Análisis de "Los gallinazos sin plumas"
Análisis de "Los gallinazos sin plumas"
- TTULO DE LA OBRA: Los gallinazos sin pluma b.- AUTOR: Julio Ramn Ribeyro c.- ESCUELA LITERARIA AL QUE PERTENECE EL AUTOR: El escritor Julio Ramn Ribeyro pertenece a la escuela literaria. d.- POCA: Contempornea e.- GNERO LITERARIO: Narrativo f.- ESPECIE LITERARIO: Cuento g.- LOCALIZACIN: Los gallinazos sin plumas pertenece al libro de cuentos que lleva el mismo nombre del cuento. h.- FORMA DE EXPRESIN: Los gallinazos sin plumas est escrito en prosa. i.- ESTRUCTURA: El cuento "Los gallinazos sin plumas" es corto que contiene siete secciones. II.- DATOS DEL AUTOR a.- BIOGRAFA DEL AUTOR: Julio Ramn Ribeyro Naci el 31 de agosto de 1929. Sus padres fueron Julio Ramn Ribeyro y doa Mercedes Ziga. Durante la infancia vivo en el distrito de Santa Batriz, posteriormente se va a vivir a Santa Cruz, Miraflores. La primaria y secundaria los hace en el colegio Champagnat de la pituquera miraflorina. Desde nio lea libros de cuentos y en su juventud fue un gran lector de obras clsica de la literatura universal. En 1946 ingres a la Pontificia Universidas Catlica del Per para seguir estudios de Letras y de Leyes. Rn 1952, dej los estudios de Derecho porque gan una beca de Periodismo en Madrid (Espaa). En 1953, al caducar loa beca, viaj a a la Ciudad Luz, Pars (Francia) para preparar su tesis de Licenciatura sobre literatura francesa en la universidad La Sorbona. Entre 1955 y 1956 radic en Munich. En 1957 regres a Pars. En 1958, volvi de nuevo a Alemania y ese mismo ao regres a la ciudad de Lima y despus viaj a Ayacucho donde ejercici la ctedra universitaria en la histrica Universidad Nacional de San Cristobal de Huamanga. El escritor Ribeyro, que era un viajero incansable, regres nuevamente a Pars, donde hizo periodismo por muchos aos en la Agencia Francese Press. En ese ao fue Agregado Cultural en la Embajada Peruana de Pars. Fue tambin Consultor Cultural y Embajador del Per ante la UNESCO. Posteriorme contrajo matrimonio con la dama miraflorina Alida Cordero. En 1983, gan el Premio Nacional de Literatura y posterior el Premio Nacional de Cultura. El 4 de diciembre falleci el ms exponente del cuento peruano con cncer al pulmn. Pstumamente gan el Premio Internaciona Juan Rulfo.
b.- Produccin literaria:
El escritor Julio Ramn Ribeyro tiene una fecunda obra literaria: *1955:"Los gallinazos sin plumas"
*1955: "Cuentos de circunstancias" *1964: "Las botellas y los hombres" *1964: "Tres historias sublevantes" *1972: "Los cautivos" * 1972: "El prximo mes me nivelo" *1973: "La palabra del mudo" *1977: "Silvio en el rosedal" *1987:"slo para fumadores" *199 2: "Relatos santacrucinos" *1995:"Ribeyro, la palabra inmortal" *1960: "Crnica de San Gabriel" *1965: "Los geniecillos dominicales" *1976: "Cambio de guardia" III.- ANLISIS DE LA OBRA LITERARIA 1.- ANLISIS LITERARIO DEL CONTENIDO O FONDO A.- LOS PERSONAJES a.- Personajes principales: - Efran y Enrique, nietos del abuelo don Santos, que viven en un corraln de Miraflores donde hay mucha pobreza. Ellos son nios indefensos que no tienen quien los defiendan de los abusos desmendidos de su abuelo. Efran y Enrique simbolizan a los "gallinazos sin plumas" a aquellas aves rapaces que andan buscando alimentos en los muladares. -Don Santos, hombre de edad avanzada que tiene pata de palo. Se caracteriza por su perversidad y por ser colrico. La ambicin corroe su alma y no siente amor por sus desamparados nietos, a quienes explota sin piedad. Lo nico que piensa es hacer engordar al hambriento puerco llamado Pascual para venderlo a un buen precio, a costa de la vida de sus nietos. Para Ribeyro, el abuelo simboliza el capitalistismo, el sistema que explota vilmente a los pobres obreros. b.-Personajes secundarios: -Pascual, puerco hambriento, que viene a ser la representacin de la sociedad de consumo del capitalismo en descomposicin. -Pedro, perro chusco y medio sarnoso que encontr Enrique en el basural. El animal es devorado por el cerdo Pascual. B.- ESCENARIOS Las acciones de la obra se desarrollan en la casa de don Santos donde se encuentra el chiquero donde vive el cerdo llamado Pascual y en el muladar donde Enrique y Efran van a recoger comida para el hambriento chancho.
C.- LAS ACCIONES Las acciones ms importantes del cuento Los gallinazos sin plumas son: - Efran y Enrique salen con sus latas vacas a buscar alimentos descompuestos para el marrano Pacual en los cubos de una larga calle miraflorina. - Efran se corta con vidrio la planta del pie y al da siguiente tiene el pie hinchado y as va al mulada a traer la comida para el chancho con su hermano . - Enrique tiene que ir solo al muladar llevando dos latas vacas porque Efran no puede caminar. Al regresar al corraln encuentra un perro al que le pone el nombre de Pedro. - Un da, el nio Enrique anamece con mucha fiebre y el abuelo le obliga que vaya al muladar y cuando regresa al corraln se encuentra con la ingrata sorpresa de su perrito Pedro fue devorado por el puerco Pascual. - Enrique discute acaloradamente con su perverso abuelo por la muerte de su pedro abuelo y cuando ste retrocede cae de espaldas al chiquero desatndose una feroz batalla con rl Pascual. D.- EL TIEMPO El autor escribe el cuento utilizando el tiempo presente y el pasado. Tiempo presente: - "Despus de una rigurosa seleccin regresan la basura al cubo y selanzan sobre el prximo". No conviene demorarse mucho porque el enemigo siempre est al acecho. A veces son sorprendidos por las sirvientes y tienenque huir dejando regado su botn" Tiempo pasado: - "Ellos huan hacia el emparrado con las orejas ardiendo de los pescozones, mientras el viejo se arrastraba hacia el chiquero" - "Al comenzar el tiempo de invierno estaba convertido en una especie de monstruo insaciable. Todo le pareca poco y don Santos se vengaba en sus nietos del hambre del animal" E.- EL TEMA a.- El tema central: El cuento se desarrolla alrededor del tema central: el maltrato y la explotacin infantiles. A lo largo de la obra literaria se puede percibir el conflicto de violencia que viven los dos nios Enrique y Efran con el abusivo abuelo don Santos b.- Temas secundarios: Los temas secundarios de la obra son:
El abandono infantil La imjusticia social - La violencia contra los nios. F.- EL ARGUMENTO En el cuento"Los gallinazos sin plumas", el escritor Julio Ramn Ribeyro cuenta la historia triste de los nios hurfanos, Efran y Enrique, que son vilmente explotados por ambicioso y cruel abuelo don Santos. El hombre de setenta aos y con pie de palo explota a sus nietos pequeos para que consigan en latas o cubos alimentos podridos en el muladar para su engredo puerco Pascual. La ambicin del abuelo es engordar al cerdo para venderlo a un buen precio. Un da, Efran pis un vidrio, cortndose la planta del pie y despus tuvo fiebre. Entonces, Enrique trabaj solo en el muladar llenando los cubos de desperdicios alimenticios y cuando regres al corraln, encontr un perro chusco y medio sarnoso y lo llev para hermano Efran. Un da lleg el invierno y Enrique se enferm. El abuelo se preocup mucho porque sus nietos se haban enfermado y no haba nadie que trajera alimentos para el marrano. El abuelo se fue a la calle ms de una vez para conseguir alimentos para su engredo Pascual; pero fracasando. Al cabo de unos das, el abuelo desesperado por los tremendos gritos que meta el Pascual de hambre, levant a golpes a sus nietos para que fueran al muladar a recoger despedicios alimenticios. Como Efran no poda levantarse, Enrique sali solo a la calle con direccin al muladar llevando los cubos. Al regresar al corraln con los cubos repletos de alimentos podridos, busc a su perro y se dio con la ingrata sorpresa de que el Pascual devoraba a Pedro. Entonces, Enrique discuti con su abuelo; ste resbal de espaldas y cay al chiquero. Los hermanitos huyeron del corraln. G.- EL RESUMEN Don Santos se levanta temprano y llama a Efran y Enrique para que traigan la comida para el cerdo hambriento del Pascual. Los nios se despiertan y salen corriendo a la acequia del corraln. Despus de lavarse la cara, agarra cada uno su lata vaca y salen a la calle. En el camino se detienen, subindose a los rboles para arrancar y comer moras o recogiendo piedras. Cuando terminan de jugar, se dirigen con sus cubos vacos a una larga calle miraflorina donde hay casas elegantes. Los dos muchachos, despus de un breve descanso, comienzan su faena. Cada nio elige una acera de la larga calle, donde los cubos de basura se encuentran alienados delante de las puertas. Efran y Enrique voltean los cubos de basura y empiezan a realizar una exploracin minuciosa, encontrando una serie de cosas como algodones usados, latas de sardinas, pericotes muertos, pedazos de pan. A ellos les interesa solamente los alimentos descompuestos. Las latas vacas se van llenando de tomates podridos, pedazos de sebo y verduras en descomposicin. Despus de una rigurosa seleccin, los nios regresan la basura al cubo y de inmediato se lanzan sobre el siguiente cubo. Al finalizar la faena diaria, Efran y Enrique regresan al corraln llevando los alimentos para Pascual. Cuando la provisin de alimentos era buena, el abuelo se alegraba; pero cuando la racin alimenticia para el hambriento porcino era pobre, el perverso anciano insultaba y maltrataba a sus nietos.
El chancho Pascual, al empezar el invierno, se transformaba en una especie de monstruo insaciable. El perverso abuelo estaba muy preocupado por su animal hambriento. Entonces, le haca levantar ms temprano a sus pequeos nietos para que fueran al muladar que se hallaba al borde del mar. "All encontrarn ms cosas. Ser ms fcil adems porque todo est junto", les deca. Un da domingo, Efran y Enrique despus de realizar una complicada faena, regresaron a la casa de don Santos con los cubos llenos de alimentos podridos. El abuelo lleno de contentura alab el gran trabajo que hicieron sus nietos y les dijo "Habr que repetir esto dos o tres veces por semana". Un da, Efran cuando caminaba en el muladar regresando a casa, pis un vidrio hacindose una pequea herida en la planta del pie. Al siguiente da, el nio Efran tena el pie inflamado; pero as continu con su faena diaria. Al regresar al corraln con su hermano Enrique ya no poda andar. El abuelo no se dio cuenta de que su nieto tena el pie hinchado porque estaba negociando la venta del cerdo con un hombre gordo. Dentro de veinte o treinta das regresara el hombre para comprar al marrano, pero ste debera estar bien gordo. Este compromiso comercial le puso nervioso e irritable al viejo ambicioso. Entonces, dijo a sus nietos que tenan que trabajar mucho para aumentar la racin alimenticia de Pascual. A la maana siguiente, Efran no pudo levantarse porque tena el pie infectado; pero el abuelo despus de examinarlo le dijo framente que se lave el pie en la acequia y que se envuelva con trapo. Don Santos se quej de que era un pobre viejo invlido con setenta aos y que todava trabajaba. Entonces, Efran sali con su lata vaca apoyado en el hombro de Enrique. Media hora despus regresaron con las latas casi vacas. Enrique le dijo muy preocupado a su abuelo que su hermano no poda andar porque se encontraba medio cojo. El viejo completamente fuera de s, lo llev a su cuarto y le dijo "Los enfermos a la cama! A podrise en el colchn!". Enrique tuvo que la hacer la faena diaria de su hermanito y sali a la calle dos latas vacas. Cerca del medioda regres con las dos latas llenas de alimentos descompuestos para Pascual y tambin trajo del muladar un perro esculido y casi sarnoso que le puso el nombre de Pedro. Don Santos al ver el animal en su casa quiso botarlo a la calle; Enrique le amenaz dicindole que si l se va yo tambin me voy. El abuelo se detuvo y Enrique aprovech para decirle que el perro no come casi nada y adems me ayudar muchopara conseguir ms alimentos para el chancho prque tiene un buen olfato para la basura y conoce muy bien el muladar. Don Santos despus de reflexionar acept que el perro vagabundo se quedara en casa porque le convena. Enrique, cuando entr a su cuarto, encontr a su hermano lleno de sudor y que se revolcaba de dolor en el viejo colchn. Le regal el perro a su hermano Efran para que lo acompaara. A la maana siguiente la situacin se complic porque Enrique amaneci resfriado. El malvado abuelo estaba muy preocupado porque sinti estornudar a su nieto Enrique y presenta una catstrofe. Si Enrique se enfermaba quin traera los alimentos para su engredo Pascual?. El cerdo se puso insoportable porque su hambre creca ms y ms. Al segundo da, Enrique no pudo levantarse del colchn porque su cuerpo arda de fiebre. El abuelo al enterarse que se encontraba mal su nieto mont en clera diciendo "Abusan de m porque no puedo andar. Saben bien que saoy viejo, que soy cojo". Despus de maltratar
