperanza, en lugares tan distantes, son fenmenos de algo que se muestra ya acabado, pero que aparece como fenmeno humano en distintos lugares. Es evidente que el monogenismo (crecimiento ramificado gracias a una sola pareja) no tiene sentido en el mbito cientfico. Es solo cuestin de fe. Escribi Augusto Monterroso un cuento precioso en 1959, El eclipse, mezcla de imaginacin y realidad, que puede ilustrar muy bien esta declaracin sorprendente narrada por Teilhard: la aparicin en diferentes lugares de la tierra de los primeros seres erectos, los antropopitecos, con una aparente igualdad en su fisonoma externa y con un grado de inteligencia bastante parejo. Por mucho que el bendito fray Bartolom

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Arrazola intentaba persuadir a los indgenas de una selva de Guatemala para que no le mataran: si me matis les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca, stos lo tuvieron claro desde el principio ante un propagador de la fe y del ms all. Aquellos primeros pobladores de Guatemala, mucho antes que los conquistadores espaoles llegados all gracias al mar al que haca referencia al principio, decidieron acabar con estas monsergas del fraile, sacrificndolo en la piedra de los ritos, comenzando inmediatamente a recitar una por una por una las infinitas fechas en que se produciran eclipses lunares y solares, demostrando que eran excelentes astrnomos, tal y como la comunidad maya haba previsto y anotado en sus cdices sin la ayuda de Aristteles. Es decir, ya estaban all antes de que fray Bartolom Arrazola intentara persuadirles de la bondad de los poderes divinos trados desde la Espaa de Carlos V. La aparicin de homnidos en determinadas zonas del Universo, no se debe a un fenmeno puramente biolgico (biognesis), como puede darse en el fenmeno micolgico al darse condiciones climticas propicias en muchos lugares de la tierra. Segn Teilhard, la antropognesis es el logro de un solo phylum en el haz de los homnidos. Y as acababa el captulo. La verdad es que provocaba desasosiego a una persona que buscaba conocer la razn de la existencia de las personas en el mundo. Y la frase era muy crptica. Habiendo pasado cuarenta aos, la ciencia tiene explicaciones a este fenmeno en clave teilhardiana, pero he recurrido a sus propias explicaciones para comprender mejor las cuatro frases que generan asuntos particulares. Para Teihard se ha producido en el Universo un movimiento hacia adelante por una cosmognesis, es decir, el fenmeno global de la evolucin del Universo. Esta realidad se ha interpretado por el ser humano como una posibilidad de ser en diferentes estadios: biognesis (gnesis de la vida), antropognesis (gnesis de la especie humana, un nico phylum, es decir, una nica raiz) y Nogenesis (gnesis del conocimiento en su poca reinterpretado como del espritu). Este proceso se fragmenta en estadios ms importantes y aqu es donde aparece el concepto de proximidad al desarrollo cerebral de vital importancia en esta reinterpretacin de su doctrina. La proximidad anunciada se hace patente mediante la progresividad de cinco estadios inclusivos: la moleculizacin, donde se produce el paso de los tomos a las grandes molculas que permiten la aparicin de la

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vida, la cefalizacin, o tendencia evolutiva del sistema nervioso y de los rganos de los sentidos a concentrarse en la cabeza; la cerebracin, porque el cerebro se repliega y se enrolla ms sobre s mismo en el transcurso del tiempo, provocando la antropognesis, la hominizacin, al introducirse la simbiosis entre la cerebracin y la posicin bpeda, facilitando el hecho de pensar. Por ltimo, la planetizacin, fenmeno de convergencia de los seres humanos entre s, cada vez ms numerosos en un planeta en sucesivo crecimiento. Queda el phylum. He buscado las propias explicaciones de Teilhard de Chardin para intentar abarcar este concepto130. En varios contextos creo haber captado su razn de ser: sistema coherente y progresivo de elementos biolgicos colectivamente asociados, es decir, el fenmeno humano es el resultado de una complejidad creciente, sistmica, coherente y progresiva, por la gnesis de las especies (a lo que llama va filtica); se inicia el desarrollo complejo del cerebro en determinadas especies y aparece (as comprendemos etimolgicamente el concepto fenmeno) el eje privilegiado de la complejidad-consciencia: el de los primates. Aqu es donde se produce la mutacin cerebral hominizante que todava desconocemos en su esencia. La segunda especie de la vida est servida: la noosfera. Se nos abren unas vas de exploracin impresionantes. Como se deca al final de las pelculas de mi infancia, prximamente veremos en el saln virtual de lectura y de Internet los siguientes pasos (trailer) de la malla pensante que actualmente configura Internet y que es posible y viable por la banda ancha. Cualquier parecido con la realidad dejar de ser pronto pura coincidencia. Ojal podamos ofrecer esta oportunidad, en claves mucho ms sencillas, a los que estn al otro lado de la brecha digital, que son muchos!. Va por ellos. Slo estoy tratando de ofrecer variaciones sobre un mismo tema de fondo: reinterpretar, en lenguaje actual y siendo respetuosos con el entorno digital, mi lectura inicitica de Pierre Teilhard de Chardin (18811955). Ahora abordo el captulo noveno (IX) El futuro del hombre, al que le tengo un especial aprecio, porque comenzaba con la frase que justifica el hilo conductor de este libro, la inteligencia digital en la clave teilhardiana reflejada en su frase tambin programtica: el mundo solo tiene inters hacia adelante, que marc definitivamente mi vida personal
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Teilhard de Chardin, P. (1968). Yo me explico, Madrid: Taurus, 91s.

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y profesional cuando tena solo dieciocho aos, en una Espaa que trabajaba frecuentemente hacia atrs y donde cabamos en un taxi los que comenzbamos a discrepar en el interior del pas sobre la verdad del origen de la sociedad, de las personas, de la naturaleza y, naturalmente, de Dios. Teilhard deca que sta reflexin programtica citada anteriormente, era la nica que le interesaba realmente en su actividad investigadora frentica. Manifestaba a los cuatro vientos su deseo de investigar hacia atrs para preparar la humanidad para lo que tiene que venir. Es como una profeca cientfica de que algo tan importante para la humanidad, como ha sido el descubrimiento de la gran malla mundial, Internet, tena que venir, es decir, tena que ocurrir. Sobre el origen de las especies y, en particular, sobre la especie humana, ya hemos estado trabajando en las pginas anteriores. Y ha quedado meridianamente claro que su planteamiento no era inocente. El nico drama real de Teilhard era la necesidad de justificar sin ajustamiento, sino siendo crtico con la historia de la humanidad, el papel de Dios en esta historia. Y acude una y otra vez al no intervencionismo de Dios en la aparicin de la noognesis, porque ya esta all, en potencia, la realidad cerebral. Creo que ni quita ni pone rey en la fe su planteamiento, porque lo he estudiado con el respeto al ser humano, al cientfico que Teilhard llevaba dentro. Otra cosa es la descapitalizacin que sufri su teora cientfica por parte de una iglesia romana, incapaz de aceptar otro principio que no sea el dogma no revisado. Y as ha acabado algunas veces: pidiendo perdn, pblicamente, por su actitud con Galileo, con Coprnico y con tantos otros pensadores que solo queran manifestar ante la humanidad que otro mundo es posible. Adems, la Noosfera no es un estadio final. Esta ha sido una confusin de anlisis esttico de la teora teilhardiana. La Noosfera es la gran posibilidad del desarrollo cerebral en el Universo, no es algo esttico, es un proyecto en movimiento continuo, tal y como viene sucediendo continuamente. Dije anteriormente que la lectura de un libro de Jeff Hawkins131 me haba suscitado un enorme inters cientfico sobre las nuevas teoras que describen cmo trabaja uno de los motores de la inteligencia humana: la corteza cerebral. Es apasionante deducir de estas investigaciones que sabemos muy poco de lo que llegar a ser el ser
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Hawkins, J. & Blakeslee, S. (2004). Sobre la inteligencia. Madrid: Espasa Calpe, 2005.

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humano, valga esta redundancia. Y sabemos que podremos descubrir muchas actitudes y aptitudes, cuyo origen es totalmente desconocido en el estado del arte actual de las neurociencias. Creo que ms sabemos de lo que no sabemos, que lo que verdaderamente podemos llegar a saber. Es algo equivalente a la famosa teora apoftica, que deca ms o menos igual: de Dios sabemos ms lo que no es que lo que es. La contundencia de la enfermedad mental hace que al ser humano se le bajen los humos. Los que conocemos de cerca el sufrimiento de la locura, para propios y ajenos, sabemos equilibrar con esperanza lo que la posibilidad de la investigacin cientfica est ofreciendo a la humanidad, para ser y estar mejor en el mundo. Por eso urge dar carta blanca a las investigaciones actuales sobre el cerebro, sobre el inmenso campo que se abre en relacin con la resonancias nucleares, las tomografas por positrones y las experiencias en laboratorios con implantes cerebrales que facilitan dar rdenes a la central motora del cerebro para que un msculo responda a un estmulo. Lo que evidencia el laboratorio es que el secreto de las neuronas en accin est all, en el cerebro, tal y como venimos diciendo desde el primer captulo. La biognesis dispar la noognesis, en lenguaje de Teilhard y la noognesis sigue evolucionando en el mbito que le es ms propicio: el cerebro humano, dejando un camino expedito para que se manifieste lo que todava no es en el ser humano o, mejor dicho, no sabemos que es, porque no nos ha dado tiempo de saberlo o porque no se destinan los fondos suficientes para saberlo y nos distraemos en otras cuestiones que deciden otros. Eso es lo que nos ofrece el estado del arte actual en el terreno de las neurociencias. Vamos a adentrarnos en su teora evolutiva. La Noognesis no es una alfombra de cerebros tal y como se la ha intentado explicar en muchas ocasiones. El gran matiz diferenciador de Teilhard estriba en demostrar que siendo maravillosa la realidad del cerebro humano, la aparicin de la conformacin del cerebro desarrollado hace millones de aos y su manifiesta evolucin es una mera transformacin propiciada por la biognesis pero que va mucho ms all. Es decir, la evolucin no acab con la aparicin del antropopiteco (mono-hombre erguido) sobre la tierra, sino que todava est por venir ms existencia vital, que se manifestar cuando se desarrolle el genoma humano, el genoma de todas las especies, porque ser el momento de descubrir el libro de instrucciones de la vida de cada ser viviente, an por descifrar. Todos

