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Analisis Funcional Paya

Este documento presenta conceptos básicos sobre espacios normados y de Banach. Introduce las nociones de seminorma, norma, espacio normado y espacio de Banach. Explica que un espacio normado es completo (espacio de Banach) si toda sucesión de Cauchy converge. También define topología de la norma y series en espacios normados, y afirma que en espacios de Banach, convergencia absoluta implica convergencia incondicional. Finalmente, anuncia ejemplos de espacios normados que ilustrarán los
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Analisis Funcional Paya

Este documento presenta conceptos básicos sobre espacios normados y de Banach. Introduce las nociones de seminorma, norma, espacio normado y espacio de Banach. Explica que un espacio normado es completo (espacio de Banach) si toda sucesión de Cauchy converge. También define topología de la norma y series en espacios normados, y afirma que en espacios de Banach, convergencia absoluta implica convergencia incondicional. Finalmente, anuncia ejemplos de espacios normados que ilustrarán los
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Apuntes de Anlisis Funcional

Rafael Pay Albert


Departamento de Anlisis Matemtico
Universidad de Granada
Tema 1
Conceptos bsicos en espacios normados
En lo que sigue trabajaremos siempre con espacios vectoriales reales o complejos. Usaremos
la letra K para denotar indistintamente al cuerpo R de los nmeros reales o al cuerpo C de los
nmeros complejos.
1.1. Espacios normados y espacios de Banach
Una seminorma en un espacio vectorial X es una funcin : X R vericando
(i) (x) =|| (x) ( K, x X)
(ii) (x +y) (x) +(y) (x, y X) (Desigualdad triangular).
Se deduce claramente de las condiciones anteriores que (0) = 0 y que (x) 0 para todo
x X, as que una seminorma no puede tomar valores negativos. Cuando la igualdad (x) = 0
slo se verica para x = 0 decimos que es una norma. Se suele escribir entonces x en lugar
de (x). As pues, una norma en X es una funcin x x, de X en R, vericando
(i) x =|| x ( K, x X)
(ii) x +y x+y (x, y X)
(iii) x = 0 x = 0.
Un espacio normado es un espacio vectorial X dotado de una norma .
En cualquier espacio normado X consideramos siempre la distancia d denida por
d(x, y) =y x (x, y X).
Es fcil comprobar, usando las propiedades de la norma, que en efecto d es una distancia en
X. Obsrvese que d permite a su vez recuperar la norma, ya que
x = d(0, x) (x X).
1
1. Conceptos bsicos en espacios normados 2
Observemos tambin que la distancia d tiene un buen comportamiento con respecto a la
estructura de espacio vectorial; ms concretamente, es invariante por traslaciones:
d(x +z, y +z) = d(x, y) (x, y, z X)
y es invariante por giros y homognea por homotecias, ya que
d(x, y) =|| d(x, y) ( K, x, y X)
Podemos pues manejar en un espacio normado cualquier nocin que tenga sentido en los
espacios mtricos. Recordemos algunas de estas nociones:
Es fcil comprobar que un subconjunto A de un espacio normado X est acotado si, y
slo si, existe una constante positiva M tal que a M para todo a A.
Tambin es claro que una sucesin {x
n
} en un espacio normado X converge a un x X
cuando {x
n
x} 0, mientras que {x
n
} es una sucesin de Cauchy cuando para cada
> 0 se puede encontrar un nmero natural n
0
tal que x
n
x
m
< para n, m n
0
.
Cuando la distancia d, asociada a la norma de un espacio X, es completa, es decir,
cuando toda sucesin de Cauchy es convergente, decimos que la norma es completa o
tambin que el espacio normado X es completo. Un espacio de Banach es un espacio normado
completo. Un poco ms adelante veremos ejemplos en abundancia de espacios normados no
completos y de espacios de Banach.
De manera ms general, dado un subconjunto A de un espacio normado X, decimos que A
es completo cuando toda sucesin de Cauchy de elementos de A converge a un elemento de
A; en tal caso, es inmediato comprobar que A es cerrado en X. El recproco se da cuando el
propio X es completo, es decir: si A es un subconjunto de un espacio de Banach X, entonces A
es completo si, y slo si, A es cerrado en X.
La discusin anterior tiene especial inters cuando trabajamos con subespacios. Es claro
que un subespacio M de un espacio normado X es a su vez un espacio normado mediante la
restriccin a M de la norma de X. Si M es un espacio de Banach, sabemos que M ha de ser
cerrado en X. En sentido contrario, un subespacio M de un espacio de Banach X es un espacio
de Banach si, y slo si, M es cerrado en X. Contra lo que la intuicin geomtrica parece indicar,
debe quedar claro que un subespacio de un espacio normado, no tiene por qu ser cerrado.
Recordemos que un espacio mtrico siempre puede verse como subconjunto denso de un
espacio mtrico completo, su completacin. Pues bien, si X es un espacio normado y llamamos

X a su completacin como espacio mtrico, es rutinario comprobar que tanto las operaciones
de X (suma y producto por escalares) como su norma, pueden extenderse de manera nica a

X
convirtindolo en un espacio de Banach, del que X queda como subespacio denso; en resumen,
todo espacio normado X puede verse como subespacio denso de un espacio de Banach

X, su
completacin. Ms adelante veremos una construccin muy elegante de la completacin de un
espacio normado.
1. Conceptos bsicos en espacios normados 3
1.2. Topologa de la norma
En cualquier espacio normado X, la topologa asociada a su distancia suele denominarse
topologa de la norma. Salvo que se especique lo contrario, cualquier nocin topolgica que
manejemos en un espacio normado se reere siempre a la topologa de la norma.
As pues, un conjunto A X es abierto cuando para cada x
0
A se puede encontrar una bola
abierta de centro x
0
y radio r > 0 contenida en A. Por tanto, para cualquier x
0
X, las bolas
abiertas de centro x
0
y radios positivos forman una base de entornos de x
0
. Es claro que igual
ocurre con las correspondientes bolas cerradas. El manejo de estos entornos bsicos resulta
especialmente cmodo; en efecto, consideremos la bola unidad de X, esto es, el conjunto
B ={x X : x 1}.
Es claro que la bola cerrada de centro x
0
y radio r > 0 puede escribirse como x
0
+rB, luego
cualquier bola cerrada se obtiene a partir de la bola unidad mediante una homotecia y una
traslacin. Anloga situacin se tiene, obviamente, usando bolas abiertas: si llamamos U a la
bola abierta unidad de X, esto es,
U ={x X : x < 1},
es claro que x
0
+rU es la bola abierta de centro x
0
y radio r.
Dos normas
1
y
2
en un mismo espacio vectorial X son equivalentes cuando dan
lugar a la misma topologa. Usando que la bola unidad para cada una de ellas ha de ser entorno
de cero en la topologa asociada a la otra, obtenemos inmediatamente que
1
y
2
son
equivalentes si, y slo si, existen dos constantes estrictamente positivas y tales que
x
1
x
2
x
1
(x X).
Como consecuencia inmediata obtenemos que dos normas equivalentes dan lugar a los mis-
mos subconjuntos acotados y a las mismas sucesiones de Cauchy. Por tanto, cualquier norma
equivalente a una norma completa tambin es completa.
La topologa de la norma muestra tambin un buen comportamiento respecto a las opera-
ciones de espacio vectorial. Ms concretamente, para cualquier espacio normado X:
La aplicacin suma: (x, y) x +y, de X X en X es continua (considerando natural-
mente en X X la topologa producto)
La aplicacin producto por escalares (, x) x, de KX en X tambin es continua
(considerando ahora en K su topologa usual y en KX la topologa producto).
Un espacio vectorial topolgico (abreviadamente EVT) es, por denicin, un espacio vec-
torial X dotado de una topologa que hace que se veriquen las dos armaciones anteriores. As
pues, cualquier espacio normado es un ejemplo de EVT. Un espacio vectorial X = {0}, con la
topologa trivial (los nicos subconjuntos abiertos son el vaco y el propio X) es un ejemplo
(trivial) de EVT cuya topologa no procede de una norma. Obviamente existen ejemplos ms
interesantes.
Destacamos un hecho importante que se verica en cualquier EVT y es fcil de comprobar:
el cierre de un subespacio de un EVT vuelve a ser un subespacio.
1. Conceptos bsicos en espacios normados 4
1.3. Series.
Las nociones conocidas sobre convergencia de series numricas pueden extenderse fcil-
mente a series de elementos de un espacio normado. A cada sucesin {x
n
} de elementos de un
espacio normado X asociamos la sucesin de sumas parciales {s
n
} denida naturalmente por
s
n
=
n

k=1
x
k
. Cuando la sucesin {s
n
} converge, decimos que la serie

n1
x
n
es convergente y
denimos la suma de dicha serie por:

n=1
x
n
= lm
n
s
n
= lm
n
n

k=1
x
k
.
Cuando la serie

n1
x
(n)
converge para cualquier permutacin del conjunto de los nmeros
naturales, decimos que la serie

n1
x
n
es incondicionalmente convergente; se puede demostrar
que, en tal caso, la suma

n=1
x
(n)
no depende de la permutacin que utilicemos. Finalmente
decimos que la serie

n1
x
n
es absolutamente convergente cuando la serie numrica

n1
x
n

es convergente; por tratarse de una serie de trminos positivos, esta ltima armacin suele
expresarse simplemente escribiendo

n=1
x
n
< . A continuacin enunciamos una til carac-
terizacin de la complitud de un espacio normado en trminos de series:
Proposicin. Un espacio normado X es un espacio de Banach si, y slo si, toda serie abso-
lutamente convergente de elementos de X es convergente.
Puesto que una serie convergente de trminos positivos es siempre incondicionalmente con-
vergente, deducimos que, en cualquier espacio de Banach, toda serie absolutamente convergente
es, de hecho, incondicionalmente convergente. As pues, siempre en un espacio de Banach, la
relacin entre los distintos tipos de convergencia es la siguiente:
convergencia absoluta = convergencia incondicional = convergencia
Incluso en K disponemos en abundancia de series convergentes que no son incondicionalmente
convergentes. De hecho, sabemos que en K la convergencia incondicional equivale a la abso-
luta. Enseguida vamos a encontrar multitud de ejemplos de series incondicionalmente conver-
gentes en espacios de Banach, que no son absolutamente convergentes. Un importante teorema
de la teora de series en espacios de Banach (el Teorema de Dvoretsky-Rogers) arma que en
cualquier espacio de Banach de dimensin innita puede siempre encontrarse una serie incondi-
cionalmente convergente que no es absolutamente convergente.
Tema 2
Ejemplos de espacios normados
A continuacin presentamos una amplia coleccin de espacios que permiten ilustrar los
conceptos y resultados expuestos hasta ahora, as como los que van a aparecer ms adelante.
Empezamos con unas desigualdades que tendrn un papel clave en lo que sigue:
2.1. Desigualdades de Young, Hlder y Minkowski
Dado un nmero real p mayor que 1 (en adelante escribiremos simplemente 1 < p < )
denimos su exponente conjugado p

mediante la igualdad
1
p
+
1
p

= 1 y observamos que tam-


bin 1 < p

<, as como que la relacin entre p y p

es simtrica: (p

= p.
Pues bien, para cualesquiera a, b R
+
se tiene:
ab
a
p
p
+
b
p

(Desigualdad de Young).
La prueba de esta desigualdad es una fcil consecuencia de la convexidad de la funcin
exponencial real. De la desigualdad de Young se deduce sin gran dicultad la siguiente:
N

k=1
a
k
b
k

_
N

k=1
a
k
p
_
1/p
_
N

k=1
b
k
p

_
1/p

(Desigualdad de Hlder),
vlida para 1 < p <, cualquier N N y cualesquiera a
1
, a
2
, . . . , a
N
, b
1
, b
2
, . . . , b
N
R
+
.
A partir de la desigualdad de Hlder no es difcil deducir:
_
N

k=1
(a
k
+b
k
)
p
_
1/p

_
N

k=1
a
k
p
_
1/p
+
_
N

k=1
b
k
p
_
1/p
(Desigualdad de Minkowski),
igualmente vlida para 1 < p <, N N y a
1
, a
2
, . . . a
N
, b
1
, b
2
, . . . , b
N
R
+
.
5
2. Ejemplos de espacios normados 6
2.2. Algunos espacios de dimensin nita
Para 1 p < y x =
_
(x(1), x(2), . . . , x(N)
_
K
N
, denimos:
x
p
=
_
N

k=1
|x(k)|
p
_
1/p
Merece la pena admitir tambin el valor p =, en cuyo caso escribimos
x

= m ax{|x(k)| : k = 1, 2, . . . , N}.
La notacin se justica por el hecho de que lm
p
x
p
=x

para todo x K
N
.
Para comprobar que
p
es una norma (1 p ), dos de las condiciones a vericar
son evidentes y slo la desigualdad triangular merece comentario. Tanto para p = 1 como para
p = dicha desigualdad es inmediata, mientras que para 1 < p < es claramente equivalente
a la desigualdad de Minkowski. Observemos que la desigualdad de Hlder toma la forma:
N

k=1
|x(k)| |y(k)| x
p
y
p
(1 < p <, x, y K
N
)
y si adoptamos el convenio de que p

= cuando p = 1 y (coherentemente) p

= 1 cuando
p =, la desigualdad resulta tambin cierta para p = 1, .
La siguientes guras muestran la bola unidad en R
2
con la norma
p
para distintos valores
de p:
p = 1 1 < p < 2 p = 2 p > 2 p =
Todas las normas recin denidas en K
N
son equivalentes, como se deduce de las siguientes
desigualdades de comprobacin inmediata:
x

x
p
x
1
Nx

(1 p , x K
N
).
As pues, todas estas normas generan la topologa producto en K
N
y todas ellas son completas.
El espacio de Banach que obtenemos dotando a K
N
de la norma
p
suele denotarse por l
N
p
,
notacin que se entender mejor enseguida.
2. Ejemplos de espacios normados 7
2.3. Algunos espacios de sucesiones
Consideremos el espacio vectorial producto K
N
, cuyos elementos son todas las sucesiones
de escalares, es decir, todas las funciones de N en K, con operaciones denidas puntualmente
o, si se quiere, trmino a trmino:
[x +y](n) = x(n) +y(n); [x](n) =x(n) (n N, x, y K
N
, K)
Vamos a considerar una amplia gama de subespacios de K
N
que, dotados de la norma apropiada
en cada caso, se convertirn en importantes ejemplos de espacios de Banach.
2.3.1. Los espacios l
p
(1 p <)
Fijado 1 p <, denotaremos por l
p
al conjunto de las sucesiones x K
N
tales que la serie

n1
|x(n)|
p
es convergente, abreviadamente:
l
p
=
_
x K
N
:

n=1
|x(n)|
p
<
_
(1 p <).
Por ejemplo, l
1
est formado por los trminos generales de las series de escalares absolutamente
convergentes.
Pasando al lmite cuando N en la desigualdad de Minkowski, obtenemos que
_

k=1
(a
k
+b
k
)
p
_
1/p

k=1
a
k
p
_
1/p
+
_

k=1
b
k
p
_
1/p
para cualesquiera sucesiones {a
k
} y {b
k
} de nmeros reales positivos y 1 p <. A partir de
esta desigualdad de Minkowski para series, es fcil deducir que l
p
es un subespacio vectorial
de K
N
y que deniendo
x
p
=
_

n=1
|x(n)|
p
_
1/p
(x l
p
),
se obtiene una norma en l
p
.
Vamos ahora a probar que l
p
es un espacio de Banach. Sea {x
n
} una sucesin de Cauchy en
l
p
y, jado k N, consideremos la sucesin de escalares {x
n
(k)}. Para cualesquiera m, n N es
claro que |x
n
(k) x
m
(k)| x
n
x
m

p
, as que {x
n
(k)} es una sucesin de Cauchy en K, luego
convergente. Deniendo, para cada k N, x(k) = lm
n
x
n
(k) obtenemos una sucesin x K
N
.
Nuestro objetivo es comprobar que x l
p
y que {x
n
x
p
} 0, concluyendo la demostracin.
Para ello, empezamos jando >0 y usando que {x
n
} es una sucesin de Cauchy en l
p
para
encontrar un n
0
N tal que, para n, m n
0
se tenga x
n
x
m

p
< . Por tanto, para cualquier
N N, tendremos
N

k=1
|x
n
(k) x
m
(k)|
p
(x
n
x
m

p
)
p
<
p
.
2. Ejemplos de espacios normados 8
Fijado un natural n n
0
, la desigualdad anterior, vlida para m n
0
nos permite escribir
N

k=1
|x
n
(k) x(k)|
p
= lm
m
N

k=1
|x
n
(k) x
m
(k)|
p

p
y, puesto que N N era arbitrario, deducimos que

k=1
|x
n
(k) x(k)|
p

p
Hemos probado que x
n
x l
p
, luego tambin x = x
n
(x
n
x) l
p
, pero entonces la ltima
desigualdad nos dice que x
n
x
p
. Como esto ltimo es vlido para n n
0
, tenemos que
la sucesin {x
n
} converge a x, como queramos.
Analizamos ahora brevemente la relacin entre los espacios l
p
para distintos valores de
p. Si tomamos 1 p < q < y jamos una sucesin x l
p
, como quiera que lm
n
x(n) = 0,
tendremos |x(n)|
q
|x(n)|
p
para n sucientemente grande, con lo que el criterio de comparacin
para series de trminos positivos nos dice que x l
q
. La implicacin contraria no es cierta:
la sucesin {n
1/p
} est en l
q
pero no en l
p
. En resumidas cuentas, el conjunto l
p
se agranda
estrictamente al aumentar p.
2.3.2. Los vectores unidad en l
p
Para cada n N denotemos por e
n
a la sucesin cuyo n-simo trmino es 1 y los dems se
anulan, es decir, e
n
(n) = 1 y e
n
(k) = 0 para k = n. Fijado 1 p < es obvio que e
n
l
p
, de
hecho con e
n

p
=1 y decimos que e
n
es el n-simo vector unidad en l
p
. As pues, tenemos en
l
p
la sucesin {e
n
} de vectores unidad que claramente son linealmente independientes, lo que
prueba que l
p
tiene dimensin innita. Vamos ahora a observar con detenimiento el subespacio
engendrado por los vectores unidad.
En general, dado un subconjunto E de un espacio vectorial X, denotaremos por LinE al
subespacio vectorial de X engendrado por E, es decir, el conjunto de todas las combinaciones
lineales de elementos de E. Volviendo al caso que nos interesa, para X = l
p
podemos empezar
jando un N Ny observando el subespacio engendrado por los N primeros vectores unidad, es
decir, X
N
=Lin{e
1
, e
2
, . . . , e
N
}. Es evidente que X
N
, con la norma que hereda de l
p
, se identica
totalmente con el espacio normado que hemos llamado l
N
p
. Podemos por tanto ver cada espacio
l
N
p
como un subespacio N-dimensional de l
p
, lo que justica hasta cierto punto la notacin.
Consideremos ahora el subespacio de l
p
engendrado por todos los vectores unidad, es decir,
Lin{e
n
: n N}, que evidentemente tiene dimensin innita numerable. Este espacio vectorial,
un subespacio de K
N
que obviamente es el mismo para todos los valores de p, se denota por
K
(N)
. Deniendo el soporte de una sucesin x K
N
como el conjunto {n N : x(n) = 0}, es
claro que K
(N)
est formado por las sucesiones de soporte nito, es decir, sucesiones cuyos
trminos se anulan todos a partir de uno en adelante.
Vamos a ver ahora que K
(N)
es denso en cada uno de los espacios l
p
con 1 p <. Para ello
basta pensar en la forma ms natural de aproximarnos a una sucesin mediante sucesiones de
2. Ejemplos de espacios normados 9
soporte nito. Ms concretamente, dado un x l
p
podemos considerar la serie

n1
x(n)e
n
, una
serie de vectores de l
p
. Para cada n N la n-sima suma parcial de dicha serie es una sucesin
de soporte nito, cuyos n primeros trminos coinciden con los de x y el resto se anulan. Como
la intuicin nos hace pensar, la serie dada converge efectivamente a x, pues para n N tenemos
_
_
x
n

k=1
x(k)e
k
_
_
p
=

k=n+1
|x(k)|
p
,
y usando que el resto de una serie convergente ha de tender a cero, deducimos que
x =

n=1
x(n)e
n
(x l
p
, 1 p <),
como queramos.
Queda as de maniesto que K
(N)
es un subespacio denso de l
p
que no es el total. Dicho de
manera equivalente, si consideramos en K
(N)
la norma que hereda de l
p
, tenemos un ejemplo de
espacio normado no completo, cuya completacin es precisamente l
p
. Abundando en la misma
idea, tomemos 1 p < q < y veamos a l
p
como un subespacio vectorial de l
q
; entonces en
l
p
, adems de la norma propia
p
, que le convierte como sabemos en un espacio de Banach,
disponemos de la norma que hereda de l
q
, que podemos seguir llamando
q
. Con esta segunda,
l
p
es un subespacio propio denso en l
q
, ya que contiene al subespacio denso K
(N)
; por tanto, es
tambin un espacio normado no completo cuya completacin vuelve a ser l
q
. Deducimos que
en l
p
las normas
p
y
q
no son equivalentes, puesto que una es completa y otra no.
Volviendo al desarrollo en serie obtenido anteriormente, con muy poco esfuerzo adicional se
puede comprobar que, siempre para 1 p < y cualquier x l
p
, la serie

n1
x(n)e
n
converge
incondicionalmente. Por otra parte, es claro que x(n)e
n

p
= |x(n)| para todo n N, luego
dicha serie converger absolutamente si, y slo si x l
1
. Por tanto, tomando 1 < p < y una
sucesin x l
p
tal que x / l
1
, deducimos que la serie

n1
x(n)e
n
converge incondicionalmente
en l
p
pero no converge absolutamente. Por ejemplo, para 1 < p < , la serie

n1
e
n
n
converge
incondicionalmente en l
p
pero no converge absolutamente.
2.3.3. Bases de Schauder y espacios de Banach separables
Observemos la sucesin {e
n
} de los vectores unidad en cualquiera de los espacios l
p
con
1 p < . Se trata, como ya se ha dicho, de un conjunto de vectores linealmente indepen-
dientes, pero no forman una base algebraica de l
p
, el subespacio que engendran es K
(N)
, que
es denso en l
p
pero no es el total. Sin embargo, cada vector x l
p
se expresa como una es-
pecie de combinacin lineal innita de los trminos de nuestra sucesin, ms concretamente,
x =

n=1
x(n)e
n
, serie que converge (incluso incondicionalmente) en la topologa de la norma del
espacio l
p
. Adems, no es difcil convencerse de que dicha expresin es nica, es decir, si para
2. Ejemplos de espacios normados 10
una sucesin de escalares {
n
} tuvisemos tambin x =

n=1

n
e
n
, se tendra obligadamente

n
= x(n) para todo n N. Podramos decir que la sucesin {e
n
: n N} se comporta como
una especie de base de l
p
, siempre que no nos limitemos a hacer combinaciones lineales nitas
sino que admitamos sumas de series del tipo que venimos manejando. Ello motiva la siguiente
denicin.
Se dice que una sucesin {u
n
} en un espacio de Banach X es una base de Schauder de X
cuando para cada vector x X existe una nica sucesin {
n
} de escalares tal que
x =

n=1

n
u
n
As pues, nuestras consideraciones anteriores se resumen diciendo que {e
n
} es una base de
Schauder de l
p
para 1 p < . Se dice que {e
n
} es la base de vectores unidad de l
p
. El
concepto de base de Schauder es muy til en el estudio de los espacios de Banach.
Notemos que los vectores de una base de Schauder {u
n
}, en cualquier espacio de Banach X,
siempre son linealmente independientes. El subespacio engendrado, Y = Lin{u
n
: n N}, tiene
dimensin innita numerable, luego como espacio vectorial es isomorfo a K
(N)
; claramente Y
es denso en X y se comprueba sin mucha dicultad que no puede coincidir con X. As pues,
todo espacio de Banach que admita una base de Schauder contiene un subespacio denso de
dimensin numerable. Deducimos que X, como espacio topolgico, es separable, es decir,
existe un conjunto numerable denso en X. En efecto, sea un conjunto numerable denso en K:
si K=R podemos tomar =Q; si K=C, sirve =Q+iQ. Consideramos el conjunto de las
combinaciones lineales de trminos de la sucesin {u
n
} con coecientes en :
E =
_
N

k=1

k
u
k
: N N,
1
,
2
, . . . ,
N

_
.
Es fcil ver que E es un subconjunto numerable de Y; adems, usando que es denso en K, se
comprueba tambin sin dicultad que toda combinacin lineal de trminos de la sucesin {u
n
}
se aproxima por elementos de E, esto es, que Y est contenido en el cierre de E. Puesto que Y era
denso en X, deducimos que tambin E es denso en X y tenemos el conjunto numerable denso en
X que buscbamos. Obsrvese que en el ltimo razonamiento no hemos usado la complitud del
espacio X, sino solamente el hecho de que Y tiene dimensin numerable y es denso en X. As
pues, cualquier espacio normado que contenga un subespacio denso de dimensin numerable
es separable. El recproco es evidente, si un conjunto numerable E es denso en un espacio
normado X, entonces LinE es un subespacio de dimensin numerable denso en X. Resaltemos
que los espacios l
p
con 1 p < son espacios de Banach separables.
Durante algn tiempo, en todos los espacios de Banach separables conocidos se dispona de
una base de Schauder. Ello motiv a Stefan Banach a preguntar en 1932 si en todo espacio de
Banach separable se puede encontrar una base de Schauder. El problema fue resuelto en 1973
por el matemtico sueco Per Eno, construyendo una gama de espacios de Banach separables
sin base de Schauder.
2. Ejemplos de espacios normados 11
2.3.4. Espacios de sucesiones acotadas
En la discusin anterior hemos excluido siempre el caso p =, que ahora vamos a estudiar.
Recordemos que l
N

denotaba el espacio de Banach que se obtiene dotando a K


N
de la norma
del mximo

. Est claro cmo podemos extender esta norma haciendo que tenga sentido
para una sucesin de escalares: la sucesin deber estar acotada y, como pudiera no tener un
trmino con mdulo mximo, usamos el supremo. Denotaremos por l

el subespacio de K
N
formado por todas las sucesiones acotadas de escalares, abreviadamente:
l

=
_
x K
N
: sup{|x(n)| : n N} <
_
.
Se comprueba sin dicultad que l

, con la norma denida por


x

= sup{|x(n)| : n N} (x l

)
es un espacio de Banach.
Hacemos aqu un inciso para comentar que, al igual que la desigualdad de Minkowski,
tambin la desigualdad de Hlder tiene su versin para series. Concretamente, tomando x l
p
e y l
p
con 1 p ,
1
p
+
1
p

= 1 y los convenios ya adoptados de que p

= cuando p = 1
y p

= 1 cuando p =, tenemos:

n=1
|x(n)| |y(n)| x
p
y
p
.
Subespacios destacados de l

son el espacio c
0
de las sucesiones convergentes a cero y
el espacio c de las sucesiones convergentes. Es fcil comprobar que ambos son subespacios
cerrados de l

y por tanto espacios de Banach con la norma

que ambos heredan de l

.
Observemos tambin que c se obtiene aadiendo una recta a c
0
o, con ms precisin, c
0
es un
hiperplano en c. Concretamente, si denotamos por u a la sucesin constantemente igual a 1, es
claro que c = c
0
Ku.
Prestemos atencin a los vectores unidad {e
n
: n N} que obviamente estn todos en c
0
.
El subespacio que engendran (que como espacio vectorial sigue obviamente siendo K
(N)
), visto
ahora como subespacio de c
0
, suele denotarse por c
00
. Pues bien, otra vez c
00
es denso en c
0
;
ms an, {e
n
} es una base de Schauder de c
0
, ya que es fcil comprobar que
x =

n=1
x(n)e
n
(x c
0
),
la serie converge incondicionalmente (pero no siempre absolutamente) y se tiene tambin la uni-
cidad del desarrollo. En particular, c
0
vuelve a ser un espacio de Banach separable. No es difcil
comprobar que, aadiendo a {e
n
} la sucesin u constantemente igual a 1, o ms rigurosamente,
tomando e
0
= u, se obtiene una base de Schauder {e
n
: n 0} del espacio c de las sucesiones
convergentes, espacio que tambin resulta ser separable.
Por el contrario l

no es separable. Para comprobarlo, como casi siempre que se quiere


probar que un espacio mtrico no es separable, bastar encontrar un subconjunto no numerable
2. Ejemplos de espacios normados 12
A l

tal que, para algn >0, se tenga ab cualesquiera sean a, b A con a =b. Pues
bien, sea P(N) el conjunto de todas las partes de N que, como bien sabemos, no es numerable;
para cada E P(N) sea x
E
la funcin caracterstica de E, es decir, x
E
(n) = 1 cuando n E y
x
E
(n) = 0 cuando n / E. Es claro que si E, F P(N) y E = F, entonces x
E
x
F

= 1, con
lo que tomando A = {x
E
: E P(N)} obtenemos un subconjunto no numerable de l

tal que
cualesquiera dos elementos distintos de A estn a distancia 1. Intuitivamente l

es mucho ms
grande que c
0
o que c, no posee ningn subespacio denso de dimensin numerable.
Tal vez merezca la pena observar las relaciones de inclusin entre todos los espacios de
sucesiones que han aparecido. Para 1 < p < q < , como espacios vectoriales (prescindiendo
de normas) tenemos:
c
00
l
1
l
p
l
q
c
0
c l

,
inclusiones todas estrictas. La sucesin
_
1
log(n+1)
_
est en c
0
pero no en l
p
para p <.
2.4. Espacios de funciones continuas
Es fcil generalizar la denicin del espacio l

considerando, en vez de sucesiones acotadas,


funciones acotadas en un conjunto arbitrario. Ms concretamente, si es un conjunto no vaco,
consideramos el espacio vectorial producto K

, formado por todas las funciones de en K,


con operaciones denidas puntualmente:
[x +y]() = x() +y(); [x]() =x() ( , x, y K

, K)
Denotaremos por l

al conjunto de todas las funciones acotadas de en K, que evidentemente


es un subespacio vectorial de K

:
l

=
_
x K

: sup{|x()| : } <
_
Es fcil ver que deniendo
x

= sup{|x()| : }
_
x

_
se obtiene una norma en l

y que la convergencia en esta norma equivale a la convergencia


uniforme en . Se puede comprobar entonces sin dicultad que l

es un espacio de Banach.
Como casos particulares ya conocidos tenemos obviamente l

(cuando =N) y l
N

(cuando
es nito con N elementos). Nos interesan ahora determinados subespacios de l

que aparecen de
forma natural cuando est provisto de una topologa que asegure la abundancia de funciones
continuas de en K.
Si L es un espacio topolgico localmente compacto y de Hausdorff, denotamos por C
00
(L) al
subespacio de
L

formado por las funciones continuas de soporte compacto, esto es funciones


continuas f : L K tales que el conjunto
sop( f ) ={t L : f (t) = 0},
2. Ejemplos de espacios normados 13
llamado soporte de la funcin f , es compacto. Es claro que una tal funcin est acotada y, de
hecho su valor absoluto (o mdulo) alcanza un valor mximo en algn punto de L:
f

= m ax{| f (t)| : t L} ( f C
00
(L)).
En general, C
00
(L) puede no ser un subespacio cerrado de l
L

(es lo que ocurre, por ejemplo,


cuando L = R) pero en cualquier caso podemos describir el cierre de C
00
(L). Denotamos por
C
0
(L) al subespacio de l
L

formado por las funciones continuas que se anulan en el innito.


