IV Congreso de Actividad Fisica y Deportiva para Mayores 2011
IV Congreso de Actividad Fisica y Deportiva para Mayores 2011
Edita: Diputacin Provincial de Mlaga. CEDMA (Centro de Ediciones Diputacin de Mlaga. Compiladores: Pedro Montiel Gmez Antonio Merino Mandly Juan de la Cruz Vzquez Prez Autores: Todos los que figuran en el ndice de esta obra. Los textos que componen este libro fueron presentados por sus autores como conferencias, comunicaciones o psters en el Cuarto Congreso Internacional de Actividad Fsico-Deportiva para Mayores. Portada: Centro de Tecnologa de la Imagen. Universidad de Mlaga. Maquetadores: Manuel Chinchilla Prez. Secretariado de Deporte Universitario. Universidad de Mlaga. Jos Eloy Cano Escarcena. Secretariado de Deporte Universitario. Universidad de Mlaga. Arcadio Domnguez Segu. Secretariado de Deporte Universitario. Universidad de Mlaga.
NDICE
PRESENTACIN PROGRAMA COMITS CONFERENCIAS La actividad fsica, el deporte y las personas mayores: nuevas oportunidades Albert Soler y Sicilia Strength and balance training to prevent falls in older adults Michael E. Rogers PANELES DE EXPERTOS rea de Actividad Fsica, Salud y Bienestar Activa tu vida. Hacia la salud integral de las personas mayores Antonio Casimiro Andjar Experto 2 Manuel Castillo Garzn Los mayores, el sedentarismo y el ejercicio Juan Fco. Marcos Becerro rea de Innovacin, Longevidad y Calidad de Vida 26 5 7 9 12
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Motricidad y memoria con personas mayores Pilar Pont Geis 71 Interrelacin entre la condicin fsica, el estado nutricional vitamnico y el estado cognitivo y su influencia sobre la calidad de vida en mayores institucionalizados y de vida independiente Mara Marcela Gonzlez-Gross 87 Estilo de vida activo en poblacin mayor: Anlisis de la adherencia a los Programas de ejercicio fsico Susana Aznar Lan 96 rea de Planificacin, Organizacin y Gestin 102 El Libro Blanco del envejecimiento activo Antonio Balbontn Lpez-Cern 103 Planificacin de programas de intervencin en personas mayores con discapacidad: importancia de su adaptacin Francisco Salinas Martnez 108
4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores La Construccin de Capacidad Evaluadora y Aprendizaje Organizacional como marco de referencia para la planificacin, organizacin y gestin de los programas y polticas deportivas. La experiencia del Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa Juan Aldaz Arregui 119 rea de Desarrollo Didctico y Estrategias en los Programas Propuesta de modelos didcticos de intervencin de actividad fsica aplicados a las personas mayores Jess Fortuo Godes Estrategias para la adecuacin de programas deportivos de personas mayores en centros de fitness privados Jernimo Garca Fernndez Incidencia de un programa de actividad fsica integral en grupo sobre las capacidades fsicas de mujeres mayores de 60 aos Juan Prraga Montilla TALLERES Capacidades de flexibilidad y resistencia. Capacidades de fuerza y equilibrio. Capacidades psicosociales Capacidades coordinativas Programa de intervencin en el medio acutico Programa de intervencin teraputica 135
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COMUNICACIONES rea de Actividad Fsica, Salud y Bienestar rea de Innovacin, Longevidad y Calidad de Vida rea de Planificacin, Organizacin y Gestin rea de Desarrollo Didctico y Estrategias en los Programas RESMENES DE POSTERS rea de Actividad Fsica, Salud y Bienestar rea de Innovacin, Longevidad y Calidad de Vida rea de Planificacin, Organizacin y Gestin rea de Desarrollo Didctico y Estrategias en los Programas 744 852 878 889 235 491 578 661
El desarrollo cientfico y didctico relativo a la intervencin de la Actividad Fsica y el Deporte con la personas mayores cobra protagonismo en estos das, durante el 4 CONGRESO SOBRE ACTIVIDAD FSICO DEPORTIVA. El protagonista es, sin lugar a dudas, el trabajo estable que protagonizan las propias personas mayores que deciden tener un estilo de vida saludable, que se reconoce y se muestra en este congreso. Profesionales procedentes de diferentes mbitos dan buena muestra de su saber sobre la actividad fsica en los mayores en una transversalidad que tiene como resultado la mejora del conocimiento sobre la misma, ya sea en las tcnicas, la sistemtica del ejercicio o las consideraciones sobre lo corporal en el desarrollo y ubicacin de las personas mayores en los contextos sociales, personales y motrices domsticos. En este foro, las reflexiones, los estudios y las evidencias cientficas muestran el camino para una longevidad activa a travs de la actividad fsica y deportiva dirigida por profesionales. Al pensar en envejecimiento activo, aparece la actividad fsica y lo corporal como la primera herramienta que tiene el ser humano para conectarse con su entorno y con el mundo en general. El ao 2012 es el Ao Europeo del Envejecimiento Activo. El l cobrar mayor importancia si cabe la necesidad de ayudar y hacer protagonistas a millones de ciudadanos y ciudadanas europeos, crear mejores oportunidades de ocupacin y entornos respetables para el creciente nmero de personas mayores en Europa, favorecer roles activos en la sociedad y, en consecuencia, promover una longevidad activa y saludable. El papel de la actividad fsico deportiva resulta crucial frente al sedentarismo, la obesidad y la ociosidad; mejora las relaciones sociales, el desarrollo personal, la salud y las capacidades motrices bsicas de las personas mayores. Sobre estos pilares se aborda la presente edicin del Congreso, 4 y se emplaza la 5 para el ao 2013, que seguir al Ao Europeo de Envejecimiento Activo, 2012. Sirvan todos para prestar atencin a una longevidad activa y digna.
EMPRENDER E INNOVAR EN TIEMPOS DE CRISIS Hace apenas nueve aos, iniciamos una aventura junto a mis amigos Antonio Merino, Juan de la Cruz Vzquez, que hoy entiendo, se ha convertido en toda una realidad. Este proyecto, que naca de la propia demanda de prcticas deportivas en personas mayores, ha creado un referente en Mlaga, que se ha extendido por toda la geografa Espaola y ha traspasado fronteras. Hoy, hablar de longevidad, vida activa y calidad de vida, a travs de la prctica de actividades fsicas y deportivas en personas mayores, es una realidad que como se refleja en nuestro Congreso Internacional cada dos aos . En la tercera edicin del 2009, uno de los objetivos fue unir a las instituciones en torno a la Universidad y la Diputacin. A esta iniciativa se sumaron las rea de Bienestar Social y Deportes del Ayuntamiento de Mlaga, la Consejera de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andaluca y el Consejo Superior de Deportes, con la estrategia de trabajar en el mbito de la formacin, investigacin e innovacin, dotando a los profesionales de herramientas de intervencin didctica, organizacin y gestin. Todo ello unido a la comprensin psicosocial y a las circunstancias especiales que desembocan en los procesos de envejecimiento y cognitivos. Dos aos despus, seguimos contando con las Instituciones que han consolidado este Congreso. Destacar la fidelidad y el inters que los distintos profesionales muestran por este segmento de la poblacin, la relacin interdisciplinar entre las distintas reas de conocimiento, y sobre todo, la oportunidad de innovar emprender y desarrollar programas creativos que posibiliten la participacin de personas mayores de manera independiente, con calidad de vida y con una vida activa, vivida de manera satisfactoria. Esta Cuarta edicin cuenta con un programa de talleres prcticos destinados a mejorar las capacidades fsicas, a esto se aade la importancia que tiene, dar a conocer la medidas de intervencin incluidas en el rea de Mayores del Plan Integral A+D del Consejo Superior de Deportes. Gracias a mi equipo, por el enorme esfuerzo desarrollado durante todo el ao, a los voluntarios; alumnos de la Universidad de Mlaga; por su generosidad y sobre todo, a los congresistas por la confianza puesta en nosotros, os esperamos en el Congreso del 2013.
PROGRAMA
REA DE ACTIVIDAD FSICA, SALUD Y BIENESTAR
CONFERENCIA INAUGURAL D. Albert Soler Sicilia Director General de Deportes. Consejo Superior de Deportes PANEL DE EXPERTOS Ponentes: Dr. D. Antonio Casimiro Andjar (Esp.) Dr. D Manuel Castillo Garzn (Esp.) Dr. D. Juan Francisco. Marcos Becerro (Esp.) Dr. D. Christian Benezis (Fra.) REA DE INNOVACIN, LONGEVIDAD Y CALIDAD DE VIDA
PANEL DE EXPERTOS Ponentes: Dra. D Pilar Pont Geis (Esp.) Dra. D. Mara Marcela Gonzlez-Gross. (Esp.) Dra. D Susana Aznar Lan. (Esp.) REA DE PLANIFICACIN, ORGANIZACIN Y GESTIN
PANEL DE EXPERTOS Ponentes: Dr. D. Jos Manuel Ramrez Navarro (Esp.) Dr. D. Francisco Salinas Martnez (Esp.) Dr. D. Juan Aldaz Arregui (Esp.)
4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores REA DE DESARROLLO DIDCTICO Y ESTRATEGIAS EN LOS PROGRAMAS
PANEL DE EXPERTOS Ponentes: Dr. D. Jess Fortuo Godes (Esp.) Dr. D Jernimo Garca Fernndez (Esp.) Dr. D. Juan Prraga Montilla (Esp.) CONFERENCIA DE CLAUSURA Dr. D. Michael E. Rogers, (USA) TALLERES Taller 1: Capacidad de Flexibilidad y Resistencia Taller 2: Capacidades de Fuerza y Equilibrio Taller 3: Capacidades Psicosociales Taller 4: Capacidades Coordinativas Taller 5: Programas de intervencin en el Medio Acutico Taller 6: Programas de intervencin Teraputica
COMIT DE HONOR
-
Sr. D. Francisco de la Torre Prados. Alcalde de Mlaga. Sra. D Adelaida de la Calle Martn. Rectora Magnifica de la Universidad
de Mlaga.
Sr. D. Jaime Lissavetzky Dez. Secretario de Estado para el Deporte. Sra. D Mara Gmez Gmez. Delegada del Gobierno en Mlaga. Junta de
Andaluca.
COMIT CIENTFICO
Presidente: Vicepresidente: Vocales: Dr. D. Antonio Merino Mandly Dr. D. Jos Lus Chinchilla Minguet. Dr. D. Elvis lvarez Carnero. Dr. D. Ricardo Onofre Contreras Jordan. Dr. D. Emilio Fernndez Rodrguez. Dr. D. Miguel A. Garcia Martn. Dr. D. Manuel Gonzlez Domnguez. Dr. D. Manuel Hijano del Ro. Dr. D. Ivan Lpez Fernndez. Dr. D. Vicente Martnez de Haro. Dr. D. Agustn Melndez Ortega. D. Rafael Merino Marbn. Dr. D. Pedro Montiel Gmez. Dr. D. Miguel Angel Morales Cevidanes. Dra. D. Isabel M Morales Gil. Dr. D. Miguel Muoz Cruzado-Barba. Dr. D. Juan Prraga Montilla. Dr. D. Ramn Romance Garca. Dr. D. Francisco Jos Santana Prez. Dr. D. Santiago Romero Granados. Dr. D. Oscar Romero Ramos. Dr. D. Vicente Romo Prez. Dr. D. Javier Sampedro Molinuevo. Dr. D. Jos Luis Snchez Ollero. Dr. D. Aurelio Snchez Vinuesa. Dr. D. Aurelio Urea Espa. D. Antonio Ybenes Montoro. Dra. D M Luisa Zagalaz Snchez. Dr. D. Jos Carlos Fernndez Garca.
Secretario:
COMIT ORGANIZADOR
Presidenta: Vocales: D M Teresa Prieto Ruz D. Pedro Montiel Gmez D. Marta Carranza Gil-Dolz del Castellar D. Antonio Souviron Rodrguez D. Jess Roca Hernndez. D. Francisco Pomares Fuertes D. Luis Daz Garca
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COMIT EJECUTIVO
Director: D. Pedro Montiel Gmez.
Ponencias y Auditrium: D. Aurelio Snchez Vinuesa D. Francisco Salinas Martnez D Julia Len Rodrguez. Gestin de las Comunicaciones y Psters: D. Juan de la Cruz Vzquez D. Carlos Cano Ortigosa D. Miguel Baena Ortiz D Susana Vzquez Calleja. Relaciones Institucionales: D Isabel Arsuaga Acaso Voluntariado: Gestin Econmica: D. ngel Carmona Prez. D. Beltrn Bautista Bueno.
Actividades Paralelas: D. Publio Parra Trujillano. Prensa y Medios de Comunicacin: D. Antonio Somoza Barcenilla. Logstica, Material y Recursos: D. Juan Carlos Rodrguez Garcia D. David Rodrguez Montas. Protocolo: Secretara General: D. Pedro Aragn Cansino. D. Manuel Chinchilla Prez. D. Arcadio Domnguez Segu. D. Jos Eloy Cano Escarcena. D. Ramn Garca Fernndez D Margarita Navarro Puente. D Concepcin Santos Vargas. Transporte y alojamiento: D. Jorge Alfonso Bravo Caro. Pgina Web / Web master: D. Javier del Valle Macas.
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CONFERENCIAS
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INTRODUCCIN: Necesidad de Envejecer Activamente El envejecimiento que est experimentando la poblacin europea en los ltimos aos, donde los mayores de 65 aos ya representan entre un 18 y un 23 por ciento del total, se ha convertido en uno de los mayores desafos para los gobiernos en las prximas dcadas. Esta tendencia es mucho ms marcada en Espaa, donde los niveles de natalidad son de los ms bajos de la Unin Europea y la esperanza de vida al nacer, es de las ms altas. Un estudio del IMSERSO seala que la esperanza de vida media alcanza los 79 aos, siendo de 75,7 aos para los varones y de 83,1 para las mujeres (IMSERSO, 2004). En esta lnea el informe presentado por la Secretara de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad: Informe Las personas mayores en Espaa 2008, el colectivo de personas mayores representa hoy en da el 16,7% de la poblacin (7,2 millones) y se estima que se ver incrementada su importancia numrica y social en el futuro puesto que, en el ao 2050, las personas con ms de 65 aos alcanzarn en nuestro pas la cifra de 16.394.839 de personas, con lo que representar a ms del 30% del total de la poblacin. En el siguiente grfico se manifiesta esta tendencia, donde Espaa ocupa el 4 puesto como pas con mayor porcentaje de esta poblacin, con una proyeccin de crecimiento que nos situara en el 2 lugar con mayor envejecimiento en los prximos 30 aos.
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Si a este envejecimiento de la poblacin aadimos que la franja de edad de 65 a 74 aos presenta los niveles ms elevados tanto de obesidad como de prevalencia de sedentarismo segn nos presenta la Encuesta Nacional de Salud 2006, todo parece indicar que no nos acercamos a un envejecimiento activo y saludable.
Niveles de Obesidad en Poblacin Adulta Espaola
(Encuesta Nacional de Salud 2006)
30 25
23 ,6 2 1,2 21 ,4
Hombres
2 8,3 2 5,5
Mujeres
22 ,8
PORCENTAJE
GRUPO DE EDAD
80 70 60 50
Hombres
Mujeres
71,8 64,1 55,5 63,9 62,6 62,2 57,9 55,5 56,7 54,3
GRUPO DE EDAD
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Desde 1997 la Organizacin Mundial de la Salud confirma que la prctica regular de actividad fsica est asociada con mejoras de la calidad de vida en las personas mayores. A travs de la actividad fsica, este sector de la poblacin obtiene beneficios significantes a niveles fisiolgicos, psicolgicos y socioculturales. Numerosos son los estudios que apoyan que el ejercicio fsico realizado de forma regular limita las alteraciones que se producen como consecuencia de la edad, y permite mantener una forma de vida independiente, superando los problemas en las actividades de la vida diaria. Pequeas mejoras funcionales pueden tener una gran importancia a la hora de mejorar la calidad de vida. Es evidente la relacin de la actividad fsica con la mejora de la condicin fsica y de la salud, siendo frecuentemente una prevencin o atenuacin de ciertas dolencias consecuencia del proceso degenerativo del envejecimiento. La comunidad cientfica constata que los beneficios tanto para la persona mayor como para las sociedades se obtienen tanto a corto como a largo plazo. VISIN PARA EL FUTURO: PLAN A+D Envejecer y envejecer activamente es uno de los principales retos de la sociedad del siglo XXI. En los pases desarrollados, nos encontramos ante una realidad social que ha obligado a variar y cambiar las polticas sociales de todos los pases. Para afrontar el cambio social que se est produciendo (el envejecimiento de las poblaciones), juntamente con el cambio individual (el envejecimiento de las personas) es necesario que el ciudadano tenga integrada la prctica regular del ejercicio fsico y/o deporte en los hbitos de vida diaria y que esta prctica sea una necesidad para lograr el bienestar fsico, afectivo, mental y social a lo largo de toda su vida. Para ello es necesario impulsar polticas sociales y proyectos interdisciplinares que, por lo que a la prctica de ejercicio fsico se refiere, se implementen mediante programas preventivo-educativos y recreativos, convenientemente liderados y con un seguimiento y evaluacin pormenorizada, que atiendan a todas las personas mayores, en funcin de sus necesidades. Cabe destacar que uno de los objetivos del gobierno espaol actual, es el de fomentar las polticas sociales destinadas al desarrollo del bienestar. Siguiendo esta orientacin el Consejo Superior de Deportes introduce como prioritaria dentro de sus cinco lneas de actuacin para los prximos cuatro aos, la Extensin de la prctica deportiva en la poblacin espaola. Esta lnea de actuacin est enfocada a mejorar los niveles de sedentarismo que presenta nuestro pas, uno de los ms elevados de los pases europeos de referencia, as
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Que el mayor nmero posible de personas mayores integren en su vida diaria un determinado modelo de actividad fsica, segn sus intereses, motivaciones y necesidades, en pro de un envejecimiento saludable. o o Informacin, sensibilizacin y concienciacin. Actitud positiva frente al proceso de envejecimiento.
Que el envejecimiento activo y saludable -la actividad fsica como clave y soporte de ellos- est considerado como eje vertebral en diferentes sectores de la sociedad: sanidad, deporte, turismo, urbanismo, etc. o o Polticas de fomento: sociales, sanitarias, educativas. Marco general de actuacin. Implicacin sistemtica de todos los agentes implicados.
Para lograr el mayor impulso para un envejecimiento satisfactorio y saludable de la poblacin, es necesario incidir de manera directa y especfica en los siguientes cuatro grandes Objetivos generales:
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Promocin de hbitos saludables Promocionar hbitos saludables entre las personas mayores mediante la implantacin de programas que respondan a los requerimientos de salud bio-psico-social y a los intereses de la poblacin mayor de 65 aos. Ya sea personas mayores autnomas, frgiles o dependientes. Formacin de tcnicos Impulsar la formacin especializada para los tcnicos, con niveles homogneos para todo el pas. Adecuar espacios Crear y/o adecuar espacios para la prctica dando la posibilidad a las personas mayores para que puedan acceder a un centro, parque, piscina, etc. cercano a su domicilio. Formacin de equipos multidisciplinares Conseguir la inclusin de polticas a favor de un envejecimiento saludable en diferentes sectores (sanidad, deportes, turismo, urbanismo, etc.) conformando un marco general de actuacin, que facilite la formacin de equipos multidisciplinares, liderados por un titulado en el grado de ciencias de la actividad fsica y el deporte con el fin de promocionar y poner en marcha nuevas actuaciones. Para la consecucin de estos objetivos se han puesto una serie de Medidas en marcha entre las que destacamos: Organizacin del Encuentro Nacional de Actividad Fsica Deportiva para Personas Mayores Desarrollo de programas de Ocio Activo en colaboracin con los programas del IMSERSO. Desarrollo de material de soporte para los profesionales del sector. Proceso de consolidacin del Congreso Internacional de Actividad Fsico-Deportiva para Tcnicos. Programa: Mueve tu Cuerpo, Abre tu Mente. Campaa de actividad fsica en espacios pblicos
A pesar de que la ltima Encuesta de Hbitos Deportivos de los Espaoles del 2010 publicada recientemente por el CIS y el CSD muestra que el incremento en la prctica deportiva de la poblacin mayor de 65 aos, ha sido mucho mayor en esta poblacin que en los jvenes entre 15 y 24 aos, Espaa sigue estando a la cola de los pases europeos de referencia, donde el porcentaje de prctica en esta franja de edad supera el 60 por
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(Encuestas
de
hbitos
deportivos.
CSD-CIS
Por ello es necesario impulsar planes estratgicos y proyectos interdisciplinares desde las Administraciones pblicas en colaboracin con las entidades privadas, que trabajen conjuntamente en la promocin de la prctica de actividad fsico deportiva incidiendo desde la prevencin y la educacin y ofreciendo programas de ejercicio fsico especficos para la poblacin mayor, con suficiente variedad de programas para atender a las diferentes realidades, expectativas, necesidades y motivaciones de este colectivo de edad.
BIBLIOGRAFA
Del Moral, A. (2003). Programas Estrella del IMSERSO: Vacaciones para mayores. Sesenta y ms, n 221. Madrid, IMSERSO. Del Moral, A. (2003). Programas estrella del IMSERSO: Programa de Termalismo Social. Sesenta y ms, n 222. Madrid, IMSERSO. Del Moral, A. (2006). Reportaje: Ocio y Cultura en los viajes del IMSERSO. Sesenta y ms, n 253. Madrid, IMSERSO. Fundacin La Caixa (2008). El reto de la autonoma, un programa de prevencin de la dependencia. Sesenta y ms, n 272. Madrid, IMSERSO. Garca Ferrando, M. (2005). Postmodernidad y Deporte: Entre la Individualizacin y la Masificacin. Encuesta de Hbitos deportivos de los espaoles. Madrid, Consejo Superior de Deportes. Gonzlez, I. (2003). A Fondo: En el 2050, uno de cada tres mayores habr superado la barrera de los 80 aos. Sesenta y ms, n 216. Madrid, IMSERSO. Gonzlez, I. (2005). Espaa ser el segundo pas ms envejecido del mundo en 2050. Sesenta y ms, n 241. Madrid, IMSERSO.
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Instituto Nacional de Estadstica (2008). Encuesta Nacional de Salud 2006. Madrid, Ministerio de Sanidad y Consumo. Lpez Moraleda, R. (2006). Las vacaciones para mayores del IMSERSO se modernizan. Sesenta y ms, n 250. Madrid, IMSERSO. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (2002). Las Personas Mayores en Espaa. Informe 2002. Vol. 1. Madrid, Secretaria General de Asuntos Sociales, (IMSERSO). OMS (1998). La poltica SALUD21 para la Regin Europea de la OMS. Madrid. Ministerio de Sanidad y Consumo. Pont, P. (2005). Efectes dun programa dActivitat Fsica sobre la memria en la gent gran. Tesis doctoral. INEFC de Barcelona. Pont, P. y Carroggio, M. (2007). Ejercicios de Motricidad y Memoria con Personas Mayores. Barcelona, Paidotribo.
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Dr. D. Michael E. Rogers PhD, CSCS, FACSM Director of the Center for Physical Activity and Aging and chairperson and professor in the Department of Human Performance Studies at Wichita State University in Wichita, Kansas, USA
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Conferencia:
One-third of community-residing adults ages 65 years and older suffer a fall each year. With more than 35 million older adults in the United States, this rate equates to more than 10 million falls each year. Falls are the leading cause of injury-related deaths in older adults, and a significant cause of injury, disability and healthcare costs. In 2000, 1.8 million falls in the U.S. resulted in an emergency room visit for head trauma, soft tissue injuries, dislocations and fractures (including 340,000 broken hips), accounting for $16.4 billion in direct medical expenses.1 A variety of issues can contribute to falls. These include the effects of diseases and medications; environmental factors, such as slippery floors and poor lighting; and many physical factors, including poor strength and balance.2 Although sometimes difficult to define and measure, balance is basically the ability to maintain the bodys position over its base of support, whether the base is stationary or moving.3 There are two types of balance: Static balance, which is the ability to control postural sway during quiet standing; and Dynamic balance, which is the ability to react to changes in balance and to anticipate changes as the body moves. Dynamic balance includes maintaining balance while walking and stepping over or around objects.
In older adults, static balance is maintained until significant functional declines occur, but losses in dynamic balance are evident much earlier.4 Based on the importance of strength and dynamic balance, researchers Skelton and Dinan recommend training of postural muscles along with dynamic balance training as a means to reduce the risk of falls in older adults.5 Why train strength and balance in tandem? Many studies have shown that strength can be improved in older adults using different types of resistance training. But resistance training alone has had only a modest effect on improving balance, even though strength and balance are related. This is likely because the ability to maintain balance involves a complex set of processes that require the successful integration of multiple components, including several sensory systems not typically affected by resistance training. These sensory systems include the following: The visual system, which provides information about a persons position and movement through the environment, plus identifies objects on the floor to step around or over; The vestibular system, located in the inner ears, which provides information about head movement and the bodys position in space; and The somatosensory system, which monitors the bodys position and contact with other objects (including the floor) using muscle receptors that detect limb and body movement and skin receptors that relay information about touch and vibration.
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores Based on input from these systems, the brain sends signals to muscles that make the necessary corrections to maintain balance. If any of these systems is impaired, the bodys ability to maintain balance diminishes and the risk of falls increases. With advancing age, muscle strength and sensory function decrease, contributing to losses of balance and greater risk for falls. Based on the principle of exercise specificity and the multidimensional aspects of balance, training programs should target the systems involved in balance control, particularly the muscular, visual, vestibular and somatosensory systems. One challenge in developing such programs is identifying safe and effective exercises that target these multiple systems. Combining balance and strength exercises A program developed by researchers at the Center for Physical Activity and Aging at Wichita State University combines strength training with balance-specific exercises to target the muscular system, as well as the three major sensory control systems that control balance. (See Strength and balance training: a program for older adults on page xx for specific exercises.) Implemented in several senior centers, this program has been shown to improve strength and balance significantly.3 After just three months of performing these exercises three times a week, participants improve both their strength and balance by approximately 20%. Essentially, the program utilizes five-foot long elastic resistance bands and foam pads. The bands are used to enhance strength and to incorporate dynamic movements into the training program. The 16 x 9 x 2 foam pads provide an unsteady surface that challenges the body to maintain balance. Older adults find the exercises challenging but enjoyable to perform. And they immediately see how the exercises relate to daily activities, providing an impetus to participate. Among the programs advantages, the exercises can be conducted in community senior centers or wellness facilities as group-oriented programs, providing older adults with the opportunity to socialize. This factor may help maintain long-term participation. Additionally, the equipment is inexpensive, easy to store and portable, allowing older adults to exercise at home during bad weather or on the road when visiting grandchildren. Also important, older adults can perform the exercises at a level suitable to their individual ability and progress at their own rate. Bands are available in color-coded levels of resistance: yellow (easiest), red, green, blue, black, gray and gold (most difficult). The foam pads also come in color-coded levels of firmness: green (intermediate challenge) and blue (advanced challenge). Participants choose a band and a foam pad that adequately challenge them, yet permit proper technique. Everyone performs the same activity during a class, but at their own level, allowing newcomers to use low resistance yet participate alongside those exercising at higher intensity. As participants improve in strength and balance, they increase the intensity by advancing to the next level (color) of challenge.
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Conferencia:
Given that some muscles are stronger than others, this progressive system enables participants to use a suitable level of challenge for a particular body part. For example, since the legs tend to be stronger than the arms, participants may use a green band (higher resistance) for the leg press and a red band (lower resistance) for the arm curl. When using foam pads, they may choose a less stable surface when standing in a semi-tandem position and a more stable surface when standing in a more difficult position. Finally, the color-coding helps participants easily identify the appropriate piece of equipment for each exercise and switch quickly from one to another. Ensuring fall-free programs In a program aimed at reducing the risk of falls in older adults, the last thing anyone wants is for a participant to fall while performing exercises. Facility staff must take many precautions to prevent such accidents. Health and wellness professionals should assess each participants deficits or risks prior to the individual engaging in an exercise program. In relatively low-risk older adults, a simple assessment process may identify any unsteadiness, i.e. a staff member observes the person rising from a chair without using the chairs arms, walking several steps and returning to the chair.6 But for participants at higher risk, including those who fall frequently, staff should perform additional assessments. Based on the results of these tests, professionals can modify the program as necessary, e.g. avoiding head movements for those with vestibular disorders. When leading a group class, health and wellness professionals should place a chair or other sturdy object as a stability aid near each participant before any activity performed in a standing position, including each and every balance exercise. The program should also be conducted on a nonskid floor that is dry and free of clutter. To ensure safety, the class leader should inspect the room before the start of each class and keep a sharp eye for potential hazards during the class. Participants should also wear shoes with good traction. Although participants can perform the exercises without shoes to eliminate the stabilizing components of footwear, they often find it cumbersome to remove their shoes. In the program developed by the Center for Physical Activity and Aging, participants typically perform the exercises while wearing shoes. Finally, professionals should often remind participants to progress gradually, and they should also closely observe each participants technique. These actions will help guarantee that participants do not take undue risks during exercise. Providing effective exercise Older adults who perform exercises with elastic bands in tandem with balancespecific tasks can improve their strength and balancetwo of the most important physical risk factors contributing to falls in this age group. Although further research is needed to establish the optimal amounts and combinations of exercise to reduce falls, the program developed by the Center for Physical Activity and Aging provides a simple, effective and enjoyable opportunity for older adults to participate in exercises that may prevent falls and keep them active longer.
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References 1. Kochera, A. 2002. Falls among older persons and the role of the home: An analysis of cost, incidence, and potential savings from home modification. AARP Public Policy Institute Issue Brief 56. Washington DC: AARP 2. Tinetti, M.E.; Speechley, M. and Ginter, S.F. 1988. Risk factors for falls among elderly persons living in the community. New England Journal of Medicine 1988;319:1701-1707 3. Rogers, M.E.; Rogers, N.L.; Takeshima, N. and Islam, M.M. 2003. Methods to evaluate and improve the physical parameters associated with fall risk in older adults. Preventive Medicine 2003;36:255-264. 4. Hageman, P.A.; Leibowitz, J.M. and Blanke, D. 1995. Age and gender effects on postural control measures. Archives of Physical Medicine and Rehabilitation 1995;76:961-965 5. Skelton, D.A. and Dinan, S.M. 1999. Exercise for falls management: Rationale for an exercise programme to reduce postural instability. Physiotherapy: Theory and Practice 1999;15:105-120 6. American Geriatric Society, British Geriatrics Society and American Academy of Orthopaedic Surgeons. 2001. Guideline for the prevention of falls in older persons. Journal of the American Geriatrics Association 2001;49:664-672
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PANEL DE EXPERTOS
REA DE ACTIVIDAD FSICA, SALUD Y BIENESTAR
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Panel de Expertos:
ACTIVA TU VIDA. HACIA LA SALUD INTREGRAL DE LAS PERSONAS MAYORES Dr. Antonio Jess Casimiro Andjar.
Universidad de Almera
Resumen: La ponencia trata sobre cmo influye un programa de actividad fsica en la salud integral de la persona mayor, incidiendo en los beneficios fisiolgicos y psico-sociales de la misma. Pero hemos pretendido implicarnos activamente a travs de una novedosa herramienta virtual, a travs de un laborioso proyecto de investigacin-accin sobre programas especficos de actividad fsica saludable para la mejora de la condicin fsica de adultos y mayores, que contribuya al cambio en la aplicacin de estos programas y nos permita adquirir un cierto compromiso social y educativo. El estudio que, a peticin del Centro Andaluz de Medicina del Deporte se inici en el 2003, ha sido tan ambicioso que se ha ido dilatando en el tiempo y, gracias a la renovacin del contrato de investigacin con el Instituto Andaluz del Deporte (IAD) durante varios aos, el grupo de trabajo ha elaborado y grabado las sesiones, clasificado todo el material audiovisual, realizado fotografas y vdeos de las tareas para introducirlas en la base de datos, que se ha ido elaborando de forma paralela. Por ltimo, acaba de ser pblica una novedosa publicacin inacabada, dinmica y abierta- en internet, primera de su historia, con el fin de favorecer su cumplimentacin paulatina con la aportacin de los lectores y usuarios. El enlace con la misma es: [Link] Este proyecto de investigacin-accin ha tratado de disear y poner en prctica tareas de actividad fsica saludable en adultos y mayores que, tras un proceso de evaluacin, nos permitirn desarrollar sesiones adecuadas para estas personas en funcin de sus capacidades, intereses, posibilidades y limitaciones. Se analizan tambin las tareas que son desaconsejadas para estas personas proponiendo alternativas saludables y no produzcan daos en su organismo.
Palabras clave: Salud integral, mayores, actividad fsica, base de datos, material multimedia, tareas, elaboracin de sesiones
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores 1. INTRODUCCIN "Una bella vejez es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida" (Pitgoras). Ojal fuese as en todos nuestros abuelos, pero la realidad es bien distinta cuando acudes a una residencia de ancianos. Estas personas, a las que debemos nuestra existencia y nuestro saber, deben ser atendidas como justamente se merecen y, por ello, se necesita una formacin especializada para poder educar fsicamente a una poblacin que no ha recibido ninguna educacin en este sentido. Hace dcadas la utilizacin del movimiento era imprescindible para muchas actividades profesionales que hoy son suplidas por la mquina: los desplazamientos a pie o en bicicleta han sido sustituidos por los medios de locomocin "motorizados"; en las actividades laborales se ha visto mermado el dinamismo con la utilizacin de lavadoras, lavavajillas, aspiradores, etc. Por tanto, dichos adelantos tcnicos han conducido a que la necesidad de moverse sea cada vez menor. Como consecuencia de esta inactividad se producen trastornos metablicos, circulatorios y respiratorios, la musculatura se atrofia, malformaciones posturales, etc. Ante ello, el ejercicio se convierte en una pieza clave para contrarrestar dichas agresiones. Bastantes estudios cientficos demuestran que la inactividad tiene una gran responsabilidad en las causas de muerte (infarto, enfermedad cerebrovascular,...) y en el padecimiento de enfermedades crnicas (osteoporosis, enfermedades degenerativas articulares, hipertensin, obesidad, arteriosclerosis, etc.) por parte de nuestros mayores. As, el sedentarismo lo que provoca es la intensificacin de los aspectos "negativos" propios de la involucin. Pero, para poder argumentar que dicho sedentarismo afecta a la salud de adultos y ancianos, hemos de partir de la conceptualizacin del trmino salud, que, segn la Organizacin Mundial de la Salud, es: Una condicin humana con dimensiones fsicas, sociales y psicolgicas, cada una de ellas caracterizada por una franja amplia con dos polos en los extremos: uno positivo y otro negativo. El primero est asociado con el bienestar y la salud ptima, no meramente con la ausencia de enfermedad. El segundo, con la morbilidad y en su caso extremo con la mortalidad.
Todos fluctuamos entre periodos temporales de salud y enfermedad a travs de nuestras vidas. Un estilo de vida activo, puede suponer un cambio importante en el estado de salud y ayudar a permanecer una mayor parte de nuestras vidas en el polo positivo, dentro del espectro de las dimensiones fsicas, psicolgicas y sociales. Si los hbitos de vida ms saludables no han estado presentes a lo largo de los aos (correcta alimentacin, actividad fsica regular, no fumar ni beber y controlar el estrs), la mayor proximidad al polo negativo de la enfermedad deber suponer una circunstancia asumida y esperada dentro de
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nuestras vidas en edades avanzadas. La pregunta entonces sera: es la enfermedad un proceso inevitable al hacerse mayor?. Cuntos de nuestros mayores estn sanos?. En efecto, la vejez sin enfermedad sera algo casi impensable: hipertensin, artrosis, depresin, obesidad,... casi todos tienen algo!. Pero, hemos pensado en los cambios que se pueden introducir en su estado de salud?. Afortunadamente, existen evidencias cientficas de que la salud se puede mejorar modificando nuestro estilo de vida, y en el colectivo de las personas mayores queda mucho por hacer en la promocin de la misma. Por tanto, hacia lo que tenemos que tender es a retrasar la morbilidad (enfermedad) el mayor tiempo posible por medio de la prevencin de enfermedades crnicas y ayudando a evitar la incapacidad que stas traen. As, llegaramos a una etapa de la vida ptima -la vejez-, ya que se han dejado atrs muchas responsabilidades como el trabajo y la educacin y cuidado de los hijos, liberando as a los individuos para disfrutar de cosas para las que anteriormente no haba tiempo. Si se consigue lograr que estas personas lleguen a esta etapa con un aceptable estado de salud, mental y fsico, el resultado ser un grado mayor de independencia para ellos y una mejor calidad de vida para todos (Gil del Real, 1995).