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venimos con libro de instrucciones. La gran tragedia es que ya han muerto miles de millones de seres humanos sin saber por qu eran en el mundo, porque han faltado traductores (investigadores) que sepan interpretar el complejo mundo de su complejidad: estamos instalados en un mundo de complejidad, que deca Ilya Prigogyne, Premio Nbel de Qumica que ya he citado en alguna reflexin anterior. Y Teilhard se separa de Darwin por el determinismo vinculado del naturalista ingls con el mundo de las especies. La evolucin era para Teilhard la inquebrantable conexin entre todas las existencias del cosmos, incluido el ser humano, desde el tomo primordial hasta la persona individual, en cualquier sitio que est. Luego es la materia la que explosiona continuamente, llevndose al ser humano por delante tambin. Tiene as cabida el big-bang, el origen de las especies darwiniano, la biognesis teilhardiana, porque la evolucin comprende todo, es por s misma muy ambiciosa. Y las neuronas siguen trabajando en el silencio que todava les permite el laboratorio, incluso el ms avanzado, porque el libro de instrucciones de cada ser humano, de cada ser viviente sigue sin traducir. Todos los seres humanos han sacado billete para viajar hacia alguna parte. El gran problema radica en que desconocemos el destino, aunque se demuestra de forma objetiva en el laboratorio que todo est interrelacionado, mientras que existimos. Y Teihard intenta explicar cientficamente la verdadera naturaleza de la Noognesis, de la alfombra pensante humana, mediante la diferenciacin de la verdadera raz de la evolucin: la intensificacin de la complejidad y la intensificacin de la consciencia. Es la autntica razn de la hominizacin, la bsqueda de la razn de la complejidad, algo que se traduce en la investigacin actual sobre la corteza cerebral, algo complejo y que impone respeto cuando se corta en el laboratorio y se descubre que, al morir ese cerebro, se han muerto con l las proyecciones de las neuronas en una determinada persona, pero sus funciones siguen estando en todos los sitios en los que tiene que estar. Se muere la persona, pero la funcin cerebral sigue. Esa es la autntica complejidad de la consciencia. El avance cientfico en todas las materias susceptibles de ser conocidas demuestra a todas luces que se ha avanzado de forma prodigiosa a lo largo de la historia de la humanidad. Y lo sorprendente es que constatamos diariamente que la realidad nos desborda por muy

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apasionante que se presente en sociedad el conocimiento sobre el cerebro, en su siglo, el actual. Lo dicho: Teilhard nos baja los humos porque sabemos muy poco de lo que podemos llegar a ser. Es posible que necesitemos de una nueva ciencia humana: la ontodicea, la ciencia que estudie la justificacin del ser, lo mismo que hubo que crear la Teodicea para justificar la existencia de Dios, ante el riesgo de ser abarcado por la inteligencia humana. O de la Noodicea, la ciencia que estudia la justificacin de la inteligencia. Estamos en un punto interesantsimo: el puesto que el ser humano ocupa en el cosmos. Ser la segunda parte de la parte ilusionante, parafraseando en clave positiva a Groucho Marx, aunque desgraciadamente para l el futuro ya no es lo que era Para Teilhard, el valor tiempo era un referente que nos lleva a marcar distancias con el progreso. Es verdad que cualquier investigacin actual, retrospectiva, permite fijar cada vez mejor la realidad de nuestros antepasados. Pero lo verdaderamente apasionante e ilusionante, al mismo tiempo, es la posibilidad continua de ser en el mundo porque somos un estadio temprano y muy primitivo que se constata solo con mirar hacia atrs, sin ira, y reflexionar sobre lo necesario que ha sido el tiempo para poder llegar a ser lo que somos. Cuando tomamos conciencia de nuestro papel en el cosmos, se relativiza todo. Los astronautas cuentan siempre la misma experiencia: lo que sienten cuando salen a pasear por el espacio. La pequeez extrema, a pesar del entrenamiento espartano en su base de lanzamiento y su terico dominio sobre la materia. Y su sorpresa escatolgica, a modo de sndrome de Gagarin (1961): Dnde est Dios? No le he visto!. Teilhard compara permanentemente nuestra esperanza de vida con la historia de la humanidad. Y comprende el posible abatimiento para quien emprende una tarea investigadora hacia alguna parte, sobre todo cuando conocemos cada da que pasa la inmensa posibilidad de conocimiento que puede llegar a tener la persona inteligente. Y navegando en vocabulario cargado de mstica contempornea, Teilhard intenta consolarse con el anlisis retrospectivo de la necesidad del tiempo hacia delante que es posible solo por haber tenido tiempo el investigador hacia atrs. Llega a hablar incluso de derroche de tiempo en el Universo para llegar a ser lo que somos, para que el cerebro llegue a ser lo que puede llegar a ser. Y en esta fraccin de tiempo existencial surge la

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gran pregunta de Teilhard: qu suceder si el ser humano, antes de que haya llegado al trmino de su edad biolgica, que los especialistas estiman en uno o dos millones de aos, se destruye a s mismo con comportamientos antibiolgicos, como los que estamos viviendo en la actualidad?. La verdad es que no necesitamos que nos den la noche o el da, con esta lectura, pero solo con estar atentos a la realidad mundial, asistimos a un espectculo no precisamente edificante. Los cayucos que arriban a Canarias, en bsqueda de un mundo mejor (?), son un exponente de lo que decimos. Las costuras de frica, de la miseria, revientan por todos los sitios. Todos estamos protegindonos frente a un supuesto enemigo que acecha. No hay suficientes vigilantes privados para atender la demanda social. La polica pblica es insuficiente. Cada vez nos protegemos ms cuando salimos al exterior, valga la expresin metafrica, a cualquier sitio. En definitiva, asistimos a un espectculo permanente de comportamientos antibiolgicos, que ya preocupaban a Teilhard en el siglo pasado. Y l era pesimista, porque pensaba que la gran oportunidad que ha tenido el ser humano en su configuracin actual, ya no se repetir, porque el salto para pensar es nico e irrepetible. Han sido necesarios muchos millones de aos para alcanzar una capacidad cerebral tan maravillosa, para pensar, como para que ahora lo tiremos por la borda de la locura existencial, en una actitud de irresponsabilidad colectiva. Y, a su vez, optimista, porque era consciente de que el hombre es el punto culminante del Universo. Y cuando parece que su teora aboca a un camino sin salida, morfolgico, introduce un sesgo en su cosmovisin, cuando menos curioso. Expone con el calor del investigador que tutea a las hiptesis de trabajo, aunque haya que abandonarlas pasado el tiempo, lo siguiente: la esfericidad de la tierra juega un papel trascendental en la extensin de la humanidad, porque al final todos confluimos en los mismos sitios. La esfericidad de la tierra lleva al terreno de la compresin, forjando un tejido homogneo. Hoy conocemos el mundo, lo abarcamos, en el pleno sentido de la palabra, lo medimos, lo fotografiamos, lo estudiamos, o explotamos, lo agotamos Todo forma una espesa malla humana, que muere o vive segn haya tenido la suerte de estar en el mundo. Los subsaharianos, otra vez. A travs de una parablica saben que existe otro supuesto mundo mejor, donde hay comida para casi todos, frente a un entorno hostil donde la vida no tiene precio. Y un avin ultramoderno

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los devuelve all, de donde no deban haber salido Dice Teilhard que la humanidad es la nica especie de vivientes (mi maestro de Triana deca murientes, es decir, los pobres viven en muriendas en lugar de viviendas) que ha logrado formar una capa coherente sobre la tierra entera. Y por eso el grupo humano no ha necesitado especies, sino que sigue siendo una hoja indivisa del rbol de la vida. En los primeros pueblos ribereos, en las orillas del Tigris y del Efrates haba personas, no humanidad. No haba un gran conocimiento mutuo. Pero hoy ya no es as. Es curioso constatar un sentimiento cada vez ms extendido: buscamos estar solos, vivir alguna vez en soledad y sin embargo nos da miedo vivir realmente esta experiencia. Por eso necesitamos de la colectividad, en una dialctica absurda pero esencialmente buscada. Hoy todo es interdependiente. La dependencia es un vocablo que adquiere fuerza por segundos. Nos necesitamos o lo que es mejor: estamos obligatoriamente obligados a vivir en comn. Necesitamos la tierra entera. Es lo que ha descubierto China en los ltimos diez aos: ha decidido comer, vestir, viajar y pensar. Y comenzamos a tomar conciencia de que no hay recursos para todos: estbamos avisados, como consta en los ttulos de crdito de un documental de la CNN rodado recientemente sobre la escasez del petrleo. En mi libro inicitico seal con corchetes rojos esta frase: el hombre aislado no piensa ni da un paso hacia adelante. Los descubrimientos antropolgicos han demostrado que las personas estaban como escondidas en el mundo. Recuerdan la ancdota de Fray Bartolom de Arrazola que contaba admirablemente Tito Monterroso en su cuento El eclipse?. La cultura maya, los grandes astrnomos estaban all antes de que llegara el Almirante Coln?. Y vivan. Y moran. Pero no nos conocamos. Y saban muchas ms cosas que nosotros. La realidad es que la malla humana se ha espesado. Los medios de comunicacin, los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin nos aproximan por todas partes. Internet es una posibilidad abierta al mundo para que podamos saber cmo existimos y qu nos pasa en cualquier lugar de la tierra. La conciencia colectiva es una realidad. La inteligencia conectiva, a modo de crtex cerebral, se extiende por doquier. Se toman decisiones cada vez ms informadas. La juventud sabe que ha descubierto un filn para atravesar cualquier barrera, a cualquier edad, en cualquier momento, con cualquier lenguaje. Barato. Para hacerse or, a pesar de todo. En el