Decimos que una funcin f : L Kse anula en el innito cuando, para todo >0, el conjunto
{t L : | f (t)| } es compacto. Si recordamos la compactacin por un punto

L = L{},
nuestra terminologa resulta coherente, ya que una funcin continua f : L K se anula en
el innito cuando lm
t
f (t) = 0, equivalentemente, cuando f puede extenderse a una funcin
continua en

L deniendo f () = 0.
Pues bien, no es difcil comprobar que el cierre de C
00
(L) en l
L

es precisamente C
0
(L). Por
una parte, es evidente que si una funcin continua f : L K tiene soporte compacto, entonces
f se anula en el innito, ya que para todo > 0, el conjunto {t L : | f (t)| } es cerrado y
est contenido en el soporte de f . Por otra parte, se comprueba sin dicultad que C
0
(L) es un
subespacio cerrado de l
L

, luego es un espacio de Banach. Tenemos as asegurada la inclusin


C
00
(L) C
0
(L). La otra inclusin es un buen ejercicio de aplicacin del Lema de Urysohn.
En particular, tomando L = N con la topologa discreta, cuyos nicos subconjuntos com-
pactos son los nitos, reaparecen el espacio c
00
de las sucesiones de soporte nito y el espacio
c
0
de las sucesiones convergentes a cero.
El caso ms interesante se presenta cuando tenemos de hecho un espacio topolgico com-
pacto de Hausdorff K. Es claro que entonces C
00
(K) =C
0
(K) es el espacio de Banach de todas
las funciones continuas en K con valores escalares, al que denotamos simplemente por C(K),
dotado por supuesto con la norma del mximo. Si de nuevo tomamos en N la topologa discreta
y K es la compactacin por un punto de N, entonces C(K) no es otra cosa que el espacio c de
las sucesiones convergentes.
Es claro que aqu tenemos una amplsima gama de espacios de Banach, entre los que cabe
destacar por ejemplo el espacio C[0,1] de las funciones continuas en el intervalo [0, 1] con
valores reales o complejos. Es sabido (Teorema de Weierstrass) que toda funcin continua de
[0, 1] en R es lmite uniforme de una sucesin de funciones polinmicas, luego C[0, 1] tiene un
subespacio denso de dimensin numerable, es decir, es un espacio de Banach separable.
En Anlisis de Fourier tiene inters el espacio C(T) de todas las funciones continuas en
la circunferencia unidad, T = {z C : |z| = 1}, con valores complejos. En lugar de funciones
denidas en T, vemos los elementos de este espacio como funciones peridicas en R. Ms
concretamente, cada f C(T) se identica con la funcin

f : RC denida por

f (t) = f (e
it
)
para t R, que es una funcin continua en R con periodo 2. As pues, podemos considerar
C(T) como el espacio de todas las funciones continuas y 2-peridicas de R en C, que es un
espacio de Banach con la norma
g

= m ax{|g(t)| : t R} (g C(T)).
2. Ejemplos de espacios normados 14
2.5. Espacios de funciones integrables
Sea un subconjunto medible de R
N
con medida (de Lebesgue) positiva. Para N = 1 los
casos ms frecuentes son = [0, 1] (o cualquier intervalo compacto), = R
+
y = R; para
N > 1, es frecuente tomar como cualquier subconjunto compacto (con medida positiva) o
cualquier subconjunto abierto (no vaco) de R
N
. Trabajaremos con funciones medibles de en
K identicando dos funciones que coincidan casi por doquier (c.p.d.), esto es, que coincidan
salvo en un conjunto de medida nula. Denotaremos por L() al espacio vectorial formado por
tales funciones. Rigurosamente hablando, los elementos de este espacio son clases de equiva-
lencia, pero es mucho menos engorroso y ms intuitivo pensar que los elementos de L() son
funciones, con las debidas precauciones.
2.5.1. Desigualdades integrales de Hlder y Minkowski
A partir de la desigualdad de Young, obtenemos fcilmente que si f , g L(), 1 < p <
y, como siempre,
1
p
+
1
p

= 1, entonces:
_

| f (t)g(t)|dt
_
_

| f (t)|
p
dt
_
1/p
_
_

|g(t)|
p

dt
_
1/p

A partir de esta desigualdad integral de Hlder, obtenemos sin dicultad la correspondiente


desigualdad integral de Minkowski:
_
_

| f (t) +g(t)|
p
dt
_
1/p

_
_

| f (t)|
p
dt
_
1/p
+
_
_

|g(t)|
p
dt
_
1/p
vlida tambin para cualesquiera f , g L() y 1 < p <.
2.5.2. Los espacios L
p
()
Todo est ya preparado para una nueva e importante gama de espacios de Banach. Fijado,
una vez ms, 1 p <, denimos:
L
p
() =
_
f L() :
_

| f (t)|
p
dt <
_
.
La desigualdad de Minkowski nos asegura claramente que L
p
() es un subespacio vectorial de
L() y que, deniendo
f
p
=
_
_

| f (t)|
p
dt
_
1/p
( f L
p
()),
se obtiene una norma en L
p
(). Conviene resaltar que la identicacin de funciones que coin-
ciden c.p.d. es esencial para poder deducir de f
p
= 0 que f = 0. La complitud de L
p
() es
2. Ejemplos de espacios normados 15
un importante teorema en teora de la integracin. Al menos en el caso = R
N
, este teorema
debe ser conocido y la demostracin es casi literalmente la misma en cualquier otro caso:
Teorema de Riesz-Fisher. Para cualquier conjunto medible R
N
de medida positiva y
1 p <, L
p
() es un espacio de Banach.
Conviene resaltar dos cuestiones importantes relacionadas con la demostracin del teorema
anterior. En primer lugar, dicha demostracin aprovecha la caracterizacin de la complitud en
trminos de series comentada en el tema anterior, se prueba que en L
p
() toda serie absoluta-
mente convergente es convergente. De hecho, para probar en general dicha caracterizacin lo
que se hace simplemente es observar que la idea usada por Riesz en el caso de L
p
() puede
usarse en cualquier espacio normado. La otra cuestin a resaltar es la relacin entre la conver-
gencia en L
p
() y la convergencia casi por doquier, que se pone de maniesto en la prueba
del teorema anterior: si una sucesin {f
n
} en L
p
() converge a f L
p
(), entonces existe una
sucesin parcial {f
(n)
} que converge a f casi por doquier en .
Comparemos de nuevo los espacios L
p
() para distintos valores de p. La situacin es muy
distinta (en algn caso la opuesta) de la que tenamos para los espacios de sucesiones. Concre-
tamente, dados 1 p < q <, no es demasiado difcil comprobar las siguientes armaciones:
Si tiene medida nita (por ejemplo, si est acotado), entonces L
q
() est estricta-
mente contenido en L
p
().
Si tiene medida innita (por ejemplo = R
N
), los conjuntos L
p
() y L
q
() no son
comparables, es posible encontrar funciones de cualquiera de ellos que no estn en el
otro.
Concretando al caso en que es un abierto de R
N
, conviene observar que el espacio vec-
torial C
00
(), de las funciones continuas de soporte compacto, est contenido de forma natural
en L
p
(). En efecto: por una parte, es claro que si f C
00
(), entonces
_

| f (t)|
p
dt < ; por
otra, hay que pensar que un conjunto de medida nula tiene forzosamente interior vaco y, por
tanto, dos funciones continuas en que coincidan casi por doquier, han de ser idnticas. Pues
bien, otro importante teorema en teora de la integracin asegura que C
00
() es denso en L
p
()
para 1 p <. De hecho, con cierto esfuerzo adicional, se puede demostrar que toda funcin
de L
p
() se puede obtener como lmite en dicho espacio de una sucesin de funciones de clase
C

con soporte compacto contenido en . As pues, siempre para 1 p < y cualquier abierto
R
N
, la situacin de C
00
() en L
p
() es enteramente anloga a la que tena c
00
dentro de
l
p
. Para destacar otro caso importante, cuando = [0, 1], tambin es cierto que C[0, 1] es un
subespacio denso de L
p
[0, 1] para 1 p <.
2.6. Funciones esencialmente acotadas
Sea como antes un subconjunto medible de R
N
con medida positiva. Decimos que una
funcin f : K est esencialmente acotada cuando existe una constante M 0 tal que
| f (t)| M para casi todo t , abreviadamente: | f | M c.p.d. Denotamos por L

() al
2. Ejemplos de espacios normados 16
espacio vectorial formado por todas las funciones medibles y esencialmente acotadas de en
K, en el que seguimos identicando funciones que coincidan c.p.d. Denimos en dicho espacio:
f

= ess sup| f | = mn{M 0 : | f | M, c.p.d.} ( f L

()).
Es fcil comprobar que el conjunto de constantes que aparece en el ltimo miembro de la
igualdad anterior (los mayorantes esenciales de | f |) tiene efectivamente un mnimo, al que
es lgico llamar supremo esencial de | f |. Seguidamente, tambin resulta fcil comprobar que
mediante este supremo esencial se consigue efectivamente una norma en L

(). Una sucesin


{f
n
} converge en L

() si y slo si, converge uniformemente c.p.d. en , cosa que requiere


una explicacin: lo que se quiere decir es que, eligiendo para cada n N cualquier funcin
n
que represente a la clase de equivalencia f
n
, existe un conjunto de medida nula E tal que
la sucesin {
n
} converge uniformemente en \ E. A partir de aqu se puede deducir ya sin
dicultad que L

() es un espacio de Banach.
Comparamos ahora L

() con L
p
() para 1 p <. Es fcil comprobar:
Si tiene medida nita, entonces L

() est contenido estrictamente en L


p
().
Si tiene medida innita, entonces L

() y L
p
() no son comparables.
As pues, tomando por ejemplo el caso especialmente interesante = [0, 1], para 1 < p <q <,
tenemos las siguientes inclusiones, todas ellas estrictas:
C[0, 1] L

[0, 1] L
q
[0, 1] L
p
[0, 1] L
1
[0, 1].
Ntese que C[0, 1] s se identica totalmente con un subespacio cerrado de L

[0, 1].
Tema 3
Operadores y funcionales lineales continuos
En este tema trabajamos con aplicaciones lineales entre espacios vectoriales. Puesto que
los vectores de los espacios que nos interesan (espacios normados) suelen ser funciones, las
aplicaciones lineales entre tales espacios transformarn unas funciones en otras, y es usual lla-
mar operadores a las transformaciones de este tipo. As pues, un operador lineal es, sim-
plemente, una aplicacin lineal de un espacio vectorial en otro, lgicamente ambos sobre el
mismo cuerpo K. Prestaremos especial atencin al caso particular en que el espacio de llegada
es simplemente el cuerpo escalar. Entonces el trmino operador no resulta adecuado, ya que
tpicamente estaremos transformando funciones en nmeros y para este tipo de transformacin
se preere el trmino funcional. Por tanto, un funcional lineal en un espacio vectorial no es
ms que una aplicacin lineal de dicho espacio en el cuerpo K sobre el que est construido.
3.1. Operadores lineales continuos
La continuidad de un operador lineal entre espacios normados puede caracterizarse de varias
maneras, entre las que destacamos la ms til, para luego comentar las restantes.
Proposicin. Sean X e Y dos espacios normados y T : X Y un operador lineal. Entonces
T es continuo si, y slo si, existe una constante M 0 tal que:
Tx Mx x X.
Obsrvese que escribimos simplemente Tx en lugar de T(x) y que denotamos con el mismo
smbolo las normas de X e Y, lo que no debe causar confusin.
La demostracin de la proposicin anterior es muy sencilla. En efecto, si T es continuo en
cero, la imagen inversa por T de la bola unidad de Y (un entorno de cero en Y) es un entorno
de cero en X, que deber contener una bola cerrada de centro cero y radio, digamos, > 0;
deducimos inmediatamente que se verica con M = 1/. Ntese que slo hemos usado la
continuidad en cero y que de la continuidad en otro punto x
0
X hubisemos deducido la
continuidad en cero sin ms que observar que Tx = T(x +x
0
) Tx
0
para cualquier x X. As
pues, se cumple tan pronto como T sea continuo en algn punto de X.
17
3. Operadores y funcionales lineales continuos 18
Recprocamente, si se verica , llamando d a las distancias de X e Y, tenemos:
d(Tu, Tv) = TuTv = T(uv) Muv = Md(u, v) (u, v X),
lo que nos dice que T verica una condicin de Lipschitz con constante M, en particular T
es uniformemente continuo, luego continuo. Resaltamos que para un operador lineal entre
espacios normados, la continuidad en algn punto equivale a la continuidad en todo punto, a
la continuidad uniforme en todo el espacio de partida e incluso a que el operador verique una
condicin de Lipschitz. Ejemplos sencillos (con funciones reales de variable real) muestran que,
sin linealidad, cada una de las anteriores armaciones es estrictamente ms dbil que la que le
sigue.
En otro orden de ideas, observamos que la condicin equivale a que T est acotado en
la bola unidad (abierta o cerrada) de X, o en la esfera unidad de X, o en todo subconjunto
acotado de X. Por esta razn a los operadores lineales continuos entre espacios normados se les
suele llamar tambin operadores lineales acotados, pues transforman subconjuntos acotados
del espacio de partida en subconjuntos acotados del espacio de llegada: conservan la acotacin.
3.2. Norma de Operadores
Dados dos espacios normados X e Y, denotaremos por L(X,Y) al conjunto de todos los
operadores lineales continuos de X enY, que es claramente un espacio vectorial con operaciones
fciles de adivinar:
[T +S] x = Tx + Sx ; [T] x = Tx (T, S L(X,Y), K, x X).
La condicin sugiere la posibilidad de denir la norma de un operador T L(X,Y) como
su constante de Lipschitz, es decir, la mnima constante M 0 que puede aparecer en , y
eso es exactamente lo que vamos a hacer. Es claro que esta mnima constante existe; podemos
calcularla de diversas formas, todas ellas tiles:
T := mn
_
M 0 : Tx Mx x X
_
= sup
_
Tx
x
: x X, x = 0
_
= sup
_
Tx : x X, x = 1
_
= sup
_
T(x) : x X, x 1
_
= sup
_
T(x) : x X, x < 1
_
(T L(X,Y)).
Es fcil comprobar todas las igualdades anteriores, as como que T T es efectivamente
una norma en L(X,Y), que recibe el nombre genrico de norma de operadores y al espacio
normado L(X,Y) se le llama espacio de operadores.
Es claro que una sucesin de operadores converge en L(X,Y) si, y slo si, converge uni-
formemente en la bola unidad de X, equivalentemente, converge uniformemente en cada sub-
conjunto acotado de X. A partir de aqu, es fcil deducir que si Y es un espacio de Banach, en-
tonces tambin L(X,Y) es un espacio de Banach. En efecto, si {T
n
} es una sucesin de Cauchy
3. Operadores y funcionales lineales continuos 19
en L(X,Y), la desigualdad T
n
x T
m
x T
n
T
m
x implica claramente que, para cada
x X, {T
n
x} es una sucesin de Cauchy en Y, luego convergente; deniendo Tx = lm
n
T
n
x
para todo x X, se comprueba sin dicultad que T L(X,Y) y que {T
n
T} 0. Ms ade-
lante veremos que la armacin recproca tambin es cierta, la complitud de L(X,Y) implica
la de Y. Conviene comentar la razn por la que no podemos probar ya esta implicacin: sin
ninguna informacin adicional sobre los espacios X e Y, no podemos probar en este momento
que exista un operador lineal continuo (no nulo) de uno en otro, as que poco provecho podemos
sacar de la complitud de L(X,Y) si ni siquiera podemos asegurar que L(X,Y) = {0}.
La implicacin demostrada tiene una aplicacin inmediata: cualquier operador T L(X,Y)
puede verse como un operador lineal y continuo de X en la completacin

Y del espacio normado
Y, es decir como un elemento del espacio de Banach L(X,

Y).
La continuidad uniforme de los operadores lineales continuos tiene una importante conse-
cuencia, ya que sabemos que una funcin uniformemente continua entre dos espacios mtricos,
cuando el espacio de llegada es completo, puede extenderse (de manera nica) de un conjunto a
su cierre, o lo viene a ser lo mismo, de un subconjunto denso al total, conservando la continuidad
uniforme. En nuestro caso, podemos partir de un operador lineal continuo en un subespacio den-
so y comprobar sin dicultad que la extensin conserva tambin la linealidad. As pues, si M
es un subespacio denso de un espacio normado X, Y es un espacio de Banach y T L(M,Y),
existe un nico operador

T L(X,Y) cuya restriccin a X coincide con T. Adems es fcil
comprobar que

T =T, con lo cual, la aplicacin T

T identica totalmente L(M,Y) con
L(X,Y), es una biyeccin lineal entre ellos que conserva la norma. De las dos observaciones
anteriores concluimos que, al estudiar un espacio de operadores L(X,Y), no se pierde mucha
generalidad suponiendo que X e Y son espacios de Banach, pues siempre podemos sustituirlos
por sus respectivas completaciones.
3.3. Funcionales lineales continuos
Por supuesto, todo lo dicho en los apartados anteriores sobre la continuidad de operadores
lineales sigue siendo cierto cuando el espacio de llegada es el cuerpo base, es decir, cuando
discutimos la continuidad de funcionales lineales en un espacio normado.
As pues, para un funcional lineal f en un espacio normado X, es equivalente ser continuo en
algn punto, ser continuo en todo punto, ser uniformemente continuo y vericar la desigualdad:
| f (x)| Mx x X
para alguna constante M 0. De nuevo esta condicin equivale a que f est acotado en la bola
unidad (abierta o cerrada) de X, en la esfera unidad de X, o a que f transforme subconjuntos
acotados de X en subconjuntos acotados de K.
El espacio de todos los funcionales lineales continuos en X se denota por X

(en vez de
L(X, K)) y en l disponemos de una norma que se puede expresar de varias formas, entre las
que destacamos dos:
f = mn
_
M 0 : | f (x)| Mx x X
_
= sup
_
| f (x)| : x X, x 1
_
( f X

).
3. Operadores y funcionales lineales continuos 20
La complitud de Knos asegura que X

siempre es completo. El espacio de Banach X

recibe
el nombre de dual topolgico del espacio normado X, para diferenciarlo del dual algebraico,
que estara formado por todos los funcionales lineales en X. Generalmente no hay lugar a con-
fusin y decimos simplemente que X

es el espacio dual del espacio normado X y tambin


decimos que la norma de X

es la norma dual de la norma de X.


Hasta qu punto se puede decir que existe una autntica dualidad entre un espacio normado
X y su dual X

, es algo que discutiremos a fondo ms adelante. De momento tenemos cierta


asimetra, puesto que X

es completo aunque X no lo sea. Como nos ocurra con los operadores,


para un espacio normado X ={0}, sin informacin adicional no podemos asegurar que exista un
funcional lineal continuo no nulo en X, es decir, que X

= {0}. Sin embargo, para la mayora


de los espacios normados presentados en el tema anterior podremos dar ya una descripcin
concreta y enteramente satisfactoria del espacio dual.
Comentemos tambin que si M es un subespacio denso en un espacio normado X, cada
f M

es la restriccin a M de un nico

f X

y la aplicacin f

f identica totalmente
M

con X

, es una biyeccin lineal que conserva la norma. En particular, el dual de un espacio


normado X se identica totalmente con el dual de un espacio de Banach, la completacin de X.
En otro orden de ideas, notemos que un funcional lineal f en un espacio vectorial X, est
determinado por su ncleo ker f = {x X : f (x) = 0}, salvo un factor de proporcionalidad: si
f , g son funcionales lineales en un mismo espacio vectorial X y ker f = ker g, entonces f =g
para algn K. No es de extraar, por tanto, que la continuidad de un funcional lineal en un
espacio normado pueda caracterizarse en trminos de su ncleo:
Proposicin. Un funcional lineal en un espacio normado es continuo si, y slo si, su ncleo
es cerrado.
En el prximo tema veremos una versin ms general de esta proposicin, que ser con-
secuencia evidente de resultados ms importantes. De momento, demostrar directamente esta
proposicin puede ser un buen ejercicio.
3.4. Duales de algunos espacios de Banach
Vamos a describir con detalle los espacios duales de muchos espacios de Banach presen-
tados en el tema anterior. Veremos, por ejemplo, que el dual de un espacio de sucesiones se
identica frecuentemente con otro espacio de sucesiones. Debe quedar claro desde el principio
lo que entendemos por identicar. Como ya hemos comentado un par de veces, dos espacios
normados X e Y deben considerarse idnticos cuando existe una biyeccin lineal S de X sobre
Y que conserva la norma, es decir, Sx = x para todo x X. En vista de la linealidad, esto
es lo mismo que decir que S es isomtrica Su Sv = u v para cualesquiera u, v X,
por lo que decimos que S es un isomorsmo isomtrico de X sobre Y. Cuando existe un iso-
morsmo isomtrico entre dos espacios normados X e Y, decimos lgicamente que X e Y son
isomtricamente isomorfos y escribimos X Y.
3. Operadores y funcionales lineales continuos 21
3.4.1. Duales de espacios de dimensin nita
Recordemos un hecho sobradamente conocido, pero introduciendo una notacin que nos
ser til en todo lo que sigue. Un funcional lineal en K
N
queda caracterizado por sus valores en
una base cualquiera de K
N
. Usaremos la base natural {e
k
: 1 k N}, donde, como siempre,
e
k
(k) = 1 y e
k
( j) = 0 para j = k. Concretamente, si f : K
N
K es lineal, tenemos:
f (x) =
N

k=1
x(k) f (e
k
) (x K
N
)
De esta expresin se deduce tambin claramente que f es continuo cuando consideramos en
K
N
la topologa producto. Deniendo [T f ](k) = f (e
k
) para 1 k N, asociamos a cada fun-
cional lineal f en K
N
un vector T f K
N
. Recprocamente, a cada vector y K
N
asociamos un
funcional lineal Sy en K
N
sin ms que denir
[Sy](x) =
N

k=1
x(k)y(k) (x K
N
),
y es evidente que T(Sy) =y para todo y K
N
, as como que S(T f ) = f para cualquier funcional
lineal f en K
N
. En resumen, S es una biyeccin lineal (con inversa T) de K
N
sobre el espacio
vectorial de todos los funcionales lineales en K
N
, que son automticamente continuos cuando
consideramos la topologa producto en K
N
.
Fijado 1 p , puesto que la norma
p
genera la topologa producto en K
N
, deducimos
que (l
N
p
)

va a ser K
N
con una norma, la norma dual de
p
, que ahora vamos a calcular. Dicho
de otra forma, queremos saber qu norma en K
N
hace que el operador S (equivalentemente su
inverso T) sea un isomorsmo isomtrico.
Para 1 < p <, la desigualdad de Hlder nos da, jado y K
N
, una estimacin de la norma
de Sy como funcional lineal continuo en l
N
p
ya que:
|[Sy](x)| =

k=1
x(k)y(k)

k=1
|x(k)| |y(k)| y
p
x
p
(x l
N
p
),
de donde Sy y
p
. Conseguir la igualdad en esta ltima desigualdad equivale a compro-
bar que la estimacin que hemos hecho es ptima, para lo cual bastar encontrar un x K
N
para el que todas las desigualdades anteriores sean igualdades, pero eso no es difcil. Para
k = 1, 2, . . . , N escribimos y(k) =
k
|y(k)| con
k
K y tomamos x(k) =
k
|y(k)|
p

1
, obte-
niendo:
N

k=1
|y(k)|
p

= [Sy](x) Syx
p
= Sy
_
N

k=1
|y(k)|
p

_
1/p
,
de donde claramente y
p
Sy como queramos. As pues, la norma dual de
p
es
p
.
El mismo resultado se puede probar sin dicultad en los casos extremos, entendiendo que
p

= cuando p = 1 y p

= 1 para p =. En resumen podemos escribir:


(l
N
p
)

l
N
p
(1 p ).
Como la relacin entre p y p

es simtrica, el espacio dual de l


N
p
vuelve a ser l
N
p
, hay perfecta
simetra entre cada espacio y su dual. La norma eucldea coincide con su dual: (l
N
2
)

= l
N
2
.
3. Operadores y funcionales lineales continuos 22
3.4.2. Duales de espacios de sucesiones
Empecemos considerando el espacio l
p
, por ahora con 1 < p < . Para describir su dual
seguimos literalmente el mismo razonamiento hecho en dimensin nita, sustituyendo sumas
nitas por sumas de series y prestando atencin a la convergencia. Concretamente, dados x l
p
e y l
p
, la desigualdad de Hlder nos da:

n=1
|x(n)y(n)| y
p
x
p
,
Manteniendo de momento ja la sucesin y l
p
, deducimos que escribiendo
[Sy](x) =

n=1
x(n)y(n) (x l
p
),
Sy est bien denido y es un funcional lineal continuo en l
p
, que verica Sy y
p
. El
mismo razonamiento que en dimensin nita nos da la igualdad. En efecto, para cada k N
escribimos y(k) =
k
|y(k)| donde
k
K verica |
k
| = 1 y denimos x(k) =
k
|y(k)|
p

1
. Por
una parte tenemos

k=1
|x(k)|
p
=

k=1
|y(k)|
(p

1)p
=

k=1
|y(k)|
p

<
luego x l
p
y, por otra parte,

k=1
|y(k)|
p

= [Sy](x) Syx
p
= Sy
_

k=1
|y(k)|
p

_
1/p
de donde claramente y
p
Sy, como queramos.
Podemos ya hacer variar la sucesin y l
p
, para obtener un operador lineal e isomtrico
S : l
p
l

p
. Para identicar ambos espacios falta comprobar que S es sobreyectivo. Dado un
funcional f l

p
, buscamos y l
p
tal que Sy = f y est claro que slo hay una posibilidad:
debemos tomar y(n) = f (e
n
) para todo n N, donde e
n
denota como siempre el n-simo vector
unidad.
Vemos en primer lugar que y l
p
, para lo cual renamos una idea que ya hemos usado. Para
cada k N, escribimos otra vez y(k) =
k
|y(k)| con
k
Ky |
k
| =1. Tomar la sucesin x como
se hizo antes no es una buena idea, porque para asegurar que x l
p
necesitaramos saber que
y l
p
que es precisamente lo que queremos probar. La solucin es truncar el razonamiento.
Fijado un N N consideramos la sucesin x
N
de soporte nito dada por
x
N
=
N

k=1

k
|y(k)|
p

1
e
k
es decir, x
N
(k) =
k
|y(k)|
p

1
para k N y x
N
(k) = 0 para k > N. Tenemos entonces
N

k=1
|y(k)|
p

=
N

k=1
x
N
(k) f (e
k
) = f (x
N
) f x
N

p
= f
_
N

k=1
y(k)
p

_
1/p
3. Operadores y funcionales lineales continuos 23
de donde claramente deducimos que

k=1
|y(k)|
p

f
p

, luego y l
p
como queramos.
Slo queda comprobar que Sy = f , pero esto es inmediato. Por la denicin de y tenemos
que [Sy](e
n
) = y(n) = f (e
n
) para todo n N; por linealidad, Sy ha de coincidir con f en el
subespacio engendrado por los vectores unidad, pero sabemos que dicho subespacio es denso
en l
p
luego, por continuidad, ambos funcionales han de coincidir en todo el espacio l
p
.
Obsrvese que los vectores unidad en l
p
muestran de nuevo un comportamiento que re-
cuerda al de una base, siempre que tengamos continuidad: un funcional lineal continuo queda
determinado por sus valores sobre los vectores de la base de Schauder {e
n
}. En realidad este
hecho se comprueba de manera muy directa: puesto que cada x l
p
se expresa en la forma
x =

n=1
x(n)e
n
= lm
n
n

k=1
x(k)e
k
deducimos que todo f l

p
debe vericar
f (x) = lm
n
f
_
n

k=1
x(k)e
k
_
= lm
n
n

k=1
x(k) f (e
k
) =

n=1
x(n) f (e
n
)
para todo x l
p
, y esto pone claramente de maniesto que f queda determinado por la suce-
sin { f (e
n
)}. Obsrvese que el razonamiento anterior podra hacerse igualmente para cualquier
operador lineal continuo en cualquier espacio de Banach con base de Schauder.
Queda pues probado que el operador S con el que hemos venido trabajando es un isomors-
mo isomtrico y podemos escribir:
l

p
l
p
(1 < p <).
Obsrvese que seguimos teniendo simetra, el dual de l

p
vuelve a ser l
p
. El caso p = 2 sigue
siendo interesante: l

2
l
2
.
Al caso p = 1 se le puede dar un tratamiento similar, ahora con p

= : el operador S se
dene formalmente de la misma manera y, razonamientos anlogos a los anteriores, incluso
ms sencillos en algn aspecto, nos llevan a comprobar que S es un isomorsmo isomtrico,
obteniendo por tanto que
l

1
l

El caso p = nos reserva una sorpresa importante. En principio, puesto que en este caso
tomamos p

= 1, nada nos impide denir un operador lineal S : l


1
l

de la misma forma que


en los casos anteriores. Comprobamos sin dicultad que S es isomtrico, lo que nos permite
identicar l
1
con un subespacio cerrado de l

. La sorpresa estriba en que esta vez S no es


sobreyectivo. De momento no podemos probar este hecho, pero podemos explicar lo que ocurre.
Si intentamos reproducir los razonamientos de los casos anteriores, el problema con el que nos
encontramos es que un funcional f l

no queda determinado por sus valores sobre los vectores


unidad, porque el subespacio engendrado por dichos vectores no es denso en l

. Veremos ms
adelante que existen funcionales lineales continuos en l

que se anulan en los vectores unidad


pero no son idnticamente nulos.
3. Operadores y funcionales lineales continuos 24
Sin embargo, no todo est perdido, porque los vectores unidad s forman una base de
Schauder de c
0
, luego un funcional f c

0
s queda determinado por sus valores sobre ellos,
as que podemos trabajar con el espacio de Banach c
0
en lugar de l

. Con mtodos anlogos a


los usados en ejemplos anteriores se prueba entonces que
c

0
l
1
Obsrvese que ha desaparecido totalmente la simetra entre un espacio y su dual: el dual de c
0
es l
1
pero el dual de l
1
es l

.
3.4.3. Duales de espacios de funciones integrables
Dado un conjunto medible R
N
con medida de Lebesgue positiva, pasamos a exponer
la descripcin de los duales de los espacios L
p
() con 1 p < aunque, como se ver, no
lleguemos a ofrecer demostraciones completas.
Para 1 < p < , en clara analoga con lo que hicimos para espacios de sucesiones, la de-
sigualdad integral de Hlder nos dice que escribiendo
[Sg]( f ) =

f (t)g(t)dt ( f L
p
(), g L
p
()),
obtenemos, primero con g ja, un funcional Sg L
p
()

que verica Sg g
p
y, al variar
g, un operador lineal continuo S : L
p
() L
p
()

con S 1.
Demostrar que S es isomtrico requiere una observacin elemental: toda funcin medible
g : K puede escribirse en la forma g =|g| donde es tambin una funcin medible de
en K con mdulo constantemente igual a 1. Fijada entonces g L
p
() tomamos, como caba
esperar, f =|g|
p

1
; comprobamos fcilmente que f L
p
() y tenemos

|g(t)|
p

dt = [Sg]( f ) Sg f
p
= Sg
_

|g(t)|
p

dt
_
1/p
,
de donde claramente g
p
Sg.
En el caso p = 1 tomamos como siempre p

= y conseguimos tambin un operador lineal


isomtrico S : L

() L
1
()

, denido formalmente igual que en el caso p > 1.