psicolgicamente a sus nietos, el viejo se lanz a la calle llevando las latas vacas en busca de los alimentos para su engredo puerco; pero a la media hora hora regres derrotado. Don Santos amenaz a sus nietos dicindoles que si no trabajan se quedarn si comer. Al da siguiente nuevamente trat de repetir la faena, pero tuvo que desistir. A la hora celeste del tercer da qued desplomado en su colchn. Luego grit enloquecido "Si se muere de hambre, ser por culpa de ustedes! Desde entonces comenzaron unos das interminables de angustia. Los dos hermanos sufran un encierro imjusto y forzado. Efran se revolcaba sin descanso en el colchn sucio y Enrique tosa. El abuelo, a medio acostar, jugaba con su pierna de palo y les miraba con sus ojos feroces. Por momentos lanzaba lechuga o zanahoria cruda a sus maltratados nietos con la finalidad de excitar su apetito creyendo que le aplicaba una forma castigo (...) La ltima noche de luna llena, nadie pudo pegar pestaas. El abuelo pas la noche en vela y guard silencio. Cuando amaneci don Santos empez a gritar como loco, diciendo "! Arriba, ariba, arriba! !A lvantarse ociosos!". Luego, fuera de s empez a golpear con fuerza a sus nietos. Efran se asust y llor de dolor. Enrique se levant de inmediato del colchn y le dijo que ira solo al muladar para traer la comida para el Pascual. Enrique cogi los cubos y sali corriendo a la calle. Cuando abri la puerta del corraln, el perro Pedro quiso ir con l, pero le dijo a su engredo "T qudate aqu cuidando a Efran". Y de inmediato se dirigi al muladar. Despus de realizar una ardua faena, regres al corraln con los cubos llenos de alimentos descompuestos. Al ingresar al corraln sinti un raro aire opresor, que lo oblig a detenerse. Lo sorprendente era que esta vez haba en el corraln una inexplicable paz cargada de malos presagios, como si toda la violencia estuviera en equilibrio, a punto de derrumbarse. Enrique vio a su abuelo muy extrao y que estaba parado al borde del chiquero, mirando el fondo. Se le acerc con las latas llemas de alimentos y le dijo "!Aqu estn los cubos!" Como el abuelo le dio la espalda y se qued callado. Entonces, Enrique presintiendo lo peor, solt los cubos y de inmediato se dirigi a su cuarto. Al ingresar a la habitacin encontr a Efran llorando a moco tendido por su perro. Le cont a su hermano Enrique que el perro le haba mordido al abuelo y despus oy que Pedro estuvo aullando. Despus escuchar a su hermano sali a buscarlo y como no lo encontr, se acerc a su abuelo y le pregunt "Dnde est Pedro?". Don Santos se qued callado. Entonces, su nieto puso la mirada en el chiquero y vio que Pascualdevoraba algo en medio del lodo. An quedaba las piernas y el rabo de Pedro. Al ver este horrible cuadro trgico lanz un poderoso "no" y se tap los ojos, llorando. Enrique le reproch al abuelo su actitud criminal dicindole "Por qu has hecho eso? Por qu?" l se qued callado y asumiendo una postura nerviosa le dio un golpe a su nieto hacindole caer en el suelo. El nio cogi la vara y con fuerza le golpe el pmulo. El abuelo, cogindose la cara, retrocedi un paso, su pierna de palo toc tierra hmeda, resbal y cay de espaldas al chiquero, lanzando un horrible grito de muerte. De inmediato, Enrique fue en busca de su hermanito Efran para huir de ese infierno en que viva. Ambos salieron corriendo del corraln y desde el chiquero llegaba el rumor de una batalla.
2.- ANLISIS LITERARIO DE LA EXPRESIN O FORMA A.- EL PUNTO DE VISTA DEL NARRADOR
El narrador que cuenta la historia de la obra es omnisciente, una tercera persona, ya que conoce en su totalidad el sentir de cada uno de los personajes. Nos ilustra los siguientes escritos: -Efran y Enrique se demoran en el camino, trepndose en los rboles para arrancar moras o recogiendo piedras, de aquellas filudas que cortan el aire y hieren por la espalda. Siendo an la hora celeste llegan a su dominio, una larga calle ornada de casa elegantes que desembocan en el malecn. -A la maana siguiente Enrique amaneci resfriado. El viejo, que lo vio estornudar en la madrugada, no dijo nada. En el fondo, sin embargo, presenta una catstrofe. Si Enrique se enfermaba, quin se ocupara de Pascual?" B.- LOS RECURSOS LITERARIOS El cuentista Julio Ramn Ribeyro utiliza magistralmente los recursos literarios para darle mayor expresividad a su obra literaria. Los recursos literarios que utiliza el escritor son: los recursos de la descripcin, la tcnica del dilogo y las figuras literarias. Tipos de descripcin *Descripcin de lugares: - "A las seis de la maana se levanta de puntillas y comienza a dar sus primeros pasos. Una niebla disuelve el perfil de los objetos y crea como una atmsfera encantada. Las personas que corren la ciudad a esta hora parece que estn hechas de otra sustancia, que pertenecen a un orden de vida fantasmal. Las beatas se arrastran penosamente en los prticos de las iglesias.Los basureros inician por la avenida Pardo su paseo siniestro, armados de escobas y de cattrtas (...)" - "Efran y Enrique llegaron al barranco. Los carros de la Baja Polica, siguiendo una huella de tierra, descargaban la basura sobre una pendiente de piedras. Visto desde el malecn, el muladar formaba una especie de acantilado oscuro y humeante, donde los perros y los gallinazos se desplazaban como hormigas" *Dilogos: El escritor Julio Ramn Ribeyro desarrolla por momentos en la obra algunos dilogos breves y fluidos: a.Pedro...Pedro -Qu pasa? -Pedro ha mordido al abuelo...el abuelo cogi la vara despus lo sent aullar. b..-A m. Enrique, a m!... - Pronto -exclam Enrique, precipitndose sobre mi hermano-. Pronto, Efran! El viejo se ha cado al chiquero! -Debemos irnos de aqu! -Adnde? -pregunt Efran. -Adonde sea, al muladar, donde podamos comer algo, donde los gallinazos! -No me puedo parar! Las figuras literarias El escritor Julio Ramn utiliza con suma mesura las figuras literarias para darle mayor expresividad a uno de sus mejores cuentos "Los gallinazos sin plumas" a.- Metfora: - Los gallinazos sin plumas han llegado a su nido" = Los nios que buscan basura con los gallinazos. - "Los noctmbulos macerados por la noche" = Los borrachos.