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anuncio del ao geofsico, en 1954, tan querido para Teilhard, participaron todas las naciones del planeta. l, design ese ao, con una visin memorable, como el primer ao de la Noosfera. Quiz fuera una fecha preciosa para declarar ese ao y la fecha de comienzo del Congreso como el autntico da de Internet. No solo porque hoy sea el da conmemorativo, como pueden comprender, sino como reconocimiento a un gran investigador que intuy la gran potencialidad de los sistemas y tecnologas de la comunicacin, siempre que fueran una manifestacin til de la inteligencia social, compartida. El captulo que comento ahora llevaba por ttulo El punto omega. Era la primera vez que me enfrentaba a una lectura finalista, por principio, en una espectacular paradoja existencial. Pero me anud definitivamente a una dialctica casi apocalptica, de principio y fin de la vida, donde se desencadenan los grandes interrogantes cientficos. Para Teilhard la evolucin tiene un horizonte claro, el punto omega, en clave evolucionista: la consciencia se intensifica y as seguir siendo en lo sucesivo, siempre. Toda la intensificacin de ha desarrollado y se desarrolla en la hominizacin, al hacerse personal e intransferible. Siempre en torno a una realidad mgica e incuestionable: la consciencia. Pero, qu queremos decir con este vocablo?. He iniciado una lectura comparada de un libro de divulgacin sobre la realidad del cerebro, que intenta explicarlo en lenguaje cercano132: proceso mental que engloba procesos distintos que estn localizados en el cerebro tambin en lugares distintos. Y explica las consciencias de fondo y las ms actuales, porque nos preocupan ms: las percepciones, los recuerdos, los sentimientos y las emociones, la atencin. Siempre en torno a una palabra clave: la consciencia, la conciencia en su acepcin ms basal. Si partimos del lema conciencia, tal y como lo define el Diccionario de la Lengua Espaola (Real Academia Espaola, 2001) en su primera acepcin derivada del latn conscientia: propiedad del espritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en s mismo experimenta, podemos deducir de forma clara y contundente que estamos hablando de un proceso mental que afecta a cada ser humano, de forma diferente. Ferrater Mora defina este trmino como percatacin o reconocimiento de algo, una cualidad, una situacin, etc., o de algo interior, como las modificaciones experimentadas por el propio yo. Si analizamos su recorrido histrico132

Rubia, F. J. (2006). Qu sabes de tu cerebro?. Madrid: Temas de Hoy, 130-136.

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etimolgico, sabemos que se deriva del latn conscientia y, a su vez, del griego sunedesis, suneids sunaszesis. La utilizacin por Crisipo de Soli, filsofo estoico, de mano explicativa y dialctica, segn lo conocemos gracias a la escultura que figura en el Museo del Louvre, atestigua su significado primigenio: sunedesis es tener conciencia y conocimiento de los propios actos. Ferrater afina ms el anlisis del trmino y aporta una clasificacin vinculada al sentido psicolgico que es la que recojo aqu de forma interesada: la conciencia es la percepcin del yo por s mismo, es decir, es la apercepcin en su estado puro, autoconciencia. Magnfica concrecin. En el lenguaje popular, cotidiano, que tanto me gusta estudiar, se define muy bien el trmino: Fulano de tal es un inconsciente, es decir, ha perdido el control de s mismo, a diferencia de cuando se utiliza tambin en la expresin, no tiene conciencia, ya que tiene una carga moral que en este momento no ha lugar en el anlisis. Por qu he hecho este excursus sobre el trmino consciencia?. Indudablemente por mi permanente obsesin en la aprehensin del lenguaje que utilizamos, de base diferenciadora en el ser humano y que hoy se puede mejorar en el discurso de ruptura con la brecha digital. La unificacin de sentido en el lenguaje respetado de cada uno es una necesidad que se tendr que contemplar en Internet. Experiencias como la de la enciclopedia construida con base popular -wikipedia un ejemplo excelente-, permitir ir enriqueciendo el conocimiento de la conciencia, por ejemplo, porque se intentar llegar a un consenso universal en su contenido. Ya no valdr salir del paso cientfico en un debate de estado, de barrio o familiar, diciendo: si al final queramos decir lo mismo, cuando la realidad es que no es as, decimos siempre cosas muy diferentes, porque vivimos realidades muy diferentes, porque nuestra conciencia depende del grado de gobierno que tenemos sobre nuestra realidad existencial. Crisipo lo defina bien: tener conocimiento y conciencia de los propios actos. Eso es lo primero. La carga moral sobre esa toma de conciencia la puso la historia a travs de la tica, de la moral y de las religiones. Pero lo primero, fue y es lo primero. Teilhard estaba interesado en demostrar que la evolucin culminara en un grado sumo de consciencia, en un punto final denominado punto omega, porque el futuro de la humanidad consiste en centrarse alrededor de un punto: omega. Y seala una fuerza de atraccin convergente: el amor. Puede sonar a cursilera pero no he querido

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descontextualizar su autntica posicin cientfica y su origen jesutico. Para Teilhard, las diferentes manifestaciones de amor, hoy traducidas a movimientos solidarios, Estados comprometidos con el bienestar social y los grandes principios democrticos, y las organizaciones no gubernamentales que estn trabajando en el mundo que no queremos ver en los telediarios y documentales de compromiso social, ejercen una fuerza de atraccin hacia el punto omega e indican la necesidad de convergencia. La Noosfera, en su versin Internet, permite que veamos la prdida y/ toma de consciencia de seres humanos que luchan por sobrevivir en tareas de supervivencia cotidiana. En palabras de Teilhard, la noognesis asciende sin retroceso posible hacia el punto omega. Debemos aspirar a una humanidad unificada y ese es el gran proyecto omega. l calibraba una temporalidad de millones de aos, para este gran acontecimiento convergente, tomando conciencia del progreso humano y cientfico. Su esperanza, que es la nuestra, la ma en concreto, era que la gran malla humana que habita este planeta, descubriera da a da su puesto en el Universo y, a nivel celular, que trabajara para la convergencia en omega, brindndonos hoy Internet una plataforma de conocimiento a travs de la banda ancha como nuevo caudal de sangre que alimenta el cerebro pensante de cada ser consciente. La ciencia nos ayudar, sin duda alguna. Entre otras cosas, porque sabremos ms de la felicidad cerebral, la ms autntica. Porque tomaremos conciencia de ello. Y cuando podra poner punto final al captulo de hoy, para vernos prximamente en este saln virtual, recuerdo que los ltimos descubrimientos cientficos sobre la consciencia demuestran que sta solo ocupa el 2% de la actividad cerebral permanente del ser humano. Todo lo que ocurre, supuestamente al margen de la consciencia, ocupa el 98%, es inconsciencia pura, en permanente actividad. Y esto es lo que trae loco al investigador sobre inteligencia artificial. La actividad inconsciente es como un disco duro virtual que est grabando todo, absolutamente todo lo que nos ocurre sin que nos demos cuenta, al menos, aparentemente, ocupando millones de neuronas y carga elctrica asociada, as como compuestos qumicos y actividad fsica vinculada. Una central de inteligencia asociada a esta escritura, por ejemplo, pero que va dejando piedras blancas virtuales por el camino, sin que seamos capaces hoy de descifrarlas en el aqu y ahora de cada uno. Y lo emocionante radica en constatar, y as se ha demostrado cientficamente, que los sentimientos son grabaciones para toda la

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vida, como se demuestra en la recuperacin para la conciencia de los mejores momentos de nuestra vida, como si se tratara de un coleccionable particular, entregado posiblemente en fascculos para todo aqul que lo quisiere ver y escuchar. Las memorias escondidas que solo aparecen cuando las provocamos de forma consciente o inconsciente, dan lugar a la evocacin de la criptomnesia, el desconocimiento consciente de otras memorias asociadas posiblemente a hechos de vida, pero de los que no recordamos el momento preciso de la grabacin y con qu calidad se hizo. Y la corteza cerebral vuelve para hacer acto de presencia en una reivindicacin contempornea de la consciencia, aunque no se sepa dnde est alojada. Su responsabilidad estriba en coordinar las reas asociativas del cerebro aunque otros elementos entren en juego. Ayudada por el glutamato, como neurotransmisor cerebral que si es neutralizado provoca prdida de consciencia, aunque todo siga grabndose en una misin posible. A pesar de todo necesitamos creer en el punto omega. A m, por ejemplo, me sigue pareciendo el amor un neurotransmisor que hace felices a las personas y que justifica esta presencia en Internet para estrechar la malla de cerebros pensantes e interconectados, que nos respetamos, apreciamos e incluso queremos. Y la corteza cerebral lo sabe. Por algo ser, aunque desgraciadamente no sepamos explicar todava en la soledad sonora del laboratorio de la vida la consistencia de este punto omega teilhardiano. Con estas palabras finalizo el libro y la lectura actualizada del libro inicitico sobre Teilhard tantas veces comentado. El captulo se centraba en las directrices de la evolucin humana y el avance hacia el punto omega se conceba en tres direcciones. La primera, de una actualidad clamorosa, se refera a la investigacin como motor imprescindible y necesario para el progreso de la humanidad. Teilhard estaba enamorado de la investigacin cientfica y lo demostr con su aportacin a la historia de la paleontologa, geologa y antropologa. Crea que la investigacin sera un acicate permanente para entender la vida. Cuando escuchaba recientemente al profesor Juan Prez Mercader su discurso sobre el origen de la vida, comprend de forma exacta lo que Teilhard preconizaba hace muchos aos: la necesidad de la ciencia, en definitiva, la perentoriedad del descubrimiento de la primera razn de la vida, de su primer vestigio, para entender la evolucin de la humanidad: todo se debe profundizar y todo se debe intentar.