As pues, para 1 p < , tenemos un operador lineal isomtrico S : L
p
() L
p
()

.
Pues bien, en todos los casos S es sobreyectivo, con lo que tenemos nalmente:
L
p
()

L
p
() (1 p <).
Este resultado se conoce como Teorema de Representacin de Riesz. La parte de la demostracin
que aqu no hemos presentado, la sobreyectividad del operador S, se deduce de un teorema
fundamental en Teora de la Medida: el Teorema de Radon-Nikod` ym.
La descripcin del dual del espacio L

() vuelve a ser una cuestin ms difcil, que no


vamos a abordar.
3. Operadores y funcionales lineales continuos 25
3.4.4. Duales de espacios de funciones continuas
En general, para un espacio compacto y de Hausdorff K, la descripcin del dual del espacio
de Banach C(K) requiere conocimientos de Teora de la Medida. Uno de los resultados funda-
mentales de dicha teora, conocido tambin como Teorema de Representacin de Riesz, identi-
ca C(K)

con un espacio de medidas reales o complejas en K, dotado de la norma conveniente,


la variacin total de una medida. En el caso ms general de un espacio localmente compacto y
de Hausdorff L, la descripcin del dual del espacio C
0
(L) de las funciones continuas en L que se
anulan en el innito no tiene mayor dicultad. El Teorema de Riesz cubre tambin este caso y
describe C
0
(L)

como un espacio de medidas en L. Aqu solamente vamos a presentar algunos


ejemplos de funcionales lineales continuos en espacios de funciones continuas.
Dado un espacio topolgico compacto y de Hausdorff K, puesto que la convergencia uni-
forme en K implica la puntual, observamos que el valor de una funcin en cualquier punto de
K depende de manera lineal y continua de dicha funcin. Ms concretamente, jado un punto
t K, podemos denir un funcional
t
: C(K) K de la siguiente forma:

t
( f ) = f (t) ( f C(K)).
Es evidente que
t
C(K)

con
t
=1. La notacin
t
se usa en honor del fsico y matemtico
britnico P. Dirac y suele decirse que
t
es el funcional de Dirac en el punto t. Podemos construir
nuevos funcionales lineales continuos en C(K) haciendo combinaciones lineales de funcionales
de Dirac y pasando al lmite. Obtenemos as el conjunto =Lin{
t
: t K} C(K)

, que es el
subespacio cerrado de C(K)

engendrado por los funcionales de Dirac. En general este subes-


pacio est lejos de ser el total. De hecho, se sabe que =C(K)

si, y slo si, todo subconjunto


no vaco de K tiene un punto aislado. Un espacio topolgico conexo, pongamos por caso [0, 1],
est lejos de cumplir tal cosa.
El ejemplo por antonomasia de funcional lineal continuo en C[0, 1] es la integral:
( f ) =

1
0
f (t)dt ( f C[0, 1]).
Es inmediato comprobar que C[0, 1]

con = 1.
De hecho, podemos hacer algo ms general: dada una funcin integrable g L
1
[0, 1], es
claro que podemos denir un funcional
g
en C[0, 1] escribiendo

g
( f ) =

1
0
f (t)g(t)dt ( f C[0, 1]).
Otra vez es inmediato comprobar que
g
C[0, 1]

con
g
g
1
. Con algn esfuerzo adi-
cional se consigue demostrar tambin que la ltima desigualdad es de hecho una igualdad, con
lo que L
1
[0, 1] resulta ser isomtricamente isomorfo a un subespacio de C[0, 1]

.
Tema 4
Espacios normados de dimensin nita
Vamos a presentar aqu dos resultados fundamentales acerca de los espacios normados ms
sencillos, los de dimensin nita. Estudiaremos el Teorema de Hausdorff, segn el cual todas
las normas en K
N
son equivalentes, del que deduciremos consecuencias importantes. Veremos
tambin el Teorema de Riesz, que da una caracterizacin puramente topolgica de los espacios
normados de dimensin nita.
4.1. Teorema de Hausdorff
Hasta ahora hemos manejado una sola relacin de equivalencia entre espacios normados:
identicamos dos espacios normados cuando existe un isomorsmo isomtrico entre ellos, pues
est claro que en tal caso los dos espacios son totalmente idnticos.
Sin embargo, muchas propiedades importantes de los espacios normados, la complitud por
ejemplo, no dependen de la norma concreta del espacio, sino solamente de su topologa, son
propiedades que se conservan al sustituir la norma por otra equivalente. Para el estudio de
tales propiedades, podemos identicar dos espacios normados que sean iguales como espacios
vectoriales topolgicos, aunque no sean isomtricamente isomorfos. La aplicacin que permite
hacer este tipo de identicacin recibe el nombre de isomorsmo topolgico:
Si X e Y son espacios normados, un isomorsmo topolgico de X sobre Y es una biyeccin
lineal T : X Y tal que T y T
1
son continuas. Naturalmente, cuando tal isomorsmo existe,
decimos que X e Y son topolgicamente isomorfos.
Dos espacios normados isomtricamente isomorfos tambin lo son topolgicamente, pero el
recproco no es cierto. Por ejemplo, los espacios l
2

y l
2
2
son topolgicamente isomorfos, pero se
puede probar sin dicultad que no existe un isomorsmo isomtrico entre ellos. Basta observar
que la esfera unidad de l
2

contiene segmentos no triviales, lo que no ocurre en l


2
2
. Resaltemos
nalmente que dos normas en un mismo espacio vectorial X son equivalentes si, y slo si, la
identidad es un isomorsmo topolgico de X con una norma en X con la otra.
26
4. Espacios normados de dimensin nita 27
Pues bien, nuestro objetivo es probar que, para cada nmero natural N, existe, salvo iso-
morsmos topolgicos, un nico espacio normado de dimensin N sobre K, a saber, K
N
con
cualquier norma. De hecho, probaremos algo formalmente ms fuerte. Para ello, iremos com-
probando sucesivamente armaciones que acabarn conuyendo en un solo enunciado que las
incluya a todas. Empezamos con la siguiente observacin:
[1] Para cualquier N N, todo operador lineal de K
N
con la topologa usual, en cualquier
espacio normado, es continua.
La comprobacin de este hecho es muy sencilla. Empezando por el caso N =1, un operador
lineal de K en un espacio normado Y tendr la forma y
1
para cierto vector y
1
Y, con
lo que la continuidad de T es consecuencia obvia de la continuidad del producto por escalares
del espacio Y. En el caso general, si T : K
N
Y es un operador lineal, existirn vectores
y
1
, y
2
, . . . , y
N
Y (las imgenes por T de la base natural de K
N
) tales que T tiene la forma
Tx =
N

k=1
x(k)y
k

x = (x(1), x(2), . . . , x(N)) K


N

Observamos que T = T
1
+T
2
+. . . +T
N
donde, para cada k 1, 2, . . . , N, el operador lineal
T
k
: K
N
Y viene dado por T
k
x = x(k)y
k
para todo x K
N
. Bastar pues comprobar que cada
operador T
k
es continuo, pero esto es fcil, ya que T
k
se obtiene componiendo la proyeccin
x x(k) de K
N
en K, que es continua porque en K
N
tenemos la topologa producto, y la
aplicacin y
k
de K en Y, que es continua como hemos visto en el caso N = 1.
El siguiente resultado, clave en lo que sigue, fue obtenido por F. Hausdorff en 1932:
[2] Fijado N N, todas las normas en K
N
son equivalentes.
Para probar este hecho bastar ver que cualquier norma | | en K
N
es equivalente a una
dada, pongamos por ejemplo la norma eucldea | |
2
. Puesto que sta ltima genera la topologa
producto en K
N
, el lema anterior nos asegura que la identidad en K
N
, vista como una aplicacin
de K
N
con la norma | |
2
en K
N
con la norma | |, es un operador lineal continuo. Por tanto,
existir una constante > 0 tal que |x| |x|
2
para todo x K
N
y tenemos hecha la mitad
del trabajo.
Para la otra mitad, consideramos la esfera unidad eucldea: S = x K
N
: |x|
2
= 1. El
Teorema de Heine-Borel-Lebesgue nos asegura que S es un subconjunto compacto de K
N
con la
topologa usual, que es la asociada a la norma | |
2
. Pero entonces, la continuidad de la funcin
identidad antes comentada nos dice que S tambin es un subconjunto compacto de K
N
con la
topologa asociada a la norma | |, como imagen de un compacto por una funcin continua.
Puesto que cualquier norma es una funcin continua para la topologa que genera, deducimos
que la norma | | alcanza su mnimo en el conjunto compacto S. Poniendo =mn|x| : x S
es claro que >0 y que |x|
2
|x| para todo x K
N
. En resumen, existen constantes , >0
tales que
|x|
2
|x| |x|
2
x K
N
lo que concluye la demostracin.
4. Espacios normados de dimensin nita 28
Pasamos ahora a generalizar formalmente el resultado anterior para liberarnos del sistema
de coordenadas que inevitablemente tenemos presente en K
N
. En un primer paso tenemos:
[3] Si Y es un espacio normado de dimensin N y consideramos en K
N
la topologa usual,
toda biyeccin lineal T : K
N
Y es un isomorsmo topolgico
En efecto, deniendo |x| = |Tx| para todo x K
N
, es claro que obtenemos una norma en
K
N
que, por lo que ya sabemos, ser equivalente a la norma eucldea | |
2
. Por tanto existirn
constantes positivas y tales que
|x|
2
|Tx| |x|
2
x K
N
La segunda desigualdad nos dice directamente que T es continuo. Pero dado y Y, tomando
en la primera desigualdad x = T
1
(y) obtenemos |T
1
(y)|
2

1
|y|, que nos asegura la
continuidad de T
1
. Siguiendo en la misma lnea de generalizacin formal, podemos ya probar
lo siguiente:
[4] Si X e Y son espacios normados de dimensin nita, toda biyeccin lineal T : X Y es
un isomorsmo topolgico
En efecto, si X tiene dimensin N, existe una biyeccin lineal de K
N
sobre X, con lo que
=T es una biyeccin lineal de K
N
sobre Y. Poniendo en K
N
la topologa usual, deducimos
de [3] que tanto como son isomorsmos topolgicos, luego tambin lo es T =
1
.
Por supuesto, el ltimo enunciado nos asegura que dos espacios normados de la misma
dimensin nita son topolgicamente isomorfos, pero nos dice ms: no slo existe un isomor-
smo topolgico entre los dos espacios, sino que cualquier biyeccin lineal entre ellos es un
isomorsmo topolgico. Esto es lo nos permite decir que en un espacio vectorial de dimensin
nita hay una topologa de la norma que est determinada de manera nica, independientemente
de cualquier sistema de referencia. Pasamos ya a establecer la versin denitiva del Teorema de
Hausdorff:
Teorema. Todo operador lineal denido en un espacio normado de dimensin nita, con
valores en cualquier otro espacio normado, es continuo.
Demostracin. Sea X un espacio normado de dimensin nita N, Y un espacio normado
arbitrario y S : X Y un operador lineal. Pongamos en K
N
la topologa usual y sea : K
N
X
cualquier biyeccin lineal. Aplicando [1] sabemos que el operador T = S : K
N
Y es
continuo. Por otra parte, de [3] deducimos que es un isomorsmo topolgico, con lo cual,
S = T
1
es continuo, como queramos demostrar.
Obsrvese que el teorema anterior incluye las cuatro armaciones que habamos probado
previamente. Para deducir la armacin [4] basta pensar que si T es una biyeccin lineal entre
dos espacios normados de dimensin nita, el teorema anterior nos asegura que T y T
1
son
continuas. Las armaciones [3] y [2] son casos particulares de [4], mientras que la armacin
[1] est obviamente incluida en el Teorema anterior.
4. Espacios normados de dimensin nita 29
En Anlisis Funcional, los espacios de dimensin nita suelen aparecer como subespacios
de espacios de dimensin innita. En esa situacin, los razonamientos anteriores nos darn en-
seguida informacin relevante. Resaltemos para ello un hecho ya comentado: los isomorsmos
topolgicos entre espacios normados conservan la complitud, es decir, un espacio normado que
sea topolgicamente isomorfo a un espacio de Banach es tambin completo. Como la norma
eucldea en K
N
es completa, deducimos que todo espacio normado de dimensin nita es un
espacio de Banach. Por tanto,
Corolario. Todo subespacio de dimensin nita de un espacio normado es cerrado.
Baste un sencillo ejemplo para poner de maniesto la utilidad del corolario anterior. Dicho
de una manera sugerente, los polinomios de grado menor o igual que un nmero natural N jo,
forman un subespacio cerrado de cualquier espacio normado que los contenga, pongamos por
caso, L
p
[0, 1] con 1 p . Tomando N =1, p =2 y K=R, obtenemos el siguiente resultado
nada evidente: si f : [0, 1] R es una funcin medible y existen dos sucesiones de nmeros
reales, a
n
y b
n
, tales que
lm
n

1
0
[ f (t) a
n
b
n
t[
2
dt = 0,
entonces existen a, b R tales que f (t) = a+bt para casi todo t [0, 1].
Para obtener nuevas consecuencias interesantes del Teorema de Hausdorff, necesitamos las
nociones de producto y cociente de espacios normados que estudiamos a continuacin.
4.2. Producto de espacios normados
Sean X e Y dos espacios normados y consideremos el espacio vectorial producto X Y. Es
fcil adivinar cmo podemos denir en X Y toda una gama de normas. Para (x, y) X Y
escribimos
|(x, y)|
p
= (|x|
p
+|y|
p
)
1/p
(1 p <); |(x, y)|

= m ax|x|, |y|.
Se comprueba sin ninguna dicultad que, para 1 p , | |
p
es una norma en X Y. Las
desigualdades
|(x, y)|

|(x, y)|
p
|(x, y)|
1
2|(x, y)|

(x, y) X Y

nos hacen ver que todas las normas recin denidas son equivalentes, todas generan la topologa
producto en X Y. Es costumbre llamar espacio normado producto de X por Y al espacio
vectorial X Y, dotado de cualquier norma que genere la topologa producto, por ejemplo,
cualquiera de las normas | |
p
con 1 p . Obsrvese que este espacio normado slo es nico
salvo isomorsmos topolgicos. Para estudiar propiedades que se conserven por isomorsmos
topolgicos esa ambigedad no causa ningn problema. Tal cosa ocurre por ejemplo con la
complitud y la siguiente caracterizacin se comprueba de forma rutinaria:
El espacio normado producto X Y es completo si, y slo si, X e Y son completos.
Resaltemos que X e Y pueden verse como subespacios cerrados de X Y, sin ms que
identicarlos respectivamente con X 0 y 0Y, lo cual explica que la complitud de X Y
implique la de X e Y.
4. Espacios normados de dimensin nita 30
4.3. Cociente de espacios normados
Para motivar la denicin de la norma adecuada en el cociente de un espacio normado
por un subespacio, podemos pensar que en un producto X Y de espacios vectoriales, cada
factor se identica de forma natural con el cociente por el otro. Ms concretamente, si notamos

Y =0Y, la aplicacin x (x, 0)+

Y =(x, y) : y Y es una biyeccin lineal de X sobre el


espacio vectorial cociente X Y/

Y. Pues bien, cuando X e Y son espacios normados y en X Y


consideramos cualquiera de las normas | |
p
con 1 p , observamos que la norma de cada
vector x X puede obtenerse a partir de la clase de equivalencia con la que se identica, ya que
evidentemente:
|x| = mn|(x, y)|
p
: y Y = mn|u|
p
: u x +

Y.
La ltima expresin tiene sentido para cualquier cociente, salvo que el mnimo puede no alcan-
zarse, pero siempre tendremos el nmo. Esto explica la prxima denicin.
Sea X un espacio normado cualquiera y M un subespacio de X. Por razones que se vern
enseguida debemos suponer que M es cerrado en X. Consideramos el espacio vectorial cociente
X/M y para cada clase de equivalencia x +M X/M denimos
|x +M| = nf |x +m| : m M = nf |x m| : m M = d(x, M).
Se comprueba sin ninguna dicultad que de esta forma obtenemos una norma en X/M a la que
llamamos norma cociente. Resaltamos que de la condicin |x +M| = d(x, M) = 0 se deduce
que x M = M y por tanto x +M = 0, pero este razonamiento exige que M sea cerrado en X.
De no ser as, habramos obtenido una seminorma en X/M, pero no una norma.
Para familiarizarse con la topologa asociada a la norma cociente, que obviamente podemos
llamar topologa cociente, conviene usar la aplicacin cociente
: X X/M; (x) = x +M x X
que sabemos es lineal y sobreyectiva. De la denicin de la norma cociente deducimos que
|(x)| |x| x X,
luego es un operador lineal continuo con || 1. De hecho, considerando la bola abierta
unidad U = x X : |x| < 1 es inmediato que (U) es la bola abierta unidad en X/M. Esto
implica que || = 1 (salvo en el caso trivial M = X) pero, lo que es ms importante, tam-
bin implica que es un aplicacin abierta. En efecto, si G es un subconjunto abierto de X
y tomamos v (G), existir un x G tal que v = (x) y un r > 0 tal que x +rU G, pero
entonces (G) contiene a (x +rU) = v +r(U), que es la bola abierta en X/M de centro v y
radio r, lo que prueba que (G) es abierto, como queramos.
Sabiendo que es continua y abierta tenemos una til caracterizacin de la topologa co-
ciente: un conjunto V X/M es abierto si, y slo si,
1
(V) es abierto en X. Deducimos
que un conjunto E X/M es cerrado si, y slo si,
1
(E) es cerrado en X, pero no debe-
mos pensar que es una aplicacin cerrada. Por ejemplo, tomando X = R
2
, M = R0 y
C = (x, y) R
2
: xy = 1, es claro que C es cerrado en X, pero (C) no es cerrado en X/M.
4. Espacios normados de dimensin nita 31
Podemos ahora obtener un criterio de continuidad para aplicaciones denidas en el espacio
cociente. Sea Y un espacio topolgico arbitrario, F : X/M Y cualquier funcin y considere-
mos la composicin F : X Y. Vamos a comprobar que F es continua si, y slo si, lo es F.
La continuidad de F implica la de F , simplemente porque es continua. Recprocamente, si
F es continua, dado un conjunto abierto W Y tenemos que (F )
1
(W) =
1
(F
1
(W))
es abierto en X, luego F
1
(W) es abierto en X/M y hemos probado que F es continua.
Ntese que, para la caracterizacin recin probada, Y no tiene por qu ser un espacio vec-
torial y, aunque lo fuese, F no tiene por qu ser lineal. No obstante el caso ms interesante se
presenta cuando X e Y son espacios normados, T L(X,Y) es un operador lineal continuo y
tomamos M = ker T, que es un subespacio cerrado de X, para hacer la factorizacin cannica
del operador T. Sabemos que existe un nico operador lineal

T : X/ker T Y tal que T =

T
y la caracterizacin probada nos dice que

T es continuo por serlo T.
Discutimos nalmente la complitud de un cociente. Supongamos que X es un espacio de
Banach y M un subespacio cerrado de X. Usando la caracterizacin de la complitud en trminos
de series, probaremos que X/M es un espacio de Banach.
Sea pues

n1
v
n
una serie absolutamente convergente en X/M y, para cada n N, usemos la
denicin de la norma cociente para encontrar x
n
X tal que
v
n
= x
n
+M; |x
n
| |v
n
|+
1
2
n
Se tiene entonces

n=1
|x
n
|

n=1
|v
n
|+

n=1
1
2
n
<
luego la serie

n1
x
n
es absolutamente convergente y, por la complitud de X, convergente. Usan-
do que la aplicacin cociente es un operador lineal continuo, deducimos que

n=1
x
n

n=1
(x
n
) =

n=1
v
n
es decir, la serie

n1
v
n
converge, como queramos demostrar.
En la direccin recproca, es un buen ejercicio comprobar que la complitud de X/M implica
la de X, siempre que M sea completo. En resumen, con respecto a la complitud de un cociente
de espacios normados se verica lo siguiente:
Sea X un espacio normado, M un subespacio cerrado de X y consideremos el espacio
normado cociente X/M. Entonces X es completo si, y slo si, M y X/M son completos.
4.4. Sumas topolgico-directas
Estrechamente ligada a las nociones de producto y cociente de espacios vectoriales est
la descomposicin de un espacio vectorial como suma directa de dos subespacios. Vamos a
recordar dicha descomposicin para luego analizarla en el ambiente de los espacios normados.
4. Espacios normados de dimensin nita 32
Dado un subespacio Y de un espacio vectorial X, siempre existe otro subespacio Z de X tal
que X =Y +Z con Y Z =0. En efecto, dada una base A del subespacio Y, A es un conjunto
de vectores linealmente independientes en X, que estar contenido en una base B, con lo que
basta tomar Z =Lin(BA). Decimos que X es suma directa de Y con Z, escribimos X =Y Z
y decimos tambin que Z es un complemento algebraico de Y en X. Obviamente, la relacin
es simtrica, Y es un complemento algebraico de Z en X.
La suma directa es la forma correcta de descomponer un espacio vectorial: recuperamos
la estructura de X a partir de las inducidas en sus dos subespacios, ya que X resulta ser isomorfo
al espacio vectorial producto Y Z. Ms concretamente, deniendo
: Y Z X ; (y, z) = y +z (y Y, z Z) (1)
tenemos una biyeccin lineal de Y Z sobre X. Las expresiones X = Y Z y X = Y Z son
en esencia equivalentes, la primera enfatiza una construccin, mientras la segunda resalta una
descomposicin.
La inversa de la biyeccin lineal denida en (1) nos lleva a considerar las proyecciones
lineales en X asociadas a la suma directa. Recordemos que una proyeccin lineal en un espacio
vectorial X es un operador lineal P : X X que verica PP = P. Pues bien, puesto que
1
toma valores en el producto Y Z tendr dos componentes a las que, vistas como aplicaciones
de X en s mismo, vamos a denotar por P y Q. As pues, escribimos

1
(x) = (Px, Qx) (x X) (2)
y es claro que obtenemos as dos proyecciones lineales en X, cada una de las cuales deter-
mina a la otra, ya que P +Q = I donde I es la aplicacin identidad en X. Resumiendo, la
descomposicin X = Y Z determina una proyeccin lineal P en X, la nica que verica
Y = P(X) y Z = ker P. Recprocamente, si P es cualquier proyeccin lineal en X, es claro
que X = P(X) ker P.
La misma forma en que hemos visto que un subespacio Y siempre admite un complemento
algebraico Z, muestra que Z est lejos de ser nico (salvo los casos triviales Y = X, Y = 0).
Sin embargo, consideremos la aplicacin cociente de X sobre X/Y o, ms concretamente, su
restriccin a un complemento algebraico Z:
: Z X/Y ; (z) = z +Y (z Z). (3)
Se comprueba inmediatamente que es una biyeccin lineal. De hecho

1
(x +Y) = x Px x X. (4)
As pues, todos los complementos algebraicos de Y en X son isomorfos al espacio vectorial
cociente X/Y, que se convierte en una especie de complemento cannico, pues no usamos
ninguna base algebraica en X o en Y para construir X/Y; cualquier descomposicin de X como
suma directa algebraica de Y con otro subespacio nos lleva simplemente a observar que X es
isomorfo a Y X/Y.
4. Espacios normados de dimensin nita 33
Pues bien, ya est todo preparado para trabajar con estas nociones en espacios normados
y veremos que la situacin se complica (o se enriquece, segn se mire). Sea X un espacio
normado, descompuesto como suma directa de dos subespacios: X = Y Z. Queremos saber
cundo podemos decir que tenemos una descomposicin correcta de X como espacio normado
y no slo como espacio vectorial.
Es evidente que en general no vamos a saber recuperar la norma de X a partir de las de Y
y Z, simplemente porque en el producto Y Z disponemos de muchas posibilidades distintas
para denir una norma. Pensemos por ejemplo lo que ocurre cuando X = R
2
, Y = R0,
Z = 0 R, todas las normas | |
p
en R
2
, con 1 p , coinciden obviamente tanto en Y
como en Z, sin coincidir en X.
Pero volviendo al caso general, lo que s podemos esperar es que a partir de Y y Z podamos
al menos recuperar la topologa de X, es decir, que al identicar X con el espacio vectorial
Y Z la topologa de X se convierta en la topologa producto. Puesto que dicha identicacin
se hace mediante la biyeccin lineal denida en (1), lo que nos preguntamos es si es un
isomorsmo topolgico del espacio normado producto Y Z sobre X.
La cosa no empieza mal, porque es continua, por ser la restriccin a Y Z de la operacin
suma, que sabemos es continua en X X. Para la continuidad de
1
la cosa se complica:
1
ser continua cuando lo sean sus dos componentes y, segn (2), la primera componente es la
proyeccin lineal P de X sobre Y, con ncleo Z; la segunda componente es Q = I P donde I
denota la identidad en X. Evidentemente, P ser continua si, y slo si, lo es I P, pero en general
no est nada claro que estas proyecciones tengan que ser continuas. Por ejemplo, para que P
sea continua es claramente necesario que Z =ker P sea cerrado, y anlogamente Y =ker (I P)
deber ser cerrado, pero en principio no habamos supuesto que Y y Z fuesen cerrados.
Continuemos pues nuestra discusin, suponiendo a partir de ahora que Y y Z son subespa-
cios cerrados de X. Sabemos que, como espacio vectorial, Z se identica con el cociente X/Y
mediante la biyeccin lineal denida en (3). Considerando en X/Y la norma cociente, es
lgico pedir que sea al menos isomorsmo topolgico, de forma que Z sea topolgicamente
isomorfo a X/Y. De nuevo es claro que es continua, por ser la restriccin a Z de la aplicacin
cociente : X X/Y que es continua. Aplicando el criterio de continuidad para aplicaciones
denidas en el espacio normado cociente,
1
ser continua cuando lo sea
1
, y en vista
de (4) tenemos que
1
= I P. Por tanto, de nuevo nos encontramos con que es un
isomorsmo topolgico si, y slo si, las proyecciones P e I P son continuas.
Podemos ya recapitular toda la discusin anterior: Sea X un espacio normado, descompuesto
como suma directa de dos subespacios cerrados: X =Y Z. Las siguientes armaciones son
equivalentes:
La biyeccin lineal , denida en (1), es un isomorsmo topolgico del espacio normado
producto Y Z sobre X.
La proyeccin lineal P : X X que verica Y = P(X) y Z = ker P es continua
La biyeccin lineal , denida en (3), es un isomorsmo de Z sobre el espacio normado
cociente X/Y.
4. Espacios normados de dimensin nita 34
Cuando se verica una cualquiera de la condiciones anteriores (y por tanto todas), decimos
que el espacio normado X es suma topolgico-directa de Y con Z. Decimos tambin que
Z es un complemento topolgico de Y en X. Obviamente tambin Y ser un complemento
topolgico de Z en X.
La discusin anterior pone de maniesto que descomponer un espacio normado como suma
directa de dos subespacios slo tiene utilidad cuando la suma es topolgico-directa. Por la mis-
ma razn, los complementos algebraicos de un subespacio, que sabemos siempre existen, tienen
poca utilidad si no son complementos topolgicos, pero no est claro que siempre existan com-
plementos topolgicos. Decimos que un subespacio cerrado Y de un espacio normado X est
complementado en X cuando existe un complemento topolgico de Y en X, o equivalente-
mente, cuando existe una proyeccin lineal continua P en X tal que P(X) =Y.
Ms adelante aparecern en abundancia ejemplos de sumas topolgico-directas y, por tanto,
de subespacios complementados. Para citar un ejemplo concreto de subespacio no complemen-
tado, no es demasiado difcil probar, pero tampoco es nada fcil, que c
0
no est complementado
en l

. De hecho, la inmensa mayora de los espacios de Banach de dimensin innita contienen


subespacios cerrados que no estn complementados.
Para concluir este apartado resaltamos que si Y es subespacio complementado de un espacio
normado X, todos los complementos topolgicos de Y en X son topolgicamente isomorfos al
espacio normado cociente X/Y, as que X/Y hace el papel de modelo cannico de comple-
mento topolgico de Y en X, cualquier descomposicin de X como suma topolgico-directa
de Y con otro subespacio acaba llevndonos a observar que X es topolgicamente isomorfo al
producto Y X/Y. Cuando Y no est complementado, siempre le podemos pedir a X/Y que
sustituya en lo posible a ese complemento topolgico que nos gustara tener pero no tenemos.
La abundancia de subespacios no complementados hace que el paso a cociente resulte ms til
para espacios normados que para simples espacios vectoriales.
4.5. Nuevas consecuencias del Teorema de Hausdorff
Tras el parntesis necesario para disponer del cociente de espacios normados y de las sumas
topolgico-directas, podemos ahora sacar ms provecho al Teorema de Hausdorff. Cabe pregun-
tarse qu ocurre con la continuidad de un operador lineal cuando, en lugar del espacio normado
de partida es el de llegada el que tiene dimensin nita. La respuesta es parte del siguiente
enunciado:
Corolario. Sean X e Y espacios normados, supongamos que Y tiene dimensin nita y sea
T : X Y un operador lineal. Entonces:
(a) T es continuo si, y slo si, ker T es cerrado en X.
(b) T es una aplicacin abierta si, y slo si, T(X) =Y.
Demostracin. (a) La continuidad de T implica obviamente que su ncleo es cerrado.
Recprocamente, si ker T es cerrado, podemos considerar el espacio normado cociente X/ker T
y la factorizacin cannica de T nos proporciona un operador lineal inyectivo

T : X/ker T Y
tal que T =

T donde : X X/ker T es la aplicacin cociente. Ahora bien, el Teorema de
4. Espacios normados de dimensin nita 35
Hausdorff nos dice que