- "La hora celeste" = La seis de la maana. b.- Smil: - "Pedro le tena miedo y cada vez que lo vea se acurrucaba y quedabainmvil como piedra". - "La debilidad lo haca ligero, etreo: volaba casi como un pjaro" - "El abuelo parado al b orde del chiquero, miraba hacia el fondo. Pareca un rbol creciendo desde su pierna de palo" - "Tena el pie hinchado, como si fuera de jebe y estuviera lleno de aire" c.- Personificacin: - "A las seis de la maana la ciudad se levanta de puntillas y comienza a dar sus primeros pasos" - "Cuando el sol se asoma sobre las lomas, la hora celeste llega a su fin". d.- Exclamativas: "!Nada de perros aqu! Ya tengo bastante con ustedes! "!A levantarse !Efran, Enrique !Ya es hora! - "!Pedazos de mugre !Ya saben se quedarn sin comida hasta que no trabajen!". e.-Interrogativas: "Por qu has hecho eso? Por qu". - "Y a m? -pregunt dmdose un palmazo en la pierna de palo- Acaso no me duele la pierna?f f.Anfora: "Pascual, Pascual, Pascualito!" g.-Eptetos: "Desde entonces empezaron das angustiosos, interminables" - "La segua un extrao visitante: un perro esculido y medio sarnoso" - "Una fina niebla disuelve el perfil de los objetos y ctra como una atmsferaencantada" - "Siendo an la hora celeste llegan a su dominio, una larga calle ornada de casas elegantes que desembocan en el malecn". h.-Enumeracin: - "Un cubo de basura es siempre una caja de sorpresa. Se encuentran latas de sardinas, zapatos viejos, pedazos de pan, pericotes muertos, algodones inmundos". - "La pequea lata de cada uno se van llenando de tomates, podridos, pedazos de sebo, extraas salsas que no figuran en ningn manual de cocina". C.ESTILO El estilo literario del escritor Julio Ramn Riberyro se caracteriza por ser sencillo y fluido. El estilo que utiliz el cuentista est lejos de ser ampuloso y retrico, pero hay que resaltar que su sencillez est cargada de metfora y otros recursos literarios que embelecen la obra literaria. El estilo literario de Ribeyro es hermoso ya que atrapa al lector de comienzo a fin al leer su obra literaria. IV.-APRECIACIN CRTICA "Los gallinazos sin plumas" es uno de sus mejores cuentos de Julio Ramn Ribeyro. El escritor toca una temtica netamente social con mucha mesura sin caer en el facilismo. El aspecto social de la obra literaria lo
maneja con gran maestra ya que logra denunciar la explotacin que hace el abuelo don Santos contra sus indefensos nietos, Efran y Enrique. Don Santos representa la sociedad de consumo del capitalismo, sistema que explota a los pobres. Los hermanos Efran y Enrique simbolizan a todos los pobres explotados del mundo. Un apunte importante: Ribeyro maneja magistralmente los recursos literarios en la obra sin caer en el uso exagerado, as como tambin tiene un gran dominio del lenguaje. En sntesis: El contenido y la forma van a constituir una unidad indisolubre en el cuento "Los gallinazos sin plumas". V.- VALORES DE LA OBRA Valor literario: El escritor Ribeyro escribe el cuento "Los gallinazos sin plumas" con un alto valor literario, ya que en l se puede encontrar el buen manejo del tiempo, de las figuras literarias y de las tcnicas narrativas contemporneas y as como tambin tiene un gran contenido humano. La forma y el fondo se unen para constituir una unidad indisoluble y dar nacimiento una bella obra literaria. b.- Valor social: El cuento denuncia la injusticia social y la explotacin infantil que se da en los lugares pobres que estn dentro de una ciudad opulenta de miraflores de los aos cincuenta. El escritor con valenta y con gran humanismo no oculta su clera e indignacin porque no quiere ser cmplice de los abusos desmedidos contra los indefensos nios. La obra tiene un gran valor social porque escribe con su pluma firme las acciones injustas que se dan en la obra. c.Valor lingstico: Ribeyro introduce giros populares en la obra para darle mayor fuerza al cuento que est ambientado en lugares donde campea la miseria y la explotacin. El lenguaje que utiliza el escritor est relacionado con el submundo donde viven injustamente los hermanos Efran y Enrique. El escritor no abusa de los giros populares, si no los combina magistralmente con las palabras que estn cargadas de metforas, de imgenes y de figuras literarias. Ribeyro tiene un buen manejo del lenguaje. VI.- MENSAJE DE LA OBRA El mensaje del cuento "Los gallinazos sin plumas" que nos da Ribeyro es que la explotacin contra los pobres debe terminar para que haya paz en la humanidad. Ribeyro es crudo al narrarnos una triste realidad de dos nios que sufren la explotacin sin misericordia por parte de su diablico abuelo don Santos. En este cuento, e escritor nos lleva a una profunda reflexin muy humana en contra el abuso y la violencia. a.VOCABULARIO: absurda: opuesta a la razn acantilado: se dice del fondo del mar cuando forman escalones. acecho: observando y mirando a escondidas y con cuidado aguz: estimul. incit alba: primera luz del da arrear: incitar al movimiento aullando: bramando, gritando baja polica: servicio de limpieza de calles y recoleccin de basura. barranco: orilla de un precipicio, despeadero.
beatas: mojigatas, santurronas berrear: chillar brizna: filamento o hebra especialmente de plantas o frutos bufandas: prendas para abrigar el cuello carroa: carne descompuesta cena: comida que se toma en la noche chiquero: pocilga conjuraba: conspiraba consigna: orden, contrasea convalecencia: mejora, recuperacin corraln: casa rstica en un terreno grande y urbano. cubos: baldes desfiladero: paso estrecho entre montaas. divis: vio, mir emparrado: cubierta de parras esculido: flaco, delgado estrpito: estruendo, ruido xtasis: arrobamiento, embeleso fango: lodo fauna: conjunto de especies de animales que habitan en determinados ambientes gara: llovizna granujas: pcaro, bribn gruir: refunfuar hora celeste: seis de la maana ingle: parte del cuerpo, en que se juntan los muslos con el vientre. injuria: agravio, ofensa intimidarlos: atemorizarlos, asustarlos intrigado: conspirado, enredado itinerario: camino, recorrido, ruta jadear: respirar anhelosamente por efecto de algn trabajo impetuoso. malsana: enfermiza mascull: murmur, musit merodean: vagan, vagabundean niebla: nube en contacto cn la tierra y que oscurece ms o menos la atmsfera noctmbulo: trasnochado obstinadamente: terca y porfiadamente, con tenacidad en el nimo. opresor: dspota, tirano, dictador optado: elegido, escogido ornada: adornada ovill: encogi pendiente: cuesta o declive de un terreno provisin: abastecimiento remansado: calmado, tranquilizado rengue: and cojeando sigilo: secreto que se guarda de una cosa o noticia. siniestro: funesto, aciago, infeliz somnolencia: pesadez de los sentidos motivados por el sueo. suburbio: barrio a las afueras de la ciudad trastrabillar: tambalearse, vacilar
traste: persona intil o que no sirve sino de estorbo tregua: descanso trote: modo de caminar acelerado umbral: entrada de una casa zamarro: bandido, malandrn, pillo zurrar: pegar, (Del 2004, Rafael libro: "Anlisis del Alvarado Cuento
Ttulo: Los gallinazos sin plumas (Ribeyro, Julio Ramn, Cuentos, Alfaguara, Mxico, 1994). Autor: Julio Ramn Ribeyro Narrador. El narrador sabe todo de los personajes sin ser uno de ellos; esta caracterstica le permite saber tanto de los personajes que hasta puede hablar de sus sentimientos y pensamientos. Planteamiento inicial. Efran y Enrique vivan en un corraln. Recogan basura para alimentar al puerco Pascual. Efran, en uno de sus duros das de trabajo, pisa un vidrio en el basurero y no puede hacer su trabajo diario. Enrique est dispuesto a realizar la labor de su hermano. Ese mismo da, durante su trabajo en el muladar, encuentra un perro que nombra Pedro y lo lleva a vivir al corraln. Nudo. Enrique, levantado por su abuelo de su cama a varazos, va al basurero sin compaa de Pedro. Cuando regresa al corraln, llama al perro por su nombre y no recibe respuesta. Dispuesto a encontrarlo, va directo al chiquero. Ve a su abuelo que observa con firmeza a Pascual. Se asombra al ver que el puerco devora a Pedro.