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El progreso actual es maravilloso desde esta perspectiva. Cuando lea en el ao 1966 que un da, mediante el perfeccionamiento de las sntesis albuminoideas acaso el ser humano consiga producir vida, viva aquello como una profeca ilusoria que despus se ha ido fraguando en el conocimiento profundo de los procesos vitales. La genmica est facilitando la lectura y comprensin del libro de instrucciones que cada ser humano lleva grabado en su existencia concreta. Y estamos cerca de descubrirnos tal y como somos, tal y como nos proyectamos para ser en la preconcepcin y posiblemente se podrn enderezar las existencias torcidas por una programacin gentica defectuosa, que hoy denominamos enfermedad, locura, discapacidad u otras etiquetas sociales que nacen como metforas del dolor. Teilhard lo intuy en sus investigaciones: el ser humano llegar a tener un gran dominio sobre la vida psquica, sobre el cerebro, sobre su razn de ser como es. Pero esta misma capacidad se proyecta a veces en inventar cosas peligrosas. Teilhard conoca la guerra, el frente en su sentido ms primigenio, y la capacidad del ser humano para destruir en una contradiccin sin lmites. Actualidad pura. La segunda direccin del progreso est en la investigacin sobre la propia existencia del ser humano. Es la clave del Universo. Hoy se sabe que desde hace solo tres mil seiscientos millones de aos hay vida en la Tierra y que tambin es posible que hubiera vida antes en otros planetas, sobre todo en el planeta rojo, Marte. Tambin existe consenso sobre la datacin de nuestros antepasados ms prximos, en unos 30.000 aos, bajo la figura de hombre de Cromagnon. Y la debilidad de Teilhard estriba en su antropocentrismo terrqueo como meta de la evolucin, algo que se discute hoy ampliamente. Por ello es apasionante conocer cmo comenz la vida y saber en un futuro prximo si ya hubo vida en otros planetas al margen o antes que en el planeta que actualmente habitamos. Descifrar al ser humano es probablemente el cdigo de vida que puede dar parte de la solucin, porque la vida ya estaba antes. Incluso los creacionistas ms radicales y las revelaciones cosmognicas ms arraigadas aceptan el principio antecedente de la vida: los cielos, el suelo o tierra, la haz de las aguas, etctera, fueron antes que el ser humano (berechit bar elohim at achamayim uet aarest: en el principio (alfa) cre Dios los cielos y la tierra, decan los pueblos ribereos del Tigris y Efrates, en el actual Iraq).

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La tercera direccin era propicia en el terreno en el que se desenvolva Teilhard: la unin entre ciencia y religin. No se debe sacar de contexto su realidad catlica (era sacerdote jesuita) y la explosin de la Iglesia jerrquica contempornea (aos de posguerra mundial), porque traduca el sentir de la poca: despus de tres siglos de lucha entre ciencia y fe, ninguna de las dos ha dejado a la otra fuera de combate. La ciencia sigue sin tener todas las claves de la existencia. Se sabe cada da ms, pero el factor sorpresa es continuo. Y genera un discurso muy denso en todas sus publicaciones cientficas, donde siempre hay un homenaje a la dialctica ciencia-religin, encrucijada que estudi contemporneamente hace cuarenta aos y que era terreno propicio para deserciones o abrazos teologales. El punto omega sigue construyndose. Esa era la gran aportacin de la creencia en el ser humano. Algunos cientficos trabajan sobre el punto alfa, el origen de la vida, y as lo entend en una exposicin del profesor Juan Prez Mercader sobre el origen de la vida que tanto me conmovi recientemente. Solo queda que el siglo del cerebro nos depare descubrimientos importantes sobre las claves de la inteligencia. Nos aproximar a la referencia de omega como fin simblico de la existencia humana. Entenderemos por qu nos preocupa saber el origen y final de nuestras vidas. Ser la expresin ms comprometida de nuestra inteligencia digital. Y esta es la razn principal por la que le entrego el contenido de este libro, con un nico objetivo: que su inteligencia digital le ayude la ayude a ser ms libre y feliz en su aqu y ahora. El pasado me revela la construccin del futuro. Pierre Teilhard de Chardin, a bordo del Cathay, 1935

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14. Catlogo de palabras

l catlogo de palabras (Glosario) que sigue es una sntesis didctica de aquellos conceptos y constructos desarrollados a lo largo de las pginas de este libro que, por su novedad o inters, pueden ayudar a crear un nuevo diccionario de la inteligencia digital, como inteligencia social aplicada. Se han recogido textualmente los conceptos aprobados por la Declaracin de Yakarta (OMS, 1987), dado el gran consenso transnacional sobre los mismos y con objeto de construir un edificio inteligente y global sobre un nuevo concepto de la inteligencia digital como una expresin formal de las habilidades sociales. Tambin se incluyen palabras asociadas a experiencias aplicadas en el mbito pblico tributario, como ejemplo prctico de aplicacin posible en la sociedad actual. .............................................

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C Calidad de vida (Quality of life): percepcin del individuo sobre su posicin en la vida dentro del contexto cultural y el sistema de valores en el que vive y con respecto a sus metas, expectativas, normas y preocupaciones. Es un concepto extenso y complejo que engloba la salud fsica, el estado psicolgico, el nivel de independencia, las relaciones sociales, las creencias personales y la relacin con las caractersticas sobresalientes del entorno. Capital social (Social capital): El capital social representa el grado de cohesin social que existe en las comunidades. Se refiere a los procesos entre personas que establecen redes, normas y compromisos sociales y facilitan la coordinacin y cooperacin para su beneficio mutuo. Es el concepto que da ms valor al enfoque metodolgico de este libro, dado que adquiere toda su dimensin la proyeccin de la comunidad inteligente, que acta inteligentemente, siempre y cuando se den unas determinadas caractersticas saludables y digitales. Cerebro social: existe una presin evolutiva que Goleman traza como la causante de que se tenga que desarrollar necesariamente un cerebro pensante que permite a la persona desenvolverse correctamente en el entramado de las relaciones interpersonales. Siendo tan importante la presencia del neocrtex en el reino animal y, ms concretamente, en el de los primates, el tamao del neocrtex guarda una relacin directa con el tamao del grupo caracterstico de cada especie. Siendo esto as, el autor deduce que la inteligencia social emergi antes de que lo hiciera el pensamiento racional y, en consecuencia, las habilidades del razonamiento abstracto propio de la especie humana requieren la existencia de un neocrtex que originariamente apareci para habrselas con el mundo interpersonal inmediato. Pero el neocrtex evolucion a partir de las estructuras ms antiguas del cerebro emocional, como la amgdala, por ejemplo, y en este sentido est unido a los circuitos neurolgicos de la emocin (Goleman, 1998). Es la primera vez que se podra empezar a hablar del cerebro social. Condiciones sociales de vida (Living conditions): entorno cotidiano de las personas, dnde stas viven, actan y trabajan. Estas condiciones de vida son producto de las circunstancias sociales y econmicas, y del entorno fsico, todo lo cual puede ejercer impacto en la salud, estando en gran medida fuera del control inmediato del individuo.

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Conducta orientada hacia la salud (Health behaviour): cualquier actividad de una persona, con independencia de su estado de salud real o percibido, encaminada a promover, proteger o mantener la salud, tanto si dicha conducta es o no objetivamente efectiva para conseguir ese fin E Empoderamiento para la salud mental (Empowerment for health): es un proceso mediante el cual las personas adquieren un mayor control sobre las decisiones y acciones que afectan a su salud. Entornos que apoyan la salud mental (Supportive environments for health): proteccin a las personas frente a las amenazas para la salud mental, permitindoles ampliar sus capacidades y desarrollar autonoma respecto a la salud. Comprende los lugares donde viven las personas, su comunidad local, su hogar, su lugar de trabajo y esparcimiento, incluyendo el acceso a los recursos sanitarios y las oportunidades para su empoderamiento. Escenarios para la salud (Settings for health): lugar o contexto social en que las personas desarrollan las actividades diarias y en el cual interactan factores ambientales, organizativos y personales que afectan la salud y el bienestar. Estilo de vida (estilos de vida que conducen a la salud) [Lifestyle (lifestyles conductive to health)]: forma de vida que se basa en patrones de comportamiento identificables, determinados por la interaccin entre las caractersticas personales individuales, las interacciones sociales y las condiciones de vida socioeconmicas y ambientales (Referencia: definicin modificada). G Generalizacin: capacidad de utilizar las destrezas aprendidas en un contexto determinado, en nuevas situaciones. H

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Habilidades para la vida: 1. habilidades personales, interpersonales, cognitivas y fsicas que permiten a las personas controlar y dirigir sus vidas, desarrollando la capacidad para vivir con su entorno y lograr que ste cambie. 2. comportamiento adaptativo y positivo que permite a los individuos abordar con eficacia las exigencias y desafos de la vida cotidiana. I Inteligencia: 1. capacidad para resolver problemas o para elaborar productos que son de gran valor para un determinado contexto comunitario o cultural. 2. factor determinante de la habilidad social, del arte social de cada ser humano en su relacin consigo mismo y con los dems. Inteligencia digital: 1. destreza, habilidad y experiencia prctica de las cosas que se manejan y tratan, con la ayuda de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, nacida de haberse hecho muy capaz de ella. 2. capacidad que tienen las personas de recibir informacin, elaborarla y producir respuestas eficaces, a travs de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin. 3. capacidad para resolver problemas o para elaborar productos que son de gran valor para un determinado contexto comunitario o cultural, a travs de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin. 4. factor determinante de la habilidad social, del arte social de cada ser humano en su relacin consigo mismo y con los dems, a travs de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin. 5. capacidad y habilidad de las personas para resolver problemas utilizando los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin cuando estn al servicio de la ciudadana, es decir, cuando ha superado la dialctica infernal del doble uso. Inteligencias mltiples: conjunto de habilidades, talentos o capacidades mentales, que se organiza a la luz de los orgenes biolgicos de cada capacidad para resolver problemas, en un determinado entorno cultural, con una operacin nuclear identificable (sensibilidad para entonar bien, por ejemplo) y que se debe codificar en un sistema simblico (el lenguaje, la pintura y las matemticas, entre otros). A travs de las investigaciones llevadas a cabo, Gardner propone la taxonoma de ocho inteligencias diferentes (ltimamente afirma que ya se debera hablar de ocho inteligencias y media, al incluir la supranatural como la