2. ESTADO DE SALUD Y ENVEJECIMIENTO Envejecer es un proceso tan sencillo como inevitable, tan solo hace falta vivir. El envejecimiento fisiolgico (morfolgico y funcional) es individual y natural, como en cualquier mquina, pero muchos de nuestros mayores llegan a este envejecimiento de forma prematura, brusca y patolgica, basado en sus malos hbitos (sobre todos, el sedentarismo), que les conducen a enfermedades crnicas, aumento en el consumo de medicamentos, hospitalizacin, invalidez e incapacidad; todo ello conduce a la dependencia de otras personas y a un gran gasto econmico, entre otras circunstancias. En definitiva, tal como deca Rubner "el mejor mtodo de alargar la vida, es no acortndola". La Organizacin Mundial de la Salud (OMS, 2002), en su documento: Envejecimiento activo: un marco poltico, define el envejecimiento activo como: el proceso de optimizacin de las oportunidades de la salud, participacin y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen; permite a las personas realizar su potencial de bienestar fsico, social y mental a lo largo de todo su ciclo vital y participar en la sociedad de acuerdo con sus necesidades, deseos y capacidades, mientras que les proporciona proteccin,
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores seguridad y cuidados adecuados. Para potenciar este envejecimiento activo es necesario seguir una serie de pautas: 1. Tener una buena salud: prevencin y promocin de la salud. 2. Tener un buen funcionamiento fsico: mantener la actividad fsica y realizar ejercicio fsico. Los efectos beneficiosos del ejercicio regular hacen que constituya la accin con mayor soporte de evidencia para promover el envejecimiento activo saludable. El mero consejo ha demostrado no ser suficiente. Deberamos ser capaces de controlar su aplicacin y cumplimiento, conocer las estrategias ms efectivas y viables. 3. Tener un buen funcionamiento mental: mantenimiento de la capacidad mental y de aprendizaje. 4. Ser independiente y autnomo: prevencin especfica de la discapacidad y la dependencia. 5. Vinculacin y participacin social: promover y mantener la actividad y la participacin social. La investigacin cientfica ha demostrado la importancia del ejercicio fsico en la prevencin, tratamiento y rehabilitacin de prcticamente todos estos problemas (normalmente un medicamento ayuda en alguna patologa concreta, mientras el ejercicio, si es el adecuado, es ms barato, no produce efectos secundarios y "sirve" para todas). El proceso fisiolgico del envejecimiento est "predeterminado" en los genes, aunque es modificable, positiva o negativamente, por el medio ambiente y por los hbitos de vida. En esta incidencia externa del medio ambiente y el estilo de vida con respecto a la salud de la persona, es palpable que los avances cientficos y tecnolgicos de los ltimos aos han llevado a un incremento de la longevidad. Un dato de inters respecto a la cantidad de aos vividos, es que las desigualdades en cuanto a la expectativa de vida de los hombres y de las mujeres pudieran ser debidas, adems de los conflictos blicos, a las diferencias en el estilo de vida. Hbitos tales como el consumo de tabaco y alcohol, los altos niveles de estrs, la elevada preocupacin por el futuro profesional, la inactividad laboral post-jubilacin, etc., eran en un pasado ms comunes en el hombre que en la mujer. Actualmente, la mujer ya asume dichos hbitos, lo que podra equilibrar en un futuro prximo las diferencias en la expectativa de vida. La consecuencia principal de todo ello ha sido que el colectivo de las personas mayores ha aumentado considerablemente, es decir, se ha producido un fenmeno de "envejecimiento de la poblacin". La superpoblacin de personas mayores va a suponer un incremento de las fracturas osteoporticas de cadera (Moayyeri, 2008) y un serio problema econmico en la sanidad pblica, que ser mucho mayor cuanta menos independencia tenga el anciano (invalidez). Dicho fenmeno de envejecimiento poblacional viene determinado por los descensos en los ndices de natalidad, mortalidad infantil, y morbilidad y mortalidad senil, debidos fundamentalmente a los avances cientfico-mdicos en cuanto al diagnstico y tratamiento de la enfermedad. Sin embargo, este aumento en cantidad de aos no ha ido necesariamente acompaado de un aumento en calidad de vida. La reflexin al respecto es la siguiente: qu es ms importante, darle aos a la vida o darle vida a los aos?. Evidentemente, ambos aspectos son importantes; el primero se est consiguiendo con los descensos mencionados, pero y el segundo aspecto?. La respuesta es clara y barata: llevando a cabo
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programas de prevencin de la salud. Ms adelante comprobaremos la eficacia del ejercicio fsico con este objetivo. Por otro lado, hoy da un importante porcentaje de la poblacin se est jubilando anticipadamente (incluso a los 50 aos en algunas empresas privadas), lo que nos lleva a una realidad evidente: el aumento del tiempo libre y un mejor estado de salud de los adultos, por los avances sociales y cientficos mencionados (Espn, 1995). Sin embargo, hay que tener presente que el jubilado laboral no debe ser un jubilado social. Esto ha hecho que se multipliquen, en poco tiempo, las ofertas de viajes, cursos, actividades, etc., para las personas de la mal denominada "3 Edad. Un aspecto destacable es que las personas mayores de 65 aos forman el "grupo" de edad que ms cuidan su salud y que, adems, son los ms necesitados de socializacin. Sin embargo, los niveles de prctica en el colectivo de las personas mayores son bajos, comparado con otros grupos de edad. Los ltimos datos de hbitos deportivos a nivel nacional confirma que slo el 17% de la poblacin mayor espaola practica ejercicio fsico (trabajo consciente y regular) de una a tres veces por semana (Garca Ferrando, 2005). Dadas todas las circunstancias anteriores, deberamos preguntarnos: por qu no hacen el suficiente ejercicio fsico? A nuestro entender varios pueden ser los motivos, entre los que se encuentran: Falta de conocimientos tericos por parte de dicho colectivo sobre la importancia que tiene el ejercicio sobre la salud, para que lo adopten como un hbito en su propio estilo de vida. Falta de formacin por parte del mdico de atencin primaria sobre qu tipo de ejercicio, frecuencia, intensidad, etc. es el ms adecuado para cada caso concreto. Falta de formacin (biolgica, psicolgica, pedaggica,...) en cuanto al proceso de envejecimiento y patologas adherentes por parte del profesorado de dicha actividad fsica, que en muchos casos no son titulados universitarios en Educacin Fsica. (Y estamos "jugando" con la salud de las personas). Falta de programas adecuados y coherentes de actividad fsica para este tipo de personas, coordinados conjuntamente de forma interdisciplinar entre gerontlogos, mdicos deportivos, psiclogos y licenciados en Educacin Fsica. En definitiva, todos deberamos aportar "algo" para cambiar el horrible hbito de "no hacer nada". Pero un hbito no se instaura de la noche a la maana sino que hay que ir "sembrndolo" en el colegio, en la familia, en la comunidad, etc. y, por ello, como educadores a travs del movimiento, sta es nuestra gran responsabilidad: promocionar un estilo de vida activo para todas las edades.
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3. BENEFICIOS DEL EJERCICIO FSICO EN LAS PERSONAS MAYORES La falta de cultura fsica en nuestro pas ha conducido a que la puesta en prctica de programas de actividad fsica como prctica corporal recreativa y socializadora para mayores, en principio, suela ir dirigida a personas con poco o ningn historial de prctica de actividades fsicas ni deportivas, con poco conocimiento de las posibilidades de movimiento de su cuerpo y con ningn hbito deportivo. Estos programas, que se han ido desarrollando a lo largo de estos aos, corresponden a un tipo de programa denominado socio-motriz; es decir, donde los propsitos a conseguir con la prctica responde a un mantenimiento y/o mejora de la condicin fsica general de la persona mayor, adems del mantenimiento de las cualidades cognitivas (memoria, atencin, orientacin espacio- temporal). Asimismo, inciden en la relacin y comunicacin entre los mayores participantes fomentando procesos de socializacin. Son programas en consonancia con una la educacin para un envejecimiento saludable, la prevencin de la dependencia y/o del mantenimiento de la forma fsica. En definitiva, se trata de que la persona mayor se mueva, mantenga su autonoma el mximo tiempo posible y se relacione con los dems (Pont, 2009). El hacerse mayor lleva aparejado una inadecuada adaptacin immune (inmunosenescencia), incrementndose la incidencia de infecciones y enfermedades inflamatorias con el paso de los aos. La prctica regular de actividad fsica parece combatir, a medio y largo plazo, dicha inmunosenescencia (Senchina y Kohut, 2008), incluso una menor incidencia de algunos tipos de cnceres (mama, pncreas o colon, entre otros, lo que conduce a una mayor esperanza de vida (Nelson et al., 2008). La realizacin de estos programas de actividad fsica, permite alcanzar beneficios a nivel fisiolgico, en un efecto favorable sobre los siguientes sistemas del cuerpo humano: cardiovascular, msculo - esqueltico, respiratorio y endocrino (U.S. Surgeon Generals Report, 1996). En efecto, a nivel general, el ejercicio reduce el riesgo de muerte prematura, el riesgo de enfermedades cardiovasculares, la hipertensin, el cncer de colon y la diabetes mellitus, entre otros beneficios. Adems, la prctica regular de actividad fsica parece disminuir la incidencia de la depresin y de la ansiedad, mejorando el estado de nimo y la habilidad para realizar las tareas cotidianas a lo largo del ciclo vital (U.S. Surgeon Generals Report, 1996). Los beneficios fisiolgicos que comporta la actividad fsica regular se pueden dividir, por su temporalidad, en dos grandes grupos: beneficios a corto y a largo plazo. Los primeros, incluyen efectos positivos sobre el sueo (Brassington y Hicks, 1995), la regulacin del nivel de glucosa (Giacca y cols., 1995) y la
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actividad de las catecolaminas (Richer y Sutton, 1994). Los segundos, conllevan un incremento en la eficiencia cardiovascular (McArdle, Katch y Katch, 1994; Hagberg y Goldberg, 1990) y la mejora en el VO2 max., consiguiendo valores extrapolables a personas 20 aos ms jvenes no entrenadas (Hollman y Liesen, 1985; Marn, 1995). De esta manera, se obtienen mejoras en la capacidad funcional y se reduce la fatiga ante las actividades de la vida cotidiana: andar, subir escaleras, hacer la compra, etc. Adems, tambin se produce un aumento de la fuerza muscular y de la resistencia (Spidurso, 1995), as como una mejora de la flexibilidad y del rango de movimiento (Spidurso, 1995; Chodzko-Zajko, 1998). Con respecto a la capacidad de realizar movimientos de la mayor amplitud posible, con el aumento de edad se ha comprobado que la amplitud de movimiento o flexibilidad disminuye. Sin embargo, existe evidencia que dicho descenso es fruto de un aumento de la inactividad (Campanelli, 1996), y no una consecuencia exclusivamente gentica. Este mismo principio es tambin aplicable a la prdida de fuerza muscular, la cual es muy importante para mantener la autonoma y disminuir el riesgo de cadas. Otras mejoras importantes a largo plazo hacen referencia al nivel de los lpidos en sangre, que disminuyen con el ejercicio. Este aspecto es especialmente importante en la vejez, ya que sta se encuentra asociada a un aumento del colesterol total y de los triglicridos. Ambas situaciones, hipercolesterolemia e hiperlipidimia, son problemas mdicos que desencadenan el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Asimismo, la prctica regular de actividad fsica tambin ayuda a disminuir el porcentaje de grasa corporal y protege frente a la descalcificacin (osteomalacia) y la prdida de masa sea (osteoporosis) de los ancianos, reduciendo as el riesgo de fracturas por cadas. Ahora bien, en un reciente estudio de Johnson, Bonow y Holly (2008) se apreci, respecto a la mortalidad del adulto, que es mayor su asociacin con una baja capacidad aerbica que con un elevado ndice de masa corporal, lo que indica que el riesgo cardiovascular es menor cuanto mejor condicin fsica se posea, independientemente de tener algunos kilos de ms. Anlogamente a los beneficios fisiolgicos se encuentran los psicolgicos, los cuales tambin se clasifican en beneficios a corto y a largo plazo. Los primeros incluyen una mejor relajacin, una reduccin del estrs y de la ansiedad, y mejoras en el estado de nimo. A largo plazo, implican una mayor satisfaccin con la vida, mejoras en la funcin cognitiva y una mejor autoestima y autoeficacia personal, es decir, un mantenimiento de la autonoma personal. Las buenas sensaciones psquicas tras el ejercicio se justifican por la segregacin de endorfinas y monoaminas, pero tambin por la vasodilatacin de los capilares y vasos cerebrales, lo que afecta positivamente en la concentracin y atencin, pero especialmente en la respuesta fisiolgica al estrs (Guszkowska, 2004). Por ltimo, pero no menos importante, a nivel social, las personas mayores que practican actividad fsica tienen un rol activo dentro de la sociedad, aumentan su ncleo de relacin social y aprenden a adquirir una actitud positiva ante su nueva etapa de la vida. Adems, la actividad fsica puede ayudarles indirectamente a abandonar algunos hbitos perjudiciales: tabaco, alcohol, alimentacin desequilibrada, etc. En este sentido, la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) seala que la prctica regular de actividad fsica puede ayudar a prevenir, disminuir o paliar muchos de los inconvenientes fisiolgicos, psicolgicos y sociales que
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores acompaan la vejez. Incluso algunos autores han denominado al ejercicio fsico como una autntica pldora antienvejecimiento (Castillo-Garzn et al., 2006), considerndolo como la medida no farmacolgica ms eficaz para la mayor parte de enfermedades en estas edades. En definitiva, y sintetizando todo lo aportado en este punto, podemos resumir los beneficios de la actividad fsica en personas mayores, de acuerdo con infinidad de autores, en los siguientes aspectos (Marcos, Frontera y Santonja, 1995; Audelin, Savage y Ades. 2008, Jonson et al., 2008, Johnson et al., 2007 ; Ewan, 1995, Hakkinen et al., 2008, Marquess, 2008, Ryan, 2000, Samsa, 2007, Karinkanta, 2008, Siegrist, 2008, Moayyeri, 2008, Phillis, 2007, Orr et al., 2008, Nieman, 2007, Senchina y Kohut, 2008, Courneya y Harvinen, 2007, Nilsen et al., 2008, Bruce, Fries, y Lubeck, 2007, Hart et al., 2008, Schmitz, 2005, Visovsky y Dvorak 2005, Luctkar-Flude et al., 2007, Hannan et al., 2009 Angevaren et al., 2008, Liu-Ambrose y Donaldson., 2009, Williamson et al., 2009, Lautenschlager et al., 2008, Vogel et al., 2009, Diognigi, 2007, Eric et al., 2007, Mnty et al.,2009): Aumenta el VO2 max., mejorando su capacidad funcional y reduciendo la fatiga ante las actividades de la vida cotidiana: andar, subir escaleras, hacer la compra, etc. Reduce la posibilidad de padecer el sndrome metablico y enfermedades cardiovasculares, ya que disminuye los factores de riesgo que favorecen dichas patologas. Adems de la prevencin ayuda en el tratamiento y recuperacin de dichas enfermedades una vez instauradas. Disminuye la presin arterial (o la normaliza, en su caso), debido a la apertura de capilares -menos resistencia perifrica-, consiguiendo elasticidad en las arterias, y facilitando la prdida de sodio y cloro por el sudor. Provoca una reduccin de la frecuencia cardiaca en reposo, y una mejor perfusin -ms oxgeno- al msculo cardiaco, lo que reduce la incidencia de infartos de miocardio. Mejora de la capacidad respiratoria -aumentando la capacidad vital, elasticidad "pulmonar", fuerza en los msculos respiratorios, etc.-, lo que favorece la evolucin de los trastornos respiratorios propios del envejecimiento. Disminucin de colesterol total, triglicridos y LDL colesterol ("malo") y aumento de HDL colesterol ("bueno"), lo que previene y mejora la aterosclerosis. Mejora la tolerancia a la glucosa y retrasa la resistencia a la insulina, siendo, por tanto, beneficioso para prevenir y ayudar en el tratamiento de la diabetes tipo II. Protege frente a la descalcificacin (osteomalacia) y prdida mineral de masa sea (osteoporosis) de los adultos, reduciendo, as, el riesgo de fracturas y cadas. Aumenta la fuerza muscular, lo que reduce el dolor musculoesqueltico, favorece la estabilidad articular, las actividades de la vida diaria, la marcha, levantarse slo tras una cada, etc... Favorece el desarrollo de la movilidad y el fortalecimiento de los componentes articulares, por lo que es beneficioso en los procesos degenerativos de las articulaciones (artrosis y osteoartritis, fundamentalmente).
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Disminuye la cantidad de tejido adiposo, por la utilizacin del metabolismo graso como fuente energtica, por lo que se reduce el peso corporal y favorece, por tanto, la prevencin y tratamiento de la obesidad. Estimula la motilidad del colon, lo que puede ayudar en el tratamiento del estreimiento, y previene la formacin de clculos en la vescula. Ayuda a mantener el equilibrio fsico y psquico, aumentando el bienestar, la estabilidad emotiva, la autoestima y la confianza en s mismo, por lo que puede ser beneficioso para la depresin, otras alteraciones mentales o el riesgo de desarrollar demencia senil o Alzheimer. Refuerza el sistema inmune, reduciendo la incidencia de algunos tipos de cncer (mama, colon, ...), y ayudando a la recuperacin emocional y fsica (control de la fatiga) durante el tratamiento y la recuperacin del cncer. Contribuye a la integracin y las relaciones sociales, aspecto fundamental en las personas mayores. Mejora la respuesta sexual del adulto y el anciano, debido a las adaptaciones circulatorias propias del ejercicio. Sin duda, el ejercicio tambin supone unos riesgos, sobre todo si se realiza sin las debidas precauciones e inadecuadamente (esfuerzos anaerbicos, deportes de "fuerte" contacto fsico, falta de reconocimientos mdicos especficos, etc.). A pesar de ello, los beneficios son muy superiores a los riesgos. Hay que recordar que nuestro organismo est diseado para el movimiento y es el desuso, no el abuso, lo que conlleva a la enfermedad. El descenso progresivo e irreversible de la capacidad funcional en el anciano se puede retardar considerablemente si participa en programas de actividad fsica bien regulados. Tal cantidad de beneficios nos llevan a confirmar que la salud del anciano no slo est en el plato sino tambin en el zapato. Tal como indican Weisser, Preuss y Predel (2009), dicho ejercicio fsico regular adaptado para la poblacin mayor es la mejor terapia no farmacolgica contra las principales enfermedades asociadas con el envejecimiento. En definitiva, la actividad fsica, fundamentalmente el trabajo aerbico y de fuerza, es una buena estrategia para contrarrestar la edad biolgica del envejecimiento.
4. PRESCRIPCIN Y DESARROLLO DE LOS COMPONENTES DE LA CONDICIN FSICA-SALUD La actividad fsica, en sus diversas manifestaciones, se ha venido utilizando con la intencin de mejorar tanto la forma fsica como la salud, teniendo presente que niveles moderados de actividad fsica son suficientes para disminuir los riesgos de varias enfermedades. Existen 2 evidentes paradigmas sobre lo realmente saludable: si el proceso (hacer ejercicio de por s) o el producto (poseer una buena condicin fsica). Hay una mayor tendencia por los partidarios del
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores primer paradigma -proceso-, los cuales plantean que la actividad fsica posee un doble efecto sobre la salud: uno directo y otro indirecto, a travs de la condicin fsica. Por tanto, la realizacin de actividad fsica influye en la salud, exista o no mejora de la condicin fsica, y que esta ltima repercute en la salud no por s misma, sino por la influencia del aumento de actividad fsica. As mismo, la cantidad y calidad del ejercicio necesario para obtener beneficios saludables es inferior a la necesitada para mejoras de la condicin fsica. Por tanto, este paradigma, centrado en el proceso, es ms recreativo y participativo. Los componentes tradicionales de la condicin fsica-salud son resistencia cardiovascular (capacidad aerbica), composicin corporal, flexibilidad (amplitud de movimiento), fuerza y resistencia muscular. Pensamos que el desarrollo de las capacidades coordinativas (coordinacin, percepcin y equilibrio) y la velocidad en sentido neuromuscular (tiempo de reaccin, fundamentalmente) inciden en la salud de los mayores, fundamentalmente por la prevencin de cadas. Estos componentes son mejorables con el entrenamiento adecuado y estn asociados con un bajo riesgo de desarrollar prematuramente enfermedades derivadas del sedentarismo. El objetivo fundamental de este tipo de entrenamiento ser conseguir: Un cuerpo libre de enfermedades Unos rganos desarrollados adecuadamente. Una mente libre de tensiones y preocupaciones. En una concepcin dinmica, integral y holstica de la salud, donde la calidad de vida es objetivo primordial, supone como necesidad bsica de partida la prctica de actividad fsica de forma continuada, adquiriendo hbitos de vida que la fomenten. Se justifican los componentes clsicos de la condicin fsica relacionada con la salud con los siguientes argumentos: 4.1. CAPACIDAD AERBICA El trabajo aerbico se basa en la capacidad de obtener (respiracin), transportar (cardiovascular) y utilizar (msculos) el oxgeno. La capacidad aerbica es considerada como la "capacidad de realizar un trabajo eficaz de baja o media intensidad, que involucre a grandes grupos musculares durante el mayor tiempo posible y en presencia de oxgeno". El factor limitante, que determina la capacidad de resistir, es la disposicin o no del oxgeno suficiente para el trabajo muscular. Por tanto, el consumo mximo de oxgeno (VO2) ser una buena medida para valorar dicha capacidad. La resistencia cardiorrespiratoria tiene una gran importancia dentro de los componentes de la condicin fsica-salud, ya que su desarrollo tiene innumerables beneficios para la salud: menor fatiga en las actividades de la vida diaria, mejor funcionamiento metablico, prevencin de alteraciones cardiovasculares y respiratorias, diabetes, obesidad, entre otros. Tipo de actividad El American College of Sport Medicine clasifica las actividades aerbicas en funcin del gasto energtico y su economa: Grupo 1: pueden mantenerse fcilmente a intensidad constante y la variabilidad inter-individual del gasto energtico es relativamente baja: caminar, pedalear, correr a ritmo lento, golf, etc. Grupo 2: tambin se pueden mantener a intensidad constante pero aqu la variabilidad inter-individual del gasto energtico es mayor: nadar, remar, correr a ritmo "vivo", esqu de fondo, etc.
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Grupo 3: son muy variables en cuanto a intensidad y a las diferencias energticas individuales: deportes de equipo, tenis, esqu, bailar, etc. Evidentemente en el caso de las personas mayores solamente se podran practicar algunas de las actividades del grupo 1, aquellas que no impliquen importantes impactos osteoarticulares (andar, pedalear o nadar a ritmo lento), siempre que sus posibilidades fsicas lo permitan. Andar es una actividad excelente para las personas mayores, aunque las actividades acuticas y la bicicleta esttica, son especialmente beneficiosas para aquellas personas que tienen problemas osteo-articulares. Por otra parte, la actividad debe ser asequible, divertida y agradable, con el fin de que resulte motivante y se propicie la continuidad en la prctica. Para ello, es importante tener en cuenta las caractersticas personales, adaptando los programas en caso de que la persona mayor padezca ciertas enfermedades. En definitiva, las tareas principales que podemos desarrollar son las siguientes: Paseos organizados: La marcha es uno de los ejercicios ms valiosos para incidir sobre los problemas de ndole cardiovascular. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que la duracin de los mismos no ha de ser excesiva (nunca superior a 2 horas), aunque es un dato que puede variar sensiblemente dependiendo de las caractersticas propias de cada grupo. Lo que si es importante es el hecho de procurar durante los paseos el establecimiento de descansos reconfortantes en los cuales se desarrollen ejercicios respiratorios y de estiramiento. La intensidad de la marcha en los paseos ha de permitir en todo momento la conversacin entre los integrantes del grupo, y han de establecerse rutas de inters desde el punto de vista turstico y cultural. Las actividades de marchas prolongadas sern prohibidas a todas aquellas personas que se encuentren tratadas mdicamente por poseer grandes alteraciones artrsicas en las articulaciones del tren inferior (cadera, rodilla, tobillo), graves patologas de retorno venoso (varices importantes) o grandes dolencias en los pies. As, andar debera ser la forma bsica de ejercicio en la edad adulta, puesto que es una actividad sencilla y segura (desde el punto de vista cardiovascular y locomotor), y que requiere poco equipamiento. Adems, puede mantenerse fcilmente a intensidad constante y la variabilidad inter-individual del gasto energtico es relativamente baja. Actividades acuticas: Suponen una actividad altamente gratificante para el anciano y de la cual se pueden obtener importantes beneficios para la mejora cardiovascular. Se convierten en un recurso de primer orden para implicar, en actividades de trabajo cardiovascular, a todos aquellos sujetos aquejados de severos problemas del tren inferior, para los cuales estn contraindicadas las marchas o paseos prolongados. Las actividades acuticas podrn favorecer el proceso de retorno venoso en todas las personas que sufren de serios procesos varicosos, ya que permite el desarrollo del tono muscular en posiciones horizontales facilitadas. Ser importante establecer una correcta familiarizacin con el medio acutico, para pasar con posterioridad al desarrollo de juegos y gimnasia suave, desembocando finalmente en actividades natatorias. Otras posibilidades para el desarrollo aerbico de nuestros mayores son juegos populares y tradicionales, danzas, bailes, actividades de expresin y comunicacin corporal. Frecuencia
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores La frecuencia de las sesiones depende del estado de salud y nivel de condicin fsica de cada participante. Tal como refleja el principio metodolgico de continuidad en el entrenamiento (Torres, 1999), uno de los aspectos ms determinantes en un programa de actividad fsica para la salud recae en la frecuencia, que debe ser como mnimo 3 das por semana. Es importante que el ejercicio fsico a intensidades moderadas se realice casi todos los das de la semana (en este tipo de personas es ms recomendable actividades livianas frecuentes que sesiones intensas y espordicas). El aumento de la frecuencia, adems de mantener y mejorar las capacidades psicomotrices y las condicionantes de resistencia, fuerza y amplitud de movimiento, incrementa la posibilidad de asimilar la actividad fsica como una rutina diaria, es decir, de incorporarla dentro del estilo de vida. Duracin Se recomienda una actividad de 20 a 40 minutos por sesin. Es muy importante remarcar que la duracin del ejercicio no requiere ser continua para producir beneficios en la salud. Por lo tanto, aquellos que tengan problemas en mantener 30 minutos de actividad fsica de forma continuada, pueden realizar varias actividades fsicas de 10 minutos de duracin a lo largo del da, hasta lograr los valores totales recomendados. Adems, existen recomendaciones relativas a una duracin concreta de ejercicio adaptada a la presencia de limitaciones patofisiolgicas. Por ejemplo, se recomienda una duracin de 10 a 15 minutos, repetida 2 3 veces al da, ante la presencia de problemas osteoarticulares. Por el contrario, en otras limitaciones relacionadas con el envejecimiento (alteraciones cardiovasculares, metablicas o de sobrepeso, por ejemplo), se precisa una intensidad de ejercicio ms baja pero de mayor duracin (hasta 60 minutos si es posible). Intensidad La intensidad es un aspecto crtico debido a las limitaciones generales y fisiolgicas que existen frecuentemente en las personas mayores. As, por ejemplo, para los participantes con enfermedades cardiovasculares o con elevado riesgo de padecer este tipo de enfermedades, la prescripcin tendra que partir de los resultados de una prueba de esfuerzo reciente. Una prescripcin de ejercicio correcta se debera basar en el nivel de frecuencia cardiaca o en el equivalente metablico (MET) adecuado. La intensidad del ejercicio estar entre el 55% y el 90% de la frecuencia cardiaca mxima, obtenida por la frmula terica de 220edad. En la actualidad se considera ms idnea otra frmula de Tanaka (2001), que resulta de multiplicar tu edad por 0,7 y restar el resultado a 208. Por ejemplo, para una persona de 64 aos sera: (208 - (64 x 0,7)). El trabajo cardiovascular debe ser abordado con la finalidad de prevenir y enlentecer todos los problemas degenerativos de los sistemas cardiovascular, respiratorio y metablico, evitando un deterioro brusco del organismo. Para tal circunstancia es recomendado, desde el punto de vista mdico, que no se sobrepase en ningn momento intensidades de carga superiores a las 130-140 pulsaciones. Del mismo modo, han de evitarse durante las sesiones de trabajo que el sujeto adquiera una sudoracin excesiva, jadeos o labios amoratados, circunstancia que nos indicar la aplicacin de una carga excesiva. Es importante que el trabajo cardiovascular se desarrolle en ambientes sanos, en los cuales se pueda respirar aire puro, que sin duda contribuir a
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mejorar la salud de nuestros adultos y mayores. De forma general, las personas mayores con una edad de hasta 75 aos, pueden tener una capacidad de trabajo superior a los 7 METs. Sin embargo, debido a que la condicin de salud y la prctica de actividad fsica pueden variar mucho a nivel individual, la generalizacin de la intensidad resulta difcil. A veces puede resultar complicado para el profesor el controlar objetivamente la intensidad del trabajo. En este sentido, la escala de esfuerzo percibido (Escala de Borg) tambin puede ser un instrumento de gran utilidad para regular la intensidad de la actividad con las personas mayores. En resumen, diremos que para disminuir posibles complicaciones mdicas y para promover la adherencia a la prctica de actividad fsica, la intensidad del ejercicio con personas mayores previamente inactivas debe ser baja, y progresar de acuerdo con la tolerancia al esfuerzo y las preferencias personales. Adems, puesto que muchas personas mayores padecen ciertas enfermedades, se recomienda mxima prudencia a la hora de aumentar la intensidad de trabajo. Ritmo de progresin La variabilidad individual en la adaptacin al ejercicio y la condicin fsica marcarn el ritmo de progresin. El incremento debe ser siempre gradual y principalmente por el volumen de trabajo (ms tiempo, ms repeticiones, etc). Por lo general, el tiempo necesario para progresar de una actividad moderada a otra ms vigorosa es de, al menos, cuatro a seis semanas. En definitiva, el ritmo de progresin debe ser individualizado, lento al principio con actividades de poco impacto y que causen mnima fatiga, para evitar lesiones y experiencias desagradables. Se debe progresar paulatinamente, una vez producida la adaptacin (varias semanas), incrementando 1 el volumen y posteriormente la intensidad.
4.2. FUERZA Y RESISTENCIA MUSCULAR En los programas de actividad fsica con adultos y mayores debemos entender el trabajo de acondicionamiento muscular como una forma de mantener el tono y el tropismo muscular, como base principal para conseguir una respuesta adecuada en las actividades que se demandan en la vida cotidiana. En ningn momento se han de emplear altas cargas, ya que no es nuestro objetivo conseguir aumentar los niveles de hipertrofia de los mayores, sino mantener el tono y evitar el deterioro paulatino del tejido muscular activo. El empleo de altas cargas podra suponer un alto sufrimiento para la estructura de sostn del anciano que, por su edad avanzada, se ve sometida a una prdida paulatina de hidratacin y flexibilidad sea. Los ejercicios han de ser efectuados siguiendo estrategias de prctica globalizadas, empleando grandes
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores grupos musculares en las realizaciones, efectundose sobre todo tareas tales como desplazamientos, transportes con pesos ligeros, lanzamientos de objetos livianos. El nico trabajo de incidencia analtica ser efectuado cuando se pretenda abordar tareas de trabajo postural y respiratorio. Evitaremos la realizacin de saltos como elemento de acondicionamiento del tren inferior, ya que se podran producir serias lesiones seas por fracturas. Del mismo modo, hemos de evitar la ejecucin de contracciones isomtricas, ya que se produce un aumento de la presin arterial, con el consecuente riesgo de alcanzarse una lesin cardiovascular. Debemos tener en cuenta que la musculatura erectora del tronco va perdiendo su capacidad de mantener el cuerpo erecto, circunstancia que supone el advenimiento de mltiples alteraciones posturales en el anciano. En este sentido, procuraremos un trabajo de incidencia sobre dicha musculatura, junto a correspondientes ejercicios de estiramiento (asociaremos en todo momento el trabajo de acondicionamiento muscular con ejercicios de movilidad articular y estiramiento de los grupos musculares sometidos a esfuerzo). Lo que s hemos de evitar en todo momento es la realizacin de esfuerzos excesivos sobre el eje vertical, que castigaran seriamente las articulaciones vertebrales. Del mismo modo, en todo esfuerzo muscular se ha de evitar que la cabeza descienda por debajo de la cintura, evitando as el riesgo de produccin de accidentes cerebrovasculares por aumentos de presin en arteriolas cerebrales. Es importantsimo que planteemos un adecuado calentamiento previamente a los ejercicios de acondicionamiento muscular, sobre todo si tenemos en cuenta las grandes prdidas de hidratacin de los tejidos en estas edades. El trabajo de fuerza y resistencia muscular debera realizarse al menos dos veces por semana, incidiendo en el desarrollo de los grupos musculares ms importantes para el mantenimiento de una correcta actitud postural. Los ejercicios de autocarga, tracciones y empujes con compaero, o con sobrecargas livianas pueden ser la manera ideal de desarrollar la fuerza, especialmente en forma de circuito, si es posible, pues permiten un trabajo ms dinmico y ms motivante que los tradicionales programas analticos de musculacin. Pues bien, adems de dichas recomendaciones generales, en el caso que la persona mayor est en condiciones de someterse a cargas externas, tambin deben tenerse presentes ciertas precauciones: Los tests se centrarn en valorar la resistencia muscular (10 15 RM), pero nunca la fuerza mxima a travs de una sola repeticin. Utilizar cargas livianas (30-40% de 1-RM) durante las ocho primeras semanas de entrenamiento para todos los ejercicios. A lo largo de este tiempo, se producen adaptaciones en el tejido conectivo. Ensear la tcnica correcta del ejercicio. La velocidad del movimiento debe ser controlada, tanto a favor como en contra de la fuerza de la gravedad. Ensear a respirar durante la realizacin de los ejercicios y evitar que contengan la respiracin (glotis cerrada) durante el esfuerzo. Supervisar la ejecucin de los ejercicios de forma individual durante las primeras sesiones. Prescribir ejercicios que impliquen ms de una articulacin. Utilizar preferiblemente mquinas de fuerza en lugar de peso libre, ya que su empleo requiere menos habilidades y protegen la espalda estabilizando
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la posicin corporal. Adems, resulta ms fcil controlar el rango de movimiento. La sesin de ejercicios de fuerza debe tener una duracin de 20 a 30 minutos aproximadamente y nunca exceder los 60 minutos, puesto que podra disminuir la adherencia al programa. Es aconsejable que las personas mayores indiquen el esfuerzo percibido utilizando la Escala de Borg (6 a 20). La percepcin del esfuerzo debe situarse alrededor de 12 o 13. Dejar un descanso mnimo de 48 horas entre sesiones de fuerza. No permitir que las personas con artritis realicen entrenamiento de fuerza en presencia de dolor y/o inflamacin. Cuando se reanude un programa de fuerza tras un mes de inactividad, debe empezarse con una carga baja (menos del 50% de la carga que se empleaba de forma previa al abandono). A medida que la persona se adapte al ejercicio, se puede ir aumentando el esfuerzo con el siguiente criterio: primero se incrementar el nmero de repeticiones y posteriormente la carga. En definitiva, el desarrollo de la fuerza y resistencia muscular en personas adultas y mayores representa la mayor proteccin para los problemas articulares, dolores de espalda, ayudar a mantener una postura correcta, mejora la capacidad para afrontar las tareas de la vida cotidiana (levantar un peso, levantarse de una silla o tras una cada, transportar la compra, etc.), previene la osteoporosis, diabetes y enfermedades cardiovasculares, previene accidentes (especialmente las fracturas de cadera en personas mayores) y aumenta el gasto energtico en reposo (metabolismo basal), reducindose el tejido adiposo. 4.3. AMPLITUD DE MOVIMIENTO (FLEXIBILIDAD) Otra cualidad fsica imprescindible para la salud, sobre todo del aparato locomotor, es la flexibilidad o amplitud de movimiento. Sera ms conveniente utilizar dicho trmino, ya que flexibilidad nos indica solamente la capacidad de un cuerpo a doblarse sin romperse (Delgado y col., 1997). La amplitud de movimiento articular contempla, adems de lo anterior: la elasticidad, que es la propiedad de volver a su estado primitivo despus de aplicar una fuerza que lo ha deformado; la extensibilidad o la capacidad de estiramiento de las fibras musculares, tendones y ligamentos que afectan a dicha articulacin; la movilidad articular o capacidad de movimiento en funcin de la estructura anatmica de la articulacin; la fuerza de la musculatura agonista y antagonista que tiene relacin con dicha articulacin, as como el reflejo miottico o de estiramiento. El desarrollo de esta cualidad previene alteraciones de la columna vertebral y dolencias de espalda, favoreciendo la autonoma en las actividades cotidianas de las personas mayores. Adems, previene lesiones deportivas, incrementa la eficacia de los gestos deportivos y mejora el control postural. En definitiva, supone un elemento de prevencin y correccin de los efectos negativos de la degeneracin hipocintica de los tejidos. As, las ventajas de su entrenamiento son: Reduccin de la tensin muscular. Contribuye a mantener una correcta postura corporal. Reduce el dolor muscular durante y despus de realizar cualquier actividad fsica.
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores Evita la lesin tras un sobreestiramiento accidental de un msculo o ligamento.
Dentro de los programas de trabajo fsico en las personas mayores, es importantsimo prestar atencin especial al tratamiento de la movilidad articular, ya que suponen uno de los elementos esenciales a tener en cuenta para asegurar la independencia y calidad de vida en el desempeo de las funciones del individuo en el medio en el cual se desenvuelve. Debemos considerar seriamente este aspecto, ya que cualquier situacin de pasividad y abandono acrecentar el deterioro funcional del sujeto, crendose un crculo vicioso en el cual, a la prdida de movilidad articular se une una disminucin de masa muscular, que repercute en una mayor percepcin de dolor al movilizar la articulacin; dicho dolor favorece la inactividad, y dicha inactividad genera un aumento de la rigidez articular. Para el desarrollo del trabajo de movilidad articular es fundamental buscar ejercicios que en todo momento reproduzcan modelos de actuacin utilitarios para la vida cotidiana, sobre todo en acciones tales como vestirse o desvestirse, recogida o alcance de objetos y colocacin de prendas de vestir. Del mismo modo, estos movimientos se han de establecer aumentando paulatinamente planos y grados de movimiento, en ausencia absoluta de dolor, ya que de no ser as estaremos ante el riesgo de producir graves lesiones en los tejidos blandos. Los ncleos que hemos de ejercitar han de ser todos aquellos que aseguren una movilidad general, especialmente: columna vertebral, rodilla, cadera y hombro. Algunas recomendaciones que deben considerarse cuando se pone en prctica un trabajo de flexibilidad o amplitud de movimiento, son las siguientes: Siempre realizar un calentamiento/activacin antes del trabajo de flexibilidad, con el fin de aumentar la temperatura corporal interna y aumentar el rango de movilidad articular. A la hora de trabajar la flexibilidad en una sesin, primero se desarrolla la movilidad articular y posteriormente los estiramientos. Realizar ejercicios que impliquen grandes grupos musculares, as como los msculos opuestos o antagonistas. Nunca realizar ejercicios con rebote, sino de forma suave, controlada y mantenida. Centrarse en los msculos que se estn estirando y evitar movimientos de otras partes del cuerpo durante el estiramiento. Respirar lentamente cuando se mantiene el estiramiento (durante 20-30 segundos). Ir estirando poco a poco los grupos musculares en diferentes planos, con el objeto de mejorar todo el rango de movilidad de la articulacin, gracias a la mejor elasticidad y extensibilidad muscular. Para una evidente mejora de la flexibilidad, bastan unos 15 minutos diarios de estiramientos activos libres y de ejercicios de amplitud articular. 4.4. CAPACIDADES COORDINATIVAS El entrenamiento de las capacidades psicomotrices, a travs de actividades que impliquen situaciones de carcter perceptivo, equilibrio y coordinacin, suponen la mejora del acervo motor del individuo, ya que normalmente se trata de actividades complejas que favorecen la puesta en escena de los mecanismos de percepcin, decisin y ejecucin por parte de la persona, lo que redunda en una gran riqueza motora.
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Estas capacidades cualitativas, sustentadas por el Sistema Nervioso Central, suponen la base de cualquier movimiento humano, interviniendo en el control postural y determinando el grado de asimilacin de tcnicas y destrezas motrices, lo que favorecer el aprendizaje y la seguridad en la ejecucin de los ejercicios. Hay que favorecer la estimulacin motriz en el plano cuantitativo (repeticiones) y cualitativo (variedad), para realizar las habilidades con fluidez y precisin, al mismo tiempo que se favorecer la transferencia en el aprendizaje de gestos ms complejos. Todo ello favorecer en el anciano una mayor coordinacin inter e intramuscular, lo que incide en un incremento de la coordinacin dinmica general, la percepcin espacio-temporal y el equilibrio tanto esttico como dinmico. Dicho desarrollo del equilibrio incidir en la disminucin de la probabilidad de sufrir cadas en las personas mayores, las cuales tambin estn relacionadas con dificultades en la propiocepcin, visin, sentido vestibular, fuerza muscular y tiempo de reaccin (Sturnieks, George y Lord, 2008). En definitiva, un programa completo de ejercicio fsico para la salud debera atender a estas capacidades en mayor o menor medida, si bien exige un tratamiento absolutamente individual en funcin de las caractersticas de cada persona, por lo que no es conveniente definir un modelo estndar de ejercicio saludable.