T es continuo, porque parte de un espacio normado de dimensin nita,
luego T tambin es continuo.
(b) Si T es una aplicacin abierta, T(X) es abierto en Y, lo cual implica que T(X) = Y,
pues sabemos que en cualquier espacio normado los subespacios propios tienen interior vaco.
Para el recproco, suponiendo que T(X) =Y, tomamos un subespacio X
0
de X de forma que la
restriccin de T a X
0
sea una biyeccin lineal de X
0
sobre Y, a la que vamos a llamar T
0
. Por el
Teorema de Hausdorff, T
0
es un isomorsmo topolgico, en particular es una aplicacin abierta.
Se deduce entonces fcilmente que tambin T es una aplicacin abierta.
Merece la pena comentar que la armacin (a) del corolario anterior incluye como caso
particular (tomando Y = K) algo que ya sabamos: un funcional lineal en un espacio normado
es continuo si, y slo si, su ncleo es cerrado. De la armacin (b) deducimos que, en cualquier
espacio normado, un funcional lineal no nulo es siempre una aplicacin abierta, independiente-
mente de que el funcional sea continuo o no.
Con respecto a subespacios complementados, el Teorema de Hausdorff nos da la siguiente
informacin:
Corolario. Sea X un espacio normado e Y un subespacio cerrado de X. Si Y tiene codimen-
sin nita en X,es decir, si X/Y tiene dimensin nita, entonces Y est complementado en X.
De hecho, todo complemento algebraico de Y en X es un complemento topolgico.
En efecto, sea Z cualquier complemento algebraico de Y en X y Q la proyeccin lineal de
X sobre Z con ncleo Y. El corolario anterior nos asegura que Q continua, porque tiene ncleo
cerrado e imagen de dimensin nita.
4.6. Algunos contraejemplos en dimensin innita
Vamos a presentar algunos ejemplos para mostrar que las hiptesis de dimensin nita en el
Teorema de Hausdorff y sus consecuencias son imprescindibles. Empezamos con el hecho de
que en K
N
todas las normas son equivalentes. Eso slo ocurre en espacios de dimensin nita:
(a) En cualquier espacio vectorial de dimensin innita siempre hay dos normas que no son
equivalentes.
En efecto, dado un espacio vectorial X de dimensin innita, podemos jar una base E,
expresar cada vector x X (de manera nica) como combinacin lineal de elementos de E,
digamos x =
N

k=1

k
u
k
donde el nmero natural N, los escalares
1
,
2
, . . . ,
N
y los vectores
de la base u
1
, u
2
, . . . , u
N
, dependen de x, pero estn determinados en forma nica. Si denimos:
|x|
1
=
N

k=1
[
k
[ ; |x|

= m ax[
k
[ : k = 1, 2, . . . , N,
y hacemos todo esto para cada x X, obtenemos dos normas en X. Es claro que | |

| |
1
,
pero mirando solamente a los vectores de la base, la suma de n de ellos tiene norma 1 segn
4. Espacios normados de dimensin nita 36
| |

y norma n segn | |
1
, luego una desigualdad del tipo | |
1
M| |

, para alguna
constante M > 0, implicara que el nmero de elementos de la base E no puede exceder de M,
contra la hiptesis de que X tiene dimensin innita. As pues, las dos normas denidas no son
equivalentes, las topologas que generan son comparables pero distintas.
Respecto a la continuidad de las aplicaciones lineales que parten de un espacio normado de
dimensin nita tenemos:
(b) En todo espacio normado de dimensin innita existe un funcional lineal discontinuo.
En efecto, dada una base E de un espacio normado de dimensin innita X, como E es
un conjunto innito, contendr un subconjunto innito numerable u
n
: n N. Para denir
un funcional lineal f en X basta decidir los valores de f en E y podemos hacerlo con entera
libertad, as que podemos tomar f (u
n
) = n|u
n
| y, por ejemplo, f (u) = 0 para cualquier u E
que no est en la sucesin u
n
. Es obvio que el nico funcional lineal f que cumple esas
condiciones no est acotado en la esfera unidad de X, luego no es continuo.
Usando el funcional del ejemplo anterior conseguimos otro ejemplo instructivo. En efecto,
jamos un x
0
X tal que f (x
0
) = 1 y denimos T(x) = x 2 f (x)x
0
para todo x X. Es fcil
ver que T es una biyeccin lineal de X sobre s mismo tal que T no es continua y T
1
tampoco.
De hecho T
1
= T y es claro que, si T fuese continua, tambin lo sera f . Esta biyeccin
lineal T tiene clara interpretacin geomtrica: viendo X como suma directa del ncleo de f
con Kx
0
, cuando escribimos un vector x X en la forma x = y +x
0
, con y ker f y K,
tenemos claramente que T(x) = y x
0
, as que T se interpreta como la simetra con respecto
al hiperplano ker f , claro que es difcil imaginarse esta simetra, pues dicho hiperplano es denso
en X. En cualquier caso, hemos comprobado lo siguiente:
(c) En todo espacio normado de dimensin innita existe una biyeccin lineal discontinua.
4.7. El Teorema de Riesz
El segundo resultado fundamental de este tema asegura que, prescindiendo de la estructura
de espacio vectorial, la topologa de un espacio normado es capaz por s sola de decirnos si
el espacio tiene o no dimensin nita. Establece por tanto la equivalencia entre una propiedad
puramente topolgica y una propiedad puramente algebraica.
Es sabido que en cualquier espacio mtrico un subconjunto compacto es cerrado y acotado.
En un espacio normado de dimensin nita, es decir, en K
N
con cualquier norma, el Teorema
de Heine-Borel-Lebesgue nos asegura que el recproco tambin es cierto, todo subconjunto
cerrado y acotado de K
N
es compacto. En particular la bola cerrada unidad de cualquier espacio
normado de dimensin nita es compacta y, por tanto, toda bola cerrada es compacta, luego todo
punto tiene un entorno compacto, es decir, el espacio es localmente compacto. Recprocamente,
si cada punto tiene un entorno compacto es claro que las bolas cerradas sern compactas, de
donde deducimos que cualquier conjunto cerrado y acotado es compacto. Pues bien, cualquiera
de las propiedades comentadas caracteriza a los espacios normados de dimensin nita:
4. Espacios normados de dimensin nita 37
Teorema (F. Riesz, 1918). Para un espacio normado X, la siguientes armaciones son
equivalentes:
(i) Todo subconjunto cerrado y acotado de X es compacto
(ii) La bola cerrada unidad de X es compacta
(iii) X es localmente compacto
(iv) X tiene dimensin nita.
Demostracin. Ya se ha comentado la equivalencia entre las tres primeras armaciones y
que la cuarta implica cualquiera de ellas, luego basta probar, por ejemplo, que (ii) (iv).
Sea pues B la bola cerrada unidad de X, supongamos que B es compacta y sea 0 < < 1.
Las bolas abiertas centradas en puntos de B y con radio forman un recubrimiento de B por
abiertos, del cual se podr extraer un subrecubrimiento nito. Deducimos que existe un conjunto
nito F B tal que B F +B. Llamando M al subespacio engendrado por F, es claro que M
tiene dimensin nita y verica:
B M+ B. ()
La demostracin se concluir probando que X =M. Para ello empezamos por iterar la inclusin
anterior:
B M+B M+(M+B) = M+M+
2
B M+
2
B,
de donde deducimos claramente, por induccin sobre n, que
B M +
n
B,
para todo n N. Dado x B, la inclusin anterior nos dice que d(x, M)
n
para todo n N,
luego d(x, M) = 0 y x est en el cierre de M. As pues, B M, pero M es cerrado en X, por ser
un subespacio de dimensin nita de un EVT separado, luego B M y esto implica claramente
que X = M, como se quera.
Merece la pena resaltar la ltima parte de la demostracin anterior, pues el hecho de que
M tiene dimensin nita slo se ha usado para asegurarnos de que M es cerrado en X. Dicho
de otra forma, si suponemos que un subespacio cerrado M de X verica la inclusin (), de-
ducimos igualmente que M = X. Enunciada por el contra-recproco, esta armacin se conoce
como Lema clsico de Riesz: dado un un espacio normado X, un subespacio cerrado propio M
(M = M ,= X) y 0 < < 1, existe x X tal que |x| = 1 y d(x, M) >. Cuando M tiene dimen-
sin nita, un sencillo argumento de compacidad permite conseguir incluso |x| = 1 = d(x, M).
Esta observacin permite poner de maniesto cun lejos est de ser compacta la bola cerrada
unidad B de un espacio normado de dimensin innita X: existe una sucesin x
n
en B tal
que |x
n
x
m
| 1 para cualesquiera n, m N con n ,= m; cualquier sucesin parcial de x
n

verica la misma condicin, luego est muy lejos de ser convergente. En espacios concretos se
puede encontrar sucesiones cuyos trminos estn an ms separados unos de otros. Por ejem-
plo, la sucesin e
n
de los vectores unidad en l
p
, con 1 p < , verica evidentemente que
|e
n
e
m
|
p
= 2
1/p
para n ,= m; el caso extremo se presenta para p = 1.
Tema 5
Versin Analtica del Teorema de
Hahn-Banach
Hay tres grandes teoremas que se conocen como los tres Principios Fundamentales del
Anlisis Funcional y todos llevan el nombre de Stefan Banach: el Teorema de Hahn-Banach,
el Teorema de Banach-Steinhaus y el Teorema de la Aplicacin Abierta, tambin conocido co-
mo Teorema de Banach-Schauder. El primero es una pieza clave para el estudio de la dualidad
en espacios normados. Como cualquier resultado importante en Matemticas, pero muy espe-
cialmente en este caso, el Teorema de Hahn-Banach admite numerosas versiones equivalentes,
que se aplican en campos muy diversos. En este tema vemos la versin analtica, que nos
permitir avanzar en el estudio de la dualidad. Ms adelante veremos una versin geomtrica,
que se caracteriza precisamente por eso, por tener clara interpretacin geomtrica.
5.1. Versin analtica del Teorema de Hahn-Banach
Antes de enunciar el teorema, el siguiente razonamiento nos proporciona una motivacin.
Dado un espacio normado X ={0}, sin ms informacin sobre su estructura, nos gustara probar
que existen funcionales lineales continuos no nulos en X. Cuando se deni el espacio dual X

ya se coment que en general no podamos probar an que X

= {0}. Si M es un subespacio
de X de dimensin nita, disponemos de sobra de funcionales lineales en M y sabemos que
todos ellos son continuos. La continuidad de un funcional lineal g : M K se resume en la
desigualdad |g(m)| gm, vlida para cualquier m M, es decir, |g| est dominado
en M por un mltiplo de la norma de X. Si pudisemos extender g a todo X manteniendo el
mismo tipo de dominacin, tendramos desde luego un funcional lineal continuo en X que,
por extender a g, sera no nulo. Pues bien, eso es lo que, con hiptesis bastante ms generales,
nos garantiza el siguiente enunciado, que es la versin analtica del Teorema de Hahn-Banach.
38
5. Versin Analtica del Teorema de Hahn-Banach 39
Teorema (Hahn 1927, Banach 1929). Sea X un espacio vectorial, provisto de una funcin
: X R que verica las siguientes condiciones:
(x +y) (x) +(y) x, y X ; (rx) = r (x) r R
+
, x X
Sea M un subespacio vectorial de X y g un funcional lineal en M vericando:
Reg(m) (m) m M
Entonces existe un funcional lineal f en X que extiende a g, es decir,
f (m) = g(m) m M,
y sigue vericando que
Re f (x) (x) x X.
Si es una seminorma, se tiene de hecho
| f (x)| (x) x X.
Antes de entrar en la demostracin del teorema resaltamos que las hiptesis sobre la funcin
son mucho ms dbiles que las que denen a una norma o incluso a una seminorma; por
ejemplo, no se exige que (x) =(x) para x X. Al parecer la versin demostrada por Hahn
supona que es una norma en X; esta otra versin ms general es la aportacin de Banach y
es esencial, como se ver, para establecer las versiones geomtricas del teorema. Por otra parte,
usar la funcin parte real es lo que permite hacer un enunciado comn para el caso real y el
caso complejo; naturalmente, en el caso K=R dicha funcin no es otra cosa que la identidad.
Dividiremos la demostracin en tres etapas.
5.1.1. Caso real, primera extensin
Empezamos considerando el caso K = R y slo extendemos el funcional g al subespacio
que se obtiene sumando una recta a M. Esta es, con diferencia, la etapa ms importante, pero
no es difcil.
Fijemos pues x X, con x / M, y consideremos el subespacio Y = MRx. Queremos
denir un funcional lineal h en Y que extienda a g y siga dominado por . Obviamente debe-
remos denir h en la forma:
h(m+x) = g(m) + (m M, R),
donde (el valor de h(x)) es una constante a determinar, de forma que se tenga
g(m) + (m+x) m M R (1)
con lo que h cumplir lo que se espera de l. Puede haber la tentacin de tomar = 0 para
simplicar las cosas, pero a poco que se piense, esa eleccin de puede no ser vlida, as que
veamos qu debe cumplir .
5. Versin Analtica del Teorema de Hahn-Banach 40
Para > 0, dividiendo por y usando la segunda propiedad de , (1) toma la forma
g

+x

.
Si ahora ponemos u =
m

y observamos que u es un vector de M tan arbitrario como m,


deducimos que debe cumplir:
(u+x) g(u) u M. (2)
Para < 0 dividimos por ambos miembros de la desigualdad (1) y razonamos de forma
anloga, poniendo ahora w =
m

, para obtener la otra condicin que debe cumplir :


g(w) (wx) w M. (3)
Obsrvese que para = 0 la desigualdad (1) se cumple, por la hiptesis sobre g. En resumen,
esta etapa de la demostracin estar concluida si encontramos R vericando (2) y (3).
Ahora bien, para cualesquiera u, w M, tenemos por hiptesis:
g(u) +g(w) = g(u+w) (u+w) (u+x) +(wx),
donde se ha usado la desigualdad triangular que verica. Equivalentemente, tenemos:
g(w) (wx) (u+x) g(u) w, u M,
de donde, claramente:
sup {g(w) (wx) : w M} nf {(u+x) g(u) : u M}
Si ahora es cualquier nmero real comprendido entre los dos miembros de la ltima desigual-
dad, es claro que se verican (2) y (3), luego tambin (1), como queramos.
Ntese que si la ltima desigualdad es una igualdad, slo hay una eleccin posible de . El
razonamiento anterior permite en la prctica discutir la posible unicidad del funcional f cuya
existencia arma el Teorema, un asunto del que no nos vamos a ocupar.
5.1.2. Caso real, extensin denitiva
Para concluir la demostracin en el caso K =R, lo que hacemos intuitivamente es iterar la
extensin realizada en la primera etapa, aumentando en cada paso una dimensin al subespacio
obtenido en la etapa anterior, hasta llegar a X. Naturalmente el nmero de etapas puede ser in-
nito, justo cuando X/M tenga dimensin innita, as que esta induccin transnita requiere
una justicacin y la formalizamos usando el Lema de Zorn. Recordemos que un conjunto
inductivo es un conjunto ordenado en el que todo subconjunto totalmente ordenado admite un
mayorante y el Lema de Zorn arma que todo conjunto inductivo tiene al menos un elemento
maximal.
5. Versin Analtica del Teorema de Hahn-Banach 41
Pues bien el conjunto F al que pretendemos aplicar el Lema de Zorn va a estar formado
por todos los pares de la forma (Y, h) donde Y es un subespacio de X que contiene a M y h
es un funcional lineal en Y que extiende a g y est dominado por . Denimos un orden en F
escribiendo que (Y, h) (Z, k) cuando Y Z y el funcional k extiende a h. Es inmediato que
es una relacin de orden en F y vamos a comprobar que, con dicha relacin de orden, F es un
conjunto inductivo.
Sea pues F
0
= {(Y
j
, h
j
) : j J} un subconjunto totalmente ordenado de F y veamos que
F
0
admite un mayorante. Para ello tomamos Y =

jJ
Y
j
y observamos, gracias a que F
0
est
totalmente ordenado, que Y es un subespacio vectorial de X, que evidentemente contiene a Y
j
para todo j J y, por tanto, contiene a M. Para denir un funcional lineal h en Y, dado y Y,
tomamos j J de forma que y Y
j
y escribimos h(y) =h
j
(y). De nuevo el hecho de que F
0
est
totalmente ordenado hace que nuestra denicin de h sea correcta, es decir, el valor de h(y) no
depende del ndice j J que usemos para denirlo. Es inmediato que h es un funcional lineal
en Y que est dominado por y extiende a h
j
para todo j J, por tanto tambin extiende a g.
As pues, (Y, h) F y es claro que (Y
j
, h
j
) (Y, h) para todo j J, luego (Y, h) es el mayorante
de F
0
que necesitbamos.
El Lema de Zorn nos proporciona un elemento maximal de F, digamos (Z, f ), y slo queda
comprobar que Z = X, pues entonces f ser el funcional lineal en X que nos pide el teorema.
En efecto, si fuese Z = X, podramos aplicar la primera etapa de la demostracin para obtener
un par estrictamente mayor que (Z, f ), contradiciendo su maximalidad.
Obsrvese que todo el razonamiento anterior resulta bastante rutinario, simplemente el
Lema de Zorn es el instrumento que permite formalizar rigurosamente la idea de iterar un pro-
ceso indenidamente hasta concluirlo. Conviene resaltar, sin embargo, que siempre que usamos
el Lema de Zorn para formalizar un proceso innito, nuestro razonamiento no es constructivo,
no tenemos ningn control del resultado del proceso. En nuestro caso, no tenemos forma de
conocer explcitamente el funcional f cuya existencia hemos probado, a diferencia de lo que
ocurra con la primera etapa de la demostracin, en que la construccin del funcional extendido
era explcita.
5.1.3. Fin de la demostracin
Para completar la prueba del Teorema nos queda considerar el caso complejo y comprobar
la ltima armacin del teorema (caso de que sea una seminorma).
El caso complejo se resuelve reducindolo al caso real, simplemente observando que to-
do espacio vectorial complejo Z es tambin un espacio vectorial real, al que para distinguir-
lo podemos notar Z
R
, sin ms que restringir a RZ el producto por escalares que tenemos
denido en CZ. Para cada funcional lineal h en Z, es claro que Reh es un funcional lineal
en Z
R
. Observamos adems que h queda determinado por su parte real, ya que evidentemente,
Imh(z) =Reh(iz) para todo z Z. Recprocamente, si es un funcional lineal en Z
R
, denien-
do h(z) = (z) i(iz) para todo z Z, es fcil comprobar que obtenemos un funcional lineal
h en Z tal que Reh =. En resumidas cuentas, los funcionales lineales en Z
R
no son, ni ms ni
menos, que las partes reales de los funcionales lineales en Z.
5. Versin Analtica del Teorema de Hahn-Banach 42
Podemos ya resolver el caso complejo. Nos dan un espacio vectorial complejo X (automti-
camente pensamos en X
R
) y un subespacio M de X (automticamente pensamos que M
R
es
un subespacio de X
R
). Nos dan tambin un funcional lineal g en M que verica precisamente
Reg , as que notando = Reg tenemos que es un funcional lineal en M
R
que verica
, est dominado por como venamos diciendo. Como la extensin en el caso real ya la
tenemos resuelta, existir un funcional lineal en X
R
que extiende a y sigue dominado por .
Ahora ser la parte real de un funcional lineal en X, al que llamamos f . Claramente tenemos
Re f (x) = (x) (x) para todo x X y f extiende a g, ya que para cada m M tenemos
Re f (m) =(m) =(m) = Reg(m), de donde f (m) = g(m) tambin para todo m M, porque
tanto g como la restriccin de f a M estn determinados por su parte real.
Slo queda probar la ltima armacin del Teorema, pero esto es muy sencillo: si es una
seminorma y sabemos ya que Re f , jado un x X ponemos | f (x)| = f (x) con K,
|| = 1, y obtenemos:
| f (x)| = f (x) = f (x) = Re f (x) (x) =(x),
donde para la tercera igualdad hemos usado que, evidentemente, f (x) R y, para la ltima,
que es una seminorma.
5.2. Extensin equinrmica
El resto de este tema se dedica a los primeros corolarios del teorema recin demostrado.
Nuestra primera aplicacin del Teorema de Hahn-Banach consistir en contestar armativa-
mente, a plena generalidad, la pregunta que habamos planteado como motivacin:
Teorema (de extensin equinrmica). Sea X un espacio normado, M un subespacio de X y
g M

. Entonces existe f X

tal que f extiende a g y f =g.


Por hiptesis tenemos |g(m)| gm para todo m M, luego basta aplicar el Teorema
anterior, tomando (x) =gx para todo x X, con lo que es una seminorma en X. Obtene-
mos un funcional lineal f : X K que verica | f (x)| gx para todo x X, luego f X

y f g, pero es evidente que la norma de un funcional no puede disminuir al extenderlo,


as que f =g.
El hecho de que un funcional lineal continuo en un subespacio M de un espacio normado X
se extienda a un funcional lineal continuo en todo el espacio X ya es bastante importante, nos
garantiza por ejemplo la abundancia de funcionales lineales continuos no nulos en cualquier
espacio normado X ={0}, pues siempre podemos tomar como M un subespacio de dimensin
nita de X, en el que tenemos abundantes funcionales lineales, todos ellos continuos. Al hacer
una extensin, es claro que, en general la norma del funcional aumenta, y el ltimo teorema nos
dice que podemos hacer la extensin sin que aumente, que es lo mejor que nos podra decir. La
existencia de esta extensin equinrmica tendr ms adelante consecuencias importantes.
Concluimos este Tema con dos aplicaciones interesantes del teorema anterior. La primera se
deduce del mero hecho de que X

={0} para cualquier espacio normado X ={0}. Es claro que


5. Versin Analtica del Teorema de Hahn-Banach 43
esto nos permite denir operadores lineales continuos no nulos, de X en cualquier otro espacio
normado Y ={0}, pues basta jar f
0
X

\{0}, y
0
Y \{0}, y denir Tx = f
0
(x)y
0
para todo
x X. Es evidente que T L(X,Y) e incluso que T = f
0
y
0
. Aprovechando esta sencilla
idea, podemos ya probar algo que qued prometido en el Tema 3:
Corolario. Sean X = {0} e Y espacios normados. Si el espacio de operadores L(X,Y) es
completo, entonces Y es completo.
En efecto, dada una sucesin de Cauchy {y
n
} en Y, jamos f X

\{0} y denimos
T
n
x = f (x)y
n
(x X, n N),
obteniendo una sucesin {T
n
} en L(X,Y) que tambin es de Cauchy, ya que
T
n
T
m
= f y
n
y
m
(n, m N).
Por ser L(X,Y) completo, la sucesin {T
n
} converger en L(X,Y) a un operador T. Puesto que
T
n
x T x T
n
Tx (x X, n N),
deducimos que la sucesin {T
n
x} ={f (x)y
n
} converge en Y para todo x X, con lo que basta
tomar x X tal que f (x) = 1.
Como segundo ejemplo de extensin, obtenemos un resultado que es la contrapartida de otro
obtenido en el tema anterior. All vimos que si X es un espacio normado e Y es un subespacio
cerrado de X, de codimensin nita, entonces Y est complementado en X. De hecho, si Z es
cualquier complemento algebraico de Y en X, se tiene que Z es un complemento topolgico. Si
jamos nuestra atencin en Z, es claro que tiene dimensin nita y tambin est complementa-
do. Podra pensarse, por tanto, que cualquier subespacio Z de X, de dimensin nita, tambin
va a estar complementado, pero eso no est del todo claro, pues para poder aplicar lo anterior
necesitamos un complemento algebraico Y, que desde luego tendr codimensin nita, pero que
adems ha de ser cerrado. Gracias al Teorema de Hahn-Banach vamos a encontrarlo.
Corolario. Si M es un subespacio de dimensin nita de un espacio normado X, entonces
M est complementado en X.
En efecto, sea {u
1
, u
2
, . . . , u
N
} una base de M. Es claro que las coordenadas de cada vector
m M dependen linealmente de m, es decir, existen g
1
, g
2
, . . . , g
N
, funcionales lineales en M,
tales que
m =
N

k=1
g
k
(m)u
k
es la nica expresin de cada m M como combinacin lineal de los elementos de la base. Para
k = 1, 2, . . . , N, puesto que Y es un espacio normado de dimensin nita tenemos g
k
M

y
el teorema anterior nos proporciona un f
k
X

que extiende a g
k
. Se comprueba sin ninguna
dicultad que deniendo
P(x) =
N

k=1
f
k
(x)u
k
(x X)
se obtiene una proyeccin lineal continua P en X tal que P(X) = M, luego M est complemen-
tado en X, como se quera.
Tema 6
Dualidad en Espacios Normados
La versin analtica del Teorema de Hahn-Banach nos va a permitir ahora profundizar en
el estudio de la dualidad. Empezaremos viendo cmo a partir del dual de un espacio normado
podemos describir los duales de subespacios y cocientes. Veremos tambin que todo espacio
normado puede identicarse con un subespacio de su segundo dual y aparecern los espacios
de Banach reexivos, para los que existe total simetra entre el espacio y su dual.
6.1. Dual de un subespacio
El teorema de extensin equinrmica, probado en el tema anterior, sugiere que analicemos
la relacin entre el dual X

de un espacio normado X y el dual M

de un subespacio M de
X. Para cada f X

, denotemos por R( f ) a la restriccin de f a M. Es evidente que R es


un operador lineal continuo de X

en M

; de hecho, es claro que R( f ) f para todo


f X

. El mencionado teorema nos dice que R(X

) = M

, pues dado g M

nos proporciona
un f X

que extiende a g, es decir, que verica R( f ) = g.


Miramos ahora al ncleo de R, que obviamente est formado por los funcionales lineales
continuos en X que se anulan en M; se le llama anulador de M y se le denota por M

:
M

=

f X

: f (M) ={0}

.
Es claro que M

es un subespacio cerrado de X

(por ejemplo, porque M

= ker R). Podemos


pasar ahora R al cociente por su ncleo, obteniendo otro operador : X

/M

que ya es
biyectivo. Resaltamos la denicin de :
( f +M

) = R( f ) ( f +M

/M

).
Pues bien, vamos a comprobar que es isomtrico, lo que nos permitir identicar totalmente
M

con X

/M

. En efecto, dados f X

y h M

tenemos claramente:
( f +M

) =R( f +h) f +h,


44
6. Dualidad en Espacios Normados 45
y recordando la denicin de la norma cociente, ( f +M

) f +M

. Para obtener la
desigualdad contraria usamos una extensin equinrmica. Ms concretamente, el funcional
R( f ) M

se extiende a todo el espacio X conservando la norma, es decir, existe



f X

(no tiene por qu ser



f = f ) tal que R(

f ) = R( f ) y

f =R( f ). Es claro que

f f +M

y
concluimos:
f +M



f =R( f ) =( f +M

) f +M

. ()
As pues, es isomtrico y podemos enunciar:
Corolario (Dual de un subespacio). Sea X un espacio normado, M un subespacio de X y
M

su anulador. Para cada f X

, denotemos por R( f ) a la restriccin de f a M. Entonces


M

es un subespacio cerrado de X

y deniendo:
( f +M

) = R( f ) ( f +M

/M

)
se obtiene un isomorsmo isomtrico de X

/M

sobre M

. En resumen:
M

/M

6.2. Mejor aproximacin en un espacio dual


La demostracin del corolario anterior contiene una informacin que conviene resaltar, ya
que tiene gran utilidad en la Teora de Aproximacin. Observemos que la desigualdad que
aparece en () acab siendo una igualdad. Ms concretamente, dado f X

, hemos encontrado

f f +M

tal que

f = f +M

, es decir, el nmo que dene la norma cociente es un


mnimo. Si ahora ponemos h = f

f M

, es claro que
d( f , h) = f h =

f = f +M

= d( f , M

),
es decir, la distancia de f a M

se materializa en el punto h, o bien h es un punto de M

que
est a la mnima distancia de f ; se dice que h es una mejor aproximacin de f en M

.
Expliquemos brevemente el lenguaje que se utiliza en Teora de Aproximacin. Sea Y un
espacio mtrico, con distancia d, y sea Z un subconjunto no vaco de Y. Para cada y Y, se
llama conjunto de mejores aproximaciones de y en Z al conjunto P
Z
(y) (posiblemente vaco)
dado por:
P
Z
(y) = {z Z : d(y, z) = d(y, Z)},
es decir, el conjunto de los puntos de Z cuya distancia a y es la mnima posible. Cuando
P
Z
(y) = / 0 para todo y Y, se dice que Z es un subconjunto proximinal en Y. Obsrvese que,
para que esto pueda ocurrir, Z ha de ser cerrado en Y.
Pues bien, gracias al Teorema de Hahn-Banach hemos probado que, para todo subespacio
M de un espacio normado X, M

es un subespacio proximinal de X

. De hecho, para cada


f X

, las mejores aproximaciones de f en M

que hemos encontrado son los funcionales


de la forma h = f

f donde

f es una extensin equinrmica (se suele decir una extensin
Hahn-Banach) de la restriccin de f a M.
6. Dualidad en Espacios Normados 46
Recprocamente, si h P
M
( f ), tendremos f h = d( f , M

) =R( f ) luego

f = f h
es una extensin Hahn-Banach de R( f ) que evidentemente verica h = f

f .
Podemos decir que hacer extensiones Hahn-Banach de funcionales lineales continuos en
M es lo mismo que obtener mejores aproximaciones en M

de funcionales lineales continuos


en X. Tendremos nica mejor aproximacin cuando tengamos nica extensin Hahn-Banach y
conviene recordar que la unicidad de dicha extensin se puede discutir explcitamente, miran-
do la primera etapa en la demostracin de la versin analtica del Teorema de Hahn-Banach.
Comentemos nalmente que el resultado obtenido parece aplicarse slo a una situacin muy
especial, el anulador de un subespacio de un espacio normado como subconjunto del espacio
dual, pero conviene recordar que muchos de los espacios de Banach que venimos manejando
son espacios duales.
6.3. Caracterizacin dual del cierre de un subespacio
Vamos a profundizar an ms en la relacin entre un subespacio M de un espacio normado
X y su anulador M

. Es claro que todo funcional lineal continuo en X que se anule en M


tambin se anula en el cierre de M, es decir, M

=

M

, luego M no puede quedar determinado


por M

, salvo que sea cerrado. La siguiente consecuencia del Teorema de Hahn-Banach nos
har ver que M

siempre determina a M. Por tanto, cuando M sea cerrado en X , el propio M


quedar determinado por M

.
Corolario. Sea X un espacio normado, M un subespacio de X y x
0
X tal que x
0
/ M,
es decir, d(x
0
, M) > 0. Entonces existe f M

tal que f = 1 y f (x
0
) = d(x
0
, M). Como
consecuencia se tiene:
M =

f M

ker f .
En efecto, poniendo (x) = d(x, M) para todo x X, tenemos una seminorma en X, y
deniendo g(x
0
) = (x
0
) obtenemos un funcional lineal en Kx
0
que claramente verica
|g| . El Teorema de Hahn-Banach nos da un funcional lineal f en X que extiende a g y
verica tambin | f | . Comprobamos enseguida que f es el funcional que buscamos. En
efecto, por ser
| f (x)| (x) = d(x, M) x (x X),
tenemos que f es continuo, con f 1, y f se anula en M, es decir f M

; como f extiende
a g, tambin tenemos f (x
0
) = d(x
0
, M) . Finalmente, para cualquier m M, podemos escribir
d(x
0
, M) = f (x
0
) = f (x
0
m) f x
0
m,
con lo que la arbitrariedad de m nos permite concluir que f = 1. La igualdad nal del enun-
ciado es inmediata, ya que M ker f para todo f M

y recprocamente, para x
0
/ M hemos
encontrado f M

tal que x
0
/ ker f . Conviene resaltar una consecuencia que se usa a menudo:
M es denso en X si, y slo si, M

= {0}. Por lo dems, queda claro que, si M es cerrado, en-


tonces M est determinado por M

, ya que para un vector x X se tendr que x M si, y slo


si, f (x) = 0 para todo f M

.
6. Dualidad en Espacios Normados 47
6.4. Dual de un cociente
Vemos ahora una descripcin del dual de un cociente que es la contrapartida a la del dual de
un subespacio, hecha anteriormente. Esta descripcin no utiliza el Teorema de Hahn-Banach y
se poda haber hecho bastante antes:
Sea M un subespacio cerrado de un espacio normado X, consideremos el espacio normado
cociente X/M y la aplicacin cociente . Para cada g (X/M)

podemos denir (g) =g;


es evidente que (g) X

y de hecho que (g) M

. Usando que la bola abierta unidad


de X/M es la imagen por de la bola abierta unidad de X, comprobamos fcilmente que
(g) =g. Finalmente, dado h M

, escribiendo g(x+M) =h(x), es inmediato comprobar


que g est bien denido, es un funcional lineal continuo en X/M y, claramente, (g) = h. As
que hemos probado lo siguiente:
Proposicin (Dual de un cociente). Sea M un subespacio cerrado de un espacio normado
X, consideremos el espacio normado cociente X/M y la aplicacin cociente : X X/M.
Deniendo:
(g) = g

g (X/M)

se obtiene un isomorsmo isomtrico de (X/M)

sobre M

, simblicamente:
(X/M)

6.5. Inyeccin cannica en el bidual


La abundancia de funcionales lineales continuos en un espacio normado se pone muy clara-
mente de maniesto en el siguiente enunciado:
Corolario. Si X es un espacio normado y x
0
X \ {0}, existe f X

tal que f = 1 y
f (x
0
) =x
0
.
En realidad esto es caso particular de un corolario anterior, pero el razonamiento es tan
sencillo que merece repetirse: deniendo g(x
0
) =x
0
tenemos claramente que g (Kx
0
)

y g = 1, con lo que basta tomar como f cualquier extensin Hahn-Banach de g.