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capacidad de los seres humanos de hacer preguntas fundamentales acerca de la existencia. La razn por la cual yo considero que sta es una media inteligencia es porque an no tenemos evidencia desde el punto de vista neurolgico de su existencia (Gardner, 1996), no aisladas entre s, trabajando en concierto: musical, cintico-corporal, lgico-matemtica, lingstica, espacial, naturalista, la interpersonal e intrapersonal, siendo estas dos ltimas las que se han propuesto para el anlisis de las habilidades sociales en el mundo actual. Inteligencia interpersonal: capacidad para entender a las otras personas: lo que les motiva, cmo trabajan, cmo trabajar con ellos de forma cooperativa. Inteligencia intrapersonal: capacidad correlativa, pero orientada hacia dentro. Es la capacidad de formarse un modelo ajustado, verdico, de uno mismo y de ser capaz de usar este modelo para desenvolverse eficazmente en la vida. La inteligencia interpersonal permite comprender y trabajar con los dems, mientras que la inteligencia intrapersonal permite comprenderse y trabajar con uno mismo. Inteligencia social: 1. capacidad para resolver problemas en la interrelacin e intrarelacin, elaborando productos que son de gran valor para la persona y para el entorno social en el que se desarrolla, en definitiva, la habilidad social por excelencia. 2. capacidad para dirigir nuestra actividad mental para ajustarse a la realidad social y para desbordarla. 3. la inteligencia es el factor determinante de la habilidad social, del arte social de cada ser humano en su relacin consigo mismo y con los dems. 4. concepto multifactico que abarca actividades diversas (por ejemplo, fuentes mltiples, vinculaciones, patrones, anlisis y sntesis y cambio social), contenidos (seales dbiles, datos de dominio pblico y conocimiento tcito) y capacidades (habilidad para el acceso al capital individual, conductividad de red y metaconocimiento) (Cronin, 1991). Inteligencia creadora: inteligencia es un modo de realizar operaciones mentales, dirigiendo la conducta, conociendo la realidad e inventando posibilidades, en definitiva la capacidad de suscitar, dirigir y controlar las operaciones mentales, realizando tres tipos de actividades: dirige la conducta, conoce la realidad e inventa posibilidades, es decir, la inteligencia humana es una inteligencia

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computacional que se autodetermina, dado que las operaciones no son controladas por los estmulos, sino por el propio sujeto (Marina, 1993). Inteligencia social creadora: permite a la persona inventar y promulgar fines sociales, como pre-ocupacin vital esencial, en la bsqueda de las habilidades sociales para vivir, es decir, la persona selecciona la informacin social que precisa, en todos los mbitos imaginables, dirige su mirada sobre la realidad social que le rodea o aspira a tener, vivir o conseguir, y se fija sus propias metas. El ser humano posee, por tanto, una inteligencia social creadora. N Noosfera: del griego : inteligencia, espritu, mente, pensamiento y , esfera: conjunto de los seres inteligentes con el medio en que viven, de acuerdo con la definicin de la Real Academia Espaola, aceptada desde 1984, como tercer nivel o tercera capa envolvente (piel pensante) de las otras dos que consolidan la evolucin del ser humano: la geosfera y la biosfera. Inteligencia digital compartida y entendida como la nueva malla pensante de la humanidad. En la clave teilhardiana y gracias a la tecnologa, la especie del Homo sapiens, hasta ahora desperdigada, empieza a unirse en un nico sistema nervioso de la humanidad, una membrana viva, una estupenda mquina pensante, una conciencia unificada capaz de cubrir la Tierra como una piel pensante, o una noosfera. Nooteca: la voz tiene su raz en el constructo griego (: inteligencia, espritu, mente, pensamiento y : depsito, receptculo, caja, cofre). Al igual que utilizamos la palabra biblioteca, en sus acepciones de enciclopedias y diccionarios convencionales, en soporte papel o digital, es necesario crear un espacio en la Red para localizar lugares y sitios en Internet, especializados en inteligencia y conocimiento, que estn fundamentados en el mundo digital. A tal efecto, nace la idea de crear un espacio digital especfico sobre la inteligencia, de alta disponibilidad en la red, es decir, la Nooteca, como conjunto de libros, revistas y documentos, en soporte digital, que tratan sobre la inteligencia en sus mltiples acepciones. Si se institucionaliza como soporte, se tratara como institucin cuya finalidad consiste en la adquisicin, conservacin, intercambio, estudio y alta disponibilidad en Internet, de

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libros, revistas, documentos e informacin digital sobre la inteligencia humana y de los seres vivos. P Persistencia: uso continuado de las habilidades para vivir a lo largo del tiempo y no como algo accidental en la vida de una persona, ante una situacin, adems, lmite. Promocin de la salud: acciones dirigidas a fortalecer las bsicas habilidades para la vida y las capacidades de los individuos y para influir en las condiciones sociales y econmicas subyacentes y en los entornos fsicos que influyen sobre la salud. En este sentido, la promocin de la salud va dirigida a crear las mejores condiciones para que haya una relacin entre los esfuerzos de los individuos y los resultados de salud que obtienen. Se hace patente la inteligencia social respecto de la salud y de la adquisicin de hbitos saludables de conducta personal y de interrelacin. Psicologa de la salud: 1. ciencia que se aproxima a la experiencia del fenmeno de la salud, con un bagaje conceptual y experimental. Psicologa de la salud desmedicalizada, depsicologizada y desociologizada, es decir, libre, a ser posible, de la contaminacin de la medicina, a ultranza, de la psicologa clnica tradicional y de la sociologa de la medicina pura y dura, que entraran en colisin con la concepcin de psicologa de la salud que expondremos aqu. 2. teniendo como base una perspectiva bio-psico-social del individuo humano, se nutre de los conocimientos, mtodos de investigacin y tcnicas de evaluacin e intervencin de la Psicologa Cientfica y apoyndose y potenciando los recursos comunitarios, los aplica a la prevencin y el tratamiento de la enfermedad, as como a la promocin y mantenimiento de la salud (OMS). 3. desarrollo y aplicacin de la teora y competencias psicolgicas a las acciones del sistema de salud en el que vive el individuo (Stone, 1988). 4. campo de aplicacin de los conocimientos terico-prcticos de la Psicologa Cientfica para lograr los objetivos que los sistemas de salud plantean en un contexto sociocultural determinado, siempre que dichas aportaciones partan de una concepcin de salud positiva, integradora, dinmica, objetiva y contextualizada (Len Rubio, 1990). 5. forma nueva y alternativa de pensar y de hacer acerca de las relaciones entre lo

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psicosocial y la salud que tiene por objetivo elaborar un marco terico que facilite: La evaluacin del papel de la conducta en la etiologa de la enfermedad. La prediccin de los estilos de vida dainos para la salud. La comprensin del papel de los factores psicosociales en la experiencia de la enfermedad, y La evaluacin de su papel en el tratamiento y rehabilitacin de la enfermedad. Poner en prctica dicho marco terico para: Promocionar estilos de vida saludables, y Prevenir la enfermedad. Psicologa Social de la Salud: 1. por estar integrada en la Medicina Comportamental y en la Psicologa de la Salud (Snyder, 1989), tiene por objetivo promover la aplicacin de los principios, conocimientos y tcnicas de las ciencias de la conducta para explicar y modificar los problemas relacionados con la salud y la enfermedad, partiendo de la consideracin de que sta (la salud) es un proceso integral biolgico, psicolgico y social (Len Rubio, 1998). 2. Fenmeno emergente de la interaccin social, de tal modo que el cambio de conducta no es slo producto de una destreza personal, sino tambin de la interaccin entre la persona y su entorno social (Maes, 1990; Maes, 1991; Spacapan, 1988). 3. aplicacin de los conocimientos y tcnicas de la Psicologa Social a la comprensin de los problemas de salud y al diseo y puesta en prctica de programas de intervencin en ese marco. Constituyendo, la esencia de su aportacin, el anlisis de las posibles interacciones implicadas en el mantenimiento de la salud y de la enfermedad (Barriga Jimnez, Len Rubio, Martnez Garca y Fernndez Jimnez de Cisneros, 1990; Barriga Jimnez, Martnez Garca y Len Rubio, 1988; Barriga, Len, Martnez y Rodrguez, 1990; Blanco y Len Rubio, 1990). La conducta del hombre sano y la conducta del hombre enfermo no pueden comprenderse si se las separa de su circunstancia socio-cultural (Blanco y Len Rubio, 1990; Radley, 1996). Motivo ste por el cual la Psicologa Social es una de las disciplinas que ms puede aportar a la Psicologa de la Salud como se ha puesto de manifiesto en un amplio nmero de publicaciones (Clark, 1994; Cohen, 1988; Conner y Norman, 1994b; Connors y Heaven, 1995;