5. ADAPTACIN DE LA ACTIVIDAD FSICA ANTE DIFERENTES ANOMALAS FRECUENTES EN PERSONAS MAYORES En la siguiente tabla se pueden apreciar, de forma sintetizada, las actividades ms recomendadas ante posibles anomalas que nos podemos encontrar con nuestros queridos abuelos:
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En cualquier caso, y como norma general, aquel ejercicio que produzca dolor o mareo debe ser sustituido por otro con el mismo objetivo, pero que no provoque tal situacin contraproducente. 6. PROPUESTA DE HERRAMIENTA VIRTUAL METODOLGICA El proyecto, que ya es pblico a travs de la web del IAD ([Link] /), ha consistido en una laboriosa actividad investigadora sobre programas especficos de actividad fsica saludable para la mejora de la condicin fsica de adultos y mayores, que contribuya al cambio en la aplicacin de estos programas y nos permita adquirir un cierto compromiso social y educativo. El estudio que, a peticin del Centro Andaluz de Medicina del Deporte se inici en el 2003, ha sido tan ambicioso que se ha ido dilatando en el tiempo y, gracias a la renovacin del contrato de investigacin con el Instituto Andaluz del Deporte (IAD) durante otros tres aos (2005, 2006 y 2007), el grupo de trabajo ha elaborado y grabado las sesiones, clasificado todo el material audiovisual, realizado fotografas y vdeos de las tareas para introducirlas en la base de datos, que se ha ido elaborando de forma paralela. Por ltimo, en los aos 2008 y 2009 se ha editado y maquetado todo el material audiovisual y base de datos, para finalizar el proyecto en el ao 2010, donde el IAD ha adaptado dicho material a una novedosa publicacin -inacabada, dinmica y abierta- en internet, primera de
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores su historia, con el fin de favorecer su cumplimentacin paulatina con la aportacin de los lectores y usuarios. Este proyecto de investigacin-accin ha tratado de disear y poner en prctica tareas de actividad fsica saludable en adultos y mayores que, tras un proceso de evaluacin, nos permitirn desarrollar sesiones adecuadas para estas personas en funcin de sus capacidades, intereses, posibilidades y limitaciones. La elaboracin de la base de datos pretende ser una importante herramienta para el diseo de una sesin prctica estructurada en diferentes fases, a partir de diferentes materiales (sillas, picas, aros, pelotas, cuerdas, etc.) de una forma abierta, para que cualquier usuario (profesor, monitor, animador, ) pueda incorporar tareas y sesiones de forma indefinida. Tambin se ha elaborado un material audiovisual que trata de desarrollar una propuesta didctica, estructurada en 5 partes: las 4 primeras hacen referencia a las distintas fases de una sesin (calentamiento, fase aerbica, tonificacin muscular y vuelta a la calma) y la ltima parte analiza algunas actividades o tareas que se consideran desaconsejadas para las personas mayores, por las posibles consecuencias de su reiteracin a nivel orgnico o del aparato locomotor. Durante su visualizacin se escuchar un audio, donde desarrollamos la justificacin fisiolgica y psicopedaggica de la propuesta. De esta forma, tras siete aos de laborioso trabajo, se puede publicar esta gua multimedia interactiva para el acondicionamiento fsico de adultos y mayores, a travs de una apuesta del IAD por dinamizar la actividad fsica en todos los rincones de Andaluca y del mundo, por medio de la formacin del profesorado especialista en estas edades.
6.1. OBJETIVOS En esta investigacin se han abordado los siguientes objetivos: 1. Disear, desarrollar y evaluar un programa de actividad fsica a travs de fichas y sesiones prcticas, mediante el uso de diferentes materiales 2. Elaborar materiales didcticos que permitan una aplicacin acorde con las diferentes necesidades e intereses de estas personas 3. Construccin de una base de datos y material audiovisual para generar propuestas de tareas y sesiones de actividad fsica con adultos y mayores, de forma sencilla y abierta 4. Optimizar el desarrollo y mejora de la condicin fsica y la salud de las personas mayores 5. Difundir la informacin prctica de estos programas para su mejora continua en el futuro. Para ello, desarrollamos la edicin de esta
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publicacin virtual donde poder encontrar todas las posibilidades de utilizacin de las tareas didcticas planteadas, aportando cada usuario lo que estime oportuno. 6.2. PLAN DE TRABAJO Y TEMPORALIZACIN El trabajo de campo se ha realizado mediante planificacin y ejecucin de sesiones prcticas, y reuniones peridicas en las que se ha desarrollado el siguiente trabajo: diseo de tareas, revisin de las mismas, puesta en prctica en sesiones, diseo de la base de datos, volcado y filtrado de informacin en formato digital de las diferentes tareas didcticas, grabacin, edicin y maquetacin de un dvd audiovisual con los contenidos prcticos desarrollados. Para ello, hemos contado con un grupo de investigadores-colaboradores de la Universidad de Almera, que hemos venido trabajando en este proyecto durante siete aos. Las diferentes sesiones de trabajo se han desarrollado en diferentes ubicaciones: la Universidad de Almera, las instalaciones deportivas de diferentes municipios donde se aplican las propuestas prcticas, el estudio de informtica y el laboratorio audiovisual para el montaje del dvd final, tras ser analizadas ms de cien clases planificadas y grabadas. Asimismo, se han desarrollado decenas de reuniones para la coordinacin y seguimiento del trabajo. Evidentemente ha sido un camino arduo, intenso y especialmente extenso en el tiempo, para elaborar la base de datos y, paralelamente, analizar todos los vdeos de las sesiones, clasificar las tareas en diferentes categoras (activacin, estiramientos, fortalecimiento, etc), con diferentes materiales (aros, pelotas, etc), formas de organizacin (individual, parejas, gran grupo, etc), para finalmente proceder a la maquetacin con audio de este material audiovisual. Las fases del trabajo han sido las siguientes: 1. Diseo de propuestas didcticas (tareas) con diferentes materiales para las distintas fases de una sesin de acondicionamiento fsico, elaborndose un modelo de la sesin con la que se va a trabajar. 2. Puesta en comn del diseo de tareas-fichas realizadas, con referencia a cada material y a la fase de la sesin. 3. Ejecucin de las tareas en diferentes sesiones prcticas con adultos y mayores, as como la grabacin de las mismas en vdeo 4. Estudio, reflexin y reconstruccin de la puesta en accin, seleccionando las tareas-fichas vlidas, eliminando las errneas o desaconsejadas, para ubicarlas en un apartado diferente justificando los motivos para no ser utilizadas en estos programas saludables. 5. Construccin de una base de datos para generar propuestas de programas (sesiones y tareas) con diferentes materiales, con la intencin de publicar va web dicha base de datos y el material audiovisual. 6. Diseo y construccin de un DVD con imgenes representativas del trabajo desarrollado y propuestas prcticas visuales para el desarrollo de programas de actividad fsica con adultos y mayores. Creemos que puede ser de gran utilidad para todos los profesores, tcnicos y monitores que se dedican a este apasionante trabajo, que es la docencia del ejercicio fsico en adultos y personas mayores, ya que partimos de una base de datos con unas 1700 tareas, que se podr incrementar con las aportaciones de cualquier usuario en la propia web de forma gratuita.
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores 6.3. ELABORACIN DE SESIONES DESDE LA WEB
Programar es elaborar y ejecutar consecuentemente una serie de acciones, que conduzcan a alcanzar el resultado deseado, evitando de este modo la indeseada improvisacin. Para poder llevar a efecto dicha programacin debemos saber de dnde partimos, evaluar el progreso con sucesivos anlisis y comprobaciones, dando opciones variadas en funcin de los intereses de los participantes, etc. Los motivos fundamentales que llevan a estas personas a la prctica de actividad fsica son: La mejora del funcionamiento fisiolgico y psicolgico del organismo. El contacto social en un ambiente mucho ms relajado, propenso para establecer relaciones sociales. La autoaprobacin de la imagen, as como la satisfaccin que produce el aprendizaje de nuevas destrezas. Antes de plantearnos la elaboracin de una sesin hemos de partir de unos objetivos generales de los programas de actividad fsica con estas personas: Mejorar y mantener la capacidad funcional, en funcin de su edad biolgica. Enlentecer el proceso de envejecimiento, y hacerlo de forma diferente. Obtener placer y bienestar corporal y mental. Prevenir y coadyudar en el tratamiento y rehabilitacin de diversas enfermedades. Proporcionarles autonoma. Incrementar la adaptacin psicolgica y el conocimiento sobre la utilidad del ejercicio. Ocupar activamente su tiempo de ocio y ofrecerles la posibilidad de vivir de una forma ms alegre. Favorecer la integracin social.
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Partiendo de dichos objetivos llegamos a la elaboracin de la sesin, que sirve de puente entre las programaciones tericas y el propio desarrollo de cada una de las tareas que consideramos importantes para alcanzar los objetivos previstos en un programa de actividad fsica. La sesin es el ltimo eslabn de la programacin terica y el primero para materializar la accin. Sirve de puente entre las programaciones tericas y el propio desarrollo de cada una de las tareas que consideramos importantes para alcanzar los objetivos previstos en un programa de actividad fsica para mayores. Gestionar la sesin es fundamental puesto que nos permite determinar las estrategias ms idneas para programar, organizar, desarrollar y evaluar todos los elementos pedaggicos para una intervencin de calidad. La forma tradicional de organizar y estructurar la sesin de actividad fsica para mayores en tres partes: calentamiento, parte principal y vuelta a la calma, nos ha proporcionado los elementos necesarios para reflexionar e investigar sobre la adecuacin de dicha estructura a las finalidades que perseguimos en este tipo de programas. La prescripcin de ejercicio fsico bajo el punto de vista de la salud y la prevencin del envejecimiento (Castillo, 2007), se compone de dos elementos fundamentales que deben estar presentes en la sesin: ejercicio aerbico y entrenamiento de fuerza. Aranda (2003) matiza que el ejercicio fsico de resistencia y de fuerza provoca unas adaptaciones que se oponen a muchas de las caractersticas asociadas al envejecimiento. Adems, las tareas destinadas a la mejora de la amplitud del movimiento (movilidad articular), mejora del equilibrio, de la coordinacin y rapidez neuromuscular tambin deben ocupar un papel fundamental dentro de una prescripcin de ejercicio fsico con finalidad antienvejecimiento basada en la evidencia cientfica. As, en la programacin diaria, hay que combinar la intensidad y duracin de los ejercicios, de forma ldica y en ambiente distendido. Lo ideal es que cada una de las sesiones sea "completa", es decir, que en su ejecucin se estimulen las diferentes cualidades y que intervengan el mayor nmero posible de grupos musculares. Si en toda actividad fsica es importante el calentamiento y la vuelta a la calma, an lo es ms con personas mayores, ya que una paralizacin brusca del ejercicio supone que no se utilice la "bomba muscular" que favorezca el retorno venoso, provocando un descenso sbito de oxgeno y glucosa en cerebro y corazn, efecto que puede ser sobreaadido si inmediatamente al ejercicio el sujeto toma una ducha caliente o una sauna, que conllevara a una dilatacin de
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores los vasos de la piel. El resto de beneficios del "enfriamiento", como pueden ser la recuperacin ms rpida tras el esfuerzo, la eliminacin del cido lctico, la prevencin de lesiones musculares, etc., son ya conocidos del deportecompeticin. Por ello proponemos un nuevo diseo de sesin adaptado a los intereses y necesidades de los participantes, en este caso, adultos y personas mayores, proponiendo diferentes subfases o modalidades en las que incluir contenidos fundamentales para el desarrollo de programas de actividad fsica saludable. FASES DE LA SESIN Calentamiento Fase aerbica SUBFASES O MODALIDADES Activacin-animacin Movilidad articular Actividades rtmicas Juegos Circuitos Ejercicio Continuo Autocargas Circuitos de fuerza Estiramientos Higiene postural Tcnicas de relajacin
Esta estructura de sesin, ms abierta y flexible, se termina de definir una vez que ha concluido, y no antes, con un carcter globalizado conforme a la filosofa de la motricidad educativa. Un carcter global y progresivo, dirigido a la consecucin de los objetivos propuestos, que acomode a las personas mayores en un clima de clase adecuado, ms que a producir slo una adaptacin del ritmo e intensidad del ejercicio. Una sesin en la que las personas mayores son actores y autores de la misma. Nuestros mayores son los que construyen su propio aprendizaje, hacindoles participes de la eleccin de sus propias tareas a partir de unas consignas previas, nosotros somos simples guas y orientadores. No buscamos exclusivamente la automatizacin de formas de movimiento estereotipadas que, en muchos casos ni son significativas, ni trascendentes en la adquisicin de hbitos de prctica fsica saludable, sino que construyan sus propias tareas y que piensen sobre sus acciones, teniendo en cuenta aquellas tareas contraindicadas para el mantenimiento de su condicin fsica. Por tanto, una sesin no se define slo por la accin, sino tambin por la reflexin. Por supuesto, como hemos indicado anteriormente, estos planteamientos van ms all de una estructura de sesin, y llegan a los planteamientos fundamentales para el desarrollo de un programa de actividad fsica para mayores. El planteamiento de la actividad fsica en las personas mayores (Saudo y Hoyo, 2006) debe tener como objetivos el aspecto ldico, el entretenimiento, una ocupacin del tiempo de ocio, pero tambin que esa actividad fsica tenga unas caractersticas en cuanto a tipo de ejercicio, duracin, intensidad y regularidad suficiente para generar un proceso coherente y conseguir beneficios para la calidad de vida de la persona a nivel fisiolgico y social. La duracin de la sesin estar mediatiza por el perfil de los participantes (Delgado, 2007). De forma genrica, tendr una duracin de unos 60 minutos. En sesiones cuya orientacin principal sea el trabajo de resistencia se recomienda
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entre 20 y 60 minutos en los que se alternar el trabajo individual (en porcentajes ms bajos) y el trabajo colectivo recreativo (en porcentajes ms altos). Lo ideal es alcanzar e incluso superar los 30 minutos por sesin. Para las sesiones cuyos objetivos estn vinculados al trabajo de fuerza, debe situarse entre 20 y 40 minutos y 15 minutos para amplitud de movimiento (GRPAF, 2002). Cuando hablamos de programas donde se interaccionen las capacidades (modelo de sesin propuesto) debe existir un trabajo proporcional ya que se pretende el equilibrio de mltiples factores. 6.4. LA SESIN DE CLASE En el calentamiento establecemos dos subfases: La activacin-animacin comprende aquellas tareas encaminadas a aumentar la temperatura corporal mediante actividades dinmicas, con una participacin individual, en parejas o en grupo. Permite iniciar la sesin elevando el clima motivacional mediante formas jugadas, movilizacin general del cuerpo, actividades genricas y mxima participacin del grupo. Pretendemos desarrollar tareas compartidas que generen procesos de socializacin y de relacin positiva, que permitan a los participantes sentirse integrados en el grupo. En relacin a la movilidad articular, destacar la necesidad de poner en movimiento las diferentes articulaciones para una correcta adaptacin a las diferentes tareas a desarrollar, lo cual va a propiciar una mejora de la amplitud de movimiento que nos permita alcanzar lentamente el lmite de la articulacin y a la vez desarrolle procesos de participacin compartida. En el ncleo central de la sesin se van a desarrollar los objetivos principales de la misma. Se hace necesario establecer unos criterios de organizacin del trabajo, cuya duracin oscilar entre 30 y 40 minutos.
Hemos dividido esta parte en una fase aerbica y otra de tonificacin muscular, aunque lo ideal es que cada una de las sesiones sea "completa", es decir, que en su ejecucin se estimulen las diferentes cualidades y que intervengan el mayor nmero posible de grupos musculares, al margen de poder utilizar coreografas, juegos, circuitos, etc.
Tanto la intensidad como la duracin de estas fases irn en relacin a la condicin fsica de nuestros alumnos. Cuando comencemos un programa hemos de hacerlo con una baja intensidad y una corta duracin, para ir aumentando ambos aspectos a medida que la condicin fsica vaya mejorando. Hay que combinar la intensidad y duracin de los ejercicios, de forma ldica y en ambiente distendido, evitando situaciones de fatiga importantes por el incremento en el riesgo de padecer algn tipo de lesin. La intensidad no slo hace referencia a la exigencia fsica sino tambin a la psquica, ya que con el paso de los aos se va produciendo una disminucin en la eficiencia de las capacidades intelectuales, atencin, concentracin, etc. En este sentido, a pesar de seguir una conexin y continuidad entre todas las tareas, el profesor debe controlar la alternancia del esfuerzo fsico, as como la dificultad y complejidad de todas las actividades planteadas, de forma que suponga una vivencia satisfactoria (si las clases son muy fatigantes, aburridas o poco significativas, la persona mayor pronto abandonar el programa). Asimismo, deberemos tener en cuenta la
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores dificultad que representan las tareas, la secuenciacin de las mismas y la interaccin social como elemento facilitador de la actividad. Dentro de la fase aerbica podemos incluir las siguientes modalidades o subfases: Las actividades rtmicas comprendern el trabajo de capacidades perceptivo motrices relacionadas con el ritmo, aerbic para mayores, bailes de saln, msica tradicional, danzas populares y el desarrollo de propuestas relacionadas con la expresin corporal. Los juegos son una modalidad muy importante de la fase aerbica, ya que el desarrollo ldico de propuestas nos permite conectar el trabajo aerbico con actividades divertidas, adaptadas a la edad y capacidades de los participantes. Se realizarn juegos en pequeo y gran grupo, con y sin materiales. Los circuitos sern una herramienta clave para el desarrollo de esta fase, permitiendo un trabajo realizado en estaciones (tareas sucesivas). Son tareas sencillas y de fcil ejecucin. De gran motivacin para el participante, por la variedad y dinmica, que favorecen el trabajo cardiovascular. El ejercicio continuo permite desarrollar tareas de intensidad media-baja que favorecen el desarrollo de la resistencia aerbica utilizando el propio cuerpo, el espacio y diferentes materiales. Respecto al fortalecimiento muscular, el trabajo con autocargas es el sistema ms bsico del trabajo de fuerza, ya que la ejecucin depende exclusivamente de uno mismo. Pese a que la carga no puede modificarse externamente, existen diversas formas para aumentar disminuir la intensidad, tales como variar la situacin de palancas jugando con la participacin de la accin de la gravedad; aumentar disminuir el nmero de repeticiones y la velocidad de ejecucin. En nuestra propuesta tambin incorporamos la participacin en parejas, donde un compaero ofrece una resistencia manual a la ejecucin del otro, y los circuitos de fuerza que nos permitirn desarrollar propuestas en diferentes estaciones para el trabajo de resistencia muscular, de forma individual y por parejas. La vuelta a la calma es tan importante como el calentamiento, ya que los rganos necesitan volver paulatinamente a su estado inicial. Los estiramientos, los ejercicios respiratorios y de soltura muscular previenen calambres post-esfuerzo, relajan la musculatura, reducen la frecuencia cardiaca paulatinamente, disminuye el riesgo de mareos tras el esfuerzo, evita la acumulacin de sangre en las extremidades inferiores, produce una relajacin fsica y psquica, etc. Los estiramientos al final de la sesin se desarrollarn individualmente o en parejas, de forma pasiva, mediante un recorrido lento y un mantenimiento de la posicin. A travs de ellos pretendemos dotar de amplitud de movimiento y extensibilidad a la musculatura corporal en su globalidad (tren superior, tronco y tren inferior), incidiendo en aquellas partes implicadas en la tarea realizada. En relacin a la higiene postural, incluiremos tareas de la vida cotidiana que permitan a los mayores tener una mayor conciencia y control corporal. Se realizan ejercicios compensatorios que favorezcan el mantenimiento de las curvas fisiolgicas raqudeas, para evitar la tendencia a la hipercifosis senil, as como tareas que permitan una adecuada concienciacin plvica, fundamentalmente incidiendo en la retroversin. Las tcnicas de relajacin permitirn reducir su ansiedad y estrs, adquiriendo sensaciones de bienestar y autoconfianza. Se incluyen actividades de
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relajacin, masaje y automasaje, conocimiento y control respiratorio y tareas de soltura muscular. 6.5. LA BASE DE DATOS Y MATERIAL MULTIMEDIA El organizador de sesiones y tareas facilita la clasificacin de tareas y la confeccin de sesiones en funcin de estas actividades. Lo ms interesante de esta base de datos es que no es cerrada sino que cualquier usuario puede proponer tareas que considere oportunas para su actuacin didctica. La propuesta llega al IAD, se filtrarn las tareas y se irn incorporando a la base de datos. Cuanto mejor se clasifiquen las tareas y mayor nmero de ellas tengamos, mejorarn las posibilidades posteriores de bsqueda o filtrado. Otro aspecto fundamental de esta base datos es la posibilidad de crear nuestra propia sesin, imprimirla y guardarla, de forma que el usuario pueda crear sus propias unidades didcticas. Con ello podemos tener impresas todas nuestras sesiones para llevarlas directamente a la instalacin deportiva correspondiente.
Tambin se ha elaborado un material audiovisual que trata de desarrollar una propuesta didctica, estructurada en 5 partes: las 4 primeras hacen referencia a las distintas fases de una sesin (calentamiento, fase aerbica, tonificacin muscular y vuelta a la calma) y la ltima parte analiza algunas actividades o tareas que se consideran desaconsejadas para las personas mayores, por las posibles consecuencias de su reiteracin a nivel orgnico o del aparato locomotor. Durante su visualizacin se escuchar un audio, donde desarrollamos la justificacin fisiolgica y psicopedaggica de la propuesta.
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Panel de Expertos:
LOS MAYORES, EL SEDENTARISMO Y EL EJERCICIO Dr. Juan Francisco Marcos Becerro. Presidente del Instituto de Longevidad y Salud PALABRAS CLAVE: Envejecimiento. Sedentarismo. [Link] RESUMEN: En esta revisin se repasan los ms recientes trabajos publicados en el mundo, referidos a los efectos que el envejecimiento y el sedentarismo ejercen sobre la salud de las personas mayores. Al mismo tiempo se exponen los resultados del ejercicio para combatir las consecuencias negativas originadas por el envejecimiento y el sedentarismo. Por ltimo, se adjuntan las Recomendaciones de la OMS para la utilizacin del ejercicio en las personas mayores. INTRODUCCIN EL ENVEJECIMIENTO Al envejecimiento se le divide en dos grupos: primario y secundario. Al primario tambin se le conoce como senescencia intrnseca, y se produce por la alteracin progresiva del organismo a consecuencia del paso de los aos. Segn Fontana y Klein, (2007) su aparicin es independiente de otros factores. El secundario es la consecuencia de la accin de las enfermedades o las modificaciones negativas del estilo de vida, entre las que se incluyen el sedentarismo el tabaco y las radiaciones solares (Klting y Bluher.2005). En el envejecimiento intervienen los factores genticos y los ambientales. La importancia de los primeros se sita entre el 25 y el 30% y la de los segundos entre el 70 y el 75%. Los genes controlan el envejecimiento de manera continua en el transcurso del desarrollo y la maduracin (Marcos Becerro y [Link].2007). Entre los agentes implicados en el envejecimiento distintos a los genticos, los ms valorados por los investigadores son los siguientes: 1. La disminucin de la longitud del telmero originada por la inactividad de la telomerasa en las etapas iniciales de la embriognesis. 2. La alteracin de la sntesis de las protenas del estrs. 3. La accin de las especies oxgeno reactivas. 4. La perturbacin de la degradacin de las protenas celulares (protelisis) deterioradas por la accin de los radicales libres EL ENVEJECIMIENTO EN ESPAA Segn el trabajo realizado por los componentes de la Secretara General de Poltica Social. Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO).2009, de cada 100 nacimientos, 93 mujeres y 83 hombres llegarn a la vejez. Las expectativas de vida en Espaa son ms elevadas que en la UE y en el mundo, tanto para las mujeres (22,0 aos) como para los hombres (17,9 aos). Por ello, a los 65 aos, a las primeras le queda por vivir un 22,9% de su vida y a los segundos un 24,5%, o lo que es igual, la cuarta parte de su vida total
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Cumplidos los 75 aos, el 42,5% padece alguna enfermedad que restringe ms de 10 das su actividad habitual diaria. Porcentajes superiores al 50% de las personas mayores, y de forma especial las mujeres, sufren la artrosis, el reumatismo o el dolor de espalda. El 51,9% se ve aquejado por la hipertensin, el 30,20% por el dolor de espalda crnico y el 30% por el aumento del colesterol. Las mujeres son las que ms padecen estas afecciones. Las alteraciones de la movilidad (levantarse, acostarse, sentarse y andar) constituyen el primer problema de la discapacidad y afectan al 72,2% de las personas mayores. A continuacin le siguen los problemas para llevar a cabo las actividades de la vida diaria (ir de compras, hacer la comida y lavar la ropa) y por ltimo, las dificultades para mantener el cuidado del cuerpo (lavarse, ducharse, vestirse, comer y evitar la incontinencia). Las cadas son el tipo ms frecuente de los accidentes que intervienen en la mortalidad de las personas de estas edades, debido, principalmente, a las fracturas que producen. En Espaa se originan cada ao 33.000 fracturas de fmur que engendran 31.000 intervenciones quirrgicas y 768.000 das de estancia hospitalaria, generando, solo en la fase aguda, unos gastos estimados en 97 millones de euros. EL SEDENTARISMO Y SUS PROBLEMAS De forma resumida, se puede considerar al sedentarismo como la falta de actividad fsica adecuada, para conseguir una vida saludable En el trabajo publicado por el IMSERSO en el ao 2009 en nuestro pas, el 34,4% de sus habitantes era sedentario. El 37,2% de los hombres y el 31,7% de las mujeres. Entre los 65 y los 74 aos las mujeres son menos sedentarias que los hombres. Despus de cumplir los 75 aos aumenta el sedentarismo en los dos gneros, pero en esta edad, los hombres son ms activos que las mujeres. Cuatro de cada siete mujeres de ms de 75 aos pasan sentadas la mayor parte del tiempo, lo que aumenta el ndice de discapacidad. Muchos mayores sedentarios lo son por sufrir alguna afeccin del sistema msculo esqueltico (osteoartrosis, osteoporosis o sarcopenia). INFLUENCIA DEL SEDENTARISMO SOBRE LA SALUD, LA MORTALIDAD Y LA MORBILIDAD DE LOS SERES HUMANOS En algunas ocasiones la prdida de la salud se origina por causas ajenas a la voluntad del individuo, pero en otras son los hbitos libremente adquiridos por la persona los que la producen. La falta de actividad fsica es una de las causas ms importantes que intervienen en el deterioro de la salud y en la mortalidad de los seres humanos. En lo que se refiere a la mortalidad, segn Mokdal y sus colaboradores (2004), en los EU la inactividad fsica unida a la dieta inadecuada fue la segunda causa de muerte por la que fallecieron 400.000 personas (16,6%). En cuanto a la salud, a la inactividad se le ha achacado su influencia negativa sobre un considerable nmero de afecciones patolgicas, entre las que se citan: Las enfermedades cardiovasculares (Al-Qaisi y cols.2008) como la insuficiencia cardiaca congestiva, la enfermedad coronaria (Rastogi.2004) y sus
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Panel de Expertos:
consecuencias: la angina de pecho y el infarto de miocardio; las arritmias cardiacas, la hipertensin arterial (Summary of the 2007), la enfermedad vascular perifrica (Shammas y Dippel.2005) y el accidente cerebral agudo (American Heart Association.2007). Las alteraciones del perfil lipdico del plasma (Ibrahim y cols.2005) como el aumento del colesterol total, el de las lipoprotenas de baja densidad (LDL) y el de los triglicridos y la disminucin de las lipoprotenas de alta densidad (HDL). Los tumores malignos del colon, de la mama (Maryam y cols.2010), de la prstata y del pncreas (Tavani.2004).. Las afecciones respiratorias como el asma bronquial y la apnea del sueo. La obesidad (Manson.2004). la diabetes del tipo 2 (Van vranken.2004) y la osteoporosis (Bakhireva y cols.2004), as como el aumento de las fracturas (Vondracek y Linnebur. 2009),. Los daos de la mdula espinal. El aumento de los sntomas de la menopausia. La tendencia a la formacin de clculos en la vescula (Leitzmann y cols.1998) y en el rin. Las afecciones del aparato digestivo. La depresin, la disminucin de la funcin cognitiva y la ansiedad (Strine y cols, 2004). Por otra parte, facilita la aparicin de la fragilidad fsica en todas las edades, y en especial en los mayores, y lo mismo sucede con la muerte prematura.
INSUFICIENCIA CARDIACA CONGESTIVA ENFERMEDAD CORONARIA ANGINA DE PECHO INFARTO DE MIOCARDIO ARRITMIAS CARDIACAS HIPERTENSIN ARTERIAL ENFERMEDAD VASCULAR PERIFRICA ACCIDENTE CEREBRAL AGUDO
LOS COSTES ECONMICOS DEL SEDENTARISMO En Espaa los costes directos e indirectos relacionados con la obesidad (sedentarismo) suponen el 7% del gasto sanitario total, lo que representa unos 2.500 millones de euros al ao (NAOS.2005). LOS EFECTOS DEL EJERCICIO SOBRE LA SALUD Los efectos que el ejercicio ejerce sobre la salud afectan a las personas de todas las edades. Entre ellos se citan los siguientes: Mejora la capacidad aerobia e interviene de forma decisiva en la prevencin y rehabilitacin de las enfermedades cardiovasculares, constituye una poderosa herramienta contra los factores involucrados en el desarrollo de la aterosclerosis, ya que disminuye las
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lipoprotenas de baja densidad (LDL), aumenta las de alta (HDL), disminuye la presin arterial sistlica y diastlica, aminora el peso corporal en los obesos, a travs de la prdida de masa grasa, mientras que preserva, e incluso aumenta la magra (ejercicios de fuerza). Adems incrementa la sensibilidad a la insulina, por lo que mejora la evolucin de la diabetes. Ejerce un efecto protector frente algunos tipos de cnceres como el de colon, prstata, mama y pulmn. Aumenta la fuerza y la resistencia de los msculos y el contenido mineral de los huesos, por lo que es muy eficaz en la lucha contra la atrofia muscular del envejecimiento y contra la osteoporosis. La actividad ligera mejora la funcin del sistema inmunitario, previene contra la aparicin de clculos en la vescula biliar, disminuye las complicaciones inherentes a las intervenciones quirrgicas en todas las edades, aumenta la duracin de la vida y protege a los mayores contra las cadas y las fracturas. Previene contra la aparicin de las lesiones, a la vez que disminuye el tiempo empleado en su recuperacin. Del mismo modo, acorta el periodo de recuperacin una vez finalizado el esfuerzo fsico. Facilita el descanso nocturno al mejorar el sueo. En las mujeres embarazadas, la actividad fsica les permite mantener una buena forma fsica, a la vez que mejora la labor del parto y disminuye las complicaciones del puerperio. Protege contra el estrs excesivo de la vida moderna, disminuye la ansiedad y la depresin y mejora la autoestima. Ha sido empleada en las campaas contra el tabaco, el alcohol y las drogas. Ya en el siglo pasado se utiliz en Inglaterra en la prevencin de la delincuencia y ha surtido buenos efectos en la reinsercin de los condenados en la sociedad (Marcos Becerro y cols (2007) MECANISMOS POR LOS QUE EL EJERCICIO MEJORA LA SALUD Varios mecanismos biolgicos pueden ser los responsables de los beneficios que el ejercicio habitual produce sobre la salud. Este tipo de actividad mejora la composicin corporal (disminuye la adiposidad y mejora el control del peso corporal) (Warburton y cols.2001) (Mairorana y cols.2003), aumenta los perfiles de las lipoprotenas lipdicas (disminuye los triglicridos, aumenta las HDL y disminuye el cociente LDL/HDL Warburton y cols.2001), mejora la homeostasis de la glucosa y la sensibilidad a la insulina (Warburton y cols.2001) (Kelley y cols.1999), disminuye la presin arterial (Blair y cols.1984), mejora el tono autonmico (Tiukinhoy y cols.2003), reduce la inflamacin sistmica (Adamopoulos y cols.2001), disminuye la coagulacin de la sangre (NIH.1996), mejora el flujo coronario (Hambrecht y cols.2000), aumenta la funcin cardiaca (Warburton y cols.2004) y mejora la funcin endotelial (McGavock y cols.2004).Por otra parte, el ejercicio, y en especial el de fuerza, protege contra la sarcopenia (Bautmans y cols.2009) y contra la osteoporosis (Vondracek y Linnebur.2009), sin olvidar los buenos efectos que origina sobre la memoria, el aprendizaje, la depresin y la cognicin (Gomez-Pinilla y cols.2008).
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Panel de Expertos:
AUMENTA LAS LIPOPROTEINAS BENEFICIOSAS DISMINUYE LA PRESIN ARTERIAL MEJORA EL TONO AUTONMICO REDUCE LA INFLAMACIN SISTMICA DISMINUYE LA COAGULACIN DE LA SANGRE MEJORA EL FLUJO CORONARIO AUMENTA LA FUNCIN CARDIACA MEJORA LA FUNCIN ENDOTELIAL
RECOMENDACIONES DE LA OMS PARA LA UTILIZACIN DEL EJERCICIO EN LAS PERSONAS MAYORES Un hecho comprobado cientficamente es que los mayores de 65 aos de ambos gneros involucrados en los programas de ejercicio padecen menos enfermedades, como la cardiopata coronaria, la hipertensin, el ictus, la diabetes del tipo 2 y los cnceres de mama y de colon que los sedentarios. Adems, sus buenas funciones cardiorrespiratorias, metablicas y musculoesquelticas les protegen contra la aparicin de las afecciones crnicas; y al mantener una buena masa muscular y sea, no se ven afectados por la sarcopenia ni por la osteoporosis. Otro hecho de gran importancia es que sus funciones cerebrales, incluida la memoria, mejoran notablemente, dado que el ejercicio estimula en el hipocampo el factor neurotrfico cerebral implicado en esta funcin Warburton y cols.2009) (PAGAC.2008) ( Paterson y cols.2009). Teniendo en cuenta estos hechos, la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) recomienda a todas las naciones la realizacin de programas para mejorar los niveles de actividad fsica de sus habitantes (Resolucin WHA57.17.2004), con el objeto de mejorar la salud y prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles (ENT) (Action Plan. 20082013. 2008). EJERCICIO Y CALIDAD DE VIDA EN LOS MAYORES Para realizar las actividades corrientes de la vida los seres humanos, y en especial los mayores, necesitan conservar, del mejor modo posible, las tres funciones principales involucradas en la forma muscular: la fuerza, la resistencia y la flexibilidad. Su mantenimiento a travs del ejercicio se asocia a un buen estado de salud psicofsica y a una mejora de la calidad de vida (Kell.2001), al retrasar el declive de la movilidad (Westerterp.2001), y del equilibrio, lo que contribuye a mantener la autonoma funcional y la independencia (Lexell.1999)(Christmas.2000), incluso en quienes se ven afectados por ciertos
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tipos de afecciones crnicas (Seeman.2002) como la osteoporosis, la sarcopenia o la osteoartrosis. Tambin se han descrito mejoras de la funcin intelectual (Schooler.2001).
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PANEL DE EXPERTOS
REA DE INNOVACIN, LONGEVIDAD Y CALIDAD DE VIDA
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INTERRELACIN ENTRE LA CONDICIN FSICA, EL ESTADO NUTRICIONAL VITAMNICO Y EL ESTADO COGNITIVO Y SU INFLUENCIA SOBRE LA CALIDAD DE VIDA EN MAYORES INSTITUCIONALIZADOS Y DE VIDA INDEPENDIENTE
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La sociedad se encuentra ante un proceso global de envejecimiento, con un aumento progresivo de la esperanza de vida, que junto con la reduccin de las tasas de natalidad, est provocando una alteracin de las pirmides poblacionales. Estos cambios tienen una clara influencia sobre factores sociales y econmicos. Para el ao 2050, ya se ha previsto que a nivel mundial ms del 21% de la poblacin se va a encontrar en el grupo de mayores de 65 aos, cifra que para Espaa aumenta hasta al menos el 30%. En Espaa, en la actualidad, este grupo de poblacin supera los 7,5 millones, lo que equivale a un 17% de la poblacin general espaola. Cabe resaltar que un 2,8% (212.475 mayores) se encuentran institucionalizados en residencias para la tercera edad, predominando en este grupo las mujeres y siendo los 80 aos la edad media de ingreso (INE, 2009; Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, 2008). Durante el envejecimiento, se experimenta un progresivo deterioro de las capacidades fsicas, entre las que cabe destacar la prdida de fuerza y de masa muscular, que pueden ser atribuidas a mltiples factores como la gentica, padecimiento de enfermedades, nutricin, etc, siendo la inactividad fsica y el sedentarismo la variable ms importante relacionada con la prdida de masa muscular en los mayores (Burgos-Pelez, 2006; Serra-Rexach, 2006; Bauer et al, 2008). Cuando la debilidad muscular se convierte en enfermedad, conocida como sarcopenia, la capacidad para realizar las tareas de la vida diaria se ve limitada, adems de asociarse con una mayor probabilidad de cadas y con la discapacidad (Rikli & Jones, 1997). En general, la prdida de la fuerza es ms marcada en el tren inferior que en el superior a medida que avanza la edad (Virtuoso-Junior et al, 2008; Newman et al, 2003; Runnels et al, 2005). Tal hecho resulta de la disminucin del nivel de actividad fsica que suele darse con el envejecimiento, principalmente debido a la reduccin de actividades de desplazamiento. Las actividades domsticas exigen que la parte superior del cuerpo se mantenga ms activa y en consecuencia, el declive de la fuerza del tren superior pasa a ser menos acentuado cuando se compara con la fuerza del tren inferior (VirtuosoJunior et al, 2008). Adems de la prdida de fuerza y masa muscular, con la edad se produce un deterioro de la funcin cognitiva que repercute de manera directa en la autonoma personal. La relacin entre ambas variables, fuerza y estado cognitivo, es un aspecto que est cobrando gran importancia dentro del mundo de la investigacin (Christensen et al, 2001; Alfaro-Acha et al, 2006; Raji eta l, 2005; Nourhashemi et al, 2002). Otro de los aspectos relacionados con el envejecimiento e ntimamente ligado a los anteriores es el cambio asociado al estado nutricional del sujeto (Miquel y Gonzlez-Gross, 2002). Aunque las deficiencias clnicas de nutrientes son infrecuentes en los pases desarrollados, las deficiencias subclnicas son relativamente prevalentes. En concreto, en personas mayores, la prevalencia de
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores deficiencia subclnica de vitaminas del grupo B (vitamina B12, vitamina B6 y folato) se cifra en torno al 30-40% (Gonzlez-Gross et al, 2002; Gonzlez-Gross et al, 2007; Spinneker et al, 2007). La deficiencia, incluso leve, de una o varias de estas vitaminas da lugar a un incremento en la concentracin plasmtica de homocisteina. La hiperhomocisteinemia se considera factor de riesgo de enfermedades cardio y cerebrovasculares (Boushey et al, 1995), e incluso se ha propuesto como predictor de deterioro cognitivo (Gonzlez-Gross et al, 2001). Valores elevados de homocisteina tambin se han relacionado con aumento en la incidencia de fracturas de cadera (McLean et al, 2004), osteoporosis (Herrmann et al, 2004) y algunos tipos de glaucoma (Cumurcu et al. 2006). Adems, el propio dficit de estas vitaminas va ligado a problemas neurolgicos, que se manifiestan en forma de deterioro de la funcin cognitiva y en trastornos del sistema nervioso perifrico, especialmente visibles en brazos y piernas (Robins et al, 2001). Las consecuencias de estas alteraciones conllevan prdidas de la coordinacin que propician las cadas que unidas a los problemas de la osteoporosis tienen consecuencias muy graves en las personas mayores. Normalmente los pies, pero ocasionalmente las manos o el rea plvica pueden verse afectados inicialmente. La debilidad de los msculos y la parlisis son seales tardas y suelen ser irreversibles. Otros sntomas que pueden ocurrir son alteraciones auditivas o visuales (escotoma central, atrofia del nervio ptico), que son otras de las causas que provocan las cadas. Otras complicaciones son la impotencia e incontinencia urinaria y fecal. El comienzo de seales tiende a ocurrir despus de los sntomas y abarca la prdida de la sensacin cutnea, alteraciones de la sensacin propioceptiva, especialmente en las piernas, resultando en una alteracin de la funcin del tracto corticospinal con parlisis espstica que igualmente dificultan la locomocin y la coordinacin de los movimientos. Normalmente, debido a la neuropata perifrica dominante, existe ausencia de reflejos y presencia del reflejo de Babinski. El deterioro cognitivo avanzado se caracteriza por una tendencia a la inactividad fsica que agrava el deterioro funcional debido al envejecimiento (Albers et al, 2007). Nuestro grupo de investigacin lleva ms de 20 aos estudiando a la poblacin mayor y en concreto la interrelacin de estos factores y su repercusin en el envejecimiento y la calidad de vida.
Desarrollo En la ltima dcada, hemos realizado diversos estudios transversales, de intervencin y longitudinales tanto en personas mayores de vida independiente como viviendo en residencias para la tercera edad. Para este trabajo se han valorado los datos de un total de 406 ancianos institucionalizados en residencias de la tercera edad en las Comunidades de Andaluca y de Madrid obtenidos en el marco de diversos proyectos de investigacin (ver agradecimientos), y de 600 ancianos de vida independiente de la Comunidad de Madrid analizados en el marco de un proyecto financiado por el IMSERSO y englobado dentro de la Red de Ejercicio Fsico para poblaciones especiales (EXERNET, [Link]).