Personajes y sus caractersticas. Efran y Enrique son hermanos. Viven junto con su abuelo don Santos en un corraln. Ambos recogen basura para alimentar a un cerdo llamado Pascual. Enrique tiene buenos sentimientos; cuida de Efran y recoge a un perro abandonado del muladar. Efran, quien tiene malos presentimientos, se corta la planta del pie; es cuidado por Enrique. Don Santos se enoja con facilidad a causa de su maldad. Tiene una pierna de palo. Espacio. El cuento se divide, bsicamente, en dos lugares: el chiquero y el muladar. En el primero, Pascual se come a don Santos y a Pedro. En el segundo, Efraan y Enrique recogen basura antes de la hora celeste; ah tambin viven los gallinazos. De acuerdo con el relato, el espacio se desarrolla en una zona urbana, en los suburbios de la ciudad por lo que ninguno de los personajes tiene una educacin formal. RESUMEN Efran y Enrique eran dos pequeos hermanos, su abuelo se llamaba don Santos y ese tena un chancho llamado pascual. El abuelo siempre levantaba a sus dos nietos para que trajeran comida en latas para el hambriento marrano. Pero lo que traan los dos nios, para el abuelo era poco y siempre se quejaba de que Pascual estaba flaco y que necesitaba mas comida. Ellos tenan que traer comida de los basurales. Un da, Efran se corto la planta del pie con un vidrio cuando regresaba del muladar trayendo la comida a Pascual. Al da siguiente tuvo que ir a traer como sea la comida para el chancho, pero al regresar Efran se sinti peor y le dijo al abuelo don santos. El desconsiderado abuelo no entenda nada, el prefera que su chanco estuviera gordo y lo que le pasara a su nieto Efran no le interesaba nada. Al final, Enrique tena que ir solo al trabajo y hacer doble trabajo por su hermano. Enrique trataba de traer lo mejor para Pascual. Un da Enrique trajo del muladar un perro que le pusieron el nombre de Pedro; pero el abuelo quiso botarlo. Enrique convenci al abuelo al decirle que ira con su perro al basural, ya que este tena un buen olfato para conseguir mas comida para el chancho. Una maana, Enrique amaneci resfriado y as se fue a traer comida para Pascual. Al da siguiente ya no pudo levantarse por que tena mucha fiebre. Entonces el abuelo Santos insulto a sus nietos dicindoles que no servan para nada. Furioso el abuelo intento de levantarlos dicindoles que eran ociosos. Enrique trato de levantarse y decidi ir al muladar y llevo varias latas vacas. Al volver Enrique con los cubos llenos de comida, el chancho se lo comi y Enrique llor por Pedrito y se enfrent a su abuelo. Enrique empuj la pierna de palo de su abuelo con una vara, y este se resbal y se precipito de espaldas al chiquero. Enrique y Efran huyeron.
0. Introduccin No nos consideramos lo suficientemente pedantes como para afirmar que -en relacin con el poema de Csar Vallejo, mencionado en el ttulo del presente trabajo- somos los primeros en confutar la interpretacin -pobre- que lo considera como premonitorio de la muerte del poeta, interpretacin sta que se condimenta o ilustra incluso con algunos hechos reales, aunque no del todo definitivos, puesto que, como afirma Georgette de Vallejo -la viuda, a quien nosotros consideramos voz autorizada en estos deslindes-: Asimilar la muerte prematura de Vallejo a la muerte permanente, presente en sus poemas, que vive Vallejo como vive su vida, es esencialmente errneo. Creemos haber escuchado -si no ledo- recusaciones a la arriba aludida interpretacin. Criterio que, obviamente, compartimos. Pero lo que s podemos aseverar categricamente -y sin falsas modestias- es que la exgesis que desarrollaremos a continuacin no la hemos ledo ni escuchado antes; sin que esto signifique que ella sea la nica que est acertando con el sentido del poema, ni, por supuesto, que la estemos encomiando como una ejemplar muestra en su gnero. Pretendemos con ella slo exponer un punto de vista que, ojal, merezca observaciones, siempre bienvenidas, en tanto es adelanto de un trabajo ms amplio en que pensamos desarrollar la sustentacin, descripcin y/o teorizacin de una potica dialctica cuya prctica consideramos despleg con singular maestra Csar Vallejo (y otros poetas, porque -fuerza es decirlo- no es de su invencin ni de su uso exclusivo). 1. El poema PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA Me morir en Pars con aguacero un da del cual tengo ya el recuerdo. Me morir en Pars -y no me corrotal vez un jueves, como es hoy, de otoo. 5 Jueves ser, porque hoy, jueves, que proso estos versos, los hmeros me he puesto a la mala y, jams como hoy, me he vuelto, con todo mi camino, a verme solo. Csar Vallejo ha muerto, le pegaban 10 todos sin que l les haga nada;
le daban duro con un palo y duro tambin con una soga; son testigos los das jueves y los huesos hmeros, la soledad, la lluvia, los caminos... Se supone que, luego de una lectura comprehensiva del poema aludido, ya hemos podido vislumbrar que nuestro poeta no tiene la intencin de hacer una precognicin de su muerte -intencin que suelen atribuirle, ya hemos dicho, interpretaciones simplistas. Y lo afirmado por nosotros se percibe desde los dos primeros versos. Veamos: Me morir en Pars con aguacero un da del cual tengo ya el recuerdo. 2. Lo particular en lo universal En estos versos podemos ver que el poeta est jugando con una idea de dominio comn: el hombre sabe que morir. Y si lo sabe el hombre en general, tambin lo sabe el hombre en particular (en este caso el yo del locutor potico). Y esta idea de lo particular integrado en lo universal, lo individual en lo genrico, tambin se hace extensiva de manera paralela al mundo particular Pars, dentro del mundo general, el universo, lo que se hace ms definitorio si no perdemos de vista que Pars -por la poca en que vivi nuestro poeta- era considerada todava como la Ciudad Luz y, como tal, el centro del mundo cultural, es decir tena el atributo de ser representativa del universo. Por lo que se refiere a la eleccin optada por Vallejo del lugar de su muerte, existe el testimonio de Georgette de Vallejo respecto a esa decisin asumida por el poeta de permanecer en Pars hasta lo ltimo. Hecho ste que es refrendado por el mismo Vallejo en sus cartas a Pablo Abril de Vivero, las que -dgase de paso- son una descarnada y pattica alegacin de su circunstancia europea. En estas cartas se nota la preocupacin de Vallejo para elegir un lugar de Europa, definitivo, dnde vivir (y morir). Y oscila entre: Pars, Madrid y Rusia; al final optar por el primero; pero veamos su percepcin. Sobre Rusia, cuando parte por primera vez, dice: De Rusia le escribir continuamente. No s si podr quedarme all definitivamente, que sera mi ideal. (...) Lo nico que me da miedo es el terrible fro de Rusia. (p. 103). Y sobre Madrid su opinin es mucho ms concluyente, dice: Usted sabe lo que es Madrid. (...) Los espaoles y sus ambientes son invulnerables. Ya los tenemos bien conocidos. Y usted los conoce ms que yo, porque ha sentido usted de cerca esa soporfera sensibilidad a la