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Curtis, 1997; DiMatteo, 1995; DiMatteo y Friedman H. S, 1982; Evans, 1973; Ewart, 1991; Kaplan, 1991; Krajick et al, 1994; Radley, 1996; Rutter y Quine, 1994). R Radar social: empata, correlacin existente entre las habilidades intrapersonales y las interpersonales como seal inequvoca de la inteligencia social. Se refiere, obviamente, a la empata como habilidad para darse cuenta de lo que sienten los dems sin necesidad de que lleguen a decrnoslo, pero partiendo de la base de la correlacin, es decir, sin la capacidad de darnos cuenta de nuestros propios sentimientos o de impedir que nos desborden- jams podremos llegar a establecer contacto con el estado de nimo de otras personas (Goleman, 1998). Redes sociales (Social networks): relaciones y vnculos sociales entre las personas que pueden facilitar el acceso o movilizacin del soporte social a favor de la salud. Responsabilidad social para la salud (Social responsibility for health): acciones de los responsables de la toma de decisiones tanto del sector pblico como privado, para establecer polticas y prcticas que promuevan y protejan la salud. S Salud Positiva: La constitucin de la OMS de 1948 define la salud como un estado de completo bienestar fsico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia. Dentro del contexto de la promocin de la salud, la salud ha sido considerada no como un estado abstracto sino como un medio para llegar a un fin, como un recurso que permite a las personas llevar una vida individual, social y econmicamente productiva. La salud es un recurso para la vida diaria, no el objetivo de la vida. Se trata de un concepto positivo que acenta los recursos sociales y personales, as como las aptitudes fsicas. Sincrona emocional: uno de los factores determinantes de la eficacia interpersonal, una autntica habilidad social: comprendamos o no la mmica de la expresin facial, basta con ver a alguien expresar una emocin para evocar ese mismo estado de nimo. Esto es algo que nos

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sucede de continuo, una especie de danza, una sincrona, una transmisin de emociones (Goleman, 1995). Soporte social (Social support): es aquella asistencia para las personas y los grupos desde dentro de sus comunidades que puede servirles de ayuda para afrontar los acontecimientos y las condiciones de vida adversos y puede ofrecer un recurso positivo para mejorar la calidad de vida.

Catlogo de palabras Caso prctico: diccionario digital para uso tributario.

or la importancia que tienen los conceptos y definiciones desde la perspectiva digital, en la actividad pblica tributaria desarrollada anteriormente, como caso especfico de aplicacin de la inteligencia digital en la sociedad actual y en la Administracin Pblica, se incorpora un catlogo de palabras glosario porque es conveniente adentrarse en el conocimiento de las mismas desde una visin integradora y como ejemplo prctico en el acontecer cotidiano de la inteligencia digital, que se debera hacer extensivo a todos los campos sociales en los que se desenvuelve el ser humano y la ciudadana en general.

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A Aplicacin: programa o conjunto de programas cuyo objeto es la resolucin de un problema mediante el recurso a un sistema de tratamiento de la informacin (Real Decreto 263/1996). Asiento registral telemtico: registro telemtico de los siguientes datos: - Un nmero de referencia o cdigo de registro individualizado - En su caso, la identidad del rgano al que se dirige el documento - La identidad del presentador. El Registro Telemtico Tributario recoger su nombre y apellidos, documento nacional de identidad, direccin postal y, en su caso, direccin electrnica. En caso de que el presentador acte en representacin de un tercero, nombre completo y NIF de ste si se trata de una persona fsica y nombre de la entidad y CIF si se trata de una persona jurdica, u otras entidades sin personalidad jurdica. - Fecha y hora de presentacin - Procedimiento o trmite con que se relaciona (Art. 38.3 y 38.9 de la Ley 30/1992; Art. 9.4 de Decreto 183/2003, en Andaluca) Autenticidad digital: quien enva el documento es realmente quien dice ser, es decir, se utiliza la firma digital avanzada, que permite identificar al firmante y detectar cualquier cambio ulterior de los datos firmados, que est vinculada al firmante de manera nica y a los datos a que se refiere y que ha sido creada por medios que el firmante puede mantener bajo su exclusivo control. La firma electrnica avanzada tiene respecto de los datos consignados en forma electrnica el mismo valor que la firma manuscrita en relacin con los consignados en papel (Ley 59/2003, de 19 de diciembre, de firma electrnica y Decreto 183/2003, de 24 de junio, por el que se regula la informacin y atencin al ciudadano y la tramitacin de procedimientos administrativos por medios electrnicos (Internet).

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C Calidad: conjunto de caractersticas de la Administracin Tributaria de Andaluca que le confieren su aptitud para satisfacer unas necesidades expresadas o implcitas. Calidad de la atencin digital: provisin de servicios digitales, accesibles y equitativos, con un nivel profesional ptimo, que tiene en cuenta el estado del conocimiento actual y los recursos digitales disponibles, logrando la adhesin y satisfaccin del contribuyente. Carta de pago: justificante de pago (tambin denominado ejemplar para el interesado en las declaraciones y autoliquidaciones sin ingreso), comprensivo de los datos de autoliquidacin, de los cdigos NRC y CSV justificativos del pago y presentacin. Se acompaa de justificante electrnico de la firma digital (archivo PKCS7). Certificado de usuario (Certificado electrnico): certificacin electrnica por la que el Solicitante ha acreditado necesariamente la identidad del Suscriptor, que vincula a ste unos datos de verificacin de Firma y confirma por lo menos su identidad. Un certificado electrnico es un documento firmado electrnicamente por un prestador de servicios de certificacin que vincula unos datos de verificacin de firma a un firmante y confirma su identidad. El firmante es la persona que posee un dispositivo de creacin de firma y que acta en nombre propio o en nombre de una persona fsica o jurdica a la que representa. Equivale a la firma electrnica avanzada y reconocida, en su caso (Ley 59/2003). Certificados reconocidos: certificados emitidos y firmados por la FNMT_RCM, en el caso de la Junta de Andaluca, para ser instalados y utilizados por servidores con soporte seguro SSL, con el objeto de que se herede la confianza que representa la FNMT-RCM como Prestador de Servicios de Certificacin, formando parte de la Comunidad Electrnica tal y como se contempla en la Declaracin de prcticas de la FNMTRCM, de 15 de noviembre de 2004. De acuerdo con lo previsto en la Ley 59/2003, en su Artculo 11, sobre concepto y contenido de los certificados, adquieren la cualidad de reconocidos los siguientes:

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1. Son certificados reconocidos los certificados electrnicos expedidos por un prestador de servicios de certificacin que cumpla los requisitos establecidos en esta ley en cuanto a la comprobacin de la identidad y dems circunstancias de los solicitantes y a la fiabilidad y las garantas de los servicios de certificacin que presten. 3. Los certificados reconocidos incluirn, al menos, los siguientes datos: a) La indicacin de que se expiden como tales. b) El cdigo identificativo nico del certificado. c) La identificacin del prestador de servicios de certificacin que expide el certificado y su domicilio. d) La firma electrnica avanzada del prestador de servicios de certificacin que expide el certificado. e) La identificacin del firmante, en el supuesto de personas fsicas, por su nombre y apellidos y su nmero de documento nacional de identidad o a travs de un seudnimo que conste como tal de manera inequvoca y, en el supuesto de personas jurdicas, por su denominacin o razn social y su cdigo de identificacin fiscal. f) Los datos de verificacin de firma que correspondan a los datos de creacin de firma que se encuentren bajo el control del firmante. g) El comienzo y el fin del perodo de validez del certificado. h) Los lmites de uso del certificado, si se establecen. i) Los lmites del valor de las transacciones para las que puede utilizarse el certificado, si se establecen. Un certificado de usuario electrnico puede ser no reconocido de acuerdo con lo establecido en la Ley de Firma Digital. Por ejemplo, los certificados de componentes. Estos certificados no suponen firma jurdica, aunque pueden obrar con los mismos medios tcnicos, pero carecen de imputabilidad del hecho de la firma a una persona fsica o incluso a una persona jurdica, por lo que no estn expedidos con la cualidad de Certificados Reconocidos. Clave: Secuencia de smbolos que controlan las operaciones de cifrado y descifrado. Clave privada: del par de claves criptogrficas correspondientes a un cifrado asimtrico, aquella destinada a permanecer en secreto. Las claves privadas pueden constituir, en funcin de su generacin y utilizacin, datos de creacin de firma.

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Clave pblica: del par de claves criptogrficas correspondientes a un cifrado asimtrico, aquella destinada a ser divulgada. Las claves pblicas pueden constituir, en funcin de su generacin y utilizacin, datos de verificacin de firma. Cliente externo: Persona fsica o jurdica que adquiere y/o utiliza un producto o servicio digital que presta la Administracin Tributaria de Andaluca, a cambio de un elemento de valor. Cliente interno: Personal al servicio de la Administracin Tributaria de Andaluca, recurso humano de la organizacin que hace uso de alguno de los servicios digitales de la misma. Cdigo seguro de verificacin (CSV): justificante generado informticamente por la Administracin Tributaria de Andaluca, mediante un sistema criptogrfico (algoritmo de generacin de MAC Message Authentication Code- del algoritmo DES (Data Ecryption Standard) basado en la norma del Instituto Estadounidense de Estndares Nacionales ANSI X9.9-1), en funcin de los datos incluidos en una certificacin, que permite asociar de forma inequvoca la autoliquidacin pagada y presentada telemticamente con la impresa por el interesado, acreditando la presentacin de la misma y la fecha en que se ha efectuado. Es un cdigo alfanumrico que permite tambin la verificacin de la integridad de este certificado por el propio interesado y por un tercero (Registro de la Propiedad, por ejemplo).Es equivalente al NJC: Nmero Justificante Completo, en las plataformas telemticas de pago de algunas Administraciones Tributarias del Estado. Confidencialidad digital: proceso mediante el cual se establecen medidas de seguridad fsica y lgica, se controlan los accesos a los dispositivos y aplicaciones, en especial las redes de comunicaciones; se protegen los soportes de informacin y copias de respaldo, y se cifran las notificaciones, cuando as se establece por la legislacin sobre proteccin de los datos de carcter personal. Conservacin digital: proceso en el ciclo de vida de la informacin mediante el que se gestionan los dispositivos, soportes electrnicos y