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Panel de Expertos:
Todos los proyectos se han realizado en acuerdo con los estndares ticos contenidos en la Declaracin de Helsinki del ao 1964 (revisada en el ao 2000 en Edimburgo), la Convencin sobre los derechos humanos y de Biomedicina de Oviedo en el ao 1997. Los protocolos de investigacin fueron aprobados por la Comisin de tica en investigacin de la Universidad de Granada y por la Comisin de tica de la Universidad de Zaragoza. Todos los sujetos y/o sus parientes ms cercanos firmaron un consentimiento informado previo a la realizacin del estudio. En la valoracin de la condicin fsica, se han incluido diversos test para valorar la fuerza en manos (mediante dinammetro modelo Takei TKK 5101, con un rango de 5 a 100 Kg y una precisin de 0,1 Kg ), brazos y piernas. La fuerza de las extremidades superiores e inferiores fue evaluada a travs de la batera Senior Fitness Test (SFT) de Rikli y Jones (Rikli & Jones, 1999; Rikli & Jones, 2001) especfica para este grupo de poblacin, ya que es una batera validada y utilizada a nivel internacional, adems de requerir un equipamiento sencillo. En el test para medir la fuerza de las extremidades superiores, denominado Arm Curl o flexiones de brazos, el sujeto, sentado en una silla tamao estndar, dispona de 30 segundos para realizar el mayor nmero de flexiones y extensiones de codo agarrando una mancuerna. La batera estipula que las mujeres deben levantar un peso de 5 lbs. (2,27 Kg) y los varones 8 lbs. (3,63 Kg). El test para medir la fuerza de las extremidades inferiores, denominado 30-Second Chair Stand o levantarse y sentarse en una silla durante 30 segundos, consisti en levantarse y sentarse en una silla sin ayuda de los brazos, contabilizndose el nmero de repeticiones que el sujeto fue capaz de hacer en 30 segundos. El estado de la funcin cognitiva fue valorada mediante el cuestionario Mini Mental State Examination (MMSE) de Folstein et al (1975). El MMSE es uno de los instrumentos ms utilizados para la evaluacin de la funcin cognitiva debido a que es breve, fcil en su administracin y sencillo en su puntuacin. Al ser un instrumento estandarizado de uso generalizado, tambin favorece la posibilidad de contar con un parmetro adecuado de comparacin. Est compuesto por 11 preguntas, divididas en dos secciones, que valoran diversas funciones cognitivas como la orientacin temporal y espacial, la memoria inmediata y el recuerdo a corto plazo, la atencin, el clculo, el lenguaje, la escritura y la praxis constructiva. La puntuacin puede oscilar entre 0 y 30 puntos. En relacin a los parmetros sanguneos, se han analizado dos marcadores de la vitamina B12 (cobalamina y holo-transcobalamina), dos marcadores del estado de folato (folato srico y el folato intraeritrocitario) y las concentraciones de homocisteina total (tHcy) mediante diferentes tcnicas en un autoanalizador AxSYM (Abbott Diagnostics, USA). Entre los resultados obtenidos podemos destacar que para todos los grupos de poblacin analizados, los hombres tienen ms fuerza que las mujeres (Albers et al, 2008) (Figura 1). Si comparamos el grupo de vida independiente con las personas que viven en las residencias de ancianos, los primeros presentan mejores niveles de fuerza que los segundos (Tabla 1). Al analizar los datos por grupos de edad, observamos que se produce una prdida de fuerza a medida que
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores aumenta la edad (Figura 1) en ambas manos. Al partir los varones de una situacin mejor, tambin es ms acusada la prdida de fuerza en este grupo. La evaluacin del estado cognitivo a travs del MMSE fue positivamente correlacionada con todos los parmetros de fuerza (p<0,001). Tanto la ANOVA de un factor como la prueba de Kruskal-Wallis, para los valores de fuerza en piernas que no cumplan los criterios de normalidad en la distribucin de la muestra, mostraron diferencias significativas entre los distintos grupos de MMSE (p<0,01). El anlisis para la comparacin de los grupos, post hoc Bonferroni y la prueba de Mann-Whitney, revelaron las diferencias existentes, obteniendo los mejores resultados en las pruebas fsicas aquellos sujetos con un mejor estado cognitivo (Figuras 2 a 4). En relacin al estado vitamnico y las concentraciones de homocisteina, ya hemos insistido en otras ocasiones en la dificultad del diagnstico, al no haber valores de referencia especficos para poblacin mayor y no haber consenso en un marcador de eleccin, en especial para caracterizar el estado de vitamina B12 (Sola et al, 2005). En funcin del parmetro y del valor de corte elegidos, los datos pueden variar algo, pero an as los resultados obtenidos indican una elevada prevalencia de hiperhomocisteinemia (tHcy > 15 mol/L): 54% en los ancianos institucionalizados en Andaluca y 59% en los ancianos institucionalizados en Madrid. Las concentraciones bajas de folato oscilan entre el 20% y el 50 % en ambos grupos de poblacin analizados (Gonzlez-Gross et al, 2007; PedreroChamizo, 2008). En relacin a la vitamina B12, y tambin en funcin del parmetro empleado, se observan niveles deficitarios que van desde el 11% (niveles de cobalamina) al 49% (niveles de cido metil-malnico y/o holotranscobalamina) (Gonzlez-Gross et al, 2007; Pedrero-Chamizo, 2008). Si analizamos el estado vitamnico en funcin del estado cognitivo, podemos observar una tendencia a concentraciones menores de vitamina B12 y folato a medida que se obtiene menor puntuacin en el MMSE, pero sin alcanzar la significacin estadstica (Albers et al, 2007). Tambin se ha encontrado una correlacin negativa entre los niveles de fuerza y las concentraciones de vitamina B12 (Figura 5), llegando a alcanzar las significancia estadstica en el caso de la fuerza en brazos (Pedrero-Chamizo et al, 2008). En relacin a la composicin corporal, observamos que ms de la mitad de la poblacin institucionalizada presenta sobrepeso u obesidad (Figura 6), llegado estas cifras al 84% para los mayores de vida independiente (Gmez-Cabello et al, 2011). Cabe destacar que en este estudio representativo de la poblacin mayor espaola, un 15% present obesidad sarcopnica. Conclusiones Los niveles de fuerza observados en poblacin mayor espaola de vida independiente son similares a los observados en otros pases. En cambio, los datos obtenidos en poblacin institucionalizada son inferiores a los obtenidos en otros pases, aunque cabe recordar que son escasos los datos publicados en la bibliografa en ambos grupos de poblacin. Destaca la poca fuerza desarrollada por las mujeres incluidas en nuestros estudios, en especial las que viven en
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residencias para la tercera edad. En este grupo de poblacin tambin hay que destacar los bajos valores que se obtienen para la fuerza desarrollada por las piernas. Hemos encontrado una clara relacin entre los niveles de fuerza y el estado cognitivo, as como una tendencia entre stos y las concentraciones de vitamina B12 y homocisteina en sangre. Un estado deficitario de vitamina B12 se asocia con menores niveles de fuerza y un peor estado cognitivo. Por tanto, es importante establecer planes de entrenamiento especficos para las personas mayores y considerar la suplementacin de vitamina B12 en este grupo de poblacin. Agradecimientos: Trabajos realizados con el apoyo de Axis-Shield Diagnostics Ltd (Norway), Abbott Cientfica S.A.(Spain), Asociacin de Familiares de Alzheimer (AFAL, Spain), Instituto de Salud Carlos III (FIS PI021830), Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (104/07), Universidad Politcnica de Madrid, Ministerio de Educacin y Ciencia (DEP2005-00046/ACTI) y Red EXERNET. Asimismo, agradecemos a R Arcas, P Carazo, R Perez, RM Torres, R Sola, MJ Castillo, A Melndez, K Pietrzik su colaboracin en estos estudios.
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Panel de Expertos:
Tabla 1. Valores de fuerza de prensin manual (Kg) en varones y mujeres de vida independiente e institucionalizados Varones VIDA INDEPENDIENTE M. Derecha 33,667,5*ab M. Izquierda 32,167,0*ab Mujeres VIDA INDEPENDIENTE M. Derecha 18,254,54* M. Izquierda 17,244,18* INSTITUCIONALIZADOS M. Derecha 10,015,13 M. Izquierda 9,345,14 INSTITUCIONALIZADOS M. Derecha 21,368,8 ab M. Izquierda 20,169,1 ab
* p = 0,000 (mismo gnero). a p= 0,000 (diferente gnero y mismo lugar de residencia). b p= 0,000 (diferente gnero y lugar de residencia).
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores Figura 1. Valores de prensin manual en varones y mujeres institucionalizados en funcin de la edad
Se establecen 5 grupos de edad: de 60 a 64 aos (G1), de 65 a 69 aos (G2), de 70 a 74 aos (G3), de 75 a 79 aos (G4) y > de 79 aos (G5).
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Panel de Expertos:
Figura 2. Relacin entre la fuerza de prensin manual derecha e izquierda en funcin de los resultados obtenidos en el MMSE. Normalidad, (MMSE score 24); deterioro leve (MMSE score 2123); deterioro moderado (MMSE score 11-20); deterioro severo (MMSE score 10) en ancianos institucionalizados.
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores Figura 3. Relacin entre la fuerza en brazos y piernas en funcin de los resultados obtenidos en el MMSE. Normalidad, (MMSE score 24); deterioro leve (MMSE score 2123); deterioro moderado (MMSE score 11-20); deterioro severo (MMSE score 10) en ancianos institucionalizados.
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Panel de Expertos:
Figura 4. Z-scores de fuerzas de prensin manual, fuerza en brazos, fuerza en piernas, equilibrio con ojos abiertos, equilibrio con ojos cerrados, coordinacin motora fina, en funcin de los resultados obtenidos en el MMSE. Normalidad, (MMSE score 24); deterioro leve (MMSE score 2123); deterioro moderado (MMSE score 11-20); deterioro severo (MMSE score 10) en ancianos institucionalizados.
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores Figura 5. Valores de fuerza de prensin manual, de fuerza en brazos y fuerza en piernas y de MMSE en funcin de los niveles de holo-transcobalamina, en ancianos institucionalizados
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Panel de Expertos:
Figura 6. Presencia de bajo peso, normopeso, sobrepeso y obesidad en ancianos institucionalizados en funcin del ndice de masa corporal
27%
0,1 0
17% 20%
Bajo pes o
P es o normal S obrepes o
Hombres Mujeres
Obes idad
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Dra. Pilar Pont Geis Associaci Esportiva Sarri- Sant Gervasi Barcelona
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Panel de Expertos:
Introduccin
El envejecimiento de la poblacin es uno de los mayores triunfos de la humanidad y tambin uno de nuestros mayores desafos. A inicios del siglo XXI, el envejecimiento a escala mundial requiere mayores exigencias econmicas y sociales en todos los pases. Al mismo tiempo, las personas mayores ofrecen valiosos recursos, a menudo ignorados, que suponen una importante contribucin para la sociedad. El envejecimiento es un hecho social y a la vez un hecho biolgico. Envejece la poblacin, en los pases desarrollados, en especial en Espaa, la esperanza de vida al nacer se encuentra entre las ms altas de la Unin Europea y del mundo. Segn un estudio presentado por el IMSERSO en el 2004, nos indica que la vida media alcanza los 79 aos, con una esperanza de vida de 75,7 aos para los varones y de 83,1 para las mujeres. En Europa, el envejecimiento se ha convertido en uno de los mayores desafos de las prximas dcadas, debido al margen de mejora de la calidad de vida de las personas en edad avanzada, sobre todo a travs de la percepcin de la salud, servicios sociales, alimentacin saludable e inversin en programas de ejercicio fsico. Segn el estudio presentado por la Secretaria de Estado de Servicios Sociales, familias y Discapacidad: En el Informe: Las personas mayores en Espaa 2004, el colectivo de personas mayores representa hoy en da el 17% de la poblacin (7,2 millones) y se estima que se ver incrementada su importancia numrica y social en el futuro, puesto que, en el ao 2050, las personas con ms de 65 aos alcanzarn en Espaa la cifra de 16.394.839 de personas, con lo que representar ms del 30% del total de la poblacin. Cabe destacar que, de este 30% de poblacin mayor de 65 aos, un porcentaje destacado estar representado por personas mayores octogenarias. Uno de los objetivos del proyecto SALUD21, Envejecer en buena salud: En definitiva, envejecer y envejecer activamente es uno de los principales retos de la sociedad del siglo XXI, donde se debe contemplar: > Que las personas mayores tengan fcil acceso a programas de ejercicio fsico independientemente de su condicin fsica, psicolgica, social y econmica, dando la posibilidad de que integren en su vida diaria un determinado modelo de actividad fsica, en pro de un envejecimiento activo y saludable. Es necesario implementar programas de salud, que contemplen de forma conjunta el ejercicio fsico y el entrenamiento cognitivo y que se puedan adaptar a diferentes tipologas de poblacin de mayores, con sus peculariedades, sus necesidades y sus intereses, sus capacidades y sus posibilidades de comprensin y de realizacin de las propuestas.
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Desarrollo Proponemos pues un Programa de ejercicio fsico denominado: Mtodo Motricidad y Memoria. La realizacin y puesta en prctica de este programa deba dar respuesta a dos objetivos: a) Un objetivo pedaggico: Crear un programa de ejercicio fsico que tuviera como objetivo incidir en la memoria. b) Un objetivo experimental, poner en prctica este programa y comprobar los resultados. En el ao 1995 iniciamos un riguroso estudio sobre la relacin que podan tener el trabajo motriz y el entrenamiento de la memoria. El objetivo de este estudio se centr en la elaboracin de un programa de ejercicios donde se contemplaran de forma paralela las actividades cognitivas a realizar en aula con las actividades cognitivas a nivel motriz, observando las posibilidades de transferencias del trabajo de aula al trabajo motriz. Numerosos estudios avalan nuestra hiptesis de partida, es decir, que para prevenir y mejorar los aspectos cognitivos sensibles de ser alterados a lo largo del proceso de envejecimiento, es ms conveniente realizar ejercicio fsico juntamente con entrenamiento de la memoria, ello nos animo a seguir investigando en esta lnea. Oswald,W. (1998) Veamos cuales son los puntos de partida para la elaboracin de este mtodo: Se contemplaron de forma paralela los objetivos y los contenidos que se contemplan en los programas de actividad fsica para mayores. A la vez se contemplaron los objetivos y contenidos de los programas de estimulacin de la memoria, es decir de la mnemotecnia. Llegados a este punto, nos pusimos a investigar sobre las posibles estrategias a utilizar para presentar las actividades y ejercicios juntamente con los tipos de memoria existentes y a los cuales bamos a incidir Veamos pues las diferentes Estrategias que nos marcaran las pautas en nuestro mtodo: 1.- Asociaciones 2.- Secuencias 3.- Actividades senso motrices: Vista. Odo. Tacto. Olfato 4.- Repeticiones 5.- Representaciones y descripciones corporales. 6.- Combinaciones 7.- Capacidad de atencin y de observacin. 8.- Lenguaje 9.- Relajaciones 10.- Visualizaciones 11.- Percepcin espacio- temporal Asociaciones, cuando se debe realizar un movimiento o accin que va asociado a una determinada propuesta: msica, nmero, letra, olor, sonido, color, etc.
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Panel de Expertos:
Secuencias, cuando se trata de realizar una secuencia de movimientos, ya sean segmentarios o globales. Trabajo sensorial, se refiere a todas aquellas propuestas corporales que tengan como punto de partida los sentidos, ya sea el olfato, tacto, odo, vista o sabor. Los sentidos determinaran el movimiento. Repeticiones, en este caso se trata simplemente de repetir un determinado movimiento, ya sea de forma inmediata o bien pasado un tiempo. Representaciones, trabajamos la representacin cuando se proponen formas de movimiento creativas, representando corporalmente desde una determinada accin, sensaciones, recuerdos de la infancia., bailes, etc. Combinaciones, en este caso la propuesta implica diferentes acciones, sobre todo a nivel espacial. Atencin, cuando el recuerdo de un determinado movimiento o respuesta corporal se centra en la atencin y observacin. Lenguaje, cuando adems de realizar unos determinados movimientos interviene la palabra o bien los sonidos. Relajaciones y visualizaciones, cuando basamos el trabajo memorstico a partir de una relajacin, tanto pasiva como activa o bien mediante visualizaciones. Orientacin espacial, cuando el centro de inters en el movimiento se centra en la relacin del sujeto con el espacio, ya sea el espacio propio como el remoto. Orientacin temporal, en este caso se trata de jugar con el movimiento a partir de parmetros temporales, el tiempo es el que nos marcar el objetivo de un determinado movimiento. Estas estrategias motrices tienen su base en las estrategias de la mnemotcnica. A nivel de recordatorio, presentamos la clasificacin desarrollada en el libro: Ejercicios de motricidad y memoria (Pont, 2007) y que va a permitir comprender y ubicar todas las propuestas motrices que inciden en la memoria. Para elaborar los ejercicios, no solo deberamos tener en cuenta las estrategias, sino tambin valorar que tipo de memoria nos interesaba trabajar en cada propuesta. Diferentes son las clasificaciones encontradas que definen la memoria, para nuestro estudio, la clasificacin ms adecuada responde a la teora basada en los Sistemas de memoria: Para estos modelos de memoria, la informacin va pasando de unos almacenes o estructuras a otros: Memoria Sensorial (M.S.), Memoria a Corto Plazo (M.C.P.) y Memoria a Largo Plazo (M.L.P.). A la vez se han definido dos componentes directos de la Memoria a Corto Plazo, la Memoria Primaria y la Memoria de Trabajo. Por otro lado, la Memoria a Largo Plazo se ha subdividido en: Episdica, Semntica i Procedimental. Esta teora tiene como punto de referencia las coordenadas temporales, o sea, segn el tiempo que pasa desde que se recibe la informacin hasta que se recupera, a la vez, tambin tiene en cuenta el tipo de informacin a recordar. Mayor y Pinillos (1992). Expuestas las estrategias y los tipos de memoria, ya disponamos de los elementos necesarios para presentar una Taxonomia de los ejercicios del Mtodo Motricidad y Memoria:
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Como resultado obtuvimos la siguiente clasificacin o Taxonomia del trabajo motriz y memorstico, ello nos ha permitido ubicar cualquier ejercicio motriz que haga incidencia en la memoria:
TAXONOMIA DEL TRABAJO MOTRIZ Y COGNITIVO. TIPOS DE MEMORIA ESTRATEGIAS ASOCIACIONES SECUENCIAS ACTIVIDADES SENSORIALES REPETICIONES REPRESENTACIONES COMBINACIONES ATENCIN y OBSERVACIN LENGUAJE RELAJACIONES VISUALIZACIONES PERCEPCIN ESPACIAL PERCEPCIN TEMPORAL Pont, P. (2004) MEMORIA SENSORIAL MEMRIA A CORTO PLAZO MEMRIA DE TRABAJO MEMORIA A LARGO PLAZO
Una vez referenciados aquellos conceptos relacionados con la memoria desde el mbito psicolgico, veamos que papel juega la neurologa en la memoria. Segn Franz, Meter (2008); A la pregunta si nuestros pensamientos modifican nuestro cerebro, contest: Si, correcto, la terapia del comportamiento en los aos, cuarenta, cincuenta y sesenta solo trataba la mente e ignoraba el lado biolgico, pero cada vez los psiclogos son psiclogos biolgicos, es decir, involucran el sistema nervioso y el sistema fsico. A travs del entrenamiento, del cambio de comportamiento fsico, podemos cambiar la funcin cerebral. Para Franz, en segn que partes del cerebro, nacen nuevas neuronas. Se ha descubierto la capacidad de neurognesis (creacin de nuevas neuronas) en algunas partes del cerebro. Las investigaciones que se estn realizando, tienen como objetivo detectar si la neurognesis puede sustituir clulas daadas en la misma zona y hasta que nivel. Las neuronas tienen la capacidad nica de construir las cadenas mnemnicas debido a la forma que adoptan. A diferencia de otros tipos de clulas, la mayora de las neuronas son alargadas. Se asemejan a rboles, con un sistema de ramas en un extremo y un sistema de races en el otro. Son rboles extraordinariamente diminutos, cabran 20.000 en la cabeza de un alfiler.
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Panel de Expertos:
Las neuronas son clulas que generan actividad, son clulas capaces de transmitir una seal elctrica entre ellas. Cada neurona se conecta hasta con diez mil neuronas vecinas, las partes que se juntan son las ramas; de estas hay de dos tipos, los axones, que conducen las seales hasta los cuerpos celulares y las dentritas que reciben la informacin. Frente a la degeneracin del tejido nervioso, es necesario considerar cmo se puede estimular el cerebro, generar nuevas conexiones y favorecer nuevas capacidades y habilidades. Es decir, actuar desde la actividad fsica para activar las neuronas, frenar o paliar la degeneracin del tejido nervioso y potenciar la plasticidad neuronal. El cerebro sigue manteniendo su plasticidad en la vejez. El crecimiento en la estructura y en el nmero de sinapsis forma una parte importante del desarrollo neuronal durante el proceso de maduracin. An en la vejez, el cerebro es capaz de conservar su elasticidad a nivel sinptico, creando nuevas conexiones, reorganizar y remodelar regiones concretas del cerebro, aunque en la vejez este mecanismo sea ms lento que en la edad adulta. Los cientficos se estn cuestionando si se generan nuevas neuronas, pero lo que si han podido observar es que se generan nuevas sinapsis y conexiones. Este mecanismo tiene la capacidad de reorganizar y remodelar regiones concretas del cerebro. En definitiva, el cerebro de la persona mayor conserva la capacidad de ramificacin de las neuronas. Segn Gage (1998), demostr que en el hipocampo -una regin cerebral relacionada con la memoria- nacan nuevas neuronas a partir de clulas progenitoras y que este fenmeno se mantena de por vida. Ms tarde se ha visto que otras regiones cerebrales tambin mantienen esta capacidad de regeneracin. Las neuro-imgenes han mostrado tambin que unas zonas se activan ms que otras al realizar distintas funciones, pero ninguna funcin cerebral es absolutamente dependiente de una sola regin. No es solo una cuestin de cunto cerebro se usa, sino de cmo se usa. Lo importante es cmo y cundo se activa cada parte del cerebro, segn Morgado, (2008) La plasticidad neuronal, es decir, la capacidad adaptativa del cerebro para reorganizar sus sinapsis, es mucho ms potente de lo que se haba imaginado Ramn y Cajal. La posibilidad de que el cerebro reorganice su estructura y sus funciones para minimizar los daos de una lesin es mayor de lo que se pensaba, hasta el punto de que, si se daa una regin, otra prxima es capaz de asumir en parte las funciones perdidas. Las nuevas tcnicas para estudiar el cerebro estn permitiendo romper dogmas y crear un nuevo paradigma cientfico: el cerebro es un rgano muchsimo ms plstico de lo que se pensaba, y las neuronas se regeneran incluso en edades avanzadas. Veamos a continuacin diferentes imgenes que reproducen el trabajo de diferentes tipos de memoria, ya sea mediante ejercicios realizados en el aula como ejercicios realizados corporalmente.
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Conclusiones: Si bien la realizacin de este programa est en constante evolucin, ya que su estructura y puesta en prctica da pi a que se realicen ejercicios novedosos e ir actualizando las propuestas. Cabe sealar tambin que los resultados conseguidos en el estudio experimental que se realiz mediante la implementacin de los ejercicios con grupos de personas mayores, fueron muy gratificantes y significativos, ya que estos resultados corroboraron nuestra hiptesis inicial, es decir, que para mantener y/o mejorar cualidades cognitivas como la memoria es preferible realizar de forma conjunta ejercicios motrices y de memoria que no hacer ningn tipo de actividad o simplemente hacer actividad fsica. Se consiguieron mejoras significativas en las pruebas de Atencin (minimental), dgitos (Weshler), test de depresin y en las pruebas de memoria motriz. Consideramos que la prctica de ejercicio fsico con memoria puede ayudar a prevenir posibles problemas de deterioro cognitivo debidos al envejecimiento. Puede servir tambin como terapia para aquellas personas que estn en un grado inicial de demencia, tipo Alzheimer La practica de los ejercicios de motricidad y memoria es una prctica inteligente, que potencia el movimiento a partir de propuestas cognitivas en las que se propone resolver, asociar, disociar, datos que transforman el movimiento. Tal como dice Rita-Lvi Montalcini (premio Nobel): Gozamos de gran plasticidad neuronal, aunque mueran neuronas, las restantes se reorganizan para mantener las mismas funciones, Pero para ello conviene estimularlas! Mantn tu cerebro ilusionado, activo, hazlo funcionar y nunca se degenerar. La Plasticidad neuronal, es decir, la capacidad de las redes neuronales de realizar diferentes funciones o de sustituir las funciones de unas determinadas neuronas que se mueren, la podemos entrenar. Podemos intervenir mediante un entrenamiento fsico y mental y potenciar la plasticidad neuronal.
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Panel de Expertos:
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ESTILO DE VIDA ACTIVO EN POBLACIN MAYOR: ANLISIS DE LA ADHERENCIA A LOS PROGRAMAS DE EJERCICIO FSICO
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Envejecer es un proceso tan sencillo como inevitable, tan solo hace falta vivir. Desde los profesionales de la promocin de la actividad fsica para el mantenimiento y mejora de la salud, prevenir la fragilidad y la dependencia, adems de mejorar la capacidad funcional y movilidad en el colectivo de las personas mayores, son dos objetivos principales para el diseo de programas de ejercicio fsico. Para muchos, la calidad de vida en la etapa senior, depende en gran medida, de poder seguir haciendo lo que queremos, sin dolor, el mayor tiempo posible. Para disear programas efectivos en el colectivo de las personas mayores que les ayude a mantener y/o mejorar esa independencia y calidad de vida, es necesario conocer su estado fsico actual (forma fsica) sobretodo en aquellos aspectos ms importantes para prevenir cadas, mantener su autonoma, y en resumen mejorar su calidad de vida en actividades cotidianas del da a da. Para medir a los mayores con este propsito, existe una la batera de pruebas fsicas de Rikli & Jones (1999) que identifica el riesgo de las personas mayores en aquellas aptitudes fsicas que obtienen peor resultado y las utiliza para disear de forma segura y efectiva planes de ejercicio fsico.
La identificacin temprana del descenso de la capacidad motora/funcional para el diseo de programas de intervencin adecuados, pueden ayudar a prevenir limitaciones tales como: andar, subir escaleras, que a menudo resultan en cadas y aumento de la fragilidad (Alliance for Aging Research, 1999). El entrenamiento de los msculos respiratorios tambin es una estrategia adecuada como complemento de los programas de ejercicio fsico (Aznar et al. 2007). Los profesores de los programas de ejercicio fsico diseados para el colectivo de las personas mayores necesitan conocer la mayor informacin posible de los sujetos para garantizar seguridad y eficacia. Adems de conocer su nivel de capacidad funcional/motora medido a travs de una batera de pruebas fsicas, es de suma importancia conocer su nivel de prctica de actividad fsica actual, sus gustos, las actividades realizadas en su pasado, las intenciones y metas que tienen en este momento y en especial con el programa al que se han apuntado. Esta situacin de practica y de preparacin hacia la prctica de actividad fsica, se ha medido en la literatura con una escala llamada los estados de cambio elaborada por los autores Prochaska y DiClemente. Estos autores, identifican que existen diferentes situaciones dentro del cambio de conducta, cada una de ella con diferentes actitudes, creencias y motivaciones hacia un comportamiento. Por ello, al conocer la situacin concreta dentro del modelo, pueden disearse estrategias de promocin y comunicacin distintas para los sujetos. Este modelo se ha utilizado en muchos comportamientos desde la clnica, sus inicios se centraron con xito en el comportamiento de dejar de fumar (Prochaska et al., 1988; DiClemente et al., 1991) y existen tambin evidencias con el comportamiento de la actividad fsica, es decir, la promocin de un estilo de vida activo (Marcus et al., 1992a; Booth et al., 1993). Desde el mbito de las ciencias de la actividad fsica, diversos investigadores han recomendado para estudiar el tema de la adherencia a la actividad fsica con el modelo de los estados de cambio. Este modelo se centra en la transicin que
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores tiene lugar a la hora de adoptar y mantener un comportamiento. Se centra en la premisa de que ser activo no es un fenmeno todo o nada y que ser activo implica un proceso inherente hasta llegar a serlo, el cual incluye adems el abandono. El modelo de los estados de cambio centrado en la actividad fsica sugiere que las personas que realizan una modificacin en su comportamiento (incrementar la actividad fsica en su estilo de vida) pueden ser categorizados en uno de los cinco estadios: precontemplacin, contemplacin, preparacin, accin y mantenimiento. Precontemplacin No hay intencin de ser activo, se niega la necesidad de practicar actividad fsica. En su escala de valores los pros hacia la prctica son menores que los contras. Contemplacin Se considera la posibilidad de practicar, pero todava no se practica. En su escala de valores existe una situacin ambivalente, los pros hacia la prctica son iguales a los contras. Preparacin Se realizan pequeos cambios, se empieza a practicar de forma espordica, no regular. En este estado los pros empiezan a ser mayores que los contras. Accin Los sujetos son activos pero durante menos de 6 meses. En este estado los pros son mayores que los contras. Mantenimiento Consolidacin de la prctica durante ms de 6 meses.
C o n tem placi n (Hay in ten ci n de cam biar) P rep araci n (Se realizan p eq u e o s cam bio s ) Acci n (Se realiza el cam bio du ran te m en o s de 6 m eses) Man ten im ien to (Se realiza el cambio du ran te m s de 6 m eses )
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Panel de Expertos:
La importancia de este modelo reside en: 1. Identifica donde estn las personas, es decir en que estado de cambio se encuentran. 2. Refleja una dimensin temporal en la cual el cambio tiene lugar. 3. Ayuda para proporcionar la intervencin adecuada dependiendo del estado de cambio en el que se encuentre cada persona.
La utilizacin de los modelos de los estados de cambio es una de las estrategias que se incluyen en algunos programas de intervencin para la incorporacin de la actividad fsica en el estilo de vida. La identificacin del estado de preparacin para el cambio de conducta, en este caso, incorporar la actividad fsica al estilo de vida, son aspectos sealados como importantes para conseguir una adherencia a la actividad fsica. Blair et al. 2001 utilizan en su estudio Project Active cinco aspectos para promover la actividad fsica: promover la actividad fsica de intensidad moderada, ayuda a crear un plan personalizado de actividad fsica, consideracin de los estados de cambio y dotar de ayudas para solventar problemas que dificulten el cambio. Actualmente, no todos los programas de actividad fsica para el colectivo mayores incluyen el anlisis previo de los estados de cambio hacia la promocin de un estilo de vida activo. Por ello, en este trabajo, adems de una revisin de la importancia de ser activo regular en la poblacin mayor, se presentarn datos de los estados de cambio de personas mayores participantes en programas de ejercicio fsico ya existentes en Espaa, para averiguar si personas que ya participan en programas de ejercicio fsico tienen diferentes situaciones en el comportamiento de: tener un estilo de vida activo. Metodologa El estudio se llev a cabo dentro del marco del estudio multicntrico EXERNET, este estudio se llev a cabo en una muestra representativa de personas mayores de edades comprendidas entre 65 y 92 aos. La poblacin se seleccion en seis regiones espaolas: Aragn, Castilla La Mancha, Castilla Len, Madrid, Extremadura y Canarias. La muestra medida fue de 3136 personas mayores. Todas las personas tenan una edad no inferior a 65 aos. Los datos se recogieron entre Junio 2008 hasta noviembre 2009 de un total de 3136 sujetos. Los criterios de exclusin del estudio fue: pacientes de cncer o pacientes de salud mental diagnosticada, personas que vivan en residencias de mayores o bajo el cuidado/tutela de una tercera persona. Estados de cambio El cuestionario empleado fue el de los estados de cambio administrado en forma de entrevista. Dicho cuestionario preguntaba acerca de los diferentes estados de conducta hacia la practica de la actividad fsica en el estilo de vida actual. Se aplicaron los clculos necesarios para conocer el estado dentro del modelo de: Precontemplacin, Contemplacin, Preparacin, Accin y Mantenimiento.
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores Adems dentro del modelo se diferenci entre la pre-conducta (Precontemplacin, Contemplacin y Preparacin) y a conducta (Accin y Mantenimiento). Resultados preliminares y discusiones Las personas mayores activas participantes en programas de actividad fsica regular, se encuentran en diferentes estados de cambio hacia la conducta: tener un estilo de vida activo. Ms de la mitad de la muestra, aproximadamente el 60% se encuentran en el estado de Accin y Mantenimiento, resultado esperable puesto que la muestra se centra en personas mayores activas participantes en programas de ejercicio fsico. Sin embargo aproximadamente el 35% restante se encuentran en el estado de Pre-Conducta (PreContemplacin, Contemplacin, y Preparacin) y el 5% restante no se identifica en ninguno de los estados de cambio por falta de respuesta (mortalidad experimental o no comprensin de la pregunta). Por ello, podemos decir, que existen diferentes situaciones de estado de cambio dentro de un grupo de mayores activos. Dentro de los datos de pre-conducta, cabe desatacar el 23,7% de mayores que ya han realizado pequeos cambios para tener un estilo de vida activo pero que todava no han consolidado ese hbito. Un 7,2% se encuentran en Contemplacin, es decir, querran incrementar su estilo de vida activo pero no lo hacen, y un 4,1% en estado de PreContemplacin, es decir, no tienen inters en incrementar su estilo de vida activo por el motivo que sea. Una vez analizados estos datos, proponemos que el programa de ejercicio fsico que actualmente se lleva a cabo dentro de los mayores, incluya una intervencin especfica en funcin de los diferentes estados de cambio. La ponencia presentar una propuesta especfica para cada uno de los estados de cambio con el fin de incrementar los niveles de prctica dentro del colectivo da las personas mayores. Referencias
Alliance for Aging Research. (1999). Independence for older Americans: An investment for our nations future. Washington, DC: Alliance for Aging Research Aznar-Lain, S., Webster, AL., Caete, S., San Juan, A., Lpez Mojares, LM., Prez, M., Lucia, A., Chicharro, JL. (2007) Effects of Inspiratory Muscle Training on Exercise Capacity and Spontaneous Physical activity in elderly subjects: A randomised controlled pilot trial. Int. Journal of Sports Medicine, 28, 1-5. Blair, SN., Dunn, AL., Marcus, BH., Carpenter, RA., Jaret, P. (2001) Active Living Every Day. Human Kineticas: Champaign Illinois.
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Panel de Expertos:
Booth, M. L., MacaskiU, P., Owen, N., Oldenburg, B., Marcus, B. H. and Bauman, A. (1993) Population prevalence and correlates of stages of change in physical activity. Health Education Quarterly, 20, 431- 40. DiClemente, C. C, Prochaska, J. O. Fairhurst, S., Velicer, W. F, Velasquez, M. M. and Rossi, J. S. (1991) The process of smoking cessation: an analysis of precontemplation, contemplation and preparation stages of change. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 59, 295-304. Dishman, R. (1998). Exercise Adherence. Champaign, IL: Human Kinetics Marcus, B. H., Banspach, S. W., Lefebvre, R. C, Rossi, J. S., Carleton, R. A. and Abrams, D. B. (1992a) Using the stages of change model to increase the adoption of physical activity among community participants. American Journal of Health Promotion, 6, 424-429. Prochaska, J. O., Velicer, W. E, DiClemente, C. C. and Fava, J. (1988) Measuring processes of change: applications to the cessation of smoking. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 56, 520-528. Prochaska, J. O., Velicer, W. F., Rossi, J. S., Goldstein, M. G., Marcus, B. H., Rakowski, W., Hore, C, Harlow, L. L., Redding, C. A., Rosenbloom, D. and Rossi, S. R. (1994) Stages of change and decisional balance for 12 problem behaviours. Health Psychology, 13, 39-46. Rikli, R. & Jones, C.J. (2001). Senior Fitness Test Manual. Champaign, IL: Human Kinetics Rikli, R. & Jones, J. (1999a). Development and validation of a functional fitness test for community-residing older adults. Journal of Aging and Physical Activity, 7, 129-161.
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PANEL DE EXPERTOS
REA DE PLANIFICACIN, ORGANIZACIN Y GESTIN
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Panel de Expertos:
La Organizacin Mundial de la Salud define el envejecimiento activo como el proceso de optimizacin de oportunidades de salud, participacin y seguridad con el objetivo de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen. Nuestra interpretacin de ese proceso nos marca las polticas de envejecimiento activo como actuaciones para potenciar las capacidades de la persona cuando envejece, de ayudarle en una vida til en la sociedad y sobre todo de procurarle un mayor bienestar personal y social. No obstante, en estos ltimos aos se estn dando valiosos avances desde el ese marco poltico propuesto por la Organizacin Mundial de la Salud en 2002 y por la II Asamblea Mundial sobre Envejecimiento, celebrada en Madrid ese mismo ao. Por su parte la Comisin Europea ha presentado una propuesta para designar el ao 2012 como Ao Europeo del Envejecimiento Activo. El Ao Europeo del Envejecimiento Activo propuesto fomentara y apoyara los esfuerzos de los Estados miembros y sus autoridades regionales y locales, de los interlocutores sociales y de la sociedad civil para promover el envejecimiento activo. En efecto, la sociedad actual se enfrenta a una nueva realidad demogrfica y a una nueva reestructuracin de las edades y progresivo envejecimiento de la poblacin, como consecuencia, entre otras causas, del incremento de la esperanza de vida, Este hecho, en el que Espaa destaca de manera especial, es indudablemente un indicador de bienestar y de progreso. No obstante, una mayor longevidad y una menor fecundidad estn cambiando las estructuras familiares de manera que existen cada vez ms familias con ms generaciones viviendo simultneamente. Es cada vez mas frecuente que los nios conozcan a todos sus abuelos vivos, y est dejando de ser novedoso ser bisabuelo por parte de la personas de edad. Seguro que todos conocemos algunos casos. Por otro lado el conjunto de las personas mayores es cada da ms numeroso, y es tambin ms evolucionado y cambiante: Est siendo protagonista de profundas modificaciones que le afectan, que modifican sus roles sociales y se traducen en nuevas formas de vida y de aspiraciones. Son transformaciones que todava sern ms acentuadas en los prximos aos. Al aumento y la evolucin de las personas mayores se une al hecho de que ellas mismas estn destinadas a jugar un papel de creciente importancia en
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nuestra sociedad. Por tanto, uno de nuestros retos principales ser avanzar en nuevos modelos de polticas igualitarias, desde las perspectivas de gnero y de edad, que promuevan estos valores y den respuesta a sus aspiraciones, a la vez que otorguen un reconocimiento de su destacado papel social y sus enormes potencialidades.