vizcana. Mi miseria fuera de Madrid es posiblemente menos pesada que en esa villa y corte. (p. 83). Ser, entonces, definitivamente Pars el elegido (porque el Per tampoco est entre sus alternativas, mxime si, como dice Georgette, ac lo esperaba una requisitoria del juicio por el que padeci prisin de varios meses); pero veamos lo que dice sobre Pars: Como es posible que yo siga en Pars, contra viento y marea, y que siga fuera del Per contra marea y viento, toda probabilidad de miseria queda descontada, y toda adversidad de la vida. No conozco los caminos que llevan a la comodidad y a la dicha; y nunca los he recorrido. As pues, todo est muy bien como est, y, sobre todo, como es (p. 30.) Pero cabe agregar, en torno a esa visin integradora (dialctica: del hombre y su entorno particulares, en el Hombre y su entorno generales), que ella lleva incluida la relacin, fusionadora tambin, de la vida y la muerte en oposicin dialctica, es decir con presencia sincrnica, cumplindose as -segn el poeta espaol Jorge Guilln- el requisito de la gran poesa: todo se relaciona con todo. Por eso no es ilgico, poticamente (aunque para el sentido comn s lo sea), que el locutor potico estando en vida hable de su muerte como de algo que ya conoce. Lo que no viene a ser otra cosa que el juego dialctico de la contradiccin. Y, por eso, una lectura comprehensiva de la expresin un da, del verso 2, debe percibir que la indeterminacin del artculo un -que modifica la tajante afirmacin del hecho futuro: me morir- corrobora la idea de que el locutor potico est jugando con esa lgica, presentndola como ilgica: sabe que ocurrir su muerte futura, como lo sabe todo el mundo; pero no sabe cundo. Para, finalmente, en el mismo verso (2), volver a jugar con la paradoja de conocer ya -o tener el recuerdo de- algo que se dar en el futuro. Y es pertinente traer aqu a colacin los dos ltimos versos de un soneto de Francisco de Quevedo: Y no hall cosa en que poner los ojos que no fuese recuerdo de la muerte. Es la muerte cotidiana (visin cara a Quevedo) que permite conocer el futuro en tanto no ser distinto al pasado ni al presente que son, cada uno, recuerdo de la muerte. Y, de otro lado, si no negligimos la acepcin de aguacero que el diccionario le asigna a este trmino, no slo con el significado denotativo de agua de lluvia, sino como una imagen de sucesos y cosas molestas, como golpes, improperios, etc., que en gran cantidad caen en una persona (acepcin sta que se har explcita en los versos del 9 al 12), veremos que tanto en el presente en que es enunciado el poema como en el pasado -e igual ser en el futuro- el
hombre (individual o universal) padece golpes e improperios, es decir que son mayores las agresiones que las gratificaciones en la pasin humana, por la misma imperfeccin de la vida, que -como dice Leo Spitzer- no es precisamente vida paradisaca. Y, por eso, el locutor potico conoce -como todos los hombres- que morir con aguacero en el mundo o en el lugar que represente a ese mundo, en este caso el lugar representativo del mundo cultural: Pars. Y obsrvese que coincide con el lugar de residencia del autor; pero esto no debe apresurarnos a confundir al locutor potico con el autor, aunque el enunciado en primera persona as lo sugiera. El yo es ms profundo y potico, dir Vallejo, y agregar: tomado naturalmente como smbolo de todos. (Contra el Secreto Profesional). Por eso, en el caso que nos ocupa, no se debe suponer que sea el autor quien se est proponiendo hablar de su muerte (aunque posteriormente la coincidencia llegara a sugerirlo as) puesto que siendo un absurdo potico y como tal aceptable, como razonamiento ideolgico no lo es. Mxime si el mismo Vallejo se encarg de refutar esa interpretacin, en tanto l expresamente, en su libro El Arte y la Revolucin, dijo que: la anticipacin expresa y rotunda de hechos concretos, no pasa de un candoroso expediente de brujera barata y es cosa muy fcil. Basta ser un inconsciente con mana de alucinado. As hacen las sibilas vulgares. No importa que se realice o no lo que anuncian. Huelga todo comentario. Lo importante a destacar en estos dos primeros versos es la idea clave que sugiere la intencin temtica a desarrollarse en el poema: la integracin -por oposicin dialctica- de lo particular dentro de lo general, de lo individual dentro de lo universal, y que est sugerida en el ttulo mismo: el elemento particular lo negro cobra relieve sobre el elemento general lo blanco, es decir, piedra negra (el hombre particular) sobre una (artculo indefinido, genrico) piedra blanca (el mundo, lo general). 3. Vida y muerte: la lgica de los contrarios Esta relacin de vida y muerte -ya enunciada- empieza a hacerse explcita desde los dos versos siguientes, 3 y 4: Me morir en Pars -y no me corrotal vez un jueves, como es hoy, de otoo. El paralelismo anafrico habido entre los inicios del v. 3 y el v. 1, me morir en Pars, refuerza nuestra propuesta del juego lgico (de saber que uno se va a morir, y no de que se est haciendo una adivinanza o una precognicin), adems de subrayar con la reiteracin la sensacin de me morir como todos los das, es decir que el hombre particular muere como siempre, en su lugar particular (Pars, en este caso), como
le ocurre al hombre en general que muere en el mundo, en general. Y, si continuamos con la propuesta de absoluta lgica, reforzada en el verso 3, el elemento subsiguiente -y no me corro-, vendra a ser asimismo un pleonasmo (y hasta una perogrullada), en tanto nadie puede correrse de la muerte; pero que, en el lenguaje coloquial elegido por el poeta, cobra un sentido de decisin vital, o sea: soy fiel a la vida y no me asusta la muerte, no me voy (de Pars) del mundo, antes de tiempo, no me suicido, a pesar del aguacero de desgracias. Pero tambin en estos dos versos vemos que esa pasin futura (padecer la muerte), que ha sido establecida con absoluta seguridad desde el primer verso, por ser lgica no es -o no puede ser- predicha con exactitud respecto al da de su acaecimiento, por eso es que se nos dijo que ser un da (v. 2), y por eso, tambin (en el verso 4) se resuelve en una suposicin tal vez un jueves y ya no con la forma de una afirmacin tajante, Me morir (vv. 1 y 3). Pero, cabe preguntar, por qu, precisamente, jueves? Y la respuesta es una explicacin por comparacin: ser un jueves como hoy. Pero es una comparacin que reafirma eso que hemos llamado la decisin vital del poeta: no escapar de su realidad, de su presente, aunque ste sea comparable a la muerte: el morir de todos los das. Un presente que es, asimismo, como el otoo, gris, marchito, triste y que -continuando con la comparacin- en relacin con la vida es el perodo entre la plenitud vital y la vejez, que es el caso de la edad del poeta. Como si dijramos que ese jueves es la antevspera del fin de semana, pero es tambin la etapa de la vida que no ha llegado a la vejez. Nuestro poeta sabe que el hombre -promediomuere antes de la vejez, entonces su yo es un smbolo de todos. Insistimos: el individuo integrado al universo. Sin embargo, no podemos dejar de subrayar la tendencia del poeta a pasar de afirmaciones rotundas a enunciados imprecisos (me morir - un da / que ya conozco tal vez un jueves), constituyendo ello una muestra palmaria del estilo dialctico de Vallejo: avanzar por contradicciones, contraponiendo contrarios para ir formando una unidad con ellos. Y, por eso, creemos que la afirmacin rotunda con que se inicia el segundo cuarteto: 5 Jueves ser, porque hoy, jueves, que proso estos versos, los hmeros me he puesto a la mala y, jams como hoy, me he vuelto, con todo mi camino, a verme solo. confirma el aserto, en tanto con el verso precedente (v. 4) nos haba quedado la sensacin de la duda: tal vez un jueves, y vemos que con el verso 5 se empieza recusando esa suposicin. Surgiendo otra vez la intriga de por qu ser jueves? Y la explicacin sigue siendo el hoy, el