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formatos, aplicando procedimientos orientados a la manipulacin de datos sensibles, especialmente si son de carcter personal; a la salvaguarda frente a deterioro, dao, robo o acceso no autorizado; a la eliminacin o destruccin de soportes; a la gestin de los soportes removibles, etc. Estas medidas para la conservacin de la informacin deben adoptarse de acuerdo con los especialistas en la gestin de archivos para disear soluciones prcticas a la medida de sus necesidades y de acuerdo con la legislacin vigente, con rango estatal y/ autonmico (Versin 2.2. Documento sobre Criterios de Conservacin, aprobada por la Sesin plenaria de la CIABSI (MAP) de 24 de junio de 2004). Consignacin electrnica de fecha y hora (time stamping): acreditacin de fecha y hora, de entrada y salida de los documentos (del momento en que se produce la comunicacin), mediante impresin en los mismos de la fecha y hora oficial espaola (Art. 38.3 y 38.9 de la Ley 30/1992; Art. 9.3 del Decreto 183/2003). D Datos de creacin de firma: son los datos nicos, como cdigos o claves criptogrficas privadas, que el signatario utiliza para crear firmas electrnicas. Coinciden siempre con las claves criptogrficas asimtricas privadas. Datos de verificacin de firma: son los datos nicos, como cdigos o claves criptogrficas pblicas, que el signatario utiliza para crear firmas electrnicas. Coinciden siempre con las claves criptogrficas asimtricas pblicas. Digital: de acuerdo con el Diccionario de la Lengua Espaola (Real Academia Espaola, 2001), es una cualidad referente a los nmeros dgitos y en particular a los instrumentos de medida que la expresan con ellos. Hasta esta edicin, figuraba la siguiente definicin en el Diccionario de 1992: cualidad mediante la que todas las magnitudes se traducen a nmeros con los que una mquina computadora electrnicaopera para realizar clculos. Est presente esta palabra (adjetivo) en el Diccionario citado desde la versin Manual- de 1983. En la acepcin de Nicholas Negroponte (1995), el mundo digital se concibe como el cambio de la materia por energa y del tomo por el BIT (unidad mnima de informacin digital que puede ser tratada por un ordenador; proviene

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de la contraccin de la expresin binary digit (dgito binario), es decir, ancho de banda ilimitado que permita inundar de bits a las personas, fibra ptica a bajo precio, y una emisin de bits independiente de la velocidad a la que los consumamos. Ser digital nos proporciona mayor facilidad para acceder a la informacin que deseamos y una informacin de mayor calidad: la digitalizacin supone una mayor cantidad de informacin en un espacio mas reducido, lo que se traduce en trabajo ms humano, ocio, educacin, etc. Direccin electrnica nica: direccin de correo electrnico, que cumple los siguientes requisitos: a) Posee identificadores de usuario y claves de acceso para garantizar la exclusividad de su uso. b) Cuenta con mecanismos de autenticacin mediante la utilizacin de firma electrnica avanzada que garantizan la identidad del usuario. c) Contiene mecanismos de cifrado para proteger la confidencialidad de los datos. d) Cualquier otro que se fije legal o reglamentariamente. (Art. 59, Ley 30/1992 y 15 del Real Decreto 209/2003; Art. 15.1 del Decreto 183/2003) Disponibilidad digital: establecimiento de medidas organizativas y tcnicas para que la disponibilidad de los servicios pblicos digitales sea de 7 das a la semana y 24 horas al da, con especial atencin a: a) Mantenimiento actualizado del software de base y especfico sobre el que est soportado el servicio digital. b) Actualizacin peridica o cuando sea necesario del software de base y correccin, en su caso, de las debilidades observadas en ste. c) Adopcin de medidas de seguridad fsica en el entorno donde se encuentren los equipos que den soporte a las aplicaciones. d) Proteccin de los sistemas y las aplicaciones contra el cdigo daino y contra ataques de denegacin del servicio y establecimiento en cualquier caso de las medidas oportunas. e) Preparar y mantener operativo un plan de contingencias, en el marco de polticas y gestin de riesgos digitales. Documento: entidad identificada y estructurada que contiene texto, grficos, sonidos, imgenes o cualquier otra clase de informacin que

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puede ser almacenada, editada, extrada e intercambiada entre sistemas de tratamiento de la informacin o usuarios como una unidad diferenciada (RD 263/1996). Estos documentos poseen los mismos elementos que un documento escrito en soporte papel: a) constan en un soporte material (cintas, disquetes, circuitos, chips de memoria, redes) b) contienen un mensaje, el que esta escrito usando el lenguaje convencional de los dgitos binarios o bits, entidades magnticas que los sentidos humanos no pueden percibir directamente c) estn escritos en un idioma o cdigo determinado d) pueden ser atribuidos a una persona determinada en calidad de autor mediante una firma digital, clave o llave electrnica. (Leiva, Juan. Documento electrnico. Tratamiento del tema en las distintas legislaciones. El caso argentino. En: mbito Jurdico, feb/2002 [Internet] [Link] Documento electrnico: documento redactado en soporte electrnico que incorpora datos que estn firmados electrnicamente. El documento electrnico ser soporte de: a) Documentos pblicos, por estar firmados electrnicamente por funcionarios que tengan legalmente atribuida la facultad de dar fe pblica, judicial, notarial o administrativa, siempre que acten en el mbito de sus competencias con los requisitos exigidos por la ley en cada caso. b) Documentos expedidos y firmados electrnicamente por funcionarios o empleados pblicos en el ejercicio de sus funciones pblicas, conforme a su legislacin especfica. c) Documentos privados. (Ley 59/2003). E Eficacia: Conseguir hacer bien las cosas, conseguir el objetivo, cumplir con la tarea.

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Eficiencia: Conseguir hacer bien las cosas, conseguir el objetivo, cumplir con la tarea, consumiendo el mnimo posible de recursos, ya sean econmicos, humanos, materiales o temporales. Empoderamiento (empowerment): proceso por el cual se proporciona mayor capacidad de influencia a un grupo de personas (por ejemplo, a los ciudadanos o a los empleados) a travs de su participacin en el proceso de toma de decisiones, cediendo autonoma, programando encuestas pblicas peridicas, etc. Estndar: valor que se espera alcance una determinada variable. Nivel deseado en la prestacin de un servicio. Estrategia digital tributaria: proceso organizativo mediante el cual la Administracin Pblica Tributaria incorpora a sus funciones corporativas los sistemas y las tecnologas digitales de la informacin y comunicacin, como escenario y motor de su cambio y como modelo de integracin tecnolgica orientada al ciudadano contribuyente. tica pblica digital: accin pblica mediante la cual se hace operativa la estrategia digital tributaria, su paradigma y objetivos, sobre la base de que los ciudadanos son el centro de la misma, su suelo firme constitucional, en trminos de equidad y empoderamiento compartido. F Firma electrnica avanzada: conjunto de datos en forma electrnica que permite identificar al firmante y detectar cualquier cambio ulterior de los datos firmados, que est vinculada al firmante de manera nica y a los datos a que se refiere y que ha sido creada por medios que el firmante puede mantener bajo su exclusivo control. Firma electrnica reconocida: firma electrnica avanzada basada en un certificado reconocido y generada mediante un dispositivo seguro de creacin de firma. La firma electrnica reconocida tendr respecto de los datos consignados en forma electrnica el mismo valor que la firma manuscrita en relacin con los consignados en papel (Ley 59/2003, de 19 de diciembre, de firma electrnica y Decreto 183/2003, de 24 de junio, por el que se regula la informacin y atencin al ciudadano y la

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tramitacin de procedimientos administrativos por medios electrnicos (Internet). Firmante: persona que posee un dispositivo de creacin de firma y que acta en nombre propio o en nombre de una persona fsica o jurdica a la que representa. G Gestin del conocimiento: proceso basado en el capital humano, mediante el cual se identifica el conocimiento accesible, se selecciona el conocimiento til, se almacena de forma estructurada y se transfiere, para finalizar con el uso del conocimiento creado y almacenado, utilizando en todo el proceso los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin. H Holstico: La palabra holstico (integral) es originaria de la palabra griega "holos" y significa la observacin de algo desde el punto de vista funcional a partir de todas sus partes e interrelacionarlas unas con otras como un todo. En el paradigma pblico digital, se trata de un modelo de interrelacin funcional/dinmico y no esttico, integral y no dividido, incluyente y no excluyente, ampliado y no limitado, total y no aislado. I Inputs (entradas): Materiales, equipamiento, informacin, recursos humanos, recursos financieros o condiciones medioambientales necesarios para llevar a cabo el proceso tributario, procedentes del entorno (interno/externo). Integridad digital: procedimiento mediante el que se asegura que el documento recibido por el receptor coincide exactamente con el enviado por el emisor, utilizando la firma electrnica avanzada y contemplando funciones resumen o hash y fechado electrnico, copia de respaldo de ficheros y bases de datos, proteccin y conservacin de soportes de informacin, proteccin de archivos de informacin, instalacin de herramientas que prevengan fallos en los procesos, anlisis peridico de proteccin frente a cdigo daino en los servidores y soportes

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circulantes; establecimiento de procedimientos que eviten la instalacin de software no autorizado y el borrado accidental o no autorizado de datos y los accesos no autorizados. Una funcin hash es una operacin que se realiza sobre un conjunto de datos de cualquier tamao de tal forma que se obtiene como resultado otro conjunto de datos, en ocasiones denominado resumen hash de los datos originales, de tamao fijo e independiente del tamao que, adems, tiene la propiedad de estar asociado unvocamente a los datos iniciales, es decir, es prcticamente imposible encontrar dos mensajes distintos que tengan un resumen hash idntico. Tambin es una cualidad que indica que el conjunto de datos que configura un mensaje no carece de ninguna de sus partes. Desde el punto de vista de la informacin que esos datos pudieran implicar, supone una inalterabilidad tanto de contenido como estructural (FNMT-RCM: Declaracin de prcticas de Certificacin, 15 de noviembre de 2004). J Justificante electrnico digital: pkcs7 (public-key cryptography standards) estndares criptogrficos de clave pblica: pkcs #7: cryptographic message syntax standard-seven-rsa laboratories): recibo electrnico. Es un archivo que sirve como justificante electrnico (se puede considerar como el sellado clsico en la Administracin) de una firma electrnica realizada. Con independencia de que siempre se puede obtener el documento justificante completo, en formato PDF, del documento tramitado electrnicamente y que integra el CSV, firmado por el interesado y por la entidad pblica correspondiente (el caso de Andaluca), se puede descargar tambin el comprobante electrnico de esta firma, como recibo electrnico (PKCS7). M Medio: mecanismo, instalacin, equipo o sistema de tratamiento de la informacin que permite, utilizando tcnicas electrnicas, informticas o telemticas, producir, almacenar o transmitir documentos, datos e informaciones (RD 263/1996). Mensaje de confirmacin: justificante de la recepcin de documentos en el Registro Telemtico Tributario, a expedir por la Administracin