Por su parte, la sociedad actual nos brinda innovadoras formas de participacin e implicacin social, como el voluntariado, junto con un progreso tecnolgico que evoluciona hacia la supresin de todo tipo de barreras y a una accesibilidad universal. Debemos potenciar que nuestro nuevo escenario de desarrollo ofrezca mejor tiempo de ocio con actividades satisfactorias, a la vez que tiles, y ponga de manifiesto la importancia de la imagen de las personas mayores, por influencia de los medios de comunicacin y en el influjo que ejerce sobre su propia salud y en su autoestima. Debemos pensar en nuevas generaciones de mayores que en el futuro puedan vivir cada vez mejor. Nuestro compromiso con los ciudadanos, y especialmente con las personas mayores en nuestro caso, consiste en observar, escuchar y ser permeables a todas estas situaciones y sus consiguientes planteamientos y desafos y articular polticas que redunden en su mximo bienestar. Tal como demuestran nuestras reciente investigaciones, la autonoma es un valor preciado emergente que influye de manera decisiva en el bienestar personal y social. El avance de los aos, y muy particularmente la entrada en la jubilacin, supone hoy nuevas actitudes: se va sustituyendo la tradicional demanda de atenciones y cuidados por la inquietud de hacer cambios ms gratificantes en la vida, desarrollar nuevos proyectos y actividades, cuidar la salud fsica y mental y disfrutar de nuevas experiencias. Esa es la gran oportunidad de un envejecimiento activo y satisfactorio. El Libro Blanco del Envejecimiento Activo ha de ser un buen instrumento para ello. Ha de ser, un elemento de reflexin, un punto de partida para el debate y un referente de algunas ideas, entre otras muchas posibles para caminar en la direccin de los nuevos horizontes que representa nuestra moderna y cambiante sociedad, de la que son una expresin tan singular las personas mayores, que pueda servir de apoyo a la elaboracin y puesta en prctica de los planes y programas de actuacin competencia de las Administraciones pblicas y las organizaciones implicadas en actuaciones a favor de las personas mayores. El IMSERSO ha iniciado este proyecto con la colaboracin de gran parte de los Ministerios que tiene que ver con cada uno de los temas de inters y ha elaborado un extracto de lo que en su da podr ser un documento definitivo del Libro Blanco.
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Aparte de la inestimable colaboracin y aportaciones de expertos, se realizaron investigaciones y estudios, cuyos resultados se han incorporado al documento: Un barmetro sobre las principales opiniones de la poblacin espaola sobre los mayores, realizado por el Centro de Investigaciones Sociolgicas en mayo de 2009. Una encuesta a la poblacin mayor espaola, para obtener datos actualizados sobre su situacin y la percepcin de la misma, que ya han sido presentados por el Ministerio de Sanidad y Poltica Social. Otras investigaciones relativas a participacin social en el entorno rural, y Cuidadores profesionales, Cuidadores informales desde una perspectiva de gnero, Soledad y medio rural. Simultneamente, y ya en muchos casos con la participacin de algunos de los expertos comprometidos en este proyecto, se han realizado o estn programadas reuniones, cursos y sesiones de trabajo relacionados con estos temas. De manera muy especial se han incorporado y se han tenido en cuenta por todos los colaboradores, las ponencias y las conclusiones del III Congreso Estatal de Personas Mayores celebrado en Madrid en Mayo de 2009 El documento pretende recoger los principales aspectos que interesan a las Personas Mayores para una mejor calidad de vida. Podemos destacar como ms relevantes: un concepto de nueva ciudadana y de buena imagen, las posibilidades de la edad, la salud y la actividad fsica, la seguridad y las implicaciones econmicas del envejecimiento, la educacin a lo largo de la vida, la participacin, las relaciones intergeneracionales, el entorno el hbitat y la vivienda, las formas de vida, los recursos y los servicios sociales y el gnero en relacin con el envejecimiento. Sobre todos ellos se aportan datos y se apuntan conclusiones y posibles lneas de accin. Pretendemos que este Libro Blanco del Envejecimiento Activo sea un documento de trabajo cuyo fin sea diagnosticar la situacin real de las personas mayores de nuestro pas e implementar a partir de l polticas y acciones para organizar el espacio poltico, social, econmico y cultural aprovechando el caudal de experiencia, buen hacer e ilusin que portan las Personas Mayores. Este Libro no termina con el punto final a lo escrito, que es mucho y denso. El debate y la reflexin son los mejores cimientos para llevar a cabo un proyecto comn. Por eso estamos iniciando un denso periodo de debate a todos los niveles: Administraciones Pblicas, Consejos de Participacin, Asociaciones (especialmente de Mayores), agentes sociales y expertos, con cuyos resultados tenemos que ser capaces de articular proyectos que nos hagan avanzar en nuevos modelos de polticas igualitarias, con perspectiva de
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gnero, que promuevan los valores y reconozcan el importante papel social de las Personas Mayores. Este Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para personas mayores es una excelente ocasin para fijar nuestra atencin en el captulo correspondiente a ese materia, examinar con ustedes su contenido, y mejorar en lo posible sus conclusiones.
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Dr. D. Francisco Salinas Martnez Grupo de investigacin HUM 764: Anlisis e intervencin en EF y entrenamiento deportivo con jvenes
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RESUMEN A pesar del inters cientfico por cmo lograr una mayor calidad de vida en las personas mayores con discapacidad, el sedentarismo es hoy da un problema evidente en la sociedad en general. La falta de ejercicio fsico en las personas mayores en silla de ruedas se asocia con la percepcin de un mal estado de salud fsica y mental, as como una mala calidad de vida. En cambio, su realizacin retrasa la aparicin del envejecimiento y ayuda a que los mayores puedan disfrutar de un estado de placer y bienestar corporal y mental, as como a conservar una situacin de plena independencia y autonoma fsica y mental. No obstante, la investigacin nos establece la necesidad de realizar estudios comparativos con diferentes estrategias de intervencin y medicin de la calidad de vida para validar an ms la informacin obtenida en los distintos estudios realizados tanto a nivel nacional como internacional.
INTRODUCCIN La incorporacin de la prctica deportiva a la rehabilitacin fsica y psquica de las personas con graves lesiones se produce en el ao 1944 con la creacin en Stoke Mandeville, de la mano del Dr. Guttmann, del primer hospital monogrfico para el tratamiento de las personas con lesin medular en el que, empleando tcnicas realmente revolucionarias con suficiente solidez cientfica, se incorpora la prctica deportiva, lo que supone evitar con ello las largas horas de gimnasio y la rehabilitacin montona hospitalaria que, en ocasiones, puede llegar a entorpecer el proceso rehabilitador, consiguiendo con el deporte un proceso ms rpido por el aliciente que da la superacin personal constante, a travs de la actividad fsica (Gil, 2008). Llevar a cabo una evaluacin de la calidad de vida en personas con lesin medular, hace posible una valoracin del impacto que tiene el tratamiento mdico, al tiempo que permite revisar nuevas alternativas de tratamiento en funcin de los resultados obtenidos (Estvez, et al., 2009; Jimnez, 2004). Por todo ello, desde siempre ha existido un gran inters por cmo conseguir una mayor calidad de vida en las personas con discapacidad (Schalock, 1996), el cual ha experimentado un notable crecimiento en las ltimas dcadas (Salinas et al., 2010; Verdugo et al., 2006; Morgulec et al., 2005;). No obstante, la investigacin nos establece la necesidad de realizar estudios comparativos con diferentes estrategias de intervencin
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores y medicin de la calidad de vida para validar an ms la informacin obtenida en los distintos estudios realizados tanto a nivel nacional como internacional (Salinas et al., 2010; Jimnez, 2004;).
SEDENTARISMO
EN
PERSONAS
MAYORES
CON
A pesar del inters cientfico por cmo lograr una mayor calidad de vida en las personas mayores con discapacidad (Salinas, 2010; Verdugo et al., 2006; Morgulec et al., 2005; Schalock, 1996;), el sedentarismo es hoy da un problema evidente en la sociedad (Martnez del Castillo et al., 2009), lo cual no sucede en el caso de la actividad fsica. En este sentido, la falta de ejercicio fsico en las personas mayores en silla de ruedas se asocia con la percepcin de un mal estado de salud fsica y mental, as como una mala calidad de vida (Salinas et al., 2010). Asimismo, independientemente de la etapa de la vida en que se encuentre la persona en silla de ruedas y del tipo de lesin que sta posea, la prctica de ejercicio fsico retrasa la aparicin del envejecimiento y ayuda a que la persona pueda disfrutar de un estado de placer y bienestar corporal y mental, as como a conservar una situacin de plena independencia y autonoma fsica y mental (Landi et al., 2007; Rebollo, 2008). Existe por tanto una relacin inversa entre la prctica de ejercicio y la presencia de sntomas asociados a la depresin y ansiedad (Salinas et al., 2010).
IMPORTANCIA DE LA PROGRAMACIN DE ACTIVIDADES FSICAS EN PERSONAS MAYORES CON DISCAPACIDAD. Durante muchos aos la mayor parte de la actividad fsica que se ofreca a las personas con discapacidad haca referencia a un enfoque mdico-teraputicarehabilitadora (Jobling, 2001). Pero, a pesar de que la actividad fsica y el deporte (sea como ocio o competicin), es uno de los mejores caminos de cara a que las personas mayores con lesin medular puedan desarrollar una vida de calidad (Salinas, 2010), continuamos en la actualidad en una poca donde la prctica deportiva que realiza este colectivo va enfocada en esta misma lnea (Salinas et al., 2010). En este sentido, actualmente la presencia de programas de actividad fsica adaptada en los centros sanitarios de larga estancia es una necesidad acuciante (Salinas, 2009c). Adems, tal y como ya ocurre en pases de nuestro entorno, como Francia y Holanda, los profesionales de la actividad fsica y el deporte deberan ser incluidos en las plantillas de estos centros (Ruiz, 2007; Gil, 2008). Especialmente relevante resulta el identificar las dimensiones que segn Schalok y Verdugo (2003), ayudan a dotar a las personas mayores con lesin medular de una vida de calidad y bienestar personal: bienestar emocional, relaciones interpersonales, bienestar material, desarrollo personal, bienestar fsico, autodeterminacin, inclusin
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social y derechos. Todas ellas, cobran por tanto una importancia vital en la planificacin de todo programa de actividad fsica del colectivo de los mayores con discapacidad. La actividad fsica y el deporte, en todas sus dimensiones, es una de las mayores posibilidades de cara a que las personas que han sufrido algn tipo de discapacidad, posean una vida con unos ndices de salud y calidad de vida adecuados (Salinas et al., 2010; Schalok y Verdugo, 2003). Adems, se convierte en la principal herramienta de educacin y prevencin de complicaciones, entre otras a nivel psicolgico, que puedan afectar su esperanza de vida (Salinas et al., 2010).
BENEFICIOS DE DISCAPACIDAD.
LA
ACTIVIDAD
FSICA EN
PERSONAS
MAYORES
CON
Si los beneficios de la actividad fsica para la salud de la poblacin general estn plenamente consensuados, en el caso de las personas mayores con discapacidad estos beneficios son aun ms relevantes, puesto que gran parte de la independencia funcional que pueden alcanzar depender de su acondicionamiento fsico (Vallbona, 2003). En un estudio recientemente realizado (Salinas et al., 2010), se comprob el estado de salud y calidad de vida de las personas mayores que haban sufrido una lesin medular (parapljicos) en comparacin con personas de su misma edad sedentarias. Como era previsible, las personas mayores con lesin medular indicaron tener mayores dolores, problemas de tipo emocional; al tiempo que manifestaron tener peor calidad de vida que las que no posean este tipo de lesin: declararon ponerse enfermos con mayor facilidad que otras personas, tenan una percepcin negativa sobre su estado de salud, etc. Asimismo, tanto las mujeres como los hombres se mostraron con ms limitaciones para desplazarse de un lugar hacia otro, realizar esfuerzos moderados, etc. Queda por tanto demostrado, la importancia de la actividad fsica, como elemento fundamental de superacin ante las adversidades. En la investigacin de Castellanos, Brown y Valenzuela (2004), se pretendi determinar la influencia del programa de rehabilitacin fsica, para el desarrollo e incremento de la fuerza muscular en los lesionados cervicales, en funcin de su mejora y recuperacin funcional. La muestra estaba formada por doce pacientes con diagnstico de lesin cervical de origen traumtico. El estudio fue realizado en un perodo de dos meses de tratamiento rehabilitador. Se evaluaron al inicio y final del tratamiento a travs de una batera de ejercicios pre elaborada que constaba de 10 actividades encaminadas a medir el nivel de fuerza general, adecuadas a las posibilidades de un lesionado cervical. Para la elaboracin de la batera de ejercicio, se seleccionaron algunas de las actividades presentes en el Programa de Rehabilitacin Fsica Raquimedular, preestablecido en fase de validacin, el que se aplica en Centro Internacional de Restauracin Neurolgica (CIREN) para el trabajo con lesionados medulares. Al final del tratamiento se comprob un aumento de la fuerza muscular por encima del 50%. Se concluy que el mismo influy positivamente en estos pacientes. Por otro lado, la actividad fsica juega un papel trascendental por los beneficios psicolgicos que aporta (International Society of Physiology, 1991), sobre todo en el caso de las personas mayores con discapacidad (Salinas, 2009a):
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores - Reduce el estado actual de ansiedad y el nivel de depresin moderada. - Reduce la inestabilidad emocional y de la ansiedad. - Disminuye varios sntomas de estrs. - Produce efectos emocionales positivos. Recientemente, el American College of Sports Medicine (ACSM) indica en sus ltimas recomendaciones los beneficios de la actividad fsica regular para personas con discapacidad: mejora cardiovascular y condicin fsica, mejora de la salud mental y mejora de las habilidades para la vida diaria (ACSM, 2008). Pero en estos casos, es igualmente importante tener presente que la actividad fsica enfocada con este fin debe ser escogida de manera cautelosa, realizndose adaptaciones concretas segn la edad y tipo de discapacidad en las prescripciones de ejercicio (Martin, 2006). Slo de esta manera, estos de programas tendrn garantas de xito (ACSM, 2003). Si realizamos un pequeo estudio del estado actual del tema aqu tratado en cuestin, se corrobora an ms los beneficios que aporta la prctica de la actividad fsica. En este sentido, Henschen, Horvat y French (1984), analizaron el perfil psicolgico de 33 atletas en silla de ruedas con datos existentes de deportistas convencionales. Para ello estudiaron si hay diferencias en el perfil psicolgico (estado de humor y ansiedad) entre atletas en silla de ruedas y atletas convencionales. Los resultados demostraron que los atletas con limitaciones tenan un perfil psicolgico ms constante, debido a que sus limitaciones les obligaron a desarrollar mucho ms su habilidad mental. Igualmente, observaron que los deportistas con limitaciones fsicas en sillas de ruedas, se depriman con mayor frecuencia debido a entre otras causas la frustracin de sentirse con limitaciones a causa de un accidente. Campbell y Jones (1997), investigaron el estado de ansiedad (intensidad, frecuencia y direccin) y tres periodos antes de la competicin (1 semana, dos horas, y 30 minutos antes de competir), a 103 atletas en sillas (87 hombres y 16 mujeres). Los resultados obtenidos de la ansiedad y la autoconfianza fueron similares a los atletas convencionales, pero observaron diferencias en la intensidad de la ansiedad somtica justo antes de la competicin.
ACTIVIDADES FSICO-RECREATIVAS: ELEMENTO CLAVE EN MAYORES CON DISCAPACIDAD. Las actividades fsico-recreativas para las personas mayores con discapacidad fsica han pasado a ser elementos claves para la rehabilitacin de estas personas, as como para su insercin en la sociedad, adems de facilitarles la convivencia con su discapacidad (Salinas, 2009b). Es necesario valorar algunos trminos adoptados por la literatura cientfica a fin de manejar un lenguaje comn y entendible por profesionales de diversas reas. Se define como actividades recreativas a aquellas con flexibilidad de interpretacin y cambios de reglas que permiten la continua incorporacin de formas tcnicas y de comportamientos estratgicos, con capacidad de aceptacin por parte de los participantes de los cambios de papeles en el transcurso de la actividad, constitucin de grupos heterogneos de edad
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y sexo, gran importancia de los procesos comunicativos y de empata que se puede generar aplicacin de un concreto tratamiento pedaggico y no especializacin, ya que no se busca una competencia ni logro completo Camerino y Castaer (1981). Lo recreativo de una actividad no est en la actividad misma sino en la actitud con la que enfrenta el individuo. Es voluntaria, no es compulsada. Es una actitud de participacin gozosa, de felicidad, no es utilitaria en el sentido de esperar una retribucin o ventaja material, es regeneradora de las energas gastadas en el trabajo o en el estudio, porque produce distensin y descanso integral, es compensadora de las limitaciones y exigencias de la vida contempornea al posibilitar la expresin creadora del ser humano a travs de las artes, las ciencias, los deportes y la naturaleza, es saludable porque procura el perfeccionamiento y desarrollo del hombre (Prez, 2003). Por Actividad Fsica se entiende como el movimiento humano intencional que como unidad existencial busca el objetivo de desarrollar su naturaleza y potencialidades no slo fsicas, sino psicolgicas y sociales en un contexto histrico determinado (Ramos, 2002). Actividad fsica del tiempo libre son todas las actividades fsicas que pueden desarrollarse en el tiempo libre con diversas finalidades (recreativas, ldicas, educativas, compensatorias, deportivas, competitivas...) sin importar el espacio en que se desarrollen, el nmero de participantes y el cuadro o nivel de organizacin. (Martnez del Castillo, 1986). Resumiendo las caractersticas de las actividades fsico-recreativas se puede decir que: se efectan libre y espontneamente, con absoluta libertad para su eleccin, se realizan en un clima y con una actitud predominantemente alegre y entusiasta, se participa desinteresadamente, slo por la satisfaccin que produce, estructura el ocio, dejando u sedimento positivo en lo formativo y en lo social, ayuda a liberar y/o a contrarrestar tensiones propias de la vida cotidiana, no espera un resultado final, slo busca el gusto por la participacin activa, por el disfrute e implicacin consciente en el propio proceso, da la ocasin de mover el cuerpo. Aunque su principal objetivo no es el esfuerzo fsico, hay que reconocer que la verdadera identidad se alcanza llegando a ser hbil, permite y fomenta los aprendizajes bien de habilidades y/o tcnicas, bien de actitudes, busca una actividad fsica ldica, la persona que juega es ms importante que la que se mueve, la cohesin y cooperacin de los componentes del grupo es determinante para el buen desarrollo de la actividad, por lo que jugar con los dems es ms importante que jugar contra los dems, se busca la reduccin del espritu competitivo. No exclusin, sino evitar que sea la finalidad, las decisiones, que afecten a cualquier aspecto relacionado con la actividad a desarrollar, se toman conjuntamente entre el dinamizador y los participantes, ha de despertar la autonoma de los participantes en las decisiones de inicio, organizacin y regulacin de la actividad, las reglas pueden ser creadas y/o adaptadas (segn las personas o la situacin) por los propios participantes, se utiliza la variedad de actividades como atraccin. Existen mltiples posibilidades de opcin en cuanto al tipo de actividades, como practicarlas, dnde, con qu, etc. (Garca y Ruiz Juan, 1982). Se considera que la prctica de actividad fsica, tanto de forma recreativa como de forma competitiva, contribuye al fortalecimiento de la salud, al desarrollo armnico e integral del organismo, al fortalecimiento de buenos hbitos higinicos y de conducta, de formacin de valores, a mejorar las relaciones sociales; en definitiva, a lograr un
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores desarrollo armnico de la personalidad que influye de forma positiva en el mejoramiento de la calidad de vida y de las relaciones sociales entre las personas (Salinas, 2009c). La conduccin de actividades recreativas fsicas desde el desarrollo endgeno de la localidad es una premisa si el trabajo fsico sistemtico se quiere lograr, si aspiramos a niveles de participacin que sean masivos, si aspiramos a un desarrollo local por una mejor calidad de vida (Salinas, 2009b). Es necesario por parte de todos comprender que la buena disposicin de la poblacin y la consideracin del aprovechamiento de los recursos endgenos, se perfila como una de las bases del futuro, para el desarrollo de las actividades fsico- recreativa de tiempo libre en las personas mayores con discapacidad (Ramos y Romero, 2005). Para que las persona mayores con discapacidad puedan acceder a los programas y opciones de las actividades fsico-recreativas se requiere de la utilizacin de estrategias adecuadas que faciliten el disfrute de estas actividades vivenciales, de tal forma que se conviertan en aprendizajes significativos. Estas estrategias se consiguen a travs de la adaptacin de tcnicas orientadas al trabajo con personas mayores con discapacidad (Salinas, 2009d)
BENEFICIOS DE LOS PROGRAMAS DE ACTIVIDADES FSICO-RECREATIVAS EN MAYORES CON DISCAPACIDAD. En lneas generales, cabe mencionar los beneficios que la actividad fsica y el deporte aporta en las personas mayores con discapacidad (Salinas, 2009c): Desarrollo de potencia muscular y la resistencia a la fatiga Mejor funcionamiento de las funciones vitales especialmente la respiratoria, cardiovascular, renal. Desarrollo del sentimiento de autoestima, y el ajuste emocional. Contribucin a la socializacin. Desarrollo los sentimientos de pertenencia al grupo. Contribucin a mejorar el soporte esqueltico, evitando complicaciones como la descalcificacin o la osteoporosis. Eliminacin de la depresin, la ansiedad. Incremento de la participacin en las actividades de su comunidad.
Por otro lado, Gonzlez y Sosa (2008), exponen los beneficios que la prctica deportiva aporta a las personas con discapacidad en general y a los mayores en particular. Estos muestran que dichas personas mejoran su calidad de vida, tienen ms amigos, menos aislamiento, participan ms activamente en las actividades de su comunidad y en la recreacin, son ms independientes en las actividades de la vida diaria, contribuyen ms en las actividades del hogar, que aquellos que no practican deportes. Duque y Mosquera (2004), manifiestan que la recreacin es un derecho bsico que contribuye con el mejoramiento de la calidad de vida individual y colectiva. Adems, en el caso de las personas mayores con discapacidad (sea fsica o visual), esta debe orientarse hacia la consecucin de una verdadera integracin funcional, en donde la
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persona experimente una verdadera inclusin participativa en su comunidad y en su entorno en general y as favorezca la interaccin de la persona con el medio.
CARACTERSTICAS DE LOS PROGRAMAS DE ACTIVIDADES FSICORECREATIVAS EN LAS PERSONAS MAYORES CON DISCAPACIDAD: IMPORTANCIA DE SU CORRECTA PLANIFICACIN. La participacin en actividades fsico-recreativas es valorada en trminos de su contribucin a la calidad de vida. Los atributos y resultados de la participacin en dichas actividades son construidos por cada participante individualmente. Los beneficios personales podran estar en las reas del goce, la adquisicin de actitudes positivas como la habilidad, la creatividad y la integracin cuerpo y mente (Salinas, 2009c). En la estructuracin de las actividades para las personas mayores con discapacidad, deben emplearse las estrategias necesarias para que el participante adquiera una serie de habilidades que requerir en su vida diaria: desplazarse mejor en silla, adoptar una buena postura, orientarse mejor, etc (Salinas, 2010; Duque y Mosquera, 2004). En las personas con limitacin visual, las actividades fsico-recreativas pueden convertirse en un instrumento facilitador de procesos de integracin, debido a que esta poblacin presenta grandes espacios para el tiempo libre. Por ello deben promoverse acciones que potencien su uso para un esparcimiento enriquecedor. En el estudio de Morfn (2005), se muestran las repercusiones positivas que tienen los programas de actividades fsico-recreativas para las personas mayores con discapacidad: en cuanto a los problemas de movilidad fsica mejoran sus propias habilidades corporales, cooperacin y creatividad para conocer el medio ambiente y para adaptarse a l; otro grupo con discapacidad visual plantean que a travs de las actividades fsico-recreativas incrementan la fortaleza de su intelecto, destreza y habilidad, representando sus emociones y expectativas, y otros aluden que han obtenido beneficios en su desarrollo humano que conllevan al derecho de sentirse productivos e imaginativos en sus labores personales.
CONCLUSIONES La recreacin y el deporte son elementos inseparables en el caso de las personas mayores con discapacidad; ambas implican el disfrute sano, la participacin colectiva (Salinas, 2009). Hoy da debe incrementarse y estimularse la planificacin y realizacin de actividades fsico-recreativas en personas mayores con discapacidad acorde a sus necesidades y preferencias, debido al efecto positivo que causan las mismas sobre las diferentes esferas de la vida de estas personas (Salinas, et al., 2009; Duque y Mosquera, 2004).
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores Igualmente, la participacin en actividades fsico-recreativas para el disfrute y aprovechamiento sano del tiempo libre, es un derecho que debe tener todo ciudadano, independientemente de la edad, sexo, raza, o discapacidad. Es esencial, la programacin de actividades fsico-recreativas como parte de mejorar su rendimiento funcional, su integracin social, y su valor humano. Si nos proponemos que las personas mayores con discapacidad tengan un desarrollo integral, no podemos dejar de incluir el deporte, la recreacin al aire libre, y el ejercicio fsico sistemtico como elementos imprescindibles para el logro de una buena calidad de vida y de una plena integracin social (Salinas, 2009; Gonzlez y Sosa, 2008). Del mismo modo, nos encontramos en una poca donde la actividad fsica es un elemento indispensable para reducir y paliar las preocupaciones de las personas mayores con lesin medular, al tiempo que regenera su vitalidad y les dota de un estado de vida con mayor calidad. En cambio, actualmente, la presencia de un buen estado de salud y calidad de vida en el mbito de las personas mayores con lesin medular es un desafo palpable (Salinas et al., 2010).
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LA CONSTRUCCIN DE CAPACIDAD EVALUADORA Y APRENDIZAJE ORGANIZACIONAL COMO MARCO DE REFERENCIA PARA LA PLANIFICACION, ORGANIZACIN Y GESTIN DE LOS PROGRAMAS Y POLTICAS DEPORTIVAS. LA EXPERIENCIA DEL SERVICIO DE DEPORTES DE LA DIPUTACIN FORAL DE GUIPUZKOA
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Introduccin La presente ponencia recoge el marco de referencia del plan para la construccin de capacidad evaluadora y aprendizaje organizacional puesto en marcha en el Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa. Este plan para la construccin de capacidad evaluadora y aprendizaje organizacional, sustenta sobre dos patas indisociables, la construccin de capacidad evaluadora y la capacidad de aprendizaje organizacional, la necesidad de operar un cambio organizacional dentro del Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa hacia la cultura de la evaluacin y la poltica basada en evidencias. Porque este cambio cultural? Porque el fin y la apuesta del Servicio de Deportes de la Diputacin Foral es poder determinar la incidencia real de la poltica deportiva de la Diputacin Foral de Gipuzkoa y, en este sentido, es crtico promover el aprendizaje organizativo que posibilite la optimizacin de los recursos pblicos en la consecucin de los diferentes objetivos estratgicos de Gipuzkoa. Este planteamiento, a grandes rasgos, se debe a la necesidad manifestada por la propia direccin del Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa, y corroborada por la falta de evidencias, no solo a nivel guipuzcoano sino a nivel estatal e internacional, de una cultura de evaluacin de las polticas deportivas. A este respecto cabe sealar que, si bien es cierto que en el mbito del deporte de alto rendimiento se viene evidenciando un mayor inters poltico, que no de evaluacin, en el mbito del deporte de participacin este inters es ms reciente y marca uno de los argumentos explicativos clave del porqu de la falta de tradicin evaluadora de las polticas deportivas (ejemplo de ello son trabajos recientemente publicados como los Participacin in Sport. Internacional Policy Perspective, editado por Nicholson y cols., en 2011). Nos encontramos, pues, ante un reto para la mejora en la planificacin, organizacin y gestin de los programas y polticas pblicas deportivas que posibiliten dar el mejor servicio posible a la ciudadana, en general, y a nuestros mayores, en concreto.
Desarrollo
Desde tiempo atrs, cabe destacar el papel desempeado por el Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa dentro del sistema deportivo guipuzcoano por trabajar en pro de una gestin basada en las evidencias. Con
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este propsito destacan acciones tales como la puesta en marcha en el 2004 del Kirolbegi Observatorio del Deporte de Gipuzkoa ([Link]) con el apoyo del Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa y en colaboracin con el grupo de Investigacin sobre deporte de la UPV/EHU Ikerki 05/30, viene estudiando la evolucin de la prctica deportiva de la poblacin guipuzcoana en sus diferentes dimensiones institucionalizadas (deporte municipal, deporte escolar, deporte alto rendimiento, deporte federado) y no institucionalizadas (hbitos deportivos, en general). No obstante, si bien es cierto que estos esfuerzos han permitido profundizar en el conocimiento del sistema deportivo guipuzcoano, no es menos cierto que no han dado respuesta a las necesidades informativas del Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa que, ms all de un afn de conocimiento cientfico del sistema deportivo guipuzcoano, busca poder evaluar la incidencia de sus acciones en el mismo con el propsito de poder intervenir de la manera ms informada y eficiente posibles. En este sentido, la relevancia del cambio organizacional hacia la cultura de evaluacin, de la mano del plan para la construccin de capacidad evaluadora y aprendizaje organizacional, viene motivado por el sentido de ser de la evaluacin de programas y polticas que, dicho brevemente, no es otro que el de: 1) Facilitar el proceso de toma de decisiones, y 2) Facilitar el aprendizaje organizativo.
No obstante, no cabe duda de que este cambio conlleva grandes implicaciones respecto de la accin poltica y la gobernanza de lo pblico.
La realidad lquida de la prctica fsico-deportiva Aunque sea con un carcter tangencial, estas reflexiones respecto del reto de gestionar el sistema deportivo guipuzcoano en este contexto lquido (Bauman, 2004) se planteaban en la tesis La Prctica de Actividad Fsica y Deportiva (PAFYD) de la poblacin adulta de Gipuzkoa como Hbito Lquido (Aldaz, 2010) al incidir en el proceso de (re)institucionalizacin de la prctica deportiva. De manera resumida, este proceso hace referencia a la compleja, y viva, dinmica de (re) institucionalizacin de las prcticas deportivas en el marco de un sistema deportivo contemporneo donde, segn Puig y Heinemann (1991, p.125), destaca la diversificacin como tendencia ms relevante en el sentido de que el deporte ha dejado de ser un sistema autnomo y se ha convertido en un sistema abierto con escasa identidad propia y estrechamente conectado a otros sistemas tales como el econmico, el educativo, el poltico. Por esta misma razn, entendamos que la representacin ms acertada para esta dinmica de (re)institucionalizacin de los hbitos deportivos era la de un tomo donde:
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en el ncleo se concentraran las modalidades de PAFYD ms clsicas, las ms institucionalizadas, las de mayor repercusin meditica y, en definitiva, las de mayor reconocimiento social y que no generan ningn tipo de matiz respecto de su carcter de prctica deportiva (ejemplo de ello son todos los deportes, espectculo o no, reconocidos por el COI y practicados de manera organizada y competitiva a todos los niveles); y alrededor del tomo, gravitaran a cada vez mayor distancia, modalidades de PAFYD de menor nivel de institucionalizacin que se podran agrupar en dos grandes grupos: en la capa ms cercana al ncleo, se encontraran las modalidades de PAFYD semiinstitucionalizadas, que agruparan todas aquellas prcticas fsicas y deportivas practicadas de manera ldico-recreativa, pero que comparten, en esencia, las normas de ejecucin de las modalidades de PAFYD institucionalizadas; y en las capas ms alejadas al ncleo se encontraran las modalidades de PAFYD para-institucionalizadas, es decir, todas aquellas modalidades de PAFYD de nueva creacin, apenas institucionalizadas o, institucionalizadas sin reconocimiento internacional oficial, en casos junto a las prcticas institucionalizadas, en casos al margen, e incluso, en otros casos, en contra (Figura 1).
Figura 1
La necesidad de estructuras que se adecuen y den respuesta a una realidad lquida As pues, dado el carcter verstil y regenerativo del fenmeno deportivo que deviene, entre otras consecuencias, en una diversidad de formas deportivas emergentes, la intervencin poltica sobre este mbito y, consiguientemente las instituciones pblicas, han de desarrollar la capacidad de adecuarse a esta dinmica de (re)institucionalizacin abordndola en toda su compleja amplitud si aspiran a poder intervenir efectivamente sobre la misma. En este sentido, y continuando con la metfora atmica de la dinmica de (re)institucionalizacin de las prcticas deportivas, cabe pensar en la necesidad de promover un cambio organizativo hacia, digamos, estructuras lquidas, es decir, estructuras capaces de adecuarse a esta dinmica de (re)institucionalizacin abordndola en toda su compleja amplitud.
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Ahora bien, Cmo es posible operar este cambio organizativo hacia estructuras lquidas? Nuestro planteamiento, de la mano de las aportaciones realizadas por autores como Preskill y Torres (1999a y 1999b), Preskill y Boyle (2008), o McDonald, Rogers y Kefford (2003), entre otros, se basa en el carcter crtico de la promocin de la capacidad evaluadora de las organizaciones a la hora de generar una cultura de aprendizaje, es decir, a la hora de generar estructuras lquidas capaces de intervenir polticamente en un contexto dinmico, en un contexto, adems, en el que el aprendizaje continuo es la nica herramienta factible para abordar la realidad social asumiendo, adems, que este aprendizaje tiene una utilidad con fecha de caducidad y con una utilidad y reconocimientos contextuales que poco tienen que ver con pasadas formas de hacer poltica y generar conocimiento cientfico basadas en un ideal, consciente o inconsciente, de despotismo ilustrado. Tal y como se seala en la Gua de Evalsed publicada por la direccin general de poltica regional de la Comisin Europea1 (p.89), asumimos que la idea creacin de cultura de evaluacin sugiere que un sistema de evaluacin bien desarrollado es algo ms que un mero arreglo estructural en la medida en que: Hay un compromiso con las lecciones de aprendizaje y mejora; Se evita la cultura de la culpa que desalienta el aprendizaje; Hay un compromiso por parte de los responsables polticos con las polticas, entendidas en el sentido ms amplio, basadas en la evidencia; Tambin hay un compromiso con la excelencia, los estndares ms altos y la mejora continua; La evaluacin se utiliza como un elemento en un movimiento general hacia la transparencia y la rendicin de cuentas mltiples a los ciudadanos y comunidades, as como a los ministros y parlamentos; y El gobierno y el sector pblico se comprometen a la adaptacin continua para convertirse en organizaciones de aprendizaje.
El inters de este planteamiento se resume claramente en el dicho de que si das a alguien un pescado, comer por un da, pero en cambio, si le enseas a pescar, podr comer de por vida. Esta alegora utilizada por McDonald, Rogers y Kefford (2003) resume perfectamente el inters de la capacitacin evaluadora de las organizaciones en el sentido de que el inters no ha de ser nicamente el de promover un uso efectivo de evaluaciones externas. El objetivo ha de ir ms all y tiene que ver, adems de con la capacidad de encargar, gestionar y utilizar las evaluaciones, con la capacidad de crear un entorno en el que estas puedan ser implementadas.
[Link]
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Por eso mismo, hemos de partir de una definicin operativa de lo que entendemos por construccin de capacidad evaluadora, por un lado, y aprendizaje organizacional, por otro.
Qu entendemos por construccin de capacidad evaluadora y aprendizaje organizacional? Stockdill, Baizerman y Compton (2002, p. 14) definen la construccin de capacidad evaluadora como el trabajo intencional para crear y mantener de manera continua un proceso organizativo general que hace de las evaluaciones de calidad y de su uso su rutina. Otros autores han definido la capacidad evaluadora como la habilidad para llevar a cabo una evaluacin eficaz, es decir, una evaluacin basada en los estndares aceptados por la disciplina (Milstein y Cotton, 2000, p.1, en Preskill, H. y Boyle, S. -2008-) o como la medida en que una organizacin tiene los recursos y motivaciones necesarias para dirigir, analizar y utilizar evaluaciones (Gibbs, Napp, Jolly, Westover y Uhl, 2002, p. 261). Por su parte Khan (1998, p.312) afirma que la construccin de capacidad evaluadora puede ser definida como un conjunto de actividades que contribuyen al establecimiento de las capacidades de evaluacin dentro de las estructuras de administracin. En este sentido, la definicin de Khan adquiere especial relevancia dado que entiende que el desarrollo de dichas capacidades sirve para ayudar en el aprendizaje de los proyectos y programas finalizados o en activo para, mediante estas lecciones, ajustar estos proyectos y programas de tal manera que logren alcanzar sus objetivos y/o mejoren la calidad del diseo de futuros proyectos o programas. En este punto, Khan apunta la relacin, indisociable a nuestro juicio entre la construccin de capacidad evaluadora y el aprendizaje organizacional. Tal y como sealan Preskill y Torres (1999a, p.42) y pasando a dar con una definicin operativa de lo que entendemos por aprendizaje organizacional, si bien es cierto que muchos autores utilizan los trminos de aprendizaje organizativo (organizational learning) y organizacin de aprendizaje (learning organization) indistintamente, lo cierto es que hay ciertas diferencias. Por un lado, al hablar de las organizaciones de aprendizaje, el anlisis se suele centrar en el qu, es decir, se describen sistemas, principios y caractersticas de las organizaciones que aprenden como entidades colectivas. Sin embargo, la idea de aprendizaje organizativo se refiere al cmo ocurre el aprendizaje organizativo, que tiene que ver, con las habilidades y procesos para construccin y utilizacin del conocimiento (Marquart, 1996a, p.19). En nuestro caso, al referirnos al aprendizaje organizativo nos referimos, tal y como lo hacen Fiol y Lyles (1985, p.811) al cambio en la cognicin y/o en el comportamiento de la organizacin. As, y siguiendo con estas autoras, el aprendizaje es el desarrollo de insights, conocimiento y asociaciones entre las acciones del pasado y su eficiencia, y las acciones del futuro, por lo que el cambio, o adaptacin, tal y como indican las autoras, es la habilidad de hacer
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ajustes incrementales como resultado de los cambios en el entorno, cambios en la estructura de los objetivos, u otros cambios. Este aprendizaje organizacional se da a nivel de sistemas organizativos que se alimentan del capital intelectual, recuerdos, experiencias, conocimientos, rutinas y competencias de sus miembros (Gephart, Marsick, Van Buren y Spiro, 1996), individuos y/o equipos. As pues, las cuestiones clave respecto del aprendizaje organizacional hacen referencia, y he aqu donde adquiere especial relevancia la relacin entre la construccin de capacidad evaluadora y la promocin del aprendizaje organizacional, a la manera en que estas aprenden, el por qu aprenden, qu aprenden, y cmo aplican sus aprendizajes. Esta relacin es desarrollada ms en profundidad por Preskill y Torres (1999a y b), Torres, Preskill y Piontek (2005) y, especialmente, en Preskill y Boyle (2008). Segn estas ltimas: La construccin de capacidad evaluadora consiste en el diseo e implementacin de estrategias de enseanza y aprendizaje para ayudar a las personas, grupos y organizaciones a que aprendan que constituye una efectiva, til y profesional prctica de la evaluacin. El fin ltimo de la construccin de capacidad evaluadora es el logro de una prctica evaluadora sostenible donde los miembros de la organizacin continuamente se preguntan, recogen, analizan e interpretan los datos relativos a las cuestiones que importan, y utilizan los descubrimientos de la evaluacin para la toma de decisiones y la accin. Para que la prctica evaluadora sea sostenida, los participantes han de contar con el apoyo del liderazgo, incentivos, recursos y oportunidades para transferir su aprendizaje sobre la evaluacin a sus tareas cotidianas. La prctica evaluadora sostenible requiere, asimismo, el desarrollo de sistemas, procesos, polticas y planes que ayuden a integrar el trabajo de evaluacin en la manera en la que las organizaciones llevan a cabo su misin y objetivos estratgicos. No cabe duda de que la construccin de capacidad evaluadora y aprendizaje organizacional conlleva un planteamiento de cambio organizacional hacia la promocin de una cultura evaluadora dentro de las organizaciones, entendida dicha prctica evaluadora como prctica cotidiana integrada en el conjunto de las tareas de cualquier organizacin. Este cambio, no lo olvidemos, viene de la mano de la necesaria adaptacin de las organizaciones actuales, sean del sector pblico o privado, para dar respuesta a la compleja gobernanza caracterizadora de nuestros tiempos lquidos.