presente, porque hoy jueves que proso/ estos versos, es decir la misma razn que hemos visto en la suposicin anterior: jueves como es hoy (v. 4); pero ntese que no es una razn superficial: el presente a que alude con el da jueves -decamos- es el mismo que el de todos los das de su pasado. Pero, adems, el locutor potico nos informa que en ese da jueves l prosa/ esos versos, resaltando un quehacer caro al poeta. Y aqu hay que destacar el encabalgamiento, pues con l queda en suspenso el significado del neologismo: proso, con el que el sustantivo prosa ha pasado a cumplir funcin de verbo, pero -preguntemos- en el sentido de ostentar -andar con prosa-, escribir prosa o vivir prosaicamente? Y nosotros creemos que son las dos ltimas opciones: escribir, hacer prosa con los versos (contradictoriamente, porque prosa y verso son antitticos), o sea que ese hacer prosa con los versos no es alusivo a una deficiencia potica -porque Vallejo es consciente del dominio de su oficio y, por ende, tampoco hay que tomar la expresin como un signo de modestia, aunque no sea descartable- sino porque escribir poesa -y ms an lrica- es un ejercicio difcil con el prosasmo de la vida presente y atosigante que todo lo contamina (hasta los versos). Y esa sensacin del presente opresor se reafirma con el elemento siguiente: los hmeros (v. 6), en el que con otra paradoja se nos dice que -en ese presente, cuyo prosasmo todo lo contamina, hasta los versos- los huesos duelen (los hmeros no vienen a ser otra cosa que una metonimia: mencionar la parte por el todo, los hmeros por los huesos). Y lo lgico es pensar que sobre los hmeros se ponen las mangas de la camisa, accin que en este caso se transmuta en ponerse los hmeros, pero que lleva aparejada la connotacin de vestirse, implicando el disgusto de hacerlo, porque -por ejemplo- el fro ambiente invita ms bien a permanecer en cama, as que a disgusto -a la mala- ha tenido que vestirse, destacando el dolor de los huesos (los hmeros que la humedad del aguacero maltrata con toda la connotacin de golpes que le hemos descubierto a aguacero). Pero todas estas razones para reafirmar el porqu ser en jueves que acaecer la futura y ya prevista muerte, va a ser reforzada ms an en los versos: ... y jams como hoy (jueves) me he vuelto (v. 7)/ con todo mi camino a verme solo (v. 8). Analicmoslos detenidamente. Y, en principio, debe destacarse la palabra jams, pues implica que ya ha habido antes algo (la soledad) que con ese jams se exacerba: o sea que el presente de ese individuo solo en una ciudad, es la diagnosis del ser humano en la soledad mundial; como si tradujramos: El hoy, en que conozco ya ms la vida, en comparacin con el pasado, es mucho ms insufrible, y no slo para m, individuo, sino para el Hombre: o sea
que ese jueves es -para decirlo en expresin de Quevedo- imagen de la muerte. 4. Una paradoja gramatical Hay en el verso 7 una aparente irregularidad gramatical que explicar, en tanto la expresin me he vuelto debera cumplir la funcin de enlazarse con la ltima del verso siguiente: a verme solo (ya que la expresin con todo mi camino viene a ser explicativa y, gramaticalmente, pasible de quedar en suspenso sin menoscabo del sentido de la frase), debiendo leer a aqulla, comprehensivamente, as: y, jams como hoy, me he vuelto// a verme solo, observndose una repeticin viciosa del pronombre; pero no hay que olvidar lo aseverado por Juan Ferrat: El poeta no es nunca un alucinado, pero tiene que parecerlo cuando violenta el lenguaje comn para expresar en l su interpretacin de la realidad. Entonces se debe llegar a la conclusin de que la frase me he vuelto adquiere una doble funcin: a) la que la une con la frase inmediata: me he vuelto/ con todo mi camino, asignndole el significado -espacial- de voltearse para mirar hacia el pasado con toda la carga de su vida, de su camino; como si dijramos que cumple la funcin del verbo voltear: he volteado a ver mi camino; y b) la que la relaciona con la frase mediata: (...) he vuelto// a verme solo, con el significado -interior- de verse hoy, desde la proyecin introspectiva, en una soledad mayor que nunca, es decir, adoptando la acepcin de volver, es decir, hacindolo equivalente a repetir la accin: jams he vuelto a verme solo, o sea, jams he repetido esta accin de verme tan solo. Precisemos, primero, antes de continuar, que ese trabajo de sntesis potica, que abarca la unidad esencial de expresin y la unidad esencial de concepcin (Jorge Guilln) aun transgrediendo el rigor gramatical, le sirve a nuestro poeta para acceder mejor a las profundidades de la vida. Y, en segundo trmino, debemos decir que el resumen conclusivo de los dos cuartetos vendra a ser un planteamiento de lucha de contrarios, la vida y la muerte en contradiccin permanente: el ser humano que est en la vida pero que ha de morir en el mundo, constituyendo ambos (ser humano y mundo) la totalidad, es graficado en el individuo que morir en Pars (siendo, ambos, la parte), es decir el yo que representa a todos, y, en ambos casos, golpeados por una lluvia inmisericorde y prosaica, ajena a la poesa (la creacin) que es la razn de ser del ser humano. 5. Cambio en el tiempo: que es el morir
Si hemos visto que en los cuartetos se presenta la lucha de la vida (tesis) y la muerte (anttesis) en eterna contradiccin, en los tercetos veremos resolverse el conflicto dialctico en una sntesis magistral. Csar Vallejo ha muerto, le pegaban 10 todos sin que l les haga nada; le daban duro con un palo y duro tambin con una soga; Observemos primero que los tiempos -de cuartetos (llammosles Conjunto A) y tercetos (Conjunto B)- sufren una transmutacin muy singular: tanto el presente como el futuro de A, se convierten en pasado y presente, respectivamente -es decir, en ese orden-, en B. Y, de otro lado, el yo potico (yo morir) del Conjunto A (que era, dijimos, integrador de todos) se convierte en l (l ha muerto) en el Conjunto B. O sea que el locutor potico pasa de la primera a la tercera persona, lo que es tambin paradjico, si desde el primer contacto de lectura se piensa que es la voz directa del poeta, corroborndose as la prevencin de no confundir al locutor potico con el autor. Y, de otro lado, descarta tambin la interpretacin de que el poeta est refirindose a su propia muerte. Aunque, s, est individualizando con mayor precisin el acontecimiento potico; pero, asimismo, est formalizando en la prctica artstica la concepcin dialctica de unir los contrarios: lo particular en lo universal, en este caso. Ese autonombrarse particulariza el hecho, como si se nos dijera: Este hombre, con estos documentos de identidad en los que adems del nombre: Csar Vallejo, est -de manera connotativa- la nacionalidad: peruano; este hombre particular ha muerto. Y pudo ser cualquier otro nombre (de otro ser humano, individual), pero creemos que Vallejo inscribe su nombre (aparte de las razones paradjicas y de necesidad potica intrnseca) tambin porque, como deca Unamuno, l podra haber dicho: Disculpen que hable de m, pero yo soy el ser humano que tengo ms a la mano. 6. Oprimidos y opresores Sin embargo, y no obstante esa individuacin, el locutor potico adems nos dice que antes de morir y durante toda su vida (en todo su camino: en ese jueves eterno) le pegaban todos sin que l les haga nada;/ le daban duro con un palo y duro/ tambin con una soga. Y, entonces, el padecer esos golpes de todos lo hace trascender su particularidad, porque esos golpes los sufre como hombre, como ser humano, y no slo como individuo, y menos porque le hayan cado en el cuerpo, literalmente, sino en su humanidad, pues l es parte de la Humanidad: de toda la Humanidad, la que sufre (los oprimidos) y la que hace sufrir (los opresores); ambos grupos humanos -oprimidos y opresores- constituyen