El corolario anterior nos informa de que el espacio de Banach X

determina la norma de X.
Ms concretamente, nos dice que:
x = m ax{| f (x)| : f X

, f 1} (x X)
Esta igualdad est en clara dualidad con la denicin de la norma dual:
f = sup{| f (x)| : x X, x 1} ( f X

).
Para resaltar esta simetra, cambiamos a partir de ahora la notacin, usaremos x

para denotar a
los elementos de X

, vindolos ms como vectores de X

que como funcionales en X. Fija-


do un x X, podemos considerar la aplicacin x

(x), que evidentemente es un funcional


lineal en X

, el funcional de evaluacin en x. La desigualdad |x

(x)| xx

nos dice que


6. Dualidad en Espacios Normados 48
dicho funcional es continuo, es decir, es un elemento del bidual X

de X, un espacio de Ba-
nach que hasta ahora no habamos considerado, pero que no necesita denicin, es simplemente
el espacio dual de X

.
As pues, cada elemento x de un espacio normado X, da lugar a un elemento de X

, el
funcional de evaluacin en x, al que vamos a denotar por J(x); la denicin formal es
[J(x)](x

) = x

(x) (x

).
Tenemos ahora una aplicacin J : X X

, que evidentemente es lineal. La igualdad nos


dice que J es isomtrica:
J(x) = sup{|[J(x)](x

)| : x

1} = sup{|x

(x)| : x

1} = x.
Se dice que J es la inyeccin cannica del espacio normado X en su bidual y hemos visto que
J identica totalmente a X con un subespacio de X

, simblicamente: X J(X). Es lgico


preguntarse si ese subespacio es el total, con lo que tendramos total simetra entre X y X

.
Enseguida nos damos cuenta de que, en general, J(X) puede no coincidir con X

, simple-
mente porque X

siempre es un espacio de Banach mientras que X (equivalentemente J(X))


puede no ser completo. Esta sencilla observacin tiene su utilidad, ya que nos permite con-
seguir de forma muy elegante la completacin de X, con slo tomar el cierre de J(X) en X

.
Es evidente que J(X) es un espacio de Banach que contiene un subespacio denso, J(X), que es
isomtricamente isomorfo a X, luego J(X) es la completacin de X. En resumen, la dualidad
nos da una forma muy cmoda y elegante de construir la completacin de un espacio normado,
sin usar la completacin del espacio mtrico, extender las operaciones y la norma, etc.
Hecha la observacin anterior, para un espacio de Banach X nos volvemos a preguntar
si J es sobreyectiva y veremos enseguida que la respuesta puede ser armativa o negativa,
dependiendo de X. Se dice que un espacio de Banach X es reexivo cuando la inyeccin
cannica de X en X

es sobreyectiva, es decir, cuando J(X) = X

. En tal caso, naturalmente,


J es un isomorsmo isomtrico de X sobre X

, podemos escribir X X

y tenemos total
simetra entre X y X

ya que el espacio dual de X

vuelve a ser X.
Los ejemplos ms sencillos de espacios de Banach reexivos son los de dimensin nita: es
claro que si X tiene dimensin nita N, entonces tambin X

, y por tanto X

, tiene dimensin
N, luego la aplicacin J, que es inyectiva, tiene que ser sobreyectiva. As pues, todo espacio
de Banach de dimensin nita es reexivo, aunque es obvio que la nocin de reexividad no se
invent para trabajar con espacios de dimensin nita. Enseguida aparecern ms ejemplos.
6.6. Transposicin de operadores
Los espacios l
p
, con 1 < p < , son claros candidatos a espacios de Banach reexivos. En
efecto, sabemos que l

p
se identica con l
p
, luego l

p
deber identicarse con (l
p
)

, que a
su vez, por ser (p

= p, se identica con l
p
. Luego tendremos un isomorsmo isomtrico de
l
p
sobre su bidual: l
p
l

p
. Sin embargo, esto an no demuestra que l
p
es reexivo, debemos
construir explcitamente el isomorsmo isomtrico de l
p
sobre su bidual que hemos sugerido y
6. Dualidad en Espacios Normados 49
comprobar (como de hecho ocurre) que se trata de la inyeccin cannica. Para ello, a poco que
se piense, falta saber cmo podemos denir explcitamente un isomorsmo isomtrico entre
dos espacios duales X

e Y

a partir de un isomorsmo isomtrico entre los espacios X e Y.


Eso se consigue mediante la transposicin de operadores, un procedimiento que, en un contexto
mucho ms general, vamos a explicar ahora.
Sean X e Y dos espacios normados y T un operador lineal continuo de X en Y, es decir,
T L(X,Y). Podemos componer T con cualquier funcional y

, y es obvio que y

T X

.
Obtenemos as una aplicacin y

T, de Y

en X

, que vamos a denotar por T

. Obsrvese
que la denicin de T

se resume de la siguiente forma:


[T

](x) = y

(Tx) (x X, y

). ()
Es evidente que T

es un operador lineal y comprobamos enseguida que es continuo. Para


y

jo, tenemos:
|[T

](x)| =|y

(Tx)| y

Tx y

Tx (x X),
luego T

Ty

para todo y

, y tenemos T

L(Y

, X

), junto con la estimacin


T

T. Usando el Teorema de Hahn-Banach, ms concretamente el corolario visto en el


apartado anterior, comprobamos que dicha estimacin es ptima:
T

= sup{T

: y

1} = sup

|y

(Tx)| : x 1, y

= sup{Tx : x 1} =T.
En resumen, para cada T L(X,Y), la igualdad () dene un operador T

L(Y

, X

) tal que
T

= T. Se dice que T

es el operador transpuesto de T. Operador adjunto y operador


dual son otras denominaciones que tambin se utilizan.
Algunas propiedades del operador T

se caracterizan fcilmente en trminos de T. Por


ejemplo, es fcil comprobar que ker T

= T(X)

, as que T

es inyectivo si, y slo si, T(X) es


denso en Y. Otras propiedades que nos interesan se obtendrn fcilmente usando la composicin
de operadores.
Sean pues X, Y, Z, espacios normados, T L(X,Y) y S L(Y, Z). Se deduce directamente
de la denicin del operador transpuesto que:
(ST)

= T

.
Supongamos entonces que T es un isomorsmo topolgico de X sobre Y, es decir T
es biyectivo y T
1
L(Y, X). Denotando por Id
E
al operador identidad en cualquier espacio
normado E, tenemos claramente,
Id
X
= (Id
X
)

= (T
1
T)

= T

(T
1
)

y de manera anloga, Id
Y
= (T
1
)

, con lo que hemos probado que T

es biyectivo y
(T

)
1
= (T
1
)

es continuo, luego T

es un isomorsmo topolgico de Y

sobre X

. Si
T es de hecho un isomorsmo isomtrico, de la igualdad T = T
1
= 1 deducimos que
T

=(T

)
1
= 1, es decir, T

tambin es un isomorsmo isomtrico.


6. Dualidad en Espacios Normados 50
Ahora podemos justicar rigurosamente la reexividad de los espacios l
p
con 1 < p < .
Conocemos explcitamente un isomorsmo isomtrico S : l
p
l

p
; concretamente,
[Sy](x) =

n=1
x(n)y(n) (x l
p
, y l
p
).
Por tanto S

: l

p
(l
p
)

es igualmente un isomorsmo isomtrico. Pero tambin tenemos un


isomorsmo isomtrico T : l
p
(l
p
)

, cuya denicin es formalmente la misma que la de S,


slo que intercambiando p con p

:
[Tx](y) =

n=1
x(n)y(n) (y l
p
, x l
p
).
Entonces, la composicin (S

)
1
T es un isomorsmo isomtrico de l
p
sobre l

p
. Debemos
comprobar que (S

)
1
T es precisamente la inyeccin cannica J de l
p
en su bidual; equi-
valentemente, es ms directo comprobar que S

J = T. Pero esto es casi evidente, ya que, para


cualesquiera x l
p
e y l
p
tenemos:
[(S

J)(x)](y) = [J(x)](Sy) = [Sy](x) = [Tx](y).


As pues, hemos probado que J es sobreyectiva, es decir, que para 1 < p <, l
p
es un espacio
de Banach reexivo.
Un razonamiento totalmente anlogo al anterior permite probar que, para cualquier subcon-
junto medible de R
N
con medida de Lebesgue positiva, el espacio de Banach L
p
(), con
1 < p < , es reexivo.
Pero volviendo a los espacios de sucesiones y razonando de forma similar a como lo hemos
hecho con los espacios l
p
, comprobamos sin dicultad que el espacio de Banach c
0
no es
reexivo. En efecto, empezamos con un isomorsmo isomtrico S : l
1
c

0
, formalmente con
la misma denicin que antes:
[Sy](x) =

n=1
x(n)y(n) (x c
0
, y l
1
),
luego S

es un isomorsmo isomtrico de c

0
sobre l

1
. Pero, aqu est la novedad, l

1
no se
identica con c
0
sino con l

: tenemos un isomorsmo isomtrico T : l

1
, dado por
[Tz](y) =

n=1
y(n)z(n) (y l
1
, z l

).
Si llamamos I a la inclusin natural de c
0
en l

y J a la inyeccin cannica de c
0
en su bidual,
lo que ahora tenemos, para cualesquiera x c
0
, y l
1
, es:
[(S

J)(x)](y) = [Jx](Sy) = [Sy](x) = [T(I(x))](y),


es decir, S

J = T I, o equivalentemente, J = (S

)
1
T I. La interpretacin de esta l-
tima igualdad es clara, cuando identicamos c

0
con l

mediante el isomorsmo isomtrico


(S

)
1
T, la inyeccin cannica J se convierte en la inclusin natural I. Naturalmente J no
puede ser sobreyectiva, porque I no lo es. As pues, c
0
es el primer ejemplo (y el ms sencillo)
de espacio de Banach no reexivo.
6. Dualidad en Espacios Normados 51
6.7. Reexividad de subespacios y cocientes
En lo que sigue consideramos un subespacio cerrado M de un espacio de Banach X y vamos
a comentar la relacin entre la reexividad de X, la de M y la del cociente X/M, sin entrar en
los detalles de las demostraciones. Recordemos las descripciones de los duales de subespacios
y cocientes obtenidas anteriormente:
M

/M

y (X/M)

Deducimos entonces que


M

(X

/M

y (X/M)

(M

Pero aplicando a M

, como subespacio cerrado de X

, las descripciones del dual de un subes-


pacio y un cociente, obtenemos tambin que
(M

/M

y (X

/M

As pues, tenemos nalmente


M

y (X/M)

/M

donde, naturalmente, M

, segundo anulador de M, no es otra cosa que el anulador de M

, un
subespacio cerrado de X

.
Intuitivamente es fcil ahora adivinar lo que ocurre con la reexividad. Si X es reexivo,
al identicar X

con X , la caracterizacin dual del cierre de un subespacio nos dice que M

se va a identicar con M, es decir, M

se va a identicar con M, luego intuimos que M es


reexivo. De forma anloga, vemos que X

/M

se va a identicar con X/M, luego intuimos


tambin que X/M es reexivo.
Naturalmente, los comentarios anteriores no constituyen una demostracin rigurosa, slo
indican la forma de hacerla, que consistir en calcular explcitamente todos los isomorsmos
isomtricos que se han mencionado y aclarar la relacin con las inyecciones cannicas de los
espacios de Banach X, M y X/M. Hecho ese trabajo se puede conseguir una informacin
adicional: si M y X/M son reexivos, se prueba que X es reexivo. Omitimos los detalles,
que son laboriosos pero no difciles, y enunciamos simplemente el resultado que puede probarse
con las ideas sugeridas:
Proposicin (Reexividad de subespacios y cocientes). Sea X un espacio de Banach y M
un subespacio cerrado de X. Entonces X es reexivo si, y slo si, M y X/M son reexivos.
La Proposicin anterior, nos da nuevos ejemplos de espacios de Banach reexivos: todos
los subespacios cerrados y todos los cocientes de l
p
(o de L
p
()) con 1 < p < . Tambin
nos da nuevos ejemplos de espacios de Banach no reexivos: el espacio c de las sucesiones
convergentes y el espacio l

de las sucesiones acotadas son espacios de Banach no reexivos,


puesto que c
0
no es reexivo y es un subespacio cerrado de ambos.
6. Dualidad en Espacios Normados 52
6.8. Reexividad del dual
Vamos a estudiar ahora la relacin entre la reexividad de un espacio de Banach X y la del
dual X

, obteniendo que son equivalentes. Usamos un razonamiento debido a J. Dixmier, que


tiene inters en s mismo.
Sea pues X un espacio normado, consideremos la inyeccin cannica J
X
: X X

y
el operador transpuesto J

X
: X

. Cada x

es un funcional lineal continuo


en X

e intuitivamente, J

X
(x

) no es ms que la restriccin de x

a X cuando vemos
X como subespacio de X

. Por otra parte tenemos J


X
, la inyeccin cannica de X

en su
bidual, que lo que hace, tambin intuitivamente, es extender funcionales denidos en X a todo
el espacio X

. No debe extraarnos que al restringir un funcional que previamente hemos


extendido obtengamos el funcional de partida, es decir, que se tenga
J

X
J
X
= Id
X

cosa que efectivamente sucede, como es fcil comprobar.


Si ahora hacemos la composicin en orden contrario y denimos
P
X
= J
X
J

X
es fcil ver que P
X
es una proyeccin lineal en X

que se conoce como la proyeccin de


Dixmier determinada por el espacio normado X. Claramente, la imagen de P
X
es J
X
(X

) y
su ncleo es ker J

X
= J
X
(X)

, el anulador de X cuando le vemos como subespacio de X

.
Tenemos pues la siguiente descomposicin de X

en suma directa:
X

= J
X
(X

) J
X
(X)

, ()
vlida para cualquier espacio normado X. Adems, es claro que la proyeccin de Dixmier es
continua, luego la suma es topolgico-directa. Podemos ya probar:
Proposicin (Reexividad del dual). Un espacio de Banach X es reexivo si, y slo si, X

es reexivo.
En efecto, si X es reexivo, tenemos J
X
(X) = X

, luego J
X
(X)

= {0} y deducimos de
() que J
X
(X

) = X

, es decir, X

es reexivo. Recprocamente, si X

es reexivo, () nos
dice que J
X
(X)

={0} y deducimos que J


X
(X) es denso en X

, pero tambin es cerrado por


ser X un espacio de Banach, luego J
X
(X) = X

y X es reexivo.
Aplicando la proposicin anterior obtenemos que l
1
no es reexivo, puesto que l
1
c

0
y
sabemos que c
0
no es reexivo. La misma conclusin habramos obtenido usando que l

1
l

no es reexivo.
Pensemos cmo son los sucesivos duales de un espacio de Banach X. Denotando por X
(n)
al n-simo dual de X , es claro que cuando X es reexivo esta sucesin slo tiene dos trminos
signicativos, ya que X
(n)
X o X
(n)
X

, segn sea n par o impar. Por el contrario, cuando


X no es reexivo tenemos dos sucesiones estrictamente crecientes de espacios de Banach, pues
identicando cada espacio con la imagen de su inyeccin cannica tenemos X X
(2)
X
(4)
. . .
y tambin X

X
(3)
X
(5)
. . . , siendo todas las inclusiones estrictas.
Tema 7
Versin Geomtrica del Teorema de
Hahn-Banach
En este Tema abordamos la interpretacin geomtrica del Teorema de Hahn-Banach, que
consistir en encontrar condiciones sucientes para separar dos subconjuntos de un espacio
vectorial. Empezaremos aclarando en qu consiste esta separacin y qu tipo de resultados
podemos esperar. Obtendremos un teorema general de separacin de conjuntos convexos en
espacios vectoriales, que es equivalente a la versin analtica del Teorema de Hahn-Banach.
Deduciremos consecuencias interesantes para espacios normados.
7.1. Motivacin
En trminos muy genricos podramos decir que el estudio de la dualidad pretende obtener
informacin sobre un espacio a partir de su dual. Hemos visto ya algunos ejemplos: dado un
espacio normado X, y puntos x, y X con x = y, existe f X

tal que f (x) = f (y); podemos


decir que el funcional f separa (distingue) x de y, o tambin que X

separa los puntos de X.


Para poner un ejemplo igualmente conocido pero menos evidente, dado un subespacio cerrado
M de X y un punto x
0
X \M, sabemos que existe f X

tal que f (M) = {0} mientras que


f (x
0
) = 0; tambin en este caso, el funcional f separa el punto x
0
del subespacio M.
Planteemos la nocin de separacin de una forma muy general. Sea X un espacio vectorial
real en el que no consideramos norma alguna. Dados dos subconjuntos A, B X, no vacos
y disjuntos, podemos preguntarnos si los funcionales lineales en X son capaces de separar o
distinguir A de B, es decir si podemos encontrar un funcional lineal f en X vericando que
f (A) f (B) = / 0.
Considerando el caso particular X = R
2
, que es el caso no trivial ms sencillo posible,
concretamos mejor nuestra pregunta. En efecto, a poco que A y B sean conexos, que no es
mucho pedir, la continuidad de f hace que los conjuntos f (A) y f (B) sean intervalos en R y
slo podrn ser disjuntos cuando se tenga f (a) < f (b) para cualesquiera a A y b B, o bien
la desigualdad contraria, que se convierte en la misma cambiando f por f . Deducimos que
sup f (A) nf f (B). (1)
53
7. Versin Geomtrica del Teorema de Hahn-Banach 54
Aunque esta desigualdad no garantiza que los intervalos f (A) y f (B) sean disjuntos, en prin-
cipio podemos conformarnos con un funcional lineal que verique (1), exigiendo que f = 0
para evitar trivialidades. Tomando de forma que sup f (A) nf f (B), la desigualdad (1)
equivale a
f (a) f (b) (a A, b B). (2)
La interpretacin geomtrica es clara: la recta de ecuacin f (x) = deja el conjunto A a un
lado y el conjunto B al otro. Podemos entender que el funcional f = 0 separa los conjuntos A
y B cuando se cumple (1), equivalentemente, cuando existe R vericando (2). Buscamos
entonces condiciones sobre los conjuntos A y B que nos permitan separarlos. Con ejemplos
muy sencillos observamos que debemos suponer que A y B son convexos.
Volviendo al caso general, si A y B son dos subconjuntos convexos, no vacos y disjuntos
de un espacio vectorial real X, nos preguntamos si podemos separar A y B, es decir, si existe
un funcional lineal f = 0 en X vericando (1), o equivalentemente (2) para algn R. La
interpretacin geomtrica sigue siendo muy clara: el hiperplano (afn) de ecuacin f (x) =
deja el conjunto A a un lado y el conjunto B al otro.
Antes de discutir la respuesta a la pregunta recin planteada, conviene considerar tambin
el caso complejo, que no ofrece dicultad. Si X es un espacio vectorial complejo, siempre
podemos considerar el espacio real subyacente X
R
y ver A y B como subconjuntos convexos
de X
R
. Si conseguimos separarlos en X
R
, puesto que los funcionales lineales en X
R
no son ms
que las partes reales de los funcionales lineales en X, tendremos un funcional lineal f = 0 en
X vericando que supRe f (A) nf Re f (B), o equivalentemente,
Re f (a) Re f (b) (a A, b B),
para algn R. La interpretacin geomtrica es tan sugestiva o ms que en el caso real:
podemos pensar que el funcional f : X C nos da una imagen de X en el plano, con los
conjuntos f (A) y f (B) a distinto lado de una recta vertical. Ntese que la existencia de un tal
f no es evidente ni an en el caso X = C. En resumen, queda claro que el caso complejo de
nuestro problema tiene perfecto sentido, pero su discusin se reduce al caso real.
Pues bien, vamos a ver con un ejemplo que la respuesta a la pregunta planteada puede ser
negativa: no siempre podemos separar dos conjuntos convexos disjuntos. En efecto, conside-
remos el espacio vectorial X = c
00
de las sucesiones de soporte nito y sea A el subconjunto
formado por las sucesiones cuyo ltimo trmino no nulo es estrictamente positivo. Usando la
sucesin de vectores unidad {e
n
}, el conjunto A tiene la siguiente descripcin:
A =

N

k=1

k
e
k
: N N,
1
,
2
, . . . ,
N
R,
N
> 0

.
El otro conjunto convexo es simplemente B = {0} y vamos a comprobar que es imposible
separar A y B, equivalentemente, todo funcional lineal no nulo f en X toma en A valores
estrictamente positivos y estrictamente negativos. En efecto, por ser f = 0 existir un n N
tal que f (e
n
) = 0 y, cambiando f por f si fuera necesario, podemos suponer que f (e
n
) > 0.
Entonces, tomando > 0 sucientemente grande, tenemos f (e
n+1
) f (e
n
) < 0 y hemos
encontrado dos puntos de A, concretamente e
n
y e
n
+e
n+1
, en los que f toma valores de
distinto signo.
7. Versin Geomtrica del Teorema de Hahn-Banach 55
Resaltemos que el espacio vectorial X del contraejemplo anterior tiene dimensin innita.
Veremos que en dimensin nita la pregunta planteada tiene respuesta armativa. Por otra parte,
la versin analtica del Teorema de Hahn-Banach nos va a dar una condicin suciente para
separar dos subconjuntos convexos no vacos y disjuntos de un espacio vectorial cualquiera,
con una hiptesis poco restrictiva sobre uno de ellos.
7.2. Separacin en espacios vectoriales
Para comprender mejor la hiptesis que nos va a permitir obtener un teorema de separacin
de conjuntos convexos, introducimos el siguiente concepto. Se dice que un subconjunto U de
un espacio vectorial X es absorbente cuando para cada vector x X existe un nmero real
positivo tal que x U , es decir, cuando R
+
U = X. Es claro que entonces 0 U y adems
U debe contener un punto en cada direccin del espacio, podemos decir que 0 est rodeado
por puntos de U. Si U es un conjunto convexo y absorbente, para cada x X tenemos un >0
tal que x/ U, con lo que el segmento de extremos 0 y x/ estar contenido en U , luego U
contiene un segmento no trivial en todas las direcciones del espacio X, si bien la longitud de
dicho segmento depende de la direccin. Esto nos lleva a pensar que 0 es una especie de punto
interior de U.
Por ejemplo, cualquier entorno de cero en un espacio normado es absorbente, pero es fcil
dar un ejemplo de conjunto absorbente en R
2
que no es entorno de cero. Podemos pensar que
el hecho de que un subconjunto convexo U de un espacio vectorial X sea absorbente signica
que 0 es un punto interior a U en un sentido algebraico bastante dbil. Naturalmente la misma
idea se aplica salvo traslacin a cualquier punto del espacio: si A es un conjunto convexo y
a
0
A, el hecho de que Aa
0
sea absorbente signica que a
0
es un punto interior de A en
el mismo sentido algebraico. Podemos ya enunciar el principal resultado de este tema, que es
equivalente a la versin analtica del Teorema de Hahn-Banach.
Teorema (Separacin de convexos en espacios vectoriales). Sea X un espacio vectorial
y A, B subconjuntos no vacos, convexos y disjuntos de X. Supongamos que existe un punto
a
0
A tal que Aa
0
es absorbente. Entonces existe un funcional lineal no nulo f en X que
separa A y B, es decir,
sup Re f (A) nf Re f (B).
Demostracin. Aclaremos, en primer lugar, que basta considerar el caso real, en el caso
complejo se usa el espacio real subyacente como ya hemos comentado.
Empezamos con una observacin sencilla: separar A y B es lo mismo que separar AB
y {0}, siendo claro adems que AB es convexo y que 0 / AB, ya que AB = / 0. As
que separar dos conjuntos convexos es lo mismo que separar un conjunto convexo de un punto.
En nuestro caso hacemos adems una traslacin del problema. Concretamente, junto con el
punto a
0
A que por hiptesis hace que Aa
0
sea absorbente, jamos un b
0
B arbitrario y
tomamos U = (Aa
0
) (Bb
0
). Es claro que U es un subconjunto convexo de X y tambin
es absorbente, ya que Aa
0
U. Escribiendo x
0
=b
0
a
0
, la condicin AB= / 0 nos asegura
que x
0
/ U y a poco que se piense, nuestro problema es separar U del punto x
0
.
7. Versin Geomtrica del Teorema de Hahn-Banach 56
Para entender mejor el razonamiento que sigue, pensemos en un caso conocido. Imaginemos
que U fuese la bola unidad abierta de un espacio normado X. Entonces sabemos que existe
f X

tal que f = 1 y f (x
0
) = x
0
1, con lo que es evidente que f separa U del
punto x
0
. La existencia de f se obtuvo de la versin analtica del Teorema de Hahn-Banach
usando la norma del espacio. La clave para resolver nuestro caso mucho ms general consiste
en darse cuenta de que la norma del espacio X est determinada por la bola unidad U mediante
la siguiente igualdad de comprobacin evidente: x = nf{ > 0 : x U} para todo x X.
El segundo miembro de esta igualdad tiene sentido en cualquier espacio vectorial X tan pronto
como el conjunto U sea absorbente y dene una funcin de X en R que en general no ser ya
una norma en X, pero tendr las propiedades que necesitamos para aplicar la versin analtica
del Teorema de Hahn-Banach.
Volvamos pues a nuestra demostracin. Usando que U es absorbente denimos una funcin
: X R de la siguiente forma:
(x) = nf{ > 0 : x U} (x X).
Es evidente que (x) 1 para todo x U. Recordando que x
0
/ U deducimos que (x
0
) 1,
ya que si fuese (x
0
) < 1 tendramos x
0
U para algn con 0 < < 1, y usando que U
es convexo con 0 U obtendramos x
0
U U +(1)U =U.
Vamos a comprobar que verica las condiciones que nos permiten usarla en la versin
analtica del Teorema de Hahn-Banach. La igualdad
(r x) = r (x) (r R
+
, x X)
se deduce claramente de la denicin de . La desigualdad triangular se deduce de la convexi-
dad de U. En efecto, dados x, y X, tomamos , > 0 tales que x U, y U, y obtenemos:
x +y U + U = (+)


+
U +

+
U

= (+)U,
donde, para la ltima igualdad hemos usado que U es convexo. Deducimos que (x+y) +
y la arbitrariedad de y nos permite tomar nmos para deducir que
(x +y) (x) +(y),
para cualesquiera x, y X, como se quera.
A partir de aqu todo es conocido, consideramos el subespacio Rx
0
de X y el funcional
lineal g denido en dicho subespacio por g(x
0
) = (x
0
) para todo R. Observamos
que g est dominado por , ya que para > 0 tenemos g(x
0
) = (x
0
), mientras que para
0 ser g(x
0
) 0 (x
0
). Aplicando la versin analtica del Teorema de Hahn-Banach
tenemos un funcional lineal f en X que extiende a g y sigue dominado por .
Vamos a comprobar que f es el funcional que buscamos. En efecto, por una parte tenemos
f (x
0
) =(x
0
) 1, en particular f =0, mientras que para cualquier x U ser f (x) (x) 1.
Por tanto, f separa el conjunto U del punto x
0
. Finalmente, para cualesquiera a A y b B,
usando que ab+x
0
= (aa
0
) (bb
0
) U tenemos f (a) f (b) + f (x
0
) 1 f (x
0
), de
donde f (a) f (b) y f separa los conjuntos A y B, como queramos demostrar.
7. Versin Geomtrica del Teorema de Hahn-Banach 57
7.3. Equivalencia entre las versiones analtica y geomtrica
Ha quedado claro que el teorema de separacin recin demostrado es consecuencia directa
de la versin analtica del Teorema de Hahn-Banach. Recprocamente, dicha versin analtica
puede deducirse sin dicultad del teorema de separacin. De hecho el teorema de separacin
permite obtener una versin ligeramente fortalecida de la versin analtica:
Teorema (Nueva versin analtica del Teorema de Hahn-Banach). Sea X un espacio vecto-
rial y : X R una funcin convexa. Sea M un subespacio de X y g un funcional lineal en
M vericando que Reg(m) (m) para todo m M. Entonces existe un funcional lineal f
en X que extiende a g y sigue dominado por , es decir, f (m) = g(m) para todo m M y
Re f (x) (x) para todo x X.
Indicamos cmo puede deducirse directamente este enunciado del teorema de separacin,
sin entrar en el detalle de la demostracin. Una vez reducida la demostracin al caso real, como
siempre viene ocurriendo, se considera el espacio vectorial producto X R, en el que se aplica
el teorema de separacin a los siguientes subconjuntos:
A = {(x, t) X R : (x) <t} ; B = {(m, g(m)) : m M}.
No es difcil comprobar que se cumplen todos los requisitos del teorema de separacin y, a partir
del funcional lineal en X R que separa A y B, se obtiene tambin sin dicultad el funcional
lineal f en X que se busca.
En resumen, queda de maniesto la equivalencia entre versiones analticas del Teorema de
Hahn-Banach (teoremas de extensin) y versiones geomtricas (teoremas de separacin).
7.4. Separacin en espacios normados
Vamos ahora a obtener consecuencias y aplicaciones importantes del teorema general de
separacin de conjuntos convexos, empezando por considerar el caso ms natural en el que
disponemos de una norma en nuestro espacio vectorial X. Si A es un subconjunto de X y a
0
es un punto interior de A, entonces Aa
0
es absorbente por ser entorno de cero. As pues,
la hiptesis del teorema de separacin queda asegurada suponiendo que uno de los conjuntos
convexos que pretendemos separar tiene interior no vaco. Ya se coment que esta hiptesis
es un poco ms restrictiva de lo necesario, pues un conjunto absorbente no tiene por qu ser
entorno de cero, pero a cambio de fortalecer ligeramente esta hiptesis obtenemos importantes
mejoras en las conclusiones. Denotamos por int (A) al interior del conjunto A.
Corolario (Separacin de convexos en espacios normados). Sea X un espacio normado,
A y B subconjuntos convexos de X, y supongamos que B = / 0, int (A) = / 0 y int (A) B = / 0.
Entonces existen f X

y R tales que:
Re f (a) Re f (b) a A, b B
De hecho se tiene
Re f (a) < a int A.
7. Versin Geomtrica del Teorema de Hahn-Banach 58
Comparemos este enunciado con el teorema general de separacin. Teniendo una norma
en X, lo cual no supone restriccin alguna, a cambio de fortalecer un poco la hiptesis sobre
A exigiendo que int (A) = / 0, debilitamos la hiptesis de que A y B sean disjuntos, exigiendo
solamente int(A) B = / 0. Adems, conseguimos separar A y B mediante un funcional lineal
continuo, e incluso separamos estrictamente int (A) y B, ya que los conjuntos f (int (A)) y
f (B) son disjuntos. La demostracin de este corolario se reduce a aplicar el teorema general de
separacin, junto con algunas observaciones bastante elementales sobre subconjuntos convexos
de un espacio normado, que tienen inters en s mismas. Como siempre, basta probar el caso
real.
En primer lugar, es muy fcil comprobar que, en cualquier espacio normado, el interior de
un conjunto convexo tambin es convexo. Esta observacin nos permite aplicar el teorema de
separacin a los conjuntos (convexos, no vacos, disjuntos) int (A) y B. Obviamente, cualquier
punto a
0
int (A) verica que int (A) a
0
es absorbente. Obtenemos un funcional lineal no
nulo f en X que separa dichos conjuntos y tenemos pues un R que verica
f (a) f (b) a int (A), b B
Queremos que la primera desigualdad sea siempre estricta, pero esto es consecuencia de algo
conocido: en cualquier espacio normado, un funcional lineal no nulo siempre es una aplicacin
abierta. Por tanto, f (int(A)) es un subconjunto abierto de R que no puede tener mximo, luego
se deber tener f (a) < para todo a int (A).
Podemos ahora comprobar sin dicultad que f es continuo. El hiperplano de ecuacin
f (x) = no es denso en X, ya que tiene interseccin vaca con el conjunto abierto no vaco
int (A). Salvo una traslacin, deducimos que ker f no es denso en X, luego es cerrado y f es
continuo.
Queda probar que f separa tambin los conjuntos A y B, pues hasta ahora slo sabemos
que separa int (A) y B. La desigualdad f (a) < , que sabemos es vlida para todo a int(A),
junto con la continuidad de f , implica evidentemente que f (x) para todo x int (A). La
demostracin se concluye viendo que A int (A), y esta es la ltima observacin elemental que
necesitamos: en cualquier espacio normado, un conjunto convexo con interior no vaco est
contenido en el cierre de su interior.
7.5. Funcionales y puntos de soporte
Vamos a considerar un caso particular del ltimo corolario cuya interpretacin geomtrica
es especialmente interesante. Sea X un espacio normado y A un subconjunto convexo de X con
interior no vaco. Dado un punto x
0
en la frontera de A, podemos aplicar el corolario anterior
tomando B = {x
0
} y obtenemos un funcional lineal continuo f en X que verica:
Re f (a) Re f (x
0
) a A.
La interpretacin geomtrica de esta desigualdad es muy clara: el hiperplano (afn real) de
ecuacin Re f (x) = Re f (x
0
) pasa por el punto x
0
y deja el conjunto A a un lado. Es acorde
7. Versin Geomtrica del Teorema de Hahn-Banach 59
con la intuicin decir que dicho hiperplano soporta al conjunto A en el punto x
0
. Conse-
cuentemente decimos que f es un funcional de soporte del conjunto A y tambin que x
0
es
un punto de soporte de A. Con esta nomenclatura, el resultado obtenido es el siguiente:
Corolario (Abundancia de puntos de soporte). Si X es un espacio normado y A un sub-
conjunto convexo de X con interior no vaco, todo punto de la frontera de A es un punto de
soporte de A.
Un caso particular del corolario anterior era ya conocido. Si A es la bola unidad de X
(abierta o cerrada da igual) y lgicamente tomamos x
0
X con x
0
= 1, sabemos hace tiempo
que existe f X

tal que f = 1 = f (x
0
) y es evidente que f es entonces un funcional de
soporte de la bola unidad en el punto x
0
.
7.6. Separacin fuerte
En ciertos casos, la separacin entre subconjuntos de un espacio normado X se puede cuan-
ticar. Supongamos que dos subconjuntos convexos no vacos A y B de X , no slo son disjun-
tos, sino que estn a distancia positiva, es decir:
d(A, B) =nf{ab : a A, b B} = > 0.
Si U es la bola abierta unidad de X, podemos separar los conjuntos A+U y B, que claramente
son convexos no vacos disjuntos y el primero de ellos tiene interior no vaco. Obtenemos as un
f X