Teora del cambio organizativo hacia la cultura de evaluacin Nos encontramos, pues, ante un cambio de paradigma en la forma de informar las decisiones del Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa que hasta la fecha se basaban, en gran medida, sobre informes
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acadmicos de carcter cientfico que, si bien podra reconocrseles un alto grado de validez cientfica, pecaban de una falta de utilidad, en el sentido dado al termino por Patton (2008), a la hora, sobre todo, de posibilitar la toma de decisiones informadas. Por esta razn, y en el marco del modelo que aqu presentamos, el plan pata la construccin de capacidad evaluadora y aprendizaje busca dar pie a este cambio desde la teora expuesta a continuacin (ver figura 2) As pues, el proceso de construccin de capacidad evaluadora y aprendizaje organizacional busca, dicho de manera resumida, promover estructuras organizativas conscientes y concienciadoras. Conscientes, en tanto que busca capacitar a los miembros de la organizacin a travs de la cultura de evaluacin de recabar informacin til para el conocimiento de la situacin de la organizacin en su contexto; y concienciadoras, en el sentido de que los beneficios que puede reportar la cultura evaluadora a una organizacin como el Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa, y dadas las caractersticas de la organizacin con una clara responsabilidad respecto del sistema deportivo guipuzcoano en su conjunto, han de ser difundidas, y lideradas en su difusin, por el propio Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa.
Figura 2
Esta idea de organizacin consciente y concienciadora casa directamente con la idea de estructuras lquidas en el sentido de que, retomando la metfora atmica de la dinmica de (re)institucionalizacin, tan solo es posible intervenir sobre la compleja amplitud de la dinmica de (re)institucionalizacin de las prcticas deportivas promoviendo la consciencia reflexiva de los diferentes stakeholders (conscientes o no de su carcter de stakeholders).
Adecuacin del modelo de construccin de capacidad evaluadora de Preskill y Boyle a la realidad del sistema deportivo guipuzcoano El objetivo, tal y como se muestra en el modelo elaborado por Preskill y Boyle (ver figura 3) es lograr una prctica de evaluacin sostenible que haga participes, y corresponsables, al conjunto de agentes que tienen algn tipo de inters-responsabilidad en el devenir del sistema deportivo guipuzcoano, en concreto, pero tambin en el devenir del conjunto de la sociedad guipuzcoana.
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Figura 3
De hecho, y retomando la metfora atmica de la dinmica de (re)institucionalizacin de la PAFYD, nos es de utilidad para ilustrar el propsito a futuro de esta primera accin de construccin de capacidad evaluadora y aprendizaje organizacional que no es otro que el de institucionalizar la prctica evaluadora en el conjunto del sistema deportivo guipuzcoano. As (ver figura 4):
Figura 4
en el ncleo de este dinmica de institucionalizacin estara el Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa que, adems de incorporar la prctica de evaluacin dentro de las propias dinmicas del servicio, habra de atraer a este centro de prctica evaluadora al conjunto de agentes deportivos; tanto a los agentes deportivos semi-institucionalizados, es decir, aquellos que desarrollen su actividad dentro del sistema deportivo con ayuda directa del Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa como, por ejemplo, federaciones, asociaciones deportivas, etc., como a los agentes deportivos para-institucionalizados, es decir, aquellos que realicen su actividad dentro del sistema deportivo con ayuda indirecta, o sin ayuda, del Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa
De hecho, y volviendo a la figura de Puig y Heinemann sobre la transformacin en el deporte, y adaptndola a nuestra perspectiva atmica, el proceso de institucionalizacin de la prctica evaluadora se podra ilustrar inmersa en el conjunto de sub-sistemas socio-polticos de Gipuzkoa (Figura 5).
Figura 5.
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Panel de Expertos:
Esto es as, porque entendemos que la prctica evaluadora, como la poltica en palabras mayores, ha de hacerse sin perder la perspectiva sistmica en la que se imbrican, manteniendo una coherencia y equilibrio presupuestarios que posibiliten ir alcanzando los objetivos estratgicos. Omitir esta realidad lquida, compleja y sistmica, sera moverse en una realidad tan simple como ficticia.
Conclusiones Tal y como se ha tratado de exponer en la presente ponencia, entendemos que el plan para la construccin de capacidad evaluadora y aprendizaje organizacional abre paso a un cambio cultural en el conjunto del sistema sociopoltico guipuzcoano en el que, el aprendizaje organizacional, ms all del Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa, alcance al conjunto de la Diputacin Foral de Gipuzkoa y, consiguientemente, al conjunto del sistema socio-poltico de Gipuzkoa. Estamos, pues, ante una apuesta de cambio hacia la cultura de evaluacin que contamine, con sus principios, la manera de hacer poltica basndose en la trasparencia, la promocin de la participacin ciudadana y el aprendizaje. Y esto es as debido a que, retomando de nuevo a Patton (2008), la utilizacin efectiva de los programas y polticas deportivas tan solo puede asegurarse de manera eficiente, haciendo participes a los grupos de inters, sean estos grupos de facto o potenciales. En este sentido, toma especial relevancia hacer partcipes a nuestros mayores en el diseo, implementacin y evaluacin de los programas y polticas deportivas de las que son, o pueden ser, beneficiarios. En definitiva, se trata de establecer una relacin dialgica (Habermas, 2001) que posibilite ir construyendo, y reconstruyendo, unos hbitos fsico-deportivos que hagan de nuestra vida, una vida mejor, y para eso no nos estamos olvidando de preguntar a las personas, en general, pero a nuestros mayores, especialmente? En resumen, no cabe duda de que si queremos ir mejorando la planificacin, la organizacin y la gestin de nuestros programas y polticas deportivas para mayores, hemos de empezar por implicarles en mayor medida puesto que, incluso en el mbito del deporte, tenemos mucho que aprender de nuestros mayores.
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Bibliografa Aldaz, J. (2010). La Prctica de Actividad Fsica y Deportiva (PAFYD) de la poblacin adulta de Gipuzkoa como Hbito Lquido. Leioa: Servicio Editorial de la UPV/EHU Bauman, Z. (2004). Modernidad lquida. Buenos Aires: Fondo de Cultura Econmica de Argentina. Comisin Europea. (1999) EVALSED: The resource for the evaluation of SocioEconomic Development. Comisin Europea. Consultado el 25 de enero de 2011 en: [Link] .htm Fiol, C.M., y yles, M.A. (1985). Organizational learning. Academy of Management Review, Vol. 10: 803-813 Gephart, M.A., Marsick, V.J., Van Buren, M.E. y Spiro, M.S. (1996) Learning organizations come alive. Training & Development, Vol. 50(12):35-45 Gibbs, D., Napp, D., Jolly, D., Westover, B., y Uhl, G. (2002). Increasing evaluation capacity within community based HIV prevention programs. Evaluation and Program Planning, Vol. 25: 261-269 Habermas, J. (2001) Teora de la accin comunicativa. Madrid: Taurus Khan, M. A. (1998) Evaluation Capacity Building. An Overview of Current Status, Issues and Options. Evaluation. Vol 4(3): 310328 Marquart, M. (1996). Building the learning organization. New York: Mc-Graw Hill. McDonald, B., Rogers, P. y Kefford, B. (2003). Teaching People to Fish? Building the Evaluation Capability of Public Sector Organizations. Evaluation. Vol. 9(1): 9 29 Nicholson, M. y cols. (2011). Participacin in Sport. International Policy Perspectives. New York: Routledge. Patton, M. Q. (2008). Utilization-focused evaluation (4th ed.). Thousand Oaks, CA: Sage. Preskill, H. y Boyle, S. (2008). A Multidisciplinary Model of Evaluation Capacity Building. American Journal of Evaluation. Vol. 29 (4): 443-459 Preskill, H. y Torres, R.T. (1999a). Evaluative Inquiry for Learning in Organizations. Thousand Oaks, CA: Sage
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Panel de Expertos:
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Anexos
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Panel de Expertos:
Figura 2. Teora del cambio del plan para la construccin de capacidad evaluadora y aprendizaje organizacional del Servicio de Deportes de la Diputacin Foral de Gipuzkoa
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Figura 3. Modelo multidisciplinar de CCE de Preskill y Boyle (extraido de Preskill y Boyle, 2008)
AGENTES DEPORTIVOS PARAINSTITUCIONALIZADOS AGENTES DEPORTIVOS SEMIINSTITUCIONALIZADOS SERVICIO DE DEPORTES DE LA DIPUTACIN FORAL DE GIPUZKOA
Figura 4. Metfora atmica de la dinmica de institucionalizacin de la prctica evaluadora en el sistema deportivo guipuzcoano
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Panel de Expertos:
Figura 5. Metfora molecular de la dinmica de institucionalizacin de prctica evaluadora en relacin al conjunto de subsistemas socio-polticos
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PANEL DE EXPERTOS
REA DE DESARROLLO DIDCTICO Y ESTRATEGIAS EN LOS PROGRAMAS
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PROPUESTA DE MODELOS DIDCTICOS DE INTERVENCIN DE ACTIVIDAD FSICA APLICADOS A LAS PERSONAS MAYORES
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Panel de Expertos:
1.- Introduccin El mercado actual de las actividades fsicas dirigidas a las personas mayores no es ajena a la abundante oferta de modas y tendencias que desde el punto de vista de la salud y del tiempo libre experimentan las prcticas dirigidas al resto de la poblacin en general. Las prcticas corporales que practican nuestros mayores son consecuencia de la constante transformacin que refleja el mundo del ejercicio fsico y del deporte. Una adecuada y eficaz aplicacin didctica y metodolgica en aras de conseguir la mxima calidad en la aplicacin de los contenidos propios de las prcticas corporales exige una reflexin referente a los siguientes aspectos: Una definicin de los diferentes programas y las finalidades que se pretenden conseguir con su implementacin. Una segmentacin del mercado en funcin de diferentes perfiles de usuarios a los que dirigirse cada uno de los programas. Una clasificacin de las capacidades fsicas psicolgicas y relacionales sobre las cuales se incidir de forma prioritaria en cada uno de estos programas. Una propuesta didctica de intervencin metodolgica adecuada a los anteriores elementos. Vamos a continuacin a desarrollar los puntos anteriormente mencionados, de forma que al final de la exposicin se concrete una propuesta de modelos didcticos de intervencin coherentes con los planteamientos iniciales y los perfiles de usuarios potenciales. 2.1.- Programas de intervencin La evolucin experimentada los ltimos aos en las prcticas vinculadas al colectivo de personas mayores, refleja un panorama marcado por la heterogeneidad de enfoques. La importante demanda de prcticas de ejercicio fsico por parte de las personas mayores ha posibilitado la aparicin de diferentes programas de ejercicio fsico, de forma que actualmente coexisten unos con otros, difuminndose en muchas ocasiones sus lmites. A pesar de ello, y con el nimo de ser didcticos, se propone una clasificacin que ayudar a entender la aplicacin prctica posterior, en parte fundamentada en las directrices marcadas por el Plan Integral del Deporte del CSD en su versin aplicada a nuestro colectivo (Pont, P. et al, 2009) y aplicada mayormente al mbito geogrfico de Catalua. 2.1.1.- Programas Sociomotrices Iniciamos nuestro recorrido centrndonos en la aparicin de los programas comunitarios de carcter sociomotor, que aparecen de forma definida a partir de los aos 80 del siglo pasado, coincidiendo con el desarrollo de los servicios sociales a nuestro pas y con la construccin de la red de clubes de jubilados de los ayuntamientos de aquellos momentos. Los primeros planteamientos sociomotrices se implementan entre un colectivo eminentemente no practicante al que se le quiere dar a conocer la importancia de la prctica de actividad fsica como medio de fomento de las relaciones sociales y para el mantenimiento de su
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores autonoma. Se trata de un tipo de programa con una proyeccin eminentemente social que se vincula estrechamente a la administracin pblica y a entidades privadas de carcter social. El sistema de contenidos pedaggicos de intervencin del modelo sociomotriz es un modelo latino, que originariamente se fundamenta en modelos de pases mediterrneos como Francia (Coutier, Camus y Sarkar, 1977) o Italia (Imeroni, Troletti y Vione, 1982) y que progresivamente, ir incorporando tcnicas del modelo anglosajn y influencias orientales. Con la aparicin de estos programas, aparecen los primeros profesionales de la actividad fsica especializados en las prcticas especficas de las personas mayores. 2.1.2.- Los Programas de Fitness Desde finales de los aos ochenta, y con el advenimiento de los Juegos Olmpicos en Barcelona, empiezan a tomar fuerza los programas con una perspectiva deportiva y de fitness, que permiten la utilizacin de instalaciones especficas, y favorecen as la integracin y la normalizacin de la prctica deportiva entre el resto de la poblacin al utilizar equipamientos especficamente construidos para ello. La entrada de contenidos que plantean la mejora de la condicin fsica han ayudado a incorporar una mayor variedad y han contribuido de forma clara a la diferenciacin de programas en funcin de la tipologa de los usuarios que los llevan a cabo. Los aos postolmpicos, por otro lado, posibilitaron la aparicin de una importante oferta de instalaciones exclusivamente privadas, que captaron un pblico mayor con poder adquisitivo. Es importante destacar, que desde el punto de vista de gestin, aunque los planteamientos sociomotrices, de fitness y deportivos han sido respaldados por la iniciativa pblica centrada en ayuntamientos y gobierno autonmico, y por tanto son los responsables directos de la actividad, actualmente estas instituciones pblicas tienden a ceder la gestin de las actividades y las instalaciones de prctica a empresas privadas que va prestacin de servicios o cesin de instalaciones, gestionan estos programas. 2.1.3.- Los programas de wellness El trmino anglosajn Wellness obedece a un planteamiento de intervencin diferente al fitness porque su concepcin del cuerpo es diferente. El cuerpo no se considera tan solo bajo su consideracin fsica y biolgica, sino que otros aspectos como los emocionales y los cognitivos se asocian a la parte somtica como parte inherente, indisociable y susceptible de ser trabajada desde el punto de vista de la actividad fsica. De esta forma se entiende la persona como una globalidad. El wellness no pone el nfasis de la intervencin en el esfuerzo, el rendimiento, o la imagen exterior, sino en el autoconocimiento. No se trata de ser el ms fuerte, el ms flexible o el que resiste ms. Ahora el nfasis se pone en el sentirse bien y no tan slo en el estar en forma.
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Panel de Expertos:
A pesar de la importancia de este planteamiento, no se tratar de forma especfica desde el punto de vista didctico ya que se considera que su influencia se ha ido diluyendo en otros programas, en especial los sociomotrices, con los que coinciden en su mayor parte de sus planteamientos tericos. 2.1.4.- Los Programas Estimulativos La actual evolucin demogrfica de la poblacin, ha planteado el problema de la dependencia como uno de los retos ms importantes de nuestra sociedad actual. La Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de promocin de la autonoma personal y atencin a las personas en situacin de dependencia, fija las bases para el desarrollo en todo el territorio espaol de la atencin a las personas en situacin de dependencia y da un impulso importante a los servicios vinculados con las personas que se encuentran en esta situacin. La promulgacin de esta ley, ayuda a crear las condiciones de posibilidad para el desarrollo de una estructura sociosanitaria sensible a las prcticas preventivas en personas con una situacin frgil o de prdida de autonoma, con lo cual se hace cada vez ms patente, la importancia en la intervencin de programas estimulativos vinculados al mantenimiento de la calidad de vida entre las personas de este perfil, en equipamientos especficos como centros residenciales y centros de da. 2.1.5.- La Prctica Informal Las campaas de sensibilizacin respecto la importancia de la prctica de ejercicio fsico y un progresivo desarrollo urbanstico ms ecolgico y sostenible, han propiciado la aparicin de espacios pblicos y la accesibilidad a espacios naturales, cada vez ms adecuados para la prctica no monitorizada. La difusin de pautas de prctica de ejercicio fsico desde organismos mdico deportivos como el Ameciran College Sports Medicine o las campaas de concienciacin por parte de administraciones pblicas tanto nacionales (CSD, 2009) como internacionales (OMS), han posibilitado un incremento espectacular de la prctica de ejercicio fsico desde una perspectiva informal. El tipo de ejercicio ms practicado por el segmento de poblacin de las Personas Mayores, segn datos de las encuestas sobre hbitos deportivos (Puig, N. et al, 2009), es el caminar y esta es una prctica levada a cabo en la mayor parte de las veces de forma informal. 2.1.6.- Los Programas Teraputicos Aunque no estn exclusivamente dirigidos al colectivo de Personas Mayores, los programas teraputicos acogen un porcentaje muy importante de nuestro colectivo. Este tipo de programas persiguen la promocin de la salud desde la atencin primaria a travs del consejo y la prescripcin de la actividad fsica. Podra fijarse como referencia su inicio en Catalua el ao 2007, con la aparicin del Plan de Actividad Fsica, Deporte y Salud (PAFES). Este programa, aunque est impulsado por el Departamento de Salud y la Secretara General del Deporte de la Generalitat, supone un esfuerzo de colaboracin y coordinacin muy importante entre administraciones locales y otras instituciones implicadas. Destacar tambin el esfuerzo que se realiza por establecer canales de comunicacin entre equipos multidisciplinares sanitarios y de educacin fsica. Desde un punto de vista tcnico, se pone un especial nfasis en las
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores enfermedades metablicas, vinculadas con la falta de ejercicio fsico como obesidad, diabetes o colesterolemia. 2.1.- Diferenciacin de usuarios Una de las claves para potenciar con xito la promocin de la prctica de actividades fsicas se encuentra en disear programas de intervencin atendiendo al perfil de los potenciales usuarios. De esta forma se tienen en cuenta las diferencias interindividuales y las distintas necesidades y circunstancias que manifiestan los futuros demandantes de los servicios (Ortega Snchez- Pinilla, R., 2003). Por otro lado, un diseo de programas de actividad fsica fundamentado en perfiles de prctica permite la continuidad en la prctica durante toda la experiencia vital de las personas, sea cual sea su edad, y retardar al mximo las situaciones de dependencia en la ltima etapa de la vida. Hay diferentes maneras de clasificar el colectivo de personas mayores. Algunas de ellas, recogen como referencia la edad de sus componentes. Por ejemplo, Spirduso (1995) divide el colectivo entre adultos de mediana edad (45-64), jvenes mayores (65-74), mayores (75-84), mayores, mayores (85-99) y mayores ms mayores (ms de 100 aos). En el Plan Integral del Deporte, se distinguen cinco tipos de perfiles de Personas Mayores (2009): Persona mayor sana. Persona mayor con enfermedades. Persona mayor de riesgo y frgil. Persona mayor en situacin de dependencia transitoria y crnica Persona mayor en situacin al final de la vida. Para su simplificacin, reduciremos la presente propuesta de intervencin a tres categoras, en sintona con las pautas elaboradas en Heilderberg (OMS, 1996), donde se utiliza el concepto de gradiente de salud- condicin fsica. Estas normas fueron elaboradas por un comit cientfico, se presentaron en el 4 Congreso Internacional sobre Envejecimiento Sano, Actividad y Deporte, en agosto de 1996 en Heildelberg. Este concepto permite establecer una relacin homloga entre cada nivel o grado de salud y un tipo de programa aplicable. Y permite diferenciar entre: Grupos en forma sanos, Grupos en baja forma, que no estn sanos pero mantienen todava la independencia. Grupos que no estn en forma, no estn sanos y ya tienen problemas importantes de dependencia o autonoma. Vamos a continuacin a definir las caractersticas generales de estos tres colectivos. 2.2.1. Grupo Personas Mayores Jvenes Las personas que pertenecen a este grupo, tienen una capacidad autnoma para llevar a cabo ejercicio fsico de manera totalmente normalizada, con una buena calidad de vida. Son personas que se encuentran en buena condicin fsica, sanas, con un nivel de envejecimiento plenamente satisfactorio y desarrollan con total autonoma las actividades de la vida cotidiana. Las personas que pertenecen a este colectivo son preferentemente mayores jvenes, o adultos mayores. Como referencia cronolgica tomamos la de las personas que se encuentran alrededor de la Esperanza de Vida en Buena Salud, que en Catalunya se halla alrededor de
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Panel de Expertos:
los 60,78 aos (Generalitat de Catalunya, Departamento de Sanidad y Seguridad Social, 2003). Su mbito de relacin es amplio, en el sentido que se pueden desplazar por la ciudad o la poblacin sin ningn tipo de barrera arquitectnica, al no tener problemas de motricidad. Suelen poseer un mayor nmero de relaciones, al tener un nivel de contactos ms amplio. Las personas mayores que acuden a una instalacin deportiva son las que emplean un mayor tiempo de desplazamiento respecto su lugar de residencia (Fortuo, J. 2008). El lugar de prctica de estos usuarios es una instalacin deportiva, donde la infraestructura est diseada especficamente para llevar a trmino la prctica fsica y deportiva. Por tanto, el tipo de programas a los que van a tener un acceso ms claro van a ser los deportivos, los de fitness y los informales. 2.2.2.- Grupo Personas Mayores Activas Las personas mayores que pertenecen a este grupo llevan un envejecimiento biolgico normal, aunque no pueden considerarse completamente sanos, en el sentido que tienen enfermedades de tipo crnico, que empiezan a poner en evidencia su independencia. Muchos tienen problemas de dolor, aunque ello no es condicionante suficiente para dejar de practicar ejercicio fsico. Son todava independientes y por tanto, mantienen una situacin de autonoma. Su nivel de calidad de vida es inferior al anterior subgrupo. Para las personas mayores de este grupo situamos la edad de referencia alrededor de la Esperanza de Vida libre de Discapacidad, que en Catalunya es de 67,89 aos (Generalitat de Catalunya, Departament de Sanitat i Seguretat Social, 2003). Su mbito de relacin es ms reducido que el anterior en el sentido que su nivel de desplazamiento es propio de su barrio o zona ms cercana al lugar de residencia. El lugar de prctica de la mayor parte de los usuarios pertenecientes a este perfil se sita en clubes de jubilados, centros cvicos o polideportivos municipales cercanos a su lugar de residencia. Probablemente, en el caso de los dos primeros tipos de centros, al no ser equipamientos especializados en actividades deportivas, las condiciones de prctica, como vestuarios, duchas, almacenes de material deportivo, etc., no sern las ms adecuadas para la prctica desde un punto de vista tcnico, pero si desde el punto de vista de acercar la prctica a personas que tienen pocas posibilidades de desplazamiento. El tipo de programas de prctica de este colectivo ser prioritariamente el sociomotriz, el teraputico y el informal. 2.2.3.- Grupo Personas Mayores Frgiles Las personas que pertenecen a este grupo tienen un nivel de envejecimiento con limitaciones, derivadas de la importante comorbilidad que experimentan. Al incremento de enfermedades crnicas y degenerativas, se le suele acompaar su estado por una situacin de falta de soporte social y familiar. Se trata de un colectivo que es cada vez ms numeroso, en el que se prev en un futuro muy prximo un fuerte impacto en el mbito familiar, social y econmico, por la demanda de servicios asistenciales y sociales que exigir. Las personas que pertenecen a este colectivo son las que presentan una edad ms elevada desde un punto de vista estadstico, situndose la referencia alrededor de la Esperanza de Vida que en Catalua se sita en 79,87 aos (Generalitat de Catalunya, Departament de Sanitat i Seguretat Social, 2003).
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores Su mbito de relacin es el ms reducido, en el sentido que su nivel de desplazamiento autnomo se encuentra limitado a la misma instalacin donde vive, en caso de residencia, o a ser transportado de forma asistida si se trata de centro de da o incluso hospital de da. La actividad fsica apropiada para este tipo de colectivos es la perteneciente a programas estimulativos, donde se trabajar para evitar la dependencia fsica i cognitiva. Su tipo de intervencin se encuentra en el umbral entre el tiempo libre y la terapia. El nivel de prctica informal se encuentra muy limitada. 2.3.- Diversidad de actividades La prctica de una actividad concreta o la adopcin de una hbito de vida activo, aparte de ser una necesidad para la salud, es tambin una forma de comunicacin y de relacin con un entorno y un colectivo de personas determinado. Obedece por tanto, a la necesidad de pertenencia a un grupo y a la diferenciacin respecto otros conformndose como un signo de identidad. Es por ello que no cualquier tipo de actividad est en condiciones de ser practicada por cualquier persona. El tipo de programa y las actividades llevadas a cabo exigirn una relacin de referencia del usuario respecto a ellas. Una propuesta de clasificacin de actividades que nos ayude a contemplar el actual abanico de posibilidades que nos ofrece el mercado, podra ser la siguiente: Actividades musicales y expresivas, donde la msica y la expresin corporal se presentan como elementos de intervencin a travs de los cuales se estructura la sesin. Forman parte de este tipo de actividades los bailes de saln, el country, las danzas populares, la expresin corporal, las coreografas adaptadas,... Las actividades derivas del Condicionamiento fsico pretenden el desarrollo de los sistemas energticos corporales a travs del trabajo de mantenimiento, la tonificacin y la musculacin con mquinas o pesas, el trabajo cardiovascular en cinta, la estimulacin en plataformas vibratorias, el spinning, el aerbic, los steps,... Las Gimnasias Suaves, fundamentan su en restablecer el equilibrio tnico postural y emocional del cuerpo. Se practican en grupo generalmente. Podemos incluir en este apartado las tcnicas de relajacin, pilates, estiramientos, rolfing, tcnicas de cuerpo y consciencia, la antigimnasia, la eutona ... Las Actividades al aire libre, con base en el goce por la naturaleza, agrupa actividades como caminar, bicicleta de paseo, nordic walking, la carrera, el esqu de fondo, el excursionismo,... Las Actividades de nuevas tecnologas ofrecen un nuevo horizonte todava por descubrir y muy aplicable al sector de las personas mayores, con amplias posibilidades de desarrollo. Podemos incluir aqu actividades que implican la ejecucin de movimientos a travs de situaciones virtuales simuladas por los videojuegos.
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Panel de Expertos:
Con las Actividades teraputicas, se pretende incidir directamente sobre el restablecimiento de la salud de los usuarios desde una perspectiva global y cuenta con el trabajo de otros especialistas del campo sanitario como mdicos, fisioterapeutas o terapeutas ocupacionales. Puede ser Psicomotricidad, Gimnasia Correctiva, Estimulacin Cognitiva a travs del movimiento,... Con las Actividades ldicas, el elemento ms importante es el agnico o competitivo. Se incluyen en este apartado los juegos, las formas jugadas, los predeportes y los deportes. En las Actividades acuticas, pueden desarrollarse bajo diferentes planteamientos como el fitness acutico, la prctica de estilos tradicionales de natacin o la salud. En las Actividades orientales, se pretenden adaptar las tcnicas originarias a las posibilidades de las personas mayores y la realidad de nuestra sociedad occidental. Incluimos aqu tcnicas como mind body, tai- ch, chi- kung, yoga, reiki,... No hay lmites claros que relacionen de forma exclusiva los diferentes programas con cada una de las actividades enunciadas y los perfiles de usuarios. La mayor parte de ellas pueden adaptarse a los diferentes programas con los que trabajemos. Las situaciones motrices ofrecen un amplio margen de flexibilidad y adaptabilidad. No obstante, s que hay tendencias y asociaciones naturales. As, los programas deportivos se cien preferentemente a la prctica deportiva federada. Los programas sociomotrices son tal vez los ms eclcticos, al recoger propuestas de cada tipo de actividades. Los programas de fitness y teraputicos, tienden a utilizar las actividades con un mayor componente biolgico cardiovascular y muscular. Por su parte, los programas estimulativos tienden a usar las actividades de carcter teraputico y adaptadas como la psicomotricidad o la estimulacin cognitiva a travs del movimiento o coreografas adaptadas. Las actividades llevadas a cabo desde una perspectiva informal incluyen un abanico muy variado que va desde las vinculadas a formas ya tradicionales de prctica al aire libre como el caminar a nuevas formas incorporadas a raz de tecnologas ms modernas como los vdeo juegos. 2.4.- Propuesta de Capacidades a trabajar en los diferentes planteamientos de intervencin Aunque en ninguna accin humana se trabaja en estado puro una capacidad concreta, si que para la implantacin de programas, es importante establecer una clasificacin de las diferentes capacidades que intervienen que posibiliten una utilizacin racional de los contenidos en nuestra programacin didctica. Hacemos la siguiente propuesta fundamentada en la actuacin del sistema nervioso durante la ejecucin de un movimiento, propuesta en parte por autores como Soler ( Soler, A.. 2003):
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores Capacidades Fsicas. La relacin con el medio a travs de nuestro cuerpo es posible gracias a nuestro sistema biolgico y las capacidades que conforman nuestra condicin fsica. Estas capacidades se fundamentan en los procesos de produccin de energa y aspectos automticos del movimiento. Se contemplan en este apartado la resistencia, la fuerza, la flexibilidad, la respiracin y la velocidad de reaccin. Capacidades Coordinativas. Para que nuestro cuerpo se adapte perfectamente al objeto externo no es suficiente garantizar el aporte de sustancias necesarias ni la contraccin y relajacin muscular durante el tipo de ejercicio. Deben producirse mecanismos de regulacin y de control de las respuestas que se producen. Es necesario que el movimiento se produzca de forma sincronizada y por tanto exige recibir informacin de cmo se lleva a cabo la accin. Esta informacin es de sentido inverso a los impulsos motores. La integracin adecuada a todos los datos recibidos, junto con los impulsos motores, forman los diferentes tipos de coordinaciones. Se incluyen en este apartado las de tipo automtico como la coordinacin dinmica general (la ms importante es caminar), el equilibrio y el movimiento consciente propio de la coordinacin especfica (culo manual y culo pdica). Capacidades sensoriales y perceptivas. Nuestro cuerpo coordina movimientos automticos y impulsos motores conscientes con los datos externos obtenidos de nuestros sentidos especializados y de la percepcin espacial y temporal. Se incluyen en este apartado capacidades de carcter psicomotor como el Esquema Corporal, la Lateralidad; perceptivas como la Percepcin Espacial, Percepcin Temporal y el Ritmo y las sensaciones como el odo y la vista. Capacidades cognitivas. Se incluyen aqu los aspectos de nuestra conducta relacionados con el ms alto nivel de consciencia. Cada accin necesita una atencin determinada, y un proceso de adquisicin y recuerdo de actuaciones motrices llevadas a cabo en otro momento. Todo ello exige el ms elevado nivel de control consciente para hacer efectivo el aprendizaje motor. Se incluyen en este apartado la atencin, la memoria, la comprensin, la capacidad de aprendizaje y la toma de decisiones. Capacidades de relacin. Por ltimo, la actividad fsica es un excelente medio de relacin social y de comunicacin a diferentes niveles como son nuestros compaeros, los profesionales de actuacin directa, el entorno y el material. . 2.5.- Aplicacin metodolgica Vamos ahora a concretar la metodologa aplicable a cada uno de los programas, as como las capacidades, actividades y perfiles de prctica que se trabajarn preferentemente. Los programas basados en el fitness se dirigirn mayormente al primer grupo propuesto de personas mayores Jvenes, donde sern importantes las estrategias de captacin del sector masculino. Los contenidos de intervencin se relacionarn con el desarrollo de las Capacidades Fsicas.
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Panel de Expertos:
La propuesta de actividades se centrar en las de condicionamiento fsico, fitness acutico y actividades musicales o gimnasias. La metodologa de intervencin ser preferentemente directiva, fundamentada en la reproduccin de conductas muy protocolizadas, lo que permitir la participacin de un importante nmero de usuarios dirigidos por un solo profesional ya sea de forma directa o a travs de rutinas de trabajo. La evaluacin de los resultados de este tipo de intervenciones se fundamentar en las condiciones fsicas bsicas y por tanto se podrn emplear bateras de evaluacin de la condicin fsica aplicables a adultos. Los profesionales encargados de los programas de fitness contarn con una formacin acadmica amplia en el campo de la actividad fsica y deportiva. Los Programas Sociomotrices se dirigirn preferentemente al grupo de usuarios definido como personas mayores Activas, con un porcentaje de participacin muy alto del colectivo femenino. Los contenidos de intervencin se centrarn de forma importante en los aspectos que permitan una mejora de las capacidades relacionales y de coordinacin. La propuesta de actividades se centrar preferentemente en el grupo de las gimnasias, las actividades musicales y las tcnicas orientales, dejando espacio a las propuestas del medio acutico. La prctica se estructurar en grupo, aunque se priorizar la atencin individualizada, por lo que la proporcin entre el nmero de usuarios y el profesional responsable de la actividad, ser ms baja. Ello implicar un menor nmero de sujetos por sesin, sobre 20 o 25 personas por grupo y profesional. La metodologa de intervencin podr evolucionar de una metodologa directiva en las primeras fases de la implementacin del programa a una metodologa semidirectiva y no directiva a partir de las fases de consolidacin del mismo. La evaluacin de los resultados de este tipo de intervenciones se fundamentar en indicadores relacionales y participativos. Los profesionales encargados de los programas sociomotrices contarn con una formacin acadmica en tcnicas vinculadas al mundo de la actividad fsica pero debern adquirir conocimientos del campo gerontolgico y de la gestin de relaciones personales. Los programas estimulativos se dirigirn preferentemente al grupo de usuarios definido como personas mayores Frgiles. Los contenidos de intervencin se centrarn de forma importante en los aspectos que permitan una mejora de las capacidades cognitivas y perceptivo sensoriales.
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores La propuesta de actividades se centrar preferentemente en el grupo de las actividades teraputicas, con apropiacin de actividades musicales y del grupo de las gimnasias suaves. La prctica se estructurar en grupo, aunque se priorizar la atencin individualizada, por lo que la proporcin entre el nmero de usuarios y el profesional responsable de la actividad, ser muy baja, de alrededor de 12 personas por grupo como mximo. La metodologa de intervencin ser en este caso tambin, preferentemente directiva. La evaluacin de los resultados de este tipo de intervenciones se fundamentar en las valoraciones fundamentadas en bateras de tests psicomotores. Los profesionales encargados de los programas estimulativos contarn entre su currculum de una formacin acadmica prioritaria en tcnicas estimulativas y en el campo gerontolgico. Los programas informales podrn adaptarse principalmente a los dos primeros perfiles de usuarios, Jvenes y Activos ya que la heterogeneidad de este tipo de programas le da muchas posibilidades de adaptacin. Los contenidos de intervencin se centrarn fundamentalmente en los aspectos que permitan una mejora de las capacidades condicionales o fsicas. La propuesta de actividades se centrar preferentemente en el grupo de las actividades al aire libre y las actividades derivadas de nuevas tecnologas. La prctica se estructurar de forma individual o en pequeos grupos informales sin profesionales que monitoricen los resultados en grupo. En este tipo de planteamientos es muy importante la informacin escrita, y de difusin que impliquen guas de prctica de ejercicio fsico y que permitan promocionar pautas genricas de prctica. Dejamos de lado las prcticas del sistema deportivo por tener sistemas rgidos de intervencin metodolgica desde el punto de vista educativo. 3.- Conclusiones Necesidad de garantizar la continuidad de prctica Una propuesta de intervencin fundamentada en una oferta coordinada de modelos de prctica de actividad fsica puede garantizar la continuidad de prctica de los usuarios mayores que lo deseen al poder adecuar sus posibilidades fsicas, cognitivas y sociales a las diferentes posibilidades planteadas segn el tipo de programa de intervencin. Desde el punto de vista de organizacin, se debe trabajar pues, en un tipo de planificacin que asegure la continuidad en la atencin no slo asistencial, sino del campo del tiempo libre, para retardar o evitar llegar precisamente a situaciones de dependencia en la ltima fase de la vida de la persona.
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Panel de Expertos:
En este sentido, destacar la importancia creciente de la vinculacin entre asistencia sanitaria y educacin en el tiempo libre. Necesidad de garantizar la calidad profesional La calidad en la confeccin y desarrollo de programas de actividades fsico recreativas dirigidos a las personas mayores se fundamenta en la creacin de cuadros profesionales especializados con un perfil adecuado. El espectro y tipologa de profesionales que se dedican a este sector es muy variado. Su formacin se caracterizar por tres rasgos principales: conocimientos especializados en tcnicas relacionadas con actividades fsicas y deportivas, dinmica de grupos y gestin de relaciones personales, y por ltimo conocimientos gerontolgicos, que deben ser ms slidos a medida que se enfrentan a colectivos integrantes de programas dirigidos a las personas mayores de los grupos que aqu hemos denominado Frgiles. Es por ello importante que los programas universitarios recojan en sus planes de estudios contenidos especializados dirigidos a la preparacin de profesionales que puedan organizar, coordinar y ejecutar programas especializados. La incorporacin al mundo laboral de normas reguladoras como la Ley del Ejercicio Profesional a Catalunya (2008) debe contribuir de forma definitiva a disipar las dudas sobre la pertinencia corporativa de este campo profesional. Hoy en da, es escaso todava el nmero de profesionales especializados en deporte y actividad fsica, con amplio currculum de conocimientos gerontolgicos que se dediquen de forma exclusiva al mundo de la actividad fsica y las personas mayores. En la mayor parte de los casos, compaginan su trabajo con el trabajo deportivo dirigido a otras franjas de edad o bien se dedican a actividades de dinamizacin sociocultural con colectivos de personas mayores. Y la verdad es, que en el contexto actual de crisis, con las consiguientes restricciones presupuestarias, no es el mejor marco para que las instituciones locales y autonmicas, de las cuales dependen muchos de los programas que se llevan a cabo, valoren la calidad de servicio que los profesionales podamos dar a travs de nuestra formacin, donde en muchas ocasiones se priorizan criterios economicistas por encima de los tcnicos. 4. Bibliografa Burriel, J. C. (2003). L'evoluci dels models d'activitat fsica per a gent gran. Simposi internacional d'activitat fsica i gent gran. Palma de Mallorca, 21 de mar de 2003. Barcelona: Esport 3. Fortuo, J. (2008). Relaci entre Qualitat de Vida Relacionada amb la Salut i els usuaris de Programes dExercici Fsic Comunitaris per a Gent Gran de Catalunya. Tesis realitzada en el Centro Facultat de Psicologia, Cincies de lEducaci i de lEsport [Link] i en el Departament de Cincies de lActivitat Fsica i lEsport.
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores Garca Ferrando, M. (2005). Hbitos deportivos de los espaoles. Madrid: Ministerio de Educacin, Cultura y Deporte. Generalitat de Catalunya (2003). Pla de salut de Catalunya, 2002-05. Estratgies de Salut per a 2010. Barcelona: Departament de Sanitat i Seguretat Social. Direcci General de Salut Pblica. Generalitat de Catalunya (2004). Bases per a una nova Llei de serveis socials de Catalunya. Un document per al debat. Barcelona: Departament de Benestar i Famlia. OMS (1996). Normas de Heilderberg para el fomento de la actividad fsica entre las personas mayores. Gnova: Organizacin Mundial de la Salud. Ortega Snchez-Pinilla, R. (2003). Hay que promocionar ms la actividad fsica para igualarnos al resto de la Unin Europea. Atencin Primaria, 31 (2), 77-86. Pont, P. et al. (2009). Plan integral para la promocin del deporte y la actividad fsica. Personas Mayores. Madrid: Consejo Superior de Deportes. [Link] Soler, A. (2003). Evaluacin de la eficacia del programa de intervencin PsicoSocio-Motriz para ancianos (PIPSMA) sobre el bienestar de las personas mayores. Tesis realizada en el Departamento de Psicologia evolutiva y de la Educacin de la Universidad de Barcelona. Waneen Spirduso,W.W., Francis, K.,MacRae, P. (2005). Physical Dimensions of Aging. Champaign: Human Kinetics. Nria Puig, Anna Vilanova, Eduard Ingls i David Mayo. 2009. Hbits esportius de Catalunya. Barcelona: Generalitat de Catalunya. Secretaria General de lEsport. Institut Nacional dEducaci Fsica de Catalunya. Observatori Catal de lEsport.