ese todos agresor denunciado. Todos le pegan: los opresores, por no dejar de golpear con el palo que es su smbolo represor, a los oprimidos con cuya soga, que es su smbolo de esclavos (los esclavos modernos del capitalismo), tambin le pegan al no rebelarse definitivamente contra esa opresin. Pero no dejemos pasar por alto, el uso -otra vez- de los verbos: le pegaban (sin que) les haga nada. El primer verbo est en tiempo pasado y el segundo en tiempo presente (subjuntivo). Esto que, para un lector ingenuo, podra pasar como un yerro gramatical (exigiendo, probablemente, para que exista la concordancia, la siguiente forma: sin que l les hiciera nada), viene a confirmar lo hasta aqu aseverado de la lgica inflexible con que se est manejando nuestro poeta: le pegaban en un pasado que ha sido y sigue siendo presente, pues el hombre vive muriendo. Y por eso hemos ledo en el segundo verso que ya tena el recuerdo de su muerte, que es lo que le pasa a todo ser humano, como se confirmar con los versos siguientes. son testigos los das jueves y los huesos hmeros, la soledad, la lluvia, los caminos... Como se ha visto en el terceto precedente, la constatacin y aseveracin de la muerte cotidiana del ser humano, para el poeta no es slo una hiptesis o una elucubracin, sino un aserto definitivo; por eso, asegura tener testigos, como suele hacerse en el uso coloquial de la lengua y por eso creemos hallar cierto parentesco entre la expresin son testigos y las que ya hemos tenido ocasin de descubrir en el Conjunto A (no me corro/ a la mala/ le daban duro), en tanto en los dilogos cotidianos se suele jurar por algo o poner de testigo a alguien para dar mayor veracidad a lo aseverado. Pero contra lo que, lgicamente, se espera, luego del encabalgamiento (... son testigos//), esos testigos no sern otros seres humanos, sino algunos elementos que desde una lgica gramatical (o racional) estn incapacitados para testificar, pero que poticamente s cumplen esa funcin de testigos, en tanto demuestran palmariamente la figuracin dialctico-potica planteada por el poeta (qu mejores testigos que las cosas que nos acompaan durante toda la vida, visin vallejiana que nos recuerda el soneto Las cosas de Borges) y que, de otro lado, son elementos que ya se han venido mostrando desde el Conjunto A, siendo necesario analizarlos con precisin pues no constituyen una mera repeticin. 7. La sntesis potica Obsrvese, en primer trmino, que en el elemento los das jueves la palabra jueves cumple la funcin de adjetivo (adems pluralizado) y no de sustantivo (y en singular) como vimos que tena en el Conjunto A (un
jueves/ jueves ser/ hoy jueves), lo que hace que su significado tambin cambie y contribuya a cambiar el sentido del elemento todo, debiendo entenderlo como que se hace referencia a todos los das en que se vive muriendo (bajo el sistema opresor del capitalismo), tomando el sentido que le estamos atribuyendo al poema de integrar lo particular en lo universal, fusionndolos en una unidad dialctica de contrarios, siendo sta la fundamentacin del quehacer potico de nuestro autor. Y similar mecanismo potico -de transmutacin- se puede observar con los hmeros del Conjunto A que, aqu en el B, dejan de ser sustantivo para cumplir, igual, la funcin de adjetivo, calificando -con su connotacin aliterativa- a todos los huesos de estar padeciendo humedad (la humedad del aguacero que, ya hemos dicho, ha adquirido la significacin de golpes e improperios que en gran cantidad caen sobre una persona) y por eso duelen, por eso uno siente que los est usando -que se los est poniendo- a la mala. Y, finalmente, el verso catorce (en el que -ley del soneto- debe concentrarse o condensarse la carga expresiva del texto total) est compuesto por otros tres elementos que ya han sido aludidos de manera singular en el Conjunto A. Recordemos: lo solo (del v. 8) es la cualidad del individuo, lo particular dentro de lo genrico que es la soledad (v. 14) y que es comn al ser humano; del mismo modo la lluvia (v. 14) viene a ser la generalidad del aguacero (v. 1, no olvidemos la acepcin del diccionario que ya dejamos consignada al analizar este verso y que lo presenta como una de las formas en que se da la lluvia), e igualmente el elemento los caminos (v, 14) es la generalidad de mi camino (v. 8): las vidas de todos en relacin con la vida del locutor potico. Es as entonces cmo el ciudadano Vallejo (en representacin de cada individuo) se funde con el humano Vallejo (en representacin de la humanidad) para universalizar lo particular o, a la inversa, para particularizar lo universal. Pero, asimismo, en el verso 14 se desestima cualquier interpretacin apresurada que pueda atribuir al poema una tonalidad pesimista, en tanto en l en efecto se presenta una imagen del hombre en soledad pero slo en cuanto esa es una realidad inherente a la sociedad moderna. Sin embargo, no debe dejarse pasar de largo el elemento solidario la lluvia (pues no olvidemos que cuando llueve todos se mojan) que significa tambin una integracin clasista de todos los que padecen ese aguacero de golpes o improperios, y el elemento los caminos que permite vislumbrar salidas colectivas para romper precisamente con esa soledad, estos elementos, pues, dejan entrever
ms bien una apertura hacia el optimismo de un futuro siempre perfectible. En conclusin En este poema vemos puesto de manifiesto el esperanzado humanismo vallejiano, el mismo que -genricamente- es graficado por su famoso verso: Hay, hermanos, muchsimo que hacer. Podemos concluir diciendo que la crtica de la sociedad burguesa no obnubil nunca la esperanza humansima de nuestro poeta
OTRA
1. El tema central es la premonicin de muerte que tiene Csar Vallejo 2. Es una de las figuras de mayor relieve dentro del vanguardismo hispnico. No deja de tener relacin con la obsesin del poeta ante el problema de la vida y de la muerte, que tiene un indudable fondo religioso. La solidaridad del poeta con los sufrimientos de los hombres, que se transforma en un grito de rebelin contra la sociedad. 3. Representa el expresionismo: revel el lado pesimista de la vida, la angustia existencial del individuo, que en la sociedad moderna, industrializada, se ve alienado, aislad.o Se adjunta copia del Poema de Csar Vallejo para facilitar la tarea de los que quieran participar Piedra negra sobre una piedra blanca Me morir en Pars con aguacero, un da del cual tengo ya el recuerdo. Me morir en Pars -y no me corrotal vez un jueves, como es hoy, de otoo. Jueves ser, porque hoy, jueves, que proso estos versos, los hmeros me he puesto a la mala y, jams como hoy, me he vuelto, con todo mi camino, a verme solo. Csar Vallejo ha muerto, le pegaban todos sin que l les haga nada; le daban duro con un palo y duro tambin con una soga; son testigos los das jueves y los huesos hmeros, la soledad, la lluvia y los caminos...