\{0} vericando que sup Re f (A+U) nf Re f (B). Esta desigualdad no se altera si


la dividimos por f , as que podemos suponer que f = 1, pero entonces es inmediato que
Re f (U) =] 1, 1[ con lo que sup Re f (A+U) = sup Re f (A) +. Poniendo = supRe f (A)
hemos demostrado lo siguiente:
Corolario (Separacin fuerte en espacios normados). Sean A y B subconjuntos convexos no
vacos de un espacio normado X y supongamos que d(A, B) = >0. Entonces existen f X

,
con f = 1 y R tales que
Re f (a) + Re f (b) (a A, b B).
Se dice que el funcional f separa fuertemente los conjuntos A y B. Obsrvese que tenemos dos
hiperplanos, como siempre reales y anes, los de ecuaciones Re f (x) = y Re f (x) = +,
tales que el conjunto A queda a un lado de ambos y B al otro. Adems, la distancia entre tales
hiperplanos es , la mxima posible.
Recordemos un caso particular del corolario anterior que ya conocamos: si como conjunto
A tomamos un subespacio M del espacio normado X y B ={x
0
} con d(x
0
, M) > 0, de la ver-
sin analtica del Teorema de Hahn-Banach obtuvimos la existencia de f M

tal que f =1
y f (x
0
) = d(x
0
, M). El corolario anterior es claramente un resultado mucho ms general.
Condiciones naturales para aplicar el corolario anterior se presentan cuando uno de los con-
juntos convexos, pongamos A, es compacto, y B es cerrado con AB = / 0. La funcin continua
x d(x, B) alcanza un valor mnimo en el compacto A, luego d(A, B) > 0.
7. Versin Geomtrica del Teorema de Hahn-Banach 60
7.7. Separacin en espacios de dimensin nita
Concluimos este tema probando que en dimensin nita no es necesaria ninguna hiptesis
restrictiva para separar conjuntos convexos disjuntos.
Ello se debe a la siguiente observacin clave. Si U es un subconjunto convexo de R
N
, con
0 U, y el subespacio engendrado por U es todo R
N
, entonces U tiene interior no vaco. En
efecto, U contendr una base {u
1
, u
2
, . . . , u
N
} y usando la convexidad de U, junto con el hecho
de que 0 U, es fcil deducir que U debe contener al conjunto abierto

k=1

k
u
k
:
1
,
2
, . . . ,
N
R
+
,
N

k=1

k
< 1

.
La condicin 0 U siempre se puede conseguir mediante una traslacin y lo que obtenemos es
que un subconjunto convexo de R
N
con interior vaco ha de estar contenido en un subespacio
afn propio de R
N
, algo que intuitivamente era fcil adivinar. Podemos ya enunciar:
Corolario (Separacin de convexos en dimensin nita). Sean A y B subconjuntos no
vacos, convexos y disjuntos de R
N
. Entonces existe un funcional lineal en R
N
que separa
A y B. Ms concretamente, existen
1
,
2
, . . . ,
N
R, y tambin R, tales que
N

k=1

k
a
k

N

k=1

k
b
k
,
para cualesquiera (a
1
, a
2
, . . . , a
N
) A y (b
1
, b
2
, . . . , b
N
) B.
Al igual que para el teorema general de separacin, empezamos por reducir el problema
a separar un conjunto convexo de un punto que no le pertenezca. Ms concretamente, jamos
a
0
A, b
0
B y tomamos U = (Aa
0
) (Bb
0
), un subconjunto convexo no vaco de R
N
tal que 0 U, y nuestro problema es separar U del punto x
0
= b
0
a
0
que no pertenece a U
por ser A y B disjuntos.
Si U tiene interior no vaco, aplicamos, por ejemplo, el teorema de separacin de conjuntos
convexos en espacios normados. Si U tiene interior vaco, las observaciones hechas anterior-
mente nos aseguran que U est contenido en un subespacio propio de R
N
, en particular existe
un funcional lineal no nulo f en R
N
tal que U ker f . Cambiando f por f tendremos
Re f (x
0
) 0, con lo cual
Re f (u) Re f (x
0
) u U
y deducimos inmediatamente que
Re f (a) Re f (b) a A, b B.
Tema 8
Teorema de Banach-Steinhaus
Tras el Teorema de Hahn-Banach, presentamos en este tema el segundo de los principios
fundamentales del Anlisis Funcional, llamado Teorema de Banach-Steinhaus. Su demostracin
se deducir muy fcilmente de un resultado puramente topolgico, cuya historia merece un
comentario.
En los primeros aos del siglo XX sola hacerse con frecuencia en espacios de funciones un
tipo de razonamiento que reciba el nombre de mtodo de condensacin de singularidades. Es-
tos razonamientos se consideran hoy da como precedentes del Teorema de Banach-Steinhaus.
Paralelamente, haban empezado a usarse los llamados mtodos de categora, que per-
mitan discernir de forma provechosa entre subconjuntos grandes y pequeos de un espacio
topolgico. Estos mtodos tienen al parecer su origen en un trabajo de W. Osgood (1897), donde
se prueba que la interseccin de una sucesin de abiertos densos en R tambin es densa en R.
Dos aos despus, R. Baire observa que el mismo resultado es cierto en R
N
y lo aprovecha
en su estudio de las funciones que se obtienen como lmites puntuales de sucesiones de fun-
ciones continuas (llamadas funciones de la primera clase de Baire). Una caracterizacin de las
propiedades de continuidad que tienen tales funciones se conoce como el Gran Teorema de
Baire y los mtodos de categora juegan un papel clave en su demostracin.
S. Banach observ que el mencionado resultado de Osgood y Baire no slo es cierto en
R
N
sino tambin, con la misma demostracin de Baire, en cualquier espacio mtrico com-
pleto y en cualquier espacio topolgico localmente compacto, dando as forma denitiva a lo
que hoy da conocemos como Teorema de Baire, o con ms propiedad, Lema de Categora de
Baire. Al mismo tiempo, Banach observ que usando este lema se podan simplicar y claricar
enormemente los resultados basados en el mtodo de condensacin de singularidades, dejando
as establecida la utilidad de los mtodos de categora en Anlisis Funcional. En particular dio
una demostracin muy sencilla de un teorema probado previamente por H. Steinhaus, llamado
Teorema de cierre de Steinhaus, que desde entonces ha quedado como una fcil consecuencia
del Teorema de Banach-Steinhaus.
61
8. Teorema de Banach-Steinhaus 62
8.1. Lema de Categora de Baire
Empezamos introduciendo la nocin topolgica en que se basan los mtodos de categora.
Sea E un espacio topolgico y A E. Se dice que A es de primera categora en E cuando A
est contenido en una unin numerable de subconjuntos cerrados de E que tienen todos interior
vaco. En otro caso se dice que A es de segunda categora en E.
Para que la intuicin ayude a entender la denicin anterior, pensemos que un cerrado con
interior vaco es topolgicamente muy pequeo. Por ejemplo, los subconjuntos nitos de un
espacio normado tienen esta propiedad. A partir de esta idea bsica, los subconjuntos de un
espacio topolgico E se han clasicado en dos tipos: los de primera categora, que podramos
ver como topolgicamente pequeos, y los de segunda categora, que seran topolgicamente
grandes. Observemos que todo subconjunto de un conjunto de primera categora en E es de
primera categora en E , as como que una unin numerable de conjuntos de primera categora
en E es de primera categora en E.
Tambin conviene precisar que las nociones de categora son relativas, dependen del espacio
ambiente E. Por ejemplo, R visto como subconjunto de C es cerrado con interior vaco, luego
es de primera categora en C, pero veremos enseguida que R es de segunda categora en s
mismo. En general, si F es un espacio topolgico y E es un subconjunto de F en el que
consideramos la topologa inducida, es fcil ver que todo conjunto de primera categora en
E es tambin de primera categora en F, pero el recproco no es cierto, como acabamos de
comentar.
Lema de Categora de Baire. Si E es un espacio mtrico completo, o un espacio topolgico
localmente compacto, entonces todo subconjunto abierto no vaco de E es de segunda categora
en E. En particular, E es de segunda categora en s mismo.
Antes de entrar en la demostracin, observemos que la tesis del teorema anterior puede re-
formularse equivalentemente de diversas formas. Decir que todo abierto no vaco es de segunda
categora en E equivale evidentemente a cualquiera de las siguientes armaciones:
Todo conjunto de primera categora en E tiene interior vaco.
Si {F
n
} es una sucesin de subconjuntos cerrados de E tal que

n=1
F
n
tiene interior no
vaco, entonces algn F
n
tiene interior no vaco.
Si {G
n
} es una sucesin de abiertos densos en E, entonces

n=1
G
n
es denso en E.
Demostracin. Sea E un espacio mtrico completo y {G
n
} una sucesin de abiertos densos
en E. Probaremos que

n=1
G
n
es denso en E, es decir, si G es otro abierto no vaco de E,
deberemos ver que
_

n=1
G
n
_
G = / 0. El caso en que E es un espacio localmente compacto
tiene una demostracin bastante anloga, que queda como ejercicio.
8. Teorema de Banach-Steinhaus 63
Puesto que G
1
es un abierto denso en E, GG
1
es un abierto no vaco que contendr una
bola cerrada B
1
de radio > 0 y podemos tomar < 1/2, con lo que el dimetro de B
1
ser
menor que 1. En suma B
1
es una bola cerrada de radio estrictamente positivo y verica:
B
1
GG
1
; diam(B
1
) < 1.
La correspondiente bola abierta tendr interseccin no vaca con el abierto denso G
2
, luego
dicha interseccin es un abierto no vaco que contendr una bola cerrada B
2
de radio estricta-
mente positivo, que podemos tomar menor que 1/4, con lo que B
2
tendr dimetro menor que
1/2. Anotamos que B
2
es una bola cerrada de radio estrictamente positivo vericando:
B
2
B
1
G
2
; diam(B
2
) <
1
2
.
Hemos arrancado obviamente un proceso de induccin y es claro cmo se construye la bola
B
n+1
a partir de B
n
. As pues, podemos construir por induccin una sucesin {B
n
} de bolas
cerradas en E que verica:
B
1
GG
1
; B
n+1
B
n
G
n+1
; diam(B
n
) <
1
n
(n N).
Todo est preparado para usar la complitud de E. Puesto que {B
n
} es una sucesin decreciente
de subconjuntos cerrados de E con dimetro tendiendo a cero, su interseccin es un punto:

n=1
B
n
= {x
0
}. Por ser x
0
B
1
tenemos x
0
G y x
0
G
1
. Adems, para n N tenemos
x B
n+1
G
n+1
, luego x
0

_

n=1
G
n
_
G y hemos probado que este ltimo conjunto no es
vaco, como se quera.
Resaltemos que la tesis del lema anterior es puramente topolgica, nos da una condicin
necesaria para que la topologa de un espacio sea la generada por una distancia completa. Por
ejemplo, no existe una distancia completa en Q que genere su topologa usual (la inducida
por R), ya que evidentemente Q es de primera categora en s mismo. Por otra parte, vemos
tambin, como ya habamos anunciado, que R es de segunda categora en s mismo, luego
R\Q es de segunda categora en R y en particular R\Q no es numerable. En la misma lnea
obtenemos la siguiente consecuencia para espacios de Banach:
Corolario. La dimensin de un espacio de Banach es nita o no numerable.
En efecto, si X es un espacio de Banach de dimensin innita y U = {u
n
: n N} un
conjunto innito y numerable de vectores linealmente independientes en X, bastar probar que
U no puede ser una base de X, es decir que Lin(U) = X. En efecto, para cada n N sea
F
n
= Lin({u
1
, u
2
, . . . , u
n
}) y recordemos que, como consecuencia del Teorema de Hausdorff,
F
n
es cerrado en X. Adems, por ser un subespacio propio de X, F
n
tiene interior vaco, luego
Lin(U) =

n=1
F
n
es un conjunto de primera categora en X y el Lema de Categora de Baire
nos asegura que Lin(U) = X, como queramos.
Comentemos, sin dar la demostracin, un aplicacin clsica y muy vistosa del Lema de
Categora de Baire. A lo largo del siglo XIX aparecieron diversos ejemplos (el primero y ms
8. Teorema de Banach-Steinhaus 64
famoso se debe a Weierstrass) de funciones continuas en un intervalo compacto, digamos [0, 1],
que no son derivables en ningn punto. Pues bien, considerando el espacio de Banach C[0, 1],
no es difcil comprobar que el subconjunto formado por las funciones que admiten al menos una
derivada lateral en algn punto, es de primera categora en C[0, 1], luego el Lema de Categora
de Baire nos asegura que el conjunto de las funciones continuas en [0, 1] que no son derivables
en ningn punto de [0, 1] es de segunda categora en C[0, 1]. Podramos decir que la gran
mayora de las funciones continuas en [0, 1] no son derivables en ningn punto. Obsrvese la
fuerza del lema de Baire: nos asegura la abundancia de un cierto tipo de funciones, a pesar de
que no es fcil dar un slo ejemplo concreto de una funcin de ese tipo.
8.2. Teorema de Banach-Steinhaus
Este resultado se conoce tambin a veces como Principio de Acotacin Uniforme, porque
permite pasar de una acotacin de tipo puntual a una acotacin de tipo uniforme para
una familia de operadores lineales y continuos. Expliquemos con precisin estos dos tipos de
acotacin:
Sean X e Y espacios normados y = {T
i
: i I} L(X,Y) una familia de operadores
lineales y continuos de X en Y. Es natural decir que la familia est acotada en un punto
x X cuando {T
i
(x) : i I} es un subconjunto acotado de Y, es decir, cuando
sup{T
i
(x) : i I} <
Lgicamente, decimos que la familia est puntualmente acotada en un conjunto G X,
cuando est acotada en cada punto x G. En tal caso, para cada x G podemos encontrar
una constante M
x
> 0 tal que T
i
x M
x
para todo i I, pero en principio la constante M
x
depende del punto x G considerado. Hablamos de acotacin uniforme cuando podemos evitar
esa dependencia, es decir, cuando la misma constante vale para todos los puntos del conjunto.
As pues, la familia est uniformemente acotada en un conjunto GX cuando existe M >0
tal que T
i
(x) M para todo x G y todo i I, es decir,
sup{T
i
(x) : x G, i I} <
Obsrvese que, salvo en el caso trivial ={0}, la condicin anterior exige que el conjunto
G est acotado, es decir, contenido en una bola que, salvo una homotecia, puede ser la bola
unidad. Por tanto, el caso en que G = B es la bola unidad de X (abierta o cerrada, da igual)
tiene especial inters. En tal caso, recordando la denicin de la norma de operadores, tenemos
sup{T
i
(x) : x B, i I} = sup{T
i
: i I}
Por tanto, la familia de operadores est uniformemente acotada en la bola unidad de X
cuando es un subconjunto acotado del espacio normado L(X,Y): sup{T
i
: i I} < . En
tal caso, es claro que la familia est uniformemente acotada en cada subconjunto acotado de
X y, en particular, est puntualmente acotada en todo el espacio X. Pues bien, cuando el espacio
X sea completo va a ser cierta la implicacin recproca, podremos pasar de la acotacin puntual
a la uniforme.
8. Teorema de Banach-Steinhaus 65
Teorema de Banach-Steinhaus. Sea ={T
i
: i I} L(X,Y) una familia de operadores
lineales continuos de un espacio de Banach X en un espacio normado Y. Consideremos el
conjunto de puntos de X en los que est puntualmente acotada, es decir:
A =
_
x X : sup{T
i
(x) : i I} <
_
.
Entonces, las siguientes armaciones son equivalentes:
(i) A es de segunda categora en X
(ii) A = X, es decir, la familia est puntualmente acotada en todo el espacio X:
sup{T
i
x : i I} < x X
(iii) est uniformemente acotada en la bola unidad de X:
sup{T
i
: i I} <
Demostracin. Ya hemos comentado que (iii) (ii). El Lema de categora de Baire nos
asegura que X es de segunda categora en s mismo, luego (ii) (i). Basta por tanto probar
que (i) (iii).
Para cada n N, consideramos el conjunto
F
n
=
_
x X : sup{T
i
(x) : i I} n
_
=

iI
{x X : T
i
(x) n},
que es un subconjunto cerrado de X, y tenemos claramente que A =

n=1
F
n
. Deducimos de
la hiptesis sobre A que existe un m N tal que F
m
tiene interior no vaco, luego est
uniformemente acotada en un abierto no vaco de X. Pero ahora entra en juego la linealidad de
nuestros operadores, para pasar de dicho abierto a la bola unidad. En efecto, F
m
contendr una
bola abierta, digamos de centro x
0
X y radio r > 0, con lo cual tenemos:
x X, x x
0
< r T
i
(x) m i I.
Pero entonces, jado u X con u < 1 y tomando x = x
0
+r u tenemos, para todo i I:
T
i
(u) =
_
_
_
_
T
i
_
x x
0
r
__
_
_
_

1
r
(T
i
(x)+T
i
(x
0
))
2m
r
.
Puesto que la constante M = 2m/r es independiente del ndice i I, hemos probado que
sup{T
i
: i I} M < como se quera.
Naturalmente, la parte ms til del teorema anterior es la armacin (ii) (iii) que permite,
como habamos anunciado, pasar de la acotacin puntual a la uniforme. La armacin (i) tiene
inters cuando usamos el teorema por la negativa: si la familia no est acotada en norma, la
equivalencia entre (ii) y (iii) slo nos da la existencia de algn punto de X en el que no
est acotada, mientras que la equivalencia entre (i) y (iii) nos asegura la abundancia de tales
puntos. Enseguida veremos un ejemplo concreto de esta situacin.
8. Teorema de Banach-Steinhaus 66
8.3. Series de Fourier de funciones continuas
Resaltemos que el Teorema de Banach-Steinhaus tiene una demostracin muy sencilla: se
deduce fcilmente del Lema de Categora de Baire, cuya prueba tampoco es difcil. Por tanto,
cuando usamos el teorema en algn ejemplo concreto, hacemos un razonamiento muy sencillo y
elegante. Vamos a presentar aqu algunas aplicaciones que histricamente tuvieron repercusin
y son responsables de la notoriedad que el teorema adquiri rpidamente. La primera da in-
formacin sobre las series de Fourier de funciones continuas y, para exponerla con claridad,
conviene precisar algunas nociones que deben ser conocidas.
En realidad trabajaremos con funciones denidas en la circunferencia: T={z C: |z| =1},
de hecho con el espacio de Banach C(T) de las funciones continuas de T en C. Sin embargo, en
Anlisis de Fourier es ms cmodo ver tales funciones, y otras en espacios ms generales, como
funciones de variable real. Concretamente, dada una funcin g : TC, pensamos en la funcin
f : RC denida por f (t) = g(e
it
) para todo t R, que es claramente una funcin peridica
de periodo 2. La correspondencia entre las funciones g y f es biunvoca, as que podemos
identicarlas y no hacer distincin entre funciones de T en C y funciones 2-peridicas de
R en C, sin que ello d lugar a confusin. As pues, podemos ver C(T) como el espacio de
Banach de las funciones continuas y 2-peridicas de R en C. La norma de una tal funcin f
viene dada por:
f

= m ax{| f (t)| : t R} = m ax{| f (t)| : t [, ]}.


En la misma lnea, se denota por L
1
(T) al espacio de Banach de todas las funciones medibles
2-peridicas de R en C tales que

| f (t)| dt <, identicando funciones que coincidan


c.p.d. Su norma viene dada por:
f
1
=
1
2

| f (t)| dt ( f L
1
(T)).
Para encontrar este espacio entre los ejemplos de espacios de Banach presentados en su mo-
mento, basta observar que L
1
(T) es isomtricamente isomorfo al espacio L
1
[, ], pero tiene
inters verlo como espacio de funciones denidas en la circunferencia.
Pues bien, para f L
1
(T), los coecientes de Fourier de f vienen dados por:

f (n) =
1
2

f (t)e
int
dt (n Z),
y la serie trigonomtrica

nZ

f (n)e
int
es la serie de Fourier de la funcin f , cuya sucesin de
sumas parciales viene dada por:
S
n
( f ; t) =
n

k=n

f (k)e
ikt
(t R, n N{0}).
El estudio de la convergencia de series de Fourier consiste obviamente en dilucidar bajo qu
condiciones y en qu sentido la serie de Fourier de una funcin f converge a f . Aqu slo vamos
8. Teorema de Banach-Steinhaus 67
a considerar la posible convergencia puntual para una funcin continua f C(T). Du Bois-
Reymond dio un ejemplo en 1876 de una funcin continua cuya serie de Fourier no converge
puntualmente, pero no es fcil construir este tipo de ejemplos. El Teorema de Banach-Steinhaus
permite probar con facilidad que tales ejemplos abundan, sin dar explcitamente ninguno.
Asociemos a cada funcin f C(T) el valor en el origen de una suma parcial de la serie de
Fourier, ms concretamente, para cada n N consideramos el funcional lineal
n
denido en
C(T) por:

n
( f ) = S
n
( f ; 0) =
n

k=n

f (k) =
1
2

f (t)
_
n

k=n
e
ikt
_
dt
=
1
2

f (t)D
n
(t)dt ( f C(T))
donde claramente D
n
C(T) L
1
(T). La sucesin de funciones {D
n
} se conoce como ncleo
de Dirichlet y naturalmente la posible convergencia de una serie de Fourier guarda estrecha
relacin con las propiedades de dicha sucesin. Para 0 =t [, ], tenemos claramente:
D
n
(t) =
n

k=n
e
ikt
=
e
i(n+1)t
e
int
e
it
1
=
sin
_
n+
1
2
_
t
sin
t
2
,
mientras que D
n
(0) = 2n+1. La desigualdad
|
n
( f )|
1
2

| f (t)D
n
(t)| dt

_
1
2

|D
n
(t)| dt
_
f

=D
n

1
f

( f C(T)),
nos dice que
n
C(T)

con
n
D
n

1
. Como ya se coment en un tema anterior, cuando
vimos que L
1
[0, 1] se identica con un subespacio de C[0, 1]

, no es difcil comprobar que la


estimacin que acabamos de hacer es ptima, es decir, que se tiene de hecho:
n
= D
n

1
.
La expresin del ncleo de Dirichlet anteriormente obtenida permite hacer una estimacin de
su norma en L
1
(T), para concluir que lm
n

n
= +.
En resumen, tenemos una sucesin {
n
} de funcionales lineales continuos en el espacio de
Banach C(T) que no est uniformemente acotada en la bola unidad. Aplicando el Teorema de
Banach-Steinhaus, obtenemos que la sucesin {
n
} no puede estar puntualmente acotada, es
decir, existen funciones f C(T) tales la sucesin {
n
( f )} = {S
n
( f ; 0)} no est acotada, en
particular la serie de Fourier de f no converge en el origen. De hecho, usando la primera de las
armaciones equivalentes del teorema obtenemos la abundancia de tales funciones:
Corolario. Las funciones cuya serie de Fourier tiene sumas parciales acotadas en el origen
forman un conjunto de primera categora en C(T).
As pues, podemos decir que la convergencia puntual de las series de Fourier es atpica:
la serie de Fourier de la gran mayora de funciones continuas no converge puntualmente.
8. Teorema de Banach-Steinhaus 68
8.4. Nuevas consecuencias
En el apartado anterior slo hemos usado el Teorema de Banach-Steinhaus para funcionales.
Destaquemos en este caso particular la parte que ms nos interesa del teorema, de la que vamos
a obtener aplicaciones interesantes.
Corolario (Teorema de Banach-Steinhaus para funcionales). Sea X un espacio de Banach
y = { f
i
: i I} X

una familia de funcionales lineales continuos en X. Supongamos que


est puntualmente acotada: sup{| f
i
(x)| : i I} < para todo x X. Entonces es un
subconjunto acotado de X

: sup{f
i
: i I} <.
Recordemos que, mediante la inyeccin cannica J de un espacio normado X en su bidual,
los vectores de X se convierten en funcionales lineales continuos en X

, con la ventaja de que


X

siempre es un espacio de Banach. Dado un conjunto de vectores A X, decir que la familia


de funcionales J(A) est acotada en un punto f X

equivale a decir que el conjunto f (A)


est acotado. Si esto ocurre para todo f X

, el corolario anterior nos dice que J(A) es un


subconjunto acotado de X

. Pero J es isomtrica, as que lo que obtenemos es que A es un


subconjunto acotado de X. As pues, el dual de un espacio normado nos permite dilucidar si un
subconjunto del espacio est acotado o no:
Corolario. Un subconjunto A de un espacio normado X est acotado si, y slo si, para
cada f X

, el conjunto de escalares f (A) est acotado .


Volviendo al ambiente general de operadores, es claro que una sucesin puntualmente con-
vergente est puntualmente acotada. Aplicando el teorema de Banach-Steinhaus obtenemos f-
cilmente lo siguiente:
Corolario (Teorema de cierre de Steinhaus). Sea X un espacio de Banach, Y un espacio
normado y {T
n
} una sucesin de operadores lineales y continuos de X en Y que converge
puntualmente en X, es decir, tal que la sucesin {T
n
(x)} converge en Y para cada x X.
Entonces, deniendo
T(x) = lm
n
T
n
(x) (x X),
se obtiene un operador lineal y continuo: T L(X,Y).
Demostracin. La linealidad de T es evidente y, como habamos comentado, la familia de
operadores {T
n
: n N} est puntualmente acotada, as que el Teorema de Banach-Steinhaus
nos dice que sup{T
n
: n N} = M <. Fijado x X, la desigualdad
T
n
(x) T
n
x Mx,
vlida para todo n N, implica claramente que T(x) Mx, y en vista de la arbitrariedad
de x, hemos probado que T L(X,Y), con T M.
En relacin con este ltimo resultado, conviene resaltar que, aunque T L(X,Y) y {T
n
}
converge puntualmente a T en todo el espacio X, en general no podemos asegurar que la
sucesin {T
n
} converja a T en el espacio L(X,Y), ms concretamente, no tiene por qu ocurrir
que {T
n
T} 0.
Por ejemplo, tomando X = c
0
e Y =K, la sucesin { f
n
} de funcionales lineales continuos
en c
0
denida por f
n
(x) = x(n) para cualesquiera x c
0
y n N, converge puntualmente (a
cero) en c
0
pero f
n
= 1 para todo n N.
8. Teorema de Banach-Steinhaus 69
8.5. Aplicaciones en teora de sumabilidad
Concluimos este tema con otro bloque de aplicaciones del Teorema de Banach-Steinhaus
que permiten obtener fcilmente diversos criterios de convergencia de sucesiones y series. Em-
pezamos recordando la descripcin del dual de c
0
. Cada sucesin y l
1
se identica con el
funcional Sy c

0
dado por
[Sy](x) =

n=1
x(n)y(n) (x c
0
).
Sabemos que, para todo x c
0
, la serie anterior es absolutamente convergente y que S acaba
siendo un isomorsmo isomtrico de l
1
sobre c

0
. Sin embargo, dada una sucesin de escalares
y K
N
, cabe preguntarse si la convergencia (absoluta o no) de la serie

k1
x(n)y(n) para todo
x c
0
implica ya que y l
1
, lo que nos dara un criterio de convergencia absoluta para series
de escalares. La respuesta es armativa, e incluso podemos armar algo ms:
Corolario. Para y K
N
, las siguientes armaciones son equivalentes:
(i) La serie
n1
y(n) es absolutamente convergente.
(ii) Para cada x c
0
, la serie
n1
x(n)y(n) es absolutamente convergente.
(iii) Para cada x c
0
, la serie
n1
x(n)y(n) es convergente.
(iv) Para cada x c
0
, la serie
n1
x(n)y(n) tiene sumas parciales acotadas.
Demostracin. Basta evidentemente probar que (iv) (i). Para cada n N consideramos
el funcional f
n
c

0
denido por
f
n
(x) =
n

k=1
x(k)y(k) (x c
0
),
obteniendo una sucesin { f
n
} de funcionales lineales continuos en el espacio de Banach c
0
que, por hiptesis, est puntualmente acotada en c
0
. El Teorema de Banach-Steinhaus nos dice
entonces que la sucesin { f
n
} est acotada, pero es claro que f
n
=
n
k=1
|y(k)| para todo
n N, luego y l
1
como se quera.
Enunciados anlogos al anterior, con idntica demostracin, permiten discutir la posibilidad
de que una sucesin y K
N
pertenezca a alguno de los espacios l
p
con 1 < p <. El papel de
c
0
lo jugar entonces l
p
. Por ejemplo, y l
2
si, y slo si, la serie
n1
x(n)y(n) tiene sumas
parciales acotadas para cada x l
2
.
Dando un paso ms en este tipo de resultados, vamos a considerar algunos mtodos de
sumabilidad. Como motivacin, consideramos el criterio de la media aritmtica: si una sucesin
{x
n
} de nmeros reales o complejos converge, entonces la sucesin de las medias aritmticas
_
x
1
+x
2
+. . . +x
n
n
_
converge al mismo lmite. Es bien sabido que el recproco no es cierto, de
forma que hacer la media aritmtica de los primeros trminos de una sucesin puede verse como
un mtodo que facilita la convergencia, un ejemplo muy sencillo de mtodo de sumabilidad.
Esta terminologa se justica por el hecho de que la sucesin de partida {x
n
} puede y suele ser
a su vez la sucesin de sumas parciales de una serie, con lo que el mtodo de la media aritmtica
8. Teorema de Banach-Steinhaus 70
proporciona una especie de suma de la serie, que coincide con la autntica suma cuando la
serie converge, pero que puede existir y ser til en condiciones ms generales.
El ejemplo paradigmtico de esta situacin se presenta con las series de Fourier. Hemos
visto que la serie de Fourier de una funcin continua f C(T) rara vez converge siquiera
puntualmente a la funcin f . Sin embargo, vamos a considerar la sucesin de medias aritmticas
de las sumas parciales de la serie de Fourier. Concretamente, para cada N N denimos:

N
( f ; t) =
1
N+1
N

n=0
S
n
( f ; t) =
1
N+1
N

n=0
n

k=n

f (k)e
ikt
(t R).
Se dice que {
N
} es la sucesin de sumas de Csaro de la serie de Fourier de f . El criterio de
la media aritmtica nos proporciona, para cualquier t R, la siguiente implicacin:
{S
n
( f ; t)} f (t) {
N
( f ; t)} f (t),
pero el recproco est muy lejos de ser cierto. Concretamente, el resultado bsico en el estudio
de la sumabilidad de series de Fourier es el llamado Teorema de Fjer: Para f C(T), la
sucesin de sumas de Csaro de la serie de Fourier de f converge a f uniformemente en R.
Pues bien, nos proponemos generalizar el criterio de la media aritmtica, sustituyendo dicha
media por una combinacin lineal arbitraria de los trminos de la sucesin de partida, admi-
tiendo incluso combinaciones lineales innitas. Para ello consideramos una matriz innita de
escalares A = {a
nk
: n, k N}. En puridad se trata de una aplicacin de NN en K, pero es
ms intuitivo usar notacin matricial. Dada una sucesin de escalares x K
N
, podemos pensar
en multiplicar formalmente la matriz A por el vector columna (innito) x es decir, considerar
la sucesin Ax denida por:
[Ax](n) =

k=1
a
nk
x(k) (n N),
suponiendo, claro est, que las series del segundo miembro convergen, por lo que denimos:
D(A) =
_
x K
N
:

k1
a
nk
x(k) converge para todo n N
_
.
Claramente D(A) es un subespacio de K
N
que contiene al menos al espacio c
00
de las suce-
siones de soporte nito. Se dice que D(A) es el dominio de la matriz A, ya que tenemos un
operador lineal en D(A) con valores en K
N
, el operador x Ax, al que tambin denotamos por
A sin que ello d lugar a confusin. Cuando este operador conserva el espacio de las sucesiones
convergentes, se dice que la matriz A es conservativa. Si adems la sucesin transformada Ax
tiene el mismo lmite que la sucesin de partida x c, decimos que A es regular. As pues, una
matriz A es regular cuando verica:
x c = x D(A), Ax c, lm
n
[Ax](n) = lm
n
x(n).
Cualquier matriz regular A da lugar a un mtodo admisible de sumabilidad, puesto que
cuando una sucesin de partida x D(A) converge, Ax converge al mismo lmite, pero puede
8. Teorema de Banach-Steinhaus 71
perfectamente ocurrir que Ax converja sin que lo haga x. Como ejemplo, para conseguir que
Ax sea la sucesin de las medias aritmticas de los trminos de la sucesin x, basta tomar
a
nk
= 1/n si k n y a
nk
= 0 si k > n. Es claro que en este caso D(A) =K
N
y el criterio de la
media aritmtica arma precisamente que dicha matriz A es regular.
El esquema general que hemos introducido admite obviamente muchas ms posibilidades
y es natural buscar una caracterizacin cmoda de las matrices regulares. La siguiente es una
respuesta satisfactoria a ese problema:
Teorema (Silverman-Toeplitz). Una matriz innita de escalares A = {a
nk
: n, k N} es
regular si, y slo si, verica las siguientes condiciones:
(1) sup
_

k=1
|a
nk
| : n N
_
<
(2) lm
n
a
nk
= 0 k N
(3) lm
n

k=1
a
nk
= 1
No vamos a presentar la demostracin del teorema anterior. Mencionemos solamente que
el paso ms importante consiste en probar que una matriz regular ha de vericar la condicin
(1), y este es el punto en el que se aplica el Teorema de Banach-Steinhaus. El resto de la
demostracin es bastante rutinaria.
Tema 9
Teoremas de la Aplicacin Abierta y de la
Grca Cerrada
El ttulo de este tema alude a dos teoremas que son en realidad versiones equivalentes de un
mismo principio, el tercero de los principios fundamentales del Anlisis Funcional. De hecho
veremos hasta cuatro formulaciones equivalentes de dicho principio. Empezaremos estudiando
los operadores lineales que pueden considerarse como morsmos en la categora de espacios
normados, a los que llamaremos homomorsmos topolgicos, en consonancia con la nocin de
isomorsmo topolgico que ya hemos manejado anteriormente. Conseguiremos una cmoda
caracterizacin de los homomorsmos topolgicos entre espacios de Banach (Teorema del Ho-
momorsmo de Banach), que tiene especial inters para operadores sobreyectivos (Teorema de
la Aplicacin Abierta) o biyectivos (Teorema de los Isomorsmos de Banach). El Teorema de
la Grca Cerrada, equivalente a los tres anteriores, nos dar una muy til caracterizacin de
la continuidad de un operador lineal entre espacios de Banach. El Lema de Categora de Baire
seguir siendo un instrumento clave en las demostraciones.
9.1. Homomorsmos topolgicos
Los operadores lineales son los morsmos en la categora de espacios vectoriales. Recorde-
mos el primer teorema de isomorfa en esa categora, o ms intuitivamente, la factorizacin
cannica de un operador lineal. Si X e Y son espacios vectoriales y T : X Y un operador
lineal (un homomorsmo), dicha factorizacin se resume en el diagrama:
X
T
-
Y
X/ker T

?