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Criterios
Nivel
Semiautnomos o discapacitados
Mental y Social
Buena
condicin Mala
condicin Mala
condicin
fsica. Sanos
Envejecimiento
Envejecimiento normal
de Esperanza
de
Vida Salud
en
buena Vida
libre
polideportivo Programas de referencia Deportivo Fitness Informal Sociorecreativo Informal Teraputico Informal
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Propuesta de capacidades
Propuesta de capacidades a trabajar esde una perspectiva de actividad fsica con colectivos de personas mayores. Programa Fitness Sociomotriz Etimulador Objetivos Mejorar Mantener Evitar deterioram. Capacidades Fsicas Relacionales Perceptivo Sensooriales Actividades Condicin fsica Musicales Actividades Psicomotrices Cognitivas Evaluacin C. Fsica Indicadores relacionales Tests psicomotores Metodologa Directiva Directiva a no directiva Directiva
Teraputico Prescripcin Fsicas Distribucin de los diferentes tipos de programas en funcin de las caractersticas de intervencin.
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ESTRATEGIAS PARA LA ADECUACIN DE PROGRAMAS DEPORTIVOS DE PERSONAS MAYORES EN CENTROS DE FITNESS PRIVADOS
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Panel de Expertos:
INTRODUCCIN La poblacin mundial de los pases desarrollados est soportando un envejecimiento continuo como consecuencia de la mejora de vida, y un descenso de los ndices de natalidad. Sin embargo y al contrario que ocurre en pases subdesarrollados donde la mortalidad sigue existiendo en edades ms tempranas que en los pases con un mayor desarrollo econmico, la demografa no est sufriendo cambios tan bruscos en lo que se refiere a un mayor envejecimiento de su poblacin. Como consecuencia de este aumento, hoy en da se puede observar como las polticas sociales prestan especial atencin a la consecucin de programas y ayudas que garanticen una mejora en el bienestar de esta poblacin mayor, y consecuentemente de la futura poblacin mayor. Para ello, es bsico conocer la realidad existente, en aras de diagnosticar las carencias y las posibles necesidades en este grupo cada vez ms numeroso. De esta forma, el establecimiento de propuestas llevadas a cabo como programas de intervencin, con una clara lnea de actuacin, supone un claro avance para conseguir los objetivos de mejorar la calidad de vida, y garantizar as en la vejez de estas personas, su satisfaccin personal. Estos programas de intervencin, deben encaminarse a una mejora de las cualidades fsicas que repercutan directamente en la autonoma de las actividades diarias, de manera que puedan prescindir de personas que les ayuden en estas tareas, teniendo como resultado aadido una mayor satisfaccin personal y para la administracin pblica una disminucin del gasto pblico. Pero este aumento en la poblacin ya es evidente. Segn una nota de prensa de enero de 2010 del Instituto Nacional de Estadstica (INE, 2010) sobre la proyeccin de la poblacin espaola en los aos 2009 al 2049, que existir una reduccin progresiva del crecimiento poblacional, incluso llegando a ser negativo desde el 2020. En esta evolucin negativa, se duplicara la poblacin mayor de 64 aos en 40 aos, convirtindose en ms del 30% del total por un envejecimiento de la pirmide poblacional, y donde Espaa rozara los 48 millones de habitantes totales. En esta evolucin y tal como se observa en la figura 1, la pirmide poblacional se convertira en achatada por la parte superior, existiendo una menor poblacin joven, y por lo tanto convirtindose en un pas ms envejecido tal y como muestran diferentes pirmides de poblacin de otros pases desarrollados. Por todo ello, parece ser que el futuro es adaptar instalaciones, situaciones, polticas sociales y programas, a personas cada vez mayores, pero con vistas a las necesidades futuras. Ya que dentro de 40 aos una persona con 70 aos, tendr ms autonoma que una actual, resultado de las estrategias que se estn realizando en nuestros das y que conllevan una mejora en la calidad de vida.
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As, establecer propuestas deportivas que garanticen un mayor bienestar y calidad de vida es de gran inters general por la repercusin en la mejora de la salud y en la reduccin de gastos sanitarios, especialmente, en las enfermedades consecuencia del sedentarismo actual y de los malos hbitos alimenticios; nos referimos a enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, arterioesclerosis, hipertensin, fibromialgia u osteoporosis, ocasionadas por la falta y la no regularidad de actividad fsica, y que repercuten directamente en la mortalidad de la poblacin actual. Para ello, uno de los primeros y ms importantes pasos, fue la aprobacin como derecho constitucional en la Constitucin espaola de 1978, en los artculos 43 y 148, del derecho de los ciudadanos a la prctica fsica y deportiva como medio para el recreo y la salud (Cazorla, 1979), que se ha visto respaldado por la continua comunicacin a travs de las redes sociales, incremento de la personalizacin de los servicios deportivos, y por el aumento de los practicantes de ambos sexos y edades, aunque sigue existiendo un menor porcentaje de mujeres que realizan actividad fsica (Garca Fernando 2006). Este movimiento social y poltico, encaminado a reducir el sedentarismo de la poblacin espaola, est influido por la compleja evolucin del sector pblico y privado, que han estado y siguen relacionados para una mejora de las actividades, programas e instalaciones ofertadas. Unos por la sostenibilidad y el compromiso social (pblicos), y otros por el nimo de lucro (privados), juegan con la oferta y la demanda comercializando sus productos y servicios, y es gracias a ellos que la sociedad est cambiando del concepto de deporte como competitividad y orientacin a logro (Campos, 2004), a uno vinculado al ocio y la salud, donde los motivos de prctica son: salud, fitness y modelar el cuerpo, bienestar, sentir y conocer el cuerpo, diversin, satisfaccin y distraccin, vida social, comunicacin e integracin, belleza, una forma atractiva de expresin individual y con ello, segn las circunstancias, tambin confianza en s mismo,
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Panel de Expertos:
prestigio, reconocimiento y aceptacin social, y distraccin, sensaciones y un disfrute de rpida satisfaccin (Contreras ,2006). Todo ello, hace afirmar que el deporte y su consiguiente consumo de servicios y productos estn en auge. As nos lo demuestra Garca Ferrando (2006) en la evolucin del inters de los espaoles en el estudio realizado en 2005, en el que un 19% tiene mucho inters en 2005 frente al 18% ofrecido en el 2000; un 46% de bastante inters comparado al 44% en el ao 2000; y finalmente un gran logro en el que nada de inters se muestra en porcentaje menor en el 2005 (10%), frente al 13% que se marcaba en el 2000. Si stos los comparamos con el ao 1975 (hace 3 dcadas), los datos son mucho ms significativos, encontrando que bastante inters y nada de inters tenan porcentajes del 32% y 28% respectivamente. Es pues que hay que estudiar este fenmeno desde dos grandes perspectivas, por un lado desde la existencia de una mayor evolucin en la concienciacin e inters por la prctica deportiva, y por otro desde la previsin de que exista una mayor poblacin envejecida dentro de pocos aos. Precisamente, estos indicadores pueden hacer pensar que existir ms poblacin mayor, con un mayor inters deportivo, y por ende, ser ms activa. Pero este cambio ya se est produciendo como se puede observar en los datos ofrecidos por Garca Ferrando (2006), donde el 17% de las personas de entre 65 a 74 aos practica uno o ms deportes, y su frecuencia es para el 56% de tres o ms veces por semana. Igualmente, la mayora lo realiza en lugares abiertos (46%) y en instalaciones pblicas (42%), frente a un 13% que lo hace en instalaciones privadas. Estas estadsticas refieren un dato muy importante, el mayor porcentaje de personas mayores realiza actividad fsica en espacios abiertos y pblicos, pudiendo deberse a que las empresas con nimo de lucro, no han visto an un claro nicho de mercado, o sus estrategias de promocin no han surtido efecto. Otra respuesta puede ser que la persona mayor no tenga un estatus econmico que le permita adquirir estos servicios, y por ello se decline ms por instalaciones pblicas de precios ms econmicos. An as, la poblacin mayor por contar con ms disponibilidad de tiempo libre, tambin tiene un gasto en servicios relacionados con el ocio. Ms concretamente, la media destina a las actividades de ocio un total de 4 horas y 53 minutos al da, de las cuales 1 hora y 10 minutos, son referidas a deportes y actividades al aire libre (tabla 1). En estas actividades de ocio, el consumo medio en hogares por trimestre, donde el sustentador principal tiene 65 o ms aos es de 99,93 , aumentando la cantidad a 173,78 si el sustentador es de menos de 65 aos (Maas Alcn et al., 2005).
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ACTIVIDADES PRINCIPALES
5 VIDA SOCIAL Y DIVERSIN 51 Vida social 52 Diversin y cultura 53 Ocio pasivo 6 DEPORTES Y ACTIVIDADES AL AIRE LIBRE 61 Ejercicio fsico 62 Ejercicio productivo 7 AFICIONES Y JUEGOS 71 Aficiones artsticas 72 Aficiones 73 Juegos 8 MEDIOS DE COMUNICACIN 81 Lectura 82 Televisin y vdeo 83 Radio y msica
Total personas
Personas de 65 y ms
1:29 0:55 0:06 0:28 0:48 0:46 0:01 0:20 0:02 0:07 0:10 2:16 0:14 1:58 0:04
1:42 0:49 0:02 0:50 1:10 1:09 0:01 0:16 0:02 0:02 0:12 3:26 0:21 3:00 0:06
Tabla 1. Tiempo medio dedicado a las actividades de ocio (Maas Alcn et al., 2005)
Por ello y teniendo en cuenta que el practicante mayor dedica tiempo y dinero a servicios deportivos, y que mejorar la salud (por ejemplo a travs de la actividad fsica) supone un crecimiento econmico de los practicantes (Gallego, 2001), los objetivos que se deben perseguir en la puesta en marcha de actividades deportivas en la poblacin mayor, son en primer lugar la promocin de programas que faciliten la entrada de un mayor nmero de usuarios de servicios deportivos, a travs de campaas publicitarias acordes al target de poblacin que se quiere aumentar en estas actividades, y por otro lado, la adherencia a las actividades deportivas a travs de la inclusin de actividades sociales que permitan una participacin activa en las mismas, y de actividades deportivas con objetivos y tareas acordes a su demanda. En definitiva, tener ms usuarios mayores en las instalaciones deportivas, y que permanezcan en ellas participando por ms tiempo. 1. Promocin de las actividades deportivas en centros de fitness
En la actualidad la mayora de los programas deportivos estn orientados hacia personas jvenes o de mediana edad, por lo que las campaas de promocin de las actividades deportivas, suelen realizar acciones de captacin mediante la ilustracin de personas jvenes realizando actividad fsica (en su mayora), aunque poco a poco estn apareciendo personas de avanzada edad.
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Panel de Expertos:
Segn la Real Academia de la Lengua Espaola, la palabra promocin significa conjunto de actividades cuyo objetivo es dar a conocer algo o incrementar sus ventas. As uno de los objetivos principales que se deban llevar al comienzo de un programa de actividad fsica, sean estrategias encaminadas al aumento de la participacin deportiva de los mayores. Este primer objetivo es muy importante ya que los porcentajes de usuarios mayores en instalaciones deportivas privadas son an muy bajos, por lo que debe existir un esfuerzo en planificar y llevar a cabo tareas que induzcan a una mayor participacin, en definitiva, a atraer ms usuarios mayores, ya sea de una poblacin latente, o de la que ha participado y ha dejado de practicar. Esta promocin, debe dejar claro que los beneficios de los programas de actividad fsica, repercuten tanto a corto como a largo plazo en las personas mayores. Dentro de ellos destacamos (Berdejo, 2009; Shephard, 1997): A corto plazo: regula los niveles de glucosa en sangre, mejora el sueo, relaja, reduce el estrs y la ansiedad, mejora el estado de nimo, se consigue estar ms activo socialmente, y se potencia la integracin social. A largo plazo: mejora la resistencia cardiovascular, mejora la resistencia y fuerza muscular, mejora la movilidad articular, mejora el equilibrio y la coordinacin, la velocidad de movimientos, mejora la salud mental, mejora la funcin cognitiva y el aprendizaje de habilidades, y fomenta las amistades y la actividad intergeneracional. Igualmente y por los beneficios que se consiguen a travs de la actividad fsica, se debe hacer hincapi en que sern actividades motivadoras, y que fomentarn las relaciones sociales. Por ello, estos programas deben ser atrayentes para los mayores, teniendo en cuenta que no se deben adaptar, sino que stos deben ser hechos por y para este grupo de poblacin.
2. Adherencia a las actividades deportivas en centros de fitness Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los servicios deportivos en la actualidad, son los porcentajes de desercin que sufren, por el perfil de infidelidad que tienen los usuarios en las sociedades desarrolladas. Este perfil, puede ser debido a la cantidad de informacin que entra por los diferentes medios de comunicacin y que provocan una necesidad continua de cambio hacia otros productos o servicios. Al existir ms instalaciones y por lo tanto un mayor nmero de actividades y servicios ofertados, el cliente evala factores tales como la cercana al hogar o al trabajo, calidad de sus servicios, divertimento en la realizacin de las actividades, cualificacin y profesionalidad de los tcnicos deportivos, o simplemente por la humedad o temperatura de sus espacios. Esto, unido a una agresiva y competitiva poltica de precios entre instalaciones pblicas y privadas, y a una falta de profesionalizacin en la gestin de muchos de estos centros, hace que los
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ndices de retencin, y por lo tanto en la adherencia de programas y actividades deportivas, sean menores que en otros servicios, y se conviertan en uno de los mayores problemas con los que se est encontrando el sector de los servicios deportivos. Es por ello importante tener un procedimiento estructurado en el programa deportivo del mayor, donde el responsable planifique y organice perfectamente dicho programa, donde el tcnico deportivo sepa qu contenidos y objetivos debe trabajar, para que a la vez de mejorar la calidad de vida de sus participantes, promueva la participacin de otros no practicantes. DESARROLLO El concepto fitness es un trmino ingls, que segn Rivera y Padro (1996), puede representar en espaol diferentes significados como, aptitud, condicin, habilidad, destreza, eficiencia, talento o adecuacidad, derivando dicho trmino de la palabra fit, que traducida sera estar adaptado, o capaz para un propsito. Segn Bouchard y Shephard (1993), el concepto aptitud es la adaptacin del sujeto a su ambiente fsico y social, pudiendo establecerse a travs de dos lneas: aptitud relacionada a la salud (ACSM, 1991; Howley y Franks, 1986), y aptitud relacionada a la ejecutoria (Bouchard et al., 1990; Grosser y Starischka, 1988). Clarke (1976) define el fitness como la habilidad de soportar las tareas diarias con vigor y atencin, sin fatiga exagerada y con amplia energa para aprovechar los perodos de descanso y aun, ser apto para enfrentar situaciones de emergencia no previstas, donde Pate (1988) se refiere al fitness fsico como la obtencin o manutencin de los componentes de aptitud fsica, correlacionados con una buena o elevada salud, siendo necesarios para realizar las tareas diarias y confrontarse con los desafos esperados o inesperados. Por otro lado Marcos Becerro (1991) define de forma simplificada el fitness, como la consecucin o estabilizacin de la salud mediante el ejercicio fsico, citando finalmente la definicin de Colado (1998), que establece que es la filosofa o sistema particular de entender la vida que pretende alcanzar un nivel adecuado de salud a travs de un estilo de vida equilibrado, en el que el ejercicio fsico moderado, personalizado y continuado cobra una importancia capital. Por lo tanto, el fitness es un concepto que se refiere a la consecucin de un ptimo estado fsico y psicolgico, donde la actividad fsica tiene un papel destacado. Es por ello, que a travs de instalaciones deportivas se intente fomentar la filosofa que emana de este concepto, y que ha tenido una evolucin que ha desarrollado una industria que en Europa concentra actualmente 33.800 centros de fitness, con aproximadamente 36,9 millones de usuarios (IHRSA, 2006). Estas instalaciones pueden ser definidas como organizaciones de servicios que venden experiencias, no productos, siendo claros ejemplos de organizaciones proveedoras de actividades deportivas (Barros y Gonalves, 2009), cuya misin es satisfacer el inters de una comunidad por realizar actividad fsica y sociabilizar
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Panel de Expertos:
a travs de la participacin en actividades deportivas (Gmez, Opazo y Mart, 2007). Igualmente, el servicio de consumo que ofrecen, es lucrativo en el sector privado (Chelladurai, 1985), esperando slo de los miembros que acuden a ellos, el pago de los abonos mensuales (Ulseth, 2004). Asimismo se encuentran diferentes terminologas asociadas a estas instalaciones dependiendo de los equipamientos (tabla 2) y objetivos que persiguen. Entre ellas estn (Reverter y Barbany, 2007): - Centros de salud y fitness (health and fitness centres). Son las instalaciones deportivas de explotacin del fitness y de recreo, de ejercicio, de acondicionamiento fsico y actividades deportivas recreativas (Physical Fitness, 2004). - Gimnasio. Espacio fsico destinado a la prctica de deporte. Para ello es posible que dispongan de sala de musculacin, sala cardiovascular, sala de artes marciales y de aerbic (Reverter y Barbany, 2007). - Centros de fitness. Es el centro que aplica el conjunto de tcnicas fsicas que aseguran el mantenimiento del organismo, su forma fsica y la potenciacin de la salud (Zaragoza, 1994). - Fitness center. Es el centro que aplica el conjunto de tcnicas fsicas, psicolgicas y sociales que aseguran la salud individual y por ende la salud social (Reverter y Barbany, 2007). - Centro fitness & Wellness. Es el centro que aplica el conjunto de tcnicas fsicas, psicolgicas y sociales que aseguran la calidad de vida de sus clientes, entendiendo calidad de vida como un concepto multidimensional que incluye todos los mbitos de la vida humana como la salud, el disfrute, el relax o el bienestar (Reverter y Barbany, 2007). - Centro deportivo y de ocio. Lugar donde se asientan normalmente las actividades relacionadas con el deporte y el ocio, se facilitan servicios de dicha naturaleza, o se renen los aficionados a las mismas. Tambin establecimiento que ofrece servicios deportivos o posibilita el uso libre de sus instalaciones y locales al pblico (Reverter y Barbany, 2007). Existen pues diferentes nombres y definiciones de estas instalaciones, pudindose resumir en que los centros de fitness son aquellas instalaciones deportivas que, ya sea de gestin privada o pblica, ofrecen espacios indoor como salas de fitness o salas polivalentes, para la realizacin de actividades fsicas para la mejora de la salud psquica y fsica, promocionando y proveyendo actividades deportivas de wellness y de ocio, siendo las ms comunes las menores de 1.000 m2 (Garca y Fernndez, 2010; Garca y Saudo, 2010; Mischler, Bauger, Pichot y Wipf, 2009).
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SALA ARTES MARCIALES SALAS DE AERBIC, STEP, AEROBOX, SALA DE SPINNING SALA DE PILATES SALA DE YOGA, TAICHI, ZONA DE AGUAS ZONA DE SPA, RELAX ZONA DE APARATOS DE MUSCULACIN ZONA CARDIOVASCULAR ZONA MDICA ZONA ESTTICA ZONA RESTAURACIN ZONA DE OCIO (Terrazas, tiendas, lavandera, )
Tabla 2. Espacios ms frecuentes en cada uno de los centros (Reverter y Barbany, 2007: 59)
En ellas, los porcentajes de usuarias femeninas son menores en este tipo de servicios deportivos (Caracuel, Arbinaga y Montero, 2003), siendo para Agustin (1995) el perfil ms predominante, el varn joven con estatus social medio alto, donde el 29% son usuarios con edades comprendidas entre los 18 y 24 aos, el 25% entre 25 y 39 aos y el 15% los de 40 a 59 aos. Tan solo el 5% son los mayores de 60 aos, aunque este grupo de poblacin est cada vez ms concienciado y est aumentando considerablemente. Por otro lado, Colado (1998) realiz un estudio en centros de fitness de Barcelona, Valencia y Alicante, donde los resultados obtenidos mostraron una media de edad de 31,25 aos, siendo el grupo de mayor poblacin los menores de 35 aos, as como la existencia de un 72,7% de hombres frente a un 27,3% de mujeres. En este estudio, se pudo observar como la mayor parte de los usuarios tenan un nivel de formacin alto (68,45%), teniendo un 34,7% formacin en BUP, FP o COU, y con formacin universitaria un 33,75%. Adems ms de la mitad de la muestra eran solteros (57,2%). Por otro lado Pinillos (2004) encontr que el 44,8% eran hombres y el 55,2% mujeres, de los cuales el porcentaje ms elevado de usuario segn su edad fue el de 25 a 34 aos. Igualmente es importante destacar el estudio realizado por Triad y Aparicio (2004), llegando a una poblacin de ms de 18.000 personas en Barcelona, en el cual el 49,3% de los usuarios eran mujeres y el 50,7% hombres, y el trabajo realizado por Garca Ferrando (2006), donde el perfil sociodemogrfico de los que pertenecen a gimnasios o centros deportivos es de hombres y mujeres de 15 a 34 aos, de grandes ciudades, con estudios secundarios y superiores, y con una posicin social alta (tabla 3).
GIMNASIO
CENTRO FITNESS
FITNESS CENTER
Panel de Expertos:
CLUB PRIVADO Varones 15-44 aos Grandes ciudades Estudios secundarios y superiores Posicin social alta
GIMNASIO, C. DEPORTIVO Varones y mujeres 15-34 aos Grandes ciudades Estudios secundarios y superiores Posicin social alta
ASOCIACIN MUNICIPAL Varones 15-44 aos Ciudades de todos los tamaos Estudios secundarios y superiores Posicin social media y alta
ASOCIACIN PRIVADA Varones 15-65 aos Pueblos y ciudades todos los tamaos Estudios primarios y superiores Posicin social media y alta
Finalmente y en relacin al perfil de los usuarios de estas instalaciones, la IHRSA (Sport Managers Servicios Integrales, 2010), realiz un estudio en el comienzo de 2009, completndose un total de 41.500 encuestas. Sus resultados muestran que los mayores de 50 aos representan el 22% de los usuarios de los centros, donde el porcentaje de mujeres es un poco ms alto que el de los hombres, el 60% tiene ms de 50 aos, y dirigen sus actividades a ejercicios de resistencia/peso y en las mquinas cardiovasculares especialmente a las cintas de andar. De esta forma se puede corroborar las palabras que comienzan este texto, en donde el usuario mayor est aumentando en las instalaciones privadas, aunque los ayuntamientos siguen siendo los encargados en la mayora de los casos de incentivar la actividad fsica para mayores en Espaa (Sez, Monroy y Rodrguez, 2009). As, podemos ver como por ejemplo el municipio de Sevilla cuenta con una baja oferta de cuotas especficas para personas mayores en los centros de fitness privados, as como en la oferta de actividades deportivas para ellos, concretamente, en los barrios donde mayor nmero de poblacin mayor hay, son los que tambin tienen menor oferta privada (Garca y Fernndez, 2010). En Madrid ocurre algo parecido, debido a que el mayor no est satisfecho con la oferta pblica y privada que tiene el municipio. Su falta de actividades especficas y la variedad en las mismas parecen ser los factores con los que estn menos de acuerdo. Por ello, la inclusin de actividades acuticas y de mantenimiento parece ser una estrategia para mejorar (Sez, Monroy y Rodrguez, 2009). Tambin en Barcelona se realiz un estudio de la oferta de actividades fsicas (Burriel, Gonzlez y Fortuo, 2009), en las que exista un total del 16,6% de programas especficos para mayores, donde el 52,3% eran actividades en el medio acutico y el 47% en sala, concentrndose el 99,5% de los mismos entre las 7 y las 13 horas. Este aumento en la concienciacin de programas para mayores, no slo est repercutiendo en el incremento de estudios y polticas sociales referentes a programas deportivos, sino que ha hecho que algunos centros privados comiencen a orientarse exclusivamente a esta poblacin. As, los centros Club 50 Fitness Centers (www.club50fitness), slo trabajan con personas mayores, y su
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programa est fundamentado en mquinas hidrulicas con las que se trabaja el componente cardiovascular y muscular. Por ello, hay que tener en cuenta que un programa deportivo para mayores, no slo se basa en unos objetivos y contenidos especficos, sino que debe fijarse en unos factores que conlleven al xito del mismo. stos pasan por estrategias de captacin y promocin, por una habilitacin de espacios para una satisfaccin mayor, por una especificidad de actividades deportivas acordes a los objetivos a conseguir, y por un personal tcnico con una formacin actualizada. 1. Fase I del programa deportivo: Captacin y promocin de mayores. Normalmente los servicios deportivos en centros de fitness han estado orientados a personas jvenes y la imagen de stos puede estar ms ligada a esta poblacin (Garca y Saudo, 2010), por lo que las estrategias de captacin han sido orientadas a la consecucin de un mayor nmero de jvenes practicantes. Esto puede ser una de las causas por las que la poblacin mayor no tenga en la actualidad un porcentaje mayor de usuarios, aunque esta situacin est evolucionando. As la sociedad est cambiando y por ello cuanto mayores sean el capital econmico, cultural, social y motriz, heredado y/o adquirido, mayores son las oportunidades y probabilidades de que los individuos participen en procesos de socializacin en y/o hacia la actividad fsica durante la socializacin secundaria en la vejez, y como consecuencia mantengan o incorporen a su hbitos y estilos de vida, la prctica fsica y/o el deseo de realizarla (Martnez del Castillo, Jimnez Beatty, Graupera y Rodrguez, 2006). Igualmente la barrera del precio parece estar encaminada a ser un obstculo menor, ya que aquellos mayores que tienen como sustentador principal a un hombre, tiene menos de 75 aos, no es analfabeto o sin estudios, estn casados, o viven en un hbitat urbano, destinan un mayor porcentaje de sus gastos a servicios de ocio (Maas Alcn et al., 2005). An as, hay que tener en cuenta que las barreras principales por las que la demanda latente no practica actividad fsica, y que pueden superarse con estrategias de promocin, son por falta de tiempo y de tipo organizativo, y las barreras sociales (Martnez del Castillo et al., 2007). En las primeras encontramos aquellas como la existencia de un horario inconveniente, desconocimiento de en qu lugar practicarla, el elevado precio, el lugar est lejos, que no haya sitio donde practicarla, el que no guste la instalacin, el modo como se realiza la actividad, o el trato del personal. Y las segundas son aquellas que repercuten en una falta de actividad fsica, porque disgustaran a sus familiares o amigos. Por todo ello, las estrategias de promocin deberan ir encaminadas a romper esas barreras por las que una posible poblacin mayor comenzara con un programa de actividad fsica. Entre las estrategias, destacamos: Focalizar correctamente el segmento de poblacin mayor al que queremos llegar la publicidad del programa.
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Ilustrar fotografas de personas mayores en la publicidad a repartir, con una imagen clara de dnde est situado el centro de fitness, y las posibilidades de transporte (pblico y privado) que comunican con la instalacin. Flexibilidad en los pagos de los programas deportivos, con una amplia cartera de precios dependiendo de la frecuencia de prctica y de las actividades a realizar. Igualmente se pueden hacer cuotas especiales por parejas o familiares para un aumento de la participacin. Ofertar actividades deportivas grupales de tiempos no superiores a los 45, haciendo caso a la barrera de falta de tiempo, con una adecuada planificacin de horarios, ajustada a la poblacin de la zona (realizar sondeo en el barrio donde est situada la instalacin sobre los horarios ms convenientes). Resaltar que siempre hay posibilidad de adaptar el programa al tiempo y horario del mayor, con una clara planificacin en la consecucin de los objetivos a conseguir.
2. Fase II del programa deportivo: Habilitacin de espacios y equipamiento conformes a las necesidades de los mayores. La adecuacin de los espacios para las personas mayores parece ser todava un problema para que este grupo de poblacin llegue a estar totalmente satisfecho. Sin embargo, los directores de los centros de fitness opinan que sus instalaciones s estn adaptadas, y que el equipamiento cardiovascular y de tonificacin muscular estn adaptados y son de fcil comprensin (Garca y Saudo, 2010). An as, parece evidente que los responsables de las instalaciones deben seguir haciendo un esfuerzo en adecuar sus espacios, con gestos tan simples como colocar cartelera con la letra grande y clara, sealizacin de escalones para evitar cadas, vestuarios con bancos de diferentes alturas, o simplemente intentar adaptar el ambiente musical a todo el pblico que asista al centro. Asimismo, y al igual que ocurre con algunos servicios anexos de los que disponen este tipo de organizaciones (salas exclusivas para entrenamiento personal o para ciclismo indoor), se podra crear un espacio exclusivo para la poblacin mayor, con hilo musical acorde al gusto de este target, con una situacin privilegiada en relacin a los vestuarios, y buscando la intimidad para que no sea una situacin incmoda en la prctica deportiva. Esta ltima estrategia, hay que hacerla de forma muy cautelosa y con la precaucin de que no se convierta en un espacio donde el usuario mayor no se relacione y no fomente la socialibilidad, aspecto muy importante a desarrollar en programas deportivos, y que ayudar a la adherencia deportiva. Pero hay que tener en cuenta, que muchas de las mujeres mayores se sienten a veces intimidadas a realizar deporte en los centros de fitness, y si queremos vencer esta barrera, deberemos ayudar en el comienzo del programa, a que se encuentre con la intimidad y la comodidad que le ofrece su hogar. En relacin a los espacios con riesgo de cadas por la existencia de agua en el suelo (piscinas y spas), es aconsejable sealizar el camino que lleva desde el vestuario a los diferentes vasos, orientando a que es recomendable un calzado apropiado para este pavimento. Asimismo, es imperiosa la utilizacin de suelo
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antideslizante para evitar situaciones donde se ponga en peligro la integridad del practicante, y la utilizacin de escaleras ms elevadas que permitan al usuario una mayor comodidad en el agarre para entrar y salir de los vasos, evitando que se tengan que agachar. El objetivo es que el usuario mayor perciba seguridad en su prctica, siendo las actividades acuticas, una de las ms practicadas por esta poblacin (Martn, Campos, Jimnez Beatty y Gonzlez, 2009). Una vez delimitado los espacios y salas, adecundolos a las necesidades y caractersticas especiales de la poblacin mayor, el equipamiento debe ser tambin especfico para la adaptabilidad de las caractersticas fsicas. Para ello, encontramos multinacionales de maquinaria cardiovascular y de tonificacin muscular, que estn trabajando en la innovacin para adaptar a una poblacin diferente al usuario que usualmente acude a estas instalaciones. Esta nueva maquinaria y en relacin a la que mejora la fuerza muscular, est caracterizada porque la misma mquina trabaja msculos agonistas y antagonistas, a travs de resistencias hidrulicas. As, el mayor puede hacer contracciones concntricas y excntricas en una misma posicin, con sistemas que se adaptan a la fuerza de cada sujeto dependiendo de la velocidad con que realice el movimiento. Tambin, su facilidad de uso y la inexistencia de muchas palancas para la correcta posicin anatmica, las hacen perfectas para los programas deportivos, como la facilidad de transporte por tener un peso reducido y disponer de unas ruedas en la parte inferior. La maquinaria cardiovascular tambin se est adaptando y como prueba tenemos el ejemplo de una bicicleta esttica de una empresa lder en el sector. sta, de pedaleo horizontal, tiene un amplio pasaje para acceder a la misma sin tener que alzar la pierna por encima, el respaldo es ajustable, tiene un manillar que facilita la entrada y salida a la bicicleta, y la distancia del asiento al suelo es menor para un mayor confort y seguridad del usuario al sentarse y al levantarse. Disponer pues de espacios y equipamientos especficos para el usuario mayor, har que se sienta ms cmodo y seguro en la prctica deportiva. Es por ello que este factor deba ser tenido en cuenta por su repercusin en la adherencia al programa deportivo. 3. Fase III del programa deportivo: Actividades deportivas. Los usuarios mayores estn cada vez ms formados, con una visin ms crtica por el incremento de conocimiento deportivo, y ahora no estn slo pendientes del precio, sino del servicio y la calidad de las actividades. Por ello, se hace muy importante que el programa deportivo tenga unos contenidos claros a desarrollar, con objetivos a corto, medio y largo plazo, con una evaluacin y seguimiento continuo, y con una innovacin en las tareas que se ejecuten. A su vez, parece que los programas conceden ms importancia a mayores independientes y sanos, orientando principalmente sus tareas hacia ejercicios cardiovasculares y de flexibilidad, que a ejercicios de tonificacin muscular (Garca y Saudo, 2010). Esto, sumado a que la fuerza muscular es un aspecto a
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Panel de Expertos:
trabajar por su relacin con un menor porcentaje de cadas, hace que muchos de los programas no tengan el xito que se espera. Igualmente, la no adherencia a las actividades deportivas puede estar tambin determinada casi en el 20% por no conseguir el objetivo (Colado, 1998), o por el descontento y la falta de atencin personalizada (Campos, 2004), pudiendo ser controladas el 70% de las razones por las que los usuarios no siguen con un programa deportivo (Grantham, Patton, York y Winick, 1998). Adems, hay que tener especial atencin en las primeras semanas, ya que muchos de los nuevos usuarios dejan de asistir al centro de fitness (Bloomer, 2007; Tock, 2006), y ms concretamente de los tres a seis meses, desertando el 50% de los mismos (Myers, 2005). Este programa debe a su vez establecer un compromiso a largo plazo, como no incrementar el nivel de actividad ms del 10% a la semana, tener una regularidad y continuidad en la prctica, y sobre todo variedad y diversin (Soto y Toledano, 2001). La propuesta est basada en Garca y Pires (2010), donde el punto de partida est en el objetivo que se quiere conseguir. Los denominados programas por objetivos, se han puesto de moda en los centros de fitness, y se basan principalmente en la consecucin del objetivo a travs de una especfica planificacin de actividades y tareas. Una de las estrategias ms importante de este programa, es el mantenimiento de un contacto continuo con el usuario, donde las entrevistas personales cumplen un papel fundamental. stas, pretenden crear un vnculo con el usuario (a modo de educador deportivo), y que ste perciba que existe una evaluacin y un seguimiento continuo de su evolucin. Los objetivos a desarrollar son (Pont, 2000: 81): Conseguir que la actividad fsica entre a formar parte de los hbitos diarios de las personas mayores. Mejorar la calidad de vida de las personas mayores mediante la prctica de actividades fsicas adecuadas y todo lo que ello pueda representar. Conseguir un buen envejecimiento con la prctica de actividades fsicas. Ofrecer una actividad fsica adaptada a las posibilidades de movimiento del grupo y de cada alumno. Hacer una actividad fsica motivante y gratificante, en un ambiente tranquilo, cordial, ldico y relajado. Ofrecer una actividad fsica utilitaria y recreativa. Conseguir que todos los participantes estn informados de los beneficios que aporta a nuestro organismo la prctica de actividades fsicas.
Una vez inscrito el usuario mayor al programa deportivo, y antes de la primera fase del mismo, el personal de atencin al cliente debera orientar a que se realizara un chequeo mdico para prevenir una posible alteracin de las capacidades funcionales, y para contribuir a mantener las capacidades existentes cuando dichas capacidades se encuentren alteradas (Jimeno, Pea, Expsito y Zagalaz, 2009).
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Seguidamente, la primera fase est compuesta por la primera entrevista con el usuario, en donde se dialogar para conocer el objetivo que quiere conseguir. Adems, se preguntar si ha practicado actividad fsica, frecuencia de prctica que le gustara tener y las actividades que le gustara realizar (en sala de fitness, acuticas, grupales). Posteriormente se le realizar unas pruebas para evaluar su estado fsico, dndole una plantilla de recogida de datos (PRD) para que la rellene durante la siguiente semana a la primera entrevista, donde se recogern datos de frecuencia cardaca por la maana, peso, tensin arterial y porcentaje graso. Finalmente se establecer una nueva fecha para la segunda entrevista, y se le proporcionar y explicar un programa bsico de actividad fsica para los primeros das (como mtodo de adaptacin y conocimiento de la instalacin y del equipamiento). La evaluacin fsica se realizar a travs de la batera de test propuesta por Fontecha (1999). Esta evaluacin se deber realizar cada ocho - doce semanas, dependiendo de si el usuario va cumpliendo los objetivos a corto plazo de prctica semanal (si cambia de nivel a la octava semana, y si no como mximo a las doce semanas), para adaptar la planificacin al estado de condicin fsica del usuario (ACSM, 2003) En la segunda entrevista (segunda fase), el usuario mayor traer la PRD y se le introducir en el programa por objetivo adecuado a su nivel, ajustando las semanas, la frecuencia de prctica, y las actividades a realizar en la sala de fitness, actividades grupales o actividades acuticas. Estas actividades deben ajustarse a las necesidades, posibilidades y limitaciones del usuario (Camia, Cancela y Romo, 2001), ya que en algunos casos se suelen hacer por las preferencias del tcnico deportivo. El programa se explicar y se practicar con el tcnico deportivo. Posteriormente se establecer una cita para la tercera entrevista que tendr lugar una semana antes de finalizar el nivel, en la que se proporcionar la PRD (frecuencia cardiaca por la maana, peso, tensin arterial y porcentaje graso), y en ella se citar para la cuarta entrevista. La cuarta entrevista y tercera fase, el tcnico recoger la PRD y despus de una entrevista personal, se evaluar si procede cambiar de nivel (dependiendo del estado del sujeto, y si ha cumplido con la frecuencia de prctica y semanas para realizar el nivel asignado). Tanto si se decide cambiar de nivel o no, se volver a dar una quinta entrevista una semana antes del posible cambio de nivel, para volver a dar una PRD. A partir de esta quinta entrevista, se volver a repetir el proceso de entrevistas y citas personales, con el fin de tener un seguimiento y un contacto personal con los usuarios. Esta secuencia de citas y entrevistas personales, que crearn un seguimiento personal, estn establecidas para que las tareas recomendadas, no sean impuestas externamente, sino que se llegue a un consenso y el usuario no perciba exigencias demasiado elevadas. Esta situacin, creara un sentimiento de falta de competencia y seguridad, generando estrs y ansiedad (Ruiz, 1995), pudiendo llevar a procesos de desercin del cliente. 4. Fase IV del programa deportivo: Personal tcnico especfico.
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Para que el programa deportivo consiga los objetivos de aumentar el nmero de usuarios y stos a su vez, perduren por mucho tiempo practicndolo, es necesario que el personal tcnico (tcnicos deportivos) tenga una formacin actualizada, y su actitud sea positiva y creativa. Se entiende que el tcnico deportivo debe tener especial atencin en la forma de comunicarse, ya que no es lo mismo tratar con una persona de 30 aos, que con otra de 70. Es por ello que deben tener desarrolladas habilidades comunicativas. A su vez, es importante que el tcnico rompa algunas barreras de timidez del usuario, para que estos fomenten relaciones sociales con otros participantes. Tambin es su funcin dirigir y mantener la atencin, motivando en todo momento a los usuarios y provocando en ellos una mayor participacin activa. Por ello, el personal debe trabajar la empata con el cliente, ya que al tener una serie de entrevistas durante todo el programa, ste fracasara si el mayor no se siente cmodo en las citas y no le comunica sus sentimientos. As, el tcnico debe afanar en mejorar su comunicacin verbal y no verbal con el fin de establecer vnculos de unin con el mayor que propicien situaciones cmodas y de complicidad. Igualmente la formacin tcnica deportiva especializada tambin es necesaria por las particularidades del cliente mayor. Conocimientos de cmo realizar los ejercicios de tonificacin y cules son los ms convenientes, es primordial para mejorar la fuerza y prevenir las cadas. Asimismo, saber qu maquinaria es la ms acertada y cmo es el procedimiento ms sencillo para ponerlas en marcha, puede ser significativo para fomentar la autonoma en el programa. Finalmente, el tcnico debe fomentar actividades ldicas, donde el mayor, mejore su condicin fsica en un ambiente relajado, pero que en muchos casos podra ser competitivo para aumentar la motivacin. CONCLUSIONES De todo lo planteado, se pueden sacar algunas conclusiones sobre cmo hacer programas deportivos adaptados a los mayores, la manera de promocionarlos y el modo de conseguir en los mismos una mayor adherencia. En primer lugar son necesarias estrategias de comunicacin con las que el mayor se sienta identificado. Igualmente stas deben ser distribuidas y llevadas a cabo en lugares que puedan ser percibidas por este grupo de poblacin. Reducir las barreras por las que no se practica actividad fsica, tales como la falta de tiempo o el precio a pagar, deben ser apoyadas por un fuerte compromiso por parte de la instalacin y con una cartera amplia de servicios. Adems, puede ser interesante hacer partcipe a los usuarios mayores practicantes del programa, como gancho para otros posibles usuarios. A su vez, se debe hacer un esfuerzo en la acomodacin de la instalacin con espacios especficos acorde a las necesidades del mayor, donde se busque el
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confort y la seguridad de la prctica deportiva. Finalmente el equipamiento deportivo debe permitir un fcil acceso y facilidad en su puesta en marcha. En relacin a las actividades a realizar, es prioritario el continuo contacto con el usuario, ya que el xito del programa deportivo depender de la motivacin continua y de la novedad y el cambio en las actividades. Las entrevistas personales orientadas por un profesional deportivo, repercutirn en un consenso en la prescripcin de las actividades, haciendo as, que stas se adapten a los gustos del mayor. Finalmente, el tcnico deportivo debe trabajar sus habilidades comunicativas y formarse especficamente en actividad fsica adaptada al mayor. En esta lnea, fomentar las relaciones sociales entre los participantes, y provocar un ambiente positivo y con un componente ldico, repercutir en que el programa deportivo consiga el objetivo de aumentar el nmero de mayores practicantes y el tiempo de prctica en el mismo. BIBLIOGRAFA
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INCIDENCIA DE UN PROGRAMA DE ACTIVIDAD FSICA SOBRE LAS CAPACIDADES FSICAS DE MUJERES MAYORES DE 60 AOS
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Panel de Expertos:
IMPACTO DE UN PROGRAMA DE ACTIVIDAD FSICA SOBRE LAS CAPACIDADES FSICAS DE MUJERES MAYORES DE 60 AOS
Prraga, J.A.