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Tributaria de Andaluca, como ejemplo prctico a considerar. Contiene los datos proporcionados por el interesado, junto con la acreditacin de la fecha y hora en que se produjo la recepcin y una clave de identificacin de la transmisin (similar al cdigo seguro de verificacin). Este valor de justificante de la recepcin est regulado en el artculo 70.3 de la Ley 30/1992 y en el artculo 9.5 del decreto 183/2003, de Andaluca. N Notificacin por comparecencia en internet: sistema de notificacin que utiliza medios informticos, electrnicos y telemticos de acuerdo con lo dispuesto en la Ley General Tributaria (Art. 112.1 de la Ley 18/2003, de 17 de Diciembre, General Tributaria; Art. 15 del Decreto 183/2003). Nmero de referencia completo (NRC): justificante bancario de que el ciudadano ha efectuado un pago en una entidad financiera y correspondiente a un procedimiento tributario. Es un cdigo generado informticamente por la entidad de depsito mediante un sistema criptogrfico, de acuerdo con la segunda norma tcnica del Anexo I de la Orden de 28 de diciembre de 2000 (BOE, de 3 de enero de 2001), que justifica el pago de la autoliquidacin, siendo validada por la Administracin Tributaria la coherencia de dicha autoliquidacin con el NRC. Esta operacin se hace mediante la remisin del correspondiente Cdigo Seguro de Verificacin (CSV) ms la diligencia que acredita la presentacin y pago de la misma. Permite asociar la autoliquidacin al pago de ella derivado. O Objetivo: resultado pretendido. Outputs (salidas) Producto tangible o servicio intangible creado por el proceso tributario y que es entregado al cliente (interno/externo). P

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Paradigma: modelo o ejemplo de referencia para llevar a cabo un Proyecto, una tarea, un trabajo. En el caso de la estrategia digital tributaria, el paradigma se construye a travs de un objetivo general como ncleo de la misma y de ocho objetivos especficos. Se trata del paradigma pblico digital al estar asociado a una accin y a un servicio de la Administracin Pblica, mediante la utilizacin de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin. PDF - Portable Document Format (Formato de Documento Portable): herramienta pblica con formato grfico que reproduce cualquier tipo de documento en forma digital idntica, facsmil, permitiendo as la distribucin electrnica y el intercambio seguro y fiable de los mismos, a travs de la red, en forma de ficheros PDF. Prestador de servicios de certificacin: persona fsica o jurdica que expide certificados electrnicos o presta otros servicios en relacin con la firma electrnica. (Ley 59/2003; Art. 13 del Decreto 183/2003). Procedimiento: Forma especificada para llevar a cabo una actividad o proceso. Proceso digital: secuencia de actividades digitales que van aadiendo valor mientras se produce un determinado producto o servicio a partir de determinadas aportaciones. Secuencia ordenada y repetitiva de actuaciones orientadas a generar un valor aadido sobre una entrada para obtener una salida determinada, convirtiendo los inputs de los proveedores en outputs. R Registro telemtico tributario: dispositivo digital que permite los asientos registrales de entrada y salida de los documentos declarados mediante publicacin en diario oficial, en el mbito tributario y en el marco de lo establecido por la Ley 30/1992 y disposiciones autonmicas (Decreto 183/2003). S Sincrona: sincronizacin de la base de tiempos de las mquinas por las que va pasando la informacin transmitida electrnicamente en un

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procedimiento administrativo. Es decir, es necesario que todos los ordenadores por los que pasa la informacin tengan la hora sincronizada o, dicho de otra forma, la misma base de tiempos, utilizando el protocolo Network Time Protocol (NTP), cuyo objetivo es tener sincronizadas en tiempo las mquinas de una red de ordenadores. Ser un elemento muy importante o componente de la integridad de los documentos electrnicos (por ejemplo, plazos en la contratacin administrativa) que lleven fecha y hora electrnica. Se entiende por fecha electrnica el conjunto de datos en forma electrnica utilizados como medio para constatar el momento en que se ha efectuado una actuacin sobre otros datos electrnicos a los que estn asociados (Ley 59/2003). La funcin de time stamping (consignacin electrnica de fecha y hora) permite la acreditacin de fecha y hora, de entrada y salida de los documentos (del momento en que se produce la comunicacin), mediante impresin en los mismos de la fecha y hora oficial espaola y la entrega de justificante de la recepcin (Art. 38.3 y 38.9 de la Ley 30/1992; Art. 9.3 del Decreto 183/2003). Soporte: objeto sobre el cual o en el cual es posible grabar y recuperar datos (RD 263/1996). T Texto en cifra (texto cifrado): conjunto de signos, guarismos o letras convencionales, y que solo puede comprenderse conociendo la clave, es decir, la secuencia de smbolos que controlan las operaciones de cifrado y descifrado.

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15. Nooteca

e incorporado a este libro, en sus pginas finales, una seleccin de referencias documentales importantes bajo la denominacin de Nooteca, como aportacin al siglo del cerebro, en el que vivimos en la actualidad, y como homenaje explcito a la figura de Pierre Teilhard de Chardin. Nooteca es una empresa cientfica a acometer desde todas las latitudes del Universo. Es urgente crear un gran fondo documental sobre la inteligencia en su ms amplia acepcin y qu mejor lugar que proponer Internet y la gran malla mundial para dar cabida a este lugar de encuentro, a este cofre virtual del cerebro explicndose a s mismo. Es un trabajo cooperativo, que se puede ir mejorando por todas las personas, universitarios, cientficos que estn interesados en construir un repositorio comn, libre de todo tipo de trabas y como el mejor homenaje a Teilhard de Chardin en su maravillosa expresin de la Noosfera. El proyecto Nooteca debe ser de una sencillez extrema para que las personas interesadas en colaborar lo tengan muy fcil y el conocimiento sea de verdad compartido desde el intercambio humano ms bsico. Ser una pgina concreta, por nombre Nooteca, en la direccin [Link], que se podr ir enriqueciendo poco a poco, hasta hacerlo complejo como cualquier sistema emergente. Cada cual podr localizar su punto de inters inteligente a tenor de sus expectativas. Alcanzar su mxima expresin cuando estn interesados en l los centros de conocimiento en cualquiera de sus manifestaciones, rurales y urbanos, personales e institucionales, con un denominador comn: estar preocupados por conocer mejor el cerebro, sus maravillosas expresiones que hacen posible el que las personas seamos ms felices y podamos demostrar al Universo, como lugar en el que vive cada uno, que otro mundo es posible siempre y cuando sepamos ms de porqu somos as. El proyecto Nooteca dar preferencia al conocimiento creado en Andaluca, en Espaa, con unos apartados especficos, porque debe ser un espacio en el que tanto los jvenes como los mayores andaluces pongan a disposicin de la gran malla mundial de cerebros humanos, los

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avances que esta regin est llevando a cabo, a veces en el ms absoluto de los silencios y por qu no decirlo, de los desprecios. Por su inteligencia compartida los conoceremos. Gracias por haber llegado hasta aqu en la lectura. A partir de ahora, cuntelo en todos los lugares amables para crear ilusin y procure ser proactiva proactivo, es decir, tome la iniciativa que crea ms conveniente, porque la inteligencia de la mujer tendr un lugar especial como apartado prioritario del proyecto Gnero y vida que comenc el 5 de febrero de 2006 en mi cuaderno de bitcora, como cuaderno de inteligencia digital, que se encuentra en la direccin anteriormente citada: [Link]. Cualquier idea ser bien recibida. Porque parte de la inteligencia humana, la que nos hace ms libres y creativos, resolviendo el principal problema de todos los das: encontrar sentido a lo que hacemos en nuestro papel de hombres y mujeres que hemos nacido para vivir con cada oportunidad sentida y resolviendo de forma ms o menos acertada los problemas de cada da. Con nuestro cerebro global, con nuestra inteligencia particular y, digital, por supuesto.

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a Nooteca arranca con esta bibliografa esencial en relacin con los Lcontenidos de este libro. Es probable que parezca exhaustiva, pero solo traduce el esfuerzo de lectura y reflexin para trasladar ideas y experiencias que refuerzan los principales argumentos explicitados en las pginas que anteceden. En cualquier caso, gracias tambin por aproximarse, por primera vez, a una Nooteca tan particular. _______________________

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I Inteligencia digital: 1. destreza, habilidad y experiencia prctica de las cosas que se manejan y tratan, con la ayuda de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin, nacida de haberse hecho muy capaz de ella. 2. capacidad que tienen las personas de recibir informacin, elaborarla y producir respuestas eficaces, a travs de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin. 3. capacidad para resolver problemas o para elaborar productos que son de gran valor para un determinado contexto comunitario o cultural, a travs de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin. 4. factor determinante de la habilidad social, del arte social de cada ser humano en su relacin consigo mismo y con los dems, a travs de los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin. 5. capacidad y habilidad de las personas para resolver problemas utilizando los sistemas y tecnologas de la informacin y comunicacin cuando estn al servicio de la ciudadana, es decir, cuando ha superado la dialctica infernal del doble uso.

ISBN-13: 978-84-690-6264-7 ISBN-10: 84-690-6264-7

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