T
-
T(X)
I
6
72
9. Teoremas de la Aplicacin Abierta y de la Grca Cerrada 73
La aplicacin cociente es sobreyectiva (un epimorsmo) y la inclusin natural I es inyectiva
(un monomorsmo). El operador lineal

T, bien denido por la igualdad

T(x +ker T) = T(x),
que hace el diagrama conmutativo, es biyectivo (un isomorsmo). As pues, cada homomors-
mo T se factoriza como composicin de un epimorsmo, un isomorsmo y un monomorsmo,
siendo fcil comprobar que esta factorizacin es nica (salvo isomorsmos).
Tratemos de dar contenido topolgico a la discusin anterior, suponiendo que X e Y son
espacios normados y que T L(X,Y) es un operador lineal y continuo. Entonces ker T es
un subespacio cerrado de X, con lo que podemos considerar en X/ker T la norma cociente y
pensar qu condicin debe cumplir T para que

T sea un isomorsmo topolgico, es decir, para
que

T y

T
1
sean continuos. La conocida caracterizacin de la continuidad de aplicaciones
que parten de un espacio cociente nos dice que

T es continuo, por serlo T , pero la continuidad
de

T
1
no est nada clara.
Que

T
1
sea continuo es lo mismo que decir que

T es una aplicacin abierta y, puesto
que la aplicacin cociente siempre es abierta, esto implicar que

T tambin sea abierta.
Recprocamente, si

T es abierta, dado un abierto G X/ker T, la continuidad de nos
asegura que
1
(G) es abierto en X, luego [

T ]

1
(G)

=

T(G) es abierto en T(X), y
vemos que

T es una aplicacin abierta o, lo que es lo mismo, que

T
1
es continuo. En resumen,

T
1
es continuo si, y slo si,

T es una aplicacin abierta. Observemos nalmente que

T
no es otra cosa que el propio operador T, slo que visto como aplicacin de X en T(X). Hemos
justicado la siguiente denicin:
Si X e Y son espacios normados, un homomorsmo topolgico de X en Y es un operador
lineal y continuo T : X Y tal que, visto como aplicacin de X sobre T(X), es una aplicacin
abierta, es decir, T(A) es abierto relativo a T(X) para todo conjunto abierto A X. Natural-
mente un homomorsmo topolgico inyectivo recibe el nombre de monomorsmo topolgico
y un homomorsmo topolgico sobreyectivo ser un epimorsmo topolgico. Observemos
nalmente que un homomorsmo topolgico biyectivo es precisamente lo que ya venamos
llamando isomorsmo topolgico.
Para volver a la factorizacin cannica, observemos que si E es un espacio normado y F
es un subespacio cerrado de E, considerando en E/F la norma cociente y en F la norma que
hereda de E, tenemos que la aplicacin cociente : E E/F es un epimorsmo topolgi-
co, porque es continua y abierta, y que la inclusin natural I : F E es un monomorsmo
topolgico, ya que obviamente es continua y, vista como aplicacin de F en I(F) = F, no es
ms que la identidad en F.
Por tanto, si X e Y son espacios normados y T : X Y es un homomorsmo topolgico,
entonces T se factoriza segn el diagrama anterior, en la forma T = I

T , donde es un
epimorsmo topolgico,

T es un isomorsmo topolgico y, nalmente, I es un monomorsmo
topolgico. Es fcil comprobar que esta factorizacin es nica salvo isomorsmos topolgicos y
tenemos lo que podemos llamar el primer teorema de isomorfa en la categora de espacios nor-
mados. Los resultados de este tema nos harn ver que la nocin de homomorsmo topolgico
se maneja con mucha ms comodidad cuando trabajamos con espacios de Banach.
9. Teoremas de la Aplicacin Abierta y de la Grca Cerrada 74
9.2. Teorema de la aplicacin abierta
De acuerdo con la discusin anterior, si X e Y son espacios normados, T L(X,Y) y
T(X) =Y, entonces T es un epimorsmo topolgico si, y slo si, T es una aplicacin abierta.
Pues bien, esta ltima condicin es automtica cuando X e Y son espacios de Banach. Este es
el contenido del siguiente resultado, tambin conocido como Teorema de Banach-Schauder:
Teorema de la aplicacin abierta de Banach. Sean X e Y espacios de Banach y T : X Y
un operador lineal, continuo y sobreyectivo. Entonces T es una aplicacin abierta.
Dividiremos la demostracin en dos etapas, dosicando las hiptesis de forma que quede
claro lo que se consigue en cada paso.
9.2.1. Primera etapa: aplicaciones casi-abiertas
Empezamos la demostracin suponiendo solamente que X e Y son espacios normados,
T : X Y un operador lineal y denotamos por B = {x X : x < 1} a la bola abierta unidad
en X. El primer paso es una observacin ya conocida: para que T sea una aplicacin abierta es
suciente (y obviamente tambin necesario) que T(B) sea un entorno de cero en Y. Recorde-
mos la sencilla prueba de esta observacin. Para cualquier abierto A X y cualquier y
0
T(A),
escribimos y
0
= T(x
0
) con x
0
A y tomamos r > 0 tal que x
0
+rB A. Entonces, si T(B)
es entorno de cero en Y, usando que las traslaciones y homotecias son homeomorsmos de
Y tendremos que y
0
+rT(B) es entorno de y
0
, pero y
0
+rT(B) = T(x
0
+rB) T(A), luego
T(A) tambin es entorno de y
0
y hemos probado que T(A) es entorno de todos sus puntos, es
decir, es abierto. Por tanto, en la demostracin del Teorema de la Aplicacin Abierta, la meta
nal ser probar que T(B) es entorno de cero en Y.
Pues bien, echemos un vistazo al conjunto T(B), lo que nos llevar de forma natural a usar
las nociones de conjuntos de primera o segunda categora. Es evidente que X =

n=1
nB, con lo
que la linealidad de T implica claramente que T(X) =

n=1
nT(B). Nadie nos asegura que T(B)
sea cerrado en Y, de hecho rara vez lo ser, pero siempre podemos cerrarlo y escribir:
T(X)

n=1
nT(B). ()
Si ahora suponemos que T(X) es de segunda categora en Y, de la inclusin () deducimos
que para algn n N el conjunto nT(B) ha de tener interior no vaco, luego T(B) tiene interior
no vaco. Usando la continuidad de la suma en Y junto con la linealidad de T, veremos que
de hecho T(B) es entorno de cero. En efecto, si T(B) tiene un punto interior, el conjunto
T(B) T(B) es entorno de cero, pero es claro que:
T(B) T(B) T(B) T(B) = T(BB) = T(2B) = 2T(B).
Deducimos que 2T(B) es entorno de cero en Y, luego lo mismo le ocurre a T(B). Pretendemos
probar que T(B) es entorno de cero y casi lo hemos conseguido.
9. Teoremas de la Aplicacin Abierta y de la Grca Cerrada 75
Para enunciar explcitamente lo demostrado hasta ahora, es til el siguiente concepto: si X e
Y son espacios normados, se dice que una aplicacin lineal T : X Y es casi-abierta cuando
T(B) es un entorno de cero en Y, donde B denota la bola abierta unidad de X. En la primera
etapa de la demostracin hemos probado lo siguiente:
Sean X e Y espacios normados y T : X Y una aplicacin lineal. Si T(X) es de segunda
categora en Y, entonces T es casi-abierta.
9.2.2. Segunda etapa: Aproximaciones sucesivas
Queremos sustituir en el ltimo enunciado casi-abierta por abierta, usando el resto de
hiptesis del teorema conforme se vayan necesitando.
Expliquemos intuitivamente el tipo de razonamiento que vamos a hacer. Para y Y con
norma sucientemente pequea, nos gustara probar que y T(B), es decir, que la ecuacin
y = Tx admite una solucin x B. Siendo T casi-abierta, podemos tener de entrada y T(B),
luego podemos conseguir x B de forma que Tx est tan cerca de y como se quiera, es decir,
tenemos soluciones aproximadas de nuestra ecuacin y queremos conseguir una solucin
exacta.
Para ello usamos un mtodo de aproximaciones sucesivas, es decir, construimos iterativa-
mente una sucesin de soluciones aproximadas cada vez mejores, que converger a la solucin
exacta que buscamos. La complitud de X, que an no hemos utilizado, nos permitir conseguir
la convergencia de la soluciones aproximadas y la continuidad de T, que tampoco se ha usa-
do hasta ahora, asegurar que el lmite de las soluciones aproximadas es una solucin exacta.
Veamos cmo se desarrolla este mtodo.
De entrada suponemos solamente lo conseguido en la primera etapa, es decir, X e Y son
espacios normados y T : X Y es lineal y casi-abierta. Existe entonces un > 0 tal que T(B)
contiene a la bola abierta en Y de centro cero y radio .
Observemos lo que ocurre cuando el radio de B se va dividiendo sucesivamente por 2. Para
cada n N, es claro que si tomamos y Y con y < 2
n
tendremos 2
n
y < , luego
2
n
y T(B), de donde y 2
n
T(B) = T(2
n
B); cualquiera que sea > 0 podremos pues
encontrar x X con x < 2
n
tal que yTx <. Destaquemos esta informacin, que es la
que vamos a usar iterativamente:
n N, y Y, y <

2
n
, > 0 = x X : x <
1
2
n
, y Tx < .
Arrancamos nuestra iteracin jando y Y con y < /2. Aplicando , con n = 1 y
= /4, encontramos un vector x
1
que verica:
x
1
X, x
1
<
1
2
, y Tx
1
<

4
.
La ltima desigualdad nos dice que podemos aplicar de nuevo al vector y Tx
1
Y , con
n = 2 y = /8, para encontrar un vector x
2
que verica:
x
2
X, x
2
<
1
4
, y Tx
1
Tx
2
<

8
.
9. Teoremas de la Aplicacin Abierta y de la Grca Cerrada 76
Est ya muy claro cmo, una vez construidos x
1
, x
2
, . . . , x
n
, encontramos x
n+1
. En resumen,
hemos construido por induccin una sucesin {x
n
} de vectores de X que verican:
x
n
<
1
2
n
,

y
n

k=1
Tx
k

<

2
n+1
(n N).
La ltima desigualdad nos dice que:
y = lm
n
n

k=1
Tx
k
=

n=1
Tx
n
,
as que,

n

k=1
x
k

es la sucesin de soluciones aproximadas de la que hablbamos, que ha apare-


cido como sucesin de sumas parciales de la serie

n1
x
n
.
Por otra parte, tambin tenemos:

n=1
x
n
<

n=1
1
2
n
= 1, luego nuestra serie

n1
x
n
es ab-
solutamente convergente. Si X es un espacio de Banach, dicha serie ser convergente y podemos
denir x =

n=1
x
n
, obteniendo un vector x B, ya que claramente: x

n=1
x
n
< 1.
Usamos ahora la linealidad y continuidad de T para obtener:
T(x) = T

lm
n
n

k=1
x
k

= lm
n
n

k=1
Tx
k
=

n=1
Tx
n
= y,
luego x es la solucin exacta que buscbamos y tenemos que y T(B). Puesto que y era
cualquier vector de Y vericando y < /2, hemos probado que T(B) es entorno de cero en
Y, luego T es una aplicacin abierta. Enunciamos explcitamente lo conseguido mediante el
mtodo de aproximaciones sucesivas:
Sea X un espacio de Banach, Y un espacio normado y T : X Y una aplicacin lineal,
continua y casi-abierta. Entonces T es abierta.
9.2.3. Fin de la demostracin
Podemos ya completar fcilmente la demostracin del Teorema de la Aplicacin Abierta.
Si X e Y son espacios de Banach y T L(X,Y) es sobreyectivo, el Lema de Categora de
Baire nos asegura que T(X) es de segunda categora en Y, con lo que la primera etapa de la
demostracin nos dice que T es una aplicacin casi-abierta. Este hecho, junto con la complitud
de X y la continuidad de T, nos permite aplicar lo conseguido con el mtodo de aproximaciones
sucesivas para concluir que T es una aplicacin abierta.
Merece la pena hacer una disquisicin nal sobre esta demostracin. Si se observa el ltimo
razonamiento, la complitud de Y y la sobreyectividad de T slo se usan para asegurar que
T(X) es de segunda categora en Y, cosa que directamente no ser fcil de comprobar en la
9. Teoremas de la Aplicacin Abierta y de la Grca Cerrada 77
prctica. Sin embargo, para no perder informacin, podemos enunciar literalmente lo que se
obtiene encadenando las dos primeras etapas de la demostracin, que es lo siguiente:
Sea X un espacio de Banach, Y un espacio normado y T L(X,Y). Si T(X) es de se-
gunda categora en Y, entonces T es una aplicacin abierta. Como consecuencia, se tiene que
T(X) =Y y que Y es un espacio de Banach.
La primera parte de este enunciado est clara. La segunda puede resultar sorprendente,
puesto que dos hiptesis del Teorema de la Aplicacin Abierta, la sobreyectividad de T y
la complitud de Y, no slo no se suponen como hiptesis, sino que aparecen como tesis. Sin
embargo, la validez de esta segunda parte del enunciado es clara: una aplicacin abierta tiene
que ser sobreyectiva, luego Y = T(X); adems T es un epimorsmo topolgico, con lo que
la factorizacin cannica de T nos dice que Y es topolgicamente isomorfo a X/ker T, que
es completo por ser el cociente del espacio de Banach X por un subespacio cerrado, as que
Y es completo. As pues, el enunciado anterior es ms fuerte que el Teorema de la Aplicacin
Abierta. Sin embargo, en la prctica la hiptesis de que T(X) sea de segunda categora en Y
no es fcil de comprobar.
9.3. Dos versiones equivalentes
Si X e Y son espacios de Banach y T L(X,Y) es biyectivo, decir que T es una aplicacin
abierta equivale a decir que el operador T
1
es continuo, luego del Teorema de la Aplicacin
Abierta deducimos:
Teorema de los Isomorsmos de Banach. Toda biyeccin lineal continua entre dos espa-
cios de Banach es un isomorsmo topolgico.
El Teorema anterior es en realidad equivalente al Teorema de la Aplicacin Abierta: si X
e Y son espacios de Banach y T L(X,Y) es sobreyectivo, la factorizacin cannica de T
nos da una biyeccin lineal continua

T de X/ker T sobre T(X) =Y tal que T =

T donde
: X X/ker T es la aplicacin cociente. Por el Teorema de los Isomorsmos de Banach, el
operador

T
1
es continuo, es decir,

T es una aplicacin abierta y, puesto que tambin es
abierta, deducimos que T es abierta.
En la direccin contraria, en vez de fortalecer la hiptesis de sobreyectividad del operador
T en el Teorema de la Aplicacin Abierta, como hemos hecho al suponerlo biyectivo, podemos
omitir dicha hiptesis y obtenemos la siguiente informacin:
Teorema del Homomorsmo de Banach. Sean X e Y espacios de Banach y T L(X,Y).
Entonces T es un homomorsmo topolgico si, y slo si, T(X) es cerrado en Y.
En efecto, si T(X) es cerrado en Y, ser un espacio de Banach y, viendo T como operador
de X en T(X), es sobreyectivo, luego es un aplicacin abierta y esto signica, por denicin,
que T es un homomorsmo topolgico de X en Y. Recprocamente, si T es un homomorsmo
topolgico, entonces T(X) es topolgicamente isomorfo al espacio de Banach X/ker T, luego
es completo y, por tanto, ha de ser cerrado en Y. De este ltimo enunciado se deduce evidente-
mente el Teorema de la Aplicacin Abierta, con lo que tenemos tres formulaciones equivalentes
de un mismo principio.
9. Teoremas de la Aplicacin Abierta y de la Grca Cerrada 78
9.4. Una aplicacin a ecuaciones diferenciales
Sean una vez ms X e Y espacios de Banach y T L(X,Y). Si T es biyectivo, es decir, si
para cada y Y la ecuacin Tx = y tiene solucin nica, el Teorema de los Isomorsmos de
Banach nos dice que T
1
es continuo, es decir, la solucin x X de la ecuacin depende de
manera continua del dato y Y. Este esquema abstracto se puede aplicar a problemas relaciona-
dos con ecuaciones diferenciales en situaciones muy diversas, de las que vamos a presentar un
ejemplo sencillo.
Consideremos el espacio Banach C[a, b] de todas las funciones continuas en un intervalo
compacto [a, b], con la norma del mximo, y jemos tres funciones u
0
, u
1
, u
2
C[a, b]. Consi-
deremos el espacio Y =C[a, b] K
2
, que tambin es un espacio de Banach cuando lo dotamos,
por ejemplo, de la norma:
(u, , ) = u

+|| +|| (u C[a, b], , K).


Para cada terna (u, , ) Y, podemos considerar el problema de contorno:
u
0
x

+ u
1
x

+ u
2
x = u ; x(a) = , x(b) = .
Las posibles soluciones x de este problema pertenecern al espacio X = C
2
[a, b] de las
funciones de clase C
2
en el intervalo [a, b]. Se comprueba sin dicultad que X es tambin un
espacio de Banach cuando le dotamos de la norma denida por:
x = x

+ x

+ x

(x X).
Asociado al problema de contorno anterior, tenemos un operador lineal T : X Y que viene
denido por:
Tx =

u
0
x

+ u
1
x

+ u
2
x, x(a), x(b)

(x X).
Comprobamos sin dicultad que T es continuo. En efecto, si M u
j

para j = 0, 1, 2,
tenemos claramente:
Tx = u
0
x

+u
1
x

+u
2
x

+|x(a)| +|x(b)| Mx+2x

(M+2)x (x X).
Que T sea biyectivo equivale evidentemente a que, para cualquier dato u C[a, b] y cua-
lesquiera valores de contorno , K, el problema de contorno tenga solucin nica.
Supongamos entonces que dicho problema de existencia y unicidad est resuelto arma-
tivamente y por tanto sabemos que el operador T es biyectivo. Entonces, el Teorema de los
Isomorsmos de Banach nos informa de que, automticamente, la solucin x C
2
[a, b] del
problema de contorno depende de manera continua de los datos y de los valores de contorno.
Esto garantiza que los mtodos de perturbacin que suelen usarse para aproximar numrica-
mente la solucin del problema son vlidos. Evidentemente este tipo de razonamiento puede
usarse en situaciones muy variadas.
9. Teoremas de la Aplicacin Abierta y de la Grca Cerrada 79
9.5. Inversin de operadores
El Teorema de los Isomorsmos de Banach puede usarse para caracterizar la posibilidad de
que un operador lineal continuo admita un inverso por la izquierda o por la derecha que tambin
sea continuo.
Slo para jar la notacin y aclarar ideas, recordemos cuestiones elementales de lgebra
lineal. Denotando por Id
E
a la aplicacin identidad en cualquier conjunto E , es claro que un
operador lineal T : X Y, donde X e Y son espacios vectoriales, es biyectivo si, y slo si,
existe otro operador lineal S : Y X tal que ST = Id
X
y T S = Id
Y
. En tal caso desde luego
S es nico, le llamamos operador inverso de T y escribimos S = T
1
. Es natural decir que S
es un inverso por la izquierda de T cuando verica solamente que S T = Id
X
y un inverso
por la derecha de T cuando T S = Id
Y
. Se comprueba inmediatamente que el operador T
admite un inverso por la izquierda si, y slo si, es inyectivo, mientras que admite un inverso por
la derecha si, y slo si, es sobreyectivo. Es claro que si T es biyectivo, T
1
es el nico inverso
por la izquierda y el nico inverso por la derecha de T. En otro caso se pierde la unicidad:
cuando el operador T no es biyectivo, un inverso por la izquierda de T, si existe, nunca es
nico y lo mismo ocurre con los inversos por la derecha.
Pues bien, intentemos dar contenido topolgico a la discusin anterior, suponiendo lgica-
mente que X e Y son espacios de Banach y T L(X,Y). Sabemos que cuando T es biyectivo,
su nico inverso T
1
es continuo. Suponiendo solamente que T es inyectivo, es lgico pre-
guntarse si admite un inverso por la izquierda que sea continuo y anloga pregunta para un
operador sobreyectivo y un inverso por la derecha. Las respuestas se recogen en el siguiente
enunciado, cuya demostracin, fcil consecuencia del Teroema de los Isomorsmos de Banach,
queda como ejercicio.
Corolario. Sean X e Y espacios de Banach y T L(X,Y). Entonces:
(a) Existe un operador S L(Y, X) tal que ST = Id
X
si, y slo si, ker T = {0} y T(X) es
un subespacio complementado de Y.
(b) Existe un operador S L(Y, X) tal que T S = Id
Y
si, y slo si, ker T es un subespacio
complementado de X y T(X) =Y.
9.6. Teorema de la Grca Cerrada
Recordemos que la grca de una funcin f : X Y, donde X e Y son conjuntos cua-
lesquiera, es el conjunto Gr f = {(x, f (x)) : x X} X Y. Cuando X e Y tienen alguna
estructura adicional, es frecuente que ciertas propiedades de la funcin f puedan caracteri-
zarse en trminos de su grca. Por ejemplo, cuando X e Y son espacios vectoriales, es fcil
comprobar que f es lineal si, y slo si, Gr f es un subespacio vectorial de X Y.
Cuando X e Y son espacios topolgicos y consideramos en X Y la topologa producto,
es fcil establecer una relacin entre la continuidad de f y el hecho de que Gr f sea un subcon-
junto cerrado de X Y. Concretamente, si Y es un espacio de Hausdorff, toda funcin continua
f : X Y tiene grca cerrada. En efecto, dado (x, y) X Y suponemos que (x, y) / Gr f ,
9. Teoremas de la Aplicacin Abierta y de la Grca Cerrada 80
es decir, que y = f (x), y vamos a ver que (x, y) / Gr f . Por ser Y de Hausdorff, tenemos en
Y un entorno W de f (x) y un entorno V de y tales que W V = / 0. La continuidad de f nos
proporciona en X un entorno U de x tal que f (U) W. Entonces U V es un entorno de
(x, y) en la topologa producto que cumple (U V) Gr f = / 0, ya que si z X vericase que
(z, f (z)) U V se tendra por una parte que z U, luego f (z) W, y por otra que f (z) V,
luego f (z) W V = / 0, agrante contradiccin.
Ejemplos sencillos, incluso con X = Y = R, muestran que el recproco no es cierto. As
pues, en general, para una funcin entre espacios topolgicos, a poco que el de llegada sea de
Hausdorff, tener grca cerrada es ms dbil que ser continua. Se comprende ahora el inters
del siguiente resultado:
Teorema de la Grca Cerrada de Banach. Si X e Y son espacios de Banach y T : X Y
es un operador lineal, entonces T es continuo si, y slo si, la grca de T es cerrada.
Demostracin. Una implicacin ya se ha comentado, nos concentramos en la otra. Sabemos
que el espacio producto X Y es un espacio de Banach y, por hiptesis, la grca de T es un
subespacio cerrado de X Y, luego tambin es un espacio de Banach. La proyeccin en primera
coordenada (x, y) x es un operador lineal continuo de X Y en X, luego tambin lo ser su
restriccin a la grca de T , es decir, el operador : Gr T X denido por:
(x, Tx) = x (x X).
Es evidente que es biyectivo, luego el Teorema de los Isomorsmos de Banach nos dice que

1
es continuo, y es tambin evidente que

1
(x) = (x, Tx) (x X).
Como cualquier funcin que toma valores en un espacio con una topologa producto, la con-
tinuidad de
1
equivale a la de sus dos componentes, pero la segunda componente de
1
es
precisamente el operador T, as que T es continuo, como queramos demostrar.
Ha quedado claro que el Teorema anterior es una consecuencia casi inmediata del Teorema
de los Isomorsmos de Banach, pero recprocamente, admitiendo el Teorema de la Grca
Cerrada, vamos a ver que el de los Isomorsmos de Banach resulta casi evidente. En efecto, si
X e Y son espacios de Banach y T : X Y es un operador lineal biyectivo, observamos la
clara relacin entre las grcas de T y T
1
:
Gr T
1
= {(y, T
1
y) : y Y} = {(Tx, x) : x X}.
Vemos que Gr T
1
es la imagen de Gr T por la aplicacin (x, y) (y, x), que es obviamente
un homeomorsmo de X Y sobre Y X. Por tanto, T
1
tiene grca cerrada si, y slo si, la
tiene T. Por el Teorema de la Grca Cerrada, T
1
es continuo si, y slo si, lo es T.
La linealidad de un operador hace especialmente fcil discutir si su grca es cerrada o
no. Supongamos que X e Y son espacios normados cualesquiera y T : X Y un operador
lineal. Es claro que T tiene grca cerrada cuando verica lo siguiente: si {x
n
} x en X y
{Tx
n
} y en Y, entonces y = Tx. La hiptesis {x
n
} x equivale a {x
n
x} 0, mientras
que {Tx
n
} y equivale a {T(x
n
x)} y Tx; nalmente, la tesis y = Tx es lo mismo que
9. Teoremas de la Aplicacin Abierta y de la Grca Cerrada 81
decir y Tx = 0. Por tanto, un evidente cambio de notacin nos permite concluir que T tiene
grca cerrada si, y slo si, verica la siguiente condicin ms sencilla:
{x
n
} 0 en X , {Tx
n
} y Y = y = 0 (1)
Comparemos esta condicin con la continuidad de T, que sabemos equivale a la continuidad en
0, con lo que T es continuo cuando
{x
n
} 0 en X = {Tx
n
} 0 en Y (2)
Ntese la sutil pero importante diferencia entre las condiciones (1) y (2): en ambos casos se
parte de una sucesin {x
n
} convergente a cero en X pero, mientras en (2) hay que probar que
la sucesin {Tx
n
} converge a cero en Y, en (1) podemos de entrada suponer que la sucesin
{Tx
n
} es convergente y slo nos queda probar que su lmite es cero. Cualquiera que tenga expe-
riencia con la convergencia de sucesiones sabe que lo segundo es usualmente mucho ms fcil
que lo primero, suele ser fcil calcular el lmite de una sucesin cuando se sabe de antemano
que la sucesin converge. En las aplicaciones del Teorema de la Grca Cerrada comprobare-
mos que efectivamente (1) es mucho ms fcil de comprobar que (2), de ah la gran utilidad
del teorema.
9.7. Aplicaciones del Teorema de la Grca Cerrada
Como ejemplo que sirve de motivacin, consideremos el espacio de Banach C[0, 1] de las
funciones continuas en el intervalo [0, 1] con la norma del mximo y sea T : C[0, 1] C[0, 1]
un operador lineal. Probar directamente que T es continuo nos lleva a considerar una sucesin
{ f
n
} de funciones continuas, que converge uniformemente a cero en [0, 1], e intentar probar
que {T f
n
} tambin converge a cero uniformemente en [0, 1]. Supongamos que, con la misma
hiptesis sobre { f
n
}, slo hemos conseguido comprobar que {T f
n
} converge puntualmente a
cero en [0, 1]. Esto es suciente para concluir que T tiene grca cerrada, y el Teorema de la
Grca Cerrada se encarga de asegurarnos la continuidad de T. En efecto, para comprobar que
T tiene grca cerrada, partimos igualmente de que { f
n
} converge a cero uniformemente en
[0, 1], pero suponemos tambin de entrada que {T f
n
} converge uniformemente en [0, 1] a una
funcin g C[0, 1]. Ahora bien, sabemos que {T f
n
} converge puntualmente a cero en [0, 1]
y, por otra parte, tambin converge puntualmente en [0, 1] a la funcin g, luego no queda ms
salida que g = 0, como se quera.
El siguiente enunciado generaliza ampliamente lo que ocurre en el ejemplo anterior.
Corolario. Sean X e Y espacios de Banach y E un subconjunto de Y

que separe los


puntos de Y, esto es, que verique
y Y , y

(y) = 0 y

E y = 0.
Entonces un operador lineal T : X Y es continuo si, y slo si, y

T es continuo para todo


y

E, es decir, y

T X

para todo y

E.
Demostracin. Si T es continuo, es obvio que y

T X

para todo y

E. Para probar
el recproco, siendo X e Y espacios de Banach, el Teorema de la Grca Cerrada nos dice
9. Teoremas de la Aplicacin Abierta y de la Grca Cerrada 82
que basta comprobar que T tiene grca cerrada. Tomamos por tanto una sucesin {x
n
} con-
vergente a cero en X, suponemos que {Tx
n
} y Y, y hemos de ver que y = 0. En efecto,
para cada y

E, aplicando que y

T es continuo por hiptesis, tenemos que {y

(Tx
n
)} 0,
pero aplicando que y

es continuo tambin tenemos que {y

(Tx
n
)} y

(y), luego y

(y) = 0.
Aplicando que E separa los puntos de Y, deducimos que y = 0, como queramos.
El Teorema de Hahn-Banach nos asegura que Y

separa los puntos de Y, as que siempre


podemos tomar E = Y

en el Corolario anterior. Obtenemos que los duales X

e Y

son ca-
paces de caracterizar la continuidad de un operador lineal T : X Y entre espacios de Banach:
Sean X e Y espacios de Banach y T : X Y un operador lineal. Entonces T es continuo
si, y slo si, y