0.- Resumen Las evidencias encontradas en numerosos trabajos confirman que un adecuado programa de ejercicio fsico, practicado con regularidad, es un estmulo ptimo para el organismo, aportando importantes beneficios a la persona que lo realiza, siempre que las pautas de ejecucin sean correctas. De ah que debamos analizar las diferentes orientaciones y recomendaciones que existen sobre las caractersticas de los programas con personas mayores. Ya que las tendencias de prctica son numerosas y variadas, teniendo distintas finalidades, aspecto que debe considerarse como matiz importante en el diseo de los mismos. Las variables ms analizadas en los diferentes trabajos se focalizan en los contenidos trabajados y en las capacidades estimuladas, as como en la frecuencia semanal de los estmulos, la intensidad de los mismos y el tiempo necesario para obtener respuestas adaptativas que evidencien la eficacia del programa. Parece no tener discusin, con independencia del tipo de programa, que las personas mayores necesitan realizar actividad fsica con regularidad y estimular con eficacia los rganos y sistemas de mayor impacto, para elevar sus capacidades. Ya que el movimiento en la persona es un factor vital que incide de manera decisiva en su salud y calidad de vida y su ausencia favorece la enfermedad y acelera los procesos degenerativos consecuencia de la edad. Pensamos que un programa integral de actividad fsica, con estmulos de resistencia, fuerza, amplitud de movimiento, coordinacin y equilibrio, realizado con un frecuencia mnima semanal de 2 sesiones y con una intensidad superior al 60%, es un importante estmulo para el organismo, ya que integra factores fsicos, cognitivos y sociales. Valorando la dimensin integral de la persona y resaltando aspectos de motivacin y empata por la prctica que son decisivos para garantizar una ptima repercusin. En este documento se presentan algunas evidencias que confirman los comentarios anteriores, y que concluyen con los resultados ms significativos obtenidos tras aplicar un programa de ejercicios a mujeres mayores de 60 aos. Valorando sus efectos sobre diferentes capacidades fsicas y encontrndose mejoras significativas en diferentes variables del peso corporal, en el equilibrio esttico, en la velocidad de la marcha y la disminucin del V02 mx. Palabras clave: programa entrenamiento, mujeres mayores.
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1.- Introduccin. Las evidencias confirman que un ptimo nivel de capacidades fsicas en la persona contribuye de manera significativa a la mejora y/o mantenimiento de la salud en cualquier franja de edad (OMS, 2010). Aspecto que adquiere mayor relevancia cuando hablamos de personas mayores, en los que el proceso de envejecimiento impacta ms rpida y contundentemente. Repercutiendo los estmulos que aplicamos a nuestro organismo de forma diferente a cmo se dan en otras edades. Es una realidad que el ejercicio fsico supone una estrategia preventiva y teraputica contra el envejecimiento (Marques y cols., 2011), pero tambin lo es que, cada vez son ms los mayores que encuentran en la prctica un estmulo ptimo vinculado a su felicidad y satisfaccin personal. De ah que el impacto del ejercicio no deba considerarse meramente sobre factores fsicos y/o cognitivos, ya que los factores emocionales, relacionados con aspectos afectivos y sociales, parecen tener una importante contribucin en la salud (Justine y Hamid, 2010). Sin duda, el incremento o mantenimiento adecuado de las capacidades en relacin a la edad de la persona supone, junto a otros hbitos y estilos de vida, uno de los pilares fundamentales sobre los que debe asentarse el estilo de vida y la intervencin que hagamos con ellos. No solo se pretenden incrementar los niveles de calidad de vida de la persona y/o las posibilidades de longevidad (Balboa-Castillo y cols., 2011), si no que, sobre todo, seamos conscientes de los factores que nos posibilitan contribuir a elevar estos dos aspectos y de cmo intervenir? para garantizar una mayor y mejor eficacia y eficiencia en la intervencin. Se ha comprobado suficientemente que, como consecuencia del envejecimiento, se producen cambios en la estructura y funcin del organismo. Que son fruto de la combinacin de procesos singulares y la interaccin entre factores genticos y ambientales, la aparicin de determinadas enfermedades y los devastadores efectos del sedentarismo (Geithner y McKenney, 2010), que favorece y acelera la aparicin de enfermedades, debilitando las capacidades fsicas. El sedentarismo, la obesidad, y la asociacin de ambos, suponen un trascendental riesgo sobre importantes parmetros que determinan la salud de las personas. Adems, suelen estar asociados a dificultad de movimiento, prdida de fuerza, aparicin de fatiga y a un importante dficit en el equilibrio y estabilidad corporal. Lo que, unido a los efectos del envejecimiento, incrementa significativamente el riesgo de padecer enfermedades, importantes mermas para la salud o acelerar la mortalidad. En esta lnea se encuentra el trabajo de Paffenbarger (1986) que encuentra una importante asociacin entre un mayor gasto energtico y una mayor longevidad de las personas, que se vea reforzada si se comparta con otros hbitos. De ah que, a diferencia de los factores genticos, sobre la inactividad y otros hbitos podemos intervenir decididamente revirtiendo sus consecuencias. Por eso, una de las estrategias ms efectivas para envejecer mejor y aumentar la esperanza y la calidad de vida, consiste en realizar y mantener de manera regular un adecuado programa de ejercicios, que incidan de manera integral en el organismo. No se trata de estmulos especficos, si no de realzar el concepto de funcionamiento global del cuerpo y la interaccin que se producen
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entre los estmulos que afectan a diferentes rganos y sistemas. Es claro que el movimiento con independencia de la actividad, tipo de entrenamiento, frecuencia, etc., reporta beneficios sobre diferentes y amplios aspectos (Obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes, sndrome metablico, cncer, etc.) (Ryan, 2010). El movimiento es vital para cualquier persona, cmo lo es la alimentacin y el descanso, pero no todo movimiento es saludable ni todos los estmulos son ptimos o repercuten de igual manera en la misma o en distintas personas. De ah, la necesidad de identificar qu tipo de movimiento es el ms eficaz en cada situacin y cmo desarrollarlo para que afecte al organismo de la manera que pretendemos. Cada persona tiene unas capacidades, necesidades, intereses y unas posibilidades, respecto a su participacin en actividades, que le garanticen el movimiento que necesitan. Por eso, no debemos caer en el error de generalizar la prctica, salvo que obviamente lo entendamos exclusivamente como un pronunciamiento de las directrices generales a seguir. Siendo una referencia la base del entrenamiento deportivo adaptado a la poblacin de mayores desde el paradigma de salud, donde se han definido ampliamente las capacidades a estimular (OMS, 2010). Parece evidente que cualquier modalidad de actividad fsica, con unos mnimos niveles de intensidad y frecuencia en su exposicin, supone un estmulo ptimo sobre las capacidades de los mayores. En numerosos trabajos, Puggard (1999), Pescatello y cols.(2000), Brochu y cols. (2000), Hurley y Roth, (2000), Izquierdo-Porrera y cols. (2000), Hernndez, (2001), Clearlock y Nuzzo, (2001), Fahlman y cols. (2002), Verissimo y cols. (2002), Restrepo y cols. (2003), Izquierdo y cols. (2003), Ballard y cols. (2004), Grant y cols. (2004), Bersot y Santos, (2005), DiBrezzo y cols. (2005), Evans y cols. (2005), Stewart y cols. (2005), Orr y cols. (2006), Kolbe Alexander y cols. (2006), Simons y Andel, (2006), Morrison y cols, (2010), Marques y cols. (2011), entre otros, en los que se analizan programas de entrenamiento y su repercusin sobre las capacidades fsicas en mayores, se obtienen mejoras significativas. Tanto en los que adoptan estrategias de desarrollo individuales como en grupo, con orientacin preventiva, de rehabilitacin, de mantenimiento y/o recreativos. Todos han experimentado con programas con diferentes variables en cuanto a duracin, intensidad, tareas, organizacin, etc y han evidenciado mejoras en contenidos esenciales estimulados y relacionados con la salud. Las evidencias nos conducen a afirmar que el gasto energtico es una referencia clave en el desarrollo de los programas, como lo es la estimulacin de las diferentes capacidades, condicionales y coordinativas, ya que de su interaccin depende la respuesta adaptativa del organismo. Nosotros pensamos que, cuando se promociona la actividad fsica en poblaciones sanas, una buena estrategia es el desarrollo de actividades que estimulen al organismo de manera integral, procurando un nivel suficiente de empata de los participantes con el programa y beneficindonos de las aportaciones de las actividades en grupo. De hecho, es evidente que ninguna cantidad de ejercicio fsico puede detener el proceso biolgico de envejecimiento, pero existen pruebas de que su prctica con regularidad puede minimizar los efectos fisiolgicos de una vida sedentaria, limitando el desarrollo de enfermedades crnicas y discapacitantes (Chodzko-Zajko, 2009). Adems, se ha comprobado una fuerte asociacin entre inactividad fsica y un significativo incremento de la morbilidad y mortalidad (Woolcott y cols, 2010).
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores Pensamos que las actividades de la vida diaria son un importante estmulo sobre la vida activa de los mayores, pero que deben ser complementadas con actividades dirigidas a estimular plenamente al organismo, buscando su impacto en factores claves asociados a la salud. Las capacidades a estimular seran todas (Prraga, 2009), no obstante pensamos que las ms sensibles a estas edades son: a) resistencia, relacionada con el incremento del VO2 mx, mayor gasto energtico y mejor capacidad de recuperacin, b) fuerza, relacionada con el incremento de la masa muscular y la mejora de la regulacin de los procesos nerviosos de coordinacin intraintermuscular, c) la amplitud de movimiento, posibilitando la estimulacin necesaria para que las articulaciones y grupos articulares mantengan niveles de movilidad ptimos para mejorar la capacidad de movimiento, d) equilibrio, como combinacin de varias capacidades, para mejorar la autonoma y elemento clave en la prevencin de cadas, y e) coordinacin, sincronizando los diferentes movimientos y generando la adecuada interaccin entre los procesos de regulacin y control y la ejecucin precisa de los diferentes movimientos. 2.- ALGUNOS INDICADORES A CONSIDERAR. Existen algunos indicadores especialmente relevantes al valorar la salud de las personas mayores. El sedentarismo y la alimentacin son dos factores de impacto que inciden decisivamente en la salud de las personas, sobre los que tenemos la capacidad de intervenir y que se ven reflejados en la composicin corporal de la persona. Una adecuada composicin corporal depender, en buena medida, de la ajustada combinacin de estos dos parmetros. De hecho, la edad, como parmetro cronolgico, afecta a la composicin corporal y si no se interviene, estimulando el gasto calrico mediante la realizacin de ejercicio y ajustando la ingesta calrica mediante una adecuada alimentacin, los resultados pueden contribuir a la aparicin de determinadas enfermedades o a acelerar los procesos de las existentes. Resulta preocupante, en los ltimos aos, el importante incremento de la obesidad que se ha experimentado en EEUU, que ha supuesto un 35,5% en mujeres adultas (2007-2008) (Flegal y cols. 2010). Marques y cols. (2011), tras un programa de 8 meses, 2 veces a la semana, obtienen resultados en los que disminuye la Masa Grasa (MG), con significativa disminucin de la cintura. Resultados similares obtienen Evans y cols. (2005) y Giannopoulo y cols. (2005), aunque estos ltimos con tan slo 14 semanas de intervencin logran una reduccin del 6% en MG. Si bien, en estos estudios no se aportan resultados sobre el ndice de Masa Corporal (IMC). Restrepo y cols. (2003) observaron que mujeres posmenopusicas, con 4 meses de participacin en un programa de ejercicio fsico, lograban disminuir el peso y la MG corporal entre 1,2 kg y 2 kg de promedio respectivamente, as mismo ganaban 1 kg de Masa Magra (MM). Lo que confirman los obtenidos por Stewart y cols. (2005), aunque en su muestra participaron hombres y mujeres que realizaron actividad fsica durante 6 meses, tres horas a la semana. Evidenciaron una disminucin significativa en el IMC y en global mejoraban los datos obtenidos por Restrepo y cols. (2003). Podramos pensar que las causas puedan deberse a la relacin entre mayor tiempo de tratamiento y mayor ndice de mejoras. Por el contrario, el estudio de Grant y cols. (2004) slo evidencia mejoras significativas en el IMC, con una disminucin del 0,59%, en mujeres sometidas a una intervencin de 12 semanas. Brochu y cols. (2000) en tres meses logran una
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disminucin significativa en la masa grasa en hombres y mujeres, no consiguindolo en el resto de parmetros de composicin corporal estudiados, aunque los hombres consiguieron un aumento significativo de MM frente a las mujeres en las que no lo hubo. En los trabajos de Hernndez (2001) no se encuentran mejoras estadsticamente significativas en la adiposidad de hombres y mujeres mayores residentes en un hogar de ancianos de Jan, con una intervencin de 15 semanas y una frecuencia semanal de 3 sesiones de 1 hora de duracin. Siendo los resultados obtenidos por Kolbe y cols. (2006) similares a estos en la variable composicin corporal. Posiblemente, estas diferencias encontradas en los trabajos analizados, sean atribuibles a diferencias metodolgicas existentes entre unos y otros. Es razonable pensar que, para que los efectos de un programa de intervencin incidan de manera significativa en las diferentes capacidades, se necesita un tiempo determinado de intervencin, con una frecuencia e intensidad adecuada en las intervenciones. De hecho hay numerosos trabajos que aportan conclusiones en la lnea de que a mayor intensidad en los esfuerzos, mayor repercusin sobre el organismo. Segn estos hallazgos, la actividad fsica es una alternativa para mejorar la composicin corporal de personas mayores independientemente de que tengan sobrepeso o no. Por un lado, la disminucin de la grasa corporal es un factor clave relacionado con la salud y la prevencin de numerosas enfermedades y, por otro, el incremento de la masa magra (fundamentalmente muscular) se ha asociado a una mayor calidad de vida y a una mayor longevidad. La evidencia nos hace pensar que la disminucin de la MG de manera significativa y el incremento de la MM, como consecuencia de la hipertrfica muscular, tienen un gran impacto sobre diferentes factores de capacidad funcional, que afectan a autonoma y a la longevidad (Marques y cols. 2011). Por otra parte, segn la Organizacin Mundial de la Salud, la disminucin de la masa magra puede resultar preocupante, ya que es el mejor predictor de supervivencia en los casos de enfermedades crnicas, tumores malignos y enfermedades graves y agudas. La delgadez y la prdida de peso corporal por disminucin de la masa magra en los ancianos pueden constituir un problema de salud ms importante incluso que el sobrepeso (OMS, 1995). En nuestro trabajo, tras someter a un grupo de 37 mujeres, mayores de 60 aos, a un programa integral en grupo de actividad fsica (resistencia, fuerza, amplitud de movimiento, equilibrio y coordinacin) durante 7 meses, con una frecuencia de dos sesiones semanales de 60 minutos y una intensidad de 60-65% de la frecuencia cardiaca de reserva, se obtuvieron diferencias significativas con una disminucin del peso corporal de 1,51 kg de media, y de la Masa grasa 1,78 kg de media, por el contrario, no se encontraron diferencias significativas en la variable Masa magra, en la que se produjo un leve incremento (0,30 kgr de media). Otro factor de impacto es la capacidad de equilibrio, ya que constituye la base de una vida activa y sana, al existir una estrecha relacin entre movilidad, cadas y equilibrio o estabilidad. Mantener un alto nivel de equilibrio y amplitud de movimiento o movilidad es esencial para mantener un buen nivel de aptitud en el envejecimiento, a pesar de las disfunciones que atesora el organismo con el paso
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores de los aos (Debra, 2005). Las mujeres mayores, por sus caractersticas, son ms propensas a caer (Barbosa, Arakaki y Silva, 2001 y Hu, 1994), por ello establecer programas integrados para conseguir la mejora del equilibrio es una meta de prevencin fundamental, dado el gran riesgo colateral que suponen las cadas a edad avanzada. Existen trabajos que comprueban la repercusin de programas de ejercicio sobre la capacidad de equilibrio, esttico y dinmico, en asociacin con otras variables (principalmente el incremento de masa muscular) o de manera independiente. As, Bersot y Pereira (2005) concluyen en su estudio con mujeres que haba mejora significativa (p<0.05) para el grupo estudiado, con la reduccin de 30.4% en la probabilidad del tener cadas. Incluso en grupos de mayores con Diabetes tipo II se comprob una mayor prevalencia de riesgo de cadas y, tras un programa de 6 semanas de entrenamiento se evidenci una mejora significativa del equilibrio y una disminucin del riesgo de cadas (Morrison y cols, 2010). Otros trabajos como el de Robitaille y cols. (2005), aunque no expresan el porcentaje de mejora en el equilibrio, demuestran mejoras significativas en los/as participantes frente al grupo control. Lo mismo ocurre con el de Kolbe y cols. (2006) que consiguen mejoras significativas de un 26% (p=0,001) en el equilibrio con 20 semanas de ejercitacin. Al igual que en los anteriores casos encontramos una diferencia en los porcentajes de mejora, probablemente influenciados por los instrumentos de medida, como ocurre en los trabajos de Bersot y Pereira (2005) y Orr y cols. (2006), en los que se producen mejoras hasta de un 10,8%, lo que nos indica que los datos no son comparables en trminos porcentuales pero s en la mejora significativa en la capacidad de equilibrio tras ser sometidas a un programa de actividad fsica. Tambin Kaneda y cols (2008), aunque se utilice el medio acutico, comprueban una mejora del equilibrio en mujeres de 61 aos, tras someterse a un entrenamiento (12 semanas, 2 sesiones semanales) de andar en aguas ms profundas y con ms resistencia. En nuestro trabajo se obtuvieron diferencias significativas, p0,05, en la prueba de equilibrio monopodal esttico, mejorndose los resultados al finalizar el tratamiento un 33,3% (de media) respecto a los obtenidos al inicio del mismo. Por eso, como en el proceso de equilibrio intervienen diferentes sistemas del organismo, pensamos que un programa integral de ejercicios parece ms adecuado para la construccin integral corporal que aquellos que slo se dirigen hacia uno de los sistemas que intervienen en el mismo, como es el caso de los estudios de los investigadores referenciados. Marques y cols, (2011) argumentan que en la capacidad de equilibrio inciden de manera importante la capacidad de fuerza y las capacidades coordinativas. De todas formas hay que ser cautelosos ya que los instrumentos de medida son diferentes en los distintos estudios, lo que puede condicionar los resultados obtenidos. Llama la atencin que en todos los estudios analizados se evidencia una significativa mejora de la capacidad de equilibrio, independientemente del tiempo de ejercitacin, de la edad de los participantes y el gnero. Aspecto que refuerza el posicionamiento que hacemos en este trabajo al indicar que una estimulacin adecuada, con independencia del medio donde se desarrolle, reporta un incremento sustancial de la capacidad. Siendo un programa de ejercicios integral,
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que aglutine diferentes actividades de resistencia aerbica, fuerza, movilidad, coordinacin y equilibrio, eficaz para obtener mejores resultados. Otro indicador de inters, por su impacto sobre la salud, es el VO2mx, que puede ser modificado hasta cierto punto por medio del entrenamiento, pues se estima que el 90% de su variabilidad es indicada genticamente (Ribeiro, 1995). Es importante destacar que se ha comprobado que, la capacidad de caminar rpido, es un importante marcador indicativo de aptitud fsica, que puede ser empleado para la prediccin de la independencia de las mujeres de ms edad (Tainaka y cols. 2009). Establecindose una asociacin entre la actividad de la marcha y la capacidad de autonoma personal. Pero tambin se ha asociado una mayor mortalidad en las personas que andan menos respecto a las que andan ms de 60 minutos diarios (Janssen y cols. 2006). Mohanca y cols. (2006), en mujeres posmenopusicas obesas que realizaron ejercicio aerbico de moderada intensidad, durante 1 ao de duracin, obtuvieron un 11% de aumento del VO2max. Tambin Evans y cols. (2005) que en octogenarios/as con 108 sesiones de ejercicio consiguieron un 15% de aumento. Izquierdo Porrera y cols. (2000) obtuvieron un 7% de aumento en el VO2max en hombres diagnosticados de claudicacin intermitente, sometidos a 6 meses de ejercicio. Resultados similares obtuvieron Brochu y cols. (2000), Stewart y cols. (2005), Giannopoulou y cols. (2005) y Puggard (1999). Sin embargo Hernndez (2001) con 15 semanas de ejercicio aerbico consigui efectos superiores (46,5%) a otros estudios. Por el contrario, Kolbe y cols. (2006) y Hurley y cols. (2000), que aunque emplearon programas de ejercicio a intensidades diferentes, el primero de baja intensidad y el segundo con entrenamiento de fuerza, no consiguieron mejoras significativas en el VO2mx en los sujetos mayores sometidos a investigacin. Parece ser que para mejorar esta variable se necesita un estmulo con intensidades del 60% o superiores, con una amplia duracin y una mnima frecuencia semanal. En nuestro trabajo, al aplicar la prueba de Walking test (2km), se encontraron diferencias significativas (p0,05) y una disminucin del tiempo en realizar la prueba en los valores medios obtenidos tras el tratamiento (18 minutos antes y 16 minutos despus). Lo que evidencia una mayor velocidad en la marcha de las participantes, lo que segn Tainaka y cols (2009) supone unos mayores niveles de independencia. Los valores de VO2mx tambin mejoran significativamente tras el tratamiento, con un incremento medio del 20% (+ 6 ml de O2/kg/minuto despus de aplicar el tratamiento). Sin embargo, los valores de Frecuencia cardiaca obtenidos al final la prueba se mantuvieron estables, lo que parece interesante ya que con la misma intensidad lograron ir ms rpido y elevar su consumo de oxgeno.
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores 3.- CONCLUSIONES No hay discusin sobre lo importante que es la prctica de actividad fsica, adecuadamente realizada, en cualquier franja de edad y especialmente en la poblacin de personas mayores. Los datos obtenidos, en los diferentes trabajos que emplean programas de entrenamiento, para la mejora de las distintas capacidades, evidencian que mejoras se producen en la mayora de los programas, con independencia de los contenidos y actividades, o de que se desarrollen de manera individual o en grupo, global o especficamente. Siempre y cuando se garanticen unos niveles mnimos de frecuencia, duracin e intensidad de las tareas y haya un suficiente gasto energtico y estimulacin metablica, que produzca los adecuados efectos adaptativos necesarios para elevar la capacidad de respuesta del organismo. Parece ser que los umbrales de estimulacin mnima necesarios para que el programa repercuta de manera eficaz dependen de las capacidades a valorar. No obstante, un buen indicativo es recomendar la realizacin de ejercicio fsico todos los das, incrementando las actividades de la vida diaria que supongan estmulos positivos y haciendo ejercicios especficos de estimulacin. Adems, sera recomendable que se hiciera, al menos 3 das por semana, ejercicio fsico en grupo, en programas dirigidos y que enfaticen en la interaccin de factores fsicos, cognitivos y afectivos. La realizacin de actividades compartidas supone un importante impacto sobre la salud por su vinculacin a aspectos emocionales. Se han encontrado mejores resultados cuando los programas se realizaban en grupo respecto a los desarrollados de manera individual. Se debera garantizar, tanto en los individuales como en los colectivos, un alto grado de empata por la actividad, por lo que se recomienda la variedad y alternancia de tareas y mbitos de desarrollo de los programas. Pero tambin la flexibilidad adecuada de las tareas para que cada participante tenga la motivacin adecuada. Los contenidos y el desarrollo del programa deben procurar unos adecuados niveles de composicin corporal, mejorando la resistencia y la capacidad de recuperacin, la fuerza, la amplitud de movimiento, el equilibrio y la coordinacin. Siendo mayor el impacto si el estmulo es sobre todas las capacidades que si se hace sobre alguna de manera concreta. En la ejecucin del programa, se debe procurar que siempre haya movimiento, que sea variado, que combine autonoma y colectividad y que afecte fsica, cognitiva, afectiva y socialmente de manera interaccionada y por separado. Aunque podemos confirmar que, un programa de actividad fsica integral, que se realiza en grupo, 2 das a la semana y en sesiones de 60 minutos, es un estmulo eficaz para reducir el peso, mejorar la composicin corporal, aumentar la capacidad de equilibrio y la velocidad de la marcha en mujeres mayores de 60 aos sanas, se debera incrementar el nmero de sesiones semanales y la intensidad de las mismas. Siendo importante cumplir el principio de individualizacin y adecuacin de las cargas de entrenamiento. Un programa de ejercicio fsico que estimule y eleve las diferentes capacidades fsicas de los participantes es una estrategia eficaz para mejorar su
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salud y calidad de vida, siempre que se realiza con la regularidad, variedad e intensidad necesaria. 4.- REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS. Balboa-Castillo T, Guallar-Castilln P, Len-Muoz LM, Graciani A, Lpez-Garca E, Rodrguez-Artalejo F (2011). Physical activity and mortality related to obesity and functional status in older adults in Spain. Am J Prev Med. Jan;40(1):39-46. Ballard, J. E., McFarland, C., Wallace, L. S., Holiday, D. B. y Roberson, G. (2004). The Effect of 15 Weeks of Exercise on Balance, Leg Strength, and Reduction in Falls in 40 Women Aged 65 to 89 Years. Journal of the american medical womens association, 59 (4), 255-261. Barbosa SM, Arakaki J, da Silva MF. (2001). Estudo do equilbrio em idosos atravs da fotogrametria computadorizada. Fisioterapia Brasil; 2(3): 189-96. Bersot, A. S. y Santos, J. (2005). Balance improvement and reduction of likelihood of falls in older women after Cawthorne and Cooksey exercises. Rev Bras Otorrinolaringol. 71 (1), 38-46
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TALLERES
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores CAPACIDADES DE FLEXIBILIDAD Y RESISTENCIA Pilates para Mayores Santana Prez, Francisco Jos. 1. Introduccin. El paso del tiempo produce deterioro en nuestro organismo y a partir de cierta edad, se hace imprescindible una ayuda para mantener la funcionalidad del mismo. De esta forma, evitaremos que tareas tan sencillas como levantarse de una silla o peinarse, supongan un esfuerzo extra para poder llevarlas a cabo. A este hecho se le une el desarrollo demogrfico al que somos presentes en la actualidad, donde se pone de manifiesto un cambio en el significado de lo que es la tercera edad y resalta la importancia de la actividad fsica y deportiva en las personas mayores. La idea de tener unas personas mayores activas, sanas y satisfechas consigo mismas, obligan a incluir a la actividad fsica y el deporte como tratamientos indispensables para el aumento del bienestar general, la mejora de la independencia y la competencia en las actividades diarias (Denk, 2003). Por otro lado, en los ltimos aos hemos asistido a un cambio en la concepcin de la prctica de actividad fsica. Hemos pasado del trabajo exclusivo de la fuerza donde se proponan sesiones para las diferentes partes del cuerpo, donde se buscaban ejercicios que aislaran lo mximo posible el trabajo del msculo, donde no era muy lgico que alguien hiciera actividades ms cardiovasculares como poda ser aerbic y step y a la vez hiciera pesas o donde era impensable ver a alguien realizando una sesin de estiramientos, a un trabajo ms global donde se busca un desarrollo integral del cuerpo mejorando todas sus capacidades y a ser posible en una misma sesin. Esta nueva concepcin se ve muy bien representada en las actividades cuerpo-mente, las cuales persiguen ese trabajo global y tienen sus mximos exponentes (o actividades ms conocidas) en el yoga, taichi y Pilates. En el presente taller nos acercaremos al Mtodo Pilates con el fin de conocer una herramienta bsica para cualquier prctica deportiva e incluso para cualquier actividad de la vida diaria, dada su importancia en cuanto al conocimiento corporal y el control de los movimientos, que implica su prctica. Dicho mtodo supone un sistema de acondicionamiento fsico, con ejercicios destinado a reforzar y tonificar los msculos, mejorar la postura, aumentar la flexibilidad y el equilibrio, adems de unificar mente y cuerpo. Para Pilates el equilibrio entre el cuerpo y la mente es la base para obtener una perfecta forma fsica y mental (Pilates, 1934). Adems, la coordinacin entre estos aspectos permite al individuo obtener el mximo rendimiento con el mnimo gasto de energa fsica y mental. Un adecuado control de los movimientos, una buena conciencia corporal, suponen una mayor eficiencia en la ejecucin de los movimientos, un menor riesgo de lesiones y una mayor seguridad y evolucin en cualquier actividad fsica y practica deportiva que se propongan a los mayores, siempre y cuando esta est adaptada a sus necesidades. Hay diferentes opciones para adquirir un buen control de los movimientos y una ptima conciencia corporal. Como ya hemos comentado, en el actual taller presentaremos el mtodo Pilates como una de ellas. 2. Objetivos. Todo programa, toda planificacin de actividad fsica est basada en una serie de objetivos. Los principales objetivos que nos proponemos con el desarrollo de este taller son:
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Talleres:
Desarrollar la flexibilidad y la resistencia muscular a travs del Mtodo Pilates. Conocer los principios del mtodo Pilates. Conocer los beneficios que aporta la prctica del mtodo Pilates. Destacar una adecuada conciencia corporal y un correcto control de los movimientos, como herramientas bsicas para la prctica de cualquier actividad fsica y deportiva e incluso para las actividades cotidianas. Destacar la importancia que tiene la ejecucin correcta de los ejercicios para evitar lesiones y aumentar la seguridad en la realizacin de diferentes actividades. Conocer variantes para adaptar los ejercicios a necesidades individuales. 3. Historia de Pilates El fundador del Mtodo Pilates fue el alemn Joseph H. Pilates (1880-1967). En su adolescencia era un chico enfermizo y dbil que supero diferentes padecimientos fsicos, incluyendo asma y fiebre reumtica, gracias a la prctica deportiva de boxeo, gimnasia, atletismo. Durante la primera guerra mundial, estuvo confinado en los campos ingleses para personas con nacionalidad alemana. All comenz a entrenar a otros prisioneros realizando ejercicios de suelo y tambin adapt camas y sillas para trabajar con seguridad, con aquellos que se recuperaban de sus heridas. A finales de la dcada de 1920 se traslad a Nueva York donde abri su propio estudio. Su trabajo atrajo a muchos bailarines, boxeadores y otros atletas. En un principio llam a su mtodo exclusivo de entrenamiento mente/espritu Controloga. Este fusiona los mejores aspectos de las disciplinas orientales (conexin mente/cuerpo, relajacin e importancia de la flexibilidad) y occidentales (tono muscular, fuerza, resistencia e intensidad del movimiento). Por ltimo, decir que el mtodo Pilates, en la forma que se practica en la actualidad, es un programa completo y total de entrenamiento fsico y mental. 4. Principios y beneficios del mtodo. El mtodo Pilates rene en sus ejercicios la filosofa de trabajo occidental basada en el dinamismo y desarrollo de la fuerza, con la filosofa de trabajo oriental centrada en el control del cuerpo y la fluidez, a travs de la respiracin y la relajacin activa. Adems tiene principios nicos que lo definen como tal. Estos principios son la concentracin, centralizacin, control, respiracin, precisin y fluidez. Cuando estos conceptos trabajan de manera aislada no son especiales pero cuando lo hacen de manera conjunta conforman el mtodo Pilates. A continuacin, trataremos estos principios con ms detenimiento: Concentracin la concentracin es el elemento necesario para conseguir movimientos de calidad. La mente controla al cuerpo; por tanto, para realizar los movimientos como es debido, debemos concentrarnos por completo. De esta forma, interiorizaremos los ejercicios y aumentaremos la concepcin total del cuerpo. Adems, un alto grado de concentracin permitir visualizar el ejercicio y poder ejecutarlo con las mejores habilidades, de ah que la efectividad del entrenamiento depender de la capacidad para concentrarse. Centralizacin la fuente de energa o fuerza motriz procedente de los msculos abdominales, lumbares y glteos son lo que se llama el centro, la casa del poder, el powerhouse. De este centro parten todos los ejercicios en Pilates, por lo tanto hay que aprender a iniciar los movimientos desde ah. Concretamente, este centro est localizado entre las costillas inferiores
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores y la pelvis, es decir, la regin que conecta el abdomen con la regin lumbar y los glteos. El fortalecimiento de este centro nos proporcionar una pelvis estable y equilibrada, que mantendr alineado los miembros inferiores y superiores, lo cual nos permitir movimientos ms eficaces. Control todo ejercicio debe ser controlado, todo movimiento tiene importancia y se debe realizar de forma eficaz y controlada en todo momento. La percepcin del movimiento es fundamental para prevenir lesiones. Sin control, utilizaremos siempre los mismos msculos, es decir, los ms fuertes, mientras que los dbiles seguirn sindolos. Un adecuado control permitir realizar el ejercicio con mayor dominio, trabajar con mayor conciencia y por lo tanto mejorar el rendimiento. Respiracin normalmente, respiramos sin pensar demasiado en ello. Sin embargo, la respiracin desarrolla la resistencia y la energa, adems de favorecer la relajacin. Tambin debemos tener en cuenta que el ritmo natural de la respiracin facilita la fluidez de los movimientos y marca el ritmo de los ejercicios. Precisin est basado en la concentracin y en el control. Es necesario ejecutar cada movimiento con precisin, para que de esta forme prime la calidad sobre la cantidad. Los movimientos ms pequeos y precisos producen los mayores resultados. Fluidez los ejercicios se enlazan unos con otros de una manera continua y armoniosa, a travs movimientos giles y sutiles, que permiten ahorrar energa y por lo tanto resistir sesiones de trabajo ms intensas y prolongadas en el tiempo. Estos seis principios se pueden adaptar a cualquier actividad fsica e incluso los podemos aplicar a la vida diaria. Pensar en diferentes clases y en los ejercicios que se realizan en ellas, si en todos y cada uno de ellos conseguimos aplicar estos principios, lograremos trabajar con una mayor efectividad y esto nos permitir corregir la postura, lo que se traducir en grandes cambios en el cuerpo. A continuacin, detallaremos cules son los principales beneficios que nos aporta la prctica correcta de Pilates: Aumenta la flexibilidad, la agilidad, el sentido de equilibrio y mejora la coordinacin de movimientos, que son la base para una vida activa y sana. Mejora la alineacin postural y corrige los hbitos posturales incorrectos. Permite prevenir y rehabilitar lesiones del sistema msculo-esqueltico. Mediante la respiracin y la concentracin se logra un estado de relajacin global permitiendo con ello eliminar el estrs y las tensiones musculares y rigideces. Consigue un buen tono muscular fortaleciendo y tonificando el cuerpo sin aumentar el volumen muscular y con ello consiguiendo estilizar la figura. Mediante la integracin cuerpo-mente consigue aumentar la autoestima y el conocimiento del propio cuerpo obteniendo con ello un bienestar no slo fsico sino integral y logrando cambiar la forma en que te relacionas con tu cuerpo y afrontas la vida. Aporta gran vitalidad y fuerza permitiendo minimizar el esfuerzo para realizar las tareas cotidianas ms pesadas o cualquier otro tipo de deporte. 5. Metodologa.
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Talleres:
En este apartado ms que hablar de la metodologa del taller, trataremos la metodologa general de las clases de Pilates. El principal objetivo de estas sesiones es trabajar la conciencia corporal, es decir, pretendemos que a travs de la realizacin de los diferentes ejercicios se adquiera un mayor conocimiento del cuerpo y un mejor control del mismo. Todo ello permitir realizar diferentes acciones con un mayor dominio y de una manera ms eficaz. Para alcanzar el objetivo anterior debemos desarrollar una adecuada enseanza que permita a los alumnos trabajar correctamente. Bsicamente trabajaremos con asignacin de tareas y descubrimiento guiado, pero adems, tendremos en cuenta diferentes aspectos: Organizacin de la clase y colocacin del profesor: en primer lugar hay que colocar a los alumnos de tal forma que tengan su espacio de trabajo donde no molesten ni sean molestados por los compaeros. De esta forma ser mucho ms fcil que se concentren en los ejercicios a realizar. En segundo lugar el profesor se debe colocar en un lugar que le permita observar a todos los alumnos, para que de esta forma pueda identificar los errores y pueda corregirlos. Postura del alumno: es el aspecto fundamental sobre el que estamos trabajando. Intentamos, a travs de diferentes ejercicios que los alumnos tomen una mayor conciencia de su postura, de la relacin del cuerpo con el entorno, por ello estaremos siempre pendiente a la colocacin de las diferentes partes del cuerpo a la hora de realizar las distintas ejecuciones. Cabe destacar que antes de ensear y de corregir hemos de interiorizar, en nosotros mismos, la ejecucin de cada ejercicio, para que de esta forma observemos donde pueden estar las dificultades, como las puedo corregir, cules podran ser las modificaciones, etc. Ejecucin del ejercicio: est ntimamente relacionada con el apartado anterior. Debemos ser muy precisos en la ejecucin del ejercicio, corrigiendo constantemente la postura (sin llegar a agobiar) si es necesario. Hay que conseguir que los seis principios que hemos citado anteriormente se trabajen durante toda la ejecucin. Slo de esta forma conseguiremos mejorar y no slo en los ejercicios que proponemos sino en las diferentes acciones que se ejecuten en las distintas sesiones. Indicaciones: las indicaciones deben ser claras y concisas. Tenemos que transmitir seguridad en lo que decimos, marcar el ritmo de trabajo, recordar aspectos que deben tener en cuenta en la ejecucin para adoptar la adecuada postura. Por ltimo, hay que tener en cuenta la progresin que hay que seguir, la cual vendr marcada por la capacidad fsica y mental de los alumnos. Para saber cuando tenemos que introducir algo ms de intensidad, volumen o complejidad, tendremos en cuenta parmetros como: concentracin, control, coordinacin, estado en el que terminan la sesiones, sensaciones que nos transmiten es muy importante y fundamental la comunicacin con los alumnos, ya que de esta forma podremos personalizar, en la medida de lo posible nuestras sesiones y hacer que ellos avancen en una buena direccin. 6. Ejercicios.
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4 Congreso Internacional de Actividad Fsico Deportiva para Mayores A continuacin, proponemos una batera bsica de ejercicios a travs de los cuales se pueden construir diferentes sesiones de Pilates. La realizacin de los mismos permitir que los alumnos adquieran una mayor conciencia corporal y un mejor control postural. De cada ejercici