T X

para todo y

.
Sin embargo, es claro que el ltimo Corolario es tanto ms til cuanto ms pequeo sea el
conjunto E que usemos. A plena generalidad, sin ms informacin sobre Y, la eleccin E =Y

es la nica disponible, pero en casos concretos es frecuente que podamos utilizar conjuntos
de funcionales mucho ms pequeos. Esto es lo que ocurra en el caso X = Y = C[0, 1] que
hemos analizado previamente y no es difcil adivinar cual ha sido el conjunto E C[0, 1]

que
implcitamente hemos usado.
Otros casos muy interesantes se presentan cuando el espacio de Banach Y es un espacio
de sucesiones con una norma apropiada. Supongamos por ejemplo que Y = l
p
con 1 p .
Podemos entonces denir
y

n
(y) = y(n) (y Y, n N)
y es evidente que y

n
Y

para todo n N. Tambin es claro que el conjunto E ={y

n
: n N}
separa los puntos de Y. Aplicando el ltimo corolario, deducimos lo siguiente: si X es un
espacio de Banach y 1 p , un operador lineal T : X l
p
es continuo si, y slo si, para
cada n N el funcional lineal en X dado por x [Tx](n) es continuo. As pues, la continuidad
de un operador con valores en l
p
equivale a la de una sucesin de funcionales lineales en X.
9.8. Sumas topolgico-directas
Los resultados de este tema nos dan un criterio muy claro para decidir si una descomposicin
de un espacio de Banach como suma directa de dos subespacios es o no una suma topolgico-
directa.
Recordemos esta nocin, aprovechando para jar la notacin. Sea X un espacio normado
descompuesto como suma directa de dos subespacios, X =Y Z. Tenemos una biyeccin lineal
: Y Z X dada por (y, z) = y+z para todo (y, z) Y Z, que sabemos es continua en el
espacio producto Y Z. Tambin tenemos las proyecciones lineales P y Q en X que verican
Y = P(X) = ker Q y Z = ker P = Q(X), relacionadas con por la igualdad
1
(x) = (Px, Qx),
vlida para todo x X.
Recordamos que la suma es topolgico-directa cuando
1
es continua, equivalentemente
cuando P y Q son continuas, para lo que basta la continuidad de una de ellas, pues su suma es
la identidad en X.
Si la suma es topolgico-directa, es evidente que Y = ker Q y Z = ker P son subespacios
9. Teoremas de la Aplicacin Abierta y de la Grca Cerrada 83
cerrados de X. Asumida esta condicin necesaria, consideramos el espacio normado cociente
X/Y, junto con la biyeccin lineal : Z X/Y dada por (z) = z +Y para todo z Z. Sabe-
mos que la suma es topolgico-directa si, y slo si,
1
es continua, e igualmente podramos
razonar con una biyeccin lineal de Y sobre X/Z.
Pues bien, vamos a ver que en el caso de que X sea un espacio de Banach, la condicin
obviamente necesaria para que la suma sea topolgico-directa, tambin es suciente:
Corolario. Supongamos que un espacio de Banach X es suma directa de dos subespacios
cerrados: X =Y Z. Entonces X es suma topolgico-directa de Y con Z.
Podemos razonar de varias formas:
Por una parte, : Y Z X es una biyeccin lineal continua entre dos espacios de Banach,
luego el Teorema de los Isomorsmos de Banach nos asegura que
1
es continua, es decir, la
suma es topolgico-directa.
Alternativamente, podemos pensar que X/Y es un espacio de Banach, como cociente de
un espacio de Banach por un subespacio cerrado, luego : Z X/Y es una biyeccin lineal
continua entre dos espacios de Banach y de nuevo el Teorema de los Isomorsmos de Banach
nos dice que
1
es continua, luego la suma es topolgico-directa.
Finalmente podemos aplicar el Teorema de la Grca Cerrada a la proyeccin P : X X,
y bastar ver que P tiene grca cerrada. Tomada una sucesin {x
n
} en X tal que {x
n
} 0 y
{Px
n
} x X bastar ver que x = 0. Por ser Y cerrado y Px
n
Y para todo n N, tenemos
por una parte que x Y. Por otra, como Px
n
x
n
Z para todo n N y {Px
n
x
n
} x, de
ser Z cerrado deducimos que x Z, as que x Y Z = {0}, y x = 0 como queramos.
A la vista del Corolario anterior, un subespacio Y est complementado en un espacio de
Banach X si, y slo si, Y es cerrado y admite un complemento algebraico que tambin es
cerrado en X. Cuando Y es cerrado en X pero no est complementado, lo que ocurre es que
ninguno de los complementos algebraicos de Y en X es cerrado.
Tema 10
Espacios de Hilbert
Vamos a desarrollar en lo que sigue los resultados bsicos acerca de los espacios de Hilbert,
un tipo muy particular de espacios de Banach con propiedades especiales que estn muy lejos
de vericarse en espacios de Banach generales. El tratamiento de este tema es anti-histrico,
ya que los espacios de Hilbert eran bien conocidos, y su estudio se poda considerar completo,
mucho antes de que se empezara a trabajar con espacios de Banach en general. A cambio,
las nociones y resultados que hemos venido manejando anteriormente permiten desarrollar la
teora de los espacios de Hilbert con bastante comodidad y rapidez, evitando las repeticiones
que inevitablemente se hubieran producido al tratar determinadas cuestiones en un contexto
particular, para despus generalizarlas.
10.1. Producto Escalar y Norma
Como motivacin para los conceptos que vamos a introducir, recordemos la denicin del
producto escalar (x[y) de dos vectores x, y K
N
(x[y) =
N

k=1
x(k)y(k)
que est relacionado con la norma eucldea por la igualdad
|x|
2
=
N

k=1
[x(k)[
2
= (x[x) (x K
N
)
De manera ms general, un producto escalar en un espacio vectorial X es una aplicacin
(x, y) (x[y), de X X en K, que verica las cuatro condiciones siguientes:
(i) Es lineal en la primera variable:
(u+v[ y) = (u[y) +(v[y) ( K, u, v, y X)
84
10. Espacios de Hilbert 85
(ii) Es conjugado-lineal en la segunda variable:
(x[ u+v) = (x[u) +(x[v) ( K, x, u, v X)
Las dos condiciones anteriores se resumen diciendo que ([) es una forma sexquilineal
en X. Obsrvese que, en el caso real, decir sexquilineal es tanto como decir bilineal,
o lineal en cada variable. Vamos con la tercera condicin:
(iii) Es hermtica:
(y[x) = (x[y) (x, y X)
En el caso real, decir hermtica es tanto como decir simtrica. En el caso complejo,
esta condicin implica que la aplicacin x (x[x) toma valores en R. En cualquier caso,
la funcin con valores reales que se obtiene al igualar las dos variables en una forma
sexquilineal hermtica, recibe el nombre de forma cuadrtica. La siguiente condicin
exige que nuestra forma cuadrtica sea denida positiva:
(iv) Verica que:
x X , x ,= 0 (x[x) > 0
En resumen, un producto escalar es una forma sexquilineal hermtica que da lugar a una
forma cuadrtica denida positiva. Ntese que hay redundancia en la denicin anterior: la
condicin (ii) es clara consecuencia de (i) y (iii). Haber hecho una denicin ms extensa nos ha
permitido introducir cierta nomenclatura, poner nombre a las aplicaciones que verican algunas
de las propiedades de un producto escalar, aunque no todas.
Llamamos espacio pre-hilbertiano a un espacio vectorial X dotado de un producto escalar
( [ ) : X X K. Veremos que entonces X se convierte en un espacio normado, sin ms que
denir:
|x| = (x[x)
1/2
(x X)
Dos de las propiedades que debe cumplir una norma se comprueban inmediatamente. En efecto,
para x X y K se tiene:
|x|
2
= (x[ x) = (x[x) =[[
2
|x|
2
luego |x| =[[ |x|. Tambin es claro que |x| = 0 implica x = 0. La desigualdad triangular
es consecuencia de la siguiente, que tiene inters en s misma:
Desigualdad de Cauchy-Schwartz. Si X es un espacio pre-hilbertiano, se tiene:
[(x[y)[ |x||y|
para cualesquiera x, y X. Slo se verica la igualdad cuando x e y son linealmente depen-
dientes, es decir, y = 0 o x Ky.
Demostracin. Fijamos y X y suponemos sin perder generalidad que y ,= 0. Para cua-
lesquiera z X y t R, usando las propiedades del producto escalar, tenemos:
0 (ty z[ty z) =t
2
|y|
2
t[(z[y) +(y[z)] +|z|
2
= at
2
+ bt + c (1)
10. Espacios de Hilbert 86
donde a = |y|
2
, b = 2Re(z[y) y c = |z|
2
son nmeros reales, con a > 0. Por tanto, el
trinomio de segundo grado at
2
+bt +c no toma valores negativos y deducimos que la ecuacin
at
2
+bt +c = 0 no puede tener dos soluciones reales y distintas, lo que implica b
2
4ac 0.
El mismo resultado se obtiene tomando directamente t =b/2a. Esto prueba que
Re(z[y) |z||y| (2)
para todo z X. Observemos que si se da la igualdad en (2) la ecuacin at
2
+bt +c = 0 tiene
una solucin t R, lo que en vista de (1) implica que z =ty.
Fijamos ahora x X y escribimos [(x[y)[ = (x[y) = (x[y) con K y [[ = 1. Puesto
que (x[y) es obviamente un nmero real, tomando z = x en (2) tenemos:
[(x[y)[ = (z[y) = Re(z[y) |z||y| =|x||y| (3)
que era la desigualdad buscada.
Si se da la igualdad en (3) para un x X, tenemos claramente la igualdad en (2) para z =x,
pero esto implicaba que z = ty para algn t R, de donde x = ty Ky. Recprocamente, es
claro que la condicin x Ky implica la igualdad en (3).
Desigualdad triangular. Si X es un espacio pre-hilbertiano, se tiene:
|x +y| |x| + |y| x, y X
Se verica la igualdad si, y slo si, y = 0 o x = y con 0.
Demostracin. Usando de nuevo las propiedades del producto escalar y la Desigualdad de
Cauchy-Schwartz se tiene:
|x +y|
2
= (x +y[x +y) =|x|
2
+2Re(x[y) +|y|
2
|x|
2
+2[(x[y)[ +|y|
2
|x|
2
+2|x||y|+|y|
2
= (|x|+|y|)
2
Adems, supuesto y ,=0, el razonamiento anterior nos dice que la igualdad |x+y| =|x|+|y|
implica otras dos igualdades:
Re(x[y) =[(x[y)[ =|x||y|
La segunda es la igualdad en la Desigualdad de Cauchy-Schwartz que implica, como sabemos,
que x = y con K. Pero entonces la primera igualdad nos dice que Re =[[, luego es
real y no negativo. El recproco es evidente.
En resumen, todo espacio pre-hilbertiano X es automticamente un espacio normado, con
la norma asociada a su producto escalar, determinada por la igualdad |x|
2
= (x[x) para todo
x X. Cuando esta norma es completa se dice que X es un espacio de Hilbert. Queda claro
que se trata de un tipo particular de espacios de Banach, justo aquellos en los que la funcin
x |x|
2
es una forma cuadrtica.
Ahora que en todo espacio pre-hilbertiano tenemos una norma, y por tanto las correspon-
dientes distancia y topologa, podemos extraer una importante consecuencia de la Desigualdad
de Cauchy-Schwartz: el producto escalar de cualquier espacio pre-hilbertiano X es continuo
10. Espacios de Hilbert 87
en X X con la topologa producto, es decir, es una funcin juntamente continua en sus dos
variables. En efecto, para cualesquiera sucesiones convergentes x
n
x e y
n
y en X, y
para cualquier n N, tenemos
[(x
n
[y
n
) (x[y)[ [(x
n
x[y
n
)[ +[(x[y
n
) (x[y)[ |x
n
x||y
n
|+|x||y
n
y|
pero |x
n
x| 0, |y
n
y| 0 y |y
n
| |y|, luego (x
n
[y
n
) (x[y).
10.2. Igualdad del Paralelogramo
Para recorrer un camino inverso al que hemos seguido hasta ahora, empezamos observando
que el producto escalar de un espacio pre-hilbertiano X queda determinado por la norma. En
efecto, consideremos las dos igualdades siguientes, ya usadas antes:
|x y|
2
=|x|
2
2Re(x[y) + |y|
2
(x, y X) (4)
Restando ambas igualdades (enseguida caeremos en la tentacin de sumarlas) obtenemos:
|x +y|
2
|x y|
2
= 4Re(x[y) (x, y X) (5)
y en el caso real ya hemos conseguido lo que queramos:
(x[y) =
1
4
(|x +y|
2
|x y|
2
) (x, y X) (6)
En el caso complejo, basta observar que Im(x[y) = Re(x[iy), con lo que aplicando dos veces
la igualdad (5) obtenemos tambin:
(x[y) =
1
4

|x +y|
2
|x y|
2
+i |x +iy|
2
i |x iy|
2

(x, y X) (7)
En Geometra, las igualdades (6) y (7) reciben el nombre de identidades de polarizacin.
Si se piensa un momento, para probarlas slo hemos usado que el producto escalar es una
forma sexquilineal hermtica, as que tales identidades sirven para obtener una tal forma a partir
de la forma cuadrtica asociada, que es lo que en Geometra se entiende por polarizar. Por
tanto, dos formas sexquilineales hermticas son iguales cuando las formas cuadrticas asociadas
coinciden. En el caso real, una forma cuadrtica estar asociada a una, y slo una, forma bilineal
simtrica.
Por lo que aqu nos interesa, las identidades de polarizacin nos informan de que dos espa-
cios pre-hilbertianos que podamos identicar como espacios normados, tambin son idnticos
como espacios pre-hilbertianos. Ms concretamente, si X y Z son espacios pre-hilbertianos y
T : X Z es un isomorsmo isomtrico, las identidades de polarizacin nos dicen que:
(Tx[Ty) = (x[y) (x, y X)
donde estamos usando la misma notacin para los productos escalares de X y Z. As pues, T
conserva el producto escalar, luego identica totalmente los espacios pre-hilbertianos X y Z.
10. Espacios de Hilbert 88
Podemos ahora preguntarnos cundo un espacio normado es un espacio pre-hilbertiano, es
decir, qu normas proceden de un producto escalar o, ms sugestivamente, cundo podemos
armar que el cuadrado de una norma es una forma cuadrtica. Cualquier respuesta a esta
pregunta nos dar una caracterizacin de los espacios de Hilbert entre los espacios de Banach.
Existen respuestas muy diversas, entre las que probaremos la ms clsica, la primera que se
obtuvo, aunque no sea la mejor.
Sumando las igualdades (4), obtenemos que en todo espacio pre-hilbertiano X se tiene:
|x +y|
2
+|x y|
2
= 2|x|
2
+2|y|
2
(x, y X) (8)
Obsrvese que esta igualdad slo involucra el espacio vectorial real generado por los dos vec-
tores que en ella aparecen. En el caso no trivial de que este espacio vectorial tenga dimensin 2,
la igualdad tiene una clara interpretacin geomtrica: en cualquier paralelogramo, la suma de
los cuadrados de las diagonales es igual a la suma de los cuadrados de los lados. Es por esto
que (8) recibe el nombre de igualdad del paralelogramo. Por sorprendente que pueda parecer,
esta identidad caracteriza a los espacios pre-hilbertianos:
Teorema de Jordan-Von Neumann. Si X es un espacio normado, las siguientes arma-
ciones son equivalentes:
(i) X es un espacio pre-hilbertiano, es decir, existe un producto escalar ([) en X tal que
|x|
2
= (x[x) para todo x X.
(ii) La norma de X verica la igualdad del paralelogramo, es decir, se tiene
|x +y|
2
+|x y|
2
= 2|x|
2
+2|y|
2
x, y X
Omitimos la demostracin de este teorema, que es laboriosa, aunque no difcil. Veremos al-
gunas consecuencias del teorema que merecen ser destacadas. En primer lugar, la continuidad de
la norma y las operaciones de un espacio normado X hace evidente que X verica la igualdad
del paralelogramo tan pronto como la verique un subespacio denso de X. Si Y es un subespa-
cio denso de un espacio normado X y sabemos que Y es un espacio pre-hilbertiano, entonces
tambin X es un espacio pre-hilbertiano. Como consecuencia, y esto es lo ms interesante, la
completacin de un espacio pre-hilbertiano es un espacio de Hilbert. Podramos ver sin dicul-
tad la forma de extender por continuidad el producto escalar del espacio a la completacin, pero
no merece la pena hacer ese esfuerzo, la igualdad del paralelogramo se encarga de hacerlo por
nosotros y, si queremos conocer explcitamente el producto escalar en la completacin, siempre
tenemos las identidades de polarizacin.
En segundo lugar, para saber si dos vectores x e y de un espacio normado verican la
igualdad del paralelogramo, basta conocer la norma en el espacio vectorial real que generan
esos dos vectores. Podramos decir que, saber si un espacio de Banach de dimensin arbitraria
es o no un espacio de Hilbert, es una cuestin que podemos dilucidar en R
2
. Dicho con ms
propiedad: un espacio normado X es un espacio pre-hilbertiano si, y slo si, lo son todos
los subespacios bidimensionales de X
R
. Incluso cuando X tiene dimensin 3 sobre R esta
armacin no es nada evidente y tiene una interesante interpretacin geomtrica.
Finalmente podemos fcilmente auscultar los espacios de Banach que conocemos, para
decidir si son o no espacios de Hilbert. Ese es el contenido del prximo apartado.
10. Espacios de Hilbert 89
10.3. Ejemplos de espacios de Hilbert
Espacios de dimensin nita. Para N > 1 y 1 p < , usamos en l
N
p
los dos primeros
vectores bsicos e
1
= (1, 0, . . . , 0) y e
2
= (0, 1, 0, . . . , 0), observamos que |e
1
e
2
|
p
= 2
1/p
y deducimos que slo se verica la igualdad del paralelogramo cuando p = 2. Anlogo ra-
zonamiento muestra que l
N

tampoco verica la igualdad del paralelogramo. Recprocamente,


sabemos que la norma eucldea en K
N
procede de un producto escalar. Por tanto:
Dados N > 1 y 1 p , l
N
p
es un espacio de Hilbert si, y slo si, p = 2.
Merece la pena comentar que para los espacios de Hilbert l
N
2
, al igual que para todos los que
van a aparecer, la Desigualdad de Cauchy-Schwartz no es ms que la desigualdad de Hlder en
el caso particular p = 2. Obviamente este comentario, como muchos de los que vamos a hacer
en lo que sigue, es anti-histrico, la Desigualdad de Cauchy-Schwartz es anterior a la de Hlder.
Espacios de sucesiones. El mismo razonamiento del caso anterior se aplica a los espacios de
sucesiones l
p
con 1 p , usando los dos primeros vectores unidad, con lo que obtenemos:
Para 1 p , el espacio de Banach l
p
es un espacio de Hilbert si, y slo si, p = 2.
De hecho, el razonamiento que usamos en el caso p = demuestra que c
0
no es un espacio
de Hilbert, mucho menos podrn serlo c y l

.
Claramente, el producto escalar de l
2
viene dado por:
(x[y) =

n=1
x(n)y(n) (x, y l
2
)
Tenemos aqu el ejemplo ms importante de espacio de Hilbert de dimensin innita.
Espacios de funciones integrables. Dado un conjunto medible R
N
, con medida de
Lebesgue positiva, siempre se pueden encontrar dos subconjuntos disjuntos de que tengan
medida positiva y nita. Las funciones caractersticas de estos conjuntos estn en L
p
() para
1 p y pueden hacer el papel que los vectores unidad han hecho en razonamientos ante-
riores. Obtenemos lo siguiente:
Para cualquier conjunto medible con medida positiva R
N
y 1 p , el espacio de
Banach L
p
() es un espacio de Hilbert si, y slo si, p = 2.
El producto escalar en L
2
() es fcil de adivinar:
( f [g) =

f (t)g(t)dt ( f , g L
2
())
Finalmente, es fcil comprobar que otros espacios de Banach conocidos no verican la
igualdad del paralelogramo. Por ejemplo, si L es un espacio topolgico localmente compacto
y de Hausdorff, que no se reduzca a un punto, el espacio de Banach C
0
(L) de las funciones
continuas en L que se anulan en el innito, con la norma del mximo, nunca es un espacio de
Hilbert.
10. Espacios de Hilbert 90
10.4. Teorema de la Proyeccin Ortogonal
Los espacios de Hilbert tienen un comportamiento muy especial en relacin con la Teora de
Aproximacin. Todo subconjunto convexo y cerrado, no slo es un conjunto proximinal en el
espacio, sino que incluso cada punto del espacio tiene una nica mejor aproximacin en dicho
subconjunto. Esta importante propiedad geomtrica de los espacios de Hilbert ser la clave para
el desarrollo posterior de la teora.
Lema de Aproximacin ptima. Sea C un subconjunto convexo y cerrado de un espacio
de Hilbert H. Entonces, para cada x X existe un nico punto P
C
(x) C que materializa la
distancia de x a C, esto es, que verica:
|x P
C
(x)| = d(x,C) =nf |x y| : y C
Demostracin. Es una consecuencia bastante fcil de la igualdad del paralelogramo. Fijado
x H, para cualesquiera u, v C podemos escribir:
|uv|
2
= |(ux) (v x)|
2
= 2|ux|
2
+2|v x|
2
|u+v 2x|
2
Puesto que (u+v)/2 C por ser C convexo, tenemos
|u+v 2x|
2
= 4

u+v
2
x

2
4d(x,C)
2
y sustituyendo esta desigualdad en la igualdad anterior obtenemos:
|uv|
2
2|ux|
2
+2|v x|
2
4d(x,C)
2
(x X, u, v C) ()
Esto prueba ya la unicidad del punto de C que pueda materializar la distancia a x, ya que si
u, v C verican que |ux| =|v x| = d(x,C), la desigualdad anterior implica que u = v.
Casi con el mismo argumento, probamos la existencia. Para ello, sea u
n
una sucesin de
puntos de C tal que |u
n
x| d(x,C). Fijado un > 0, existir un n
0
N vericando:
|u
n
x|
2
< d(x,C)
2
+

2
4
(n N, n n
0
)
Pero entonces, para n, m n
0
, tomando u = u
n
y v = u
m
en (), obtenemos:
|u
n
u
m
|
2
< 4

d(x,C)
2
+

2
4

4d(x,C)
2
=
2
lo que demuestra que u
n
es una sucesin de Cauchy. Por ser H completo y C cerrado, dicha
sucesin converge a un punto P
C
(x) C que verica |xP
C
(x)| = lm
n
|x u
n
| = d(x,C). As
pues, P
C
(x) es un punto de C que materializa la distancia a x y la unicidad estaba asegurada
de antemano.
Nos interesa aplicar el resultado anterior al caso particular de un subespacio. Sea pues M un
subespacio cerrado de nuestro espacio de Hilbert H, jemos x H y sea P
M
(x) el nico punto
de M que materializa la distancia a x. Vamos a comprobar que P
M
(x) se caracteriza por vericar
10. Espacios de Hilbert 91
que (xP
M
(x)[y) =0 para todo y M. Con la terminologa que introduciremos enseguida, esta
condicin tiene una interpretacin geomtrica muy clara: x P
M
(x) es ortogonal a M, o dicho
de forma ms sugestiva, P
M
(x) es el pie de la perpendicular a M que pasa por x. Comprobemos
pues esta caracterizacin.
Dado u M, por denicin de P
M
(x) tenemos:
|x P
M
(x)|
2
|x u|
2
=

x P
M
(x)

uP
M
(x)

2
= |x P
M
(x)|
2
2Re

x P
M
(x)

uP
M
(x)

+ |uP
M
(x)|
2
de donde deducimos
2Re

x P
M
(x)

uP
M
(x)

|uP
M
(x)|
2
, u M
Fijados v M y t R
+
, podemos ahora tomar u = P
M
(x) +tv M, obteniendo
2t Re

x P
M
(x)

t
2
|v|
2
, t R
+
, v M
Dividiendo por t ambos miembros de la desigualdad anterior y haciendo t 0 obtenemos
Re

x P
M
(x)

0 v M
Finalmente, jado y M podemos tomar v = y, pero tambin v =y, con lo que obtenemos
Re

x P
M
(x)

= 0 y M
concluyendo nuestro argumento en el caso real. En el caso complejo, para que se anule el pro-
ducto escalar, y no slo su parte real, tomaremos tambin v =iy. En cualquier caso tenemos,
como se quera,

x P
M
(x)

= 0 y M
Recprocamente, si y
0
M verica que (x y
0
[y) = 0 para todo y M, entonces:
|x y|
2
= |(x y
0
) (y y
0
)|
2
=|x y
0
|
2
2Re(x y
0
[y y
0
) + |y y
0
|
2
= |x y
0
|
2
+|y y
0
|
2
|x y
0
|
2
(y M)
lo que demuestra que y
0
materializa la distancia de x a M, es decir, y
0
= P
M
(x). Queda pues
comprobado que, para todo x X, la nica mejor aproximacin P
M
(x) se caracteriza por la
condicin , de la que vamos a sacar mucho partido, tan pronto como preparemos una termi-
nologa adecuada.
Se dice que dos vectores x e y de un espacio pre-hilbertiano X son ortogonales cuando
(x[y) = 0, en cuyo caso escribimos xy. Obsrvese que se verica el Teorema de Pitgoras, es
decir,
xy |x +y|
2
=|x|
2
+|y|
2
e incluso, en el caso real, es cierto el recproco. De hecho, en un espacio pre-hilbertiano real,
para cualesquiera vectores no nulos x e y, la Desigualdad de Cauchy-Schwartz nos dice que
1
(x[y)
|x||y|
1
10. Espacios de Hilbert 92
lo que permite denir el ngulo entre los vectores x e y como el nico [0, ] que verica
cos =
(x[y)
|x||y|
y es claro que = /2 cuando xy. Dado un subconjunto no vaco Y de un espacio pre-
hilbertiano X, podemos considerar el conjunto de los vectores ortogonales a todos los de Y, es
decir, el conjunto:
Y

= x X : xy y Y
De las propiedades del producto escalar se deduce claramente que Y

es un subespacio cerrado
de X, y es evidente que Y Y

.
Pues bien, volvamos a los razonamientos anteriores sobre la mejor aproximacin en un
subespacio. Si M es un subespacio cerrado de un espacio de Hilbert H, sabemos que cada x H
tiene una nica mejor aproximacin P
M
(x) M y tambin que P
M
(x) queda caracterizado por
la condicin , que ahora se expresa simplemente diciendo que x P
M
(x) M

. Tenemos
entonces x = P
M
(x) +x P
M
(x) M+M

, de la arbitrariedad de x deducimos H = M+M

y es claro que esta suma es directa, ya que si x MM

se tendr (x[x) = 0 luego x = 0. Por


tanto H = MM

y vemos enseguida que esta suma es topolgico-directa. En efecto, P


M
ha
resultado ser la proyeccin lineal en H que verica P
M
(H) = M y ker P
M
= M

. Se dice que
P
M
es la proyeccin ortogonal de H sobre M. Es claro que P
M
es continua, pues para cada
x H, usando que (x P
M
(x))P
M
(x) tenemos:
|x|
2
= |P
M
(x)|
2
+ |x P
M
(x)|
2
luego |P
M
(x)| |x| para todo x H y P
M
es continua con |P
M
| 1. De hecho, es claro que
|P
M
| = 1 a menos que M = 0, pero la igualdad anterior encierra mucha ms informacin,
ya que nos permite recuperar la norma de H, y no slo su topologa, a partir de las normas de
M y M

. As pues, tenemos una perfecta descomposicin del espacio H como suma directa
de los subespacios M y M

. Obsrvese tambin que la situacin es simtrica, se comprueba


fcilmente que M

= M as como que, para cada x H, xP


M
(x) es la mejor aproximacin
de x en M

, simblicamente, xP
M
(x) =P
M
(x) o P
M
=Id
H
P
M
. Enunciamos con detalle
toda la informacin obtenida:
Teorema de la Proyeccin Ortogonal. Sea H un espacio de Hilbert y M un subespacio
cerrado de H. Entonces:
(i) H se descompone en la forma: H = M M

.
(ii) La proyeccin lineal de H sobre M tal que ker P
M
= M

es la proyeccin ortogonal P
M
de H sobre M, que se caracteriza por el hecho de que, para cada x H, P
M
(x) es el
nico punto de M que materializa la distancia de x a M.
(iii) Adems, P
M
verica que |x|
2
= |P
M
(x)|
2
+ |x P
M
(x)|
2
para todo x H. En par-
ticular P
M
es continua, luego H es suma topolgico-directa de M con M

, y |P
M
| = 1
a menos que M =0.
(iv) Finalmente, se tiene tambin M

= M y P
M
= Id
H
P
M
.
Hay una informacin en el teorema anterior que merece destacarse. Recordemos que, en un
espacio de Banach, un subespacio cerrado est complementado si, y slo si, admite un comple-
mento algebraico cerrado, cosa que no siempre ocurre. Sin embargo, en espacios de Hilbert el
teorema anterior nos dice que siempre existe ese complemento topolgico:
10. Espacios de Hilbert 93
Corolario. En un espacio de Hilbert, todo subespacio cerrado est complementado.
Como otra consecuencia importante del Teorema de la Proyeccin Ortogonal, vamos ahora
a describir perfectamente el dual de un espacio de Hilbert, concluyendo que se puede identicar
con el propio espacio. Si H es un espacio de Hilbert, cada vector y H da lugar a un funcional
lineal y denido en H por
y(x) = (x[y) (x H)
En el caso complejo, ntese que es importante situar el vector y en la segunda variable para
aprovechar la linealidad del producto escalar en la primera. La desigualdad de Cauchy-Schwartz
nos dice que y H

con | y| |y|, pero la desigualdad contraria es inmediata, basta ver que


|y|
2
= y(y) | y||y|. Por tanto, tenemos una aplicacin y y de H en H

que es conjugado-
lineal (el precio que pagamos por haber tenido que situar el vector y en la segunda variable) e
isomtrica. La clave est en que esta aplicacin tambin es sobreyectiva y se convierte en una
identicacin de H con su dual H

:
Corolario (Teorema de Riesz-Frchet). Si H es un espacio de Hilbert y f es un funcional
lineal continuo en H, existe un vector y H tal que f (x) = (x[y) para todo x H. Por tanto,
escribiendo:
y(x) = (x[y) (x, y H)
la aplicacin y y es una biyeccin conjugado-lineal isomtrica de H sobre su dual H

.
En efecto, dado f H

, podemos aplicar el Teorema de la Proyeccin Ortogonal a ker f ,


que es un subespacio cerrado de H. Suponiendo, sin perder generalidad, que f ,= 0, deber
existir u (ker f )

con u ,= 0 y, puesto que f (u) ,= 0, podemos conseguir mediante una obvia


normalizacin que f (u) = 1. Entonces, para cualquier x X, usando que x f (x)u ker f ,
obtenemos
0 =

x f (x)u

=

x

f (x)|u|
2
Tomando entonces y = u|u|
2
tenemos
f (x) =
1
|u|
2

=

x

y, en vista de la arbitrariedad de x X, hemos probado que f = y, como se quera.


As pues, todo espacio de Hilbert real H es isomtricamente isomorfo a su espacio dual,
podemos escribir H H

. En el caso complejo, la identicacin conseguida no es lineal sino


conjugado-lineal. Se puede conseguir tambin en caso complejo un isomorsmo isomtrico y
escribir H H

, pero la identicacin dada por el corolario anterior es cannica, est denida


directamente a partir del producto escalar sin usar ningn tipo de sistema de referencia, mientras
que para conseguir un isomorsmo isomtrico s es necesario jar un tal sistema.
A partir del corolario anterior es fcil probar una interesante consecuencia: todo espacio de
Hilbert es un espacio de Banach reexivo.

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